Una lápida, en el entorno del aeródromo «Alas Rojas» de Sariñena, recuerda la memoria de Carlos Muntadas Prim S. Prim Duque de los Castillejos y el alférez Abelardo Carazo Calleja “Aquí cayó con otros compañeros el 14 de septiembre de 1937. II A.T. luchando por Dios y por España el capitán voluntario de aviación Carlos Muntadas Prim S. Prim Duque de los Castillejos nacido en Barcelona en enero de 1901.” En este artículo nos adentramos en la figura de Carlos Muntadas Prim, duque de Castillejos.
Carlos Muntadas Salvador Prim Muntadas y Golferichs II duque de los Castillejos nace en Barcelona en enero de 1901, hijo de Carlos Muntadas y Muntadas y Concepción Salvadó-Prim y Golfrich. Su padre, Carlos Muntadas y Muntadas, del linaje Muntadas, respondía a una importante familia catalana fundadores de la factoría la España Industrial y propietarios, entre otras posesiones, del Monasterio de Piedra (La Saga de los Muntadas Prim. Destino del 12 al 22 de febrero de 1978, nº. 2.106.). El linaje Muntadas, en origen Muntades, ahonda el periodista Xavier Boro, proviene de Sant Sadurní de Sovelles: “Dos de sus miembros, Matías Muntadas y Francisca Campeny, se trasladaron a Igualada donde nacieron sus siete hijos, fundadores de la que sería una de las compañías más potentes de todo el estado”.
Por parte materna, Carlos Muntadas Prim hereda los títulos del ducado de Prim y del ducado de los Castillejos. Su madre, Concepción, era sobrina materna de Isabel Prim y Agüero, I duquesa de Prim grande de España. De hecho, el ducado de Prim fue el primer título que concedió Amadeo I, seguido del ducado de los Castillejos.
Ingeniero industrial, estudia en la Escuela Central de Ingenieros Industriales (Relación de alumnos caídos, ABC 31 de marzo de 1940). Como empresario, Carlos Muntadas Prim estuvo vinculado al Banco Zaragozano, del que fue consejero, y a la España Industrial. Además, es aviador y gran aficionado a la aviación, siendo uno de los pioneros del vuelo a motor en Cataluña y que alcanza el grado de teniente de aviación durante la guerra civil española.
Carlos Muntadas Prim (Diario de Barcelona. La Saga de los Muntadas Prim. Destino del 12 al 22 de febrero de 1978, nº. 2.106).
Es reseñable, tal y como recoge Xavier Boro, Carlos Muntadas Prim es socio y atleta del Club Deportivo Espanyol y participa en campeonatos de primer nivel con la recién creada sección de atletismo del club blanquiazul.
Como curiosidad, su padre Carlos Muntadas Muntadas preside, entre 1921-1931, el Centro Aragonés de Barcelona, sustituyendo al sariñenense Rafael Ulled: “Su gestión duró dos años, a él le cupo el honor de vivir otro período ilusionante: la Exposición Universal de Barcelona de 1929. Se programó una Semana Aragonesa en el Palacio de Proyecciones y en el Pueblo Español. Hubo exposiciones, cine documental, espectáculos folclóricos y conferencias, que impartieron Isidro Comas y Ricardo del Arco, entre otros. El monarca Alfonso XIII, en su visita al Pueblo Español, asistió –“gratamente sorprendido”, según las crónicas– a un recital del jotero José Oto, que dirigió el Orfeón Goya y la rondalla del Centro.” (Historia – CENTRO ARAGONÉS DE BARCELONA (centroaragonesdebarcelona.es)).
Con la irrupción de la guerra, Carlos Muntadas Prim se alista como voluntario de aviación en el bando franquista, pasando de Biarritz a zona sublevada con el ST-25 que utiliza para competir. Concretamente llega a Pamplona “En aquellos momentos de intensa exaltación patriótica, llega a Pamplona pilotando una avioneta de su propiedad, el duque de los Castillejos. Como ellos, con el mismo fervor, con idéntico entusiasmo, viene a luchar por Dios y por España” (La Vanguardia, 14 de septiembre de 1939). No obstante, algunas fuentes citan que primero se presenta «rápidamente» con su bimotor Monospar a las fuerzas nacionales en Burgos (Revista de aviación).
Efectivamente, a los mandos de su avioneta, Carlos Muntadas Prim presta sus primeros servicios en el bando nacional, realizando arriesgados enlaces “de gran trascendencia en aquellos momentos confusosllevando a cabo enlaces arriesgados, de enorme responsabilidad, que contribuirán al éxito de las primeras operaciones”. Al poco, comienza a pilotar aviones de mayores dimensiones, tomando parte en numerosas operaciones, como en Somosierra, San Marcial e Irún: “Días más tarde, sustituye su avioneta por un viejo aparato de la Aviación Nacional, con el que toma parte en las operaciones de Somosierra, San Marcial e Irún. (La Vanguardia, 14 de septiembre de 1939). Se cita que pilota “Dragones” y “Fokkers”, encuadrado en el Grupo 31 y en octubre Muntadas se incorporó a los Junkers «donde hasta su muerte realizó un importante papel”(Revista de aviación).
Por méritos de guerra, Carlos Muntadas es ascendido al grado de teniente y pasa a formar parte del 1er grupo español de vuelos nocturnos, confiándole un moderno trimotor bombardero junto a los aviadores Carlos de Haya González de Ubieta y el ruso el teniente Vsevolod Marchenco Larinof. La Vanguardia, en su edición del 14 de septiembre de 1939 lo recogía de la siguiente forma: “Ascendido a teniente por méritos de guerra, se le confía un moderno trimotor de bombardeo, formando con los inolvidables Haya y Marchenco, el primer grupo español de vuelos nocturnos. Con el primero de dichos héroes, aprovisiona de víveres y municiones a los heroicos defensores del Santuario de la Virgen de la Cabeza. Toma parte activa en la famosa batalla de Brúñete, y colabora eficazmente en la brillantísima campaña del Norte. Asciende a capitán”.
Entre enero y abril de 1937, Carlos Muntadas Prim, junto a los aviadores Carlos de Haya y el ruso Marchenko realizan el aprovisionamiento de víveres a los militares atrapados en La Basílica y Real Santuario de la Santísima Virgen de la Cabeza, santuario ubicado en pleno parque natural de la Sierra de Andújar, en el paraje conocido coloquialmente como cerro del Cabezo, provincia de Jaén. En el santuario quedan atrapados unos doscientos guardias civiles, sus familias y numerosos civiles de la provincia de Jaén, bajo el mando del capitán Santiago Cortés González. Consiguieron resistir durante nueve meses al asedio hasta que el 1 de mayo de 1937, con el Santuario reducido a escombros, cae herido de muerte el capitán Santiago Cortés González y el Santuario es tomado por el bando republicano.
De aquellos sucesos, existe una detallada relación de misiones en las que interviene Carlos Muntadas Prim, principalmente en el asedio al monasterio de la Virgen de la Cabeza (Página Facebook: El Santuario de la Virgen de la Cabeza en la Guerra Civil)
18 de enero de 1937. Tras intentar sin conseguirlo, arrojar víveres sobre los asediados el día 17, Haya y Muntadas lo vuelven a intentar el día 18. Apenas daban las ocho de la mañana en Tablada, el Douglas de Carlos de Haya y, algo después, el Junkers-52 de Muntadas, ponen rumbo a levante buscando la sierra de Andújar con dos cargas de víveres, la de Haya para el santuario y la de Muntadas para Lugar Nuevo. Los dos pilotos tuvieron que volver, debido al mal tiempo; lo intentaron al mediodía: ¡Misión imposible!.
16 de abril de 1937 Muntadas y Bengoechea participan en el bombardeo de Linares.
20 de enero de 1937 Aprovisionamiento al santuario de la Virgen de la Cabeza. Aparatos: Junkers 52 nº 22-54 Piloto: teniente Muntadas Material Arrojado: Indeterminado número de víveres. Nota: Muntadas efectuó 3 vuelos.
16 de enero de 1937 Aparato: Junkers JU-52 nº 22-54 Pilotos: teniente Muntadas y Alférez Gallo Nota: Resulta imposible arrojar víveres por la niebla y el mal tiempo.
17 de enero de 1937. Carlos de Haya y Carlos Muntadas, conscientes de las penurias, ya espantosas, que estaban padeciendo los sitiados, uno en el Douglas DC- 2 y el otro en un Junkers 52, intentan un abastecimiento de urgencia, pero eran tales las nieblas que coronaban el santuario que les fue misión imposible, entre la desesperación no ya de las familias sino de Cortés. Nada más comprobar y escuchar cómo se alejaban los aviones, el capitán ordenó sacrificar tres caballerías que quedaban y que habían servido para bajar y subir, con cargas, entre Lugar Nuevo y el santuario y viceversa. ¡Mil bocas para comerse tres bestias!.
19 de enero de 1937 Fue un día de sol y lloviznas, pero sin nieblas. Los aviadores Haya y Muntadas aprovecharon la oportunidad que les daba el tiempo para hacer cinco viajes al santuario, dos desde Sevilla y tres desde Córdoba. En uno de los viajes, Haya bombardeó la posición desde la que el ejército republicano los fustigaba con el fuego de una ametralladora antiaérea, destruyéndola. Aquel día nos dice Juan Pedro Cortés Camacho en su libro La Epopeya del Silencio, Haya y Muntadas arrojaron a los sitiados 2.236 kilogramos de víveres sobre el santuario y 1.275 sobre Lugar Nuevo.
27 de abril de 1937. Aprovisionamiento Aparato: Savoia 81 nº 20-21. Piloto: capitán Carlos de Haya González. Tripulante: teniente Muntadas Duración del vuelo: 2 h. Material arrojado: 1.000 kg. de suministros, entre ellos 200 kg. de bombas de mano y gasolina para defenderse de los tanques. Nota: Aprovisionamiento y bombardeo. Nocturno. 1 impacto
19 de enero de 1937Aparatos: Junkers 52 nº 22-54 Piloto: teniente Muntadas Material arrojado: Indeterminado número de víveres. Nota: Muntadas efectuó 2 vuelos.
30 de abril de 1937 Aparato: Junkers-52 nº 47 Piloto: capitán Carlos de Haya González Tripulante: teniente Muntadas Duración del vuelo: 2 h. 10 m. Nota: Bombardeo. Nocturno. 3 impactos y dos ráfagas de metralla Aparato: Junkers-52 Piloto: teniente Marchenko Tripulante: teniente Ercilla Material arrojado: Víveres
20 de marzo de 1937 El heliograma enviado hasta Porcuna y destinado al capitán Rodríguez de Cueto, un mensaje -parte el día 20 y parte el 22- que decía: Estamos sin víveres-…, llevan dos días bombardeándonos sus aparatos desde Andújar, habiéndonos causado dos bajas. Los Katiuskas habían arrojado en este día casi tres centenares de bombas. Ese mismo día Marchenko y Bazán a las 18 h. 55 m. y Haya-Muntadas casi media hora más tarde abastecían las posiciones del santuario. Lugar Nuevo había sido aprovisionado algo antes, por medio de un Junker-52 pilotado por Bengochea acompañado de Prada.
18 de enero de 1937 Aparato: Douglas DC-2 Piloto: Carlos de Haya Material arrojado: Indeterminado número de víveres. Nota: De Haya efectuó 2 vuelos desde Sevilla y otros 2 desde Córdoba. Aparato: Junkers-52 nº 22-54 Piloto: teniente Muntadas Material arrojado: Indeterminado número de víveres. Nota: Muntadas realizó 2 vuelos.
17 de abril de 1937APARATO: Junkers 64 Piloto: Capitán Carlos de Haya González Duración vuelo: 2 h. 30 m. Nota: Aprovisionamiento y bombardeo. Nocturno Aparatos: Junkers 52 Pilotos: Bengoechea y teniente Muntadas. Nota: La escuadrilla ataca posiciones republicanas con el resultado de 37 bajas
17 de enero de 1937 Aparatos: Douglas DC-2 Junkers JU-52 nº 22-59 Pilotos: Carlos de Haya, teniente Muntadas y Alférez Gallo Nota: Ambos vuelos fracasan debido a las condiciones meteorológicas.
20 de marzo de 1937 Aparato: Junkers-52 nº 22-62 Piloto: capitán Carlos de Haya González Auxiliar: teniente Muntadas Material arrojado: Víveres Tiempo de vuelo: 2 h. 15 m. Nota: Vuelo nocturno. Aparato: Savoia-81 nº 21-20 Piloto: capitán Bengoechea. Auxiliar: Prada. Material arrojado: Víveres. Nota: Atacado por los cazas republicanos recibió impactos. Aparato: Junkers-52 nº 22-59. Piloto: capitán Bazán. Auxiliar: teniente Marchenko. Material arrojado: Víveres. Nota: Atacado por los cazas republicanos recibió impactos
19 de abril de 1937. Aparato: Junkers-52 nº 22-61. Piloto: Capitán Carlos de Haya González / teniente Muntadas. Duración de vuelos: Se realizaron dos servicios de 1 h. 42 m. y otro de 1 h. 40 m. Nota: Bombardeo proximidad santuario. Nocturno. Antiaéreos. Este día Marchenko y Prada lanzan otro mortero de 81 mm. Desde el Savoia.
20 de abril de 1937. Aparato: Savoia-81 nº 21-20. Piloto: capitán Carlos de Haya González / capitán Prado. Duración del vuelo: 2 h. 10 m. Material Arrojado: Víveres y otros Nota: Aprovisionamiento y bombardeo. Nocturno. Antiaéreos. Aparatos: Junkers-52 y Fiat. Pilotos: teniente Marchenko, teniente Muntadas, Jaime Díaz de Rivera, comandante Mendizábal. Realizaron ataques contra posiciones republicanas. El grupo de Junkers del comandante Gil Mendizábal, protegido por 24 cazas Fiat, ataca a los tanques, morteros y caminos republicanos, con tal éxito que los republicanos fracasaron en el ataque iniciado.
18 de abril de 1937 Aparato: Savoia-81 nº 21-20. Piloto: capitán Carlos de Haya González / Ccapitán Prado. Duración del vuelo: 2 h. 14 m. Material Arrojado: 1 mortero, fusiles, ametralladoras y munición, parte del cual cae en posiciones republicanas. Nota: Aprovisionamiento y bombardeo. Nocturno. Antiaéreos. Este día Marchenko hace 2 servicios de bombardeo y Muntadas uno, ambos con aparatos Junkers.
“La guerra se endurece por momentos: nuestros valientes aviadores se superan abatiendo sin cesar aparatos enemigos. Llega septiembre: el dragón rojo Intenta un esfuerzo supremo, pretende conquistar Zaragoza. ¡Vana ilusión!, las victoriosas tropas de nuestro Caudillo dan al traste con tamaña fanfarronada. Nuestra heroica Aviación trabaja intensamente.”La Vanguardia, 14 de septiembre de 1939.
En torno a septiembre de 1937, la pista de Carlos Muntadas Prim se sitúa en la base aérea de zaragoza. Es entonces, cuando la noche del 14 de septiembre de 1937, sobre la 20:30 horas, Carlos Muntadas Prim despega de la base aérea de Zaragoza con destino bombardear el aeródromo republicano “Alas Rojas” de Sariñena.
Lo hace a bordo del Junker Ju-52 núm. 22 – 61 del Grupo I Ju-52 de 2.G/22 con código 22+61 (Cosas de la Aviación), con base en Zaragoza, avión de transporte alemán que fue adaptado durante la guerra civil española como bombardero y que llevó por nombre “Sariñena” (También ostentó este nombre el 22-99). Le acompañan el teniente Vsevolod Marchenko Larinof, conocido como el “ruso blanco”, el sargento artillero, ametrallador, José Ramón Blasco Lavín, el alférez Abelardo Carazo Calleja, el ingeniero sargento Federico Romero y el cabo, operador de radio, Ángel Aparicio Velasco. Algunas fuentes también citan a Carazo Calleja (Cosas de la Aviación).
Sin embargo, antes de alcanzar su objetivo, a medio camino de su destino, el avión es avistado por tropas republicanas al pasar sobre la sierra de Alcubierre, desde el puesto de Lanaja, poniendo en alerta al aeródromo republicano Alas Rojas. Así, una vez avisados en el aeródromo, un chato, a los manos del ruso Eugene Yakushin, despega al encuentro del Ju-52;. aunque, no obstante, algunas fuentes apuntan que fue el ruso Iván Trofimovich Eremenko.
Sarlvador Trallero (Alas Rojas. Sariñena Editorial), apunta que el piloto respondía a Eugene Yakushin, piloto de la unión soviética,especialista en vuelo nocturno y asesor de aviación. Yakushin, también era conocido como Mateo Rodrigo, “quien protagonizó en Sariñena en los primeros días de febrero de 1937, el primer derribo en combate nocturno reseñado en la historia española de la aviación.”(Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros, “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”).
El relato que recoge Salvador Trallero, describe como entrada la noche, el Ju-52, el Junker pilotado por Carlos Muntadas, trata de localizar su objetivo, arrojando una bengala que ilumina completamente la zona: “Esto permitió a Yakushin localizar y ametrallar el aparato en dos ocasiones, siendo en esta última cuando el aparato se vio alcanzado completamente, cortando la cola del avión y ametrallando mientras este descendía. Lograron lanzarse en paracaídas el capitán Carlos Muntadas Prim, el teniente Vsevolod Marchenko Larinof y el sargento José Ramón Blasco Lavín. En el aparato murió el alférez Abelardo Carazo Calleja, el sargento Romero y el cabo Aparicio. (Trallero, Salvador. Alas Rojas).
