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Cofradías de Sariñena


En el archivo provincial de Huesca se encuentran los libros de diferentes cofradías de la Villa de Sariñena. A través de ellos, nos aproximamos a parte de su historia, aportando algunas notas sobre sus contenidos, conscientes que una lectura más detenida podría aportar aspectos más que relevantes e interesantes.

En general se tratan de libros de estatutos y ordinaciones de las cofradías, estatutos muy similares entre ellas. A la vez, aparecen relaciones de hermanos componentes de las hermandades y las cuentas de las mismas.

Por aclarar, las ordinaciones son las ordenes que debían de cumplir los miembros de las cofradías. También se nombran los Capítulos, que respondían a las juntas que hacían los religiosos y clérigos regulares a determinados tiempos, conforme a los estatutos de sus órdenes, para las elecciones de prelados y otros asuntos.

Igualmente, en Aragón, una libra jaquesa equivalía a veinte sueldos o medios reales de plata y cada sueldo equivalía a doce dineros. Por aquellos años, un obrero especializado cobraba, más o menos, un jornal de cinco sueldos diarios. La onza aragonesa respondía a 29,236 gramos o a 1/16 de libra.

Cofradía de San Antonio de Padua (1738-1842)

Instituida en el convento de San Francisco de Sariñena, el libro de actas comprende las fechas desde su constitución, el 18 de junio de 1738 “En la capilla del bienaventurado San Antonio de Padua del convento del señor san Francisco de la Villa de Sariñena”, hasta 1842. El libro detalla las funciones de la cofradía, entrada de cofrades, hijos y mujeres, la misa del santo y otras misas, de procesiones, difuntos, limosnas, cobrar penas o selección de Mayorales. Además, se detalla los miembros de la cofradía y refleja las cuentas de la misma.

Antonio de Padua, también conocido como san Antonio de Padua, fue un sacerdote de la Orden Franciscana, predicador y teólogo portugués, venerado como santo y doctor de la Iglesia por el catolicismo. 

ES 22125 ADPHU {01} D-01467 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de San Crispín y San Crispiniano (1714 – 1823)

Instituida en la Iglesia Colegial de Sariñena, el libro comienza con los “Estatutos y ordinaciones de la cofradía de los gloriosos S. Crispín y Crispiniano”. Recoge la memoria de los cofrades, las nóminas de los cofrades, juntas y cuentas. En el año 1732, la cofradía determina hacer el estandarte de los mártires San Crispín y San Crispiniano.

En el folio 59, en anotaciones del año 1732, se hace una pequeña historia de la Cofradía, considerándose la más antigua “Aunque el principio de ella se ignora”. La historia parece responder a voces que debían de narrar la historia de la cofradía, señalando que el día de Corpus Christi del … año de 32 fue la primera de procesión, que salió el estandarte y tras él todos los hermanos con un cirio encendido. Llevaba el estandarte el más antiguo de los cofrades Pascual Sapita y los cordones por orden de antigüedad.

Se cita un antiguo libro de la cofradía, en el que se dice que originariamente era una cofradía de zapateros. Se entiende que el antiguo libro podría corresponder a 1501, resaltando el texto 230 años de antigüedad de la cofradía.

El libro nombra la fundación de la Cofradía de San Antonio de Padua instituida en el convento de San Francisco de Sariñena en 1625 por el oficio de sastres. En 1729 la cofradía reformó sus estatutos. También se nombra a la Cofradía de Santa Barbara, que parece ser fue fundada en 1658, siguiendo los estatutos de la Cofradía de San Crispín y San Crispiniano. ´

Crispín y Crispiniano fueron dos mártires cristianos muertos en el siglo III. Eran hermanos, miembros de una familia noble romana. Huyendo de la persecución en Roma, fueron a Soissons, donde de día predicaban a los galos y de noche hacían zapatos para subsistir. Murieron decapitados por orden de Maximiano.​

ES 22125 ADPHU {01} D-01462 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de la Señora Santa Barbara (1732-1841)

Fundada en 1628 en la capilla y altar de la Señora Santa Barbara de la Iglesia Colegial de la Villa de Sariñena. Cofradía constituida por causa de una tormenta, ocurrida el 29 de junio de 1628, que causó varios muertos y heridos “Implorando justamente el patrocinio de la Santa por el estrago grande y lastimoso fracaso (que sucedió en 29 de junio del referido año) de un nublado de que cayó una centella o rayo muriendo de el nueve hombres y muchos heridos”.

En sus páginas podemos leer sus estatutos que presentan los títulos en latín y se desarrollan en castellano. Además, el libro abarca con los cofrades y cuentas desde 1732 a 1841.  ´

Bárbara de Nicomedia, conocida como santa Bárbara, fue una mártir cristiana, reconocida como santa por la Iglesia católica. Santa Bárbara es la patrona de los mineros y los artilleros. Esta santa reconocida por la iglesia católica, ha sido vinculada con la tormenta y los truenos por las circunstancias de su asesinato y el posterior fallecimiento de su padre, quien ejecutó personalmente la muerte de esta venerable.

ES 22125 ADPHU {01} D-01477 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Santo Antonio Abad (1735-1841)

Instituida en el convento de San Francisco de la Villa de Sariñena, el libro de actas contiene estatutos, constituciones y cuentas de la cofradía. Los títulos de los estatutos aparecen en latín y su desarrollo en castellano. La relación de cofrades se detalla de 1735 a 1841.

El libro de actas comienza con las Penas por faltas, por faltar a la misa y sermón, por no asistir al claustro, por faltar a las completas y salve, por faltar al aniversario, por trabajar el día de la fiesta, por faltar a los entierros, por faltar a la junta, por faltar a la obediencia del Prior, por faltar a los mayorales o velar a los hermanos el día del santo.

Como curiosidad se detalla una comida en 1819 donde se ha de dar dos tercios de carne a cada uno y a los enfermos se les ha de dar torta debiendo pagar dos reales. También se detalla como la junta se reunía ante el pórtico de la virgen de Loreto. 

Antonio Abad​ o Antonio Magno fue un monje cristiano-católico, fundador del movimiento eremítico.

ES 22125 ADPHU {01} D-01466 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Nuestra Señora del Rosario (1721 – 1842)

Libro de estatutos y constituciones de la Cofradía del Santísimo Rosario de nuevo redificada de la Villa de Sariñena, bajo tutela del Convento de Predicadores de Huesca.

En el libro, además de nombramientos, hay nóminas y cuentas de la cofradía. Por ejemplo, detallando gastos de la cofradía en 1832: Por las completas y misa de la fiesta, con un beneficiario, por el sermón y agradecimiento al… Predicador, al sacristán y escolanos por la fiesta, al campanero por los 5 aniversarios y toque de la fiesta, al sacristán por sacar la plata y 5 aniversarios, por las 5 misas de los aniversarios de todo el año y 6 misas celebradas por los hermanos difuntos.

Nuestra Señora del Rosario o Virgen del Rosario es una advocación de María venerada por la Iglesia católica, que celebra el 7 de octubre la fiesta de la Bienaventurada Virgen María del Santísimo Rosario.

ES 22125 ADPHU {01} D-01463 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Nuestra Señora del Rosario con título de la Aurora (1779 – 1842)

Instituida y fundada en la Iglesia Colegial de la Villa de Sariñena en 1779. El libro de actas de la cofradía, presente en el Archivo Provincial de Huesca, contiene estatutos y constituciones, relación de cofrades, mayorales y hermanos, además de cargos y descargos.

Nuestra Señora de la Aurora es una advocación mariana que goza de gran devoción en los pueblos y ciudades del sur de Córdoba.

ES 22125 ADPHU {01} D-01471 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de San Antonino Mártir 1734 – 1842

Instituida en la Iglesia Colegial de Sariñena en 1734. El libro de actas de la cofradía contiene estatutos y ordinaciones En el folio 5v hay un grabado de San Antonino pegado sobre el texto. En el ángulo inferior derecho figura cartela con la siguiente inscripción: «Fr. Calbo Ordinis Minorum Fe 1668».

Como curiosidad un cargo por dos libras de velas blancas a siete reales.

San Antonino fue un mártir del siglo I. Según cuenta la tradición, el santo estaba de paso por Apamea, una antigua ciudad que se encontraba cerca del río Orontes, y allí, con gran celo apostólico, reprochó a los paganos que adoraban a sus ídolos. Su memoria se celebra el 2 de septiembre.

ES 22125 ADPHU {01} D-01465 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad 1822 – 1842

Constituida en el convento de San Francisco de la villa de Sariñena y fundada, según figura en su portada, el 18 de marzo de 1600 y nuevamente aprobada en el mes de octubre de 1822.

El libro de actas contiene estatutos y ordinaciones, entre ellas el pago que debían de realizar quienes quisieran entrar en la cofradía “Diez y seis sueldos jaqueses”. Todos los hermanos tenían como obligación de asistir a la procesión del viernes santo por la tarde “Que en el mismo día se para en el convento de san Francisco” y a la del domingo de Pascua “Debiendo llevar todos velas encendidas y el hermano que falte tenga que pagar un sueldo”. Igualmente asistir a la misa mayor en el Convento de San Francisco el día de Pascua.  Las juntas debían celebrarse después de la misa en el día de la Dominica o antes de la Dominica Pasión.

Entre los gastos destaca a la comunidad de San Francisco, por misas por los hermanos, por misas de junta o aniversario, por cuatro libras de velas o por la acera para el altar mayor.

Nuestra Señora de la Soledad es una variante de advocación de la Virgen María del título de Nuestra Señora de los Dolores.

ES 22125 ADPHU {01} D-01476 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía del Señor San Blas 1746 – 1841

Cofradía fundada en 1746 en la iglesia colegial de la villa de SariñenaAdviendose experimentado en el año próximo pasado, de 1746, en la Villa de Sariñena un contagio de garrotillo o mal de garganta que murieron varios párvulos y algunos adultos, con su clero y plebe celebrando una procesión o rogativa, invocando el patrocinio de dicho glorioso obispo y mártir San Balas, experimentó el alivio y consuelo deseado, de cuyo inexplicable favor, enardecidos los corazones de muchos fieles erigen y fundan una nueva hermandad o cofradía en honor del Santísimo San Blas”. El garrotillo respondía a la infección bacteriana conocida como difteria.

El libro de actas de la cofradía contiene los estatutos, ordinaciones y cuentas anuales. Para entrar en la hermandad se debía pagar diez reales de plata y una vela de tres onzas, aunque solamente podían ser en número de treinta y tres cofrades. Todos debían de asistir al Capitulo y fiesta, donde se cantaban las Completas con velas encendidas y pasando a adorar al santo. Además, asistencia al aniversario “y luego concurrirán a casa del Mayoral a las cuentas y refresco (si lo hubiere). Continúa con el día para tener Capitulo, de san Thomas a San Esteban, de la asistencia a los cofrades necesitados y enfermos, asistencia a entierros, de los hijos difuntos y varios asuntos de la cofradía. 

Blas de Sebaste, venerado como san Blas, fue un médico, obispo de Sebaste en Armenia y mártir cristiano. Hizo vida eremítica en una cueva en el bosque del monte Argeus, que convirtió en su sede episcopal.

ES 22125 ADPHU {01} D-04655 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de la Gloriosa Virgen y Mártir Santa Quitería 1816 – 1842

Instituida en la iglesia parroquial de Sariñena y fundada en 1733, renovándose en el mes de abril de 1816 por haberse perdido el libro de “Estatutos y Cuentas”.

El libro contiene constitución, estatutos y cuentas anuales de la cofradía. Para ingresar se debía de paga diez sueldos y diez dineros con una vela de tres onzas y otros diez sueldos y diez dineros por salida y si eras hijo de hermano cinco sueldos y una vela de tres onzas y otros cinco por salida. “En el segundo día de Pascua de Resurrección se deberá celebrar todos los años una misa verada por los hermanos y hermanas vivos y difuntos de la cofradía con la comida de cuatro sueldos y cuatro dineros”.

Entre los gastos misa de fiesta, aniversario o difuntos, por las Completas al Capítulo, el sermón, comensales, sacristán, campanero o toque de campanas para la fiesta.

Santa Quiteria fue una virgen y mártir del siglo II de la que poco se conoce, más allá de su nombre y su culto. Ya aparecía en el Martirologio Hieronymianum y su nombre proviene de Kythere o Kuteria, que significa ‘la roja’.​

ES 22125 ADPHU {01} D-04654 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía del Patriarca San Joaquín 1761 – 1842

Fundada en la iglesia colegial de la Villa de Sariñena en 1761. El libro contiene estatutos, ordinaciones, nóminas y cuentas. “Todos los cofrades tengan la obligación de concurrir la víspera del S. San Joachín a la iglesia colegial de dicha Villa, en donde se capitarán Completas, en las que estarán con velas encendidas”.

Contiene grabado de San Joaquín «S. IOACHIN AÑO DE 1837». Hay otro grabado suelto coloreado que representa un obispo sin identificar.

Joaquín fue el marido de Ana y el padre de María, madre de Jesús, de acuerdo con la tradición católica, ortodoxa y anglicana. La historia de Joaquín y Ana apareció por primera vez en el evangelio apócrifo de Santiago. Joaquín y Ana no son mencionados en la Biblia.

ES 22125 ADPHU {01} D-04657 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía del Patrocinio del Señor San José Patriarca 1817 – 1842

Cofradía de Josef Patriarca, fundada en la iglesia colegial y parroquial de Sariñena. El libro de actas se inicia en 1817 y se abre con la aprobación del muy S. Obispo de Huesca por haberse perdido el libro de sus ordinaciones y autos de visita anterior.

En la contraportada aparece un grabado de San José con el Niño en cuyo margen inferior figura: «Ignatius Valls. Delín. et sculp. Barcinone». En el libro aparecen la constitución de la cofradía, actas y cuentas de la misma.

José de Nazaret ​ fue, según la tradición cristiana, el esposo de María, quien era la madre de Jesús y, por tanto, padre putativo de Jesús. Tanto su vida y sus ancestros familiares se describen en el Nuevo Testamento de la Biblia.

ES 22125 ADPHU {01} D-04658 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Nuestra Señora del Pilar de Sariñena 1739 – 1842

Instituida en la Iglesia Colegial del Salvador de Sariñena “En el año del nacimiento de nuestro Señor Jesu Christo, que se contara de mil siete cientos treinta y nueve, se ha instruido y erigido Cofradía en reberencía, honor y gloria de la Santísima Virgen María, baxo la invocación y titulo del Pilar, la que se venera en su Altar y Colegial Iglesia del Salvador de la Villa de Sariñena”. El libro contiene sus estatutos, el pago de diez sueldos y una vela de tres onzas para su ingreso y otros diez sueldos dentro de un año. 

Junto al Prior, la cofradía se componía de 32 hermanos cofrades. El libro desarrolla las obligaciones del Prior, de los Maiorales, de la asistencia a Capitulo, en silencio, solo podían hablar con permiso del Prior bajo multa de una libra de velas. Estaba obligada la asistencia a la fiesta, debiendo acudir la víspera de la fiesta a la iglesia, donde se cantaban completas y el día de la fiesta “obligación de concurrir a la misa y sermón con velas encendidas pena de quatro sueldos”. Hacían recuento en el claustro “y el cofrade, que trabajase el día de la fiesta de la virgen Santísima del Pilar tenga de pena quatro sueldos y el que se supiese quien ha trabajado, no avisando, tenga de pena dos sueldos”.

Sigue con la asistencia al aniversario, por los hermanos difuntos y luego comida. Habla “de el día para tener Capitulo”, el día 8 de septiembre “que se celebra la Natividad de la Virgen Santísima”. De la asistencia a los enfermos y en que se han de emplear las penas “para cera o iluminaria y en ninguna otra cosa se puedan emplear”.

Se dan cuentas de la cofradía y nóminas de los cofrades.  

Contiene grabado representando la Aparición de la Virgen a Santiago y sus compañeros. En su margen inferior: «À Paris chez spe rue st. Jacques à la Visitation».

ES 22125 ADPHU {01} D-01468 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Hermandad de Nuestra Señora de las Fuentes (1744 – 1842)

La Virgen de Nuestra Señora de las Fuentes responde a la advocación del monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes situado en la localidad de Sariñena.

El libro de actas de la cofradía contiene los estatutos, ordinaciones y cuentas anuales de la misma. Como curiosidad, especifica como todos los hermanos están obligados a asistir a misa de entierro bajo pena de cuatro sueldos de plata.

Además, se refleja la conveniente obligación:

Ittem. Actuamos y gobernamos, que cada año vaya la Hermandad en procesión a Nª Sª de las Fuentes y para efecto de esto en la junta arriba mencionada se determinará el día que se haya de ir y a vuestro tengan obligación los Mayorales participar de la deliberación en nombre de la Hermandad para que aquí todos reunidos, puedan ir a visitar a Nuestra Señora.

Hermandad de San Isidro Labrador 1766 – 1841

La Hermandad del señor San Ysidro Labrador, patrón de Madrid, fue fundada en la Yglesia Colegial de la Villa de Sariñena en el año 1766 “Alabad al Señor en sus Santos: movidos de tan santo consejo los corazones de algunos nobles labradores de esta Villa de Sariñena, exigen y fundan una nueva Hermandad en honor del Señor San Ysidro Labrador en la Yglesia Colegial de dicha Villa, esperando en la protección de tan poderoso Santo, toda felicidad en la tierra, y después la Bienaventurada, y se obligan a cumplir, obedecer y observar los estatutos y ordinaciones siguientes”. 

El libro de la cofradía contiene estatutos y cuentas anuales. Para su ingreso se debía de ser de buena calidad y costumbres, además de abonar diez reales de plata y una vela de tres onzas. Los hijos de hermanos cinco sueldos y la vela y al año otros cinco sueldos.

La selección de hermanos para ser admitido en la hermandad debía ser a propuesta del Prior, secretario y mayoral u otro hermano y la elección a la mayor parte de votos “que se recibirán en secreto con judías y habas, para obiar pleitos, y todos tengan obligación de botar en pena de un sueldo”. Solo podían ser treinta y un hermanos.

Asistencia al Capítulo, a la víspera de la fiesta, debiendo concurrir todos en la iglesia donde se cantaban Completas con velas encendidas. El día del santo misa y sermón, con velas encendidas, y el hermano que trabaje pena de un real de plata y pena de un sueldo quien supiese de un hermano que hubiese trabajado.

San Isidro Labrador es la festividad menor de Sariñena, celebrada cada 15 de mayo, se suele ir en romería a la ermita de Santiago portando la virgen de Nuestra Señora de las Fuentes.

ES 22125 ADPHU {01} D-01469 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Santa Apolonia 1792 – 1842

Cofradía de Santa Apolonia “Virgen y Martyr, fundada en la Yglesia Colegial de la Villa de Sariñena en el año de 1780”.

El libro contiene los estatutos y ordinaciones “Esperando en la protección de tan poderosa Santa toda felicidad, pero especialmente en el accidente de mal de dientes y muelas y otros de la naturaleza humana puede acontecer”. Además, el libro lo debía tener el Prior o el secretario de la cofradía. En el mismo se detallan las cuentas de la cofradía.

Santa Apolonia fue una de un grupo de vírgenes mártires que sufrieron en Alejandría durante un levantamiento local contra los cristianos antes de la persecución de Decio.

ES 22125 ADPHU {01} D-01472 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Nuestra Señora de Loreto 1818 – 1842

Instituida en el Convento de San Francisco de Sariñena, el libro contiene Estatutos y Ordinaciones “Fundada en su capilla contigua a la Iglesia del Convento de Nuestro Señor San Francisco, de tiempo inmemorial, y aora con el motivo de haberse extraviado el libro que seguía a causa de la entrada de las tropas francesas suplican el Prior y Hermanos de la misma a … se digne poner su autoridad, a mayor honra y gloria de la misma Nuestro Señor”.

Capilla de Loreto. Desaparecida. Sariñena.

Se componía de cuarenta y un hermanos y doce de devoción, quien se ordenase en la cofradía debía de ser admitido “Siendo honesta, de buena forma y costumbres”. Se favorecía la entrada a los hijos de hermanos, debiendo pagar cinco sueldos y una vela.

Convento de San Francisco de Sariñena. Desaparecido.

Instituida en el Convento de San Francisco de Sariñena, en su texto se consigna que existía con anterioridad, desde antiguo, pero que se había perdido el Libro de Estatutos a causa de la invasión francesa. Contiene estatutos y constituciones.

La Virgen de Loreto o Nuestra Señora de Loreto es una advocación mariana católica, su festividad se celebra el 10 de diciembre. 

ES 22125 ADPHU {01} D-01475 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía del Arcángel San Miguel 1814 – 1842

Libro de los estatutos, asiento de Hermanos y hermanas de la Cofradía del Arcángel San Miguel, año 1814.

Hermandad de treinta y tres hermanos más el Prior y el secretario, para su ingreso se debía ser persona honesta, de buena calidad fama y costumbres y pagar de entrada diez reales de plata y una vela de tres onzas.

Los estatutos obligan a la asistencia del Capítulo, a la fiesta, completas en la víspera de la fiesta, misa solemne y sermón con velas encendidas y al aniversario. Igualmente, asistencia a los enfermos y entierros. Obligaciones del Prior, Mayorales y el destino de las penas: “Para aumento de la luminaria, sin que en ninguna otra cosa se puedan invertir”.

En el libro se detallan las cuentas de la cofradía y la relación de hermanos y hermanas de la misma a lo largo de los años.

El Arcángel San Miguel considerado abogado del pueblo elegido de Dios.

ES 22125 ADPHU {01} D-01473 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Santa Lucía 1729 – 1841

Instituida en la iglesia de San Miguel del convento de religiosas Carmelitas de Sariñena: “Cuyo altar e invocación está en la iglesia de San Miguel en la iglesia de la Virgen del Carmen de la Villa de Sariñena, quiera sea nuestra abogada con nuestro S. Jesucristo pera encaminar las almas de los cofrades de dicha cofradía y estatutos siguientes”.

Para entrar se debía pagar cinco reales y una vela y otros cinco reales al año. Los hijos de los cofrades cinco reales y una vela por la entrada y la salida. “Antes de ser admitido se haya de examinar por los cofrades sea de costumbres honestas”.

El libro comienza con una relación de hermanos de la cofradía, siendo la primera Sor Francisca Lorquet. Solamente podían ser veinticinco cofrades “Siendo personas de loables costumbres”. La víspera de la santa se celebraban las Completas y en la fiesta misa cantada. El libro se desarrolla con actas, relación de hermanos y cuentas.

“En el año de 1829 de 15 de diciembre Fray Blas Solés, confesor de las religiosas del convento de Nª Sª del Carmen de esta villa de Sariñena propuso a la cofradía que la madre Priora de dicho convento le había dicho no era del cargo del combento el pagar al padre confesor las distribuciones de las misas, completas y aniversario como todo lo demás anexo a la fiesta. Aviendose juntado la cofradía se le dio satisfacción al padre confesor con el mismo libro para que la Madre Priora como las demás religiosas supieran que pagava dicha cofradía al combento por la fiesta, misa de día de la Santa, salve, completas y aniversario antiguamente diez y ocho sueldos como se ve en el libro antiguo de dicha cofradía, folio veinte y tres a catorce de diciembre de mil seis cientos treinta y ocho. Y aviendo consignado y adjudicado el censal que paga, Jayme Alegre de veinte y cinco sueldos anua pensión años hace como actualmente cobra dicho combento del dicho Jayme Alegre respondió el padre confesor en nombre del dicho combento y dichas religiosas quedaban satisfechas que era de su cargo el hacer todo el coste de arriba dicho. Allavase Priora al presente la Madre Dionisia Navarro y el padre confesor se llamaba fray Blas Solés y el mayoral de dicho año Francisco Mirallas. Todo consta del libro antiguo de dicha cofradía al folio treinta y siete al que me refiero”.

Santa Lucía es la patrona de la vista.

ES 22125 ADPHU {01} D-01464 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de los Hermanos de la Purísima Concepción 1815 – 1841

Cofradía fundada en el convento de San Francisco de la Villa de Sariñena “Vistas los antecedentes ordinaciones de la cofradía de la Purísima Concepción fundada en el convento de San Francisco de la Villa de Sariñena de esta diócesis. En atención a que de ellas se ha de seguir el mayor culto a Nuestra Sª en dicha Yglesia”.

El libro comienza con las penas por las faltas, falta a juntas, por levantar la voz, faltar a obediencias, a la fiesta, completas, aniversario, entierros o trabajar el día de la festividad. Continúa con los estatutos y ordinaciones, las juntas se hacían en las casas de los Mayorales y estaba compuesta por treinta y tres hermanos.

“Los hermanos tengan obligación de concurrir a la casa del difunto y de asistir al comienzo con velas encendidas, las que les darán los Mayorales o en ocasión, quienes las de pena de dos sueldos y la misma pena tendrán, si no havisan, o …, quien havise a todos los hermanos para el entierro, y al que a este faltase tenga de pena dos sueldos, y para quitar las controversias, que puede a ver en las faltas de los entierros, que pueden acontecer, en los tiempos de siega, trilla, sementera y hacer guebras, se adviere que si quelquiera hermano havisado por el Mayoral, y estuviese ocupado en otras oficinas una ora de camino fuera de Sariñena, como le coxa la noche fuera de su casa, no tenga ninguna pena.”

La Inmaculada Concepción de María, conocida también como la Purísima Concepción, es un dogma de la Iglesia católica proclamado en 1854 que sostiene que la Virgen María estuvo libre del pecado original desde el primer momento de su concepción por los méritos de su hijo Jesucristo, recogiendo de esta manera el sentir de dos mil años de tradición cristiana al respecto. Se celebra el 8 de diciembre, nueve meses antes de la celebración de la Natividad de la Virgen el 8 de septiembre.

ES 22125 ADPHU {01} D-01474 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo 1774 – 1841

Erigida en la iglesia colegial de la Villa de Sariñena. Sus cofrades estaban obligados a cumplir sus estatutos y ordinaciones que va desarrollando el libro, al igual que las anteriores cofradías. Se reunían en la escuela de niños, de primeras letras o de primera educación, lugar exacto que no se llega a precisar, cuando lo normal era en casa del Mayoral.

La cofradía contaba con estandarte, con cruz de seda y cordones negros y amarillos. Los cofrades llevaban túnicas.

Como curiosidad, en el libro recoge una relación de “Hermanos eclesiásticos y religiosos de devoción de la Sangre de Nuestro señor Jesu-Christo”. El primero de ellos es Fray Manuel Bayeu Cartujo “Libre de todo escote. Murió”, el célebre cartujo que pintó el conjunto pictórico mural de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes.

En la contraportada hay un grabado de Cristo Crucificado entre dos ángeles que recogen su sangre en sendos cálices. Pegado y recortado en su parte inferior.

ES 22125 ADPHU {01} D-01470 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Hospital de la cruz Roja de Valfarta


En la localidad monegrina de Valfarta se instaló un hospital durante la guerra civil de España. El Hospital de Valfarta fue uno de los muchos que se establecieron en el frente aragonés, dependiendo del de Bujaraloz, una de las cabezas del sector sur, sede sanitaria compartida con Caspe. La historia del hospital de Valfarta quizá sea la más olvidada del resto de hospitales que se instalaron en Los Monegros, tales como el de Grañen, Sariñena y Bujaraloz. Aunque una de sus particularidades fue en ser uno de los tres hospitales de la Cruz Roja en el frente de Aragón, junto a los de Sástago y La Zaida.

