Archivo del Autor: Joaquín Ruiz Gaspar

Acerca de Joaquín Ruiz Gaspar

Responsable del proyecto cultural "Os Monegros"

Emilia Castillo, bibliotecaria de La Almolda


María Emilia Castillo Olivan nació en 1970 en Zaragoza pero es natural de La Almolda, donde está a cargo de la biblioteca desde el año de su inauguración en 1994. Una imprescindible en la serie de entrevistas a las bibliotecarias de Los Monegros.

Recuerdos de la niñez, escuela, juegos, tradiciones, la vida en el pueblo, marchar y quedarse, lo que ha cambiado, la vida de antes, trabajos, el papel de la mujer…

Recuerdo ir al colegio con los niños vecinos, recuerdo a mi amiga Lourdes, que pasaba por mi casa y marchábamos juntas. Los paseos en bicicleta, jugar a la goma, al tejo, al churro va, la fresca del verano jugando a polis y a cacos  por todo el pueblo. Y las fiestas que se hacían en cada calle, “ir a las corridas” de la Calle de San Juan, San Antonio, San Roque, o la calle Mayor. Y sobre todo muchos niños.

La libertad que teníamos a todas horas, no había tanto peligro como existe en la actualidad. Las puertas de los vecinos abiertas por si queríamos pasar. Los abuelos sentados en corros tomando el sol en el invierno y la fresca en verano. Las abuelas mayores haciendo ganchillo o encaje en los patios frescos, ahora todo eso no existe y cada vez hay menos gente en el mundo rural.

Recuerdo que las mujeres antes se dedicaban a las tareas del hogar, la crianza de los niños y el cuidado de las personas mayores que tenían a su cargo. En la actualidad, la mujer rural, además de salir a trabajar, se involucra en los actos culturales de la población y es la primera en participar en actividades vecinales.

¿Bibliotecaria? ¿Cómo has llegado a ser bibliotecaria rural? ¿Qué significa ser bibliotecaria en un pueblo? Dificultades, alegrías…

La biblioteca de mi pueblo se abrió en 1994, entonces el ayuntamiento convocó una plaza y entré a trabajar en ella.

Para mí, ser bibliotecaria significa felicidad, orgullo y pasión por los libros. Me encanta verlos, ir a comprarlos, seleccionarlos pensando en cada uno de los lectores. La cercanía con cada socio, el trato individualizado diferencia una biblioteca rural de una urbana.

La biblioteca es un punto de referencia cultural muy importarte en una localidad pequeña. Sirve de encuentro para jóvenes y mayores, lugar donde aprender, jugar, intercambiar opiniones y experiencias. En general, de convivencia entre todos los usuarios.

¿Qué es un libro?

Un libro nos da alas, estimula nuestra imaginación y nos permite vivir otras vidas, soñar con lugares que no conocemos, sentir con intensidad emociones, incluso relajarse y dejar atrás el estrés.

Cuando leemos no solo podemos sentirnos identificados con los diferentes personajes de los libros, sino que podremos saber cómo son lugares que no conocemos, costumbres que nunca hemos visto y esto nos permitirá tener una mayor sensibilidad hacia nuestro entorno y hacia las personas que nos rodean.

 Para mí un libro es arte, todo un gran placer, nada caro y de fácil acceso.

Un género literario, un libro imprescindible, escritor/a, una poesía, una palabra bonita, una gran frase, una película y una canción

Mi género preferido es sin duda alguna la novela. Así bien, no podría elegir un solo libro imprescindible, en mi mente rondan muchos que serían de lectura obligatoria en la vida de un ser humano. “Libertad”, es la palabra que escojo, porque es un derecho que todas las personas deben tener para aprender a actuar de manera responsable en la sociedad.                                                                            

Durante un tiempo tuve un mural colgado en la biblioteca con la siguiente frase: “El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”. Es de Miguel de Cervantes.

Una reflexión sobre el papel de las bibliotecas en nuestros pueblos y, sobre todo, frente a la despoblación.

La biblioteca es un servicio imprescindible en nuestros pueblos, ya que impulsa el conocimiento entre los que la visitan. Como ya se ha ido comentando durante la entrevista, es un lugar de encuentro, en el que cambiar opiniones y pensamientos. A través de nuestras actividades, siempre novedosas y actualizadas a los tiempos, queremos que niños y mayores vean la importancia de la lectura. Aunque nos encontramos en una zona pequeña, y en tendencia a la despoblación, se quiere que los niños tengan las mismas posibilidades en cuanto a lectura se refiere, que otro de sus iguales que viven en grandes ciudades con mucha más oferta.

¿Qué sientes al oír Los Monegros?

Monegros es mi tierra, son los paisajes áridos y singulares, pero con una belleza particular. Al oír Monegros pienso en su gente, siempre mirando el cielo en busca de unas pocas gotas de lluvia que permitan sacar una cosecha en el mes de junio.

Una esperanza, ilusión o deseo.

La esperanza para un pueblo como La Almolda se llama agua, nuevos regadíos que permitan asentar población y garanticen un medio de subsistencia a las generaciones futuras.           

      

                                                           

Sara Pareja, bibliotecaria de Robres


Sara Pareja García nació en 1983 en Andalucía pero vive en Robres donde se encarga, desde hace cuatro años, de la biblioteca municipal. Una imprescindible que hace posible que se mantengan abiertas las puertas de la biblioteca local, un mundo mágico de libros, de cultura e infinitas historias y aventuras.

Recuerdos de la niñez, escuela, juegos, tradiciones, la vida en el pueblo, marchar y quedarse, lo que ha cambiado, la vida de antes, trabajos, el papel de la mujer…

Mi niñez fue en Andalucía (Málaga) de donde vengo, de un pueblecito de la costa llamado La Cala del Moral, un poco más grande que Robres, con un solo colegio mixto pero dos y tres clases por curso. Los juegos eran en la calle: la rayuela, el elástico, la comba, juegos de pelota, patines y mucha bicicleta. Juegos en la playa de arena, voleibol y a ver quién cogía más piedras o conchas dentro del mar, las tradiciones parecidas aquí pero con otras fiestas…malagueñas, sevillanas, flamenco…

Para mí la vida en el pueblo es muchísimo mejor!. Nos conocemos todos, tranquilidad, menos contaminación, seguridad para nuestros hij@s. La ciudad para una tarde de entretenimiento.

El papel de la mujer sí que ha cambiado mucho, trabaja más ahora fuera de casa, es más independiente, más libre.

¿Bibliotecaria? ¿Cómo has llegado a ser bibliotecaria rural? ¿Qué significa ser bibliotecaria en un pueblo? Dificultades, alegrías…

Pues hablé con Olga la alcaldesa diciéndole que pena que teniendo una biblioteca tan chula, no se utilice ni se abra…y me ofreció llevarla. Encantadísima porque me encanta leer, me encanta. Los libros, las actividades para niñ@s y adultos!! Así llevo 4 años y por muchos más!

Ser bibliotecaria en un pueblo significa conexión con la gente, le recomiendas a la gente un libro( en Robres la mayoría de gente me pide que le aconseje un libro) que para esa persona va a ser especial para sus momentos de desconexión, de tranquilidad.

Dificultades únicamente por el tiempo, porque si pudiera abriría todas las tardes, me encanta estar aquí y recomendar, preparar…pero teniendo otro trabajo es mas complicado.

¿Bibliotecaria rural, mucho más? Actividades culturales, centro social…

Teniendo el apoyo que tiene la biblioteca de Robres con el ayuntamiento, con las asociaciones… no para de hacer actividades y proponer cosas que siempre son bien recibidas.

¿Qué es un libro?

Es un medio de transporte hacia el mejor lugar del mundo.

Un género literario, un libro imprescindible, escritor/a, una poesía, una palabra bonita, una gran frase, una película y una canción.

personal? romántico o histórico, las nueve revelaciones de James Redfield, Luz Gabás y Dan Brown, ¨Sin condiciones¨ de Jorge Bucay, sonríe, cuando cambias el modo en que ves las cosas las cosas que ves cambian también., Película: LUCY, y canción: la vida es un carnaval de Celia Cruz.

Una reflexión sobre el papel de las bibliotecas en nuestros pueblos y, sobre todo, frente a la despoblación.

Es imprescindible una biblioteca en cada pueblo, el que cada persona pueda acceder al préstamo gratuito de la lectura y demostrar que en un pueblo se vive genial, cuando formas una familia por la tranquilidad que tienes, cuando eres mayor por la paz que hay y cuando eres joven, si si…joven, porque aunque en niveles de estudios no hay los mismos recursos que en una ciudad, las cuadrillas, las reuniones de amigos, las quedas, las fiestas del pueblo son inigualables.

¿Qué sientes al oír Los Monegros?

Siento que es el lugar perfecto para vivir, porque aunque le falte el mar, tiene ríos y lagunas.

Una esperanza, ilusión o deseo

Que siga quedándose juventud o familias en el pueblo, para mantener escuelas, actividades…que sigan habiendo tantos lector@s o más como hasta ahora y que la gente no deje de escribir ni de leer.

