En el archivo provincial de Huesca se encuentran los libros de diferentes cofradías de la Villa de Sariñena. A través de ellos, nos aproximamos a parte de su historia, aportando algunas notas sobre sus contenidos, conscientes que una lectura más detenida podría aportar aspectos más que relevantes e interesantes.
En general se tratan de libros de estatutos y ordinaciones de las cofradías, estatutos muy similares entre ellas. A la vez, aparecen relaciones de hermanos componentes de las hermandades y las cuentas de las mismas.
Por aclarar, las ordinaciones son las ordenes que debían de cumplir los miembros de las cofradías. También se nombran los Capítulos, que respondían a las juntas que hacían los religiosos y clérigos regulares a determinados tiempos, conforme a los estatutos de sus órdenes, para las elecciones de prelados y otros asuntos.
Igualmente, en Aragón, una libra jaquesa equivalía a veinte sueldos o medios reales de plata y cada sueldo equivalía a doce dineros. Por aquellos años, un obrero especializado cobraba, más o menos, un jornal de cinco sueldos diarios. La onza aragonesa respondía a 29,236 gramos o a 1/16 de libra.
Cofradía de San Antonio de Padua (1738-1842)
Instituida en el convento de San Francisco de Sariñena, el libro de actas comprende las fechas desde su constitución, el 18 de junio de 1738 “En la capilla del bienaventurado San Antonio de Padua del convento del señor san Francisco de la Villa de Sariñena”, hasta 1842. El libro detalla las funciones de la cofradía, entrada de cofrades, hijos y mujeres, la misa del santo y otras misas, de procesiones, difuntos, limosnas, cobrar penas o selección de Mayorales. Además, se detalla los miembros de la cofradía y refleja las cuentas de la misma.
Antonio de Padua, también conocido como san Antonio de Padua, fue un sacerdote de la Orden Franciscana, predicador y teólogo portugués, venerado como santo y doctor de la Iglesia por el catolicismo.
ES 22125 ADPHU {01} D-01467 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de San Crispín y San Crispiniano (1714 – 1823)
Instituida en la Iglesia Colegial de Sariñena, el libro comienza con los “Estatutos y ordinaciones de la cofradía de los gloriosos S. Crispín y Crispiniano”. Recoge la memoria de los cofrades, las nóminas de los cofrades, juntas y cuentas. En el año 1732, la cofradía determina hacer el estandarte de los mártires San Crispín y San Crispiniano.
En el folio 59, en anotaciones del año 1732, se hace una pequeña historia de la Cofradía, considerándose la más antigua “Aunque el principio de ella se ignora”. La historia parece responder a voces que debían de narrar la historia de la cofradía, señalando que el día de Corpus Christi del … año de 32 fue la primera de procesión, que salió el estandarte y tras él todos los hermanos con un cirio encendido. Llevaba el estandarte el más antiguo de los cofrades Pascual Sapita y los cordones por orden de antigüedad.
Se cita un antiguo libro de la cofradía, en el que se dice que originariamente era una cofradía de zapateros. Se entiende que el antiguo libro podría corresponder a 1501, resaltando el texto 230 años de antigüedad de la cofradía.
El libro nombra la fundación de la Cofradía de San Antonio de Padua instituida en el convento de San Francisco de Sariñena en 1625 por el oficio de sastres. En 1729 la cofradía reformó sus estatutos. También se nombra a la Cofradía de Santa Barbara, que parece ser fue fundada en 1658, siguiendo los estatutos de la Cofradía de San Crispín y San Crispiniano. ´
Crispín y Crispiniano fueron dos mártires cristianos muertos en el siglo III. Eran hermanos, miembros de una familia noble romana. Huyendo de la persecución en Roma, fueron a Soissons, donde de día predicaban a los galos y de noche hacían zapatos para subsistir. Murieron decapitados por orden de Maximiano.
ES 22125 ADPHU {01} D-01462 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de la Señora Santa Barbara (1732-1841)
Fundada en 1628 en la capilla y altar de la Señora Santa Barbara de la Iglesia Colegial de la Villa de Sariñena. Cofradía constituida por causa de una tormenta, ocurrida el 29 de junio de 1628, que causó varios muertos y heridos “Implorando justamente el patrocinio de la Santa por el estrago grande y lastimoso fracaso (que sucedió en 29 de junio del referido año) de un nublado de que cayó una centella o rayo muriendo de el nueve hombres y muchos heridos”.
En sus páginas podemos leer sus estatutos que presentan los títulos en latín y se desarrollan en castellano. Además, el libro abarca con los cofrades y cuentas desde 1732 a 1841. ´
Bárbara de Nicomedia, conocida como santa Bárbara, fue una mártir cristiana, reconocida como santa por la Iglesia católica. Santa Bárbara es la patrona de los mineros y los artilleros. Esta santa reconocida por la iglesia católica, ha sido vinculada con la tormenta y los truenos por las circunstancias de su asesinato y el posterior fallecimiento de su padre, quien ejecutó personalmente la muerte de esta venerable.
ES 22125 ADPHU {01} D-01477 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de Santo Antonio Abad (1735-1841)
Instituida en el convento de San Francisco de la Villa de Sariñena, el libro de actas contiene estatutos, constituciones y cuentas de la cofradía. Los títulos de los estatutos aparecen en latín y su desarrollo en castellano. La relación de cofrades se detalla de 1735 a 1841.
El libro de actas comienza con las Penas por faltas, por faltar a la misa y sermón, por no asistir al claustro, por faltar a las completas y salve, por faltar al aniversario, por trabajar el día de la fiesta, por faltar a los entierros, por faltar a la junta, por faltar a la obediencia del Prior, por faltar a los mayorales o velar a los hermanos el día del santo.
Como curiosidad se detalla una comida en 1819 donde se ha de dar dos tercios de carne a cada uno y a los enfermos se les ha de dar torta debiendo pagar dos reales. También se detalla como la junta se reunía ante el pórtico de la virgen de Loreto.
Antonio Abad o Antonio Magno fue un monje cristiano-católico, fundador del movimiento eremítico.
ES 22125 ADPHU {01} D-01466 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de Nuestra Señora del Rosario (1721 – 1842)
Libro de estatutos y constituciones de la Cofradía del Santísimo Rosario de nuevo redificada de la Villa de Sariñena, bajo tutela del Convento de Predicadores de Huesca.
En el libro, además de nombramientos, hay nóminas y cuentas de la cofradía. Por ejemplo, detallando gastos de la cofradía en 1832: Por las completas y misa de la fiesta, con un beneficiario, por el sermón y agradecimiento al… Predicador, al sacristán y escolanos por la fiesta, al campanero por los 5 aniversarios y toque de la fiesta, al sacristán por sacar la plata y 5 aniversarios, por las 5 misas de los aniversarios de todo el año y 6 misas celebradas por los hermanos difuntos.
Nuestra Señora del Rosario o Virgen del Rosario es una advocación de María venerada por la Iglesia católica, que celebra el 7 de octubre la fiesta de la Bienaventurada Virgen María del Santísimo Rosario.
ES 22125 ADPHU {01} D-01463 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de Nuestra Señora del Rosario con título de la Aurora (1779 – 1842)
Instituida y fundada en la Iglesia Colegial de la Villa de Sariñena en 1779. El libro de actas de la cofradía, presente en el Archivo Provincial de Huesca, contiene estatutos y constituciones, relación de cofrades, mayorales y hermanos, además de cargos y descargos.
Nuestra Señora de la Aurora es una advocación mariana que goza de gran devoción en los pueblos y ciudades del sur de Córdoba.
ES 22125 ADPHU {01} D-01471 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de San Antonino Mártir 1734 – 1842
Instituida en la Iglesia Colegial de Sariñena en 1734. El libro de actas de la cofradía contiene estatutos y ordinaciones En el folio 5v hay un grabado de San Antonino pegado sobre el texto. En el ángulo inferior derecho figura cartela con la siguiente inscripción: «Fr. Calbo Ordinis Minorum Fe 1668».
Como curiosidad un cargo por dos libras de velas blancas a siete reales.
San Antonino fue un mártir del siglo I. Según cuenta la tradición, el santo estaba de paso por Apamea, una antigua ciudad que se encontraba cerca del río Orontes, y allí, con gran celo apostólico, reprochó a los paganos que adoraban a sus ídolos. Su memoria se celebra el 2 de septiembre.
ES 22125 ADPHU {01} D-01465 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad 1822 – 1842
Constituida en el convento de San Francisco de la villa de Sariñena y fundada, según figura en su portada, el 18 de marzo de 1600 y nuevamente aprobada en el mes de octubre de 1822.
El libro de actas contiene estatutos y ordinaciones, entre ellas el pago que debían de realizar quienes quisieran entrar en la cofradía “Diez y seis sueldos jaqueses”. Todos los hermanos tenían como obligación de asistir a la procesión del viernes santo por la tarde “Que en el mismo día se para en el convento de san Francisco” y a la del domingo de Pascua “Debiendo llevar todos velas encendidas y el hermano que falte tenga que pagar un sueldo”. Igualmente asistir a la misa mayor en el Convento de San Francisco el día de Pascua. Las juntas debían celebrarse después de la misa en el día de la Dominica o antes de la Dominica Pasión.
Entre los gastos destaca a la comunidad de San Francisco, por misas por los hermanos, por misas de junta o aniversario, por cuatro libras de velas o por la acera para el altar mayor.
Nuestra Señora de la Soledad es una variante de advocación de la Virgen María del título de Nuestra Señora de los Dolores.
ES 22125 ADPHU {01} D-01476 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía del Señor San Blas 1746 – 1841
Cofradía fundada en 1746 en la iglesia colegial de la villa de Sariñena “Adviendose experimentado en el año próximo pasado, de 1746, en la Villa de Sariñena un contagio de garrotillo o mal de garganta que murieron varios párvulos y algunos adultos, con su clero y plebe celebrando una procesión o rogativa, invocando el patrocinio de dicho glorioso obispo y mártir San Balas, experimentó el alivio y consuelo deseado, de cuyo inexplicable favor, enardecidos los corazones de muchos fieles erigen y fundan una nueva hermandad o cofradía en honor del Santísimo San Blas”. El garrotillo respondía a la infección bacteriana conocida como difteria.
El libro de actas de la cofradía contiene los estatutos, ordinaciones y cuentas anuales. Para entrar en la hermandad se debía pagar diez reales de plata y una vela de tres onzas, aunque solamente podían ser en número de treinta y tres cofrades. Todos debían de asistir al Capitulo y fiesta, donde se cantaban las Completas con velas encendidas y pasando a adorar al santo. Además, asistencia al aniversario “y luego concurrirán a casa del Mayoral a las cuentas y refresco (si lo hubiere). Continúa con el día para tener Capitulo, de san Thomas a San Esteban, de la asistencia a los cofrades necesitados y enfermos, asistencia a entierros, de los hijos difuntos y varios asuntos de la cofradía.
Blas de Sebaste, venerado como san Blas, fue un médico, obispo de Sebaste en Armenia y mártir cristiano. Hizo vida eremítica en una cueva en el bosque del monte Argeus, que convirtió en su sede episcopal.
ES 22125 ADPHU {01} D-04655 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de la Gloriosa Virgen y Mártir Santa Quitería 1816 – 1842
Instituida en la iglesia parroquial de Sariñena y fundada en 1733, renovándose en el mes de abril de 1816 por haberse perdido el libro de “Estatutos y Cuentas”.
El libro contiene constitución, estatutos y cuentas anuales de la cofradía. Para ingresar se debía de paga diez sueldos y diez dineros con una vela de tres onzas y otros diez sueldos y diez dineros por salida y si eras hijo de hermano cinco sueldos y una vela de tres onzas y otros cinco por salida. “En el segundo día de Pascua de Resurrección se deberá celebrar todos los años una misa verada por los hermanos y hermanas vivos y difuntos de la cofradía con la comida de cuatro sueldos y cuatro dineros”.
Entre los gastos misa de fiesta, aniversario o difuntos, por las Completas al Capítulo, el sermón, comensales, sacristán, campanero o toque de campanas para la fiesta.
Santa Quiteria fue una virgen y mártir del siglo II de la que poco se conoce, más allá de su nombre y su culto. Ya aparecía en el Martirologio Hieronymianum y su nombre proviene de Kythere o Kuteria, que significa ‘la roja’.
ES 22125 ADPHU {01} D-04654 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía del Patriarca San Joaquín 1761 – 1842
Fundada en la iglesia colegial de la Villa de Sariñena en 1761. El libro contiene estatutos, ordinaciones, nóminas y cuentas. “Todos los cofrades tengan la obligación de concurrir la víspera del S. San Joachín a la iglesia colegial de dicha Villa, en donde se capitarán Completas, en las que estarán con velas encendidas”.
Contiene grabado de San Joaquín «S. IOACHIN AÑO DE 1837». Hay otro grabado suelto coloreado que representa un obispo sin identificar.
Joaquín fue el marido de Ana y el padre de María, madre de Jesús, de acuerdo con la tradición católica, ortodoxa y anglicana. La historia de Joaquín y Ana apareció por primera vez en el evangelio apócrifo de Santiago. Joaquín y Ana no son mencionados en la Biblia.
ES 22125 ADPHU {01} D-04657 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía del Patrocinio del Señor San José Patriarca 1817 – 1842
Cofradía de Josef Patriarca, fundada en la iglesia colegial y parroquial de Sariñena. El libro de actas se inicia en 1817 y se abre con la aprobación del muy S. Obispo de Huesca por haberse perdido el libro de sus ordinaciones y autos de visita anterior.
En la contraportada aparece un grabado de San José con el Niño en cuyo margen inferior figura: «Ignatius Valls. Delín. et sculp. Barcinone». En el libro aparecen la constitución de la cofradía, actas y cuentas de la misma.
José de Nazaret fue, según la tradición cristiana, el esposo de María, quien era la madre de Jesús y, por tanto, padre putativo de Jesús. Tanto su vida y sus ancestros familiares se describen en el Nuevo Testamento de la Biblia.
ES 22125 ADPHU {01} D-04658 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de Nuestra Señora del Pilar de Sariñena 1739 – 1842
Instituida en la Iglesia Colegial del Salvador de Sariñena “En el año del nacimiento de nuestro Señor Jesu Christo, que se contara de mil siete cientos treinta y nueve, se ha instruido y erigido Cofradía en reberencía, honor y gloria de la Santísima Virgen María, baxo la invocación y titulo del Pilar, la que se venera en su Altar y Colegial Iglesia del Salvador de la Villa de Sariñena”. El libro contiene sus estatutos, el pago de diez sueldos y una vela de tres onzas para su ingreso y otros diez sueldos dentro de un año.
Junto al Prior, la cofradía se componía de 32 hermanos cofrades. El libro desarrolla las obligaciones del Prior, de los Maiorales, de la asistencia a Capitulo, en silencio, solo podían hablar con permiso del Prior bajo multa de una libra de velas. Estaba obligada la asistencia a la fiesta, debiendo acudir la víspera de la fiesta a la iglesia, donde se cantaban completas y el día de la fiesta “obligación de concurrir a la misa y sermón con velas encendidas pena de quatro sueldos”. Hacían recuento en el claustro “y el cofrade, que trabajase el día de la fiesta de la virgen Santísima del Pilar tenga de pena quatro sueldos y el que se supiese quien ha trabajado, no avisando, tenga de pena dos sueldos”.
Sigue con la asistencia al aniversario, por los hermanos difuntos y luego comida. Habla “de el día para tener Capitulo”, el día 8 de septiembre “que se celebra la Natividad de la Virgen Santísima”. De la asistencia a los enfermos y en que se han de emplear las penas “para cera o iluminaria y en ninguna otra cosa se puedan emplear”.
Se dan cuentas de la cofradía y nóminas de los cofrades.
Contiene grabado representando la Aparición de la Virgen a Santiago y sus compañeros. En su margen inferior: «À Paris chez spe rue st. Jacques à la Visitation».
ES 22125 ADPHU {01} D-01468 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Hermandad de Nuestra Señora de las Fuentes (1744 – 1842)
La Virgen de Nuestra Señora de las Fuentes responde a la advocación del monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes situado en la localidad de Sariñena.
El libro de actas de la cofradía contiene los estatutos, ordinaciones y cuentas anuales de la misma. Como curiosidad, especifica como todos los hermanos están obligados a asistir a misa de entierro bajo pena de cuatro sueldos de plata.
Además, se refleja la conveniente obligación:
Ittem. Actuamos y gobernamos, que cada año vaya la Hermandad en procesión a Nª Sª de las Fuentes y para efecto de esto en la junta arriba mencionada se determinará el día que se haya de ir y a vuestro tengan obligación los Mayorales participar de la deliberación en nombre de la Hermandad para que aquí todos reunidos, puedan ir a visitar a Nuestra Señora.
Hermandad de San Isidro Labrador 1766 – 1841
La Hermandad del señor San Ysidro Labrador, patrón de Madrid, fue fundada en la Yglesia Colegial de la Villa de Sariñena en el año 1766 “Alabad al Señor en sus Santos: movidos de tan santo consejo los corazones de algunos nobles labradores de esta Villa de Sariñena, exigen y fundan una nueva Hermandad en honor del Señor San Ysidro Labrador en la Yglesia Colegial de dicha Villa, esperando en la protección de tan poderoso Santo, toda felicidad en la tierra, y después la Bienaventurada, y se obligan a cumplir, obedecer y observar los estatutos y ordinaciones siguientes”.
El libro de la cofradía contiene estatutos y cuentas anuales. Para su ingreso se debía de ser de buena calidad y costumbres, además de abonar diez reales de plata y una vela de tres onzas. Los hijos de hermanos cinco sueldos y la vela y al año otros cinco sueldos.
La selección de hermanos para ser admitido en la hermandad debía ser a propuesta del Prior, secretario y mayoral u otro hermano y la elección a la mayor parte de votos “que se recibirán en secreto con judías y habas, para obiar pleitos, y todos tengan obligación de botar en pena de un sueldo”. Solo podían ser treinta y un hermanos.
Asistencia al Capítulo, a la víspera de la fiesta, debiendo concurrir todos en la iglesia donde se cantaban Completas con velas encendidas. El día del santo misa y sermón, con velas encendidas, y el hermano que trabaje pena de un real de plata y pena de un sueldo quien supiese de un hermano que hubiese trabajado.
