Archivo de la categoría: Monegrinos

Las dichas y venturas del Tío Migueler


 En un lugar de Los Monegros, de Alcubierre para más señas, y a los pies de la sierra que el mismo nombre porta, se forjó la vida, hazañas y proezas del gran Migueler. Historias que se hacen leyendas, de un hombre difícil de igualar al que nadie se atrevería a disputarle el trono de las múltiples y variadas correrías. Así, que las manos fuera de los bolsillos y adentrémonos en las dichas y venturas del Tío Migueler.

foto_01

El gran Tío Migueler

 

El Tío Migueler

Miguel Puivecino Cano nació en Alcubierre el 18 de enero 1888 y murió a los 72 años de edad, el 19 de febrero de 1960. De familia de albañiles, desde pronto quisieron que Migueler se forjase en los estudios. Pero Migueler, muy arraigado a su tierra, y con grandes inquietudes en la destreza de las artes de la construcción, ejerció el oficio de albañil durante toda su vida. Hasta en dos ocasiones trataron de internarle en un colegio de Zaragoza, llegándose a escapar hasta en dos ocasiones seguidas. La primera vez que se escapó tenía sobre unos diez años y regresó caminando hasta su hogar natal de Alcubierre. Su madre enseguida lo condujo de nuevo al internado pero a lo que volvió a Alcubierre, Migueler ya se encontraba en casa, se había vuelto a escapar y corriendo había llegado antes que su madre. ¡Por mucho atajo que pudo coger, naide se lo podría creer!.

            Fue rebelde con causa, de retar la normalidad y desafiar la gravedad, sin malicia alguna y siempre dispuesto a ayudar a los demás. Fue hombre de gran corazón. Sus dos hermanas, Conchita y Modesta, recibieron buena educación y ejercieron de maestras. Migueler tuvo tres hijas y un hijo, su primera mujer Cristobalina Taules era de La Almolda y falleció poco después de dar a luz con tan sólo 28 años. Su segunda mujer fue Laureana Campo de Lanaja, a quien conocían como Laura. Fruto de su primer matrimonio nacieron Conchita y Migueler y de su segundo matrimonio Aurora y Ascensión.

_DSC0128

Vino de Gabarre. Tonel año 1874 «Superviviente de la guerra» vino de agua de balsa de Monegros.

            La puerta de su casa siempre estaba abierta, cosas de antes. Si a alguien veía pasar por delante de su puerta enseguida decía: “Anda, entra un rato y echa un traguer”. Era muy amigo de Rafael Nogués, gran ganadero ovino, eran vecinos y muchas veces iba a comer a casa. Migueler era muy generoso, hasta el punto que su hermana a veces le recordaba: “a ti en el pueblo no van a decir que Migueler es bueno, sino que Migueler es tonto”. Debió de ser muy confiado y fiarse bastante de la gente, sobretodo en el trabajo. Debió de ser muy buen albañil y trabajo para las mejores casas de Alcubierre. También hizo el puente del Pucero, cerca de la balsa del Pucero camino de Zaragoza. Trabajó mucho para casa Gabarre, se llevaban muy bien y cada año le regalaba botellas de vino: “Especial para los amigos y elaborado con las mejores anilinas y agua de balsa de monegros”. Un año hubo plaga de conejos y Gabarre le pagó por conejo cazado, Migueler fue un extraordinario cazador.

De casa Gabarre recibió afecto y amistad, las botellas de vino las regalaba en contadas ocasionmes.”

 Alberto Lasheras Taira    

           Seguro que participó en rondas, bailes y subió raudo y veloz de romería a San Caprasio, a la cumbre de la sierra de Alcubierre. De zagal seguro que participó en la Vieja Remolona con sus amigos. Una tradición que aún se mantiene y que caracteriza la Vieja Remolona con trapos y paja en un palo de escoba. Luego la pasean por las calles replegando naranjas, longanizas y chullas de tocino que vecinos y vecinas dan a zagales y que estos pincharían en el espedo, una varilla de acero acabada en punta. ¡Migueler llevaría por las alturas a la Vieja remolona!.

img391

Tío Migueler en la sagrada Familia.

            Migueler pasó algunas temporadas en Barcelona, donde fue a parar parte de su familia. En una de sus visitas, Migueler contempló y admiró la Sagrada Familia, no pudiendo mas que exclamar: “Cuando Colón baje el dedo y Gaudí vuelva a nacer, la Sagrada Familia se terminará de hacer”. Su hijo, también llamado Miguel, fue a vivir a Barcelona y su nieto, como no ha podido ser de otra manera, lleva de nombre Miguel, Miguel Puivecino Suñen. Preciosa y peculiar es la anécdota del hijo de Migueler que, paseando por las ramblas, conoció una chica que curiosamente resultó ser de Alcubierre. Era Victoria Suñen Aparicio, que acabó siendo su mujer. Una historia realmente bonita que cuenta Miguel Puivecino Suñen y su mujer Lola Bernal. Ambos residen en Barcelona, pero él y su familia a Alcubierre siempre lo llevan en el corazón.

            Victoria Suñen Aparicio fue antepasada de Paco Paricio, de los Titiriteros de Binefar. Los titiriteros rescataron magistralmente la “historia de Mariano Gavín, el bandido”, una obra estrenada en 1989 y que recorrió numerosas plazas de Aragón. Una obra que hizo las delicias de zagales, zagalas y mayores, una fascinante obra que dio a conocer y a hacer celebre al gran bandolero alcuberreño “El Cucaracha”. Curiosamente, el apellido ha perdido la “a”, quizá para no ser de los primeros de la clase y poder estar atrás enredando con títeres y marionetas.

            Fueron tiempos muy duros. Se sucedieron muchas vicisitudes y correrías, muchas aventuras que al final tan sólo buscaban sobrevivir en una sociedad muy empobrecida, con muchas necesidades. Pero a la vez fueron tiempos llenos de familiaridad, fraternidad y de amistad entre vecinos y vecinas, de solidaridad y ayuda mutua, de valores muy fuertes que no hemos sabido heredar.

«Veo a Migueler como una persona trabajadora, bueno, con carácter, ingenio, humor, espíritu de supervivencia, capaz de superar situaciones difíciles y con un fuerte sentimiento de apego a su pueblo, que no quiso abandonar. No quiso alejarse de sus raíces. «

Alberto Lasheras Taira    

           Por concluir, apreciareis, como buenos lectores, cierta socarronería en la redacción, algo que tan solamente puede responder a la incapacidad del autor de estar a la altura del sensacional, singular, inigualable, excepcional, asombroso y sorprendente Tío Migueler. Así, disculpen las molestias y disfruten de las historias, correrías y gestas del Tío Migueler.

¡Ay! este  Migueler

Que intrépido que es

Ten cuidau no te vayas a caer

Ten cuidau no te vayas a caer

¡Que el mundo no es al revés!

 

Un furtivo muy vivo

Escopeta Migueler

Escopeta de Tío Migueler

Migueler fue cazador furtivo y con extraordinaria astucia burlaba a la guardia civil, con sutil picaresca evitó más de una vez caer en sus manos. Una travesura elegante de un hombre hecho y derecho que cazaba para comer, una forma de sobrevivir que se convirtió en un juego. Pues ingenio nunca le faltó y su reputación a pulso se ganó, fue un hombre bravo y valiente que a nadie indiferente dejó.

            Tenía una escopeta del calibre del 16 y a los del 12 les decía: “¡con ella ya podéis cazar!”, pues era más fácil acertar con el disparo. Por la sierra colocaba lazos para cazar, llevaba perros de caza y hurones; se conocía la sierra a la perfección y se desenvolvía con extraordinaria facilidad por sus vales y barrancos, por sus cerros y lomas. La sierra no tenía misterios para Migueler, de Puiladrón a Monteoscuro, del Monte Viejo a Puchinebro y de Puigsabina a Loma Gorda.

Fabricaba su propia munición

_DSC0136

Cacharros de Tío Migueler para fabricar los cartuchos de caza.

El mismo elaboraba su propia munición que luego utilizaba para cazar. Migueler tenía las herramientas y útiles necesarios para la recarga de los cartuchos: caja de pólvora, medidor de pólvora, caja con perdigones, rebordeador de cartuchos del 16 y maquina de quitar y colocar pistones. Migueler era muy mañoso, ¡qué decir!, pues Migueler era hombre de diversas y variadas cualidades.

 

Las correrías con la benemérita 

Su incontrolable afán por los desafíos y su afición por la caza más de una vez le llevó a protagonizar diversos encontronazos con la guardia Civil, episodios de persecuciones y correrías por la sierra de Alcubierre. Inevitablemente, la similitud nos traslada al forajido y bandolero Mariano Gavín Suñen, archiconocido, allende de los áridos desiertos de la redolada monegrina, como el terrible y temible bandido Cucaracha. Salvando las distancias, Migueler era bondad, no hacía daño a nadie y ayudaba a todos. Y, a pesar de mil correrías por la sierra, con la guardia civil siempre mantuvo un verdadero y sincero respeto.

            Una vez le persiguieron durante horas, le seguían por el monte pero mientras no le pillasen con las manos en la masa no le podían acusar de ningún delito. ¡Cómo hacía correr a la Guardia Civil! ¡Cómo se divertía el Tío Migueler!, era como un juego, una emoción, adrenalina, un riesgo infantil con enormes dosis de realidad, de la supervivencia de capturar caza prohibida que permitía sobrevivir en una tierra dura y salvaje. Una vez, tras varias horas de persecución, subiendo y bajando cerros y lomas, Migueler regresó rápidamente a Alcubierre, se lavó en casa y luego pasó por el puesto de la Guardia Civil de Alcubierre. Al tiempo llegó la patrulla de guardias civiles que habían participado en la persecución, con evidentes signos de agotamiento y fatiga, quedándose estupefactos al enterarse que hacía rato que Migueler, todo fresco, había pasado a saludar por el cuartel. ¡A Migueler no le hubiera pillau ni el Cucaracha!.

            Seguramente Migueler haría algún trabajo de albañilería en el cuartel y los guardias conocían su valía, al igual que conocían sus tretas furtivas. Pero casi podemos decir que entre ellos había una relación de caballeros, de cierta cordialidad ya que los guardias, en repetidas ocasiones, pasaban por la casa de Migueler a echar un traguer o tomar un café y de paso charrar un poco. En ningún caso fueron a su casa a molestarle o echarle alguna reprimenda.

            Tenía amistad con el sargento y algún guardia. El sargento le decía: “Migueler, si te encorren los guardias, corre tú más que si no te agarran, no pasará nada”.

Alberto Lasheras Taira    

El reclamo preso

Solía ir mucho a cazar con Rafael Berdún de casa Puliceto. Utilizaban a menudo la técnica de caza de reclamo. Para ello colocaban una perdiz disecada a la vista mientras ellos se escondían al otro lado. Además tenían un instrumento de caña que soplaban imitando el sonido de la perdiz o del perdigacho.

            Otras veces usaban una perdiz enjaulada como reclamo, la dejaban en un lugar estratégico y se ocultaban esperando a que se acercase alguna perdiz y tratar de atinar con la escopeta. Pero un día, la perdiz debió de errar en su canto y a quien atrajo fue a la patrulla de la Guardia Civil. De sopetón apareció la de la Guardia Civil y casi ni se dieron cuenta. Pero al final no los vieron ya que estaban bien escondidos entre matojos. Bien quietos en la mata tuvieron que aguardarse ocultos hasta que los guardias, cansados de buscarles, marcharon y se perdieron de vista. La que acabó detenida fue la incauta perdiz, aunque presa ¡ya estaba!.

De correría en correría

¡De correria en correria casi cogieron a Migueler cazando!, pero este Migueler se las sabía todas. En estas, los guardias civiles consiguieron agarrarlo por la chaqueta, pero el habilidoso y escapista Migueler logró zafarse de la chaqueta que acabó en manos de la benemérita. Ya liberado corrió como una liebre consiguiendo escapar. ¡Raudo y veloz!, en Migueler, la suerte nada tenía que ver.

            En otra correría con los civiles, Migueler andaba cazando por la paridera de los vales de Gabarre. Al avistar la presencia de los guardias, Migueler corrió alredor de la caseta hasta encontrar el botero abierto (hueco o ventana del pajar para meter la paja) y, en lo que canta un gallo, por el botero se metió en el pajar escondiéndose entre la paja. Los guardias dieron vueltas y vueltas, examinado todo sin encontrarlo, hasta que desistieron y rendidos abandonaron su búsqueda. ¡Con la fama que tiene el Migueler, a ver quién es el listo que lo puede coger!.

            Y en una de tantas otras correrías, a Migueler le encorría la benemérita pisándole los talones. Para despistarlos se vio forzado a brincar una tapia, pretendiendo que le perdieran de vista. ¡Cuál sería su sorpresa al ver que al otro lado de la tapia del corral había dos guardias almorzando! Éstos sorprendidos por la aparición de Migueler y los gritos de los otros guardias que lo perseguían, se lanzaron tras él pero no pudieron agarrarlo. Migueler, durante la persecución, perdió la escopeta que recogieron la Guardia Civil y tuvo que ir otro día al cuartel a recogerla. No sabemos si tuvo que hacer frente a alguna multa.

            ¡¡Las correrías que no sabremos!!!

El sombrero de Demetrio Oto Borau y de Nicasio Gavín Casterad

La presente historia resulta contemporánea a Migueler, le iguala en ingenio y talento a cualquier correría de Migueler, ya que cuenta con gran similitud en su particular modo de actuar. Para hacer honor a la verdad, decir que de primeras nos la contaron como propia de Migueler. Pero a Alberto Lasheras nada se le escapa y, lo que acontece a continuación, a Demetrio Oto y Nicasio Gavín les sucedió:

            ¡Ya fue casualidad!, caprichoso destino, ¡Qué Nicasio se comprase el mismo sombrero que Demetrio Oto! o ¡Qué Demetrio se comprase el mismo sombrero que Nicasio!. ¿Quién sabrá?, ¿quizá se compraron los sombreros juntos?. ¡Y qué más da!

            ¡Qué pinchos y contentos iban Nicasio y Demetrio! Los dos con sus sombreros nuevos, ¡como los lucían por las calles de Alcubierre!. ¡Hasta para cazar lo llevaba Demetrio!, como aquella vez que perseguía perdices cerca del corral de Ruata. La guardia civil le sorprendió pero, como también era tan templado y ligero, pronto les dio esquinazo con la mala fortuna que el sombrero perdió. La pareja de guardias civiles quedaron satisfechos con tan preciado botín, pues ya tenían la prueba del delito, ¡por fin tenían pillado al furtivo Demetrio!. Pero este, que de avispado tenía lo suyo, regresó raudo y veloz a Alcubierre, cogió el sombrero a Nicasio y por el cuartel de la guardia civil se pasó a saludar. Cuando la pareja de guardia civiles regresó, algo sofocados pero con la prueba del delito, no daban crédito a lo que les contaban, pues hacía un rato que Demetrio, completamente relajado, descansado y escoscado, se había pasado con su flamante y elegante sombrero.

La última pizca de Alcubierre

Deben de ser avispados estas gentes de Alcubierre y siempre muy acogedores si por sus lares caes, ¡pueden hacer gala de buen carácter!. Pero para quien no les conozca, a buen seguro que la siguiente costumbre y anécdota no les dejará indiferente.

            Dicen por todos los lugares, que es bien conocida y por todos reconocida, que la última pizca es la de Alcubierre. Pues cuando solamente queda la última pizca en el plato o fuente, a la gente siempre le da reparo cogerla; así que, en Alcubierre, discurrieron ingeniosa solución. Siempre apagan la luz y así nadie sabe quien coge la última pizca. Pero la verdad no deja ser algo a medias, ya que las manos acaban luchando entre ellas, con las luces apagadas, disputando la última pizca de Alcubierre.

Animales son amores

A Migueler tenía perros y hurones, le encantaban los animales y tenía una mano especial con ellos. A un perrito le enseñó ir  a comprar a la carnicería. Al perrito le colocaba una cestita con el dinero y lo mandaba de compras a la carnicería. Allí le colocaban el pedido y los cambios en la cestita y el perrito volvía a casa con el encargo para Migueler. El bueno del perrito nunca abusó de la gran confianza depositada en él y la suculenta carga siempre llegó a buen destino.

            Su habilidad también quedó patente cuando adiestró a dos perros en el ejercicio de la caza. Los perros iban solos a cazar, la primera pieza de caza era para ellos y las siguientes para Migueler.

            En una desafortunada ocasión, uno de sus perros se adentró en un corral ajeno y trató de montar una perra. El vecino los sorprendió, cogió una horca y mato al perro de Migueler. Este se enojó tanto que trató de rendir cuentas, pero al final desistió.

img388

Tío Migueler, un hombre de alturas.

El reto de la torre

Al Tío Migueler le encantaban los retos, desafiar a los más jóvenes y superarlos, en destreza y agilidad nadie le superaba, grandes dotes que su fama precedían. Aún contando con cierta edad, no dudaba de retar, lo llevaba en la sangre.

            La preciosa torre mudéjar de la iglesia de Alcubierre fue escenario de uno de sus mayores y rememorados retos. El desafío era ver quien subía antes a lo alto de la torre. Desafió a Manuel el guarnicionero a subir los más rápido a lo alto de la torre de Alcubierre y tocar la campana. El contrincante subía por las escaleras y Migueler trepando por el exterior. Migueler ganó la apuesta y esta hazaña dejó profunda huella en la memoria de Alcubierre.

            Hay que reseñar, tal y como dice Alberto Lasheras, que entonces la torre estaba muy deteriorada y presentaba numerosos entrantes y salientes que facilitaban extraordinariamente su escalada. Pero que nadie se engañe, esto no justifica ni infravalora su renombrada epopeya y que nadie se atreva a ponerlo en duda. Pues no hay mayor valor ni maestría que la que Migueler poseía.

