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Sariñena, la retirada.


En marzo de 1938 comienza la retirada de las tropas republicanas, cometiéndose en su huida asesinatos y la voladura de los puentes sobre el río Alcanadre y el barranco de Malfaras. El 25 de marzo, la legión Alemana Condor bombardea Sariñena y el Barrio de la Estación para ser finalmente ocupadas por las tropas del general Moscardó. Sariñena fue duramente golpeada, según José María Maldonado “Sariñena era un lugar citado que había que machacar”. Así, su destrucción llegó a más del 65% de la población, lo que le valió, en el franquismo, su declaración como “localidad adoptada por el caudillo”, debiéndose hacer cargo de su reconstrucción “Regiones devastadas”.  

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Foto aérea del bombardeo del Barrio de la Estación de Sariñena

Artículo enmarcado en la serie sobre la guerra civil en Sariñena

El avance nacional

El 22 de marzo de 1938 se inició la ofensiva nacional del Cuerpo del Ejército de Aragón, al mando del general José Moscardó Ituarte, quien rompió y avanzó imparable en el frente de Aragón. A su mando las divisiones 51, 53, 54 y 55: «El día 23 de marzo la 53 División llegó a un kilómetro de Sangarren y la 54 gano y rebasó Tardienta. Al día siguiente, la División 54 ocupaba Torres de Barbues y Almuniente, y la 54 se situaba en Torralba. El día 25, la 53 ocupó Grañen, la 54 Senén y Robres y la 55 Bujaraloz y La Almolda. El día 26 la División 53 alcanzó Capdesaso, Lalueza y Poleñino, mientras la 54 lo hacía con Alcubierre y Lanaja y la 55 alcanzaba Castejón y Pallaruelo» (Arturo Morera. La guerra del 36).

Sariñena fue ocupada el 26 de marzo por las divisiones 53,54 y 55 «No todos los efectivos pisaron las calles de la población, pero todos atravesaron sus campos y andaron sus caminos persiguiendo a los republicanos que huían a la desbandada por las planicies del Saso de Miranda, las Almunias Altas, Cachicorba, Cajal o Saso las Fitas» (Arturo Morera. La guerra del 36).

«La División 53 estaba mandada por el general Alvaro Suciro Vilariño y se componía de las siguientes unidades: Tabores 1ª y 3ª de la Mehala de Tetuán (moros); 2ª y 15ª Banderas de la Legión; Tercio de Requetés del Pilar; 2ª y 7ª Banderas de Falange; un grupo de artillería del 75 y otro mixto de montaña; por último, una compañía de zapadores y otra de Transmisiones.

En la División 54 dirigida por el general Ricardo Marzo Pellicer, se integraban los siguientes efectivos: Batallones 283, 286 y 289 de Tiradores de Ifni (moros); 6° Batallón de San Quintín; el 7° de América; el 3º de Palma; el 2°de Bailén el 8º de Vitoria y el «C» de Ceriñola; el Tercio de Requetés Ntra. Sra. de Valvanera y los Batallones de Infantería 131 y 287. Había también un grupo de cañones y otro de obuses ligeros y dos grupos de Ingenieros.

Por último, la División 55 (antes 13rigada Mista de Posición y Etapas) estaba al mando del coronel Enrique Adrados. Disponía de los Batallones 1 al 10 del Regimiento de Carros de combate y de la 1ª y 9ª Banderas de Falange; una Batería del 75, otra del 105 y una sección de antitanques, dos compañías de Zapadores y una de Transmisiones.»

Arturo Morera. La guerra del 36. 

Sariñena ocupada y sierra alcubierre rebasada

El Adelanto: Diario político de Salamanca: Año 54 Número 16545 – 1938 marzo 27.

La retirada

Con la caída del frente de Aragón y el gran avance de las tropas nacionales, se produjo la retirada general de milicianos y fuerzas republicanas y el desalojo de la población civil a casetas y masadas del monte, además muchos huyeron a Cataluña por miedo a represalias. La retirada fue dura, fatigosa y trágica, fue una retirada sin orden, a la desesperada, hacia Cataluña.

En Sariñena, la retirada contó con algunos hechos trágicos, se cometieron una serie de asesinatos por parte de las tropas republicanas en su retirada. Además se produjo la voladura de los dos puentes sobre el río Alcanadre.

Y, a  pesar de una retirada general que prácticamente dejó Sariñena desierta, el bando nacional bombardeo intensamente y destructivamente Sariñena, «Fue un enseñamiento gratuito y equivocado, porque Sariñena había sido ya totalmente evacuada por las tropas republicanas en la noche anterior. Los daños materiales fueron cuantiosos, muchísimas casas quedaron totalmente destruidas y si sólo hubo dos víctimas, fue debido a que la mitad de la población había huido ya hacía Cataluña, y la otra mitad se encontraba en masadas y en pajares fuera del núcleo urbano» (Arturo Morera. La guerra del 36).

Victimas de la retirada

Daniel Grustán Ballarín (Guerra, Exilio y Represión) cuenta como en plena retirada republicana, algunos vecinos confundidos salieron a recibirles como libertadores portando la bandera monárquica. Resultó muerto el abanderado, apodado «El Zamarro», trabajaba en Obras Públicas, caminero, y no se había significado políticamente.

Antonio Loscertales Labarta El Droguero, labrador de 60 años, su mujer Carmen Tierz Marías, 58 años, y Teodoro Cabellud Blanco El Zumarro, caminero de 58 años,  fueron «Muertos a tiros» en la cocina de su casa el día anterior a la liberación de Sariñena, la noche del 25 al 26. En la Causa General de Sariñena (ES.28079.AHN//FC-CAUSA_GENERAL,1412,Exp.1) aparece la declaración de su hijo Manuel Loscertales Tierz,: «Sus padres Antonio Loscertales y Carmen Tierz fueron fusilados en la cocina de su casa el día anterior a la liberación de Sariñena, suponiéndose que fue por delatarlos alguien de que estaban celebrando la entrada de los nacionales en esta villa». Los cadáveres presentaban heridas de bala y los sospechosos respondían a «Un comisario, un capitán y un teniente rojos cuyos nombres se ignoran».

Gregorio Lana Capitán declaró, en el expediente personal de José Carrera Gavín Consejo de guerra, Procedimiento sumarísimo de urgencia 351-39 (Víctor Pardo Lancina y Raúl Mateo Otal. Todos los nombres): «El día 26 por la mañana, sobre las tres y media de la madrugada del mes de marzo de 1938, el mismo día de la liberación por nuestro glorioso y heroico ejército, desde la casa del declarante oyó una voz que le pareció ser la del encartado José Carrera Gavín que dijo:- ¿Qué hacen aquí estos bandidos?-, y a estas palabras contestó otro -¡Viva Franco!- . Preguntado si el declarante pudo apreciar quién dijo la voz tan elocuente de -¡Viva Franco!- dijo que le pareció ser la del vecino alias Zamarro, por nombre Teodoro Cabellud, y que al poco oyó unas detonaciones que cree que fue cuando mató al citado Cabellud.» 

El mismo día  asesinaron a Pilar Conte Dueso, 18 años, o Pilar Martín Dueso «En los porches de la plaza del Mercado de esta villa, presentando una herida de arma blanca que le seccionaba la yugular suponiendo autores de estas cuatro muertes a José Carreras (Fallecido) y Francisco Nogués (Huido).» No obstante, en la Causa General de Sariñena encontramos la declaración de Teresa Conte Dueso, en la que manifiesta que su hermana Pilar Conte Dueso fue asesinada sin haber sido detenida:  «Su cadáver presentaba heridas de arma de fuego en la cabeza, en la calle las monjas de esta villa». (ES.28079.AHN//FCCAUSA_GENERAL,1412,Exp.1).

Aurelio Arizaleta, administrador de casa Bastaras, de Lanaja, fue fusilado por republicanos el 25 de marzo de 1938. Al parecer ocurrió en extrañas circunstancias, en el monasterio de la Cartuja de las Fuentes, en plena ofensiva del bando nacional.

Teodoro Cabellud Blanco, de profesión caminero de 51 años, el 19 de julio de 1936  «Fue detenido por milicianos rojos en la puerta de su casa y conducido a la cárcel de esta localidad, donde se encontraban ya otros detenidos y permaneció allí durante cuatro y cinco días, puesto en libertad, se le obligó a trabajar en el campo de aviación siendo asesinado en la retirada de los rojos. Sabiéndose que fue fusilado, su cadáver se halló en la calle Fatas de esta localidad». Testimonio de su hija Rosario Cabellud Viñuales, Causa General de Sariñena (ES.28079.AHN//FC-CAUSA_GENERAL,1412,Exp.1).

Víctor Pardo Lancina también recoge el asesinato de José Almerge Peralta, en aquel 25 de marzo antes de la entrada de las tropas nacionales  (A una milla de Huesca, diario de una enfermera australiana en la Guerra Civil española. Autores: Agnes Hodgson, Víctor Pardo Lancina, Judith Keene). También aparece como José Almerge Montel, caminero de 60 años de edad fusilado el 26 de marzo de 1938 (La guerra civil en Sariñena).

Detonación de los puentes

Los puentes sobre el río Alcanadre, tanto el de ferrocarril como el de la villa de Sariñena, de paso para vehículos y personas, fueron dinamitados por las fuerzas republicanas antes de su retirada. El puente de la vía ferroviaria fue rápidamente reconstruido en mayo de 1938 por el Servicio Militar de Ferrocarriles, para continuar su avance de tropas nacionales hacía Lérida. Puentes de guerra, Sariñena

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Portada del ABC del 22 de mayo de 1938

En su retirada, el Comisario de Guerra de Compañía Francesc Roca Matamoros, en sus Memorias de su exilio, narra su paso por Sariñena: “Llegamos a Sariñena y virtualmente estábamos todos desfallecidos, eran tres días de andar, combatir y no dormir, nuestros cuerpos parecían autómatas pues nos movíamos por intuición. La comida no la habíamos probado desde que empezó el ataque y nuestra intendencia funcionaba mal completamente. Un tren militar nos esperaba en Sariñena donde se había dado la orden que la 32 división, fuera a instalarse en unas posiciones que había a 13 Km. A la retaguardia de Sariñena”. La posición que tomaron fue El Tormillo, donde prepararon un contrataque. A pesar de dinamitar el puente del tren del ferrocarril sobre el río Alcanadre (El 27 de marzo de 1938), las tropas nacionales avanzaron hacia sus posiciones donde trataron de contratacarles con el factor sorpresa. “Empezamos el ataque y sin artillería, sin tanques y sin ametralladoras, el desastre fue grande, pues de 500 soldados, llegamos a nuestras líneas como 300, quedó en poder del enemigo y nuestras filas completamente desorganizadas” (Memòries escrites pel Comisari de Guerra de Companyia Francesc Roca Matamoros durant el seu exili cap a Mèxic – D’Ulldecona a Morelia).

Sariñena bombardeada

Arturo Morera data el bombardeo de Sariñena el 26 de marzo: “El escuadrón Junkers 52 actuó bajo las órdenes de Joaquín González Gallarza”, matizando que la ocupación de Sariñena llegó por las tropas del cuerpo del ejército del general Moscardó, del ejército de Franco, después del feroz bombardeo: “El 27 de marzo una división de marroquíes dirigidas por el general Moscardo ocuparon Sariñena”. Daniel Grustán Ballarín, en “Guerra, exilio y represión”, recuerda ver como 28 aviones Junkers sobrevolaban Sariñena, dando la vuelta a la altura del barranco Malfaras y colocándose en fila india bombardearon intensamente Sariñena.

Definitivamente, el 25 de marzo de 1938 «cuatro escuadrillas de tres aviones Heinkel-111» de la Legión Cóndor bombardearon de forma «inmisericorde la villa», tal y como recogen diferentes autores como Salvador Trallero, José María Maldonado y Jesús Inglada. La población prevenida se había refugiado en las masadas y casetas de los montes cercanos, evitando lo que podría haber sido una gran tragedia.

A la familia de Jesús Ángel Ariste Justo les alcanzó el bombardeo en su casa de la calle Enado número 3;  donde tras la guerra estuvo el bar «La Parra». En la casa, que consta de casa y corral, les pilló por separado. En la casa se encontraba la madre mientras que el padre y los hermanos se hallaban en la parte trasera en una cuadra pequeña. La bomba cayó justo en el corral hiriendo gravemente a los hermanos Ángel y Antonio. La madre bajó corriendo asustada, embarazada de Jesús Ángel, y rápidamente llevaron al Hospital de Sariñena los dos hermanos. Tanto al padre como a una hermana la explosión no les causó ninguna herida. Ángel murió en el Hospital a causa de las heridas, contaba con ocho años. Mientras, con la entrada de las tropas nacionales, el Hospital fue desalojado en retirada y la familia se tuvo que llevar a Antonio al monte donde se refugiaron. Antonio acabó de recuperarse en la caseta del monte y hasta años más tarde no terminó de ser tratado correctamente con cirugía para reparar la sordera de un oído.

El bombardeo de la Estación Ferroviaria de Sariñena

El 19 de Noviembre de 1937 el barrio de la Estación de Sariñena ya había sufrido un gran bombardeo: «Un despiadado bombardeo aéreo perpetrado por la Regia Aeronáutica Italiana a las ordenes directas del dictador Benito Mussolini, como prueban los documentos encontrados en el país transalpino de donde proviene, también, la foto tomada desde uno de los Savoia Marchetti que intervinieron y que Antoni Nebot gentilmente nos proporciona» (Foro trenes).

Otros bombardeos

Los bombardeos en Sariñena, barrio de la Estación y del aeródromo, aparecen recogidos por José María Maldonado en su obra Aragón bajo las bombas. El 18 de febrero de 1937 se produce el primer bombardeo sobre el aeródromo de Alas Rojas, que tendrá diferentes bombardeos el 9, 14, 16, 20 y 28 de septiembre del mismo año. El 15 de octubre se vuelve a bombardear el aeródromo y el 31 se experimenta por primera vez con bombas de 250 Kgr. En noviembre del 37, el día 19 se bombardea el barrio de la Estación, bombardeo citado anteriormente, y el 20 fue bombardeado el pueblo de Sariñena sobre la que se soltaron unas 48 bombas de 50 Kgr. El 30 de enero de 1938 se bombardea de nuevo el barrio de la Estación, el 4 de marzo el aeródromo y el 16 ambos objetivos, el pueblo y el aeródromo, dejando el saldo de un soldado y dos niños muertos y un total de 100 bombas arrojadas. Finalmente el 25 de marzo, Sariñena y el barrio de la estación sufrieron dos bombardeos con el avance definitivo del bando nacional. Un primer bombardeo durante 10 horas protagonizados por los Heinkel 111. El segundo bombardeo duró unas 17 horas.

Hay que añadir el bombardeo que el 21 de enero de 1938 sufrió Sariñena y que viene reflejado en el Acta del 13 de febrero de 1938 del Consejo Municipal de Sariñena: “Igualmente se da lectura a una comunicación del Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción de esta Villa interesando datos sobre los daños, perjuicios y victimas ocasionados por el bombardeo habido en esta el día 21 del pasado enero a lo que los compañeros de Consejo acuerdan el que sean tasados por un albañil que sea designado por el camarada Presidente dándose cuenta de ello a la mencionada autoridad» (Actas del Consejo Municipal).

El testimonio de Peirats

José Peirats, sindicalista cenetista, recogió en sus memorias “De mi paso por la vida. Editorial Flor del Viento”, la retirada del frente de Aragón. José Peirats ya había pasado otras veces por Sariñena, en una ocasión para la inauguración del campo de aviación, a mano del Coronel Felipe Díaz Sandino. También, en sus visitas al frente de Huesca, por medio de “Acracia”, estuvo junto a Manuel Magro (Acracia era la revista de la CNT de Lérida editada durante los últimos años de la Guerra Civil. José Perirats y Manuel Magro fueron durante un tiempo directores de la revista, además Magro fue alcalde de Lérida durante la contienda bélica).

José Peirats recordaba el aeródromo: “Era de tierra y por todo ornamento de un palo colgaba la manga de una camisa que señalaba la dirección del viento. ¡Qué diferencia desde entonces!”. Al divisar Sariñena, aún humeante de los bombardeos, Peirots relata una imagen macabra: “Centenares de soldados estaban echados por el suelo, medio muertos por la fatiga. Debían ser los de Huesca. El espectáculo era horripilante, digno de una escena dantesca”. Peirots se reencontró con algunos camaradas y fue testigo del consejo de guerra contra Sostre. El jefe máximo Bellmonte “impasible como siempre”, nombró como jefe de batallón a Rubi y asesinaron a Sostre. Se encontraban de retirada, en huida hacía Lérida: “Sonó la alarma de aviación, mucha gente se fue a refugiar debajo del puente, pero no hubo bombardeo, se trataba de aviones de reconocimiento”.

Ante el “Hotel Anoro”, sirviendo de dosel unos rótulos inconmensurables de gritos “antifascistas” se encuentra el cadáver de un miliciano. Quedó rezagado en la huida de sus compañeros. Cuando habían llegado las fuerzas nacionales a la plaza, este miliciano quiso defenderse usando granadas de mano. Un certero disparo de pistola le desplomó y quedó con los brazos extendidos y los ojos abiertos.”

Arturo Morera

Refugiados, exiliados y represaliados

Indudablemente Cataluña acogió a numerosos aragoneses que buscaban su huida hacía Francia, por la Vall de Aran o por la costa. Una de las poblaciones que sirvió de refugio y acogida fue La Garriga, en la provincia de Barcelona y allí encontramos un documento interesante y sorprendente. Una relación de refugiados, sin especificar la fecha, que muestra en un momento dado el registro de 56 sariñenenses refugiados en dicha localidad. Además, entre los numerosos aragoneses, los 95 de Vicien, los 35 de Barbastro…, aparecen los 12 monegrinos de Barbués, los 6 de Torralba de Aragón y los 5 de Sangarren. Gracias a Enric Costa Argemí, del Àrea de Patrimoni del Ajuntament de la Garriga, por su ayuda en la consulta y acceso al documento.

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Arxiu Municipal de la Garriga (AMLG). Fons Ajuntament de la Garriga.

La Garriga tenía poco más de 3.000 habitantes antes de iniciarse la Guerra Civil española, y pasó a tener cerca de 10.000 poco antes de su finalización, acogiendo personas que huían de las zonas del Estado español en la medida  que eran ocupadas por las tropas franquistas y gentes que escapaban de los continuados bombardeos que sufría la ciudad de Barcelona.

Un número muy importante de estos refugiados eran niños, procedentes en su mayoría del País Vasco, de Madrid y de Castilla, a los que se procuraba fueran debidamente escolarizados, bien alimentados y que disfrutaran de sesiones de ocio propias de su edad, conscientes de que habían sido apartados, para su mejor seguridad, de sus entornos familiares, de que habían sufrido las consecuencias de los bombardeos y que habían llegado a la Garriga en unas condiciones de transporte muy penosas.

Joan Vendrell i Campmany

http://vencamp.blogspot.com/

Tras la retirada, para los que no se habían exiliado, familias enteras, comenzó la represión franquista. La depuración de personas llevó a unos 140 sariñenenses y sariñenesas a la prisión provincial de Huesca. Se iniciaron 86 expedientes por parte del Tribunal de Responsabilidades Políticas de Aragón, afectando a otros tantos vecinos presos, huidos o muertos y a sus familias, con castigos como fuertes multas, incautación de bienes, inhabilitaciones, cárcel y destierro. Así como dos sentencias a pena de muerte dictadas por sendos consejos de guerra sobre los vecinos acusados del delito de “adhesión a la rebelión“; el molinero de 42 años José Carreras Gavín fusilado en Huesca el 14-8-1940 y el camarero de 36 años Francisco Basols Buil, fusilado en Barbastro el 21-7-1942. (Miguel Pardina Pueyo: de Pallaruelo de Monegros a Mauthausen- O Crabero).

IMPRESIONES DE GUERRA

Sariñena ofrece a la vista toda la gama de hechos vandálicos que puede dictar conciencia perturbada y una cabeza en derrota

— Una visita a lo que fue base aérea — Pilarín Basols mantuvo con gran fortaleza su fe cristiana a pesar de la horda. – La población civil, que había huido, regresa. — Desde los primeros momentos funciona el “Auxilio Social”

Tenía el cronista a Sariñena ante la vista. El mando retrasaba su ocupación. Estos jefes espléndidos que llenos de victoria son padres de cada soldado, cuidaban con calor las unidades. Al fin se realizó la entrada. En el más profundo silencio de la horda que huía dejando tras sí una estela de barbarie. Voladura de edificios, incendios, el saqueo más vergonzoso. Toda la gama de hechos vandálicos que puede dictar una conciencia perturbada y una cabeza en derrota, la población civil había desaparecido  completamente. La huida por los montes obligada por la tiranía roja que obligó a no pocos a seguir la aventura del descalabro…, la población desapareció. De algunos edificios asciende el humo y presentes derrumbamientos se observan. La horda, después de desvalijar y destrozaron con estudio la población que tiranizaron, prendió fuego a no pocas viviendas que nuestros soldados van apagando para recuperar lo posible.

Una estela de barbarie

Todos los puentes sobre el río Alcanadre, aparecen volados. Han saltado altos. Aquel magnífico de la vía férrea a Barcelona. De líneas elegantes, de tres tramos, que salva aquella imponente, hondonada por donde se estira el río ha saltado volado por tres puntos.

La Iglesia Parroquial, con aquella fachada catedralicia, esta raspada de todo  tributo y mínimo simbolismo de lugar sagrado. A lo largo de aquellas paredes, ¡Sosales los gritos de una propaganda ..a, pornográfica y revolucionaria, en los carteles multicolores.

La Iglesia fue destinada a taller de reparación de automóviles. En su puerta principal hay un letrero colosal con la inscripción: U.H.P. Hay restos de vehículos, grasas, herramientas Sobre la fachada un gran parapeto de sacos terreros donde se escondían armas antiaéreas.

El edificio del Casino de Sariñena se baila en su interior totalmente transformado. Un gran letrero reza: “Casa del pueblo” «Central de Sindicatos» Sin embargo, en estos momentos, aparecen sus salas destinadas a grados escolares. Hay un gran desbarajuste.

En la plaza de la Iglesia, frente a ella, lo que fue una gran manzana de viviendas es hoy una gran calva. Sucedió que hace unos meses un depósito de trilita, con una cantidad de tres mil kilos, hizo explosión, levantando toda la edificación.

Hemos visitado los locales que ocupaba el Banco de Aragón. Allí está el rastro de la horda. La caja fuerte pudo ser violentada. Allí están las señales de ello.

Sin duda la horda no tuvo tiempo suficiente. Toda la documentación se halla por los suelos y el moblaje aparece destruido.

Obra de perversión

Sariñena, como centro radial de una extensa zona, fue centro de lo que ellos llamaran cultura, pero que es la más desdichada perversión de la inteligencia y del corazón.

Aparte de la estación difusora denominada «Alas rojas» que tiene un edificio construido en la llanura que une la estación del ferrocarril con la villa, por cuya difusora se vertieron tantas patrañas y sandeces, Sariñena contaba con una instalación lujosa de centros culturales (¡!).

Cada grupito tiene su hoja de publicación, su biblioteca y centro cultural Comenzando por el más cándido republicanismo hasta el rabioso concepto libertario.

En la calle de «Dato», encontramos centenares de hojas que declaran las excelencias de aquel papel «Adelante». ¡El radical- socialismo redivivo! Los señores Lana, Estéban y Brunet, elogian el republicanismo con ribete socialista.

En el «Hotel Anoro» tienen su sede las juventudes libertarias: telas rojas con rótulos inmensos, banderas, folletos del peor gusto, colores y colores, Prensa que atosiga, carteles que marean. En la plaza «Enado» tienen la se de las Juventudes Unificadas. Tenían, vamos. Allí está Falange Española Tradicionalista y de las J. O. N. S.

En este piso espléndido estaba el socialismo instalado. Sería el académico por la elegancia de de la instalación y el perfil de la Enciclopedia Espasa que sostiene un magnífico «bureau».

En una planta baja del mercado vimos la biblioteca más indecente que se pudo coleccionar. ¿Cultura?

¡Perversión! Combinada con aquel cine grosero que ha sido servido a la procacidad de milicianos y milicianas.

Con estos antecedentes no hay nunca victoria sino derrota; no hay ejército fuerte sino horda bestial.

Campo de aviación

Llevados por la popularidad que la la base aérea de Sariñena logró en nuestra provincia, nos dirigimos a aquello que es el cementerio de una base aérea. Nuestras escuadrillas nacionales han pulverizado en excursiones sucesivas este campo que fue destinado a ser una de las primeras bases de Aragón. Sus edificios quedaron aniquilados y la superficie de él convertida en un sistema de fosos que nuestra metralla sucesivamente fue abriendo.

Fue abandonado ante la predilección que nuestras armas aéreas sentía por la base y pericia de nuestros aviadores que machacaron todos los proyectos rojos. En una ocasión los cazas rusos se negaron a elevarse ante la presencia de la aviación nacional. Mientras los jefes anduvieron a tiros, nuestros aparatos destrozaron una regular cantidad de aviones rojos y nuestros cazas ponían fin a las discusiones entre los aviadores en rebelión.

Una mujer fuerte

Pilarín Basols, oficial de la Hacienda de Huésca. Conocida en esta ciudad. La señorita Basols, de la Juventud Católica de Huesca, ha sido la mujer que ha sostenido el rosario y devocionario en sus manos frente y a pesar de la horda

Nunca lo ocultó. En los sucesivos registros se lo arrebataron. Ella siempre tuvo sus libros de rezo y mantuvo altivamente su bandera católica ante los «aguiluchos de la F. A.I. y ante los «Incontrolados» que no es poco.

Hoy la hemos encontrado, aquí esperando a España. Al saludarla la dijimos: ¡Arriba España! Pilarín. Ella nos contesta con sencillez: ¡Arriba España y la paz de Cristo en el reino de Cristo!.

Esta tesis católica ha sostenido como una mujer fuerte esta señorita ante la horda. Sus primeras preguntas fueron: Cómo van nuestras Juventudes Católicas de España y Huesca.

La población civil regresa

Desde las primeras horas del domingo tornan estas gentes a sus viviendas. Vienen con huellas del terror que han padecido Este puede apreciarse en un detalle. Al contemplar la población castigada no lamentan el castigo, sino bendicen la hora en que fue cortado aquel régimen que dicho sea de paso fue ejercido por los peores.

No fue excesivo el derramamiento de sangre, sin embargo el régimen de opresión y tiranía que han padecido, supera al asesinato.

Algunos asesinatos, continuados vejámenes, persecuciones sin cuento por el motivo más fútil, forman el calvario.

Presencia de España

Ya está aquí la Falange con la exaltación de la Patria, en sus carteles simbólicos y el pan de «Auxilio Social». Al atardecer ya habían regresado una buena parte de los vecinos. Ellos recibieron el pan blanco de la España de Franco y cantidad de víveres para tres comidas.

Luego volverán a comer estas gentes en la mano de la Falange. Hoy, lunes, ya funciona el comedor de «Auxilio Social» que está, lo veo, instalando la incipiente Sección Femenina de Falange Española Tradicionalista.

El jabón de «Auxilio Social» alegra a estas mujeres sencillas que tienen hambre de limpieza. No había jabón; y alguien dio, en una ocasión una gallina por un trozo, de él.

Un cadáver, rojo

Ante el «Hotel Anoro», sirviendo de dosel unos rótulos inconmensurables de gritos «antifascistas» se encuentra el cadáver de un miliciano. Quedó rezagado en la huida de sus compañeros.

Cuando habían llegado las fuerzas nacionales a la plaza, este miliciano quiso defenderse usando granadas de mano. Un certero tiro de pistola le desplomó y quedó con los brazos extendidos y los ojos abiertos.

Nosotros le contemplábamos y trajimos a la consideración un simbolismo. Aquel corpachón tendido junto al desfile interminable de banderas, cantos y generales, era todo ese tinglado bélico y revolucionario que está derrotado y tendido por la superficie de Cataluña, sobre la cual va a pasar inmediatamente el triunfo de la guerra como una realidad y la victoria de la paz como una promesa de futura grandeza.

 Flecha.

«Serían las doce de la noche cuando llegamos a Zaragoza, habíamos salido a las 11 de la mañana de Guadalajara, pasamos un rato y seguimos dirección a Lérida; amaneció cuando ya habíamos rebasado Tadienta, que nos evocaba muchos recuerdos cuando al principio de la guerra los milicianos de las columnas libertarias estaban por allí, ahora se veía muy destrozada. Luego seguimos por Sariñena que salvo algunos olivos viñas y almendros daba la impresión el terreno de la provincia de Huesca en donde nos habíamos adentrado de ser bastante mísero, ayudando a que esta impresión fuera mas viva el que la presencia de grandes extensiones no existía, seguramente por la falta de brazos y animales de labor; no en balde casi toda la contienda fue frente de guerra.»

16 de abril de 1939, viaje de Guadalajara a Cervera (Lérida). Memorias de la guerra civil Española, desde mitad de febrero de 1938 hasta el día en que me hicieron prisionero de guerra el 2 de abril del mismo año. Josep Caballé Teixidó.

Para muchos la retirada, exilo o represión y para otros la reconstrucción. Una Sariñena muy destruida y arrasada, mostraba sus calles llenas de escombros, impracticables y con casas derruidas e inhabitables. Los vecinos y el Batallón 408 de Orden Público fueron los encargados de realizar las labores de desescombro y limpieza. Luego llegó la reconstrucciones de la mano de Regiones Devastadas, como su nombre  indica, Sariñena fue devastada por la aviación alemana Condor, como ejercicios y maniobras antesala de la segunda Guerra Mundial.

Auxilio Social a poblaciones liberadas

Han sido establecidos muchos comedores y cocinas de Hermandad.

Los pueblos últimamente socorridos por “Auxilio Social” fueron, en días pasados, los siguientes: Mequinenza, Barbastro (por segunda vez), Perdiguera, Leciñena, Alcubierre, Lanaja, Sariñena (por segunda vez), Poleñino, Robres, Belchite (por cuarta vez), Mediana y Huesca.

En varios de estos lugares se han acumulado almacenes de víveres para el suministro diario de las personas menesterosas.

El Adelanto: Diario político de Salamanca: Año 54 Número 16553 – 1938 abril 6.

Pan blanco

En Sariñena la alegría del pueblo no tuvo límites al ver que a todos sin excepción se repartían pan blanco a manos llenas.

Azul: órgano de la Falange Española de las J.O.N.S.: Año II Número 470 – 1938 abril 8.

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Hospital de Sariñena, fallecidos de guerra


Sariñena fue un enclave estratégico del frente de Aragón, albergando el cuartel general del alto mando militar del XI Cuerpo Republicano, el aeródromo de Alas Rojas y el Hospital Militar. La presencia de altos mandos, destinados principalmente al campo de aviación de Sariñena Alas Rojas, como es el caso del Comandante Reyes, proporcionó orden y control en la zona, produciéndose pocos desmanes y asesinatos. No obstante, el Hospital de Militar de Sariñena acogió numerosos heridos y fallecidos, soldados y milicianos, tanto del frente de Alcubierre como del de Huesca.

Artículo enmarcado en la serie sobre la guerra civil en Sariñena

En las actas de defunciones encontramos abundante información que desarrollamos y compartimos, esperando que sea de ayuda para muchos de sus familiares que puedan desconocer que les había deparado. Las diferentes letras-grafías han dificultado mucho su lectura, así que existen muchos errores por subsanar, por lo que manifiesto las oportunas disculpas.

En el hospital militar de Sariñena ingresaron soldados y milicianos por combates en el frente y por combates aéreos, fallecían por heridas de bala, principalmente del máuser, de metralla, de accidentes automovilísticos y en los últimos tiempos de la contienda por los bombardeos. Algunos ingresaban ya cadáveres y otros fallecían a los pocos días, aparecen anónimos y otros que se identifican por medio de postales y testimonios de otros milicianos.

Todas las actas vienen certificadas por los diferentes directores del Hospital Militar de Sariñena. Encontramos al médico Vidal Bosqued Gimeno, M. Blay, Hermenegildo Claret, Pedro Cascales Ballarín, Juan Marcé, Antonio Porta, Antonio Carrera, Pelayo Vila y unos difícilmente legibles y mal transcritos: G. Sevelvo, Muvi Lameca e Yoace Bogueras. También encontramos la certificación por parte del médico del campo de aviación “Alas Rojas” de Sariñena el doctor  Manuel  Conde López.

Como juez municipal aparece Candido Alegre Sarrate y secretario Manuel Carpi Arroyos.

De muchos de los soldados, milicianos y fallecidos se conoce su procedencia, así encontramos diversas localidades como: Almería, Baleares, Bellcaire (Gerona)  Calaceite, Calamocha (Teruel), Casas Benister  (Cuenca), Ejea de los Caballeros, Francia, Gijón, Lanaja, Leciñena, Pamplona, París, Peracals (Montcortes, Lérida), Portugal, Tarragona, Tornos (Teruel), Teruel. Además, en muchas actas figura la unidad a la que pertenecían: Ametralladoras de Manresa, Brigada mixta internacional nº 159, Brigadas Mixtas 119, 121, 122, 123, 124, 126, 131, 134, 137, 140 y 141, Columna del 19 de abril, Columna de los Agrupados, Columna de Barrio, Columna Francisco Ascaso, Columna Valles y Rovira, de la 32 división, del Escuadrón de caballería de Barcelona, Guardias de asalto, Regimiento Gerona y Voluntarios de aviación. También aparecen dos fallecidos del ejército franquista: Fausto Comas, del Regimiento Gerona y Juan Eltoro Pueyo, del mismo regimiento, que había sido hecho preso.

Reseñable es acta de un fallecido perteneciente al Batallón Thälmann, un batallón integrado en las Brigadas Internacionales. Su nombre fue un homenaje al líder comunista alemán Ernst Thälmann (nacido en 16 de abril de 1886 y ejecutado el 18 de agosto de 1944). A lo largo de su existencia llegó a tener hasta 1.500 integrantes, principalmente alemanes y austriacos, así como de otros países de Centroeuropa y Escandinavia. (Wikipedia)

La actividad del aeródromo Alas Rojas también se ve reflejado en las actas de defunciones. En ellas parecen las actas del teniente de aviación Luis Aguilera, el Alferéz Faustino Ferret, el Sargento José Fernández González y el cabo de bombardero de aviación Emilio Navarro Colay, que fallecieron el día 19 de octubre de 1936 en combate aéreo “a consecuencia de heridas de armas de fuego”.

En el acta de Emilio Navarro encontramos una importantísima información, la descripción exacta y detallada de una posible fosa común: “Se consigna que se halla enterrado en una fosa a las distancias siguientes por norte a 7 metros del camino central del cementerio, por sur a 25,50 metros de los nichos, por este a 22 metros de los nichos, por oeste a 77 metros de la tapia del cementerio.”

Las actas van reflejando hechos y sucesos de la guerra en Sariñena, así los días 11 y 12 de diciembre  de 1937 se produjeron bombardeos sobre Sariñena, unos bombardeos por parte de la aviación fascista de los cuales resultaron fallecidos Ricardo Casas Blando, Miguel Cabristany Roca y Ramón Figueras Miguel. Otro bombardeo registrado fue el 10 de marzo de 1938, cuando resultó fallecido Ángel Ariste Justo.