  La Cruz Roja de Valfarta, distante de Bujalaroz siete quilómetros, ha instalado un magnífico hospital, que bajo la dirección del prestigioso doctor Ríus, y secundado por cinco médicos, cuatro practicantes y cincuenta camilleros, atienden a los allí hospitalizados. El citado hospital cuenta con un completo laboratorio, gabinete de Rayos X, dos aparatos portátiles de la misma aplicación y tres auto-ambulancias de los últimos modelos extranjeros   La Vanguardia 24 noviembre 1936  

Para ello se habilitó una antigua casa señorial que contaba de “espaciosas y ventiladas salas capaces para 150 camas”, además de otras dependencias en las que se instalaron dos quirófanos que permitían operar dos heridos simultáneamente; además de contar con gabinete de  rayos X,  farmacia, etc… El hospital estuvo dirigido por el doctor Luis Ríus Badía, cirujano del Hospital Clínico y de la Cruz Roja en  Barcelona. Rius Badia estuvo acompañado por los  doctores Martínez Torres, Pérez  Malla, Navarro, Sellarés “todos ellos de la  Cruz Roja y  de  reconocida solvencia como cirujanos”. También los practicantes Fernández Saavedra y Bertrán, el  personal de la Brigada de camilleros al mando del  oficial 2° Pedro Gebelli (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/12/36). Luego, la dirección recayó sobre el doctor Jorge Martínez Torres, ascendido a la categoría de Capitán en julio de 1937(Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/7/37).

Posee  uno  de  los   mejores   hospitales   de  sangre  de  todo  el frente  Aragonés,  dotado  de todos los adelantos  modernos  que  en  nada   tiene que   envidiar   a  los mejores hospitales de Barcelona.

Su capacidad actual es de 150 camas, pudiéndose ampliar el número de  ésta hasta  250. Posee seis magníficas salas, tres en el primer piso y  otras tres en el segundo  espléndidamente ventiladas alegres en su interior, luminosas limpias. Las camas esmaltadas,  blancas como la nieve,  impolutas.

El régimen y  la disciplina interior, son  dulces,  llevaderos,  procurándose por todos los  medios  que  al  herido  le resulte  la estancia agradable.  Las  comidas que a  los  heridos  se  les  sirven son  sanas y  nutritivas y  el agua  que   beben es filtrado cuidadosamente con  el   fin  de  evitar complicaciones  gástricas.

Cuenta así mismo  el hospital con un magnífico gabinete  de rayos  X;  otro de terapéutica-física; aparato de radio-Scopia portátil; laboratorio, amplia y bien dotada sala de   operaciones,  sala  de  curas  y  enyesados.

Al  frente de dicho hospital está el conocido y prestigios Dr. Martínez Torres, cirujano eminente  bien  conocido  en  los medios científicos.

Es  el  prototipo del  médico  que vive y para su profesión y para los enfermos. Practica de tal forma su apostolado, que  sus intereses sé ven lesionados por  la obsesión de darlo todo para los enfermos.

Muchas son las pruebas de su altruismo y desinterés lleno de humanidad y, cariño hacia  los heridos y  enfermos.

Este hombre que es célebre; que es el alma de este hospital, se vería imposibilitado de  plasma  su  obra tan humanitario, como admirable, sin la ayuda  eficaz  de  elementos   auxiliares.

Estos  elementos tan valiosos son los médicos doctores. Salieras, cirujano y  ayudante del Director, Al-varez y Cardona, secundados por la labor meritoria de tres expertos   practicantes,   y  seis competentes  enfermeras.

Más allá : portavoz de la División «Francisco Ascaso» 22 de septiembre de 1937

La importancia de los hospitales del frente fue reflejada por los diferentes medios de la época. En diciembre de 1936, Roda (Delegado de sanidad y Cruz Roja en el frente de Bujaraloz), Pedro Estrany (Delegado Presidente) y Arturo Grau Mediano (Primer jefe de la Brigada) visitaron el Hospital de Valfarta, las Ventas y el sector donde actuaba la brigada “Juan Simón”. Fueron recibidos por todo el personal, según narra la crónica de aquella visita (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/1/37), además pudieron asistir a una intervención quirúrgica practicada por el doctor Luis Ríus Badía “Consiste en la amputación del dedo medio de la mano izquierda de un miliciano”.

En el antiguo cuartel de la Guardia Civil se instaló la sede de la Brigada de camilleros de la Cruz Roja. Durante la visita de Roda, Estrany y Grau, les recibió Gebelli y el brigada Trepat. Además de hacer guardias en los hospitales, también existió un campamento de tiendas de campaña en el cruce de la carretera Zaragoza, Gelsa y Monegrillo. La comitiva visitó aquel campamento “Las Tiendas”, donde prestaba servicio el practicante Martínez, el sargento Andrés Aybar y varios camilleros “En ellas se efectúan en tiempo normal unas treinta curas diarias procedentes del Cuartel General”.

La mala calidad del agua fue un gravísimo problema en el sector sur, especialmente en Bujaraloz, cuyas aguas fueron declaradas infectadas, es de suponer que lo mismo sucedería en Valfarta. Por lo que se estableció un sistema de aguas limpias y depuradas a través de camiones cisterna o cubas. En Bujaraloz se utilizó el antiguo hospital habilitándolo como Hospital de Sangre para los heridos en el frente, además en casa de Gross se instaló el hospital de enfermos y el “hospital de venéreas” (las enfermedades de transmisión sexual fueron un verdadero problema entre los milicianos). El hospital de venéreas en Bujaraloz era una casa grande, con patio descubierto y corredor alrededor, acabada la guerra, la casa pasó a ser usada como escuela.

Visitaron   también   un   lugar   llamado   «Las   Ventas»,  en  donde  presta  un  excelente   servicio   una  brigada  llamada de  «Juan   Simón»,  por   ser   la   que  efectúa  los  enterramientos,  ésta  está  compuesta  por  el  cabo  Ribera  y  cuatro   camilleros.

(Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/1/37)

Debieron tener gran actividad y así queda reflejado en el parte publicado por el Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/2/37, donde aparece la actividad en el frente de Bujaraloz. En el destacamento de personal, de esta brigada al mando del oficial primero Pedro Gebelli, que actúa en dicho frente desde el día 24 del mes de julio del pasado año “Han prestado durante el pasado mes los siguientes servicios: En el lugar denominado «Las Tiendas», situado en el cruce de la carretera de Zaragoza con la de Jelsa y Monegrillo,113 servicios. Servicios con ambulancias desde Valfarta a  Bujaraloz, en total 55  servicios. Servicios de motos, 27. En el hospital de Cruz Roja instalado en Valfarta, se han verificado un total de intervenciones quirúrgicas de 54 durante el pasado mes, por el personal facultativo de esta brigada, adscrito a dicho hospital”.

Incluso existen estadística de los enfermos  asistidos  en  el  Hospital de Valfarta desde el 15 de Enero al 15 de Febrero de 1937, con un total de 142:

Medicina

Aparato respiratorio, 12. Aparato circulatorio, 1. Aparato digestivo, 10. Infecciones   generales, 7. Raquitismo, 1.

Cirugía

Hernias, 3. Apendicitis, 3. Hidrocele, 1. Quisto  abdominal, 2. Hemorroides, 1. Fisura  ano,1. Fimosis, 3. Neuritis, 1. Abscesos, 3. Quemaduras, 1. Heridas  contusas, 3. Cuerpos extraños, 3. Heridas  por arma  de  fuego sin lesión ósea, 1. Heridas por arma  blanca,  1. Osteítis, 3.

Traumatología

Derrames sinoviales, 1. Esguinces ligamentos, 11.Luxaciones, 5. Contusiones, 3.   Artritis traumáticas, 8. Fracturas costillas, 2. Fracturas cerradas extremidad sup.,10. Fracturas abiertas extremidad sup., 3. Fractura extremidad  inferior,  4.  Espina  calcáneo,  2.  Enfermedad  de  Koening,   1.  Enfermedad   de  Pertlies,  2.

Especialidades

Otorrinolaringología,  15.  Dermatología,  3.  Venereología,  8. 

 (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/1/37)

Día 11.Salió la ambulancia G. E. 4172 m. Cherolet en comisión de servicio a Valfarta con el  siguiente personal: Eliseo Basols Cabo, Ángel Casas Ribas, conductor, Ezequiel  Blesa García, camillero. Servicios prestados por la Ambulancia de la Cruz Roja de Gerona durante el mes  de junio de 1937.

 (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/7/37)

El que  suscribe   don Alfonso  Castells  Valls,   Teniente   Ayudante, pongo   en   su  conocimiento   que  por  indicación  del  Comisario  de Guerra   en   Sanidad   se  dispuso  la  salida  inmediata de  una  ambulancia  con  dirección al Cruce del Gelsa  (Docker de Sanidad). 

Salió para  este  lugar  la ambulancia  núm.  10,  con  el  personal  que  a continuación  se  expresa:  Sargento: Jesús Pía. Cabo: Andrés Vila. Camilleros: José Pont, Mariano Ayora, Jaime Pomier; prestando los servicio que a  continuación se expresan: 
16 de julio: Evacuación del Hospital de sangre de Bujaraloz de 5 soldados; y 3 al Hospital de Valfarta. 17 de julio: Sin novedad.
18 de julio: Evacuación del Hospital a 1 herido. Ha salido la ambulancia para Molino de Pina para ir a recoger 2 heridos. Trasladado 6 heridos al hospital de Bujaraloz.
19 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 2 soldados.
20 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 2 soldados. 21 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 5 soldados, la ambulancia ha ido al Hospital de Gelsa a buscar un soldado enfermo.
22 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 3 soldados. Lo que me complace en comunicarlo a usted para los efectos consiguientes.

Valfarta, a 23 de julio de 1937. El Teniente Ayudante. — Alfonso Castells. Firmado.

* * *
El que suscribe don Alfonso Castells Valls, Teniente Ayudante, pongo en su conocimiento que por el requerimiento del Delegado de Guerra en Sanidad, se dispuso la salida inmediata de tres ambulancias con dirección a Monegrillo, para efectuar la evacuación de los heridos.  

Para dicho servicio salieron las ambulancias y personal que a continuación se citan:  

Ambulancia núm. 6: Chófer: Luis Miguel. Ayudante: Francisco Bonet. Camilleros: José de Dios, Antonio Gutiérrez.
Ambulancia núm. 45: Chófer: Antonio Medina. Ayudante: Antonio Coscolín. Camilleros: Pedro Antonio Díaz, Emilio Bosque.
Ambulancia núm. 14: Chófer: Alejandro Joly. Ayudante: Enrique Vives. Camillero: Ginés Serrano. Cabo: Urbano García. Motorista Cabo: José Cordellach.

Todo este personal estaba al mando del Teniente Gabriel Roberto Barrón.  

Servicios prestados:

16 de julio: Traslado de 5 heridos al hospital de sangre de Bujaraloz.
17 de julio: Fue trasladado al Hospital de Cruz Roja el camillero Alfonso Marín Batan.
18 de julio: Fueron evacuados 5 heridos al Hospital de Bujaraloz y 2 al Hospital de Peñalba.
19 de julio: En dicho día no se efectuó ningún servicio.
20 de julio: Traslado de 2 heridos al Hospital de Peñalba y 5 heridos al Hospital de Bujaraloz.
21 de julio: Traslado de 1 herido al Hospital de Valfarta y de 3 heridos al Hospital de Bujaraloz.
22 de julio: En dicho día fueron evacuados al Hospital de Bujaraloz 11 heridos. 23 de junio: Traslado de 5 heridos al Hospital de Bujaraloz.
24 de junio: Traslado de 11 enfermos al Hospital de Bujaraloz.  En dicho día por medio de un Oficio que nos remitió el Director del Hospital de Monegrillo fueron retiradas nuestras ambulancias. El documento del Director del Hospital dice así : «Habiendo recibido un oficio que dice: Por haber cesado las operaciones que dieron lugar a la instalación del equipo quirúrgico de Monegrillo, pueden ser retirados todos los efectivos que allí fueron trasladados, así como todo el personal Sanitario.   «Las ambulancias de la Cruz Hoja que estaban allí desplazadas pueden regresar a sus Bases».  
El Director del Hospital de Monegrillo. Firmado: P. Arqué. Monegrillo, 25 de julio de 1937. Al Teniente que manda las ambulancias de la Cruz Roja en Monegrillo.
* * *
También fue entregado al teniente de Cruz Roja este comunicado, el cual escribo textualmente para su conocimiento.   Dice así: El que suscribe Pedro Arqué Cuxart, Director del Hospital de Evacuación de Monegrillo, se complace en hacer constar lo que a continuación se expresa:   Que lodo el personal de la Cruz Roja destacado por orden superior al Hospital de su dirección, para efectuar las evacuaciones que hubiere menester se ha portado en todo momento en forma excelente, cumpliendo en todo momento y a la hora más intempestiva los servicios que se les ha encomendado, llevados por el alto espíritu que, siempre ha guiado a todos aquellos que han pertenecido a la Institución que con tanto orgullo representan. Lo que hace constar para satisfacción de los interesados y puedan exhibir este documento a donde crean conveniente.

  Monegrillo, 25 de julio 1937. Firmado: P. Arqué.  

Lo que me complace poner en conocimiento de usted para los efectos consiguientes. Valfarta a 25 de julio de 1937.   El Teniente Ayudante. — Alfonso Castells. Firmado. Visto Bueno, Gebelli. Hay un sello que dice: CRUZ 110.1A ESPA-ÑOLA. Sector Bujaraloz. Barcelona. Hay otro sello que dice: EJERCITO DEL ESTE. Capitán Jefe Delegado. Frente Aragón. CRUZ ROJA ESPAÑOLA.
* * *
El que suscribe don Alfonso Castells Valls, Teniente Ayudante, pongo en su conocimiento los servicios que durante los días 23, 24 y 25, han prestado los Camilleros que fueron destacados al Cruce de Gelsa por indicación del Comisario de Guerra en Sanidad.  
Ambulancia núm. 10: Sargento: Jesús Pla. Cabo: Andrés Vila. Camilleros: José Pont, Mariano Ayora, Jaime Pomier.  
23 de julio: Evacuación de Pina de Ebro de un herido y trasladarlo a los Dockers.
24 de julio: Evacuación de tres soldados al Hospital de Bujaraloz; también fueron evacuados 2 al Hospital de Fraga.
25 de julio: Evacuación al Hospital de Bujaraloz de 3 heridos. Ha salido la ambulancia a Pina de Ebro para ir a buscar un herido. En dicho día por orden del Director del Hospital se retiró el retén regresando el personal y la ambulancia al Cuartel general. Lo que me place poner en conocimiento de usted para los efectos consiguientes.  

Valfarla a 26 de julio de 1937.  El Teniente Ayudante. — Alfonso Castells. Firmado. Visto bueno, Gebelli. Hay un sello que dice: EJERCITO DEL ESTE. Capitán Jefe Delegado. Frente Aragón. CRUZ ROJA ESPAÑOLA DE SASTAGO.   (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/8/37)  

De acuerdo con estos documentos, en la localidad de Monegrillo también se estableció un hospital de guerra. También se montó un taller de mantenimiento y reparación de ambulancias en Valfarta, tal y como aparece en Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de abril de 1937 “Material obtenido gratuitamente por Secretaría del Comité Local de Barcelona, a distribuir por la Brigada.  Montaje de un taller completo, para la reparación de ambulancias, en el garaje instalado  en Valfarta (Bujaraloz)”. Hubo mucho material destinado a los hospitales y en los boletines se daba la información completamente detallada:

Material con destino al frente de Bujaraloz, sector Valfarta, obtenido por La secretaria del comité local de la Cruz Roja de Barcelona

Ambulancia «Studebat» B.  63.373,  equipada  con 4 camillas,  a  la  moderna,  conducida por  el chófer Isidro  Cartés. Ambulancia «Stewar», capacidad 8 camillas, montada con toda la  técnica  moderna  conducida  por el  chófer Francisco Capdevila. 3  coches de turismo. Moto núm.1 «Norton», conducida por Luis  Miguel. Moto  núm.  2. «F. M.», conducida  por Manuel  Muñoz. Moto  núm. 3. «Beig-Anen». Moto  núm.  4.  «B. S.  A.». Para  sustituir  a las dos  anteriores  caso  de  avería.  15  camillas  de  campaña.  8 camillas  modelo Ambulancia. 6  cubiertas 160 x 40  para  Ambulancias.  6  estufas «Salamandras» para instalarlas en el  Hospital  de Valfarta. 1  fogón  «Coleman»  capacidad, 25 litros. 2 fogones «Coleman», capacidad 5  litros. 6 faroles  de  campaña.  1 máquina  de  escribir portátil

Relación  del  material  de  la cruz  roja,  que  ha salido  con  destino al  frente   de  Bujaraloz  (Sector  Valfarta) 

Ambulancia «Ford» B. 45.368, equipada con 4 camillas y conducida por el chófer Jesús Rodriguez. Ambulancia «Opel»  B.  64.441, equipada  con 4 camillas y  conducida por el  chófer Vicente  Gadea. Ambulancia «Ford»  B.  61.312,  equipada  con 4 camillas y conducida por el  chófer Paulino  Catalá. 2 tiendas  de campaña de  6 m. de  circunferencia. 2 aparatos  de  rayos X portátiles. 3  máquinas de  cortar pelo. 

Una  mochila  alemana,  con  lo  necesario  para  las  curas  de  urgencia.  8  placas  Radio   X   30  X  40.  8  placas  Radio   X  24  X  30.  90   kilos  de  esmalte. 

Material y construcción de 100 camas hierro, a 150 pesetas una. 12 bisturíes. 12 pinzas disección. Para La Zaida y Valfarta (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/5/37)      

  

En febrero de 1937, el delegado de la Cruz Roja Internacional de Ginebra, Mr. Roland Martí visitó el frente de Aragón y el Hospital de Valfarta “ el cual está dotado de todo lo necesario, incluso aparatos de Rayos X. Refiriéndose a los servicios en todos los hospitales visitados, dijo que está satisfechísimo de su organización” La Vanguardia 18 febrero 1937.

En mayo de 1937 se presentó un informe al Comité Local de la Cruz Roja por parte de la comisión que formaron Estrany y Ráfales. En dicho informe se denuncia que el personal de la Cruz Roja en servicio al frente (División Durruti) no había cobrado los últimos meses, desde el 15 de marzo hasta el 20 de mayo. (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/6/37). No debió de ser fácil para la Cruz Roja mantener estos hospitales que necesitaban de bastantes recursos económicos, así se recoge en “Más allá: portavoz de la División «Francisco Ascaso» 22 de septiembre de 1937 Los gastos   ocasionados por los honorarios  del  personal movilizado  alimentación, material  sanitario y quirúrgico son elevadísimos, y la ayuda internacional nula, sólo haciendo un sin fin de sacrificios muy  a duras penas  la  institución  les puede  subvencionar”. Pues hacía poco que el hospital de Valfarta había dejado de ser subvencionado por la División, pasando a hacerse íntegramente la institución de la Cruz Roja.

En el Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de marzo de 1938 aún aparece el envió al Hospital de Valfarta de 31 libros, posiblemente en esa política de crear bibliotecas en los hospitales.

La existencia del hospital, de heridos y muertos, obligó a realizar la fosa común de Valfarta, localizada en el interior del cementerio. De acuerdo con el Sistema de Información de Patrimonio Aragones (SIPCA) “En ella reposan los restos de un número indeterminado de soldados republicanos muertos en el hospital militar que se instaló en esta pequeña localidad durante los primeros tiempos de la guerra. Los restos permanecen aún en el escueto recinto del cementerio, aunque los informantes no recordaban su paradero exacto, ni mucho menos el número preciso de los que fueron enterrados allí «.

Al poco, las tropas nacionales del sector de los Monegros fueron avanzado en una profundidad de 32 kilómetros, apoderándose de los pueblos de Valfarta, Peñalba y Candasnos. “En este profundo avance la columna motorizada ha encontrado volados todos los puentes y alcantarillas y ha sido preciso hacer desviaciones en todos esos pasos” Nueva España 27 marzo 1938.

El Hospital Militar de Sariñena


Durante la guerra civil, en el frente Aragón, de forma improvisada, por medio de organizaciones obreras y luego a través del Comité Sanitario de las milicias antifascistas y bajo el mando del Comité Central de Sanidad de Barcelona, se instalaron diferentes hospitales de guerra, muchos llamados hospitales de sangre; hospitales provisionales cerca de las zonas de combate que recibían los heridos del frente. Hasta que finalmente el frente aragonés se dividió en dos sectores sanitarios: el norte, que comprendía desde Siétamo hasta Castejón de Monegros pasando por Tardienta, Robres, Alcubierre y Lanaja, y el sector sur que abarcaba Osera, Fuentes de Ebro, Pina, Quinto, Gelsa, La Zaida, Almochel y Lecera con dos sedes principales, en Bujaraloz y Caspe. Cada cabeza de sector contaba con un médico jefe responsable y cada centro debía de instalarse en un lugar con “Abundante agua”.

Visitando Sariñena. Arxiu Històric de Cardona, Domènec Martínez, AHC500-23.

Artículo enmarcado en la serie sobre la guerra civil en Sariñena

Servicio Bibliotecas del Frente

Sariñena, cabecera del sector norte

En Sariñena se estableció la cabeza del sector norte ubicando en la localidad el Hospital Militar de Sariñena (Carles Hervás i Puyal Sanitat a Catalunya durant la República i la Guerra Civil. Política i organització sanitáries: L´impacte del comflicte bèllic). Así, Sariñena ocupó un lugar muy destacado como punto neurálgico del frente de Aragón y especialmente en el frente de Los Monegros, donde llegaban diferentes columnas y milicianos, principalmente por ferrocarril, desde Barcelona al aeródromo Alas Rojas y al mismo frente muy delimitado en la sierra de Alcubierre. De esta manera, el hospital de Sariñena formó parte importante de los distintos hospitales del frente, contando además con el Hospital de Evacuación del barrio de la Estación ferroviaria de Sariñena y la red de trenes medicalizados. A su vez, el aeródromo Alas Rojas estableció su propia enfermería bajo el mando del capitán médico Manuel Conde López, que “Estaba muy en contacto con el banco de sangre y hospital militar de Sariñena” (Alas Rojas Sariñena, Salvador Trallero).

La sanidad en el frente

Las primeras atenciones se hacían en el mismo campo de batalla y en parapetos de las mismas trincheras, aprovechando cuevas y oquedades, para su posterior evacuación, por medio de las “auto-ambulancias”, a los hospitales de 1ª línea, donde se clasificaban, atendían, realizaban las operaciones de urgencia, a través del equipo quirúrgico, y, si era el caso, se evacuaban a otros hospitales de 2ª línea o también llamados de convalecencia.

Sección catalana del Socorro Rojo Internacional

 

A la vez que se desarrollaba y organizaba, realiza trabajos de importancia reconocida, como la instalación del hospital de sangre: la casa de reposo para los combatientes internacionales; lavaderos mecánicos, a Sariñena y Alcañiz; la construcción de coches ambulancia, que libra la sanidad de guerra; la organización de la ayuda moral y material a los refugiados y las expediciones de comestibles, ropas de abrigo y material sanitario a los frentes de más importancia.

 La Humanitat: Any 6, núm. 1589 (30 març 1937).

El traslado de enfermos, del frente a los hospitales, se realizaba en ambulancias estableciendo, incluso, un tren sanitario en la línea ferroviaria que unía Tardienta, Grañén y Sariñena: «El traslado de nuestros heridos y enfermos se tiene que efectuar por carretera que, dada la mala situación en que se encuentra, ofrece graves peligros e Incluso que cuando lleguen al hospital de sangre de Sariñena, hayan podido fallecer en el trayecto. Por cuanto funciona, casi con absoluta normalidad el ferrocarril de Tardienta a Sariñena, Lérida y Barcelona, ¿no se podría establecer un servicio de hospital sanitario, anulando las ambulancias por carretera.» (Desde Tardienta Necesidad de montar un tren sanitario para hacer el servicio de Tardienta a Sariñena, anulando el actual por carretera. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).

La organización sanitaria, del comité de milicias, quedó plasmada en el diario La Publicitat de agosto de1936: «Las ambulancias sanitarias las tenemos organizadas según la tracción, en trenes y coches. Estas últimas van hasta la línea de fuego por tal de proporcionar los primeros auxilios a los heridos y atender su evacuación. Después se instalan los heridos en trenes hospitales que los trasladan a los hospitales de sangre que se han establecido en Reus y Lérida. Cuando el estado de los heridos lo precisa, otros trenes los transporta inmediatamente a Barcelona.» Ante la necesidad de procurar atender lo más pronto posible, el artículo señala: «Esta necesidad nos ha obligado también a establecer un hospital de sangre en Sariñena, cerca de las líneas avanzadas».

A las doce de la mañana, procedentes de Sariñena y de paso para Barcelona, llegó un tren conduciendo 25 enfermos.
 

El Noticiero universal, 11-08-1936.

Efectivamente, a fin de no saturar los sectores del frente, se dio suma importancia a la evacuación a hospitales de retaguardia. De esta manera, desde Sariñena, se evacuaba principalmente a Barbastro, Lérida y Barcelona. Para ello se utilizaron trenes medicalizados “Tren-Hospital” que partían desde la Estación de Ferrocarril de Sariñena. La línea de estaciones de Tardienta, Grañén, Poleñino y Sariñena fue un eje vital para la evacuación de heridos del frente de Huesca y de Los Monegros. En el sector sur se priorizó la evacuación desde Caspe en vez de Bujaraloz, también por vía férrea, lo que permitió una buena evacuación a través de trenes-hospital hasta Vilanova i la Geltrú.

La Voz 12 agosto 36

La Voz, 12 de agosto de 1936.

«A las doce de la mañana, procedente de Sariñena y de paso para Barcelona, llegó un tren conduciendo 25 enfermos (Lérida)«.

El noticiero Universal 11 de agosto de 1936.

Llegan heridos para reponerse.

 

Llegaron de Sariñena y otros frentes a Barcelona 29 heridos que se encontraban hospitalizados en Lérida. Fueron trasladados al Hospital Clínico. Entre ellos figuran dos soldados de Zaragoza, que heridos, fueron abandonados por los fascistas y recogidos por los milicianos, que les atendieron.

La Libertad: La Libertad – Año XVIII Número 5108 – 1936 agosto 13 (13/08/1936).

Recibimos con ruego de publicación, la siguiente nota

«Solidaridad Obrera» en su edición de ayer, día 28, insertó una crónica de Tardienta, el autor de la cual evoca con gran celo por la creación de un tren hospital, que haga la línea Tardienta-Sariñena, al objeto de evitar el transporte por carreteras, por resultar enojosos y perjudiciales a los heridos.

Este Consejo Sanitario de Guerra tiene interés en hacer constar que el tren hospital Tardienta-Sariñena, es ya un hecho, como lo es el de Barbastro – Lérida y el de Lérida-Barcelona. Ahora bien como la ferocidad fascista no respeta para nada los trenes hospitales, a la hora del bombardeo es imposible su circulación y eso obliga a emplear otros medios de locomoción que llamen menos la atención de los artilleros fascistas, los cuales diríamos que prestan una predilección sádica por hacer blancos a las ambulancias y hospitales.»