San Isidro Labrador es la festividad menor de Sariñena, celebrada cada 15 de mayo, se suele ir en romería a la ermita de Santiago portando la virgen de Nuestra Señora de las Fuentes.
ES 22125 ADPHU {01} D-01469 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
El libro contiene los estatutos y ordinaciones “Esperando en la protección de tan poderosa Santa toda felicidad, pero especialmente en el accidente de mal de dientes y muelas y otros de la naturaleza humana puede acontecer”. Además, el libro lo debía tener el Prior o el secretario de la cofradía. En el mismo se detallan las cuentas de la cofradía.
Santa Apolonia fue una de un grupo de vírgenes mártires que sufrieron en Alejandría durante un levantamiento local contra los cristianos antes de la persecución de Decio.
ES 22125 ADPHU {01} D-01472 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de Nuestra Señora de Loreto 1818 – 1842
Instituida en el Convento de San Francisco de Sariñena, el libro contiene Estatutos y Ordinaciones “Fundada en su capilla contigua a la Iglesia del Convento de Nuestro Señor San Francisco, de tiempo inmemorial, y aora con el motivo de haberse extraviado el libro que seguía a causa de la entrada de las tropas francesas suplican el Prior y Hermanos de la misma a … se digne poner su autoridad, a mayor honra y gloria de la misma Nuestro Señor”.
Capilla de Loreto. Desaparecida. Sariñena.
Se componía de cuarenta y un hermanos y doce de devoción, quien se ordenase en la cofradía debía de ser admitido “Siendo honesta, de buena forma y costumbres”. Se favorecía la entrada a los hijos de hermanos, debiendo pagar cinco sueldos y una vela.
Convento de San Francisco de Sariñena. Desaparecido.
Instituida en el Convento de San Francisco de Sariñena, en su texto se consigna que existía con anterioridad, desde antiguo, pero que se había perdido el Libro de Estatutos a causa de la invasión francesa. Contiene estatutos y constituciones.
La Virgen de Loreto o Nuestra Señora de Loreto es una advocación mariana católica, su festividad se celebra el 10 de diciembre.
ES 22125 ADPHU {01} D-01475 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía del Arcángel San Miguel 1814 – 1842
Libro de los estatutos, asiento de Hermanos y hermanas de la Cofradía del Arcángel San Miguel, año 1814.
Hermandad de treinta y tres hermanos más el Prior y el secretario, para su ingreso se debía ser persona honesta, de buena calidad fama y costumbres y pagar de entrada diez reales de plata y una vela de tres onzas.
Los estatutos obligan a la asistencia del Capítulo, a la fiesta, completas en la víspera de la fiesta, misa solemne y sermón con velas encendidas y al aniversario. Igualmente, asistencia a los enfermos y entierros. Obligaciones del Prior, Mayorales y el destino de las penas: “Para aumento de la luminaria, sin que en ninguna otra cosa se puedan invertir”.
En el libro se detallan las cuentas de la cofradía y la relación de hermanos y hermanas de la misma a lo largo de los años.
El Arcángel San Miguel considerado abogado del pueblo elegido de Dios.
ES 22125 ADPHU {01} D-01473 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de Santa Lucía 1729 – 1841
Instituida en la iglesia de San Miguel del convento de religiosas Carmelitas de Sariñena: “Cuyo altar e invocación está en la iglesia de San Miguel en la iglesia de la Virgen del Carmen de la Villa de Sariñena, quiera sea nuestra abogada con nuestro S. Jesucristo pera encaminar las almas de los cofrades de dicha cofradía y estatutos siguientes”.
Para entrar se debía pagar cinco reales y una vela y otros cinco reales al año. Los hijos de los cofrades cinco reales y una vela por la entrada y la salida. “Antes de ser admitido se haya de examinar por los cofrades sea de costumbres honestas”.
El libro comienza con una relación de hermanos de la cofradía, siendo la primera Sor Francisca Lorquet. Solamente podían ser veinticinco cofrades “Siendo personas de loables costumbres”. La víspera de la santa se celebraban las Completas y en la fiesta misa cantada. El libro se desarrolla con actas, relación de hermanos y cuentas.
“En el año de 1829 de 15 de diciembre Fray Blas Solés, confesor de las religiosas del convento de Nª Sª del Carmen de esta villa de Sariñena propuso a la cofradía que la madre Priora de dicho convento le había dicho no era del cargo del combento el pagar al padre confesor las distribuciones de las misas, completas y aniversario como todo lo demás anexo a la fiesta. Aviendose juntado la cofradía se le dio satisfacción al padre confesor con el mismo libro para que la Madre Priora como las demás religiosas supieran que pagava dicha cofradía al combento por la fiesta, misa de día de la Santa, salve, completas y aniversario antiguamente diez y ocho sueldos como se ve en el libro antiguo de dicha cofradía, folio veinte y tres a catorce de diciembre de mil seis cientos treinta y ocho. Y aviendo consignado y adjudicado el censal que paga, Jayme Alegre de veinte y cinco sueldos anua pensión años hace como actualmente cobra dicho combento del dicho Jayme Alegre respondió el padre confesor en nombre del dicho combento y dichas religiosas quedaban satisfechas que era de su cargo el hacer todo el coste de arriba dicho. Allavase Priora al presente la Madre Dionisia Navarro y el padre confesor se llamaba fray Blas Solés y el mayoral de dicho año Francisco Mirallas. Todo consta del libro antiguo de dicha cofradía al folio treinta y siete al que me refiero”.
Santa Lucía es la patrona de la vista.
ES 22125 ADPHU {01} D-01464 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de los Hermanos de la Purísima Concepción 1815 – 1841
Cofradía fundada en el convento de San Francisco de la Villa de Sariñena “Vistas los antecedentes ordinaciones de la cofradía de la Purísima Concepción fundada en el convento de San Francisco de la Villa de Sariñena de esta diócesis. En atención a que de ellas se ha de seguir el mayor culto a Nuestra Sª en dicha Yglesia”.
El libro comienza con las penas por las faltas, falta a juntas, por levantar la voz, faltar a obediencias, a la fiesta, completas, aniversario, entierros o trabajar el día de la festividad. Continúa con los estatutos y ordinaciones, las juntas se hacían en las casas de los Mayorales y estaba compuesta por treinta y tres hermanos.
“Los hermanos tengan obligación de concurrir a la casa del difunto y de asistir al comienzo con velas encendidas, las que les darán los Mayorales o en ocasión, quienes las de pena de dos sueldos y la misma pena tendrán, si no havisan, o …, quien havise a todos los hermanos para el entierro, y al que a este faltase tenga de pena dos sueldos, y para quitar las controversias, que puede a ver en las faltas de los entierros, que pueden acontecer, en los tiempos de siega, trilla, sementera y hacer guebras, se adviere que si quelquiera hermano havisado por el Mayoral, y estuviese ocupado en otras oficinas una ora de camino fuera de Sariñena, como le coxa la noche fuera de su casa, no tenga ninguna pena.”
La Inmaculada Concepción de María, conocida también como la Purísima Concepción, es un dogma de la Iglesia católica proclamado en 1854 que sostiene que la Virgen María estuvo libre del pecado original desde el primer momento de su concepción por los méritos de su hijo Jesucristo, recogiendo de esta manera el sentir de dos mil años de tradición cristiana al respecto. Se celebra el 8 de diciembre, nueve meses antes de la celebración de la Natividad de la Virgen el 8 de septiembre.
ES 22125 ADPHU {01} D-01474 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo 1774 – 1841
Erigida en la iglesia colegial de la Villa de Sariñena. Sus cofrades estaban obligados a cumplir sus estatutos y ordinaciones que va desarrollando el libro, al igual que las anteriores cofradías. Se reunían en la escuela de niños, de primeras letras o de primera educación, lugar exacto que no se llega a precisar, cuando lo normal era en casa del Mayoral.
La cofradía contaba con estandarte, con cruz de seda y cordones negros y amarillos. Los cofrades llevaban túnicas.
Como curiosidad, en el libro recoge una relación de “Hermanos eclesiásticos y religiosos de devoción de la Sangre de Nuestro señor Jesu-Christo”. El primero de ellos es Fray Manuel Bayeu Cartujo “Libre de todo escote. Murió”, el célebre cartujo que pintó el conjunto pictórico mural de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes.
En la contraportada hay un grabado de Cristo Crucificado entre dos ángeles que recogen su sangre en sendos cálices. Pegado y recortado en su parte inferior.
ES 22125 ADPHU {01} D-01470 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
El Pesquero es aquel barquito que navegaba y navegaba hasta quedar varado en tierra firme, tan adentro, que, sin darse cuenta, echó su ancla en la huerta del río Alcanadre, en su capital, Sariñena. Aquel barquito, encalló en aguas entre la Acequieta y la acequia del Molino, por eso no es de extrañar que Francho Rodes, en “Bocabulario Monegrino”, recoja que responde a un topónimo menor en el que se encuentra una importante acequia de riego y varios colectores. Pero ese barquito, ese Pesquero del Mediterráneo en verdad no se perdió, si no que buscó su lugar, aquel Pesquero del tío Pepe, tal y como cuenta Manuel Antonio Corvinos amarró en Sariñena para dar nombre a dicho lugar y recordar el mar que surcaba en plena libertad. Así, muchos aún recordaran la casa del Pesquero, la casa del tío Pepe en honor a su barquito de Barcelona llamado “El Pesquero”.
Pero el Pesquero también es un camino por el que había que cruzar las acequias y había que tener cuidado con no caer. Lavaban la ropa y la vida transcurría entre los vecinos que por allí vivían, en ese tramo de la calle del Muro, de la Ronda de San Francisco. El Muro, en referencia a la antigua muralla, que delimitaba la población dejando en su lado exterior parte de la gran huerta sariñenense que aún se dibuja, aunque ya algo abandonada.
Por el Pesquero andaban sueltos los patos, Mari Carmen Ballarin Moreno recuerda ver como sacaban los patos por el Pesquero a “apacentar”. También se acuerda Maribel Tella Pisa, a quien, si no la despertaban por la mañana, cuando salían, se ponía a llorar. Manolo Coto le decía que no llorase, que ya volverían.
Los patos los criaban para comer, al igual que las gallinas, conejos, pavos, … Maribel recuerda que había árboles de hoja de mayo, de los que cogían las hojas y la mezclaban con la cabezuela y la tercerilla. Molían los zurros de maíz y hacían la cabezuela y la tercerilla, este último era más fino. Luego, en una olla cocían los restos de comidas, sobras, de todo y patatas, algunas que se habían puesto malas o eran muy pequeñas, o las peladuras y lo vertían en la vacieta sobre la cabezuela y la tercerilla y se lo daban como alimento a los animales; aunque siempre había quien pasaba hambre y echaba mano y zarpado a la boca.
Maribel Tella Pisa nació en Sariñena en 1950 y Marí Carmen Ballarín Moreno en Huesca en 1953. Ambas han vivido y viven en la calle San Francisco, de cara al Pesquero que mucho ha cambiado. Entonces era una senda que bajaba a las huertas, al huerter, de paso, pero también de encuentro, de charradetas y donde tenía la casa Pepe y Emilieta. Emilieta era modista y cosía para la gente, muchas fueron a aprender de ella.
El Pesquero, entrada al huerto de Ibor.
Las acequias estaban descubiertas y había un puentecico pequeño donde lavaban. Una vez, la cría de Rosendo se cayó al cruzar el puente del Pesquero. Maribel recuerda ver lavar la ropa en el Pesquero, en cambio, Marí Carmen no lo ha llegado a ver, pero su abuela se lo contaba. -A veces había unas ratas enormes-, recuerdan ambas.
Las mujeres hacían de todo, lavar la ropa a la acequia o al río, iban al campo, al carbón, sin sueldo y trabajaban mucho, sin parar. Hacían la comida, cuidaban de los críos y los abuelos, cosían, punto media, ganchillo, bordaban…. todo, incluso la matacía.
En la escuela, Maribel aprendió a bordar, le decía la maestra -¡Si supieras de letras tanto como bordar!-. Luego le enseñó a bordar Maribel Aznar, sobrina de las Antonas. Maribel se fue a Barcelona de pequeña, al salir de la escuela, un año y volvió y estuvo dos años con las Ballarinas hasta que pudo comprarse una maquina y ponerse a coser con Aznar La tienda de las Ballarinas era grande con cajones de madera y techos altos.
La madre de Maribel, Crescencia Pisa era una carbonera, una de aquellas muchas mujeres que iban a buscar carbón a la estación de Sariñena. Lo llamaban ir a “respigar carbón” y llevaban un saco para recogerlo que luego cargaban sobre sus espaldas; uno o dos sacos. Subía a la estación con otras mujeres y recogían el carbón que se caía. En la estación había vigilantes, pero había atrevidas que si podían cogían del bueno y si les veían les echaban el alto. Si respigaban el carbón del suelo, según el guardia que había, hacía la vista gorda. Uno de los guardias era Guillermo Latorre, era uno de los buenos
También tenían el problema de encontrarse con la guardia civil por el camino, a su madre no le pararon nunca, pero a alguna que llevaba mucho cargamento le quitaron parte. Iban con frio, lluvia… una vez que nevó, su madre se resbaló y cayó con todo el carbón.
Lo recogían para la estufa, cocinas de carbón y leña, algunas eran de obra. Lo vendían si les sobraba algo y a quien les pedía. Recuerdan que iba Míguela Sampudela a buscar carbón. Igualmente recuerdan a la Cuca, la madre de la Tía Paca la Rompe esquinas. Se ayudaban mucho entre ellas, eran muy jóvenes.
Mari Carmen recuerda que viajaba mucho y cogía muchos trenes, la estación era un transito continuo. Ispa tenía el coche que subía y bajaba pasajeros, equipajes y mercancías, tenía su despacho en casa de los Ticanos, a un lado de la droguería de Sobella y enfrente de los periódicos de Lucia. Allí recogía y repartía los paquetes y mercancías y vendía billetes de tren. El hermano de Maribel trabajaba para Ispa, un año que nevó mucho, al ver que no volvía a casa, fue a preguntar al despacho de Ispa con tan mala suerte que se cayó por la nieve y se rompió un tobillo.
Marí Carmen se acuerda de la cárcel, entonces vivía cerca de ella. La cárcel estaba en la placeta, un edificio viejo casi ya en desuso; debía ser provisional antes de trasladar los presos a Huesca. Se acuerda de una mujer que mató al marido, sería en torno a 1957: -Al parecer eran dos mujeres recién casadas que se turnaban para cuidar a los hijos mientras la otra iba al río a lavar la ropa. Pero un día, una de aquellas mujeres se olvidó el jabón y al regresar a casa pilló al marido con la vecina y lo mató. Aquella mujer por las noches lloraba y gritaba mucho, sufriendo por su hijo que había quedado solo ¡Ay mi Esperanzita!-. A Marí Carmen le daba mucho miedo la cárcel, -cada dos por tres se escapaban de ella, estaba super vieja-.
Se iba a buscar hielo a casa Porta, que tenía un despacho al lado del Hotel. Antes estaba donde la pescadería de Gloria “El Ancla”. En frente estaba la Marta, con su frutería y verdulería. Al lado la taberna del Peti, las Ballarinas, mercería y que cogían punto de media y fotografía Rosendo. También estaba la tienda de ultramarinos de Emilio Portella, el Currutaco. Luego llevaron la tienda Pepe y Emilieta que vivieron en el Pesquero.
Ambas recuerdan a Carmen La Hermosa y su carnicera, a los Pierretes y su tienda de pinturas enfrente de casa Ancho. El Bodegón que estaba donde ahora está Pacheco. Los bolos y el futbolín de Pitera, donde ahora de esta Charly Sport, y los tebeos de Angelito. La carnicería la Tora, casa Soto (Peluquería) y Asunción. Maribel se acuerda como su abuela Petra iba a comprar la carne a la Tora en el cruce. Todo ha cambiado mucho.
Las mujeres en mayo, cuando comenzaba el calor, bajaban al río a lavar la lana, siempre que bajase el río limpio, no turbio y sin barrete, Llevaban unas canastas donde metían la lana para que se escurriese, luego la tendían para que se secase por las piedras y luego la volvían a guardar en las cestas. La llevaban al colchonero, a Pedro Sabate y este hacía los colchones; unos eran ingleses, colchón recto, y otros cogidos.
En las cocinas tenían el cantoral, para colocar los cantaros, había algunos de granito y otros de madera. En muchas casas tenían una cadiera con una mesa para comer. En las habitaciones solían tener un pequeño armario empotrado, con cristales. Al abuelo se le subió el pollino, el hijo de la burra, al piso de arriba por las escaleras y para bajarlo lo tuvo que hacer recular hacia atrás.
Mari Carmen recuerda como en casa de sus abuelos solo tenían una cuchara, primero la cogía su abuela y luego su abuelo. Compraron una casa en el Muro por 3.000 pesetas, cerca de la placeta. Al lado de Perifollos, al lado estaba la abuela de Marí Cruz la Nonas, el Menses (Soltero) pañuelo y boina, con el basurero (Inés) el señor Manolo.
Merendaban pan con vino y azúcar o pan con tomate. La conserva de tomate la ponía en botellas de vidrio verde, que iba a buscar a los bares. Con un embudo introducía la salsa de tomate. Compraban unos polvos en las hermanas para conservar. La madre de Maribel tenía una tozina que hacía criar, el recrío, y los vendía.
Se acuerdan de los camiones de Nivelcampo, que eran verdes, pues debieron emplear camiones viejos del ejército. También estuvo Regiones Devastadas, los ingenieros vivían en casa Paraled, tenían cocineras y camareras, también estaban haciendo los pueblos de colonización. En donde Guissona, estaba para sembrar Ascens, semillas. En el lugar de la peluquería de Flora estaba el bar de Rials con patio terraza donde ponía un entoldado. Detrás de Guissona estuvo unos años sor Alicia, solo dos monjas, era de pago
Maribel ha estado trabajando en el sector de la limpieza, encargada de la limpieza del Banco Huesca y más tarde en el Banco Bilbao Vizcaya.
Marí Carmen trabajó en la conservera, su exmarido estuvo de electricista. Los dueños de la Conservera de Sariñena eran navarros y hacían conserva de tomate, puerro, tomate frito, alcachofa, pimientos… Había unas ollas enormes, llenaban las latas y las sellaban. El puerro se limpiaba afuera de las naves, iban en barquillas que ponían todas en línea. Pesaban y tanto habían hecho y tanto pagaban. Se trabajaba a temporada. Se encendía la fábrica y se hacía la conserva y se enlataba.