No obstante, encontramos algún fallecido en el Hospital militar de Sariñena cuya acta de defunción no consta en el registro de Sariñena y si en cambio en el registro de su población. Este es el caso de Ernest Amorós i Figueres, natural de La Sentiu (Lérida), donde, en dicha localidad, consta su acta de defunción. Fuente: Ferran Dalmau.

Con la entrada de las tropas “nacionales” se produjeron las primeras víctimas registradas por el bando vencedor. El 18 de abril de 1938 el Equipo Quirúrgico Móvil del Capitán Vizcaíno inscribió el fallecimiento de un soldado perteneciente a la 1ª de Tetuán, otros soldados franquistas pertenecían a falange nº 49, al regimiento de Valladolid y a la 2ª Bandera del tercio de África. También aparece el doctor Luis Mella.

Así, esperamos que este trabajo de investigación contribuya al conocimiento y difusión de la memoria histórica en torno al Hospital Militar de Sariñena. En su memoria.

Relación de personas fallecidas durante la guerra

Unos de los primeros ingresos debieron ser los italianos Mario Angeloni y el anarquista Vicente Perrone, miembros de la columna italiana que operaba en el frente de Huesca. “Casi sin poder reaccionar, Angeloni fue gravemente herido en un pulmón, quedando en mala situación toda la patrulla, que finalmente, pudo retirarse, recogiendo Bolgiani al herido Angeloni, que aún llegó con vida al hospital de Sariñena, donde murió al día siguiente.”

Ambos fueron heridos el 28 de agosto de 1936 y trasladados al hospital de Sariñena donde fallecieron. (La Columna Italiana en el frente de Huesca J.L. Alcofar Nassaes.  Revista Historia y vida, nª101). No se han encontrado sus actas de defunción.

Mario Angeloni

Fallecido el 28 de agosto de 1936.

Abogado y político antifascista italiano, dirigente del Partido Republicano, combatió en la Primera Guerra Mundial como oficial de Caballería, obteniendo en la batalla de Capporetto la Medalla de Plata al Valor Militar. Participó en la Guerra Civil española con Carlo Rosselli (comandante político) y Camillo Berneri (representante de los anarquistas), se convirtió en el comandante militar de una columna militar republicana en el frente aragonés. Murió en el hospital de Sariñena de las heridas sufridas en la batalla de Monte Pelado. Presencia italiana en la milicia española José María Blanco Núñez (Coord.)

Francisco Rebollo Martínez

Acta de defunción 8.147, 5 de septiembre de 1936

Natural de Cartagena, ingresó en el hospital de Sariñena el día 1 de septiembre, perteneciendo a la Columna García Oliver de la F.A.I. La causa una peritonitis producida por herida de bala en el vientre. Inscripción realizada por el doctor Nogueras,  no habiéndose podido saber más datos.

Un miliciano

Acta de defunción 8.148, 5 de septiembre de 1936

No se puede inscribir el nombre de un miliciano por no poder declarar el difunto por hallarse en estado comatoso, según hace ver en nombre de la certificación facultativa presentada por D. Vidal Bruged. Falleció en el Hospital de esta villa el 3 de septiembre de 1936.

José Segarra Cases

Acta de defunción 8.149, 2 de septiembre de 1936

_____ mono que le da esta _____ por llevar en el bolsillo _____ de la granota tres postales con la dirección siguiente José Segarra Cases, Batallón de montaña nº 6 1ª compañía Barbastro rematado con sello postal en el matasellos de Alcolea de Cinca y firmadas la una por Vicenta Cases y las dos siguientes por  Pilar Folaus. Entró cadáver en el hospital de esta villa el 31 de agosto de 1936. Presentaba una herida al parecer producida por bala del máuser región parental derecha. Sepultura en esta población. Inscripción médico Vidal Bruger/Porqued

Bernardino Bosque

Acta de defunción 8.150, 8 de septiembre de 1936

Llamado con estos nombres por haberlo reconocido Luis Porta vecino de esta localidad, barrio de la estación nº 18. El cadáver aparenta tener una edad de 21 años, de altura 1,60. Complexión no muy fuerte tenía una herida al parecer producida por bala del máuser en la región parental  derecha con salida por un borde de la nariz encefálica. Llegaron en la ambulancia ya cadáver el día 31 de agosto. Sepultura en el cementerio de esta villa. Inscripción médico Vidal Bruger/Porqued.

Enrique Duran

Acta de defunción 8.151, 9 de septiembre de 1936

Ingresó en este hospital el día dos de septiembre y falleció a los quince minutos. Fallecido en el Hospital de Sariñena el día dos de septiembre. Manifestación inscrita por el Director de este Hospital. Sepultura en el cementerio de esta población.

José Guember

Acta de defunción 8.152, 8 de septiembre de 1936

Natural de Pamplona. Ametralladora de Manresa, ingresó en este hospital de Sariñena el día 23 de agosto y falleció el 24 del mismo. Manifestación inscrita por el Director de este Hospital. Sepultura en el cementerio de esta población.

Eduardo Perello 

Acta de defunción 8.153, 8 de septiembre de 1936

Natural de Tarragona. Ingresó en este Hospital el día 23 de agosto del ______ y falleció el 24 del mismo agosto. Sepultura en el cementerio de esta población.

Bautista Suñen Gombao de Calaceite (Miliciano antifascista)

Acta de defunción 8.194, 10 de septiembre de 1936

Natural de Calaceite y de profesión miliciano antifascista ingresó en este Hospital el día 2 de septiembre fallecía el día tres del mismo mes. Manifestación inscrita por el Director de este Hospital.

Ernest Amorós i Figueres

Natural de La Sentiu (Lérida), miliciano de Estat Català, murió en el hospital militar de Sariñena el 11 de septiembre de 1936 (día de la Diada Nacional de Catalunya). Ernest Amorós i Figueres se encuentra enterrado en el cementerio de Lérida. Fuente: Ferran Dalmau.

Emilio Diestre Landro

Acta de defunción  8.190, 13 de septiembre de 1936

Perteneciente a la Columna de Barrio 1ª Centuria 1er Grupo.  Ha fallecido a causa de las heridas recibidas de metralla en abdomen, brazo y antebrazo izquierdo. Falleció en este Hospital el día 12 de septiembre Manifestación inscrita por el Director de este Hospital M. Blay. Sepultura en el cementerio de esta población.

Ricardo Chofer Rojo (Miliciano)

Acta de defunción 8.158, 13 de septiembre de 1936

Barcelona. Perteneciente Columna de los Agrupados 9º Grupo 1º. Muerto a consecuencia de heridas de ametralladores en la lucha antifascista de Tardienta. Falleció en este hospital el día 12 de septiembre de 1936. Manifestación inscrita por el Director de este Hospital M. Blay. Sepultura en el cementerio de esta población.

Antonio Comesa Oreta (Miliciano)

Acta de defunción 8.159,  13 de septiembre de 1936

De veintiún años de edad natural de Alumbres (Almeria). Muerto a consecuencia de herida de metrallas en las luchas antifascistas. Perteneció a la Columna del Barrio. Falleció en este Hospital el día 13 de septiembre. Manifestación inscrita por el Director de este Hospital Yoace Bogueras.

Andres Brunet

Acta de defunción 8.160, 14 de septiembre de 1936

Natural de Paris, oficial de artillería. Perteneciente a la sección de ametralladoras de la columna del 19 de abril. Ha fallecido a los veintidós horas del día 13 de septiembre de mil novecientos treinta y seis a consecuencia de las heridas de bala, que tenía en la región lumbar derecha.

 Luciano Lacorz Rodón

 Acta de defunción 8.162, 28 de septiembre de 1936

Natural de Rosal, hijo de Manuel y Bárbara. Muerto a consecuencia de lesión de médula cervical por herida de bala, sufrida luchando en el frente antifascista. Falleció en este Hospital el día 27 de septiembre. Certificación facultativa del médico director.

Eusebio Zoriel Jaime

Acta de defunción 8.163, 28 de septiembre de 1936

De 32 años de edad, fallecido en este Hospital el día 27 de 1936.

José Pérez Patoes

Acta de defunción 8.16?, 28 de septiembre de 1936

Sargento de aviación en destino en este aeródromo. Falleció en este aeródromo el día 24 de septiembre a causa de fractura de bóveda y base cráneo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por D. Manuel  Conde López, médico de aviación de Sariñena. 

Ángel Gómez  Laynatie

Acta de defunción 8.163,  13 de octubre de 1936

Perteneciente a la Columna de Francisco Ascaso 4ª centuria. Falleció en el Hospital el trece de octubre de 1936, a consecuencia “luchando contra el fascismo”. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por el director de este Hospital M. Blay.

Antonio González Valdovinos

Acta de defunción 8.171, 17 de octubre de 1936

Natural de Sariñena. Hijo de Mariano González y Paciencia Valdovinos. Soltero de diecisiete años de edad. Falleció luchando contra el fascismo el ciudadano Antonio González Valdovinos, en este Hospital el 16 de octubre de 1936 a causa de “luchando contra el fascismo”. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por el médico de este Hospital Vidal Bosqued.

Vicente Simarro Toledano

Acta de defunción 8.172, 17 de octubre de 1936

Miliciano voluntario de aviación. De diecisiete años de edad, Casas Benister  (Cuenca). Domiciliado en Barcelona C/ Blanco Garay 21 4º. Ocurrió el óbito a las 2.31 del día de (hoy) digo de ayer por haber sido arrollado por el O.R.G. en el km 92.545 (Contusión) y era miliciano voluntario de aviación. Contusión craneal, 16 de octubre de 1936. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por el médico Pedro Cascales Ballarín.

Sebastián Forné

Acta de defunción 8.173, 17 de octubre de 1936

Miliciano perteneciente a la 5ª Columna del Poum. Por falta de documentación no se ha podido identificarle con más detalle. Falleció en este Hospital el 17 de octubre de 1936. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por el médico Hermenegildo Claret.

Víctor “El Moro”

Acta de defunción 8.174, 18 de octubre de 1936

Perteneciente a la Columna Valles POUM. (Columna Valles y Rovira). Por falta de documentación no se ha podido identificar con más detalle. Falleció en este Hospital el 17 de octubre de 1936. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por el médico Hermenegildo Claret.

Félix Pérez Álvarez

Acta de defunción 8.175, 20 de octubre de 1936

Natural de ¿Gijón?. Falleció en este Hospital el 20 de octubre de 1936 a consecuencia de “luchando contra el fascismo”. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por M. Blay_____ de este Hospital.

Justo Latorre Rabanaque

Acta de defunción 8.176, 20 de octubre de 1936

Natural de Tornos (Teruel), hijo de Celestino que vive en Tornos. Falleció en este hospital el veinte de octubre de 1936. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita.

Faustino Ferret Aguilera

Acta de defunción 8.177, 22 de octubre de 1936

Alférez aviador. Natural de Barcelona, casado y  de profesión Alferez, fue trasladado a Barcelona para su enterramiento. Casado en primeras nupcias con Eulalia Pilar García, habiendo dejado tres hijos llamados Pilar, Wilfredo y Faustino. Falleció el 19 de octubre de 1936. A consecuencia de heridas de armas de fuego recibidas en combate aéreo. Manifestación inscrita por Manuel Conde Capitán, médico del campo de aviación.

Saliendo de Almudévar, la columna fascista de Tardienta, topa igualmente con las milicias de la república que les barren el paso. La lucha fue intensa, fueron contenidos y finalmente se les obliga a replegarse.

En estos combates murieron heroicamente los aviadores Fernández Aguilera, Ferret y Navarro, los cuales fueron enterrados ayer a la tarde en el cementerio de Sariñena.

Resultaron también heridos los pilotos Batlle y Foyer.

Villalba, al volver del entierro de Sariñena, el cual ha constituido una gran manifestación de duelo, se dispone a trabajar activamente y se pone en contacto con los sectores de nuestro frente.

La Humanitat: Any 5, núm. 1452 (21 oct. 1936).

Luis Aguilera Cullell

Acta de defunción 8.178, 22 de octubre de 1936

Teniente de aviación. Natural de Barcelona. Soltero, fue trasladado a Barcelona para su enterramiento. Falleció el día de hoy 19 de octubre de 1936 a consecuencia de heridas de arma de fuego recibidas en combate aéreo. Manifestación inscrita por Manuel Conde Capitán, médico del campo de aviación.

José Fernández González

Acta de defunción 8.179,  22 de octubre de 1936

Sargento Bombardero. Sargento de aviación, soltero, pertenecía a Getafe (Estaba en los ministerios) y fue trasladado a Barcelona para su enterramiento. Falleció el día de hoy 19 de octubre de 1936 a consecuencia de heridas de arma de fuego recibidas en combate aéreo. Manifestación inscrita por Manuel Conde Capitán, médico del campo de aviación.

Emilio Navarro Colay

Acta de defunción 8.180, 22 de octubre de 1936

Cabo bombardero de aviación, pertenecía a la escuadrilla de los ¿alcray? (Tiene a su hermano que se  llama Federico. Falleció el día de hoy 19 de octubre de 1936 a consecuencia de heridas de arma de fuego recibidas en combate aéreo. Manifestación inscrita por Manuel Conde Capitán, médico de este aeródromo de aviación. Se consigna que se halla enterrado en una fosa a las distancias siguientes por norte a 7 metros del camino central del cementerio, por sur a 25,50 metros de los nichos, por este a 22 metros de los nichos, por oeste a 77 metros de la tapia del cementerio.

2021_10_24_21_50_00_Arxiu_de_Revistes_Catalanes_Antigues_La_Humanitat_Any_5_núm._1452_21_oct._1

La Humanitat: Any 5, núm. 1452 (21 oct. 1936).

Eugen Wayuer

Acta de defunción 8.181,  25 de octubre de 1936

Perteneciente a la columna Thaelmann Falleció en el lugar de la estación.  El 24 de octubre a consecuencia de “luchando contra el fascismo”. Manifestación inscrita presentada por el médico  M. Blay.

José Cardona

Acta de defunción 8.183, 26 de octubre de 1936

Guardia de Asalto. Fallecido en el vagón de tren quirófano estación. El 26 de octubre de 1936.  Manifestación inscrita por el médico de guardia ¿Findeu?

Santiago ¿Montiner?

Acta de defunción 8.184, 26 de octubre de 1936

Guardia de Asalto. Falleció en este Hospital el día 26 de octubre de 1936 a consecuencia “luchando contra el fascismo”. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita.

Alfonso Solanas Farlete

Acta de defunción 8.185, 26 de octubre de 1936

De diecinueve años, natural de Leciñena, hijo de Fermín. Falleció en este Hospital el 26 de octubre de 1936 a consecuencia “luchando contra el fascismo”. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por el _______ de guardia Hermenegildo Claret.

Joao Amputo das Heres 

Acta de defunción 8.186, 26 de octubre de 1936

Natural de Sao Martinho (Portugal). Nació el 30 de marzo de 1905. Falleció el 23 de octubre de 1936, a consecuencia de heridas por arma de fuego. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita presentada por Manuel Conde López, Capitán médico del campo de aviación.

Mateo Omare Ferrer

Acta de defunción 8.187, 29 de octubre de 1936

Natural de ¿Brunola? Baleares. Nacido el 28 de octubre de 1917 según certificación facultativa y falleció a consecuencia de heridas por arma de fuego.  Fallecido el 23 de octubre de 1936.  Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por el médico de aviación D. Manuel Conde.

José Luis Marías de Lafuente

Acta de defunción 8.200, 19 de diciembre de 1936

Capitán del 2º batallón. Natural de Ejea de los Caballeros, de profesión Capitán y de estado soltero, de 36 años de edad perteneciente al 2º batallón. Falleció en Barbastro, el 17 de diciembre a consecuencia de heridas de arma de fuego recibidas. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación _____ por el teniente coronel y el jefe ¿m. formavile grible?

Joan Rovira Xampeny

1936 inicios 1937. Falleció en el Hospital a causa de fiebres tifoideas. Soldado ejercito republicano. Escribiente en Josep Maynou. (En recuerdo de. Todas las victimas).

Ambrosio Daverio

“El Italiano”, fallecido el 10 de enero de 1937. No hay acta de defunción, su tumba aparece en el cementerio municipal de Sariñena.

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Francisco Sus Lardiés

Principios de 1937. Natural de Gurrea de Gállego, falleció en Sariñena a causa de heridas en el frente. Confederal, miliciano 126 Brigada 28 División Ascaso. (En recuerdo de. Todas las victimas).

Bernardo Albelda Peris

Acta de defunción, 8.236 , 16 de abril de 1937

Perteneciente al regimiento Infantería nº2, batallón de ________ nº 3 ametralladoras y falleció a causa de las heridas. Fallecido en este Hospital el día 14 de abril, a consecuencia de las heridas recibidas. Manifestación inscrita por el director de este hospital M.Blay.

Fausto Comas

Acta de defunción 8.237, 16 de abril de 1937

Del ejército fascista. Falleció en este Hospital el día 13 de abril a las cuatro horas y pertenecía al regimiento Gerona del ejército faccioso. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay. 

Francisco Marey Astruch

 Acta de defunción 8.238, 17 de abril de 1937

Miliciano. Falleció en este Hospital el 18 de abril de 1937 a consecuencia de varias heridas de arma de fuego en región torácica. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Emiliano Tomás Ramo

Acta de defunción 8.239, 17 de abril de 1937

De cuarenta y siete años, natural de Calamocha (Teruel). De profesión _________  Casado y deja tres hijos no habiendo otorgado_________.  Falleció en este Hospital el día 19 de abril de 1937 a consecuencia de fractura de ___ cráneo aplastamiento. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Leandro Maicas Martín

Acta de defunción 8.240, 20 de abril de 1937

Natural de Calamocha (Teruel). De profesión sastre, casado habiendo dejado tres hijos y no habiendo hecho testamento según consta en este _____ facultativa manifestada por el director de este hospital M. Blay. Estaba casado con____________. Fallecido en este Hospital el día 19 de abril de 1937 a causa amputación traumática brazo y aplastamiento base cráneo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación escrita presentada por el director de este Hospital M. Blay.

Miguela Lacruz Espada

Acta de defunción 8.241, 20 de abril de 1937

De estado soltera no habiendo hecho testamento. Falleció en este Hospital el diecinueve de abril de 1937. A consecuencia de fractura base cráneo _________ Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Ángel Ayuda Blanco

Acta de defunción 8.242, 20 de abril de 1937 

Fallecía a consecuencia de varias heridas que recibió el mismo día en _________________. Fallecido en este Hospital el día 19 de abril a consecuencia aplastamiento base cráneo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Aurelio Auserón Escanero

Acta de defunción 8.243, 21 de abril de 1937

Soltero y falleció en este Hospital a consecuencia de ______________________________________  y extensas heridas en la cara. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

José Medina Pallarols

 Acta de defunción 8.257, 22 de junio de 1937

Soldado, de dieciocho años. Falleció en este Hospital el 18 de junio de 1937 a causa de una herida penetrante en el pie derecho. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay. 

Valero Arronia Rojo

Acta de defunción 8.257, 22 de junio de 1937

Soldado de dieciocho años. Falleció en este Hospital  el 21 de junio de 1937 a consecuencia de una herida de bala de región abdominal. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

 Ernesto  Porquet Peiro

Acta de defunción 8.261, 12 de julio de 1937

Fallecido en este Hospital el 9 de julio de 1937 a consecuencia de __- traumático y heridas en ambas _____. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital Juan Marcé.

Juan Vera López

Acta de defunción 8.263, 22 de julio de 1937

De diecinueve años. De la 124 brigada mixta ha fallecido en este Hospital,_______________ con diagnóstico de arma de fuego extensa en el mulo derecho. Fallecido en este Hospital el día 21 de julio a consecuencia gangrena gaseosa. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director Muvi Lameca.

Juan Planisi Mercadal

Acta de defunción 8.267, 3 de agosto de 1937

De veintitrés años, vecino de Barcelona. Casado domicilio calle Anselmo Clave nº 9 y pertenencias. Soldado del Escuadrón de caballería de Barcelona. Falleció en este Hospital de Sariñena el 2 de agosto de 1937 a consecuencia de choque traumático con estallido de bazo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay Gimener.

Marino Font Coll

Acta de defunción 8.271, 26 de agosto de 1937

Natural de Bellcaire (provincia de Gerona) fallecido en este Hospital el día 25 de agosto a consecuencia fractura abierta tibia derecha. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación por el director de este Hospital Antonio Porta.

Juan Eltoro Pueyo 

Acta de defunción 8.272, 28 de agosto de 1937

Prisionero fascista de veinte años de edad perteneciente al Regimiento de Gerona nº 18 6º batallón ametralladores a consecuencia de fractura humero derecho bala abdomen. Fallecido en este Hospital el día 25 de agosto de 1937 a consecuencia fractura humero derecho. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay. 

Miguel Barba Fernandez

Acta de defunción 8.273, 28 de agosto de 1937

De veintidós años de edad perteneciente a la brigada mixta 123 4º Batallón 4ª compañía. Fallecido en este Hospital el día 26 de agosto de 1937 a consecuencia de herida de bala fosa ¿ilacea? Derecha. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Antonio Ferqueda Benet 

Acta de defunción 8.274, 28 de agosto de 1937

De veintidós años de edad perteneciente a la brigada mixta 122 1e Batallón de ametralladoras. Fallecido en este Hospital el día 27 de agosto de 1937 a consecuencia herida metralla, región frontal con grandes destrozos. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Juan Oller Carreras

Acta de defunción 8.275, 28 de agosto de 1937

Soldado perteneciente a la brigada mixta nº 122 a consecuencia de amputación muslo izquierdo gangrena gaseosa. Fallecido en este Hospital el día veintisiete de agosto de 1937 a consecuencia amputación muslo izquierdo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Gabriel Aguilar

Acta de defunción 8.278,  5 de septiembre de 1937

Falleció en la carretera Venta Ballerías el día 3 de septiembre de 1937, a consecuencia de un vuelco de automóvil. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital Antonio Porta.

Francisco García Gonzalez

Acta de defunción 8.279, 5 de septiembre de 1937

De veintidós años, natural de Madrid. Estado soltero. Falleció en la carretera Venta Ballerías el día 3 de septiembre de 1937, a consecuencia de un vuelco de automóvil. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital Antonio Porta. 

Ismael Ridrer Conet

Acta de defunción 8.280, 5 de septiembre de 1937

De veintiséis años de Alcoy, soltero.  Falleció en la carretera Venta Ballerías el día 3 de septiembre de 1937, a consecuencia de un vuelco de automóvil. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital Antonio Porta.

Rafael Reyes de la Rosa

Acta de defunción 8.281, 8 de septiembre de 1937

Perteneciente a la brigada mixta internacional nº 159 2º Batallón. Fallecido en este Hospital militar el día 4 de septiembre de 1937 a consecuencia de herida de arma de fuego. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación escrita por el médico de este hospital Antonio Porta.

Siptime Jacques

Acta de defunción 8.282  8 de septiembre de 1937

De veintisiete años, teniente de las brigada internacional mixta 110 1ª Brigada 4ª compañía. Fallecido en este Hospital militar el día 6 de septiembre de 1937 a consecuencia de herida de bala en el abdomen. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación escrita por el médico de este hospital Antonio Porta.

Juan Diez Avellanos

Acta de defunción 8.285, 13 de septiembre de 1937

Perteneciente a la brigada mixta 131 de intendencia ingresó muerto en este Hospital el día 10 del presente a consecuencia  de ________ traumático producido por accidente de automóvil. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación escrita por el médico de este hospital M. Blay. 

Jacinto Jaurey Berenguer

Acta de defunción 8.286,  14 de septiembre de 1937

De veintidós años, soldado de la 122 Brigada mixta 4º__ plana mayor, falleció a consecuencia de accidente de automóvil en la carretera de Sesa con gran choque traumático. Fallecido en este Hospital militar el día 14 de septiembre de 1937 a consecuencia de choque traumático. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación escrita por el director G. Sevelvo.

Joaquín Ferrer Vidal

Acta de defunción 8.28, 27 de septiembre de 1937

De la 32 división. Cuartel General, escolta. Fallecido en este hospital el 25 de septiembre de 1937 a consecuencia de traumatismo torácico. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación escrita por el médico de este hospital M. Blay.

Juan Heredia Ramón

Acta de defunción 8.289,  27 de ¿septiembre? de 1937

De la brigada mixta 119 E. motorizada. Falleció en este Hospital el 23 a consecuencia herida ____ muslo izquierdo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital M. Blay.

 José Morera Muñoz

Acta de defunción 8.290, 4 de octubre de 1937

De la brigada mixta 112 batallón 3º ametralladores. Fallecido en este Hospital el día 1º de octubre de 1937. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital M. Blay.

Jesús Gutierrez  Gutierrez

Acta de defunción 8.293, 25 de octubre de 1937

De estado se ignora y pertenecía este soldado _____________________________. Fallecido en este Hospital el día 20 de octubre de 1937 a consecuencia se choque traumático con fractura base craneal. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital M. Blay.

Francisco Luis 

Acta de defunción 8.301, 8 de noviembre de 1937

Perteneciente a la 126 brigada mixta 2º batallón compañía 3ª sección procedente de Vicien.  Fallecido en este hospital el 5 de noviembre de 1937 a consecuencia de una herida bala en cara doble fractura. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital M. Blay. 

Antonio Segarra Amoros

Acta de defunción 8.318,  1 de diciembre de 1937

De la 126 brigada mixta 2º batallón 2ª compañía procedente de _____. Falleció en este hospital el 26 de noviembre a consecuencia de herida metralla_________ y cabeza. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta.

Pedro Prat Ninato 

Acta de defunción 8.319, 1 de diciembre de 1937

De la 121 brigada mixta 4º batallón Compañía perteneciente de Alcubierre. Falleció en este hospital el 26 de noviembre a consecuencia de herida con arma de fuego región _______. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta.

Enrique Vilada

Acta de defunción 8.323, 6 de diciembre de 1937

Perteneciente a la 134 Brigada mixta 546 Batallón 1ª Compañía procedente del Vedado de ____. Ingresó cadáver en este Hospital a consecuencia de amputación traumática pierna derecha.  Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el jefe ______ de servicios____.

Ricardo Casas Blando 

Acta de defunción 8.325, 13 de diciembre de 1937

De veintiséis años hijo de Antonio casas ferranet? Y Joaquina Bland____ Casado con Pilar Clemente Peralta y deja una niña de este matrimonio. Pertenecía ________ a la 140 Brigada mixta intendencia. Fallecido en este hospital el día 12 de diciembre  de 1937 a consecuencia de las heridas producidas por el bombardeo de aviación facciosa en esta localidad. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta.

José Marcen Landier

Acta de defunción 8.329, 13 de diciembre de 1937

Soldado perteneciente a la 126 Brigada mixta 5 o 3 Batallón 4ª compañía. Fallecido en este hospital el día 7 de diciembre a consecuencia de herida de bala pierna izquierda. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta.

Miguel Cabristany Roca

Acta de defunción 8.332, 19 de diciembre de 1937

El Sargento. Entró cadáver en dicho Hospital de Sariñena a consecuencia del bombardeo de la aviación facciosa. Fallecido el día 11 de diciembre del año actual a consecuencia del bombardeo aviación facciosa. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta.

 Ramón Figueras Miguel

 Acta de defunción8.333, 17 de diciembre de 1937

Soldado. Entró en este Hospital de Sariñena ya cadáver a consecuencia bombardeo aviación fascista. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta.

Juana Otín Alcubierre

Acta de defunción 8.339,  17 de diciembre de 1937

De treinta y seis años. Natural de Lanaja falleció a consecuencia de heridas metralla varias partes del cuerpo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta.

Ramón Bueno Font

Acta de defunción 8.359, 25 de enero de 1938

Soldado de la Brigada mixta 141 Batallón 161 2ª Compañía. Falleció en este Hospital el día 23 de enero a consecuencia de herida de fuego  perforación de estómago e intestino delgado y grueso. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta y el capitán médico Cento/anto/Antonio?? Carrera.

En virtud de auto recaído con esta fecha seguido en expediente  a instancia de Dª. Teresa Font, de conformidad a la R.O. 14 enero 1842 se rectifica la inscripción por error que se llamara el inscrito Ramón Bruna Font, soltero, labrador, hijo legítimo de Antonio Bueno y Teresa Font, natural y vecino de Peracals (Montcortes) Lérida, nacido el 22 de octubre de 1912 según acreditó. Sariñena 23 de febrero de 1944. El juez municipal.

Juan Cano Penen

Acta de defunción 8.370,  28 de febrero de 1938

Perteneciente soldado a la brigada mixta 137, Brigada 547 Compañía de ametralladoras. Falleció en este Hospital a consecuencia de _________ hombro izquierdo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director Antonio Porta y Pelayo Vila.

  • Juan Cano Pérez, 25 de febrero de 1938, falleció en el Hospital de Sariñena a los 21 años de edad. Natural de Turre, era herrero y soldado republicano, 137 Brigada mixta. (En recuerdo de. Todas las victimas).

Ángel Ariste Justo

Acta de defunción 8.373, 10 de marzo de 1938

Hijo de salvador y de Presentación, de Sariñena. Falleció en este hospital  a consecuencia de las heridas recibidas durante el bombardeo de aviación el día 10 de marzo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director Antonio Porta y Pelayo Vila.

Ramón Franco

Acta de defunción 8.374, 18 de abril de 1938

Soldado perteneciente a la 1ª de Tetuán.  Falleció en este Hospital Equipo Quirúrgico móvil, capitán Vizcaíno, el día 3 de abril a consecuencia de heridas en acción de guerra. Manifestación escrita del capitán jefe firma ilegible del equipo quirúrgico móvil. Mes abril II año triunfal 1938.

Miguel Codreiro

Acta de defunción 8.375, 18 de abril de 1938

Perteneciente a la 2ª Bandera de la 5ª Compañía. Falleció en este Hospital el día 3 de abril a consecuencia de heridas sufridas en acción de guerra.

Soldado falangista sin identificar de la falange nº 49

Acta de defunción 8.376, 18 de abril de 1938

Ingresó ya cadáver en este Hospital el soldado falangista sin identificar del equipo quirúrgico móvil, capitán Vizcaíno. Falleció el 3 de abril según resulta de certificación escrita por el capitán jefe.

 Francisco Bernal

Acta de defunción 8.377, 18 de abril de 1938

Soldado del regimiento de Valladolid nº 20 1er Batallón. Falleció el día de hora consecuencia de heridas recibidas en acción de guerra, falleció el día 3 de abril. Certificación escrita por el (médico) Capitán. Certificación escrita por el capitán del equipo quirúrgico móvil capitán Vizcaíno, firma ilegible.

Francisco Campos

Acta de defunción 8.378,  18 de abril de 1938

Alferez de la 2ª Bandera del tercio de África 5ª Compañía a consecuencia de heridas recibidas en acción de guerra. Falleció en este Hospital el día tres de abril a consecuencia de heridas en acción de guerra. Certificación escrita por el capitán del equipo quirúrgico móvil capitán Vizcaíno.

Miguel Martinez García

Acta de defunción 8.379, 18 de abril de 1938

Sargento de artillería ligera de Cataluña. Natural de Huerva. Falleció en este Hospital el 6 de abril, certificación escrita por el médico Luis Mella.

Enric Ferrer Arnau

20 de abril de 938. Natural de Palamós, Gerona. Soldado ejército republicano. (En recuerdo de. Todas las victimas).

Luis García Sierra/Serra

Junio de 1938. De Barcelona, miliciano columna Durruti 26 división y comisario, cía ametralladoras. Batalla de Sariñena. (En recuerdo de. Todas las victimas).

Artículos relacionados:

Correos y Telégrafos


El cuerpo de correos y telégrafos sufrió una de las mayores depuraciones de toda la administración. Juan Carlos Bordes, “El servicio de correos durante el régimen franquista (1936-1975), depuración de funcionarios y reorganización de los servicios postales”, sostiene “que, en contra de lo que se ha difundido, el cuerpo de correos fue el más afectado por la represión franquista y no el de los maestros, siendo en cualquier caso ambos grupos de la administración los más afectados”. Después de todo, el cuerpo de correos y telégrafos garantizaba -o restringía- la capacidad de comunicación del pueblo.

Artículo enmarcado en la serie sobre la guerra civil en Sariñena

Retrotrayéndonos a aquellos tiempos pasados, al periodo anteguerra, en Sariñena podemos atrevernos a decir que la estafeta de correos debía de estar en casa Sabineta, por la calle Santamaría, telégrafos en casa Procopio, calle Mercado, y teléfonos en casa Bastida (Matilde), también calle Mercado, aunque anteriormente debió de estar en la calle José Fatas esquina con los Ángeles.

La estafeta de Sariñena aparece en la relación de las estaciones de estafetas limitadas de tercera clase, servidas por auxiliares permanentes (El Telégrafo Español, 13 de febrero de 1891). También existió una estafeta móvil para las milicias que se desplazó por el frente. Además, en el aeródromo de Alas rojas se instaló “un telégrafo de código y una línea de teléfono, básica para las comunicaciones directas con el frente o con el Alto Mando instalado en la misma población de Sariñena”. (TRALLERO, Salvador, Alas Rojas. Sariñena. Sariñena. Sariñena Editorial. 2006.)

En Sariñena encontramos documentación en las notas de las solicitudes de Informes Políticos-Sociales. Son los casos de José Peleato Otal, cartero urbano que prestó servicio durante la dominación roja (Solicitud de información del Juzgado especial de Valladolid, dirección general de correos y telecomunicación). Antonio Mir Loncan, afiliado a la UGT, fue considerado “muy peligroso por su ideal extremista. Ingreso voluntario en los primeros movimientos” (Solicitud de información de la Administración principal de correos de Barcelona). José Torres Porta, que prestó servicios como funcionario del cuerpo técnico de correos en la estafeta de Sariñena, considerado “Izquierdista”. Julián Sarrate Olivena, oficial de correos. Severino Romerales (Sebastian Romerales), cartero urbano de la estafeta de Sariñena. Gabriel Portoles Minguez, administrador de correos. Evaristo Egido Roca: “guardia civil que permaneció en esa localidad ocho meses desempeñando un destino de correos” e Ignacio Díaz pardo que prestó sus servicios en la estafeta de correos de Sariñena.

Y por parte del cuerpo de telégrafos: Vicente Gil Gallardo, oficial de telégrafos que prestó servicios de guerra en Sariñena (Solicitud de información del Juzgado especial de telégrafos). José Mulet Camacho, oficial 2º de telégrafos, de quién preguntan “Si medió para conservar dos días la vida al telegrafista de Belchite, asesinado por los rojos”. Luis Nicolas Esparza,  operador interino de telégrafos. Andres Ballespin del Val, repartidor de telégrafos, natural de Sariñena, detenido en la prisión zaragozana de predicadores, los informes son solicitados para su puesta en libertad vigilada. Francisco Marquez Sapico, repartidor de telégrafos, juzgado especial sección telégrafos de Madrid. Antonio Sanz Tello, celador del cuerpo de telégrafos: “Persona de orden durante la dominación, estaba en casa con uno de derechas con el cual hablaba siempre a favor de la causa nacional”.