El nuevo tren hospital proyectado por el Consejo Sanitario de Guerra

Salió de la estación de Barcelona (M. Z. A.), con dirección al frente sur, el nuevo tren-hospital, con el cual de hoy en adelante contará el Consejo de sanidad de Guerra, para atender las necesidades del trente. Subió para visitar el frente en dicho tren el honorable consejero de la Generalidad de Cataluña, señor Martín Rouret, y el ciudadano señor Artemio Aguadé, en representación del Comité Central de Milicias Antifascistas. Con los referidos ciudadanos hicieron también el viaje los doctores Jaime Aguadé, De la Cruz, Sala, Perramón, Gispert y Rallo, todos del Consejo Sanitario de Guerra, El viaje tenía por objeto hacer el libramiento oficial del nuevo tren- Hospital, proyectado por el mencionado Consejo.

Dicho tren cubrirá los servicios de la línea de fuego, hasta Flix. Está dotado de un vagón moderno de tercera, previamente desmontable, y en el cual se le pueden adaptar y en consecuencia se le han adaptado treinta y ocho literas de una suspensión perfectamente favorable a todas las comodidades de los pacientes. Consta también de un vagón «sleeping» para la instalación de heridos o enfermos cuyo estado les precisa la máxima comodidad. También consta de un vagón restaurant con sus correspondientes accesorios necesarios para el traslado y cura, de los enfermos.

Cuando llegó a Flix el tren, sus ocupantes, los doctores del Consejo, ocuparon diversos autos, con los cuales hicieron una larga inspección en los frentes de Caspe, Alcañiz, Puebla de Hijar, etc., eta, recogiendo su impresión médica.

Confiamos que el nuevo tren-hospital cumplirá maravillosamente su cometido.

Los talleres e industrias sanitarias han construido las literas y demás material complementario con exquisita delicadeza y esmero.

Los obreros ferroviarios por su cuenta han desempeñado y cooperado con entusiasmo su cometido, demostrando su grande entusiasmo, en la construcción de los vagones de tercera y adaptándolos a las características de su nueva destinación.

El noticiero Universal 29 de agosto de 1936.

Los inicios del Hospital Militar de Sariñena

El Hospital de Sangre de Sariñena se ubicó en la céntrica y pudiente casa solariega Penén-Paraled, en la plaza de la Iglesia, casa que primeramente fue saqueada y requisada, instalando, posteriormente, en sus dependencias el Hospital Militar de Sariñena y con el tiempo pasó a ser del ejército popular: Hospital Militar de Sariñena – XI Cuerpo del Ejército.

En palabras de coronel Luis Alfonso Arcarazo, el Hospital de Sariñena correspondía a «Un hospital de campaña improvisado en julio de 1936 para prestar apoyo sanitario a las columnas milicianas llegadas desde Cataluña para controla la sublevación de las capitales aragonesas». En la crónica de su intervención «El Hospital Militar de Sariñena (1936‐1938)», en las jornadas «Sariñena en Guerra» y publicada en la revista «Suplemento Armas y Cuerpos» Arcarzo explicó como «Se improvisó un hospital con algunas camas y un discreto quirófano, atendido por el personal sanitario de la población».

El improvisado hospital en cuya organización inicial debió estar implicado Comité Local o Comité Revolucionario de Sariñena estaba dirigido por el médico local tal y como queda recogido por el periodista austriaco Franz Borkenau, en su obra El Reñidero español: «El hospital tiene un aspecto bastante decente, considerando que se trata de un establecimiento improvisado. Está a cargo de médico local, pero cuando lo visité sólo cuatro de las dieciséis camas estaban ocupadas por pacientes que sufrieran alguna enfermedad. El hospital adyacente, destinado a los heridos, trataba solamente un caso. De todos modos, esta guerra no está provocando muchas bajas; sólo logran esto las matanzas en el interior.» 

También recoge el hospital la poetisa, sindicalista, periodista, feminista y atleta Ana María Martínez Sagi en “Escenas de la campaña por tierras de Aragón” aportando su propia descripción del mismo: «Una casa particular, la mejor sin duda del pueblo, se ha habilitado para hospital. Allí se encuentran atendidos perfectamente ocho o diez heridos, y algunos enfermos; estos en su mayoría sufren de acolitis (Colitis) aguda, debido al agua insalubre de aquellos pueblos de la provincia de Huesca.» (La Noche, 5 de agosto de 1936. Texto recogido en Dones que surten del paper. Periodistes catalanes que expliquen un país: 15 (Lo Plançó) Tapa blanda – 27 noviembre 2018. Edición en Catalán  de Elena Yeste Piquer (Colaborador), Francesc Canosa Farran (Colaborador)).

Así mismo también contamos con el testimonio de Manuel de Córdoba, en un artículo publicado en el periódico vespertino barcelonés “La Noche” y publicado el día 12 de septiembre de 1.936 (Artículo reproducido por el historiador sariñenense Arturo Morera en la revista Quio nº75), en el que detalla algunos aspectos interesantes del hospital. Manuel de Córdova describe los distintos departamentos: «Las enfermerías, el quirófano, las salas destinadas infecciosos, las dependencias auxiliares. Todo limpio, con pulcritud pregonera de una intervención femenina celosa del orden». En su volumen, Francesc Closa Salinas apunta que el Hospital de Sariñena presentaba 300 camas disponibles mientras que el de Grañén 45 camas (La organización sanitaria del XI Cuerpo del Ejército Republicano (1937-1939) Closa Salinas, Francesc). Luis Alfonso Arcarazo recoge, entre las dependencias, una máquina industrial para lavar y desparasitar la ropa de pacientes y soldados «Ya que los parásitos era uno de los problemas que mortificaba a los combatientes en las trincheras».

Luis Alfonso Arcarazo recoge que el Comité de Milicias Antifascistas y el Comité de Guerra del Frente de Aragón, que radicaban en Barcelona, se hicieron cargo de la asistencia sanitaria de los combatientes desplegados en el Frente de Aragón haciéndose cargo del Hospital de Sariñena.

El 6 de octubre de 1936 se constituye el Consell Sanitari de Guerra por parte de la Generalitat de Cataluña, formado por representantes de las diversas organizaciones, entre ellos el sariñenense Tomás Tussó Temprado, en representación del POUM, o el médico barcelonés Francesc Bergós i Ribalta, por UGT, y que estuvo al cargo del área sanitaria de Sariñena (Joan Ramón Soler i Segon. Paper del Consell de Sanitat de Guerra de la Generalitat de Catalunya en la Guerra Civil española, 1936-1939).

Además, apunta Alcararo «El hospital de Sariñena tuvo varias denominaciones en función de su dependencia. Con la militarización de las columnas y su dependencia de la Consellería de Sanitat i Asistencia Social pasó a denominarse Hospital Militar de las Milicias y del Ejército Republicano y desde junio de 1937 fue la Clínica Quirúrgica de Sariñena».

El hospital fue el centro de referencia en el sector, donde llegaron gran cantidad de sanitarios, muchos provenientes de Cataluña, entre ellos, señala Arcarazo a cirujanos, traumatólogos, internistas, odontólogos, psiquiatras, practicantes o enfermeras. Igualmente, el hospital es destino de visitas de altos cargos encargados de la sanidad en el frente y del comité sanitario.

Visita al frente del consejero del ayuntamiento de Barcelona Hilario Salvador y el doctor Tussó.

Salimos el doctor Tusó y yo de Barcelona el martes último, a primera hora de la tarde, marchando por Lérida directamente a la parte de Huesca para hacer noche en Sariñena, donde acampaba la columna que manda Jorge de Arquer, y pasando por Monzón.

Allí pudimos ya observar que los bravos milicianos guardan una inmejorable disciplina y que su organización es asombrosa por lo perfecta, llamando poderosamente nuestra atención el hecho de que sus componentes no son solo hombres del trabajo manual, pues entre ellos hay un licenciado en Filosofía y Letras y un médico sueco que desempeña su cometido como tal médico, de un historial tan liberal que además de haber participado en la gran guerra, fue también revolucionario en Rusia y ahora está con los amantes de las libertades de España.

El noticiero universal 8 de agosto de 1936.

Visita a las instalaciones sanitarias 

Los doctores Jaime Aguadé, Francisco de la Cruz y Severino Perramón, del Comité Sanitario, efectuaron una visita de inspección a los Hospitales, Trenes sanitarios y Ambulancias de Lérida, Barbastro, Sariñena y Tardienta, en las cuales encontraron al personal sanitario en perfecto estado de disciplina.

La moral entre los heridos es elevadísima, hasta el punto de que al hablarles de convalecencia respondían que su deseo era reintegrarse cuanto antes al frente de batalla, con objeto de aniquilar al fascismo que se bate en retirada.

Este Comité desearía que aquellos que sienten enfervorizarse su voluntad ante el peligro escuchasen las palabras de los héroes que permanecen en cama, algunos de los cuales no se levantarán jamás. Así verían el alma fortalecida que a todos precisa, si quieren librar a nuestro país del yugo que ha estado a punto de imponernos el militarismo monárquico, por fortuna abatido.

El noticiero Universal 14 de agosto de 1936.

Del Frente de Aragón

Tuvimos ocasión de estar a las puertas de Siétamo el día 31 de julio, mientras se estaba librando un combate en las calles mismas de la población.

En la plaza había algunos muertos y heridos. Cuando la Cruz Roja los recogía, fue ametrallada desde el campanario. Cuando un practicante del Hospital de Sangre de Sariñena, junto con un miliciano recogían un herido, al miliciano le entró una bala por la espalda. Este miliciano se llama Robusté, de Mataró. Por la noche una Ambulancia intentó de nuevo recoger los muertos y heridos. Los fascistas la apresaron y fusilaron al chofer y a los dos practicantes. El fascismo no tiene humanidad ni delante a los que cumple una misión sagrada. 

J. Oltra Pico.
La Batalla: Número 14 _ 18 de agosto de 1936
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Interesándose por el paradero de un miliciano

El delegado político de la centuria 28 de la columna «19 de julio», destacada en un sector del frente aragonés, hace constar que se desea saber el paradero del miliciano Mario Garcés Bergés, herido el día 16 de agosto en Tardienta e ingresado en el Hospital de Sariñena.

Si está restablecido en esta fecha se solicita se incorpore a dicha centuria, por ser ésta la de las Cinco Villas (Zaragoza).

La vanguardia 22 de septiembre de 1936.

Aviso

Se pone en conocimiento de los familiares del compañero miliciano Eduardo Oriol, que va ser herido en el frente el 23 de agosto, de carácter leve y que se encuentra hospitalizado en Sariñena. 

Butlletí del Comitè de Defensa Local: Núm. 053 (13 set. 1936) Vilanova i la Geltrú: el Comitè, 13/09/1936 (Vilanova i la Geltrú).

Accidente de Automóvil

Ayer, a última hora de la tarde, cuando regresaba de Sariñena a Barbastro el teniente coronel Gómez García, un camión que iba en dirección a esta última población, se lanzó contra los dos coches de escolta del citado jefe, resultando heridos de alguna consideración un chófer y dos individuos de la escolta, que han pasado hospitalizado a Sariñena.

Los heridos, que han mejorado algo en su estado, se han trasladado mañana a Barcelona.

El noticiero Universal 12 de diciembre de 1936.

Entre los muchos heridos que el Hospital Militar de Sariñena atendió, muchos fallecieron en el hospital e incluso algunos llegaron simplemente ya cadáveres. Algunos de aquellos fallecidos, que fueron inscritos con su respectiva «Acta de defunción», quedan recogidos en el trabajo de investigación: Hospital de Sariñena, fallecidos de guerra.

sello hospital

El sello del Hospital Militar de Sariñena – XI Cuerpo de Ejército – Administración aparece con la cruz de la Soberana y Militar Orden de San Juan de Jerusalén, de Rodas y Malta. Para el investigador monegrino Alberto Lasheras: «La cruz es un emblema con una gran carga de significado e historia desde el S.XII. Tiene un gran significado para el mundo cristiano y dado que la Orden realizaba actividades militares y hospitalarias, se ha ido utilizando como símbolo para identificar al personal militar y sanitario». La cruz aparece envuelta entre ramas y con una corona mural con cuatro torres almenadas en la parte superior.

Visita Hospitales de sangre

El comandante Villalba, teniente coronel Valdés y el dirigente Jorge Arque, tras celebrar en Leciñena un acto político organizado por las Juventudes Unificadas marcharon a Sariñena “Visitando los Hospitales de Sangre allí establecidos”.

El Liberal: Año XXXV Número 11280 – 1936 Septiembre 15.

 

Hospital de Evacuación

En el barrio de la Estación de ferrocarril de Sariñena se instaló, con la llegada de la columna del POUM, el 30 de julio de 1936, el Hospital de Evacuación, un centro desde el que se evacuaban heridos del frente a Barcelona. En el edificio, que había servido de Cuarto de Agentes del ferrocarril, aún pueden leerse las pintadas que lo identificaban como Hospital de Evacuación. «También había un tren hospital en uno de los muelles de la estación donde llevaban los heridos y los más graves los derivaban al hospital. Luis Porta se encargaba de llevar la ambulancia, iba a recoger al frente a los heridos para llevarlos al hospital, en una ocasión la ambulancia fue bombardeada y él se salvó, pero no los heridos que llevaba» José Porta Martín.

Hospital Estacion Sariñena POUM

Sin embargo, las difusas letras dejaban entrever unas letras anteriores difícilmente legibles. A través de una fotografía, que se encontraba sin referenciar, se puede observar cómo antes de ser “Hospital de Evacuación” fue “Hospital de Sangre del POUM”, siguiendo la misma línea que el Hospital de Sangre de Sariñena.

«Cada noche los comunistas del aeródromo que acogía la escuadrilla Alas Rojas tachaban las siglas del POUM de la fachada. Los del POUM, cada mañana las volvían a pintar.»

Manuel Grossi

Manuel Grossi, líder revolucionario al mando de la columna del Partido Obrero de Unificación Marxista POUM, llegó a Sariñena con la columna el 30 de julio de 1936. Grossi, en sus cartas, narra como las fuerzas del POUM dejaron organizado el hospital antes de su avance hacía el frente. El denominado «Hospital del POUM» llegó a ser un centro de los distintos hospitales de la zona, según Grossi. «Los médicos también pertenecían al POUM. Creo que ha sido uno de los centros hospitalarios más serios y mejor organizados que han existido en el Frente de Aragón en todo el período que ha durado la guerra». 

En repetidas ocasiones, ha sufrido ataques nocturnos por parte del PSUC, y más concretamente venidos del Campo de Aviación, donde se encontraba como comisario general un tal Franco, que al caer la noche organizaba unas patrullas y se presentaba en el hospital con ademanes de fiera atemorizando al personal sanitario. 

Lo que resulta pintoresco es que el personal del hospital había pintado, con letras de un metro de altura el nombre del hospital, o sea HOSPITAL DEL POUM. Esto se relucía en los muros de la entrada. pues bien, cada noche los del Campo de Aviación (PSUC) se presentaban con escobas y pinturas y lo dejaban negro. Por la mañana los del POUM se las liaban y a la media hora las letras HOSPITAL DEL POUM volvían a quedar estampadas. Y… esto ha durado hasta que todo el resto de unidades del POUM se concentró en el sector de Huesca. Cierto que las letras desaparecieron, hasta el grueso de las ofensivas por parte del enemigo, y hasta que han sido reemplazadas las unidades de la 29 División, es decir, hasta que los del PC-PSUC, y la no menos participación de la CNT deshicieron nuestras milicias.

Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial

Jordi Arquer llegó a escribir, en un artículo publicado en La Batalla, defendiendo al POUM de los ataques del PSUC: «Nuestros milicianos saben  ya a qué atenerse sobre diferentes cosas del frente. La solidaridad (?) de los elementos psuquistas que contra ellos han desatado una campaña canalla sobre la cuestión de Leciñena que la censura de guerra no nos permite hablar; la solidaridad (?) demostrada en Grañén en ocasión de ayudarles; la solidaridad borrando, fusil en mano contra sanitarios indefensos, el nombre de P.O.U.M. de nuestro hospital de sangre de Sariñena» (La Batalla: Número 94 _ 19 de noviembre de1936).

«Un hospital de evacuación de heridos en Sariñena, provincia de Huesca, dirigido por el capitán médico doctor Durán, asistido de cuatro enfermeros y varios enfermeras. Hay que advertir que en esta población, por ser cabeza de partido judicial, existe un hospital de partido, dirigido por los médicos de la localidad’, que ayudan al nuestro en él servicio de la evacuación de toda clase de heridos llegados del combate.» 

«Morros está indignado con el Comité Sanitario Central, y con las Milicias d otros partidos políticos. Parece que Trueba en Sariñena no estuvo muy correcto y también me relata un incidente del Capitán Durán con los milicianos de guarnición en esta población».

Alberto Just.
Organización, técnica y humanitarismo de nuestra columna sanitaria.
La Batalla: Número 27 _ 2 de septiembre de 1936.

Igualmente, el hospital del POUM de Sariñena aparece citado por Josep M. Comelles y Josep Sauret Pont en su artículo «Los psiquiatras catalanes del POUM y la neurosis de guerra. Luces y sombras de una aventura generacional» en que que indagan en la trayectoria profesional de Jaume Sauret Guasch, Josep Solanes y Francesc Tosquelles, tres psiquiatras vinculados al POUM durante la guerra. En relación a Sauret cuentan que combatió en la zona de Huesca donde la columna del POUM instaló un hospital médico-quirúrgico en Sariñena: «Donde trabajaban médicos, practicantes, un estudiante y dos chicas». El hospital lo ubica en el barrio de la estación de Sariñena, exactamente cerca de la estación para su evacuación a otros hospitales «Estaba cerca de la estación para acoger a heridos que llegaban en ambulancias y podían evacuarse por ferrocarril a Lleida». Además apuntan a los capitanes médicos que dirigian el hospital «Lo dirigían los capitanes médicos Irañeta y Wisner (Dr. Mina) con una docena de médicos, entre ellos, Morros y Sauret, practicantes, camilleros y conductores de ambulancias. El dispositivo se basaba en ese hospital y en centros secundarios en Grañén, Alcubierre y Siétamo, donde fue destinado Sauret».

En un artículo sobre las transfusiones de sangre y su dificultad, queda constancia de los trenes quirófanos y parte de su papel médico en el frente: «La dificultad de disponer donantes se hizo presente en seguida, como se constata en un reportaje de aquellos momentos sobre un tren quirófano donde se destaca como hecho remarcable la colaboración de diversas personas ofreciéndose a donar sangre “Un camarada de Sariñena, el fogonero del tren, compañeros del comité de abastecimientos incluso vecinos del pueblo donde el tren estaba estacionado.» (Inici i desenvolupament de les transfusions a Catalunya. La Guerra Civil. Hervás Puyal, Carles.  Citando a Hervás Puyal C. De Belchite a l´Ebre. El Dr. Rafael Pulido Cuchí i l´activitat quirurgicá al tren-hospital núm 20 (1937-1939) Afers, 2016; 84: 391-427).

Una anécdota

Nos la cuenta Salvador Coll empleado de la compañía de vagones camas.

El vagón quirófano -se dice- tiene un valor histórico. Antes era un vagón-salón en el cual viajaba Francesc Macià cuando iba a Madrid a llevar el Estatuto de Cataluña. Precisamente va a seguir la misma ruta: Lérida, Sariñena… Es el vagón número 4.168.

La Humanitat: Any 5, núm. 1426 (20 set. 1936).

También, desde la estación de Sariñena, se realizó la expulsión de mujeres del frente aragonés a Barcelona. Fue a partir de una orden dada por Durruti que culpaba a las mujeres del aumento de enfermedades venéreas entre sus filas: “Que causaba más bajas que las balas enemigas”. Un hecho recogido en la película Libertarias de Vicente Aranda y que también aparece recogido por Jesús Arnal Pena (Por qué fui secretario de Durruti: Memorias del cura que ayudó al líder anarquista en la guerra civil (1936-1939)): “Habla con la gente de Transportes y manda todos los vehículos disponibles a las centurias. Que recojan a las milicianas, sin dejar ni una; que las lleven a la estación de Sariñena y que las facturen a Barcelona en vagones precintados. ¿Lo oyes bien? ¡Precintados!.” 

 

«Que recojan a las milicianas, sin dejar ni una; que las lleven a la estación de Sariñena y que las facturen a Barcelona en vagones precintados. ¿Lo oyes bien? ¡ Precintados!»

Yo fui secretario de Durruti, Memorias de un cura aragonés en las filas anarquistas.
Mosén Jesús Arnal.

cruz roja 010637

Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de junio de 1937.

Relato de una visita al Hospital de Sariñena publicado en «Combat», diario de la juventud comunista ibérica del POUM:

Hoy hablaba con un compañero herido que hay en el Hospital de Sariñena. Le he entregado una cartera que se dejó en una casa de Albero Alto. La herida del camarada es grave. Se le extrajo una bala de la cabeza. No habla mucho. Cuando le entrego la cartera él me mira. Entiendo que quiere que le abra. Yo lo veo. Busco entre los papeles y unos billetes algo que adivino debe codiciar. Saco el retrato de una chica con una dedicatoria, le acerco a los ojos húmedos, negros y en fundidos. Apunta una íntima satisfacción bajo el vendaje blanco de su frente. Rosario, esta excelente chica de Sariñena que desde el primer día está junto a otras compañías al servicio de nuestros heridos, lo mira con los ojos húmedos y luego nos confiesa, lejos ya de la cama del enfermo:

-iNo puedo! . iSoy una tonta! Esto y lo otro es demasiado… Pero tengo yo que estar aquí…

Y vuelve solicitada al pie de la cama de un enfermo que plantea, a humedecerle los labios.

Combat, 4 de septiembre de 1936.

El personal del Hospital Militar de Sariñena

Manuel Conde López, “Memorias de un médico militar”, apunta como en Sariñena se había instalado, en el centro de la población, un hospital de sangre, atendido por los cirujanos de Barcelona que se turnaban en sus servicios: «En este ambiente profesional tuve ocasión de colaborar con los más destacados cirujanos catalanes. Recuerdo entre otros al Profesor Francisco Bergós Ribalta, que formaba parte del elenco de cirujanos y jefe de Sanidad del frente de Aragón.«

Efectivamente, el médico barcelonés Francesc Bergós i Ribalta estuvo al cargo del área sanitaria de Sariñena. Según el historiador Arturo Morera, Bergós fue el encargado de organizar los puestos de socorro y curación en las columnas, así como los hospitales de Sariñena, Barbastro, Fraga y Caspe. Nombrado en 1936, por la Generalitat de Cataluña, como miembro del Consejo de sanidad de Guerra, se instaló en el frente de Aragón como jefe de los servicios sanitarios, dirigidos desde el Hospital Militar de Sariñena. Después de encargarse de la sanidad a la defensa civil, junto a Frederic Tarrida y Jaume Isern, fueron destinados al área sanitaria de Sariñena (más tarde II cuerpo del ejército). Francisco Bergós Ribalta fue designado, meses más tarde, jefe general de Defensa Civil, además «Con el grado de mayor de Sanidad Militar, organizó la evacuación de heridos en la retirada de Cataluña y después la sanidad del campo de Argelès» (Cos Militar de Sanitat). El historiador sariñenense Arturo Morera cita a Bergós entre las muchas personalidades que estuvieron en Sariñena durante la contienda: «Médicos como el creador de los hospitales de sangre, doctor Bergós, que tanto hizo por dotar con los mejores medios al hospital de Sariñena durante el dominio republicano» (La guerra del 36 en Sariñena. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros nº 21″).

Caso Bergós

El miércoles 2 de noviembre en Torralba, se celebró una reunión entre las distintas células Sanitarias del Partido Socialista Unificado – IC. Participaron los delegados de las células sanitarias de las células de Sariñena, Grañen, Almuniente, Tardienta, Torralba, Robres y Lanaja y entre otros asuntos acordaron lo siguiente sobe el denominado caso Bergós:

Caso Bergós (Delegado al Frente por el Consejo de Sanidad de Guerra, de los servicios Sanitarios). – Comunicar al camarada Bergós que aprovechando la necesidad de hacer una labor política y marxista, aprovechando el lugar que ocupa y siendo militante del partido, cosa o cosas que hasta ahora ha olvidado y que no ha llevado a cabo hasta el momento con la magnitud que le correspondía, toda vez que esta al Consejo de Sanidad de Guerra, como Delegado de nuestro partido.

Arxiu Nacional de Catalunya. ANC1-886-T-6953 Informes enviats per l’Estat Major de la Divisió Carles Marx, de les Milícies Antifieixistes de Catalunya.

El Dr. Bergós Ribalta en el exilio fue profesor de la Escuela de Sanidad Militar de Montevideo y publicó varios libros y ensayos, uno de ellos una biografía de Luis Companys (Manuel Conde López, “Memorias de un médico militar»).

Bergos y Ribalta, Francesc de Assís. (Barcelona, ​​1903 – Montevideo, 1978). Profesor de anatomía en la Universidad de Barcelona. Durante la guerra va dirigir, en Sariñena (con la colaboración de Frederic Tarrida y Jaume Isern) el área Sanitaría de lo que después sería el 11 Cuerpo de Ejército. Más tarde fue jefe general de Defensa Civil. Mencionado en Francia. Luego pasó sucesivamente por Argentina (Mendoza), Chile, Bolivia, otra vez Argentina (Buenos Aires) y acaba en Montevideo, donde fue Profesor de la Escuela de Sanidad Militar y «Fellow» en la Facultad de Medicina. Director de Sanidad de la Defensa Pasiva del Uruguay. Presidente de la Sociedad Latinoamericana de Hematologia.Miembro del Consejo Nacional Catalán. Presidente del Centro Catalán de Montevideo.

El exilio de médicos catalanes después de la guerra civil. Josep Miret i Monso.

No obstante, de acuerdo a un documento del Hospital de Evacuación primaria de Alcubierre, se cita, en septiembre de 1936, al compañero Duran como director del Hospital de Sariñena. En la misma línea, también encontramos la referencia del médico catalán Pelai Vilar i Canales quien en sus memorias relata como en el mes de junio de 1937 «actuó como un director de un hospital de campaña del XI Cuerpo del Ejército en Sariñena» (Hervás i Puyal, Carles. «Pelai Vilar i Canales. Guerra i exili. «Memòries d’un metge català en la sanitat militar republicana, 1936-1942"». Gimbernat: Revista d’Història de la Medicina i de les Ciències de la Salut, 2023, Vol. 79, p. 236-236, https://raco.cat/index.php/Gimbernat/article/view/408340). Igualmente Antoni Porta, médico, estuvo destinado en el hospital de Sariñena del XI Cuerpo del Ejército, del que fue director en enero de 1938 (Consideraciones sanitarias en torno a la batalle del Ebro, Hervás i Puyal, Carles Fundació-Museu d’Història de la Medicina de Catalunya. Barcelona (Barcelonès)).

Hospital Alcubierre 2

Arxiu Nacional de catalunya. ANC1-1-T-11488.