El Pesquero, Sariñena. Fotografía Asunción Paraled Millera.
Vivencias de antes que recordamos gracias a Maribel y Marí Carmen, vecinas, con quienes te saludas, sonríes, te paras a hablar y a veces aún te encuentras en el Pesquero; en aquel lugar mágico para algunos, en el que tanto jugué con mis amigos Vicente el Casero y Alberto Fragio. Y gracias a Manuel Antonio Corvinos Portella, quien no cesa en que el Pesquero tenga su dignidad y dejé de ser un lugar abandonado y sucio.
Al Pesquero
Tal vez vuelvas a navegar, Pesquero varado en este desierto de árida estepa sureña, del sur del Alto Aragón, donde el desierto se apodera de unos Pirineos distantes.
Quizá vuelvas a navegar, entre olas que te dejen llevar, entre brisas que acaricien tus velas, igual entre mares que fueron y quisieron ser océano.
Pesquero, varado en este desierto seco, de playas interminables que nunca acaban de desembocar, en acantilados que acaban rompiendo la tierra, así, sin más, en la misma tierra que se agrieta a la sed. Sueño con tu Pesquero varado. Sueño con el mar extendido entre tu casa blanca de sábanas blancas, sacudidas al viento, mecidas, como las velas de tu pequeño Pesquero que siempre soñó con navegar, que siempre soñó con la mar.
Se baten las velas como alas de mariposas, como el aleteo de los gorriones revoloteando con tus andares, mirando el cielo tan azulado como la más hermosa mar en calma donde navegar es siempre es libertad.
Lo llamó El Pesquero, a su lugar, a su casa blanca por donde corrían las aguas de unas acequias, de la Acequieta y del Molino donde a veces aún se siente el oleaje y la misma brisa del mar.
Quizá, también, porque cerca, una pequeña laguna soñó con ser algún día mar.
Sariñena, bañada por las aguas del Alcanadre, siempre ha poseído una rica huerta regada a través de sus acequias; aguas que además servían para mover un batán y sus diferentes molinos, tanto harineros como de aceites. Así lo define Pascual Madoz, en su diccionario geográfico-estadístico-histórico de 1845: “Tres eran las acequias madres, cuyo riego termina á ¾ de leg. de la población, impulsando además las máquinas de un batán, un molino harinero y otro de aceite.” (Las acequias de los lugares de Sariñena y Albalatillo).
La misma referencia aparece medio siglo antes a través Pedro Blecua y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792 “A igual distancia hay una ermita, muy capaz, del apóstol Santiago, que se cree fue de templarios, por los vestigios que se conservan. Otro molino de aceitunas y un batán contiguos son de particulares”, además Blecua y Paul apunta el molino harinero del complejo agropecuario de La Granja del monasterio de la Cartuja de las Fuentes.
No obstante, en el caso de los molinos, nos podemos remontar al19 de diciembre de 1323 cuando se lleva a cabo una donación de bienes por parte de Pedro Jiménez de Sarasa y su esposa Teresa a favor del prior de Sariñena: ”Consistente en unas viñas, casas, 9 sueldos de treudo y la parte y derecho que ellos tenían en dicho molino harinero y trapero del Rey, situado en el término del citado concejo de Sariñena con 6 cuartales y 1 almudín. El objetivo de la donación era fundar una capellanía perpetua en el monasterio de Montearagón. En el escrito se dice que el molino tomaba el agua directamente del río Alcanadre.” (Los batanes de Aragón (siglos XII-XVI) Germán Navarro Espinach. Universidad de Zaragoza).
Detalle de la parte inferior izquierda del pergamino en que figura el inventario del molino trapero y harinero de Sariñena de 1371 donde se aprecia el dibujo de unas líneas para expresar las medidas de las muelas.(Los batanes de Aragón (siglos XII-XVI) Germán Navarro Espinach. Universidad de Zaragoza).
En 1371, un segundo pergamino, recoge un detallado inventario de bienes del llamado “molino harinero y trapero del Rey” con motivo de su arriendo. El documento queda recogido en la obra de Germán Navarro Espinach, “Molinos harineros en el reino de Aragón (Siglos XIV-XVI)”, citando que el molino estaba ubicado en el río Alcanadre. Para su inventario, apunta Navarro Espinach, entraron en su interior Domingo Redón, oficial de dicha villa en representación del abad de Montearagón, el señor del molino, junto con el arrendatario Sancho Conesa, escudero de Sariñena, y el notario Guillem Losa que levantó acta de todo lo que encontraron. A esto añade Navarro Espinach: “Medio siglo después de la donación anterior de 1323, un pergamino fechado el 22 de marzo de 1371 muestra en primer lugar la copia de un documento en el que el monasterio de Montearagón arrendó durante quince años a Sancho Conesa las partes correspondientes del molino del Rey de Sariñena, a saber, 16 cuartales y 3 almudes en total junto a las demás posesiones por el pago de 400 sueldos jaqueses, considerando las capellanías instituidas por Pedro Corona, María Corona y Pedro Jiménez de Sarasa, todas ellas dotadas con sus respectivas porciones del citado molino. Posteriormente, el monasterio como arrendador y Sancho Conesa como arrendatario entraron en el molino trapero y harinero de Sariñena con el notario para levantar acta de todo lo que había en su interior. En la parte inferior del pergamino se llegó a dibujar unas líneas para representar visualmente las medidas de las muelas” (Los batanes de Aragón (siglos XII-XVI) Germán Navarro Espinach. Universidad de Zaragoza).
“Sia manifiesto a todos que, anno a Nativitate Domini millesimo CCCº LXXº primo, a saber es dia viernes XXVIIIº dias de março, en el molino clamado del Rey situado en el termino de la villa de Saranyena. En presencia de los honrados et discretos don Domingo Redon, official de la dita villa por el senyor abbat de Montearagon, e Sancho Conesa, scudero habitant en la dita villa, arrendador del dicho molino, et present mi, notario, et los testimonios aiuso scriptos, fue feyt el present inventario de todas las cosas que fueron trobadas en los casales farinero et trapero del dicho molino dins la forma siguient. 81 AHN, Clero, Monasterio de San Victorián de Asán, carpeta 772, núm. 17. 82 AHN, Clero, Monasterio de San Victorián de Asán, carpeta 775, núm. 5. 83 AHN, Clero, Monasterio de Montearagón, carpeta 661, núm. 7. 84 AHN, Clero, Monasterio de Montearagón, carpeta 668, núm. 2. MedievalisMo, 33, 2023, 139-180 · issN: 1131-8155 162 Los batanes de aragón (sigLos xii-xvi) Primerament, fue trobado en el casal del farinero dos molares molientes, en el uno havia un ruellyo con su muela, en el otro muelas iusana et susana, las quales muelas e ruellyo eran de las midas infrascriptas. En las ditas dos molares havia sus gruenças, ruedas, palos, nadillyas, corrones et armiellas todas buenas, canales, aviles et crebadas. E havia mas en el dito molino una muela baldera, una archa suficient, dos picos de tallyo, un porpalo de f ierro, un almut de fierro que era un bacinet foradado, dos çerciellos de fierro pora muela, un quartal de fuste, una exada ampla sotil. En la cobierta del molino havia dos tinyadas crebadas sobre el ruellyo, la otra era suficient, excepto que era mal recancellado. En el salto del dito molino havia mester adobo. En el molino apart del salto et apart del primer cacavo estovo et faze a socalçar et encara las medianas de los cacavos. Item fue trobado el casal del trapero descobierto et todas las tapias sanas, et fue trobado en aquell una pila et mallyos aviles et quasi podridos, el arbol fondido et crebado, la rueda toda crebada, el salto bueno et sienes de canal, las midas del rueyllo et muelas sobreditas son los que se siguen. Primerament mida del rueyllo [dibujo de línea] Item la mida de la muela sobre el [dibujo de línea] rueyllo. Item en el otro molar havia la muela susana daquesta [dibujo de línea] mida. Quanto la iusana era toda tronçones et no valia res. Mida de la muela [dibujo de línea] baldera. Et de las anteditas cosas los ditos oficial et Sancho Conesa requirieron a mi notario que les ende fizies dos cartas publicas de las quales fincase la una en poder del dito senyor abbat de Montearagon et la otra en poder del dito Sancho Conesa. Presentes testimonios ad aquesto specialment clamados e rogados Pero Sanches de Biel, scudero habitant en la dita villa de Saran yena, et Domingo Salvaterra, vezino de la Sardera, aldea de la dita villa. Signo de mi Guillem Losa, notario publico de Saranyena et general por auctoritat real por todo el regno de Aragon, qui aquesto scrivie et adie et emende en la VIIIª linea do dize daquesta et mas un troz de la mida et por letras de abc la partie et çarre.”
AHN, Clero, Monasterio de Montearagón, carpeta 668, núm. 2. Los batanes de Aragón (siglos XII-XVI) Germán Navarro Espinach. Universidad de Zaragoza.
Detalle de la parte inferior derecha del pergamino en que figura el inventario del molino trapero y harinero de Sariñena de 1371 donde se aprecia el dibujo de unas líneas para expresar las medidas de las muelas. (Los batanes de Aragón (siglos XII-XVI) Germán Navarro Espinach. Universidad de Zaragoza).
La documentación de aquella época continua y así, en 1390, el monasterio de Montearagón da a treudo a Eximino Loarre, clérigo racionero de la iglesia de San Salvador de Sariñena, el molino del Rey, “sito en el lugar llamado Huerto de Suso en el término de Sariñena, molino antes estaba atreudado a Ramón de Castro, el cual no pagaba el treudo” (1390-07-12). (La iglesia de Sariñena).
En 1751, Don José Mirallas, familiar del Santo Oficio, vecino de la villa de Sariñena y arrendador de sus Propios, suplica que el Ayuntamiento de la misma proporcione agua a los molinos harineros y de aceite, con objeto de evitar los perjuicios que su falta le han ocasionado. – 1751 ES/AHPZ – J/001302/0022
Así, la huerta de Suso responde al paraje del margen derecho del río Alcanadre al norte con Sariñena, y forma parte de la huerta vieja de Sariñena. Se accede desde la localidad por medio del camino de la ermita de Santiago. Por allí, cerca del río Alcanadre pasa la llamada acequia de Albalate que debía de mover el molino harinero del Rey. Situado en las inmediaciones de Sariñena, sus restos parece ser que forman parte de una propiedad particular. La acequia de Albalate nace aguas arriba del Alcanadre, muy cerca de Sariñena y recoge aguas sobrantes, careciendo, al parecer, de toma directa con el Alcanadre.
Pero lo más reseñable es la existencia de la acequia del Molino, que junto a la acequia Valdera, constituyen una gran obra de ingeniería que han permitido a Sariñena contar con una gran y excelente huerta. La acequia del Molino consta de una longitud de 12 kilómetros, recogiendo el agua a mitad trayecto entre la confluencia del Alcanadre con el Guatizalema con la localidad de Sariñena. Partía de la antigua presa del Soto del Capitán, actualmente en ruinas pero que aún presenta los restos de una caseta que, para Antonio Naval Mas (Las acequias de Sariñena) esta construcción “Es de sumo interés pues tiene marcas de cantero, por lo que a falta de documentación escrita que permita datarla, nos remite a la Edad Media”. Antonio Naval Mas apunta que esta presa fue sustituida por unas más recientes: “Aguas arriba de esta impresionante obra totalmente arruinada se construyó con gaviones otra más endeble. También fuera de uso, la actual, construida en cemento, fue situada, a unos cincuenta metros más arriba de ésta. Es la denominada Presa del Molino” (Antonio Naval Mas, Las acequias de Sariñena).
Tanto la acequia como el camino llevan el nombre “del Molino”, e igualmente, según el portal IDEA de Aragón, aparecen los diferentes nombres de acequia del Molino, acequia del Hospital del Molino, camino del Molino o camino del Molino nuevo. Así mismo, el mapa del vuelo de 1927 recoge la denominación de acequia del Hospital del Molino. Igualmente, siempre ha existido el paraje denominado los Campos de Molinos, al sur de Sariñena, entre el paraje de los Esquiñones al oeste, los campos del Saso al este y los Estañuelos al sur.
Para Antonio Navalmas la acequia del Molino pasó por tres molinos de cereales y se perdía después de mover un batán, al sur de Sariñena “Dos han sido y son las importantes infraestructuras hidráulicas que han hecho de Sariñena una rica huerta, las acequias de Valdera y del Molino”.
Recapitulando, podemos decir que en Sariñena existieron varios molinos, el más destacado, tal y como hemos comentado, respondió al Molino del Rey, en la Huerta de Suso, localizado en el margen derecho del Alcanadre, movido por la acequia de Albalate y cuyos restos responden a una propiedad particular. Por el contrario, la acequia del Molino movió el molino harinero de Amado Pueyo (Harinera Monegros), camino de los Olivares al norte de Sariñena y al sur el molino de Torres, donde se encuentra la residencia, y el molino de Paraled, por el mismo camino del Molino.
El molino de Torres era de aceite, constaba de grandes edificaciones y, según recuerda Rafael Anoro, tenía su propia balsa.
Molino de Torres. Vuelo de 1927.
El molino de Paraled fue harinero y a partir de un documento notarial de 1878 de bienes de José Paraled y Hurtado contamos con una pequeña descripción de su conjunto: “Un molino harinero con casa, corral, huertos y dos fajas de tierra componentes todo sola finca de tres fanegas cuatro almudes y media de extensa superficial los huertos y fajas de tierra, equivalentes a veinte y dos áreas noventa y tres centiáreas y el edificio de veintiún metros seiscientos diez y seis milímetros de largo, por ocho metros cuatrocientos cincuenta y dos milímetros de ancho”. En ese mismo lugar, con el tiempo fue construida una central eléctrica por Joaquín Paraled Sarrate.
Molino ya Central Eléctrica Paraled. Vuelo 1927.
El batán de Sariñena se localizaba al sur de la población, en la confluencia de las acequias del Molino, la Acequieta (derivación de la acequia del Molino) y la de Albalate. Respondía a una máquina generalmente hidráulica, compuesta de gruesos mazos de madera, movidos por un eje, para golpear, desengrasar y enfurtir los paños.
Como topónimo aparece recogido tanto como “paraje” en el registro de la propiedad como parcela en el catastro. En documentación registral consultada aparece incluso el llamado “camino del Batán” (Documento del Registro de la Propiedad de Sariñena, 1970).
Batán Sariñena. IDEA Aragón.
Al batán se accedía por el camino del río, por las Cequin Bajas. La acequia de Albalate se cruzaba a través de un vado y llegabas al lugar de intersección de las tres acequias. El campo se regaba por medio de un aguatillo que embalsaba agua en la propia acequia, para alcanzar altura y luego caer por un rebasadero de hormigón en donde en su lateral derecho se aparecían unas escaleretas. Al lado se encuentran los restos de una antigua construcción, parte de sillares y parte de ladrillo, atestiguan su pasado.
Aguatillo del campo del Batán de Sariñena.
Fermín Grustán, el Tinturero, cuenta que el campo fue de su abuela Basilisa Basols Delafuente y que siempre fue conocido como campo El Batán. Pero también ha sido y es conocido como el batán del Tinturero, pues como dice Antonio Navalmas “estas pequeñas industrias fueron también tintorerías”.
Restos del batán de Sariñena.
Queda atestiguado la existencia del batán de Sariñena y algunos de sus molinos, parte de esa infraestructura hidráulica, de acequias, enfilas y brazales, de una huerta que fue vital para la supervivencia y desarrollo de Sariñena y comarca.
Gracias a Keko Anoro, Fernando Tierz y Fermín Grustán por ayudar a localizar y documentar el Batán de Sariñena.
Joaquín Paraled Sarrate responde a una personalidad relevante en la Sariñena de principios del siglo XX. A través de una extensa hemeroteca nos acercamos a su figura, a quién personalmente responde a mi bisabuelo. Mi abuela, Asunción Paraled Millera siempre decía que la gente lo respetaba y apreciaba, que siempre le saludaban cuando se sentaba en el porche de la calle de su casa. Siempre percibí y entendí lo que mi abuela me transmitió, que no fue un cacique al uso, que era buena persona y todo apunta que así fue, con sus ideales de clase, pero comprometido con su pueblo y gente. ¡Qué voy a decir yo sí llevo su sangre y para nada puedo ser objetivo en este presente artículo! Así, presento a Joaquín Paraled Sarrate, mi bisabuelo, del que además de su legado genético, siempre he dicho que he heredado de él su nombre, su fascinación por la astronomía y el maldito asma.
A la memoria de la familia Paraled.
Joaquín Paraled Sarrate y Adela Sarrate Abril.
Joaquín Paraled Sarrate nace en torno a 1877, en el seno de una familia pudiente sariñenense «Casa Paraled», y fallece el 15 de noviembre de 1935, a los 58 años de edad. Hijo de José Paraled Domingo y Juana Sarrate Budíos, es hermano de Silvestra y José, prematuramente fallecidos, y José y Santos.
Árbol genealógico Joaquín Paraled Sarrate.
Se casa de primeras con Adela Sarrate Abril, el 15 de noviembre de 1899. Atendiendo al Diario de Huesca del 21 de noviembre de 1899, Adela también pertenece a una “familia muy considerada en aquella población”. La crónica de su enlace resulta amplia “Apadrinaron a los contrayentes en la nupcial ceremonia el ya citado nuestro buen amigo D. Joaquín Penén y la distinguida Sra. Dª. Pilar Abril, digna esposa de D. Julián Escanero, segundo Jefe de Correos en la Administración de Barcelona y también amigo predilecto nuestro, siendo grande el número de parientes deudos y amigos que concurrieron formando lucida representación de la importante villa de Sariñena. Los jóvenes desposados marcharon aquel mismo día con dirección al histórico monasterio de Montserrat a Barcelona y otras ciudades, donde piensan pasar los primeros albores de su luna de miel que deseamos sea para ellos eterna, pues bien lo merecen ambos por sus bellas prendas personales.”
