Para realizar este cuarto capítulo me entreviste con un convecino cuyo nombre es el que encabeza este artículo. Reside en el barrio del Carmen junto a su esposa y a pesar del exagerado calor que hacía ese 26 de junio (cerca de los 40º a las 13 horas) y lo intempestivo de la hora, se mostró, en todo momento, amable y abierto al diálogo.
-¿Dónde nació usted?
Yo nací hace 72 años en un pueblecito de la comarca de Calatayud llamado Olvés, ahora tiene alrededor de 110 habitantes, después toda la familia nos fuimos a vivir a Illueca y en Sariñena llevo viviendo 46 años.
-¿Cómo aprendió el oficio de estañador?
Tanto mi padre como mi madre conocían a la perfección este oficio y ellos me enseñaron. Cuando tocaba, generalmente con el buen tiempo, cogían el carro y a sus 8 hijos y se lanzaban camino adelante por los pueblos buscando a los posibles clientes, que entonces eran muchos debido a las condiciones económicas y sociales de la época. Vivíamos duramente tres o cuatro meses al año.
-No me imagino a diez personas viviendo en un carro.
Nos arreglábamos, unos dormían dentro y otros debajo, la comida la hacíamos al lado del carro y el agua…, la del río que pasara más cerca. De día nos mandaban a ganarnos algo por el pueblo que visitábamos. Recuerdo que en un pueblo me gané una peseta paseando varias horas alrededor de un campo haciendo sonar un truco (esquilla) para espantar los pájaros para que no se comieran el ordio.
-¿Qué pasó después?
Cuando me independicé compré un carro y una caballería y me fui a trabajar en lo que sabía, o sea de estañador. Me recorría provincias como Guadalajara, Soria, Navarra, Zaragoza, Huesca o Teruel . En una ocasión tardé dos años en volver a casa. Mi carro era mi hogar, en él comía y dormía.
-¿Y cómo aparece por Sariñena?
En uno de mis viajes por esta comarca decidí quedarme porque me gustó el pueblo. Cambié el carro por un furgón y seguí dedicándome a lo mío, pero sin alejarme demasiado, o sea por la parte sur de la provincia. En 1980 llegó la hora del cambio y me dediqué a las ovejas. No lo debí de hacer mal porque tengo cinco premios conseguidos en la feria de FEMOGA , en 1990 recibí el primer premio al mejor lote de corderas.
-Volvamos a su antiguo oficio, ¿qué herramientas utilizaba?
Eran bastantes, todas muy sencillas, pero muy prácticas:
Tijeras para cortar la hojalata, el Palo de Vuelta que tenía un agujero en la parte superior y que servía para introducir y sujetar la herramienta que estábamos utilizando, la Uña era una barra de hierro terminada en forma de uña con la que se hacían los bordes de los pucheros, las Tranchas eran herramientas de hierro que servían para hacer los remaches de cobre, luego se sacaban y se ponían en los calderos, un compás para marcar el camino que debías seguir, una barra de hierro, un taladro para agujerear, el soldador que era una delgada barra de hierro terminada en una especie de martillo, un gato para atirantar los somieres, grapas para las tinajas y algunas más.
Para estañar calentábamos el antiguo soldador en una pequeña estufa de carbón y cuando estaba a una temperatura adecuada lo colocábamos encima del agujero y derretía el estaño, luego añadía salfumán para que agarrara mejor el estaño, cuando se enfriaba lo lijaba hasta que quedaba fino.
-Además de estañar, ¿qué más cosas hacía?
Hacía fondos de pucheros, de pozales, reparar calderos de cobre para las matacías, poner grapas en las tinajas, arreglar varillas de paraguas o cambiar la tela, hacer canaleras para los tejados, arreglar sillas y camas y más cosas que ahora no recuerdo, pero vamos, arreglaba de todo. También fabricaba algunos objetos, sobre todo de hojalata.
-Por curiosidad, ¿Cuánto valían estos arreglos?
Cuando mis padres podemos hablar de perricas y perragordas no me acuerdo exactamente cuanto, pero de mi época puedo decirte que de arreglar un puchero cobraba dos reales, en cosas más complicadas podía cobrar tres, cuatro pesetas o incluso un duro.
¡¡¡EL ESTAÑADOR Y PARAGÜERO, SE ARREGLAN SARTENES, CALDEROS, SILLAS, PUCHEROS…!!!!
Muchas gracias José Antonio por su atención. Sus palabras nos han abierto una pequeña ventana a nuestro pasado, hemos conocido un oficio que la vida se llevó por delante y nos ha dado a conocer las dificultades por las que se movía una parte de la sociedad rural española de no hace mucho.
Duro oficio el del cañizero que servía para completar la economía familiar en tiempos difíciles al igual que el esparto o el regaliz.
Las cañas había que cortarlas en invierno en tiempo de mengua (aunque alguno no lo respetara), las más rectas se usaban para las costillas y las torcidas para abrirlas y tejer con ellas. Los lugares más reconocidos para cortar las cañas eran las Cequinbajas, los Charcales, la Capellanía, o las acequias del Molino y Albalate. Las herramientas que se usaban para su elaboración eran muy sencillas: una astral para cortar las cañas, una hoz para pelarlas y un partidor de madera con punta de cono que se introducía en la caña y la reventaba en tres o cuatro varas. En cuanto a la calidad de las cañas, las buenas eran las duras, las otras llamadas banas no servían por su blandura. Después de cortadas no debían ser almacenadas en el suelo porque se estropeaban. Se utilizaban 23 pares para el cañizo y 15 cortadas para las trasversales. La medida estandar era de 90cm x 2m.
El uso que se le daba era muy variado, lo mismo se utilizaban para los cielos rasos de las casas como para secar higos, tomates, claudias, cerollas, escurrir el cerdo de la matacía, vallas en las parideras o varear la lana.
Hubo un comercio muy pujante de este producto que se llevaba a Huesca en carros con caballerías como hacía Félix Marías.
La familia Anoro (Joaquín, Francisco, Salvador y Rafael) podían hacer unos 1000 cañizos al año.
Los ricos mandaban hacer los suyos, se quedaban dos tercios y regalaban el tercio restante al cañizero.
Según me contaron mis informadores los cañizos mejores y más limpios eran los de Jesús el Can Can.
El oficio de sereno se perdió a principios de los años sesenta del siglo pasado. Su principal misión era la vigilancia nocturna de las calles. Impedían los alborotos, los excesos de los borrachos y los cantos en las vías públicas o en las tabernas, vigilaban por si había peleas o robos y en casos graves avisaban a la Guardia Civil. También daban la hora y el estado del tiempo. Estaban investidos de cierta autoridad.
Generalmente su jornada comenzaba a las once de la noche y terminaba cuando amanecía. En nuestra villa la ronda la hacían dos serenos cada noche.
Su equipamiento consistía en un uniforme gris con gorra de plato y un chuzo (palo armado que utilizaban como defensa) que golpeaban en el suelo para avisar de su presencia y generar tranquilidad en el vecindario; en invierno se protegían con un grueso abrigo uniformado.
Entre los serenos más conocidos por ser los últimos se encuentran: Paco “el Manco”, Plácido Encuentra “Masvino”, José Gómez “Ciriaco”y José Nogués Carpi. Nótese que casi todos tenían un sobrenombre: el primero por la carencia de un brazo, el segundo por tener una taberna con ese nombre y el tercero por un apodo familiar bastante antiguo.
La soledad, la nocturnidad , la climatología y el sueño eran los principales inconvenientes de esta antiguo oficio.
Entre recordar algunas cosas y preguntar el resto uno ha ido componiendo una serie de modestos informes que irán viendo la luz sucesivamente. Espero también que estas líneas y las próximas sirvan de pequeños homenajes a aquellos que desempeñaron estos trabajos.
Por Manuel Antonio Corvinos Portella
José Gómez, el último pregonero de Sariñena.
El Pregonero
Seguro que mucha gente recuerda con cariño a los que ejercieron de pregoneros en nuestra villa y a su peculiar forma de decir los mensajes.. Según las fuentes consultadas este oficio de pregonero dejó de realizarse en Sariñena en el año 1975 siendo José Gómez Camón el último de estos personajes de la historia local.