Un día, en el aeródromo de Zaragoza, los jefes y oficiales de servicio comienzan a impacientarse: el capitán Muntadas debiera estar de regreso, comentan. Pasa el tiempo y el nervosismo aumenta. ¡Vana espera, e] capitán Muntadas no había de regresar!Como ellos llegó un día a Pamplona dispuesto a luchar por Dios y por España, como ellos juró defenderla hasta la muerte. Hoy hace dos años, en el frente de Aragón, sector de Sariñena, el capitán Muntadas cumplía su solemne juramento.¡Capitán Carlos Muntadas Salvado Prim, duque de los Castillejos! ¡Presenté! I. — LLa Vanguardia, 14 de septiembre de 1939.
Carlos Muntadas Prim y Vsevolod Marchenko Larinof fueron muertos y abatidos, respectivamente, aquella misma noche. La Causa General de Sariñena, L. 1412, recoge como “el 13 de septiembre de 1937, en el término de Sariñena ‘Partida los Sasos’ apareció herido con magullamiento general por accidente de aviación, el teniente de Aviación llamado Marchenco, del que se decía que era ruso blanco”. Para el investigador altoaragonés Víctor Pardo Lancina, este documento explica que “cayó el aparato que pilotaba incendiado, en combate con los cazas de Alas Rojas”. Igualmente, Pardo cita a Jesús Salas Larrazá-Bal quien, en La guerra de España desde el aire, p. 267, sitúa el accidente en esta misma fecha de septiembre. Al parecer, encontraron los cadáveres de la tripulación completamente quemados e irreconocibles.
Xavier Boró relata como aferrado a los mandos en un último y supremo esfuerzo, moría carbonizado “Su copiloto, Vsevolod Marchenko, un «ruso blanco”, era apresado y fusilado”. Al parecer, todo apunta a que a Carlos Muntadas Prim le falla el paracaídas, este no se le abre y acaba estrellándose contra el suelo. Salvador Trallero recoge como en un bolsillo “llevaba las entradas para ir al cine en Zaragoza con la novia cuando llegara”. Marchenko logra saltar, pero acaba siendo localizado, falleciendo tras un intercambio de disparos con sus perseguidores Si que consigue escapar José Ramón Blasco Lavín, alcanzando líneas nacionales.
Según Salvador Trallero los cadáveres de los pilotos son enterrados en la rambla de Guerrero, no lejos de Albalatillo, colocándose unas piedras para marcar el lugar.
Noticias necrológicas. El duque de los CastillejosHa dado heroicamente su vida por la patrie el joven capitán de aviación don Carlos Muntadas Salvador Prim Muntadas y Golferichs, segundo duque de los Castillejos. A su desconsolada madre, a sus hermanos, los vizcondes del Bruch, los duques de Prim y los condes de Reus y demás miembros de la distinguida familia barcelonesa, testimoniamos nuestro sincero pesar.ABC. Edición Sevilla, 25 de septiembre de 1937.
Su muerte encuentra eco en los medios de la época y el mismo general Queipo de Llano pronuncia unas palabras en su memoria en Radio Sevilla “A esos rojillos de Sariñena que nos han matado a unos valientes aviadores, yo les prometo que recibirán muy pronto su castigo. El castigo no se hace esperar, tres días después una escuadrilla de Heinkel-III bombardea el campo desde mucha altura” (Trallero, Salvador. Alas rojas).
Igualmente en la crónica del ABC del 17 de septiembre de 1937, en su edición de Madrid:, confundiendo a Marchenko con Manowski, «Aragón. Tres Junkers abatidos por nuestros cazas. Perecen varios aviadores alemanes, entre ellos el célebre pilotó Manowski«:
Sariñena 1.6, 10 mañana. A las nueve de la noche del martes fueron oídos unos aviones que volaban sobre esta villa y sus proximidades. Rápidamente funcionaron las señales de alarma, y las gentes acudieron en su mayoría a los refugios, aunque hubo quien prefirió quedarse en la calle, o salir al campo. De improviso, se vio iluminado el espacio por la luz de una bengala, lanzada desde gran altura, y al momento observarse también que se encendían todas las luces del campo de aviación. Con un intervalo de varios segundos, se oyeron dos ráfagas de ametralladora, y se vio como descendía una especie de bólido, qué dejaba tras sí una estela de humo densísimo. Momentos más tarde se supo que nuestros cazas habían derribado dos trimotores alemanes, marca Junkers, y los restos de uno de ellos estaban, parte, cerca de las alambradas del campo y otra parte a 300 metros del borde de una montaña. El hecho quedó confirmado, y produjo extraordinario júbilo entre las gentes, que no mucho rato antes habían: oído la explosión de cinco bombas en las proximidades del, pueblo de Albalatillo. Por nuevas noticias llegadas se supo. que otro Junkers había caído, sin duda, a muchos kilómetros del campo de aviación. Se le vio huir incendiado, los jefes del campo formaron unas patrullas, que salieron en busca de los restos del avión y de los tripulantes. Los servicios se organizaron inmediatamente. También se ordenó que otra patrulla custodiara los restos del trimotor que cayó en las proximidades del campo y recogiera los cadáveres de los tripulantes. Se encontraron, en efecto, dos cadáveres carbonizados, y junto al trimotor un paracaídas.
También podemos contar con el relato publicado en la Revista Aviación:
Finalizando el verano de 1937, la Aviación Nacional, por medio de los infatigables «Junkers», debutó en el bombardeo nocturno de los aeródromos enemigos. El 14 de septiembre, al llevarse a cabo la segunda actuación, todo parecía que iba a discurrir con la misma tranquilidad que la víspera; tras el despegue, de Zaragoza, al anochecer, el trimotor 22-61 voló sin problemas hasta el objetivo: el aeródromo de Sariñena, pero en este punto sorpresivamente salió a su encuentro la caza republicana, que no tuvo dificultad para derribarlo.
Con la excepción del cabo ametrallador Blasco -quien, tras una auténtica odisea, consiguió salvarse- y el teniente Marchenko que haciendo uso del paracaídas también, cayó herido en zona enemiga, donde fue fusilado, el resto de los tripulantes: capitán Muntadas, alférez Carazo, sargento mecánico Romero y cabo radio Aparicio, perderían la vida. El comandante del «Junkers» abatido, capitán Carlos Muntadas Salvadó Prim, duque de Castillejos, era piloto civil antes de la guerra. El Alzamiento le sorprendió en Francia, presentándose rápidamente con su bimotor «Monospar» a las fuerzas nacionales en Burgos. El aviador pasó a volar en los «Dragones» y «Fokker» y su aparato militarizado, fue encuadrado en el Grupo 31. En octubre Muntadas se incorporó a los «Junkers» donde hasta su muerte realizó un importante papel.
Por Decreto del 23-2-1940 al capitán Muntadas le sería concedida la Medalla Militar individual. Ante el «Sariñena» (22-61) -también ostentó este nombre el (22-99)- aparecen de izquierda a derecha de pie: alférez Díaz de Bustamente, teniente Pérez Meléndez (Lisardo), alférez Sánchez Cabal, mecánico Aregay y radio Ismael; sentado, alférez Muntadas (José Vicente).
Pero, como se ha apuntado anteriormente, algunas fuentes apuntan al ruso Iván Trofimovich Eremenko autor del derribo del Junker de Carlos Muntadas Prim.:
Junkers 22-61 fue derribado por Ivan Eremenko por la noche. Página 214 del libro “La guerra aérea en España” de Sergei Abrosov.
“El 14 de septiembre, sobre la región de Sariñena, Iván Eremenko volando un I-I6 derribó un Ju-52 de 2.G/22” (Cosas de la Aviación).
“Al mando de un Junkers Ju-52 Muntadas tenía la misión de bombardear la base republicana de Sariñena; sin embargo, un caza pilotado por el ruso Iván Eremenko, Ramón” (Xabier Boró).
También lo recoge Mijáil Zefirov en su Biblioteca histórica militar: “En julio la escuadra participó en batallas en la zona de Brunet y Madrid, y en otoño operó desde Zaragoza. La noche del 14 al 15 de septiembre de 1937 en la zona Sariñena, 65 km al noreste de Zaragoza, Eremenko derribó el Ju-52/3m»22+61″ del 2-G-22, en el que volaba como copiloto Capitán Vsévolod Marchenko.” (La segunda guerra mundial, aliados de la Luftwaffe italiana).
En este sentido se manifiesta Carlos Lázaro Ávila, quien cree que es Eremenko el piloto que derriba el Junkers, matizando que este hecho, si mal no recuerda, ha sido bien estudiado por el biógrafo de Carlos de Haya “se dice que le acusaron de la muerte de Muntadas por mal planteamiento de la misión”. El libro, apunta Carlos Lazaro Ávila, está acabado hace tiempo, pero Defensa se muestra reticente a publicarlo.
Igualmente, Carlos Lazaro Ávila apunta como en España el Junkers 52 ya era un aparato en configuración militar: «Si mal no recuerdo en el aeródromo de Sariñena-Albalatillo había una patrulla de I-15/Chato por las incursiones nocturnas previas. Creo que ni Haya, ni Muntadas se imaginaban que hubiera una patrulla de I-15. De hecho, me consta que los primeros derribos nocturnos se achacaron a fallos del sistema eléctrico de las espoleado.»
“Unos labradores encontraron la cola del avión en la partida de Cachicorva, a unos kilómetros del aeródromo. “
Alas Rojas. Trallero, Salvador.
En el lugar donde fueron derribados, una lápida a modo de memorial recuerda a Carlos Muntadas Prim S. Prim, considerándose el tercer derribo nocturno de la aviación. Se encuentra junto a la de Abelardo Carazo Calleja: “En este lugar dio su vida por dios y por España el alférez de aviación Abelardo Carazo Calleja en accidente nocturno el 14 de septiembre de 1937. Sus padres le dedican este recuerdo.”
Tumba y estela de aviadores.En la Partida Los Sasos, en el límite de las defensas del aeródromo y en una vaguada al lado de una caseta para control de riegos, se encuentran una tumba rematada con una lápida y una estela de piedra.En la tumba, trapezoidal, puede leerse: «Aquí cayó con otros compañeros el 14-IX-1937, II A. T. (Año Triunfal) luchando por Dios y por España, el capitán voluntario de Aviación Carlos Muntadas S. Prim Duque de los Castillejos nacido en Barcelona en enero de 1901».A pocos metros se halla una estela de piedra arenisca levantada sobre un pedestal y coronada por una semiesfera a modo de tímpano con los símbolos de la Falange, el yugo y las flechas; una cruz latina en el centro y a la derecha el emblema del Arma de Aviación. En el cuerpo central una leyenda: «En este lugar dio su vida por Dios y por España el alférez de aviación Abelardo Carazo Calleja en accidente nocturno el 14 de septiembre de 1937. Sus padres le dedican este recuerdo».Ley 14/2018, de 8 de noviembre, de memoria democrática de Aragón, ruta de la memoria democrática de Aragón «El Frente de los Monegros»
Esquela Carlos Muntadas Prim. El Noticiero, 22 de septiembre de 1937.
Esquela I aniversario Carlos Muntadas Prim. El Noticiero, 13 de septiembre de 1938.
Banco Zaragozano a sus Consejeros. Amanecer, 8 de agosto de 1939.
Necrológicas
Segando aniversario de la gloriosa muerte del capitán de Aviación Carlos Muntadas. Hoy hace dos años, en el frente de Aragón, sector de Sariñena, caía en acto de servicio un aristócrata catalán, un soldado de España. Sería injusto, imperdonable, que en estas horas felices de paz y bienestar para los españoles, olvidáramos a quien tan eficazmente contribuyó a deparárnoslas a costa del sacrificio de su vida. Su meritísima actuación en la gloriosa Cruzada contra los enemigos de España, da comienzo el día veinte de julio de mil novecientos treinta y seis. Son los inolvidables días del Alza miento. A Pamplona afluyen sin cesar, legiones de boinas rojas y camisas azules; patriotas de todas edades, desde el joven imberbe hasta el hombre maduro, casi anciano. En aquellos momentos de intensa exaltación patriótica, llega a Pamplona pilotando una avioneta de su propiedad, el duque de los Castillejos. Como ellos, con el mismo fervor, con idéntico entusiasmo, viene a luchar por Dios y por España.
En su propia avioneta presta los primeros servicios de gran trascendencia en aquellos momentos confusos, llevando a cabo enlaces arriesgados, de enorme responsabilidad, que contribuirán al éxito de las primeras operaciones. Días más tarde, sustituye su avioneta por un viejo aparato de la Aviación Nacional, con el que toma parte en las operaciones de Somosierra, San Marcial e Irún. Ascendido a teniente por méritos de guerra, se le confía un moderno trimotor de bombardeo, formando con los inolvidables Haya y Marchenco, el primer grupo español de vuelos nocturnos. Con el primero de dichos héroes, aprovisiona de víveres y municiones a los heroicos defensores del Santuario de la Virgen de ja Cabeza. Toma parte activa en la famosa batalla de Brúñete, y colabora eficazmente en la brillantísima campaña del Norte. Asciende a capitán. La guerra se endurece por momentos: nuestros valientes aviadores se superan abatiendo sin cesar aparatos enemigos. Llega septiembre: el dragón rojo Intenta un esfuerzo supremo, pretende conquistar Zaragoza. ¡Vana ilusión!, las victoriosas tropas de nuestro Caudillo dan al traste con tamaña fanfarronada. Nuestra heroica Aviación trabaja intensamente.
Un día, en el aeródromo de Zaragoza, los jefes y oficiales de servicio comienzan a impacientarse: el capitán Muntadas debiera estar de regreso, comentan. Pasa el tiempo y el nervosismo aumenta. ¡Vana espera, e] capitán Muntadas no había de regresar!
Como ellos llegó un día a Pamplona dispuesto a luchar por Dios y por España, como ellos juró defenderla hasta la muerte. Hoy hace dos años, en el frente de Aragón, sector de Sariñena, el capitán Muntadas cumplía su solemne juramento.
¡Capitán Carlos Muntadas Salvado Prim, duque de los Castillejos! ¡Presenté! I. — L
La Vanguardia, 14 de septiembre de 1939.
Obituario aniversario Abelardo Carazo Calleja. Diario de Burgos : de avisos y noticias: Año XLVIII Número 19765 – 1938 septiembre 13.
No fue el único de su familia, el también aviador Jorge Luis Muntadas falleció durante la guerra civil en un accidente de aviación. Así lo recoge La Vanguardia del 14 de Septiembre de 1939 «La casualidad hizo que tiempo más adelante un primo de Carles Muntadas, también muriera en un accidente de aviación que en este caso se produjo en Málaga: Jorge Luís Muntadas Claramunt (conocido como Muntaditas según la Vanguardia), con 21 años era el piloto español más joven de la aviación franquista». Pues, como ya avanzaba la misma La Vanguardia del 19 de Julio de 1939., «De estirpe ilustre en Barcelona, Jorge Luis Muntadas fue un paladín más de la Cruzada, a la que ha rendido esta noble familia su tributo de sangre con la muerte del también glorioso aviador, ya aludido, el duque de los Castillejos , primo hermano del que ahora lloramos».
Tras su muerte, Carlos Muntadas Prim es reconocido en su bando, concediéndole la medalla militar por Decreto del 23 de febrero de 1940. Igualmente fue condecorado con la Cruz del Águila alemana del gobierno nazi del III Reich, hecho recogido en El Adelantado de Segovia en su edición del 23 de octubre de 1942:
Condecoración alemana a los familiares del heroico capitán aviador Muntadas caído durante la Cruzada. Barcelona, 23. —Los familiares del capitán de Aviación, D. Carlos Muntadas S. Prim, segunde duque de Castillejos, caído en el frente de Aragón durante la cruzada, han recibido del gobierno del III Reich l preciada condecoración de la Cruz del Águila alemana con espadas, que el Führer ha concedido a varios héroes de nuestra aviación, muertos en la guerra de liberación.
El capitán Muntadas perteneció al grupo de cazas que mandaba el glorioso capitán Haya, que tanto se distinguió en el abastecimiento de los sitiados en el Santuario de Nuestra Señora la Virgen de la Cabeza, en cuyo servicio y en otros muchos tomó parte activa el duque de Castillejos.
El heroico capitán Muntadas, que poseía la Medalla Militar individual, participó asimismo en diversas acciones bélicas en los cielos de Guipúzcoa, Vizcaya, Santander, Brúñete y Porcuna, distinguiéndose por su arrojo y maestría en la navegación aérea. Logos.
En 1945, según algunas fuentes citan en 1949, el aeropuerto del Prat de Barcelona pasa a denominarse Aeropuerto Muntadas, en recuerdo de Carlos Muntadas Prim. Además, el aeropuerto había sido construido, en parte, sobre terrenos de su propiedad. El nombre dura hasta su denominación como Aeropuerto Transoceánico de Barcelona y sus siguientes denominaciones como Aeropuerto de Barcelona, Aeropuerto Barcelona-El Prat y Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat: «Es en su recuerdo que el aeropuerto de Barcelona de llama Muntadas, ya que al ser construido sobre terrenos propiedad de la familia Muntadas, esta quiso perpetuar el nombre del piloto» (La Saga de los Muntadas Prim. Moya Angeler, J. Destino del 12 al 22 de febrero de 1978, nº. 2.106).
Sobre esta denominación «Aeropuerto de Muntadas» en el artículo «Nuestro aeropuerto visto por dentro», entonces «Aeropuerto Transoceánico de Barcelona» en la sección «De mediodía a medianoche» encontramos la siguiente reseña: «El nombre de Muntadas era el que tenía cuando se hallaba emplazado en lo que ahora es una especie de acuartelamiento situado a mano derecha de la carretera pequeña y polvorienta que va desde el actual al pueblo del Prat de Llobregat, Adquirió entonces dicho nombre en honor del excelentísimo señor don Carlos Muntadas Prim, duque de los Castillejos, muerto gloriosamente en vuelo de servicio sobre el pueblo de Sariñena en dura lucha contra cazas pilotados por rusos».
