El 10 de diciembre de 1937, la aviación aérea del bando “nacional” bombardeó la localidad monegrina de Robres. Aquel bombardeo dejó muertes, heridos y ruinas, llevándose, entre otras, la vida de Marino Gracia Villuendas. Gracias a los recuerdos familiares de su hija Mª Rosa Gracia Cano y a través de su nieta Lourdes Casamayor Gracia, recuperamos su recuerdo, su memoria, porque, a pesar de lo trágico que fue todo, sigue formando parte de nosotras, permaneciendo en lo más profundo de nuestros corazones.
Marino Gracia Villuendas.
Marino Gracia Villuendas, natural de Robres, fue el mayor de seis hermanos, de la antigua “Casa del Tejero”. Tres hombres, Marino, Pascual y Julián, y tres mujeres, Isidora, Sofía y Benedicta.
Marino trabajó en la construcción del canal de Monegros y tuvo potestad para contratar gente para trabajar en esa gran obra. Ayudó a todo el que podía. Él y sus hermanos eran decididamente “rojos”.
En plena guerra, en abril de 1937, se casó con mi madre, Asunción Cano Calvo, de Alcubierre, y vivieron en la casa familiar del Tejero, que estaba en la parte alta del barrio conocido como “el Serrallo”.
Quienes vivieron el bombardeo de Robres, del 10 de diciembre de 1937, decían que iban a destrozar Robres. Eran aviones de tropas aliadas con el ejército franquista, italianas o alemanas. Yo no sé si sabían que mi padre estaba en el pueblo, ya que había estado un tiempo en el hospital de San Pablo, en Barcelona, herido de guerra.
Mi madre nos explicaba que el bombardeo fue por la mañana, cerca del mediodía, y que mi padre dijo de llevar comida a unos milicianos que estaban por el Serrallo al sol, con hambre y mucho frío: “¿Qué tenemos para darles de comer a estos jóvenes?-sólo tenemos patatas. -Pues hazles una sartenada de patatas.”
Fueron con mi madre a la bodega a por vino y al volver ya estaba la aviación sobre Robres. Mi padre dijo “¡Estos vienen dando, todos al refugio¡”. Hizo entrar en un refugio que había en el Serrallo a las personas de su familia y vecinos que por allí se encontraban. Él se quedó el último y no llegó a entrar; en la puerta del refugio le alcanzó una bomba.
Mi abuela María nos explicaba que mi padre todavía vivió unos minutos y fue consciente de que había sido herido de muerte: “Madre, me han muerto”.
Marino Gracia Villuendas.
Los otros fallecidos de ese día fueron una chica y un chico de 17 y 18 años.
La chica era de “casa Pesquito”, casa actualmente desaparecida, próxima a la farmacia actual. El chico era hijo de Don Gregorio, el practicante, originario de Almudévar. Se decía que el chico quiso esconderse en el campanario de la iglesia pensando que sería un sitio seguro, y que rodó por las escaleras de la torre.
Sabemos que mi padre fue enterrado fuera del cementerio de Robres, al otro lado del muro. Desconocemos si el motivo de tal acto fue por las circunstancias del bombardeo en sí, en plena contienda, o bien por su reconocida condición antifascista.
Años después se agrandó el cementerio y los restos de Marino quedaron dentro; en un lugar indeterminado. Decían mis tías que estarían por debajo de donde se construyó una pequeña capilla. De los otros fallecidos no sabemos nada.
Hubo otros bombardeos en Robres y muchas casas quedaron deshechas.
Todos los años hemos visitado el cementerio de Robres en memoria de mi padre. Recientemente, gracias al monumento que se erigió en recuerdo de todas las víctimas, podemos depositar un ramo de romero y espliego en memoria de todas las víctimas de la guerra y la postguerra en Robres.
Monumento a todas las victimas. Robres.
Mª Rosa Gracia Cano:
Mi nombre es Mª Rosa Gracia Cano y nací el 3 de septiembre de 1938. Soy de Robres aunque fui a nacer en Alcubierre porque mi madre era de allí. Trabajé desde pequeña sirviendo en casas acomodadas de Robres y ya de jovencita trabajé en Gerona y Zaragoza. En 1963 me casé con Antonio Casamayor, de Alcubierre, y ese mismo año emigramos a Barcelona donde sigo viviendo. Soy viuda desde hace 3 años y tengo dos hijos y tres nietos. Estoy contenta y agradecida de que alguien se interese por la situación que vivimos en mi familia, y por la pérdida de mi padre, Marino Gracia Villuendas, durante la guerra civil en Robres.
Mis padres se casaron en abril de 1937 y mi madre, Asunción Cano Calvo, originaria de Alcubierre, me recordaba que fue un matrimonio que sólo duró 8 meses pero que fueron muy felices.
El día 10 de diciembre de 1937 hubo un bombardeo sobre Robres y murieron tres personas; una niña de 17 años, un joven de 18 años, y mi padre, Marino Gracia Villuendas, de 31 años.
Mi madre quedó inconsciente y desnuda debido a la fuerza de la onda expansiva de una bomba. Cuando recobró la consciencia su esposo ya había fallecido. Dudo que en aquel momento supiese que estaba embarazada, pero a los 9 meses justos nací yo.
Mª Rosa Gracia Cano.
Como mi madre era de Alcubierre decidió dar a luz en casa de su hermana. Ya era viuda y en Robres no tenía familia directa. Cuando nací me llevaron de nuevo a Robres, a la casa de mi padre (la antigua “Casa del Tejero”) y mi abuela paterna y mis tías me cuidaron con mil y una dificultades. Mi madre volvió a trabajar de sirvienta en una casa acomodada de Alcubierre, donde ya había trabajado de soltera, y su jornal le venía justo para pagar algo de leche condensada que, con apuros alguien podía traer a Robres de estraperlo para alimentarme. Mi madre me visitaba una tarde cada 15 días, cuándo la dejaban salir un rato de su trabajo.
Cuando yo tenía poco más de un año las circunstancias y el hambre acordaron que mi madre se casase de nuevo, con un señor de Pertusa que vivía y trabajaba en Robres; y mi madre volvió a vivir de forma permanente en el pueblo. Este hombre, Lucas Mavilla, falleció hacia 1948 de muerte natural pero mi madre ya no se marchó de Robres. Siguió trabajando de sirvienta en algunas casas de Robres, vendimiando uva, lavando ropas, etc… y en 1951 se casó con Antonio Tolosana, de “Casa Remundo”, un buen hombre, un superviviente, mutilado de guerra pero sin apenas ideas políticas.
Como era típico en el lugar para las segundas nupcias, en este caso terceras nupcias, los jóvenes les hicieron la correspondiente “cencerrada”: presentarse a cualquier hora del día o la noche en casa de los desposados dale que dale al cencerro. Parece ser que en aquel caso el cura en su homilía del domingo reprendió tal actuación por considerarla burlesca e inapropiada.
A Antonio todos lo recordamos con mucho cariño ya que siempre ejerció de abuelo de todos los nietos de mi madre. Siempre fue “el abuelo Antonio”.
Las cosas para los “perdedores” en el pueblo eran muy difíciles y había mucha pobreza, así que mi madre y Antonio decidieron emigrar a Barcelona en 1962. Trabajaron de porteros en una finca regia del “eixample” barcelonés hasta su jubilación, y pudieron tener unos años de paz y tranquilidad rodeados de su familia. Murieron en 1998 y 1999 y están enterrados juntos, en Barcelona.
Mi madre tuvo tres hijos, cinco nietos y cinco bisnietos. Todos nos sentimos orgullosos de ser o descender de Robres.
Excmo. Sr. Juan Alvarado, nuevo ministro de Marina Fotografía viuda de Amayra y Fernández.
Juan Alvarado y del Saz es un político liberal y diputado por Huesca, una figura de gran relieve dentro del partido liberal demócrata. Canario de nacimiento, nace en Agüimes, isla de Gran Canaria, en 1856. Licenciado en Derecho por la Universidad Central, inicia su carrera política en las filas posibilistas de su íntimo amigo Emilio Castelar (presidente del Poder Ejecutivo de la Primera República entre 1873 y 1874), del que es su secretario particular, para luego pasar a militar en el Partido Liberal de Sagasta. Además de ser diputado a cortes, por el partido de Sariñena, alcanza la vicepresidencia del Congreso en 1901 y 1905, llegando a ser ministro de Marina durante el gabinete del general López Domínguez en 1906 y de Hacienda con el gobierno de Moret en 1909. En 1917 se le asigna la cartera de Estado, durante el ejecutivo de García Prieto. También preside la Comisión Parlamentaria encargada de estudiar el Expediente Picasso (1922) sobre el desastre de Annual (Gran Enciclopedia Aragonesa).
Alvarado contrae matrimonio el 25 de junio de 1888 con Ana Cohegen (Diario de Huesca del 25 de junio de 1888). Ana Cohegen es sobrina de Alejandro Llorente, conservador del partido de Cánovas y ministro de Hacienda, Gracia y Justicia y Gobernación en 1853 y de Estado en 1864, gobernador del Banco de España y del Hipotecario, publicista y orador elocuente; académico, de la Historia, gran cruz de Carlos III y caballero de la insigne orden del Toisón de Oro (Diario de Huesca del 31 de diciembre de 1901). Ana fallece el 7 de septiembre de 1914.
“Adriana Ana Coghen Llórente Víctima de larga y pertinaz dolencia falleció anteayer en Madrid la excelentísima señora doña Ana Coghen Llórente, esposa amantísima de nuestro amigo queridísimo, exministro y diputado a Cortes por Sariñena don Juan Alvarado. Pertenecía la señora de Alvarado á distinguida familia inglesa y por la afabilidad de su trato, lo relevante de sus virtudes, su cultura y su esmeradísima educación, fue en vida, ejemplar modelo como madre de familia, respetada y querida por cuantos cultivaron su trato en la vida social. Duro es el trance por el que pasa en estos momentos nuestro inolvidable don Juan Alvarado, y acaso fuera superior a sus fuerzas, si no se tratara de un hombre de energías y de voluntad acrisoladas en las luchas políticas. Sírvale de consuelo el pensar que en toda esta provincia tiene muchos y muy entusiastas amigos y adeptos, entre los que tenemos la honra de contarnos, que muy de veras y de todo corazón nos asociamos a su dolor y al de sus hijos” (Diario de Huesca del 10 de septiembre de 1914).
Elecciones 1905
Junto a figuras políticas a nivel nacional como Eduardo Dato, Javier Ugarte o Rafael Gasset, del partido de Huesca como Miguel Moya o del partido de Sariñena como los sariñenenses Joaquín Paraled, Esteban Panzano Llamas o Pedro Basols, el papel de Juan Alvarado es decisivo en el desarrollo del proyecto general de Riegos del Alto Aragón, obra ampliamente reivindicada y fundamental para el futuro de Los Monegros.
Los comisionados de Sariñena.El diputado provincial Sr. Paraled, el abogado y propietario de Sariñena Sr. Castañera, y el propietario y secretario del ayuntamiento de Pallaruelo de Monegros, Sr. Jariod, marcharon anteayer a Madrid, a asociarse con el digno y celoso diputado Sr. Alvarado a fin de exponer al gobierno la aflictiva situación de la comarca sariñenense y demandarle amparo para sus grandes necesidades. Los comisionados, con él diputado del distrito, gestionarán a fin de ver si puede colocarse en condiciones de inmediata ejecución el proyecto de trozo de carretera, ya aprobado en el año 1864, que dentro de la provincia corresponde a la sección de la de Bujaralozá Sariñena, en la de Caspe a Selgua. Diario de Huesca del 7 de junio de 1887
El proyecto de ley de Grandes Riegos en el Alto Aragón
Félix de los Ríos Martín y José Nicolás Sabater son los encargados de la redacción del Proyecto de Riegos del Alto Aragón bajo el encargo de Francisco P. Romañá y Suari, Barón de Romañá. Un proyecto que tiene sus orígenes a partir del barbastrense Miguel Ravella, quien “sembró el germen del proyecto” en 1885. El proyecto se va materializándose en el Plan General de Canales de Riego y Pantanos de 1902, gracias al Ingeniero Cleto Miguel Mantecón. Mariano Lacambra y los ingenieros Joaquín Cajal Losada y Rafael Izquierdo acaban dando forma definitiva al sistema de riegos del Alto Aragón.
El proyecto es aprobado en 1913, tanto técnicamente como económicamente, pero no es hasta el 1 de mayo de 1914, cuando Javier Ugarte, Ministro de Fomento, presenta un proyecto de ley que acabara con la aprobación definitiva de la ley de Riegos del Alto Aragón, el 7 de enero de 1915.
La aprobación del proyecto de ley de Grandes Riegos en el Alto Aragón, en el Senado, ya genera gran alegría en los pueblos de Los Monegros antes de su aprobación definitiva. Entusiasmo y celebración con volteo de campanas en Villanueva de Sigena, con mención a los señores Cacho, Mairal y Batalla. En Almudébar también jubilo y alegría y cartas de “felicitación a los excelentísimos señores presidente del consejo de ministros y ministro de Fomento, al excelentísimo señor arzobispo de Zaragoza, a don Juan Alvarado y don Máximo Escuer”. En Tardienta “un desbordamiento general de alegría exterioriza el inmenso júbilo que sienten los que ansían de veras esa obra regeneradora”, mientras en Sariñena también las campanas tocan a placer, sabedores de la voluntad férrea y del valioso triunfo de Alvarado y Moya (Diario de Huesca, 19 de diciembre de 1914).
Ugarte mantiene una calle en Sariñena, también Gasset y Joaquín Costa, pero la Plaza Alvarado pasa a llamarse de la Constitución con la llegada de la democracia, tras haber sido renombrada del Generalísimo Franco durante la dictadura. Así, su figura ha quedado relegada, pero su obra y lucha por el proyecto de Riegos del Alto Aragón continúa escrita en la historia de esta tierra. De aquella plaza en su honor, la referencia más antigua encontrada corresponde a 1922 con motivo del paso por Sariñena de la compañía militar de Castillejos: “se celebró en la plaza de Alvarado la misa de campaña, después de la que el grupo de Castillejos había de emprender de nuevo su marcha” (Diario de Huesca del 9 de noviembre de 1922). Lo más seguro que se nombrase sobre 1914-1916 a raíz de la aprobación de la ley de Riegos del Alto Aragón y el inicio de las obras tan reclamadas y reivindicadas como solución a la grave crisis que asolaba al sur de la provincia.
Plaza Alvarado, 1960 Sariñena. Autor Casas Portella.
Las canalistas de LanajaLas mujeres de Lanaja (Huesca). -500 mujeres de este pueblo se presentan al gobernador. Han recorrido 50 kilómetros a pie, cargadas con sus criaturas. Hambre, angustia económica, situación desesperada. No podrán prolongar su existencia si no comienzan las obras del Canal.Las mujeres de Almuniente. (La misma provincia).Las secundan. «Quedamos enteradas -dicen- del acuerdo tomado por las sin pan de Lanaja, nos ponemos dispuestas todas las canalistas de este pueblo para emprender la marcha el día que nos citen», «porque verdaderamente nos encontramos sin recursos para nuestros queridos hijos, y antes que estos seres de nuestras entrañas mueran de hambre, preferimos morir nosotras en defensa del pan que por ley les pertenece. ¡Ánimo!»; «nuestros hijos están muriendo de hambre y no podemos darles más alimento que nuestras lágrimas de sangre que de nuestros ojos brotan sin cesar.»Los hombres de estas mujeres. -No se habla, se hace. «No gritéis, no habléis, todo se arreglará con ayuda de los caciqutes. Entretanto os morís de hambre, tened preparado el voto que a algún cacique le hará falta». «¡Animo, zona! ¡Álzate airada ante tanta farsa e hipocresía!»España, Seminario de la vida nacional. Número 6, año 1915.
El 29 de marzo de 1915 comienzan las obras de la gran obra de Riegos del Alto Aragón, el sueño de Joaquín Costa comienza a hacerse realidad.
Juan Alvarado y del Saz es elegido diputado por la provincia de Huesca en las sucesivas elecciones celebradas entre 1886 y 1923. Ejerce de ministro de Marina entre el 6 de julio y el 30 de noviembre de 1906, en un gobierno presidido por José López Domínguez; entre el 21 de octubre de 1909 y el 9 de febrero de 1910 ocupa la cartera de Hacienda en un gabinete presidido por Segismundo Moret. Vuelve a formar parte de un gobierno, en este caso presidido por el conde de Romanones, ocupando la cartera de Gracia y Justicia entre el 11 de octubre de 1916 y el 19 de abril de 1917, fecha en la que pasa a ocupar la cartera de ministro de Estado hasta el 11 de junio de 1917 bajo la presidencia de Manuel García Prieto.
Diputado á Cortes hace muchos años por el distrito de Sariñena, ex subsecretario de Ultramar, v en la actualidad primer vicepresidente del Congreso, llega al Ministerio de Marina el Sr. Alvarado, como tantos otros hombres civiles á quienes ha sido conferida aquella cartera, con claro entendimiento y con inmejorables deseos de acierto, pero falto, á nuestro juicio, de la adecuada é indispensable preparación para acometer la ardua empresa de reorganizar nuestra Armada. Oimos decir en una ocasión á un ilustre médico que nadie conoce mejor la ciencia médica que aquellos que la han estudiado y á ejercerla se dedican, y esta aserción, que tiene todo el aire de una perogrullada, no es aplicable, por lo visto, en España á los marinos, á quienes sistemáticamente parece apartarse de la dirección de los servicios marítimos. Grandes y brillantes éxitos deseamos al ilustre jurisconsulto en su nuevo y tan importante cargo.
La Ilustración española y americana : museo universal : periódico de ciencias, artes, literatura, industria y conocimientos útiles. Año L Número 26 _ 15/07/1906
Trabaja por la provincia de Huesca, especialmente por el partido de Sariñena por el que es elegido. Inauguró el puente de Hierro que cruza el río Alcanadre entre Sena y Villanueva. Es decisivo en la realización del trozo primero de la carretera de Huesca a Novales a la de Selgua a Ias Carboneras, pasando por Fañanás y Pueyo de Fañanás (Diario de Huesca del 6 de abril de 1915), la carretera de la estación de El Tormillo a Bujaraloz “con un presupuesto de contrata de 185.274,64 pesetas” (Diario de Huesca del 13 de abril de 1915) o la construcción de la carretera de Pertusa a la de Huesca á Robres, en su sección de Pertusa a Sesa (Diario de Huesca del 24 de noviembre 11 de 1915). También influye en la rebaja de tarifas ferroviarias para los artículos de primera necesidad o en la redificación del templo parroquial de Sesa (Diario de Huesca del 4 de noviembre de 1915).
Juan Alvarado por Luis Herreros de Tejada.
En febrero de 1914 se le realiza un Gran Homenaje en Sariñena al que acuden amplias comisiones de numerosos pueblos, un reconocimiento a quien, por aquel entonces, llevaba más de veintiocho años de diputado a cortes por Sariñena además de ser hijo adoptivo de la villa. Alvarado llega de la mano de Mariano Torres Solanot y Rafael Ispa, lo reciben en la misma estación y por las calles del pueblo suena la música del regimiento Gerona. Es agasajado con jotas desde el balcón del Casino donde celebran un banquete con más de trescientos comensales y presidido por Alvarado junto al alcalde Esteban Panzano, a su derecha, y el diputado provincial Joaquín Paraled a su izquierda. Juan Alvarado es toda una institución.
Siempre es un “Huésped distinguido” en sus continuas visitas y así siempre lo refleja el Diario de Huesca. Manuel Camo Nogués, director y fundador del Diario de Huesca, influye determinantemente en el triunfo liberal en la provincia de Huesca, siendo decisivo el diario que dirige. El 9 de marzo de 1914, Alvarado vuelve a visitar la villa de Sariñena, volviendo a ser agasajado con grandes honores, esta vez acompañado por el ingeniero Félix Anglada, el alcalde de Sariñena Esteban Panzano, el industrial Juan Basols y el secretario Eladio Loriente. Se reunen en casa de Sebastián Bruned y su esposa Nieves Encuentra. La velada está llena de intervenciones, primero Félix Anglada animado por Julián Muro Sevilla para luego continuar Alvarado quien “Confesó a los asistentes que este pueblo hasta hoy no le había pedido más que un camino vecinal, cuyas gestiones se hallan ya ultimadas a excepción tan sólo del insignificante trámite del ministerio de la Guerra; y una cantidad para la reparación de la iglesia parroquial, solicitada por el señor cura párroco al que contestó formalizara el expediente, que si así lo hacía, la subvención sería concedida, repitiendo como será si dicho expediente se tramita, dando fin a su discurso con ¡vivas al Canal! Contestando los oyentes ¡viva don Juan!”.
“Próximas las diecinueve, partió para Sariñena el ilustre diputado y séquito, y en las afueras de la población se le demostró por el acompañamiento cariño y adhesión, cantándole una cuarteta una niña de corta edad, en esta forma:
El camino Sariñena
lo tenemos mal y mal;
nos haga la carretera
a usted le pido don Juan.
Diario de Huesca del 10 de marzo de 1914.
La confrontación política sobre los Riegos del Alto Aragón marca el debate político de las elecciones de 1914, llegando los Canalistas a acusar a Alvarado por abandonar el proyecto de Riegos del Alto Aragón, que entonces se encontraba paralizado, en pro de la guerra de Melilla: “Se les ha hecho ver no sólo que don Juan Alvarado nada ha hecho en favor de los Grandes Riegos, sino que él tiene la culpa de que no han principiado los trabajos del Canal, y que por él continúa la guerra de Melilla. Se les ha inculcado que los ricos de la zona regable no quieren riegos y con este motivo se ha encendido anárquica lucha de clases, desconocida hasta ahora en nuestra provincia” (Diario de Huesca del 22 de marzo de 1914). Debieron ser años complicados hasta su aprobación definitiva y puesta en marcha, tiempos convulsos, de reivindicaciones, de miserias y de perspectivas lejanas que solamente las Grandes Obras de Riegos del Alto Aragón ofrecían solución, trabajo y comida.
“Nada importa que don Juan Alvarado, siendo ministro de Hacienda, pusiera de acuerdo con nuestro bastante llorado jefe señor Camo para ofrecer todos sus entusiasmos a influencias a los señores Romaná o Izquierdo, cuando estos por primera vez dieron a conocer su gigantesca y seductora iniciativa. Nada importa que el referido señor Alvarado y don Miguel Moya redactasen aquella célebre nota que hizo revivir el proyecto y, considerado cadáver, según frase de un canalista enragé. Nada importa tampoco que don Antonio Aura Boronat provocase aquel almuerzo íntimo con el malogrado Canalejas, para explicarle detalladamente la importancia de los Grandes Riego; que don Mariano Bastaras pronunciase un discurso en la Alta Cámara para dar estado legal al proyecto; que toda la representación parlamentaria de esta provincia en las últimas Cortes llamase continuamente en las puertas del Palacio Real y de los ministros para exigir, más que suplicar, la salvación de una extensa y empobrecida comarca aragonesa. ¿Qué al canalismo todo esto?”.