Ciñéndonos a nuestro pueblo podemos recordar que había tres tipos de pregones y que de su redacción se encargaba Mª Carmen Callén. Para anunciar unos se utilizaba siempre el redoble de un tambor y para los otros, el toque de una trompeta.
Cuando se oía la peculiar llamada del pregonero la gente callaba y silenciaba al de al lado si era necesario; los que estaban en el interior de sus casas se asomaban por las ventanas, y los que estaban comprando salían a la calle para no perderse detalle; podríamos decir que la vida social se detenía por unos instantes. El interés de los vecinos era muy alto, téngase en cuenta que era el único medio de comunicación social-local de la época. El pregonero recorría las calles y se detenía en lugares predeterminados, siempre los mismos.
El pregón que se realizaba con tambor era únicamente para dar información del Sindicato de Riegos, tocaba unos redobles y comenzaba:
– “ De parte del Sindicato de Riegos, se hace saber que…” – y avisaba a los regantes interesados que ya podían regar en tal acequia, entre tal y cual boqueras.
En cuanto a la trompeta se utilizaba para pregonar bandos de interés general tanto del Ayuntamiento como de otras entidades públicas, igualmente de cortes de agua, de luz e incluso de difusión comercial.
Para los mensajes institucionales y después del toque de trompeta correspondiente, el pregonero comenzaba el bando:
-“De parte del señor alcalde, se hace saber…”
Para hacer publicidad de los comercios locales y después del consabido toque voceaba:
-“Se hace saber que ha llegado a la pescadería de Candela, o a la Perla, o a la Flor, sardineta fresca a 2 pesetas el kilo…”-
(toque)
-“Se hace saber que ha llegado Roseta la de Fraga con naranjas a la plaza del Ayuntamiento…”- en este caso la tal Roseta cambiaba kilos de naranjas por kilos de trapos o de hierros.
(toque)
– “Se hace saber que se vende vino en casa el Cubano, o en casa Lerín a peseta el litro…
(toque)
-“Se hace saber que ha llegado a la Tienda de Jesús Portella …”.
En Navidad entregaban una felicitación y a cambio se les daba alguna propina. Parece ser que en este oficio no era tan usual el aguinaldo y que incluso se utilizó poco..
Los últimos pregoneros fueron Vicente Capitán Inglán que pregonaba con su clásico traje de pana negro, era hombre de muchos oficios: gaitero, alguacil, pregonero, cestero o carcelero y José Gómez Camón con su uniforme de alguacil municipal, también hombre de varios oficios. Esporádicamente realizaron pregones José Nogués Carpi y Pedro Royo.
Sariñena, como pueblo rural y agrícola, se componía de algunas casas dispersas fuera de la población. Principalmente eran las masadas en el campo, ande las familias pasaban varios días realizando las fainas propias del campo, arando con animales, segando…, solamente volvían p´al pueblo los sábados por la noche pa guardar la fiesta del domingo. Se recuerdan las torres, casas de campo, y así llamau el camino de las torres hacia las dembas u güertas. Las masadas son las casetas en el monte, a la masada de la Diega se llegaba por los cipreses de la carretera de Huesca (Cipreses de Gascón) dirección hacia el río Alcanadre, y se comenta que aún se conserva en pie. También se recuerdan la casa Bautista, que s´alcontraba por la Laguna, y en los terrenos de los Torres estaban las masías de los jornaleros, la masada el Cantero y la masada el Zagal.
Ande aura s´alncuentra la sucursal de la caixa, antes estuvo el Banco Central, el Hispano Americano y el taller del de Enrique y Ana, al lau estaba la ferretería de Ballarín, en el cruce “de siempre” que s´ha llamau durante muchos años el cruce de Sobella, por la droguería del mismo nombre. Allí se alcontraba una fuente, al igual qu´en la calle Goya, que aún existe y otra en las antiguas escuelas (ahora casino nuevo), por el muro a la altura de casa Trallero y el almacén de Frechinacha. En la plaza de la iglesia, en el centro, había una columna de granito que era una fuente. La plaza entonces se dividía en dos partes a diferentes alturas, ande s´alncontraba un muro de poco más d´un metro. Por ultimo se recuerda la “fontaneta del Juez” que se ubicaba en la aura conocida calle de la OCA.
El lavadero principal y que más antiguo se recuerda s´alcontraba en la parte alta del pueblo, cerca de la laguna. Exactamente estaba en dirección hacía la laguna, desde el cruce del centro medico y la palanca de Ariste. L´acequia Valdera pasa por allí, hacía un sifón y salía l´agua p´al lavadero. Cada barrio tenía su sitio pa lavar. Se recuerda que algunas criadas bajaban a lavar p´al río, cantaban mucho y sufrían por el frío, y apuraban mucho el jabón para poder quedarse un poquer pa casa. La colada s´hacia con ceniza, el jabón era de pieza. Se ponía un caldero con agua hirviendo, se metían las sabanas de cañamo y después con la ceniza y la ropa se s´hacia un saco y s´enjabonaban. El agua sobrante se usaba pa fregar.
Con los posos del aceite, “morgas” desechos del cerdo y la sosa se hacía el jabón. La “enzundía” es el sebo del tozino, antiguamente s´hacía un plato de “patatas con enzundía”.
El ganau esquilau, marcau y contau; los chotos con las esquilas, esquillas u trucos colgaus; los perros manejando el ganau, ladrando y corriendo arredol del rebaño y los pastores con el morral y el palo de pastor, el garrote u gayata. To s´alcuentra preparau pa prencipiar la trashumancia, una dura faina que s´alcuentra en peligro de desaparición. En el horizonte los altos Pirineos, ande s´alcuentran los verdes pastos que, como cada añada, aguardan la llegada de los diferentes rabaños (rebaños) del seco llano. Esperemos, qu´en esta añada, aiga güenos pastos.
Amadrugada una güena mañana del mes de junio en la que han partido de trashumancia, del lugar monegrino de San Lorenzo del Flumen, un ganau ovino d´unas 3000 cabezas, pa la Sierra de Sis y p´al Valle de Castanesa.
Poquer a poquer s´han ido marchando, sintiendose chuflar al pastor, al rabadán dando estacazos al suelo con la vara de pastor; sintiendose los sonidos de las esquillas bandiadas que se van perdiendo por el horizonte. El rebaño va por los caminos levantando una gran polvarera, por las antiguas cabañeras (cañadas en aragonés) del Reino de Aragón. Antiguas vías pecuarias, rutas de tránsito trashumante, de uso histórico y tradicional.
Rutas de trashumancia en Aragón
Pastorearán por el camino, por los ribazos, por los rastrojos, pararán pa abrevar en las balsas y bebederos, se detendrán pa resguardarse del calor y reposarán en corrales, rediles, parideras y en mallatas (majadas). Camino, polvo y sol, esto es la trashumancia. Asinas paice qu´escampan de los rabiosos secanos monegrinos hacia los verdes prados de la montaña, si no fuese porque siempre s´ha de tornar de vuelta.
La trashumancia significaba, y aún significa en menor medida, una complementariedad natural entre ganaderos de la montaña y del llano, una solidaridad necesaria que se tradujo en un potente intercambio cultural qu´ha ido desapareciendo. Aura, los conflictos hidráulicos han abierto heridas entre los afectaus por los embalses y los regantes de las zonas bajas, una problemática cuya solución pasa por asumir, en el llano, la nueva cultura del agua, que nos permita de nuevo la histórica, natural y necesaria convivencia.
El romance del montañés o el “Romance de Marichuana” es un ejemplo del intercambio cultural y s´ha transmitido gracias a la trashumancia. El romance es cantau y s´ha cantau en el lugar de Castejón de Monegros, y la versión del romance contiene abundantes rasgos lingüísticos del aragonés más oriental.