Carlos Muntadas Prim también es recordado por su faceta deportiva. En este sentido, Xabier Boró recoge como el Real Club Deportivo Espanyol quiso recordar su faceta de deportista blanquiazul “con un memorial atlético, una carrera por las calles de Barcelona que partía como no de la plaça Universitat, donde tenía su sede el club. Ilustres pericos como Gregorio Rojo figuran en el palmarés”.
Carlos Muntadas Salvador Prim descansa en el panteón familiar del Monasterio de Piedra, término municipal de Nuevalos. Su cuerpo fue trasladado desde Sariñena hasta el monasterio probablemente en torno a junio de 1938, celebrando su ceremonia de enterramiento el 1 de julio del mismo año y recogida en el Heraldo de Aragón del 8 de julio de 1938.
Traslado de un capitán de aviación
Son las seis de la tarde del día primero de julio actual. El cielo triste, lluvioso, parece que se asocia al dolor de las gentes sencillas y buenas que de los pueblos próximos han concurrido a los claustros silenciosos del viejo Monasterio, aquellos claustros que en sus paredes tienen el testimonio de las parejas felices que emprendieron una nueva vida feliz prometedora de dichas, El contraste es solemne. Las gentes, con sus trajes endomingados, revelan en su rostro la pena y el dolor; esperan el cadáver, los restos del capitán de nuestra invencible y gloriosa Aviación caído en el cumplimiento de su deber en tierras recién liberadas hace unos meses, en Sariñena; de aquel que era querido de todos, porque con muchos de ellos había jugado de niño; de aquellos para cuyos hijos, cuando de estudiante venía al Monasterio, tenía siempre una caricia o un beso, y para los padres una frase de afecto del corazón.
Era bueno para todos.
Allí espera también el héroe de los héroes, el As de Ases; sencillo, también con cara de dolor; espera a su hermano de Arma, a su amigo entrañable. Las gentes lo miran y admiran; está reciente su última proeza casi inverosímil, propia de un Cid: él solo ha luchado, y puede decirse que vencido, a cuarenta y siete enemigos. Todos le miran con amor: las madres, porque defiende la vida de sus hijos en el frente con arrojo. Sin igual; los padres, porque honra nuestra raza española; los futuros hombres del mañana, como símbolo admirativo del deber a cumplir en todo momento, siempre sin dudas.
No necesitáis que os lo nombre, Basta con esto. Todos sabéis quién es.
Llegan los restos y entran por la plaza de San Martín en el viejo claustro. Silencio imponente. Lágrimas en ellas, contracción dolorosa en los rostros masculinos. Se pone en marcha el triste cortejo. Las encendidas velas dan un aspecto fantástico a las inmensas bóvedas claustrales, En hombros de compañeros y deudos se lleva lentamente, pausadamente, tristemente, el sarcófago. El clero entona el “Dies ila, Dies ire, in seculum…”. Los tremendos salmos resuenan lúgubremente en las bóvedas centenarias; el momento, el lugar, las circunstancias del caso, hacen que la. procesión triste sea de un sobrecogimiento extraordinario.
Yo no sé cómo sería el entierro de aquel gran abad — infante de Aragón —que lo fue en el Monasterio; yo no sé de la majestuosidad de pena del entierro de un monje del Monasterio; del efecto fantástico de los albos hábitos cistercienses, del sobrecogimiento de los terribles salmos en tal ceremonia; pero en la tarde del día uno los evocaba yo, y aumentaba la evocación mi tristeza de deudo del que conducíamos.
Y paulatinamente cruzamos la plaza de centenarios árboles; la lluvia, que persiste, sigue dando carácter al triste momento y al dolor de los asistentes. En la plaza, que por la caída de la tarde, por la tristeza del tiempo y de los que la atraviesan, parece tan vestida de luto, resuenan los lúgubres cánticos religiosos. Miro a los balcones y tras ellos adivino a una madre transida de dolor en cuyo corazón se clavan como saetas medievales los tristes cánticos del fúnebre momento, Pienso en la redención de nuestra amada España salvada de la horrorosa esclavitud fe los sin Dios por el holocausto de la vida del que acompañamos y de todos los caídos por la Causa. ¡Patria bendita, redimida de sus horrores por tanta sangre derramada por su salvación! ¡Que el Dios de misericordia se apiade de ti, bendita España! ¡Que infiltre el arrepentimiento en los que sean culpables de lo que ocurre!
Poco a poco llegamos a la capilla del Monasterio donde descansan el sueño eterno antepasados del que también viene a reposar junto a ellos.
Comienza el oficio de difuntos, se repiten las invocaciones sacerdotales al Dios de misericordia, al Dios de inmensa justicia divina, al Dios de piedad infinita, al Dios de bondad sin límites.
Terribles salmos que laceran inmensamente el corazón de una madre, que está allí, en la santa capilla, rezando con cariño, poniendo el alma entera en pedir a Dios Todopoderoso por su hijo amado; y todos pidiendo por él y por España.
Termina el oficio, y yo, lector, que he cruzado ya la curva de la vida, en la que he visto dolores acerbos, puedo decirte que nunca, jamás, he visto un respeto más grande ni más emocionante que el que presencié cuando iniciado el desfile de los acompañantes, fue la primera la madre, apoyada en sus respetables muletas, quien lo comenzó. Jamás he presenciado más dolor ni visto mayor pena que la de la madre del muerto al besar la caja donde reposan para siempre los restos de su hijo, cubierta con la gloriosa bandera rojigualda y con la que fue enterrado, con desgarrado llanto.
Aquel gemido salido. de sus entrañas, de todo su ser, yo no lo he oído nunca; sobrecogió a todos, se transmitió a nuestros corazones; y sin hipérbole te digo, caro lector, que hizo nublar a todos, deudos y amigos, nuestros ojos. Hasta el hombre imperturbable ante el peligro de cada día, sintió la emoción natural del momento; tal vez recordó aquel hijo cuya muerte supo un día en un aeródromo, no importa en cuál, en el instante en que iba a subir en su obediente aparato. Y dice quién me lo contó, que rezó una oración por aquel hijo de su alma que iba al cielo de Dios. Fue un minuto de recogimiento, y al cielo de los hombres subió él, a luchar’ en pro del bien contra los hombres que siembran el mal, con el corazón traspasado de dolor, igual que la madre a la que veía gemir con un dolor sobrenatural por el hijo que se estaba enterrando en aquel instante.
Ella y él tienen el consuelo del santo amor a España; a ella le quedan más hijos que luchan por la Patria santa, y a él le quedan más querubines que le abrazan cuando regresa gozoso de realizar sus proezas, contento y satisfecho por el deber cumplido.
Gloria imperecedera a los soldados de todas las Armas del glorioso Ejército nacional, Carlos Muntadas S. Prim, capitán de Aviación, duque de los Castillejos, que diste tu vida por Dios y por España voluntariamente: ¡¡Presente!!
Un voluntario de julio del 1936.
Heraldo de Aragón,8 de julio de 1938.
Esta es parte de su historia a la que hemos llegado gracias a su familia, especialmente a su sobrino Felipe Muntadas y a su hija, descubriendo una figura relevante en la aviación española. y especialmente en la guerra civil.
Natural de Alcubierre, Gonzalo nació el 22 de noviembre de 1948. Apicultor y pastor, su trabajo lo ha desarrollado significativamente en la Sierra de Alcubierre, recorriendo sus caminos, campos y aldeas que rebosaban de vida: -En cada cerro había un pequeño rebaño de cabras, ahora apenas se ve un rebaño de ovejas pastar por sus montes-. Efectivamente, ahora las casetas, parideras y corrales se escachan, las balsas y balsetes quedan abandonados. La sierra ha cambiado, también la vida, pero su memoria aún está viva.
De casa «Calavera», por parte de paterna, su padre trabajó en varias empresas, principalmente en los riegos, haciendo canaletas, azarbes, sifones… lo hacían a mano e iba a trabajar en bicicleta; fue después de hacer el canal. En torno a 1947-1948, cuando nació Gonzalo, su padre se encontraba trabajando en el túnel de Escarra en Sallent. Eran tres hermanos y su madre trabajó en casa. Prácticamente tenían muy poca tierra.
Gonzalo guarda entrañables recuerdos de su niñez, de cuando jugaban a los pitos, a las canicas, y a las carpetas, con las cartas de la baraja; ellos mismos se hacían sus propios juguetes. Fue a la escuela en clases separadas y la escuela estaba en el edificio del ayuntamiento, por donde está la farmacia.
También se acuerda de cuando llevaron el agua corriente a Alcubierre: -Hicieron cuatro fuentes. Una en las cuatro esquinas, en el cruce entre la carretera Sariñena Zaragoza, con el camino de san Caprasio y la carretera a Robres. Una segunda debajo de la virgen del Remedio, conocida como plazeta de las cabras. La tercera en la plaza del lavadero, donde aún recuerda el antiguo lavadero donde de críos iban a jugar. Era un porche abierto, como el de Villamayor, tejado de tijeras de madera. Aún está la solera de cemento. La cuarta fuente es la de la plaza del ayuntamiento, aún existe, aunque no es la original-.
A los 12años ya iba por la sierra con cabras, iba por un cerro y las cabras por otro y se veían: -Ahora hay tantos pinos que resulta imposible-. El llevaba “un ciento de cabras” y en Alcubierre igual había entre 10.000 a 12.000 ovejas y cabras.
Las cabras han sido muy importantes, por la leche, en cada casa tenían un, dos o tres cabras por lo menos, entre todas hacían un ciento que llevaban con la vicera. Con las cabras ganaba unas 2.500 pesetas al mes, iba desde el pueblo a la sierra y cuando parían se quedaba en el monte: -Una mujer soltera tenía una cabra muy buena que parió tres cabritos, sería por 1964. Le llevé los tres cabritos y se puso tan contenta que me dio dos cincuenta de pesetas, que casi era el sueldo de un día-.
Con 15 años estuvo de pastor de cabras y hacía la vicera de las ovejas y las cabras, juntando unos pocos animales de muchas casas. En algunas casetas se marcaba con carbón o con la navaja –Fulano de tal, vicero de pelo-; de pelo son consideradas las cabras mientras las ovejas de lana.
Con las ovejas ganaba 2.800 pesetas. Las ovejas de la vicera tenían un polígono, desde el pueblo hasta el Pantanico. Lo hicieron en el 64: – Haciendo el pantanico salió un manantial y las lomas estaban completamente empapadas-.
Sobre la trashumancia, Gonzalo comenta que en tiempos sí que subieron algunas casas a la montaña.
Hacían leña en la sierra, pero había un guardia que vigilaba hasta los sisallos. De hecho, apunta Gonzalo -Estaba de guardia para eso, para la gente no hiciera sisallos como leña. Había guardas para todo, para las viñas y eran los que más uva se llevaban. –
Gonzalo recuerda ir a buscara agua a las balsas –Con un mulo y un cubo de cinc de 200 litros iba el aguacero y decían: “Ahora viene el aguacero con el cubo”-. Por las piscinas estaba la balsa grande, apunta Gonzalo, donde iban las mulas a abrevar. Encima estaba la balsa pequeña, donde se quedaba la arguila, arcilla, donde aún existe la tajadera, justo al otro lado de la carretera a Robres.
Antes, desde la balsa de Valmediana, por el camino a san Caprasio, bajaban el agua al pueblo a través de una tubería hasta la fuente de la placeta de las cabras, esquina con el super. La quitaron antes de traer el agua y con el tiempo, al labrar los campos, por donde pasaba la tubería, salían restos. Al lado del silo estaba el Balsón, vallado de piedra, y abastecía de agua al pueblo.
-Un año que no llovió nada, el único sitio donde había agua era en la balsa Nueva-, recuerda Gonzalo, la balsa, que tiene un madero en medio, se encuentra camino a Loma Gorda, conocido como camino balsa Nueva. Aquel año tenían que ir a buscar agua a balsa Nueva con carros en pleno febrero.
La agricultura y ganadería han sido la actividad principal en Alcubierre, –Todo secano, con la llegada del canal ha habido algo de huerta, de regadío, pero muy poco-, apunta Gonzalo. Había huertos en el manantial de la balsa Pina y bajaba el agua hasta el camino de la balsa Nueva. El manantial ha desaparecido. Antes casi todos los años nevaba y había muchos manantiales: – La Fontaneta, camino pozo Pablico, nunca se había secado hasta el año pasado. Un poco más arriba, del pozo Pablico sacaban agua para las mulas-. El monte aún está lleno de balsetas y balsetes donde a las mulas les daban con el pozal.
Gonzalo cuenta sobre las repoblaciones que hubo por la sierra, por las zonas del barranco nuevo y barranco del hambre y doña Pascuala. El vivero estaba situado en el barranco nuevo y hubo mucho trabajo para plantar pinos, pues la sierra estaba muy pelada. Pero también se aprovechaba y se sacaba lo que marcaban, poco, 2 o 3 pinos y no muy gordos.
Carrasca: Carrasquizo cuando es más arbusto. Coscoja: Coscojo.
Al final, Gonzalo estuvo dos años con cabras y un año y poco con la vicera de ovejas. A los 17 años marchó a trabajar a Navarra y Victoria haciendo azarbes, también estuvo por Cantalobos y Orillena. Luego realizó el servicio militar en 1970, durante 15 meses en Zaragoza. Tras la mili, volvió a la empresa anterior, a Uriarte, trabajó 3 meses en San Sebastián y luego en el tercer tramo del canal de Monegros.
Sobre 1970, ya en Alcubierre, Gonzalo puso colmenas y se hizo apicultor y más tarde, para complementar, se puso ganado; pues con solo las colmenas no podía vivir. Y eso que antes no había tantas enfermedades y había mayor producción de miel, La vendía a mayoristas que venían a Alcubierre a recogerla. Así, hasta su jubilación se dedicó a las colmenas y al ovino.
Se puso de pastor con 26 años, sería por 1974. Ha llevado ganado de rasa aragonesa y unas pocas cabras, recorriendo la sierra de Alcubierre, donde ya resulta casi imposible encontrarse con algún ganado. Un oficio que ha amado en un entorno que ha cambiado, que ya no es el mismo de una forma de vida que ya hace tiempo dejamos atrás.
Para afrontar el dance aragonés es imprescindible abordar “Origen y problemas estructurales del Dance en Aragón”, un completo estudio científico fruto de una Tesis doctoral de una pionera de la etnografía aragonesa, la Dra. Mercedes Pueyo Roy.
Mercedes Pueyo Roy, Doctora en Filosofía y Letras, Sección de Historia, por la Universidad de Zaragoza, fue Catedrática de Lengua y Literatura e Historia de la Cultura Española de la Universidad de Lund (Suecia). Su Tesis doctoral “El Dance en Aragón. Origen y problemas estructurales de una composición poética” es indispensable, hoy en día, para la investigación de los orígenes históricos del dance aragonés.
Así, su trabajo “Origen y problemas estructurales del Dance en Aragón” es una de las primeras obras sobre el dance aragonés y constituye una valiosísima aportación que abarca diferentes ramas de las letras, tales como historia de la literatura, poesía lírica, dialectología e historia de la cultura. Junto a este importante trabajo de campo, se encontraban diversos dances recogidos e inéditos, 74 dances en total, sumando unos y otros, músicas transcritas de viva voz y fotografías que acompañaban la tesis.
La tesis quedó depositada en el 2011 en el Instituto Aragonés de Antropología, hasta la reedición facsímil de los textos y descripción de los dances por parte de la Institución Fernando el Católico en el año 2019. La edición consistió en la publicación de los apéndices inéditos de su tesis y contó con un imprescindible prólogo del músico e investigador folclorista aragonés Mario Gros Herrero“La tesis de Mercedes Pueyo: Un punto de inflexión en la percepción del dance de Aragón”
La propia Institución Fernando el Católico considera la obra de Mercedes Pueyo Roy constituyente de una valiosísima aportación científica para las letras aragonesas, de un tema que injustamente y por desgracia se había dejado abandonado.
Así, se puede asegurar que Mercedes Pueyo Roy es todo un referente para la cultura aragonesa, tal y como manifiesta la Doctora y profesora de la Universidad de Zaragoza M.ª Pilar Benítez Marco, por su condición de mujer pionera, por su brillante trayectoria académica y profesional, por la importancia de su tesis doctoral y estudios sobre el dance aragonés, pero, sobre todo, por su personalidad siempre generosa, siempre comprometida.
En el mismo sentido se expresa Antón Castro, en este tiempo donde se rescatan y reivindican las mujeres pioneras, no duda en señalar como la figura de Mercedes Pueyo Roy adquiere un singular protagonismo, ella es una de las primeras estudiosas del dance aragonés, pasión y obsesión que cristalizó en una tesis doctoral y en varias publicaciones.
Mercedes Pueyo Roy
María de las Mercedes Pueyo Roy nació en Zaragoza el 8 de septiembre de 1934, hija de Francisco Pueyo Samper y Mercedes Roy Ramón.
Su padre Francisco Pueyo Samper, de raíces monegrinas, natural de Pallaruelo de Monegros, nació el 16 de noviembre de 1900 y falleció en Zaragoza el 13 de julio de 1970. Desde muy temprano, Francisco Pueyo Samper destacó por sus excelentes aptitudes para los estudios por lo que fue recomendado por el párroco del pueblo para estudiar Magisterio en Zaragoza. Estudios que se permitió gracias a su madre, Adelaida Samper, accediendo a vender la tienda de ultramarinos de los Pueyo que regentaba en la misma localidad de Pallaruelo de Monegros para sufragar los gastos.
Francisco Pueyo Samper tenía siete años cuando salió a estudiar a Zaragoza, donde se trasladó junto a su madre y padrastro. Pues al morir su padre Pascual Pueyo Lalana, su madre Adelaida Samper Albalá se volvió a casar dentro de la familia Canalís de Pallaruelo de Monegros. En la capital aragonesa, Francisco estudió la carrera de Magisterio obteniendo todo matriculas. Igualmente, ejerció como pasante del Notario de Zaragoza y comenzó la carrera de Derecho que tuvo que abandonar con el inicio de la guerra del 36. Después pasó a ser inspector de seguros y director de la “General Española de Seguros”.
