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José Anoro Marías


Dedicado a la agricultura, José ha desarrollado gran parte de su vida ligada al Sindicato de Riegos de Sariñena. Aprendió de la mano del antiguo guardia Manolo Foj, del que empezó siendo su ayudante y con quien compartió años y amistad. José llegó a ejercer el cargo de Juez Presidente del Sindicato de Riegos de Sariñena, sindicato que probablemente sea uno de los más antiguos de España. Además, José es un gran sariñenense, fue jugador del Sariñena y danzante, por estas y otras muchas cosas más, a Sariñena la lleva en el corazón.

Natural de Sariñena, José Anoro Marías “El Moreno” nació el 23 de mayo de 1944 en casa de sus padres, en la placeta de Roda, casa El Moreno – Calsona. Aunque a los dos años cambiaron de casa -a la de al lado-. Creció en el barrio Alto de Sariñena que, como cuenta nuestra querida Simoné Andreu Serrador, mantenían un infantil enfrentamiento con los del barrio Bajo: “A los del barrio Alto les defendía Joselín “El Moreno” -Joselín, que nos han dicho piojosos y que llevamos caparras- a lo que Joselín respondía -Esta noche a atacar-“.

Fue a las escuelas nacionales, donde actualmente está el Casino nuevo, hasta los 11 años, cuando fue a labrar y a hacer todas las demás faenas agrícolas de casa con su padre, pues tenían tierras y se dedicaban a la agricultura. Hacían mucha hierba para las vacas que tenían en casa, su padre dallaba y él iba con el saco recogiendo la hierba. En casa tenían vacas de leche que vendían en la misma casa, también la llevaban a la tienda de casa Blecua y al final a la Rania, cuando se instaló -Hasta los 45 años tuvimos las vacas-

José recuerda ver a las Pepetas bajar de recoger carbón del puente del Ramio y desde el cruce de caminos, con su padre, ayudarles a bajar el carbón al pueblo (Las Carboneras de Sariñena).

A los 13 años fue a trabajar con colonización, donde estuvo dos años. Trabajó con la mira, para ser topógrafo, con Antonio Royo, Paco Nogues y un hermano de Félix Marías. A los 15 años volvió a trabajar con su padre y a los 16 años se sacó el carnet de conducción de tractores, compraron un tractor pequeño y fue haciendo faenas. El carnet de conducir el coche lo obtuvo a los 18 años.

Con el tractor comenzó con las acequias, a hacer faenas y a llevar a gente. José comenzó con la limpieza de la acequia, cada uno, en relación con la tierra que tenía, limpiaba un tramo. Iba con el guardia Manolo Foj, marcando con una caña el principio y al final de cada tramo, colocando un papel, la boleta, que decía a quien correspondía. Además de la limpieza de las acequias cuando se cortaba el riego, también José iba cuando había algún desprendimiento. Manolo Foj lo llevaba en moto hasta que este se compró una furgoneta. Casi al mismo tiempo se la compró José, que iba más tranquilo solo.

José ha sido Juez Presidente del Sindicato de Riegos de Sariñena, institución de la que habla con orgullo -El Sindicato de Riegos de Sariñena es el segundo más antiguo de España, después de uno de Valencia-.

Desde los 16 a los 32 años José jugó a futbol con el Sariñena (C.D. Sariñena), más o menos unos 15 años. Jugó de defensa central pero muchas veces lo ponían de delantero, cuando no marcaba el delantero titular. Tenía tanta afición que, aunque estuviese trillando en la era, paraba, cogía las botas e iba al campo a jugar. Cuando hizo la mili entrenó con el Huesca y bajaba a jugar con el Sariñena. Hizo la mili en Huesca y los sábados también bajaba a casa para arreglar las cuadras de las vacas.

A los 18 danzó con el dance de Sariñena, le gustaba mucho y entró en el dance, cuando Antonio Susín estaba de mayoral y Vicente Capitán de gaitero. Así, de danzante ha estado unos 10 años. Pues a José le ha gustado participar con el pueblo y durante 4 años llevó la carroza de mairalesas.

Se casó a los 26 años con Pilar Clavería Luesma y fueron a vivir a calle Lalueza.

Ha trabajado en el mantenimiento para el Sindicato por lo menos unos 25 años, recorriendo palmo a palmo cada acequia de las que forman parte el sistema de riego de la huerta vieja de Sariñena, las acequias de Valdera, el Molino y la Acequieta.

Con José repasamos la acequia Valdera, de sus inicios aguas arriba del río Alcanadre, donde confluye con el Guatizalema y se encuentran los puentes de Rey, término de Peralta de Alcofea. Allí había un azud, donde está el puente actual, la entrada a la acequia estaba abovedada, con sillares de arenisca que fueron usados para adornar el cruce de la Venta de Ballerías con la carretera de Sariñena a Huesca. Del azud salían dos acequias, una a Sariñena y otra para Peralta de Alcofea. La acequia de Sariñena tenía una mina de unos 500 metros de larga y la de Peralta de Alcofea unos 150 metros que cruzaba la carretera. Había dos guardias, uno por cada acequia, para asegurarse que se echaba la mitad de agua para cada acequia.

Luego hubo un segundo azud aguas arriba de la que partía la acequia a Sariñena, esta atravesaba una mina bastante larga. Finalmente, unos 2 kilómetros más arriba, se construyó el actual azud, la acequia atraviesa una mina pequeña, de unos 500 metros que lleva las aguas hasta el Guatizalema donde un azud conduce el agua a través del Guatizalema, a modo de canal, hasta de nuevo continuar la acequia, a partir de allí se llama acequia Valdera -Hace 30 años se entubo esa parte para no mezclar las aguas, pues el agua del Guatizalema es de peor calidad-. Luego, la acequia continúa por los llamados Sombríos y la mina del Sombrío, unos 200 metros de mina de cemento que recientemente sufrió el derrumbe arrastrando, en marzo del 2023, parte de la mina.

A unos 500 metros más arriba del azud actual está el azud de la central de Huerto y una mina de 500 metros que llevaba el agua a la central de Huerto que ya no está en uso y va a parar donde el azud de Sariñena.  Por Puigmelero hay otra mina, de los Cajicos, de 300 metros de obra. Así, la acequia Valdera discurre unos 25 kilómetros, regando la huerta vieja para morir pasado Sariñena en la Isuela, en un desagüe en la cantera del Puyalón.

Sobre la acequia del Molino, esta tenía un azud que se rompió hace unos 62 años, José era un crio, y este estaba 50 metros más abajo que el azud actual. Construyeron el actual de hormigón, un azud muy largo, donde José aún trabajó en su construcción y con su tractor Land y el remolque llevaba materiales.

Tras derivar el agua a la acequia del Molino, tras unos 500 metros de recorrido está presenta una mina con una longitud aproximada de 200 metros, mina con tres huecos y tramos abiertos. Había tramos que con Manolo Foj los apuntalaban con fustes de sabina que colocaban a modo de puntales, pusieron unas 5 y después de tantos años aún quedan 2. En la mina grande hay un aguatillo con las guías de sabina, estas no se rompen ni pudres.

De la acequia el molino nace la Acequieta, donde estaba la harinera y había un embalse. Allí hicieron un paradile para derivar el agua a la Acequieta.

Como curiosidad se acuerda de la mina de la Laguna, está se enronó sola, por desuso. José se acuerda como en 1955 cruzó la laguna entera, hubo una gran helada, era febrero. Con Teodoro, hermano de Simoné hicieron incluso fuego, quemaron un montón de paja y ni se derritió. Igualmente, José recuerda como en Sariñena había cuatro pozos, el de la calle Alfonso I, el de casa Javi Marías, el de Castanera y el de Gaset.

José, gran apasionado de su trabajo, al que ha dedicado con esfuerzo y pasión gran parte de su vida. Amante de la vida rural, de sus campos, huertas, acequias y sindicato de riegos. Es todo un libro abierto de los entresijos de un sistema hidráulico de gran antigüedad que nos ha permitido desarrollarnos durante siglos.

Sariñena, Villa plena


A la vera del Alcanadre, apareces posada, Sariñena, sobre tus terrazas fluviales, contemplando el río que te dio la vida y en el regazo en que te brinda la rica vega del Alcanadre. Transcurres Alcanadre, fluyendo, entre badinas y ripas, entre huertas y riberas, de álamos y chopos y ruinas de tiempos remotos y una fértil huerta que se extiende entre rabiosos secanos que los tiempos transformaron en extensos regadíos, de aguas traídas de los mismos Pirineos, aquellos montes que tan alteros contemplamos desde el llano, tras la sierra de Guara.

Hay quien dice que fuiste musulmana, aunque presumes de ser fundada de celtiberos, cuando menos romanos. Tu historia se hunde en lo más profundo de las raíces de este territorio, cuya aventura no deja de sorprender de cuanto has sido, eres y serás querida Villa de Sariñena.

Sariñena prehistórica

Antiguas poblaciones en ti se asentaron al igual que por todos Los Monegros, territorio que, en palabras del arqueólogo Hugo Chautón Pérez, conserva una riqueza arqueológica inusual y poco frecuente en otras regiones «Contando con todo el abanico cronológico desde la Prehistoria».

Remontándonos a tu prehistoria, la edad de piedra esta nos lleva tu hijo, el arqueólogo e historiador Antonio Beltrán Martínez (Sariñena, 6 de abril de 1916-Zaragoza, 29 de abril de 2006), quien estudió el yacimiento del Saso de Miranda hallando unas hachas del neolítico, aunque poco valor le concede a tal descubrimiento: «Escaso valor tienen los hallazgos, sueltos y en superficie, de hachas pulimentadas, como las halladas por nosotros en el «Saso de Miranda», de Sariñena» (Beltrán Martínez, Antonio. Las investigaciones arqueológicas en Aragón).

Sin embargo, Antonio Beltrán Martínez, en sus investigaciones arqueológicas en Aragón, recogía la noticia más antigua de la historiografía arqueológica española, correspondiente a Aragón, la cita del cronista regnícola Pedro Antonio Beuter hallada en Sariñena: «Poco debajo de tierra gran multitud de huesos grandes y de armas hechas de pedernal, a manera de medias espadas, y muchas calaveras atravesadas de aquellas piedras, como hierros de lanzas y saetas». Una noticia de la que dice no ha podido ser completada «Por hallazgos en esta comarca sariñenense de la orilla derecha del Isuela». La cita corresponde a la Crónica general de España y especialmente del reyno de Valencia, publicada en 1538 por Pedro Antonio Beuter, cuyo hallazgo corresponde al año 1534 en el entorno de la actual Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, aunque erra Cariñena por Sariñena.

El relato se enmarca de una batalla mencionada por Pedro Antonio Beuter:

«…Y allí passo Helvio hasta el real de Marco Porcio Caton donde estaba sobre Ampurias. Y como ya la tierra estuviese medio pacificada pues no eran tanto menester aquellas compañías, mando Caton que se bolviessen a Portugal, y Helvio pasase a Roma, donde fue recibido con ovación, quera una honra muy grande, mas menor que el triunpho. Truxo al thesoro catorze mil y setecientas y treynta y dos libras(de peso) de plata sin marcar que no era apurada del todo… De la moneda de Huesca truxo ciento y veynte mil, quatrocientos y treynta y ocho oscenses, como dize Livio. Por esta moneda oscense parece que la villa Iliturgi destryda, que tan rica estava, no devía de estar muy lejos de Huesca, especialmente que agora, en el año del señor MDXXXIIII, cerca de Fuentes a media legua de Çariñena en Aragón. donde está un monesterio de Cathuxos, se ha hallado en un campo lleno de montones de tierra, cavando por otra ocasión, que estava poco debaxo de tierra gran multitud de huesos grandes, y de armas hechas de pedernales a manera de hierros de saetas y de lanças, y como cuchillos a manera de medias espadas, y muchas calaveras atravesadas de aquellas piedras como hierros de lanças, y de saetas, por lo cual parecía que de aquello devieran morir aquellos hombres. Y allí pudo ser que en aquel lugar devio se aquella pelea, y cerca deallí devía estar la villa Iliturgis…«

Regresando al neolítico, tu también hijo, con el matiz de hijo adoptivo, Arturo Morera Corull (Monzón, 1921 – Barcelona, 17 de febrero del 2018) cita el yacimiento de la Celadilla que debe responder a dicha época. La misma Celadilla donde Martín Blecua Vitales encuentra algunas hachas, fragmentos de cerámica y restos de utensilios.

En la edad de los metales, los yacimientos que aparecen nos llevan a la Edad del Bronce, en la loma del campo de tiro, cerca de tu ermita de Santiago, dicen corresponder a 2250-1900 a. C. Es allí donde el arqueólogo J. L. Maya realiza, en 1979, prospecciones encontrando «Cerámica hecha amano del periodo del bronce Medio», tal y como recoge Arturo Morera Corull.

También son nombrados los yacimientos en la misma ubicación de la ermita románica de Santiago o el yacimiento del Carcelario, por la partida de Mataliebres, del final del bronce, poblado desaparecido con la romanización. Sin olvidar el yacimiento de las Negras, próximo al actual núcleo de la Cartuja de Monegros: «Con materiales propios de un momento hallstático«, periodo primero de la edad del hierro, que cita Arturo Morersa Corull en su obra «Salvador Sarinianus». Poblados del bronce y del hierro que se fueron estableciendo principalmente en el margen derecho del Alcanadre.

Sariñena Íbera e Ilergeta

Hay quien dice que fuiste ibera, al menos tu topónimo en raíz «Saragnena»que se apunta pueda significar, de acuerdo con Bienvenido Mascaray, La que tiene más cantidad de tierras de cultivo de panizo. Panizo, nombre que daban al mijo y que así luego llamaron al maíz por su gran parecido, de hecho, al Alcanadre se le llamaba, a modo de mote, “Mata panizos”.

Concretamenta, hay quien dice que respondiste a la antigua población ilergeta de «Succosa», descrita en la “Geographia de Ptolomeo del siglo II y citada por Madoz en 1845: “Probablemente viene significada bajo este ant. nombre en las tablas de Ptolomeo, como población ilergeta la actual Sariñena”. J. Conte Oliveros, en La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes afirma que la cita de Ptolomeo sea siguiendo, quizá «A Don Pedro de Marca que, en su obra Marca Hispánica sive Limes Hispanicus (Lib II, cap, 22, pág. 222), dice textualmente: Sucosam sibi Sarinena vindicare debet, si status praesentis nilo habeatur«.

Arturo Morera Corull recoge un poblado ibero en tu anteriormente citada partida de Mataliebres, poblado sobre un sustrato hallstático.

Sariñena Romana

-¿Ibera Sariñena?- responde Fran Giral -Yo me decantaría más por un núcleo romano… alguna Villa. Aunque muy probablemente tuviese algún yacimiento inicial-. Arturo Morera sí que te sintió romana «Sarinianus». La más que probable Sariñena Villa romana, «Sariniana» constituida tras Caesaraugusta hacia el año 15 a.C en plena expansión de las explotaciones agrarias romanas que se llevaron a cabo hasta el siglo I a.C. Establecida en el margen derecho del río Alcanadre, como muchas otras poblaciones, aunque, con la romanización, también se produjeron numerosos asentamientos en el margen izquierdo. Arturo Morera te dio origen de nombre romano de persona «Sarinianus», en línea con Antonio Ubieto Arteta «Sarinius» o «Sarinianus». ¡Cuánto te quiso Arturo, Sariñena, cuánto te quiso!

Dicen que, además del Alcanadre, por tus inmediaciones transcurría la vía romana XXXII de Caesaragusta a Tarracone, pasando por «Oscam-empalme» e «Ilerdam-empalme». En esta dirección se manifiesta Fran Giral «En esta misma zona sur de nuestra área de estudio G. Arias remarca la posibilidad de la existencia de otra vía que transcurría por esta zona, la vía 32, de Caesaragusta a Tarracone pasando por “Oscam-empalme” e “Ilerdam empalme” […]. Un tramo de la vía pasaría por las inmediaciones de Sariñena, Sena y Villanueva de Sigena, para luego descender hacia Peñalba y unir directamente Tarraco y Caesaraugusta sin pasar por Ilerda ni Osca mediante una sucesión de empalmes» (Giral Royo, Francesc. Introducción al poblamiento de época romana en Los Monegros).

Vía romana ramal del camino de los Fierros, que partía del actual Candasnos a Osca (Huesca) pasando por Sariñena. Proyecto Itiner-e.

También hay quien sostiene que tu nombre deriva del término latino «Sariffa, Sariffae», que significa Lanza: “Esta, armada en figura pequeña, y puesta en una Vallesta, obstenta dicha Villa por Blasones, con los que explica el título que la dieron sus primeros Moradodes, y la destreza que tuvieron en el manejo de las Armas, acreditándose con ellas de esforzados, valerosos, fuertes y Guerreros”. Aunque no es «sariffa» sino «sarisa» o «sarissa» y tampoco es una palabra latina de origen, sino un préstamo del griego «σάρισα» o «σάρισσα» (de etimología incierta) que designa un tipo particular de lanza, jabalina o pica usada por el ejército macedonio mientras que los romanos usaban otros tipos de lanzas, llamadas «hasta» o «pilum» dependiendo de su longitud y utilidad.

Sariñena Visigoda

Por el siglo V por tierras de Alcubierre se establecieron vascones, afirma Arturo Morera, mientras que en Sariñena fueron los visigodos quienes se establecieron, por lo que fuiste conocida como «Sariniana». Perduraron hasta la llegada de los musulmanes y su integración a «AL-Ándalus».

Sariñena musulmana

La llegada de los musulmanes, de acuerdo con Arturo Morera, se produce en año 714 «Formabas parte de Aman Weshoa (Osca) en la marca Oriental de la Frontera Superior musulmana» y puédese conjeturar te nombrarían como «Sarracena».

Como pronto verás, se cita tu iglesia y mezquitas, ecos de tu pasado musulmán así como de tu antigua población cercana de la Almunia de Illa Regina o las aldeas musulmanas más al norte como los lugares de huerto y Ballerías (CDPI. n.º 2 (1083): Huerto y Ballerías entran en el intercambio realizado entre el infante Pedro y su hermano Fernando. CDPI: Colección Diplomática de Pedro I de Aragón y Navarra. Zaragoza, 1951. Ubieto Arteta, A.). Arturo Morera cita que se erigió «magnifica mezquita» y que por el año 840 se impuso el primer Cadi o juez musulmán.

En este sentido, cabe destacar la memoria de 1790, para la solicitud de construcción de una nueva fabrica para la iglesia de Sariñena. Pues la antigua iglesia medieval se asentaba «Aprovechando el solar, y quizá algún tipo de estructura, de una antigua mezquita y una atalaya islámica» y «habiéndose fabricado el templo en los tiempos primeros de la conquista» (A.H.N., Consejos, legajo 22.820, n.º 1. Martínez Molina, Javier. Colegiata de San Salvador de Sariñena).

Sobre aquel pasado, apunta J. Conte Oliveros «La islamización de Sariñena fue muy intensa en su época. Todavía existen restos que, afortunadamente, acaban de aparecer. Así, al abrir recientemente una calle, han quedado al descubierto unas yeserias árabes sobre el limen superum de una puerta, en la parte posterior de la casa de la familia Torres, sita en la plaza de Villanueva a un lado de la Castillada. En los llamados muros, también se conservan sillares de piedra pertenecientes al antiguo castillo árabe en la extensa zona de la Castillada o barrio del castillo, donde se halló, sin duda, el mayor núcleo de población musulmana».

No obstante, para Arturo Morera, tu nombre, durante tu periodo musulmán, se mantiene en «Sariniena».

Sariñena y el Reino de Aragón

En la segunda mitad del siglo XI comienza la expansión de los principados pirenaicos frente a las taifas del valle del Ebro. A pesar de la inestabilidad entre ambos territorios, es a partir de 1083 cuando Sancho Ramírez inicia su expansión hacia Ayerbe y Graus, estableciendo al poco el castillo de Montearagón, concluido en 1089, amenazando la madina de Huesca (Laliena Corbera, Carlos. Regis Fevales: La distribución de honores y dominios durante la conquista de Huesca, 1083-1104).

En 1093, las tropas del rey Sancho Ramírez realiza operaciones por los valles del Cinca y Alcanadre, llegando a Barbastro y Sariñena. Así, el 5 de mayo de 1093, en virtud del rey Sancho Ramírez las “Ecclesias et mezquita de Saranynana” son incorporadas en donación a la abadía de Montearagón. Igualmente lo recoge Carlos Laliena Corbera «Las iglesias y mezquitas de Sariñena con los correspondientes alhobces y los diezmos de todas las almunias que hay en sus términos«.

Arturo Morera señala esta fecha como «Probable y efímera conquista de Sariñena a los moros, en las correrías de las huestes del rey Sancho Ramírez y su hijo Pedro». Esta fue una de las primeras incursiones de los feudos aragoneses aunque enseguida tanto Sariñena como Barbastro son recuperados por los musulmanes. Pues Sariñena fue tomada hasta en cinco ocasiones.

Alhobce: Heredades y rentas.
Diezmo:  Tributo del diez por ciento que sobre el valor de ciertas mercancías recibía el rey o la iglesia.

Escudo de armas de Sariñena.

Huesca es tomada en 1096, entrando Pedro I victorioso en la ciudad el 27 de noviembre de 1096 tras la batalla del llano del Alcoraz. A partir de entonces comienza su expansión al sur, en palabras de Carlos Laliena Corbera, «Con ello, la zona meridional del distrito (Distrito de Huesca) hasta las desérticas tierras monegrinas se incorporó a los dominios aragoneses».

Es entonces cuando en ti se cita la Almunia de Illa Reginajunto a Sariñena”, en 1096, con la torre que allí había y sus términos y que, igualmente, en 1096 fueron donados al monasterio de Montearagón (Fol. 39. Donación de la Almunia de la Reina, junto a Sariñena, por el rey don Pedro. Año 1096. Noticia del libro verde del archivo del monasterio de Montearagón).

  • Aparición: [1103, 10]. [10] Antonio Ubieto Arteta, «Colección diplomática de Pedro I de Aragón y Navarra» (Zaragoza 1951). (1972). (Idea Aragón).
  • T. Aragonesa Medieval Ubicaci´0n: ALMUNIA DE ILLA REGINA. Almunia, cerca de Sariñena (desaparecido), p.j. Sariñena, HU (1103, 10) (Ubieto (1972): A. Ubieto Arteta, Toponimia Aragonesa Medieval). (Idea Aragón).

«Almunia» solía referirse a un huerto o granja y por extensión una finca campestre o casa de campo. Ubieto cita la donación en enero de 1100: «Pedro I dona a Montearagón la Almunia de la Reina situada junto a Sariñena y una torre».

El término almunia deriva del término árabe hispano almúnya (huerto o granja) y este a su vez del árabe clásico munyah (deseo), con la incorporación del artículo determinado (al-munyah).​Originalmente, designaba a un huerto o a una granja y por extensión a una finca campestre o casa de campo, rodeada de jardines y de tierras de labor buenas para el cultivo. Las fuentes escritas dan a entender que en al Ándalus las almunias podían compaginar una doble vertiente, en mayor o menor grado: eran núcleos de producción agrícola de extensión considerable, pero también finca de recreo en manos de linajes aristocráticos que servía de residencia ocasional.  

Con la expansión militar, en 1100 las tropas de Pedro I, tras conquistar Barbastro, llegan a ti, «Saragnena», por segunda ocasión conquistada por la expansión feudal del Reino de Aragón. Es entonces cuando suena por primera vez tu nombre, recogido por Antonio Ubieto Arteta, en aquel enero de 1100, como «Saragena» (Ubieto Arteta, Colección diplomática de Pedro I, n°. 79, p. 322). A partir de entonces son variadas las versiones que tu nombre nos ofrece, como las recogidas por Antonio Duran Gudiol en «Colección diplomática de la catedral de Huesca» I (Zaragoza 1965), de la ya mencionada Saragena, referenciada en 1093, a las siguientes formas: Saragnena, Saraiena, Saranena, Sarangena, Sarangenna, Sarannena, Sarannyna, Saranyena, Saranynana, Saraynena, Sarinnana y Sarinyena.

Sarinyena, Sarinnana, Saranynana, Saranyena, Sarannyna, Saragena, Saranena, Sarangenna, Saraynena, Saraiena, Saragnena, Sarannena y Sarannyena.

Villa fronteriza, Arturo Morera relata que fue difícil repoblar tus lugares «nadie apetecía ser poblador de una villa fronteriza». Desde noviembre de 1101 a abril de 1105, quedas en tenencia de Fortún Sánchez, siendo la propiedad de la tierra de realengo. Arturo Morera lo cita como Fortún Sanz, descendiente por línea bastarda del rey Sancho el Mayor de Navarra. En 1101 Pedro I de Aragón visita Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Tenente era el responsable de la tenencia feudal correspondiente a una villa o región, designado por el rey o señor durante la Edad Media en los reinos cristianos de la península ibérica. La tenencia no daba derecho de propiedad y era temporal.

Las Tenencias.- Al frente de cada una de ellas estaba un Tenente. El castillo y el territorio que dominaba se llamaba «honor». Funcionó durante los siglos XII y XIII (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).

Realengo en el Reino de Aragón se refiere a los territorios que pertenecían directamente a la corona y estaban bajo la administración del monarca.

Ricardo del Arco cita en mayo del año 1102, cuando el rey Pedro I se dispone a fortificar los llanos de Sariñena y dona a Galindo Dat «… et dono tibi in Sarannyena illas casas de Mahomat Ibernli Adida, cum sua hereditate… »: «Unas casas en esta villa, que habían pertenecido a un moro, a condición de tenerlas a salvo y mantener en ellas un peón cristiano armado», concretamente, Para Ricardo del Arco, «Ello supone que Sariñena estaba en poder del monarca, conquistada en una expansión de la toma de Barbastro. En enero del año siguiente donó al monasterio de Montearagón la Almunia de la Reina, sita cerca de Sariñena». A su vez, J. Conte Oliveros añade «El caballero cristiano se comprometía por su parte a cultivar cuanto pudiese en el campo de Sariñena, obteniendo a cambio la salvedad de estas tierras y la confirmación de las casas que hubiera edificado en el castillo (la «Castillada»)».

En enero 1103, por gracia de Pedro I, la Almunia de la Reina, cerca de ti, Sariñena, es de nuevo donada al monasterio de Montearagón estando bajo su jurisdicción en el siglo XII, proveyendo las rectorías, capellanías y beneficios. La misma es citada en los privilegios dados al monasterio de Montearagón por el rey Juan I, dado en Zaragoza, a 18 de agosto de 1391, junto a otros lugares de pertenencia al monasterio (Arco del, Ricardo. El Monasterio de Montearagón).

«El Rey Do Alonso continuado la guerra q hazia a los Moros de Çaragoça tornó a fer ayudado délos muchos caualleros Fraceses, q eran Rotro code de Alperche, y Guillé code de Puytiers y los codes de Comenge, y Bigorra, y Don Gasto vizcóde de Bearne, y otros cavalleros seglares y esclesiasticos, sin las muchas gentes de sus reynos de Návarra y Aragón, siendo uno dellos Don Guillen Gaston Obispo de Pamplona, que có muchos navarros acudió a la guerra de los Moros, por Mayo del año de mil y
ciento y diez y ocho. Poniendo assidio sobre Almudebar que muy fuerte estava, fue ganada por fuerça, por lo qual siedo grande el espato de los Moros de Sariñena, Salce, Robres, Çuera y Guerra, desamparando sus tierras y fortalezas, fueron ganadas de Christianos»

Los XL libros d’el compendio historial de las chronicas y vniuersal historia de todos los reynos de España / compuestos por Esteuan de Garibây y Çamálloa, 1571.

Curiosamente, J. Conte Oliveros, en «La histórica villa de Sariñenay la Cartuja de las Fuentes. Su historia», cita sobre la Almunia de la Reina: «El obispo compostelano don Diego Peláez, desterrado a la sazón en Aragón, donó a un tal Froila, la almunia de Abinzeualla, de Sariñena, el 18 de julio de 1103 circa» (Nueva España – 13/12/1981).

En 1105 fuerzas aragonesas se retiran de Sariñena y en mayo de nuevo eres ocupada por tus antiguos moradores. Aquella recuperación, ayudada, en palabras de J. Conte Oliveros, sin duda por los moros de la Medina Afraga (Fraga). Arturo Morera cuenta que se fortifico la villa, con una muralla que define mas bien como «muro amazacotado», construido con materiales poco nobles. A su vez, Arturo nos habla de tu castillo «El castillo había sido construido en la zona más alta de la villa. Más que un castillo propiamente dicho, era un enorme torreón de planta rectangular de unos veinte por cuarenta metros, de tres plantas, con cubierta de azotea y con un pequeño minarete que hacía de función de atalaya».

En abril de 1118 ocupan Sariñena tropas gasconas del ejercito de los francos o también conocidos como de los franceses al mando de Gastón de Bearne y Centullo de Bigorre que «Desde Ayerbe, se dirigían al cerco de Zaragoza y a su paso se apoderaron de esta plaza y de las de Almudévar, Robres, Salz y Zuera» (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia). Arturo Morera relata que la villa sufrió un duro golpe con este ataque, quemando el castillo y abandonando al poco Sariñena «Para reunirse con el resto de su ejército en vistas al cerco de Zaragoza». Una conquista que Arturo Morera define efímera, tras la cual de nuevo regresaron tus habitantes, entre ellos, apunta Arturo Morera «numerosos guerreros almorávides para guarnecer el castillo».

Nuevamente, apunta Lanuza, Alfonso I, el Batallador» te tuvo que recuperar y repoblar en 1132: “Conquístasela el esforzado Rey don Alfonso Primero de Aragón, Séptimo de Castilla, año mil ciento y treinta y dos, mandándola poblar nuevamente”. Hecho igualmente mencionado por Ricardo del Arco «Pero la villa se debió de perder, por cuanto en 1132 Alfonso I la reconquistó» (Escudos heráldicos de ciudades y villas de Aragón). Arturo Morera cita la conquista en el mes de abril de 1132, tras cercarla, las huestes musulmanas se rindieron ante la superioridad de las tropas cristianas «Cuarta reconquista de Sariñena a los moros». Igualmente este hecho es recogido por J. Conte Oliveros «Con todo vuelve a repetirse el mismo fenómeno y, al poco tiempo, vuelve a caer Sariñena en poder de los árabes hasta que Alfonso I el Batallador se vio en la necesidad de reconquistarla en 1132, pues Sad Ibu Mardanis, señor de Fraga consideraba a Sariñena como punto estratégico para salvaguardarse de los avances espectaculares de Ibn Radmir (Alfonso I), como le denominaban los cronistas musulmanes».

El mismo Alfonso I, el 4 de septiembre de 1134, vio a bien ratificar en ti su primer testamento de Bayona poco antes de morir en Poleñino tras ser herido de muerte en Fraga: «Otorgo el testamento en el mes de septiembre, martes, en que se celebraba la fiesta de la Natividad de nuestra Señora en el Lugar de Sariñena. La fecha dice: Die Martis ante Navitatem Santa María» (Antiguedades de España, propugnadas en las noticias de sus reyes, en la Coronica del Real Monasterio de San Pedro de Cardeña, en Historias, cronicones, y otros instrumentos manuscritos, que hasta aora no han visto la luz publica : Parte segunda / compuesta por el R. P. M. Fr. Francisco de Berganza, predicador general de la religion de San Benito. 1721).

Pedro Rodríguez Campomanes cita que el testamento fue otorgado en el castillo de Sariñena «…el último testamento del citado Rey Don Alonso el Batallador, no tuvo efecto en el uno, ni otro Reyno, porque en el último Testamento, que otorgón en el expresado Castillo de Sariñena, en el mes de Septiembre día Martes de la Natividad de nuestra Señora en la Era de MCLXXII, año de Christo 1134, no hizo mención de los expresados legados…» (Dissertaciones historicas del Orden, y Cavalleria de los Templario. DonPedro Rodríguez Campomanes, 1747).

Escudo casa Ballarinas, donde Alfonso XII ratifico su testamento. Fotografía de 1970 de José Cardús. El escudo presenta una iglesia ante monte sobre el que se asoma un brazo que blande una posible espada, y en la siniestra aparece un animal (león, perro o lobo rampante). Los lambrequines son de tornapuntas y motivos vegetales, hay dos tenentes laterales, posee cimera de infanzón y una cartela inferior con una inscripción, practicamente desaparecida, donde se lee la fecha de 1720.

En 1135 vuelves a ser ocupada por tus antiguos moradores volviendo a ser árabe hasta 1141 cuando se da tu última conquista por parte de las tropas aragonesas, esta vez de la mano de Ramón Berenguer, príncipe de Aragón y conde de Barcelona.

La iglesia de Sariñena es integrada al monasterio de Montearagón por el papa Inocencio II a través de la bula “Apostolice Sedis”, dada en Letrán el 11 de abril de 1138, confirmando las donaciones realizadas al cenobio montearagonés (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).

En 1153 es «Senior» de Sariñena Galindo Sanz de Foces.

En 1160 se te concede «Saranyena» Título de Villa, cuando Lope Sanz de Foces es nombrado tenente o «Senior» de la villa desde abril de 1160 a 1164, estando al mando de la guarnición militar destacada en la población.

Ya es en octubre de 1170 cuando, por parte de Alfonso II, se te otorga Carta de Población, desde Fraga, concediendo a tus habitantes los términos de Sariñena, los fueros de Zaragoza y otros privilegios: «Carta a los pobladores de Sariñena, que estaría poco poblada. Les concedió los buenos fueros de Zaragoza y libertad de lezda y peaje«, de acuerdo con Ricardo del Arco, y facultad para practicar acequias de los ríos Alcanadre e Isuela. Acequias de Valdera y del Molino, más la de Albalate y la derivación de la Acequieta. Hay quien dice que puedan remontarse a tu fundación, Sariñena, Villa romana o a época musulmana tus acequias, brazales y huertas.

«Similiter dono et concedo vobis quod faciatis azequias quantas plur potueritis in Alcanatre et in Isola, et totam ipsam terram quam potueritis rigare de istas azequias infra predictis terminis qui unquam non fuerint rigatas de azequia et vos potueritis rigare de istas azequias infra predictis terminis qui unquam non fuerint rigatas de azequia et vos potueritis rigare, habeatis et possideatis eas in perpetuum ad vestram propriam hereditatem pro facere vestras voluntates»

Extracto de la Carta de Población de Sariñena, 1170.

Gracias a tus acequias fuiste fértil huerta, batán y molinos. Así mismo, tu Carta de Población cedía a tus colonos las tierras susceptibles de ser regadas por dichas acequias «Que hasta el momento no hubieran sido objeto de explotación, esto es, las tierras sin roturar, aptas para el cultivo». A su vez la carta señala tus términos municipales y de esta forma, recoge Victoria Sandoval Parra, se faculta para repoblarlas: «El fuero expresaba una excitación al advenimiento de repobladores, a quienes se facultaba para la ocupación de tierras incultas y su conversión en zonas cosechables de regadío. A su vez, la carta de población concedía a sus habitantes la posesión in perpetuum de tales terrenos trabajados, lo que implicaba un refuerzo de la tenencia usufructuaria en el sentido de la incorporación del derecho de transmisión hereditaria» (Sandoval Parra, Victoria. Derecho Medieval de aguas).

Al poco se te conceden Privilegios de Población, privilegios posteriormente confirmados por el Rey Alfonso V en Fraga el 20 de octubre de 1418 y por Doña Juana y su hijo Don Carlos en Zaragoza el 15 de enero de 1519. Unos privilegios que fueron recogidos en un documento de Casa de Ganaderos de Zaragoza (Pastos ES/FCG – Caja 25_Ligamen 4_39):

«… en el año pasado de 1170, se dignó el señor Don Alonso el segundo de Aragón, conceder a todos los hombres de Sariñena, que entonces allí estaban, o que en adelante fueran a poblar, por el deseo de que allí poblasen, y habitasen todos los términos de Sariñena, desiertos y poblados con todos sus montes y pastos, aguas, selvas y sotos, con todas sus entradas y salidas y pertenencias, de modo que mejor lo hubiesen tenido en tiempo de os sarracenos, o de los cristianos, o de modo alguno debían tener, para que todo esto lo poseyesen enteramente, lo trabajasen y llenasen aquellos y su descendencia para propia herencia suya, y para que hiciesen de ello en todo el tiempo a su propia voluntad. Les concede así mismo aquellos fueros de Zaragoza buenos y no malos, y que no diesen ni hiciesen a hombre alguno causa alguna sino las Decimas y Primicias a Dios, ni diesen lezda ni peaje en toda su tierra. Especificando y confrontando todos y cada uno de los términos y linderos que son los mismos que en el día constan y disfrutan, les concedió igualmente el derecho a hacer acequias y cortar leña en todos los términos y selvas y repitiendo las mismas gracias con las clausulas de la mayor firmeza les adjudicó y concedió el expresado Don. y población para que lo hubiesen y poseyesen todo franco y libre y entero para heredar propia suya, y para que hicieren todo lo que quisieren aquellos sus hijos, y toda su descendencia y posterioridad todos los siglos, salva siempre la fidelidad de dicho señor Rey Don Alfonso y sus sucesores…»

Privilegio de población que el señor Rey D. Alonso II de Aragón concedió a la villa de Sariñena en la Era de 1208

In christi nomine, notum sit onnibus hominubus quod ego Ildephosus rei gratia Rex Aragonum et comes Barchinone et marchis provintie Facio hame cartane donationis et confirmationis robis onnibus hominibus de Sariñena qui modo ibi estis vel in antea ibi veneretis populare, placuit nihi liberti animo et spmtanea voluntate et propter amorem quod populetis et habitetis ibi, dono et concedo votis omnes términos de Sarañena herenos et populatos cum montibus et pas cuis et aquis et sylvis et sotis et cum ómnibus introitibus et cositibus suis ontegriter et suim ómnibus pextinentiis que ei pertionent, vel pertinero debet, sient quis nelius habuit in tempore sarraceno rum, relo christianorum, rel oliquo modo habere debet, totum integriter habeatis et laboretis et esplectetis cos vos et posteritas vestra ad vestram propriam hereditatem, pro facere inde tpotam vestram volumtatem in perpetuum: Et dono vobis quod habeatis totos illos Foros de Cesaraugusta bonos et non malos et non donetis neque faciatis ullo homini ullam causam nisi decimas et primitias seo  et non detis lesdam ni pedaje in toram meam terram: Similiter domo vobis términos, in primis Alberola cum ómnibus suis terminis et sicut vadit ad illa pena tallara, que est super Sodeto et simevadit per directum ad illa Torre de Cabañas cum tota valle putrida et deinde sicut vadit ad caput de ipsa serra de sella maestra et de ipsa serra intus sicuo aguas currunt contra Saranyenam et sicut vadit per directum ipsa serra de Sella Maestra  usque a las almolas et deinde sicut vadit per directum ad ipsum caminum qui transit per Borjaraloz sicut aguas enrrunt contra Sarañenam et sicut vadit ipsum caminum per directum usque Burjaraloz et sicut vadit et exit ipsum caminum usque ad Peñalva el sicut vadit ad valle Frabian et exit ad ipsos germanellos qui sunt ante Xixena el sicut exit ad ipsam Torrenia et vadit exit ad ipsam Torarata et sicut vadit  ad ipsam Torre de ipsa Ventosa et sicut vadit ad Alpicon de Ballara et sicut vadit per directum usque ad flumen de Alcanadre et sicut vadit ad podio Meler et sicut vadit et exit ad illa Boltorera et sicut iste prediese Afrontarionis et términos inclusunt et dividum Domo et concede vodis et vestris totum integriter quantum ego ibi habeo et habere debeo vel ad mea voce regale pertiner vel pertinere deber sierve superius seriotum est ad vestram propriam hereditarem pro fracore inde totas vestras voluntates imperperums similiter dono et concedo vobis quod faciatis acequias quantas plus posuerisis in Alcanatre et in Isola et totam ipsam terrari quam potueritis rigare de istas acequias infra predictis terminis qui inguam non fuerint rigatas de acequias et vos presentis rigare habeatis et posideatis eas in perpetirum ad vel gtram propiams hereditetem pro facere totas vestras voluntates: Similizer dono et concedo vobis ut talletis justam in onnonibus terminis silvis ad opus vestri et vestrorum: supraserigtum vero donum et populationem dono, laudo et concedo vovis et vestris ut habeatis et posideatis cum totum integriter sient superius seriptum est, francum et liberum et ingenuum ad vestram propriam hereditarem pro facere totam vestram voluntarem vos et filii vestri et omnis generatio vel porteritas vestra per secula cuncta salva mea fidelitate et de omni mea porterizate in perpetuum. Signum Ildephonsi Regis Aragonum, comitis Barchimonone et marchismis provincia. Facta casta mense onobris opus Fragam Era millesima ducontesima octava. Regnante me, Dei gratia, in Aragonum, in Barchinona et in Provincia.  

En nombre de Cristo, sea notorio a todos los hombres que yo Ildefoso, por la gracia del Rey de Aragón y Conde de Barcelona y provincia de las Marcas, hago carta de donación y confirmación de los bienes a todos los hombres de Sarañena que están ahora allí o que han estado anteriormente, he complacido a mi libre mente y libre albedrío y por el amor que habitaréis y moraréis allí, os doy y os concedo todos los territorios de Sarañena, así hereditarios como habitados, con las montañas y la cual tierra y aguas y bosques y pastos y con todas sus entradas y sus límites en su totalidad y con todo su contenido que le pertenece, o le pertenece, ya sea que fuera propiedad de alguien en el tiempo de los sarracenos, o de los cristianos, de cualquier manera que deba ser propiedad, lo tendréis todo en su totalidad y lo trabajaréis y cuidaréis para vosotros y para vuestra posteridad para vuestra propia herencia, a fin de hacerlo vuestra propia voluntad a perpetuidad: Y os concedo que tendréis todos esos Foros de Caesaraugusta buenos y no malos y no daréis ni haréis causa alguna a ningún hombre excepto los diezmos y primicias de los mismos y no deis tributo ni peaje alguno sobre mi tierra: Igualmente, vuestros linderos, primeramente Alberola con todos sus linderos y como va a aquel monte de tallara, que está sobre Sodeto y como va derecho a aquella Torre de Cabañas con todo el valle podrido y luego como va a la cabecera de la misma sierra de Sella Maestra y de aquella sierra para dentro, como corren aguas contra Saranyena y como va derecho a la misma sierra de Sella Maestra hasta las Almolas y luego como va derecho al mismo camino que Pasa por Borjaraloz como discurren las aguas hacia Sarañena y como sube recto a Burjaraloz y como va y sale por el camino hasta Peñalva y como va al valle de Frabian y sale a los Germanellos que están antes de Xixena y como va a la misma Torrenia y va a la misma Torarata y como va a la misma Torre de Ventosa y como va a Alpicón de Ballara y como sube recto al río Alcanadre y como va al podio de Meler y como va y sale a esa Boltorera y como es predecesoraq de la Afrontación y sus lindes Yo encierro y divido la Casa y os concedo a vos y a los vuestros todo lo que tengo allí y debiera tener o pertenecer a mi voz real o pertenecer a vuestro siervo de arriba, es para vuestra propia herencia por el bien de todos vuestros testamentos, asimismo os doy y os concedo que hagáis tantas acequias como podáis colocar en Alcanatre y en Isola y toda la tierra misma como podáis regar de aquellas acequias dentro de los términos antes dichos que no hayan sido regadas de las acequias y os presentáis a regarlas y colocarlas a perpetuidad a o desde vuestra propia herencia por el bien de hacer todos vuestros testamentos: De igual modo os doy y te concedo tomar el justo bosque en todos sus límites para tu uso y el de los tuyos: pero el don y la ocupación antes mencionados te doy, alabo y concedo a ti y a los tuyos para tener y poseer, cuando todo esté intacto, como está escrito arriba, libre y sin trabas, a tu propia propiedad hereditaria para hacer tu testamento completo, tú y tus hijos y todas tus generaciones o descendientes a lo largo de los siglos, todos a salvo con mi fidelidad y de todos mis descendientes para siempre. Signo de Ildefonso, Rey de Aragón, Conde de Barcelona y la provincia de las marcas. Hecho en el mes sagrado de la honorable obra de Fragam, el año mil doscientos ocho. Durante mi reinado, por la gracia de Dios, en Aragón, en Barcelona y la Provincia.  

