Archivo de la categoría: Aragón

Romería de Lalueza a La Cartuja


El camino Real de Monzón a Zaragoza pasaba por Sariñena, atravesaba la actual Laguna y continuaba por La Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, allí discurría por las planas de la sierra, por Peñalbeta y ascendía a la sierra de Alcubierre. La cuesta requería la ayuda de caballos fuertes y potentes, “Percherones”, que hacían de apoyo para salvar la sierra y continuar su descenso hacía Farlete, por donde vigilaba la torraza, para acabar en la muy noble, leal, heroica, benéfica, siempre heroica e inmortal Zaragoza, capital de Aragón.

1831-aragon-2.jpg

Mapa de Aragón en 1831

El camino de Lalueza a La Cartuja de las Fuentes gozaba de suma importancia, enlazaba al Real camino de Barbastro a Zaragoza en el mismo corazón de Los Monegros y unía y vertebraba esta inmemorable e antiquísima comarca. Así también lo manifiesta Santiago Vilella Barrachina en su libro “En la vida de Juan Andrés Comenge”, aquel camino de Lalueza a la Cartuja gozaba de “buen estado” y por él “discurrían las tradicionales romerías a San Isidro, en la que labradores de Lalueza y de Los Monegros rogaban a la virgen para que les concediese lluvias y abundantes cosechas”.

cruceta

La Cruceta. Foto: Alberto Lasheras Taira.

El camino salía de Lalueza, cruzaba el barranco Salado, por “El Salto”, y alcanzaba la predominante zona de “La Cruceta”, lugar estratégico por donde llegaron a congregarse las tropas francesas, según Santiago Vilella Barrachina, en su avance contra Zaragoza durante la guerra de la Independencia. Hasta allí salían las gentes del lugar de Lalueza a despedir a los romeros con sus estandartes y cruces. Cerca de “La cruceta” se encontraba una losa cóncava, una gran piedra o sillar “foradado” donde, de forma ritual, por creencia o superstición, los peregrinos depositaban piedras, pues según Santiago Vilella Barrachina “se preservaba las cosechas de las tormentas con pedrisco”. Luego marchaban por “La Cobacha”, seguían por “El Boral”, el monte “Artal” de Orillena y el Monte “Oliván” hasta llegar al monasterio de La Cartuja de Las Fuentes (En la vida de Juan Andrés Comenge, Santiago Vilella Barrachina).

Encontramos un ritual mágico, contra tronadas y pedregadas, místico y cultural, donde la tradición obligaba a depositar o tirar una o varias piedras sobre un sillar que encontraban en el camino.

45471177_767633286918276_3149262573401014272_n

Losa con piedras. Fotografía: Eugenio Monesma Moliner.

El gran etnógrafo y documentalista Eugenio Monesma Moliner recogió el testimonio de María Teresa Moliner Viñas, dentro de su serie «Los secretos de las piedras»: «En pares. Siempre dos piedras. Dos. Y con esto ya se tenía la garantía, o por lo menos lo creían, que el pedrisco no nos caía y protegía los campos. Bueno, pues yo creo que no tenía otro misterio la piedra.” Para Eugenio Monesma «Estamos ante una piedra ritual en la que los vecinos de Lalueza tenían depositada su confianza para la protección de las cosechas».

El antiguo camino de Lalueza a la cartuja de las Fuentes debía de ser muy importante y transitado, estaba muy bien, aunque actualmente ha sido modificado y ya no existe como tal por las concentraciones parcelarias. En la cartuja existía la portería hospedería, donde se alojaban transeúntes y viajeros.

En Lalueza se mantiene viva la memoria de la antigua romería a la Cartuja de las Fuentes. Marchaban con carros, unos iban más por la misa y otros a pasar un día agradable por la explanada o por el barranco de la fuente del monasterio.

Mosén Demetrio Segura Gavín, sacerdote natural de Castejón de Monegros, ejerció como párroco en Lalueza y vitalizó muchísimo la romería a la Cartuja de las Fuentes. Impulsó la romería, dando voz a la misma cartuja con coro de hombres de Lalueza acompañando la sacra misa.

Mosén Demetrio Segura

Hombre de gran nobleza

Por eso lo quiere tanto

El pueblo de Lalueza. 

En la vida de Juan Andrés Comenge, Santiago Vilella Barrachina

Y para terminar recordar un espléndido romance-poema de Mariano Peralta Asín, natural de Lalueza y que con gran maestría inmortalizó su particular romería a la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes. Mariano fue un gran escritor de su pueblo y sus gentes que colaboró con la revista del Recautillo y los programas de fiestas de Lalueza.

Peripecias ocurridas en el viaje a la cartuja

El día 9 de mayo

pensando  pasar buen día

en la iglesia la cartuja

en celebre romería.

Este día, por la mañana,

se quedó el pueblo desnudo,

unos para la Cartuja

otros para Torrente, al futbol.

Ya marchan las modistillas

con esa “famosa” rubia

siguiendo la Oscense y Julio

todos a la romería.

Eleuterio con su tractor

se veía con armonía

Antonio con el remolque

con una gran pandilla.

Cambreta con Manoler

también fueron con sus carros,

llevaban a sus familias

y parte del vecindario.

También fueron en bicicleta

para presenciar la escena,

y una rubia pequeña,

con la familia Pena.

Ya estamos en la Cartuja

todos con tanta ilusión

a visitar la iglesia

que es cosa de admiración.

No pudiéndose andar

de tantas personalidades,

unos visitan la fuente,

otros visitan los bares.

Ya llegaron los párrocos

y todos, viejos y menores

todos van a presenciar

los actos religiosos.

Ya terminada la Misa

todos salen por la puerta,

unos a tomar vermut

otros a coger la capaceta.

Ya se marchan a comer

a la sombra las paredes

otros van a las casetas

y alguien a los olivares.

Yo me junté con “Narciso”

que es un amigo cordial,

se dejó la alforja en casa

y partimos la caridad.

Cogimos la capaceta

como si fuera tal cosa,

comimos en medio un haber

al abrigo de una sosa.

Terminamos de comer

y fue una cosa sencilla,

fuemos a tomar café

invitados por las modistillas.

Al llegar a las modistillas

nos juntamos con los Penas,

que nos obsequiaron bien

y allí se empezó la escena.

Allí cantamos unas jotas,

Miguel pena daba la entrada,

nombrando a las modistillas

también a la profesora.

Con aquel vínico rancio

junto con melocotón,

todo eran cosas buenas

pa alegrar el corazón.

Llegó Pedrito Gascón

y José Raúl de Pena,

nos echaron unas fotos

debajo de la olivera.

También llegaron los quintos

cargadicos de licor

molestando a las modistillas

y se terminó el buen humor.

Nos marchamos al Rosario

todos tan condescendientes,

íbamos a cantar los Gozos

a la virgen de la Fuente.

Ya se terminó la tarde

de gozos y maravillas

y acordamos con “Narciso”

agasajar las modistillas.

Al entrar en Poleñino

a visitar a Otín y Elena

invitar algunas cosas

d´esas botellicas buenas.

Pero esto salió muy mal,

se nos volvió la “naranja”

y veréis lo que pasó

a la salida de Lanaja.

Al pasar el cementerio

ocurrió un accidente

chocó la rubia de Lalueza

con un coche de La Oscense.

No nos matamos ninguno

porque así lo quiso dios,

se nos quedó desmayada

Maribel la de Gascón.

Los dos heridos más graves

fueron Mari Malo Gavín

y el que escribe el romance

Mariano Peralta Asín.

Las primeras asistencias

fueron unos de Poleñino,

también venían, alegres

de sidra, champan y vino.

Al presenciar aquel acto

que tan desesperado había,

allí pasaron el tractor

y me montaron arriba.

Llegamos a Poleñino

y me querían acostar

mi dolor era tan grande

que a casa quería llegar.

Siempre me recordaré

y lo tendré en el cerebro

que el lugar de Poleñino

será mi segundo pueblo.

Me trajeron a Lalueza

con el remolque y el tractor,

todo el pueblo de jaleo

y que no estaba el doctor.

Me visitó un practicante

siendo una cosa buena

que el cual está retirado

llamado D. José Pena.

Ya me quedé tranquilo

después de tan apurau,

y ahora me llamarán todos

“Andrés” el resucitau.

Y me velaron de vivo

hasta las tres de la mañana,

el “afamado” “Narciso”

y Manolo “Estozarranas”.

 Mariano Peralta Asín. Lalueza, 9 de mayo de 1954.

Sariñena, la retirada.


En marzo de 1938 comienza la retirada de las tropas republicanas, cometiéndose en su huida asesinatos y la voladura de los puentes sobre el río Alcanadre y el barranco de Malfaras. El 25 de marzo, la legión Alemana Condor bombardea Sariñena y el Barrio de la Estación para ser finalmente ocupadas por las tropas del general Moscardó el día 26. Sariñena fue duramente golpeada, según José María Maldonado “Sariñena era un lugar citado que había que machacar”. Así, su destrucción llegó a más del 65% de la población, lo que le valió, en el franquismo, su declaración como “localidad adoptada por el caudillo”, debiéndose hacer cargo de su reconstrucción “Regiones devastadas”.  

Est.ffcc.Sariñena-19-11-1937.jpg

Foto aérea del bombardeo del Barrio de la Estación de Sariñena

Artículo enmarcado en la serie sobre la guerra de España en Sariñena

El avance nacional

El 22 de marzo de 1938 se inicia la ofensiva nacional del Cuerpo del Ejército de Aragón, al mando del general José Moscardó Ituarte, rompe y avanza imparable en el frente de Aragón. A su mando las divisiones 51, 53, 54 y 55: «El día 23 de marzo la 53 División llegó a un kilómetro de Sangarrén y la 54 ganó y rebasó Tardienta. Al día siguiente, la División 54 ocupaba Torres de Barbues y Almuniente, y la 54 se situaba en Torralba. El día 25, la 53 ocupó Grañén, la 54 Senén y Robres y la 55 Bujaraloz y La Almolda. El día 26 la División 53 alcanzó Capdesaso, Lalueza y Poleñino, mientras la 54 lo hacía con Alcubierre y Lanaja y la 55 alcanzaba Castejón y Pallaruelo» (Arturo Morera. La guerra del 36).

La retirada

Con la caída del frente de Aragón y el gran avance de las tropas nacionales, se produce la retirada general de milicianos y fuerzas republicanas y el desalojo de la población civil a casetas y masadas del monte, además muchos huyen a Cataluña por miedo a represalias. La retirada es dura, fatigosa y trágica, es una retirada sin orden, a la desesperada, hacia Cataluña.

En Sariñena, la retirada cuenta con algunos hechos trágicos cometiéndose una serie de asesinatos atribuidos a las tropas republicanas durante su retirada. Además se produce la voladura de los dos puentes sobre el río Alcanadre.

Y, a  pesar de una retirada general que prácticamente deja Sariñena desierta, el bando nacional bombardea intensamente y destructivamente Sariñena, «Fue un enseñamiento gratuito y equivocado, porque Sariñena había sido ya totalmente evacuada por las tropas republicanas en la noche anterior. Los daños materiales fueron cuantiosos, muchísimas casas quedaron totalmente destruidas y si sólo hubo dos víctimas, fue debido a que la mitad de la población había huido ya hacía Cataluña, y la otra mitad se encontraba en masadas y en pajares fuera del núcleo urbano» (Arturo Morera. La guerra del 36).

Detonación de los puentes

Los puentes sobre el río Alcanadre, tanto el de ferrocarril como el de la villa de Sariñena, de paso para vehículos y personas, son dinamitados por las fuerzas republicanas en su retirada. 

22 5 38 Abc.jpg

Portada del ABC del 22 de mayo de 1938

En aquella retirada, el Comisario de Guerra de Compañía Francesc Roca Matamoros, en sus Memorias de su exilio, narra su paso por Sariñena: “Llegamos a Sariñena y virtualmente estábamos todos desfallecidos, eran tres días de andar, combatir y no dormir, nuestros cuerpos parecían autómatas pues nos movíamos por intuición. La comida no la habíamos probado desde que empezó el ataque y nuestra intendencia funcionaba mal completamente. Un tren militar nos esperaba en Sariñena donde se había dado la orden que la 32 división, fuera a instalarse en unas posiciones que había a 13 Km. A la retaguardia de Sariñena”. La posición que toman es El Tormillo, donde preparan un contrataque. A pesar de dinamitar el puente del tren del ferrocarril sobre el río Alcanadre (El 27 de marzo de 1938), las tropas nacionales avanzan hacia sus posiciones donde tratan de contratacarles con el factor sorpresa. “Empezamos el ataque y sin artillería, sin tanques y sin ametralladoras, el desastre fue grande, pues de 500 soldados, llegamos a nuestras líneas como 300, quedó en poder del enemigo y nuestras filas completamente desorganizadas” (Memòries escrites pel Comisari de Guerra de Companyia Francesc Roca Matamoros durant el seu exili cap a Mèxic – D’Ulldecona a Morelia).

El puente de la vía ferroviaria es rápidamente reconstruido en mayo de 1938 por el Servicio Militar de Ferrocarriles, para continuar su avance de tropas nacionales hacía Lérida. Puentes de guerra, Sariñena

Sariñena bombardeada

La ofensiva en el norte de Aragón es apoyada por la aviación alemana nazi de la Legión Condor. Sariñena y su barrio de la estación resultan severamente bombardeadas el 25 de marzo, Arturo Morera apuna que respondían a un escuadrón de Junkers 52 “El escuadrón Junkers 52 actuó bajo las órdenes de Joaquín González Gallarza”, aunque queda claro que son cuatro escuadrillas de tres aviones Heinkel-111 de la Legión Cóndor quienes bombardean de forma «inmisericorde la villa», tal y como recogen diferentes autores como José María Maldonado y Jesús Inglada.

Daniel Grustán Ballarín, en “Guerra, exilio y represión”, recuerda ver como 28 aviones Junkers sobrevolaban Sariñena, dando la vuelta a la altura del barranco Malfaras y, colocándose en fila india, bombardean intensamente Sariñena. Afortunadamente, la población prevenida se había refugiado en las masadas y casetas de los montes cercanos, evitando lo que podría haber sido una gran masacre. Aunque no todos corrieron la misma suerte. A la familia de Jesús Ángel Ariste Justo les alcanza el bombardeo en su casa de la calle Enado número 3;  donde, tras la guerra, está el bar «La Parra». En la casa, que constaba de casa y corral, les pilla por separado. En la casa se encontraba la madre mientras que el padre y los hermanos se hallaban en la parte trasera en una cuadra pequeña. La bomba cae justo en el corral hiriendo gravemente a los hermanos Ángel y Antonio. La madre baja corriendo asustada, embarazada de Jesús Ángel, y rápidamente llevan al Hospital de Sariñena los dos hermanos. Tanto al padre como a una hermana la explosión no les causa ninguna herida. Ángel muere en el Hospital a causa de las heridas, contaba con ocho años. Mientras, con la entrada de las tropas nacionales, el Hospital es desalojado en retirada y la familia se tiene que llevar a Antonio al monte donde se refugian. Antonio acaba de recuperarse en la caseta del monte y hasta años más tarde no termina de ser tratado correctamente con cirugía para reparar la sordera de un oído.

Ariste Noticiero 24091938

El Noticiero, 24 de septiembre de 1938.

Celebración adelantada

Daniel Grustán Ballarín (Guerra, Exilio y Represión) cuenta como, en plena retirada republicana, algunos vecinos confundidos salen a recibirles como libertadores portando la bandera monárquica. Por ello resulta muerto el abanderado, apodado «El Zamarro», que trabajaba en Obras Públicas, caminero, y que no se había significado políticamente. Al resto se les manda para casa

Sin embargo, la Causa General de Sariñena (ES.28079.AHN//FC-CAUSA_GENERAL,1412,Exp.1) cita como Antonio Loscertales Labarta El Droguero, labrador de 60 años, su mujer Carmen Tierz Marías, 58 años, y Teodoro Cabellud Blanco El Zumarro, caminero de 58 años, son «Muertos a tiros» en la cocina de su casa el día anterior a la liberación de Sariñena, la noche del 25 al 26. En la misma Causa General de Sariñena aparece la declaración de su hijo Manuel Loscertales Tierz,: «Sus padres Antonio Loscertales y Carmen Tierz fueron fusilados en la cocina de su casa el día anterior a la liberación de Sariñena, suponiéndose que fue por delatarlos alguien de que estaban celebrando la entrada de los nacionales en esta villa». Los cadáveres presentaban heridas de bala y los sospechosos respondían a «Un comisario, un capitán y un teniente rojos cuyos nombres se ignoran».

Gregorio Lana Capitán declara, en el expediente personal de José Carrera Gavín Consejo de guerra, Procedimiento sumarísimo de urgencia 351-39 (Víctor Pardo Lancina y Raúl Mateo Otal. Todos los nombres): «El día 26 por la mañana, sobre las tres y media de la madrugada del mes de marzo de 1938, el mismo día de la liberación por nuestro glorioso y heroico ejército, desde la casa del declarante oyó una voz que le pareció ser la del encartado José Carrera Gavín que dijo:- ¿Qué hacen aquí estos bandidos?-, y a estas palabras contestó otro -¡Viva Franco!-. Preguntado si el declarante pudo apreciar quién dijo la voz tan elocuente de -¡Viva Franco!- dijo que le pareció ser la del vecino alias Zamarro, por nombre Teodoro Cabellud, y que al poco oyó unas detonaciones que cree que fue cuando mató al citado Cabellud.» 

La ocupación de Sariñena

La ocupación de Sariñena llega por parte de las tropas del cuerpo del ejército del general Moscardó, del ejército de Franco, después del feroz bombardeo: “El 26 de marzo una división de marroquíes dirigidas por el general Moscardo ocuparon Sariñena”.  Sariñena fue ocupada el 26 de marzo por las divisiones 53, 54 y 55 «No todos los efectivos pisaron las calles de la población, pero todos atravesaron sus campos y andaron sus caminos persiguiendo a los republicanos que huían a la desbandada por las planicies del Saso de Miranda, las Almunias Altas, Cachicorba, Cajal o Saso las Fitas» (Arturo Morera. La guerra del 36).

«La División 53 estaba mandada por el general Álvaro Suciro Vilariño y se componía de las siguientes unidades: Tabores 1ª y 3ª de la Mehala de Tetuán (moros); 2ª y 15ª Banderas de la Legión; Tercio de Requetés del Pilar; 2ª y 7ª Banderas de Falange; un grupo de artillería del 75 y otro mixto de montaña; por último, una compañía de zapadores y otra de Transmisiones.

En la División 54 dirigida por el general Ricardo Marzo Pellicer, se integraban los siguientes efectivos: Batallones 283, 286 y 289 de Tiradores de Ifni (moros); 6° Batallón de San Quintín; el 7° de América; el 3º de Palma; el 2°de Bailén el 8º de Vitoria y el «C» de Ceriñola; el Tercio de Requetés Ntra. Sra. de Valvanera y los Batallones de Infantería 131 y 287. Había también un grupo de cañones y otro de obuses ligeros y dos grupos de Ingenieros.

Por último, la División 55 (antes 13rigada Mista de Posición y Etapas) estaba al mando del coronel Enrique Adrados. Disponía de los Batallones 1 al 10 del Regimiento de Carros de combate y de la 1ª y 9ª Banderas de Falange; una Batería del 75, otra del 105 y una sección de antitanques, dos compañías de Zapadores y una de Transmisiones.»

Arturo Morera. La guerra del 36.

La rotura del frente tuvo lugar el día 22 de marzo. Sobre Huesca se operó al Norte y al Sur, en un movimiento de tenaza, que rebasó ampliamente las fortificaciones enemigas que medio asfixiaban la capital. El 23 se liberaba Tardienta. Ei 24 se derrumbaba él campo atrincherado montado alrededor de aquella capital, entregándose muchos milicianos. El 26 las fuerzas de los Generales Solchaga y Moscardó alcanzaban la línea del Alcanadre, quedando ocupado Sariñena.

El Diario de Ávila: periódico independiente.
Año Año LXI Número 18275. 23 de julio de 1958.

Sariñena ocupada y sierra alcubierre rebasada

El Adelanto: Diario político de Salamanca: Año 54 Número 16545 – 1938 marzo 27.

27 de marzo.- Sariñena ya es nacional. Parece que dentro de esta semana empezaremos a avanzar. Se oyen fuertes bombardeos. Por la mañana, por encima de las montañas del norte de Huesca se veían las humaredas de las explosiones de las granadas. Por la tarde nos comunican que los rojos han abandonado las posiciones de Orna y corren rumores de que esta noche avanza este sector.

Diario de guerra. Ramiro C. de Sobregrau i Jubert.

Aquel 27 de marzo de 1938 debió de ser un día tranquilo en Sariñena, Manuel Sánchez Forcada relata lo que parece ser debió de ser una jornada sin avance en el frente: «Salimos de operación por la carretera hasta unos tres kilómetros del pueblo, como no hay nada volvemos al pueblo a la noche.» (Sánchez Forcada, Manuel. Diario de campaña de un requeté pamplonés). Realmente, el 27 de marzo sirvió a las tropas nacionales para su reorganización, la 55.ª División se concentra y a la vez soluciona el paso sobre el río Alcanadre. J. María Pinto de la Rosa, del Grupo Mixto de Ingenieros Nº 4, lo refleja en su diario «En la noche del 27 al 28 las Compañías de Zapadores en unión de la del Grupo n.° 3 restablecieron la comunicación a la salida de Sariñena, permitiendo que al amanecer del 28 pudiesen emprender la marcha las Divisiones 53 y 54, por lo que fueron felicitados los Zapadores Divisionarios.» (Pinto de la Rosa, J. María. El Grupo Mixto de Ingenieros Nº 4).

Las fuerzas nacionales a 50 Kilómetros del Mediterráneo

Paris. En el sector norte de Aragón, se hallaban los nacionalistas, en el mediodía de ayer, a tiro de fusil del pueblo de Sariñena, que tiene una gran importancia estratégica, por ser cruce de carreteras.    