Francisco contrajo matrimonio con Mercedes Roy Ramón descendiente de “una buena familia” de Alhama de Aragón, Monterde y el Monasterio de Piedra. Mercedes Roy Ramón había estudiado secretariado y música y tocaba el piano, actitudes musicales que heredó la doctora Mercedes Pueyo Roy. La misma Mercedes Pueyo Roy recuerda como su abuelo materno Pascual Roy Gonzalo llegó a ostentar el título de infanzón.
Francisco mantuvo una fluida relación con su pueblo natal, donde siempre que podía regresaba, especialmente los veranos por vacaciones. Es en Pallaruelo de Monegros donde Mercedes conoce el entorno rural, sorprendiéndose viendo pasar los caballos por la cocina para acceder al corral. Vive el día a día de un pueblo monegrino de mediados del siglo XX, yendo con su hermano a ayudar con las labores agrícolas de las que recuerda, con gran nostalgia, el ir a trillar a la era. Es allí donde aprende a montar a caballo.
Francisco Pueyo, que tocaba el violín y era amante de la música y del folclore, profesó gran amistad con el mayoral del dance de Pallaruelo Juan Barrieras Pueyo y del celebre gaitero sariñenense Vicente Capitán. De hecho, Francisco Pueyoes el primer refundidor de la obra del mayoral Juan Barrieras Pueyo, el Tío Juaner, recogiendo de viva voz los dichos y motadas que durante años se habían transmitido, por vía oral, generación tras generación en Pallaruelo de Monegros. Una inquietud por las tradiciones y la etnografía, que afortunadamente transmitió a la Dra. Mercedes Pueyo Roy y que además resultó relevante en la elaboración de su tesis –me ayudó en la lucha por encontrar los textos en las tres provincias de Aragón, de norte a sur-.
Parte de aquellos recuerdos y vivencias, en el mundo rural aragonés, quedan recogidos en una entrevista realizada por Antón Castro a Mercedes Pueyo Roy y publicada en el Heraldo de Aragón, el 28 de mayo del 2019, en la que la misma Mercedes aseguró -De casta la viene al galgo, podría decir. Yo siempre he vivido en Zaragoza, pero mi padre, Francisco Pueyo Samper, había nacido en Pallaruelo de Monegros, era maestro y trabajaba en una agencia de seguros. ¡Cuántos hizo contra el pedrisco! Nunca perdió el contacto con su pueblo, era un hombre inteligente y sensible, y fue él quien me introdujo en la pasión por el dance y otros aspectos del folclore desde los 7 años. He pasado allí algunos veranos de mi niñez-. (Mercedes Pueyo Roy, la mujer que estudió el Dance de Aragón. Antón Castro).
En continuidad, Mercedes Pueyo Roy cursó el Bachillerato Superior en Zaragoza, en el colegio de Jesús-María de Zaragoza (Hernán Cortes, colegio de origen francés). En 1942. a los 8 años, su padre le regaló un piano y durante cinco cursos (1944-1949) la “joven Merceditas”, en palabras de Mario Gros Herrero, estudió solfeo y piano en el Conservatorio de Zaragoza con excelentes calificaciones.
Mercedes Pueyo Roy. Conservatorio de música Zaragoza.
En 1952 se matriculó en la rama de Historias de la Facultad de Letras de la Universidad de Zaragoza. No obstante, tal y como Mario Gros Herrero señala, eran tiempos en los que la presencia femenina en las aulas era muy escasa, en una facultad en la que el claustro era exclusivamente masculino: “Aunque algunos profesores las trataban con cierta displicencia, la relación con los compañeros varones era excelente. Poco después, una orden ministerial exigió titulación universitaria a los docentes de bachillerato y un tropel de monjas, profesoras de colegios religiosos, invadió las aulas, especialmente las de Letras y Magisterio. Estas hermanas apenas se relacionaban con el resto de estudiantes”.
Mercedes Pueyo Roy.
Tras cinco años de estudios, en el curso 1958-1959, Mercedes Pueyo Roy terminó la licenciatura realizando su Tesina de Licenciatura sobre “El dance en Aragón”. Su trabajo obtuvo la calificación de sobresaliente y Premio: “Excmo. Gobernador Civil de Zaragoza”.
Su tesina es el preludio de su Tesis Doctoral “El dance en Aragón. Origen y problemas estructurales de una composición poética”, que realizó bajo la dirección del Catedrático de Arqueología de la Universidad de Zaragoza, Dr. Antonio Beltrán Martínez. La Tesis Doctoral la comenzó a realizar en 1956 pero no es hasta el 21 de octubre de 1959, cuando Mercedes Pueyo Roy recibió la comunicación del Ministerio de Educación de la aceptación del tema para la realización de su Tesis Doctoral. Tras desarrollarla durante cinco años ,la Tesis Doctoral fue defendida en la Universidad de Zaragoza el 21 de junio de 1961, festividad de San Luis obteniendo la calificación de sobresaliente “Cum Laude”, por unanimidad del tribunal.
Recorte de prensa lectura de la Tesis Doctoral de Mercedes Pueyo Roy.
Por lo tanto, Mercedes Pueyo Roy alcanzó el grado académico más alto como Doctora en Filosofía y Letras, Sección de Historia, por la Universidad de Zaragoza, considerándose la primera mujer en conseguir el título de Doctor en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza.
Realmente, su paso por la Universidad presenta un hecho determinante, que responde a la estrecha colaboración que Mercedes Pueyo Roy mantuvo con el catedrático de Arqueología, Epigrafía Numismática Antonio Beltrán Martínez, ya que entra en su seminario para doctorandos y acaba, como hemos mencionado anteriormente, dirigiendo su Tesis Doctoral.
Para Mercedes, Antonio Beltrán era un gran recopilador, -capaz de montar un libro en cinco minutos-. Así, fruto de esta colaboración, en su seminario, Mercedes comenzó a realizar trabajos de investigación, publicaciones, participar en conferencias, seminarios y congresos y ser parte en el desarrollo del Museo de Etnología y Ciencias Naturales de Aragón. Sin duda fue el germen para abordar su gran obra en torno al dance aragonés, y entre ellos eran frecuentes largas discusiones sobre el dance. No obstante, es el mismo Antonio Beltrán Martínez quien propone el tema de su tesis. Así, de acuerdo con Mario Gros Herrero se abre un espacio de un nuevo trabajo tremendamente atractivo y cercano: “donde todo está por hacer y que ofrece multitud de posibles enfoques: literario y lingüístico, musical y coreográfico, simbólico y ritual, histórico o etnográfico. El vínculo familiar con Pallaruelo, la sensación de adentrarse en un inexplorado terreno de investigación y su carácter, valiente e independiente, animan a la joven licenciada a aceptar el reto”.
Mercedes Pueyo Roy de jotera con otras compañeras de la Sección Femenina de Zaragoza, la SEU, durante un concurso de jotas celebrado en Barcelona el 23 de abril de 1956. Obtuvieron el 1er premio.
El Museo de Etnología y Ciencias Naturales de Aragón
Mercedes Pueyo Roy formó parte en el desarrollo del Museo de Etnología y Ciencias Naturales de Aragón, desarrollando una actividad que fue vital en su Tesis Doctoral “El dance en Aragón. Origen y problemas estructurales de una composición poética”.
El Museo de Etnología y Ciencias Naturales de Aragón, adscrito a la “Institución Fernando el Católico” de Zaragoza, es llevado a cabo por Antonio Beltrán Martínez en 1955. La Diputación Provincial de Zaragoza se hizo cargo de los gastos del Museo y se construyó la Casa Pirenaica del Parque Grande, actualmente parque José Antonio Labordeta de Zaragoza, sede del Museo.
El día 1 de abril de 1955 se colocó la primera piedra de la Casa Pirenaica “en un sobrio acto.” Su inauguración tiene lugar el día 2 de marzo de 1956: “se bendecía el edificio por el Prelado de la Archidiócesis, Doctor Morcillo, y se abrían por primera vez las salas del Museo a las autoridades y al público, tras unas palabras brevísimas del director del Centro, destinadas especialmente a ofrecer al señor Pardo de Santayana todos los esfuerzos puestos en la realización práctica de su idea. La efeméride quedó perpetuada en una lápida caliza colocada en el plinto de una cruz sobre gradas levantada ante el museo”.
Museo de Etnología. Casa turolense.
El 2 de marzo de 1956 Mercedes fue nombrada secretaria del Museo de Etnología y Ciencias Naturales de Aragón, como becaria, cargo que ocupó hasta 1962.Para la etnografía aragonesa, la creación del museo, fue muy importante y decisiva para la realización de su Tesis Doctoral. De hecho, de esta forma lo manifestó en 1957 en la revista “Zaragoza” en su artículo “El dance en Aragón”: “El Museo no solo es una exposición al público de curiosidades pasadas o actuales; es antes que eso y más que eso, un centro de estudio, de trabajo y de investigación; y en sus archivos, sus ficheros y fonoteca se recoge y se guarda el caudal, variado y rico, de nuestro folklore. Con el Museo y en el Museo hemos iniciado y proseguido nuestros trabajos de investigación en esta faceta del folklore aragonés que es el dance”.
Mercedes Pueyo Roy en el Museo de Etnología y Ciencias Naturales de Aragón.
El museo contó con una Sección de Etnología, constituida por el propio Museo, mientras la Casa Turolense, de la sierra de Albarracín, contigua a la Pirenaica, albergó la sección de Ciencias Naturales. La Casa Turolense fue inaugurada el 25 de noviembre de 1956: “Su dirección general es ostentada por el profesor Antonio Beltrány la jefatura de la Sección de Ciencias Naturales, don José Elvira; están, además, incorporados al Museo, don Alejandro Villaverde, taxidermista, y doña Mercedes Pueyo, becaria, que actúa como secretaria”(El museo etnológico de Aragón. Beltrán Martínez, Antonio. Separata de la revista Caesaraugusta, 1957).
Como curiosidad, la Casa Pirenaica, en palabras de Antonio Beltrán Martínez, sintetizó los modos constructivos de los valles pirenaicos, entre ellos el de Ansó al oeste, el de Benasque al este y la sierra de guara al sur. (“El museo etnológico de Aragón”, por Antonio Beltrán Martínez, 1957 separata de la revista Caesaraugusta núm. 9-10).
En el Museo la doctora Mercedes Pueyo trabajó catalogando y realizando estudios, cobrando unas 500 pts. al mes y publicando artículos para la Institución Fernando el Católico. Su trabajo consistió, principalmente, en inventariar, trabajo que describió en una entrevista para la revista Amanecer -Saco una ficha de cada uno de los objetos que hay allí y los fecho para facilitar la labor del investigador que necesita consultarlos. Además, llevo la administración-. (Entrevista en Amanecer, por Ana María Navales. 5 de julio de 1961).
Museo de Etnología y Ciencias Naturales de Aragón.
También Mercedes trabajó en el Museo Arqueológico de Zaragoza, ubicado en la plaza de los Sitios: -Una compañera y yo trabajamos en el Museo Arqueológico (Plaza de los Sitios), Isabel de Pedro Marín, que es Cónsul de España en EEUU. En 1958 recibimos una beca para el Instituto Arqueológico de Amersfoort, Holanda, donde aprendimos a reparar objetos de cerámica y metales-.
Como curiosidad, la familia de Mercedes donó al Museo de Etnología y Ciencias Naturales de Aragón el chaleco de seda de su difunto abuelo Pascual Pueyo Lalana, ganadero y pastor, y varios materiales de casa de su padre.
Casa Pirenaica. Por María Isabel Maza, sobrina de Mercedes Pueyo Roy.
Historiadora, etnóloga y etnógrafa
Mercedes Pueyo Roy comenzó a realizar una intensa actividad académica dentro de la rama de historia como etnóloga y etnógrafa del Museo Etnológico de Aragón. De esta manera participó en diferentes cursos, seminarios, conferencias y congresos y a su vez comenzó a publicar distintos artículos en revistas especializadas como Zehpyrus, Caesaraugusta o Amanecer. Actividad que quedó recogida, en parte, en su hoja de Servicios que la Universidad de Zaragoza elaboró en 1961 junto a otras referencias no relacionadas con el Museo.
Así, es en 1952 cuando, durante el primer año de carreras, realizó el servicio Social de un mes en Leiza (Navarra); el cual, por aquellos tiempos resultaba imprescindible para salir de España.
En agosto de 1954 participó en el III Curso de Técnica Arqueológica celebrado en Jaca.
En julio de 1955 realizó prácticas en el instituto arqueológico de Ameersfoort (Holanda), bajo la dirección del profesor Van-Giffen. En agosto, del mismo año, participó en el IV Curso de Técnica Arqueológica de Pamplona y realizó el viaje de Estudios Etnológicos a París (Museos, biblioteca del Hombre…).
En 1956, en la revista “Caesaraugusta” número 7-8, publicó la memoria “Actividades del Seminario de Arqueología y Numismática Aragonesas”. En junio, Mercedes asistió al Congreso de etnografía y folklore en Braga (Portugal), presentando una comunicación sobre “La cerámica en el Museo de Etnología de Aragón”. En agosto asistió al V Curso de Técnica Arqueológica en Pamplona y en septiembre al IV Congreso Arqueológico Nacional en Burgos, realizando la comunicación “Los Museos de Zaragoza”.
Actividades del Seminario de Arqueología y Numismática Aragonesas. Pueyo Roy, Mercedes.
Ese mismo año de 1956, de acuerdo con el museo de Etnología y la Institución Fernando el católico, se comienzan a redactar y difundir cuestionarios sobre problemas etnológicos “Así ya están en marcha los referentes al dance (señorita Mercedes Pueyo), infancia y adolescencia y alimentación” (Revista Caesaraugusta núm. 9-10).
En 1957 comenzó a ejercer de ayudante interina de griego en el Instituto Miguel Servet “El Boterón” del barrio de La Magdalena de Zaragoza, labor que desarrolla hasta 1961. Igualmente redactó y publicó la memoria “Actividades arqueológicas y etnológicas durante 1956”, publicada como separata de la revista Caesaraugusta núm. 9-10, año 1957, de la Institución Fernando el Católico. El cuadernillo recogía el intenso trabajo que se desarrolla en el museo, patente en exposiciones, cursos, seminarios… así como una reseña a la inauguración del museo. También apareció el trabajo conjunto “Los museos de Zaragoza” libreto realizado por Antonio Beltrán, Mercedes Pueyo e Isabel de Pedro, con motivo del IV congreso arqueológico nacional, Tipografía la Académica. La publicación recogía los museos arqueológico y etnológico.
Actividades arqueológicas y etnológicas durante 1956. Pueyo Roy, Mercedes.
En septiembre asistió al V Congreso Arqueológico Nacional celebrado en Zaragoza, con una comunicación sobre “El dance de las Tenerías”, septiembre de 1957. También realizó una conferencia sobre “El traje popular español” en Leiza (Navarra), pronunciada en la clausura del albergue del SEU femenino.
En el mismo, la Doctora Mercedes publicó, en el núm. V de la revista Zaragoza, publicación de la Excma. Diputación Provincial de Zaragoza, su artículo “El dance en Aragón” y en 1958 en el número VI de los cuadernillos Zaragoza se publicó “El traje femenino de Hecho”, publicado por la Exima Diputación Provincial. Una publicación donde Mercedes Pueyo Roy indagó y describió un traje de origen, por su corte, absolutamente medieval y que afortunadamente se había conservado: “Este traje femenino, de gran belleza, se ha perdido ya en el uso diario y sufrió un duro golpe -cosa que no pasó en Ansó- con la destrucción del pueblo por los franceses en 1808, que hizo desaparecer cuando se conservaba en las casas. Gracias al Ayuntamiento de Hecho se guardará ahora en el museo”.
El traje femenino de Hecho. Pueyo Roy, Mercedes.
Así mismo, realizó varios artículos de colaboración con el periódico “Amanecer”, de Zaragoza, entre ellos “El museo de etnología”, en 1958. Además, perteneció a la asociación “Mensa” adscrita a la delegación de cultura del Ministerio de Educación Nacional, habiendo leído su trabajo de ingreso sobre Etnología, Etnografía y Museos, 1958. Igualmente colaboró con el club del libro de dicha organización “Mensa” y comenzó la preparación un trabajo sobre “Albadas de un pueblo de la provincia de Huesca”, que la misma autora, Mercedes Pueyo Roy, apunta que posiblemente debió responder a la localidad monegrina de Sariñena.
En verano de 1958, recibió una beca para hacerse cargo de la Biblioteca de la Universidad de Verano de Jaca, donde conoció al estudiante sueco Sture Bo Lennart Carlén, comenzando un noviazgo con quien sería, 5 años más tarde, su marido.
Acto en la Universidad de Verano de Jaca.
Aquel año comenzó como ayudante de clases prácticas de la facultad, adscrita a prehistoria y Etnología (1958-1961).
En 1959 publicó “Notas sobre el dance del barrio de las Tenerias, de Zaragoza”, Beltrán, Antonio y Pueyo, Mercedes. Tipografía la Académica, 1959, resultado de la ponencia en el V Congreso Arqueológico Nacional celebrado en Zaragoza en 1957. Además, realizó sendas conferencias, en el circulo “Medina” de Zaragoza, una primera sobre “La verdad del traje regional” y otra sobre “El Museo Etnológico de Aragón” 1959.
Notas sobre el dance del barrio de las Tenerias, de Zaragoza. Beltrán, Antonio y Pueyo, Mercedes.
En el mes de julio de 1959, realizó un viaje de estudios etnológicos a Paris visitando diversos museos y la Biblioteca de Museo del Hombre.
En 1961 se publicó el capítulo de conclusiones de su tesis “Origen y problemas estructurales del dance en Aragón”, en la revista Caesaraugusta, 17-18, de la Institución “Fernando el Católico”, Zaragoza.