Está copiado del expediente consultivo que se siguió en el consejo entre la villa de Sariñena y la casa de Ganaderos de Zaragoza sobre el daño de pastar esta con sus ganados en todo el Reyno de Aragón.

Confirmaron este privilegio

El Sor. Rei Alfonso V en 20 de diciembre de 1418 insertándole a la letra y con la clausula de cierta ciencia.

La Señora Dña Juana y Dº Carlos su hijo en 15 de enero de 1519.  

Colección de privilegios y escrituras. Tomo VI. S. XVIII. MSS/8702.

Desde octubre de 1174 a 1181 es de ti tenente el «senior» Portolés de Foces.

En 1180, apunta Arturo Morera, se da firma de una importante carta de hermandad entre los hermanos Portolés y Artal de Foces «Sobre sus heredades en monzón, Cachicorba, Sariñena y Orillena y sobre los honores futuros que pudieran ganarse. Da su consentimiento la mujer de Portolés, sobrina del influyente Ximeno de Artusella» (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Gimeno de Artusella, desde agosto de 1192 hasta enero de 1193 ocupa el cargo de tenente, solamente por seis meses, afirma Arturo Morera «Jimeno de Artusella, después de haber ejercido como alférez del rey y como mayordomo del reino, durante muchos años, fue designado «Tenente» de Sariñena ejerciendo ese «Honor» durante seis meses únicamente».

Posteriormente te es tenente Atón de Foces (Cfr. Miret, Itinerario de Pedro II, p. 274) hasta 1204, cuando Ubieto Artieta supone dura el realengo de tus tierras, por lo menos, ya que figuran los tenentes hasta esta fecha de 1204, desde tu «conquista» en noviembre de 1101 (Ubieto Arteta, Antonio. Los tenentes, p. 160). En este aspecto, Arturo Morera señala que subsiste todavía en Sariñena el sistema en desuso de «Honores» en la gobernación de ciudades y villas reales «Ato de Foces II es el «Tenente» en estas fechas».

Durante los siglos XI y XII los tenentes habían sido la figura de autoridad local, hasta al poco de entrar el siglo XIII. Es entonces cuando, según Agustín Ubieto Arteta, los municipios buscaron la plena autonomía jurisdiccional y político-administrativa mediante concejos o asambleas vecinales regidas por un juez, apareciendo figuras como los consejos o cabildos.

En el siglo XIII, de acuerdo con Zurita, el reino de Aragón se divide en cinco regiones que se llamaban Juntas, que eran las de Zaragoza, Huesca, Sobrarbe, Ejea y Tarazona. Cada junta tenía un gobernador llamado Sobrejuntero cuya función: «Tenía principal cargo de preservar la tierra de la mala gente que con ella había; castigábanse con gran ejecución los delincuentes» (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).

Francisco de Cárdenas cita Sariñena como una de las localidades donde había junta «Habia estas juntas en Zaragoza, Alcañiz, Montalvan, Huesca, Jaca y Sariñena».

Los sobrejunteros eran unos oficiales instituidos por el rey para convocar y dirigir las juntas ó asociaciones que formaban los vecinos de ciertos pueblos para la persecución de malhechores. Había estas juntas en Zara goza, Alcañiz, Montalvan, Huesca, Jaca y Saríñena. Los sobrejunteros tenían sus tenientes distribuidos por los pueblos y sus notarios. Eran meros ejecutores de las sentencias civiles y criminales y de las providencias del rey (Ensayo sobre la historia de la propiedad territorial en España (1873-1875). Francisco de Cárdenas).  

A su vez también aparecieron las Juntas y las Justicias:

 Justicias.- Constituyen una imposición popular ante la autoridad regia. En principio se organizan en «Juntas» al mando de un juntero, luego el territorio que dominan es el merinado. A partir del siglo XIII todos dependían del Justicia de Aragón (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).      

El día 3 de noviembre de 1227, eres, Villa de Sariñena, donada al Real Monasterio de Sigena, con motivo de la estancia en Zaragoza de Jaime I de Aragón y así consta en sus documentos: «El día 3 de noviembre de 1227, estando en Zaragoza, el rey Jaime I de Aragón dio el castillo y villa de Sariñena al monasterio de Sijena» (Ubieto Arteta, Antonio. Documentos de Sigena, n°. 117; Huici- Cabanes, Documentos de Jaime 1, n°. 97).

El Real Monasterio de Santa María de Sijena de religiosas monjas de la Orden de San Juan de Jerusalén es fundado el 23 de abril de 1188. Su establecimiento ejerce una importante influencia en la vida económica, social y religiosa de los Monegros, gracias, de acuerdo con Dara «Fundamentalmente, a las importantes donaciones de los reyes». Así, continúa Dara «Establecerá mercados semanales que han llegado a nuestros días, repartirá lotes de tierras, llevará a cabo una importante labor de repoblación mediante la atracción de nuevos habitantes y fundará auténticas villas de señorío, entre otras decisiones vitales».

Por el mes de junio de 1228, el rey Jaime I el Conquistador llega a Sariñena. De nuevo nos visita en 1233, concretamente el 6 de febrero. Y en 1236, el mismo rey Jaime I el Conquistador, delibera con los caballeros, prelados y ricos hombres, en Sariñena, para planificar la conquista de la ciudad de Valencia (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

  • En 1237 se produce una destacada intervención del caballero Miguel Garcés, de Sariñena, en el arriesgado encuentro que tuvo el rey Jaime I con los moros, en su viaje de regreso de tierras de Valencia (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1240, el infante don Fernando ha de intervenir personalmente para solucionar los enfrentamientos entre el Monasterio de Sigena, sobre los limites de Lanaja, feudo del monasterio (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1248, se da la adjudicación, por el rey Jaime I, de tierras y casas en Albaida (Valencia), que habían pertenecido a los sarracenos, para asiento de 26 familias de Sariñena. También otras adjudicaciones en Onteniente a otros hombres de la villa (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1258, el infante don Alfonso, primogénito del rey Jaime I, ha de intervenir en el pleito entre el sobrejuntero de Sariñena, Palacin de Foces, y los hombres de Almudévar (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1260, el rey Jaime I concede licencia a Nicolás de la Isuela, para la construcción de un molino en la acequia de Valderas en Sariñena, reservándose para él, a perpetuidad, un tercio de los beneficios (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

El 6 de marzo de 1262 tienes un pleito, Sariñena, con tus aldeas sobre el pago de algunos tributos (Sinués, n°. 1610).

  • En 1271el noble Bernardo Guillén de Entenza es el perceptor de los tributos reales sobre los hombres, el mercado, molinos y hornos de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1275 Sariñena recibe nuevamente al rey don Jaime I el Conquistador (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

No obstante, Antonio Ubieto Arteta cita que en 1279 aún perteneces a Montearagón al igual que tu iglesia (Rius, Rationes, p. 5), a pesar de haber sido donada al Real Monasterio de Sigena. En el siglo XIII, la iglesia cuenta con 17 racioneros (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).

Aquel año de 1279, Pedro II reduce «Ampliamente» las demarcaciones de bailías locales siendo «Confiadas en muchos casos sobre los funcionarios judíos». De acuerdo con Jesús Óscar Sanagustín Palomar «Ejemplos de dichos casos fueron los de Jehudá de la Cavallería en Zaragoza, Muça de Portella en Sariñena en 1279 y Jaca en 1282, o Aarón Abinafia en Calatayud y Daroca en 1277 y en Teruel en 1283» (Romano, 1983: 22-23) (Sanagustín Palomar, Jesús Óscar. Comunidades, oficios y élites judías aragonesas a comienzos de la Baja Edad Media: una época de coexistencia (1270-1342)).

  • En 1281, ante la reivindicación de los racioneros de la iglesia de San Salvador de Sariñena, el abad de Montearagón concede a 14 clérigos protestatarios que se les asigne a cada uno de ellos seis dineros diarios: dos dineros para pan, dos para vino y dos para carne o pescado y demás condimentos (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En1282, el infante Alfonso, futuro rey Alfonso III de Aragón, encarga al justicia de Sariñena, García Portolés de Foces, la recaudación de los tributos a las aljamas de judíos de Jaca, Huesca, Barbastro y otros lugares (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En el mismo año, el lugarteniente en Sariñena de la Sobrejuntería de Huesca, Juan Biello, interviene con energía en el lugar de Salillas, en defensa del obispo de Huesca y de sus vasallos de la villa de Sesa.
  • En 1283 se da juramento de los fueros de la unión Aragonesa en Tarazona y en Zaragoza, por los procuradores del Consejo de Sariñena, Pedro de Algares y Juan de Avivozar (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • Igualmente, en 1283, el infante Alfonso, en nombre de su padre, el rey Pedro III de Aragón, convoca a las milicias del Concejo de Sariñena, para que se unan a él para rechazar una invasión francesa.
  • El rey Pedro III de Aragón confirma los privilegios de la villa de Sariñena, concedidos por los reyes anteriores (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1284, el rey Pedro III de Aragón convoca a las tropas del Concejo de Sariñena y de otras 25 poblaciones, para que acudan, con armas y suministros, a guardar la frontera con Navarra (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • El noble Jimeno de Urrea es el perceptor de los tributos reales sobre los hombres, mercado, molinos y hornos de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • El 16 de marzo de 1285, el rey Pedro III de Aragón visita Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En las Cortes de Huesca, los procuradores de Sariñena se querellan contra el rey, por su exigencia de unos tributos excesivos e incompatibles con los privilegios reales que goza la villa. Oído el rey don Pedro III, y con la aprobación de las Cortes, el justicia de Aragón sentencia que Sariñena debe pagar mucho menos de lo que el rey pretende (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • El rey Pedro III de Aragón convoca nuevamente a las milicias del Concejo de Sariñena para que se concentren en Ejea, con suministros de alimentos para cuatro meses, con el fin de rechazar una previsible invasión francesa (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1286 Bertrán de la Isuela y Gil de la Cueva, procuradores de la villa de Sariñena, asisten a las Cortes de Huesca, en donde se hace la renovación de la Jura de la Unión Aragonesa (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1289, los Procuradores de Sariñena, Miguel Pedro de Isuerre y Lope de Pomar, asisten a las Cortes de Monzón, en donde se trata de las medidas a adoptar para detener una invasión francesa (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En1290 asisten a las Cortes de Zaragoza los procuradores del Concejo de Sariñena, Guillermo Laloza y Martino Scolaris (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • Año 1291 Guillermo Laloza y Simón de los Arroyos asisten a las Cortes de Zaragoza, en donde juran fidelidad al rey Jaime II (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Aunque continuas perteneciendo al Real Monasterio de Sigena y así consta en varias ordenes de Jaime II sobre los tributos que se debían de pagar al monasterio. Están firmadas en Sariñena y responden al 24 de junio de 1294.

La primera Orden Jaime II se dirige a Guiraldo del Muro dando la orden sobre la colecta y recibo de los réditos y frutos o derechos del monasterio de Sigena.

Guiraldo del muro Salutem et graciam Cum nos ordinauerimus in monasterio de Sixena que […] / […] bona et loca dicti monasterii et que […] predictus et jura dicti monasterii colligeretis et reciperetis et que […] / equaliter […] et fratribus dicti monasterii et aliis personis […] feri consue tum. volumus dicimus et mandamus / […] dicta loca et bona dicti monas terii de sixena […] et fructus et redditus siue jura mo / nasterii colligatis et recipiatis […] equaliter in suis necessariis […] et fratribus dicti / monasterii et aliis personis […] consuetum […] et aliquamtenus non mutetis. taliter in predicta […] / […] nec possitis de negligentia […]. Datum Saranyenne VIII kalendas julii.
 

ACA, Cancillería, Registros, núm. 98, 205 v-206 r. […]

Una segunda comunicación, Jaime II sentencia a sus fieles hombres de los lugares u Honor del monasterio de Sijena: «Salutaciones y gracias. Como había ordenado que Guiraldo de Muro recogiera y recibiera las rentas y derechos de los lugares y bienes del monasterio, y de los cuales proveyera, según costumbre, al mismo, manda a las predichas gentes que, tanto al colector como a su lugarteniente, den todas las rentas, frutos y derechos del monasterio».

Fidelibus suis hominibus locorum monasterii de Sixena Salutem et gra ciam. Cum nos ordinauerimus / predicto monasterio de sixena que loca et bona dicti monasterii […] per fidelem nostrum Guiraldum de / muro et per […] redditus et jura dicti monasterii colligantur et recipiantur et per eun dem Guiraldum / dicto monasterio prouidatur […] que est feri consuetum a uobis dicimus et mandamus quatenus predictorum […] / […] obseruetis et predicto Guiraldo del muro uel […] loco sui datis […] / […] de omni bus redditibus fructibus et juribus dicti monasterii et hec aliquamtenus non […] / alios uolumus que ad hoc faciendum dictum Guiraldum […] et bona nostra compulsiate debita […] / compellat Datum ut supra [1293, junio, 24. Sariñena].  

ACA, Cancillería, Registros, núm. 98, 205 v.

En una tercera orden, Jaime II da orden a todos sus fieles oficiales y súbditos en cuestiones de rentas y derechos: «Como había mandado recoger y recibir todas las rentas y derechos de los lugares y bienes del monasterio de Sijena, manda al colector, Guiraldo de Muro, provea a dicho monasterio en sus necesidades, como es costumbre».

Fidelibus suis uniuersis officialis ac subditis suis salutem etc Cum nos mandauimus super […] per nos […] / in monasterio de sixena loca et bona dicti monasterii […] redditus et jura dicti monasterii colligi et recipi per / Guiraldum del muro prouideri in […] dicto monasterio […] consuetum mandauerimus eciam sibi rediti […] / per illos […] aliquam […] dicti mo nasterii reddum […] jura aliquam […] / […].

ACA, Cancillería, Registros, núm. 98, 205 v.  

Y en una cuarta orden, Jaime II se dirige a la venerable y dilecta subpriora y a todo el convento de Sijena: «Como había ordenado a Guiraldo de Muro embargar los lugares y bienes del monasterio de Sijena, y por lo tanto recoger y recibir los frutos, rentas y derechos de los mismos, manda a este proveer con equidad de lo necesario al monasterio y a todas las personas pertenecientes al mismo, como es costumbre. Les manda que por estas ordenanzas no pongan impedimento a dicho colector, y manda a todos sus oficiales y súbditos le presten auxilio, consejo y ayuda«.

Venerabilibus et dilectis subpriorisse et toti conuentui de sixena. Cum nos ordinauerimus in dicto monasterio de / sixena que loca et bona dic ti monasterii enparentur per Guiraldum del muro et per eundem fructus redditus et jura dicti / monasterii colligantur et recipiantur et per ipsum Guiraldum prouideratur equaliter […] dicti monasterii et aliis / personis […] consuetum uobis dicimus et mandamus quot dictam ordinacionem nostram […] et super / predictis […] impedimentum domino Guiraldum […] illi seu illis quibus ipse […] comiserit faciatis aut fieri permitatis / […] nobis […] displiciter uolumus dicimus et mandamus per presentes […] dicti monasterii / et aliis quibuscumque […] de bonus fructibus et juribus dicti monasterii […] / […] priorisse dicti monasterii […] que de omnibus […] et expensis et modo qualiter administratis / redatis siue redit compotu et plenarie retionem et ea que per ipsum compotum […] penes aliquas / et aliquos remassisse […] dicto Gueraldo […] omni mora. enim mandauimus per nostras literas uniuersis / officialis et subditis nostris que ad exigandum predictam dicto Guiraldum dent auxilium consilium et iuuamen […] / ab eadem […] requisitu. datum ut supra [1293, junio, 24. Sariñena].  

ACA, Cancillería, Registros, núm. 98, 205 v.

En 1295 figuras como «Merinado de Huesca». Merinado respondía a la división geográfico-administrativa medieval con su centro en una ciudad o villa importante, en este caso Huesca, al frente la cual estaba un merino, que era el representante del rey. Al parecer, aquel año continúas apareciendo que tus tierras son de realengo (Codoin, 39, p. 292).

Los Merinados.- El merino tenia como misión administrar el patrimonio real y también alguna función gubernativa judicial y militar. Se encargaba de las cosechas, arrendamientos del suelo, caloñas y cobro del «morabedí» entre otras. Los merinados eran: Barbastro, Calatayud, Daroca, Ejea, Huesca, Jaca, Ribagorza, Sobrarbe, Tarazona, Teruel, Las Valles y Zaragoza. (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).

A finales del siglo XIII, San Eufrasio, discípulo del apóstol Santiago funda la ermita románica de Santiago, donde, como ya hemos citado anteriormente, existió antiguo asentamiento. Por ello, Francesc Giral apunta que ermitas como la de Santiago, o como las de Santa Ana o San Sebastián suelen marcar presencia de restos arqueológicos, pues estos santos, cuenta Giral, se utilizaban para cristianizar sitios “paganos”. Fuiste llamada iglesia de Sant Jayme «Eglesia de Sat Jayme de Saragena», variante de Iago y Santiago, al igual que el puente y camino, formando parte de los muchos ramales del camino de Santiago que subían desde el Levante y el Mediterráneo a enlazar con la vía principal hacia Compostela. Hay quien dice que fuiste lugar hospitalario y de alojamiento.

«La ermita de Santiago, de una nave, es del siglo XII; tiene techumbres de armadura sobre arcos apuntados transversales y mesa de altar de la época. Ha sido restaurada, habiendo cerca de ella una bellísima cruz de piedra del siglo XV, con efigies esculpidas que fue destruida en 1936».

Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia.

Archivo Histórico Nacional, CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.659,N.13

«La historia eclesiástica de Sariñena puede contemplarse bajo un doble aspecto, el puramente tradicional y el histórico propiamente dicho. Bajo el punto de vista tradicional, se habla de una comunidad cristiana primitiva alentada en la fe por San Eufrasio, natural del antiguo pago romano, antecesor de la actual Sariñena. A este santo varón se le atribuye la fundación de la primitiva ermita de Santiago, de Sariñena, pues fue uno de los Siete Convertidos por el Apóstol, testigos a orillas del Ebro de la venida de la Virgen a Zaragoza. El hecho es que se hallaron las estatuas de piedra de los Siete Convertidos en tiempo inmemorial y fueron colocadas a ambos lados de la puerta de entrada a dicha ermita, las cuales han perdurado hasta la última guerra civil, como nos atestigua el Sariñenense don Juan Álvarez Anoro -Entusiasta de cuantos sucesos tradicionales e históricos se han desarrollado en su villa natal-, desapareciendo también en la misma época el retablo costeado por la magnamidad de Alfonso el Batallador, quien, tras la conquista de Sariñena en 1132, mando construir la citada ermita sobre el solar que ocupara la primitiva. Se añade, asimismo que el rey don Alfonso después de la derrota de Fraga, fue a postrarse ante la imagen del Apóstol de las Españas en Sariñena, siendo atendido por su físico o médico personal ante la cruz de piedra cercana a la ermita. La sucesora de esta bella cruz fue destruida en 1936, poniéndose otra moderna en su lugar. Su fiesta se celebra el 15 de mayo, precisamente en el día de la festividad de los Siete Convertidos».

Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia.

En la línea de caminos peregrinos, Agustín Ubieto Arteta, «Los caminos peregrinos de Aragón», plantea el Camino de Monegros derivación del Camino de Sant Jaume catalán y que sustituía al camino de san Jaime Fraga-Bujaraloz-Zaragoza (Camino de los Fierros). Su planteamiento es el siguiente: «Atraviesa por esta natural e histórica comarca oscense-zaragozana, de la que se le ha dado el nombre. Es una derivación del Camino de Sant Jaume catalán que, arrancando en Fraga llega hasta Zaragoza sin pasar por Bujaraloz sino por Sariñena y Leciñena tras atravesar los altos de Alcubierre. Constituye una alternativa natural pues la distancia por ambas rutas es semejante y la presencia del monasterio de Sigena en la monegrina tenía, sin duda, un gran atractivo. Está suficientemente dotada de elementos de propaganda, pero lo más sobresaliente es que desde Sariñena se intuye que pudiera proseguir por Grañén a Ejea y Sádaba, circunstancia que habrá que comprobar con otros datos. Se convertiría así en ruta alternativa tanto del camino que corre paralelo por el Norte (Cº. de Salas) como por el Sur (Cº. de San Jaime)» (Ubieto Arteta, Agustín. Los caminos peregrinos de Aragón). De hecho, está documentado en el siglo XV la denominación del camino de Sariñena a la ermita de Santiago como carrera de San Jaime.

«El monasterio de Sigena y Sariñena serán sus puntos fuertes. Estamos ante el “Camino de Los Monegros”, hasta ahora sólo insinuado en el segundo tramo que llevaba a Zaragoza cruzando la Sierra de Alcubierre«.

Camino de Monegros. Ubieto Arteta, Agustín. Los caminos peregrinos de Aragón.

«El camino travesaba por esta natural e histórica comarca oscense-zaragozana, de la que se le ha dado el nombre. Es una derivación del Camino de Sant Jaume catalán que, arrancando en Fraga llega hasta Zaragoza sin pasar por Bujaraloz sino por Sariñena y Leciñena tras atravesar los altos de Alcubierre. Constituye una alternativa natural pues la distancia por ambas rutas es semejante y la presencia del monasterio de Sigena en la monegrina tenía, sin duda, un gran atractivo. Está suficientemente dotada de elementos de propaganda, pero lo más sobresaliente es que desde Sariñena se intuye que pudiera proseguir por Grañén a Ejea y Sádaba, circunstancia que habrá que comprobar con otros datos. Se convertiría así en ruta alternativa tanto del camino que corre paralelo por el Norte (Cº. de Salas) como por el Sur (Cº. de San Jaime).«

Como camino medieval es uno de los trazados de Zaragoza a Cataluña, apunta María Teresa Iranzo Muñío «Destino de gran parte del cereal excedentario y de la lana», quien además añade «Se puede establecer desde San Mateo de Gállego por el norte de Los Monegros, Leciñena y la sierra de Alubierre, Sariñena -con un importante puente documentado en el siglo XV sobre el río Alcanadre-, Sigena (1297), Chalamera, Ballobar -con puente románico sobre el Cinca- y Zaidín, en la llanura que anuncia el Ebro» (Iranzo Muñío, María Teresa. Los sistemas de comunicación de Aragón en la edad media: una revisión).

En 1300 el rey Jaime II de Aragón convoca a las tropas del Concejo de Sarifiena y de otras poblaciones, para que acudan con armas y alimentos para tres meses, para la campaña de Murcia contra los sarracenos (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En junio de1301«Jaime II de Aragón manda a Alfonso Castellnou, sobrejuntero de Huesca, que resuelva en el pleito por la percepción de las primicias de las aldeas de Sariñena, entre los vecinos de dicho lugar y el abad de Montearagón» (-B. ACA., caja 10,núm. 1.359. Monterde Albiac, Cristina y Cabanes Pecourt, M.ª Desamparados. Aragón en las cartas reales de Jaime II (1301-1303)).

  • En 1301 el rey don Jaime II visita Sariñena el 7 de agosto (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
    El rey Jaime II de Aragón convoca a las milicias de Sariñena y sus aldeas, para que le ayuden a combatir a los nobles rebeldes de la Unión Aragonesa (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
    Asisten a las Cortes de Zaragoza, los procuradores de Sariñena, Bertrán de la Isuela y Domingo Martin. Juraron lealtad al infante Jaime, hijo del rey Jaime II, como heredero de la Corona (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1302 realiza nueva visita a Sariñena el rey Jaime II, el 28 de julio (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Un documento del monasterio de Sigena del 29 de agosto de 1302 cita a Gombaldo de Luján, juntero de Sariñena y lugarteniente de Alfonso de Castronuevo, sobrejuntero de Huesca y Jaca, dando posesión a Juan Pérez de Ballobar de una heredad que tenía en término de Ballobar, cumpliendo un mandato de Jaime II, de 16 de mayo del mismo año de 1302 (ES/AHPHU – S/000016/000020).

  • En 1303 el prior de Sariñena, Raymundo de Fontona, se niega en redondo al pago de la Décima para que el rey pudiera llevar a cabo la conquista de Cerdeña (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1305 el rey don Jaime II vuelve a Sariñena el 5 de junio. Orden del rey Jaime II de Aragón, para que se preparen alimentos por parte de la población de Sariñena para la próxima visita que la familia real y su séquito realizaron a la villa en el mes de diciembre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

La visita de Jaime II, junto a la reina doña Blanca, a Sariñena en diciembre de 1305 aparece recogida en un documento fechado el día 10 del mismo mes de diciembre. Este documento, tal y como recoge J. Conte Oliveros, «Versa sobre los preparativos que han de hacer los jurados, el concejo y el justicia de esta villa para recibir en la misma a los monarcas al domingo siguiente de extender el citado documento».

En 1307 se da la emisión de moneda jaquesa en la Ceca de Sariñena, por un importe de cuatro millones de dineros y medio millón de óbolos, apunta Arturo Morera, Arturo. Aunque no es hasta en 1308 cuando se instala en ti la Ceca de Sariñena, fabrica de moneda tras la promulgación en las Cortes de Aragón en 1307 por Jaime II, el Justo, del fuero “De secunda confirmatione moneta”. Se instala en Sariñena, en detrimento de la Ceca de Jaca, debido al avance del reino hacia el sur y la situación estratégica de Sariñena entre Zaragoza y Lérida. Al parecer, en tu Ceca de Sariñena, que debió estar en una de tus grandes edificaciones y resguardada en el casco urbano, llegaron a trabajar unas 30 o 40 personas a las ordenes del maestro de ceca Juan de Pexonat. La Ceca no llega a tener una gran producción y su corta andadura llega hasta 1311: «Como hasta 1349 no se acuñaron nuevas monedas, durante 30 años el Reino se abasteció de monedas acuñadas en tu gloriosa villa» (Dinero jaqués del Rey Jaime II de Aragón el Justo. Sariñena. Año 1291 – 1327 – Moneda medieval aragonesa. https://monedasaragon.blogspot.com/). En el Archivo de la Corona de Aragón se encuentra el Libro de Albalaes «Sobre la elaboración de la moneda jaquesa en Sariñena» (Real Patrimonio, Maestre Racional, nº624/ Libros de albalaes 1311 / 1312).

https://monedasaragon.blogspot.com/

Dinero de Jaime II de Aragón (1291-1372). Anverso: ARA-GON (N cursiva). Busto coronado a izquierda cortando leyenda arriba y abajo. Pecho con cinco puntos y media luna. Dentro de la O, dos pequeñas rayitas en diagonal. Reverso: +IACOBVS : REX. Cruz de doble travesaño. Dentro de la O, dos pequeñas rayitas en diagonal. Inscripciones/Leyendas Reverso +IACOBVS : REX Anverso ARA-GON Datación 1308.
  • En 1308 el rey Jaime II ordena a las huestes del Concejo de Sariñena y de otros lugares, que se concentren entre Monzón y Huesca, para atacar ambos castillos de la Orden del Temple (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus). Sobre lo mismo J. Conte Oliveros afirma que el rey convocó las milicias concejiles de Sariñena, Pertusa y Albalate para reducir la Castellón templario montisonense Berenguer de Vellvis, rebelde al monarca.
  • En 1311 hay constancia de la explotación industrial de salinas en Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1315 Pedro Fernández de Hijar, nieto de Jaime I el Conquistador, es el receptor de los tributos reales sobre los hombres, el mercado, los molinos, los hornos y la tintorería de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1319 el infante Alfonso (después rey Alfonso IV de Aragón) visita Sariñena el 29 de septiembre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1320 Juan de Lecina y Martín Gil de Lorient asisten a las Cortes de Zaragoza y prestan juramento de fidelidad al infante Alfonso como heredero del rey Jaime II (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1325 los procuradores por Sariñena, García de Casbas y Domingo Morrano, asisten a las Cortes de Zaragoza, donde juran fidelidad al infante Pedro (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1328 el rey Alfonso IV hace estancias en Sariñena, en los meses de febrero, agosto y diciembre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

El 4 de abril de 1328, con motivo de la cercana coronación de Alfonso IV, se reúne tu consejo de la villa y aldeas de Sariñena en tu Iglesia de San Salvador. Por ello son nombrados Marco de Sena, jurado de Sariñena, Domingo Lo Pico, vecino de Monsalva y jurado de la comunidad de aldeas de Sariñena como procuradores especiales para que te representen en las próximas Cortes que se van a celebrar en la ciudad de Zaragoza en la que se coronará a Alfonso IV, el domingo de Pascua de 1328 (ACA,Cancillería,pergaminos,Alfonso_IV,carp.218,nº170).

El 13 de diciembre del mismo año de 1328, una carta a Guillermo de Entenza, sobrejuntero de Huesca y Jaca, y a sus lugartenientes en Sariñena y Ontiñena da cuentas sobre las expensas que debían pagar tus hombres de Sariñena y los de Zaidín (ACA,Cancillería,registros,nº430,fol.144v).

En el Aragón medieval, las «expensas» se referían a los gastos del reino y los pagos que debían hacer los súbditos, como los impuestos. Los impuestos principales eran las sisas (sobre alimentos), el fogage (reparto por estamentos) y las generalidades (un impuesto de aduanas que era el principal ingreso regular del reino). Además, los campesinos pagaban diezmos a la Iglesia y tributos a los señores.
  • En 1329 el infante Pedro (futuro rey Pedro IV) está en Sariñena del 16 al 21 de enero (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1330 el infante Pedro está en Sariñena los días 23 y 24 de enero. El rey Alfonso IV llega a Sariñena el 26 de junio. Confirmación por el rey Alfonso IV de Aragón de los privilegios otorgados en 1170 por su antepasado Alfonso II (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • El 14 de abril de 1330, Alfonso IV envía una carta en la que, atendiendo a la renuncia que había hecho Rodrigo Sánchez del oficio de la escribanía de Sariñena y sus aldeas en favor de Pedro Sánchez de Fanlo, justicia de dicho lugar, nombra a este último escribano de Sariñena (ACA,Cancillería,registros,nº504,fol.62-63).
  • El 18 de diciembre de 1330 Alfonso IV envía una carta a la justicia y prohombres de la ciudad de Sariñena y aldeas en la que solicita caballerías y armas para ir a Orihuela y la guerra contra los sarracenos del Reino de Granada. Esta carta fue enviada al resto de ciudades del reino al igual que una segunda para que se obligue a tus hombres  a colaborar con armas y caballerías en la guerra contra los sarracenos del Reino de Granada (ACA,Cancillería,registros,nº541,(1ªnum.),fol.134-137v).
  • En 1333 el rey Alfonso IV visita otra vez Sariñena el 26 de septiembre.
    Nueva estancia en Sariñena del infante Pedro (futuro Pedro IV), del 15 al 19 de diciembre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • El 1 de septiembre de 1333, Alfonso IV escribe al justicia de La Almolda sobre el recurso de una sentencia dada en el pleito entre los hombres de Sariñena y algunos hombres de La Almolda por la tala de árboles en los montes de Sariñena por parte de dichos hombres de La Almolda (ACA,Cancillería,cartas_reales,Alfonso_IV,caja_20,nº2404).
  • En 1335 el infante Pedro permanece en Sariñena del 13 al 25 de febrero (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • El 16 de noviembre de 1335, Alfonso IV envía una carta a Pedro Jiménez de Sarasa, lugarteniente de merino de Sariñena, para que obligue a los judíos que están bajo jurisdicción real a pagar las deudas y comandas a otros judíos de Sariñena y sus alrededores y procurara que no evadieran dichos pagos (ACA,Cancillería,cartas_reales,Alfonso_IV,caja_26,nº3065).
  • El 10 de enero de 1336, Alfonso IV manda una carta al justicia de Sariñena y sobrejuntero de Sariñena y Ontiñena para que mandaran a los judíos de dicho lugar a no agraviar más en sus deudas a Ramón Cardel y a su hermano Juan Cardel, vecinos de Sariñena (ACA,Cancillería,cartas_reales,Alfonso_IV,caja_24,nº2848).
  • En 1340 el rey Pedro IV el Ceremonioso manda procesar al justicia de Sariñena y a su secretario, acusados directamente por algunos vecinos de haber cometido fraudes (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • El 28 de noviembre de 1340, carta de Pedro IV a Bartolomé de Buendía, vecino de Sariñena, sobre la confirmación de la comisión que le dio, siendo infante, por la que le encargaba de una causa de reclamación de cantidades adeudadas por el concejo de Sariñena (ACA,Cancillería,cartas_reales,Pedro_IV,caja_9,nº1229).
  • El 20 de enero de 1344, Pedro IV envía carta a Rodrigo Sánchez, justicia de Sariñena, para que, junto con el notario de la villa Sancho de Azlor, se encargara de las causas que se suscitasen entre los recaudadores y contribuyentes del peaje del mercado de Sariñena (ACA,Cancillería,cartas_reales,Pedro_IV,caja_16,nº2162).
    El 13 de abril de 1344 Pedro IV el Ceremonioso se dirige a tu fiel justicia de Sariñena o a tu lugarteniente: «Salutaciones. Como de todas y cada una de las causas que ante cualquiera de los jueces se han desarrollado o se espera se desarrollen, entre la venerable y religiosa infanta Blanca, priora del monasterio de Sijena, querida amiga nuestra, y el convento del mismo monasterio, Pedro Portell, arrendatario de las rentas y derechos de todos los lugares de la Honor del monasterio, y procuradores, oficiales y servidumbre de los mismos, agentes o defendientes de una parte. Y los hombres de las universidades de los lugares de la Honor de dicho monasterio, u otros de ellos y singulares de los mismos, agentes o defendientes, de otra parte, en cualquiera de las causas o negocios, que por la súplica de la dicha infanta y compradores conocimos, preveímos y establecimos. Por esto, os decimos, confiamos y mandamos que conozcáis de las predichas causas y asuntos y sobre ellas hagáis y resolváis y decidáis lo que de fuero y razón fuere necesario. Nos, ciertamente, a los jueces enviamos nuestros afectos, y nuestras veces confiamos plenamente por medio de la presente».

    Petrus dei gracia Rex Aragonum etc. ffideli suo Justicie Saranyene vel eius locum tenenti. Salutem etc. / Cum de omnibus et singulis causis seu […] que coram quibuscumque judicibus uertuntur seu uerti / sperantur inter venerabilem et religiosam infantissam Blancham priorissam monasterii de sixena ami / cam nostram karissimam et Conuentum eiusdem Monaste rii […] Petrum portelli […] reddituum et / jurium locorum totius hono ris eiusdem Monasterii ac procuratores officiales et familias eorum con / uentui uel […] agentes uel deffendentes ex altera parte vna. Et homines vniersita / tum locorum honoris dicti Monasterii uel alterius eorum ac sin gulares ipsorum agentes uel deffendentes ex / altera quibuscumque causis uel rationibus ad suplicacionem dictorum Infantisse et emptoris cognosci / prouiderimus et velimus. Ideo uobis dicimus comittimus et mandamus quan uocatis euocandis de predictorum / causis et gonnibus cognoscatis et super eis faciatis et decernatis et decidatis quod de foro et / ratione fuerit faciendum. Nos enim amores et cognicione premisorum judicibus quibus […] super / predictis vices nostras plenarie comittimus cum presenti Datum barchinone Idus Aprilis Anno domini / .Mº. CCCº. XLº. quarto.
     
    ACA, Cancillería, Registros, núm. 626, 73 v.

  • El 9 de marzo de 1347, se redacta carta a Francisco de Prohombre, escribano mayor del rey, de parte de los jurados y hombres buenos de la universidad de Sariñena en la que reconocen haber recibido una carta de Pedro IV, dada en Valencia el 1 de febrero, con su mensajero de Bernard de Mur (ACA,Cancillería,cartas_reales,Pedro_IV,caja_34,nº4584).
  • En 1347 el rey Pedro IV está en Sariñena en el mes de agosto (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1354 Pedro IV redacta una carta en relación con la villa de Sariñena y la financiación del viaje a Cerdeña (ACA,Cancillería,registros,nº1026).
  • En 1356, el 3 de noviembre llega a Sariñena el rey don Pedro IV (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

El 19 de febrero de 1357, Pedro IV visita Sariñena firmando dos documentos «El primero, día 17, solicitando el concurso del obispo oscense Pedro Glascario en la convocación del Concilio de Tarragona; el segundo, día 19, ordenando a su tesorero don Bernardo el pago de mil florines al cardenal Nicolás Roselli» (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes).

  • El mismo año de 1357, Ramón Cardiel y Domingo Montanero, procuradores por el Concejo de Sariñena, asisten a las Cortes de Cariñena, en donde se trata de la guerra entre los reinos de Aragón y de Castilla(Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En 1360, el 22 de mayo, Sariñena recibe al rey Pedro IV (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus) y el 18 de febrero de 1360 , el mismo Pedro IV de Aragón te permuta por Pinseque a Pedro de Luna. De esta forma lo recoge Antonio Ubieto Arteta «El 18 de febrero de 1360 Pedro IV de Aragón dio Sariñena a Pedro de Luna a cambio de Pinseque» (Sinués, n°. 1611 a 1612).

De acuerdo con diversa documentación, el cambio fue «Por ajustes entre el rey y varios nobles, tras la recuperación de la ciudad de Tarazona en la guerra contra el Reino de Castilla (23-2-1360)». Sobre aquello son varios los documentos que tratan sobre dicha permuta, depositados en el Archivo de la Corona de Aragón (ACA,Cancillería,cartas_reales,Pedro_IV,caja_51,nº6316).

  • Instrumento de gracia hecho por Pedro de Luna al rey Pedro IV sobre el concambio del lugar de Sariñena con sus términos por el lugar de Pinseque.
  • Instrumento del rey Pedro IV sobre lo mismo (28-2-1360).
  • Procuración del rey sobre lo mismo (24-3-1360) Convención hecha por el noble Pedro de Luna al rey Pedro IV sobre el trato a los hombres de Sariñena (13-11-1361).
  • Capítulos entre Pedro IV y el noble Pedro de Luna sobre la redención de la villa y aldeas de Sariñena (12-10-1366).
  • Convención entre el rey Pedro IV y el noble Pedro de Luna sobre la capitanía de dicho noble en Cerdeña por la villa y aldeas de Sariñena (19-10-1366).

Sariñena en el vuelo de 1927 donde se observa la delimitación histórica de la villa.

  • En 1361, estancia del monarca Pedro IV en Sariñena, del 26 al 30 de mayo (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1365 el noble don Blasco de Alagón es el perceptor de los tributos reales de la villa de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1366 el rey Pedro IV vende la villa real de Sariñena al noble don Pedro de Luna, gobernador de la isla de Cerdeña (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1372 Elfa de Xérica, viuda ya de don Pedro de Luna, devuelve la villa a la Corona, recuperando su importe que es abonado por los habitantes de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Tu permuta del rey Pedro IV, para satisfacer algunas necesidades, lo dejan claro tus representantes el 9 de abril de 1372, en las cortes de Zaragoza, quienes, de acuerdo con Antonio Ubieto Arteta, expresaron «Que el rey había empeñado la villa de Sariñena con sus aldeas para satisfacer algunas necesidades, estando al principio en manos del noble don Pedro de Luna y en el momento presente estaban en las de doña Elfa de Jérica; pedían permiso para quitarse de tal señorío y volver a la Corona, pagando la cantidad correspondiente, siempre que el rey prometiese no separarlos nunca más. El representante de doña Elfa de Jérica se opuso a la pretensión» (Ledesma, Cortes de Caspe y Alcañiz y Zaragoza. 1371-1372, p. 132-133).

Así, aquel mismo día y lugar, del 9 de abril de 1372 en Zaragoza, Pedro IV accede y te incorpora, Villa y tus aldeas a la Corona de Aragón e igualmente a los castillos y lugares de Grañén, Robres, Agüero y Pompién, con la promesa de no enajenarlos, ni separarlos de la misma.

Mismamente, el mismo rey, el 22 abril de aquel año de 1372 en Zaragoza, te concede privilegio de exención de huesta, cabalgada y cenas de ausencia, no las de presencia cuando el monarca este en la villa o tus términos. Esta exención de «cenas» la confirma Fernando el Católico desde Zaragoza el 31 de marzo de 1503.

  • En 1375 el infante Juan (futuro rey Juan I de Aragón) visita Sariñena, el 30 de abril (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1376 el rey Pedro IV concede a su futuro cuñado, Bernat de Fortià, 66.000 sueldos jaqueses, procedentes en parte de la venta a perpetuidad que convine, en 1372, con los síndicos y procuradores de Sariñena, de los lugares de Grañén, Robres, Agüero y Pompién (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Villa, fuiste de privilegio real. El 28 de noviembre de 1381, en Zaragoza Pedro IV declaró que por la venta de los mencionados castillos y lugares de Sariñena no se siguiese perjuicio a la villa por virtud de su incorporación a la Corona. Al día siguiente, el 29 de noviembre de 1381 te concede «feria y mercado» con franquicia de lezda, peaje y otros derechos reales (Arco, p. 452), pasando a ser lugar de ferias y mercados todos los sábados del año y del uno al quince de septiembre, ferias tan célebres como la de la Candelaria, la de Ramos y la de la Santa Cruz.

  • En 1381 el rey Pedro IV recupera los castillos y lugares de Grañén, Robres, Agüero y Pompién, que los hombres de Sariñena habían adquirido en 1372. En compensación, y para no causar perjuicio a los de Sariñena, el rey concede a la villa el privilegio para celebrar ferias y mercado, con franquicia de lezda, peaje y otros derechos reales (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1385 nueva visita a Sariñena del infante Juan, el 23 de noviembre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1388 el rey Juan I de Aragón visita Sariñena en los meses de mayo y octubre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En 1389 se te concede y firma por privilegio la hermandad, liga para la defensa del territorio, mancomunarte con las ciudades de Barbastro, Fraga, Tamarite, San Esteban de Litera y Ballobar, prestándose ayuda mutua por tiempo de 20 años “No es más que el establecimiento del somatén” (ACA, C, reg., 1903, fol. 126r-v (latín)). «En el siglo XVI, con la problemática generada por el fenómeno del bandolerismo, volverán a constituirse estas mismas localidades en mancomunidad de defensa» (Salleras Clarió, Joaquín. La Baronía de Fraga: Su progresiva vinculación a Aragón 1387-1458).