Campanadas a mangazos

Durante la guerra las campanas de la iglesia de Alcubierre desaparecieron. ¿De alguna manera tenían que ingeniárselas par dar las campanadas?. Así, que buena solución idearon. Y como era de esperar, optaron por la única solución imaginable: cogieron una enorme llanta, la colgaron con una soga y con un mallo (una maza o martillo grande) fueron dando campanadas. Pero de tanto mallar, pues todas las horas debían de dar, la soga se rompió y la llanta disparada salió, rodando calle abajo hasta la plaza. Por poco no causó ninguna desgracia: ¡podría haber matado a alguien!.

Las campanas de Alcubierre

Las campanas se tuvieron que reponer a primeros de la década de los cuarenta. Las trajo Ángel Cisterna, que se dedicaba a carrear paja. Las descargaron al pie de la torre de la iglesia y Migueler y su hijo fueron los encargados de subirlas a la torre. ¡Todos los críos fueron a ver como subían las campanas!. Pero mientras subían una campana, la estructura del andamiaje cedió y una campana corrió un serio riesgo de caída, ¡estuvo a punto de caer!. Migueler, rápido y valiente, se descolgó por los andamios y consiguió amarrar fuertemente la campana a una soga, impidiendo que se precipitase al vacío. Evitaron una tragedia cantada y definitivamente pudieron subir las campanas que volvieron la alegría a la torre de la iglesia de Alcubierre.

            Para probar una de las campanas, el hijo de Tío Migueler se puso a bandear la campana con tanto brío que no la soltó y quedó agarrado a ella saliendo afuera del campanario y volviendo a entrar, al volver la campana al interior de la torre. Tuvo que tener gran pericia y agilidad mental para sujetarse bien y evitar que la inercia lo despidiese hacia fuera arrojándole al vacío. De tal palo tal astilla.

El pozal al pozo

Cuando un pozal caía al fondo del pozo llamaban a Migueler para que lo recuperase, ¡quién sino!. Descendía con gran destreza, apoyando la espalda en la pared  y con las piernas en la otra pared. Bajaba a los pozos y recuperaba los valiosos pozales que se caían en la localidad de Alcubierre.

            Una vez tubo que bajar para sacar un pollino, una mula joven que se había caído a un pozo. Las gentes del lugar trataron en vano de sacarlo con ganchos, ¡para haberlo matau!. Así que apareció Migueler y en un suspiro bajó al pozo, formó un braguero a modo de arnés atando al pollino y con una buena soga, correas y una garrucha izaron al pollino hasta ponerlo a salvo.

            En Alcubierre el agua de pozo contenía abundantes sales, así que no era apta para consumo humano. El agua de boca se obtenía de las balsas que recogían el agua de lluvia.

La virgen del pozo

Tanta fama tenía Migueler rescatando pozales de los pozos que, después de la guerra, lo llamaron de otro pueblo para rescatar unas imágenes religiosas de un pozo. Hay quien sitúa el hecho en La Almolda, otros en Monegrillo, aunque lo verdaderamente certero es que solo Migueler era capaz de tal empresa. Durante la guerra civil ocultaron en un pozo dos esculturas pequeñas de la virgen. Una era de yeso que se deshizo en el pozo y otra de bronce que fue la que rescató el Tío Migueler.

La burla a la muerte

Durante la guerra Migueler salía por la parte de atrás de su casa y burlaba el toque de queda de Alcubierre; ¡él salía cuando quería! pues Migueler era un alma libre difícil de dominar. Pero sus escapadas se volvieron conocidas en la localidad hasta que le estuvieron esperando, consiguiendo sorprenderle saltándose el toque de queda. A Migueler le acusaron de espionaje y lo llevaron detenido a Tardienta. Cuando su familia acudió a visitarlo, Migueler les entregó el reloj y alguna pertenencia creyendo que su fusilamiento era inminente e inevitable. Pero por suerte, una pariente conocía a un alto mando que le ayudo. Ella había trabajado de maestra en un pueblo del Somontano de Barbastro, donde él acudió a dar un mitin y le conoció al tenerle que entregar las llaves de la escuela. Al parecer, aquel encuentro dejó profunda impresión entre ellos. Ella lo buscó antes que ejecutasen a Migueler y gracias a su elevada posición en el ejército republicano, pudo interceder para que soltasen al pobre Migueler. Para ella y el militar fue el comienzo de una gran historia de amor, de vicisitudes y exilios, pero con final feliz. Para Migueler, ¡esta vez sí que esquivó la muerte de verdad!

            Migueler era bravo y valiente, aunque pecaba de cierta ingenuidad. Una vez, en la plaza mayor de Alcubierre se hallaba un miliciano de barba larga y con un aspecto fiero, bruto y feroz que infundaba razonado respeto y temor. A Alcubierre llegaban cientos de milicianos. El miliciano se encontraba sentado afilando un enorme machete cuando el atrevido Migueler, sin consideración alguna y con cierta inocencia, le soltó: “¡quiere que se lo afile yo, que afilo bien!”. Quienes apreciaron esa escena no pudieron evitar un frío escalofrío recorriendo sus cuerpos, afortunadamente, este hecho ya no tuvo más recorrido.

El ingenio como juego

_DSC0158 (1)

Juego de habilidad del Tío Migueler

Migueler debió de ser muy manitas, una de sus aficiones era realizar juegos de ingenio. Uno de aquellos juegos era una superficie con anillas por los que en determinados movimientos había que pasar un alambre. Migueler debió de ser un alma con inquietudes, retos y destrezas.

El tocino escoscau

Migueler era muy amigo de Julian Mene, de Gabarre y del cura de Alcubierre. De tanta amistad gozaba que no dudaba en pedirles consejo y opinión. Cuando en una ocasión el tocino le se puso malo a Migueler estos le dieron buena solución, ya que resfriado y fiebres podía tener, el tocino enseguida debía de bañar “¡y ya verás que pronto se recuperará!”. Y de esta manera, fiel a sus amigos, Migueler actuó y a su apreciado tocino bañó. Pero por causas del destino, la fatalidad provocó que el tocino a los pocos días falleciera. Cuando la gente le preguntaba a Migueler “-¿qué tal el tocino?-” este respondía: “Ni dios, ni el cura, ni Julián Mene me harán lavar el tocino otra vez!”.

La escopeta confiscada

Por orden de los militares republicanos presentes en Alcubierre, Migueler se vio obligado a entregar su querida escopeta en el antiguo cuartel de la Guardia Civil. Pero a Migueler no lo iban a privar tan fácilmente de su querida escopeta. Así que cogió la escopeta y la desmontó en tres partes: los cañones, la culata y la acción. Solamente entregó la culata y los cañones, así nadie la podría usar. Unos días después, aprovechando el barullo que había en el puesto de la guardia civil, un hombre salió con las dos partes de la escopeta y al trajinarlas y ver que eran inservibles las tiró. El hijo de Migueler lo vio y no dudó en recoger las partes y llevárselas a su padre, este se debió de alegrar, pero a la vez se molestó por el riesgo que había corrido su hijo.

La edad no perdona

miguel .A y abuelos

Tío Migueler por el puerto de Barcelona.

Sus atrevimientos le acompañaron durante toda su vida, sobretodo sus triquiñuelas con los cuerpos de seguridad. De hecho se llevaba bien con la guardia civil, pero la edad no perdona y esta vez si que cayó.

            Ya algo mayor, Migueler fue a cazar furtivamente con otro amigo. Se colocaron en una zona algo distantes, pero se veían. La guardia civil apareció de repente por detrás de Migueler y por muchas señas que le hizo el amigo, Migueler no se enteró y la guardia civil acabó atrapándolo. El Tío Migueler se estaba haciendo mayor e iba perdiendo oído, adquiriendo paulatinamente una cierta sordera.

Anécdota de Juliana Suñen Frantiñan

La bisabuela de Miguel Puivecino Suñen, Juliana Suñen Frantiñan, protagonizó un curioso encuentro que aún permanece en la memoria familiar. Una jovencísima Juliana volvía una vez  a casa cuando de repente se encontró con un hombre desconocido:

-¿A dónde vas pequeña?-

-Voy a casa corriendo, que me ha dicho mi madre que tenga cuidado que puedo encontrarme con el Cucaracha-.

-Pues ya puedes marchar tranquila, que esta noche al Cucaracha ya no te lo vas a encontrar-.

            Siempre supusieron que aquel hombre fue el bandido Cucaracha. Mariano Gavín Suñen, celebre bandido conocido como “El Cucaracha” que actuó en Los Monegros a principios de la segunda mitad del siglo XIX.

El Tío Migueler, la leyenda

BFC11900-D142-4F6A-B5BF-51DA4520C232

Recreación del Tío Migueler en la portada de Forbes.

A Migueler no le gustaba que nadie llevase las manos en los bolsillo: “¡rediós!, quítate las manos de los bolsillos”. Expresión que aún dijo estando en el lecho de muerte cuando un amigo le fue a visitar. Siempre las manos fuera de los bolsillos y las manos abiertas, nunca cerradas. El Tío Migueler no las podía ver en los bolsillos, sufría y carrañaba a quien las llevaba en los bolsillos. En ninguna fotografía se ve a Tío Migueler con las manos en los bolsillos ni con las manos cerradas.

            Cuando Tío Migueler falleció en 1960, por todo Alcubierrre y redolada se corrió la peculiar expresión: “Si no vuelve Migueler, es que no se puede volver”. Migueler había salido airoso de todas sus peripecias, pero de la última… Ágil, intrépido y audaz, nuca hubo hombre sin igual por estos agrestes territorios monegrinos. Tío Migueler es toda una leyenda.

            Por último y por finalizar, comentar que, tras arduas consideraciones, se ha considerado oportuno y prudente omitir una muy pertinaz consideración. Así pues, para evitar desconsideraciones, para nada comentaremos la extraña, rara y al parecer reiterada torpeza de las gentes de Alcubierre con las artes del pozo; pues por lo visto muy a menudo se les caían los pozales al fondo del pozo. Para no herir sensibilidades  y susceptibilidades ignoraremos y obviaremos la falta de destreza izando pozales de las gentes del lugar de Alcubierre, para así llevar a buen termino las dichas y venturas del Tío Migueler.

            A la memoria de Tío Migueler, que andará feliz por las alturas sin querer baja

 

               – FIN –

 

            Las historias del Tío Migueler son reales y responden a un trabajo de investigación realizado por Alberto Lasheras Taira y Joaquín Ruiz Gaspar.  Muy especialmente gracias a los testimonios de Miguel Puivecino, descendiente del Tío Migueler, nieto,  y Lola Bernal, mujer de Miguel. La publicación de «Las dichas y venturas del Tío Migueler» se ha realizado el 18 de enero del 2018 en conmemoración de su centésimo trigésimo aniversario de su nacimiento.

 

 

 José Paraled Domingo


José Paraled Domingo, de Casa Paraled, responde a una figura ilustre sariñenense de la segunda mitad del siglo XIX, comendador de Isabel la Católica, condecorado con la cruz del mérito militar, diputado provincial y alcalde de la mismísima Villa de Sariñena.

Casa Paraled Sariñena

Casa Paraled, plaza San Salvador. Sariñena.

José Paraled Domingo nace en Sariñena en 1844 y fallece el 29 de junio de 1899, a los 55 años de edad, descendiente de José Paraled Hurtado y Silveria Domingo Audijon, José Paraled se casa con Juana Sarrate Budíos, natural de Sariñena nacida en 1842 y fallecida el 5 de abril de 1896, a los 54 años de edad.

Paraled Domingo - Sarratye Budios

El matrimonio tiene cinco hijos, los dos primeros Silvestra y José quienes fallecen a muy corta edad y luego José, fallecido a los cinco años de edad, Joaquín y Santos.

Familia Paraled Domingo - Sarratye Budios

«Ha fallecido en Huesca el comerciante D. Joaquín Cajal y Escartín; en Sariñena el joven D, Paraled y Sarrate.»

Diario Mercantil de Zaragoza, 7 de agosto de 1895.

Vida política y social

En agosto de 1876 José Paraled se presenta como candidato a sustituir al diputado provincial Joaquín Penen, tío de José Paraled, y en 1879 José Paraled es nombrado Alcalde-presidente del Ayuntamiento de Sariñena: “El Sr. Paraled, rico propietario de aquella villa.” (Diario de Huesca del 5 de julio de 1879).  Además, José es presidente del “Círculo de amigos de Sariñena”.

En las elecciones del 14 de septiembre de 1884, José Paraled ocupa el tercer puesto como candidato a diputado provincial por el distrito de Fraga-Sariñena. Forma parte del grupo conservador liderado por Anselmo Sopeña y Manuel Andreu, aunque este ultimo al final no se presenta. En el escrutinio oficial, del distrito de Fraga-Sariñena, José Paraled arroja 3588 votos, muy detrás de Manuel Camo (5428 votos), Anselmo Sopeña (4660 votos) y Pedro Barbér (4072 votos). De este modo, el 3 de noviembre de 1884 queda constituida, a las doce del mediodía, la Diputación interina de la Diputación Provincial de Huesca: “Bajo la presidencia del Gobernador civil de la provincia. Han asistido los antiguos diputados señores Valles, Pedros, Lasierra, Aliod, Loscertales y Gasós y los electos Lalaguna, Ripa, Lacadena, Gastón, Barber, Camo, Paraled, Vilas, Sangenis y Abad.” (Diario de Huesca – 3 de noviembre de 1884).

A partir de diferentes textos rescatamos hechos relevantes en la vida de José Paraled Domingo, de la llegada del teléfono a Sariñena a las reivindicaciones del puente sobre el Alcanadre, de carreteras y necesidades comarcales hasta su fallecimiento en 1899.

Cruz de primera clase del mérito militar

José es reconocido con la Cruz de primera clase del mérito militar por sus servicios prestados ante la irrupción de partidas carlistas en la población, cuando ocupaba el cargo de teniente alcalde: «Merced á las gestiones hechas por el diputado por Sariñena Sr Alberto Salcedo, S. M. el rey ha concedido á don José Paraled y Domingo, exteniente alcalde de Sariñena, la cruz de primera clase del mérito militar por los servicios que prestó durante la última insurrección carlista» (Diario de Avisos de Zaragoza 23 de abril de 1877).

Un relato de aquellos sucesos los podemos encontrar en el Diario de Avisos de Zaragoza del14 de julio de 1876:

Sariñena 11 Julio de 1875 Sr. Director del Diario de Avisos:Muy señor mío y estimado amigo: Ya sabrán los lectores de su apreciable Diario de Avisos el paso de las facciones por esta villa, y voy á referirle algo de lo mucho que ha ocurrido con motivo de tan inesperada visita. A las tres y media del día 5 y cuando el vecindario solo se ocupaba en comentar la prisión de un espía hecha por el teniente Alcalde D. José Paraled, vino a sorprendernos la noticia de que en la estación del ferro-carril se había presentado una pequeña sección de caballería carlista que se apresuró a inutilizar la vía telegráfica, y desde aquel momento incomunicados para saber la situación de las fuerzas del gobierno que pudieran oponerse a la invasión de aquellos, quedamos, como puede V. figurarse, ante la probabilidad de que el grueso de las fuerzas carlistas invadiese este territorio. Efectivamente, a eso de las nueve y media entró en esta villa una avanzada de caballería, y no se hizo esperar la demás fuerza, pues á las once llegaban los titulados generales Dorregaray, Palacios y Gamundi, los titulados brigadieres Boet, Adelantado, Montañés y Orive (este herido,) seguidos de diez ú once batallones y 250 caballos. Al poco rato exigieron por vía de raciones 12.000 pesetas, y mandaron presentar todas las armas y caballos bajo pena de la vida. De las 12.000 pesetas les fueron entregadas 5.000, y pocas fueron las armas y caballos presentados. Esta conducta debió irritar en sumo grado al jefe de aquellas fuerzas y ordenó se tomasen rehenes, que llevó en pos de sí hacia Peralta de Alcofea a las cuatro de la tarde del mismo día. Se llevó también como presos a los Sres. Juez de primera instancia, Registrador de la propiedad, Jefe de telégrafos y todos los empleados de la estación del ferrocarril, consistiendo los rehenes en los mayores contribuyentes y Ayuntamiento, basta en número de diez y seis o veinte, y lo que es peor varias señoras y señoritas que tuvieron que caminar á pie hasta Peralta, y al día siguiente hasta Barbastro y después a Casbas.Antes de abandonar la población y á la señal, según parece de corneta cambiándose de calles los dichos huéspedes, invadieron muchas casas se registró el mas pequeño mueble y el escondrijo mas oscuro, so pretexto de que había guardias civiles escondidos, saliendo castigadas muchas casas, como la del Sr Paraled y la del Sr. Labad y Administración de rentas sucediendo lo propio o poco menos en otras. El Registro civil fue quemado lo mismo que las causas criminales y expedientes civiles, existentes en la Escribanía del Juzgado á cargo del Sr. Ezcurra, y en el archivo del Ayuntamiento se apoderaron de mas de 30.000 duros en papel de la deuda consolidada. En la estación telegráfica fueron destrozados todos los efectos» que encerraba.A las ocho de la noche del siguiente día entró el titulado general Alvarez con el barón de Benicasi, al frente de siete ú ocho batallones, unos 200 caballos y una pieza de montaña, y después de dar descanso á sus tropas, mal vestidas, y una parte de ellas con mal armamento se dirigieron al siguiente día, a las siete de la mañana, hacia Peralta, uniéndosele á la salida dos escuadrones que habían pernoctado en Lanaja. Exigieron 40.000 reales y no cometieron desmán alguno.Al mediodía del 7 llegaron las rondas de Fabara por el camino de Albalatillo, al propio tiempo que las de Daroca y otras con un escuadrón de Castilla venían por el camino de Pallaruelo. Tal era la ofuscación de ambas fuerzas que a la entrada de la población no se reconocieron y empezaron tirotearse las avanzadas. Estas fuerzas permanecieron aquí hasta la caída de la tarde del mismo día en que se marcharon como las anteriores en dirección a Peralta. También estas exigieron 7.000 reales, pero no se excedieron en lo mas mínimo.