Matrimonio con Adela Sarrate
El día 15 del actual uniéronse en lazo indisoluble en la villa de Sariñena el simpático y rico hacendado D. Joaquín Paraled, sobrino carnal del opulento propietario y muy querido amigo nuestro D. Joaquín Penén, con la bella y distinguida señorita Dª. Adela Serrate perteneciente á familia muy considerada en aquella población. Apadrinaron á los contrayentes en la nupcial ceremonia el ya citado nuestro buen amigo D. Joaquín Penén y la distinguida Sra. Dª. Pilar Abril, digna esposa de D. Julián Escanero, segundo Jefe de Correos en la Administración de Barcelona y también amigo predilecto nuestro, siendo grande el número de parientes deudos y amigos que concurrieron formando lucida representación de la importante villa de Sariñena.
Los jóvenes desposados marcharon aquel mismo día con dirección al histórico monasterio de Montserrat á Barcelona y otras ciudades, donde piensan pasar los primeros albores de su luna de miel que deseamos sea para ellos eterna, pues bien lo merecen ambos por sus bellas prendas personales. Estos nuestros deseos son los de los numerosos parientes, deudos y amigos de Joaquín Paraled y Adela Sarrate dignos por su abolengo y sus nobles cualidades de la estimación general de sus convecinos, quienes hacen votos por su eterna ventura.
Diario de Huesca – 21 de noviembre de 1899.
Adela Sarrate Abril, nace en 1876 y fallece en Zaragoza el 10 de octubre de 1915 a los 39 años de edad. Hija de Blas Sarrate y Ballarin (1846) e Isabel Abril y Lorda (1843-1888). Hermanos Prudencio Sarrate y Abril (1868), Blas Sarrate y Abril (1871) e Isabel Sarrate y Abril (1878) y Fernando Sarrate y Abril (1880-1963). Eran ocho hermanos, apunta Luisa Casañola Andrés, entre ellos Matilde Sarrate Abril, madre de Casimiro Lana Sarrate, o Fernando Sarrate Abril, casado con Ramona Puig y que vivieron en casa Sabineta de Sariñena.
Árbol genealógico Adela Sarrate Abril.
En el panteón familiar «Paraled Hurtado» se encuentran enterrados Dª. Pilar Abril Lorda + ¡1851! y fallecida el 27 de noviembre de 1931, a los 80 años de edad. Aparece como hija de Dª. Quiteria Lorda Calvo y D. Julián Escanero, pero lo cierto que debe ser hermana de Isabel Abril Lorda hijas de D. Alejandro Abril y Alcazo. Igualmente se encuentra enterrado el «Ilmo Sr. D. Fernando Sarrate Abril» que nace + ¡1780! y fallece el 7 de marzo de 1863 a los 83 años de edad.
GACETA. 17 de Agosto 1984 Administración de Justicia. Edicto llamando á los herederos de Dª. Cecilia Abril Alcazo y otros, y á Dª. María del Pilar Abril Lorda y D. Manuel Royo Rodríguez para deducir sus derechos sobre la pertenencia de varias fincas en términos de Sariñena, cuya inscripción en el Registro de la propiedad de dicho partido tiene solicitada y otorgada D. Antonio Abril Alcazo, á virtud de expediente posesorio incoado al efecto ante el Juzgado de primera instancia de aquel partido.
Con Adela, Joaquín Paraled tiene cinco hijos Francisco, José, Joaquín, Santos y Natividad. Su primer hijo es Francisco Paraled Sarrate, en 1908, que tristemente fallece el 3 de septiembre de 1910 a los 2 años de edad. Una triste perdida que se refleja en el Diario de Huesca del 5 de septiembre de 1910: Nuestro estimado amigo D. Joaquín Paraled, rico propietario de Sariñena, ha tenido la inmensa desgracia de ver morir á su hermoso hijo Francisco. Nos asociamos al natural sentimiento que embarga el ánimo del Sr. Paraled y de su distinguida familia.
Los señores de Paraled pasan en estos momentos por el triste trance de haber perdido á su hijo Francisco, de dos años, que falleció el día 2 de los corrientes, cuyo suceso ya conocen nuestros lectores. A tan tremendo dolor sírvanle de lenitivo el sentimiento general que ha producido la desgracia, dadas las simpatías con qué cuentan dichos señores.
Diario de Huesca – 7 de septiembre de 1910.
—A los dos años de edad ha subido la gloría en Sariñena el precioso niño Francisco Paraled Sarrate, hijo de los acaudalados propietarios don Joaquín y D.» Adela, a quienes enviamos el testimonio de nuestro sentido pésame.
El Noticiero, 8 de septiembre de 1910.
El 28 de septiembre de 1902 nace su segundo hijo José Wenceslao Paraled Sarrate, que fallece el 1 de octubre de 1945. Luego llegan Joaquín, Santos y Natividad. Joaquín Paraled Sarrate (fallece el 9 de julio de 1971 a los 68 años de edad).
Los que mueren.Doña Adela Sarrate y AbrilVíctima de rápida dolencia ha fallecido en Zaragoza la respetable y virtuosa señora doña Adela Sarrate y Abril, esposa de nuestro querido amigo y rico hacendado de Sariñena don Joaquín Paraled.La noticia de la muerte de doña Adela Sarrate será sentidísima por las altas virtudes que poseía y por su distinguido y afable trato. El cadáver será embalsamado y trasladado desde Zaragoza á Sariñena, donde se verificará el sepelio. El señor Paraled y toda su respetable familia pueden tener la seguridad de que tomamos una parte muy directa en la desgracia que les aflige.
Diario de Huesca – 12 de octubre de 1915.
La muerte de Adela Sarrate Abril, a través de su esquela, protagoniza gran parte de la portada del Heraldo de Aragón en su edición del 12 de octubre de 1915.
Heraldo de Aragón del 12 de octubre de 1915.
Tras el fallecimiento de Adela, Joaquín Paraled Sarrate contrae matrimonio con Asunción Millera Pueyo, nacida en 1899 y fallecida el 28 de noviembre de 1922, a los 23 años de edad. El matrimonio da fruto a dos niñas, Asunción Paraled Millera (20 de agosto de 1920 – 3 de febrero del 2017) y Pilar Paraled Millera (30 de marzo de 1922 – 27 de abril del 2004).
Joaquín Paraled Sarrate y Asunción Millera Pueyo.
Heraldo de Aragón del 30 noviembre de 1922.
Joaquín Paraled Sarrate vuelve a sufrir de nuevo la desgracia de perder a su esposa lo que no le impide volver a contraer matrimonio por tercera vez. Se casa con Pilar Álvarez Anoro, con la que no tiene descendencia. Pilar Álvarez Anoro nace en 1901 y fallece el 1 de octubre de 1969, a los 68 años de edad. El casamiento es objeto de chascarrillos entre la población, en este caso, además por ser hija del diablo, del personaje popular del Dance de Sariñena:
¿Quién se casa? (pausa con sonido de esquillas y tambor) ¡Paraled! (nueva pausa…) ¿Con quién se casa? (última pausa…) ¡Con la hija del diablo! (tocan todos y se van a otra calle)
Árbol genealógico de Pilar Álvarez Anoro.
Pilar tiene dos hermanos Luis Álvarez-Laviada y Anoro (1898) y María de las Mercedes Álvarez-Laviada Menéndez (1913).
Joaquín Paraled Sarrate y Pilar Álvarez Anoro.
Pilar Álvarez Anoro lo da todo, mujer luchadora, sacrificada, que le toca sobrevivir a unos tiempos duros, muy difíciles, siempre a contracorriente, pero que vence con el aplomo de una luchadora, de toda una guerrera como muchas mujeres que viven su mismo tiempo.
Volviendo a nuestro protagonista, Joaquín Paraled Sarrate, además de ser rico propietario, siguiendo la estela de su padre José Paraled Domingo, es diputado provincial, presidente del sindicato de riegos, miembro de la junta administrativa del Pósito, presidente del Casino, juez municipal y alcalde de Sariñena. Una prolífica actividad que deja profunda huella.
En abril de 1908 junto a Mariano Torres, José Calvo y Pedro Lac, Joaquín Paraled Sarrate participa en un homenaje a Juan Alvarado y del Saz otorgándole el titulo de hijo adoptivo de la villa de Sariñena:
“Homenaje á Alvarado. El tiempo y las heladas En el día de ayer partieron para Madrid nuestros caracterizados y queridos amigos D. Mariano Torres, D. Joaquín Paraled, D. José Calvo y D. Pedro Lac, quienes entregarán á nuestro dignísimo diputado a Cortes D. Juan Alvarado, el título de hijo adoptivo de esta villa otorgado por el Ayuntamiento en gratitud al sinnúmero de beneficios que la población ha obtenido por su mediación é influencia durante los años que nos representa en Cortes. Durante la pasada noche se ha dejado sentir tan fuerte helada que, según los labradores, ha ocasionado en este término municipal daños incalculables; los trigos se han resentido notablemente, mermándose muchísimo la recolección.
En las huertas, hemos observado que las patatas, judías y otros frutos se hallan totalmente negros por la helada; con este motivo reina justificada alarma entre estos vecinos que ven seriamente amenazada una cosecha como pocas veces se había conocido; existen fundados temores de que se repita el fenómeno, si no cambia la temperatura y el viento frío que sopla del Norte. El corresponsal. 22 de abril de 1908.
Diario de Huesca – 23 de abril de 1908.
En junio de 1908 se produce la Constitución de la junta administradora del Pósito, institución de carácter municipal y de muy antiguo origen, dedicada a hacer acopio de cereales, principalmente de trigo, y prestarlos en condiciones módicas a los labradores y vecinos durante los meses de escasez: En el día de ayer se constituyó la Junta administradora del Pósito de esta villa, en la siguiente forma presidente, D, Mariano Torres; vicepresidente, Dº. Ángel Benitc; gerente, D. Joaquín Blasco; cajero, D. Joaquín Paraled; contador, D. Fernando Acín, cura párroco; secretario, D. Julio Casabona; vocales. D. Manuel Gilaberte, D. Joaquín Lapiedra, D. Joaquín Gallego y D, Manuelt Cardó; todos ellos son personas muy conocidas por su posición, honradez y laboriosidad y la población tiene absoluta confianza en los nombrados.Las últimas avenidas del río Isuela arrastraron en su totalidad el puente de piedra y ladrillo emplazado a dos kilómetros próximamente de esta villa, dejándonos incomunicados con Lanaja, Alcubiérre y otros pueblos; los perjuicios son de mucha importancia, y por ello el Ayuntamiento, siempre celoso y activo cuando de intereses generales se trata, dirigiose inmediatamente á su ilustré é influyente representante en Cortes en súplica de que el Gobierno atienda de alguna manera á remediar tanto dañó. (Diario de Huesca – 12 de junio de 1908).
Mención a los niños José y Joaquín Paraled
Previo acuerdo de la Junta local de Instrucción pública y bajo la presidencia del digno alcalde D. Pedro Lac Novellón, dieron comienzo en el día de ayer los exámenes de las escuelas municipales, siéndolo en primer lugar los de los párvulos á cargo de la ilustrada profesora Dª. Emilia González. Realmente la labor que supone la instrucción demostrada por niños cuya edad no llega á los siete años, es admirable, extraordinaria, y sólo conociendo las envidiables dotes de tan simpática maestra, puede concebirse el estado de educación é instrucción de los niños de la expresada escuela; entré los que se distinguieron merecen especial mención las niñas Rosa Altemir, María Portera, Francisca López, María Vitales Malo, Isabel y Antonia Tagueña, Teresa Senador, Terésa Buil, Emilia Mora y María Vitales Capitán, y los niños Manuel Mulera., Francisco Larroy, José y Joaquín Paraled, Manuel Lac, Ángel Espada, José Altémir, Gregorio Llamas, Mariano Lana, Isidro Viñuáles, Ponciano Calvor, Benito Pueyo, Daniel Pérez, Florencio Prat, Antonio Ros, Manuel Lapiedra y Antonio Loste.
Diario de Huesca – 26 de junio de 1909.
En el sindicato de riegos, Joaquín Paraled toma presidencia en enero de 1909, tras dejar el cargo Mariano Torres, quien tras tres años: “dejó gratísimos recuerdos de su gestión, por su pericia y actividad, tanto más notables, cuanto que hubo de luchar con grandes dificultades, especialmente en épocas de escasez de aguas (Diario de Huesca – 30 de enero de 1909)”. Entre diversas iniciativas, el Sindicato de Riegos, con motivo de la festividad de San Antolín, suscribe importantes cantidades de dineros en pro de la defensa de los intereses españoles en el Rif (Diario de Huesca – 2 de septiembre de 1909).
En septiembre de 1909 Joaquín Paraled constituye una empresa dedicada al servicio de autobús, junto a su socio Joaquín Seguín, de Sesa: “En el viaje de pruebas vinieron á la capital distinguidas personalidades de las poblaciones citadas y muy cariñosos amigos nuestros, realizando una excursión en extremo deliciosa. Era un servicio necesario y que se acogerá entusiastamente en la importante línea. En la actualidad son indispensables las comunicaciones rápidas y que ofrecen todo género de seguridad y comodidades. Felicitamos á la Empresa. (Diario de Huesca – 28 de septiembre de 1909)”
En diciembre de 1909 participa activamente en las reuniones para la construcción de un pantanojunto a representantes de Capdesaso, Lalueza, Pallaruelo y Castejón de Monegros, Albalatillo, Sena, Villanueva de Sigena, Ontiñena y Chalamera.
En febrero de 1912 es asignado como jurado para formar parte de un Tribunal: “Audiencia provincial Jurados. Relación de los señores llamados á formar, parte del Tribunal que ha de conocer de las causas por jurados, señaladas para el actual mes de febrero. Partido Judicial de Sariñena. Causa contra Mariano Peralta Carpi, por homicidio, para el día 7 de febrero próximo. Contra Francisco Fernández Gil, por robo, para el 8 de febrero. Contra Pedro Cregenzán Felices, por homicidio, para el 9 de febrero. 16 Joaquín Paraled Sarrate, Sariñena.” (Diario de Huesca – 7 de febrero de 1912).
Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España
Joaquín pertenece al Partido Liberal y por el concurre a las elecciones, así queda recogido en el Diario de Avisos de Zaragoza, del 25 de febrero de 1913: «La temperatura, propia de los más crudos días de invierno. El día de ayer fue desapacible y hosco. no obstante, el sol, un sol blancuzco y frío, como si luciera por puro compromiso. Por eso la vida se concentró ayer en los cafés y casinos. En unos y otros centros la gente mató la tarde, comentando, según su leal saber y entender, temas de actualidad. Principal tema de las conversaciones fue, claro es, la política local, a la que le presta mayor interés el entrar en liza para las próximas elecciones un nuevo factor que se llama canalísta. Este actuara solo en el distrito Fraga-Sariñena. Parece que por este distrito aspira a la mayoría el partido liberal con sus candidatos Sres. Mairal, Almazara y Paraled, los dos primeros por reelección; el partido conservador aspira a la minoría, presentando también para que sea reelegido a D. José María Alvares, y los canalistas no sabemos si es cierto efectivamente que van a la lucha, ni con cuantos candidatos.»
En marzo es proclamado Diputado Provincial atendiendo a lo publicado en El Noticiero de marzo de 1913: «Las elecciones. -Esta mañana en la Diputación provincial y aplicando el articulo 29 han sido proclamados diputados provinciales: Distrito de Fraga-Sariñena: D. Gaspar Masiral, don Joaquín Paraled, don José Almuzara, liberales; don José Marta Álvarez. Conservador».
En el Diario de Huesca del 14 de abril de 1913 es citado como liberal: “Hoy salen con dirección á Madrid para tomar parte en el homenaje qui dedican al ilustre jefe del Gobierno los diputados provinciales liberales Señores Batalla, Mairal, Cudós, Almuzara, Viñuales, Lacasa, Paraled, Lalaguna, Gavín y Lacadena.” Igualmente queda reflejado en el Heraldo de Aragón en su edición del 15 de abril de 1913.: «Han salido para Madrid en el correo de hoy, con objeto de asistir al homenaje que los representantes liberales de toda España le tributarán mi mañana al jefe del gobierno, el presidente de la Diputación provincial D, Manuel Batalla y los diputados Sres., Mairal, Cudós, Viñuales, Almuzara, Lacasa, Paraled, Lacadena, Lalaguna y Gavín. Ena.»
El 3 de mayo de 1913 Joaquín Paraled Sarrate aparece como diputado provincial, de la Diputación Provincial de Huesca, y es designado como miembro de la comisión de Beneficencia (Diario de Huesca del 6 de mayo de 1913).
Joaquín mantiene cierta confrontación publica con el párroco Fernando Acín de la localidad, lo que le lleva a publicar varios escritos, este, publicado en el Diario de Huesca del 25 de junio de 1913 viene motivado por la discusión sobre la idoneidad del homenaje al maestro José Fatas:
Sariñena
En el periódico El Porvenir, de esa localidad, y en el número 631, correspondiente al sábado 21 del mes que cursa, leo un comunicado, suelto, atado ó como queramos llamarle, y por lo que á mí interesa, puesto que suena mi nombre, no puedo dejarlo sin contestación cumplida.
Firma el indicado escrito El corresponsal, y como todos sabemos que el corresponsal del citado periódico es don Fernando Acín, cura párroco de Sariñena, para este señor va la contestación. Perdone ante todo mi excelente amigo mosén Fernando que la respuesta no sea… así, como si dijéramos, por todo lo alto, llena de filigranas y frases retóricas, por la sencilla razón de que me considero muy modesto y estoy plenamente convencido que mi pluma no llegará nunca á la sublime belleza de la suya, así como mi oratoria tampoco será como sus sermones modelos admirables de elocuencia, que tanto entusiasmo y tantos éxtasis producen en sus feligreses, cuando desde la Cátedra Sagrada dirige su acertadísima palabra.
Mi distinguido amigo el señor Acín pretende en su comunicado hablar de la cultura sariñenense, y al hacerlo copia unas manifestaciones mías, publicadas en mi folleto Yo acuso, no sé si con la idea de sostener una polémica periodística, ó con la de rebajar y burlarse mediante una socarronería, sin gracia, de los escritos y publicaciones de los demás, en beneficio de los suyos.
Dice mi amigo mosén Fernando que mi folleto ha sido ya impugnado; yo me atrevo á preguntarle: ¿cómo dónde, cuándo, en qué forma y por quién ha sido impugnado?; porque yo no tengo noticia que nadie lo haya hecho. Si de algo peca mi folleto es de impugnable, por ser todo él una prueba documental y de testigos presenciales, y trata exclusivamente de hechos qué tan sólo á los vecinos de Sariñena interesa. Ruégole, amigo señor Acín, no saque cosas ya fuera de tiempo: con aguas pasadas, no muelen los molinos.
