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Sueños de recuerdos.


Sueños de recuerdos. Antonio Hernando Villacampa.

Por Ramón Hernando.

El pueblo dormía en su monótona tranquilidad. Los campesinos, solos o en grupos, iban a sus respectivos trabajos, quedando únicamente en el pueblo los niños jugando y las mujeres ocupadas en sus múltiples faenas.

Aquel día hubiese transcurrido como otro cualquiera, a no ser por un singular acontecimiento que provocó gran conmoción entre los vecinos, de aquel pueblecillo encogido en su nido al pie de la sierra. La guerra cruel, que devastaba centenares y centenares de ciudades, pueblos y aldeas en todo el país, iba a repercutir con su eco terrible en el pueblo.

Aquel día de invierno, ese eco terrible repercutió en las viejas casas. Las botas de los invasores, por primera vez, pisaban las calles llenas de barro produciendo un siniestro chof, chof, chof… Un barro pegajoso que ensuciaba las botas brillantes del orgulloso ejercito vencedor. Al principio, los niños se escondieron en las casas, diciendo -quédate quieta- a la oreja de la madre temerosa. -¡Los invasores…!-, con terror pronunciaban esta frase. El corazón de la madre se encogía, se agotaba y un profundo suspiro salía de aquel pecho que sufrió criando a los hijos. Los soldados repercutían el eco…,  el paso de las botas en el barro que anunciaba a los soldados. -¡Los soldados!- todos los niños y mujeres escondidos en sus casas ni miraban por el ojo de la cerradura, aquellas mujeres pensaban en sus maridos e hijos trabajando en el campo, levantaban los ojos al cielo, implorando -¡Dios mío, que nos les ocurra nada!-.

Esto pasaba  en el pueblo de… un día de invierno.  El destacamento de soldados, comprendido por un oficial y unos cincuenta hombres a pie,  iban escoltados  por un pequeño tanque dirigiéndose derechos hacia la plaza. Allí  encontraron fácilmente el edificio donde entró el oficial, así como dos soldados metralleta en mano. Un tanque había tomado posición, amenazaba con su cañón la alcaldía mientras el resto de soldados, con sus armas, adoptaban posición de combate.

-¿Qué ocurría en el pueblecillo dónde nunca sus calles habían oído el sordo pisar de la bota invasora?-.

Sucedía lo mismo que en todos los pueblos, querían asegurar su victoria, apoderarse y mantener el orden en sus territorios ocupados, suprimiendo todos aquellos que eran peligrosos y que ellos, sin distinciones de ideologías, llamaban comunistas. Comunistas eran los creyentes católicos que se alzaban contra ellos, comunistas eran todos aquellos que a la oreja decían  -los nuestros volverán-, comunistas eran todos los que tenían fe en la victoria de la democracia, comunistas llamaban a todos que no pensaban como ellos.

A penas había transcurrido media hora cuando, a la puerta de la alcaldía, apareció el alguacil, nervioso -¿Qué ocurría en el pueblo?-. Pronto iban a enterarse los vecinos, atemorizados, a medida que del trabajo llegaban y se encerraban en sus casas, pensado, sin duda, en el terror que inspiraban aquellos pájaros de mal agüero -los invasores-.

Con voz mal asegurada, el alguacil pregonaba en cada esquina un bando para dar confianza a los vecinos del pueblecillo y el cual, sin preámbulos de ninguna clase y con tono amenazador, redactado por orden del oficial, decía: -Yo, Francisco  W. ordeno a todos los vecinos a que se concentren en la plaza a las doce del mediodía de hoy, aquel que se desoiga mis órdenes será castigado con los rigores que la guerra exige-. Ni más ni menos, decía aquel pregón.

La voz del alguacil no estaba muy segura pregonando por todas las esquinas, aquellos pobres campesinos, aterrados, se dirigían hacia la plaza -¡había que obedecer!-.

Entre tanto, en una casita humilde, dos seres abrazados pronto se separaron, eran una viejecita y su nieto. Sin que aun despuntase barba, en sus ojos se reflejaba la voluntad de no ser vencido, de no rendirse.

El traqueteo de la ametralladora no cesaba de oírse y, de vez en cuando, así como algún tiro aislado. El sonido repercutía largamente en el espacio, para luego quedar todo en silencio; el terrible combate había llegado a su fin.

En un lugar del valle.

Aquel día, durante dos horas consecutivas, un grupo de 16 hombres mandados por un bravo combatiente habían tenido en jaque un batallón entero de invasores, causándoles pérdidas considerables. Aquellos 16 hombres  solamente tuvieron un herido leve, ahora se retiraban por los senderos conocidos únicamente por ellos, mientras los invasores contaban y enterraban sus muertos, curaban sus heridos y de vez en cuando, con rabia, tiraban algunos tiros.

– ¿Habéis comprendido?-.


– ¡Sí!-, respondieron  de una sola voz aquellos 16 bravos hombres.

– Entonces, escuchad por último, cuando el enemigo aparezca de este lado del puente y solamente cuando el puente habrá saltado por los aires, fuego a discreción. Pero sobre todo no derrochéis las municiones, ya sabéis que cada balazo debe ser la vida de uno de nuestros opresores-.


– De acuerdo, jefe-. Volvieron a responder aquellos atentos combatientes sin uniforme.

– Bien, todavía nos queda una hora. Cada cual a su puesto de combate y ojo ser vigilante y escuchar la voladura del puente. Tú, José, vente conmigo, a nosotros dos incumbe darles el primer susto a esos « señores»-.

Rápidos, aquellos hombres desaparecieron entre las matas, de dos en dos, conscientes del deber que iban a cumplir. ¿Quiénes eran aquellos hombres cuyo jefe se había expresado con tan firmeza?, hombres sin uniformes y vestidos  de diferentes formas. Eran un grupo de guerrilleros que tenían que cumplir una acción contra el invasor. Soldados sin uniformes, admirados por los suyos, eran terroristas a los ojos de los…

El jefe, un muchacho de 22 años, de buena estatura, recio, “El Maño”. Siempre con la sonrisa en los labios y sin nada en la cabeza, vestido con un pantalón negro y amplio, una chaqueta de cuero marrón, de bandolera una metralleta y en sus bolsillos bombas de mano. Tal era aquel hombre que, el estado mayor de guerrilleros, le habían encomendado preparar una emboscada a los camiones de las fuerzas enemigas y que, según las informaciones recibidas, debían de pasar a las diez de la noche por el puente donde habían preparado la emboscada.

-¿Tienes miedo José?-.

-No, jefe… pero quisiera que ya hubiese transcurrido el combate-.

-Hombre, sí que tienes prisa-, respondió “El Maño” con una sonrisa.

Al mismo tiempo se pusieron a andar hacia el puente, uno de tras de otro y sin hablar. José estaba un poco  nervioso; a sus quince años ya sabía que la muerte no estaba muy lejos.  Mientras el “jefe”, con sangre fría y paso firme, marchaba entre las matas. Por fin llegaron a unos cien metros del puente y la carretera, entre unos espesas matorrales paró de andar, miró unos instantes a su alrededor y sacó un pequeño aparato de su mochila. Un aparato como el de los mineros que emplean para hacer estallar los barrenos. Lo dejó en el suelo, cogió dos hilos finos que estaban allí y los ajustó a dicho aparato. José, el ojo vigilante, estaba serio y no decía nada, se sorprendió al oír la explosión y una parte del puente voló justo cuando pasaron los dos camiones. Los soldados saltaron como pudieron, entonces “El Maño”, recordando sus palabras dijo:

-¡Adelante!- Fue el grito que, cual rugido de bestia salvaje, repercutió en medio de aquellos peñascos y grandes matorrales.

-¡Adelante!- Pues rugieron otras voces y el grupo de hombres se lanzaron contras los vehículos enemigos.

El tiroteo fue violento, los soldados no vieron a sus agresores, silbidos de balas, el ¡Ra-ta-tá!  de la ametralladora, las explosiones de las bombas de mano lanzadas por “El Maño” y sus hombres. El ataque duro poco tiempo, cinco o diez minutos, quien sabe… solo unos llantos… y fueron bajando de intensidad en el silencio de la noche. Los guerrilleros se pusieron de pie, se acercaron a los camiones volcados en la cuneta y recogieron las armas y municiones. Sus miradas iban hacia esos cuerpos sin vida, rostros jóvenes como si fueran soñando a una madre o una novia.

-¡Recoged todo y nos vamos!-,  dijo con voz rugosa el jefe.

-¿Heridos, algunos de vosotros?-

-¡Sí! dos, pero poca cosa-.

-Bien, todo fue conforme, hemos cumplido. ¡En marcha!-

Desaparecieron en el silencio de la noche, pensando en sus destinos para el día siguiente, pensando en sus esperanzas de ser hombres libres.

……………………………………………………………………..

Campos… campos…mañana fría de una noche  larga.  

Un grito se oye de repente:
-¡Cartas, cartas…!-

Y hay un rayo de ilusión en las caras
y una angustia de infinito en el alma
voz mágica del cartero
que a todos nos atenazas
con tu grito, siempre viejo

y siempre tan nuevo: ¡cartas!
Y llegan como palomas
blancas, verdes, azuladas.
Un misterio en cada una,
¿Fue un roce de pluma blanca?
¿Un beso caliente y suave?
¿Una negra puñalada?.

¡Ay!, cartas de los sin patria
¡Ay!, cartas de los refugios.

Un misterio desvelado 
el niño pequeño habla,
ya dice papa y mama
¡Qué sientes en la garganta!.

Refugiado, ¿Por qué lloras?
¿Por qué muerdes las palabras?

Es que lloras en él, el hijo
es la sangre que le llama
terribles claves ingenuas
disfraz de noticias trágicas
hijo querido sabrás
que tu hermano no está en casa
porque se fue con tu abuela.

Ya está clavada la daga
ya llegó hasta el corazón
con su punta envenenada.

Refugiado ¿Por qué lloras?
¿Por qué muerdes las palabras?
su hermano está con la abuela
y mi abuela está enterrada.

¡Ay! cartas de los sin patria
madre no llore por mí,
guarde siempre la esperanza,
que ya llegará algún día
en que pueda yo abrazarla.
¿Refugiado, ¿Por qué lloras?
¿Por qué muerdes las palabras?

El hijo escribe a su madre
una mentira dorada…
ya nunca la abrazará
con los brazos que le faltan.
Querido del corazón
que sola encuentro la casa,
sin ti, todo está vacío,
sin ti, ¡no me importa nada!.

Refugiado, ¿Por qué lloras?
¿Por qué muerdes tus palabras?

La hidromiel de los recuerdos
hoy, tiene saber amarga
calor de los senos tibios
tranzas sueltas en la almohada…

¿Cuándo? ¿pronto? ¿nunca?
tiemblan en ardores las entrañas
su voz , sus ojos , su boca,
y ¿dónde está la bien amada?

¡Ay! cartas  de los refugios,
¡Ay! cartas de los sin patria. 

Soñando está el refugiado
en el azul de la mirada.
¿Con los trigos de castilla?
¿Con Madrid la idolatrada?
¿Con el vergel de valencia?
¿Con las nieblas asturianas?
¿Con los prados de Galicia?
¿Con Sevilla la sultana?
¿Con Cataluña soñaba?
Soñaba, soñaba con Aragón.

Cada uno con su terruño,
y entre todos con la patria ¡España.., España!

Pero el ensueño se ha roto,
la sangre se sobresalta.

Un grito suena en la barraca 25
-¡Cartas!-  

Y un rayo de ilusión en las caras
y una angustia de infinito en el alma

¡Ay! cartas de los refugios. 
¡Ay! cartas de los sin patria. 

                                                                   Gracias a todas las miradas llenas de libertad.

Aridez


2006-2021, 31 de marzo, decimoquinto aniversario de Os Monegros.  Aridez.

Sequedad, cierzo y cielo desnudo
igual la tierra, soledad y en ti, raíces.
Savia, sabina y matices
sol, entorno a ti, mundo
solo y vida, árido como la tierra
duro como el suelo
baldío y erosionado
balsas, fueron espejismos
y fugaces sueños
que, en inabarcables noches, surcaron perderse
hasta un nuevo amanecer,
Árida tierra de Los Monegros.

Embriagada aridez
seca, basta, tosca
abrasiva, áspera…
castigada tierra al sol
y a tu ausencia, lluvia.
Ruda y a la vez agrietada
desquebrajada y polvo
agostada y sedienta
vasta tierra
yermos y eriales
resecos barrancos,
Árida tierra de Los Monegros.

Romeros y tremoncillos
agua, reverberación
ocres y yesos,
pura salinidad
y de nuevo tu ausencia
páramos sedientos
de cómplices  silencios
atardeceres de fuego
contrastes como la vida que escondes,
una vez fuiste mar,
Árida tierra de Los Monegros.

Barbechos y caminos desiertos
extenuados al sol
caminos de paso
vacíos sin destierro.
Aridez que se emborracha de la sed
y nada sacia,
penas que no se pueden ahogar
y de nuevo caminos
donde no encontrarse
y vagar, tan solo de paso
divagar y cavilar
haciendo un paisaje
imposible dejar atrás.

Quemada tierra
despellejada al esparto.
Protege la sabina
donde el horizonte parece no detenerse
y dispersarse
tierra oscura, negros montes
de interminables estrellas
de anhelos infinitos.
Aridez, endiablada embriaguez.  

Montes oscuros, sierra quebrada
desplomada en acantilados
caída a un mar desierto
a un mar árido de cebada y trigo
que se bate en oleaje
mecido al cierzo
alimentando esperanzas
de esta tierra sedienta
Árida tierra de Los Monegros.

Amarillean los campos
segados con sudor
la paja al vuelo
y el grano al granero
quedando rastrojos
festejados al pasto
donde resuenan las esquilas
y las voces quedan calladas

Parajes que aparecen extraños
casas de tierra, adobe y piedra
cañizos y casetas espaldadas
abandonadas balsas, enronadas,
tierra cuarteada, sedienta
agua casual, esquiva y efímera.
Abruma, la boira entre tus vales
entre tus solemnes
e imperturbables sabinas;
sobrecoge entre tus pies de montes.

Desmemoria, olvido, desarraigo
aroma a ontina
y a la tierra herida
como la piel
y las arrugas de las manos,
labradas.
La voz abandonada
y la mirada perdida
cantaros en añicos
y trillos perdidos
el tacto entre el vacío y la nada
de lo desaparecido
sin sentir el recuerdo callado
extrañada y caprichosa aridez,
fragancias, ¡Presencia!
Árida tierra de Los Monegros.

Tan cerca de tocar la Luna
que, sin darnos cuenta, la estábamos pisando.

Sin darnos cuenta
siempre fuimos un hogar y un paisaje.

Sí, sin darnos cuenta
Árida tierra de Los Monegros.

Venas secas, vacías
y raíces entre piedras
sueños vagando como el polvo
y el tiempo aguardando
sin saber qué está esperando
sin rumbo varado
sin saber si ser naufrago
o levar anclas, izar velas
y navegarte, tierra.

Surcan capitanas como veleros,
la estepa pausada
coqueta con sus arcillas
con sus margas y calizas
jugando en cárcavas y barrancos
anhelando el agua que trae vida.

Así, sin darnos cuenta
Tierra árida de Los Monegros.

Tierra
ningún lugar y todos los lugares del mundo
tan solo polvo y tierra
tan solo nosotros
por un momento
y ningún lugar y a la vez todos,
Árida tierra de Los Monegros.

Sierra de Alcubierre, consideraciones


En plena depresión del valle del Ebro, la sierra de Alcubierre resulta un accidente geográfico sobresaliente que alberga, en unas condiciones extremadamente difíciles, un gran ecosistema que le hace excepcional y de gran valor medioambiental. La sierra destaca en un contexto bioclimático mediterráneo, fitoclima genuinamente mediterráneo y clima mediterráneo árido y subárido, con escasas precipitaciones, con el azote del cierzo y sin ningún curso fluvial permanente en sus dominios.    

Una sierra cuya conservación merece una reflexión y quizá la adopción de una mayor figura de protección por sus valores medioambientales, ecológicos, geológicos, paisajísticos y culturales así como por su fragilidad y necesidad de preservación.

San Caprasio, fotografía aérea, 2013. Autor: Os Monegros.

El enclave de la sierra de Alcubierre responde a una unidad geomorfológica propia, con formación principalmente boscosa, en pleno sector central del valle del Ebro, en la comarca aragonesa de Los Monegros. Se desarrolla longitudinalmente a lo largo de 40 Km, con una clara dirección noroeste-sureste, desde los llanos de la Violada (Tardienta) hasta el término de La Almolda y su altitud varía desde los 400 m hasta sus máximas cotas de San Caprasio (834 m) y monte Oscuro (820 m) ocupando una superficie aproximada de unos 400 Km² (40.000 ha). 

El medio natural está declarado como zona ZEPA (ES0000295) «Sierra de Alcubierre» y LIC (ES2410076) «Sierra de Alcubierre y Sigena» de la Red Natura 2000, “Destaca por su calidad e importancia, por ser un espacio de gran interés y extensión, una zona de especial relevancia por su estratégica situación en el valle del Ebro y por presentar importantes masas boscosas abiertas de Pinus halepensis con sabinar y formaciones de matorral esclerófilo mediterráneo”.

Por su flora, fauna, geología y paisaje, la sierra reúne características suficientes para  establecer una mayor figura de protección dentro de las distintas categorías de Espacios Naturales Protegidos de Aragón (Decreto Legislativo 1/2015). En este sentido, el marco jurídico de planificación de un Plan de Ordenación de Los Recursos Naturales (PORN), Ley 6/1998, de Espacios Naturales Protegidos de Aragón (Texto refundido de la Ley de Espacios Protegidos Decreto Legislativo 1/2015) aparece como el instrumento perfecto para “señalar los regímenes de protección que procedan y aplicar alguna de las figuras de protección establecidas en la Ley de Espacios Naturales Protegidos”. Entendiendo la elaboración del PORN Monegros norte complementario al PORN de Monegros sur para definir y señalar el estado de conservación de los recursos y ecosistemas del ámbito territorial de Los Monegros y, de acuerdo con sus objetivos, señalar los regímenes de protección que procedan y aplicar alguna de las figuras de protección establecidas en la Ley de Espacios Naturales Protegidos.

En este sentido, destacan estudios como Interés florístico y geobotánico de la sierra de Alcubierre (Julia Molero, Llorenç Sáez y Luis Villar. Barcelona, 1998) que inciden en “La necesidad de regular un marco adecuado de protección para algunos lugares de la sierra, especialmente para los bosques residuales de la cara norte, dada su originalidad florística y paisajísticas”

«En conjunto, las especies de flora vascular en Los Monegros se estiman en más
de un millar, estando la mitad de ellas presentes en la Sierra de Alcubierre, y al menos 25 de ellas son endémicas del Ebro medio.
«

Propuesta de declaración de una red de Espacios Naturales Protegidos en Los Monegros. Víctor Herrero Silvestre.

Sin duda, la sierra representa un elemento natural de especial interés ecológico, presentando diferentes hábitats y biodiversidad (Directiva Hábitats 92/43 CEE) que van de formaciones boscosas de pinar mediterráneo mesogeano de Pinus halepensis, sabinares endémicos de Juniperus sp., zonas con presencia Quercus ilex y Quercus faginea, a vegetación gipsícola ibérica (Gypsophiletalia), zonas subestépicas de gramíneas y anuales del Thero-Brachypodietea y matorrales halonitrófilos (Pegano-Salsoletea).  

Numerosas especies de aves habitan la sierra y sus piedemontes y tierras de secano cerealista. Es significativa la presencia rapaces rupícolas como alimoche, incluida como «vulnerable» en el Catálogo de Especies Amenazadas de Aragón, aguililla calzada, culebrera europea y águila real, además de ser ámbito del Plan de recuperación del águila-azor perdicera. Además cuenta con presencia de especies esteparias, en sus zonas llanas, como ganga ortega, catalogada como «vulnerable», la avutarda “en peligro de extinción, el sisón “Vulnerable” o como área de cría del cernícalo primilla. También muy reseñable es la presencia de anfibios, entomofauna y la aparición de mamíferos como el corzo, citas de cabra montés y la controvertida presencia del lobo.

Una sierra de erosión diferencial con una profunda red de barrancos bajo un techo de materiales carbonatados, caliza, resistentes frente a taludes deleznables de arcillas, margas y yesos. Una masa de fuerte carácter protector frente a la erosión en una de las zonas de mayor aridez de la depresión del valle del Ebro. Un conjunto de plataformas tabulares, una unidad orográfica de singular interés, con un alto valor paisajístico que destaca en un entorno  agrícola de secano, un paisaje que probablemente, por su naturaleza forestal, dio nombre a Los Monegros por ser montes frondosos y oscuros, valores propios para proteger, planificar y gestionar con vistas a conservar y mejorar su calidad de acuerdo con el convenio Europeo de Paisaje del 2000 de Florencia. Además de su patrimonio material de casetas, conocidas como aldeas, muros de piedra seca, balsas, balsetas y balsetes, ligados a una cultura, especialmente la del aprovechamiento del agua, en un ambiente de escasas precipitaciones. Así, se localizan pequeñas balsas dispersas que aportan puntos de agua favorables para la fauna, importante para aves, anfibios o reptiles.

Víctor Herrero Silvestre (Propuesta de declaración de una red de Espacios Naturales Protegidos en Los Monegros) sostiene que «En razón de su singularidad y representatividad, se hace necesaria la declaración de un Parque Natural de las sierras de Alcubierre y Sigena, que podría abarcar las áreas de las figuras de la Red Natura 2000, lo que implicaría una extensión de en torno a 42.000 hectáreas.»

En Los Monegros la protección del medio ambiente siempre ha estado vista como amenaza al desarrollo. Aunque, sin duda, su protección, valoración y conservación son una oportunidad en el desarrollo sostenible, en la reorientación de políticas activas que apuesten por el medioambiente y el medio rural y que frenen la despoblación, entendiendo los recursos naturales como una oportunidad de futuro. Pues, su fragilidad actual y falta de protección la expone mucho a diferentes actividades que se van desarrollando sin ordenación ni control. Además, su desconocimiento y falta reconocimiento no ha logrado evitar amenazas a su integridad, como pone de manifiesto el Gran  Incendio Forestal de julio de 2019 provocado por un vehículo motorizado tipo buggy.

En definitiva, la sierra de Alcubierre reúne un amplio número de características valedoras de una mayor protección en un entorno único y singular, Los Monegros, que por sus condiciones científicas y técnicas hace tiempo que debería haber sido declarado Parque Nacional.

Consideraciones sobre la sierra de Alcubierre (Los Monegros).

Bujaraloz, Sector del frente


Bujaraloz, dentro del frente de Aragón, tiene una gran relevancia durante la guerra civil española. El 26 de julio de 1936 llega a Bujaraloz la columna anarquista de Durruti – Pérez Farrás, que había partido de Barcelona el 24 de julio para avanzar hacia Zaragoza. Sin embargo, la columna es frenada en Pina de Ebro, lo que lleva a establecer su Cuartel General en Bujaraloz convirtiéndose en su propio sector del frente; formando parte del frente de Los Monegros.

“Extraña vibración la que satina Bujaraloz. Suena aquí la trompeta ética de la Historia.»

Félix Martí Ibáñez (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia.
Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).

18 de julio de 1936

Tras la sublevación militar, la guardia civil de Bujaraloz emite un bando para requisar todas las armas de la localidad, manifestando su adhesión al levantamiento militar y declarar el estado de guerra. Incluso se desplazan a La Almolda, el día 19 de julio, para destituir al alcalde republicano Pablo Borderas y remplazarlo por Cristóbal Godina Asín declarando también, en La Almolda, el estado de guerra (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca citando a Gálvez Samper, Francisco Javier, En los Monegros. La Almolda).

Para evitar incidentes mayores, las mujeres de Bujaraloz entregan las armas aprovechando que los hombres se encontraban realizando faenas en el monte. A su regreso, con sus herramientas de trabajo, asedian el cuartel donde se encontraban encerrados los guardias civiles. El cuartel de la guardia civil se encontraba en la calle Mayor. No obstante, Jaime Gros Zubiaga lo ubica al final de la calle Mayor, al lado de la ermita y el hospital «En un caserón grande donde hoy está la tocinería y el solar donde estuvo parte del cuartel» (Gros Zubiaga, Jaime. Zonas de guerra, Memorias de Jaime Gros).

Aun así, los jornaleros de Bujaraloz llevan a cabo una huelga en la localidad y dejan de trabajar para las casas pudientes, entre ellas casa Gros «Llegó la huelga, los hombres no vinieron a trabajar, aunque estábamos en plena siega». Mientras, la guardia civil se acuartela y convoca una reunión citando a las distintas personalidades de Bujaraloz «A todo agricultor que tuviera algo que perder, herreros, carpinteros, tenderos y gente de orden». Según las memorias de Jaime Gros «El sargento les propuso crear un grupo armado para defender el pueblo y mantener la tranquilidad». Aunque fruto del desconcierto, acaban levantando acta de la reunión algo ambigua: «Especificando que era para defender al gobierno y firmaron todos». Aquella misma acta sirve, días después, para salvar la vida de los firmantes a la entrada de las milicias anarquistas, ya que «Constaba que era para defender el gobierno».

Bujaraloz, vista general. Campúa 1936-1939. Biblioteca Digital Hispánica

El 21 de julio, Jaime Gros habla de una mañana movida, por lo que deciden parapetarse en casa por si las cosas se ponen feas. Mientras tanto, la guardia civil trata de controlar el pueblo dedicándose a practicar detenciones «Al asomarme al balcón, vi en la acera había una fila de hombres sentados en el bordillo custodiados por dos civiles, la fila llegaba hasta el cuartel que estaba entonces en la calle Mayor», deteniendo a toda persona sospechosa de izquierdas «La guardia civil ha detenido a los que quieren asaltar y repartir todo, y los están interrogando» (Gros, Jaime. Memorias de Jaime Gros). Acaban haciendo ocho prisioneros detenidos en el cuartel que pretenden trasladar a Zaragoza con el autobús. Para ello requieren de combustible por lo que reclaman al padre de Jaime Gros: «El del autobús dice que no tiene gasolina y que tampoco tienen en el surtidor. Me llamaba el sargento, para ver si tenía yo gasolina de los tractores y se la podía prestar». Pasado el trance, confiesa a su mujer: «No quiero que con gasolina mía se lleve presos a ocho vecinos de mi pueblo».

El cuartel de la guardia civil se encontraba en la calle Mayor.

Sobre las tres de la tarde, varios guardias civiles y un cabo al mando de un sargento llegan a Bujaraloz «Se oyeron llegar unos camiones de los que bajaron hombres que daban gritos. Enseguida, por el callejón. se vio un barullo de gente. Los primeros, que venían como con una gabardina, se la quitaron y apareció su uniforme y se pusieron un tricornio, se oyó gritar ¡Viva España! ¡Arriba España!» (Memorias de Jaime Gros). Al mando de las fuerzas de la guardia civil y algunos falangistas va el capitán José Negrete, del puesto de Caspe. Las fuerzas se distribuyen en las entradas y en el cuartel de la guardia civil, con la pretensión de retirar todas las fuerzas de la guardia civil junto a sus familias y con todo el armamento posible. Seguidamente hacen un registro del pueblo, según el testimonio de Antonio Barrachina, recogido por el corresponsal Carrasco de la Rubia en La Vanguardia, deteniendo a cuantos hombres encuentran: “Los llevaron a la puerta del cuartel y los tuvieron durante mucho rato de cara a la pared, bajo la amenaza de los fusiles. Un capitán de la guardia civil, que había llegado un poco más tarde con otros guardias y con buen número de fascistas, les ordenó que al día siguiente estuviesen todos armados para luchar contra el enemigo; fue entonces cuando requisaron el autocar que conducía el joven Barrachina, obligándole a que se pusiera a sus órdenes”. Otras fuentes citan como las fuerzas de la guardia civil, detienen a tres campesinos que posteriormente son trasladados a Zaragoza.

Barrachina respondía al chofer del autocar que realizaba la línea de Bujaraloz a Zaragoza y que está varios días al servicio de las fuerzas de la guardia civil llevándoles por distintos pueblos de la zona hasta que consigue volver a Bujaraloz (LVG 13 de agosto de 1936).

Victima de aquellos días es el padre del dibujante bujaralocino José Alloza Villagrasa, informando de su muerte «La Esquella de la Torratxa» el 14 de agosto de 1936, apuntando al maltrato sufrido por parte de las fuerzas sublevadas: «Con nuestro sentimiento más profundo hemos de dar cuenta, esta semana, de la muerte de dos apreciados amigos nuestros. Uno, el padre de nuestro amigo Alloza, el dibujante, muerto en Bujaraloz a causa del maltrato de los fascistas, cuando aún estaban. El padre de nuestro Alloza era un republicano firme, bravo luchador, que no ha podido soportar la vileza del trato que los fascistas dieron a sus prisioneros. No hace falta decir como lo lamentamos vivamente».

El mismo 21 de julio, miembros de la guardia civil abandonan el puesto de Bujaraloz y se retiran a Caspe, cumpliendo la orden de reagrupamiento dada por el capitán guardia civil José Negrete. Aquella concentración de fuerzas queda recogida en la «Memoria de los hechos ocurridos en esta villa a partir del 16 de febrero de 1936» (Pieza séptima de Zaragoza. FC-CAUSA_GENERAL,1429,Exp.): «El 22 de julio de 1936, se concentró las fuerzas en Caspe, por orden de la superioridad». Con la caravana va la familia Gros, a pesar que el capitán Negrete les había requisado el coche. Para ellos es la mejor opción, habían oído por la radio que «En Zaragoza hay huelga y tiros por las calles y que en algunos pueblos hay barricadas y no dejan pasar a nadie».

La Causa General cita dos guardias civiles que debieron pertenecer al puesto de Bujaraloz: José Marrulo Domingo, fusilado en La Almolda en 1936 y Vicente Villar Sánchez, fusilado en Castelserás, según testimonio.  

Retirada la guardia civil, el día 22 de julio, desde La Almolda, unas 23 personas acuden a Bujaraloz para apoyar a los republicanos. El 21 habían declarado en la localidad de La Almolda huelga general, destituyendo al alcalde impuesto y requisando las armas del pueblo. A pesar de ello, a su regreso a La Almolda son recibidos a tiros viéndose obligados a refugiarse en Castejón de Monegros.

El 23 de julio llegan a Bujaraloz avanzadillas de milicianos “A la llegada de los marxistas a la localidad”, en referencia a aquel día, la Causa General de Bujaraloz manifiesta: “Se ensañaron con las casas propiedad de los vecinos que más se habían señalado por su carácter o ideología derechista”, siendo «Arrojadas de sus casas por ser familia de Manuel Martínez Pardo que había huido a la España Nacional evitando de esta forma se le fusilase». Igualmente se refiere a ello la «Memoria de los hechos ocurridos en esta villa a partir del 16 de febrero de 1936» aportando su relato de aquellos hechos: «El día 23 de julio de 1936 entraron en esta localidad las fuerzas rojas de la columna de Durruti, pudiéndose escapar varias personas de derechas que se refugiaron en Caspe y Zaragoza, empezándose desde esa fecha a cometer toda clase de desmane, siendo asesinadas 19 personas de derechas».

Sobre la presencia de avanzadillas o grupos de milicianos, Alejandro R. Díez Torre «Orígenes del cambio regional y turno del pueblo. Aragón, 1900-1938» cita la presencia de grupos expedicionarios arriesgados «Que se proponían sus propios objetivos a alcanzar y hacían frente -con una táctica circunstancial- a los obstáculos que encontraban; hasta terminar agrupándose en puntos de encuentro y refuerzo, como Candasnos, Peñalba o Bujaraloz, o bien la estación de Caspe». Es el caso del grupo de anarquistas barceloneses y Manuel Prieto García, del BOC, que parten de Barcelona el 21 de julio y caen en una emboscada el día 22 en Pina de Ebro. Otro grupo sale de Barcelona el día 22, entre ellos Miguel García, dirigiéndose hacia Caspe donde mantienen enfrentamientos, a los que se les une el día 24 el grupo de Francisco Subirats. Avanzadillas que aparecen reflejadas en «Ultima hora» del 23 de julio: «Expediciones de reconocimiento: También han salido hacia Aragón muchos automóviles requisados que llevan milicianos armados, con el objeto de reconocer el terreno para preparar a los campesinos y obreros de los pueblos aragoneses que son leales, para sumarse a las columnas populares y para organizar el abastecimiento de los milicianos y otros detalles que comporta toda marcha guerrera».

Así, la «Memoria de los hechos ocurridos en esta villa a partir del 16 de febrero de 1936» señala como, una vez retiradas las fuerzas de la guardia civil, las «hordas» se hacen con la localidad: «Libres ya las hordas de toda represalia y carente el pueblo de autoridad, con la afluencia de elementos extraños se lanzaron a la calle, patrullando por las mismas armados, prestando guardias armadas a la entrada de la localidad y cometiendo toda clase de atropellos».

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España.

A partir de la Causa General de Bujaraloz, Rama Separada n.º 253, podemos aproximarnos a los principales episodios que acontecen en la población aquellos primeros días. Entendiendo el contexto en que se realizan las Causas Generales y el valor histórico que les corresponde.

El 24 de julio de 1936 son profanadas «Las iglesias, Santa Iglesia parroquial e iglesia de las Nieves, capillas públicas y ermitas, sacando los ornamentos e imágenes y quemándolos en mitad de la plaza”, hechos en los que participan algunos vecinos de la localidad y milicianos, señala la misma Causa General. Así mismo, la memoria popular relata, sin precisar fecha, una macabra procesión de milicianos vestidos con los ropajes del clero local, causa una fuerte impresión en la población: «Habitantes de Bujaraloz cuentan que en una ocasión unos milicianos se disfrazaron y simularon una procesión religiosa para reírse de los creyentes» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz).

También se producen hostigamientos a personas de derechas, como hemos visto antes, siendo uno de los casos el de la maestra Feliciana García “Tachada de fascista y cuyo marido era guardia civil y había muerto en la defensa de Caspe” (AHPZ_J 005582).

Casa Gros es saqueada «Cuando llegaron las brigadas anarquistas» después que la familia había huido a Caspe con las fuerzas de la guardia civil «Alguien especialista en abrir puertas abrió la de casa para no tener que romper la puerta, entró todo el que quiso en tropel y se llevaron todo lo que había de valor: los libros del despacho y los que había en una mesa larga en la antesala, en la que recuerdo había varios libros de Don Quijote de la mancha con muchos dibujos que nos entreteníamos viendo, también había un Quijote en miniatura que había que leer con lupa, pero el preferido de todos nosotros se llamaba la Divina Comedia y que tenía muchos dibujos grandes, del cielo, el infierno, los ángeles y demonios, y torturas, que te pasabas las tardes viéndolos, y otros muchos más que no recuerdo cómo se llamaban. También se llevaron la colección de abanicos que tenía el abuelo, su colección de pendientes baturros y mantones de Manila, y muchas cosas más que no me acuerdo. Los cuadros los rompieron todos y los tiraron por la ventana y una radio gramola que tenía mi padre en un mueble en el que en la parte de arriba estaba la radio y el tocadiscos, y en la de abajo departamentos para poner los discos, la cogieron con discos y todo, y la tiraron por el balcón destrozándola. Luego las vajillas las repartieron entre toda la gente que quiso ir a buscar, a uno le daban dos platos, a otro un plato y una taza, a otros plato tenedor y cuchillo, y así poco a poco lo repartieron todo. Las caballerías y todo el trigo que había en los graneros se los quedó el comité, así como toda la cosecha que estaban segando». El relato familiar continúa: «Cuando llegó Durruti, después de los destrozos y los repartos, quiso fusilar a los responsables. Les dijo que no tenían por qué haber roto nada y repartirlo porque era ya todo de ellos; como es natural no fusiló a nadie, pero a los responsables les mandó a primera imera linea del frente. En casa había también una caja fuerte, donde mi padre tenía muchos duros de plata porque hacia colección; la volaron con un cartucho de dinamita y los sacaron todos. En un libro que leí después de terminada la guerra, que se titulaba yo fui secretario de Durruti, escrito por un cura de Candasnos (que fue el secretario), cuenta cómo un tal comisario Rico sacó todos los duros de la caja fuerte y llenaron dos cajas de zapatos. El cura dice en su libro que él guardaba y admi nistraba los duros por encargo del comisario Rico, y que cuando salieron huyendo a Francia al final de la guerra, todavía les quedaban duros de los que se llevaron de casa» (Gros Zubiaga, Jaime. Memorias de Jaime Gros)

Campanas de la iglesia de Bujaraloz. Campañá, Antoni.

«El herrero del pueblo fue obligado a descolgar las campanas que luego se tiraron al suelo y fueron utilizadas como material bélico.«

Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz.

El 24 de julio de 1936, el párroco de La Almolda Eusebio Antolín Moliner es asesinado por arma de fuego y, según la Causa General de Bujaraloz, es encontrado muerto en la pared del cementerio. Víctor Pardo Lancina fecha su muerte el 30 de julio. Al parecer, Eusebio Antolín Moliner había acudido a Bujaraloz días antes buscando refugio. Era natural de Torrevelilla (Teruel) y había tomado posesión de la parroquia de La Almolda el 19 de julio de 1935. Tenía 64 años  (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca citando a Gálvez Samper, Francisco Javier, En los Monegros. La Almolda).

El 25 de julio, miembros avanzados de la Columna Durruti se habían establecido en Bujaraloz, haciéndose presentes en el pueblo a los gritos de «Ya está aquí la libertad». Posteriormente, irrumpen en La Almolda enfrentándose a tiros contra un grupo de «Dieciséis derechistas dirigidos por un cacique local». El relato lo recoge Víctor Pardo Lancina «Desarmados sin demasiados problemas, fueron fusilados el ex alcalde, juez municipal y diputado provincial por Renovación Española, Emilio Villagrasa Samper y el también derechista Pablo Peralta. Los anarquistas, además, reunieron a todos los hombres de derechas del pueblo y los dejaron detenidos en el interior de la iglesia de San Antonio. El alcalde que había sido impuesto por los guardias civiles en los días anteriores, Cristóbal Godina y el concejal Hipólito Olona fueron apartados del grupo y fusilados» (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca).

Julio P. Arribas, secretario del comité de Villanueva, en Historia de Sijena, recoge como el párroco de Villanueva de Sigena Vicente Monserrat Millán es asesinado en Bujaraloz, aunque no está nada claro.

Otros asesinatos se producen el día 28 del mismo mes de julio de 1936, una vez entradas las milicias. De acuerdo con Víctor Pardo Lancina, el mismo día del 28 de julio «Son conducidos en un camión hasta las tapias del cementerio de Bujaraloz donde van a ser fusilados»:

  • Calvete Samper, Agustín. La Almolda (Zaragoza), 34 años de edad.
  • Calvete Samper, Francisco. La Almolda (Zaragoza), 28 años de edad.
  • Costa Pérez, Juan. La Almolda (Zaragoza). A los 53 años de edad, labrador.
  • Olona Escuer, José María. La Almolda (Zaragoza). A los 32 años de edad, labrador.
  • Olona Escuer, Rogelio. La Almolda (Zaragoza). A los 26 años de edad, labrador.
  • Olona Olona, Ángel. La Almolda (Zaragoza). A los 25 años de edad, labrador.
  • Olona Olona, Pedro. La Almolda (Zaragoza). A los 24 años de edad, maestro.
  • Olona Samper, Santiago. La Almolda (Zaragoza). A los 46 años de edad, labrador.
  • Pelay Olona, José. La Almolda (Zaragoza). A los 34 años de edad, labrador.
  • Peralta Solans, Amado. La Almolda (Zaragoza). A los 17 años de edad, labrador.
  • Peralta Solans, Manuel. La Almolda (Zaragoza). A los 19 años de edad, labrador.
  • Peralta Taules, Elías. La Almolda (Zaragoza). A los 33 años de edad, labrador.
  • Peralta Taules, Jesús. La Almolda (Zaragoza). A los 31 años de edad, labrador.
  • Samper Samper, Mauricio. 42 años, labrador.
  • Val Olona, Mariano. La Almolda (Zaragoza) A los 31 años de edad, labrador.

También son encontrados seis cadáveres en la pared del cementerio. Según la Causa General, son desconocidos: “Fueron encontrados seis cadáveres más en las paredes del cementerio, cuyos nombres y señas particulares se desconocen. Únicamente se sabe que son uno natural de La Almunia que llevaba una pierna de palo. Otro de Mallen que se sabe que era requeté, otro de Fuentes paisano, los otros tres desconocidos. Todos estos son procedentes de los prisioneros de Quinto y Belchite. Aún existen datos de haber sido fusilados tres falangistas en este término municipal, sin poder encontrar sus restos. Estos tres fueron hechos prisioneros de la Sierra de Alcubierre en el mes de julio de 1937”.

El «Expediente de Responsabilidades Políticas 5.909» (AHPZ-J 005582-0013) señala que son asesinados Pablo y Benjamín García “Y un sacerdote anciano de La Almolda”. Eladio Romero García, Guerra Civil en Aragón, matiza como “La represión ejercida costó la vida al párroco, a dos guardias civiles y a algunos derechistas.» Pablo y Benjamín García Mainar, ambos molineros, de la fábrica de harinas de Julián Usón, de 35 y 17 años respectivamente, son fusilados. Benjamín en julio, en las paredes del cementerio por negarse a luchar “Con los marxistas” y Pablo en agosto de 1936 en Caspe «Detenido por un vecino de Bujaraloz apodado el Tripa en Valfarta siendo conducido a Bujaraloz, y después, según referencias a mitad de la carretera de Caspe, en Valestrecha, en donde lo asesinaron» (Causa General de Bujaraloz).

En agosto de 1936 es detenido y encarcelado Lorenzo Enfedaque Royo, vecino de Bujaraloz (Causa General).

El expediente de la Causa General añade que se producen los asesinatos bajo el Primer Comité Revolucionario de Bujaraloz, sumando a los anteriormente citados al labrador Guillermo Pallas, el Guardia civil José Marrufó y el abogado de Caspe «Sr. Pardo». Igualmente, uno de los documentos de la Causa General dice «En esta localidad existen tres cadáveres fuera del cementerio municipal, ignorándose las causas de su fallecimiento, ni a quien atribuir su muerte, ya que fueron encontrados los cadáveres y sepultados en loas campos, quizás por los mismos que los encontraron muertos».

La Wikipedia, La Guerra Civil en Bujaraloz, también refiere lo siguiente: “Se anotan dos víctimas: un chaval de 14 años, fusilado por orden de Durruti al encontrarle un carnet de ‘falangista’, y el cura párroco, que estando Durruti fuera, recibió un disparo a instancias de un miembro de un ‘comité antifascista’, que propuso: ‘¿Sois fascistas o qué, que aún no habéis matao al cura?”.

Mosén Jesús Franco Pallás, cura párroco de la localidad es encontrado asesinado con heridas de bala y abandonado en una partida de Bujaraloz. El relato, reflejado en la Causa General de Bujaraloz, afirma que el sacerdote: «Fue detenido por elementos del Comité, en su propio domicilio y trasladado a la partida denominada «Las Sueltas» en el término de Caspe. Fue asesinado, dejando su cadáver por los alrededores, siendo posteriormente quemado su cadáver, suponiéndose efectuó dicha operación Jesús Cenar Royo…». Víctor Pardo lancina atribuye su muerte a «milicianos incontrolados».

El monolito se localiza en el paraje actualmente denominado Sueltas Bajas, en un margüín entre campos cerca del antiguo camino de la Gramenosa, que discurría paralelo a la actual carretera a Caspe (A230, a la altura del km 23 y a unos 6`5 km de Bujaraloz). Contaba con 53 años de edad según la Causa General de Bujaraloz y 51 de acuerdo con el monolito. La zona es conocida como «Clota del cura» (Memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» (Orden ECD 205/2021 de 21 de marzo).

«Aquí murió por Dios y la patria Jesús Franco Pallás párroco de Bujaraloz vilmente asesinado por los marxistas el 18 de septiembre de 1936 a los 51 años edad».

«Jesús Franco Pallás había nacido el 26 de octubre de 1884 en Bujaraloz. Al llegar los milicianos, Durruti le facilitó un salvoconducto para que no fuese molestado, con la única condición de abandonar la sotana y vestir de paisano. El ambiente antirreligioso imperante le llevó a vivir unos días escondido en un pajar de la localidad. El 17 de septiembre, el comité antifascista del pueblo, en el que se integraban incluso algunos vecinos de su propia casa, quemaron el pajar para provocar la salida del cura, que fue detenido y conducido a la clota donde lo mataron la noche del 17 al 18, abandonando allí mismo su cadáver, aunque volvieron días más tarde para prenderle fuego. De acuerdo con un documento parroquial «los restos así quemados, fueron recogidos el 17 de abril de 1938 y depositados en casa Gros, hasta el 21 del mismo mes, en cuyo día, tras el funeral celebrado por mosén Vicente Aguilar» fueron inhumados en el cementerio municipal. El 14 de marzo de 1950, explica el citado documento redactado en Bujaraloz en esta misma fecha, los restos del párroco fueron trasladados hasta el templo parroquial donde quedaron depositados «en la capilla del baptisterio, en un nicho abierto en el mismo muro al pie de la pila bautismal». Una lápida de granito negro recuerda el lugar donde yace Jesús Franco Pallás, consagrado sacerdote el 21 de marzo de 1906 y muerto el 18 de septiembre de 1936.»

Pardo Lancina, Víctor.
Agnes Hodgson. A una milla de Huesca.

El Noticiero, 13 de septiembre de 1938.

Fosa Común de Bujaraloz

En el cementerio de la localidad se halla la Fosa Común, inventariada por el Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés  (SIPCA): “La única fosa de la época de la guerra que hoy en día es claramente localizable en el término de Bujaraloz se encuentra en el interior del cementerio, muy cerca de la puerta de acceso y pegada a su muro exterior”. Al parecer, contiene un número indeterminado de “Rebeldes ejecutados sumariamente por los republicanos tras haber caído prisioneros en el pueblo de Quinto de Ebro durante la batalla por Belchite. Sólo uno de ellos, un joven de la localidad ribereña de Mallén llamado Miguel Aragón Pardo que combatía en la 5ª Bandera de Falange, aparece identificado en la losa con su nombre y fotografía, aunque la inscripción no olvida mencionar la presencia de otros soldados desconocidos en esa misma fosa”.

Lápida de Miguel Aragón Pardo y otros. Capdo en Quinto y asesinado en Bujaraloz. El 27 de agosto de 1937. Falange 75 5.ª Bandera. RIP, recuerdo de sus padres.

Mismamente, en el cementerio se encontraba otra fosa desaparecida que albergaba restos de fallecidos entre 1936 y 1938. La fosa, aparece inventariada por Gonzalo Berger Mulattieri, con Ref.: 186, denominada Fosa: 1185/2009 ZARA y Coordenadas: 41.49974, -0.1557. A la fosa vincula los nombres de Besó Huguet, Josep; Cantero Muñoz, Manuel; Caurín Rodrigo, Francesc; Íñiguez López, Fabiano; Lavilla Beguer, Emili; Vivancos Hernández, Antoni; Mejías Alarcón, Pere; Monton Guardiola, Felip; Moran Zanon, Ubald; Mosquera Arias, Emili. El 8 de abril de 1959 «Los restos de la fosa fueron exhumados y trasladados a Cuelgamuros» (Berger Mulattieri, Gonzalo. Frente de Aragón (1936-1938): despliegue, evolución y trazabilidad de unidades militares, combatientes republicanos muertos y lugares de inhumación). A este respecto, entre las actas de defunción de Bujaraloz hay un documento que certifica el traslado de 11 restos al «Valle de los Caídos» (Cuelgamuros), 11 cuerpos sin identificar, nota correspondiente al 24 de marzo de 1959.

Monolito.

«Recuerdo de sus familiares en este sitio donde fueron fusilados».

Además, el trabajo realizado por los alumnos/as del IES Sabina Albar de Bujaraloz apuntan: «En este cementerio también se encuentran los restos de un aviador que se estrelló durante la guerra en Bujaraloz y lo enterraron allí mismo, su sepultura está realizada con restos del avión que pilotaba» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz).

Lápida del piloto de aviación. Bujaraloz.

Comité, Comité Revolucionario y Consejo de Bujaraloz

Bujaraloz, respondía a una pequeña población del medio rural aragonés, dedicada principalmente al cultivo de cereal de secano y la ganadería lanar. Lugar histórico de paso, del antiguo camino de los Fierros, camino entre Madrid y Barcelona, a la actual nacional II y la AP2. Tierra de jornaleros que se ganaban la vida trabajando las tierras y llevando los ganados de las casas más pudientes.

Durante la II República Española, en Bujaraloz, pocos días antes de las elecciones del 16 de febrero de 1936, un acto del Frente popular reúne a más de 400 personas, haciendo un llamamiento a las juventudes y alentando a las mujeres a unirse (Diario de Aragón, 16 de febrero de 1936). Finalmente se impone una tímida mayoría del Frente Popular (Germán, L. (1984): Aragón en la II República. Estructura económica y comportamiento político. Zaragoza). Siendo estos los resultados de las elecciones del 16 de febrero:

Sánchez Ventura, 121 (CEDA Confederación Española de Derechas Autónomas); Blasco Roncal, 121: Comín, 121; Cremades 121; Pérez Viana, 122; Castro, 17?; Tejero, 370; Lamana Uliate, 20?; Sánchez Márquez, 368; Albar, 16?; Valenzuela Soler, 0; Lamana Lizarbe, 0.

El Lunes, 17 de febrero de 1936.