 El Adelanto: Diario político de Salamanca: Año 54 Número 16545 – 1938 marzo 27.

Así, el día 28, las fuerzas nacionales continúan su ofensiva avanzando hacía Sena y Villanueva de Sigena «Se termina la concentración de la División en Sariñena». Pinto de la Rosa continúa su relato «El día 28 se vadeó el río Alcanadre ocupándose los pueblos de Sena, Villanueva de Sigena con su Monasterio, Ontiñena, Ballobar y Chalamera, alcanzando en este último, con alguna resistencia, el río Cinca, día éste en que la Compañía de Transmisiones tuvo una de sus más acertadas actuaciones, dando comunicación desde Sariñena hasta el río Cinca, conforme iban avanzando las columnas.» (Pinto de la Rosa, J. María. El Grupo Mixto de Ingenieros Nº 4).

Sariñena tiene una enorme importancia estratégica. Villa crecida, con sus cinco mil habitantes, cabecera de partido, posee un aeródromo y es centro de comunicaciones, pues parten de ella siete carreteras y tiene estación de ferrocarril de Barcelona a Bilbao.   

El Día de Palencia: defensor de los intereses de Castilla: Año IIIL Época 2ª Número 14834 – 1938 marzo 28.

El testimonio de Peirats

José Peirats, sindicalista cenetista, recoge en sus memorias “De mi paso por la vida. Editorial Flor del Viento”, la retirada del frente de Aragón. José Peirats ya había pasado otras veces por Sariñena, en una ocasión para la inauguración del campo de aviación, a mano del Coronel Felipe Díaz Sandino. También, en sus visitas al frente de Huesca, por medio de “Acracia”, está junto a Manuel Magro (Acracia era la revista de la CNT de Lérida editada durante los últimos años de la Guerra Civil. José Perirats y Manuel Magro son durante un tiempo directores de la revista, además Magro es alcalde de Lérida durante la contienda bélica).

José Peirats recordaba el aeródromo: “Era de tierra y por todo ornamento de un palo colgaba la manga de una camisa que señalaba la dirección del viento. ¡Qué diferencia desde entonces!”. Al divisar Sariñena, aún humeante de los bombardeos, Peirots relata una imagen macabra: “Centenares de soldados estaban echados por el suelo, medio muertos por la fatiga. Debían ser los de Huesca. El espectáculo era horripilante, digno de una escena dantesca”. Peirots se reencontró con algunos camaradas y fue testigo del consejo de guerra contra Sostre. El jefe máximo Bellmonte “impasible como siempre”, nombró como jefe de batallón a Rubi y asesinaron a Sostre. Se encontraban de retirada, en huida hacía Lérida: “Sonó la alarma de aviación, mucha gente se fue a refugiar debajo del puente, pero no hubo bombardeo, se trataba de aviones de reconocimiento”.

Pilar Conte Dueso

El mismo día 25 de marzo de 1938, según la Causa General, asesinan a Pilar Conte Dueso, de 18 años de edad (a veces ha aparecido erróneamente como Pilar Martín Dueso): «En los porches de la plaza del Mercado de esta villa, presentando una herida de arma blanca que le seccionaba la yugular suponiendo autores de estas cuatro muertes a José Carreras (Fallecido) y Francisco Nogués (Huido).» En la misma Causa General de Sariñena encontramos la declaración de Teresa Conte Dueso, en la que manifiesta que su hermana Pilar Conte Dueso fue asesinada sin haber sido detenida: «Su cadáver presentaba heridas de arma de fuego en la cabeza, en la calle las monjas de esta villa». (ES.28079.AHN//FCCAUSA_GENERAL,1412,Exp.1).

Pilar Conte Dueso Foto

Pilar Conte Dueso. Fotografía familia Conte Dueso. 

Pilar Conte Dueso era de casa humilde, de ideas de izquierdas y  trabajaba cuidando a unos señores mayores. Su sobrina, Isabel Carreras relata que cuando los republicanos desalojaron el pueblo, ante el ataque inminente de la aviación Condor, su tía no quiso irse con su familia «Porque según mi madre, era muy valiente, alegre y echada pa lante y no quería dejar solos a la pareja a la que cuidaba». Cuando la familia vuelve al pueblo, (pasaron el bombardeo en Las Almunias), continua Isabel «La encontraron sus abuelos muerta en la calle, a mi madre no le dejaron verla, era muy pequeña, pero un primo suyo, que era más mayor, “Ignacio Mazuque”, me dijo que la vio y que había muerto en el bombardeo, mi abuela no volvió a pasar nunca más por la calle donde se encontró muerta a su hija.»

Pero testimonios familiares vieron a Pilar Conte Dueso con un corte de navaja que le succionaba la yugular, su cuerpo tirado, en la puerta de casa Portera, en la calle de los Porches y con signos de violencia. Quizá, contar que había fallecido en el bombardeo era menos doloroso que contar que fue brutalmente asesinada por las tropas marroquíes. 

Pilar Conte Dueso está enterrada en el cementerio municipal de Sariñena, en la misma tumba junto a Cosme Mora Pinos. Pilar contaba con tan sólo 20 años de edad. 

Cosme Mora Pinos mure en el bombardeo, según dicta la leyenda de la placa de su enterramiento.

Probablemente, en la misma tumba, pueden haber enterradas otras personas, siendo posiblemente una fosa común. 

Pilar Conte Dueso

Tumba de Pilar Conte Dueso y Cosme Mora Pinos.

Curiosamente, en el archivo municipal las actas de defunción de aquel mes faltan. 

La Causa General atribuye estos hechos a un republicano, al igual que los otros acontecidos en esos días, lo que sin duda responde a una tergiversación de los hechos, nada entrañable debido a la misma naturaleza de las Causas Generales.

Aunque las fuerzas nacionales entran en Sariñena el 26 de marzo de 1938, las fuerzas de avanzada marroquís entran un día antes, el 25, cometiendo asesinatos, violaciones y otras atrocidades. 

Otros sucesos

Aurelio Arizaleta, administrador de casa Bastaras, de Lanaja, es fusilado por republicanos el 25 de marzo de 1938. Al parecer ocurre en extrañas circunstancias, en el monasterio de la Cartuja de las Fuentes, en plena ofensiva del bando nacional.

Teodoro Cabellud Blanco, de profesión caminero de 51 años, el 19 de julio de 1936  «Fue detenido por milicianos rojos en la puerta de su casa y conducido a la cárcel de esta localidad, donde se encontraban ya otros detenidos y permaneció allí durante cuatro y cinco días, puesto en libertad, se le obligó a trabajar en el campo de aviación siendo asesinado en la retirada de los rojos. Sabiéndose que fue fusilado, su cadáver se halló en la calle Fatas de esta localidad». Testimonio de su hija Rosario Cabellud Viñuales, Causa General de Sariñena (ES.28079.AHN//FC-CAUSA_GENERAL,1412,Exp.1).

Víctor Pardo Lancina también recoge el asesinato de José Almerge Peralta, en aquel 25 de marzo antes de la entrada de las tropas nacionales  (A una milla de Huesca, diario de una enfermera australiana en la Guerra Civil española. Autores: Agnes Hodgson, Víctor Pardo Lancina, Judith Keene). También aparece como José Almerge Montel, caminero de 60 años de edad fusilado el 26 de marzo de 1938 (La guerra civil en Sariñena).

Ante el “Hotel Anoro”, sirviendo de dosel unos rótulos inconmensurables de gritos “antifascistas” se encuentra el cadáver de un miliciano. Quedó rezagado en la huida de sus compañeros. Cuando habían llegado las fuerzas nacionales a la plaza, este miliciano quiso defenderse usando granadas de mano. Un certero disparo de pistola le desplomó y quedó con los brazos extendidos y los ojos abiertos.”

Arturo Morera

Refugiados, exiliados y represaliados

La disminución del censo de población de Sariñena es del 8%, antes y después de la guerra,  de 2.857 habitantes en 1930 a los 2.639 en 1940. Muchos se ven obligados a exiliarse y Cataluña acoge a numerosos aragoneses que buscaban su huida hacía Francia, por la Vall de Aran o por la costa. Una de aquellas localidades catalana es Manresa que acoge a numerosos refugiados a lo largo de la guerra, proporcionando alojamiento y manutención hasta su retirada tras el avance de las tropas sublevadas. Entre sus archivos aparecen varios vecinos de Sariñena, algunos integrantes de la misma familia.

  • Grañón Vicente, Mariano. De Sariñena. 48 años, casado. Llegó el  26/03/1938 a  Manresa Ctra. Igualada. Permaneció 5 meses. Observaciones: 5 hijos y 1 pariente. Baja racionamiento 11 de julio de 1938. Fuente documental de que procede la información: AHB, lligall «Refugiats de guerra (1936-39)-VI».
  • Ibor Cuello, Ezequiel. De Sariñena. 2 años, soltero. Nombre responsable de la casa Antonia Cuello Laín, parentesco Madre (?). Llegó el  5/04/1938 a  Manresa Ctra. Igualada (Torre). Fuente documental de que procede la información: AHB, lligall «Refugiats de guerra (1936-39)-VI».
  • Ibor Cuello, María. De Sariñena. 6 años, soltera. Nombre responsable de la casa Antonia Cuello Laín, parentesco Madre (?). Llegó el  5/04/1938 a  Manresa Ctra. Igualada (Torre). Fuente documental de que procede la información: AHB, lligall «Refugiats de guerra (1936-39)-VI».
  • Cuello Laín, Pilar. De Sariñena. 32 años, profesión S.S. Llegó el  5/04/1938 con 2 parientes. Fuente documental de que procede la información: AHB, lligall «Refugiats de guerra (1936-39)-VI».
  • Cuello Laín, Antonia. De Sariñena. 36 años, casada y profesión S.S. Llegó el 28/04/1938 a Manresa Ctra. Igualada con 3 hijos (?). Fuente documental de que procede la información: AHB, lligall «Refugiats de guerra (1936-39)-V».
  • Gil Marcuella, Ángeles. De Sariñena. 7 años, soltera. Nombre responsable de la casa Andrés Nolla Gil, parentesco Primo (?). Llegó el 6/10/1938 a Manresa Born, 30, 2n. Observaciones: Posible error en lugar de procedencia: Tarragona?. Fuente documental de que procede la información: AHB, lligall «Refugiats de guerra (1936-39)-VI».
  • Grañón Rodés, Carmen. De Sariñena. 17 años, soltera. Nombre del padre Mariano y madre Carmen. Nombre responsable de la casa Mariano Grañón Vicente, parentesco padre Llegó el 26/03/1938 a Manresa carretera Igualada. Estancia 5 meses. Fuente documental de que procede la información: AHB, lligall «Refugiats de guerra (1936-39)-VI».
  • Grañón Rodés, Concha. De Sariñena. 19 años, soltera. Nombre del padre Mariano y madre Carmen. Nombre responsable de la casa Mariano Grañón Vicente, parentesco padre Llegó el 26/03/1938 a Manresa carretera Igualada. Estancia 5 meses. Fuente documental de que procede la información: AHB, lligall «Refugiats de guerra (1936-39)-VI».
  • Grañón Rodés, Enrique. De Sariñena. 6 años, soltero. Nombre del padre Mariano y madre Carmen. Nombre responsable de la casa Mariano Grañón Vicente, parentesco padre Llegó el 26/03/1938 a Manresa carretera Igualada. Estancia 5 meses. Fuente documental de que procede la información: AHB, lligall «Refugiats de guerra (1936-39)-VI».
  • Grañón Rodés, Josefina. De Sariñena. 14 años, soltera. Nombre del padre Mariano y madre Carmen. Nombre responsable de la casa Mariano Grañón Vicente, parentesco padre Llegó el 26/03/1938 a Manresa carretera Igualada. Estancia 5 meses. Fuente documental de que procede la información: AHB, lligall «Refugiats de guerra (1936-39)-VI».
  • Grañón Rodés, Marián. De Sariñena. 7 años, soltero, (Nota: Aparece como género hombre). Nombre del padre Mariano y madre Carmen. Nombre responsable de la casa Mariano Grañón Vicente, parentesco padre. Llegó el 26/03/1938 a Manresa carretera Igualada. Estancia 5 meses. Fuente documental de que procede la información: AHB, lligall «Refugiats de guerra (1936-39)-VI».
  • Navarro Gelaberte, Domingo. De Sariñena. 0 años, soltero. Nombre responsable de la casa Ramón Gelaberte Grañón, parentesco abuelo. Llegó el 14/04/1938 a Manresa con dirección de destino Fraternitat, 5, 3r. Observaciones: 9 meses. Fuente documental de que procede la información: AHB, lligall «Refugiats de guerra (1936-39)-I».
  • Novellón Torras, Pilar. De Sariñena. 3 años, soltera. Nombre del responsable de la casa Josefa Torras (Torres) Vitales, parentesco ¿madre?. Llegó el  28/04/1938 a Manresa Ctra. Igualada (Torre) con 2 parientes. Fuente documental de que procede la información: AHB, lligall «Refugiats de guerra (1936-39)-V».
  • Rodés Fernández, Carmen. De Sariñena. 43 años, casada. Nombre del responsable de la casa Mariano Grañón Vicente, parentesco marido. Llegó el  26/03/1938 a Ctra. Igualada. Fuente documental de que procede la información: AHB, lligall «Refugiats de guerra (1936-39)-VI».
  • Torres Vitales, Josefa. De Sariñena. 29 años, casada y profesión S.S. Llegó el  5/04/1938 a Manresa Ctra. Igualada (Torre) con 2 parientes. Fuente documental de que procede la información: AHB, lligall «Refugiats de guerra (1936-39)-V».
  • Varela Cuello, A. De Sariñena. 7 años, soltera. Nombre responsable de la casa Pilar Cuello Laín y parentesco ¿madre?. Llegó el  5/04/1938. Fuente documental de que procede la información: AHB, lligall «Refugiats de guerra (1936-39)-VI».

En la cercana localidad de Fonollosa, a escasos kilómetros de Manresa, van a parar gentes de Sariñena: «Con el estallido de la guerra, estuvieron en Fonollosa diversas familias de refugiados procedentes de Sariñena y de otros lugares de Aragón. Fueron alojados en la ermita del Grau, a cal Xiscano, al Gorg Negre y a Jaumandreu. A la Mongia vivieron unas mujeres que tenían los compañeros luchando en el frente. En el Gorg Negre un grupo de mujeres con un montón de niños. Se las conocía como “las carboneras”, porque este era su oficio. Otros optaron por desertar y esconderse en los bosques. Eran los emboscados, que dormían en escondrijos, cuevas y barracas. Sus familias le suministraban alimentos de forma disimulada. De noche se acercaba a casa y, cuando podían, trabajaban en los campos. Algunos jóvenes fueron a defender la República pero muchos no volvieron.» (En recuerdo de todas las victimas). 

Otra de las poblaciones que sirve de refugio y acogida es La Garriga, en la provincia de Barcelona y allí encontramos un documento interesante y sorprendente: Una relación de refugiados, sin especificar la fecha, que muestra en un momento dado el registro de 56 sariñenenses refugiados en dicha localidad. Además, entre los numerosos aragoneses, los 95 de Vicien, los 35 de Barbastro…, aparecen los 12 monegrinos de Barbués, los 6 de Torralba de Aragón y los 5 de Sangarrén. Gracias a Enric Costa Argemí, del Àrea de Patrimoni del Ajuntament de la Garriga, por su ayuda en la consulta y acceso al documento.

Foto 7.jpg

Arxiu Municipal de la Garriga (AMLG). Fons Ajuntament de la Garriga.

La Garriga tenía poco más de 3.000 habitantes antes de iniciarse la Guerra Civil española, y pasó a tener cerca de 10.000 poco antes de su finalización, acogiendo personas que huían de las zonas del Estado español en la medida  que eran ocupadas por las tropas franquistas y gentes que escapaban de los continuados bombardeos que sufría la ciudad de Barcelona.

Un número muy importante de estos refugiados eran niños, procedentes en su mayoría del País Vasco, de Madrid y de Castilla, a los que se procuraba fueran debidamente escolarizados, bien alimentados y que disfrutaran de sesiones de ocio propias de su edad, conscientes de que habían sido apartados, para su mejor seguridad, de sus entornos familiares, de que habían sufrido las consecuencias de los bombardeos y que habían llegado a la Garriga en unas condiciones de transporte muy penosas.

Joan Vendrell i Campmany

http://vencamp.blogspot.com/

No pocos murieron por el camino, especialmente los ancianos y heridos, en los que se cebaba el agotamiento que producía una caminata interminable. Mi madre fue testigo doloroso de las quejas y lamentaciones de las madres que habían perdido a sus bebés, algunos aún de pecho, por lo general muertos de frío y neumonía después de tantas jornadas bajo la lluvia y la nieve de los Pirineos.

Pinos Barrieras, D., Ni el árbol ni la piedra, Zaragoza, Prensas Universitarias de Zaragoza, 2005, p. 79.

Tras la retirada, para los que no se habían exiliado, familias enteras, comienza la represión franquista. La depuración de personas lleva a unos 140 sariñenenses y sariñenesas a la prisión provincial de Huesca. Se inician 86 expedientes por parte del Tribunal de Responsabilidades Políticas de Aragón, afectando a otros tantos vecinos presos, huidos o muertos y a sus familias, con castigos como fuertes multas, incautación de bienes, inhabilitaciones, cárcel y destierro. Así como dos sentencias a pena de muerte dictadas por sendos consejos de guerra sobre los vecinos acusados del delito de “adhesión a la rebelión“; el molinero de 42 años José Carreras Gavín fusilado en Huesca el 14-8-1940 y el camarero de 36 años Francisco Basols Buil, fusilado en Barbastro el 21-7-1942. (Miguel Pardina Pueyo: de Pallaruelo de Monegros a Mauthausen- O Crabero).

IMPRESIONES DE GUERRA

Sariñena ofrece a la vista toda la gama de hechos vandálicos que puede dictar conciencia perturbada y una cabeza en derrota

— Una visita a lo que fue base aérea — Pilarín Basols mantuvo con gran fortaleza su fe cristiana a pesar de la horda. – La población civil, que había huido, regresa. — Desde los primeros momentos funciona el “Auxilio Social”

Tenía el cronista a Sariñena ante la vista. El mando retrasaba su ocupación. Estos jefes espléndidos que llenos de victoria son padres de cada soldado, cuidaban con calor las unidades. Al fin se realizó la entrada. En el más profundo silencio de la horda que huía dejando tras sí una estela de barbarie. Voladura de edificios, incendios, el saqueo más vergonzoso. Toda la gama de hechos vandálicos que puede dictar una conciencia perturbada y una cabeza en derrota, la población civil había desaparecido  completamente. La huida por los montes obligada por la tiranía roja que obligó a no pocos a seguir la aventura del descalabro…, la población desapareció. De algunos edificios asciende el humo y presentes derrumbamientos se observan. La horda, después de desvalijar y destrozaron con estudio la población que tiranizaron, prendió fuego a no pocas viviendas que nuestros soldados van apagando para recuperar lo posible.

Una estela de barbarie

Todos los puentes sobre el río Alcanadre, aparecen volados. Han saltado altos. Aquel magnífico de la vía férrea a Barcelona. De líneas elegantes, de tres tramos, que salva aquella imponente, hondonada por donde se estira el río ha saltado volado por tres puntos.

La Iglesia Parroquial, con aquella fachada catedralicia, esta raspada de todo  tributo y mínimo simbolismo de lugar sagrado. A lo largo de aquellas paredes, ¡Sosales los gritos de una propaganda ..a, pornográfica y revolucionaria, en los carteles multicolores.

La Iglesia fue destinada a taller de reparación de automóviles. En su puerta principal hay un letrero colosal con la inscripción: U.H.P. Hay restos de vehículos, grasas, herramientas Sobre la fachada un gran parapeto de sacos terreros donde se escondían armas antiaéreas.

El edificio del Casino de Sariñena se baila en su interior totalmente transformado. Un gran letrero reza: “Casa del pueblo” «Central de Sindicatos» Sin embargo, en estos momentos, aparecen sus salas destinadas a grados escolares. Hay un gran desbarajuste.

En la plaza de la Iglesia, frente a ella, lo que fue una gran manzana de viviendas es hoy una gran calva. Sucedió que hace unos meses un depósito de trilita, con una cantidad de tres mil kilos, hizo explosión, levantando toda la edificación.

Hemos visitado los locales que ocupaba el Banco de Aragón. Allí está el rastro de la horda. La caja fuerte pudo ser violentada. Allí están las señales de ello.

Sin duda la horda no tuvo tiempo suficiente. Toda la documentación se halla por los suelos y el moblaje aparece destruido.

Obra de perversión

Sariñena, como centro radial de una extensa zona, fue centro de lo que ellos llamaran cultura, pero que es la más desdichada perversión de la inteligencia y del corazón.

Aparte de la estación difusora denominada «Alas rojas» que tiene un edificio construido en la llanura que une la estación del ferrocarril con la villa, por cuya difusora se vertieron tantas patrañas y sandeces, Sariñena contaba con una instalación lujosa de centros culturales (¡!).

Cada grupito tiene su hoja de publicación, su biblioteca y centro cultural Comenzando por el más cándido republicanismo hasta el rabioso concepto libertario.

En la calle de «Dato», encontramos centenares de hojas que declaran las excelencias de aquel papel «Adelante». ¡El radical- socialismo redivivo! Los señores Lana, Estéban y Brunet, elogian el republicanismo con ribete socialista.

En el «Hotel Anoro» tienen su sede las juventudes libertarias: telas rojas con rótulos inmensos, banderas, folletos del peor gusto, colores y colores, Prensa que atosiga, carteles que marean. En la plaza «Enado» tienen la se de las Juventudes Unificadas. Tenían, vamos. Allí está Falange Española Tradicionalista y de las J. O. N. S.

En este piso espléndido estaba el socialismo instalado. Sería el académico por la elegancia de de la instalación y el perfil de la Enciclopedia Espasa que sostiene un magnífico «bureau».