Frederic Tarrida y Castells (Esparraguera, Baix Llobregat, 1898 – Barcelona, ​​1974), otorrinolaringólogo, con Jaime Isern y Rascall (L’Hospitalet de Llobregat, Barcelonès, 1912) y bajo las órdenes de Francesc Bergós dirigieron desde Sariñena la Sanidad de lo que después sería el XI Cuerpo de Ejército. Frederic Tarrida y Castells, México DF: Médico &empresa, llega a finales de 1941, procedente de Francia. Regresó a Cataluña en 1973. Jaime Isern y Rascall, empresario y director de laboratorios farmacéuticos, fue presidente honorario del Centro Catalán de Caracas. (El exilio de médicos catalanes después de la guerra civil. Josep Miret i Monso).

En el Hospital Militar de Sariñena estuvo el Doctor Isaac Nogueras Coronas. Manuel de Córdova en «La Noche», 12 de septiembre de 1936, escribió sobre Nogueras: «El doctor Isaac Nogueras fue a ocupar la dirección, desempeñando funciones dificilísimas; pero faltaba aún quien pudiera coordinar todos los trabajos, atender a los grandes y a los pequeños menesteres, escuchar a los peticionarios y enrolar a los que se ofrecían…».  Isaac Nogueras Coronas fue un médico especialista en tisiología que creó dos sanatorios importantes en la provincia de Huesca. El primero, Boltaña, situado en un fértil valle, era adecuado para los enfermos que necesitaban un clima de mediana altura, y el de Pineta, en uno de los valles más pintorescos del Pirineo aragonés, hubiera podido muy bien competir, en cuanto a situación, aspecto y funcionamiento con los mejores de Suiza, ahora tan de moda. (Moises Broggí. Memóries d´un Cirurgiá). Al parecer, el doctor Nogueras venía de Barbastro donde había tenido problemas con el comité local, en Sariñena encontró protección gracias a la presencia de altos mandos que evitaron desmanes en la localidad. A pesar de ello, Nogueras estaba reclamado por el comité de Barbastro y, aunque estaba protegido, no se sentía seguro: «Más de una vez habían intentado capturarlo sin conseguirlo, gracias a la valiente y decidida oposición de la maestra y de otra gente de Sariñena» (Moises Broggí). Al final, el doctor Nogueras y su familia abandonaron Sariñena con Moises Broggí, solamente lo sabía la maestra y el capitán Conde de la guarnición. Una vez en Barcelona, Moises Broggí relata lo siguiente: «Nos despedimos con un fuerte abrazo, deseándonos mutuamente la mejor suerte. Me dijeron que lo tenían todo preparado para irse a Colombia» .

Moises Broggi

Certificado de Moisés Broggi de salida hacia el frente al Hospital de Sariñena, 4 de septiembre de 1936. Arxiu Nacional de Catalunya.

Aquella maestra fue Cristina Lana Villacampa, una joven comprometida que “prestó servicios en el hospital rojo de esta villa, como directivo con gran entusiasmo” según las acusaciones franquistas tras la contienda. «A título de rumor, intervino como dirigente en los saqueos de las casas del Sres. Torres y Castanera pudiéndose afirmar con certeza absoluta que tanto muebles como ropas que precisaron para el hospital de sangre rojo fueron sacados del establecimiento comercial de D. Joaquín Blasco Mirallas teniendo la certeza que todo ello era debido a sus indicaciones”. Joaquín Blasco Mirallas regentaba una tienda de muebles y tejidos que durante la guerra fue requisada, material que, en parte, debieron destinar para el Hospital. Joaquín Blasco Mirallas fue alcalde de Sariñena durante los primeros años de la dictadura. Además, el responsable de falange señaló sobre Cristina: “Algún tiempo administradora del Hospital Militar rojo, cargo que dejó voluntariamente al abrirse las escuelas para dedicarse a su profesión”. Manuel de Córdova quedó profundamente impresionado de Cristina Lana, llegando a reflejarlo claramente en su artículo sobre el frente de Aragón: «La maestra del pueblo es una aragonesa de temple, culta, cordial, humana y comprensiva. Sus nervios parecen de acero fino. No conoce lo que es fatiga. Sus ojos -¡lindos ojos de aragonesa!- sonríen comprensivos. -No les daré mi nombre -nos dijo-, porque eso es lo de menor significación ahora. Lo que importa es que se percaten de la labor que nos porque no habremos de desfallecer ahora que ya está hecho lo más importante. Vean, vean… Luego al despedirnos aún reiteró su negativa la maestrica. Conocedores de una de sus debilidades -las golosinas- apelamos a recursos heroicos para convencerla de que su resistencia suponía una puerilidad. No hubo medio, sin embargo de convencerla. Salimos del Hospital sin saber su nombre. La casualidad es a veces nuestra mejor auxiliar. Acertamos a pasar junto a unos chiquillos a quienes preguntamos: -¿Cómo se llama la maestra del pueblo?. Nos dijeron su nombre y no acertamos a recordarlo… – Los rapaces replicaron a coro:  – La maestra se llama Cristina Lana Villacampa – Una pitusa rubia, bonita como el sol, añadió: -¡Es más buena la maestra…!».

En el diario de la enfermera australiana Agnes Hodgson (A una milla de Huesca, edición de Judith Keene y Víctor Pardo Lancina), aparece su testimonio con motivo de su visita al Hospital Militar de Sariñena. El 23 de marzo de 1937, Agnes se desplazó desde Poleñino a Sariñena con los dentistas Ramón y Moussons. Visitaron el hospital de Sariñena al que describe como “bastante grande, aunque el quirófano no está también como el nuestro”. En su diario anota que “el superintendente se ha quejado a Moussons de que los casos quirúrgicos que llegan aquí evacuados desde Vicién están, casi todos, infectados, mientras que los de Poleñino y Grañén evolucionan bien”. Otras citas, no directas con el hospital, señalan que el 24 de abril del mismo año, a las 11:30 solicitaron con urgencia, desde Sariñena, la ambulancia de Poleñino y el 21 de junio anotó el bombardeo sobre Sariñena, ocasionando daños en el aeródromo, “afortunadamente, los aviones no se encontraban allí, según cuentan”.

Completamente reseñable fue la presencia del gran psiquiatra catalán Francesc Tosquelles Llauradó (Reus, 22 de agosto de 1912- Granges-sur-Lot, 25 de septiembre de 1994). Marxista republicano de sensibilidad libertaria, que ejerció como psiquiatra en el Hospital Militar de Sariñena, tratando en el mismo frente, «En estrecha colaboración con los médicos y cirujanos», el miedo y la vivencia de la desestructuración de la guerra. Tosquelles es considerado el inventor de la “psicoterapia institucional” (Wikipedia), influyendo “Poderosamente la pedagogía y la psiquiatría de la segunda mitad del siglo XX”. También actuó como ayudante de cirujano y médico generalista (Orígenes y fundamentos de la psiquiatría en España, Víctor Aparicio Basauri).

«Para Tosquelles la guerra no supuso una ruptura con la práctica clínica ni con el afán de seguir investigando en ella, solamente significó cambiar de campo operativo. Se asoció a las Milicias Obreras y fue al Frente de Aragón con otros de Reus, como Solanes, Sauret, Capella y Borrell. Allí, en Sariñena y comarca, es decir, en un contexto completamente novedoso, pudo poner en práctica muchas de las ideas elaboradas en los años anteriores. Trataba a los heridos y otros tipos de enfermos en el propio hospital general, próximo al Frente, en estrecha colaboración con los médicos y cirujanos. Trataba sobre todo el miedo y la vivencia de desestructuración que la guerra producía en los soldados y lo hacía «in situ», es decir, sin trasladarlos a un hospital de retaguardia en el que hubiera la seguridad que produce estar fuera de las líneas de fuego. Lo había aprendido en la práctica y en las conversaciones tenidas en relación a la psiquiatría comarcal -ahora diríamos de sector-; al enfermo había que procurar tratarlo cerca de su entono, de lo contrario su cronificación era mayor; con las neurosis de guerra, allí experimentó la misma cuestión.

El trabajar en ese campo operatorio de Sariñena, en el que no solo hizo de psiquiatra, sino de ayudante de cirujano y médico generalista, le sirvió para comprobar que lo que hasta ese momento había sido una intuición en él, ahora era una convicción, el que la posición que ocupa el médico, como persona, es fundamental en el proceso de la cura y esa posición depende de él y del entorno-siempre algo modificable que le rodea.»

Orígenes y fundamentos de la psiquiatría en España, Víctor Aparicio Basauri.

La investigadora Joana Masó «Tosquelles. Curar les institucions«, sitúa a Tosquelles en el Hospital Militar de Sariñena en 1937: «Movilizado al frente de Aragón, Tosquelles organiza la evacuación de los pacientes del hospital psiquiátrico de Huesca en mano de las tropas fascistas. Es responsable de la restructuración del sanatorio de Sariñena  y, más tarde, del hospital de Almodóvar del Campo». Asimismo, Joana Masó apunta que el 21 de noviembre de 1937 «Tosquelles es nombrado teniente médico provisional destinado a las órdenes del jefe de Sanidad del XI Cuerpo del Ejército republicano». Tosquelles debió de estar en Sariñena hasta mayo de 1938, cuando fue nombrado jefe de los Servicios Psiquiátricos del ejército de Extremadura y director de la clínica de Almodóvar en Ciudad Real.

«En Aragón, para comenzar, les proponíamos escuchar la sinfonía inacabada de Schubert. Yo no sé si era la misma música, o era el título que sugería que la vida no se acaba nunca y que no se para en el primer tropiezo. El miedo de morir vestidos, la tenemos todos. Sentados y con la música, se distendían o se relajaban un poco. En todo caso, llegaban entonces a decir algo se su vida sin que nuestra interrogación se hiciese explicita. Interrogar alguien aumenta el miedo.» 

Joana Masó «Tosquelles. Curar les institucions«.

«Sauret, ya capitán médico provisional fue destinado al Ejército de Extremadura “por el tiempo de duración de la campaña”15 bajo el mando del capitán Tosquelles con el que compartía alojamiento en Almodóvar que ocupa el lugar de Sariñena o de Bujaraloz»

Febrero de 1938.
Josep M. Comelles y Josep Sauret Pont «Los psiquiatras catalanes del POUM y la neurosis de guerra».

Otra figura muy destacable y a la vez olvidada es Tomás Tussó Temprado (Sariñena, 1892-Méjico, 1974), militante obrero de la CNT, ejerció la medicina dedicado a las clases populares. Durante la guerra civil  ocupó el cargo de regidor del Ayuntamiento de Barcelona, como consejero de higiene y sanidad. También fue miembro de la Federación Comunista Catalanobalear, del Bloque Obrer i Camperol y finalmente del POUM, en representación del cual fue regidor del Ayuntamiento de Barcelona. Acabada la guerra consiguió exiliarse a Marruecos y luego a México. Publicó algunos escritos en catalán “Necessitat d´una educació i d´una cultura obrera” en la revista L´Opinio y «Cal pendre posicions” en L´Hora. Algunas fuentes lo citan exiliado en Francia, en la población de Lyon, departamento de Rhône (La maçoneria a l’exili: França, 1939. Josep Clara Resplandis).

Otro altoaragonés que ocupó un cargo en el ayuntamiento de Barcelona fue Jesús Ulled Altemir, periodista y político oscense, que ejerció de teniente alcalde en 1931. Los hermanos de Jesús Ulled, Rafael Ulled (Sariñena, 1885 -Barcelona, 1937) y José Ulled (Sariñena, 1888-Barcelona, 1929) intervinieron muy activamente en la política catalana en las filas del Partido Republicano Radical de Lerroux. (Indagacions sobre llengua y literatura catalanes a l´Aragó, Hèctor Moret). Ver La saga Ulled Altemir.

Hermenegildo Claret Senespleda, alférez médico que pasó del hospital de Sariñena al servicio de Aviación del aeródromo republicano de Sariñena Alas Rojas (Diario Oficinal núm. 129 del 29 de mayo de 1937 del Ministerio de Defensa (ADAR)). 

Francisco Ignacio Tabernero Vicente (San Martín del Pedroso, municipio de Trabazos, Zamora, 1905 – Caracas, 1987). Licenciado en la Universidad de Barcelona fue médico internista en el Hospital de Sant Pau de Barcelona y de St. Louis de París. Durante la guerra fue jefe de Sanidad del Vº Cuerpo de Ejército, sector de Sariñena (Huesca). Ejerció Medicina Interna en Caracas. (El exilio de médicos catalanes después de la guerra civil. Josep Miret i Monso).

Como estudiante, Jaume Planas Guasch fue enviado al frente como médico de batallón, en tren hasta Barbastro y luego al frente de Tardienta. Encontramos su testimonio en la «Memoria de la profesión “Consell de Col·legis de Metges de Catalunya”.Entrevista al doctor Jaume Planas Guasch hecha, por el doctor Francesc M. Domènec Torné y revisada por el doctor Lluís Daufí». A pesar que se quería pasar al bando nacional, fue requerido para el Hospital de Sariñena. Al hospital habían ido a parar varios cirujanos del Servei d’Urgències de Barcelona y él fue reclamado por su condición de buen anestesista, estuvo durante 1937 y parte de 1938. También ejerció de cirujano operando al que denominó como “Cabecilla de Sariñena” y conocido como Pancho Villa: “Llevaba siempre dos o tres pistolas; era un tipo que vino herido con un vendaje y lo tuve que operar” (Nota: Pancho Villa respondía a un cabecilla de la localidad de Grañén, no hay constancia de ningún Pancho Villa en Sariñena). Jaume narra cómo al final hizo amistad con Pancho Villa, que éste salía con una chica que llamaban Petiforra y cuya hermana iba a hacer faenas al Hospital: “Les llevaba a todos de cabeza”. Jaume, además cita a Gonzalo Aguiló, un cirujano que fue destinado al hospital de Poleñino: “Las ambulancias inglesas tenían una unidad que era el quirófano y una o dos que eran destinadas al personal: para dormir, para comer, para todo… Y esta gente iban con unos autobuses. El Aguiló estaba ayudando a las operaciones. Y cuando vino a Barcelona la ayuda inglesa, buscaron un cirujano e hicieron en Gonzalo Aguiló cabeza de la ambulancia inglesa”.

Además, Jaume Planas relata la anécdota de un doctor amigo suyo que también ejercía en Poleñino. Su amigo trató en vano de desertar por lo que se vio obligado a esconderse porque lo estaban buscando y su vida corría peligro. Gracias a la intervención de Jaume Planas y su buena relación con Pancho Villa, a los pocos días en el diario oficial se publico que su «Amigo» era destinado al Hospital de Sariñena: «O sea que, además, lo envió al mismo hospital que yo. Y yo, como bajaba de vez en cuando de permiso por ir a casa, dije que ya le daría la noticia yo. Le vi, le dije: «Ya lo tienes salvado…, mañana mismo vete hacia allá arriba.» Total, que yo me quedo de permiso a Barcelona y él se va hacia Sariñena, y cuando se me termina el permiso y me vuelvo hacia el hospital, me dicen: «No, no hay plaza para ti, ha venido un nuevo médico; que era mi amigo.»

Todas las actas de defunción de Sariñena, durante la vigencia del hospital, vienen certificadas por los diferentes directores del Hospital Militar de Sariñena. Encontramos al médico Vidal Bosqued Gimeno, M. Blay, Hermenegildo Claret, Pedro Cascales Ballarín, Juan Marcé, Antonio Porta, Antonio Carrera, Pelayo Vila y unos difícilmente legibles y mal transcritos: G. Sevelvo, Muvi Lameca e Yoace Bogueras. También encontramos la certificación por parte del médico del campo de aviación “Alas Rojas” de Sariñena el doctor  Manuel  Conde López. (Hospital de Sariñena, fallecidos de guerra).

Vidal Bosqued Gimeno, médico del hospital, aparece en las solicitudes de información político sociales al ayuntamiento de Sariñena por parte del Colegio Oficial de Médicos de la Provincia de Huesca, 7 de febrero de 1940.

Pedro Cascales Ballarín, médico de asistencia publico domiciliaria, recibió acusaciones tras la guerra civil. La Jefatura Provincial de Sanidad solicitó a la villa de Sariñena informes políticos-sociales del doctor Pedro Cascales.

 
 
Marina segunda derecha
              * Marina Lana Torres, segunda por la derecha, con otras enfermeras.
 
Una visita al frente aragonés

 

El Consejero-regidor de Gobernación del Ayuntamiento de Barcelona, don Hilario Salvador, acaba de realizar una visita al frente aragonés, de donde ha regresado entusiasmado y lleno de optimismo.

«Esta visita — comienza diciendo — la he realizado con el doctor Tusó, porque tenía como finalidad principal propagar entre los milicianos del frente las medidas profilácticas que son necesarias en los campamentos, (de un modo especial las que tienden a evitar que se presenten casos de tifus que, de propagarse entre los combatientes, pueden llegar a constituir un verdadero peligro.

Salimos el doctor Tusó y yo de Barcelona el martes último, a primera hora de la tarde,
marchando por Lérida directamente a la parte de Huesca para hacer noche en Sariñena, donde acampaba la columna que manda Jorge de Arquer, y pasando por Monzón.

Allí pudimos ya observar que los bravos milicianos guardan una inmejorable disciplina y que su organización es asombrosa por lo perfecta, llamando poderosamente nuestra atención el hecho de que sus componentes no son sólo hombres del trabajo manual, pues entre ellos hay un licenciado en Filosofía y Letras y un médico sueco que desempeña su cometido como tal médico, de un historial tan liberal, que además de haber participado en la gran guerra, fue también revolucionario en Rusia y ahora está con los amantes de las libertades de España.

La Vanguardia. 9 de agosto de 1936.

En las solicitudes de informes socio-políticos aparece Leopoldo Velazque Bosque, médico de asistencia pública domiciliaria que ejerció su profesión libre en Sariñena sobre el 18 de julio de 1936 (solicitud nº3970 de la jefatura provincial  de sanidad Teruel). También encontramos a Manuel Lacruz Espada, practicante de Sariñena de asistencia pública domiciliaria, y la matrona Jacoba Ainoza Ainoza.

Disposiciones del Ministerio de Defensa Nacional Destinos Militares

Capitán don Ramón González Cruz, de a las órdenes del general de la cuarta división como pagador del Consejo de Sanidad de Guerra, a jefe del Depósito de Intendencia de Sariñena.

El noticiero Universal 25 de junio de 1937.

Practicantes

En el Diario Oficial del Ministerio de Guerra aparecen diferentes nombramientos para Sariñena. Los primeros en el diario nº 19 (Valencia, 22 de enero de 1937), donde aparecen los nombramiento de los practicantes militares provisionales: Manuel Lacruz Espada, Jaime Duran Revira (27 julio 1936), Ramón Ortega Gómez (14 agosto 1936) C. Av. Saríñena (Campo Aviación), Ángel Martín Acha, Domingo Pardo Lacruz Hospital Sariñena (20 agosto 1936), Lorenzo Mora Buil Hospital Saríñena (20 agosto 1936) y Aurelio Gálvez Alberico Aeródromo Sariñena (25 agosto 1936).

El sariñenense Manuel Lacruz Espada fue presidente del Casino de Sariñena y practicante del Hospital Militar de Sariñena, como auxiliar facultativo 2º y, al parecer, fue «Asimilado como teniente a los efectos de cobros». Manuel fue acusado de ser administrador del Hospital Militar, hecho que negó. No huyó con la entrada de las tropas franquistas y continuó con su actividad en el hospital atendiendo a las tropas nacionales. En 1941, con 66 años de edad fue sentenciado a 2 años de inhabilitación y a 300 pesetas de multa (AHPHU_J_005622_002180). 

Nombres de una guerra en la villa de Sariñena, Manuel Lacruz Espada: Practicante de Sariñena de Asistencia Pública Domiciliara. Jefatura Provincial de Sanidad, Huesca marzo de 1940. Responsabilidades Políticas Juzgado Investigación Provincial de Huesca, 5 de septiembre de 1940. Expediente ES/AHPHU – J/005622/002180, 24 de agosto de 1940: “Con anterioridad al 18 de julio de 1936 era de ideología izquierdista, sin estar afiliado a ninguna sindical. Al estallar el Movimiento Nacional, ingresó en el Hospital Militar de esta villa con la graduación de teniente, ejerciendo el cargo de practicante”. Fue acusado de ser administrador del Hospital. En su declaración manifestó que perteneció a Unión Patriótica y que votó a la candidatura mixta de “Los señores Ulled, Lana, Videl y Beltran”. Ejerció como Auxiliar Facultativo 2º “Siendo únicamente asimilado como teniente a los efectos del cobro”. Con la liberación se encontraba ejerciendo en un hospital de Barcelona donde continuó con sus servicios “a favor de la causa nacional”. “Defendió a las Carmelitas evitando que fuera asaltado su convento”.

Domingo Pardo Lacruz, practicante de Sariñena. fue investigado y finalmente, quedó libre de sospechas tras los informes políticos-sociales emitidos por las autoridades franquistas locales. Al igual que el médico Pedro Cascales, los dos profesionales siempre han contado con el respeto y el cariño de la población.

Farmacéuticos

Como farmacéutico tercero provisional fue nombrado para ejercer en Sariñena a Juan Escudero (23 agosto 1936), Foz Casarramona, Loste Bajardí (20 agosto de 1936) y Luis Marco Daks (19 octubre 1936). En el Diario Oficial del Ministerio de Guerra nº 212 (Valencia, 3 de septiembre de 1937) aparece el nombramiento de Domingo Pardo Lacruz para el Hospital Militar de Sariñena.

Antonio Loste Bardají, natural de Sariñena ejerció de farmacéutico y regentó la farmacia familiar. Su expediente de responsabilidades políticas no le atribuye ninguna militancia, ni de partido ni ideológicamente. Aunque si se cita que mantuvo buenas relaciones con las autoridades durante la contienda, además de proteger a su hermana de quien tenía su tutela. Antonio fue encargado de la farmacia del Hospital Militar de Sariñena, pues la farmacia familiar, atendiendo a su expediente, fue incautada pasando a ser “Farmacia Militar del ejército rojo”. Se socializó en octubre de 1936.

El 20 de agosto de 1936 es nombrado farmacéutico tercero provisional y destinado al sector norte del frente de Aragón.

En junio de 1937, dirigió el depósito de material sanitario y farmacéutico del XI Cuerpo del Ejército. El depósito había sido reubicado de El Prats de Rei a Bassella, “Concretamente a casa del Francés, por tanto, próxima a la primera línea de frente. Este nuevo emplazamiento hacía que estuviera sólo a 20 kilómetros del frente, lo que le facilitaba visitar regularmente las divisiones y brigadas y surtirlos rápidamente de los medicamentos y material de curación que requirieran.” (La organización sanitaria del XI Cuerpo del Ejército Republicano (1937-1939) Closa Salinas, Francesc).

En julio de 1937 es trasladado al Hospital Militar de Sariñena, ocupando a la vez la dirección del laboratorio de análisis de Monzón. Antonio llega a alcanzar el grado de capitán farmacéutico provisional pasando a dirigir los Servicios Farmacéuticos del XI Cuerpo del Ejército. En enero de 1938 es destinado al Hospital de Campaña del del XI Cuerpo del Ejército, permaneciendo casi un año. «Le acompañaban, entre otros, el teniente farmacéutico provisional Luis Morató Pou y el soldado farmacéutico Pedro Navarro Rodea. En plena retirada debido al avance franquista lo reubicarían en el Depósito de Farmacia del mismo cuerpo.» (La organización sanitaria del XI Cuerpo del Ejército Republicano (1937-1939) Closa Salinas, Francesc).

Responsables locales

El sariñenense Daniel Millera Muro aparece como Administrador del Hospital y de Abastos, en la relación de individuos incursos en la ley de responsabilidades políticas. También aparece José Izco Martínez, miembro de UGT, como directivo del comité y administrador del Hospital y Manuel Lacruz Espada fue acusado de ser administrador del Hospital Militar, hecho que negó (AHPHU_J_005622_002180).

Conserje

Francisco Moren Salillas desempeñó el cargo de Conserje del Hospital (Expedientes  ES/AHPHU – J/005672/000235 y ES/AJTZ – 2017/3).

Escribiente

Agripinio Fernández Cantero «Ingresó en septiembre de 1936 como escribiente en el Hospital de Sariñena del que salió voluntario para el frente al efecto de rehuir posibles persecuciones por considerarle sospechoso ya que su padre era persona francamente afecta a la causa nacional por cuyo motivo sufrió detenciones, en el Batallón de Ingenieros, al que pasó al marchar del Hospital. Expediente de Responsabilidades Políticas ES/AHPZ – J/005973/000045 “De 22 años, soltero, natural de Torrelavega (Santander), vecino de Sariñena.

Juan José Gómez Camón Voluntario, en el Hospital (Nombres de una guerra).

Personal del Hospital de Sariñena, periódico Alas Rojas, nº 20 del 13 de febrero de 1937:

Miguel Villacampa
Angel Puyuelo
Jesús Acero
Lorenzo Mora
Pilar Cafareida
Agripino Fernández
Marina Lana
Jaime Isern
Jaime Vilaseca
Antonio Taverna
Salvador Casadellas
Manuel Gallego
Juan Moro
Domingo Pardo
Juan A. Escudero
José Buil
Antonio Zaragoza
Rafael Bellmunt
Julio Casabona
José M. Pano
Enrique Bretos
José Bretos
Pedro Cascales
Daniel Millera
Una antifascista
Manuel Escolá
Margarita Muro
Francisco Morén
Luis Marcó
Pedro M. Voltò
Rafael Manos
Nemesio Franco
José M. Gómez
José Oyos
Manuel Admelle
Mercedes Mur
Antonio Linares
Enrique Andreu
Pascual Rodríguez
Francisco Miró
Juan Llamas
Mercedes Morén
Elisa Martínez
Agustina Calvo
José Martínez
Gabino Gerona
Pilar Sesé
Mercedes Romerales
Fermín Orquín
Antonio Loste.

En el frente

Ambulancia tiroteada por los facciosos

Sariñena, 17. Hoy, ha sido trasladada a esta población una ambulancia sanitaria tiroteada por los facciosos con verdadera saña. Hay en el techo los impactos de la metralla de un disparo de cañón que se hizo contra la misma y en uno de los costados más de veinte impactos.

Ha llegado a Sariñena una ambulancia sanitaria que fue cruelmente ametrallada por los facciosos.

Ambulancia ametrallada

Sariñena, 17 (2 t.). — Hoy ha sido traída a esta población una ambulancia sanitaria tiroteada por los facciosos con verdadera saña. Tenía en el techo los efectos de la metralla de un disparo de cañón y en uno de los costados más de veinte impactos. Febus.

Ahora, 18 de abril de 1937

Mario Angeloni. Abogado y político antifascista italiano, dirigente del Partido Republicano, había combatido en la Primera Guerra Mundial como oficial de Caballería, obteniendo en la batalla de Capporetto la Medalla de Plata al Valor Militar. Murió en el hospital de Sariñena de las heridas sufridas en la batalla de Monte Pelado.

Presencia italiana en la milicia española José María Blanco Núñez (Coord.)

http://www.antifascismoumbro.it/personaggi/angeloni-mario

Comunicado de prensa: Núm. 216, 22 de abril de 1937

Los facciosos, en sádica crueldad ametrallan una ambulancia sanitaria

Nos llega a la población aragonesa de Sariñena una ambulancia sanitaria la cual ha sido blanco de la artillería facciosa. El vehículo presenta en el techo las marcas inequívocas producidas por la metralla de un obús y en uno de los costados se cuentan hasta una veintena de impactos.