El Diario de Huesca, totalmente afín a los liberales, no duda en defenderlo y hacer ver la aceptación que Alvarado tiene en el sur de la provincia y especialmente en el distrito de Sariñena. Su victoria electoral, contra los denominados “Canalistas”, tiene gran eco en el diario que no duda en reflejar la alegría que supone para su electorado. Es el caso de Marcen y las jotas que se cantan en su honor, por un grupo de jóvenes entusiastas capitoneados por Mariano Lacasa:
Canal de nuestros amores, ven pronto, que te esperamos, y para que no tardes mucho votamos por Alvarado.
Si el Canal se ha de traer ha de ser por Alvarado; si Alvarado no lo trae… pa días hemos regado.
La jota no sabe á jota si en la Serreta se canta, sabe a Canal, carretera, sabe a Dios y sabe á Patria.
“Los canalistas de los tres distritos de la provincia han pasado a la Historia. El Canal del Alto Aragón ha subido muchos codos de los que estaba cuando el papel rezaba por el alma de don Juan Alvarado” (Diario de Huesca 11 de marzo de 1914).
Telegrama de Alvarado «Madrid, 2, a las 20,10. Acabo de celebrar una conferencia con el presidente del Consejo de ministros. Ei Gobierno se ocupará inmediatamente de los Grandes Riegos para dar cumplimiento a la promesa hecha en el mes de Junio, promesa que el señor Dato ratifica y reitera” —Alvarado (Diario de Huesca del 3 de octubre de 1914).Alvarado fue un fervoroso defensor de Riegos del Alto Aragón y así lo manifestó en la Asamblea general pro riegos celebrada en Zaragoza el 25 de octubre de 1914: “No se trata de ninguna maniobra de finalidad política, sino de un afán y de un anhelo común encaminado al logro de una sola aspiración, la de redimir a muchos pueblos de la miseria que sufren, del hambre que padecen”.En el congreso participó contrario y censurando la excesiva influencia e intromisión del elemento militar en África.
El 19 de diciembre de 1914 aprueban un crédito de dos millones de pesetas para las obras de los Grandes Riegos (Diario de Huesca del 20 de diciembre de 1914) “Aprobación del dictamen de la Comisión mixta del proyecto de ley de Riegos en el Alto Aragón. «Madrid, 20, 1,35 m. En este momento votación Senado aprueba dictamen Comisión mixta Riegos — Armiñán.». Por fin, el domingo 29 de diciembre de 1914 el Diario de Huesca da cuentas de “a las cinco de la madrugada el Congreso ha votado un crédito de dos millones de pesetas para las obras de los Grandes Riegos. –Moya, Alvarado, Aura Boronat”.
Los Grandes Riegos.«Los dignísimos representantes Cortes por esta provincia, los señores Alvarado, Moya y Aura Boronat, dirigieron ayer al presidente de la Diputación provincial, don Manuel Batalla, el siguiente telegrama: Madrid 5, a las 13,60. Ministro de Fomento no regresó hasta anoche a las once, obligando aplazar inauguración obras Riegos hasta ultimar detalles” (Diario de Huesca del 6 de enero de 1915). A Dato le solicitan la Inauguración de las esperadas obras.
En marzo de 1915, Alvarado publica en El Imparcial una interesantísima carta en la que, con su gran competencia financiera, se ocupa de los problemas a que afecta la situación del crédito patrio. El estado en que se encuentra la Deuda exterior de España, sus garantías la solidez de reputación y estimación de que disfruta y cuanto se relaciona con los prestigios de la Hacienda nacional, en su transcendencia fuera del país, examinado por el insigne economista con lucidez extraordinaria que el Diario de Huesca del 5 de abril 1915 considera a Juan Alvarado.
Solicita el indulto de los reos de Benagalbón Diario de Huesca – 22 de mayo de 1915.
“Procedente de sus posesiones de Las Pueblas, y con dirección a Madrid, saludamos en la estación de Tardienta a nuestro querido amigo y exministro don Juan Alvarado” (Diario de Huesca 4 de octubre de 1915).
Después de pasar unos días en su hermosa finca Las Pueblas, regresó ayer tarde a Madrid el excelentísimo señor don Juan Alvarado, diputado a cortes por Sariñena y muy distinguido amigo nuestro. En la estación de Sariñena fue cumplimentado el señor Alvarado por infinidadde amigos que le prodigaron una cariñosa despedida.Los dignos alcalde don Pedro Basóls y diputado provincial don Esteban Panzano acompañaron al ilustre exministro, hasta Tardienta el primero y el segundo hasta Zaragoza.Al señor Alvarado le enviamos nuestro mus cordial saludo y le deseamos un viaje feliz.Diario de Huesca del 10 de diciembre de 1917
Elecciones de 1923
En 1923, Alvarado vuelve a ser reelegido por el partido de Sariñena a cortes. De nuevo se celebra el triunfo del diputado liberal, en Salillas con coplas publicadas en el Diario de Huesca del 24 de mayo de 1923.
El partido Sariñena tiene el mejor diputado, consiguió muchas carreteras y luego nos hará el pantano
Ya sabemos que en Monegros de agua hay necesidad, por eso también pedimos se haga pronto el Canal.
También las coplas desde Sesa, Diario de Huesca del 25 de mayo de 1923.
En esta villa de Sesa las gracias podemos dar, que reconstruyó la iglesia y también el campana!.
El puente y la carretera para ya poder pasar, y ahora procurará el pantano de Vadiello para bien poder regar.
Paralización obras del canal
En 1923 continúan reivindicando las obras de Riegos del Alto Aragón “Falta hace poner el mayor interés y la mayor constancia por parte de todos porque la situación de la provincia se hará crítica el próximo invierno, si no se consigue dar un impulso fuerte a la ejecución de las obras” (Diario de Huesca 17 de junio de 1923). Desde Lanaja una comisión de vecinos presenta al ayuntamiento una solicitud pro Riegos, describiendo la terrible situación a la que se enfrentan y exigen su reanudación para dar un futuro a esta tierra y la importancia del trabajo que su construcción implicaba: “Que teniendo en cuenta la triste y precaria situación en que actualmente se encuentra este pueblo por la pérdida de la cosecha, por la falta de lluvia y por la invasión de la langosta, esto lleva consigo la consecuencia de no poder atender a las primeras necesidades de la vida y estamos en el caso de tener que emigrar todos los obreros y la mayor parte de los labradores en busca del sustento de la vida” (Diario de Huesca 9 de mayo de 1923). En el mismo diario se da cuenta de la celebración de la victoria electoral de Alvarado, donde entonan las siguientes coplas:
Viva don Juan Alvarado y viva nuestra bandera, queremos que ella nos traiga el agua por esta tierra.
Señor don Juan Alvarado satisfecho puede estar que se ha quedado con la acta que lo querían sacar!
Esperamos con anhelo a nuestro ansiado canal el señor Juan Alvarado el proyecto anunciara.
La sombra terrible de la plaga de la langosta planea sobre Los Monegros durante mucho tiempo. Pedro Basols, alcalde de Sariñena lo refleja durante la visita que el ex ministro de agricultura, Amós Salvador Rodrigáñez, exhortando “a todos a que continúen trabajando con todo entusiasmo hasta conseguir la total desaparición de la langosta, plaga que sólo la padecen dos o tres naciones de Europa” (Diario de Huesca del 17 de junio de 1923).
“Sabemos que en muchos campos donde la langosta ha hecho su ovación, se ha roturado ayer y seguirá roturándose hoy. Ese es el camino a seguir sin desmayos ni vacilaciones. ¡Guerra a la langosta! Este debe ser el grito unánime de los labradores alto-aragoneses” (Diario de Huesca del 17 de octubre de 1922).
Anteriormente, ya había ocupado al diputado Alvarado la gran problemática de la plaga de langostas. El 17 de octubre de 1922 se publica una carta de Alvarado a Manuel Casanova, director de la Estación Patológica Vegetal.
Señor don Manuel Casanova.
Mi querido amigo: En mi deseo de adquirir el mayor número de datos para combatir la plaga de la langosta, he celebrado larga entrevista con el ilustre director de la Estación de Patología Vegetal, a quien como decía en una de mis cartas anteriores, tantos beneficios debe la agricultura española.
La opinión de don Leandro Navarro, se sintetiza en estos términos: «El medio más eficaz para combatir la plaga de la langosta, es el estricto cumplimiento de la ley de Plagas del Campo, y de las demás disposiciones concordantes».
Con relación al gusano aparecido en Aragón, cree el señor Navarro que no debe tocarse ninguno de los sitios en que el gusano se presente con gran intensidad, y en que sea fácil destruir el mosquito de langosta cuando aparezca en primavera. Sin estas dos condiciones, debe labrarse todo el terreno en que la langosta haya aovado. La destrucción de los canutos nunca es completa. A medida que la plaga se desarrolla van presentándose los parásitos que la atacan, los cuales a su vez empiezan a decrecer y de aquí la periodicisidad que se observa en la marcha de la langosta.
Me habló también el señor Navarro, de que según sus noticias, en la provincia de Toledo había producido buenos efectos el empleo del ácido cianídrico, ensayado con resultados admirables para combatir insectos del naranjo, del limonero y del olivo, pero como se trata de un procedimiento muy delicado, que exige en los que lo empleen conocimientos especiales, nada más quiero decir sobre este extremo.
Queda suyo afectísimo amigo, q. s. m. b.,
Juan Alvarado
Alvarado también es nombrado hijo adoptivo de Alcubierre, Diario de Huesca del 17 de abril de 1923 «Señor: Nuestros antepasados, por habernos vuecencia conseguido las carreteras de este pueblo a Zaragoza, Tardienta y Lanaja y el edificio escolar que nos hallamos ocupando, lo nombraron hijo adoptivo de este pueblo, y hoy, en este hermoso y transcendental acto, sus hijos le reiteran nuevamente su confianza y su más entusiasta y cordial adhesión. EL alcalde, Cesáreo Berdún». Pedro y Jesús Bielsa, cantaron las siguientes coplas:
Nuestros padres te nombraron hijo adoptivo del pueblo, y ahora nosotros, sus hijos, como hermano te queremos.
En el cielo manda Dios en España Alfonso XIII, y Alvarado siempre manda en el pueblo de Alcubierre
Qué brillante está Alcubierre qué satisfacción tenemos, se ha podido conseguir que don Juan viniera a vernos.
Se despide la rondalla de don Juan y sus amigos, yo creo que mientras viva será dueño del distrito.
El directorio del partido liberal, señores del Cacho, Batalla y Maíral, dirigieron al representaste por este distrito don Miguel Moya (Huesca) y Sariñena Juan Alvarado, para alzar su voz en el Congreso y reclamar el auxilio del Gobierno para los labradores que tantas pérdidas estaban sufriendo en esta provincia y recordaban, al mismo tiempo, la necesidad de dar impulso a las obras de Grandes Riegos, no sólo por la importancia de la obra en sí, sino además para conjurar la terrible crisis que se avecinaba a los trabajadores (Diario de Huesca del 18 de julio de 1923).
Alvarado continuó su labor de diputado, de la que seguro fue bastante fructífera. El Diario de Huesca del 4 de agosto de 1923 daba cuenta de su involucración en la carretera de Lalueza a la estación de Poleñino “Conseguir que sea pronto un hecho y vean convertido su pueblo natal en vías de comunicación, tan necesarios para el tráfico local de que hasta la fecha carece, máxime si llega a conseguirse previa fusión de los pueblos de Poleñino y Sariñena, él proyectado camino vecinal que, partiendo de Poleñino, pasando por Lalueza, termine en la estación de Saríñena«.
Fue comisario regio de la banca privada, presentando su dimisión a lo que las entidades bancarias respondieron solicitando, al general primo de Rivera, “que no admitiese la renuncia del señor Alvarado” Diario de Huesca del 3 de octubre de 1923. En 1930 fue nombrado consejero en el Monopolio de Petróleos, Diario de Huesca del 26 de octubre de 1930.
Juan Alvarado y del Saz falleció en Madrid el 1 de junio 1935. Seguro que queda mucho por rescatar de tal insigne figura, esto son retazos de su vida relacionada con la comarca de Los Monegros, algunos obtenidos principalmente de la hemeroteca del Diario del Altoaragón. Sirvan estas líneas para recordar su figura y su impronta en el proyecto de Riegos del Alto Aragón. Una obra que ha marcado la provincia de Huesca, dando futuro a unos a pesar del gran dolor y sufrimiento que causó en muchos pueblos del Pirineo Altoaragonés. Indudablemente, Juan Alvarado y del Saz forma parte de nuestra historia y de nuestra realidad actual.
Junto a Joaquín Paraled Sarrate y Esteban Panzano Llamas, forma parte de un grupo de políticos que en su momento histórico lucharon por sacar de la miseria los áridos y secos campos de Los Monegros.
«Los Monegros, zona árida, entre arcillosa y caliza, sin árboles, únicamente con matorrales de romero grandes como arbustos. Los Monegros es una región que está entre el Alcanadre, el Ebro y el Cinca. Es un terreno de margas, que en otro tiempo, probablemente, sería un gran lago. Cruzamos el Alcanadre, y pasamos por Pallaruelo de Monegros; la línea de colinas que se ve en el fondo es de la Sierra de Alcubierre».
Así describió Los Monegros el escritor Pío Baroja en 1918. Desde Huesca, tras pasar por Tardienta, Pío Baroja alcanzó Sariñena apeándose en su vieja estación ferroviaria en compañía de Felipe Alaiz, periodista y escritor anarquista natural de Belver de Cinca, y Salvador Goñi, joven periodista. Viajaban también junto a Rafael Sánchez Ventura y el pintor Viladrich, quienes continuaron su viaje en tren.
Tras apearse en la estación, los tres viajeros comenzaron su recorrido a píe hasta Sariñena, distante a unos tres kilómetros. Aún de noche, a la luz de las estrellas, vieron como se alejaba el tren como uno topo luminoso al pasar por unos bosquecillos. Hablaban de política y literatura, descubriendo un paisaje que les evocaba al campo castizo español, recordando el romance del conde Carlos “Media noche era por filo; Los gallos querían cantar; Conde Claros por amores, No podía reposar”.
-¿Quién es el tal Baroja?- Preguntó el gobernador de Huesca cuando en 1918 un escritor, metido a político, realizó un viaje por España que le llevó por tierras altoaragonesas con la pretensión de presentarse a las elecciones por el distrito de Fraga. – ¿Algún periodista?. «¡Haga usted treinta tomos para que no le conozcan ni siquiera de nombre, termina diciendo Azorín con melancolía»-(Excursión electoral de Pío Baroja a Fraga. Chus Tudelilla).
Pío fue una figura de la generación del 98, un escritor y literato relevante en la España convulsa de principios del siglo pasado. Su más desconocida faceta política estuvo llena de ambigüedades y madurando hacía un conservacionismo que le alejó de figuras clave como Valle Inclán, Antonio Machado o Azorín, con quien compartió militancia en partidos revolucionarios. Además, Baroja mantuvo cierta rivalidad con el gran aragonés Joaquín Costa, así, que en esta tierra de liberales y canalistas, poco tenía que rasgar.
Llegados a Sariñena encontraron un aldeano que les indicó la posada. Se la mostró en seguida, -a mano derecha, un caserón grande y amarillo-. Allí les atendió un hombre con un pañuelo en la cabeza y aire de pocos amigos, también apareció una moza y el amo de la casa, un hombre rechoncho y bajito, en camiseta y con los pantalones desabrochados.
Se alojaron en Fonda Casañola, regentada por Jorge Casañola Casabón, que luego pasó a ser Hotel Anoro y actualmente Hotel Sariñena. Aquella comitiva electoral pasó la noche en la fonda, despertándose pronto al día siguiente, a las seis de la mañana. Pío ya no podía dormir, por un lado el frío y por otro el mal olor del colchón. Baroja, Alaiz y Goñi almorzaron un huevo frito y pan. El vino clarete les resultó muy bueno.
En la posada de Sariñena, junto con Felipe Alaiz, Baroja desayuna de tenedor: un huevo frito, con pan para mojar en la yema. (En aquella época los huevos fritos eran un apetitoso tentempié. Sápidos, medio coruscantes por estancia breve en el aceite-aceite.)
Noticias de poca monta. De los Monegros. Domingo 11 de julio de 1971.
«El pueblo es bastante grande, con calles anchas; las casas son pequeñas, bajas, amarillas, hechas de adobes. No se ve apenas un escudo en la fachada». Los viajeros tuvieron que continuar el viaje, estaban de paso, buscaron un carricoche para viajar y al final acabaron subiéndose a la tartana del correo tirada por un burro grande. El tartanero les aceptó de casualidad, pues no solía llevar a pasajeros de la posada, pues mantenía cierta enemistad con el dueño de ella y con el que curiosamente mantenía parentesco. El tartanero se llamaba Blas quien, antes si quiera emprender el viaje a Castejón de Monegros, se apeó en un bar para tomar una copa. Al regresar a la tartana una vieja le exclamó: -¡Adiós Petiforro!-
Desde Sariñena se trasladaron a Castejón de Monegros, en la tartana conducida por Petiforro, que cubría el viaje hasta Candasnos.
Subasta de Correos
Debiendo procederse a la celebración de una subasta para contratar la conducción de la correspondencia pública en carruaje desde la oficina de Correos de Sariñena a la de Candasnos, bajo el tipo máximo de 5.000 pesetas anuales y demás condiciones del pliego que está de manifiesto en la Dirección general del ramo, en los Gobiernos civiles de Zaragoza y Huesca y en las oficinas de Correos de estas capitales y en las de Sariñena y Candasnos, se advierte al público que se admitirán las proposiciones en dicha Dirección general, y en los Gobiernos civiles citados hasta el día 4 del próximo octubre a las cinco de su tarde, y que la apertura de pliegos se verificará en la repetida Dirección general el día 9 del mismo mes octubre, a las doce de su mañana.
Diario de Huesca 11 de septiembre de 1899
Baroja toma cumplida nota, casi taquigráfica, de todas las procacidades que brotan de la boca de Petiforro: “hombre mal hablado a más no poder”. Al parecer, Baroja reprodujo todo el repertorio en su reportaje, aunque “En las Obras completas de Pío Baroja, y con muy buen acuerdo, ha sido suprimido todo aquello” (Noticias de poca monta. De los Monegros. Domingo 11 de julio de 1971).
Así fue, las impresiones del viaje de Baroja por tierras aragonesas quedaron recogidas en su obra “Las horas solitarias”. Un libro de viaje, de su visión “la actualidad de una persona en un tiempo, es decir, a la representación de la vida ambiente en mi conciencia en el momento que pasa”. Aunque no es así para el estudioso y erudito monegrino Antonio Beltrán, pues sin tapujos señala de modo que, a la hora de analizar testimonios literarios, será preciso saber lo que cada escritor pone de su cosecha y como falsea la objetividad de los hechos. “Conocí al Petiforro y la descripción barojiana no casa con lo que recuerdo; viajé en la tartana hasta Bujaraloz, antes de que se pusiera una desvencijada camioneta-autobús, y no la tiraba un burro, sino una potente y hermosa mula. Lo que sí es verdad es que poseía un rosario nada piadoso de imprecaciones, por las que pedía perdón cortés y previamente a los viajeros explicando y justificando: «Si, no es así la mula no anda»” (Papeles y cosas de Sariñena, mi pueblo. Antonio Beltrán. Diario del Altoaragón 10/08/1992).
Al Petiforro le dedica todo un capítulo Baroja y lo llama “Troglodita”, un término que Unamuno, por aquel entonces, usó de forma continuada. Baroja lo describe como un hombre de unos treinta años, con “los pómulos salientes y puntiagudos, aire mongoloide, los ojos como de cristal azul, la nariz corta y el pelo tirando a rubio”. Además, recoge algunas de sus numerosas blasfemias:
-¡Me c… en la campanilla del viático!-
-¡Me c… en las entrañas de un gato!-
-¡Me c… en la col flor que ganas!-
-¡Me c… en el pichorrico de las monjas!-
Lo describe entre “una mezcla de barbarie y deseo de civilización un poco extraño”, lo convierte en todo un personaje. Lo bueno que Baroja recoge su forma de hablar, especialmente cuando le explica que él ya no va a aprender ni a leer ni a escribir: “No. Porque con la gana que tengo de aprendel se me va la cabeza y paice que me va a dal un soponcio”. “Mi padre, de chico, me colgó de los pies, exclama. ¡Me c… en Dios!. Así tengo yo tan mala leche”, Petiforro le cuenta a Baroja su vida y su paso por la cárcel donde estuvo a los diecisiete años “por haber pegado a uno una cuchillada”. “¡Me c… en la hostia!. Si no fuera por mis hijos ya estaría yo en presidio”.
Baroja describe al Petiforro con ciertos aires de soberbia, con cierto tono burlesco y despectivo, quizá buscando dar una imagen desvirtuada que construyese su novela más que hacer honor a la verdad. “-Porque, ¡Qué sé yo! –dice-. Quizá tire yo más a cobarde que a valiente. ¡Admirable Petiforro!, extraordinario Troglodita, que tienes un momento de introspección curiosa!”.
Pero sirvan de homenaje
estos mal trazados versos
para aquéllos que en su época
desgranaron mil esfuerzos
en hacer la vida amable
manteniendo aquel comercio
sencillo y sin pretensiones
de tartana, mula y perro.
Eran chente muy valiente
y de muy frugal sustento.
Como muestra, “Petiforro”,
de Monegros carretero,
hombre nervudo y curtido
y de tan grandes arrestos
que al “vulcar “un día el carro
y quedar debaixo preso,
sólo decía furioso
a quienes le socorrieron.
-Aaayyyy … Santo Cristo!,
¡La bota que está debaixo o tablero!
Carramateros, por Pedro Lafuente. El Romance, Diario del AltoAragón – 15/06/1997.
«Mientras Petiforro nos cuenta sus cuitas, vamos entrando por los Monegros, zona árida, entre arcillosa y caliza, sin árboles, únicamente con matorrales de romero grandes como arbustos. Los Monegros es una región que está entre el Alcanadre, el Ebro y el Cinca. Es un terreno de margas, que en otro tiempo, probablemente, sería un gran lago. Cruzamos el Alcanadre, y pasamos por Pallaruelo de Monegros; la línea de colinas que se ve en el fondo es de la Sierra de Alcubierre». Poco hay que contemplar, sentencia Baroja, quien prefirió continuar hablando con Petiforro, pues le gustaba gritar al conocido “¡Desgarrau!”. Baroja no descubre el paisaje, va de paso.
En Castejón de Monegros buscan al primer agrario para entregar una carta del señor Borruel, al final la entregan en el ayuntamiento, donde cuestionan la carta de Borruel y le dicen, con desconfianza, que no lo van a apoyar en las elecciones.
Retoman el viaje en la tartana, con una mujer que va a Bujaraloz, “una vieja de cara muy fina”.
En La Almolda entran en “una hermosa” posada para comer, les llevan al corral donde hay ramas de sabina secas para quemar como leña. “–La gente —dice Baroja— habla castellano, pero de lejos da la impresión de que hable en catalán”. Comieron bastante bien, en un comedor muy oscuro, con una pequeña ventana tapada con una cortina roja. “En La Almolda, don Pío abandona la partida, renuncia a presentarse para diputado” (Noticias de poca monta. De los Monegros. Domingo 11 de julio de 1971 A. P. Forisco).