Reseñable es la existencia de una estafeta móvil para las milicias catalanas de Aragón, que seguramente se desplazaría por las diferentes posiciones del frente de la sierra de Alcubierre. Así aparece recogido en la solicitud de información de Tomas Oros Gimeno, quien prestó sus servicios en estafeta móvil de milicias catalanas de Aragón: “oficial de correos, hospedado en el hotel Anoro y que ostentaba insignias de capitán rojo”.

Sin duda, fueron cuerpos muy investigados y depurados, junto al cuerpo de maestros y maestras. Sariñena no fue una excepción y el régimen fascista extendió sus garras  de represión y control. En su memoria, de tantos y tantos.

 

La Guerra Civil en Sariñena


Con el levantamiento militar del 18 de julio de 1936, se crea de urgencia, esa misma noche, el Comité Local de Sariñena. Más de 300 sariñenenses, entre afiliados a partidos y sindicatos, salen a la calle a defender la república instando a la Guardia Civil a que se una al pueblo. El Capitán de la Guardia Civil, del puesto de Sariñena, respondió negativamente, erigiéndose como única autoridad. Durante los primeros días convivieron en una tensa calma.

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A la memoria de Arturo Morera Corull, gran investigador de la historia local de la Villa de Sariñena, por su excepcional trabajo sobre la guerra civil en la localidad y el aeródromo de aviación Alas Rojas: «La guerra del 36 en Sariñena». Los diferentes artículos, de un total de ocho, fueron publicados en la revista Quio de Sariñena y Los Monegros entre los números 22 al 32, del 21 de marzo de 1992 a febrero de 1994. Sin duda, su trabajo constituye la base del presente trabajo y a quien con todo mi respeto y admiración dedico.  

Joaquín Ruiz Gaspar. Responsable del proyecto cultural Os Monegros.

Artículo enmarcado en la serie sobre la guerra civil en Sariñena

Los primeros días

El 18 de julio de 1936, tras los años convulsos, las noticias sobre la sublevación contra el Gobierno van llegando a todos los rincones de España. En el café teatro Romea de Sariñena, sede de la UGT, se van agolpando vecinos para seguir las noticias de Radio Madrid. El Sariñenense Daniel Grustán Ballarín (Guerra, Exilio y Represión. Zaragoza, 2005) recoge como aquella misma noche, urgentemente, se constituyó el Comité Local de Guerra de Sariñena asumiendo el control e instando a entregar las armas al Capitán de la guardia civil. Asimismo, las fuerzas de la guardia civil se habían acuartelado en pro del levantamiento militar y el capitán de la guardia civil Luis Fernández de la Vega, declara el Estado de Guerra en Sariñena (Relación nominal de investigados y expedientados de Sariñena). Víctor Pardo Lancina y Raúl Mateo Otal (Todos los nombres) recogen como Luis Fernández de la Vega «Declaró el estado de guerra el 19 de julio, pero varios de sus subordinados desobedecieron y no solo secundaron a su jefe, sino que lo amenazaron si persistía en su actitud».

El mismo 19 de julio, según la declaración de Rosario Cabellud Viñuales, ya se realizaron las primeras detenciones de personas de derechas en Sariñena. Declaración recogida en la Causa General de Sariñena, en relación con la detención de su padre Teodoro Cabellud Blanco.

Es el 20 de julio cuando el capitán de la guardia civil abandona el puesto de Sariñena y sale hacia Monzón con parte de su destacamento. Aquella circunstancia fue aprovechada por los republicanos sariñenenses para tomar definitivamente las calles y desarmar las fuerzas restantes de la Guardia Civil; pasando a formar parte de la Guardia Nacional Republicana. Ese fue el caso de Julián Cambero Hernández, guardia civil que se puso al servicio del Comité y que además había sido acusado por revelar el secreto de un telegrama que daba órdenes al capitán del puesto de Sariñena.

Aquellos hechos aparecen recogidos en las solicitudes de Informes Políticos-Sociales consultadas en el Archivo Municipal de Sariñena. Diferentes testimonios dan cuenta de lo ocurrido durante el desarme, es el caso del vecino Antonio Olivan Mir: «El desarme de la fuerza se hizo en tres puntos diferentes, o sea a dos parejas las desarmaron en la calle y al resto en la casa cuartel, siendo este último punto donde vio que Ignacio Biosca Salfe iba armado con un fusil tomando parte en dicho desarme, por ser el diciente vecino de dicho edificio y desde una ventana de su casa vio lo sucedido, manifestando también que no hubo ninguna víctima y que ocurrió el 19 o 20 de julio del 36.»

El capitán Luis Fernández de la Vega huyó junto al brigada Antonio Acín Jiménez y, según Víctor Pardo Lancina y Raúl Mateo Otal (Todos los nombres) «Otros seis agentes que, procedentes de Castejón, Valfarta y Alcolea de Cinca, se sumaron a estos hacia Monzón». Aunque son varios los testimonios que afirman que desde Sariñena el capitán salió con varios de sus agentes. A continuación, algunos vecinos se organizaron para salir en coche en persecución del capitán de la guardia civil huido junto a sus 12 compañeros, según algunas fuentes: «Carrera, Vicente Millera, Fulgencio Esteban Oliván y Pedro Bornao tomaron un vehículo conducido por Millera para alcanzarlos». No obstante, antes los perseguidores dieron aviso a Monzón para que estuviesen prevenidos ante la llegada del capitán y sus hombres. Al final fueron detenidos en Monzón y el capitán Luis Fernández de la Vega fusilado el 6 de agosto en Barbastro (Relación nominal de investigados y expedientados de Sariñena). El brigada Antonio Acín Jiménez sobrevivió a aquel episodio y a la misma guerra.

Fulgencio Esteban Olivan declaró que, tras el alzamiento, «Se mantuvo el orden algunas horas, pero al salir el Capitán de la guardia civil para Monzón con algunos números, los elementos más destacados de izquierdas se lanzaron a la calle y la fuerza que había quedado de la guardia civil se unió al pueblo estableciéndose seguidamente turnos para hacer guardias en las entradas del pueblo y unos días más tarde se formó el comité» (Causa General). José Zamorano Cabellud testificó: «Que el Comandante del puesto de este pueblo declaró el día 18 del mismo mes y año el estado de guerra, por lo que no ocurrió nada nada anormal hasta el día 21 que salió el Capitán mencionado con algunos números hacía Monzón continuando el elemento civil haciendo guardias con el resto de la fuerza, pero según cree el declarante se recibieron órdenes de Cataluña y por elemento de las sindicales CNT, UGT y partidos de izquierdas se pidieron las armas a la guardia civil que les fueron entregadas sin oponer ninguna resistencia y una vez desarmados estos se procedió a la formación del Comité Revolucionario» (Causa General).

Efectivamente, una vez Sariñena en manos de los republicanos se establecieron, en las diferentes entradas del pueblo y especialmente en las de Huesca y Zaragoza, controles al mandó del Comité. «Los afiliados a los partidos y sindicalistas constituían más de trescientas personas dispuestas a defender la republica» (Daniel Grustán Ballarín. Guerra, Exilio y Represión. Zaragoza, 2005). También Luis Buil Espada, en sus memorias, recoge como las diferentes entradas al pueblo fueron cortadas con árboles y se mantuvieron guardias. También se cortó la comunicación telefónica con Huesca, con el objetivo de evitar pudieran pedir auxilio, acción atribuida a Fermín Orquín Bardají, perteneciente al sindicato UGT. Además, en los documentos de responsabilidades políticas se cita a Francisco Cabellud Mazuque, quien al parecer «Llevó el revólver del Capitán de la Guardia Civil».

Un frente sin definir

Pronto llegaron noticias del futuro frente de Aragón: Unos falangistas de Zaragoza habían entrado en Alcubierre. Luis Buil fue uno de aquellos voluntarios sariñenenses que, en autobuses, partieron hacía Alcubierre para frenar al enemigo: A la altura de Lanaja nos escoltó un tal Breguer de guerra francés que venía de Barcelona y que pertenecía a la aviación que estaba con nosotros. Solamente podía tirar bombas con la mano pero daba moral. Ocupamos Alcubierre donde los falangistas habían fusilado a unos once obreros del canal en construcción. Lo hicieron en la fachada del ayuntamiento. De los fusilados encontramos en la carretera a uno herido pero vivo. Ese se salvó. En palabras de Luis: Algunos volvieron al pueblo y otros, armados, continuaron hacía Tardienta y Almudevar, donde se produjeron algunos combates y se logró estabilizar el frente. Estos sucesos se enmarcan dentro de «Las Batallas de Lanaja» que recogió Roberto Mateo Caballero en su publicación «Las Batallas de Lanaja». También para más información: Alcubierre, última parada camino primera línea de fuego.

Los sucesos de Lanaja ocurrieron el 25 de julio de 1936, un grupo de falangistas armados alcanzaron Lanaja donde la población civil salió a hacerles frente. Durante el enfrentamiento los falangistas sufrieron dos muertos y tres heridos, retirándose a Alcubierre llevándose con ellos 11 prisioneros que fueron fusilados en el mismo pueblo de Alcubierre.

Demetrio Bodero, Antes del M.G.N. prestaba sus servicios como guardia civil en el puesto de esta villa, sin afiliación política, siendo su ideología derechista. Al iniciarse el… fue desarmado al igual que las demás fuerzas del puesto por las hordas marxistas, el informado se refugió en el campo de aviación rojo establecido en este término municipal donde presto el servicio de su clase hasta los últimos días de marzo de 1938, que fue liberado por las tropas nacionales y, incoado expediente de depuración, fue resuelto favorable y licenciado del sustituto por haber cumplido la edad reglamentaria. No intervino en hechos delictivos y se le considera adicto a la nueva España

Notas en las solicitudes de Informes Políticos–Sociales.

Detenciones y fusilamientos

Anteriormente a la llegada de milicias catalanas, fueron varios los individuos o grupos de ellos, de localidades cercanas, que acudían a zonas conflictivas, tal y como hemos visto con las batallas de Lanaja. En Sariñena, Arturo Morera relata como los primeros milicianos eran en su mayoría de la CNT, aunque iban mezclados con gentes de otras filiaciones, en especial los que pertenecían al POUM, «Llegaron a nuestra villa como «liberadores», creyendo que Sariñena estaba de parte del alzamiento militar» (Arturo Morera. La guerra del 36 en Sariñena).

Aquellas circunstancias iniciales, de ausencia o escasa autoridad local, la presencia de milicianos y elementos descontrolados llegados a Sariñena y la implicación de algunos sariñenenses permitió abusos y desmanes e incluso detenciones y asesinatos en la villa de Sariñena. Para Arturo Morera «No teniendo enemigos con quien enfrentarse, la principal preocupación de sus líderes fue la de aniquilar a todas las personas que pudieran ser consideradas como de derechas. La decidida intervención de gentes influyentes en nuestro pueblo evitó que aquellos exaltados milicianos perpetraran el fusilamiento de muchas personas acusadas de ser simpatizantes de los sublevados, Cesáreo Casabona explicó muy bien esta situación en su artículo publicado en el «QUIO» n.° 5 del año 1989, y yo abono su relato en todo cuanto tiene de verídico.»

Detenciones

Las primeras detenciones a personas ideológicamente de derechas, parece ser que ya se practicaron tras el estado de guerra, al día siguiente, el 19 de julio. En este sentido se manifestó Rosario Cabellud Viñuales, en relación con la detención de su padre Teodoro Cabellud Blanco, caminero de 54 años de edad: «Fue detenido por los milicianos en la puerta de su casa el 19 de julio de 1936, siendo conducido a la cárcel donde se encontraban ya otros detenidos y permaneciendo allí durante cuatro o cinco días, puesto en libertad, se le obligó a trabajar en el campo de aviación siendo asesinado en la retirada de los rojos, sabiendo solo que fue fusilado y su cadáver hallado en la calle Fatas» (Sariñena, la retirada). José Paraled Sarrate, Causa General, también se manifestó en la misma línea y al poco de formarse el Comité, en los primeros días tras del inició de la guerra, «Cuyos componentes realizaron seguidamente algunas detenciones, pero a los tres días fueron puestos en libertad».

Otras detenciones se produjeron en el mes de septiembre y prácticamente se enmarcarían en el conjunto de detenciones que se debieron llevar a cabo en aquellos primeros días: «En el mes de septiembre, por orden del Comité, el declarante detuvo a los hermanos Blasco-Mirallas, que a los dos días fueron puestos en libertad y en los primeros meses del alzamiento fueron detenidos siete personas entre los que se encontraba el teniente Coronel de Lastanosa sr. Cariello, los cuales después de estar unos días en la prisión de Sariñena fueron asesinados en el cementerio» (Declaración de Fulgencio Esteban Olivan, Causa General).

La misma Causa General de Sariñena (ES.28079.AHN//FC-CAUSA_GENERAL,1412,Exp.1) recoge aquellas detenciones practicadas en la localidad: «Fueron atormentados y torturados la mayoría de personas de orden, religiosas y cuyos ideales eran derechistas, además de saqueados y desvalijados sus edificios y propiedades, cosechas, negocios y existencias. Asimismo fueron destrozadas las dos iglesias de la localidad y capillas de los particulares, destrozados sus altares y robados cuantos objetos y alhajas existían, así como profanando los lugares sagrados.» 

Daniel Pinos, rescatando las vivencias de su padre Eusebio Pinos, relata como se incautaron los comercios del pueblo y detuvieron, por unos días, a Manuel Basols Salaber (posterior alcalde durante el franquismo), Ignacio Ballarín Segura, Benjamín Portera, Bernardo Guillen, Miguel Anoro Casañola y Victoriano Buisan, entre otras personalidades. Fueron puestos en libertad el 26 de agosto de 1936. Diversos testimonios enmarcan aquellas detenciones con un fin protector ante elementos descontrolados de milicias que hacían peligrar la vida de personas de derechas.

Relación de personas detenidas y encarceladas:

  • Bernardo Guillen Lasierra.
  • Bernardo Guillen Asín
  • Francisco Castanera Mirallas.
  • Antonio Gálligo Pérez.
  • Mariano Torres Guillen.
  • Ángel Pardo Novales.
  • Teresa Pardo Carbonell.
  • Marí Luz Pardo Carbonell.
  • Pilar Murlanch Agudo.
  • Joaquín Blasco Mirallas.
  • Mariano Blasco Mirallas.
  • Dolores Gabarre Subias.
  • Pilar Alvarez Anoro.
  • Bernardino Navarro Gallego.
  • Benjamín Portera Segura.
  • Miguel Anoro Pueyo.
  • Pascual Segura Baringo.
  • Ramón Abenoza Paul.
  • Victorián Buisan Izuel.
  • Manuel Basols Salaver.
  • Ignacio Ballarin Segura.
  • José Casabón Tisaire.
  • Manuel Gilaberte Corvinos.
  • Eduardo Colay.
  • Pedro Segura.
  • Y otros más cuyos nombres no se recuerda.

La Cárcel

La cárcel de Sariñena se encontraba ubicada en el antiguo convento franciscano de la localidad sariñenense, la actual casa de la cultura en Plaza de Mezín. Joaquín Blasco Miralles, uno de aquellos «derechistas» encarcelados, después de la contienda, declaró: «Funcionó en esta villa una prisión oficial dependiente de la Dirección General de prisiones marxistas, funcionando en la antigua cárcel del partido.» 

Para Luis Buil Espada el comité se portó bien y mantuvo el orden. Hasta que «Empezaron a llegar miembros incontrolados de la parte de Barcelona que quisieron fusilar a unos detenidos que había en la cárcel, pero el comité puso una guardia alrededor de la misma con fusiles Mauser y tuvieron que desistir». Después, muchos presos fueron liberados «Los presos de la cárcel volvieron pronto a su casa incluido alguno que fue juzgado en Lérida (mi padre y otros fueron a declarar en su favor). Todos estaban vivos cuando volví de Francia. No todos se comportaron bien.»

De aquellos sucesos fueron investigados, entre otros, Jesús Penón Corvinos, huido a Francia, o Julio Casabona Gracia (Veterinario municipal) quién, según declaración de la alcaldía «Se distinguió en impedir toda clase de hechos inhumanos, conquistando su impopularidad por estos actos entre los medios rojos de la localidad.» Parece ser que marchó exiliado a Francia.

El sariñenense Julio Cesáreo Casabona Marías, hijo de Julio Casabona Gracia, recogió en «Sucesos que ocurrieron en Sariñena hace 54 años», revista Quio nº5, el momento en el que su padre se opuso a una columna de milicianos que pretendían fusilar a personas de derechas presas en la localidad. Entre otros miembros del comité, su padre Julio y su hermano Antonio se plantaron ante las milicias evitando que fuesen asesinadas. 

Tras la guerra, Julio y sus dos hijos Antonio y Julio Cesáreo sufrieron el exilio y la posterior deportación al campo de concentración nazi de Mauthausen. La familia Casabona consiguió sobrevivir al holocausto nazi. Julio Casabona Gracia y sus hijos Antonio y Julio.

Fusilados

El 28 de julio de 1936 fueron asesinados el sacerdote Eduardo Colay Biarge, a los 24 años de edad, el Teniente Coronel E.M. Bernardo Cariello Torrente, a los 65 años de edad, los señores Mariano Caballero, Arbeloa (comerciante), Oto, Rivera, Baile (Industrial), Desentre (Contable), Aguilar (Industrial), Cativiela (Agricultor) y tres personas de identidad desconocida. La Causa General de Huesca, Pieza Principal, Rama Separada nº 131 Sariñena dicta que Fueron fusilados por la canalla roja, la fecha indicada, en la carretera de Sariñena a la Estación del Ferrocarril, y después trasladados al Cementerio y quemados.

A Eduado Colay Biarge, en verdad coadjutor de Sariñena, recién ordenado sacerdote, se le instó en repetidas ocasiones la prohibición de celebrar oficios eclesiásticos. Aun así, celebro misa en una casa particular, por lo que fue detenido, encarcelado y ejecutado. Daniel Pinos data su encarcelación el 21 de julio y su ejecución el 28 del mismo mes. Al parecer, Eduardo Colay y Bernardo Cariello gritaron, antes de morir fusilados: ¡Viva Cristo Rey! (La fosa común del cementerio de Sariñena.) Estuvieron a punto de ejecutar al párroco Pedro Segura Gavín, mosén Pedro se libró por la intervención del Molinero, aunque desafortunadamente, mosén Pedro no aguantó aquellos años convulsos, cayó en coma y falleció el 6 de octubre de 1936.

“El cura, don Pedro, se quedó y estuvo bien cuidado así como la casera que era hermana suya. Este cura se había comportado siempre muy bien. A pesar de su edad se quitó una vez los pantalones en la iglesia para dárselo a un necesitado. El también era pobre; después de mucho tiempo murió de enfermedad pero nunca le faltó nada.”

Luis Buil Espada

Profanaciones, saqueos, quemas y otros desmanes

Todo apunta que fuerzas del POUM fueron responsables del saqueo de las tres iglesias de Sariñena y de las primeras detenciones aunque a los pocos días fueron liberados. Las milicias del POUM sacaron de las dos iglesias y capillas privadas sariñenenses las imágenes y ornamentos a la calle y en carros fueron llevadas a la orilla del río Alcanadre donde les prendieron fuego. José Zamorano Cabellud, en su declaración, señala: «Después de haber sacado las imágenes y ornamentos sagrados a la calle ordenaron a los vecinos que con carro las llevasen al puente del río Alcanadre y en la orilla de dicho río les prendieron fuego y seguidamente se incautaron de los negocios del pueblo.» Los hechos los podemos enmarcar el 24 de julio de 1936 según el relato, mencionado anteriormente, de Manuel Brosed Brosed (Víctor Pardo Lancina y Raúl Mateo Otal. Todos los nombres).

Daniel Pinós relata la quema del archivo en la plaza mayor: «Atizada por los miembros de la Federación Ibérica de las Juventudes Libertarias y ante la alegría de muchos sariñenenses». Además de los diferentes archivos se quemó todo lo relativo al registro de la Propiedad.

Franz Borkenau centra la quema de la iglesia días antes de su visita a Sariñena, junto a otros dos corresponsables, el 13 de agosto, «Donde les invitaron a visitar la plaza, donde unos días antes la iglesia había sido quemada. También había habido doce ejecuciones. Entre estas víctimas estaba el notario» (1936- 2011: 75 años de la crónica de la guerra civil en el Alto Aragón de Franz Borkenau. Virgilio Ibarz). «Todos los documentos de la notaría estaban siendo quemados en una gran hoguera en el centro de la plaza para que no quedase ninguna evidencia de los derechos de propiedad».

“Las llamas se alzan más allá del techo de la iglesia y los jóvenes anarquistas continúan trayendo más y más materias de casa del notario, echándolo a las llamas con gesto triunfal. Gran número de personas mira silenciosamente al fuego. No era, de ninguna manera, una destrucción como otra cualquiera de algunos documentos indeseables, sino un acto que revestía para sus participantes profunda significación, como símbolo de la liquidación del viejo orden económico” 

Borkenau, El reñidero español, pp 81-82.

La quema de documentos notariales, para Franz Borkeau, representaba la abolición de la propiedad, de alguna manera como paso previo a la colectivización: «El comité local, dirigido por anarquistas, había abolido los alquileres y expropiado cuatro grandes fincas junto con toda su maquinaria agrícola. la propiedad campesina, a excepción de aquella perteneciente a los ejecutados, no se había tocado, pero muchos de los documentos del notario debían de referirse a ella.»

El convento de las Hermanas Carmelitas de Sariñena también estuvo amenazado y en alguna ocasión peligró de ser asaltado por elementos descontrolados. Según testimonios, se evitó gracias a la actuación de varios vecinos. Finalmente las religiosas fueron respetadas (Expediente de responsabilidades políticas de Manuel Lacruz Espada. AHPHU_J_005622_002180). Luis Buil vio a las monjas carmelitas acudir, vestidas de paisano, llorando al ayuntamiento: «Desde la puerta escuché como los miembros del comité las tranquilizaban y les decían que las que quisieran quedarse allí no tenían nada que temer y que si querían irse a su casa les escoltarían».

Ante los diversos abusos y tropelías, el Comité Revolucionario de Sariñena se vio obligado a trasladar el problema al Cuartel General de la Columna Durruti en Bujaraloz. Al día siguiente, Buenaventura Durruti se personó en Sariñena, restableciendo de nuevo el orden y aprovechando la ocasión para celebrar un histórico discurso llamando a la movilización y a la disciplina en todos los frentes. Dicho discurso se produjo el 30 de julio de 1936, antes de la llegada de la Columna del POUM. Manuel Grossi en sus memorias (Cartas de Grossi, Sariñena Editorial), recoge como llegaron a Sariñena el 30 de julio de 1936, el mismo día que, a las cuatro de la tarde, Durruti se había presentado en Sariñena con un grupo de milicianos «Posiblemente de los duros de su columna» y pronunció «Desde el balcón de una casa sin que nadie se lo pensara» un «inflamable discurso contra el POUM. Pudo haber surgido un incidente lamentable de no haber sido por la compresión de los militantes del POUM».

En este sentido Arturo Morera cita un testimonio que se dio en el pleno extraordinario de sindicatos de CNT, celebrado en Bujaraloz el 6 de octubre de 1936, «… El compañero Hermes de Soli también da referencia del comportamiento de determinado sector de opinión que en una asamblea que había convocado el sindicato de Sariñena, irrumpieron en el local y la suspendieron. Explica la conducta que observaron los aviadores  que de acuerdo con los socialistas, realizan toda clase de tropelías a nuestros compañeros, habiendo llegado incluso a desarmarnos. Se acuerda hacer gestiones para evitar todos estos excesos y caso de no rectificar, proceder entonces con energía…».

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Milicia popular: Diario del 5º Regimiento de Milicias Populares: Año I Número 40 – 1936 septiembre 10.

Luis Buil Espada sitúa el discurso de Durruti meses más tarde, siempre que no hubiese sido otro, «En mi pueblo estuvo el Batallón de la muerte del POUM, con uniforme vistoso y puñal al cinto. Meses comiéndose las reses  y de todo completamente gratis pero sin ir al frente.  El pueblo protestó y Durruti vino de Bujaraloz con dos escoltas. Les habló en la plaza del ayuntamiento y les dijo que fueran al frente o volvería con su División para echarles. Estaban todos en la plaza con sus fusiles, pero no dijeron nada y desaparecieron del pueblo. Nunca les vi en el frente.»

Arturo Morera recoge como en los primeros días del mes de agosto de 1936, la Generalitat catalana envió a tierras aragonesas «Al ya entonces célebre escultor Apeles Fenosa, para que intentara salva guardar la riqueza artística de las iglesias de nuestros pueblos. El artista recibió instrucciones, en el sentido de que las obras recuperadas serían restauradas y conservadas hasta su devolución después de acabada la guerra.»

El escultor Fenosa, pudo salvar de su destrucción, unas tablas valiosas de las iglesias de Robres y Lanaja. Pero no consiguió salvar el magnífico retablo del altar mayor de la iglesia de Pallaruelo, que era una obra del siglo XV. Lo encontró desmontado y almacenado al aire libre y no pudo convencer a los hombres del Comité para que se lo entregaran, o de que al menos, lo pusieran bajo cubierto, para preservarlo de la lluvia y del sol. Apeles Fenosa, en un artículo publicado en el diario «Treball», lo explica con un sentimiento de amargura. Ofreció a los del Comité local un maestro y una biblioteca, pero ellos se negaron a entregar el gran retablo, si no era a cambio de recibir una camioneta. Como el escultor no disponía de tal vehículo, en Pallaruelo se quedó el retablo, bajo la lluvia y el sol, esperando ser convertido en leña para el invierno. ¿Cuántos millones valía?, se preguntaba desesperado Apeles Fenosa, cuando tuvo que marchar de Pallaruelo acusado de «fascista».

Arturo Morera Corull. La guerra del 36 en Sariñena.

Las milicias

Es el 21 de julio de 1936, con la creación del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña, cuando se comenzaron a formar y organizar numerosas columnas que acabaron partieron, principalmente, al frente aragonés. El objetivo de las milicias catalanas era avanzar hacía Zaragoza y Huesca capital.

El 25 de julio de 1936 llega a Sariñena la Columna miliciana del PSUC del Barrio-Trueba, 3.000 milicianos y tres baterías de artillería a mando de su jefe Manuel Trueba Mirones; luego conocida como Columna de Carlos Marx. «Una nueva columna de 1.500 hombres organizada por el PSUC, al mando del dirigente José del Barrio, que incluía a la Centuria alemana Thälman, la primera unidad extranjera que intervino en España, se dirigió a Sariñena y a la Sierra de Alcubierre y quedó incorporada a la de Durruti» (Diario de un miliciano). La columna pasó dirección a Grañen a través de un convoy de tren blindado donde llegaron el mismo día 25 de julio.

La ocupación de Sariñena

De Sariñena comunican que aquella población que se encontraba en poder de los rebeldes, a última hora de la tarde ha tenido que rendirse a las fuerzas leales de la columna catalana. Parece que esta columna no se propone avanzar más en el día y que por no pernoctar en Sariñena, se continuará hoy con el avance.

Han salido de Lérida numerosos milicianos antifascistas. Parece que han tomado contacto con las fuerzas leales que están en Sariñena.

  La Humanitat: Any 5, núm. 1378 (26 jul. 1936).

Mientras, el 30 de julio llega a Sariñena la Columna del POUM, con 2.800 milicianos, comandada por Manuel Grossi y Jordi Arquer (Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial). La columna había salido de Barcelona el 24 de julio y Gonzalo Berguer recoge, como el día 29, la columna «Va a avanzar sobre Berbegal y Sariñena. A Sariñena la columna finalizaba la formación de las secciones auxiliares. Cuerpo de tren*, intendencia, control, pagaduría, transmisiones y servicios sanitarios se ponían en funcionamiento» (Les Milícies Antifeixistes de Catalunya. Voluntaris per la libertat. Berger, Gonzalo). En sus cartas, el líder revolucionario Manuel Grossi relata como llegaron al atardecer, el mismo día 30 de julio en que Durruti pronunció su discurso «Inflamable» contra el POUM. Grossi, a su llegada, también pronunció su propio discurso «Desde una de las dependencias del Ayuntamiento, enalteciendo la verdad del ser del POUM».

* El Cuerpo de Tren fue una unidad militar creada por la Ley de 12 de Septiembre de 1932 y organizada como servicio por la Disposición de 25 de Marzo de 1933. El cuerpo de tren tuvo por misión la ejecución, por vías ordinarias, de todos los transportes de tropas, ganado y material que afectaba a los movimientos importantes del Ejército que no podían efectuar las distintas unidades y servicios con sus elementos propios. El Cuerpo de tren se disolvió por la Ley de 12 de Agosto de 1940, pasando sus jefes y oficiales a sus cuerpos de procedencia. (Fundación Anastasio de Gracia). 

No obstante, José Paraled Sarrate, en su declaración en la Causa General de Sariñena manifiesta que las fuerzas del POUM llegaron el día 23: «Que sobre el día veintitrés del citado mes y año llegaron fuerzas del POUM, las cuales profanaron las tres iglesias de la localidad». También José Zamorano Cabellud «El Vicien» señala el día 23: «Que el día 23 del mismo mes llegaron unos camiones del POUM los cuales rápidamente empezaron por profanar las tres iglesias» (Causa General).

En este sentido, la semblanza del robresino Manuel Brosed Brosed (Víctor Pardo Lancina y Raúl Mateo Otal, Todos los nombres) relata como el 23 de julio, junto a otros vecinos de Robres, acudió a Sariñena a recibir las nuevas tropas que llegaban al día siguiente:  “El 23 de julio de 1936 -Manuel ya estaba afiliado a la CNT-, Sí mal no recuerda y estando las tropas nacionales dominando los pueblos de Alcubierre y Grañen, marchó a Sariñena en compañía de Francisco Brosed, Joaquín Brosed, Alejandro Becana y Antonio Laporta todos capitoneados por este, para recibir a las milicias rojas que llegaron al día siguiente, yendo los nombrados a la cabeza y seguidamente procedieron a la destrucción de la iglesia parroquial quemando todos los santos e imágenes”.

Todo apunta a que avanzadas del POUM llegasen mucho antes que el grueso de la columna, al menos de la parte oficial al mando de Manuel Grossi y Jordi Arquer. En este mismo sentido se manifiesta Gonzalo Berguer «Es mas que probable que hubiesen elementos avanzados e incluso pequeñas unidades procedentes de Lleida o provincia». Así, en el periódico «Treball: Diari dels Treballadors de la Ciutat i del Camp: Any I Número 8» en su edición del 30 de julio de 1936 aparece todo un reportaje sobre el avance de la columna del POUM sobre Sariñena el 28 de julio:

«Con las columnas que van liberar Aragón

Sariñena, 28. Hoy hemos visitado con el camarada Comorera, su compañía y otras compañías, otra parte del frente. Hemos estado en Sariñena, con la columna del POUM y hemos recorrido todo un país donde aún campan fascistas, hasta Grañen, donde se han instalado con gran audacia y perfectamente situada, la columna de la UGT y el Partido Socialista Unificado que avanza entre Tardienta y Grañen.

No hemos sufrido ningún incidente y por la tarde todos los aminos estaban completamente cubiertos por los avances y guardias de las columnas, que van estrechando el cerco de Zaragoza y acumulando material de…

Vamos sabiendo de los horrores fascistas. En Lanaja, muy cerca, fueron quemados vivos ocho compañeros del pueblo dentro de la iglesia. Cuando las tropas obreras llegaron, encontraron los carnets de la UGT  y del Partido Comunista al lado de los cadáveres. Es la inquisición que rebrota, con todos los excesos crueles de las guerras carlistas.»

La Columna Alas Rojas, comandada por el Capitán Alfonso de los Reyes González, partió de Barcelona el 28 de julio de 1936. Llamadas Milicias Antifascistas de Aviación, estuvo formada por un contingente de voluntarios adscritos principalmente al PSUC. Fue una columna compuesta por cuatro centurias que se estableció en Sariñena «Donde comenzó a funcionar un aeródromo por la 3ª Escuadra Republicana». El aeródromo de Sariñena se instaló el 2 de agosto de 1936 y a, partir del 3 de agosto, «recibió una importante de contingentes, durante todo el mes» (Les Milícies Antifeixistes de Catalunya. Voluntaris per la libertat. Berger, Gonzalo). La instalación del aeródromo de Sariñena, llamado de «Alas Rojas», llegó a desempeñar un evidente protagonismo en el desarrollo de las operaciones militares y también en la vida cotidiana de las gentes de nuestra villa (Arturo Morera. La guerra del 36 en Sariñena).

  • El día 2 de agosto de 1936 los periódicos de Barcelona señalan la existencia de cinco columnas cuyo objetivo principal era la conquista de la ciudad de Zaragoza.
  • La primera columna, llamada «Carlos Marx», con gente del PSUC y de la UGT, llegó a situarse en la línea de Grañén-Tardienta-Almudévar y estaba mandada por el socialista José del Barrio y el comunista Luis Trueba.
  • La segunda columna, conocida como «Lenin», agrupaba a gentes del POUM (comunistas disidentes), estaba al mando de los dirigentes Arquer, Grossi y Piquete, y se hallaba instalada en Sariñena y sus alrededores.
  • La tercera reunía a los anarco-sindicalistas de la CNT y estaba operando en la zona de Bujaraloz al mando de Durruti, con el asesoramiento militar del comandante Pérez Farrás.
  • La cuarta columna operaba en Siétamo, al mando del capitán Medrano, y la última se situaba en Caspe y estaba mandada por García Miranda y el capitán Zamora.

Arturo Morera Corull.

Una anécdota de Sariñena

Un miliciano granadino, en la cocina, hace elogios de Cataluña, con su gracia peculiar, todo discutiendo con diversos compañeros no catalanes. De repente dice seriamente a un compañero aragonés:

-Zi no me hablas er catalán no t´entiendo!.

Risotada general.

 Treball: Diari dels Treballadors de la Ciutat i del Camp: Any I Número 22 – 1936 agosto 15.

Ana María Martínez Sagi “Escenas de la campaña por tierras de Aragón”.

Ana María Martínez Sagi (Barcelona, 16 de febrero de 1907 – Sampedor, Barcelona, 2 de enero de 2000) fue una poetisa, sindicalista, periodista, feminista y atleta (https://datos.bne.es/). Una figura excepcional recogida por Juan Manuel de Prada en su novela Las esquinas del aire y La voz sola, una antología de sus trabajos más desconocidos.

Ana María estuvo en Sariñena, publicando sus impresiones en La Noche del 5 de agosto de 1936. Texto recogido en Dones que surten del paper. Periodistes catalanes que expliquen un país: 15 (Lo Plançó) Tapa blanda – 27 noviembre 2018. Edición en Catalán  de Elena Yeste Piquer (Colaborador), Francesc Canosa Farran (Colaborador).

Un texto magnifico con un final poético «El río Alcanadre, es una sierpe de plata, bajo las altas estrellas».

La Noche, 5 de agosto

En Sariñena —polvo, calor, moscas, casas con viejos soportales, calles empinadas y sucias— están las columnas del POUM. Jorge Arquer, Piquer, Viscarri y Grossi, van a la cabeza de las fuerzas que, perfectamente equipadas y disciplinadas, luchan contra los fascistas.

Una casa particular, la mejor sin duda del pueblo, se ha habilitado para hospital. Allí se encuentran atendidos perfectamente ocho o diez heridos, y algunos enfermos; estos en su mayoría sufren de acolitis (Colitis) aguda, debido al agua insalubre de aquellos pueblos de la provincia de Huesca. También se encuentra allí un muchacho que en unión de otros siete, fusilaron los fascistas en La Naga (Lanaja).

