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Casto López, del hospicio al exilio


     El segundo apellido de Casto, Expósito, ya nos pone en la pista de su infancia en un hospicio, en este caso el de Zaragoza. Se casa con Pascuala Puértolas, de Farlete y termina viviendo en Perdiguera, donde tendría cinco hijos, un varón llamado Antonio, y cuatro hijas: Inés, Victoria, Rosario y Trinidad.

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Casto López Expósito

Por Constantino Escuer Murillo

     Afiliado a Izquierda Republicana y vocal de este partido en Perdiguera, es elegido junto a Hilario Murillo y Segundo Arruga, concejal del ayuntamiento de Perdiguera tras el triunfo del Frente Popular.

    Tras el golpe militar que dio comienzo a la guerra civil, la situación en el pueblo se vuelve muy peligrosa para las personas de izquierdas. Detenciones y fusilamientos hacen que una noche Casto huya del pueblo acompañado de su hijo Antonio, que por entonces tiene 19 años. En casa quedan Pascuala y sus cuatro hijas.

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Rosario López

    Padre e hijo continúan la huida y se unen al ejército republicano. Antonio irá a luchar al frente y Casto, debido a su avanzada edad, será destinado como guardián a una prisión de Barcelona. Entretanto, Pascuala y sus hijas continúan en el pueblo y pasados los días, son detenidas para ser interrogadas. Quiere la fortuna que estando detenidas, se produce un bombardeo y los guardianes que las custodiaban se van a proteger a un refugio, momento que aprovechan para huir en dirección a Leciñena, donde estaban las líneas republicanas.

     Me comentó hace unos años Antonio Alfranca, que recordaba perfectamente el momento en el que se cruzó con ellas cuando huían por la carretera, la madre en medio y las hijas cogidas de sus brazos. Se acercó a ellas, pues era amigo íntimo de Antonio, y después de desearles suerte, les dio recuerdos para su amigo Antonio.

    Pascuala y sus hijas llegan a Leciñena , continuando su huída hacia Alcubierre y más tarde hacia Lérida, tras los pasos de Casto. Finalmente llegan a Barcelona donde permanecerán hasta casi el final de la guerra.

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Antonio López Puértolas.

   Antonio, el hijo de Casto, muere el último año de la contienda en el frente de Valencia y Casto con el resto de la familia, tienen que huir de Barcelona ante el avance de las fuerzas franquistas, cruzando a Francia con el último tren que pasó la frontera y que fue bombardeado por la aviación enemiga.

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Trinidad López

    Ya en Francia, son internados en el campo de Argeles Sur Mer, donde tantos refugiados republicanos fueron hacinados por las autoridades francesas, en unas condiciones atroces que causaron cientos de muertos. Pasados los meses, son reubicados fuera del campo, pero cuando todo parece que va un poco mejor, comienza la segunda guerra mundial y en un momento dado, son detenidos de nuevo por los nazis y trasladados al campo de Angouleme, justo un día después de que saliese de este campo el famoso «convoy de los 927», donde 927 paisanos españoles fueron trasladados en tren al campo de concentración de Mauthausen, librándose de una muerte cierta por los pelos.

      Nada sé de las peripecias que sufrieron en el campo de Angouleme, pero tras la liberación de Francia, Victoria y Trini encuentran pareja en París y se quedan a vivir allí. Por su parte, las otras dos hijas, Inés y Rosario, se van a Venezuela donde también formaron familia. A la muerte de Pascuala, acaecida en Francia, Casto decide irse a Venezuela con sus hijas Inés y Rosario y allí acabaría su vida en el año 1959.

      Quiero agradecer gran parte de estos datos a Omar de Castro, nieto de Casto y que en la actualidad reside y trabaja en Inglaterra. También me dice que sus tías ya murieron y que su madre Rosario, tiene 94 años y está en una residencia delicada de salud.

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De izquierda a derecha Trini, Rosario, Pascuala, Casto y Victoria. Arriba Inés (ya en Venezuela) y Antonio (fallecido en el frente de Valencia).

     Vaya desde aquí mi homenaje y mi reconocimiento a Casto, un hombre con una dura infancia y al que sus ideales y su sentido de la justicia social, le hicieron estar en el punto de mira de los fascistas, lo que le obligó a estar en permanente exilio junto a toda su familia. Sirva el mismo reconocimiento para su hijo Antonio, que murió luchando por la libertad, y al resto de su familia, perseguida y exiliada como él.

Subo la única foto que tengo de Casto, posando con la junta directiva del sindicato agrario de Perdiguera del año 1927. También subo una foto de las dos hijas pequeñas, Trinidad y Rosario, que les hicieron en la escuela y que les mandé ya hace años. Ha sido el único recuerdo visual de su niñez, ya que escaparon de Perdiguera con lo puesto.

Las sabinas de Los Monegros


    El territorio de Los Monegros es conocido por su particular paisaje estepario, donde las sabinas representan el máximo desarrollo de la vegetación en zonas de mayor aridez de Los Monegros. Habitan la tierra agrietada por la sed, de escasas precipitaciones y permanecen erguidas bajo la sofocante intensidad solar estival, resistiendo la intensa fuerza del cierzo y escondidas entre la boira de heladores inviernos. Los Monegros es un contraste estacional, de un amplio rango climático, un paraíso por descubrir que exige paciencia y reflexión ante unos horizontes amplios y profundos que invitan a perdernos en sus solitarios páramos semidesérticos con sus singulares y características sabinas.

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Sabina monegrina.

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Distribución Sabina albar, Península Ibérica.

En el rigor de la estepa monegrina, la sabina albar (Juniperus thurifera) salpica el paisaje, presentando un gran desarrollo, en contra de la percepción generalizada de ser una especie de crecimiento lento. Botánicamente, las sabinas responden al grupo de las coníferas o pínidas, del género Juniperus. Pertenece al dominio del Coscojar-Espinar con sabina albar (Rhamno-Cocciferetum Thuriferetosum). Un dominio que se distribuye entre los 300 a los 450 m. de altitud, en un territorio de un régimen térmico extremadamente cálido y con escasas precipitaciones. Se desarrolla entre relieves de vales donde abundan afloramientos de yesos y donde son frecuentes las inversiones térmicas, las nieblas persistentes en invierno y el cierzo. Estas condiciones, según el ecólogo César Pedrocchi Renault, establece el carácter montano de la sabina albar y lleva a aceptar la idea de Rivas-Martínez de considerar la independencia de esta subasociación climática (Thuriferetosum) respecto al Rhamno-Cocciferetum, diferenciándola como asociación Juniperetum phoeniceo-thuriferae (Br.-Br. & O. de Bolòs), Rivas-Martínez, 1987.

«Las sabinas resisten la sequía con la misma firmeza que los habitantes de estas tierras, acostumbrados hasta 7años seguidos casi sin llover; además, la caída de varias hojas viejas, junto a la buena calidad de la tierra aporta materia orgánica para subsistencia de la planta.»

Francisco Lasierra, El Chato de Pallaruelo de Monegros. 

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Sabinar monegrino.

El sabinar albar en Aragón, principalmente, ocupa grandes zonas en los fondos de la depresión del valle del Ebro (Pallaruelo, Castejón de Monegros, Retuerta de Pina…) y en zonas altas de Teruel. En Los Monegros se distribuye por zonas del piedemonte de la sierra de Alcubierre, formando bosquetes de lo que debieron ser verdaderos bosques de sabinas. Para Javier Blasco, la retuerta de Pina representa un vestigio, en si mismo, de los antiguos sabinares monegrinos. Se constata con la presencia de especies como el espino negro (Rhamnus lycioides), Asparagus acutifolius, Ephedra mayor, carrasquilla (Rhamnus alaternus), coscoja (Quercus coccifera) y Osyris alba. La sabina albar aparece acompañada junto a otras especies como el pino carrasco, el enebro (Juniperus Oxycedrus) y la sabina negra (Juniperus Phoenicea). Por los llanos agrícolas de secano, la sabina albar presenta una estructura abierta de ejemplares aislados en los márgenes de los campos, destacando por su belleza el sabinar de Pallaruelo de Monegros, el puerto de la Portellada o los montes de Farlete y Monegrillo. Por contra, en vaguadas y vales suelen formar bosquetes muy densos, ocupando los espacios que antiguamente eran aprovechados por el ganado y para la obtención de leñas, principalmente en la sierra de Alcubierre

Para Miguel Ortega (Los bosques de Los Monegros), en Los Monegros «Es el lugar del mundo donde vive con diferencia a menor altitud, y si esta aquí es por el frío invernal, lo de la sequedad simplemente lo soporta. Este es un árbol típico de las parameras ibéricas, lugares fríos que comparte con la carrasca y el roble quejigo, pero ocupando los suelos de peor calidad como los muy pedregosos; pues es un árbol de pleno sol y no soporta crecer bajo la sombra de otras especies de mayor desarrollo. La pregunta es ¿entonces como puede vivir en Los Monegros?, pues aprovechando donde no tiene competencia, como las depresiones donde se acumula el frío, con sus nieblas heladas y la escarcha formando el dorondón, aquí ningún otro árbol le hará sombra, y (nunca mejor expresado), demasiado frío para el pino carrasco y demasiado seco para la carrasca y el quejigo.»

Las sabinas de Los Monegros nunca surcaron mares ya que terminaron en techumbres como vigas y en humo después de ser reducidas a carbón. Y vieron las recuas de mulas primero, y al tractor después, transformando la monteriza en huebra y sementero condenándolas finalmente a vivir en lindes entre cultivos. A las supervivientes. A las últimas.

Javier Blasco Zumeta

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Crecimiento anual julio 2013

«La sabina es de tronco grueso y corteza grisácea agrietada en tiras filamentosas, forman copas frondosas, cónicas cuando son jóvenes, que se redondean con la edad, suelen alcanzar alturas de hasta diez metros o más.» En contra de lo que se cree no son de crecimiento especialmente lento y gran longevidad, los años de lluvia suelen crecer tanto como los pinos y los que no llueve, según César Pedrocchi, menos o nada. «Los botánicos han escrito que engrosan el diámetro de su tronco un promedio de solo 3 mm anuales. No pueden, ni necesitan, crecer más rápido ya que ningún otro árbol puede vivir ahí y quitarles la luz», explica Javier Blasco Zumeta. Crecen despacio y viven mucho. En Los Monegros la sabina tiene un crecimiento claramente bimodal, con un pico primaveral y otro otoñal. “Esta gran plasticidad para ajustar sus patrones de crecimiento hace presuponer que puede llegar a ser capaz de aguantar unos niveles muy elevados de estrés, como consecuencia de un previsible clima futuro más seco y cálido”. Así concluye un estudio que compara sabinas de Soria y Los Monegros. «El crecimiento de los árboles se inicia en marzo y se detiene totalmente durante el verano. Con las lluvias de septiembre los árboles vuelven a generar madera hasta noviembre. Las sabinas de mayor longevidad constatadas en la península ibérica son las de Calatañazor, con cerca de 500 años, lejos de la creencia de edades milenarias en las sabinas. Su madera es muy resinosa y aromática.»

Miguel Ortega señala que, a través de sus anillos de crecimiento (de menos de 1 mm), podemos comprobar como es capaz de sobrevivir con esta sequedad, pues es un árbol que con buenas condiciones, en fondos de vales o los años lluviosos, puede tener grandes crecimientos (anillos de cerca de 10 mm) «Con las lluvias de primavera el árbol va creciendo pero llegando el verano deja de crecer, entra en descanso pues no tiene suficiente agua, y así espera hasta final del verano o en otoño, si cae suficiente agua vuelve a crecer, y no dejará de hacerlo hasta la llegada del frío cuando el resto de árboles ya están en descanso, en su tronco queda registrado con un falso anillo en cada momento de crecimiento a lo largo de un mismo año. Así  con esta frugalidad, plasticidad y sabiendo aprovechar el momento nos podemos encontrar con estas grandes sabinas en Los Monegros (que por cierto, no se ha comprobado de una forma científica que ninguna sea milenaria).»