Pregunta el señor cura párroco que si el estado instructivo y literario de Sariñena es el reseñado por mí.—¿A título de qué se ha homenajeado á un respetable profesor de generaciones analfabetas?—Esta y las otras preguntas de su escrito son tan gratuitas como caprichosas, porque los homenajes tributados á nuestro querido maestro don José Fatás no fueron sólo debidos á la labor meritísima ejecutada durante su paso por esta escuela, sino también á los que se hizo acreedor durante su ausencia de esta villa. Si aquí se ha homenajeado á don José Fatás ha sido porque todos le queríamos como á un padre, porque sus-méritos habían con algo de ser premiados, y porque todos—entienda bien él señor Acín—, todos los que asistieron y asistimos á su escuela, saben y sabemos leer y escribir.
Yo no es que considere la simple instrucción—palabra tan repetida en su escrito—, como panacea encerradora de la virtualidad suficiente para hacer al hombre consciente, moral y digno de sus destinos; esto es ir más allá, más—por ahora—se le puede exigir á la pobre y sufrida clase trabajadora que saber leer y escribir?
A la interrogación de cómo cumplían con su deber las autoridades y Juntas locales, al contestar, no quiero censurar á nadie, como pretende hacerlo el señor párroco; pero la respuesta, puede él mismo dársela, siendo, como es, vocal nato de la Junta de Instrucción.
Cuando se da cuenta de «algún hecho acaecido, debe siempre hacerse con conocimiento de causa, no corriendo así el peligro de incurrir en alguna contradicción, puesto que el escrito ó comunicado á que me refiero dice, por una parte, que los exámenes son deficientes, y, por otra, que han resultado tan lucidos como de costumbre. ¿En qué quedamos? Yo presencié los exámenes de párvulos, y quedé altamente satisfecho de la simple instrucción á que mi distinguido párroco se refiere. .
Si mosén Fernando, como individuo que es de la Junta local, y tiene obligación,hubiese asistido á los exámenes— dejando á un lado rencillas que en un ministro del Señor dicen muy poco—, no hubiera incurrido en semejante contradicción. ¡Si el Ayuntamiento no, va á las procesiones, puede que sea porque el párroco no le invita!
Repito, por último, que no quiero sostener esta clase de discusiones periodísticas, terminando este incidente con lo que antecede, rogando y aconsejando al párroco—si alguno puedo yo darle—que no me ponga en letras de molde, que no me gusta el bombo, y que no se burle y menosprecie de los escritos, palabras y trabajos de los demás, porque no acostumbramos hacerlo con los suyos si á ello no se nos obliga, por cuya razón, y para terminar, me veo obligado á recordarle ciertos versos de Quevedo, y un consejo del mismo escritor jocoso:
«El licenciado libruno dicen que por varios modos, hizo un libro para todos no siendo para ninguno.
Al principio es importuno, A la postre es almanaque, baturrillo y badulaque; así suplico al poeta, que en él libro no me meta, y si me metióme saque.»
«Consejo. El autor que quiera que sus obras se luzcan y hagan ruido, véndalas para cohetes.»
Joaquín Paraled. 23 de junio de 1913.
Las obras del canal y la reivindicación de los Grandes Riegos también ocupa y preocupa a Joaquín Paraled al igual que a la mayor parte de la población lo que lleva a realizar grandes reivindicaciones y reuniones, como en este caso, a Madrid: “Los Grandes Riegos. Mañana salen con dirección á Madrid los señores don Máximo Escuer, don Mariano Borderías, don Juan Plana y don Joaquín Paraled, en Comisión para visitar al ministro de Fomento el lunes próximo. A la citada Comisión se unirán en la Corte los prestigiosos representantes de la provincia don Juan Alvarado, don Mariano Bastaras y don Celestino Armiñán. Aun cuando parece que el señor Gasset ha hecho promesa formal y seria de llevar al primer Consejo de ministros que se celebre el expediente de los Grandes Riegos del Alto Aragón, para su aprobación, la Junta directiva del Sindicato ha creído de oportunidad el viaje de dicha Comisión á fin de recabar una vez más aquel trámite que todos ansiamos ver realizado. Eso es lo importante en la actualidad, que se apruebe la concesión. Mucho nos complacería poder comunicar al país tan fausta nueva en plazo breve.” (Diario de Huesca – 16 de agosto de 1913).
En octubre de aquel año de 1913, la cochera de Joaquín Paraled sufre un incendio, del que se cree «fue intencionado», la noticia aparece en varios medios: «Sobre cuatro madrugada hoy se ha iniciado violento incendio en casa-cochera propiedad de D.ª Francisca Paraled, destruyendo fuego gran cantidad alfalfa y paja, calculándose pérdidas 5.000 pesetas. Créese intencionado. Hora telegrafió extinguido fuego sin desgracias personales» (La Crónica, 19 de octubre de 1913). Incluso algún medio llega a exagerar completamente la noticia afirmando que el incendio había destruido completamente la casa: «Un incendio. En Sariñena un incendio ha destruido la casa propiedad de D., Joaquín Paraled. No han ocurrido desgracias personales.» (La Correspondencia de España. 19 de octubre de 1913, n.º 20.339).
Incendio en SariñenaSe ha sabido por un telegrama recibido en el Gobierno civil, que la última noche se ha declarado un violento incendio en la villa de Sariñena, en una cochera propiedad de doña Francisca Paraled. Se consumió gran cantidad de alfalfa y paja que allí estaba almacenada. El fuego pudo ser extinguido, sin que afortunadamente se registraran desgracias personales. Las pérdidas ocasionadas por el siniestro, que se cree intencionado, se calculan en unas 5.000 pesetas.
Diario de Huesca – 19 de octubre de 1913.
Llegaron anoche procedentes de Zaragoza, nuestros amigos el diputado provincial por Fraga-Sariñena, don Joaquín Paraled, el ilustrado profesor de instrucción pública de aquella capital, don Guillermo Fatás, y el aventajado alumno de la Facultad de Medicina, e Zaragoza, nuestro querido amigo don Luis Batalla. (Diario de Huesca – 13 de diciembre de 1913).
Es comensal don Joaquín Paraled, en un acto importante celebrado en Sariñena donde participa el culto abogado señor Muro Sevilla. (Diario de Huesca – 19 de diciembre de 1913).ç
Ha salido para Zaragoza nuestro querido y caracterizado amigo don Joaquín Paraled, diputado provincial. (Diario de Huesca – 23 de diciembre de 1913).
Notas de sociedad. Se encuentra en Zaragoza el diputado provincial oscense D. Joaquín Paraled, (Heraldo de Aragón, 24 de diciembre de 1913).
Se encuentran entre nosotros con objeto de asistir a las sesiones de la Comisión provincial a que pertenecen, los diputados D. Florencio Coll y don Joaquín Paraled.
Diario de Avisos de Zaragoza 1 de enero de 1914.
En febrero de 1914 se vuelve a producir un Homenaje a Juan Alvarado: “La llegada. El último sábado por la noche, habiendo realizado el viaje desde Madrid en el rápido, y acompañado desde la corte por don Mariano Torres Solanot, y desde Zaragoza de don Rafael Ispa, y nuestros queridos compañeros Martón y Grasa, llegó á Sariñena don Juan Alvarado. En la estación Esperaban su arribo en la estación de aquella villa el diputado provincial señor Paraled; el alcalde, don Esteban Panzano; presidente del Sindicato de Riegos, don Pedro Basols;…” (Diario de Huesca – 10 de febrero de 1914).
De sociedad. —También han llegado los diputados provinciales oscenses Valles, Coll y Paraled, con objeto de asistir a las sesiones de la Comisión provincial.
Diario de Avisos de Zaragoza, 21 de febrero de 1914.
La lucha canalista va sumando apoyos y así queda patente en el Diario de Huesca del 4 de marzo de 1914 en su defensa: “Sariñena, Una protesta. Los firmantes, vecinos de esta villa, enterados de la información que del mitin del domingo 1.» del actual hace en el número del lunes un periódico de esa capital titulado El Porvenir, el cual no sólo en esta, sino en otras muchas informaciones relacionadas con la campaña electoral de este distrito, viene faltando descaradamente á la verdad, protestamos enérgicamente de lo dicho por ese papel en las últimas palabras de su información, porque Sariñena no ha renegado ahora ni nunca de su diputado, y nada tiene que ver con la conducta que en este asunto puedan observar cuatro ó seis despechados de esta población que no pueden ocultar la nobleza que les guía en su espontánea defensa de la, candidatura llamada canalista.Juan Basols, Pedro Basols, Rafael Ispa, Ángel Pardo, Eladio Loríente, Francisco Mirallas Rodellar, Julián Muro, Esteban Pansano, Joaquín Paraled, Victorián Buisán, Florentín Gallen, Pedro Sarto, Andrés Pueyo, Manuel Portera, Pedro Corvinos, R. Santafé, M. Torres Lacuna, Fernando Marquina. Siguen 150 firmas más.”
Han llegado. De Huesca, el diputado provincial D. Joaquín Paraled.
El Noticiero, 30 de abril de 1914.
En septiembre de 1914, Joaquín Paraled realiza una “Suscripción Nacional para los inmigrados. D. Joaquín Paraled 25`00 Pesetas” (Diario de Huesca – 4 de septiembre de 1914).
En diciembre de 1914, con motivo a la condena a la agresión del alcalde de Sariñena Esteban Panzano, Joaquín Paraled Sarrate aparece nombrado como presidente de la sociedad sariñenense del Casino de Sariñena:“El Casino Principal de Sariñena protesta del cobarde atentado de que ha sido víctima en la mañana de ayer en el paso de la Estación de esa ciudad el digno alcalde de Sariñena don Esteban Panzano Llamas. Sariñena, 28 diciembre 1914. —El presidente, Joaquín Paraled.—El secretario, Timoteo Ulled. Cobarde Agresión Ayer por la mañana, y en el momento que el digno alcalde de Sariñena don Esteban Panzano se dirigía desde la fonda de Chaure á la estación á tomar el tren para regresar á la citada villa, fue agredido por un sujeto llamado Juan Escanero que, descargándole un palo en la cabeza, lo hizo caer tierra sin sentido. El valiente, después de consumado el atropello, puso pies en polvorosa, antes que el señor Panzano pudiera repeler la agresión.” (Diario de Huesca – 28 de diciembre de 1914).
Nuevo escrito de Joaquín Paraled, la polémica continúa, Diario de Huesca edición del 3 de enero de 1915:
Lo de Sariñena
Habíame hace algún tiempo impuesto no volver á ocuparme de un sujeto que. habita en Sariñena y sobre el que la opinión general del vecindario lo señala como culpable de cuanto anormal viene aconteciendo en la citada villa desde hace poco más de un año á esta fecha, pero como en los escritos aparecidos en un periódico de esa y en los números correspondientes á los días 28 y 29 de Diciembre de 1914 se me alude, no puedo menos que tomar la pluma para revolverme airado contra tanta mentira, porque descaradamente, villanamente, se falsean los hechos y se falta abiertamente á la verdad.
Nada de extraño me parece todo esto, puesto que ese periódico está acostumbrado á dar cabida á escritos viles, rastreros é insultantes, la generalidad de las veces sin firmar, y cuando judicialmente se le persigue para exigirle la responsabilidad consiguiente, saben echarle el muerto a gentes desconocidas y sin solvencia.
Esos escritos, titulados «Salpicaduras caciquiles», como otros que ha publicado ese papel relativos á cosas de Sariñena, todos son del mismo corte y, por consiguiente, del mismo y funesto individuo á quien no le aplico el calificativo que se merece, no porque le tenga respeto ni miedo, sino porque mi educación no me lo permite. En todos sus escritos, y en cuantos actos ejecuta, tiene la costumbre de maniobrar siempre en la sombra, así como de usar nombres supuestos anónimos, tan simples, necios y estúpidos, como X, Mercator, Valcarcel, El campanero de Sariñena, El sacristán de ídem y casi toda la empleomanía eclesiástica—excepción hecha de los señores coadjutores, personas dignísimas y atentas y que en nada se meten—no así –el cura párroco mosén Fernando Acín; quien una vez mas, por su culpa y porque, las circunstancias me obligan a tener que decirle que se mete en lo que no le .importa y no es su misión.
Por consiguiente, el autor de esos escritos y el causante moral de cuanto ocurre es él, y la opinión pública así lo señala. Descúbrase de una vez, de la cara, no trabaje en las tinieblas, quítese la sotana si es preciso y entonces será hombre –según palabras suyas—como lo fue por breves momentos en cierto banquete al qué como comensal asistió en una casa situada junto á un abrevadero.
Referente á lo que habla sobre la Sociedad de Montes Comunes, no soy yo quien ha de contestar á sus falsedades, ya lo harán los interesados á quienes alude, como así lo tengo entendido. Del acto realizado por el Centro Agrario el día 22 de Diciembre de 1914 poco puede decirse porque el Juzgado entiende en el asunto; pero como mi opinión particular nadie me la puede rechazar y conmigo está la generalidad, lo califico de atropello, coacción, allanamiento de morada y… algo más.
¿Qué el cura no notó en el depositario don Manuel Carpí cuando le entregó las 1.315,52 pesetas ninguna señal de inmutación? ¡Parece mentira que un cura haga públicamente esa manifestación después de haber sufrido el Carpi la impresión de ver su casa asaltada por seis ú ocho hombres y.., doscientos más en la calle! Aún hay más; añade que creía se trataba de un agrario más: ¿puede darse mayor cinismo? ¿Por qué no dice el cura cuántos y quiénes son los socios que se han dado de baja ó se han borrado de la Agraria por no estar conformes con el atropello que se iba á cometer? Era Obsesión antigua del cura formar un Sindicato Agrícola, no parando hasta que lo consiguió; pero como es un hombre que ha de fracasar en todo se hundió el Sindicato Agrícola inmediatamente de nacer, y luego de celebrar reuniones y más reuniones, hubieron de pedirnos apoyo á las perdonas de quienes querían prescindir, para lo cual comisionaron á ciertos individuos que conferenciaran con nosotros al objeto de recabar nuestra cooperación.
Los señores Joaquín Gallego y Julio Casabona fueron los comisionados de conferenciar conmigo, los cuales pidieron mi apoyo y cooperación, y hube de contestarles á dichos señores, para que se les dijeran a los demás, y especialmente al cura, que el crear esa Sociedad era para fines políticos en contra de mi casa, que se veía clarísimo se perseguía otro objeto distinto que el de favorecer al agricultor, que con mis propias armas no quería que nadie me hiciera guerra y, por último que el cura y yo éramos incompatibles, y por lo tanto no quería con el ni amistad particular ni política y que en la Sociedad que el estuviera yo no cabía, él con una carronería sin gracia y creyéndose un ser superior, había pretendido periodísticamente burlarse de mí y no podía tolerárselo, no se lo consiento ni se lo consentiré, por más cura que sea, mientras periodística y públicamente no se me dé una cumplida satisfacción. Así como yo, otros muchos propietarios les negaron igualmente el apoyo qué solicitaba y se hundió—quizá no para siempre— el Sindicato Agrícola, patrocinado y dirigido por el cura—vocal nato que él mismo se eligió- de aquella Sociedad, con el cargo de consiliario, sin responsabilidad subsidiaria: artículo 42 del Reglamento.
Fracasado que fue lo del Sindicato Agrícola, pretende el cura crear una Cooperativa, para lo cual debió comprometerse con algunos individuos á ceder como vocales una casa de su propiedad, que habitan las religiosas Carmelitas, y he aquí una de las cosas por la que ha sido, es y será siempre censurado: ¡horror de los; horrores!, á pesar del contrato firmado entre las religiosas y el cura, éste vende la casa en 500 pesetas (que en cierta ocasión se le ofrecieron 10.000) á Manuel Blanco, é interponen la demanda de desahucio; las religiosas no salen, quieren hacer valer su derecho y he aquí entablado ya un pleito entre unas monjas y un cura.
La Cooperativa, para él bien público que dice el cura, no ha llegado, y da la necia razón de no tener locales; pero es que como su casa hoy no le produce, por el compromiso existente, después le producirá cierto beneficio, porque la arrendaría a la citada entidad.
Como me propongo! refutar cuanto diga el cura, aunque el firme X, y mi propósito es desenmascararle y acusarle, por hoy no soy más extenso y continuaré en un segundo escrito, debiendo primeramente hacer la salvedad de que todo lo dicho y lo que continuará, no va para los socios del Círculo Agrario, sino que mis acusaciones son sola y exclusivamente parados de ellos: el cura y Escanero, propietario insolvente.
A unos cuantos que se pretenden directores, no los considero con el suficiente talento para dirigir sociedades ni partido alguno político; y á los restantes, solamente in ruego: que no se dejen engañar.
Joaquín Paraled. Zaragoza, 1.º de enero de 1915. (Se continuará.)
Y claro que continúa en el Diario de Huesca del 5 de enero de 1915:
Fracasado el Sindicato Agrícola y la Cooperativa, no ceja el cura de Sariñena en sus trabajos y crea con los mismos individuos una nueva sociedad titulada Centro Agrario Sociológico de Sariñena, con un reglamento de catorce artículos; pero qué artículos, especialmente el doce, en su segundo párrafo! parece más bien un reglamento de esas sociedades secretas, juramentadas para la destrucción de todo lo existente y de lo que luego ó después vuelva á existir. Si, conozco el reglamento, poseo uno que un agrario, arrepentido ha tiempo, me facilitó.
Laméntase el cura de no poder llevar á la realidad sus pensamientos, porque las personas pudientes á quienes solicitaron apoyo, lo negamos; de que ninguna entidad bancaria les facilitara el dinero necesario para sus fines políticos, y, por último, viendo que todas las puertas estaban cerradas, acuden á la única tabla salvadora: á la Delegación Regia de Pósitos, para que de los fondos allí existentes se les preste 14.800 pesetas, pretendiendo crear un nuevo Pósito por el nombrado Círculo Agrario, del que él—el cura—según rumor público, es el presidente honorario.