Los Carlistas, al mando de Dorregaray, soltaron veinte presos de la cárcel de este partido, y dieron fuego á la estación del ferrocarril con sus dependencias; pegaron también fuego a diez coches de viajeros que había bajo el tinglado de mercancías, y levantando las barras del puente sobre el Alcanadre hicieron bajar á él 6 toda velocidad cuatro máquinas con treinta y dos vagones, todos los que vinieron á estrellarse produciendo un desperfecto de algunos millones para la empresa.

El 8 por la tarde llegó el general Weyler con las brigadas Calleja y Lasso, pernoctaron aquí y siguieron su marcha á la mañana siguiente en la misma dirección de las facciones.

La población, después de lo sucedido con los carlistas, acogió con regocijo la entrada de la división Weyler.

He oído referencias a un suceso terrible que afligió al vecindario de Berbegal durante la permanencia de las facciones en aquel punto. Trátase de una cosa que en manera alguna puede prestarse A ser descrita ni aun con la habilidad y discreción mas perfectas.

Pudiera añadir muchos datos, pero me falta tiempo y basta lo dicho para comprender cuán quebrantado estará el pueblo de Sariñena con tales adversidades.

Suyo,—El Corresponsal.

 Diario de Avisos de Zaragoza 14 de julio de 1876

Melón verde ramoso

Al parecer tuvo afición a la huerta quedando presente en la carta que envía a la Gaceta agrícola del Ministerio de Fomento del 4 de junio de 1878 interesándose por el cultivo y la semilla del «melón verde ramoso»:

Sariñena 5 de Abril de 1878.

—Excmo. señor director de la GACETA AGRÍCOLA. Muy señor mío y de mi mayor consideración: Tengo un trozo de huerta en esta villa, y como aficionado á la horticultura, me ha llamado la atención el melón verde ramoso de Mr. Bossin, horticultor francés, y próxima la época de la siembra de éstos, estimaría me manifestara Vd. dónde podría conseguir semillas de esta clase de melón, para hacer un ensayo en esta villa, que tan regulares se crían los del país en gusto y tamaño, y tal vez el verde ramoso de que habla el tomo 1.º de la GACETA de que es Vd. digno director, se desarrollara en esta huerta con bastante fruto nuevo para este terreno. 

Por lo que doy á Vd. anticipadas gracias, ofreciéndome de usted afectísimo seguro servidor Q. B. S. M., José Paraled. 

—Para obtener la semilla de melón que se solicita en la carta anterior, puede dirigirse el interesado á D. M. Fernández y Rodríguez, director científico de la Quinta de la Esperanza, plaza de Santa Ana, Madrid.

La llegada del teléfono

Ayer noche tuve el grato placer de asistir a la prueba telefónica que se hizo entre las casas de los ricos propietarios de esta villa D. Joaquín Penen y D. José Paraled Establecida la comunicación entre ambas casas, y puesto un teléfono de la fábrica del Sr. Roselló de Barcelona a cada uno de los dos extremos de los hilos conductores, entablase una conversación que pudo sostenerse clara y distintamente con solo esforzar algo la voz de los comunicantes. Y los sonidos eran tan claros, a pesar de la regular distancia que hay entre una y otra casa y las mil vueltas y revueltas de los hilos conductores, que muchos de los asistentes oían las palabras con solo estar atentos y a poca distancia del que estaba en el aparato telefónico. Verdad es que la voz pierde bastante en intensidad, pero su metal y su timbre se conservan perfectamente; tanto, que nadie duda de la persona que habla si le es conocida su voz.

Diario de Huesca del 17 de noviembre de 1878.

Alcalde de Sariñena

En julio de 1879, José Paraled Domingo «preside»  el nuevo ayuntamiento de Sariñena, entendiendo que comienza a ejercer de alcalde en la población «Dícese en Sariñena que el ayuntamiento de dicha villa, que comenzará a funcionar el 1.º de julio próximo, será presidido `por el joven y rico propietario D. José Paraled y Domingo» (Diario de Avisos de Zaragoza 19 de mayo de 1879).

Fiesta en el molino

El cuarto día de la fiesta celebrándola una porción de amigos en la casa que el señor Paraled tiene en su molino, fiesta que tuvo término con la marcha de los músicos que de esa capital vinieron a esta villa.

Diario de Huesca – 10 de septiembre de 1879.

Real orden de Isabel la Católica

José Paraled Domingo es reconocido como Comendador de Isabel la Católica  recibiendo la Real Orden de Isabel la Católica, encomienda ordinaria otorgada a José Paraled y publicada en la Gaceta del 18 de septiembre de 1879 (La Época (Madrid. 1849). 18 de septiembre de 1879, n.º 9.781).

Por decretos de fechas 3 y 14 de agosto último se han concedido las condecoraciones siguientes á los individuos que se expresan á continuación: Encomiendas ordinarias.—Don Salomé Corculella.—Barón de Alcabali.—Don Francisco Diaz Fernández.—Don Carlos Cortes.-Don Nicolás Manzano y Manzano.—Don Francisco Belinchen y Ortega.—Don Antonio José Serrano.—Don José Paraled.

La Iberia (Madrid. 1868). 21 de septiembre de 1879

Real Orden Isabel

Real Orden Isabel José Paraled  Boletín Oficial de la Provincia de Zaragoza: Año XLVI Número 73 – 1879 septiembre 23.

La recogida de fondos para los damnificados por las inundaciones

El 30 de octubre de 1879 se da cuenta de la iniciativa para recaudar fondos del “joven alcalde D. José Paraled” para ayudar a los afectados por inundaciones de Murcia, Alicante y Almería.”

“En esta villa corresponde tan honrosa iniciativa a su joven alcalde, D. José Paraled. quien con un celo loable por más de un concepto, dirigió una sentida elocución a los socios del Círculo de Amigos, del que es digno presidente, para que se adhiriesen al pensamiento iniciado y contribuyesen a la suscripción abierta y encabezada por él; organizó con otros socios una estudiantina que ayer recorrió la población, recogiendo en poco rato una regular cantidad; y excitó, por medio de público bando, los sentimientos de compasión del vecindario, para que contribuya a la suscripción que ayer encabezó el ilustre Ayuntamiento y continúa ahora abierta en la secretaría municipal.”

Diario de Huesca – 30 de octubre de 1879.

José Paraled, como miembro y presidente del “Círculo de amigos de Sariñena” aporta 100 reales como suscripción para “el alivio de las desgracias ocasionadas por las inundaciones de Murcia.

El puente sobre el río Alcanadre

43122687

El 5 de noviembre de 1879 se produce un hito en la historia sariñenense, tras seis años de reivindicaciones, el ministro de fomento remite un telegrama a José Paraled, presidente del ayuntamiento de la villa de Sariñena. El puente  sobre el río Alcanadre (Puentes de guerra, Sariñena), que había sido destruido por las aguas, iba a ser inmediatamente reconstruido por cuenta del gobierno: «Madrid 2 a las 2 y 51 minutos de la tarde. -Don José Paraled.- Ofrecido ministro Fomento reconstruir puente de esa villa seguidamente. Franco.)».

Ver a un pueblo como el nuestro que hace seis años, seis años solo, señor director, se impuso tan enorme sacrificio por construir un puente, tan necesario al cultivo de la gran extensión de, tierras del otro lado de nuestra ribera y tan absolutamente preciso para la única comunicación con los pueblos del Tormillo, Lamasadera, Lastanosa, Castelflorite, Sena, Villanueva, Ontiñena, Ballobar y toda la ribera del Cinca; ver a un pueblo, digo, sin nuevos recursos, con tan imperiosísima necesidad y sin esperanzas de aliviarla, porque entre nosotros no había medios suficientes, aunque estábamos llenos de buenos deseos, para reconstruir nuestro destruido puente, era cosa digna de compadecerse y digna de tenerse en cuanta; y el Gobierno en su alta previsión vio todo esto, y acordó en su vista atender a nuestra muy perentoria necesidad.

Y no solo nos hace favor a nosotros con dicha determinación, sino que lo hace y muy grande a todos los pueblos nombrados y comarca mencionada, porque sin el puente de esta villa se encontraban con el país de este lado del río completamente incomunicados. Por esto las noticias de los periódicos y el referido telegrama, no solo nos alegran y consuelan a nosotros sino que alegran y consuelan también y lo han de agradecer mucho los pueblos interesados. Porque debe V. saber, señor director, que estos pueblos no solo lamentaban sus propias desgracias, sino que lamentaban con nosotros la desaparición de nuestro puente.

Diario de Huesca – 5 de noviembre de 1879.

Sariñena apoya el Canfranc

El 2 de agosto de 1880, la villa de Sariñena y los pueblos del partido judicial, presidida por su alcalde José Paraled, acuerda la adhesión a la Comisión gestora del ferro-carril internacional por Canfranc, recientemente constituida en Zaragoza. “El alcalde de la mencionada villa, señor Paraled, y los diputados provinciales señor Penen y Calvo, han formulado por su parte en esta oportunidad manifestaciones expresivas a favor del pensamiento que acarició la casi unanimidad de Aragón y en extremo simpáticas a la ciudad de Huesca, por cuyo bienestar material, y el de las importantes comarcas limítrofes, demuestran vivísimo interés y marcada simpatía.

Diario de Huesca – 1 de septiembre de 1880.

Molino de harinas

En diferentes anuarios del comercio, de la industria, de la magistratura y de la administración, José Paraled aparece como propietario de un molino de harinas en Sariñena «Molino de harinas de José Paraled Anuario del comercio, de la industria, de la magistratura y de la administración, 1884».

Candidato conservador a la Diputación Provincial

Decididamente los conservadores presentan dos solos candidatos á la Diputación provincial en el distrito de Fraga – Sariñena, los señores don Anselmo Sopena y don José Paraled lo que parece revelar poca confianza en los favores del cuerpo electoral de dicho distrito, pues parecía natural aspiran al triunfo de candidatura completa. La derecha.

Diario democrático. 3 de septiembre de 1884.

Carta de Sariñena                                          

 11 de septiembre de 1885

Llegó ayer a esta villa, como dije a V. en despacho telegráfico, el dignísimo individuo de la Comisión provincial, nuestro buen amigo particular, don Vicente Vilas, acompañado del simpático e inteligente médico de esa ciudad señor Martínez. Recibiéronle en la estación del ferrocarril una comisión del ayuntamiento que los acompañó a la Casa Consistorial, donde aguardaban a los expedicionarios el resto del ayuntamiento, junta de sanidad, comisiones de socorros y demás personas que tienen representación oficial en la villa.

 Después de un corto descanso, el señor Vilas, con su habitual elocuencia, expuso el objeto de su visita, que no era otro que el de cumplir, a nombra de la Exorna. Diputación provincial, cuya representación llevaba por encargo expreso da la Comisión, con los sagrados deberes y vivos deseo que aquella tiene de contribuir con todos los medios que a mano tiene al alivio de las necesidades de Sariñena, como ha contribuido y contribuirá con todas sus fuerzas al socorro de todos los pueblos que son sus representados y que por desgracia se hallen en análogas o parecidas circunstancias. Quedó complacido con las medidas adoptadas con la junta de sanidad, y más todavía con el espíritu levantado de unión y caridad que anima y da valor en las aflictivas circunstancias que atravesamos a los habitantes de esta villa. El inteligente alcalde señor Penen, con elocuentes y sentidas frases, suplicó al señor Vilas, representante de la Diputación, que fuera portador del agradecimiento que Sariñena siente y debe a la Excelentísima Corporación, por el interés particular que ha tenido en socorrer nuestras desgracias. Nuestro querido amigo, don José Paraled, diputado provincial, hizo presente, que obligado por las especiales circunstancias porque atraviesa la localidad, se había dirigido la noche anterior al M. I. Sr. Gobernador de la provincia, y verbalmente le había expuesto la necesidad de que atendiera con la urgencia que Je fuera posible y el caso requería, a remediar las grandes necesidades de este vecindario; y que el señor Gobernador sin pérdida de momento le había hecho entrega de 750 pesetas, que ponía a disposición de la junta de socorros de la villa. Diole las gracias el señor Penen, haciéndolas extensivas al señor Gobernador y a la Diputación provincial, y como el tiempo apremiaba, los expedicionarios, con las autoridades locales, comenzaron la visita de los enfermos. No fueron menos de cuarenta las que visitaron entre mañana y tarde a todos los cuales, el señor Vilas, que parece nacido para estas cosas, infundió ánimo y consuelo, socorriendo a la vez a la mayor parta con cuantiosas limosnas que enjugaron más de una lágrima y levantaron el abatido espíritu de más de un enfermo.

Los señores Vilas y Martínez se han hospedado en casa de nuestro amigo don Antonio Castañera, siendo acompañados durante su estancia en esta villa por una comisión del ayuntamiento, junta de Sanidad y por todos los que en la localidad tienen alguna representación oficial. El recibimiento ha sido tan afectuoso como consienten las actuales circunstancias. Nuestros huéspedes fueron obsequiados por la noche con una serenata.

No se olvidó nuestro amigo señor Vilas de visitar alas viudas de nuestros malogrados amigos don Froilán Noguero y don Margin Fortacin los cuales, como tengo a V. dicho, han dado su tributo a la muerte en estos últimos días.

Ayer por la tarde tuvieron los médicos muchas llamadas, y según parece se han puesto graves algunos de los invadidos; hoy hay relativa calma y son pocas las invasiones hasta las cuatro de la tarde, hora en que cierro esta carta.

Los fallecidos desde mi carta anterior son cinco adultos y cuatro párvulos.

            Su afectísimo amigo.
Diario de Huesca – 12 de septiembre de 1885.

Elecciones 1887

Sariñena 4 de Mayo de 1887.

Señor Director de La Crónica. Querido amigo:

Recibo en este momento noticia del triunfo obtenido en esa por la coalición administrativa sobre el posibilismo, y felicita á usted con entusiasmo, por la valiente campaña de La Crónica y por el feliz éxito que ha coronado sus resaltados. Por que no se tuerza la verdad de lo sucedido en esta villa, con la elección de concejales, le diré que con más desahogo hubieren llevado los posibilistas una soberana corrida; pero las malas inteligencias de con servadores y otros elementos, hizo que se les dejara sólo el campo, y a última hora el Sr. Paraled solo les presentó batalla en un colegio aspirando á la minoría (pues no ha votado más que un concejal) y triunfando por 68 votos contra 60 de los posibilistas, que votaban dos concejales. Esto es un dato notable digno de tenerse en cuenta, para cuando hablen los posibilistas de su preponderancia en esta villa. Abandonado y todo el campo electoral, no tendrán en el municipio importancia alguna; pues éste quedará constituido, en la forma siguiente: Conservadores 6 Federales 1 Independientes 1 Posibilistas 3 Total 11. En forma que, a pesar de las disensiones nuestras, no han ganado nada aquí. No me extiendo más porque vá á salir el correo y deseo reciba esta á tiempo, por si gusta darle publicidad, que creo será conveniente para que los súbitos de Camo no alardeen de victorias que no existen, engañando incautos. Saludo a V. mi amigo, y hasta otra queda suyo su afmo. S.S. El corresponsal.

La Crónica (Huesca), del 7 de mayo de 1887.

La comisión sariñenense al diputado Alvarado

Los comisionados de Sariñena.

El diputado provincial Sr. Paraled, el abogado y propietario de Sariñena Sr. Castanera, y el propietario y secretario del ayuntamiento de Pallaruelo de Monegros, Sr. Jariod, marcharon anteayer a Madrid, a asociarse con el digno y celoso diputado Sr. Álvarado a fin de exponer al gobierno la aflictiva situación de la comarca sariñenense y demandarle amparo para sus grandes necesidades. Los comisionados, con él diputado del distrito, gestionarán a fin de ver si puede colocarse en condiciones de inmediata ejecución el proyecto de trozo de carretera, ya aprobado en el año 1864, que dentro de la provincia corresponde a la sección de la de Bujaraloz a Sariñena, en la de Caspe a Selgua. También los representantes de la villa de Lanaja han expuesto, como otros numerosos pueblos de la parte baja de la provincia, lo triste y mísero de su situación económica y la perspectiva de un otoño y un invierno próximos, sombríos y aterradores por la pérdida completa de las cosechas de cereales y caldos, que constituyen la única riqueza del país, y porque la funesta sequía les ha arrebatado también todos los frutos de verano, que en algunos términos atenúan relativamente, aunque en escasa proporción, los perjuicios de la pérdida de los gérmenes de los principales elementos de cultivo.

Solo abriendo obras públicas, pues el gobierno difícilmente puede subvenir con recursos directos de otra dase al alivio de los males de los pueblos, es como los de la parte baja de nuestra provincia hallarán medios de defenderse de las grandes y desastrosas inclemencias de los presentes tiempos

Diario de Huesca – 7 de junio de 1887.

Viaje a Madrid

El Globo, con motivo de la llegada a Madrid de la comisión de Sariñena a que ayer nos referimos, ha, dedicado también a la miseria de nuestra provincia este suelto:

«Ha llegado a Madrid una comisión compuesta de nuestro querido amigo y correligionario D. Antonio Castañera, jefe de nuestro partido en Sariñena, D. José Paraled, diputado provincial, y D. Antonio Jariod, rico propietario, con el encargo de obtener del gobierno algunos recursos que permitan sobrellevar la espantosa miseria que aflige a los pueblos de la parte baja de la provincia de Huesca, a consecuencia de la pérdida total de la cosecha en los últimos años.

Las noticias que nosotros tenemos de los partidos de Sariñena, Fraga y Tamarite son por extremo aflictivas; tanto, que si el Gobierno no acude inmediatamente en auxilio de aquellos pueblos, quedarán totalmente desiertas comarcas que hasta hace poco eran de las más ricas de España.»

Diario de Huesca – 8 de junio de 1887.