El nombre científico de esta especie, thurifera, significa «productora de incienso», ya que su madera es muy aromática, de olor resinoso agradable, por lo que se ha quemado para este fin, produciendo un olor muy penetrante que al decir de las gentes ahuyenta a los insectos y según Pío Font Quer hace huir a las serpientes.

La sabina negral, Juniperus Phoenicea, es más oscura y se parece más a los cipreses, sus frutos al madurar son de un color rojizo, su nombre Phoenicea hace referencia a su coloración. Los frutos “gayubas” de la sabina albar al madurar adquiere un tono azul oscuro.

La Sabina

Allí permanece quieta
igual que la soledad,
pasa el tiempo por sus ramas
y no las puede truncar.

Quieta,
altiva,
la sabina
testifica
que bajo ella
se agruparon
los anarquistas.

Soporta la ira del cierzo
igual que un barco a la mar
y bajo la densa niebla
es como un ángel guardián.

Cuando paso por su lado
me entran ganas de abrazar
el viejo y duro tronco
que la hace realidad.

Y allí permanece enhiesta
como un monegrino más
sabiendo, como ellos saben,
lo duro que es pelear.

                                                    José Antonio Labordeta

Las sabinas en Los Monegros han mantenido una estrecha relación con el ser humano, los portes largos y rectos han sido aprovechados para la construcción de mases, masías y aldeas (casetas de monte), construyendo la parte principal del esqueleto del tejado. Además, las ramas de las sabinas constituían una fuente de alimento invernal para el ganado lanar. Esta gestión tradicional de las sabinas, desarrollando su porte arbóreo, lleva a considerar la técnica como un modelo cultural semejante al trasmocho de chopos cabeceros, «Arbórea sabina, apuntes ante un modelo cultural»

Visitando enormes sabinas con un viejo pastor de Pallaruelo de Monegros, Félix Tabueña, uno descubre sorprendentes ejemplares del sabinar de Pallaruelo de Monegros, con la mirada de quien ha visto crecer las sabinas. Con su saber, transmitido generaciones tras generaciones, enseña que la mano del hombre ha contribuido en el desarrollo de las características sabinas de porte largo y desnudo. En invierno, cuando escaseaba el alimento para el ganado, los pastores las desmochaban, las podaban. Las sabinas las han formado a base de “ramiar” que es como se conoce la labor de la poda. Para no causar la muerte de las sabinas, cada año podaban un piso.

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Contemplando una centenaria sabina.

Paco Lasierra, natural de Pallaruelo de Monegros, escribió en 1990 dos artículos para la revista “Quio” sobre las sabinas monegrinas. En el llama sabinizos a las sabinas sin podar que no llegan a alcanzar un porte arbóreo quedando en arbusto. Igualmente que Félix Tabueña, denomina «Ramiar» al proceso de poda de las sabinas: «Estas sabinas si no se cortan las ramas de debajo, operación que aquí denominamos «ramiar” y que en realidad se llama poda, en vez de ser árboles con un crecimiento normal están prácticamente siempre igual, y más bien son como arbustos tengo ejemplos de cuando era pequeño, de algunas ramiadas con mi padre, y que con el paso de los años se han convertido en árboles; así, algunos vecinos de Pallaruelo, que vamos ramiando bastantes, esperamos ver los frutos de su crecimiento».  Lasierra describe como las sabinas del marguin o márgenes de los campos agrícolas, se han empleado tradicionalmente para puertas, cletas (cleta: Ara. puerta rústica consistente en un armazón de palos o estacas), tableros de carro… Su madera es muy resistente, lo que ha dado píe al falso mito de la armada invencible, aunque dura y difícil de trabajar. Javier Blasco Zumeta cuenta que en Pina se empleaban para hacer estacas (empalizados) para sujetar las ribas de las acequias o del río. En el Ebro aún permanecen postes de sabina, los colocaban antiguamente para la pesca de anguilas, hace ya más de 40 años. Con la madera de sabina se construían piezas para los pozos, iba muy bien la sabina pues es resistente a la pudrición. Según un viejo carpintero, amigo de Javier Blasco, la sabina no servía de mucho, pues la pequeña tiene muchos nudos y las grandes están podridas por dentro. También aguantaban bien la pudrición hundidos en el fiemo, y eran colocados en las parideras como puntales para separar corderos u ovejas en lactancia. “Los mismos palos servían a veces para cerrar la paridera de un modo rudimentario”. “En Lanaja y otros pueblos de Monegros, para aumentar el volumen de carga de los carros, al acarrear la «garba» (miés) a las eras, se usaban «pugas» y «pugones», que prolongaban el varal por ambos lados y por atrás. Las «portaderas» o capachos de mimbre para llevar las uvas al «cubo» o lagar, se remataban con madera de trabina, sobre todo por la parte de las asas, por su tenacidad.” (Usos etnobotánicos de la Sabina Albar y arbustos que le acompañan en Aragón, L. Villar, Instituto Pirenaico de Ecología. Espagne J.V. Ferrández. Instituto Pirenaico de Ecología, Espagne).

            «Las cabras solían estar donde más sabinas había, cuanto más viejas mejor, un exquisito manjar para el ganado lanar. Cuando se compraba una caballería nueva, para saber si era buena para el trabajo se le enganchaba una sabina arrancada para ver como tiraba. Las sabinas servían para refugio del sol, para el descanso de la faenas del campo, para el almuerzo, comida o merienda. Un lugar fresco para conservar la comida y la bebida y descansar de la siega, o resguardarse el pastor y sus perros.

            Hace su nido el pájaro carpintero “el aguacero”. En las sabinas viejas es más fácil, ya que por dentro están huecas, después los huecos los aprovechan para criar los mochuelos, lirones, ratas de campo y Paco narra que una vez al asomarse se encontró un par de lagartos que le dieron un buen susto.  En sus ramas anidan las palomas torcaces, la garza o picaraza, cernícalos, esparveros o águilas, en sabinas viejas y grandes.

            Nadie que se haya criado en Pallaruelo podrá contemplar la sabina y permanecer impasible, por ser una de las cosas que nos identifican”

                                                                                                                Francisco Lasierra

Incluso las sabinas se empleaban para comprobar la fuerza de las caballerías, tal y como recuerda Francisco Lasierra: «También yo recuerdo en mi propia casa, cuando se compraba alguna caballería, para probarla se enganchaba en alguna sabina que hubiese arrancada, así, meciéndole arrastrarla, se sabía si era apta para el trabajo».

No hay que olvidar la sombra de la sabina, Francisco Lasierra dice que  la sombra de las sabinas ha sido y es utilizada para infinidad de cosas: «Cuando se hacían las faenas del campo a mano, a la hora de la comida, eran lugares donde se estaba más fresco, así algunas sabinas que estaban en sitios estratégicos se cuidaban de forma que no diese el sol en todo el día; mención especial merece la siega, cuando en muchos casos comían todos los segadores debajo de ellas; también se ponían las bebidas (agua y vino) para que estuviesen frescas. Los pastores igualmente han buscado la sombra de las sabinas para sentarse, al igual que los perros de estos, que así reposaban del trabajo que les daba el ganado.» En la misma línea lo recoge Emilio Blanco (Inventario Español de los Conocimientos Tradicionales relativos a la Biodiversidad. Miteco), destacando también su papel en los lindes de los campos: “Por supuesto, este árbol es valorado por su sombra y frescor en verano; por ello era a veces respetado en las lindes de algunas tierras de cultivo donde a veces quedan grandes ejemplares”. 

Como curiosidad en Lanaja se obtenía una miera «olorosa» o aceite de sabina y enebro para curar las heridas de las ovejas, o bien las cabras después del parto «Ahora bien, la miera más común o «aceite de cade» se obtenía por destilación del leño de Juniperus oxycedrus y se usaba entre otras cosas, para untar patas fracturadas al entablillarlas, para curar la tiña o untar tumores infectados. También se ponía un recipiente de tal aceite colgado en las cuadras para ahuyentar las moscas y se untaban los agujeros para que» «no entraran los ratones. En uso humano, se empleaba dicho aceite para calmar el dolor de muelas, untado en algodón y aplicado, pero sin abusar porque de otra manera «quema la dentadura y se caen los dientes». Precisamente, el cocimiento de las «bolas» o frutos de este «chinebro» o enebro se toma para curar catarros o para las infecciones de riñón (Ferrández & Sanz, 1993).» (Usos etnobotánicos de la Sabina Albar y arbustos que le acompañan en Aragón, L. Villar, Instituto Pirenaico de Ecología. Espagne J.V. Ferrández. Instituto Pirenaico de Ecología, Espagne).

«Con la ceniza de sabina se desinfectaban y cauterizaban las desolladuras provocadas en la piel de las ovejas durante el esquileo.» (Usos etnobotánicos de la Sabina Albar y arbustos que le acompañan en Aragón, L. Villar, Instituto Pirenaico de Ecología. Espagne J.V. Ferrández. Instituto Pirenaico de Ecología, Espagne).

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Sabina en el monte de Castejón de Monegros. 

Diferentes estudios realizados por el profesor Javier Blasco Zumeta han dado como resultado una gran biodiversidad relacionada a los sabinares monegrinos, que encuentran un adecuado hábitat en la base de las sabinas, entre sus extendidas ramas. Se han encontrado 16 especies de himenópteros, uno de los mayores ordenes de insectos, con la cita primera de una especie en la región Paleártica. En otro estudio, se recogen nueve especies y se encuentran tres nuevas citas de piojos (malófagos), parásitos de aves. También existe un estudio sobre los pulgones en los sabinares, en el que se constataron 112 especies, de las que al menos dos fueron nuevas especies descubiertas. Un diverso microhábitat en cada sabina, donde, además, las mismas ramas mantienen humedad necesaria para su buen desarrollo y microfauna que va generando nutrientes.

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Campos salpicados de sabinas en sus márgenes.

La deforestación de los Monegros está lejos del mito de la falsa tala masiva para la construcción de la armada invencible.  La deforestación, posiblemente se  desarrolló en un primera etapa sobre los siglos XIV y XV, en cuyo periodo se produzco un brutal proceso desforestador en el valle del Ebro que desencadeno la formación del delta del Ebro, aunque no hay constancia de una severa deforestación en Los Monegros.

A la actividad ganadera se le puede atribuir una segunda etapa desforestadora, del siglo XV al XVIII, consiguiendo pastos y evitando la regeneración. El geógrafo portugués Labaña en 1611, en su paso por los Monegros, no referencia la presencia ni de sabinas ni sabinares. Frutos afirma que en el siglo XVIII el sabinar (más o menos extendido) era explotado para leñas, madera de construcción y carbón, y el sobrepastoreo lo hicieron  retroceder. Aunque Braun-Blanquet & Bolòs (l.c.) sostienen que la deforestación se debió a la tala del sabinar, impidiendo el ganado la posterior repoblación.

En la obra «De la flora Española o Historias de las plantas» de Joseph Quer de 1784 hay una cita muy interesante en relación con la sabina: «En los terrenos del Reyno de Aragón es muy familiar, y con particularidad en los Monegros cerca de la Venta, que llaman de Santa Lucía; y es tan abundante en todo aquel país, que en muchas Villas y Lugares no queman otra leña.» Los llanos de santa Lucía comprendían, de una forma muy general, desde la parte sur de la sierra de Alcubierre hasta la ribera del Ebro.

La historia de la economía de Aragón, Asso, I. 1798 se refiere a la Sierra de Alcubierre como “está cordillera estuvo muy poblada de pinares y carrascales, que suministraban abundante materia para carbón, pero hace algunos años que los  cortes hechos incontroladamente han disminuido en gran parte aquellos bosques”.

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Bosquetes de sabinas.