Origen y problemas estructurales del dance en Aragón Pueyo Roy, Mercedes.
A todo esto, hay que añadir la conferencia que realizó en el Museo Etnológico de Aragón con motivo de la exposición Hispano-Francesa del Bearn, sobre “Literatura pastoril francesa”. Además, colaboró en el catálogo de la exposición, bajo la dirección del profesor Mr. Boulin, director del museo de Tarbes (Francia). Y en la revista oral “Paraninpho” del Distrito Universitario, realizó una disertación sobre “Costumbres Hispano-Francesas en el Pirineo”.
Igualmente, la Doctora Mercedes Pueyo Roy pronunció una conferencia en Gente joven: “Folklore no es panderetera”., recogida en un recorte de prensa de un medio sin identificar: “Pasado mañana habla MercedesPueyo en la cuarta conferencia de “Gente Joven”. Sobre “Lo falso y lo autentico de nuestro traje regional. Pueden acudir quienes afirman que lo bueno es el cuplé y la guitarra y el espíritu del “Tío Zambombo”, frente al trabajo concienzudo y sereno de la investigación científica, serena y enamorada. J.C.”.
Folklore no es panderetera.
La Tesis doctoral y su realización. El dance en Aragón. Origen y problemas estructurales de una composición poética
El 21 de octubre de 1959, Mercedes Pueyo Roy recibió la comunicación del Ministerio de Educación de la aceptación del tema para la realización de su Tesis Doctoral “El dance en Aragón. Origen y problemas estructurales de una composición poética”; tal y como habíamos comentado anteriormente tras realizar su Tesina de Licenciatura sobre “El dance en Aragón”.
La tesis precedió a los pioneros trabajos sobre el dance aragonés, tales como las “Notas de folklore Altoaragonés”, Madrid 1943, del oscense por adopción Ricardo del Arco y Garay (Licenciado en Ciencias Históricas por la Universidad de Valencia en 1907) y “El dance aragonés y las representaciones de moros y cristianos. Contribución al estudio del teatro popular” (Instituto de Estudios e Investigación Hispano-Árabe, Tetuán, 1952) del músico, musicólogo, investigador y folclorista Arcadio Larrea Palacín. La obra de Ricardo del Arco y Garay recogió pastoradas de diferentes dances y morismas del Alto Aragón. Mientras, Arcadio Larrea centró su trabajo entre Zaragoza e Hijar, aunque da una primera lista de 97 localidades aragonesas con representaciones de dance.
Aunque el dance aragonés comenzaba a ser estudiado, abordar el dance, en su amplitud, no resultaba tarea fácil. Aunque lo habían tratado otros autores como los mencionados Ricardo del Arco y Garay o Arcadio Larrea Palacín, estos “se habían limitado a lo que han hecho a una labor periodística sin sacar ninguna consecuencia” (Entrevista en Amanecer, por Ana María Navales. 5 de julio de 1961). De esta manera, en palabras de Antonio Beltrán Martínez, el dance aragonés presentaba problemas en música, origen, difusión, indumentaria y antigüedad.
De hecho, al entrar Mercedes Pueyo Roy como secretaria en el Museo de Etnología, constató como “una cosa tan valiosa como es una tradición antigua estaba completamente virgen”. Así, durante cinco años, de 1956 a 1961, Mercedes Pueyo Roy estudió 74 dances aragoneses para la elaboración de su tesis doctoral, veinte dances de Huesca, seis de Teruel y cuarenta y ocho de Zaragoza.
En su investigación desarrolló una metodología de trabajo de campo a través de entrevistas del cuestionario del Museo de Etnología y Ciencias Naturales de Aragón. Para tal fin, Mercedes Pueyo Roy envió más de doscientos cuestionarios a las localidades que mantenían dance. Una tarea que no fue nada fácil y que, para Mario Gros Herrero, a mediados de los cincuenta eran muchas las dificultades para que una joven universitaria recorriera los pueblos de Aragón entrevistando danzantes y mayorales, o asistiendo a dances en directo.
Cuestionario Dances de Aragón. Pueyo Roy, Mercedes.
Sin embargo, el resultado de aquella primera fase de trabajo no fue muy alentador y de los más de doscientos impresos que fueron cursados, apunta Mario Gros Herrero, a los párrocos, alcaldes y maestros de las tres provincias aragonesas, apenas fueron unos treinta los devueltos cumplimentados.
Por ello Mercedes optó por apoyarse en su padre y recurrir a su extensa red de contactos, Mercedes necesitaba aguzar el ingenio, apunta Mario Gros Herrero, y cambiar de estrategia para recoger los materiales de su tesis: “Su padre tenía una extensa red de contactos por el territorio aragonés, tanto del mundo de los seguros como de antiguos compañeros de Magisterio que ejercían como maestros rurales.”
La doctora Mercedes Pueyo Roy relató a Mario Gros Herrero su metodología de campo que desarrollo de pueblo a pueblo, relato que a continuación reproducimos: “En los pueblos preguntaba, en primer lugar, por el maestro y después por el cura. Recuerda casos de cooperación entusiasta de unos y otros, pero también a algunos párrocos excesivamente celosos de su información. Si era posible, consultaba los archivos en iglesias, ayuntamientos o domicilios particulares, y copiaba a mano antiguos dances. En las entrevistas a mayorales y danzantes Mercedes escribía los textos al dictado durante horas. Recitaban con una musiquilla especial y, cuando se interrumpían, tenían que volver a empezar para retomar el hilo.
Efectivamente, a través del cura, el maestro, el médico de cada localidad, Mercedes Pueyo Roy se fue introduciendo en cada dance: “Ellos, instruidos, eran mis mejores informantes, y en ocasiones guardaban el texto original, pero también podías encontrarte con gentes como el mayoral Juan Barrieras Pueyo, el tío Juaner, que había escrito y recogido textos. Entiéndame: entonces, apenas había teléfono, no había móvil, he recorrido kilómetros y kilómetros, y yo intentaba ser rigurosa y a la vez disfrutar”. Tal y como explica Mario Gros “Estos se convirtieron en informadores, contactos locales y, en muchas ocasiones, anfitriones de la joven”.
También es la misma Mercedes Pueyo Roy quien relata el proceso: –La recogida se hizo de viva voz en su mayoría y transcrita a mano. Así llegué a recoger 33 representaciones en la totalidad de sus textos, vestimenta y coreografía —por supuesto inéditos — que transcribí y revisé. Del mismo modo, 45 de las que únicamente quedaban algunas noticias aisladas de los textos y el espectáculo. Por último, otras de las que solo quedaba algo en la memoria de algunos ancianos, es decir, la parte externa del drama y sus personajes. Los textos que quedaban únicamente en la memoria de algunos ancianos. Hay que darse cuenta de que el pueblo, en general, no sabía leer ni escribir antiguamente y cuando yo recogí los textos todavía quedaban personas mayores sin alfabetizar. Fueron los clérigos los que comenzaron a escribirlos, a darles forma, escenificarlos y archivarlos. Muchos de estos textos fueron destruidos por la guerra civil en 1936-1939-.
Para llevar a cabo tal inmersión, portó un pesado magnetófono de unos 14 kilos y tomó numerosas notas que llegaron a pesar cerca de 20 kilos-Llevé un magnetófono, que me había dejado prestado el profesor Antonio Beltrán Martínez, que sería el director de mi tesis.El aparato pesaba alrededor de 14 kilos e impresionaba a los paisanos. Hice mucho músculo-. Mario Gros Herrero apunta: “Antonio Beltrán disponía de un pesado magnetófono de bobinas que Mercedes utilizó en ocasiones. Las cintas quedaban depositadas en los fondos del Museo después de su transcripción o, más frecuentemente y ante la falta de medios, eran reutilizadas una vez transcritas.”
En sus desplazamientos Mercedes utilizó autobuses de línea e incluso el tren. Ocasionalmente, algún amigo de su padre la llevaba en coche. También llegó a desplazarse en bicicleta, acompañada de su hermano o su tío Jesús Canalis Samper; especialmente a localidades cercanas a Zaragoza. La red de telefonía tampoco facilitaba la comunicación: debía llamar a la centralita para que dieran aviso a la persona con la que quería hablar y concertar una hora para la conferencia. “Durante la investigación me sucedió un poco de todo. He ido en bus, en bicicleta, en burro, a caballo, aprendí a montar en el pueblo de mi padre, a la par que también aprendí a trillar. Me recuerdo saliendo de la Estación del Norte, en Zaragoza e iba a los pueblos. Escuchaba, registraba sonidos, transcribía textos. A veces, iba solo con mi bloc y un lápiz, con mi cámara de fotos, y una infinita paciencia” (Entrevista a Mercedes Pueyo Roy por Antón Castro. Heraldo de Aragón, 28 de mayo del 2019).
Así, pueblo por pueblo, Mercedes Pueyo Roy recogió valiosísima información sobre los dances aragoneses: “He ido pueblo por pueblo de la provincia de Aragón buscando textos originales de las representaciones y he trabajado sobre estos materiales” Entrevista en Amanecer, por Ana María Navales. 5 de julio de 1961. En definitiva, Mercedes Pueyo Roy recorrió unas 33 localidades, recogiendo 74 dances -con especial atención por el universo de Los Monegros-. El trabajo recoge una gran cantidad de textos, pastoradas y motadas.
Resulta reseñable como Mercedes Pueyo Roy tuvo, de acuerdo con María Pilar Benítez, una gran sensibilidad en recoger los textos “En concreto aquellos que, en su opinión, tenían mayor interés lingüístico. En concreto, para el conocimiento de la lengua aragonesa, son especialmente interesantes los llamados Textos de los danzantes de Jaca, los Dichos para el Trillo de san Sebastián y varias pastoradas de Besians” (Aragonés y catalán en la historia lingüística de Aragón, editado por Giralt Latorre, Javier, Nagore Laín, Francho).
En la misma línea se manifiesto Mario Gros Herrero, considerando como sus transcripciones eran minuciosas para tratar de recoger fielmente la forma de hablar de los entrevistados, consciente del valor que podía tener para los lingüistas y la importancia de la recopilación de la memoria oral: “en nuestro caso ha supuesto el poder haber escrito por primera vez en letras de molde textos que quedaban solo en la memoria de algunos ancianos.”
Mercedes mecanografío su tesis y apéndices cuidadosamente, ayudada por su padre -Había que presentarla en 6 ejemplares, uno para cada miembro del tribunal universitario, 6 meses antes de su defensa-.
Los concursos de dances y su esencia festiva
Los concursos de dances, tal y como hemos afirmado antes, para la Dra. Mercedes Pueyo Roy fue toda una herramienta en la realización de su Tesis Doctoral.
Distintos concursos de dances aragoneses, a propuesta de la Diputación Provincial de Zaragoza, se celebraron a partir de la década de 1950 en la capital aragonesa, con motivo de las fiestas del Pilar de Zaragoza. Estos fueron convocados a través del catedrático Antonio Beltrán Martínez, organizados desde el Museo de Etnología y contando con el apoyo del Ayuntamiento de Zaragoza. Se llevaron a cabo varias ediciones, Mario Gros Herrero tiene constancia de que se celebrasen concursos los años de 1955, 1957. 1958, 1959, 1965, 1978, 1979,1980, 1981, 1982 y 1983. De estos concursos, los realizados en 1957, 1958 1959 fueron determinantes, en la metodología de trabajo de campo, en el desarrollo de la tesis de la doctora Mercedes Pueyo Roy.
I Concurso de Dance Aragonés.
Más bien, estos nacieron con la finalidad de estudiar y profundizar distintas representaciones de dances aragoneses. Mario Gros Herrero afirma que permitían la observación directa además de ser una gran herramienta en la recopilación de textos ya que para Mario Gros Herrero “En el momento de la inscripción de los grupos era obligatorio presentar los textos del dance que ella misma, como secretaria del Museo, se encargaba de recoger.
Igualmente, puntualiza Mario Gros Herrero, estos certámenes contribuyeron a difundir la categoría «dance aragonés» entre los grupos participantes, “que descubren que su actividad enlaza con una tradición mucho más amplia, que suscita el interés de los eruditos urbanos”.
El primer concurso, se realizó el 15 de octubre de 1957 y presentó un doble objetivo, “añadir un espectáculo más a los que solemnizan las fiestas en honor de nuestra Señora del Pilar y estimularlos esfuerzos que los pueblos, sus autoridades y la Sección Femenina de FET y de las JONS, hacen para vigorizar o resucitar una importante muestra de nuestra más genuina vida popular” (I Concurso de dance Aragonés. Convocatoria. Beltrán Martínez, Antonio). A estos objetivos podemos añadir que el evento ahondó en el conocimiento y la investigación sobre el dance aragonés.
En esta edición de 1957 participaron los dances de Ainzón, Almudévar, Ambel, Ateca, Barrio de las Tenerías de Zaragoza, Cetina, Gallur, Pastriz, Pina de Ebro, Pradilla, Sariñena, Sena y Yebra de Basa, además de los grupos de Huesca y del Hogar Pignatelli de Zaragoza que actuaron fuera de concurso. El primer premio fue para los danzantes de Yebra de Basa, el segundo para Almudévar y el tercero (ex aequo) para Sena y Sariñena (Nuevas fotografías de dances aragoneses, Mario Gros Herrero).
El III concurso se celebró los días 15, 16 y 17 de octubre de 1959. En esta edición Mario Gros Herrero, a través de la prensa local de la época, recogió la participación de los grupos de Ambel, Borja, Jaca, Lanaja, Pallaruelo, Pradilla, Robres, Salillas, Sariñena, Talamantes, y, fuera de concurso, los de Huesca, Mas de las Matas y Urrea de Gaén. Los premios fueron para Sariñena (primero), Pallaruelo (segundo), Jaca (tercero), Salillas de Jalón (cuarto), Ambel (quinto), Borja (sexto), Robres (séptimo), Lanaja (octavo) y Talamantes (noveno) (Nuevas fotografías de dances aragoneses, Mario Gros Herrero).
Gracias a sus estudios de música y piano en el Conservatorio de Zaragoza, Mercedes recogió música aragonesa, realizó grabaciones y transcribe muchas de sus melodías. Mercedes cuenta con una buena voz, ya que estudió canto en el colegio y así canta y graba muchas músicas antiguas, albadas y canciones populares que recoge por todo Aragón “tenía facilidad para cantar piezas de distintas épocas, algo que había hecho y que seguiría haciendo en sus pesquisas”(Entrevista a Mercedes Pueyo Roy por Antón Castro. Heraldo de Aragón, 28 de mayo del 2019).
Aquel material quedó depositado en el archivo de Antonio Beltrán hasta que, en el 2013, Mario Gros Herrero accedió a unas cintas encontrando entre ellas “Rondalla que interpreta jotas, jotas de ronda, bolero de Caspe y seguidillas de Leciñena. Donde se intercalan interpretaciones de gaita de Vicente Capitán de Sariñena, cantos de Mercedes Pueyo, cantos de María Martínez, cantos de Pío Beltrán y grabaciones de gaita hasta el final de la cara”.
“El director del Museo de Zaragoza, Miguel Beltrán, nos informó de la conservación entre los fondos de Antonio Beltrán custodiados en la institución de varios carretes de cinta magnetofónica de los que pudimos realizar su estudio y digitalización.20 La voz de Mercedes puede escucharse en las cintas interpretando diversas canciones populares y contactamos con ella telefónicamente en mayo de 2014. Testigo de excepción de las grabaciones y contenidos de esos documentos sonoros, Mercedes mostró una estupenda memoria, cercanía y disponibilidad para aclarar muchas de nuestras dudas. Se trata de cinco carretes de cinta abierta, con grabaciones de Vicente Capitán (gaitero de Sariñena), el dance de Sariñena y algunas canciones cantadas por Pío Beltrán, María Martínez (padres de Antonio Beltrán) y Mercedes Pueyo, datadas alrededor de los años 1956-1960. El material fue restaurado y digitalizado por Daniel Ríos en el Laboratorio Audiovisual del Ayuntamiento de Zaragoza.”
Gros Herrero, Mario.
El dance aragonés a través de Mercedes Pueyo Roy
La doctora Mercedes Pueyo Roy, con su tesis, se sumergió en el dance aragonés. Un término que, en palabras de la misma doctora, responde a una expresión artística y cultural, de danzas y bailes de palos y espadas, y representaciones teatrales: –El dance es una pequeña pieza de teatro popular y al mismo tiempo una revista oral que sólo se imprimió una vez y que se renueva, corrige y aumenta cada año. Así pues, como obra dramática hay que considerarlo-.
Literalmente, Mercedes Pueyo Roy resalta como el dance es una composición poética, poesía lírica, diálogos. La sátira en la poesía, dichos y matracadas.-. Definición que amplió en la entrevista que Antón Castro le realizó para Heraldo de Aragón el 28 de mayo del 2019 “el dance es una composición poética, que incluye lirismo, dichos y sátira, tiene movimientos y contiene una música, que ejerce la función de dirección o coordinación del conjunto, ya sea con la gaita de boto, el salterio, el pífano, etc.” Pero, sobre todo, el dance aragonés, en esencia va mucho más allá y para Mercedes Pueyo Roy resulta todo un espectáculo popular -que el pueblo entiende muy bien y que tiene una incuestionable categoría-.
Dance, retrayéndonos a su verdadero significado, Mercedes Pueyo Roy lo define como una palabra propiamente aragonesa que corresponde a un conjunto escénico, una representación dramática donde intervienen diferentes bailes.
Para la Doctora Mercedes Pueyo Roy no es hasta 1720 cuando aparece por primera vez la palabra dance y, aunque ha existido la creencia popular de su origen a tiempos remotos, probablemente no era anterior al siglo XVII. Y ciertamente, hoy en día se han encontrado citas del siglo XVII y, de acuerdo con Mario Gros Herrero, la más antigua que se ha encontrado responde a 1615: «Hubo apacible música, discretas letras, cantadas con destreza y peregrinos tonos, abundancia de conceptos sutiles, muchos pasos de aguda graciosidad, dançes graves, y bayles alegres y entretenidos» Retrato de las fiestas que a la beatificacion de … Santa Teresa de Jesus … hizo … la … ciudad de Zaragoza … por Luys Diez de Avx 1615″. Y desde ese momento aparece frecuentemente durante el siglo XVII en las provincias aragonesas: Jaca (1623), Tarazona (1636) o Albalate del Arzobispo (1655), por ejemplo.
