Publicado en El Tarirán, revista de la Asociación Cultural Senense, número 102, verano 2022.
Buscando reseñas relativas a nuestra localidad de Sena, topamos con la tesis doctoral titulada “Cultura oral y transgresión en la España moderna”, defendida por Iván Jurado Revaliente en la Universidad Autónoma de Barcelona en el año 2020 (http://hdl.handle.net/10803/670585).
Esta tesis doctoral se plantea la investigación de la blasfemia y su represión y castigo por el tribunal de la Santa Inquisición o Santo Oficio en España durante los siglos XVI, XVII y XVIII.
Para situar el tema, hay que decir que la justicia inquisitorial contemplaba distintas penas en función de la gravedad de la blasfemia:
Escudo de la Inquisición española. La espada combate a los herejes, y la rama de olivo alude a la reconciliación con los arrepentidos. La leyenda en latín significa: Álzate, oh Dios, a defender tu causa, salmo 73.
“Abjuración de levi”. En este caso el reo era condenado a abjurar, es decir a desdecirse en público y de forma solemne de sus creencias o afirmaciones, y a cumplir una pena leve, como una multa o la asistencia a alguna misa.
“Abjuración de vehementi”. En caso de reiteración, contumacia, o indicios de herejía más grave, las penas podían ser mucho más elevadas, y la abjuración se denominaba “de vehementi”.
La tesis doctoral se ilustra con multitud de ejemplos de condenas, en particular las de varios vecinos de Monegros, y muy especialmente uno de Sena. Las referencias AHN que se citan en el texto se refieren al Archivo Histórico Nacional.
Como casos de “Abjuración de levi” en Monegros reproducimos aquí algunas páginas.
Página 210:
Los procesados por el Santo Oficio alegaron con bastante frecuencia sufrir un estado emocional de perturbación transitoria como elemento justificativo de sus blasfemias. El tejedor de Sariñena (Huesca), Jaime la Marca, argumentó en 1596 ante los inquisidores que era colérico y que algunas veces había dicho sin pensarlo: reniego de Dios.52
52Fué condenado a salir en auto público de fe, a abjurar de levi y al destierro por el período de un año. AHN, Inquisición, libro 989, fol. 729v.
Página 362:
En el caso de Jaime Colau, vecino de Capdesaso (Huesca), para manifestar su negativa a pagar unas deudas que le exigían en el año 1612: “juro por la cabeza, por el cuerpo, por las plagas de Dios que no lo había de pagar”.54
54 AHN, Inquisición, libro 991, fol. 213r. (1612). Por las palabras que profirió fue condenado a que se le leyese su sentencia en la sala de la audiencia, abjurase de levi, pagase una multa de diez ducados y fuese desterrado de su pueblo durante un año.
Página 434:
El invidente Francisco Alfantega, natural del lugar de Castelflorite (Huesca), que se ganaba la vida recitando oraciones, fue condenado en 1637 por la Inquisición de Zaragoza por decir varias veces y en diferentes ocasiones los siguientes juramentos: “por vida de Cristo y de todos sus santos, voto a la nalga de Dios, a la porra y carajo de Cristo, por vida de treinta Cristos, voto a Cristo vivo y muerto tal como está por acá y por allá en el huerto y fuera del huerto”. Según testificó ante el tribunal aprendió estas expresiones injuriosas de otra persona. Recordemos que los invidentes se ganaban la vida en la Edad Moderna recitando los denominados romances de ciego por los pueblos de España, que solían ser coplas de carácter devoto basadas en las oraciones cristianas. Pero no siempre tuvieron un comportamiento decoroso y modificaron sus composiciones con expresiones de carácter obsceno, como la que acabamos de reproducir, para entretener al vulgo.54
54 AHN, Inquisición, libro 992, fol. 296r. (1637). La Inquisición de Zaragoza le impuso las siguientes condenas: salir al auto público de fe, abjurar de levi, recibir doscientos azotes y destierro perpetuo del distrito de la Inquisición.
Página 443:
Otros jugadores no se contentaban con dirigir sus quejas a Dios, y directamente reclamaban la intervención del diablo. El francés Francisco Pagés, residente en la villa de Sariñena (Huesca), cansado de perder varias manos a los naipes en el mes de agosto de 1612 “hizo una cruz en tierra y dijo juro a Dios que no tengo de hacer oración a Dios en toda mi vida, sino al diablo”.91
91 AHN, Inquisición, libro 991, fol. 233v. (1613-1614). Este reo salió al auto público de fe con insignias de blasfemo, abjuró de levi y fue desterrado de la villa de Sariñena y la ciudad de Zaragoza en un perímetro de cinco leguas.
Para la “Abjuración de vehementi” el ejemplo reproducido nos atañe más directamente, puesto que se trata del caso del bearnés vecino de Sena Juan de Albiñau, condenado en 1574.
Se cita en las páginas 200-201:
En los límites de la herejía. La abjuración de vehementi
La mayoría de las blasfemias o palabras escandalosas se castigaron con una abjuración de levi. Pero si el tribunal interpretaba que los hechos habían surgido de un arrebato provocado por la pasión, el juego o cualquier otra causa, los reos eran obligados a abjurar de vehementi. A esto se acompañaban evidentemente los castigos más graves, generalmente el destierro o las galeras. Aunque era sumamente extraño que los inquisidores decidieran establecer esta condena, porque la mayoría de los acusados solían demostrar que sus palabras no constituían una verdadera herejía; y además, era usual que se demostrasen arrepentidos de sus actos. Las demostraciones de arrepentimiento eran claves para lograr una pena ligera.
El bearnés Juan de Albiñau, vecino del lugar de Sena (Huesca) fue penado en 1574 a abjurar de vehementi, a ser azotado públicamente por las calles de Zaragoza y a galeras por un periodo se cinco años por decir “que no hay purgatorio y que la misa era burla y ceremonia por rapar dineros y que el bautismo era bueno sino llevándolos al río y echarles un jarro de agua y que no se hade creer en los santos ni se les ha de poner luminaria ni dar limosnas a los pobres”. Además, decía en tono burlesco “que la hostia hacía crujir los huesos a Nuestro Señor” también afirmaba “que la confesión se había de hacer solo a Dios”. Estas palabras calificadas por parte del Santo Oficio de “blasfemas contra las imágenes de los santos y contra la hostia y palabras desacatadas” justificaron su grave condena, por los indicios que ofrecían acerca de la profesión de la fe luterana por parte del reo. Seguramente se libró de un castigo mucho más riguroso porque fue capaz de vencer el tormento.29
29 AHN, Inquisición, libro 988, fol. 205v
La pena de servir en galeras era en aquellos tiempos casi una condena a muerte. Hay que imaginar a los penados remando por el Mediterráneo en las naves españolas, en condiciones infrahumanas, y luchando contra los turcos o contra los piratas berberiscos. Nuestro convecino tuvo que pasarlo muy mal, pero según se cita “fue capaz de vencer el tormento”.
El palacio de la Aljafería de Zaragoza, sede del Tribunal de la Inquisición en Aragón desde 1482.
San Antolín, como patrón de Sariñena, de acuerdo con la transmisión oral, adquiere la condición de patrón de Sariñena tras relevar en su cometido a San Salvador o El Salvador, santo al que está dedicada la actual iglesia parroquial de Sariñena. El motivo, siempre se ha dicho por la cosecha, pues en el momento de la celebración de la trasfiguración del señor, cada 6 de agosto, para no interrumpir las faenas de siega en la que los vecinos/as de Sariñena estaban inmersos en aquellas fechas veraniegas, se pasa a celebrar San Antolín el 2 de septiembre.
Imagen de San Antolín. Iglesia parroquial de Sariñena.
Pero la historia de San Antolín es mucho más antigua y compleja de lo que suponemos, encuadrándose en los primeros años de la conquista de Sariñena por parte de los reyes aragoneses. Un acto de fe que se enmarca en la cristianización del territorio, cuando los milagros se suceden formando una narrativa inspirando y justificando la expansión feudal de los nobles aragoneses y la creación de la identidad cristiana.
Retrocediendo en el tiempo, tras la ocupación y dominio musulmán, Sariñena es conquistada definitivamente en 1141 por parte de Ramón Berenguer IV. En Sariñena, siguiendo la línea del historiador Arturo Morera Corull“Hubo especial atención en poner en funcionamiento la iglesia de San Salvador de Sariñena adscrita al Monasterio de Montearagón” para cuyo cometido “Tres curas llegaron de tierras gasconas, se posesionaron de la hermosa mezquita árabe de Sariñena e instalaron allí un primer altar en donde se rendía culto cristiano a San Salvador, siguiendo la antigua tradición de los primeros cristianos en mi pueblo”.
Todo apunta que de aquella antigua mezquita nace la iglesia cristiana de Sariñena, de la que nos podemos hacer una pequeña idea gracias a Pedro Blecua y Paul y su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792 “Iglesia colegial, antiquísima, es de dos naves, que las dividen una columna y dos arcos grandes, y se cree fue, la una, sinagoga, y la otra, iglesia de cristianos. Su advocación es la Transfiguración del Señor”. Esta iglesia fue anterior a la actual, que se comenzó a construir en 1795 y que se consagró, siendo bendecida, el 25 de diciembre de 1846.
La leyenda de San Antolín
Hasta nuestros días ha llegado la leyenda de San Antolín de Sariñena. Una leyenda que narra la historia de un pasajero/peregrino que pasando por Sariñena, a la altura de la acequia Valdera, para a descansar. Es entonces, cuando sin ningún motivo, repentinamente las campanas de la iglesia de Sariñena comienzan a tocar, a lo que los vecinos de la villa, intrigados por el misterioso suceso, buscan explicación. Los vecinos enseguida hallan al pasajero y este les cuenta que simplemente porta, entre sus enseres, unas reliquias del santo francés San Antolín de Pamiers.
Es San Antolín Patrón, las campanas van a bando por milagro del Señor.
Hijo de Apamia nacido donde os ganásteis el cielo pasando muchos martirios.
La leyenda queda recogida por Vincenzio Blasco de Lanuza en Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragon en tiempos de Carlos V (1622): “Dizen los naturales por antigua tradicion, que passando por alli un passajero, se vandearon las campanas por si mismas, y se tocaron grande espacio de tiempo: hasta que escudriñando los desta villa la causa del prodigio, hallaron el hombre, que conesso lo que traya, y que lo avia sacado de las sepulturas de Pamia, y que desde entonces aca le tiene”.
La reliquia, parte del hueso de un dedo del santo francés, es depositada en la iglesia de Sariñena donde se le ha ido rindiendo culto a lo largo de los siglos.
-¡Oh, dichosa Sariñena, qué dicha habéis tenido, la reliquia que adoráis es el dedo de Antolinó!.
Aquellos episodios, tal y como recoge Arturo Morera, son inmortalizados en las tablas del retablo mayor de la iglesia de Sariñena “Los diecisiete racioneros que gobernaban la Colegial en el año 1306, ambientaron y reseñaron en unas tablas, los milagros de San Antonino, llamado con posterioridad Antolino o Antolín”. Mismamente a este aspecto Vincenzio Blasco de Lanuza también se refirió “Las mismas tablas refieren el estupendo prodigio, que sucedio en la Iglesia de San Antonino de Sariñena, o en la Iglesia principal de la villa donde ay una Capilla sumptuofa de San Antonino”.