Es con la llegada del siglo XX cuando según César Pedrocchi se produce la mayor deforestación debido a la gran roturación de tierras para uso agrícola. Pero el desuso de  leñas como combustible, el abandono de tierras y la desaparición de rebaños y el pastoreo han propiciado una gran recuperación de la masa forestal. En la sierra de Alcubierre encontramos bosquetes de sabinas y ejemplares formando masa mixta con el pino carrasco, además de aparecer salpicando los márgenes de campos.

La paleogeografía considera a los bosques de sabinas relictos, paisajes vegetales que ya existían en el cretácico y han viajada a través del túnel del tiempo. Actualmente, los sabinares se encuentran en expansión y configuran un paisaje indisociable a Los Monegros. Incluso, como dice Paco Lasierra, en las sabinas tienen tanto arraigo que han servido para dar nombre a fincas y partidas, así por ejemple, en Pallaruelo de Monegros «Hay una parte denominada Los Sabinales, otra finca particular con el nombre del Corral de la Sabina, también ha habido sabinas con nombre propio, destacando cuatro que había en la finca «Los Cubilares” y por su forma de nacer en cuatro recibían el nombre de El Palio».

Nuestros sabinares son especiales y tienen alma de leyenda, pues cuentan que el celebre Bandido Cucaracha escondía su botín en una vieja sabina, o la Virgen de la Sabina en Farlete, templo barroco levantado en el lugar donde la virgen se apareció a un pastor erguida sobre una sabina. En defionitiva, cada sabina es un tesoro, un patrimonio, un monumento por proteger, signo de identidad de nuestra querida tierra de Los Monegros. Incluso algunas de las sabinas monegrinas están incluidas en el inventario de árboles singulares de Aragón, estas son la sabina Cascarosa de Monegrillo, con una altura de 16 metros o la sabina Filada Jorge de Lanaja, con 12 metros de altura, ambas considerados árboles monumentales. 

Imprescindible: «Sabinas Monegros». Un blog donde explica el proceso para reproducir la sabina albar y sus cuidados posteriores. Un blog muy recomendable, interesante y didáctico, de obligada lectura.

  • César Pedrocchi Renault. Ecología de Los Monegros. IEA, 1998.
  • Jorge Serrano Bolea. Árboles y arbustos de Los Monegros, PRAMES, 2003.
  • Variedad biogeográfica del territorio aragonés. A. Longares Alardren.
  • Especies de Hymenoptera Ceraphronoidea colectadas en un sabinar de  Juniperus thurifera L.  Los Monegros. Paul Desart. Javier Blasco Zumeta.
  • Malófagos parásitos de aves de un sabinar de Los Monegros (Insecta:  Mallophaga). Javier Blasco Zumeta y María Paz Martín Mateo.
  • Pulgones (Hemiptera Aphididae) de un sabinar de Juniperus thurifera de Los Monegros. M. Victoria Seco Fernández, M. Pilar Mier Durante,  Javier Blasco  Zumeta y Juan M. Nieto Nafría.
  • Blanco Castro, Emilio et alii. Los Bosques Ibéricos: Una interpretación geobotánica. Barcelona. Planeta, 1998.
  • Los bosques de Los Monegros. Miguel Ortega.
  • De la flora Española o Historias de las plantas. Joseph Quer.

Salamanquesa


Texto con motivo del 10º aniversario del proyecto cultural «Os Monegros» 2006-2016.

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            Al llegar la calma, despiertan las criaturas de la noche, seres que invierten el ciclo del día. Tras el ocaso, la lobreguez se extiende entre las luces, olvidando pronto el crepúsculo y eclipsando sombras que se resisten a desaparecer. Pero hasta en la más profunda oscuridad, existen estrellas que poderosamente nos atraen y alimentan la pura esencia de la existencia.

            Ella aparece sosegada, al atardecer, sale entre las grietas y entre los inescrutables recodos, con su abanico de colores camaleónicos, entre marrones, ocres y grises. Su cuerpo es robusto, con prominencias, bultos de aspecto vetustos que causan respeto, incluso terror y desprecio.

            Para ella, cada paso es un juego de equilibrista, cada paso burla la gravidez, es toda una funambulista que reta la lucidez. Camina tranquila, adhiriéndose a superficies desafiantes e imposibles, camina por los techos y nos contempla en su mundo al revés. Su mundo es nocturno y se contradice al necesitar el sol, su mundo es frío pero depende del calor, su mundo es oscuro pero busca la luz. Su mundo también es el nuestro, pero ella no lo destruye, no lo contamina, no lo consume, no lo envenena… ella convive con la madre tierra.

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            La noche siempre es misteriosa, de solitarios territorios de caza, donde la vida se defiende en cada instante. Ella permanece estoica e inmóvil, al acecho de su presa y sin prisa se asegura un ataque certero que capture su presa. Su instinto nocturno despierta mitos y leyendas del mundo oscuro, donde el miedo humano nos demuestra su peor cara. Y así continúa la noche, con su profundo silencio, solo inquebrantable por aullidos casi inaudibles.

                     Se sucede la noche, hasta un nuevo amanecer.

            De carácter sencillo, destacaba el maestro José Fatas y Bailo, completamente inofensivo, que no teme entrar en nuestras propias habitaciones y vivir con nosotros. Pero nosotros le atacamos, la despreciamos, las matamos… Le tememos por su aspecto, somos seres de perjuicios y de preconcebidas ideas infundadas, ideas que muchas veces se vuelven destructivas. Razonar no es suficiente y ni la historia y ni las tradiciones valen por si mismas, tampoco la cultura. Porque en su mundo al revés, la salamanquesa, nos observa en nuestro mundo que tanto despreciamos, con guerras, hambrunas, desigualdades, racismo, fascismo, machismo, maltrato animal, contaminación… y aún así convive con nosotros.

Si hay esperanza ¡Yo me giro al mundo al revés!, al mundo de la salamanquesa.

Mercedes Pueyo Roy


        Para afrontar el dance aragonés es imprescindible abordar “Origen y problemas estructurales del dance en Aragón”, un completo estudio científico fruto de una tesis doctoral de una pionera de la etnografía aragonesa: Mercedes Pueyo Roy.

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            Pero la figura de Mercedes Pueyo Roy, además de desconocida, ha estado envuelta en un halo misterioso. A raíz de mi interés por el antiguo mayoral de Pallaruelo de Monegros, el tío Juaner, su hija Leonor me habló de una tal Mercedes que hace años realizó un trabajo sobre su padre. Al parecer, Mercedes tenía relación con Pallaruelo de Monegros y había sido secretaria de Antonio Beltrán Martínez, aunque ahora nadie la recordaba en Pallaruelo. Tras peguntar a Miguel Beltrán Llopis, hijo de Antonio Beltrán Martínez y antiguo director del Museo de Historia de Zaragoza, parecía que a Mercedes Pueyo Roy se la había tragado la tierra. En esa línea también se manifestó el músico y experto musical Mario Gros Herrero: -Las referencias sobre Mercedes Pueyo eran a través de sus publicaciones: el libro sobre el dance y algunos artículos. Era como si, después, se la hubiera tragado la tierra. Además, su libro era prácticamente inencontrable, salvo en algunas bibliotecas-. Mario consiguió contactar con Mercedes en el 2014, descubriendo una gran mujer que, aunque muy desconocida y para nada reconocida, contribuyó enormemente en los inicios de la etnografía aragonesa, –Por diversas razones la figura de Pueyo me parecía fundamental-.

            Descendiente de Pallaruelo de Monegros, Mercedes Pueyo Roy estudió filosofía y letras en la Universidad de Zaragoza. Fue la primera mujer en doctorarse, el 21 de junio de 1961, día de San Luis. De la mano del profesor de arqueología y etnología e ilustre monegrino Antonio Beltrán Martinez estudió el dance aragonés, dando fruto a su tesis doctoral “Origen y problemas estructurales del dance en Aragón”, publicada por Heraldo de Aragón en 1973. Gracias a los encuentros de Dance aragonés entrevistó a danzantes, mayorales y gaiteros; llevaba un magnetófono muy pesado de unos 15 kilos y tomó numerosas notas que llegaron a pesar cerca de 20 kilos. Todo su material lo ha donado al Instituto Aragonés de Antropología, haciendo gala de una gran generosidad y amor por su tierra. En 1962 marchó a Paris donde enseñó, durante un año, lengua y literatura española en el Institut Lamartine. Luego pasó a Suecia, becada por un instituto sueco, y ejerció 35 años en la Universidad de Lund, como profesora titular de lengua y literatura española e impartiendo conferencias en la universidad sobre cultura española. Ha estado 50 años fuera de España y actualmente reside en Puerto de la Cruz, Tenerife. Se casó en Suecia, de donde guarda muy buenos recuerdos, además trabajó mucho con la embajada Española en Estocolmo, disfrutando de una intensa actividad cultural. En suecia fue conocida como Mercedes Pueyo Carlén.

Mercedes Pueyo

            En su infancia, Mercedes acudía cada verano a Pallaruelo de Monegros por vacaciones, la conocían cariñosamente por “Merceditas”. Su padre Francisco Pueyo Samper nació en Pallaruelo de Monegros y pronto el cura vio en él grandes dotes e inteligencia para los estudios. Por aquel entonces, la abuela de Mercedes regentaba una pequeña tienda de ultramarinos local, la tienda de los Pueyo. Se había quedado viuda y decidió  vender todo para que su hijo Francisco, con tan sólo siete años de edad, pudiese marchar a estudiar a Zaragoza. Francisco trabajó en Zaragoza como maestro y años más tarde pasó a trabajar como inspector para la agencia general de seguros. Francisco tocaba el violín y era amigo de Capitán, además de un enamorado del dance, apunta Mario Gros (Vicente Capitán era un antiguo gaitero sariñenense). Mercedes recuerda ir a Pallaruelo y sorprenderse al ver los caballos pasar por la cocina para acceder al corral, allí aprendió a montar a caballo y vivía el día a día del pueblo monegrino, iba a ayudar con las labores agrícolas, todavía recuerda ir a trillar a la era.

            Del mayoral Juaner recuerda su simpatía y gracia, tenía  gran facilidad  para los pareados, hasta había compuesto la historia de España en pareados. Para Mercedes, -si Juaner hubiese nacido hoy en día, sería rapero-, pues contaba la realidad con magistrales pareados. Su padre Francisco Pueyo Samper recogió muchos dichos y versos de Juaner, mantenían una buena amistad, se conservan dos documentos que recogen los dichos de Pallaruelo de Monegros de 1940 y la Historia de España contada en versos. Todo lo recogido fue escrito, al menos en parte, por el tío Juaner, y se lo dio en mano a su padre Francisco Pueyo.

            Mercedes recogió música aragonesa, realizó grabaciones y transcribió muchas melodías. Mercedes estudió piano en el conservatorio de Zaragoza y tiene una gran voz que aún ejercita en un grupo coral. Cantó muchas músicas antiguas como albadas y canciones populares recogidas por todo Aragón. El material quedó recogido en el archivo de Antonio Beltrán. En el 2013, Mario Gros Herrero accedió a unas cintas del legado de Antonio Beltrán Martínez donde aparece  «Rondalla que interpreta jotas, jotas de ronda, bolero de Caspe y seguidillas de Leciñena. Donde se intercalan interpretaciones de gaita de Vicente Capitán de Sariñena, cantos de Mercedes Pueyo, cantos de María Martínez, cantos de Pío Beltrán y grabaciones de gaita hasta el final de la cara”.

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            Mercedes formó parte de la creación del Museo Etnológico de Aragón en 1955, que llevó a cabo Antonio Beltrán. La Diputación  Provincial de Zaragoza se hizo cargo de los gastos y se construyó la sede de la Casa Pirenaica- Parque Grande José Antonio Labordeta. Mercedes fue su secretaria, estuvo como becaria, catalogando y realizando estudios, cobrando unas escasas 500 pts al mes. Donó al museo el chaleco de seda de su abuelo Pascual Pueyo, ganadero y pastor, y materiales de casa de su padre. Estuvo hasta 1962 trabajando como becaria y publicando artículos para la Institución Fernando el Católico. Fabricaron un cuestionario etnográfico y lo mandaron a todos los pueblos que pudieron, normalmente a los principales personajes de cada pueblo, como al maestro o al cura. Mario Gros señala que Antonio Beltrán tuvo la idea de montar los Concursos de Dance en Zaragoza para poder estudiarlos sin necesidad de ir a las distintas localidades.