En una planta baja del mercado vimos la biblioteca más indecente que se pudo coleccionar. ¿Cultura?

¡Perversión! Combinada con aquel cine grosero que ha sido servido a la procacidad de milicianos y milicianas.

Con estos antecedentes no hay nunca victoria sino derrota; no hay ejército fuerte sino horda bestial.

Campo de aviación

Llevados por la popularidad que la la base aérea de Sariñena logró en nuestra provincia, nos dirigimos a aquello que es el cementerio de una base aérea. Nuestras escuadrillas nacionales han pulverizado en excursiones sucesivas este campo que fue destinado a ser una de las primeras bases de Aragón. Sus edificios quedaron aniquilados y la superficie de él convertida en un sistema de fosos que nuestra metralla sucesivamente fue abriendo.

Fue abandonado ante la predilección que nuestras armas aéreas sentía por la base y pericia de nuestros aviadores que machacaron todos los proyectos rojos. En una ocasión los cazas rusos se negaron a elevarse ante la presencia de la aviación nacional. Mientras los jefes anduvieron a tiros, nuestros aparatos destrozaron una regular cantidad de aviones rojos y nuestros cazas ponían fin a las discusiones entre los aviadores en rebelión.

Una mujer fuerte

Pilarín Basols, oficial de la Hacienda de Huésca. Conocida en esta ciudad. La señorita Basols, de la Juventud Católica de Huesca, ha sido la mujer que ha sostenido el rosario y devocionario en sus manos frente y a pesar de la horda

Nunca lo ocultó. En los sucesivos registros se lo arrebataron. Ella siempre tuvo sus libros de rezo y mantuvo altivamente su bandera católica ante los «aguiluchos de la F. A.I. y ante los «Incontrolados» que no es poco.

Hoy la hemos encontrado, aquí esperando a España. Al saludarla la dijimos: ¡Arriba España! Pilarín. Ella nos contesta con sencillez: ¡Arriba España y la paz de Cristo en el reino de Cristo!.

Esta tesis católica ha sostenido como una mujer fuerte esta señorita ante la horda. Sus primeras preguntas fueron: Cómo van nuestras Juventudes Católicas de España y Huesca.

La población civil regresa

Desde las primeras horas del domingo tornan estas gentes a sus viviendas. Vienen con huellas del terror que han padecido Este puede apreciarse en un detalle. Al contemplar la población castigada no lamentan el castigo, sino bendicen la hora en que fue cortado aquel régimen que dicho sea de paso fue ejercido por los peores.

No fue excesivo el derramamiento de sangre, sin embargo el régimen de opresión y tiranía que han padecido, supera al asesinato.

Algunos asesinatos, continuados vejámenes, persecuciones sin cuento por el motivo más fútil, forman el calvario.

Presencia de España

Ya está aquí la Falange con la exaltación de la Patria, en sus carteles simbólicos y el pan de «Auxilio Social». Al atardecer ya habían regresado una buena parte de los vecinos. Ellos recibieron el pan blanco de la España de Franco y cantidad de víveres para tres comidas.

Luego volverán a comer estas gentes en la mano de la Falange. Hoy, lunes, ya funciona el comedor de «Auxilio Social» que está, lo veo, instalando la incipiente Sección Femenina de Falange Española Tradicionalista.

El jabón de «Auxilio Social» alegra a estas mujeres sencillas que tienen hambre de limpieza. No había jabón; y alguien dio, en una ocasión una gallina por un trozo, de él.

Un cadáver, rojo

Ante el «Hotel Anoro», sirviendo de dosel unos rótulos inconmensurables de gritos «antifascistas» se encuentra el cadáver de un miliciano. Quedó rezagado en la huida de sus compañeros.

Cuando habían llegado las fuerzas nacionales a la plaza, este miliciano quiso defenderse usando granadas de mano. Un certero tiro de pistola le desplomó y quedó con los brazos extendidos y los ojos abiertos.

Nosotros le contemplábamos y trajimos a la consideración un simbolismo. Aquel corpachón tendido junto al desfile interminable de banderas, cantos y generales, era todo ese tinglado bélico y revolucionario que está derrotado y tendido por la superficie de Cataluña, sobre la cual va a pasar inmediatamente el triunfo de la guerra como una realidad y la victoria de la paz como una promesa de futura grandeza.

 Flecha.

«Serían las doce de la noche cuando llegamos a Zaragoza, habíamos salido a las 11 de la mañana de Guadalajara, pasamos un rato y seguimos dirección a Lérida; amaneció cuando ya habíamos rebasado Tadienta, que nos evocaba muchos recuerdos cuando al principio de la guerra los milicianos de las columnas libertarias estaban por allí, ahora se veía muy destrozada. Luego seguimos por Sariñena que salvo algunos olivos viñas y almendros daba la impresión el terreno de la provincia de Huesca en donde nos habíamos adentrado de ser bastante mísero, ayudando a que esta impresión fuera mas viva el que la presencia de grandes extensiones no existía, seguramente por la falta de brazos y animales de labor; no en balde casi toda la contienda fue frente de guerra.»

16 de abril de 1939, viaje de Guadalajara a Cervera (Lérida). Memorias de la guerra civil Española, desde mitad de febrero de 1938 hasta el día en que me hicieron prisionero de guerra el 2 de abril del mismo año. Josep Caballé Teixidó.

Para muchos la retirada, exilo o represión y para otros la reconstrucción. Una Sariñena muy destruida y arrasada, mostraba sus calles llenas de escombros, impracticables y con casas derruidas e inhabitables. Los vecinos y el Batallón 408 de Orden Público fueron los encargados de realizar las labores de desescombro y limpieza. Luego llega la reconstrucciones de la mano de Regiones Devastadas, como su nombre  indica, Sariñena fue devastada por la aviación alemana Condor, como ejercicios y maniobras antesala de la segunda Guerra Mundial.

Auxilio Social a poblaciones liberadas

Han sido establecidos muchos comedores y cocinas de Hermandad.

Los pueblos últimamente socorridos por “Auxilio Social” fueron, en días pasados, los siguientes: Mequinenza, Barbastro (por segunda vez), Perdiguera, Leciñena, Alcubierre, Lanaja, Sariñena (por segunda vez), Poleñino, Robres, Belchite (por cuarta vez), Mediana y Huesca.

En varios de estos lugares se han acumulado almacenes de víveres para el suministro diario de las personas menesterosas.

El Adelanto: Diario político de Salamanca: Año 54 Número 16553 – 1938 abril 6.

Pan blanco

En Sariñena la alegría del pueblo no tuvo límites al ver que a todos sin excepción se repartían pan blanco a manos llenas.

Azul: órgano de la Falange Española de las JONS: Año II Número 470 – 1938 abril 8.

Artículos relacionados:

Hospital de Sariñena, fallecidos de guerra


Sariñena fue un enclave estratégico del frente de Aragón, albergando el cuartel general del alto mando militar del XI Cuerpo Republicano, el aeródromo de Alas Rojas y el Hospital Militar. La presencia de altos mandos, destinados principalmente al campo de aviación de Sariñena Alas Rojas, como es el caso del Comandante Reyes, proporcionó orden y control en la zona, produciéndose pocos desmanes y asesinatos. No obstante, el Hospital de Militar de Sariñena acogió numerosos heridos y fallecidos, soldados y milicianos, tanto del frente de Alcubierre como del de Huesca.

Artículo enmarcado en la serie sobre la guerra civil en Sariñena

En las actas de defunciones encontramos abundante información que desarrollamos y compartimos, esperando que sea de ayuda para muchos de sus familiares que puedan desconocer que les había deparado. Las diferentes letras-grafías han dificultado mucho su lectura, así que existen muchos errores por subsanar, por lo que manifiesto las oportunas disculpas.

En el hospital militar de Sariñena ingresaron soldados y milicianos por combates en el frente y por combates aéreos, fallecían por heridas de bala, principalmente del máuser, de metralla, de accidentes automovilísticos y en los últimos tiempos de la contienda por los bombardeos. Algunos ingresaban ya cadáveres y otros fallecían a los pocos días, aparecen anónimos y otros que se identifican por medio de postales y testimonios de otros milicianos.

Todas las actas vienen certificadas por los diferentes directores del Hospital Militar de Sariñena. Encontramos al médico Vidal Bosqued Gimeno, M. Blay, Hermenegildo Claret, Pedro Cascales Ballarín, Juan Marcé, Antonio Porta, Antonio Carrera, Pelayo Vila y unos difícilmente legibles y mal transcritos: G. Sevelvo, Muvi Lameca e Yoace Bogueras. También encontramos la certificación por parte del médico del campo de aviación “Alas Rojas” de Sariñena el doctor  Manuel  Conde López.

Como juez municipal aparece Candido Alegre Sarrate y secretario Manuel Carpi Arroyos.

De muchos de los soldados, milicianos y fallecidos se conoce su procedencia, así encontramos diversas localidades como: Almería, Baleares, Bellcaire (Gerona)  Calaceite, Calamocha (Teruel), Casas Benister  (Cuenca), Ejea de los Caballeros, Francia, Gijón, Lanaja, Leciñena, Pamplona, París, Peracals (Montcortes, Lérida), Portugal, Tarragona, Tornos (Teruel), Teruel. Además, en muchas actas figura la unidad a la que pertenecían: Ametralladoras de Manresa, Brigada mixta internacional nº 159, Brigadas Mixtas 119, 121, 122, 123, 124, 126, 131, 134, 137, 140 y 141, Columna del 19 de abril, Columna de los Agrupados, Columna de Barrio, Columna Francisco Ascaso, Columna Valles y Rovira, de la 32 división, del Escuadrón de caballería de Barcelona, Guardias de asalto, Regimiento Gerona y Voluntarios de aviación. También aparecen dos fallecidos del ejército franquista: Fausto Comas, del Regimiento Gerona y Juan Eltoro Pueyo, del mismo regimiento, que había sido hecho preso.

Reseñable es acta de un fallecido perteneciente al Batallón Thälmann, un batallón integrado en las Brigadas Internacionales. Su nombre fue un homenaje al líder comunista alemán Ernst Thälmann (nacido en 16 de abril de 1886 y ejecutado el 18 de agosto de 1944). A lo largo de su existencia llegó a tener hasta 1.500 integrantes, principalmente alemanes y austriacos, así como de otros países de Centroeuropa y Escandinavia. (Wikipedia)

La actividad del aeródromo Alas Rojas también se ve reflejado en las actas de defunciones. En ellas parecen las actas del teniente de aviación Luis Aguilera, el Alferéz Faustino Ferret, el Sargento José Fernández González y el cabo de bombardero de aviación Emilio Navarro Colay, que fallecieron el día 19 de octubre de 1936 en combate aéreo “a consecuencia de heridas de armas de fuego”.

En el acta de Emilio Navarro encontramos una importantísima información, la descripción exacta y detallada de una posible fosa común: “Se consigna que se halla enterrado en una fosa a las distancias siguientes por norte a 7 metros del camino central del cementerio, por sur a 25,50 metros de los nichos, por este a 22 metros de los nichos, por oeste a 77 metros de la tapia del cementerio.”

Las actas van reflejando hechos y sucesos de la guerra en Sariñena, así los días 11 y 12 de diciembre  de 1937 se produjeron bombardeos sobre Sariñena, unos bombardeos por parte de la aviación fascista de los cuales resultaron fallecidos Ricardo Casas Blando, Miguel Cabristany Roca y Ramón Figueras Miguel. Otro bombardeo registrado fue el 10 de marzo de 1938, cuando resultó fallecido Ángel Ariste Justo.

No obstante, encontramos algún fallecido en el Hospital militar de Sariñena cuya acta de defunción no consta en el registro de Sariñena y si en cambio en el registro de su población. Este es el caso de Ernest Amorós i Figueres, natural de La Sentiu (Lérida), donde, en dicha localidad, consta su acta de defunción. Fuente: Ferran Dalmau. No obstante, en este sentido Josep Benet, Jordi Oliva, Robert Bonjorn, Josep Pla, Joan Civit y Delfí Solé, en su trabajo «Combatientes de la Noguera muertos en el frente y civiles muertos de accidentes derivados de la guerra. Evaluación final del coste humano.» matizan: «Según la versión del Registro Civil de La Sentiu, Ernest Amorós murió en el Hospital de sangre de Sariñena a causa de las heridas producidas por la metralla el día 11 de noviembre de 1936. La nuestra, sin embargo, es que recogiendo la información que se ha podido obtener paralelamente en el Registro Civil de Lleida y en el Registro de Cementerio de esta misma ciudad, que el lugar donde realmente habría muerto, si tenemos en cuenta que fue el mismo lugar donde lo enterraron, habría sido Lleida.»

Con la entrada de las tropas “nacionales” se produjeron las primeras víctimas registradas por el bando vencedor. El 18 de abril de 1938 el Equipo Quirúrgico Móvil del Capitán Vizcaíno inscribió el fallecimiento de un soldado perteneciente a la 1ª de Tetuán, otros soldados franquistas pertenecían a falange nº 49, al regimiento de Valladolid y a la 2ª Bandera del tercio de África. También aparece el doctor Luis Mella.

Así, esperamos que este trabajo de investigación contribuya al conocimiento y difusión de la memoria histórica en torno al Hospital Militar de Sariñena. En su memoria.

Relación de personas fallecidas durante la guerra

Unos de los primeros ingresos debieron ser los italianos Mario Angeloni y el anarquista Vicente Perrone, miembros de la columna italiana que operaba en el frente de Huesca. “Casi sin poder reaccionar, Angeloni fue gravemente herido en un pulmón, quedando en mala situación toda la patrulla, que finalmente, pudo retirarse, recogiendo Bolgiani al herido Angeloni, que aún llegó con vida al hospital de Sariñena, donde murió al día siguiente.”

Ambos fueron heridos el 28 de agosto de 1936 y trasladados al hospital de Sariñena donde fallecieron. (La Columna Italiana en el frente de Huesca J.L. Alcofar Nassaes.  Revista Historia y vida, nª101). No se han encontrado sus actas de defunción.

Mario Angeloni

Fallecido el 28 de agosto de 1936.

Abogado y político antifascista italiano, dirigente del Partido Republicano, combatió en la Primera Guerra Mundial como oficial de Caballería, obteniendo en la batalla de Capporetto la Medalla de Plata al Valor Militar. Participó en la Guerra Civil española con Carlo Rosselli (comandante político) y Camillo Berneri (representante de los anarquistas), se convirtió en el comandante militar de una columna militar republicana en el frente aragonés. Murió en el hospital de Sariñena de las heridas sufridas en la batalla de Monte Pelado. Presencia italiana en la milicia española José María Blanco Núñez (Coord.)

Francisco Rebollo Martínez

Acta de defunción 8.147, 5 de septiembre de 1936

Natural de Cartagena, ingresó en el hospital de Sariñena el día 1 de septiembre, perteneciendo a la Columna García Oliver de la F.A.I. La causa una peritonitis producida por herida de bala en el vientre. Inscripción realizada por el doctor Nogueras,  no habiéndose podido saber más datos.

Un miliciano

Acta de defunción 8.148, 5 de septiembre de 1936

No se puede inscribir el nombre de un miliciano por no poder declarar el difunto por hallarse en estado comatoso, según hace ver en nombre de la certificación facultativa presentada por D. Vidal Bruged. Falleció en el Hospital de esta villa el 3 de septiembre de 1936.

José Segarra Cases

Acta de defunción 8.149, 2 de septiembre de 1936

_____ mono que le da esta _____ por llevar en el bolsillo _____ de la granota tres postales con la dirección siguiente José Segarra Cases, Batallón de montaña nº 6 1ª compañía Barbastro rematado con sello postal en el matasellos de Alcolea de Cinca y firmadas la una por Vicenta Cases y las dos siguientes por  Pilar Folaus. Entró cadáver en el hospital de esta villa el 31 de agosto de 1936. Presentaba una herida al parecer producida por bala del máuser región parental derecha. Sepultura en esta población. Inscripción médico Vidal Bruger/Porqued

Bernardino Bosque

Acta de defunción 8.150, 8 de septiembre de 1936

Llamado con estos nombres por haberlo reconocido Luis Porta vecino de esta localidad, barrio de la estación nº 18. El cadáver aparenta tener una edad de 21 años, de altura 1,60. Complexión no muy fuerte tenía una herida al parecer producida por bala del máuser en la región parental  derecha con salida por un borde de la nariz encefálica. Llegaron en la ambulancia ya cadáver el día 31 de agosto. Sepultura en el cementerio de esta villa. Inscripción médico Vidal Bruger/Porqued.

Enrique Duran

Acta de defunción 8.151, 9 de septiembre de 1936

Ingresó en este hospital el día dos de septiembre y falleció a los quince minutos. Fallecido en el Hospital de Sariñena el día dos de septiembre. Manifestación inscrita por el Director de este Hospital. Sepultura en el cementerio de esta población.

José Guember

Acta de defunción 8.152, 8 de septiembre de 1936

Natural de Pamplona. Ametralladora de Manresa, ingresó en este hospital de Sariñena el día 23 de agosto y falleció el 24 del mismo. Manifestación inscrita por el Director de este Hospital. Sepultura en el cementerio de esta población.

Eduardo Perello 

Acta de defunción 8.153, 8 de septiembre de 1936

Natural de Tarragona. Ingresó en este Hospital el día 23 de agosto del ______ y falleció el 24 del mismo agosto. Sepultura en el cementerio de esta población.

Bautista Suñen Gombao de Calaceite (Miliciano antifascista)

Acta de defunción 8.194, 10 de septiembre de 1936

Natural de Calaceite y de profesión miliciano antifascista ingresó en este Hospital el día 2 de septiembre fallecía el día tres del mismo mes. Manifestación inscrita por el Director de este Hospital.

Ernest Amorós i Figueres

Natural de La Sentiu (Lérida), miliciano de Estat Català, murió en el hospital militar de Sariñena el 11 de septiembre de 1936 (día de la Diada Nacional de Catalunya). Ernest Amorós i Figueres se encuentra enterrado en el cementerio de Lérida. Fuente: Ferran Dalmau.

Emilio Diestre Landro

Acta de defunción  8.190, 13 de septiembre de 1936

Perteneciente a la Columna de Barrio 1ª Centuria 1er Grupo.  Ha fallecido a causa de las heridas recibidas de metralla en abdomen, brazo y antebrazo izquierdo. Falleció en este Hospital el día 12 de septiembre Manifestación inscrita por el Director de este Hospital M. Blay. Sepultura en el cementerio de esta población.

Ricardo Chofer Rojo (Miliciano)

Acta de defunción 8.158, 13 de septiembre de 1936

Barcelona. Perteneciente Columna de los Agrupados 9º Grupo 1º. Muerto a consecuencia de heridas de ametralladores en la lucha antifascista de Tardienta. Falleció en este hospital el día 12 de septiembre de 1936. Manifestación inscrita por el Director de este Hospital M. Blay. Sepultura en el cementerio de esta población.

Antonio Comesa Oreta (Miliciano)

Acta de defunción 8.159,  13 de septiembre de 1936

De veintiún años de edad natural de Alumbres (Almeria). Muerto a consecuencia de herida de metrallas en las luchas antifascistas. Perteneció a la Columna del Barrio. Falleció en este Hospital el día 13 de septiembre. Manifestación inscrita por el Director de este Hospital Yoace Bogueras.

Andres Brunet

Acta de defunción 8.160, 14 de septiembre de 1936

Natural de Paris, oficial de artillería. Perteneciente a la sección de ametralladoras de la columna del 19 de abril. Ha fallecido a los veintidós horas del día 13 de septiembre de mil novecientos treinta y seis a consecuencia de las heridas de bala, que tenía en la región lumbar derecha.

Mario Garcés Bergés

Milicias antifascistas se interesa el paradero de un miliciano: El delegado político de la centuria 28 de la columna «19 de Julio», destacada en un sector del frente aragonés, hace constar que se desea saber el paradero del miliciano Mario Garcés Bergés, herido el día 16 de agosto en Tardienta e ingresado en el Hospital de Sariñena. Si está restablecido en esta fecha se solicita se incorpore a dicha centuria, por ser ésta la de las Cinco Villas (Zaragoza). El Noticiero Universal, 22 de septiembre de 1936.

Luciano Lacorz Rodón

 Acta de defunción 8.162, 28 de septiembre de 1936

Natural de Rosal, hijo de Manuel y Bárbara. Muerto a consecuencia de lesión de médula cervical por herida de bala, sufrida luchando en el frente antifascista. Falleció en este Hospital el día 27 de septiembre. Certificación facultativa del médico director.

Eusebio Zoriel Jaime

Acta de defunción 8.163, 28 de septiembre de 1936

De 32 años de edad, fallecido en este Hospital el día 27 de 1936.

José Pérez Patoes

Acta de defunción 8.16?, 28 de septiembre de 1936

Sargento de aviación en destino en este aeródromo. Falleció en este aeródromo el día 24 de septiembre a causa de fractura de bóveda y base cráneo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por D. Manuel  Conde López, médico de aviación de Sariñena. 

Ángel Gómez  Laynatie

Acta de defunción 8.163,  13 de octubre de 1936

Perteneciente a la Columna de Francisco Ascaso 4ª centuria. Falleció en el Hospital el trece de octubre de 1936, a consecuencia “luchando contra el fascismo”. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por el director de este Hospital M. Blay.

Manuel Gamón

Septiembre de 1936.

Manuel Gamon Sariñena Combat

Ha muerto un héroe. Carta del frente de Aragón, de nuestro enviado especial.

En el ataque que la compañía de Infantería de Aviación realizó sobre la masía llamada «Torre del Francés», a unos 1500 metros de Huesca, fue muerto Manuel Gamón, hijo del redactor de Solidaridad Obrera camarada Carles Gamón, “Carles Sirval” en la prensa.

Murió como un valiente cuando, pecho arriba, avanzaba sobre una metralleta. Murió de una bala en el corazón. Moribundo, fue trasladado a Sariñena donde dejó de existir. Su cadáver fue embalsamado y trasladado a Barcelona.