Continúa la comitiva hacía Bujaraloz donde se apea la señora mayor de Castejón de Monegros. En Peñalba entregan la segunda carta de recomendación del señor Borruel y prosiguen su viaje a Candasnos, advertidos por el Petiforro “Si no tardan ustedes mucho les esperaré”. Dejan Peñalba y, a unos cuatrocientos metros del pueblo, Goñi habla con un joven del pueblo: “El joven le dice que allí Borruel no tiene ningún voto, y que todos votarán al candidato monárquico porque les ha llevado abonos y máquinas agrícolas. -¿Así que no hay ninguna probabilidad?- le pregunto yo. –Ninguna. Pero quédense ustedes-“.
Les alcanza la tartana de Petiforro y continúan a Candasnos “El burro de la tartana ha tomado un trotecillo, con el que va tragándose el camino”. El Petiforro les cuenta un cruel crimen que sucedió en Candasnos. Llegaron al anochecer, el Petiforro guardó la tartana en un cobertizo enorme “que servía antes para las diligencias que iban de Madrid a Barcelona y pasaban por este pueblo”.
-¡Me c… en Dios!
-¡Me c… en la Virgen del Pilar!
-¡Me c… en la col flor que ganas!
-¡Me c… en el pichorrico de las monjas!
“-Ese Petiforro, ¿es tan temible?- Le preguntamos. -¡Ca! Si es un gallina. Siempre está comiéndose los hígados de todo el mundo y luego es un blanco”. En Candasnos le Informan de cómo van allí las cosas electorales “-Aquí hacemos pucherazo”, le dicen a Baroja. “¿Y qué es eso?. -Pues que no vote nadie de los que constan en el censo y se meten en la urna los votos que se desean a favor del candidato preconizado por el cacique”.
«Hay una desolación trágica en el sol, que cae de plano sobre esta llanura. No hay árbol, ni un regato; piedras, estepas…» Pío Baroja, Las horas solitarias. De Fraga se trasladan a Lérida Baroja y sus amigos. Hacen el viaje en otra tartana. Empieza a salir el sol; se ve el campo y los árboles cubiertos de escarcha.
“Llueve poco en los Monegros. La escasez de agua resulta, algunos años, muy aguda y acuciante. Tanto, que en ocasiones, en los Monegros recurren a cambiar, toma y daca, tonel de vino por tonel de agua” (Noticias de poca monta. De los Monegros. Domingo 11 de julio de 1971. Quedan atrás Los Monegros, quizá lugar de paso. «Hay una desolación trágica en el sol, que cae de plano sobre esta llanura. No hay árbol, ni un regato; piedras, estepas…» Pío Baroja. Las Horas solitarias.
Lugar de reposo, de descanso de nuestros antepasados, donde recordarlos y honrar su memoria. Del griego κοιμητήριον, los “dormitorios” de las almas, de ahí viene su nombre.
Es en 1773 cuando, por medio de la Ley 1ª, tít. iii, lib. i de ley Novísima, se da orden de construir los cementerios en zonas más salubres, a las afueras, para evitar la vieja costumbre de realizar los enterramientos cerca de las iglesias, en el mismo casco urbano. Así, paulatinamente se van construyendo los diferentes cementerios en las ciudades y pueblos de España, siendo en el medio rural donde quizá más tardan en construirse.
El cementerio de Sariñena lo conoce bien Faustino Blanco Gari, pues ha trabajado entre sus muros durante muchos años. Faustino apunta como probablemente es construido sobre 1870, pues las tumbas más antiguas aparecen a partir de aquel año. El panteón Familiar de José Paraled Hurtado tal vez sea el más antiguo, datado en 1902.
Originalmente tenía entorno a unos cien metros de largo por unos 75 metros de ancho, hasta que después de la guerra se amplia por regiones devastadas, alcanzando una dimensión completamente cuadrada de 100m por 100m. En un lateral se construye una sala de autopsias, ahora almacén y baños. Faustino recuerda que se abre el muro norte y se ven obligados a quitar las tumbas de unas monjas. También hay otras alteraciones, en el muro sur, cerca del panteón de Paraled-Hurtado, donde había un pequeño recinto con salida independiente al exterior del cementerio, allí se enterraban las personas que no habían abrazado la fe católica.
Por la esquina sureste había un conjunto de tumbas de la guerra de cuba (1868-1878), Faustino aún recuerda un entrante con varias sepulturas, alguna de ellas apellidada “Ortiz”. Los ataúdes de los de Cuba eran muy buenos, apunta Faustino, -de muy buena madera-. Como curiosidad, cerca aparecen registrados Joaquín Ortiz Rivas († 24-04-1870), Joaquín Ortiz Serrano († 5-11-1872) y Arturo Ortiz Rivas († 6-05-1879).
En el muro este están las tumbas más antiguas y algunas lápidas se encuentran casi bajo el suelo, -la tierra que se ha ido removiendo se ha ido acumulando-. Recorriendo el muro este, hacia el norte, van apareciendo diferentes personalidades sariñenenses, maestros, notarios, farmacéuticos… Pablo Marías y Valón, arcipreste de Sariñena, muere el 1 de enero de 1863 a los 56 años y quizá su madre, Pabla Valón, que fallecie el 24 de julio de 1838 a los 66 años de edad, probablemente la lápida con fecha más antigua del cementerio de Sariñena. También aparece Miguel Marías Valón, notario de Sariñena y posible hermano de Pablo. Otros como José Ferran Raso, jefe de telégrafos, fallece el 12 de febrero de 1905 a los 48 años o Mosén Joaquín Nasarre y Arrieta fallecido el 8 de septiembre de 1885 a los 26 años.
Es pasear por el cementerio y es encontrar a mucha gente que nos ha dejado, familiares, amigos y antepasados, personas queridas y de gran reputación, como el gran maestro José Gioni Lebetti, que fallecie el 9 de octubre de 1953 a los 73 años de edad. El médico Nicolás Andión, el maestro nacional Justo Comín o Mosén Pedro, que muere poco antes de comenzar la guerra. También mujeres como La Miguela, Raquel o la miliciana Elisa García Sáez, con su leyenda picada tratando de ser borrada. Hay muchos otros detalles, como dos lápidas con la misma persona o la persona de mayor edad, fallecida a los 110 años en 1948, Pascuala Vizcarra Vidal.
Todos tenemos parte de nuestro pasado, los nuestros.
La mayoría de los enterramientos son a partir de 1870 y aunque hay lapidas anteriores a la fecha quizá se pueda atribuir a que hubiesen sido removidos de su lugar original. Aun así, encontramos a Francisco Brocas fallecido el 3 de octubre de 1860, Joaquín Escartín ( † 5-08-1867), Felipa Casaña ( † 15-10-1869) o Antonia Espada Gilaverte ( † 15-01-1870).
En el cuartel noreste se enterraban a los más pequeños, las pobres criaturas que fallecían a pronta edad, algunos a escasos días o meses. Faustino dice que allí enterraban a los más pequeños porque no se podía picar mucho, pronto sale mallacán.
Recientemente se realiza una nueva ampliación hacia el este del cementerio, se abre un pasillo, quitando las tumbas de la familia Muro, naturales de Lastanosa que emigra a Madrid. Lorenzo Muro Arcas es fundador y director de la Nueva España, el diario del movimiento en el Altoaragón durante la dictadura franquista.
Por el camino central, una sepultura esconde una fosa común de trece asesinados durante la guerra por elementos republicanos, como el joven Eduardo Colay Biarge, sacerdote coadjutor ejecutado a los 24 años de edad, el Teniente Coronel E.M. Bernardo Cariello Torrente, a los 65 años de edad, los señores Mariano Caballero, José María Arrelda Oroz (comerciante), Jesús Oto Portoles, Mariano Rivera Riva, Eduardo Baile Herrerin (Industrial), Fulgencio Desentre García (Contable), Tomas Aguilar Refusta (Industrial), Felipe Cativiela Solan (Agricultor) y tres personas de identidad desconocida (La fosa común del cementerio de Sariñena)..
También encontramos tumbas del bando republicano salpicando el cementerio. Muchas han perdido su referencia, la vieja placa caída y perdida o el paso del tiempo que parece que quiere borrar todo atisbo de memoria. Les sucede también a otras tumbas, se borran las leyendas o simplemente queda una cruz de madera o el hueco de lo que se atisba una vieja y pobre tumba. Entre los republicanos encontramos a Ambrosio Daverio “El italiano” fallecido el 10 de enero de 1937, Manuel Silué Navarro, que muere a los 20 años el 1 de septiembre de 1936 en la batalla a la entrada de Huesca, Ángel Ayuda Blanco, natural de Montañana fallece el 19 de abril de 1937, o José Luis Marías de la Fuente, Capitán de infantería que fallece gloriosamente en el frente de Aragón, sector Huesca, el 17 de diciembre de 1936, contaba con 36 años de edad.
La cercanía al frente durante la guerra y la instalación de un Hospital de Sangre en Sariñena debe de propiciar numerosos enterramientos en la villa monegrina. Las actas de defunción, durante aquel periodo, constatan en torno a las 80 defunciones (Hospital de Sariñena: Fallecidos de guerra. Ruiz Gaspar, Joaquín, 2018 Os Monegros). Parece ser que, tras la contienda, muchos son reclamados por sus familiares y de nuevo enterrados en sus respectivos lugares de origen.
En una fosa del cementerio de Sariñena depositaron los restos de Emilio Navarro Colay, Cabo bombardero de aviación, perteneciente a la escuadrilla de los Alcray. Fallece el 19 de octubre de 1936 a consecuencia de heridas de arma de fuego recibidas en combate aéreo (Acta de defunción 8.180, 22 de octubre de 1936). En su manifestación, inscrita por Manuel Conde Capitán, médico del aeródromo de aviación, se consigna que se halla enterrado en una fosa del cementerio de Sariñena. Dicha fosa se encuentra a las distancias siguientes “Por norte a 7 metros del camino central del cementerio, por sur a 25,50 metros de los nichos, por este a 22 metros de los nichos, por oeste a 77 metros de la tapia del cementerio”. Otros enterramientos son difíciles de encontrar, los archivos municipales consultados no aportan mucho. Es el caso de Francisco Rebollo Martínez, natural de Cartagena, fallecido el 4 de septiembre de 1936 (Acta de defunción 8.147, 5 de septiembre de 1936), cuyo lugar parece casi imposible de identificar.
Lo que si apunta una posible fosa es en el humilde enterramiento de Pilar Conte Dueso, asesinada brutalmente el 25 de marzo de 1938 con la entrada de las fuerzas de avanzadilla marroquís y Cosme Mora Pinos, fallecido el mismo día, causa atribuida al bombardeo del día anterior pero quizá responda a causa diferente. Testimonios familiares de Pilar Conte Dueso siempre han afirmado que en la misma tumba se encuentran otras personas (Sariñena, la retirada).
Tumba de Pilar Conte Dueso y Cosme Mora Pinos.
Lugar de silencio, de respeto, que sobrecoge, nos conecta con la muerte. Las lapidas hablan, nos cuentan muchos nombres que esconden muchísimas historias, de nuestro pasado. Los enormes cipreses apuntan al cielo señalando el camino, la calma reina en el camposanto, el sosiego y el recuerdo.
Destacable resulta el panteón familia “Paraled- Hurtado” es construido en 1902 por Francisca Paraled Domingo, “Tía Paca”. Francisca también construye, en el siglo XVIII, la solariega Casa Paraled en la plaza San Salvador de Sariñena.
Panteón Familia Paraled Hurtado 1902.
Tumbas, lapidas, sepulcros, nichos, panteones y mausoleos, la cruz, los ángeles, la foto, el recuerdo de familiares, las rejas, las esculturas, el mármol, una frase para nunca olvidar, epitafios, las flores que dan color y calor a la fría oscuridad, lágrimas que caen y besos que suben al cielo. Los nombres y las fechas nos van trayendo tantos recuerdos mientras las flores cuentan que no los olvidamos. La eternidad perdura en el recuerdo de los vivos. El monumento a los fallecidos del fatídico accidente de autobús en 1987 o el recuerdo a los fallecidos por la pandemia de Covid-19. El cementerio va guardando la memoria de Sariñena, de lo más importante, la de su gente, para que en la posteridad siempre sean recordados, sin ser un adiós sino un hasta luego.
Pero hay lápidas que se van borrando, el tiempo no perdona y va desgastando las placas. Hay muchas tumbas sin nombre y otras cuyas leyendas se van borrando, tumbas sobre las que ya no se depositan flores, que solo son un montón de tierra, anónimas, porque el tiempo va relegando sin piedad hasta que de nuevo volvemos a adentrarnos entre sus muros y recordamos los nuestros, los que siempre fueron y serán.
Infinitas flores para el eterno descanso, nuestra memoria y recuerdo.
Muchas gracias a Faustino Blanco Gari y a José Giral Clavería.
José Brunet Puertas fue conocido por regentar el comercio familiar de “Tejidos, Mercería y Confecciones J. Brunet”, popularmente conocido como “Las Marianitas”. Pero, además, la vida de José presenta una historia fascinante que descubrimos a través de diferente documentación consultada en archivos y hemerotecas. José mantuvo una fuerte relación política con Casimiro Lana Sarrate, como compañeros de partido y director del seminario “Adelante” que publicaron en tiempos de la república en su localidad natal de Sariñena.
José Brunet Puertas nació el 1 de enero de 1900 en Sariñena. Aparece como agricultor en algunos documentos pero principalmente se dedicó al negocio familiar. Su madre, Mariana Puertas Enrech tenía un negocio local que regía tras haberse quedado viuda: “Tejidos, Mercería y Confecciones. Bicicletas y Máquinas de coser”.
José perteneció al Partido Republicano Radical Socialista, partido por el cual, el también sariñenense, Casimiro Lana Sarrate fue elegido diputado a Cortes. José dirigió el semanario republicano “Adelante”, fundado en 1932 con Casimiro Lana. “Si fue periódico afín al radical socialismo el semanario “Adelante”, que aparece en 1932 en Sariñena dirigido por José Bruned y que, como tantas veces vemos ocurre en esta prensa política, está animado por el diputado del partido, Casimiro Lana, que ha sido elegido en 1931, por la provincia de Huesca.(Prensa y partidos políticos durante la II república. Antonio Checa Godoy Universidad Salamanca, 1989”. También lo recogió Ricardo del Arco en La prensa periódica de la provincia de Huesca: “SARIÑENA. 1932. 200. Adelante. – Semanario, órgano del partido radical-socialista. Director, José Bruned, de Sariñena. Vivió unos diez meses. Lo inspiraba don Casimiro Lana Sarrate, diputado a Cortes por la provincia, hijo de la villa”.
En el Diario de Huesca del 30 de noviembre de 1932 se hace referencia al semanario Adelante. La cita es en relación al anuncio de la celebración de una conferencia sobre la reforma agraria en el teatro Olimpia de Huesca. La conferencia, organizada por el partido Radical Socialista, requería de invitación, para la cual los afiliados y simpatizantes de fuera de la capital debían dirigir el pedido de localidades a la dirección del semanario Adelante, calle Dato 18, Sariñena.
José debió de tener implicación social, con 24 años ya fue vicepresidente de la junta de la asociación cultural Casino de Sariñena junto a Mariano Torres Ballarín que ocupó el cargo de presidente. Les acompañaron Ramón Royo Rodríguez como secretario, Julio Casabona Gracia como vocal contador y Eusebio Ballarín Segura como vocal tesorero (Diario de Huesca – 22/01/1924).
Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N.Subdirección General de los Archivos EstatalesMinisterio de Cultura.España
El 3 de marzo de 1936, José Brunet Puertas, en representación de la Agrupación de Izquierda Republicana de Sariñena dirige una carta al alcalde de Huesca Manuel Sender (Diligencias, actas, relaciones nominales, denuncias, etc. correspondientes a la provincia de Huesca. FC-CAUSA_GENERAL,1415,Exp.11).
En enero de 1937, José intervino en un gran acto político donde participó, entre otros, La Pasionaria.
Gran acto del frente Popular en SariñenaEl domingo, en Sariñena, ‘se celebró un gran mitin del Frente Popular, organizado por la Oficina de Censura y Propaganda del cuartel general del «frente de Aragón. Al acto asistió un enorme gentío, trasladándose a Sariñena representaciones de diversos pueblos del distrito y de las columnas destacadas, en el frente de guerra próximo, respondiendo a la expectación quehabía despertado, el acto por la participación de la diputado a Cortes Dolores Ibarruri ,«La Pasionaria».Presidió Pedro Foix, de la Oficina de Censura y Propaganda. Hicieron uso de la palabra: José Brunet, por Izquierda Republicana; José Duque, consejero del Consejo de Defensa de Aragón;Miguel Alcubierre, delegado de la división Carlos Marx; Miguel Cunillera, diputado del Parlamento catalán, por Esquerra Republicana de Catalunya, quienes coincidieron en la necesidad de llegar a la unidad de mando y a la disciplina que imponen las actuales circunstancias de la lucha contra el fascismo.Finalmente hizo uso de la palabra «La Pasionaria», la que resaltó el entusiasmo del pueblo aragonés contra el fascismo. Habló, de la gesta heroica de los aragoneses durante la guerra de la Independencia contra el ejército invasor de Napoleón.Abogó por el mando único en toda España y puso de relieve su firme esperanza de que pronto las milicias que actúan en Aragón corresponderán al entusiasmo del pueblo de Madrid.
Nuevo Aragón, diario de la mañana. Caspe, 20 de enero de 1937.
José fue directivo del partido Radical Socialista y de Izquierda Republicana de Sariñena. En su Expediente de Responsabilidades Políticas (J-5596/554) aparece la siguiente descripción“Casado una niña de 8 años y un chico de cinco (1939), Elvira y José. Dirigió el Adelante financiado por Casimiro Lana Sarrate”. Así mismo, parece ser que José actuó de locutor como portavoz del Comité de Sariñena, a través de los altavoces del ayuntamiento, y fue acusado de haber sido directivo del S.I.M. (Servicio de Investigación Militar de la República) en la ciudad de Barcelona e Inspector de comedores de la Junta Intermunicipal de Evacuados de Aragón en Barcelona.
Fue secretario del primer Comité revolucionario de Sariñena (La guerra civil en Sariñena) , compuesto José Izco; González, factor del ferrocarril (muerto); Joaquín Toro… y también secretario del segundo comité compuesto por Joaquín Toro; Fulgencio Esteban; Manuel Santolaria Castán, Eusebio Pinós, Fidel Casañola, Joaquín Cabellud, Mariano López Javierre, Rafael Nogués, Pedro Sanz (muerto), Gavino Lavilla, Dionisio Buil Mesple (Expediente de Responsabilidades Políticas J-5596/554).
De acuerdo a su expediente, José fue comisario de un batallón o Brigada de Izquierda Republicana, que actuó a las órdenes de la Jefatura de Barbastro en las montañas de Bielsa. Al expulsar nuestro ejército a los marxistas de aquella zona, huyó a Francia pasando la frontera, ingresando nuevamente en el ejército rojo y prometiendo vengarse. Fue de nuevo comisario político en Solsona, hasta que nuestro ejército lo volvió a echar de aquellas tierras. Al llegar a Cataluña, después de ser arrojado de la Bolsa de Bielsa, publicó unos escritos apostrofando a los nacionales y diciendo que habían fusilado a los vecinos de Sariñena, Manuel Tena, Juan Morén y Simón Aznar que actualmente gozan de buena salud. Dichas publicaciones se afirma, en otra parte del expediente, las firmaba un periodista catalán llamado Amadeo Antón.
De acuerdo con su ficha referente a su expediente José Puertas figura como «Aspirante a Presidente de la Junta Provincial de Reforma Agraria en Huesca» y como «Comisario Delegado del Bón, 520, de la 130 Brigada Mixta».
Ficha de José Brunet Puertas (DNSD-SECRETARÍA,FICHERO,8,B0107140).
La documentación, valores, caja de caudales y máquina de escribir etc, etc… fueron trasladados al Hotel San Agustín de Barcelona calle Hospital donde efectuó operaciones con los vecinos siguientes: José Morera, Antolin Lavilla, Francisco Moren, José Argental, Fulgencio Esteban Gavin, Daniel Millera y otros.
El relato de su informe nos describe a José en varios escenarios. Es reseñable, significativamente, su citada participación durante la Bolsa de Bielsa, en los duros combates que se sucedieron entre abril y junio de 1938 hasta que se vieron obligados a huir a Francia. De nuevo en España, se le reconoce como comisario político en la ciudad ilerdense de Solsona.
“Que desde luego ha ejercido cargos, siendo comisario político, propagandista, acérrimo marxista, y desde luego ha contribuido enormemente al estado de cosas que provocó el glorioso alzamiento”.
Expediente de Responsabilidades Políticas (J-5596/554)
En el Diario Oficial del Ministerio de Defensa Nacional en Valencia, del 6 de octubre de 1937, aparece una interesante referencia en la cual, por orden de la Secretaria del Comisariado General del Ejército de Tierra, José Brunet Puertas es nombrado jefe de la unidad 520 batallón de la 130 Brigada Mixta.
En la calle de «Dato», encontramos centenares de hojas que declaran las excelencias de aquel papel «Adelante». ¡El radical- socialismo redivivo! Los señores Lana, Esteban y Brunet, elogian el republicanismo con ribete socialista.
Flecha, relato tras la toma de Sariñena por las tropas nacionales, marzo de 1938.
Al final, tras la guerra José se exilió a Francia y luego, tras estar en Republica Dominicana, emigró a México, exactamente a Veracruz donde llegó el 12 de febrero de 1942. No obstante, pronto José pudo regresar a España, su madre se puso muy enferma, estaba muy mayor y José pudo regresar para cuidar de ella. Ya en Sariñena acabó regentando el negocio familiar, se casó con Asunción Latorre y tuvieron dos hijos, Elvira y José (Pepito).
Digitalización desde una copia de microfilm del Archivo General de la Nación de México. Registro de Inmigrantes Españoles en México. Archivo General de la Administración
Pepe, como cariñosamente se le ha conocido, residió en Sariñena hasta su muerte. Trabajó en su tienda en la calle del medio de Sariñena, la calle Eduardo Dato. Por las tardes solía tomar el café con tres amigos, un café en el piso de arriba de “Las Marianitas”, mientras chicas jóvenes trabajaban cosiendo para el pequeño comercio de confección. Un café tertulia en la que participaban Rafael Loste Bardají, Nicolás Andion Pena, Fidel Bailo y el mismo José Brunet Puertas.
Rafael Loste Bardají, natural de Sariñena ejerció de farmacéutico en la farmacia familiar de Sariñena que tenían en la plaza del ayuntamiento. Durante la guerra, la farmacia fue incautada pasando a ser “Farmacia Militar del ejército rojo” y su hermano Antonio Loste Bardají, encargado entonces de la farmacia, pasó a la farmacia del Hospital Militar de Sariñena. Su Expediente de Responsabilidades Políticas no le atribuye ninguna militancia, ni de partido ni ideológicamente a Antonio, aunque sí que mantuvo buenas relaciones con las autoridades durante la contienda, además de proteger a su hermana que tenía en tutela. Antonio intercedió a favor de personas de derechas que fueron juzgadas, como fue el caso de Ignacio Ballarin Segura y el Capitán de Regulares Ignacio Gabasa Anoro, “Caballero mutilado”.