Toda persona honrada, toda persona de sentimientos nobles y de miras altruistas debe de oponerse, debe protestar, debe rogar á la Delegación Regia de Pósitos no facilite esa cantidad. ¿No existe un Pósito en Sariñena que funciona desde tiempo inmemorial? ¿Por qué no se engrosa ese dinero que pretenden los agrarios al Pósito ya existente, administrarlo todos unidos y beneficiar igualmente á todos los labradores necesitados sean ó no agrarios, liberales ó republicanos, carlistas ó socialistas? Es que esto no les conviene á los mangoneadores, con el cura á la cabeza, del Círculo Agrario.
Las 14 800 pesetas las quieren para ellos solos, para repartírselas buenamente, para distribuirlas sólo entre sus afectos, para dejarlas á cuenta del voto y ganar una elección, á las que noblemente no saben, no pueden acudir. Solamente en la cabeza del cura cabe pensar y decir que jamás pueblo alguno se ha encontrado en mejores condiciones para efectuar su regeneración administrativa y social que éste de Sariñena: como el Ayuntamiento de Sariñena, por desgraciare encuentran, muchos en la nación, y trabajo y tiempo le doy al cura y Compañeros regeneradores para que vayan al Ayuntamiento á desentramparlo de las deudas antiquísimas que existen; además, ¿ahora se sienten regeneradores? Tiempo tuvieron cuando eran concejales los que ahora acompañan al cura, como Manuel Blanco Escanero y demás, en cuyas manos estuvo la administración local durante muchos años. ¿Por qué no lo hicieron entonces? Añade: — y hubo, en efecto, un momento de verdadera expectación local…; aparecieron en escena los Paraled-Panzano, etcétera—.
Pero, oiga usted, señor cura: ¿se cree estar en algún teatro?, porque si usted quiere y lo busca haremos comedias, y el final ó desenlace de éstas puede que sea fácil de adivinar. ¿Por qué falta á la verdad? ¿Por qué, siendo cura, le gusta decir lo contrario de lo cierto, por no decirle otra expresión peor? Mal podíamos salir á escena si estábamos ya, si éramos concejales desde los tiempos de Altemir, si éramos todos amigos particulares y locales. De lo que sucedió está mi última palabra, en lo que el cura vuelvo otra vez á insultar llamándolo librejo, copiando textos que ya son viejos y por consiguiente están relegados al olvido. Pero se conoce que el cura quiere que le vuelva repetir aquello de: «el que quiera que sus obras se luzcan y hagan ruido véndalas para cohetes». Ya sabemos, señor cura, que usted sabe copiar, y si le parece haga un barato de sus obras y se las compraremos, y yo me presto á servir de intermediario para que se las compre el señor Cunchillos, pirotécnico de Casetas. ¿Que no hemos cumplido lo que prometimos? el cura es en esto el primero que debe callarse; á pesar de haber elementos poco afectos al clericalismo, ¿no reconstruimos la derruida ermita de Santiago, dando aquel día uña gran comida á los pobres? Recuerde el cura que hace más de quinceaños él trató de reedificarla y… fracasó; ¿no se. han arreglado caminos, alcantarillas, puentes y demás? ¿no se van poco á poco ensanchando las acequias? ¿no se han construyendo dos hermosas presas, que han asegurado el riego eventual en la acequia Váldera? ¿no se ha reparado la Casa Consistorial, poniéndola en condiciones dignas de Sariñena? ¿no se está trabajando para acometer pronto la construcción de depósitos y traída de aguas potables, cuyo proyecto está á punto de ser aprobado? ¿no tiene el pueblo la luz más barata, debido á nuestros esfuerzos?¿pues que queréis y por qué se le deja hablar al cura que nada sabe hacer? que se calle de una vez, porque no sabe más que insultar, porque no sabe más que sembrar la discordia, porque nada hace ni sabe en beneficio del pueblo, porque nos compromete á todos, porque fracasa en todo.
Esto es lo que hemos hecho y algo más que se hubiera llevado á la práctica— y con el tiempo se llevará—si los años hubieran favorecido y el cura con los demás agrarios no se hubieran sin razón é ilegalmente opuesto con sus mal razonadas reclamaciones, á la aprobación en su debido tiempo de los repartimientos de consumos, retrasando la nombrada aprobación y dificultando por estos innobles procedimientos la labor administrativa del Municipio.
Cumplido ya cuanto me propuse y en vista de las circunstancias anormales por las que en estos momentos —quizá no para mucho tiempo— atraviesa Sariñena, réstame tan sólo hacer algunas manifestaciones, rogándole al cura las tenga bien presentes y no se le olviden: si quieren paz, paz habrá; si quieren guerra, guerra tendremos de exterminio y sin cuartel —entiéndase, políticamente—; si por la amenaza se pretende obligarme á rectificar, no lo intenten que no rectificaré; si se me insulta, no responderé con el insulto porque á esto no estoy acostumbrado ni tengo hábito adquirido para usar ese lenguaje; iré alerta; si por el matonismo y por el terror se pretende que me aleje de la política, se equivocan, van por mal camino, que no lo intenten porque no lo conseguirán; á la agresión, responderé con la agresión.
Por último, y para terminar, ya que el cura es tan sabio que no admite consejos de nadie, he de rogarle que se meta solo y exclusivamente en la iglesia que es su misión y todos le respetaremos y…quizá olvidemos…; de lo contrario; he de recordarle cierto refrán que dice: el que siembra vientos, recoge tempestades. El huracán furioso se ha desencadenado; la tempestad con todo su fragor horripilante se aproxima.
Joaquín Paraled. Zaragoza, 1-º de enero de 1915.
En enero del 1915 forma parte de la nueva junta del sindicato de riegos de Sariñena asumiendo el cargo de presidente: “De Sariñena. Sindicato de riegos. El domingo último tuvo lugar en la villa de Sariñena la elección de nueva Junta de su Sindicato de Riegos, quedando constituida en la forma siguiente: Presidente: Don Joaquín Paraled., Vicepresidente: Don Manuel Bailarín Suils., Depositario: Don Victoriano Buisán y Secretario: Don Francisco Mirallas Rodellar.” (Diario de Huesca – 19 de enero de 1915).
Igualmente, ingresa en el Sindicato de Riegos del Alto Aragón “De ayer. El Sindicato de Riegos. En uno de los salones de la Diputación provincial se celebró ayer la sesión del Sindicato de Riegos del Alto Aragón, con objeto de dar cumplimiento á uno de los artículos de su reglamento, cesando en sus cargos el señor conde de Ballovar, don Enrique González Gros, don Esteban Panzano y don Francisco Laguna. El señor Laguna fue reeligido, por llevar solamente seis meses perteneciendo al Sindicato. Para las tres vacantes restantes fueron designados don José Estrada, de Ontiñena; don Joaquín Paraled, de Sariñena, y don Agustín Gros, de Pina. Presidió la sesión don Máximo Escuer.” (Diario de Huesca – 3 de mayo de 1915).
El mismo mes de mayo de 1915 dimite del cargo de diputado provincial: “Se admitió á don Joaquín Paraled la renuncia del cargo de diputado provincial, acordándose con tal motivo hacer constar en acta el sentimiento de la Corporación, por tener que privarse de su concurso y declarar la vacante que esta renuncia produce en el distrito de Fraga-Sariñena.”(Diario de Huesca – del 4 de mayo de 1915). Igualmente aparece publicado en el Heraldo de Aragón en su edición del 5 de mayo de 1915: «Dos dimisiones La Diputación provincial ha emitido en la sesión última, la renuncia que de sus cargos de Diputado provincial y Médico cirujano del Hospital, tenían presentadas los señores D, Joaquín Paraled y D. Vicente Martín, respectiva mente.»
Esta renuncia parece ser le permite disfrutar unas merecidísimas vacaciones: «Notas de Sociedad. Para sus posesiones de Sariñena, salió el rico propietario y diputado provincial Don Joaquín Paraled, acompañado de su distinguida esposa é hijos, donde se proponen pasar la temporada de verano» (Heraldo de Aragón, 2 de junio de 1915).
Como emprendedor, a Joaquín Paraled se le debe la traída de luz a Sariñena:
«Fiat lux et lux facta est
De un acontecimiento para el bienestar de esta localidad he de dar hoy noticia á los lectores de este popular é independiente diario. El sueño desde tanto tiempo acariciado de poseer alumbrado eléctrico, hase convertido en realidad. La feliz y loable iniciativa de don Joaquín Paraled, opulento capitalista de Sariñena, halló eco un día en el resto de los socios que componen la Empresa de que es dicho señor principal accionista, y después de activas gestiones con este Ayuntamiento, comenzaron los trabajos preliminares, siendo estos realizados por la casa M. Pardina y Compañía, de Zaragoza, que nos envió al joven simpático ó inteligente montador electricista Juanito Marrón.
La actividad desplegada por éste con el cual ha cooperado para los trabajos de instalación el no menos inteligente y simpático también montador electricista Joaquín García, ha realizado el milagro de que dichos trabajos hayanse llevado á feliz terminó en un plazo relativamente breve.
Terminados éstos, señalose el día 20 del actual para la inauguración oficial y, efectivamente, llegados con oportunidad los invitados á dicho acto, procediose á la bendición de la luz por el virtuoso párroco del pueblo mosén Vicente Mavilla, cuya ceremonia fue presenciada por él vecindario en masa y á la cual daban hermoso realce bellísimas y elegantes señoritas, cuyos nombres no consigno ante el temor a incurrir en lamentables omisiones.
No podía faltar el inevitable banquete, donde continuase la explosión de jubilo iniciada al aparecer la luz.
En la casa del industrial de esta localidad Matías Pueyo, fue servido un espléndido lunch, al cual asistieron las personas de mayor relieve, honrado con la presencia de distinguidas personalidades de Zaragoza, Sariñena y Sena, cuya enumeración, fuera prolija.
Hubo brindis y alegría, derróchese el ingenio á torrentes y como coronamiento de tan simpática y hermosa fiesta, valiosos elementos improvisaron una rondalla, cantándose coplas alusivas formándose corrillos bajo las lámparas, que con su luz intensa inundaban el espacio, simbolizando el triunfo de la ciencia, ante cuyos efluvios huían avergonzadas las tinieblas que se resistían á ceder su imperio.
Para terminar: Vaya el sincero aplauso de este, modesto corresponsal para don Joaquín Paraled, principal propulsor de la obra; compártalo el dignísimo Ayuntamiento, que tanto se preocupa del bienestar de sus administrados; participe de él, .en grado superlativo, el muy activo- é ilustrado perito electricista don Manuel Pardina, y, por último, tengan presente los montadores mencionados y su cooperador de última hora Paco Solanas, que las simpatías que se han captado no son flor de un día y que para todos guardaremos aquí gratitud eterna.
El corresponsal Diario de Huesca – 25 de junio de 1915.
Remitido A don Joaquín Paraled, Sariñena, y don Manuel Pardina, Zaragoza.
Aquí, en el silencio de la noche, muy sólito, sin más amparo que la socorrida inconstancia de una ligera mecedora y sin otra compañía que la de una pobre mesita, que por toda suerte corre la de haber de velar conmigo, es donde mi alma acostumbra á sentirse enternecida; aquí, queridísimos amigos míos, donde repetidas veces, y quizá, quizá mejor que desde ninguna otra parte, recuerdo con fruimiento la feliz ocasión de nuestra primera relación, contemplando absorto la lámpara que me alumbra, sintiendo como si su encendido filamento me electrizara y motivando en mí una tan fuerte corriente de gratitud hacia ustedes, como intenso es el fluído que ella recibe y viva la luz que me prodiga.
Diario de Huesca – 23 de junio de 1916.
Como viene demostrando, Joaquín Paraled es todo un activo canalista y en Pro Grandes Riegos, formando parte de los acompañantes del diputado Juan Alvarado: “Discurso del señor Alvarado En la villa de Almudevar. Con objeto de informar detenidamente á nuestros lectores, como ayer prometimos, en el tren de la una salimos de Huesca con dirección á la simpática y liberal villa, desde donde escribimos. El señor Alvarado, con la Comisión de Huesca, nosotros, los que esperábamos y los señores Pantano, Basols, Marquina, Azcanosa, Paraled, Isquia y Buil, que le acompañaban desde Sariñena. (Diario de Huesca – 27 de septiembre de/1916).
En octubre de 1917 se designa a Sariñena un nuevo párroco, un nuevo regente de la iglesia parroquial. El banquete va a cargo de Joaquín Paraled, Diario de Huesca – 2 de octubre de 1917:
Por el excelentísimo señor administrador apostólico de esta diócesis, arzobispo de Zaragoza, fue designado para regentar la iglesia parroquial de esta villa -una de las más importantes de la diócesis- el culto y bondadoso sacerdote, catedrático del Seminario Conciliar de Huesca don Antonio Trens Peralta.
Sabíamos mucho de las excepcionales dotes que adornan al señor Trens en cuanto á ilustración esmeradísima: lo que no conocíamos hasta ayer era el montón grande de simpatías que deja á su paso con su trato amable, y que le hace acreedor al cariño de cuantos tengamos el placer de estar con él breves momentos. Acertadísimo ha sido el nombramiento.
Esta villa está de enhorabuena y así lo testimonió ayer con el cariñoso recibimiento otorgado al nuevo Pastor espiritual. A las once de la mañana y acompañado desde Huesca por el ilustrado párroco de la Catedral, don Valentín Ena; el dignísimo profesor del Seminario, don José Ciria; el reputado médico de esa, don Rafael Gil; nuestro querido diputado provincial, señor Panza no, y el joven oscense Ramiro Oliet, llegó á esta población el nuevo regante, al que esperaban aquí autoridades, clero, distinguidas personalidades y vecindario que hizo á mosén Antonio cariñosa y elocuente manifestación da simpatía hasta la casa rectoral en que quedó instalado.
Poco después, y en la suntuosa morada de la señora viuda de Penen, se obsequiaba al nuevo regente, forasteros y autoridades de esta villa, con un espléndido banquete y que al final fue ofrecido con elocuentes frases, que arrancaron murmullos de aprobación, por nuestro querido amigo don Joaquín Paraled, el que puso de relieve la satisfacción que sentía, conociendo-como conoce los relevantes méritos del homenajeado, que su casa haya sido el primer puesto donde á presencia de tan distinguida concurrencia, representativa de la población, se haya puesto de manifiesto el aprecio hacia el señor Trens, y al que después de darla bienvenida le desea en nombre de todos feliz estancia en esta localidad á laborar por el desarrollo de la paz moral y espiritual de la Iglesia. El señor Trens acoge con gratitud las frases del señor Paraled y dice que no cabe ya en su pecho el agradecimiento que siente hacia esta noble villa, aquí tan dignamente representada, y su anhelo es, única y exclusivamente, trabajar por el bienestar moral y espiritual, y si en su mano está, también por el material de esta querida población ,á la que rinde un saludo con todo el corazón en la persona de su alcalde, al que da un apretón de manos.
El señor Trens fue muy felicitado por la concurrencia.
Por nuestra parte también damos al ejemplar sacerdote nuestra bienvenida y cuente también con nuestro humilde apoyo para laborar a favor de ese elemento esencial de todo progreso y de la marcha ordenada de los pueblos que se llama paz.
F. Marquina.
Letras de luto
Falleció ayer en la villa de Sariñena la respetable señora doña Francisca Paraled Domingo, viuda de Penen, asumiendo á sus deudos en el mayor desconsuelo y produciendo sentimientos en cuantos la trataron, pues sus excelentes condiciones de carácter le captaron las simpatías de cuantos la trataron.Con tan triste motivo nos asociamos al dolor que aflige á sus sobrinos don Joaquín, querido amigo nuestro; José, Joaquín, Santos y Natividad Paraled, así como á su primo don Jerónimo Verdejo, á la par que rogamos á nuestros lectores una oración por el alma de -finada.
Diario de Huesca – 18 de enero de 1918.
De verdadera y elocuente manifestación de duelo fue ayer el acto de dar sepultura al cadáver de la que en vida fue ilustre y bondadosa dama doña Francisca Paraled Domingo, viuda de Penen.
De familia prestigiosa y rancio linaje del país, contaba la finada con numerosos parientes y deudos que, con este vecindario en masa, dieron ayer prueba palpable del sentimiento que á todos ha producido tan irreparable pérdida.
La conducción del cadáver de la virtuosa y caritativa doña Francisca al panteón que la familia Paraled tiene en este Cementerio, fue un acto verdaderamente conmovedor por lo grandioso.
A nuestro querido amigo el distinguido joven y exdiputado provincial don Joaquín Paraled, hijos de este José, Joaquín, Santos y Natividad, primo don Jerónimo Verdejo y demás parientes, pueden servirles de lenitivo en la amargura del momento la expresión de cariño que hacia la finada dio ayer esta población en los funerales pro el eterno descanso de su alma y que con gran solemnidad se celebraron en esta parroquia.
Marquina Diario de Huesca – 19 de enero de 1918.
Entre las muchas acciones pro riegos se encuentra la reunión mantenida con el ministro de fomento acompañando a Alvarado: “Gestiones de don Alvarado. El ilustre diputado a Cortes por Sariñena nos amplia en la carta que a continuación publicamos los detalles de la entrevista que en unión de los señores Palacio (don Vicente), Panzano y Paraled hizo al ministro de fomento.” Diario de Huesca – 28 de abril de 1921)..
En Sariñena Accidente automovilista:
En la tarde del domingo salió a pasear en su auto el acaudado propietario don Joaquín Paraled, acompañado de don Francisco Castanera y de don Eladio Llorente, cuando, al pasar frente al puente del río, una niña que se hallaba jugando con otras en un grupo, se precipitó bajo las ruedas del vehículo, recibiendo un golpe y saliendo despedida a un costado de la carretera.
Gracias a la moderada velocidad del auto, las lesiones fueron de escasa importancia.
Interrogada la niña, dijo que las que jugaban con ella la empujaron al llegar el auto sin sospechar que pudiera ser atropellada, siendo inevitable el accidente.
No obstante y mientras los médicos dictaminan sobre el estado de la víctima, ha sido puesto a disposición del juez el señor Castanera que era quien llevaba el volante.
La Tierra : Órgano de la Asociación de Labradores y Ganaderos del Alto Aragón: Año I Número 80 – 4 octubre 1921.