El camarada Manuel Gamón tenía 16 años, segados por las balas asesinas del fascismo A su padre, Carles Gamón, hemos dado el nuestro pésame sentido, sin fetichismos, porque arranca del alma y sube por encima de las alambradas eléctricas del fascismo hacia el país de la libertad.

Combat, 4 de septiembre de 1936.

Antonio González Valdovinos

Acta de defunción 8.171, 17 de octubre de 1936

Natural de Sariñena. Hijo de Mariano González y Paciencia Valdovinos. Soltero de diecisiete años de edad. Falleció luchando contra el fascismo el ciudadano Antonio González Valdovinos, en este Hospital el 16 de octubre de 1936 a causa de “luchando contra el fascismo”. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por el médico de este Hospital Vidal Bosqued.

Vicente Simarro Toledano

Acta de defunción 8.172, 17 de octubre de 1936

Miliciano voluntario de aviación. De diecisiete años de edad, Casas Benister  (Cuenca). Domiciliado en Barcelona C/ Blanco Garay 21 4º. Ocurrió el óbito a las 2.31 del día de (hoy) digo de ayer por haber sido arrollado por el O.R.G. en el km 92.545 (Contusión) y era miliciano voluntario de aviación. Contusión craneal, 16 de octubre de 1936. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por el médico Pedro Cascales Ballarín.

Sebastián Forné

Acta de defunción 8.173, 17 de octubre de 1936

Miliciano perteneciente a la 5ª Columna del Poum. Por falta de documentación no se ha podido identificarle con más detalle. Falleció en este Hospital el 17 de octubre de 1936. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por el médico Hermenegildo Claret.

Víctor “El Moro”

Acta de defunción 8.174, 18 de octubre de 1936

Perteneciente a la Columna Valles POUM. (Columna Valles y Rovira). Por falta de documentación no se ha podido identificar con más detalle. Falleció en este Hospital el 17 de octubre de 1936. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por el médico Hermenegildo Claret.

Félix Pérez Álvarez

Acta de defunción 8.175, 20 de octubre de 1936

Natural de ¿Gijón?. Falleció en este Hospital el 20 de octubre de 1936 a consecuencia de “luchando contra el fascismo”. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por M. Blay_____ de este Hospital.

Justo Latorre Rabanaque

Acta de defunción 8.176, 20 de octubre de 1936

Natural de Tornos (Teruel), hijo de Celestino que vive en Tornos. Falleció en este hospital el veinte de octubre de 1936. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita.

Faustino Ferret Aguilera

Acta de defunción 8.177, 22 de octubre de 1936

Alférez aviador. Natural de Barcelona, casado y  de profesión Alferez, fue trasladado a Barcelona para su enterramiento. Casado en primeras nupcias con Eulalia Pilar García, habiendo dejado tres hijos llamados Pilar, Wilfredo y Faustino. Falleció el 19 de octubre de 1936. A consecuencia de heridas de armas de fuego recibidas en combate aéreo. Manifestación inscrita por Manuel Conde Capitán, médico del campo de aviación.

Saliendo de Almudévar, la columna fascista de Tardienta, topa igualmente con las milicias de la república que les barren el paso. La lucha fue intensa, fueron contenidos y finalmente se les obliga a replegarse.En estos combates murieron heroicamente los aviadores Fernández Aguilera, Ferret y Navarro, los cuales fueron enterrados ayer a la tarde en el cementerio de Sariñena.Resultaron también heridos los pilotos Batlle y Foyer.Villalba, al volver del entierro de Sariñena, el cual ha constituido una gran manifestación de duelo, se dispone a trabajar activamente y se pone en contacto con los sectores de nuestro frente.

La Humanitat: Any 5, núm. 1452 (21 oct. 1936).

Luis Aguilera Cullell

Acta de defunción 8.178, 22 de octubre de 1936

Teniente de aviación. Natural de Barcelona. Soltero, fue trasladado a Barcelona para su enterramiento. Falleció el día de hoy 19 de octubre de 1936 a consecuencia de heridas de arma de fuego recibidas en combate aéreo. Manifestación inscrita por Manuel Conde Capitán, médico del campo de aviación.

José Fernández González

Acta de defunción 8.179,  22 de octubre de 1936

Sargento Bombardero. Sargento de aviación, soltero, pertenecía a Getafe (Estaba en los ministerios) y fue trasladado a Barcelona para su enterramiento. Falleció el día de hoy 19 de octubre de 1936 a consecuencia de heridas de arma de fuego recibidas en combate aéreo. Manifestación inscrita por Manuel Conde Capitán, médico del campo de aviación.

Emilio Navarro Colay

Acta de defunción 8.180, 22 de octubre de 1936

Cabo bombardero de aviación, pertenecía a la escuadrilla de los ¿alcray? (Tiene a su hermano que se  llama Federico. Falleció el día de hoy 19 de octubre de 1936 a consecuencia de heridas de arma de fuego recibidas en combate aéreo. Manifestación inscrita por Manuel Conde Capitán, médico de este aeródromo de aviación. Se consigna que se halla enterrado en una fosa a las distancias siguientes por norte a 7 metros del camino central del cementerio, por sur a 25,50 metros de los nichos, por este a 22 metros de los nichos, por oeste a 77 metros de la tapia del cementerio.

2021_10_24_21_50_00_Arxiu_de_Revistes_Catalanes_Antigues_La_Humanitat_Any_5_núm._1452_21_oct._1

La Humanitat: Any 5, núm. 1452 (21 oct. 1936).

Eugen Wayuer

Acta de defunción 8.181,  25 de octubre de 1936

Perteneciente a la columna Thaelmann Falleció en el lugar de la estación.  El 24 de octubre a consecuencia de “luchando contra el fascismo”. Manifestación inscrita presentada por el médico  M. Blay.

José Cardona

Acta de defunción 8.183, 26 de octubre de 1936

Guardia de Asalto. Fallecido en el vagón de tren quirófano estación. El 26 de octubre de 1936.  Manifestación inscrita por el médico de guardia ¿Findeu?

Santiago ¿Montiner?

Acta de defunción 8.184, 26 de octubre de 1936

Guardia de Asalto. Falleció en este Hospital el día 26 de octubre de 1936 a consecuencia “luchando contra el fascismo”. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita.

Alfonso Solanas Farlete

Acta de defunción 8.185, 26 de octubre de 1936

De diecinueve años, natural de Leciñena, hijo de Fermín. Falleció en este Hospital el 26 de octubre de 1936 a consecuencia “luchando contra el fascismo”. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por el _______ de guardia Hermenegildo Claret.

Joao Amputo das Heres 

Acta de defunción 8.186, 26 de octubre de 1936

Natural de Sao Martinho (Portugal). Nació el 30 de marzo de 1905. Falleció el 23 de octubre de 1936, a consecuencia de heridas por arma de fuego. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita presentada por Manuel Conde López, Capitán médico del campo de aviación.

Mateo Omare Ferrer

Acta de defunción 8.187, 29 de octubre de 1936

Natural de ¿Brunola? Baleares. Nacido el 28 de octubre de 1917 según certificación facultativa y falleció a consecuencia de heridas por arma de fuego.  Fallecido el 23 de octubre de 1936.  Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por el médico de aviación D. Manuel Conde.

José Luis Marías de Lafuente

Acta de defunción 8.200, 19 de diciembre de 1936

Capitán del 2º batallón. Natural de Ejea de los Caballeros, de profesión Capitán y de estado soltero, de 36 años de edad perteneciente al 2º batallón. Falleció en Barbastro, el 17 de diciembre a consecuencia de heridas de arma de fuego recibidas. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación _____ por el teniente coronel y el jefe ¿m. formavile grible?

Joan Rovira Xampeny

1936 inicios 1937. Falleció en el Hospital a causa de fiebres tifoideas. Soldado ejercito republicano. Escribiente en Josep Maynou. (En recuerdo de. Todas las victimas).

Ambrosio Daverio

“El Italiano”, fallecido el 10 de enero de 1937. No hay acta de defunción, su tumba aparece en el cementerio municipal de Sariñena.

IMG_1636

Francisco Sus Lardiés

Principios de 1937. Natural de Gurrea de Gállego, falleció en Sariñena a causa de heridas en el frente. Confederal, miliciano 126 Brigada 28 División Ascaso. (En recuerdo de. Todas las victimas).

Bernardo Albelda Peris

Acta de defunción, 8.236 , 16 de abril de 1937

Perteneciente al regimiento Infantería nº2, batallón de ________ nº 3 ametralladoras y falleció a causa de las heridas. Fallecido en este Hospital el día 14 de abril, a consecuencia de las heridas recibidas. Manifestación inscrita por el director de este hospital M.Blay.

Fausto Comas

Acta de defunción 8.237, 16 de abril de 1937

Del ejército fascista. Falleció en este Hospital el día 13 de abril a las cuatro horas y pertenecía al regimiento Gerona del ejército faccioso. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay. 

Francisco Marey Astruch

 Acta de defunción 8.238, 17 de abril de 1937

Miliciano. Falleció en este Hospital el 18 de abril de 1937 a consecuencia de varias heridas de arma de fuego en región torácica. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Emiliano Tomás Ramo

Acta de defunción 8.239, 17 de abril de 1937

De cuarenta y siete años, natural de Calamocha (Teruel). De profesión _________  Casado y deja tres hijos no habiendo otorgado_________.  Falleció en este Hospital el día 19 de abril de 1937 a consecuencia de fractura de ___ cráneo aplastamiento. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Leandro Maicas Martín

Acta de defunción 8.240, 20 de abril de 1937

Natural de Calamocha (Teruel). De profesión sastre, casado habiendo dejado tres hijos y no habiendo hecho testamento según consta en este _____ facultativa manifestada por el director de este hospital M. Blay. Estaba casado con____________. Fallecido en este Hospital el día 19 de abril de 1937 a causa amputación traumática brazo y aplastamiento base cráneo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación escrita presentada por el director de este Hospital M. Blay.

Miguela Lacruz Espada

Acta de defunción 8.241, 20 de abril de 1937

De estado soltera no habiendo hecho testamento. Falleció en este Hospital el diecinueve de abril de 1937. A consecuencia de fractura base cráneo _________ Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Ángel Ayuda Blanco

Acta de defunción 8.242, 20 de abril de 1937 

Fallecía a consecuencia de varias heridas que recibió el mismo día en _________________. Fallecido en este Hospital el día 19 de abril a consecuencia aplastamiento base cráneo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Aurelio Auserón Escanero

Acta de defunción 8.243, 21 de abril de 1937

Soltero y falleció en este Hospital a consecuencia de ______________________________________  y extensas heridas en la cara. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

José Medina Pallarols

 Acta de defunción 8.257, 22 de junio de 1937

Soldado, de dieciocho años. Falleció en este Hospital el 18 de junio de 1937 a causa de una herida penetrante en el pie derecho. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay. 

Valero Arronia Rojo

Acta de defunción 8.257, 22 de junio de 1937

Soldado de dieciocho años. Falleció en este Hospital  el 21 de junio de 1937 a consecuencia de una herida de bala de región abdominal. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

 Ernesto  Porquet Peiro

Acta de defunción 8.261, 12 de julio de 1937

Fallecido en este Hospital el 9 de julio de 1937 a consecuencia de __- traumático y heridas en ambas _____. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital Juan Marcé.

Juan Vera López

Acta de defunción 8.263, 22 de julio de 1937

De diecinueve años. De la 124 brigada mixta ha fallecido en este Hospital,_______________ con diagnóstico de arma de fuego extensa en el mulo derecho. Fallecido en este Hospital el día 21 de julio a consecuencia gangrena gaseosa. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director Muvi Lameca.

Juan Planisi Mercadal

Acta de defunción 8.267, 3 de agosto de 1937

De veintitrés años, vecino de Barcelona. Casado domicilio calle Anselmo Clave nº 9 y pertenencias. Soldado del Escuadrón de caballería de Barcelona. Falleció en este Hospital de Sariñena el 2 de agosto de 1937 a consecuencia de choque traumático con estallido de bazo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay Gimener.

Marino Font Coll

Acta de defunción 8.271, 26 de agosto de 1937

Natural de Bellcaire (provincia de Gerona) fallecido en este Hospital el día 25 de agosto a consecuencia fractura abierta tibia derecha. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación por el director de este Hospital Antonio Porta.

Juan Eltoro Pueyo 

Acta de defunción 8.272, 28 de agosto de 1937

Prisionero fascista de veinte años de edad perteneciente al Regimiento de Gerona nº 18 6º batallón ametralladores a consecuencia de fractura humero derecho bala abdomen. Fallecido en este Hospital el día 25 de agosto de 1937 a consecuencia fractura humero derecho. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay. 

Miguel Barba Fernandez

Acta de defunción 8.273, 28 de agosto de 1937

De veintidós años de edad perteneciente a la brigada mixta 123 4º Batallón 4ª compañía. Fallecido en este Hospital el día 26 de agosto de 1937 a consecuencia de herida de bala fosa ¿ilacea? Derecha. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Antonio Ferqueda Benet 

Acta de defunción 8.274, 28 de agosto de 1937

De veintidós años de edad perteneciente a la brigada mixta 122 1e Batallón de ametralladoras. Fallecido en este Hospital el día 27 de agosto de 1937 a consecuencia herida metralla, región frontal con grandes destrozos. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Juan Oller Carreras

Acta de defunción 8.275, 28 de agosto de 1937

Soldado perteneciente a la brigada mixta nº 122 a consecuencia de amputación muslo izquierdo gangrena gaseosa. Fallecido en este Hospital el día veintisiete de agosto de 1937 a consecuencia amputación muslo izquierdo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Gabriel Aguilar

Acta de defunción 8.278,  5 de septiembre de 1937

Falleció en la carretera Venta Ballerías el día 3 de septiembre de 1937, a consecuencia de un vuelco de automóvil. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital Antonio Porta.

Francisco García Gonzalez

Acta de defunción 8.279, 5 de septiembre de 1937

De veintidós años, natural de Madrid. Estado soltero. Falleció en la carretera Venta Ballerías el día 3 de septiembre de 1937, a consecuencia de un vuelco de automóvil. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital Antonio Porta. 

Ismael Ridrer Conet

Acta de defunción 8.280, 5 de septiembre de 1937

De veintiséis años de Alcoy, soltero.  Falleció en la carretera Venta Ballerías el día 3 de septiembre de 1937, a consecuencia de un vuelco de automóvil. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital Antonio Porta.

Rafael Reyes de la Rosa

Acta de defunción 8.281, 8 de septiembre de 1937

Perteneciente a la brigada mixta internacional nº 159 2º Batallón. Fallecido en este Hospital militar el día 4 de septiembre de 1937 a consecuencia de herida de arma de fuego. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación escrita por el médico de este hospital Antonio Porta.

Siptime Jacques

Acta de defunción 8.282  8 de septiembre de 1937

De veintisiete años, teniente de las brigada internacional mixta 110 1ª Brigada 4ª compañía. Fallecido en este Hospital militar el día 6 de septiembre de 1937 a consecuencia de herida de bala en el abdomen. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación escrita por el médico de este hospital Antonio Porta.

Juan Diez Avellanos

Acta de defunción 8.285, 13 de septiembre de 1937

Perteneciente a la brigada mixta 131 de intendencia ingresó muerto en este Hospital el día 10 del presente a consecuencia  de ________ traumático producido por accidente de automóvil. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación escrita por el médico de este hospital M. Blay. 

Jacinto Jaurey Berenguer

Acta de defunción 8.286,  14 de septiembre de 1937

De veintidós años, soldado de la 122 Brigada mixta 4º__ plana mayor, falleció a consecuencia de accidente de automóvil en la carretera de Sesa con gran choque traumático. Fallecido en este Hospital militar el día 14 de septiembre de 1937 a consecuencia de choque traumático. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación escrita por el director G. Sevelvo.

Joaquín Ferrer Vidal

Acta de defunción 8.28, 27 de septiembre de 1937

De la 32 división. Cuartel General, escolta. Fallecido en este hospital el 25 de septiembre de 1937 a consecuencia de traumatismo torácico. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación escrita por el médico de este hospital M. Blay.

Juan Heredia Ramón

Acta de defunción 8.289,  27 de ¿septiembre? de 1937

De la brigada mixta 119 E. motorizada. Falleció en este Hospital el 23 a consecuencia herida ____ muslo izquierdo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital M. Blay.

 José Morera Muñoz

Acta de defunción 8.290, 4 de octubre de 1937

De la brigada mixta 112 batallón 3º ametralladores. Fallecido en este Hospital el día 1º de octubre de 1937. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital M. Blay.

Jesús Gutierrez  Gutierrez

Acta de defunción 8.293, 25 de octubre de 1937

De estado se ignora y pertenecía este soldado _____________________________. Fallecido en este Hospital el día 20 de octubre de 1937 a consecuencia se choque traumático con fractura base craneal. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital M. Blay.

Francisco Luis 

Acta de defunción 8.301, 8 de noviembre de 1937

Perteneciente a la 126 brigada mixta 2º batallón compañía 3ª sección procedente de Vicien.  Fallecido en este hospital el 5 de noviembre de 1937 a consecuencia de una herida bala en cara doble fractura. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital M. Blay. 

Antonio Segarra Amoros

Acta de defunción 8.318,  1 de diciembre de 1937

De la 126 brigada mixta 2º batallón 2ª compañía procedente de _____. Falleció en este hospital el 26 de noviembre a consecuencia de herida metralla_________ y cabeza. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta.

Pedro Prat Ninato 

Acta de defunción 8.319, 1 de diciembre de 1937

De la 121 brigada mixta 4º batallón Compañía perteneciente de Alcubierre. Falleció en este hospital el 26 de noviembre a consecuencia de herida con arma de fuego región _______. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta.

Enrique Vilada

Acta de defunción 8.323, 6 de diciembre de 1937

Perteneciente a la 134 Brigada mixta 546 Batallón 1ª Compañía procedente del Vedado de ____. Ingresó cadáver en este Hospital a consecuencia de amputación traumática pierna derecha.  Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el jefe ______ de servicios____.

Ricardo Casas Blando 

Acta de defunción 8.325, 13 de diciembre de 1937

De veintiséis años hijo de Antonio casas ferranet? Y Joaquina Bland____ Casado con Pilar Clemente Peralta y deja una niña de este matrimonio. Pertenecía ________ a la 140 Brigada mixta intendencia. Fallecido en este hospital el día 12 de diciembre  de 1937 a consecuencia de las heridas producidas por el bombardeo de aviación facciosa en esta localidad. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta.

José Marcen Landier

Acta de defunción 8.329, 13 de diciembre de 1937

Soldado perteneciente a la 126 Brigada mixta 5 o 3 Batallón 4ª compañía. Fallecido en este hospital el día 7 de diciembre a consecuencia de herida de bala pierna izquierda. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta.

Miguel Cabristany Roca

Acta de defunción 8.332, 19 de diciembre de 1937

El Sargento. Entró cadáver en dicho Hospital de Sariñena a consecuencia del bombardeo de la aviación facciosa. Fallecido el día 11 de diciembre del año actual a consecuencia del bombardeo aviación facciosa. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta.

 Ramón Figueras Miguel

 Acta de defunción8.333, 17 de diciembre de 1937

Soldado. Entró en este Hospital de Sariñena ya cadáver a consecuencia bombardeo aviación fascista. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta.

Juana Otín Alcubierre

Acta de defunción 8.339,  17 de diciembre de 1937

De treinta y seis años. Natural de Lanaja falleció a consecuencia de heridas metralla varias partes del cuerpo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta.

Ramón Bueno Font

Acta de defunción 8.359, 25 de enero de 1938

Soldado de la Brigada mixta 141 Batallón 161 2ª Compañía. Falleció en este Hospital el día 23 de enero a consecuencia de herida de fuego  perforación de estómago e intestino delgado y grueso. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta y el capitán médico Cento/anto/Antonio?? Carrera.

En virtud de auto recaído con esta fecha seguido en expediente  a instancia de Dª. Teresa Font, de conformidad a la R.O. 14 enero 1842 se rectifica la inscripción por error que se llamara el inscrito Ramón Bruna Font, soltero, labrador, hijo legítimo de Antonio Bueno y Teresa Font, natural y vecino de Peracals (Montcortes) Lérida, nacido el 22 de octubre de 1912 según acreditó. Sariñena 23 de febrero de 1944. El juez municipal.

Juan Cano Penen

Acta de defunción 8.370,  28 de febrero de 1938

Perteneciente soldado a la brigada mixta 137, Brigada 547 Compañía de ametralladoras. Falleció en este Hospital a consecuencia de _________ hombro izquierdo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director Antonio Porta y Pelayo Vila.

  • Juan Cano Pérez, 25 de febrero de 1938, falleció en el Hospital de Sariñena a los 21 años de edad. Natural de Turre, era herrero y soldado republicano, 137 Brigada mixta. (En recuerdo de. Todas las victimas).

Ángel Ariste Justo

Acta de defunción 8.373, 10 de marzo de 1938

Hijo de salvador y de Presentación, de Sariñena. Falleció en este hospital  a consecuencia de las heridas recibidas durante el bombardeo de aviación el día 10 de marzo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director Antonio Porta y Pelayo Vila.

Ramón Franco

Acta de defunción 8.374, 18 de abril de 1938

Soldado perteneciente a la 1ª de Tetuán.  Falleció en este Hospital Equipo Quirúrgico móvil, capitán Vizcaíno, el día 3 de abril a consecuencia de heridas en acción de guerra. Manifestación escrita del capitán jefe firma ilegible del equipo quirúrgico móvil. Mes abril II año triunfal 1938.

Miguel Codreiro

Acta de defunción 8.375, 18 de abril de 1938

Perteneciente a la 2ª Bandera de la 5ª Compañía. Falleció en este Hospital el día 3 de abril a consecuencia de heridas sufridas en acción de guerra.