Uno ha sacado fotografías de esta ambulancia demostrativas, ante el mundo civilizado, de los procedimientos barbaros y crueles empleados por los que dicen que luchan por la civilización y la cultura.

La ayuda y la biblioteca

Ayuda

Gracias al Socorro Rojo Internacional, por medio de donativos, se fue dotando de material a los hospitales del frente. También de material para las milicias que operaban en los diferentes sectores de guerra, de lo que da parte el diario La Vanguardia del miércoles 21 de octubre de 1936: “Los auxilios de retaguardia. Un camión de medicamentos y ropa para el frente aragonés”. Entre los muchos aprovisionamientos aparece “Los instrumentos de cirugía de los antifascistas de Perpiñán fueron repartidos entre los médicos de La Granja, Las Casas, Almuniente, Tardienta, Sariñena, Bujaraloz y Sástago”.

Así mismo, en Sariñena se realizaron diferentes actos para recaudar fondos para el Hospital. Así aparece recogido por La Vanguardia, recogiendo la noticia con motivo de la visita del Coronel Villaba al frente de Alcubierre y luego a Sariñena “Allí se celebró una fiesta en el campo de aviación, en beneficio de los Hospitales de sangre. Hubo partido de fútbol, fiesta aérea y baile, y por la noche una velada artística en el teatro Romea. A todos estos actos asistió mucha gente de la localidad y alrededores (La vanguardia, martes 15 de septiembre de 1936)».

Impresiones del frente aragonés

Desde Leciñena nos dirigimos a Sariñena. Allí se celebró una fiesta al campamento de aviación a beneficio de los hospitales de sangre.

Tuvo lugar un partido de fútbol, fiesta aérea y baile, y por la noche una velada artística en el teatro Romea. A todos estos actos asistió mucha gente de la localidad y de los alrededores.

Antoni d´Aragó. Hoja oficial de la provincia de Barcelona: Época Segunda Número 561 – 1936 Septiembre 14.

Tiene lugar en Sariñena un importante festival deportivo

 

En Sariñena se ha celebrado un festival a beneficio de los hospitales de sangre, de aquella localidad.

La parte más destacada consistió en un partido de fútbol que jugaron el equipo de Sariñena y oteo integrado por milicianos y soldados pertenecientes al servicio de aviación.

Acudió al campo numeroso publico y también se han trasladado muchas de los pueblos cercanos.

El campo ofrecía magnifico aspecto.

La recaudación obtenida, pasan las dos mil pesetas.

Este festival prueba el espíritu de nuestras fuerzas que, además de atender de las necesidades de guerra, ofreciendo sus vidas, cuando es necesario, los tiempos de descanso, los dedican a celebrar actos tan brillantes y humanitarios como el comentado.

La Veu de Catalunya: diari catalá d’avisos, noticias y anuncis: Any 46, Núm. 12554 (17 set. 1936) Ed. Matí.

Incluso los días festivos del 1 de mayo y del 14 de abril, los obreros de Sariñena los dedicaron a trabajar para destinar sus jornales al Hospital de Sangre «Cuyo rasgo lo harán todos voluntariamente ya que, es el sentir general de este vecindario y creen no estamos en momentos de realizar fiestas de ninguna clase» (Acta del 22 de abril de 1937). Además, en el acta municipal del 13 de octubre de 1937, queda reflejada la recogida de mantas y colchones para los frentes y hospitales: “Se da lectura a una orden general del día de octubre de 1937 del XI Cuerpo de Ejército del Estado Mayor de Sariñena en virtud de lo ordenado por el Ministerio de Defensa  Nacional en O.G. de 7 de septiembre de 1937 (.. 232) en la que se manifiesta la recogida de mantas y colchones destinados para los frentes y hospitales a consecuencia de la campaña de los elementos necesarios de abrigo” (Actas Consejo Municipal de Sariñena).

Comisaria

A Sariñena en un festival de teatro y futbol se ha recaudado a beneficio de los Hospitales de Sangre la cantidad de 2.000 pésetes. También los obreros de la Casa Cros de Lleida han dejado un día de haber con destinación a los Hospitales de Sangre y que asciende a la cifra de 959’25 pesetas.

Combat, 14 de septiembre de 1936.

A su vez se realizaron algún que otro llamamiento ante la escasez de alimentos, como es el caso al pueblo de Capdesaso manifiesto en en documento del Juzgado Militar de Sariñena, del Estado Mayor del XI Cuerpo de Ejército del Ejército del Este:

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España

“Al pueblo de Capdesaso debido a la escasez de artículos de Alimentos, para los Heridos procedentes del frente en esta plaza.

Hago un llamamiento al PUEBLO de CAPDESASO PARA QUE CON SUS MEDIOS Y VOLUNTAD aporten lo que tengan a bien para este HOSPITAL DE SANGRE.

Espero que el Pueblo de Capdesaso respondiera a este llamamiento.

Gracias que espero que atenderán.

Sariñena, 8 de septiembre de 1937.

Pieza segunda de Huesca. Del Alzamiento Nacional. Antecedentes, Ejército Rojo y Liberación. Archivo Histórico Nacional, FC-CAUSA_GENERAL,1413,Exp.2.

Biblioteca

El «Servicio de Bibliotecas del Frente», a partir de febrero de 1937, ubicó en Sariñena una de las dos subcentrales del frente de Aragón, Alcañiz y Sariñena. Estas pertenecían a la subcentral de Cervera, mientras que la segunda subcentral estaba en Tarragona y la central en Barcelona (La Guerra Civil en Sariñena). «Por las actas conservadas de la Institución de las Letras Catalanas, podemos saber detalles de su organización, como la creación de bibliotecas en los hospitales de sangre, dependientes de las dos subcentrales y la creación de bibliotecas de primera línea (doce en primavera de 1937), servidas en cajones-biblioteca con un fichero-catálogo integrado, y con un fondo de libros renovables periódicamente desde las dos subcentrales.» (El Servei de Biblioteques del Front la col·lecció conservada a la Biblioteca Pública de Tarragona Cristina Barbé Aragonés).

En el Hospital Militar de Sariñena se instaló una biblioteca por parte de la Generalitat de Cataluña, que estableció, de acuerdo con la Dirección Sanitaria de «Sanidad de Guerra» del departamento de Defensa, seis bibliotecas en Hospitales de Sangre del frente aragonés: Barbastro, Monzón, Sariñena, Fraga, Caspe y Alcañiz; «con un depósito de mil volúmenes en cada hospital». También se establecieron bibliotecas en zonas avanzadas del frente, en Alcubierre, Bujaraloz, Grañén y Monegrillo (Servicio de Bibliotecas del Frente. Revista Nova Iberia).

De los informes elaborados por las bibliotecarias de Alcañiz y Sariñena se desprende que más de la mitad de los libros consultados eran de literatura, aunque también se leían libros otros temas. Mª Felipa Español explica que los heridos de los hospitales piden sobre todo novelas de aventuras y que “cuando a un lector le gusta mucho un libro, luego lo lee toda la sala. Me ha pasado con “Zalacaín” de Baroja, con “La tournée de Dios” de Poncela”. Y concluye “A la vista de los libros, se vuelve lector el más reaccionario, son poquísimos los que
en el hospital pueden leer y no lo hacen”.

Ventura, Nuria.
En Cataluña: las bibliotecas como instrumento de libertad.

También existió un reparto de libros en el frente y a los hospitales, recogido en La Vanguardia, del 19 de agosto de 1936, como la distribución de libros a través de la Oficina de reparto mensual de libros. Por encargo del Comité Central de Milicias, Servicios Sanitarios, regentado por Javier Escoda, se efectuaron las siguientes remesas: “Hospital General de Cataluña, 130 obras; Hospital de Sangre de Tardienta, 20; ídem ídem de Bujaraloz, 20; ídem ídem de Sástago, 20; ídem ídem de Sariñena, 20; Clínica La Alianza, 120; Clínica de Barbastro, 15; Hospital Clínico, 118; Clínica Psiquiátrica, 30. Total, 493. Se espera recibir nuevas donaciones de libros destinados a los citados hospitales de sangre y casas de convalecencia”.

La Oficina de Reparto mensual de Libros que regenta nuestro amigo Xavier Escola, lleva hechos los siguientes envíos:

 Hospital General de Cataluña, 130 obras; Hospital de Sangre de Tardienta, 20; Hospital de Sangre de Bujaraloz, 20; Hospital de Sangre de Sastago, 20; Hospital de Sangre de Sariñena, 20; Clínica “L´Aliança”, 20; Clínica de Barbastro, 15; Hospital Cínico, 118; Cínica Psiquiátrica, 30; Total 493 obras.

Se espera nuevos e importantes donativos de libros de editores y particulares.   

   Treball: Diari dels Treballadors de la Ciutat i del Camp: Any I Número 24 – 1936 agosto 18.

Libros para el frente y los Hospitales: La Agrupació d’Escriptors Catalaus, U.G.T., continúa activando la recogida y remesa de libros para el frente, hospitales de sangre y centros antifascistas, con la colaboración del Comité Sanitario, que tiene a su cuidado hace llegar los paquetes a su destino. Últimamente han sido repartidos los volúmenes siguientes: 1.200 libros a los hospitales de sangre de Angués, Siétamo, Puebla de Híjar, Bujalaroz y avanzadas del frente. 100 al hospital de sangre de Sariñena.

La Vanguardia, 22 de octubre de 1936.

El comité sanitario de guerra – Servicio de paquetes al frente

Ha regresado del frente la expedición organizadora del Servicio dirigido por el profesor Escoda. Se han montado oficinas de redistribución en Barbastro, Angües, Sariñena, Bujalaroz y Caspe, que ofrecen dar el máximo rendimiento.

La Vanguardia. 27 septiembre 1936.

El hogar del soldado del hospital de Sariñena

Con motivo de la inauguración del Hogar del Soldado del Hospital Militar de Sariñena, tuvo efecto un festival artístico y cultural, organizado por el Comisariado del mismo.

Fue presenciado por los soldados hospitalizados, que quedaron muy complacidos de la fiesta.

Se interpretaron escogidas composiciones musicales ejecutadas por el pianista Juan Vergés y el barítono Ozazúa cantó la romanza de «Luisa Fernanda», siendo muy aplaudido. Actuó de «speaker» el humorista Pablo Latorre, siendo muy aplaudido en sus intermedios cómicos.

El noticiero Universal 2 de marzo de 1938.

John Cornford 

El escritor y poeta comunista inglés John Cornford, llegó a Leciñena junto a Franz Borkenau, historiador austriaco, el 14 de agosto, alistándose al POUM. Estuvo en el Hospital de Sariñena por una infección gastrointestinal. (“Agnes Hodgson A una milla de Huesca”, Pardo Lancina, Víctor).

Crónica F.V. Jaquetot

Y aunque, en la paz de Sariñena, destaca, como un oasis en la chillante de la actividad bélica, la quietud permanente del Hospital de Sangre. Quietud y silencio que contrasta con la actividad, también permanente, de aquellos que abnegadamente han puesto todo su esfuerzo en defensa de los hombres que han caído al frente de batalla en plena lucha contra los asesinos del pueblo, puestos al servicio del fascismo internacional.

F.V. Jaquetot.

Mirador: setmanari de literatura, art i política: Any IX Número 407 – 1937 febrero 12.

Sanitarios prisioneros, de guerra

Sariñena, 17. Ayer, fueron hechos prisioneros once soldados de Sanidad de Guerra. Estaban en un corral de ganado situado en un monte a pocos kilómetros del pueblo de Tozos y muy cerca de Sariñena. Un destacamento leal se internó en campo enemigo y rodeó el corral, deteniendo a los once sanitarios, a un pastor y a un hijo de éste de once años. Los sanitarios estaban armados de fusiles y bombas de mano. Han hecho al mando interesantes manifestaciones.

La vanguardia, domingo 18 de abril de 1937.

Problemas con el Hospital

En el acta del Consejo Municipal, del 2 de febrero de 1938, se acordó pasar un comunicado al Cuartel General por si estimaban por conveniente dar las oportunas órdenes «Para evitar que arrojen a las proximidades de la vía pública gasas y algodones usados del Hospital Militar de esta plaza, se envíe un comunicado para evitar el peligro que pueda correr la población civil si se repiten estos hechos.” (Actas Consejo Municipal de Sariñena).

Algunos casos

  • Saltó Reig, Francisco. Natural de Torregrossa, soltero y de 23 años de edad. Miliciano que pertenecía a la División Carlos Marx, al 3r. “Regimiento Agregado”, a la 2ª Compañía. Es herido por metralla en al espalda el día 10 de abril de 1937 en la Sierra de Alcubierre y es trasladado al Hospital de Sariñena. El día 13 de abril de 1937 ingresa al Hospital General de Cataluña de donde sale el día 18 de mayo de 1937. (Els soldats garriguencs malalts, ferits i morts que passen per l’Hospital General de Catalunya de Barcelona entre el 18 de juliol de 1936 i el dia 1 d’abril de 1939 i posteriors Gerard Bellmunt Quintana Centre d’Estudis de les Garrigues).
  • Alfred Vilà Camí, Alfred. Natural de Cervià pero domiciliado en Barcelona, casado y de 36 años de edad. Soldado que pertenecía a la 27ª División, a la 124ª Brigada Mixta, al 493 Batalló, en la Compañía de Transmisiones y Señales. Es herido en el muslo izquierdo el día 26 de agosto de 1937 en Zuera y es trasladado al Hospital de Sariñena. El día 28 de agosto de 1937 ingresa al Hospital General de Cataluña de donde sale el día 5 de octubre de 1937 para pasar a su domicilio. (Els soldats garriguencs malalts, ferits i morts que passen per l’Hospital General de Catalunya de Barcelona entre el 18 de juliol de 1936 i el dia 1 d’abril de 1939 i posteriors Gerard Bellmunt Quintana Centre d’Estudis de les Garrigues).

Caída del frente

«Antes de la caída del frente aragonés, el XI Cuerpo del Ejército presentaba un hospital base ubicado en la población de Sariñena, dos equipos quirúrgicos, situados en Grañén y el cruce de Gelsa, así como una clínica médica en Peñalba”. (La organización sanitaria del XI Cuerpo del Ejército Republicano (1937-1939) Closa Salinas, Francesc).

Con la inminente caída del frente de Aragón, el 22 de marzo, «Los enfermos del hospital base de Sariñena son evacuados y trasladados a los hospitales de Manresa y Lleida» (La organización sanitaria del XI Cuerpo del Ejército Republicano (1937-1939) Closa Salinas, Francesc). Sariñena fue bombardeada el 25 de marzo de 1938 por la aviación alemana Condor y  ocupada el 26 de marzo de 1938.

De Hospital a Auxilio Social

Al finalizar la guerra, en la casa Penén Paraled se instaló la casa del “Auxilio Social” y la sede de Falange. Años más tarde, la adquirió la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Aragón y Rioja, además ha albergado la biblioteca municipal, el sindicato de riegos, un comercio y un bar, actualmente es de titularidad privada. La enorme casa Penén-Paraled data del siglo XVIII, consta de tres plantas con una fachada clasicista de cuidada composición (SIPCA), junto a la iglesia parroquial constituye una seña de identidad patrimonial de Sariñena en el centro de la villa monegrina.

A la memoria de aquellos/as médicos/as, enfermeros/as y sanitarios/as, verdaderos héroes y heroínas de todas las malditas guerras.

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Una lápida picada

Da la impresión que simplemente es sólo una vieja tumba más, como otras muchas del cementerio de Sariñena, que parece permanecer indiferente, fría y abandonada, esperando que el tiempo termine de borrar su recuerdo. Pero pronto se descubre que no siempre ha sucedido así, sorprendentemente ha ido escapando del olvido y ha formado parte de la memoria colectiva del pueblo altoaragonés de Sariñena. “Estás muerta y no lo estás/ dentro de esta tumba fría/ descansa en paz hija mía/ que en tus padres vivirás”, hermosos versos escritos en su lápida han sido cantados en juegos infantiles y aún hoy en día, con cariño y añoranza, son recordados por las personas más mayores de la población. O como aquella madre que contaba a sus hijos historias de antes y entre ellas siempre la historia de «La Miliciana» cuyos versos les recitaba antes de dormir. Los mismos versos que aparecen en su lápida, compartiendo espacio con otras enigmáticas líneas: una leyenda brutalmente tallada que quiso borrar su memoria.

A golpe de martillo y cincel fue picada parte de la inscripción esculpida en la lápida de “La Miliciana” Elisa García Sáez. Según cuentan, sucedió a la entrada de las tropas sublevadas franquistas, suceso que dio paso al nuevo gobierno local. Las palabras de la memoria fueron desgarradas de la piedra, el odio destrozó el recuerdo y la rabia arrebató la dignidad y la libertad. El martillo, el cincel y también el tiempo nos situaron a distintas generaciones ante unos versos ocultos. Ignorábamos entonces que podían decir, nadie conseguía leerlos.

Es por el año 2010 cuando varias personas de Sariñena acudimos al cementerio de Sariñena en busca de la tumba de Elisa García Sáez: Eduardo Santamaría, Javier Roca, Miguel Salas y Joaquín Ruiz. Habíamos oído hablar del fascismo convertido en martillo, habíamos oído hablar de su leyenda borrada. Allí la encontramos. Destacaba su mármol blanco de versos picados. También su cruz, con la foto de la joven Elisa, fallecida el 24 de agosto de 1936 a los 20 años de edad. Era ella, «La Miliciana», tal y como en Sariñena la gente la había conocido. 

Desde entonces, la necesidad de restaurar su memoria va creciendo. El intento por recuperar esos versos ocultos hace aflorar el deseo de conocer: ¿Qué fragmentos de historia nos iba a descubrir Elisa?, ¿Qué pedazos de historia se perdían tras los duros martillazos?, ¿Quién era Elisa García Sáez?… Nunca imaginamos que leer pudiese costar tanto, desoladora llega a ser la impotencia ante las ilegibles palabras que reiteradamente se habían tratado de leer. El fascismo quemó libros y ha picado palabras de piedra en un intento de borrar leyendas que al final las hemos hecho imborrables.

Elisa García Sáez por Cèlia Vallès Pi.

Investigando a Elisa

Iniciando nuestra pequeña investigación, de primeras nos ponemos en contacto Víctor Pardo Lancina, periodista e investigador de la memoria histórica de la provincia de Huesca, quien sin conocernos accede sin dudar a ayudarnos, asesorarnos y dirigirnos en la investigación. Así, pronto accedemos a su partida de defunción que Eduardo Santamaria solicita en el Registro Civil de Sariñena.

En dicha partida, podemos averiguar que Elisa García Sáez nace en el barrio barcelonés de Sant Andreu, el 22 de septiembre de 1916. Hija de Romualdo y Teresa. Su defunción había ocurrido el 24 de agosto de 1936, a diferencia de su lápida que apunta al día 25 en vez del 24 del mismo mes. La causa de su muerte responde a «Heridas sufridas en acción de guerra» siendo enterrada en el cementerio de esta Villa (Sariñena). La inscripción es realizada en el tomo 138(9), Folio 42. Como último domicilio conocido Barcelona, calle San Andrés núm. 411.

Curiosamente, su acta de defunción está registrada el 7 de marzo de 1981. Muy probablemente por el inicio de un acto administrativo o jurídico que motivase su correspondiente inscripción y registro en el Registro Civil de Sariñena de su acta de defunción y a tenor de lo anotado en el apartado de «Otros datos o títulos«: «Se practica esta inscripción en virtud de expediente gubernativo 61/80 seguido en este juzgado y aprobado por el Juzgado de 1ª Instancia del Partido por auto firme de 21.1.1981«. 

Junto a su partida de defunción, se encontraba, adjunto, un escrito a la memoria de Elisa por parte del Sindicato Mercantil de Barcelona UGT. Así, supimos que Elisa había sido militante en el sindicato de la UGT en la fábrica Fabra i Coats y en 1936 parte al frente de Aragón como enfermera en una columna de la CNT. El documento se transcribe íntegramente más adelante. 

A su vez, su registro en el cementerio municipal nos lleva a contactar con un sobrino de Elisa, José Puigdomenech, quien nos cuenta lo doloroso que fue su pérdida para la familia. Su muerte, especialmente se vuelve fuertemente dolorosa ya que días antes la familia había perdido a Josep García i Abad, tío de Elisa y carpintero de la CNT que, en palabras del historiador Pau Vinyes i Roig, fue una figura que muy probablemente debe de influir en Elisa en su decisión de marchar al frente. Pau Vinyes i Roig recoge sobre Josep que es herido el 27 de julio de 1936 e ingresado en el Hospital Provincial de Lérida: «Con una segunda expedición de heridos, procedente de Caspe, donde murió el 8 de agosto de 1936, después de una agonía debida a las heridas recibidas en combate. La Rambla de Sant Andreu de Palomar durante la República en guerra se llamó paseo de Josep García» (Vinyes i Roig, Pau. Elisa García Sáez. Editorial Llop Roig).

La historia de Elisa nos lleva a coincidir con el historiador de Sant Andreu Jordi Rabassa Massons, quien también se encontraba siguiendo la pista de Elisa García Sáez. A Jordi la existencia de Elisa le había llegado por medio de Iván Miró, activista y historiador del cooperativismo quien había encontrado una noticia sobre Elisa en la publicación «Acción Cooperativista» (núm. 696 del 4 de septiembre de 1936), noticia que más adelante se desarrolla.

Una historia que enseguida engancha a Jordi Rabassa y que pronto va ampliando la familia de investigadores en torno a la figura de Elisa, con Pau Vinyes i Roig y Xavier de la Cruz. Especialmente Pau Vinyes i Roig, quien acaba desarrollando la biografía completa de Elisa García Sáez en el 2025 bajo la editorial «Llop Roig. Libres i Cultura». Una obra que recoge un gran trabajo de investigación y búsqueda documental en archivos y hemerotecas reconstruyendo gran parte de la vida de nuestra miliciana: «Elisa García Sáez. Cooperativista y miliciana antifascista» .

Elisa es hija de Teresa Sáez Martínez (Lorca, Murcia) y Romualdo García Abad (provincia de València), precisa Jordi Rabassa, siendo la más grande de tres hermanos: Elisa, Josep y Francisca. La familia vive en Sant Andreu del Palomar, entonces denominado «Harmonía de Palomar«, concretamente en la calle de la Sagrera número 100, donde, en palabras de Jordi Rabassa «la familia se había trasladado hacía poco desde la antigua casa de la calle Gran de Sant Andreu (Número 411) tocante con la calle Campeny».

Elisa trabaja en los almacenes de La Sagrera de la Fabra i Coats. Pau Vinyes concreta que es en La Española: «fábrica filial de la gran empresa textil Fabra i Coats, situada a la barriada de la Sagrera». Mismamente, es miembro activa de la Cooperativa de Consumo L’ Andreuenca, fundada el 1879, siendo delegada de la Sección Femenina en el Grupo Infantil de la Cooperativa L’ Andreuenca (Acción Cooperativista. Núm. 696 del 4 de septiembre de 1936).

L’Andreuenca va ser fundada por miembros de la Societat d’Oficials Paletes de Sant Andreu de Palomar, entre 1879 i 1881. Estaba situada en sus inicios en la calle Gran de Sant Andreu, 263 i el 1896, definitivamente, a la calle de Sant Antoni, 58-60 ‒actualmente, número de socios, capital i actividades. A raíz de la proclamación de la República, la entidad fue un gran salto adelante a escala cultural  y social, con la organización de excursiones, visitas guiadas, conferencias El 1934 la cooperativa tenia 25 trabajadores en nómina. Al perder la República la guerra, la cooperativa va iniciar un declive lento y progresivo. Al llegar la democracia, por creíble que pueda ser, l’Andreuenca va desaparecer definitivamente en 1984.

Pau Vinyes.

Alegre, sonriente, familiar… Elisa debía ser una chica normal de la época, fuerte y vital. De acuerdo con testimonios familiares, en sus ratos libres, después de salir de trabajar ayuda a cuidar a unos primos hermanos suyos. En la familia siempre la han recordado cariñosa, jovial… ¡alegre y sonriente!.

Elisa está muy implicada en el mundo obrero, sindical y cooperativista, conociéndose su afiliación a la Unión General de Trabajadores (UGT). Sant Andreu respondía a un barrio obrero, un barrio de movimientos sociales, sindicatos, partidos… de fuerte lucha obrera.

Con la sublevación militar, Elisa participa en las batallas de Barcelona en las jornadas del 19 y 20 de julio de 1936 (MVMC. Museo Virtual de la Mujer Combatiente), combates entre las fuerzas sublevadas y las leales a la república tras el fallido golpe de estado y la posterior sublevación militar que dio pie a la guerra civil española. Como dice el escrito del Sindicato Mercantil de Barcelona UGT «Al estallar el movimiento no duda en enrolarse fusil al brazo, primero de enfermera y más tarde, en una organización que no era la que en normalidad militaba» (Sindicato Mercantil de Barcelona UGT, Delegación de San Andreu. Barcelona, 31 de diciembre de 1936).

El testimonio familiar relata como un día Elisa se despide más efusiva de lo habitual al acabar de cuidar a sus primos hermanos: -Al rato, un vecino comenta que había visto a Elisa subida en un camión de la CNT (Confederación Nacional del Trabajo) partiendo al frente-

«Cuando los tiros se apagaron en nuestra ciudad, cuando su presencia en ella ya no era necesaria, marcha allá donde podían necesitarla más».

Sindicato Mercantil de Barcelona UGT, Delegación de San Andreu,
(Barcelona, 31 de diciembre de 1936)

Elisa parte al frente…

Frente de Aragón, Sector Tardienta

Elisa se alista a las Milicias Femeninas y, por su pertenencia al PSUC, es destinada a la Columna del Barrio, de acuerdo al Certificado de permanencia en el frente, de continuación del subsidio y retorno (Museo Virtual de la Mujer Combatiente MVMC). Y parte de Barcelona el 15 de agosto de 1936 siendo destinada al Frente de Huesca, Sector Tardienta.

«Subsidios del comité Central de Milicias Antifascistas». Archivos estatales Mecd.es. Cortesía Gonzalo Berger Mulattieri.

De hecho, desde Tardienta, Elisa escribe a su madre por medio de Solidaridad Obrera, carta publicada el 3 de septiembre de 1936, considerándose Elisa como miliciana: “Por fin se han visto colmadas mis esperanzas. Parto con buenos camaradas y con un estado de ánimo elevadísimo. Quiero luchar contra esta gentuza maldita. Quiero saber lo que es sufrir y quiero compartir el dolor de los camaradas que combaten en el frente. Tengo un corazón que no puede permanecer impasible ante la lucha que sostienen nuestros hermanos” .