—Tú sí que con razón puedes asegurar que has vuelto a nacer —le digo.

—¡Figúrese! Nos mandaron andar diez pasos y ordenaron que nos quedáramos junto al edificio del ayuntamiento. ¡Ya sabíamos lo que nos esperaba! Efectivamente, una descarga cerrada y los siete muchachos caíamos al suelo. A mí me hirieron en el brazo, pero me guardé muy bien de moverme. Nos dieron a todos por muertos y salieron huyendo. Cuando juzgué que todo peligro había pasado, me incorporé, ¡y aquí me tiene usted!

 —¡Bravo muchacho! ¡Que te mejores pronto y que continúe protegiéndote tu buena estrella!

Sariñena: tolvaneras de polvo, viento huracanado a todas horas. De día, calor insufrible; frío vivo, en la noche. Los muchachos del POUM —barbas de ocho días, «pintas» de guerreros salvajes— se portan como lo que son: como unos valientes. Obedecen a sus jefes como un solo hombre. En un puesto de observación, cuatro muchachos aguantaron por espacio de doce horas, un fuego nutrido de artillería. Se defendieron heroicamente sin abandonar un minuto la guardia encomendada. En otro pueblo de provincia, los campesinos, con las navajas de esquilar el ganado, coparon a la Guardia Civil, que, perfectamente armada, se había hecho fuerte en el cuartel.

Ceno en la mesa de los oficiales. Arquer —pálido, pequeñito— la preside. Este muchacho, de una cultura vastísima y un espíritu revolucionario auténtico, junto con el comandante Piquer, son el alma de la organización política de las columnas que operan en este frente: Grossi, autor del libro La insurrección en Asturias, es el brazo ejecutor, el hombre de acción al que siguen las milicias obreras con una fe ciega y un entusiasmo sin límites.

Cambiamos impresiones sobre el futuro plan de operaciones de las columnas. Grossi, con los hombres de la primera y segunda bandera, se encuentra ya en Grañén, aguardando instrucciones. Expongo al comandante mis deseos de trasladarme a las avanzadas.

—Aquello ofrece aún peligro. Tropas fascistas y milicianos insurrectos, andan huyendo por los montes ante el avance de nuestras columnas y tirotean a cuantos cruzan por las carreteras. No obstante, si tiene usted interés en ir, haré que la acompañen dos hombres armados, y saldrá en el coche con mi chofer, muchacho que conoce bien el camino, conductor seguro que sabe correr como un relámpago, cuando las ametralladoras de las avionetas enemigas se empeñan en convertir el coche en blanco de acción… ;A qué hora desearía, usted salir?

—A las nueve de la mañana, si es posible.

—¿Tiene usted buena puntería? —me pregunta sonriendo.

 —Cuando era niña, con la honda, rompía todos los faroles del pueblo, a donde solíamos ir a veranear. No me he ejercitado más, desde entonces —respondo.

 —Bueno. De todos modos, le extenderé una licencia de uso de armas y haré que le entreguen municiones y una winchester.

—Muy agradecida, comandante.

Me retiro temprano a descansar. Gracias a la amabilidad de un oficial, dispongo de una nueva habitación en el hotel donde se hospeda la oficialidad del POUM. Este tiene ya otro aspecto. Es más confortable y más limpio. Abro el balcón y enciendo un cigarrillo. La carretera, las copas de las acacias y el campo llano, que se extiende hasta la línea del horizonte, están blancos de luna. El río Alcanadre, es una sierpe de plata, bajo las altas estrellas.

Al sector de Sariñena. Ha llegado la columna “Los Aguiluchos”

Ha llegado, a este sector, sin novedad, la columna “Los Aguiluchos”, organizada y dirigida por nuestro camarada J. García Oliver.  

La Publicitat: (30 Agost 1936).

Apuntes sobre las milicias

Para Arturo Morera, «La guerra del 36 en Sariñena», las milicias Llegaron a nuestra villa como «liberadores», creyendo que Sariñena estaba de parte del alzamiento militar. Según el historiador sariñenense, el signo liberador de las primeras columnas de milicianos, que llegaron a Sariñena, tiene algunos valedores como Dolores Ibárruri. La «Pasionaria» señala,  en su obra «Guerra y Revolución en España», como una columna, después de llegar a Barbastro, «continuó avanzando y, tras denotar a la Guardia Civil sublevada en esa zona, liberó Sariñena, Grañén y Tardienta».

Morera continúa con una noticia fechada en Madrid el día 27 de julio y publicada en el periódico «La Veu de Catalunya«, decía que la primera columna había entrado en Pina de Ebro y que la segunda había tomado Sariñena. Todavía el 19 de septiembre, el periódico «El Diluvio» de Barcelona publicaba un artículo de su corresponsal en el que relataba su visita al hospital de Barbastro, en donde permanecía herida de guerra Remedios Carballo, miliciana de la columna del POUM. Entre otras cosas, decía de ella: «la brava miliciana que tanto se destacó en la toma de Sariñena y en el asalto a Perdiguera y en Tierz». La verdad que todo el mundo conoce es que nuestra villa fue invadida (y no liberada) por las columna de milicianos, quienes no pudieron cometer demasiadas tropelías ante la decidida actitud de muchos hombres que actuaron con dignidad  y valentía en defensa de su pueblo.»

El escritor Hugh Thomas, en su obra «La guerra civil española», comenta Arturo Morera Corull, «Se atreve a decir que en Sariñena, los primeros días de la guerra, se había perdonado la vida a algunos miembros de la clase media, incluido el veterinario. Su aseveración se basa sin duda alguna en el testimonio del escritor inglés Franz Borkenau, quien estuvo tres días en Sariñena y publicó sus impresiones en un libro titulado El Reñidero Español».

Efectivamente, Franz Borkenau estuvo los días 12 al 14 de agosto de 1936 en Sariñena y publicó sus impresiones en un libro titulado «El Reñidero Español». Arturo Morera mantiene que su visión es, sin duda, desenfocada por el ambiente que había vivido en otros lugares en las fechas precedentes:

«El escritor sólo veía anarquistas por todas partes: dice que había mantenido una charla con el jefe del comité local, panadero anarquista. y junto a él fue hasta  la plaza, donde unos días antes la iglesia había sido quemada, y en donde los jóvenes anarquistas estaban ahora trayendo más y más material procedente de la casa del notario (léase registrador), echándolo a las llamas con gesto triunfal, en una inmensa hoguera en el centro de la plaza. Así se destruían todos los documentos de los derechos de la propiedad, como símbolo de la liquidación del vejo orden económico.

Al día siguiente, Borkenau acompañó a dos jóvenes anarquistas, quienes le llevaron a una era en donde unas máquinas trilladoras estaban funcionando al servicio de la colectividad campesina, aunque se dio cuenta de que había otras gentes que preferían trillar al modo tradicional, eludiendo el  trabajo en colectividad. El escritor interpretó que las relaciones entre el pueblo anarquista y la milicia del POUM, que se encontraba cerca, estaban lejos de ser buenas, y reconocía que «el núcleo anarquista era lo suficientemente inteligente como para no intentar forzar a la colectivización a la parte renuente del pueblo». Pero Borkenau dice algunas barbaridades, como la de afirmar que los Intelectuales de Sariñena, a la pesar de ser nacionalistas catalanes (sic), colaboraban de todo corazón con los anarquistas. Sin duda, el hombre no estaba muy instruido en geografía y el lenguaje de los milicianos catalanes le debió proporcionar confusión y la indujo a no saber en qué territorio estaba.

Al escritor inglés le sorprendieron muchísimo las buenas relaciones entre los labriegos (supuestamente anarquistas) y los que él llama intelectuales. Y es curioso el modo en que describe tal situación: «En las calles de Sariñena tropecé, por primera vez en muchos días, con un hombre vestido con ropas burguesas; estaba rodeado por gran número de campesinos y hablaba con ellos de manera animada y amistosa. Parecía un alto oficial catalán y resultó ser el cirujano veterinario del pueblo. Era evidente que no temía mantener su vieja apariencia burguesa. Conocí poco después a su hija, enfermera en el hospital improvisado por el pueblo para albergar la milicia. Servía, eso era evidente, de modo más competente las enfermeras voluntarias de Barcelona.

Realmente, el testimonio de Franz Borkenan, muy deformado, sirve sólo a medias para conocer  parte de la realidad de Sariñena en aquellos días azarosos de julio y agosto de 1936.»

En definitiva, tal y como apunta Arturo Morera «La práctica totalidad de los componentes de las columnas «Carlos Marx”  y «Lenin» pasaron por Sariñena antes de dirigirse a sus posiciones más avanzadas». A estas hay que añadir las llamadas Milicias Antifascistas de Aviación, adscritas al PSUC, que llegaron el 2 de agosto con la instalación del aeródromo de «Alas Rojas» y la llegada, el 30 de agosto de 1936, de la nueva columna de la CNT «Los Aguiluchos». Sobre aquello, Arturo Morera recoge la siguiente noticia «Los periódicos barceloneses de la época reflejaron la llegada a Sariñena de la columna de la CNT, organizada y dirigida por el líder anarco-sindicalista Juan García Oliver. Se relata que la llegada a Sariñena de «Los Aguiluchos» y de su líder produjo gran entusiasmo y también sorpresa por la perfecta disciplina y organización de la columna«.

El pueblecito nos acoge y nos envuelve en la oscuridad de sus calles. Este pueblecito de calles polvorientas, estrechas, de casas pardas y antiguas, es un hervidero de milicianos que van y vienen al frente de combate. Nubes de polvo levantan los camiones que conducen víveres al frente y otros que transportan soldados de la libertad.     

A las seis de la mañana la claridad de los gallos mañaneros me ponen en acción y mi primera visita es al hospital de sangre en el que se encuentran diez heridos; y al ver hasta sesenta camas vacías, me hace presumir, como compruebo más tarde, que las bajas en nuestro frente de Huesca son pocas, para la importancia que tiene los distintos frentes que sitian en rodeo a dicha ciudad y los combates estratégicos que a diario suceden. 

Frente de Huesca, Los aguiluchos de la F.A.I., impacientes por entrar en Huesca.

Por Hermes, Sariñena, 7 de septiembre de 1936. 

Solidaridad Obrera, nº 1376

Dos hombres y dos mujeres retornados del frente por indeseables: Procedentes del frente de Sariñena, van a ser reportados por indeseables dos mujeres y dos hombres, los cales quedaran detenidos en los calabozos en la Comisaría General de Orden Público.

Diari de Barcelona, 27 de octubre de 1936.

Tal fue la presencia de milicias catalanas, que Arturo Morera narra como en Sariñena la lengua más hablada era el catalán. Incluso en una ocasión, unos policías catalanes organizaron una conmemoración del levantamiento catalán del 6 de octubre. La noticia de «El Diluvio» recogida por Arturo Morera dice así: «Han inaugurado una calle en Sariñena con el nombre de Jaume Compte y la plaza del 6 de octubre. El pueblo, con entusiasmo fervoroso, ha acudido en masa a este acto y la banda de música del cuerpo de Aviación militar ha interpretado La Internacional y Els Segadors que fueron ovacionados por el público. Los citados compañeros han repartido entre la población y los milicianos más de mil banderas catalanas…».

El 6 de octubre al sector sur del frente Aragones

Alcañiz, 7. · 1.35 mañana (De nuestro enviado especial al frente de guerra sur aragonés, Lluís Capde- vila.)

En Sariñena, por tal de conmemorar la jornada del 6 de octubre, ha estado dada una calle de esta localidad el nombre del malogrado Jaume Compte. També se ha descubierto una placa con el nombre de Seis de octubre que es dirá, de ahora para adelante, una de aquellas plazas.

Al acto ha asistido el consejero del primer distrito de Barcelona, señor Delmir Ibáñez, el cual se encuentra accidentalmente a Sietamo. El citado consejero reparte por el frente banderas catalanas. Con él se encontraba Baldomer Suis, del cuerpo administrativo. Ambos dirigieron palabras apropiadas a la jornada y organizaron una manifestación que fue de un éxito estrepitoso.

A la comisaria de Sariñena fueron colocadas banderas catalanes y republicanas, y al pasar el público por delante de ellas desfilaba la manifestación, les ovaciona largamente.

Fueron descubiertas unas placas que daban nombre a las nuevas calles, la banda de aviación ejecuta Els Segadors.

Tanto el citado consejero, como el señor Baldomer Suis han sido recibidos cordialmente en todos los pueblos por donde han pasado, especialmente en Caspe, donde les hicieron una sonora recibida.

 La Humanitat: Any 5, núm. 1440 (7 oct. 1936)

Finalmente, Arturo Morera matiza que, al parecer, todas estas columnas estaban bajo el mando teórico del coronel Villalba, que era el militar profesional jefe de la guarnición de Barbastro antes de la sublevación o movimiento nacional que se alzó en contra de la República. «El total de los efectivos que componían tales unidades en aquellos primeros días de agosto podía ser del orden de unos tres mil hombres, con escasa o nula organización militar y armados deficientemente. También pasaron por Sariñena muchos milicianos que acabaron formando parte de la columna Durruti. El entusiasmo de todos ellos era enorme, pero su desorganización tremenda» (Arturo Morera, La guerra del 36 en Sariñena).

El flujo de milicias en Sariñena debió de ser considerable, provocando problemas de abastecimiento que se manifestaron en la asamblea Popular celebrada en Binefar el 28 de agosto de 1936. La delegación de Sariñena planteó el problema que el abastecimiento de gasolina estaba generando en la localidad: «Toda vez que por ser Sariñena centro de aprovisionamiento y lugar de paso para muchas de las columnas del frente, ha de abastecer una infinidad de vehículos de gasolina, que después nadie satisface su importe. A pesar de tener que exigir los oportunos avales por el sello del jefe de columna o de milicias antifascistas, son una multitud los casos una multitud los casos de ambulancias que transportan heridos, de servicios de urgencia, llevar partes, etc. y sería una felonía negarles la gasolina». El desabastecimiento de combustible fue un problema serio, ya que la Generalitat de Cataluña solamente abonaba la gasolina avalada, así que debieron de adoptar más control en su distribución (Orientación Social. Órgano del frente aragonés, nº 41).

En Marcha hacía Huesca. Crónica de nuestro colaborador Marcial Fernandez.

Van quedando atrás Fraga, Candasnos, Velilla de Zinca, Ballobar. Al fin Sariñena. Nos detenemos un momento a desayunar. En el frontal de una casa de labor, con traza de venta castellana, un rótulo pomposo: Hotel del Cisne. Entramos. Una mujer, que trae a nosotros evocaciones de Gabriel y Galán, nos sirve solícita.

Cuando inquirimos el importe de lo que hemos consumido, en el rostro agraciado y cetrino una sonrisa ancha: -No es nada. Ustedes servirán de otro modo a la República, yo la sirvo así-.

De nada vale nuestra insistencia: tenemos que marcharnos sin pagar.

A partir de Sariñena vamos encontrando por todas partes gentes dedicadas a las faenas de la recolección. Las gavillas que amarillean sobre los rastrojos nos recuerdan la consigna difundida profusamente por toda la tierra catalana: «La collita es la reraguarda deis que lluiten.» Los campesinos de Aragón la cumplen exactamente.

La Vanguardia, 29 de septiembre de 1936.

PARA LOS LLAMADOS A FILAS:

Por acuerdo del Comité de Guerra del frente de Aragón, y siempre de acuerdo con el Comité Superior de Milicias Antifascistas de Barcelona se pone en conocimiento de todos los reclutas de los reemplazos llamados por decretos del Gobierno, que no puede tolerarse de ninguna de las maneras que con el pretexto de la desmilitarización y constitución de las milicias antifascistas existan ciudadanos que se queden en sus casas mientras los amantes de la libertad luchan en la calle. Por lo tanto, este Comité, de acuerdo siempre con el Comité Superior y Central de Milicias Antifascistas de Barcelona, ordena a todos los incluidos en los decretos mencionados de incorporación a filas que se presenten con toda urgencia en sus respectivos cuarteles o en alguna milicia controlada por los partidos u organizaciones obreras, dando éstas cuenta a los cuarteles donde debieran haberse presentado los milicianos en ellas existentes, para el debido control y para que jamás pueda ningún camarada perteneciente a estos reemplazos quedarse en casa mientras los demás luchan en bien de sus intereses.

Sariñena, 26 de agosto de 1936.

Por el Comité de Guerra: Buenaventura Durruti, CNT; Antonio Ortiz, CNT; Cristóbal Aldabaldetrecu, CNT; José del Barrio, UGT; Jorge Arquer, POUM; Franco Quinza, Aviación; Coronel Villalba, Comandante Reyes, Aviación, Capitán Medrano; Capitán Menéndez; Teniente Coronel Joaquín Blanco.

EL FRENTE, núm. 3 Boletín de guerra de la columna Durruti. Pina de Ebro, 27 de agosto de 1936.

Noticias falsas o erradas

Resulta curioso encontrar noticias sobre la toma, por parte de las fuerzas nacionales, de Sariñena en octubre de 1936. Ambas noticias se pueden encuadrar tanto en el marco de la importancia propagandística como quizá en algún error o confusión, confundiendo Sariñena por Leciñena, que justamente aquellos días había caído bajo el dominio de los sublevados. Sin duda, esta última posibilidad es la más probable.

Ejército del Norte

Quinta División. Se ha tomado al enemigo Sariñena causándole más de 100 bajas. Se le cogieron 25 camiones, 20 ametralladoras y dos morteros, así como numerosas municiones.

El Adelanto: Diario político de Salamanca: Año 52 Número 16092 – 1936 octubre 13.

El botín cogido en Sariñena

Sariñena es un pueblecito aragonés que los catalanes tenían en su poder, habiéndolo convertido en cuartel general. El sábado, las fuerzas que operan en la provincia de Zaragoza, ocuparon brillantemente el pueblo y cogiendo a los rojos un botín numerosísimo: seis cañones, varias ametralladoras, fusiles en gran cantidad, víveres, veinte automóviles ligeros y camiones, y hasta una imprenta que los rojos habían establecido allí para editar sus bulerías. Más de un centenar de muertos y setenta prisioneros quedaron en nuero poder. En esta ocupación se distinguieron dos sargentos de Falange que por su heroísmo han sido ascendido al grado inmediato.

La Falange: Diario de la tarde. Órgano en Extremadura de Falange Española de las J.O.N.S: Año I Número 39 – 1936 octubre 14.

Sariñena Guerra

Organización militar

La desorganización de las columnas de milicianos en Aragón fue absoluta durante los tres primeros meses de la contienda. Arturo Morera lo recoge en “La guerra del 36 en Sariñena” a través del testimonio de Vicente Guarner (Cataluña en la guerra de España, 1936-1939), quien fue teniente coronel del Estado Mayor: «…cada columna tenía también su asamblea, que trataba con el mando de tú a tú. Se daba el caso de que los combatientes milicianos, al cumplirse las ocho horas, jornada de trabajo, en una marcha de aproximación o en un combate, colgaban el arma y regresaban a las parideras donde pernoctaban o a las casas de los pueblos en que acantonaban. Los milicianos, de noche, y a veces de día, entraban en Zaragoza o Huesca sin armas para tomar café”. Ante aquel desbarajuste,  en palabras de Arturo Morera, los jefes de columnas y los militares profesionales republicanos intentaron poner orden en el desbarajuste y se esforzaron en coordinar las acciones bélicas frente al enemigo común.

Ante la llegada de milicias al frente de Aragón «El Comité de Milicias, y más tarde la misma Generalitat catalana, buscó un mando único con sede en Sariñena para coordinar los esfuerzos» (Eladi Romero García, Cazarabet).

Comité de Guerra de Sariñena

El 29 de julio de 1936 se constituyó el Comité de Guerra de Sariñena: «Muy tempranamente, el 29 de julio de 1936, se constituyó un Comité de Guerra en el Ayuntamiento de Sariñena. En ese día nuestro pueblo soportaba la presencia de toda la columna del POUM, y bajo sus auspicios se reunieron en nuestro Ayuntamiento el coronel Villalba, el comandante Pérez Farrás y los jefes de columnas Del Barrio, Arquer y Piquer. En dicha reunión constitutiva se acordó la designación del coronel Villalba como jefe de las fuerzas antifascistas en Aragón» (Arturo Morera. La guerra del 36 en Sariñena).

Al día siguiente, el 30 de julio se crea la Delegación Militar de Guerra de Sariñena. De alguna manera nace paralelamente a la creación del Comité de Guerra del Frente de Aragón creado en Barbastro el 28 de julio de 1936 (Les Milícies Antifeixistes de Catalunya. Voluntaris per la libertat. Berger, Gonzalo).  Para Gonzalo «Esta delegación era el Estado Mayor de todas las fuerzas que operaban al sector norte de Aragón». Según Roberto Mateo (Las batallas de Lanaja) «El jefe de este primer Estado Mayor va ser el Comandante de Infantería Alfredo Sanjuán Colomer».

El Comité de Guerra de Sariñena dio nueva reunión en Sariñena el 26 de agosto para unificar criterios y también dictar una disposición por la cual se urgía la incorporación a los acuartelamientos de los reclutas de los remplazos llamados a filas por el gobierno de la Generalidad de Cataluña. Por el llamado Comité de guerra firmaron el documento las siguientes personas: Buenaventura Durruti, CNT; coronel Villalba; Franco Quintá, Aviación; Cristóbal Aldabeltreco, CNT; José del Barrio, UGT; Jordi Arquer, POUM; capitán Méndez, Asalto; comandante Reyes, Aviación; capitán Medrano, militar; teniente coronel Joaquín Blanco; Antonio Ortiz, CNT (Arturo Morera. La guerra del 36 en Sariñena).

Disposición de guerra

Muy importante. Disposición del Comité de Guerra del Frente Aragonés.

El Comité de guerra del frente aragonés ha dictado una disposición que dice:

Por acuerdo del Comité de guerra del frente de Aragón, y siempre de acuerdo con el Comité Superior de Milicias Antifascistas de Barcelona, se pone en conocimiento de todos los reclutas de los remplazamientos llamados por el decreto del gobierno que no pueden tolerarse de ninguna de las maneras que, con el pretexto de la desmilitarización y constitución de las milicias antifascistas existan ciudadanos que se queden en sus casas mientras los amantes de la libertad luchan en los frentes de batalla. Por este motivo, este comité, de acuerdo siempre con el Comité Superior de Milicias Antifascistas de Barcelona, ordena a todos los individuos en los decretos mencionados de incorporación a filas, por tal que se presenten inmediatamente a sus respectivos cuarteles o en alguna milicia controlada por los partidos u organizaciones obreras, dando estos cuenta a los cuarteles donde deberían de haberse presentado los milicianos en ellas existentes, por su buen control y por tal que no pueda nunca ningún camarada perteneciente a estas levas, quedarse en casa mientras otros luchan en defensa de sus intereses.

Sariñena, 26 de agosto del 1936. Por el Comité de Guerra: Bonaventura Durruti, CNT; coronel Villalba; Francesc Quinta, Aviación; Cristóbal Adabaltreco, CNT; Josep del Barrio, UGT; Jordi Arquer, POUM; capitán Méndez, Asalto; comandante Reyes, Aviación; capitán Medrano, militar; teniente coronel Joaquín Blanco y Antonio Ortiz, CNT.

Extraído del Boletín de Información de la CNT y FAI.

 La Veu de Catalunya: diari catalá d’avisos, noticias y anuncis: Any 46, Núm. 12537 (28 ag. 1936) Ed. Matí

Aquella reunión aparece reflejada en la edición de La Vanguardia del 28 de agosto de 1936: «Para articular mejor el frente, hemos celebrado una reunión en Sariñena todos los mandos y jefes de columna que actúan en los sectores Norte y Centro. Se ha formado, como consecuencia, un Comité del frente, integrado por Durruti, Arquer y Del Barrio por parte de las columnas de milicianos; Reyes, por la aviación; Medrano, por la artillería, y Villalba, como jefe militar del sector Norte. No ha podido asistir a esta reunión Ortiz, del sector sur. con el cual procurará ponerse de acuerdo.»

Atravesamos pueblos pegados a la tierra como un camaleón a su rama. Patrullas de campesinos circulan por las carreteras. La mayoría sólo llevan como armamento, escopetas de caza; algunos tienen pistolas que deben ser de la guerra carlistas. Llegamos así a Sariñena, pequeña ciudad perdida en medio de una llanura desecada. Allá se encuentra el abastecimiento de las columnas que operan entre Zaragoza y Huesca. A un lado, el campo de aviación de las milicias catalanas. Por la tarde la ciudad está en calma, casi desierta, bajo su cielo de fuego. Desde allá, otro coche lleva el correo y a nosotros hacía el frente.

Agosto de 1936

La vida y la muerte en Aragón. José Gabriel.

El Perro Malo y Salvador Trallero editor.

«El 15 de septiembre llegaron a Barbastro, procedentes del campo de aviación de Sariñena, el Consejero de Defensa de la Generalidad, teniente coronel Díaz Sandino y el jefe de la base aérea  “Alas Rojas”, comandante Reyes. Estos dos jefes del ejército republicano se reunieron seguidamente con los jefes de columnas de milicianos Del Barrio, Rovira, Piquer, Aldabeltreco, un delegado de García Oliver, el capitán Medrara y el coronel Villalba. La reunión obedecía al deseo de impulsar las operaciones ofensivas sobre la ciudad de Huesca tras la toma de Siétamo.» (Arturo Morera. La guerra del 36 en Sariñena).

Mando de la circunscripción del Centro

A finales de octubre de 1936, se reorganizó el frente aragonés y sus columnas, determinando, el gobierno, la organización de un Ejército Popular de la República. Para ello, la Consejería de Defensa de la Generalitat, a través del Comité Central de Milicias, en la denominada Asamblea del Comité de Guerra del Frente de Aragón o Conferencia de Sariñena, impuso «A todo el frente de Aragón un mando único» (Les Milícies Antifeixistes de Catalunya. Voluntaris per la libertat. Berger, Gonzalo). Para el historiador y periodista Víctor Pardo Lancina fue un intento de la Generalitat por recuperar el control del frente de Aragón (A una milla de Huesca, diario de una enfermera australiana en la Guerra Civil española. Autores: Agnes Hodgson, Víctor Pardo Lancina, Judith Keene).

Así, en octubre de 1936 el frente aragonés quedó dividido en tres circunscripciones y dos sectores. De las tres circunscripciones del frente aragonés, el frente de Los Monegros abarcó parte de la Circunscripción Norte y Centro del frente de Aragón, asumiendo Sariñena el Mando de la Circunscripción del Centro.

«La circunscripción del Norte, con mando en Barbastro, comprendía las columnas «Roja» y «Negra», «Aguiluchos», la del POUM y la del coronel Villalba. La del Centro, con mando en Sariñena incluía las columnas de Durruti y la de Del Barrio. La del Sur, con mando en Caspe, agrupaba todas las columnas que se habían agregado a la de Ortiz. Los dos sectores eran el «Maciá-Companys» con mando en Montalbán, y el Pirenaico con mando en Boltaña. Todas estas fuerzas quedaban bajo el mando del comandante don Alfonso de los Reyes, quien además seguía teniendo a su cargo todas las fuerzas de Aviación»

Arturo Morera, La guerra del 36 en Sariñena.

Asimismo, las circunscripciones se dividieron en sectores y subsectores, quedando Aragón definido en seis sectores: Alto Aragón, Norte Aragón, Centro Aragón, Sur-Ebro, Montalban y Teruel. De aquellos seis sectores, los sectores Norte Aragón y Centro Aragón abarcaron el frente de Los Monegros.

La Asamblea del Comité de Guerra del Frente de Aragón tuvo lugar en Sariñena el 13 de octubre. En ella participaron todos los jefes de columnas que operaban en el frente de Aragón: «Con la intención de llegar a un acuerdo para establecer un mando único ante la proyectada reorganización del frente. La convención fue presidida por el teniente coronel Díaz Sandino (Consejero de Defensa), y a ella asistieron, entre otros, el coronel Villalba, el comandante Pérez Salas (por el sector del Sur), Durruti (por el sector del Centro), García Oliver (del Comité Superior de Milicias) y el comisario civil de las columnas catalanas, Moles».

«El artífice del plan de la nueva re-estructuración militar de las fuerzas republicanas en Aragón fue el teniente coronel Vicente Guarner, quien, desde su puesto de jefe de Estado Mayor en la Consejería de Defensa de la Generalidad de Cataluña, sugirió al Comité Central de Milicias sus ideas de cómo debían coordinarse las actividades de las columnas. El plan fue aceptado, no sin resistencias, y Sariñena se convertiría en pieza clave en la marcha de la guerra a partir de mediados de octubre de 1936.» (Arturo Morera. La guerra del 36 en Sariñena).

Víctor pardo Lancina recoge la participación en la asamblea al teniente coronel Díez Sandino, consejero de Defensa de la Generalitat; el subsecretario del departamento y asesor militar del Comité de Milicias de Barcelona, Vicente Guarner; el coronel jefe de las fuerzas de Aragón, José Villalba, llegado desde Barbastro; y los jefes de columnas Durruti, Pérez Salas, García Oliver, Del Barrio, Rovira, el comisario Moles, de las milicias catalanas y el comandante Reyes, jefe del aeródromo de «Aquella conferencia -afirma el historiador Alejandro Díez Torre»- convocada bajo referencia del desastre miliciano de Leciñena, fue en cierta medida una respuesta catalana a la posición aragonesa y miliciana libertaria, adoptada en la asamblea regional de Bujaraloz» y organiza-da por la CNT.»(A una milla de Huesca, diario de una enfermera australiana en la Guerra Civil española. Autores: Agnes Hodgson, Víctor Pardo Lancina, Judith Keene).

«Del Barrio, el líder ugetista catalán y jefe de una de las principales columnas de milicias en el frente aragonés, denunció abiertamente el 13 de octubre de 1936 en Sariñena, ante los jefes de las distintas columnas, los fusilamientos de ugetistas en los pueblos ocupados por las columnas confederares que proclamaban el comunismo libertario.»  

Historia de la UGT.  Santiago Castillo.

Reunión de los jefes de columnas

Ayer por la tarde en Sariñena se celebró una reunión de los jefes de columna de Aragón. Presidió el Consejero de Defensa señor Sandino y asistieron el coronel Villalba, el comandante Pérez Salas, Durruti, García Oliver y el Comisario civil de las columnas catalanas, Moles.

  Heraldo de Castellón: Año XLVII Número 14394 – 14 Octubre 1936.

La Dirección General del Frente

La Consejería de Defensa de la Generalitat estableció en Sariñena la Dirección General del Frente, recayendo el mando de general en Jefe del Estado Mayor sobre el Comandante Reyes, jefe del aeródromo de Sariñena. Mientras, como Jefe de Estado Mayor fue designado el capitán Guarner y el capitán Botet como Comandante General de Artillería. Antonio Ortiz fue designado jefe del sector Sur-Ebro, Buenaventura Durruti jefe del sector Centro y el Coronel Villalba del sector Alto y Norte de Aragón (Les Milícies Antifeixistes de Catalunya. Voluntaris per la libertat. Berger, Gonzalo). Arturo Morera concluye «En Sariñena se establecía una Dirección General del Frente delegada de la Consejería de Defensa de la Generalidad. Así pues, el comandante Reyes era el elegido como jefe único de todas las fuerzas, con su cuartel general en Sariñena».

«El 23 de octubre una delegación formada por el capitán Josep Guarner y el teniente Bosch Biosca establece el Estado Mayor del Frente de Aragón en Sariñena. El responsable del mencionado Estado Mayor va ser el capitán Ricardo Clavería Iglesias» (La columna MaciàCompanys. Hernández  Cardona, Francesc Xavier i David Iñiguez Gràcia).

Una de las consecuencias de ser Sariñena Cuartel General del Frente de Aragón, fue el establecimiento en la localidad de la Auditoría de Guerra. En ella se celebraron consejos de guerra «Juicios populares y la aplicación sumaria de sentencias» (A una milla de Huesca, diario de una enfermera australiana en la Guerra Civil española. Autores: Agnes Hodgson, Víctor Pardo Lancina, Judith Keene). Además, en el aeródromo se celebraron bautizos y bodas civiles, muchas de las cuales ofició el mismo comandante Reyes.

El Estado Mayor y Cuartel General de Sariñena

En octubre de 1936 se instaló en Sariñena el Cuartel General de Sariñena organizándose como un Estado Mayor. El Cuartel General se ubicó en casa Torres, en la actual plaza Estatuto de Aragón, conocida popularmente como plaza de Villanueva. «La ubicación física de estas personas y muchas otras a sus órdenes en general, tuvo su lugar preferente en la casa señorial de D. Mariano Torres, previamente requisada. Del mismo modo se instaló el Hospital de Sangre en la mansión de D. Joaquín Paraled en la plaza de la iglesia» (Arturo Morera. La guerra del 36 en Sariñena).

Fue a raíz de una reunión que se celebró el día 13 de octubre en Sariñena. Para Arturo Morera fue «Una importante y decisoria reunión de todos los jefes de columnas que operaban en el frente aragonés, con la intención de llegar a un acuerdo para establecer un mando único ante la proyectada reorganización del frente. La convención fue presidida por el teniente coronel Díaz Sandino (Consejero de Defensa), y a ella asistieron, entre otros, el coronel Villalba, el comandante Pérez Salas (por el sector del Sur), Durruti (por el sector del Centro), García Oliver (del Comité superior de Milicias) y el comisario civil de las columnas catalanas, Moles.»

El teniente coronel Vicente Guarner, jefe de E. M. en la Consejería de Defensa de la Generalidad de Cataluña, «Sugirió al Comité Central de Milicias sus ideas de cómo debían coordinarse las actividades de las columnas. El plan fue aceptado, no sin resistencias, y Sariñena se convertiría en pieza clave en la marcha de la guerra a partir de mediados de octubre de 1936.» (Arturo Morera. La guerra del 36 en Sariñena).

Dicha restructuración  aprobada en octubre de 1936 del frente de Aragón  estableció tres grandes circunscripciones y dos sectores.

  • La circunscripción del Norte, con mando en Barbastro, comprendía las columnas “Roja” y “Negra”, “Aguiluchos”, la del P.O.U.M. y la del coronel Villalba. La del Centro, con mando en Sariñena incluía las columnas de Durruti y la de Del Barrio.
  • La del Sur, con mando en Caspe, agrupaba todas las columnas que se habían agregado a la de Ortiz. Los dos sectores eran el “Maciá-Companys” con mando en Montalbán, y el Pirenaico con mando en Boltaña.

Todas las fuerzas del frente de Aragón quedaron bajo el mando del comandante Alfonso de los Reyes, además seguía teniendo a su cargo todas las fuerzas de Aviación.

Así, en palabras de Arturo Morera «En Sariñena se establecía una Dirección General del Frente delegada de la Consejería de Defensa de la Generalidad.» El comandante Reyes era el elegido como jefe único de todas las fuerzas, con su cuartel general en Sariñena mientras que la jefatura o jefe del Estado Mayor de la delegación de Sariñena recayó a cargo del comandante de infantería José Guarner Vivancos, hermano del comandante Vicente Guarner Vivancos, encargado en la organización de la Consejería de Defensa de la Generalitat como un Estado Mayor.