Belén Pamplona, bibliotecaria de Tardienta


Belén Pamplona es natural de Grañén, allí pasó su infancia y juventud hasta que se casó con un tardientano y se trasladó a Tardienta donde lleva diecinueve años como bibliotecaria. Con Belén descubrimos una nueva imprescindible en la serie de entrevistas a las bibliotecarias de Los Monegros.

Recuerdos de la niñez, escuela, juegos, tradiciones, la vida en el pueblo, marchar y quedarse, lo que ha cambiado, la vida de antes, trabajos, el papel de la mujer…

Soy nacida en el 72 y guardo en mi memoria olores y colores que me traen muy buenos recuerdos. La maravillosa aventura de la EGB, el viaje de estudios a Paris, don Joaquín, la señorita Pilar, don Miguel, don Ismael, los recreos de la comba, la goma y el balón prisionero. Las tardes de pan con Nocilla jugando al estribillo, el callejeo hasta bien entrada la noche, los juegos en la placeta de la iglesia hasta que entrábamos en catequesis, las fiestas de Santiago con la plaza llena de gente bailando, las bicicletas que son para el verano. Los primeros baños en la piscina, las charradas en la ventana de don Boni sin ninguna prisa por llegar a casa.

Llegó el BUP, el colegio de monjas en Huesca, los primeros bailes en la discoteca y algún beso robado por los bares del tubo.

La Universidad, una ciudad grande, la independencia, la libertad, una nueva manera de pensar.

Volver a casa, a las raíces, a mi Ítaca particular, encontrar el amor, formar una familia, disfrutar con el trabajo más maravilloso del mundo en el lugar donde morir querría, junto a mi gente, junto a los míos.

¿Qué es una biblioteca rural y su papel en nuestros pueblos?

La biblioteca rural es el lugar de referencia de la vida cultural de nuestros pueblos. No solo es un lugar de libros y de estudio, sino de tertulias, de aventuras, de juegos, de convivencias donde todos aprendemos.

Es un lugar de contacto, del cara a cara, del día a día, de complicidades, de sonrisas y también de llantos.

Es un lugar de oportunidades para algunos, de humanización e inclusión, de música, de documentales y vídeos, de poemas, de historias de risas y de historias de lágrimas. De historias de amores y de historias de odios. De chocolatadas y meriendas, de olores y sabores de países lejanos, de convivencia de culturas y de diversidad de opiniones. De deberes y de nervios de exámenes.

Un lugar donde todos caben, mayores y pequeños, sabios e ignorantes, nativos y extranjeros, parados y ocupados, hombres y mujeres…PERSONAS.  AQUÍ CADA GOTA CUENTA.

¿Qué es un libro?

El libro es fuerza, es calor, es poder, es alimento; antorcha del pensamiento y manantial del amor, como bien escribió Rubén Darío.

Un género literario, un libro imprescindible, una poesía, una palabra bonita, una gran frase, una película, una canción

No hay un libro imprescindible, la lectura en sí es imprescindible.

Soy de gustos diversos, así me defino. Un libro que todos deberíamos hojear asiduamente, el Diccionario de uso del español de María Moliner. Un poema, Ítaca de Constantino Cavafis. La canción que me remueve por dentro y no me canso de escuchar es Enola Gay de Maniobras orquestales en la oscuridad. Una película, Doce hombres sin piedad. Una palabra, Democracia tal y como la definió el premio Nobel de la Paz Shimon Peres: La democracia implica una división, una colección de desacuerdos. No es lugar de gente similar sino de gente diferente. Su principio no es de igualdad sino de igualdad de derechos para que cada quién sea diferente y, no obstante, las diferencias y los puntos de vista variados, sea posible vivir juntos y sin violencia. La democracia es la historia de la pluralidad y la tolerancia, no la de la victoria y la imposición. Por ello no hay victorias en la democracia, hay paz y la paz es la verdadera victoria de la vida política de los pueblos”.

Una gran frase de Mafalda ¿No sería maravilloso el mundo si las bibliotecas fuesen más importantes que los bancos?

¿Qué sientes al oír Los Monegros?

Un festival de bellos colores en sus atardeceres, de olores silvestres a tomillo y ontina, de silencios sin frontera y el viejo canal como una ensoñación en medio de la sed.

Una esperanza, ilusión o deseo

Que los pueblos resurjan con orgullo, como se merecen y, nuestras calles se vuelvan a llenar de gente como antaño. Porque aquí están nuestras raíces. VUESTRAS y de vuestros antepasados que tanto lucharon por su tierra.

María Jesús Galindo, bibliotecaria de Bujaraloz


De la montaña al llano. María Jesús Galindo Pérez nació en Jaca 24 de diciembre de 1976 pero desde hace años vive en Bujaraloz, donde desempeña el trabajo de bibliotecaria en la biblioteca municipal Martín Cortés. Una imprescindible en la serie de entrevistas a las bibliotecarias de Los Monegros.

Recuerdos de la niñez, escuela, juegos, tradiciones, la vida en el pueblo, marchar y quedarse, lo que ha cambiado, la vida de antes, trabajos, el papel de la mujer…

Mi niñez transcurrió en épocas lectivas en Sabiñánigo, allí cursé mis estudios de primaria, bachillerato y Cou, pero mis vacaciones transcurrían en los pueblos de mis padres Abena (Jacetania) y Tramacastilla (Valle de Tena) así que yo digo que soy de la” montaña”.


Nuestros juegos se han desarrollado casi siempre en la calle, la goma ,el escondite, el frontón… eso sí yo ya encontraba un rato para una de mis aficiones, leer al fresco de la terraza y por la noche la tradicional fresca de todos los vecinos, tradición que hoy en día seguimos manteniendo en Bujaraloz.


Con 18 años partí a estudiar fuera a la universidad y mi formación fue el ámbito de derecho Laboral soy Graduado Social, la última promoción 1994/1996 y trabajé unos años en Jaca y posteriormente en Zaragoza en asesorías.

¿Bibliotecaria? ¿Cómo has llegado a ser bibliotecaria rural? ¿Qué significa ser bibliotecaria en un pueblo? Dificultades, alegrías…

He formado mi familia en Bujaraloz y la vida me ha llevado a ser bibliotecaria rural, indiscutiblemente una forma más cercana de trabajar que en una gran biblioteca, mi corazón está dividido entre la Montaña y Monegros, gentes duras ambas, nobles y luchadoras, porque la vida no es fácil ni arriba ni abajo con sus matices y reivindico el trabajo de la mujer rural pero no hoy, también ayer, porque mis abuelas ya fueron mujeres trabajadoras y mucho, el campo, los animales, el huerto la casa, los abuelos, los “tiones”, los hijos y los nietos. Yo veo que es uno de los grandes retos de estas tierras, crear empleo femenino nos haría crecer.

¿Bibliotecaria rural, mucho más? Actividades culturales, centro social…

Organizamos cuentacuentos, encuentros con escritores, concursos de dibujo, colaboraciones con el colegio, procuramos estar al día en las novedades editoriales, la ventaja de ser pocos es que ya sabemos los gustos de la mayoría e incluso si alguien ya no puede acudir a la biblioteca podemos acercarle lectura, aprovecho desde aquí a ofrecer este servicio por si alguien en algún momento lo necesita.

¿Qué es un libro?

Para mí un libro es conocimiento, siempre aprendo algo aunque sea un escritor novel, es trasladar la mente a una historia donde tú pones las caras, el paisaje, la voz…

Un género literario, un libro imprescindible, escritor/a, una poesía, una palabra bonita, una gran frase, una película y una canción.

Me gusta la novela, una muy especial “ La sombra del ciprés es alargada” de Miguel Delibes y un escritor José Luis Sampedro, tuve el placer de conocerlo en el instituto y es de esas personas que dejan huella, «Sin libertad lo que vivo no es mi vida sino la vida que me imponen”.

Una reflexión sobre el papel de las bibliotecas en nuestros pueblos y, sobre todo, frente a la despoblación.

Las bibliotecas rurales deben continuar , la pandemia las ha dejado vacías y ahora es más difícil volver a llenarlas, pero no por ser menos debemos conformarnos con menos servicios, no es fácil organizar actividades porque siempre somos pocos, pero seguiremos trabajando por los que somos. Aquí ahora se abre a demanda de los estudiantes que están fuera y eligen la tranquilidad del pueblo para preparar sus exámenes, son espacios únicos y hay que explotarlos al máximo.

¿Qué sientes al oír Los Monegros?

Al oír los Monegros siento mi casa, mis nuevas raíces, un contraste de paisajes sí y dónde nos ha tocado remar y aunque nuestra comarca sea un poco extensa deberíamos remar todos a una.

Una esperanza, ilusión o deseo.

Mi deseo que todos los pueblos crezcan y haya futuro para seguir en ellos.

Rosario Seral Montesa, bibliotecaria de Leciñena


Rosario Seral Montesa nació en Zaragoza en 1961, pero ha estado prácticamente siempre en el pueblo. Lleva más de 30 años en la Biblioteca Municipal de Leciñena, siendo una de las imprescindibles en el recorrido que continuamos realizando conociendo a las grandes bibliotecarias de Los Monegros.