Soldado falangista sin identificar de la falange nº 49

Acta de defunción 8.376, 18 de abril de 1938

Ingresó ya cadáver en este Hospital el soldado falangista sin identificar del equipo quirúrgico móvil, capitán Vizcaíno. Falleció el 3 de abril según resulta de certificación escrita por el capitán jefe.

 Francisco Bernal

Acta de defunción 8.377, 18 de abril de 1938

Soldado del regimiento de Valladolid nº 20 1er Batallón. Falleció el día de hora consecuencia de heridas recibidas en acción de guerra, falleció el día 3 de abril. Certificación escrita por el (médico) Capitán. Certificación escrita por el capitán del equipo quirúrgico móvil capitán Vizcaíno, firma ilegible.

Francisco Campos

Acta de defunción 8.378,  18 de abril de 1938

Alferez de la 2ª Bandera del tercio de África 5ª Compañía a consecuencia de heridas recibidas en acción de guerra. Falleció en este Hospital el día tres de abril a consecuencia de heridas en acción de guerra. Certificación escrita por el capitán del equipo quirúrgico móvil capitán Vizcaíno.

Miguel Martinez García

Acta de defunción 8.379, 18 de abril de 1938

Sargento de artillería ligera de Cataluña. Natural de Huerva. Falleció en este Hospital el 6 de abril, certificación escrita por el médico Luis Mella.

Enric Ferrer Arnau

20 de abril de 938. Natural de Palamós, Gerona. Soldado ejército republicano. (En recuerdo de. Todas las victimas).

Luis García Sierra/Serra

Junio de 1938. De Barcelona, miliciano columna Durruti 26 división y comisario, cía ametralladoras. Batalla de Sariñena. (En recuerdo de. Todas las victimas).

Artículos relacionados:

Santiago Vilella Barrachina


El recautillo es el remate de una tapia, principalmente del corral, -Me asomé por el recautillo-, así, Santiago ilustra uno de los aspectos más significativos de esta palabra que tanta significación ha dado a la historia de Lalueza. Santiago Vilella Barrachina es un luezano/lozano de pro, reciente autor del libro “En la vida de Juan Andrés Comenge” y de sus palabras vamos descubriendo a todo un apasionado de Lalueza, de su historia, costumbres, tradiciones y de sus personajes ilustres y singulares.

IMG_20180803_104424.jpg

Santiago Vilella Barrachina

Recautillo es el  nombre de la revista que se editó entre 1996 al 2004 “El Recautillo”, aglutinando a los municipios de Lalueza, Marcén y San Lorenzo del Flumen. Una revista que se editó bimestralmente y llegó a los cincuenta números. Durante más de cuarenta números, Santiago fue su director y uno de los muchos colaboradores que hicieron realidad aquella aventura cultural, una revista de historia, tradiciones y actualidad.

Santiago Vilella Barrachina es natural de Nonaspe, pero lleva ejerciendo de farmacéutico de Lalueza desde 1982, hace ya treinta y seis años. Además de director y colaborador de la revista “El Recautilló”, publicó en el 2017 un trabajo titulado “Plaza Mayor: memorias desde la Farmacia”. El libro fue enmarcado en la sexta Muestra de Artesanía y productos Alimentarios del 2017, dentro de las fiestas menores de la Malena de Lalueza. En este 2018 ha vuelto a sorprendernos con “En la vida de Juan Andrés Comenge”, un libro excelente cuya lectura nos traslada a la Lalueza del siglo XVII hasta principios del XIX.

Una lectura muy amena y didáctica, narrada en primera persona por Juan Andrés Comenge, una obra que nos adentra en la historia de una saga familiar, ilustre e influyente en aquella España, contextualizada desde su natal Lalueza hasta los aspectos más relevantes de la España de aquel periodo.

Vilella- Comenge.jpg

La lectura se desarrolla recordando la figura de su padre Joseph Narciso Comenge, de su condición de benefactores de la Cartuja de las Fuentes, de aquellos primeros planes colonizadores de Los Monegros, de la capilla de san Pedro Arbués de Lalueza y de Fray Manuel Bayeu, de la guerra de independencia, las guerras carlistas y la vida cotidiana de Lalueza.  Un trabajo bien elaborado y documentado que aporta gran información sobre Lalueza y la misma comarca de los Monegros, una lectura recomendada.

Santiago ya va trabajando en su próxima entrega para el año que viene. Además, está en marcha el proyecto de revitalización del antiguo camino a la Cartuja de las Fuentes, con cerámicas que ilustrarán la cruceta de Lalueza, la influencia de los Comenge y el sillar antipedregadas. Así, que esperamos que Santiago continúe asomándose por encima del recautillo, para disfrutar de su apasionada mirada sobre nuestra historia.

 

La educación, un arma revolucionaria.


A principios del siglo XX, el acceso a la educación continuaba siendo un privilegio, muchos se veían obligados a abandonar sus estudios para trabajar en casa o ir a servir a otras casas. La labor pedagógica, durante la segunda República Española, acabó constituyendo una revolución en si misma y, aunque le faltó tiempo, alcanzó un gran desarrollo. La Constitución Republicana de 1931 y una gran generación de maestros y maestras comprometidos llevaron la educación, la alfabetización, al pueblo. Pero el franquismo depuró responsabilidades, represaliando a aquellos héroes y heroínas de la educación.

escuelas sariñena.jpg

Antiguas escuelas nacionales de Sariñena.

Artículo enmarcado en la serie sobre la guerra civil en Sariñena

Especialmente fue su llegada al medio rural, rompiendo el monopolio de la educación que se encontraba en manos de la iglesia. Luis Buil Espada (Sariñena 8-10-1916), oficial de la 11ª y de la 26ª división durante la Guerra Civil, narra en sus memorias “Toda la vida en guerra de un pacifista” como durante la dictadura de Primo de Rivera se llegó aplicar, en la escuela, un cierto régimen militar o como en la iglesia, el párroco, les pegaba con una larga vara en la cabeza a quienes no respondían correctamente. Por el contrario, recuerda con cariño a su maestro Don Prudencio Santolaria en época republicana. Años más tarde se lo encontró ejerciendo de secretario de la F.E.T.E. de la U.G.T. de Barcelona, en plena Guerra Civil.

Daniel Grustán Ballarín, natural de Sariñena (1 de mayo de 1920) relata en “Guerra, Exilio y Represión” el confort que daba la escuela de Sariñena: Que contaba con calefacción de leña. A Daniel le concedieron una beca para material de dibujo y durante toda su vida ha desarrollado una actividad pictórica que le ha llevado a exponer por diversos lugares, algo impensable hasta la llegada de la II Republica. Por el contrario, la escuela del barrio de la Estación de Sariñena debió de presentar deficiencias, tal y como lo atestigua la nota aparecida en el Diario de Huesca el 30 de mayo de 1933: “El maestro de la estación férrea de Sariñena dice que los padres no enviaran a sus hijos a la escuela mientras no se habiliten los nuevos locales”.

Ecos provincial Sariñena 18 enero 1933

Inauguración de la Cantina Escolar

En estos momentos de inquietudes en que los espíritus se hallan sumidos en el caos de las más grandes monstruosidades, consecuencia directa de la tergiversación de distintos idearios, necesita la nación de hombres de espíritu sereno y de acción que no gasten sus energías en polémicas y controversias, sino que se acerquen al «pueblo», vivan por un momento con ellos sus inquietudes y sus tristezas, haciéndose eco de sus más apremiantes necesidades, armas de mucho más eficacia que todas las demás, que despiertan en el hombre esa fierecilla que todos llevamos dentro, dando lugar a los odios más enconados que tía en como consecuencia esos cataclismos y convulsiones, más propios de los tiempos bárbaros que de una sociedad que se titula civilizada. Encarnación de hombre apóstol que arriesga hasta su vida por el ideal es la de nuestro diputado Casimiro Lana, de sobra conocido en la provincia en todas las ramas de la actividad humana por el decidido apoyo que viene prestando. Hombre inteligente y de una gran visualidad del porvenir, se ha dado cuenta que el problema social tiene sus más hondas raíces en la escuela, y siguiendo la táctica del León de Graus, enarbola su bandera con el Lema «Escuela y Despensa». Merced a su iniciativa fue ayer inaugurada la cantina Escolar y yo que soy enemiga de ‘socorrer las necesidades del prójimo*—ya que nadie debía tener necesidad*—no puedo dejar de pasar esta jornada a la que el pueblo en masa, representado por nuestra intelectualidad contribuye a hacer del acto un motivo de ostentación, sino unos colaboradores más, uniéndose como camaradas a participar de la alegría y entusiasmo de los niños, que bien ajenos, a todo que no sea satisfacer, sus necesidades, comieron de lo lindo; sin formulismos ni toda esa serie de inconvenientes que la civilización hace presa en nosotros. Muy bien, señor Lana. Este es el procedimiento. Otro no cabe por ahora. De esta forma se llega a todo. Ya era hora que

Aragón y principalmente este distrito—tan vejado y escarnecido—tuviera un diputado de acción y de corazón, pues de acción no cabe duda que los ha tenido, pero para sus intereses

 AURELIA CASTELAR.

Diario de Huesca, Sariñena 15 Enero 1933.

2 septiembre 34.jpgCon la llegada de franquismo comenzó la depuración del cuerpo de profesores y maestros. Miles de maestros fueron apartados de la docencia, exiliados e incluso fusilados. Como dijo Julio Anguita “La Guerra Civil la ganaron los curas y la perdieron los maestros”.

Diario de Huesca, 2 de septiembre de 1934.

Las nuevas reformas escolares supusieron una extraordinaria revolución. Muestra es la exposición de 14 cuadros del museo del Prado que fueron expuestos en Sariñena gracias a al Patronato de Misiones Pedagógicas de Madrid. También se pusieron en marcha las Cantinas Escolares, donde los niños y niñas comían, hacían galas solidarias donde el Consejo Local de Enseñanza recaudaba fondos para el sustento de las Cantinas Escolares.

Festival

Tuvo lugar en el Teatro Romea el anunciado festival artístico por el cuadro de aficionados de esta villa, a beneficio de las Cantinas escolares, representándose la comedia de Muñoz Seca, titulada, «Las hijas del Rey Lear» y el divertidísimo sainete de Ramos Cardón, «El bigots rubio».

Como ya era de esperar fue un éxito grande de taquilla, hasta el punto de tener que repetir la función el día 18 del actual para así poder complacerla expectación que había por ver el trabajo de los consumados artistas, cambiándose únicamente el sainete por otro del mismo autor titulado, «La muela del juicio» y hacer extensivo el beneficio a los ancianos pobres. Aun cuando la comedia es de un matiz impropio del que cultiva el famoso autor, la labor desarrollada por los intérpretes en las dos representaciones, fue imparcialmente digna del mayor aplauso y de la más sincera felicitación ya que bien cabe la frase de que bordaron la obra, pues desde la primera a la última de las bellísimas, simpáticas y elegantes señoritas, sin prelación de numeración ni méritos ya que todas su papel fue digno de encomio y alabanza, ¿verdad que sí, Luz Pardo, Rosario Cáscales, Mercedes Benito, Nati Paraled, Carmen Sarrate, Nati Casabona, Emilia Loste, Aurora Labrador y Pilar Salaver?, ¿verdad que si, también, hermanos Sarrate, Gabriel Portolés, Joaquín Villacampa, Antonio Sarrate, Fernando Lacruz, José María Paño y Mozas?.

Que vuestra afición y caridad a los niños y a los ancianos necesitados no decaiga, como buena prueba habéis dado, es lo que desea la buena afición sariñenense y el Consejo local de Enseñanza, patrocinador de ambas funciones y quien por mi conducto os da las más expresivas gracias.

Diario de Huesca, 30 de mayo de 1933

Cristina Lana Villacampa.jpg

Cristina Lana Villacampa en el centro junto a su hermana Irene.

En Sariñena encontramos el testimonio de las solicitudes de Informes Políticos–Sociales de maestros como Custodio Peñarrocha Clavados, valenciano de 29 años y casado que en 1941 fue investigado por el juzgado militar permanente de Jaca. Considerado “desconocido”, Custodio fue químico, profesor de instituto de segunda enseñanza y comisario político de la división Carlos Marx. Policarpo Royo Rubio fue maestro nacional, investigado por el Regimiento de infantería de Valladolid nº 20; Bernardo Guillen Asín, sariñenense de 23 años, maestro nacional; Josefina Gali Casanova, maestra graduada de Sariñena y Nicolás Baldús Lafarga también fueron investigados. En el recuerdo popular queda aquella jovencísima maestra, era muy querida y muy buen. Cristina, de ideas socialistas, una vez terminada la guerra se le rapó la cabeza y se le paseó por el pueblo montada sobre un tractor. En los expedientes de responsabilidades políticos sociales aparece Cristina Lana Villacampa, de casa Sabineta, profesora de la escuela graduada de Sariñena, citada en la noticia del Diario de Huesca de 3 mayo de 1935.

Los alumnos de la graduada de Sariñena estuvieron ayer en esta ciudad

En el día de ayer permanecieron en Huesca las niñas y niños del tercer grupo de la escuela graduada de Sariñena con los directores de dicho centro escolar don Nicolás Baldús y doña Cristina Lana, y demás profesores. Con éstos y con la inspectora de aquella zona doña Aurelia Izquierdo visitaron la Normal y los monumentos de la población. Por la Radio, una de las niñas de la graduada de Sariñena dirigió un expresivo saludo a los niños de Huesca. La Empresa del teatro Odeón dedicó a los simpáticos escolares viajeros una interesante sesión de cine. Los niños de la importante villa regresaron a sus casas encantados de la excursión.

Diario de Huesca, 3 mayo de 1935

Prudencio Santolaria Pérez ejerció como maestro en Sariñena entre los años 1920 a 1929, tras estar en otros destino, tras la guerra fue depurado «Por orden ministerial del 31 de julio de 1940, BOE nº 185, del 4 de julio de 1953, pág. 4060, fue apartado del servicio y condenado a «Trasladar fuera de la provincia durante tres años y inhabilitaciones para cargos directivos y de confianza”

También, un recuerdo para José Castanera Escaned, que ejerció en Sariñena tras ser depurado, no exento de diversas complicaciones, y que Manuel Antonio Corvinos nos relató en su excelente artículo En homenaje al maestro Don José Castanera Escaned. Como manifiesta el Museo Pedagógico de Aragón, la educación en la II república buscaba transformar la sociedad, ser un agente modernizador, una escuela laica y democrática,  que el régimen fascista se encargó de depurar y de exterminar.

Martín Blecua Vitales


Un enamorado de su pueblo, de sus tradiciones, de su gente y su familia. Un amante del dance de Sariñena, un apasionado del dance aragonés, de sabiduría y conversación excepcional. Un gaitero accidental del que afortunadamente tenemos el placer, el orgullo y la suerte de disfrutar. Junto a Pedro Mir Tierz recuperaron la gaita de boto aragonesa y hoy en día responden a leyendas vivas del dance aragonés. La cultura popular aragonesa les debe mucho y danzar debe de ser su mayor expresión.

1998 Dance 7.jpg

Fiestas de Sariñena 1998. Fotografía Mario Gros.

Martín Blecua Vitales nació en Sariñena en 1955 y tanto él, como su hermano Luis, vivieron desde muy pequeños el dance de Sariñena. Su madre regentó durante años la tienda de ultramarinos Pilar Vitales, viuda de Blecua, hasta que falleció en 1987, la tienda continuó abierta hasta 1992. Cerca se encontraba la casa de Antonio Susin, antiguo mayoral del dance de Sariñena, y la casa de Vicente Capitán, excepcional gaitero también del dance de Sariñena. Desde casa Martín escuchaban a Vicente Capitán cuando en mayo comenzaba a tocar para empezar la temporada de dances: Vicente colgaba la gaita cerca del hogar, para que la pez del boto no se le pegase. Pero sin duda, fue Susín quién influyó totalmente en los hermanos Blecua, a quienes transmitió su inmenso saber sobre el dance, convirtiéndose ellos mismos en parte fundamental del resurgir del dance.

1999_08_08 Sariñena 4Los hermanos Blecua pasaban mucho tiempo en la casa de Teodora Palacio, madre de Antonio Susín. Escuchaban de Susín historias sobre el dance, canciones, cuentos, trovas, motadas, dichos, pastoradas… Antonio Susín era pintor blanqueador, mientras preparaba la cal le tarareaba la música de las mudanzas  y Martín, con los mangos de las brochas, danzaba golpeando la pared. Así, Martín se impregnó del dance, de sus entresijos, historia, y esencia. Los palos eran de carrasca y algunos se hacían con los radios de las ruedas de los carros o galeras.

El dance es el alma de las fiestas y es gracias a su gente, todos han dejado su impronta, mayorales, danzantes, generales, diablos, rabadanes, gaiteros…, todos dejaron algo de sí.

Martín Blecua Vitales

Ecos del diario del Altoaragón 

Con diez años, Martín comenzó a danzar con el dance de Sariñena, debutó en Zaragoza en 1965. Al año siguiente danzó en el teatro Olimpia de Huesca, cuando Sariñena ganó el primer premio de grupos de dance: Entonces estaba ya Juan Mir como gaitero. Como todo danzante joven comenzó como volante, para pasar a ser danzante adulto en 1967, debutó en una actuación en la Alfajeria de Zaragoza. Luego, después de su hermano Luis, ejerció de rebadan hasta 1976 (1975), último año del gaitero Juan Mir.

Martín es “manos a la obra”.  Le tocó danzar y danzó. Si hubo de tocar, aprendió,  tocó y es el “gaitero de Sariñena” (que ya es decir). Midió, probó y construyó cuando la gaita estaba en peligro. Transmite su sabiduría sin guardarse nada. Generosamente. Mirando de frente. Con honesta humildad. Sin perder el tiempo. Como siempre.

Mario Gros Herrero

1987 Sariñena copia.jpg

Mariano Pascual, Pedro Mir, Juan Mir, Martín Blecua, Mario Gros y Mariano Labat.

Tras Juan Mir el dance de Sariñena se quedó sin gaitero, tuvieron que ir a Zaragoza y comprar tres gaitas gallegas. Susín trató de enseñar a tocar la gaita en el piso de arriba del ayuntamiento, sabía tocar algo el clarín, aunque no tenía mucha movilidad en la mano derecha debido a un accidente que sufrió en Barcelona. Martín no se unió al grupo de futuros gaiteros, pero un día volviendo a casa pasó por la plaza del ayuntamiento, escuchó la gaita y subió a alcahuetear. Sería sobre febrero o marzo de 1976, Susín le dio un clarín y le dijo: Eh!! Qué tú te lo manejas. A Martín la mecanografía le ayudó mucho, enseguida  destacó y Susín le dijo: Mañana ven a casa. Al ver la marcha que llevaba, Susín dejó de enseñar a los demás y trabajó y pulió mucho a Martín. En mayo del mismo año ya salió con el dance para la festividad de san Isidro, en romería a la ermita de Santiago honrando a la Virgen de las Fuentes. Aunque ese año fue llamado a filas y no pudo debutar en las fiestas patronales en honor a san Antolín. Como gaiteros, aquellas fiestas ejercieron Calvete, Luis y Domingo Lana. Desde entonces, Martín nunca ha faltado con su firme compromiso con el dance.

El sonido de la gaita es un sonido ancestral, festivo y alegre. Sí, tiene algo de sensual. Vas abrazado a ella y no puedes ser brusco, has de tocarla casi acariciándola, suena mejor.

Martín Blecua Vitales

Ecos del diario del Altoaragón

1988 ca Gaita Famosa B_N

Gaita de boto aragonesa «La Famosa». Foto Mario Gros.

Es en mayo de 1980 cuando Martín Blecua, junto a Pedro Mir Tierz, escriben una de las páginas más importantes de la gaita de boto aragonesa: su recuperación. Tras mucho trabajo y esfuerzo y ante el asombro de todos los asistentes al concurso de dance de la Asociación Artística Aragonesa, celebrado en la capital aragonesa, la gaita de boto aragonesa volvió a sonar, a resurgir. Fue con La Famosa, la primera gaita de boto aragonesa reconstruida tras su desaparición.

Lo más difícil es ser gaitero del dance, el gaitero ha de hacer bailar al dance.

 Martín Blecua Vitales

Además del dance de Sariñena, Martín ejerce de gaitero de los dances de Castejón de Monegros desde 1984 y de Pallaruelo de Monegros y Valfarta desde 1983. Martín ha construido gaitas, principalmente para amistades y algún compromiso, las hace por placer desde 1989, cuando el tiempo se lo permite. Para la recuperación de la gaita fue fundamental el botero de Sariñena, a la hora de realizar el boto y el manejo de la pez. Tenían  nociones, muchas historias escuchadas entorno a la fabricación de gaitas, aunque hubo muchos retos que superar: la afinación del clarín, el curtido de la piel de culebra, la fabricación de las cañas…, el proceso fue un aprendizaje. Susín le explicó más de una vez a Martín como se elaboraban las cañas, a pesar que él no las sabía hacer. Los Malos, Padre y dos hijos gaiteros sariñenenses, fueron los últimos que hicieron cañas en Sariñena, fueron muy buenos gaiteros, recuerda Martín. Las cañas son diferentes y cada maestro artesano presenta sus matices, una caña de Martín es diferente a una caña de Pedro.

Cuando toco la gaita por mis venas corren recuerdos y sobre todo distintas emociones según el momento.

Martín Blecua Vitales

Ecos del diario del Altoaragón

El trabajo de recuperación dio origen, en 1998, al libro: La gaita de boto aragonesa, una obra que ha garantizado la supervivencia de un instrumento imprescindible en la tradición musical aragonesa. En el año 2002 los Gaiteros de Tierra Plana les rindieron un sentido homenaje a Martín y a Pedro y en el 2015 en la IX Trobada de Gaita de boto aragonesa, jornadas organizadas por la Asoziazión Cultural Bente d’Abiento, homenajeó a Martín Blecua.