“El dance es una composición poética”, poesía lírica, diálogos. La sátira en la poesía, dichos y matracadas. De la música no se pueden precisar sus antecedentes.

Mercedes Pueyo Roy

            Su trabajo “Origen y problemas estructurales del dance en Aragón” es una de las primeras obras sobre el Dance aragonés y constituye una valiosísima aportación que abarca diferentes ramas de las letras, tales como historia de la literatura, poesía lírica, dialectología e historia de la cultura. Para Mario Gros -Su libro sobre el dance se publicó en el 73 como “mérito” para su acceso a la Universidad. De ahí la rareza de la edición. Está impreso en la imprenta de Heraldo de Aragón, pero la edición es de la propia autora. El libro del 73 no corresponde con exactitud a la tesis: se han reordenado las materias, faltan los anexos y se ha dado más importancia a los asuntos poéticos-literarios-. Antonio Beltrán Martínez dirigió su tesis, apunta Mario Gross, y entre ellos eran frecuentes largas discusiones sobre el dance. Mercedes recuerda a Beltrán como “un gran recopilador, capaz de montar un libro en cinco minutos”.

            Para Mercedes el “dance” es una palabra propiamente aragonesa y corresponde a un conjunto escénico, una representación dramática donde intervienen diferentes bailes, la primera vez que aparece la palabra dance es en 1720, el dance corresponde al siglo XVII. Para elaborar su tesis, Mercedes estudió durante cinco años 74 representaciones distintas del dance aragonés: -El dance es una pequeña pieza de teatro popular y al mismo tiempo una revista oral que sólo se imprimió una vez y que se renueva, corrige y aumenta cada año. Así pues, como obra dramática hay que considerarlo-.

            Gracias al Instituto Aragonés de Antropología y a su presidente Vicente Miguel Chueca he podido acceder a parte del legado de Mercedes, gracias también a Mario Gros Herrero por sus apuntes y ayuda, a Miguel Beltrán Llopis y a Mª Ángeles Hernández Prieto por sus aclaraciones y a Mercedes Pueyo Roy, por su agradable y familiar trato, un placer conocer a tan excelente persona y todo mi reconocimiento por su trabajo, esfuerzo y dedicación por la cultura aragonesa.

Algunas publicaciones de Mercedes Pueyo Roy:

– “El dance en Aragón”, Zaragoza V, Publicación de la Excma. Diputación Provincial de Zaragoza, 1957.

– “Origen y problemas estructurales del dance en Aragón”, Caesaraugusta, 17-18. Institución “Fernando el Católico”, Zaragoza, 1961.

– “Kurs i spansk fonetik och spanskt uttal” (Curso de fonética española y pronunciaciones españolas) Pueyo-Carlén, Mercedes, 1934- (författare) Lund : Studentlitteratur, 1969 Svenska 151 s.

– Fiesta / Mercedes Pueyo-Carlén, 1934- (författare) Malmö : LiberLäromedel, 1973-

– “Nya spanska stilar” (Nuevos estilos del español) Pueyo-Carlén, Mercedes, 1934- (författare)Pärletun, Margareta, 1943- (författare) ISBN 91-44-08181-2 Lund : Studentlitt., 1972 Spanska 47 s.

 

Las palabras de Lalueza


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“Una palabra que compartir” es una iniciativa que recorre las diferentes bibliotecas de Los Monegros. Una caja que va recogiendo aquellas palabras aragonesas tan especiales para nosotros/as, palabras que la gente quiere compartir. Lalueza ha sido la decimotercera biblioteca y la decimosexta localidad monegrina, continuando un viaje muy interesante que va llegando a su fin.

Entre las semanas del 2 al 13 de mayo, el paso de la “Caja viajera”  ha replegado más de 70 palabras. Las palabras que más se han repetido han sido Pozal y Quio por tres veces y Estalentau, Marguin, Miaja y Socarral por dos veces. Dejamos en cuarentena «Asti, Tasti: aquí» y «Buxo: Boj». Además ha aparecido la expresión “Pollo mantiudo: Acurrucado, enfermizo”.

¡Muchas gracias Lalueza!

 

  • Ababol: ara. Amapola.
  • Abadejo: Ara. Bacalao.
  • Abocinar: Ara. Caer, inclinar o arrojar al suelo.
  • Aboirau: Ara. Estalentau.
  • Aneblada: Ara. Que le falta un poco.
  • Arrear: Ara. Marchar.
  • Arrojar: Esp. Lanzar, dejar caer.
  • Bateaguas: Ara. Paraguas.
  • Bislai, de: Ara. De lado, de medio lado.
  • Bochorno: Esp. Viento.
  • Branquil: Ara. Banco a la entrada de la casa.
  • Buforón: Ara. Ano.
  • Cañizo: Esp. Tablero rectangular hecho de cañas entrecuzadas.
  • Charrar: Ara. Hablar.
  • Chichón: Esp. Hinchazón, bollo.
  • Chiva: Ara. Jiba, joroba.
  • Chordiga: Ara. Ortiga, Urtica urens.
  • Chorra: Esp. Suerte, necio, pene.
  • Chufla: Esp. Guasa, burla.
  • Chuflar: Ara. Silbar.
  • Chupida: Ara. Mojada.
  • Ciemo: Ara. vid Fiemo.
  • Cierzo: Ara. Viento.
  • Continamente: Ara. Continuamente.
  • Contino: Ara. Continuo.
  • Cosirar: Ara. Vigilar, cuidar.
  • Dingolongango: Ara. Insistente, “Duro y dale”.
  • Embolicadora: Ara. Enredadora, liante.
  • Embolicar: Ara. Envolver, liar, confundir.
  • Embochornau: Atontado, que te ha dado un aire.
  • Esbarizaculos: Ara. Tobogán.
  • Esbarrar: Ara. Separar.
  • Estalentau: (x2) Ara. Persona con poco talento.
  • Estrafalaria: Esp. Rara.
  • Estrambótica: Esp. Extraño, raro, poco común.
  • Femera: Ara. Estercolero.
  • Fiemo: Ara. Estiércol.
  • Gambeto: Ara. Prenda de vestir, chaquetón.
  • Goler: Ara. Oler.
  • Gravera: Esp. Yacimiento de grava.
  • Guella: Ara. Oveja.
  • Güevo: Ara. Huevo.
  • Gujero: Ara. Agujero.
  • Malfurriadora: Ara. Malgastadora.
  • Marguin: (x2) Ara. Margen, Caseta pequeña?
  • Marguinazo: Ara. Margen grande, ribazo.
  • Matraco: Ara. No muy listo.
  • Miaja: (x2) Ara. Poco.
  • Panizo: Ara. Maíz.
  • Pedrolo:
  • Peñazo: Esp. Persona o persona molesta y pesada.
  • Pozal: (x3) Ara. Cubo.
  • Pulgaretas: Ara. Castañuelas.
  • Quio/a: (x3) Ara. Chico/a.
  • Reblar: Ara. Ceder.
  • Recautillo: Ara. Parte superior de una tapia.
  • Retrabique. Rastrillo.
  • Sabilondo: Sabiondo, listillo.
  • Saquera: ¿?
  • Socarral: (x2) Secarral.
  • Tajador: Ara. Sacapuntas.
  • Zambombazo: Esp. Estampido, ruido fuerte y seco.
  • Zarquinazo: Ara. Dar una clocha o tortazo.
  • Zerote: Ara. Excremento alargado.
  • Zerullón: Ara. Cerote, caca.

 

Antonio Susín Palacio, mayoral del dance de Sariñena


Susín y Juan Mir

Antonio Susín y Juan Mir.

Antonio Susín Palacio, mayoral de Sariñena

     Antonio Susín Palacio (Sariñena, 24 de septiembre de 1908 – 28 de febrero de 1987, fue pintor blanqueador y mayoral del dance de Sariñena.

   Antonio Susín fue una extraordinaria figura del dance aragonés, un creador que llegó a componer miles de versos en dichos y motadas, un magnífico tesoro de la literatura oral sariñenense. La etnolingüista francesa Jeanine Fribourg recogió cerca de seis mil versos que le contó y comentó Antonio Susín, versos que son la vida misma y parte de la historia de Sariñena. También existen grabaciones de Antonio Susín en el “Archivo de tradición oral de Rafael Ayerbe Santolaria”, publicadas en el SIPCA (Sistema de Información de Patrimonio Cultural Aragonés). Una abundante documentación que aporta una importantísima información para reivindicar la figura del mayoral Antonio Susín Palacio. Gracias también a quienes vivieron y sintieron con Susín el dance, a Domingo Lana Novellón y a Martín Blecua Vitales, contamos con valiosísimos testimonios y recuerdos que nos descubren una gran persona y sobre todo un gran poeta.

    Para Jeanine Fribourg, Susín era: una figura muy grande, un mayoral de verdad, lo que se puede decir un mayoral”.

 

    Susín era un hombre muy bueno y con mucha personalidad. Era de esos personajes, que ya existen pocos, igual que el Juaner de Pallaruelo, que sabían contar las cosas con sensibilidad y al mismo tiempo con picardía. Si la primera vez que le conocí se quedó reservado ante las preguntas que yo le hacía, cambió del todo cuando se dio cuenta que me interesaban verdaderamente las fiestas de los pueblos de los Monegros, particularmente el dance de Sariñena. Hizo todo lo que pudo para informarme de lo que era el dance, lo conocía tan perfectamente… Había hecho en su vida todos los papeles y por eso podía transmitirlos y dirigir a los actores del dance.

Entrevista a Jeanine Fribourg.

Ayerbe Santolaria, Rafael. Archivo de tradición oral Rafael Ayerbe.

    Para Martín Blecua, gaitero del dance de Sariñena, Susín “tenía una afición enorme para el dance” y gracias a él se ha conservado hasta nuestros días. Cuando era muy niño, Susín iba a ver los ensayos, se aprendía las mudanzas y seguía el dance con gran pasión. Los ensayos del dance comenzaban el 16 de agosto y se realizaban en la era del mayoral Martín “El Donato”.

Primero empecé con […] el papel de diablo. Bueno, me ofrecieron la plaza de general cristiano, pero después, resulta que el mayoral que había entonces, me dijo que ya tenía otro. Que había que sustituir al señor Vicente. Y entonces me dejaron a mí la plaza de diablo. Con lo cual me revestí yo aquel año con la horca, el […] y salgo como un verdadero diablo, que lo era entonces [risas], y me divertí mucho levantándoles las faldas, con la forca aquella que llevaba, a las chicas y encorriéndolas.

Charla entre Antonio Susín y Jeanine Fribourg.

Susín le explica cómo empezó en el dance

 

     Susín se inició en el dance en el año de 1923, cuando aún se iba de romería desde Sariñena a la Cartuja de las Fuentes, donde el dance actuaba como desde hace años viene realizando en la ermita de Santiago. Aquel año tenía que debutar el gaitero Vicente Capitán, tanto Sixto “El Rey” y Tomas “El Malo” ya estaban mayores para continuar de gaiteros. Vicente Capitán ofreció a Susín ser su sustituto como general cristiano para las fiestas patronales. Al final, y para decepción de Susín, el papel fue para uno de los danzantes del grupo que, además, alojaba el cuarto del gasto (la casa del gasto) en casa de su madre Isabel “La Cota”.

 

           “La Casa del Gasto, que, aunque llamada de esa forma genérica, el apelativo correspondía a una sola dependencia ubicada en alguna casa de algún danzante veterano. Allí se reunían el segundo día de la fiesta para dar buena cuenta de todas aquellas viandas que los danzantes habían recogido el día de San Antolín, igualmente se utilizaba para guardar cosas propias del dance.” 