Viaje a Madrid satisfactorio 

Por gestiones del celoso diputado a Cortes del distrito de Sariñena don Juan Alvarado, parece que el gobierno, entre otros de los acuerdos adoptados para subvenir a las apremiantes necesidades materiales de la parte baja de nuestra provincia, ha tomado el de subastar inmediatamente las obras de los dos trozos de carretera que dentro del límite de la provincia están por ejecutar, en la sección de la de Bujaraloz a Sariñena, de la de Caspe a Selgua, y que además de facilitar mucho la ocupación de numerosos braceros interesa muy directamente a Sariñena, Castejón y Pallaruelo de Monegros, y a todos los demás pueblos de aquella comarca, los que con la apertura dé este camino se comunicarán rápida y fácilmente con la vecina provincia.

Los señores Castanera, Paraled y Jariod pueden estar satisfechos del resultado de su viaje á Madrid para pedir la subasta de la indicada obra pública y del éxito de las activas y eficacísimas gestiones, que, apoyando su iniciativa, ha hecho el diputado Sr Alvarado.          

Diario de Huesca – 23 de junio de 1887.

Operado de una fistula

En agosto de 1888 es operado por el prestigioso Dr. Arpal «Esta noche sale para Sariñena el Dr. Arpal llamado con urgencia para practicar una delicada operación al Sr. D. José Paraled, diputado provincial de aquel distrito» (Diario de Avisos de Zaragoza 25 de agosto de 1888).

Asuntos de Aragón En nuestro estimado colega de Huesca “El Norte de Aragón” leemos lo siguiente: «Según telegramas que anoche vimos, nuestro distinguido amigo y correligionario D. José Paraled, diputado provincial por Sariñena, ha sufrido la operación de una fístula, que ha practicado con toda felicidad el reputado operador y catedrático de la Facultad de Medicina de Zaragoza, Dr. Arpal. El paciente continúa en estado satisfactorio, de lo cual nos congratulamos, y hacemos fervientes votos por su pronta y total curación.»

El Diario de Zaragoza 29 de agosto de 1888.

«El rico hacendado de Sariñena D. José Paraled, estimado amigo nuestro, habrá sufrido a esta fecha delicada operación quirúrgica, para lo cual ha pasado a aquella villa el Dr. Arpal, reputado médico-cirujano y profesor de la Universidad de Zaragoza.»

La Crónica : diario de noticias y anuncios: Año IV Número 968 – 1888 agosto 28.

«Noticias recientes recibidas de Sariñena, aseguran se halla mejorado en su afección D. José Paraled. Nos complacemos en dar esta satisfactoria nueva a sus muchos amigos y relacionados.»

La Crónica : diario de noticias y anuncios: Año IV Número 971 – 1888 agosto 31.

Venta propiedad

En marzo de 1894 aparece un curioso anuncio en el Diario de Huesca, en el que se anuncia la venta de una propiedad de una manzana de casas en Huesca ciudad, frente al Gobierno Civil y la Diputación Provincial.

 Anuncio Los dueños legítimos de un crédito hipotecario por la cantidad de ochenta mil pesetas, que devenga el interés de un cinco por ciento y se halla asegurado legalmente con primera hipoteca, sobre toda una manzana de casas sitas en la ciudad de Huesca, frente al Gobierno civil y Diputación provincial, desean enajenarlo por la suma de cincuenta mil pesetas, trasmitiendo al adquirente todos sus derechos. Informes, en Zaragoza, D. Joaquín Penen, Mártires, núrn. 1, 2.°, y en Sariñena D. José Paraled.

(Diario de Huesca – 24 de marzo de 1894)

El fallecimiento de Juana Sarrate Budíos

El 5 de abril de 1896, a los 54 años de edad, fallece Juana Sarrate Budíos, esposa de José Paraled Domingo.

Con pesar nos hemos enterado de la muerte de la señora doña Juana Sarrate Budíos, esposa de nuestro particular y considerado amigo don José Paraled, rico propietario, muy influyente en la populosa villa de Sariñena. Contaba la difunta tan solo cincuenta y cuatro años y era generalmente muy querida entre sus convecinos, por la bondad de su carácter.

 Al Sr Paraled y a su hijo D. Joaquín, así como al resto de tan dilatada y distinguida familia, les enviamos el testimonio de nuestro más sentido pésame.

 Diario de Huesca – 9 de abril de 1896.

 Aniversario en Sariñena

            Se celebró anteayer en la iglesia parroquial de Sariñena el primer aniversario en sufragio del alma de la Sra. Dª. Juana Sarrate Budíos, dignísima esposa que fue del conocido propietario de aquella villa nuestro particular y desde la infancia querido amigo, D. José Paraled.

            El Sr. Paraled, su apreciable hijo D. Joaquín y demás familia, han recibido con ocasión de aquel acto fúnebre, celebrado con toda solemnidad, nuevos testimonios de la consideración y aprecio de todas las ciases del vecindario sariñenense.

(Diario de Huesca – 7 de abril de 1897.

El fallecimiento de José Paraled Domingo

 Diario de Huesca 1-7A los tres años de la muerte de su esposa, José Paraled Domingo fallece a los 55 años de edad, el 29 de junio de 1899.

De Aragón. Noticias Postales. Han fallecido. En Sariñena el rico hacendado don José Paraled Domingo. Diario democrático, 3 de julio de 1899.

Falleció ayer en su casa de la villa de Sariñena, el rico hacendado D. José Paraled Domingo, estimado y muy considerado amigo particular nuestro y hermano político de nuestros no menos queridos amigos D. Inocencio Lucea y D. Joaquín Penen. El Sr. Paraled era uno de los primeros contribuyentes de aquella importante villa y la bondad de su carácter y sus cualidades personales le tenían conquistada general estimación en aquella comarca, donde ha sido muy sentida su muerte.

A su apenada familia y a. sus deudos todos enviamos la manifestación de nuestro sincero pésame.

Diario de Huesca – 30 de junio de 1899.

Los funerales celebrados ayer en la importante villa de Sariñena por el alma de D. José Paraled Domingo, se vieron concurridísimos, testimonio de la consideración y aprecio que en vida gozó el finado. Todas las clases sociales, sin distinción de matices políticos, tuvieron representación en la fúnebre ceremonia.

Nuevo Diario de Zaragoza. Órgano del partido de Unión Conservadora.
3 de julio de 1899.

Su hijo Santos Paraled Sarrate fallece el 4 de agosto de 1895 «Ha fallecido en Sariñena el joven D. Santos Paraled y Sarrate. Hijo de distinguida familia gozaba de generales simpatías. Su muerte ha sido muy sentida en toda la comarca de Sariñena. A sus afligidos padres y demás familia enviamos testimonio de nuestro pesar» (Diario de Avisos de Zaragoza, 10 de agosto de 1895). No obstante, la saga familiar continúa a través de su hijo Joaquín Paraled Sarrate.

Entrevista a José María Paraled Campos. Historiador, periodista y sariñenense.


 

La personalidad de José María y la de Lucifer no tienen nada en común pero, sin embargo, hay un día al año en que ambas convergen armónicamente durante unas horas. Lo enigmático del caso es que, en este corto pero intenso lapso de tiempo, se compenetran a las mil maravillas. Debe ser por aquello de que los polos opuesto se atraen, o también pudiera ser porque, después de tantos años compartiendo tablas, el roce ha hecho el cariño.

En resumen, que bien sea por una u otra razón, creo que este caso debería estudiarlo en profundidad la sociología por si pudiera ser usado como ejemplo por aquellos utópicos que idearon aquella filosofía de inicios del siglo XXI llamada “alianza de civilizaciones”.

Dejémonos de elucubraciones y convengamos que ambos son dos triunfadores. Uno arrastrando pecadores hacia las tinieblas y otro iluminando en Aragón TV el campo aragonés.

La entrevista que van a leer a continuación ha disociado o entrelazado las preguntas, según le ha convenido al firmante.

                                          

Josemaria Paraled

José María Paraled. Pregonero fiestas patronales, Sariñena 2016.

 Por M.A. Corvinos Portella:

-¿Cómo explica esa simbiosis, esa aparente similitud y, al mismo tiempo, ese antagonismo entre usted y su otro yo?

      Las personas tenemos muchas potencialidades y en la medida de nuestras ganas, de nuestros complejos, de lo que aprendemos… hay que fomentarlas. Es curioso, que a lo largo del tiempo, no nos dejamos de sorprender a nosotros mismos.

-No es que no me fíe, pero… ¿qué pone en su DNI?

     Mi nombre y unos apellidos que delatan mi lugar de nacimiento.

-¿De Sariñena o del Averno?

     Según mi DNI de Sariñena. Pero la mañana del dos de septiembre la mutación que sufro le hace dudar, al menos, al “angelillo”.

-¿Me gustaría saber cuántos siglos lleva usted subiendo desde el infierno el día 2 de septiembre para martirizar al pobrecito ángel?

     Parece sorprendente, pero precisamente este año cumplo 20 años como demonio. A ver si este aniversario lo puedo celebrar con una victoria, ¡que ya toca!.

-¿Por qué llama angelillo a su contrincante?, ¿es desprecio o intimidación?

      Yo creo que denota la picardía de Lucifer. Cuando comencé a hacer el papel tenía 18 años y pensaba que no podía competir con el miedo y el respeto que imponían los demonios que yo había conocido de niño y que me habían precedido. Así que adopté este rol más divertido, con el que además el ángel (que no olvidemos es un niño) se puede sentir más a gusto.

-Dado que la gente del infierno no es de fiar, ¿quién nos asegura que usted viene a Sariñena sólo por cumplir con la tradición y que no tiene un plan B?

      El plan B forma parte de la tradición. Las fiestas siempre son un buen momento para transgredir y agitar a las personas que formamos la sociedad. Cuando actúas y rompes tus propias normas enriqueces tus puntos de vista sobre muchos aspectos de la vida.

-Dejémonos ya de cosas infernales y cuéntenos a qué se dedica en la Tierra.

Pues de alguna forma también me dedico a actuar, pero esta vez ante miles de espectadores y en vez de en directo para sus televisores. Presento y dirijo el programa Tempero en Aragón TV desde hace once años. Para ser televisión, toda una vida.

-El poder mediático de la televisión es innegable. ¿Su programa Tempero está pensado para influenciar, educar o informar a los televidentes?

     A mi particularmente me gusta potenciar el perfil comunicativo. El objetivo fundamental de Tempero es explicar al público cómo se trabaja en el campo aragonés. Es una buena manera de informar y formar. La educación, en este caso, es un valor que se transmite más con la imagen que transmites que con el sentido literal de las palabras.

-¿Por cierto, por qué le puso “Tempero” al programa ?

     El nombre se lo puso un directivo de Aragón TV y siempre me ha parecido una magnífica decisión. Denota tradición, apego a la tierra, cierta esperanza en el futuro… Es una palabra que identifica a las tres provincias y esto para un formato con vocación territorial es importante.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

José María Paraled de diablo.

-Ahora dos preguntas nada diabólicas:

¿Se le ha subido a la cabeza la popularidad?

    Para mí lo importante es preparar un buen programa cada semana. Sinceramente me considero más redactor de contenidos que actor delante de una cámara.

¿Cuál es su secreto para manifestar esa seguridad delante de las cámaras?.

     Parece un tópico, pero manifestarte como tú eres es el mejor de los consejos que me han podido dar… es la consabida naturalidad. A partir de ahí, uno tiene que pensar que lo importante es que lo que cuentas llegue al espectador: ese es el objetivo fundamental. Para ello existen unas herramientas comunicativas que las tienes que utilizar de la mejor manera que sepas. Como todo en la vida, hay que trabajarlas.

-Por favor, cuéntenos su currículo académico y profesional partiendo desde donde usted quiera hasta su llegada a la televisión aragonesa..

      Pues a nivel formativo soy hijo del Colegio Público ‘La Laguna’ y del Instituto ‘Monegros-Gaspar Lax’ de Sariñena. Con 23 años me licencié en Historia por la Universidad de Zaragoza y muy pronto comencé como corresponsal de Heraldo de Aragón para la comarca de Monegros. Al mismo tiempo llevé el área de marketing de la Cooperativa de Monegros y en 2.006 entre en la productora ‘Zeta Audiovisual’ para trabajar en distintos formatos televisivos. El que me ha ocupado más dedicación y cariño es ‘Tempero’, lo que me ha permitido especializarme en el mundo agrario. A partir de ahí, he trabajado para Aragón Radio, redacto suplementos agrícolas en El Periódico de Aragón, escribí un libro sobre la historia de la cooperativa de Monegros, he dirigido documentales, he presentado todo tipo de eventos, conferencias, mesas redondas sobre el sector primario. Además ‘Tempero’ ha recibido numerosos premios a nivel autonómico y nacional. El haberme especializado en este tipo de información me ha permitido trabajar con mucha comodidad.

-Con tamaña preparación académica que atesora y poder mediático que se le aprecia, ¿no se siente acomplejado perdiendo año tras año su batallita con un minúsculo angelillo que no le llega ni a la altura de una pezuña?.

     Todo lo contrario. Me siento muy a gusto, puedo actuar y desarrollar una faceta distinta de mi persona, que me resulta muy divertida. Para mí siempre ha sido muy importante representar en mi pueblo al dance y entretener a mis vecinos el día de San Antolín. Si te soy sincero estoy mucho más nervioso ese día, que cuando me tengo que plantarme delante de las cámaras de televisión. Para mí actuar en las fiestas de Sariñena es un reto y una responsabilidad con mi gente, con el dance, con la tradición…

-Volviendo a los mundos tenebrosos, el atuendo demoníaco con el que asusta a los niños, ¿quién se lo ha diseñado?

Lo más llamativo es la capa del diablo. El diseño se realizó a partir de un modelo anterior, que era el tradicional del dance y que había preparado un tío abuelo mío que trabajaba como modista en Zaragoza.

-Imagino que viniendo de donde viene, con los calores que dan esos ropajes y los rigores solares que se soportan en la plaza del Salvador estará usted encantado, …vamos que se sentirá como en casa.

     De hecho, desde mi casa puedo vigilar toda la actuación de los danzantes. Fue una buena decisión devolver las actuaciones a la Plaza de la Iglesia. Es el escenario tradicional y el que da sentido al dance, a los dichos, a la pastorada y al diálogo de moros y cristianos.

-Volvamos de nuevo a la realidad. Me comentaba que aquí en la Tierra es el director, presentador y guionista de un programa de gran éxito (lo de éxito lo digo yo y no falto a la verdad) de Aragón Televisión, nos gustaría saber cómo realiza uno de esos espacios televisivos sabatinos a los que titula Tempero. Me refiero a número de personas que trabajan en él, horas, viajes, dificultades, alegrías, guiones, alguna anécdota etc… En fin, lo que usted considere oportuno.

     Somos un equipo de diez personas, entre redactores, cámaras, editores… El Aragón rural es un territorio muy amplio y cubrir semanalmente la información agraria nos exige completar muchos kilómetros a lo largo del año. En cualquier caso viajar y conocer lugares y personas es el mejor regalo que nos deja Tempero. La redacción de los guiones es desde del principio del programa una de las cuestiones a la que más atención hemos prestado y es un auténtico reto personal. Hay que informar, pero también divulgar y entretener ya que con las palabras debemos captar la atención de los espectadores y no vale lo que contaste hace siete días, hay que tratar de mejorar cada semana. Es algo que te exige el espectador.

-Hablando de guiones…, el diálogo que se lleva cada año con el ángel cuando hace de su Perversa Majestad, ¿ ha variado algo a través de los siglos o permanece tal cual fue creado? me refiero si deja algo a la improvisación o está encorsetado por la tradición.

      Si te soy sincero desde que empecé a hacer el papel de demonio siempre he metido alguna palabra, expresión… con el fin de hacerlo más ágil, actual y divertido. Se entiende que el diablo alguna licencia puede y debe tener.

-Cuando le vemos los sábados hacia las tres de la tarde en Aragón Televisión, maneja usted un saber estar, una expresividad, una espontaneidad y un dominio de la comunicación muy precisos, ¿lo ha aprendido en alguna academia especializada o simplemente le sale tal cual?

     Gracias por esta opinión. Existen técnicas de comunicación que puedes aprender, pero sí que pienso que para transmitir, antes te tienes que informar y estar bien formado. La educación previa, el bagaje cultural que tú aportas, es fundamental. Siempre he pensado que para hablar tienes que tener algo que contar: premisa que en televisión, por desgracia, no siempre se cumple.

-Por favor, cuéntenos brevemente cómo se estructura el programa Tempero y algún secreto que se pueda contar.

     Este año hemos renovado el formato y vamos a seguir profundizando en los programas temáticos. Pensamos que es una buena fórmula para explicar con tranquilidad y sosiego muchos temas, huyendo de las prisas que suelen acompañar a los medios de comunicación. Pienso que la información reposada es una demanda de la sociedad. Hay que escapar del ruido y ser más honesto con los espectadores, algo que a largo plazo ofrece continuidad y buenos resultados.

-Me pregunto: ¿Cómo es posible que lleve tantos años sin cansar a los televidentes, no utilizará sus malas artes para tener esos envidiables 13´5 % de share de televidencia?

    Creo que la mejor forma de fidelizar a la audiencia es presentando un producto trabajado, lleno de información y que aporte algo al espectador. Parecen premisas fáciles, pero cumplirlas semanalmente en mi opinión no es nada sencillo. La regularidad en la calidad y en los contenidos es una de las claves del éxito

-Últimamente ya lo vemos anunciando en la tele, ¿ qué va a ser lo próximo?

     Lo cierto que es que este mundillo nunca sabes cuál va a ser tu próximo proyecto. Muchas veces piensas que te va a salir una oportunidad y nunca aparece. Y al revés. Lo que menos habías imaginado es lo que acabas haciendo.

-Y su futuro con ese angelillo, ¿cómo lo ve?