Recuerdos de la niñez, escuela, juegos, tradiciones, la vida en el pueblo, marchar y quedarse, lo que ha cambiado, la vida de antes, trabajos, el papel de la mujer…

Tengo muy buenos recuerdos de la niñez y algo lejanos ya. En la escuela íbamos chicos y chicas juntos y recuerdo, todavía, el pupitre marrón donde nos sentábamos dos compañeras, tenía el tablero un poco inclinado y hasta sus huecos para tintero, un poco incómodo y algo siniestro, enseguida los cambiaron por mesas más alegres y cómodas.

Jugábamos mucho en la calle, en las eras, hacíamos mucho ejercicio, saltábamos a la comba, juegos como a marro, churro va, policías y ladrones, también hacíamos barro y arreglábamos paredes, no teníamos ni necesitábamos muchos materiales para jugar, lo pasábamos muy bien y ahora, al recordar, parece que éramos prehistóricos comparado con los niños y niñas de ahora.

Cuando yo era pequeña no había biblioteca en el pueblo, pero recuerdo los cuentos que me contaba mi abuela, y, sobre todo, dos romances preciosos: El de la Mora Cautiva y el de Gerineldo.

En Leciñena vive mucha gente joven, es un pueblo con muchos servicios y los jóvenes   se quedan a vivir aquí.

La mujer en los pueblos tiene mucho protagonismo, son las que acuden a todos los actos culturales, son muy participativas, leen mucho y tienen voluntad para todo.

¿Bibliotecaria? ¿Cómo has llegado a ser bibliotecaria rural? ¿Qué significa ser bibliotecaria en un pueblo? Dificultades, alegrías…

La biblioteca de Leciñena se fundó en el año 1985 cuando era alcalde Antonio Marcén Sancho. Ya entré a trabajar y a los 3 o 4 años sacaron la plaza por oposición.

Es un trabajo precioso, conocemos a todos los usuarios y sabemos las necesidades de la gente. Lo hacemos todo, compramos y seleccionamos los libros, los catalogamos, programamos actividades, vienen autores y, si hace falta, llevo el libro que presenta el escritor de casa en casa, cuanta más gente lea el libro, mejor.

No he tenido dificultades, en Leciñena siempre ha habido buena política bibliotecaria.

¿Bibliotecaria rural, mucho más? Actividades culturales, centro social…

La biblioteca de un pueblo sirve para muchas cosas, viene gente a buscar libros por placer, por necesidad escolar, vienen a estar un rato a leer prensa o revistas, se cuentan las opiniones de libros, se cuentan cuentos, juegan los niños, se proyectan películas, un foco cultural muy necesario

¿Qué es un libro?

Es algo imprescindible, es aprender, meterse en otras vidas, es no estar solo, viajar, conocer mundo, con un libro, la vida es más interesante y placentera.

Un género literario, un libro imprescindible, escritor/a, una poesía, una palabra bonita, una gran frase, una película y una canción

Me gusta la novela, también leer a los clásicos y libros sobre etnografía.

Reseño el que estoy leyendo ahora que me gusta mucho: “Viaje al interior: 80 días en furgo por la España olvidada” de Fran Zabaleta.

Un poema que siempre me ha gustado es “Canto a mí mismo” de Walt Whitman.

Una película: Rebeca, de Alfred Hitchock, no es que sea la mejor de la historia del cine, pero cuando la vi por primera vez, me hechizó y todavía perdura.

Una reflexión sobre el papel de las bibliotecas en nuestros pueblos y, sobre todo, frente a la despoblación.

La biblioteca en Leciñena lleva muchos años funcionando, si no hubiera existido, muchas personas no habrían tenido la oportunidad de leer como lo hacen ahora, no se hubieran convertido en lectores, aquí tengo muchos usuarios mayores, la cultura hay que acercarla, esa es nuestra misión.

Los jóvenes leen menos que antes, aunque también leen en otros formatos y acceden más fácilmente a la cultura.

¿Qué sientes al oír Los Monegros?

Siento mis orígenes, mi casa.

Una esperanza, ilusión o deseo.

Que siempre haya interés por leer y aprender.

María del Carmen Lavilla Cano, bibliotecaria de Alcubierre


María del Carmen Lavilla Cano nació en Alcubierre en 1966. Desde hace años se encarga de la biblioteca municipal de Alcubierre, una de las muchas bibliotecas rurales que salpican Los Monegros. Continuamos conociendo a las imprescindibles, las bibliotecarias de Los Monegros. Una biblioteca, la de Alcubierre, que cuenta entre sus fondos con una gran colección que formó parte de la biblioteca personal de Carmen Chacón.

Recuerdos de la niñez, escuela, juegos, tradiciones, la vida en el pueblo, marchar y quedarse, lo que ha cambiado, la vida de antes, trabajos, el papel de la mujer…

Todos los recuerdos de mi niñez transcurren en los años 60-70, en lo que todo era tan distinto de hoy en día.

El primer año de colegio recuerdo aún ir en clases distintas chicos y chicas. Los maestros eran muy estrictos, los castigos estaban a la orden de día: De rodillas al rincón (lo que hoy viene siendo el rincón de pensar), los famosos reglazos, quedarnos sin recreo, etc.  En casa, de todos estos castigos no decíamos nada, por si el castigo resultaba doble. Nuestros padres también fueron personas estrictas al igual que los profesores, condicionados por la época que les tocó vivir.

Los que nacimos y vivimos nuestra niñez durante estos años, vivimos una infancia en la calle, nuestros juegos siempre eran por las calles del pueblo, plaza o alrededores, tipo eras, corrales… Daba igual fuese invierno o verano, frio o calor, siempre estábamos fuera corriendo, saltando o en bicicleta. Bueno, y si llovía todavía mejor, saltar en los charcos y hacer tapacones con barro era la tónica de los días lluviosos.

Nuestros juegos favoritos mientras esperábamos para entrar al colegio y en el recreo eran el pañuelo, churro, marro, el cinturón, la goma elástica, la rachuela, la comba, los pitos (canicas).

Después del colegio, íbamos de merienda por los alrededores en busca de tesoros escondidos en los vertederos para hacer lo que llamábamos “casetas” o hacíamos excursiones en bicicleta al pantano y al silo del pueblo.

Una de las tradiciones de mi pueblo era y es “La vieja Remolona”. Es una fiesta exclusiva de chicos, aunque ahora se van incorporando también las chicas. La tradición consiste en vestir una escoba de Vieja Remolona, y en mitad de la cuaresma, los chicos de la escuela con la vieja al frente, con canastas y espedos, van por las casas del pueblo pidiendo huevos, naranjas, dinero, chocolate etc. Para realizar una merendola al finalizar el día.

Van por todas las casas de los vecinos cantando:

“La Vieja Remolona no quiere comer pan, sólo chocolate y chullas si le dan. Los chicos de la escuela todos suplicamos que cuando cante el gallo nos den lo que buscamos.  kikirikiiiiiii nos dan pa la vieja? ¡Con una estaca vieja!”.

Para las chicas existía la tradición de los disfraces en Santa Águeda. Todas las niñas se disfrazaban, daban la vuelta por el pueblo al grito de “¡Viva Santa Águeda!”. Al finalizar la vuelta, se merendaba o cenaba, según la hora.

¿Bibliotecaria? ¿Cómo has llegado a ser bibliotecaria rural? ¿Qué significa ser bibliotecaria en un pueblo? Dificultades, alegrías…

Llegué a ser bibliotecaria rural de casualidad, quedó  vacante la plaza de biblioteca en mi pueblo, me presente y la conseguí.

Ser bibliotecaria en un pueblo significa estar en contacto con la gente, una forma de ayudar, escuchar y aconsejar. Imagino que en una biblioteca rural (y más en pueblos pequeños), el trato es mucho más directo, nos conocemos todos, los gustos de cada uno, cada cual tiene sus preferencias.

La mayor dificultad es la falta de medios y presupuestos. Siempre se quedan cortas las ayudas.

¿Bibliotecaria rural, mucho más?

Las bibliotecas en los pueblos son un punto de encuentro y punto de referencia. La despoblación es nuestro gran mal. Cuánto menos somos, menos servicios tenemos, menos ayudas, menos prestaciones. Deberíamos hacer un esfuerzo entre todos para que nuestros pueblos salgan adelante.

Para mí, ha sido una gran suerte estar en la biblioteca, estar entre libros mi mayor ilusión.

A pesar de la despoblación, también hay muchas cosas buenas en los pueblos, una calidad de vida, la ventaja de conocernos todos, la convivencia con nuestros vecinos. Como todo en la vida, hay ventajas e inconvenientes.

Aun así, tenemos la suerte de vivir en una comarca muy especial, con un paisaje y unas gentes más especiales aún.