La casa del gasto y otros asuntos del dance

Manuel Antonio Corvinos Portella

 

    Al final, aquellas fiestas de 1923 Susín ejerció de diablo, lo que le permitió “hacer todo tipo de diabluras”. Con dieciséis años pasó unas fiestas inolvidables: “persiguiendo a las chicas y levantándoles las faldillas con la forca que llevaba cargada de codetes”. Al año siguiente ya hizo de general cristiano con Puértolas de general turco: “nos compenetrábamos muy bien durante el tiempo que lo hicimos juntos”. Antes de Puértolas, de general turco estuvo Carpi y de general cristiano Paraled, Susín cuenta la siguiente anécdota: se compró un faro de… un tractor para ponerse un casco porque aquellos de antes no existían, no se llevaban cascos y… de un farol de tractor que tenía él pues lo arrancó y se puso el gorro”.

 

“De danzantes estaban entonces, el Can Can, padre e hijo, el señor Emilio Casabón, Antolín “El Paje”, Fodas, El Chupón, El Roso, Lombarte, los Cesteros, etc., etc. Rabadán era Salvador “El Cantero”, actualmente en Francia. Otros danzantes que recuerdo eran los hermanos Callén, Paco y José, hijos de Isabel “La Cota”, este último tenía que hablar muy meloso y era monaguillo y le llamaban “Meaculos”, y a este le dieron el papel de General Cristiano. También mencionaremos a Elías Capitán por aquellos años. El señor Miguel Puértolas hacía de General Turco, que, contrastando su recia voz con la melosa voz del otro general, daba la sensación que iba a perder la batalla antes de empezar.”

 

La página del viejo mayoral

Antonio Susín Palacio

 

     “El Fodas, uno que era el palillo de la gaita, que le decíamos nosotros. Que lo llevaban rodando cuando ibamos a ensayar. Que ensayabamos en una habitación muy grande y le cogían a Fogas y “ras” Lo tiraban p’allá y lo volvían p’atrás otra vez.”

Entrevista a Antonio Susín.

Ayerbe Santolaria, Rafael. Archivo de tradición oral Rafael Ayerbe.

    La guerra civil supuso la interrupción del dance y, hasta su finalización en 1939, no volvió a realizarse. Tras la guerra continuó de mayoral Martín “El Donato”, mientras que Susín asumió el papel de rebadán. Domingo Lana Novellon cuenta que fueron tiempos difíciles, había gente que consideraba hacer la risa el representar el dance. Manuel Antonio Corvinos Portella recoge, en “La casa del gasto y otros asuntos del dance”, la circunstancia de que, en tiempos de postguerra, el dance debía de pedir permiso a la guardia civil para usar las espadas y alfanjes. Por suerte la tradición continuó y se fueron recuperando antiguas partes y enriqueciendo el dance sariñenense.

      “El 39 ya volvimos otra vez a ensayar y a danzar. Se conservó y se rectificó y se hicieron muchas cosas que no se hacían entonces. Por ejemplo, la danza del degollau que ahora se hace siempre y otras danzas parecidas, que entonces las habían dejao porque eran muy complicadas y los hombres aquellos eran ya mayores y no estaban para muchos trotes.”

Archivo de tradición oral Rafael Ayerbe.

 Música tradicional.

     En su debut como rebadán, Susín añadió un final al diálogo entre el mayoral y el rebadán, en la pastorada. El extracto aparece recogido en las Notas de folklore Altoaragonés de Ricardo del Arco y Garay, Madrid 1943. En el texto aparecen los pastores Tomás “el cartujano”, del monasterio de la cartuja de las Fuentes y “el Sarro” y va dirigida al mayoral Martín «el Donato”.

“Y ahora les contaré un caso

que vi en las Almunias Altas

iba a carriar con mi padre,

y oí un ruido que atronaba

que me creí de momento

sería alguna cabaña;

pero al llegar más adelante

ya vi de qué se trataba:

era Martín, el Donato,

con catorce o quince cabras,

que llevan en el cuello

esquillas en abundancia.

 

Y yo le dije “¡Martín!

llevas muy poco rebaño,

pero buena encerrada”.

lo peor es que no son de él,

casi todas son ampradas;

que a Tomás, el cartujano

y esto no crean que es farsa,

fue a decirle este verano

que l´en dejara unas cuantas.

 

Si quiere usted mis consejos,

pa que no se ria el Sarro,

disminuya las esquillas

y aumente más el rebaño.”

            Estos versos aparecen en la novela “La onza de oro” (Crónica del Alba) del escritor Ramón J. Sender. Versos que Susín reclama suyos “pues Martín El Donato, El Cartujano y Almunias Altas, no había ni hay, más que en Sariñena”. También Manuel Berdun reivindicó la autoría de Susín en un artículo a finales de los años setenta.

    En el dance, Susín hizo de todo: de diablo, de general turco, de general cristiano, de rebadán y finalmente de mayoral. “Ha hecho todos los papeles menos el de volante, porque como me lo dijo, entonces no había” (Jeanine Fribourg, 1981). Ejerció de mayoral desde 1940 hasta el año 1976, en 1977 ya no pudo asistir al dance estaba enfermo, giñándola en San Jorge y no pude ir”, relataba Antonio Susín entre risas, durante una entrevista realizada por Rafael Ayerbe Santolaria, recogida en el “Archivo de tradición oral”.

    En su primer año como mayoral habían quedado todos los danzantes “Mañana a tal hora, aquí todos. Si a la salida del sol falta alguno tiene que dar dos reales de multa”. Susín llegó tarde, lo hizo a propósito para sentar precedente. “Eh, ¡el mayoral que hace tarde!”, respondiendo Susín Coñe, ya lo sé. Toma, allí tenéis dos reales. Pero ahora el que venga tarde tendrá que pagar”.

Susín en la Alfajeria.

Domingo Lana, Manuel Vicente y Antonio Susín.

     Susín trabajó sobre los años veinte en casa del alcalde Manuel Torres Guillén. Después se empleó en el oficio de pintor blanqueador, trabajó a medias con su amigo Elías Capitán Inglán, “un amigo que tenía muchas picardías”. Un día de invierno a Elías le entró un reuma en un pie que no le dejaba andar, “Iba con una… una alpargata deshecha, sin poder andar nada. Y me lo encuentro por la calle y digo: “Oye, ¿qué te pasa? ¿Qué tienes en el pie ese?”, a lo que Elías respondió “No te lo puedes pensar”. Para las fiestas Susín le dedicó la siguiente motada:

También voy a decirle algo

este año a este compañero

de una enfermedad muy rara

que tuvo este mes de enero.

 

Un día me lo encontré

por el pueblo caminando

con una alpargata sin tela

y además iba cojeando.

 

Yo le pregunté

¿Elías qué tienes allí en el pie?

Y entonces me contestó:

No te lo puedes pensar

y para que estés enterao

ya te lo voy a contar.

 

Pues sabes que hace tres días

que me hace bastante mal

unos dolores tan grandes

que no los puedo aguantar

y cuando vino el médico

ya se me alivió un poqued

y le dije a don Nicolás:

 

Ya le va a decir lo que es.

Que comí anoche caracoles

y tengo un cólico en el pie.

Y don Nicolás le dijo:

 

Oiga, eso será una […]

ya hace años que soy médico

y tengo algo de experiencia

y en mi vida he pillao

una enfermedad como esta.

A Martín Blecua le enseñaba Susín a danzar con los mangos viejos de las brochas de pintar, eran vecinos y compartieron muchos momentos. Martín Blecua, junto a su hermano Luis, conocen bien el dance, lo llevan en la sangre «A los diez años empezó mi vinculación con el dance, primero fui volante, luego rebadán, a continuación danzante y definitivamente gaitero», recuerda Martín echando la vista atrás. Martín recuerda a Susín con mucho cariño y respeto, mantuvieron una gran amistad, compartiendo su gran pasión por el dance.

            Susín marchó a trabajar a Barcelona sobre los años 60, dejando al dance huérfano. Lo tuvieron que ir a buscar a Barcelona para participar en el concurso de dance aragonés en 1966. El dance de Sariñena obtuvo el primer premio de dance regional, con motivo de las segundas jornadas de estudios folclóricos aragoneses, celebrado en Zaragoza y promovido por Antonio Beltrán Martínez.

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Antonio Susín, 1º por la derecha.

     A Susín le acompañaron los gaiteros Vicente Capitán hasta 1960, y Juan Mir hasta 1975. Susín aprendió a tocar el clarín, pero no la gaita. Aun así, Susín enseñó a Martín Blecua a tocar la gaita y las más de 40 mudanzas y pasacalles del dance de Sariñena. El gaitero era un nexo en común entre muchos dances, Vicente Capitán acudía a tocar a Castejón de Monegros, Lanaja, Pallaruelo de Monegros y Sena. Al retirarse el gaitero Juan Mir Susín, en 1975, la gaita de boto dejó de sonar. El dance continúo gracias el empleo de gaitas gallegas, pero no era lo mismo, el sonido era diferente. Gracias al trabajo e investigaciones de los sariñenenses Martín Blecua Vitales y Pedro Mir Tierz pudieron recuperar la gaita de boto aragonesa, además ambos fueron autores del libro “La Gaita de Boto Aragonesa”. Recuperaron la gaita de Juan Mir, reproduciendo “La Famosa” gracias al pastor de Sangarrén Clemente Brun. La gaita de boto aragonesa volvió a sonar en Sariñena en 1980.

   Susín tenía una fuerte personalidad, muy abierta, era gracioso y algo chungón, sacaba punta a todo. Hacía motadas a todas horas, con cariño, pero con astucia y picardía, recuerda Martín Blecua. Las motadas buscan hacer reír, ser graciosas y avergonzar, en buena medida, a su destinatario.

 

     “Ser mayoral es recordar a todo el pueblo lo que ha pasado desde la fiesta anterior. Pero claro, al mismo tiempo dice las cosas que no han gustado. Como las cosas que han gustado también. Pero entonces, lo que no ha gustado es el momento de la [asentura] popular, de la crítica y entonces, como no se puede solo criticar decía cosas con mucha picardía, con mucho gracejo. Y entonces, gustaba, hacía reír, inventaba cosas. Él mismo decía que se basaba sobre una cosa real, sobre la realidad, y después iba exagerando y así hacía reír a la gente, porque reír es muy sano. Y esta risa es muy sana porque une a la gente, tiene una función integradora.

 

Entrevista a Jeanine Fribourg.

Ayerbe Santolaria, Rafael. Archivo de tradición oral Rafael Ayerbe.

 

     Motada de Susín a Martín Blecua:

“Este cuando se levanta se mea por la ventana, por eso tiene su madre la calle siempre arrujada”.

Las Motadas, también conocidas como matrucadas, van dirigidas a cada danzante. Los dichos son más generales, a sucesos populares.

            Tenía una gran memoria, sabía muchos cuentos, estaba leído y se notaba en muchas de las expresiones que empleaba. Algunas eran expresiones teatrales como “hacer mutis por el forro”, que manifestaban un hombre cultivado y de mundo, se notaba su estancia en Barcelona. Llevaba todo en la cabeza, cantaba las mudanzas, las letras, las melodías… fue la memoria viva del dance, transmitiéndolo y enseñándolo a las nuevas generaciones de danzantes. Estaba atento a todo para aprovecharlo para el dance: “con un poco de salero contaba todo lo que ocurría en el pueblo, exagerando o quitando, se basa sobre la realidad”.

     Iba de bares en bares escuchando lo que se decía, hablando con unos y con otros. Y después lo sacaba en sus dichos. Sacando las críticas como las cosas que iban mal en su pueblo o en el país, mezcladas con cosas humorísticas como las chicas que fuman o las mujeres que hacen gimnasia en vez de quedarse en casa. Por eso, terminaba a menudo sus dichos con: 

“Se trata de una broma, aunque sea pura verdad”

Jeanine Fribourg

            Una vez, Susín aprovechó que tenía en el grupo un danzante muy “pincho” para que le contestase a una motada lo siguiente:

“Tenemos un mayoral que es muy chulo y fuma en pipa,

Pero tiene una desgracia, que no lo quieren las chicas.”