Celebradas las elecciones, apunta la «Memoria de los hechos ocurridos en esta villa a partir del 16 de febrero de 1936» (Pieza séptima de Zaragoza. FC-CAUSA_GENERAL,1429,Exp.) continúa el mismo ayuntamiento anterior. Ayuntamiento compuesto por las siguientes personas:

Alcalde: Mariano Villagrasa Pallares. (Fallecido)
– Concejal: Raimundo Villagrasa Royo. (En Bujaraloz).
– Concejal: Mariano Rozas Albacar.(En Bujaraloz).
– Concejal: Gregorio Escanilla Barrachina. (En Bujaraloz).
– Concejal: Julián Uson Beltrán. (En Bujaraloz).
– Concejal: Ángel Barrachina Arcal. (En Bujaraloz).
– Concejal: Julián Escanilla Pallares.
(En la Cárcel de Torrero).

La misma memoria destaca como, a partir del 16 de febrero de 1936, se significan como destacadas las organizaciones de CNT y UGT, siendo las directivas de las mismas:

La Directiva de la CNT la formaban los siguientes elementos:

Presidente: Luis Calvete Aguilar. (En Francia).
– Secretario: Santiago Samper Palacios. (En Francia).
– Vocal: Francisco Guallar Catalán. (En Francia).
– Otro: Marcelino Villagrasa Pallas. (En Francia).

Directiva de la UGT

Presidente: Vicente Villagrasa Palacios. (En Bujaraloz).
– Secretario: José Labrador Calvete. (Detenido en Torrero).
– Vocal: Pedro Aguilar Genique. (Detenido en Torrero).
– Otro: Mariano Villagrasa Pallas. (En Francia).

* Una nota de la Memoria, al señalar individuos responsables, escribe «Estos individuos cuando intentaban fundar la UGT hablaron en un mitin de carácter comunista que se celebró en la localidad».

* Entre paréntesis aparece el destino de cada uno de los miembros tras la contienda, en el momento de realizar la Memoria, fechada el 16 de agosto de 1941, Memoria elaborada por la guardia civil de Zaragoza del Puesto de Bujaraloz.

Gastón Leval, Colectividades libertarias en España, cita que en Bujaraloz había 150 miembros afiliados a UGT y 29 a CNT. En este contexto se «plantearon» dos huelgas campesinas en Bujaraloz: «Durante el mandato de este ayuntamiento y durante el periodo de tiempo comprendido entre las elecciones y el 19 de julio, se plantearon en la localidad, dos huelgas de trabajadores del campo, que fueron solucionadas rápidamente y sin incidente, siendo estas ordenadas por la CNT y UGT, cuyas organizaciones crearon un mal estar contra los grandes propietarios, personas de orden y el comercio en general».

Bujaraloz, mayoritariamente del sindicato UGT, es controlado por la población, constituyendo el primer Comité de Bujaraloz formado por UGT. Aquel primer comité escasamente dura hasta el mes de septiembre, poco después de la llegada de las milicias anarquistas (Expediente 5.909 AHPZ-J 005582-0013).

En la Causa general de Bujaraloz aparece la mención de creación del Primer Comité Revolucionario, integrado por Vicente Giménez Calvete, jornalero; Vicente Giménez Asín, jornalero y Victoriano Palacio Usón.

Pedro Aguilar Genique en su testimonio cita como miembros del Comité a Victoriano Palacio Usón (Presidente); Eusebio Villagrasa (Abastos); Luciano Beltrán y Francisco Guallart Catalán. Pedro Aguilar Genique manifiesta que «Cree que el Comité local actuaba bajo las órdenes del Comité de Guerra de la Columna de rojos forasteros».

Columnas al frente

Con la creación el 21 de julio de 1936 del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña y bajo la organización de sindicatos y formaciones políticas se organizan diversas columnas que parten principalmente de Cataluña al frente aragonés. Son muchos los barceloneses que acuden voluntariamente a los diferentes centros de reclutamiento que aparecen por distintos puntos de la ciudad, centros donde se les arma y organiza en distintas columnas.

El mismo día 22, hay medios de la época que informan de la salida de Barcelona de una primera columna mientras otras desfilan por vía Layetana y las Ramblas:

La primera columna salió a las 10 de la mañana del 22 de julio de 1936, salieron en autocares y camiones requisados y compuesta de unos 4.000 hombres.

Una segunda columna se congregó en el paseo de Gracia y desfilaron por vía Laietana y un segundo grupo por las Ramblas.

Los componentes de la columna se han concentrado al paseo Gracia, cerca de la Diagonal. Allí se han comunicado a los jefes de les, diverses secciones que, en vista de las noticias recibidas de la primera columna, no se consideraba necesario salir hasta la tarde. Esta tarde, a las cuatro, están convocados de nuevo los milicianos. Si no hay contraorden, serán armados a Pedralbes y organizados definitivamente y a media tarda saldrán a la conquista de uno de los últimos y el más importante de los baluartes de los fascistas.

Última Hora, 23 de julio 1936.

De la misma manera, se da cuenta de la salida de unidades de reconocimiento:

Anteayer, por la mañana, salieron de Barcelona, en dirección a Zaragoza, diversos automóviles de las organizaciones obreras, para inspeccionar de cerca el terreno. Volvieron por la tarde. Un periodista habló con uno de los expedicionarios, perteneciente a la U.G.T.

A varios kilómetros de Zaragoza, un fuerte tiroteo de las tropas facciosas nos obligó a detener y a hacer marcha atrás. Tuvimos algunas bajas, entre las cuales hemos de consignar la del compañero López, del Sindicato de Banca y Bolsa y la del líder de la Insurrección de Figols del año 1933, Manuel Prieto. Entre los elementos que participaron en esta acción, figuraba el conocido periodista Ángel Estivlll, que resultó Ileso.

El diluvio, 24 de julio de 1936.

En su apoyo actúa la aviación de las fuerzas aéreas de Barcelona al mando del teniente coronel Díaz Sandino, explorando y reconociendo el frente de Aragón y bombardeando columnas rebeldes y edificios ocupados por rebeldes en Zaragoza. A su regreso dan cuenta del avistamiento de la primera columna en Bujaraloz el 24 de julio: «Cuando regresábamos a nuestra base hemos saludado a la primera columna que Cataluña manda en ayuda de sus hermanos aragoneses, que en Bujaraloz, con gran entusiasmo, se baten contra los fascistas» (Ahora (Madrid), 25 de julio de1936).

Así, a lo largo de aquellos días de final de julio, van partiendo de Barcelona diferentes columnas a distintas pates de Aragón:

Primera columna, comandada por Del Barrio. Estivill y Trueba, sobre la línea Grañén-Tardienta-Almudèvar. Segunda columna, comandada por Arquer, Grossi y Piquer, a la línea de Sariñena Tercera columna, comandada per Pérez Farràs y Durruti, a Bujaraloz. Cuarta columna, comandada por el capitán Medrano y Balada, a Sietamo. Quinta columna, comandada por García Miranda y el capitán Zamora, a Caspe. El mando de todas las fuerzas que actúan en el frente ha estado otorgado al coronel Villalba.

La Veu de Catalunya, 2 de agosto de 1936.

Columna Durruti – Pérez Farrás

La columna Durruti, conocida primeramente como columna Durruti Farrás, surge a partir de la creación del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña y es integrada mayoritariamente por miembros de la CNT, con carácter anarquista, aunque también con miembros de UGT y ERC, estos últimos en línea con Pérez Farrás. Su centro neurálgico de la incipiente columna Durruti es Pedralbes donde se van concentrando numerosos milicianos ansiosos con partir al frente:

La comandan Pérez Farràs y Bonaventura Durruti

Durante todo el día de ayer, en diferentes lugares de nuestra ciudad, especialmente en la Rambla, se abren diversos centres de alistamiento de militantes antifascistas por tal de unirse a la columna que debía de salir hacía Zaragoza. El entusiasmo del pueblo por tal de ir a socorrer los leales de la ciudad aragonesa era muy grande, y bien pronto se formaron largas filas de voluntarios. Hacia la tarde se concentraron los elementos de la columna a Pedralbes, donde se reunieron más de un centenar de autocares y camiones, debidamente equipados y armados, en los cuales se instalaron más de cuatro mil ciudadanos, mayor parte paisanos, pero también elementos de las fuerzas públicas. Dirige la columna Enric Pérez Farras, y va de segundo Bonaventura Durruti. Esta es la primera de les expediciones que salen hacía Zaragoza por tal de contribuir a la derrota de los fascistas que todavía se sostiene. Para las diez de esta mañana está anunciada la salida de una segunda columna, los componentes de la cual también se reunirán a Pedralbes. Hay que prevenir los elementos del Frente Popular de las diversas ciudades y pueblos por los cuales han de transcurrir estas columnas de las milicias antifascistas de Cataluña que se le presta la máxima ayuda y se les facilite todo lo que haga falta para su expedición.

La Publicitat, 23 de julio de 1936.

El mismo Durruti hace llamamiento para alentar a que se sumen a la columna:

Durruti arenga a las milicias  

El conocido líder de la C. N. T., Bonaventura Durruti, ha visitado esta mañana las casernas de Pedralbes y a las milicias que se formaban allí para marchar sobre Zaragoza. Durruti ha arengado a todos los antifascistas que había allí y les ha infundido confianza y fe en la victoria. Durruti ha estado calurosamente ovacionado.

Última Hora, 23 de julio 1936.

Aunque Roberto Martínez Catalán «Rumbo a Zaragoza. Crónica de la Columna Durruti» sostiene que la organización de la columna es improvisada. Lo cierto es que su formación es de apenas tres días, la urgencia apremia y de nuevo el mismo Durruti, el 24 de julio, a las nueve y media de la mañana, hace un llamamiento convocando a la población: «En nombre del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña hacía una locución radiofónica convocando a aquellos que fueran a acompañarle para que se concentraran en el paseo de Gracia a las diez de la mañana».

Alocución de Durruti

Sobre las nueve y media de ayer mañana, y en nombre del Comité central de las milicias antifascistas de Cataluña, Buenaventura Durruti dirigió una alocución por radio, diciendo, entre otras cosas, lo siguiente:

«Trabajadores de Cataluña y especialmente los de Barcelona que habéis respondido generosamente al llamamiento de la C.N.T., lo mismo que al de otras organizaciones, sindicatos y partidos políticos de izquierda que Integran el Comité antifascista, tenéis el deber, hoy más que nunca, de escuchar a los miembros de este Comité que os llama a organizar la defensa de lo que habéis conquistado en Cataluña y, además, trabajadores, tenéis el deber de salir de Cataluña hacía Aragón, para caer sobre esa capital que está en manos del fascismo y aplastarlo de una vez para siempre. En Aragón, los compañeros, los trabajadores, son víctimas de las hordas fascistas que se ensañan con el obrero. El proletariado catalán, que siempre está alerta, que siempre ha vivido a la vanguardia de la libertad de España, hoy más que nunca, debe escucharnos. Pero no creáis que defendemos intereses personales, porque se trata del proletariado español, trabajadores.

Tenéis un deber en estos momentos. Concentraros en la calzada del paseo de Gracia las diez de te mañana. Una advertencia, trabajadores de Barcelona, todos y en particular los de la C.N.T. Los puestos que han sido conquistados en Barcelona que no sean abandonados. La capital no de be ser abandonada. Tenéis que permanecer en guardia permanente, ojo avizor, por si tuviéramos que responder a posibles acontecimientos. Trabajadores de la C.N.T., todos como un solo hombre debemos ir a ayudar a los camaradas de Aragón.»  

El diluvio, 25 de julio de 1936.

¡A Zaragoza!

La columna parte de Barcelona a mediodía aquel 24 de julio, ensalzada por Diego Abad de Santillán «Con una alegría, un orgullo y un espíritu inenarrables». Gonzalo Berguer recoge como el grupo inicial no va ser superior a las doce centurias (Berguer Mulattieri, Gonzalo. Les milícies antifeixistes de Catalunya). Aunque su detallada composición la recoge Roberto Martínez a través de la crónica diaria de la «Generalitat de Catalunya» del 24 de julio: «Estaba formada por noventa y seis vehículos entre los cuales había una treintena de autocares y sesenta camiones llenos de milicianos; diversos camiones con provisiones de boca, cuatro camiones-tanques CAMPSA, un tanque del Ejército con agua potable y unos quince camiones que llevaban doce piezas de artillería moderna y municiones. También formaban parte de esta expedición una quincena de ambulancias militares y de la Cruz Roja y diversas enfermeras. (…) unos cuantos camiones blindados que habían sido confeccionados (…) (recientemente en los talleres Hispano-Suiza y un camión con equipo telegráfico para establecer las comunicaciones».

Última hora, 24 de julio de 1936.

Pere Cornellá i Roca cifra la columna en 3.000 milicianos/as: «La columna estaba formada por 59 centurias, 28 ametralladoras, 5 morteros y 3 baterías de diferentes calibres» (Cataluña 1937. Pere Cornellá i Roca). Mientras, por otro lado Roberto Martínez Catalán calcula sobre unos 2.000 milicianos/as componiendo la columna «La columna no podía estar compuesta a su partida por más de los 2000 y pico miembros que señalan Guarner o Abel Paz» (Martínez Catalán, Roberto. Rumbo a Zaragoza. Crónica de la Columna Durruti).

Con la columna sanitaria va Màxim Silvio cuyo testimonio, años más tarde, relata el recorrido que realiza la columna hasta llegar a Bujaraloz y su intento de avanzar hacia Zaragoza. Así, en palabras de Màxim, la columna comienza a andar aquel 24 de julio en Barcelona: «Por la amplia calzada del Paseo de Gracia avanza en dirección a la Avenida del 14 de abril» (Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas. Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938). La columna va atravesando Cataluña.

Cataluña en pie de guerra

Hemos cruzado un gran número de poblaciones catalanas, En todas ellas hemos observado el mismo espectáculo: a la entrada y a la salida de las villas y de las localidades de mayor importancia, se hallan barricadas u obstáculos de la más variada estructura.

Al pie de los cachivaches, o de los árboles arrancados de cuajo, permanecen en constante alerta unos cuantos milicianos. Los trabajadores exigen la documentación de los vehículos y son escrupulosos en su cometido. Vigilan día y noche para que los enemigos no se filtren en las poblaciones catalanas.

La impresión que produce Cataluña es de que se encuentra en pie de guerra. Un aire de renovación recorre el espacioso perímetro de nuestra tierra. De este soplo revolucionario se han contagiado la inmensa mayoría de los naturales del país.

A lo largo de las carreteras se observa constantemente el saludo que se ha estilizado con las jornadas de Julio. Los campesinos que están absortos con el trabajo de la cosecha se distraen de sus labores cotidianas para levantar el puño en el aire y corresponder de esta manera al veloz vehículo que cruza raudamente por las calzadas de la campiña catalana. […]

En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti.
Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.

Abel Paz, en su obra «Durruti», reconstruye la constitución de la columna y sus primeros pasos a través de los testimonios de los hermanos Los Paules, Francisco Subirats y Liberto Ros. Unos primeros pasos que llevaban a Durruti a detenerse en cada pueblo por el que pasaban y dirigirse directamente a la población: “-¿Habéis organizado ya vuestra colectividad? No esperéis más. ¡Ocupad las tierras! Organizaos de manera que no haya jefes ni parásitos entre vosotros. Si no realizáis eso, es inútil que continuemos hacia adelante. Tenemos que crear un mundo nuevo, diferente al que estamos destruyendo. Si no es así, no vale la pena que la juventud muera en los campos de batalla. Nuestro campo de lucha es la revolución”.

La Publicitat, 25 de julio de 1936.

Ambulancias para recoger heridos de la primera columna expedicionaria De fuente oficial hemos averiguado que por tal de recoger heridos de menos importancia tenidos por la primera de las columnas que han salido para luchar con los rebeldes fascistas de Zaragoza, han salido hacia el punto en que se encuentra la citada columna, diversos coches ambulancias con el personal apropiado. Los heridos de más gravedad son hospitalizados a las localidades más cercanas donde se encuentra la columna.

Última Hora, 23 de julio 1936.  

A Lérida llegan el 24 de julio a las diez de la noche, donde cenan y pernoctan «De todos los balcones y ventanas cuelgan telas rojas. No cruzaba ningún ciudadano ninguna ciudad por las calles que no llevase en el traje de la americana o sujetado en la camisa un lazo rojo» (Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas. Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938).

«A Lérida, que en aquellos días tenía bien merecido el calificativo de la roja, vamos a cenar y dormir aquella noche para seguir nuestro camino hacía Aragón».

Silvio, Màxim.

La mañana del 25, la columna envía una avanzadilla a Caspe, donde mantiene los primeros combates a la entrada de la ciudad del Bajo Aragón. Solo más llegar a Caspe tropiezan con los guardias civiles que huían de Bujaraloz: “El primer contingente de la columna Durruti llegó a Lérida el día 25 de julio de buena madrugada. Allí los milicianos fueron informados de que los fascistas y la Guardia Civil se habían adueñado de Caspe, por lo que algunos se dirigieron a aquella ciudad. A cuatro kilómetros de ella, en el puente de entrada, tropezaron con los guardias civiles insurrectos de Bujaraloz, que se desplazaban en el autocar de línea Bujaraloz-Zaragoza-Villalba que habían requisado” (Relato del chofer en «Crónicas de la lucha antifascista. En el frente aragonés», La Vanguardia, 18 de agosto de 1936. Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto). Caspe había quedado en manos del capitán de la Guardia Civil Negrete y desde el día 23 mantenía enfrentamientos contra milicianos que, tal y como cuenta Abel Paz, «Habían salido por su cuenta y riesgo de Barcelona, entre los que se encontraban los hermanos Subirats, presentaron batalla; ya estaban entregados a ella cuando llegó la Columna allí». Con la llegada de la columna Durruti, Caspe es liberada.

Uno de aquellos guardias civiles «insurrectos» de Bujaraloz que se hallaban en Caspe es Mariano Ubieto Casals, marido de Feliciana García, quién años más tarde declara «El 31 de julio se le ordenó por sus superiores se trasladase a Caspe. En dicha ciudad se le ordenó para servicio en el puente de la Barca donde halló la muerte contra los marxistas que intentaban infiltrarse en la ciudad» (Causa general de Bujaraloz).

Mientras, el mismo día 25 de julio sale un nuevo contingente de Barcelona de la columna Durruti, de acuerdo con Gonzalo Berguer «Se van añadir 700 milicianos con el comandante Enric Pérez Farrás«.

En tierras de Aragón

La mañana del 25 de julio, a las once de la mañana, la columna parte de Lérida hacía Aragón. Llegan a Fraga donde comen sobre las dos de la tarde «Va ser, aquel, una comida sobria, un pedazo de cordero rustido y una gran rebanada de pan». Tras la comida y un largo descanso, evitando las horas de más calor, emprenden de nuevo la marcha «Cuando, después de un largo descanso, cruzábamos el puente de hierro que se extiende sobre el Cinca; los escopeteros que allí prestaban servicio de vigilancia, van a saludarnos alzando sus fusiles» (Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas. Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938).

Las columnas que se dirigen a la conquista de Zaragoza a su paso por Fraga. Foto: Keystone. El Diluvio: diario político de avisos, noticias y decretos: Año 79, no. 183 (2 agosto 1936).

La columna asciende la acentuada cuesta para seguir la «interminable» recta de Candasnos «Sería el viento, que llevaba soplos de fuego, a nuestros rostros. Aumentaba la sed. Sentíamos angustiosa fatiga frente a la monótona visión de aquella recta que parecía no acabarse nunca. Los motores se recalentaban y era necesario moderar la marcha, cosa que acrecentaba la agonía y la sed y los ojos se cegaban frente la luminosidad del sol» (Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas. Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938). Tras la larga jornada, la columna alcanza Candasnos donde pasan la noche, durmiendo al raso, hasta que a medio día del 26 vuelven a ponerse en marcha prosiguiendo el camino.

[…]. Nuestra emoción es intensa. Dentro de breves instantes nos hallaremos junto a nuestros camaradas. […] El cambio de paisaje es considerable y contundente. Sabemos que los límites de Cataluña se han esfumado. Ya no divisamos la espléndida exuberancia de la campiña catalana. En su lugar avizoramos un suelo yermo. Los montículos terrosos sin una sola brizna de hierba producen una impresión deplorable. […]

En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti.
Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.

Llegada a Bujaraloz

La columna Durruti llega a Bujaraloz el 26 de julio, «Después del mediodía» apunta Màxim Silvio en su crónica. No obstante, la llegada de la columna a Bujaraloz ha sido algo incierta. Un artículo en «Mi Revista» del 1 de mayo de 1938 la sitúa un día antes, el 25 de julio: «Las milicias habían llegado a Bujaraloz el sábado por la noche, día 25, movilizándose en seguida por los alrededores para saber con quién tenían que habérselas» (Mi Revista. Barcelona, 1 de mayo de 1938. Mientras Roberto Martínez Catalán fecha su llegada el 26, de acuerdo con la placa que se coloca en Bujaraloz tras la muerte de Durruti e igualmente da esa fecha del 26 de julio Gonzalo Berguer en «Les milícies antifeixistes de Catalunya». Sin embargo, Miquel Amorós fecha el 27 la llegada de la columna a Bujaraloz, día que también sostiene Abel Paz y Rosa María Aragüés Estragués, que fecha el 27 la toma de Bujaraloz, Sástago, La Zaida, Velilla de Ebro y Gelsa.

Mientras Durruti inspeccionaba el cuartel abandonado de la guardia civil, sonó el teléfono. Descolgó el auricular y contestó: «¡Aquí Durruti!». Eran los guardias civiles de Monegrillo que, al oír su voz, no pararon hasta Zaragoza” .

Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto.

Bujaraloz…

Un sol abrasador nos acompaña en todo el recorrido del trayecto. Al fin llegamos a la población aragonesa que cobija el grueso de la columna de Durruti. Nos hallamos en Bujaraloz.

Nos apeamos en la plaza del pueblo. A primera vista, remarcamos que es la clásica plaza de villorrio. Tres cuerpos de casas, casi pegadas. En una de las casas más cercanas a la carretera está instalada una oficina que atiende a un gran número de servicios que afecta a la concentración de milicianos.

Bujaraloz está situado entre los pueblos de Peñalba y Pina. Su población es de 1500 habitantes. Sus habitantes viven del campo. Hasta el momento que precedió a la entrada de las milicias obreras los campesinos de Bujaraloz percibían jornales de 4,50 pesetas diarias y trabajando de punta de día hasta el anochecer.

Está situado en un llano y todas las casas son de tipo rústico. Pertenece al período cuaternario. Cuenta con capas subterráneas de sal y toda el agua es salada. Para beber, los pobladores han de aprovechar el agua de lluvia.

Es de la provincia de Zaragoza y del partido judicial de Pina de Ebro. Cosecha cereales en gran abundancia si la atmósfera prodiga la lluvia. Abunda el ganado. Es una población muy miserable.


La tierra estaba en manos de dos grandes caciques que nuestros camaradas ahuyentaron con su presencia. El censo de la localidad está integrado por obreros, campesinos y pequeña industria.

El pueblo de Bujaraloz conoció la bestialidad de los fascistas por espacio, tan sólo, de unas horas. Se llevaron en rehenes a tres hijos del pueblo. Pero la rápida aparición de las milicias limpió de fascistas a Bujaraloz y sus contornos. […]

En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti.
Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.

A su llegada, Durruti dedica unas palabras a la milicia «Compañeros, la lucha será muy dura y el enemigo no tendrá ninguna compasión. Debemos vencer y ésta será mi consigna. Ahora bien si alguno de vosotros coge miedo que se quede aquí para marchar a la retaguardia a hacer otros servicio» (Manuel Ramos, Una vida azarosa, edición del autor, 1993).

Tras realizar un descanso, aquel mismo día del 26 de julio, la columna sale «Camino a Zaragoza poco antes de caer la tarde» (Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas. Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938).

Avanzadillas a Pina de Ebro

Mientras la columna prosigue su camino, avanzadillas de la columna alcanzan Pina de Ebro, quemando el archivo. En este sentido, Miquel Amorós recoge la avanzadilla «La Banda Negra» que toma por sorpresa Pina de Ebro la tarde del 27 de julio. Ya un día antes, el 26 se habían producido varios asesinatos en Pina de Ebro, según el registro de la iglesia, pues Pina de Ebro, en palabras de Nieves Borraz, historiadora de Pina de Ebro, la población en esos días es un verdadero caos «Por la mañana había unos y por la tarde otros. Cuando se levantaban, al día siguiente, había otros, fue un desastre».

Una noche de angustia

27 de julio. Habíamos pasado la noche dentro de los vehículos de la columna motorizada de sanidad, cerca de Osera, a unos treinta y cinco kilómetros de Zaragoza. A unos cincuenta metros de la citada población, va detenerse nuestra columna, que queda alejada de la militar unos cien metros. Todos nos acomodamos dentro de los coches de la mejor manera posible. No pasamos la noche con mucha comodidad, pero pudimos guardarnos del viento que hasta la mañana no dejó de silbar, levantando fuerte polvadera por los campos pelados que, aun y otro lado de la carretera, veíamos como inmensos eriales.

Toda la noche, la luna va darme a la cara de lleno. No voy ni a dormir ni diez minutos. Toda la noche la voy a pasar pensando en los de casa. Hacía días que no los veía y nada sabía de ellos. Se envolvía el pensamiento hacia mi hogar y veía mis hijos dormidos en sus camas mientras debían pensar: ¿Qué hará padre? Dónde estará?… Y veía también a mi mujer, con los ojos húmedos por las lagrimas cuando ella va a despedirse, sin decir una palabra de protesta, queriendo hacer el corazón fuerte, sacrificándose, porque estaba convencida que yo, en alistarme a las Milicias Antifascistas, no había hecho otra cosa que cumplir con mi deber de catalán y republicano».

Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas.
Catalan! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938.

El avance de la columna

La columna Durruti-Pérez Farrás continúa su avance hacía Pina de Ebro, en su cometido de alcanzar Zaragoza, concentrándose entre Bujaraloz y Pina de Ebro (LVG, 31 de julio de 1936).  No obstante, con los primeros intentos de tomar Pina del Ebro y Osera, el 28 de julio de 1936, la columna sufre el ataque de la aviación enemiga produciendo una desbandada de sus milicianos. No obstante, Gonzalo Berguer en «Les milícies antifeixistes de Catalunya» fecha el bombardeo el día 27.

El comandante Pérez Farràs y el dirigente de la CNT Buenaventura Durruti salen de Bujaraloz al frente de las fuerzas antifascistas hacia Pina de Ebro. L’Instant (Barcelona. 1935), 28 de julio de 1936. Foto especial del corresponsal de Keystone.

Para José María Maldonado Moya, el bombardeo sucede sobre las seis y media de la mañana «Cuando, primero un avión e inmediatamente después dos más, bombardearon la columna que iba en marcha hacia Pina de Ebro. Una de las bombas del primer avión cayó cerca de un tanque de gasolina que provocó una inmensa explosión. Otra cayó cerca. Los otros dos aviones atacaron a la columna y a las ambulancias que habían acudido en su ayuda, Los muertos y heridos fueron muy numerosos, incluidas algunas enfermeras» (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María). Igualmente lo recoge Miquel Amorós “Se produjo tal desbandada que la columna se dispersó completamente, quedando en Bujaraloz tan sólo doscientos milicianos” (Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto).

Columna sanitaria de Bujaraloz a Pina de Ebro.
L’Instant (Barcelona. 1935), 28 de julio de 1936. Foto especial del corresponsal de Keystone.

Víctor Pardo Lancina ubica el bombardeo en una casilla de camineros en el cruce de Gelsa, en la carretera a Zaragoza y cerca de Pina de Ebro: «Hallándose el grueso de la columna estacionado en una casilla de peón caminero situada en el cruce de Gelsa, casi frente a Pina» de acuerdo con el testimonio de José Borrás (Aragón en la Revolución española), cuando «Dos avionetas de reconocimiento del ejército fascista volaron sobre los milicianos y los ametrallaron repetidamente» (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca).

No obstante, el relato de aquel bombardeo se encuentra perfectamente narrado por Màxim Silvio presente en una de las unidades sanitarias de la columna:

Un avión negro…

Cuando amanecía el día, nos dieron el aviso de preparados. Seguidamente dejamos los coches donde habíamos pasado la noche y aprisa, estiremos un poco las piernas agarrotadas por incomodas posiciones. El viento se había apagado y la mañana se ofrecía, ahora fresqueta y con un cielo completamente limpio de nubes, de un azul que iba acentuándose a medida que avanzaba el día.

A las seis y media, cuando algunos de nosotros íbamos a buscar agua para beber -todos teníamos las gargantas secas-, y para mojarnos la cara y así espabilar los ojos que todavía nos dolían de la luz del sol, por la parte de Osera vimos venir un avión que volaba a una altura que le hacía poco menos que invisible. Cerca de la columna militar, el aparato inicia un vuelo mas bajo y, al estar más o menos encima nuestro, pudimos constatar que en una de las alas, llevaba la siniestra bandera negra del fascismo.

-¡Todos a tierra!- dijo una voz. Y cuando yo, emparejados mis ojos con las gafas, pude distinguir las evoluciones que hacía el avión, pude observar como dejaba caer una cosa brillante, como una pompa de jabón que descendía con movimiento rotativo. A unos cincuenta metros de la columna armada, no muy lejos de un tanque de gasolina, va explotar aquel objeto, que no era otra cosa que una bomba, y la metralla desmenuzada se expandió, mortífera. Un poco mas allá cayó otra.

Las primeras víctimas

Todo seguido vamos a montar los servicios de socorro y asistencia. Dos ambulancias fueron al lugar donde estaba acampada la columna de las milicias Antifascistas que comandaban Durruti y Pérez Farràs. Regresando donde estábamos nosotros con unos heridos. Fue preciso, aún, hacer otros viajes.

Los cuadros de practicantes, enfermeras y sanitarios del Ejército y los camilleros de la Cruz Roja comenzaron su tarea bajo la dirección de los cuatro médicos que formaban parte de nuestra columna sanitaria.

Al llegar a nosotros, tres de los heridos ya estaban muertos. Mis pies los voy a ver. Los rostros pálidos, desfigurados por la sangre y una mueca de dolor; los labios sin color; los ojos abiertos, como si aún estuviesen mirando el espacio por donde descendía aquella enorme burbuja de jabón que silbaba como el viento y que dentro de su rutilante carcanada llevaba la muerte.

Vuelven las aves siniestras

Los valientes milicianos se habían desplegado en guerrillas por tal de evitar una sorpresa, puesto que uno creía que el bombardeo de la aviación era el comienzo de un ataque de los fascistas. Por las alturas desde donde dominaban la carretera y el pueblo los aguerridos soldados de la Libertad se van desplegar con admirable precisión estratégica.

De golpe, otros dos aviones aparecen en el horizonte. Van acercarse con vuelo bajo. Uno de ellos deja caer unas bombas sobre la columna militar. El otro, pilotado por un cobarde asesino, bombardea las ambulancias sanitarias y el tanque de gasolina que cerca de ellas estaba.

Todos mis compañeros se lanzan a tierra, defendiéndose las cabezas bajo los camiones y autocares. Yo, derecho, levantado de puntitas y haciendo bocina con las manos voy a lanzar, con voz estentórica, una violenta blasfema contra la fechoría de aquel malvado.

Momentos después, el cobarde aviador va escapar, espantado al darse cuenta que un avión republicano se dirigía a su posición contra él y le perseguía bien y apuntándolo con la ametralladora. Era Jesús Erguido, el valiente Diablo Rojo, el que hacía huir al asesino fascista…

El heroísmo anónimo

A nuestras ambulancias fueron llevados mas heridos. Un chico estudiante del último curso de medicina que, con un coraje nunca visto, quería contemplarse sus heridas, graves a mas no poder, nos enseñaba su brazo derecho con el paquete de nervios al descubierto. Una mujercita belga que, impasible, resistía la primera curación y que momentos después moría sin una queja, sin un suspiro de dolor…

De tantos heridos como voy ver, nomas uno fue para mi conocido: el comandante de artillería Fernández Claudín, que tenía una de sus piernas casi destrozada. Los otros, eran hombres del todo desconocidos para mí.

Por delante mío fue pasando la trágica columna de los muertos y heridos. Y sin desatender mis funciones sanitarias, me fijaba en aquellos rostros sin vida y en aquellos otros los cuales el dolor dibujaba la estremecedora mueca que alrededor mío veía.

Aquel cuadro macabro me insensibilizaba. Había visto la muerte tan de cerca aquella mañana, que nada me hacía impresión. Me sentía brutalizado, sin corazón… Pero mis labios aun barboteaban aquella blasfemia contra el cobarde fascista que, con repugnante sadismo, dejaba caer aquellas mortíferas burbujas de jabón para ametrallar una columna sanitaria…

Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas.
Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938.

Víctor Pardo Lancina aporta un balance de una docena de fallecidos y una veintena de heridos, además de la desbandada de milicianos y el parón en el avance sobre Zaragoza. Una retirada desorganizada que obliga a Durruti a intervenir para infundir los ánimos perdidos tras un duro choque con la cruda realidad de la guerra “Antes de retroceder hay que morir”, pronunciando uno de sus más célebres discursos para la historia, desde el balcón del recientemente instalado Cuartel General en Bujaraloz, entre finales de julio y principios de agosto de 1936:

Amigos, nadie ha venido a esta Columna forzado. Es cada uno de vosotros que habéis elegido libremente vuestra suerte, y la suerte de la primera columna de la CNT y de la FAI es muy ingrata. García Oliver lo anunció por radio en Barcelona: salíamos para Aragón a conquistar Zaragoza o dejar la vida en el intento. Yo repito la misma cosa: antes que retroceder, hay que morir. Zaragoza está en manos de los fascistas, y allí se encuentran centenares, miles de obreros bajo la amenaza de los fusiles, que pueden dispararse a cada instante ocasionando la muerte de nuestros hermanos. ¡¿ Para qué hemos salido de Barcelona, sino es para liberarles?! Ellos nos esperan y nosotros, ante el primer ataque enemigo, echamos a correr. ¡Hermosa manera de mostrar al mundo y a nuestros compañeros el coraje de los anarquistas que se llenan de miedo ante tres aviones!

La burguesía no nos permitirá implantar el comunismo libertario simplemente porque ése es nuestro deseo. La burguesía resistirá porque ella defiende sus intereses y sus privilegios. El único medio que tenemos nosotros para implantar el comunismo libertario es destruyendo la burguesía. El camino de nuestro ideal es seguro, pero hay que seguirlo con coraje. Esos campesinos que hemos dejado tras nosotros, y que han comenzado a poner en práctica nuestras teorías, lo han hecho tomando nuestros fusiles como garantía de su cosecha. Si dejamos el camino libre al enemigo, eso quiere decir que esas iniciativas tomadas por los campesinos son inútiles, y lo que es peor aún, los vencedores les harán pagar su audacia asesinándoles. Es éste y no otro el sentido de nuestro combate. Lucha ingrata que no se parece a ninguna de las que hemos librado hasta ahora. Lo que ha pasado hoy no es nada más que una simple advertencia. Ahora la lucha va a empezar de verdad. Nos enviarán toneladas de metralla y tendremos que defendemos con bombas de mano y hasta con cuchillos. A medida que el enemigo se sienta cercado nos morderá como una bestia acorralada. y morderá duramente. Pero aún no ha llegado a ese punto, y ahora se bate para no caer bajo el peso de nuestras armas. y es más, él cuenta con el apoyo de Alemania y de Italia, y nosotros contamos nada más que con la fe en nuestro ideal, pero contra esa fe se han quebrado los dientes todas las represiones. y hoy se los tiene que quebrar también el fascismo.

Nosotros contamos a nuestro favor la victoria que hemos conseguido en Barcelona, y debemos aprovechar con rapidez esa ventaja, porque si no la aprovechamos, el enemigo, abastecido por los alemanes e italianos, será más fuerte que nosotros y nos impondrá la dura ley del vencido.

Nuestra victoria depende de la rapidez de nuestra acción. Cuanto más pronto ataquemos, más posibilidades tenemos de triunfo. Hasta este momento, la victoria está de nuestro lado, pero no será consolidada si no tomamos inmediatamente Zaragoza… Mañana no puede repetirse lo de hoy. En las filas de la CNT y de la FAI no hay cobardes. No queremos entre nosotros gente que se asusta ante los primeros disparos…

A los que han corrido hoy, impidiendo a la Columna avanzar, yo les pido que tengan el coraje de dejar caer el fusil para que sea empuñado por otra mano más firme… Los que quedemos proseguiremos nuestra marcha. Conquistaremos Zaragoza, libertaremos a los trabajadores de Pamplona, y nos daremos la mano con nuestros compañeros mineros de Asturias y venceremos, dando a nuestro país un nuevo mundo. Y a los que vuelvan, después de estos combates, yo les pido que no digan a nadie lo que ha ocurrido hoy… porque nos llena de vergüenza.»

Discurso en Bujaraloz (B. Durruti)

Milicias en Bujaraloz «Calle san Agustín desde la esquina de la Zapatera». Fuente: http://www.bajoaragonesa.org/elagitador/durruti-en-bujaraloz/

Aunque parece ser que nadie entrega su arma, Miquel Amorós recoge el testimonio de Manuel Lozano Guillén, Apuntes incompletos de mi vida, escritos en la cárcel de Las Capuchinas de Barbastro (1941), Centre d’Estudis Llibertaris Federica Montseny, Badalona, 2011: “Durruti, ante tal situación, da orden de que todo aquél que no se viera con coraje para empuñar las armas las dejase en la plaza, dándoles de plazo aquella tarde para que desaparecieran de dicho pueblo; aquél que no lo hiciese precisamente aquella tarde ya no podría hacerlo. Todos aquellos que tomaron la guerra como un deporte se precipitan a abandonar sus fusiles y montan en camiones que salían de Bujaraloz hacia Barcelona. Los fusiles son entregados a los campesinos que se presentan procedentes de varios puntos de la provincia.”  Lozano es fusilado en 1945 (Miquel Amorós. Durruti en el laberinto).

Los prismáticos muestran una lejanía desierta, sin perfil humano ni rumor de voces, un desierto de remembranza africana con alguna casuca de madera y yeso, desde la cual —Imagen fugaz de la «kasbah» árabe— una joven campesina, rubia como una espiga de trigo, nos sacude un saludo proletaria Peñalba.

La emoción Impele al galope nuestro pensamiento a una velocidad mayor que la del raudo vehículo que nos conduce. Después, más casitas polvorientas; callecitas estrechas y pedregosas, autos en formación, patrullas armadas y una masa de milicianos que pasea por los contornos del poblado: Bujaraloz.

Plaza Mayor del pueblo. Doscientos o trescientos milicianos sentados en los soportales o paseando. Monos azules como pedazos de cielo sucio; camisas rojas; mozos vigorosos con el pañuelo rojinegro arrollado a la frente, prestándoles estampas de pirata; milicianos inquietantes de ojos graves y recio caminar; algunos naturistas semidesnudos, pero con d fusil al hombro; rubios extranjeros enamorados de la libertad. Todos ellos, guerreros románticos del ideal.

Félix Martí Ibáñez (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia.
Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).

Parece ser que este hecho lleva a Pérez Farrás a tener su primer desencuentro con Durruti, recomendando al líder anarquista una mejor restructuración de la Columna y un replanteamiento del plan de avance a Zaragoza. Aspecto mencionado por Abel Paz de acuerdo con el testimonio de Liberto Ros, desencuentro respondido por Durruti «Que esos hombres que habían corrido hoy, mañana se batirían como leones, pero sólo si se les trataba como obreros sorprendidos y no como soldados desertores ante el enemigo”.

Bujaraloz, sector del frente

Definitivamente, la columna Durruti – Pérez Farrás, formada por unos 2.500 por milicianos anarquistas, se establece en Bujaraloz, operando en el denominado Sector de Bujaraloz de la circunscripción centro del Frente de Aragón.

La columna de Durruti cuando entra en una población, la primera medida que toma es la quema del registro de la Propiedad. Inmediatamente el camarada Durruti arenga al pueblo congregado en la plaza o en un lugar a propósito para ello. Durruti procura explicarles lo que significa la entrada de los milicianos en la población. Expone de una manera detallada las bases prácticas del comunismo libertario.

En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti.
Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.

La columna se va organizando en la población, poniendo énfasis en la fortificación, especialmente del aeródromo: «Durante todo el día estás fuerzas no han hecho más que fortificar las posiciones de Bujaraloz y emplazar las ametralladoras. Se ha vigilado particularmente el aeródromo allí emplazado» (La Humanitat, 29 de julio de 1936).

A su vez un cierto orden se va instaurando en Bujaraloz, principalmente de la mano de Durruti. De acuerdo con Víctor Pardo Lancina «La inicial violencia revolucionaria, no obstante, quedó en buena medida aminorada por la presencia de Durruti en Bujaraloz, quien quiso poner orden cuando tuvo noticias de altercados y algunos casos de pillaje». De la misma manera por parte del comité, en relación a lo afirmado por Jaime Balius en Solidaridad Obrera del 12 de agosto de 1936: «Nuestros camaradas no molestan a los vecinos de las poblaciones. Pero si alguna vez se comete algún exceso el comité procura sancionarlo».

Es indudable que la figura de Durruti crea veneración, de buena forma expresada por el periodista Mijail Koltsov del diario Pravda, quien «Queda sorprendido ante el clima de veneración que rodea la figura de Durruti», a su paso por Bujaraloz el 14 de agosto de 1936. Pues, tal y como recoge Víctor Pardo Lancina «La plaza mayor ha pasado a llamarse Plaza Durruti, y las fachadas de casas y locales agrícolas se han llenado de pasquines y proclamas con las consignas del líder anarquista». A su vez, con el tiempo muchas calles toman el nombre de Bakunin, Engels, Lenin o 1 de Mayo, como se verá más adelante.

Pero también hubo depuración de personas que son considerados enemigos: «Una de las faenas importantes es la depuración de los enemigos. De esto se encarga la Legión Negra, que está integrada sobre todo por los camaradas metalúrgicos, que además de cumplir con esta misión acuden siempre a los lugares de mayor peligro» (En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti. Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936).

Por tierras de Aragón – Antiguos conocidos

Paseaba por las calles de Burjaraloz buscando a Durruti al objeto de que me concediera unos de sus preciosos minutos para hacer unas declaraciones para El Diluvio.

Si digo que casi es tarea imposible el hablar a Durruti en un pueblo que a lo máximo tendrá unos trescientos habitantes, con pocas calles y – metido como quien dice en un puño, es fácil que no se me creyera. Sin embargo, esta es la pura verdad.

A Durruti, como a Pérez Farrás, le es difícil al periodista el encontrarle y si después de esfuerzos titánicos y de mil peripecias se logra dar con ellos, aun teniéndolos a unos pasos, se tiene la impresión de que están a cien kilómetros de distancia. Y si a pesar de esto el cronista vence las dificultades y llega hasta su hombre, agarrándose a él como náufrago en la tabla que ha de ser su salvación, cuando más confiado uno está, el hombre desaparece y se esfuma como por arte de brujería.

Y no es que Durruti trate de escaparse de nuestro asedio, al contrario, a pesar de su rostro serio e impenetrable Durruti es la amabilidad personificada. Y decimos esto a modo de introducción, porque nosotros hemos tenido que pasar este trance. Cuando después de allanar todas las dificultades hemos llegado hasta Durruti y éste nos ha con cedido la interviú nos hemos encontrado en que ésta se hacía de todo punto imposible.

Si bien es verdad que Bujaraloz no tiene más que un centenar de habitantes; también es verdad que este pueblo es el cuartel general de la columna Pérez Farrás-Durruti, la cual se dirige a Zaragoza, y por lo tanto, el ir y venir de los milicianos, el ajetreo de los automóviles, las llamadas telefónicas, y, finalmente, las órdenes y disposiciones, no dan punto de reposo a los dirigentes. Así, pues, cuando tranquilamente sentados en la casa que se aloja Durruti, nos disponíamos a comenzar el interrogatorio, la irrupción de unos milicianos ha echado a rodar todo nuestro trabajo. Durruti sólo ha tenido tiempo de decirnos:

— Si vas a Barcelona procura que los periódicos lleguen hasta nosotros. ¡Salud!
— ¡Salud!
Hemos salido algo cabizbajos y decepcionados. Mas de pronto una figura marcialmente ataviada se presenta ante nosotros. Mono gris, casco de acero, carabina mauser colgada del hombro izquierdo, y, en el cinto y a la derecha, una magnífica pistola de oficial. Aspecto de centurión moderno. Le he mirado a la cara, una sonrisa ancha iluminaba su rostro. Di un grito de sorpresa y de alegría.
— ¡Garrido! —
El mismo en cuerpo y alma, muchacho — y al mismo tiempo que hablaba me abrazaba como quien abraza a un hermano.

No podía faltar, allí estaba el teniente Garrido, del décimo tercio, el republicano cien por cien que, junto con un puñado de valientes a mis órdenes, habían dejado a sus esposas y a sus hijos para defender a la República en -los campos de Aragón. Garrido me acompaña hasta donde están aloja dos sus compañeros.

Allí me presenta a los guardias civiles que le han seguido desde Barcelona: Jesús Larroda, Camilo García, Valeriano Conde, José Colera y Jaime Montalá. También me presenta al teniente Martínez y al guardia Villa de la tercera especialidad de asalto, así como al guardia de asalto Florencio Recuero, que se escapó de Zaragoza para unirse a las fuerzas leales, andando hasta medio centenar de kilómetros para llegar a las avanzadas del frente popular.

Garrido me invita a almorzar, lo que acepto reconocido. Mientras almorzamos el teniente Garrido habla con entusiasmo de la campaña que se está realizando.

— He formado — dice — Junto con mis hombres y los metalúrgicos la brigada negra de la columna. Seremos — continúa — el terror de los fascistas. Allí donde haya mayor peligro, allí es taremos nosotros, y ¡ay de quien caiga en nuestras manos! «Nosotros no tenemos batallones como ellos, pero tenemos nuestras centurias que con su arrojo, valor y temeridad acabarán con toda esta podredumbre.

«¡Ya se acabó, para el pueblo español, este en jambre de zánganos y de vampiros chupadores de la sangre del proletariado! »

Y ahora sólo me queda por decirte una cosa: «Entraremos en Zaragoza, pero no nos pararemos allí, daremos la vuelta a España, ¡y ay de quien trate de impedírnoslo, pagará caro su amago de proeza!

El almuerzo ha terminado. Los hombres tienen que volver a sus puestos. Les estrecho la mano a todos, ni a uno solo le tiembla el pulso. Todos sonrientes y firmes como una roca. ¡Adelante, cantaradas, salud!

F. Pradas Porga El Diluvio 2 de agosto de 1936. 

El sargento José Manzana, asesor militar, Buenaventura Durruti y Francisco Carreño; miembro del Comité de Guerra de la Columna Durruti. Bujaraloz. Agosto de 1936. (@Libertame).

En agosto, el brigada de artillería Castillo se incorpora como ayudante de Pérez Farrás (LVG, 1 de agosto de 1936).

El 3 de agosto el CCMAC, a propuesta de Vicente Guarner, se envía una felicitación a la columna Durruti por su disciplina y sentido de organización (Acta en VVAA, 2011, p. 58) (Martínez Catalán, Roberto. Rumbo a Zaragoza. Crónica de la Columna Durruti). Mientras, Bujaraloz es centro neurálgico del frente donde se organizan y se concentran unidades: «La plaza de Bujaraloz ofrece un curioso aspecto. La ocupan totalmente milicianos, Unos descansan en el suelo; otros, a las puertas de las casas; algunos se hallan dentro de los automóviles y otros leen los periódicos de Barcelona y de Madrid que hace poco han llegado. Algunos milicianos de la C.N .T. nos dicen: —Queremos ser los primeros en entrar en Zaragoza. La C.N.T. tiene la obligación y el deber de enfrentarse en primera línea con tos fascistas» (El Liberal (Madrid. 1879), 4 de agosto de 1936). Desde Bujaraloz, la columna va avanzando haciendose con distintas poblaciones, en las cuales «son constituidos los comités revolucionarios, los comité de abastos y, a los pocos días, se declara el comunismo libertario» (Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto).

Entre los días 3 y 5 de agosto, la columna combate por la toma de Pina de Ebro, logrando hacerse con la localidad y atrincherándose en ella, posicionando para su defensa las centurias 12 y 13 (Berguer Mulattieri, Gonzalo. Les milícies antifeixistes de Catalunya). Gelsa también son tomadas mientras en Quinto de Ebro se establecen las tropas sublevadas frenando el avance de la columna anarquista.

Rosa María Aragüés Estragués relata la progresión del frente en los primeros días de agosto “El día 5 de agosto establecían una línea defensiva a lo largo de la carretera del Bajo Aragón; desde Quinto de Ebro a Perdiguera. El 8 de agosto con la toma de Pina y Osera se establece el frente a sólo 30 kilómetros de Zaragoza. La segunda columna, mandada por Antonio Ortiz, debía actuar sobre la provincia de Teruel. Entrando por el extremo suroriental avanza hacia Bujaraloz, toma La Almolda cruza el Ebro y recupera Caspe. El frente quedará asentado por este lado desde la sierra de Alcubierre hasta el alto valle del Jiloca” (Aragüés Estragués, Rosa María. El éxodo de los niños republicanos en la guerra civil española: Primitiva Francés Casanova, 1936-1939. UNED).

A su vez, la columna va realizando «Operaciones de ocupación» hacia el norte que llegan hasta Monegrillo. Estas son dirigidas por el delegado de una de las agrupaciones de la Columna Durruti, Francisco Carreña y el teniente de la guardia civil Garrido (Solidaridad Obrera, 4 de agosto de 1936). Extendiéndose hasta Farlete y posiciones de Monteoscuro, el frente norte de la columna también se estabiliza en contraposición de las tropas sublevadas establecidas en Perdiguera.

El 6 de agosto se entierra en Lérida al miliciano Ludovico Lloret Mor, fallecido a consecuencia de las heridas recibidas en el frente de batalla con la columna del comandante Pérez Farras (LVG, 7 de agosto de 1936).