La mujer en el mundo rural ha tenido siempre un papel muy importante, aunque no siempre reconocido, ha sido cuidadora de hijos, de abuelos, ama de casa (con todo lo que eso conlleva), ayuda en las explotaciones familiares, taxista, médico, etc., más en algunos casos, el trabajo fuera del ámbito familiar.

Cuando la población es poca, los servicios escasean, con lo cual hay que hacer de cada cosa un poco.

¿Qué es un libro?

Un libro puede ser infinidad de cosas. Puede ser un remanso de paz, una fuente de información, una fantástica aventura, una maravillosa excursión, un viaje exótico, una historia nunca contada, un terrorífico relato, un canto a la vida…

Tener un libro en tus manos es como tener un pequeño milagro. En un libro puedes encontrar sosiego, paz, guerra, amor, amistad, triunfo, derrota, sensibilidad, ternura, puedes viajar a lugares insospechados, evadirte de tu realidad para entrar a formar parte de una gran travesía, y sobre todo, los libros nos permiten soñar.

Un género literario, un libro imprescindible, escritor/a, una poesía, una palabra bonita, una gran frase, una película y una canción

Un género literario: la novela y la poesía.

Un libro imprescindible: Hay muchísimos, pero voy a elegir “LA BIBLIA” Y “EL QUIJOTE”.

Escritor: Miguel De Cervantes Saavedra.

Una poesía:

“VOLVERÁN LAS OSCURAS GOLONDRINAS” de Gustavo Adolfo Becquer.

“NO TE RINDAS” de Marío Benedetti.

Una palabra bonita: LIBERTAD.

Una gran frase: “Cuando el poder del amor sea más grande que el amor al poder, el mundo conocerá la paz”. Jimmy Hendrix.

Una película: “LA VIDA ES BELLA”.

Una canción: “EL SITIO DE MI RECREO” de Antonio Vega.

¿Qué sientes al oír Los Monegros?

Los Monegros es mi casa, mi tierra olvidada con mucho que ofrecer. Para mí, oír Monegros es hogar, familia, pueblo, vida, recuerdos y esperanza.

Una esperanza, ilusión o deseo.

La esperanza, la ilusión y el deseo de que algún día esta tierra brille en todo su esplendor como se merece, sus amaneceres, sus bellos paisajes, su variedad de flora esteparia, su gran variedad de aves, la rica gastronomía, la belleza y sabiduría de sus gentes, sus espectaculares atardeceres… Qué el mundo entero conozca en toda su grandeza la comarca de LOS MONEGROS.

Luisa Casañola Andrés, bibliotecaria de Sariñena


Luisa Casañola Andrés nació en Huesca el 8 de abril, de la quinta del 73. Siempre ha vivido entre San Juan del Flumen y Sariñena y desde hace años se encarga de la biblioteca municipal de Sariñena, ubicada en el Centro Cultural Antonio Beltrán. Profesionalidad, cercanía y familiaridad en una biblioteca alegre y dinámica, llena de vida y actividades que responde al centro neurálgico de la actividad cultural de Sariñena. Con Luisa continuamos conociendo a las bibliotecarias de Los Monegros, las imprescindibles.

Recuerdos de la niñez, escuela, juegos, tradiciones, la vida en el pueblo, marchar y quedarse, lo que ha cambiado, la vida de antes, trabajos, el papel de la mujer…

Entre los recuerdos de mi niñez siempre me encuentro con las noches de salir a la fresca con las vecinas de mi abuela en San Juan, las vueltas a la manzana con la bici, el pantano, la matacía o las hogueras. Entre San Juan y Sariñena, siempre en el camino; las tardes de trastienda, brasero, mesa camilla, mil colores y labores, LUNIMER. Paco e Isabel.

Las vecinas, la tienda de Guillermo, después M.ª Cruz con Miriam. La calle, nuestra segunda casa, la Calle Fatás, Casa Paca, la panadería de Bruna y Concha con la verdulería.

Al final del recorrido, la biblioteca, como punto de encuentro.

¿Bibliotecaria? ¿Cómo has llegado a ser bibliotecaria rural? ¿Qué significa ser bibliotecaria en un pueblo? Dificultades, alegrías…

Hace más de treinta años que se pusieron en marcha los estudios universitarios de Biblioteconomía y Documentación en la Universidad de Zaragoza. Dependiendo en su ubicación física y en su gestión administrativa de la Facultad de Filosofía y Letras. Nunca llegó la licenciatura y hoy es el grado en Información y Documentación. Era entonces lo que más cerca tenía de casa y estaban relacionados con el ámbito de la comunicación que es lo que me llamaba la atención. Soy de la promoción 1993-1996.

Aunque fue la archivística la disciplina que me llevó a conocer los archivos y su importancia como guardianes de las decisiones, actuaciones y memoria. Las prácticas de la carrera las hice en el archivo municipal de Sariñena, entonces, ubicado en la segunda planta del ayuntamiento; no había una persona fija y había mucho trabajo por hacer. Quería quedarme aquí en Sariñena porque tenía mi vocación en la puerta de casa.

El archivo me llevó a la biblioteca. La biblioteca es un espacio que crea futuro con vertiente social como espacio para las personas, sus servicios están en continua adaptación y nos ofrecen opciones que no están disponibles en ningún otro lugar, de forma gratuita.

¿Bibliotecaria rural, mucho más?

Trabajamos en ideas innovadoras y creativas. Nuestro reto es seguir generando valor siempre con el libro como herramienta que une a la sociedad.

¿Qué es un libro?

En los libros hay poesía, palabras bonitas o grandes frases.

Un género literario, un libro imprescindible, escritor/a, una poesía, una palabra bonita, una gran frase, una película y una canción.

Películas de libros y hasta canciones. Ahora mismo estoy con “Las formas del querer” de Inés Martín Rodrigo, premio Nadal 2022. Y como dice la autora “Las palabras escritas y leídas ha sido siempre mi mejor refugio”.

¿Qué sientes al oír Los Monegros?

Al oír Los Monegros, escucho la canción, “de esta tierra hermosa, dura y salvaje; haremos un hogar y un paisaje”.

María Ángeles Satué, Bibliotecaria de Grañen


María Ángeles Satué Vidal nació en Huesca en 1977, aunque pasó su infancia y juventud en Sesa, pueblo a 12 kilómetros de Grañén, donde trabaja como bibliotecaria. Con María Ángeles, continuamos conociendo y reconociendo a las bibliotecarias de Los Monegros, llegando a esos espacios mágicos de libros y mucho más gracias a ellas.

Recuerdos de la niñez, escuela, juegos, tradiciones, la vida en el pueblo, marchar y quedarse, lo que ha cambiado, la vida de antes, trabajos, el papel de la mujer…

Recuerdo que la escuela de mi pueblo era mixta e íbamos todos juntos los de los distintos cursos. Pasábamos mucho tiempo en la calle, en cuanto salíamos del colegio cogíamos la merienda y jugábamos toda la tarde al escondite, a pillar y con las amigas a hacer casetas, con las muñecas, a tenderas… Cuando se hacía de noche te retirabas a casa y hacías los deberes, veías la tele o leías libros. Desde pequeña me gusto mucho leer, no me costaba sumergirme en la lectura y vivir las aventuras de los personajes de los libros. La vida en el pueblo era muy relajada y como convivía también con mis abuelos recuerdo que nos enseñaban muchas cosas, hacíamos juegos caseros y nos contaban numerosas historias. En Sesa cursé hasta 5º de E.G.B. y 6º curso ya lo hice en el colegio de Grañén. Fue un gran cambio porque era un colegio más grande y allí hice nuevas amistades. El bachillerato y el C.O.U. lo hice en Huesca en el instituto C.E.I. Pirámide en el que me quedaba interna de lunes a viernes.

¿Bibliotecaria? ¿Cómo has llegado a ser bibliotecaria rural? ¿Qué significa ser bibliotecaria en un pueblo? Dificultades, alegrías…

Una vez acabado el instituto no tenía muy claro lo que quería estudiar y al final opté por “Biblioteconomía y documentación” en la Universidad de Zaragoza. En ese momento era una carrera muy nueva y hacía mucha gracia el nombre “¿Bibliote… qué?”, me decían.

Desde el 2001 estoy trabajando en la Biblioteca de Grañén y me gusta mucho ser bibliotecaria rural, es muy gratificante. Es un trabajo variado ya que una misma persona realiza todas las tareas: selección de libros, registro, catalogación, atención al usuario, actividades de animación a la lectura etc. La principal ventaja de trabajar en un pueblo es la cercanía con la gente, acabas conociendo los gustos lectores de cada uno y se genera mucha confianza. En cuanto a las dificultades, en ocasiones se acumulan las tareas y no tienes tiempo para poder realizar todo lo que te gustaría.

¿Bibliotecaria rural, mucho más?

Las bibliotecas en los municipios se han convertido en importantes centros culturales y lugares de encuentro en los que puedes realizar variadas actividades: hacer trabajos escolares, consultar libros de diferentes materias, llevarte prestadas las últimas novelas publicadas, préstamos digitales, participar en el club de lectura, talleres de animación etc…

¿Qué es un libro?