  • En 1390 el rey Juan I de Aragón vuelve a Sariñena, el 19 y 20 de noviembre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1391 nombramiento por el rey Juan I, de 13 poblaciones aragonesas como ciudades de movimiento mercantil. Son éstas: Zaragoza, Calatayud, Daroca, Huesca, Jaca, Barbastro, Tarazona, Ejea, Alcañiz, Tamarite, Sariñena, Fraga y Montalbán (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1391 el rey Juan I está en Sariñena, el 4 de octubre. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1395 el procurador por Sariñena, Guillermo Losa, asiste a las Cortes de Zaragoza, en donde jura fidelidad al nuevo rey Martín I. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1395 concentración de las tropas del arzobispo de Zaragoza, con él al frente, en la villa de Sariñena, para combatir a las huestes del Conde de Foix, pretendiente a la Corona tras la muerte de su suegro el rey Juan I de Aragón.
  • En 1398 Guillermo Losa, Procurador de Sariñena, asista a las Cortes que tuvo el rey Martín I en Zaragoza. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1401 la primera sillería del coro de la Catedral de Huesca se construye con madera de nogal traída de Sariñena. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus)
  • En 1404 Martín de las Yeguas, procurador de Sariñena, asiste a las Cortes que tiene el rey Martín I en la villa de Maella. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En 1405 Sariñena contaba con 162 fuegos. En el Medievo, el fogaje (focagium), o la fogueración, era el censo de los fuegos u hogares, es decir, por unidad familiar y/o de vivienda, para el cobro de impuestos directos.

Con Martín I de Aragón «El Humano» o «El Viejo», en 1406 te arriendan por ocho años a la infanta viuda condesa de Foix, villa, con todo tu imperio, jurisdicción y regalías, por precio total de 1.600 florines de oro (ACA, C, reg., 2224 fol. 129v-132r. Año 1406) (Salleras Clarió, Joaquín. La Baronía de Fraga: Su progresiva vinculación a Aragón 1387-1458).

En aquellos tiempos hay muchos conflictos contra los judíos, presión que va en aumento contra la comunidad. Sobre 1410, el rey Martín manda a Sariñena a Pascual Ledós para intervenir sobre un tema de relaciones carnales entre judíos y cristianas (Salleras Clarió, Joaquín. La Baronía de Fraga: Su progresiva vinculación a Aragón 1387-1458. ACA, C, reg. 2262, f. 91v-92r (latín), Barcelona, 28 de febrero de 1410).

  • En1412 el síndico de Sariñena, Gil de Loarre, fue uno de los cinco representantes de las ciudades y villas que decidieron junto a 16 ecle-siásticos y 6 nobles, el que don Fernando de Trastámara sería el candidato de los aragoneses para ceñir la Corona de Aragón en el llamado Compromiso de Caspe». (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1414 Iñigo Galloz, procurador de Sariñena, asiste a las Cortes de Zaragoza que tiene el rey Fernando I de Aragón. La Aljama de judíos de Sariñena concede 15 florines de oro al rey Fernando I, para las necesidades de la coronación. Por el mismo motivo, el justicia, los jurados y los hombres buenos de Sariñena dan al rey 400 florines. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

La Aljama respondía a una comunidad organizada de judíos o moriscos de su barrio (judería o morería) o de su templo. Este mismo año es nombrada «La Aljama judía de Sariñena» en relación a la concesión del rey que concede a su mujer, la reina Margarita, la cantidad de 3.000 florines por su coronación, de acuerdo a la carta del conservador del tesorero Ribes Altes: en la repartición se asignan 100 florines (fl.) a la aljama judía de Sariñena i 40 fl. a la aljama de Tamarite, «cantidades que nos indican las proporciones relativas entre estas aljamas» (ACA, RC, 2355, f. 49v50r, [catalán].CA, CR, Fernando I, caja 28, núm. 2571 (aragonés); anño 1414. (Salleras Clarió, Joaquim. L’aljama de jueus de Fraga).

  • En 1418 el rey Alfonso V el Magnánimo confirma en Fraga los privilegios otorgados por su antepasado Alfonso II en 1170. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

El 17 de agosto de 1422, la reina María, lugarteniente general de su esposo el rey Alfonso V de Aragón, autoriza a tus gentes la construcción de un puente sobre el Alcanadre, llamado de San Jayme, permitiéndote el cobro de un óbolo por cada bestia gruesa que pasase; dos sueldos y seis dineros, por cada cien cabezas de ganado; un óbolo por cada peatón; y un dinero, por cada jinete (Arco, p. 452). De esta manera lo recoge el mismo Ricardo del Arco: «La reina doña María, lugarteniente general de su marido Alfonso V, desde Molins de Rey, a 17 de agosto de 1422, autorizó a los de la villa para construir un puente sobre el Alcanadre, con imposición de arbitrio por derecho de tránsito».

  • En 1436 Sentencia de las Cortes de Alcañiz, por la que se establecieron los distintos tipos impositivos para los animales y mercancías que se llevaban a las ferias y mercados de Sariñena. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

El 1 de febrero de 1445. la reina María, lugarteniente del rey, dirige a los ciudadanos de Huesca, Sariñena, Alquézar, etc, una carta comunicando que se va a establecer en los concejos el sistema electoral «vulgarmente llamado de las bolsas» (Benedicto Gracia, Eugenio. Documentos acerca del funcionamiento del sistema de insaculación en la aljama judía de Huesca siglo xv).

Entre 1446 y 1495 apareces bajo la Sobrecullida de Huesca, una entidad administrativa y territorial en el Reino de Aragón cuyo origen data del siglo XIV. El Reino de Aragón se dividía en 12 Sobrecullidas y agrupaba varias «cullidas» (o «cullidas») y que se encargaba principalmente de la recaudación de impuestos y la administración de justicia.

Cullidas y Sobrecullidas.- Tiene como finalidad esta división, el cobro de impuestos por el transito de mercancías. Se dividirá el territorio en función de los pasos fronterizos y de los caminos reales. La palabra «cullir» significa en castellano «coger» o «recoger»  (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).      
  • En 1451 en Zaragoza son otorgados capítulos matrimoniales entre Leonardo de Alagón (futuro marqués de Oristán) y María Murillo, hija de Juan de Murillo, caballero y vecino de Sariñena. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Un documento de Sijena del 8 de enero de 1451 nombra tu Hospital de Santa María, al referirse al reconocimiento de obligación de pagar anualmente 2 sueldos jaqueses otorgado por Juan de Ejea, vecino tuyo, Sariñena, como hospitalero de Santa María en tu lugar, a favor de la priora y dueñas del monasterio de Sijena, por el censo de un huerto (ES/AMS – P/0071).Aquel año de 1451 se suceden los reconocimientos de obligación de pagar al monasterio de Santa María de Sijena. Estos son algunos ejemplos:

  • 1451/01/07. Reconocimiento de la obligación de pagar anualmente 2 sueldos y 2 dineros jaqueses otorgado por Domingo de Úbeda, vecino de Sariñena, a favor del monasterio de Sigena por el censo de un huerto. Notario: Esteban de la Cueva. (ES/AMS – P/0079).
  • 1451/01/07. Reconocimiento de la obligación de pagar anualmente 2 sueldos y 2 dineros jaqueses otorgado por Juan de Romeu, vecino de Sariñena, a favor del monasterio de Sigena por el censo de una faja. Notario: Esteban de la Cueva. (ES/AMS – P/0089).
  • 1451/01/07. Reconocimiento de la obligación de pagar anualmente 5 sueldos y 4 dineros jaqueses otorgado por Jaime Costra, vecino de Sariñena, a favor del monasterio de Sigena por el censo de una viña. Notario: Esteban de la Cueva (ES/AMS – P/0096).
  • 1451/01/08. Reconocimiento de la obligación de pagar anualmente 2 sueldos jaqueses otorgado por Diego de Carrión, vecino de Sariñena, a favor del monasterio de Sigena por el censo de una cocina junto a su casa en la villa. Notario: Esteban de la Cueva (ES/AMS – P/0086).
  • 1451/01/08. Reconocimiento de la obligación de pagar anualmente 2 sueldos jaqueses otorgado por Diego de Carrión, vecino de Sariñena, a favor del monasterio de Sigena por el censo de una cocina junto a su casa en la villa. Notario: Esteban de la Cueva (ES/AMS – P/0086).
  • 1451/01/08. Juan de Tineu, vecino de Sariñena, se obliga a pagar al monasterio de Sigena un tributo perpetuo anual de catorce dineros jaqueses por la fiesta de Todos Santos, por una fajeta en la huerta de dicha villa, en los treudos (ES/AHPHU – S/000030/000010).

En estos documentos aparecen propiedades que deben pagar tributos al monasterio de Sigena, resultando reseñable algunos de tus topónimos como un huerto en San Francés, una viña en la Zaquín de abajo, unas tiras en la Zaquín de arriba, una faja con oliveras en el Soto, un huerto en el Pesquero, un huerto en la carrera de San Lázaro, un huerto en los Treudos, una huerta en la carrera de San Jaime.

En Zaragoza, el 13 de agosto de 1458, Juan II te concede los oficios de justiciazgo y Baile de la villa y sus aldeas con las correspondientes escribanías «El rey Juan II de Aragón concedió a Sariñena el real oficio del Justiciazgo y Bailiado de la villa y sus aldeas, con su correspondiente escribanía» (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Baile hace referencia a la dignidad, la función o el territorio bajo la jurisdicción de un Bailio o magistrado judicial.

Los Bailios.- El baile se encargaba de administrar los bienes comunes tanto de Comunidades, Universidades como de Concejos. Aparece esta denominación (baile) ya en el testamento de Ramiro I. Llega hasta el siglo XIV. El Baile General de Aragón debía ser: Aragonés, no judío y caballero principal (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).

Al parecer, perteneciste a los marqueses de Oristán «De la familia feudal de los Arborea» pero «Al tratar don Leonardo de Arborea de anexionarse para sí la isla de Cerdeña» este queda despojado de sus bienes y Sariñena es incorporada por Jaime II en 1478 a la Corona (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).

  • En 1460 Juan Pallás, procurador de Sariñena, asiste a las Cortes de Fraga, en donde jura fidelidad al rey Juan II de Aragón. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1484 el Concejo y el justicia de Sariñena son convocados por la Diputación del Reino, para tratar del establecimiento de la Inquisición en Aragón. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1487, ante el fenómeno del bandolerismo, los Síndicos de Sariñena, Zaragoza, Huesca y otras poblaciones aragonesas, firman los capítulos de creación de la Santa Hermandad, cuerpo armado para la defensa mutua contra los alteradores del orden. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1490 proceso de la Inquisición contra dos mujeres de Sariñena, acusadas de practicar ritos judaicos y de pronunciar palabras heréticas. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En 1492 se produce la expulsión de los judíos.

Siete son tus aldeas según las cortes de 1498: Alberuela, Lalueza, Capdesaso, Lastanosa, Pallaruelo, Castejón de Monegros y Valfarta. A saber que suerte habían tenido Jubierre, San Juan, Vallsanta, Moncalvo, La Sardera, Salaber, La Celadilla, Miranda, Montebh y los Castellones.

En 1495, el rey Fernando el Católico en las cortes de Tarazona ordena la elaboración del Fogaje, censo del Reino de Aragón. Entonces tenías 158 fuegos, con una población estimada en 790 habitantes. Entre tus habitantes, entre los nombres más comunes se encontraban Johan, Martin, Pedro, Jayme, Domingo, Miguel, Saluador, Anthon, Steban, Nadal, Bertholomeu o Ramon. Y sus apellidos solían responder a Gomez, Falcon, Ezquerra, Ferrer, Gimones, Dolz, De Peon, Duson, De fe, Olivella, Marquat, Gascon, De Forniellas, Pecorta, Panona, De yeguas, Carcases, De Carcases, Dazuera y Martin.

Un habitante tuyo Pere Miguel resulta ser de oficio «spitalero« (Hospitalero), de aquel hospital de Santa María que albergaste y que el mismo fogaje muestra en otras poblaciones como Bujaraloz, Pallaruelo, Monegrillo, Sariñena, Lanaja, Alcubierre, Leciñena y La Perdiguera (Villagrasa Elías, Raul. Hospitales y asistencia en Monzón y el Cinca Medio (siglos Xiii-XVi) Universidad de Zaragoza). Pues, tal y como dice Antonio Serrano Montalvo «Se observa también cómo su afluente, el río Alcanadre, recogía en sus orillas poblaciones con función hospitalaria. Si fuéramos viajeros podríamos seguir el curso del Alcanadre (Como eje vertebrador) y descansar en hospitales como los de Casbas, Pertusa, Sariñena, el monasterio de Sijena y Ballobar. Esta última localidad se sitúa justamente en la desembocadura del río Alcanadre con el río Cinca» (Serrano Montalvo, Antonio. La población de Aragón, según el fogaje de 1495, IFC, Zaragoza, 1997, 2 vols).

El mismo fogaje recoge el oficio de muchos de tus vecinos, estos son los casos de: «Johan Faines, justicia; Jayme Cascares, bayle; Pedro Quintana, vezino; Steban de la Cueba, notario; Miguel de Peon, joven; el Vicario; El Factor de Guillen de Aragón; Pedro d’Ulson, sastre; Martin Ezquerra, barbero; Johan d’Uson, texedor; Jayme Bandalias, pelicero; Mastre Pedro Navarro; Pedro de Ezquerra, pellicero; Mossen Carcassen, clerigo; Mossen Guillem Dolz; Mossen Belenguer Martin; Mossen Salvador Gomez; Pedro Baraldus, ferrero; Mossen Lopez Conesa; Frances Falcon, calçatero; Martin de Barbo, botiguero; Johan de Ribera, soguero; Mastre Miguel Marquat, sastre; Johan Corrigel, campanero; Miguel Salon, texedor y El hermitaño de Santa Maria» (Actas de las Cortes de Tarazona de 1495. Fogaje General del Reino acordado en las Cortes de Tarazona. Edición a cargo de José Ángel Sesma Muñoz y Carlos Laliena Corbera).

Sarinyena. CLVIII. [15.III.1495]

Et fechas todas y cada unas cosas sobredichas, dia es a saber que se contava a quinze dias del dito mes de março, anno quo supra contado a nativitate Domini Mº CCCCLXXXXº quinto, en la villa de Sarinyena et ante la presencia de Johan Faines, justicia, Jayme Cascares, bayle, Pedro Quintana, vezino, Steban de la Cueba, notario de la dicha villa, comparecio el dicho Johan de Sayas, comissario de la parte de arriba nombrado, el qual los requirio en la forma y manera que de la parte de arriba mas largamente se contiene. Los quales respondieron que eran prestos y aparexados fazer todo lo contenido en la preinserta comission e acto de Cort. Los quales encontinent juroron en poder del dicho comissario sobre la cruz e los santos quatro evangelios en la forma subscripta. E assi el dicho comissario con los susodichos, present mi notario e los testigos infrascriptos, fueron personalmente por el dicho lugar aquel investigando casa delante casa, en donde fueron fallados los infrascriptos:

«Et fecho lo sobredicho, el dicho comissario demando a los susodichos que por el juramento que en poder suyo prestado havian que si sabian havia mas casas en la dicha villa de Sarinyena ni en sus terminos de los que de la parte de suso dado e manifestado havian. Los quales respondieron que no sabian hoviesse mas casas ni vezinos de los que dado e investigado havian. Requiriendo el dicho comissario por mi dicho et infrascripto notario serne fecha carta publica una y muchas, tantas quantas necessarias fuessen e haverne quisiessen. Presentes testimonios a las sobredichas cosas fueron Miguel de Peon, notario, et Pedro Monyequa, habitantes en la dicha villa de Sarinyena».

Tomás González, en su Memoria de todos los lugares y casas del Reino de Aragón en el año de 1495, copiada del registro original de las Cortes de Tarazona celebradas dicho año de 1495 y renovada en el de 1601, te arroja un censo de 138 casas «Regulando pues los fuegos o casas a razón de cinco almas por casa». Además hay que apuntar que la revisión de 1603 se realiza para averiguar el numero de moriscos «cuando se empezó a tratar su expulsión» (Censo de población de las provincias y partidos de la Corona de Castilla en el siglo XVI : con varios apéndices… según resulta de los libros y registros que se custodian en el Real Archivo de Simancas, 1829).

A comienzos del siglo XVI el concejo de la villa firma un pacto de ayuda mutua con el de Tamarite (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).

  • En 1503 el rey Fernando II el Católico confirma el 31 de marzo los privilegios concedidos a Sariñena por los reyes anteriores (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Importante fue la fundación en tus tierras, en 1507 de la primera cartuja de Aragón, la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes. «En 1507 Fundación del convento de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, por don Blasco de Alagón y su mujer doña Beatriz de Luna» (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

  • En 1512 La Diputación del reino de Aragón convoca a varias ciudades y villas (Sariñena entre ellas), para que enviasen tropas de a caballo y de infantería para rechazar una invasión francesa por el valle del Roncal (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1519 Gerónimo Buil y Nadal Farler, síndicos de Sariñena, asisten a las Cortes generales de Zaragoza, en donde la reina Juana y su hijo Carlos (futuro emperador), confirman los privilegios concedidos a Sariñena por los reyes anteriores (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).


En 1523, ante el Justicia de Sariñena compareció Juan de Lasala, de oficio tamborino, requerido por los mayordomos del pueblo de Lanaja, para responder del incumplimiento de un contrato, pues «como ellos lo tubiessen por hun anyo conducido a tanyer en el dicho lugar, que fenecía el dia de Carnestolendas primero venient, e sin razon alguna se les haya venido del dicho lugar, que tornasse a serbir o les diesse otroen su lugar». Juan de Lasala respondió que no volvería, «por quanto enos le habian echo et fazian muy mala companya» (Del Arco, Ricardo. Notas sobre costumbres altoaragonesas en el siglo XVI). «En 1523 los mayordomos de la villa de Lanaja requieren al justicia de Sariñena para que obligue al tamborino Juan de Lasala al cumplimiento de su contrato» (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

El 20 de julio de 1528 el emperador Carlos V en su viaje de Monzón a Zaragoza pasa por Sariñena donde pernocta «20 julio -en Sariñena. Lunes.- El Emperador comió, cenó y pernoctó en Asarignane«. Luego prosiguió su viaje pasando por Alcubierre y Perdiguera el día 21 «El emperador comió en Alcubierre, cenó y pernoctó en Perdigrière» y el 22 llegó a Zaragoza, concretamente a la Alfajeria «El emperador comió en la Perdigrière, cenó y pernoctó en Jaffre» (Cuenta 4.ª de H. Stercke. Ar. N.-B. 3.350.).

El abad de Montearagón don Juan Quintana (1532-1534) regala a la colegiata de Sariñena un valioso cáliz —desaparecido en 1936— con la inscripción Johan Quint. Abb. Mont (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).

«Había también un cáliz del primer tercio del siglo XVI, donado por el abad de montearagón don Juan Quintana; y otro de la misma centuria, con las efigies de Cristo, Santa Barbara, San Juan, San Pedro y Santa Orosia con la virgen en el pie».

Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia

  • En 1537 Bartolomé de las Cuevas, síndico de Sariñena, asiste a las Cortes de Monzón, presididas por el emperador Carlos V. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1541 contrato entre el tallador Esteban de Obray y los frailes del Monasterio de San Francisco, de Sariñena, para la construcción del retablo del altar mayor de la iglesia del monasterio. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1542 el emperador Carlos V pide al Papa Paulo III que no accediera a la unión del Priorato de Sariñena, a la iglesia de la villa, desgajándolo del Abadiado de Montearagón. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En el fogaje de 1543 constabas de 158 fuegos.

En el año 1545, una Bula de Pablo III suprime el priorato de Sariñena, que se valuó en 500 ducados de oro: «Dejó la presentación de las raciones al prior y Capítulo de Sariñena y la institución al abad de Montearagón» (Pergamino n.º 157, letra S de los Archivos del monasterio de Montearagón. Año 1545). De acuerdo con Arturo Morera «Bula del Papa Paulo III por la que se desmembra el Priorato de Sariñena del Abadiado de Montearagón, accediendo a la petición del prior Miguel de Soria y del justicia y jurados de Sariñena».

En 1563 Fundación de la Cartuja de Aula-Dei de Zaragoza, por el prior de la Cartuja de las Fuentes y sus monjes, que se trasladan allí, dejando abandonada la Cartuja de Sariñena, debido a su estado ruinoso e inhabitable. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

  • En 1565 el gobernador general de Aragón, Juan de Gurrea, controla personalmente las ferias de Sariñena para evitar el continuo contrabando de caballos que se compraban allí para venderlos en Francia (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1566 los padres claustrales franciscanos celebran, en el Convento de Sariñena, su último capítulo de la Provincia de Aragón, antes de que el rey Felipe II ordene la reforma de la Orden. La Provincia de Aragón tenía siete Custodias: Zaragoza, Barcelona, Lérida, Mallorca, Valencia, Navarra y Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1567 Ajuntamiento o confederación de la ciudad de Huesca, la villa de Sariñena y otras villas, para ayudarse en su lucha para la «extirpación de la mala gente que andaba por sus territorios», incluyéndose los luteranos que pugnaban entrar en Aragón a través de los Pirineos (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En 1571 por medio de la bula «Sacosancta Romana», dada en Roma por Pio V, la iglesia de Sariñena es incorporada a la diócesis de Huesca. En él siglo XVI la iglesia tenía 12 racioneros 46 capellanes y un vicario (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).

Con pocos datos anteriores, Agustín Ubieto Arteta, cita como desde 1572 está bastante documentado el Hospital Sariñena medieval, XV-XVIII, llevando una vida próspera, hasta que muere en el siglo XIX. Considerando el de Sariñena dentro de los hospitales no monacales que perduraron tras las innovaciones del siglo XV (Ubieto Arteta, Agustín. Los caminos peregrinos de Aragón).

  • En 1572 los llamados «puentes del rey sobre el Alcanadre y Guatizalema, se convierten en lugar ideal para las emboscadas que hacían los bandoleros que infectaban la comarca en este tiempo. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Por 1573 y 1574 Pedro Vitales, en su obra «Nobiliario de armas y apellidos del Reyno de Aragón que usan los Nobles, Cavalleros e Infanzones», describe el escudo de Sariñena: «Trae por armas Escudo goles con una vallesta, la cortilla de plata y lo demás de oro» (Heráldica Municipal Aragonesa en el Nobiliario de Don Pedro Vitales Andrés. J. Nicolás -Minué Sánchez). En este contexto el término «Goles» es usado por algunos autores autores definiendo al gules, nombre heráldico del color rojo (V. Gules). Ricardo del Arco describe las armas de Sariñena como «Escudo con ballesta, de plata la costilla y lo demás de oro, en campo gules». Aunque la obra se pierde, es salvada gracias a que fue copiada y aumentada en el año 1610 por Pedro Torres de Zayas.

“Tus armas son una pequeña lanza en el escudo, puesta en una ballesta”, un amplio cuartel con cinco señales d´Aragón, con fondo de gules, color rojo que representa fortaleza, dominio y victoria. Representa igual que tu ballesta, a veces cargada y otras descargada, que simboliza fuerza, precisión y destreza, la defensa de un territorio o fortaleza. Todo sobre corona de laurel y bajo corona real con banda.

Así, que te llevamos en nuestro escudo, ballesta negra, arma de la Villa y sus gentes, de los sariñenenses y sariñenensas, ballesteros y ballesteras, carnones y carnonas, hijos de la Villa, de la pretérita Villa de Sariñena. Ballesta, derivación del término ballista, que los griegos y romanos construyeron en grandes dimensiones, nada comparables. La ballesta ligera de estribo para uso de un solo guerrero, de «Sariffas», lanzas o flechas que se popularizo en la edad media, de los siglos XII al XVII y fue un arma muy utilizada por las clases bajas campesinas y bastante eficaz para la defensa a distancia capaz de atravesar armaduras. 

«Armas: Escudo con ballesta, de plata la costilla y lo demás de oro, en campo gules«.

Del Arco, Ricardo. Escudos heráldicos de ciudades y villas de Aragón.

  • En 1578 Grave crisis agraria en las tierras del Obispado de Huesca. El mayor número de pobres que acudían a la limosna de la Catedral procedían de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Enrique Cock, acompañando a Felipe II en su viaje a Zaragoza, Barcelona y Valencia en 1585 destaca de Sariñena ser «Muy nombrada por las tres ferias que tiene en cada año» (Cock, año 1585, p. 1371):«Muy de mañana, como fuese salido, ofréscese por el camino el arroyo Guatisalema y Alcanadri, riochuelo, corriendo hácia Cinca por la villa de Sariñena, muy nombrada por las tres ferias que tiene en cada un año y por el convento de las monjas de Sixena, que son de la orden de San Juan de Malta. Está este monasterio de Mondón, hácia el ocaso hiemal, cinco leguas y tiene muchos pueblos en comienda. Dexado Alcanadri se pasa por Polenillo, lugarcillo pequeño. Por el camino, á mano derecha, se dexa una venta llamada Valerias, del Duque de Villafermosa, el cual tiene allí urja casa, torre y una capilla.» (Relacion del viaje hecho por Felipe II, en 1585 à Zaragoza, Barcelona y Valencia / escrita por Henrique Cock, Notario Apostolico y Archivero de la Guardia del Cuerpo Real. 1585).

  • En 1591 Sariñena es convocada por el justicia de Aragón, don Juan de Lanuza, para que participase con 300 hombres de a pie, en la lucha contra las tropas del rey Felipe II. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1592 Bartolomé de las Cuevas, síndico de Sariñena, asiste a las Cortes de Tarazona, en donde se presta acatamiento al rey Felipe II, después de las alteraciones que había sufrido Aragón en el año anterior (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1593 Castejón de Monegros (antes Castillón de Sariñena), alcanza su independencia y deja de ser aldea de Sariñena, tras el pago de 10.000 libras jaquesas al rey Felipe II (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En el siglo XVIII se establece en Sariñena la «famosa» Escuela de gramática (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).

  • En 1604 la congregación de Ritos de la Santa Sede concede a la villa de Sariñena, el rezo particular, el día 2 de septiembre y toda la octava, a San Antonino de Pamia. El documento original lo firma el cardenal Baronio. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1608 todos los monjes de la Cartuja de las Fuentes (3 ó 4 solamente) se dirigieron a la Diputación del Reino de Aragón, solicitando ayuda económica. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En 1609 el fogaje arroja 158 fuegos en Sariñena y aquel mismo año el rey Felipe III decreta la expulsión de los moriscos, dicen que Aragón pierde entre el 15 y el 20% de su población. Luego vinieron años secos, de duras sequias.

En 1610 expulsión de los moriscos aragoneses. Concentración en Sariñena de los que habitaban en la actual provincia de Huesca (excepto los del Bajo Cinca), para ser llevados al destierro en Túnez (unos 1.600) (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Ricardo del Arco recoge que estuviste «Amurallada, con castillo de tres puertas, muy arruinado en el siglo XVIII», pues así, el cartógrafo y geógrafo Juan Bautista Labaña te observa a su paso por el año 1611: «Es villa principal del rey. … Cercada de muros altos, de tapia fuerte; por fuera de los cuales, tiene dos arrabales, a la entrada y salida. Está asentada en llano y a lo largo del río Alcanadre, a mano derecha, sobre el cual tiene un puente muy bueno y encima de él un azud muy bien hecho, para sacar una acequia con la que riegan una gran huerta; y en ella y en el término cogen mucho trigo, vino, aceite y azafrán; y tiene mucho ganado y tierra rica, así por la abundancia como por las tres ferias que se hacen en ella. Fuera de la villa hay un monasterio de frailes franciscanos, un hospital y escuela de Gramática» (Labaña, año 1611, p. 238).

Detalle del mapa de Labaña de 1611, Sariñena y parte de Los Monegros.

Labaña te describe amurallada, robusta, y con dos arrabales «a la entrada y salida». Labaña venía de hacer noche en Poleñino, el 7 de enero, cuando pasa por Lalueza, por ti Sariñena dirección a Sena y al monasterio de Sijena. Además, Labaña se refiere al excelente puente y presa para agua de riego, los cultivos, del que destacar el azafrán, las ferias, el monasterio de frailes, el hospital y una escuela de gramática.

Por aquellos años, villa de Sariñena eras dueña de las aldeas Alberuela de Tubo, Capdesaso, Lastanosa, Pallaruelo y Valfarta (Labaña, p. 96).

Sariñena he villa principal del Rey, tem 350. vezinhos. Cercada de muros, altos, de taipa, forte fora, dos quaes tem dous arrabaldes, a Entrada e Saida, está assentada em plano a o Longo do Rio Alcanadre, md. Sobre o qual tem hua muy boa Ponte, e assima della hum açude muy bem feito, para tirar hua acequia Com que regao hua grande horta, en ella, e mo termo Colhem mto pao, vino, aceite e açafrao, e tem mto gado e terra rica, assy pella abundancia, como pellas tres feiras que se fazen nella, fora da villa ha hum most.ª de frades, hum Hospital, e Escola de Gramatica, Tem estas aldeas. Palleruelo, Balforta, Cap. De Sasso, Alveruela y Lastanosa.

 Sariñena es ciudad principal del Rey, con 350 habitantes. Rodeada de altas murallas de tapial, robustas por fuera, con dos arrabales, a la Entrada y Salida, se sitúa en una llanura junto al río Alcanadre, sobre el cual hay un excelente puente y, encima, una presa de excelente construcción para extraer agua de un arroyo con el que riegan una gran huerta en su interior y sus alrededores. Cosechan abundante pan, vino, aceite y azafrán, y poseen abundante ganado y tierras fértiles, tanto por su abundancia como por las tres ferias que se celebran allí. En las afueras de la ciudad hay un monasterio de frailes, un hospital y una escuela de gramática. Comprende los pueblos de Palleruelo, Balforta, Cap. de Sasso, Alveruela y Lastanosa.  

Bautista Labaña, Juan. Itinerario del Reino de Aragón (1610-1615).  

Sariñena, Villa Realenga de España en el Reyno de Aragón, vuelve a citar Labaña en 1611, Villa principal del Rey, cercada de muros altos, de tapia fuerte, por fuera de los cuales tenía dos arrabales, a la entrada y salida. Buenos muros con sus torres, hay quien dice de tapial, y un castillo. La muralla presentaba tres entradas y tres fuentes: “Eran de las de caños cobijados bajo arco de acuerdo con una tipología que caracterizaba al Alto Aragón”.

Además del Monasterio de Nuestra Señora de la Virgen de las Fuentes, dos conventos has tenido, el de San Francisco (XVI) (Antonio Ubieto Arteta lo data del siglo XVII) y el de carmelitas calzadas (XVII), más la capilla de Loreto, perdida tras la guerra.

«En Sariñena villa plena, quié no trae no cena».

Refranes o Proverbios en romance
Que coligio y glossò el Comendador Hernan Nuñez, 1621.

  • En 1612 fundación del Convento de Monjas Carmelitas Calzadas de Sariñena, por sor Francisca Pérez de Bañatos (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1622 fundación del Convento de Monjas Carmelitas de la Encarnación en Sariñena, por Gerónima de Estella y su hija Úrsula de Montesinos, ambas de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En 1630 es nombrada tu iglesia de San Salvador Iglesia colegial o colegiata.

  • En 1639 el diputado del Reino, Martín Dolz, y Lorenzo Antonio Bernad, ambos procuradores de la villa, firman una concordia con los acreedores en Zaragoza, por la cual Sariñena obtenía una moratoria en el pago de su deuda, habida cuenta de la difícil situación por causa de la emigración, la pérdida de cosechas y pastos, y tener más de seis mil soldados en los últimos años. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

La sublevación de Cataluña en 1640 y su posterior guerra hasta 1652, conlleva el paso de tropas por nuestra villa, su alojamiento, pero también provoca la tala de árboles y huertas, el embargo de caballerías de labor y la peste que ataca duramente a la población en 1652. Por ello, Martín Gómez, sindico procurador de Sariñena, el 16 de octubre de 1645, solicita «no se cobren los censales cargados a la villa y se perdonen los que se deben, a causa del estado ruinoso en que había quedado la Villa tras el paso de soldados, su alojamiento, la tala de árboles y huertas y embargo de caballerías de labor y como muchos vecinos la han dejado y otros la habrán de dejar si su majestad no los ampara con su real clemencia. La solicitud fue atendida.» (Elbaile Ollés José. En referencia a Archivo de la Corona de Aragón: ACA,CONSEJO DE ARAGÓN,Legajos,0048,nº 001 – 155).

Por lo anteriormente expuesto, un memorial dirigido al abogado fiscal Carlos Bueno el 14 de Marzo de 1691, conservado en el Archivo de la Corona de Aragón, apunta José Elbaile Ollés, dice: «…que para dar satisfacción a los censalistas y arrendadores, ha sido preciso cederles todos los propios hasta la total extinción de los capitales de los censos, quedando sin medios para mantener la administración de la justicia, habiendo obligado a esta imposibilidad, la grande despoblación, que padece, por la esterilidad de la tierra, contribución en el tránsito de soldados, levas que ha hecho de sus vecinos para servir a su Majestad en Cataluña, donativos grandes que ha hecho de dinero a su Majestad para las mismas guerras, en que ha gastado excesivas cantidades, y últimamente por el estrago de una grave enfermedad con que han perecido gran parte de sus vecinos…» (Archivo de la Corona de Aragón: ACA, Consejo de Aragón, Secretaria, Leg. 102, nº 12). Ante la falta de recursos de la Villa de Sariñena, esta reclama 50 escudos a cada una de sus aldeas, lo que origina un conflicto con ellas, pues la villa no podías atender servicios como justicia, cárceles y edificios públicos.

  • En 1644 carta del rey Felipe IV a todos sus Consejos y Tribunales, dándoles a conocer, desde Sariñena, el triunfo de sus tropas junto a Lérida, en la guerra contra catalanes y franceses (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1645 con similar procedimiento al ejercitado en los siglos XIII y XIV, los labradores de Sariñena son movilizados para intervenir en la guerra contra Cataluña y Francia, guarneciendo la villa de Fraga (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1647 Sariñena queda convertida en cuartel general de las tropas del rey Felipe IV, en su lucha contra catalanes y franceses (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
    El alcalde de Velilla escribe al rey protestando por el robo de un burro por un soldado en Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
    Detención del general don Gregorio de Brito, gobernador de las Armas de Lérida, y su traslado y encierro en Sariñena, por su pelea con el general de Artillería don Antonio Saavedra (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

La fuente-abrevadero de Villanueva es una de las construcciones más antiguas de Sariñena, además de los restos de las antiguas murallas. Su construcción responde al siglo XVII aunque su sistema hidráulico de conducción pueda ser un siglo anterior. El sistema recogía el agua de la acequia Valdera y la conducía canalizada hasta la fuente. A mitad de recorrido aparece una pequeña construcción que, según el inventariado del «Plan General Urbana de Sariñena», data de finales del siglo XVI. La obra permitía redirigir unos 60 grados la conducción de agua, dejando un deposito para las cales y permitiendo su limpieza periódica: «A través de una portezuela, se desciende por peldaños pétreos enclavados en la pared. La sillería está perfectamente conservada. Su interior es abovedado y la sillería dicen que es obra de un maestro cantero, uno de los que durante el siglo XVI estuvo por el sur de la provincia de Huesca fabricando captaciones, caños y fuentes».

Construcción hidráulica, calle Alfonso I el Batallador, Sariñena.

En 1646 las Cortes de Aragón realizan una nueva distribución territorial, quedándote enmarcada Sariñena en la Vereda de Huesca. El fogaje de aquel mismo año te aporta 192 fuegos. Sobre los cuatrocientos vecinos de acuerdo con el Parte de Atlas Mayor o Geographia Blaviana que contiene las cartas y descripciones de Españas de 1672: «La villa de Sariñena dista siete leguas de Huesca, situada en las riberas del Flumen y con buenos muros y altas torres: Presume que los Moros la nombraron Sarracena, siendo antes población muy antigua, que se corrompio en Sariñena; de ellos la tomó el Batallador Don Alonso: goza el privilegio de voto de Cortes y la habitan quatrocientos vecinos».

 Las Veredas.- Esta división administrativa se origina a mediados del siglo XVII y llega hasta los decretos de Nueva Planta con Felipe V. Esta división se realiza sobre la anterior de Sobrecullidas   (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).      
  • En 1648 el diputado don Pedro Mirallas y los jurados del Concejo de Sariñena cursan cartas a la Diputación General, protestando por la permanencia de soldados en la villa (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1649 el Concejo de Sariñena informa a la Diputación del Reino de Aragón, sobre los desacatos y acciones censurables de los soldados de caballería de guarnición en la villa (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1671 el prior de la Cartuja de las Fuentes solicita a la reina regente Mariana de Austria, que se les permitiera que sus ganados pudieran pastar en todos los montes comunes de Sariñena y tener un horno público en la villa. Teniendo en cuenta la necesidad de reedificar el monasterio y que no disponían de ninguna renta fundacional (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1678 la Comunidad de las Aldeas de Sariñena suplica al rey Carlos II que no se ejecute el privilegio otorgado a Sariñena, por el cual los de la villa pueden disfrutar de todos los montes comunes. Las aldeas creían haber adquirido derechos sobre ellos (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En 1707 el regimiento francés de Damos, se aposenta en Sariñena duran-te la guerra de Sucesión, en defensa de los derechos de Felipe V, contra Carlos de Austria (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

A partir de 1711 pasas a formar parte del Corregimiento de Huesca (1711-1833), otra nueva división administrativa que se crea con la llegada de la dinastía borbónica y la promulgación de los Decretos de Nueva Planta que acababan con nuestro querido reino de Aragón.

 Corregimientos.- Con la Guerra de Sucesión y los decretos de Nueva Planta (1707-1711) se introduce en Aragón el sistema administrativo castellano. En Aragón habrá un «Comandante General, a cuyo cargo esté; el gobierno militar, político, económico y gubernativo de él», también habrá «una Audiencia con dos Salas..», se mantendrá el derecho privativo aragonés y se dividirá el territorio en el «Corregimiento» de Zaragoza y en doce (12) «partidos». Se suprime el «Consejo de Aragón» y se agrega al «Consejo y Cámara de Castilla» (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).      

En 1713 sois 194 vecinos, 131 en 1717 y los mismos en 1722.

Agustín Ubieto Arteta documenta la muerte de un peregrino al pasar por tu ilustre villa, respondiendo al año de 1742: “En veinte y ocho de henero de mil setecientos cuarenta y dos, Joseph Fernández, mozo libre, peregrino que venía de Roma, hijo de Antonio y María Usada, legítimos cónyuges del lugar de Dagousa, y bautizado el dicho peregrino en la parroquial de Santa María de Vidueyxos, Obispado de Lugo en Portugal, haviendo confessado con el racionero don Francisco Rella y recivido viatico y extremaunción que le administré el abajo firmado, falleció y por no tener no testó, y se enterró a pobre en el cementerio del Hospital junto a San Francisco…”. [ADH, Libro de Defunciones de Sariñena, 7-1 241] (Ubieto Arteta, Agustín. Los caminos peregrinos de Aragón).

  • En 1732 ampliación y restauración de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes. En estas fechas, la Cartuja adquiere el perfil definitivo de su actual configuración arquitectónica (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1747 se aprueban los planos del proyecto para la construcción de un nuevo azud en el río Alcanadre, para proporcionar agua a la acequia de Valderas (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1775 el Ayuntamiento de Sariñena inicia los trámites, ante el Supremo Consejo de Castilla, en su querella contra la Casa de Ganaderos de Zaragoza (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1783 el rey Carlos III confirma la sentencia que pone fin al largo pleito sostenido por el Ayuntamiento de Sariñena contra la poderosa Casa de Ganaderos de Zaragoza, por su abuso en la utilización de los montes comunes de Sariñena para el pasto de sus ganados. La sentencia es favorable a los intereses de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Por 1787 sois 136 vecinos, cifra que aumenta a los 432 vecinos en 1797.

En mayo de 1790, el capítulo eclesiástico y el Síndico Procurador de Sariñena remiten un recurso al Consejo de Castilla solicitando la construcción de una nueva colegiata (Martínez Molina, Javier. Arquitectura religiosa de la época de la Ilustración en Aragón: estudio histórico-artístico de la arquitectura religiosa de Agustín Sanz Alós 1724-1801).

En 1791 la iglesia cuenta con 15 racioneros en 1791 (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).

En 1795 se comienza la construcción de la actual iglesia renacentista finalizada a mediados del siglo XIX. «La antigua colegiata del Salvador fue destruida y en su solar, o al menos en gran parte de él, se edificó el actual edificio parroquial, que fue bendecido el 25 de diciembre de 1846. Es bastante espacioso y de planta cuadrangular. Su construcción es, relativamente moderna y está edificado sobre el anterior solar de la Colegiata del Salvador, sin ser -como suele afirmarse repetidamente- el sucesor de la antigua iglesia del convento de San Francisco» (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).

  • En 1812 el general Francisco Espoz y Mina, tras ser sorprendido por los franceses de Napoleón en el pueblo de Robres, se retira a Sariñena. En la villa le construyen sesenta lanzas en un solo día, a finales del mes de abril. A primeros de mayo, los guerrilleros del heroico Mina derrotan a las huestes francesas en una ardorosa batalla desarrollada en Capdesaso (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1822, a mediados de septiembre, las tropas constitucionales, al mando del general Manuel Gurrea, parten de Sariñena para batir a las partidas de voluntarios realistas en la Sierra de Alcubierre, Cartuja de las Fuentes y Sena. Los realistas estaban bajo el mando del cabecilla «Miralletas y sufrieron numerosas bajas (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
    El 31 de octubre, una partida de gubernamentales constitucionalistas al mando de Miguel Nogueras, procedentes de Monzón, entran en Sariñena. Setecientos hombres al mando de Miralletas estaban agazapados en las casas del pueblo y rechazan a las fuerzas de Nogueras, causándoles gran mortandad (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En1827 guerrilleros constitucionalistas, al mando de Miguel Nogueras, ocupan Sariñena durante breves días y son desalojados por los voluntarios realistas. Tal acontecimiento sucede cuando España ya se hallaba pacificada gracias a la intervención francesa del año 1823 en apoyo del rey Fernando VII.
    Una enorme riada destruye el hermoso puente de cantería que existía sobre el río Alcanadre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En 1834, por medio del Real Decreto de 21 de abril, se crea el Partido judicial de Sariñena junto con otros de Huesca y del conjunto de España. Así mismo, la nueva división administrativa del país establece en la misma Sariñena su correspondiente sede del juzgado de Primera Instancia. El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Sariñena llegó a funcionar desde 1834 hasta 1967. Aquel mismo año de 1834 lo da Ricardo del Arco como referencia «Ayuntamiento».

S. Antonino M. Advocado y Patrón de la Real Villa de Sariñena, se hizo a devoción de los hijos de aquella IU.re Villa año de 1777. Grabado de «Matheo González sculp.» (Daroca, Zaragoza, 1740-Zaragoza 1807) en referencia a «Fray Manuel Bayeu inv».

  • En 1835 expulsión de los monjes cartujos del convento de las Fuentes, por el decreto de desamortización de los bienes religiosos (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1837 súplica del Ayuntamiento de Sariñena a las Cortes constituyentes, para que se dignasen confirmar a Huesca como capital de la nueva provincia en la nueva división territorial de España, y se descartase la candidatura de la ciudad de Barbastro (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En 1845, Pascual Madoz da la cifra sobre 300 casas, 411 vecinos y 2.671 almas.

Tu escudo, Sariñena has sabido lucir en tu sello, un sello usado a partir de 1855 que dicen venir de un sello anterior, cuya leyenda cuenta fue presentado al gobierno provincial de Huesca en 1851, cuya orla decía «Sariñena Capitán a guerra Villa de Sariñena» (ES.28079.AHN//SIGIL-TINTA_HUESCA,8,N.286).

«Quizá se adoptara, aquel distintivo, para denotar la jefatura de armas que en lo antiguo y durante muchos años ejerció Sariñena en toda esta comarca para levantar gente de guerras y acudir a sostener los derechos del Reino».

«Sin nada digno de especial mención en las guerras de Sucesión e Independencia, sobresale la actuación del ex sargento Froilán Noguero en la Revolución de septiembre de 1968, quien, tras su activa participación en la misma, se presentó, investido por el sufragio universal del partido de Sariñena, en la Asamblea Nacional llevando rustica chaqueta corta y excitando a la hilaridad de los «Padres de la Patria»».