Ignacio Gabasa Anoro, natural de Castejón de Monegros, fue un militar español que participó en la campaña de marruecos por lo que fue ampliamente reconocido y condecorado, logrando al final de su carrera el grado de General. El estadillo de la guerra le sorprendió en Sariñena y fue hecho prisionero y liberado varias veces, su vida corrió peligro constantemente. Fue mandado a Barbastro para que prestase servicios burocráticos en la Comandancia Militar, pero pronto fue encarcelado. Trasladado al tiempo a Tamarite de Litera, aprovecho un bombardeo de la aviación nacional para evadirse y alcanzar el bando nacional cuando este había tomado Monzón. Murió en Madrid en 1974. Castejón de Monegros: el general Ignacio Gabasa Anoro. Por Santiago Broto Aparicio. http://www.diariodelaltoaragon.es/SuplementosNoticiasDetalle.aspx?Id=650282&Sup=1
Nicolás Andión Pena fue un médico que ejerció en la localidad sariñenense. Manuel Yzuel lo recuerda en una entrevista en el diario del Altoaragón, destacando su influencia en su vocación médica: “Su interés por la medicina, campo al que ha dedicado gran parte de su vida, le viene de infancia -De niño era paciente de don Nicolás Andión, un hombre enteramente dedicado a la ciencia que hasta hacía análisis de sangre en su casa-«. Su impronta en la villa fue importante, hombre respetado y querido, reconocimiento que queda patente dando nombre a una calle del municipio.
Eduardo Nogués, Juan José Torres, José Trallero, Antonio Torres, un religioso y Fidel Bailo. Año 1961.
La figura de Fidel Bailo Feijoo resulta curiosa. Natural de Bernués, provincia de Huesca, fue nombrado secretario del ayuntamiento de Sariñena en 1954, anteriormente fue secretario del consejo municipal de Caspe, nombrado en 1938, y en la localidad de Sastago. También aparece ejerciendo en Encinas Reales, provincia de Córdoba, en 1952. En 1935, mientras ejercía de secretario en Sastago, Fidel fue procesado y encarcelado en Zaragoza por el “Supuesto delito de coaccionar al vecindario a no pagar la contribución”. Al parecer fue afiliado a Izquierda republicana, en calidad de vocal (https://www.manuelazana.org/militantes-historicos/page/4/). Gracias a Amadeo Barceló se ha seguido su pista por tierras de Sastago y Caspe.
En definitiva, uno de los aspectos más interesantes de José Brunet Puertas fue su faceta de intelectual, tanto como director del seminario Adelante como sus posteriores escritos que debieron de producirse. Se apunta a que algunos fueron firmados por Amadeo Antón, periodista que fue director de “La voz de Aragón”. Desconozco si Amadeo Antón fue el mismo periodista que estuvo en la dirección de “La crónica de Aragón”, diario aragonés editado en Zaragoza entre 1912 y 1920. Quizá, alguna vez pueda aparecer algún ejemplar de aquel semanario “Adelante” o algún articulo de José Brunet Puertas y descubrir parte de nuestra historia, aquella que escribieron personas excepcionales.
Entrevista a Elí Périz Elbaile, por Manuel Antonio Corvinos Portella.
A finales del siglo XIX en la España rural se vive una ola de miseria y de incultura. Los jóvenes altoaragoneses se ven obligados a emigrar a Francia, especialmente a la zona del Bearn. Empleados como simple mano de obra quedan en una precaria situación personal y social, mientras la sociedad francesa los ignora y no hace nada por integrarlos en su seno. A partir de 1870 distintos pastores protestantes españoles recalan en la zona para evangelizar y ayudar a los obreros extranjeros de las fábricas de Olorón (esta villa francesa tenía por aquel entonces 9.000 habitantes, de los cuales casi 900 eran altoaragoneses), Pau y algunos otras localidades. A principios del siglo XX algunos de estos españoles regresan a sus pueblos de origen y comienzan en ellos una labor evangelizadora con distinta suerte.
En 1905 regresa a Urdués un matrimonio que residía en Olorón, con lo que puede decirse que el primer pueblo en tener contacto con la religión protestante fue Urdués en la Canal de Berdún. Posteriormente se convierten personas en los pueblos de Canfranc, Jaca, Berdún, Santa Cilia, Javierregay, Embún, Santa Cruz de la Serós. Hecho y Sabiñánigo.
En 1907 Jaca, Monzón y Laguarres se convierten en centros de evangelización que deben extender su misión por los pequeños pueblos de su alrededor Más adelante se sabe que se abren escuelas evangélicas y se practica culto también en Barbastro, Lascuarre, Capella, además de los citados Jaca, Monzón y Laguarres.
La incomprensión, obstrucciones y las zancadillas de los estamentos políticos y religiosos hacen muy trabajosa su labor evangelizadora y las continuas denuncias les obligan a cerrar y a abrir numerosas veces los centros educativos y religiosos.
Algunos de aquellos incomprendidos y esforzados hombres que llevaron a cabo aquella esforzada misión desde principios de siglo hasta la Guerra Civil fueron:
-Ramón Campo en Laguarres.
-Salvador Ramírez y la señorita Bibiloni en Jaca.
-Victorino Marugal en Monzón.
-Antonio del Puerto, su esposa María y Julián Petriz en Urdués.
-Carlos Araujo de Zaragoza.
-Benjamín Heras de Zaragoza
-Conrado León en Barbastro.
-José Gorría en Zaragoza
-Antonio Mir en Lalueza
Puede decirse que durante la Segunda República la Iglesia Evangélica Altoaragonesa se desenvolvió en libertad y experimentó un considerable impulso. Sin embargo, el estallido de la Guerra Civil dio un vuelco a la situación y los evangelistas estuvieron a punto de desaparecer. Sufrieron una dura represión, se cerraron templos, se saquearon capillas y escuelas, se practicaron detenciones, se castigó con prisión, hubo multas y se vieron obligados a pasar a la clandestinidad.
La propaganda del régimen franquista metió en el mismo saco a protestantes, comunistas y masones.
La firma en 1953 del Concordato con la Santa Sede acabó con la persecución religiosa en España, aunque no con las discriminaciones que se vivieron hasta la llegada de la democracia en 1975.
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Después de esta introducción podemos leer una interesante entrevista a una de esas personas que ha vivido de cerca los avatares que he contado. Si no en los primeros años de la evangelización, sí durante y después de la fatídica Guerra Civil Española. Me refiero al señor Elí Périz Elbaile, natural de Lalueza, músico de toda la vida y que en la actualidad cuenta con 81 años y una mente muy lúcida.
LA RELIGIÓN
-Señor Périz. ¿Cuáles son los orígenes del protestantismo en Lalueza?
Según me contaba mi padre, un joven matrimonio de Lalueza marchó al sur de Francia a trabajar en 1895 y a su regreso, hacia principios del siglo XX, se trajo una Biblia. El marido se dedicó a hablar de ella por las calles y en las casas a quien quería escucharle, siempre en grupos pequeños o familiares. Ese es el origen.
-¿Quiénes fueron estos iniciadores?
Se llamaban Antonio Mir y su esposa
-¿Qué nombre recibe la religión que profesan?
Iglesia Evangélica Española de Lalueza
-¿Algún recuerdo más de Antonio Mir?
Recuerdo que predijo el día, el mes y el año en que iba a morir. Acertó relativamente, pues sólo falló en 6 o 7 días. La predicción la hizo años antes y por entonces no estaba enfermo.
-¿Dónde está su tumba?
Está en el cementerio protestante de Lalueza, cuando quieras podemos ir a visitarla.
-¿Pero, en aquellos años ya había cementerio?
No, no había, por eso su hijo Carlos Mir pidió al Juez de Paz y al Ayuntamiento permiso para enterrarlo en el cementerio católico, pero no se lo concedieron y entonces amenazó con enterrarlo en cualquier lugar. Al final le cedieron un terreno pegado al católico y el permiso correspondiente. Se levantaron las tapias y así se hizo el primer camposanto protestante.
En principio no había comunicación entre ambos lugares, luego se abrió la tapia y se puso una puerta que se abría o cerraba según los vaivenes políticos de la época. En tiempos del franquismo se volvió a cerrar la tapia, más tarde se abrió y ahora hay una comunicación total. Incluso entramos por el católico.
En estos momentos, en Lalueza, hay tres cementerios: el católico, el protestante y el civil.
¿Todos estos años, cómo se las han arreglado para llevar a cabo los oficios religiosos?
-Antes de la guerra venía un pastor de Zaragoza llamado D. Benjamín Heras. Durante la guerra y años posteriores cada familia en su casa. Cuando ya hubo libertad religiosa lo hizo D. Sebastián Rodríguez también de Zaragoza y actualmente viene cada dos sábados D. Jordi Montolíu y D.Antonio ambos de Huesca.
-¿En qué consisten dichos oficios?
Primeramente rezamos una oración, después cantamos unos himnos que acompañamos mi sobrino Rubén con la flauta y yo con el violín. Seguidamente se lee un capítulo de la Bilblia, sale el pastor e interpreta el texto leído y por último se hacen comentarios por parte de los fieles o se abre un debate si alguien lo estima conveniente. Se termina cantando nuevamente himnos y rezando una oración personal.
-¿Tienen himnos propios?
Si, tenemos un himnario universal que se utiliza en todas las Iglesias Evangélicas del mundo, está traducido del inglés.
Recuerdo una anécdota que me ocurrió en el año 1979. Ese año hubo un encuentro evangélico en Pau y fuimos desde Zaragoza varios aragoneses, entre ellos dos parejas de Lalueza. A alguien se le ocurrió que debíamos empezar el congreso con un himno especial, un himno que no conociera nadie y como algunos sabían mi afición por la música me pidieron que tocara algo. Vamos, que me metieron en un lío, cogí el violín y empecé a tocar improvisando. Pues me salió un himno que aún se toca en Francia y en Lalueza. Compuse la música, escribí la letra y le puse por título “Despertad”
-¿Qué oraciones tienen en común con los católicos?
Únicamente el Padre Nuestro que enseñó Jesucristo.
-Infórmenos, ¿cuáles son las diferencias sustanciales entre protestantismo y catolicismo?
Sólo existe una Biblia, la diferencia estriba en que nosotros la interpretamos de una manera personal y la de los católicos viene comentada por la jerarquía eclesiástica.
Como oraciones grupales sólo tenemos el padrenuestro, las demás son personales.
No creemos en los santos que han canonizado los Papas. Sí en los anteriores a Jesucristo.
En cuanto a la virgen, pensamos que Dios escogió a la mejor, que es un ejemplo de fe, pero que no tiene todas las características de que la rodean los católicos.
-¿Cómo andan de feligreses?
Con don Sebastián Rodríguez, en los años sesenta, fue la época de mayor apogeo de la Iglesia Evangélica de Lalueza, nos juntábamos más de 50 personas. En estos momentos no pasamos de 20 personas.
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-Hablemos de sus padres, ¿cuándo se convirtieron?
Mi padre se llamaba Fidel y abrazó el protestantismo en 1924, cuando tenía 31 años. Mi madre Antolina nunca lo hizo, pero no volvió a ir nunca a misa. Es curioso, pero fuimos 9 hermanos, los 5 primeros tenían nombres católicos (Clotilde, Mariano, Luisa, Fidela y Fidel) y los restantes, yo incluído, bíblicos (Elí, Jesús, David y Abel). Lo que significa que la conversión se realizó antes de mi bautismo.
-Posiblemente, en estos años les ha sido difícil el día a día. ¿Cómo se han sentido entre tanto católico?
La relación con los demás convecinos siempre fue buena, siempre se nos ha respetado, éramos como los demás, no éramos bichos raros, aunque se empeñasen ciertas instituciones. El baile, el fútbol, las tiendas, los entierros, etc., la amistad entre los jóvenes era de total normalidad y las bodas interreligiosas han sido siempre constantes en nuestro pueblo, incluso la Orquesta los Cartagenas (todos protestantes) tocó durante muchos años en el baile que se hacía los domingos en Lalueza y también en la comarca.
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ANECDOTARIO
-Seguro que tiene muchas “historias” que contar y que le ocurrieron por su condición religiosa.
Por supuesto, tengo muchos años y he vivido numerosas experiencias y hay cosas que no he podido olvidar, vamos a ver:
En plena Guerra Civil (en 1938), teniendo yo 10 años, murió con 11 meses mi hermano Fidel y cargamos con el féretro sus hermanos Luisa, Fidela, Eli y Jesús, nadie de fuera de la familia vino al entierro. Mientras atravesábamos el pueblo con destino al cementerio evangélico podíamos oír como se iban cerrando las puertas de las casas, nadie quería darse por enterado de lo que estaba ocurriendo para no tener que declarar ante las autoridades que no habíamos pasado por la iglesia católica.
En 1949, en los primeros años del franquismo, nos casamos por lo civil mi esposa y yo y la boda la celebró el Juez de Paz de Lalueza, Mariano Loscertales Morlans. El asunto no le gustó a alguien y lo comunicó a la Guardia Civil que se presentó en el pueblo para preguntar por la boda civil que allí se había realizado. Al final el Juez de Instrucción de Sariñena, D. José Lobateras, tuvo que intervenir y dio carpetazo al asunto. Fue la primera boda civil de Lalueza.
En 1955 apareció en una Hoja Parroquial del Obispado de Huesca una nota que decía que la Orquesta los Cartagenas estaba formada por protestantes y que no nos contrataran, debido a aquella advertencia perdimos varios pueblos.
Cuando en octubre de 1964 inauguramos la capilla, el pastor D. Sebastián fue a ver al Gobernador Civil de entonces, Víctor Fragoso del Toro, a comunicarle que íbamos a inaugurar el centro religioso. El Gobernador llamó al capitán de la Guardia Civil de Sariñena para que asistiera al acto y el capitán se presentó con 30 guardias de varios pueblos de la comarca. La Guardia Civil estuvo vigilando y controlando para que no hubiera problemas.
En 1969 se casó mi sobrino Joel Périz y lo quiso hacer por el rito evangélico (iba a ser la primera boda protestante en Lalueza). Cuando fue al Ayuntamiento a preparar los papeles el secretario de entonces puso todas las trabas posibles, y ya por último le conminó a casarse por la Iglesia Católica. Antes de acceder a tal orden Joel marchó a Madrid a hablar con los responsables de la sede central de la Iglesia Evangelista en España. Estos tuvieron que intervenir a nivel gubernamental y por fin pudo celebrarse la boda en la capilla, a la comida asistieron convidados de ambas religiones.
En verano nuestros chicos y chicas asistían en Jaca a campamentos evangélicos, allí aprendían religión, normas de conducta y valores. En estos momentos la casa de verano aún sigue funcionando.
Al entierro de mi hermano Mariano vino mucha gente de ambas religiones, incluso curas como D. Laureano Rivarés (q.e.p.d.) o D. Antonio Puyol.
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L A M Ú S I C A
-No se puede hablar de los Cartagena de Lalueza sin asociarlos con la música. ¿De dónde les viene el apelativo?
Pues verás, es muy sencillo. Mi abuelo hizo el servicio militar en Cartagena y cuando volvió le empezaron a llamar así, se le quedó el apodo y ha pasado a las siguientes generaciones
-Y en cuanto a usted, ¿dónde aprendió música?
Estudié solfeo con mi padre y luego bajaba a Sariñena con 12 años a estudiar violín con José Guioni (el Italiano).
-Recuerda cuál fue su primera orquesta.
Cómo no me voy a acordar. A los 13 años ya estaba tocando en la Orquesta Lozana (de Lalueza), fueron varios años los que permanecí en ella, hasta que mi padre Fidel Périz y mis hermanos (Mariano, Jesús, David, Abel y yo) formamos la Orquesta los Cartagenas.
-Imagino que viajarían mucho.
Bastante, principalmente nos contrataban por los pueblos de la montaña y también por Monegros. Diecisiete años duró esa experiencia familiar.
-Seguro que tuvo más experiencias musicales
Por supuesto, también toqué en la Cobalto de Sariñena con contratos de 6 meses. Recuerdo a músicos como Jorge Casasnovas, Joaquín Orquín, Antonio y Pepe Lobateras, Serra, Rosendo, Goberna o Alfonso Millera.
Cuando en 1973 se disolvió la orquesta familiar, formamos la Orquesta Internacional Deborah con 10 músicos: Mariano, Elí, Jesús, David, Abel y Rubén Périz, Paco Rodés de Sariñena, Santos Clavero de Grañén y dos músicos de Lanaja Ángel Otín y Fernado Pontaque. También nos acompañaron en distintas etapas Jorge Casasnovas de Sariñena y Antonio Laguna (el trompeta de Albalatillo). Estuvimos 6 años tocando mucho, sobre todo por Cataluña. Recuerdo que en Sariñena tocamos en unas fiestas de San Antolín junto a Rumba Tres . Luego me contrató el Dúo Gala y por último estuve tocando en las charangas Grañén, Lalueza, y Cartagenas hasta los 75 años en que me retiré. Ahora sólo toco en la capilla y en casa.
-Ha sido una vida totalmente entregada a la música.
Cierto, pero no sólo a la interpretación, también he compuesto varias melodías y una obra sinfónica para violín y piano de 18 minutos que he titulado “El Diluvio” y un método para profundizar en el aprendizaje del violín. Piensa que para aprender este instrumento hay que conocer 8 posiciones, pues yo he inventado 15, con lo que es más fácil dominarlo.
-¿Qué instrumentos toca?
Violín, guitarra, bajo, acordeón, trombón y trompeta.
A punto de terminar nuestra visita a Elí Périz le pregunto si puede tocar alguna canción. Entonces le pide a su nieta Sofía que vaya a buscar el violín y nos deleita con el tango Caminito y con un fragmento de su obra sinfónica.
En esos momentos me doy cuenta de que toca como un zurdo y le pregunto.
-¿Es usted zurdo?
Pues no, yo soy diestro y aprendí a tocar con la derecha, pero después de la guerra mi hermano se encontró en un campo un fulminante de bomba y lo llevó a casa y a mí no se me ocurrió otra cosa que darle un martillazo, explotó y perdí parte de tres dedos. No me quedó más remedio que aprender a tocar con la izquierda. El resto de cosas las hago con la derecha.
Está entrevista se realizó en Lalueza acompañados por su hija Loida y por sus nietas Sofía y Tatiana.
Muchas gracias señor Elí, ha sido un placer hablar con usted.
En la localidad monegrina de Valfarta la Cruz Roja instala un hospital durante la guerra civil siendo uno de los muchos que se establecen en el frente. Quizá, la historia del hospital de Valfarta sea la más olvidada del resto de hospitales que se instalaron en Los Monegros, tales como los de Grañén, Sariñena y Bujaraloz. Sin embargo, el hospital tuvo una gran actividad e importancia, teniendo entre sus particularidades ser uno de los tres hospitales de la Cruz Roja en el frente de Aragón, junto a los de Sástago y Azaila.
Valfarta. Luis Vidal, Hermann, Foto Walter…[et al.]1936-1939.
Valfarta
Valfarta responde a un municipio monegrino, en una llanura, distante a unos escasos siete kilómetros de Bujaraloz que en 1930 contaba con 312 habitantes, dedicados a la ganadería ovina y a la agricultura de secano. Un pueblo pequeño que se apreciaba blanquecino en la llanura árida del sur de Los Monegros.
Tras el levantamiento militar del 19 de julio de 1936, donde no triunfa, el ejército y la sanidad militar sufren una cierta desorganización, creando un vacío que ocupan las milicias y, en el caso de la sanidad, el propio personal médico de los diferentes centros y la Cruz Roja.
Sello Juzgado Municipal de Valfarta con la corona arrancada.
Valfarta se sitúa en el lado aragonés donde el levantamiento fracasa y el pueblo ocupa el poder. Pronto van llegando avanzadillas de milicianos hasta la llegada de la columna Durruti a Bujaraloz el 26 de julio de 1936 en su avance hacía Zaragoza. Un avance que pronto es frenado en Pina de Ebro estabilizándose el frente denominado Sector de Bujaraloz hasta la ruptura del mismo en marzo de 1938.
En aquel contexto, Valfarta pronto se decanta al bando republicano, dando cuenta de ello el Día Gráfico del 28 de julio de 1936: «Un pueblo llamado Valfarta está también en poder de los núcleos obreros del mismo poblado«. Así, Valfarta, como muchos pueblos de la zona, se va consolidando en la retaguardia del frente tras unos primeros días confusos y de enfrentamientos, tal y como recoge el corresponsal de Tierra y Libertad en su edición del 20 de agosto de 1936:
Esperamos, y después de visado, nos dirigimos a Valfarta. Al pasar por este pueblo, nos paramos un momento para cargar gasolina y charlar con los compañeros. Han pasado los pobres sus apuros, pero ahora, con un arma en la mano y la confianza puesta en os que a la lucha partieron y en los que quedan, están tranquilos.
Nos hablan de los pueblos cercanos a ellos y de los días pasados escondidos en el monte, antes que aceptar el empuñar las armas contra sus hermanos de clase.
Nos dicen que en Lanaja, acusados por la Guardia civil, fueron fusilados once compañeros. En sus caras, con ojos que brillan de odio al darnos la noticia, se ve que sienten el dolor de su propia carne proletaria.
Sello Consejo Municipal CNT Valfarta (Reconstruido).
La Cruz Roja en el Sector de Bujaraloz
Con las columnas que parten de Barcelona al frente de Aragón se despliegan unidades sanitarias, también conocidas como expediciones sanitarias con personal médico, enfermeras, camilleros, ambulancias, equipo médico y farmacéutico. Tras aquellos primeros días, y a medida que se estabiliza el frente, va naciendo la necesidad de ir estableciendo puestos de socorro y hospitales de vanguardia y retaguardia.
Y con las primeras columnas de combatientes que salieron de Cataluña para los frentes españoles, fueron los servicios de la Cruz Roja.
Y en la primera línea de avance por tierras aragonesas iban los servicios de la Cruz Roja.
Y en Sástago, en Bujaraloz, en Balfarta y en Azaila, se montaron hospitales de la Cruz Roja.
Y cada puesto de combate, cada avanzadilla, cada lugar donde se exponía la vida de los luchadores del pueblo, estaba dotado de un servicio de la Cruz Roja pronto a cumplir su misión.
Boletín oficial de la Brigada de Barcelona, numero 214 – noviembre 1937.
El despliegue de la Cruz Roja se comienza a organizar por medio del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). Para ello abren distintas delegaciones en España, en ambos bandos, al contar entre sus principios «Neutralidad absoluta de la Cruz Roja» (La Vanguardia, 31 de octubre de 1936). En octubre de 1936, recoge Arnau Gonzàlez i Vilalta, el gobierno de Cataluña «Facilita la creación de la Delegación del CICR en Barcelona», delegación que es ocupada, a los pocos días, por su delegado internacional el doctor Horace Barbey, cirujano ginebrino (1906-2003). Así, durante la guerra, en palabras de Arnau Gonzàlez i Vilalta «El Comité Internacional de Cruz Roja desarrollaría una activa actuación en el país con el objetivo de salvar vidas de personas en peligro» (Gonzàlez i Vilalta, Arnau.El Comitè Internacional de la Creu Roja, el possible reconeixement diplomàtic de Catalunya i els efectes humanitaris de l’evolució política catalana (1936-1939)).
La delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja sigue con gran éxito los servicios de: – Aportación de material sanitario. – Respeto a la enseña del personal de la Cruz Roja. – Intervención cerca de las autoridades, con el fin de obtener la libertad de evacuación de las mujeres, niños, viejos y enfermos. Gestionar la libertad de los prisioneros. – Agenciar noticias de los familiares en país enemigo.
La Vanguardia, 31 de octubre de 1936.
Puesto de socorro de Gelsa
Como puesto sanitario avanzado, la Cruz Roja instala en el cruce de Gelsa, carretera de Zaragoza con Gelsa, Monegrillo y Pina el denominado «Puesto de socorro de Gelsa»; siendo montado por medio de tiendas de campaña por lo que también es conocido como «Las Tiendas«. En el puesto se realizan las primeras atenciones para luego ser derivados, según su gravedad, a hospitales de retaguardia. En este caso, los heridos son evacuados al hospital de Valfarta aunque en el sector había otros hospitales, como son el caso de los hospitales de Bujaraloz y Peñalba. Así mismo, para no saturar los hospitales avanzados se solía evacuar heridos y enfermos a hospitales alejados completamente del frente como son los hospitales base de Lérida o al mismo hospital de la Cruz Roja en Barcelona.
El servicio de evacuación se realiza por medio de ambulancias y autocares, detalle que lleva La Vanguardia en su edición del 31 de octubre de 1936 «El servicio de evacuación de heridos desde las estaciones a los hospitales, que la Cruz Roja viene realizando desde los primeros días, será aumentado con nuevos coches ambulancias y autocars». Un servicio de evacuación en desarrollo que ve necesario realizar próximas incorporaciones «Próximamente le serán entregados a la Institución dos autos-ambulancias de procedencia extranjera para los servicios del frente» (La Vanguardia, 31 de octubre de 1936). No por menos se avanzan los planes de implementación de la infraestructura sanitaria en el frente con nuevos hospitales y puestos de socorro «El Comité local piensa hacer próximamente una visita al frente de guerra para determinar el emplazamiento de otros hospitales y puestos de socorro» (La Vanguardia, 31 de octubre de 1936).
El frente abarcado es grande, teniendo, además, que evacuar hasta 20 kilómetros retaguardia adentro de las líneas del frente. Las mismas milicias son las encargadas de organizar la evacuación, tal y como recoge el informe del 10 de noviembre de 1936 del Dr. Horace Barbey, delegado en Barcelona, al Secretario General del CICR en Ginebra, el Sr. E. Clouzot: «Esto incluye la línea del frente y hasta 20 km tierra adentro. Aproximadamente detrás de esta zona, el transporte de los heridos es responsabilidad del Servicio de Salud y de las milicias antifascistas, que se encuentran bajo autoridad militar. Esta zona se extiende, en el mapa, hasta un cruce de carreteras situado a 1 o 2 kilómetros al oeste de Bujaraloz. Esta última localidad se encuentra a 69 kilómetros al este de Zaragoza y, por lo tanto, fuera de la zona de fuego, al menos por el momento» (Cartas e informes de Horace Barbey, delegado en Barcelona B CR 212 GEN-48).
No obstante, este servicio de evacuación poco a poco va siendo asumido por la misma Cruz Roja, especialmente del Cruce de Gelsa al hospital de Valfarta: «Los servicios de la Cruz Roja se encargarán del traslado de los heridos desde el cruce mencionado hasta el hospital de Valfarta. Este cruce serviría, por lo tanto, como punto de relevo, y la Cruz Roja está estudiando la posibilidad de instalar allí una gran carpa o barracón para recibir a los heridos que lleguen del frente mientras esperan su traslado a Valfarta. Obviamente, se trataría solo de un lugar de espera temporal durante una o dos horas, en caso de que todas las ambulancias estén ya en servicio» (Cartas e informes de Horace Barbey, delegado en Barcelona B CR 212 GEN-48).
Hay que señalar que el frente, entre distintas milicias y servicios médicos, no está exento de confrontaciones entre las organizaciones hasta que se van solucionando: «En teoría, todo esto debería funcionar sin problemas y sin mayores dificultades, pero creo que la práctica será algo diferente debido a la aún muy fuerte rivalidad entre las milicias médicas antifascistas y la República de Aragón, y que las primeras no dudarán, si les conviene, en requisar el equipo de la República de Aragón. Dado que el frente de Aragón se encuentra muy tranquilo en estos momentos, es probable, o al menos posible, que estas dificultades se vayan solucionando y que, en consecuencia, la organización del transporte de los heridos sea más eficiente y, llegado el momento, pueda funcionar con relativa normalidad» (Cartas e informes de Horace Barbey, delegado en Barcelona B CR 212 GEN-48)
La organización parece que llega a ser «perfecta», a tenor de la conclusión obtenida por Roda (Delegado de sanidad y Cruz Roja en el frente de Bujaraloz), Pedro Estrany (Delegado Presidente) y Arturo Grau Mediano (Primer jefe de la Brigada) en su visita al frente en diciembre de 1936: «Los visitantes quisieron comprobar la perfecta organización de los servicios que a ellos (el oficial Pedro Gebelli, jefe del personal y por el brigada Trepat) les están encomendados como son, la guardia a los hospitales y el relevo del personal que lo presta en las tiendas de campaña de la Cruz Roja en el cruce de la carretera de Zaragoza, Gelsa y Monegrillo. En estas tiendas que también visitaron los compañeros Estrany y Grau presta servicio el practicante Martínez el sargento Andrés Aybar y varios camilleros, En ellas se efectúan en tiempo normal unas treinta curas diarias procedentes del Cuartel General» (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937).
El compañero Practicante Martínez hablando con el periodista Nogareda en el cruce Gelsa. Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de julio de 1937.
Igualmente, el Boletín oficial de la Brigada n.º 1 desarrolla el servicio de evacuación prestado en el frente: «Los otros servicios prestados en el frente es la de transportar los diferentes heridos a los hospitales para lo cual se ha montado un Docker en el sitio de cruce de las diferentes carreteras que conducen al frente y distante del mismo a unos dos por la sanidad militar a la Cruz Roja y ésta realiza la misión que antes se cita. En este Docker se halla un médico, que es solicitado para realizar asistencia a los milicia-nos de las diferentes centurias. Así mismo se han instalado unos puestos de socorro cuya misión es atender y transportar los heridos del frente. Estos servicios realizados por los camilleros de la Cruz Roja con el mayor celo y entusiasmo por lo que son la admiración de todos«.
Visitaron también un lugar llamado «Las Ventas», en donde presta un excelente servicio una brigada llamada de «Juan Simón», por ser la que efectúa los enterramientos, ésta está compuesta por el cabo Ribera y cuatro camilleros.
Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937.
Hospital de Azaila
El hospital de la Cruz Roja de Azaila, instalado en el mismo frente de Azaila, columna Hilario Zamora, responde a un hospital «Doker» formado por cuatro barracones con comunicación interior entre los mismos y con capacidad total de 100 plazas (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de marzo de 1937).
Perspectivas hospital de Azaila. Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de julio de 1937.
«Docker» hace referencia al tipo de barracones de maderas utilizados parala instalación del hospital o puesto de socorro.
Hospital de Sástago
A principios de agosto se organiza el hospital de la Cruz Roja de Sástago, en las escuelas nacionales.
Vista General del Hospital de Sástago. Visita oficial del Delegado y Delegado adjunto del Comité Internacional de la Cruz Roja en Barcelona (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de marzo de 1937).
Hospital de Sástago Grupo del personal afecto al mismo. Presidente Comité Local Barcelona, idem de Lérida, Dr. Martí y Capitán Valentí, Delegado y Delegado Adjunto del C.I.C.R. (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de marzo de 1937).
Hospital de Lérida
La Cruz Roja refuerza su asistencia sanitaria con el hospital de Lérida. Fundación recogida en la comunicación telefónica mantenida por Sr. Daniel Clouzot con el Dr. Barbey el 4 de diciembre de 1936 al igual que se informó con la instalación del hospital de Valfarta: «Creación de hospital de Lérida La Cruz Roja Catalana en Lleida acaba de fundar dos hospitales: uno en Lleida, en la calle Marqués de Villa Antonio (96 camas), y otro en Sástago, localidad situada a 20 km al sur de Bujaraloz (50 camas). El CICR deberá informar a las autoridades nacionales de la ubicación de estos hospitales, como ya hizo con el hospital de Valfarta» (Correspondencia general de la Delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja en Barcelona CDCRE C ESCI-017).
Hospital de la Cruz Roja de Valfarta
En Valfarta, la Cruz Roja establece uno de sus hospitales, el Hospital de la Cruz Roja de Valfarta. Su ubicación, como ya hemos comentado anteriormente, responde a un lugar relativamente tranquilo de retaguardia, tal y como considera el delegado de Barcelona Dr. Horace Barbey en su comunicación a E. Clouzot: «El hospital del Comando Regional de Valfarta, como ya les he informado, se ubica a pocos kilómetros al norte de Bujaraloz, en una zona que probablemente tenga poca importancia estratégica, ya que está fuera de las principales vías de comunicación y, por consiguiente, tiene pocas probabilidades de ser bombardeada» (Cartas e informes de Horace Barbey, delegado en Barcelona B CR 212 GEN-48).
Situación del Hospital de la Cruz Roja de Valfarta. Cartas e informes de Horace Barbey, delegado en Barcelona (B CR 212 GEN-48. Centro Documentación de Cruz Roja Española).
La Cruz Roja de Valfarta, distante de Bujalaroz siete quilómetros, ha instalado un magnífico hospital, que bajo la dirección del prestigioso doctor Ríus, y secundado por cinco médicos, cuatro practicantes y cincuenta camilleros, atienden a los allí hospitalizados. El citado hospital cuenta con un completo laboratorio, gabinete de Rayos X, dos aparatos portátiles de la misma aplicación y tres auto-ambulancias de los últimos modelos extranjeros .
La Vanguardia, 24 noviembre 1936.
El hospital se habilita en la antigua casa Penén, calle Alta n.º 2. Casa que, al igual que otras dependencias del pueblo, al inicio de la contienda, sufre el requiso y el abandono forzoso de sus propietarios, relato que recoge años más tarde la Causa General de la localidad: “La casa parroquial fue saqueada arrojando muebles y ropas por el balcón y ventanas destruyendo el archivo parroquial y cuanto encontraron en ella. Entre la población civil la casa que más perjuicios sufrió fue la de Penen, a quienes requisaron muebles, ropas, colchones, ganado y otros objetos habiéndoles abandonarse y trasladarse a otra más pequeña”.
Casa Penén con la iglesia al fono. Valfarta, abril del 2026.
«Su amplio y palacial casalicio es la típica residencia del hidalgo rural aragonés, con un severo y casi monástico zaguán, con su oratorio, las salas de respeto de su planta noble y la serie casi inacabable de dormitorios, con que antiguamente resolvían los Penén el problema del hospedaje de su parentela y amistades».
Castillo Genzor, Adolfo. Armas del pueblo de Valfarta. El Noticiero, 7 de marzo de 1965.
Su instalación se puede establecer en la segunda quincena de octubre de 1936. El viernes 16 de octubre de 1936, el doctor Horace Barbey, delegado del Comité internacional de la Cruz Roja en Barcelona, comunica la instalación del hospital de la Cruz Roja en Valfarta: «El Sr. Barbey solicita que el Comité informe a Burgos, en nombre de la Cruz Roja Española, de que esta última va a instalar un hospital en Valfarta, a 5 kilómetros al este de Bujaraloz, que está a 35 km al este de Huesca. Dr. H. Barbey» (CDCRE C ESCI-149). Y a los pocos días de dicha comunicación, a finales del mes, La Vanguardia del 31 de octubre de 1936, ya da cuenta de su inauguración: «Recientemente ha inaugurado un Hospital de Sangre en Balfarta, a siete kilómetros de Bujaraloz, capaz para ciento cincuenta camas; con sus modernas salas de operaciones, gabinete de Rayos X y todos los servicios quirúrgicos que las necesidades puedan exigir. Al frente de dicho hospital está el doctor Rius Badía con un equipo de médicos, practicantes y enfermeras, todos pertenecientes a la Institución».
Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de noviembre de 1936.
Comité Internacional de la Cruz Roja
Delegación de Barcelona; Calle de Lauria, número 95. Tel. 70.108.
Barcelona, 1-24-X-36. Estimado señor, Amadeo Pérez, Primer jefe de la Brigada Cruz Roja. Barcelona.
Estimado señor: En respuesta a su Carta del 15-X-1936, sobre El hospital de Valfarta (prov. de Huesca), yo le llevo a tu Conocimiento que El Comité Internacional de La Cruz Roja en Ginebra ha hecho lo necesario para informar al Cuartel General de Burgos de La ubicación de este Hospital. Por favor quisiera darte las gracias, Estimado señor, mis saludos distinguidos.
H. Barbey, delegado en Barcelona de la C.I.C.R. (rubricado).
(Hay a sello que dice: Comité Internacional, Delegación Barcelona).
Finalmente, casa Penén, antigua casa señorial permite la instalación del hospital gracias a ser un edificio de considerables dimensiones de “Espaciosas y ventiladas salas capaces para 150 camas y tiene varias dependencias en las cuales se ha instalado dos quirófanos que permiten operar dos heridos simultáneamente; gabinete de rayos X, farmacia, etc.” (Un nuevo hospital de la Cruz Roja en el frente de guerra. Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de diciembre de 1936).
La casa consta de dos pisos y planta baja «Reuniendo todas las comodidades propias para el mismo, con una capacidad para unas 100 camas, pudiéndose ampliar hasta 150» (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937).
La planta baja alberga las dependencias para el personal facultativo y auxiliares «Existiendo además en el mismo la cocina y despensas, dando salida a un patio de unos 30 metros cuadrados, rodeado de las antiguas establos y caballerizas». Mientras, en las plantas altas se alojan las camas «Así como la sala de operaciones capaz para realizar dos intervenciones a un tiempo, sala de esterilización, gabinete de Rayos X, compuesto de un magnífico aparato fijo Siemens y otro portátil Philips recibido hace poco de Ginebra por mediación de la Cruz Roja, sala especial para enyesados, etc.» (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937).
«Este hospital funciona como el más moderno que pueda existir en una capital y realizándose toda clase de intervenciones quirúrgicas por exigentes y difíciles que sean; para ello cuenta con personal facultativo de competencia reconocida y desplazados voluntariamente por amor a la institución y espíritu humanitario, sin reparar en sacrificios ni perjuicios que estos casos a veces ocasionan (abandono de clientela particular, etcétera). Cuenta así mismo con un instrumental completo para operaciones de cráneo, tórax, vientre y traumatología de los más modernos llegados la mayoría del extranjero por mediación de la Cruz Roja y pedidos por el personal para cubrir las necesidades que en diferentes casos puedan presentarse.«
Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937.
Nuestro Hospital en Valfarta (Frente de Aragón) Las dos fotografías que publicamos en este número, una de la Sala de operaciones y otra dé la de curas, del Hospital de Valfarta, darán una pálida idea del esfuerzo hecho por Institución, para dotar nuestros hospitales del frente, de todos aquellos elementos necesarios para la práctica de nuestros servicios quirúrgicos y sanitarios. Personal facultativo, Jefe, Oficial y Camilleros de la Brigada, pueden desarrollar sus actividades de la manera más perfecta, gracias al esfuerzo y constante preocupación del Comité Local de Barcelona, que no olvida ni un momeno las necesidades de aquellos hospitales, aun teniendo que luchar con las dificultades económicas que desgraciadamente estamos atravesando.
Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de marzo de 1937.
Los encargados de llevar a cabo el hospital es la denominada brigada Barcelona de la Cruz Roja, mientras que la brigada Lérida se hace cargo de los hospitales de Sástafo y Azaila: «La Sección Catalana de la Cruz Roja ha extendido su radio de acción a Aragón. En aquel frente ha montado hospitales y puestos de socorro y para muy en breve tendrá terminada totalmente la instalación de un nuevo hospital en un magnífico edificio capaz para 400 camas. Los hospitales de Balfarta, Sástago y Azaila, funcionan de una manera perfectísimo y tienen un personal muy apto que viene prestando grandes servicios. La brigada de Barcelona cuida del primero de los mencionados hospitales y la de Lérida de los de Sástago y Azaila. Además, se han establecido, con personal de Barcelona, puestos de socorro cerca de Gelsa y en Las Ventas, en la carretera de Pina» (El noticiero universal, 10 mayo 1937).
Sello del Hospital de la Cruz Roja de Valfarta (Reconstruido).
Posee uno de los mejores hospitales de sangre de todo el frente Aragonés, dotado de todos los adelantos modernos que en nada tiene que envidiar a los mejores hospitales de Barcelona.
Su capacidad actual es de 150 camas, pudiéndose ampliar el número de ésta hasta 250. Posee seis magníficas salas, tres en el primer piso y otras tres en el segundo espléndidamente ventiladas alegres en su interior, luminosas limpias. Las camas esmaltadas, blancas como la nieve, impolutas.
El régimen y la disciplina interior, son dulces, llevaderos, procurándose por todos los medios que al herido le resulte la estancia agradable. Las comidas que a los heridos se les sirven son sanas y nutritivas y el agua que beben es filtrado cuidadosamente con el fin de evitar complicaciones gástricas.
Cuenta así mismo el hospital con un magnífico gabinete de rayos X; otro de terapéutica-física; aparato de radio-Scopia portátil; laboratorio, amplia y bien dotada sala de operaciones, sala de curas y enyesados.
Al frente de dicho hospital está el conocido y prestigios Dr. Martínez Torres, cirujano eminente bien conocido en los medios científicos.
Es el prototipo del médico que vive y para su profesión y para los enfermos. Practica de tal forma su apostolado, que sus intereses sé ven lesionados por la obsesión de darlo todo para los enfermos.
Muchas son las pruebas de su altruismo y desinterés lleno de humanidad y, cariño hacia los heridos y enfermos.
Este hombre que es célebre; que es el alma de este hospital, se vería imposibilitado de plasma su obra tan humanitario, como admirable, sin la ayuda eficaz de elementos auxiliares.
Estos elementos tan valiosos son los médicos doctores. Salieras, cirujano y ayudante del Director, Álvarez y Cardona, secundados por la labor meritoria de tres expertos practicantes, y seis competentes enfermeras.
Más allá: portavoz de la División «Francisco Ascaso», 22 de septiembre de 1937.
Detalles de su organización es recogida igualmente en el Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de enero de 1937, que extensamente detalla en su «Crónica de la actuación de la Cruz Roja en el frente de Aragón, sector Bujaraloz»: «Para la buena organización del mismo se han ultimado una serie de detalles como son controlar todas las operaciones por medio de hojas operatorias en las que consta con detalle el curso de dichas intervenciones, hojas clínicas detalladas de la historia y curso de la enfermedad del hospitalizado, hojas especiales para los casos de traumatología, unas hojas que se llenan diariamente con la filiación del hospitalizado y diagnóstico y que son mandadas al control sanitario del sector, a más esta misma anotación la hacemos en el hospital en una libreta de entradas y salidas. Para facilitar la labor del personal auxiliar (enfermeras, internos y enfermeros) al pasar visita que se hace dos veces al día se cuelga de la cabecera del enfermo unos letreritos con unas iniciales para cuando han de empezar a levantarse, empezar a comer, para las dietas, etc., la explicación de estas iniciales se hallan escritas en una cartulina colgada en el despacho del director y sala de facultativos para que sean leídos por las enfermeras encargadas de llevar a cabo dicha orden; éstas en número de seis son las encargadas también de tomar las temperaturas y pulsos dos veces al día y seguir a la visita para colaborar en la misma. Las operaciones que no son de urgencia se realizan por las mañanas reservando para la tarde las cosas de traumatología (enyesados, colocación de Kischner, etc.), realizando las intervenciones de urgencia corrientes el médico de guardia que se nombra junta con una enfermera y un interno».
Para evitar congestionar el hospital, los heridos y enfermos que mejoran son trasladados a hospitales base, como hemos comentado anteriormente, o a sus respectivos domicilios: «Los enfermos al entrar en franco período de convalecencias son evacuados la mayoría de veces a sus domicilios de acuerdo siempre con el control sanitario para dejar sitio a los que tengan que ingresar nuevamente y así evitar aglomeraciones».
A lo largo e la guerra las situaciones van cambiando, de una organización inicial de la sanidad vinculada a las milicias o, en este caso, a la Cruz Roja, a la formación del Consejo de Sanidad, por parte del Gobierno Catalán, en septiembre de 1936 a pasar al XI Cuerpo del Ejército del Este y depender del sector de Bujaraloz, siendo Bujaraloz una de las cabezas del sector sur, sede sanitaria compartida con Caspe.
Tenemos noticias que la instalación del nuevo hospital, que ya a empezado a funcionar, es elogiada en todo el sector por todos los jefes y milicias.
Un esfuerzo más para la práctica de sus pos-tulados ha hecho nuestra Institución, al inaugurar este nuevo hospital, demostrando con ello la eficaz actuación del Comité Local, que procura por todos los medios y aun a fuerza de los mayores sacrificios, poner el nombre de la Cruz Roja a la altura de las circunstancias.
Un nuevo Hospital de la Cruz Roja en el frente de guerra. Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de diciembre de 1936.
En esta línea, el hospital se va incrementando a medida que va avanzando la guerra y así lo refleja el Dr. Barbey en su informe del 10 de noviembre de 1936 «Este hospital tiene capacidad para 50 heridos y pronto podrá recibir el doble» (Cartas e informes de Horace Barbey, delegado en Barcelona B CR 212 GEN-48). Ampliación que es informada en el Boletín oficial de la brigada n.º1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de febrero de 1937: «Le participo al mismo tiempo que en esta fecha se amplía el número de camas y se está instalando una sala de traumatología. Médico-Director y Delegado General de la Cruz Roja en el frente de Aragón. Valfarta, 25 de diciembre de 1936».
Mismamente, a su vez también se va ampliando su parque móvil, reseña aparecida en El Diluvio, diario político de avisos, noticias y decretos n.º 269 del 11 de noviembre de 1936: «De la Cruz Roja.- Esta institución sigue sus actividades intensificando sus servicios en el frente y en la retaguardia. Ayer salieron para el sector de Aragón, Bujaraloz y Valfarta, en donde tienen instalado un Hospital de Sangre, dos auto-ambulancias, dos motos, veinte camillas, además del personal facultativo y camilleros«.
Una labor que va realizando la Cruz Roja a pesar de sus complicaciones económicas para llevarla a cabo: «Aun luchando con su difícil situación económica, la Cruz Roja en Barcelona sigue actuando de una manera eficaz con su obra de asistencia social en los frentes de batalla y en la ciudad.Sin desatender su Hospital de Sangre en Barcelona, en el que están hospitalizados buen número de heridos procedentes del frente aragonés; sin descuidar los Consultorios y Dispensarios, en los que se visitan más de ochocientos enfermos diariamente, va extendiéndose su radio de acción con nuevas actividades». Por ello no cesan en la solidaridad para mantener su actividad «Miles de personas acuden diariamente a utilizar estos servicios, que son completamente gratuitos. La Cruz Roja de Barcelona espera de la ciudadanía y de los sentimientos filantrópicos del pueblo barcelonés su ayuda moral y material.Los heridos de la guerra se lo agradecerán.Oficinas: calle de Lauria, 95» (La Vanguardia, 31 de octubre de 1936).