Aquellas tablas son descritas en la memoria para la solicitud de la construcción de la nueva iglesia de Sariñena, presentada en 1790. donde se describe su mal estado al igual que la antigua fabrica «Todos sus altares son unas tablas pintadas y ya desenquadernadas, habiéndolos trahído su antigüedad al estado de unos déviles despojos del tiempo, que, en lugar de infundir la devoción, causan risa y desprecio» (A.H.N., Consejos, legajo 22.820, n.º 1. Martínez Molina, Javier. Arquitectura religiosa de la época de la Ilustración en Aragón: estudio histórico-artístico de la arquitectura religiosa de Agustín Sanz Alós 1724-1801).
Pero la leyenda y el milagro va mucho más allá y es cuando Vincenzio Blasco de Lanuza aporta una fecha, el año mil doscientos, cuando un cirio encendido baja del cielo y entrando por una vidriera se posa en el altar mayor ardiendo durante muchos años hasta que la Reyna Doña Blanca (1302-1348) la apaga “En el año mil docientos, que viniendo un cirio de cera encendido por los ayres, y entrando por una vidriera de la Iglesia (si bien quebrò un hierro del rexado) dexò entera la vidriera, poniendose en el Altar mayor, ardio muchos años, sin menguarse, ni consumirse la cera, hasta que la Reyna Doña Blanca, con demasiada curiosidad, le apagò con hiel, sal, y vinagre. Y porque scrúpu le scrúpulo a encender, y vieron se yua consumiendo la cera, le apagaron, y le guardan scrúpu acâ, muer to con fè viva, en el sagrario de aquel Templo, para memoria de sucesso tan milagroso, y admirable. Historia es esta prodigiosa, y con todo esso muy cierta, y que no admite scrúpulo, ni duda en contra, según el testiguo de aquellas tablas, la fresca memoria del hecho, y el cirio guardado por testiguo infallible, de lo que passo entonces, y tenido, y reverenciado como cosa sagrada celestial, y divina”.
En aquella Iglesia, en aquel lugar, arden cuatro velas y un cirio pascual, a San Antolino hay que acompañar.
Y así sucedió la leyenda de San Antolín en relación a la villa de Sariñena, patrono al igual que de la ciudad de Palencia “Pero dexando a parte esto, que no importa tanto, es forçoso, que tratando de la villa de Sariñena, bolvamos a refrescar la dulce memoria de la vida de S. Ramón y de la Iglesia de San Antonino martir ilustre de Pamia, en cuyo santuario este santo fue Religioso y por quien (según mi conjetura, esta villa tiene insigne reliquia, y le tiene por su particular protector, patron, y amparo: como tábien la Santa Iglesia Catedral de Palencia, fundacion de nuestro gran Principe Don Sancho el Mayor, que es necessario que brevemente digamos lo uno, y lo otro, començando desde sus principios”. (Blasco de Lanuza, Vicenzio. Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragonen tiempos de Carlos V (1622).
San Antonino de Pamia o San Antolín de Pamiers
“Es Antonino de Apamia hijo de Pamías nacido donde ganasteis el cielo pasando tantos martirios.
Aún os parecía poco lo que habías padecido que permitís que os arrojen en un caudaloso río”.
Las dos primeras estrofas del romance a San Antolín cantado en la puerta de la iglesia de San Salvador de Sariñena en la noche de la víspera del Patrón. Garrido Palacios, Manuel. El Dance en Sariñena.
San Antonino, el nombre romanceado Antolín es derivación del latino «Antoninus», fue un santo francés mártir que vivió entre los siglos V y VI y que, junto a sus discípulos Juan y Almaquio, fue ejecutado por no abrazar el arrianismo.
«De estirpe real, nació en la Galia Narbonense en el siglo III. Acusado de ser cristiano ante su tío Teodorico, que reinaba en Tolosa, fue mandado encerrar en prisión. Muerto Teodorico, Antolín quedó libre y se retiró a vivir en el bosque con dos compañeros. Allí fueron descubiertos por unos ojeadores y entregados a la autoridad, siendo luego decapitados.«
Calvo Ruata, José Ignacio. Vida y obra del pintor fray Manuel Bayeu.
Su historia es relatada por Vincenzio Blasco de Lanuza en su ya citada Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragonen tiempos de Carlos V (1622) y que es digna de reproducir:
“Nacio San Antonino en Pamia, cerca de Tolosa de Sangre Real, hijo de Fredalas hermano de Theodorico Rey de algunas Provincias, ò estados de Francia. Dende niño fue Christiano, y por ello aborrecido de su tio, perseguidor de los Christianos. El qual por huyr la furia passò en Italia, y aviendo vivido vida heremitica veynte años, junto a Salerno,y resplandeciendo en milagros, y virtudes heroycas, bolvio a su tierra, y al lugar de Balnoble, en donde convirtio al Señor del, que se dezia Festo. Y continuando su predicacion (hecho ya Sacerdote, segun dize Pedro de Natalibus) convirtiò grande infinidad de gentes. Vitimamente fue martirizado por Galacio sucessor de Theodorico, y sucedieron tantos, y tan grandes milagros en su vida, y muerte, q se convirtieron a la Fè de Christo grandes muchedűbres de Gentiles. Fue echado su sagrado cuerpo hecho pedaços en el rio Augia; pero parando las aguas sus corrientes, y desviandose del lugar donde estavan, fueró recogidas por los Christianos, y vitimamente la mayor parte dellas llevadas a Balnoble, adonde las aguardava Festo, que avia tenido revelacion del Cielo de su venida. Este consagrò a nombre del Santo su palacio en rico Santuario, que despues fue Abadia de Canonigos Reglares de S. Agustin, y en donde professò el gloriofo S. Raymúdo, como diximos.
Sus reliquias son traídas a Palencia y Sariñena. Sabida ya la leyenda de Sariñena, la leyenda de Palencia cuenta que sucede durante una cacería del Rey Sancho III el Mayor de Navarra en el siglo XI. Al parecer, el Rey se hallaba persiguiendo un jabalí que acaba refugiándose en una cueva. Una vez dentro, al intentar herir al animal, el monarca sufre una parálisis milagrosa en su brazo, siendo salvado por la aparición de San Antolín. Este hecho, lleva al rey a descubrir las reliquias del santo y prometer la construcción de una iglesia en el lugar, germen de la actual Catedral de Palencia.
La otra parte de las reliquias, que es la cabeça, braço, y hombro, fueron traydas a la Ciudad de Palencia, que venera a S. Antonino, con nobre de San Antolin de Pamia, como a Patron teniéndole por su refugio y amparo en todos sus trabajos y calamidades, que no han sido pocas: pues en la venida de los Moros, quedò aquella Ciudad destruyda, y assolada, hasta que en tiempo de nuestro Rey Don Sancho el Mayor, por un raro milagro que hizo San Antonino, en el mismo lugar de su antigua Iglesia (en cuyas ruynas se avia acogido un Xavali, que el Rey caçando seguia, y queriendo herirle se le helò el braço: porque entendiesse el lugar Santo donde estaua se reedificò aquella Catedral, y al derredor della la nobilissima, y antigua Ciudad de Palencia. En ella se conservan las reliquias de San Antonino: como lo dize el rezo cocedido por la Santa Sede Apostolica a Sariñena, y el Martyrologio Romano en 2. de Setienbre.
Pamie in Gallia S. Antonini martyris, cumus reliquie magna veneratione in Ecclesia Palentina asseruantur”.
Blasco de Lanuza, Vincenzio. Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragonen tiempos de Carlos V (1622).
El rezo particular y toda la octava
Como ya había señalado Blasco lanuza, en 1604 la congregación de Ritos de la Santa Sede concede a la villa de Sariñena el rezo particular el día 2 de septiembre y toda la octava, a San Antonino de Pamia. El documento original lo firma el cardenal Baronio. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
La imagen de San Antolín de Fray Manuel Bayeu
Fray Manuel Bayeu nos dejó la representación de San Antolín a través de un grabado de «Matheo González sculp.» (Daroca, Zaragoza, 1740-Zaragoza 1807) en referencia a «Fray Manuel Bayeu inv». En la escena, explica José Ignacio Calvo Ruata, San Antolín «Figura arrodillado y orante, vestido con dalmática de diácono. Unos angelitos en el cielo llevan un relicario y una vela. Abajo, en el suelo, otro angelito sujeta el escudo de la villa de Sariñena. En la lejanía se ve la torre de la iglesia parroquial», escudo que describe de acuerdo con Ángel Canellas: «Escudo de gules en el que hay un arco con ballesta de oro, con la costilla de plata, colocado en palo; a ambos lados y en la punta del escudo van cinco escudetes de oro con los cuatro palos de gules de Aragón colocados dos en jefe, dos en el abismo y uno en la punta». Véase Fernández Clemente (1980-82), t. XI, p. 3004, voz «Sariñena, escudo de«.
S. Antonino M. Advocado y Patrón de la Real Villa de Sariñena, se hizo a devoción de los hijos de aquella IU.re Villa año de 1777.
La iconografía habitual del santo le representa como un hombre joven, ataviado con la dalmática propia de los diáconos, portando casi siempre una palma alusiva al martirio, y, como atributo más característico, un cuchillo u hoja afilada clavado en su hombro o en la parte inferior del cuello. Su festividad se celebra el 2 de septiembre.
San Antolín y el dance
San Antolín, como patrón de la Villa de Sariñena, en el tradicional dance ha encontrado siempre gran devoción. En la víspera de su festividad se realiza el Canto del Romance a San Antolín, junto a la puerta de la iglesia. Y el día grande, se suceden las danzas del grupo de dance de Sariñena presididas por la imagen del santo patrón San Antolín.
Imagen de San Antolín. Iglesia de Sariñena.
Muestra de ello es esta crónica publicada en el Diario de Huesca del 4 de septiembre de 1917:
El día grande
La del alba sería… No eran las seis de la mañana cuando la música del regimiento de Gerona, con la Banda de trompetas y tambores, recorría las calles de Sariñena interpretando alegres dianas.
Los vecinos de Sariñena despiertan y á la calle se echan con gran regocijo y contentamiento á disfrutar, á gozar de las delicias que les depara el día grande, el día del Santo Patrono.
Los danzantes
También en esta villa hay danzantes, pero éstos no van de calzón corto como los de Huesca. Visten los de por acá, pantalón largo y se permiten el lujo de adornarse con cascabillos. En fin, que son unos danzantes que danzan bien y suenan; además, parece que de pequeñitos se dieron á la declamación, pues cuando aparece el ínclito San Antolín «endilgan» unas elocuentes salutaciones en verso, ó por lo menos prosa rimada.
Los danzantes hacen unas genuflexiones ante el bondadoso Santo y recitan lo siguiente:
«A ver, pulidos danzantes: «empuñar» vuestras espadas; hacerle la reverencia á esa reliquia sagrada.
El día 2 de Septiembre, señores, yo me presiento en esta plaza pulida con la justicia y el clero.
Entre medio los danzantes y el personal de este pueblo y así nos veamos todos con Antolín en el cielo.
Antolino ser de Apamia, hijo de Pamia nacido, donde ganastes el cielo pasando tantos martirios.