Desde Bujaraloz «Esta mañana una columna al mando del comandante Pérez Parras, hizo una pequeña incursión en terreno enemigo, y se apoderó de un camión blindado, cuatro ametralladoras y treinta prisioneros»

El Liberal (Madrid. 1879), 6 de agosto de 1936.

El 8 de agosto se reemprende el avance (Martínez Catalán, Roberto. Citando Solidaridad obrera del 9 de agosto de 1936) y se toma definitivamente Gelsa, Osera y Pina de Ebro. Las tropas se concentran en la plaza mayor de Bujaraloz para partir las distintas centurias de madrugada «Salimos de Bujaraloz por la carretera de Zaragoza, y, sin ninguna interrupción, a los cincuenta minutos llegamos al cruce de la carretera que conduce a Gelsa. Aquí se concentra toda la columna y después de un pequeño descanso, Durruti da orden de que una centuria, entre la que van los carabineros que vienen con la columna se dirija hacia Gelsa. Dos centurias más son enviadas a Pina y otras dos han de marchas hasta Osera» (Solidaridad Obrera, 11 de agosto de 1936).

Abel Paz afirma que la columna vadea con bastante dificultad el Ebro: «Haciendo prisioneros por sorpresa a una fuerza de caballería con un capitán y dos tenientes en el pueblo de Quinto, rechazándose con bastante frecuencia los contraataques de las tropas zaragozanas«. El río Ebro detiene en parte la columna, afirma Abel Paz, «y por la resistencia que opusieron las tropas de la capital aragonesa» quedando a 20 kilómetros de la capital aragonesa.

Aun así, debieron realizarse incursiones a Zaragoza y muchos huyen de la misma, uniéndose a la columna, a tenor del testimonio de Vicente Guarner recogido por Abel Paz “Era de gran utilidad la información obtenida por esta Columna. Casi cada noche salían obreros de Zaragoza y entraban milicianos armados en la ciudad. Y así pudimos enterarnos de que muchos oficiales navarros habían sido instruidos en Italia y que, a finales de julio, al general Cabanellas le había sucedido en el mando de la V División el general Germán Gil Yuste”.

El 12 de agosto la columna ocupa Monegrillo (Solidaridad Obrera del 13 de agosto de 1936) y el 14 Farlete (Solidaridad Obrera del 15 de agosto de 1936).

Por teléfono 17`30

Obedeciendo a un plan de ataque general, en toda la línea, esta madrugada, un grupo de milicianos se ha dirigido hacia Farlete, pasando por La Almolda y Monegrillo. En La Almolda se nos ha unido un refuerzo y juntos hemos emprendido la marcha hacia Monegrillo.

Este pueblo que había sido ocupado, ha recibido los refuerzos necesarios para defenderse en caso de un contraataque. De aquí se han trasladado hacia Farlete los restantes componentes del grupo. La toma de Farlete ha ofrecido algunas dificultades, pues los fascistas, que habían observado nuestra llegada, se han atrincherado en unas lomas que dominan el pueblo y desde allí, detenían nuestro avance, barriéndonos con el fuego de ametralladoras.

Después de media hora de fuego, la entrada en Farlete ha sido un hecho.

Solidaridad Obrera 15 de agosto 1936.

Ante estas circunstancias, el Comité Central de Milicias da orden de detenerse y esperar que la columna Ortiz (Columna Sur-Ebro) ocupe Belchite y Quinto de Ebro. Durruti acepta tras una discusión con el coronel Villalba y otros jefes militares en Bujaraloz. Mientras, la columna fortifica y estabiliza su frente de la zona central de Aragón, restructurando la columna (Paz, Abel. Durruti).

Convenía, antes de proseguir más adelante, esperar que la columna “Sur-Ebro” conquistara Quinto y Belchite, para situarse al lado de la columna “Durruti” en la ribera del Ebro”.

Mira, José.

La columna acaba ocupando desde la sierra de Alcubierre hasta el Ebro en un frente de unos treinta kilómetros “Entre los que su enorme fuerza está repartida de una manera admirable. Los asesores técnicos de la misma, siempre de acuerdo con el comité de guerra, hacen un trabajo de organización perfecta, siendo secundados con grandes ánimos por todos los grupos y centurias” (Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936).

Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto.

Nuestra columna, la del frente de Bujaraloz, ocupa un frente de unos treinta kilómetros, entre los que su enorme fuerza está repartida de una manera admirable.

Solidaridad Obrera (Barcelona). 16 de agosto de 1936.

Al norte del sector quedan posicionadas las fuerzas del POUM sobre Alcubierre y Leciñena, plaza perdida a los pocos días, y las del PSUC en Tardienta y por el sur la Columna Hilario-Zamora establecida en La Zaida, Azaila, Cinco Olivas y Alborge, conectando con Velilla y Gelsa, ante Quinto, bien defendido por los sublevados. Mientras, la columna Ortiz quedaba frenada en Belchite (Situación de las diversas unidades y milicias republicanas en Los Monegros).

Ortiz, Durruti y Joaquín Ascaso. Bujaraloz, 15 de agosto de 1936.

Frente estabilizado

Estabilizado el frente la columna se posiciona en Bujaraloz y Pina de Ebro, sucediéndose pequeños combates y esperando algún día poder caer sobre Zaragoza.

Es imposible narrar detalladamente el espíritu moral y combativo de nuestros milicianos. Solamente hay una cosa que se espera: la orden de ataque. Para cualquier acción que se necesiten un puñado de voluntarios, se ofrecen grupos y centurias esteras. Todos quieren acabar con Zaragoza y con el fascismo repugnante y cobarde. Todos queremos ver desaparecer a estos asesinos que solamente desbaratan y destruyen, dejando a nuestros hermanos aragoneses que no asesinan, en la más completa miseria.

Es preciso el avance simultáneo y general. Es preciso, lo reconocemos, y además estamos en perfectas condiciones de llevarlo a cabo con el éxito más rotundo. Y llegará esta destrucción de los elementos que tan- tos sufrimientos nos han causado durante nuestra vida. Pero también es necesario que por donde pasemos y donde tomemos posiciones, no quede el más pequeño foco reaccionario.

P. Bargalló, «Un día en el Cuartel General».
Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936.

La organización de la columna

Al mando de la columna Enrique Pérez Farrás, como jefe militar, y José Buenaventura Durruti Dumange, como jefe político. Aunque pronto, las desavenencias entre Pérez Farrás y Durruti acaban desplazando a Pérez Farrás a retaguardia, donde ejerce cargos burocráticos. Así, ya en agosto, la columna se conoce únicamente como columna Durruti, nombre que ha trascendido a nuestros días y por el que se recuerda la Columna.

Como verdadero asesor militar de la columna va ser «Casi desde la misma partida, iba a ser el sargento de artillería Manzana» (Martínez Catalán, Roberto. Rumbo a Zaragoza. Crónica de la Columna Durruti).

Abel paz apunta que la estructura y organización de la columna va surgiendo sobre la marcha, siendo un proceso «Experimental». Abel Paz reconstruye la organización de la columna Durruti a través de los testimonios de «José Mira, de un artículo histórico de la columna, publicado en la revista Umbral, de noviembre de 1938, del libro citado de Ricardo Sanz, y de testimonios de José Esplugas, que fue delegado de Centurias; de Ricardo Rionda, miembro del Comité de Guerra, y de un centenar de respuestas a una encuesta entre los antiguos componentes de la Columna».

Comité de Guerra: Durruti, Ricardo Rionda, Miguel Yoldi, Antonio Carreño y Luis Ruano (Paz, Abel. Durruti).

Consejo Técnico militar: «Estaba constituido por los militares (oficiales) que había en la Columna. Su representante era el comandante Pérez Farras. Y la misión de este consejo era asesorar al Comité de Guerra. No disponía de privilegio alguno ni jerarquía de mando» (Paz, Abel. Durruti).

  • Delegado general de Centurias: José Esplugas.
  • Delegado general de Agrupaciones: Miguel Yoldi.
  • Delegado general de Sectores: Rionda (Rico).
  • Delegado general de Artillería: Capitán Botet.
  • Delegado general de Tanques: (Blindados): Bonilla.
  • Consejeros militares: Comandante Pérez Farrás y Sargento Manzana.
  • Delegado General de la Columna: Buenaventura Durruti.
  • Comité de Guerra: Miguel Yoldi, José Esplugas, Rionda, Ruano, Mora y Durruti.
  • Responsable de Información Comité de Guerra: Francisco Carreño.
  • Asesores Militares: Comandante Pérez Farrás, Sargento de Artillería Manzana, Capitanes de Artillería Botet y Carciller.

La descripción que aporta Abel Paz de la Columna Durruti, corresponde al 15 de agosto de 1936, cuando la columna se componía de unos 4500 milicianos repartidos en 45 centurias. Las centurias se organizan en grupos de cien y «Al frente de cada centuria se encuentra un camarada, y como elemento coordinador de todas las centurias actúa un delegado de las centurias». No obstante, en tiempos de guerra, la información es sensible para que no caiga en manos del enemigo: «La organización de las milicias ha ido plasmándose sobre el terreno. Hoy un detalle y mañana otro, ha posibilitado que al cabo de tres semanas ya se cuente con una buena organización. No podemos dar más detalles respecto al número de centurias y al número de fuerzas y cantidad de material porque podríamos caer en una indiscreción» (Balius, Jaime. En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936).

Organigrama de la columna Durruti. Paz, Abel. Durruti.

Abel Paz recoge como unidad mayor la Agrupación: «Compuesta de 5 centurias de a cien hombres, repartidos en cuatro grupos de veinticinco. Cada una de estas unidades tenía a su frente un delegado nombrado por la base, y revocable a cada momento. La responsabilidad representativa no confería privilegio ni jerarquía de mando».

Las centurias quedan reunidas en 9 Agrupaciones, organizadas en tres sectores:

Primer sector. Delegado Ruano.

  • 1 Agrupación (cinco centurias). Delegado José Mira
  • 2 Agrupación (cinco centurias). Delegado Liberto Roig
  • 3 Agrupación (cinco centurias). Delegado José Esplugas.

Segundo Sector. Delegado Miguel Yoldi.

  • 4 Agrupación (cinco centurias). Delegado José Gómez Talón
  • 5 Agrupación (cinco centurias). Delegado José Tarín
  • 6 Agrupación (cinco centurias). Delegado J. Silvestre.

Tercer Sector. Delegado Mora.

  • 7 Agrupación (cinco centurias). Delegado Subirats
  • 8 Agrupación (cinco centurias). Delegado Edo
  • 9 Agrupación (cinco centurias). Delegado R. García

Grupo Internacional. Delegado Louis Berthomieu. Composición: en cinco grupos de cincuenta. Total 250. Delegados: Ridel, Fortin, Charpenteir, Cottin y Carles.

Estrategia: Condicionada la acción de la columna por la carencia de armamento y munición, estableció una línea defensiva frente a Zaragoza de unos 78 kilómetros, que iba desde Velilla de Ebro hasta Monte Oscuro (Leciñena). Actúa como ofensiva, valiéndose de los grupos volantes guerrilleros que luchan por sor-presa y aseguran, con las posiciones tomadas al enemigo, rectificar progresivamente la línea defensiva de la columna. A mediados de agosto contaba con unos seis mil hombres (Paz, Abel. Durruti).

Material bélico: 16 ametralladoras (la mayoría de ellas tomadas al enemigo), 9 morteros y 12 piezas de artillería. Fusiles contaba con tres mil, lo que significaba que no podía poner en línea todos sus efectivos humanos (Paz, Abel. Durruti).

Disciplina: La disciplina descansaba en el propio carácter del voluntariado: libremente consentida, apoyándose en la solidaridad de clase. Las órdenes se daban de compañero a compañero. La representación delegada no confería privilegio alguno. El principio era igual, de derechos y deberes. La coacción moral del medio social suplía el carácter punitivo de los códigos militares (Paz, Abel. Durruti).

En diciembre de 1936 son 53 las centurias (5.254 hombres) repartidas entre Perdiguera hasta el Ebro formando la Columna más 1.800 hombres en el sector de Sástago, desarrollándose desde el vértice de Monteoscuro – Vallfranca – Loma Negra – Loma Antón – Cota 471 – Vértice Suelta Alta – Loma del Tiro – Suelta Baja – Valdelahierba – Cota 545 – Monte Viejo – El Abejar – Kilómetro 351,5 de la carretera Madrid – Camino carretero de Osera y Aguilar de Ebro a Pina – Paseo – Camino de la Mechano – Molino de la orilla izquierda del Ebro – Senda de la Barca – Pina – Camino del Rebollar – Camino de Quinto a Belloque – Camino de la Vega – Casa de Miralrío – Camino de Gelsa – Aquí la línea atraviesa el Ebro y sigue al vértice de Purburel. (Maldonado, José María. El frente de Aragón. Citando informe fechado en Valencia el 5 de diciembre de 1936 AGGC. Salamanca. EM2 43).

«Es algo formidable el hecho preciso de que en esta columna no exista en lo más mínimo la diferencia de clases y categorías. Aquí todo el mundo está libre de hacer toda clase de sugerencias y consideraciones, pero también está obligado a escuchar las que puedan hacerle el resto de los compañeros. Es natural que por este hecho de igualdad máxima en toda la columna, así como en los grupos destacados y en las avanzadas, el espíritu de perfecta convivencia domine por completo».

P. Bargalló, «Un día en el Cuartel General».
Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936.

Esta estructuración de la columna, matiza Roberto Martínez, en cierta manera es imitada por el resto de columnas libertarias, en referencia a Abel Paz, manteniéndose hasta la militarización a principios de 1937, citando a Enric Mompó.

Grupo internacional

El Grupo Internacional de la columna Durruti, de acuerdo con los Gimenólogos, se crea a mediados de agosto de 1936 en Pina de Ebro. El grupo, formado anteriormente a las Brigadas Internacionales, nace por parte de los anarquistas franceses François Charles Carpentier y Charles Ridel (alias Louis Mercier Vega), alistados en la columna Durruti de la que son delegados junto a Scolari y Berthomieu.

«El Grupo Internacional (franceses, alemanes, italianos,
marroquíes, ingleses y americanos), que llegó a contar con unos 400 hombres. Su
delegado general, enlazando con el Comité de Guerra, era el capitán de artillería
francés llamado Berthomieu, que morirá en septiembre en una acción de guerra».

Paz, Abel. Durruti.

El Grupo Internacional se divide en dos grupos, los alemanes que llevan el nombre de Centuria Erich Müsham y los francés de Centuria Sébastien-Faure. En septiembre de 1936 confluyen conformando la 1ª Centuria del Grupo Internacional. Louis Berthomieu, probablemente un antiguo militar de artillería francés, es el delegado del Grupo Internacional de la columna Durruti. Reclutado por Charles Ridel y Charles Carpentier por sus conocimientos militares (Los Gimenólogos). Louis muere el 16 de octubre en la batalla de Perdiguera, siendo sustituido por el argelino Saíl Mohamed (1894-1953), uno de los primeros voluntarios extranjeros en unirse a la columna Durruti.

Brigadas internacionales e internacionalistas en Los Monegros.

  • Desaparición de un capitán de la Brigada Internacional del frente de Aragón, con 18.000 pesetas. El jefe de la Brigada Internacional que tiene su cuartel en la Avenida de Icaria y que lucha en el frente de Bujaraloz, ha denunciado que envió al capitán de dicha brigada, el subdito belga Martín Bexter, a Bujaraloz, para que cobrara determinadas dietas. Parece ser que dicho capital, en Bujaraloz, cobró 18.000 pesetas, y al regresar a Barcelona, despidió al chófer, diciéndole que más tarde se presentaría en el cuartel antes mencionado, y allí todavía no ha llegado para liquidar la suma mencionada (LVG 28 mayo 1937).

Grupos guerrilleros

Misión línea enemiga. Los formaban: “Los Hijos de la Noche”, “La Banda Negra”, “Los Dinamiteros”, “Los Metalúrgicos” y otros (Paz, Abel. Durruti).

«Los Metalúrgicos» apunta Roberto Martínez, formaban parte del Grupo de Investigación y que comandados por Justo Bueno Pérez «ejercían labores de control y represión de la retaguardia» (Citando Gimenólogos, Los).

Dinamiteros de la columna Durruti, provenientes de las minas de Figols y Sallent. Bujaraloz, agosto 1936.

Grupo Fantasmas de Durruti.

 Milicianas

Son muchas las mujeres que en igualdad se suman a las columnas para marchar a luchar al frente. Aunque algunas son relegadas a trabajos relacionados con la sanidad o con tareas de retaguardia. Tània Balló y Gonzalo Berger en «Les combatents (Ed. Rosa dels Vents)» llegan a documentar más de mil milicianas, 1.195 combatientes antifascistas organizadas en Cataluña de las cuales 360 afiliadas al PSUC, 424 de la CNT, 119 del POUM, 64 de ERC, 48 de Estat Català… En la siguiente noticia de Solidaridad Obrera se recoge el sentir de aquella época sobre la presencia de milicianas en el frente de Bujaraloz:

Nuestras valerosas milicianas en el frente de Bujaraloz

En días pasados, dedicamos un espacio de nuestros periódicos a esas milicianas que tan abnegadamente partieron a los frentes de combate a prestar un servicio señaladísimo en las ambulancias de la Cruz Roja o en aquellos menesteres propios de la mujer.

Nosotros siempre estamos dispuestos a realzar aquello que dignamente lo merezca, como duramente a recriminar los actos que puedan cometerse y que dejen mal parada la causa que defendemos.

Son algunas mujeres las que, con espíritu sereno y abnegación sublime, se encuentran soportando los sinsabores de un clima caluroso y los embates de la lucha sangrienta y fratricida de la provocación fascista. Son los camaradas nuestros los que, asistidos convenientemente por esas compañeras, reanimadas sus fuerzas extenuadas por los solícitos cuidados de la mujer, nuevamente se aprestan a la lucha, y día a día, en su glorioso avance, ponen cerco estrechísimo a las fuerzas destructoras.

Son Mimi, Simón, Leonor, Azucena, Carmen y María y otras muchas de las que diariamente nos dicen nuestros camaradas que nos vienen a visitar, que son ángeles llamados a consolamos en los momentos en que nuestra desesperación quisiera llevar-nos a un algo más allá. Son esas mujeres las que con un cuidado exquisito atienden nuestras heridas, son ellas las que directamente se dirigen a nuestros familiares poniéndoles al corriente de nuestra situación.

Prosigan las abnegadas compañeras derramando a manos llenas el bien y contribuyendo con su misión sagrada al restablecimiento de nuestras libertades en peligro.

Solidaridad Obrera (Barcelona), 25 de agosto de 1936.

Émilienne Morin

Émilienne Clemence Léontine Morin es una anarcosindicalista francesa compañera de Durruti que acude como miliciana en la columna. Abel Paz apunta que Durruti desconocía que Émilienne iba en la Columna, afirmando que se entera de su presencia tras el bombardeo en su avance a Pina de Ebro. La misma Émilienne Morin da cuenta de ello en un artículo en Le Liheruure del 1 de julio de 1938 “Souvenirs l´enfantement d´une revolution”: “Fue en ese pueblo (Bujaraloz), hoy ya histórico, donde encontré a mi compañero, después de dos semanas de separación»

Lo cierto es que Émilienne compartía ideología y compromiso con Durruti. En la columna es apodada como «Mimi-FAI» aunque ella intenta ser una más «Apenas tuvo contacto con Durruti porque no querían beneficiarse de algo que no les era posible a los otros» (El amor y la lucha de un anarquista, entrevista a Emilienne Morin compañera de Durruti, realizada el 12 de febrero de 1977 en Francia, por Pedro Cuesta y Luis Artime, revista «Interviú»).

En aquellos primeros días en Bujaraloz, Émilienne forma parte activa en la organización y posterior administración del Cuartel General de la columna: «Pasada la primera emoción, organizamos inmediatamente el Cuartel General de la columna».

Jaime Gros Zubiaga (Zonas de Guerra. Memorias de Jaime Gros), escribe que Émilienne se alojaba en casa Gros, casa que servía como hospital. La familia había huido a Caspe donde, a pesar de ser capturada por fuerzas republicanas, pudieron pasar parte de la contienda. La madre de Jaime Gros regresa a Bujaraloz en septiembre de 1936. Está en la localidad unos 15 días y entabla cierta amistad con Émilienne, quien le ayuda a deshacerse de un arma que tenían escondida en casa Gros:

-Se va a extrañar de mi petición, pero me tiene muy preocupada. En uno de los sillones del despacho, metiendo la mano por los lados, dará con una pistola, que no quiero que la encuentre nadie para que no culpen a mi marido de que tenía armas.

Al día siguiente Émilienne vuelve con la pistola

-¡Oh! Gracias, pero la pistola quédesela usted, yo sólo quería que no la encontrara nadie.

Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Reportaje n.º 1

“Posiblemente hay pocas imágenes tan emotivas de nuestra guerra civil como la marcha de la Columna motorizada Durruti por la carretera de Bujaraloz a Pina, mientras suenan los compases de A las barricadas”, describe el aragonés José Manuel Claver Esteban, experto en cine y profesor de cine español contemporáneo en la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla. “Imágenes de los milicianos saludando, con banderas e inscripciones anarquistas, con todo un despliegue iconográfico revolucionario” (La evolución del discurso fílmico anarquista a través de los documentales rodados en Aragón durante la Guerra Civil José Manuel Claver Esteban).

El documental es producido por la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), Sindicato de Espectáculos Públicos de Cataluña (1936) y constituye un testimonio audiovisual excepcional en sus tres reportajes que componen la serie Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Junto al documental La Batalla de Farlete, CNT-FAI, SUEP, 1936; el reportaje Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón nos acercan a aquellos escenarios bélicos del sector de Bujaraloz. 

Créditos del documental: Fotografía: Adrián Porchet, Pablo Willy. Comentario: Jacinto Toryho. Locución: José Soler. Sonido: J. Bosch Ferrán. Adaptación y Dirección musical: Dotras Vila. Estudio: La voz de España. Laboratorio: Cinefoto. Duración conservada: 79’52». Versión: castellana. Filmoteca Nacional, Madrid.

El aseo en el frente

El testimonio grafico del documental «Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Reportaje n.º 1» permite documentar gráficamente el paso y estancia de la columna Durruti en Bujaraloz. Diversas escenas se van sucediendo, algunas tan cotidianas como es el aseo y la higiene de los milicianos, que aprovechan cualquier pozo o balsa, como es este caso del pozo de la bomba de Bujaraloz.

Milicianos en labores de aseo en el pozo de la Bomba, entre la balsa Grande y la del Molino, donde Amadeo Barceló recoge que las caballerías acudían para abrevar. Imagen del reportaje Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón.

Pozo de la bomba en la actualidad.

En el mes de agosto, el corresponsal Carrasco de la Rubia publica su crónica del frente: “Los hombres están atareados en distintas faenas; unos lavan la ropa, otros limpian cuidadosamente las armas, guisan, e incluso algunos grupos juegan a fútbol en las eras en donde ya se ha efectuado la trilla”. Durante su recorrido, el corresponsal Carrasco se encuentra con el reportero gráfico Enrique Solsona, en compañía de Alorda, redactor de «La Noche» (LVG, 15 de agosto de 1936).

Frente de Bujaraloz, 8 de agosto

En todo el día no hay novedad en este frente. Los milicianos que no están de guardia han ido a trabajar a las eras. Otros muchos se les puede ver bañándose en las balsas que hay en las cercanías del pueblo.

Solidaridad Obrera, 9 de agosto de 1936.

El Comité de Guerra: Cuartel General

El Cuartel General, del Sector de Bujaraloz, se instala en Casa Rigabert, el Carnicero, n.º 2 de la plaza Mayor de Bujaraloz, el 26 de julio de 1936. El Cuartel General actúa como oficina del Comité de Guerra de la columna y desde ella se lleva el control “De todo lo que concierne a la buena marcha de la columna”. Así, el Comité de Guerra se encarga de advertir, a través de sus delegados, las órdenes del Comité Central. Todo bajo el mando del general Pozas y su jefe de Estado Mayor, el coronel Antonio Cordón.

Durruti en el balcón del Cuartel General en casa Rigabert.
El Diluvio, 2 de agosto de 1936.

«Alrededor del Comité de Guerra se concentraron diversos servicios, tales como los administrativos, en los que trabajaban varias personas, entre ellas Emilienne Morin«.» recoge Abel Paz. Una Emilienne Morin que describe los inicios del Cuartel General «En una habitación sombría y húmeda, comenzamos las primeras tareas y sin material organizamos la primera administración de esta Columna de mil hombres que iba rápidamente a crecer. Fue de ese pequeño pueblo, triste y austero, de donde salió toda la formación de nuestra Columna, bien imperfecta al principio, pero que poco a poco estuvo en la medida de dar satisfacción a las enormes necesidades de vanos miles de hombres” (Émilienne Morin en Le Liheruure del 1 de julio de 1938 “Souvenirs l´enfantement d´une revolution”). Para Roberto Martínez Catalán (citando a Paz, Abel (2004), p.536. Gimenólogos, Los (2009), p.243; Miguel Amorós) «Es en ese momento (Con la creación del Cuartel General) cuando nace hablando con propiedad la Columna Durruti».

Los alumnos del IES Sabina Albar de Bujaraloz en su trabajo sobre Bujaraloz 1936-1939 describen el cuartel general: «Dentro de la vivienda de Rigabert se accede a un patio, luego a unas escaleras y tras ellas, tomando el pasillo de la derecha se accede a la habitación donde trabajaba» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz).

Émilienne ejerce en la administración del Cuartel General, donde está a cargo de la oficina de prensa (Barou, Jean-Pierre (15 de enero de 2015). La guerre d’Espagne ne fait que commencer).

Las estancias de aquel Cuartel General son descritas por Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz, describe las estancias del antiguo Cuartel General: “Dentro de la vivienda se accedía, y se accede, a un pequeño patio. Al frente las escaleras. Tras ellas, tomando el pasillo de la derecha, la primera habitación izquierda es la que usó Durruti como su cuartel general”.

La actividad es frenetica ´y queda ampliamente recogida en la crónica de P. Bargalló, «Un día en el Cuartel General» publicada en Solidaridad Obrera del 16 de agosto de 1936:

En la oficina del Comité de Guerra la actividad es constante. Desde aquí son atendidos todos los ruegos y peticiones, llevándose además el control de todo lo que concierne a la buena marcha de la columna. El trabajo es abrumador, y durante el día y la noche no cesamos de hacer vales y autorizaciones, todo ello justificado y perfectamente controlado, para asuntos que conciernen directamente a la buena marcha de los milicianos.

Todo el peso de esta organización en lo concerniente a las autorizaciones, va a cargo de la compañera Mimí, que lo es del camarada Durruti. A no ser por ella, perfecta mecanógrafa, esta labor sería mucho más lenta y menos efectiva.

El trabajo en esta oficina es constante, y nos vemos obligados, cuando comemos, a hacerlo en las mismas mesas de trabajo, pues es verdaderamente imposible poder comer sin haber de extender algunos vales o una autorización. Agregada al Comité de Guerra, funciona la oficina de control y libramiento de tarjetas de identidad a los milicianos. La compañera Pilar Brundi es la encargada de su control.

Una de las labores más pesadas es el servicio de guardia en los teléfonos instalados en el Comité Central. Durante el día, la labor queda muy repartida, pero por la noche, mientras los componentes de este Comité duermen, uno hace guardia. Esta guardia es permanente, y tan pronto es Durruti, Miguel, Ruano, Mimí u otros componentes los que la montan. A veces, incluso soy yo o uno de los telefonistas que marchan con la columna.

No hay parte o aviso que se que- de sin respuesta y que no sea cursado inmediatamente por el servicio de telégrafos o por los coches de guardia.

En el Cuartel General presta sus servicios el sacerdote Jesús Arnal, natural de Candasnos. Jesús Arnal, considerado el secretario de Durruti, se describe como “sólo un escribiente en el despacho de la columna”. En verdad, su relación es breve y apenas dura escasos tres meses desde casi el inicio de la guerra hasta la muerte de Durruti. En la columna ejerce labores de intendencia, de alistamiento y de organización de la milicia. “También, pasadas ya unas semanas de su incorporación, otras misiones como la localización y el envío a Barcelona en vagones de tren precintados desde Sariñena de las mujeres que convivían con la columna -“el aumento de las enfermedades venéreas causaba más bajas entre sus miembros que las balas enemigas” (El cura que mandaba en la columna Durruti. Eduardo Bayona citando a José Luis Melero).

En agosto del 36 el doctor Félix Martí Ibáñez llega a Bujaraloz y visita el Cuartel General. Tras la mesa, atestada de notas, encuentra a Durruti recogiendo entre sus manos todos los hilos de la organización bélica; amablemente los recibe (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).

El Cuartel General se instala posteriormente en Casa Rozas, calle Mayor, casa pudiente de la localidad. Seguramente la casa alberga el Cuartel General o parte de sus dependencias debido a su mayor amplitud.

En la casa n.º1 de la misma plaza Mayor se instala correos telégrafos, «Siempre estaba la puerta abierta y un miliciano en casa que dormía allí mismo» recordaba la abuela de Chusé Rozas, que a pesar de los años siempre decía a su nieto «Mía si te vamos a poner una cama como a Chiqulín», el miliciano al que le hacían dormir en el patio.

Correos y telégrafos. Foto de la Caja Roja de Antoni Campañà.

En casa Simeón Royo, en la calle Mayor, se cita como emplazamiento del Comité de Guerra (Memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» (Orden ECD 205/2021 de 21 de marzo). La casa de Simeón Royo hace esquina entre la calle Mayor y la plaza Mayor. Y en el antiguo Casino, institución cultural de Bujaraloz, se establece la sede de la CNT FAI Juventudes Libertarias Bujaraloz, separada por el arco de santa Ana con casa Rozas.

Actualmente, la plaza lleva el nombre de Ramón Artigas. Ramón Artigas Gracia, natural de Sástago (18 de noviembre de 1878) fue bancario y directivo del Banco de España y consejero en el Banco Exterior de España, subgobernador del Banco de España. Fallece en Madrid el 23 de mayo de 1954.

Plaza Mayor en la actualidad.

Amadeo Barceló, describiendo el Cuartel General, matiza sobre Durruti: “Ni siquiera dormía allí, sino en una casa del llamado “Barrialto” (calle Alta, Barrio Alto) que no ha sido localizada”. Una circunstancia que recogen los alumnos del IES Sabina Albar de Bujaraloz en su trabajo «Bujaraloz 1936-1939»: «Cuando estaba por Bujaraloz solía descansar en casas distintas, según cuentan los mayores del pueblo, en la zona del Barrialto», apuntando principalmente a una casa sita en la calle san Roque n.º 23: «Podrían ser varios los motivos por los que se iba cambiando: por un lado hablan de temas de seguridad y por otro, es conocido que Durruti no quería gozar de privilegios que no tuvieran el resto de milicianos».

A su vez, la memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» (Orden ECD 205/2021 de 21 de marzo) cita que «Buenaventura Durruti se alojó durante los primeros días de estancia en la localidad en la casa de Francisco Rigabert»; dicha casa es la anteriormente mencionada como Cuartel General. Posteriormente, también se recoge que Durruti y otros altos mandos de la columna se debieron de alojar en casa de Florencio Barrachina Arcal, vecino de Bujaraloz que ejerce de secretario del primer Comité y Delegado de Abastos. Todo en línea con la memoria popular que Durruti se alojaba en distintas casas de la localidad, muchas de las que sirvieron para alojar a los numerosos milicianos y milicianas de la columna «donde se les daba cama y comida» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz).

Tras la contienda, Florencio Barrachina Arcal es sentenciado a pena de muerte (Expediente 5.909 AHPZ-J 005582-0013). El mismo expediente de responsabilidades políticas recoge como el mismo Durruti sirve para la protección de personas consideradas de derechas “Gracias a su desprendimiento con Durruti pudo tener con éste ese gran ascendiente que aprovechó para salvar y favorecer a los elementos amenazados del pueblo consiguiendo, con su influencia y llegando a arriesgar su vida, que en su pueblo no se cometiese ese número de crímenes elevados característicos de la región aragonesa”.

El Cuartel General avanzado

Durruti va adelantando el Cuartel General de Bujaraloz a posiciones más cercanas al frente, a medida que este va avanzando. De esta manera, la oficina del Comité de Guerra va con la columna, facilitando la efectividad de la misma: “Instalada en el mismo grueso de la misma, puede realizar su labor con la máxima efectividad. Además, en todas las avanzadas, individuos delegados de este Comité se encargan de advertir las órdenes del Comité Central, que son siempre ejecutadas con la máxima escrupulosidad» (Solidaridad Obrera del 16 de agosto de 1936).

Así, el Cuartel General se traslada de Bujaraloz a la casilla de Camineros de la carretera de Barcelona a Zaragoza, actual nacional II (Entre los km 374-375), antes del cruce de Gelsa (41.496004,-0.338437). Un lugar estratégico en el cruce de carreteras que desvía a las dos líneas del frente de la columna Durruti, Gelsa y Osera.

Su traslado se produce sobre los primeros días de agosto, Solidaridad Obrera, del 9 de agosto, informa de su instalación en la casilla aquellos mismos días «En el cuartel general. Está instalado en una casilla de peones camineros». La misma Solidaridad Obrera vuelve a recoger su traslado días mas tarde, en su edición del 12 de agosto: «El avance de la columna: En el mismo momento de nuestra llegada se acaba de trasladar el cuartel general de Bujaraloz a unos kilómetros de distancia. La prensa ya ha informado de la ocupación de Pina y Jelsa» (Solidaridad Obrera 12 de agosto de 1936).

El 14 de agosto, el corresponsal francés Guy de Traversay publica una crónica en el diario L`Intrangcant entrevistando a Durruti en lo que describe el Cuartel general como «Una pequeña casa blanca junto a la carretera, a quince kilómetros de Bujaraloz» distancia de 15 kilómetros que coincide con exactitud con la distancia entre Bujaraloz (N-2 Km 390) y la Casilla de Camineros (N-2 Km 374-375). Casilla, cuyas características, advierte Xavier Artigas, describían tanto el periodista como el cura secretario Jesús Arnal: «Una pequeña casa de campesinos encalada».

«Abandonamos Peñalba para dirigirnos a Bujaraloz, donde está acampada la columna sanitaria junto al Hospital de Sangre. Un breve descanso y a Osera. Es entonces cuando nos damos cuenta de que vamos acercándonos a la línea de fuego y de que la distancia que nos separa de Zaragoza se va acortando rápidamente. Unos kilómetros antes de Osera, nos detenemos donde Durruti -algún día os hablaré de este bravo guerrillero de la Libertad-. ha establecido su cuartel».

«El Noticiero Universal«, del 19 de agosto de 1936.

El testimonio de Michail Kolstov, en su crónica del 14 de agosto, no cuadra mucho, advierte Xavier Artigas, fruto tal vez de la exageración de la cercanía del frente o simplemente del desvió que llevaba a las dos líneas del frente: «El mismo Durruti con su estado Mayor, se ha instalado en la caseta de un peón caminero, al pie de la carretera, a dos kilómetros del enemigo».

En el Cuartel General

Esta instalado en una casilla de peones camineros. En una casa destartalada. Se nota una actividad febril. Hay varias dependencias. Una de ellas, entrando a mano izquierda, ha sido habilitada para despacho del comité de la columna. El comité lo integran los camaradas Durruti, Carreño y Miguel Yoldi.

Estrechamos emocionados las manos del camarada Durruti y Carreño. Penetramos en el despacho. Observamos un ir y venir continuo. El nerviosismo es grande.

Durruti es la figura más destacada. Es un hombre admirable. No para un momento. Acude a todas partes. Habla, gesticula. Sus palabras se hallan reflejadas en sus ojos. Es todo un guerrillero. Hombre de rasgos faciales duros, pero noble y generoso. Su aspecto impresiona, pero al minuto da una sensación de bondad. Durruti tiene un temple de granito, pero posee un alma de niño. Nos acordaremos siempre del Durruti de Bujaraloz con su casquete rojinegro.

Otro camarada. Francisco Carreño  tiene una cierta similitud con los insurrectos del Méjico turbulento. Un sombrero de paja de anchas alas le da todo el aspecto del guerrillero de ultramar. Es un muchacho muy simpático. Afable y cariñoso con todo el mundo. Es un intelectual que sabe empuñar el fusil.

Miguel Yoldi es otro de los componentes del comité de la columna. Lo tenemos muy presente por ser compañero de redacción de Solidaridad Obrera. Es un valor en todos los aspectos. Habla poco. Es un hombre de acción.

No queremos terminar esta ligera impresión de una visita realizada al frente de combate sin recordar a Pablo Ruiz, que es uno de los luchadores que mayor valor y decisión pone en la lucha.

En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti.
Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.

Miquel Amorós se refiere a este hecho en el que Jaime Balius estrecha emocionado la mano de Durruti en la casilla de peones camineros «Que hacía las veces de cuartel general». A su paso, Balius realiza breve semblanza sobre Durruti «Es un hombre admirable. No para un momento. Acude a todas partes. Habla, gesticula. Sus palabras se hallan reflejadas en sus ojos. Es todo un guerrillero. Hombre de cara dura pero noble y generoso. Su aspecto impresiona, pero al minuto da una sensación de bondad. Durruti tiene un temple de granito pero posee un alma de niño». Breve crónica, pues según palabras de Balius «Durruti no quiere turistas. A los camaradas que tratan de distraerse con un viajecito los incorpora a la columna. Estamos de acuerdo. Al frente de batalla hay que ir para rendir una utilidad u otra, pero de ninguna de las maneras hay que pasearse» (Balius, Jaime. En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936).

Captura vista caseta peones camineros donde se establece temporalmente el Cuartel General de la Columna Durruti (Colonne Durruti. cinearchives.org).

Captura vista caseta peones camineros donde se establece temporalmente el Cuartel General de la Columna Durruti, donde se observa milicianos y la entrada de la caseta con la inscripción arriba «Peón Caminero» y a la derecha «Ven..» y a la izquierda «Gelsa» (Colonne Durruti. cinearchives.org).

El testimonio de Francesc Comellas resulta interesante, relatando su estancia relacionada con la instrucción militar antes de llegar a las barracas donde se encontraba el Cuartel General: «Pasamos Bujaraloz y antes de llegar a las barracas donde se encontraba el cuartel general, nos apeamos y allí estuvimos unas dos semanas haciendo instrucción en el manejo de morteros y bombas de mano que nos enseñaba un militar profesional leal a la República».

Es entonces cuando Francesc escucha a Durruti dirigirse a los presentes: “Si cuando tomamos Bujaraloz, Pañete y Pina de Ebro a los fascistas hubiéramos tenido cada uno de nosotros cincuenta balas hubiéramos sido felices. ¿Cincuenta cartuchos no os bastan? Pues de cincuenta cartuchos tiremos la mitad y quedan veinticinco; de veinticinco tiremos la mitad y quedan doce. De doce tiremos la mitad y quedan seis. De seis tiremos la mitad y quedan tres. Si cada uno de nosotros hacemos a los fascistas tres bajas en dos meses hemos ganado la guerra. Subid a los autobuses que los compañeros en el frente necesitan refuerzos y os esperan” (Silvia Sáiz – Ernest Gallart. Francesc Conndias i Bonoventura Durruti).

Posteriormente el Cuartel General se establece en la Venta Monzona o Venta de Santa Lucía, término de Pina de Ebro, en plena Nacional II, km 372. Miquel Amorós cita su traslado durante la primera ofensiva a Pina de Ebro y Osera, cuando sobre el 3 de agosto traslada «Su cuartel general a la venta del cruce de Gelsa (Venta Monzona) y montando cerca un hospital de campaña» (Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto). Lo cierto es que sobre días más tarde, el 8 de agosto, una avanzadilla llega a la Venta descubriendo que sus propietarios han huido:

Salimos a las 14`15 y carretera adelante, después de pasar por nuestra primera y segunda avanzadas, llegamos a una venta que está al lado de la carretera y a unos veinte kilómetros de Bujaraloz.

Los venteros que hasta ayer habían permanecido en esta casa, la han abandonado dejando en la puerta un letrero escrito con cal que dice. «Nos vamos a La Almolda. Las mujeres y los niños no nos cesan de llorar y no podemos resistir los nervios». En el interior de la venta encontramos seis jamones, 52 pollos y gran cantidad de pan. También han dejado una barrica de vino y cuatro gallones de gasolina.

Nos llevamos la gasolina y seguimos adelante hacía Osera.

Solidaridad Obrera, 9 agosto de 1936.

Venta Santa Lucía tras la contienda. Fotografía familiar de los propietarios de la Venta. Cortesía Nieves Borraz.

El traslado del Cuartel General a la Venta de Santa Lucía se puede establecer el 17 de agosto de 1936, reparando en el testimonio de Simone Weil, quien en su diario anota presenciar la mudanza del Cuartel General la mañana del lunes 17 de agosto «El cg (Cuartel general)se muda a la casa de campesinos frente a la que hay tanto trigo (¡na extraña mudanza!)», casa que coincide, de acuerdo a otros testimonios y los recuerdos de la familia propietaria a la Venta de Santa Lucia (Artigas, Xavier. Vivir la fuerza. Simone Weil y la Columna Durruti). Es el caso también de Solidaridad Obrera en una crónica del día 17 de agosto cuando un periodista escribe en su momento exacta de su llegada «En el preciso momento que levantaron el campamento para establecerlo unos kilómetros más hacia la vanguardia… Pudimos apreciar en esta segunda línea una gran organización de campaña; las baterías en posición perfectamente disimuladas para no ser descubiertas desde el aire; las guerrillas perfectamente desplegadas al objeto de evitar una agresión por sorpresa… y viendo que estaban bastante ocupados con el traslado del campamento, nos despedimos y emprendimos nuestro regreso a Bujaraloz» (Artigas, Xavier. Vivir la fuerza. Simone Weil y la Columna Durruti. Citando Solidaridad obrera del 28 de agosto de 1936).

A su vez, resulta importante el testimonio de Jesús Arnal recogido en sus memorias: «Nos trasladamos de la caseta (de peones camineros) de la venta de la Monzona, hoy llamada Venta de Santa Lucía, a unos dos kilómetros, donde entonces había instalado el que se podría llamar el cuartel General de la Columna». Aunque la casilla no debe de dejarse completamente en desuso, apuntando el historiador José Manuel Arcal que estadística y parquin de automóviles se queda en la casilla antes de bajar a la venta desde Bujaraloz.

Cuartel Durruti 1ª Unidad. Venta de Santa Lucia. Archivo Municipal de Zaragoza (ES. 50297. AM 04.01.02.11 Carpeta conservación 23799).

Igualmente Solidaridad Obrera en su edición del 18 de agosto vuelve a informar del traslado del Cuartel General: «El cuartel general del frente de Bujaraloz se traslada a treinta kilómetros de Zaragoza para poder estar en contacto con sus avanzadas de Alfajarín. Después del bombardeo de Fuentes de Ebro y del abandono por parte de las fuerzas fascistas que lo defendían, el cuartel general de la columna Durruti queda instalado definitivamente en el frente de Osera» (Solidaridad Obrera, 18 agosto de 1936).

Curiosamente Miquel Amorós, Durruti en el laberinto, describe en una ocasión al Cuartel General como “Dos barracones de madera que hacían de cuartel general situados en el lado izquierdo de la carretera a Zaragoza” (Citando a Diego Abad de Santillán, «Buenaventura Durruti», Timón, Barcelona, 5 de noviembre de 1938). Al concretar que corresponde «al lado izquierdo de la carretera» dicha descripción lleva a suponer a que se refiere a la Venta de Santa Lucia.

En la Venta de Santa Lucia se levantan barracones de madera, las barracas de las que habla Francesc Comellas, donde se alojan milicianos. Nieves Borraz, historiadora de Pina de Ebro, ha localizado varias fotografías en las que se pueden observar aquellas barracas: «Milicianos en las barracas y almacenes instalados en las inmediaciones de la venta de la de la Monzona (International Institute of Social History, Amsterdam, IISG BG A39/559).

Colección CNT España, IISG BG A39/ 557.

Colección CNT España, IISG BG A39/560.

Colección CNT España, IISG BG A39/558.

Colección CNT España, IISG BG A39/559.

Venta de Santa lucía, agosto de 1936. Durruti, Sébastien Faure… y familiares de Francisco Ferrer y Guardia, Sol Ferrer y su hija Olga en una visita al frente.

Por la misma Venta pasa la filosofa francesa Simone Weil, miembro de la columna y del Grupo Internacional de Durruti. Una experiencia reconstruida por Xavier Artigas en su trabajo «Vivir la fuerza. Simone Weil y la columna Durruti». Una Simone Weil que participa en la acción del Grupo Internacional y un accidente el día 2o de agosto le hace abandonar el frente y finalmente España: «Un absurdo accidente me obligó a volver a la retaguardia; una cacerola llena de aceite hirviendo cayó sobre mi pierna, causándome quemaduras de tercer grado».

Artigas, Xavier. Vivir la fuerza: Simone Weil y la Columna Durruti.

«Emiliana recuerda Bujaraloz, Las Ventas…: En todas partes nos recibían como vencedores, pero yo miraba las paredes de las habitaciones de las casas y descubría las marcas de cuadros que acababan de ser descolgados, imágenes de santos y de cristos probablemente».

El amor y la lucha de un anarquista, entrevista a Emilienne Morin compañera de Durruti, realizada el 12 de febrero de 1977 en Francia, por Pedro Cuesta y Luis Artime, revista «Interviú».

Adiós a nuestros camaradas.

La premura del tiempo nos impide que podamos permanecer largas horas con nuestros camaradas. Además, nuestra misión ya se había terminado.

Durruti no quiere turistas. A los camaradas que tratan de distraerse con un viajecito los incorpora a la columna. Estamos de acuerdo. Al frente de batalla hay que ir para rendir una utilidad u otra, pero de ninguna de las maneras hay que pasearse.

Nos despedimos de todos los camaradas deseándoles mucha suerte. Nuestro pensamiento está junto a ellos. Si nuestra salud nos lo hubiera permitido nos hubiéramos movido del lado de Durruti y de sus buenos camaradas.

Nos reintegramos al suelo catalán con el alma dolorida. Sentimos alejarnos de los bravos camaradas que con tanto tesón luchan contra el fascismo.

Salud, camaradas.

En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti.
Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.

Matrimonio en el frente

Es noche cerrada cuando volvemos al cuartel general. Allí, esperando, están dos muchachos. Quieren que Durruti les case. Ella se llama Carmen Martínez y es una chiquilla bonita, con unos ojos que le llenan toda la cara; era la enfermera de un hospital de sangre. El, Manuel García, es artillero. La ceremonia es breve, sencilla y emocional. Junto a los dos novios, vestidos con el mono del miliciano, un puñado de amigos que llenan por completo la tienda. En el fondo, Durruti, que habla con cariño y ternura.

Yo podría echaros una bendición o haceros firmar un documento. Pero no hago ni una cosa ni otra. La bendición, porque ni vosotros ni yo creemos en ella; el documento, porque implicara una desconfianza incompatible con el verdadero amor. Libremente os unís porque os queréis. Libremente os podréis separar si algún día dejaseis de amaros. Si el amor muere en vosotros, ningún documento, por muchas firmas que llevase, podría resucitarlo. Sería, como máximo, una cadena que os haría odiosos el uno al otro. Tened confianza en vosotros, sabed que nada os une más que vuestra voluntad, quereos sin trabas y como compañeros. Si tu la quieres a ella y ella te quiere a ti, nadie podrá deshacer el nudo de vuestro cariño. Amaos de corazón y sed felices.

Un beso cierra el acto. La novia, emocionada, está apunto de llorar, pero se contiene, recordando quizá que es una mujer fuerte que tuvo valor para acudir a los sitios de peligro. El novio recibe sonriente la enhorabuena de todos los presentes. Aún les habla Durruti:

– En la puerta tenéis un auto. Después de cenar os marcháis a Lérida. Allí tendréis alojamiento y comida. Tomad, sin embargo cien pesetas por si necesitaseis algo. Pero dentro de cinco días, ni siquiera uno más, los dos tenéis que volver aquí otra vez…

La Libertad, 22 de septiembre de 1936.

La casilla de peones camineros de Osera

La utilización de las casetas/casillas de peones camineros es vital en el avance de la columna Durruti, infraestructuras que son empleadas como puntos de reunión y organización. Existen distintas imágenes de casillas durante el tramo que va desde Peñalba a Osera que tratamos de aproximar en su localización exacta. De esta manera, apuntando distintas localizaciones, las distintas casillas de peones camineros se ubicaban en los siguiente puntos kilométricos de la actual Nacional 2 y antigua NII:

  • Lérida, punto kilométrico 460.
  • Casilla peones camineros de Peñalba, entre los km 398-399.
  • Bujaraloz, punto kilométrico 390.
  • Casilla peones camineros antes del cruce de Gelsa, entre los km 374-375.
  • Venta de Santa Lucía (Antes la Monzona), punto kilométrico 372.
  • Casilla peones camineros de Pina de Ebro, punto kilométrico 362.
  • Casilla peones camineros de Osera, entre los kilómetros 350-351 de la carretera, a 3 kilómetros de Osera y a 38 km de Bujaraloz.

Localización caseta de peones camineros Pina de Ebro.

Localización casilla de peones camineros Osera. Cortesía Nieves Borraz.

En una primera imagen, podemos observar a Durruti con otros milicianos en lo que se aprecia como una casilla de peones camineros. De primeras aparece el elemento del reloj de sol que no se aprecia en las anteriores imágenes antes vistas de la casilla de peones camineros del cruce de Gelsa. Y a su vez, no se observan los dos arboles que si aparecen en las citadas anteriormente imágenes.

Durruti dando instrucciones, 14 de agosto de 1936.