Situación financiera, de falta de recursos, que se prolonga a lo largo de la contienda, debido a que la existencia de los hospitales requería de grandes recursos para cubrir los gastos y necesidades, debilidad financiera que queda manifiesta en uno de los muchos artículos que se encuentran relacionados con el hospital de la Cruz Roja de Valfarta:
La situación económica de la Cruz Roja
Por la gran cantidad de servicios prestados por esta noble institución, la situación económica de la misma es en extremo precaria. Hasta hace aproximadamente tres meses, los gastos que les ocasionaba el sostenimiento del hospital de Valfarta, de sus hombres movilizados, eran subvencionados por la División. A partir de la fecha indicada todo corre a cargo de la institución. Los gastos ocasionados por los horarios del personal movilizado, alimentación, material sanitario y quirúrgico son elevadísimos, y la ayuda internacional, nula, sólo haciendo un sin fin de sacrificios muy a duras penas la institución les puede subvencionar.
Más allá: portavoz de la División «Francisco Ascaso», 22 de septiembre de 1937.
Brigada de camilleros de la Cruz Roja
En el antiguo cuartel de la Guardia Civil se instala la sede de la Brigada de camilleros de la Cruz Roja. El cuartel de la Guardia Civil se encontraba en la calle Alta, siendo derribado a los años y que actualmente ha desaparecido completamente «En el antiguo cuartel de la Guardia civil, hoy de los camilleros de la Cruz Roja fueron recibidos por el oficial Pedro Gebelli, jefe del personal y por el brigada Trepat» (Visita de Roda (Delegado de sanidad y Cruz Roja en el frente de Bujaraloz), Pedro Estrany (Delegado Presidente) y Arturo Grau Mediano (Primer jefe de la Brigada) al frente de Bujaraloz. Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937).
Taller de mantenimiento y reparación de ambulancias
Además, en Valfarta se monta un Taller de mantenimiento y reparación de ambulancias, tal y como aparece en Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de abril de 1937 “Material obtenido gratuitamente por Secretaría del Comité Local de Barcelona, a distribuir por la Brigada. Montaje«. El taller está en la parte de atrás de casa Penén, ocupando los viejosestablos y caballerizas: «Hoy habilitadas por este Hospital para garaje de ambulancias y autos de servicio para el personal«.
SECREARÍA GENERAL
Continuación de la lista del material obtenido gratuitamente por Secretaría del Comité Local de Barcelona, a distribuir por la Brigada.
VALFARTA
Montaje de un taller completo, para la reparación de ambulancias, en el garaje instalado en Valfarta (Bujaraloz).
Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de marzo de 1937.
En la fotografía se puede observar la parte de atrás de casa Penén con personal del Hospital de Valfarta y parte del parque móvil del hospital.
Personal del hospital de Valfarta
El hospital está dirigido por el doctor Luis Ríus Badía (Lluis Ríus i Badía), cirujano del Hospital Clínico y de la Cruz Roja en Barcelona «La dirección se ha encomendado a persona de tantos prestigios profesionales como tiene el doctor Rius Badia, cirujano del Hospital Clínico y de la Cruz Roja en Barcelona». Rius Badia está acompañado por los doctores Martínez Torres, Pérez Malla, Navarro, Sellarés“Todos ellos de la Cruz Roja y de reconocida solvencia como cirujanos”. También los practicantes Fernández Saavedra y Bertrán, el personal de la Brigada de camilleros al mando del oficial 2° Pedro Gebelli«Todos siempre dispuestos a ofrendar su vida para resteñar las heridas y arrancar de la muerte los hermanos que luchan» (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de diciembre de 1936).
Lluis Rius i Badia es cirujano de la Brigada Sanitaria de la Cruz Roja de Barcelona que se traslada a Valfarta tras prestar sus servicios en Barcelona en los primeros días de la contienda. En Barcelona se hace cargo de uno de los hospitales improvisados en Barcelona en el Dispensario de la calle Mendizábal. Rius i Badia “Va tener un papel muy importante los primeros días de lucha, dando asistencia a los heridos en un auténtico hospital improvisado, todo intentando solucionar el mayor número posible de casos para no sobrecargar aún más los hospitales ya congestionados” (Hervás i Puyal, Carles. Sanita a Catalunya durant la República i la Guerra Civil. Política i organització sanitàries del conflicto bèl lic).
Durante la visita de Roda, Estrany y Grau a Valfarta en diciembre de 1936 «En donde en el hospital fueron recibidos por todo el personal y pudieron presenciar una intervención quirúrgica que en aquel momento practicaba el doctor Luis Rius Badia, consistente en la amputación del dedo medio de la mano izquierda de un miliciano» (Visita de Roda (Delegado de sanidad y Cruz Roja en el frente de Bujaraloz), Pedro Estrany (Delegado Presidente) y Arturo Grau Mediano (Primer jefe de la Brigada) al frente de Bujaraloz. Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937).
Copia de una carta dirigida al director del hospital por un enfermo. Encontrándome hospitalizado en el hospital de la Cruz Roja de Valfarta, sector de Bujaraioz, bajo la dirección del doctor Rius Radia y siéndome de mi más agrado la asistencia de dicho doctor, como igual de los que están cooperando con éste, hago un donativo de 50 pesetas para dicho hospital.
Manuel Muñoz González. Valfarta, 2 de diciembre de 1936. Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937.
Por último, se ha nombrado al director del hospital delegado de la Cruz Roja en el frente de Aragón por el Inspector General que se ocupa de hacer cumplir los reglamentos internacionales de la Cruz Roja, así como de velar por los camilleros y demás personal de la institución, para lo cual se traslada con frecuencia a los distintos sectores donde se encuentra personal.
Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937.
Roland Marti, Delegado del Comité Internacional de la Cruz Roja en Barcelona, con dos enfermeras y el doctor Sellarés, asistente médico del Hospital de la Cruz Roja en Valfarta. Posan delante de la primera ambulancia asignada a la Columna Durruti en el frente de Aragón. (CICR-1851-17. Centro Documentación de Cruz Roja Española).
El Dr. Jorge Martínez Torres ocupa el cargo de director del hospital de la Cruz Roja de Valfarta (Sector Centro), apareciendo, al menos desde abril de 1937, a cargo del hospital. En julio de 1937, el doctor Martínez Torres es ascendido a la categoría de Capitán (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de julio de 1937).
Le acompaña el cirujano el Dr. Salieras, ayudante del director y los médicos Álvarez y Cardona.
Cabecera de la noticia de la conferencia del Dr. Martínez Torres publicada en el Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de mayo de 1937.
Ascenso
Ha sido ascendido a la categoría de Capitán el teniente Médico doctor Jorge Martínez Torres, Jefe del Hospital de Valfarta en el frente de Aragón.
Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de julio de 1937.
En las actas de defunción de Valfarta, entre julio de 1937 y el 6 de septiembre de 1937, aparecen citados, como personal del hospital, Víctor Balleries, médico; Ricardo García, teniente de la cruz Roja; Salvador Sadurní, administrador del hospital y Mariano Ruiz, camillero.
Obsequio al personal del frente
El día 30 del pasado mes de septiembre salió con dirección a Valfarta, el compañero Pedro Estrany, Delegado Presidente de la Cruz Roja Española en Barcelona. Motivó el viaje, como así se hizo, el deseo de obsequiar al personal facultativo, oficiales y camilleros, que en el frente están dando una prueba de sus sentimientos humanitarios y el deseo de prestigiar con su actuación, las actividades de nuestra Institución.
Acompañado del camarada Roda y demás compañeros de departamento, nuestro Presidente visitó y obsequió a todos los componentes de nuestra Asociación, en el hospital de Valfarta, en las Ventas y en el sector donde actúa la Brigada «Juan Simón». Para todos tuvo frases de amistad y en alegre camaradería compartieron unas horas deseándoles mucha suerte, en el año nuevo.
Médicos, oficiales y camilleros agradecieron con sentidas palabras las atenciones y los obsequios que en nombre de la brigada les hizo el camarada Estrany.
Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de febrero de 1937.
Calidad del agua
La mala calidad del agua es un gravísimo problema en el sector sur, especialmente en Bujaraloz, cuyas aguas son declaradas infectadas, es de suponer que lo mismo sucedería en Valfarta. Por lo que se establece un sistema de aguas limpias y depuradas a través de camiones cisterna o cubas. En Bujaraloz se utiliza el antiguo hospital habilitándolo como Hospital de Sangre para los heridos en el frente, además en casa de Gros se instala el hospital de enfermos y el “hospital de venéreas” (las enfermedades de transmisión sexual fueron un verdadero problema entre los milicianos). El hospital de venéreas en Bujaraloz era una casa grande, con patio descubierto y corredor alrededor, acabada la guerra, la casa pasa a ser usada como escuela.
El hospital en La Rambla en su edición del 23 de noviembre de 1936
La Cruz Roja en Valfarta, a siete kilómetros de Bujaraloz, ha instalado en una antigua finca un magnífico hospital bajo la dirección del prestigioso doctor Rius, secundado por cinco médicos, cuatro practicantes y cincuenta camilleros, los cuales atienden diversos hospitalizados. Junto a dicho hospital cuenta con un completo laboratorio con dos aparatos portátiles de rayos X y con un gabinete de la misma aplicación y tres coches-ambulancias.
El hospital de Cruz Roja en Valfarta, por A. Fernández Saavedra
Actualmente la Cruz Hoja sigue prestando sus humanitarios servicios en este frente, de una manera ejemplar y digna de lodos los elogios. Posee uno de los mejores hospitales de sangre de todo el frente Aragonés, dotado de todos los adelantos modernos que en nada tiene que envidiar a los mejores hospitales de Barcelona. Su capacidad actual es de 150 camas, pudiéndose ampliar el número de éstas hasta 250. Posee seis magnificas salas, tres en el primer piso y otras tres en el segundo, espléndidamente ventiladas, alegres en su interior, luminosas, limpias. Las camas esmaltadas, blancas como la nieve, impolutas. El régimen y la disciplina interior son dulces, llevaderos, procurándose por todos los medios que al herido le resulte la estancia agradable. Las comidas que a los heridos se les sirve son sanas y nutritivas y el agua que beben es filtrada cuidadosamente, con el fin de evitar complicaciones gástricas.
Cuenta, asimismo el hospital, con un magnífico gabinete de Rayos X; otro de terapéutica-física; aparato de radio-Scopia portátil; labora-torio, amplia y bien dotada sala de operaciones, sala de curas y enyesados.
Al frente de dicho hospital está el conocido y prestigioso Dr. Martínez Torres, cirujano eminente bien conocido en los medios científicos. Es el prototipo del médico que vive para su profesión y para los enfermos. Practica de tal forma su apostolado, que sus intereses se ven lesionados por la obsesión de darlo todo para los enfermos. Muchas son las pruebas de su altruismo y desinterés, llenos de humanidad y cariño hacia los heridos y enfermos. Este hombre que es célebre; que es el alma de este hospital, se vería imposibilitado de plasmar su obra tan humanitaria, como admirable, sin la ayuda eficaz de elementos auxiliares. Estos elementos tan valiosos son los médicos Doctores Salieras, cirujano y ayudante del Director, Álvarez y Cardona, secundados por la labor meritoria de tres expertos Practicantes, y seis competentes enfermeras.
Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de octubre de 1937.
Actividad del hospital de Valfarta
Debieron tener gran actividad y así queda reflejado en el parte publicado por el Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de febrero de 1937, donde aparece la actividad en el frente de Bujaraloz. En el destacamento de personal, de esta brigada al mando del oficial primero Pedro Gebelli, que actúa en dicho frente desde el día 24 del mes de julio del pasado año “Han prestado durante el pasado mes los siguientes servicios: En el lugar denominado «Las Tiendas», situado en el cruce de la carretera de Zaragoza con la de Gelsa y Monegrillo,113 servicios. Servicios con ambulancias desde Valfarta a Bujaraloz, en total 55 servicios. Servicios de motos, 27. En el hospital de Cruz Roja instalado en Valfarta, se han verificado un total de intervenciones quirúrgicas de 54 durante el pasado mes, por el personal facultativo de esta brigada, adscrito a dicho hospital”.
Pitarch Bonet, Manuel. Enfermo Manuel Pitarch Bonet centuria 18 grupo 3º Frente Gelsa. Artritis traumática rodilla derecha. Bronquitis subaguda es dado de alta en este Hospital en el día de la fecha 1 de diciembre de 1936. Y por lo cual puede ser trasladado a Barcelona si así lo cree conveniente el Delegado de Guerra. Y para que conste firmo el presente en Valfarta el 1 de diciembre de 1936. El médico director … Sello Hospital de Valfarta. (CDMH_PS_ARAGON_C0109_EXP00009_0002).
Ficha de Manuel Pitarch Bonet (CDMH_PS_ARAGON_C0109_EXP00009_0002).
Amigo y compañero Montané: Te envío el compañero Raymond Guichard perteneciente al Grupo Internacional para que lo mires con detenimiento… cree que presenta una lesión en el pulmón izquierdo. Ha tenido dos hemoptisis. Si puedes llevarlo a Valfarta para que le hagan una radiografía. Sello Velilla de Ebro. 12 diciembre 1936. Colomer. Sello Grupo Internacional Antifascista Columna Durruti. (CDMH_PS_ARAGON_C0109_EXP00019_0248).
Afortunadamente, existen estadística de los enfermos asistidos en el Hospital de Valfarta desde el 15 de enero al 15 de febrero de 1937, con un total de 142 asistencias, recogidas en el Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de enero de 1937, siendo las siguientes:
Visita del Comandante Bringuis al Hospital de Valfarta, siendo recibido y acompañado por el cuerpo facultativo (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de marzo de 1937).
Día 11. Salió la ambulancia G. E. 4172 m. Cherolet en comisión de servicio a Valfarta con el siguiente personal: Eliseo Basols Cabo, Ángel Casas Ribas, conductor, Ezequiel Blesa García, camillero. Servicios prestados por la Ambulancia de la Cruz Roja de Gerona durante el mes de junio de 1937.
Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de julio de 1937.
En esta línea, el Noticiero Universal del 10 de mayo de 1937 aporta una pequeña relación de servicios prestados por el Puesto de socorro de Gelsa:
Para dar una idea del trabajo que realiza la Cruz Roja en Aragón, vamos a detallar los servicios que se han prestado durante los meses marzo y abril en el puesto de socorro de Gelsa.
Marzo: Curas, 257: visitas, 278; evacuaciones, 19; servicios de coche, 10; servicios de moto, 29. Total, 593 servicios.
Además, se han administrado en los dos referidos meses, 358 vacunas antitíficas.
El personal de la Brigada de Lérida que también cuida de los hospitales de Sástago y Azaila, desde el 19 de julio hasta el 30 de abril, ha prestado 24.000 servicios.
El noticiero universal, 10 mayo 1937.
Actividad de evacuación
Contamos, igualmente, con una relación de servicios prestados en la evacuación de heridos de los puestos avanzados del cruce de Gelsa, Monegrillo y Pina de Ebro a los hospitales de Bujaraloz, Peñalba y Valfart, haciéndonos una idea de la compleja red sanitaria establecida en el sector, sus conexiones y actividad.
– Relación de servicios publicados en el Boletín oficial de la Brigada nº.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de julio de 1937:
Servicios prestados por la Ambulancia de la Cruz Roja de Gerona durante el mes de junio de 1937:
Día 11. — Salió la ambulancia G. E. 4172 m. Cherolet en comisión de servicio a Valfarta con el siguiente personal: Eliseo Basols Cabo, Ángel Casas Ribas, conductor, Ezequiel Blesa García, camillero.
* * *
Valfarta:
Dia 18. — A las 24 horas luimos llamados por el Cuartel General para prestar un servicio especial, terminando el mismo a las 2,30 horas de la madrugada.
Dia 19. — A las 11 horas fuimos llamados por el Comisario de Sanidad para prestar un servicio especial, terminándolo a las 16 horas. Al terminar el recorrido, las ambulancias están distribuidas en la siguiente forma: 3 en Siétamo, 3 en Vicién, 1 en Perdiguera, 2 en Sariñena, 3 en Grañén, 1 en Barbastro, 1 autocar en Vicién. Se efectuaron varias evacuaciones a Bujraloz.
Hecha la visita de inspección al personal destinado en los diferentes sectores de este Frente, tengo la satisfacción de comunicar que se encuentran todos en perfecto estado de salud. Lo que me complazco en hacer presente para tranquilidad de sus familiares y a los efectos consiguientes.
El Capitán-Jefe: P. Gebelli.
– Relación de servicios publicados en el Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de agosto de 1937:
El que suscribe don Alfonso Castells Valls, Teniente Ayudante, pongo en su conocimiento que por indicación del Comisario de Guerra en Sanidad se dispuso la salida inmediata de una ambulancia con dirección al Cruce del Gelsa (Docker de Sanidad).
Salió para este lugar la ambulancia núm. 10, con el personal que a continuación se expresa: Sargento: Jesús Pía. Cabo: Andrés Vila. Camilleros: José Pont, Mariano Ayora, Jaime Pomier; prestando los servicio que a continuación se expresan:
16 de julio: Evacuación del Hospital de sangre de Bujaraloz de 5 soldados; y 3 al Hospital de Valfarta. 17 de julio: Sin novedad.
18 de julio: Evacuación del Hospital a 1 herido. Ha salido la ambulancia para Molino de Pina para ir a recoger 2 heridos. Trasladado 6 heridos al hospital de Bujaraloz.
19 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 2 soldados.
20 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 2 soldados. 21 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 5 soldados, la ambulancia ha ido al Hospital de Gelsa a buscar un soldado enfermo.
22 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 3 soldados. Lo que me complace en comunicarlo a usted para los efectos consiguientes.
Valfarta, a 23 de julio de 1937. El Teniente Ayudante. — Alfonso Castells. Firmado.
* * * El que suscribe don Alfonso Castells Valls, Teniente Ayudante, pongo en su conocimiento que por el requerimiento del Delegado de Guerra en Sanidad, se dispuso la salida inmediata de tres ambulancias con dirección a Monegrillo, para efectuar la evacuación de los heridos. Para dicho servicio salieron las ambulancias y personal que a continuación se citan:
Ambulancia núm. 6: Chófer: Luis Miguel. Ayudante: Francisco Bonet. Camilleros: José de Dios, Antonio Gutiérrez.
Ambulancia núm. 45: Chófer: Antonio Medina. Ayudante: Antonio Coscolín. Camilleros: Pedro Antonio Díaz, Emilio Bosque.
Todo este personal estaba al mando del Teniente Gabriel Roberto Barrón. Servicios prestados:
16 de julio: Traslado de 5 heridos al hospital de sangre de Bujaraloz.
17 de julio: Fue trasladado al Hospital de Cruz Roja el camillero Alfonso Marín Batan.
18 de julio: Fueron evacuados 5 heridos al Hospital de Bujaraloz y 2 al Hospital de Peñalba.
19 de julio: En dicho día no se efectuó ningún servicio.
20 de julio: Traslado de 2 heridos al Hospital de Peñalba y 5 heridos al Hospital de Bujaraloz.
21 de julio: Traslado de 1 herido al Hospital de Valfarta y de 3 heridos al Hospital de Bujaraloz.
22 de julio: En dicho día fueron evacuados al Hospital de Bujaraloz 11 heridos. 23 de junio: Traslado de 5 heridos al Hospital de Bujaraloz.
24 de junio: Traslado de 11 enfermos al Hospital de Bujaraloz. En dicho día por medio de un Oficio que nos remitió el Director del Hospital de Monegrillo fueron retiradas nuestras ambulancias. El documento del Director del Hospital dice así : «Habiendo recibido un oficio que dice: Por haber cesado las operaciones que dieron lugar a la instalación del equipo quirúrgico de Monegrillo, pueden ser retirados todos los efectivos que allí fueron trasladados, así como todo el personal Sanitario. «Las ambulancias de la Cruz Hoja que estaban allí desplazadas pueden regresar a sus Bases».
El Director del Hospital de Monegrillo. Firmado: P. Arqué. Monegrillo, 25 de julio de 1937. Al Teniente que manda las ambulancias de la Cruz Roja en Monegrillo.
* * *
También fue entregado al teniente de Cruz Roja este comunicado, el cual escribo textualmente para su conocimiento. Dice así: El que suscribe Pedro Arqué Cuxart, Director del Hospital de Evacuación de Monegrillo, se complace en hacer constar lo que a continuación se expresa: Que lodo el personal de la Cruz Roja destacado por orden superior al Hospital de su dirección, para efectuar las evacuaciones que hubiere menester se ha portado en todo momento en forma excelente, cumpliendo en todo momento y a la hora más intempestiva los servicios que se les ha encomendado, llevados por el alto espíritu que, siempre ha guiado a todos aquellos que han pertenecido a la Institución que con tanto orgullo representan. Lo que hace constar para satisfacción de los interesados y puedan exhibir este documento a donde crean conveniente.
Monegrillo, 25 de julio 1937. Firmado: P. Arqué.
Lo que me complace poner en conocimiento de usted para los efectos consiguientes. Valfarta a 25 de julio de 1937. El Teniente Ayudante. — Alfonso Castells. Firmado. Visto Bueno, Gebelli. Hay un sello que dice: CRUZ 110.1A ESPAÑOLA. Sector Bujaraloz. Barcelona. Hay otro sello que dice: EJERCITO DEL ESTE. Capitán Jefe Delegado. Frente Aragón. CRUZ ROJA ESPAÑOLA.
* * *
El que suscribe don Alfonso Castells Valls, Teniente Ayudante, pongo en su conocimiento los servicios que durante los días 23, 24 y 25, han prestado los Camilleros que fueron destacados al Cruce de Gelsa por indicación del Comisario de Guerra en Sanidad.
23 de julio: Evacuación de Pina de Ebro de un herido y trasladarlo a los Dockers.
24 de julio: Evacuación de tres soldados al Hospital de Bujaraloz; también fueron evacuados 2 al Hospital de Fraga.
25 de julio: Evacuación al Hospital de Bujaraloz de 3 heridos. Ha salido la ambulancia a Pina de Ebro para ir a buscar un herido. En dicho día por orden del Director del Hospital se retiró el retén regresando el personal y la ambulancia al Cuartel general. Lo que me place poner en conocimiento de usted para los efectos consiguientes.
Valfarla a 26 de julio de 1937. El Teniente Ayudante. — Alfonso Castells. Firmado. Visto bueno, Gebelli. Hay un sello que dice: EJERCITO DEL ESTE. Capitán Jefe Delegado. Frente Aragón. CRUZ ROJA ESPAÑOLA DE SASTAGO.
Materiales para el hospital
Hubo mucho material destinado a los hospitales, algunos de los cuales aparecen detallados en los boletines de las distintas brigadas de la Cruz Roja:
La Cruz Roja sigue su actividad intensificando sus servicios en el frente y retaguardia. Ayer salieron hacia el sector de Aragón, Bujaraloz y Valfarta, donde tiene instalado un Hospital de Sangre, dos auto-ambulancias, dos motos, veinte camillas y una tienda d campaña, a mas del personal facultativo y camilleros (La Rambla, 11 de noviembre de 1936).
Material recibido de Ginebra y destinado al Hospital de la Cruz Roía de Vallfarta (Sector Bujaraloz)
Caja núm. 3. La mitad de su contenido. Caja núm. 4. La mitad de su contenido. Caja núm. 6. Completa. Caja núm. 8. Completa. Caja núm. 10. Completa. Caja núm. 11. Completa. Caja núm. 12. Completa. Caja núm. 13. Completa. Caja núm. 14. Completa.