En estos había un ringlón que estas palabras ha dicho:
¡Oh, dichoso Sariñena! Qué dicha que habrá «tuvido» la reliquia que adoráis: es el dedo de Antolino.
Tres veces fuiste sorteado San Salvador divino, y las tres veces cayó por Patrón San Antonino.»
El Santo, sonríe
San Antolín parece sonreír á los de las mohosas espadas, que tan lindas cosas saben decir, y también parece que les ruega encarecidamente que le den un paseíto por las calles limpias y adornadas.
Y los pulidos y repulidos danzantes escuchan el ruego y tras la peana de Antolino van formados y haciendo jugar los sables primorosamente, mientras que un gaitero no cesa de tocar su bien templada gaita.
La procesión vuelve á la iglesia parroquial, donde se canta una solemne misa.
Diario de Huesca – 04 de septiembre de 1917.
La reliquia de San Antolín y la guerra civil
Con el inicio de la guerra civil, Sariñena, zona republicana, se convierte en punto neurálgico del frente de Aragón en retaguardia. La iglesia es requisada y destinada como taller mecánico siendo gran parte de sus elementos quemados. Desaparece su archivo, altar mayor, sillerías, retablos e imágenes… sobreviviendo, milagrosamente, la cabeza de la Virgen de las Fuentes, pero no sucede lo mismo con la reliquia de San Antolín. La reliquia de San Antolín es quemada y perdida para siempre.
El relato de Vincenzio Blasco de Lanuza
El relato de Vicenzio se desarrolla al detalle, de las reliquias de Palencia y las de Sariñena. Al igual que la concesión a la Villa de Sariñena, por la santa Sede Apostólica, en la congregación de ritos en 11 de diciembre del año 1604 en cuyo original se dice que lo enmendó y firmó el Cardenal Baronio (La congregación de Ritos de la Santa Sede concedió a la villa de Sariñena, el rezo particular, el día 2 de septiembre y toda la octava, a San Antonino de Pamia). Sin olvidar que, sobre 1600, el papa Clemente VIII concede indulgencia a todos los que visiten la reliquia de San Antolín de Sariñena.
“Y auque estas palabras parece, quieran dezir, que todo el cuerpo de San Antonino de Pamia està en la Iglesia de Palencia, y parece dezirlo el Cardenal Baronio en las notas al Martyrologio: pero la verdad es lo dicho, como consta de las liciones del rezo, y dela Antiphona, Ad Mag. Hic est martyr Antoninus, cuius corpus in martyrio divisum in dusbus partibus tumulatum est, ipse vero Christo communétus, cum ipsoregnat in coelis. Y consta de la tabla, y papel impresso de historia de San Antonino, que tiene la Santa Iglesia de Palencia, y otra del mismo tenor, que tiene tābien la Iglesia de Sariñena, de las quales tablas, y sus escrituras se saca, que del mismo San Antonino de Pamia tiene Sariñena principal reliquia, y le tiene (por ella, y por muchos, y muy milagrosos beneficios, que ha alcanzado de Dios por intercession) por su patron, y lo celebra, y festeja con grandissima devocion, y extraordinarias fiestas, en dos de Setiembre con rezo particular, para el dia, y toda la octava, concedido a la Villa de Sariñena por la santa Sede Apostolica en la congregación de ritos en 11. De Deziembre del año 1604 en cuyo original se dixe que lo enmendó y firmó el Cardenal Baronio. Y en nombre de la Congregacion. P. Episcopus Ostiensis Cardinalis. Mucantius Secretarius Congregationis. Apruevase tambien alli el oficio de la translacion de San Antonino en 18. de Mayo. Aunque no se tiene cierta noticia porque camino vinieron las reliquias deste Santo a la Ciudad de Palencia, que es negocio antiquissimo, y del tiempo de los Godos, o Romanos: Pero de las de Sariñena, (cuya venida se entiende ser mas moderna, y despues de la recuperació destos Reynos) dizen los naturales por antigua tradicion, que passando por alli un passajero, se vandearon las campanas por si mismas, y se tocaron grande espacio de tiempo: hasta que escudriñando los desta villa la causa del prodigio, hallaron el hombre, que conesso lo que traya, y que lo avia sacado de las sepulturas de Pamia, y que desde entonces aca le tiene. Y cierto, que a no aver hallado yo esta historia de Sariñena en las tablas de su Iglesia, y de la de Palencia, dixera, que en tiempo del glorioso San Ramon fue trayda a este Reyno desde su Monasterio como otras muchas, que se trayan de Francia por aquellos tiempos, como se traxeron muchos Obispos, y otros Eclesiasticos: para poblar las Iglesias, que se yuan sacando del poder de los Moros. Y es cosa bien cierta, que estos procurarian traher algunas reliquias, con que enriquecer sus esposasspa ra cuyos goviernos eran llamados.
Y no ay duda, sino que venido S. Ramon al Reyno de Aragon, assi de la Iglesia de San Antonino, (donde avia sido Canonigo Reglar) como de la de Tolosa (donde fue Prior, y Presidente) que vendrian con el algunos Eclesiasticos, o despues de venido, sabiendo que quedava por aca, se vendrian otros, por gozar de su gran exemplo, y santa vida, que ya entonces lo era raro, q se avia estendido su fama por España, y Francia. Y es muy cóforme razon: que no avia de venir solo, ni estava sin amigos, y discipulos criados en su enseñanza, y doctrina, queno querrian dexarle. Y assi es verisimil vinieró por fu causa otras personas al Reyno de Aragon, y que pues estas pensavan que, dar por aca: como muchas quedaron, traherian consigo algunas reliquias. Y quedando por Curas en algunos lugares, y villas, que se ganavan (aviendose ganado Sariñena en los dias de la vida, y Obispado de San Ramon) seria corriente, que desde entonces posseyesse la villa de Sariñena la memoria, y reliquia de S. Antonino, si ya las tablas de las dos Iglesias (a quien devemos seguir) no dixeran lo q hemos escrito.”
Blasco de Lanuza, Vincenzio. Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragonen tiempos de Carlos V(1622).
Hermanamiento con Palencia, la reliquia vuelve a casa
“El ofertorio en la Misa, sin la reliquia de San Antolín, no tenía razón de ser”, apunta Martín Blecua gaitero y representante del dance de Sariñena en una entrevista en Diario del AltoAragón del 12 de octubre del 2003. Efectivamente, Sariñena había perdido su reliquia de San Antolín, que cuidadosamente guardaba envuelto en una tela en el interior de un relicario y que cada 2 de septiembre, los danzantes del pueblo veneraban y besaban durante «El Ofertorio».
Años más tarde de su perdida, el párroco Antonio Laglera, el alcalde de la Villa, D. Antonio Torres, y una representación de los Danzantes, en las personas de Martín Blecua y Jesús Millera solicitan al cabildo metropolitano de Palencia parte de reliquia del santo para la iglesia de Sariñena.
Gracias a ello, el 30 de agosto de 1981, los citados se trasladan a Palencia para traer a Sariñena una pequeña reliquia de San Antolín “Un pequeño fragmento de húmero”. Una gesta que José María Alonso Sabaté recoge en el Programa de Fiestas de Sariñena del 2004: “Gran número de fieles se trasladó a la plaza de Villanueva para recibir esta reliquia del Patrono, organizándose una procesión hasta el Templo en el que se celebró una Eucaristía. La reliquia, colocada en un relicario ofrecido por los danzantes, es la que veneramos todos los años en llegando nuestras fiestas patronales”.
Relicario con la reliquia de San Antolín. Parroquia de Sariñena.
Igualmente, la hazaña es recogida por Antonio Martínez en “San Antolín y el dance de Sariñena” en la cual Martín Blecua, recuerda la anécdota sobre la reliquia de San Antolín guardada en Sariñena: “Había desaparecido el dedo y se acordó, por autoridades, sacerdotes, danzantes y fieles, el reponerla. Se gestionó en Palencia, donde se conservan la mayor parte de ellas, y se concedió la petición. Así, el día 30 de agosto de 1981 –según datos de José María Paraled – se recibió, en la Plaza Villanueva y a las 7 de la tarde, con toda solemnidad, la reliquia”.
¿Pero habrás estado en misa? Sí, y también en el rosario He comido pan bendito Y la reliquia he besado.
El Novenario de San Antonino
Salvador Trallero, en su obra «El Dance de Sariñena», recoge la recuperación del Novenario de San Antonino, que Juan Antonio Bastida conserva de su madre Matilde Cascales. Todo un libro editado en Huesca en 1700 y que consta de treinta y dos páginas. Trallero lo describe como que “Guarda relación directa con el Romance de San Antolín, recogiendo este sus partes más significativas, y en cada uno de sus nueve días dedicada un primer apartado a la memoria y veneración de algún prodigio en la vida del santo, para continuar con la oración, que había que recitar en voz alta. Tras el Nono y último día, aparecen en verso Los Gozos al Ínclito Mártir San Antonino, Advocado y Patrón de la Villa de Sariñena, que en seis páginas cuentan aspectos de la vida del santo y la llegada de sus reliquias a la villa”.
Novenario de San Antonino. Trallero, Salvador. El Dance de Sariñena.
El patronato de San Antonino mártir de Apania de Francia que siempre ha venerado la santa iglesia de Palencia
Resulta interesante el debate que se origina sobre la procedencia del san Antolín en la villa de Sariñena. Todo a raíz de un libro del Padre Fray Lorenço Ángel Espin, natural de Sariñena (1598-1697) y del Orden Profético del Carmelo y Catedrático de Teología de la universidad de Zaragoza. Espin escribe un libro intentando probar que San Antonino era español. En «El patronato de San Antonino mártir de Apania de Francia que siempre ha venerado la santa iglesia de Palencia (1679)», Pedro Fernández del Pulgar, refuta dichos argumentos, defendiendo el origen francés del patrón de Palencia y Sariñena San Antonino mártir.
En la Villa de Sariñena, en el Reyno de Aragón, es Patrón San Antonino Frances, desde que milagrosamente tuvieron un dedo del Santo y hizieron en la Iglesia mayor Capilla a este santo Mártir y Clemente VIII concedió indulgencia a los que la visitasen. Celebran su fiesta a 2 de septiembre, hacen procesión solemne y se guarda un día de precepto: Reçalte con octava y las lectiones del segundo nocturno están sacadas, como allí se dice, del Arçobispo Don Rodrigo, y delos monumentos de la iglesia de Palencia y otros. Aprobadas Clemente VIII aviendolas reconocido por tu orden el Cardenal Baronio, a 12 de diciembre de 1604, pondremoslas en el Apéndice. Es tan antigua esta devoción en Sariñena, que el año de 1200 ya eran prodigiosos tus milagros, de que tenemos testimonios.