Rebaño en Trashumancia
En l´altero de la sierra de Alcubierre tamién alcontramos pastos de verano, el barranco de la Estiva, cuyo significau es prados de verano en aragonés. La trashumancia tenía el doble recorrido, en invierno los pastores montañeses bajaban a la tierra plana con sus rebaños, en busca de pastos de invierno, pues los suyos s´alcontraban bajo la nieve, lo que en verano garantizaba güenos pastos.
La trashumancia l´han gravau p´al programa de Aragón TV “Tempero”, del que podremos, de sobregüena manera disfrutar de su güen hacer el próximo 30 de junio. La trashumancia no deja de ser un gran acontecimiento en el medio rural que, por su excepcionalidad y dificultad, cada día s´hace más complicau su realización. Reconocer y poner en valor la trashumancia es una deuda pendiente de nuestra sociedad a nuestra historia y a nuestro maravilloso legado patrimonial inmaterial.
Bibliografía:
– El léxico pastoril en Aragón por M.ª Pilar Garcés
– La repoblación forestal en la provincia de Huesca y sus impactos geográficos. Francis Chauvelier. Colección de estudios altoaragoneses, 34.
Publicau en “ Os Monegros el 10 de junio del 2012.
En el año 2009 varias personas de nuestra localidad se juntaron para contestar un cuestionario etnográfico, el resultado se transmite a continuación para que la información sea compartida con los Sariñenenses y Sariñenensas.
Hacemos un viaje por la memoria reciente de la Villa de Sariñena, una antigua Villa que constaba del pueblo viejo, con unas partes diferenciadas del castillo bajo y el castillo alto. Existía antiguamente una muralla ande aura s´alcuentra la calle del muro, la calle Ronda San Francisco, que subía por la calle Goya pa volver a unirse con la calle del muro. La muralla, al no carecer ya de utilidad defensiva, se fue abriendo para dar salida a las calles del pueblo como es el caso del antiguo callejón del “saco”, ande s´alcuentra la panadería del Vidriero y que actualmente es la calle que une la plaza del ayuntamiento con el muro. Fuera de la muralla se ubicaba la zona de extramuros, tamién conocida por “cantarranas” y allí existía la balsa de Cabalero, por ande estaba el último taller artesanal del tonelero.
En la parte alta del pueblo s´alcuentra la zona conocida como el hospitalillo, que fue un convento de monjas y fue destruido completamente después de la guerra. El convento suscitaba miedos a la población y se solía decir que “Las brujas s´aparecían en el entorno del convento”. Cerca del hospitalillo s´alcontraba la era bolera, ande actualmente existe una casa, antes los zagales y zagales solían ir a jugar a las eras. Las eras llevaban el nombre del dueño y asinas recordamos la “era Lerín”.
Las calles recordadas y nombradas son Barceladas (Barzal: zarzal), el Corcullo (gorgojo), Enado (balcón elevau), Mercadal (calle del mercado), calle de Moncalvos, camino de los Esquiñones (quiñon: turno para riego), calle Meca (C/ botanico Nasarre), calle Las Peñetas, calle Larrosa, camino de los Corruncueis (camino de los güeis: bueyes)…
Las plazas recordadas y nombradas son plaza Rebolería (Rebolería es el nombre aragonés de la casa ande se secaban y se curtían las pieles de los animales), plaza Roda, plaza Villanueva, plaza de la Iglesia, plaza de la Cárcel (Plaza Mezín o parque de las monjas, ande esta la capilla de Loreto).
Como nombre de casas recordadas y nombradas son casa Penén, el Bolero, el Gallego, Torres, las Torres, Guillen, Castanera (Lerín), el Miñón, Agustiner (el basto), el Cabalero (Mariano Torres), Antolina, la Pincheta, el Corrotillo, casa el Chandro, el Casero, Blanco, Damaso, Potreta, Tripa Negra, Titana, Posada de la Luisa (casa la Míguela, ande el Museo de la Laguna), el Estichano …
Ande aura es la calle “maestro Justo Comín”, en la esquina de la calle del medio con la plaza del ayuntamiento, en la calle que va al muro por el antiguo callejón del saco, estaba el bar de las camareras, que era un puticlub. Se recuerda una gran pelea que sucedió una madrugada en el bar de las camareras: “los colchones volaban por las ventanas y ¡hubo hasta heridos!”, otro puticlub que se recuerda es ande esta el casino, justamente pegado a la iglesia, ¡cosetas del pasau!.
Continará…
Información obtenida a raíz de un curso de iniciación a la etnografía de Los Monegros, impartida por el gran etnólogo y escritor oscense Manuel Benito Moliner y las encuestas realizadas en el el 2011 en la localidad de Sariñena bajo la dirección de Ana Otal.
En las antiguas tablas del geógrafo griego Ptolomeo se cita el antiguo nombre de Succosa, una antigua población Ilergeta que algunos autores han ubicado en la actual Sariñena. La “Geographia” de Ptolomeo durante muchos años fue la gran obra de la geografía y la cartografía, tanto que al principio del siglo XVI el Monegrino Miguel Servet trabajó en la reedición y corrección del mismo libro del genio alejandrino. La historia no deja ser un misterio donde adentrarse, es siempre ir descubriendo y aprendiendo. En los nuevos artículos, que iremos publicando, indagaremos especialmente en la etnografía de Sariñena, en parte de nuestra historia y nuestro patrimonio cultural.
La toponimia nos remonta al origen de Sariñena a la época de los íberos, en la voz Iberovasca tza-ara-agan-en-na (Saragnena) que significa “la que tiene más cantidad de tierras de cultivo de panizo”. La palabra panizo antiguamente daba el nombre al cereal mijo, de grano parecido al del maíz (Bienvenido Mascaray, Toponimia Altoaragonesa). Con el nombre de “matapanizos” ha sido conocido el Alcanadre, río cuya presencia favoreció el asentamiento de diferentes poblados. Hay constatados yacimientos en los parajes del campo de tiro de Sariñena y la ermita de Santiago, y que junto al yacimiento de Pedro el viejo de Cajal corresponden a la edad del bronce (2250-1900 a.c.). El yacimiento del Tozal Redondo de la Codera y el Monte alto en Sariñena son atribuidos a la edad del Bronce medio (1900-1500 a.c.) y del final del Bronce (1500-1000 a.c.) está datado el poblado El Carcelario. Mataliebres corresponde al mundo hallstático, periodo de transición de la edad del bronce a la edad del hierro; mientras el Tozal del Moro es un poblado indígena prerromano.
“La ermita de Santiago se encuentra en un ramal del camino de peregrinación a Santiago de Compostela, heredero de un antiguo camino romano que atravesaba el río Alcanadre, en un montículo sobre la ermita de Santiago se encontró una cerámica llamada terra sigillata con una frita rija coralina”.
Los íberos, los romanos, los visigodos, los árabes y la conquista católica han forjado la historia, los cimientos de nuestra civilización. Sin duda “Salvador Sarinianus”, del historiador sariñenense Arturo Morera, es un libro extraordinariamente indispensable para comprender nuestra historia.
En el diccionario geográfico-estadístico-histórico de Madoz encontramos una reseña a la villa de Sariñena de 1845. Define a Sariñena como el lugar de la provincia de Huesca donde existía un hospital de caridad, tres escuelas: una de gramática, otra de primeras letras para niños y la otra de niñas. La iglesia parroquial de San Salvador se encuentra al lado del extinguido convento de San Francisco, y también había un convento de monjas de la clase de priorato. La villa estaba compuesta por 300 casas, 4 plazas y 3 fuentes. La producción era de trigo, vino, aceite, algunas legumbres, frutos y pastos, había 2.500 cabezas de ganado lanar, de cría y alguno de vacuno. En el monte abundaba la caza de perdices y liebres. También se hacía cosecha de seda. Se celebraban dos feria anuales, una el 1.º de carnaval y otra el domingo de Ramos, se vende en ellas, principalmente, toda clase de caballerías mayores y menores. En el Alcanadre había un puente de madera de 4 arcos y 24 palmos de elevación, las aguas del río servían para el riego de la villa, tomándose al cuarto de legua sobre los puentes llamados del rey. Tres eran las acequias madres, cuyo riego termina á ¾ de leg. de la población, impulsando además las máquinas de un batán, un molino harinero y otro de aceite. A una hога del pueblo se encuentra el convento de la cartuja.