Tarragona. Hacia el frente de Sariñena.

El sacerdote Ángel García i Rollán ha estado designado para formar parte del Estado Mayor de Sariñena, por la cual cosa ha de abandonar sus actividades en el comité antifascista local.

 La Publicitat: (16 Octubre 1936).

Por el alto mando ha estado designado al Estado Mayor del frente de Sariñena el capitán de infantería Josep García Rollán.

El señor García Rollán hasta ahora había actuado en el comité de las milicias tarraconenses.

La Veu de Catalunya: diari catalá d’avisos, noticias y anuncis: Any 46, Núm. 12580 (17 oct. 1936) Ed. Matí.

El Estado Mayor de Sariñena contó con tres secciones: «Organización del Frente», al mando del Comandante García Rollán; «De Información», dirigida por el Comandante Jaime Bosch y «Operaciones» a cargo del Comandante de Estado Mayor Ricardo Clavería Iglesias. «Completaban la nómina de cuadros militares en Sariñena el teniente coronel diplomado de Estado Mayor Carlos Botet, como comandante principal de la Artillería en el frente; el comandante Martorell, de Ingenieros, tenía a su cargo la organización de las unidades de su especialidad en todo el frente aragonés; por último, el doctor Bergós fue el encargado de organizar puestos de socorro y curación en las líneas así como los hospitales de Barbastro, Fraga y Caspe» (Arturo Morera. La guerra del 36 en Sariñena).

«Las funciones de este Estado Mayor van a comenzar con la creación de un grupo de unidades de fortificación y obras de las cuales fueron responsables tres ingenieros militares entre ellos Miguel Ramírez de Cartagena, con dos arquitectos, dos aparejadores y dos técnicos del ramo de la construcción. Además, los trabajos de organización del Estado Mayor para las operaciones en Aragón se van a complementar con la constitución de un grupo de transmisores y señales del que fue responsable el ingeniero de telecomunicaciones Sánchez Cordobés y se impulsará a cargo del responsable de municiones de las industrias de guerra con el nombramiento de María»

La columna MaciàCompanys. Hernández  Cardona, Francesc Xavier i David Iñiguez Gràcia.

El Estado Mayor de Sariñena se englobó bajo el Estado Mayor Central, con sede en Valencia, cuyo mando respondió a Toribio Martínez Cabrera. A mediados de diciembre de 1936, Toribio Martínez Cabrera visitó el Estado Mayor de Sariñena junto al teniente coronel Vicente Guarner Vivancos. Unas semanas antes, Vicente Guarner Vivancos, entre los días del 16 al 21 de noviembre del 36, ya había visitado el Estado Mayor de Sariñena: «Para inspeccionar el funcionamiento del Estado Mayor en el cuartel general de Sariñena, el teniente coronel Vicente Guarner se personó en nuestra villa en los días 16 al 21 de noviembre. Vicente Guarner volvió a Sariñena acompañado del general jefe del Estado Mayor Central, Toribio Martínez Cabrera, a mediados de diciembre de 1936, en un intento de montar operaciones en Aragón para descongestionar el frente de Madrid» (Arturo Morera. La guerra del 36 en Sariñena).

«Las diferentes columnas se relacionaron entre sí mediante una Dirección Superior del Frente de Aragón y Estado Mayor Técnico, residente en Sariñena».  

Carlos Hervas Puyal, Sanitat a Catalunya durant la República i la Guerra Civil.

Aunque el Cuartel General de Sariñena contó con militares profesionales, elegidos por el Comité de Milicias, Arturo García Álvarez-Coque, Los militares de Estado Mayor en la Guerra Civil española (1936-1939), señala que el único profesional de Estado Mayor era el comandante Ricardo Clavería: «Como Delegación en el frente de Aragón, en octubre de 1936 Guarner estableció el Cuartel General de Sariñena, que se organizó como un Estado Mayor con militares profesionales, elegidos por el Comité de Milicias. Entre ellos figuraba como jefe José Guarner, hermano de Vicente, aunque el único profesional del Estado Mayor era el comandante Ricardo Clavería. Además Arturo García Álvarez-Coque detalla como se intentaba una coordinación con el Estado Mayor Central en Valencia: «Vicente Guarner fue enviado a esa ciudad a final de noviembre “para exponer la situación del frente, la organización militar catalana y la escasez de medios de guerra de que disponíamos. Traté de estos asuntos con mi compañero de Estado Mayor Manuel Estrada”. 

José Guarner Vivancos fue un militar catalán, asesor de la columna de Los Aguiluchos y miembro del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña. Llegó a ser jefe de Estado Mayor de la 24.ª División y del XXIV Cuerpo de Ejército. Acabó exiliado en México.

Bando del Jefe superior de las fuerzas y milicias

El comandante jefe superior de las fuerzas y milicias del frente de Aragón, ha publicado en el cuartel general instalado en Sariñena un bando diciendo:

“Hago saber que, por decreto de 28 de julio próximo pasado, fue declarado zona de guerra el territorio de la región aragonesa ocupado por las fuerzas leales a la República.

En su virtud, todo ciudadano que en dicha zona comente el movimiento de fuerzas leales, resoluciones de jefes militares o políticos o sus delegados; que manifieste o propague cualquier noticia de guerra o bulos que puedan sobrecoger o deprimir el ánimo, cosa que en la mayoría de las veces se realiza por gentes cuya intención es claramente de animadversión a la lucha que el pueblo español sostiene por la República y su libertad, será detenido y puesto a disposición del Comité local, donde se encuentre, y previa declaración por dicho Comité de considerársele faccioso, será pasado por las armas».

    La Libertad: La Libertad – Año XVIII Número 5175 – 1936 octubre 29 (29/10/1936).

Toma de posesión del nuevo jefe de las fuerzas del sector de Barbastro:

Ha tomado posesión del mando de las fuerzas de este sector el teniente coronel Gómez García, después de celebra una entrevista con el coronel Villalba, el cual le da posesión del cargo.

El nuevo jefe de las fuerzas se despide del coronel Villalba, el cual marcha a última hora de la tardea Barcelona, por tal de incorporarse a su nuevo destino.

El comunicado oficial. El comunicado oficial de este sector no nos ha estado facilitado aún a la hora que telefoneamos, por encontrarse el nuevo jefe de las fuerzas reunido con su Estado Mayor en Sariñena, podemos asegurar que no discrepará de la impresión que hemos anticipado.    

Full oficial del dilluns de Barcelona: Número 571 – 1936 Noviembre 23.

Próxima reunión en Sariñena

Parece ser que mañana se celebrará una reunión en Sariñena, a la que asistirá una representación militar y civil de aquella región. 

Heraldo de Castellón: Año XLVIII Número 14471 – 12 Enero 1937.

En Sariñena se reunieron las representaciones del Frente Popular de Aragón y del Consejo Provisional, para tratar de las cuestiones sociales, políticas y militares.

 Heraldo de Castellón: Año XLVIII Número 14492 – 06 Febrero 1937.

Hace unos días en Sariñena hubo una reunión de representantes de fuerzas antifascistas. Se debía de sopesar todo. Quizás se habló de la necesidad de mostrarse unidos y compactos frente a potencias extranjeras. “Segurament es va tenir en consideracio la diversitat de parers i de campanya que de cara la nostra diversitat de parers i de colors es mena a les rengleres faccioses”.

Fue después de escuchar a todos los oradores cuando se llegó al acuerdo de albergar todas las horquillas bajo los pliegues de la bandera republicana presidida por el glorioso y revolucionario anagrama revolucionario U. H. P. ¿Todos de acuerdo? ¡Ya está!. Ya era bien entrada la madrugada ¡Ah, pero no! ¡No haría falta más! Aquí está el «Poum» decidido a romper el trato. No debería haber tal unanimidad. Cada uno que enarbole lo que quiera. ¡No faltaría más!

La Humanitat: Any 6, núm. 1556 (19 febr. 1937).

El teniente Coronel Alfonso de los Reyes, en febrero de 1937 renunció a su cargo como jefe de las fuerzas de todo Aragón en febrero de 1937. Su dimisión causó extrañeza entre milicianos y soldados, tal y como recoge Arturo Morera a raíz de una entrevista que Pere Foix realizó a de los Reyes y publicada en el diario «Treball» del 4 de febrero de 1937.

-«No ha de causar extrañeza mi dimisión. Fui nombrado jefe del Frente de Aragón por delegación del entonces Consejero de Defensa, Coronel Díaz Sandino, en unos momentos en que el frente pasaba por una situación difícil y que, además, era necesario servir de aglutinante entre los diferentes jefes de columnas, que hasta entonces habían operado por su cuenta, debido al dinamismo de los prime ros días. He conseguido con la ayuda y el buen sentido de todos, el dar el primer paso en la unificación del mando del frente. Una vez conseguida la misión, para la cual fui nombrado, y entendiendo que mi nombramiento era una cuestión personalísima del ex-consejero Díaz Sandino hacía mi persona, y además deseando dedicarme intensa mente al servicio de la Aviación, he solicitado y he obtenido del nuevo Consejero de Defensa, el ser relevado de mi cargo de jefe superior de las fuerzas del frente de Aragón.

La entrevista continúa con la pregunta de mantener el Cuartel en Sariñena «La pregunta parece preparada para que el Teniente coronel Reyes, respondiera en el sentido de desear que nuestra villa dejara de alojar a los mandos del Cuartel General, ahora que él iba a cesar en el cargo de jefe superior del frente.»

-«Hombre, dijo Reyes -los Cuarteles Generales no han de estar mucho tiempo seguido en el mismo lugar. Se habría de evitar la intimidad entre el personal del Cuartel General y la población civil, entre la cual el enemigo puede tener a sus agentes de espionaje. Se ha de tener en cuenta, que en las poblaciones que ocupamos, quedan muchos fascistas desconocidos. Nunca está de más tomar precauciones».

Arturo Morera concluye, por esta declaración, que «Se puede pensar que Reyes estuviera deseando que los jefes del E.M., que hasta entonces habían estado bajo su mando, se alejaran de Sariñena, en el momento que él perdía protagonismo por su cese. De esa manera, al mantener su puesto de jefe de la Aviación, Reyes, quizá esperara seguir actuando como «virrey» efectivo de nuestra población, dando continuidad a su papel preponderante desde que se instaló en Sariñena en los primeros días de agosto de 1936.»

El 28 de febrero de 1937, Vicente Guarner fue nombrado «Jefe de todo el frente de Aragón por parte del Consejero de Defensa y por el presidente Companys, no sin su sorpresa, dado que nadie le consultó esta decisión. Sin embargo y como militar profesional acatará las órdenes y se trasladará a la base de operaciones del frente emplazada en Sariñena. Desde este centro se trabajaba incansablemente de día y de noche, se visitaban los sectores y las posiciones, el cuerpo de transmisiones funcionaba de manera ejemplar y los servicios de información realizaban tareas de aviso del movimiento de tropas del enemigas» (La columna MaciàCompanys. Hernández Cardona, Francesc Xavier i David Iñiguez Gràcia).

La Humanitat: Any 6, núm. 1591 (1 abr. 1937) recoge la orden de la Comandancia Militar de Barcelona, publicada en «La revista del Comisario» del mes de abril de 1937, con los diferentes comisarios de intervención civil designados, entre ellos Josep Farrés Requena como interventor civil del Cuartel General del sector sur de Aragón, Batallón de montaña nº 4, plaza de Barbastro y Cuartel General de Sariñena.

En el mismo sentido La Humanitat (Any 6, núm. 1695 del 3 de  agosto de 1937. Ejército del Este. Revista del Comisario.) cita que la comandancia militar de Barcelona ha publicado el orden siguiente: «La revista del comisario del mes de agosto de 1937 se pasará desde las diez de la mañana ante los comisarios respectivos de intervención civil de guerra, designados a continuación: Josep Rocha Muñez. Plazas de Barbastro y Sariñena. Cuarteles generales del 10 y 11 Cuerpo del Ejército y de las Divisiones 27, 28, 29, 31 y 34 con sus brigadas mixtas, batallones de ametralladoras y regimientos de Caballería de Barbastro y Sariñena, batallones de obras y fortificaciones números 23, 24 y 26 y Prefectura administrativa comarcal de Barbastro con sus servicios.»

Heraldo de Castellon 12 Abril 1937 Sariñena Guerra

Comunicado del Cuartel General de Sariñena. Heraldo de Castellón: Año XLVIII Número 14545 – 12 Abril 1937.

Ejército del Este y el XI Cuerpo de Ejército del Este

Ejército del Este

A finales de abril de 1937 se produjo la unificación de todos los ejércitos en divisiones y brigadas mixtas, la organización del frente de Aragón pasó a denominarse Ejército del Este; formado el 6 de mayo de 1937. El Ejército del Este se estructuró con las divisiones 28ª y 29ª en Huesca, divisiones 26ª y 27ª en Sariñena y la 25ª y 30ª en Caspe. Al mando del Ejército del Este estuvo el General Pozas. De esta manera, el Frente de Aragón quedó cubierto por los Cuerpos de Ejército X, XII y XII hasta la campaña de Aragón cuando se sumó la XVIII Cuerpo del Ejército de Maniobra.

«Con estas unidades formó dos agrupaciones: la Agrupación Norte, con los Cuerpos de Ejército X (divisiones 421, 3V y 341) y XI (divisiones 261, 301 y 321), y Sur; con los Cuerpos XVIII (divisiones 271, 601 y 724) y XII (divisiones 161, 441 y Bellvís). Mandaba la Agrupación Norte el teniente coronel de Estado Mayor, Javier Linares Aranzabe, y la Sur, el teniente coronel de Artillería, Antonio Cordón García.»

(https://www.combatientes.es/)

El general Pozas visita el Frente de Aragón

Sariñena. El jefe del Ejército del Este, general Pozas, ha llegado con el objeto de recorrer el frente en viaje de inspección y reconocimiento para dejar acoplados todos los mandos y servicios a las órdenes del jefe del Estado Mayor.

El general Pozas recorrió los diversos sectores de la cuenca pirenaica descendiendo después al sector del centro para trasladarse después al del sur.

El Cantábrico: diario de la mañana: Año XLIII Número 14695 – 1937 junio 6.

XI Cuerpo de Ejército del Este

Sariñena albergó el Cuartel General del alto mando del XI Cuerpo de Ejército Republicano.  El XI Cuerpo de Ejército respondió a una Unidad militar creada el 6 de junio de 1937 y perteneciente al Ejercito Popular de la República, adscrito al Ejército del Este. El XI Cuerpo de Ejército estuvo compuesto por las divisiones 26ª (Columna Durruti), 27ª (Columna Carlos Marx) y 32ª.

Parte Oficial del Ejército del Este desde Sariñena. Nuestra lucha: portavoz de la Unidad Obrera: Año II Número 265 – 1937 Junio 17.

Parte oficial

Se puede establecer la composición del XI Cuerpo de Ejército principalmente por las divisiones 26 y 27, aunque detallando en julio de 1937 estaba compuesto por las divisiones 26, 27 y 32; octubre de 1937 divisiones 26, 32, 44 y 45; diciembre de 1937 divisiones 26 y 32; 19 de abril de 1938 divisiones 26, 30 y 32; 3 de septiembre de 1938 divisiones 26 y 34; diciembre de 1938  divisiones 26, 30 y 32; 27 de diciembre de 1938 divisiones 26 y 34 y Brigadas Mixtas 62 y 176, 2 de enero de 1939 divisiones 30 y 31y el 27 de enero de 1939 divisiones 30, 31 y 32.

La campaña de Aragón u Ofensiva de Aragón fue llevada a cabo entre el 7 de marzo y el 19 de abril de 1938 y golpeó de lleno a las fuerzas del Ejército del Este. Sariñena acabó en manos de los nacionales mientras que el Ejército del Este quedó muy debilitado. El Ejército del Este dejó de existir el 8 de febrero de 1939 al cruzar la frontera, a Francia, por Le Perthus.

Un juicio sumarísimo

Sariñena. Se ha celebrado la vista del juicio sumarísimo instruido por la Secretaría Relatoría del Tribunal Permanente del XI Cuerpo del Ejército, contra el soldado del 4º Batallón 1ªCompañía de la 121 Brigada Mixta, Francesc Pires Inácio, por el supuesto delito de deserción.

El Ministerio Fiscal en sus conclusiones solicita para el procesado la pena de doce años de internamiento cumpliendo condena en un Batallón Disciplinario mientras dure la actual campaña.

El tribunal, vistas las circunstancias atenuantes al encausado, dicta sentencia condenando al soldado Francesc Pires a la pena de seis años de internamiento e ingreso en un Batallón Disciplinario para todo el tiempo de duración de la presente campaña.

La sentencia ha estado aprobada por el general en jefe y el comisario del Ejército del Este.

En el acto del juicio congregó a gran número de soldados y paisanos en la plaza.

La Humanitat: Any 6, núm. 1815 (21 des. 1937).

Organización Civil

Los comités locales

«En poco más de un año, en Aragón existieron los Comités Revolucionarios con Consejos, Comités Municipales y comisiones gestoras» Anarquismo y revolución en la sociedad rural aragonesa, 1936-1938. Casanova, Julián.

Con el inicio de la guerra se van formando los Comités de Guerra en las diferentes localidades del bando republicano. Se mantienen, a veces y por muy poco escaso de tiempo, los gobiernos derivados del Frente Popular hasta la creación de Comités, impuestos por milicias o sindicatos fuertemente implantados en la localidad «Formados espontáneamente en los instantes graves de los primeros días de la sublevación militar» Anarquismo y revolución en la sociedad rural aragonesa, 1936-1938. Casanova, Julián.

Ver: Sariñena, gobiernos en guerra. 

Comité Local  o Comité Revolucionario de Sariñena

Luis Buil Espada atribuye a la constitución del Comité Local de Sariñena o Comité Revolucionario a socialistas, comunistas, Izquierda Republicana, Unión Republicana (de derechas) y anarquistas. José Paraled, desde 1935, perteneció a Izquierda Republicana y ocupó el cargo de alcalde hasta que fue destituido cuando los sindicatos CNT y UGT tomaron el ayuntamiento de Sariñena, formando el Comité Revolucionario de Sariñena.

En la co1911868_10201632478286038_324754242_nnstitución del Comité Revolucionario de Sariñena el sindicato CNT fue una fuerza mayoritaria. Para Daniel Pinos esto explica que Se decretase, desde un principio, las colectivizaciones de las tierras, la abolición de arriendos y la expropiación de grandes fincas y maquinaria agrícola. Eusebio Pinos formó parte del comité, quien según las palabras de su hijo Daniel Pinos fue delegado de abastos. También se puso en marcha una pequeña colectividad: La Colectividad de Sariñena.

971112_659590757400840_1201107089_nEn las Solicitudes de Informes Políticos–Sociales de Sariñena aparece abundante información y testimonios sobre diversos sucesos que se desarrollaron durante la guerra civil en la capital monegrina. La formación del Comité Local de Sariñena, según el testimonio de Fulgencio Esteban Olivas, fue integrado por José Paraled y José Brunet, entre otros miembros que ignoraba: No ocurrió nada anormal durante la actuación de este comité a excepción de la profanación de la iglesia. Rumoreándose que las imágenes habían sido quemadas en la plaza, ignorando que hicieron de los objetos de valor y en cuyo hecho intervinieron individuos desconocidos. Días más tarde se constituyó un nuevo Comité Local con José Paraled, José Brunet, Manuel Blames, Dionisio Buil y Francisco Lana. Lo que parece claro que tanto José Paraled y José Brunet formaron parte del gobierno local del Frente Popular, anterior a la sublevación militar.

Segundo Comité

En la causa contra José Orquín Casañola (ES/AHPZ – J/005974/000023), se cita la creación del segundo comité en octubre de 1936. José perteneció a la UGT, fue directivo de las Juventudes Socialistas Unificadas y fue nombrado vocal de aquel segundo comité.

La declaración de José Zamorano Cabellud “El Vicien”, en los informes políticos sociales de Sariñena, cita como integrantes del comité a Tomás Izco (F) (Ferroviario de Sariñena fallecido en el momento de la declaración en 1943), Antonio Mir “El Tuerto”, Francisco Masueras Claveria, Andres Minguillón (F), José “El Huesetes”, Antonio Casabona Marías y Dionisio Buil Mesple. José Zamorano Cabellud se enroló voluntariamente en la veintiséis división dirigida por Durruti.

Se decía que el Capitán General Romerales era de Sariñena. “Paco, un conocido amigo mío, que era manco y trabajaba en el ayuntamiento, enviaba una pequeña cantidad, de su magro sueldo a la esposa del General a Madrid, pues ella no tenía pensión de viudedad (pasados muchos años se la concedieron) y él me decía que era la mujer de su tío, hijo del pueblo”.

Luis Buil Espada.

Toda la vida en guerra de un pacifista.

Consejo Municipal de Sariñena

Sello consejo SariñenaCon la creación del Consejo Regional de Defensa de Aragón y el Ministerio de Gobernación, presidido por Joaquín Ascaso, «Se decretaron las normas para la la sustitución de Comités Locales por Consejos Municipales (Decreto 19 de enero de 1937 firmado por Joaquín Ascaso) Anarquismo y revolución en la sociedad rural aragonesa, 1936-1938. Casanova, Julián.  La creación del Consejo Regional de Defensa de Aragón, entre el 6 de octubre de 1936 y el 11 de agosto de 1937, tuvo sus inicios en Bujaraloz  a partir de un plenario sindical  de la CNT en septiembre de 1936. El Consejo Municipal estuvo activo hasta el 9 de marzo de 1938, pocos días antes de caer la población en manos de los sublevados.

El 2 de abril de 1937 se constituye el 1 er Consejo Municipal de Sariñena y el 3 de octubre, del mismo año, se constituye el 2º Consejo Municipal de Sariñena. Estuvo activo hasta el 9 de marzo de 1938, días antes de la caída de Sariñena ante las tropas sublevadas.

Billetes del Consejo Municipal de Sariñena, realizados el 10 de junio de 1937. Los billetes aparecen con el estampado del sello del Consejo Municipal y las firmas del presidente Mariano Basols Buil y el cajero municipal Jaime Solé Sanmartí. En aquella tirada se hicieron una serie de 10.000 vales de una peseta y otra de 10.000 vales de 0,5 pesetas, un valor total de 15.000 pesetas. El 4 de septiembre de 1937 se emitieron 5.000 billetes más de peseta y 5.000 de cincuenta céntimos y el 21 de diciembre, del mismo año, se ponen en circulación 2464 billetes más de 0,5 pesetas cada uno, hasta los 17.464 y 225 de una peseta hasta los 15.225 (Actas del Consejo Municipal de Sariñena).

En el Archivo General de la Guerra Civil Española, Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca, se conservan las Actas del Consejo Municipal de Sariñena (Expediente CDMH_PS_BARCELONA_C0902_EXP011 Actas Comité) desde el 1 de abril de 1937 hasta el 9 de marzo de 1938.

Frente Popular Antifascista

Tras la disolución del Consejo Regional de Defensa de Aragón, entre los días 14 y 16 de octubre de 1937 se crea el Frente Popular Antifascista de Sariñena. Por aquellos tiempos Sariñena alojaba el cuartel general del ejército republicano del Este (Arturo Morera: Un documento del archivo de Salamanca). El Frente o Comité Antifascista de Sariñena convivió con en Consejo Municipal de Sariñena. Se puede decir que uno actuaba como órgano político militar y el otro como político civil.

Convocados por el Delegado Gubernativo se reúnen el día 14 de octubre del corriente año y hora de las 10 de la noche, en la Delegación de esta localidad, dos representantes de cada una de las organizaciones y partidos políticos de Sariñena, con el objetivo de constituir en la misma el Frente Popular Antifascista.

Concurren, por la Confederación Nacional del Trabajo, Manuel Santolaria y José Ros. Por la Unión General de Trabajadores, Antonio Lacuna y Mariano Morén. Por Unión Republicana, Mariano Grustán y Pedro Tires. Por Izquierda Republicana, Manuel Tena (hace constar este representante que el otro compañero designado por su agrupación, que es José Morera no concurre por estar de viaje). Por el Partido Socialista, Severo Arroyos y Pedro Sanz. Por el Partido Comunista, Pedro Cáscales y Eloy Casabón. Por las Juventudes Libertarias, Gregorio Lozano y José Malo. Por las Juventudes Socialistas Unificadas Daniel Grustán.  

Preside la reunión el Delegado Gubernativo que declara abierta la sesión y expone el motivo de la reunión, que no es otro que el de constituir en Sariñena el Frente Popular Antifascista. Todos reunidos se manifiestan de conformidad con lo expresado por la Presidencia por ser necesario para ganar la guerra y consolidar la revolución. La Presidencia pasa a leer el compromiso que han firmado en Caspe por todas las organizaciones que ha llevado como consecuencia a la formación del Frente Popular en Aragón. Una vez leído es aprobado por todas las representaciones de esta localidad, haciéndose distintas las aclaraciones que son contestadas por la Presidencia y por algunos de los representantes.

En consecuencia se acuerda quede constituido en esta localidad el Comité de Frente Popular Antifascista, haciendo suyo el mismo articulado que se firmó en Caspe el 23 de septiembre para el mismo fin. Se pasó a discutir el número de representantes que formarán parte de dicho Comité, y tras amplias deliberaciones en que intervinieron todas las delegaciones se acuerda por unanimidad sea uno por cada partido y organización en calidad de efectivo y otro en calidad de suplente designado también por las distintas organizaciones para suplir al efectivo en ausencias y enfermedades, consiguiéndose de esta forma que nunca quede ningún partido ni organización sin representar en ninguna reunión. De acuerdo todos, queda en proseguir esta reunión el sábado próximo día 16 en que traerán el nombramiento efectivo.

El sábado y hora acordada vuelven a reunirse las mismas delegaciones que el día 14.

Preside el Presidente del Consejo Municipal que expone el motivo de la reunión. Pregunta el nombre del representante efectivo que mandan los distintos partidos y organizaciones para la constitución definitiva del Comité del Frente Popular Antifascista.

Por el Partido Socialista, Severo Arroyo. Por el Partido Comunista, Pedro Cáscales. Por Unión Republicana, Mariano Grustán. Por la Confederación Nacional del Trabajo Vicente Lapiedra. Por la Unión General de Trabajadores, Antonio Lacuna. Por Izquierda Republicana José Morera. Por las Juventudes Libertarias, Gregorio Lozano. Por las Juventudes Socialistas Unificadas José Romerales.

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Estudis sobre conflictos socials. Las Brigadas Internacionales: Nuevas perspectivas en la historia de la Guerra Civil y del exilio. Josep Sánchez Cervelló y Sebastián Agudo.

Sariñena se consolida estratégicamente.

La ubicación del Estado Mayor, el aeródromo «Alas Rojas» y la Estación ferroviaria de Sariñena, como nudo de comunicaciones, situaron a Sariñena como centro estratégico y neurálgico de las circunscripciones Norte y Centro del frente de Aragón. Sariñena debió de ser una población bulliciosa y llena de actividad como refleja una crónica del Diario Treball de Barcelona, febrero de 1937: «Sariñena es una población de cuatro mil habitantes, que parece que tenga diez mil. Sus calles y plazas siempre llenas de soldados y milicianos, Los comercios no dan abasto en despachar. Los cafés, llenos a tope a cualquier hora. Las chicas del pueblo están muy contentas de este amontonamiento de la flor y nata de nuestra juventud que asa por Sariñena, camino de las trincheras. El campo de aviación, contribuye a animar las estrechas y fangosas calles de Sariñena, de una manera particular. Coches, camiones, aviadores esbeltos y simpáticos, que a menudo demuestran su técnica volando sobre Sariñena».

Sección catalana del Socorro Rojo Internacional

A la vez que se desarrollaba y organizaba, realiza trabajos de importancia reconocida, como la instalación del hospital de sangre: la casa de reposo para los combatientes internacionales; lavaderos mecánicos, a Sariñena y Alcañiz; la construcción de coches ambulancia, que libra la sanidad de guerra; la organización de la ayuda moral y material a los refugiados y las expediciones de comestibles, ropas de abrigo y material sanitario a los frentes de más importancia.

 La Humanitat: Any 6, núm. 1589 (30 març 1937).

Sariñena albergó el Hospital Militar junto a una pequeña biblioteca en casa Paraled, una Farmacia Militar Internacional en calle Enado, un Comedor Popular y/o de Milicias, el Aeródromo Alas Rojas, un Deposito de Armas y Municiones y un Hospital de Evacuación en el barrio de la Estación de ferrocarril de Sariñena.

La Biblioteca se situó en una planta baja de la calle Mercado y otra cita ubica una segunda biblioteca en calle Goya número 72.

En la Iglesia, una vez saqueada, se estableció un Garaje y Taller de reparación de vehículos y automóviles. En su puerta principal existió un letrero colosal con la inscripción: UHP (Unión de Hermanos Proletarios). Tras la toma de Sariñena, por las fuerzas nacionales, el redactor Flecha relató «Hay restos de vehículos, grasas, herramientas. Sobre la fachada un gran parapeto de sacos terreros donde se escondían armas antiaéreas». Efectivamente, en la torre de la iglesia estuvo un puesto de vigilancia, con armas antiaéreas y una alarma para avisar a la población ante los ataques aéreos. El puesto debió de ser muy precario y así queda recogido en el acta del Consejo Municipal de Sariñena del 4 de octubre de 1937 “Da cuenta (presidencia) de que la vigilancia de la torre le es muy difícil prestar los servicios sino se instala una especie de cuarto que permita hacer la guardia evitando en lo posible el frío”. El 13 de octubre de 1937 se dio lectura a una comunicación del Comité local de defensa pasiva en la que solicitaba ayuda al Consejo “Con la cantidad que crea por conveniente para atender a los diferente gastos que se le ocasionan como son la compra de una sirena y más lentes para el puesto de guardia en la torre acordándose acceder a lo solicitado”. El 1 de diciembre de 1937 se acordó vender las campanas para sufragar los gastos de la Junta de Defensa Pasiva (Actas Consejo Municipal).

 Gabino Lavilla Arcal, Participo en la detección de personas “de orden”. Intervino en la destrucción  de las iglesias de Albalatillo y Castejón de Monegros, en la quema del archivo del ayuntamiento y juzgado de Albalatillo.  Prisión provisional de Las Capuchinas de Barbastro.

Solicitudes de Informes Políticos–Sociales.

La antigua capilla de Loreto fue destinada como garaje del Consejo Municipal «Local de Loreto. -Haciéndose las reparaciones que sean precisas-” (Actas Consejo Municipal).

El Hotel Anoro fue socializado por el sindicato UGT durante la guerra y sirvió de alojamiento, principalmente, para altos mandos; especialmente del aeródromo de aviación. También debieron de tener la sede en el Hotel las Juventudes Libertarias, «Telas rojas con rótulos inmensos, banderas, folletos del peor gusto, colores y colores, Prensa que atosiga, carteles que marean» (Flecha). El Hotel acabó saqueado y destrozado y la familia Anoro tuvo que comenzar de nuevo para devolver la vida a un hotel que ha significado el centro neurálgico de la villa monegrina.

En la plaza Enado tuvieron la sede las Juventudes Unificadas. «Tenían, vamos. Allí está Falange Española Tradicionalista y de las JONS» (Flecha).

El Casino de Sariñena albergó la Casa del Pueblo y la Central de Sindicatos. También estuvieron grados escolares, «En su fachada un gran letrero reza: Casa del pueblo, Central de Sindicatos” (Flecha). En el acta del Consejo Municipal del 13 de octubre de 1937 aparece la petición de instalar el Hogar del Combatiente en el Casino de Sariñena: “Se da lectura a una comunicación del Comisario de Guerra del XI Cuerpo de Ejército solicitando el Casino de Sariñena, hoy Casa del Pueblo, para instalar en el mismo el Hogar del Combatiente”. Al final se acordó no acceder ningún espacio, ni el casino ni un grado de la escuela “Por entender ser contraproducente y perjudicial mezclarse los niños y niñas de otros grados que asistan a clase con mayores, transeúntes y milicianos.”

También se instaló un servicio de paquetería para los milicianos del frente:

Servicio de paquetes al frente para los milicianos

Ha vuelto del frente la expedición organizadora del servicio dirigido por el profesor Escoda. Donde han montado oficinas de distribución en Barbastro, Angüés, Sariñena, Bujaraloz y Caspe. De esta manera, el envío de paquetes dará su máximo rendimiento.

La Veu de Catalunya: diari catalá d’avisos, noticias y anuncis: Any 46, Núm. 12561 (25 set. 1936) Ed. Matí.

Relación de paquetes devueltos del frente sin remitentes 

Entre los muchos devueltos, cuatro paquetes son devueltos desde Sariñena, los de Jesús Argensó Villanova, Tomás Beneit Ribera, Josep Boladeras y Climent Carné.

Paquetes del frente sariñena

La Humanitat: Any 7, núm. 1829 (6 gen. 1938).

Además se desarrollaron diferentes Comités de Intendencia, Abastos, Colectividad, Transportes… para la organización e intendencia, tanto como para el frente como por posición de retaguardia. Se crearon vales para comidas, en el comedor popular, para compras y hospedaje, además de billetes propios del Consejo Municipal en junio de 1937.

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Franz Borkenau, en El reñidero español relata como a partir de Fraga, en la línea del frente, «Toda comida está rígidamente racionada, al igual que el hospedaje». Cuando llega a Sariñena, el 13 de agosto de 1936, narra «Fue una lucha conseguir vales para nuestras comidas y habitaciones, ya que cada comida debía de ser solicitada  por separado al comité local. Se calculan las provisiones  regulares contando sólo con los habitantes y la milicia pero no se nos invitó, después de alguna discusión, a comer en el comedor de milicias y así logramos conocer a muchos de ellos».

Salvoconducto

* Autorización de circulación a nombre de Juan Segués para trasladarse a Sariñena. Comissaria Delegada de la Generalitat a Lleida. Arxiu Nacional de Catalunya. ANC1-1-T-9398.

Concha Buisan Ballarín recordaba como durante la guerra había ametralladoras por los tejados, su madre hacía la comida a altos mandos de las tropas republicanas que se encontraban por Sariñena.

En Sariñena estuvo destacada la 4ª compañía del 26 batallón de portificaciones al mando del capitán Juan Planae y los sargentos Juan Torrene y Salvador Fernández. Soldados Salvador Dalmen Serna y Vicente Marcos Amarde.

Algunos sariñenenses marcharon al cercano frente de Alcubierre a luchar y allí encontraron la muerte, entre otros Salvador y Mariano Grustán Tella, Manuel Villa y Antonio Ancho.

Desde Sariñena fueron evacuadas muchas milicianas y mujeres del frente a las que culpabilizaban por el elevado caso de enfermedades venéreas en el frente.

La orden de Durruti a Mosén Jesús, que éste cumplió disciplinadamente, fue la de recorrer todas las centurias, recoger a las mujeres “sin dejar una siquiera”, trasladarlas a Sariñena y enviarlas en tren a Barcelona. Esa escena la recreó Vicente Aranda en su película “Libertarias”, en la que un Miguel Bosé algo blandito y redicho interpreta el papel de Jesús Arnal.