Martín, desde 1976 compartiendo un sueño, que gracias a su deseo de aprender, su honestidad y su valía, supo salir airoso de todos los que a su alrededor intentaban frenarlo movidos por la desconfianza y la cerrazón. Se abrió al mundo, a los desconocidos, formando una familia de amigos con los que el sueño se llegó a hacer realidad. Conoció nuevas tierras, su gaita sonó en Madrid, Francia, Suiza, Holanda…y en una amplia discografía. ¡Bravo Martín! eres un ejemplo!.

 Pedro Mir Tierz

1999_08_08 Sariñena 2

Luis Bajén, Pedro Mir, Luis y Martín Blecua. Foto: Mario Gros.

Goza de muy buenas amistades con otros gaiteros y dances aragoneses. Ha acudido a diferentes encuentros de dances y de gaiteros y ha investigado el dance de Sariñena y el dance Aragonés, es una enciclopedia del dance y de la gaita de boto aragonesa. Estuvo presente en las grabaciones que el reputado musicólogo Arcadio Larrea realizó en 1980 en el casino de Sariñena, tanto en la sala de arcos como en la sala de baile. Además, Martín realizó numerosas grabaciones y recogió numerosas mudanzas y toques de gaita de diferentes dances monegrinos.

Martín, con un gran conocimiento del folclore y del saber popular sabe transmitir con pasión el amor al dance y a la gaita de boto. Me transmitió ese «veneno», me acogió, me guió y me  dio generosamente todos los conocimientos que pueda tener sobre la gaita y el dance. Cuando todos opinaban que no sería así, el me abrió las puertas del dance. Ahí comenzó una apasionada aventura que nos ha llevado a trabar amistades y experiencias que difícilmente hubiera podido vivir. ¡Gracias maestro!

Javier Espada

Martín es impronta viva del dance de Sariñena, quien acaricia la gaita en cada fiesta y con sus melodías llena las calles de alegría y felicidad, mudanzas con las que bailan los danzantes y nos hacen vibrar, latir, emocionar, recordar y sentir, un barullo de sensaciones que nos identifican con nuestras tradiciones y nuestra forma de ser, con nuestra pueblo. Que la tradición continúe, ¡Aprieta el codo gaitero y a danzar!.

La tarántula, la tarantela y la jota en Los Monegros


El tarantismo (fenómeno mítico-ritual según el cual quienes eran picados por la temida tarántula sólo podían recuperarse mediante la música y el baile) se manifestó desde antiguo en Italia, pero también en España, donde no ha sido tan estudiado, al menos desde la perspectiva de la historia cultural. De la vigencia de dicho fenómeno en Aragón hasta bien entrado el siglo XX dan cuenta las entrevistas en Fraga (Huesca) con varios informantes acerca de la llamada “Fiesta de la Tarántula”: una forma comunitaria de exorcizar todo tipo de desgracias individuales, gracias al poder de la compasión y la solidaridad vecinal.

La fiesta de la tarántula: júbilo y congoja en el Alto Aragón.

María Tausiet CCHS. CSIC. Madrid.

Tarántula sariñena 3

En el secano aragonés, la picadura de la tarántula ha sido temida por su veneno y sus terribles consecuencias: el tarantismo. Aunque en realidad su veneno es prácticamente inofensivo en humanos y mucho menos pone en riesgo la vida. En la tradición popular su picadura debía tratarse con música y baile, una danza conocida como el baile de la tarántula o la tarantela, danza que proviene de la ciudad italiana de Tarento, de donde es originaria la tarántula. En Aragón el ritual se realizaba a través del cante y el baile de la jota. La tarántula (Lycosa tarantula), actualmente conocida como araña lobo, responde a un arácnido de un tamaño relativamente grande, velluda y de tonos pardos que vive en agujeros o cados excavados en la tierra. La tarántula picaba sobre todo en verano, en el campo y en las eras, cuando los campesinos realizaban la siega o realizaban los diferentes trabajos relacionados con la cosecha. Muchas veces picaba cuando los segadores descansaban junto las gavillas.

9788499113890-es.jpg

En Aragón, el baile de la tarántula es una jota, la lengua vernácula de la música aragonesa. Si esto es exacto, hemos de colegir que dos medicinas musicales -la tarantela y la jota- pueden curar la misma enfermedad, aunque tanto difieren la una de la otra en su aspecto melódico. Ahora bien, en nuestro caso, la gran diferencia entre ambos bailes se borra sensiblemente, ya que la jota aragonesa medicinal tiene otro movimiento que la ordinaria. Se toca aquélla mucho más deprisa que la jota corriente “Cuanto más rápido, tanto mejor para el enfermo (Jacoba Sarrate)”.

Marius Schneider

La bailarina y experta en danzas tradicionales Manuela Adamo ha investigado el tarantismo en Aragón, estudiando un vinculo musical y etnológico entre la cultura tradicional de Aragón y el sur de Italia, su tierra. Indagando en los orígenes de la jota, Manuela descubrió que «tanto la jota como la tarantela tenían muchas cosas en común». Este nexo del tarantismo con la jota aragonesa inspiró el proyecto «Dos tierras», un espectáculo que buscaba unir culturas a través del folclore. «Dos tierras» fue representado en diciembre del 2018 en el teatro principal de Zaragoza de la mano de la compañía de Miguel Ángel Berna.

«La forma coréutica popular es básicamente la misma sin hablar de la función terapéutica y de la importancia que tuvo también la jota en el Tarantismo. Hablar de un lugar de origen de estas danzas es muy atrevido pero está claro que son dos formas musicales y coréuticas que han bebido la una de la otra. Realmente no podemos olvidar la presencia de la dominación española en Italia.»

Manuela Adamo

En Los Monegros aparecen diferentes citas sobre la tarántula y su  temible “fizadura” (picadura). Bastian Lasierra “El Marques”, en su artículo El baile de la tarántula, cita el siguiente testimonio: …hace un par de años le mordió una a un hombre de Capdesaso, pero vino el médico, le clavó un par de inyecciones y listo. El cantador de jotas José Antonio Villellas, de joven, escuchó la existencia del baile de la tarántula en su Capdesaso natal. El tío Juaner, mayoral del dance de Pallaruelo de Monegros, recogió el baile de la tarántula en un poema donde aparecen diferentes remedios tradicionales. Extracto de “Si te fiza una alacrán”:

Y si pica tarántula

U le fiza un escorpión

Ta curalo de camino

Buscaban un tañedor

Y allí venga a bailar jotas

La gente por t´ol redol

Y si había algún jotero

Tirar valiente canción

Tío Juaner

29386754_1976238749084928_8947864328791392256_o.jpg

Tarántula (Lycosa hispanica). Fotografía Costán Escuer.

En el libro «Sariñena Antigua», del escritor y editor Salvador Trallero, aparece recogido el siguiente testimonio en un fragmento de los dichos del dance de Sariñena de 1920.

Este es un gran bailador

Pero un poco desgraciado

Primero le pilló la gripe

Después le mordió la burra

Y el 21 de junio le picó la tarántula.

Otra referencia sobre la tarántula en Los Monegros la encontramos de la mano del estudioso y etnógrafo Félix. A. Rivas en A ganar el jornal, trabajo y economía social en Leciñena a partir de los recuerdos de sus propios habitantes: Sí te picaba la araña, la tarántula que decían, pues tocar la guitarra. Macario Andreu, vecino de la localidad monegrina de Lanaja, recogió de Paca, esposa de Jerónimo Tabueña, Mayoral del Dance de Lanaja, la canción de la tarantula pero se le desgració la cinta: Solamente me queda dar fe de que en Lanaja se cantaba, Paca se acompañaba dando palmas con un ritmo más parecido a una tarantela que a una jota. También Pili Monter, de la localidad de Sena y gran conocedora de la música monegrina, la recuerda como una de las anécdotas que los viejos rondadores le contaban cuando de niños les enseñaban a tañer en la rondalla: En Sena llamaban a un guitarrista que tocaba hasta que pasaba el dolor y la fiebre.

Manuel Queralto, Tonelero de Sariñena, recoge varios testimonios en la revista Quio de Sariñena y Los Monegros nº 20 , donde relata que “como era costumbre en este pueblo, cuando a una persona le picaba el susodicho bicho y le inoculaba su ponzoña, debían bailar, ininterrumpidamente, durante 24 horas si el animal era hembra y si por casualidad era macho, el baile debía durar 48 horas”.

Manuel recoge los siguientes testimonios:

En el verano de 1934 a un señor que le decían por sobrenombre “Moroto” le había picado una tarántula. El Tonelero señala que a su madre le tocó seguir el rito y “durante su vida fue una de las vivencias que más impacto le causó en su estancia en Sariñena”. (Era oriunda de Cataluña). También su madre recordaba haber visto el ritual de pequeña en casa Marianeta.

Otro testimonio que recoge fue el de María Peralta Romerales: “Antes del suceso señalado ocurrió otro igual y era el siguiente: aquí, en nuestro pueblo, residía un notario, el cual tenía un hijo que, al ir a coger moras de zarza, le picó una tarántula; al no encontrarse bien el muchacho, sus padres llamaron al médico el cual puso todo su saber para salvar al niño, pero como en aquel entonces la medicina no estaban tan adelantada como ahora en sus antídotos, el pobre niño se les moría. Quiso la casualidad que, en aquellos días, eran las fiestas patronales de nuestro pueblo, y se dieron cuenta que al pasar las rondallas por las calles las dolencias del muchacho se le aliviaban, y por fin se sanó el niño, aplicándole la terapia preceptiva para esos casos, que era bailar una y otra hora hasta que se sanaba el paciente, a pesar de la oposición de su padre, el cual no creía en métodos empíricos y tradicionales”.

También trató el tema de La Tarántula y otros Bichos Ignacio Almudévar (Programa de fiestas de Sariñena  de 1981: «Decían que a un niño le había fizado una tarántula y que se había muerto. También afirmaban que si te pica un alacrán, ya no comerás más pan. Por eso, cuando ibana buscar moras y veían esas mallas tan maravillosas que tejen las arañas, se ponían en guardia contra las tarántulas y cantaban: ¡taran-tan, mata el alacrán! ¡porrón-pon, mata el escorpión!, ¡talatula, mata la tarántula!. Cuando lograban matar alguno de estos insectos, lo colgaban en la punta de un palo y exhibían su trofeo por las calles  del pueblo. Enardecidos por sus triunfos, organizaban sus cruzadas contra tan pequeños enemigos y elegían a San Jorge como patrón, por aquello de que mataba moros, dragones y porque San Jorge mató a la araña con una escopeta de caña».

Para el antropólogo italiano Ernesto de Martino «La tarántula no se corresponde con ninguna araña de la zoología moderna, aunque existe cierta tendencia a que la mítica tarántula se identifique con una especie particular de arañas (lycosa tarentula) de aspecto espectacular (oscuras, gruesas, velludas) y, por tanto, capaces de representar las tentaciones del inconsciente. Sin embargo, otros arácnidos, como el escorpión (y, a veces, incluso serpientes o alacranes) son denominadas también tarántulas. (La tierra del remordimiento)».

Tarántula sariñena 2

En la misma línea se manifiesta Bastian Lasierra, señalando que la verdadera tarántula peligrosa es otra: No es ésa que se esconde por los agujeros y tiene unos ojos brillantes, no. Es la otra que tiene el cuerpo negro y redondo como una oliva. Esa no tiene cado y ésa es la mala. Sin embargo la canción debe aludir a la primera, que no hay manera de cazar: La tarántula es un bicho muy malo, no se mata con piedra ni palo… Estos últimos versos según Javier Barreiro, en Tarantismo, Tarantela y Jota, responden al zapateado de la zarzuela La Tempranica, de Julián Romea y Jerónimo Jiménez, versos que canta y baila el gitanillo Grabié. En España, la profusión de atarantados en el último cuarto del siglo XVIII provocó que en 1782 se creara una comisión que inició el llamado “Expediente de la tarántula” (1787-1807), que vino a reconocer que el baile y la música eran efectivos contra la picadura. Lamentablemente, los folios donde consta la notación de dicha música se han perdido o robado, aunque sepamos que su compás es el de 6/8 de ritmo binario con anacrusa, predominio del tono menor y que va aumentando en velocidad hasta el final de la danza (Javier Barreiro).

Foto 1 y 2: Viuda negra, joven y adulta. Foto 3: Arraclán. Fotos: Costán Escuer.

Para Constantino Escuer Murillo, gran aficionado a la entomología, el único arácnido que puede causar ciertos problemas con su picadura es el arraclán (Buthus occitanicus). La llamada tarántula, Lycosa tarantula, que en España ya se ha demostrado que es otra especie que la italiana y desde hace poco es Lycosa hispanica, no tiene la capacidad de veneno como para causar problemas a los humanos. Sí que como apunta Bastián Lasierra, pudiera ser la llamada «viuda negra» (Latrodectus tredecimguttatus o su prima Latrodectus lilianae) la que puede causar necrosis en la zona de la picadura acompañada de dolor. 

El musicólogo y etnógrafo Marius Schneider, en su ensayo La danza de espadas y la tarantela, recoge la información de dos mujeres de Sariñena. De acuerdo a aquellos testimonios: En Aragón el enfermo tampoco baila, sino que guarda cama, y le basta oír la música y ver gran número de bailadores que, danzando y cantando, matan la araña, y con ésta, la enfermedad. Schneider recoge el valioso testimonio de Jacoba Sarrate de Sariñena, quién había observado como: Al oír tocar la música, la tarántula, encerrada en un vaso, se pone a bailar a más no poder. Los músicos han de tocar veinticuatro horas seguidas, hasta que reviente la araña. Muerto este bailarín animal, el enfermo consigue la curación. (Schneider, Marius. La danza de espadas y la tarantela: Ensayo musicológico, etnográfico y arqueológico sobre los ritos medicinales.)

La Tarantela se ejecuta en compás de 6/8, y su movimiento es animado, aumentando progresivamente la velocidad.

María Tausiet

El testimonio de Jacoba Sarrate y Asunción López, que Marius Schneider recogió, continúa: En Aragón el enfermo tampoco baila, sino que guarda cama, y le basta oír la música y ver gran número de bailadores que danzando y cantando “matan la araña, y con ésta, la enfermedad. En el mes de julio de 1944 fue mordida por la tarántula una mujer de unos cincuenta años. Al momento armaron un gran alboroto con almíreces y sartenes, hasta que vinieron los músicos de Sariñena. Se curaba la enferma, también sin moverse de la cama, después de haber oído tocar la jota acelerada durante veinticuatro horas. Ella también gritó y se quejó con gran violencia cada vez que los músicos hacían una pausa o tocaban mal.

Tarántula sariñena

Aunque sin duda, el documento más excepcional responde a la grabación del documental: Los bailes de la tarántula en las localidades de Sariñena (Huesca) y El Cerro de Andévalo (Soria). Gracias a Mario Gros conocía su existencia y por suerte, recientemente, ha sido publicado en la hemeroteca de RTVE. El documental del director Carlos Serrano corresponde a la serie documental de Raíces de RTVE, documentales dedicados a recoger y dar a conocer las costumbres y tradiciones de los pueblos de España, incidiendo especialmente en las próximas a desaparecer. Música popular, bailes populares, artesanía, gastronomía, fiestas… Grabado en 1973, el gaitero sariñenense Martín Blecua participó en su grabación y gracias a él podemos conocer a los actores y algún que otro detalle del documental. En la primera escena aparecen en el saso Canillo de Sariñena, donde un grupo de segadores se encuentra realizando los diferentes trabajos de la cosecha del cereal. En un descanso, a Pedro Mir le pica la tarántula y entre sus compañeros aparece Juan Mir (hermano de Pedro y celebre gaitero sariñenense), Martín Blecua, Joaquín Anoro, Carlos Bilbao y Jaime Martín. Al atarantado lo llevan rápidamente a casa, calle de La Rosa, donde entre muchos aparecen Eduardo Arroyos a la bandurria, Mir y Codaneta a la guitarra, La Besuga (Visitación Mir) y Marisa (la de Anoro) a voz, Isabel La Pomara, Manuel Puyol, Manolo Royo, Espada y como gran cantador de jotas Manolo Luesma. Martín recuerda como cogieron con dos boinas la tarántula y que estuvieron grabando todo el día: Embadurnaron tanto a Pedro para que apareciese completamente sudado que tuvieron que tirar las sabanas de lo sucias que quedaron.

Eso lo montamos, que era una costumbre antes en Sariñena, cuando le picaba a cualquiera un bicho de esos, iban a la casa y le cantaban allí mil cosas. Cuanto más aire, mejor. El enfermo bailaba en la cama al son de la música…

Pa que se le fuera la picón.

Y a lo que llevaban veinticuatro horas dice que se reventaba el bicho que bailaba también al mismo tiempo. Eso son cosas…

Susín, Antonio.
Mayoral de los danzantes de Sariñena.
SIPCA, Costumbre de Sariñena para curar los enfermos de picaduras.

Para Manuela Adamo «La emisión no representa un documento real como el rodado por Gianfranco Mingozzi en 1962, La Taranta, pero tiene un gran valor desde el punto de vista del estudio del desarrollo del fenómeno» (La jota y la taranta. Ritualidad de la música y la danza en la cultura tradicional aragonesa. Cuadernos de Etnología y Etnografía de Navarra nº 95).

Manuela Adamo entrevistó a Visitación Mir, de 95 años, cantadora de jota y protagonista del documental, a su hermana Joaquina Mir, de 92 años, y a Teresa Ferrer Villellas, de 78 años. «La primera persona que se contactó y entrevistó en dos ocasiones fue Joaquina Mir, en la residencia geriátrica de Alcubierre. La propia conversación marca grandes determinantes de los procesos musicales y de danza del fenómeno en el entorno:

Joaquina: Yo me acuerdo como si lo viera ahora. Acudíamos muchas personas cuando
había un picado pero no bailábamos. Yo me acuerdo de haber visto por lo menos a
siete.
Manuela: ¿El picado bailaba?
Joaquina: Sí, sí. Este si le había picado en la garra, la movía sin parar. La cabeza era
lo que más me daba pena, la movía continuamente y sudaban que se escurrían. El
primero que vi fue «El estudiante». La araña que le picó no la cogieron, pero aquel
hombre estuvo tan mal que la mujer le tenía que sujetar la cabeza. Pasaron tres días
hasta que la araña reventó, pero no la pudieron coger21. Otra vez sí que pudieron atrapar a la araña y la pusieron en un vaso y los críos fuimos a ver como bailaba la araña.
Tenía las patetas cortas y redondetas, la tripeta era marrón con unas vetetas y tenía una guitarra pintada en la tripa. ¡Era una araña muy grande! Una araña que si la mirara
fijamente se me quedara en el eso.
Manuela: ¿Cuántos días tocaban los músicos?.
Joaquina: Tres o cuatro. Se turnaban con el que enseñaba a tocar la guitarra y el violín. Le decíamos «Cartagena».
Manuela: ¿Tocaban jotas?
Joaquina: Si, jotas muy rápidas y con esto tenían mucho alivio. La gente tenía mucho
miedo porque al coger la garba en el verano, la picada era más fuerte. Lalueza ha sido
un lugar muy seco y se criaban muchas tarántulas y escorpiones.

La siguiente entrevista la realizó a Teresa Ferrer, esposa del violinista Eli Périz «el Baile», de la familia Cartagena, al que ya había nombrado Joaquina Mir (La jota y la taranta. Ritualidad de la música y la danza en la cultura tradicional aragonesa. Cuadernos de Etnología y Etnografía de Navarra nº 95). .

Manuela: ¿Cómo nace la iniciativa de tocar para curar la mordedura de la tarántula?
Teresa: Yo lo había visto ya antes porque yo era una cría cuando le picó a mi padre,
pero eso ya pasaba.
Manuela: ¿Qué le pasó a su padre?
Teresa: Estaba trillando y se conoce que entre la garba estaban las tarántulas, porque
entonces había mucho secano. Muchas veces, cuando arrancábamos los espartos nos
las encontrábamos y también alacranes.
Manuela: ¿Qué pasó cuando le picó a su padre?
Teresa: Estaba trillando y lo tuvieron que llevar a casa.
Manuela: ¿Y cómo lo curaron?
Teresa: Sencillamente vinieron a tocar y el que mejor tocaba él lo sentía y cuando alguien tocaba mal él sufría. Venían a cantar mujeres y ellos notaban quién cantaba bien la jota y estaban veinticuatro horas tocando. Mi padre se resistía porque era escéptico y no creía en esto y lo pasó mal. Pasaban los días y aún se quejaba de los pies.
Manuela: ¿Dónde le picó?
Teresa: En un pie, en el tobillo.
Manuela: ¿Bailaban?
Teresa: Temblaban como si tuvieran el Parkinson y cuando los músicos dejaban de
tocar, los picados parecían que se morían de agonía.
Manuela: ¿Usted conoce otros casos?
Teresa: Sí, yo vi al tío Constantín, que era un primo de mi padre, a un vecino de Marcén. y a mucha gente de Lalueza.
Manuela: ¿Qué canciones se cantaban?
Teresa: Jotas.
Manuela: ¿Se pagaba a los músicos?.
Teresa: Era voluntad, que tampoco cobraban lo que ellos querían. Era voluntario, si
alguien quería agradecer, se lo agradecían.
Manuela: ¿Su marido iba a tocar?
Teresa: Con la guitarra, con su padre.
Manuela: ¿Ha tocado para muchas tarántulas?
Teresa: Aquí sí, lo llamaban continuamente. Pero cuando llegaron el médico y el coronel todo se paró.
Manuela: ¿Nadie vino a preguntarles por lo que pasaba aquí?
Teresa: Aquí, como era costumbre y pasaba todos los veranos, nadie le daba importancia era algo normal.
Manuela: ¿Sabíais que en otros lugares ocurría lo mismo?
Teresa: No, hasta anoche que miramos en internet. Cuando los músicos paraban de
tocar porque llegó el médico, los picados sufrían tanto que el médico volvía llamar a
los músicos.
Manuela: ¿Eran todos hombres?
Teresa: Sí, las mujeres no iban a trillar.
Manuela: ¿Su marido qué opinaba?
Teresa: Él se lo creía. Veía como tocando todo se pasaba. Todos los años le pasaba a
alguien.
Manuela: ¿Cuándo se terminó?
Teresa: Se terminó cuando llegó el regadío. Por los años sesenta, cuando se hicieron
las canaletas. Al mover la tierra, desaparecieron las tarántulas. El trabajo en el campo
empezó a mecanizarse y ya no se trabajaba tanto con las manos. Ahora la gente riega
desde casa. Lo vivíamos con miedo, no sabías lo que podía pasar. No sabemos cómo
surgió, ni quién fue el primero. Al hermano de mi abuela, ya le picó. Mi abuela hace
años que se murió.
Manuela: ¿Se asustaba usted?
Teresa: Todo el mundo estaba un poco nervioso. Se iba a ver lo que pasaba y a los
críos no se les dejaba entrar. Yo entraba porque el músico era mi padre.
Manuela: ¿Por qué no dejaban?
Teresa: Sufrían y aunque bailaban sufrían. No querían que la gente los viese.