 

            A lo que Susín respondió:

“Más te valdría callar, arroba y media de mocos

Y otras tantas de legañas que llevas allí en los ojos”.

 

            Susín era sarcástico, enseguida te decía una motada, pocas cosas se le escapaban:

“La antevispra de la fiesta

te mojaste sin llover

en la taberna de Ojito

entraste más de una vez

y ahora tienes un cuerpo

que no te puedes mover”.

 

(Taberna Ojitos, antigua taberna de Sariñena)

 

            También demostró grandes dotes de picardía:

“El agricultor moderno es la cosecha del haba,

que tapa muchos aujeros y llega cuando no hay nada”.

 

            Como mayoral le sucedieron el año 1976 Tito Torres, Luis Blecua Vitales (1977-1981) y Jaime Martín quién es el actual mayoral desde 1982. Susín mantuvo amistad con el mayoral de Pallaruelo de Monegros Juan Barrieras, el tío Juaner, compartían arte y creatividad, se contaban las motadas y dichos que magistralmente componían.

            Los dichos son complicados, son estructuras propias del romance, cuartetos, octosílabos y rima asonante. Los dichos y las motadas llevan en su esencia la cualidad de ser graciosas, pero también de ser críticas y sarcásticas. Para Jeanine Fribourg los dichos son como el periódico local y se podría hacer toda la historia del pueblo con los dichos.

 

“Conocía muy bien todo lo que pasaba en su pueblo y lo contaba en sus dichos. De modo que los dichos de su pueblo es como el periódico local. Y se podría hacer toda la historia de su pueblo con los dichos. Dice que cuando carecía de noticias pues iba en los bares y escuchaba. Y cuando salía de allí ya tenía las cosas más claras y ya podía hacer los dichos.”

Entrevista a Jeanine Fribourg.

Ayerbe Santolaria, Rafael. Archivo de tradición oral Rafael Ayerbe.

“Criticando como siempre

porque esta es mi obligación

de lo que he visto y oído

dentro de la población.”

 

Susín, 1972.

            No era bueno meterse con Susín, si la tomaba con alguien no paraba y así sucedió con Ismael (El Porra) que tenía el cine. Continuamente le soltaba una motada, cualquier día que se lo encontraban no perdía la ocasión. Tan divertida fue una motada, que Susín se revolcó por el suelo de la risa, al parecer, el Porra tenía un perro que decía ser muy obediente. Pero sucedió que paseando por el río y para demostrar el Porra lo dicho, tiró un palo al río ordenando al perro que fuese a buscarlo, pero el perro marchó en la otra dirección.

También la tomó con Escanero.

“Le dices a Escanero

que cuando haga los andamios

ponga bien los michinales

pues dice el juez de la Almolda

y el alcalde de Albero Alto

que albañil y comediante

no se pueden fiar tanto

que resulta peligroso

hacer el payaso en alto”.

            Susín fue soltero, lo que le marcó el carácter, frecuentaba la taberna de Ancho, era una persona muy abierta. Dio mucha riqueza al dance y lo más importante, que gracias a él se conservó el dance. Lo llevaba todo en la cabeza y lo transmitió para que hoy en día podamos continuar disfrutando y emocionando cada vez que el dance vuelve a actuar.

            Motadas de Antonio Susín:

“Este me dijo a mí un día

paece que estoy en desgracia

todas las chicas que demando

me van dando calabazas.

 

Ayer demandé a dos chicas

y las dos me contestaron

¡y no se portaron mal!

Pero ¿sabe que me dijeron?

Que me esperara cinco años”.

————————————————————-

“Este me dijo a mí un día

que ha de ser guardia jurao

porque así tendrá todo el año

el jornal asegurao.

 

Yo te voy a aconsejar

que si has de cambiar de empleo

en vez de ponerte guardia

ponte contribucionero

que estarás más descansao

y verás más dineros.”

————————————————————-

“Este con un albañil

retejaba en un pajar

y desde el andamio abajo

se apostaron a brincar.

 

Si hubieran brincao p’arriba

sabrían quien brinca más

pero brincaron al suelo

y llegaron todos igual.”

————————————————————-

“Tiene este novia en Lalueza

pero deben marchar mal

se la buscó hace seis días

y ya no la ha visto más.

 

Pero ya le dijo entonces

si te vengo mucho a ver

puede que crean que somos

los amantes de Teruel.

 

Y si pues no sé si vas a verla

si se quisiera incomodar

dice: No me importará

si tengo otra en Berbegal.

————————————————————-

Tengo un problema en mi casa

 tengo un problema en mi casa

 suegra mujer y cuñada

y ellas comen lo que quieren

y aún me tratan a patadas

y aún me tratan a patadas

 tengo un problema en mi casa.

      Fragmento de la entrevista de Rafael Ayerbe a Antonio Susín, hablando sobre la anécdota del diablo que tabicó el portillo entre la iglesia y la casa del cura, hechos que también recogió Manuel Antonio Corvinos en “El portillo tabicado o la verdad la descubierto”.

[R.A.]: Y diablos famosos también ha habido en Sariñena.

[A.S.]: Diablos famosos y los sigue habiendo [Risas]

[Antonio Susín]: Uno el casero, que era albañil al mismo tiempo. Y cuando quintaron los quintos resulta que ese mismo diablo, que era diablo de los danzantes, hicieron un tabique con un portillo que había para que pasara el cura de la iglesia a su casa, un portillo así pequeño. Y llegan los quintos por la noche, tabican el portillo y fue a salir el cura y que no pudo salir.

[Rafael Ayerbe]: Le taparon la puerta [risas]

[A.S.]: Y ese era el casero.

[R.A.]: ¡Qué diablo, eh!

[A.S.]: Era el diablo.

            Gracias a Martín Blecua Vitales por descubrir el lado humano de Antonio Susín, un hombre extraordinario en la historia del dance aragonés. Jeanine Fribourg decía que Susín quería mucho a su pueblo “que era atento a todo lo que sucedía, atento a que se mantenga la tradición y gracias a eso mantenía la unidad del pueblo”. Gracias al ingente trabajo de Jeanine Fribourg y de Rafael Ayerbe Santolaria conservamos un legado de incalculable valor para la historia de Sariñena. Es de agradecer y de reconocer su interés y trabajo a quienes, como sariñenenses, siempre deberíamos estar en deuda. Jeanine desarrolló un gran trabajo recogiendo la vida festiva de Sariñena, un trabajo que no llegó a conocer Antonio Susín, lo que apenó a Jeanine, “con Susín ha desaparecido como un archivo del pueblo de Sariñena”. Como pueblo nos queda pendiente reconocer su singular figura, recordando que en el 2017 se cumplirán treinta años de su muerte. Y como no puede ser de otra manera, con estos versos finales nos despedimos, esperando que este artículo sirva de homenaje al gran mayoral Antonio Susín Palacio.

“Ya me retiro, señores,

Porque me canso de hablar,

Aprieta el codo, gaitero,

Y haremos el tarirán.” 

Susín, 1972

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Bibliografía:

  • AYERBE SANTOLARIA, Rafael. Archivo de tradición oral Rafael Ayerbe. Música tradicional.
  • CANCER CAMPO, Jesús V.. El Dance en AragónSu estado actual a la entrada del siglo XXI. 1ª. Zaragoza: Jesús V. Cancer Campo, 2003.
  • FRIBOURG, Jeanine. Fiestas y literatura oral en Aragónel dance de Sariñena y sus relaciones con el de Sena, Lanaja y Leciñena. Huesca: Instituto de Estudios Altoaragoneses, 2000.

Zancarriana w

Las palabras de Castejón de Monegros


Castejón final

“Una palabra que compartir” es una iniciativa que recorre las diferentes bibliotecas de Los Monegros. Una caja que va recogiendo aquellas palabras aragonesas tan especiales para nosotros/as, palabras que la gente quiere compartir. Castejón de Monegros ha sido la novena biblioteca que ha visitado, continuando un viaje que se avecina muy interesante.

Entre las semanas del 15 al 26 de febrero, el paso de la “Caja viajera”  ha replegado un total de 208 palabras.  La palabra más repetida ha sido Badil por 5 veces, por cuatro Chiquer y Paice, por tres Ande y Zarrio y por dos:  Ababol, Alcorzau, Boira, Bollo, Cagoso, Cambreta, Caparra, Chipiau, Chiquer, Cuesco, Cutio, Esbarizaculos, Escobar, Escojonarse,  Escoscar, Fiemo, Miaja, Piazo-Barro, Pozal, Pudrido, Quio, Rabosa y Zagal.

¡Muchas gracias Castejón de Monegros!