Juan García Oliver

Hurtos en huertas y la piscina de los depósitos de agua potable

El comportamiento de los milicianos produjo algunos incidentes con la población, y a la vez curiosos, como el robo en huertas o el mal uso de los depósitos de agua potable, utilizados como baños y piscina. Así da cuenta del malestar de la población la siguiente declaración del Consejo Municipal de Sariñena del 21 de junio de 1937: “Se acuerda pasar un oficio al Cuartel General referente a que por los medios que estén a su alcance prohíban los abusos que a diario se vienen cometiendo con las hortalizas de la huerta por los milicianos y soldados de los diferentes destacamentos en esta villa y especialmente que nadie se bañe en los depósitos del agua potable como hasta la fecha vienen haciendo pues caso contrario serán denunciados todos estos hechos al jefe de la 4ª División del Ejército del Este.» (Actas Consejo Municipal).

Camión de Propaganda

En noviembre de 1936, una comisión compuesta, entre otros, por Miravitlles, representante de la Generalidad de Cataluña, Urales, uno de los venerables jefes de la CNT y Cusó de la UGT, Ehrenbourg visitó diferentes localidades del frente de Huesca, entre ellas Barbastro y Sariñena. La comisión consistía en una caravana compuesta principalmente por un Camión de Propaganda ofrecido por la Asociación Internacional de Escritores Antifascistas a los escritores catalanes. El camión llevaba instalada una imprenta, un aparato de cine y un altavoz que debía servir para todo un sistema de propaganda que la Generalidad de Cataluña se proponía establecer en el frente y en la retaguardia. El film que proyectaron fue Tchapaiev, una película de guerra soviética de 1934, “En Sariñena, en presencia del jefe superior del frente de Aragón, el comandante Reyes y del coronel Guarnel, tiene lugar otra representación” (Nuestra lucha: portavoz de la Unidad Obrera: Año I Número 85 – 1936 Noviembre 22).

Las bibliotecas

En Sariñena se establecieron dos bibliotecas, una en el Hospital Militar de Sariñena y otra, al parecer, en la calle Goya número 72. También hay cita de una tercera biblioteca en la calle del Mercado (Impresiones de Guerra. Flecha). A partir de febrero de 1937 Sariñena se convirtió en subcentral del Servicio de Bibliotecas del Frente. No obstante, antes ya existía una red de bibliotecas y un reparto de libros al frente y a los hospitales.

La Vanguardia de 19 de agosto de 1936 da cuenta del reparto de libros a través de la Oficina de reparto mensual de libros. En esta ocasión por encargo del Comité Central de Milicias, Servicios Sanitarios, regentado por Javier Escoda, efectuándose las siguientes remesas: “Hospital General de Cataluña, 130 obras; Hospital de Sangre de Tardienta, 20; ídem ídem de Bujaraloz, 20; ídem ídem de Sástago, 20; ídem ídem de Sariñena, 20; Clínica La Alianza, 120; Clínica de Barbastro, 15; Hospital Clínico, 118; Clínica Psiquiátrica, 30. Total, 493. Se espera recibir nuevas donaciones de libros destinados a los citados hospitales de sangre y casas de convalecencia”.

Libros para el frente y los Hospitales: La Agrupació d’Escriptors Catalaus, U. G., continúa activando la recogida y remesa de libros para el frente, hospitales de sangre y centros antifascistas, con la colaboración del Comité Sanitario, que tiene a su cuidado hace llegar los paquetes a su destino. Últimamente han sido repartidos los volúmenes siguientes: 1.200 libros a los hospitales de sangre de Angués, Siétamo, Puebla de Híjar, Bujalaroz y avanzadas del frente. 100 al hospital de sangre de Sariñena. La Vanguardia, 22 de octubre de 1936

Biblioteca Sariñena (2)

Servei de Biblioteques del Front, subcentral de Sarinyena, 13 de agost de 1937.
Arxiu General de la Diputació de Barcelona. 

Para dar servicio de biblioteca y favorecer la lectura y la cultura en el frente se creó el Servicio de Bibliotecas del Frente, creado el 17 de febrero de 1937. El servicio nació para la creación de “Bibliotecas en primera línea, en la retaguardia y en los hospitales de sangre así como en los hospitales de convalecencia y en los establecimientos de reposo” (EN CATALUÑA: Las bibliotecas como instrumento de libertad ).

«El Servicio de Bibliotecas del Frente quiso acercarse a los escenarios directos de la lucha y para ello se crean dos subcentrales en zonas del frente aragonés: en Sariñena y en Alcañiz, desde donde se llegará a los destacamentos de primera línea y a los hospitales de campaña, a los que se mandarán lotes de libros.» 

«En la Subcentral de Sariñena la persona responsable del servicio fue la bibliotecaria Mª Felipa Español, que empezó a trabajar allí el mes de abril de 1937, Además de actuar como central, organizó una pequeña biblioteca de atención directa a los soldados, al estilo de las bibliotecas populares. Esta subcentral en 9 meses sirvió 12.488 volúmenes y prestó 24 muebles biblioteca. Mª Felipa Español llevó a cabo una labor entusiasta e intensísima, multiplicando su actividad, para acercar los libros a los soldados que luchaban y a los heridos. Prueba del reconocimiento a su labor es que llegaron a nombrarla teniente!

Bibliotecas al frente

Servicio de bibliotecas al frente.
Amic : publicació quinzenal per a esplai del soldat català de l’Exèrcit de la República, editada pels Serveis de Cultura al Front del Departament de Cultura de la Generalitat: Núm. 2 (2a quinzena gen. 1938).

Bibliotecas al frente 2

El servicio de bibliotecas del frente.
Meridià : setmanari de literatura, art i política, tribuna del Front Intel·lectual Antifeixista: Núm. 39 (7 oct. 1938). p. 5-p. 8.

Mª Felipa Español, natural de Valls (Tarragona) fue una voluntaria que ejerció de bibliotecaria en el frente de Aragón en la subcentral de Sariñena. Se presentó como voluntaria igual que Rosa Granés, que se ocupó de la subcentral de Alcañiz. María Felipa es descrita como «Morena, fuerte, segura de si misma, que tenía un espíritu muy guerrero. La nombraron teniente del ejército por su labor en primera línea del frente» (María Teresa Boada i María Cugueró «Érem tan, tan innocents…» Entrevista realitzada per Núria Ventura i Jesús Gascón).

«María Felipa debía ser mayor; recuerdo que, incluso físicamente, era una chica alta, fuerte, cuadrada y con el pelo negro y los ojos negros, con un poco de bigote. Estudió Derecho y dejó definitivamente el ámbito de las bibliotecas. Lo que me extraña es que no le pasara nada, porque había sido teniente de el ejército y todo. Ejerció de abogada y trabajaba para mejorar la situación de la mujer. Murió mientras hacíamos el libro; de hecho, le habíamos pedido de hacerlo juntas, pero nos dijo que no, que de momento no, que ella también pensaba hacer algo. Murió poco después, pero».

María Teresa Boada i María Cugueró «Érem tan, tan innocents…»

Entrevista realitzada per Núria VENTURA i Jesús GASCÓN)

Con la caída del frente de Aragón, los bombardeos y la retirada, la subcentral de Sariñena cesó su actividad en marzo de 1938.

Desde el inicio de la Guerra Civil española, el Comisario de Propaganda de la Generalitat de Cataluña recogía y enviaba libros al frente de guerra dónde estaba la tropa. Esta iniciativa fue en aumento y dio origen a que la Consejería de Cultura de la Generalitat creara un servicio de lectura para los soldados bajo la denominación de «Servicio de Bibliotecas del Frente», creado por Decreto de 17 de febrero de 1937. Estaba inspirado en la experiencia americana de la I Guerra Mundial que puso en marcha bibliotecas para atender a los heridos. Se organizó con la creación de bibliotecas en primera línea, en la retaguardia y en los hospitales de sangre así como en los hospitales de convalecencia y centros de reposo. Se crearon dos subcentrales en zonas del frente aragonés, concretamente en Sariñena y en Alcañiz. Se nombró directora del Servicio de Bibliotecas a la bibliotecaria Concepción Guarro, aunque los motores y protagonistas de la iniciativa fueron Jordi Rubió y Pepita Callao. Los lotes de libros se enviaban según la demanda y en cuanto a su temática estaban pensados para ofrecer entretenimiento por lo que la mayoría eran obras de literatura. Además se establecieron bibliotecas en los hospitales de sangres, edificios habilitados como hospitales para tratar a los heridos y también se puso en marcha un servicio de bibliobús en 1938. Se calcula que el Servició pudo poner en circulación unos cien mil libros en los dos años que estuvo en funcionamiento. Al final de la guerra, cuando ya Franco estaba a punto de entrar en Barcelona, el bibliobús condujo a un grupo de escritores hacia Francia camino del exilio. (http://pares.mcu.es/)

Reparto de juguetes

El 10 de enero de 1937 se realizó un reparto de juguetes en Sariñena. Un acto simpatico, como lo defien Arturo Morera, quien adermás señala que la distribución de los juguetes «Contó con la meritoria ayuda de las muchachas de las Juventudes Socialistas y de las Juventudes Libertarias, presididas por la mujer del Teniente Coronel Reyes». La organización de los festejos corrió a cargo de la Oficina de Censura y Propaganda del cuartel General del frente de Aragón.

Organizado por «La Dona a la retaguardia» ha tenido lugar en Sariñena y Albalatillo, pueblos fronterizos con la línea de fuego del frente aragonés, la fiesta del reparto de juguetes a los niños de aquellas poblaciones. 

La Oficina de Censura y Propaganda del Cuartel General quiso contribuir al lucimiento de la fiesta infantil organizando el reparto de los juguetes, a la vez que haciendo ejecutar un selecto programa de música, a cargo de la benemérita Banda del campo de Aviación Alas Rojas.  dirigida por el maestro Francisco Llop y cedida por el teniente coronel Alfonso de los Reyes.  

La Plaza Roja, de Sariñena, ofrecía un bello aspecto. niños y niñas de todas las edades daban la nota de alegría a estos pueblos de Aragón.

Terminado el concierto empezó el reparto recibiendo los juguetes, en primer lugar, los huérfanos de la guerra. después los hijos de los refugiados, y, por último, sin distinción recibieron el ansiado juguete el resto de niños de Sariñena.

La fiesta se celebró en la Casa de la Villa de Sariñena y en la escuela de Albalatillo, por una comisión de compañeras de las juventudes Socialistas y Juventudes Libertarias. 

Día Gráfico 1937.

Arturo Morera cita que también se repartieron juguetes en la escuela de Albalatillo al día siguiente.

La importancia de Sariñena en el frente

«Nuestra  villa jugó un papel muy importante en las vicisitudes nacionales de la guerra civil de 1936 a 1939», manifestó el historiador sariñenense Arturo Morera Corull en una serie de artículos publicados en «Quio, revista de Sariñena y Los Monegros»: «Escritores famosos, como el soviético Illya Ehrenburg; aviadores intrépidos como el «Diablo Rojo», Jesús García Herguido o el ruso Iván Kopts («José»); jefes de columnas de milicias, como el mítico anarquista Buenaventura Durruti o el socialista José del Barrio; jefes militares republicanos como los generales Pozas, Aranguren, Martínez Cabrera o el coronel Villalba; políticos como el presidente de la Generalidad de Cataluña, Luis Companys, o los ministros anarquistas García Oliver y Federica Montseny; personajes muy populares en Sariñena como fueron el teniente coronel Reyes, jefe del campo de aviación, o el comisario Franco quizá; médicos corno el creador de los hospitales de sangre, doctor Bergós, que tanto hizo por dotar con los mejores medios al hospital de Sariñena durante el dominio republicano; jefes prestigiosos del Estado Mayor republicano corno los tenientes coroneles Antonio Cordón y Vicente Guarner; jefes militares rusos como los coroneles Savin y Glinoidski («Jiménez Orgue»); generales del ejército de Franco que ocuparon Sariñena en marzo de 1938, como el laureado José Moscardó o a los generales Sueiro y Ricardo Marzo.» 

Noticias desde el frente

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Desde Sariñena, la agencia de noticias Febus enviaba sus partes de guerra al periódico ABC . También se cuenta con escritos en Solidaridad Obrera de su paso por Sariñena de su corresponsal Hermes de Soli. El 30 de septiembre de 1936, Hermes escribe sobre la llegada a Sariñena de una brigada de policía para investigar unos supuestos espías, quienes al parecer fueron fusilados en el campo de aviación. Hermes conoció al Teniente Reyes: “El jefe de este campo, es el Teniente Reyes; camarada de todos y gran experto en su oficio. Sus órdenes, dejan de serlo, por el acento que pone al darlas. La sencillez raya la modestia y todo lo ve, de todo se preocupa y hasta no escatima la vida cuando de jugársela se trata. Ahí está una hazaña que no es conocida. El día 5, remontó el vuelo en un avión de caza y -¿Cuáles eran sus propósitos? Lo cierto fue, que, sólo voló sobre Zaragoza y volvió sin darle poca importancia al gesto. ¿Qué paso en el campo de Zaragoza, donde tienen nueve aviones Italianos tipo Caprioni? ¿Seguramente, quedaron sus pilotos (dicen que Alemanes), atónitos del gesto de audacia?”. Hermes continua “es el guardia de ese campo y jefe de las milicias, un muchacho menudo, de nervios de acero y que ha dado pruebas de arrojo sin igual. Dicen que el movimiento le sorprendió como agente de seguros y ahora su porte guerrero y sus hazañas lo han convertido en el Alférez Franco. ¿Lastima que lleve el apellido de un traidor! Yo que él, me haría nombrar por el apellido materno pues resulta incongruente de que dos nombres, uno traidor a su pueblo y otro defensor del mismo, se nombren con las mismas letras”.

Fueron muchos los corresponsales y periodistas que pasaron por Sariñena, dejando sus cronicas y testimonios, como Franz Borkenau, Ana María Martínez Sagi, Hugh Thomas, Lluís CapdeVila, Marcial Fernandez o J. Aymami Serra entre muchos otros.

Corresponsal de guerra J. Aymami Serra para La Humanitat

Los franceses Lucien Vogel, director del seminario ilustrado, Paul Ritelheuber, redactor en jefe e hijo del embajador de Francia en Oslo, el fotógrafo Meurisse y la redactora Madeleine Jacob pasaron por Sariñena el 14 de agosto de 1936.

La Humanitat: Any 5, núm. 1398 (19 ag. 1936).

Detención chofer

En Sariñena ha estado detenido un chofer que prestaba servicio en esa demarcación.

La Humanitat: Any 5, núm. 1399 (20 ag. 1936).

En el frente de Aragón

Estuvo, hoy, en el frente de Huesca, una comisión de periodistas barceloneses, entre los que vimos a los compañeros Massip, Pomés y González, que cumplimentaron al coronel Villalba y luego asistieron a una fiesta que, presidida por el comandante Reyes, se celebró en Sariñena para festejar la boda del oficial de aviación Robles (Hoja oficial de la provincia de Barcelona: Época Segunda Número 570 – 1936 Noviembre 16).

Convocó, un sábado a las nueve de la mañana, un Consejo de Guerra en Sariñena, en el puesto del comandante Reyes, en Sariñena. Debían de asistir el Coronel Villalba, el Comandante Reyes, Durruti, Ortiz, uno de los jefes de la columna “Rojinegra”, otro de los jefes de la columna del PSUC y uno de la columna del POUM. Viajó de noche aguantando una lluvia torrencial y gracias a la pericia de “gasolina” llegó al puesto de mando de la aviación en Sariñena. Penetró en la casita que servía de comandancia, donde le recibió la esposa del Comandante Reyes y por una hermana de ella. Llegados los convocados se celebro el Consejo de Guerra para designar el jefe de Operaciones del Frente de Aragón, quien al final fue José Villalba.

Juan García Oliver

El Eco de los pasos.

Estación de Radio Reinosa. Servicio de socorro:

Nuestra emisora ha transmitido las siguientes notas de este servicio que tanta aceptación está teniendo: “Sebastián Novel, de Sariñena (Hueca). Sus hijos, Agapito y María, están sin novedad”.

El Cantábrico: Diario de la mañana: Año XLII Número 14431 – 1936 agosto 2.

Desaparecido

Félix Gómez, de 18 años que se encontraba el 5 de agosto en Sariñena (Huesca), en la primera columna Grossi-Arqués Poum. Darán razón a su padre José Gómez, domiciliado en Maqueda (Toledo).

Hoja Oficial del lunes: editada por la Asociación de la Prensa – Año VII Número 310 – 1936 septiembre 7 (07/09/1936).

Matrimonio

Joan Tora, miliciano en el frente de Aragón, en Sariñena, solicitó un permiso para contraer matrimonio con Enrica García de 20 años de edad. Natural del Hospitalet de Llobregat , Joan contaba con 23 años y estaba afiliado al PSUC (Diario de Barcelona 15 de septiembre de 1936).

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Aragón

En Sariñena toda la población está motorizada, pues se trata de un pueblo férvidamente republicano.

Heraldo de Castellón: Año XLVII Número 14372 – 18 Septiembre 1936.

Tres mujeres y dos hombres detenidos en el frente

De Sariñena han sido traídos a Barcelona dos hombres y tres mujeres, cuyo comportamiento se consideró indeseable en aquella zona. Ingresaron en los calabozos de la Jefatura de Policía.

La Libertad: La Libertad – Año XVIII Número 5172 – 1936 octubre 26 (26/10/1936).

A Sariñena

A mediodía de hoy a marchado a Sariñena, el Consejero de Trabajo y Obras Públicas para efectuar una visita de inspección a las carreteras.

Heraldo de Castellón: Año XLVIII Número 14469 – 09 Enero 1937.

Sariñena. Bajo una cobertura de plomo.

El sol ha desaparecido hace días del cielo de este lienzo de Aragón – la población de Sariñena tiene el aspecto triste de la tierra alta, humedecida siempre por la niebla que, como, una humareda persistente, se escapa de su sol  rojo-negro. Los días fluyen con una monotonía abrumadora. Sólo el ir y venir de los milicianos, que dejan ir por el espacio la abigarrada policromía de sus canciones, deshace, por un momento, la dura continuidad de todas las horas.

Son los preparativos bélicos, la continua formación y transformación de los Ejércitos de la República, la única cosa que da algo de vitalidad a esta población, plácidamente callada, extraordinariamente quieta. Las canciones, los gritos, la efervescencia de los hombres que de las avanzadas de la sierra de Alcubierre retornan a la paz paradisiaca de Sariñena y los que desde esta posición de retaguardia van al relevo de sus hermanos de vanguardia, son el punto neurálgico de toda su actividad.

Sariñena vive bajo la influencia de la guerra y de la actividad de la guerra; pero bajo la apariencia de una vitalidad extraordinaria, bulliciosa, la población civil se mueve dentro de la monotonía placida de su tradición histórica.

Y aunque, en la paz de Sariñena, destaca, como un oasis en la chillante de la actividad bélica, la quietud permanente del Hospital de Sangre. Quietud y silencio que contrasta con la actividad, también permanente, de aquellos que abnegadamente han puesto todo su esfuerzo en defensa de los hombres que han caído al frente de batalla en plena lucha contra los asesinos del pueblo, puestos al servicio del fascismo internacional.

Cada día llegan a nuestras filas procedentes del campo enemigo, fugitivos que escapan de la barbarie fascista, y que rompen, por un momento, la monotonía de Sariñena. Los que han llegado hoy son cuatro hombres de izquierdas, soldados obligados  de los ejércitos del crimen, huidos de Huesca han pasado a Yequeda y desde allí a Barluenga, para venir después a Sariñena.

F. V. Jaquetot

Mirador: setmanari de literatura, art i política: Any IX Número 407 – 1937 febrero 12.

Las patatas de la Estación de Bogatell

Los trabajadores del mercado del Borne barcelonés, empresa colectivizada, vienen, desde hace días negociando con la casa Pieraerts, de Amberes (Bélgica), cuarenta vagones de patatas, cantidad destinada a surtir a las diversas columnas de los frentes de Aragón, donde más que en la retaguardia barcelonesa, se nota la necesidad de este artículo alimenticio, así como a hospitales, clínicas, etc.., función que viene desempeñando de acuerdo con la Consejería de Defensa desde el 19 de julio.

El reparto fue el siguiente:

División Luis Jubert                   10.000 kilos
Columna Maciá Companys      10.000 Kilos
Columna Maciá Companys      10.000 Kilos
Columna Carlos Marx               10.000 Kilos
Columna Carlos Marx               10.000 Kilos
Columna Durruti                       10.000 Kilos
Columna Durruti                       10.500 Kilos
Columna Francisco Ascaso      10.000 Kilos
Columna Francisco Ascaso      10.100 Kilos
Columna Roja y Negra              10.000 Kilos
Columna Pedrola y Maurin     10.000 Kilos

Estas cantidades han sido facturadas a las estaciones de Puebla de Hijar, Alcañiz, Tardienta, Lérida, Selgua y Sariñena respectivamente, y cuyos talones de facturación obran en poder de la Consejería de Defensa.

Heraldo de Castellón: Año XLVIII Número 14497 – 12 Febrero 1937.

La bandera nacional

Sariñena. Las columnas gubernamentales han desfilado llevando como únicas banderas la enseña nacional. Muchos soldados se han puesto escarapelas en el gorro con la bandera tricolor.

Se remarca que las milicias de algunas organizaciones sindicales han desfilado también llevando al frente la bandera republicana.

La Voz de Menorca: diario republicano: Año XXXII Número 9624 – 1937 febrero 17.

Una caravana de víveres

Esta mañana, y después de breve estancia en Valencia, ha salido una caravana compuesta de ocho grandes camiones cargados de víveres, con un total de 32 toneladas de víveres que han sido adquiridos por la Agrupación Socialista de Sariñena.

Los alimentos son muy variados y de gran calidad.

  La Libertad: La Libertad – Año XIX Número 5296 – 1937 marzo 13 (13/03/1937).

La Publicitat Sariñena

Aragón. Las operaciones al frente de Sariñena

Sariñena, 17. -El tiempo es frio y ventoso. Por eso las operaciones han quedado reducidas a insignificantes actuaciones de avanzada.

Se trabaja en todos los frentes con fuerte intensidad en previsión de futuras contingencias. Se siguen aquí con el mayor interés las incidencias de la lucha al frente de Madrid y se esperan repercusiones de aquellas operaciones en este sector.

Hoy se han vuelto a sentir el cañón en diversos lugares, pero el fuego ya no tiene la intensidad de días anteriores.

La Publicitat: (18 Març 1937).

El general Pozas declara desde Sariñena: «El frente de Aragón responderá en el momento que se consideré oportuno». 

La Publicitat 6 Juny 1937

La Publicitat: 6 de Junio, 1937.

Una familia de Ayerbe llega a Sariñena huyendo del fascismo

La Publicitat 7 Juliol 1937

La Publicitat: 7 de Juliol, 1937.

Gestiones de un juez especial

Ha vuelto de Sariñena y otros lugares del frente aragonés el juez del juzgado número 13, señor Galben, donde ha realizado gestiones para descubrir los autores del asesinato de un individuo conocido como “Charles”.

La policía tiene instrucciones concretas para detener a los homicidas.

La Humanitat: Any 6, núm. 1689 (27 jul. 1937).

La aviación facciosa ha bombardeado los alrededores de Lérida y Sariñena.

Ayer, a las 14:40 tres Junkers enemigos bombardearon las proximidades de Sariñena y lanzaron cincuenta bombas sin causar desperfectos ni desgracias personales. Los aparatos escoltados por aparatos de caza volaban a gran altura.

La Humanitat: Any 6, núm. 1745 (30 set. 1937).

Creación de zonas de recogida en tierras de Aragón.

 Cumpliendo el acuerdo tomado por el Frente Popular Antifascista, se han constituido comisiones encargadas de recoger ropas de abrigo para los soldados del Ejército Popular.

Con objeto que la recogida de estas ropas se pueda verificar con mayor rapidez se han creado las siguientes zonas:

Provincia de Huesca: Barbastro, Benabarre y Sariñena.
Provincia de Teruel: Mora de Rubielos, Montalban y Alcañiz.

La labor correspondiente a la zona de Zaragoza ha estado encargada al Comité Regional del F.P.A. a Caspe, y se responsabiliza particularmente la agrupación femenina.

La Humanitat: Any 6, núm. 1775 (4 nov. 1937).

Incursiones aéreas

Unos aparatos enemigos se internaron en nuestras líneas y llegaron hasta las proximidades de Sariñena pero no pudieron bombardear.

La Humanitat: Any 6, núm. 1776 (5 nov. 1937).

No se atreven a llegar a Lérida

Por la vertical de Sariñena pasaron, a las doce y cuarto, once aviones facciosos en dirección a Lérida. Inmediatamente fue transmitido el aviso oportuno y sonaron las sirenas. Toda la población acudió a los refugios.

Inmediatamente se elevaron unos cazas leales que salieron al encuentro de los aparatos rebeldes pero como los aviones facciosos se dieron cuenta giraron nuevamente en dirección a Zaragoza.

La alarma duró escasamente quince minutos.

La Humanitat: Any 6, núm. 1785 (16 nov. 1937).

140 Brigada Mixta, 32 División

Por el interés de los familiares que componen esta Brigada, se recuerda que desde hoy deberán de enviar toda correspondencia al apartado de correos de Sariñena (Huesca).

La Humanitat: Any 6, núm. 1795 (27 nov. 1937).

La Humanitat 1795

Unos aviones que huían dejan caer algunas bombas cerca de Sariñena

Sariñena (Del enviado especial de Febus). La aviación facciosa, perseguida por nuestros cazas, han lanzado en su huida unas bombas al pasar por esta población: han causado tres leves y no han producido daños materiales.

La Publicitat: (20 Novembre 1937).

Wystan Hugh Auden

El poeta y ensayista británico, que posteriormente se nacionalizó estadounidense, participó en la guerra Española apoyando al bando republicano. «Su intención era la de ayudar en cuestiones médicas y sanitarias, y a su regreso a Inglaterra compuso Spain, destinando el dinero recaudado con el poema a la Ayuda Médica Española» (Wikipedia).

“En un diario de 1939, Auden escribía de algo que le había pasado en Sariñena, cuando pensaba alistarse» Orwell y Auden en Los Monegros. Daniel Gascón, El periódico de Aragón. “Allí había perdido un sentimiento que durante los últimos cuatro años llevaba dentro de mi, una parte de mi tenía la voluntad de moral. En aquel pueblecito Aragonés una voz interior me dijo NO. Aquella tarde en Sariñena (sic) me di cuenta de que otra parte de mí quería desesperadamente seguir viviendo” (Cuando la historia te quema las manos: Auden y Orwell entre dos guerras/ Miquel Berga. Barcelona: Tusquets, 2020).

La censura al frente de Aragón

En Sariñena se estableció la Oficina de Censura y Propaganda, adscrita a la caserna General del frente de Aragón o del cuartel general del frente de Aragón. Arturo Morera cuenta que fue creada mediante dos Órdenes dictadas en Sariñena, el 17 de diciembre de 1936, por el jefe supremo del frente, Alfonso de los Reyes «En dichas Órdenes se prohibía cualquier comunicación escrita, telegráfica o telefónica de prensa, que no tuviera previamente la autorización de aquella Oficina de Censura y Propaganda.»

Dicha orden queda recogida en el Diario de Barcelona del 22 de septiembre de 1936:

Primero. Que no sea censurada ninguna conferencia o comunicación gráfica de prensa que no esté debidamente autorizada por la oficina de Censura y Propaganda de esta Caserna General establecida en Sariñena.

Segundo. Todas las dependencias de Correos del territorio de mi comandancia, en recibir una crónica para la prensa o una carta privada en las cuales se den noticias de guerra, las remitirán inmediatamente a la oficina de Censura y Propaganda de Sariñena, lo cual, si procede, le dará su debido cuidado. Sariñena, 17 de septiembre de 1936.

Firmado por el teniente coronel jefe del frente de Aragón Alfonso de los Reyes.

Al frente de la Oficina de Censura y Propaganda, de la caserna general del frente de Aragón, en Sariñena, estuvo Pere Foix junto con Manuel Valldeperes y Joan Pila, quienes tomaron sus cargos en diciembre de 1936.

Censura Sariñena

Milicias. El jefe de censura del frente de Aragón.

Ha tomado posesión del cargo de jefe de la Oficina de Censura y Propaganda del cuartel general del frente de Aragón, en Sariñena, el compañero Pere Foix quien juntamente con los compañeros Manuel Valldeperes y Joan Pila, llevaran a término la tarea que les ha estado encomendada por el alto mando.

La Humanitat: Any 5, núm. 1503 (19 des. 1936).

La Pasionaria y Federica Montseny

La Oficina de Censura y Propaganda, el 31 de enero de 1937, organizó una conferencia en Sariñena, en el teatro Romea, en la que intervino la ministra de sanidad Federica Montseny. Pero como ya se había comentado anteriormente, no fue la única, días antes la misma Pasionaria fue quien pronunció un mitin en Sariñena, esta vez organizado por el Frente Popular, el 16 de enero de 1937.

Un mitin en Sariñena

El domingo, en el teatro Romea, se celebrará un mitin organizado por el Frente Popular, y en el que entre otros oradores  intervendrá Dolores Ibarruri “La Pasionaria”.

La Libertad: La Libertad – Año XIX Número 5246 – 1937 enero 15 (15/01/1937).

“Si perdiéramos la guerra, el fascismo nos aplastaría a todos”, dice la Pasionaria.

Sariñena, 17. Ayer domingo se celebró en Sariñena un gran mitin del Frente Popular, organizado por la Oficina de Censura y Propaganda del cuartel general del frente de Aragón. Al acto asistió un enorme gentío, trasladándose a Sariñena representaciones de diversos pueblos del distrito y de las columnas destacadas en el frente de guerra próximo, respondiendo a la expectación que había despertado el acto por la participación de la diputado a Cortes Dolores Ibarruri “La Pasionaria”.

El mitin se celebró en el teatro Romea y se instalaron altavoces en otras dependencias del local y en las plazas del pueblo.

Presidió Pedro Foix, de la oficina de Censura y Propaganda.

Hicieron uso de la palabra José Brunet, de Izquierda Republicana; José Duque, consejero del Consejo de Defensa de Aragón; Miguel Alcubierre, delegado de la división Carlos Marx; Miguel Cunillera, diputado del parlamento catalán, por Esquerra Republicana de Cataluña, quienes coincidieron en la necesidad de llegar a la unidad de mando y a la disciplina que imponen las actuales circunstancias de la lucha contra el fascismo.

Finalmente hizo uso de la palabra “La Pasionaria”, la que resaltó el entusiasmo del pueblo aragonés contra el fascismo. Habló de la gesta heroica de los aragoneses durante la guerra de la independencia contra el ejército invasor de Napoleón. Atacó a los que se ha dado en llamar incontrolados, tan nefastos a la revolución como favorables al fascismo, puesto que con su actuación insensata preparan, si el ejército del pueblo no estuviera ojo avizor, el triunfo del fascismo.      

Se extendió en consideraciones atinadísimas con respeto a algunas colectivizaciones que se llevan a cabo, sin tener en cuenta la guerra, indicando que si perdiéramos la guerra, el fascismo nos aplastaría a todos.

Abogó por el mando único en toda España y puso de relieve su firme esperanza de que pronto las milicias que actúan en Aragón corresponderán al entusiasmo del pueblo de Madrid.

Todos los oradores fueron muy aplaudidos, en especial la Pasionaria. El acto terminó cantándose La Internacional y vitoreándose a la Unión Soviética.

   Hoja oficial de la provincia de Barcelona: Época Segunda Número 579 – 1937 Enero 18.

La Vanguardia, jueves, 8 de enero de 1937 «Federica Montseny, conferenciante Organizado por la Oficina de Censura y Propaganda del cuartel general del frente de Aragón, se celebrará una conferencia, a cargo de Federica Montseny, ministro de Sanidad. ¡Versará sobre el tema: «Vencer»,: El imperativo categórico de la hora».  Este, importante acto, tendrá lugar en el Teatro Romea, de Sariñena, a las once de la mañana del domingo, día 31 de enero de 1937. ¡Campesinos, trabajadores, combatientes antifascistas, ¡No faltéis!.»

En medio del entusiasmo popular, Federica Montseny habla en Sariñena en favor de la unidad sindical

Sariñena, 31. En el teatro romea, ante una multitud enorme que llenaba las dependencias el mismo y las plazas de Sariñena, donde se escuchaba por medio de altavoces, ha pronunciado una conferencia la ministro de sanidad Federica Montseny, que desarrolló el tema “Vencer, el imperativo de la hora”.

Comenzó haciendo historia de las luchas que para la libertad se han venido sucediendo en España desde la edad media hasta nuestros días. Analiza detalladamente el espíritu de nuestra lucha contra el fascismo. En estos momentos de tragedia hemos de dejar a lado nuestros puntos de mira, nuestras condiciones ideológicas, para realizar la unidad de todos los antifascistas desde los republicanos hasta los anarquistas. Se ha de llegar a la desaparición de la CNT y de la UGT, fundando una única central sindical, que recoja a todos los trabajadores españoles. Que los comunistas, por ejemplo, hayan de luchar contra bellas concepciones de su ideología es lo natural, pues nosotros los anarquistas por nuestra parte también hemos de hacer lo propio y hemos de hacer que desaparezca nuestra indisciplina y disciplinarnos para ganar la guerra, pues no olvidemos que si no se produce una intervención extranjera que imponga un armisticio que pueda deshonrarnos, la guerra será larga, y hemos de hacernos dignos de esta épica lucha por la libertad. El mundo nos mira. El proletariado de todos los países tiene puesta la esperanza en nosotros y en nosotros confían nuestros hermanos de todo el mundo.

Terminó con palabras llenas de emoción, y fue despedida con una imponente ovación.

Pedro Foix cerró el acto resaltando el gran discurso de la ministro de sanidad.

Hoja oficial de la provincia de Barcelona: Época Segunda Número 581 – 1937 Febrero 01.

La pasionaria nuevo aragon 200137Nuevo Aragón 20/01/37

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Federica Montseny habla en Sariñena. En el teatro Romea y delante de una multitud enorme, el pasado domingo, pronunció una conferencia la ministra de sanidad, Federica Montseny, la cual desarrolló el tema “Vencer, el imperativo de la hora”.

Diario de Barcelona, martes 2 de febrero de 1937.

Otros sucesos y muertes

En el expediente de Antonio Loste Bardají, (ES/AHPHU – J/005614/001650) aparece el testimonio del capitán de regulares Ignacio Gabasa Anoro. Ignacio declaró que, el 21 de febrero de 1937, se detuvo a la joven Emilia Loste Bardaji, por ser la jefa de Falange femenina del partido en Sariñena.

El 25 de marzo del 38 también fueron fusilados Teodoro Cabellud Blanco, de profesión caminero a los 54 años de edad, Pilar Conte Dueso, a los 20 años de edad, Antonio Loscertales Peralta, labrador de 60 años, Carmen Tierz Marias, sus labores 58 años y el 26 de marzo del 38 fue fusilado José Almerge Montel, caminero de 60 años de edad (Sariñena, la retirada).

En el campo de aviación “Alas Rojas” aparecieron los cadáveres “Incendiados” de los aviadores de derechas Abelardo Carazo y Muntaner. Las personas sospechosas fueron los responsables del campo de aviación, el comandante Reyes, el comisario político Franco y el Capitán Adonis Rodríguez.

CNT Sariñena.jpgPasquín del Comité Comarcal de Sindicatos de Sariñena. Pieza séptima de Huesca. Actuación de las autoridades gubernativas locales FC-CAUSA_GENERAL,1414,Exp.6. PARES.