Así, según los estudios de Mercedes Pueyo Roy, el dance va desarrollándose hasta alcanzar su apogeo en el siglo XVIII: “A través de los materiales llego a remontar el origen del dance al siglo XVII. Hay que contar, desde luego, con muchos elementos. Por ejemplo, la danza de palos es prehistórica, pero la lucha de moros y cristianos es del siglo XVII, a través de unos enlazamientos que pueden ser, en este caso, autos sacramentales con la lucha del Bien y del Mal” Entrevista en Amanecer, por Ana María Navales. 5 de julio de 1961. Mercedes Pueyo Roy le presupone al dance un origen pirenaico, descendiendo a la sierra del somontano hasta Los Monegros y de allí llegando hasta las planicies turolenses.: “Resulta cierto que los dances más meridionales parecen ser más evolucionados y menos primitivos”. Dicha teoría la expone en un artículo sobre el dance de Tenería, artículo resultado del Congreso el Dance pastoril del barrio de las Tenerías de Zaragoza. En el mismo se presentaron grabaciones magnetofónicas del dance acompañadas por el gaitero sariñenense Vicente Capitán.
No obstante, Mercedes expresa que los dances los escribían y los bailaban los hombres, y que procederían de las danzas agrícolas de la Edad Media, sobre todo, a los que se han ido incorporando los palos y las espadas, “que aluden también a las danzas guerreras, a las rivalidades entre moros y cristianos”. Aunque en tiempos se mostró muy poco partidaria de la presencia de las mujeres en el dance, Mercedes Pueyo Roy, desde ya hace unos años resulta contundente “Bueno. Los dances eran masculinos, viriles, pero ahora son las mujeres quienes los mantienen y participan en ellos. Los tiempos cambian”, dice y sonríe. (Mercedes Pueyo Roy, la mujer que estudió el Dance de Aragón. Castro, Antón. Heraldo de Aragón, 28 de mayo del 2019).
La trama general completa de un dance, en algunos pueblos, sintetiza la Dra. Mercedes Pueyo Roy, se traduce en pastorada, lucha de moros y cristianos, motadas, lucha entre el Bien y el Mal y bailes finales, con elevada triunfal del Ángel y danzas de palos. En este sentidodistinguió diferentes tipos de dances, “las pastoradas en el norte, esos diálogos entre el pastor y su rabadán, despojados de influjo árabe; si se baja hacia la depresión del Ebro, se ven luchas simbólicas entre el bien y el mal, de tono más suave, con raíces en la Edad Media y ecos de los reinos de taifas. Apunta otro detalle: “El dance es la música, que entra por los sentidos y le da coherencia a la función. En cierto modo, es el gaitero el director del espectáculo”. (Mercedes Pueyo Roy, la mujer que estudió el Dance de Aragón. Castro, Antón. Heraldo de Aragón, 28 de mayo del 2019).
En definitiva, la doctora se encontró ante una expresión artística y cultural muy arraigada en diversos y dispersos lugares de Aragón, pero poco estudiado y reconocido –Recuerdo que por entonces el folclore parecía reducido a la jota-. Con sus estudios del dance, se amplía el campo hacia una representación compleja: “El dance esun espectáculo teatral y poético, con música y danza. Podría definirse, también, como un teatrillo crítico de la sociedad: las gentes del pueblo no tenían el ‘Hola’, pero podían pasar muchas cosas susceptibles de ser encerradas en el dance.Consta de varias partes: hay textos movibles y otros fijos, por decirlo así. Se cuenta la historia del pueblo, y luego hay una parte de crítica o sátira.” (Mercedes Pueyo Roy, la mujer que estudió el Dance de Aragón. Castro, Antón. Heraldo de Aragón, 28 de mayo del 2019).
Fruto de aquel trabajo de investigación se plasmó en su tesis doctoral “El dance en Aragón. Origen y problemas estructurales de una composición poética”. La tesis, tal y como señaló Antonio Beltrán en los “Dances de Aragón”, incluye el texto de la “pastorada” de Besians, el de los danzantes y otras manifestaciones poéticas de Jaca y otros de Hijar. Además, en los apéndices incluyó los textos de los Dances de Ainzón, Añón, Ateca, Borja, Bulbuente, El Buste, Encinacorba, Gallur, Jaca, Maleján, Mallén, Pina de Ebro, Pradilla, Pallaruelo de Monegros, Pastriz, Rodén, Salillas de Jalón, Plasencia de Jalón, Sariñena, Sena, Talamantes, Torres de Berrellén, Urrea de Jalón, Velilla de Ebro, Vera de Moncayo, Veruela, La Almolda y la Puebla de Hijar.
Viajes y becas
En 1960 Mercedes Pueyo Roy recibió una beca de intercambio con Francia, para los cursos de verano, julio y agosto, en la Sorbona y así mismo solicitó el puesto al Ministerio de Educación de Auxiliar de Lengua Española: “El año pasado hice un curso en la Sorbona, de lengua y literatura francesas: otras veces he estado en el Museo del Hombre buscando materiales para mi tesis, y este año espero hacer otro curso en la Sorbona”, (Entrevista en Amanecer, por Ana María Navales. 5 de julio de 1961).
Amanecer, 5 de julio de 1961.
-¿Qué es para ti Paris?
-La capital del mundo y, desde luego, para los estudios que yo he hecho tenía por fuerza que trabajar allí.
Entrevista en Amanecer, por Ana María Navales. 5 de julio de 1961.
Al año siguiente, el 29 de junio de 1961, es aceptada como auxiliar de lengua española en el Lycèe Lamartine de Paris, ejerciendo la docencia en el Institut Lamartine de Paris, donde impartió lengua y literatura española durante el curso 1961-1962.
Suecia. Literatura española
Becada por el Instituto Nacional Sueco (Svenska Institutet), Mercedes Pueyo Roy, se trasladó a Suecia en 1962, concretamente a la Universidad de Lund (Suecia), donde acabó como profesora titular de Lengua y Literatura española. No antes de haber realizado un curso de lengua sueca en la Sorbona.
El 1 de septiembre de 1965 es nombrada Lector extranjero de Lengua y Cultura Española en la Universidad de Lund, donde ha ejercido durante 35 años, impartiendo clases y conferencias sobre lengua, literatura y cultura española.
En Suecia, en 1963 contrajo matrimonio con Sture Bo Lennart Carlén, pasando a ser conocida como Mercedes Pueyo-Carlén. De su etapa en Suecia, Mercede guarda muy buenos recuerdos, donde disfrutó de una intensa actividad cultural y trabajó y colaborando mucho con la Embajada española en Estocolmo.
Mercedes Pueyo Roy y Sture Bo Lennart Carlén.
Diploma de Aragonés de Honor de Sture Bo Lennart Carlén. Jaca, 24 de julio de 1965.
En 1969, Mercedes coincidió en Suecia con José Antonio Labordeta, quien se encontraba realizando una serie de conciertos organizados por su amigo José García Dils: “Vino al Departamento donde yo, en ese momento, era la jefa”. Igualmente, Mercedes recuerda como en Suecia “Tuvimos y ayudamos mucho al hermano de Rafael Gastón Burillo, que vino a Suecia y se quedó. Conozco bien a los Gastón, pues su padre fue mi profesor de griego en la Facultad de Letras de la universidad de Zaragoza”.
A primeros de la década de 1980, la Doctora Mercedes Pueyo Roy ocupó la plaza de Universitetslektor en Lund como Catedrática de Lengua y Literatura e Historia de la Cultura Española. Aquellas memorias quedan perfectamente recogidas por Mario Gros Herrero: “Quedó libre una plaza de Universitetslektor en Gotemburgo y mandé desde Lund, donde tenía la tesis y todos los apéndices, mi solicitud. Me la denegaron diciendo que era etnología y entonces me di cuenta que tenía que orientarla de otra forma y además darle otra presentación más adecuada para una nueva solicitud. Así lo hice en el verano de 1973 con la imprenta del Heraldo en Zaragoza. Yo seguía como lectora de español, siempre a tiempo completo, esperando la próxima ocasión de tener un puesto fijo de funcionaria de la universidad sueca. A principio de los 80 conseguí por fin obtener el título y la plaza en Lund de Universitetslektor y, como no había catedrático de español en aquellos años ochenta y noventa, tuve que asumir algunas funciones como principal responsable de la Sección de Español. Daba regularmente, y con mucho gusto, conferencias públicas en la Universidad sobre la Cultura y Lengua Española en sueco. Hablaba sobre Premios Nobel de lengua castellana, pintura, historia y literatura. Curiosamente, ¡no hablaba nunca del Dance de Aragón! Escribí varios libros entre ellos uno de fonética y pronunciación del español para el laboratorio de idiomas.”
El 17 de junio de 1999 se produjo la confirmación de su jubilación en la Facultad de Lenguas Románicas Universidad de Lund, recibiendo la medalla de Oro de Mérito al Trabajo del Rey de Suecia. Tras residir casi 40 años fuera de España, actualmente, desde el 2000 reside en las Islas Canarias, en Puerto de la Cruz, Tenerife.
Publicaciones de Mercedes Pueyo Roy en Suecia
“Kurs i spansk fonetik och spanskt uttal”. Curso de fonética española y pronunciación española, bilingüe. Pueyo-Carlén, Mercedes, Lund: Studentlitteratur, 1969. 151 s.
“Fiesta”. Mercedes Pueyo-Carlén. Malmö (Suecia): LiberLäromedel, 1973.
“Nya spanska stilar” (Nuevos ejercicios de traducción del español) Pueyo-Carlén, Mercedes, Pärletun, Margareta, ISBN 91-44-08181-2 Lund: Studentlitt., 1972 Spanska 47 s. Lund, Suecia.
“Ordlista och kommentarer till” La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca. Estrid Pastor-López; Mercedes Pueyo-Carlén; Lund, 1972.
“Traductor Notarial”.
La publicación reducida de su tesis de 1973
En 1973 Mercedes Pueyo Roy publicó su tesis en formato reducido por su propia cuenta y riesgo “El dance en Aragón. Orígenes y problemas estructurales de una composición poética”; una edición enfocada a los textos y su valor teatral, musical y escénico. De hecho, es un resumen de su tesis en la que, de acuerdo con Mario Gros Herrero, reordenó el texto y eliminó por razones de tamaño y presupuestarias algunos capítulos y la mayor parte de los apéndices.
La llevó a cabo tras no conseguir que ninguna institución se hiciese cargo de su edición, pues como apunta Mario Gros Herrero entonces no era fácil publicar y menos una obra tan extensa. Finalmente, la edición la realizó por medio de la imprenta de Heraldo de Aragón, sufragando por la propia Mercedes y su marido Sture Carlèn por un coste total de 70.000 pesetas
Contó con una tirada de unos 200 ejemplares que en gran parte regaló un libro a cada dance que había estudiado y recogido en el texto, además puso algunos ejemplares a la venta en la librería Abad de Jaca y la Librería General de Zaragoza.
En sus memorias recogidas por Mario Gros Herrero, la propia Mercedes relató como el verano de 1973, lo pasó en casa de una prima en Riglos escribiendo dedicatorias individualizadas, embalando cuidadosamente y enviando los ejemplares por correo. Así mismo, continua el relato recogido por Mario Gros Herrero “Como no disponía de las direcciones, los hizo llegar al ayuntamiento de cada una de las 74 localidades citadas, a sabiendas de que muchos de ellos se podrían extraviar o caer en manos de particulares. Dejó algunos libros en depósito en la librería Abad (ahora La Unión) de Jaca y, los pocos que sobraron, en la Librería General de Zaragoza, vendiéndose a 150 pesetas cada uno. Una operación culturalmente ejemplar y económicamente ruinosa que deja bien a las claras la generosidad de Mercedes y Sture.”
A pesar de su escasa difusión, la publicación no pasó desapercibida en la prensa aragonesa y apareció recogida en el Heraldo de Aragón en su edición del 1 de agosto de 1973 y en la revista Andalán “Notas Bibliográficas: Folklore de verdad”, en su número 26 del 1 de octubre de 1973. Aunque Mercedes Pueyo Roy aparece como colaboradora de la revista aragonesa Andalán (Sociología de muchos apoyos. Andalán 50 años. www.andalan.es), la entrevista debió de ser su única implicación con la histórica revista aragonesa.
“Notas Bibliográficas: Folklore de verdad”. Andalán, número 26 del 1 de octubre de 1973.
Años más tarde, el 8 de noviembre de 1977 el Heraldo de Aragón publica el artículo “Una forma de cultura primitiva: Setenta y cuatro representaciones de dance se conservan en Aragón”. Un artículo que pone en valor el dance aragonés a través de la obra de Mercedes Pueyo Roy.
En poco tiempo, afirma Mario Gros Herrero, el libro se convirtió en texto de culto en el mundo del dance y el folclore aragonés, tanto por la amplitud de su investigación como por la dificultad de su adquisición. De esta forma resalta su verdadera su importancia “Su libro sobre el dance se publicó en el 73 como “mérito” para su acceso a la Universidad. De ahí la rareza de la edición. Está impreso en la imprenta de Heraldo de Aragón, pero la edición es de la propia autora. El libro del 73 no corresponde con exactitud a la tesis: se han reordenado las materias, faltan los anexos y se ha dado más importancia a los asuntos poéticos-literarios”.
La donación de su tesis
Es en el 2011 cuando, la doctora Mercedes Pueyo Roy, decidió donar todo su material de la tesis al Instituto Aragonés de Antropología (IAA). Una tesis que había viajado y acompañado a Suecia y a las islas Canarias tras su jubilación; durante casi cerca de cuatro décadas.
Mercedes quiso que su trabajo no quedase escondido en una estantería y que fuese accesible su consulta; una obra de referencia para estudiosos del dance aragonés, de textos romances y pastoradas, del saber pastoril, del teatro popular, de la poesía y la oralidad que quedaba recogida en sus 526 páginas.
Así que, 39 años después de su realización, a través del por aquel entonces presidente Vicente Miguel Chueca del IAA y haciendo gala de una gran generosidad y amor por su tierra, Mercedes Pueyo Roy donó los originales de su tesis y materiales al IAA. Mario Gros Herrero precisa como Vicente Chueca, presidente del IAA en aquel momento, se encargó de los trámites, haciéndose publica la donación se hizo pública el 31 de agosto de 2011, a través del boletín digital del Instituto, aunque la aceptación formal se reflejó en acta con fecha 25 de abril de 2012. El mismo Mario Gros Herrero recoge como la donación incluía todos los documentos de la tesis: el tomo principal, tres volúmenes de apéndices con textos de los dances de 33 localidades, un cuaderno con partituras y una colección de fotografías en blanco y negro. Además, el paquete contenía un manuscrito de partituras de Graus, varios textos del dance de Pallaruelo, algunas separatas de artículos y diferentes libros de temática aragonesa.
Mercedes Pueyo Roy, una figura imprescindible en la cultura aragonesa
En el 2015, Joaquín Ruiz Gaspar (Osmonegros.com) investigando la vida y obra del antiguo mayoral del dance de Pallaruelo de Monegros, el Tío Juaner, descubre la obra y figura de Mercedes Pueyo Roy. Su Tesis Doctoral recoge algunos de los poemas del Tío Juaner. Poco se sabía de ella, hasta que, indagando por las redes digitales, acabó encontrando un teléfono a su nombre en las islas canarias. Llamó y descubrió, en palabras de Joaquín Ruiz Gaspar, una maravillosa persona, vital, generosa, una gran amiga y una gran obra, un trabajo encomiable, indispensable para comprender la extraordinaria manifestación artística que es el dance aragonés.
Aquel trabajo parecía olvidado, salvo algunas citas, por lo que pronto accedió a consultarlo, gracias a Vicente Miguel Chueca del Instituto Aragonés de Antropología.
Mercedes Pueyo Roy, haciendo gala de su generosidad, finalmente colaboró con el trabajo sobre el Tío Juaner, con aportaciones correcciones y realizando uno de los dos prólogos del “El Tío Juaner” (Gaspar Ruiz, Joaquín. Sariñena Editorial, 2018).
A su vez, en el 2016 Vicente Miguel Chueca, Mario Gros Herrero y Joaquín Ruiz Gaspar, se reunieron en torno a la figura de la Doctora Mercedes Pueyo Roy con el fin de lograr dos objetivos, reconocer su figura y rescatar y poner en valor su gran obra sobre el Dance aragonés. Para ello decidieron que debían trasladar la tesis con sus apéndices a la Institución Fernando el Católico para su toma en consideración para una futura edición y publicación.
Por lo tanto, todo el material, fue recogido por Joaquín Ruiz Gaspar y trasladado a la Institución en una mochila y dos bolsas de plástico. Pesaba tanto que tuvo que coger el tranvía de la plaza de San Francisco hasta plaza España donde se encuentra la sede de la IFC. Allí fue recibido por el director de la institución Carlos Forcadell Álvarez y el secretario Álvaro Capalvo Liesa. quienes se comprometieron a estudiar los textos académicos de la tesis y valorar si merecía la pena publicarlos. No tardaron responder, la habían estudiado y estaban decididos a digitalizar y publicar los Apéndices inéditos de la tesis.