Un libro es el vehículo de las palabras y por lo tanto de las historias y del conocimiento. Aunque reconozco las ventajas del libro electrónico, soy una enamorada del libro en papel.

Un género literario, un libro imprescindible, escritor/a, una poesía, una palabra bonita, una gran frase, una película y una canción.

El género literario en el que me encuentro más cómoda es la novela y también me encantan los libros-álbum, algunos me parecen auténticas joyas. Me cuesta decidirme por algún/a escritor/a  ya que me gusta alternarlos, por ejemplo Miguel Delibes, Isabel Allende, Irène Némirovsky… Un libro que disfruté mucho ha sido “El infinito en un junco” de Irene Vallejo. Si tengo que elegir una poesía me quedo con “Libre te quiero” de Agustín García Calvo.” Una frase: “Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca” de Jorge Luis Borges.

Una reflexión sobre el papel de las bibliotecas en nuestros pueblos y, sobre todo, frente a la despoblación.

Me parece importante que se apueste por las bibliotecas porque ofrecen variados servicios a toda la población y son motores de dinamización de la vida de los pueblos. En el caso de Grañén, se está llevando a cabo una reforma de la biblioteca para mejorar su accesibilidad y ampliar las distintas salas. Se trata de un proyecto ilusionante y espero que con él se contribuya en satisfacer las necesidades de los/as usuarios/as.

¿Qué sientes al oír Los Monegros?

Cuando escucho Los Monegros, pienso en la singularidad de su paisaje y en la fortaleza de su gente.

Una esperanza, una ilusión o un deseo.

Espero que pasen pronto estos tiempos convulsos y volvamos a  reunirnos en nuestras bibliotecas con ilusión y alegría.

María Jesús, bibliotecaria de Monegrillo


Abril, mes del libro, de la escritura, la literatura y la creatividad. Las bibliotecas se llenan de actividades, esos templos culturales, aún mas en nuestro medio rural, rebosan de actividades en torno a los libros y sus autores/as. María Jesús Solanas Morales, natural de Monegrillo, lleva cerca de 30 años al frente de la biblioteca de Monegrillo «Ángel Jaría». Con ella, comenzamos una serie de entrevistas a las verdaderas almas de las bibliotecas, a sus imprescindibles bibliotecarias.

Recuerdos de la niñez, escuela, juegos, tradiciones, la vida en el pueblo, marchar y quedarse, lo que ha cambiado, la vida de antes, trabajos, el papel de la mujer…

Mis recuerdos son muy bonitos, En Monegrillo había 3 escuelas, una de niñas, otra de niños y de párvulos, en total unos 120 niños, los juegos eran siempre en la calle, casi sin horarios, ¡eran tiempos felices!.

En Monegrillo se sigue viviendo muy bien, pero estamos quedando muy pocos, los jóvenes se nos van, pero vuelven los fines de semana y el pueblo se viste de fiesta con tantos niños. En fin, aquí estamos y aquí nos vamos a quedar.

La mujer ocupa y siempre ha ocupado un lugar importantísimo en los pueblos.

¿Bibliotecaria? ¿Cómo has llegado a ser bibliotecaria rural? ¿Qué significa ser bibliotecaria en un pueblo? Dificultades, alegrías…

¿Bibliotecaria? ¡Para mí es la profesión más bonita que existe!, voy camino a los 30 años de profesión y nunca me canso de estar en ella, que mejor sitio que mi pueblo para ejercer lo que más me gusta. Como en todos sitios hemos tenido nuestras dificultades y por supuesto alegrías.

¿Bibliotecaria rural, mucho más?

La biblioteca en un pueblo puede convertirse en el principal foco de cultura, además de centro social donde se puede uno encontrar con personas para hablar, comentar un libro, los niños pueden jugar, leer cuentos, vamos que sirve un poco para todo y para todo bueno.

¿Qué es un libro?

¿Has oído el refrán, sabes más que un libro abierto? pues así es! un libro es la manera de conocer la historia, una manera de viajar, una manera de evadirse, de reír, de llorar, emociones a montón, un libro es una unión entre personas que se juntan para comentarlo, en fin, que quieres que te diga, lee mucho y me darás la razón.

Un género literario, un libro imprescindible, escritor/a, una poesía, una palabra bonita, una gran frase, una película y una canción.

Si te contesto a eso te doy mi particular opinión, pero cada uno tiene su libro preferido, su canción preferida, somos distintos y cada uno tiene sus gustos, pero te voy a decir uno de mis libros preferidos es “El cura de Almuniaced” de José Ramon Arana, escritor con raíces de Monegrillo y mi canción “abarcas vacías” de Joan Manuel Serrat.

Una reflexión sobre el papel de las bibliotecas en nuestros pueblos y, sobre todo, frente a la despoblación.

Hace casi 30 años empezó su andada la biblioteca de Monegrillo con muchísima ilusión. Una biblioteca, lo he dicho a lo largo de la entrevista, es de las cosas mas importantes que puede tener un pueblo, personalmente estoy muy orgullosa de la biblioteca de Monegrillo, muy orgullosa de la gente de este pueblo que la ha valorado y la ha aprovechado al máximo y con una ilusión que no decrece. Tenemos un club de lectura con mas de 20 personas, un taller de escritura con 12 personas, cada vez que se hace algo todo el mundo colabora, es como para estar orgullosa y más….

¿Qué sientes al oír Los Monegros?

Monegros es mi tierra, la comarca que nací y en la que vivo, es una comarca un poco extensa, pero es mi comarca y todo lo mío lo defiendo y lo aprecio.

Una esperanza, una ilusión o un deseo.

Esperanza, que frene un poco la despoblación, e ilusión que las bibliotecas se mantengan en los pueblos y sean el nexo de unión de sus gentes, aunque estemos pocos.

La cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, patrimonio olvidado y/o perdido


La cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes responde a un conjunto patrimonial extenso más allá de su propio conjunto arquitectónico y pictórico. De hecho, se componía de tierras entre las cuales se encontraba, anexa al monasterio, un olivar seguramente centenario que formaba parte de la idiosincrasia del monasterio. También de su paisaje. Lamentablemente, mucho de su patrimonio se ha ido perdiendo, por lo que el presente trabajo tratar de realizar una relación de parte de su patrimonio perdido y también del que se encuentra en diferentes archivos, museos y otras ubicaciones.

Aún perduran algunas construcciones auxiliares como la fuente del milagro y su sistema de canalización, que resultó básica para la instalación del monasterio. Cerca, en la loma contigua, se encuentran los restos del original monasterio y la antigua iglesia, restos casi desaparecidos. Un poco más lejos, al otro lado del canal, a unos escasos dos kilómetros del monasterio y mirando hacia el barranco de San Juan, se encuentra el horno tejar del monasterio, donde seguramente se fabricaron los ladrillos y tejas del monasterio. Un horno de considerables dimensiones que acompañaba una balsa recientemente desaparecida. También, el nevero próximo a San Juan del Flumen cuentan que pertenecía al enclave monástico. Su inventariado y protección sería más que necesario, integrando todo en el Conjunto Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural La Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes del que este 2022 se cumplen 20 años del decreto 60/2002, de 19 de febrero, del Gobierno de Aragón, por el que se declaraba Bien de Interés Cultural, en la categoría de Monumento, la denominada «Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes» de Sariñena (Huesca).

Dibujo que representa el estado en que se halla arruinada la Iglesia de la Cartuja de las Fuentes, de la cual se trasladó el sepulcro y cuerpo de Artal de Alagón a la fábrica nueva y Sala Capitular (1785). Archivo de la Corona de Aragón. ACA,DIVERSOS,Sástago,092 (LIG 009/028)

Patrimonio material, pero a la vez hay un patrimonio inmaterial, aquel que se conserva en la memoria de la gente, de historias que hemos oído hablar del monasterio. El mismo saber popular que siempre ha narrado como, tras el abandono del monasterio, los monjes cartujos depositaron por diferentes casas pudientes de la comarca varios de sus bienes. Fue una manera de protegerlo, de salvarlo, pero no fue del todo así, aquel patrimonio ha acabado despareciendo y no ha llegado a nuestros días. Por suerte la Diputación Provincial adquirió a casa Ruata, a principios del 2020, el “Libro de actas del capítulo de la comunidad de Nuestra Señora de las Fuentes 1672-1834”. Un libro que recoge los hechos, decisiones y acontecimientos, más importantes hasta su abandono. Igualmente, la Diputación Provincial adquirió en el 2021 un boceto en oleo de un lienzo perdido de Fray Manuel Bayeu. Quizá el futuro nos pueda regalar muchas más sorpresas. Algunos bocetos de las pinturas murales de Fray Manuel Bayeu, en la cartuja, fueron regalados por el mismo maestro y se pueden contemplar en el palacio de los Barones de Valdeolivos de Fonz.