    En el pregón de las fiestas de 2016 ya anuncié que tengo planes de victoria sobre el Ángel y sus secuaces. Este año que se cumple el 20 Aniversario de Paraled como demonio espero poder cumplirlos.

-Donde se encuentra más a gusto en su trabajo: viajando para tomar exteriores, entrevistando, presentando, etc. o frente al ordenador montando los programas y escribiendo guiones. Si nos explica por qué es así se lo agradeceríamos.

      Por encima de todo, me considero redactor de contenidos. Sin duda ese es mi fuerte. Escribir me permite pensar, imaginar, reflexionar, construir relatos: elaborar guiones para televisión es un oficio muy bonito. Acudir a las grabaciones o salir delante de las cámaras es un trabajo complementario que sirve para escenificar las ideas que imaginas delante del ordenador.

-La penúltima…, ¿qué le pasó por la cabeza cuando una comisión de fiestas tan poco transgresora como la de Sariñena, le encargó a todo un Príncipe de las Tinieblas el pregón de fiestas 2016?

     Todo un honor. Cuando la gente de Sariñena se enteraba que iba a ser el pregonero me preguntaban si era por mi condición televisiva o por la diabólica. La verdad es que la comisión de fiestas tendría sus razones, pero yo decidí unir amabas facetas en un pregón que intenté tuviera un tono festivo.

Recuerdo que fue un pregón lleno de fuerza con el que consiguió que la plaza le escuchara entusiasmada, se divirtiera y que aplaudiera unánimemente.

-Ahora la última, y que tiene que ver con sus años más jóvenes. Siendo usted tan polivalente y con innegables influencias infernales, uno no llega a comprender cómo no hizo más carrera como “cancerbero” en el fútbol.

    Mi principal logro como portero fue en Juveniles cuando logramos subir al Sariñena a Liga Nacional. Junto con el Huesca y el Binéfar éramos entonces el mejor equipo de la provincia. Después, a muchos de nosotros nos dieron la oportunidad de jugar en Tercera División, pero aquello requería una mentalidad, unas cualidades y una dedicación que para mí era difícil de compaginar. Fueron años muy bonitos y me dejaron un cariño hacia el fútbol y el deporte que seguro me va a acompañar toda la vida.

————————–

Quién nos iba a decir que un personaje como nuestro simpático diablo, tan temido y odiado por las huestes de Carlomagno, iba a desvelarnos con tanta cortesía  algunas de las vicisitudes que le acaecen el día 2 de septiembre.  

Esperemos que en el veinte aniversario de su llegada a Sariñena vea cumplido su sueño de doblegar al “pérfido” angelillo.

Y, sobre todo, muchas gracias a José María Paraled Campos por su paciencia y su amabilidad al contestar este cuestionario. También  por su programa “Tempero” con el que,  cada sábado en Aragón TV, nos da  una lección de cómo se consiguen alcanzar altas metas profesionales con preparación, esfuerzo y naturalidad.

Y por último, quiero resaltar que José María siempre ha estado muy implicado con su pueblo, con sus tradiciones y con sus amigos.

Muchas gracias a ambos.

                                                                  

Reflexiones de Domingo Lana Novellón


                       Aficionado al guiñote, butifarra, lectura, guitarra,  poesía  y ajedrez, Domingo pasa las primeras horas de la tarde en el casino practicando alguna de sus aficiones favoritas y después se acerca a conversar en las tertulias que se forman en el Centro Social. Por M. A. Corvinos Portella.

Domingo Lana

Domingo Lana Novellón

  -Allí quedamos en vernos para hablar de su vida y enseguida comienza  por el principio  haciéndome un resumen de sus datos familiares.

  Mi padre fue Manuel Lana Laín, mi madre era  Felisa Novellón Peralta de casa Codaneta y mis hermanas Felisa y Pilar. Nací el 4 de agosto de 1933 en el número 13 de la calle La  Rosa. Estoy casado con Nieves Lacuna Vicente de casa Marianeta a la que conocí cuando tenía 13 años  y aún iba a la escuela. Por lo tanto llevamos 59 años juntos y hasta el día de hoy hemos sido muy felices, por lo menos por mi parte (sonríe).  Hemos tenido dos hijos, Sergio y Blanca, de los que estamos muy orgullosos.  Nieves y yo hicimos  el viaje de novios en tren por Lérida y Barcelona hasta la Costa Brava donde vivía mi primo Pedro Novellón.

  Mi padre no me pegó nunca, ni siquiera me “carrañó”, siempre razonaba las cosas. Era muy casero y no le gustaba ir por las tascas.

  Mi madre fue muy trabajadora y regentaba una casa de comidas en la calle La Rosa. Era una gran cocinera y tenía mucha clientela, la recuerdo como una gran madre.

-Os dicen de casa “Codaneta”, ¿de dónde viene este apelativo?

  Mi abuelo se llamaba Pedro Novellón Codana y si a ese segundo apellido le añades el sufijo monegrino eta ( seguramente significará el hijo pequeño de casa Codana). Eso me parece lo más probable.

-Después de estas disquisiciones iniciales me cuenta sus vivencias en las escuelas  

nacionales y otros asuntos escolares.

   En cuanto a mí te diré que empecé a estudiar como todos en las nacionales, aunque luego mis primos, Casimiro Lana que era ingeniero químico de gran prestigio, profesor y político republicano  en Barcelona y Paco Lana médico en Zaragoza, le aconsejaron a mi padres que estudiara bachillerato. Mi padre aceptó de buena gana los consejos y se vendió una talega de judías para poder comprar los libros, luego me matriculó en la academia de don Valentín González en la calle Ugarte. También marchaba a pie  tres días  por semana al barrio de la Estación a estudiar con un cura vasco llamado don Pedro. Era muy culto, sabía tres idiomas y era una persona excelente. Debo decir que tanto el uno como el otro, al ver las dificultades económicas que padecíamos en casa, no quisieron cobrar a mi padres y yo correspondía aprovechando las clases.

  Recuerdo una anécdota que me sirvió de enseñanza para toda la vida… Debía tener 9 o10 años cuando ocurrió…, aquel día no me había podido aprender la lección de Geografía de Europa y, por supuesto, no me la sabía, llegué a clase y al comprobar don Pedro lo que pasaba,  me dijo una frase que me llegó al alma y que siempre he recordado:

-¡Parece mentira Domingo que sabiendo lo que le cuestas a tu padre no te sepas la lección!

  Aquella noche apenas dormí por la angustia que sentía debido el fallo cometido y también por las horas que estuve estudiando aquel tema. Han pasado muchos años y todavía soy capaz de recordar la anécdota y la lección.

Al día siguiente llegué a la Estación y le espeté entre eufórico y respetuoso:

-¡Ya me la sé!- y sin dar tiempo a otra cosa fui repitiendo sin pestañear aquellos países europeos y sus capitales que el día de antes se me habían atragantado.

 Al final, todo aquel año de esfuerzo y estudio  me sirvió  sólo para adquirir cultura puesto que llegó la hora de matricularme y no lo pudimos hacer porque no disponíamos del dinero suficiente.

  Me dio una gran rabia, me eché a llorar,  metí los libros en una caja que aún guardo y que ya no la he vuelto a abrir.

  Ahora puede parecer una tontería, pero mi primer viaje a Huesca quedó cancelado y no conocí la capital hasta que me sortearon para hacer la mili.

-Por supuesto que en su memoria aparecen nombres propios con sus pequeñas historias y de los que guarda certeros recuerdos estudiantiles.

  De los maestros de las nacionales tengo muy buen recuerdo de don Martín, un maestro que tenía una gran cultura y que también sabía enseñar. Era muy serio.

   Y otro que me viene a la memoria, eso sí, totalmente opuesto al anterior, era don Carlos Canela, un hombre muy elegante con cierto parecido a Xavier Cugat. Lo recuerdo con sombrero, traje marrón y dos maletas de cuero que utilizaba todos los lunes y viernes para ir o volver en tren a Almacellas  Allí tenía una fonda y  las maletas las llenaba de productos de primera necesidad como aceite, judías, garbanzos, etc.  No sé si esos productos les daba salida en su fonda o se dedicaba al estraperlo. Como viajaba en primera e iba tan arreglado nunca sospecharon de él.

  Muchos viernes don Carlos dejaba el trabajo a mi cargo y se marchaba picándose también las clases de los sábados. Yo hacía lo que podía, recuerdo que enseñé a multiplicar y dividir por dos cifras a José Antonio Gascón y a alguno más de la clase, también hacía los dictados. Recuerdo que una vez me lo dejó escrito en catalán y no entendía nada, menudo chasco.   Los lunes por la mañana volvía a suceder lo mismo porque el tren nunca llegaba a su hora.

  Era tan “pincho” que cuando nos daba trabajos manuales cortaba los cristales con el anillo, por lo que me figuro que la piedra debía ser un diamante.

-La posguerra fue una etapa muy difícil para casi todos, quizá más para los niños porque tenían que compaginar escuela y trabajos para la economía familiar.

   Yo nunca fui un crío, salía de la escuela y marchaba a trabajar al campo. Igual hacía sogueta que “aclarecía” remolacha o cualquier otra cosa de la huerta.

  A los once años tuve que dejar la escuela.

-Me explica qué es lo de aclarecer remolacha.

  Lo de aclarecer remolacha se hacía cuando, después de haber sembrado varias semillas en un mismo hoyo, al nacer estas, arrancabas las plantas menos fuertes y dejabas sólo una.

– Su padre Manuel Lana fue un referente para Domingo.

   Mi padre trabajó 19 años en la contrata de la RENFE para cargar o descargar el carbón de las máquinas de tren. No fue a la guerra, pero estuvo movilizado en ferrocarriles. Cuando iban a llegar los nacionales a Sariñena marchamos toda la familia en el tren hacia Cataluña.  Al llegar cerca de Suria  nos dirigieron hacia Barcelona. Allí el asunto pintaba muy mal y después de varios días el hambre empezó a hacer mella en mis  dos hermanas y en mí, por lo que mi padre pidió permiso para volver a Sariñena. Le advirtieron que no lo hiciera, más que nada por el parentesco con el político republicano Casimiro Lana, pero no hizo caso y volvimos. Al llegar al pueblo lo echaron de la RENFE y no tuvo más remedio que trabajar los huertos de los abuelos y el secano de Las Almunias. El primer año y  mientras crecía lo que habíamos sembrado y plantado las pasamos canutas. Mientras tanto yo iba aprendiendo el oficio de agricultor.

  Con el tiempo mi padre pasó a  trabajar en Regiones Devastadas “escachando” casas en ruinas o levantando el barrio nuevo de detrás del cuartel y yo me dediqué al campo.

-Me cuenta las faenas que hacían en el monte y una inquietante anécdota.

 Yo seguí de agricultor y compramos dos burros y dos machos para trabajar mejor el secano de Las Almunias. Recuerdo que con 14 años me quedé a dormir sólo en la paridera y en ese “bautismo iniciático” dormí poco,  sobre todo por el miedo que pasé sin luz, con el roer de las ratas y con las historias de maquis que aún se contaban  Lo que ocurrió nunca lo tuve muy claro puesto que o bien mi padre calculó mal el tiempo o me engañó. El caso es que me dijo que le esperara mientras él se iba a regar a los “Chamarcales” y ya no volvió a buscarme. De todas maneras antes no se tenían tantos miramientos con los críos.

  En el mes de febrero íbamos  a “romper” la tierra; en los meses de marzo y abril a “mantornarla”  y a “terciarla”; en verano a segar y en otoño a sembrar. Para no tener que perder el tiempo yendo y viniendo,  permanecíamos varias semanas en las Almunias. Vivíamos en la masada con lo más básico  hasta que terminábamos los trabajos, aunque los domingos los pasábamos en casa.

 Cuando íbamos en verano a segar o trillar primero ayudábamos a mi tío Juan y después él nos devolvía el favor.

 Estos trabajos los combinábamos  con los de las huertas. Los animales del corral los cuidaba mi madre.

-Como mi vocabulario agrario es muy limitado, me explica pacientemente el significado de esas palabras del campo.

   Romper la tierra era labrarla con una orientación específica, se hacía de Este a Oeste, o sea del lugar de la salida del Sol a su ocultación; mantornarla era hacer los surcos  de Norte a Sur y terciarla era hacer la tercera labor de labranza haciendo los surcos más abiertos. Estas técnicas, que ahora no se usan, mejoraban la tierra y las cosechas.

   Para hacer  rectos los surcos teníamos nuestro truco…, tomábamos un punto de referencia allá lejos en la sierra y mientras labrábamos no lo perdíamos de vista y nos salían bastante rectos.

-Las comidas en el monte no eran demasiado variadas, pero si energéticas.

   El menú del monte en los meses de invierno generalmente era “judías de careta” para almorzar, judías blancas para comer y sartenada de patatas para cenar. Los mayores bebían  vino y los demás agua del pozo artesiano que teníamos y que se surtía de algún manantial interno.

   En el hogar  siempre había un  puchero con judías enriquecido con “ensundia” y alguna otra cosa más. Aquel puchero estaba todo el día “enronado” con ceniza, .hirviendo poco a poco. Como no había madera echábamos en el hogar cualquier cosa que ardiese, generalmente “granza”, o sea la mezcla  de paja larga y gruesa, espigas y grano sin descascarillar que quedaba después de aventar .

  Teníamos en la masada, colgada del techo con una cuerda la “garrancha” que no era otra cosa que una cesta llena de alimentos. La cesta tenía por la parte superior un plato a modo de tapadera, estaba agujereado por el centro para que pasara la cuerda. Este artilugio hacía precipitarse al suelo a las ratas que se atrevían a bajar. En un rincón había una tinaja con tape llena de cebada para los machos y burros y en ella también guardábamos algunos alimentos. Cada noche nos levantábamos dos veces para dar  de comer a los bichos.

-Le pregunto por el pozo de donde bebían el agua.

  Mi tío Juan Lana tenía en el monte un pozo de “calera”. Este tipo de  pozo es distinto porque recoge superficialmente  las aguas de lluvia. Se lo había mandado hacer al “Can-Can”. El nuestro, como te he dicho era artesiano y se surtía de aguas subterráneas.

  Ahora ya no se pueden beber agua en el monte.

-Al final me habla de la mili y de la otra profesión que ha ejercido  durante tantos años y que le ha granjeado el cariño de muchas personas.

 Tuve suerte con la mili porque gracias al sorteo fui “excedente de cupo” y sólo hice tres meses de campamento en Arguís. Vivíamos en tiendas de campaña, hacíamos prácticas de tiro, caminatas e instrucción y nunca bajamos a Huesca. Soy de la quinta del 54-55 como Jorge Anoro, Jesús el “Roso”, Ullod, Joaquín Gilaberte, Luis Mairal, Antonio Mir, Antonio Maestro, Cucalón…

  Años más tarde, a mitad de los sesenta,  me hice profesor de autoescuela y durante más de cuarenta estuve enseñando a conducir a mucha gente de Sariñena y comarca. Ahora el negocio familiar  lo llevan mi hijo Sergio y mi nuera Sandra.

  Y para compaginar todas las tareas agrícolas con las estaciones compuso una larga poesía que me recita sin dudar, pero que no me deja publicarla, quizá más adelante…

  Por último no me queda más que darle las gracias por su amabilidad  y por  compartir con todos nosotros retazos de una vida preferentemente dedicada a su familia, a su autoescuela, al dance y a sus amigos.

A. Corvinos Portella

En homenaje al maestro Don José Castanera Escaned


familia-castanera-001-1

                        Don José nació en el año 1890 en una buena casa de Binaced en la que todos sus hijos habían estudiado alguna carrera, Binaced dista unos cincuenta kilómetros de Sariñena  y forma parte de la comarca denominada Cinca Medio.

  A principios del siglo XX ejerció de maestro en Belsierre (municipio sobrarbense agregado en la actualidad al ayuntamiento de Puértolas  y a 34 kilómetros de la villa de Ainsa). Allí conoció a su esposa  Concepción Lascorz Mariñosa (doña Concha). Tuvieron cuatro hijos: Concha, José María, Conrado y Berta.

  Posteriormente pasó a practicar la docencia en el barrio de la Estación de Sariñena. Allí vivieron en una casa propiedad de la familia Llamas y cedida a los maestros.

  En el otoño del 37, comenzada la guerra, la familia decidió exiliarse a Francia al considerar don José que sus ideas  liberales y socialistas (se había afiliado a FET- UGT en 1937) podían ser peligrosas para su integridad y la desgracia de los suyos. A pesar de que le acusaron de ser de Izquierda Republicana, él nunca se consideró ni rojo ni comunista.

   Marcharon los seis, Berta tenía entonces unos meses,  en el coche de línea que subía de Barbastro y que  pasaba por Ainsa, Labuerda, Laspuña, Escalona…, allí bajaron y se dirigieron andando por Belsierre hasta la aldea de Bies (pequeño pueblo de dos casas, hoy deshabitado) donde se quedaron a dormir en casa Marcial, propiedad de su amigo el alcalde Ramón Bernad y de su esposa Teresa Garcés. Ambas familias habían acordado  exiliarse a Francia conjuntamente aprovechando que Ramón conocía perfectamente los caminos pirenaicos que llevaban al país vecino.

   Al día siguiente de madrugada, la familia Bernad-Garcés con sus cinco hijos  y la familia Castanera-Lascorz con los cuatro propios bajaron hasta Hospital de Tella y allí cogieron el autobús que les llevaría por Lafortunada hasta  Bielsa, llegados  al citado pueblo continuaron hasta Parzán  y posteriormente se dirigieron a Francia por caminos y sendas ya nevados.

  De los dos años y medio que permanecieron  en el exilio no tengo información..

  En 1940 y recién terminada la Guerra Civil regresaron y don José pidió el reingreso en el cuerpo de maestros para seguir en la docencia.