Fueron atormentados y torturados la mayoría de personas de orden, religiosas y cuyos ideales eran derechistas, además de saqueados y desvalijados sus edificios y propiedades, cosechas, negocios y existencias. Así mismo fueron destrozadas las dos iglesias de la localidad y capillas de los particulares, destrozados sus altares y robados cuantos objetos y alhajas existían, así como profanado los lugares sagrados. 

Causa General Sariñena.

Visita de Luis Companys y de Ilya Ehrenburg

En 1937 el presidente de la Generalitat de Cataluña Luis Companys visitó el campo de aviación  de Sariñena, noticia recogida por Arturo Morera: «Luis Companys pasó revista a las fuerzas militares republicanas estacionadas en la villa. Además, también relevante la visita a Sariñena y gran interés por la marcha de la guerra en la zona del afamado escritor soviético Ilya Ehrenburg.»

Conferencia del Partido Comunista en Aragón

Los días 9 y 10 de enero de 1937 se celebró en Sariñena la Conferencia Regional Extraordinaria del Partido Comunista en Aragón. La conferencia se llevó a cabo en el teatro Romea, entonces sede social del sindicato UGT. Cargos y mandos militares de unidades que operaban en el frente, delegados del partido, responsables de radios y células de los pueblos y gran numero de trabajadores se dieron cita en Sariñena. Participó entre muchos Franco Quinzá de las milicias de aviación trasladando el saludo del teniente coronel Reyes del campo de aviación. Entre otros Vicente Sist de la Vera, José Duque, Manuel Trueba y Miguel Valdés. La gran afluencia de asistentes obligó a realizar un mitin en la cercana plaza del ayuntamiento, llena de campesinos y banderas de los distintos radios comunistas. La resolución más significativa adoptada en la conferencia fue la participación del partido comunista en el Consejo de Aragón

Sariñena plaza iglesia

Anoche llegaron a Sariñena veinte personas evadidas del campo faccioso, once de los cuales soldados, que confirman que la moral de la zona aragonesa dominada por los facciosos es desastrosa. Dicen que faltan artículos de primera necesidad y sobre todo ropas.  

Diario de Barcelona, 10 de febrero de 1937.

Explosión del Polvorín

El 19 de abril de 1937, a las nueve de la mañana, estalló el polvorín de Sariñena. En el polvorín trabajaban con trilita para hacer bombas hasta que se desató un pequeño incendio, incluso fueron a buscar extintores, al taller mecánico instalado en la iglesia, para sofocar las llamas pero no pudieron evitar el desastre y una tremenda explosión sacudió Sariñena. El polvorín se encontraba en el sótano de casa Tronchón, en la plaza de la Iglesia, entonces plaza Francisco Ascaso, con calle del Mercado. La terrible explosión causó varias victimas mortales y lesiones, además de daños en varios edificios.

María Isabel Corral cuenta, a través de la memoria de su padre, que el polvorín «Era casa la Nena. Allí, en la bodega hacían en calderos la trilita para hacer bombas. Hacia mucho calor, iban todos en paños menores… la trilita empezó a subir, efervescente…no pudieron controlarla y corriendo subieron hasta arriba a la plaza y estalló todo. Desde donde comienza la calle del Mercado hasta casa Blasco voló todo por los aires…no quedó nada». Además, María Isabel Corral relata que la explosión afectó a casa de sus tías «A una de ellas, a Candela le cortaron una pierna por las heridas mientras que a Chon, la otra tía, llevaba un huevo en el bolsillo que resultó intacto y no le pasó nada. A mí padre lo bajaban todos los días allí, a casa de su abuela, ese día hacia mucho aire y no lo llevaron.»

Arturo Morera lo recogió de la siguiente manera: «Resultaron completamente destruidos varios edificios, y pese al rápido socorro por los soldados del campo de aviación, los de una compañía de zapadores y por muchísima gente del pueblo, no pudieron rescatarse con vida una media docena de personas que habían quedado sepultadas entre los escombros. Varias niñas y otras personas adultas de Sariñena, se vieron afectadas por la explosión y resultaron heridas de distinta gravedad. El diario «La Vanguardia» dio cumplida reseña del suceso y resaltó la entereza del personal sanitario del Hospital, que consiguió tranquilizar a muchos heridos y enfermos, que saltaron de sus lechos al oír la explosión, tan cercana como impresionante».

Para las tareas de desescombro se ocupó el Batallón Los Topos pertenecientes al Regimiento de Zapadores Minadores, a los que el Consejo Municipal de Sariñena tuvo que buscar alojamiento, «Son los encargados de hacer la limpieza de los escombros, siendo igualmente de incumbencia a esta Comisión el dar las órdenes oportunas referentes al enterramiento de los diferentes cadáveres que puedan salir entre los escombros del referido siniestro.” También, el Consejo Municipal pronto acordó la creación de una comisión de investigación de los hechos, asimismo declaró el luto hasta que las victimas fuesen enterradas y obligaron a desalojar los edificios cercanos.

«Las víctimas mortales de la explosión fueron algunas más de las cuatro reseñadas en el periódico (La Vanguardia)» apuntaba Arturo Morera en su articulo «Explosiones en Sariñena», revista Quio de Sariñena y Los Monegros. «Entre los muchos heridos de consideración, se encontraba la niña Ascensión Vicente Coto (con tan solo trece años), la cual  años después, matrimonió con el autor de este artículo» (Arturo Morera. Explosiones en Sariñena).

Arturo Morera recogió en su articulo la noticia de la explosión en La Vanguardia, edición del 21 de abril de 1937, señalando como la crónica del corresponsal de Lérida «Pudo eludir la severa censura que pocos días antes había establecido en Sariñena el Cuartel General de las tropas republicanas».

Explosiones en Sariñena

Pánico en la población.  Casas derrumbadas. — Cuatro muertos y varios heridos,

Lérida, 20.

A las nueve en punto de la mañana de ayer, se oyeron en Sariñena dos explosiones; la primera, más fuerte que la segunda. La detonación de la primera se oyó hacia el exterior, y la otra de tipo interno. El suceso se desarrolló en la Plaza de Francisco Ascaso, y fueron tan fuertes las explosiones que saltaron cuatro casas y se desmoronaron otras doce.

En medio de la plaza, aparecieron enseres de todas clases, ropas, grandes vigas, etc, y todo ello envuelto en densa nube de polvo.

Algunos maderos cruzaron por encima de la plaza y cayeron en el techo de la iglesia.

En el Hospital, que está próximo al lugar de la explosión, la conmoción arrojó al suelo a los enfermos y heridos encamados.

A los pocos minutos, el pueblo en masa se congregó en la plaza, y se dedicó al descombro para extraer de las ruinas a las personas que pudieran haber quedado sepultadas entre ellas. Pronto aparecieron dos cadáveres, uno de un hombre y el otro de una mujer; y al poco rato, fue extraído otro cadáver de hombre.

El Cuartel general ordenó que regresaran del campo de aviación todos, los soldados disponibles y también 200 hombres del batallón «Los Topos», pertenecientes al regimiento de zapadores minadores.

Los trabajos de descombro fueron dificultados por las nubes de polvo que levantaba el viento que soplaba con fuerza y que cegaba a los que se dedicaban a esta tarea. Después de grandes esfuerzos por parte de los médicos, se consiguió tranquilizar a muchos enfermos y heridos del hospital.

Hasta ahora se tiene noticia de que han resultado cuatro heridos gravísimos, siendo muchos los que sufren lesiones de consideración y en más crecido número los que sufren lesiones leves.

Ha sido designado instructor del sumario, e! comandante Rojo, de Barbastro. Esta mañana se ha verificado el entierro de cuatro víctimas de este desgraciado suceso, tres hombres y una mujer. Al acto ha concurrido todo el pueblo y representaciones de las poblaciones cercanas.—Agusto.

La Vanguardia, edición del 21 de abril de 1937.

Efectivamente, el Consejo creó una comisión para tratar entrevistarse con el Ministro de Justicia García Oliver en Valencia. El asunto era tomar medidas oportunas para que no volviese a ocurrir. Aunque la comisión se desplazó hasta Valencia, al final no pudieron reunirse con el ministro que estaba de viaje y acabaron reuniéndose con su secretario.

Los responsables del polvorín fueron detenidos y hechos prisioneros, aunque contaron con el apoyo del Consejo que llegó a pedir su liberación: “Que en la actualidad siguen detenidos los camaradas Adon y Almenech (Dificultad de leer) manifiestamente inculpables en dicha  detención ya que saben positivamente que además de ser verdaderos antifascistas están afiliados a las juventudes socialistas unificadas de Valencia y los culpables del hecho no son estos camaradas  sino sus jefes, un teniente y su cuñado” (Actas Consejo Municipal de Sariñena).

Fallecidos por la explosión

De acuerdo con las Actas de defunción de Sariñena (Hospital de Sariñena, fallecidos de guerra), podemos establecer que las cuatro victimas bien pueden responder a Leandro Maicas Martín, Miguela Lacruz Espada, Ángel Ayuda Blanco y Aurelio Auserón Escanero; tanto en relación a la fecha de la inscripción de su defunción como por la tipología de heridas y lesiones presentadas, causas de sus respectivas muertes.

Leandro Maicas Martín

Acta de defunción 8.240, 20 de abril de 1937

Natural de Calamocha (Teruel). De profesión sastre, casado habiendo dejado tres hijos y no habiendo hecho testamento según consta en este _____ facultativa manifestada por el director de este hospital M. Blay. Estaba casado con____________. Fallecido en este Hospital el día 19 de abril de 1937 a causa amputación traumática brazo y aplastamiento base cráneo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación escrita presentada por el director de este Hospital M. Blay.

Miguela Lacruz Espada

Acta de defunción 8.241, 20 de abril de 1937

De estado soltera no habiendo hecho testamento. Falleció en este Hospital el diecinueve de abril de 1937. A consecuencia de fractura base cráneo _________ Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Ángel Ayuda Blanco

Acta de defunción 8.242, 20 de abril de 1937 

Fallecía a consecuencia de varias heridas que recibió el mismo día en _________________. Fallecido en este Hospital el día 19 de abril a consecuencia aplastamiento base cráneo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Aurelio Auserón Escanero

Acta de defunción 8.243, 21 de abril de 1937

Soltero y falleció en este Hospital a consecuencia de ______________________________________  y extensas heridas en la cara. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

El relato de Francisco Martínez Vega

Francisco Martínez Vega nació en 1910 en Villapendi (Asturias) y estuvo destinado a la compañía mecánica que se instaló en la iglesia de Sariñena. Antes de la guerra, Francisco se desplazó a Barcelona donde trabajó en la planta de Ford, luego Motor Ibérica y Ebro. Allí consiguió reunir su familia, a sus padres y hermanos. Con la guerra fue movilizado a la compañía o Grupo Mecánico Ford.

Foto Yayo[1]..

Francisco Martínez Vega recostado sobre la estribera. Archivo familiar Javier López Martínez.

Su testimonio lo recoge su nieto Javier López Martínez relatando cómo, estando en la iglesia, llegó un hombre preguntando si tenían “matafuegos”, antiguos extintores: «En tanto que si tenemos, que si no tenemos, explotó el polvorín. Me contó muchas veces como había pedazos de carne pegados hasta en las paredes de las casas donde está ahora el portillo. Detrás del altar, contaba que se bajaba por una escalera a la cripta de la iglesia, que no llegaron a verla, ya que las linternas eran muy pobres de luz. Allí se oían ruidos, golpes y trajinar que siempre relaciono con la actividad del polvorín. La casualidad hizo que una hija suya se casase con un aragonés que trabajaba en Barcelona y volviera a tener relación con Sariñena.»

Javier relata como el soldado, que pidió el extintor, salvó su vida gracias al ir a buscarlo “El polvorín explotó mientras hablaban”. Su abuelo Francisco vio como volaban el puente y estuvo hasta la entrada de los nacionales “Fueron encerrados en una bodega donde bebieron mucho vino y las pasaron canutas, pues no tenían agua”. Luego fueron liberados, no habían sido soldados, y marcharon hacia el pirineo para pasar a Francia.

Sariñena a través del SIPM y el SIFNE

En la zona sublevada, durante la Guerra civil española, se crearon servicios de información y espionaje, tales como el Servicio de Información y Policía Militar (SIPM) y el Servicio de Información del Nordeste de España (SIFNE). Entre sus archivos aparece información relacionada con Sariñena, documentación depositada en el Archivo general Militar de Ávila.

Trincheras

En Sariñena se construyen trincheras.

1.000 = 2 = 13-1-37.
Servicio de Información y Policía Militar (SIPM) C2896, 8.

Futuro avance

Para el avance de Sariñena sobre Barbastro, aparte de las carreteras que aparecen en los mapas, que hacen de Berbegal un enlace muy importante, existe une comunicación que puede resultar interesante por lo inesperada y es la siguiente: partiendo de Sariñena a Sena se dobla a la izquierda por la carretera de Castelflorite y El Tomillo, que está terminada.

1.000 -1 18-1-37.
Servicio de Información y Policía Militar (SIPM) C2896, 8.

Cuartel General de Sariñena (Huesca)

El Cuartel General que tenían en dicha población ha sido trasladado a la finca “Monte Serafina” propiedad del Sr. Galve, gerente de la casa Cros cerca de Binefar y Esplús.

30-4-1937.
Servicio de Información del Nordeste de España (SIFNE) Archivo General Militar de Ávila.

Emplazamientos

Sariñena. En el plano nº 1 se puede distinguir el emplazamiento del edificio en que se aloja el E.M. de la aviación y del “Batallón Rojo” o “Legión Roja” y la iglesia que está convertida en un importantísimo taller de la casa Ford.

Sariñena 1

En el mismo pueblo de Sariñena saliendo por la carretera de Pallaruelo se encuentra a mano izquierda el cuartel general de la CNT en el que suele haber unos 500 hombres (nº 2).

Sariñena 2

El plano nº 3 señala el emplazamiento del cuartel de la legión roja o “Batallón Rojo” que son fuerzas internacionales de la UGT.

8.000 = 2 = 20 – 5 – 37.
Servicio de Información y Policía Militar (SIPM) C2896, 8.

Sariñena 3

Cuerpo de dinamiteros

S.I.F.N.E. 9-9.1937 Sete. Información de un agente destacado en la zona roja.

Funciona actualmente en la zona roja, un cuerpo de dinamiteros que obra con absoluta independencia del ejército y están a las órdenes directas del Consulado de Rusia. Funcionan dos academias para instruir a los individuos del mismo, que son escogidos entre los que forman el Ejercito Popular.

Estas academias están instaladas, una en Valencia -ignorándose su emplazamiento-, y otra en Barcelona, señalándose su emplazamiento por nota de hoy, para ser trasladado al plano general de Barcelona. Los grupos que actúan ya, por haber recibido la oportuna instrucción, se hallan destacados en Alcañiz, Barbastro y Sariñena, y constan de unos 50 individuos cada uno.

Como ejemplo del trabajo que dichos grupos tienen encomendado, se indica en anexo número uno, un método para la destrucción del ferrocarril compuesto de varias unidades; las dos interrupciones del circuito tienden a que una maquina exploradora pase sin que explote la bomba, pues la separación de 25 metros de las dos interrupciones del circuito, hacen necesarias varias unidades para la explosión. La parte marcada en rojo, es para el caso de ser descubierta la instalación, que explotaría al ser removida la bomba del lugar en que se encuentra

En xxx anexo n° 2, combinación a base de tres o más bombas con el fin de que explotando una de ellas al pasar un convoy, explotan las siguientes o anteriores, al ir socorrer al vehículo siniestrado.

Biarritz 7/9/937. II 4.7.

Explosivos

Almacen

A medio kilómetro de la estación de la población de Sariñena hay unos barracones donde se almacenan camiones y material de guerra.

3.000 =15= 28-10-37.
Servicio de Información y Policía Militar (SIPM) C2896, 8.

Refugios de Guerra

Manuel Antonio Corvinos en «Los refugios de la guerra y otros recuerdos» recoge el valioso testimonio de D.R.G.: El polvorín estaba en casa Tronchón que quedó totalmente destruida, también se derrumbaron casa Blasco, casa la Nena, casa Candela y casa la Rosa. En el edificio también estaba instalada una caja de ahorros cuyo director era un señor apellidado Maicas. Lo vimos salir al balcón  y cómo la explosión lo lanzaba contra las rejas de la iglesia. En el suceso también murieron su esposa, treinta o cuarenta soldados y un niño de 12 años. A varios de los que jugábamos en  la plaza nos hirieron y nos llevaron al hospital que estaba en casa Paraled (hoy casa Abadías-Ullod). Como ese día hacía mucho cierzo recuerdo que el humo y el polvo desaparecieron de la plaza muy deprisa y entonces pudimos ver cómo los escombros la llenaban casi toda.

El artículo de Manuel Antonio Corvinos aporta información sobre los distintos refugios que existieron durante la guerra, a los que acudían cada vez que la sirena comenzaba a sonar: Uno en la era Bolera, otro en las bodegas de Torres, un tercero en la bodega del Romea (en éste si hubiera caído alguna bomba hubieran muerto todos porque el edificio se habría hundido), otro en la calle del Mercado, más concretamente debajo de la tienda de Ramón el Cabalero, había otro refugio en el salón de Arcos del Casino, otro en la torre de la Iglesia  (en éste los que llegaban los últimos empujaban a los demás hacia arriba hasta que cabían todos), otro en las escaleretas del Castillo (en casa Mora) y por último en el huerto de Nogués, hicieron una zanja y allí íbamos todos los que vivíamos en esa zona del Muro cuando no había niebla o humedad.

El relato aportado por Manuel Antonio Corvinos da cuenta de las ametralladoras antiaéreas que había en Sariñena. Había dos y estaban en la torre de la Iglesia y en la zona de la Jinjolera (cerca de la actual cooperativa) «Después de la guerra se utilizó la plataforma de la ametralladora antiaérea de la iglesia para construir la torre nueva de la iglesia«. Los soldados de las ametralladoras antiaéreas vivían en las antiguas escuelas cercanas a la iglesia y actual abadía.

El 27 de febrero de 1938 la caída del frente se debía de sentir muy próxima y el miedo a bombardeos fue en aumento. Para evitar ataques aéreos nocturnos, las luces del pueblo se debían de apagar, lo que a la vez dificultaba algunas actividades nocturnas. Las actas del Consejo Municipal, de aquel día, reflejan el interés por atenuar algunas de las luces, colocar bombillas azules, al menos durante unas horas para poder ver algo y a la vez mantenerse protegidos o amortiguar algunas lámparas:

Bombillas azueles: “Así mismo propone que al objeto de que sea más fácil la circulación en la localidad por la noche se coloquen algunas bombillas pintadas de azul que podrían lucir una o dos horas diarias durante las nueve o las diez y siempre que la población no pueda correr peligro y así se acuerda.”

Luz: “También el camarada Viñuales propone que la lámpara instalada en el refugio de la Plaza Luis de Sirval sea amortiguada por la mucha luz que da al exterior como igualmente en la Colectividad luce una lámpara toda la noche y que sale al exterior mucho foco de luz y a proposición de Aznar se pone un comunicado a dicho organismo para que sea corregido.”

* Luis de Sirval, seudónimo de Luis Higón y Rosell, fue un periodista español, asesinado por legionarios en la represión de la Revolución de Asturias de 1934.

La guerra se acerca a su fin

Sariñena gozó de cierta tranquilidad al estar alejado del frente, aunque el flujo y la actividad debió de ser incesante. Hasta que llegaron los bombardeos y, en marzo de 1938, comenzó la retirada y produciéndose los más duros bombardeo que asolaron la villa monegrina, causando hasta un 65% de destrucción de su casco urbano. 

Durante el mes de septiembre se sucedieron una serie de bombardeos seguidos en Sariñena. El 21 de enero cayó una bomba en Casa Barrieras, en lo que antes llamábamos la placeta de la Iglesia (hoy Fray Zacarías Martínez) y “escachó” media casa (ésta fue la primera casa que derrumbaron las bombas en Sariñena). Una mañana de febrero cayó una bomba enfrente de la fuente que hay en la avenida de Goya (la que restauraron hace poco) y los que estaban en el refugio de Torres lo pasaron muy mal, pensaron que iban a quedar sepultados, incluso llegaron a  percibir el olor a la pólvora. Ese mismo día cayó otra bomba en el corral de Ariste y mató a un crío de 7 u 8 años. El suceso del corral de Ariste queda recogido en «Sariñena, la retirada».

La aviación facciosa sobre Sariñena. Sariñena, 19. – La aviación facciosa, perseguida por nuestros cazas, ha arrojado en su huida bombas al pasar por esta población, causando tres heridos leves y no produciendo daños materiales (La Vanguardia, 20 noviembre de 1937).

Diario de un miliciano

El miliciano Manuel Gutiérrez escribió en un diario sus vivencias durante sus últimos meses de vida en el frente de Huesca. Diario de un miliciano fue encontrado en septiembre de 1937 en el frente de Zuera junto al cadáver de Manuel Gutiérrez. El diario aparece publicado por Aula Militar “Bermúdez de castro”

El 3 de agosto de 1937, Manuel partió del frente desde Senés de Alcubierre narrando en su travesía su paso por Sariñena: “Por fin llegan camiones y de la mejor manera posible nos instalamos. A las siete emprendemos la marcha y al poco rato ya estábamos llenos de polvo. El camión en el que yo viajaba fue el primero en salir pero como iba excesivamente cargado pronto le han pasado los demás delante. Pasamos por Robres, Alcubierre, Lanaja y por el lado de La Cartuja; más pueblos pasamos hasta llegar a Sariñena donde descansamos. Allí se observaba un ambiente diferente de los pueblos cercanos a la línea de fuego. Había mucha gente mucha juventud que reía y hacia el efecto de que no se acordaba de la guerra”.

Estas son parte de las muchas historias de una de las páginas más tristes de nuestra historia. Un ejercicio de memoria para aprender que continúa en «Sariñena, la retirada».

Artículos relacionados:

El Hospital Militar de Sariñena


Durante la guerra civil, en el frente Aragón,  a través del Comité Sanitario de las milicias antifascistas y bajo el mando del Comité Central de Sanidad de Barcelona, se instalaron diferentes hospitales de guerra, muchos llamados hospitales de sangre; hospitales provisionales cerca de las zonas de combate y que recibían los heridos del frente. Para ello, el frente aragonés se dividió en dos sectores sanitarios: el norte, que comprendía desde Siétamo hasta Castejón de Monegros pasando por Tardienta, Robres, Alcubierre y Lanaja, y el sector sur que abarcaba Osera, Fuentes de Ebro, Pina, Quinto, Gelsa, La Zaida, Almochel y Lecera con dos sedes principales, en Bujaraloz y Caspe. Cada cabeza de sector contaba con un médico jefe responsable y cada centro debía de instalarse en un lugar con “Abundante agua”.

Artículo enmarcado en la serie sobre la guerra civil en Sariñena

En Sariñena se estableció la cabeza del sector norte ubicando en la localidad el Hospital Militar de Sariñena (Carles Hervás i Puyal Sanitat a Catalunya durant la República i la Guerra Civil. Política i organització sanitáries: L´impacte del comflicte bèllic).

Servicio Bibliotecas del Frente

Sariñena ocupó un lugar muy destacado como punto neurálgico al que llegaban diferentes columnas y milicianos, principalmente por ferrocarril, desde Barcelona hacia el frente y al aeródromo Alas Rojas. Así, el hospital de Sariñena formó parte importante de los distintos hospitales del frente, contando además con el Hospital de Evacuación del barrio de la Estación ferroviaria de Sariñena y la red de trenes medicalizados. A la vez, el aeródromo Alas Rojas estableció su propia enfermería bajo el mando del capitán médico Manuel Conde López quien “Estaba muy en contacto con el banco de sangre y hospital militar de Sariñena” (Alas Rojas Sariñena, Salvador Trallero).

La organización sanitaria, del comité de milicias, quedó plasmada en el diario La Publicitat de agosto de1936: «Las ambulancias sanitarias las tenemos organizadas según la tracción, en trenes y coches. Estas últimas van hasta la línea de fuego por tal de proporcionar los primeros auxilios a los heridos y atender su evacuación. Después se instalan los heridos en trenes hospitales que los trasladan a los hospitales de sangre que se han establecido en Reus y Lérida. Cuando el estado de los heridos lo precisa, otros trenes los transporta inmediatamente a Barcelona.» Ante la necesidad de procurar atender lo más pronto posible, el artículo señala: «Esta necesidad nos ha obligado también a establecer un hospital de sangre en Sariñena, cerca de las líneas avanzadas».

Sección catalana del Socorro Rojo Internacional

A la vez que se desarrollaba y organizaba, realiza trabajos de importancia reconocida, como la instalación del hospital de sangre: la casa de reposo para los combatientes internacionales; lavaderos mecánicos, a Sariñena y Alcañiz; la construcción de coches ambulancia, que libra la sanidad de guerra; la organización de la ayuda moral y material a los refugiados y las expediciones de comestibles, ropas de abrigo y material sanitario a los frentes de más importancia.

 La Humanitat: Any 6, núm. 1589 (30 març 1937).

Así, las primeras atenciones se hacían en el mismo campo de batalla y en parapetos de las mismas trincheras, aprovechando cuevas y oquedades, para su posterior evacuación, por medio de las “auto-ambulancias”, a los hospitales de 1ª línea, donde se clasificaban, atendían, realizaban las operaciones de urgencia, a través del equipo quirúrgico, y se evacuaban a otros hospitales de 2ª línea o de convalecencia.

A fin de no saturar los sectores del frente, se dio suma importancia a la evacuación, de esta manera, desde Sariñena, se evacuaba principalmente a Barbastro o a Lérida. Para ello se utilizaban trenes medicalizados “Tren-Hospital” que partían desde la Estación de Ferrocarril de Sariñena hacía hospitales de retaguardia. En el sector sur se priorizó la evacuación desde Caspe en vez de Bujaraloz, también por vía férrea, lo que permitía la evacuación a través de los trenes-hospital hasta Vilanova i la Geltrú.

A las doce de la mañana, procedentes de Sariñena y de paso para Barcelona, llegó un tren conduciendo 25 enfermos.

El Noticiero universal, 11-08-1936.

Llegan heridos para reponerse.

Llegaron de Sariñena y otros frentes a Barcelona 29 heridos que se encontraban hospitalizados en Lérida. Fueron trasladados al Hospital Clínico. Entre ellos figuran dos soldados de Zaragoza, que heridos, fueron abandonados por los fascistas y recogidos por los milicianos, que les atendieron.

La Libertad: La Libertad – Año XVIII Número 5108 – 1936 agosto 13 (13/08/1936).

Los inicios del Hospital Militar de Sariñena.

Con la llegada de la columna del POUM, el 30 de julio de 1936, se instaló en Sariñena el Hospital del POUM. Para ello se ocupó la céntrica y pudiente casa solariega Penén-Paraled, en la plaza de la Iglesia, casa que primeramente fue saqueada y requisada, instalando, posteriormente, en sus dependencias el Hospital Militar de Sariñena. Así, a principio fue Hospital de las milicias del POUM y con el tiempo pasó a ser del ejército popular: Hospital Militar de Sariñena – XI Cuerpo del Ejército.

«Cada noche los comunistas del aeródromo que acogía la escuadrilla Alas Rojas tachaban las siglas del POUM de la fachada. Los del POUM, cada mañana las volvían a pintar.»

Manuel Grossi

Manuel Grossi, líder revolucionario al mando de la columna del Partido Obrero de Unificación Marxista POUM, llegó a Sariñena con la columna el 30 de julio de 1936. Grossi, en sus cartas, narra como las fuerzas del POUM dejaron organizado el hospital antes de su avance hacía el frente. El denominado «Hospital del POUM» llegó a ser un centro de los distintos hospitales de la zona, según Grossi. «Los médicos también pertenecían al POUM. Creo que ha sido uno de los centros hospitalarios más serios y mejor organizados que han existido en el Frente de Aragón en todo el período que ha durado la guerra». 

En repetidas ocasiones, ha sufrido ataques nocturnos por parte del PSUC, y más concretamente venidos del Campo de Aviación, donde se encontraba como comisario general un tal Franco, que al caer la noche organizaba unas patrullas y se presentaba en el hospital con ademanes de fiera atemorizando al personal sanitario. 

Lo que resulta pintoresco es que el personal del hospital había pintado, con letras de un metro de altura el nombre del hospital, o sea HOSPITAL DEL POUM. Esto se relucía en los muros de la entrada. pues bien, cada noche los del Campo de Aviación (PSUC) se presentaban con escobas y pinturas y lo dejaban negro. Por la mañana los del POUM se las liaban y a la media hora las letras HOSPITAL DEL POUM volvían a quedar estampadas. Y… esto ha durado hasta que todo el resto de unidades del POUM se concentró en el sector de Huesca. Cierto que las letras desaparecieron, hasta el grueso de las ofensivas por parte del enemigo, y hasta que han sido reemplazadas las unidades de la 29 División, es decir, hasta que los del PC-PSUC, y la no menos participación de la CNT deshicieron nuestras milicias.

Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial

La poetisa, sindicalista, periodista, feminista y atleta Ana María Martínez Sagi pasó por Sariñena en los primeros días de la guerra. Ello dio pie a un artículo en La Noche, 5 de agosto “Escenas de la campaña por tierras de Aragón”, donde cita el hospital: «Una casa particular, la mejor sin duda del pueblo, se ha habilitado para hospital. Allí se encuentran atendidos perfectamente ocho o diez heridos, y algunos enfermos; estos en su mayoría sufren de acolitis (Colitis) aguda, debido al agua insalubre de aquellos pueblos de la provincia de Huesca.» Texto recogido en Dones que surten del paper. Periodistes catalanes que expliquen un país: 15 (Lo Plançó) Tapa blanda – 27 noviembre 2018. Edición en Catalán  de Elena Yeste Piquer (Colaborador), Francesc Canosa Farran (Colaborador).

También el periodista austriaco Franz Borkenau, dio su visión del Hospital de sangre de Sariñena en su obra El Reñidero español: «El hospital tiene un aspecto bastante decente, considerando que se trata de un establecimiento improvisado. Está a cargo de médico local, pero cuando lo visité sólo cuatro de las dieciséis camas estaban ocupadas por pacientes que sufrieran alguna enfermedad. El hospital adyacente, destinado a los heridos, trataba solamente un caso. De todos modos, esta guerra no está provocando muchas bajas; sólo logran esto las matanzas en el interior.» 

En palabras de coronel Luis Alfonso Arcarazo, el Hospital de Sariñena correspondió a «Un hospital de campaña improvisado en julio de 1936 para prestar apoyo sanitario a las columnas milicianas llegadas desde Cataluña para controla la sublevación de las capitales aragonesas». En la crónica de su intervención «El Hospital Militar de Sariñena (1936‐1938)», en las jornadas «Sariñena en Guerra» y publicada en la revista «Suplemento Armas y Cuerpos» Arcarzo explicó como «Se improvisó un hospital con algunas camas y un discreto quirófano, atendido por el personal sanitario de la población». De aquella organización inicial se encargó el Consejo Municipal, hasta que el Comité de Milicias Antifascistas y el Comité de Guerra del Frente de Aragón, que radicaban en Barcelona, se hicieron cargo de la asistencia sanitaria de los combatientes desplegados en el Frente de Aragón. El hospital de Sariñena tuvo varias denominaciones en función de su dependencia. Con la militarización de las columnas y su dependencia de la Consellería de Sanitat i Asistencia Social pasó a denominarse Hospital Militar de las Milicias y del Ejército Republicano y desde junio de 1937 fue la Clínica Quirúrgica de  Sariñena. En aquel despliegue sanitario, fue imprescindible la llegada de sanitarios movilizados en la retaguardia catalana: cirujanos, traumatólogos, internistas, odontólogos, psiquiatras, practicantes o enfermeras. En otro punto el coronel Arcarazo explicó las dependencias que tenía el mencionado hospital, que incluía una máquina industrial para lavar y desparasitar la ropa de pacientes y soldados, ya que los parásitos era uno de los problemas que mortificaba a los combatientes en las trincheras».

Un reportaje firmado por Manuel de Córdoba, en el periódico vespertino barcelonés “La Noche” y publicado el día 12 de septiembre de 1.936, detalla algunos aspectos interesantes. En su descripción del hospital va recorriendo los distintos departamentos: «Las enfermerías, el quirófano, las salas destinadas infecciosos, las dependencias auxiliares. Todo limpio, con pulcritud pregonera de una intervención femenina celosa del orden». El artículo lo reproduce el historiador sariñenense Arturo Morera en la revista Quio nº75.

Aviso

Se pone en conocimiento de los familiares del compañero miliciano Eduardo Oriol, que va ser herido en el frente el 23 de agosto, de carácter leve y que se encuentra hospitalizado en Sariñena. 

Butlletí del Comitè de Defensa Local: Núm. 053 (13 set. 1936) Vilanova i la Geltrú: el Comitè, 13/09/1936 (Vilanova i la Geltrú).

Interesándose por el paradero de un miliciano

El delegado político de la centuria 28 de la columna «19 de julio», destacada en un sector del frente aragonés, hace constar que se desea saber el paradero del miliciano Mario Garcés Bergés, herido el día 16 de agosto en Tardienta e ingresado en el Hospital de Sariñena.

Si está restablecido en esta fecha se solicita se incorpore a dicha centuria, por ser ésta la de las Cinco Villas (Zaragoza).

La vanguardia 22 de septiembre de 1936.

Entre los heridos que el Hospital Militar de Sariñena atendió, muchos fallecieron en el hospital e incluso algunos llegaron simplemente ya cadáveres. Aquellos fallecidos que fueron inscritos con su respectiva «Acta de defunción» quedan recogidos en el trabajo de investigación: Hospital de Sariñena, fallecidos de guerra.

sello hospital

El sello del Hospital Militar de Sariñena – XI Cuerpo de Ejercito – Administración aparece con la cruz de la Soberana y Militar Orden de San Juan de Jerusalén, de Rodas y Malta. Para el investigador monegrino Alberto Lasheras: «La cruz es un emblema con una gran carga de significado e historia desde el S.XII. Tiene un gran significado para el mundo cristiano y dado que la Orden realizaba actividades militares y hospitalarias, se ha ido utilizando como símbolo para identificar al personal militar y sanitario». La cruz aparece envuelta entre ramas y con una corona mural con cuatro torres almenadas en la parte superior.

Visita Hospitales de Sangre

El comandante Villalba, teniente coronel Valdés y el dirigente Jorge Arque, tras celebrar en Leciñena un acto político organizado por las Juventudes Unificadas marcharon a Sariñena “Visitando los Hospitales de Sangre allí establecidos”.

El Liberal: Año XXXV Número 11280 – 1936 Septiembre 15.