Por su afiliación a la UGT y la información aportada por el Museo Virtual de la Mujer Combatiente, no resulta extraño ubicar a Elisa en la Columna Del Barrio «Columna Carlos Marx», donde además se señala su función: «Armada. Infantería». Pero, aún así resulta complicado concretar con rigurosidad la unidad o columna a la que pertenecía. Pues, además de haber podido partir en la columna de Del Barrio, tanto el testimonio familiar como varias fuentes aseguran que parte en una columna de la CNT, hecho igualmente referido en el escrito de su Sindicato Mercantil de Barcelona UGT, Delegación de San Andreu, (Barcelona, 31 de diciembre de 1936): «Parte al frente como enfermera en una columna de la CNT»

Por otra parte se puede de resaltar su posible pertenencia al Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM), posibilidad que sostiene el investigador andreuense Pau Vinyes Roig en relación a un artículo publicado en el diario El Diluvio en su edición del 3 de enero de 1937 «Descubrimiento de la lápida que da el nombre de Elisa García, afiliada al POUM, a la antigua calle de las Monjas”. Otras fuentes, relativas a la inauguración de la denominada calle Elisa García Sáez, apuntan en sus artículos su afiliación al POUM.

Su atribución, a distintas fuerzas, nos lleva incluso a una referencia de su pertenencia al Partido Comunista, lo que da una idea de las diferentes afiliaciones que se le atribuye: «El Partido Comunista de San Andrés, al que pertenecía esta muchachita adorable de diecinueve años, instaló un Hospital de Sangre en la barriada» (El Día Gráfico del 4 de septiembre de 1936).

En definitiva, más allá de su pertenencia al sindicato de UGT, tal variedad de afirmaciones nos lleva a no poder concretar la milicia, columna, unidad menor o subunidad a la que llega a pertenecer nuestra miliciana. 

Al igual que no se puede concretar, a ciencia cierta, el grado de implicación que mantiene durante su corto periodo en el frente, si vas más allá de su papel como enfermera o si toma parte activa como combatiente en la contienda. Diferentes fuentes apuntan que acude al frente como enfermera de la Cruz Roja, por lo que es difícil considerarla propiamente miliciana o mujer combatiente. Sin embargo, su propósito es el de luchar, lo que se desconoce si verdaderamente llega a suceder y si en el fondo se le permite por su condición de mujer.

Lo que si está claro, afirma Gonzalo Berger Mulattieri, Elisa García Sáez es  miliciana y mujer combatiente, de acuerdo a toda su información, especialmente a la relativa a su su ficha de subsidio. 

“Ella no aceptaba un papel no militar para las mujeres ya que entendía que tenían que combatir igual que los hombres y sólo correspondía a los cobardes rechazar la lucha armada”.

Solidaridad Obrera, 3 de septiembre de 1936.

La mujer en el frente

Gonzalo Berger Mulattieri cifra en 7.000 las mujeres que combaten en la guerra civil española, una cifra que disminuye muy significativamente, hasta unas 360, tras la militarización de las milicias. Igualmente, se calcula que unas 73 mujeres combatientes fallecen en la contienda y 31 son dadas como desaparecidas (Berger, Gonzalo. Milicianas y mujeres soldado: retrato de las combatientes).

El perfil político de las mujeres es amplio, al igual que el estudio documenta la constancia de mujeres combatientes en numerosas columnas, «Documentando su presencia en 149 columnas y 15 unidades del Ejército Popular«, tal y como señalan «En diversos escenarios y frentes» (Berger Mulattieri, Gonzalo. La mujer combatiente en la Guerra de España: milicianas y mujeres soldado)

En dicho estudio Gonzalo Berger matiza: «Sabemos que mayoritariamente combatieron en primera línea, aunque también lo hicieron en los servicios auxiliares y sanitarios. El presente estudio confirma el hecho de que aproximadamente seis de cada diez voluntarias combatieron mediante el uso de armas». Finalmente «La miliciana permaneció en el frente mientras no fue expulsada por sus mandos políticos o militares, incluso después de la trasformación de las milicias en un ejército regular» pues en el estudio documentan hasta 360 mujeres «que combatieron encuadradas en el Ejército Popular de la República» (Berger Mulattieri, Gonzalo. La mujer combatiente en la Guerra de España: milicianas y mujeres soldado).

Elisa no es la primera miliciana muerta, pero sí de las primeras milicianas, enfermeras o mujer combatiente fallecida en el frente de Aragón por acciones de guerra. Para Jordi Rabassa Muy probablemente Elisa (García) fue la primera miliciana barcelonesa asesinada durante la guerra civil, por lo que parece que la noticia de su fallecimiento trastornó la sociedad más implicada políticamente al lado de la revolución de la ciudad y de Sant Andreu de Palomar, donde probablemente nació y donde vivió y desarrolló su corta vida familiar, laboral, social y política” (Vinyes i Roig, Pau. Elisa García Sáez. Editorial Llop Roig).

Como es el caso de Elisa, las muertes de las primeras milicianas causan un mayor impacto y repercusión en el bando republicano y gracias a ello existe una gran cantidad de información sobre nuestra miliciana. 

Las columnas y milicias en el frente de Tardienta

Con el inicio de la guerra, Aragón se divide en dos, de norte a sur, quedando dividido por la mitad. Su parte oeste queda en manos de los sublevados y la este de los republicanos. Pronto van llegando las distintas milicias estableciéndose un frente que llega a estabilizarse hasta su ruptura por parte de las fuerzas sublevadas en marzo de 1938 (El Frente de Los Monegros).  

La ubicación de Tardienta en el tramo de la vía ferroviaria Barcelona-Zaragoza, con estación propia, hace que el transporte y movimiento de tropas se realice a través del ferrocarril, de convoyes de milicianos y milicianos que parten desde Barcelona a posiciones del frente de Aragón, como es el caso de Sariñena, Grañén y, en este caso, Tardienta.

Al frente de Huesca y Tardienta, Sangarrén y Vicién llegan las columnas cenetistas de la columna de Ascaso, comandadas por García Vivancos, y la columna de los Aguiluchos, al mando de Juan García Oliver. Las columnas llegan hasta Grañén por vía férrea (Les Milícies Antifeixistes de Catalunya. Berguer, Gonzalo), alcanzando Tardienta el día 27 de julio de 1936 (Situación de las diversas unidades y milicias republicanas en Los Monegros).

Las fuerzas antifascistas toman Tardienta

Caspe, 27. Las fuerzas antifascistas han entrado hoy por la tarde en Tardienta, ocupando la ciudad. La toma de Tardienta tiene una gran importancia, puesto que se trata de un punto de enlace para las comunicaciones entre Zaragoza, Huesca y Vizcaya. 

El Día Grafico, 28 de julio de 1936.

A la hora en que telefoneamos nos comunican que las fuerzas del coronel Villalba y las milicias de la U.G.T-, del P-O.U.M. concentradas estas últimas en Tardienta, se disponen a caer sobre Huesca cuya caída se considera inminente.

El Día Grafico, 29 de julio de 1936.

A Tardienta, como hemos citado anteriormente, llega la columna ugetista y del PSUC (Partido Socialista Unificado de Cataluña) «Del Barrio» o «Carlos Marx»: «En Tardienta está la columna de Del Barrio-Estivill» (El Diluvio, 7 de agosto de 1936). Esto mismo ya lo cuenta antes El Diluvio en su edición del 4 de agosto de 1936 por medio de su enviado especial a Tardienta Enrique Manobens: «La columna que mandan Del Barrio y Estivill, o sea la primera que salió de Cataluña, está apostada en dicho pueblo, que dista unos 20 kilómetros de Huesca. Tardienta es un pueblo que, dada su inmejorable situación estratégica, es asediado por el enemigo, ya que por las mañanas los aviones enemigos bombardean el citado pueblo sin eficacia»

«En Tardienta está la columna de Del Barrio y Estivill. Cuando llegamos vemos filas y filas de milicianos tumbados, sobre colchones, en el suelo. Se tapan con mantas y capotes de soldado… Duermen al aire libre. Bajo unos pórticos. Vemos, asimismo, a alguna muchacha».

El Diluvio, 7 de agosto de 1936.

  • En el Diluvio del 13 de agosto de 1936 hay una crónica de José Montero Álvarez, jefe de la 6.ª Decuria, 1.ª Centuria, 1.ª Columna UGT.
  • También El Diluvio del 13 de agosto de 1936 da cuenta de un acto político en Tardienta, citando la participación de miembros de la CNT y UGT: «Presidió el acto el camarada Trueba haciendo uso de la palabra los siguientes compañeros: Montagud, por la Juventud Socialista Unificada, Malsant por la CNT y Estivill y Del Barrio por la UGT».
  • La columna del Norte, formada por artillería, infantería y milicias del POUM, dirigida por el coronel Villalba se establece, durante los primeros días, en la línea de Tardienta a Grañén (Avant, organ del Partit Obrer d´Unificació Marxista, 30 de julio de 1936).
  • La Humanitat del 6 de agosto de 1936 cita: «En Tardienta está la columna número 1 con fuerzas del partido socialista obrero, POUM, Partido Comunista Español y una sección de la CNT, comandada por Del Barrio, Trueba y Estivill»

Documentada queda igualmente la presencia de la columna UHP de Vilafranca del Panedès. La noche del 18 de agosto de 1936, por el Passeig de Gràcia de Barcelona, desfila la columna de la UHP de Vilafranca del Panedès, que parte hacía el frente de Tardienta. La noticia queda recogida por el Diario de Barcelona y La Batalla «Son unos quinientos y entre ellos hay diversas mujeres -admirable valor el de las mujeres catalanas marchan al compás de UHP. Los rostros de cada uno de estos héroes anónimos de la revolución son una promesa, cada mirada una fe absoluta en el triunfo, cada paso, cada hito ganado al enemigo» (La batalla, 21 de agosto de 1936).   

Tardienta en guerra 

Con el inicio de la sublevación militar, la localidad de Tardienta se mantiene fiel a la Republica convirtiéndose en punto clave en el frente de Aragón y estratégico en el frente de Huesca. Además de su posición geográfica, la estación ferroviaria la convierten en un sector militar relevante. Cerca, su vecina localidad de Almudévar queda en manos de los sublevados, estableciéndose entre ellas la línea de frente siendo objetivo la carretera Zaragoza-Huesca; vital para que ambas ciudades se mantengan comunicadas. Desde el principio de la contienda se producen combates, incluso sufriendo bombardeos de la aviación sublevada con base en Zaragoza.

Aunque no podemos concretar ni determinar la presencia exacta de Elisa, el relato de aquellos días puede ayudar a contextualizar su historia. 

«Debemos considerar que el pueblo de Almudévar en poder de los rebeldes, constituye la puerta abierta que pone en contacto las fuerzas de Huesca y Zaragoza». 

Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936.

El  20 de julio de 1936 se constituye el Comité Antifascista de Tardienta, organizando y dirigiendo la defensa de la población. El 25 de julio la población mantiene un combate contra fuerzas «fascistas» que pudieron hacer frente gracias a 20 fusiles procedentes de otros tantos soldados que se habían sublevado de la guarnición de Huesca. 

Con la suerte, que después de sostener el día 25 de julio un ataque con una columna fascistas cuatro horas, salió victoriosa, cogiendo al enemigo gran cantidad de municiones algunas armas, que los facciosos abandonaron en su precipitada huida. Este ataque fue rechazado por una veintena de fusiles que procedían de otros tantos soldados que se habían sublevado, de la guarnición de Huesca, y de unos camaradas de Almudévar que huyeron de su pueblo al ser tomado por los fascistas.

Unos días más tarde hizo su entrada, entre aplausos y vítores de la población civil, la primera expedición de la columna del camarada Del Barrio. Desde aquella fecha han Intentado los fascistas varias veces acercarse a Tardienta; pero todas ellas sufrieron duros castigos y no lo consiguieron.

¡¡En Tardienta no ha entrado el fascismo!

Nota del Sindicato Único de Trabajadores de Tardienta
El Noticiero Universal, 15 de septiembre de 1936. 

Así, en agosto del 36, el sector republicano de Tardienta se encontraba en plena ofensiva sobre Almudévar. La intención en el sector era apoderarse de la localidad de Almudévar y cortar la carretera Zaragoza Huesca para así interrumpir las comunicaciones entre Huesca y Zaragoza y aislar Huesca y forzar su toma que ya se estaba intentando a través de Siétamo. En Almudévar, los sublevados se hacen fuertes con abundante material de artillería, sometiendo a Tardienta a fuertes ataques, pero que a su vez son respondidos por las milicias en repetidas incursiones e intentos de toma de Almudévar. La aviación republicana, alojada en el aeródromo sariñenense de Alas Rojas, resta ineficacia por su larga respuesta en tiempo de reacción cada vez que es requerida. 

El Día Gráfico del 31 de julio de 1936 da cuenta de un ataque sobre Almudévar, que, aunque logra entrar en la población no la llega a tomar: «A medianoche, en camiones, doscientos milicianos, armados con fusiles y llevando cinco ametralladoras, salen a tomar el pueblo de Almudévar, más allá de Tardienta, a unos 22 kilómetros de Huesca. Presurosos y ordenados, los doscientos milicianos del POUM ocupan sus puestos en la caravana. Bajo la luna relucen sus cascos grises. Se ponen en marcha los motores. Arranca la pequeña columna y se alza una voz -¡Viva el partido comunista Ibérico!- Un clamor unánime responde: -¡Viva!-. Puños en alto, los camiones se aleja. Todavía suena, distante, la despedida de los milicianos que montan su guardia en la carretera. -¡Suerte, compañeros!- A las cinco de la mañana se reciben noticias de los expedicionarios. Repiquetea al timbre del teléfono. Desde el otro extremo del hilo, en Tardienta, comunican: -Se ha entrado en Almudévar-«

El viernes 14 de agosto las fuerzas sublevadas tratan de romper la línea del frente siendo rechazadas por fuerzas de la columna Carlos Marx y del Batallón n.º 3 de Montaña bajo el mando del capitán Godenya (Diari de Barcelona, 16 de agosto de 1936).

El Día Gráfico del 15 de agosto de 1936 informan de un ataque de aviación sobre Tardienta: «Al romper el alba las fuerzas fascistas han empezado un nuevo y obstinado ataque para recuperar esta población. El ataque ha sido enérgico, con nutrido fuego de artillería. A media mañana la aviación rebelde ha colaborado en el ataque contra nuestras posiciones -Una escuadrilla de caza leal ha salido al encuentro de los aviadores enemigos con los que ha entablado un duro combate- consiguiendo derribar dos aparatos fascistas que han caído envueltos en llamas en las inmediaciones de Tardienta».

El domingo 16 de agosto de 1936, se inicia una fuerte ofensiva sobre Almudévar que no deja ningún miliciano en Tardienta «Desde Tardienta seguiase nuestra ofensiva con tranquilidad y entusiasmo. Todos nuestros milicianos se habían volcado sobre Almudevar. No quedaba en Tardienta ni un solo fusil». El relato responde al enviado especial Enrique Manobens, publicado en El Diluvio del 26 de agosto de 1936.

El 17 de agosto de 1936, las fuerzas de la Columna Del Barrio, Estivill y Trueba sostienen un duro enfrentamiento con las fuerzas sublevadas tratando de tomar Almudévar consiguiendo apoderarse de la estación ferroviaria de Almudévar y dinamitar un puente sobre la línea férrea y un convoy que conducía víveres y municiones a los «rebeldes» (El Día Gráfico, 18 de agosto de 1936). 

Al comenzar el bombardeo, la población civil de Tardienta fue evacuada Foto P. Rozas.

«La republicanísima población de Tardienta sufrió el sábado un duro bombardeo de la aviación fascista, pero el coraje de las milicias y la artillería del capitán Medrano repelieron el ataque y conservaron la plaza, de donde partieron al día siguiente para atacar Almudévar».

El Día Grafico del 19 de agosto de 1936.

Enrique Manobens relata cómo la población civil de Tardienta se había congregado cerca del acueducto donde es atacada «De pronto se oyó un cañonazo seguido del terrible silbido y una granada explotó a unos metros del acueducto, donde, como he dicho, estaba congregada casi toda la población civil. Un minuto después, cuando la desesperación y el pánico entre la gente del pueblo era inenarrable, estalló otra granada en el mismo acueducto. Y luego otra… Y otra…». Luego bombardean Tardienta y entre sus objetivos está el hospital:

«No comprendí el bombardeo. Los fascistas sabían que en Tardienta no había un solo miliciano y, en vez de repeler la agresión de los nuestros, se complacieron en destruir Tardienta. En bombardear el hospital. En asesinar la población civil… Sobre Tardienta cayó una verdadera lluvia de metralla. En el hospital estallaron tres bombas».

El Diluvio del 26 de agosto de 1936.

La ofensiva contra Almudévar no tiene éxito:

  • «Ayer, una columna roja que merodea por Tardienta y sus alrededores, trató de atacar las avanzadas que guardan la villa de Almudévar, heroicamente reconquistada por nuestras tropas días pasados. Nuestras valientes avanzadas, estratégicamente parapetadas y fortalecidas, repelieron heroicamente dicha agresión y, tras un combate de poco tiempo, lograron batir a las fuerzas rojas que huyeron a la desbandada. En la huida abandonaron gran cantidad de muertos, ocho ametralladoras, ocho fusiles ametralladoras, treinta y cinco cajas dé municiones y demás material de guerra.» El Diario de Huesca, lunes 17 de agosto de 1936.
  • El Diluvio del 18 de agosto de 1936 informa del bombardeo sobre el hospital de sangre de Tardienta:
  • La Rambla, 18 de agosto de 1936. El infructuoso ataque de los fascistas a Tardienta.
    • El Día Grafico del 19 de agosto de 1936 muestra el momento exacto de la explosión de un obús incendiario sobre Tardienta.
    • El Noticiero Universal recoge su paso por Tardienta el 29 de agosto de 1936 tras sufrir el bombardeo dejando constancia de su alto nivel de destrucción: «Nos adentramos en Tardienta. Recorremos sus calles angostas destrozadas por la aviación fascista. Vemos las casas casi en ruinas por el bombardeo de los cañones de 15 y medio de las fuerzas rebeldes. ¿Habéis leído alguna vez aquellas descripciones de las ciudades francesas destruidas por la gran guerra? Pues bien, esto es Tardienta. Huidos los vecinos; a medio derrumbar buen número de casas; obstruidas las calles… Es la guerra; es la guerra civil que han desencadenado unos militares traidores. Recorremos Tardienta. En todas las paredes de las casas, inscripciones contra el fascismo y declaraciones de fe revolucionaria: C.N.T., F.A.I., U.G.T., P.O.U.M., Frente Popular, Viva la República… Es la plasmación de toda la España antifascista.»

    Servicio de encargos para el frente de Tardienta:

    «El Sindicato de Obreros Metalúrgicos (U. G. T.), ha organizado un servicio diario, con camioneta, para ir al frente de Tardienta y sus alrededores, para llevar toda clase de encargos de los familiares de los compañeros milicianos que están en el citado frente. Estos encargos se recibirán en el local social del Sindicato, Diputación, 277.»

    El Noticiero Universal, 31 de agosto de 1936. 

    Muerte del periodista Mario Rietti

    «Ha sido traído a nuestra ciudad el cadáver de un periodista francés muerto en Tardienta. Esta tarde ha sido trasladado a nuestra ciudad, procedente de Barbastro, el cadáver del periodista Mario Rietti, muerto el día 2 de los corrientes en el frente de Tardienta, donde se encontraba en cumplimiento de sus deberes profesionales. Mario Rietti fue mortalmente herido al producirse un combate contra los fascistas. Mario Rietti había nacido en Alejandría (Egipto) el día 17 de abril de 1907. Sus méritos se habían puesto de manifiesto, especialmente, como redactor parlamentario del diario parisién «L’Oeuvre», y de una manera más destacada como colaborador del diario «L’Humanité», por encargo del cual fue al frente de guerra aragonés como corresponsal informativo. Asimismo había sido corresponsal del «Daily Express» en París. Llegó a Barcelona el día 27 del pasado mes de julio, desde donde había remitido algunas crónicas referentes al aplastamiento de la sublevación fascista en Cataluña. Su cadáver será depositado en el local social del Partido Socialista Unificado de Cataluña, sito en el Paseo de Gracia, número 38, en el antiguo local del Círculo Ecuestre.»

    El Noticiero Universa, 5 de septiembre de 1936.

    El hospital de Sangre de Tardienta

    Elisa García Sáez ejerce como enfermera en el Hospital de Sangre de Tardienta. La primera referencia que tenemos del hospital corresponde al 10 de agosto de 1936, en «El Noticiero Universal» donde se da cuenta de una visita de inspección de los servicios sanitarios al sector de Tardienta: «El sábado, los doctores Aguadé, Perramón y capitán de la Cruz, visitaron el frente de Aragón, sector de Tardienta, efectuando una inspección de la organización de los servicios sanitarios, los cuales son atendidos con la máxima perfección». La misma noticia se desarrolla en el mismo periódico en su edición del 14 de agosto:

    Visita a las instalaciones sanitarias

    «Los doctores Jaime Aguadé, Francisco de la Cruz y Severino Perramón, del Comité Sanitario, efectuaron una visita de inspección a los Hospitales, Trenes sanitarios y Ambulancias de Lérida, Barbastro, Sariñena y Tardienta, en las cuales encontraron al personal sanitario en perfecto estado de disciplina. La moral entre los heridos es elevadísima, hasta el punto de que al hablarles de convalecencia respondían que su deseo era reintegrarse cuanto antes al frente de batalla, con objeto de aniquilar al fascismo que se bate en retirada. Este Comité desearía que aquellos que sienten enfervorizarse su voluntad ante el peligro escuchasen las palabras de los héroes que permanecen en cama, algunos de los cuales no se levantarán jamás. Así verían el alma fortalecida que a todos precisa, si quieren librar a nuestro país del yugo que ha estado a punto de imponernos el militarismo monárquico, por fortuna abatido.»

    El Noticiero Universal, 14 de agosto de 1936.

    No obstante, pronto el hospital de sangre de Tardienta sufre el bombardeo anteriormente mencionado. El bombardeo se produce el 15 de agosto de 1936, hecho publicado en Solidaridad Obrera el 16 de agosto de 1936: «En el hospital de sangre cayeron varias granadas lanzadas por un avión. Los fascistas no respetaron las insignias de la Cruz Roja. Uno de los aviones, al ver que las mujeres y niños huían, descendió a poca altura ame-trallándolos, matando a seis mujeres y dos niños e hiriendo gravemente a otras diez mujeres.»

    De la misma forma aparece en diferentes medios: 

    «En la otra, las hordas fascistas, bombardean Tardienta. El hospital de guerra exhibe, en primer término, las heridas causadas por el bombardeo. Por ellas se escapa el dolor de los que cayeron en la lucha; dolor hondo y callado de hombres conscientes que luchan por la libertad de los hombres; dolor que las balas de los cañones fascistas no supieron respetar porque son incapaces de comprender».

    La Batalla, 20 de agosto de 1936.

    «Los rebeldes tienen emplazadas sus baterías en grutas abiertas dentro de las rocas. Vislumbramos el fogonazo que delata la posición de sus cañones. Tiran a la estación de Tardienta, a la fábrica de harinas y a los lugares donde ellos creen que están situadas nuestras piezas. Y tiran también al hospital de sangre y a la población civil. Un obús del quince y medio abre brecha en el suelo a treinta metros de donde ondean las banderas de la cruz encarnada».

    El Día Gráfico, 19 de agosto de 1936.

    Ya, ajenos al bombardeo, a los pocos días, El Noticiero Universal de 19 de agosto de 1936 informa del reparto de libros a los hospitales del frente: «La Oficina de reparto mensual de libros, que, por encargo del Comité Central de Milicias. Servicios Sanitarios, regenta Javier Escoda, lleva efectuadas las siguientes remesas: … Hospital de sangre de Tardienta 20,..».

    El hospital de sangre de Tardienta no sabemos que desarrolló tuvo. Los continuos bombardeos y la inestabilidad del frente hacen suponer que su desarrollo fue limitado, prevaleciendo como hospital de sangre de referencia el hospital de sangre de retaguardia de Sariñena. Así, los heridos del sector de Tardienta eran trasladados en ambulancias, muchas veces camionetas algo acondicionadas para ello, a Sariñena, por carreteras malas lo que motivo el transporte a través de trenes hospitalizados, aunque a veces eran bombardeados y el servicio se veían obligados a suspender. De esta manera se ponía de manifiesto en Solidaridad Obrera del 28 de agosto de 1936: «El traslado de nuestros heridos y enfermos se tiene que efectuar por carretera que, dada la mala situación en que se encuentra, ofrece graves peligros e incluso que cuando lleguen al hospital de sangre de Sariñena, hayan podido fallecer en el trayecto. Por cuanto funciona, casi con absoluta normalidad el ferrocarril de Tardienta a Sariñena, Lérida y Barcelona, ¿no se podría establecer un servicio de hospital sanitario, anulando las ambulancias por carretera?.»

    El traslado de heridos por medio de trenes hospitalizados, se efectuaba a Sariñena pero también a Lérida:

    Salvajismo pacifista

    Para poner de manifiesto la carencia de sentimientos humanistas de los enemigos de la libertad, cumplimos el triste deber de dar a conocer la noticia de haber sido bombardeado por el enemigo el tren hospital número 2 de servicio entre Tardienta y Lérida. Esta feroz agresión ocurrió el domingo pasado, y, afortunadamente no produjo baja alguna entre los heridos ni entre el personal sanitario. Hay que resaltar la magnífica actitud de éste, no desamparando ni por un momento, a pesar del peligro, a los hospitalizados confiados a su custodia. Felicitamos cordialmente a los médicos, enfermeros, enfermeras, practicantes, etcétera del tren hospital agredido.

    El Día Gráfico, 19 de agosto de 1936.

    Un grupo interesante. De derecha a izquierda, el jefe de la ambulancia sanitaria inglesa, nuestro compañero Nogareda, Stivill, Del Barrio, Alexandrino y Trueba. En el frente de Tardienta. El Día Gráfico, 12 de septiembre de 1936.

    Milicias antifascistas, aclaración necesaria

    «Recibimos con ruego de publicación, la siguiente nota: «Solidaridad Obrera» en su edición de ayer, día 28, insertó una crónica de Tardienta, el autor de la cual evoca con gran celo por la creación de un tren hospital, que haga la línea Tardienta-Sariñena, al objeto de evitar el transporte por carreteras, por resultar enojosos y perjudiciales a los heridos. Este Consejo Sanitario de Guerra tiene interés en hacer constar que el tren hospital Tardienta-Sariñena, es ya un hecho, como lo es el de Barbastro – Lérida y el de Lérida-Barcelona. Ahora bien como la ferocidad fascista no respeta para nada los trenes hospitales, a la hora del bombardeo es imposible su circulación y eso obliga a emplear otros medios de locomoción que llamen menos la atención de los artilleros fascistas, los cuales diríamos que prestan una predilección sádica por hacer blancos a las ambulancias y hospitales.»

    El Noticiero Universal, 29 de agosto de 1936.

    Llegada de la ambulancia inglesa al frente de Tardienta. Un jefe de la ambulancia inglesa junto a nuestro compañero de prensa Estivill, que actúa como jefe de una columna. La Rambla, 10 de septiembre de 1936. 

    Enfermeras en el frente. Una foto de la señorita Hempel, enfermera suiza que se encuentra trabajando con todo el entusiasmo en Tardienta. La Rambla, 10 de septiembre de 1936. 

    Si que sabemos que el 30 de noviembre de 1936 se reunió la célula de sanidad de Tardienta del Estado Mayor de la División Carlos Marx. En la reunión se trata el hospital de Grañén y su normalización por parte de su responsable Bartrina, la designación de Pablo Feliu Cirera como Jefe de farmacia de la División, la expulsión de los anarquistas de la División que ya habían sido «Eliminados del hospital de Tardienta» y la organización del hospital de Tardienta. 