   Para comprobar las implicaciones políticas o en hechos de guerra de los docentes  que solicitaban el reingreso, se habían creado unas Juntas Municipales y Provinciales. Estas juntas tenían la misión de verificar el grado de participación que habían tenido los maestros en  la extinta República y en la Guerra Civil. En el caso que nos ocupa, don José tuvo que presentarse ante  la Junta Municipal de Educación Primaria de Sariñena que estaba presidida por el alcalde accidental Melchor Pueyo y en la que ejercía como secretario mosen Jorge Lecha. La junta dio el visto bueno y en marzo de ese mismo año don José fue rehabilitado provisionalmente para volver a ejercer su profesión en la escuela  del Barrio de la Estación.  Al año siguiente solicitó el traslado a las Escuelas Nacionales de Sariñena y se lo concedieron.

   Alquilaron un piso en la calle Mercado (popularmente de los Porches) propiedad de la familia Bastida-Cascales y allí vivieron hasta su fallecimiento.

  También ejerció de maestro en el pueblo de Larrés  (municipio de Sabiñánigo) donde su hija Concha conoció al que después iba a ser su marido y donde permaneció toda su vida. Este destino profesional no tiene una datación conocida.

     familia-castanera-003-1       Las rehabilitaciones de los maestros iban acompañadas de algún tipo de sanción más  o menos grave dependiendo de su implicación política en tiempos de la Segunda República. En el caso de don José, el castigo fue el de trabajar sin derecho a sueldo durante dos años. No tuvo más remedio que aceptar  la sanción puesto que, además de ser un maestro vocacional, era lo que  mejor sabía hacer. Para poder  subsistir se vio en la necesidad de dar numerosas clases particulares en su casa y más tarde de bachillerato, contabilidad  y preparación de oposiciones en un cuarto que arrendó en casa Paraled (Sabineta). Cobraba 25 pesetas al mes por dichas clases y enseñó a numerosos alumnos como los hermanos Morén, Ángel Barrieras, Ricardo Herrezuelo, Ramón Gómez, José López, Ángel Royo, Domingo Lana, los hermanos Anoro, Antonio el cartero, Antonio Gascón y los hermanos Porta entre otros.

   Con esta represalia  y otras peores fueron sancionados cerca de 20.000 maestros de los 60.000 que había ejerciendo en tiempos de la República. Las plazas de los que fueron depurados definitivamente pasaron a ser ocupadas por militares que habían combatido en el bando franquista.

    En esos tiempos difíciles,  don José y su familia recibieron la solidaridad de muchas personas de Sariñena en forma de productos de la huerta, de la matacía, incluso leña o los posos del café que le daban en una conocida cafetería próxima a su domicilio.

   También tenían un corral con gallinas y conejos en la calle Violinista José Porta al que doña Concha le sacaba un buen partido.

  Esta  delicada coyuntura económica familiar la vivieron hasta marzo de 1942, fecha en la que ya se regularizó su  situación.

familia-castanera-004

  Don José preparó a su hijo José María para oposiciones a la RENFE  en las que consiguió la mejor nota. Fue el número uno de su promoción y se mantuvo en su plaza de Lérida hasta que se jubiló. Recuerda Berta que su hermano tuvo que engañar al tribunal respecto a su edad pues opositó con 17 años, incumpliendo la normativa que exigía a los opositores haber cumplido los 18. Al final de su vida laboral tuvo que jubilarse un año más tarde porque su edad real no correspondía con la que constaba en los papeles oficiales.

 Su tercer hijo Conrado aprobó oposiciones a banca en Barcelona.

En la vida familiar existe  una anécdota muy representativa de aquel año tan difícil como fue el 1937 en que nació su hija Berta en el barrio de La Estación y la inscribió en el Registro Civil con el nombre de Libertad Castanera Lascorz. Era  juez municipal Cándido Alegre Sarrate y así lo anotó en el certificado de nacimiento el secretario del mismo Manuel Carpi Arroyos.

  Mi madre (cuenta Mª José) pasó a llamarse familiarmente Berta, o sea el diminutivo del mencionado Libertad, pero nadie se dio cuenta de que había habido una alteración sustancial en el acta de nacimiento hasta que años más tarde cuando fue a arreglar unos documentos le dijeron que ese no era su verdadero nombre, que estaba inscrita como Matilde. Alguien había tachado en su acta el nombre elegido, o sea Libertad y a su lado había escrito, increíblemente, Matilde.

  Puede ser que el autor del cambiazo  pensara que lo de Libertad era demasiado revolucionario y no lo permitió.

   Así que en 1990 tuvo que ir al juzgado con varios testigos los cuales aseguraron bajo juramento que siempre se la había conocido con el nombre de Berta. Entonces el juez adjuntó un certificado al Acta de Nacimiento en el que quedaba reflejado el cambio de nombre que, sin el consentimiento de la familia, había realizado  la autoridad judicial competente en esos días.

    Don José también dio clases en las Escuelas Nacionales al que suscribe y aún recuerda su enjuta figura, su bien hacer, su carácter bondadoso y su célebre boina que utilizaba alguna que otra vez a modo de elemento admonitorio contra los que tenían dificultades  en mantener cierta disciplina.

  Tenía fama de buena persona y de buen maestro, con gran habilidad para enseñar  matemáticas, contabilidad y gramática. Incluso dicen que se sabía el Quijote de memoria.

  Este pequeña gran historia la he escrito animado por el interés de su hija Berta y de su nieta Mª José Bernad. Ambas querían dar conocimiento público de las dificultades  que tuvieron que solventar  don José y doña Concha a lo largo de su vida y también la de recordar  la figura de un  excelente maestro que  dejó  huella en muchas generaciones de sariñenenses.

 Don José falleció en Sariñena en diciembre de 1967 y su esposa  doña Concha en mayo de 1981. Ambos lucharon por tener una vida digna en unos tiempos difíciles y ahora descansan en paz en nuestro cementerio

                                                                     Manuel Antonio Corvinos Portella

Zancarriana w

Mercedes Pueyo Roy


        Para afrontar el dance aragonés es imprescindible abordar “Origen y problemas estructurales del dance en Aragón”, un completo estudio científico fruto de una tesis doctoral de una pionera de la etnografía aragonesa: Mercedes Pueyo Roy.

20160517_100740

            Pero la figura de Mercedes Pueyo Roy, además de desconocida, ha estado envuelta en un halo misterioso. A raíz de mi interés por el antiguo mayoral de Pallaruelo de Monegros, el tío Juaner, su hija Leonor me habló de una tal Mercedes que hace años realizó un trabajo sobre su padre. Al parecer, Mercedes tenía relación con Pallaruelo de Monegros y había sido secretaria de Antonio Beltrán Martínez, aunque ahora nadie la recordaba en Pallaruelo. Tras peguntar a Miguel Beltrán Llopis, hijo de Antonio Beltrán Martínez y antiguo director del Museo de Historia de Zaragoza, parecía que a Mercedes Pueyo Roy se la había tragado la tierra. En esa línea también se manifestó el músico y experto musical Mario Gros Herrero: -Las referencias sobre Mercedes Pueyo eran a través de sus publicaciones: el libro sobre el dance y algunos artículos. Era como si, después, se la hubiera tragado la tierra. Además, su libro era prácticamente inencontrable, salvo en algunas bibliotecas-. Mario consiguió contactar con Mercedes en el 2014, descubriendo una gran mujer que, aunque muy desconocida y para nada reconocida, contribuyó enormemente en los inicios de la etnografía aragonesa, –Por diversas razones la figura de Pueyo me parecía fundamental-.

            Descendiente de Pallaruelo de Monegros, Mercedes Pueyo Roy estudió filosofía y letras en la Universidad de Zaragoza. Fue la primera mujer en doctorarse, el 21 de junio de 1961, día de San Luis. De la mano del profesor de arqueología y etnología e ilustre monegrino Antonio Beltrán Martinez estudió el dance aragonés, dando fruto a su tesis doctoral “Origen y problemas estructurales del dance en Aragón”, publicada por Heraldo de Aragón en 1973. Gracias a los encuentros de Dance aragonés entrevistó a danzantes, mayorales y gaiteros; llevaba un magnetófono muy pesado de unos 15 kilos y tomó numerosas notas que llegaron a pesar cerca de 20 kilos. Todo su material lo ha donado al Instituto Aragonés de Antropología, haciendo gala de una gran generosidad y amor por su tierra. En 1962 marchó a Paris donde enseñó, durante un año, lengua y literatura española en el Institut Lamartine. Luego pasó a Suecia, becada por un instituto sueco, y ejerció 35 años en la Universidad de Lund, como profesora titular de lengua y literatura española e impartiendo conferencias en la universidad sobre cultura española. Ha estado 50 años fuera de España y actualmente reside en Puerto de la Cruz, Tenerife. Se casó en Suecia, de donde guarda muy buenos recuerdos, además trabajó mucho con la embajada Española en Estocolmo, disfrutando de una intensa actividad cultural. En suecia fue conocida como Mercedes Pueyo Carlén.

Mercedes Pueyo

            En su infancia, Mercedes acudía cada verano a Pallaruelo de Monegros por vacaciones, la conocían cariñosamente por “Merceditas”. Su padre Francisco Pueyo Samper nació en Pallaruelo de Monegros y pronto el cura vio en él grandes dotes e inteligencia para los estudios. Por aquel entonces, la abuela de Mercedes regentaba una pequeña tienda de ultramarinos local, la tienda de los Pueyo. Se había quedado viuda y decidió  vender todo para que su hijo Francisco, con tan sólo siete años de edad, pudiese marchar a estudiar a Zaragoza. Francisco trabajó en Zaragoza como maestro y años más tarde pasó a trabajar como inspector para la agencia general de seguros. Francisco tocaba el violín y era amigo de Capitán, además de un enamorado del dance, apunta Mario Gros (Vicente Capitán era un antiguo gaitero sariñenense). Mercedes recuerda ir a Pallaruelo y sorprenderse al ver los caballos pasar por la cocina para acceder al corral, allí aprendió a montar a caballo y vivía el día a día del pueblo monegrino, iba a ayudar con las labores agrícolas, todavía recuerda ir a trillar a la era.

            Del mayoral Juaner recuerda su simpatía y gracia, tenía  gran facilidad  para los pareados, hasta había compuesto la historia de España en pareados. Para Mercedes, -si Juaner hubiese nacido hoy en día, sería rapero-, pues contaba la realidad con magistrales pareados. Su padre Francisco Pueyo Samper recogió muchos dichos y versos de Juaner, mantenían una buena amistad, se conservan dos documentos que recogen los dichos de Pallaruelo de Monegros de 1940 y la Historia de España contada en versos. Todo lo recogido fue escrito, al menos en parte, por el tío Juaner, y se lo dio en mano a su padre Francisco Pueyo.

            Mercedes recogió música aragonesa, realizó grabaciones y transcribió muchas melodías. Mercedes estudió piano en el conservatorio de Zaragoza y tiene una gran voz que aún ejercita en un grupo coral. Cantó muchas músicas antiguas como albadas y canciones populares recogidas por todo Aragón. El material quedó recogido en el archivo de Antonio Beltrán. En el 2013, Mario Gros Herrero accedió a unas cintas del legado de Antonio Beltrán Martínez donde aparece  «Rondalla que interpreta jotas, jotas de ronda, bolero de Caspe y seguidillas de Leciñena. Donde se intercalan interpretaciones de gaita de Vicente Capitán de Sariñena, cantos de Mercedes Pueyo, cantos de María Martínez, cantos de Pío Beltrán y grabaciones de gaita hasta el final de la cara”.

6394510128

            Mercedes formó parte de la creación del Museo Etnológico de Aragón en 1955, que llevó a cabo Antonio Beltrán. La Diputación  Provincial de Zaragoza se hizo cargo de los gastos y se construyó la sede de la Casa Pirenaica- Parque Grande José Antonio Labordeta. Mercedes fue su secretaria, estuvo como becaria, catalogando y realizando estudios, cobrando unas escasas 500 pts al mes. Donó al museo el chaleco de seda de su abuelo Pascual Pueyo, ganadero y pastor, y materiales de casa de su padre. Estuvo hasta 1962 trabajando como becaria y publicando artículos para la Institución Fernando el Católico. Fabricaron un cuestionario etnográfico y lo mandaron a todos los pueblos que pudieron, normalmente a los principales personajes de cada pueblo, como al maestro o al cura. Mario Gros señala que Antonio Beltrán tuvo la idea de montar los Concursos de Dance en Zaragoza para poder estudiarlos sin necesidad de ir a las distintas localidades.

“El dance es una composición poética”, poesía lírica, diálogos. La sátira en la poesía, dichos y matracadas. De la música no se pueden precisar sus antecedentes.

Mercedes Pueyo Roy

            Su trabajo “Origen y problemas estructurales del dance en Aragón” es una de las primeras obras sobre el Dance aragonés y constituye una valiosísima aportación que abarca diferentes ramas de las letras, tales como historia de la literatura, poesía lírica, dialectología e historia de la cultura. Para Mario Gros -Su libro sobre el dance se publicó en el 73 como “mérito” para su acceso a la Universidad. De ahí la rareza de la edición. Está impreso en la imprenta de Heraldo de Aragón, pero la edición es de la propia autora. El libro del 73 no corresponde con exactitud a la tesis: se han reordenado las materias, faltan los anexos y se ha dado más importancia a los asuntos poéticos-literarios-. Antonio Beltrán Martínez dirigió su tesis, apunta Mario Gross, y entre ellos eran frecuentes largas discusiones sobre el dance. Mercedes recuerda a Beltrán como “un gran recopilador, capaz de montar un libro en cinco minutos”.

            Para Mercedes el “dance” es una palabra propiamente aragonesa y corresponde a un conjunto escénico, una representación dramática donde intervienen diferentes bailes, la primera vez que aparece la palabra dance es en 1720, el dance corresponde al siglo XVII. Para elaborar su tesis, Mercedes estudió durante cinco años 74 representaciones distintas del dance aragonés: -El dance es una pequeña pieza de teatro popular y al mismo tiempo una revista oral que sólo se imprimió una vez y que se renueva, corrige y aumenta cada año. Así pues, como obra dramática hay que considerarlo-.

            Gracias al Instituto Aragonés de Antropología y a su presidente Vicente Miguel Chueca he podido acceder a parte del legado de Mercedes, gracias también a Mario Gros Herrero por sus apuntes y ayuda, a Miguel Beltrán Llopis y a Mª Ángeles Hernández Prieto por sus aclaraciones y a Mercedes Pueyo Roy, por su agradable y familiar trato, un placer conocer a tan excelente persona y todo mi reconocimiento por su trabajo, esfuerzo y dedicación por la cultura aragonesa.

Algunas publicaciones de Mercedes Pueyo Roy:

– “El dance en Aragón”, Zaragoza V, Publicación de la Excma. Diputación Provincial de Zaragoza, 1957.

– “Origen y problemas estructurales del dance en Aragón”, Caesaraugusta, 17-18. Institución “Fernando el Católico”, Zaragoza, 1961.

– “Kurs i spansk fonetik och spanskt uttal” (Curso de fonética española y pronunciaciones españolas) Pueyo-Carlén, Mercedes, 1934- (författare) Lund : Studentlitteratur, 1969 Svenska 151 s.

– Fiesta / Mercedes Pueyo-Carlén, 1934- (författare) Malmö : LiberLäromedel, 1973-

– “Nya spanska stilar” (Nuevos estilos del español) Pueyo-Carlén, Mercedes, 1934- (författare)Pärletun, Margareta, 1943- (författare) ISBN 91-44-08181-2 Lund : Studentlitt., 1972 Spanska 47 s.

 

El cine-teatro Romea de Sariñena


20160710_112610

El sariñenense cine-teatro Romea es inaugurado en 1919, obra del arquitecto-constructor Don José Morera Gimferrer. Debe su nombre al teatro Romea de Barcelona que, como muchos teatros de la época, rinde homenaje a Julián Romea Yanguas (1813-1868), actor español de teatro romántico. Celebre apellido teatral que comparte con Julián Romea Parra (1848-1903), actor y dramaturgo zaragozano. Víctor Vilanova promueve la construcción del cine-teatro Romea de Sariñena, además el empresario zaragozano del espectáculo posee el hotel Paris y varios cines en la capital aragonesa.

DSC08847.JPG

En la planta baja estaba el bar y en la segunda planta se encontraba el cine-teatro. Por el exterior del edificio subían dos escaleras de obra hasta un balcón, dando entrada al cine-teatro, justo por encima de la entrada al bar. Al frente se encontraba el escenario y la pantalla del cine. La sala presentaba inclinación hacía el escenario y por encima de la entrada se encontraba un piso elevado que respondía al gallinero. Con el paso de los años, la sala se transformó en hostal y hoy en día, en el piso de arriba, aún se puede observar el arco de la pantalla del cine. La puerta de los artistas daba a la calle del mercado y por una escalera estrecha se subía hasta los camerinos. Por las paredes de los camerinos aún se pueden leer los gravados que muchos/as artistas dejaron como huella de su paso por el cine-teatro Romea de Sariñena.

DSC08889

En el bar también se realizan espectáculos de gentes ambulantes, había unos pequeños camerinos para los artistas ambulantes en el mismo bar. La barra era semicircular y estaba recubierta de baldosetas azules. La puerta al bar presentaba un bastidor semicircular acristalado. En la planta baja había seis columnas, se unían con unos nervios encofrados formando bóvedas y el techo era mucho más alto. Las ventanas del bar tenían una forma muy singular, una especie de forma de media Luna. En una sala había un billar americano, un futbolín y una mesa de ping pong. Al principio se realizaba cine todos los días.

Uno de los regentes es el maestro violinista de Sariñena José Guioni Lebetti.

Teatro Romea Sariñena Guioni

La Voz de Aragón, 2 de septiembre de 1930. 

Teatrales. — En el coquetón teatro Romea viene actuando con gran éxito la notable y completa Compañía de comedias Conde-Rico, una de las mejores que han desfilado por esta localidad. Debutó con la obra “La Condesa María”, siguiendo con “La venganza de don Mendo”. “La Lola” y “Anacleto se divorcia”.