  • A cascala: Ara. Vete a paseo.
  • Ababol: (x2) Ara. Amapola.
  • Abadejo: Ara. Bacalao.
  • Abejeta: Ara. Abeja.
  • Acartonau: Tieso, sin saber que le pasa.
  • Achopar: Mojarse mucho.
  • Adienzo:
  • Adrede: Ara. A posta.
  • Agüarte: Ara. Esperarte.
  • Aibadai!: Ara. Quítate de allí.
  • Ajolio: Ara. Mayonesa.
  • Alcorzar: Ara. Acortar, ir por es sitio más corto.
  • Alcorzau: (x2) Ara. Tajo bajo.
  • Almendrera: Ara. Almendro.
  • Almorzar: Ara. Desayunar.
  • Alparcera: Ara. Cotilla.
  • Alpargatas: Ara. Zapatillas.
  • Ande: (x3) Ara. Donde.
  • Apanso: Que lo quiere todo para él.
  • Apañar: Ara. Aliñar la comida.
  • Aprisa: Esp. Deprisa, rápido.
  • Arnal: Ara. Colmena.
  • Arrasamontes: Persona que coge todo que pilla en el monte “ladrón”.
  • Arrea: Darse prisa.
  • Atorzonado: Ara. Harto.
  • Auja: Ara. Aguja.
  • Auja de cabeza: Ara. Alfiler.
  • Badil: (x5) Ara. Recogedor.
  • Banasto: Canasto.
  • Berzas: Esp. Coles.
  • Bislai, de: Ara. Que te mira de lado, de reojo.
  • Boira: (x2) Ara. Niebla.
  • Bollo: (x2) Esp. Chichón.
  • Branquil: Ara. Banco en la puerta de casa.
  • Bufete: Ara. Ano, ojete, apodo castejonero.
  • Bulcar: Ara. Volcar.
  • Bulcatrenes: Persona muy fuerte.
  • Cabra: Caracol hembra (Cabra Otala punetata).
  • Cachondeo: Ara. Broma.
  • Cagoso: (x2) Ara. Cobarde.
  • Cagüen: Juramento.
  • Cambreta: (x2) Casa de campo.
  • Caparra: (x2) Ara. Garrapata.
  • Capazo, coger un: Ara. Hablar mucho, conversación larga.
  • Capitana: Ara. Tipo de zarza espinosa. Especie vegetal Salsola Kali.
  • Carca: Esp. Antiguo.
  • Carnuzo: Ara. Persona malvada, carne en descomposición.
  • Carrañar: Ara. Gritar, regañar.
  • Cascao: Esp. Roto, viejo.
  • Cascar: Ara. Pegar y charrar.
  • Cerullo: Esp. Defecación.
  • Cesteta: Esp. Torta típica de Pascua.
  • Chafardera: Ara. Persona cotilla.
  • Chafatormos: Persona que pesa mucho, agricultor pobre.
  • Chambra: Ara. Camisa.
  • Chaminera: Ara. Chimenea.
  • Chandra: Ara. Mala trabajadora.
  • Chandrío: Ara. Jaleo.
  • Chandro: Ara. Vago.
  • Charleta: Conversación.
  • Chicha: Ara. Carne.
  • Chicharrina: Ara. Mucho calor.
  • Chipiada: Ara. Mojada.
  • Chipiau: (x2)Ara. Mojado.
  • Chiquer: (x2) Ara. Niño.
  • Chiqueta: (x4) Ara. Chica.
  • Clarete: Vino rosado.
  • Colorau: Rojo.
  • Cucute: Ara. Asustadizo.
  • Cuesco: (x2) Esp. Pedo.
  • Currer: Prenda que le queda muy pequeña.
  • Currusco: Ara. Corrusco, trozo de pan.
  • Cutio: (x2) Ara. Tranquilo, callado.
  • Despeinada: Esp. Mal peinada.
  • Destalentao: Ara. Tonto.
  • Destalentau: Ara. Soso, sin gracia.
  • Destalonadas: Esp. Sin talón.
  • Dorondón: Ara. Niebla con hielo.
  • Drecho: Ara. Derecho.
  • Embolicar: Ara. Liar.
  • Embotado: Ara. Enfadado.
  • Embrollo: Esp. Lío.
  • Embustero: Esp. Mentiroso.
  • Empanadico: Ara. Dulce típico.
  • Empanadon: Ara. Dulce típico.
  • Empanao: Esp. No enterarse de nada.
  • Emporcau: Ara. Sucio.
  • Emponzoñar: Esp. Ensuciar.
  • Encarabullado: Ara. Lleno, que rebosa.
  • Endrezar: Ara. Ir recto.
  • Enfarruñarse: Enfadarse, enfurruñarse.
  • Enfurruñarse: Esp. Enfadarse.
  • Esbarizaculos: (x2) Ara. Tobogán.
  • Esbarizarse: Ara. Resbalarse.
  • Esbarrar: Ara. Adelantar a un vehiculo.
  • Escampar: Ara. Despejar.
  • Escape, a: Ara. Deprisa.
  • Escarramao: Ara. Espatarrado.
  • Esclarecer: Esp. Amanecer.
  • Escobar: (x2) Ara. Barrer.
  • Escojonarse: (x2) Reírse mucho, descojonarse.
  • Escomunión: Que pesa mucho.
  • Escornau: Cansado.
  • Escoscar: (x2) Ara. Limpiar (Limpiar las almendras).
  • Escoscau: Ara. Limpio.
  • Esgarramantas: Ara. Persona informal, de poca valía.
  • Eslomar: Ara. Cansarse.
  • Esmirriado: Esp. Muy delgado.
  • Espachurrao: Esp. Roto.
  • Espatarrar: Ara. Caerse.
  • Espiazar: Ara. Romper.
  • Espiazau: Ara. Roto.
  • Esqueta:
  • Estozolar: Ara. Caer.
  • Estral: Ara. Hacha.
  • Estrozón: Desastre.
  • Faldiquera: Ara. Bolsillo de la falda.
  • Fardacho: Ara. Lagarto.
  • Fartudo: Ara. Glotón.
  • Farute: Persona que se mete en todo.
  • Fato: Ara. Presumido.
  • Femar: Ara. Abonar con estiércol.
  • Ferrete, dar: Ara. Dar murga, ser pesado.
  • Fiemo: (x2) Ara. Estiércol.
  • Frichinachas: plato de meriendas, frutos.
  • Ganso: Esp. Lento.
  • Garra: Ara. Pierna.
  • Gayata: Esp. Bastón.
  • Güevo: Ara. Huevo.
  • Jadillo: Ara. Azada pequeña.
  • Jarmiento: Ara. Sarmiento.
  • Jauto: Ara. Soso, con poca gracia.
  • Jibo: Ara. Caramba.
  • Jopar: Ara. Irse.
  • Laminero: Ara. Goloso, que le gusta el dulce.
  • Lingotazo: Esp. Buen trago de alcohol.
  • Lisiado: Esp. Accidentado, se ha hecho daño.
  • Liza: Ara. Cuerda.
  • Magra: Ara. Jamón.
  • Manteta: Manta pequeña.
  • Marguin: Ara. Linde.
  • Maripis: Esp. Zapatillas deportivas.
  • Matacabras: Ara. Aguanieve.
  • Matacucos: Persona que sulfata.
  • Melico: Ara. Ombligo.
  • Mengrana: Ara. Granada.
  • Mesache: Ara. Joven. Peña de Castejón de Monegros en los años 80)
  • Miaja: (x2) Ara. Un poco.
  • Miajeta: Ara. Cosa pequeña.
  • Moña: Ara. Muñeca, juguete.
  • Moñaco: Ara. Muñeco.
  • Morrón: Laminero.
  • Mosén: Ara. Cura.
  • Orache/Oraje: Ara. Mal tiempo.
  • Pa: Ara. Para. (Pa que: Para que).
  • Paize: (x4) Ara. Parece.
  • Palosanto: Ara. Fruta de otoño, caqui.
  • Parrandera: Esp. Que le gusta ir por ahí.
  • Pedregada: Ara. Pedrisco.
  • Pelotón: Esp. Balón.
  • Penco: Esp. Tonto.
  • Perdio: Esp. Perdido.
  • Perera: Ara. Peral.
  • Perras: (x2) Esp. Dinero.
  • Perro: Esp. Vago.
  • Piazer: Ara. Trozo.
  • Piazo: Ara. Pedazo.
  • Piazo barro: (x2) Ara. Persona torpe, seca.
  • Pingo: Esp. Objeto o persona que no sirve para nada.
  • Poquer: Ara. Poco.
  • Porcón: Sucio.
  • Porquer: Ara. Puerco.
  • Pozal: (x2) Ara. Cubo.
  • Pudrido: Ara. Podrido, sucio.
  • Puerco: Ara. Sucio.
  • Puerta casa: Puerta delantera.
  • Puerta falsa: Puerta trasera.
  • Purneta: Persona quejica.
  • Quemeseo: Yo qué sé, tal vez.
  • Quio/a: (x2) Ara. Chico.
  • Rabosa: (x2) Ara. Zorro.
  • Rancho: Caldereta de cordero y patatas.
  • Recio: Esp. Gordo.
  • Reglotar: Ara. Eructar.
  • Replegar: Ara. Re coger.
  • Resabido: Que sabe mucho, se las da de listo.
  • Rodilla: Esp. Paño o bayeta.
  • Rosada: Ara. Escarcha.
  • Sayas: Esp. Faldas.
  • Sientes: Oyes, escuchas.
  • Simiente: Esp. Semilla.
  • Sisallo: Ara. Planta típica de Los Monegros (Salsola vermiculata).
  • Sopapo: (x2)  Esp. Bofetada.
  • Sopetas: Ara.  Flor de la acacia. Flores de arbusto que comían cerca del colegio.
  • Sorna: Ara. Calor pegajoso.
  • Sustanciada: Persona sosa.
  • Tajada: Esp. Rodaja de pan.
  • Tamién: Ara. También.
  • Tieso: Esp. Recto.
  • Tormo: Ara. Terrón, de azúcar, de tierra.
  • Tozino: Ara. Cerdo.
  • Tozolón: Ara. Golpe en la cabeza.
  • Tragaldabas: Esp. Persona que come mucho, fartudo.
  • Zagal: (x2)  Ara. Chico.
  • Zancarrear: Ara. Tenerse de pie.
  • Zancarrón: Ara. Sinvergüenza.
  • Zangalleta: Ara. Lagartija.
  • Zarrio: (x3) Ara. Viejo, pingo, objeto de poca utilidad.

También han aparecido las siguientes expresiones:

  • A montón: Muchas.
  • Allí me las trigas: Tranquilo.
  • Andará la vara: Te zumbaré si te portas mal.
  • Buen alicate, ser: ser buen elemento.
  • Caer piedra, granizar, caer pedrisco.
  • Esto es majo: Está bien.
  • Haya va a las catorce: Despistado.
  • Hueso de la risa: Hueso sacro.
  • Oye tú: Escucha.
  • Pa que: Para que
  • Poco se conoce: No lo parece.
  • Poco talento: Persona con poco entendimiento.
  • ¿Qué cosa?: ¿Por qué?
  • T´has vantau: Te has levantado.

Muchas gracias a la bibliotecaria Beatriz Serrate Giral,  ¡muchas gracias!!

 

Domingo Lana Novellón, el rebadán del tremoncillo.


 

Domingo Lana

Domingo Lana Novellón.

             Cariñosamente, Antonio Susín, antiguo mayoral del dance de Sariñena, apodó a Domingo Lana Novellón como el “Rebadán del tremoncillo”. El mismo Susín lo cuenta en una entrevista a Rafael Ayerbe Santolaria:

     Domingo Lana. Ese también fue rebadán conmigo. Y cuando veníamos a danzar aquí a Huesca una vez, resulta que no llevaba ramo de albahaca ni cosas de esas, porque era pa distinto tiempo, no era San Lorenzo precisamente. Y como no llevaba ramo bajo, paró el coche de línea que veníamos todos, y baja y coge unos tremoncillos y una aliaga, y se hizo un ramo.

    Y llega aquí y digo:

 

“Tenemos un rebadán

que para mí es bastante pillo

y en Sariñena le llaman

el rebadán tremoncillo.”

 

Antonio Susín Palacio

Archivo de tradición oral Rafael Ayerbe. 

            A raíz de esta simpática y graciosa anécdota nos adentramos a conocer a Domingo Lana, persona muy conocida y querida en la villa de Sariñena.

            Domingo Lana Novellón nació en Sariñena, un 4 de agosto de 1933, en casa “Codaneta”, en la calle La Rosa. Su padre Manuel Lana Laín fue ferroviario en Sariñena, pero al final de la guerra tuvieron que marchar a Barcelona. Regresaron pronto y su padre se empleó en la llevanza de tierras. Domingo abandonó pronto la escuela, entre los diez y once años, incorporándose a las faenas del campo. Con la mayoría de edad obtuvo el carnet de conducir y por el 64 comenzó a trabajar en la autoescuela, oficio que ha ejercido hasta su jubilación. Mucha gente de Sariñena ha aprendido a conducir con Domingo Lana, un gran maestro. Es persona culta, poeta, ha escrito dichos, motadas y jotas, tocaba la guitarra y siempre ha colaborado en la vida cultural sariñenense. Recuerdo verlo en el almuerzo, cuando me saqué el carnet de conducir, afanoso con el crucigrama del periódico.

            Domingo cuenta que el mayoral Antonio Susín trabajó en un taller mecánico en Barcelona, donde se encargaba de engrasar. Susín tuvo un accidente, le explotó un compresor que le afectó a una mano y parte de la mandíbula. La lesión de la mano le impidió tocar la gaita, aunque algo se defendía con el clarín. Domingo también trató de iniciarse con la gaita, compró un clarín a plazos, pero su padre se lo hizo devolver.

            “Sena y Sariñena han conservado muy bien el dance”. Cuando Susín se puso malo se tuvo miedo “porque se podía perder el dance”. También cuando se perdió la gaita de boto aragonsea, se tuvo que recuperar, con Martín Blecua y Pedro Mir. Mientras reconstruían la gaita, Domingo y Manolo Berdun marcharon a Zaragoza y compraron tres gaitas gallegas. Fueron tiempos difíciles para el dance, incluso hubo un desprestigio del mismo y mucha gente pensaba que era hacer la risa.

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Domingo Lana con la revista «Monegros»

            “Susín era muy buena persona, tenía muy buen fondo”, recuerda Domingo. “La siña Teodora, la madre de Susín, les preparaba una cebolla a tiretas con olivas negras y aceite cuando volvían de trabajar.” Gozaban de una gran amistad, venía de familia y compartían muchas faenas del campo, además de su pasión por el dance.

            Domingo empezó en el dance en el 43 como rebadán y con Susín  como mayoral. Le ha tocado escribir dichos y motadas: “las motadas expresan muchas cosas en pocas palabras”. Recuerda con cariño a Susín  y del mayoral de Pallaruelo, el tío Juaner, del dice que “tenía una luz especial para los dichos y motadas”.

      Manuel Antonio Corvinos Portella recogió, gracias a Domingo Lana, diferentes curiosidades sobre el dance de Sariñena en «La casa del gasto y otros asuntos del dance».