Sin embrago, la historia de pérdidas del monasterio parece remontase a época de la expulsión morisca española entre 1609 y 1613, tras la cual desaparecieron bienes y alhajas del anterior monasterio monegrino de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, tal y como recoge un documento fechado en 1621: Letras apostólicas de Martín de Funes, arzobispo de Valencia, insertando una paulina de Alejandro de Sangro, Patriarca de Alejandría, como delegado del papa Gregorio XV, para que se le restituyan al convento de Nuestra Señora de las Fuentes los bienes y alhajas desaparecidos tras la expulsión de los moriscos. (1621-12-10, Valencia). ES.45168.AHNOB//PARCENT,C.46,D.13. Igualmente aparece un documento que incluye una copia de una carta puebla (Carta de Población/Privilegio de Población) , otorgada por el prior del monasterio de Nuestra Señora de las Fuentes, Francisco de Almenar, en 1612, tras la expulsión de los moriscos. (Aproximada 1753-01-01  –  Aproximada 1769-12-31) ES.45168.AHNOB//PARCENT,C.46,D.5.

Poco duró el esplendor del monasterio, desde la construcción del actual conjunto monástico a lo largo del siglo XVIII hasta entrado el siglo XIX cuando se inició la decadencia del cenobio monegrino.  A partir de entonces, la Cartuja de Monegros padeció el azote de la Guerra de la Independencia y después, durante el Trienio Liberal (1820-1823), cuando los monjes cartujanos abandonan el monasterio. Desapareciendo su uso religioso completamente con la desamortización de Juan Álvarez de Mendizábal (1835-1836), la cartuja dejó definitivamente atrás su vida monástica pasando a manos privadas.

Partes de sus dependencias sirvieron como material de construcción para las gentes de pueblos vecinos, maderos, tejas… Y todo apunta a que fue entonces cuando desapareció la sillería del coro, de la cual quizá podamos hacernos una idea buscando similitud con la de la Cartuja del Aula Dei de Zaragoza.

Cartuja del Aula Dei. Zaragoza.

Retraernos a una detallada descripción de aquel monasterio, de mediados del siglo XIX, en parte lo podemos hacer a través del diario El Católico del martes 22 de septiembre de 1840: Lanaja (Provincia de Huesca) 9 de septiembre. A media hora de distancia de esta población se halla en el término municipal de Sariñena el monasterio de padres Cartujos con el título de nuestra Señora de las Fuentes, cuyo edificio después de expulsados estos han padecido mucho, especialmente en estos dos últimos años, porque lejos de celar por su conservación el encargado, permite, según se dice, que se lleven tejas, maderas; sobre lo cual, si es cierto, llamo la atención de los encargados principales. Mas no es este el edificio que ahora me llama la atención, y sí la Iglesia y claustrillo contiguo con la misma, que todo se halla unido al monasterio. Aquella es un crucero, cuya nave tendrá 30 o más varas de larga, y de 12 a 14 de ancha: tanto el claustrillo como la iglesia son edificios sólidos con buen gusto de arquitectura, especialmente la iglesia; esta es hermosa ya por lo dicho, por los muchos adornos de yeso dorados, y ya por los 30 o más cuadros grandes y otros pequeños, que pintados en las mismas bóvedas y paredes de toda la iglesia por D. Fr. Manuel Bayeu, representan otros tantos misterios de nuestro divino Redentor o de su Santísima Madre, cuyas pinturas son de mérito y gusto, así como también los referidos adornos. Al trente de la puerta y nave se ve un magnífico retablo de madera, y tanto su escultura como el dorado es de primor, teniendo por zócalo un jaspe morado, de cuya piedra es también el frontal del altar dedicado a nuestra Señora. También hay buenas sillerías para los presbíteros y para los legos con un santo pintado en el respaldo de cada silla. Y tras el retablo un tabernáculo de madera y dorado igual al retablo. Pudiéndose decir, que todo esto reunido en la iglesia, forma un conjunto de hermosura y grandeza digna, en lo posible, de la casa de la Virgen Madre.

Así mismo, El Católico, martes 22 de septiembre de 1840, detalla como los lienzos del monasterio fueron llevados a Huesca:

“El claustrillo también tiene muchas pinturas fijas en la misma pared, pues las que estaban en lienzos, todas se las llevaron a Huesca los comisionados de la hacienda pública, como también la corona de nuestra Señora, los vasos sagrados y ornamentos que hallaron en el acto de la expulsión; y posteriormente se concluyeron de llevar los demás ricos ornamentos, mantos y alhajas de la misma Señora, no habiéndola quedado sino un manto morado viejísimo e indecente, y una corona de hoja de lata que hace ya años iba a trozos.

De las paredes de la cartuja se desprendieron 34 lienzos que narraban la vida de san Bruno. Solamente 17 de aquellos 34 lienzos, que se encontraban en el claustrillo de capillas, hay constancia que han llegado a nuestros días. Tras la desamortización fueron recogidos por la Comisión de Monumentos de Huesca hasta su ubicación definitiva en el Museo de Huesca. Además, muchos otros objetos fueron sustraídos del monasterio, incluso, como cita el artículo, intentándose llevar el viejo retablo.

Relación de lienzos presentes en el Museo de Huesca. Todos procedentes de Claustrillo de Capillos de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes.

  • San Bruno impone el hábito a un postulente. Lienzo. Barroco. 1779. Inventario 00124.
  • San Bruno reparte sus riquezas entre los pobres. Lienzo. Barroco. 1779. Inventario 00125.
  • San Hugo en el refectorio. Lienzo. Barroco. 1779. Inventario 00126.
  • San Hugo hace brotar milagrosamente un manantial. Lienzo. Barroco. 1779. Inventario 00127.
  • San Bruno recibe carta del Papa Urbano II. Lienzo. Barroco. 1779. Inventario 00128.
  • La Virgen de los cartujos. Lienzo. Barroco. 1779. Inventario 00129.
  • San Bruno y sus compañeros se encaminan hacia Chartreuse. Lienzo. Barroco. 1779. Inventario 00130.
  • San Bruno es recibido por el Papa Urbano II. Lienzo. Barroco. 1779. Inventario 00131.
  • San Bruno impartiendo enseñanzas sobre su cátedra. Lienzo. Barroco. 1779. Inventario 00132.
  • Encuentro de San Bruno y sus seis compañeros con el ermitaño. Lienzo. Barroco. 1779. Inventario 00133.
  • Encuentro de San Bruno con el Conde Rogerio de Calabria. Lienzo. Barroco. 1779. Inventario 00134.
  • San Bruno rechaza el Arzobispado de Reggio. Lienzo. Barroco. 1779. Inventario 00135.
  • Muerte de San Bruno. Lienzo. Barroco. 1779. Inventario 00136.
  • San Bruno despide a sus seis compañeros en Roma. Lienzo. Barroco. 1779. Inventario 00137.
  • San Bruno y sus compañeros en Chartreuse y construcción del primer monasterio. Lienzo. Barroco. 1779. Inventario 00138.
  • San Bruno y sus seis compañeros parten hacia el retiro solitario. Lienzo. Barroco. 1779. Inventario 00139.
  • Aparición de San Bruno al Conde Rogerio. Lienzo. Barroco. 1779. Inventario 00140

La parroquia de S. Lorenzo de Huesca ha tratado de llevarse el tabernáculo que se halla tras del retablo, no sé si lo habrá hecho así  y temerosos los vecinos de Sariñena de que se lleven todo lo que hay en la iglesia, ya están arrancando las sillerías para llevárselas a Sariñena con todos los demás enseres arrancables, y tratan de llevarse la sagrada imagen de nuestra Señora de las Fuentes, titular de la iglesia y monasterio, y además y en seguida de esto el retablo que sufrirá muchísimo arrancándolo y conduciéndolo a Sariñena que hay tres horas: quedando la iglesia, por estos hechos, un esqueleto, por faltar los principales objetos de ella.”

La imagen de Nuestra Señora de las Fuentes fue llevada a Sariñena y durante la guerra civil su cabeza fue salvada poco antes de arder en la hoguera durante la quema de imágenes religiosas (La historia de la Virgen de las Fuentes). El antiguo retablo, obra de Carlos Salas, acabó desapareciendo, cuentan que durante la guerra civil española. Aún se puede contemplar en la fotografía “Altar Mayor de la iglesia» de Mariano Pano Ruata, Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes de Sariñena ES/AHPHU – F/00120/0208 -AHP Huesca.

Mariano Pano Ruata, Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes de Sariñena ES/AHPHU – F/00120/0208 -AHP Huesca

Puedo asegurar, que si se saca de su casa la imagen de nuestra Señora y se quita el retablo, desde luego será su templo un corral de ganado; se arrebatarán las maderas y tejas que cubren el templo, como sucede con lo demás del edificio, y las aguas e inclemencias humedecerán las bóvedas; se inutilizarán las pinturas y se destruirán, no solo las bóvedas, si es hasta el mismo templo. Solamente el pensar en esto me aflige y hace derramar lágrimas al ver que los vecinos de Sariñena tienen que sacar de su casa, de su templo, a la imagen de nuestra Señora, a su bienhechora, a su Madre; ¿y por qué? Por el temor de que no la roben y la ultrajen y aún la despedacen, privando de este modo a los de Sariñena del tiernísimo objeto de su más profunda veneración y respeto.