La Voz de Aragón, 16 de febrero de 1933.

Teatrales Desde el día 1. de Noviembre cambia de empresa el Teatro Romea de esta localidad y se dice que como inauguración de la nueva empresa vamos a tener un grandioso espectáculo digno de la importancia de esta villa.

Heraldo de Aragón 1 de noviembre de 1933.

En la época de la republica española el teatro alberga mítines de Dolores Ibárruri “La pasionaria” y de Federica Montseny, primera mujer europea en ocupar un cargo ministerial. Buenaventura Durruti también participa en un mitin en Sariñena, pero lo hace desde el balcón de casa Frechinacha, que da a la plaza del ayuntamiento. En el edificio existe una bodega que, en tiempos de la guerra civil, es usada como refugio y en la pared de la entrada aparecía pintado “Refugio para 40 personas” (La guerra civil en Sariñena).

DSC08888

Después de la guerra mucha gente compra los posos del café “el marro”, lo compra la gente más pobre para volver a hacer café. En el teatro actúan muchas compañías de teatro, una vez estuvo José Luis Ozores. La familia de Daniel Puyol  lo comienza a regentar en 1948. Daniel estudia en la escuela de hostelería de Madrid y lo ha regentado en la última época con su mujer María Josefa, hasta que en septiembre del 2012 echan el cierre definitivo.

La etnolingüista francesa Jeanine Fribourg se aloja en el hostal cuando pasa algunos veranos recorriendo las fiestas, anotando todo lo que veía y le contaban: «En cada vista estival traía regalos: fulares, colgantes… era muy generosa».

Mucha gente ha pasado por el Romea, un lugar muy especial que guarda muchas historias.

Gracias a Daniel y a María Josefa por abrirme las puertas del histórico y mítico cine-teatro Romea de Sariñena.

Antonio Susín Palacio, mayoral del dance de Sariñena


Susín y Juan Mir

Antonio Susín y Juan Mir.

Antonio Susín Palacio, mayoral de Sariñena

     Antonio Susín Palacio (Sariñena, 24 de septiembre de 1908 – 28 de febrero de 1987, fue pintor blanqueador y mayoral del dance de Sariñena.

   Antonio Susín fue una extraordinaria figura del dance aragonés, un creador que llegó a componer miles de versos en dichos y motadas, un magnífico tesoro de la literatura oral sariñenense. La etnolingüista francesa Jeanine Fribourg recogió cerca de seis mil versos que le contó y comentó Antonio Susín, versos que son la vida misma y parte de la historia de Sariñena. También existen grabaciones de Antonio Susín en el “Archivo de tradición oral de Rafael Ayerbe Santolaria”, publicadas en el SIPCA (Sistema de Información de Patrimonio Cultural Aragonés). Una abundante documentación que aporta una importantísima información para reivindicar la figura del mayoral Antonio Susín Palacio. Gracias también a quienes vivieron y sintieron con Susín el dance, a Domingo Lana Novellón y a Martín Blecua Vitales, contamos con valiosísimos testimonios y recuerdos que nos descubren una gran persona y sobre todo un gran poeta.

    Para Jeanine Fribourg, Susín era: una figura muy grande, un mayoral de verdad, lo que se puede decir un mayoral”.

 

    Susín era un hombre muy bueno y con mucha personalidad. Era de esos personajes, que ya existen pocos, igual que el Juaner de Pallaruelo, que sabían contar las cosas con sensibilidad y al mismo tiempo con picardía. Si la primera vez que le conocí se quedó reservado ante las preguntas que yo le hacía, cambió del todo cuando se dio cuenta que me interesaban verdaderamente las fiestas de los pueblos de los Monegros, particularmente el dance de Sariñena. Hizo todo lo que pudo para informarme de lo que era el dance, lo conocía tan perfectamente… Había hecho en su vida todos los papeles y por eso podía transmitirlos y dirigir a los actores del dance.

Entrevista a Jeanine Fribourg.

Ayerbe Santolaria, Rafael. Archivo de tradición oral Rafael Ayerbe.

    Para Martín Blecua, gaitero del dance de Sariñena, Susín “tenía una afición enorme para el dance” y gracias a él se ha conservado hasta nuestros días. Cuando era muy niño, Susín iba a ver los ensayos, se aprendía las mudanzas y seguía el dance con gran pasión. Los ensayos del dance comenzaban el 16 de agosto y se realizaban en la era del mayoral Martín “El Donato”.

Primero empecé con […] el papel de diablo. Bueno, me ofrecieron la plaza de general cristiano, pero después, resulta que el mayoral que había entonces, me dijo que ya tenía otro. Que había que sustituir al señor Vicente. Y entonces me dejaron a mí la plaza de diablo. Con lo cual me revestí yo aquel año con la horca, el […] y salgo como un verdadero diablo, que lo era entonces [risas], y me divertí mucho levantándoles las faldas, con la forca aquella que llevaba, a las chicas y encorriéndolas.

Charla entre Antonio Susín y Jeanine Fribourg.

Susín le explica cómo empezó en el dance

 

     Susín se inició en el dance en el año de 1923, cuando aún se iba de romería desde Sariñena a la Cartuja de las Fuentes, donde el dance actuaba como desde hace años viene realizando en la ermita de Santiago. Aquel año tenía que debutar el gaitero Vicente Capitán, tanto Sixto “El Rey” y Tomas “El Malo” ya estaban mayores para continuar de gaiteros. Vicente Capitán ofreció a Susín ser su sustituto como general cristiano para las fiestas patronales. Al final, y para decepción de Susín, el papel fue para uno de los danzantes del grupo que, además, alojaba el cuarto del gasto (la casa del gasto) en casa de su madre Isabel “La Cota”.

 

           “La Casa del Gasto, que, aunque llamada de esa forma genérica, el apelativo correspondía a una sola dependencia ubicada en alguna casa de algún danzante veterano. Allí se reunían el segundo día de la fiesta para dar buena cuenta de todas aquellas viandas que los danzantes habían recogido el día de San Antolín, igualmente se utilizaba para guardar cosas propias del dance.” 

La casa del gasto y otros asuntos del dance

Manuel Antonio Corvinos Portella

 

    Al final, aquellas fiestas de 1923 Susín ejerció de diablo, lo que le permitió “hacer todo tipo de diabluras”. Con dieciséis años pasó unas fiestas inolvidables: “persiguiendo a las chicas y levantándoles las faldillas con la forca que llevaba cargada de codetes”. Al año siguiente ya hizo de general cristiano con Puértolas de general turco: “nos compenetrábamos muy bien durante el tiempo que lo hicimos juntos”. Antes de Puértolas, de general turco estuvo Carpi y de general cristiano Paraled, Susín cuenta la siguiente anécdota: se compró un faro de… un tractor para ponerse un casco porque aquellos de antes no existían, no se llevaban cascos y… de un farol de tractor que tenía él pues lo arrancó y se puso el gorro”.

 

“De danzantes estaban entonces, el Can Can, padre e hijo, el señor Emilio Casabón, Antolín “El Paje”, Fodas, El Chupón, El Roso, Lombarte, los Cesteros, etc., etc. Rabadán era Salvador “El Cantero”, actualmente en Francia. Otros danzantes que recuerdo eran los hermanos Callén, Paco y José, hijos de Isabel “La Cota”, este último tenía que hablar muy meloso y era monaguillo y le llamaban “Meaculos”, y a este le dieron el papel de General Cristiano. También mencionaremos a Elías Capitán por aquellos años. El señor Miguel Puértolas hacía de General Turco, que, contrastando su recia voz con la melosa voz del otro general, daba la sensación que iba a perder la batalla antes de empezar.”

 

La página del viejo mayoral

Antonio Susín Palacio

 

     “El Fodas, uno que era el palillo de la gaita, que le decíamos nosotros. Que lo llevaban rodando cuando ibamos a ensayar. Que ensayabamos en una habitación muy grande y le cogían a Fogas y “ras” Lo tiraban p’allá y lo volvían p’atrás otra vez.”

Entrevista a Antonio Susín.

Ayerbe Santolaria, Rafael. Archivo de tradición oral Rafael Ayerbe.

    La guerra civil supuso la interrupción del dance y, hasta su finalización en 1939, no volvió a realizarse. Tras la guerra continuó de mayoral Martín “El Donato”, mientras que Susín asumió el papel de rebadán. Domingo Lana Novellon cuenta que fueron tiempos difíciles, había gente que consideraba hacer la risa el representar el dance. Manuel Antonio Corvinos Portella recoge, en “La casa del gasto y otros asuntos del dance”, la circunstancia de que, en tiempos de postguerra, el dance debía de pedir permiso a la guardia civil para usar las espadas y alfanjes. Por suerte la tradición continuó y se fueron recuperando antiguas partes y enriqueciendo el dance sariñenense.

      “El 39 ya volvimos otra vez a ensayar y a danzar. Se conservó y se rectificó y se hicieron muchas cosas que no se hacían entonces. Por ejemplo, la danza del degollau que ahora se hace siempre y otras danzas parecidas, que entonces las habían dejao porque eran muy complicadas y los hombres aquellos eran ya mayores y no estaban para muchos trotes.”

Archivo de tradición oral Rafael Ayerbe.

 Música tradicional.

     En su debut como rebadán, Susín añadió un final al diálogo entre el mayoral y el rebadán, en la pastorada. El extracto aparece recogido en las Notas de folklore Altoaragonés de Ricardo del Arco y Garay, Madrid 1943. En el texto aparecen los pastores Tomás “el cartujano”, del monasterio de la cartuja de las Fuentes y “el Sarro” y va dirigida al mayoral Martín «el Donato”.

“Y ahora les contaré un caso

que vi en las Almunias Altas

iba a carriar con mi padre,

y oí un ruido que atronaba

que me creí de momento

sería alguna cabaña;

pero al llegar más adelante

ya vi de qué se trataba:

era Martín, el Donato,

con catorce o quince cabras,

que llevan en el cuello

esquillas en abundancia.

 

Y yo le dije “¡Martín!

llevas muy poco rebaño,

pero buena encerrada”.

lo peor es que no son de él,

casi todas son ampradas;

que a Tomás, el cartujano

y esto no crean que es farsa,

fue a decirle este verano

que l´en dejara unas cuantas.

 

Si quiere usted mis consejos,

pa que no se ria el Sarro,

disminuya las esquillas

y aumente más el rebaño.”

            Estos versos aparecen en la novela “La onza de oro” (Crónica del Alba) del escritor Ramón J. Sender. Versos que Susín reclama suyos “pues Martín El Donato, El Cartujano y Almunias Altas, no había ni hay, más que en Sariñena”. También Manuel Berdun reivindicó la autoría de Susín en un artículo a finales de los años setenta.

    En el dance, Susín hizo de todo: de diablo, de general turco, de general cristiano, de rebadán y finalmente de mayoral. “Ha hecho todos los papeles menos el de volante, porque como me lo dijo, entonces no había” (Jeanine Fribourg, 1981). Ejerció de mayoral desde 1940 hasta el año 1976, en 1977 ya no pudo asistir al dance estaba enfermo, giñándola en San Jorge y no pude ir”, relataba Antonio Susín entre risas, durante una entrevista realizada por Rafael Ayerbe Santolaria, recogida en el “Archivo de tradición oral”.

    En su primer año como mayoral habían quedado todos los danzantes “Mañana a tal hora, aquí todos. Si a la salida del sol falta alguno tiene que dar dos reales de multa”. Susín llegó tarde, lo hizo a propósito para sentar precedente. “Eh, ¡el mayoral que hace tarde!”, respondiendo Susín Coñe, ya lo sé. Toma, allí tenéis dos reales. Pero ahora el que venga tarde tendrá que pagar”.

Susín en la Alfajeria.

Domingo Lana, Manuel Vicente y Antonio Susín.

     Susín trabajó sobre los años veinte en casa del alcalde Manuel Torres Guillén. Después se empleó en el oficio de pintor blanqueador, trabajó a medias con su amigo Elías Capitán Inglán, “un amigo que tenía muchas picardías”. Un día de invierno a Elías le entró un reuma en un pie que no le dejaba andar, “Iba con una… una alpargata deshecha, sin poder andar nada. Y me lo encuentro por la calle y digo: “Oye, ¿qué te pasa? ¿Qué tienes en el pie ese?”, a lo que Elías respondió “No te lo puedes pensar”. Para las fiestas Susín le dedicó la siguiente motada:

También voy a decirle algo

este año a este compañero

de una enfermedad muy rara

que tuvo este mes de enero.

 

Un día me lo encontré

por el pueblo caminando

con una alpargata sin tela

y además iba cojeando.

 

Yo le pregunté

¿Elías qué tienes allí en el pie?

Y entonces me contestó:

No te lo puedes pensar

y para que estés enterao

ya te lo voy a contar.

 

Pues sabes que hace tres días

que me hace bastante mal

unos dolores tan grandes

que no los puedo aguantar

y cuando vino el médico

ya se me alivió un poqued

y le dije a don Nicolás:

 

Ya le va a decir lo que es.

Que comí anoche caracoles

y tengo un cólico en el pie.

Y don Nicolás le dijo:

 

Oiga, eso será una […]

ya hace años que soy médico

y tengo algo de experiencia

y en mi vida he pillao

una enfermedad como esta.

A Martín Blecua le enseñaba Susín a danzar con los mangos viejos de las brochas de pintar, eran vecinos y compartieron muchos momentos. Martín Blecua, junto a su hermano Luis, conocen bien el dance, lo llevan en la sangre «A los diez años empezó mi vinculación con el dance, primero fui volante, luego rebadán, a continuación danzante y definitivamente gaitero», recuerda Martín echando la vista atrás. Martín recuerda a Susín con mucho cariño y respeto, mantuvieron una gran amistad, compartiendo su gran pasión por el dance.

            Susín marchó a trabajar a Barcelona sobre los años 60, dejando al dance huérfano. Lo tuvieron que ir a buscar a Barcelona para participar en el concurso de dance aragonés en 1966. El dance de Sariñena obtuvo el primer premio de dance regional, con motivo de las segundas jornadas de estudios folclóricos aragoneses, celebrado en Zaragoza y promovido por Antonio Beltrán Martínez.

Susín años 30

Antonio Susín, 1º por la derecha.

     A Susín le acompañaron los gaiteros Vicente Capitán hasta 1960, y Juan Mir hasta 1975. Susín aprendió a tocar el clarín, pero no la gaita. Aun así, Susín enseñó a Martín Blecua a tocar la gaita y las más de 40 mudanzas y pasacalles del dance de Sariñena. El gaitero era un nexo en común entre muchos dances, Vicente Capitán acudía a tocar a Castejón de Monegros, Lanaja, Pallaruelo de Monegros y Sena. Al retirarse el gaitero Juan Mir Susín, en 1975, la gaita de boto dejó de sonar. El dance continúo gracias el empleo de gaitas gallegas, pero no era lo mismo, el sonido era diferente. Gracias al trabajo e investigaciones de los sariñenenses Martín Blecua Vitales y Pedro Mir Tierz pudieron recuperar la gaita de boto aragonesa, además ambos fueron autores del libro “La Gaita de Boto Aragonesa”. Recuperaron la gaita de Juan Mir, reproduciendo “La Famosa” gracias al pastor de Sangarrén Clemente Brun. La gaita de boto aragonesa volvió a sonar en Sariñena en 1980.

   Susín tenía una fuerte personalidad, muy abierta, era gracioso y algo chungón, sacaba punta a todo. Hacía motadas a todas horas, con cariño, pero con astucia y picardía, recuerda Martín Blecua. Las motadas buscan hacer reír, ser graciosas y avergonzar, en buena medida, a su destinatario.

 

     “Ser mayoral es recordar a todo el pueblo lo que ha pasado desde la fiesta anterior. Pero claro, al mismo tiempo dice las cosas que no han gustado. Como las cosas que han gustado también. Pero entonces, lo que no ha gustado es el momento de la [asentura] popular, de la crítica y entonces, como no se puede solo criticar decía cosas con mucha picardía, con mucho gracejo. Y entonces, gustaba, hacía reír, inventaba cosas. Él mismo decía que se basaba sobre una cosa real, sobre la realidad, y después iba exagerando y así hacía reír a la gente, porque reír es muy sano. Y esta risa es muy sana porque une a la gente, tiene una función integradora.

 

Entrevista a Jeanine Fribourg.

Ayerbe Santolaria, Rafael. Archivo de tradición oral Rafael Ayerbe.

 

     Motada de Susín a Martín Blecua:

“Este cuando se levanta se mea por la ventana, por eso tiene su madre la calle siempre arrujada”.

Las Motadas, también conocidas como matrucadas, van dirigidas a cada danzante. Los dichos son más generales, a sucesos populares.

            Tenía una gran memoria, sabía muchos cuentos, estaba leído y se notaba en muchas de las expresiones que empleaba. Algunas eran expresiones teatrales como “hacer mutis por el forro”, que manifestaban un hombre cultivado y de mundo, se notaba su estancia en Barcelona. Llevaba todo en la cabeza, cantaba las mudanzas, las letras, las melodías… fue la memoria viva del dance, transmitiéndolo y enseñándolo a las nuevas generaciones de danzantes. Estaba atento a todo para aprovecharlo para el dance: “con un poco de salero contaba todo lo que ocurría en el pueblo, exagerando o quitando, se basa sobre la realidad”.

     Iba de bares en bares escuchando lo que se decía, hablando con unos y con otros. Y después lo sacaba en sus dichos. Sacando las críticas como las cosas que iban mal en su pueblo o en el país, mezcladas con cosas humorísticas como las chicas que fuman o las mujeres que hacen gimnasia en vez de quedarse en casa. Por eso, terminaba a menudo sus dichos con: 

“Se trata de una broma, aunque sea pura verdad”

Jeanine Fribourg

            Una vez, Susín aprovechó que tenía en el grupo un danzante muy “pincho” para que le contestase a una motada lo siguiente:

“Tenemos un mayoral que es muy chulo y fuma en pipa,

Pero tiene una desgracia, que no lo quieren las chicas.”