La siguiente fotografía parece responder a la misma casilla de peones camineros, que serían similares entre ellas. La distancia que marca 18 Km a Bujaraloz y 85 Km a Lérida nos lleva a alguna construcción cercana a la Venta de Santa Lucia (Km 372 a 18 km de Bujaraloz que se encuentra en el Km 390). Esta tal vez podría corresponder a la casilla de peones camineros del cruce de Gelsa.

La siguientes imágenes llevan la anotación de «21-8-57 Osera monegros hacia Bujaraloz 650». La referencia claramente nos lleva a la casilla de camineros de Osera y en su fachada principal se deja entre ver el reloj de sol, que posiblemente debía ser recurrente en las diferentes casillas aunque no se observa en la del cruce de Gelsa. Pero atendiendo a las distancias marcadas 28 Km a Bujaraloz y 101 a Lérida, no puede mas que llevarnos a la localización de la caseta de camineros de Pina de Ebro.

Polvorín de la ermita de san Jorge

La columna ubica un Polvorín en una desaparecida caseta próxima a la actual ermita san Jorge, a unos 4-5 kilómetros de Bujaraloz por la carretera Nacional 2 hacía Zaragoza. Polvorín localizado por los alumnos del IES Bujaraloz y que tras la retirada fue volado: «Durante la guerra civil junto a la ermita, existía un edificio que fue usado como polvorín mientras estuvieron los republicanos en el pueblo. En la retirada de marzo de 1938 fue volado para evitar que cayesen en manos de las tropas sublevadas. El edificio, por tanto, ha desaparecido y solo queda la pequeña iglesia. Aquí los militares guardaban la pólvora y las municiones o explosivos hechos a base de pólvora» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz).

Ermita de san Jorge en la actualidad.

Aeródromo de Bujaraloz

El Coronel Sandino, Felipe Díaz Sandino, pionero de la aviación militar española aterriza en Bujaraloz a los pocos días de ser ocupado: “Este mediodía, después de haber recorrido todo el frente aragonés, batiendo con fuego de ametralladoras y bombardeando todos los grupos que se observaban, he aterrizado en Bujaraloz, donde he saludado a los señores Pérez Farrás y Durruti y sus fuerzas, las cuales, están luchando con un entusiasmo indescriptible” (Teniente Coronel Sandino. LVG 28 de julio de 1936).

Aeródromo el Saladar, Bujaraloz.  Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1.

Como jefe de la 3ª Escuadra aérea, con base en El Prat de Llobregat, el coronel Sandino, defiende la república junto a su aviación. Por aquel entonces, Bujaraloz contaba con una pequeña pista de aterrizaje el «Saladar«, en un llano carretera a Caspe a la derecha. La pista aparece en el reportaje de los Aguiluchos de la FAI.

Planimetría de Bujaraloz de 1949. Se observa la localización de El Saladar al suroeste de la localidad.

En el Boletín oficial de la Dirección General de Aeronáutica 7/1936, n.º 91 aparece citado el aeródromo en Bujaraloz en la relación «Estado de los campos de aterrizaje en el mes de julio de 1936» en la condición de campo militar «En buen estado».

Nuevamente, el 9 de agosto de 1936, Solidaridad Obrera, se reporta el aterrizaje de un avión con el comandante Sandino, esta vez acompañado por el «camarada» García Oliver: «Esta mañana ha llegado en avión, procedentes de Barcelona, el camarada García Oliver y el consejero de Defensa de la generalidad de Cataluña, comandante Sandino, También estaban en este cuartel general el compañero Ortiz y otros camaradas de la columna que opera en el frente Norte. Estos compañeros, junto con Durruti, Carreño, Miguel y Ruano, tuvieron un cambio de impresiones y se dio cuenta del avance efectuado hasta la fecha, tomándose el camino a seguir. También se dio cuenta del nuevo material aéreo y del estado de los depósitos de material de guerra. Con el balance que quedó repuesto, tenemos material para adornar la ciudad«.«.

Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz, da cuenta de la existencia del aeródromo de el Saladar, que ya existía antes y había sido usado «En el llano acondicionado para tal fin». Durante la guerra, Amadeo Barceló afirma que «Se utilizó solo ocasionalmente, pues al llover se hacía impracticable». A su vez apunta a otros dos aeródromos improvisados en Bujaraloz «Se emplearon otros dos aeródromos, el “Saso” y el del “Campo del Molino”, este último situado al lado de San Antón y del cementerio. Fue utilizado en alguna ocasión por los llamados «aviones nocturnos».” Igualmente son citados en la memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» (Orden ECD 205/2021 de 21 de marzo): «De la importancia de Bujaraloz en el frente de Aragón da cuenta la existencia del campo de aviación del Saso y el aeródromo del Saladar».

Aeródromo del Campo del Molino de Bujaraloz.

El aeródromo o aeródromos de Bujaraloz debieron de encuadrarse en la Segunda Región Aérea de las fuerzas aéreas de Aviación Militar del bando republicano. Esta segunda región tiene por jefe al coronel Felipe Díaz Sandino, hasta su designación como consejero de Defensa de Cataluña, siendo sustituido por el teniente coronel Alfonso de los Reyes, jefe del aeródromo Alas Rojas de Sariñena. Víctor Pardo Lancina considera las dos pistas de Bujaraloz un importante complemento del aeródromo sariñenense.

SB-2 en Bujaraloz, según anotaciones. Después de un combate Frente Zaragoza, Bujaraloz 1938. Después de un combate contra 19 Romeos (Cazas Italianos) resultando muerto el ametrallador. En el campo de Bujaraloz, 25 julio 1937. Grupo AVIACION GUERRA CIVIL ESPAÑOLA. Publicado por Jordi Jara.

En mayo de 1937 se crea el Arma de Aviación, enmarcándose los aeródromos de Bujaraloz en la 3ª Región Aérea del Arma de aviación. Está pertenencia queda reflejada en un documento muy interesante y curioso a la vez del Arxiu Municipal Torroella de Montgrí, en el que se refiere a los aeródromos de Bujaraloz n.º 1 y n.º 2: (Código de referencia: AMTDM740-1-T2-907). No pudiendo establecer a cuales de los mencionados aeródromos responden, aunque si resulta claro que los principales fueron los de El Saladar y el del Saso.

De acuerdo con la relación de Regiones Aéreas, La aviación de la república 1936-1938, el aeródromo eventual de las FARE (Fuerzas Aéreas de la República Española), estuvo situado en las cercanías de Bujaraloz en la carretera de Lérida a Zaragoza (actual N-II), lo que seguramente responda al campo de aviación del Saso.La misma relación también cita en Candasnos la ubicación de un aeródromo, en una llanura en las cercanías de la población: “Construido por los republicanos, fue poco utilizado por ellos«.

En el Archivo Municipal del Ayuntamiento de Barcelona, entre sus fondos, aparece la referencia a una fotografía con la siguiente descripción: «Llegada de un avión al aeródromo de Bujaraloz, al frente de Aragón». La instantánea responde al fotógrafo Bargalló, julio de 1936, pero no se encuentra disponible en red. Quizá, podamos suponer que corresponda a la publicada por Solidaridad Obrera del 2 de agosto de 1936.

Frente de Bujaraloz, Momento de la llegada de uno de nuestros aviones al aeródromo de Bujaraloz. Solidaridad Obrera del 2 de agosto de 1936.

No está documentado, pero parece que hay indicios que el piloto Romà Busquets Gelabert debe de ejercer como comandante del aeródromo de Bujaraloz. Anteriormente es uno de los 50 pilotos del aeródromo del Prats que se desplazan al aeródromo de Sariñena. Romà realiza misiones de observación y enlace hasta que recibe la orden del coronel Sandino de desplazarse al aeródromo de Bujaraloz: “Junto al piloto civil Josep Maria Ferrater Bofill, para dirigir la construcción de un aeródromo auxiliar, al servicio de la columna Durruti, y de asumir el mando del mismo” (Curell i Sanmartí, Jordi. Els Busquets, la tràgica història d’una família d’estiuejants de Cubelles (2) Romà Busquets, l’aviador republicà assassinat pels nazis).

Según la hermana de Busquets, el hombre señalado al lado de Busquets, con ropa clara, es Buenaventura Durruti. Curell i Sanmartí, Jordi.

El anteriormente mencionado «Inventario detallado de todos los utensilios existentes en los aeródromos n.º 1 y 2 de Bujaraloz». En ella aparece una relación de «Materiales y utensilios» que se pueden clasificar en mobiliario para dormir (Camas, colchones, sabanas…), utensilios de cocina y herramientas. Para cada elemento hay asociadas distintas columnas que llevan por titulo «A Lérida», «A Sariñena», «Varios» y «Total». Los diferentes asientos en la columna de «Varios» contienen distintas anotaciones: «De Caspe», «3ª Región», «Campo n.º1», «4º Batallón Aviación», «Belchite» y «Bujaraloz». El inventario lleva la firma de Jaime Blanco «El jefe del aeródromo. Aeródromo Bujaraloz n.º 2, 21 de octubre de 1937».

Seguidamente aparece una «Relación de material y utensilios existentes en este aeródromo pertenecientes a la 3ª Región Aérea» que igualmente la lista recoge materiales de dormir y utensilios de cocina. El documento está firmado por «El Mayor del aeródromo», sin nombre ni apellidos y firma distinta a la anterior de Jaime Blanco, fechada en Pomar de Cinca el 16 de octubre de 1937.

En septiembre de 1937 el aeródromo de Bujaraloz es bombardeado “En este mes se iban a repetir varios bombardeos sobre los aeródromos de Sariñena y Bujaraloz”. De acuerdo a las instrucciones del 13 de octubre que asignaba los objetivos a la Aviación nacional y la Legionaria, se señalaba “Neutralización del material, pista e instalaciones” de los aeródromos de Sariñena, Bujaraloz, Puebla de Hijar y Selgua» (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María).

Interesante es el testimonio de Juan Comas Borrás (1913-1992), Mayor de Aviación y Jefe del Grupo 26 de Caza y Combate, de la Fuerza Aérea Gubernamental de la II República Española, durante la Guerra Civil (Diario original de Juan Comas Borrás 1913-1992. Aeroplano. Revista de Historia Aeronáutica. Año 2004. N.º 22).

El 6 de noviembre la 3ª Escuadrilla del grupo 26 se desplaza al «aeródromo de Bujaraloz 2 y desde allí empezó a operar conjuntamente con las escuadrillas 1/26 y 2/26, que fijaron sus sedes en Bujaraloz 3 y en Candasnos» (Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás, Jesús Salas Larrazabal).

En noviembre de 1937, un Bf 109B1 numeral 6-15 de la 2.J88 pilotado por el piloto alemán Otto Polenz, de la Legión Condor, aterriza de emergencia en el aeródromo republicano de Bujaraloz. El aparato es capturado, estudiado por técnicos del Ejército del Aire francés, y luego enviado a la Unión Soviética. El piloto Otto Polenz es puesto en libertad. El avión también aparece citado como un Junker: Ju 87 A numeral 29-2

Otras fuentes apuntan que el suceso sucede el sábado 4 de diciembre de 1937: «El Bf-109A fue derribado intacto y capturado. El avión, mientras escoltaba a los bombarderos Heinkel 111, fue derribado (debido a la falta de combustible) en combate con un gran grupo de I-16. El suboficial Otto Polenz logró un aterrizaje forzoso de su avión casi intacto y fue capturado por los republicanos. El Bf-109 capturado llegó con marcas republicanas, pero sin números de registro. Posteriormente fue enviado a Francia y a la URSS para su evaluación» (Aviaton Safety Netwok citando las fuentes: Osprey Publishing Aircraft of the Aces 99 «Aces of the Legion Condor» Robert Forsyth página 85 y https://avgce.blogspot.com/2014/11/messerschmitt-bf-109b.html). Esta misma fecha la recoge Jesús Salas Larrazabal en su «Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás» (Aeroplano. Revista de Historia Aeronáutica. Año 2004. N.º 22).

Aeródromo de Bujaraloz.

El testimonio de Juan Comas Borrás, resulta muy interesante, transcurriendo sobre octubre o noviembre de 1937 (Diario de Juan Comas Borrás. Aeroplano. Revista de Historia Aeronáutica. Año 2004. N.º 22).

En este sector realizamos muchos servicios protegiendo a los aviones Natacha-R5 y Katiusca SB-2, que iban a bombardear los objetivos militares nacionales. Uno de ellos fue la fábrica de explosivos de Sabiñanigo. Estas operaciones tenían como objetivo, despistar al enemigo haciéndole creer que se preparaba una ofensiva en aquel sector, cuando en realidad lo que se estaba preparando era la ofensiva sobre Teruel. La escuadrilla tuvo su primer bombardeo efectuado por los Heinkel-111. Casualmente aquella mañana el Comandante Militar de Bujaraloz acompañado de un general francés de aviación vinieron a visitarnos. Después de las presentaciones de rigor militar y cuando el general empezaba a hacerme preguntas, aparecieron los Heinkel-111 y solamente tuve tiempo a contestar lo siguiente: “Monsieur, les affairess sont les affaires, excusezmoi”. Entonces rápidamente me instalé en el avión despegando en medio de un reguero de bombas. Cuando atacamos a los bombarderos aparecieron nuestros contrincantes, hartos conocidos. Los Messerschmitt109, con quienes combatimos también, logrando derribar mi escuadrilla a uno que cayó a pocos metros del campo. El piloto hecho prisionero era natural de Estonia uno de los países del báltico. Naturalmente, yo combatí también con los Messerschmitt-109 y uno de mis adversarios -pues combatí con varios aprovechando mí ataque a un Heinkel111, se puso a la cola de mí avión, para quitármelo de encima reduje la velocidad y el teutón, lento de reflejos, no supo que hacer y pasó rozándome por mí derecha a escasa velocidad, pues él, aunque tarde, también había reducido la velocidad. Vi perfectamente la cara de miedo y estupor del alemán. Por lo visto esta maniobra no estaba prevista en su manual de combate y acrobacia.

Cuando terminé el combate que fue el primero que tuvo la escuadrilla, derribando un caza y tocando a más de un bombardero en un reducido espacio, pues el campo era un verdadero colador. Una vez estacionado el avión me interesé por los dos visitantes, el español y el francés, respectivamente. Verdaderamente no había rastro de ninguno de ellos. Si el francés quería información no cabe duda que la tuvo de primera mano. Con estos servicios los pilotos novatos iban tomando contacto con la caza y bombarderos enemigos, curtiéndose para los próximos combates en el frente de Teruel que, durante la ofensiva de nuestro ejército, se iban a desarrollar en cantidad y dureza inusitada.

Los días 4 y 5 de diciembre de 1937, el aeródromo de Bujaraloz sufre sendos bombardeos por parte de la aviación nacional, ofensiva planeada por el general Alfredo Kindelán, jefe del Aire, responsable de la fuerza aérea del bando del general Francisco Franco:

«Ese día (4 de diciembre de 1937) aparecieron sobre Bujaraloz 2 doce trimotores, a unos 2.000 metros de altitud, que bombardearon en reguero desde el aeródromo hasta el pueblo de Bujaraloz y ocasionaron la muerte en el suelo del cabo mecánico Dionisio Cruz Giron y heridas a otras dos personas.

Despegaron los Chatos de las escuadrillas 1ª y 3ª, que no pudieron alcanzar a los bombarderos de la primera oleada, pero si a los de una segunda formación que apareció seis u ocho minutos después, acompañada de cazas monoplanos a gran altura, según indica el Diario de la Escuadra de Caza n.º 11. La 3ª Escuadrilla salió bien librada en el combate aéreo subsiguiente, pues solo recibió impactos de bala el avión CA-017, pero en la escuadrilla rusa un piloto resultó herido y dos aviones capotaron.

Según el citado Diario de la Escuadra de Caza, un Messerschmitt Me 109 tomó tierra por falta de combustible cerca de la carretera de Azaila-Escatrón, al Sur del Ebro, y muy alejado de su ruta de retorno añado yo.

El bombardeo de Bujaraloz 2 se repitió el 5 de diciembre a las 9.35 y a las 11.30.

Para repeler ambas acciones despegaron 33 aviones del Grupo 26 a las 9.35 y 30 en el siguiente servicio, con dos I-15 de la Plana Mayor en cada caso; los Chatos derribaron en la segunda oportunidad un Heinkel sobre el aeródromo, cuyo piloto alemán quedó prisionero, y un caza en las inmediaciones de Escatrón (Por datos de origen alemán sabemos que el Me 109 que tomó tierra el 4 de diciembre estaba pilotado por el brigada Polenz, quien quedó prisionero. El abatido en combate el día 5 era tripulado por el brigada Sigmund). El bombardeo provocó el incendio de un caza, la inutilización de otro que estaba en reparación y el fallecimiento del cabo mecánico Juan Durán Escobar.

Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás, Salas Larrazabal, Jesús.

El 10 de diciembre el aeródromo de Bujaraloz y el de Candasnos vuelven a sufrir la ofensiva de la aviación nacional:

«Fecha en la que los bimotores germanos bombardearon Bujaraloz y Candasnos a la una de la tarde. El combate entablado sobre este segundo campo de vuelo fue iniciado por la escuadrilla de Comas, según el Diario de la Escuadra de Caza, que logró derribar un Heinkel He 111, a cargo del teniente Zambudio y del sargento Britz, y atacar a otro; de acuerdo con dicho Diario se recogieron cinco cadáveres (Dos tenientes, un brigada, un sargento y un cabo primero.) y un prisionero herido en la espalda, que fue hospitalizado en Peñalba (La 5ª Escuadrilla del Grupo 21 se apuntó estos mismos éxitos). La 1ª Escuadrilla no fue tan afortunada pues uno de sus pilotos rusos murió, otro resultó herido en la pierna derecha y uno de nacionalidad yugoslava tomó tierra en Zaidín, donde quedó el avión para su reparación.

La entrada en combate de la 3ª Escuadrilla no pudo ser más afortunada. En los combates del 4, del 5 y del 10 de diciembre no tuvo bajas de material o personal aéreo, el 10 logró el derribo de un Heinkel He 111 y el 5 contribuyó al abatimiento de un caza monoplano Me 109 B. Las otras dos escuadrillas de Chatos no lograron balances similares, aunque la 2/26 se apuntó el 10 de diciembre cinco victorias aéreas, que no están confirmadas.»

Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás, Salas Larrazabal, Jesús.

  • En enero de 1938 quedaban siete aviones operativos y tres en reparación estacionados en Aragón, Bujaraloz. La aviación en la Guerra Española / V Jornadas de Historia. Militar.
  • Al comenzar la batalla de Aragón el 9 de marzo del año 1938 este frente estaba defendido por la primera escuadrilla de moscas y las primera y segunda de chatos, desplegadas en Caspe y Bujaraloz. La aviación en la Guerra Española / V Jornadas de Historia. Militar.

A principios de marzo de 1938 son bombardeados los aeródromos de Bujaraloz y Caspe (Maldonado Moya, José María. Aragón bajo las bombas), especialmente el 9 de marzo con la ruptura del frente del Ejército del Este:

«Los pilotos Miguel Zambudio y Montagut señalan dos servicios en dicho día, el traslado desde La Señera a Bujaraloz 3 y un apoyo a las fuerzas terrestres de una hora y media de duración. La hora de presencia de estos cazas sobre el frente la conocemos por el parte de la Aviación de Burgos, que en el apartado “Actividad Aérea Enemiga” dice textualmente: “A las 18h. entran por Fuentes de Ebro 35 aviones de caza, llegan hasta Burgo de Ebro y regresan a sus líneas por Bujaraloz” (AHA, Exp. 9123, f. 324 vuelta.). Esta cifra de 35 cazas es reducida a 34 por el informe de actividad de las Fuerzas Aéreas republicanas en el frente de los Ejércitos del Este y de Maniobra, que cubre el periodo que va desde el 9-3-1938 al 8-4-1938 (AHM. L 532, doc. 10, folio 2.).

En esta jornada las escuadrillas 1/26, 2/26, 3/26 y 4/26 tenían sus sedes respectivas en Caspe, Bujaraloz 2, Bujaraloz 3 y Candasnos; las 1/21 y 4/21 en Caspe y Escatrón, y las 2/21 y 5/21, las rusas, en Sariñena (sí creemos a Sirvent) y Puig Moreno. La 5/21 no participó en la misión descrita por Comas, pues cumplió un servicio de alarma sobre su aeródromo entre las 16.45 y las 17.23, y la 2/21 tampoco lo haría, pues estas dos escuadrillas solían hacer servicios conjuntos.”

Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás, Salas Larrazabal, Jesús.

El 10 de marzo, apunta Jesús Salas Larrazabal, los bimotores alemanes y los Heinkel He 51 bombardean y ametrallan los aeródromos de Escatrón, Bujaraloz, Candasnos y Caspe. El ejército republicano se va retirando del frente de Aragón «dos escuadrillas del Grupo 26 hubieron de retroceder desde Bujaraloz 3 al aeródromo de Pomar (una de ellas la de Comas) y las dos españolas del Grupo 21 a Lérida. El punto de reunión de las formaciones se trasladó de Caspe a Candasnos, al Norte del Ebro, en la árida comarca de Los Monegros, entre Bujaraloz y Fraga» (Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás, Salas Larrazabal, Jesús.).

Retirada del frente de Aragón

De los aeródromos de la provincia de Teruel nos desplazamos a Madridejos (Toledo), vía Albacete, donde pasamos unos días de descanso. Después nos tuvimos que desplazar rápidamente al sector de Zaragoza en el campo de Bujaraloz, vía Valencia, donde nos esperaba un trabajo abrumador. Cuando aterrizamos a la base de Bujaraloz no había llegado todavía el equipo completo rodado de la escuadrilla; no obstante, había el material suficiente para despegar con cierta normalidad.

Serían las cuatro horas de la tarde cuando una llamada del Estado Mayor de la Escuadra, cuyo mando lo ostentaba el comandante Alonso de la Aeronáutica Naval, me hizo correr a la casita de mando donde mantuve la siguiente conversación:

Alonso. – Oye Comas.

Comas. – A sus órdenes.

Alonso. – Esta tarde tienes que efectuar un servicio muy importante. Tienes que concentrar las cuatro escuadrillas de Chatos a las 5 horas de la tarde sobre Caspe, donde se unirán cuatro de Moscas. Tomarás el mando de esta formación y te dirigirás a Belchite para hacer un reconocimiento de todo el sector.

Comas. – Alonso, tengas en cuenta que el servicio que me mandas tiene muchos inconvenientes. Primero que no hay luz solar para realizarlo, y, de haberlo, cuando lleguemos al frente la neblina que desprende el río Ebro, hará que no divisemos nada de lo que haya en tierra, por lo tanto, el reconocimiento no tendrá ninguna utilidad práctica para nosotros. Segundo, y más importante que el primero, es que un conjunto de cien aviones de caza hacerlos tomar tierra de noche es una temeridad, que puede ocasionar muchas bajas dada la insuficiente infraestructura de nuestros campos para esta clase de aterrizajes.

Alonso. – Mira Comas, todos tus razonamientos son más que correctos y me gusta que veas las cosas claras y que seas responsable de tus actos, pero el Alto Mando del ejército ha tenido información de que mañana se esperaba la ofensiva en este sector, y es conveniente que nuestras tropas vean a nuestra aviación para que tengan más moral para aguantar el choque.

Comas. – Me reitero Alonso de lo dicho anteriormente. Este servicio no tiene ninguna utilidad, nuestras tropas oirán el ruido de los aviones nada más, sin embargo, pueden pensar que son enemigos. Mientras que el enemigo, sí, sabrá que nosotros hemos llegado y mañana por la mañana recibiremos su visita sin tener todo el escalón rodado en nuestros campos lo que hará que nuestras salidas se desarrollen con más lentitud de lo acostumbrado.

Alonso. – Comprendo tus objeciones Comas, pero ha sido una orden tajante del Estado Mayor del ejército y hay que cumplirla.

Comas. – A sus órdenes Alonso, se cumplirá la orden, pero no puedo hacerme responsable de lo que ocurrirá hoy y lo que pasará mañana.

 A las cinco de la tarde, hora convenida para nuestra concentración, llegamos a Caspe con mi escuadrilla. La formación del centenar de cazas sobre la vertical de Caspe no tuvo ningún problema, pera requirió un tiempo del que nos faltaba. Cuando llegamos a Belchite, todos mis cálculos resultaron ser ciertos, la neblina no permitía ver nada de la misión de nuestro servicio. Al llegar a Fuentes del Ebro, las luces de los pueblos de la retaguardia enemiga, tenían las luces encendidas en contraste con la obscuridad de los nuestros. De regreso no quise aterrizar en Bujaraloz cuyo campo al ser un terreno de labrantío apisonado, tenía el inconveniente de que el patín de cola del avión levantaba una polvareda que, si de día no tenía importancia, si la tenia de noche, por que impedía la visibilidad de los aviones que seguían a tomar tierra. Aterricé en Escatrón.

Diario de Juan Comas Borrás.
Aeroplano. Revista de Historia Aeronáutica. Año 2004. N.º 22.

Con la caída del frente de Aragón el aeródromo del Saso es escasamente utilizado (Regiones Aéreas, La aviación de la república 1936-1938). Tampoco debe de ser empleado el aeródromo de el Saladar. Si, en cambio, es utilizado el aeródromo de Candasnos: «Por su parte, los “nacionales”, a finales de 1938 establecieron en él una base de la aviación legionaria italiana de un escuadrón de 12 aparatos Romeo Ro-37 bis de reconocimiento y bombardeo ligero, bajo el mando del Maggiore (Mayor) Achenza” (Regiones Aéreas, La aviación de la república 1936-1938).

Servicio Postal

Para la distribución de la correspondencia, en el frente aragonés se crean los Servicios Postales Móviles adscritos a las Milicias Antifascistas. Para ello se establecen Estafetas Móviles servidas por funcionarios técnicos de Correos en diferentes puntos, entre ellos Bujaraloz: “Primero: Alcubierre, para el sector Norte-Nordeste, enlazado con los servicios propios de la Estafeta fija de Barbastro- Bujaraloz, por el sector centro, enlazado con Barcelona con autos directos y ferrocarril desde Lérida. Segundo: La Puebla de Híjar, estación, enlazado con Bujaraloz, para la comunicación de los sectores de Centro y Norte, con Caspe, para la comunicación con Barcelona por ferrocarril y con Híjar y Alcañiz para la comunicación con Levante (LVG, 18 de agosto de 1936).

Servicio de paquetes al frente para los milicianos

Ha regresado del frente la expedición organizada del Servicio, dirigido por el profesor Escoda. Se han montado oficinas de redistribución en Barbastro, Angües, Sariñena, Bujaraloz y Caspe. De esta manera el envío de paquetes dará su máximo rendimiento.

A partir de esta semana saldrán coches o camiones cada tres días y se estudian las posibilidades de establecer un servicio diario con el fin de aunar la seguridad con la rapidez del servicio. Uno de los aspectos más simpáticos de esta organización, es el suministro de efectos al miliciano desconocido.

Impresiona gratamente contemplar la emoción con que los bravos luchadores, que no tienen familia, reciben la dádiva de un ciudadano o mujer anónima distante muchos kilómetros, pero unida a él por un ideal común que no desamparan sus servidores.

Solidaridad Obrera, 29 de septiembre de 1936.

El Frente, boletín, estadística y la emisora de radio

Entre 1936 y 1939 se edita el boletín «El Frente», por la Columna Durruti (CNT-FAI) en Pina de Ebro y Bujaraloz. El boletín sirve como portavoz de esta milicia anarquista en el frente de Aragón. Miquel Amorós recoge que la creación del boletín aparece publicada en Solidaridad Obrera del 25 de agosto de 1936, creándose también una emisora de radio y «Un Departamento de Estadística para llevar el registro de milicianos (donde trabajaron de mecanógrafas su compañera Emilienne y Pilar Balduque, rellenando también carnés)». Para Abel Paz el boletín «El Frente» se imprimía sobre un camión con imprenta ambulante, e informaba de la vida de la Columna y servía a la vez como buzón de ideas y de críticas.

La Estampa, 24 de octubre de 1936.

La emisora de radio la cita Abel Paz en la Acción Cultural que desarrolla la Columna, entre secciones culturales que aseguraban la enseñanza en general, existiendo una emisora que «Difundía textos y conferencias sobre diversas materias y radiaba llamamientos a los soldados que combatían en las filas franquistas».

La festividad del compañero Agustín

La festividad de san Agustín, patrón de Bujaraloz, se celebra cada 28 de agosto siendo sus fiestas mayores. Aquel 28 de agosto de 1936, según cuentan en Bujaraloz «Hubo que pedir permiso a Durruti para celebrar San Agustín, y este lo dio, pero dijo -No hay ningún problema, pero las fiestas serán en honor del compañero Agustín-» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz).

Fiestas del compañero Agustín del 28 de agosto de 1936.

La imagen es publicada en la portada de un cuadernillo de La Vanguardia «Lo que recoge la imagen es el baile celebrado en la plaza: en Bujaraloz se cuenta que la música corría a cargo de un piano que hacía sonar un miliciano. Previamente, Durruti había dado su consentimiento para la celebración de las fiestas: -No hay ningún problema, pero serán en honor al compañero Agustín-, contestó el líder libertario.» Texto Amadeo Barceló: https://www.amadeobarcelo.es/tras-los-pasos-de-durruti-en-bujaraloz.

Logística del frente

El frente requiere de un servicio de abastecimiento, sobre todo de provisiones y víveres. Principalmente el abastecimiento se realiza desde Cataluña, pero también desde Aragón. Frutas, hortalizas, conservas…, “cosas que no existían en estas llanuras aragonesas” (Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936).

Los Sindicatos, especialmente de Cataluña, se organizan para recoger y enviar material al frente: víveres, ropas, monos, mantas… Como ejemplo, Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936, destaca la labor del Sindicato de las Artes Gráficas que diariamente, y por mediación del coche de Solidaridad Obrera, lleva los periódicos y vuelve con la información del frente.

Jesús Anal, el cura secretario de Durruti, relata como la columna contaba con autonomía económica “Compraban en los pueblos de Los Monegros y La Hoya al precio de mercado el cereal que revendían poco después en la zona levantina, donde cotizaba al alza por su escasez. Los camiones regresaban con frutas y verduras y con dinero suficiente para comprar más trigo, y otros artículos como ropa o tabaco, relató a Enzesberger” (El cura que mandaba en la columna Durruti. Eduardo Bayona). Las memorias de Jaime Gros apuntan en esta dirección «Los del comité cogían un camión de trigo, lo llevaban a Lérida o Barcelona, lo vendían y volvían a Bujaraloz con el camión cargado de ropas, zapatos, chorizos, jamones y otras comidas y lo repartían todo gratis por todo el pueblo; luego se acabó el trigo y tuvieron que pasar hambre por no poder comprar nada por la mala administración» (Gros, Jaime. Zonas de Guerra. Memorias de Jaime Gros).

En el documental “Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1” de la CNT queda reflejado como se abastecían de carne con las cabezas de rebaños de la zona. Incluso improvisando un matadero al aire libre. Mariano Arcal Solanot, pastor de 67 años de edad y afiliado a la CNT, es el encargado del matadero “Para hacer entrega de pieles y despojos del ganado que se sacrificaba” (AHPZ_J 005582).

  • «Comisión de Abastecimientos. Mañana, a las dos de la tarde, saldrá el convoy de comestibles organizado por la Comisión de Abastecimientos, con destino al frente de guerra de Zaragoza. El convoy estará formado por seis camiones rebosantes de comestibles, tabaco, alpargatas, vinos, mantas, etc. De diferentes pueblos de las comarcas que se enrolarán a este convoy varios camiones de víveres, también con destino al frente de Zaragoza. La caravana se dirigirá a Bujaraloz, donde está la columna Durrutl-Pérez Farràs. Este convoy está controlado por la Comisión de Abastecimientos de esta ciudad. Le acompañarán los compañeros Roset Sala, como a representante del Comité Ejecutivo en la Comisión de Abastecimientos; Ramon Serra y J. Colomer, que prestan sus servicios a dicho Departamento, y varios milicianos. Mañana publicaremos la relación total de los víveres recibidos» (L’Autonomista (Girona), 21 de agosto de 1936).
  • Ha salido el convoy de víveres organizado por la Comisión de Abastecimientos, con destino al frente de guerra de Zaragoza. Lo forman seis camiones repletos de víveres, tabaco, alpargatas, vinos, etc. De distintos pueblos de estas comarcas se han enrolado en el convoy varios camiones de víveres, igualmente destinados al frente aragonés. La caravana se dirige a Bujaraloz, donde se encuentra la columna Durruti-Pérez Farras. La Comisión de Abastecimientos ha recibido el día 21, donativos en metálico por valor de 965 pesetas, las cuales serán entregadas a los milicianos que luchan en el frente”  (LVG, 23 de agosto de 1936).
  • «Cuartel general de las fuerzas de Aragón. Dos mil hombres armados y con todo el equipo, cuarenta ametralladoras y tres baterías de montaña y una batería de artillería pesada, han llegado al frente de Bujaraloz. Operaciones decisivas en el cada vez más estrecho cerco de Zaragoza» (Solidaridad Obrera (Barcelona), 26 de agosto de 1936).
  • «El día 23, el Deposito de Lérida suministró a la Columna Durruti un coche Hudson, 8 cilindros, para el servicio del Comité de Guerra; 1.764 camisas, 2.000 calzoncillos, y 1.920 calcetines y granotas» (El Frente, 27 de agosto de 1936).
  • «Desde Ballobar (Huesca). Nuestro Sindicato Único de Trabajadores de Ballobar, en unión del Frente Popular enviaron en los primeros días que pasaban las columnas de Cataluña por dicho pueblo, 8 a Bujaraloz 40 cabezas de ganado, sacos de patatas y 20 docenas de huevos, y el día 19 de agosto llevaron lanar» (Solidaridad Obrera (Barcelona). 27 de agosto de 1936.
  • «La Comisión de Aprovisionamientos ha recibido de diferentes pueblos de estas comarcas gran cantidad de mercancías destinadas a los milicianos que luchan en el frente. Estos víveres serán enviados a Caspe y Bujaraloz, formando la sexta expedición organizada por la Comisión referida« (LGV, 20 de octubre de 1936).
  • «En Gelsa se estableció la brigada de matanza para el aprovisionamiento de carnes y sus derivados en el frente de guerra» (LVG, 15 de diciembre de 1936).
  • «Todos los días llegan verdaderas caravanas de víveres, procedentes de todos los puntos de Cataluña y de Aragón» (Solidaridad Obrera 16 de agosto de 1936).

El Comité de Abastos abastece, a los nuevos milicianos que van llegando, de “Los elementos necesarios para comer y vestir”. Luego, en la armería se les entrega el armamento y las municiones. Todos los incorporados reciben formación en retaguardia, se les instruye en el manejo del fusil, “Y se llevan a cabo pequeñas marchas por el monte que, además de ensayar en el reconocimiento del terreno, sirven para hacer el reconocimiento de algunos puntos sospechosos” (Solidaridad Obrera 16 de agosto de 1936). Llegan a Bujaraloz de distintos pueblos de España, principalmente de Cataluña y Aragón. Miquel Amorós, Durruti en el laberinto, recoge la reseña aparecida en la Soli: “Casi todos llegan desarmados, sin mantas ni provisiones. Inmediatamente de su llegada son incorporados a las centurias que no están completas, y se procede a la formación de nuevos grupos y centurias” .

«Todos los días llegan verdaderas caravanas de víveres, procedentes de todos los puntos de Cataluña y de Aragón . Verdaderamente, Influye mucho en los milicianos el ver que los compañeros que quedan detrás de los frentes se acuerdan de ellos. Esta ayuda y a se ha convertido en algo de la columna, pues a pesar de que la comida es buena y abundan- te, por los productos que nos traen, como son frutas, hortalizas y conservas, cosas que no existen en estas llanuras aragonesas, el menú queda más variado y los milicianos no dejan de renunciar la aportación de los camaradas que trabajan para que dentro de lo posible podamos gozar de las máximas comodidades.

Los Sindicatos de la región catalana diariamente se encargan del envío de «monos» y mantas. Es de resaltar entre ellos el Sindicato de las Artes Gráficas, que diariamente, y por mediación del coche de SOLIDARIDAD OBRERA que trae los periódicos y se vuelve con la información, nos trae gran cantidad de víveres y ropas«.

P. Bargalló, «Un día en el Cuartel General»
Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936.

Entre los refuerzos, Solidaridad Obrera cita a 300 milicianos de aviación. También, señala como constantemente van llegando “técnicos en artillería, infantería y demás especialidades en guerra”. 

Parque de automóviles

Un grupo de mecánicos de la Ford Motor Ibérica instala en Bujaraloz un Parque móvil, un taller de reparación y mantenimiento de los diferentes los vehículos de la columna que tuvo como delegado a Antonio Roda. Son muchos los vehículos que moviliza la columna, entre automóviles, camiones y autobuses, además muchos de ellos son reforzados y acorazados por los mismos obreros. “En esos días (Finales de julio) la columna se preocupó de tener bien organizado el Cuerpo de Tren con el auxilio de obreros del Sindicato del Transporte (sección de taxistas), que montaron un taller mecánico en Bujaraloz, y de paso se desplegó por los pueblos cercanos de Castejón, Valfarta y La Almolda” (Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto).

Grupo de mecánicos Ford Ibérica.

La iniciativa, nace por parte de los obreros de Ford Ibérica, inspirada por el obrero Eugenio Vallejo quien inspira la organización de la caravana Ford: «El propio Vallejo fue en la primera expedición y su emoción quedó reflejada cuando el propio Durruti admiró la excelente organización de la caravana Ford» (Mi Revista, 19 de julio de 1937).

Miembros de la caravana Ford.

Una caravana compuesta por coches tanques, coches talleres, camiones, turismos, grúas «¡Hasta coche imprenta donde había de editarse el Boletín de guerra de la Ford, que más tarde se ofrecía al glorioso Durruti para su cuartel general!».

El parque automovilístico queda instalado a las afueras del pueblo, tal y como relata el artículo de Mi Revista: «Instalada la caravana en las afueras de Bujaraloz, quedé maravillado de la rapidez con que se inició el trabajo, porque al día siguiente de llegar ya se repararon coches». De aquella gran actividad, igualmente, da cuenta Solidaridad Obrera del 9 de agosto de 1936: «Donde se nota un poco de movimiento es en el taller mecánico que se ha instalado en este cuartel general. Como es de suponer, todos los vehículos que forman la caravana, son los mismos que tanto servicio prestaron en Barcelona en los primeros días del movimiento y si no se les dan repasos y se les ajusta pronto quedaríamos sin ninguno de ellos».

También es empleada la iglesia como garaje de la columna «Al llegar la columna de Durruti a Bujaraloz, la iglesia dejó de utilizarse como lugar de culto y pasó a ser un almacén y garaje para los vehículos. Tenía un suelo de madera que se acabó estropeando precisamente por ese uso» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz).

Un parque móvil montado por camaradas de Ford Motor Ibérica

Los camaradas de la Ford Motor Ibérica han establecido un parque móvil para reparaciones y repuestos en Bujaraloz. Es indudable que ello tiene una trascendencia extraordinaria puesto que la labor de estos camaradas es un complemento de la lucha. Es la acción de la retaguardia, que, responsable del momento histórico que vivimos, coopera a la consolidación de la victoria.

Desde la salida de Barcelona, el paso de la caravana Ford causó la admiración y mereció unánimes elogios, tanto en las calles de la ciudad como en los pueblos de ruta. Y era justificado el entusiasmo por que los obreros de la Ford han dado una soberbia lección a los burgueses. Porque de aquellas comparsas publicitarias rodantes que paseaban por las carreteras, a esta organización de trabajo movilizado, media un abismo. Mejor dicho: es el trabajo al servicio de la guerra. En esta guerra por la paz social.

La caravana Ford, integrada por camaradas pertenecientes a las dos sindicales U.G.T. y C.N.T. lleva una impedimenta de repuestos formidable. Coche taller, camiones grúas, tanque-algibe, turismos y un magnifico autocar que tiene un departamento para secretaria e imprenta.


Todo ello se ha instalado en el parque móvil Ford y el extenso solar que ocupan los talleres ha recibido ya el denominativo de los obreros: Pueblo Nuevo de Durruti.

En los dos días de trabajos han puesto en marcha muchos coches averiados. En la practica se ye el esfuerzo realizado. Una actividad inusitada preside las jornadas del parque móvil Ford.


Además y con objeto de completar el taller de EL FRENTE ha sido trasladado a Pina el ómnibus y la imprenta instalada en el mismo.


Bien por los camaradas de la Ford.


Carlos De Sirval.
El Frente, 2 de septiembre de 1936.

Taller Ford columna Durruti Bujaraloz.

El taller va consolidándose con el paso de los meses «A través y en el decurso de los once meses de frente aquella organización espontánea y admirable de la que Durruti estaba orgulloso se fue convirtiendo en una verdadera zona industrial donde no faltó detalle. Además de instalar definitiva y técnicamente las dependencias en Bujaraloz, con amplias naves de talleres, garaje y almacenes de stock, se montaron dormitorios, cocina, sala comedor, donde rivalizaban y rivalizan en todos los trabajos y quehaceres los obreros que constituyen la colmena Ford del frente» (Mi Revista, 19 de julio de 1937).

Cocina taller Ford columna Durruti Bujaraloz.

Comedor taller Ford columna Durruti Bujaraloz.

Dormitorio taller Ford columna Durruti Bujaraloz.

Hace meses, pocos dias después de instalar la de Bujaraloz, se envió otra al frente de Huesca, siguiendo el mismo plan de organización y trabajo de la primera. En cada una de dichas células de la Ford, treinta hombres siguen con emoción la vida inquieta de la lucha cercana. No pidieron nunca el relevo. Son los mismos que se fueron, salvo excepciones necesarias.

¿Para qué cifrar lo que se ha hecho? Millares de reparaciones dan fe de la actividad desarrollada. Horas y horas, sin jornada posible de concretar. Noches enteras dedicadas al trabajo. Millares de repuestos y reparaciones que suman ya millones de pesetas, y por encima de todo la consigna: El trabajo gratuito para la guerra. Sólo se pagan las piezas al precio de coste, sin especulación. Camiones sanitarios, tanques de agua, turismos, que habían sufrido el rigor y el zarpazo de la guerra, reemprendían su marcha por el gesto incansable y sin fin de estos dos grupos de obreros, situados a lo largo del frente aragonés, de Teruel a Huesca.

No era bastante con estos dos puntos neurálgicos de trabajo y estudiaron y aplicaron el servicio volante con camiones stock y coche-taller que salvaba distancias y atendía, al pasar, las reparaciones que no tuvieran complicación. Elementos técnicos se dedican a la recuperación de piezas y atienden al repaso de las dificultades de mayor volumen.

Así laboran estos bravos de la Ford Motor Ibérica. ¿Frente? ¿Retaguardia? No, no. Los camaradas de la Ford han hecho de toda la zona liberada un solo frente y viven la emoción de la guerra entre la cantilena y el rumor solemne del trabajo.

Al terminar esta información queremos rendir home- naje a los que cayeron en cumplimiento del deber en la Ford Motor ibérica. Entre ellos Cátala, que murió en acción de guerra por la paz. En él ofrendamos el recuerdo a todos los caídos en la campaña.

Publicado en el Daily Express, junio, 22, 1937.—Londres.
Mi Revista, 19 de julio de 1937.

  • Jaime Blanco Casanova, carpintero; formó parte del Comité de Control constituido en la casa «Ford», que le encargo de una sucursal en Bujaraloz, donde estaba la Columna Durruti. Iba siempre armado de pistola (LVG, 17 de mayo de 1939).

Amadeo Barceló cuenta como Durruti utiliza un coche descapotable marca Renault “Fue armado con una ametralladora instalada en el taller bujaralocense Enfedaque. Todavía pueden verse los impactos de las balas en la fachada de la ermita de San Antón hechos al probar la ametralladora desde la puerta donde estaba el taller.” Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz.  

La técnica al servicio de la revolución

Ha llegado a Bujaraloz una caravana de coches flamantes para el frente de guerra. Son siete unidades, perfectamente equipadas, al servicio de la Columna Durruti, que es como decir al servicio de la revolución. La componen un coche taller de metalurgia con dotación completa para cargar diez baterías a la vez, un camión de piezas de recambio, una bomba de agua, un taller imprenta, generosamente cedido para el FRENTE, un camión de material, una grúa y un coche ligero.

Las leyendas que ornamentan las carrocerías de los coches de la caravana dicen bien alto cual es el espíritu de los obreros que han hecho tamaño sacrificio, y del personal técnico, camaradas todos, que vienen al servicio de ella. Los lemas: LIBERTAD. UNIDOS EN LA GUERRA PARA CONSEGUIRLA, Y UNIDOS EN LA PAZ PARA CONSERVARLA. EN NUESTRA UNION ESTA LA FUERZA. OBREROS ESPASÑOLES: UNIOS, dicen del ideal que anima a estos militantes de la C.N.T. y de la U.G.T. que han venido a reforzar nuestro frente.

El Frente, 2 de septiembre de 1936.

Refugios y fortificaciones

Bujaraloz durante la contienda cuenta con cuevas o refugios, como las de Canredón o las de la Val de Juan Sena, así como la fortificación de La Bodegueta (Memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» (Orden ECD 205/2021 de 21 de marzo).

José Manuel Arcal, recogido es “Una guerra con perfil de toro Aguiluchos de la FAI y perfume a camionero en el corazón de Los Monegros” (Plàcid Garcia-Planas. LVG, 8 de diciembre de 2006) menciona la existencia de “Cuevas escarbadas bajo lomas de yeso” que se utilizaban como refugios antiaéreos.

En esta misma línea, en el Diario del Altoaragón del 16 de diciembre del 2007, en la sección Gente de Aquí, aparece el testimonio de Andresa Guerrero. Andresa nace en Bujaraloz en 1898 y vive la guerra civil: “La guerra, claro que me acuerdo de la guerra… lo que no sé cómo se empieza. La aviación que iba tirando por arriba me destrozó la casa. Corrimos al refugio bajo tierra y cuando salí ya no quedaba ni casa ni muebles. Y un poco más y me pilla dentro”.

El estudio completo lo realizan los alumnos del IES Sabina Albar de Bujaraloz en «Bujaraloz 1936-1939″: «Durante los bombardeos de los nacionales, muchos bujaralocinos buscaron refugios antiaéreos para protegerse de los ataques. Algunos estaban en bodegas debajo de las casas, otros se desplazaban hasta los mases del campo y otros iban a unas cuevas que se excavaron bajo lomas de yeso para ese uso. Hubo muchas cuevas a un lado y otro de la carretera de Valfarta que estaban formadas por una excavación bastante baja de altura (hay que entrar agachado) con un pilar en el medio que daba lugar a dos pequeñas estancias. Un poco más apartada debajo de un cerro que tiene una especie de trinchera encima, hay una cueva de tamaño mucho más grande, con dos entradas y varias estancias» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz).

María Ginestà

La joven miliciana María Ginestà ejerce de periodista y de traductora del corresponsal de Pravda Mijaíl Koltsov. Ambos están en Bujaraloz el 14 de agosto de 1936, cuando Mijaíl Koltsov se entrevista con Durruti. Por encargo del PSUC, María Ginestà ejerce de traductora de Mijaíl Koltsov, un corresponsal soviético considerado, posiblemente, agente de Stalin en España.

Marina Ginestá, Durruti y Mijaíl Kolstov en Bujaraloz, 14 de agosto de 1936 – Foto EFE 

“Bujaraloz está totalmente cubierto de banderas rojinegras, con decretos, firmados pro Durruti, pegados a las paredes o, simplemente, con carteles. Durruti ha ordenado esto y lo otro. La plaza de la villa se llama Plaza de Durruti». Mijaíl Kolstov Diario de la Guerra de España Ed. Ruedo ibérico, 1963.

A finales de agosto/primeros de septiembre Miravitlles, miembro del Comité de Milicias y encargado de su Sección de Propaganda, Ilya Ehrenburg, corresponsal de Izvestia y agente de Moscú y el periodista de La Noche José Pomés visitaron Bujaraloz. Miquel Amoros señala que cenaron con Durruti y Carreño “En la Venta Monzona, que hacía al mismo tiempo de cuartel general y almacén de víveres”.