Información obtenida a raíz de un curso de iniciación a la etnografía de Los Monegros, impartida por el gran etnólogo y escritor oscense Manuel Benito Moliner y las encuestas realizadas en el el 2011 en la localidad de Sariñena bajo la dirección de Ana Otal.
Publicau en “ Os Monegros el 20 de marzo del 2012.
Valfarta, en aragonés Balfarta, lugar al sur de la provincia de Huesca en la comarca de Los Monegros. Está situada en un ambiente árido, geográficamente en la depresión del Ebro, en pleno corazón de Los Monegros, a una altitud de 372 msnm y ocupa una superficie de 3320 hectáreas (33,20 Km2). Su término es llano con suaves vales o barrancos como el de Aguamol, el Boral, Carrabardera, de las Cabras o Pesegueras.
«Térm. confina N. Castejón del Monegros, E. Peñalva y Sigena, S. Bujaraloz, y O. La Almolda.»
Pascual Madoz en su diccionario geográfico – estadístico – histórico 1845-1850, la nombra como «Balfarta», definiendo a la población «situada en un llano combatido libremente por todos los vientos» con climas saludable: l. con ayunt. de la prov. adm. de rent. y dióc. de Huesca (12 leg.), párt. jud. de Fraga (6), aud. Terr. y c. g. de Zaragoza (16). POBL.13 vec, 160 alm.; CONTR. 4,145 rs. 3 mrs.
El pueblo se desarrolla a través de un eje central que comprende la calle Alta y la calle Baja, en cuyo centro se encuentra la iglesia, paralelas al norte las calles Alto Aragón y Extramuros y al sur la calle Monegros. Perpendicularmente, del sur a la plaza de la iglesia atraviesa la calle Portal y al oeste aparece la plaza Esquineta. Madoz, en su descripción de 1845-1850, recoge «Tiene 43 CASAS de 12 á 14 varas de altura, formando una calle cómoda, pero sin empedrar». En el centro donde se halla la iglesia se forma una pequeña plaza, donde en el siglo XIX estuvo la cárcel: «Una pequeña plaza cuadrada á cuyo frente se ve la municipal con su cárcel; y igl. parr» (Madoz Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850).
Valfarta. Luis Vidal, Hermann, Foto Walter…[et al.]1936-1939.
Valfarta presentaba dos balsas a su entrada de carretera Sariñena, la Balsa Alta, izquierda de la imagen, que proporcionaba agua para consumo humano, y la balsa Baja, derecha, para los animales «Para beber los vec. y para sus usos domésticos y abrevadero de bestias y ganados, usan la agua de balsa» (Madoz Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850). Con la llegada del agua corriente la balsa Alta se secó.
¡ Campos sedientos!
Pero ¿es que no hay redención para esas comarcas? ¿Es que esos pueblos habrán de resignarse a emigrar o morir? ¿Es que pueblos como Peñalba y Candasnos y Valfarta, donde el término municipal abarca más de 10.000 hectáreas de cultivo habrán de conformarse con no recolectar un solo grano de trigo, como viene ocurriendo hace cuatro años?.
Diario de Huesca, 22 de mayo de 1925.
El cultivo de secano y la ganadería lanar han respondido a la actividad principal, no obstante, las sequias han ido mermando cultivos y pastos a lo largo de los siglos. Prácticamente no han habido ni almendros ni olivos, ni mucho menos huerta y el agua se obtenía por medio de balsas y en años de escasez la tenían que traer en cubas. En este sentido, la descripción de Madoz aporta la siguiente estampa: «El terreno participa de monte y llano, todo de secano y muy fértil, si ayudan las lluvias; los montes principales que se encuentran son los llamados de Boral y Reguero: forman cord. al E. del pueblo; carece de bosques y arbolados, pero cría buenas yerbas de pasto, y encierra muchos minerales de yeso. Caminos: todos son locales y los mas carreteros: están en buen estado» (Madoz Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850).
PROD.: trigo, cebada, centeno y avena; cría ganado lanar, cabrío y caza de perdices, liebres y conejos hay también algunos lobos y zorras (Madoz Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850).
COMERCIO: la exportación del trigo que generalmente sobra, é importación de todos los otros artículos y 1 tienda de comestibles y quincalla.
También, es importante apuntar, que en el pasado el término tuvo «importantes» canteras de yesos: «VALFARTA- Lugar de 336 habitantes: encontrándose á 42 kilómetros de Fraga y á siete de Peñalba posee canteras de yeso importantes» (Diario de Huesca 11 de enero de 1918).
En la actualidad, a finales del siglo pasado, la llegada del canal de Monegros ha transformado las tierras a regadío convirtiéndose en la principal actividad de la población. A pesar de ello, la población ha ido perdiendo población. De los 349 habitantes, con los que contaba en 1920, ha descendido hasta los 54 en el 2024, presentando una densidad de 1,63 habitantes por Km2.
Valfarta es uno de los pueblos mas pequeños de la provincia de Huesca, situado en el centro de la zona monegrina, unos pocos kilómetros al norte de Bujaraloz. Sus habitantes normales 300, su término municipal cerca de las 3.000 hectáreas de tierra recia y magnifica para cosechar cereales, si fuese regada en el momento oportuno y en cantidad suficiente. Superficie de sementera obligatoria, 900 hectáreas; cabezas de ganado lanar, las pocas que pueden sostener 5 o 6 terratenientes, en proporción equivalente a su propiedad. Viñedo y olivo escaso, lo suficiente para poder mencionarlos: y unas 150 colmenas que en las primaveras buenas dan miel de romero de calidad inmejorable. Y ningún otro medio de vida, como no sea el de media docena de jornaleros que en determinada época del año y en trabajo muy penoso, se dedican a «arrancar esparto».
La tragedia de los Monegros. Nueva España, 24 de abril de 1953.
Destaca en el llano su iglesia barroca a Nuestra Señora de la Luz, del siglo XVII, con su esbelta torre y su portada blanca de alabastro. En documentos antiguos es nombrada la iglesia de Valfarta en advocación a santa María, lo que también mantiene Madoz a mediados del siglo XIX: «1 igl. parr. bajó la advocación de Sta. María, servida por un cura y un sacristán: el curato de la clase de rectorías, se provee por S. M. ó el diocesano previa oposición en concurso gen».
La ermita dedicada a san Miguel y el cementerio completan los lugares de culto de la localidad, descritos igualmente por Madoz: «Fuera de la pob. y en paraje ventilado, se halla el cementerio; y 1 ermita dedicada á San Miguel, cuyo estado es muy regular, aunque sin mas rent. que las que produce la devoción de los fieles» (Madoz Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850).
Historia de Valfarta
Aunque sus origen es difícil de precisar, en sus inmediaciones hay constancia de hallazgos entre el Bronce final y la I Edad del Hierro como es el caso del barranco de la Correbardera entre Castejón de Monegros y Valfarta (Beltrán Martínez, Antonio. El poblamiento prehistórico y protohistórico).
En Madrigueras: se localizan restos desde la Época ibero-romana, hasta la época imperial.
En Val de la Rafela: se localizan restos del periodo romano indeterminado (hallazgo suelto).
En Val de Peseguera: se localizan restos de la edad de bronce-hierro (hallazgo suelto).
En Val de Carrabardera: se localizan restos arqueológicos correspondientes a diferentes épocas (hachas pulimentadas, cerámicas romanas…)
Campo de Pertusa Yacimiento de cronología ibero-romana e imperial que se extiende hasta el siglo I d.C.
Valbaja Asentamiento romano de hasta mediados del siglo II d.C. También en término de La Al molda.
En Mas del Dueso – Val de Ros: se localizan restos arqueológicos del Período contemporáneo.
En Nevero “Pozo del Hielo”: se localizan restos arqueológicos del Período contemporáneo.
En la sierra de Alcubierre, en su término municipal se hallaba un posible asentamiento agrícola romano de época imperial. Villas romanas.