Del dedo de San Antonino, que está en la Villa de Sariñena, en el Reyno de Aragón, también es cosa cierta, que es de San Antonino Mártir de Apania en la Aquitania. Assi consta de los testimonios que pusimos en el cap. 2 y están en los Archivos de esta Santa Iglesia de Palencia. Y aunque el doctor Espin escrivió un libro intentando probar que es de San Antonino Español y no del Francés, copiando a nuestro Don Francisco Sandoval, en todo lo sustancial el qual cite en el cap. I. S. 6. Que tengo de su letra en mi poder, no pudo persuadirlo, porque todos los demás vezinos, assi Eclesiásticos como Seglares, han persistido en su tradición y le veneran, como reliquia de el Santo Francés y no permitieron que se imprimiese el libro del Doctor Espin. Y en cuanto a este punto tienen un irrefragable fundamento, porque se hallan con la tradición de que el dedo es de San Antonio Frances, sin averse oído cosa en contrario, hasta que Doctor Espin salió con esta novedad, movido de la apología de nuestro Don Francisco de Sandoval, que en cuanto a probar, que el dedo de Sariñena sea de San Antonio Español, nada conduce, ni el Doctor Espin trae testimonio que pruebe la identidad ni argumento, en que se funde la repugnancia y cuando pudiera alucinarse alguno respeto de las reliquias de Palencia, por los fundamentos que trae; pero respecto del dedo que esta en Sariñena, no es alucinación, sino cegarse en la luz del medio día; a que se llega, que la Iglesia Romana tiene calificada aquella reliquia, por de San Antolino Frances y por tal dio rezo, como queda referido, y se verá en el apéndice. Y querer oponerse a una tradición calificada por la Iglesia Romana, es audacia y inreverancia que toca en las sagradas aras.
Estas son las reliquias que Dios ha conservado de S. Antonio, Martír de Apamia en la Aquitanica, parte de el ombro y braço derecho en Palencia, el dedo en Sariñena, lo demás permitió Dios pereciese a violencias sacrílegas de la turia Calvinita.
No falta quien diga que San Antonino Apamiente Aquitanico padeció en tiempo de el Emperador Antonino Pio. Assi lo refiere el manuscrito del Prior de Sariñena y trae el Brevario de Monte de Aragón, a dos de septiembre, lect.6 fol.415. por estas palabras: Nam sacra venerandi corporis membra, que fueran tantea dispersa, inuman, candem que compaginem se sponte contulerunt. Gloriosus quoque ille sanguis, pro Christo eflusus, inaque illustrapido fluxu, ita con erictus est, ac si in terra arida statione unius loci fuisset collectus. Passus est 4. Nomas Sept Antonino Pio Imperatore.
Concluye el Padre Argaiz: Llegaste a esto, lo que me comunicó por carta suya el Padre Fray Lorenço Ángel Espin, del Orden Profetico de el Carmelo y Catedratico de Theología de la universidad de Zaragoza. Y es que en Sariñena, patria suya y Villa del Obispado de Huesca le tiene por su natural y tienen por su natural y tienen el dedo índice de su mano derecha a cuya venida se tocaron las campanas por si mismas y baxo de el Cielo un cirio encendido, penetrando, sin romperla, una claraboya y ardió sin diminución nueve años, tenenle por Patrón, pero están con el engaño de ser el Franances, no declarando, ni sabiendo decir, quien la traxo y de donde, que todo es necessario saberse y como se afirma y con que fundamento es natural de Sariñena, siendo Frances de Apamia. Y con ser assi, que el prior de aquella Iglesia, que es Colegial,les pretende disuadir de ello y mostrarles que es del santo Español aquella reliquia del Pueblo se esta en su treze. Y será como la devoción, que Huesca tiene con san Oriencio, de que dixe lo que sentía y hallava en las adiciones a la 2. Part de Hauberto.
Autor: Concluyamos ya con esta pesada respuesta de el Padre Argaiz, originada de tan prolijo discurso y sin mas fundamento, que hacer pesada la controversia con despropósitos de ninguna substancia, como se vee en las razones que acabo de referir, mejor dixera en las vozes sin concepto y sin formar razón, que haze el caso de Sariñena, sea como se fuere, para decir que se llega a esto, esto es, a negar el Patronato de San Antolin Frances en la santa Iglesia de Palencia, porque del hecho de Sariñena, ni se infiere el año del Martyrio de el santo Español, ni cosa que al Patronato conduzga. Que el Prior de aquella Iglesia les quiere persuadir a que el dedo es de el santo Español, sino la ha persuadido, ni puede, como en el párrafo siguiente se verá y quando les persuadiera, probará que avia avido san Antolín Español y concediendo su existencia nos quedava mucho que hacer, pero como digo, y se verá, nada prueba. Y no quiero dexar de advertir, que si el padre Argaiz dize que no ay testimonio, conque prober, quando fue aquella reliquia a Sariñena, quien la llevó y de dónde. Como puede el Doctor Espin probar que es del santo Español, porque en estos términos, ni se puede probar, que es del Santo Frances, ni del Español? Y que hará en este presupuesto para nuestro caso.
Pero en la realidad, y en la verdad, conduce mucho para él, lo que dexo puesto en el capitulo segundo, de que la villa de Sariñena, venera la reliquia de San Anonino Frances y que desde el año de mil ducientos esclareció en milagros, que esto lo aprobó Clemente Octavo, a doce de Diziembre de mil seiscientos y quatro, concedió indulgencias a los que visistassen la Capilla, donde esta colocada. Las lecciones se tomaron parte del Brevario Palentino pues que quiere el Padre Argaiz, ni el Doctor Espin, decir que Clemente Octavo no examinó esta material. Siempre alabaré a los vezinos de Sariñena que atienden y se tienen a lo que el Sumo Pontífice ordena, aun que el Padre Argaiz diga, que se están en sus treze, que es mas seguro que seguir al Padre Argaiz en sus volúmenes, aunque lleguen a número catorce y se passen al diez y siete. Ni en Sariñena dizen que San Antonino es natural de aquel lugar, ni se lo pudo escrivir el Padre Espin, que antes creere, que elpadre Argaiz no entendió su carta, porque ni el Doctor Espin refiere tal cosa; tengo su libro manuscrito y como de los mismos términos consta, si veneran y defienden al santo Frances, cuya historia es notoria; por donde avia de ser natural de Sariñena para más comprobación de lo que ay en Sariñena acerca de San Antonino, su culto y la reliquia, remito al Lector al Apendice.
En el capitulo treze prueba el Doctor Espin, con cinco razones, que San Antonino Martyr, el Patrón de Palencia y Sariñena es uno mismo y en esto vamos conformes. Y asi también nos conformamos, en que la naturaleza es la misma, siendo san Antolin Frances Oatrón de la Santa Iglesia de Palencia, también lo es de Sariñena.
En quanto a la verdad de que el dedo que possee Sariñena de s. Antolin, si fue allí de Palencia o Apamia de dexamos abundar en su sentido y lo que ay mas fixo sobre este punto, se pondrá en el Apendice con los testimonios que vinieron de Sariñena y están el Archivo de esta santa Iglesia, de la Capilla de San Gerónimo, a donde están colocadas las reliquias de San Antolín.
En Francia no ay reliquia alguna de San Antonino, porque el año de mil quinientos y setenta y seis quemaron los Calvinistas todas las reliquias de este Santo y solo subsisten el dedo de Sariñena y las reliquias, que con gran veneración observa Palencia.
Conclusión
La leyenda de San Antolín y su reliquia, como hemos visto, se remonta a antes de 1200, prácticamente poco después de la conquista definitiva de Sariñena y en plena cristianización de la zona. Por lo tanto, la devoción a San Antolín resulta relativamente antigua, desde los inicios de la era cristiana de la villa por lo que si alguna vez fue patrón San Salvador o El Salvador, este fue por muy escaso de tiempo.
Resulta muy reseñable la historia hermanada con Palencia y su generosidad con compartir parte de su reliquia de San Antolín con Sariñena. Una leyenda y una historia en la que se hunden nuestras más profundas raíces y que cada 2 de septiembre honramos con nuestra máxima expresión del dance de Sariñena.
Gracias a Nieves Ropero por abrirme las puertas de la iglesia, por tu ayuda y gratas explicaciones.
Disertación sobre la vieja iglesia de Sariñena
He andado estos días cavilando sobre la vieja iglesia de Sariñena. Tal vez sea lo lógico, al haberme hallado inmerso en San Antolín y por ende en nuestra iglesia parroquial, la cual, en su día, llegó a poseer la categoría de Colegiata. Así, mi presente disertación, he de apuntar, vino tras caer en un detalle que, a priori, pasaba completamente inadvertido. Este hecho, venido de repente, ha llamado poderosamente mi atención e imperiosamente me ha llevado a una serie de planteamientos y disertaciones que gustosamente quería compartir.
Como he dicho, todo viene a raíz de nuestro patrón San Antolin, San Antonino de Pamia y su leyenda en Sariñena, en torno a finales del siglo XII o principios del siglo XIII, que me llevó a contemplar un grabado del mismo que Matheo González realiza en 1777 a partir de un dibujo de Fray Manuel Bayeu.
Sin duda es un fabuloso dibujo de fray Manuel Bayeu que, desconociendo el verdadero motivo de su realización, nos obsequia quedando para la historia y memoria de nuestra ilustre villa.
Villa que Fray Bayeu visita asiduamente, de la que valora sus ferias y así se lo transmite en sus misivas a Martín Zapater. Además, Bayeu forma parte de la cofradía de la Sangre de Nuestro señor Jesu-Christo y mantiene amistad con algunos vecinos, pues a pesar de ser monasterio de clausura, Sariñena es la población de referencia del monasterio y Bayeu tiene un estatus especial por su condición de pintor. Por ello, es de suponer que Fray Manuel Bayeu conocía bien Sariñena donde incluso llega a permanecer, como una estancia de «24 días» referida en una carta del 18 de agosto de 1789 en la que, en palabras de José Ignacio Calvo Ruata, se podría deberse a alguna actividad profesional. Curiosamente, apunta José Ignacio Calvo, en ese mismo año de 1789 el arquitecto Manuel Inchauste estaba inmerso en “los primeros planos de la nueva iglesia parroquial que se pensaba levantar”. Tal vez, Bayeu podría haber estado implicado en la futura iglesia sariñenense.
Al parecer, la vieja iglesia de Sariñena tenía una figura ridícula y su deformidad y monstruosa arquitectura no tenía enmienda, por ello se debía de realizar una nueva. Javier Martínez, gran estudioso de la iglesia de Sariñena reconoce aquella vieja iglesia como una fábrica de sillería probablemente románica, o quizá protogótica construida aprovechando el solar, y quizá algún tipo de estructura, de una antigua mezquita y una atalaya islámica. Aspecto señalado en el recurso presentado para solicitar la construcción de un nuevo templo, pues se tenía la desgracia de que para la casa del señor “Se aprovechó una mezquita y atalaya construida por los moros, habiéndose fabricado el templo en los tiempos primeros de la conquista, compuesto de dos naves desiguales sostenidas de dos pilastrones formidables que quitan la vista y ocupan una grande porción del santuario”.
Regresando al año 1777, aquel mismo año en que se consagró la iglesia del monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, vuelvo a deparar en aquel detalle desapercibido. Observo a San Antolín, es su iconografía habitual, aunque a un lado destaca el escudo de Sariñena, potente, con su ballesta y los cinco escudetes de Aragón y al otro lado, como un detalle insignificante, como queriendo pasar desapercibido, aparece una torre, como una vieja atalaya. Es una iglesia. Y está claro que Bayeu quisó vincular la imagen de San Antolín con Sariñena.
Lo más seguro que Fray Manuel Bayeu recreó una iglesia más o menos imaginaria, tal y como apunta José Ignacio Calvo, “Aunque no hay que descartar que partiera de una observación real de la anterior”.