Vicenzo Santoro en su página web sobre «Música y culturas populares de Salento al Mediterráneo: perspectivas, publicaciones e iniciativas», recoge el documental sobre el Tarantismo en España. En un análisis critico señala que «Los fanáticos del tema notarán similitudes significativas con la documentación visual sobre el tarantismo de Salento (pero también con las reconstrucciones propuestas por Edoardo Winspeare en la película Pizzicata)». No obstante, Santoro matiza que el documental «debe someterse a un escrutinio crítico, para comprender qué es «verdadero» y qué «fantasía» de los cineastas está más o menos condicionada por los textos históricos (y para ver el vídeo en cuestión existe cierta sospecha). viene, especialmente para la danza). Sin embargo, el documento sigue siendo de gran interés».

«La tarantela, igual que la danza de espadas, es un baile medicinal» (Schneider). Para Manuela Adamo, propulsora de la edición por la Institución Fernando el Católico de La danza de espadas y la tarantela, la publicación de la obra de Schneider busca ampliar el horizonte antropológico en lo relativo en las funciones que tuvo la jota en el pasado. Un gran acierto ante un rito medicinal completamente ligado a nuestro folklore que nos descubre una tradición de gran valor y excepcionalidad. Para Manuela Adamo, la jota llegó a no ser solo un recurso musical de ámbito festivo, sino también un instrumento terapéutico donde toda una comunidad participa en la sanación de un individuo.

Así que ya lo sabemos, si nos fiza la tarántula, ¡a cantar y bailar!.

Nueva España – 25/10/1981. Página 8

Recomendado:

Las dichas y venturas del Tío Migueler


 En un lugar de Los Monegros, de Alcubierre para más señas, y a los pies de la sierra que el mismo nombre porta, se forjó la vida, hazañas y proezas del gran Migueler. Historias que se hacen leyendas, de un hombre difícil de igualar al que nadie se atrevería a disputarle el trono de las múltiples y variadas correrías. Así, que las manos fuera de los bolsillos y adentrémonos en las dichas y venturas del Tío Migueler.

foto_01

El gran Tío Migueler

 

El Tío Migueler

Miguel Puivecino Cano nació en Alcubierre el 18 de enero 1888 y murió a los 72 años de edad, el 19 de febrero de 1960. De familia de albañiles, desde pronto quisieron que Migueler se forjase en los estudios. Pero Migueler, muy arraigado a su tierra, y con grandes inquietudes en la destreza de las artes de la construcción, ejerció el oficio de albañil durante toda su vida. Hasta en dos ocasiones trataron de internarle en un colegio de Zaragoza, llegándose a escapar hasta en dos ocasiones seguidas. La primera vez que se escapó tenía sobre unos diez años y regresó caminando hasta su hogar natal de Alcubierre. Su madre enseguida lo condujo de nuevo al internado pero a lo que volvió a Alcubierre, Migueler ya se encontraba en casa, se había vuelto a escapar y corriendo había llegado antes que su madre. ¡Por mucho atajo que pudo coger, naide se lo podría creer!.

            Fue rebelde con causa, de retar la normalidad y desafiar la gravedad, sin malicia alguna y siempre dispuesto a ayudar a los demás. Fue hombre de gran corazón. Sus dos hermanas, Conchita y Modesta, recibieron buena educación y ejercieron de maestras. Migueler tuvo tres hijas y un hijo, su primera mujer Cristobalina Taules era de La Almolda y falleció poco después de dar a luz con tan sólo 28 años. Su segunda mujer fue Laureana Campo de Lanaja, a quien conocían como Laura. Fruto de su primer matrimonio nacieron Conchita y Migueler y de su segundo matrimonio Aurora y Ascensión.

_DSC0128

Vino de Gabarre. Tonel año 1874 «Superviviente de la guerra» vino de agua de balsa de Monegros.

            La puerta de su casa siempre estaba abierta, cosas de antes. Si a alguien veía pasar por delante de su puerta enseguida decía: “Anda, entra un rato y echa un traguer”. Era muy amigo de Rafael Nogués, gran ganadero ovino, eran vecinos y muchas veces iba a comer a casa. Migueler era muy generoso, hasta el punto que su hermana a veces le recordaba: “a ti en el pueblo no van a decir que Migueler es bueno, sino que Migueler es tonto”. Debió de ser muy confiado y fiarse bastante de la gente, sobretodo en el trabajo. Debió de ser muy buen albañil y trabajo para las mejores casas de Alcubierre. También hizo el puente del Pucero, cerca de la balsa del Pucero camino de Zaragoza. Trabajó mucho para casa Gabarre, se llevaban muy bien y cada año le regalaba botellas de vino: “Especial para los amigos y elaborado con las mejores anilinas y agua de balsa de monegros”. Un año hubo plaga de conejos y Gabarre le pagó por conejo cazado, Migueler fue un extraordinario cazador.

De casa Gabarre recibió afecto y amistad, las botellas de vino las regalaba en contadas ocasionmes.”

 Alberto Lasheras Taira    

           Seguro que participó en rondas, bailes y subió raudo y veloz de romería a San Caprasio, a la cumbre de la sierra de Alcubierre. De zagal seguro que participó en la Vieja Remolona con sus amigos. Una tradición que aún se mantiene y que caracteriza la Vieja Remolona con trapos y paja en un palo de escoba. Luego la pasean por las calles replegando naranjas, longanizas y chullas de tocino que vecinos y vecinas dan a zagales y que estos pincharían en el espedo, una varilla de acero acabada en punta. ¡Migueler llevaría por las alturas a la Vieja remolona!.

img391

Tío Migueler en la sagrada Familia.

            Migueler pasó algunas temporadas en Barcelona, donde fue a parar parte de su familia. En una de sus visitas, Migueler contempló y admiró la Sagrada Familia, no pudiendo mas que exclamar: “Cuando Colón baje el dedo y Gaudí vuelva a nacer, la Sagrada Familia se terminará de hacer”. Su hijo, también llamado Miguel, fue a vivir a Barcelona y su nieto, como no ha podido ser de otra manera, lleva de nombre Miguel, Miguel Puivecino Suñen. Preciosa y peculiar es la anécdota del hijo de Migueler que, paseando por las ramblas, conoció una chica que curiosamente resultó ser de Alcubierre. Era Victoria Suñen Aparicio, que acabó siendo su mujer. Una historia realmente bonita que cuenta Miguel Puivecino Suñen y su mujer Lola Bernal. Ambos residen en Barcelona, pero él y su familia a Alcubierre siempre lo llevan en el corazón.

            Victoria Suñen Aparicio fue antepasada de Paco Paricio, de los Titiriteros de Binefar. Los titiriteros rescataron magistralmente la “historia de Mariano Gavín, el bandido”, una obra estrenada en 1989 y que recorrió numerosas plazas de Aragón. Una obra que hizo las delicias de zagales, zagalas y mayores, una fascinante obra que dio a conocer y a hacer celebre al gran bandolero alcuberreño “El Cucaracha”. Curiosamente, el apellido ha perdido la “a”, quizá para no ser de los primeros de la clase y poder estar atrás enredando con títeres y marionetas.

            Fueron tiempos muy duros. Se sucedieron muchas vicisitudes y correrías, muchas aventuras que al final tan sólo buscaban sobrevivir en una sociedad muy empobrecida, con muchas necesidades. Pero a la vez fueron tiempos llenos de familiaridad, fraternidad y de amistad entre vecinos y vecinas, de solidaridad y ayuda mutua, de valores muy fuertes que no hemos sabido heredar.

«Veo a Migueler como una persona trabajadora, bueno, con carácter, ingenio, humor, espíritu de supervivencia, capaz de superar situaciones difíciles y con un fuerte sentimiento de apego a su pueblo, que no quiso abandonar. No quiso alejarse de sus raíces. «

Alberto Lasheras Taira    

           Por concluir, apreciareis, como buenos lectores, cierta socarronería en la redacción, algo que tan solamente puede responder a la incapacidad del autor de estar a la altura del sensacional, singular, inigualable, excepcional, asombroso y sorprendente Tío Migueler. Así, disculpen las molestias y disfruten de las historias, correrías y gestas del Tío Migueler.

¡Ay! este  Migueler

Que intrépido que es

Ten cuidau no te vayas a caer

Ten cuidau no te vayas a caer

¡Que el mundo no es al revés!

 

Un furtivo muy vivo

Escopeta Migueler

Escopeta de Tío Migueler

Migueler fue cazador furtivo y con extraordinaria astucia burlaba a la guardia civil, con sutil picaresca evitó más de una vez caer en sus manos. Una travesura elegante de un hombre hecho y derecho que cazaba para comer, una forma de sobrevivir que se convirtió en un juego. Pues ingenio nunca le faltó y su reputación a pulso se ganó, fue un hombre bravo y valiente que a nadie indiferente dejó.

            Tenía una escopeta del calibre del 16 y a los del 12 les decía: “¡con ella ya podéis cazar!”, pues era más fácil acertar con el disparo. Por la sierra colocaba lazos para cazar, llevaba perros de caza y hurones; se conocía la sierra a la perfección y se desenvolvía con extraordinaria facilidad por sus vales y barrancos, por sus cerros y lomas. La sierra no tenía misterios para Migueler, de Puiladrón a Monteoscuro, del Monte Viejo a Puchinebro y de Puigsabina a Loma Gorda.

Fabricaba su propia munición

_DSC0136

Cacharros de Tío Migueler para fabricar los cartuchos de caza.

El mismo elaboraba su propia munición que luego utilizaba para cazar. Migueler tenía las herramientas y útiles necesarios para la recarga de los cartuchos: caja de pólvora, medidor de pólvora, caja con perdigones, rebordeador de cartuchos del 16 y maquina de quitar y colocar pistones. Migueler era muy mañoso, ¡qué decir!, pues Migueler era hombre de diversas y variadas cualidades.

 

Las correrías con la benemérita 

Su incontrolable afán por los desafíos y su afición por la caza más de una vez le llevó a protagonizar diversos encontronazos con la guardia Civil, episodios de persecuciones y correrías por la sierra de Alcubierre. Inevitablemente, la similitud nos traslada al forajido y bandolero Mariano Gavín Suñen, archiconocido, allende de los áridos desiertos de la redolada monegrina, como el terrible y temible bandido Cucaracha. Salvando las distancias, Migueler era bondad, no hacía daño a nadie y ayudaba a todos. Y, a pesar de mil correrías por la sierra, con la guardia civil siempre mantuvo un verdadero y sincero respeto.

            Una vez le persiguieron durante horas, le seguían por el monte pero mientras no le pillasen con las manos en la masa no le podían acusar de ningún delito. ¡Cómo hacía correr a la Guardia Civil! ¡Cómo se divertía el Tío Migueler!, era como un juego, una emoción, adrenalina, un riesgo infantil con enormes dosis de realidad, de la supervivencia de capturar caza prohibida que permitía sobrevivir en una tierra dura y salvaje. Una vez, tras varias horas de persecución, subiendo y bajando cerros y lomas, Migueler regresó rápidamente a Alcubierre, se lavó en casa y luego pasó por el puesto de la Guardia Civil de Alcubierre. Al tiempo llegó la patrulla de guardias civiles que habían participado en la persecución, con evidentes signos de agotamiento y fatiga, quedándose estupefactos al enterarse que hacía rato que Migueler, todo fresco, había pasado a saludar por el cuartel. ¡A Migueler no le hubiera pillau ni el Cucaracha!.

            Seguramente Migueler haría algún trabajo de albañilería en el cuartel y los guardias conocían su valía, al igual que conocían sus tretas furtivas. Pero casi podemos decir que entre ellos había una relación de caballeros, de cierta cordialidad ya que los guardias, en repetidas ocasiones, pasaban por la casa de Migueler a echar un traguer o tomar un café y de paso charrar un poco. En ningún caso fueron a su casa a molestarle o echarle alguna reprimenda.

            Tenía amistad con el sargento y algún guardia. El sargento le decía: “Migueler, si te encorren los guardias, corre tú más que si no te agarran, no pasará nada”.

Alberto Lasheras Taira    

El reclamo preso

Solía ir mucho a cazar con Rafael Berdún de casa Puliceto. Utilizaban a menudo la técnica de caza de reclamo. Para ello colocaban una perdiz disecada a la vista mientras ellos se escondían al otro lado. Además tenían un instrumento de caña que soplaban imitando el sonido de la perdiz o del perdigacho.

            Otras veces usaban una perdiz enjaulada como reclamo, la dejaban en un lugar estratégico y se ocultaban esperando a que se acercase alguna perdiz y tratar de atinar con la escopeta. Pero un día, la perdiz debió de errar en su canto y a quien atrajo fue a la patrulla de la Guardia Civil. De sopetón apareció la de la Guardia Civil y casi ni se dieron cuenta. Pero al final no los vieron ya que estaban bien escondidos entre matojos. Bien quietos en la mata tuvieron que aguardarse ocultos hasta que los guardias, cansados de buscarles, marcharon y se perdieron de vista. La que acabó detenida fue la incauta perdiz, aunque presa ¡ya estaba!.

De correría en correría

¡De correria en correria casi cogieron a Migueler cazando!, pero este Migueler se las sabía todas. En estas, los guardias civiles consiguieron agarrarlo por la chaqueta, pero el habilidoso y escapista Migueler logró zafarse de la chaqueta que acabó en manos de la benemérita. Ya liberado corrió como una liebre consiguiendo escapar. ¡Raudo y veloz!, en Migueler, la suerte nada tenía que ver.

            En otra correría con los civiles, Migueler andaba cazando por la paridera de los vales de Gabarre. Al avistar la presencia de los guardias, Migueler corrió alredor de la caseta hasta encontrar el botero abierto (hueco o ventana del pajar para meter la paja) y, en lo que canta un gallo, por el botero se metió en el pajar escondiéndose entre la paja. Los guardias dieron vueltas y vueltas, examinado todo sin encontrarlo, hasta que desistieron y rendidos abandonaron su búsqueda. ¡Con la fama que tiene el Migueler, a ver quién es el listo que lo puede coger!.

            Y en una de tantas otras correrías, a Migueler le encorría la benemérita pisándole los talones. Para despistarlos se vio forzado a brincar una tapia, pretendiendo que le perdieran de vista. ¡Cuál sería su sorpresa al ver que al otro lado de la tapia del corral había dos guardias almorzando! Éstos sorprendidos por la aparición de Migueler y los gritos de los otros guardias que lo perseguían, se lanzaron tras él pero no pudieron agarrarlo. Migueler, durante la persecución, perdió la escopeta que recogieron la Guardia Civil y tuvo que ir otro día al cuartel a recogerla. No sabemos si tuvo que hacer frente a alguna multa.

            ¡¡Las correrías que no sabremos!!!

El sombrero de Demetrio Oto Borau y de Nicasio Gavín Casterad

La presente historia resulta contemporánea a Migueler, le iguala en ingenio y talento a cualquier correría de Migueler, ya que cuenta con gran similitud en su particular modo de actuar. Para hacer honor a la verdad, decir que de primeras nos la contaron como propia de Migueler. Pero a Alberto Lasheras nada se le escapa y, lo que acontece a continuación, a Demetrio Oto y Nicasio Gavín les sucedió:

            ¡Ya fue casualidad!, caprichoso destino, ¡Qué Nicasio se comprase el mismo sombrero que Demetrio Oto! o ¡Qué Demetrio se comprase el mismo sombrero que Nicasio!. ¿Quién sabrá?, ¿quizá se compraron los sombreros juntos?. ¡Y qué más da!

            ¡Qué pinchos y contentos iban Nicasio y Demetrio! Los dos con sus sombreros nuevos, ¡como los lucían por las calles de Alcubierre!. ¡Hasta para cazar lo llevaba Demetrio!, como aquella vez que perseguía perdices cerca del corral de Ruata. La guardia civil le sorprendió pero, como también era tan templado y ligero, pronto les dio esquinazo con la mala fortuna que el sombrero perdió. La pareja de guardias civiles quedaron satisfechos con tan preciado botín, pues ya tenían la prueba del delito, ¡por fin tenían pillado al furtivo Demetrio!. Pero este, que de avispado tenía lo suyo, regresó raudo y veloz a Alcubierre, cogió el sombrero a Nicasio y por el cuartel de la guardia civil se pasó a saludar. Cuando la pareja de guardia civiles regresó, algo sofocados pero con la prueba del delito, no daban crédito a lo que les contaban, pues hacía un rato que Demetrio, completamente relajado, descansado y escoscado, se había pasado con su flamante y elegante sombrero.

La última pizca de Alcubierre

Deben de ser avispados estas gentes de Alcubierre y siempre muy acogedores si por sus lares caes, ¡pueden hacer gala de buen carácter!. Pero para quien no les conozca, a buen seguro que la siguiente costumbre y anécdota no les dejará indiferente.

            Dicen por todos los lugares, que es bien conocida y por todos reconocida, que la última pizca es la de Alcubierre. Pues cuando solamente queda la última pizca en el plato o fuente, a la gente siempre le da reparo cogerla; así que, en Alcubierre, discurrieron ingeniosa solución. Siempre apagan la luz y así nadie sabe quien coge la última pizca. Pero la verdad no deja ser algo a medias, ya que las manos acaban luchando entre ellas, con las luces apagadas, disputando la última pizca de Alcubierre.

Animales son amores

A Migueler tenía perros y hurones, le encantaban los animales y tenía una mano especial con ellos. A un perrito le enseñó ir  a comprar a la carnicería. Al perrito le colocaba una cestita con el dinero y lo mandaba de compras a la carnicería. Allí le colocaban el pedido y los cambios en la cestita y el perrito volvía a casa con el encargo para Migueler. El bueno del perrito nunca abusó de la gran confianza depositada en él y la suculenta carga siempre llegó a buen destino.

            Su habilidad también quedó patente cuando adiestró a dos perros en el ejercicio de la caza. Los perros iban solos a cazar, la primera pieza de caza era para ellos y las siguientes para Migueler.

            En una desafortunada ocasión, uno de sus perros se adentró en un corral ajeno y trató de montar una perra. El vecino los sorprendió, cogió una horca y mato al perro de Migueler. Este se enojó tanto que trató de rendir cuentas, pero al final desistió.

img388

Tío Migueler, un hombre de alturas.

El reto de la torre

Al Tío Migueler le encantaban los retos, desafiar a los más jóvenes y superarlos, en destreza y agilidad nadie le superaba, grandes dotes que su fama precedían. Aún contando con cierta edad, no dudaba de retar, lo llevaba en la sangre.

            La preciosa torre mudéjar de la iglesia de Alcubierre fue escenario de uno de sus mayores y rememorados retos. El desafío era ver quien subía antes a lo alto de la torre. Desafió a Manuel el guarnicionero a subir los más rápido a lo alto de la torre de Alcubierre y tocar la campana. El contrincante subía por las escaleras y Migueler trepando por el exterior. Migueler ganó la apuesta y esta hazaña dejó profunda huella en la memoria de Alcubierre.

            Hay que reseñar, tal y como dice Alberto Lasheras, que entonces la torre estaba muy deteriorada y presentaba numerosos entrantes y salientes que facilitaban extraordinariamente su escalada. Pero que nadie se engañe, esto no justifica ni infravalora su renombrada epopeya y que nadie se atreva a ponerlo en duda. Pues no hay mayor valor ni maestría que la que Migueler poseía.

Campanadas a mangazos

Durante la guerra las campanas de la iglesia de Alcubierre desaparecieron. ¿De alguna manera tenían que ingeniárselas par dar las campanadas?. Así, que buena solución idearon. Y como era de esperar, optaron por la única solución imaginable: cogieron una enorme llanta, la colgaron con una soga y con un mallo (una maza o martillo grande) fueron dando campanadas. Pero de tanto mallar, pues todas las horas debían de dar, la soga se rompió y la llanta disparada salió, rodando calle abajo hasta la plaza. Por poco no causó ninguna desgracia: ¡podría haber matado a alguien!.

Las campanas de Alcubierre

Las campanas se tuvieron que reponer a primeros de la década de los cuarenta. Las trajo Ángel Cisterna, que se dedicaba a carrear paja. Las descargaron al pie de la torre de la iglesia y Migueler y su hijo fueron los encargados de subirlas a la torre. ¡Todos los críos fueron a ver como subían las campanas!. Pero mientras subían una campana, la estructura del andamiaje cedió y una campana corrió un serio riesgo de caída, ¡estuvo a punto de caer!. Migueler, rápido y valiente, se descolgó por los andamios y consiguió amarrar fuertemente la campana a una soga, impidiendo que se precipitase al vacío. Evitaron una tragedia cantada y definitivamente pudieron subir las campanas que volvieron la alegría a la torre de la iglesia de Alcubierre.

            Para probar una de las campanas, el hijo de Tío Migueler se puso a bandear la campana con tanto brío que no la soltó y quedó agarrado a ella saliendo afuera del campanario y volviendo a entrar, al volver la campana al interior de la torre. Tuvo que tener gran pericia y agilidad mental para sujetarse bien y evitar que la inercia lo despidiese hacia fuera arrojándole al vacío. De tal palo tal astilla.