  • En 1849 en sustitución del destruido puente de cantería, en estas fechas está en uso un nuevo puente de madera de cuatro arcos y de 24 palmos de elevación. En estos días, las dos ferias de ganado de Sariñena eran las más importantes de la provincia de Huesca (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

El 18 de septiembre de 1861 comienza a funcionar tu Estación ferroviaria, distante de tu núcleo unos tres kilómetros, y entorno a la estación nace tu barrio de la Estación de Sariñena.

  • En 1868 la Junta Municipal Revolucionaria de Sariñena da un buen ejemplo de democracia y escrupulosidad: No quiere designar su representante en la Junta Provincial, sin antes consultar con todas las Juntas de los pueblos de su distrito (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1869 el 6 de octubre, el general don Juan Prim, promotor del movimiento revolucionario que destrona a Isabel II, es saludado entusiásticamente a su paso por Sariñena en dirección a Madrid.
    El 10 de marzo, el diputado por Sariñena, Froilán Noguero, interpela en las Cortes constituyentes al ministro de Fomento sobre la concesión de un nuevo plazo al contratista, para la desecación de la Laguna de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En septiembre de 1869 es proclamada la República en Sariñena. Esta viene dada por tu hijo Froilán Noguero y Vallarin (Sariñena 16 de noviembre de 1831 – ¿?). «El 30 de septiembre, el diputado Froilán Noguero alza una partida de 150 hombres y proclama la República en Sariñena» (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus). Noguero al proclamar la republica, libera a los presos, reduce a la Guardia Civil y se apropia de las armas de la Milicia Nacional. Luego, escapa con sus hombres a la sierra, viéndose perseguido. Sus fuerzas Debieron de someterse a las tropas del gobierno provisional, presidido por el duque de la Torre». Noguero entrega en Berbegal para acogerse al indulto. Frolián Noguero fue Diputado Republicano por Huesca en las elecciones del 15 de enero de 1869 en la legislatura de 1869 a 1871. Fue distinguido por solicitar la abolición de las quintas y de los impuestos de consumos de Sariñena, Poleñino, Ontiñena, El Tormillo, Capdesaso, Sena y Lalueza (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).

  • En 1869 la Comisión de Actas del Congreso de los Diputados pone en duda la validez de la elección del diputado por el distrito de Sariñena, don Salvador Bayona, dada su manifiesta juventud, y acuerda pedir la partida de bautismo del diputado electo (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1872 en Sariñena se produce un conato de levantamiento anti-amadeísta liderado por el coronel Nasarre, con militantes republicanos (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

El antiguo sello municipal está activo hasta 1875 cuando desaparece con el duro saqueo a Sariñena por parte de las tropas carlistas al mando del general Dorregaray. A partir de entonces se adopta un nuevo sello muy parecido al anterior:

«El más aciago día para Sariñena fue el 3 de julio de 1875 al ser invadida la villa por las tropas carlistas, al ando de los generales Dorregaray y Rafael Álvarez, las cuales destruyeron el puente de hierro sobre el Alcanadre, cortaron la vía férrea y los hilos telegráficos infligiendo toda suerte de vejaciones a la población. Los gubernamentales, por su parte, gravaron a los habituales con elevados gastos al alojarse en la villa cuando iban en persecución de las enemigas».

Conte Oliveros, J.
La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia.

En 1875 en el mes de julio, ocupación de Sariñena por tres divisiones del ejército carlista, perseguidas por las tropas del gobierno. Los carlistas desalojan la villa, no sin antes destruir el puente de hierro sobre el Alcanadre, incendiar la estación del ferrocarril y efectuar otros muchos desmanes (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En 1875, Sariñena tienes 3.020 habitantes (N 1857) y 3.400 según el Curso de geografía astronómica, física y política, moderna é histórica, por Bernardo Monreal y Ascaso,1875. El censo de 1877 da los resultados de Residentes Presentes Españoles: 1.668 Varones, 1.666 Hembras y 3.334 Total; Residentes Presentes Extranjeros: 6 Varones, 2 Hembras y 8 Total; Transeúntes Españoles: 58 Varones, 16 Hembras y 74 Total; Transeúntes Extranjeros: 1 Varones, 0 Hembras y 1 Total; Residentes Ausentes Españoles: 14 Varones, 8 Hembras y 22 Total; Residentes Ausentes Extranjeros: 0 Varones, 0 Hembras y 0 Total; Población de Hecho: 1.733 Varones, 1.684 Hembras y 3.417 Total y Población de Derecho: 1.688 Varones, 1.676 Hembras y 3.364 Total (Resultados generales del censo de la población de España según el empadronamiento hecho en 31 de diciembre de 1877 por la Dirección General del Instituto Geográfico y Estadístico).

  • En 1879, el 28 de octubre sobreviene una extraordinaria crecida del Alcanadre, que alcanza casi cinco metros sobre el nivel normal de sus aguas. Arrasa mucha tierra de labor de Sariñena y en Albalatillo y Ballobar la riada se lleva algunas casas con sus habitantes (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Fueron muchos tus representantes a Cortes, algunos recogidos por la «Estadística del personal y vicisitudes de las Cortes y de los ministerios de España desde el 29 de setiembre de 1833, en que falleció el rey Don Fernando VII, hasta el 24 de diciembre de 1879, en que se suspendieron las sesiones».

Legislatura del 24 diciembre de 1879 a 1880 por Sariñena Leopoldo de Alba Salcedo.
Legislatura de 1881 a 1883 Salvador Bayona Santamaría.
Legislatura de 1884 a 1885 Joaquín Sánchez de Toca.
Legislatura de 1886 a 1890 Juan Alvarado y del Saz.

  • En 1886 la Cartuja de las Fuentes en este tiempo se había transformado en un balneario muy concurrido por personas de todas clases, a cuyas aguas iban a buscar alivio a sus dolencias (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1891 el diputado señor Rodríguez de la Borbolla recrimina al Gobierno en el Congreso, por la arbitraria suspensión por gobernador civil de cuatro concejales del Ayuntamiento de Sariñena, que precisamente eran la mayoría contraria al Gobierno  (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

J. Conte Oliveros afirma que durante las primeras décadas del siglo XX, «Sariñena se convirtió en la llamada, por García Mercadal, «Meca del Alvaradismo», pues, en su calidad de diputado por este partido judicial, don Juan de Alvarado favoreció a la población, cesando su intervención al asumir el poder el general Primo de Rivera».

  • En 1904 el Orfeón de Sariñena, bajo la dirección del presbítero don José Ayala, ofrece un concierto a unos relevantes visitantes de Zaragoza. Asisten el alcalde don Esteban Panzano, el párroco don Fernando Acín, el juez de instrucción, señor Emperador, y el registrador de la propiedad don Julián Muro (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1906 Don Juan Alvarado, diputado por el distrito de Sariñena durante varias legislaturas, desde 1886, es designado ministro de Marina  (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1907 el diputado por Sariñena, señor Alvarado, presenta en el Congreso una instancia dirigida al Gobierno, por los curas párrocos de Sariñena y otros pueblos del distrito, en solicitud de una mejora en sus asignaciones económicas (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1908 el diputado señor Beltrán se dirige en el Congreso a los ministros de Gracia y Justicia y de Gobernación, pidiéndoles que se tomen medidas contra el alcalde de Sariñena, por un supuesto delito de falsedad y estafa en la construcción de las nuevas escuelas. El diputado por Sariñena, señor Alvarado, interviene en defensa del alcalde (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1918 el gran novelista don Pío Baroja descubre en Sariñena a -Petiforro el «troglodita» (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1919 Inauguración del Teatro Romea, construido bajo las trazas del arquitecto constructor don José Morera Gimferrer (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1928 se inician en Sariñena las observaciones meteorológicas en el patio de la Escuela Nacional (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1929 Es inaugurada la iglesia del barrio de la Estación. Asistieron, entre otros, don Pedro Segura, párroco de Sariñena, el alcalde don Francisco Castanera, el juez municipal don Mariano Torres, los concejales señores Basols, Porta y Guillén y el registrador señor Batalla (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1932 Aparición del semanario Adelante, órgano del Partido Radical-Socialista de Sariñena, dirigido por don José Bruned Puertas (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Plaza de San Salvador, Sariñena.

Villa tan destruida, sufriste la guerra de 1936 y la destrucción, tanto que tuviste que ser reconstruida, Sariñena devastada.

Aparecen nuevos poblados de colonización La Cartuja y San Juan del Flumen.

Por Decreto del Ministerio de Justicia del 6 de noviembre de 1965 se suprime el Partido Judicial de Sariñena, al igual que los de Benabarre y Tamarite de Litera.

En 1970-1980 se unen a ti, villa de Sariñena Lastanosa y Pallaruelo de Monegros. Por aquel entonces, tienes una población de 3.169 habitantes (N 1970). Se incorpora parte de El Tormillo en 1971, concretamente el núcleo de La Masadera, el resto de El Tormillo pasa a formar parte de Peralta de Alcofea. Decreto 2461/71, de 17 de septiembre (BOE Nº245, de 13-10). (1999) En 1975 se incorpora Pallaruelo de Monegros mediante el Decreto 3135/75, de 14 de noviembre (BOE Nº287, de 29-11) y en 1976 se incorpora Lastanosa gracias al Decreto 1836/76, de 2 de julio (BOE Nº182, de 30-7)

Te festejamos, y te vemos Villa de Sariñena, tanto Ibera, ilergeta como romana, del Andalusí y del Reyno d´Aragón, hay quienes te vemos crisol de culturas, lugar y Villa de nuestros corazones. Pasando por nuestra Villa un peregrino, justo por la acequia Valdera, sintió que las campanas de la iglesia tocaban sin motivo alguno. Entendiendo que era señal divina decidió dejar en esta Villa las reliquias que portaba de San Antolín y desde entonces festividad que celebramos en vez de la de San Salvador. La percepción colectiva nos lleva a tiempo de la siega, que la interrumpía y por eso se decidió retrasar la festividad a principios de septiembre. Y por ello celebramos y honramos, a nuestro venerado patrón San Antolín.

Tierra plana, paisaje, sierra de Alcubierre, árida comarca de Los Monegros. Tierra de acogida, de culturas, tierra viva. Entre el Alcanadre y la Isuela, tu laguna, tu historia, tu dance, gaita, jotas, tradiciones y cultura, tu rico patrimonio, mucho ya perdido y mucho por construir. Hay quien dice Sariñena y un sentimiento recorre su cuerpo, somos tus hijos e hijas. Sariñena, villa inmortal ¡Que viva Sariñena! y ¡Qué viva nuestra Villa y nuestro patrón San Antolín!.

“Sariñena Villa Plena, quié no trae, no cena.”

Las acequias de los lugares de Sariñena y Albalatillo


El río Alcanadre ha bañado las tierras de Sariñena con su fino hilo plateado, dando vida y prosperidad a la villa sariñenense. La poetisa y corresponsal de guerra Ana María Martínez Sagi, en agosto de 1936, lo describe como una “sierpe de plata, bajo las altas estrellas”. Lo cierto es que Sariñena le debe su vida y su propia existencia, pues se estableció en su ribera, en una de sus terrazas fluviales. Sariñena, situada “En una gran llanura entre los ríos Alcanadre y Flumen (que tienen dos puentes de cantería y ladrillo)”, ríos que, en palabras de Pedro Blecua y Paul, en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792, son “los que bañan y fertilizan gran porción de su vega y terreno”, contando en sus “alrededores con espaciosas huertas, pobladas de frutales de toda especie, muchos morales, buenas arboledas y paseos deliciosos”.

Sariñena es mi pueblo,
San Antolín mi Patrón,
el Alcanadre y Monegros,
son lo mejor de Aragón.


Jotas y Coplas de Monegros, Juan el Recogedor. Revista Monegros, 1980.

La acequia del Molino a su paso por la huerta vieja de Sariñena.

Pero Sariñena no escapa a su irregularidad mediterránea, capaz de producir grandes riadas, avenidas, así casi como secarse. Crecidas muy destructivas que se han llevado por delante azudes e incluso puentes como las ocurridas en 1747, 1753 o 1852, esta última publicada en El Heraldo en su edición del 6 de octubre de 1852: “Que el rio Alcanadre arrebató también el puente de madera de Sariñena” o la de diciembre de 1879 y recordada por el Diario de Huesca del 10 de diciembre de 1912 “Los daños hechos por los temporales en la parte baja de nuestra provincia, decía que en Sariñena se llevó el río el puente de hierro, valorado en 10.000 duros, y en las huertas hizo bastante daño”.

“El señor conde de Toreno dio cuenta también de haber destinado una cantidad para la reconstrucción del puente de Sariñena.”

El Imparcial, 31 de octubre de 1879.

“El gobernador civil de aquella provincia, ha dado las gracias al ministro á nombre de los desgraciados que han sufrido por las inundaciones de Sariñena, Fraga y pueblos de la ribera del Cinca.”

El Pabellón Nacional, 31 de octubre de 1879.

Y a su vez se han dado sus estiajes estivales que le han validado el sobrenombre de “Mata panizos”. De esta manera, desde tiempos pretéritos se las ingeniaron para aprovechar eficientemente sus aguas. Por ello, en caso de que las sequías agotaran estas fuentes tradicionales de abastecimiento, apunta J. Raúl Navarro-García, quedaba ir a los ya más lejanos cauces fluviales: “Ámbito en el que presas y azudes como las de Valdera y Puimelero también pudieron crear condiciones adecuadas para el desarrollo palúdico desde la edad media” (J. Raúl Navarro-García Expansión hidráulica, factores ambientales y humanos en el paludismo español del primer tercio del siglo XX). De esta manera, su regularización, a través de azudes y acequias, proveyeron a Sariñena de magnifica huerta y campos de regadío en total contraste con la característica aridez monegrina, en pleno Valle del Ebro, hasta la llegada de los diferentes canales y transformación a regadío de sus tierras, transformando la economía y el paisaje. No obstante, este es un artículo de acequias que conformaron un verdadero oasis en el lugar de Sariñena.

Si Sariñena tiene un padre
es hija del Alcanadre
y si preguntan por su madre
es la acequia Valdera.

La laguna es su niña
donde se refleja la luna
mientras gira la piedra
del molinar su acequia.


Sariñena, villa como ninguna
que su huerta vieja
es su gran fortuna
a orillas de l`acequieta.

Si dicen que soy de Sariñena
el Alcanadre es mi padre
y mi madre la Valdera
de mí siempre villa eterna.

“Tres eran las acequias madres”, recoge Pascual Madoz en 1845 “Cuyo riego termina á ¾ de leg. de la población, impulsando además las máquinas de un batán, un molino harinero y otro de aceite” de acuerdo a su Diccionario geográfico-estadístico-histórico publicado a mediados del siglo XIX.  Sin duda, estas responden a las acequias de Valdera, la del Molino y su ramal de la Acequieta, y la acequia de Albalate. Acequias tradicionales con concesiones históricas que toman sus aguas del río Alcanadre principalmente por medio de azudes y que conducen el agua para el riego de pequeñas parcelas. Acequias históricamente de tierra, a veces puntualmente revestidas por sillares de arenisca, piedra muy débil, para riego por inundación. La gestión viene dada por el Sindicato de Riego de Sariñena, una antigua comunidad de larga trayectoria que más adelante se desarrolla en el presente trabajo.

Las acequias mayores suelen derivar en acequias secundarias hijuelas y/o brazales. Asimismo, las aguas no utilizadas son derivadas a otros sistemas, así las aguas de la Valdera a la del Molino, la del Molino a la de Albalate y luego, a su vez, por medio de azarbes, las aguas sobrantes son devueltas al río Alcanadre, considerándose como retornos. Las canalizaciones más pequeñas que aportan agua a los azarbes son conocidas como azarbetas.

Toda esta actividad generó guardias de riego, el trabajo a vecinal de mantener las acequias, los jornaleros y cuadrillas, los regadores… además del nombrado sindicato o comunidad de regantes. Al igual existe toda una terminología o vocabulario asociado, toda una riqueza que se ha tratado de mantener en el presente artículo.

Cuando veo los Monegros
se me encoge el corazón;
son como un hierro rusiente
en el vientre de Aragón.

Luis Escudero.

Las acequias de Sariñena también se encuadran en aquella memoria de la sed, del aprovechamiento del agua en Los Monegros. En este caso ligada al paso de un río, circunstancia que marca profundas diferencias con la extrema aridez y sequedad de otros lugares de Los Monegros, sobre todos los del sur, pues la sierra de Alcubierre desvía los cauces que naturalmente discurrían de norte a sur para acabar desembocando en el Ebro, dejando un sur aún más extremadamente árido y seco, de aprovechamiento del agua en balsas, balsetas y balsetas, toda una cultura del agua y la sed que debería ser patrimonio cultural de la humanidad. (La memoria de la sed).

“En Sariñena Villa Plena, quié no trae, no cena.”

Refranes o Proverbios en romance 1621. Biblioteca de Castilla y León (Valladolid)
— Signatura: BPA 1369.

Vocabulario acequiero

  • Abadinar: También en las formas Badinar o Embadinar. Inundar de agua. “No vaya ser cuento que abadines”.
  • Abarrancar/ Barrancar:
  • Acequia/ cequia: Canal artificial por el cual circula el agua para riego agrícola.
  • Acequia madre: Acequia principal que toma directamente el agua.
  • Aguatillo: Compuerta para el desagüe.
  • Alfarda: Canon o contribución de riego.
  • Asolar: Decantar, cuando bajan las partículas al fondo.
  • Atancar: Poner la tabla para que entre el agua al campo y para que no se escape mucha agua se pone “lastón u otras yerbas” en las fugas. Esta operación se llama “volver l´agua”.
  • Azarbe: Acequia que lleva el agua sobrante.
  • Azarbeta: Azarbe secundario.
  • Azud: Barreras, a modo de pequeñas presas en los ríos que derivaban el agua a las acequias.
  • Barrancada: Avenida, riada, aumento de caudal que rebasa la acequia.
  • Barza: Zarza Rubus spp.
  • Boquera: Es una estructura para controlar el flujo de agua hacía las áreas de cultivo, desviándola de la acequia principal a canales secundarios o a las propias parcelas. RAE: Boca o puerta de piedra que se hace en un cauce para regar las tierras. Salida de agua sin enfila ni nada abierta a azada y que luego se tapaba. Riego a boquera: Cuando se regaba por una enfila y tenían que regar uno detrás de otro sino no regaban, era cuando había escasez de agua.
  • Boleta: Papeleta donde se ponía el nombre y los metros del tramo que correspondía a cada parte en el repique. Se colocaba en una caña clavada en el cajero de la acequia.
  • Brazal: Acequia secundaria.
  • Brozar: Taponar la maleza arrastrada por la acequia alguna parte de la misma, como un estrechamiento de un puente. Suele pasar siempre después de haber limpiado la acequia.
  • Buro: Barro.
  • Cabecera: Parte alta de la acequia.
  • Caizada: Caíz, cahiz, cahizada, medida de superficie que equivale a unos 5700 metros. Una caizada son unas 38 áreas; 8 fanegas; 24 cuartales; y 96 almudes o celemines.
  • Caizadas: Un pago que se realizaba en relación a la tierra que tenías medidas en caizes. 
  • Cajero/Caxero: Sección de la acequia, soleras más laterales. Camino pegado a la acequia para acceder a todos sus puntos para su limpieza y conservación. «Respetar el cajero»: respetar el paso de servidumbre.
  • Camallón: Forma sariñenense de Caballón. Surco en la tierra para conducir el agua y regar las plantas a sus lados.
  • Cargadal: Sedimento en la acequia, entre la arcilla y la arena.
  • Chespe: Trozo de barro con raíces que hacen de armadura, para taponar los agujeros de acequias, brazales y rasas.
  • Chumear: Gotear.
  • Colector: Un colector de acequia puede ser un conducto que distribuye el agua desde una acequia principal a diferentes áreas de riego.
  • Coscarana: Tierra reseca y resquebrajada, formando costras.
  • Dallón/ Dallones: Herramienta con filo metálico y mango de madera, mayor que la hoz, empleada para la limpiar las hierbas de las acequias. Guadaña corta para cortar hierbas, barzas o cañapitas.
  • Demba: Huerta, a veces significa la huerta próxima al pueblo.
  • Derivación: Acción de desviar agua de un río o corriente principal hacia una acequia para su uso en riego.
  • Descajerar: Ensanchar el cajero de la acequia.
  • Desembozar/desbozar: Desatascar.
  • Desencarar: Regar lo sembrado para que se reblandezca la corteza que hace la tierra y pueda nacer.
  • Enfila: Compuerta de riego.
  • Esbarrancar: Cuando se pone mucha agua y se rompe el marguinazo y erosiona el terreno.
  • Esbozar: Desatascar.
  • Esbrozar: Desbrozar, limpiar los cauces de las acequias.
  • Esbarziar: Cortar bazas o barzeros.
  • Fanega: Medida de superficie que equivale a unos 715,18 metros.
  • Forca: Horca.
  • Forcallo: Horca de cinco púas.
  • Forcón: Horca grande.
  • Gallipuente: Sencillas estructuras para salvar el obstáculo que constituían las acequias. (Naval Mas, Antonio).
  • Gancheta: extensible, era un mango extensible para poderla llevar en el coche, luego, en la punta tenía dos ganchos, como si fuese una horca con solo los dos dientes laterales, pero con el final en forma de gancho.
  • Guerto, Guerter, Guertico: Huerto “Pal guertico”.
    Guiador: Regador. Figura antigua encargada del manejo de las aguas, caudales y distribución de las acequias y sus sistemas.
  • Hacer brazal: Limpiar cada uno su propio brazal.
  • Hijuelo/hijuela: Acequia que nace de la acequia madre.
  • Husillo: Tajadera accionada a través de un tornillo movido por medio de una rosca.
  • Ir a dar vuelta el agua: Ir a comprobar como va el riego a manta hasta que acabe por regar todo el campo.
  • Lastón: Gramínea que crece en los marguines.
  • Margüín: Linde o margen de un campo de cultivo.
  • Marguinazo: Ribazo. Talud entre dos fincas a distinto nivel.
  • Mina: Conducciones subterráneas excavadas en el suelo, túneles cerrados o abiertos para permitir el paso de las corrientes de agua y salvar la topografía.
  • Mojón: Desprendimiento de tierra en el cauce de la acequia.
  • Paradil/Paradiles: Guías del marco donde encaja la tajadera.
  • Portillo: El portillo, por donde entra el agua al campo.
  • Rasa: Acequia secundaria, como un brazal pero menos onda y más ancha.
  • Raseta: Diminutivo de Rasa.
  • Rebugada: Montón de broza que baja flotando por la acequia, que hay que retirar con la horca “porque puede brozar un puente”.
  • Regacha: Cauce angosto para el riego.
  • Reguero: “O reguero”, corriente, a modo de arroyo pequeño
  • Repique: Trabajo de limpieza del cauce de la acequia repartido por tramos.
  • Salto: Desnivel o caída, donde el agua coge velocidad y fuerza que servía para mover molinos o batanes.
  • Sifón: Infraestructura hidráulica utilizada para trasvasar agua de un lugar a otro situado a un nivel inferior.
  • Sogada: El agua que queda en el brazal desde la acequia hasta el campo. “Antes, cuando se optimizaba el agua, había que calcular para que entrara en el campo y no echarla para abajo”.
  • Tajadera: Compuerta para abrir o cerrar el paso del agua.
  • Tarquín: Agua estancada que forma fango maloliente. Barro sucio.
  • Teja de agua: Unidad de medida de caudal.
  • Topera: Agujero estrecho por el que escapa el agua. “Se debe tapar con buro y si es grande con un chespe”.
  • Tollo: Lugar de más profundidad tanto en las acequias como en los brazales, normalmente después de los paradiles, por la erosión, donde antiguamente aprovechaban para bañarse.
  • Yerba: Hierba.

Sariñena, hija del Alcanadre

Sariñena es hija del Alcanadre, sin duda. Y Sariñena ha tenido, a través de sus distintas civilizaciones, la capacidad tecnológica y el ingenio de aprovechar sus aguas en beneficio de la población. Hasta el punto, que como bien dice Antonio Naval, este constante aprovechamiento de las aguas del río es otro de los aspectos que definen la localidad “Al menos desde tiempos de los árabes” (Antonio Naval Mas. Sariñena, villa histórica de ferias y regadíos).

Pues los cursos fluviales, a lo largo de la historia, fueron factores decisivos para el asentamiento de núcleos humanos “Así, en las orillas de afluentes del Ebro como el Alcanadre, los emplazamientos de los hábitats agrícolas fueron más abundantes en las terrazas desde donde dominaban el lecho fluvial» (Giral Royo, Francesc. 2004. Introducción al poblamiento de época romana en Los Monegros, Revista d’ Arqueología de Ponent, 14, pp. 223-236). Sin duda, la prosperidad ha venido dada del río y sus acequias, siendo el motor de la actividad económica, agrícola y ganadera de Sariñena, pero también de molinos y batanes, propiciando actividades extras como fue la realización de diversas ferias: “A mediados del siglo XIX en las dos ferias que se celebran en la primavera, una para Carnaval y otra para el Domingo de Ramos” (Antonio Naval Mas. Sariñena, villa histórica de ferias y regadíos).

Por ello, no es de extrañar, como son varios los testimonios que recogen la riqueza de Sariñena a lo largo de los tiempos. Este es el caso de Labaña, geógrafo portugués, quien en 1611 realiza una detallada descripción de Sariñena: “Es villa principal del Rey. tiene 350 vecinos, cercada de muros altos, de tapia fuerte, por fuera de los cuales tiene dos arrabales, a la entrada y salida. Está asentada en llano a lo largo del río Alcanadre. a mano derecha. sobre el cual tiene un puente muy bueno y encima de él un azud muy bien hecho, para sacar una acequia con la que riegan una gran huerta, y en ella y en el término cogen mucho trigo, vino, aceite y azafrán. y tiene mucho ganado y tierra rica, así por la abundancia como por las tres ferias que se hacen en ella. Fuera de la villa hay un monasterio de frailes franciscanos. un hospital y escuela de gramática”.

Igualmente, Pedro Blecua y Paul, en 1792, describe una magnifica y productiva huerta, de una Sariñena amurallada de tapial. Aun así, Blecua y Paul matiza mucho más y llega a decir que de la muralla presentaba tres entradas y tres fuentes. Estas, para Antonio Naval Mas: “Eran de las de caños cobijados bajo arco de acuerdo con una tipología que caracterizaba al Alto Aragón. Algunos todavía las recuerdan.”

También lo recoge Espinalt, entre 1778 y 1795, en su Atlante español, junto a otros aspectos de la villa que se reproducen en su integridad: “Buenos muros con sus torres y un castillo algo arruinado con tres puertas y, en cada una, su fuente. Tenía por entonces dos conventos: el de franciscanos (XVI) y el de carmelitas calzadas (XVII). Para acercar al devoto, se había traído una réplica de la Virgen de Loreto, que se entregó a los franciscanos. Estos la llevaron a la ermita donde hoy se celebran las misas diarias en invierno, junto a la carretera de Huesca, antaño cárcel del lugar.”

Tres eran las fuentes de Sariñena
una en cada una de sus entradas
igual daban la bienvenida al sediento
que daban la despedida y aliento
al pasajero y peregrino.


Que esta villa, además de a san Antolino
a Salvador, Santiago, san Eufrasio y Loreto,
lleva también de patrona
a nuestra señora virgen de las Fuentes
y a la acequia madre Vadera.

En la calle Goya aún encontramos la fuente de Villanueva del siglo XVII, descrita por el Sistema de Información de Patrimonio Cultural Aragonés (SIPCA): “Adosada por su parte trasera a la pared de una vivienda, es una construcción de planta rectangular, realizada con grandes sillares de arenisca, dispuestos a soga. Su frente se encuentra casi totalmente abierto por un profundo arco de medio punto, bajo el que se cobija la pila rectangular. Estaba coronada por una cornisa moldura ligeramente saliente, que ha desaparecido. También ha desaparecido un largo abrevadero, cuya pila, de planta rectangular, estaba adosada a uno de los lados de la fuente.”

Que es villa de acogida y de historia
que es villa de memoria
que es villa amiga
que es Sariñena nuestra villa.

La fuente de Villanueva y quizás las otras fuentes que tuvo Sariñena cogía el agua de la acequia Valdera por medio de un antiguo sistema hidráulico. El sistema recogía el agua de la acequia Valdera y la conducía canalizada hasta la fuente de Villanueva y el demolido abrevadero en la década de 1990. El antiguo sistema hidráulico de Sariñena se ubica en la calle Alfonso I el Batallador, en un solar, entre malezas, a través de unos mallazos, en la absoluta dejadez y completo abandono, se encuentra la entrada al antiguo sistema hidráulico de Sariñena.

Fuente Villanueva Sariñena.

La pequeña construcción, según el inventariado del «Plan General Urbana de Sariñena», data de finales del siglo XVI. «A través de una portezuela, se desciende por peldaños pétreos enclavados en la pared. La sillería está perfectamente conservada.» Su interior es abovedado y la sillería dicen que es obra de un maestro cantero, uno de los que durante el siglo XVI estuvo por el sur de la provincia de Huesca fabricando captaciones, caños y fuentes. La obra permitía redirigir unos 60 grados la conducción de agua: «Dejando un depósito para las cales y permitiendo su limpieza periódica».

El Alcanadre

El río Alcanadre nace en la sierra de Galardón, sierra de pinos, bojes y chinebros, término de Fiscal, comarca de Sobrarbe. Concretamente nace a unos 4 kilómetros del pueblo deshabitado de Matidero, a unos 1620 metros de altitud.

Tiene una longitud de 148 Km con una clara dirección norte-sur. Atraviesa la sierra de Guara introduciéndose bajo el cabezo de Guara y formando a su paso profundos barrancos, cañones y gargantas en las calizas eocenas como son los barrancos de Gorgas Negras, Barrasil, Peonera Superior y Peonera Inferior. Continúa encajonado hasta abrirse tras juntarse con el Guatizalema, para luego proseguir descendiendo hasta desviarse al sur-este al encontrarse con la sierra Alcubierre Sigena, tras juntarse con el Flumen para acabar desembocando en el Cinca tras pasar Ballobar, a 138 – 133 metros de altitud sobre el nivel del mar.

En él desembocan los ríos Mascún (13 km), Balcés o Isuala (41 km), Formiga (16 km) con el Calcón (22 km), Guatizalema (73 km) con el Botella (22 km) y Flumen (120 km) con el Isuela (39 km).

Alcanadre de mis amores
discurres por nuestra villa
como hilo fino plateado
bajo la ermita de Santiago.

Río de nuestros corazones
Sariñena ve pasar tus aguas
entre ripas y badinas
entre tus sotos y gleras

Nos has dado vida
y una maravillosa huerta
nos has quitado la sed y el hambre
 a tu inmemorial Sariñena.

Que no hay mayor honra
que ser hijos del Alcanadre
por escudo y bandera
río de nuestros anhelos e ilusiones.

El río permanece encajonado hasta prácticamente alcanzar el llano de la parte norte de Los Monegros. Como decía Pedro Blecua y Paul, las aguas del río Alcanadre, por su mucha profundidad, no podían aprovecharse hasta “El terreno de la villa de Sariñena y lugar de Capdesaso”. En cambio, las de los ríos Guatizalema, Flumen e Isuela, que en el verano escasean mucho, eran de buen provecho: “Se aprovechan bien en toda su vega y ribera en invierno y primavera por alguna porción de levante y mediodía” (Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792).

El Alcanadre, antiguamente, a su paso por Sariñena, presentaba un aspecto muy diferente, señala Rafael Anoro Novellón: “Las gravas se acumulaban formando extensas gleras y a su vez se formaban playas de fina arena. Había poco arbolado ya que se aprovechaban mucho las leñas. También se extraían muchas gravas y arena para la construcción, mucha gente para ganarse algunos pocos dineros acudía a recoger unas pocas gravas que vendían a los albañiles. Luego se extrajeron tantas gravas a través de Horpisa (Hormigones del Pirineo Sociedad Anónima) que el río se encajonó, hundiéndose su cauce y quedando casi sin gravas. Incluso el puente del Ramio cedió un poco.”

Lucas Mallada decía que “Si la amplitud de su cuenca correspondiera un canal de importancia, sería el Alcanadre tal vez el río de más provecho de la provincia”. Aun así, sin duda, el río Alcanadre ha sido vital para Sariñena y para su huerta vieja, algo que no deberíamos ni debemos olvidar. Pues, tal y como afirma Rafael Anoro Novellón, en Sariñena se vivía de la huerta y ha sido muy importante para la población y comarca: “Se regaba, pero también se bebía agua del río. Algunas mujeres iban a lavar la ropa y muchos a bañarse en sus aguas en verano”. Pues, tal y como concluía Lucas Mallada el Alcanadre ha contribuido en gran parte a la riqueza de la villa de Sariñena: “Que deja a su derecha, permitiendo que, en su territorio, por la menor depresión de su álveo, se repartan algunas acequias con que aumentar la variedad de sus producciones”.

Alcanadre, Alcanadre
bañas a Sariñena
en noche plateada
con la luna, con la luna

como una purna
que se baña, que se baña

en tu noche estrellada.

Madoz, en su Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850, aporta la siguiente descripción del río Alcanadre:

R. de la provincia de Huesca; tiene su nacimiento en el término de Mathinero (Matidero) del partido judicial de Boltaña, al pié del S. de la sierra de Guara, en un manantial que brota en las concavidades interiores de la sierra, al cual se le da el nombre de Mascun. En su origen el Vivera por donde sale, arroja generalmente una columna de agua igual al grueso de tres hombres, y su curso es perenne y muy caudaloso, bien en verano escasea algún tanto. En su dirección al S., describiendo varias curvas, fertiliza por la der. la huerta del Rodellar donde e le agregan mas aguas de las muchas fuentes que nacen en el monte de este pueblo, y los término de Almunia de Pedruel, San Saturnino, Bierje, en cuyo punto se le juntan dos r. por der. é izquierda, llamados el primero Formiga, y el segundo Isuela, el de Alberuela de la Liena, Ador, Abiego, Lascellas,  Paneano, donde se le reúne el r. Rigo, el de Pertusa; Torres de Alcanadre, Peralta de Alcoféa próximo, á cuya jurisd. recibe en su seno las aguas del r.  Guatizalema, el de Sena, el de Sigena, el de Alcoléa, Chalaméa, y Vallovar, en cuyo punto desagua en el Cinca, después de un descenso de 22 leg. (legua), dándole mucha mayor importancia de la que hasta allí tenia. Fecundiza también por su márg. izq. las heredades de los pueblos de Pedruet, Almunia de Sipan, de Morrano, de Casbas, de Junzano, Angues, Antillon, Cap de Saso, Sariñena, Albalatillo y el de Hontiñena. Tiene varios puentes, aunque comunmente de un solo arco ú ojo, pero elevados y buenos, siendo los principales los de Rodellar, Bierje, Lascellas, Pertusa, Sijena y Sariñena, y son, muchos los molinos y batanes que pone en movimiento con las aguas que lleva y las acequias que de él se sacan para facilitar el riego á los término de otros pueblos dist, de su álbeo. Cría abundante pesca de truchas, anguilas y barbos, ofreciendo en la primera especie la particularidad de que salgan ya de un grandor admirable del mismo manantial en que el r. tiene su origen. Esta circunstancia ha dado lugar á creer que tan copioso depósito de agua es debido á una infiltración subterránea del r. Ara, que nace en la cumbre del Pirineo y desciende costeando la sierra de Guara por el lado del N.; dan visos de probabilidad á esta opinión las muchas concavidades que sé observan en los cerros mas elevados de dicha sierra, y el ruido sordo y profundo que se deja oir al, penetrar en alguna de las espresadas concavidades.

El Guatizalema

El río Guatizalema nace en la ladera norte de la estribación occidental de la sierra de Aineto, a 1370 metros de altitud, en el valle de Nocito, en el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara. Su curso es de 69 km de longitud y transcurre embarrancado hasta La Almunia del Romeral, la sierra de La Gabardiella y la Hoya de Huesca, pasando por el pantano de Vadiello, para desembocar en el río Alcanadre, “Después de entregar parte de sus aguas al término de Sariñena, por medio de una presa y un canal conducido por galerías a través de algunos montes”, apunta Lucas Mallada.

Sin el Guatizalema no se entiende el sistema Valdera, donde Sariñena tenía construido un azud para pasar las aguas del Alcanadre aunque no ha solido tomar de sus aguas por su peor calidad en relación con el Alcanadre. Igualmente contamos con la descripción de Madoz del Guatizalema: 

«r. que nace en la prov. y part. jud. de Huesca en las inmediaciones del pueblo de Nocito de donde sigue su curso por los térm. de los de Almunia del Romeral, Sipan, Arbanies, Castejon, Sietamo, Fañanas, Pueyo, Argavieso y Novales, penetrando por el térm. de Sesa en el part. de Sariñena, primer pueblo al N. de este part.; continúa fertilizando en su tránsito el térm. de Salillas y Huerto, y á dist. de 1/2 hora de este último punto le cruza un puente de piedra llamado del Rey sobre la carretera de Barbastro á Zaragoza: mediante una azud que tiene construida la v. de Sariñena, toma su agua en unión de una acequia que en el mismo parage desagua procedente del r. Alcanadre, conducida por unas famosas minas, y ambas aguas dan riego á una gran parte de su huerta llamada del riego de Valdero, depositandolas en el mencionado Alcanadre entre los térm. del espresado pueblo de Huerto y Peralta de Alcofea. En su origen á muy corta dist. se le une el r. Usez que de la parte NE. se dirige al SO. hasta penetrar en este r. por la izq. Ademas del puente que se dijo antes, le cruzan otros en los pueblos de Sipan, Arbanies, Castejon y Siétamo, y da movimiento á distintos molinos harineros, fertilizando gran porcion de terreno. Su curso es perenne, y lleva abundante caudal de aguas con una dirección constante NS. hasta llegar á las inmediaciones de Sesa, donde empieza á marchar al SE.; cria barbos y anguilas de la mejor calidad.”

La Isuela/Flumen

El Flumen discurre también por Sariñena, aunque su denominación histórica y popular ha sido muchas veces referida por La Isuela, ganando la partida popularmente al Flumen hasta no hace muchos años. Aún así, son muchas las referencias y voces que siguen nombrando La Isuela a su paso por Sariñena. No obstante, la forma de denominar a los ríos en femenino es característica dada en lengua aragonesa.

Entre el Alcanadre y La Isuela
 al igual que su laguna

se halla noble villa
por nombre Sariñena.

El Isuela nace en Arguis y es regulado por el embalse del mismo nombre “Embalse de Arguis” y mantiene un recorrido de unos 40 kilómetros hasta unirse con el Flumen, tras pasar Huesca, en la localidad de Buñales. Las Isuela también cuenta con su descripción aportada por Madoz:

Isuela: r. de la prov. y part. de Huesca: tiene su nacimiento en el térm. del l. de Arquis en las montañas de Serué, y corre por entre asperezas y desigualdades hasta que sale á la llanura en los térm. de Noeno, que fertiliza con sus aguas y desciende caminando hacia el S. al de Arascues, á cuyas tierras proporciona tambien algun riego: continúa su curso bañando las tierras de los l. de Igries y Yéqueda á la márg. izq., y Canastas á la der., formando una curva considerable basta llegar á este último punto, de cuyo térm. sale penetrando en el de la c. de Huesca, en el cual proporciona riego de consideracion á varias tierras que hacen la huerta de esta c. tan amena como fértil: pasa lamiendo las casas de esta cap., cercándola de N. á SE. por espacio de 1/4 de hora, y junto á ella se encuentran 3 puentes frente á 3 puertas de la misma, 2 de los cuales de piedra y 3 arcadas cada uno, fueron construidos á mediados del siglo pasado, y el tercero de madera y un solo ojo, en el año 1835, dando ademas impulso á las ruedas de varios molinos harineros; tambien á dist. de 1/2 hora existe otro puente de piedra con un ojo: sale por fin del térm. corriendo hácia el S. y llega al de Pompenillo, Castillo de Pompien y Tabernas, los cuales fertiliza con sus aguas, y en el de este último pueblo se incorpora al r. Flumen (V.). Cria con abundancia barbos y algunas anguilas.

Flumen

El río Flumen Nace en la sierra de Bonés, en Arguis, y su cauce se desarrolla paralelo al Alcanadre al que acaba desembocando en Albalatillo, próximo al paraje de Juvierre. El mismo es descrito por Madoz:

R. que tiene su origen en el terr. de Belsué y á su parte N., en la provincia  y partido  judicial  de Huesca; lleva su curso por la garganta llamada el Salto de Roldan y penetra en el término de Apies, dirigiéndose al de Fornillos, en cuyo término se encuentra un puente de piedra de un solo arco, bastante deteriorado: continúa su marcha corriendo al pie de las colinas la que se halla construido el edificio denominado Monte Aragon, donde hay otro puente de piedra muy sólido y de 3 ojos; sigue por el término de Quicena y variando de dirección hacia el O. baña los de Huesca al E., en que está el puente llamado de Lagranja, sólido y de dos ojos, y sigue por los de Molinos, Lascasas, Alvero Alto y Bajo y Tabernas, uniéndose á él en este término  el r. Isuela(V.) : conservando sin embargo el nombre de Flumen ; corre después los términos de Buñales, Sangarren , Barbues y Torre Barbues, entrando en el partido  dé Sariñena por el término de Almuniente y continúa bañando los de Granen, Sariñena y Alvalatillo, donde desagua á l/2  leg. de dist.  en el r. Alcanadre.  Fertiliza con sus aguas los térm. de los puntos que atraviesa, y con particularidad la huerta de Huesca, conocida con el nombre de Flumen: sus aguas son dé curso perenne y producen pesca de barbos y anguilas de esquisita sabrosidad.

La antigüedad de las acequias

Siempre ha existido, en el ideario popular de Sariñena, la consideración histórica de tratarse de una obra de la época de los árabes. Félix A. Rivas llega a decir que se le ha adjudicado un origen temporal de época andalusí. Sin embargo, los vestigios actuales no nos remontan a un pasado tan remoto, pero ello no quiere decir que la primigenia acequia Valdera proviniese de origen árabe o incluso romano, pues como bien dice Antonio Naval Mas “La acequia de Sariñena tiene que ser muy antigua a juzgar por los restos de algunas construcciones relacionadas con ella”. Incluso el SIPCA llega a calificar algunos restos, como son el caso de la “Presa Alcanadre”, como restos de época romana. Como dice Antonio Naval Mas: “Eran sistemas que conocieron los romanos, que imitaron los árabes, y que permanecieron prácticamente inalterados hasta el siglo XVIII. Los árabes los denominaron qanats”. A pesar de todo y sin ninguna duda, el sistema de la acequia Valdera responde a una magnifica obra de ingeniería de tiempos remotos.

La cita documental más antigua responde a 1170, según cita a 1208, cuando el rey Alfonso II de Aragón concede a la villa de Sariñena privilegios de población, entre ellos el privilegio a hacer las acequias que quiera del Alcanadre e Isuela para regar con sus aguas sus tierras: “Dono et concedo vobis quod faciatis acequias quantas plus potueretis in Alcanatre et in Isola et totam ipsam terram quam potueritis rigari de istas acequias infra predictis qui tunquam ingresam fuerist rigatas de acequia as et vos potueritis rigare habearis ez posideratis eas in perpetium” lo que se puede aproximar a la siguiente traducción: “Doy y concedo a ustedes hagáis acequias más podéis en Alcanadre y en Isuela y en toda si misma tierra podáis regar de estas acequias en los términos antes mencionados que incluso fueran ingresadas regadas de acequia como podríais tenerlo regado y poseerlo para siempre” (Colección de privilegios y escrituras.. Tomo VI).