Lax Cacho, Mª Angeles. El habla popular de la zona meridional de Monegros más allá de la variedad geográfica.
La conquista de estas tierras por parte de los reyes aragoneses se va produciendo a lo largo del siglo XII, siendo «Valfarte» una de las aldeas citadas en el Privilegio de Población concedido a Sariñena en 1170. Su nomenclatura histórica es variada y aparecen referenciadas diferentes formas de Valfarta, tales como Balfarta, Balffarta, Fartam, Falfarta o Balforta. Especialmente, Agustín Ubieto Arteta, en «Documentos de Sigena», en Textos Medievales», 32 (Valencia 1970), recoge las formas Balfarta, Balffarta, Fartam y Valfarta. Se le asigna un origen toponímico descriptivo, de valle y farta, respondiendo a «Vallo Harto» como valle fértil.
«Bujaraloz en un llano La Almlolda está en un altero Valfarta está en un valle y Peñalba en un aujero».
Como muchos de los lugares de Los Monegros dependió del Real Monasterio de Santa María de Sijena, fundado en 1188 y que ejerce sobre Valfarta la «Dominicatura temporal». Impronta que queda reflejada en su escudo municipal portando la cruz sanjuanista de plata sobre un campo de gules (rojo), mientras que la parte inferior se compone de los cuatro bastones de gules con fondo de oro. Como timbre, apunta A. Castillo Genzor, la corona real, «Pues regia fue la fundación del cenobio a cuyo patrimonio territorial estuvo vinculada la localidad».
Escudo de Valfarta.
No obstante, la autoridad eclesiástica la ejerció Montearagón a través de sus abades y de los obispos de Huesca años más tarde. En este sentido, aparece un documento del 8 de febrero de 1430, por el cual el monasterio de Montearagón dona durante 27 años a los habitantes de Valfarta, aldea de Sariñena, la primicia del lugar para que reparen sus iglesias (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.678,N.17). Concretamente, en su desarrollo, el abad Sancho, en Angúes, cedió las primicias de la iglesia de Santa María de Valfarta por un periodo de veintisiete años para atender con su importe la reparación del templo parroquial.
Valfarta, 1430.
Hasta el siglo XVIII, son varios los hacendados que mantienen la mayor parte de la propiedad de Valfarta, que van de la familia de los Moliner, Villanova, Bardaxi y Penén «Todas incluidas en la Cofradía local de Infanzones, que tuvo vivencias hasta el siglo XVIII» (Castillo Genzor, Adolfo. Armas del pueblo de Valfarta. El Noticiero, 7 de marzo de 1965).
El mismo Adolfo Genzor Castillo resalta casa Penén, procedentes delas «Ricas campiñas del Bearne» y que terminan «Por constituirse en Valfarta como una de las familias más representativas del secano aragonés, tutelando con su fuerte economía la de los numerosos braceros agrícolas que trabajan en su hacienda».
Casa Penén, Valfarta.
Sus principios proceden de Olorón, de donde los hermanos Jean y Philippe Penén deciden trasladarse a Valfarta, posiblemente en la primera década del siglo XVII. Jean, conocido por Juan, se casa en 1630 con Catalina Albero y del Val, perteneciente a buena casa monegrino. Con Catalina tienen un hijo aunque ella fallece pronto. Juan se vuelve a casar, esta vez con Isabel Collado. Juan Penén fallece en 1674.
El descendiente, José Penén Collado nace en Valfarta en 1648. Es principal actor de la Jurisfirma despachada por la Corte de Justicia Mayor del Reino en 1687 por la cual, de acuerdo al fuero, son otorgados de la consideración de infanzones del reino. Título que en 1758, Matías Penén del río, nieto de José, solicita a la Real Audencia su subrogación por «Sobrecarta» en los beneficios de la «Jurisfirma» ganada por su abuela, petición atendida el 31 de mayo de 1758 (Castillo Genzor, Adolfo. Los Penén, Bearneses y Monegrinos. El Noticiero, 22 de junio de 1971).
Es curioso observar que la familia contaba ya con el patronato laical de la capilla del Santo Cristo de la Parroquial de Valfarta, donde todos los Penén tenían su panteón familiar, concesión esta muy difícil de alcanzar entonces de los Prelados, a no ser pública y notoria la calidad y relevancia social de los que gozaban de esta distinción.
Otro detalle marginal, pero asimismo revelador, es la condición infanzona de las damas que entraban a formar parte de la Casa Penén, aun siendo esta de procedencia foránea. Apellidos tan conocidos como los Albácar de Bujaraloz, parientes delos Cortés, los Serrate y Castillo de La Almolda, Los pinos, etc. no desdeñan entroncar con unos «advenedizos» procedentes de lueñas tierras. tan es así que recorrer la filiación de los Penén por sus líneas de cognación es tanto como reconstruir la nómina nobiliaria de los Monegros y aun del somontano oscense.
Escudo casa Penén.
Genzor Castillo ahonda profundamente en casa Penén, relato tan revelador que resulta necesario reproducirlo íntegramente:
Hoy todavía decir casa Penén es lo mismo que nombrar a Valfarta entre los monegrinos. Su amplio y palacial casalicio es la típica residencia del hidalgo rural aragonés, con un severo y casi monástico zaguán, con su oratorio, las salas de respeto de su planta noble y la serie casi inacabable de dormitorios, con que antiguamente resolvían los Penén el problema del hospedaje de su parentela y amistades.
Porque los Penén, hay que reconocerlo, hicieron siempre de la hospitalidad un culto nunca desatendido. Hemos tenido la oportunidad de estudiarlos en su intimidad genealógica hasta los primeros escalones de la estirpe, que probaría la hidalguía de sus orígenes en 1687. Pero lo verdaderamente importante sería la identificación de los Penén con su pueblo natal, no comportándose como simples hacendados latifundistas, sino entendiendo en todo su alcance la responsabilidad social que la propiedad lleva consigo. De ahí que sus relaciones con los valfartinos estuviesen precedidas por una fraternidad cristiana auténtica».
Castillo Genzor, Adolfo. Armas del pueblo de Valfarta. El Noticiero, 7 de marzo de 1965.
En 1730, Baltasar Berzaval en nombre de Lorenzo Claras, maestro boticario de Valfarta, solicita que se tenga por nulo el despido de este ya que se efectuó sin motivos y sin dar los dos meses de margen habituales (Expediente Archivo Histórico Provincial de Zaragoza 1784/06/14. ES/AHPZ – J/001925/0027).
En el Estado de las cofradías, hermandades y congregaciones correspondientes a la ciudad de Zaragoza junto con los pueblos de su jurisdicción de 1771 aparece recogida la Cofradía del Santísimo Sacramento de Valfarta: «Balfarta. La cofradía del S.mo Sacramento y san Miguel con aprobación pontificia, que con la renta de un campo de doce fanegas se sembra… que trabajan los hermanos gasta en una misa, sermón, cera, pan vendito, músicas y corrida de espada...» (ES.28079.AHN//CONSEJOS,7105,Exp.64,N.1).
En 1784, vecinos de Valfarta exponen la incertidumbre sobre la llegada de los ganados antes de la cosecha (Expediente Archivo Histórico Provincial de Zaragoza 1730/10/30. ES/AHPZ – J/001887/0014).
En el mismo año de 1784, el boticario Antonio Guiral de Valfarta reclama las deudas que se le deben allí y en Peñalba (Expediente Archivo Histórico Provincial de Zaragoza 1784/03/22. ES/AHPZ – J/001924/0019).
Manuel Penén Castillo, hijo de Matías Penén del Río, contrae matrimonio con Manuela Blecua y Paul en 1788, hijadalga de Abiego y hermana del geógrafo y teólogo Pedro Blecua y Paul.