    La organización del hospital la describen como anómala «Eliminados los anarquistas del hospital, la labor será mucho más fácil». Se acuerda la creación de un Comité para la organización del hospital «Para que estudie a fondo la cuestión», comisión que estuvo  formada por Manuel Lozano, médico, Pablo Feliu Cirera, farmacéutico, Pedro Romaní, médico, Ángel Bueno, practicante, y Isidro Tres Nicolau, camillero.

    Herida en el frente

    En Tardienta, Elisa es herida de gravedad en un bombardeo y posteriormente trasladada al hospital republicano de Sariñena, donde finalmente falleció por “heridas sufridas en acciones de guerra”, según su certificado de defunción.

    Diferentes medios de la época coinciden en que es herida por cascos de una bomba de aviación tras un bombardeo de la aviación sublevada. En la relación de hechos realizada se puede establecer que probablemente pudo ser herida en el bombardeo al hospital de sangre de Tardienta el 15 de agosto de 1936, lo que no llega a encajar bien de acuerdo a la fecha de su salida al frente el mismo día 15 de agosto de 1936.

    Queda claro que hay datos que pueden ser erróneos, aún más con la gran cantidad de información contradictoria que hay sobre Elisa. 

    La muerte de Elisa en los medios

    La muerte de Elisa, como ya se ha comentado anteriormente, tiene cierta repercusión en los medios. Así, son abundantes las referencias a Elisa al igual que el desarrollo de una pequeña biografía sobre la figura de Elisa que se va repitiendo en los diferentes medios. Asimismo, es curioso como la carta de Elisa a su madre se va reproduciendo en las diferentes crónicas. Una carta que no sabemos si llega a recibir su madre. Otro factor a tener en cuenta, es que en los diferentes relatos se pueden ir observando algunos errores, algunos como la fecha sobre el día de su muerte y otras imprecisiones. 

    El periódico ABC del 3 de septiembre de 1936, es uno de los primeros en recoger y desarrollar la noticia del fallecimiento de Elisa, conteniendo las palabras que Elisa escribió en carta a su madre Teresa, “Elisa García ha muerto en el frente de Aragón”:

    Muerte de una heroica enfermera

    Barcelona 3, 2 tarde. En el sector de Tardienta ha muerto, a consecuencia de haberle alcanzado los cascos de unas bombas lanzadas por aviones facciosos la enfermera de la Cruz Roja, y días antes de su muerte su madre recibió una carta en la que Elisa le decía: No paséis pena por mí; procuraré que no me pase nada: pero por si casualidad me sucediera algo, pensad que otros como yo también habrán caído. Si yo supiera que dando mi vida se podría terminar con los asesinos de la clase trabajadora, gustosa la daría. Si os dijeran que la lucha no es propia de las mujeres, decid que el cumplimiento del deber revolucionario corresponde a toda persona que no sea cobarde”.

    Prácticamente, el mismo texto del ABC aparece reproducido en el Diario El Cantábrico de Santander del 4 de septiembre de 1936. 

    También encontramos la noticia desarrollada en Solidaridad Obrera en su edición del mismo día 3 de septiembre de 1936: 

    Solidaridad Obrera, 3 de septiembre de 1936.

    Ha caído en cumplimento de su deber

    La compañera Elisa García, de veinte años de edad, ha muerto en el frente de Aragón -El casco de una bomba lanzada por los aviones fascistas segó, en el sector de Tardienta, la vida de nuestra joven camarada. 

    La dura lucha entablada con los fascistas está causando víctimas que afectan por un igual a los dos sexos y a todas las edades. En el cumplimiento del sacrosanto deber que nos impone la aurora revolucionaria, ha caído una muchacha de veinte años. 

    La compañera Elisa García es hija de la barriada de san Andrés. Nació en un barrio netamente obrero. Se educó en los suburbios de la Cataluña industrial. Y sazonada con el espíritu rebelde que se respira en las zonas proletarias, ha permanecido fiel hasta el último instante de su vida a la senda revolucionaria que se deslizó a través de la vida de nuestra compañerita en los lugares de trabajo.

    Al estallar la sublevación militar se enroló en las falanges proletarias. Poseída de un entusiasmo que rayaba en la heroicidad, quiso compartir la suerte de los miles de camaradas que partieron hacia los campos de batalla. Se alistó en la Cruz Roja. Fue de las primeras muchachas que se dirigieron a tierras aragonesas. A pesar del sentimiento profundo de su madre, no se doblegó ni ante el amor de madre. Ella sabía que su Jugar se encontraba al lado de Jos camastros de Jos hospitales de sangre. En el momento supremo de la marcha, sus labios se entreabrían con prometedoras sonrisas de un mañana justo y humano.

    Han transcurrido los días. Escribe a su madre. La pobre madre tiene a sus dos hijos en el frente de combate. Sus seres más queridos están peleando en las líneas de fuego. Pero no importa. El porvenir del proletariado exige que las madres también sepan renunciar, por unos instantes o por toda una eternidad, al cariño de Jos hijos. Y en este caso se encuentra la madre de Elisa García.

    Tenemos en nuestras manos una carta que dirige la infortunada camarada a su doliente madre. Le dice: «Por fin se han visto colmadas mis esperanzas. Voy al frente. Parto con buenos camaradas y con un estado de ánimo elevadísimo. Quiero luchar contra esta gentuza maldita. Quiero saber lo que es sufrir y quiero compartir el dolor de los camaradas que combaten en el frente. Tengo un corazón que no puede permanecer impasiblemente la lucha que sostienen nuestros hermanos.»

    Y sigue: «No paséis pena por mi. Procuraré que no me pase nada; pero si por una casualidad me sucediera algo, pensad que otros, como yo, también habrán caído. Si yo supiera que dando mi vida pudiera terminar con los asesinos de la clase trabajadora, daría gustosa mi vida. Y si alguien os dijera que la lucha no es propia de las mujeres, decidle que el cumplimiento del deber revolucionario corresponde a toda persona que no sea cobarde.»

    Nuestra camarada Elisa García escribía en semejantes términos a su madre pocos días antes de su gloriosa muerte. Esta carta, que está empapada de un sentido elevado de heroísmo y de abnegación, constituye la última voluntad de una miliciana que ha ofrecido su juventud y su vida al servicio de la causa del proletariado español. 

    No es posible trazar el comentario que se merece el gesto de la muchacha que, desafiando el peligro y que, despreciando la tranquilidad del hogar, ha sabido reivindicar a la mujer obrera. En el fin heroico de nuestra camarada hallamos los destellos de valentía y de gloria que ha aureolado a las valerosas mujeres a través de
    las páginas más destacadas que el proletariado mundial ha escrito con trazos de sangre y de dolor.

    Las mujeres catalanas, y por ende las españolas, han de imitar el ejemplar gesto de Elisa García. La vida de esta valiente muchacha y su espíritu de heroína, ha de ser un acicate para nuestras camaradas.

    Murió en el sector de Tardienta. Los cascos de unas bombas lanzadas por los aviones fascistas destrozaron el cuerpo de la joven y demindaron por una eternidad el bello rostro de la solicita enfermera de la Cruz Roja. El fascismo será vencido. Tenemos la completa seguridad. Con el temple de las mujeres que, como Elisa García, no retroceden ni ante la muerte, es imposible que la mesnada de asesinos que están asolando los lares proletarios lleguen a sus objetivos criminales.

    Saludemos fervorosamente el nuevo mundo que nace con la bravura y el heroísmo de nuestras mujeres. Recordemos a la camarada Elisa García y no la olvidemos en ninguno de los momentos que matizarán el devenir de la España proletaria.

    Loas a las mujeres que cumplen con su deber.

    Jaime. 

    El 4 de septiembre de 1936 «El Día Gráfico» recoge una reseña sobre Elisa de la que dice ser contada a través de un familiar. El artículo erra en la fecha de su muerte.

    Las victimas femeninas de la Legión Blanca

    Un familiar de Elisa García, la infortunada enfermera muerta en el frente de Tardienta nos cuenta su anónima odisea. 

    Caen los hombres. Caen los milicianos en el frente de combate. Otros, vencen. Los más. Avanzan hasta alcanzar sus objetivos, atrincherándose en ellos. Haciéndose cada vez más fuertes. Algunas veces hemos hablado también de que las mujeres han secundado esta lucha. Las milicias femeninas, que, desde el primer momento de la rebelión fascista degenerada en guerra, se levantaron. Elisa García, la enfermera muerta el día 26 en Tardienta, cuando las águilas negras de los aviones enemigos lanzaron su mortífera metralla, deseosa de vencer, segura de su triunfo.  

    Elisa era esa obrerilla alegre, bonita y buena de Barcelona -que yo glosaba días atrás desde estás columnas-, esa obrerilla que tiene una juventud y una belleza en flor. Vivía entre el suburbio de tonos aguafuerte. Nacida en la barriada de San Andrés, trabajaba en la fábrica de Fabra y Coats, y tenía ese optimismo fácil de las gentes sencillas. No ambicionaba nada, era feliz.  

    Pero llegó el día trágico, la terrible mañana del 19 y Elisa García dejo de ser para siempre la obrerilla alegre de la fábrica Fabra y Coats para convertirse en la mujer que tiene un deber que cumplir y un lugar que ocupar. El lugar de peligro. El Partido Comunista de San Andrés, al que pertenecía esta muchachita adorable de diecinueve años, instaló un Hospital de Sangre en la barriada.

    No desmayó un solo momento el temple de acero de la jovencita. Día y noche permaneció en pie, socorriendo a los que llegaban.

    Cuando la vida en la ciudad estuvo normalizada, Elisa García marchó simplemente a engrosar la legión blanca de las enfermeras sanitarias de guerra. En el frente de Aragón, la chiquita pasó horas difíciles, se mantuvo inquebrantable en su energía y no descansó. Era también feliz allí, entre la carne doliente de los heridos, sonriendo con su sonrisa luminosa de virgen humana. 

    El día 26 de agosto se encontraba escribiendo una carta a los suyos, a su pobre madre, mártir sacrificada, cuando tuvo que huir, refugiarse, parapetarse, bajo la aparición de tres trimotores enemigos que lanzaban una nube de bombas y proyectiles. Cayeron algunos heridos; otros, muertos, Entre ellos el cuerpo esbelto, sano y hermoso de la enfermerita joven de la barriada de San Andrés quedo destrozado por la metralla. 

    Muerta. Recogida de entre el espectáculo desolador del campo, quedó la carta sin terminar, legibles sus párrafos; la mano que había trazado los últimos pendía ya en el supremo desmayo de la muerte. 

    Sus compañeras, el otro ramillete de juventud de la barriada de san Andrés, sus hermanas las obrerillas, no quieren dejar para siempre el cuerpo de la hermosa enfermera entre el suelo devastado del frente aragonés. 

    Una a una depositan una parte de su jornal para poder conseguir el traslado de su hermana a la valerosa enfermera que ha dado su vida heroicamente por la causa. quieren que repose para siempre esa paloma blanca, pura, llena de juventud y vida, que destrozó una tarde el aguilucho negro del fascismo.

    Que retorne de donde partió. Que vuelva para siempre al cementerio de su ciudad natal, para que los ramos de rosas blancas, para que los ramos de rosas rojas puedan renovarse siempre sobre esta muchachita anónima que nunca aspiró a gloria alguna, que luchó desde el primer momento y que sacrificó los mejores años de su vida en aras de la conquista libertaria. 

    Elisa García ha muerto. Creo que todas las mujeres deberíamos dedicarle un recuerdo, de la misma manera que sus compañeras se preparan para recibirla cuando ya la muerte selló sus hermosos labios, que ya no volverán a sonreír jamás, como lo hicieron siempre, hasta en aquella tarde trágica en la que quedó muerta en el frente de batalla de Tardienta. 

    Ese es el destino y la abnegación de las jóvenes enfermeras que forman la legión blanca.

    C.A.M. 

    En L´Humanitat del 9 de septiembre de 1936, Lluís Capdevilla le dedica el articulo «Saber morir», artículo encontrado por Pau Vinyes (Elisa García Sáez, cooperativista i miliciana antifeixista). En el expone el trato que sufrieron muchas milicianas por parte de algunos hombres, con risas burlas por su presencia en la guerra por su condición de mujer. 

    “Más de una vez no he podido contener mi indignación en oír comentarios y ver el sonreír mofa con que, por parte de cierta manera de gente, era saludar el paso de estas chicas heroicas y plenas de buena voluntad que se han alistado a las milicias.

    Más de una vez me he visto obligado a reprimir severamente las sonrisas o los comentarios innobles.

    Más de una vez me tuve que aguantar la antipatía y el odio de estos pobres diablos que en la vida no tienen otra aspiración que la de «hacer el señor»; de estos cretinos disfrazados de señores que hasta ahora hablaban en castellano y leían prensa de derechas porque creían que eso hacía fin; de esta gente que no sabemos que muchas veces rico quiere decir burro; de estos chicos que llevan la cabeza brillante como una zapatilla y que solamente saben hablar de bailes, de golpes de puños y de marcas de automóvil: de estas chicas histéricas y cursis que no tienen otra cultura que la de cuatro filmes azucarados y cuatro novelas blancas. 

    Altamente eso ‒la antipatía de esta gente‒ no me desplaza, pobre de mi si me encuentran simpático, pues su simpatía significaría que soy tan cretino como ellos.

    Ellos, que ahora ya vuelven a respirar, que ya vuelven a ser el señor ‒como hasta hace poco días atrás hacía el proletariado‒, que ya, en las playas o montañas donde veranean ‒los que no han huido, muertos de pánico, a la ciudad‒  vuelven a hacer el cursi en las horas que no lloran la mala suerte de los militares sin honor, no tienen derecho ni la sonrisa ni el comentario irónico. 

    Estas chicas heroicas, dignísimas, llenas de buena voluntad, que han hecho lo que no han sabido hacer muchos hombres, son merecedoras de más respeto. 

    Yo hoy, en homenaje a su memoria, quiero hablar de una de ellas. No la conocía, no la había visto nunca. Sé de ella únicamente lo que me ha dicho un diario: que había nacido a San Andreu ‒barriada glorificada por el estimado Ignasi Iglésias‒ y que se decía Elisa García.

    Esta chica tenia veinte años y fue una de las primeras que se enrola  para ir de enfermera al frente. Esta chica escribía a su madre: ‘Por fin he podido ver realizadas mis esperanzas. Me voy al frente. Me voy con buenos camaradas y en un estado de animo elevadísimo. Quiero luchar contra esta gentuza maldita. Quiero compartir el dolor de los camaradas que luchan en el frente. Tengo un corazón que no puede estar impasible delante la lucha que sostienen nuestros hermanos…No paséis pena por mi. Procuraré que no me pase nada; pero si por una casualidad me sucediera algo, pensad que otros, como yo, también habrán caído. Si yo supiera que dando mi vida pudiera terminar con los asesinos de la clase trabajadora, daría gustosa mi vida. Y si alguien os dijera que la lucha no es propia delas mujeres, decidle que el cumplimiento del deber revolucionario corresponde a toda persona que no sea cobarde.

    Admirables palabras, las de esta chica; llenas de fe, de coraje, de dignidad. No sé si era socialista o comunista, si pertenecía a Esquerra Republicana o a les Juventudes Libertarias. Me es igual, pues todo el que lucha por la liberación del pueblo merece respeto.

    Yo no la conocía, pero aunque las oraciones ya han pasado de moda, escribo este articulo como si fuese una oración a su memoria y a su gloria”

    La Humanitat, 9 de septiembre de 1936.

     

    También aparece en la revista Tremp, donde equivocan su nombre por el de “Felisa” García. En un primer artículo de 1936 hacen referencia a su muerte “Murió cuando luchaba por conquistar la emancipación que había deseado en vida”. El 1 de octubre la revista publica la muerte de Elisa, recorte que tiene constancia Jordi Rabassa gracias a Josep Edo. El artículo la nombra como Felissa.

    «Hasta ahora había estado delegada de la Sección Femenina del Grupo Infantil de la Cooperativa ‘L’Andreuenca’. Nuestra querida compañera era un ejemple de mujer que respira deseos de emancipación.

    Comienza la revolución y ella ocupa su lugar.

    Primero con las armas al brazo. Después de enfermera en los hospitales de sangre, de ayudante de cocina a las casernas y lugar de concentración de trabajadores en lucha.

    Más tarde lavando la ropa para los heridos. Últimamente en el frente de Aragón.

    Su ejemplo es magnífico, brillante. Su fortitud, su espíritu, su gallardía y su temple son solo características propias de una gran mujer.

    De una mujer como ella. En el momento de su traspaso no tenemos palabras para expresar nuestro dolor por la pérdida de nuestra camarada.

    El más grande homenaje a nuestra Felissa será rendirle nuestra más alta admiración. 

    Su vida y muerte han estado brillantísimas y ejemplares. Vivió para liberarse o morir.

    Murió cuando luchaba para conquistar la emancipación que había deseado en vida. Fellissa (sic) García es una joya que adornará los libros de los héroes caídos por la metralla del fascismo asesino.

    Xusmi»
    Revista TREMP, 1 de octubre de 1936.

    Homenaje del Grupo Infantil de la Cooperativa «L’ Andreuenca«

    A su muerte llegan los reconocimientos a la miliciana muerta, una de las primeras en la guerra. Así, que Elisa es homenajeada por sus compañeros/as del Grupo Infantil de la Cooperativa «L’ Andreuenca«, del que había formado parte, a través del medio de Acción Cooperativista (núm. 696 del 4 de septiembre de 1936), una publicación del mundo cooperativista barcelonés:

    “Las Juventudes Cooperativistas de Barcelona han debido de lamentar esta última semana una baja sensible en sus filas. Se trata de la simpática y valerosa compañera de la ex-sección de Juventud de «L’ Andreuenca» Elisa García, de diecinueve años de edad.

    Al estallar la revuelta militar-fascista el mes pasado, García ocupó de inmediato un puesto en la lucha emprendida. La vimos [sic] con las armas en las manos, la vimos [sic] prestando servicio a los hospitales, la vimos [sic] trabajando en los comedores colectivos. Allí donde ella creía que podía ser útil, allí se enrolaba.

    Más tarde, cuando en Barcelona el ambiente se iba normalizando, el espíritu inquieto de nuestra compañera se hallaba cohibido en el marco de nuestra ciudad, y optó por alistarse en las columnas que salían a combatir en el frente de Aragón y se enroló en el ejército de la Libertad como una simple miliciana, fusil al cuello y con el correspondiente correaje con municiones. Así ha encontrado la muerte nuestra compañera, luchando como una verdadera heroína, luchando por consolidar con las armas la nueva humanidad que se vislumbra, la nueva ordenación económica de las cosas en sentido colectivo, que ya no es una hipótesis sino una realidad efectiva, gracias a la sangre que como la de nuestra compañera, se ha derramado y se derrama.

    Compañera Elissa García: tu nombre quedará grabado para siempre en nuestra memoria; tu ejemplo y tu heroísmo será el impulso que dará fuerza a los brazos armados de los jóvenes cooperativistas para vengarte, y a aquellos que trabajan en las secretarías, en el orden económico y de organización en los momentos de desfallecimiento y de cansancio [sic] producidos por el trabajo, tu recuerdo les dirá que deben continuar en su lugar para hacer triunfar, para ordenar la causa por la cual tú diste la vida.

    Compañera Elissa García, descansa en paz, tu recuerdo estará siempre en nosotros.”

    Perdida de un cajón de flores

    Simpática anécdota y noticia sobre un cajón de flores perdidos que tenía como destino la tumba de Elisa, perdida publicada en Solidaridad Obrera el 7 de noviembre de 1936.

    «Se ha perdido en la carretera de la estación a Sariñena un cajón de flores artificiales dedicadas a Elisa García, muerta en el cumplimiento de su deber en el hospital de sangre de Tardienta.

    Quien las haya encontrado, remítelas a la policía de Sariñena.»

    Hermes.  

    Calle Elisa García

    En los primeros días de investigación, es asombroso tener constancia, gracias a Víctor Pardo Lancina, periodista y escritor altoaragonés especialista en la guerra civil española y autor de Tiempo destruido, que el nombre de Elisa García Sáez aparece escrito en una pared, dando nombre a una calle de un pueblo, no reconocido, de Los Monegros. Concretamente, la imagen aparece en el documental de la CNT Aragón trabaja y lucha, rodado en 1936 en distintos pueblos aragoneses.

    Calle de Elisa García (Muerta por la Libertad).

    La población responde a la localidad monegrina de Farlete, concretamente a la actual calle Horno. La averiguación viene en el 2025 por medio de una investigación sobre Valero Azara Azara a través de su sobrina Palmira Fustero Duarte. Gracias a la consulta de diferente documentación, sobre la familia Azara, se encuentra una relativa a su hermana, por parte de madre, Lola Fustero Azara. En tiempos de guerra, Lola se encontraba en paradero desconocido por lo que su padre andaba buscándola, lo que lleva a publicar anuncios en Solidaridad Obrera y a remitir peticiones a través del Comité de Farlete en la que refiere: «La niña se llama Lola Fustero Azara de ocho años de edad y es hija de Pedro Fustero y Eusebia Azara que vive en la calle Elisa García (antes Horno)».

    Junto a Pau Vinyes Roig y Jaume León Andrés, el 14 de abril del 2025, desplazados a Farlete, identificamos la casa de la inscripción, en la calle Horno esquina con la Avenida de Zaragoza (A-1104).

    De hecho, su muerte tuvo su eco en medios locales, del mismo frente y cercano a Farlete como es el caso de El Frente, boletín de guerra de la Columna Durruti.

    «La dura lucha entablada con los fascistas está causando víctimas que afectan por un igual a los dos sexos y a todas las edades. En el cumplimiento del sacrosanto… que nos impone la aurora revolucionaria, ha caído una muchacha de veinte años.

    La compañera Elisa García es hija de la barriada de San Andrés. Nació en un barrio netamente obrero. Se educó en los suburbios de la Cataluña industrial. Y sazonada con el espíritu rebelde que se respira en las zonas proletarias, ha permanecido fiel hasta el último instante de su vida a la senda revolucionaria que se deslizó a través de la vida de nuestra compañerita en los lugares de trabajo.

    Al estallar la sublevación se enroló en las falanges proletarias. Poseída de un entusiasmo que rayaba en la heroicidad, quiso compartir la suerte de los miles de camaradas que partieron hacia los campos de batalla. Se alistó en la Cruz Roja. Fue de las primeras muchachas que se dirigieron a tierras aragonesas. A pesar del sentimiento profundo de su madre, no se doblegó ni ante el amor de su madre. Ella sabía que su lugar se encontraba al lado de los camastros de los hospitales de sangre. En el momento supremo de la marcha, sus labios se entreabrían con prometedoras sonrisas de un mañana justo y humano.

    … hijos en el frente de combate. Sus seres más queridos están peleando en las líneas de fuego. Pero no importa. El porvenir del proletariado exige que las madres también sepan renunciar, por unos instantes o por toda una eternidad, al cariño de los hijos. Y en este caso se encuentra la madre de Elisa García.

    Tenemos en nuestras manos una carta que dirige la infortunada camarada a su doliente madre. Le dice: Por fin se han visto colmadas mis esperanzas. Voy al frente. Parto con buenos camaradas y con un estado de ánimo elevadísimo. Quiero luchar contra esta gentuza maldita. Quiero saber lo que es sufrir y quiero compartir el dolor de los camaradas que combaten en el frente. Tengo un corazón que no puede permanecer impasible ante la lucha que sostienen nuestros hermanos.

    Sigue: No paséis pena por mí. Procuraré que no me pase nada; pero so por una casualidad me sucediera algo, pensad que otros, como yo, también habrán caído. Si yo supiera que dando mi vida pudiera terminar con los asesinos de la clase trabajadora, daría gustosa mi vida. Y si alguien os dijera que la lucha no es propia de las mujeres, decidle que el cumplimiento del deber revolucionario corresponde a toda persona que no sea cobarde.

    Nuestra camarada de Elisa García escribía en semejantes términos a su madre pocos días antes de su gloriosa muerte. Esta carta, que esta empapada de un sentido elevado de heroísmo y abnegación, constituye la última voluntad de una mujer que ha ofrecido su juventud y su vida al servicio de la causa del proletariado español.

    No es posible trazar el comentario que se merece el gesto de la muchacha que, desafiando el peligro y despreciando la tranquilidad del hogar, ha sabido reivindicar a la mujer obrera. En el fin heroico de nuestra camarada, hallamos los destellos de valentía y de gloría que ha aureolado a las valerosas mujeres a través de las páginas más destacadas que el proletariado mundial ha escrito con trazos de sangre y de dolor.

    Las mujeres catalanas y por ende las españolas, han de imitar el ejemplar gesto de Elisa García. La vida de esta valiente muchacha y su espíritu de heroína, ha de ser un acicate para nuestras camaradas.

    Murió en el sector de Tardienta. Los cascos de unas bombas lanzadas por aviones fascistas destrozaron el cuerpo de la joven y demudaron por una eternidad el bello rostro de la solicita enfermera de la Cruz Roja. El fascismo será vencido. Tenemos la completa seguridad. Con el temple de las mujeres que, como Elisa García, no retroceden ni ante la muerte, es imposible que la mesnada de asesinos que están asolando los lares proletarios lleguen a conseguir sus objetivos criminales. 

    Saludemos fervorosamente el nuevo mundo que nace con la bravura y el heroísmo de nuestras mujeres. Recordemos a la camarada Elisa García y no la olvidemos en ninguno de los momentos que matizarán el devenir de la España proletaria.»

    Pina de Ebro, 5 de septiembre de 1936.

    Homenaje en la inauguración del «Casal Jove Cooperativista” 

    En un artículo en noviembre de 1936 de la revista Tremp, con motivo de la inauguración del “Casal Jove Cooperativista” se da cuenta en honor y homenaje a los estimados camaradas fallecidos Castells, Martí y Felisa García, errando otra vez el nombre de Elisa.

    «Tal como había estado anunciado se celebra la inauguración del «Casal Jove Cooperativista» al honor y homenaje de nuestros estimadas camaradas Castells, Martí y Feliça (sic) García.

    Abrió el acto J. Torres, que puso de relieve la significación de aquella inauguración y homenaje al mismo tiempo.

    Después hicieron dos discursos muy sentidos los compañeros Cortines y Fernández Jurado.

    Seguidamente la niña Joana Ribas recitó con gran sensibilidad unas poesías.

    Capdevila -dijo- perfectamente el ‘Romancero Gitano’ , de García Lorca. Fue muy aplaudido.

    Acto seguido la compañía Onèssima Ripoll nos obsequió con un recital de piano, ejecutando piezas clásicas, y una composición suya titulada «Hivern» que fueron aplaudidas entusiásticamente por el numeroso público que llenaba la sala.

    Con la proyección de cintas rodadas por las Juventudes se dio por acabada la fiesta.

    ¡Un gran día para la Juventud! «

    A todos los trabajadores de St. Andreu. A la memoria de Elissa García

    La clase trabajadora de nuestro país escribe en estos momentos las páginas más gloriosas que se registran en la historia, camino de su liberación.

    Se ha estado luchando y se lucha por conseguir una sociedad más humana y más justa que la actual. 