El relato de aquellos días lo recoge Mario Gros Herrero en el prólogo a la edición de los apéndices de la Tesis de Mercedes: La aparición de Ruiz Gaspar es fundamental para la publicación de la tesis. En octubre de 2016, nos convoca, junto a Chueca del IAA, para intentar preparar un homenaje o reconocimiento a Mercedes y estudiar la posibilidad de publicación de la tesis. En un primer momento, el IAA valoró realizar la edición por sus propios medios, pero los recursos limitados del Instituto y la envergadura del proyecto hicieron desestimar la idea. En junio de 2017, Joaquín comienza las conversaciones con la Institución Fernando el Católico (IFC), que acepta llevar adelante la publicación digital tras ver los originales de la tesis. Después del verano comienzan los laboriosos trabajos de digitalización que ahora concluyen.
Así, comienza el renacer de la figura de la Dra. Mercedes Pueyo Roy. A finales del 2017, los días del 22 al 24 de noviembre, participó en las jornadas en torno a la filología aragonesa “Los dances de Aragón: Entre la tradición religiosa y el teatro popular”, coordinadas por José M.ª Enguita Utrilla y organizadas por la IFC. Mercedes Pueyo Roy y Mario Gros Herrero fueron los encargados de la conferencia inaugural bajo el título “El dance en Aragón: Origen y problemas estructurales de una composición poética”. En síntesis, de acuerdo con Mario Gros Herrero, en ella resumió muchas de las ideas de su tesis y aportó algunos datos nuevos, como las danzas de la isla de El Hierro relacionadas por su indumentaria con las aragonesas. La conferencia se publicó en el libro de actas de las Jornadas.
Conferencia Mercedes Pueyo Roy con José M.ª Enguita Utrilla. Fotografía Gros Herrero, Mario.
Coincidiendo con su visita a tierras aragonesas, el 25 de noviembre del 2017, gracias a Vicente Miguel Chueca, Mario Gros Herrero y Joaquín Ruiz Gaspar se realizó un homenaje a Mercedes Pueyo Roy, un encuentro en el que participaron diferentes personalidades del mundo del folclore y del dance aragonés y de la cultura aragonesa, así como miembros de la asociación publica en defensa del patrimonio aragonés (APUDEPA. En torno a una comida, se le entrega una placa en homenaje a su aportación al dance aragonés y a la cultura aragonesa, contando con una actuación de una representación del dance zaragozano San Chusé, del gaitero sariñenense Martín Blecua Vitales, interpretación de melodías con el salterio y chiflo por parte de Mario Gros Herrero… una velada emotiva en un ambiente familiar.
Homenaje a Mercedes Pueyo Roy.
Mario Gros Herrero también dejó constancia de aquel entrañable acto: “Si la edición estaba en marcha, la oportunidad para el merecido homenaje a la autora nos la ofrece otra coincidencia: la celebración de las V Jornadas en torno a la Filología Aragonesa en Zaragoza los días 22, 23 y 24 de noviembre de 2017 con el tema «Los dances de Aragón: entre la tradición religiosa y el teatro popular». Organizadas por la IFC y coordinadas por el catedrático de la Universidad de Zaragoza José María Enguita, Mercedes Pueyo será la encargada de dictar la conferencia inaugural: «El dance en Aragón. Fecha, origen y estructura de una composición teatral». Este acto supone el reencuentro oficial de la doctora Pueyo y Aragón, y la oportunidad para testimoniar el reconocimiento debido a su tarea pionera.”
Finalmente, concluye Mario Gros Herrero, pudimos, mediante un sencillo y sentido homenaje, reconocer como se merece su esfuerzo de tantos años. El acto contó con la presencia de familiares, amigos, profesores y estudiantes de la universidad, representantes del Instituto Aragonés de Antropología y de la Asociación de Gaiteros de Aragón, investigadores, músicos y la colaboración del grupo de danzantes de San Chusé (Zaragoza) y la música de los gaiteros de Sariñena.
Un día especial acontece en este lugar día de santa Catalina de Alejandría de agudo ingenio y sabiduría como esta mujer singular que tenemos el placer de homenajear.
Aunque hallándonos en Zaragoza capital primeramente, me es inevitable rememorar al mayoral de Pallaruelo de Monegros de donde es descendiente Mercedes Pueyo Roy.
Aquel Tío Juaner que entraba por los arrabales mirándose los edificios cabía en las catedrales.
A lo que le saltó uno de aquí, quisiéndole hacerle la mueca, y que de repente le espetó:
“¿A que no hay en tu lugar plaza tan grande como esta?” Y en estas, el Tío Juaner lo agarró del chaleco, y allí l´en hizo saber:
“En mi pueblo hay una plaza, que puedes venir a ver, d´ ´ancha y larga, no como esta, pero de alta…, fácil es”.
Y aún recuerda Leonor Barrieras hija del Tío Juaner aquella niña Merceditas, nieta de la tienda de los Pueyo, que de vacaciones acudía a Pallaruelo de Monegros.
Con sus cintas en el cabello el mundo rural descubrió y al Tío Juaner conoció de quien su padre Francisco Pueyo fue su primer refundidor.
Con gran maestría y sabiduría el dance de Aragón estudió y el día de San Luis su tesis presentó primera mujer que se doctoró en Filosofía y letras de Aragón.
Con gran tutor contó maestro de maestros, Don Antonio Beltrán Martínez extraordinario monegrino ejemplar a quien nunca dejamos de recordar.
74 dances de Aragón la doctora Mercedes investigó y de su bolsillo pagó un libro que a cada dance regaló.
Y su tesis donó al Instituto de Antropología de Aragón y hoy el dance está de celebración con su futura digitalización todo un patrimonio del dance Aragón.
Y es digno de conocer y de honores reconocer el legado que Mercedes Pueyo que tan generosamente a Aragón legó.
Ya no voy a osar mucho más aunque una anécdota más os contaré que Mercedes segunda en un concurso finalizó después del gran poeta del grandísimo Labordeta.
Y por rematar este humilde homenaje agradecer a Mercedes Pueyo Roy su ingente trabajo quien en la universidad de verano un amor encontró y a Suecia marchó y durante años, en la universidad de Lund, ejerció.
Hoy con fuerza se mantiene fuertemente unido aquel gran amor que entonces nació aunque al dance, al dance de Aragón siempre lo lleva, lo lleva en el corazón.
¡Gracias Mercedes Pueyo Roy!.
El dance en Aragón. Apéndices
La reedición facsímil de “El dance en Aragón. Apéndices”por parte de la Institución Fernando el Católico Zaragoza, 2019, fue llevada a cabo por Elena Fernández Santiago e Isidoro Gracia, quienes digitalizaron y revisaron la obra. La edición estuvo a cargo de Isidoro Gracia.
La presentación del libro “El dance en Aragón. Apéndices” tuvo lugar en la sede de la Institución Fernando el Católico, en la sala de prensa, el 17 de mayo del 2019. Esta contó con la presencia de Mercedes Pueyo Roy, con Carlos Forcadell, director de la IFC; y Mario Gros Herrero, autor del prólogo a través de un brillante estudio introductorio.
Presentación de «El Dance en Aragón» por Mercedes Pueyo Roy, Mario Gros Herrero y Carlos Forcadell.
La presentación además estuvo acompañada de un acto previo protagonizado en la Escuela Municipal de Zaragoza, organizado por Mario Gros Herrero. El mismo Mario Gros Herrero señaló como, a raíz de estos hechos, la figura de Mercedes Pueyo comienza a ser conocida en Aragón tres décadas después de viajar a Suecia, tanto por su empeño en ver publicada su tesis como por algunas casualidades casi coincidentes en el tiempo.
Resulta reseñable la sensibilidad mantenida en los criterios de transcripción, por indicación de la autora, “en la transcripción de los textos de los dances recogidos en estos apéndices se ha respetado al máximo la grafía original, conservándose intactos tales textos, por lo que se incluyen tanto vocablos arcaicos como extraños, con su grafía. Esto es así porque muchos de los dances están tomados de viva voz, por lo que se transcribía lo que se oía y tal y como se oía. Por estas razones, consideramos oportuno respetar palabras o expresiones de carácter popular, con su grafía.” (Notas a la edición. El dance en Aragón. Apéndices).
El dance en Aragón. Apéndices. Pueyo Roy, Mercedes.
Para la Institución Fernando el Católico su tesis es la primera en su clase sobre este espectáculo teatral aragonés, único en España. La Institución dedica estas mismas palabras a la autora:
“Después de una larga investigación sobre los textos recogidos, durante cinco años de búsqueda, ha conseguido la autora reunir un material único que hoy publicamos. Trabajando sobre el mismo, ha llegado así a explicar la estructura y el origen de este drama hasta hoy desconocido. En su forma actual y con todos sus elementos acoplados, se remonta a finales del siglo XVII. La obra es compleja y abarca distintas ramas de las Letras, tales como Historia de la Literatura, Teatro, Poesía lírica, Dialectología, Historia de la Cultura, etc., cosa que hace de ella un trabajo de una amplitud poco corriente y que además implica una extensísima base científica en todos los órdenes de la Cultura. Aragón le agradece y felicita a la autora por tan incomparable obra.”
Recuerda que el azar ha estado de su parte. Casi se había olvidado de su trabajo, pero un día, en una mudanza de casa, descubrió todos los materiales de su tesis. “Más de 20 kilos. Folios, carpetas, archivos, carpetas, libretas, y la tesis doctoral completa. Me había olvidado de todo aquello. Decidimos mandarlo al Instituto Aragonés de Antropología. Y allí lo encontraron Joaquín Ruiz y Mario Gros, músico y etnógrafo. Gracias a ellos, mi trabajo ha tenido una nueva vida. Miro a Mario Gros, que ha hecho el precioso prólogo del libro, y pienso: ‘Para ser músico hay que ser sabio’. Y pienso también que, aunque he estado muchos años fuera de Aragón, jamás me he olvidado de esta tierra” dice, y revela: “Ya no querría escribir más de todo eso. Antes de morir, y ya no soy una niña, querría escribir una novela”.
Mercedes Pueyo Roy, la mujer que estudió el Dance de Aragón. Castro, Antón. Heraldo de Aragón, 28 de mayo del 2019.
Mercedes Pueyo Roy, una figura imprescindible
Con la edición de “El dance en Aragón. Apéndices”, la figura de la doctora Mercedes Pueyo Roy cobra aún mayor relevancia en el panorama cultural y académico aragonés, muy especialmente ligado al folclore, etnografía y tradiciones aragonesas. Su regreso a tierras aragonesas, de nuevo motiva el desarrollo de encuentros y abre nuevos horizontes de colaboraciones.
Al día siguiente de la presentación de “El dance en Aragón. Apéndices”, el 18 de mayo del 2019, en Sariñena, Mercedes Pueyo Roy participó y fue homenajeada en las Jornadas de “Danza y Gaita”, organizado por el Grupo de Dance de Sariñena.
Aquel mismo año del 2019, se le dedica el libro “¡Qué buen sentir!”, de Mila Dolz y Ángel Vergara: “Este libro se terminó de imprimir el día 7 de diciembre de 2021, 61 años después que Mercedes Pueyo Roy registrase en la Universidad de Zaragoza su tesis doctoral “Origen y problemas estructurales del Dance Aragonés”. El libro aborda la música popular aragonesa, contada y dibujada, bilingüe castellano y aragonés, publicado por Rolde de Estudios Aragoneses y Aladrada Ediciones.
En 2022, Mercedes Pueyo Roy es una de las protagonistas de la feria nacional del coleccionismo general y popular “Replega” de Monzón. Por medio de su imagen, impresa en una edición coleccionable de azucarillos, es considerada “Ilustre de Aragón”, por su labor, trayectoria e implicación en el ambiente cultural y social aragonés. Un merecido reconocimiento realizado gracias al trabajo realizado por Chorche Paniello, director de la feria.
Azucarillo Replega: Mercedes Pueyo Roy.
Igualmente, en el 2022, una nueva publicación reconoce la figura de Mercedes Pueyo Roy. La obra “Sobre la pastorada aragonesa. Estudio filológico de las pastoradas en aragonés del siglo XVIII (2022)” de Oscar Latas Alegre y Pilar Benítez Marco: “A Mercedes Pueyo Roy, por sus estudios, por su amistad”.
El legado fotográfico de Mercedes Pueyo Roy
La tesis de la doctora Mercedes Pueyo Roy presentó un conjunto de partituras y fotografías. Concretamente, del conjunto de fotografías, estas respondían a treinta y seis instantáneas, principalmente de diferentes grupos de dances aragoneses. Fotografías de los dances de las localidades de Almudévar, Ambel, Ateca (quince fotos), Broto, Huesca (cinco), Luceni, Pradilla de Ebro (dos), Sariñena (tres) y Vera de Moncayo (tres), señala Mario Gros Herrero junto a otras de un grupo de pauliteiros de Miranda do Douro (tres), la fotografía de un tambourin a cordes pirenaico y dos croquis con detalles de la construcción del instrumento.
Sin embargo, curiosamente, de aquel conjunto de fotografías, que formaban parte del conjunto de su tesis, faltaban 46 fotografías que la misma Mercedes Pueyo Roy localizó en mayo de 2002. Aquellas instantáneas, en blanco y negro, tomadas entre 1955 y 1959, quedaron recogidas por Mario Gros Herrero en su trabajo “Nuevas fotografías de dances aragoneses en la tesis de Mercedes Pueyo”.
Por aquellos años, entre 1955 y 1959, la doctora Pueyo se encontraba trabajando como secretaria del Museo de Etnología y Ciencias Naturales de Aragón y en la redacción de su tesis. Por ello, las imágenes, en su mayor parte presentan anotaciones en el reverso y hacen referencia a la localidad, personajes o instrumentos. Estas, apunta Mario Gros Herrero, recogen dos tipos de escenas:
“Por una parte imágenes facilitadas por los propios grupos, bien remitidas al Museo de Etnología como complemento a la respuesta a la encuesta que Mercedes envió a párrocos, alcaldes y maestros (Pueyo, 2019: XV-XVI) o bien aportadas al inscribirse en alguno de los concursos de dance. Son veinte fotos de los grupos de Ambel, Ateca (seis imágenes), Gurrea de Gállego, Huesca (dos), Luceni, Monzalbarba y Vera de Moncayo (ocho).
Por otra, fotografías tomadas durante el desarrollo de los concursos de dance aragonés que tuvieron lugar en Zaragoza durante las fiestas del Pilar de 1957 y 1959. A instancias del profesor Antonio Beltrán, organiza[1]dos desde el Museo de Etnología y con apoyo del Ayuntamiento de Zaragoza, los concursos tenían, entre otros objetivos, facilitar el estudio de los dances aragoneses (Pueyo, 1973: 6). En total son veintiséis imágenes, catorce de ellas tomadas en 1957 de los grupos de Ainzón, Almudévar, Ambel, Barrio de las Tenerías de Zaragoza, Gallur, Hogar Pignatelli, Huesca, Pastriz, Pina de Ebro, Sariñena, Sena, Talamantes y Yebra de Basa (dos fotografías) y doce en 1959 de los de Borja, Huesca, Jaca (dos), Mas de las Matas (dos), Robres, Salillas, Sariñena (tres) y Talamantes.” (Nuevas fotografías de dances aragoneses en la tesis de Mercedes Pueyo. Mario Gros Herrero Escuela Municipal de Música y Danza de Zaragoza).
Mercedes Pueyo Roy, poeta del amor (y la tristeza)
Uno de las facetas más desconocidos de Mercedes Pueyo Roy fue su pasión por la poesía. En su juventud desarrolló esta vertiente artística y creativa, lo que le llevó a participar en algunos concursos.
En enero de 1960, Mercedes Pueyo Roy obtuvo el primer premio de poesía en el concurso celebrado por el Sindicato Español Universitario SEU en la cadena Ser. El segundo clasificado fue José Antonio Labordeta. “En enero de 1960, gana el primer premio en un concurso de poesía organizado por el SEU, casi empatada con el segundo clasificado, José Antonio Labordeta.”, (Gros Herero, Mario). Mercedes firmaba sus poesías como “Merche Pueyo”.
Flor y Piedra
El corazón estalla en silencio atropellado ¿Por qué huyes?, ¿Por qué la pierdes sin decir lo que deseas? Era una mañana… no, recuerdo… era la noche.
Tu alma suave y fría repetía junto al porche ¡Te quiero! y al instante maldecías como lluvia de colera que amenaza el fin.
Te vi, como eras, flor y piedra ¿Habéis visto la flor en la pradera? El paso de la luz hace que tiemble y la duda, es ella…
¿Habéis visto el mármol en la roca? el viento, la noche ni el sol la conmueven… ¿Por qué huyes? ¿Por qué te pierdes sin decir lo que deseas?
Si quieres, ¡quédate! quédate como flor, no como piedra.
Octubre de 1958. Merche Pueyo.
Sentirte
Eres suave como bruma que acaricia el vacío. Sentirte cerca es siempre deseo que no calma.
Podrías existir y serías espuma y humo que se alcanza y termina.
Eres frágil como cristal desvanecido sentirte lejos es dolor que no acaba.
Podrías amarme y todo sería estallido y dulzura, mezcla posible que el corazón espera. Eres como ilusión que no agota no sentirte, sería… no ser y es horror y agonía eterna.
Eres como alegría intima no compartida con alguien.
Podrías odiarme y todo sería suicidio y desencanto que no merezco. Quiero sentirte, suave, frágil ilusión, alegría… Recobrarte en cada instante y sufrir, si llamarte pudiera, el letargo de tu hechizo.
¡Sentirte! adorarte solo yo y que el cielo me mire ¡Sentirte!! ¡Sentirte siempre! No agotarme en ti y unirme sin desespero por la huida.
Agazapar mi alma en tu destino y correr tras él.
Que gire todo y quedes tu, suave, frágil ilusión, alegría… ¡Sentirte! ¡Sentirte siempre! aunque ya no existas.
Zaragoza, diciembre de 1958. Merche Pueyo.
Pensamientos «El Recuerdo»
No quiero recordar. El recuerdo es el humo que se enreda en el alma y tiene mil agujeritos para salir.
El recuerdo encuentra escusas para evadirse, crea situaciones que rápidamente destruye. Es inquieto, indeciso, a veces, obcecado y tenaz, otras imaginación y sueño.