En 1831 nace en Zaragoza el descendiente de casa Penén Santiago Penén y Devesa (1831-1895), la figura más conocida de casa Penén:
Obra fundamental suya fue la que publicó en colaboración con don Pascual Savall y Dronda, reuniendo los fueros, observancias y ordenanzas del reino de Aragón. En su preparación invirtieron ambos autores largos años de estudios e investigaciones. Puede decirse que pocas, dentro del género, le aventajan en precisión, al hacer la evaluación y crítica de nuestras leyes forales. También publicó Penén otro libro, titulado «Ordenanzas de las huertas y montes de Zaragoza», tema que conoció muy bien en su calidad de letrado del Ayuntamiento de Zaragoza. Fue don Santiago, asimismo, admirador y apasionado biógrafo de don Ramón Pignatelli, cuya vida escribió en 1895, año en que fue inaugurado el monumento que levantó la ciudad como homenaje al célebre hijo de la Casa de Fuentes, magníficamente realizado por el escultor don Antonio Palao. También destacó Penén como escritor costumbrista de fina y profunda observación, siendo en este sentido el precursor de López Allué. Como éste, publicó en forma de novelas muchas de las costumbres típicas aragonesas. Estuvo también a su cargo, durante varios años, la dirección de la biblioteca del Colegio de Abogados, que él ordenó y catalogó. Hasta su muerte en 1895 figuró en la plana mayor de la intelectualidad zaragozana y, como tal, perteneció a la comisión de la «Biblioteca de Escritores Aragoneses», instituida bajo la tutela de la Diputación y que tan meritoria labor realizó, editando una serie de escogidos volúmenes, como el célebre «Itinerario» de Labaña y el códice del «Merino de Zaragoza» de Gil Tarín, para regalo de nuestros estudiosos.
Castillo Genzos, Adolfo. Armas del pueblo de Valfarta. El Noticiero, 7 de marzo de 1965.
En 1834 nace Joaquín Penen Samper y fallece el 17 de mayo de 1900, a los 66 años de edad. Ejerció la abogacía en Sariñena, además de ser diputado provincial. Estuvo casado con Francisca Paraled Domingo, de casa Paraled de Sariñena.
De Valfarta 19 Mayo de 1900.
Valfarta está de luto por haber perdido un hijo ilustre. El Sr. D. Joaquín Penén y Samper falleció en la villa de Sariñena el día 17 del actual; su muerte ha sido muy sentida entre sus numerosos y distinguidos amigos, como pruébalo el gran número de personas que al entierro han concurrido. Era el fenecido abogado, exdiputado provincial y exalcalde de Sariñena, y perteneció en tiempos al partido conservador, pero ahora se hallaba retirado de la política. Como contribuyente figuraba en primera línea en esta provincia, y además de ésto corría á su cargo la vasta administración de los bienes y riquezas de su difunto hermano D. Juan José Penén. Reciba, pues, su atribulada familia la expresión de, mi más sincero pésame. De V. afectísimo amigo s. s., El corresponsal.
Diario de Avisos de Zaragoza. 22 de mayo de 1900.
Los últimos Penén
Con don Juan José Penén y Samper, nieto de don Manuel y de doña Manuela Blecua y Paul, se producirá el eclipse por varonía de un linaje monegrino cuyas raíces más antiguas se proyectan del lado francés de los Pirineos. El último brote masculino del linaje no tuvo mucha prisa, que digamos, en contraer matrimonio. Su soltería era asaz avanzada, por rebasar en tres años el medio siglo, cuando decidió contraer matrimonio en Zaragoza con doña Petra Bastarás y Cavero, natural de Lanaja, que contaba cerca de los treinta años menos que el novio. Fruto de este enlace serían dos hijas. La mayor doña María Teresa Penén Bastaras, fue la única encargada de continuar descendencia familiar, pues casó en 1904 con otro hidalgo oscense de la comarca de la litera, don Melchor Lasierra Purroy, con el cual hubo una sola hija, doña María de las Ángeles Lasierra y Penén, esposa de nuestro muy querido amigo don Arturo Guillén y poseedora actual del patrimonio agrícola y ganadero que su madre le legara en su Valfarta natal, donde la Casa solariega de los Penén es verdaderamente típica y representativa de cómo sentían y practicaban la hospitalidad, en el pasado, los grandes hacendados monegrinos. Mas que residencia particular se asemeja a un hotel bien acreditado, pues no faltan grandes comedores, innúmeros dormitorios, corrales bien abastecidos. El oratorio familiar da el debido acento a la religiosidad de los Penén, la cual fue, en realidad, el verdadero motivo de su extrañamiento de Olorón. Tuvimos la suerte de conocer personalmente, y de gozar de la amistad de doña Manuela Penén, hermana menor de doña María Teresa y modelo de la mujer aragonesa a la vieja usanza: Sencilla, bondadosa, discreta en el decir, pero rígida en sus convicciones. Adoraba a su Valfarta, a sus Monegros, cuyo encanto y poesía le tenían literalmente hechizada. Sus años y sus achaques le impidieron frecuentar tanto como quería una tierra donde tenía puestos todos sus amores, aparentemente hosca y triste para aquellos que sólo saben apreciar lo externo y superficial.
Los Penén, bearneses y monegrinos. Castillo Genzor, Adolfo. El Noticiero, 22 de junio de 1971.
Valfarta ha sido vereda de Huesca y corregimiento de Zaragoza antes de formar su propio ayuntamiento en 1834.
En 1856 el Expediente de venta de bienes Nacionales contempla los siguientes de «Balfarta» (Archivo Histórico Provincial de Huesca 1856/03/10, ES/AHPHU – H-016067/000003).
Propios de Balfarta
Núm. 100 – Un horno de pan de cocer sito en dicho pueblo, confronta con camino de la balsa, casa de Pedro Fadiad y otra de la viuda de Pablo Dueso; tiene una estensión superficial de 1260 pies castellanos y se halla en mal estado de conservación; produce en renta 80 rs. capitalizado en 1800 y tasado en 1940 rs. vn. bajo cuyo tipo se subasta.
Núm. 99. – Una casa sita en dicho pueblo calle Baja, confronta con camino público casa de Gregorio Labrador y otra de la viuda de Pablo Duaso, consta de piso bajo con otro con una bodega y caño y su corral descubierto; tiene una estensión superficial de 860 pies la casa y 1890 el corral; se halla en mal estado de conservación y produce en renta 68 rs. capitalizada en 1530 y tasada en 2240 rs. vn. que servirán de tipo para la subasta.
Núm. 105. – Una casa sita en dicho pueblo calle Baja, confronta con camino público casa de Juan Bastaras y otra de Mariano Ros, consta de un piso bajo y otro superior, una cuadra acesoria y corral descubierto: tiene una estensión superficial la casa y cuadra de 1073 pies y el corral 1914 medida castellana, se halla en mediano estado y produce en renta 80 rs. capitalizada en 1800 y tasada en 3190 reales vn. bajo cuyo tipo se subasta.
Sello Alcaldía Constitucional de Valfarta, 1876(ES.28079.AHN//SIGIL-TINTA_HUESCA,8,N.3249).
Con la entrada del bando nacional se establece un nuevo ayuntamiento presidido por Pedro Casasnovas. La ermita de san Miguel, que había sido asaltada durante la guerra y su imagen destrozada, es rápidamente restaurada y su imagen restituida, nueva obra de la mano de los hermanos Albareda de Zaragoza, siendo bendecida el 28 de septiembre de 1938, víspera de su festividad (El Noticiero, 4 de octubre de 1938).
Durante toda la noche, guardia de honor, romances y clásicos cánticos al Santo; al amanecer, Rosario de la Aurora, con asistencia de la totalidad del pueblo; y a las nueve de la mañana, procesión a la ermita con las mismas características del día anterior y, seguidamente, solemne misa de Terno y sermón a cargo de mosén José París, en el que estuvo inspiradísimo cantando las glorías de san Miguel y pidiendo perdón para los que le ofendieron , sin saber lo que hacían, y protección para los buenos valfartinos, que le honran y le veneran. También pronunció una oración brillante y sentida el sacerdote hijo del pueblo don Cándido Casasnovas, emocionado sentidamente a sus oyentes.