Hay un registro del 23 de agosto de 1260 por el cual se otorga «Licencia a Nicolás de la Isuela de construir un molino en Sariñena y de poder regar en la villa. Donación de tierra en Sariñena a Nicolás de Isuela» (Archivo de la Corona de Aragón, Cancillería,registros,nº11,fol.225).

En 1275 «Pedro Bahost, vecino de Sariñena, vende a Domingo de Pedruel la duodécima parte del molino de Pedro Larrés en Peralta de Alcofea, más los casales, casas, tierras que rodean al citado molino, además de la duodécima parte del soto y de las aguas, por 50 sueldos jaqueses» (Documento de Santa María de la Gloria de Casbas ES/AHPHU – CASBAS/0052). Este molino debe corresponder al que se abastecía del azud adosado al puente del Rey II, molino, como veremos más adelante, cuya licencia fue otorgada en el siglo XII.

Así, igualmente el 20 de diciembre de 1289 «Domingo Pedruelo y su mujer Valencia, vecinos de Sariñena, venden a Bartolomé de Lecina y su mujer Marta, vecinos del mismo lugar, la duodécima parte del molino llamado de Pedro Larrés, en el término de Peralta de Alcofea sobre el puente de Ballarés, que muele con agua del Alcanadre, por 36 sueldos jaqueses» (Documento de Santa María de la Gloria de Casbas ES/AHPHU – CASBAS/0096).

Además los documentos del 31 de julio de 1291 por el cual «Juan de Español de Ramio y su mujer María venden al convento de Casbas y su abadesa Urraca sus derechos en el molino llamado de Pedro Larrés, en el término de Peralta de Alcofea, que puede moler con agua del Alcanadre, por precio de 50 sueldos jaqueses» (Documento de Santa María de la Gloria de Casbas ES/AHPHU – CASBAS/0092), un segundo donde «Inés del Pico, viuda de Juan del Pico, y sus hijos Salvador, Nicolás, Agnes y Marta, todos vecinos de Sariñena, venden a Urraca Huerta, abadesa de Casbas, todos sus derechos sobre el molino de Pedro Larrés, en Peralta de Alcofea, por ciento doce sueldos jaqueses» (Documento de Santa María de la Gloria de Casbas ES/AHPHU – CASBAS/0095) y un tercero que dice «Bartolomé de Lecina y su mujer Marta, habitantes en La Perdigura, venden a Urraca Huerta, abadesa de Casbas, sus derechos sobre el molino dicho de Pedro Larrés, en el término de Peralta de Alcofea, que muele con agua de Alcanadre, por 195 sueldos jaqueses» (Documento de Santa María de la Gloria de Casbas ES/AHPHU – CASBAS/0097).

El 19 de diciembre de 1323 hay referencia de un molino harinero y trapero llamado del Rey en Sariñena que tomaba el agua del Alcanadre. Es a raíz de una donación de bienes por parte de Pedro Jiménez de Sarasa y su esposa Teresa a favor del prior de Sariñena: “Consistente en unas viñas, casas, 9 sueldos de treudo y la parte y derecho que ellos tenían en dicho molino harinero y trapero del Rey, situado en el término del citado concejo de Sariñena con 6 cuartales y 1 almudín. El objetivo de la donación era fundar una capellanía perpetua en el monasterio de Montearagón. En el escrito se dice que el molino tomaba el agua directamente del río Alcanadre.” (Los batanes de Aragón (siglos XII-XVI) Germán Navarro Espinach. Universidad de Zaragoza). 

Igualmente en una carta fechada el 29 de noviembre de 1327 «Carta al justicia de Sariñena o a sus lugartenientes sobre el azud y acequia que mueve los molinos traperos y harineros en dicha villa, puesto que (Lope) Sánchez Conesa, funcionario real, tenía asignación sobre ellos. Otra carta a Jaime Bernard, juez de Huesca, en relación a la petición dada por Pedro Jiménez de Sarasa, prior de Sariñena y (Lope) Sánchez Conesa sobre la reparación del azud y acequia del río Alcanadre a la que estaban obligados los hombres de Sariñena.» (Archivo Corona de Aragón,Cancillería,registros,nº428,fol.7v-8).

Es en 1335 cuando aparece constancia sobre el sistema Valdera, de un azud sobre el Guatizalema y la acequia en relación a una escritura de venta, que los señores de “Vallarias” otorgaron a favor de la Villa de Sariñena por la cual vendieron un “Azud y Cequia en el Río Batezalema, para prender, passar, y adducir agua para su regano de Valdera”. La referencia aparece en “Extracto breve de los principales hechos, con algunas reflexiones, que sobre ellos hace la Villa de Sariñena: en el pleyto, y grado de segunda Suplicacion. Con el lugar de Capdessaso su aldea. Sobre division de términos en 1734”. Curiosamente, este pleito con “Capdesasso”, admite que en esa fecha de 1335 aun no se encontraba poblado el mismo lugar de Capdesaso. (Extracto breve de los principales hechos, con algunas reflexiones, que sobre ellos hace la Villa de Sariñena: en el pleyto, y grado de segunda Suplicacion. Con el lugar de Capdessaso su aldea. Sobre division de terminos Sariñena. Ayuntamiento. Año 1734).

Un segundo pergamino, en 1371, recoge un detallado inventario de bienes del llamado “molino harinero y trapero del Rey” con motivo de su arriendo. El documento queda recogido en la obra de Germán Navarro Espinach, “Molinos harineros en el reino de Aragón (Siglos XIV-XVI)”, citando que el molino estaba ubicado en el río Alcanadre. Y en 1390, un documento sitúa al mismo molino en las inmediaciones de Sariñena en la denominada Huerta de Suso, documento por el cual el monasterio de Montearagón da a treudo a Eximino Loarre, clérigo racionero de la iglesia de San Salvador de Sariñena, el molino del Rey, “sito en el lugar llamado Huerto de Suso en el término de Sariñena, molino antes estaba atreudado a Ramón de Castro, el cual no pagaba el treudo” (1390-07-12).

El molino harinero de Peralta de Alcofea vuelve a aparecer en un documento del 28 de abril de 1376 sobre su posesión: «García de Loriz y García de Lobera, escuderos procuradores de Gracia, abadesa de Casbas, comparecen ante Jordán Pérez de Urriés, regente de la Gobernación de Aragón, para firmar de derecho sobre la posesión de un molino harinero situado sobre el río Alcanadre, en el término de Peralta de Alcofea, sobre cuya posesión es reclamada por Guillermo de Entenza, escudero de Sariñena.» (Documento de Santa María de la Gloria de Casbas ES/AHPHU – CASBAS/0244).

En 1488 se produce una Sentencia Arbitraria sobre el pasto de ganados en la acequia Valdera: “Que los ganados de dicha Villa y Aldeas puedan hacer todas las Yerbas sobre la Acequia de Valdera hasta el caxero de ella”. La cita pertenece a un pleito entre Capdesaso y la Villa de Sariñena sobre la propiedad de la huerta Valdera y la Faxa Real en 1734, aportando sentencias históricas a favor de Sariñena (La Faxa Real/Faja Real es la partida situada en el margen izquierdo del Alcanadre, justo aguas arriba de la ermita de Santiago de Sariñena). Pues la huerta tenía un gran valor y sobre todo había intereses eclesiásticos por el cobro del Diezmo. No obstante, la documentación aporta una gran información sobre la acequia Valdera, su sistema y huerta. De esta manera, se recoge la sentencia arbitraria del año de 1488 por cuyos capítulos se declara “Que los montes y partidas llamadas Bramapan, Sasso Verde, Insulas y Arenales, Huerta de Salabert, Huerta de la Sardera, son términos de dicha villa y huerta de ella”.

El escrito de defensa del lugar de Capdesaso se defiende de una firma presentada en 1577 obtenida contra el señor de Vallerías: “Sobre el riego de el río Guatizalema, para que se le permitiesse passar para su regano de Baldera, sobre que otorgó Escrituracon dicho señor; y quiere inferir Sariñena, que Capdesaso no concurrió con cantidad alguna para estos y que las aguas se dirigían a Baldera; a que se responde lo primero, que en aquel tiempo aún no se havía poblado Capdesaso, con que no pudo concurrir a esta compra; lo segundo, que reconocido el Mapa, se hallara, que Guatizalema se une con el Rio Alcanadre, en la Azud que está en los Arenales, y de alli passa por toda la Huerta , y Baldera de Capdesaso, y sigue toda la Cequia adelante, passa por el Abrevadero, y Baldera de Sariñena, y continua hasta entrar en las demás Huertas de la Villa; de modo, que no se prueba precisamente, que porque el agua passa por la Baldera de Capdesaso litigosa, fue el contrato con el Señor de Vallerías, solo para regar esta Partida, sino para las que eran de el Termino de Sariñena, como consta en la inspección del mapa”.

El lugar de Capdesaso, en su defensa, alude a los tributos que la Villa de Sariñena les impone a los de Capdesaso, probando que para Sariñena no son consideradas tierras suyas: “Este concepto se prueba con la Escritura de promessa, y obligación, que ha presentado la Villa, en que se supone, que haviendo está gastado, sobre tomar el agua de el Rio Guatizalema, para conducirla a la Ceguia de Baldera, negaron el riego al Lugar de Capdesaso, y sus vecinos, con el motivo de no haver contribuido en cosa alguna para los gastos; y haviendoles suplicado les concediessen dicha agua, lo executaron, obligandose por Escritura a pagar un Censo de 1H libras de capital, y 1 H Sueldos al año de reditos, y a contribuir en adelante con qualesquiera gastos, y pechas necessarias , para la conservacion de el riego.”

En 1587 se produce una proposición de firma contra los señores de “Vallarias” nombrando el azud de Valdera: “Que en los ríos Batizalema, y Alcanadre, de tiempo inmemorial, havia un Azud de piedra, vulgarmente llamado el Azud de Valdera, en el qual toma principio una Cequia, que esta abierta en los términos de Vallarias, y passa, y discurre por aquellos, hasta dar en los términos de Sariñena, para regarlos, y en particular una Partida llamada de Valdera, vc. Mediante el qual, dicho azud, por dicha azequia se lleva y discurre agua de dichos ríos para regar los dichos términos de Sariñena y señalamente la dicha Partida de Valdera”. Esta la primera vez que aparece el término “Partida Valdera” y se describe el complejo Valdera.

En 1588 los vecinos de Cadesaso solicitan estar bajo el riego de la acequia Valdera: “Tienen y esperan tener heredades baxo el discurso de la Cequia de Valdera de la Villa de Sariñena, etc, y havían suplicado de presente a dicha Villa, les hiciese merced de acoger y admitir en el dicho riego sus heredades”.

La disputa por la propiedad lleva al Rector de Capdesaso en 1650 a firmar una proposición para el cobro de diezmos en partidas dentro del término de Sariñena: “Se hallaba en la proffesión de percibir y cobrar la decima parte de los frutos, que se han cogido, y cogen en las heredades situadas y estantes en la Partida Alta de Valdera, como también de la Partida baxa, llamada de Valdera y de las de Miranda, Sardera y Ramio, estantes dentro de los Términos de Sariñena”. Lo que lleva a responder, treinta años después, al cabildo eclesiástico de Sariñena en 1680: “Que dentro de los Términos de ella, de tiempo inmemorial antquissimo, de que no havía memoria, ha havido y ay dos Partidas y Términos, llamadas la una partida Alta de Valdera y la otra Partida Baxa de Valdera, las quales han confrontado y confrontan la partida alta de Valdera, con Cequia de Valdera, Cequia del Rey y Montes Comunes”.

Como pruebas de la pertenencia, el documento aporta el que considera principal, la escritura de concordia entre Villa y aldeas del año 1683 “En que expresamente se pacta y confiesa: Que las partidas que refiere y entre ellas las Insulas, Huerta de la Sardera, Arenales, la Viñas viejas, camino de Albalatillo (desde la Cequia de Valdera hasta la Huega de Albalatillo, azía el Río Alcanadre, la Almunia y Sasso Verde, sean Términos, Huerta y vedados de dicha Villa”.

«Que los montes o partidas llamadas: la plana, Bramapan, Puyalon, Insulas, Huerta de la Sardera, Arenales, Cantalobos, las viñas viejas, camino de Albalatillo desde la acequia Valdera hasta la buega de Albalatillo hacia el Alcanadre, la Almunia y Saso verde fuesen términos, huertas y vedados de la villa, y de los herederos del riego de la acequia Valdera.»

 Elbaile Ollés, José.
Lalueza, hechos del siglo XVIII.

La misma concordia de 1683 recoge la autorización del pasto de ganados en la acequia Valdera: “Que los Ganados que gruessos y menudos de dicha Villa y Aldeas puedan pacer y herbajar todas las Yerbas sobre la Acequia de Valdera, hasta el Caxero de ella (que es su orilla) azia la parte de la Laguna, y que los passos, que antiguamente fueron aboguiados en los Términos Comunes de Villa y Aldeas, se ayan de reconocer y renovar”.      

Igualmente se produce una concordia en el año de 1727, entre el Reverendo Obispo de Huesca, Cabildo Eclesiástico de Sariñena y Rector de Capdesaso, en la cual ese halla pactado que los diezmos sean recibidos por el Obispo de Huesca y el Cabildo de Sariñena: “Que todos los olivares, tierras blancas, viñas y demás proffesiones, que ay desde el olivar de Blancas (que está junto a la Valmarinera) hasta la Torre alta, que llaman de Panzano inclusive, que termina al Monte de los Arenales perciba los Diezmos el referido Obispo y Cabildo”.

Así, podemos saber que el Clavario de la Villa de Sariñena, en 1728, se hizo cargo de 23 libras y 24 sueldos por el arriendo de las yerbas de riego de Valdera, desde la Valmarinera hasta las Insulas, que es toda la huerta litigiosa. (El Clavario era el oficial o persona que tenía a su cargo las llaves de una plaza, institución, ciudad, iglesia, palacio, cárcel, etc.).

Por último, se aporta una sentencia del Intendente de Aragón del 18 de junio de 1731 que libera a los vecinos de Sariñena al pago de contribución de la huerta: “En Pleyto litigado entre Villa y lugar por lo cual declaró: No deberle pagar contribución los vecinos de Sariñena, que tienen y possehen tierras en las Huertas de Valdera, alta y baxa, por resultar que las expresadas Huertas y Partidas están existentes dentro de los Términos de Sariñena”.

Los diferentes testimonios aseguran la propiedad de la huerta a la villa de Sariñena: “De que quanto se registra de dicha Huerta, ha havido y ay entre la cequia del Rey, Río Alcanadre y Cequia de valdera, hasta dicha Villa, siempre ha sido Término Dezmario y Guardio de ella y dentro de su distrito se halla toda la Huerta alta y baxa de Valdera”.

Es reseñable que el mismo pleito, de disputa por la delimitación de los términos territoriales de la Villa de Sariñena y Cadesaso, define el término denominado Huerta de Valdera: “La segunda parte, que vulgarmente llaman Huerta de Valdera, toma su principio, sirviéndola la Cequia de Valdera, y comprende todo lo que ay desde ella, azia Oriente, hasta el Río Alcanade; termina al Norte en la línea, que cruza por debaxo de los Mojones 3.2. y 1 debaxo del Azud, letra N. y al mediodía, en la que corre por debaxo de las letras S. y T. hasta el Mojón 27. Frente de Ramio” (Extracto breve de los principales hechos, con algunas reflexiones, que sobre ellos hace la Villa de Sariñena: en el pleyto, y grado de segunda Suplicacion. Con el lugar de Capdessaso su aldea. Sobre division de terminos Sariñena. Ayuntamiento. Año 1734).

En 1825 se encuentra un pleito civil producido por la Real Audiencia de Aragón, citando la Junta de Apoderados del Riego de Valdera, posiblemente antecesora del Sindicato de Riegos de Sariñena: “Firma del Ayuntamiento y Junta de Apoderados del Riego de Valdera, de la villa de Sariñena, contra la Condesa viuda de Fuentes y el Ayuntamiento del lugar de Huerto, sobre aguas y otros derechos”. ES/AHPZ – J/000383/000002).

En 1835 aparece un expediente contra un vecino de Sariñena por haber introducido su ganado en una heredad de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes por la acequia llamada «Baldera»: “Expediente mandado formar por el alcalde de Sariñena don Francisco Marias, para la venta de los efectos embargados a José Allue, para la exacción de cierta multa impuesta por el citado Alcalde, a dicho Allue, sobre haber introducido su ganado en una heredad de los Cartujos, por la acequia llamada de Baldera”. (Fecha 1835 ES/AHPZ – J/012159/000002). Pues cerca de la misma Villa de Sariñena los cartujos, además de poseer tierras tenían una granja a modo de hacienda.

A principios del siglo XX, en el Diario de Huesca del 18 de noviembre de 1901, la partida “Balderas” de Huerto vuelve a aparecer: “Pueblo de Huerto: una huerta, partida Baldera”. Antonio Naval Mas dice que es también el nombre de la partida No obstante, documentalmente aparece la partida Huerta Valdera en un documento del año 1756: “Información suministrada por José Idiazábal Estella, síndico procurador de la villa de Sariñena, sobre uso del agua para el riego de las heredades de la Huerta llamada de Valdera, que carece de ordenanzas para su régimen y gobierno” (ES/AHPZ – J/001304/0021) y el término llamado del “Riego de Valdera” del año 1789: “Don Antonio Ballerín y Aniés, vecino y alcalde primero de la villa de Sariñena, suplica que los Herederos y terratenientes del término llamado del riego de Valdera cumplan la resolución de la Junta, que se incluye, sobre satisfacer las penas en que se incluye, sobre satisfacer las penas en que se incurra” (ES/AHPZ – J/001310/0010).

Visor Sigpac. Partida de Valderas. Término municipal de Huerto.

Aún con algunos apuntes del molino de Sariñena que fue movido por la acequia de Abalate, este recorrido histórico se ha centrado en la acequia Valdera, que, por su importancia, existe mayor documentación que ha aparecido y permite reconstruir parte de su historia. Por el contrario, no sucede lo mismo con las otras acequias.

Si que hay que señalar la constancia documental de la existencia de la denominada acequia, como hemos visto anteriormente, “cequia del Rey”, ligada a la acequia Valdera y que posiblemente responda a la acequia de Molino. El documento en cuestión dice lo siguiente “Cequia del Rey, Río Alcanadre y Cequia de Valdera” (Extracto breve de los principales hechos, con algunas reflexiones, que sobre ellos hace la Villa de Sariñena: en el pleyto, y grado de segunda Suplicacion. Con el lugar de Capdessaso su aldea. Sobre division de terminos Sariñena. Ayuntamiento. Año 1734).

Igualmente, en distintos archivos aparece la “Acequia de los frailes menores de Sariñena”, en un documento por el cual “Juan de la Raga, prior de Sariñena, da a treudo a Inés de Gramenent un huerto situado en la acequia de los frailes menores de Sariñena por el pago anual de 12 sueldos jaqueses” (ES.28079.AHN/4//Clero-Secular Regular, Car.675, N.14). Esta se puede suponer estaba ligada a la comunidad de frailes franciscanos instalada en Sariñena. Otro documento hace mención a la acequia de Miranda, en un documento de 1538 y relacionado con la acequia de Albalate y el antiguo Azud del Hospital, situado en el río Alcanadre en las inmediaciones de la ermita de Santiago. El paraje de Miranda se encuentra a la altura de los Arenales pero en la orilla izquierda del Alcanadre, tras pasar las Ramblas.

Como conclusión no puede ser más oportuno que citara a Antonio Naval Mas, quien ha estudiado en profundidad el sistema en su obra «Construcciones para la historia del Somontano en el Alto Aragón»: “Es tentador remontar tal obra, o al menos parte de ella, a época romana como ya se ha hecho. La ascendencia del topónimo de la villa vinculado a un patronímico romano relacionado con una desaparecida villa rural es uno de los aspectos que lo hace verosímil. El día que se pueda completar este análisis arqueológico mediante adecuadas catas quizá pueda despejarse la incógnita”. Así mismo “Los árabes con toda seguridad cultivaron mediante regadíos el entorno de Sariñena. Existe la tradición de que las minas, o túneles cercanos a esta presa que llevan el agua a la localidad, fueron abiertas por ellos. Tras las cautelas que tan socorrida atribución suele tener, no debe menospreciarse tal fuente oral. También estos constituyen restos arqueológicos del máximo interés por la singularidad que ofrece su construcción, por lo que puede encerrar de información sobre construcciones de remotos tiempos, y por ser el testimonio de una permanente y activa utilización del rio para los riegos del entorno de Sariñena.”

La huerta de Sariñena

Labaña, geógrafo portugués, ya dice en 1611 que en Sariñena había una gran huerta, y en ella y en el término se cogían mucho trigo, vino, aceite y azafrán, además de tener mucho ganado y tierra rica. También lo recoge Blecua y Paul: “Que la acequias proveen agua abundante para más de 400 cahizadas de terreno blanco, y plantíos de viñas y olivos. iendo ordinariamente las cosechas de la villa: trigo, 2500 cahíces; cebada, 1500 cahíces; avena, 400 cahíces; mixtura, 200 cahíces; vino, 1200 nietros; aceite, 1800 arrobas; maíz, 150 cahíces; judías, 80 cahíces; mijo, 40 cahíces; seda, 500 libras, y abundancia de lino, cáñamo y hortalizas para sus abastos; con aumento considerable, especialmente en las de granos, vino y seda, cuyo sobrante va, por lo regular, a Barbastro; y aCataluña, el de granos y seda; a Monegros, el de vino y parte de aceite, y lo demás a Navarra”.

Una productiva y rica huerta gracias a sus acequias y sus sistemas, que se viene reflejando en las diferentes descripciones que se van haciendo de la villa, como la detallada de Sebastián de Miñano en 1827 en su Diccionario Geográfico Estadístico: “Produce 8333 fanegas de trigo, 666 de centeno, 5.0000 de cebada, 1.333 de avena, 266 de judías, 500 de maíz, 134 de mijo, 1.612 arrobas de vino, 1.944 de aceite, 16 de seda, 108 de cáñamo y mantiene en sus pastos por invierno 40.000 cabezas de ganado lanar que crían 20.000 corderos”.

Y, como no, no podemos olvidar a Madoz y su Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850: “La calidad del terreno: en la parte de la huerta es bastante fértil. Producciones, lo son con especialidad, trigo y otros granos, vino, aceite, legumbres, frutas, patatas y pastos; se cría mucho ganado lanar, algún cabrío y vacuno, hay caza de liebres, conejos y perdices, en particular, y alguna, aunque insignificante pesca de anguilas y barbos. Ind. у comercio: una y otro escasea; pues como país agrícola, está reducida aquella casi á los oficios de primera necesidad. Se exportan granos para Cataluña, de donde se importan vinos, aguardientes, azúcar, aceite y otros artículos primarios.”

Sariñena y su huerta vieja en el vuelo de 1927 en contraste con el monte de secano antes de la llegada del regadío.

Huerta vieja, huerta alta y huerta baja, las partidas de la Sardera, la Huerteta, los Arenales, Cequinaltas, la huerta de Suso, y aguas más abajo de Sariñena los espartales y los Corcullos, las cequinbajas, Los Sasos, Esquilones, el Campanero, las Viñas viejas y los Chamarcales. Una huerta fértil, que ha alimentado a una villa que ha querido ser prospera, que ha luchado por un futuro, por una memoria, por todos y todas los hortelanos y hortelanas, los que trabajaron la huerta y sus campos, labraron, plantaron o sembraron, regaron y cosecharon, a los almendrares, olivares o vides, a los frutales, a las semillas de siempre, adaptadas, a su saber, a su cultura, a su memoria. Al orgullo de la huerta de Sariñena.  

Acequia Valdera, la acequia madre de Sariñena

La acequia madre Valdera, de Valderas, Balderas o también llamada acequia de Sariñena es la principal acequia de riego para Sariñena, de su huerta y para agua de boca durante años y siglos. Gracias a la acequia madre Valdera, dice Rivas, se riega la huerta sariñenense.

La acequia Valdera es orgullo de Sariñena
igual nos quita la sed que el hambre
tanto que nos dicen carmones
pues somos hijos de sus brazales
y con solo oír su nombre
¡Qué bonita suena!
La acequia madre Valdera.

La impronta de la acequia Valdera se encuentra tan arraigada que en la memoria popular de Sariñena está presente la historia de un peregrino que, portando las reliquias de San Antolín, a su paso por Sariñena, camino de Zaragoza, sintió que las campanas de la iglesia de Sariñena comenzaban a tocar solas. Deteniéndose en la misma acequia Valdera, entendió el toque de campanas como una señal divina que le llevó a depositar en Sariñena las reliquias de San Antolín que portaba; prosiguiendo luego su viaje. Así, que la acequia Valdera forma parte indisociable a la villa de Sariñena, de su historia y leyenda. Desde entonces, el patrón de Sariñena pasó a ser de San Salvador a San Antolín.

Mosen Espada le contó, hacia 1917, a Gregorio García Ciprés una tradición muy importante en Sariñena:

A mediados del siglo XIII llegó a Sariñena un peregrino y después de mendigar por la villa se fue de ella en dirección a Zaragoza y al alcanzar la acequia de Valdera, una fuerza invisible lo retuvo a la vez que comenzaron a sonar las campanas de la parroquia. El campanero, al oírlas, subió a la torre creyendo serían los muchachos, y al ver que se volteaban solas avisó a todo el pueblo que vio el suceso, decidiendo salir a los alrededores a ver si encontraban alguna justificación. Al encontrar al peregrino sentado en la barbacana del puente, éste les contó lo ocurrido y que era portador de una reliquia de san Antolín. Personadas las autoridades, le encontraron la reliquia con un letrero en que se leía: A SARIÑENA CAMINO. Lo trajeron todo al templo y cesó por sí sólo el toque de campanas. Los vecinos, entonces, decidieron cambiar de patrón, dejando al Salvador y tomando a san Antolín, a quien construyeron una preciosa capilla con su rejado. Desde entonces se venera todos los dos de septiembre, dedicándole su dance.

Manuel Benito Moliner El camino de Santiago a través de Monegros. Sariñena villa Jacobea.  

Igualmente, la acequia Valera estaba presente en las procesiones al monasterio sariñenense de la Cartuja de Nuestra Señora de las fuentes. En el libro de actas de la cofradía de Sariñena Hermandad de Nuestra Señora de las Fuentes (1744 – 1842) se recoge la obligación de los cofrades de recibir a los cofrades que habían peregrinado en la acequia Valdera para luego acompañarlos a la iglesia “Todos los años el día que haía la procesión a N. ª S. ª de las Fuentes, quando venga otra procesión haían de salir todos los hermanos a recevirlos a la zequia de Valdera y acompañarla asta llegara a la iglesia”. Una peregrinación que realizaba anualmente la Hermandad. Ittem. Actuamos y gobernamos, que cada año vaya la Hermandad en procesión a Nª Sª de las Fuentes y para efecto de esto en la junta arriba mencionada se determinará el día que se haya de ir y a vuestro tengan obligación los Mayorales participar de la deliberación en nombre de la Hermandad para que aquí todos reunidos, puedan ir a visitar a Nuestra Señora” (Cofradías de Sariñena).

Una romería que históricamente ha pasado a llevarse a cabo cada 15 de mayo con motivo de la festividad de San Isidro, llevando la imagen de la virgen de Nuestra señora de las Fuentes a la ermita Santiago. Una romería ligada al agua, al río, a la rogativa de lluvia para calmar la sed de los rabiosos secanos monegrinos, de los campos de secano de cebada y trigo y de los bastos pastos.

Desde el puente de Alcanadre
una imagen que no olvido:
cuando bajan las carrozas
el día de San Isidro.

Pablo Gracia Castel, Pablo.

La acequia Valdera recoge sus aguas por medio de sucesivos azudes que se han ido construyendo. Concretamente, sus aguas fueron cogidas en la zona donde el Guatizalema se une al Alcanadre, por donde discurre el antiguo camino Real de Barbastro a Zaragoza y se encuentran los denominados puentes del Rey. Luego, la acequia Valdera discurre por el margen derecho del Alcanadre hasta Sariñena, con un recorrido sobre unos 23 a 25 kilómetros dependiendo de la fuente, para acabar muriendo en La Isuela (Flumen) y extendiéndose un ramal hasta Albalatillo.

“Las aguas del río servían para el riego de la villa, tomándose al cuarto de legua sobre los puentes llamados del Rey”.

Pascual Madoz.

  • La legua aragonesa equivale a 8000 varas aragonesas, lo que se traduce en aproximadamente 6.176 metros.

La acequia ha tomado sus aguas desde distintas construcciones, desde un azud en la misma desembocadura del Guatizalema con el Alcanadre, término municipal de Peralta de Alcofea, a remontarse aguas arriba, como un azud adosado al puente del Rey II y que abasteció a un molino en sus inmediaciones, un molino cuya licencia fue otorgada en el siglo XII.

Noble acequia de Valdera
que riegas la huerta vieja,
eres aliento de vida,
de la historia, compañera.


Gracia Castel, Pablo.

Luego discurre la acequia, a veces abierta y otras cerradas, por medio de unas galerías o túneles conocidas como minas. Algunas minas son abiertas permitiendo el desagüe en caso de un aumento incontrolado del caudal, de las famosas barrancadas en días de tormenta.

Pedro Blecua y Paul, cita la cifra de 400 cahizadas de terreno blanco o plantíos de viñas y olivos regadas en el siglo XVIII. Aunque la cifra la da cuando habla de la acequia de Valdera parece que se refiere a la extensión de riego del entorno de la villa de Sariñena. Si nos vamos a tiempos más recientes, a principios del siglo pasado (Siglo XX), de acuerdo con Luis Mur Ventura, la acequia Valdera regaba 12.636 fanegas que pertenecían a 1.340 propietarios.

En la actualidad, junto a la acequia del Molino, según Antonio Naval Mas, ambas acequias riegan en la actualidad unas 1.300 hectáreas. Bolea, en 1986, las cifra en unas 700 hectáreas con el Guatizalema (Bolea, J. A. (1986). Los riegos de Aragón. Zaragoza: Grupo Parlamentario Aragonés Regionalista de las Cortes de Aragón. 579 pp.) palabras matizadas por José Antonio Cuchi Oterino “Sin embargo, la captación real de este sistema se realiza en el Alcanadre” (Uso del agua en los regadíos tradicionales de la cuenca del Guatizalema. Cuchi Oterino, José Antonio).

Lo cierto es que, en palabras de Francisco Nogues Tierz, presidente de Sindicato de Riegos de Sariñena en las últimas décadas, en los últimos años el sistema de la huerta vieja de Sariñena ha disminuido de las 1.000 a unas 700 hectáreas. Un sistema que sigue siendo importante para la economía y vida de Sariñena.

Acequia madre Valdera

Rugen sus aguas al igual que los cielos truenan
surcan su cauce al igual que si fuese un río
y sueñan el mar, con un día alcanzarlo.

Susurran las aguas de la acequia Valdera
tras dejar el Alcanadre y el Guatizalema
bravas fluyen y discurren
e inundan huertas y campos.


Sus aguas riegan, de prosperidad
rugían la demba y la huerta vieja
que bravas rugen al abrir las tajaderas
que rugen por los brazales y caballones
y a riego manta como siempre se ha hecho.

Por ello, tal y como dice Antonio Naval Mas, la acequia de Sariñena tiene que ser muy antigua a juzgar por los restos de algunas construcciones relacionadas con ella, por lo que nos adentramos en sus diferentes elementos a modo de recomponer su historia.

Los puentes del Rey

A orillas del río Alcanadre, que da riego a una buena porción de su terreno, recogía Blecua, “Se hallan dos puentes famosos llamados del Rey, obra muy sólida y firme de piedra cantería, sobre cimientos de peña, los que dan paso a los ríos Alcanadre y Guatizalema, por la carretera de Barbastro, Monzón y Huesca”.

Estos puentes, construidos sobre el Alcanadre y el Guatizalema, formaban parte del camino Real Barbastro a Zaragoza además de ser Cabañera Real. Tal vez, el nombre del Rey provenga de la misma denominación de camino Real y/o alguna concesión real para la construcción de ambos puentes o, como bien dice Antonio Naval Mas, eran conocidos como del Rey por su importancia en la red de caminos “Lo que los hacia de prioritario cuidado por parte del Estado”. Otra aportación a su posible origen de denominación puede venir de los privilegios reales que, en 1170, según cita en 1208, el rey Alfonso II otorgó a Sariñena, entre ellos la construcción de acequias y azudes, azud que tal vez dio origen a los distintos puentes.

Actualmente encontramos dos puentes en cada cauce, en la carretera autonómica A-1223, entre Peralta de Alcofea y la Venta de Ballerías. Junto al puente sobre el Alcanadre se encuentra una de las tres estaciones de aforo que cuenta el Alcanadre, una estructura que permite calcular en tiempo real el caudal que lleva en ese determinado punto el río

Puente del Rey I

El primer puente del Rey o puente del Rey I, sobre el Alcanadre, se ubicaba aguas arriba del actual puente, siendo el más antiguos de los puentes que en esa zona existieron. De acuerdo con el Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés (SIPCA) el Puente del Rey I es una construcción que va desde la Edad Media-S. XI hasta Edad Media-S. XV, respondiendo a un puente medieval “donde aún quedan algunas huellas del asiento de los estribos en los bancales rocosos de ambos laterales, adosado debió de existir un azud que abasteció a un molino en sus inmediaciones”.

Antonio Naval Mas lo localiza entre el puente y la pasarela, donde se encuentra el arranque del arco de la izquierda que se apoya sobre fuerte y alta roca “Donde hay huella de obra anterior consistente en un asiento ancho que en parte ha sido ocultado por el estribo del puente actual”, concluyendo que “Presumiblemente debe ser el lugar donde estuvo el puente histórico” (Naval Mas, Antonio. Construcciones para la historia del Somontano en el Alto Aragón).

Por medio del SIPCA sabemos que seguía existiendo en el siglo XVIII. Aunque actualmente está destruido.

Puente del Rey II o de Tablas del Rey

Con el deterioro del puente del Rey I, en el siglo XVIII se construye un nuevo puente, denominado como puente del Rey II (SIPCA). Construido aguas arriba del Alcanadre, en relación con el antiguo puente del Rey I y a unos 100 metros del actual. Este salvaba una distancia de 30 metros y respondía a un puente que “Tenía el tablero de madera apoyado en obra de cantería y en las propias rocas de la orilla. En ambas orillas hay restos constructivos correspondientes a los estribos, que aprovecharon los afloramientos rocosos tal como muestran los restos de entalles, oquedades y huellas de asiento Sobre esta base se detecta todavía obra de sillería con sillares bien tallados aunque toscos en acabado, unidos con mortero y asentados con ripios. En los laterales existen dos embocaduras de obra que parecen corresponder a acequias. La del lado izquierdo quizá podía servir al molino situado 50 m aguas abajo” (SIPCA).

Puente presa Alcanadre Huerto-Peralta. A. Naval Mas.

Antonio Naval Mas lo denomina Puente de Tablas del Rey y lo considera procedente de una desaparecida presa y que, con el deterioro del anterior puente, se utilizó como puente mientras se construía uno nuevo en el emplazamiento anterior.

El puente actual sobre el Alcanadre, en su ubicación, para Antonio Naval Mas es “Sustitución, quizá de principios de siglo XX de la obra que hubo con antelación”.

Puente del Rey sobre el Alcanadre hacia 1927. Luesma Ballestín, Martín.

Presa del Puente del Rey o Azud del puente de Tablas

Adosada, al puente del Rey II, se encontraba la denominada Presa del Puente del Rey II o Azud del puente de Tablas, según Antonio Naval Mas. La presa, se establece a partir del siglo XVII (SIPCA) y la relación entre ambos restos, tal y como establece Antonio Naval Mas, “La dan los agujeros que están en la franja delimitada por ambos muros, y que son la huella de los pies derechos que en ellos fueron hincados”.

El azud o presa alimentaba el molino y quizá algunos riegos cercanos: “Los restos pertenecen a un azud que debió estar adosado al puente del Rey I. Los únicos indicios son algunos restos de muros y diferentes entalles en la roca. Quizá esta presa pudo servir al molino que se halla 50 m aguas abajo. Desde aquí en ambos laterales del puente se abren dos conducciones de agua; la de la izquierda pudo ser utilizada por el molino” (SIPCA). SIPCA debe de referirse al puente del Rey II.

Técnicamente, la presa para Antonio Naval Mas, según lo conservado de la desaparecida presa y puente de madera “Es obra de sillares bien escuadrados aunque con tosco terminado y sin desbastar en la parte interior, la parte encajada en los conglomerados. Están montados con mortero de baja mezcla que les rebosa y asentados con pequeños ripios. Cajean un conglomerado de cantos rodados echado a tongadas”.

El Molino

El molino altomedieval se encontraba 50 metros arriba del actual puente sobre el Alcanadre, a su orilla izquierda. De sus restos sólo se aprecian las huellas en la roca en el borde del bancal del asiento de la edificación, para lo cual se talló la piedra (SIPCA): “También se aprecia excavada en la roca una galería que conducía el agua a los cárcavos. Esta galería posiblemente proceda de la antigua presa junto al Puente del Rey II, donde nace una conducción ya citada ya que no hay indicios de ninguna otra presa a no ser que fuera de estacas. Hay otra acequia excavada en el bancal rocoso en la otra orilla del río. En 1904 tenía dos muelas y debió de estar en uso hasta 1909. Este molino según las fuentes históricas medievales tenía azud, y acequia”.

En relación al molino, Antonio Naval Mas (Las acequias de Sariñena), cita como en el siglo XIII se dio licencia para construir un molino en la acequia Valdera. Este aspecto también aparece recogido por SIPCA “El molino pertenecía al monasterio de Casbas a quien fue donado entre 1285 y 1291 por parte de sus propietarios un matrimonio zaragozano (Juan y Francia) y otros tres copropietarios: “… en Flumen de Alcanadre, que yes sobre puen de Balleries… con zequia con zuc et todos dreitos que nos allí avemos» a unos 50 m aguas arriba del puente actual sobre el Alcanadre en la carretera de Peralta a Ballerías, entre este puente y los restos del llamado Puente del Rey II.” Su construcción va desde la Edad Media-S. XI hasta la Edad Media-S. XIII (SIPCA). A esto, Antonio Naval Mas añade: “La otra mitad del molino era de otros tres propietarios que en 1291 acabaron cediendo todos los derechos al monasterio”.

El molino, concreta Naval, estaría situado en la orilla izquierda “Allí donde queda huella de una construcción que fue asentada en el borde de un bancal después de picar la dura piedra para acomodar en los bajos el cárcavo, y, sobre él, las muelas. Conectadas con este hay excavada en la roca una galería paralela al río por la que llegaba el agua a los rodeznos, o palas de accionamiento de las ruedas de molino. Esa galería se pierde bajo la roca en dirección norte habiendo a su vez desaparecido la embocadura que estaría mas arriba. Es la acequia a la que alude en el documento conectada con el azud también en el mencionado”.

Además, Antonio Naval realiza la siguiente descripción del Molino y azud del puente de Tablas:  

Este probablemente estaría allí donde quedan restos de construcción situados sobre las rocas de cada una de las orillas. Contiguas a cada una de estas estructuras por la parte de afuera, la opuesta al cauce del río y formando parte de ellas, hay unas pequeñas galerías abovedadas, de las cuales la de la orilla derecha está interrumpida por una ranura de unos diez centímetros de ancho adecuada para una tajadera. Los muros con ella conectados forman una embocadura. En la franja comprendida entre los dos muros contrapuestos situados en cada orilla hay agujeros y muescas que fueron de asiento de pies derechos y maderos echados, y, a su vez, están abiertos en una zona que tiene el roce o huella de apoyo de algo así como un ancho muro. Son muros relacionados por la situación, orientación, y nivel, pero de diferente procedencia.

Puestos en relación estos restos de la orilla izquierda con los de la opuesta se concluye que tuvieron la función de azud además de la de puente. Este fue de acomodo posterior para lo cual se sirvió de parte de las estructuras existentes, como eran las de la orilla derecha que hubo que completar con la de la orilla izquierda, y, a su vez, salvar las acequias mediante galerías de un ancho de unos 4 metros de longitud.

El estribo de la orilla derecha es una toma de agua situada a no menos de 5 metros sobre el cauce del río que la encauzaba a una pequeña galería de 1,40 de luz. Presumiblemente desaguaba en la acequia excavada en la roca situada al lado, a nivel más bajo.

Junto al estribo de la orilla izquierda hay otra pequeña galería medio oculta por los áridos de la gravera que la rodea. Es probable que estuviera conectada con el molino.

Esta obra de ambas orillas es de sillares bien escuadrados aunque con tosco terminado y sin desbastar al interior. Están asentados con pequeños guijarros y montados con mortero de baja mezcla que les rebosa. Encajan un conglomerado de cantos rodados dispuestos en tongadas. No es montaje cuidado el de las bóvedas de las pequeñas galerías.

Tienen algo de contradictorias alguna de estas constataciones, como es la embocadura a bastante altura de la orilla derecha y el muro de obra terminada en la orilla izquierda. A falta de un estudio más minucioso se puede conjeturar, como ya ha quedado dicho, que son obra reutilizada con diferentes funciones. Estas serían en primer lugar la de haber sido azud al servicio del molino situado en la orilla izquierda del que hay noticias desde finales del siglo XIII. A este punto sería trasladado el azud de Sariñena, la presa de Valdera, cuando hizo ruina, cosa que ya debía de haber sucedido a principios del siglo XVIII. Entonces el antiguo azud del molino de Casbas, si no estaba abandonado, compartió servicio con la presa de la acequia de Sariñena. Probablemente con posterioridad a quedar arruinado, lo que sería hacia 1747, el lugar y lo que quedaba de obra fue reutilizado como paso provisional hasta la reparación o construcción de un nuevo puente en el emplazamiento que ha estado siempre. Esto pudo ser en época relativamente reciente como seria el pasado siglo.

A mediados del siglo XVIII, al arruinarse también el azud de los Molinos, es cuando se decidió hacer uno más consistente que redujera ambos a uno. La propuesta de Burria suponía emplazarlo a unos 20 metros del puente, aproximadamente a la altura del desaparecido molino, pero los maestros informadores de Zaragoza desecharon esta ubicación por la dificultad de la construcción, pues el río está muy encajonado, y por el riesgo que correría el puente en caso de una desmesurada avenida.

Presa Alcanadre

El SIPCA recoge la existencia de la denominada Presa Alcanadre. La ubica en la margen izquierda del río Alcanadre, a unos 1,5Km. aguas abajo del puente del Rey y la cataloga como romana: “Se halla al suroeste de la población sobre el río Alcanadre, cerca de 1km de la confluencia con el río Guatizalema donde se halla otra presa. Se trata de los restos de una presa que mantiene en pie los apoyos laterales y se halla destruida quedando en el cauce un pequeño bloque. Está construida con obra de sillería. Presa destruida que ha sido catalogada como romana.”

Presa de Valdera

La presa Valdera, datada del siglo XVI dio origen a la denominada acequia de Sariñena o acequia Valdera. Se encontraba en la misma intersección del Guatizalema con el Alcanadre, cerca de la ermita de Puigmelero, donde se construyó la conocida como presa de Valdera, una presa de gran envergadura en relación a su época cuyas aguas derivaban para el riego. “Actualmente, dice Naval, es un enorme cúmulo de ruinas indicio de la magnitud que le caracterizó y testimonio, al mismo tiempo, de la lucha de los habitantes de Sariñena por el aprovechamiento del río Alcanadre.