Caja núm. 17: 7 agujas Reverdin, 2 mascarillas cloroformo, 10 pinzas de Kocher de 18 cm.
Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de abril de 1937
Material con destino al frente de Bujaraloz, sector Valfarta, obtenido por La secretaria del comité local de la Cruz Roja de Barcelona
Ambulancia «Studebat» B. 63.373, equipada con 4 camillas, a la moderna, conducida por el chófer Isidro Cartés. Ambulancia «Stewar», capacidad 8 camillas, montada con toda la técnica moderna conducida por el chófer Francisco Capdevila. 3 coches de turismo. Moto núm.1 «Norton», conducida por Luis Miguel. Moto núm. 2. «F. M.», conducida por Manuel Muñoz. Moto núm. 3. «Beig-Anen». Moto núm. 4. «B. S. A.». Para sustituir a las dos anteriores caso de avería.
15 camillas de campaña. 8 camillas modelo Ambulancia. 6 cubiertas 160 x 40 para Ambulancias. 6 estufas «Salamandras» para instalarlas en el Hospital de Valfarta. 1 fogón «Coleman» capacidad, 25 litros. 2 fogones «Coleman», capacidad 5 litros. 6 faroles de campaña. 1 máquina de escribir portátil
Relación del material de la cruz roja, que ha salido con destino al frente de Bujaraloz (Sector Valfarta)
Ambulancia «Ford» B. 45.368, equipada con 4 camillas y conducida por el chófer Jesús Rodriguez. Ambulancia «Opel» B. 64.441, equipada con 4 camillas y conducida por el chófer Vicente Gadea. Ambulancia «Ford» B. 61.312, equipada con 4 camillas y conducida por el chófer Paulino Catalá. 2 tiendas de campaña de 6 m. de circunferencia. 2 aparatos de rayos X portátiles. 3 máquinas de cortar pelo.
Una mochila alemana, con lo necesario para las curas de urgencia. 8 placas Radio X 30 X 40. 8 placas Radio X 24 X 30. 90 kilos de esmalte.
Material y construcción de 100 camas hierro, a 150 pesetas una. 12 bisturíes. 12 pinzas disección. Para La Zaida y Valfarta.
Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de mayo de 1937.
Cuentas del Subcomité de Compras del 27 de mayo de 1937, entrada 52 del 12 de abril de 1937 con el envío de la entrada «inst.chir.prod pharm» (CDCRE. Correspondencia enviada a la Cruz Roja Americana C ESCI-070).
Comunicación de Horace Barbey a E. Clouzot
Visita al Hospital de la Cruz Roja de Barcelona en Valfarta, cerca de Bujaraloz. Véase el informe del 10 de noviembre de 1936 sobre este tema. Tras esta visita, escribí una carta al Comandante en Jefe de este sector del frente, el Sr. Durruti; dicha carta quedó sin respuesta debido al fallecimiento del Sr. Durruti.
La importancia de los hospitales del frente es reflejada por los diferentes medios de la época. Rescatando la historia del hospital de Valfarta han ido apareciendo referencias al mismo en distintos medios de comunicación, realizando consultas en hemerotecas y archivos. Estas son una relación de las noticias encontradas.
En febrero de 1937, el delegado de la Cruz Roja Internacional de Ginebra, Mr. Roland Martí visita el frente de Aragón y el Hospital de Valfarta “El cual está dotado de todo lo necesario, incluso aparatos de Rayos X. Refiriéndose a los servicios en todos los hospitales visitados, dijo que está satisfechísimo de su organización” (La Vanguardia, 18 febrero 1937).
Igualmente, recogido en El Noticiero Universal del 17 febrero de 1937 «El delegado de la cruz Roja Internacional de ginebra en Barcelona, Roland Martí visita los hospitales de Azaila y Valfarta, y también había visitado en Pina de Ebro al jefe de la Columna Durruti, camarada Manzana, acompañado de los camaradas Roda y Flores, responsables en Bujaraloz de Abastos y Sanidad».
En mayo de 1937 se presenta un informe al Comité Local de la Cruz Roja por parte de la comisión que forman Estrany y Ráfales. En dicho informe se denuncia que el personal de la Cruz Roja en servicio al frente (División Durruti) no ha cobrado los últimos meses, desde el 15 de marzo hasta el 20 de mayo (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de junio de 1937). No debió de ser fácil para la Cruz Roja mantener estos hospitales que necesitaban de bastantes recursos económicos, así se recoge en “Más allá: portavoz de la División «Francisco Ascaso» 22 de septiembre de 1937 “Los gastos ocasionados por los honorarios del personal movilizado alimentación, material sanitario y quirúrgico son elevadísimos, y la ayuda internacional nula, sólo haciendo un sin fin de sacrificios muy a duras penas la institución les puede subvencionar”. Pues hacía poco que el hospital de Valfarta había dejado de ser subvencionado por la División, pasando a hacerse íntegramente la institución de la Cruz Roja.
El diario El Diluvio n.º 116 del 16 de mayo de 1937 cita la sostenida labor del hospital de Valfarta junto a los de Azaila y Sástago: «Por lo que se refiere a nuestra labor desde el 19 de julio hasta la fecha, diré que la Cruz roja sostiene hospitales en el frente mencionado (Valfarta, Azaila y Sástago). Contamos allí con el concurso de la brigada de Lérida».
Valfarta, 20 de mayo de 1937. En Bujaraloz hemos visitado el Jefe de las fuerzas de Aragón, Ricardo Sanz, para hablarle, en primer lugar, de los motivos por los cuales el personal de la Cruz Roja en servicio al frente (División Durruti), no ha cobrado ni cobra sus haberes desde hace dos meses (del 15 de marzo hasta el 20 de mayo de este año). Su respuesta es ha estado por orden superior y que no ha llegado nomina para el mencionado personal. Al hacerle ver la imprudencia de esta actuación, reconoce la razón de nuestras palabras y nos libra un certificado que dice: Certifico que todo el personal de Cruz Roja, que viene prestando sus servicios en esta División, desde el día 24 de julio de 1936, ha dejado de percibir sus haberes desde el día 15 de marzo ppdo. hasta la fecha, y creyendo que es de justicia que se les abone su importe, lo hago constar para los efectos consiguientes. Bujaraloz, 20 de mayo de 1937 (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de junio de1937).
Sucesos de mayo: «Cartas recibidas para el primer Jefe. Enterados por la prensa de la heroica actuación de nuestros compañeros de la Cruz Roja de Barcelona, durante los recientes sucesos os enviamos nuestra felicitación y al mismo tiempo hacemos constar nuestra condolencia por los compañeros caídos en el cumplimiento del deber y les deseamos un pronto restablecimiento. Salud y viva la Cruz Roja. Valfarta, 8 mayo 1937. Por los compañeros de Cruz Roja, de la División Durruti. El Médico Director, Martínez. El Capitán Jefe, Gebelli. Por las clases. Sargento Graset. Cabo, Sadurní. Por los Camilleros, Isidro Cortés» (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de junio de1937).
En el Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de marzo de 1938 aún aparece el envió al Hospital de Valfarta de 31 libros, posiblemente en esa labor de crear bibliotecas en los hospitales.
Actas de Valfarta
En el registro municipal de Valfarta se guardan las actas de nacimiento y defunción. Consultadas las comprendidas durante el periodo de guerra, aparece diversa información sobre el hospital y del consejo municipal de Valfarta.
Entre las actas municipales se puede observar la composición del Consejo Municipal de Valfarta, al menos entre julio y septiembre de 1937, cuya presidencia recaía en Miguel Dueso Labrador y accidentalmente en Jesús Roca Huerva y la secretaría en Pedro José Eito Pérez.
Sello del Consejo Municipal de Valfarta.
Como personal del hospital, entre aquellas mismas fechas, aparecen Víctor Balleries, médico; Ricardo García, teniente de la cruz Roja; Salvador Sadurní, administrador del hospital y Mariano Ruiz, camillero.
A su vez se puede ver la persona fallecida y, en su caso, procedencia, unidad, motivo ingreso y fallecimiento.
Actas de defunción
Acta n.º 248. Cecilia Fustero Zueras, Cecilia. En el pueblo de Valfarta a 8 de julio de 1937. Natural de Farlete, fallece a consecuencia de Meningitis traumática. Se le da sepultura en Valfarta.
Acta n.º 249. Delruste Portolés, Alejandra. En el pueblo de Valfarta a 9 de julio de 1937. Natural de Pina de Ebro, fallece el 8 de julio a consecuencia de shock post operatorio. Se le da sepultura en Valfarta.
Acta n.º 251. Chesa Carrera, Florentino. En el pueblo de Valfarta, a 7 de agosto de 1937. Ingresa en el hospital el cinco de agosto del año en curso, con una herida en el hombro derecho producida por un disparo de escopeta. Se le da sepultura en Valfarta.
Las siguientes actas responden a inscripciones anteriores:
Acta n.º 252. García Manebón, Juan. Perteneciente al grupo internacional 2ª centuria. En el pueblo de Valfarta, a 8 de agosto de 1937. Ingresa en el Hospital de la Cruz Roja el día 21 de noviembre de 1936, presentando una perforación de estómago siendo operado de urgencia el mismo día y falleciendo el día siguiente, el 22 de agosto de 1936. Se le da sepultura en Valfarta.
Acta n.º 253. Ramos Marrol, Simón. De la columna Hilario Zamora 5ª Centuria. En el pueblo de Valfarta, a 8 de agosto de 1937. Ingresa en el Hospital de Cruz Roja el día 14 de diciembre de 1936 presentando un absceso anaerobio de la región parotídea del lado derecho, falleciendo el día 10 de enero a causa de meningitis. Es enterrado en el cementerio de este pueblo.
Acta n.º 254. Barrieras Ezquerra, Jerónimo. De la columna Durruti Centuria 32 grupo 3º. En el pueblo de Valfarta, a 8 de agosto de 1937 Ingresa en este Hospital de Cruz Roja con una hernia marginal del lado izquierdo el día diez de enero y es operado el día 12 del mismo mes. Fallece el día 13 de enero de 1937 a consecuencia de un absceso gangrenoso. Se le da sepultura en Valfarta.
Acta n.º 255. Carbi Rando, Basilio. Columna Durruti, Centuria 54 grupo 3º. En el pueblo de Valfarta a 8 de agosto de 1937. Ingresa en el referido Hospital el día 20 de enero de 1937, presentando una herida inguinal oblicua externa del lado derecho que es operada el día 22 del mismo mes. Fallece el 24 de enero de 1937 debido al absceso gangrenoso del muslo. Se le da sepultura en Valfarta.
Acta n.º 256. Corbin Gómez, Ernesto. División 25 – Brigada 116, 4º Batallón 4ª Compañía. En el pueblo de Valfarta a 8 de agosto de 1937. Ingresa en el referido Hospital el día 19 de junio del año en curso presentando una contusión en la región precordial con intensa hemorragia interna siendo operado de urgencia. Fallece el día 29 de junio de 1937 a consecuencia de un íleo paralitico. Es enterrado en el cementerio de Valfarta.
Acta n.º 257. Lozano Cárdenas, Alfonso. Perteneciente a la 120 Brigada mixta 2º Batallón 3ª Compañía. En el pueblo de Valfarta a 26 de agosto de 1937. Ingresa el día 25 de agosto de 1937 con una herida en sector entrada por la región hombro dorsal con salida hipocondrio derecho. Fallece el 25 de agosto de 1937 siendo enterrado en el cementerio de Valfarta.
Acta n.º 258. Paredes Maestro, Antonio. Perteneciente a la Brigada Mixta 102 1er batallón 3ª Compañía (Cabo). En el pueblo de Valfarta a 26 de agosto de 1937. Ingresa el día 25 presentando una herida por arma de fuego con orificio de entrada en fosa iliaca derecha y orificio de salida en región supra-púbica falleciendo el mismo día 25 de agosto de 1937. Es enterrado en el cementerio de Valfarta.
Acta n.º 259. Zueras Alcrudo, Juana. En el pueblo de Valfarta a 26 de agosto de 1937. Natural de Farlete, fallece el día 7 de abril de 1937 a consecuencia de peritonitis. Es enterrada en el cementerio de Valfarta.
De nuevo el libro de actas de defunción de Valfarta recupera su anotación llevada al día:
Acta n.º 260. Pallares Maestro, Antonio. De la Brigada Mixta 102 3ª Compañía 1er batallón. En el pueblo de Valfarta a 28 de agosto de 1937. Ingresa procedente del Hospital Doker (Docker) del Cruce de Gelsa donde es intervenido con una herida por arma de fuego en la zona alinea derecha y fallece el día 26 de agosto de 1937 a consecuencia de shock post operatorio. Es enterrado en el cementerio de este pueblo.
Acta n.º 261. Luis Arnal, José. Perteneciente a la 72 Brigada Mixta Batallón 286, 1ª Compañía. En el pueblo de Valfarta a 5 de septiembre de 1937. Natural de Barcelona, calle de Fritonella, (¿Gironella?) n.º seis posterior, de veinticuatro años de edad, soltero, hijo de Fructuoso Luis Bravo, huérfano de madre. Ingresa en el hospital procedente de Farlete con una herida de metralla en el tercio superior del muslo derecho con obstrucción de tejidos blandos que le producen la muerte. Fallece a consecuencia de shock post operativo el 4 de septiembre de 1937. Se ignora hiciera testamento y su cadáver es enterrado en el cementerio de este pueblo.
Acta n.º 262. Colomer Divir, José. Soldado de la Brigada 72 Batallón 286, 3ª Compañía. En el pueblo de Valfarta a 6 de septiembre de 1937. Natural de Barcelona, residente en la calle de Manuela carnicería, de veinticuatro años de edad, soltero. Ingresa con una herida de ocho centímetros en la región parieto occipital con salida de gran cantidad de masa encefálica y lesiones en el lóbulo anterior del cerebro que le ocasionan la muerte. Fallece a consecuencia de shock traumático el 4 de septiembre de 1937. Es enterrado en el cementerio de este pueblo.
Acta n.º 263. El cadáver de un hombre desconocido. En el pueblo de Valfarta a 6 de septiembre de 1937. «Compadeció Jesús Roca manifestando que había denunciado la existencia de un cadáver o medio enterrar en este término municipal de todo lo cual daba cuenta a este consejo. Que el referido cadáver aparentaba tener de treinta y cinco a treinta y siete años de edad que era imposible su identificación y que no se le encontró documentación alguna».
La fosa común de Valfarta
La existencia del hospital, de heridos y muertos, obliga a realizar la fosa común de Valfarta, localizada en el interior del cementerio. De acuerdo con el Sistema de Información de Patrimonio Aragonés (SIPCA) “En ella reposan los restos de un número indeterminado de soldados republicanos muertos en el hospital militar que se instaló en esta pequeña localidad durante los primeros tiempos de la guerra. Los restos permanecen aún en el escueto recinto del cementerio, aunque los informantes no recordaban su paradero exacto, ni mucho menos el número preciso de los que fueron enterrados allí «.
Aeródromo de Valfarta
Reseñar la existencia de un aeródromo en la localidad, a tenor de la noticia publicada en el Pensamiento alavés del 3 de diciembre de 1937, en referencia a un aparato ruso aterrizado en Francia y procedente del aeródromo de Valfarta:
Se estrella un aparato rojo
Tolouse.- En el Ariege, en plena montaña, entre Bonac y Sentein ha caído un aeroplano de los rojos españoles. Es modelo ruso y pertenece al aeródromo de Valfarta (Huesca). Es un biplano armado con cinco ametralladoras. El piloto ha resultado gravemente herido. Su compañero ileso.
Este biplano salió de su aeródromo bombardeando territorio nacional en la provincia de Zaragoza e internándose después en Francia. La brújula no le funcionaba y no sabían sobre que lugar se hallaban hasta que la falta de gasolina les obligó a aterrizar a ciegas.
Esto es lo que ha declarado el observador rojo al presentarse a los gendarmes de Bonac.
La entrada de los nacionales
El 25 de marzo de 1938, las tropas nacionales del sector de los Monegros avanzan en una profundidad de 32 kilómetros, apoderándose de los pueblos de Valfarta, Peñalba y Candasnos, de acuerdo con el Parte Oficial de Guerra del 26 de marzo de 1938: “En este profundo avance la columna motorizada ha encontrado volados todos los puentes y alcantarillas y ha sido preciso hacer desviaciones en todos esos pasos” (Nueva España del 27 de marzo 1938).
«Durante la pasada guerra civil, la casa de los Penén de Valfarta hubo de ser desalojada por sus dueños para convertirse en sede de la Comandancia marxista del sector. Pero apenas si sufrió el edificio ningún daño a la liberación del pueblo, pues los rojos se limitaron a abandonarlo antes de hacer acto de presencia las tropas nacionales. Ni que decir tiene que ningún valfartino fue detenido ni encausado por las autoridades del régimen triunfante, que si en 1936 salieron todos en defensa de la casa Penén, esta los avalaría de igual modo en 1938».
Castillo Genzor, Adolfo. Armas del pueblo de Valfarta. El Noticiero, 7 de marzo de 1965.
Con la entrada de los nacionales acaba la historia del Hospital de la Cruz Roja, un oasis blanco de esperanza en un mundo en guerra.
Gracias al Ayuntamiento de Valfarta por su colaboración en la consulta de los archivos municipales, a la Cruz Roja Española y su Centro de Documentación de la Cruz Roja Española y a Jesús Ros Labrador por su estimable ayuda.
Anexo I Cartas e informes de Horace Barbey, delegado en Barcelona 1936-1937.
Carta I
COMITÉ INTERNACIONAL DE LA CRUZ ROJA DELEGACIÓN DE BARCELONA Calle de Lauria 95 Tel. 70108
Sr. E. Clouzot Sr. Barbey Barcelona, 10 de noviembre de 1936 Secretario General del CICR GINEBRA DELEGACIÓN DEL COMITÉ INTERNACIONAL DE BARCELONA
Señor/a: Tras mi conversación telefónica esta mañana con el Sr. Daniel Clouzot, le escribo para informarle de las medidas adoptadas en la zona del frente de Zaragoza para la evacuación de los heridos.
Esto incluye la línea del frente y hasta 20 km tierra adentro. Aproximadamente detrás de esta zona, el transporte de los heridos es responsabilidad del Servicio de Salud y de las milicias antifascistas, que se encuentran bajo autoridad militar. Esta zona se extiende, en el mapa, hasta un cruce de carreteras situado a 1 o 2 kilómetros al oeste de Bujaraloz. Esta última localidad se encuentra a 69 kilómetros al este de Zaragoza y, por lo tanto, fuera de la zona de fuego, al menos por el momento.
El hospital del Comando Regional de Valfarta, como ya les he informado, se ubica a pocos kilómetros al norte de Bujaraloz, en una zona que probablemente tenga poca importancia estratégica, ya que está fuera de las principales vías de comunicación y, por consiguiente, tiene pocas probabilidades de ser bombardeada. Este hospital tiene capacidad para 50 heridos y pronto podrá recibir el doble. Los servicios de la Cruz Roja se encargarán del traslado de los heridos desde el cruce mencionado hasta el hospital de Valfarta. Este cruce serviría, por lo tanto, como punto de relevo, y la Cruz Roja está estudiando la posibilidad de instalar allí una gran carpa o barracón para recibir a los heridos que lleguen del frente mientras esperan su traslado a Valfarta. Obviamente, se trataría solo de un lugar de espera temporal durante una o dos horas, en caso de que todas las ambulancias estén ya en servicio.
En teoría, todo esto debería funcionar sin problemas y sin mayores dificultades, pero creo que la práctica será algo diferente debido a la aún muy fuerte rivalidad entre las milicias médicas antifascistas y la República de Aragón, y que las primeras no dudarán, si les conviene, en requisar el equipo de la República de Aragón. Dado que el frente de Aragón se encuentra muy tranquilo en estos momentos, es probable, o al menos posible, que estas dificultades se vayan solucionando y que, en consecuencia, la organización del transporte de los heridos sea más eficiente y, llegado el momento, pueda funcionar con relativa normalidad.
Reciba, señor Secretario, las seguridades de mi más alta consideración.
COMITÉ INTERNACIONAL DE LA CRUZ ROJA DELEGACIÓN DE BARCELONA Calle de Laua, 95. Barcelona, 10 de noviembre de 1936.
Sr. E. Clouzot Secretario General del CICR GINEBRA.
Señor/Sra.,
Tras mi conversación telefónica esta mañana con el Sr. Daniel Clouzot, le escribo para informarle sobre las medidas adoptadas en la región del frente de Zaragoza para la evacuación de los heridos.
En la línea del frente y hasta aproximadamente 20 km detrás de ella, el transporte de los heridos corre a cargo del Servicio Médico de las milicias antifascistas, que está bajo autoridad militar. Esta zona se extiende, en el mapa, hasta un cruce de carreteras situado a 1 o 2 km al oeste de Bujaraloz. Esta última localidad se encuentra a 69 millas al este de Zaragoza y, por lo tanto, fuera de la zona de fuego, al menos por el momento. El hospital de Valfarta, como ya he tenido ocasión de mostrarles, se encuentra a pocos kilómetros al norte de Bujaraloz, en una zona que probablemente nunca tendrá gran importancia estratégica, ya que está alejada de las principales vías de comunicación y, por lo tanto, tiene pocas probabilidades de ser bombardeada. Este hospital tiene capacidad para atender actualmente a 50 heridos y podrá recibir el doble para…
Los servicios de la Cruz Roja se encargarán del traslado de los heridos desde el cruce mencionado hasta el hospital de Valfarta.
Este cruce serviría, por lo tanto, como punto de estudio; actualmente, la posibilidad de instalar allí una zona de descanso temporal y una gran carpa o barracón permitiría a la Cruz Roja recibir a los heridos que lleguen del frente, mientras esperan su traslado a Valfarta. Obviamente, se trataría solo de una zona de espera temporal de una o dos horas, en caso de que todas las ambulancias estén ya en servicio.
En teoría, todo esto debería funcionar sin problemas y con su aparente dificultad, pero creo que en la práctica será algo diferente, debido a la aún muy fuerte rivalidad que existe entre las milicias sanitarias antifascistas y la Cruz Roja, y a que las primeras no dudarán, si les conviene, en requisar el equipamiento de la Cruz Roja.
Dado que el frente aragonés se encuentra actualmente muy tranquilo, es probable, o al menos posible, que estas dificultades se resuelvan y que, en consecuencia, la organización del transporte de los heridos sea más eficiente y, llegado el momento, pueda funcionar casi con normalidad.
Reciba, señor Secretario, las seguridades de mi más alta consideración.
Anexo II Llamada telefónica del Dr. Martí en Barcelona a Miles Odier el 8 de febrero de 1937 a las 16:00.
El Dr. Martí informa a Miles Odier de que tiene previsto partir el 9 de febrero para visitar los hospitales de los «Docker» en el frente aragonés y pregunta si se le podrían enviar los instrumental necesario para hospitales que sean fáciles de trasladar.
Mile Odier pregunta si los kits quirúrgicos que tenemos en reserva podrían serle útiles; el Dr. Martí cree que serían muy valiosos. El Sr. Martí anuncia que está enviando una nueva lista de productos farmacéuticos: estos son los productos farmacéuticos que le faltan a Barcelona.