Novedades en el frente

  • «Los facciosos, en su resistencia desesperada, y ante los fracasos sufridos en los frentes de Bujaraloz, Sástago, Lazaila, Pina, reconcentraron sus fuerzas en los alrededores de Belchite, de una importancia estratégica formidable y muy especialmente en el cerro denominado Monte del Lobo» (Solidaridad Obrera (Barcelona), 27 de agosto de 1936).
  • «Comunica Durruti, jefe de la columna que opera en Bujaraloz, que el enemigo ha replicado en algunos lugares de aquel sector; pero sin ocasionar bajas. Nuestras fuerzas realizan acción intensa den fortificaciones en las avanzadas establecidas en varios kilómetros de los pueblos ocupados» (LVG, 29 de agosto de 1936).
  • «En el sector de Bujaraloz ha sido rechazado por completo el intento de avance enemigo» (LVG, 4 de septiembre de 1936).
  • «Bujaraloz, 4.—Las fuerzas de los milicianos de la columna Durruti refuerzan sus posiciones y se fortifican, al mismo tiempo que rechazan el ataque de los facciosos. La nota principal es el optimismo de las futuras operaciones, en las cuales se pondrá de relieve, como siempre, el espíritu combativo de nuestros bravos milicianos» (El Frente, 5 de septiembre de 1936).
  • «En el sector de Bujaraloz se han pasado a nuestras filas setenta soldados con fusiles, tres ametralladoras y veinte caballos» (LVG, 11 de septiembre de 1936).
  • «Sector Bujaraloz. En este sector no ha habido en el día de hoy ningún combate. Nuestras posiciones conquistadas últimamente se encuentran tan fortificadas que el enemigo desiste ya de toda ofensiva. Han volado algunos aviones facciosos sobre nuestras posiciones, y sin emprender ninguna iniciativa de ataque han continuado su marcha a gran altura» (LVG, 15 de septiembre de 1936).
  • «La Guardia Urbana. Más de noventa guardias urbanos que luchan en los sectores de Bujaraloz, Tardienta, Angues, Barbastro y en otros lugares, así coma la de los motoristas de circulación y policía urbana, que también prestan servicio en varios frentes de combate» (LVG, 16 de septiembre de 1936).
  • «Sector Bujaraloz: Hoy ha volado sobre Pina un avión enemigo. Al que nuestras Milicias han puesto en fuga con un nutridísimo fuego de ametralladora. Se siguen fortificando las posiciones, y nuestras fuerzas, tienen una moral elevadísima. Todo el sector, sin novedad» (LVG, 18 de septiembre de 1936).
  • «Durruti y Villalba se abrazan. Villalba ha visitado hoy, acompañado de Durruti, los frentes de Bujaraloz y Pina. Al despedirse Villalba al dirigirse a visitar Sariñena, Durruti y Villalba se han abrazado» (La Batalla: Número 42, 19 de septiembre de 1936).
  • «En el sector de Bujaraloz, nuestra aviación ha volado sobre las líneas enemigas, bombardeando intensamente las posiciones avanzadas y causando grandes destrozos al enemigo. También se han llevado a cabo trabajos de fortificación» (LVG, 19 de septiembre de 1936).
  • «En el amplio Sector de Bujaraloz una tensa calma se fue manteniendo, con distintas incursiones aéreas por parte de los dos bandos y con cierta actividad de tiroteos de fusil y ametralladoras, artillería, bombardeos y cañonazos principalmente en las zonas de Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Osera, Quinto… En estos meses se produjeron diferentes avances y retrocesos, hostigamientos de apenas escasos kilómetros, reconocimientos, incursiones, ataques… Se dedicaron verdaderos esfuerzos en fortificar posiciones, atrincheramientos, parapetos, mientras los continuos enfrentamientos iban produciendo heridos. Ambas aviaciones, además de bombardear continuamente sus respectivas posiciones enemigas, eran frecuentes en la realización de vuelos de reconocimiento«.
  • «En el día de hoy, nuestra artillería ha bombardeado intensamente las posiciones enemigas. Nuestras fuerzas observaron que en la iglesia del pueblo de Quinto existía una gran cantidad de cañones y ametralladoras, desde donde se hacía un constante fuego; se colocaron las piezas de artillería en nuestras posiciones, y se comenzó un intenso cañoneo, el que dio por resultado la destrucción completa de la iglesia de Quinto» (LVG, 27 septiembre de 1936).

En octubre de 1936, la distribución de Columna Durruti, en el Frente de Aragón, respondía al comité de guerra en Bujaraloz junto a la agrupación 3ª, el comité de centurias en Pina junto a las agrupaciones 1ª y 2ª, mientras en Gelsa la 4ª agrupación y en Velilla el Grupo Internacional en Velilla.

  • «En el sector de Bujaraloz un ataque contra nuestras posiciones ha sido rápidamente cortado por las Milicias, obligando al enemigo a dejar 40 muertos en su huida» (LVG, 7 de octubre de 1936).
  • «En el sector de Bujaraloz nuestra artillería ha bombardeado todo el sector de Quinto» (LVG, 11 de octubre de 1936).
  • «Sector de Bujaraloz. Por el norte del sector se han cruzado algunos tiroteos con los núcleos facciosos, que han sido dispersados por nuestras fuerzas. En todo el frente, sin novedad« (LVG, 14 de octubre de 1936).
  • «Por el Norte del sector, nuestras fuerzas dominan todo Monte Obscuro, desde donde se disuelven pequeñas concentraciones facciosas, procedentes de Perdiguera (LVG, 15 de octubre de 1936).
  • En el sector de Bujaraloz nuestras fuerzas continúan su persistente ataque en dirección norte, aclarando todos los reductos rebeldes y fortificando nuevas posiciones» (LVG, 20 de octubre de 1936).
  • Con Barbastro se establece “Un perfecto enlace con las fuerzas de Barbastro consolidando en todo momento las líneas alcanzadas” (LVG, 21 de octubre de 1936).
  • «El avance hacía Zaragoza era el principal, llegando a situarse a escasos 12 kilómetros de la capital, La operación se ha llevado a cabo con el mayor éxito, habiendo quedado nuestras fuerzas situadas a 12 kilómetros de la capital, desino donde nuestra artillería tiene magníficos objetivos» (LVG, 23 de octubre de 1936).
  • «En Bujaraloz nuestra artillería ha bombardeado un convoy de los facciosos, destrozando dos camiones y ahuyentando al resto (LVG, 2 de diciembre de 1936).
  • En el sector de Bujaraloz fue sorprendida una descubierta de caballería facciosa, haciéndola huir desordenadamente sin poder recoger sus bajas» (LVG, 5 de diciembre de 1936).
  • «Sector Bujaraloz. En el avance efectuado se ha llegado a conquistar posiciones dominantes, situadas a 150 metros del pueblo de Villafranca del Ebro. En el recorrido de nuestras fuerzas hemos recogido numerosos cadáveres facciosos con armamento» (LVG, 12 de diciembre de 1936).

Caridad Mercader es una de las primeras milicianas herida en combate aquellos primeros días cuando la columna toma Bujaraloz y Pina. Afiliada al PSUC es considerada la “Pasionaria catalana”. “Un mal día, la metralla facciosa, prodigada en un violento ataque aéreo, alcanzó a nuestra heroína, a quien hubo que retirar del campo de batalla con el cuerpo acribillado por once cascotesde metralla italiana. Fue internada en el Hospital de Lérida, y luego, en la Clínica Montserrat” (Crónica, Madrid. 1929. 21 de marzo de 1937). Con una estrecha vinculación con la URSS, Caridad es madre de Ramón Mercader responsable del asesinato de León Trotski en su exilio mexicano.

Circunscripción Centro

En octubre de 1936 el frente aragonés queda dividido en tres circunscripciones y dos sectores. De las tres circunscripciones del frente aragonés, el frente de Los Monegros abarca parte de la Circunscripción Norte y Centro del frente de Aragón, asumiendo Sariñena el Mando de la Circunscripción del Centro, a la que pertenece el frente de Bujaraloz:

  • La circunscripción del Norte, con mando en Barbastro, comprende las columnas “Roja” y “Negra”, “Aguiluchos”, la del P.O.U.M. y la del coronel Villalba.
  • La circunscripción del Centro, con mando en Sariñena incluye las columnas de Durruti y la Del Barrio.
  • La circunscripción del Sur, con mando en Caspe, agrupa todas las columnas que se habían agregado a la de Ortiz.

Consejo Regional de Defensa de Aragón

El 6 de octubre de 1936, durante la celebración el Pleno Extraordinario de Sindicatos y Columnas del Comité Regional de Aragón, Rioja y Navarra de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), se acuerda la constitución del Consejo Regional de Defensa de Aragón. Un gobierno libertario y revolucionario.

Un mundo nuevo comienza en Bujaraloz.

La reunión se realiza en el Cuartel General de la columna en la localidad monegrina en el marco del Pleno Extraordinario de sindicatos de la CNT aragonesa. Es convocada por Francisco Carreño, Pablo Ruiz y Julián Merino, a la que asisten Buenaventura Durruti, Gregorio Jover, Antonio Ortiz, Cristóbal Aldabaldetrecu, Julián Merino, máximos representantes de las columnas operantes en el frente de Aragón. Esta cuenta con la presencia de 174 representantes de los sindicatos cenetistas de 139 pueblos aragoneses, del Comité Nacional de la CNT y de diferentes columnas confederales (Columna Durruti, Columna Roja y Negra, Columna Los Aguiluchos de la FAI, «Columna Carod-Ferrer») y militantes de la CNT de Cataluña.

El vacío de poder que había sido ocupado por comités revolucionarios, en gran parte de las poblaciones en bando republicano, lleva a considerar la necesidad de crear una propia forma de gobierno: «Consejos Regionales de Defensa vinculados de manera federada a un Consejo Nacional de Defensa que ejercería de gobierno central y así poder sustentar de manera segura las conquistas revolucionarias, siguiendo las directivas propuestas del 15 de septiembre de 1936 en Madrid por el Pleno Nacional de Regionales de la Confederación Nacional del Trabajo».

El pleno de Bujaraloz acuerda la composición del Consejo Regional de Defensa de Aragón por siete miembros de CNT, dos de UGT y un republicano, quedando a cargo del comité regional de CNT el nombramiento del Consejo.

Un Consejo que queda configurado por los departamentos de Justicia, Obras Públicas, Industria y Comercio, Agricultura, Información y Propaganda, Transportes y Comunicaciones, y Orden Público.

A su vez resuelve nombrar dos delegados, que representarán en el departamento de Guerra de Barcelona a Aragón; y la creación de un comité de Guerra de las fuerzas operantes en Aragón. El Comité de Guerra se compondrá por un miembro de la columna Durruti, otro de la columna Ortiz, tres por el sector de Huesca y dos por el comité de Defensa de Aragón.

El Consejo, provisionalmente en Fraga, fijará su residencia en Alcañiz o en Caspe, siendo Caspe la residencia definitiva. Aunque es en Alcañiz donde son elegidos, días más tarde, los miembros de Consejo:

– Joaquín Ascaso (Presidente).
– Benito Pabón (Secretario General).
– Adolfo Arnal (Economía y Abastos). 
– Adolfo Ballano (Justicia y Orden Público).
– Miguel Chueca (Trabajo).
– Francisco Ponzán (Transportes y Comunicaciones). 
– José Mavilla (Agricultura). 
– Miguel Jiménez (Información y Propaganda). 
– José Alberola (Instrucción Pública).

El Consejo de Aragón es disuelto el 11 de agosto de 1937.

Consejo Municipal de Bujaraloz

Con la creación del Consejo Regional de Defensa de Aragón y el Ministerio de Gobernación, en enero de 1937, los comités locales pasan a constituirse en Consejos Municipales: «Se decretaron las normas para la la sustitución de Comités Locales por Consejos Municipales (Decreto 19 de enero de 1937 firmado por Joaquín Ascaso).

Sello del Consejo Municipal de Bujaraloz.

De esta forma, se crea el Consejo Municipal de Bujaraloz, manteniendo una proporción mayoritaria de UGT frente a la CNT, tal y como recoge Solidaridad Obrera en septiembre de 1937: «De nueve compañeros Seis de la UGT y tres de LA CNT«. (“Soli” en el Frente. Un pueblecito que nadie conocía…. Bujaraloz. Solidaridad Obrera, 30 de septiembre de 1937),

Sello del Registro Civil del Consejo Municipal de Bujaraloz.

Delegados de columnas

El 8 del mismo mes también se celebra una reunión importante de delegados de columnas. En dicha asamblea se decide, en palabras de Del Barrio «suprimir al coronel Villalba y al comandante Reyes por hacer política marxista, y a mí y a Trueba por hacer las maniobras políticas que arrastran al coronel y al comandante» (Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto. Citando «Cuartel General División Carlos Marx al Comité Militar del PSU-UGT», 8 de octubre de 1936, Fondo José del Barrio, Pavelló de la República, Barcelona).

La columna acude a Madrid

En noviembre de 1936 Durruti se traslada a Madrid con varias centurias de la columna. El boletín «EL Frente», en su edición del 13 de noviembre de 1936 recoge dicha información copiada de Solidaridad Obrera: «Nuestro camarada Buenaventura se halla en Madrid, desde ayer y su columna ha entrado en fuego con el ímpetu y la pericia de su experiencia y su disciplina que otros frentes le han dado. Durruti representa la hombría de bien y la honestidad. Es la garantía de la justicia revolucionaria que reclaman los actuales momentos y su presencia en Madrid supone la incorporación de un alto valor moral al frente ardoroso de esta guerra inicua, que en la vanguardia y en la retaguardia puede sernos de gran utilidad a todos los revolucionarios».

La Columna acude a Madrid (Comunicado del Cuartel General)

Nuestra Columna ha enviado a Madrid varias centurias. El sector Centro, amenazado hace varios días por un enemigo poderoso y fuertemente preparado, reaccionó bravamente alejando el peligro. Para afirmar la inviolabilidad de la capital española nuestra Columna ha prestado hombres y prestigios. Al frente de nuestros hermanos de lucha va Miguel Yoldi; para dirigir todas las fuerzas del Centro ha ido Durruti.

La separación será corta. La labor a realizar en aquel sector será breve. El pueblo de Madrid ha reaccionado de una manera tan formidable que el enemigo viendo la imposibilidad de conseguir su objetivo y después de sufrir un duro castigo se va replegando. Para afirmar esta victoria del pueblo, para hacer imposible otra intentona parecida, Durruti y unos cientos de hermanos más, han ido a luchar fuera del territorio de la Columna. Al partir nos ha encargado que le despidamos de todos los compañeros con un ¡Hasta luego! fraternal.

Provisionalmente se ha, encargado del mando de la Columna el compañero Lucio Ruano cuya labor será ayudada por los compañeros Campón, Bargaló, Cuba, Pablo, Esplugas y Busquets.

El Frente, 13 de noviembre de 1936.

Muerte de Durruti y la 26ª División Republicana

Durruti fallece en oscuras circunstancias el 20 de noviembre de 1936 tras ser herido de bala el día anterior. Su muerte causa gran conmoción, trasladando su cadáver de Madrid a Barcelona donde se instala una capilla ardiente en la sede CNT-FAI, vía Layetana. Su entierro se celebra el 22 de noviembre de 1936, siendo multitudinario, estimándose una asistencia entre 200.000 y 500.000 personas

Solidaridad Obrera, 21 de noviembre de 1936.

“Nuestro gran Durruti no ha muerto. Su espíritu vive y perdurará entre nosotros, exteriorizándose este aserto en ocasiones como esta en que el pueblo de Bujaraloz rendirá un tributo a su memoria, colocando esta placa recordatoria en el lugar que fue cuartel general del bravo y ejemplar camarada que fue caudillo y hermano. El acto tendrá lugar en breve, no obstante haber dado la noticia muchos diarios, como si ya se hubiera realizado

Nuevo Aragón, 5 de marzo de 1937.

En Bujaraloz, el 4 de marzo de 1937 se coloca una placa en recuerdo de Durruti en la fachada del Cuartel General, nombrando la misma plaza mayor, donde se ubica el Cuartel General, con el nombre de Durruti.

Recuerdo de Bujaraloz al Valiente Buenaventura Durruti. En esta casa instaló su cuartel general el día 26 de junio de 1936 y desde este lugar inició su gloriosa campaña de reconquista para el pueblo de las tierras aragonesas que cayeron en poder del fascismo”.

Bujaraloz no olvida a nuestro camarada Durruti, libertador, en gran parte, de las tierras de Aragón, sojuzgadas por las hordas fascistas. En recuerdo de nuestro gran compañero se ha esculpido la placa que reproducimos y figurará en uno de los sitios más céntricos del pueblo que fue cuartel general del invierto caudillo popular.

Solidaridad Obrera 4 de marzo de 1937.

La Vanguardia, 1937.

Sobre el destino de la placa arrancada de la pared, tras la entrada de las tropas nacionales, Amadeo Barceló apunta: “Las fuentes orales aseguran haberla visto rota tiempo después, en una escombrera junto al Pozo del Hielo”.

Además, Amadeo Barceló recoge dos hechos curiosos y anecdóticos. Uno primero sobre la celebración de las fiestas mayores de agosto de Bujaraloz, para San Agustín: “En Bujaraloz se cuenta que la música corría a cargo de un piano que hacía sonar un miliciano. Previamente, Durruti había dado su consentimiento para la celebración de las fiestas: -“No hay ningún problema, pero serán en honor al compañero Agustín”-, contestó el líder libertario.”

El segundo hecho se refiere a la impronta que Durruti deja en el pueblo: “De la presencia de Durruti y su columna en el pueblo no hay mal recuerdo, se portó bien. Unos milicianos habían robado un colchón y el propio Durruti los puso en la plaza, contra la pared de la casa donde tenía su cuartel general, e improvisó un pelotón de fusilamiento. No ordenó que los mataran, pero les advirtió diciéndoles que la próxima vez ahí mismo se acabaría todo», asegura. Añade que «Durruti era buena persona. Mosén Jesús, el cura de la localidad, fue llevado ante él. No ordenó que lo mataran, sino que le dijo que se quitase la sotana y vistiese de paisano»”.

Descubrimiento, en Bujaraloz, de una lápida a la memoria de Durruti Caspe, 5. – (Servicio exclusivo de Solidaridad Obrera). –

Con asistencia del vicepresidente del Consejo de Aragón, Ruiz Dorau, ··en funciones de presidente, y llevando la representación de todo el Consejo, se ha verificado, el pasado domingo, en Bujaraloz, el descubrimiento de una lápida dedicada al inolvidable Durruti.

El Consejo local de Bujara.1oz hizo donación de la lápida al pueblo, con palabras sencillas, pero sinceras, y enalteciendo la obra del héroe desaparecido.

Asistió el cuartel general de su columna, entre los que vimos al jefe de la división, camarada Manzana, y a los camaradas, Rico, Roda, Flores, Quintero e Iranzo. El camarada Roda dirigió la palabra a la muchedumbre y recordó a todos la obra de aquel luchador incansable. Sus palabras, llenas de fogosidad y entusiasmo, hicieron revivir en los presenta las horas pasadas. En nombre de la Columna Durrutt, habló el camarada Manzana, el cual, después de dar las gracias al pueblo de Bujaraloz por aquel acto, con palabras emotivas recordó, a todos los campesinos, la figura de Durruti, de aquel anarquista que al principio miraron con recelo y luego amaron con idolatría. Manzana, que, cual nadie, conocía a aquel corazón de niño, fue refiriendo punto por punto su obra magna, su obra de libertador de las tierras de Aragón. Recordó, lleno de emoción, aquel memorable día 24 de julio de 1936, cuando al frente de sus hombres pisó por primera vez aquel pueblo. Sus palabras autorizadas y llenas de amor hacia el maestro de la idea, fueron escuchadas con gran entusiasmo.

Se guardaron tres minutos de silencio y término el homenaje ejecutándose el himno «Los Hijos del Pueblo», que todos los asistentes escucharon con el puño en alto.

La placa dedicada a Durruti, dice así:

 «Recuerdo de Bujaraloz al valiente Durrurti, que en esta casa instaló su cuartel general, el día 26 de julio de 1936 y desde este lugar inició su gloriosa campaña de reconquista para el pueblo de las tierras aragonesas que cayeron en poder del fascismo”.

Solidaridad Obrera, 6 de abril de 1937.

Ruano al mando de la columna

Tras la muerte de Durruti el argentino Lucio Ruano asume el mando de la Columna Durruti, “sustituyó a Durruti como jefe en el frente en Bujaraloz cuando éste emprendió el viaje a Madrid” (Vademécum de la contienda. Víctor Pardo Lancina).

Militarización de la Columna

En enero de 1937 se produce la militarización de la Columna convirtiéndose en la 26ª División Republicana. Es aceptada por José Manzana, como delegado general de la columna en Aragón, dejando de estar al frente de la misma Lucio Ruano.

Víctor Pardo lacina recoge «Una visita al cuartel general de la columna Durruti» publicado en Mi revista, Barcelona, enero 1937. Un artículo que desgrana el comité de guerra en diciembre de 1936 junto a Ruano: «Pedro Campón Rodríguez como secretario; Román Busquets, secretario técnico; Pilar Balduque Franco, secretaria; José Esplugas, delegado general de las centurias; Pedro Bargalló, Modesto Cuba, Román Busquets, Lorenzo Alcón, José Martín Griñó, Julián Meneses, José Chevanel, Alberto Fuentes y el antifascista ex teniente coronel del ejército italiano Pablo Vagliasindi, superviviente de la batalla de Perdiguera».

División 26. Sede en Bujaraloz. Jefe: Mayor Ricardo Sanz Jefe del Estado Mayor: mayor Ramón Rodríguez.

  • Brigadas 119. Sede: Monegrillo. Jefe: Domingo Belmonte Jefe del Estado Mayor: Ismael Masot Pascual.
  • Brigada 120. Sede: Osera. Jefe: mayor Joaquín Morlanes Jefe del Estado Mayor: mayor Ramón Ramos.
  • Brigada 121. Sede Farlete. Jefe: alférez de Caballería Pascual Gil.

Reorganización del ejercito del Este, AGM Ávila. Arm. 62, Leg.768, Cap.6, Doc. 4.

Distribución de José Bertrán y Musitu en marzo de 1937:

Farlete

  • División Durruti.
  • Batallón Monte Oscuro 1.ª y 2.ª Compañía.
  • Centurias 2.ª, 16.ª, 22.ª, 31.ª, 33.ª, 49.ª y 50.ª
  • 3.er Regimiento 1er Batallón 1.ª y 3.ª Compañía.
  • 3.er Regimiento 1er Batallón 1.ª Compañía Sección F.A.
  • 3.er Regimiento 2.º Batallón 2.ª Compañía.
  • 1.ª Compañía Hijos de la noche.
  • 4.ª y 5.ª Agrupación.
  • Ametralladoras.
  • 2.ª Sección.
  • 1.ª y 2.ª Batería de Montaña.
  • 5.ª Batería. 7.º Regimiento Ligero. Tanque número 3.
  • Cuartel Sanidad Montaña 5.º Grupo.
  • Sección Tanque número 15.

Monegrillo

  • División Durruti
  • 2.ª Batería de Montaña de Garrido Escuadrón de Caballería.
  • 2.ª Batería de Montaña del 10`5.

Bujaraloz

  • 5.ª Agrupación Ametralladoras.
  • Compañía Rojo y Negra del Bajo Llobregat.
  • Sección Morteros.
  • Ambulancia 27.
  • Delegación de Guerra.

Osera

  • División Durruti.
  • 1.er batallón. 2.ª Compañía y 3.ª Compañía. Sección Ametralladoras.
  • 3.er Batallón, 1.ª Compañía.
  • Centurias 8.ª, 36.ª y 37.ª
  • 4.º Grupo de Montaña.
  • Plana Mayor.
  • Los Calabazales. Juv, Lib. (Juventudes Libertarías),
  • 3.ª Sección Exploración.
  • 3.ª Batería Montaña.
  • Tanque nº 1.

Aguilar de Ebro

  • División Durruti.
  • Centuria 12.ª

Pina de Ebro

  • División Durruti.
  • 1.er Regimiento 2.º Batallón. 2.ª Compañía.
  • Centurias 22.ª, 43.ª, 47.ª, 51.ª, 53.ª y 62.ª
  • 1.ª Sección Ametralladoras.
  • Grupo Exploración.
  • 1.er Batallón 3.ª Compañía.
  • Centurias 11.ª y 22.ª

Gelsa

  • División Durruti
  • 10.ª Sección Ametralladoras.
  • Grupo Internacional.
  • Centuria 19.ª.
  • Tanque n.º 5.

Velilla de Ebro

  • División Durruti.
  • Grupo Internacional.

La 26.ª División se crea concretamente el 28 de abril de 1937 de la antigua Columna Durruti, con mando avanzado en Bujaraloz. División constituida durante toda la guerra por las brigadas mixtas 119.ª, 120.ª y 12​1.ª, correspondiendo a los regimientos 1.º, 2.º y 3.º de la División Durruti. Al mando está, como jefe mayor de milicias, Ricardo Sanz García, comisario Ricardo Rionda Castro (CNT) y Pedro Pey Sardá, de CNT (2.1938), jefe de Estado Mayor comandante de infantería Ramón Rodríguez Bozmediano, comandante de infantería Pedro Cervera Serreta (febrero de 1938) (Carlos Engel). La División está operativa hasta febrero de 1939. 

La 119.ª Brigada Mixta se organiza en mayo de 1937 en el frente de Aragón, con el 1.º Regimiento de la División «Durruti». La unidad es puesta bajo el mando del mayor de milicias Domingo Belmonte Cova y encuadrada en la 26ª División del XI Cuerpo del Ejército, nueva designación de la «Durruti». El jefe de Estado Mayor es el oficial de milicias José Marculet y el comisario, Martín Gental Masdeu, de la CNT; Marculet es relevado pronto por el capitán de Infantería Ismael Massot Pascual quien, al comenzar la guerra, es teniente del Cuerpo de Asalto en Madrid (Carlos Engel).

La 120.ª Brigada Mixta se crea en mayo de 1937 en el frente de Aragón, con el 2.º Regimiento de la División «Durruti» ahora 26ª, del XI Cuerpo de Ejército, en la que queda encuadrada. Su jefe es el mayor de milicias Joaquín Morlanes Jaulín y el comisario Manuel Pobel Uriarte, de la CNT. En la jefatura de Estado Mayor se suceden el capitán de Infantería Ramón Ramos Babiloni, un antiguo capitán retirado, el alférez de complemento de Infantería Manuel Fuentes Nieto, pasado a la escala activa, y el capitán de milicias G. Marquina. La Brigada cubre el sector de la Ermita de San Martín en el frente de Huesca (Carlos Engel).

La 121.ª Brigada Mixta, creada en mayo de 1937, se organiza en el frente de Aragón y a base del 3.º Regimiento de la División «Durruti”, ahora 26.ª, del XI Cuerpo de Ejército, en la que queda encuadrada. Su primer jefe es el teniente de Caballería Pascual Gil de Montes Villar, un alférez de complemento pasado a la escala activa, y el comandante de Infantería Manuel Bustos García que, el 18 de julio de 1936 es capitán del Cuerpo de Asalto e Barcelona, como jefe de Estado Mayor. En el comisariado se suceden Pedro Fernández Alonso, José Nadal, Adolfo Arnal García y Juan San Ricart, todos de la CNT. La 121.ª Brigada Mixta cubre el sector de Farlete. Participa en la batalla de Belchite en el sector de Fuentes de Ebro (Carlos Engel).

  • División Durruti. Todos los milicianos de esta División que se encuentran con permiso y que hayan terminado el plazo que se les concedió, se presentarán en el término de 48 horas en el Cuartel General de Bujaraloz. Caso que haya alguien que deje de cumplimentar esta disposición, se procederá inmediatamente a su detención y se le conducirá, en calidad de preso, a disposición del Tribunal Militar (LVG, 18 de mayo de 1937).
  • En mayo de 1937, Ricardo Sanz se hace cargo de la División Durruti (LVG, 16 de mayo de 1937).

El general Pozas en Bujaraloz (Casa Rozas). Centelles, 12 de junio de 1937.

  • General Pozas.Estuvo Pozas en Bujaraloz, en Pina, en Farlete, en Alcubierre. Los enterados saben que todo este sector se hallaba ocupado por lo que fue columna Durruti y hoy ha pasado a ser una división más (LVG, 10 de junio de 1937).
Miquel Agulló Prados con su cámara Leica apunto de fotografiar al general Pozas.

El 6 de junio de 1937, se crea la unidad del XI Cuerpo del Ejército del Este, en el seno del Ejército del Este. El XI Cuerpo se componía por las divisiones 26.ª, 27.ª y 32.ª,​ teniendo su Cuartel General en Sariñena. 

Nuevas novedades en el frente

  • El 14 de enero de 1937 son detenidos y conducidos a Caspe los vecinos Manuel Arcal, Manuel Berenguer, Raimundo Villagrasa, Salvador Pallas, Mariano Rozas, Alejandro Lupon, Daniel Rozas, Aniceto Erro y Fructuoso Villagrasa y posteriormente obligados a trabajos forzosos en el término de Vinacei (Causa general).
  • Regreso de Federica Montseny. Valencia, 4. — Ha regresado la ministra de Sanidad, Federica Montseny, que ha estado en Sariñena dando una conferencia sobre el tema «Vencer es el imperativo categórico de la hora». Visitó las poblaciones de Pina, Bujaraloz y Sariñena, quedando satisfechísima de la moral que reina entre los milicianos y de la perfecta organización de los servicios, tanto de retaguardia como de vanguardia (LVG, 5 de febrero de 1937).

Lluís Companys visita el frente de Aragón. 23 de julio de 1937, Companys con el comandante Sanz, jefe de la 26 División en Bujaraloz. ABC.

  • El 7 de agosto de 1937 el presidente de la generalidad de Cataluña Lluis Companys visitó Bujaraloz. En la imagen conversando con Ricardo Sanz, jefe de la 26 División. Visions de guerra i de reraguarda. Serie B, Actualitats (Barcelona), 7 de agosto de 1937.
  • «El 15 de agosto se efectuó la detención del desertor Luis Moñosa» (LVG, 15 de agosto de 1937).
  • «Lucha en Aragón. Intenso cañoneo en Monte Oscuro Bujaraloz, 15.  Por el sector de Monte Oscuro, las baterías leales han tronado con cierta intensidad, dificultando el aprovisionamiento en las avanzadas facciosas» (LVG, 16 de septiembre de 1937).
  • «Bujaraloz, 25. Escuadrillas de aviones facciosos han volado sobre esta zona llegando hasta las Inmediaciones de Cataluña» (LVG, 26 de octubre de 1937).
  • «Se sabe que unos soldados nacionales que fueron hechos prisioneros en una posición del frente de Aragón y que fueron conducidos a Lérida, fueron llevados a Bujaraloz, siendo asesinados una noche en la carretera a Gelsa» (Nueva España, 28 de octubre de 1937).
  • «La aviación leal sobre Zaragoza. Bujaraloz, 15. Tres aparatos leales se internaron ayer tarde en territorio enemigo, orientándose hacia Zaragoza, a pesar del nutrido fuego de los cañones antiaéreos enemigos. Más tarde, cumpliendo la misión que se les había confiado, regresaron a sus bases sin que hubieran sufrido el más ligero desperfecto» (LVG, 16 de noviembre de 1937).
  • «También se ha combatido muy duramente en el sector de Bujaraloz, donde nuestros soldados, que esta madrugada rechazaron un violento ataque de fuerzas de caballería enemiga, luchan con extraordinaria valentía» (LVG, 26 de marzo de 1938).

Hospital de Sangre de Bujaraloz

En Bujaraloz se crea un Hospital de Sangre para atender heridos de guerra. Al principio, los primeros heridos son evacuados hasta que se instala el hospital de sangre de Bujaraloz. Aunque no es el único en Bujaraloz, donde llegan a existir hasta tres hospitales, además del de sangre (hospital primario), otro en casa Gros (hospital secundario) y un tercero antivenéreo. Eladio Romero García hace referencia a la existencia de los tres hospitales en la localidad: «Uno de sangre (en un edificio ya desaparecido próximo a la ermita de las Nieves), el antivenéreo (inevitable por convivir con los milicianos numerosa voluntarias deseosas de luchar, las cuales tuvieron que ser expulsadas por el propio Durruti ante los numerosos casos de infecciones venéreas) y el de casa Gros» (Romero García, Eladio. Guerra Civil en Aragón. Editorial Pirineo). Igualmente hace mención Abel Paz al «Excelente servicio sanitario» alrededor del Comité de Guerra de la Columna: «Un excelente servicio sanitario, con dos cirujanos, los doctores Santamaría y Fraile, asistido por un equipo de enfermeras, algunas de ellas llegadas del extranjero, solidarias de la revolución española».

Los hospitales de Bujaraloz, cubren todo el sector central del frente de Aragón, recibían de los Hospitales de Monegrillo, Osera de Ebro o el hospital de campaña de Pina de Ebro y derivaban los más graves a Lérida. A esto mismo se refiere Gonzalo Berger: «Se informa de la instalación de dos hospitales en agosto de 1936, uno de carácter principal y el otro de sangre, el cual evacuaba los heridos graves a Lleida. Los servicios sanitarios cubrían todo el sector central del frente de Aragón» (Berger Mulattieri, Gonzalo. Frente de Aragón (1936-1938): despliegue, evolución y trazabilidad de unidades militares, combatientes republicanos muertos y lugares de inhumación).

Fichas del hospital de Bujaraloz y su sector.

  • «Han llegado del frente los sanitarios médicos inspectores, que han comprobado cómo el personal masculino y femenino afecto a los servicios sanitarios del Comité central de milicias que integran las plantillas de la Cruz Roja actúan con gran entusiasmo en las poblaciones de Bujaraloz, Peñalva y Candasnos, prestando toda clase de auxilios personales y de aprovisionamiento a las columnas» (Ahora (Madrid), 1 de agosto de 1936).
  • «Primera columna sanitaria expedicionaria. A medida que avanza la columna sanitaria, en cada pueblo se instala un hospital de sangre. Se van levantando los hospitales de retaguardia a medida que se avanza y se instalan en vanguardia. En la actualidad disponemos de un hospital con equipo quirúrgico en Peñalba, habiéndonos instalado en los edificios escuela de nueva construcción. El grueso de la columna sanitaria se encuentra en Bujaraloz«.» (Solidaridad Obrera, 14 de agosto de 1936).

El Hospital de Sangre de Bujaraloz se establece en un antiguo hospital de la localidad, junto a la ermita de la Virgen de las Nieves (Santuario de Nuestra Señora de la Misericordia), aspecto que recoge Amadeo Barceló en Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz: “Se ubicó en un antiguo hospital que ya existía en el pueblo, adosado a la ermita”.

Amadeo describe el hospital a través del documental Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1: “En su fachada, al lado de la lápida que rezaba Hospital, se aprecia, colgada, una sábana con una gran cruz (que se supone roja). El hospital hoy no existe, pues fue vendido por el Ayuntamiento y derruido para construir nuevos edificios”.

Sin conocer exactamente al hospital al que se refiere, la enfermera australiana Agnes Hodgson anota en su diario, el 22 de septiembre de 1937, su paso por Bujaraloz y la visita del hospital anarquista: «En Bujaraloz, nos han dado el alto antes del puente y una vez en él, así que nos hemos quedado a pasar la noche aquí, en un hospital anarquista, que por cierto está muy sucio, donde atienden más que nada a enfermos, no a heridos» (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca).

De acuerdo a la investigación llevada a cabo por los alumnos/as del IES Sabina Albar de Bujaraloz: «Este centro sanitario también contaba con alguna celda, y cuando el cuartel de la Guardia Civil se llenaba, encarcelaban a los presos temporalmente ahí. El edificio en la actualidad no existe, fue vendido por el ayuntamiento».

Mientras, la ermita de la Virgen de las Nieves, apunta Amadeo Barceló, es usada durante la guerra como garaje de ambulancias.

Ambulancias en el Hospital de Sangre de Bujaraloz. Arxiu Nacional de Catalunya. Fondo Martí Bas i Blasi ANC1-109-N-158.

Mirador, 13 de agosto de 1936.

El Hospital secundario casa Gros u Hospital de Enfermos casa Gros se establece en la misma casa Gros, donde en las plantas superiores aún se conservan los números de las camas en sus paredes y algunos grafitis de la guerra. Casa Gros se localiza en calle Baja núm. 7 y su estado actualmente es de ruina.

En el documental de los Aguiluchos de la FAI, resalta Amadeo Barceló, se aprecia como también aparece una bandera con una cruz en uno de los balcones de la casa de Gros, habilitada como hospital de enfermos “Donde atendidos por personal de sanidad militar, podían acudir a él tanto civiles como militares”.

Grafitis de casa Gros que van desde ver escrito «Hospital de Bujaraloz», «Fuerzas Navales», siglas CNT, FAI y POUM, firma de «26 División del 3er Batallón 12ª Brigada Mixta» a unos dibujos que los alumnos del IES Sabina Albar de Bujaraloz relacionan con una representación de Durruti imitando el estilo del ilustrador soviético Petrov.

Hospital Casa Gros, numeración de camas.

El tercer hospital que se habilita es el llamado Hospital de venéreas, localizándose en casa Laborda, calle la Iglesia N.º. 17. Se establece debido a que las enfermedades de transmisión sexual, apunta Amadeo Barceló, «fueron un verdadero problema entre los milicianos”. La memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» lo ubica en «casa de Inán, en la calle de San Roque, donde se conserva la mitad de la gran casona que alojó el centro sanitario». La casa citada en la memoria democrática hace esquina con la calle de la Iglesia, siendo contigua a casa Laborda.

Aquel centro hospitalario, Amadeo Barceló lo describe de la manera siguiente: “Era una casa grande, con patio descubierto y corredor alrededor de él, acristalado. Acabada la guerra, esta casa fue usada como escuela. Algunos de los que siendo entonces críos asistieron a ella todavía recuerdan el olor a Zotal que desprendía el interior (el Zotal era el desinfectante que usaban para los tratamientos antivenéreos)”.

Hospital Antivenéreo, Bujaraloz. Campañá, Antoni.

La casa, que era usada como granero, se hizo todo nuevo, recoge el trabajo «Bujaraloz 1936-1939»: «Había unas cristaleras en el piso de abajo que daban a un patio abierto para que entrara la luz. Se pusieron estanterías e incluso bañeras y duchas que entonces no tenían en ninguna otra casa del pueblo. Con los meses quedó en desuso porque devolvieron a todas esas mujeres a Barcelona. Al acabar la guerra» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz). Esto último hace referencia a la expulsión del frente de prostitutas llegadas de Barcelona.

«Hay un capítulo sobre la columna que me gustaría aclarar: es totalmente falso que Durruti hiciera fusilar prostitutas. Efectivamente, llegaron algunas prostitutas por su cuenta y se les hizo regresar a Barcelona ante los temores de contagio de enfermedades venéreas, eso es todo. Esa imbecilidad del fusilamiento la inventó una escritora comunista.»

El amor y la lucha de un anarquista, entrevista a Emilienne Morin compañera de Durruti, realizada el 12 de febrero de 1977 en Francia, por Pedro Cuesta y Luis Artime, revista «Interviú».

Al acabar la guerra el Hospital Antivenéreas es utilizado como escuela «Como era una casa con habitaciones grandes, se habilitó como escuela. Había entre 30 y 40 alumnos, los chicos en una clase y las chicas en otra, todos en el piso de arriba. Don Albino y don Blas eran los maestros de los niños y doña Feli, la maestra de las niñas. Según algunos mayores del pueblo se estudiaba sin libros y el cura tenía un papel relevante en la educación. A pesar de que había una estufa, casi nunca estaba encendida y se pasaba mucho frío. Aun recuerdan el olor a Zotal (desinfectante) que había en el interior» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz).

El Comité de Milicias envía a Bujaraloz al doctor Joaquín Nubiola, recogiéndolo Miquel Amorós en Durruti en el laberinto: “Éste se encontró con que para atender las primeras curas no tenía más que algodón y agua oxigenada. Durruti, rudo y «nada propenso a irse por las ramas», pero imperturbablemente optimista, le sugirió instalarse en el pueblo y confeccionar una lista con todo el material necesario. Cuando la tuvo mandó a Emilienne que la pasase a máquina y preparase cartas con peticiones a diversos sindicatos implicados: Sanidad, Madera, Fabril y Textil, Transporte, Distribución y Metalúrgico. Cuando lo tuvo todo listo se dirigió a Barcelona con el doctor Nubiola: En Barcelona, con el imponente cochazo —requisado al Marqués de Foronda, el mandamás de la Compañía de Tranvías de la anteguerra—, con los distintivos de la Columna Durruti en las portezuelas, pasé casi una semana en Barcelona, yendo y viniendo de un sindicato a otro, tratado como un compañero más. Las cartas firmadas por Durruti eran, para los compañeros responsables de cada sindicato, como si a un cristiano le hubiese escrito su propio Dios. A veces se oía una tímida exclamación: «¡Vaya con el compañero Durruti, vamos a tener que estar trabajando un año entero para su columna!» […]Los barracones desmontables, los camastros, los armarios, los botiquines, colchones, mantas, el instrumental quirúrgico y todo lo demás empezó a llegar al frente en menos de dos semanas. Antes de que despuntasen los fríos del invierno aragonés ya teníamos montados los tan traídos y llevados dispensarios de campaña» (Testimonio recogido por Eduardo Pons Prades, Realidades de la Guerra Civil, La Esfera de los Libros, Madrid, 2005. Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto).

Igualmente una de las primeras necesidades del sector es la falta de personal sanitario y así queda recogido en el boletín «El Frente» en su edición del 26 de agosto de 1936:

Necesitamos médicos competentes para nuestro frente

Es urgentísimo el envío inmediato de un cuerpo médico a este frente.

El cuerpo sanitario actual está casi agotado del servicio que viene prestando hace más de un mes.

Los médicos de los pueblos ocupados, todos ellos fascistas, abandonaron el pueblo respectivo, dejando a sus pacientes a merced de su enfermedad. Esto no tiene otro calificativo que el de asesinato.

Santamaría nos da la estadística de los individuos que tienen que asistir, suman quince mil, de los que un 85% son vecinos de los pueblos ocupados. Esto demuestra que el número de enfermos en la columna es normal.

Es preciso que para asistir a este núcleo de gente vengan inmediatamente los médicos necesarios.

De no ser así, los cuerpos médicos en general contraen la responsabilidad de las vidas que se pierden por su cobardía.

Los médicos de Barcelona, con extensa práctica, son los más indicados para este servicio del que depende la vida de muchos compañeros, que constantemente la exponen en nuestra lucha por la libertad.

El Frente, 26 de agosto de 1936.

El sector sanitario de Bujaraloz

Poco a poco en el hospital de medicina de Bujaraloz confluyen todos los servicios sanitarios del sector, certifica el doctor Santiago Montserrat (jefe del servicio de psiquiatría en Lérida) en su artículo Psiquiatría de guerra (Clínica Militar n.º 1). En el hospital funciona un servicio de psiquiatría de guerra que se mantiene activo sobre unos cuatro meses, a partir de octubre del 36, atendiendo cerca de cien casos. Entre las pocas camas que hay y no poder retener a los heridos complica mucho la labor médica: “El número máximo de camas que teníamos ocupadas fue de 6 a 8, unas en habitación de dos y la otras en la salas generales. El tiempo máximo que reteníamos los enfermos era de unos 10 días”. Entre los diferentes casos, en el hospital de Bujaraloz aparece 1 caso de alcoholismo, 8 de epilepsia, 1 de esquizofrenia, 6 psicopatías (Incluidas las personalidades histéricas), 18 reacciones psicógenas, 3 oligofrenias y 6 casos oscuros, de los cuales 5 simulados y 1 neurológico. 

Instrucciones a los camilleros de las avanzadas

El campo de acción de los camilleros está en la línea de fuego. Tienen que recoger los heridos, procurando desenfilarse y aprovechando las calmas de la lucha; una vez encontrado el herido será reconfortado con el cordial que cada camillero debe llevar forzosamente en su cantimplora, dándole agua, excepto en los heridos de vientre, colocándoles el primer apósito individual, y sólo en caso de hemorragia alarmante, colocará un garrote para cohibirla. No se preocupará de los heridos que puedan marchar por su propio pie, los cuales llegarán solos al puesto de socorro.

Todo puesto sanitario debe atender exclusivamente a su vanguardia, desentendiéndose en absoluto de su retaguardia.

Santamaría.
El Frente, 7 de septiembre de 1936.

Existe una gran cantidad de documentación en forma de fichas de permisos para el traslado de milicianos al Hospital de Bujaraloz desde diferentes puestos sanitarios, documentación que va desde los últimos meses de 1936 a los primeros de 1937. Dicha documentación queda recogida en el trabajo Fichas del Hospital de Bujaraloz y su sector.

Sello de la Sub Central de Farmacia de Bujaraloz.

En agosto de 1936, el hospital es visitado por el doctor Félix Martí Ibáñez, médico, psiquiatra, escritor y con el tiempo editor (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936). Desde Barcelona, Martí Ibáñez se desplaza a Bujaraloz en un coche sanitario, transportando vacunas antitifódicas, tratamientos antivenéreos, suero antitetánico, dentífricos y medicinas varias. A su llegada, describe el hospital de sangre de Bujaraloz como una blanca casita de anchurosa entrada. “En el piso alto, las camas de los pacientes, albo refugio de dolor. Los heridos graves, de metralla y granada, son evacuados hacia Lérida. Aquí restan los enfermos y heridos leves. Sobre todo, la colitis de guerra, de origen mixto —aguas estancadas, deficiente alimentación y repercusiones emotivas—, causan algunos enfermos, por fortuna leves. La legión de paz de los enfermeros atiende a los pacientes, ayudados por dos médicos: nuestro fraternal amigo el doctor Santamaría, que desciende del coche que le trae del Hospital de Peñalba, tostado y alegre, y el doctor Zapater, que le ayuda magníficamente en su tarea.”

El 18 de agosto de 1936, el médico cirujano Joaquim Boadella i Clota es nombrado jefe de la circunscripción de Bujaraloz (Apropamet a la historia dels hospitals de la Guerra Civil (1936-1939) A L’Alt Urgell Casassas i Romero, Eva; Oniols i Perearnau, Lluís; Altimiras i Roset, Jacint).

El hospital debe de contar con una pequeña biblioteca. Así queda reflejado en el reparto de libros a través de “La Oficina de reparto mensual de libros”, por encargo del Comité Central de Milicias, Servicios Sanitarios, regentado por Javier Escoda. En aquel mes se efectúa, entre otras remesas, 20 obras al Hospital de Sangre de Bujaraloz al igual que al Hospital de Sangre de Sariñena (LVG, 19 de agosto de 1936).

Uno de los problemas del sector es la insalubridad del agua, por la que se han de abastecer por medio de cisternas. El doctor Santamaría, en agosto, consigue una potabilizadora:

Potabilización de las aguas en el frente

Debido a que en este trente toda el agua que se consume procede de los pozos y algibes enclavados en la llanura aragonesa, el doctor Santamaría, cirujano en la columna, pidió al Comité Sanitario de Barcelona le mandase una máquina potabilizadora de aguas.

Esta máquina ha quedado instalada en Bujaraloz, desde donde se hace el reparto de agua a todo el frente.

Le pregunto a Santamaría el rendimiento de esta máquina.

—Mil litros por ahora —me responde con su peculiar amabilidad.

—¿Y cuántos litros se consumen en este frente?

—De diez a doce mil litros diarios. Evidentemente parece una cifra exorbitante; pero se ha de tener en cuenta que entre los componentes de la columna y los habitantes de los pueblos ocupados, formamos un núcleo de quince mil personas, a las que se les proporciona agua suficiente para beber y hacer las comidas.

Solidaridad Obrera (Barcelona), 26 de agosto de1936.

  • En el sector Aragonés, hay establecidos servicio de nuestra Institución, en Sástago, con personal de Comité Local de Lérida y en Bujaraloz, Peñalba, Pina y demás pueblos alrededor, está servido con personal de Barcelona (Boletín Oficial de la Brigada Nº1, septiembre de 1936 n.º 198 Cruz Roja).

    Noticias del comité sanitario por medio del doctor Santamaría desde Bujaraloz:

El Frente, 29 de agosto de 1936.

Parte de la primera columna sanitaria

Total de servicios prestados en los hospitales y puestos de socorro por esta Columna Sanitaria; desde las 17 horas de los días 28 y 29 de agosto a las 17 horas del día de hoy.

Curas, inyecciones y re conocimientos, 110: visitas, 30: hospitalizados, 76: Altas, 5: ingresos, 5: evacuados a Lérida (heridos), 10: evacuados a Peñalba, (heridos), 1: evacuados a Lérida, (enfermos, 8. Bujaraloz, 30 de agosto de 1936. Dr. Costa.

El Frente, 4 de septiembre de 1936.

Del frente piden libros

Desde el sector de Bujaraloz nos escriben unos cuantos compañeros manifestándonos que desean recibir libros que puedan colmar sus ansias de cultura.

Particularmente, estimarían que se les mandase también una Gramática castellana y una Geografía.

Las señas para mandarles lo que piden son como sigue: grupo balas, sector Bujaraloz (cruce Gelsa), columna Durruti, centuria 49.

Es de esperar sean atendidos los deseos de esos camaradas.

Solidaridad Obrera del 14 de noviembre de 1936.

El 21 de octubre de 1936, La Vanguardia da nota de una expedición del Socorro Rojo Internacional, que parte de Barcelona el 10 del mismo mes, con material, medicamentos y ropa con destino al frente aragonés: “En Almuniente y Tardienta se dejaron también ropas y otros efectos. En el hospital de Bujaraloz, ropa interior para los enfermos, y finalmente, en Sástago, a pesar de hallarse excelentemente nutridos, dejaron material sanitario. Los instrumentos de cirugía de los antifascistas de Perpiñán fueron repartidos entre los médicos de La Granja, Las Casas, Almudiente, Tardienta, Sariñena, Bujaraloz y Sástago.”

  • Llamamiento a estudiantes. El Consejo de Sanidad de Guerra ruega que con la máxima urgencia se presenten en el departamento de Practicantes, avenida 14 de Abril. 401 principal los estudiantes de Medicina. Delfín Marti Segalá. José Castillo Perefia. Carlos Pascual Vesay y Francisco Planas Folguera. Máximo Alfonso Borras, practicante, y José Mª. Costa Viguer, médico, de Sabadell, deberán presentarse urgentemente en Bujaraloz (LVG, 9 de diciembre de 1936).
  • Reincorporación de milicianos. El Consejo de Sanidad de Guerra ruega la Inmediata reintegración a Bujaraloz de los milicianosMaría Cabanellas Planella, Daniel Vicente Benedicto, Antonio López Sánchez y Jesús Fernández Alvarez.
  • Consejo de Sanidad de Guerra. Llamamiento. Se ruega que se presenten inmediatamente en Bujaraloz, para reintegrarse a sus servicios, los sanitarios Martino Guerrero Gómez, Ramón Gulnovart Caubet, José Gugat Moix, Francisco Gómez Pérez y José Escola Ricart (LVG, 15 de diciembre de 1936).
  • Los sanitarios. Se ruega a tos sanitarios José Frigolé Dorca, Enrique Gimeno, Alfonso Moreno Herreros. Ángel Berenguel, Manuel Figueredo Rodriguez, Antonio Rodenas Moreno. Jerónimo Arnau Osete, José Román López, Gaspar Rodríguez Santos y Carmen Soy Roca, que se presenten inmediatamente en Bujaraloz (LVG, 16 de diciembre de 1936).