SIPCA no establece su datación, haciendo amplia su posibilidad “Ha sido datada en diversas publicaciones en épocas tan diferentes como la romana o el siglo XVII.” Por otra parte, la Guía Arqueológica de la provincia de Huesca indica que “En la confluencia de los ríos Guatizalema y Alcanadre existen restos de estructuras romanas de regadío”. Sin embargo, de acuerdo a diferentes estudios, paraJuan Carlos Castillo Barranco y Miguel Arenillas Parra, la conclusión es que la presa de Valdera no parece de origen romano (Presas Río Alcanadre, entre ellas la Presa de Valdera. Las presas romanas en España. Propuesta de inventario. Juan Carlos Castillo Barranco y Miguel Arenillas Parra).

Para Félix A. Rivas la fecha de su construcción es clara: “Esta presa, datada con toda probabilidad en el siglo XVI”. Una presa que describe: “Es una de las de mayor envergadura (unos 170 m de longitud y unos 10 m de altura) entre las antiguas del Alto Aragón, aunque se encuentra totalmente arruinada. Su construcción facilitó el nacimiento de la acequia de Sariñena que discurre al oeste del río durante unos 23 km de longitud y a través de algunos tramos de galerías o túneles llamados minas”. (Tradición agrícola en la Comarca de Los Monegros Félix A. Rivas).

Lo cierto resulta que del Azud de Valdera hay constancia documental en 1587, como un azud de piedra en los ríos Alcanadre y Guatizalema, producida en una proposición de firma contra los señores de “Vallarias”: “Que en los ríos Batizalema, y Alcanadre, de tiempo inmemorial, havia un Azud de piedra, vulgarmente llamado el Azud de Valdera, en el qual toma principio una Cequia, que esta abierta en los términos de Vallarias, y passa, y discurre por aquellos, hasta dar en los términos de Sariñena, para regarlos, y en particular una Partida llamada de Valdera, vc. Mediante el qual, dicho azud, por dicha azequia se lleva y discurre agua de dichos ríos para regar los dichos términos de Sariñena y señalamente la dicha Partida de Valdera”. (Extracto breve de los principales hechos, con algunas reflexiones, que sobre ellos hace la Villa de Sariñena: en el pleyto, y grado de segunda Suplicacion. Con el lugar de Capdessaso su aldea. Sobre division de terminos Sariñena. Ayuntamiento. Año 1734).

La presa Valdera SIPCA   La presa se encuentra en la confluencia de los ríos Guatizalema y Alcanadre.

Actualmente es un cúmulo de ruinas de grandes dimensiones. Era la más grande de las antiguas presas del Somontano y, probablemente, de todo el Altoaragón. Hacía posible el aprovechamiento de las aguas del Alcanadre para el riego agrícola. No fue solamente azud para elevar el nivel del agua, sino también represa que la retenía y acumulaba, aspecto pendiente de confirmar y que requeriría el estudio de aliviaderos y desagües que pueden existir en el tramo de la orilla izquierda. Tenía planta en V. Su longitud era de unos 170 m, con un grosor irregular que, en ocasiones, superaba los 8 m. Su altura era de unos 10 m. La fábrica es de piedra sillar bien escuadrada. La obra del tramo de la izquierda difiere del tramo arruinado. También hay diferencias entre los aparejos. Los sillares poseen dimensiones entre 65 y 90 cm y alturas en torno a los 45-60 cm en el reverso del muro. Los morteros son muy consistentes. La pantalla estaba reforzada por dos contrafuertes que sobresalían 2 m en altura sobre el coronamiento, siendo escalonados en sus últimas hiladas. Había a su vez dos aliviaderos a mediana altura que no podían ser controlados. Los materiales son losas de 30 a 40 cm de altura por 70 a 80 cm de frente por 1,2 m de profundidad. Fueron superpuestas en hiladas formando un talud de gradones en la cima de los contrafuertes, con el plano inclinado en paños de resbalamiento. El interior estaba formado por u conglomerado de mampuesto muy grueso compactado con un mortero muy rico en cal.
Desconocemos la cronología de la presa, que sin duda tiene una considerable antigüedad y ha sido datada en diversas publicaciones en épocas tan diferentes como la romana o el siglo XVII.  

Sin duda, resulta interesante el relato integro de Antonio Naval Mas:

La de Valdera, antes de construir las que le sustituyeron, fue la primera que hacía posible el aprovechamiento del agua del Alcanadre para riego. Es una de las pocas que parece ser no fue solamente azud para elevar el nivel de la toma sino represa que retenía y acumulaba el agua, a juzgar por la solución dada al tramo de la orilla izquierda. Esta suposición quedará confirmada cuando se pueda comprobar el tipo de aliviaderos y desagües que puede haber por esa parte. En este caso, junto con la de Azlor, son los dos embalses propiamente dichos precedentes del de Arguis.

 A pesar de su volumen también sucumbió, probablemente porque no fue bien calculada su estructura en relación con el empuje de la gran cantidad de agua que retenía. Esto fue en los primeros años del siglo XVIII. Construcción de enorme interés, resulta difícil la recomposición de su aspecto original por sus dimensiones, el estado de los restos y la creciente vegetación.

Esta construcción es la mayor de todas por su longitud, de unos 170 metros, por la altura de 10 metros, y por un grosor, irregular, que sobrepasaba los 8 metros. Los ruinosos bloques compactos con diferentes materiales, aún habiendo perdido su estabilidad, dan imagen de la volumetría.

En el último momento de su uso el cauce del río estaba interrumpido mediante una barrera formada por dos sectores (A y C) articulados en un contrafuerte (B) situado en la orilla izquierda donde venía a estar el centro de toda la barrera. El tramo de la derecha (C), el que cortaba el cauce, era de muy destacada volumetría. El de la izquierda (A), más sencillo, se conserva íntegro. Este está protegido en ambos lados por tierra firme que presumiblemente es la acumulada en el arrastre y fue transformada en campos de cultivo cuando, al romperse la presa, el cauce se acomodó en el lado de la ruptura, el lecho natural del río, que es por donde va.

Este tramo de la orilla izquierda (A), al formar ángulo con el contrafuerte en que se apoya, viene a delimitar una bolsa que da fundamento para pensar que la construcción de todo el parapeto fue no solo para elevar el agua sino también para retenerla como contenedor. Ofrece algunas diferencias de fábrica con respecto al tramo arruinado del cauce, tanto en el aparejo como en su monta-je. Sus dos frentes no son paralelos y el del exterior está suave-mente escalonado hacia la parte del contrafuerte (Ab), mientras que es a plomada en el resto y en frente opuesto (Aa-Ac), donde hace quiebros de poca profundidad que pueden estar marcando enronados aliviaderos o desagües.

También hay diferencias en los aparejos. Los sillares tienen dimensiones entre 65 y 90 centímetros, y alturas en torno a los 45 en Aa, y en el reverso del muro donde las profundidades de los silla-res es de 60 centímetros. Los morteros son muy consistentes quedando inexplicablemente vistos por el frente más corto, el del septentrión del pódium donde está la caseta (Bb)

En la cara del cauce del río (Bc y Ba) del contrafuerte es distinto el material de revestimiento al estar mucho menos erosionado (30-50 x 65-80 centímetros). A su vez, en el ángulo allí formado (Bd) oculta obra que queda interrumpida en la base. Este contrafuerte es obra anterior reutilizada que fue revestida al rehacer la presa.

En relación con esta observación hay que poner otro dato: en la orilla derecha, a unos treinta metros de las botanas de entrada, soportando el muro de la acequia hay un contrafuerte, a manera de torre (E), para el que no es fácil encontrar explicación. Por la parte del río tiene todo el frente desmoronado. No enfila exacta-mente con el parapeto antes comentado (A y Bd), pero parece que hacia él se dirigía. Los materiales usados son de dimensiones similares, (39-59 x 70-92 centímetros), sin embargo, el conglomerado que lo rellenaba, aun siendo mortero de cal, no parece de tanta calidad ni tan calcificado. No debe descartarse la posibilidad de un primer trazado de la presa, posteriormente rectificado. Ante él, en el cauce del río, en la hipotética línea de conexión entre ambos puntos (E-A), hay conglomerados muy deformes que pueden ser restos de esta desaparecida barrera. En este caso era una barrera de trazado más oblicuo con res-pecto al eje del rio y uniría este punto de la orilla derecha con el contrafuerte de la caseta y el muro que se prolonga hasta la orilla izquierda.

Ruina presa Valdera.

En este supuesto ya sería reutilizada obra anterior existente en el extremo de la orilla izquierda (Aa). Si en un intento subsiguiente fue rehecha la presa hundida en el XVIII, reutilizando la parte conservada de una obra anterior, la nueva barrera (C) de 10 metros de alta, no tenía ambas caras paralelas, pues la interior quebraba en ángulo para asi poder afrontar mejor las embestidas de cada uno de los dos ríos que se unían ante ella, e impedir que ambas corrientes, sobre todo en las crecidas, concentraran sus empujes en el centro de la barrera. A pesar de ello la construcción sucumbió a los empujes del agua porque estaba directamente asentada en el lecho del rio, en el que la caída del agua del salto horadaría la base.

Aguas abajo, la pantalla estaba reforzada por dos contrafuertes que sobresalían también 2 metros sobre el coronamiento siendo escalonados en las últimas hiladas. Esta solución fue común a otras presas de estas tierras. En esta pantalla había dos aliviaderos a mediana altura, que, al igual que en todos los otros azudes no eran susceptibles de ser controlados, con lo que cuesta imaginarse cómo se lograba la altura del agua para alcanzar la boca de la acequia en los años de sequía.

Los materiales son losas de 30-40 centímetros de altura por 70-80 en el frente, por 1,20 metros de profundidad. No son por lo tanto tan alargadas como en otros azudes. Fueron superpuestas en hiladas formado un talud de gradones en el cima de los contrafuertes y de plano inclinado en paños de resbale. A su vez, sirvieron de paramento para mantener un conglomerado de mampuesto muy grueso compactado con un mortero muy rico en cal, lo que dio al conjunto una extraordinaria consistencia con la que, a pesar de ello, pudo la acción devastadora del río.

Este parapeto encauzaba el agua a la orilla derecha donde se conservan los sumideros (Da, Da). Estos son dos grandes embocaduras de unas galerías de 4 metros de profundidad cubiertas con arcos de medio punto perfectamente cortados y en su día montados con toda precisión. Un tajamar encauzaba el agua a cada uno de ellos. El aparejo en esta parte es de 27-34 x 56-90 centímetros y extrañamente parece recubierto de una capa de protección de cal y arena. El dato relevante es que en sitio visible y con la intención de ser vista hay una marca de cantero en forma de V de grandes dimensiones.

Del mismo punto partía la acequia (Db) que más adelante iba cubierta bajo la mina denominada de los cajicos». Dada la alta situación de la embocadura la acequia quedaba considerablemente elevada con respecto al río, lo que obligó a construir un muro de contención (Dc) desde este punto hasta donde está el machón antes mencionado en el que se apoya sin trabazón alguna por lo que queda encofrado, evidenciado ser obra posterior la de aquel muro. De este muro de contención de la acequia se desprendió todo el revestimiento exterior que sería obra de buen sillar, quedando al descubierto lo que fue relleno interior.

Naval establece que la estructura del edificio en ruinas que hubo sobre la acequia hubo fue un molino en relación a la noticia documental de la concesión de un permiso para construir un molino sobre la acequia de Valdera en 1260 (16): “Posiblemente este molino de Valdera fue posteriormente trasladado a la orilla opuesta cuando por hundimiento de la presa ésta tuvo que ser construida aguas arriba. El molino cambiado de orilla en el siglo XVIII siguió moviéndose con agua de la misma presa, y sería el que últimamente se identificaba como de Beret, que, a su vez, debió ser el que se identificaba como molino de Peralta”.

La represa o gran azud debió quedar irrecuperable en la primera década del siglo XVIII. Así se deduce de uno de los informes redactados para la construcción de una nueva presa para la villa. Tal deducción queda corroborada por otra información dada por Blecua quien afirma que entre 1720 y 1725 se hizo una famosa mina. Entonces debió represarse el agua a la altura del puente de Tablas del Rey, pues, como antes expuse, conserva una toma de agua por su orilla derecha que conectaba con un tramo de acequia excavada toda ella en la roca. Habiendo fallado también, fue trasladada, tal como antes quedo relatado, al punto descrito como lugar de la Presa de Estacas de Sariñena, para, a su vez, ser de nuevo trasladada a donde hoy está.

A mediados del siglo XVIII, cuando la villa intentó solucionar el problema de los riegos, una de las propuestas, la redactada por el maestro de obras Burria, fue construir una presa unos veinte metros más arriba del actual puente. Seria de las llamadas de bóveda o, según el proyecto, de arco escarzano, con fábrica de cantería, pero los maestros informadores de Zaragoza desaconsejaron la solución y el emplazamiento recomendando otro más arriba. Por problemas de financiación la propuesta no llegó a realizarse y en su lugar debió construirse una solución mas elemental a base de estacas que tras las sucesivas obras de mantenimiento permaneció hasta que fue trasladada hasta donde hoy está.

Estas sucesivas rectificaciones constituyen el historial de la Presa de Sariñena que ha mantenido una destacada área de riego en torno a la villa. Estos riegos parece que ya eran activos en tiempos de los árabes. Así se podría deducir del otorgamiento dado por Alfonso II, en 1170, a los de Sariñena, a los que les permitió abrir acequias para regar aquellas tierras que nunca hubieran sido regadas con antelación, lo que permite pensar que los repobladores pudieron en parte usar la infraestructura de riegos recibida en herencia de sus antepasados entre los que probablemente estarían los árabes (17).

Se puede pensar que a partir de entonces, y antes de que fuera otorgado en 1260 el permiso antes mencionado para construir un molino sobre la acequia de Valdera, debió rehacerse ésta monumental presa. Las posibilidades de que a su vez reaprovechara construcción anterior son muchas, sin excluir que ésta pueda remontarse a época romana. En este caso, como queda expuesto, no sería de ese momento el cuerpo central de la presa que coincide en factura con otras obras también datables en la Edad Media, pero puede estar relacionada con aquella cultura el muro de la orilla izquierda en el paño del interior del mismo (Ac) y en el sector más oriental del paramento opuesto, el de aguas abajo (Aa). Este tramo sería reutilizado en la primera Edad Media, si no había sido ya en época árabe formando parte del machón de la orilla derecha.

La ermita de Puymelero/Puigmelero

La ermita de Puymelero/Puigmelero, también llamada ermita de Valdera, de acuerdo con Roque Alberto Faci en 1739, está ligada al agua y al Alcanadre. Se encuentra en una ladera del margen derecho del Alcanadre, podo después de la confluencia del Guatizalema con este.

Ermita de Puimelero.

Lugar de peregrinaje, lugar de encuentro de los lugares de Huerto, Peralta de Alcofea y la Venta de Ballerías. Julio Alvira, en Puymelero, Valdera y Peralta de Alcofea, con relación a Alberto Faci comenta “Este autor explicaba que se le rezaba para pedir agua y que varios de sus milagros se relaciona ban con peripecias sufridas por los beneficiados en ese río o en la acequia de Valdera”.

Presa de Puimelero

En su entorno, kilometro abajo de la denominada presa Valdera, existió la presa de Puimelero, obra de cuidada fábrica, una construcción probablemente de la Edad Media y, como dice Antonio Naval Mas, puesta en relación con la del Soto del Capitán y la de Valdera hace pensar en el siglo XIII-XIV.

Los escasos restos muestran el parapeto girado, con una angulación de 45 grados, hacía la izquierda, donde, según el estudio de Naval, debía salir la desaparecida acequia cuyo uso se desconoce. Naval presupone un molino aguas debajo de la presa de Puimelero “El molino en este caso estaría en término de Lastanosa, puede ser que, en la partida de Gallipuente, a su vez atravesada por un camino que cruza el río en dirección de Huerto”.

Siguiendo la línea de la existencia de un molino en Lastanosa, Laura Alins Rami, en su libro «Lastanosa, un pueblo, unos hombres, una historia», recoge el llamado «Camino del Molino» por la partida del «Montico», al norte de la población con una clara dirección al noroeste que se presupone dirigirse hacia el Alcanadre.

Alims Rami, Alicia. Lastanosa, un pueblo, unos hombres, una historia

Julio Alvira “Puymelero, Valdera y Peralta de Alcofea” se refiere a “Maestros del Agua”, donde Severino Pallaruelo y Carlos Blázquez indican que esta presa “Se construyó concienzudamente” y que su destrucción “Se debió posiblemente al fallo de la cimentación a causa del movimiento de un estrato de arenisca sobre la que se asentaba”.

Pero, como no podía ser de otra manera, Antonio Naval Mas aporta una detallada descripción del azud de Puimelero:

“El azud era barrera de unos 50 metros de fábrica, más un tramo en la izquierda donde tendría unos 20 metros que podía ser de tierra pero que ha desaparecido. En esta ocasión la pantalla no tenía contrafuertes. Lo que queda está suavemente escalonado al exterior y a ploma-da en el interior, en tres cuerpos superpuestos ligeramente retranqueados con alturas de 4 palmos y medio, 6 y 20 respectiva-mente. La altura de las hiladas oscila entre un palmo y medio (30 centímetros) y dos palmos (40 centímetros). Los largos, entre los 75 centímetros y un metro. Los sillares, de unos 37 centímetros de alto, están asentados con guijarros. Al exterior, aguas abajo, están coloca-dos a tizón. Ambos paramentos encofran un conglomerado muy compacto que en esta ocasión ocupa un espacio reducido dada la amplitud con que están usados los sillares. Quebró por el desagüe de base, de sección cuadrada. Tal como antes quedó apuntado un sillar de 70 centímetros, cortando en secante la arista del borde interior de la pantalla en el extremo izquierdo, es la huella de la desaparecida acequia.

El coronamiento es mediante losas yuxtapuestas por sus lados menores, de largo irregular de aproximadamente 1,70-1,80 x 0,70-0,80 con una anchura bastante constante de 3,20 metros. Estas losas están curiosamente engatilladas por sus lados largos median-te cantos rodados incrustados en las hendiduras hechas al respecto como si se tratara para grapas metálicas. Las losas de coronamiento están muy erosionadas por la prolongada acción del agua que las fue mordiendo de una forma similar a otros azudes, pero, a la vez, curiosa. El período que debió estar en uso, consecuentemente, tuvo que ser muy largo. Si largo fue el período en que el agua vertió por coronamiento, mucho más largo ha debido ser el que pasó desde que quedó inútil tras quebrarse, a juzgar por la enorme cavidad y suave erosión con que el agua ha marcado el morro del fragmento que sobrevivió en la orilla derecha.

Del arruino de los azudes de las acequias Valdera y Molino

El 26 de marzo de 1747 una riada arruina completamente los azudes que abastecen las acequias de Valdera y del Molino. Todo viene recogido en un completo documento del Archivo Histórico Provincial de Zaragoza por el cual “Los Alcaldes de la villa de Sariñena informan de la ruina del azud de la misma y de la posibilidad de su reparación con el producto de las yerbas” (Productor Real Audiencia de Aragón. Fecha 1747. Signatura ES/AHPZ – J/001300/0036).

Productor Real Audiencia de Aragón. Fecha 1747. Signatura ES/AHPZ – J/001300/0036.

Efectivamente los alcaldes de la villa de Sariñena hacen presente a Huesca que se halla arruinado el Azud “Y que los regidores no quieren dedicarse a ese remedio que se lograría aplicando 227 Libras Jaquesas que ay en … producidas de las yerbas del término de Valderas”. Y no solo el azud de Valdera y su importancia para el riego de los vecinos de Sariñena y Peralta, sino también del “Segundo azud de los Molinos” justamente cuando estaba proyectado un nuevo azud para la acequia Valdera. El documento nombra los molinos de aceite y harina que movía la acequia.

La relación de los hechos queda patente en una carta de Manuel de Ciria, alcalde de Sariñena, y Antonio Bornau prosindico, del arruine de los azudes justo cuando se estaba proyectando un nuevo azud para la acequia Valdera: “En el día 26 al mes de marzo mas cerca pasado se arruinó del todo una Zud de esta villa que daba agua para regar una dilatada huerta y beneficiaba con ella los Molinos de Azeite y de Arina del que a su Masd. Anualmente se le paga seis cahices y medio de trigo y otros tantos de ordio y esto a sucedido en ocasión que se tenía proyectada otra obra del Azud en el término de Valderas para regar otra huerta mas dilatada plantada de olibos y viñas para lo que an benido a esta villa tres maestros de obras avisaron dichas fabricas diseñandolas y declarado su precido coste y siendo este perjuicio de tanta cantidad en que comprende generalmente a todos los estados de esta villa.”

La carta habla de los dineros que se han de destinar para la construcción del azud, de las “Yerbas” del término de Valdera y de las 750 Libras Jaquesas “Que estaban destinadas para reparos de la Azud de los Molinos en el año de 1740 y 45”. Las autoridades, recogidas en los distintos documentos, responden a Antonio Miranda y Cerdan y Manuel de Ciria como alcaldes de la Villa de Sariñena, a Antonio Bornau, sindico Prior de la Villa, y a los regidores Antonio Ballarín Antonio Roche y Pedro el Berde.

El azud de madera sobre el Alcanadre es proyectado por Atanasio Aznar, del que aparece incluso un presupuesto de coste “Coste del Azud de madera proyectado por el P. J. Atanasio Aznar lo que se devera hazer para el río Alcanadre para el riego de la huerta vaja de la villa de Sariñena y curso de sus Molinos y para ella con menester los materiales siguientes:

  • Primeramente. 700 estacas. Las 200 de diez palmos de largo cada una, otras 200 de a 15 y los 300 restantes de a 20 y uno de grueso. La … su valor regulado en 140 LJ.
  • Ítem. 100 filas si pudiesen ser de 30 a 32 palmos de largo y media bara en quadro de grueso de la punta delgada. 320 LJ.
  • Ítem. Ocho maderos de 48 palmos de largo en palmo y medio de grosor 040 LJ.
  • Ítem. 220 clavos tercios de largo cada uno 020 LJ.
  • Ítem. 600 carretadas de piedras en bruto. 060 LJ.
  • Ítem. 150 carretadas piedra devastada. 080 LJ.
  • Ítem. 100 cahices de cal. 010LJ.
  • Ítem. Puntales de hierro para las filas y estacas. 200 LJ.
  • Ítem. A los jornales al cantero y otros oficiales/oficios. 139 LJ.
  • Ítem. A los oficiales de cantería y sus jornales. 050 LJ:
  • Ítem. A los peones Ples. Sus jornales. 050 LJ.
  • Ítem. Conducir la … 050 LJ.
  • Ítem. Serrar la madera.  050 LJ.
  • Ítem. Al carretero 041 LJ.
  • Ítem. Al carretero otro off para anfesar las filas 1200 LJ.
  • y componer las estacas para empalmar, ajustar y clavar los ciento treinta y siete jornales 64 LJ.
  • Suma mil doscientas ochenta y quatro libras 1284 L.

Luego se sucede la explicación de la planta del azud “Que se intenta construir en el río Alcanadre para coger el agua para la billa de Sariñena y lugar de Peralta de Alcofea”.

Un segundo azud sobre el Alcanadre es proyectado por Joseph Burria. Este es diseñado de bóveda y sección trapezoidal: “El parapeto estaría asentado sobre cimientos y en coronamiento habría losas de aproximadamente 1,60 metros de largo que viene a ser los ocho palmos previstos en la propuesta” (Naval Mas, Antonio).  

“El proyecto implicaba unificar los dos azudes en el nuevo de Valdera ensanchando la acequia, pero los maestros supervisores Francisco Belasco y Manuel Sanclemente, alarifes maestros de obras y vecinos de Zaragoza, razonaron que en aquel que siempre había estado en servicio se sangraba el río por ambas orillas, sien-do la acequia de la izquierda para el molino de Peralta, que después del molino volvía al río, por lo que propusieron aprovechar este caudal construyendo dos azudes uno de piedra según el proyecto de Burria y otro de madera según el proyecto de Aznar. Para ambos rectificaron el emplazamiento así como las características constructivas sobre todo en lo relativo a la caída de las aguas de acuerdo con su experiencia y la referencia a otros azudes.”

Naval Mas, Antonio.

También se realiza la proyección del azud sobre el Guatizalema, para permitir a la acequia atravesar el Guatizalema. El encargado es el mismo Joseph Burria, redactando los actos y condiciones con los cuales se deberá construir y fabricar un azud sobre el río Guatizalema “alaparte de abajo del puente que dicen de el Rei y a de serbir la dicha azud para coger el agua de el dicho río y la del río Alcanadre que sea de traer por una mina que se alla construida que cruza el monte de un río al otro y con esta agua se a de regar el término o huertas de la Billa de Sariñena”.  Igualmente, quedan reflejados los pactos y condiciones del azud: “Pactos y condiciones con las quales se devera construir y fabricar un azud sobre el río Guatizalema a la parte de abajo del puente que dicen del Rey y ha de servir la dicha Azud para coger el agua del otro río y la del río Alcanadre que se ha de traer por una mina, que se halla construida que cruza el monte de un río al otro y con esta agua se ha de regar el término o huertas de la villa de Sariñena”.

El azud proyectado de obra, de los llamados de bóveda, pero, debido al elevado coste, nunca se llega a construir “Los gastos previstos fueron elevados, pues fueron calculados entre cinco mil y seis mil libras jaquesas que los regidores de Sariñena no pudieron conseguir” (Naval Mas, Antonio). 

Los proyectos contemplaban el ensanche de la acequia Valdera, con la idea de conectarla con la acequia del Molino, hacer seis puentes, para como bien dice Antonio Naval Mas “Para que sobre ellos pasaran las barrancadas”, un acueducto “Puente las Cabras” y dos “minas” . Para ello se elabora el coste de ensanchar y profundizar “la acequia de Baldera para que pueda llevar el agua bastante para Moler y Regar las huertas de la Billa de Sariñena”

Item se han de construir y edificar de pie onze gallipuentes con sus pretiles a los lados para las aguas de los barrancos y montañas por donde transita dicha azequia los que han de ser de piedra devastada y mamposteria, los que se han de hacer en los parajes siguientes desde la mineta a la zud caída de Valdera, dos, entre las dos Insolas alta y baja, uno; a la vuelta de la herradura, otro; a las Insolas bajas junto a unas tierras de Juan de Arcila, dos; Al paso de Salaber y abrevadero de las Insolas bajas, otro: A la partida llamada Cantalobos otro; al paso de la Orteta, otro; Al cabo alto de la Val marinera, otro; y al Congusto, otro. Todos de buena piedra y construidos con bóveda de arco.

En este sentido Antonio Naval Mas especifica como los maestros supervisores del proyecto precisaron las características de la nueva acequia: “En el tramo de acequia entre el azud del Guatizalema y la mineta se recomienda reforzar el muro contrafuerte. Más adelante se recomienda hacer una mina en la rompida de Valdominos, de unos ciento veinte metros, y desmontar un cabezo llamado las minetas, antes del puente de las cabras. Naval Otra mina debía abrirse en el cabezo llamado agujeros de Forniés que estaba al final de las partidas conocidas como las -Insolas bajas, de unos 160 metros. Al mismo tiempo deberían construirse once gallipuentes”.

El documento destaca por el nivel técnico, especificando, entre muchos aspectos, los pagos con gran precisión y detalle:

Coste de ensanchar y profundizar la azequia Baldera para que pueda llevar el agua bastante para moler y reparar las huertas de la villa de Sariñena. Es como sigue:

Primeramente se han de ensanchar igualmente quatro palmos toda ella, hasta llegar al paraje donde se ha de desagar, para encaminarla a la acequia del molino y también se ha de aondar desde el mesmo Azud toda ella, otros quatro palmos, tiene de longitud desde el azud hasta el paraje donde se ha de tomar el agua para el Molino seis mil y seiscientas varas, que en cada vara de longitud, se han de sacar tres varas y media cúbicos de tierra y en muchos parajes, peña de arena, que aprecio de un sueldo y quatro dineros por vara cubica que es lo que menos se puede hacer. Importa 1443 LJ.

Mas se han de hacer en distintos parajes seis puentes sobre la Azequia con sus bobedas de piedra y sus barandillas para pasar las aguas de el monte, que no hagan daño a la zequia, que a 30 L. cada puente importan 180 LJ.

Mas se han de derrivar unos cavezos que están amenazando ruina y no se puede trabajar en la azequia si no es con mucho riesgo y para derrivarlos y dejarlos con seguridad y fuerza de todo riesgo son menester 300 LJ.

Mas se han de abrir en dos diferentes puestos dos pedazos de minas para librar la azequia de los derrumbaderos que caen al río, que costaran los dos pedazos 250 LJ. 

Mas se ha de desanchar un puente que oy le llaman el puente de las Cabras, que es por donde oy pasa la azequia, costara este reparo 100 LJ.

Para conducir las aguas a la huerta de dicha villa, hera preciso fabricar dos azudes, la una en el río Alcanadre y la otra en el de Guatizalema, profundizar y ensanchar una azequia llamada de Baldera, haciendo en ella y en diferentes parajes y barrancos por donde discurre muchas fábricas y canales de piedra y cal para el transito de dichas aguas y que para dicha construcción, según las declaraciones de peritos que concurrieron a ver los parajes llamados los puentes de el Rey, y echo diseño de dichas fábricas, que tendrían se gasto cinco o seis escudos y que para su pago se había acordado por los de dicho ayuntamiento y conservadores hacerlo repartiendo, entre los herederos de toda la huerta una fanega de trigo por cada caizada de tierra, en cada un año de los que durase la fabrica, e igualmente de los propios de dicha villa en cada un año de los dichos años, sacarse la cantidad, de trescientas quarenta y seis libras, al mismo efecto.  

Productor Real Audiencia de Aragón. Fecha 1747. Signatura ES/AHPZ – J/001300/0036.

Antonio Naval Mas, quien conoció al antiguo regador, Manuel Foj, recoge su testimonio que recuerda haber oído a su padre y abuelo, estirpe de guardias de riego del sindicato de riegos de Sariñena, que el azud de Sariñena “En este punto había sido de estacas”. A esto, Naval puntualiza: “El río en donde estuvo este azud es mas profundo, pero no se ven ni restos de los sillares que el proyecto incluía ni huella de los asientos que había que hacer en la roca. Probablemente lo único que se debió de hacer es una nueva mina, la que arranca en el punto donde estuvo el azud”.

Azud de estacas Sariñena y Peralta de Alcofea

La presa de Sariñena y Peralta de Alcofea o Azud de estacas de Sariñena-Peralta, se emplazaba en el río Alcanadre, aguas arriba del puente del Rey y a unos doscientos metros aguas abajo de la actual presa. De ella salía la acequia de Sariñena, por el margen derecho y justamente en la embocadura de la primera de las “minas”, y por la orilla izquierda la acequia de Peralta de Alcofea que regaba una huerta en el entorno de los puentes del Rey.

El azud de estacas consistió en un parapeto de estacas y material consistente, tal y como loa documenta Antonio Naval Mas. Además, añade “A la altura de estas galerías es donde según tradición había estado la presa de Sariñena que fue proyectada de obra consistente”. De ella Nadal describe: “En la orilla izquierda todavía queda una rústica construcción que señala el emplazamiento exacto donde estuvo aquella construcción primitiva totalmente desaparecida, que era de estacas, según noticias que Manolo Foj Tella, guarda hasta hace poco, con oficio que ya tuvo su abuelo hace noventa años y después su padre. La primitiva presa dejó de prestar sus servicios cuando se construyó la más reciente, lo cual se haría en el intento de buscar obra más consistente. Esta primitiva construcción también servía para desviar agua de riego a la acequia de Peralta, que iba por la orilla izquierda. Con ella se regaba la huerta del entorno de los Puentes del Rey.

Plano del azud en el río Alcanadre para proporcionar agua a la villa de Sariñena y Peralta de Alcofea. Firmado por el Dr. Atanasio Aznar. Alcanadre, río. Año 1747 ES/AHPZ – C/MPGD/000119.

La presa, perdida por completo, fue sustituida por la presa de Sariñena y Peralta de Alcofea, en el siglo XVIII, ya que según Naval “La primitiva presa dejó de prestar sus servicios cuando se construyó la más reciente, lo cual se haría en el intento de buscar obra más consistente”. No obstante, con ella se pierde la acequia de Peralta lo que le lleva a Nadal a reflexionar que bien seguro que habrá alguna explicación a ello pues el derecho a riego es algo que se ha defendido con entereza a lo largo de los tiempos y ha causado no pocos enfrentamientos entre los pueblos.

Las minas

En la acequia Valdera se realizaron las denominadas minas: conducciones subterráneas excavadas en el suelo, túneles cerrados o abiertos para permitir el paso de las corrientes de agua, formando parte del sistema de acequia Valdera. Antonio Naval dice que algunos túneles eran abiertos para permitir el drenaje en caso de barrancadas. Estas se llevaron a cabo al construir azudes aguas arriba de los anteriores para salvar la topografía.

Se han considerado obras antiguas, de época árabe o medievales, no siendo así, a pesar de suscitar interés a expertos como Germán Navarro Espinach y Concepción Villanueva Morte en su gran trabajo Tecnologías e infraestructuras productivas en los espacios interiores de la Corona de Aragón en los Siglos XIV-XVI: “Igualmente, según los datos exhumados por Naval (1996: 284 y ss.), datan del siglo XVIII, lo que se sale de nuestro marco cronológico. Se refieren también a estos túneles Blázquez y Pallaruelo (1999: 396-397)”. No sin ello resaltar su importancia “Otro importante conjunto aragonés de minas es el vinculado a la acequia de Valdera, que nace en el azud del mismo nombre sito en la confluencia de los ríos Guatizalema y Alcanadre. (Germán Navarro Espinach Concepción Villanueva Morte (Coordinadores) Tecnologías e infraestructuras productivas en los espacios interiores de la Corona de Aragón. Siglos XIV-XVI).

Las fechas de construcción de las minas aparecen recogidas por Pedro Blecua y Blecua en su descripción de la provincia de Huesca en 1792, datándolas en el siglo XVIII en el texto anteriormente ya reproducido: “Su principal regadío se toma del río Alcanadre, al que se une Guatizalema en los ya dichos puentes, y por unas minas famosas, que se hicieron por los años de 20 a 25 de este siglo las dos primeras y la tercera en el de 53 ó 54, proveen agua abundante para más de 400 cahizadas de terreno blanco, y plantíos de viñas y olivos” (Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792) (1720 – 1725).

No son las únicas minas a lo largo del Alcanadre, José Antonio Rausa, José Luis Villarroel, José Antonio Cuchí citan una bajo los puentes de Lascellas donde “Está el doble sistema de galerías paralelas del desaparecido molino señalado por NavalL (1996)”. Otra es la de Huerto “Se abrió bajo un meandro encajado y aportaba agua al molino de Huerto, hoy central eléctrica”. Para seguidamente referirse a las de Vadera “Algo más abajo, la Comunidad de Riegos de Balderas, en Sariñena, dirige el agua de este río a través de varios túneles para cruzar, primero, el Guatizalema y pasar, luego, por el pie de las ripas del primer río, ganando poco a poco altura sobre el cauce. En el Guatizalema, la acequia de Huerto cuenta con una “mineta” (Cuchí, 2009). Y por último al fracaso de la mina de Bonés: “Por donde a principios del siglo XVI se intentó llevar agua del Flumen al Isuela (Garcés, 2006; Cuchí y cols., 2006)”. (La fuente del Milagro, en la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes (Sariñena, Huesca) José Antonio Rausa José Luis Villarroel José Antonio Cuchí).

Recapitulando, las minas son llevadas a cabo en el siglo XVIII con la construcción de la presa de Sariñena y Peralta de Alcofea, en sustitución de la presa de Valdera, tras su desplome. Las fechas dadas por Pedro Blecua y Paúl son, 1720 y 1725, para las dos primeras minas y 1753 – 1754, para la tercera, respondiendo a una ampliación de la acequia Valdera.

Tras coger las aguas en la presa de Sariñena y Peralta de Alcofea, la acequia en su trayecto atraviesa la primera mina, esta primera es cubierta con un recorrido a través de un túnel de unos cincuenta metros, en cuya embocadura, tal y como dice Naval hay unas escaleras: “Junto a ambas embocaduras de entrada y salida, hay esculpidas en la roca unas cortas escaleras”. No obstante, el tramo de acequia que sale del Alcanadre, hasta llegar al Gatizalema se denomina acequia Alcanadre.

“Después de mediados del siglo XVIII se replanteó otro emplazamiento y mejor obra, pero, como queda dicho en su lugar, todo lo que se hizo fue uno de material inconsistente. Por entonces, sin embargo, debió ser abierta otra mina. Sería la que es el primero de los tramos cubiertos de la acequia en su recorrido hacia Sariñena. Este túnel es de unos cincuenta metros. Junto a ambas embocaduras de entrada y salida, hay esculpidas en la roca unas cortas escaleras. El horadamiento correspondería a la fecha de 1753-54, que, a su vez, dará una fecha de aproximación para la Presa de estacas situada muy cerca de la embocadura de esta galería.”

Naval Mas, Antonio.

José Anoro Marías, empleado del Sindicato de Riegos de Sariñena, recuerda que donde el puente actual había un azud: “La entrada a la acequia estaba abovedada, con sillares de arenisca que fueron usados para adornar el cruce de la Venta de Ballerías con la carretera de Sariñena a Huesca. Del azud salían dos acequias, una a Sariñena y otra para Peralta de Alcofea. La acequia de Sariñena tenía una mina de unos 500 metros de larga y la de Peralta de Alcofea unos 150 metros que cruzaba la carretera. Había dos guardias, uno por cada acequia, para asegurarse que se echaba la mitad de agua para cada acequia.”

Arcos de la entrada a la mina. Cruce Venta Ballerías.

Tras su salida, la acequia discurre descubierta, encajada en la a roca arenisca que fue abierta en “Una zanja de 2,30 metros y unos 2,00 metros de profundidad”. Al alcanzar la altura del Puente del Rey, la acequia penetra en una segunda mina que va discurriendo hacía el Guatizalema, pasando por la ladera derecha de la carretera de Peralta de Alcofea a la Venta de Ballerias, entre los puentes del Alcanadre al Guatizalema, contando con una longitud de unos trescientos metros. Esta consta de cinco respiraderos, tres de ellos vallados con traviesas ferroviarias y alambres, vallado visible desde la carretera.  

Traviesas que delimintan los pozos de las minas.

“Como con secuencia de su longitud fue dotada de cinco respiraderos, a manera de chimeneas que son pozos de profundidad variable entre cuatro y diez metros según el desnivel del terreno. Están en el lado derecho de la carretera que une el puente del Alcanadre con el del Guatizalema. Tres de ellos están señala dos con traviesas de ferrocarril para prevenir de su peligrosidad, y los otros dos fueron cubiertos al estar cerca de la carretera y constituir un gran peligro. Según la noticia de Blecua sería también del XVIII, pero posiblemente ya había alguna obra anterior que entonces fue rehabilitada o rehecha. Este tramo empalma con el punto donde fue reubicada la presa tras su hundimiento, allí donde estuvo un Puente de Tablas, lo cual si todo coincide con el apoyo documental que ofrece Blecua sería hacia 1725.

Blecua no dice expresamente que éstas sean las tres minas abiertas en las fechas que aporta, pero así se deduce por el análisis que precede, y de la información documental disponible en relación con el intento de mejorar la infraestructura de riegos tras hundirse ambos azudes, el de Valdera y el del Molino. En el replanteamiento se proyectó ensanchar y ahondar la acequia en un recorrido de cinco kilómetros (6.600 varas) hasta empalmarla con la del Molino cuyo azud se había perdido. No se puede afirmar si este aumento de capacidad llegó a realizarse.«

Naval Mas, Antonio.

Mina descubierta antes de entrar a la mina. Acequia Alcanadre.

José Antonio Cuchi Oterino recoge igualmente la mina del Alcanadre al Guatizalema: “En Huerto está su interesante mina mayor, con una longitud de 300 m y una sección original de 3×3, aunque revestida con sillares. Sale del Alcanadre hacia el Guatizalema, de donde arranca la acequia de Balderas. Ya funcionaba en 1556.” (La localización de la mina de Bonés. Una obra hidráulica inacabada de la Huesca del siglo XVII. José Antonio Cuchi Oterino).

Al alcanzar la acequia del Alcanadre el Guatizalema, a través de sus tramos abiertos y las llamadas minas, atraviesa el Guatizalema gracias al Azud del Guatizalema. Naval detalla que lo cruza apoyándose en un parapeto que parece un azud “Pero que, en este caso, no sirve para elevar o desviar el cauce de este segundo rio sino para soportar el cruce de la acequia y mantener su altura. Este azud se hizo después de 1747 en que se proyectó uno que no llegó a realizarse, pues fue pensado de planta curvada que no coincide con el conservado. En la actualidad la acequia atraviesa bajo estructura cubierta con placas de cemento.”

Hoy en día el paso es por medio de una tubería construida en la década de 1990. La entubación se realizó para evitar que las aguas se mezclasen, debido a la mala calidad de las aguas del bajo Guatizalema aunque también existe la posibilidad de verter agua del Guatizalema a la acequia Valdera. Dicha construcción está a unos cincuenta metros arriba del actual puente sobre el Guatizalema, en los llamados puentes del Rey.

Paso sobre el Guatizalema de la acequia Alcanadre.

Tras cruzar el Guatizalema, la acequia ya toma el nombre de acequia Valdera y continúa su recorrido unos metros hasta que vuelve a encontrarse con una mina, esta vez con la denominada mina del Sombrío. Esta aparece a los pies de una ripa, cortada del río en su orilla derecha, con una orientación Norte-Noreste que le da la característica de umbría o sombrío. El tramo es de unos 500 metros de acuerdo con Naval que, citando a Blecua, su construcción respondería al siglo XVIII.

Las paredes verticales de la ripa, a modo de acantilado, y los materiales de la misma, ha provocado derrumbes y deslizamientos que han afectado, en varias ocasiones, la acequia, a su uso, mantenimiento y reparación.  

Luego, la acequia Valdera se encuentra la mina Cajigos, que cuenta con una longitud de unos doscientos metros, y la mina de Sinsolas: “En realidad, la que está en servicio es obra actual que fue construida hacia 1965, sustituyendo la original que ofrecía problemas de estabilidad como consecuencia del corrimiento de tierras. Todavía hay otro túnel que se denomina Sinsolas que también es obra construida hace unos diecinueve años sin que en este punto sustituyera a ninguna otra mina pues la acequia siempre fue descubierta” (Naval Mas, Antonio. Diario del Alto Aragón del 5 de junio 1994).

Nos quedamos con la idea que, en un futuro, diferentes estudios pueden profundizar y aportar resultados muy interesantes de las minas y azudes del sistema. Pues, como sostiene Mariano Novellón Peralta, actual presidente del Sindicato de Riegos de Sariñena: “Las minas deben ser romanas, hay indicios, como el desnivel, que es 1 metro por 1000 o que a lo largo de los túneles hay lucernas para apoyar los candiles, de cuando lo abrían a pico, el interior es todo de piedra picada”.

Presa de Sariñena-Renfe

A principios del siglo XX se construyó una nueva presa unos doscientos metros aguas arriba de la embocadura de la primera mina, tras la presa de Sariñena y Peralta de Alcofea. Se refiere de ello Antonio Naval, señalando que fue construida por los años que se estableció el ferrocarril con la colaboración de RENFE: “Que lo hizo con el objetivo de suministrar agua para las máquinas de vapor. La solución actual es debida a la obra realizada hace unos quince años, en que fue sustituida la obra original realizada con gaviones, bloque de cantos rodados compactados con malla de sogas o telas metálicas de las llamadas de gallinero”.