El Noticiero, 4 de octubre de 1938
Así, sus fiestas patronales responden a san Miguel Arcángel, que se celebran cada 29 de septiembre, representando su tradicional dance, gracias al esfuerzo de sus vecinos y vecinas por mantener viva esta tradición tan arraigada en el territorio (Ángel Labrador Labrador, mayoral del dance de Valfarta).
También se celebra san miguel cada 8 de mayo, como fiestas menores.
*Foto: Imagen de Valfarta.
En 1952, con motivo de las fiestas patronales en honor a san Miguel, se inaugura el altar mayor, es decir «El principio de lo que ha de ser altar y retablo mayor de la iglesia parroquial» un altar ejecutado por el artista zaragozano Enrique Pueyo, coste sufragado por los vecinos «Valfarta es pequeño, y por esta causa a falta de un mecenas mas que generoso pródigo, él, el pueblo solo ha de atender y remediar sus necesidades. Gracias a su alcalde, don Pedro José Ros, nuestro buen amigo, y a las restantes autoridades que le rodean, y a la unión de todos sus vecinos, las necesidades de Valfarta son solucionadas con facilidad y remediadas prontamente y con solicitud, como puede informarse el mas elemental observador. Cierto que en esto de la iglesia también han intervenido, y con gran acierto, el señor cura, a cuyo cargo está la Parroquia, el sacerdote de Bujaraloz J. Martín; este encauzó el sentir y deseo del pueblo y se ha logrado un proyecto de retablo y altar, estilo renacimiento, que encaja admirablemente dentro de las líneas sencillas del templo» (El Noticiero, 4 de octubre de 1952).
Valfarta a través de textos y hemerotecas
Diccionario geográfico, estadístico, histórico, biográfico, postal, municipal, marítimo y eclesiástico de España y sus posesiones de ultramar (1881- 1887).
VALFARTA.—L. con ayunt., al que se hallan agreg. 46 edif., viv. y alb. ais. Cuenta con 256 hab. y 106 edif., de los que 15 están habitados temporalmente y 38 inhabitados.
Org. civ. Corresponde á la prov. de Huesca, y al dist. de Fraga para las elecciones de diputados provinciales y las de Córtes.
Org. mil. C. G. de Aragón y G. M. de Huesca.
Org. ecle. Pertenece á la dióc. de Huesca, al arciprestazgo de Sariñena y tiene una iglesia parroquial, bajo la advocación de Ntra. Sra. de la Luz, cuyo curato es de la categoría de 1.er ascenso.
Org. jud. Se halla adscrito al part. jud. de Sariñena, á la aud. de lo criminal de Huesca y á la territ. de Zaragoza.
Org. econ. Para el pago de sus impuestos depende de la Delegación de Hacienda de su prov.
S. púb. Recibe y expide la corr. por en. de Lérida á Zaragoza y esf. de Fraga.
Ob.púb. y med. de com. Cruzan por su tér. municipal diferentes caminos, ya carreteros, ya de herradura, en mejor ó peor estado de conservación, que lo relacionan tanto con la cap. del part., cuanto con las demás pob. limítrofes y por medio de los que verifica sus transportes y sostiene sus relaciones.
Ins. púb. Costeada de fondos del municipio hay una escuela, para los dos sexos, perfectamente atendida y á la que asiste un regular número de alumnos.
Art., of., ind. La ind. que más domina en esta localidad es la agrícola y por algunos de sus moradores se ejercen aquellas profesiones y of. mecánicos de mayor necesidad.
Pob. Ninguna importancia ofrecen los 60 edif. que la forman, incluyendo en este número la iglesia parroquial y casa en que el ayunt. celebra sus reuniones, puesto que tanto unos como otros, aunque son de buena construcción, no hacen más que responder á las necesidades de sus destinos respectivos. Cuenta con un establecimiento para la venta de los artículos más necesarios; está el vecindario perfectamente abastecido de aguas para todos los usos, y celebra la principal festividad el día del Patrono del pueblo.
Sit. geog. y top. En terreno montuoso, disfrutando de buena ventilación y clima muy sano, aun cuando sumamente frío, encuéntrase situado este 1., cuyo tér. municipal confina por los cuatro puntos cardinales, con los de Binaced y Fraga; comprendiendo en el espacio que éstos abrazan varios montes, en regular estado de población, de los que unos pertenecen al común de vec. y á propiedad particular otros. El terreno es de mediana calidad, y las prod. consisten en cereales, legumbres, frutas, hortalizas y pastos; se mantiene ganado de varias clases, además del necesario para las faenas agrícolas, y hay caza de pelo y pluma, no escaseando los anímales dañinos.
Desde Valfarta
Dicen de Valfarta que hace dos meses que tienen agotadas las balsas del pueblo, que tras de un año en que no se ha recolectado ni la mitad de la simiente, pone á aquellos habitantes en un estado triste y desconsolador.
Y no es esto lo peor, sino que sí pronto no llueve para que la tierra adquiera la sazón necesaria para sembrar, esta operación se hará en malas condiciones en toda aquella tierra monegrina, y como generalmente de aquí depende que el futuro año sea bueno ó malo, así como la salvación ó la ruina de la inmensa mayoría de estos sufridos labradores.
Diario de Huesca, 17 de septiembre de 1900.
Otro ahogado
Comunican de Valfarta que en la balsa que hay junto al pueblo había parecido ahogado él vecino de dicho pueblo Juan Labrador Alcolea, de sesenta y dos años dé edad, casado y jornalero de oficio.
El Juzgado procedió al levantamiento del cadáver y á instruir las correspondientes diligencias sumariales.
Diario de Huesca, 26 de julio de 1916.
Comandante de la Guardia Civil
Hoy sale para Valfarta el comandante del puesto de la Guardia civil don Pascual Gracia, completamente restablecido de la difícil operación realizada con éxito por nuestro querido amigo don Luis Batalla. Felicitamos al operado y al operador.
Diario de Huesca – 15 de abril de 1917.
La plaga de langosta
En el presente año, la plaga, combatida con éxito en el pasado, ha desaparecido de la mayor parte de los pueblos infestados; pero si bien el resultado obtenido fue satisfactorio debido al entusiasmo conque los pueblos infestados realizaron los trabajos de extinción, salvando las cosechas seriamente amenazadas, no se logró hacer desaparecer los focos, quedando grandes manchas de canuto en los términos de Valfarta, Peñalba, Candasnos y Fraga, de tanta gravedad, como los que había el año anterior.
Diario de Huesca – 12 de abril de 1922.
La plaga de Langosta
Y como en Peñalba, es horrible y desesperante lo de Valfarta, Como en Peñalba, han resultado vencidos a pesar de cuantos medios envió el Gobierno.
Después de pasar una temporada en Valfarta, ha regresado nuestro querido amigo don Miguel Escalona, acompañado de su bellísima hija Pabla, e hijo Rafael.
Diario de Huesca – 28 de agosto de 1923.
Incendio
En Valfarta se incendió un pajar de don Melchor Lasierra. El vecindario logró sofocar el fuego, que fue casual.
Diario de Huesca – 7 de noviembre de 1924.
Conducción del correo
Por conducto de la Administración principal de Huesca, que ha informado favorablemente, el Alcalde de Valfarta elevó a ese Centro directivo instancia solicitando que la conducción del correo en automóvil contratada con D. Pedro Basols Calvo, en la cantidad de 6.887,25 pesetas anuales, entre Sariñena y Bujaraloz, prolongue su recorrido hasta Valfarta. A tales efectos y mediante el abono de la cantidad que a porrata le corresponde, ha dado su conformidad el actual contratista de la expresada conducción.
Entiende esa Dirección general que procede acceder a lo solicitado, por cuanto, sin excesivo gravamen para el Tesoro, resulta beneficiado el vecindario de Valfarta. Por la mayor rapidez en el transporte de su correspondencia. Procede, asimismo, modificar el servicio del Cartero de Valfarta, que en lo sucesivo tendrá como obligación la de recibir y despachar la conducción y las propias de la Cartería, señalándole cuatro horas de trabajo diarias para la fijación de su haber. A virtud de las precedentes consideraciones. En uso de las facultades.