Pero ya que por esta razón se la quiere sacar de su casa, no se saque de la misma su retablo que la sirve de trono; y si aun de esto no se puede prescindir, al menos trátese seriamente de conservar su hermoso templo y claustrillo, pues aunque nos hallamos en época poco pacífica, tiempos de sosiego y paz vendrán, en que esta tierna Madre pueda regresar a su iglesia y quede un santuario digno del mayor respeto y veneración. Pídase al limo, obispo y gobierno de Huesca las llaves del templo con un documento, que dado por ambas autoridades, acredite la cesión del templo y claustrillo a Sariñena; ciérrese a cal y canto y con solidez el paso de este al claustro principal del monasterio, y póngase un ermitaño que cuide y cele exactamente por la conservación de ambos, templo y claustrillo, que indudablemente pertenece a Sariñena por la cesión que esta hizo a los cartujos de su antigua ermita de la Magdalena.

El Católico, martes 22 de septiembre de 1840.

En 1841, el monasterio fue adquirido por Francisco Romeo Martínez de Bengoa, familia Bernabé Romeo. Los nuevos propietarios establecieron un balneario en la cartuja, muchos de los agujeros en las pinturas murales se deben a aquella época, incluso la apertura de pequeños armarios en determinadas capillas. A pesar de algún artículo que citaba las bondades de sus aguas, lo cierto es que el balneario no debió de funcionar, acabando en fracaso. En 1892, con la rescisión del préstamo, la cartuja salió a subasta pública siendo adquirida por la familia Bastaras.

No obstante, aquel intento fallido de transformar la cartuja en un balneario, con sus luces y sombras, seguramente fue clave en su conservación, al igual que cuando estuvo en manos de la familia Bastaras. El continuo mantenimiento y la protección que suponía estar ocupado evitó su abandono y deterioro progresivo hasta una ruina segura. Quizá, otro escenario hubiese sido el final de la cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes.

La familia Bernabé Romeo, a través de algunos documentos, que compartieron con la escritora estadillana Elena Chazal Playán aparece la Figura Inventario de Las Fuentes que principió en 1871”. De aquel inventario extraemos algunas partidas que reflejan su naturaleza agrícola y ganadera: Caballería: 3 Mulas grandes, 1 Mula joven de feria, 1 Mulo que fue del mayoral, 1 Caballo, 1 Yegua leona, 1 Yegua Gilda, 2 Bueyes grandes de feria, 2 Vacas de criar y 1Ternera. Pero otra parte del mismo inventario deja constancia de diferentes elementos religiosos relativos a la iglesia, desconociendo si eran propios de la familia o ya formaban parte del monasterio con anterioridad:

Cálices dos, uno hojalata2450
Campanillas218
Crucifijos, bronce y madera286
Imágenes, un juego14
Atril de altar (nogal)110
Atril de110
Misal elegante164
Candeleros metal228
Atices candeleros5
Casullas de seda, hilo y soga2440
Cingulos2
…….  Cáliz y250
Conjurales188
Sillas, siradas, encajes juego173
Sillas, encaja359
Sicario bordado728
 3380
Humificadores331
 416
    Con encaje y sin el331
 416
 274
   

“Nada se conserva del mobiliario del templo como las sillerías del coro, el facistol, el altar mayor y el magnífico retablo, lamentablemente destruido en la guerra civil española, obra del escultor Carlos Salas, quien también se encargó de las labores de ornamentación escultórica de su interior. Sólo ha sobrevivido el tabernáculo, hoy en la basílica del Pilar de Zaragoza.”

Elena Barlés Báguena y José Ignacio Calvo Ruata. La Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes.

Seguramente, a la familia Bernabé Romeo le llegaron elementos del monasterio, pues el tabernáculo fue donado por parte de la familia a la basílica del Pilar de Zaragoza “En el centro de la capilla se levantaba un gran tabernáculo, obra del escultor Carlos Salas, que ha ido a parar a la capilla de Santiago del Pilar de Zaragoza” (Elena Barlés Báguena y José Ignacio Calvo Ruata. La Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes).

Tabernáculo en la Basílica del Pilar de Zaragoza

El monasterio fue acuartelamiento militar durante la Guerra Civil (1936-1939), almacén y finca ganadera. En el 2002 fue declarado Conjunto Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural y en el 2015 fue adquirida por la Diputación Provincial de Huesca.

Son muchos los objetos y documentos que han formado de la Cartuja de las Fuentes, formando parte indisociable de la historia y vida del monasterio de La Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes.

Relación de documentación en diferentes archivos:

Archivo Nacional

  • Registro de todos los documentos del archivo de la cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes (1713), ES.28079.AHN/10//CODICES,L.38.
  • Donación de Alfonso II (1190-06). Alfonso II dona al monasterio el lugar de Víu con todos sus términos. ES.28079.AHN/10//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.620,N.10.
  • Nombramiento de jueces conservadores (1530-05-18). Nombramiento del arzobispo de Zaragoza, del obispo de Huesca y de los abades de San Juan de la Peña y de Santa Fe como jueces conservadores del monasterio. ES.28079.AHN/10//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.620,N.11.
  • Treudo de unas heredades en Peñaflor (1563-07-23). Juan de Alagón da a treudo al monasterio unas casas, torre, campo, viñas, huerta y otros heredamientos situados en Peñaflor por el pago de 2.500 sueldos jaqueses anuales, concediéndoles como cláusula añadida poder liberar el treudo por 50.000 sueldos jaqueses. ES.28079.AHN/10//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.620,N.12.

Archivo Histórico de la Nobleza

  • Acta de recibo por Constantino y Francisco Cernesio de la documentación relativa a la Baronía de Parcent, entregada por el Monasterio de Nuestra Señora de las Fuentes, tras la compra de dicha baronía (1636-06-18, Valencia). ES.45168.AHNOB//PARCENT,C.46,D.11.
  • Bula del papa Urbano VIII permitiendo la venta de la Baronía de Parcent al monasterio de Nuestra Señora de las Fuentes. Acompañada por una copia de la licencia del nuncio Apostólico en virtud de dicha bula, para la realización de la venta. (1635-04-04) ES.45168.AHNOB//PARCENT,C.46,D.7.
  • Diligencias de un pleito seguido por el conde de Parcent contra los vecinos de los lugares de Benigembla, Bernisa y Parcent, para que cumplan los capítulos de la carta de población otorgada en 1612 por Francisco de Almenar, prior de Nuestra Señora de las Fuentes, antiguo poseedor de estos lugares.
    Incluye un original y una copia de dicha carta de población. (Aproximada 1612-01-01  –  Aproximada 1799-12-31). ES.45168.AHNOB//PARCENT,C.46,D.16.
  • Escritura de posesión de la baronía de Parcent y lugares de Bernisa y Benigembla a favor del convento de Nuestra Señora de las Fuentes, quien los recibió de los herederos de Pedro de Pere Andreu. Los anteriores señores de la baronía (familia Catalá) la tienen que dejar vacante.( 1611-08-03 , Valencia). ES.45168.AHNOB//PARCENT,C.47,D.3.
  • Escritura de venta de la villa y Baronía de Parcent, de los lugares de Benigembla y Bernisa y del Castillo del Pop, otorgada por el Monasterio de Nuestra Señora de las Fuentes a favor de Constantino y Francisco Cernesio.
    Acompañada por los poderes otorgados al prior del monasterio para la realización de la venta, en 1634 y 1636. (1636-06-18, Valencia y Zaragoza) ES.45168.AHNOB//PARCENT,C.46,D.1.
  • Letra despachada por Constantino y Francisco Cernesio ordenando a Pablo Francés de Urritigoiti para depositarla en la Tabla de Zaragoza para el pago al monasterio de Nuestra Señora de las Fuentes por la compra de la Baronía de Parcent.
    Acompañada por un recibo del depósito y dos cartas de pago del convento (Aproximada 1639-01-01 –  Aproximada 1641-12-31). ES.45168.AHNOB//PARCENT,C.46,D.9.
  • Letras apostólicas de Martín de Funes, arzobispo de Valencia, insertando una paulina de Alejandro de Sangro, Patriarca de Alejandría, como delegado del papa Gregorio XV, para que se le restituyan al convento de Nuestra Señora de las Fuentes los bienes y alhajas desaparecidos tras la expulsión de los moriscos. (1621-12-10, Valencia). ES.45168.AHNOB//PARCENT,C.46,D.13.
  • Pleito seguido por Joaquín de la Cerda, conde (consorte) de Parcent, para que los vecinos de la Baronía de Parcent cumplan los capítulos establecidos en su carta de población. Incluye una copia de dicha carta puebla, otorgada por el prior del monasterio de Nuestra Señora de las Fuentes, Francisco de Almenar, en 1612, tras la expulsión de los moriscos (Aproximada 1753-01-01 – Aproximada 1769-12-31) ES.45168.AHNOB//PARCENT,C.46,D.5.
  • Real Provisión de Felipe IV dando licencia al monasterio de Nuestra señora de las Fuentes para que se efectúe la venta de la baronía de Parcent a Constantino y Francisco Cernesio.( 1636-01-29 , Madrid). ES.45168.AHNOB//PARCENT,C.46,D.4.
  • Sentencia dada por la Audiencia y Consejo de Aragón en favor del convento de Nuestra Señora de las Fuentes, sobre la posesión de la baronía de Parcent, en contra de Serafín Catalá de Pere Andreu. (1610-06-08). ES.45168.AHNOB//PARCENT,C.47,D.4.
  • Sentencia del Consejo Supremo de Aragón a favor del monasterio de Nuestra Señora de las Fuentes en el pleito que seguía contra el síndico del Colegio de la Compañía de Jesús de Calatayud e Isabel Ferrer y de Catalá, como madre y curadora de Serafín Pere Andreu de Catalá, por la posesión de la Baronía de Parcent. (1620-12-22, Madrid). ES.45168.AHNOB//PARCENT,C.46,D.12.