Quizá sea mucho suponer o a lo mejor estemos ante la representación de la vieja iglesia de Sariñena y su vieja torre. Quizá sea mucha coincidencia que se trate, a priori de una torre aragonesa mudéjar, descrita por Javier Martínez “Con el añadido de un campanario posterior de hacia el siglo XVII” y puede que sea la torre de Sariñena “algo idealizada y simplificada”.
Quizá sea mucho suponer, tal vez solo sean especulaciones. A lo mejor solo sean coincidencias y volviendo a Javier Martínez veamos que el elemento más deteriorado, de la vieja iglesia de Sariñena, era sin duda la única torre campanario de la que disponía la colegiata: “Obra de sillería de planta cuadrada adosada a la iglesia cuya cronología y aspecto es difícil de precisar”.
Quizá sea mucho suponer que Fray Manuel Bayeu representase en 1777, o anteriormente, aquella vieja torre campanil, antes atalaya, derribada en mayo de 1790, por orden del Consejo de Castilla, “Para evitar las desgracias de la pronta ruina que amenazaba”.
Y en mi propia disertación, queda la duda si Fray Manuel Bayeu hubiera formado parte en la nueva fábrica ideada por Manuel Inchauste. Quizá nunca se sepa, de aquel proyecto que quedó desestimado por la Academia de San Fernando, encargándose otro plan a Agustín Sanz. Este sí que lo lleva a efecto y la nueva iglesia se comienza a construir en 1795 siendo finalizada y bendecida el 25 de diciembre de 1846. Este año hará 180 años un templo neoclásico denominado Colegiata de san Salvador de Sariñena.
Un exponente claro del neoclasicismo aragonés de la mano de un gran arquitecto, Agustín Sanz, con un gran valor arquitectónico que deberíamos de saber valorar, por su calidad y por creer en una Sariñena cuyo patrimonio ha sufrido ya demasiado.
Así, por divagar, por simplemente especular, o como he dicho al principio “por disertar” podamos estar ante la representación de la antigua iglesia de Sariñena o quizá ante una simple representación imaginaria. Que cada uno/a saque sus propias conclusiones. Yo prefiero la duda.
Huerto, lugar monegrino que se encuentra en plena llanura en el valle del Guatizalema. Concretamente en la parte norte de la comarca aragonesa de Los Monegros, a 32 kilómetros de Huesca y 16 de Sariñena a través de la carretera A-131. Destaca sobre un cerro de roca de arenisca los restos del que un día fue el castillo de Huerto, a partir del cual se distribuye el pueblo. En el mismo castillo existió un asentamiento islámico, igualmente, no muy lejos se encontraba el asentamiento de la actual ermita de santo Domingo o los lugares de Usón (La Iglesieta), Marcén (Las Cías), o Alberuela de Tubo, pues el termino incluye los núcleos de Usón y la Venta de Ballerías.
“Confina: al norte, con territorio de Salillas; al mediodía, con el de Ballarías; al levante, con el de Peralta de Alcofea, partido de Barbastro, y al poniente, con el de Ussón.”
Pedro Blecua y Paul. Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792
De acuerdo con la descripción de Pedro Blecua y Paul de 1792: “Este lugar, que sigue a la banda misma y dista de Huesca poco más de cinco leguas y doce de Zaragoza, tiene su situación llana sobre una colina suave a la derecha y orillas del río Alcanadre, que da riego a una buena porción de su terreno, en el que se hallan dos puentes famosos llamados del Rey, obra muy sólida y firme de piedra cantería, sobre cimientos de peña, los que dan paso a los ríos Alcanadre y Guatizalema, por la carretera de Barbastro, Monzón y Huesca.”
Pedro Blecua y Paul matiza en su descripción: “Su vecindario asciende a 86 familias, que la mayor parte subsisten de la agricultura, con algunos oficiales, artesanos y jornaleros. Estuvo antiguamente dividido en dos barrios: uno del señor conde de Fuentes y el otro del comendador de San Juan, de Zaragoza, con cuyo motivo se eludían las jurisdicciones distintas, y eran continuas las discordias; y para evitar estos inconvenientes, hicieron canjes y permuta, y reservándose el comendador sólo el nombramiento de prior cura, cedió todos sus derechos al expresado conde, con cargo de pagar la congrua de dicho prior, 10 libras jaquesas, 7 nietros vino y 9 cahíces trigo, y 25 libras jaquesas de feudo perpetuo a la encomienda.”
Además, en su término, el río Guatizalema se une al Alcanadre en las inmediaciones de los puentes del Rey. La acequia de Huerto riega sus huertos y campos: “Su territorio es medianamente extenso, buena porción plantado de viñas, olivos y morales, todo llano, con algunas colinas suaves, y la mayor parte tierra fuerte, con algo de arcillosa y gredosa, más connatural para granos y vino, de que más abunda, siendo sus cosechas: trigo, 1400 cahíces; cebada, 400 cahíces; avena, 600 cahíces; vino, 1000 nietros; aceite, 300 arrobas; lana, 200 arrobas, y seda, 300 libras, con algo de cera y miel, que podría ser más si hubiera más aplicación; con aumentos en dichas cosechas, cuyo sobrante de granos va regularmente a Barbastro y a Cataluña el de vino, y aceite, a Monegros, y en la villa de Sariñena se surten de lo necesario. Los pastos son medianamente abundantes, como para 2000 cabezas de ganado lanar, que criarán mil corderos; el regadío será de 200 cahizadas, y las aguas sobrantes las aprovecha la Venta de Bailarías para 160 cahizadas. La caza, como en los anteriores. Un molino harinero en Alcanadre es proprio de dicho señor.” (Pedro Blecua y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792).
Igualmente contamos con la detallada descripción del lugar de Huerto de Pascual Madoz, publicada en su diccionario geográfico estadístico histórico de 1845-1850:
“Lugar con ayuntamiento en la provincia y diócesis de Huesca (4I o S–), partido judicial de Sariñena (2), audiencia terr. y ciudad g. de Aragón (Zaragoza 1 2) está SIT en una llanura no lejos del r. Guatizalema, donde la combaten los vientos del N., y disfruta de su CLIMA frio, propenso a tercianas. Se compone de 112 CASAS construidas de tierra con algunas comodidades, las cuales forman 3 calles anchas sin empedrar, y una plaza que sirve para juego de pelota; tiene ayuntamiento con cárcel, una escuela de primeras letras concurrida por 40 niños, y desempeñada por un maestro, dotado con 1,100 rs. anuales, pagados de los fondos municipales; una fuente, cuyas aguas y las del r. Guatizalema, sirven para el consumo del vecindario, e iglesia parr. (Sta. Cruz), servida por un cura párroco. El curato es de primer ascenso y se provee por el conde de Fuentes; contiguo ella existe el cementerio, capaz y ventilado.”
Confina el TÉRM. por el N. con el monte de Sesa y Pardina de Burjama; E. Peralta de Alcofea ; S. la venta de Valleras , y O. Usón y Albaruela ; sobre un pequeño cerro está una ermita dedicada a Sto. Domingo ; pasa por el término el r. Guatizalema, que entrando por el N. lo recorre en dirección al S., proporcionando riego a 1/6 parte de las tierras el TERRENO es monte de buena calidad , que comprende árboles frutales, álamos blancos y negros, y aliagas los CAMINO S dirigen a Huesca, Sariñena, Sesa y otros pueblos limítrofes , todos en mediano estado la CORRESPONDENCIA se recibe de la cap. de la provincia por medio de un balijero los martes y viernes á las 12 de la mañana, PRODUCCIÓN trigo, cebada, vino y poco aceite; cría de ganado lanar; caza de liebres, perdices y conejos, y pesca de barbos y anguilas.
IND. agrícola y un molino harinero propio del marquesado de Coscojuela. COMERCIO 2 tiendas de abacería, POBL. 24 vecinos, 149 almas CONTR. 7,652 reales El PRESUPUESTO MUNICIPAL asciende á 3,000 rs., que se cubren por reparto vecinal.
Mia si he recorrido mundo que i estau en Tramacé, en Huerto, Usón y la Venta, en Alberuela y Marcén.
Jota antigua de Huerto.
Sin embargo, Huerto se remonta a tiempos antiquísimos, de asentamientos islámicos e incluso mucho más anteriores. Antonio Martínez cita que la actual ermita de santo Domingo, partida de la “Volturera”, se asienta sobre un pequeño cerro arenisco que primero fue asentamiento Ibérico (según materiales líticos y cerámicas hallados en los entornos), y posteriormente musulmán, allá por el siglo XII (Martínez, Antonio. Santa Engracia y los pueblos de Huerto, Alberuela de Tubo y Usón. Diario del AltoAragón – 26 de abril del 2009). Santiago Broto Aparicio matiza que los historiadores dicen que esta zona “estuvo ocupada por los ilergetes, y ya en época romana, la mansión que centraba este territorio era Pertusa, por cuyos términos atravesó luego la calzada de Osca a llerda” (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos).
Ermita de santo Domingo.
Tras su época musulmana, Huerto es conquistado en 1097 por el rey Pedro I, librándose una batalla en el lugar donde se erige la actual ermita de santo Domingo. Los vecinos de Huerto acuden con palos y útiles del campo haciéndose con la victoria. Pero, como bien dice Pablo Gracia, el enfrentamiento no debió de ser tal, pues a buen seguro que los antiguos moradores de Huerto convivían en paz y armonía.
Pero en la memoria oral la batalla alcanza niveles épicos y así lo narra Elisa Launa, vecina de Huerto: -Hubo una batalla, los moros arriba en un cerro y los cristianos abajo. Cuentan que el capitán cristiano se encomendó a santo Domingo. Llegaron a Huerto por el Montonera, había mucha maleza, para que no fuesen vistos y al llegar a Huerto, y con ayuda de venidos de Fraga, subieron con palos y horcas al grito “A matar al moro”, ganando la batalla. Por ello hicieron la ermita-.
En conmemoración de aquella batalla entre moros y cristianos, cada 8 de mayo se celebra la romería de los palos a la ermita de santo Domingo: -En la que es costumbre que los hombres acudan a la ermita con palos, en recuerdo del pasado, una tradición del s. XVII-, recoge Pablo Gracia -Por ello a los de Huerto nos llaman “Porros”-.
“Los Porros” en Huerto, por los palos que llevaban en santo Domingo.
No es de extrañar que Santo Domingo de Guzmán sea el patrón de Huerto y en torno a él se celebren las fiestas patronales, conservando la fecha del 4 de agosto a pesar que la iglesia pasa su festividad al 8 de agosto. -Las fiestas patronales son para santo Domingo, para el 4 de agosto-, no obstante Maribel Ferrer, Marimar Alquezar, Conchita Casbas y Tere Zubiri cuentan que el 4 de agosto se hace romería a santo Domingo: –Antes se iba andando, pero ahora todos van en coche, se hace misa y se da agua con anís-.
La primera cita documental de Huerto, según Santiago Aparicio Broto, corresponde a 1104, en “la concordia establecida entre el Obispo de Huesca y el Abad de Montearagón sobre las iglesias pertenecientes a cada uno de ellos” (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
En este sentido, las primeras referencias documentales escritas del topónimo de son Huerto, Guerto, Orto, Uerto [1276]. Aunque Pascual Miguel Ballestín apunta como fecha documentada de dichos topónimos en 1104 (Miguel Ballestín, Pascual. Toponimia Mayor de Aragón). Etimológicamente, a Huerto se le plantea diferentes orígenes relacionados posiblemente tanto con la ceca ibera de Uartus o lo derivación del latín hortus, principalmente, apunta Miguel Ballestín, ambas por proximidad fonética. Igualmente, a Hortus como antropónimo entendiéndose como “villa de Hortus”.