El Diario Oficial del Ministerio de la Guerra, el 22 de enero de 1937, publica el destino de personal a diferentes centros hospitalarios.

Alféreces médicos provisionales

  • Enrique Aubeso Salles, 15 noviembre 1936, Hospital Medicina Bujaraloz.
  • José Costa Víguer, 29 julio1936, Hospital Medicina de Bujaraloz.
  • Francisco Ladaría Caldetey, 3 octubre 1936, Hospital Medicina de Bujaraloz.
  • Rogelio Llagostera Llagostera, 2 septiembre 1936, Hospital Medicina de Bujaraloz.
  • Santiago Monserrat Esteve, 30 septiembre 1936, Psiquiatría, Bujaraloz.
  • Francisco Montaner Riera, 24 octubre 1936, Tisiología, Bujaraloz.
  • Miguel Moragas Pous, 17 agosto 1936, Hospital Sangre Bujaraloz.
  • Francisco Moran, ídem, Hospital Medicina Bujaraloz.
  • José Muñoz Escoda, 18 noviembre 1936, Bujaraloz.
  • Ramón Molíns de Mur, ídem, id.
  • Francisco Mena de la Torre, id., id.
  • Joaquín Nubiola Sostre, 2 octubre 1936, Bujaraloz.
  • Juan Saurí Rousseleí, 23 septiembre 1936, Hospital Sangre Bujaraloz.

Practicantes militares provisionales: Sector Centro

  • Emilio Serrat Villagrosa, 2 octubre 1936, Bujaraloz.
  • Alejandro Navarro Alaquian, 13 agosto 1936, Hospital Bujaraloz.
  • Francisco García, 2 octubre 1936, Hospital Sangre Bujaraloz.
  • Ladislao Pérez Pérez, 24 julio 1936 Hospital Sangre Bujaraloz.

En Farlete y Monegrillo se establecen puestos de socorro, los alféreces médicos provisionales destinados en enero del 37 fueron:

  • Emilio Barril Busqueí, 13 octubre 1936, Puesto de socorro de Farlete
  • Fidel Martínez Montes, ídem, Puesto socorro Farlete
  • Antonio Novellas Codina, 21 octubre 1936, Puesto socorro Farlete.
  • Pascual Baringo Alcolea, 28 agosto 1936, Puesto socorro Monegrillo.
  • José Casarnada Faus, 2 octubre 1936, Puesto de socorro de Monegrillo.

En La Almolda y Peñalba también se establecen hospitales, los alféreces médicos provisionales destinados en enero de 1937 son:

  • José Ciria Domínguez, 29septiembre 1936, Hospital de Almolda.
  • Elias Esquerra Calvete, 13 septiembre 1936. Hospital de Almolda.
  • Pedro Arque Cuxart, 9 septiembre 1936, Hospital Peñalba.
  • Juan Colón Bragulat, 17 agosto 1936, Hospital de Peñalba.
  • José Polo Tomás, 2 septiembre 1936, Hospital Peñalba.

Fernando Sugrañes Castañeda fallece en el hospital de Peñalba a consecuencia de las heridas recibidas en el frente. Maestro guarnicionero, auxiliar subalterno del séptimo regimiento de Artillería, anteriormente a la guerra presta sus servicios en el cuartel de San Andrés. Forma parte de la primera columna expedicionaria que parte a Bujaráloz, siendo auxiliar del comandante Pérez Farrás y Durruti “Quienes apreciaron en él grandes dotes de inteligencia y heroísmo”. Herido gravemente, es trasladado a Péñalba “Donde falleció, a pesar de la rápida intervención quirúrgica llevada a cabo por los capitanes médicos Linares y Fidel Montes”. En su entierro “La comitiva fúnebre partió del Hospital Militar, presidiendo el duelo, además de los familiares del muerto, el practicante médico R. Feliu, llegado del frente aragonés en representación de Durruti y Pérez Farrás” (LVG, 19 de agosto de 1936).

La mala calidad del agua es un gravísimo problema en el sector sur, especialmente en Bujaraloz, cuyas aguas son declaradas infectadas. También sucede lo mismo en el Hospital de la Cruz Roja de Valfarta. Por lo que se establece un sistema de aguas limpias y depuradas a través de camiones cisterna o cubas.

En el documental “Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1” se ve las dificultades de higiene ligada a la escasez de agua y como los milicianos se asean en el mismo abrevadero de caballerías. “El lugar también ha sido identificado: se trata de el Pozo de la Bomba, donde las caballerías acudían para abrevar. Estaba y está (aunque reformado) situado entre las dos balsas que pueden verse al llegar al pueblo” (Barceló, Amadeo. Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz).  

La colectividad de Bujaraloz

La colectividad en Bujaraloz fue conjunta CNT-UGT (Díez Torre, Alejandro R. Trabajando para la eternidad. Colectividades de trabajo y ayuda mutua durante la Guerra Civil en Aragón). La llegada de la columna cenetista es decisiva y el 11 de agosto, Durruti publica un bando aboliendo la propiedad y colectivizando los bienes de bujaralocinos. Aunque días antes, el 8 de agosto de 1936, según la Causa General de Bujaraloz fueron requisadas casas de vecinos, saqueadas tiendas, controladas existencias e incautadas maderas y existencias de harina. (Ver: Las colectividades en Los Monegros).

«Según cuentan los mayores de Bujaraloz, hubo unos meses de “comunismo” que es como llaman ellos a las colectividades agrarias«.

Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz.

La colectividad de Bujaraloz se constituye el 8 de agosto, bajo la influencia del establecimiento de la Columna anarquista en la población. Pedro Aguilar Genique, secretario de UGT en Bujaraloz, por orden del Comité, se puso a recoger la cosecha «Le confiaron la misión de recoger la cosecha de trigo para la colectividad, que cada uno guardaba en su casa, salvo los que no tenían granero».

«El 8 de agosto de 1936 Durruti publicó un bando aboliendo la propiedad y colectivizando los bienes de los bujaralocinos. Se requisaron las tierras, almacenes, graneros y todos los útiles de labranza de los grandes terratenientes pasando a ser propiedad del pueblo. Se colectivizó también la gasolinera. Se ordenó la inmediata recogida de las cosechas y la obligación del pueblo de Bujaraloz a prestar apoyo moral y material a los milicianos. Según un responsable de la Colectividad, el pueblo estaba contento con la organización, y a los pequeños propietarios se les permitió, si querían, seguir individualmente. Se daban 11 o 12 pesetas por casa, aunque en general se eliminó el uso del dinero y no se pagaba luz, alquiler, médicos ni farmacia, con lo que se cubrían las necesidades. Para la comida se recibía una Carta Familiar con los productos alimenticios racionados. Cuando las tareas del campo eran necesarias, los milicianos ayudaban a los campesinos. Se ayudó al frente de Madrid mandando trigo y en Bujaraloz se recibieron por parte de Durruti tractores y maquinaria del campo.»

Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz.

Sello Sindicato Único de Oficios Varios CNT Bujaraloz.

En calle Pilar, encima del ayuntamiento y frente a la iglesia, se instala el Almacén de Colectividades, allí «Se repartía comida y también venían a buscar algunos juguetes para los niños» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz).

Una nueva estructuración económica se va construyendo en Aragón, basada principalmente en la colectivización de las tierras, sistema recogido por Jaime Balius a su paso por Bujaraloz : En la región aragonesa que controlan las milicias catalanas se ha terminado la explotación y la rapiña. Ha nacido un nuevo orden revolucionario. En Bujaraloz los campesinos trabajan colectivamente. Se reparten de una manera equitativa el fruto de su labor cotidiana. Y el entusiasmo del campesino es grandioso. No están dispuestos a que ningún político burgués trate de arrancarles la indudable mejora que acaban de conquistar. Funciona un comité de abastos que controla las necesidades de las milicias y de los pobladores y que está integrado por una representación de ambas partes. Los víveres son distribuidos a las familias de la población de acuerdo con el número de familiares y de milicianos que cada casa ha de alojar. Y para los restantes artículos o productos se sigue una tónica idéntica. Los camaradas residen en las casas de los hijos del pueblo. Están debidamente atendidos y existe una perfecta convivencia. (Balius, Jaime. En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936). En este sentido se da el Bando de Bujaraloz, en idéntica forma que el que se da en Pina de Ebro y otras localidades.

Bando de Bujaraloz

El Comité de guerra de la columna de Durruti, ateniéndose a los anhelos y necesidades del pueblo de Bujaraloz, dispone:

Primero. Que considerando la cosecha como algo sagrado para los intereses del pueblo trabajador y de la causa antifascista, las tareas para la absoluta recolección de ésta deben ser realizadas sin la menor pérdida de tiempo.

Segundo. Que todos los bienes que en calidad de frutos, ganados u objetos de transporte poseyesen los propietarios de filiación fascista pasen a ser propiedad del pueblo mediante el control del Comité del mismo.

Tercero. A partir de la aparición del presente bando queda abolida la propiedad privada sobre la tierra de los grandes terratenientes, pasando a ser patrimonio popular a tenor y en la forma que disponga el Comité del pueblo.

Cuarto. Todos los útiles de labranza, tractores, máquinas trilladoras, etc., de los propietarios fascistas son declarados propiedad del pueblo, bajo el control de la representación popular del mismo.

Quinto. Siendo la lucha armada de las milicias antifascistas la salvaguarda de los intereses y la vida del pueblo trabajador, los ciudadanos de Bujaraloz prestarán a éstas su apoyo entusiasta e incondicional, tanto material como moral.

Dado en Bujaraloz, a 11 de agosto de 1936, Durruti.

Sociedad de Trabajadores de la Tierra

Sello Sociedad de Trabajadores de la Tierra UGT Bujaraloz.

El 22 de julio de 1937 son aprobados los estatutos de la Sociedad de Trabajadores de la Tierra de Bujaraloz, firmados en Caspe por el representante de la entidad Pascual Villagrasa, con el fin principal de «Mejorar moral y materialmente las condiciones de vida de los obreros» (Pieza séptima de Zaragoza. Actuación de las autoridades gubernativas locales. ES.28079.AHN//FC-CAUSA_GENERAL,1429,Exp.3).

El documental de los Aguiluchos de la FAI, muestra como los milicianos se abastecen del ganado local, montando un matadero al aire libre donde sacrifican “cientos de corderos”.

Sirviendo comida a los combatientes en una casa particular. Bujaraloz. Campañá, Antoni.

También se establece un restaurante (Problèmes de la construction et du logement dans la Révolution espagnole 1936-1939: Barcelone, Aragon (documents recueillis et traduit par l´auteur) recogido en ¿Economía de guerra o revolución social? Las colectividades agrarias libertarias durante la guerra civil en Aragón, 1936-1938. Vela Sevilla, David). Abel Paz habla de una panadería «Que llegó a asegurar el pan de la columna, y que estuvo a cargo de los hermanos Subirats«.

La casa palacio Torres Solanot, casa del siglo XVIII, de típica arquitectura civil aragonesa de tradición mudéjar, alberga la cocina y comedor colectivo de la columna Durruti en Bujaraloz. Lugar que también sirve de punto de encuentro y reunión «Se convirtió en un lugar donde se hacían comidas importantes puesto que Durruti recibía muchas visitas y la usaban como comedor para recibir a la gente que lo acompañaba: militares, periodistas…» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz). Su uso igualmente queda recogido por la Memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros»: «En la casa de Marín, en la plaza del Pilar, actualmente formando parte de la casa de Torres-Solanot, se habilitan en el corral que daba a la calle norte, las cocinas y comedor para los milicianos de servicio y los que andaban de paso».

Reseñable es la reflexión de Felipe Alaiz en su artículo recogido en L’Espagne indomptable, agosto de 1939, París, sobre el colectivismo agrario durante la guerra. En palabras de Abel Paz, Alaiz juzga como un éxito muy importante de la Columna Durruti «El haberse situado de un solo golpe en Bujaraloz, porque del Segre al Ebro se extiende la comarca de Los Monegros, siendo la mayor parte de sus tierras consagradas al cultivo del trigo. Entre el Ebro y el Segre corre también el Cinca, en cuyas riberas se producen, además de trigo, otros productos de primera calidad. Precisamente, el triunfo del colectivismo aragonés se basó en la riqueza de esas tierras y, en consecuencia, para Alaiz fue la más importante de las batallas de la Columna Durruti, o sea, el colectivismo agrario».

Como dice Abel Paz, fue un modo de vida de la Columna, que era la imagen de la sociedad sin clases por la cual se luchaba: «Y alrededor de ella fueron creándose Colectividades campesinas que abolieron el dinero, el asalariado y la propiedad privada. Los miembros de la Columna, que por falta de armas no podían estar en el frente, mientras esperaban su turno de trinchera colaboraban en las labores campesinas, combatiéndose de esa manera el parasitismo que engendra la vida de soldado».

“Soli” en el Frente. Un pueblecito que nadie conocía…. Bujaraloz

Aquella minúscula aldeita, aquel pueblecito de 1.400 habitantes que fue el primer cuartel general, que instalaron los catalanes» en su marcha triunfal sobre los polvorientos campos y carreteras aragonesas, conserva aún hoy, purísimos, limpios de las manchas que los egoísmos y las pasiones vertieron sobre otros, los postulados revolucionarios, que habían de reivindicar al proletariado hispano de las hambres y humillaciones pasadas.

Bujaraloz, colectivista, trabajador, hospitalario y noble, raza aragonesa, guion imborrable, con las necesidades de su idiosincrasia inconfundible, trabaja actualmente construyendo con un criterio renovador tan acusado una sociedad nueva tan humanamente perfecta que no debiéramos avergonzarnos en las grandes ciudades de tomarlo como ejemplo y estudiar las directrices que marcan en el camino del progreso.

Las colectividades

Hablamos con un compañero responsable de la Colectividad. -Si, tenemos contrarios – nos dice contestando a nuestra pregunta, Y son precisamente – aquellos que antes de la Revolución, por no ser obreros ni burgueses, eran quienes alimentaban a los usureros, habiendo de trabajar para ellos la mayor parte del año. Pero esos no cuentan. Son los mismos que existen en todas partes: los que verían con agrado el triunfo del fascismo en España.

-¿Cómo habéis resuelto vuestros problemas?

-Verás. Aquí establecimos un salario-tipo … Ilegible

… distribución da un… 11 o 12 pesetas por casa. Teniendo en cuenta que el Municipio no cobra alquileres, luz, médico ni farmacia, este jornal, ateniéndonos a que hasta hoy la vida aquí no había sufrido encarecimiento alguno. llena suficientemente todas las necesidades de los compañeros.

—¿La guerra no hizo aumentar el precio de la vida?

—No. Con el Intercambio de productos y la distribución equitativa, que siempre ha imperado aquí, solventábamos cuantos problemas se nos presentaban. El pueblo está contento de nuestra gestión. Aquí no se ha exigido a nadie el entrar a formar parte de la Colectividad. Ni lo exigiremos. El que no quiere venir, que no venga. Yo, lo único que puedo asegurarte, es que jamás habíamos logrado vivir tan bien, los campesinos que pudríamos nuestras vidas entre el rudo trabajo en los Monegros, y las garras inhumanas de los usureros que especulaban con nuestra miseria.

 —¿y los hombres? —Tenemos ciento cincuenta menos, pero el trabajo se hace Igual. Todos procuran suplir a esos camaradas enrolados en las primeras columnas que aquí llegaron, voluntarios muchos, y llamados ahora por sus quintas, otros.

¿De cuántos y cómo se compone el Consejo Municipal?

—De nueve compañeros Seis de la UGT y tres de LA CNT. Te advierto, que aquí hemos realizado la unión y no hay entre nosotros discrepancia alguna. Los miembros del Consejo, todos son colectivistas, y a la hora de trabajar, ellos son los primeros que dan ejemplo. Cuando las tareas del campo lo han hecho necesario, …,-podríamos llamarle auto crítica- se ha realizado de noche, y todos hemos trabajado durante el día.

¿Habéis dado algo para la a guerra?

-SL Enviamos diez mil kilos de harina para Madrid, carne y otros comestibles, por valor de setenta mil pesetas, a más de dos cientos mil kilos de trigo, a la columna Durruti, hoy 26 División.

-¿Se os pago todo eso?

-Lo de Madrid fue envío voluntario. Lo restante quiso pagarlo Durruti, pero el pueblo no acepto ese dinero. Él nos había do otras cosas de valor que le pedimos, tractores, maquinaria, un campo, y algo más valioso que todo eso, por el cual se hizo acreedor de nuestro eterno agradecimiento: La libertad.

Ilegible.

Callamos un momento, porque hasta nosotros llega un compañero, notificándonos que la noche anterior la aviación facciosa intentó bombardear Sariñena, pidiéndoselo la heroica intervención de nuestros cazas, que lograron derribar dos trimotores de bombardeo. La buena noticia nos alegra mucho, y nosotros, antes de dar por terminada nuestra conversación, preguntamos aún.

-¿Y el comercio libre?

-Ese es el causante de que va se hayan encarecido algunos artículos y falten otros. Los egoístas y los vividores, imposibilitados hasta hoy, comienzan a hacer de las suyas.

Es necesario escuchar esta voz, Bujaraloz, el pueblo que con más intensidad ha vivido los momentos de guerra, sobreponiéndose a ella, y construyendo con un tesón digno de elogio, lanza un grito de alerta que debe ser recogido.

Bujaraloz, septiembre 1937.

Solidaridad Obrera, 30 de septiembre de 1937.

Testimonio de Josep Mir

Josep Mir, integrado en el Ejército Popular, recae por Bujaraloz y Farlete en agosto de 1937. En Bujaraloz encuentra un pueblo colectivizado, sin que les falte nada, pasan unos días a pesar de la sed: «Aquí no se hoye nada de tiros. Aquí las persones muy bien, el pueblo no hay nada porque todo esta colectivizado y en penas no encuentras nada, pero tenemos lo suficiente para poder pasar, lo único que falta más es el agua, que no hay para lavarse. Yo me he cortado el pelo, como todo el Batallón. hasta los oficiales, del agua la traen en camiones pero es filtrada y no hace pasar la sed, pero acostumbrado ya va bien».

La sed les acompaña en Farlete, donde vuelve a referirse a ella: «Yo lo que echo más en falta es el agua, que aquí no nos podemos lavar la cara, pero para beber aun tenemos la necesaria. Ya llevo 10 días sin afeitarme y hago una cara de mucho respeto. Desde la Avanzadilla (fuerza, partida o tropa destacada de una guardia en un punto más o menos avanzado para observar vigilante y dar oportunidad de avisar] de Farlete insistía: aquí pasamos el día sin hacer nada, pero por las noches hacemos guardia 2 horas, yo ya casi soy negro, miedo a que voy sin camisa ni camiseta, pero aún conservo la barba y pronto me la podre peinar, aquí pasamos una vida de Robinson«.

Josep Mir va acabar desertando a filas sublevadas actuando como quintacolumnista en Barcelona (Jàvega València, Joan Pau. Josep Mir Roselló, quintacolumnista a la Guerra Civil).

Ovejas pastando y vehículo en las cercanías de Bujaraloz. Leal Moreno, Joaquín. 1937. ES/AHPHU – F/00207/0009_0007.

Deportistas en el frente, un “recordman” de sanitario

Desde los primeros días de la revolución se encuentra en el frente, sector de Bujaraloz, nuestro buen amigo y compañero en la prensa, doctor Nubiola, dirigiendo actualmente aquel Hospital de Sangre. Hemos tenido el gusto de saludarle en unos días de descanso que ha venido a pasar en Barcelona. También se encuentra en aquel sector, sirviendo de sanitario, el conocido «recordman» de marcha atlética, Medina (LVG, 3 de febrero de 1937).

La batalla de Quinto de Ebro

Entre el 24 y el 26-27 de agosto de 1937 se lleva a cabo la batalla de Quinto. Las Brigadas Internacionales y el ejército republicano atacan y toman la localidad tras duros combates.

Gitanos en el frente

Luego he visto a los gitanos batirse como héroes en el frente de Aragón, en Bujaraloz y en Pina. Crónica, Un gran artista revolucionario: Helos Gómez. Los gitanos en la guerra civil.

Romancero Revolucionario

Juan Usón, conocido como Juanonus, nace en Bujaraloz en 1869, en el seno de una familia humilde. Es un escritor, editor y librero de ideología anarquista “Autor de una obra literaria e ideológica abundante y de interés, que ha quedado desparramada en diversas publicaciones, escribió sobre todo poesía y teatro”.

Las ideas anarquistas le vienen desde muy joven, cuando por necesidad se ve obligado a marchar a Zaragoza a trabajar desde muy pronta edad. Luego sigue los pasos de su hermano mayor hasta Barcelona, donde se afilia a la Federación Regional Obrera Catalana. Se apunta que pasa por la Cárcel Modelo y tras los hechos de la Semana Trágica, en julio de 1909, es desterrado a Almudévar.

En Barcelona regenta una librería “Una barraca de libros en Santa Madrona”, entre 1915 y 1925. Entabla amistad y actividad profesional con el editor y librero Juan Balagué, acabando regentando, hacia 1926, su librería del número 42 de la calle Muntaner. “En ella se celebraban tertulias que frecuentaban Rafael Barradas, Alberto Ghiraldo, Felipe Alaiz, Hermoso Plaja…”

En 1937 publica Romancero Popular de la Revolución con Ediciones Antifascistas de 1937. Un comprendió de poesías libertarias y comprometidas con la lucha revolucionaria que contaba con la introducción de Juan Balagué e ilustraciones de Niel.

Al acabar la guerra, con el peso de sus 70 años decide permanecer en casa de Juan Balagué, en la capital condal “En la que se acumulaban su valiosa biblioteca y numerosos materiales manuscritos”.

Juanonus muere en Barcelona en 1949.

«Romancero popular de la revolución» ha sido rescatada por la editorial aragonesa Taula, Colección Esencia Aragonesa Nº 6 Volumen extra: Romancero popular de la revolución y otros textos de Juan Usón -Juanonus-. Edición a cargo de Dionisio Platel. Ilustración de cubierta e interiores de Daniel Masgoumiery Pena «Niel». Introducción, selección, traducción y notas de Dionisio Platel. Taula Ediciones. Zaragoza, 2024. Rústica. 17 x 24 cm. 278 páginas.

De acuerdo con la editorial, la obra contiene «una introducción con una exhaustiva biografía de Juanonus, jalonada con varios textos de época que la complementan, además de un apartado dedicado al ilustrador Daniel Masgoumiery. Incluye poesías, romances, artículos de opinión en prensa, etc. aparecidos en La Esquella de la Torratxa, La Tomasa, La Tramontana, La Campana de Gràcia, Tierra y Libertad o La Protesta, entre otros, que conforman el grueso del volumen. Juanonus escribió en catalán y en castellano, los textos en catalán se reproducen tal cual, más su versión traducida al castellano para esta edición. Y dentro del Romancero popular de la revolución, Usón dedicó poesías a Bujaraloz, García Lorca, Durruti… y lo completó con un «puñao» de jotas.»

 Alloza

José Alloza Villagrasa nace en Bujaraloz el 28 de diciembre de 1905. A los 14 años emigra a Barcelona donde acaba desarrollándose como dibujante profesional, humorista gráfico, publicando sus dibujos en diversas publicaciones. “Publicó su primer dibujo en la revista Xut! en 1924, y pronto le siguieron otras caricaturas e ilustraciones que hizo para revistas como Papitu, Lecturas, L’Esquella de la Torratxa y El Nandu o las madrileñas Buen Humor y Gutiérrez” (http://humoristan.org/es/autores/alloza/)

También participa en múltiples publicaciones como “La Campana de Gracia, El Be Negre o diarios como La Noche, El Diluvio, El Día Gráfico, La Humanitat o La Rambla, cada vez con un estilo más depurado y personal. Asimismo, trabajó para varias editoriales como Juventud, Tasso o Layetana”.

Militante del Partido Comunista, es vicepresidente del Sindicato de Dibujantes Profesionales y durante la guerra lidera la colectivización de varios medios con los que colaboraba, como L’Esquella de la Torratxa y Papitu.

Tras la guerra se exilia a Francia, pasando primero por el campo de Argelès. Consigue escapar a Paris donde llega a realizar una exposición de revistas. “De París se marchó hacia la República Dominicana, donde desplegó una intensa actividad como pintor, ilustrador y dibujante. En 1944 se instaló definitivamente en Caracas, Venezuela”. Allí continúa su carrera como dibujante e incluso obtiene el título de periodismo por la Universidad Central de Venezuela en 1949.

Como seudónimo utiliza Saff, siendo dibujante de “Línea precisa y clara”, realizando una gran obra a lo largo de su vida, exposiciones y colaboraciones en libros y medios. 

Fallece en el exilio, en Venezuela, en 1990.

Orden General, firmada por Ricardo Sanz, jefe de la 26 División en Bujaraloz, el 19 de octubre de 1937, por la cual se prohíbe que las familias de los jefes, oficiales, clases y soldados residan dentro de la zona avanzada del XI Cuerpo del Ejército:

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España

Bombardeo de Bujaraloz

La mañana del 18 de noviembre de 1937, las alarmas de Bujaraloz suenan advirtiendo que una serie de aparatos aéreos se dirigen hacia la población. Las órdenes de defensa pasivas, dictadas por el mando, es acudir a los refugios. La aviación sublevada viene perseguida por cazas leales a la república, por lo que descargan toda su carga sobre la población para huir de los cazas.

  •  “Los aviones facciosos, ante el ataque de nuestros cazas y para aligerar de peso, arrojaron las bombas, algunas de las cuales fueron a caer en el pueblo, causando víctimas, precisamente entre los que no habían querido acudir a los refugios. Rápidamente fueron organizados los servicios de auxilio, en tanto que nuestros aparatos disparaban incesantemente sobre los aviones fascistas, tocando a dos de ellos, los cuales acusaron los disparos por su marcha irregular” (LVG, 19 de noviembre de 1937).

Son nueve aviones trimotores y un rata, apunta Víctor Pardo Lancina «Al pasar sobre Bujaraloz, los nueve trimotores aludidos perseguidos por los cazas arrojaron sobre dicha localidad unas doscientas bombas, de las que se recogieron hasta la hora de informar veinticinco sin detonar; causaron daños y víctimas no determinadas todavía. Se había declarado la alarma cinco minutos antes, acudiendo la población civil a los refugios no terminados todavía; fueron asistidos unos treinta heridos, de los cuales la mayoría eran soldados, y recogidos unos veintiséis muertos. La mayor parte de los soldados heridos lo fueron a consecuencia de no haber hecho uso de los refugios esperando el bombardeo al descubierto» (Solé i Sabaté, Josep María y Villarroya, Joan, España en llamas. La Guerra Civil desde el aire).

Bombardeo de Bujaraloz del 18 de noviembre de 1937.

En el bombardeo, del 18 de noviembre de 1937 fallecen Concepción Pallares Escanilla natural de Bujaraloz, Calle Lenin “Aplastamiento lateral cráneo y cara por metralla. Casada de 33 años”. Nieves Pallares Escanilla de 25 años y también natural de Bujaraloz. Vivía en la calle Engels “Arrancamiento total cráneo por metralla”. Armonía Luna Pallares “Por hemorragia y asfixia”, de Bujaraloz. Francisco Villagrasa Pallares, calle Lenin, 9 años, el 18 de noviembre de 1937 “Decapitación por metralla”. Nieves Pallares Escanilla, metralla, 18 de noviembre de 1937, de 25 años.

  • Ejército del aire. Aviones facciosos, procedentes de Zaragoza, han realizado un bombardea sobre el pueblo de Bujaraloz, El número de víctimas registrado hasta ahora asciende a dieciséis muertos v treinta y siete heridos (LVG, 20 de noviembre de 1937).

También se produce un bombardeo el 10 de diciembre de 1937, en el cual se libra un gran combate aéreo. La tarde del 10 de diciembre, unos veinte aparatos del bando sublevado “Junkers”, protegidos por unos cuarenta cazas, se presentan para bombardear los aeródromos de Bujaraloz y Candasnos. Al aproximarse, los cazas republicanos alzan el vuelo produciéndose un intenso combate aéreo.  

  • El 10 de diciembre de 1937: Se libran importantes combates aéreos en el frente de Aragón, bombarderos Junker de la Legión Condor alemana pretenden bombardear instalaciones republicanas en Bujaraloz y Candasnos, pero son interceptados y dos aparatos resultan derribados. (Guerra Civil en tuit) https://twitter.com/Guerra_Civil_

Bajas del enemigo: un bimotor derribado en las proximidades de Candasnos. Otro aparato de, las mismas características que hizo explosión en el aire. Un caza que cayó en Lanaja. Otro que se abatió entre llamas en territorio leal, Y tres cazas más que, alcanzados por el fuego de ametralladora de los nuestros, debieron de tomar tierra violentamente en territorio faccioso.

Bajas nuestras: un avión de caza derribado, cuyo piloto, que se tiró con paracaídas, resultó ileso. Uno de los alemanes que tripulaban el bimotor que cayó cerca de Candasnos, fue cogido con vida y se encuentra en muy gravé estado en el Hospital de Peñalba.

Pronto se vieron descender, pesadamente, y envueltos en llamas, en la zona de Bujaraloz, a dos «mastodontes» enemigos, en tanto que el resto escapaban a duras penas hacia el territorio de origen. En Candasnos también se obligó a los aviones alemanes a entrar en combate. Asimismo, fue derribado un «Junker» por la eficacia de los disparos de los «chatos» republicanos. Nuestros aparatos, aprovechando su mayor velocidad, se libraron de los disparos enemigos, y tras de perseguirlos hasta casi Zaragoza, regresaron a sus bases sin novedad (LVG, 11 de diciembre de 1937).

Bujaraloz, 1936. Campañá, Antoni.

Fortificar Farlete

El 18 de marzo de 1938, el Consejo Municipal de Bujaraloz traslada orden de la Jefatura de Ingenieros para convocar a todos los vecinos útiles de Farlete, Monegrillo, Castejón, Almolda, Valfarta, Bujaraloz, Peñalba, Albalatillo, Pallaruelo, Sena y Capdesaso a acudir a Farlete a realizar fortificaciones (Pieza séptima de Zaragoza. Actuación de las autoridades gubernativas locales. ES.28079.AHN//FC-CAUSA_GENERAL,1429,Exp.3).

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N.Subdirección General de los Archivos EstatalesMinisterio de Cultura.España

La caída del Sector de Bujaraloz

El 23 de marzo, las tropas franquistas del Cuerpo de Ejército del general Yagüe toman Pina de Ebro y el 26 Bujaraloz. La localidad figuraba como punto estratégico, nudo de comunicaciones, y señalada para bombardear (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María). Durante la retirada, los milicianos vuelan los polvorines usados durante la guerra, en la ermita de San Jorge, en un edificio anexo y la casa de la Viña, “Para evitar que cayesen en manos de las tropas sublevada” (Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz).

  • Por el centro, en la provincia de Zaragoza, el ‘Cuerpo de Ejército del general Yagüe, operando sobre la izquierda del Ebro ocuparon Bujaraloz, la Almolda y Alforque. Nueva España, 26 de marzo de 1938.
  • También el Cuerpo de Ejército Marroquí ha prestado a Zaragoza un gran servicio al rechazar a bastantes kilómetros a los rojos, al tomarles los pueblos de Pina y Velilla del Ebro, mientras que otras fuerzas avanzaban por la carretera general hasta el kilómetro 376, y a media tarde estaban situadas-—según mis noticias—a menos de 10 kilómetros de Bujaraloz. Nueva España, 25 de marzo de 1938.
  • En el aire nuestra aviación persiguió duramente a las columnas enemigas que huían por las carreteras que conducen a Bujaraloz, a la que se ocasionó gran destrozo y especialmente sobre una columna automóvil que transportaba una batería de la que los cinco camiones que la componían quedaron incendiados en la carretera. Nueva España, 25 de marzo de 1938.
  • Ejercito del Este. El enemigo, que a última hora de ayer consiguió ocupar Bujaraloz, ha proseguido hoy su intensa acción ofensiva, obligando a nuestras fuerzas a evacuar Candamos. LVG, 27 de marzo de 1938.
  • A las 12:40 aparatos de gran bombardeo, protegidos por otros de caza, realizaron un ataque contra tropas enemigas entre Bujaraloz y Peñalba. Seguidamente los cazas de protección descendieron para ametrallar a las mismas tropas. LVG, 27 de marzo de 1938.

Actas de defunciones

En los archivos del Ayuntamiento de Bujaraloz aparecen registradas diferentes actas de defunción durante la guerra civil. Resulta curioso que solamente aparece un miliciano inscrito, quizá porque fueron destruidas o llevaron diferente libro de registro. En el acta, como médico aparece el nombre de Francisco Morant. Así, las primeras inscripciones, en el registro, se realizan en nombre del Comité Local Antifascista de Bujaraloz hasta el 22 de febrero de 1937, ya que, a partir de la siguiente acta, del 24 de marzo de 1937, figura como Consejo Municipal. En las diferentes actas aparecen algunos nombres dados a algunas calles de la localidad, como Bakunin, Engels, Lenin o 1 de Mayo.

El único republicano que aparece en las actas de defunción responde a Enrique Álvarez Mieres. Enrique fallece el 27 de noviembre de 1936 a consecuencia de un disparo de arma de fuego. Natural de Santiago de Monte, Oviedo. Folio 7, Actas de Defunción Ayuntamiento Bujaraloz.

No obstante, en el libro virtual “Enrecuerdode.com” se recogen las diferentes víctimas de la guerra. En una primera relación aparecen las personas fallecidas en la localidad de Bujaraloz:

  • Aragón Pardo, Miguel. Mallén (Zaragoza), soldado del ejército sublevado.
  • Cañabete de Chacón, Joan. Anglés (Gerona), soldado ejército republicano.
  • Carrasco Martínez, Andrés. Galera (Granada).   
  • Castellano Llurba, Marcelino. Barcelona. Miliciano POUM.
  • Ezker Marco, Sebastián. Isaba (Navarra), maestro, 23 años.
  • Gambau Santolaria, Jesús. Torres de Alcanadre (Huesca). 149 brigada, jornalero de 29 años de edad.
  •  Garrós Aleu, Patrici. Manresa (Barcelona). Soldado ejército republicano, ferroviario de 23 años de edad. 
  • Garrós Sabata, Josep. Manresa (Barcelona). Soldado ejército republicano, oficinista de 27 años de edad. 
  • López Ramos, Juan. Lubrín (Almería). Soldado Ejército Republicano, 149 Brigada Mixta, jornalero de 26 años de edad.
  • Olona Escuer, Hipólito. La Almolda (Zaragoza). A los 35 años de edad.
  • Olona Escuer, Mariano. La Almolda (Zaragoza). A los 24 años de edad.
  • Pascual Rábegas, José. Barcelona. Sindicato Alimentación, sección de mataderos.
  • Peralta Taules, Pablo. La Almolda (Zaragoza). A los 30 años de edad.
  • Pérez Benítez, Francisco. Cortes de la Frontera (Málaga).  Agricultor- Cabo Ejército Republicano 149 Brigada Mixta
  • Plaja Llach, Joan. Vulpellac (Girona).  27 años de edad, soldado ejército republicano
  • Linares (Jaén) Plaza de Hornos, Sandalio 35 Arriero – Soldado Ejército Republicano 49 Brigada Mixta
  • Salt (Girona) Ribot Xifra, Conrad 27 Soldado ejército república.
  • Barbens (Lleida) Roca Vidal, Adolf 0 Soldado ejército republicano
  • Ripoll (Girona) Rovira Reixach, Felip 21 Soldado ejército republicano
  • Medinyà (Girona) Verdaguer Prat, Joan 29 Soldado ejército republicano

Una segunda relación responde a los fallecidos de Bujaraloz:

  • Barrachina Arcal, Florencio. Bujaraloz, jornalero, 35 años de edad. 31.10.1938 Zaragoza – Herida arma de fuego.
  • Calvete Aguilar, Luis. Bujaraloz, 44 años de edad. 03.01.1942 Gusen (Austria) – Campo de exterminio nazi.
  • Calvete Postigo, Antonio. Bujaraloz, 32 años de edad. 23.11.1942 Gusen (Austria) – Campo de exterminio nazi.
  • Esconilla Calvete, José. Bujaraloz, labrador, 32 años de edad. 03.10.1938 Zaragoza – Herida arma de fuego.
  • Ferrer Samper, Agustín. Bujaraloz, 39 años de edad. 07.12.1941 Gusen (Austria) – Campo de exterminio nazi.
  • Grañena Villagrasa, Antonio. Bujaraloz, 20 años de edad. Soldado de la 26 División, 119 Brigada, Batallón de Zapadores. 11.09.1938 Manresa (Barcelona) Hospital de sangre.
  • Palacio Usón, Victoriano. Bujaraloz, 30 años de edad. 05.09.1940 Zaragoza – Herida arma de fuego.
  • Pallarés Pallarés, Simón. Bujaraloz, labrador, 44 años de edad. 31.10.1938 Zaragoza – Herida arma de fuego.
  • Sanchez Gonzalez, Francisco. Bujaraloz. 05.04.1938 Heridas armas de fuego (Zaragoza).
  • Villagrasa Escanilla, Santiago. Bujaraloz, CNT. 00.00.1940 Barbastro (Huesca) – Tuberculosis terminal – ¿Ejecutado?.

El hospital en el bando nacional

El hospital de Bujaraloz continúa su actividad, esta vez bajo el mando sublevado de la mano del capitán médico del Cuerpo de Sanidad Militar Juan Pruneda Cornago. La Memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» recoge como «Las tropas franquistas habilitaron como hospital el antiguo Cuartel General en Casa Rozas. Los heridos que fallecían en esta dependencia eran depositados en el contiguo corral de Francisco Rigabert y llevados posteriormente al cementerio. Si tenían documentación, se introducía en una botella y eran enterrados con la misma para su hipotética identificación futura, de acuerdo con la información conservada en el archivo municipal».

El avance, del autodenominado bando nacional, no fue fácil y las actas de defunción de Bujaraloz atestiguan numerosas bajas en el bando sublevado. Con la nueva realidad se crea un nuevo libro de actas de defunciones. Además, un documento certifica el traslado de 11 restos al Valle de los Caídos, 11 cuerpos sin identificar, nota correspondiente al 24 de marzo de 1959.

La dificultad de leer correctamente las diferentes actas ha podido llevar a algunas confusiones y a errar en su transcripción.

Relación de fallecidos durante el avance nacional:

  • N.º 47 Cadáver sin identificar. Falleció el 4 de abril de 1938, a consecuencia “Se informa que de heridas”.
  • N.º 48 Cadáver sin identificar. Recibió sepultura el 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • N.º 49 Cadáver sin identificar. Con chapa 352606. Recibió sepultura el 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • N.º 50 Cadáver sin identificar.
  • N.º 51 Cadáver sin identificar.
  • N.º 52 Cadáver sin identificar.
  • N.º 53 Cadáver sin identificar.
  • N.º 54 Cadáver sin identificar. Con chapa 352618. Varón sin identificar. 
  • N.º 55 Cadáver sin identificar. Varón sin identificar.
  • N.º 56 Cadáver sin identificar. Varón sin identificar.
  • N.º 57 Cadáver sin identificar. Con chapa 18457, moro, varón sin identificar. Contractura de humero, herida de arma de fuego brazo y región pectoral derecha y brazo izquierdo.
  • N.º 58 Alberto Alemán, 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo. Trasladado después al lado de D. Gregorio Rozas.
  • N.º 59 Nombre algo ilegible Ahiev/Alicer Abdel Laden. Con chapa 18061. “Que debe pertenecer a las fuerzas nacionales muertas por la aviación los días 26 de marzo y 5 de abril último.
  • N.º 60 Álvaro Blanco, 27 de marzo de 1938. La familia se llevó el cadáver.
  • N.º 61 Amalio García Sánchez. Sargento 5ª división Navarra, grupo de morteros. 27 de marzo de 1938.  Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • N.º 62 Aniceto Marques Soria, 27 de marzo de 1938. Cabo del 12 Regimiento de artillería ligera.
  • N.º 63 Antonio Fernández Abad, Villagarcía (Pontevedra). Alférez, San Quintín 25 – 3er batallón, 5ª división.  Falleció el 28 de marzo de 1938 en el hospital, a los 29 años de edad.
  • N.º 64 Antonio Jaime Muñoz, Churriana (Málaga), el 3 de abril de 1938. A consecuencia bombardeo. Datos de su carpeta personal. 
  • N.º 65 Antonio Picavea. 27 de marzo de 1938. Conductor paisano de la 15 batería 3º pesado. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo. Se llevaron el cadáver.
  • N.º 66 Bibiano Vicente. 4 de abril de 1938. Datos obtenidos de su carpeta personal. A consecuencia de los bombardeos de la aviación de aquellos días.
  • N.º 67 Benito Santos. 26 de marzo de 1938.
  • N.º 68 Claudio Vallejo. 27 de marzo de 1938. Cabo 2ª batería. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • N.º 69 Dionisio Arriola. 27 de marzo de 1938. Chapa 352546. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • N.º 70 Domingo Fonseca Ochogavía. 26 de marzo de 1938. Falleció en el hospital militar de esta villa. Datos de la carpeta personal. Nalda (Logroño), nacido el 23 de abril de 1917, quinto 6ª división. Murió por aviación cuando iban a Peñalba.
  • N.º 71 Domingo Juan Ortega Calvo. Alfaro (Logroño), de oficio impresor. 12 regimiento de caballería ligera, 6ª división. 27 de marzo de 1938, consignándose que se llevaron su cadáver.
  • N.º 72 Domingo Pérez Martínez. Nevacarneros (Logroño). Soldado de artillería 12 legión 1ª batería 7`5. Falleció en el hospital de esta villa, 27 de marzo de 1938. Datos carpeta personal-
  • N.º 73 Emiliano Jiménez Cabello. El 2º apellido aparece como Pérez en las notas del hospital.
  • N.º 74 Feliciano García García. 26 de marzo de 1938. Nació en mayo de 1917 y de profesión labrador. Sn Vicente de Arana (Alava) 12 regimiento de artillería ligera. Bombardeos fuerza aviación. Datos carpeta personal.
  • N.º 75 Feliciano Balbuena González. Villaverde de la Peña (Palencia), Capellán. Falleció en la carretera general de Francia 26 de marzo de 1938, bombardeo aviación. Artillería, 12 ligero batallón 7`5.
  • N.º 76 Felipe Amiano Aramanedi.  Natural de Azpeitia, Guipúzcoa. De 21 años de edad, falleció en la carretera general a Francia el 26 de marzo de 1938. Bombardeo de aviación.
  • N.º 77 Félix Ortiz Mendivil. Cabo de artillería 12 ligeros, 1er batallón 7`5, 13 división. Miñano, Álava. Hospital militar.
  • N.º 78 Fernando Fonseca. 4 de abril de 1938. Datos de su carpeta personal. Falleció a consecuencia bombardeos de aviación 26 de marzo.
  • N.º 79 Fidel Baranda Bloquesa. A consecuencia bombardeo 26 de marzo.
  • N.º 80 Florentino García Díaz. Sargento 15… 3ª P. San Sebastián. 27 de marzo de 1938, bombardeo de aviación. Se llevaron el cadáver.
  • N.º 81 Francisco Horrazabal Arizmendi. Alza, Guipúzcoa. 27 de marzo. 12 regimiento de artillería ligera 12 batallón, chapa 352576. Bombardeo por aviación enemiga en la carretera general a Francia. Se llevaron el cadáver. 
  • N.º 82 Francisco Horazabal. Cabo artillería. 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • N.º 83Francisco Mesa Granero. Chofer, 3er batallón de automóviles de marruecos, 1ª compañía. 27 de marzo de 1938, heridas recibidas en campaña. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • N.º 84 Francisco Sánchez González. 5 de abril de 1938. Herida de arma de fuego, región temporal derecha en cerebro.
  • N.º 85 Ginés Maza Mercader. Mataró, de 26 años de edad. Falleció el 4 de abril de 1938. Alférez 12 regimiento de artillería ligera, batería 7`5 13 división. Falleció en el hospital 26 de marzo de 1938. Herida de metralla. 
  • N.º 86 Gregorio Senés Ávila. 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • N.º 87 Ylasto Poncece Orriace. Bombardeo aviación 26 de marzo de 1938.
  • N.º 88 Javier Villar. 27 de marzo de 1938. 12 ligeros 13 división. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • N.º 89 Joaquín Elorza Badide. 27 de marzo de 1938. 15 batería 3 P. San Sebastián. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • N.º 90 Joaquín San José Mollano. 27 de marzo de 1938. 15 batería 3 P. San Sebastián. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo. Se llevaron el cadáver.
  •  N.º 91 José Carrera Irigoyen. Oyarzun, Guipúzcoa. 26 de marzo de 1938, 21 años.12 regimiento artillería ligera. Carretera general a Francia, aviación enemiga. Se llevaron el cadáver.
  • N.º 92 José Castelví Parera. San Sadurní de Noya. Soldado San Quintín, 25, 4ª- 5ª compañía. Hospital militar esta villa, 28 de marzo de 1938, a consecuencia H.a.f. Fractura fémur derecha.  
  • N.º 93 José Luis Comesaña Castas. Vigo, 20 años de edad. 13ª división de artillería. Chofer del parque automovilístico de Valladolid. Heridas recibidas en campaña, 26 de marzo de 1938.
  • N.º 94 José Maite/Maiti. 4 de abril de 1938, en este cementerio.
  • N.º 95 José Rodríguez Cotal. “3 años de edad, ¿Alivianco?, Sevilla. Soldado regular de Melilla. Hospital militar, 28 de marzo de 1938. Datos carpeta personal.
  • N.º 96 José Vares Puyol. Debió de fallecer por heridas recibidas en campaña.
  • N.º 97 Juan Fernández Fernández. 5 de abril de 1938. Notas carpeta personal. Debió de fallecer por heridas recibidas en campaña.
  • N.º 98 Lirineo Bandillo Alonso. Bóveda, Álava. 20 años de edad. Soldado 12 regimiento artillería ligera 7`5. Falleció carretera general a Francia, 26 de marzo de 1938, bombardeo aviación.
  • N.º 99 Manuel Gutiérrez. 27 de marzo de 1938. 
  • N.º 100 Manuel Mañero García. Villanubla, Valladolid. 25 años de edad. Soldado San Quintín, 25- 5º batallón, 1ª compañía. Carpeta personal. Falleció en el hospital el 27 de marzo de 1938. Heridas recibidas en campaña.
  • N.º 101 Miguel Miguel Villando. 5 de abril de 1938. Notas carpeta personal. Debió de fallecer por heridas recibidas en campaña.
  • N.º 102 Nicasio Tiendas Cortes. Alcuescar, Cáceres. 22 años de edad. Soldado Argel 5ª 1ª compañía 5 división. Herida en campaña. Datos carpeta personal. 
  • N.º 103 Pedro María Lazcano Irazu. Elvillar, Álava. 24 años. Sargento artillería, 12 ligeros, 2ª batería 7`5. Hospital, 26 de marzo de 1938. Bombardeo aviación. Datos carpeta personal.  Herrador.
  • N.º 104 Ramón Pocero Colomar. Debió de fallecer a causa bombardeo aviación, 26 de marzo de 1938.
  • N.º 105 Ramón Seoane Penas. Pantón, Lugo. Cabo Zaragoza 30, 11 batallón, 2ª compañía. 25 años. 27 de marzo de 1938.
  • N.º 106 Moro. N.º 1700. Debió de fallecer bombardeo 26 de marzo 1938.
  • N.º 108 Emiliano Dionisio Peña. Segovia, 23 años de edad. Navas del Marqués (Ávila) Heridas de arma de fuego. Falleció en el hospital 21 de marzo de 1938.  

Fin de la Columna Durruti

La Columna Durruti es la última de pasar a Francia desde el frente del Segre. Identificados como anarquistas, son enviados al campo de concentración de Vernet, campo especial de castigo: «Esta columna, pese a estos maltratos de Francia, participaría activamente en la liberación de París de las tropas nazis en la compañía La Nueve, siendo la primera en entrar a París» (Erick Benítez Martínez, Erick).

La represión

Terminada la guerra llega el exilio, la represión, encarcelamientos y fusilamientos. José Escanilla Calvete, labrador de 32 años es fusilado en Zaragoza el 3 de octubre de 1938 y Victoriano Palacio Usón, de 30 años, el 5 de septiembre de 1940.

Asimismo, apunta Víctor Pardo Lancina «Las tropas nacionales detuvieron tras su llegada a Bujaraloz a tres izquierdistas que también serían fusilados en Zaragoza: Florencio Barrachina –fue asistido por el capuchino Gumersindo de Estella, capellán de la cárcel zaragozana de Torrero– y los apodados «Castilleta» y «Sujeta». También este mismo religioso, cuyo verdadero nombre era Martín Zubeldía Inda (Estella, Navarra 1880-Pamplona, 1974), da cuenta en sus memorias del fusilamiento de otro vecino de Bujaraloz de 44 años, Simeón Pallarés y Pallarés» (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca).

Bujaraloz, lugar de memoria

Definitivamente, Bujaraloz tuvo un papel esencial en el frente de Aragón. Un lugar estratégico que hemos recordado, recogiendo parte de su historia y retratando a muchas de las personas protagonistas, algunas que perdieron su vida luchando en el frente, bajo las bombas o fusilados. También a las muchas que la sufrieron. Su dureza quizá sea importante para que, al recuperar su historia, no perdamos la conciencia de lo que en verdad significa la guerra.

Bujaraloz, espacio de memoria.

Igualmente, Bujaraloz mantiene parte del patrimonio de aquellos días, lugares de memoria, que sirven para recordar y que pueden contribuir en el desarrollo del territorio, formando parte de la Ruta de la memoria democrática del Frente de Monegros.

A su recuerdo y memoria, a la de todas las víctimas.