En cuanto a los medios de transporte, el Dr. Martí recomienda el transporte ferroviario a Barcelona debido a la escasez de combustible en España. Miles Odier menciona la posibilidad de utilizar un camión cisterna pesado; El Dr. Martí preguntará inmediatamente si hay reservas de este combustible en Barcelona.
Además, informa a Miles Odier de que ningún barco civil puede llegar ni a Barcelona ni a Valencia.
Miles Odier informa al Dr. Martí de que, en ese caso, intentará conseguir barcos no civiles para transportar la mercancía, y él está totalmente de acuerdo con este plan.
El reloj es una de las muchas pertenencias que los nazis robaron a prisioneros del campo de concentración de Neuengamme. Una pertenencia que espera que los descendientes de Francisco Castells Encontra lo reclamen y recupereren, un ejercicio de justicia y reparación.
Francisco Castells Encontra nació en Sariñena el 6 de noviembre de 1897. Hijo de Clemente Castells Salazar, natural de Zaragoza, y Julia Encontra Bastaras, natural de Huesca.
La familia vivió durante un tiempo en Sariñena en la calle del Horno. Su padre Clemente trabajó como Auxiliar de la Quinta Ejecutiva, de la agencia Ejecutiva. Por línea paterna su abuelo era Clemente Castells Bofill de Barcelona y Dolores Salazar García de La Almunia de Doña Godina, Zaragoza. Por línea materna sus abuelos eran Andrés Encontra Pueyo, natural de Huesca y Juana Bastaras Lapiedra, natural de Huerrios, provincia de Huesca.
Tras la guerra, Francisco debió de exiliarse a Francia donde acabó en el campo de refugiados de Saint Cyprien (Origen de deportación de Compiègne). El 18 de julio de 1944 ingresó en el campo de concentración nazi de Neuengamme con el número de matrícula 37217 y luego estuvo en los campos de Bremen-Osterot y Sandbostel, donde falleció el 2 de mayo de 1945. (http://www.aragonesesdeportados.org/)
En la página web combatientes.es aparece Francisco Castells Encontra, de Sariñena pero nacido en Zaragoza, los datos provienen de la resistencia francesa, donde además se le atribuye el alias de “Francois”. Su Acta de Nacimiento del Registro Civil de Sariñena no deja lugar a dudas de su nacimiento en la villa monegrina.
Su reloj de bolsillo, marca Omega, se conserva gracias al Servicio Internacional de Rastreo (ITS), un centro internacional de documentación, información e investigación sobre la persecución nazi, trabajo forzado y el Holocausto nazi. El reloj es uno de los 5.000 objetos personales y documentos conservados y que tratan de ser devueltos a sus descendientes, pertenencias robadas a 3.363 presos políticos del campo de Neuengamme. El reloj de Francisco es uno de esos objetos, entre los que figuran objetos de 4 aragoneses y 68 españoles (El reloj del prisionero 37.272).
Guardado durante años, por el Arolsen Archivos, Centro Internacional sobre la persecución Nazi, tras localizar un sobrino-nieto en Francia, su reloj ha sido cedido al Archivo Histórico Provincial de Huesca llevando se a cabo el 27 de enero del 2025, Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto.
Francisco Lana Torres nació en 1915 en Sariñena. Hijo de Pablo Lana Marías y María Torres Allué, fueron tres hermanos: Francisco, Marina y Emilia. Su padre, Pablo Lana Marías ejerció como funcionario de telégrafos.
Francisco, conocido como Paco, vivió poco en Sariñena, donde «Los pijáitos iban al casino y los obreros al café» (Plaza de los republicanos españoles: testimonios de exiliado. García, Gabrielle). Pronto comenzó sus estudios en Zaragoza, primero en los maristas y luego con los jesuitas para acabar estudiando ingeniería de telecomunicaciones. Durante su época de estudiante estuvo afiliado a la organización estudiantil y de izquierdas FUE (Federación Universitaria Escolar). Con el inicio de la guerra tuvo que abandonar sus estudios, alcanzando el grado de Teniente de Ingenieros Zapadores. Por sus conocimientos en explosivos, contribuyó a la detonación y voladuras de infraestructuras, tales como puentes, con el objetivo de impedir el avance de las tropas sublevadas.
«Mi padre era funcionario de telégrafos. Un tío, primo de mi padre, era diputado radical socialista en Huesca. De muy joven, ingresé en la FUE. Estaba cursando estudios de ingeniero de telecomunicaciones. Cuando se produjo el levantamiento militar, tenía veintiún años, me uní sobre la marcha a la columna anarquista de Durruti, procedente de Barcelona se dirigía a Barcelona. Empecé la guerra con los anarquistas, pero sin serlo. Durante la guerra, el Gobierno de la República había abierto escuelas militares. Así que acabe ingresando en una escuela popular de guerra. Era el comandante de la Centuria quien designaba quien podía acceder a una escuela popular de guerra» (Plaza de los republicanos españoles: testimonios de exiliado. García, Gabrielle). El tío, primo de su padre, al que hace referencia, responde a Casimiro Lana Sarrate.
Luchó en Teruel, al parecer un invierno durísimo: «Tomamos Teruel por primera vez en diciembre. De allí, marché a Cuenca. Quince días más tarde, las tropas franquistas atacaban de nuevo Teruel, por lo que regresé. La diferencia de fuerzas era evidente. No todos los aviones eran de la Primera Guerra Mundial, tampoco hay que exagerar. Había aviones de caza rusos que no estaban mal, pero las fuerzas franquistas eran mucho más importantes. Sobre todo la aviación. Evidentemente, yo estaba en contra de la no intervención, nos faltaba armamento. Éramos idealistas, pero al cabo de dos años, comenzamos a dudar si alcanzaríamos la victoria» (Plaza de los republicanos españoles: testimonios de exiliado. García, Gabrielle).
Tras la batalla del Ebro se exilió a Francia «De un lado del río, los fascistas; del otro, los republicanos. Me encontraba en Valencia y debía de llegar a Barcelona, el trayecto lo hice por el mediterráneo» (Plaza de los republicanos españoles: testimonios de exiliado. García, Gabrielle). Paco acabó en el campo de concentración francés de Argelès-sur-Mer del que terminó escapando para unirse a las guerrillas de maquis.
Para escapar de los Alemanes, Paco se escondió en la ciudad ocupada de Burdeos, dedicándose a la construcción de una base de submarinos de guerra del ejército nazi. Allí muchos españoles fueron usados como esclavos en la construcción de aquella instalación militar. Más de 2.000 españoles presos fueron empleados a trabajos forzados por los alemanes sufriendo penosas condiciones que acabaron con la vida de más de medio centenar de ellos. La base de submarinos nazis que construyeron 2.080 esclavos españoles, El Mundo.
Paco logró escapar y refugiarse en la Bretaña francesa. En una terraza de un bar en la ciudad de Rennes, conoció a Carmen Renault y enseguida se enamoraron. Como no tenía documentación, se escondió durante seis meses en el desván o buhardilla del colegio, donde Carmen daba clases. Carmen era maestra y el desván estaba justo encima de su clase. Cuando obtuvo una documentación falsa, Paco pudo salir de su escondite y trabajar como electricista instalando campanarios eléctricos en todas las iglesias de la zona. Paco y Carmen acabaron contrayendo matrimonio residiendo en la localidad de Rennes. Como muchos españoles exiliados, Paco soñó con volver a una España libre, pero no pudo ser. Francisco Lana Torres falleció en septiembre del 2004.
Francisco y Carmen en Dinard, 1951.
En Francia, Paco trabajó y perteneció a la sección sindical de UGT y fue secretario del PSOE de la localidad de Rennes (Ille et Vilaine), también fue secretario del Grupo Departamental del PSOE de Ille et Vilaine. Además, la Fundación Pablo Iglesias recoge que participó activamente en congresos como representante de ambas organizaciones, así es el caso de los VII, el VIII, el X, el XI y el XIII Congresos del PSOE en el exilio celebrados en 1958, 1961, 1967, 1970 y 1974. En el VIII Congreso de 1961 lo hizo como delegado suplente. En la UGT fue delegado de la Sección de Rennes al VIII, IX, X y XI Congresos de la UGT en el exilio celebrados en 1962, 1965, 1968 y 1971 respectivamente. En los dos últimos como delegado suplente. En abril de 1976 representó a Rennes en el XXX Congreso de la UGT celebrado en Madrid. En 1981 continuaba residiendo en Rennes suscrito a El Socialista (Fuente: Fundación Pablo Iglesias).
Marina Lana Torres nació en 1920 en Sariñena, aunque su verdadero nombre era María Pilar. La vivienda familiar se ubicaba en la calle Goya de la localidad monegrina. A los dieciséis años, con el estallido de la guerra, Marina fue enfermera voluntaria en el Hospital Militar de Sariñena y miliciana, perteneciendo a las Juventudes Socialistas Unificadas. En el hospital conoció al teniente de intendencia catalán Tomás García-Ciaño Napal, nacido en 1911.
Marina, segunda por la derecha con otras enfermeras. Fotografía tomada en Barbastro, calle san Ramón, con la casa nueva de Fierro y al otro lado la barbería Vargas.
Tomás no participó activamente en la guerra y se dedicó a realizar labores de intendencia en Sariñena. Gracias a su intervención, evitó que delatasen a dos monjas que se encontraban clandestinamente realizando una celebración religiosa, hecho por el que siempre le estuvieron muy agradecidas. Tomás no las delató y ocultó lo visto para proteger las vidas de las religiosas.
Marina abanderada en un desfile en Barbastro.
Marina quedó retratada por el fotógrafo Agustí Centelles desfilando con la bandera de la JSU (Juventudes Socialistas Unificadas) junto a las milicianas sariñenenses Isabel Millera, Amparo Casañola, Dolores Laín, Rosario Orquín y Emilia Huerva. El desfile transcurrió en 1937 en Barbastro, calle General Ricardos (Sariñena Antigua, Salvador Trallero).
Durante la guerra, en casa de la abuela de Marina estuvieron once mujeres solas y tuvieron que vender algunas propiedades para poder ir sobreviviendo. Con el avance del bando nacional, Marina y Tomás marcharon a Barcelona y tras la guerra no pudieron regresar a Sariñena. Además, Marina contrajo tuberculosis y tuvo que retirarse al Pirineo aragonés para sanarse, a Aísa, en la Jacetania.
Hasta 1941 Marina no pudo regresar a Sariñena y aun así no pudo volver a su casa de la calle Goya, que por entonces alojaba a un militar a modo de fonda. Así, primero se fue a vivir con una tía y luego a una casa en la plaza del ayuntamiento, en casa Manin. Allí vivió con Tomas, con quien pronto contrajo matrimonio. Al final, pudieron vivir en la casa natal de calle Goya, aunque tan solo por poco tiempo.
Marina y Tomás abandonaron Sariñena marchando a San Sebastián donde Tomás trabajó en la Mutua General de Seguros. Después lo nombraron Director de la sucursal de Mahón, en la isla balear de Menorca. Allí estuvo durante 5 años. Finalmente lo trasladaron a Zaragoza donde Marina adquirió cierta notoriedad gracias a su profesión de modista y sus diseños exclusivos y reputados. Se especializó en ropa infantil siendo una dura competencia al afamado comercio Ríos de Zaragoza. Marina tuvo una gran personalidad, con un carácter fuerte y alegre.
Pablo Lana Marías fue denunciado a pesar de sus pocas vinculaciones políticas y trasladado a una cárcel de Madrid. Allí estuvo encerrado en el corredor de la muerte durante 5 años esperando todos los días que lo fusilaran. Al final, fue el párroco de Sariñena quién logró sacarlo de la cárcel y volvió a su trabajo habitual montando postes de telégrafos. Al cabo de un tiempo, estando trabajando y subido a un poste, llegó la Guardia Civil y su denunciante y Pablo cayó al suelo perdiendo la vida. ¿Qué pasó?, nadie lo sabe, la versión oficial es que cayó del poste al suelo y perdió la vida.
En la relación de vecinos de Sariñena, con responsabilidades políticas, aparecen tanto Paco como su padre Pablo. Francisco como teniente del ejército rojo que tras la guerra se halló ausente, exiliado, mientras que Pablo fue considerado izquierdista de U.G.T. figurando en situación de detenido.
Mi agradecimiento a Yöel Lana Renault por compartir la historia, su gran disposición y amabilidad, gracias.
Francisco Amador Mene, de familia de agricultores, nació en Zaragoza en 1933, aunque siempre ha sido y ha vivido en Alcubierre. Rosa Lacambra Taira también nació fuera, en Barcelona en 1937, aunque su familia también era de Alcubierre, localidad a la que regresaron tras la guerra. A través de ellos recorremos parte reciente de la historia de Alcubierre y de su sierra.
Francisco estudió en la escuela de Alcubierre -Entonces había unos 90 alumnos en la escuela-. Había dos colegios en Alcubierre, uno de chicas con dos clases, donde actualmente está el centro médico, y otro de chicos, donde se encuentra la farmacia; contaba con dos cursos.
Paco vivió la guerra civil y recuerda cuando se retiraron las tropas republicanas -muchos se refugiaron en las casetas del monte-. La familia de Paco se refugió en la paridera de saso Cabero, en el corral de Lasheras. Desde allí veían como bajaban todos los milicianos retirándose hacía Lanaja. Dos milicianos se detuvieron en la paridera y llamaron a la puerta: -Salgan fuera o le prenderemos fuego al pajar-, gritaron los milicianos. Dentro estaban cuatro o cinco familias y gracias a la actuación de su tío consiguieron disuadirlos -No tenía ningún sentido, éramos familias y las tropas nacionales pronto iban a ocupar la zona-. El tío acabó convenciéndoles para que marcharan -¡Hombre, por favor, no hagan una cosa de estas!-. Tardaron en volver al pueblo, hasta que el grueso del ejército del bando nacional continuó su avance.
Paco, como conocen en Alcubierre a Francisco, recuerda como tras la guerra hacían instrucción en la era Ruata y en la escuela cantaban el Cara al Sol. Hubo interrogatorios en la planta alta del ayuntamiento e incluso un hombre se tiró por la ventana, suicidándose, para no ser torturado. Algunos fueron obligados a ir a limpiar los váteres a las casas ricas.
El ayuntamiento de Alcubierre, cuenta Paco, se construyó en 1896 -Fueron años malos y el gobernador Alvarado destinó dineros para hacer el ayuntamiento-. También fue un año muy malo 1945 y el gobernador de entonces incentivó Alcubierre con la construcción del barrio nuevo -Cada semana iba a trabajar uno de cada familia, así se repartía el trabajo que tan necesario era-. Por suerte, el año siguiente (1946) fue muy bueno.
En verano iban a remojarse las cuadrillas a las balsas, nadaban en la balsa de monte viejo, donde está el pequeño pantano (El Pantaner). Un día, el tío Nogues les encarrañó -Cogimos la ropa como pudimos y escapamos corriendo desnudos-.
-Por donde la granja de Franchón estaba el Chorro de la botija, el agua bajaba del barranco y corría un buen chorro de agua, allí se iba a lavar la lana -. Entonces, cuentan Paco y Rosa, todas las lomas estaban peladas y enseguida bajaba agua cuando llovía -¡Qué viene barrancada!-, decían. -En una ocasión, en casa de Antonio Ramón el agua llegó hasta el balcón en una barrancada, recuerda Paco. -Por el barranco del Piojo bajaba mucha agua, atravesaba parte del pueblo y el tío Pascual tenía que colocar dos tablones para pasar la calle. Antes llovía mucho, incluso se ponían tajaderas en las puertas de las casas para que no entrase el agua-.
Para desviar el agua, del barranco del Piojo, había un badén en la antigua carretera, los autos tenían que aflojar mucho y los chicos aprovechaban para subirse a las escaleretas del coche correo de línea. El coche venía de Tardienta, era la línea de Huesca a Lanaja. También estaba el coche que venía desde Zaragoza. Desde Robres, el coche ascendía la cuesta de El Tollo, le costaba mucho subir, así que iba muy despacio, circunstancia que los zagales también aprovechaban para subirse a las escaleretas del coche. -El coche iba tan lento y era tan viejo que una vez Juanito se bajó antes de la subida y le dijo al chofer-arriba te espero, que voy a mear-.
De críos les gustaba patinar en la balsa cuando en invierno helaba, hasta cruzaban la balsa con la bicicleta -Se formaba hasta un palmo de hielo-. Lo hacían en la balsa grande y pequeña, eran las balsas para el ganado. Al lado del silo estaba el Balsón, donde se iba a buscar agua para beber –Antes se iba a buscar agua con pozales-. -Desde la balsa de Valmediana se llevó una tubería hasta una fuente del pueblo, fue durante la república. En la calle había un pozo manantial, el pozo el Hospital-.
Hasta más o menos 1950 nevaba mucho, comenta Paco y Rosa -En el 46 cayó una nevada de más de un metro de nieve, la gente salió a quitar la nieve de El Tollo para que llegase el coche de línea-.
Se hacían bailes los domingos por la tarde, las fiestas de Navidad, la pascua y las mayores de Santa Ana. Incluso llegaron a haber dos bailes y se traían orquestas, el salón de Padrilla y el granero de casa L´Angela. Entonces se iba a comer y beber por las casas, se cantaban jotas y se bebía vino, -nada más que vino-. En Alcubierre, aunque no había huerta había mucha viña. -De quintos se hacían trastadas, se daba la vuelta a los carros, movían las macetas…-.
En casa Ruata había tres pastores y tres rebadanes -Había mucho ganado-. Existía la Bicera, un rebaño solamente de cabras que lo componía hasta unas doscientas cabras. Se juntaban en la plaza de las Cabras, la plaza de la Virgen del remedio -Entonces se bebía mucha leche de cabra.
A la sierra subían con caballerías a los corrales, subían con mulos y carros de dos ruedas -Subir costaba unas tres hora-. Había muy pocos pinos, casi no había, terrancos. Había sabinas, comenta Paco, sobretodo había oído que había muchas por la zona de Monteoscuro.
Sierra de Alcubierre con localización incendio de 1945.
En 1945 hubo un gran incendio en la sierra de Alcubierre, el fuego comenzó en la zona del Peaje, cerca de San Caprasio, en la huega entre los montes de Alcubierre, Lanaja y Farlete. El fuego avanzó muchísimo hacia el noroeste, hasta cerca de Lomagorda, monte de Lanaja. Se quemó mucho terreno y se tuvieron que realizar repoblaciones.
Luego vinieron años muy malos y gracias a las repoblaciones hubo trabajo (Repoblaciones en la sierra de Alcubierre). En la zona de la balsa de las Piedras se instaló un vivero y actualmente aún queda la caseta de los forestales. Trabajaban unas doscientas personas. Paco subía andando desde Alcubierre hasta san Caprasio, tenía unos 18 años, sería el año 1951. De forestal estaba Adrián, era algo loco. Salían de Alcubierre a las cinco de la mañana para comenzar la jornada de trabajo a las ocho, por las faldas de san Caprasio. Los de Robres venían en bicicleta. Trabajaban ocho horas y luego se volvían para el pueblo.
Domingo el de Calavera, en la balsa Pina, cuando rayaba el alba decía -Pronto lloverá-, veía el destello del alba que anunciaba lluvias. Alberto Lasheras, cómplice de esta entrevista, recuerda un refrán que decían cuando giraba la veleta de la torre por el vierto y se veían las nubes venir de Pina: “El agua de Pina, llena la badina”.
A jada ahoyaban, iban haciendo los agujeros hasta que cambiaba el tiempo en invierno y se comenzaba con la plantación. La planta se traía desde Huesca con un camión y se descargaba en el vivero de la balsa de las Piedras. Después, con un burro se subía a las lomas donde se estaba trabajando. Se llevaba en los esportones de los burros.
También venía gente de Lanaja, se quedaban a dormir en la sierra ya que tenían mucha distancia. En verano, por los taludes, ponían lazos para cazar conejos pues entonces había mucho.
Para los trabajos agrícolas la gente se quedaba en los corrales -subían hasta las gallinas-. En Valmayor había muchos corrales, el de Arazo, el Sorder, el de la Ángela, el Calavera (por los hondos de Valmayor), los de casa Camilo, caseta el Bonico… No dejaban hacer leña de pino, no se podía cortar hasta que comenzaron a dar lotes de unos tres pinos cada uno. Los marcaba el forestal, primero Adrián y luego el de Cuarte. Los lotes los hacían por Loma Gorda y los arrastraban con mulas. Acabaron sacando leñas de la zona de Cinacorba, una de las partes altas. Por la zona de Las Labaneras estuvieron aclareciendo, con el forestal Luis Madorrán.
-Paco de las Carrascas, barranco el Hambre, barranco de san Caprasio, la Plana…- muchos lugares recuerda paco y Rosa. -El manantial de la Fontaneta, donde el agua es muy salada y no se podía beber, en cambio, el agua de pozo Pablico, subiendo a la sierra, sí que se bebía-. A Valmediano, por Monte Viejo, se iba a buscar agua hasta que se enronó. Su padre llegó a ver lobos, estaba la casa del tío Matalobos.
Subían de romería a san Caprasio. Una vez subieron un piano para la fiesta, lo tocó el abuelo de Alberto Lasheras. Se subía en carros, con mulas y burros. Con el tiempo comenzaron a subir en tractores y montados hasta en alguna traella y arrastrando un pino para hacer polvareda. En otra ocasión subieron en un camión y en una faja plana bulcaron. -Han pasado muchas cosas pero por suerte nada grave-. Al santo lo llegaron a bajar y subir en hombros entre cuatro, fueron unas veces excepcionales –lo que nos cansemos-. Una vez bajaron al santo debido a una rogativa para pedir lluvia y en otra ocasión para su rehabilitación.
Para la vieja Remolona, tradición de Alcubierre, recogían huevos por las casas y poca cosa más. Con lo que recogían, les hacían una gran tortilla de patatas para merendar, luego chocolate y torta de cacerola. La Petreta les vestía bien maja la vieja remolona y les hacía la merienda. -Antes había pique para haber cuál era la primera cuadrilla que salía a pedir por el pueblo-.
En la calle vivían 100 personas y ahora apenas 20, Paco y Rosa han conocido tres generaciones. Ha trabajado en el campo pero también en un taller y de albañil, formaron un grupo de albañiles mientras uno se encargaba de las tierras. Se hicieron Agrupación Agrícola.
Estuvo trabajando en la instalación del sagrado corazón de Jesús de Alcubierre, recogían las piedras con caballerías en Valdelumbierre, luego con tractor y remolque. Las piezas las descargaron en la virgen del remedio y las subían con un carro y un macho. La grava y la arena la traían de Torres de Barbués, con un carro y un tractor con pala.
Lo montó el albañil Escanero de Lanaja con andamios y una grúa. El Jesús Redentor llegó desmontado, por piezas, y se guardó en la antigua cárcel. Una fuerte airera casi tiró todo el andamiaje, daba miedo, tuvieron que atar todo con sogas.
Gracias a Albero Lasheras Taira por hacer posible esta entrevista que, de la mano de Paco y Rosa, nos ha trasladado a la vida de antes en Alcubierre y parte de la historia de la sierra que tanta vida tuvo antaño.