Recordar es más triste que soñar. El recuerdo es el resto, triste o alegre de una realidad que nunca se pensó. Es un sueño nuevamente soñado.
Recordar es siempre lamentarse dela falta de aquello que tuvimos y que, sin querer o queriendo, pasó.
Quiero vivir el presente porque es imposible recordarlo. Quiero también soñar mi presente, continuación de aquel recuerdo pero tampoco quiero recordar mi sueño.
Zaragoza, diciembre de 1958. Merche Pueyo.
Lluvia
La tierra respira dicha llora el cielo, No, no es lluvia, son lágrimas transparentes, sucias cayendo.
Ella, las recoge y limpia, alimento viejo de su cuerpo seco, por ser mundo, por ser cieno.
Son lágrimas, suaves, lentas, dolor y alegría unidos que al caer, estallan en amable ruido.
Sin querer se juntan esperando amarse.
En el encuentro perdonan, y al unirse, rompen la esperanza.
Lluvia que redime.
El cielo respira dicha.
Lluvia fue publicada por Ana María Novales sobre 1959 posiblemente en el periódico aragonés “Amanecer”.
La Creación
Era el principio del mundo, de mi mundo.
Nada existía en él, aunque había existido… Aparte de tú, máxima creación, y comencé.
Crecías, haciéndote. Me hacías, creciendo. Tú fuerte y adulto, no pudiste buscarme.
No dudaste, pues era yo la que decías esperar. ¡Quiero, temo y distingo!
No pude confundirme yo, naciste en mí sin esperarte.
Con el amor vinieron, pasión, dudas y esperanza, los celos fueron…
¿Por qué, dime, apareciste si nada te busqué nunca?
Fuiste creado para mí, te conservo y soy.
Merche, 1959.
La espera
De inmensa esperanza mi alma llena, ternura blanca Ilusión despierta por el tiempo.
¡Esperanza! soledad verde y ciega del que teme felicidad cortada en las horas que agonizan pesadas.
Minutos que juegan y enardecen el amanecer incierto y retrasado. Intensidad, larga y continuada que abruma con sus días.
¡Esperanza! Marioneta de tiempo antojadizo. Muerte vivida lentamente de vertiginosas ruedas sin descanso. Verdugo inmóvil y cobarde, enemigo suave del que pierde
¡Esperanza! Lloro constante del que piensa, pobre limosna que te das, sin ser pedida.
Virtud esclava de la muerte, mentira piadosa de las almas que inocentes te creen. Música sin notas, que no suenan.
Eterno mañana. Sinónimo de sueño… Te apoderas, creyendo alegrar, y tan solo sacrificas a tu dueña…
i Cambia tu nombre! llamándote: Tristeza…
De inmensa tristeza mi alma llena, ternura negra ilusión dormida por el tiempo.
¡Tristeza!.
Merche Pueyo.
El Final
¿Qué tienes, dime, qué tienes? Silencio de tierra y humo que agoniza en un grito frio y negro, aturdido.
Comienzo de guerra y odio, de preguntas sin término, rotas por la duda inquieta. ¿Qué tienes, dime, qué tienes?
El prado sigue verde, el aire, la mañana, el mar, todo es idéntico.
Solo tú cambiaste… para no cambiar nunca…
Respuestas que no llegan, excusas que comienzan.
Es, la dicha triste del olvido cierto.
Es, el no querer, después del quiero.
Examen frio de los hechos, distinción amarga y segura, amor analizado.
Ya no juega tu alma… ya oscilante no me esperas, ya no cubres de besos mis mejillas, yo no me alegras.
Nada importa… el tiempo es mi amigo existo y el amor, es voluntad. ¿qué tengo, dime, qué tengo?
Tristeza dulce y seca la impaciencia decrece.
El prado sigue verde, el aire, la mañana, el mar, todo es idéntico.
Solo yo he cambiado… para no cambiar nunca… Vacío profundo y lleno, insensato destino que se ríe.
¡Tiempo! amigo mío, te perdí y te recobro.
Ya no te odio, ya tus días me aplacan, ya tus minutos, son míos.
No quiero perderte, no quiero amar
Fui ya feliz. ¡Basta!
Paris, verano de 1960. Merche Pueyo.
La huida eterna
Te llevas lo que muchos quieren ¡la vida! aunque algunos obcecados en ella te prefieren… te prefieren….
Das fin y principio a tu presa con elegante viaje sin regreso.
Si existe verdad sobre la tierra, eres Tú, flaca, fría y vieja…
Te aman, te odian, confundidos los hombres en tu lecho…
¡Noche luminosa de final perfecto que acoges en tu seno con resuelto paso!
Ven, ven cuando quieras preparado me hallo a tu venida y no te temo, te espero…
Al nacer me dijeron que existías mansa y cruel al mismo tiempo
¡Divino mandato!
Sentencia sorda y suave que te cumples sin respeto.
Recogerás la vida sin esfuerzo con el deseo y angustia del sediento…
Llevarás el alma cansada al encuentro feliz, siempre esperando se abrirá para ella eternamente tu mansión de cavernas y esperpentos
y llegará al oasis Divino, Contento el alivio vendrá presuroso y seré tuyo sin remedio.
No puedo odiarte, te respeto y te esperó…
Merche Pueyo, 1960.
El Desprecio
Espuma eran tus amores que rotos en el tiempo se esparcieron por el aire hueco del espacio y llenaron la copa de mi vida.
Lento, muy lento subían desbordando y con pequeños golpes de nada en liquido se hacían sin remedio.
Bebí de ellos y el veneno de la mentira entró sin miedo ¿Por qué bebí de aquello?
La juventud me obligó, pero… poco a poco se desvaneció el veneno y volví al recuerdo esperando de nuevo, esperando, hasta más luego…
Merche Pueyo, 1960.
Síntesis
Mercedes Pueyo Roy siempre quiso que su trabajo viese la luz y dignificar el dance aragonés. Nunca perdió la esperanza de ver publicada la integridad de su tesis. Su lema –No hay que rendirse nunca- y, por fin, gracias a la intervención de la Institución Fernando el Católico, vio realizado ese deseo. Tuvo que esperar 58 años a que se reconociese una obra imprescindible, no solo para el dance aragonés sino para el folklore y la cultura aragonesa. A fin de cuentas, Mercedes Pueyo Roy realizó su tesis en una época en que los dances aragoneses perdían vitalidad e incluso desaparecían, de ahí su extraordinario valor.
No hay que olvidar que la gran contribución de la tesis de la Dra. Mercedes Pueyo Roy es la datación histórica del origen del dance y la presentación en la tesis de 74 textos y representaciones de diferentes dances aragoneses, recopilando valiosísimos textos de los dances aragoneses. Además, su estudio consideró el dance en conjunto y profundizó en los orígenes de las distintas manifestaciones artísticas del dance aragonés al igual que en las distribuciones de los diferentes dances aragoneses.
Por lo tanto, su estudio sobre el dance aragonés es fundamental para la investigación y documentación de numerosos dances aragoneses. En sí mismo es una defensa y puesta en valor del dance como manifestación artística “Creo que urge velar por esta manifestación de la cultura, ahora más que nunca en trance de desaparecer. Hasta hoy se pensó en proteger la jota, en el sentido de crear escuelas y enseñarla en los colegios, con el fin de mantener lo que se considera más genuino de nuestro folklore, el canto y baile regional. Pienso que por igual de genuino es el dance, por su antigüedad y la variedad del espectáculo. La historia aragonesa se puede seguir muy bien a través de nuestros danzantes”. (Heraldo de Aragón, 1 de agosto de 1973).
Indudablemente, Mercedes Pueyo realizó un trabajo impagable, expresa la investigadora Carolina Ibor Monema, sobre ese complejo conglomerado del llamado “dance” en los años cincuenta del siglo XX y que constituye una auténtica referencia pionera en los estudios sobre el folklore aragonés, más valioso si cabe teniendo en cuenta las difíciles condiciones en que por aquel entonces se desarrollaba el trabajo de campo.
Además, Mercedes fue toda una pionera en el mundo del dance y como mujer, en esta línea se manifiesta Toche Menal folclorista integrante de. La Chaminera, considerando a Mercedes en todo un símbolo de los cambios que, lentamente, se van produciendo en el entorno de los dances, es decir, la incorporación de las mujeres a una manifestación tradicionalmente masculina. El caso de Mercedes Pueyo, ha dejado de ser excepcional y hay muchas mujeres trabajando magníficamente en la investigación y divulgación etnomusical. Su trabajo aportó conocimiento y, sin duda, fue un paso importante en el largo camino hacia la igualdad.
Actualmente reside en Puerto de la Cruz, Tenerife, junto a su marido Sture Bo Lennart Carlén. Colabora con la Biblioteca Tomás de Iriarte en la tertulia literaria. Continúa dando conferencias sobre el siglo de Oro, el barroco y Cervantes. También el “Premio Nobel”, sobre Vargas Llosa en la sala la “Ranilla” del puerto de la Cruz. Igualmente, ha participado en el coro de su parroquia involucrándose culturalmente todo lo que ha podido.
Mercedes Pueyo Roy con Maite Baez del Museo de Artesanía de Orotava donde habló del Dance aragonés y su relación con la bajada de la Virgen y su baile en la isla del Hierro.
Sin duda una gran figura y un magnífico trabajo que aportó reconocimiento al dance, con un método científico abordó de una manera general y en conjunto el dance aragonés. Pero, sobre todo, indiscutiblemente la aportación a la etnografía aragonesa de la Doctora Mercedes Pueyo Roy es digna de reconocer y agradecer.
¿Qué crees que aportas con tu tesis?
Supongo que es importante para la etnología aragonesa y para el folklore, pues abarca personajes, indumentaria, música, representaciones.
¿Piensas publicarla?
Me gustaría muchísimo porque así alguien podría aprovecharse del trabajo que he hecho una vez divulgado.
Entrevista en Amanecer, por Ana María Navales. 5 de julio de 1961.
Publicaciones de Mercedes Pueyo Roy
“Actividades del seminario de arqueología y numismática de Zaragoza”, Pueyo Roy, Mercedes. 1956. Separata de la revista Caesaraugusta núm. 7-8.
“El dance en Aragón”, publicación del capítulo de conclusiones. Zaragoza V, Publicación de la Excma. Diputación Provincial de Zaragoza, 1957.
“Actividades arqueológicas y etnológicas durante 1956”. Pueyo Roy, Mercedes. 1956. Separata de la revista Caesaraugusta núm. 9-10.
“El traje femenino de Hecho”. Pueyo Roy, Mercedes. Publicación por la Excma. Diputación Provincial, 1958.
“Notas sobre el dance del barrio de las Tenerias, de Zaragoza”. Beltrán, Antonio y Pueyo, Mercedes. Tipografía la Académica, 1959.
“Origen y problemas estructurales del dance en Aragón”, Caesaraugusta, 17-18. Institución “Fernando el Católico”, Zaragoza, 1961.
“Kurs i spansk fonetik och spanskt uttal” (Curso de fonética española y pronunciación española) Mercedes Pueyo-Carlén. Lund: Studentlitteratur, 1969. Svenska, 151 páginas.
Ordlista och kommentarer till La casa de Bernarda Alba av Federico García Lorca. Estrid Pastor-López; Mercedes Pueyo-Carlén; Lund: 1972.
Origen y problemas estructurales del dance en Aragón. Contenidos.
La tesis se compuso de una serie de documentos, un tomo principal y una serie de apéndices, apéndices que conforman la edición digital que se publicó en el 2019. La tesis original trata de tres volúmenes tamaño folio, encuadernados y mecanografiados con los siguientes contenidos:
• Tomo Principal: Tomo tamaño folio, encuadernado en tapas duras de color granate. En el lomo, letras en dorado «M. Pueyo» Interior: portada, certificado firmado por Antonio Beltrán el 7 de diciembre de 1960, índice de la tesis (3 páginas), mapa de Aragón desplegable y 362 páginas mecanografiadas y numeradas a mano.
• Apéndice Tomo I: Tomo tamaño folio, encuadernado en tapas duras de color granate. Índice geográfico. Relación de localidades, fecha y patronos (5 páginas). Textos mecanografiados a una columna de Ainzón, Añón, Ambel, Ateca, Borja, Bulbuente, El Buste, Encinacorba, Fuentes de Ebro, Gallur, Maleján, Mallén, La Almolda, Pallaruelo y Pina de Ebro.
• Apéndice Tomo II: Tomo tamaño folio, encuadernado en tapas duras de color granate. Tex[1]tos mecanografiados a una columna de Pradilla de Ebro, Pastriz, Rodén, Salillas de Jalón, Sari[1]ñena, Sena, Talamantes, Torres de Berrellén, Urrea de Jalón, Velilla de Ebro, Vera de Moncayo, Veruela, La Puebla de Alfindén y «Hogar Pignatelli».
• Apéndice Tomo III: Tomo tamaño folio, encuadernado en tapas duras de color granate (137 páginas). Textos mecanografiados a una columna de Pastorada de Besiáans, Jaca, La Puebla de Híjar y «Las astucias de Luzbel» de Híjar.
• Apéndice musical: Tomo tamaño folio de 36 hojas de papel pautado con pentagramas (6 de ellas en blanco), con notación musical manuscrita. Título en primera página: «El dance en Aragón» / Apéndice musical / El dance en Aragón / Mercedes Pueyo». Partituras de Ambel, Añón, Borja, Encinacorba, Graus, Tauste, Vera de Moncayo, Híjar, Cetina, Bujaraloz, Salillas de Jalón y Velilla de Ebro. • Fotografías: 35 fotografías sueltas en blanco y negro de pequeño formato. Dances de Almudévar (1), Ambel (1), Ateca (15), Broto (1), Huesca (5), Luceni (1), Miranda do Douro (Portugal) (3), Pradilla de Ebro (2), Sariñena (3) y Vera de Moncayo (3). Además, 1 fotografía de un salterio en un museo de Tarbes, montada sobre cartulina rosa y con anotaciones y dibujos acerca del instrumento.
• Apéndices Tomo 3: Textos de Pastorada de Besiáns, Jaca, La Puebla de Híjar y «Las astucias de Luzbel» de Híjar. En el apartado del tomo 1 dedicado a los textos de Pallaruelo de Monegros se han incorporado otros dos que aparecían separados en la documentación de Mercedes Pueyo: Dance y dichos 1940 (librito tamaño cuartilla de 71 páginas mecanografiadas) y Pallaruelo: Glosa de la Historia de España (13 cuartillas mecanografiadas). Todas las notas que acompañan a los textos de los dances son del editor. Cuando en la nota figura “En la tesis original dice…”, se refiere en todos los casos al libro de Mercedes Pueyo de 1973 Orígenes y problemas estructurales de una composición poética: El dance en Aragón. Los textos incluidos en el tomo 3 (Besiáns, Jaca, La Puebla de Híjar, Híjar) fueron también publicados como apéndice en el libro de 1973. Se anotan las diferencias entre unos y otros. A sugerencia de la autora, se ha añadido un cuarto tomo titulado “Indumentaria, Música y Desarrollo” en el que se incluyen las descripciones de estos elementos que aparecen en la tesis original de 1961 pero no en el libro de 1973. Es decir, combinando el capítulo «Descripción individual de las representaciones» del libro de 1973 con este nuevo tomo 4 se tiene el total de la información descriptiva del dance de cada localidad. Se han intercalado, en el apartado correspondiente a cada localidad, las fotografías que forma[1]ban parte de la tesis con el pie original que figuraba en el reverso de las mismas. Corresponden a los dances de Almudévar (1 foto), Ambel (1), Ateca (15), Broto (1), Huesca (5), Luceni (1), Pradilla de Ebro (2), Sariñena (3) y Vera de Moncayo (3). Además, se ha reproducido la fotografía de un salterio en un museo de Tarbes con la descripción de algunas características del instrumento y otras tres fotografías de los Pauliteiros de Miranda do Douro (Portugal), incluidas en el material original. Se reproduce el apéndice musical de la tesis, que incluye partituras manuscritas de Ambel, Añón, Borja, Encinacorba, Graus, Tauste, Vera de Moncayo, Híjar, Cetina, Bujaraloz, Salillas de Jalón y Velilla de Ebro. También se incluye la reproducción fotográfica de un libreto manuscrito de partituras con el título “Música de Graus” que forma parte de los papeles conservados por Mercedes Pueyo.
• Música de Graus: Cuadernillo de 7 páginas tamaño cuartilla apaisadas y grapadas de no[1]tación musical. En la portada «Música de Graus». Escritas con plumilla, papel sin pautar, pentagramas tirados a mano. Cinco de ellas aparecen firmadas y fechadas: «E. Torner / Graus – junio – 1917». Las otras dos parecen de caligrafía diferente.
• Pallaruelo: Dance y dichos. 1940: Librito tamaño cuartilla, tapas duras de color gris. 71 páginas mecanografiadas. En las guardas, manuscrito: «Francisco Pueyo Samper (firma: Pueyo) Nacido en Pallaruelo de Monegros (Huesca) el 16.11.1900 fallecido en Zaragoza el 13 julio de 1970 – Conservado por su hija. Dra Mercedes Pueyo Roy». En página 1, manuscrito: «Recogido de viva voz». En página 71, mecanografiado «Zaragoza 24 de febrero de 1940 / XIX Centenario de la venida de la Virgen del Pilar a Zaragoza. / Es copia / J. Canalís S.»
• Pallaruelo: Glosa de la historia de España: Cuadernillo de 13 cuartillas mecanografiadas, grapadas en la parte superior. Manuscrito en primera página: «Recogido por Fco. Pueyo Samper (hijo del pueblo) nacido 16.11.1900. Pallaruelo de Monegros (Huesca)». Según información de Mercedes Pueyo, el texto fue recogido por su padre de boca de Juan Barrieras Pueyo, el tío Juaner, quien posiblemente fuera su autor