En 1408 el Conde Pedro de Urgel lega a su hijo segundo la Baronía de Entenza a la que pertenecía Huerto. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
El 28 de marzo de 1426. García Pérez Duerto, señor del palacio de Huerto y su mujer Sicilia de Ayerbe, venden a los de Adahuesca un molino y otros bienes. De sus manos pasa el dominio señorial a Pedro de Altarriba, quien en 1472 peleaba contra los Foces, señores de Ballerías, seguramente por cuestiones de límites de sus territorios. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
En 1465, al establecerse las divisiones territoriales llamadas Sobrecullidas, Ballerías y Huerto quedan integrados en la de Huesca. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
Iglesia de la santa Cruz.
La iglesia de Huerto es en honor a la santa Cruz, de estilo gótico tardío y según el SIPCA (Sistema de Información del Patrimonio Cultural de Aragón) es construida en torno al año 1500 -Presenta una nave dividida en tres tramos y cabecera poligonal de tres lados. Es de estilo gótico y tiene una capilla añadida que data del S XVIII. En la clave de la bóveda de la cabecera y del primer tramo de la nave aparece escudo de los promotores, la familia Altarriba- . Según el historiador Cristóbal Guitart la iglesia forma parte de un grupo de edificios del entorno de Huesca construidos en el marco del gótico tardío en torno a 1500. Durante la guerra se produce la destrucción, quema o incendio de los altares, santos ornamentos etc. y robo de objetos sagrados (La retaguardia del frente de Los Monegros, Causas generales).
Para Pedro Blecua y Paul “La iglesia parroquial, advocación de la Cruz, es fábrica antigua de cantería, una sola nave, con sus capillas, decentemente surtida y al cuidado de dicho prior, frey de la religión de San Juan, y de dos racioneros, que nombra el expresado conde, y les da por congrua 30 libras jaquesas, casa y habitación, con unas cortas posesiones. Hay escuela de primeras letras a cargo de los vecinos y algo de los Proprios; Montepío, cárcel y Casa de Ayuntamiento, el que se compone de dos alcaldes, que nombra anualmente, sin proposición, dicho señor; dos regidores con proposición; síndico, la Audiencia, y diputado, el pueblo, el que pertenece al expresado conde, señor jurisdiccional y territorial, pagándole décima y primicia de pan, vino y corderos, y por dominicatura, 200 libras anuales de los Proprios, que se reducen a yerbas, panadería yaguas sobrantes, que todo asciende a 300 libras jaquesas, poco más o menos, para pecha y gastos ordinarios, y lo remanente para evicción de censos. Contigua al pueblo, una fuente de tres caños perennes.” (Pedro Blecua y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792).
En 1475, según documento publicado por Manuel Serrano y Sanz- se otorga una capitulación entre Pedro de Altarriba, Señor de Huerto, y el pintor zaragozano Martin de Soria, por la que éste se compromete a construir para la iglesia parroquial, un retablo de 18 palmos de altura y 12 de anchura, de buena fusta, con toda la mazonería dorada, por el precio de ochocientos sueldos -pieza que con todas las del templo fue destruida por las milicias mar quistas en 1936-. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
Según la tradición en la iglesia se guardan las reliquias de Santa Engracia -porque la tradición dice que un señor de Altarriba las trajo, y las encontró un sacristán por casualidad-. La familia Altarriba responde al apellido de la que fuera familia más poderosa del pueblo desde la Edad Media llegando a ostentar el título de Baronía de Huerto. Hay constancia que residieron en Huerto al menos desde 1472 hasta finales del siglo XVI. El castillo, cuyas características corresponden más a residencia familiar que fortaleza, estuvo vinculado a la familia Altarriba. Además, una de sus viviendas se encuentra en la Avenida Arribas.
Casa de Arribas Salaberri Arquitectura PopularEs una casa de tres plantas, realizada con mampostería enlucida reforzada con algunas hiladas de piedra. Los elementos más destacados son la portada, en arco de medio punto de dovelas resaltadas, y una inscripción en la fachada en la que consta la fecha de construcción del edificio: AÑO 1727.
La familia llega a contar con su propio Señorío de Altarriba, gozando Pedro Altarriba de grandes privilegios concedidos por Felipe II. Julio Alvira cita que “Estuvo relacionado con los sucesos de Zaragoza de 1591, con Felipe II y su secretario Antonio Pérez como protagonistas” (Alvira, Julio. Una tarde de viento en Huerto. Diario del AltoAragón del 26 de diciembre del 2004). Su señorío se extendió por tierras sicilanas y actualmente, los descendientes de la familia Altarriba viven en el centro de Sicilia, en la ciudad de Riesi. Hay quien incluso se ha atrevido a decir que fueron el origen de la mafia siciliana.
El apellido ha sido tan importante en Huerto que incluso una asociación cultural llevó su nombre, asociación muy activa durante muchos años que lamentablemente desapareció.-La asociación Altarriba trabajaba mucho, pero fue decayendo la actividad-.
El 16 de abril se celebra santa Engracia y de nuevo se acude en romería a la ermita de santo Domingo, junto a los vecinos de Alberuela de Tubo y Usón.Maribel Ferrer, Marimar Alquezar, Conchita Casbas y Tere Zubiri cuentan que se suben con las cruces de los tres pueblos, se hace un responso, almuerzo y la misa luego en Huerto.
Esta tradicional romería viene de la época de la conversión al catolicismo de los musulmanes en la primera década de 1600. Por aquellos tiempos, Pedro de Altarriba era prácticamente dueño de todas las tierras, dueño del molino (Molino de las Covetas) donde todo el mundo va a moler. Sin conversión, los musulmanes, que igual eran el 70 u 80% de la población, le dejan sin ingresos, lo cual urge una solución.
En el censo de 1495, Huerto, figura como de Señorío, con 50 fuegos -dieciocho cristianos y treinta y dos moriscos-. Ballerías sólo tenía el fuego correspondiente a Luis de Foces, Señor del Lugar. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
El 1 de abril de 1602, el sacristán de la iglesia de Huerto Domingo Vicente, entrando en su sacristía, tropieza con un hierro en el suelo y descubre bajo él las reliquias de santa Engracia y de 72 santos más (de Alos, José María). Para celebrar aquel milagro, Pedro de Altarriba convoca a todos los vecinos de Alberuela, Usón y Huerto, a cristianos y musulmanes para hacer una conversión general.
“El mismo día, don Pedro y su esposa notificaron el suceso a los pueblos de Usón y Alberuela, porque era donde más cristianos había, mandando al mismo Mosen Nicolás y a Luprecio Coscón de Huerto. Estos pueblos acordaron ir en abril en procesión a venerar a esas reliquias, llevándolas en procesión a la ermita de Santo Domingo de Guzmán, propiedad de don Pedro Altarriba, cuidando de guardar esta fiesta en adelante”.
Martínez, Antonio. Santa Engracia y los pueblos de Huerto, Alberuela de Tubo y Usón. Diario del AltoAragón – 26 de abril del 2009.
El 17 de abril de 1610 se decreta la expulsión de los moriscos aragoneses, que en Huerto lo son en número aproximado de 65 personas, correspondientes a trece casas ocupadas por los mismos. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
El suceso aparece recogido en el tomo 1, libro 3º de las historias eclesiásticas y seculares de Aragón escrito por el monje de San Benito don Vivente La Ripa en 1603 en el Monasterio de San Juan de la Peña: “el día 16 de abril los ilustrísimos señores don Pedro de Altarriba y doña Agustina de Aragón, su esposa, barones de Bietti, se hallaron en una aldea y lugar suyo y como buenos cristianos y devotos de Santa Engracia dispusieron guardar fiesta, y bajaron de su palacio a la Iglesia de Huerto, llamada Santa Cruz, iglesia de la religión de San Juan, llevándose un capellán propio llamado Mosen Nicolás Lafarga”. (Martínez, Antonio. Santa Engracia y los pueblos de Huerto, Alberuela de Tubo y Usón. Diario del AltoAragón – 26 de abril del 2009).
Choque de las cruces. Diario del Alto Aragón.
“El 16 de abril que es el día de Santa Engracia acuden a la ermita los vecinos de Huerto, Alberuela de Tubo y Usón. Los tres pueblos acuden en romería portando solemnemente las reliquias de Santa Engracia, que se custodian en la iglesia del pueblo, según una tradición que, al parecer, instituyó el noble don Pedro de Altarriba (cuyo nombre está también vinculado con la iglesia y el castillo de Huerto y que era por entonces el propietario de la ermita) a principios del siglo XVI. Hasta hace unos años, los vecinos de los tres pueblos acudían andando desde sus respectivas localidades, portando las cruces parroquiales. Se reunían en una peña al pie del cerro donde se asienta la ermita, para la ceremonia del besado de cruces, tras la cual subían a la ermita. Los vecinos de Usón tenían que esperar sin sobrepasar la roca hasta que llegaran a recibirles los de Huerto con la cruz. Hacían el besacruces y ya pasaban a la ermita. Actualmente esta romería se mantiene, aunque simplificada.”
Gracia, Pablo.
Desde entonces “Se sube a la ermita en conmemoración del encontrar las reliquias de Santa Engracia, Usón, Huerto y Alberuela. Los mozos de Huerto llevan las reliquias portándolas en una peana que no pueden dejarla hasta que no vuelven otra vez a Huerto” (Gracia, Pablo).
Antonio Martínez apunta que el sacristán Domingo Vicente pasa, con el tiempo, al convento de Santa Engracia de Zaragoza, donde le conocen como el ‘Dichoso de Huerto’. Pedro Lafuente le dedica un bello romance titulado, como no, ‘El Dichoso de Huerto’.
Diario del Alto Aragón del 16 de febrero de 1992.
Hay una leyenda que los mayores de Huerto recuerdan y cuentan como San Sebastián de Usón y Santo Domingo de Huerto, festejaban los dos a la Virgen del Castillo de Alberuela. San Sebastián los pilló infraganti, y del cabreo que cogió, con una piedra le hizo una cuquera a Santo Domingo en la frente. Se arregló el desaguisado, y los de Huerto para tapar ese feo, cantaban esta jota:
Santo Domingo nació con un lunar en la frente, y no hay Santo más galán desde oriente hasta poniente.
Esta historia la deja escrita Pablo Gracia en jota, y se cantó en Huerto con Aires Monegrinos, en las fiestas de Santa Engracia de 2024. Dice así:
LEYENDA DE UN NOVIAZGO
Música: Mazurca de Sinués Letra: Pablo Gracia
Cuenta una vieja leyenda de Usón, Alberuela y Huerto, en la que los tres patrones en noviazgo se metieron. San Sebastián cortejaba, y a su vez Santo Domingo en secreto y sin saberlo, a la virgen del Castillo. San Sebastián una tarde en el picón a su rival infraganti lo pilló. Y sin pensar con una piedra se armó, Santo Domingo en la frente un peñazo se llevó. Los de Huerto consternados ante un hecho tan fatal se inventaron una jota para así su honor salvar. Y queremos ofrecerles, para que todos conozcan, esta historia solo nuestra cómo la salvó esta copla: Santo Domingo nació con un lunar en la frente y no hay santo más galán desde oriente hasta poniente.