Jefes de la Concentración liberal:
Un importante acto político
En el Hotel Palace se celebró esta tarde, a la una, el banquete organizado por los jefes de la Concentración liberal. El número de comensales era considerable. Hubo necesidad de colocar mesas en las dependencias del piso alto. Ocupó el puesto presidencial el marqués de Alhucemas, y a derecha e izquierda de este ilustré político se colocaron Alba, Melquíades Álvarez, Alcalá Zamora, Amos Salvador, Villanueva y Gasset.
Sentáronse a la mesa, además de los jefes de la Concentración, algunos exministros y buen número de diputados a Cortes, senadores y representantes de provincias. Los liberales de Zaragoza estaban representados por diez diputados provinciales y por algunos concejales.
Los liberales de Huesca estaban representados por los diputados provinciales don Ricardo Lapetra, don Rafael Cudós, don Esteban Panzano, don Antonio Gálligo, el alcalde de Sariñena don Pedro Basols y el exdiputado don Joaquín Paraled.
Diario de Huesca – 11 de junio de 1922.
Sindicato de riegos de Sariñena
Se vende en, pública subasta de 180 a 200 cahíces de trigo procedente del cobro de alfardas bajo el tipo en alza de 63 pesetas cahíz. La subasta se celebrará en el del Sindicato el día 5 de Noviembre próximo a las once de la mañana.
Sariñena 29 Octubre 1922.-El presidente, Joaquín Paraled.
Diario de Huesca – 1 de noviembre de 1922.
Revolver en mano, serenidad…tiempos revueltos.
Desde Sariñena
Suceso desagradable
Nos comunican de Sariñena un hecho desagradable ocurrido, en la noche del sábado en aquella importante localidad. Nuestro queridísimo amigo, el conocido propietario y ex diputado provincial don Joaquín Páraled, por el sólo hecho de haber publicado una hoja en la que, respetando la personalidad de sus enemigos políticos, hacía historia de los motivos que determinaron la escisión y rompimiento de los hermanos señores Torres, éstos dos, después de violenta disputa y seguidos de seis u ocho más, intentaron agredir al señor Paraled, pero éste, revólver en mano y sin perder la serenidad, repelió la agresión hasta retirarse a su domicilio.
Este desagradable suceso, que por fortuna no tuvo consecuencias para nadie,-prueba una vez más el fruto de las predicaciones de los desenfrenados catalanistas, predicaciones que nos llevan al matonismo de los otros, y prueban también que, llegado el momento, si proceden nuestros amigos con energía y entereza, no sé escribirá la página sangrienta que desearían nuestros enemigos, ya que como forasteros les tiene sin cuidado echar un borrón en la proverbial hidalguía de nuestra tierra.
Diario de Huesca – 22 de abril de 1923.
En mayo de 1923 participa en la Asamblea de Tardienta: «La asamblea de Tardienta. Ayer. a las diez y media de la mañana tuvo lugar en Tardienta la Asamblea convocada para una mayor actividad en las obras riegos del Alto Aragón, y el aumento de consignación que permita atajar la enorme crisis obrera que atraviesa la región. Fue un acto de gran importancia, celebrado en un amplísimo patio de la fábrica de harinas del señor Gavin, lleno materialmente de representantes de toda la zona regable aquí una relación de las representaciones presentes en la Asamblea: Sariñena Don Pedro Basols; don Joaquín Paraled; don Francisco Castanera; don Victorián Buisán.» (Diario de Avisos de Zaragoza, 28 de mayo de 1923).
Como curiosidad, en aquellos años de 1923 aparece en los diarios un jugador del Sariñena FC con el nombre de «Paraled», suponiendo a que debía responder a uno de los hijos de Joaquín Paraled Sarrate:
Sariñena F.C.
Hecho el saque, que correspondió al Sariñena, se nota un completo dominio del Huesca, dando lugar a Paraled para lucir sus facultades, que son muchas, y sin cuya acertada actuación hubiera sido un desastre. Resultado tres goles para el Huesca.
La Tierra : Órgano de la Asociación de Labradores y Ganaderos del Alto Aragón: Año III Número 580 – 1923 mayo 22.
El equipo de Monzón vence al de Sariñena por 2 a 0
En tiroteo contra la puerta del Monzón es frecuente y un buen “schot” de Paraled casi consigue el empate para su equipo, pero va a dar un palmo del puntal montizonés”.
La Tierra : Órgano de la Asociación de Labradores y Ganaderos del Alto Aragón: Año III Número 587 – 1923 mayo 30.
En 1926, con motivo de la toma de posesión del párroco Pedro Segura, Joaquín Paraled es citado entre los presentes como Juez Municipal.
El miércoles 12 de los corrientes tuvo lugar a las once de la mañana la toma .de posesión de nuestro párroco don Pedro Segura.
Esperaban te llegada todas las autoridades, numeroso vecindario, niños y niñas de las escuelas graduadas.y colegio de las Hermanas Carmelitas, con los maestros don Aurelio Ban, don Prudencio Santolaria, doña Cayetana Cativiela, doña María Dueso y doña Felisa Aznar, tributándole un cariñoso recibimiento.
En la puerta de la iglesia fueron leídas por el párroco de Lalueza don Demetrio Segura, las letras notariales, tomando posesión acto seguido. Desde el púlpito dirigió la palabra con lenguaje claro y natural elocuencia para saludar el pueblo.
Terminada te ceremonia reglamentaria, fue obsequiada te numerosa concurrencia con un espléndido lunch.
Entre los asistentes figuraban; don Manuel Torres, alcalde; don Fausto Navarro, juez de instrucción; don Manuel Batalla, registrador; don Joaquín Paraled. juez municipal; don Pascual Girón, notario; don Hipólito Carilla, inspector del trabajo de esta provincia; don Pablo Carilla, beneficiado de San Lorenzo, Huesca; don Pablo Planas, don Tomás Ciprés, don Vicente Mavilla, don Lorenzo Mora Buil, don Félix Febrer, don Timoteo Ulled, capellán del Hospicio de Huesca don José Jordán, don Fernando Sarrate, don Germán Navarrete, don Rafael Leste, don Joaquín Blasco, don Juan Escudero, don Julio Casabona, don José Fernández, don Victorián Buisán, don Constantino Longaira, don Ángel Benito, don Ignacio Bailarín, don Antonio Paño, don Manuel Blanco, don Pedro Basols, don Mariano Torres Bailarín, don Rafael Ispa, don Basilio Garcia, don Blas Sarrate, don Juan Llamas, don Ramón Lacruz, don José Paraled, don Joaquín Paraled (hijo), don Rafael Loste (hijo), don Pedro Cascales, don Manuel Lacruz, don Gerónimo Torres y don Victoriano Álvarez.
Dada la cultura que este señor y el cariño que sienta por su delicada misión, le auguramos un gran éxito.
Nuestra entusiasta bienvenida a don Pedro Segura deseándole grata estancia en su residencia.
La Voz de Aragón, 20 de mayo de 1926.
En 1927, Joaquín Paraled socoorre a un accidentado: «Arrollado por un carro. Ayer el obrero Paulino Sarrate, natural de Castejón de Monegros, al pretender saltar de un carro que guiaba, el vehículo le fracturó ambas piernas. Un automóvil, propiedad do D. Joaquín Paraled, recogió al herido y lo trasladó a esta localidad, donde el médico, D. Vidal Bosque, le practicó una cura de urgencia. Paulino Sarrate se encuentra en grave estado. (Febus.)» (El Sol (Madrid. 1917). 10 de febrero de 1927).
En esta comunicación de La Tierra del 3 de enero de 1929 podemos plantear la posibilidad de que se refiere a Joaquín Paraled Sarrate: «De Sociedad. También saludamos a don Bernardo Guillén y don José Paraled, también de la villa de Sariñena» (La Tierra : Órgano de la Asociación de Labradores y Ganaderos del Alto Aragón: Año VIII Número 2314 – 1929 enero 3).
En abril de 1930 obtiene la alcaldía de Sariñena pero la toma de posesión es rápidamente suspendida, causando controversia de opiniones e intereses en la población:
Desde Sariñena Política local Se dice…
Que ha causado general sorpresa y está siendo objeto de animados comentarios el hecho siguiente:
En la tarde del Viernes Santo se había recibido y fue pública la noticia de haber sido nombrados alcalde y tenientes de alcalde los señores don Joaquín Paraled Sarrate, don Joaquín Blasco Mirallas y don Pedro Basols Calvo, respectivamente. A las pocas horas de circular la nueva y esperada designación de personas para ejercer los cargos citados, fue recibida orden para suspender la toma de posesión hasta nuevo aviso; esto cayó como una bomba, y lo primero fue un petardo…
Se dice…
Que como consecuencia de esto, que, “según se ve”, fue motivado por un «error», tiene relación un viaje verificado por cuatro señores de esta villa, a otro lugar en donde se encuentra cierta personalidad política, y en cuya morada se celebró una reunión con asistencia de tres señores de Huesca y los cuatro de Sariñena.
Parece que los nombramientos no fueron del agrado general.
Hay gran interés por conocer la fórmula acordada para la franca solución de este problema.
La Tierra : Órgano de la Asociación de Labradores y Ganaderos del Alto Aragón: Año X Número 2719 – 1930 abril 23.
El 4 de mayo de 1930 Joaquín Paraled Sarrate obtiene definitivamente la alcaldía de Sariñena acompañado de Joaquín Blasco, como primer teniente alcalde; Victorián Buisán, prestigioso labrador e industrial de esta plaza es propuesto para la segunda tenencia, todavía sin nombrar; y los concejales Mariano Torres Guillén, Francisco Castañera, José Paraled Sarrate, Pedro y Juan Basols Calvo, Francisco Lana y Manuel Lacerda.
Sariñena Toma de posesión.—El nuevo ayuntamiento. —
Después de unos días de zozobras e inquietudes por “mor” de cierto nombra miento edilicio para cargo de tercera fila, ha vuelto la tranquilidad a es te vecindario, y ya tenemos en danza administrativa municipal al simpatiquísimo alcalde, don Joaquín Paraled Sarrate, nuevo en estos menesteres, y con el que han de colaborar los dignísimos concejales seño res Blasco y Buisán. en la primera y segunda tenencia de Alcaldía.
Joaquín Paraled, hombre chiquito de estatura, pero grande para nobles ideas de paz y prosperidad en su pueblo—digno de ello por su ejecutoria de civismo—, Viene a la Alcaldía con los mejores auspicios, con el beneplácito de todos, valiente, con deseos de ser útil y sin eufemismos en su programa de libertad y administración local, y a romper lanzas como paladín de la justicia, evitando que “aquello” que pasó, no vuelva más en manera alguna, pese a los buitrecitos que graznan revoloteando en medio de un desprecio olímpico…
—El día 28, y después de dada lectura por el culto secretario de la Corporación, señor Marquina, a la R. O. de nombramiento de dichos cargos, quedó constituido el Ayuntamiento en la siguiente forma:
Alcalde, don Joaquín Paraled Sarrate; primer teniente alcalde, don Joaquín Blasco; para la segunda tenencia, todavía sin nombrar, se ha propuesto al concejal don Victorián Buisán, prestigioso labrador e industrial de esta plaza; don Mariano Torres Guillén, don Francisco Castañera, don José Paraled Sarrate, don Pedro y don Juan Basols Calvo, don Francisco Lana y don Manuel Lacerda, concejales. En la sesión, a la que asistió público de todos los matices, se nombraron las respectivas comisiones que establece el Estatuto municipal y que han de informar a la Corporación en los diferentes asuntos a ellas encomendados. Mi enhorabuena a todos.
—Pablo Lana
La Voz de Aragón 4 de mayo de 1930.
—En Sariñena han recibido la Primera Comunión las monísimas niñas Asunción y Pilarin Paraled, hijas del alcalde de aquella villa don Joaquín Paraled. Heraldo de Aragón del 19 de julio de 1930.
Joaquín Paraled es propietario de un horno de pan, aquellos a los que acudía la gente a cocer su pan que elaboraban en sus propias casas, en esta ocasión, según el Diario de Huesca – 12 de diciembre de 1928, el horno sufre un incendio: “En Sariñena se produjo un incendio en el edificio del horno propiedad de don Joaquín Paraled. El siniestro fue casual y las pérdidas ascienden a 2.000 pesetas.”
Como empresario, Joaquín Paraled Sarrate emprendió la construcción de un nuevo teatro-cine en Sariñena: «Se dice… Que la semana entrante darán comienzo las obras de construcción de un magnifico nuevo teatro-cine, que se ha propuesto hacer el propietario de esta localidad don Joaquín Paraled, y cuyos planos y proyecto han sido aprobados por la junta de Espectáculos.» (La Tierra : Órgano de la Asociación de Labradores y Ganaderos del Alto Aragón: Año X Número 2719 – 1930 abril 23).
En la villa de Sariñena tomaron por primera vez el Pan de los Ángeles, las monísimas niñas Asunción y Pilarín Paraled. Con tal motivo, en el domicilio de sus padres los señores de Paraled (don. Joaquín), se obsequió a los invitándole a tan grata ceremonia, con un espléndido banquete.Diario de Huesca – 18 de julio de 1930.
En 1930 figura como alcalde de Sariñena, en esta ocasión a raíz de las fiestas patronales de Sariñena, dejando constancia de las necesidades de Sariñena:
Cuatro palabras son éstas que cada una merecía un artículo aparte; pero, disponiendo de poco espacio y tiempo, sintiendo no poder extenderme con la amplitud que fuera mi deseo, he de ser parco y breve al escribir estas mal pergeñadas líneas.
En primer lugar y contestando a la interrogación que encabeza estas líneas, he de recordar la obligación que, moral y materialmente, tienen todos los padres de familia, haciendo que sus hijos asistan diariamente a las escuelas, para acabar de una vez con el analfabetismo que, por fortuna, va poco a poco desapareciendo en esta mi querida villa.
Otra de las cosas precisa y urgente es la construcción de un nuevo edificio para matadero público, por ser esto una de las mejores fuentes de ingreso y de beneficios positivos para el Municipio.
Asimismo, precisa también solventar y ultimar el asunto tan llevado y traído de las aguas potables; pues, francamente, no hay derecho a que, estando construidos los depósitos y tubería general, hace ya ocho años, no se construyan las ramificaciones correspondientes con más el alcantarillado inherente, obras éstas de beneficio y utilidad no sólo para el Ayuntamiento, sino también para el vecindario en general.
Serían tantas las contestaciones que podría dar a la pregunta, que llenaría unos cientos de cuartillas; pero tan sólo y por último, me limito a manifestar que, dadas las condiciones mediante las cuales hoy se desenvuelven los Municipios, con buena administración y buen deseo, en el transcurso de un número determinado de tres o cuatro años pueden ejecutarse en Sariñena mejoras y obras de urbanización de tal índole que sería esta villa una de las primeras en su clases dentro de nuestra querida e hidalga región aragonesa.
Joaquín Paraled Alcalde 2-9-930. La Voz de Aragón. 2 de septiembre de 1930.
Igualmente, en 1930 se produce un incendio en la fabrica de aceites de Basols: “En Sariñena. El incendio de anteayer- Por la mañana se declaró un violento incendio en la fábrica de aceites de hijos de Basols. Solicitado auxilio al Gobierno civil, el gobernador accidental señor Ripa recabó con toda urgencia del alcalde el envío del tanque pequeño y seis bomberos. Gracias al material y personal de bomberos de Huesca pudo evitarse que las llamas llegaran al depósito de sulfuro. El vecindario de Sariñena quedó admirado de la labor eficacísima de los bomberos oscenses. Así lo consignó ayer por teléfono el alcalde señor Paraled al gobernador interino señor Ripa. Según noticias particulares, los daños se calculan en ochenta mil pesetas.” (Diario de Huesca – 9 de septiembre de 1930).
Una de las últimas referencias encontradas, hasta la fecha, sobre Joaquín Paraled Sarrate, va en relación con el intelectual sariñenense Casimiro Lana Sarrate:
“Rasgo enaltecedor de un hijo de Sariñena “… Al final del mismo, el muy digno señor alcalde don Joaquín Paraled dedicó un cariñoso saludo a todas las autoridades que lo presidían, cantando las dotes de laboriosidad y estimación del donante señor Lana, del Casimirín de la infancia por todos recordado. Se ofrece gustoso al anhelo unánime de la villa para la construcción de un hermoso edificio escolar de nueva planta de doce grados. …” (Diario de Huesca – 16 de enero de 1931).
En abril de 1931 se vuelve a constituir el ayuntamiento de Sariñena, el medio, cita a José Paraled, pero vuelvo a sugerir que veraderamente responde a Joaquín Paraled Sarrate:
El Ayuntamiento de Sariñena se constituyó ayer tarde
Se ha nombrado alcalde a don José Paraled:
Hoy se procedió a la constitución del Ayuntamiento de la villa de Sariñena.
A la una de la tarde llegó el gobernador interino de la provincia acompañado del comandante de la Guardia civil, ordenando que el Ayuntamiento se constituyese oficialmente según la designación hecha por la votación efectuada el domingo último.
A las cinco de la tarde se reunió el Ayuntamiento bajo la presidencia del alcalde interino.
Se procedió a la designación, por votación secreta, del alcalde y de los tenientes alcaldes. Han sido designados: alcalde, don José Paraled; primer teniente de alcalde, don Manuel Blanco; segundo, don Francisco Castanera. Síndico, don Manuel Gilaberte Corvinos.
Los demás concejales son: don Higinio Porta, don Marcelino Ballarin, don Benito Pérez, don Jesús Tenor, don Manuel Tena, don Fernando Peralta y don Mariano Torres Guillén.
El acto terminó dentro del más completo orden, dándose entusiastas vivas a España, a Sariñena y a la República.
Deseamos fervientemente que el recién constituido Ayuntamiento de Sariñena tenga una actuación eficacísima que redunde en beneficio de los intereses de esa simpática villa. Nuestras columnas estarán siempre dispuestas a acoger lo que sea en defensa de Sariñena.
La Tierra : Órgano de la Asociación de Labradores y Ganaderos del Alto Aragón: Año XI Número 3026 – 18 abril 1931
Sucesos: Línea eléctrica, cortada «Comunican de Zaidín haber denunciado el representante de la “Sociedad Española de Construcciones Eléctricas” de Barcelona don Joaquín Paraled vecino de Sariñena, que en la noche del domingo quedaron a oscuras todos los pueblos de la ribera del Cinca, a causa de las averías producidas en el alumbrado por unos individuos.» (La Tierra : Órgano de la Asociación de Labradores y Ganaderos del Alto Aragón: Año XII Número 3325 – 7 abril 1932).