El pozal al pozo

Cuando un pozal caía al fondo del pozo llamaban a Migueler para que lo recuperase, ¡quién sino!. Descendía con gran destreza, apoyando la espalda en la pared  y con las piernas en la otra pared. Bajaba a los pozos y recuperaba los valiosos pozales que se caían en la localidad de Alcubierre.

            Una vez tubo que bajar para sacar un pollino, una mula joven que se había caído a un pozo. Las gentes del lugar trataron en vano de sacarlo con ganchos, ¡para haberlo matau!. Así que apareció Migueler y en un suspiro bajó al pozo, formó un braguero a modo de arnés atando al pollino y con una buena soga, correas y una garrucha izaron al pollino hasta ponerlo a salvo.

            En Alcubierre el agua de pozo contenía abundantes sales, así que no era apta para consumo humano. El agua de boca se obtenía de las balsas que recogían el agua de lluvia.

La virgen del pozo

Tanta fama tenía Migueler rescatando pozales de los pozos que, después de la guerra, lo llamaron de otro pueblo para rescatar unas imágenes religiosas de un pozo. Hay quien sitúa el hecho en La Almolda, otros en Monegrillo, aunque lo verdaderamente certero es que solo Migueler era capaz de tal empresa. Durante la guerra civil ocultaron en un pozo dos esculturas pequeñas de la virgen. Una era de yeso que se deshizo en el pozo y otra de bronce que fue la que rescató el Tío Migueler.

La burla a la muerte

Durante la guerra Migueler salía por la parte de atrás de su casa y burlaba el toque de queda de Alcubierre; ¡él salía cuando quería! pues Migueler era un alma libre difícil de dominar. Pero sus escapadas se volvieron conocidas en la localidad hasta que le estuvieron esperando, consiguiendo sorprenderle saltándose el toque de queda. A Migueler le acusaron de espionaje y lo llevaron detenido a Tardienta. Cuando su familia acudió a visitarlo, Migueler les entregó el reloj y alguna pertenencia creyendo que su fusilamiento era inminente e inevitable. Pero por suerte, una pariente conocía a un alto mando que le ayudo. Ella había trabajado de maestra en un pueblo del Somontano de Barbastro, donde él acudió a dar un mitin y le conoció al tenerle que entregar las llaves de la escuela. Al parecer, aquel encuentro dejó profunda impresión entre ellos. Ella lo buscó antes que ejecutasen a Migueler y gracias a su elevada posición en el ejército republicano, pudo interceder para que soltasen al pobre Migueler. Para ella y el militar fue el comienzo de una gran historia de amor, de vicisitudes y exilios, pero con final feliz. Para Migueler, ¡esta vez sí que esquivó la muerte de verdad!

            Migueler era bravo y valiente, aunque pecaba de cierta ingenuidad. Una vez, en la plaza mayor de Alcubierre se hallaba un miliciano de barba larga y con un aspecto fiero, bruto y feroz que infundaba razonado respeto y temor. A Alcubierre llegaban cientos de milicianos. El miliciano se encontraba sentado afilando un enorme machete cuando el atrevido Migueler, sin consideración alguna y con cierta inocencia, le soltó: “¡quiere que se lo afile yo, que afilo bien!”. Quienes apreciaron esa escena no pudieron evitar un frío escalofrío recorriendo sus cuerpos, afortunadamente, este hecho ya no tuvo más recorrido.

El ingenio como juego

_DSC0158 (1)

Juego de habilidad del Tío Migueler

Migueler debió de ser muy manitas, una de sus aficiones era realizar juegos de ingenio. Uno de aquellos juegos era una superficie con anillas por los que en determinados movimientos había que pasar un alambre. Migueler debió de ser un alma con inquietudes, retos y destrezas.

El tocino escoscau

Migueler era muy amigo de Julian Mene, de Gabarre y del cura de Alcubierre. De tanta amistad gozaba que no dudaba en pedirles consejo y opinión. Cuando en una ocasión el tocino le se puso malo a Migueler estos le dieron buena solución, ya que resfriado y fiebres podía tener, el tocino enseguida debía de bañar “¡y ya verás que pronto se recuperará!”. Y de esta manera, fiel a sus amigos, Migueler actuó y a su apreciado tocino bañó. Pero por causas del destino, la fatalidad provocó que el tocino a los pocos días falleciera. Cuando la gente le preguntaba a Migueler “-¿qué tal el tocino?-” este respondía: “Ni dios, ni el cura, ni Julián Mene me harán lavar el tocino otra vez!”.

La escopeta confiscada

Por orden de los militares republicanos presentes en Alcubierre, Migueler se vio obligado a entregar su querida escopeta en el antiguo cuartel de la Guardia Civil. Pero a Migueler no lo iban a privar tan fácilmente de su querida escopeta. Así que cogió la escopeta y la desmontó en tres partes: los cañones, la culata y la acción. Solamente entregó la culata y los cañones, así nadie la podría usar. Unos días después, aprovechando el barullo que había en el puesto de la guardia civil, un hombre salió con las dos partes de la escopeta y al trajinarlas y ver que eran inservibles las tiró. El hijo de Migueler lo vio y no dudó en recoger las partes y llevárselas a su padre, este se debió de alegrar, pero a la vez se molestó por el riesgo que había corrido su hijo.

La edad no perdona

miguel .A y abuelos

Tío Migueler por el puerto de Barcelona.

Sus atrevimientos le acompañaron durante toda su vida, sobretodo sus triquiñuelas con los cuerpos de seguridad. De hecho se llevaba bien con la guardia civil, pero la edad no perdona y esta vez si que cayó.

            Ya algo mayor, Migueler fue a cazar furtivamente con otro amigo. Se colocaron en una zona algo distantes, pero se veían. La guardia civil apareció de repente por detrás de Migueler y por muchas señas que le hizo el amigo, Migueler no se enteró y la guardia civil acabó atrapándolo. El Tío Migueler se estaba haciendo mayor e iba perdiendo oído, adquiriendo paulatinamente una cierta sordera.

Anécdota de Juliana Suñen Frantiñan

La bisabuela de Miguel Puivecino Suñen, Juliana Suñen Frantiñan, protagonizó un curioso encuentro que aún permanece en la memoria familiar. Una jovencísima Juliana volvía una vez  a casa cuando de repente se encontró con un hombre desconocido:

-¿A dónde vas pequeña?-

-Voy a casa corriendo, que me ha dicho mi madre que tenga cuidado que puedo encontrarme con el Cucaracha-.

-Pues ya puedes marchar tranquila, que esta noche al Cucaracha ya no te lo vas a encontrar-.

            Siempre supusieron que aquel hombre fue el bandido Cucaracha. Mariano Gavín Suñen, celebre bandido conocido como “El Cucaracha” que actuó en Los Monegros a principios de la segunda mitad del siglo XIX.

El Tío Migueler, la leyenda

BFC11900-D142-4F6A-B5BF-51DA4520C232

Recreación del Tío Migueler en la portada de Forbes.

A Migueler no le gustaba que nadie llevase las manos en los bolsillo: “¡rediós!, quítate las manos de los bolsillos”. Expresión que aún dijo estando en el lecho de muerte cuando un amigo le fue a visitar. Siempre las manos fuera de los bolsillos y las manos abiertas, nunca cerradas. El Tío Migueler no las podía ver en los bolsillos, sufría y carrañaba a quien las llevaba en los bolsillos. En ninguna fotografía se ve a Tío Migueler con las manos en los bolsillos ni con las manos cerradas.

            Cuando Tío Migueler falleció en 1960, por todo Alcubierrre y redolada se corrió la peculiar expresión: “Si no vuelve Migueler, es que no se puede volver”. Migueler había salido airoso de todas sus peripecias, pero de la última… Ágil, intrépido y audaz, nuca hubo hombre sin igual por estos agrestes territorios monegrinos. Tío Migueler es toda una leyenda.

            Por último y por finalizar, comentar que, tras arduas consideraciones, se ha considerado oportuno y prudente omitir una muy pertinaz consideración. Así pues, para evitar desconsideraciones, para nada comentaremos la extraña, rara y al parecer reiterada torpeza de las gentes de Alcubierre con las artes del pozo; pues por lo visto muy a menudo se les caían los pozales al fondo del pozo. Para no herir sensibilidades  y susceptibilidades ignoraremos y obviaremos la falta de destreza izando pozales de las gentes del lugar de Alcubierre, para así llevar a buen termino las dichas y venturas del Tío Migueler.

            A la memoria de Tío Migueler, que andará feliz por las alturas sin querer baja

 

               – FIN –

 

            Las historias del Tío Migueler son reales y responden a un trabajo de investigación realizado por Alberto Lasheras Taira y Joaquín Ruiz Gaspar.  Muy especialmente gracias a los testimonios de Miguel Puivecino, descendiente del Tío Migueler, nieto,  y Lola Bernal, mujer de Miguel. La publicación de «Las dichas y venturas del Tío Migueler» se ha realizado el 18 de enero del 2018 en conmemoración de su centésimo trigésimo aniversario de su nacimiento.

 

 

La música de Los Monegros, conversando con Mario Gros Herrero


El folklore monegrino resulta muy desconocido a pesar de su riqueza y vigor en su principal manifestación del Dance y la persistencia de la tradicional y singular gaita de boto aragonesa. Mario Gros ha investigado y recogido la música de Los Monegros, un gran conjunto de pasacalles, bailes de palos y espadas, despertaderas, coplas, coplillas, romances, jotas…  

Con Mario me encontré una tarde de noviembre del 2016 en un céntrico café zaragozano, descubriendo a un gran músico, musicólogo, folklorista y sobretodo a una gran persona. Lo aprendido con Mario Gros queda recogido a continuación, con la melódica sensación que la música de Los Monegros aún tiene que dar mucho la nota.

Mario Gros.jpg

Mario Gros Herrero

            Mario comienza destacando la música de Los Monegros “siempre ha causado atracción a diferentes musicólogos” y entre ellos destaca al reconocido folklorista Arcadio Larrea. Arcadio fue un chistabino que trabajó en el Instituto Español de Musicología del CSIC, durante las décadas de 1970 y 1980 realizó un programa sobre folklore en RNE y en 1982 documentó la reconstrucción de la gaita de boto aragonesa. Arcadio fue autor del primer trabajo sobre el Dance aragonés, recogiendo 97 representaciones de la provincia de Zaragoza: “El Dance aragonés y las representaciones de moros y cristianos”.  Después, es la Doctora en Filosofía y Letras Mercedes Pueyo Roy quien realizó un trabajo más exhaustivo de investigación y documentación de 74 representaciones de todo Aragón. “Origen y problemas estructurales del dance en Aragón” es el resultado de su tesis doctoral, impresa en versión reducida por Heraldo de Aragón en 1973.

La gaita en Los Monegros

            Sin duda la gaita es el instrumento estrella de Los Monegros, para Mario “es un instrumento musical que fascina y atrae”. La primera referencia de la gaita es una representación en el s. IX y su expansión por Europa parece que fue en el siglo XII. En Aragón, las primeras representaciones de gaita son las del Vidal Mayor, hacia 1247, para aquel entonces ya había unas cuantas representaciones anteriores en la península. “Lo mas probable es que la gaita llegó de Europa por el camino de Santiago”. Es en el siglo XVIII cuando se origina la diferenciación de la gaita, mientras que su decadencia se produce a partir del siglo XIX, señala Mario: “llegan nuevos instrumentos, como el acordeón, nuevos bailes, más agarrados, nuevas músicas… pero en Los Monegros la gaita se mantiene viva gracias al Dance».

            Mario Gros Herrero es un músico, folclorista, luthier aragonés e investigador, siendo figura clave en la recuperación de la gaita de boto aragonesa. Junto a Luis Miguel Bajén editaron en 1990 el Lp “Monegros” que se reeditó en 1997 en formato CD dentro de la serie de “La tradición musical en España”. El disco es fruto de más de ocho horas de grabaciones en Castejón de Monegros, Farlete, La Almolda, Lanaja, Monegrillo, Sariñena, Sena y Valfarta. En 1999 publicaron, Luis Miguel Bajén y Mario Gros, «La gaita en Los Monegros, Archivo de tradición oral». También, Mario fue coordinador del libro disco “Romances de ronda en Castejón de Monegros. Simeón Serrate Mayoral”, editado por el archivo de Tradición Oral de Aragón en el 2008. Actualmente, Mario es profesor de gaita de boto en la Escuela Municipal de Música y Danza de Zaragoza desde 1994.

Monegros

            Para Mario la gaita está ligada a la ritualidad del Dance, a los ritos funcionales básicos: “No es principalmente estética, ha de ayudar a danzar, a bailar, sobretodo en procesión o romería. Las letras son nemotécnicas, ayudan a recordar las danzas”. Con la decadencia de la gaita van desapareciendo sus técnicas de construcción y mantenimiento, van desapareciendo la posibilidad de arreglos. Los gaiteros de Robres dejaron de tocar en 1820 y guardaron sus gaitas en una cesta, ya que no tenían descendencia masculina. Sus hijas las guardaron como un tesoro.

            De Vicente Capitán se recogieron más de 54  melodías de gaita, entre ellas una jota, un vals, un pasodoble y un baile de Sobrarbe. Fue a tocar con un grupo de sección femenina. Al parecer, Capitán era zapatero y arreglaba sillas de anea,  tocó en los dances de Tenerias, San Gregorio, La Almolda, Castejón de Monegros, Valfarta, Sena, Lanaja…

Romances de Ronda

            “Los Monegros es una zona muy conservadora musicalmente, con vitalidad. Por la ritualidad del dance, apego, pobreza…”. Es un placer escuchar a Mario y aprender, sentir la verdadera magnitud de la música monegrina que parece pasar tan desapercibida. Mario recuerda a Miguel Huguet (Revista Aragón, 1930) y Pili Monter que recogieron muchas melodías de Sena. “Los dos grandes bloques son el dance y los cantos romance a gaita. Romances de ronda en Sena, Castejón de Monegros, Pallaruelo de Monegros, Sariñena; despertaderas de Valfarta, Castejón de Monegros, las coplillas de Bujaraloz. En el canto con gaita la puesta en escena es única”.

            En Los Monegros hemos heredado una extraordinaria tradición musical, muy ligada a celebraciones religiosas y manteniendo constantes sus profundas raíces, “Hasta pocos años aún se hacían cantos religiosos en latín en Pallaruelo de Monegros”. Queda la sensación que aún nos queda mucho por aprender y descubrir en la música monegrina, de valorar, estudiar y transmitir. Gracias a personas como Mario Gros, por su amor a la música y en especial por su conocimiento del folklore monegrino y aragonés, podemos continuar manteniendo vivo nuestro patrimonio, del que sin duda, aún nos queda mucho por oír y sentir.

Jorge Español Fumanal


20170121_202224

Jorge Español con la cerámica del aniversario de «Os Monegros» 

            Con motivo de la conferencia “Arte y pleito del monasterio de Sijena” en el marco de la sariñenense Tertulia Cultural “Violinista José Porta”, el sábado 21 de enero del 2017, conocimos al abogado Jorge Español Fumanal. Una gran persona que en los últimos años ha sido una pieza fundamental en el litigio de los bienes aragoneses reclamados a Cataluña. De una forma altruista, Jorge ha trabajado duramente para que regresen los bienes a Aragón, una lucha que devolverá los bienes aragoneses a su lugar de origen: el lugar del que nunca deberían de haber salido.

            Jorge Español Fumanal, natural de Benabarre nació en 1961. Se licenció en Derecho, en Ciencias Políticas y Sociología en Madrid, donde actualmente reside y ejerce de abogado. Jorge se define como un enamorado de la cultura y el arte en general, en especial de la música y su gran afición por la guitarra. También es un amante de la vida de pueblo, de sus gentes y sus tradiciones. Pero ante todo, Jorge es un gran luchador que ha sabido defender lo justo: un pequeño David contra Goliat.

            Jorge cuenta que quedó muy marcado cuando de joven, con unos 11 o 12 años, visitó el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC). Allí descubrió una gran cantidad de arte aragonés que no entendía porque estaba en un museo catalán y no en su correspondiente lugar. Dese entonces, Jorge siempre fue consciente que tenía que hacer algo.

            Fue en 1995 cuando se dividió la diócesis en la de Barbastro y la de Lérida, quedándose bienes aragoneses en la diócesis de Lérida. Aquello dio comienzo a un litigio eclesiástico que al final resolvió el Vaticano con la sentencia de devolución de las 113 piezas aragonesas a la Diócesis de Barbastro. Pero las piezas no fueron devueltas. Luego llegó el asunto de las piezas del Monasterio de Sijena que el Obispo Ambrosio Echevarría descubrió que habían sido vendidas a la Generalitat en 1983 y 1992, comenzando un litigio ante el Tribunal Constitucional en 1998 entre el Gobierno de Aragón y la Generalitat por el derecho de retracto de estas ventas que terminó por Sentencia de dicho alto tribunal de fecha 18 de Enero de 2012 dando la razón a Cataluña, aunque no se pronunció sobre la legalidad de esas ventas. “Ha sido el proceso más largo del constitucional, nada menos que catorce años”, sentencia Jorge Español. Es entonces cuando Jorge decidió dar un paso adelante y luchar por el patrimonio aragonés.

20170121_220528

Jorge Español en la Tertulia Cultural «Violinista José Porta»

            “En Aragón somos gente honrada y honesta”, afirma Jorge Español. A pesar de ser un proceso largo y duro,  Jorge piensa llegar hasta el final: “es algo que si volviese atrás lo volvería a hacer”. Cuando en el 2012 el Tribunal Constitucional dio la razón a Cataluña, el Gobierno de Aragón dio por finiquitado el proceso dando por perdido tanto el asunto de las 113 piezas de Barbastro como el de las piezas vendidas de Sijena, y así los Servicios Jurídicos del Gobierno de Aragón lo ratificaron en una reunión dando carpetazo al caso. Jorge cogió las riendas del proceso y abrió nuevas vías para la resolución del litigio, convenciendo al Gobierno de Aragón de que había que impugnar la legalidad de las ventas de las obras de Sijena ante los tribunales civiles en atención a la jurisprudencia que encontró y no perdiendo nunca de vista que era un monumento nacional que no se podía vaciar de su tesoro artístico ni menos dividirse. El monasterio de Santa María de Sijena es monumento nacional desde 1923 y como tal es indivisible y toda venta privada de cualquiera de sus bienes debe reputarse ilegal, la clave del proceso ha sido la indivisibilidad del conjunto. El proceso ha supuesto una proeza y para Jorge ha sido un esfuerzo titánico, renunciando a parte de su vida profesional y personal, incluso llegó a tener un accidente de coche cuando se desplazaba a Villanueva de Sijena. En su opinión, Cataluña nos ha engañado y ninguneado y, Aragón, ha mostrado un complejo de inferioridad del que ahora vamos desprendiéndonos.

            Jorge aportó argumentos para anular las ventas de 1983 y 1992 del tesoro artístico del Monasterio de Sijena y se consiguió una Sentencia favorable por parte del Juzgado nº 1 de Huesca, algo que Cataluña no habría imaginado ni en el peor de sus sueños; después de todo, un abogado aragonés se ha enfrentado contra una potente administración con sus recursos y servicios jurídicos propios. A Jorge ninguna institución le ha apoyado económicamente. El convencimiento de restituir la integridad del monasterio sijenese abrió un segundo litigio en el Juzgado nº 2 de Huesca sobre las pinturas murales de la sala capitular. Las pinturas murales fueron arrancadas en 1936 en plena guerra civil y depositadas en Cataluña. Tras años de litigio, el Juzgado nº 2 de Huesca dictó Sentencia favorable y en noviembre del 2016 ordenó al Museo Nacional de Arte de Cataluña devolver las pinturas murales al Real Monasterio de Santa María de Sijena, sentencia que aún no han cumplido.

            Durante la tertulia de Sariñena, Jorge contagió a los presentes su amor por el Real Monasterio de Santa María de Sijena. Nos descubrió su gran capacidad oratoria, explicando la fundación e historia del monasterio sijenense. Un monasterio con simbología relacionada con Jerusalén y que en su esencia fue fundado en 1188 para ser la nueva Jerusalén tras caer esta en manos del caudillo musulmán Saladino un año antes. El monasterio albergó dos hospitales, notaría (el padre de Miguel Servet fue el notario del Monasterio), albañiles, labradores, ebanistas, etc… era como una pequeña ciudad muy ligada a los pueblos de Villanueva de Sijena y de Sena. El Real Monasterio de Sijena fue el primer Archivo de la Corona de Aragón hasta que el Rey Jaime II lo trasladó a Barcelona donde actualmente está y, es además, Panteón Real donde está enterrado el Rey Pedro II de Aragón y su madre la Reina Doña Sancha de Castilla. Afortunadamente existe una gran documentación sobre el monasterio: pinturas y fotografías que nos reconstruyen el extraordinario monasterio que llegó a ser. Una historia impresionante completamente ligada a su fundadora del Monasterio de Sijena, la reina Doña Sancha de Castilla, una cultísima reina consorte castellana casada con el Rey Alfonso II de Aragón, cuya figura está llena de misterio tras la profanación de su cadáver tras el incendio del monasterio en 1936, pero que posiblemente se encuentre enterrada en un lugar desconocido del cementerio de la vecina localidad de Sena.

            Se va acercando el final del proceso y a Jorge le va quedando un profundo sentimiento de alegría y satisfacción: “Se ha creado un importante precedente sobre la indivisibilidad de los monumentos nacionales y su venta para su íntegra preservación”. Quedan por escribir los últimos capítulos de un largo litigio que ha enfrentado a territorios hermanos. Pero conscientes y convencidos, tal y como afirma Jorge Español Fumanal, que las pinturas de Sijena deben de estar en su lugar, en el Real Monasterio de Santa maría de Sijena.

                   Todo nuestro reconocimiento a Jorge Español Fumanal y nuestro agradecimiento  por su compromiso, lucha y defensa de nuestro patrimonio. ¡Gracias Jorge!