Agradecimientos al Ayuntamiento de Bujaraloz y, en especial, a su alcalde Darío Villagrasa, a Chusé Rozas, Jaime Gros, Nieves Borraz, Xavier Artigas, Celia Santiago, Sonia Lardin y al trabajazo de los alumn@s del IES Sabina Albar de Bujaraloz.

Cosetas de Sena


En el municipio monegrino de Sena, en el marco del Museo de Oficios Antiguos de Monegros, un grupo de mujeres conversó y dialogó sobre las cosetas de antes, los recuerdos y vivencias que narran una forma de vida que queda en el pasado. Así, recogemos los testimonios de Pilar Royo Naya, nacida en Huesca en 1943, aunque ha vivido toda su vida en Sena; Paz Ferrer Uriol, nacida en Sena en 1943; Josefina Almerge Opi, nacida en Sena en 1953; Rocío Sanz Redrado, natural de Boquiñeni donde nació en 1970, desde 1990 vive en Sena; Nieves Hernández Laborda, natural de San Juan, desde 1990 vive en Sena y Pili Monter Ardanui, nacida en Sena en 1942.

Cuando Josefina llegó al mundo, en su Sena natal, “El médico estaba borracho”, pues era el médico de la localidad quien se encargaba de los partos. En Sena, durante muchos años, estuvo el doctor Ignacio. También las familiares y vecinas ayudaban en los partos, sobre todo preparando agua caliente. “Si bajaba puntiagudo es que iba a ser chico”, pues antes se prefería que fuese chico “Que hacía la casa grande”. Aunque tristemente había mucha mortalidad, enfermedades como el sarampión provocaban muertes prematuras, la vida era más frágil. Cuando alguien moría a corta edad las campanas tocaban las a mortijuelo.

A los recién nacidos se les bautizaba pronto, a los ocho días y durante el bautizo se tiraban peladillas. A las chicas se les hacía  pronto los agujeros en las orejas, a los pocos meses, con una aguja “y antes de los pendientes se ponía un hilo”. Se les daba galletas con leche, especialmente cuando no había mucha leche. Pronto se llevaban a las monjas, iban desde lo dos a los seis años y de los seis hasta los catorce años se iba a la escuela pública. Las clases eran separadas por sexos y también el patio de recreo. Las monjas hacían teatro, hasta los seis años lo hacían juntos y después separaban a chicos de chicas. En la escuela se aprendía geografía, matemáticas, ortografía, se hacían dictados y enseñaban religión. Por las tardes aprendían a coser, bordar, ganchillo, realizaban paños de costura, punto alado y escapulario. Las monjas cobraban por enseñar a coser. Paz fue a coser a casa del sastre. En la escuela daban leche en polvo y queso en lata (1956-1960). Las mujeres no salían a estudiar fuera, “al seminario de Huesca solo iban hombres”. 

También en la iglesia había separación por sexos “Los hombres a la izquierda y las mujeres a la derecha”. La ropa debía de ser muy correcta y había que ir con velo, chaqueta o manguitos cubriendo los brazos, falda larga y con medias. Por Sena, los curas de la diócesis de Lérida eran mucho más severos que los de Huesca. Todos los domingos tenían catequesis. Cuando se hacía cine, en la plaza, las películas se clasificaban por colores: “El blanco para todos los públicos, el azul a partir de los 12 años, el rosa desde los 21 años y el grama era peligrosa para todos”. 

En el río se bañaban con un viso, estaba muy mirado con quien iban las chicas. Al baile no les dejaban entrar hasta que no eran mozas, hasta los 14 años, normalmente iban en cuadrilla. Antes les tenía que llevar un chico, el novio o algún chico que les fuese a buscar. Incluso en la escuela castigaban a quienes habían ido al baile, doña Asunción les daba con una regleta.

A la plaza acudían de vez en cuando los Ongaros (Húngaros), “¡Qué han venido los Ongaros!” y los zagales y zagalas corrían a la plaza para ver el espectáculo donde hacían bailar a un pobre onso (oso).  

Se casaban pronto, a partir de los 24 años y como ajuar normalmente mantelería o sabanas. Después de la boda muchas marchaban pronto de viaje de novios, a las tres de la madrugada para ir a coger el tren al Tormillo o el coche a Barbastro o Lérida. Paz recuerda que cogió el tren en el Tormillo a Barcelona, llevaron dos pollos en segunda clase, como pago para alojarse en casa de unos familiares.

Se hacían la propia lana y tejían jerseys, toquetas y calcetines, se hilaba la lana y escorpinaba (desanchar la lana). Con cantaros, sobre la cabeza, iban a buscar agua a la acequia y la llevaban a las casas. No había agua corriente, ni mucho menos baños, así que las necesidades se hacían en el corral. El aseo personal se realizaba con palanganas “Poquer a poquer se iba dando uno agua por las partes del cuerpo”. La ropa se lavaba en la acequia y para blanquearla se calentaba agua con ceniza y se colaba, luego, aquella agua, se empleaba para lavar la ropa blanca. Para fregar el suelo de rodillas se utilizaba una almadeta para proteger las rodillas.

En Sena había buena huerta. Se hacía matacías, se hacían farinetas y se comían los lechacines. Para elaborar las farinetas primero se cernía el panizo. Pan con manteca y azúcar o pan con vino y azúcar, era la típica merienda, sobre todo después del recreo. Lo normal era tener en casa manteca de bochiga (vejiga de cerdo),  la bochiga se llenaba de manteca para almacenarla colgada en la cocina. Había estraperlo con la estación de ferrocarril del Tormillo, a donde se iba a vender trigo, cebada y harina. Además se hacía esparto y algo de sogueta, principalmente para su uso local. Hacer sogueta era cosa de hombres. La calderada, a base de patata, remolacha y todo lo que sobraba, se daba a los tocinos. 

Cuando celebraban los quintos había una semana de bailes, se ponían unas botas y pedían por el pueblo huevos con los que hacían farinosos o panetes de pan. Las puertas de las casas se ataban con fencejos para no dejar salir, era una trastada.

Para santa Agueda las mujeres sacaban a bailar a los chicos, ellas elegían. Se tocaba las campanas, se merendaba y en la plaza se hacía una rueda y se cantaba.

Algunas noches se espanotaba, de las panotas del panizo se separaba la cascarota para hacer colchones, también las cascarotas se daban como forraje a las vacas. A las fincas de Presiñena iban las chicas a plantar espárragos que acababan en la conservera de Sariñena.

Se amasaba en casa y se llevaba a cocer al horno. A servir marcharon muchas mujeres, sobre todo a Barcelona y también a Francia. En los cañizos secaban melocotones (orejones) e higos “¡Ay! que habrá tronada, a entrar los cañizos al cubierto”. Embotellaban tomates, para conserva y lo hacían en botellas porque no había botes. Comían cantillos de pan, que tostaban y daban con ajo y luego escaldaban con agua hirviendo. Muy parecido a las conocidas sopas de ajo.

El luto era muy riguroso, a Paz le duró siete años, no le dejaban ni comprar una aradio (radio). Las mujeres mayores llevaban el luto para siempre “Señal de luto-medio luto”.

La entrevista se realizó en Sena el 26 de abril del 2018. Gracias al Museo de Oficios de Monegros por abrirnos sus puertas a su maravillosa ventana al pasado, atesorando objetos que enseñan una forma de vida que hemos ido dejando atrás. Y gracias a Pilar, Paz, Josefina, Rocío, Nieves y Pili.

María Teresa Alegre Morel


Entrevista a María Teresa Alegre Morel por Carla Gómez Rivera, 2º Bachillerato IES Gaspar Lax.

Mi abuela, se llama María Teresa Alegre Morel, nació el 18 de abril de 1944 en Belver de Cinca.  Vivía en una finca cerca de Vencillón, en la cual habitaban más familias aparte de la de mi abuela. 

Su padre se dedicaba al pastoreo de ovejas, y su madre se dedicaba a las tareas del hogar, normalmente, aunque había días que también iba con su marido al pastoreo. 

En la familia de mi abuela eran dos hermanos y dos hermanas, pero a día de hoy su hermano mayor Agustín ya no está con nosotros. 

Tiene muchos recuerdos de su infancia, como por ejemplo, el tener que realizar una larga caminata hasta llegar a la escuela, ya que antiguamente no había autobuses, ni coches como ahora para trasladarnos donde nos apetezca en un momento concreto. Además, también se acuerda de cómo eran las clases y las aulas, ya que para calentarse tenían una estufa de leña y solamente llevaban un libro en el que recogían todas las materias. El agua antiguamente no les salía de un grifo como a nosotros, sino que en la finca de mi abuela había un pozo de agua, donde iban a coger el agua necesaria cada día. 

En cuanto al tema de los juegos, se acuerda mucho de jugar a las canicas, a las chapas de las cocacolas o de cualquier botella que llevase chapa y el que más recuerda es el juego de las tabas, que este era bastante peculiar ya que se usaban los huesos de la rodilla del cordero, esos mismos huesos tenían por decirlo de alguna manera 3 funciones al lanzarlo, según la forma en la que caía, es decir podías ser rey, peón o uno más de la partida, pues si al lanzarla te salía rey, mandaba al peón y tenía que hacer lo que le mandase y asi sucesivamente.  

La vida en el pueblo era tranquila, pero a la vez muy dura, ya que si tenías animales y tierras, es un trabajo de realizar todos los días y es bastante cansado, ya que antiguamente no había tractores como los que hay hoy en día y todo lo hacían con animales o en el tiempo de recolectar, lo hacían con sus propias manos, ya que no había máquinas como ahora que recogían el fruto. 

En su casa sí que tenían luz, no como las de ahora, pero sí que tenían luz y un hogar que también les proporcionaba luz aparte de calor. Además también tenían agua potable, ya que la iban a buscar al pozo y esa era el agua que utilizaban para todas sus necesidades, ya que no tenían agua corriente que saliese de los grifos. Mi abuela en su casa tenía toda clase de animales como cerdas y cerdos , patos, pavos, conejos, gallinas y los perros de las ovejas, todos ellos en sus cuadras correspondientes. 

Para divertirse, muchas veces iban a tocar los timbres de las casas o saltaban corrales, además quedaban para ir al monte de paseo, jugaban a los juegos tradicionales. Las fiestas de los pueblos eran parecidas a las de hoy en día ya que había orquestas en las que venía gente a cantar como ahora, quedaban muchas veces entre vecinos y cada uno un día hacía la comida y las celebraban juntos entre vecinos, también hacían concursos de comida normalmente y así la gente se divertía y motivaba para salir. 

Normalmente el trabajo de los jóvenes era en el campo para los hombres y en casa para  las mujeres, ya que hoy en día a las mujeres muchas veces no nos ven capaces de realizar otras actividades que no sean las de casa. 

La casa de mi abuela es bastante grande, pues tiene un comedor en el cual tiene todavía una estufa de leña y en el mismo comedor hay dos habitaciones, después al salir del comedor enfrente hay otra habitación y al girar a la derecha hay otra habitación  y el cuarto de baño a la izquierda con el de las cosas de la limpieza al lado. Y siguiendo el pasillo recto, sales a la cocina y enfrente del pasillo está el hogar. Y una vez que has salido a la cocina enfrente está la puerta del corral.  

El matrimonio en aquella época era un poco duro, ya que la mentalidad de los hombres en muchas ocasiones era un poco machista, pero en el caso de mi abuela no tuvo ningún problema respecto a ese tema, solo que sí que lo recuerda duro, porque en esa época había que trabajar mucho para conseguir las cosas. Las bodas se celebraban normalmente en iglesias, ya que antiguamente la gente era bastante religiosa y celebrarlo en las iglesias era tradición y así quedaba mejor para que la gente no criticase a las familias. Lo que recuerda mi abuela sobre el viaje de novios es algo muy bonito, porque fue la primera vez que salían del pueblo y fueron a Barcelona, recuerda que había bastantes coches que brillaban con la luz del sol por las carreteras, que en Barcelona había muchos edificios y muchas casas ya que en comparación con La Cartuja de Monegros todo era grande. 

El trabajo después de casarse no varió mucho, ya que mi abuela siguió con el trabajo del hogar y de los animales y mi abuelo siguió siendo pastor. Pasaron unos años y mi abuela tuvo 2 hijas,  mi madre, María de los Ángeles y  mi tía Sandra.  El cuidado de los hijos era parecido al de ahora pero quitando el tema de las tecnologías. La alimentación de antes posiblemente fuese mejor ya que no existía la comida basura como hoy en día  y todos los alimentos se preparaban y  criaban en casa, por lo tanto los productos eran mucho más sanos y beneficiosos para el desarrollo de las personas. Para entretenerse mi abuela hacía ropa para sus hijas de lana, les hacía peinados y jugaban a la taba, las canicas etc.. Mi madre y mi tía se divertían con diferentes juegos en la calle como al pilla pilla, el escondite y con los animales en el corral.

La vida en el pueblo ha cambiado bastante ya que antiguamente con los vecinos del pueblo eran como familia ya que si necesitaban algo y si les sobraba algo por ejemplo haber estado el día anterior de matacía, les llevaban algún trozo de carne y así normalmente con todo. En cambio ahora las cosas no son iguales, ya que no se intercambian productos como antiguamente. Ahora como mucho es si se te ha olvidado algo o necesitas algo con mucha urgencia, si no, ya no es como antes, es como que la gente se centra más en sus familias y antes se centraban en las de los vecinos también.  

La mentalidad de la gente ha cambiado bastante ya que estamos viviendo en otra época en cuanto a nuevos avances tecnológicos y quieras o no, eso te cambia la forma de pensar. La mentalidad de mi abuela ha cambiado en cuanto a este tema de las tecnologías ya que se ha modernizado por decirlo de alguna manera pero también tengo que decir que la mentalidad de mi abuela ha sido toda la vida muy abierta en cuanto a temas del amor, ya que siempre nos decía que daba igual con quien estuviésemos mientras nos hiciera  feliz ya que  eso es lo más importante. En los demás temas igual, siempre ha sido muy abierta  y los ha ido aceptando todos. 

Uno de los remedios caseros que mi abuela me dice siempre cuando tengo mal la garganta es beber un vaso de leche caliente con miel. 

Y cómo dicho que mi abuela suele decir mucho es: “va a durar más que un martillo enronao en paja”  esto mi abuela lo suele decir cuando una persona mayor está muy sana y que hace referencia a que al estar tan sana, si sigue así vivirá por muchos años más.  

Y por último y para terminar, las creencias que había eran el catolicismo principalmente, ya que en la familia de mi abuela eran bastante religiosos y todos los domingos iban a misa. 

José Mª Paraled Basols


Entrevista a José Mª Paraled Basols por Teresa Coscolla Paraled,2º Bachillerato IES Gaspar Lax.

1. ¿Me puedes decir nombre y apellidos, lugar y fecha de nacimiento, dónde vivía con su familia y cuál era el trabajo de sus padres?

José Mª Paraled Basols

En Sariñena el 22 Marzo 1937

Viví en Sariñena durante toda mi vida

Mi padre fue Abogado en la especialidad procurador y también se dedicó a la agricultura, mientras que mi madre se dedicaba a las labores de la casa.

2. ¿Tiene o tenía hermanos y hermanas? Cuántos-as.

Sí, tres hermanas y un hermano.

3. ¿Qué recuerdos tiene de su infancia? Puede decirme algo de juegos, trabajos en casa, la escuela, la vida en el pueblo y en el campo… cuando era niño.

Sobre todo la recuerdo en la escuela con los estudios, jugando a juegos de mesa como el billar, las cartas, futbolines, corridas de marros, canicas, el parchís,…Dependiendo de la edad.

4. ¿Había agua potable cuando era niño?¿Había luz?¿Tenían animales en casa?

Si.

Si.

En casa no, pero en el campo tenía una granja con cerdos, gallinas, conejos,.. y un ganado de ovejas.

5. ¿Qué hacía la juventud para divertirse?¿Cómo eran las fiestas, los bailes etc?

Ir de vez en cuando al cine, al baile, también nos encontrábamos en convivencias y tertulias, mi juventud fueron estudios y en invierno al cine,… en verano íbamos al río, además de la ayuda en casa y en el campo.

6. ¿Cuál era el trabajo de los jóvenes?

Sobre todo la agricultura y servicios como trabajar en el campo, talleres,…

7. ¿Qué recuerda del matrimonio?¿Cómo se celebran las bodas?¿Y el viaje de novios?

Las bodas se celebraba una liturgia con actos, llegaban los novios y los abarcaban con un velo, además del cambio de las arras, los curas se encontraban de espaldas al público, además de con muchos familiares, la ceremonia era en la iglesia con toda la ornamentación y mucha alegría, en las calles todos los que se acercaban participaban en la celebración.

Los viajes de novios eran a ciudades cercanas de Sariñena como por ejemplo Madrid, Barcelona, Zaragoza,… En mi caso fuimos con mi mujer a Santander, Madrid y Valencia.

Momentos agradables, al igual que momentos de tristeza, con altibajos económicos, enfermedades y problemas de convivencia. Fruto de mi matrimonio son tres hijos, dos hijas y un hijo, y actualmente también nueve nietos.

8. Dígame cómo era su casa, ¿Tenía hogar?

Mi casa era grande, preparada para la agricultura con bodegas, graneros y habitaciones con cocina, si también teníamos un hogar y a su lado una cadiera, también había mobiliario de la época, como sillas, camas de madera,….

9. ¿Cómo era su trabajo después de casarse?¿Tuvo hijos?

Mi trabajo fue agricultura y la colaboración de las entidades de un pueblo.

Sí, dos hijas y un hijo.

10. ¿Cómo era el cuidado de los hijos?¿Cómo se entretenían?

De pequeños fueron atendidos hasta que llegaron a la temprana edad de los estudios dependiendo de la edad y llevándolos hasta el máximo de sus estudios como primaria, secundaria, bachiller y universidades.

11. Al hacerse mayor ¿En que ha cambiado la vida en el pueblo?

Una evolución muy grande, tanto en la mecanización de la agricultura, como en el avance de las relaciones, servicios, así como la tecnología en todos los aspectos.

12. Recuerda algún dicho o refrán.

Marzo ventoso y abril lluvioso sacan un Mayo florido y hermoso , era un refrán muy típico en la agricultura.

13. ¿Ha cambiado la mentalidad de la gente?¿Y la suya?

Mucho, mi mentalidad también ha evolucionado respecto a la forma de ver las cosas, como por ejemplo en que las personas somos mucho más tolerantes de lo que pensamos.

14. Dígame si recuerda algún remedio casero.

Mi madre tenía algunos remedios para los catarros:

– Se introducía en la garganta yodo con algodón sujeto con una pinza para frotar por la garganta y por fuera se aplica cataplasmas.

– Mi madre aprendió de Don Nicolás las ventosas que se trataba en: con una moneda y algodón se prendía fuego en la espalda y se tapaba con un vaso mientras que absorbía el catarro, depende de lo fuerte que fuera el catarro se ponía la piel de un color o de otro.

Así como las hierbas para tomar como manzanillas, tomillo,… Que las llegaban a recomendar los médicos.

15. ¿Qué creencias había?

La que hemos conocido tanto yo como mis hermanos e hijos ha sido siempre la creencia católica, la incorporación de otras religiones han sido posteriormente, al abrirse la emigración debido a que cada persona trae su cultura al país emigrado.

Antonio y Josefa Bosque Barrieras


Entrevista a los hermanos de mi abuelo. Por Laura Lalana Bosque 2º Bachillerato IES Gaspar Lax

1.- ¿Me pueden decir el nombre y apellidos, lugar y fecha de nacimiento, dónde vivían con sus familias y cuál era el trabajo de sus padres?

Antonio: Yo soy Antonio Bosque Barrieras, nací el 20 de febrero de 1.931 en Sariñena, y he vivido siempre ahí. El trabajo era ir a trabajar al campo, y ya. Se iba al campo con las mulas, pero mi madre se quedaba en casa.

Josefa: Yo soy Josefa Bosque Barrieras. Nací el 22 de abril de 1.923 en Sariñena y también he vivido siempre aquí. El trabajo era también ir a labrar al campo con las mulas.

2.- ¿Tienen o tenían hermanos o hermanas? ¿Cuántos?

Antonio: Nosotros somos hermanos. Éramos tres chicos y tres chicas.

Josefa: Y uno que se murió.

Antonio: Bueno, se murió uno de muy pequeñer en la guerra.

Josefa: No, yo digo una chica que a los cinco años se murió, porque entonces los críos se morían.

Antonio: Sí, en total siete, pero sólo vivieron seis.

3.- ¿Qué recuerdos tienen de su infancia?

Antonio: La cosa no estaba como ahora ni mucho menos, había pocos medios, no había de nada.

Josefa: Pasar hambre no, pero bueno, tampoco te ibas siempre a la cama con la tripa llena, te quiero decir. 

Antonio: Y que no había nada. La cocina con leña, ni teníamos nada, ni calefacción, ni baño…

Josefa: A la cuadra.

Antonio: Ah, sí, no he dormido yo poco con las mulas en la cuadra ahí…

Josefa: Sí, y dormir en la pajera, porque no había sitio arriba.

Puede decirme algo de juegos, trabajos en casa, la escuela, la vida en el pueblo y en el campo… cuando eran niños.

Josefa: Íbamos a jugar con los críos.

Antonio: Venías del campo y luego si te sobraba un rato de tiempo, jugábamos a la pelota con los críos. Te juntabas aquí (con) críos y las pelotas, entonces, hechas de trapo o de lo que había, que era nada.

Pero de muy joven ya, a trabajar al campo. A lo mejor de once u [sic] doce años ya a trabajar, y después ibas a la escuela si acaso poco, particular por la noche a lo mejor ibas, pero nada. Por eso lo poco que sabemos.

Josefa: Enseguida a picar con la jada.

Antonio: A picar, a hacer remolacha y cereales.

4.- ¿Había agua potable cuando eran niño? ¿Había luz?

Antonio: Yo me acuerdo de no ver agua potable en casa, de tener que coger los cántaros y  [sic] ir a la fuente a buscar agua.

Josefa: No había agua. Luz sí.

Antonio: ¿En la época de hace setenta años? Ni agua potable.

¿Tenían animales en casa?

Josefa: Burros.

Antonio: Mulas, cerdos y gallinas, conejos, de todo eso.

Josefa: Nada, cuatro sólo, no más había.

Antonio: Mi madre sí criaba muchos animales, ¿eh? Todos los años, un par de cerdos y gallinas. Teníamos las mulas, y criábamos animales, gallinas, el cerdo, que lo matábamos para casa…

5.- ¿Qué hacía la juventud para divertirse?

Josefa: Nada.

Antonio: Pues mira, te digo, ¿Qué ibas a hacer? Jugabas aquí, a correr, a jugar a marro que le [sic] llamábamos, a encorrerte (localismo de Aragón, correr detrás de alguien) por ahí. A lo mejor, uno la paraba, así, ¿sabes? (escenifica la acción). Y a brincar, a brincar uno encima del otro. Al churro le [sic] llamábamos. El churro, media manga y manga entera. Y como estaba uno así (escenifica la acción), así te lo adivinaba. El que estaba abajo lo tenía que adivinar.

¿Cómo eran las fiestas, los bailes, etc.?

Antonio: Aquí íbamos al baile, al casino, y tocaban cinco o seis: los Lobateras, Jorge Casasnovas…

Josefa: Pero antes era en la plaza.

Antonio: Y tocaban [sic] la orquesta del pueblo cuando íbamos al casino, así ibas al casino a bailar.

Josefa: En la plaza lo hacían antes del casino.

Antonio: El casino es más viejo, y después vinieron [sic] el entoldao. Un entoldado, ¿sabes? Que lo ponían en la plaza.

Josefa: Y bailaban allí también.

Antonio: Y después al casino. Pa fiestas sólo.

Josefa: Hombre, aquí en Sariñena en el casino todo el año, ¿eh?

Antonio: En el casino, tol año había, sí.

Antonio: Eran normal (es), eran las fiestas. Ibas a las fiestas y [sic] ibas al baile, claro. Lo que pasa es que las cosas de repostería, que ahora no te falta [sic] en todo el año en casa, entonces, pa Navidad y la fiesta, y no había más. Pa Navidad, empanadones y farinosos.

Josefa: Y frutas ni en comías, si no eran del campo.

Antonio: La fruta nosotros la teníamos abundante, de casa, claro. Las cosas de comer, de lamines (localismo de Aragón, golosinas), de lo que hay ahora, que no falta [sic] en todo el año magdalenas ni cosas de esas, entonces, nada más lo catabas pa las fiestas y pa Navidad.

Josefa: Y las hacíamos en casa.

6.- ¿Cuál era el trabajo de los jóvenes?

Antonio: Eso depende. El campo principalmente, pero otros serían mecánicos, y otros, lo que fuera.

Josefa: Poner herraduras en las patas en las mulas. Y a abrevar a los abrevadores [sic].

Antonio: El nuestro, el campo.

Josefa: Yo estaba en el horno.

Antonio: Y era panadera.

Josefa: Iba a repartir las levaduras pol pueblo, antes de amasar.

Antonio: Antes se iba [sic] a buscar las masas a casa.

Josefa: Y se cocían.

Antonio: Lo llevabas al horno y allí se cocían.

7.- ¿Qué recuerdan del matrimonio? ¿Cómo se celebraban las bodas? ¿Y el viaje de novios?

Antonio: Pues mira, a lo mejor se casaba un pariente y hacías un pequeño refresco en casa.

Josefa: En casa. Siempre en casa.

Antonio: Un pequeño refresco cuando salías de la boda.

Josefa: Refresco y comida se hacía.

Antonio: Pero más que nada eso era.

Josefa: Y cuatro. Ibas [sic] cuatro y nada, la comida que hacían por casa.

Antonio: En casa, y a lo mejor hacías…

Josefa: Algún caldo y cosas de esas, matar conejos.

Antonio: Mataban pollos y estábamos ocho…

Josefa: Pero en casa. Entonces, los restoranes no había pa ir.

Bueno, no había, no había… ¡no había perras pa ir (risas)! Yo aún fui a Zaragoza, pero fui porque me dieron la casa, que si no, no habría ido. A casa de mi tía. Allí fui yo. Dormíamos los novios con la prima, todos arriba en un cuarto. Fíjate, con los novios, y ahí estuvimos.

Antonio: Y tus abuelos a Madrid, a casa de la hermana de tu abuelo.

8.- Díganme cómo eran sus casas, ¿tenían hogar?

Los dos: Malas.

Josefa: Yo dormía en un cuarto en la casa de la abuela, que cuando caía la nieve la veía por el tejado. Es lo que era.

Antonio: Si estaba sin nada la habitación de abajo, estaba sin lavar el techo.

Josefa: Estaba sin lavar, y cuando nevaba, la nieve reprandaba [sic].

Antonio: Un hogar pa quemar leñas había. Si te mandaban, anda, ale a buscar leña, y la echabas en la cocina. Y a echar escobizos (localismo de Aragón, escoba corta, pequeña, y de ramas secas), aliagas…

Josefa: Lo que había.

Antonio: Ni cuartos de baño, ni aguas potables.

Josefa: A la cuadra, con las mulas, que no había váter. Y te picaban las gallinas, las muy malditas.

9.- ¿Cómo eran sus trabajos después de casarse?

Josefa: Después de casarme, yo ya nada… En casa con el crío.

¿Tuvieron hijos?

Antonio: No.

Josefa: Yo sí. Un hijo.

10.- ¿Cómo era el cuidado de los hijos?

Josefa: Pues mira, como se podía. Hacías todo lo que podías pero no se podían atender bien, porque no había nada. Se le daba todo lo que podías, yo eso era lo que hablaba con tu tío Antonio. Yo trabajaba en el horno y venía a almorzar a casa. Y mi madre me guardaba un plater de farinetas (localismo de Aragón, gachas). Y decía:

—Yo no quiero eso, mamá.

—Pues oye, no tengo otra cosa.

Y me daba una perrica pa comprarme chocolate de aquel del que me gustaba, y me lo comía mejor que las farinetas. Pero si no, farinetas. No había otra cosa.

Antonio: Cosas de comer, todo cosas de casa, prácticamente. Hombre, ahora…

Josefa: Aquello no era, y esto tampoco. Ahora es demasiado. ¿Por qué ande va a parar? Que hay mucho derroche ahora, más de cuatro en casa na más hacen que derrochar. Yo ahora he visto barras de pan tiradas en el contenedor.

Antonio: Yo tirar el pan si había perros y por ahí no me importaba, pero tirarlo por tirarlo siempre me ha causado rechazo.

Josefa: Siempre había uno que le daba para tener más perras… pero pa los demás, na más había calamidades.

Antonio: Y dormir amontonaos. Eran las casas pequeñas y caro.

Josefa: Vosotros, los hermanos, dormíais en la cuadra, en una pajera. Y nosotras a montón. Yo dormía con mi abuela, y a los pies me echaba a mi madre. Y la otra en la cabecera.

¿Cómo se entretenían?

Josefa: En la calle jugando, hija mía, a pegar patadas con una peloteta o a jugar a marro o… a eso, porque no había otra cosa, porque pa ir por ahí a los bares, no. A ningún sitio, porque no había pa pagar nada, ni pa pagar un vaso de agua había (ríe).

Antonio: Beh, ni había bares, había poca cosa. Tabernas le [sic] llamábamos, más que nada. Las que hubiera en aquella época, hace cincuenta u ochenta años, pues qué me sé yo.

Yo en Sariñena me acuerdo de ver un banco, ¿eh?, ¡un banco! (con ademán de sorpresa), ande está el Central Hispano (fusionado con el Banco Santander en 1.999), allí había el Banco de Aragón que le [sic] llamaban, con tres u [sic] cuatro empleados. Y sin más.

11.- Al hacerse mayores, ¿en qué ha cambiado la vida en el pueblo?

Josefa: Ahora mucho.

Antonio: La vida ha dado un cambiazo (con énfasis), del 500% o qué me sé yo de cuánto ha cambiao.

Josefa: Antes había ranas y bichos y ahora ya no se oyen. Antes estabas aquí al lado y oías cantar crac crac.

Antonio: Bueno, ahora eso ya ha desaparecido mucho.

Josefa: Y culebras, en venían por aquí por la calle abundantes.

Antonio: Hombre, y el campo no se puede comparar hoy el adelanto que hay. Entonces, todo a mano, a cortar alfal, que si corto con la galla…

Josefa: Y el sacarlo al cargadero, que no había pa llevarlo a ningún lao.

Antonio: Lo que te costaba entonces un día de trabajo muy grande, ahora diez minutos, caro.

Josefa: Ahora ya no nos hace falta de nada. Están mejor los pobres de ahora que los ricos de antes.

Antonio: El adelanto que hay hoy en todo comparao a entonces, pues entonces lo que digo yo. Entonces, ir a cortar cuatro espigas de alfal (fa), te matabas un día y ahora cuesta diez minutos.

Josefa: Y entonces a llevar la comida al campo que íbamos.

Antonio: Claro, estabas trabajando en el campo y ya no podías subir a comer. Y las mujeres siempre bajaban al campo a llevar la comida.

Josefa: Y yo también he ido. Na, cuatro judías.

Antonio: Sí, ya te digo que vosotras, aunque mi madre no. Pero anda que no bajaban pocas veces las que querían bajar… (ríe)

12.- ¿Recuerdan algún dicho o refrán?

Antonio: Pff, muchos. Ahora no sé.

Josefa: Ahora no se me viene ninguno a la mente.

13.- ¿Ha cambiado la mentalidad de la gente? ¿Y la suya?

Josefa: Pues mucho. Mucho ha cambiao.

Antonio: Pues no sé, pues entonces, qué te diré yo, mira, pues yo no sé. Entonces me parece que había más compañerismo.

Josefa: Más que ahora.

Antonio: Cuando matabas los tocinos (localismo de Aragón, cerdos), amigos y vecinos y por ahí, todos a hacer la cena.

Josefa: A hacer cena.

Antonio: De cuando hacían, que ahora eso ya no existe, caro.

Josefa: Ya hace años que no existe eso.

Antonio: Pues antes, cuando se mataba la matanza del cerdo, pos siempre se reunían las familias.

Josefa: Mariano —tu abuelo—, y por ahí, aquí en la calle los días de fiesta, como no iban a ningún lao, se compraban un litro de vino y ahí estaban toda la tarde.

Antonio: Ah claro, no había más.

Josefa: Un traguer, con la bota.

Antonio: Tres o cuatro viajes al sol con el pobre vino y a pasar allí la tarde.

Josefa: No había pa más.

Antonio: Pero chica, yo te diré que siempre he procurao hacer siempre lo mejor que he podido en todo. ¿Mentalidad? Pues mira, habrá de todo en la vida, pero, hay quien es muy familiar, y otros hagan menos caso de eso.

Ni le quitaré ideas a nadie ni le impondré, cada uno… Que aunque nos enseñen buenas ideas, siempre habrá gente mala pa todo.

Josefa: Con un tío nos dejemos [sic] de hablar también cuando yo era una crieta, que entonces se hablaba por las herencias, que no había ninguna (ríe).

Antonio: O sea, dice que el tío fue el heredero de la casa y te quiero decir… Se dejaron de hablar por la herencia.

Y al otro tío no sé también qué le dejarían.

Josefa: Nada.

Antonio: ¿Y sabes qué le dejaron a mi madre en casa de ella? Doscientas pesetas (ríe).

14.- Díganme si recuerdan algún remedio casero.

Josefa: Qué me sé yo. Té purgante y por ahí tomábamos.

Antonio: Té purgante.

Josefa: Pa la tripa, y si no, agua caliente y por ahí te apañaban pal resfriao.

Y aspirinas, que ahora aspirinas ya no dan.

Antonio: La aspirina tiene que ser muy vieja.

Josefa: De críos ya tomábamos.

Antonio: Cuando hacía frío, pa calentar la cama, la calentaban con un plato de brasa.

Josefa: O con bolsas de agua.

Antonio: Las bolsas de agua ya vinieron después. Bueno, igual ya habría, aunque no lo hubiera en todas casas.

Josefa: Una botella de agua caliente ponían y la cesta con la brasa pa calentar.

Antonio: No dormíamos poco bien en la cuadra, bien caliente, con las mulas, y ahí te levantabas por la noche porque algunas veces te se [sic] cagaban. Teníamos una yegua, la mala aquella, alguna vez te se [sic] cagaba encima.

Y cuando íbamos al monte también, mira, pues a dormir allí, en la paja y las ratas porencima. No me han pasao pocas por encima de ratas… (ríe) cuando ibas al monte a labrar, a sembrar o a lo que sea.

Josefa: Aquí no tenías ni un día pa ir a comprar, y comías lo que tenías en casa.

Antonio: Lo que pasa es que se hacía mucho de casa. Nueces se cogían… bueno (con énfasis), de cinco o seis nogueras. Higos, un saco en secábamos. Pero mírate, y ahora tan contaminao que está todo… 

Josefa: Ahí en la ventana esa (la señala), ahí se ponían de moscas… Negro de moscas, estaban encima (de) los higos. Pues te los comías igual y no te morías. Y ahora tan delicaos que somos todos…

15.- ¿Qué creencias había?

Josefa: Pues sí, se creía. Yo siempre tengo las cosetas que te dan de la Virgen, de Dios y por ahí; así como otros lo tiran, yo siempre lo he tenido. Yo creo que algo tiene que haber.

Antonio: Hombre, pues creencias, cree uno, mira, unos creen más y otros dicen: «Pues bueno».

Josefa: Antes sí, ahora no. Ahora no cree en nada nadie ni nada.

Antonio: La cosa esta de curas a mí igual me da.

Josefa: Antes ocurría que cuando uno tenía una amargura, que le pasaba algo, se ponía el hábito de la Virgen del Pilar, el vestido morao, y lo llevaba (de) continuo un año, medio año o como fuera. Pero ahora no hacen caso ya de nada de cosas de esas.

Mi cuñada llevó más de un año el hábito de la Virgen del Pilar.

Antonio: Pues hombre, pues antes la gente… pfff. En la iglesia de Sariñena, cuarenta no se ven, claro…

Josefa: Pero ahora no, no creen en nada nadie.

Antonio: Ahora la gente pasa más.

Josefa: Oye, que yo sí, yo digo que algo tiene que ver.

Antonio: Pasa más de las cosas. Pues yo, pa decir a misa de propio (localismo de Aragón, a propósito), poco he ido, o sea que yo, ni creo ni dejo de creer.

Josefa: A entierros y por ahí hemos ido (de) continuo. Si es pa San Blas y por ahí, siempre hemos ido también. También tenemos la fe esa de comer algo pa san Blas. Y el año pasao también pa tú [sic] te llevemos [sic], pa todos, una bolseta de tortetas o no sé qué era.

Antonio: Este año me parece que no habrá san Blas…

Antonio Hernando Villacampa


Miembro del Partido Comunista, combatiente en la guerra civil, Antonio  perteneció a  la 43 división,  exiliado,  pasó por varios campos de refugiados franceses, por la 68 Componía de Trabajadores Extranjeros y participó en la creación de la Primera Brigada de Guerrilleros Españoles en Francia, dando lugar al XIV Cuerpo de Guerrilleros. Además, en Francia fue miembro del PCE y ayudó a tramitar numerosos papeles de los republicanos españoles. Su vida, sin duda es trepidante, digna de reconocimiento y su recorrido es toda una lección de historia.  

Antonio Hernando Villacampa. Robres, 1935.

Ramón Hernando, hijo de Antonio, recogió muchas notas de su padre, además de investigar en varios archivos y testimonios orales, entre ellos los de Sixto Agudo y José Goez (26 de julio de 1988). Gracias a sus notas, contamos con abundante información, pero sobre todo con el testimonio de su padre Antonio. Además, Ramón legó todos los documentos e investigaciones al Centro de Interpretación de la Guerra de España en Robres.

A través del relato de su hijo Ramón Hernando recogemos la vida de Antonio Hernando Villacampa, una vida de película.

Con Antonio Hernando reconocemos la vida de muchos españoles que sufrieron la guerra de España y a la vez no se rindieron contra el fascismo y lucharon en el exilio. Ni más ni menos plantaron cara al nazismo, a las tropas nazis alemanas en plena Francia. Fueron apátridas e incluso muchos acabaron en campos de exterminio nazi. Aun así, continuaron sufriendo el exilio donde, a pesar de las muchas dificultades y represiones, rehicieron sus vidas. Mientras, en España se perpetraba una dictadura fascista con el beneplácito internacional que duró hasta casi finales del siglo veinte.

Con el tiempo, en Francia han sido considerados héroes nacionales, mientras en su tierra natal, el olvido y la desmemoria se ha impuesto y han continuado siendo repudiados, un castigo perpetuado desde el franquismo. La democracia española apenas ha significado el reconocimiento.

El presente trabajo, además de recoger parte de la vida de Antonio Hernando Villacampa, pretende ser un homenaje a todos aquellos exiliados y luchadores antifascistas, a los muchos que dieron su vida y otros muchos que permanecen olvidados en la historia, en cunetas, fosas y exilio.

 A todos ellos dignidad y memoria.

Antonio Hernando Villacampa nació el 24 de noviembre de 1919 en la localidad de Zuera, provincia de Zaragoza, y falleció en Francia en 1992. Su padre, Antonio Hernando era de Luceni (Zaragoza) mientras su madre Antonia Villacampa Susín de Robres (Huesca). Su hermano Fortunato, alias Paco, nació el 21 de Abril de 1922, también en Zuera donde vivieron hasta  1925, en casa de un primo hermano de Antonia, Ramón Villacampa “El Lechero”.  

Antonio padre fue técnico/ingeniero de ferrocarriles, hasta que, del día a la mañana, desapareció; Antonio y Paco nunca conocieron a su padre: Mi abuela Antonia nunca habló de él. De Zuera, Antonia volvió a Robres, pudiendo vivir en su casa natal “Casa Lorenzito”, en la calle San Miguel. El padre de Antonia se llamaba Lorenzo y ejercía de Juez de Paz (documentos de 1880). Antonia trabajó en el matadero y en pequeños trabajos, no tenían casi tierras y las pocas que tenían las llevaba su hermano Ramón, -Un malgastador que había vuelto de Argentina después de haber sido pirata en el mar de Plata-. Cuando Ramón murió, el 14 de Abril 1931, Antonia pudo recuperar unas pocas hectáreas (5 o 6); las tierras las llevaron sus primos de casa Conte.

Antonia se sacrificó y mandó a sus dos hijos a estudiar a los Escolapios a Zaragoza –Se dice que esos jesuitas formaban muy bien a sus alumnos, sobre todo para ser comunistas-. Antonia conoció a Domingo Becana Lacasa y vivieron en la casa Lorenzito. Antonio y Paco tuvieron siempre mucho respecto a Domingo, le decían tío y de usted, -Antonia y Domingo me criaron aquí en Francia cuando nací en el 1943, eran mis abuelos-.

Inicios políticos

En 1933, Antonio comenzó a trabajar en las obras del Canal de Monegros, afiliándose a la CNT que era mayoría, -como casi todos y allí conozco a los hermanos Ascaso-. También, aquel mismo año conoció al histórico José Villacampa y entró en las JJCC (Juventudes Comunistas) de Robres -En aquella época, los reaccionarios se cebaron con el PCE-. También tuvo el carnet de la UGT (Unitaria). Así, Antonio comenzó a militar en las Juventudes Comunistas a partir de 1933 (Ficha de Salamanca de 1935) y a los 14 o 15 años ya fue secretario de organización en Robres, cuando empezó a trabajar como pinche en la empresa Fierro en el Canal de Monegros.

Desde los principios de 1934, a nivel de partido, comenzó a trabajar con José Duque -Cuando había redadas de la policía en Zaragoza, venia por la sierra de Alcubierre y se quedaba en nuestra casa durante unos días, hasta que la normalidad volvía a la ciudad-. En Robres, bajo la dirección de José Villacampa, en 1935, viendo lo que se avecinaba -hacíamos instrucción y formación política a escondidas-.

Carreando tierras y piedras como pinche. Canal de Monegros. Robres, 1933-1934.

El partido comunista, en Robres tuvo una gran implantación a pesar de la mayoría anarquista muy influenciada por las grandes obras del canal y el gran movimiento obrero. Después de trabajar, Antonio recibía instrucción de José Villacampa, Penarocha, mismo de Acín etc… Además, el partido lo mandaba a Barbastro, Jaca, Binéfar y Zaragoza a seguir cursos comunistas. En Zaragoza conoció y fueron muy amigos con José Duque, López Raimundo y otros miembros importantes del partido aragonés.

Antonio Hernando tenía una gran memoria y recordaba nombres y fechas importantes del partido comunista en la provincia de Huesca. En Robres,el partido comunista en 1936 estuvo formado por Marino Gracia como Secretario General, Esteban Rivas, Secretario de Organización y Paco Villacampa, Secretario de Agitación y Propaganda. -Paco Villacampa, hijo de Julián Villacampa, eran primos hermanos con mi madre Antonia Villacampa Susín. Preparamos el Partido en Robres sobre todo con Paco Gavín o Gabino, en realidad se llamaba Francisco Brosed Brosed, que leía Mundo Obrero y me formaba políticamente.-

-Pedro Cajal era Secretario General del Partido en Huesca. Fue fusilado junto con el catedrático Ramón Acín. El Secretario de Agitación y Propaganda en Huesca era Noel. El Comité Provincial de Huesca estuvo compuesto por Simón (Alcampel), Monclús (sastre), Peñarrocha Custodio (Catedrático de Jaca), José Villacampa, Tomás (Barbastro), Casal (Tamarite), Acín Victorino Barberán (Veterinario), Teresa Falcón, Pilar Falcón (Compañera de Barberán y Secretaria del Comité provincial. Las Falcón eran 5 hermanas y las 5 de las JJCC de Sariñena). Había partido en Tamarite, Alcampel, Robres, Jaca, Bisecas, Fon, Estadilla, Altorrincon, Tamarite de Litera…En la empresa Torres Lano, al principio del 36 se consiguió la semana de 44 horas y 48 pagadas. La mayoría de los trabajadores eran de las JJCC. Ángel Gracia hizo un mitin en Jaca.-

En Junio del 36 se celebró el 1er Congreso Provincial de Huesca, donde estaban: Ángel Colominas (Robres. Salió elegido Secretario General), Sorribas (Estadilla), Casal, Delatorre (Secretario de Organización del PCE cuando se celebró el 1er Congreso), la maestra de Broto, Simó… -Tuvimos un Mitin en Huesca con: Pedro Martínez Cartón (Diputado. Vino como representante del C.C. y del Politburó), José Antonio Varas (Fusilado en Zaragoza), Ramón Acín (Catedrático- Anarquista). Acín, en el mitin, me dijo que no era anticomunista, aunque era anarquista radical. Más tarde fue fusilado. Alvarito Gil (Panadero y uno de los fundadores del PCE). La J.S.U. nos organizamos en el 36 en Huesca, saliendo como Secretario General Ángel Gracia, varios de Sariñena, de Monzón y yo. El PCE conoce la primera Organización en Sariñena y sale Ángel Gracia como Secretario General, Barberán, Simó, el padre de las Falcón, Peñarrocha y uno muy bueno de Candasnos.-

La guerra en Robres

-En Robres, al estallar la guerra, tomamos la radio y teléfonos. En Huesca el Gobernador Civil, que se llamaba Miravé, se negó a darnos armas-. Antonio participó, junto con Rivas, Colominas y otros muchos, en la defensa del pueblo. En Alcubierre, los falangistas fusilaron en la plaza del pueblo a varios comunistas y a Ferré, secretario de la CNT (Se habla de 20 a 22 personas). La guerra en Robres.

Con las Juventudes Comunistas se enfrentó con Laporta, dirigente local de la FAI/AIT y los anarquistas Luchamos contra la colectivización, y apoyamos las ideas y órdenes del entonces Ministro de Agricultura Uribe-. Pronto el partido mandó a Antonio a misiones por toda la zona republicana, dejando de tener tanta presencia en el pueblo. Laporta lo amenazó: –Tienes suerte de ser un pez gordo en el partido, sino…-

-Un día, a finales de 1936, estando yo en el comité de Barbastro, José Duque me llamó para verle de toda urgencia en Robres, en llegar me dijo que una reunión secreta iba a tener lugar con miembros del Komintern y que esa reunión se tenía que hacer en mi casa, por medidas de seguridad (José Duque conoció a mi madre cuando ella vivió en Zaragoza). Así, que en esa reunión, de noches y en pleno invierno, José me presento a Kléber (El que fue el mariscal Malinoswki) y creo, si mi memoria no me falla, estaba también Luigi Longo. Otra Reunión tuvo lugar en Torralba de Aragón, con el General Walter que mandaba la división Karl Marx y un representante del batallón el Negus que eran todos miembros de la JSU y del PC. El batallón del Negus estaba ubicado en Tardienta, participando con la Karl Marx en la batalla de Santa Quiteria.-

La 43 División

A finales de 1936 el partido mandó a Antonio a Alicante, -según lo que me contó mi padre era para formarse más políticamente en Propaganda y Agitación-. En el congreso de Barbastro, en febrero 1937, el partido lo envía directamente a la 43 División con el acuerdo de Beltrán para ser el comisario de Agitación y Propaganda de la 130 Brigada Mixta (Testimonio de su capitán del Estado Mayor de la 43 Jacinto Baquedano en el Boletín Oficial del Ejercito Republicano). Además, Jacinto Baquedano lo menciona en su biografía.

Antonio Hernando Villacampa. Comisario Agitación y propaganda. 43 División.

Así, a los 17 años, Antonio se integró en la 43 División de Infantería -En marzo de 1937 el partido me nombró como comisario político en la 43 División del Esquinazau-.

-El partido se formó en serio en Santalecina, y allí nos reagrupamos los comunistas de todos los pueblos de Huesca. En Esplús, los anarquistas fusilaron al alcalde, que estaba enfermo en la cama, por oponerse a la colectivización. El responsable militar del partido en la zona era López Raimundo. En el Comité de Caspe, comunistas, socialistas y republicanos (los anarquistas se excluyeron), se forma oficialmente el Frente Popular en Aragón, vinieron Checa y Valdés en nombre del PCE.-

-En Mequinenza se hace el 1er Congreso del PCE en Aragón, con los hermanos Arbiol entre otros. Había un tal Comte durante la guerra, que quería dirigir el partido a chaquetazos, y años más tarde dije lo mismo de Vicente Cazcarra, y no me equivoqué. Se nombró responsable del partido en Huesca en el 37 a José Ignacio Mantecón. En Mequinenza, Barbastro (Sobre todo con los hermanos Broto) y Sariñena (Con los hermanos Romerales) el partido tenía mucha fuerza. La 2ª Conferencia se celebró en Barbastro con un centenar de participantes, saliendo como Secretario General Ángel Gracia. Josefina López era dirigente de las JJCC de la provincia de Huesca. Yo estuve presente en la detención de Maurín. Se acobardó y dijo que era un pobre profesor. Se le encarceló y vivió como un rey en prisión, y luego terminó sus días ni más ni menos que como catedrático en Nueva York.-

-En el mes de enero de 1938 durante dos días estuve en la conferencia del partido en Barbastro, en particular para desarrollar la lucha con la JSU.-

La bolsa de Bielsa

Antonio fue uno de los 8.000 soldados de la 43 División, que al mando  de Antonio Beltrán «El Esquinazau», protagonizaron la batalla La Bolsa de Bielsa. Entre abril y junio de 1938, tras la ruptura del frente de Aragón, el avance de los sublevados aisló a la 43 División en el valle pirenaico donde les hicieron frente, manteniendo una férrea resistencia hasta su retirada a Francia.

Tras su entrada a Francia -Volvimos toda la división a España para la batalla del Ebro-. Ramón recuerda comosiempre se sintió orgulloso: -Volvió para luchar en la Batalla del Ebro, integrándose en la 27 División del Ejército Popular Republicano y, hasta el último momento, tuvo la convicción de que no resultarían vencidos-. Fue herido en Gandesa, alcanzado por un tiro de metralleta en la cabeza; sin embargo no fue evacuado y permaneció hasta que se vieron obligados a pasar a Francia.  