El Diario de Huesca, 12 de septiembre de 1928.
La vida en sociedad
Han regresado a Valfarta don magistrado don Mariano de Miguel y su distinguida esposa.
Han regresado de Valfarta don Pascual Montolio maestro nacional, y su bella hermana Vicenta después de pasar unos días con sus hermanos don Anselmo y su esposa dona Julia.
La Voz de Aragón, 16 de enero de 1931.
El conductor de un carro resulta gravemente herido al chocar contra su vehículo un automóvil de nuestro corresponsal.
En el kilómetro once de la carretera de La Portillada, al cruzarse el automóvil de la matrícula H. 1.594 con el carro de Peñalba número 3, se espantaron las caballerías, dando el vehículo la vuelta de campana.
El conductor del carro, Santos Pomar Simón, resultó lesionado de bastante consideración, siendo calificado su estado de grave.
Al lugar del suceso acudió la Guardia civil de Valfarta y Juzgado municipal, siendo trasladado el herido al pueblo de Peñalba, donde fué asistido de primera intención por el facultativo don José Polo Tomás.
El herido fué trasladado al Hospital de Huesca.
Víctor Calavera. Heraldo de Aragón, 28 de septiembre de 1935.
Las caballerías se espantan y el carrero resulta gravemente herido
Cerca de Valfarta, al paso de un auto, se espantaron las mulas del carro que conducía el vecino de Peñalba Santos Pomar Simón, de 46 años. Volcó el carro, quedando aprisionado debajo el conductor, que fue recogido con numerosas y graves heridas.
Diario de Huesca – 1 de octubre de 1935.
Avance nacional
Las tropas del sector de los Monegros han avanzado en una profundidad de 32 kilómetros, habiéndose apoderado de los pueblos de Valfarta, Peñalba y Candasnos.
Nueva España – 27 de marzo de 1938.
La tragedia de los Monegros
En cuanto a problemas locales de Valfarta, que vendrían a solucionar el paro y a evitar la emigración, se recordó la continuación de las obras de la casa del Ayuntamiento, paralizadas desde hace mas de dos años, por agotamiento de la cantidad consignadas a la construcción de una balsa para poder conservar agua de beber en estas épocas de tanta sequia, con lo que nos evitaríamos el tener que recurrir a la Diputación para que nos traigan el agua en tanques desde una distancia de 30 kilómetros, para nosotros y para el ganado; la construcción de la carretera proyectada desde hace muchos años y solo pendiente de comenzar las obras desde Valfarta a Peñalba,; la falta de escuelas para niños y para niñas, cuya necesidad es manifiesta y, por fin, la repoblación forestal del cerro de san Miguel, para facilitar jornales en la cava de fosas cuya plantación podría realizarse en el momento oportuno.
Un Valfartino. Nueva España, 24 de abril de 1953.
Un rayo cayó sobre la torre de Valfarta
Hace unos días descargó sobre la localidad de Valfarta una fuerte tormenta. Un rayo cayó en la torre de la iglesia parroquial, produciendo un incendio. Se derrumbó la cúpula y todo el armazón y el piso del primer cuerpo de dicha torre requirió el auxilio de los bomberos de Huesca y de Zaragoza.
Autoridades locales y vecindario colaboraron en los trabajos realizados para la extinción del incendio que se logró después de intensos trabajos. No se registraron desgracias personales.
Los daños causados han sido valorados sobre treinta mil pesetas. Pero para llevar a cabo la reconstrucción de lo destruido, dada la dificultad de los trabajos y la importancia del andamiaje que será preciso instalar, se estima que el desembolso a realizar ascenderá a 200.000 o 300.000 pesetas.
El Noticiero, 20 de agosto de 1958.
Valfarta
Valfarta presenta en la actualidad la misma pacifica y labriega andadura que siglos atrás, remansada en sus tradiciones y costumbres. Es uno más de nuestros pueblos de secano, al que esperamos llegue pronto el resurgimiento con la prolongación del canal de Monegros, que habrá de incorporar su extenso término municipal -3.220 Has.- a la zona de los nuevos regadíos. Entretanto la fisonomía arcaica de su vivir aldeano no difiere mucho -si exceptuamos la presencia de moderna maquinaria agrícola- de la que antaño tuviera.
Castillo Genzor, Adolfo. Armas del pueblo de Valfarta. El Noticiero, 7 de marzo de 1965.
La zona de Valfarta está incluida en el sector IV de la zona regable de Monegros II por medio del Canal de Monegros, concluyéndose dicha fase en 1998. Su llegada, como ya se ha comentado, transformó las tierras a regadío, aportando un gran desarrollo.
Así, Valfarta ha ido construyendo su propia historia, de raíces profundas monegrinas, lugar de orgullo para valfartinos y valfartinas, en plena estepa monegrina. Una aproximación a su historia.
Valfarta, lugar y camino Corazón de Los Monegros Donde el cierzo mece el trigo Y el sol ilumina el pueblo.
l. que forma ayunt. con el Tormillo en la prov. de Huesca (10 horas), part. jud. de Sariñena (3), aud . terr. de Zaragoza y c. g. de Aragón, diócesis de Lérida (14), está SIT. en una llanura, libre á la influencia de todos los vientos, con CLIMA muy saludable. Se compone de 10 CASAS y una iglesia parr. (San Lorenzo), servida por un cura párroco que nombra el diocesano; hay 2 balsas fuera del pueblo, donde se recogen las aguas en tiempo de lluvias, y sirven para el consumo de la población y abrevadero de los ganados. El término confina por el N con el Tormillo; E. Castelflorite; S. Sariñena, y O. Lastanosa. El TERRENO es parte llano y parte montuoso, pero montes de poca consideración, y sus tierras son fuertes y bastante fértiles en años lluviosos, CAMINOS rurales y de herradura, PROD. trigo, cebada, vino y aceite; cría algún ganado lanar y cabrío, y poca caza. POBL. 4 vec, 25 almas. CONTR. 1,275 rs. 14 mrs.
Lastanosa
l. con ayunt. en la prov. y dióc. de Huesca, part. jud.l de Sariñena, aud. terr. y c. g. de Aragón (Zaragoza) está SIT. en un llano, á dist. de 1/2 hora del r. Alcanadre, donde disfruta de CLIMA sano. Forman la población 45 CASAS, inclusa la municipal, y una iglesia parr. (el Salvador), servida por un cura párroco, denominado rector, hallándose fuera del pueblo el cementerio bien ventilado, y dos ermitas en dos alturitas enfrente de él, denominadas de Sta. Ana y San Sebastian. El TERM. confina por el N. Peralta de Alcofea; E. El Tormillo; S. Lamasadera, y O. Capdesaso, mediando el r. Alcanadre; este pasa por su término con dirección de N. á S. El TERRENO es de mediana calidad, y sus CAMINOS vecinales, PROD. toda clase de granos, vino, algo de aceite; cría ganado lanar y vacuno, POBL. 9 vec, 56 almas. CONTR. 2,869 rs. y 23 mrs.
Pallaruelo de Monegros
l. con ayunt. en la prov. y dióc. de Huesca (12 horas), part. jud. de Sariñena (2). Aud. terr. y c. g. de Zaragoza (13) SIT. en la vertiente de una pequeña colina, con buena ventilación y CLIMA sano; las enfermedades comunes son constipados. Tiene 70 CASAS, la consistorial y cárcel, reunidas en un mismo local; una iglesia parr. (el Salvador), cuyo curato es de cuarta clase de patronato del pueblo. El término confina N. Sariñena; E. Juvierre; S. y O. Castejón de Monegros. El TERRENO es de secano, de mediana calidad; la parte montuosa está poblada de mata baja y pocos pinos. Hay varios CAMINOS locales de herradura y uno de ruedas, PROD. trigo, ordio, avena; cría ganado lanar, y caza de conejos, perdices, lobos y zorras, POBL. 49 véc., 117 alm. RIQUEZA IMP. 25,157 rs. CONTR.: 3,386.
Publicau en “ Os Monegros el 10 de octubre del 2011.