Podemos decir que el proyecto fue realizado en 1912, fruto de un acuerdo de la Compañía de Ferrocarriles del Norte y el Sindicato de Riegos de Sariñena. El proyecto es de los ingenieros León Alicante y Arellano, consistente en construir dos azudes, uno en el Alcanadre y otro en el Guatizalema. Además de aprovechar las aguas para la estación ferroviaria de Sariñena, además de buscar dar estabilidad al riego de la huerta de Sariñena ante la continua ruina de sus azudes.

Un asunto de mucho interés para esta villa es el realizado hoy, que me ha proporcionado el placer de estrechar la mano del distinguido ingeniero representante de la Compañía de ferrocarriles del Norte, don León Alicante, y del no menos también ilustrado ingeniero señor Arellano.

¿Que á qué han venido estos señores á Sariñena? pues nada menos que á plantear las bases del nuevo contrato entre la Compañía del Norte y el Sindicato de riegos de esta villa para el suministro de aguas á la estación cuya concesión terminaba en 30 del actual.

¿Qué en que se basa el contrato para lo sucesivo? Pues en la realización del deseo del Sindicato y regantes, en que la Compañía del Norte construya por su cuenta las dos azudes que apresan el agua en los ríos Alcanadre y Guatizalema, para regar en condiciones más prácticas esta hermosa vega.

 He tenido la satisfacción de admirar el plano del proyecto, trabajo delicadísimo y acabado que pone de manifiesto la ilustración y grandes conocimientos del señor Arellano en la materia; grande ha sido la admiración al ver aquellas esclusas que darán paso á un torrente de riqueza, gracias á los modernos adelantos.

¡Feracísima tierra de la huerta de Sariñena que hasta hoy casi eras estéril por las pésimas condiciones de las presas!, la Compañía del Norte, accediendo al interés y celo del Sindicato, viene hoy á hacerte fértil cual ninguna otra; esos ingenieros, á cambio de agua para su servicio de explotación, sabrán rechazar con ímpetu las embestidas del río que impedían darte agua haciendo necesario el líquido atmosférico que á tiempo no venía para que conservaras tu belleza y lozanía; ahora tendrás cuotidiana frescura, y el alimento con el no escaso caudal de riego que te traerán las nuevas presas.

Celoso Sindicato de riegos, mi enhorabuena más entusiasta porque has conseguido el primero de tus deseos, pese á la traición revestida de conveniencia ó al miedo disfrazado con el traje de la discreción, y has hecho con esta obra que los regantes de esta villa, puedan con el seguro riego, explotar la inagotable riqueza de este suelo en el que la naturaleza mostrará por todas partes su infinita riqueza y fecundidad.

Diario de Huesca – 23 de junio de 1912

La Fija consistía en una balsa que se alimentaba del caudal de la acequia Valdera y que, a través de una locomotora ferroviaria llamada fija, bombeaba el agua, por medio de una tubería, hasta la Estación ferroviaria de Sariñena.

El último azud

El último azud fue construido de hormigón, a mediados de la década de 1970: “Para alimentar esta acequia (Valderas) se construyeron varios azudes, el último de ellos de hormigón hace unos 30 años” (Tradición agrícola en la Comarca de Los Monegros Félix A. Rivas).

El recorrido de la acequia Valdera

Transcurriendo el margen derecho del río Alcanadre, la acequia recorre los pasajes de Puimelero, la Huerta, la Partida del Río, el Solanar, Gallipuente, Huega Sariñena, la Sardera, las Huertetas, la Sardera, los Arenales, las Ramblas y el saso Verde en sariñena donde está construido el pantano. Del pantano nace la acequia Nueva, y la acequia Valdera prosigue entubada, luego pasa por arriba de los Espartales y la laguna, siguiendo hacia los Esquiñones dejando los Sasos a su derecha por donde acaba vertiéndose sus aguas a la Isuela o Flumen, poco más abajo de la fuente del Cántaro. La acequia incluso ha llegado a regar alguna parte de los Puyalones.

Mariano Conte Laín, guarda del sindicato, recuerda contar a los mayores que incluso la acequia Valdera llegó a cruzar La Isuela para regar al otro lado, cruzando el río a través de un acueducto de madera. Debió de ser muy precario.

La acequia Nueva

La acequia Nueva es hijuela de la acequia Valdera. De reciente construcción, nace del pantano de Valdera en Sariñena y va descubierta hasta morir en los Cuadrones, vertiendo sus sobrantes sobre la Laguna. Pero si no riega nadie, el agua se puede devolver a la Valdera.

Abastecimiento de agua de boca a Sariñena

El abastecimiento de Sariñena de agua de boca viene a través de la acequia Valdera. A pesar de ser aguas del Alcanadre, al ser conducida por la acequia Valdera y encontrarse esta en tramos abiertos, ha sido objeto de vertidos químicos de uso agrícola que han contaminado el agua en varias ocasiones. Los repetidos problemas han llevado a desconfiar del agua, tanto en su salubridad como en su calidad.

En la hemeroteca aparece una ampliación del abastecimiento de agua a Sariñena de 1960:

Abastecimiento de aguas. Autor del proyecto don José Luis Cerezo Lastrada. Presupuesto de contrata, 609.999,93 pesetas. El suministro procede de la Acequia de riego denominada Valdera. El número de habitantes que se incluye en la actual ampliación es de 1.603 de los cuales 860 corresponden a la zona servida mediante elevación. Se parte de una dotación de 100 litros por habitante y día. Se aprovecha la captación existente, el trazado se limita a la ejecución de un sistema reticular que con la instalación existente sirve de malla donde se enlazan algunos ramales secundarios. Uno de estos es el que suministra el caudal necesario para la zona servida por elevación y que desde el muro de Fraga se dirige a la proximidad del Hospital donde están la estación de bombeo y el depósito elevado. Se ha utilizado una tubería de fibrocemento. Los 860 habitantes de la zona elevada pueden consumir diariamente hasta cien litros por habitante y día. La solera del depósito elevado está situada a 14 metros sobre el nivel del terreno. Su capacidad se fija en 54 metros cúbicos. La elevación se efectúa mediante un grupo motobomba de dos c.v.. Como depósito complementario existe otro semienterrado de 40 metros cúbicos de capacidad. Como obras complementarias figuran los registros, llaves de paso y desagües.

Nueva España – 17 de julio de 1960.

Acequia del Molino

La acequia del Molino es llamada también del Molinar, del Hospital del Molino, de la Huerta Baja o acequia del Rey. Al igual que la acequia Valdera, nace en el río Alcanadre y transcurre por su margen derecha. Su cauce consta de un recorrido de unos 12 km, paralela entre la acequia Valdera y el Alcanadre, y riega la huerta baja de Sariñena.

“Cequia del Rey, Río Alcanadre y Cequia de Valdera”.

Extracto breve de los principales hechos, con algunas reflexiones, que sobre ellos hace la Villa de Sariñena: en el pleyto, y grado de segunda Suplicacion. Con el lugar de Capdessaso su aldea. Sobre division de terminos Sariñena. Ayuntamiento. Año 1734.

La acequia movía tres molinos en la Villa de Sariñena, citados a finales del siglo XVIII por Pedro Blecua y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido en 1792: “Dos molinos harineros y de aceite”, sin olvidarnos de un batán. Un molino donde la acequia saca un hijuelo, la Acequieta, afirma Francisco Nogues Tierz, a la altura de la torre del Bolero, donde está el salto que movía el molino: “Otro molino estaba donde está actualmente la residencia, el molino de Enrique el molinero. Y otro camino del molino, allí se instaló un molino de luz”.

El batán de Sariñena se localizaba al sur de la población, en la confluencia de las acequias del Molino, la Acequieta (derivación de la acequia del Molino) y la de Albalate. Respondía a una máquina generalmente hidráulica, compuesta de gruesos mazos de madera, movidos por un eje, para golpear, desengrasar y enfurtir los paños. (El batán y los molinos de Sariñena).

A principios del siglo XX, recoge Luis Mur Ventura, eran 5.663 las fanegas regadas con la acequia del Molinar, correspondientes a 584 propietarios.

Viejo molino harinero
ya no mueles el trigo
que ayer segaron
trigos que tanto miraron al cielo
aguardando la lluvia
y vieron pasar el agua
moviendo la piedra
que molía el trigo
por la acequia del Molino.

Recogía sus aguas en la denominada presa del Soto del Capitán, aguas arriba del Alcanadre en relación a Sariñena, partida de las Huertetas. Una construcción que Antonio Naval Mas aproxima a los siglos XIV o XV, época medieval tardía, hasta su ruina por avenida el 26 de marzo de 1747. En el proyecto de sustitución del arruinado azud, en el mismo siglo XVIII hubo un proyecto de unir la acequia Valdera con la acequia del Molino.

De la Presa del Soto del Capitán aún quedan restos que dan idea de su gran envergadura, restos, que en palabras de Antonio Naval Mas son imponentes por su volumen y necesariamente evocan una construcción que tuvo que ser llamativa por sus dimensiones, grosor y consistencia, que además de la presa contaba con una caseta de servicio. Destaca la existencia de marcas de cantero, que pueden venir de una construcción anterior.  

Ruinas del azud del Soto del Capitán.

Antonio Naval Mas aporta una detallada descripción técnica e histórica de la presa del Soto del Capitán:  

Formada por dos sectores, el que hacía ángulo recto con el mayor, de no menos de 50 metros, protegía los cultivos de la orilla derecha. En la conjunción de ambos hay un contrafuerte escalonado que sirvió de base a la caseta de servicio de la presa. La solución e imagen recuerda al contrafuerte y caseta de la presa de Valdera.

La pantalla que corta el río, de unos 70 metros, angulaba ligeramente por la orilla izquierda y no parece que tuviera contrafuertes. Su grosor es de 4,50 metros en coronamiento, y la sección, trapezoidal. Al interior, los sillares forman paramentos a plomada retranqueados en dos volúmenes superpuestos. Al exterior es ataludada con sillares cortados en ángulo para mantener un plano de inclinación constante.

El material son losas de grandes dimensiones colocadas a tizón aunque por la longitud de las caras visibles parecen sillares a soga. En el contrafuerte del ángulo son sillares en hiladas escalonadas de unos 25 centímetros, muy regulares, y con argamasa rasante. Un dato de extraordinario interés es que hay sillares que tienen marcas de cantero situadas en la cara del cauce del contrafuerte.

El conglomerado está formado por trozos de sillares con mortero de cal menos consistente que en otras ocasiones. Este dato es de interés pues probablemente es indicio de que fue reaprovecha-do material de otra construcción precedente. La obra no es homogénea pues hay diferencias en el aparejo, probablemente indicando diferentes intervenciones.

Ha perdido los cabezales o losas de coronamiento que podrían ser un importante punto de apoyo puesto en relación con las otras constataciones.

La presencia de marcas de cantero la vincula a la Edad Media, probablemente al XIII, cuando por lo antes dicho, posiblemente sustituyó a otra preexistente cuyos materiales fueron utilizados como conglomerado

La presa es arruinada, como hemos dicho anteriormente, el 26 de marzo de 1747, justamente cuando se estaba proyectando la construcción de un nuevo azud para la acequia Valdera “En esas circunstancias se agravó el problema de financiación que tenía planteado Sariñena para construir un azud sólido para Valdera, y los de la Huerta Baja pidieron ayuda al Estado pues estaban pagando un impuesto al Rey por su riego” (Naval Mas Antonio).  

La propuesta hecha por un fraile llamado Atanasio Aznar fue construir un azud de madera que básicamente consistía en un emparrillado sobre el que se levantaban 27 cuchillos que daban estructura al cajeado que, según el proyecto de Fray Atanasio Aznar, debería rellenarse de cantos rodados.

Hubo reticencias para construir este de madera por las dificulta des para hacerla llegar hasta el lugar, sobre todo en caso de que quebrara, pues entonces podría tardarse varios días hasta disponer de maderos y estacas de repuesto. Aquellos debían traerse desde las montañas por el Cinca hasta Castejón, y las siete mil estacas de sabina serían adquiridas en el monte de Sigena.

Dictaminaron sobre el tema dos maestros zaragozanos, ya mencionados al hablar del proyecto para Valdera, que informaron también sobre éste, recomendando que el proyecto fuera construido aproximadamente allí donde estuvo uno de estacas anterior al actual.

El de madera estaba aprobado el 8 de junio de 1750. Para ello se pusieron carteles anunciadores en Sariñena, Huesca y Zaragoza, pero parece que las tres candelas que se encendieron para marcar el final del plazo se apagaron sin que nadie se hubiera presentado, y dos años después todavía no se había construido.

Durante este tiempo los regantes de la huerta baja habían construido una cavallada con estacas, y, viendo que daba resultado, acabaron pidiendo las estacas de sabina que habían sido adquiridas para la construcción del azud del proyecto de Fray Atanasio Aznar.

En el tramo de la acequia hay una mina, comenta José Grustán Bosque, una mina de unos cien metros de longitud, cerca de su cabecera. Esta aparece tras derivar el agua a la acequia del Molino, desde el azud, tras unos 500 metros de recorrido. La mina, explica José Anoro Marías, se desarrolla con una longitud aproximada de 200 metros, con tres huecos y tramos abiertos: “Había tramos que con Manolo Foj los apuntalabamos con fustes de sabina que colocabamos a modo de puntales, pusimos unos cinco y después de tantos años aún quedan dos. En la mina grande hay un aguatillo con las guías de sabina, ni se rompen ni pudren”.

Al final, con el tiempo se acabó construyendo una nueva presa aguas más arriba, realizada en gaviones, que no duró mucho. José Anoro Marías era un crío cuando el azud de la acequia del Molino se rompió, hará unos 62 años, este estaba 50 metros más abajo que el azud actual.

Finalmente se realizó la actual presa del Molino. Construyeron el actual de hormigón, un azud muy largo, obra solida donde José Anoro Marías aún trabajó en su construcción, con su tractor Land y el remolque llevaba materiales. Con cada azud, la acequia se fue ampliando cada vez más arriba a la vez que los distintos azudes se iban construyendo.

Actual azud del Molino.

Molino harinero

Tras la derivación de la acequiera aparecen unos balsones pertenecientes al molino harinero de Amado Pueyo. Tras atravesar los balsones la acequia de Molino, de nuevo una derivación que por un lado conducía el agua por el interior del edificio, pasando por unas rejillas metálicas y por el otro lado continúa el agua por un lateral, regulado por medio de una vieja tajadera, pasando por un salto siguiendo el curso de la acequia.

Rejilla y Husillo del antiguo molino.

Salto del molino.

Antigua fábrica de harinas Amado Pueyo.

El recorrido de la acequia de Molino

Tras su nacimiento en la partida de la Sardera, en el Alcanadre, transcurre por Las Ramblas, Cequinaltas, Torre Suso, donde se deriva su hijuela de la Acequieta, continúa por la Huerta de Suso, cruza Sariñena, El Campanero, donde hay construida un pantano. Sigue por los Chamarcales para pasar al Saso de Albalatillo, continuando por Puente las Vacas, las Planas, las Capellanías, las Viñas, pasa Albalatillo y aparece la partida de Cuadras Molino, hasta alcanzar los Regueros y desviarse algo al oeste para acabar en la Isuela/Flumen.

Antes de alcanzar Albalatillo, la acequia pasa por la denominada fuente del Saso de Albalatillo. Una obra realizada que lleva `por fecha el 10 de enero de 1937 y que se realizó para dar servicio al aeródromo republicano de Alas Rojas durante la contienda española de 1936. La fuente manantial tenía 20 caños, para agua de boca, aseo y el lavado de bocas y enseres.

La Acequieta

La Acequieta es una derivación de la acequia del Molino, tal y como dice Francisco Nogues Tierz, es un hijuelo de la del Molino. Su derivación se produce justo antes de su caída al molino, antiguo molino Harinero de Amado Pueyo o Fábrica de harinas Amado Pueyo, activa hasta 1947. Luego, la Acequieta transcurre por la huerta baja, entre la acequia de Valdera y la del Molino,yendo desde el pueblo hasta que muere en el batán de Sariñena, donde un poco antes hace un giro extraño, para morir en la acequia del Molino.

Derivación a la Acequieta.

La acequieta regaba, según recogió Luis Mur Ventura, 592 fanegas que era la extensión de 106 propietarios.

Acequieta de nuestro amor
por Sariñena riegas
frondosas espigas
al monegrino calor.

Y riegas una flor
roya como un ababol
y la huerta coge color
sonriendo al sol.

Acequieta de Sariñena
acude a ti el gurrión
para quitar la pena
de lluvias que no llegan.

Acequieta, acequieta
no por ser pequeña
se resta grandeza
a la acequieta

El brazal del Pesquero

De la Acequieta nace el brazal del Pesquero, dando nombre al camino y senda que discurre junto al brazal y conocido como camino del Pesquero. Aunque, a priori, el topónimo, de acuerdo con Francho Rodes, en “Bocabulario Monegrino”, nos lleva a un topónimo menor, en el que se encuentra una importante acequia de riego y varios colectores, su significado nos lleva a las antiguas Pesqueras o Pesqueros.

El brazal del Pesquero a unos pocos metros pasa por la acequia del Molino y continúa descendiendo por la huerta de Sariñena, la que se encuentra entre el pueblo y el río Alcanadre, donde va a parar el brazal, no si antes también encontrarse con la acequia de Albalate.

En su desembocadura se encontraba el Pesquero, que, en palabras de Eugenio Monesma, generalmente eran unos pequeños apartados del río, mediante una corta acequia, donde entraba el agua con peces, y cerrada por una rejilla dejaba salir el agua y se quedaban retenidos los peces para cogerlos con la mano. O también eran unas pequeñas balsas para coger los peces.

Hay un documento del 8 de enero de 1451 que se refiere a la existencia del Pesquero, dicho documento se dice que «Domingo Peón, vecino de Sariñena, se obliga a pagar al monasterio de Sigena un tributo perpetuo anual de tres sueldos jaqueses por la fiesta de Todos Santos, por un huerto en la huerta de dicha villa, en el pesquero» (ES/AHPHU – S/000030/000012). Como apunte, el mismo documento se refiere tanto a «acequia nueba» como a la «acequia viella».

La acequia de Albalate

La acequia de Albalate nace aguas arriba del Alcanadre, muy cerca de Sariñena y recoge aguas sobrantes, careciendo, actualmente, de toma directa con el Alcanadre. Discurre paralelo a este por el margen derecho, al igual que las otras acequias. La acequia de Albalate responde a una de las formas históricas que tomó el lugar de Albalatillo: “Albalate”. A su vez, la acequia movió el molino harinero del Rey, situado en las inmediaciones de Sariñena, restos que forman parte de una propiedad particular.

Un documento del 1 de julio de 1375 incluso se refiere como Albalate de Ribera del Alcanadre: «Fray don Ramón, estando en Albalate de Ribera de Alcanadre, entrega para labrar a Domingo Na Pérez, y a su mujer Andrea, vecinos de Albalate, un heredamiento compuesto de viñas, campos y una torre en el término de Sariñena llamado Bel Forat la Val Celada, y además todas las tierras y campos que el citado don Ramón Cardiel y él mismo tienen arrendadas por cierto tiempo al monasterio de Sigena situadas en el regadío de Albalate, por espacio de cinco años y bajo ciertas condiciones» (Monasterio de Santa María de Sigena.ES/AHPHU – S/000025/000020).

También aguas arriba de Sariñena nacen una nueva acequia que discurre por la misma orilla del río, que se junta después con la del Molino y que finalmente riega el término de Albalatillo junto al tramo final de la de Valderas antes de la confluencia del Flumen con el Alcanadre.

Tradición agrícola en la Comarca de Los Monegros Félix A. Rivas.

Aunque se nutre de las aguas sobrantes de Valdera, que pasan a la del Molino y estas a la de Albalate, en tiempo contó con sus propios azudes y derivaciones. Efectivamente, aguas arriba de la ermita de Santiago de Sariñena existen restos arqueológicos de antiguos azudes sobre el Alcanadre, uno bastante visible y otro, aguas arriba, que cuesta bastante intuir. En este último aún quedan en línea varios posters de sabina que servirían para derivar el agua a la acequia o riegos del entorno. La sabina tiene una gran resistencia a la pudrición y dura bastante en el agua. Su localización viene dada gracias a Rafel Anoro Novellón.

Rafael Anoro Novellón mostrando las viejas estacas de sabina en el río Alcanadre.

Rafael Anoro Novellón tiene constancia de al menos tres azudes en el río Alcanadre a su paso por Sariñena para alimentar la acequia de Albalate. Siendo la acequia ampliada a medida que los azudes se construían cada vez aguas más arriba. Pero también aguas abajo, recogiendo lo dicho por Antonio Naval Mas: “Aguas abajo de la construcción más antigua, la acequia, que sigue el curso del río por el borde de la orilla derecha, está sostenida por muro de sillares alargados y bajos, de proporciones medievales. Son tierras de los Monegros. El río se siguió sangrando tanto cuanto dio de sí. Hay noticias que se remontan a la Edad Media de concesiones reales para que se regaran los términos de Almunia de la Reina, Cachicorba, Presiñena y Juvierre, topónimos que han permanecido en las partidas que se identifican con ellos. En el de Juvierre, según información recogida, quedan restos de un puente y quizá de un molino. Cerca hay también un azud llamado de Buil. Fue de estacas y acabó sustituido por hormigón.”

Estacas de sabina en el río Alcanadre.

Azud del Hospital

El Azud del Hospital responde al desaparecido azud aguas arriba de la ermita de Santiago, donde aún se aprecian sus ruinas; restos de muros de sillería que lo formaron. Aún, actualmente, la badina de sus inmediaciones es conocida como la badina del Hospital.

Albalatillo, lugar beneficiado de las aguas de su acequia, en el siglo XIV pertenecía al Hospital de Nuestra Señora de Gracia de la ciudad de Zaragoza, el hospital más antiguo de Aragón y uno de los más antiguos de España. Este fue fundado en 1425 por iniciativa municipal y bajo el patrocinio de la corona de Aragón: “Creado en 1425 por iniciativa municipal y con el patronato de la corona, se situó hasta la guerra de Independencia en el Coso y, después de su destrucción fue trasladado a su sede actual. Las primeras ordenanzas que se conservan son de 1496. Durante los siglos XVI y XVII funcionó con altibajos económicos e institucionales y, ya en el XVIII, se especializó en el tratamiento de enfermos psiquiátricos. Tras el fin del dominio francés se trasladó a la sede del Hospital de Convalecientes.” (PARES. Red de portales de España). El Hospital de Nuestra Señora de Gracia de la ciudad de Zaragoza fue poseedor temporal del lugar de Albalatillo y a su vez de su azud, acequia y molino harinero. Hecho que igualmente recoge Enrique Giménez López de la Universidad de Alicante en su trabajo “Fuero Alfonsino y Fuero de población de Sierra Morena en los proyectos de colonización de la Corona de Aragón en la segunda mitad del siglo XVIII” en el cual dice «El Hospital General de Zaragoza era también el señor temporal del lugar de Albalatillo, en las orillas del mismo río, y cuyas aguas movían un batán y un molino y «si de hecho se permitiesen nuevos riegos en la parte superior quedaría absolutamente arruinado dicho pueblo».

En 1583 el Hospital de Nuestra Señora de Gracia firma con la villa de Sariñena una concordia para la construcción del azud y la cesión de sus aguas “Escritura de Concordia entre el Hospital y la villa de Sariñena, sobre la construcción del Azud del Hospital, la cesión de las aguas pedidas y sobrantes de la Acequia de Miranda a favor del Hosp. Y una Declaración de la referida Concordia” (ES/AHPZ – J/001309/0038). De acuerdo con Paco Conte, cerca del pueblo, en Albalatillo, había un molino de aceite y otro harinero en el cruce de los ríos.

El azud del Hospital es descrito por Naval al que cita como Azud de Albalate “Un parapeto que cruzaba el río en diagonal para desviar el agua a la orilla derecha del que se conserva la mitad de la orilla izquierda y que en el extremo de la orilla conserva un machón que sobresale en alzado”. Para el cual Antonio Naval Mas dedica una amplísima descripción:

Está coronado por losas de 1,70 x 0,50 centímetros, sobre hiladas de sillares de 27 centímetros.

El cuerpo largo de la barrera es de sección trapezoidal escalonada al interior y de suave pendiente al exterior, al ser la base del parapeto de 8,80 metros y el coronamiento de unos 3,30 metros.

Por la parte del cauce donde quebró se prolonga en dirección de las aguas mediante una plataforma de unos 3,30 metros de ancha que en parte ha perdido las losas que la formaban. No queda clara su razón de ser y el perfil. Su presencia en este punto, por una parte, recuerda que la de Valdera también está reforzada por un contrafuerte en lo que fue su frente exterior. Por otra parte, los res-tos que forman esta plataforma y el perfil de la sección de la barrera remiten a un dibujo de Los veintiún libros de los ingenios (p. 261 de la edición de García Diego), que reproduce un azud que con sección semejante abre un escape en el centro de su longitud para libe-rar el cauce del río entre dos machones, cuya apariencia parece no estar lejos de lo que insinúa fueron los restos del azud de Albalate con su plataforma.

Aún en el caso de que se pudiera reconstruir el resto de este azud al reconocerse más vestigios en la orilla derecha, no necesariamente coincidiría totalmente con el dibujo de los Libros pero sin buscar causalidades y solamente señalando coincidencias, nada sería de extrañar que el autor, que anduvo por estas tierras de Monzón a la que estaba directamente conectada Sariñena por vía, hiciera su propuesta, la del dibujo, a partir de este azud y del de Valdera. Lo que pudo ser en el de Albalate un desagüe central le daría la idea para diseñar un azud para río caudaloso donde ni la navegación ni el desplazamiento de almadías quedara interrumpido al poder salir por la abertura con que quedaría abierto el azud. La solución del dibujo, a su vez, está recordando muy de cerca el aspecto del extremo derecho de la presa de Valdera. El autor del libro hace su propuesta para un río mucho más caudaloso, por lo que las proporciones son mayores que las que dan estas presas del Alcanadre que, son grandes.

El azud llamó la atención al geógrafo portugués Labaña en 1611, que se contemplaba desde el río a la altura de Sariñena: «…tiene un puente muy bueno y encima de él un azud muy bien hecho, para sacar una acequia con la que riegan una gran huerta…». Pero a pesar de su robusta obra, el azud colapsó al quebrar el parapeto, por las continuas avenidas, aproximadamente a mediados del siglo XVIII.

Plano de los ríos Alcanadre e Isuela en el término de Juvierre (ES/AHPHU – 012032/000002).

Azud de estacas de la acequia de Albalate

Al quedar en ruina el azud de piedra, el Hospital de Nuestra Señora de Gracia de la ciudad de Zaragoza encuentra aguas arriba a “mil y quatrocientas varas de distancia” un buen emplazamiento para construir un nuevo azud, además de la necesidad de ampliar “mil y quatrocientas varas de longitud” el trazado de la acequia hasta conectar con el viejo trazado. Todo queda recogido en el documento del año 1753 por el cual “El Hospital de Nuestra Señora de Gracia de la ciudad de Zaragoza, sobre devolución por parte de las Justicias de la villa de Sariñena y lugares de Albalatillo y otros, que pertenecen a su dominio temporal, de las maderas del azud que tiene en el río Alcanadre para llevar el agua a su molino harinero del lugar de Albalatillo, y que recogieron vecinos de aquellos lugares” (ES/AHPZ – J/001309/0038).

El documento en cuestión dice:

Miguel Jerónimo López, theniente de Joseph Feliso Lope en nombre de los Regidores del Sto. Hospital Real y General de N.ª Sra. de Gracia de la pnte (presente) ciudad de quien tengo presentado poder en esta Secretaría, en la mejor forma que haya lugar, digo que este S.to Hospital, como dueño temporal que es del Lugar de Albalatillo, a fin de regar sus Términos, tenía construido en los de Sariñena un Azud de piedra en el río Alcanadre y con sus avenidas lo ha derruido y deshecho, y aun profundizando tanto que es preciso mudarlo. Y haviendo  hallado en el mismo río a mil y quatrocientas varas de distancia, en la parte alta de el puesto cómodo para formar un nuevo Azud de estacas para tomar el agua de dicho río, se hace preciso el haver de hacer una nueva Acequia hasta encontrar con la antigua en los términos de la villa de Sariñena que tendrá mil y quatrocientas varas de longitud en lo que dicha villa y sus vecinos tienen el beneficio de regar con dicha agua sus heredades lo que llaman huerta vaxa, para lo cual D. Mathias de Lavalequia Receptor de mi parte p… a la villa de Sariñena y a su Ayuntamiento vecinos pidió la tierra necesaria para la acción de dicha nueva acequia y haviendo confexido y premeditado la urgente necesidad de ellos, le respondieron concediéndole licencia con los pactos, condiciones, y en la forma que resulta la carta que presento y junto procediendo la aprobación y permiso de … cuyas condiciones esta pronto el Hospital cumplir y atento a la vigente necesidad de riego en que se halla dicho lugar de Albalatillo.

El mismo documento apunta de la existencia de un azud de estacas encima de la ermita de Sariñena, entonces “Iglesia de San Jayme” y de la intención de edificar uno nuevo: “De la villa de Sariñena, han y tienen fecho y edificado un Azud de fustas encima de la Iglesia de San Jayme de dicha villa, por espacio de doscientos pasos, más o menos, et no rresmenos para servicio de dicho Azud y tomar agua por aquel han y tienen edificada una acequia con su boquera de piedra necesario y esto para llevar el agua a los términos y lugar y molino de Albalatilllo, lugar que es de dicho Hosp. Es por quanto los Regidores del dicho Hospital para mayor perpetuidad de los dichos azud y cequias, entienden edificar debajo del dicho azud de fusta adaquel junto otro azud de piedra por el qual librem puedan tomar y llevar el agua por la dicha Cequia”.

Esta circunstancia también la recoge Antonio Naval Mas: “Entonces tuvieron que construir un segundo azud unos cientos de metros más arriba, allí donde hay una caseta sobre una acequia que pasó bajo aquella. Otra cosa no se puede pensar de los restos de una construcción similar a un azud de la que quedan fragmentos en ambas orillas. Los de la orilla derecha son conglomerados que están enfilados a la caseta por donde pasa la acequia bajo arco de medio punto que fue obstruido con otro rebajado. Al mediodía de la caseta hay un muro de sillares que sirve de contención a un camino, y, a su vez, es de refuerzo a la acequia.

Restos de sillería de un azud aguas arriba del azud del Hospital.

A partir de un documento de 1788 se puede presuponer que el azud de estacas es arrasado por una avenida en 1783 y sus estacas, maderas y fustes son arrasados y arrastrados por el río: “El azud constaba de más de doscientos maderos. Un puente con machones de piedra cubierto de madera que mantenía el hospital”. Por este motivo, el lugar de Albalatillo reclama las maderas del azud destruido. El documento también afirma que el molino resulta bastante afectado por la riada. Curiosamente cita “Desbastado y herido el molino que las maderas fueron a parar a la maior porción de ellas a la villa de Sariñena, y los vecinos de esta villa”:

“Año de 1783 y 1788. El S. Hospital de Ntra. Sra. De Gracia, hace presente al… Acuerdo, que es dueño temp. Del lugar de Albalatillo en donde tiene un Molino Arinero, el que con las muchas lluvias se rompió. Desbastado y herido el molino que las maderas fueron a parar a la maior porción de ellas a la villa de Sariñena, y los vecinos de esta villa, como también los de Albalatillo, se han aprovechado de ellas. Fue con acuerdo de la Justicia de Sariñena, se publicó vando haciendo saber al Público, que los vecinos que tubiesen maderas de las referidas, las entregasen y debolviesen al apoderado del Sto. Hospital y se les daría un real por cada madera. Suplica se mande a las justicias de Sariñena y Albalatillo administren justicia en este asunto tiene y sumariamente publicando vando para que esta providencia llegue a noticia de todos.”

El documento en cuestión lleva por título “El Hospital de Nuestra Señora de Gracia de la ciudad de Zaragoza, sobre devolución por parte de las Justicias de la villa de Sariñena y lugares de Albalatillo y otros, que pertenecen a su dominio temporal, de las maderas del azud que tiene en el río Alcanadre para llevar el agua a su molino harinero del lugar de Albalatillo, y que recogieron vecinos de aquellos lugares” (Año 1788 ES/AHPZ – J/001309/0038).

Consta de 15 páginas y entre ellas se puede destacar episodios curiosos como el que dice Pedro Escartín “Para que no toquen ni despedacen la madera de nuestro Azud”. Tanto a los vecinos de Sariñena como los de Albalatillo “Pues aunque no todos, algunos despedazaron como Pascual Olona o su hijo, lo que es lo mismo, ha despedazado un madero de el puente de la Ysuela”. Se puede entender que las lluvias debieron ser tan intensas que los dos ríos sufrieron fuertes avenidas produciendo numerosos daños.  

Las lluvias y su devastación quedan reflejadas en la carta de Pedro Escartín a Enrique, un escrito con fecha del 8 de ..bre de 1783 “Como hace ya ocho días que estamos aislados por las continuadas y grandes lluvias de ambos ríos” cuyos males que “estos han hecho son imponderables”. Y continúa:

“El día seis de el que nos sigue va haber el Azud los estragos que me asiste de modo que quisiera haberlo visto pues ay una brecha como de unas cuarenta baras poco más o menos que asta los fundamentos más profundos marcharon, en lo remanente del azud ay bastante mal”.

“En segundo lugar el río ya ha entrado en la cequia por la parte de arriba de aquella estacada que se hizo en este verano por no estar esta que ha estado firme de el todo… cajeros de la acequia. Todos estos daños estaban el día 6 pero el día 7 bino el río tan fuera de madre qual formas se abía bisto , no ha podido dejar aumentarse estos estragos, por las continuadas lluvias nada se puede saber. El río Ysuela por su … aun avenido mayor que el Alcanadre pues se llevó el puente que mantiene el Hospt. Para el Molino y el retroceso de la furia de el agua de este no deja moler el molino, rompiendo el rodete de una muela son los daños que tenemos pero conforme al azud inmediato a nuestro molino que es el de Jubierre”.

Los daños también se produjeron en la huerta, en sus defensas “Estacadas y arboledas que estaban para su defensas”, y también “grandes pedazos de biñas y campos, de modo, que si desde luego, no se pone remedio, pasará el río por mitad de la huerta”. Al igual que reseñar la importancia del molino: “Toda esta ribera no muele otro molino que este y este las aguas recoge la cequia desde el puente de Sariñena, abajo, por la boguera de nuestro azud aun entra agua, pero por la rotura de la acequia se comunica otra vez al río”.

Ya entrado el siglo XIX, en 1845, Pascual Madoz, en su diccionario geográfico-estadístico-histórico, aún recoge sobre el lugar de Albalatillo la existencia de la presa, la acequia, del molino y la pertenencia de Albalatillo al hospital de N. Sra. de Gracia de Zaragoza: “De los dos ríos, arriba mencionados, el Alcanadre corre hacia el E. y el Isuela al O.: ambos se juntan á 1/2 hora del pueblo, y los dos crían barbos y anguilas, aunque en corta cantidad. Del primero se elevan las aguas por medio de una presa hasta una acequia á 1/8 de hora de Sariñena, y con ellos se riega la huerta y se da impulso á un molino harinero y á un batan pertenecientes al hospital de N. Sra. de Gracia de Zaragoza.”

Actualmente, comenta José Grustán Bosque, la acequia de Albalate se ha quedado prácticamente en desuso, tras la concentración parcelaria que realizó hace unos años Albalatillo. En la actualidad, escasamente riega algunas pocas tierras de la huerta baja de Sariñena, de las Ciquinbajas, hasta los Chamarcales, poco después de pasar la depuradora de Sariñena, camino abajo del Alcanadre.

Puente san Jaime Sariñena SIPCA

A la altura de la ermita de Santiago de Sariñena, antiguamente Iglesia san Jayme, se encontraba el puente románico de cantería de san Jaime, quizá del siglo XII o XIII. Del puente, quedan escasos restos, reducidos a las pilas correspondientes a los 5 ojos que tuvo la construcción, construidas en sillería y mampuesto grosero (este último puede corresponder a reparaciones posteriores). Las arcadas originales debieron de ser de medio punto. (Puentes de guerra, Sariñena).

Tras su ruina, por avenidas, en 1422 la villa de Sariñena recibe autorización real para la construcción de uno nuevo en el emplazamiento del antiguo “Así como para el cobro de pontazgos que contribuyeran a su financiación”.

En 1525 el Concejo de Sariñena arrienda el derecho de pontaje del puente de San Jaime sobre el río Alcanadre (1525, enero, 29 Martín Falcón, ff. 6 r.- 8 r. Sariñena AHPH), texto recogido por Manuel Gómez De Valenzuela en La vida de los concejos aragoneses a través de sus escrituras notariales (1442-1775), Zaragoza, IFC (Fuentes Históricas Aragonesas, 51). En el mismo, Manuel Gómez especifica “Es lástima que no se nos proporcionen las tarifas de paso, que se refieren a las antiguas. Por las cláusulas del contrato se puede apreciar que no se trataba de una gran obra de ingeniería, sino de un elemental viaducto de maderos cubiertos de tierra”. El pontaje o pontazgo eran derechos que se pagaban para pasar por los puentes.

1525, enero, 29 Martín Falcón, ff. 6 r.- 8 r. Sariñena AHPH. Arrendamiento del pontaje del puente de San Jaime sobre el río Alcanadre en Sariñena por precio de 580 sueldos anuales y tiempo de tres años.

Con los capitoles y condiciones infrascriptos se arrienda el pontaje de la villa de Sarinyena et arriendase por tiempo de tres anyos que empeçaran a correr el dia de Nuestra Señora de febrero del presente anyo de mil y qui nientos y veinte y cinquo. Las condiciones son las siguientes:

Et primo es condicion que el rendador qui rendara el dicho pontaje haya de tener y mantener el puent de Sant Jayme que passa a Alcanadre a sus expenssas es a saber de la forma que hoy esta y ge le dan y al cabo del tiem po lo haya a dexar millorado y no empiorado como es de tiello, lados, espar to y tierra excepto lomeras mayores las quales si necessidat abra de alguna queda a cargo de las tres condiciones y no del rendador contra qualquiere obra nueba salbo el dicho tiello, lados, esparto y sierra que esta a cargo del arrendador.

 Item es condicion que el rendador qui rendara el dicho pontaje haya a dar en cada hun anyo de los dichos tres anyos para la procession de san Pedro nuebe barzillas y un quartal de trigo para la caridat bueno y limpio a los jurados de la dicha villa qui son y seran durante la arrendacion.

Item es condicion que el dicho rendador no pueda lebar mas drecho de pontaje sino aquel que antigamente ya esta ordenado y puede lebar.

Item es condicion que el dicho rendador haya de pagar la arrendacion en cada hun anyo en tres tandas eguales, la primera en la feria de primer sabado de cuaresma, la segunda a feria de Ramos y la ultima a feria de San ta Cruz de mayo.

Item se faze la presente arrendacion con todas las condiciones antigas que en otras rendaciones se an acostumbrado poner las quales quieren aqui haber por especifficadas.

Item es condicion que el dicho arrendador haya de dar fianças a la arren dacion vezinos y habitadores de la dicha villa a voluntat de los jurados y pro curador o condiciones.

Item es condicion que el dicho rendador haya de pagar la carta de la arrendacion al notario, alifara y corredor segun se costumbra por otras ren daciones.

Item es condicion que en caso que durant la dicha arrendacion muries sen de peste en la dicha villa, lo que Dios no mande, y por esta causa se siguiesse alguna perdida al dicho arrendador que en tal caso se le haya sguart y esto a conocimiento de dos personas, la una puesta por el dicho pontero et otra puesta por part de la dicha villa.

Eadem die et ville, el dicho corredor en presencia de los sobredichos jurados presentes mi notario etc. fizo relacion haber trançado el puente y guarda de aquel a Pedro Villiellas vecino de Sarinyena como a mas dant por tiempo de tres anyos e por arrendacion en cada un anyo de DºLXXX suel dos pagaderos e con las condiciones en la capitulacion infrascripta contenidas e no sin ellas. El qual acepto dicha trança etc. ex quibus dicho corredor requirio fieri instrumentum etc. large. La capitulacion es la preinserta.

Testes: Johan de Gistau et Johan de Bara vecinos de Sarinyena.

El puente de nuevo es destruido por una avenida del río Alcanadre, entre el primer tercio y mediados del siglo XIX. Actualmente en el estribo de la orilla derecha se abrieron dos hornos de cal de forma circular, construidos en adobe, con una abertura en la parte baja para el combustible. Estas boqueras y el frente, donde se abren, son de sillarejo lavado.

El puente de cantería fue sustituido por un puente de madera que pronto tuvo la misma suerte que los anteriores. El Alcanadre ha sido río sereno y a su vez río bravo, llevándose los azudes y puentes que a lo largo de la historia se han ido construyendo para cruzar sus aguas.

Sindicato de Riegos de Sariñena o de la Huerta Vieja de Sariñena

El sindicato o comunidad de regantes de Sariñena o de la huerta Vieja de Sariñena responde a un ente de riego encargado de administrar, gestionar y distribuir, en este caso, la red de acequias y sus aguas de las acequias Valdera, el Molino, la Acequieta y de Albalate, a la vez que su mantenimiento, mejora y vigilancia, al igual de que todas infraestructuras asociadas.

José Anoro Marías expone que el Sindicato de Riegos de Sariñena es uno de los sindicatos de riegos más antiguo de España, después de un sindicato de Valencia. Lo cierto es que es una comunidad antigua y de extensa trayectoria. En el mismo sindicato hay constancia de documentos pertenecientes a 1811.

Se sabe que ya había guardias en 1734, en el Extracto breve de los principales hechos, con algunas reflexiones, que sobre ellos hace la Villa de Sariñena, se citan la presencia de unos guardias que debía responder a los ayuntamientos. Así, en el “Pleyto, y grado de segunda Suplicacion. Con el lugar de Capdessaso su aldea. Sobre division de terminos Sariñena. Ayuntamiento” se reconoce la presencia de dos guardas de Sariñena y uno de Capdesaso debido a los problemas de propiedad de la huerta entre los dos términos. Por ello, podemos suponer que los ayuntamientos serían las instituciones que ordenarían y regularían su gestión y uso, de las acequias y sus sistemas, siendo en este caso, el de Sariñena, el de mayor autoridad sobre la acequia Valdera.

No por ello, en 1756, un Real Acuerdo de la Real Audiencia de Aragón, trata de la falta de ordenanzas de la parte Huerta llamada Valdera. El Real Acuerdo pone de manifiesto que se riega en la parte alta sin dejar a los de aguas abajo: “Información suministrada por José Idiazábal Estella, síndico procurador de la villa de Sariñena, sobre uso del agua para el riego de las heredades de la Huerta llamada de Valdera, que carece de ordenanzas para su régimen y gobierno” (ES/AHPZ – J/001304/0021). En el documento refiere “Ayuntamiento de la villa de Sariñena dice: Que tienen una huerta que le llaman Valdera y con motivo de no tener ordenanzas la distribución de las aguas los herederos de la huerta que tienen fundos en la parte superior en … de la maior necesidad de ocupar el agua, riegan cuando les ocurre si dejarla correr a los fundos inferiores”.  