Archivo Provincial de Huesca

Se hallan dos fotografías de Pano Ruata, Mariano, anteriores a la guerra civil, entre 1930 y 1936. Una primera refleja las pinturas del coro y del techo de la iglesia y la segunda responde al altar mayor de la iglesia

  • Cartuja de las Fuentes de Sariñena. Pintura del coro y techa de la iglesia. ES/AHPHU – F/00120/0207. 
  • Cartuja de las Fuentes de Sariñena. Alta Mayor de la iglesia. ES/AHPHU – F/00120/0208.

Archivo Municipal de Zaragoza

  • Censal sin luir. Censal de quinientos sueldos jaqueses de pensión con once mil sueldos jaqueses de propiedad otorgado por la ciudad de Zaragoza a favor del monasterio de la Cartuja Nuestra Señora de las Fuentes mediante carta de gracia de poderlo luir. (1661). ES. 50297. AM – Caja/000436.

El censal es una obligación perpetua, pero que incorpora la posibilidad de redención. Fue un instrumento financiero muy extendido en la Corona de Aragón desde la Baja Edad Media hasta la Edad Contemporánea; era usado como mecanismo de financiación tanto por los particulares, como por los organismos públicos. 

  • Censal sin luir. Censal de mil sueldos jaqueses de pensión con veintidós mil sueldos de propiedad otorgados por la ciudad de Zaragoza a favor de los priores, monjes y convento de Nuestra Señora de las Fuentes del Santo Orden de la Cartuja, situado en los términos de la villa de Sariñena, mediante carta de gracia de poderlos luir. (1601) ES. 50297. AM – Caja/000437.

Archivo Histórico Provincial de Zaragoza

  • Cartel de compulsa a instancia del Prior, monjes y capítulo del monasterio de Sta. Mª de las Fuentes, en la villa de Sariñena, de la antipoca otorgada por José Tafalla, boticario, vecino de Zaragoza, a favor de dicho convento, en poder de Don Manuel de Leiza y Eraso, notario de número de Zaragoza. (1703). ES/AHPZ – J/000798/0014.
  • Cancelación de un censal de 6.000 libras jaquesas cargado en 1641 sobre la Cartuja de las Fuentes a favor de la Cartuja de Aula Dei (1666). ES/AHPZ – P/002762/005.
  • Acuerdo entre los monjes de Aula Dei sobre bienes de la Cartuja de las Fuentes (1591). ES/AHPZ – P/002760/012.
  • Tres documentos eclesiásticos, de Porta Ceoli y Montearagón, relativos al traslado de la Cartuja de las Fuentes, en Aquitania (Francia) a Aula Dei. (1553-1563). ES/AHPZ – P/002760/009.
  • Apelación del monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora, de las Fuentes, contra la Justicia y ayuntamiento de la villa de Sariñena, sobre apenamientos. (1817). ES/AHPZ – J/011576/000003.
  • Expedientes de subasta para el arriendo de fincas. Expedientes de subasta para el arriendo de fincas procedentes de la Cartuja de las Fuentes de Sariñena (1836-1838). ES/AHPHU – H-016173/000007.
  • Civil de Tadeo Solanas, vecino de Monegrillo, administrador del extinto Monasterio de Nuestra Sª de la Cartuja de Fuentes, con Francisco Miralla y Sánchez, vecino de Sariñena, sobre jure y declare. (1821). ES/AHPZ – J/010120/000013.
  • Firma del prior, monjes y Capítulo del real monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, contra Engracia Mirallas, vecina de Sariñena, sobre paso para una heredad. (1760). ES/AHPZ – J/011679/000011.
  • Inventario a instancia del prior y monjes del monasterio de Nuestra Señora de las Fuentes, de la orden de la Cartuja, sito en los términos de la villa de Sariñena. (1723). ES/AHPZ – J/011879/000009.
  • Firma del prior, monjes y caritulo de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, sita en la villa de Sariñena, contra los regidores de las aldeas de dicha villa y diputados de su comunidad, sobre diferentes derechos. (1738). ES/AHPZ – J/012217/000005.
  • Autos de recurso, a instancia del Monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, contra el alcalde primero de la villa de Sariñena, Joaquín Lapiedra, sobre entrega de granos ocupados. (1824). ES/AHPZ – J/014722/000009.
  • Informes y resoluciones a las solicitudes presentadas por los Ayuntamientos pidiendo los edificios de los conventos suprimidos de Maella, Monasterio de Huerta, Monasterio de Rueda, Monasterio de Piedra, Monasterio de Veruela, Monasterio de la Cartuja de las Fuentes, Fuentes de Ebro; y edificio de la Inquisición en Zaragoza, para fines de uso particular o público. (1842-1850). ES/AHPZ – A/002296/000003.
  • Cuenta que Juan Martínez, encargado del cobro de las rentas que percibe en Zaragoza del suprimido Monasterio de la Cartuja de las Fuentes, presenta al Administrador General de Bienes Nacionales de Aragón, Mariano Burillo. Incluye las solicitudes de condonación de los abonos a cambio de las reparaciones efectuadas en las casas habitadas de dicho monasterio por sus inquilinos. (1809-1810) ES/AHPZ – A/002225/000003.

Archivo de la Corona de Aragón

  • Indemnidad por dos censales de la Cartuja de las Fuentes otorgada a las villas de Pina, Alcubierre y Sástago por el procurador de los tutores de Blasco de Alagón (1513-07-29, Pina). ES.08019.ACA//ACA, DIVERSOS, Sástago, Pergaminos, CARPETA 06, PERGAMINO Nº 278 (LIG 011/004).
  • El procurador del convento de Nra. Sra. de las Fuentes de O. de la Cartuja pide que el pleito que su convento mantiene contra Pedro Vilacampa, sea trasladado de sala (1628). ES.08019.ACA//ACA, CONSEJO DE ARAGÓN, Legajos,0872,nº 085.

Ilustre cabildo eclesiástico, ilustre ayuntamiento, vecinos y habitantes católicos de Sariñena, a todos me dirijo diciéndoos, que recordéis los muchísimos y muy singulares favores y beneficios que en todos tiempos recibieron vuestros padres y habéis recibido vosotros de la Virgen Santísima de las Fuentes; recordad las veces que nos ha socorrido con los beneficios del agua en épocas de sequía; de salud en nuestras enfermedades espirituales y temporales, especialmente en flujos de sangre; nos ha librado de pedriscos y malas tronadas, y nos ha favorecido en todos tiempos de mil modos y maneras que no nos es posible comprender ni explicar y debemos confesar.

Después de esta reflexión tan justa cómo cristiana, fijemos la vista en la imagen de nuestra Señora de las Fuentes y veremos que ha sufrido el despojo, la desnudez, la soledad, desamparo de su culto, porque han sido muy pocas veces las que ha tenido al año luz en su templo, y ha sufrido también sacrilegios atropellos en sus cosas, y aun en su imagen del atrio. Todo esto ha sido público: ¡ó dolor! ¡ó ingratitud!.

Habitantes de Sariñena, procurad el culto y veneración de nuestra Señora de las Fuentes; procurad por la pronta reparación de su iglesia y su conservación; que no se diga nunca que la ingratitud tiene cabida en vuestros corazones.

No espero que los habitantes de Sariñena echen en olvido estos avisos tan caritativos y justos como cristianos, y dignos de apreciarse: confío, sí, que los aceptarán, procurando desde luego el mayor culto y veneración de nuestra Señora y la reparación de su templo. ¿Quién sabe si el Señor en premio de nuestra devoción a la Virgen Santísima nos concederá días de verdadera paz y bienandanza, y entonces con cánticos de alegría y jubilo podáis trasladarla a su santo templo de las Fuentes y tributar allí todos juntos el homenaje de nuestra gratitud y respeto?

«Un devoto de nuestra Señora de las Fuentes. (ídem.)

El Católico, martes 22 de septiembre de 1840.

google-site-verification=Kw7tWsGfKt_bhEQZR6X0GI0JielSYG_DAdwn52Hx8Mc