 

            A lo que Susín respondió:

“Más te valdría callar, arroba y media de mocos

Y otras tantas de legañas que llevas allí en los ojos”.

 

            Susín era sarcástico, enseguida te decía una motada, pocas cosas se le escapaban:

“La antevispra de la fiesta

te mojaste sin llover

en la taberna de Ojito

entraste más de una vez

y ahora tienes un cuerpo

que no te puedes mover”.

 

(Taberna Ojitos, antigua taberna de Sariñena)

 

            También demostró grandes dotes de picardía:

“El agricultor moderno es la cosecha del haba,

que tapa muchos aujeros y llega cuando no hay nada”.

 

            Como mayoral le sucedieron el año 1976 Tito Torres, Luis Blecua Vitales (1977-1981) y Jaime Martín quién es el actual mayoral desde 1982. Susín mantuvo amistad con el mayoral de Pallaruelo de Monegros Juan Barrieras, el tío Juaner, compartían arte y creatividad, se contaban las motadas y dichos que magistralmente componían.

            Los dichos son complicados, son estructuras propias del romance, cuartetos, octosílabos y rima asonante. Los dichos y las motadas llevan en su esencia la cualidad de ser graciosas, pero también de ser críticas y sarcásticas. Para Jeanine Fribourg los dichos son como el periódico local y se podría hacer toda la historia del pueblo con los dichos.

 

“Conocía muy bien todo lo que pasaba en su pueblo y lo contaba en sus dichos. De modo que los dichos de su pueblo es como el periódico local. Y se podría hacer toda la historia de su pueblo con los dichos. Dice que cuando carecía de noticias pues iba en los bares y escuchaba. Y cuando salía de allí ya tenía las cosas más claras y ya podía hacer los dichos.”

Entrevista a Jeanine Fribourg.

Ayerbe Santolaria, Rafael. Archivo de tradición oral Rafael Ayerbe.

“Criticando como siempre

porque esta es mi obligación

de lo que he visto y oído

dentro de la población.”

 

Susín, 1972.

            No era bueno meterse con Susín, si la tomaba con alguien no paraba y así sucedió con Ismael (El Porra) que tenía el cine. Continuamente le soltaba una motada, cualquier día que se lo encontraban no perdía la ocasión. Tan divertida fue una motada, que Susín se revolcó por el suelo de la risa, al parecer, el Porra tenía un perro que decía ser muy obediente. Pero sucedió que paseando por el río y para demostrar el Porra lo dicho, tiró un palo al río ordenando al perro que fuese a buscarlo, pero el perro marchó en la otra dirección.

También la tomó con Escanero.

“Le dices a Escanero

que cuando haga los andamios

ponga bien los michinales

pues dice el juez de la Almolda

y el alcalde de Albero Alto

que albañil y comediante

no se pueden fiar tanto

que resulta peligroso

hacer el payaso en alto”.

            Susín fue soltero, lo que le marcó el carácter, frecuentaba la taberna de Ancho, era una persona muy abierta. Dio mucha riqueza al dance y lo más importante, que gracias a él se conservó el dance. Lo llevaba todo en la cabeza y lo transmitió para que hoy en día podamos continuar disfrutando y emocionando cada vez que el dance vuelve a actuar.

            Motadas de Antonio Susín:

“Este me dijo a mí un día

paece que estoy en desgracia

todas las chicas que demando

me van dando calabazas.

 

Ayer demandé a dos chicas

y las dos me contestaron

¡y no se portaron mal!

Pero ¿sabe que me dijeron?

Que me esperara cinco años”.

————————————————————-

“Este me dijo a mí un día

que ha de ser guardia jurao

porque así tendrá todo el año

el jornal asegurao.

 

Yo te voy a aconsejar

que si has de cambiar de empleo

en vez de ponerte guardia

ponte contribucionero

que estarás más descansao

y verás más dineros.”

————————————————————-

“Este con un albañil

retejaba en un pajar

y desde el andamio abajo

se apostaron a brincar.

 

Si hubieran brincao p’arriba

sabrían quien brinca más

pero brincaron al suelo

y llegaron todos igual.”

————————————————————-

“Tiene este novia en Lalueza

pero deben marchar mal

se la buscó hace seis días

y ya no la ha visto más.

 

Pero ya le dijo entonces

si te vengo mucho a ver

puede que crean que somos

los amantes de Teruel.

 

Y si pues no sé si vas a verla

si se quisiera incomodar

dice: No me importará

si tengo otra en Berbegal.

————————————————————-

Tengo un problema en mi casa

 tengo un problema en mi casa

 suegra mujer y cuñada

y ellas comen lo que quieren

y aún me tratan a patadas

y aún me tratan a patadas

 tengo un problema en mi casa.

      Fragmento de la entrevista de Rafael Ayerbe a Antonio Susín, hablando sobre la anécdota del diablo que tabicó el portillo entre la iglesia y la casa del cura, hechos que también recogió Manuel Antonio Corvinos en “El portillo tabicado o la verdad la descubierto”.

[R.A.]: Y diablos famosos también ha habido en Sariñena.

[A.S.]: Diablos famosos y los sigue habiendo [Risas]

[Antonio Susín]: Uno el casero, que era albañil al mismo tiempo. Y cuando quintaron los quintos resulta que ese mismo diablo, que era diablo de los danzantes, hicieron un tabique con un portillo que había para que pasara el cura de la iglesia a su casa, un portillo así pequeño. Y llegan los quintos por la noche, tabican el portillo y fue a salir el cura y que no pudo salir.

[Rafael Ayerbe]: Le taparon la puerta [risas]

[A.S.]: Y ese era el casero.

[R.A.]: ¡Qué diablo, eh!

[A.S.]: Era el diablo.

            Gracias a Martín Blecua Vitales por descubrir el lado humano de Antonio Susín, un hombre extraordinario en la historia del dance aragonés. Jeanine Fribourg decía que Susín quería mucho a su pueblo “que era atento a todo lo que sucedía, atento a que se mantenga la tradición y gracias a eso mantenía la unidad del pueblo”. Gracias al ingente trabajo de Jeanine Fribourg y de Rafael Ayerbe Santolaria conservamos un legado de incalculable valor para la historia de Sariñena. Es de agradecer y de reconocer su interés y trabajo a quienes, como sariñenenses, siempre deberíamos estar en deuda. Jeanine desarrolló un gran trabajo recogiendo la vida festiva de Sariñena, un trabajo que no llegó a conocer Antonio Susín, lo que apenó a Jeanine, “con Susín ha desaparecido como un archivo del pueblo de Sariñena”. Como pueblo nos queda pendiente reconocer su singular figura, recordando que en el 2017 se cumplirán treinta años de su muerte. Y como no puede ser de otra manera, con estos versos finales nos despedimos, esperando que este artículo sirva de homenaje al gran mayoral Antonio Susín Palacio.

“Ya me retiro, señores,

Porque me canso de hablar,

Aprieta el codo, gaitero,

Y haremos el tarirán.” 

Susín, 1972

16904728_10212070486662532_5160343492918919005_o

Bibliografía:

  • AYERBE SANTOLARIA, Rafael. Archivo de tradición oral Rafael Ayerbe. Música tradicional.
  • CANCER CAMPO, Jesús V.. El Dance en AragónSu estado actual a la entrada del siglo XXI. 1ª. Zaragoza: Jesús V. Cancer Campo, 2003.
  • FRIBOURG, Jeanine. Fiestas y literatura oral en Aragónel dance de Sariñena y sus relaciones con el de Sena, Lanaja y Leciñena. Huesca: Instituto de Estudios Altoaragoneses, 2000.

Zancarriana w

RECUERDOS DE ANTONIO CLEMENTE HUERVA


imagenes_Al_Fondo_Tres_Sorores_9e536ac9

De mente ágil y buena memoria, muy animoso y optimista. Así vi a Antonio aquella tarde de finales del pasado verano en que nos reunimos para charlar. Sus recuerdos  eran muy intensos y sus vivencias eran tan reales  que parecía como si hubiesen ocurrido anteayer.

Recuerda con gran satisfacción cómo le curó Adoración, la curandera de Biscarrués. Harto de sufrir grandes dolores en la rodilla por un derrame sinovial, harto de supositorios para el dolor y harto de diagnósticos  erróneos como el de aquel médico que le dictaminó artrosis a sus 42 años, tomó un camino alternativo y se fue al pueblo de la sanadora para ver si le hacía un “milagro” en su maltrecha rodilla.

-Alguien me recomendó ir a verla y, en principio, me lo tomé a guasa, pero en vista de que los dolores se hacían inaguantables, una mañana me decidí y allí me presenté. Entre incrédulo y desesperado accedí a una pequeña sala que hacía de consulta y le conté  mis cuitas. Me escuchó con atención y me dio unas “esfriegas”en la dolida rodilla y luego unos consejos que debía seguir durante varios días. Le di la voluntad y me fui para casa.

   La posible solución  me pareció bastante extraña, pero la seguí al pie de la letra.

  Se anima y me cuenta las indicaciones que le propuso la curandera:

  -Por las noches tenía que tomar una infusión de anís en grano y a la hora de acostarme colocar una hoja de acelga en la rodilla enferma y sujetarla con vendas. Todas las mañanas, al levantarme,  comprobaba como aquellas acelgas que me ponía cada noche adquirían un feo color negro. Esa transformación del vegetal seguramente era síntoma de algo, cosa que  nunca llegué a comprender.

   A los tres días los dolores habían desaparecido y caminaba como si tal cosa. Tan contento me quedé que al cabo de unos años tuve otro problema distinto en la otra rodilla y la volví a visitar y me la volvió a curar.

 La curandera se llama Adoración y hoy en día con 91 años, y después de una grave enfermedad y operación subsiguiente, aún lo sigue haciendo. Sus clientes son de cualquier pueblo de “A Galliguera” (comarca natural que engloba a los pueblos cercanos al río Gállego) tanto de Zaragoza como de Huesca, aunque cuando adquirió  fama los enfermos le llegaban de muy distintos sitios.

   Nació en Biel, su padre y un hermano también tenían la misma facultad.

  Cambiamos totalmente de tema y me habla del equipo de fútbol local:

   -El primer equipo de fútbol federado en Sariñena  se formó después de la guerra, en el año 1944 y se llamó Club  Educación y Descanso de Sariñena. Se jugaba en el campo denominado San José (enfrente de donde hoy están las deshidratadoras). Se competía contra equipos de Altorricón, Peralta de Alcofea, Monzón, Barbastro, Torrente, Binéfar, Zaidín…etc.

  La primera alineación que recuerdo estaba formada por Manoler (portero), Pedro Peña. Alfonso Millera (Mechero) y David Cazcarra (defensas).  Nogués y Sanclemente de la Estación (medios). Y como delanteros  jugaban Mariano Laín, Genaro Llorens, Espada, Almerge y Mariano Torres. Fernando Rodrigo también solía jugar de mediocentro hasta que la falta de un portero en un partido clave le situó de cancerbero, siendo una gran revelación con sus paradas. Como entrenador ejercía Juan Sanz (Juanito). Este equipo llegó a jugar con los citados jugadores 3 o 4 temporadas.

   En 1946 el equipo contaba con los siguientes jugadores: Fernando Rodrigo (portero), Fernando Rodríguez, Alcarazo (fichaje de Barbastro) y Bernabé Corvinos; Chesa (Lérida), Carmelo (el de Angelito); Mariano Torres, Mariano Laín, Genaro Llorens, Almerge y Espada.

   En 1947 se consigue el primer gran hito del club, fue la consecución de la Copa Primavera en Fraga con Rodrigo, Rodriguez Alcarazo y Bernabé; Laín, Arenas y Chesa; Torres. Llorens, Almerge y Villcampa. Entrenador Juan Sanz.

   A partir de esta célebre victoria el equipo empieza a renquear hasta su desaparición en 1949.

   Los campos de fútbol que ha habido en Sariñena han sido: el citado San José, El Carmen primitivo cerca de la actual Cooperativa, los Jinjoleros donde sólo entrenaban y el actual El Carmen donde está ubicado ahora.

Y para terminar me declama magníficamente y sin errores un romance muy religioso que aprendió de pequeño.

 ROMANCE DE TODOS LOS SANTOS

Sant-Atocha está en Madrid

La del Sagrario en Toledo

El Pilar en Zaragoza

En Huesca está San Lorenzo

Santa Orosia está en Jaca

Y la del Pueyo en Barbastro

En Pertusa la Victoria

Y en Peralta el Sacramento

La Jarea está en Sesa

Santo Domingo en Huerto

Santa Cruz en Capdesaso

Y en Sariñena Loreto

Santa Ana en Castejón de Monegros

Madre de la que fue Verbo

Esposa de San Joaquín

Y abuela del mejor nieto.

                                                                   Manuel Antonio Corvinos Portella

Zancarriana w

Manuel Antonio Corvinos Portella, “Cronista de Sariñena”.


Manuel Antonio Corvinos Portella es un escritor que recoge la actualidad sariñenense, un cronista moderno que plasma lo más relevante que sucede en la villa monegrina. Con gran acierto, relata los diferentes acontecimientos, aportando análisis y opinión en su singular sección de “El Observatorio”, en las páginas de “Quio, revista de Sariñena y Los Monegros”. Sin duda, bien lo podríamos nombrar “Cronista Mayor de la Villa de Sariñena”.

20160210_114840

Manuel Antonio con la cerámica del 10º aniversario de «Os Monegros».

Manuel Antonio Corvinos Portella, “Cronista de Sariñena”

      Natural de Sariñena, de casa Corvinos, estudió en las escuelas nacionales y en las monjas de Sariñena, luego marchó a Huesca donde cursó bachillerato y los estudios de magisterio. De familia de comerciantes, sus tíos Emilio y José Portella poseían dos tiendas de ultramarinos, donde Manuel Antonio pasaba los veranos y vacaciones. Ha ejercido de maestro en 24 pueblos de Aragón, Cataluña y Andorra, todo un maestro rural que por tierras monegrinas ejerció 9 años en Cartuja de Monegros y 17 años en Sariñena de forma discontinua. Con sus alumnos de la antigua E.G.B. hacían revistetas para cada clase y les ponían nombres en aragonés como “tremoncillo”. Con los alumnos de la escuela del pueblo de la Cartuja de Monegros editaron la revista escolar “Monegros Norte”. También llegaron a hacer programas de radio en la emisora local que instalaron en el ayuntamiento sariñenense, “cada viernes realizábamos un programa radiofónico”.

“Manuel Antonio Corvinos Portella es una de esas personas que cuando va por la calle todo el mundo para, para preguntar, para saludar o simplemente para contagiarse de esa luz que durante su vida ha sido capaz de crear, superando obstáculos y pruebas que a otros nos parecen insalvables…y que siempre, cuando te lo encuentras, te mira de frente….y sonríe….”

Marga Bretos.

Manuel Antonio, 40 años de maestro

Macp

Manuel Antonio en el diario del Altoaragón.

     Empezó a escribir a principios de la década de los 80: “Cuento lo que veo y lo que vivo”, dando sus primeros pasos en la revista “Quio”, con la sección de “El Observatorio”, toda una seña de identidad. Siempre aparece en las últimas páginas, como colofón de la revista, aunque muchos la comienzan a leer al revés. “El Observatorio” lleva apareciendo desde el número 60, publicado en septiembre de 1998. Pero su actividad va mucho más allá, en la revista nunca faltan sus apartados de fotografías: “Sariñena hoy” y “Fotos para el recuerdo”, un trabajo ingente que la gente espera con ilusión. A lo largo de los años ha escrito artículos de lo más variado, con sus series de “Callejeando por Sariñena” describiendo el origen de los nombres de las calles, “Historia del C.D. Sariñena”, “La cocina de nuestras abuelas”, “La aventura de la vida”… elaboró el “Vocabulario aragonés monegrino” y ha publicado escritos en aragonés en el apartado “Fuella d´Aragonés”, como el cuento “Nuei de bruxas i demonis”. Disfruta entrevistando a personas que nos trasladan a otros tiempos y las publica en las secciones de “Historias en tiempos difíciles” y “Oficios desaparecidos”, que las podemos disfrutar en esta web en la ventana de “Etmografía”. Recientemente ha motivado la recuperación de la hoguera de San Antón y es responsable del insuperable ponche de navidad que anima el Belén viviente de la localidad.

20160211_105120

«El Obseravatorio»     Quio nº 60

“Escribir en la revista “Quio” satisface y realiza intelectualmente y culturalmente. Cada vez que se escribe, exige investigar, hablar con la gente, algunas hay que buscarlas y otras acuden para comentarte hechos e inquietudes. La revista es parte muy importante de Sariñena, es una revista del pueblo, de la gente y a la vez la gente es participe y protagonista de la revista, que por suerte cuenta con una gran aceptación y de suscriptores. Actualmente Sariñena goza de una excelente actividad cultural, a la revista le han seguido diversas actividades, ciclos, tertulias, páginas digitales y una editorial”.

     Manuel Antonio sobretodo es un gran maestro de la sabiduría popular, de su pueblo y sus gentes, de gran bonhomía y familiaridad, siempre muy cercano y comprometido con Sariñena. Personalmente, siempre le he de estar muy agradecido por su ayuda en mis comienzos en el mundo de la etnografía y del aragonés, por su apoyo y consejos, por las empresas emprendidas y por las que están por venir y ante todo por su amistad. Desde el proyecto “Os Monegros” es todo un lujo contar con su colaboración y por ello es un honor reconocerle en este décimo aniversario. Pero para todos los sariñeneses, Manuel Antonio es y será aquellas páginas que buscamos cada vez que recibimos la revista “Quio”, de nuestro día a día, de todos nosotros y como decía Marga Bretos, una persona que cuando va por la calle «te mira de frente y sonríe…» ¡gracias a Macp!: el “Cronista Mayor de la Villa de Sariñena”.

Zancarriana w