Todo apunta a que el mismo ayuntamiento ostentaba la autoridad competente, igualmente de acuerdo a la respuesta del ayuntamiento dada por Joseph Idiazabal de Estella, sindico procurador general de la Villa de Sariñena: “Como mayor proceda parezco y digo que esta villa se alla sin ordenanzas en el Régimen y Gobierno las aguas por el riego de los fundos y heredades de la huerta llamada Valdera y sus partidas con cuyo motivo los que tienen funda en la parte superior en tiempo de la mayor necesidad que es el berano … ni gobierno de su propia autoridad ocupan y cogen el agua y riegan quantas beces quieren, sin dejarla correr a las caudales inferiores  en perjuicio de sus dueños y con perdimiento de las cosechas y frutos. Y aun que el ayuntamiento con diferentes quejas de los perjudicados a tomado cuantas y oportunas resoluciones para que todos participasen del agua y se usase de ella con gobierno y sin dilación no ha conseguido el efecto antes bien de las heredades superiores an continuado y continúan en su extraño manejo de que se me han dado muchas quejas y también se supone que aquellos yndependentes del ayuntamiento y de la política que le corresponde, de modo que aviendo conbocado mediante bando público de los herederos de dicha huerta con señalamiento de día y ora a las casas del ayuntamiento para probidencia el buen Reximen del agua y esperando las dos oras dicho ayuntamiento después de la asignada solo acudió un heredero negándose los demás con conocido desprecio del ayuntamiento y para que no llegase el caso a tomarse probidencia para el beneficio público”.  

La conclusión ante este problema es su debido uso y reparto: “A fin de evitar estos sucesos repetidos veces ha resuelto mi parte el buen régimen y govierno de estas aguas que se usase de ellas sin acumulación y que no regasen segunda vez los fundos superiores sin haver concluido de regar los demás de otra huerta y que se acudiese siempre con el agua a la heredad que tuviese mas necesidad se han desentendido hay resoluciones y prosiguen en el abuso perjudicial inundando, de modo que para sentar regla fixa y hevitar las quejas de algunos herederos resolvió mi parte.”

A raíz de estos hechos se plantea la necesidad de representantes para el régimen y gobierno de las aguas de Valdera: “Que los herederos de dicho término se convoquen con asistencia de la justicia de dicha villa y elijan uno o dos individuos de el con la facultad y poderes necesarios para que estos como tales concurran y junto con los de Ayuntamiento resuelvan lo conveniente al régimen y gobierno de las aguas para el riego de dicha huerta y el modo tiempo y forma en que se hace practicar la compra de su azequia y pago de lo que a cada uno corresponde para que no se dependicen las aguas y puedan lograr todo es de este beneficio sin experimentar los perjuicios que la carta que hasta aora, en esta razón provea y determine lo que mejor proceda de justicia que pido con la certificación correspondiente.”

Podemos suponer que a partir de aquella demanda se forma una primogénita “Junta” para la gestión de la acequia Valdera a tenor de un expediente Real Acuerdo de 1789 cuando Don Antonio Ballerín y Aniés, vecino y Alcalde primero de la villa de Sariñena, suplica que los “Herederos y terratenientes del término llamado del riego de Valdera cumplan la resolución de la Junta, que se incluye, sobre satisfacer las penas en que se incluye, sobre satisfacer las penas en que se incurra”. (Productor Real Audiencia de Aragón Fecha(s)1789 Signatura ES/AHPZ – J/001310/0010). Este gobierno es compartido por el ayuntamiento y los propietarios. El 30 de marzo de 1789 se acuerda algunas ordenaciones y la creación de la figura de regador o guiador. Estamos probablemente en una primitiva forma de estatutos del riego de la huerta de Sariñena a la vez que Antonio Claveria es nombrado «regador» o «guiador», prestando juramento al cargo en su ingreso el 30 de marzo de 1789:

“Los herederos y terratenientes del término llamado del riego de Valdera presididos del referido mi parte como alcalde primero de dicha villa determinaron y resolvieron uniformemente para el buen gobierno de las aguas de dicho término y riego de todas las heredades de el entre otras cosas que el heredero que regase su posesión antes que le tocase o correspondiese o derramase parte o porción de dicha agua incurriese en la pena de treinta reales plata por cada vez, nombrando regador o guiador a Antonio Claveria, vecino de la misma villa con facultad de intimar y adversar qualesquiera pena y siendo de su cargo el gobierno de dicha agua”.

En 1825 aparece la Junta de Apoderados del Riego de Valdera, posiblemente antecesora del Sindicato de Riegos de Sariñena, citada en un pleito civil producido por la Real Audiencia de Aragón: “Firma del Ayuntamiento y Junta de Apoderados del Riego de Valdera, de la villa de Sariñena, contra la Condesa viuda de Fuentes y el Ayuntamiento del lugar de Huerto, sobre aguas y otros derechos”. ES/AHPZ – J/000383/000002).

El Sindicato aparece ya en hemerotecas, una primera referencia es en la anteriormente mencionada noticia sobre la idea de construir el pantano de Sariñena en 1901, en la cual se expone: “Relevar al sindicato de regantes de esta villa, de los cuantiosos gastos que origina el sostenimiento y reparación de la presa, acequia Váldera” (Diario de Huesca 15 de julio de 1901).

En 1915 se informa de la celebración de la junta del sindicato:El domingo último tuvo lugar en la villa de Sariñena la elección de nueva Junta de su Sindicato de Riegos, que-dando constituida en la forma siguiente: Presidente: Don Joaquín Paraled. Vicepresidente: Don Manuel Bailarín Suils. Depositario: Don Victoriano Buisán. Secretario: Don Francisco Mirallas Rodellar. Síndicos: Don Manuel Carpi Tierz, don Rafael Ispa, don Pedro Villacampa, don José Martínez, don José Tierz y don Enrique Rodes. Presidente del Jurado: Don Rafael Ispa” (Diario de Huesca – 19 de enero de 1915).

Sobre el cobro de las alfardas o canon de riego, en la Nueva España del 7 de agosto de 1946: “Subasta El Sindicato de Riegos de Sariñena saca a subasto el cobro de las alfardas o canon de riego del año 1946 y atrasos. Los pliegos, de ofertas diríjanse al señor presidente, don Victorián Buisán, de Sariñena. Se admiten pliegos hasta el día 10.”

En 1964 se celebra de nuevo junta general del sindicato: “Vida Social. El Casino de Sariñena celebró su junta general ordinaria, aprobándose la gestión de la Directiva, y siendo elegido en la presidencia el industrial don José Brunet Latorre. El Sindicato de Riegos de la Acequia de Valdera, celebró el pasado domingo junta general extraordinaria, en la que fue aprobado un proyecto cíe sus obras de fábrica, por un importe de tres millones de pesetas. Es autor de dicho proyecto, el ingeniero de Caminos del Ayuntamiento de Zaragoza don Luis Cerezo Lastrada” (Nueva España del 14 de febrero de 1964).

El mismo año de 1964, el 13 de agosto, el sindicato publica la licitación de varias obras de reparación de ambos azudes:

Comunidad de Regantes de Sariñena En virtud de los acuerdos adoptados por la Junta General de la Comunidad y su Sindicaría de Riegos, se convoca publica licitación, para la ejecución de los proyectos de obra redactados por el ingeniero de Caminos, don José Luís Cerezos Lastrada y que se detallan a continuación:

Reparación del estribo, izquierdo del azud de derivación de la acequia Molinar y acequia de Valdera en el río Alcanadre, por un presupuesto de contrata de un millón novecientas treinta y seis mil ciento cuarenta y seis pesetas con setenta céntimos. (1.936.146,70).

Las proposiciones serán presentadas en sobre cerrado y lacrado en la Secretaría del Sindicato, establecido en la plaza del Salvador de Sariñena, número 14, bajos, durante las horas cinco a ocho de la tarde y hasta el día 21 de los corrientes.

En Secretaría y durante las horas indicadas, se hallan a disposición de los licitadores, el modelo de proposición, así como los pliegos de condiciones técnico y económico administrativas, para la ejecución de las obras. La apertura de plicas tendrá lugar, a las diecisiete horas del día 22 de los corrientes, siendo presidido este acto por el presidente de la Comunidad y los miembros del Sindicato, con la asistencia del secretario del mismo. Sariñena, 10 de agosto de 1964. — El presidente, Mariano Torres Asín.

Nueva España – 13 de agosto de 1964.

En 1966 nueva Junta general de la Comunidad de Regantes de Valdera

El domingo pasado, en la sala de actos del Casino, tuvo lugar la Junta General Ordinaria de esta importante Corporación, que tenía por objeto someter a la consideración de los regantes la gestión del Sindicato durante el último año, y proceder a su renovación. El presidente de la Comunidad, don Mariano Torres Asín, asistido de los miembros del Sindicato inicia el acto, y después de dar lectura al acta de la sesión anterior, a los estados de cuentas y a la marcha de las obras que se están realizando en las presas del Molino y dé Valdera, de donde se capta el agua para el riego y para el abastecimiento público de la población, la Asamblea aprobó por unanimidad la gestión del Sindicato, precediéndose seguidamente a plantear a la Junta General los nombres de los síndicos a quienes afecta la renovación. Por aclamación fueron reelegidos don Mariano Torres Asín, don Félix Regaño Millán, don Antonio Mulera Buisán y don Tomás Puyol Pelay, cesando únicamente don Victoriano Blanco Maestro y don Jesús Guillen Asín, que fueron sustituidos por don Manuel Blanco- Mur y don Julián Blanco García, quedando constituido el nuevo Sindicato en la siguiente forma: don Mariano Torres Asín, don Félix Regaño Millán, don José Martínez Buisán, don David Martínez Villacampa, don Antonio Mulera Buisán. don Andrés Bornao Novellón, don Tomás Puyol Pelay, don Julián Blanco García y don Manuel Blanco Mur.

Nueva España – 27 de febrero de 1966.

La sequía de 1967, un tema de solidaridad Nacional: “La sequía, hace vivir momentos difíciles a algunos pueblos de nuestra comarca, principalmente a los- municipios de La Almolda y Bujaraloz ambos de la provincia de Zaragoza sus reservas de agua para usos domésticos, han sido totalmente agota das. Sus autoridades se dirigieron a las de nuestra villa solicitando les fuera permitido el abastecimiento de tan preciado líquido, en nuestra red de distribución, cosa que naturalmente les fue concedida, y desde hace varios días numerosos tanques vienen abasteciéndose, tanto en la acequia de Valdera como en la red de distribución de la población.” Nueva España del 16 de agosto de 1967.

En 1969 aparece un curioso anuncio institucional: “Lugares donde se pueden cazar aves acuáticas: …Sariñena: Embalses: La Laguna, Presa del Molino, Presa de Valdera, Delta del Flumen… (Nueva España del 12 de febrero de 1969).

El sindicato lleva todo el riego de la huerta vieja de Sariñena, antes era de unas 1000 hectáreas, superficie que ha ido disminuyendo a unas 700 hectáreas actuales.

Francisco Nogues Tierz, Paco, como topógrafo, realizó todos los perfiles longitudinales de las acequias del sindicato y participó en muchas de sus obras. Algunas como realizar las soleras de las acequias (1981), también se han hecho varios tramos de acequias completas. Estuvo un año en la junta hasta que ocupó la presidencia, ejerciendo desde 1982 hasta el 2018, aproximadamente.

En la Valdera se ha hecho tramos de acequia completa del cementerio a los depósitos o del brazal de los espartales al pantano. La Valdera tiene el pantano de las Barceladas en Sariñena y el pantano de las estalladas, se hizo cuando estaba Juan Manuel Basols de presidente.

De la acequia del molino se ha hecho acequia completa, laterales y rasante, desde la residencia hasta el Batán. O entubado por el pueblo desde la fontaneta del Juez hasta la residencia. 

Entre1992-2000 se realizaron los embalses reguladores de las acequias del Molino y Valdera (Memoria valorada, proyecto Tomos I, II y III (sign. 6976). Expediente administrativo, proyecto modificado (1996) y expediente administrativo (carpeta 3) (sign. 6977). Sariñena. Acequias del Molino y Valdera. Expediente.  ES/AACAA – 006976/006977/22-T-04).

Son nueve los cargos del Sindicato de Riegos: presidente, vicepresidente, presidente jurado, secretario, tesorero y vocales. Después está un guardia de riego y una administrativa.

Mariano Novellón Peralta también ha sido presidente Jurado de Riegos, figura que actúa como juez dentro del sindicato impartiendo justicia entre los conflictos que se van produciendo. Un cargo bastante difícil y complicado. Actualmente es el presidente del Sindicato de Riegos de Sariñena.

El riego

Una figura clave el sistema de acequias es el Guardia de Riego del Sindicato de Riegos de Sariñena. En la mitad del siglo XX fue clave Manolo Foj Tella, conocido como «El Regador», quien ya heredó de su padre el oficio. Su trabajo, como guardia de riego, consistía en gestionar caudales, turnos de riego, vigilar su cumplimiento, vigilar que no hubiese desprendimientos o se taponasen las acequias, a veces a su paso por los puentes que salpican las acequias, desaguar cuando se venían crecidas, marcar los tramos a limpiar… Como Guarda de Riego ostentaba autoridad, incluso podía denunciar y llevaba una chapa ovalada que lo identificaba como guardia de riego del sindicato.

Cuando había crecida tenía que ir a desaguar la acequia, echar el agua para que las acequias no reventasen. Sobre todo, las noches de tormentas, al aguatilllo de la Sardera para la Valdera

Con las acequias se va a turnos de riego, recalca José Grustán Bosque, se pone avisos en los cajetines que el sindicato tiene distribuidos por el pueblo. Todos riegan bien, casi no hay problemas, comenta José. Cada acequia, la del Molino y Valdera tiene unos 5 turnos que tienen prioridad y suelen ir los turnos de aguas arriba a aguas debajo de la acequia. Con la acequia Valdera, los de la Venta de Ballerías, por la concesión histórica, pueden regar siempre, además están exentos de algunos pagos.

La Acequieta únicamente tenía unos 2 o 3 turnos pero que se han ido perdiendo. Mucha huerta vieja de Sariñena va quedando yerma sin trabajar.

Por la acequia Vadera donde no estaba el turno, en las enfilas, había un candado que Manolo Foj ponía o quitaba según si tocaba el turno o no. Joaquín y Manolo nos recuerdan 5 turnos:

  • Tramo la vía p´arriba, que regaba la huerta de Capdesaso. Justo por la vía había una enfila general.
  • Tramo la vía – pantano.
  • Tramo pantano – Barrieras, la enfila de las piscinas.
  • Tramo Barrieras -Tierz, hasta el almacén del Pocho.
  • Tramo de Tierz pa abajo.

Turnos Acequia Molino

  • La vía p´arriba
  • La vía – granja Molino
  • Molino – Mesonero
  • Mesonero – Pantano
  • Pantano – P´abajo

Turnos acequia Nueva

  • Pantano – Carretera de Zaragoza
  • Carretera de Zaragoza –

Los turnos eran de dos días por tramo, a veces se alargaba a tres días, pero no era lo normal. Estos se publicaban en unos viejos cajones de madera del sindicato distribuidos por el pueblo, los actuales son modernos, de aluminio. Estos cajeros se encuentran:

  • En plaza Roda donde el Cartujano.
  • En el Muro bajo, en casa Bernardino.
  • En el Muro alto donde estaba la carpintería de Antonio el Frances.

El repique era una de las faenas. Esta era la obligación de limpiar cada tramo de acequia en proporción a la tierra que cada uno tenía. Manolo cortaba unas cañas entre unos 30 a 40 cm, las rajaba por una de sus puntas y ponía la boleta que era un papel rectangular que ponía el nombre del propietario de la finca y los metros que le correspondía limpiar. Las distintas cañas las clavaba en el cajero que ponía a las correspondientes distancias que media cuidadosamente a pasos.

Las acequias se limpiaban tres veces al año, recuerda Mariano Conte Laín, actual regador del sindicato. La primera para semana Santa, a principio de campaña, una segunda en julio a media campaña y una última para octubre, final de campaña.

En el ayuntamiento se colocaba un tablón, con una bombilla, donde figuraba en cada tramo una serie de números que correspondía a cada propietario y el tramo que tenía que limpiar. Se hacía de arriba a abajo y normalmente los propietarios que más tierra tenían solían hacer los tramos más altos. Ponía el apellido y el número que le correspondía según el tramo.

Se cortaba el agua el jueves actual regador del sindicato, el primer día el sindicato hacia los tramos de los particulares que pagaban al sindicato para que lo hiciese, el segundo y tercer día(Sábado y domingo) les tocaba a los particulares hacer su tramo y el lunes la cuadrilla del sindicato hacía lo que habia quedado por hacer.

Al que no lo hacía se le multaba o se le pasaba el Repique más caro. Limpiaban a hoz, horca y pala. Había zonas más difíciles de limpiar, con más buro y maleza, y otras más fáciles, como los arenales.

Keko Anoro Clavería ha estado muy ligado al sindicato e Iba con la cuadrilla a limpiar las acequias, con la hoz iban quitando las barzas que se metían en el cajero de la acequia, si había mucho la quitaban con la horca, también quitaban el buro con la pala. Son acequias muy antiguas y tienen partes muy inaccesibles, para hacerlo bien hay que hacerlo a mano y eso es muy costoso.

En tiempos de Keko el repique lo hacían de jueves a sábado y el domingo. El jueves cortaban y hasta el sábado cada uno hacia su tramo correspondiente, el domingo una cuadrilla del sindicato hacían los tramos que no habían hecho a quienes le correspondían, bien por que no lo habían podido hacer o simplemente no querían hacerlo y no les importaba pagar y que lo hiciera la cuadrilla del sindicato.

También se mantenían cada año las minas, apunta José Grustán Bosque, se limpiaban manualmente: «Están bien dimensionadas, no como ahora que es todo tan justo, incluso cabe alguna maquina pequeña, lo hacían medio metro más alto más que un hombre».

En 1990 comenzaron a meter maquinas que van haciendo la limpieza de las acequias dejando el repique y los trabajos a vecinal relegados al pasado.

Guarda de campo

Vicente Villellas Detes fue “Guardia Rural” y dependía de la “Cámara Agraria local de Sariñena”, figura muy ligada a los campos de Sariñena y a su huerta. También conocido como Guardia de Campo, Vicente ostentaba autoridad como Guardia Rural y por ello portaba una chapa oficial que lo identificaba como guarda jurado de Sariñena.

Vigilaba la huerta, que entonces era muy importante, entre sus funciones que no entrase ningún ganado, que no hubiesen robos, que nadie se comiese más de la cuenta labrando, sobre todo cabañeras, caminos, sendas, marguines u otros campos o huertas –siempre había alguno que cogía más de la cuenta-.  

Con Manolo Foj, Guardia de Riego, fueron muy amigos, como hermanos, pues entre ellos se apoyaron y ayudaron muchísimo

Grandes riegos del Alto Aragón

Sariñena fue gran defensora del proyecto de Riegos del Alto Aragón, de los planes de riegos para Aragón impulsados por Joaquín Costa en 1906. Aunque el germen lo aporta Miguel Ravella en 1885, el proyecto fue aprobado, primero técnica y luego económicamente, en 1913. El plan nace “Para la ejecución de las obras de Riegos del Alto Aragón con las aguas de los ríos, Gállego, Cinca, Sotón, Astón y Guatizalema, en toda la extensión necesaria para regar las zonas de Sobrarbe, Somontano y Monegros”. A través de presas y una extensa red canales, derivaciones y desagües llevar las aguas a nuevas zonas regables, concretamente para esta zona el canal de Monegros gracias a Riegos del Alto Aragón.

La lucha por el agua fue una cuestión de supervivencia para estas tierras, donde el papel de las mujeres fue esencial. Conocido es el caso de las mujeres canalistas de Lanaja, quienes el 25 de febrero de 1915 marcharon andando a Huesca reclamando el agua para Los Monegros “Pan y trabajo”. Una reivindicación que ya venía de antes con el fuerte papel que jugaron las mujeres, como la concentración en Huesca de mayo de 1914 donde acudieron “buen número de labradores y muchas mujeres”.

Celebróse anteayer domingo en el teatro de esta ciudad la sesión ordinaria de Junta general de dicho Sindicato.

Ya desde las primeras horas de la banana se notó en esta población gran movimiento y muchos forasteros de los pueblos de la zona que ha de regarse con el magno proyecto. De Tardienta, Almudébar, Lanaja, Robres, Granen, Sariñena y muchas localidades más acudieron á Huesca buen número de labradores y muchas mujeres, unos y otras llenos al parecer de gran entusiasmo y en alas del deseo que sienten de ver realizadas sus justas, justísimas pretensiones, pues ellas significan la redención económica del país que agoniza y acaba.

Diario de Huesca – 5 de mayo de 1914.

En Sariñena y comarca hay que reseñar la gran actividad que realizaron a través de sus alcaldes, destacando a Esteban Panzano o a su gran representante el diputado liberal por Sariñena Juan Alvarado y del Saz.

En 1956, en el diario de la Nueva España, se realizaba la siguiente radiografía de la situación del desarrollo de los riegos en Sariñena:

“Tiene actualmente una zona de regadío de 1.400 Ha., las cuales, la mayor parte, reciben el beneficio del riego del rio Alcanadre, mediante una presa establecida en las proximidades del pueblo de Huerto, con una conducción de más de catorce kilómetros de longitud, cuya administración corre a cargo del Sindicato de Riegos titulado de las Acequias de Valdera y del Molino. Unas 400 Ha. han comenzado a regarse recientemente con las aguas procedentes del sistema de Riegos del Alto Aragón. Una vez ejecutados los planes del Cinca y tramo tercero del Canal de Monegros, la extensión de regadío será de unas nueve mil hectáreas, cifra lo suficientemente elocuente para expresar lo que será Sariñena en un futuro próximo, el cual es captado por numerosas familias que procedentes de lejanas provincias de España y desde no hace mucho tiempo, vienen instalándose en esta población, considerada sin duda como tierra de promisión.”

Nueva España – 2 de septiembre de 1956.

“Ministro Fomento.—Presidente Sindicato riegos de Sariñena, proteste enérgicamente ante V. E. de la campaña injusta que hace el periódico Correspondencia España contra canal riegos Alto Aragón, pues su ejecución será la tranquilidad y vida de esta zona, hoy arruinada por falta de agua. Fermín Llamas.”

Diario de Huesca – 20 de noviembre de 1912.

En un pueblo de Monegros
un abuelico soñaba:
que retornaban los hijos
y las tierras se regaban.

Luis Escudero.

El pantano de Sariñena, un proyecto

En 1901 se proyectó la realización del denominado Pantano de Sariñena, un pantano con una capacidad de 28.000.000 metros cúbicos de aguapara el riego de la huerta de Capdesaso y Sariñena, pantano que no llegó a realizarse.

1.° Relevar al sindicato de regantes de esta villa, de los cuantiosos gastos que origina el sostenimiento y reparación de la presa, acequia Váldera y limpia de ésta, gastos que á duras penas pueden soportar los agobios de esta. siempre sufrida clase agrícola.

Se aprovechará la sobrante de toda la acequia Váldera durante los meses del invierno, época en que no es necesaria para el riego y que ahora se pierde en estériles escorrentías.

Diario de Huesca 15 de julio de 1901.

Embalsará el pantano 28.000.000 de metros cúbicos de agua, resultando el metro á un precio notablemente inferior al de otros pantanos y obras análogas. Se construirán puentes, presa, embalse, acueducto y por el canal discurrirán ordinariamente nueve metros cúbicos de agua por segando, de los que tomará seis del río Alcanadre y tres del Guatizaíema. Si mucho confían los pueblos interesados en la ilustración y actividad de que dan pruebas el ingeniero Sr. Cajal, ayudante Sr. Cofino, y sobrestante Sr. Tello, se confían menos en el interés y celo nunca desmentidos de su ilustre representante en Cortes Sr. Alvarado, constante defensor de los mismos.

El corresponsal. Sariñena 19 de agosto de 1909.

Son muy importantes los trabajos realizados recientemente por el ilustrado ingeniero afecto á la División Hidrológica del Ebro, D. Joaquín Cajal y personal á sus órdenes encargado del proyecto y estadios del pantano de esta villa. Esta población tan interesada, se enteró oportunamente de la devolución del proyecto remitido á la superioridad para estudiar determinadas modificaciones, y el ingeniero encargado, con objeto de ter minar con más rapidez los estudios y re formas propuestas, ha ampliado notablemente los trabajos, y aclarado con gran tino y competencia los conceptos del proyecto remitido. Al efecto, recientemente se han tomado los datos precisos para tantear con alguna exactitud el terreno que puede ser susceptible de riego, á la vez que se demuestra la imposibilidad de regar los Monegros y trato por las dificultades insuperables que supone el salvar la sierra, cuanto por hallarse aquel terreno más elevado que el fondo de la laguna que ha de ser convertida en pantano. Parece que se ha levantado un plano, desde la estación de Capdesaso á donde podrá llegar el agua de riego hasta el monte llamado «Presiñena», término municipal de Sesa, y punto donde se unen las estribaciones de la sierra con el río. Con las modificaciones propuestas existe zona regable en el monte de esta villa y en el de los pueblos de Capdesaso, Lalueza, Pallaruelo de Monegros y Albalatillo, y se amplían y mejoran todos ¡os demás que ya constan en el proyecto. Es incalculable el beneficio que había de reportar este pantano, cuyo coste es poco más de un millón de pesetas. La acequia de Váldera cuya longitud es de 18 kilómetros, quedará convertida en un Canal que asegurará los riegos de estas huertas, hoy tan difíciles sobre todo en épocas de estiaje. Desde la salida del pantano al río existe un regular desnivel que podría utilizarse con algún gasto dé agua para fuerza motriz y usos industriales. Embalsará el pantano 28.000.000 de metros cúbicos de agua, resultando el metro á un precio notablemente inferior al de otros pantanos y obras análogas. Se construirán puentes, presa, embalse, acueducto y por el canal discurrirán ordinariamente nueve metros cúbicos de agua por segundo, de los que tomará seis del río Alcanadre y tres del Guatizalema. Si mucho confían los pueblos interesados en la ilustración y actividad de que dan pruebas el ingeniero Sr. Cajal, ayudante Sr. Cofino, y sobrestante Sr. Tello, He confían menos en el interés y celo nunca desmentidos de su ilustre representan te en Cortes Sr. Alvarado, constante defensor de los mismos.

Diario de Huesca – 20 de agosto de 1909.

¿No se han construido dos hermosas presas, que han asegurado el riego eventual en la acequia Váldera? Joaquín Paraled.

Diario de Huesca – 05 de enero de 1915.

La mina del Isuela

A finales del siglo XIX hubo un intento de desecación de la laguna de Sariñena, para ello se construyó, excavándose, un desagüe por la zona del Saso las Ratas para verter sus aguas en La Isuela, actualmente conocido como Flumen. La noticia quedó recogida en el Diario de Huesca en su edición del 15 de julio de 1901:

El Pantano de Sariñena. —Justos elogios. —Descripción del Pantano: “Hace bastantes años que fue desecada la llamada Laguna de esta villa, distante medio kilómetro escaso al poniente y lindando con el camino que conduce a Lanaja. Para obtener el desagüe se perforó el monte conocido por la partida Saso de las ratas, construyéndose al efecto una mina sin ningún revestimiento interior y desembocando en el rio Flumen o Isuela como aquí le llaman, desapareció rápidamente el paludismo, prueba acabada de que allí radicaba el origen y así continuó por espacio de algunos años hasta que los desprendimientos interiores la citada mina, la total incuria de todos y la ya proverbial calma tan peculiar de nuestro temperamento, cegaron el conducto, estancáronse las aguas, vinieron-, nuevamente las fiebres tercianarias y entonces nos acordamos de Santa Bárbara, esto es, da la imperiosa necesidad de sacudir ese foco de infección que si en tiempos dieron fama a nuestra villa, de temer es que surja otra vez:, si no se pone pronto remedio”.

LASESA y el Sector XI

En Sariñena también encontramos a la Comunidad de Regantes de LASESA (Lastanosa-Sariñena-Sena) y la Comunidad de Regantes del Sector XI del Flumen. El sistema de LASESA se nutre de la acequia de Pertusa y del canal de Terreu, ambos provienen del canal del Cinca. La CR Sector X tiene su superficie regable en los TTMM: Lalueza, Huerto, Capdesaso, Sariñena (Huesca). La CR Sector XI tiene su superficie regable en los TTMM: Huerto, Lalueza, Capdesaso, Sariñena y Albalatillo (Huesca). Francisco Nogues Tierz El sector XI riega todos los Sasos.

Mia tú que son antiguas
las acequias de Sariñena
la Valdera dicen que es árabe
por no dicir que es romana
que esta tierra ya era ibera
de tantas culturas hecha
que ha sido fértil su ribera

ha sido rica su tierra
y su huerta vieja.

Aura aún quedan
restos de los espartales

de sus sasos y mallacanes
de la ilergeta Succosa
románica y prehistórica

de sus puentes sobre el Alcanadre.

De sus azudes y fuentes
queda tanta memoria…

Ay huerta vieja de Sariñena
del huerto y del huerter

del huertero y la huertera
del huerter
del guerto y la guerta
del jadón, la jada,
el jadico y la jadeta.

Ay acequia y su brazal
que llega el agua

ringlera de caballón
abrir y cerrar la tajadera
de la huerta de Suso

de las Ciquinaltas y Ciquinbajas
del regador, del regador…

Quios y quias, de la villa de Sariñena
hijos del Alcanadre
y la acequia madre Valdera
no hay mayor honra
que ser de tu huerta,
de la huerta vieja de Sariñena.

Agradecimientos

Gracias a Mariano Novellón Peralta, José Anoro Marías, Keko Anoro Clavería, a Manolo y Joaquín Foj Blanco, a Pilar Royo López y Vicente Villellas Royo, a Francisco Nogues Tierz, a Joseé Grustán Bosque, a Mariano Conte Laín y a Vicente Tierz Tabueña y a Antonio Naval Mas.

El batán y los molinos de Sariñena


Sariñena, bañada por las aguas del Alcanadre, siempre ha poseído una rica huerta regada a través de sus acequias; aguas que además servían para mover un batán y sus diferentes molinos, tanto harineros como de aceites. Así lo define Pascual Madoz, en su diccionario geográfico-estadístico-histórico de 1845: “Tres eran las acequias madres, cuyo riego termina á ¾ de leg. de la población, impulsando además las máquinas de un batán, un molino harinero y otro de aceite.” (Las acequias de los lugares de Sariñena y Albalatillo).

La misma referencia aparece medio siglo antes a través Pedro Blecua y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792 “A igual distancia hay una ermita, muy capaz, del apóstol Santiago, que se cree fue de templarios, por los vestigios que se conservan. Otro molino de aceitunas y un batán contiguos son de particulares”, además Blecua y Paul apunta el molino harinero del complejo agropecuario de La Granja del monasterio de la Cartuja de las Fuentes.

No obstante, en el caso de los molinos, nos podemos remontar al 19 de diciembre de 1323 cuando se lleva a cabo una donación de bienes por parte de Pedro Jiménez de Sarasa y su esposa Teresa a favor del prior de Sariñena: ”Consistente en unas viñas, casas, 9 sueldos de treudo y la parte y derecho que ellos tenían en dicho molino harinero y trapero del Rey, situado en el término del citado concejo de Sariñena con 6 cuartales y 1 almudín. El objetivo de la donación era fundar una capellanía perpetua en el monasterio de Montearagón. En el escrito se dice que el molino tomaba el agua directamente del río Alcanadre.” (Los batanes de Aragón (siglos XII-XVI) Germán Navarro Espinach. Universidad de Zaragoza). 

Detalle de la parte inferior izquierda del pergamino en que figura el inventario del molino trapero y harinero de Sariñena de 1371 donde se aprecia el dibujo de unas líneas para expresar las medidas de las muelas.(Los batanes de Aragón (siglos XII-XVI) Germán Navarro Espinach. Universidad de Zaragoza).

En 1371, un segundo pergamino, recoge un detallado inventario de bienes del llamado “molino harinero y trapero del Rey” con motivo de su arriendo. El documento queda recogido en la obra de Germán Navarro Espinach, “Molinos harineros en el reino de Aragón (Siglos XIV-XVI)”, citando que el molino estaba ubicado en el río Alcanadre. Para su inventario, apunta Navarro Espinach, entraron en su interior Domingo Redón, oficial de dicha villa en representación del abad de Montearagón, el señor del molino, junto con el arrendatario Sancho Conesa, escudero de Sariñena, y el notario Guillem Losa que levantó acta de todo lo que encontraron. A esto añade Navarro Espinach: “Medio siglo después de la donación anterior de 1323, un pergamino fechado el 22 de marzo de 1371 muestra en primer lugar la copia de un documento en el que el monasterio de Montearagón arrendó durante quince años a Sancho Conesa las partes correspondientes del molino del Rey de Sariñena, a saber, 16 cuartales y 3 almudes en total junto a las demás posesiones por el pago de 400 sueldos jaqueses, considerando las capellanías instituidas por Pedro Corona, María Corona y Pedro Jiménez de Sarasa, todas ellas dotadas con sus respectivas porciones del citado molino. Posteriormente, el monasterio como arrendador y Sancho Conesa como arrendatario entraron en el molino trapero y harinero de Sariñena con el notario para levantar acta de todo lo que había en su interior. En la parte inferior del pergamino se llegó a dibujar unas líneas para representar visualmente las medidas de las muelas” (Los batanes de Aragón (siglos XII-XVI) Germán Navarro Espinach. Universidad de Zaragoza). 

“Sia manifiesto a todos que, anno a Nativitate Domini millesimo CCCº LXXº primo, a saber es dia viernes XXVIIIº dias de março, en el molino clamado del Rey situado en el termino de la villa de Saranyena. En presencia de los honrados et discretos don Domingo Redon, official de la dita villa por el senyor abbat de Montearagon, e Sancho Conesa, scudero habitant en la dita villa, arrendador del dicho molino, et present mi, notario, et los testimonios aiuso scriptos, fue feyt el present inventario de todas las cosas que fueron trobadas en los casales farinero et trapero del dicho molino dins la forma siguient. 81 AHN, Clero, Monasterio de San Victorián de Asán, carpeta 772, núm. 17. 82 AHN, Clero, Monasterio de San Victorián de Asán, carpeta 775, núm. 5. 83 AHN, Clero, Monasterio de Montearagón, carpeta 661, núm. 7. 84 AHN, Clero, Monasterio de Montearagón, carpeta 668, núm. 2. MedievalisMo, 33, 2023, 139-180 · issN: 1131-8155 162 Los batanes de aragón (sigLos xii-xvi) Primerament, fue trobado en el casal del farinero dos molares molientes, en el uno havia un ruellyo con su muela, en el otro muelas iusana et susana, las quales muelas e ruellyo eran de las midas infrascriptas. En las ditas dos molares havia sus gruenças, ruedas, palos, nadillyas, corrones et armiellas todas buenas, canales, aviles et crebadas. E havia mas en el dito molino una muela baldera, una archa suficient, dos picos de tallyo, un porpalo de f ierro, un almut de fierro que era un bacinet foradado, dos çerciellos de fierro pora muela, un quartal de fuste, una exada ampla sotil. En la cobierta del molino havia dos tinyadas crebadas sobre el ruellyo, la otra era suficient, excepto que era mal recancellado. En el salto del dito molino havia mester adobo. En el molino apart del salto et apart del primer cacavo estovo et faze a socalçar et encara las medianas de los cacavos. Item fue trobado el casal del trapero descobierto et todas las tapias sanas, et fue trobado en aquell una pila et mallyos aviles et quasi podridos, el arbol fondido et crebado, la rueda toda crebada, el salto bueno et sienes de canal, las midas del rueyllo et muelas sobreditas son los que se siguen. Primerament mida del rueyllo [dibujo de línea] Item la mida de la muela sobre el [dibujo de línea] rueyllo. Item en el otro molar havia la muela susana daquesta [dibujo de línea] mida. Quanto la iusana era toda tronçones et no valia res. Mida de la muela [dibujo de línea] baldera. Et de las anteditas cosas los ditos oficial et Sancho Conesa requirieron a mi notario que les ende fizies dos cartas publicas de las quales fincase la una en poder del dito senyor abbat de Montearagon et la otra en poder del dito Sancho Conesa. Presentes testimonios ad aquesto specialment clamados e rogados Pero Sanches de Biel, scudero habitant en la dita villa de Saran yena, et Domingo Salvaterra, vezino de la Sardera, aldea de la dita villa. Signo de mi Guillem Losa, notario publico de Saranyena et general por auctoritat real por todo el regno de Aragon, qui aquesto scrivie et adie et emende en la VIIIª linea do dize daquesta et mas un troz de la mida et por letras de abc la partie et çarre.”

AHN, Clero, Monasterio de Montearagón, carpeta 668, núm. 2.
Los batanes de Aragón (siglos XII-XVI) Germán Navarro Espinach. Universidad de Zaragoza. 

Detalle de la parte inferior derecha del pergamino en que figura el inventario del molino trapero y harinero de Sariñena de 1371 donde se aprecia el dibujo de unas líneas para expresar las medidas de las muelas. (Los batanes de Aragón (siglos XII-XVI) Germán Navarro Espinach. Universidad de Zaragoza).

La documentación de aquella época continua y así, en 1390, el monasterio de Montearagón da a treudo a Eximino Loarre, clérigo racionero de la iglesia de San Salvador de Sariñena, el molino del Rey, “sito en el lugar llamado Huerto de Suso en el término de Sariñena, molino antes estaba atreudado a Ramón de Castro, el cual no pagaba el treudo” (1390-07-12). (La iglesia de Sariñena).

En 1751, Don José Mirallas, familiar del Santo Oficio, vecino de la villa de Sariñena y arrendador de sus Propios, suplica que el Ayuntamiento de la misma proporcione agua a los molinos harineros y de aceite, con objeto de evitar los perjuicios que su falta le han ocasionado. – 1751 ES/AHPZ – J/001302/0022

Así, la huerta de Suso responde al paraje del margen derecho del río Alcanadre al norte con Sariñena, y forma parte de la huerta vieja de Sariñena. Se accede desde la localidad por medio del camino de la ermita de Santiago. Por allí, cerca del río Alcanadre pasa la llamada acequia de Albalate que debía de mover el molino harinero del Rey. Situado en las inmediaciones de Sariñena, sus restos parece ser que forman parte de una propiedad particular. La acequia de Albalate nace aguas arriba del Alcanadre, muy cerca de Sariñena y recoge aguas sobrantes, careciendo, al parecer, de toma directa con el Alcanadre.

Pero lo más reseñable es la existencia de la acequia del Molino, que junto a la acequia Valdera, constituyen una gran obra de ingeniería que han permitido a Sariñena contar con una gran y excelente huerta. La acequia del Molino consta de una longitud de 12 kilómetros, recogiendo el agua a mitad trayecto entre la confluencia del Alcanadre con el Guatizalema con la localidad de Sariñena. Partía de la antigua presa del Soto del Capitán, actualmente en ruinas pero que aún presenta los restos de una caseta que, para Antonio Naval Mas (Las acequias de Sariñena) esta construcción “Es de sumo interés pues tiene marcas de cantero, por lo que a falta de documentación escrita que permita datarla, nos remite a la Edad Media”. Antonio Naval Mas apunta que esta presa fue sustituida por unas más recientes: “Aguas arriba de esta impresionante obra totalmente arruinada se construyó con gaviones otra más endeble. También fuera de uso, la actual, construida en cemento, fue situada, a unos cincuenta metros más arriba de ésta. Es la denominada Presa del Molino” (Antonio Naval Mas, Las acequias de Sariñena).

Tanto la acequia como el camino llevan el nombre “del Molino”, e igualmente, según el portal IDEA de Aragón, aparecen los diferentes nombres de acequia del Molino, acequia del Hospital del Molino, camino del Molino o camino del Molino nuevo. Así mismo, el mapa del vuelo de 1927 recoge la denominación de acequia del Hospital del Molino. Igualmente, siempre ha existido el paraje denominado los Campos de Molinos, al sur de Sariñena, entre el paraje de los Esquiñones al oeste, los campos del Saso al este y los Estañuelos al sur.

Para Antonio Navalmas la acequia del Molino pasó por tres molinos de cereales y se perdía después de mover un batán, al sur de Sariñena “Dos han sido y son las importantes infraestructuras hidráulicas que han hecho de Sariñena una rica huerta, las acequias de Valdera y del Molino”.

Recapitulando, podemos decir que en Sariñena existieron varios molinos, el más destacado, tal y como hemos comentado, respondió al Molino del Rey, en la Huerta de Suso, localizado en el margen derecho del Alcanadre, movido por la acequia de Albalate y cuyos restos responden a una propiedad particular. Por el contrario, la acequia del Molino movió el molino harinero de Amado Pueyo (Harinera Monegros), camino de los Olivares al norte de Sariñena y al sur el molino de Torres, donde se encuentra la residencia, y el molino de Paraled, por el mismo camino del Molino.

El molino de Torres era de aceite, constaba de grandes edificaciones y, según recuerda Rafael Anoro, tenía su propia balsa.

Molino de Torres. Vuelo de 1927.

El molino de Paraled fue harinero  y a partir de un documento notarial de 1878 de bienes de José Paraled y Hurtado contamos con una pequeña descripción de su conjunto:  “Un molino harinero con casa, corral, huertos y dos fajas de tierra componentes todo sola finca de tres fanegas cuatro almudes y media de extensa superficial los huertos y fajas de tierra, equivalentes a veinte y dos áreas noventa y tres centiáreas y el edificio de veintiún metros seiscientos diez y seis milímetros de largo, por ocho metros cuatrocientos cincuenta y dos milímetros de ancho”. En ese mismo lugar, con el tiempo fue construida una central eléctrica por Joaquín Paraled Sarrate.

Molino ya Central Eléctrica Paraled. Vuelo 1927.

El batán de Sariñena se localizaba al sur de la población, en la confluencia de las acequias del Molino, la Acequieta (derivación de la acequia del Molino) y la de Albalate. Respondía a una máquina generalmente hidráulica, compuesta de gruesos mazos de madera, movidos por un eje, para golpear, desengrasar y enfurtir los paños.

Como topónimo aparece recogido tanto como “paraje” en el registro de la propiedad como parcela en el catastro. En documentación registral consultada aparece incluso el llamado “camino del Batán” (Documento del Registro de la Propiedad de Sariñena, 1970).

Batán Sariñena. IDEA Aragón.

Al batán se accedía por el camino del río, por las Cequin Bajas. La acequia de Albalate se cruzaba a través de un vado y llegabas al lugar de intersección de las tres acequias. El campo se regaba por medio de un aguatillo que embalsaba agua en la propia acequia, para alcanzar altura y luego caer por un rebasadero de hormigón en donde en su lateral derecho se aparecían unas escaleretas. Al lado se encuentran los restos de una antigua construcción, parte de sillares y parte de ladrillo, atestiguan su pasado.

Aguatillo del campo del Batán de Sariñena.

Fermín Grustán, el Tinturero, cuenta que el campo fue de su abuela Basilisa Basols Delafuente y que siempre fue conocido como campo El Batán. Pero también ha sido y es conocido como el batán del Tinturero, pues como dice Antonio Navalmas “estas pequeñas industrias fueron también tintorerías”.

Restos del batán de Sariñena.

Queda atestiguado la existencia del batán de Sariñena y algunos de sus molinos, parte de esa infraestructura hidráulica, de acequias, enfilas y brazales, de una huerta que fue vital para la supervivencia y desarrollo de Sariñena y comarca.

Gracias a Keko Anoro, Fernando Tierz y Fermín Grustán por ayudar a localizar y documentar el Batán de Sariñena.