    Con esta finalidad pagamos el tributo de sangre fecundo y necesario por tal de consolidar la victoria; las organizaciones obreras tienen el mejor de sus cuadros activos en los frentes de combate.

    Muchos son ya, por desgracias, los que han perdido la vida.

    Nuestra barriada, barriada eminentemente obrera, no se podía quedar al margen de la lucha actual. Son muchos los hijos y habitantes de esta que luchan en las gloriosas columnas de los frentes de Aragón y de Madrid.

    Forman ya cadena los compañeros caídos.

    Entre estos destaca la silueta graciosa de una chica, de una heroína Elissa García.

    Militante activa de nuestro sindicato a la fábrica Fabra i Coats (almacén de La Segrera), al estallar el movimiento no duda en enrolarse fusil al brazo, primero de enfermera y más tarde, en una organización que no era la que en normalidad militaba. Cuando los tiros se apagaron en nuestra ciudad, cuando su presencia en ella ya no era necesaria, marcha allá donde podían necesitarla más, parte al frente como enfermera en una columna de la CNT. 

    Por encima de las tendencias ideológicas había un enemigo a abatir, y para hacerlo no interesaba el color de la bandera bajo la cual se luchaba.

    Elissa García comprendió bien el problema de la unidad. 

    Elissa García encuentra la muerte en el frente de Aragón luchando contra el fascismo asesino.

    La gesta sublime de esta compañera, entendemos el Sindicato Mercantil de Barcelona UGT, que hay que inmortalizarlo como ejemplo para las generaciones futuras. 

    A tal fin ha decidido dar su nombre a una calle de nuestra barriada. 

    La antigua calle de las monjas, desde el día 3 de enero siguiente, se denominará calle de Elissa García. 

    El Sindicato Mercantil de Barcelona UGT, invita a todas las organizaciones antifascistas y a todos los trabajadores de St. Andreu, al acto de descubrir la placa que perpetuará el nombre de nuestra compañera, y que tendrá lugar en dicha calle, junto al Paseo de Josep García (Rambla), el día indicado, a las diez en punto de la mañana.

    Con este acto, homenajearemos a nuestra compañera, recordaremos todos los compañeros caídos y a todos los que lucharon en el frente, y demostraremos al mismo tiempo el espíritu antifascista de nuestra barriada.

    Que no falte ninguna organización.

    Que no falte ningún obrero consciente.

    Os esperamos a todos. 

    Barcelona (St. A.), 31 de diciembre de 1936.
    Sindicato Mercantil de Barcelona UGT. Delegación de San Andreu.

    Carrer Elisa García

    Como no podía ser de otra manera, en Barcelona también se le dedica una calle a Elisa García Sáez, al entonces y actual “carrer de les Monges” (calle de las monjas). La noticia del cambio de nombre de la calle aparece en la revista TREMP, en el número del 15 de enero de 1937. El acto, organizado por el Sindicato Mercantil de la UGT, se realiza el 3 de enero de 1937 y cuenta con numerosas adhesiones, destacando la participación de la banda del POUM, quienes ejecutan himnos revolucionarios.

    «El día 3 del corriente mes la barriada de S. Andreu homenajea a nuestra compañera Eliça García dando su nombre a una calle del barrio.

    En dicho acto que fue organizado por el Sindicato Mercantil U.G.T., entidad donde militaba también Eliça, habla nuestro compañero Cortines en representación de la Unió de Joventuts.

    En dicho acto, que fue muy concurrido asistieron y se adhirieron todas las entidades antifascistas del barrio, con sus banderas. Acudió también la banda del P.O.U.M. que ejecutó himnos revolucionarios.

    Con motivo de este acto el día anterior y por medio de las emisoras de la Generalitat habló, enalteciendo la figura de Eliça García, nuestro compañero presidente de la Unió de Joventuts.

    Estamos orgullosos que el nombre de nuestra compañera figure en una calle de  nuestra ciudad, su ejemplo vivo ha de ser el acicate que nos estimule a trabajar.»

    Revista Trem, 15 de enero de 1937.

    Pau Vinyes, en su investigación, ha encontrado abundante información sobre este acto de nombramiento de la calle a Elisa García, manifestando que el acto es promovido por el POUM de Sant Andreu a la que consideran compañera. Este es el caso de El Diluvio,  del 3 de enero de 1937: Hoy, a las diez de la mañana, en el cine Odeón, el Partido Obrero de Unificación Marxista, celebrará un gran mitin en el que tomarán parte los camaradas Pilar Santiago, Comabella, Arquer y Nin. Este acto irá precedido del descubrimiento de una lápida dando el nombre de nuestra querida compañera Elisa García a la antigua calle de las Monjas”. El Día Gráfico va más allá, considerándola afiliada al POUM: 

    «Descubrimiento de la lápida que da el nombre de Elisa García, afiliada al POUM, a la antigua calle de las Monjas”. Diario Gráfico, 5 de enero de 1937. 

    El acto queda también recogido en el órgano del POUM, en La Batalla en su edición del 5 de enero de 1937. Referencia encontrada por Pau Vinyes: 

    «El domingo tuvo efecto en la barriada de San Andrés el acto de descubrir la placa que da el nombre de nuestra camarada Elisa García, a una de las calles de esta barriada. En el acto del descubrimiento de la placa, hicieron uso de la palabra, haciendo remarcar la significación del acto y elogio de nuestra camarada Elisa García, que murió en el frente, los camaradas Vilella, del «Sindicato Mercantil», al que pertenecía la García; Conesa, de la CNT; Cortina y Arquer, secretario general del Sindicato Mercantil y miembro de nuestro partido. A continuación, en manifestación se dirigieron al cine Odeón, donde tenía efecto un mitin, en el que hicieron uso de la palabra los camaradas Conesa, que presidió Pilar Santiago, por la JCI, y los camaradas Arquer y Nin, por el CE del POUM. 

    Antes se descubrió una placa que da el nombre de la camarada Elisa García, a una de las calles de esta barriada.

    Hablaron, en este acto, el camarada Conesa, de la CNT; Cortina, por la delegación del POUM de San Andrés; Vilella, por el Sindicato Mercantil, y Arquer, por el CE del POUM. 

    La Batalla, 5 de enero de 1937.

    Plano del antiguo refugio de las cocheras de Sant Andreu de Palomar con la delimitación de las calles, entre ellas la calle Elisa García. Cortesía de Pau Vinyes. 

    Grupo Elisa García del Socorro Rojo de Cataluña

    Elisa García da nombre a un grupo del Socorro Rojo de Cataluña, hecho descubierto por Pau Vinyes. Tal y como cuenta Pau Vinyes, el Socorro Rojo de Cataluña respondía a una organización de ayuda humanitaria que llega a contar con una sección propia  denominada «Grupo Elisa García» en relación a la información publicada en La Humanidad el 24 de julio de 1937: “Son convocados todos los compañeros que pertenecen al Grupo ‘Elisa García’, de la sección primera del Socorro Rojo de Cataluña, a la reunión que tendrá lugar mañana, lunes, día 25, a las cinco de la tarde, en el domicilio social (Arcs, 7).”

    Un poema a Elissa García

    En el número de agosto de 1937 de la revista Ideas, Boletín de los trabajadores de Filatures Fabra i Coats, aparece un poema dedicado a Elisa y firmado por J. Salas. Un poema con gran carga emocional, profundo, desde el corazón. El poema es en catalán y al lado su traducción al castellano por Os Monegros:

    A Elissa García:

    En la contemplació del seu retrat

    Quantes i quantes vegades
    passant de nit la secció
    m’he parat a contemplar-la
    extasiat d’admiració.
    La serenor de sos ulls
    el somriurer de sos llavis,
    i la gràcia de sos rulls,
    m’ha donat la sensació
    que vivia, sense agravis,
    prodigant sa abnegació.
    ¡ Que depressa passa’l temps !
    Sembla ahir que falaguera
    sortia del seu treball
    joiosa, humil, com era.
    I ara parat davant d’ella
    quanta pena sento al cor.
    ¡ Guerra sempre maleïda
    que’n segues vides en flor !
    ¡ Quanta sang arreu vessada
    sens pietat i sense amor !
    ¡ Quanta amargura i tristesa
    per no viure en Germanor !
    ¡ Quanta vilesa en els cors
    per egoisme insensàt ,
    volguent més esclavitzar
    dels pobles la Llibertat !
    I devant d’aquest retràt
    de la Elissa riallera,
    em pregunto cap-ficàt,
    si tota la massa obrera
    procedeix com es degut,
    i es digne dels seus caiguts.

                                                     J. Salas

    En la contemplación de su retrato

    Cuantas y cuantas veces 
    paseando de noche su sección
    me he parado a contemplarla.
    extasiado de admiración.
    La serenidad de sus ojos
    el sonreír de sus libios
    y la gracia de sus rizos
    me ha dado la sensación
    que vivía sin agravios
    prodigando su abnegación.
    ¡Qué deprisa pasa el tiempo!
    Parece ayer que halagüeña
    salía de su trabajo
    gozosa, humilde, como era. 
    Y ahora parado delante de ella
    cuanta pena siento en el corazón
    ¡Guerra siempre maldita
    que segas vidas en flor!
    ¡Cuánta sangre por todas partes derramada
    sin piedad y sin amor!
    ¡Cuánta amargura y tristeza
    por no vivir en fraternidad!
    ¡Cuánta vileza en el corazón
    por egoísmo insensato
    queriendo más esclavizados
    de los pueblos de la libertad!
    Y delante de este retrato
    de la Elissa risueña
    me pregunto pensativo
    si toda la masa obrera
    procediese como es debido
    y fuese digna de sus caídos. 

                                        J. Salas

    El frente de Aragón se derrumba

    En marzo de 1938, el bando sublevado realiza una fuerte ofensiva que derrumba todo el frente aragonés. La ofensiva está al mando del general José Moscardó Ituarte, quien rompe y avanza imparable en el frente de Aragón, manteniendo bajo sus órdenes a las divisiones 51, 53, 54 y 55 (Memoria. Os Monegros).

    La ofensiva da comienzo el día 21 de marzo y el día 23 la 54 División gana y rebasa Tardienta: «Amanece el día como se ha pasado la noche, a media mañana aclara el tiempo y se continua la operación, después de un pequeño combate se toma el pueblo de Tardienta, haciendo muchos prisioneros.» (Sánchez Forcada, Manuel. Diario de campaña de un requeté pamplonés).

    «El día 23 se tomó, después de vencer dura resistencia, el citado pueblo de Tardienta»

    Pinto de la Rosa, J. María. El Grupo Mixto de Ingenieros Nº 4.

    Prácticamente, todo Aragón cae bajo el dominio fascista, con la finalización de la guerra, el 1 de abril de 1939, dando comienzo a la dictadura franquista que dura cerca de 40 años.

    Versos cincelados

    Con la llegada de la dictadura, se establecen diferentes gobiernos afines al régimen franquista. Así, el ayuntamiento de Sariñena se constituye en alcaldía y concejales de ideología franquista (Sariñena, alcaldes de una dictadura). 

    La lápida de Elisa García Sáez es molesta para las fuerzas locales, hasta que un alcalde ordena que a golpe de martillo y cincel se piquen aquellas frases tan molestas, para que sean ilegibles y borrada su memoria.

    Javier Casas, Elena y Sergio Salas y Esteban Grau somos insistentes, tardes y tardes intentando leer las cuatro frases borradas y, aunque nos lleva su tiempo, conseguimos leer las tres primeras frases mientras la cuarta duramente se nos resiste.

    Tozudos, tercos en nuestro empeño, es a principios de abril del 2013 cuando se termina de leer la cuarta y última frase, gracias a Pepa Casas y su hija Carmen, que simplemente leen con un solo vistazo la cuarta y última frase. Así, la leyenda borrada amanece de la oscuridad del fascismo y su memoria ahora reside en los imparables aires de libertad que recorren el mundo y que nunca podrán ser atrapados ni dominados por el fascismo. Ahora Elisa está en muchos corazones:

    “Muerta heroicamente

    luchando contra el fascismo

    en el frente de Aragón

    sector Tardienta”.

    Síntesis

    Todo apunta a que Elisa tuvo su relevancia como miliciana, siendo su figura distinguida por ser mujer y formar parte activa en la lucha. Por ello fue reconocida en su momento, con crónicas sobre su heroica muerte, como referente y hasta con una cierta intencionalidad de denuncia y/o propagandista. 

    Y a su vez, en tiempos recientes, desde la perspectiva histórica, su figura ha merecido el interés, quedando recogida en diferentes publicaciones, principalmente en aquellas que tratan el tema de la mujer en la llamada guerra civil española. Este fue el caso, tal y como se ha señalado anteriormente, de las historiadoras Nuria Valls y Montserrat Carreras en su artículo «La mujer catalana en las milicias» (Historia 16: La Guerra Civil Número 10: Milicias y ejércitos, Edición 1986), artículo que Javier Roca localiza en aquellos primeros días de la investigación: “Elisa García Sáez representa la figura de la mujer miliciana en la guerra civil española. Mujeres que tomaron parte activa en la lucha reclamando unas libertades colectivas que veían peligrar”. Igualmente, como se ha ido viendo a lo largo del presente artículo, de numerosas publicaciones. 

    En definitiva, es destacable la recuperación de las frases destruidas, como un acto de reparación, dignificación, justicia y memoria. Pero, además, ha supuesto un lugar de encuentro, de conocer a personas excepcionales, de establecer lazos en torno a Elisa y compartir ideales y valores que nos hacen continuar por un mundo mejor. A la memoria de Eduardo Santamaría, Javier Roca y Miguel Sala y a la familia de Elisa, José Puigdomènech, Quima, Marisa y Dolors Gumbau i Sáez y a Lisandro Pardoa Puigdomènech. Gracias a Víctor Pardo, Jordi Rabassa, Paun Vinyes, Xavier de la Cruz, Gonzalo Berger y Cati Torres. 

    Publicau en “Os Monegros» el 23 de mayo del 2013 y actualizado en junio del 2025.

    Estás muerta y no lo estás, tu memoria está viva ¡en nosotros/as vivirás!, por siempre “Elisa García Sáez”.

    Elisa García Sáez, historia viva

    Su historia sigue viva y han sido numerosos los actos y homenajes que se han ido dedicando a la figura de Elisa, entre los que podemos destacar:

    • Desde el 2012, cada 14 de abril, con motivo del día de la II república se rinde un sentido homenaje a Elisa García Sáez, la Miliciana. Homenaje a la miliciana.
    • El mismo 14 de abril del 2012, Joaquín Ruiz Gaspar publica un artículo sobre el homenaje a Elisa en Arainfo «Homenaje a la miliciana Elisa García Sáez en Sariñena».
    • El 10 de enero del 2013, el proyecto cultural «Os Monegros» crea la entrada Elisa García Sáez en Wikipedia y en Viquipèdia, traducción al catalán por Rosa Arqué.
    • El 20 de enero del 2013, Jordi Rabassa escribe en su blog «Perquè vull» el artículo «Elissa García. La història de l’oblidada miliciana andreuenca».
      El 11 de febrero del 2013, Os Monegros publica un pequeño escrito «Recuperando la memoria de Elisa García Sáez».
    • El 3 de marzo del 2013, en el marco de las Jornadas de Acción Feminista Autónoma de Barcelona se lleva a cabo la acción «Ni monjas ni desmemoriadas, cambiemos de nombre las placas». Una acción que consistió en la colocación de un cartel tapando la placa. El acto fue reprimido por la guardia urbana interponiendo varias denuncias. Dos mujeres son detenidas por su negación a identificarse «Según su entorno, las dos mujeres se han negado a ser identificadas porque consideran que no han hecho nada malo, ya que su actuación se enmarca en la recuperación de la memoria histórica feminista» (La vanguardia, 3 de marzo del 2013).

    Foto: Pedro Paramo @pedro_paramo_c

    • El mismo 3 de marzo del 2013, Jordi Rabbasa publica en su blog «Perquè vull»: «Una fotografía de l´Elissa García».

    Imagen cedida por la familia de Elisa,
    retocada por Xavier Gómez. Perquè vull.

    • El 23 de abril del 2013 Jordi Rabassa publica en su blog «Perquè vull» el artículo «Una banda del POUM per homenatjar Elissa García».
    • En mayo del 2013, en la revista Carrer núm. 128, Meritxell M. Pauné publica su artículo «El retorn d’Elisa García«.
    • El 22 de septiembre del 2013 se realiza un recital de poesía en Sant Andreu, Poesía en la plaza «Homenatge a n ´ ´Elissa García«. Pequeño acto en recuerdo de Elisa García en St. Andreo (CSO La Gordissíma). 
    • El 14 de abril del 2014 se vuelve a rendir homenaje a La Miliciana, consolidando una jornada que se ha ido repitiendo con los años.
    • El 6 de junio del 2014 en el diario del Altoaragón se publica el artículo «Elisa García Sáez, una memoria imborrable«, por Joaquín Ruiz Gaspar.
    • El 10 de diciembre del 2014 se coloca una placa en memoria de Elisa: «Dona treballadora andreuenca,miliciana revolucionària morta en combat al front d’Aragó el 25/8/36»: Mujer trabajadora andreuenca, miliciana revolucionaria muerta en combate en el frente de Aragón el 25/8/36.
  • El 2 de agosto del 2015, Jordi Rabassa publica en el diario.es el artículo «Elisa García, la miliciana que todo el mundo olvidó».
  • En el 2016 se colocó de nuevo una placa en la antigua calle Elisa García.

    Foto Chorche Paniello. 

    • El sábado 27 de octubre del 2018 se inaugura una placa que da nombre a los jardines de «Elisa García Sáez en su Sant Andreu natal.

    De acuerdo con Pau Vinyes: «El descubrimiento de la placa se llevó a cabo en el marco de la Feria de Economía Solidaria (Fira de l’Economia Solidària (FESC), del 27 de octubre de 2018. La propuesta de nombrar un espacio público con su nombre surgió conjuntamente de la Fundación Roca i Galès, la Red de Economía Solidaria (Xarxa d’Economia Solidària), la Coordinadora de Centres de Estudios de Habla Catalana (Coordinadora de Centres d’Estudis de Parla Catalana) y la Federación de Cooperativas Agrarias (Federació de Cooperatives Agràries), y con el apoyo de diversas entidades de Sant Andreu de Palomar, entre otras, la Asociación de Vecinos y Vecinas de Sant Andreu de Palomar (Associació de Veïns i Veïnes de Sant Andreu de Palomar) y el Centro de Estudios Ignasi Iglèsias (Centre d’Estudis Ignasi Iglésias).

    • A finales del 2018 el kolektivo de audiovisuales ”La KAja Te Ve” presenta la obra teatral «Elisa García, memoria y lucha», estrenada en Sant Andreu los días 30 de noviembre y 1 de diciembre en la Cinetika y el 7 de abril del 2019 en Sariñena en el cine teatro El Molino. 
    • El 19 de mayo del 2020 Pau Vinyes publica en la web Opiniò Andreuenca «Elisa García, Cooperativista i miliciana antifaixista».
    • En el 2020, Pau Vinyes Roig publica el esbozo biográfico «Elisa García Sáez, Cooperativista y miliciana antifascista», editorial Llop Roig en formato de caudernilllo.
    • En el 2022 se realiza una pegatina en reconocimiento a Elisa.

    Pegatina Elisa García Sáez.

    • El 27 de septiembre del 2022, Chorche Paniello dedica a Elisa un artículo en su blog del centro de recuperación de pegatinas: «En Sant Andreu y en Sariñena: Elisa García Sáez en pegatina«.
    • El 29 de enero del 2024, la hinchada del club popular catalán Sant Andreu de la 4ta división extiende una lona con los rostros de Marina Ginestà y Elisa García Sáez con el lema «A la vanguardia de la Resistencia».
    • En la feria de coleccionismo «Replega» de Monzón, Elisa es reconocida en la edición del 2024 en la serie coleccionable de chapas de cava de aragonesas ilustres. Gracias a Chorche Paniello.
    • El 8 de marzo del 2025, día internacional de la mujer, la calle antiguamente denominada Elisa García de Sant Andreu es objeto de una acción de recuerdo y memoria de Elisa.

    Fotografía Pau Vinyes.

    • Los días 17 y 18 de mayo del 2025 se realiza la Ruta Elisa García Sáez por el frente de Aragón participando cerca de cincuenta personas de Sant Andreu, organizada por Pau Vinyes Roig y Jaume León Andrés.

    La ruta parte de Sant Andreu en autocar el sábado 17 de mayo alcanzando Sariñena al mediodía. Tras una recepción en la casa de la cultura, edificio Antonio Beltrán, se realiza una visita guiada por la localidad de Sariñena, conociendo algunos enclaves significativos para Elisa como fue la antigua casa solariega que albergó el Hospital Militar de Sariñena.

    A continuación, se realiza un acto en el cementerio municipal en torno a la tumba de Elisa García Sáez, depositando un ramo de flores y recitando el poema de J. Salas. Entre los presentes, por sorpresa se encuentran las hermanas Quima, Marisa y Dolors Gumbau i Sáez, sobrinas de Elisa. Con sus presencias y testimonios el acto alcanza una emotividad especial, cordialidad, familiaridad, reconocimiento, memoria, dignificación, justicia y cariño por la Elisa que en tantos corazones está.

    La comida se celebra en el restaurante sariñenense Saso Verde, quienes tienen el detalle de entregar un detalle tanto a los organizadores Pau y Jaume como a Quima, Marisa y Dolors, se trata de una impresión de fotografía en madera con la imagen de Elisa y las frases de su lapida, obra del artista artesano Antonio Puyal Pociello.

    Por la tarde se procede a visitar vestigios del aeródromo republicano Alas Rojas de Sariñena y parte de las trincheras de la sierra de Alcubierre. La jornada continuó el día siguiente con la visita al viejo pueblo de Belchite.

    Fue una jornada inolvidable, verdaderamente emotiva, después de 15 años investigando y difundiendo la figura de Elisa García Sáez, conocer a familiares de Elisa resulta especial. Entre las conversaciones surge un recuerdo, un familiar, creo que de Argentina, que hace años me escribió, les digo que ya lo miraré y después por whatsapp les digo.

    Aquella misma tarde de domingo busco el viejo email, Lisandro Pardoa, un email de mayo del 2014. Le escribo a Dolors, nunca supe nada más de él. Vuelvo a revisar el correo y de repente, en mi bandeja de entrada, un correo nuevo de Lisandro, rápidamente le contesto, si ha sido una casualidad o ha visto que hemos hecho la ruta Elisa García Sáez. Para nada, simplemente una tarde de domingo, en casa, le ha vendido a la mente y ha escrito, es el momento de retomar aquel viejo proyecto que hace años me comentó.

    • El 11 de junio del 2025, Pau Vinyes Roig presenta en formato libro y en versión ampliada «Elisa García Sáez. Cooperativista y miliciana antifascista» Editorial Llop Roig.

    La presentación se realiza en la sala de Societat Coral i Esportiva La Lira por medio del Centre d’Estudis Ignasi Iglésias. Conducida por Pau Vinyas, el autor estuvo acompañado por Jaume León Andrés, dinamizador cultural; Lisandro Pardoa Puigdomènech, documentalista y sobrino nieto de Elisa García Sáez; Joaquima Gumbau Sáez, familiar de Elisa García Sáez; Jordi Rabassa Massons, historiador y autor del prólogo; y Xavier de la Cruz i Sala, fotógrafo. (La Lira acull la presentació de la biografia de la miliciana audreuenca Elisa García Sáez).

    Publicaciones que citan a Elisa

    • En el record: Històries d´anarquistes catalanes durant la guerra civil. Ser Histórico. Bengoechea Echaondo, Soledad. (2023).
    • La mujer catalana en las milicias. Valls, Nuria y Carreras, Montserrat. (Historia 16: La Guerra Civil Número 10: Milicias y ejércitos, Edición 1986).
    • Les combatents: La història oblidada de les milicianes antifeixistes. Berger, Gonzalo y Balló, Tània.
    • Milicianas: La historia olvidada de las combatientes antifascistas. Berger, Gonzalo.
    • Mujeres y violencia revolucionaria. Nuevas aportaciones sobre las milicianas en la guerra civil española. Rodríguez López, Sofía (2023), Universidad Complutense de Madrid.
    • Trencant barreres. Dones pioneres a Catalunya al segle XX, Barcelona: Llop Roig. Llibres i Cultura. Bengoechea Echaondo, Soledad. (2022).

    Creación:

    Hola Elisa

    Vuelvo a pensar en ti, en tus veinte años que se pararon en el frente. He vuelto a encontrarme contigo, en periódicos viejos que hablan de guerras, de tiempos oscuros que segaron tantas vidas; de tiempos que parece nunca dejamos atrás. Quisieron borrarte y grabaron a fuego tu memoria en nuestros corazones.

    Hoy he vuelto a sentirte, pensativa, contemplando el horizonte, meciendo al viento tu corta y rizada melena, al aire tus ojos brillantes y tu preciosa sonrisa, contemplando, contemplando la libertad. He vuelto a sentir las golondrinas revoloteando el cielo azul, con sus nubes blancas navegantes y los gorriones juguetones, dando saltitos y pequeños vuelos a nuestro alrededor.

    He vuelto a sentir tu vida, a veces es como si te hubiese conocido. A veces lo creo, lo siento, me metí mucho en tu vida, en tus últimos momentos, tras aquel bombardeo en el frente de Huesca y tu muerte en Sariñena. Me involucré mucho ante tu leyenda ultrajada, aquella que martillaron y no podíamos leer. Tardes de invierno tratando de leer la última frase hasta aquella llamada de Pepa con su hija Carmen que al final habían conseguido leer la última cuarta frase que completaba tu leyenda.

    Vuelvo a pensar en vosotros, en Eduardo Santamaría y Javier Roca, con quienes tan buenos ratos volvería a pasar ¡por siempre eternos compañeros! Vuelvo con mi gran amigo Víctor Pardo, con su incalculable e inestimable ayuda. Con mi hermano Javi, al que dicen “Diógenes”, con Esteban, Elena y Sergio. ¡Ay Elisa!, pasamos tardes inolvidables, sin darnos por vencidos. Y te hemos cantado y dedicado letras, te hemos homenajeado y hasta hemos hecho camisetas.

    Volví a ti, a tus jardines de Sant Andreu, a La Hamonía, al teu carrer, a la teva fábrica y al teu barri, con Jordi y Pau i con tots. Volví con tu familia, llevé tierra de aquí y la esparcí por tus jardines de Sant Andreu.

    Vuelvo a pensar en ti, Elisa, en ese nuevo mundo que llevabas en tu corazón, en esa juventud, en esa ilusión que la guerra segó. Elisa, miliciana.

    Sí, sí, vuelvo a recoger flores para ti, rojos ababoles, amarillas margaritas y lilas violetas. Vuelvo a sentirme parte de ti sin ningún permiso, sin ningún derecho. Pues de alguna manera formas parte de mí y hasta me duele cuando te han utilizado.

    Vuelvo Elisa a tu tumba, a ese silencio, a ese frio que la historia ha conservado en tu lapida. Vuelvo a sentirte viva, partiendo al frente por un mundo mejor, por la libertad, por ser mujer, por quizás sonreír y entender, al menos por un instante, que todo valía la pena, que no había más orgullo y dignidad que dar la vida por esa libertad que sin ganar conquistasteis.

    Texto del 15 de junio del 2024.