El personal del Hospital Militar de Sariñena

Manuel Conde López, “Memorias de un médico militar”, cuenta que en Sariñena se había instalado, en el centro de la población, un hospital de sangre, atendido por los cirujanos de Barcelona que se turnaban «En este ambiente profesional tuve ocasión de colaborar con los más destacados cirujanos catalanes. Recuerdo entre otros al Profesor Francisco Bergós Ribalta, que formaba parte del elenco de cirujanos y jefe de Sanidad del frente de Aragón.«

Efectivamente, el médico barcelonés Francesc Bergós i Ribalta estuvo al cargo del área sanitaria de Sariñena. Según el historiador Arturo Morera fue el encargado de organizar los puestos de socorro y curación en las columnas, así como los hospitales de Sariñena, Barbastro, Fraga y Caspe. Nombrado en 1936, por la Generalitat de Cataluña, como miembro del Consejo de sanidad de Guerra, se instaló en el frente de Aragón como jefe de los servicios sanitarios, dirigidos desde el Hospital Militar de Sariñena. Después de encargarse de la sanidad a la defensa civil, junto a Frederic Tarrida y Jaume Isern, ambos fueron destinados al área sanitaria de Sariñena (más tarde II cuerpo del ejercito). Francisco Bergós Ribalta fue designado, meses más tarde, jefe general de Defensa Civil, además «Con el grado de mayor de Sanidad Militar, organizó la evacuación de heridos en la retirada de Cataluña y después la sanidad del campo de Argelès» (Cos Militar de Sanitat). El historiador sariñenense Arturo Morera cita a Bergós entre las muchas personalidades que estuvieron en Sariñena durante la contienda: «Médicos como el creador de los hospitales de sangre, doctor Bergós, que tanto hizo por dotar con los mejores medios al hospital de Sariñena durante el dominio republicano» (La guerra del 36 en Sariñena. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros nº 21″).

El Dr. Bergos Ribalta en el exilio fue profesor de la Escuela de Sanidad Militar de Montevideo y publicó libros y ensayos, uno de ellos con la biografía de Luis Companys (Manuel Conde López, “Memorias de un médico militar»).

En el Hospital Militar de Sariñena estuvo el Doctor Isaac Nogueras Coronas. Manuel de Córdova en «La Noche», 12 de septiembre de 1936, escribió sobre Nogueras: «El doctor Isaac Nogueras fue a ocupar la dirección, desempeñando funciones dificilísimas; pero faltaba aún quien pudiera coordinar todos los trabajos, atender a los grandes y a los pequeños menesteres, escuchar a los peticionarios y enrolar a los que se ofrecían…».  Isaac Nogueras Coronas fue un médico especialista en tisiología que creó dos sanatorios importantes en la provincia de Huesca. El primero, Boltaña, situado en un fértil valle, era adecuado para los enfermos que necesitaban un clima de mediana altura, y el de Pineta, en uno de los valles más pintorescos del Pirineo aragonés, hubiera podido muy bien competir, en cuanto a situación, aspecto y funcionamiento con los mejores de Suiza, ahora tan de moda. (Moises Broggí. Memóries d´un Cirurgiá). Al parecer, el doctor Nogueras venía de Barbastro donde había tenido problemas con el comité local, en Sariñena encontró protección gracias a la presencia de altos mandos que evitaron desmanes en la localidad. A pesar de ello, Nogueras estaba reclamado por el comité de Barbastro y, aunque estaba protegido, no se sentía seguro: «Más de una vez habían intentado capturarlo sin conseguirlo, gracias a la valiente y decidida oposición de la maestra y de otra gente de Sariñena» (Moises Broggí). Al final, el doctor Nogueras y su familia abandonaron Sariñena con Moises Broggí, solamente lo sabía la maestra y el capitán Conde de la guarnición. Una vez en Barcelona, Moises Broggí relata lo siguiente: «Nos despedimos con un fuerte abrazo, deseándonos mutuamente la mejor suerte. Me dijeron que lo tenían todo preparado para irse a Colombia» .

Aquella maestra fue Cristina Lana Villacampa, una joven comprometida que “prestó servicios en el hospital rojo de esta villa, como directivo con gran entusiasmo” según las acusaciones franquistas tras la contienda. «A título de rumor, intervino como dirigente en los saqueos de las casas del Sres. Torres y Castanera pudiéndose afirmar con certeza absoluta que tanto muebles como ropas que precisaron para el hospital de sangre rojo fueron sacados del establecimiento comercial de D. Joaquín Blasco Mirallas teniendo la certeza que todo ello era debido a sus indicaciones”. Joaquín Blasco Mirallas regentaba una tienda de muebles y tejidos que durante la guerra fue requisada, material que, en parte, debieron destinar para el Hospital. Joaquín Blasco Mirallas fue alcalde de Sariñena durante los primeros años de la dictadura. Además, el responsable de falange señaló sobre Cristina: “Algún tiempo administradora del Hospital Militar rojo, cargo que dejó voluntariamente al abrirse las escuelas para dedicarse a su profesión”. Manuel de Cordova quedó profundamente impresionado de Cristina Lana, llegando a reflejarlo claramente en su articulo sobre el frente de Aragón: «La maestra del pueblo es una aragonesa de temple, culta, cordial, humana y comprensiva. Sus nervios parecen de acero fino. No conoce lo que es fatiga. Sus ojos -¡lindos ojos de aragonesa!- sonríen comprensivos. -No les daré mi nombre -nos dijo-, porque eso es lo de menor significación ahora. Lo que importa es que se percaten de la labor que nos porque no habremos de desfallecer ahora que ya está hecho lo más importante. Vean, vean… Luego al despedirnos aún reiteró su negativa la maestrica. Conocedores de una de sus debilidades -las golosinas- apelamos a recursos heroicos para convencerla de que su resistencia suponía una puerilidad. No hubo medio, sin embargo de convencerla. Salimos del Hospital sin saber su nombre. La casualidad es a veces nuestra mejor auxiliar. Acertamos a pasar junto a unos chiquillos a quienes preguntamos: -¿Cómo se llama la maestra del pueblo?. Nos dijeron su nombre y no acertamos a recordarlo… – Los rapaces replicaron a coro:  – La maestra se llama Cristina Lana Villacampa – Una pitusa rubia, bonita como el sol, añadió: -¡Es más buena la maestra…!».

En el diario de la enfermera australiana Agnes Hodgson (A una milla de Huesca, edición de Judith Keene y Víctor Pardo Lancina), aparece su testimonio con motivo de su visita al Hospital Militar de Sariñena. El 23 de marzo de 1937, Agnes se desplazó desde Poleñino a Sariñena con los dentistas Ramón y Moussons. Visitaron el hospital de Sariñena al que describe como “bastante grande, aunque el quirófano no está también como el nuestro”. En su diario anota que “el superintendente se ha quejado a Moussons de que los casos quirúrgicos que llegan aquí evacuados desde Vicién están, casi todos, infectados, mientras que los de Poleñino y Grañen evolucionan bien”. Otras citas, no directas con el hospital, señalan que el 24 de abril del mismo año, a las 11:30 solicitaron con urgencia, desde Sariñena, la ambulancia de Poleñino y el 21 de junio anotó el bombardeo sobre Sariñena, ocasionando daños en el aeródromo, “afortunadamente, los aviones no se encontraban allí, según cuentan”.

Completamente reseñable fue la presencia del gran psiquiatra catalán Francesc Tosquelles Llauradó (Reus, 22 de agosto de 1912- Granges-sur-Lot, 25 de septiembre de 1994). Marxista republicano de sensibilidad libertaria, que ejerció como psiquiatra en el Hospital Militar de Sariñena, tratando en el mismo frente, «En estrecha colaboración con los médicos y cirujanos», el miedo y la vivencia de la desestructuración de la guerra. Tosquelles es considerado el inventor de la “psicoterapia institucional” (Wikipedia), influyendo “poderosamente la pedagogía y la psiquiatría de la segunda mitad del siglo XX”. También actuó como ayudante de cirujano y médico generalista (Orígenes y fundamentos de la psiquiatría en España, Víctor Aparicio Basauri).

«Para Tosquelles la guerra no supuso una ruptura con la práctica clínica ni con el afán de seguir investigando en ella, solamente significó cambiar de campo operativo. Se asoció a las Milicias Obreras y fue al Frente de Aragón con otros de Reus, como Solanes, Sauret, Capella y Borrell. Allí, en Sariñena y comarca, es decir, en un contexto completamente novedoso, pudo poner en práctica muchas de las ideas elaboradas en los años anteriores. Trataba a los heridos y otros tipos de enfermos en el propio hospital general, próximo al Frente, en estrecha colaboración con los médicos y cirujanos. Trataba sobre todo el miedo y la vivencia de desestructuración que la guerra producía en los soldados y lo hacía «in situ», es decir, sin trasladarlos a un hospital de retaguardia en el que hubiera la seguridad que produce estar fuera de las líneas de fuego. Lo había aprendido en la práctica y en las conversaciones tenidas en relación a la psiquiatría comarcal -ahora diríamos de sector-; al enfermo había que procurar tratarlo cerca de su entono, de lo contrario su cronificación era mayor; con las neurosis de guerra, allí experimentó la misma cuestión.

El trabajar en ese campo operatorio de Sariñena, en el que no solo hizo de psiquiatra, sino de ayudante de cirujano y médico generalista, le sirvió para comprobar que lo que hasta ese momento había sido una intuición en él, ahora era una convicción, el que la posición que ocupa el médico, como persona, es fundamental en el proceso de la cura y esa posición depende de él y del entorno-siempre algo modificable que le rodea.»

Orígenes y fundamentos de la psiquiatría en España, Víctor Aparicio Basauri.

La investigadora Joana Masó «Tosquelles. Curar les institucions«, sitúa a Tosquelles en el Hospital Militar de Sariñena en 1937: «Movilizado al frente de Aragón, Tosquelles organiza la evacuación de los pacientes del hospital psiquiátrico de Huesca en mano de las tropas fascistas. Es responsable de la restructuración del sanatorio de Sariñena  y, más tarde, del hospital de Almodóvar del Campo». Asimismo, Joana Masó apunta que el 21 de noviembre de 1937 «Tosquelles es nombrado teniente médico provisional destinado a las ordenes del jefe de Sanidad del XI Cuerpo del Ejército republicano». Tosquelles debió de estar en Sariñena hasta mayo de 1938, cuando fue nombrado jefe de los Servicios Psiquiátricos del ejército de Extremadura y director de la clínica de Almodóvar en Ciudad Real.

«En Aragón, para comenzar, les proponíamos escuchar la sinfonía inacabada de Schubert. Yo no se si era la misma música, o era el titulo que sugería que la vida no se acaba nunca y que no se para en el primer tropiezo. El miedo de morir vestidos, la tenemos todos. Sentados y con la música, se distendían o se relajaban un poco. En todo caso, llegaban entonces a decir algo se su vida sin que nuestra interrogación se hiciese explicita. Interrogar alguien aumenta el miedo.» 

Joana Masó «Tosquelles. Curar les institucions«.

Otra figura muy destacable y a la vez olvidada es Tomás Tussó Temprado (Sariñena, 1892-Méjico, 1974), militante obrero de la CNT, ejerció la medicina dedicado a las clases populares. Durante la guerra civil  ocupó el cargo de regidor del Ayuntamiento de Barcelona, como consejero de higiene y sanidad. También fue miembro de la Federación Comunista Catalanobalear, del Bloque Obrer i Camperol y finalmente del POUM, en representación del cual fue regidor del Ayuntamiento de Barcelona. Acabada la guerra consiguió exiliarse a Marruecos y luego a México. Publicó algunos escritos en catalán “Necessitat d´una educació i d´una cultura obrera” en la revista L´Opinio y «Cal pendre posicions” en  L´Hora. Algunas fuentes lo citan exiliado en Francia, en la población de Lyon, departamento de Rhône (La maçoneria a l’exili: França, 1939. Josep Clara Resplandis).

Otro altoaragonés que ocupó un cargo en el ayuntamiento de Barcelona fue Jesús Ulled Altemir, periodista y político oscense, que ejerció de teniente alcalde en 1931. Los hermanos de Jesús Ulled, Rafael Ulled (Sariñena, 1885 -Barcelona, 1937) y José Ulled (Sariñena, 1888-Barcelona, 1929) intervinieron muy activamente en la política catalana en las filas del Partido Republicano Radical de Lerroux. (Indagacions sobre llengua y literatura catalanes a l´Aragó, Hèctor Moret). Ver La saga Ulled Altemir.

Como estudiante, Jaume Planas Guasch fue enviado al frente como médico de batallón, en tren hasta Barbastro y luego al frente de Tardienta. Encontramos su testimonio en la «Memoria de la profesión “Consell de Col·legis de Metges de Catalunya”.Entrevista al doctor Jaume Planas Guasch hecha, por el doctor Francesc M. Domènec Torné y revisada por el doctor Lluís Daufí». A pesar que se quería pasar al bando nacional, fue requerido para el Hospital de Sariñena. Al hospital habían ido a parar varios cirujanos del Servei d’Urgències de Barcelona y él fue reclamado por su condición de buen anestesista, estuvo durante 1937 y parte de 1938. También ejerció de cirujano operando al que denominó como “Cabecilla de Sariñena” y conocido como Pancho Villa: “Llevaba siempre dos o tres pistolas; era un tipo que vino herido con un vendaje y lo tuve que operar”. Jaume narra cómo al final hizo amistad con Pancho Villa, que éste salía con una chica que llamaban Petiforra y cuya hermana iba a hacer faenas al Hospital: “Les llevaba a todos de cabeza”. Jaume, además cita a Gonzalo Aguiló, un cirujano que fue destinado al hospital de Poleñino,  “Las ambulancias inglesas tenían una unidad que era el quirófano y una o dos que eran destinadas al personal: para dormir, para comer, para todo… Y esta gente iban con unos autobuses. El Aguiló estaba ayudando a las operaciones. Y cuando vino a Barcelona la ayuda inglesa, buscaron un cirujano e hicieron en Gonzalo Aguiló cabeza de la ambulancia inglesa”. Una vez en Poleñino, se escondió porque lo estaban buscando, su vida estaba en peligro. Gracias a la intervención de Pancho Villa, Aguiló fue destinado al Hospital de Sariñena para su seguridad.

Todas las actas de defunción de Sariñena, durante la vigencia del hospital, vienen certificadas por los diferentes directores del Hospital Militar de Sariñena. Encontramos al médico Vidal Bosqued Gimeno, M. Blay, Hermenegildo Claret, Pedro Cascales Ballarín, Juan Marcé, Antonio Porta, Antonio Carrera, Pelayo Vila y unos difícilmente legibles y mal transcritos: G. Sevelvo, Muvi Lameca e Yoace Bogueras. También encontramos la certificación por parte del médico del campo de aviación “Alas Rojas” de Sariñena el doctor  Manuel  Conde López. (Hospital de Sariñena, fallecidos de guerra).

Vidal Bosqued Gimeno, médico del hospital, aparece en las solicitudes de información político sociales al ayuntamiento de Sariñena por parte del Colegio Oficial de Médicos de la Provincia de Huesca, 7 de febrero de 1940.

Pedro Cascales Ballarín, médico de asistencia publico domiciliaria, recibió acusaciones tras la guerra civil. La Jefatura Provincial de Sanidad solicitó a la villa de Sariñena informes políticos-sociales del doctor Pedro Cascales.

Marina segunda derecha
              * Marina Lana Torres, segunda por la derecha, con otras enfermeras.
Una visita al frente aragonés

El Consejero-regidor de Gobernación del Ayuntamiento de Barcelona, don Hilario Salvador, acaba de realizar una visita al frente aragonés, de donde ha regresado entusiasmado y lleno de optimismo.

«Esta visita — comienza diciendo — la he realizado con el doctor Tusó, porque tenía como finalidad principal propagar entre los milicianos del frente las medidas profilácticas que son necesarias en los campamentos, (de un modo especial las que tienden a evitar que se presenten casos de tifus que, de propagarse entre los combatientes, pueden llegar a constituir un verdadero peligro.

Salimos el doctor Tusó y yo de Barcelona el martes último, a primera hora de la tarde,
marchando por Lérida directamente a la parte de Huesca para hacer noche en Sariñena, donde acampaba la columna que manda Jorge de Arquer, y pasando por Monzón.

Allí pudimos ya observar que los bravos milicianos guardan una inmejorable disciplina y que su organización es asombrosa por lo perfecta, llamando poderosamente nuestra atención el hecho de que sus componentes no son sólo hombres del trabajo manual, pues entre ellos hay un licenciado en Filosofía y Letras y un médico sueco que desempeña su cometido como tal médico, de un historial tan liberal, que además de haber participado en la gran guerra, fue también revolucionario en Rusia y ahora está con los amantes de las libertades de España.

La Vanguardia. 9 de agosto de 1936.

En las solicitudes de informes socio-políticos aparece Leopoldo Velazque Bosque, médico de asistencia pública domiciliaria que ejerció su profesión libre en Sariñena sobre el 18 de julio de 1936 (solicitud nº3970 de la jefatura provincial  de sanidad Teruel). También encontramos a Manuel Lacruz Espada, practicante de Sariñena de asistencia pública domiciliaria, y la matrona Jacoba Ainoza Ainoza.

Practicantes

En el Diario Oficial del Ministerio de Guerra aparecen diferentes nombramientos para Sariñena. Los primeros en el diario nº 19 (Valencia, 22 de enero de 1937), donde aparecen los nombramiento de los practicantes militares provisionales: Manuel Lacruz Espada, Jaime Duran Revira (27 julio 1936), Ramón Ortega Gómez (14 agosto 1936) C. Av. Saríñena (Campo Aviación), Ángel Martín Acha, Domingo Pardo Lacruz Hospital Sariñena (20 agosto 1936), Lorenzo Mora Buil Hospital Saríñena (20 agosto 1936) y Aurelio Gálvez Alberico Aeródromo Sariñena (25 agosto 1936).

El sariñenense Manuel Lacruz Espada fue presidente del Casino de Sariñena y practicante del Hospital Militar de Sariñena, como auxiliar facultativo 2º y, al parecer, fue «Asimilado como teniente a los efectos de cobros». Manuel fue acusado de ser administrador del Hospital Militar, hecho que negó. No huyó con la entrada de las tropas franquistas y continuó con su actividad en el hospital atendiendo a las tropas nacionales. En 1941, con 66 años de edad fue sentenciado a 2 años de inhabilitación y a 300 pesetas de multa (AHPHU_J_005622_002180). 

Nombres de una guerra en la villa de Sariñena, Manuel Lacruz Espada: Practicante de Sariñena de Asistencia Pública Domiciliara. Jefatura Provincial de Sanidad, Huesca marzo de 1940. Responsabilidades Políticas Juzgado Investigación Provincial de Huesca, 5 de septiembre de 1940. Expediente ES/AHPHU – J/005622/002180, 24 de agosto de 1940: “Con anterioridad al 18 de julio de 1936 era de ideología izquierdista, sin estar afiliado a ninguna sindical. Al estallar el Movimiento Nacional, ingresó en el Hospital Militar de esta villa con la graduación de teniente, ejerciendo el cargo de practicante.” Fue acusado de ser administrador del Hospital. En su declaración manifestó que perteneció a Unión Patriótica y que voto a la candidatura mixta de “los señores Ulled, Lana, Videl y Beltran”. Ejerció como Auxiliar Facultativo 2º “Siendo únicamente asimilado como teniente a los efectos del cobro”. Con la liberación se encontraba ejerciendo en un hospital de Barcelona donde continuó con sus servicios “a favor de la causa nacional”. “Defendió a las Carmelitas evitando que fuera asaltado su convento”.

Domingo Pardo Lacruz, practicante de Sariñena. fue investigado y finalmente, quedó libre de sospechas tras los informes políticos-sociales emitidos por las autoridades franquistas locales. Al igual que el médico Pedro Cascales, los dos profesionales siempre han contado con el respeto y el cariño de la población.

Farmacéuticos

Como farmacéutico tercero provisional fue nombrado para ejercer en Sariñena a Juan Escudero (23 agosto 1936), Foz Casarramona, Loste Bajardí (20 agosto de 1936) y Luis Marco Daks (19 octubre 1936). En el Diario Oficial del Ministerio de Guerra nº 212 (Valencia, 3 de septiembre de 1937) aparece el nombramiento de Domingo Pardo Lacruz para el Hospital Militar de Sariñena.

Antonio Loste Bardají, natural de Sariñena ejerció de farmacéutico y regentó la farmacia familiar. Su expediente de responsabilidades políticas no le atribuye ninguna militancia, ni de partido ni ideológicamente. Aunque si se cita que mantuvo buenas relaciones con las autoridades durante la contienda, además de proteger a su hermana de quien tenía su tutela. Antonio fue encargado de la farmacia del Hospital Militar de Sariñena, pues la farmacia familiar, atendiendo a su expediente, fue incautada pasando a ser “Farmacia Militar del ejército rojo”. Se socializó en octubre de 1936.

Responsables locales

El sariñenense Daniel Millera Muro aparece como Administrador del Hospital y de Abastos, en la relación de individuos incursos en la ley de responsabilidades políticas. También aparece José Izco Martínez, miembro de UGT, como directivo del comité y administrador del Hospital y Manuel Lacruz Espada fue acusado de ser administrador del Hospital Militar, hecho que negó (AHPHU_J_005622_002180).

Conserje

Francisco Moren Salillas desempeñó el cargo de Conserje del Hospital (Expedientes  ES/AHPHU – J/005672/000235 y ES/AJTZ – 2017/3).

Escribiente

Agripinio Fernández Cantero «Ingresó en septiembre de 1936 como escribiente en el Hospital de Sariñena del que salió voluntario para el frente al efecto de rehuir posibles persecuciones por considerarle sospechoso ya que su padre era persona francamente afecta a la causa nacional por cuyo motivo sufrió detenciones, en el Batallón de Ingenieros, al que pasó al marchar del Hospital. Expediente de Responsabilidades Políticas ES/AHPZ – J/005973/000045 “De 22 años, soltero, natural de Torrelavega (Santander), vecino de Sariñena.

Juan José Gómez Camón Voluntario, en el Hospital (Nombres de una guerra).

Personal del Hospital de Sariñena, periódico Alas Rojas, nº 20 del 13 de febrero de 1937:

Miguel Villacampa
Angel Puyuelo
Jesús Acero
Lorenzo Mora
Pilar Cafareida
Agripino Fernández
Marina Lana
Jaime Isern
Jaime Vilaseca
Antonio Taverna
Salvador Casadellas
Manuel Gallego
Juan Moro
Domingo Pardo
Juan A. Escudero
José Buil
Antonio Zaragoza
Rafael Bellmunt
Julio Casabona
José M. Pano
Enrique Bretos
José Bretos
Pedro Cascales
Daniel Millera
Una antifascista
Manuel Escolá
Margarita Muro
Francisco Morén
Luis Marcó
Pedro M. Voltò
Rafael Manos
Nemesio Franco
José M. Gómez
José Oyos
Manuel Admelle
Mercedes Mur
Antonio Linares
Enrique Andreu
Pascual Rodríguez
Francisco Miró
Juan Llamas
Mercedes Morén
Elisa Martínez
Agustina Calvo
José Martínez
Gabino Gerona
Pilar Sesé
Mercedes Romerales
Fermín Orquín
Antonio Loste.

En el frente

Ambulancia tiroteada por los facciosos

Sariñena, 17. Hoy, ha sido trasladada a esta población una ambulancia sanitaria tiroteada por los facciosos con verdadera saña. Hay en el techo los impactos de la metralla de un disparo de cañón que se hizo contra la misma y en uno de los costados más de veinte impactos.

Mario Angeloni. Abogado y político antifascista italiano, dirigente del Partido Republicano, había combatido en la Primera Guerra Mundial como oficial de Caballería, obteniendo en la batalla de Capporetto la Medalla de Plata al Valor Militar. Murió en el hospital de Sariñena de las heridas sufridas en la batalla de Monte Pelado.

Presencia italiana en la milicia española José María Blanco Núñez (Coord.)

http://www.antifascismoumbro.it/personaggi/angeloni-mario

La ayuda y la biblioteca

Ayuda

Gracias al Socorro Rojo Internacional, por medio de donativos, se fue dotando de material a los hospitales del frente. También de material para las milicias que operaban en los diferentes sectores de guerra, de lo que da parte el diario La Vanguardia del miércoles 21 de octubre de 1936: “Los auxilios de retaguardia. Un camión de medicamentos y ropa para el frente aragonés”. Entre los muchos aprovisionamientos aparece “Los instrumentos de cirugía de los antifascistas de Perpiñán fueron repartidos entre los médicos de La Granja, Las Casas, Almuniente, Tardienta, Sariñena, Bujaraloz y Sástago”.

Así mismo, en Sariñena se realizaron diferentes actos para recaudar fondos para el Hospital. Así aparece recogido por La Vanguardia, recogiendo la noticia con motivo de la visita del Coronel Villaba al frente de Alcubierre y luego a Sariñena “Allí se celebró una fiesta en el campo de aviación, en beneficio de los Hospitales de sangre. Hubo partido de fútbol, fiesta aérea y baile, y por la noche una velada artística en el teatro Romea. A todos estos actos asistió mucha gente de la localidad y alrededores (La vanguardia, martes 15 de septiembre de 1936)».

Impresiones del frente aragonés

Desde Leciñena nos dirigimos a Sariñena. Allí se celebró una fiesta al campamento de aviación a beneficio de los hospitales de sangre.

Tuvo lugar un partido de fútbol, fiesta aérea y baile, y por la noche una velada artística en el teatro Romea. A todos estos actos asistió mucha gente de la localidad y de los alrededores.

Antoni d´Aragó. Hoja oficial de la provincia de Barcelona: Época Segunda Número 561 – 1936 Septiembre 14.

Tiene lugar en Sariñena un importante festival deportivo

En Sariñena se ha celebrado un festival a beneficio de los hospitales de sangre, de aquella localidad.

La parte más destacada consistió en un partido de fútbol que jugaron el equipo de Sariñena y oteo integrado por milicianos y soldados pertenecientes al servicio de aviación.

Acudió al campo numeroso publico y también se han trasladado muchas de los pueblos cercanos.

El campo ofrecía magnifico aspecto.

La recaudación obtenida, pasan las dos mil pesetas.

Este festival prueba el espíritu de nuestras fuerzas que, además de atender de las necesidades de guerra, ofreciendo sus vidas, cuando es necesario, los tiempos de descanso, los dedican a celebrar actos tan brillantes y humanitarios como el comentado.

La Veu de Catalunya: diari catalá d’avisos, noticias y anuncis: Any 46, Núm. 12554 (17 set. 1936) Ed. Matí.

Incluso los días festivos del 1 de mayo y del 14 de abril, los obreros de Sariñena los dedicaron a trabajar para destinar sus jornales al Hospital de Sangre «Cuyo rasgo lo harán todos voluntariamente ya que, es el sentir general de este vecindario y creen no estamos en momentos de realizar fiestas de ninguna clase» (Acta del 22 de abril de 1937). Además, en el acta municipal del 13 de octubre de 1937, queda reflejada la recogida de mantas y colchones para los frentes y hospitales: “Se da lectura a una orden general del día de octubre de 1937 del XI Cuerpo de Ejército del Estado Mayor de Sariñena en virtud de lo ordenado por el Ministerio de Defensa  Nacional en O.G. de 7 de septiembre de 1937 (.. 232) en la que se manifiesta la recogida de mantas y colchones destinados para los frentes y hospitales a consecuencia de la campaña de los elementos necesarios de abrigo” (Actas Consejo Municipal de Sariñena).

Biblioteca

En el Hospital Militar de Sariñena se instaló una biblioteca, fue por parte de la Generalitat de Cataluña que estableció, de acuerdo con la Dirección Sanitaria de «Sanidad de Guerra» del departamento de Defensa, seis bibliotecas en Hospitales de Sangre del frente aragonés: Barbastro, Monzón, Sariñena, Fraga, Caspe y Alcañiz; «con un deposito de mil volúmenes en cada hospital». Estas pertenecían a la subcentral de Cervera, mientras que la segunda subcentral estaba en Tarragona y la central en Barcelona. También se establecieron bibliotecas en en zonas avanzadas del frente, en el caso de Los Monegros fue el caso de Alcubierre, Bujaraloz, Grañen y Monegrillo (Servicio de Bibliotecas del Frente. Revista Nova Iberia).

Concretamente, en Sariñena se ubicó una de las dos subcentrales del frente de Aragón, Alcañiz y Sariñena, por parte del «Servicio de Bibliotecas del Frente». Fue a partir de febrero de 1937. Ver: La Guerra Civil en Sariñena.

También existió un reparto de libros al frente y a los hospitales y así lo recoge La Vanguardia, del 19 de agosto de 1936, el reparto de libros a través de la Oficina de reparto mensual de libros. Por encargo del Comité Central de Milicias, Servicios Sanitarios, regentado por Javier Escoda, se efectuaron las siguientes remesas: “Hospital General de Cataluña, 130 obras; Hospital de Sangre de Tardienta, 20; ídem ídem de Bujaraloz, 20; ídem ídem de Sástago, 20; ídem ídem de Sariñena, 20; Clínica La Alianza, 120; Clínica de Barbastro, 15; Hospital Clínico, 118; Clínica Psiquiátrica, 30. Total, 493. Se espera recibir nuevas donaciones de libros destinados a los citados hospitales de sangre y casas de convalecencia”.

La Oficina de Reparto mensual de Libros que regenta nuestro amigo Xavier Escola, lleva hechos los siguientes envíos:

 Hospital General de Cataluña, 130 obras; Hospital de Sangre de Tardienta, 20; Hospital de Sangre de Bujaraloz, 20; Hospital de Sangre de Sastago, 20; Hospital de Sangre de Sariñena, 20; Clínica “L´Aliança”, 20; Clínica de Barbastro, 15; Hospital Cínico, 118; Cínica Psiquiátrica, 30; Total 493 obras.

Se espera nuevos e importantes donativos de libros de editores y particulares.   

   Treball: Diari dels Treballadors de la Ciutat i del Camp: Any I Número 24 – 1936 agosto 18.

Libros para el frente y los Hospitales: La Agrupació d’Escriptors Catalaus, U.G.T., continúa activando la recogida y remesa de libros para el frente, hospitales de sangre y centros antifascistas, con la colaboración del Comité Sanitario, que tiene a su cuidado hace llegar los paquetes a su destino. Últimamente han sido repartidos los volúmenes siguientes: 1.200 libros a los hospitales de sangre de Angués, Siétamo, Puebla de Híjar, Bujalaroz y avanzadas del frente. 100 al hospital de sangre de Sariñena.

La Vanguardia, 22 de octubre de 1936.

El comité sanitario de guerra – Servicio de paquetes al frente

Ha regresado del frente la expedición organizadora del Servicio dirigido por el profesor Escoda. Se han montado oficinas de redistribución en Barbastro, Angües, Sariñena, Bujalaroz y Caspe, que ofrecen dar el máximo rendimiento.

La Vanguardia. 27 septiembre 1936.

Crónica F.V. Jaquetot

Y aunque, en la paz de Sariñena, destaca, como un oasis en la chillante de la actividad bélica, la quietud permanente del Hospital de Sangre. Quietud y silencio que contrasta con la actividad, también permanente, de aquellos que abnegadamente han puesto todo su esfuerzo en defensa de los hombres que han caído al frente de batalla en plena lucha contra los asesinos del pueblo, puestos al servicio del fascismo internacional.

F.V. Jaquetot.

Mirador: setmanari de literatura, art i política: Any IX Número 407 – 1937 febrero 12.

Sanitarios prisioneros, de guerra

Sariñena, 17. Ayer, fueron hechos prisioneros once soldados de Sanidad de Guerra. Estaban en un corral de ganado situado en un monte a pocos kilómetros del pueblo de Tozos y muy cerca de Sariñena. Un destacamento leal se internó en campo enemigo y rodeó el corral, deteniendo a los once sanitarios, a un pastor y a un hijo de éste de once años. Los sanitarios estaban armados de fusiles y bombas de mano. Han hecho al mando interesantes manifestaciones.

La vanguardia, domingo 18 de abril de 1937.

Problemas con el Hospital

En el acta del Consejo Municipal, del 2 de febrero de 1938, se acordó pasar un comunicado al Cuartel General por si estimaban por conveniente dar las oportunas órdenes «Para evitar que arrojen a las proximidades de la vía publica gasas y algodones usados del Hospital Militar de esta plaza, se envíe un comunicado para evitar el peligro que pueda correr la población civil si se repiten estos hechos.” (Actas Consejo Municipal de Sariñena).

El Hospital de Evacuación

En el barrio de la Estación de ferrocarril de Sariñena se instaló el Hospital de Evacuación, un centro desde el que se evacuaban heridos del frente a Barcelona. En el edificio, que había servido de Cuarto de Agentes del ferrocarril, aún pueden leerse las pintadas que lo identificaban como Hospital de Evacuación. «También había un tren hospital en uno de los muelles de la estación donde llevaban los heridos y los más graves los derivaban al hospital. Luis Porta se encargaba de llevar la ambulancia, iba a recoger al frente a los heridos para llevarlos al hospital, en una ocasión la ambulancia fue bombardeada y él se salvó, pero no los heridos que llevaba» José Porta Martín.

Sin embargo, las difusas letras dejaban entrever unas letras anteriores difícilmente legibles. A través de una fotografía, que se encontraba sin referenciar, se puede observar como antes de ser “Hospital de Evacuación” fue “Hospital de Sangre del POUM”, siguiendo la misma línea que el Hospital de Sangre de Sariñena.

Hospital Estacion Sariñena POUM

Una anécdota

Nos la cuenta Salvador Coll empleado de la compañía de vagones camas.

El vagón quirófano -se dice- tiene un valor histórico. Antes era un vagón-salón en el cual viajaba Francesc Macià cuando iba a Madrid a llevar el Estatuto de Cataluña. Precisamente va a seguir la misma ruta: Lérida, Sariñena… Es el vagón número 4.168.

La Humanitat: Any 5, núm. 1426 (20 set. 1936).

También, desde la estación de Sariñena, se realizó la expulsión de mujeres del frente aragonés a Barcelona. Fue a partir de una orden dada por Durruti que culpaba a las mujeres del aumento de enfermedades venéreas entre sus filas: “Que causaba más bajas que las balas enemigas”. Un hecho recogido en la película Libertarias de Vicente Aranda y que también aparece recogido por Jesús Arnal Pena (Por qué fui secretario de Durruti: Memorias del cura que ayudó al líder anarquista en la guerra civil (1936-1939)): “Habla con la gente de Transportes y manda todos los vehículos disponibles a las centurias. Que recojan a las milicianas, sin dejar ni una; que las lleven a la estación de Sariñena y que las facturen a Barcelona en vagones precintados. ¿Lo oyes bien? ¡Precintados!.” 

«Que recojan a las milicianas, sin dejar ni una; que las lleven a la estación de Sariñena y que las facturen a Barcelona en vagones precintados. ¿Lo oyes bien? ¡ Precintados!»

Yo fui secretario de Durruti, Memorias de un cura aragonés en las filas anarquistas.
Mosén Jesús Arnal

cruz roja 010637

Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 01/06/37

De Hospital a Auxilio Social

Al finalizar la guerra, en la casa Penén Paraled se instaló la casa del “Auxilio Social” y la sede de Falange. Años más tarde, la adquirió la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Aragón y Rioja, además ha albergado la biblioteca municipal, el sindicato de riegos, un comercio y un bar, actualmente es de titularidad privada. La enorme casa Penén-Paraled data del siglo XVIII, consta de tres plantas con una fachada clasicista de cuidada composición (SIPCA), junto a la iglesia parroquial constituye una seña de identidad patrimonial de Sariñena en el centro de la villa monegrina.

A la memoria de aquellos/as médicos/as, enfermeros/as y sanitarios/as, verdaderos héroes y heroínas de todas las malditas guerras.

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