Exilio a Francia

En febrero 1939, entre los días 1,2 y 3 pasó a Francia, desde la Junquera hasta el Perthus, para acabar terminando en los campos de concentración de Argeles Sur Mer, Saint Cyprien, Rivesaltes y Sept Fonds. Su hermano Fortunato y su tío Domingo Becana Lacasa también acabaron exiliándose a Francia. Antonio, como el resto de españoles exiliados, se vio obligado a resistir las precarias condiciones de vida de los campos de concentración franceses.

Antonio con otros compañeros en Sept Fonds. Pabellón nº 56.

Al campo de concentración de Sept Fonds, Antonio llegó junto a Montauban y entre  16.000 y 18.000 milicianos, entre el 2 y el 9 de marzo: –Con escolta de la gendarmería y soldados senegaleses, todos venían de  los campos del Barcarès, Argelès y Rivesaltes, la mayoría del Barcarès donde habían encerrados a los republicanos comunistas, en particular los de la 43 división. Llegaban a la estación de Borredon, trenes con vagones de animales, y andaban 10 km para llegar al campo de Sept Fonds.-

En el campo, Antonio fue el responsable de la JSU. Allí se volvió a reencontrar con Cristóbal Robles, un viejo conocido de la JSU, que conoció en el batallón del Negus en Tardienta. Robles estuvo en la resistencia con los FTPF, franco tiradores comunistas.

Las compañías de trabajadores extranjeros fueron creadas en la primavera del 39, en todos los campos de concentración franceses, al 99% republicanos y algunos italianos y alemanes antifascistas. Cada compañía estaba formada por 250 hombres, divididas en 2 o 3 secciones, al mando un capitán francés asistido de un oficial español. Para el gobierno francés fue una mano de obra importante, bien vigilada por la gendarmería francesa, trabajando en el campo, metalurgia, minas, bosques etc…

Con la declaración de guerra entre Francia y Alemania, el 3 de septiembre de 1939, las compañías pasaron bajo el mando del ejército francés y fueron mandadas al norte de Francia, mejor dicho de mitad de Francia para arriba. La mayoría fueron a terminar los trabajos de la línea Maginot (frontera belga). Antonio fue integrado en una Compañía de Trabajo, perteneciendo a la 68 Compañía de Trabajadores Extranjeros, 4ª sección. Fueron enviados a hacer leña y carbón a los departamentos de la Sarthe, Saint Paterne, Indre y  Loire (Dieppe Seine Maritime) y bahía de la Somme. La 32 de Mariano Constante también fue enviada cerca de Tours y después a Dieppe (Normandía Alta), para hacer carbón para el ejército y reforzar la retaguardia.

En Junio de 1940, con la derrota de los ejércitos franceses e ingleses, las Compañías de Trabajadores son presas de los alemanes, en particular las de la Línea Maginot y las que se encontraban en las regiones limítrofes. Antonio y los de Dieppe pueden huir y Antonio atraviesa toda Francia, andando y en bici, hasta llegar a finales de 1940 a Montredon, Bize Minervois (Aude) pueblos cerca de Narbona donde acabó rencontrándose con su madre y Domingo Becana Lacasa.

Una vez en el sur de Francia, Antonio organizó la fundación de la JSU (Juventud Socialista Unificada) y a partir de 1940 hasta 1945, como miembro de las JSU y el PC contribuyó a la formación de la 5ª Brigada del Aude, Estado Mayor XIV Cuerpo de Guerrilleros, con Miguel Ángel Sanz como jefe del Estado Mayor.

La 5ª Brigada, relato de Antonio Hernando

-La consigna del C.C. del PCE (Comité Central del Partido Comunista) “Ni un hombre, ni un arma, ni un grano de trigo para Hitler”, la aplicamos los españoles con disciplina y entusiasmo.- Por ello la delegación del CC dio instrucciones para seleccionar a los militantes dotados de experiencia y cualidades para encabezar los primeros destacamentos armados.

-A finales  de 1941 se celebró en Carcasona una reunión para llevar a cabo tales orientaciones. En esta reunión estábamos unos aragoneses que estuvimos en los campos  de concentración de Argeles Sur Mer, Bram y Sept Fonds y después en varias compañías de trabajadores. Mi compañía era la 68 que desapareció tras la derrota francesa de junio 1940. Entre los aragoneses estaban Sixto Agudo, José Goez, Rovira, Almagro (estos dos miembros de la JSU del Aude), Jesús Ríos y Antonio Medina (futuro jefe de la 5ª Brigada del Aude, aunque por muy pocos días). Aquel encuentro dio origen a la primera brigada de guerrilleros españoles en Francia que dio nacimiento al XIV cuerpo de guerrilleros. Todos me llamaban  el Maño  o Villacampa; Joaquín Arazanz, que era de Barbastro, también se hacía llamar “Villacampa”.-

-El partido y la JSU me dieron la orden de estar a cerca de todos los altos mandos del cuerpo de guerrilleros, en particular con Miguel Ángel Sanz, Luis Fernández y, como comisario de agitación y propaganda en la 5º Brigada, con Antonio Medina, Antonio Molina Belmonte, Soriano, Ruiz Vera en los Pirineos Orientales etc…. y de actuar con toda libertad en los sectores del Aude, Ariege, Herault y Pirineos orientales. La configuración física del Aude reunía condiciones para ello, y además se disponía de antiguos guerrilleros que lucharon en España en el XIV cuerpo de ejército, habiendo actuando en la zona enemiga. Ruiz Vera, comandante Sevilla, fue Jefe de la Brigada de los Pirineos orientales, brigada que liberó Perpignan.-

-El Aude fue el inicio armado de los guerrilleros contra el fascismo y el nazismo bajo la organización del partido y de la JSU. El Batallón 234  fue tomando forma para ser la 5ª  Brigada del Aude, junto a Medrano, Galvez y José Goez estuvimos en relación con los cenetistas de solidaridad organizando los núcleos de guerrilleros entre los grupos de carboneros de Axat, Monfort Sur Boulzane, Gingla, Niort de Sault, Merial (Foret de la Fajolle)  y cerca de las presas de agua de Escouloubre, Rouze y Quèrigut  du Chateau d´Usson  (único lugar situado en el Ariege, pero limítrofe con Rouze). Rafael Marti en relación con los grupos de leñadores de Chalabre y alrededores. Galiano con los de Limoux y su cantón. Molina y su Estado Mayor con los de Saint Hilaire, Greffeil et las minas de Salsigne. Antonio Molina Belmonte fue designado jefe de la 5ª Brigada del Aude, surgiendo así al primer grupo armado de la guerrilla española que se inició en la primavera de 1941. El batallón tomó el número 234 en honor a la brigada que mandó el aragonés Jesús Ríos García en España.-

Antonio Hernando. 5ª Brigada, 1943 o 1944.

-El partido y la JSU nos dieron orden, después de las reuniones de Carcasona y Montreal, de formar  los militantes y simpatizantes que ya se encontraban en los bosques del alto valle del Aude y que trabajan como carboneros o leñadores. Hice varias misiones con mi hermano, Ruiz Vera y José Goez en varios distritos del departamento del Aude entre Escouloubre, la zona de Chalabre y las minas de Salsigna. En Greffeil mi contacto era mi propio tío Domingo Becana Lacasa. En Salsigna estaba en contacto con Roquefort que fue después de la liberación  alcalde comunista  de esa zona.-

En 1942/43 Antonio y su hermano Paco jugaron a Rugby en el equipo local de Raissac, cerca de Carcasona, sirvió de tapadera.

-Así, se inició un primer núcleo de la resistencia con Sixto Agudo, Luis Sánchez, Jesús Ríos, Hurtado, Simón, José Goez y miembros de la JSU De Laroque de los Alberes, pequeño pueblo colgado en el monte, pasábamos a Cataluña perseguidos por la guardia civil, llevando en particular a  camaradas en los maquis de España (años 1944 – 45). Yo  mandaba a un pequeño grupo de guerrilleros de la 5ª Brigada del Aude, todos miembros de la JSU y del partido. José Busto era el brazo derecho de Antonio, siempre estuvo con él en la 5ª Brigada, en los Pirineos, Val d’ Aran y hasta Santa Eulalia de Huesca. Años después, José Busto fue presidente de la Amical del Aude.-

-Dos hombres eran mis guardas espaldas: Domingo Becana Lacasa (natural de Robres, Huesca,) y Díaz Armazan Regino (natural de Arcecilla,  Guadalajara). Domingo Becana era el segundo marido de mi madre y con Díaz se habían conocido en el campo de concentración de Bram en 1939 y desde entonces eran como hermanos. Los dos pasaban desapercibidos, vestidos simplemente y llevando boina, la única arma que llevaban era una navaja grande, escondida en la faja. Más de un colaborador o Alemán supieron lo que era.-

-La dirección del partido había mantenido contacto desde la entrada en Francia con un núcleo importante de jefes y comisarios de las unidades de guerrilleros y en particular conmigo.  Jaime Nieto cumpliendo decisiones del CC y de la reunión de Carcasona, convocó una reunión en  Toulouse, en la casa del alicantino Paco Centenero a la que asistieron 12 camaradas: Ángel Celada, Julio Lucas, Jesús Ríos, Cristino García, Luis Walter “Manolo el técnico”, Pradal, González, Camara y Pichón. Casi todos situados en los grupos de carboneros de Montreal, Saint Hilaire y Greffeil Dans l´Aude. En esa reunión se decidió organizar las guerrillas españolas en la zona libre y como jefe se designó a Jesús Ríos García. (Mi hermano Fortunato (Paco) y mi tío Domingo Becana fueron parte de los carboneros de Greffeil.-

Jesús Ríos no abandonó su situación legal, continuó trabajando en Montreal y viviendo con su mujer e hija en la villa Odette en Carcasona, hasta que el 10 se setiembre fue buscado por la policía y gendarmería, como consecuencia de las detenciones de Toulouse.

Nieto celebró otra reunión en la presa de Larroquebrou (Cantal), donde trabajaban muchos españoles muy bien organizados, bajo la dirección política de Ramos, Sancho, Martínez y otros camaradas. En esta reunión se acordó también organizar los primeros núcleos de guerrilleros de esta zona central, dirigidos por Silvestre Gómez, Mariano Ortega y Manuel López Oceja.

-La organización del Estado Mayor del XIV Cuerpo de Guerrilleros fue dictada en otra reunión más amplia celebrada en setiembre de 1942  en una barraca del Col de Pi, en el departamento del Ariege. Se decidió dar el nombre de XIV cuerpo de ejército, en honor del que tan heroico comportamiento tuvo en la guerra española. Fue en el Aude donde se creó la primera brigada de guerrilleros el 5 de mayo 1942, en una reunión que se celebró en una barraca de madera en Greffeil, a la que asistieron Jesús Río, Celestino Domínguez, Julio Lucas, Antonio Ruiz Vera, Medrano, Galvez, José Goez, Antonio Molina, mi hermano y yo, también con la presencia de algunos otros camaradas.-

La 5ª Brigada estaba compuesta por 4 batallones, yo pertenecía al 1er batallón mandado por Demetrio Soriano, su primer ayudante fue Pradal, después yo. Nuestro sector iba desde Carcasona, Bram, Saissac, Couiza, El Mas Cabardes y El Minervois, tocando el departamento de l´HERAULT, con un efectivo de 75 guerrilleros. Todo el sector de Narbona, Minervois y en particular las minas de la Caunette y d´Agel estaba bajo mi mando. El 2º batallón, jefe Jesús Prats, su ayudante de campo “el Peque” cubriendo el sector  de alto valle del Aude y un gran parte de los Corbieres. El 3er  batallón lo mandaba Rafael Gandía, segundo “el Madriles “.  El  mando de puesto era la Calmette, sector de Chalabre, cubría la meseta del Sault, Quillan, Esperaza y Castelnaudary. El 4º batallón lo dirigía Manuel Galiano, ayudante Antonio Carbonel, sus sectores eran Limoux, Arques, Minervois y Val de Daigne.-

-El primer batallón contaba con unos 80 hombres,  el segundo y el tercero con unos setenta y el cuarto por unos sesenta. Cada sector tenía un jefe de destacamento,  en la región de Narbona era Robira. El partido y el Estado Mayor me mando allí, después de haber estado con Demetrio Soriano, para ser su ayudante y conocer de manera estratégica la región de los Corbieres entre Puicheric y las minas de la Caunette, d´Agel y de Rouveyre, en límites con el departamento de l´Herault.-

-En septiembre 1941 aparece la alianza, órgano de la J.S.U. que se reprodujo en los Pirineos orientales: Aude, Ariege y Haute Garonne.-

-Entre 1941 a 1942 tuvimos protección por el Dr. Delteil de Carcassonne en su dominio de Majou de Montreal (Aude), cerca de lo que fue el campo de concentración de Bram. Al finalizar la guerra hubo rumores que el Dr Delteil era un colaborador, lo tuvimos que justificar y en particular yo lo dije que fue un auténtico resistente. Durante años su clínica y el mismo fueron un apoyo tremendo para los republicanos españoles en  la lucha contra el fascismo. Él me dio toda su ayuda cuando fui responsable de los pasos a España en los Alberes (Pirineos orientales), la base para pasar era Laroque de los Alberes y Montrejeau (htes pyrenees)  desde 1943 a 1950. El último pase lo hice para Montserat en Cataluña.-

-A principios de julio 1942 la 5ª Brigada tenía un efectivo de cerca de 300 guerrilleros, los agentes de enlace eran: Rafaela Soro, Carmen, la mujer de Miguel Ángel Sanz y más tarde María Villacampa y Carolina alias Monique. Rafaela Soro se alojó muchas veces en nuestra casa de Carcasona – 6 rue Bellevue – para poder marchar juntos a las diversas misiones.-

 -Después de la conferencia de Grenoble, en noviembre 1942, donde todas las tendencias fueron representadas, la conferencia propuso para el secretariado general al Dr Aguasca, Olivo y Cubel.-

-Los primeros maquis organizados en la Haute Valle de l´Aude, se nombró el primer grupo armado de la guerrilla, fue el 234 batallón y Jesús Río García fue nombrado primer jefe. Su primer jefe fue mi amigo Antonio Molina. Fueron perseguidos duramente por la fuerzas de milicia, gendarmes, brigada especial de Toulouse y de Montpellier y la Gestapo.-

-El estado mayor del XIV cuerpo de guerrilleros mandó a Rafael para mejorar las brigadas y estuve con él en la escuela central de la montaña negra, en el Aude, lindando con los departamentos del Rarn y Herault, en Saissac, nos descubrió la Gestapo y nos fuimos al maquis de Roullens.-

El primer acto oficial de un grupo armado contra los nazis y sus aliados franceses tuvo lugar el 7 de mayo de 1942 contra la comisaria de Carcasona (Aude) llevado a cabo por los hombres que componían el 234 batallón de guerrilleros al mando de Jesús Ríos, grupo transformado en la 5ª Brigada de Aude.

El grupo de Greffeil, el 15 de mayo 1942, con la ayuda de “Manolo el técnico”, averiaron el teleférico de las minas de la Caunette, volaron el gran compresor y recuperaron 200 kilos de dinamita. Otro grupo, al mando de Pradal, hizo saltar el transformador de energía eléctrica en Bram. Rafael y seis guerrilleros volaron una máquina de tren en la línea de Lavelanet-Bram y Galiano y tres guerrilleros asaltaron el polvorín de las minas de Alet.

La policía francesa mostró gran actividad para descubrir los autores de las acciones por lo que el Estado Mayor de la brigada decidió una pausa. Aun así, la brigada especial de Montpellier logró detener, en el mes de julio, a varios españoles en la mina de Salsigne. Estas detenciones tuvieron repercusión en Carcasona donde fueron detenidos los dirigentes de la Unión Nacional: Morera, comunista, el Dr. Ballano, socialista, y el practicante Mingo, muchos de ellos fueron trasladados a las prisiones de Montpellier y de la Lozère.

A principios de agosto de 1942, se realizaron los primeros sabotajes en Carcasona -Para recuperar dinamita en la estación de Carcasona y sabotear la línea de ferrocarril que llevaba vino y trigo para Alemania. Conmigo participaron el Palomo y Pradal.-

-Hacia el 8 de agosto hicimos saltar el compresor y el ascensor del carbón en la minas de la Caunette, recuperando dinamita, mechas y detonadores con nosotros estaba Antonio Molina y Joaquín Martínez, los dos regresaron a Ariège en un taxi. Pero lo mejor fue cuando el 15 de agosto, con Pradal y tres otros guerrilleros asaltamos la comisaria de Carcasona y nos pudimos llevar 12 pistolas con municiones. Y todo eso sin ningún herido, ni presos.-

-En el mes de noviembre de 1942, la 5ª Brigada tenía el siguiente dispositivo: Estado Mayor y puesto de mando en Greffeil, jefe Antonio Molina; comisario Salvador Cabrera (Murió en la deportación)  y ayudante Joaquín Martínez, jefe de las operaciones militares. Destacamento de Chalabre, jefe Rocallaura y adjunto Rafael Martín. Destacamento del alto valle del Aude, jefe Jesús Prats y adjunto Galvez. La brigada disponía de 300  hombres y de dos mujeres de enlace, Rafaela Soro y Carmen Torres, grandes amigas personales de mi familia y que eran miembros del partido.-

En diciembre 1942, Antonio Hernando trabajaba en una mina en Salsigne, cerca del Mas Cabardes en la región de Carcasona. En esa mina se extraía carbón del cual, por destilación, se sacaba una gasolina sintética para el ejército enemigo. Las minas de la Caunette, minas de Bize, de Agel y de la Roueyre y la fábrica de Mirepeisset sirvieron de tapadera para los maquis y organizar ataques contra los alemanes y milicianos franceses. En febrero 1943, Antonio Hernando, después de haber causado varios sabotajes en las instalaciones eléctricas de la mina, causando graves daños y perturbando la extracción del mineral, procede con Demetrio Soriano a la recuperación de un importante contingente de dinamita y de cordones bickford.

-A partir de abril de 1943, el partido nombró a Sixto Agudo (Alias Manuel), Ramos (Santos), Domínguez (Santi) y Joaquín Puig  Puidemont en la comisión de trabajo de la delegación del comité central de la zona libre.-

En junio de 1943, muy delatados después de un sabotaje sobre la vía férrea cerca de Carcasona, Antonio Molina jefe de la 5ª Brigada dio orden a Antonio Hernando y Demetrio Soriano de pasar a la clandestinidad y de ir al maquis de Joucou en el alto valle del Aude, donde se agruparon unos treinta hombres bajo el mando de Demetrio Soriano asistido por Antonio Hernando.

De julio 1943 a finales de 1943, el maquis de Joucou realizó numerosos sabotajes en las líneas de alta tensión y centrales eléctricas del valle del Aude, el maquis de Joucou sirvió también para depósitos de material y explosivos de la 4ª División.

El 24 de enero 1944, con un pequeño grupo de guerrilleros, Antonio Hernando dirige una acción de recuperación en un deposito alemán en Usson les Bains (Ariege) y vuelven con 500 kg de dinamita y centenas de metros de cordones bickford.  Durante esta acción un guerrillero es seriamente herido.

En los meses de febrero y marzo 1944, numerosos sabotajes de las líneas de alta tensión, transformadores, líneas telefónicas, fueron realizados por Antonio Hernando en el triángulo de Quillan, Axat y Belcaire. El 20 de abril 1944, cuando se preparaban a una operación de sabotaje en un puente de las gargantas del Raventy, el grupo de Hernando fue sorprendido por las fuerzas nazis y tuvieron que abandonar el maquis de Joucou para refugiarse en el de Roullens donde estaba el estado mayor de la 5ª Brigada.

Antonio Hernando participó en los transportes clandestinos de armas y material entre los departamentos del Herault y del Aude con fines de reforzar el armamento de la 5ª Brigada.

El 10 de mayo 1944, el maquis de Roullens fue atacado por las milicias francesas y los alemanes, todo el material y hombres fueron evacuados sin perdidas y el sitio fue abandonado. El 15 de mayo, Antonio Hernando, con un grupo de guerrilleros, recibió la orden de ir al maquis de Santa Colombe Sur Guette (Aude) y el 20 de mayo hicieron una emboscada contra camiones alemanes haciendo varios muertos. Durante el mes de junio, Hernando y su grupo cometieron varios sabotajes de las líneas eléctricas en los alrededores de Escouloubre.

En julio 1944, con un grupo importante de guerrilleros, Antonio Hernando participó sosteniendo a fuerzas francesas del AS (Armada Secreta), a una de paracaídas en el bosque de Picaussel, situado por arriba de Quillan, cerca del pueblo de Belbis. -Tengo que mencionar, nadie lo dice, que los 80 o 90 hombres que fueron ayudar el maquis de Picaussel asaltado por los alemanes los dirigía Ureo, su nombre de guerra era Pablo, vivía en Carcasona con Rafaela Soro.-

El 22 de agosto, Antonio Hernando “el Maño” ataca con su grupo la guarnición alemana de Couiza, haciendo 20 presos y liberando la ciudad.

En agosto de 1944 se culmina la liberación de Francia con la liberación de Paris, las tropas aliadas toman la capital donde el papel de los republicanos españoles fue esencial, formando parte de las primeras unidades militares que entraron en la capital.

Valle de Arán

Tras la liberación de Francia, cerca 10.000 guerrilleros iniciaron la Operación Reconquista a España tratando de hacerse con el Valle de Arán. Los excombatientes de la guerra civil española y de la resistencia francesa, bajo dirección comunista, pretendieron conseguir el apoyo de los aliados y crear una ofensiva contra Franco para liberar España del fascismo. Al final no existió el necesario apoyo internacional y aquellos guerrilleros se vieron obligados a retirarse el día 27 de aquel mismo mes.

-En Montrejeau tenía mi estado mayor cuando fuimos al Val d´Arán, yo estaba en una brigada especial de guerrilleros bajo el mando directo del partido. Mi hermano Paco estaba en un batallón de la 11 Brigada con Juan Alvarez, en mi brigada estaba mi amigo Montañe, que en los años 1980 fue  secretario de la Amical de los guerrilleros españoles en la región de París.-

11 Brigada de guerrilleros. Valle de Arán, 1944

-Tuve enfrentamiento con altos mandos del partido y en particular con Santiago Carillo. ¿Qué hacíamos en el Val de Arán?, ¿Por qué no se implicaba a los aliados y también a la URSS para tener los medios necesarios para volver a España por Cataluña y Aragón, teniendo apoyo con los maquis del interior y la población?. Me enfadé con Carillo… solo lo volví a ver en Toulouse en 1945, en el congreso de la UNE  (Unión Nacional Española) y de la JSU y en Paris en 1975/76 cuando pudo volver a Francia después de la guerra fría de los años 50, con la  Pasionaria en el parque de Montreuil Ss. Bois (tocando París), allí tuvimos un encuentro apartado y olvidamos ciertos rencores.-

-El partido y la JSU me nombraron enlace con las organizaciones francesas, con el CNR (Comité National de la Resistencia) y la AS (Armada secreta de Londres). Mis contactos personales fueron Andre Tourne que fue después de la liberación alcalde diputado de Perpiñán (Pirineos orientales) y Paul Balmigere alcalde senador de Beziers (Herault); eran miembros del PCF-.

Fortunato Hernando Villacampa «Paco» con miembros de la 11 Brigada.

Antonio se internó en España pretendiendo llegar hasta Robres: -Se paraban en las casas que Antonio sabía republicanas, algunos comunistas. En Aínsa se encontró con su primo Alfredo Conte de Robres. Alfredo era guardia civil y ayudó a su primo dándole información segura para su marcha. Llegaron hasta Santa Eulalia, cerca de Huesca, aunque para Antonio su deseo más fuerte era llegar hasta Robres y retomar contactos con los camaradas del partido. Sin embargo, él y su grupo no lo lograron. Con los contactos tomados se formó algún maquis. Volvieron a Francia a finales de noviembre 1944.-

A su retirada de la incursión al Valle de Arán, los franceses los desarmaron y destinaron a 11 batallones de seguridad. Antonio y sus guerrilleros llegaron a Carcasona a mitad de diciembre y fueron desmovilizados por el ejército francés en el cuartel Lapérine. El Coronel Picard, que mandaba en Carcasona, ingresó a todos en el 3er Batallón de Seguridad del Ejército bajo el mando de Michel Thomas. Su cometido fue vigilar la frontera francesa contra Franco desde Port Bou hasta Hendaya; bajo las órdenes del General Bergeron de la 5ª Región Militar de Toulouse. Esos batallones sirvieron para perseguir los últimos alemanes y sobre todo a todos los que habían colaborado con los nazis y hacer el trabajo sucio que no querían hacer los franceses.

Antonio Hernando Villacampa. Congreso JSU Toulouse, 1945.

Antonio fue desmovilizado el 31 de marzo 1945 y en mayo fue condecorado por las fuerzas armadas francesas, junto con su amigo karner “Miguel el Alemán” en Carcasona y con la participación del Coronel Picard. “Antonio Hernando  fue un auténtico combatiente de la resistencia contra el ocupante y el fascismo”, Rene Roussel (Liquidador National).

 Los actos de resistencia de Antonio Hernando Villacampa: actos oficiales registrados en el secretariado de los antiguos combatientes y homologados con la 5ª Brigada, unidad combatiente contra el nazismo. Homologación atestada por:

  • Roussel Rene  (nombre de guerra Philippe) Liquidador National de las brigadas y de los antiguos combatientes.  Liquidador del frente nacional y de los FTPF y también de los guerrilleros españoles, caballero de la legión de honor, responsable nacional de la seguridad a la dirección del frente nacional, de los FTPF y homologado FFI  desde junio 1941 hasta el final de 1944.
  • Gonzales Cosio Domingo  alias  comandante Gustavo,  jefe de estado mayor de la 4ª división de guerrilleros por los departamentos del Aude, Tarn, Aveyron, Herault y Haute Garonne en 1944. Jefe del estado mayor de la agrupación de los  guerrilleros españoles de 1 de mayo al 31 de agosto 1944 y oficial del estado mayor de los batallones españoles de seguridad hasta el 31 de marzo 1945. Gonzalez Cosio jefe de estado mayor de la 4 División, bajo el mando del coronel  Miguel Ángel Sanz, fue a visitar el maquis de Joucou en el alto valle del Aude, bajo el mando de Demetrio Soriano y de Antonio Hernando y pudo averiguar los actos de resistencia.

Certifico sobre el honor: “Tener conocimiento por mis títulos y funciones en la resistencia de la actividad cumplida de forma habitual y continua en la 5ª Brigada de los guerrilleros españoles, mandada por Antonio Molina del señor: Hernando Antonio, alias Villacampa / el maño, nacido el 24 de noviembre de 1919 en Zuera (España) y viviendo en 40 avenue des perdrix 77270 Ville Paris. (Cartas de combatiente nº 67255 y de combatiente voluntario de la resistencia nº 178733).

Antonio Hernando Villacampa. Toulouse, 1945.

Entre 1945 y 1952  Antonio continuó siendo el secretario de la JSU del Aude y del Comité Central. Continuó siendo el principal responsable de los pasos de los guerrilleros en Aragón, Levante, Cataluña para instalar los maquis, estuvo en el Maestrazgo, por la Senia…

Antonio y Paco. Carcasona, 1946.

Operación Bolero-Paprika

En 1950 se produjo la operación Bolero-Paprika, decidida por el gobierno de Pleven para hacer placer a los americanos, muchos republicanos españoles fueron detenidos por ser comunistas, es decir que para el gobierno francés todo republicano era y no podía ser más que comunista. La administración francesa hizo unos documentos para mandarlos a Argelia, -sino para España y el garrote-.

Todos en un barco, con un documento que decía que era la propia voluntad del detenido de no volver a Francia, de ir a Polonia en barco…y de ahí a Hungría, Checoslovaquia o Rusia. -Mi padre se salvó de milagro, como todos los españoles que estuvieron en las brigadas del XIV cuerpo de guerrilleros-.

-Por ciertas razones de ayuda cuando la resistencia, mi padre salvo la vida del comisario de la policía. En mayo 1945 la Resistencia había dado orden de matarlo por doble juego, Antonio se opuso-. Este comisario después de la liberación mantuvo el puesto en Carcasona y tenía muy buenas relaciones con todos los republicanos españoles -Así que, cuando se inició la operación anticomunista en contra de los republicanos españoles, este comisario advirtió a mi padre para que  avisara a todos los camaradas, para huir o esconderse hasta que la redada pasase-.

Antonio y Miguel Karner.

-Fueron Miguel karner “el Alemán” y su esposa María quienes escondieron a mi padre en la ciudad de Carcasona. A Miguel karner no le dijeron nada porque fue repatriado de los campos de la muerte nazis. También Carmen y María Villacampa los enlaces de la 5ª Brigada del Aude. José Goez, Antonio Alegre de Robres fueron detenidos, los mandaron a Argelia y a los dos años Francia los expulsó a los países del Este pasando por Polonia, a pesar de ser héroes de la Resistencia Francesa. Toda actividad política fue prohibida a los Españoles.-

 L’Amicale de los guerrilleros españoles

A partir de 1975, L´Amicale de los guerrilleros españoles en Francia FFI, volvió a renacer reconocida oficialmente por el gobierno de Giscard d´Estaing tras haber sido prohibida en 1950. Antonio fue uno de los fundadores y vicepresidente nacional de L’Amicale y presidente de L´Amicale región de Paris. Muchos miembros fueron aragoneses. También fue delegado y responsable ante el gobierno francés para la obtención de las cartas de combatiente de la resistencia española en Francia y establecer sus derechos de combatientes.

Hasta su muerte, en 1992, Antonio luchó por el reconocimiento y los derechos de los combatientes y civiles españoles en territorio francés y alemán. De hecho, fue durante 20 años el presidente de L´Amical de los Antiguos Guerrilleros Españoles en Francia. Después de la guerra quede muy relacionado con Molina, se fue a vivir en Greffeil, cerca de lo que fue su estado mayor -Trabajamos juntos en la agrupación de guerrilleros y también me ayudó para los pasos España en los años 1946 a 1949-.

-Hasta 1975 quedemos en contacto para salvar la memoria de los guerrilleros españoles y en particular para hacer valer los derechos de los resistentes españoles frente a las autoridades francesas tanto civiles como militares. Un combate muy difícil, porque la sociedad francesa se negaba a reconocer nuestros actos y en particular todas las brigadas que formaron el XIV cuerpo de guerrilleros españoles en Francia, a pesar que de Gaulle y el Consejo National de la resistencia habían reconocido a la U.N.E. (Unión Nacional de los Españoles) como fuerza F.F.I. (Fuerzas Francesas del Interior), diciendo que la sangre española se había fundido con la sangre francesa.-

Su lucha primera fue de hacer reconocer, de obtener las cartas de antiguos combatientes y voluntarios a todos los miembros de las brigadas españolas, la homologación de unidades combatientes en el combate contra los alemanes, la validez de todos los documentos de guerra (campos de concentración, compañías de trabajadores extranjeros, grupos de trabajadores controlados por los alemanes, certificaciones medicales de los malos tratos, etc…).

-L´Amicale me nombró como delegado permanente a cerca del secretariado francés de los antiguos combatientes y del ministerio de defensa para llevar a cabo ese trabajo. Entre 1975 y 1990, pasaron en  nuestras manos miles de demandas, mi hijo Ramón era mi secretario.-

Para todos los guerrilleros de la  5ª Brigada, todas las demandas pasaban primero por Antonio Molina que comprobaba la veracidad de los hechos, establecía la atestación, las firmaba él y el coronel Maury (Resistente francés del Aude y militar). Eran autentificadas por el liquidador del MNL (Movimiento Nacional de la Liberación). -Después Molina me las mandaba, yo las remitía al Sr. Roussel y cuando todas las demandas estaban ya firmadas, por el secretariado general, se devolvían los certificados y las cartas de combatiente, llegaban a cada provincia para remitirlas a cada combatiente español. Así pude establecer las de mis amigos Antonio Alegre, Mariano Viñuales, José Goez, Joaquin Arazanz, etc…-

Notas de Ramón Hernando:

Para reanudar L´Amicale de los guerrilleros, la iniciativa fue tomada por la base de los guerrilleros republicanos que habían participado en los combates de la liberación francesa. A pesar de lo ocurrido en 1950, el éxito fue tremendo para crear amicales por todos los departamentos franceses liberados por los españoles.

A partir de 1975, a mi padre se le confió tomar contactos con las autoridades francesas: ministerio de la defensa, secretariado de los antiguos combatientes, ministerio del trabajo y contactos con diversas organizaciones francesas: FTP, MOI, ARAC, ANARC, amicales de deportados y de deportados-resistentes etc…. y a partir de ahí que L´Amicale de los guerrilleros fuera miembro de esas entidades y reconocida de manera definitiva. Antonio decía que la preocupación más importante era de poder obtener las cartas de combatiente de la resistencia y la homologación de las brigadas que componían el XIV cuerpo de guerrilleros. La mayoría de los republicanos habían pasado de los 65 años y la otra tarea era como podían cobrar la vejez, digamos ser pensionistas. Muchos no sabían que Francia les daba trimestres si habían estado en compañías de trabajadores extranjeros mientras los campos de concentración franceses 1939-1940; en agrupamientos de trabajadores extranjeros 1940 a 1944, bajo el gobierno de Vichy; en la resistencia  de mitad 1943 a finales de 1944 o también a los que fueron detenidos por la Gestapo en 1942-1944 y enviados a campos de Alemania, esos son los deportados-resistentes.

Antonio les facilitaba y les rellenaba todos los dossiers para que fueran conformes cuando los mandábamos a la caja central de las pensiones, bueno, como buen aragonés arregló todo lo que pudo de sus amigos de Aragón y en particular a los de la provincia de Huesca para que cobraran del gobierno francés (Hasta ayudas en compras de carbón, gas oíl…). De Zaragoza a José Goez, Sixto agudo etc… de Huesca a Joaquín Arasanz, Antonio Alegre, Hortensia Anzano, Viñuales y tantos otros que no recuerdo. A José Bolea de Robres, amigos de Tardienta, Alcubierre, Lanaja etc… Sin olvidar a los de los campos de concentración: José Purroy, Ángel Corominas de Robres…

Fue una actividad intensa y maravillosa al mismo tiempo, después de su fallecimiento, tuve yo que llevar a cabo algunos trámites.

Al mismo tiempo Antonio fue el presidente de L´Amicale de los guerrilleros región de Paris. Estos hombres y mujeres habían luchado en las brigadas por toda Francia, pero la vida les había llevado a vivir en Paris o cercanías. Se hizo muy amigo del director de la casa de España,  el Sr. Valero que más tarde fue gobernador de la provincia de Huesca. Valero le dijo que los republicanos tenían que venir a esa casa de España porque era de todos los españoles, así que las reuniones o asambleas organizadas por mi padre tenían lugar en la casa de España de Paris.

Todos esos archivos están para estudiar, sobre todo como hacíamos las cartas de combatientes para que el honor y la dignidad del republicano español fuesen reconocidos por la sociedad francesa.

Siempre estuvo en contacto con Mariano Constante, pues se conocían desde la 43 División. Mariano estuvo en la 32 Compañía de Trabajadores Extranjeros, lo mandaron a la línea Maginot. Preso por los alemanes a finales del 40 llego a Mauthasen/Gusen, como José Lasheras de Robres. Cuando Antonio volvía a Robres se veían mucha veces en Huesca.

José Goez

Mi padre me contó muchas veces de la relación que tenía con José Goez, durante la resistencia en Francia desde 1940 hasta la liberación en 1945, y después hasta lo ocurrido con la operación anti española llamada Bolero-Paprika preparada por el gobierno centrista de Pleven en el año 1950.

José Goez, que vi varias veces en Zaragoza y Grañen (En casa de Antonio Alegre y Hortensia Anzano), me contó también las reuniones del partido en 1940 y de las actuaciones a lo largo del año 1941 que tenía con mi padre, con Sixto Agudo y otros camaradas para preparar el combate contra los vichistas y los nazis.

Sabía bastante de las actividades clandestinas de estos hombres en el alto valle del Aude. Actividades confirmadas por las memorias de mi padre, del partido, documentos  y de ciertas conversaciones con Sixto Agudo, López Raimundo y otros camaradas cuando yo acompañaba a mi padre por Aragón.

Lo más extraordinario, y también maravilloso, fue el encuentro el 14 de abril del 2010 con Catherine Bettinelli, viuda de José Goez. Tenía 85 años y vivía en la calle compromiso de Caspe, Zaragoza.

Catherine era de carácter muy alegre y atenta, me recibió con mucha alegría  en su piso y le hice preguntas sobre José Goez, su marido y también sobre mi padre, puesto que se conocieron muy bien. Me contó que José Goez fue muy secreto y nunca contaba sus actividades clandestinas, ella sabía que era comunista. Lo conoció en los años 40/41 en Gingla, ella era natural de Monfort Sur Boulzane, es decir, de esos primeros pueblos donde se organizó la primera guerrilla española. Pueblos donde trabajan como carboneros o leñadores los republicanos españoles. Sus padres eran italianos establecidos en Gingla desde hace muchos años. Catherine trabajaba o ayudaba a un tal Verdier, dueño de una tienda de comestibles. Así, que cada vez que José Goez iba a Gingla pasaba a verla y después volvía a Carcasona y otros sitios del departamento sin decirle exactamente qué hacía.

José Goez era natural de Blesa, provincia de Teruel. En julio de 1936 pudo escaparse de su casa cuando su madre le avisó que los fascistas iban a detenerle, marchando hacia Tarragona. Catherine no se acuerda o José no le dijo donde fue a parar. Con la retirada, a principios de febrero 1939, lo llevaron al campo de Argeles Sur Mer y después al campo de concentración de Bram, al lado de Carcasona. Allí conoció a mi abuelo Domingo Becana Lacasa en la barraca nº 21, José estuvo en contacto permanente con los cuadros clandestinos del partido.

En el campo de Bram, cerca de Montreal, un agricultor pidió mano de obra al comandante del campo para vendimiar y llevar los campos. José Goez se apuntó. Aquel señor francés se comportó muy bien con José, le hizo obtener todo tipo de documentación para que no fuese molestado por la policía o gendarmería francesa. Catherine no recordaba el nombre de aquel señor. A finales del año 1940 Goez se hizo clandestino y fue hacia los campos de carboneros y leñadores en Gingla.

Iba en particular a la villa Odette, donde se reunían los camaradas, donde llegaban las directivas del partido o para preparar y distribuir la propaganda.

En 1943-1944 actuó como enlace del partido entre la 3ª Brigada del Ariege y la 5ª Brigada del Aude. Después, en 1944-1945 José con Catherine fueron muchas veces a Carcasona y se quedaban hospedados en nuestra casa de la rue Bellevue. Siempre trabajando con mi padre dentro del partido y de la JSU. Catherine aún se acordaba de mí, con mis dos o tres años corriendo por todas las partes, y como la casa estaba siempre llena de gente, todos republicanos y comunistas…y mi abuela, la tía Antonia Villacampa haciendo de comer cada día para todos.

José Goez trabajó en Carcasona, en una fábrica de fundición, a partir de 1945-1946 se fueron a vivir a Pamiers (Ariege). Jose Goez fue detenido en 1950 en Pamiers, operación Bolero-Paprika, y lo mandaron a Argelia donde estuvo dos años. Luego viajó en barco hasta Polonia destino Hungría. Catherine y su hija, nacida en 1947, cogieron el tren en Paris para llegar a Hungría y recuperar a su marido. En Hungría se conocieron con Hortensia Anzano y Antonio Alegre, allí nació su segunda hija.

Ramón Hernando

Antonio Hernando Villacampa falleció en Francia en 1992 pero sus restos residen en el cementerio de robres con la bandera republicana y del partido. Se le rindió un sentido homenaje en su pueblo, con amigos, compañeros y camaradas, con el discurso de Sixto Agudo y la certeza de haber vencido a la vida, luchando para ser libres y escribir la historia que nunca debemos de olvidar.

¡A todos aquellos luchadores!

Sariñena en fiestas, por Jesús Basols Basols


Unas coplas curiosas sorprenden en el programa de fiestas de 1946 de Sariñena. Uno de sus aspectos curiosos es la presencia del aragonés y para Manuel Antonio Corvinos Portella, estudioso del aragonés en Sariñena, son muy curiosas: “Emplea un aragonés rudimentario, inventa algunas palabras o son localismos”. Ese matiz es el que nos acerca a la forma de hablar en aquella época, de un pasado propio de la lengua aragonesa en fase de castellanización, con algunos de sus rasgos aún muy presentes.

Son obra de Jesús Basols Basols, natural de Sariñena. Jesús estudió en Huesca y en el seminario, acabando siendo ordenado sacerdote. Entre otros lugares, ejerció de párroco en Robres entre 1953-1967. Pedro Oliván Viota, director de El Pimendón (Periódico de Robres), lo define como musicólogo y emprendedor. Tenía otro hermano también sacerdote, Joaquín, que ejerció muchos años en Lalueza. En 1967 se trasladó a Huesca, a la Universidad Laboral en calidad de capellán y profesor de religión. Tras conseguir la secularización se casó y se trasladó a la Universidad Laboral de Málaga hasta el final de su vida, señala  Pedro Oliván Viota. En Robres dejó una gran impronta, lo atestigua la semblanza que Pedro Oliván Viota nos aporta más adelante.

Jesús Basols Basols y el dance de Robres. Zaragoza, 1959. El Pimendón. Pedro Oliván Viota.

Las coplas se encuadran a mediados del siglo pasado, en 1946 cuando Jesús contaría sobre los treinta años de edad. Quedan enmarcadas en una época controvertida para el aragonés, aunque su condición de religioso seguro le permitió una mayor libertad. Además, por aquel  entonces los curas eran verdaderas autoridades, en lo religioso como en lo cultural. Por lo tanto, se puede sostener  que las coplas, de forma simpática, trataban de retratar y reflejar las fiestas, festejos y tradiciones del lugar con la forma característica de hablar en Sariñena en aquellos años.

Con su lectura resalta el uso del articulo determinado o/a y sus respectivos plurales os/as, los pronombres li, vos y vus, adverbios como dimpués y tamién, preposiciones como dende o pa e incluso construcciones curiosas como alospués, aluego o adimpués. Forma la conjugación verbal pué del verbo poder y haiga como presente del subjuntivo del verbo haber. Apostrofa d´este o p´alegrar y usa el pronombre adverbial en “en rematando”. Además del léxico, algunas palabras aparecen con el característico rasgo de terminación en “u” como cuidau o amerau.

Se transcriben las coplas tal y como aparecen en el programa de fiestas de Sariñena de 1946:

Queridos sariñenenses

aquí us presento unas coplas.

pa que las leáis alegres

entre el cantar de las jotas.

Escomencipian las fiestas,

dende luego con mosicas,

con danzantes y con gaitas

pa que bailen las mocicas.

A la noche, habrá un romance

de nuestro San Antolino,

en la puerta de la iglesia

resultando mu monino.

Dimpués rondalla mayor,

cantando os mozos as jotas,

sin que haiga un crío matón

que nos istorbe las coplas.

Mu temprano po a mañana

os de a banda melitar

nos sacarán as lagañas

dimpués de mucho tocar.

A las diez (hora oficial),

os danzantes, sus calzones

el aire los mandarán,

uy qué botes! Uy qué brincos!

paice que comen coral…!

Danzarán en procesión

recorriendo toa la villa,

alabando a su patrón

con donaire y gallardía.

Alospués, Misa cantada

con gran orquesta a tocar;

es una misa mu maja

y… no penséis que es de rial…!

A continuación, os dichos

por el diestro Mayoral,

que a todos sus compañeros

los colores sacará.

También habrá japoneses

u no sé qué de os chinitos,

que a chamusquina me huelen

aunque llevan muchos pitos.

Aluego vermú… y a casa!

a zamparnos la comida;

tragarvos lo que vus den,

y dimpués… a la corrida.

Cuidáu con os toros furos!

reparar que no son mansos!

como us cojan o calzón,

mostraréis o tafanario…!

Mirar que este es cornigacho

bravucón y a más malpelo!

este… tiene os cuernos anchos

y… os apunta al cerebelo.

Adimpués habrá novillos

pa os mocetes de este pueblo;

¡cuidaú!, que a veces son furos

y pué peligrar el cuello…!

Tamién habrá unos bailetes

en el Casino y Romea,

pa que bailen os mocetes

en rematando a merienda.

Cuidáu con as volteretas

del güen vino y resultáu;

¿no véis que ése es un güen caldo

y no lo habéis amerau?.

Tras a cena, todos juntos,

a los fuegos nus iremos:

porque icen que son mu majos;

¡¡¡ de Zirigoza ná menos!!!

Habrá codetes con chuflos,

y codetes con estrellas;

¡ah!… y de los entrevesáus

en los que sale una agüela!.

Y así poco más u menos

seguirán lucidas fiestas;

habrá partidos de fútbol

y corrida en bicicleta…!

Tamién entrará o Sabino

en las corridas pedestres;

y no dudo que li animen

os zagales más fresquetes.

Habrá cosas y más cosas

cuchufletes y trompetas

pa hacer callar a os mocetes

y p´alegrar as mocetas.

Pero en medio de as fiestas,

al prencipio y al final,

tendréis que gritar conmigo

tos los d´este vecinal:

¡Aúpa el Santo y Sariñena!

¡Qué viva San Antolín!

¡Qué nus de salud y vida

pa cantarle siempre as!

………………………………………

Aquesto es lo que sus pido,

San Antolín mi Patrón

Dadme gracia y fantesía

Pa cantar en tu loor.

Semblanza de Jesús Basols y Basols por Pedro Oliván Viota, director de El Pimendón (Periódico de Robres)

Llegó a Robres como su primer destino parroquial y pronto captó que uno de los recursos para conectar y empatizar con los feligreses iba a ser la música y el canto, pues había un grupo de hombres con voces de calidad en sus registros que formaban el coro parroquial con un repertorio variado de misas, novenas y funerales. A ese coro reducido de voces masculinas se sumaban los feligreses y feligresas, entre las que diferenció el timbre distinguido de algunas de ellas. El tocaba con soltura el armónium, estaba dotado de buen oído y voz de barítono y supo reunir y coordinar pronto un coro de voces mixtas que animaban cualquier celebración religiosa.

La música fue también el recurso empleado por el cura Basols para atraer y contactar con la juventud. Con los chicos el solfeo y la formación de una Banda de música y con las chicas el coro de la iglesia con nuevas canciones.

Apoyándose en el piano fue iniciando a los jóvenes en la lectura musical, el tiempo, el ritmo y la entonación que marcaba el método.

La idea y su sueño de llegar a formar una Banda la fue consolidando poco a poco adquiriendo los diversos instrumentos que la constituyen de viento y percusión, básicamente. Así, en siete años, consiguió formar y dirigir una Banda de música de una veintena de miembros.

Banda de música de Robres, 1959. Fotografía El Pimendón. Pedro Oliván Viota.

Como se detalla en el Nº 3 de El Pimendón, monográfico dedicado a la tradición musical en Robres, la Banda de Música de Robres comienza a actuar en pasacalles y dianas floreadas en las fiestas de Robres, a dar conciertos en Robres y Leciñena, en el acto conmemorativo de San Simón, en Huesca y en Zaragoza.

D. Jesús Basols mantuvo estrecha relación con D. Antonio Beltrán, también sariñenense y Catedrático de Historia en la Universidad de Zaragoza, quien en torno a ese período de 1955- 59 trabajó en el estudio y recuperación de los Dances de Monegros dirigiendo la tesis de una alumna singular, Mercedes Pueyo Roy. El tema de esa tesina de fin de carrera se erige en motor de un evento etnológico que promovió y coordinó D. A. Beltrán en Zaragoza en 1959: una concentración de Dances con premios a las mejores interpretaciones, vestuario y riqueza folclórica.

D. J. Basols sabía que en Robres había un Dance de Embajadores que se representaba en la romería anual al Santuario de la Virgen de Magallón en Leciñena y que se había interrumpido desde 1936. Se interesó por el mismo y a partir de recopilación de textos y de la memoria viva de antiguos danzantes recuperó coreografía y tonadas de las diversas mudanzas que lo constituyen. Al Grupo de Dance sumó el acompañamiento musical de la Banda de Música implicando en este proyecto a todos los jóvenes del pueblo y por ende a todo el pueblo de Robres.

Como se refleja en el Nº 9 de El Pimendón, monográfico dedicado al Dance de Embajadores de Robres, D. Jesús Basols recuerda el ensayo general y la representación del Dance en la ermita de la Virgen de Magallón como algo apoteósico: “Todo el pueblo se volcó por entero, vi a personas mayores llorando, a padres y madres emocionados, a los danzantes bailando con un brío y una fuerza inenarrable, cuántos palos se rompieron aquél día, y a todo un pueblo gozoso, feliz y satisfecho”.

Por razones incomprensibles, del entusiasmo se pasó a la disensión y la falta de entendimiento entre los miembros de la Banda de Música y su director y promotor que acabó en su disolución. Un grupo de músicos formaron una Orquesta: “Nueva Sensación”, actuando en las fiestas de los pueblos de Monegros con buena aceptación.

El carácter emprendedor de D. Jesús Basols dejó también su impronta en Robres acometiendo una reforma profunda en el edificio de la iglesia cambiando el suelo, la instalación eléctrica, la reducción de capillas laterales y el pintado general a cargo del Taller de pintura Torrens quien ejecutó la escena de la creación sobre el arco superior del altar mayor. En esta tarea consiguió implicar a todo el pueblo de Robres que, en forma de vecinales respondió a esta singular propuesta.

Más tarde, hacia 1963, funda una Academia de estudiantes de preparación de bachillerato elemental favoreciendo así la promoción de un grupo numeroso de chicas y chicos destacados de la Escuela sin tener que abandonar el pueblo.