Algunos documentos históricos
Testamento de Ana de Urriés y Castro, viuda de Francisco Juan de Altarriba, señor del lugar de Huerto, vecina de Huesca, y aperición del mismo en 1548, hecho y abierto ante el notario de Huesca, Luis Climente. – 1543-09-03. Huesca ES/AHPZ – C_PERGAMINOS/000004/000013.
Aprehensión a instancia de Martín Juan Dueso, farmacéutico de la ciudad de Barbastro, de 334 números de bienes de la Baronía de Huerto. Litigaron el Gran Maestre y comendador del Hospital de San Juan, el Comendador de Barbastro, el concejo y lugar de Huerto y Dª Beatriz de Altarriba, señora de la Baronía de Huerto, Almuniente y Permisán.. Parte 2 1650 ES/AHPZ – J/000336/000001.
Consignación que Pedro de Castro, en su nombre y en el de su mujer, Catalina, hace a Francisco Juan de Altarriba, señor de Huerto, de dos pensiones de 1000 sueldos barceloneses cargados sobre el General del reino de Aragón 1523/10/29 ES/AHPZ – P/001560/0009.
Volviendo a su castillo, este presenta un interior excavado en la roca, a la vez abovedado con sillares formando medio caño, que de acuerdo con el SIPCA debe de responder al siglo XII: -El interior de su techumbre rocosa se abovedó con sillares formando medio cañón, al estilo de lo usual en el siglo XII, época a la que debe de corresponder esta actuación-. Su origen posiblemente sea medieval, tal y como ha señalado recientemente, Adolfo Castán quien ha sugerido la posibilidad de que la sala excavada en la piedra (similar a la del castillo de Novales, que data del siglo XII) tuviera un origen medieval. Con posterioridad y hasta fechas recientes, fue utilizado como bodega. SIPCA – Resultados búsqueda sencilla de bienes arquitectónicos
El castillo de Huerto
El castillo se encuentra vinculado a una roca de arenisca: los restos conservados son una estancia excavada en la roca y una construcción cuadrangular de fábrica (un posible torreón) adosada en ángulo recto a la anterior y comunicada con la estancia excavada. Unas escaleras abiertas en la estancia situada en el interior de la arenisca parecen indicar que también sobre la roca habría algún elemento construido, que en la actualidad ha desaparecido totalmente. El cuerpo cuadrangular adosado pudo ser un torreón, actualmente desmochado a la altura de masa de arenisca. Está construido en sillería. En su muro sur se abre una puerta en arco de medio punto, de grandes dovelas. En su interior hay una estancia rectangular cubierta con bóveda de medio cañón. En sus muros se abren dos aspilleras rectangulares, muy derramadas hacia el interior, hacia donde presentan un vano adintelado sostenido por dos ménsulas convexas. La estancia excavada en la roca, que podría ser quizá más antigua, es una sala de planta aproximadamente rectangular, de 15 metros de longitud, cubierta con bóveda de cañón, que en su mitad norte fue embellecida con el añadido de sillares de piedra. Esa misma parte debió de estar dividida en dos pisos mediante forjado de madera, pues se abren todavía en el muro las hileras de mechinales que sujetarían las vigas. La estancia cuenta con tres galerías de comunicación con el exterior (una de ellas lleva al cuerpo construido occidental), más una escalera situada en el extremo norte de la sala: excavada en la piedra, consta de dos tramos dispuestos en codo.
De acuerdo con Cristóbal Guitart, el castillo de Huerto existía en 1276 y data los restos que han llegado hasta nosotros en la segunda mitad del siglo XV (Alvira, Julio. Una tarde de viento en Huerto. Diario del AltoAragón del 26 de diciembre del 2004).
“Otras dos obras notables tiene el término de Huerto: el túnel o canal de 220 metros de longitud para conducir el agua al antiguo molino y la presa o azud en el Alcanadre para desviar aguas para riego” (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
Molino de las Covetas
Se trata de un conjunto hidráulico de gran interés, compuesto por la toma de agua (se conservan restos de tres azudes en el Alcanadre), la canalización (acequia y mina subterránea) y el edificio del molino propiamente dicho, que fue reconvertido en una central eléctrica en época contemporánea. El molino data del siglo XVI. Su construcción, al igual que la de otras muchas obras arquitectónicas de la localidad (iglesia parroquial, ermita de Santo Domingo, castillo), está vinculada con la familia de los Altarriba, señores de Huerto, cuyo escudo se encontraba hasta hace unos años sobre la clave de la puerta del molino. Según Blázquez y Pallaruelo, puedo intervenir en la obra el maestro Juan Vélez de Hontanilla, que en los años centrales del siglo había realizado la obra de las fuentes de Cuenca y pudo asimismo ejecutar en Lanaja el acueducto del Caño, pues consta como habitante de esa localidad en 1558. Se desconoce la fecha exacta de su construcción, conservándose, sin embargo, documentación referente a tres contratos de alquiler firmados en el mencionado siglo, el primero de los cuales data de 1566. En este documento aparece el nombre del maestro Juan Vélez, como encargado del mantenimiento de la mina de conducción de agua. El interés de este molino radica en que, probablemente, se trataba de un molino de regolfo, el único de esta tipología existente en la provincia de Huesca, aunque no se ha conservado ningún elemento que permita confirmar esta hipótesis. Los molinos de regolfo se caracterizan por tener el rodete alojado en el interior de un cubo de piedra, que posibilitaría la generación de un efecto de “turbina”, que aumentaba considerablemente la potencia del molino. Estos molinos no fueron muy abundantes y en Aragón apenas se conservan cuatro de ellos, todos los cuales se encuentran en la comarca de la Ribera Baja del Ebro. En el primer cuarto del siglo XX el molino fue reconvertido en central eléctrica por la empresa Eléctricas Reunidas de Zaragoza, lo cual supuso la transformación total del conjunto y la construcción de un nuevo azud. La central se mantuvo en funcionamiento hasta 1977 y a partir de este momento el conjunto quedó fuera de uso, iniciando un rápido proceso de deterioro.
Ermita de Puymelero.
No hay que olvidar su ermita de Puymelero, en el monte de la miel, donde acuden en romería el tercer sábado de mayo, antes era el 15 de mayo. Se realiza misa, romance y comida en la ermita.
Y en Ballería hay que destacar el santuario de la Virgen de Puymelero, donde se veneraba una antigua imagen de madera de más de tres palmos de altura, morena -como otras de su tiempo- y con el Niño Jesús sobre el brazo izquierdo, así llama da por el sitio en que fue apreciada, en circunstancias ignoradas. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
En 1611 vivía el ilustre religioso de la Ínclita Orden de Malta, Pedro Soler Jaime; así como en 1639, Jerónimo de Lapiedra Suelves, ambos naturales de Huerto. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
El 25 de enero de 1752, el Concejo de Huerto permutó el solar junto a la casa, propiedad de José Labazuy, para construir allí la Casa Consistorial, por un campo de diez anegas, en la partida de Val demora. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
El 14 de septiembre, La Correspondencia de España» informa la presencia de la banda del Cucaracha por las inmediaciones del pueblo de Huerto: «El alcalde de Sariñena participa que, a tres horas de aquella villa, jurisdicción de Huerto, se ha presentado una partida de hombres armados. Ayer había cierta agitación en Huesca a consecuencia de los rumores de aparición de una partida en el monte de Vallerías, jurisdicción de Huerto».
En los años de 1970 se incorporó al Ayunta miento de Huerto, el colindante de Usón y vino después a su iglesia el bello retablo de Nuestra Se ñora de la Merced procedente de la antigua capilla del Hospital de Nuestra Señora de la Esperanza, de la Diputación Provincial de Huesca. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
Huerto responde a un pueblo de tradiciones muy vivas, aunque algunas ya desaparecidas. Una de las importantes es la festividad de las mujeres para santa Águeda y el juego de las olletas (Santa Águeda y el juego de las olletas en Huerto). En navidad han recuperado y celebran el cabo d ‘ año, y siempre cuentan con jotas y rondas.
Diario del Altoaragón, 9 de enero del 2010.
Se hacían hogueras para san Sebastián y san Antón, “-¡Viva san Sebastián con la bota y el pan!-”. En la plaza había unos estribos y allí se hacían las hogueras, en la plaza Arnillas. Elisa Launa recuerda que sacaban al santo y se adornaba con cerezas, lo llevaban los mozos entrantes y cuando llegaba la imagen a la iglesia ya no llevaba cerezas, se las daban/tiraban los mozos a las mozas. Quizá era para san Antonio, que hubo tradición por la capilla de san Antonio que hizo la familia Escartín adosada en el siglo XVIII está dedicada a San Antonio hasta hace muy poco se hacía procesión para san Antonio-. También se celebraba la festividad de santa Bárbara.
Fiestas en Huerto – Regionales Huerto
En Los días 16, 17, 18 y 19 de este mes se han celebrado las fiestas que anualmente dedican los vecinos de este pueblo á su patrona Santa Engracia. El primer día, y según tradicional costumbre, marcha casi todo el vecindario con las Autoridades á la ermita de Santo Domingo, en donde se reúnen con los vecinos y Autoridades que también acuden de los pueblos de Alberuelá de Tubo y Usón, y todos, en solemne procesión, se dirigen á este pueblo con objeto de rendir el tributo de religiosidad y cariño á la citada Santa. Á continuación se celebró la función religiosa, que resultó brillantísima, estando á cargo de los ilustrados párrocos de este pueblo, de Usón y de Alberuela de Tubo, ocupando la sagrada cátedra el virtuoso párroco de Chimillas D. Elías Corvinos, el que, con frases elocuentes, interpretó magistralmente la vida y virtudes de la Santa, cautivando la atención de los oyentes, que quedamos altamente complacidos al escucharle. En cuanto á fiestas populares, estuvieron muy animadas, derrochándose alegrías y buen humor en toda la fiesta, pues además de estar las calles y plazas profusamente engalanadas y con extraordinarias iluminaciones eléctricas, la música alegraba á todas horas con su moderno y extenso repertorio al vecindario, que aplaudía el buen acierto de los jóvenes al traer el notable quinteto de Barbastro. Los bailes han dado la nota principal, lo mismo el público que el organizado por el Centro de «La Amistad», en donde aparte de las muchas señoritas de la localidad, tuvimos el gusto de saludar á las distinguidas jóvenes Pabla y Matilde Cáscales, de Sariñena; Felisa Viñau, de Laluenga; Carmen Ducons, de Lastanosa; María Labarta, de Usón, y otras muchas que sentimos no recordar. «Como detalle de lo mucho que se rindió culto á Terpsicore, diré que no sólo la gente joven lo hizo, pues hasta la famosa centenaria Bernarda, se permitió la humorada de bailar sus tres canciones de jota. Entre los muchos huéspedes que nos han honrado estos días estaba don Blas Sarrate y don Joaquín Paraled, de Sariñena. Diario de Huesca – 26 de abril de 1912.