            Domingo me ha recibido en su huerta, me ha hablado del dance con pasión, orgullo y emoción. El dance es una gran tradición y todo un arte: “El dance va con el instinto natural de la persona, es una expresión natural por instinto. Es una expresión oral que tiene su momento, efímera. Pero, cada paso que ha tenido importancia en la vida, se ha visto reflejado en el dance”. Domingo tiene muchas cosas por contar y que mejor que él para contarlas, le animo y espero que pronto las podamos disfrutar.

Zancarriana w

Las palabras de Bujaraloz


Bujaraloz final

“Una palabra que compartir” es una iniciativa que recorre las diferentes bibliotecas de Los Monegros. Una caja que va recogiendo aquellas palabras aragonesas tan especiales para nosotros/as, palabras que la gente quiere compartir. Bujaraloz ha sido la octava biblioteca que ha visitado, continuando un viaje que se avecina muy interesante.

Entre las semanas del 1 al 12 de febrero, el paso de la “Caja viajera”  ha replegado un total de 113 palabras. Las palabras más repetidas, por tres veces, han sido mueso y pozal.  Agüarte, chaminera, desustanciau, enchegar, forigar, güega, orache, samugo, zarramaco y zueco  se han repetido por dos veces. También han aparecido las expresiones «¿A que fin?» (¿por qué?) e «ir de propio» (ir a un sitio ex profeso).

¡Muchas gracias Bujaraloz!

 

  • Ababol: Ara. Amapola.
  • Abadejo: Ara. Bacalao.
  • Abón: Esp, Avon, picadura.
  • Achopau: Ara. Empapado de agua.
  • Agüarte: (x2) Ara. Espera.
  • Ajolio: Ara. Alioli, ajoaceite.
  • Aladro: Ara. Arado.
  • Alaica: Ara. Hormiga alada.
  • Alberje: Ara. Albaricoque.
  • Alcaguetear: Ara. Chismear.
  • Alparcear: Ara. Chismear.
  • Alparcera: Ara. Persona que está en todo.
  • Apamplado: Ara. Atontado.
  • Apatusco: Ara. Apamplados, sin sustancia.
  • Apegalloso: Ara. Pegajoso.
  • Auca: Ara. Avutarda.
  • Badil: Ara. Recogedor.
  • Barizaculos: Ara. Tobogán.
  • Blanquero: Zona de tierra blanca mala para el cultivo.
  • Boira: Ara. Niebla.
  • Bonico: Ara. Majo.
  • Borreta: Ara. Pelusilla bajo la cama.
  • Capolar: Ara. Pasar el embutido para hacer trozos más pequeños.
  • Cendrero: Ir sucio. “Más puerco que un cendrero, ir como un Cendrero”.
  • Ceprenar: Ara. Empujar.
  • Chaminera: (x2) Ara. Chimenea.
  • Chilar: Ara. Gritar, chillar.
  • Chincharro: Ara. Trozo de carne.
  • Chipi-chape: Lugar embarrado.
  • Chipiada: Ara. Mojada.
  • Chipiau: Ara. Mojado.
  • Cochera: Esp. Garaje, almacén.
  • Colla: Ara. Grupo de gente.
  • Correlaza: Callejón.
  • Cuyaron: Renacuajo, cría de rana.
  • Desustanciau: (x2) Ara. Sin sustancia.
  • Empentón: Ara. Empujón.
  • Enchegar: (x2) Ara. Poner en marcha, encender un motor.
  • Endrezar: Ara. Enderezar.
  • Esbalizar: Ara. Resbalar.
  • Esbarrar: Ara. Adelantar.
  • Escabullir: Esp. Desaparecer.
  • Escorcotar: Ara. Separar y limpiar, escudriñar.
  • Escoscao: Ara. Grande (Buj). Limpio, aseado.
  • Escuplo: Dar asco. (Puede venir de dar escrúpulo).
  • Espinaes: Ara. Espinacas.
  • Estrena: Ara. Regalo de boda.
  • Faina: Ara. Faena.
  • Falsa: Ara. Desván.
  • Fardacho: Ara. Lagarto.
  • Farinetas: Ara. Comida típica hecha con harina y azúcar.
  • Farnaca: Ara. Cría de liebre.
  • Forigar: (x2) Ara. Escudriñar, revolver.
  • Güega: (x2) Ara. Linde, frontera.
  • Jada: Ara. Azada.
  • Magra: Ara. Jamón.
  • Maltraciau: Ara. Mal arreglado, mal vestido o mal hecho.
  • Matucaño: Ara. Tontainas.
  • Mazacote: Esp. Trozo grande de algo.
  • Mego: Ara. Traidor, que se sale con la suya.
  • Melico: Ara. Ombligo
  • Milorcho: Ara. Tontainas.
  • Mingola: Ara. Pene.
  • Moña: Ara. Muñeca.
  • Moñaco: Ara. Muñeco; despectivo, poca cosa, débil.
  • Mueso: (x3) Ara. Mordisco.
  • Muga: Ara. Limite entre montes.
  • Orache: (x2) Ara. Tiempo climatológico.
  • Paice: Ara. Parece.
  • Pequeñer: Ara. Pequeño, diminutivo en –er.
  • Pintacoda: Ara. Voltereta.
  • Pozal: (x3) Cubo.
  • Presquilla: Ara. Melocotón.
  • Raboso: Ara. Zorro.
  • Rancio: Ara. Cateto.
  • Reblar: Ara. Rendirse.
  • Rebiscolar: Ara. Mejorar, de una enfermedad.
  • Rechinar: Esp. Frotar los dientes entre si haciendo ruido.
  • Recuece: “Paice que recuece” parece que hace frío, fresco.
  • Remenar: Ara. Remover.
  • Ringlera: Ara. Línea.
  • Ristra: Esp. Piezas en fila.
  • Rolde: Ara. Zona concreta.
  • Samugo: (x2) Ara. Traidor, sanselo.
  • Sanselo: Ara. Soso, pasmado.
  • Somardas: Ara. Que hace oídos sordos.
  • Talegazo: Ara. Golpe.
  • Tiforiar: Escudriñar, toquetear, intentar arreglar algo.
  • Tronada: Ara. Tormenta.
  • Umbría: Esp. Sombra, cara norte.
  • Zaborrero: Ara. Poco diestro en un oficio.
  • Zaforas: Ara. Persona sucia o torpe.
  • Zagal: Ara. Chico.
  • Zamadungo: Ara. Desustanciau.
  • Zamarreta: Ara. Camisa interior.
  • Zambullo: Esp. Persona gorda y torpe.
  • Zarramaco: (x2) Ara. Garabato en un papel.
  • Zarrio: Ara. Cosa que no se usa.
  • Zueca: (x2) Ara. Raíz de un árbol cortado.

Muchas gracias a la bibliotecaria Mª Jesús Galindo,  ¡muchas gracias!!

 

 

 

Manuel Antonio Corvinos Portella, “Cronista de Sariñena”.


Manuel Antonio Corvinos Portella es un escritor que recoge la actualidad sariñenense, un cronista moderno que plasma lo más relevante que sucede en la villa monegrina. Con gran acierto, relata los diferentes acontecimientos, aportando análisis y opinión en su singular sección de “El Observatorio”, en las páginas de “Quio, revista de Sariñena y Los Monegros”. Sin duda, bien lo podríamos nombrar “Cronista Mayor de la Villa de Sariñena”.

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Manuel Antonio con la cerámica del 10º aniversario de «Os Monegros».

Manuel Antonio Corvinos Portella, “Cronista de Sariñena”

      Natural de Sariñena, de casa Corvinos, estudió en las escuelas nacionales y en las monjas de Sariñena, luego marchó a Huesca donde cursó bachillerato y los estudios de magisterio. De familia de comerciantes, sus tíos Emilio y José Portella poseían dos tiendas de ultramarinos, donde Manuel Antonio pasaba los veranos y vacaciones. Ha ejercido de maestro en 24 pueblos de Aragón, Cataluña y Andorra, todo un maestro rural que por tierras monegrinas ejerció 9 años en Cartuja de Monegros y 17 años en Sariñena de forma discontinua. Con sus alumnos de la antigua E.G.B. hacían revistetas para cada clase y les ponían nombres en aragonés como “tremoncillo”. Con los alumnos de la escuela del pueblo de la Cartuja de Monegros editaron la revista escolar “Monegros Norte”. También llegaron a hacer programas de radio en la emisora local que instalaron en el ayuntamiento sariñenense, “cada viernes realizábamos un programa radiofónico”.

“Manuel Antonio Corvinos Portella es una de esas personas que cuando va por la calle todo el mundo para, para preguntar, para saludar o simplemente para contagiarse de esa luz que durante su vida ha sido capaz de crear, superando obstáculos y pruebas que a otros nos parecen insalvables…y que siempre, cuando te lo encuentras, te mira de frente….y sonríe….”

Marga Bretos.

Manuel Antonio, 40 años de maestro

Macp

Manuel Antonio en el diario del Altoaragón.

     Empezó a escribir a principios de la década de los 80: “Cuento lo que veo y lo que vivo”, dando sus primeros pasos en la revista “Quio”, con la sección de “El Observatorio”, toda una seña de identidad. Siempre aparece en las últimas páginas, como colofón de la revista, aunque muchos la comienzan a leer al revés. “El Observatorio” lleva apareciendo desde el número 60, publicado en septiembre de 1998. Pero su actividad va mucho más allá, en la revista nunca faltan sus apartados de fotografías: “Sariñena hoy” y “Fotos para el recuerdo”, un trabajo ingente que la gente espera con ilusión. A lo largo de los años ha escrito artículos de lo más variado, con sus series de “Callejeando por Sariñena” describiendo el origen de los nombres de las calles, “Historia del C.D. Sariñena”, “La cocina de nuestras abuelas”, “La aventura de la vida”… elaboró el “Vocabulario aragonés monegrino” y ha publicado escritos en aragonés en el apartado “Fuella d´Aragonés”, como el cuento “Nuei de bruxas i demonis”. Disfruta entrevistando a personas que nos trasladan a otros tiempos y las publica en las secciones de “Historias en tiempos difíciles” y “Oficios desaparecidos”, que las podemos disfrutar en esta web en la ventana de “Etmografía”. Recientemente ha motivado la recuperación de la hoguera de San Antón y es responsable del insuperable ponche de navidad que anima el Belén viviente de la localidad.

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«El Obseravatorio»     Quio nº 60

“Escribir en la revista “Quio” satisface y realiza intelectualmente y culturalmente. Cada vez que se escribe, exige investigar, hablar con la gente, algunas hay que buscarlas y otras acuden para comentarte hechos e inquietudes. La revista es parte muy importante de Sariñena, es una revista del pueblo, de la gente y a la vez la gente es participe y protagonista de la revista, que por suerte cuenta con una gran aceptación y de suscriptores. Actualmente Sariñena goza de una excelente actividad cultural, a la revista le han seguido diversas actividades, ciclos, tertulias, páginas digitales y una editorial”.

     Manuel Antonio sobretodo es un gran maestro de la sabiduría popular, de su pueblo y sus gentes, de gran bonhomía y familiaridad, siempre muy cercano y comprometido con Sariñena. Personalmente, siempre le he de estar muy agradecido por su ayuda en mis comienzos en el mundo de la etnografía y del aragonés, por su apoyo y consejos, por las empresas emprendidas y por las que están por venir y ante todo por su amistad. Desde el proyecto “Os Monegros” es todo un lujo contar con su colaboración y por ello es un honor reconocerle en este décimo aniversario. Pero para todos los sariñeneses, Manuel Antonio es y será aquellas páginas que buscamos cada vez que recibimos la revista “Quio”, de nuestro día a día, de todos nosotros y como decía Marga Bretos, una persona que cuando va por la calle «te mira de frente y sonríe…» ¡gracias a Macp!: el “Cronista Mayor de la Villa de Sariñena”.

Zancarriana w