Existía la calle de los bolos o del tiro al bolo, lo que indica que se debió de jugar a los bolos, desconociendo que modalidad. Elisa Launa la recuerda como la calle Tiro Bolo, una calle larga donde jugaban, echaban una bola con un palo, unos bolos redondos y unos mozos con una vara. En la plaza hay un frontón, muy típico de muchos lugares aragoneses.
Siempre queda abierta la posibilidad que en Huerto hubiese existido dance. Pablo Gracia apunta que ha existido una casa llamada del gaitero, no sería nada extraño en una comarca con gran tradición en dance aragonés.
En la plaza, una fuente ornamental con forma de árbol por el que brota el agua, diseñada por el arquitecto Carlos Aranda, recuerda la llegada de las obras de los Riegos del Alto Aragón y el agua del Canal del Cinca. A partir de 1985 la transformación agraria en su conversión a regadío da un importante impulso a la localidad monegrina. Localidad que como muchas otras continúa luchando contra el mal endémico del medio rural que es la despoblación.
Gracias a Pablo Gracia, Maribel Ferrer, Marimar Alquezar, Conchita Casbas y Tere Zubiri. Fotografías de Pablo Gracia.
Lugar de reposo, de descanso de nuestros antepasados, donde recordarlos y honrar su memoria. Del griego κοιμητήριον, los “dormitorios” de las almas, de ahí viene su nombre.
Es en 1773 cuando, por medio de la Ley 1ª, tít. iii, lib. i de ley Novísima, se da orden de construir los cementerios en zonas más salubres, a las afueras, para evitar la vieja costumbre de realizar los enterramientos cerca de las iglesias, en el mismo casco urbano. Así, paulatinamente se van construyendo los diferentes cementerios en las ciudades y pueblos de España, siendo en el medio rural donde quizá más tardan en construirse.
El cementerio de Sariñena lo conoce bien Faustino Blanco Gari, pues ha trabajado entre sus muros durante muchos años. Faustino apunta como probablemente es construido sobre 1870, pues las tumbas más antiguas aparecen a partir de aquel año. El panteón Familiar de José Paraled Hurtado tal vez sea el más antiguo, datado en 1902.
Originalmente tenía entorno a unos cien metros de largo por unos 75 metros de ancho, hasta que después de la guerra se amplia por regiones devastadas, alcanzando una dimensión completamente cuadrada de 100m por 100m. En un lateral se construye una sala de autopsias, ahora almacén y baños. Faustino recuerda que se abre el muro norte y se ven obligados a quitar las tumbas de unas monjas. También hay otras alteraciones, en el muro sur, cerca del panteón de Paraled-Hurtado, donde había un pequeño recinto con salida independiente al exterior del cementerio, allí se enterraban las personas que no habían abrazado la fe católica.
Por la esquina sureste había un conjunto de tumbas de la guerra de cuba (1868-1878), Faustino aún recuerda un entrante con varias sepulturas, alguna de ellas apellidada “Ortiz”. Los ataúdes de los de Cuba eran muy buenos, apunta Faustino, -de muy buena madera-. Como curiosidad, cerca aparecen registrados Joaquín Ortiz Rivas († 24-04-1870), Joaquín Ortiz Serrano († 5-11-1872) y Arturo Ortiz Rivas († 6-05-1879).
En el muro este están las tumbas más antiguas y algunas lápidas se encuentran casi bajo el suelo, -la tierra que se ha ido removiendo se ha ido acumulando-. Recorriendo el muro este, hacia el norte, van apareciendo diferentes personalidades sariñenenses, maestros, notarios, farmacéuticos… Pablo Marías y Valón, arcipreste de Sariñena, muere el 1 de enero de 1863 a los 56 años y quizá su madre, Pabla Valón, que fallecie el 24 de julio de 1838 a los 66 años de edad, probablemente la lápida con fecha más antigua del cementerio de Sariñena. También aparece Miguel Marías Valón, notario de Sariñena y posible hermano de Pablo. Otros como José Ferran Raso, jefe de telégrafos, fallece el 12 de febrero de 1905 a los 48 años o Mosén Joaquín Nasarre y Arrieta fallecido el 8 de septiembre de 1885 a los 26 años.
Es pasear por el cementerio y es encontrar a mucha gente que nos ha dejado, familiares, amigos y antepasados, personas queridas y de gran reputación, como el gran maestro José Gioni Lebetti, que fallecie el 9 de octubre de 1953 a los 73 años de edad. El médico Nicolás Andión, el maestro nacional Justo Comín o Mosén Pedro, que muere poco antes de comenzar la guerra. También mujeres como La Miguela, Raquel o la miliciana Elisa García Sáez, con su leyenda picada tratando de ser borrada. Hay muchos otros detalles, como dos lápidas con la misma persona o la persona de mayor edad, fallecida a los 110 años en 1948, Pascuala Vizcarra Vidal.
Todos tenemos parte de nuestro pasado, los nuestros.
La mayoría de los enterramientos son a partir de 1870 y aunque hay lapidas anteriores a la fecha quizá se pueda atribuir a que hubiesen sido removidos de su lugar original. Aun así, encontramos a Francisco Brocas fallecido el 3 de octubre de 1860, Joaquín Escartín ( † 5-08-1867), Felipa Casaña ( † 15-10-1869) o Antonia Espada Gilaverte ( † 15-01-1870).
En el cuartel noreste se enterraban a los más pequeños, las pobres criaturas que fallecían a pronta edad, algunos a escasos días o meses. Faustino dice que allí enterraban a los más pequeños porque no se podía picar mucho, pronto sale mallacán.
Recientemente se realiza una nueva ampliación hacia el este del cementerio, se abre un pasillo, quitando las tumbas de la familia Muro, naturales de Lastanosa que emigra a Madrid. Lorenzo Muro Arcas es fundador y director de la Nueva España, el diario del movimiento en el Altoaragón durante la dictadura franquista.
Por el camino central, una sepultura esconde una fosa común de trece asesinados durante la guerra por elementos republicanos, como el joven Eduardo Colay Biarge, sacerdote coadjutor ejecutado a los 24 años de edad, el Teniente Coronel E.M. Bernardo Cariello Torrente, a los 65 años de edad, los señores Mariano Caballero, José María Arrelda Oroz (comerciante), Jesús Oto Portoles, Mariano Rivera Riva, Eduardo Baile Herrerin (Industrial), Fulgencio Desentre García (Contable), Tomas Aguilar Refusta (Industrial), Felipe Cativiela Solan (Agricultor) y tres personas de identidad desconocida (La fosa común del cementerio de Sariñena)..
También encontramos tumbas del bando republicano salpicando el cementerio. Muchas han perdido su referencia, la vieja placa caída y perdida o el paso del tiempo que parece que quiere borrar todo atisbo de memoria. Les sucede también a otras tumbas, se borran las leyendas o simplemente queda una cruz de madera o el hueco de lo que se atisba una vieja y pobre tumba. Entre los republicanos encontramos a Ambrosio Daverio “El italiano” fallecido el 10 de enero de 1937, Manuel Silué Navarro, que muere a los 20 años el 1 de septiembre de 1936 en la batalla a la entrada de Huesca, Ángel Ayuda Blanco, natural de Montañana fallece el 19 de abril de 1937, o José Luis Marías de la Fuente, Capitán de infantería que fallece gloriosamente en el frente de Aragón, sector Huesca, el 17 de diciembre de 1936, contaba con 36 años de edad.
La cercanía al frente durante la guerra y la instalación de un Hospital de Sangre en Sariñena debe de propiciar numerosos enterramientos en la villa monegrina. Las actas de defunción, durante aquel periodo, constatan en torno a las 80 defunciones (Hospital de Sariñena: Fallecidos de guerra. Ruiz Gaspar, Joaquín, 2018 Os Monegros). Parece ser que, tras la contienda, muchos son reclamados por sus familiares y de nuevo enterrados en sus respectivos lugares de origen.
En una fosa del cementerio de Sariñena depositaron los restos de Emilio Navarro Colay, Cabo bombardero de aviación, perteneciente a la escuadrilla de los Alcray. Fallece el 19 de octubre de 1936 a consecuencia de heridas de arma de fuego recibidas en combate aéreo (Acta de defunción 8.180, 22 de octubre de 1936). En su manifestación, inscrita por Manuel Conde Capitán, médico del aeródromo de aviación, se consigna que se halla enterrado en una fosa del cementerio de Sariñena. Dicha fosa se encuentra a las distancias siguientes “Por norte a 7 metros del camino central del cementerio, por sur a 25,50 metros de los nichos, por este a 22 metros de los nichos, por oeste a 77 metros de la tapia del cementerio”. Otros enterramientos son difíciles de encontrar, los archivos municipales consultados no aportan mucho. Es el caso de Francisco Rebollo Martínez, natural de Cartagena, fallecido el 4 de septiembre de 1936 (Acta de defunción 8.147, 5 de septiembre de 1936), cuyo lugar parece casi imposible de identificar.
Lo que si apunta una posible fosa es en el humilde enterramiento de Pilar Conte Dueso, asesinada brutalmente el 25 de marzo de 1938 con la entrada de las fuerzas de avanzadilla marroquís y Cosme Mora Pinos, fallecido el mismo día, causa atribuida al bombardeo del día anterior pero quizá responda a causa diferente. Testimonios familiares de Pilar Conte Dueso siempre han afirmado que en la misma tumba se encuentran otras personas (Sariñena, la retirada).
Tumba de Pilar Conte Dueso y Cosme Mora Pinos.
Lugar de silencio, de respeto, que sobrecoge, nos conecta con la muerte. Las lapidas hablan, nos cuentan muchos nombres que esconden muchísimas historias, de nuestro pasado. Los enormes cipreses apuntan al cielo señalando el camino, la calma reina en el camposanto, el sosiego y el recuerdo.
Destacable resulta el panteón familia “Paraled- Hurtado” es construido en 1902 por Francisca Paraled Domingo, “Tía Paca”. Francisca también construye, en el siglo XVIII, la solariega Casa Paraled en la plaza San Salvador de Sariñena.
Panteón Familia Paraled Hurtado 1902.
Tumbas, lapidas, sepulcros, nichos, panteones y mausoleos, la cruz, los ángeles, la foto, el recuerdo de familiares, las rejas, las esculturas, el mármol, una frase para nunca olvidar, epitafios, las flores que dan color y calor a la fría oscuridad, lágrimas que caen y besos que suben al cielo. Los nombres y las fechas nos van trayendo tantos recuerdos mientras las flores cuentan que no los olvidamos. La eternidad perdura en el recuerdo de los vivos. El monumento a los fallecidos del fatídico accidente de autobús en 1987 o el recuerdo a los fallecidos por la pandemia de Covid-19. El cementerio va guardando la memoria de Sariñena, de lo más importante, la de su gente, para que en la posteridad siempre sean recordados, sin ser un adiós sino un hasta luego.
Pero hay lápidas que se van borrando, el tiempo no perdona y va desgastando las placas. Hay muchas tumbas sin nombre y otras cuyas leyendas se van borrando, tumbas sobre las que ya no se depositan flores, que solo son un montón de tierra, anónimas, porque el tiempo va relegando sin piedad hasta que de nuevo volvemos a adentrarnos entre sus muros y recordamos los nuestros, los que siempre fueron y serán.
Infinitas flores para el eterno descanso, nuestra memoria y recuerdo.
Muchas gracias a Faustino Blanco Gari y a José Giral Clavería.