En febrero de 1933 aparece en la relación de la junta directiva del casino de Sariñena: «También el Casino de Sariñena celebró su Junta general el día 10 del mes en curso, nombrando así su Junta directiva para el mismo año: Presidente, don Joaquín ParaledSarrate; vicepresidente don Victorián Buisán Izuel; tesorero. do Mariano Blasco Mirallas; secretario, don Antonio Bailo Lluh. y vocales, don Mariano Torrea Guillén. don Fermín Grustán Huerva, don José Novellón Peralta, don Antonio Gállego Pérez y don Melchor Pueyo Lecina. Las dos sociedades preparan gran des bailes para los próximos Carnavales. Reciban nuestra enhorabuena por sus cargos.» (La Voz de Aragón 16 de febrero de 1933).
El 17 de julio de 1935 aparece un intento de asalto de la casa de «Javier» Paraled de Sariñena, entendiendo que la noticia puede errar el nombre de Joaquín por el de Javier: «Intento de asalto al domicilio del alcalde de Sariñena. Sariñena, 18. Un grupo de obreros parados, que pedía limosna, intentó hoy agredir y asaltar la casa del propietario y alcalde de la población, don Javier Paraled. Los asaltantes fueron detenidos por la Benemérita, siendo encarcelados. Al ser cacheados no se les encontraron armas.» (Ahora (Madrid). 17 de julio de 1935).
Joaquín Paraled Sarrate, como hemos comentado al principio, fallece el 15 de noviembre de 1935 a los 58 años de edad.
Heraldo de Aragón 17 de noviembre de 1935.
En Sariñena falleció el viernes último don Joaquín Paraled Sarrate, prestigioso propietario cuya vida de austeridad y de trabajo fue modelo de todos.
Por su carácter afectuoso y cordial, y por su conducta caballerosa e intachable, gozaba en toda la comarca de Sariñena de un bien ganado prestigio.
Toda su vida la consagró al trabajo, y entre el hogar y los negocios pasó los mejores años de su existencia; por esto, habíase conquistado el respeto y la admiración de cuantos le trataron.
La muerte de don Joaquín Paraled ha producido en Sariñena un sincero pesar que tuvo expresión adecuada en el luctuoso acto de su sepelio, al que asistieron representaciones de todas las clases sociales, porque en todos los medios era querido y respetado.
Con tan triste motivo hacemos presente nuestra condolencia a su afligida esposa doña Pilar Álvarez Anoro; hijos. don José, don Joaquín, don Santos, doña Natividad Paraled Sarrate y Asunción y Pilarín Paraled Millera; hija política, doña Irene Lana Villacampa; nietas y demás parientes.
Heraldo de Aragón 17 de noviembre de 1935.
Al final, esto solo son retazos de la figura de Joaquín Paraled Sarrate, persona olvidada, pero de gran calado en la historia reciente de Sariñena que fácilmente podré ir complementando a medida que vayan apareciendo cosas nuevas sobre él. Así, bisabuelo, querido bisabuelo, va en tu memoria este recuerdo, dedicado a tu legado, del que más valoro es la gran familia de la que formo parte, de la familia Paraled, de la que tanto me siento orgulloso. Orgulloso de mis raíces, de aquellas que me contaba mi abuela, en esos paseos por la huerta sariñenense, de un hombre que admiraba y quería, era su padre y mi bisabuelo.
Nicolás Andión Pena responde a la figura de médico rural, de beneficencia, aquel cuya disponibilidad abarcaba las 24 horas del día los 365 días del año. Gallego de nacimiento es sariñenense de adopción, localidad a la que dedica su profesión y vida, donde ejerce como médico durante más de 30 años, entre 1942 y 1978. Querido y respetado, nos sumergimos en su memoria y recuerdo gracias a sus hijas Inés y Margarita.
Nicolás Alejandro Andión Peña nace el 15 de diciembre de 1906 en Galicia en el lugar de Famelga/A Coutada- Sta María de Aguasantas, Concello de Cotobade, Pontevedra (hoy Cerdedo-Cotobade tras la fusión de ambos municipios). Lugares muy próximos dentro de la parroquia y separados por apenas 3 km. Hijo de Cándido Andión García, de A Coutada, y Adelina Pena. Fue el mayor de ocho hermanos, aunque dos murieron solo mas nacer, entre ellos Benito, Manuel Félix, María Inés, Cándido y Nicolás.
Estudia medicina en la Universidad de Santiago de Compostela, siempre becado y con muy buenas notas, especializándose en hematología, especialidad encargada de enfermedades de la sangre o hematológicas. Especialización que quiso realizar en Alemania pero que el ascenso de Hitler complica del todo. Finalmente, realiza el MIR en Portugal, Oporto, Lisboa y Coímbra. Durante un tiempo vive en Vigo hasta que, con el estallido de la guerra, es llamado a filas en el bando nacional donde ejerce como médico. Principalmente realiza labores en retaguardia llegando hasta Jaca. Para él, la guerra es muy dura, practica mucho la cirugía, siendo un tremendo aprendizaje.
Así, tras la guerra, Nicolás no quiere quedarse en Galicia como médico, allí llueve mucho y prefiere un lugar más seco. Así que oposita y en 1942, entre sus destinos, elige Sariñena. Le habían quitado Vigo y, al haber estado en Jaca, decide que le gusta mucho más este clima.
Anteriormente, Nicolas había contraído matrimonio con Josefina Bello Fernández, también gallega de Maniños en La Coruña. Una mujer muy culta, que a pesar que no la habían dejado estudiar era una autentica devoradora de libros, una gran lectora. Josefina, de primeras, no viene a Sariñena y permanece por un tiempo en Galicia, en Maniños donde nacen sus dos hijas Inés y Margarita. Gracias a que tiene un salvoconducto para ir a Galicia, Nicolas puede ir a ver a su mujer e hijas con total libertad.
Nicolas, Josefina, Margarita e Inés.
Nicolás encuentra una Sariñena muy destruida por la guerra, sin encontrar casa para poder vivir. Por ello no tiene más remedio que alojarse en el hostal Ispa, Hotel Comercio Ispa, donde permanece bastante tiempo e incluso llega a pasar consulta. También se aloja en el hostal el notario de Sariñena Joaquín, con quien mantiene una gran amistad. Fueron años duros, había mucha miseria y muchas enfermedades, como el tifus, las fiebres de Malta, tuberculosis o la cirrosis; pues se bebía mucho vino.
Al tiempo, por suerte puede vivir en un pisito de la plaza el Salvador, popularmente conocida como plaza de la Iglesia; Inés aún recuerda las casas caídas y la plaza llena de tierra. Después, con la construcción de las casas de la avenida Huesca por Regiones Devastadas le conceden una casa en la actual calle Delicias nº 1, pared con pared con Pedro Cascales, el otro médico de Sariñena. “Años más tarde hacen el cuartel, pero antes solo había huertas”, recuerdan Margarita e Inés, “donde luego se hicieron las escuelas nuevas”. Allí residen y ejerce hasta su jubilación.
Margarita e Inés viven su infancia en Sariñena y guardan muchos y buenos recuerdos, como ir a las monjas, que aún estaban en la calle Rafael Ulled, actualmente parte del casino viejo. Iban con sus botas, como un viaje divertido. Además, en casa tenían un pequeño gallinero, con gallinas y pollos, un cuarto muy pequeño, con un palo, donde les daban de comer.
Nicolás se desvivía por la gente, pura dedicación, no comía hasta que no acababa la consulta y había días que se le hacían las cinco de la tarde, pues había días que igual atendía a 70 personas. Aunque le llamaba a cualquier hora e incluso por las noches, cualquier necesidad o urgencia la atendía, personas heridas o enfermas. Solía tener la sala de espera llena y al principio la gente no tenía ni para pagar, ejercía por pura vocación. “Atendía gratis e incluso hasta daba medicamentos gratis”, recuerda Inés como algunos pagaban con comida y como tenían nevera de hielo, y cabía poco, lo daban a personas que lo necesitaban “Respetaba mucho la vida de los demás, nunca hablaba mal de nadie, ni se metía en la vida de nadie”.
Siempre estaba formándose, por dos veces acude a Barcelona a realizar cursos, a los laboratorios “Grifols”, además recibe un montón de revistas médicas que devora leyendo. En una ocasión, salva a una persona del tétanos que había cogido al clavarse algo y unos laboratorios le preguntaron que había hecho.
Su mujer Josefina ayuda en la consulta, recibe, escribe las recetas y mantiene la estufa “tenían una estufa de leña de salamandra”, entre muchas otras cosas. La consulta les da mucho trabajo, además de tener que ir a visitar por las casas “vivieron a gusto”. Aunque nunca cogen vacaciones, prácticamente no falta nunca. Pedro Cascales sí que cogía vacaciones, todo el mes de septiembre. Siempre se ayudaban, se mandaban continuamente papeles. También su hija Inés ayuda en la consulta, con las bajas y altas, llevando un fichero muy detallado a máquina, ejerciendo de secretaria. Inés también es una gran lectora, como su madre, de tebeos y novelas. Para Margarita sus mejores recuerdos mejores son de cuando vivíamos en la calle Delicias «aunque luego nos fuimos a estudiar y solo pasábamos las vacaciones».
Como médico también lleva las localidades de Capdesaso y Lastanosa. Al principio va en tartana, no había ni coches hasta que comienza a haber taxis. Una vez casi caen al río Alcanadre con el taxi, “El primer coche que compró era de segunda mano”. Luego, con su coche llega hasta llevar a más de uno al hospital de Huesca. Pedro Cascales lleva Albalatillo y Pallaruelo de Monegros Sin olvidar a Domingo Pardo que ejerce como practicante. Hay un tiempo que, en el edificio conocido como el Hospital, Nicolás y Cascales tallan a los quintos que van a hacer el servicio militar obligatorio.
Nicolas con su hija Margarita y su marido.
Era sano y muy fuerte, siempre había sido de estar por casa y nunca de bares, una vida sana. Hacía vida muy normal, solía subir paseando hasta el barrio de la Estación de Sariñena. Odiaba la sandía y los melones, decía que producían cólicos. Muy amigo del farmacéutico Rafael Loste, del secretario Fidel Bailo y el comerciante Pepe Brunet. Se juntaban en la rebotica o en la parte alta de las Marianitas, la tienda de Pepe Brunet, y hablaban de sus cosas y, como no, de política. Más de una vez, Marga le tuvo que ir a buscar a las Marianitas para avisarle de una urgencia.
Nicolas y Josefina con un nieto, sobre 1980.
Era muy profesional jubilándose en 1978, incluso jubilado ayudaba y atendía a la gente. Muchas de sus pertenecías médicas de la consulta y del laboratorio fueron donadas al museo etnográfico de Sariñena. Solía decir que si volviese a nacer no sería médico, pero nadie le creía.
Nicolas y Josefina en Ordesa.
Fallece a los 76 años de edad el 10 de octubre de 1983, en Lérida junto a sus hijas y resto de familia “Babeaba con sus nietos”. Sin duda, un gran médico que dejó una gran impronta en Sariñena que lo recuerda con gran cariño y donde incluso una calle lleva su nombre. Ambos, Nicolas y Josefina descansan en el cementerio municipal de Sariñena, por voluntad propia.
Por Antonio Cavero Barreu. Publicado en la Revista de Folklore, n. 499, págs. 4-19, septiembre 2023.
Es sabido que los dances altoaragoneses de Sena y de Sariñena, en muchos aspectos similares, forman parte del reducido grupo de dances llamados completos, es decir que conservan los cuatro aspectos que componen el dance aragonés: pastorada, Moros y Cristianos, lucha del Bien y del Mal y la parte bailada de mudanzas y pasacalles. En el caso de estos dos dances y en la parte de Moros y Cristianos se añade otra característica común que no hallamos en ningún otro dance de Aragón: las breves alusiones a Carlomagno y a los Doce Pares de Francia, evocadoras del ciclo carolingio. El objetivo del presente trabajo es, por una parte, analizar el origen de esas alusiones a la luz de otras composiciones similares de teatro popular también relacionadas con el ciclo carolingio, aunque fuera de Aragón, y por otra parte dar cuenta de su evolución hasta las representaciones actuales.
1. PLANTEAMIENTO DE LA CUESTIÓN
Ya en una temprana reseña sobre el dance de Sena, Aurelio Capmany se sorprende de que algunas de las tropas son acaudilladas por “nada menos que Carlomagno, los Doce Pares de Francia, Roldán y Oliveros” (1931: 390). También Ricardo del Arco, en su obra sobre el folclore altoaragonés, escribe: “en los dances de Sariñena y Sena el general moro increpa a Carlomagno, a Roldán y a los Doce Pares. He aquí una reminiscencia de los romances viejos del ciclo carolingio” (1943: 158). En la misma línea, años más tarde, Mercedes Pueyo, en su tesis doctoral pionera sobre el dance en Aragón, comenta que en Sariñena [y también en Sena]
[…] aparece un personaje que está en cierto modo desligado del texto, en la persona del General Cristiano. Este es nada más ni nada menos que Carlomagno. Sus intervenciones en la representación son las propias del General Cristiano, ya que son una misma persona y a él se alude solamente una vez de aquí, que sepamos que se trata de Carlomagno. […]
es cierto es que son restos de la tradición oral, o bien como dice R. del Arco, restos de romances carolingios, aunque no estamos de completo acuerdo, pero podría ser posible en cierto modo. (Pueyo 1973: 53-54)
Siguiendo con las opiniones de especialistas, Antonio Beltrán escribe:
Las referencias a Carlomagno como general de los cristianos y a sus pares y Oliveros en Sariñena nos ponen en contacto, aunque confusamente, con el romancero y la «Chanson de Roland» mejor que con las tradiciones que comentan los intentos del emperador francés de asegurar una marca en Zaragoza. (Beltrán 1989: 22-23)
En Sariñena y Sena sale a relucir, sin conexión estricta con el texto, Carlomagno, nombre que da al general cristiano el turco; en Sena se nombra al “almirante Volante”, que es un noble caballero, y no faltan alusiones a Roldán y a los Pares, cuya relación con el romancero, aunque sea mediata y corrupta, es indiscutible. (Beltrán 1982: 38)
Son estos versos la parte más enigmática del diálogo que plantean la posibilidad de una relación, ya muy olvidada (por lo corrupto del texto), con los romances del ciclo carolingio. (Beltrán 1982: 92)
También utiliza para estas alusiones carolingias expresiones como “extrañas referencias” o “confusa escena” (1982: 22, 92). Centrándonos en el dance de Sena, Jesús Cancer comparte estas opiniones, y añade que esas referencias “complican aún más la búsqueda de un origen” (1998: 60); por su parte, Benito Cavero relaciona asimismo estas alusiones en Sena con los romances del ciclo carolingio (1983: 41). Y, en Sariñena, Salvador Trallero, en una reciente publicación, analiza también con cierta extensión lo que considera “ecos de los antiguos romances carolingios” (2020: 36).
Todas las citas anteriores -salvo Capmany- proceden de autores aragoneses. Pero, ampliando el ámbito de la búsqueda, una prospección en las numerosas publicaciones que incluyen análisis de la presencia del ciclo carolingio en el romancero y en las fiestas de Moros y Cristianos, tanto en España como en América, permite rastrear la relación entre los dances que nos ocupan y otras representaciones basadas en dicho ciclo fuera de Aragón, y obtener conclusiones sobre el origen de esas alusiones carolingias en Sena y Sariñena. A ello nos vamos a dedicar en los apartados que siguen, para pasar después a analizar su evolución hasta la actualidad.
2. LOS DANCES DE SENA Y SARIÑENA Y EL CANTAR DE FIERABRÁS
Existe, efectivamente, una conexión entre los fragmentos de los dances de Sena y Sariñena aludidos en el apartado anterior y los romances del ciclo carolingio, aunque no por vía directa, ni estrictamente con el más conocido de esos cantares de gesta, el Cantar (o Canción) de Roldán, sino con otro del mismo ciclo, el Cantar de Fierabrás, de finales del siglo XII, casi un siglo posterior al de Roldán, y de temática muy similar, pero con diferencias significativas. La primera diferencia son los personajes: aparte de Carlomagno y dos de los Pares de Francia, Roldán y Oliveros, cuya relevancia es diferente en los dos cantares, aparecen en el de Fierabrás personajes que no están en el de Roldán. Entre ellos, el Almirante Balán o Balante, emir de Al-Ándalus, cuyo ejército ha robado de Roma las reliquias de la Pasión de Cristo, su hijo Fierabrás, llamado de Alejandría, gigantesco guerrero, su bella hija Floripes, y el gigante Galafre o Galafré. Son también diferentes las localizaciones, y en el Cantar de Fierabrás cabe hasta una relación amorosa entre la bella Floripes y el par de Francia Guy de Borgoña. Y, mientras que en el Cantar de Roldán la batalla principal es la de Roncesvalles, en el de Fierabrás es el combate que mantienen Fierabrás y Oliveros. Como puede verse en el Cuadro I, algunos de los personajes y localizaciones del Cantar de Fierabrás aparecen en los dances de Sena y Sariñena, aunque los nombres se ven alterados por las inevitables corrupciones y deformaciones debidas a la transmisión oral y el paso de los años.
3. LA PROSIFICACIÓN EN CASTELLANO DEL CANTAR DE FIERABRÁS Y SU DIFUSIÓN
El Cantar de Fierabrás, transmitido oralmente durante la Edad Media por juglares y trovadores en lengua francesa y occitana, fue adaptado en prosa y publicado por Jehan Bagnyon en el siglo XV con el título Roman de Fierabras le Géant (Bagnyon 1497). En 1521 aparece la primera edición de la traducción al castellano de Nicolás de Piamonte (o Piemonte), publicada por Jacobo Cromberger en Sevilla con el título Historia del Emperador Carlo Magno y de los doce pares de Francia y de la cruda batalla que hubo Oliveros con Fierabrás, rey de Alejandría, hijo del grande Almirante Balán. Para este estudio hemos consultado la transcripción de la segunda edición, de 1925, del mismo editor (Piamonte 1525)[1]. La obra, a la que en lo sucesivo nos referiremos más brevemente como Historia de Carlomagno, se convirtió en lo que hoy llamaríamos un “best seller”, y conoció numerosísimas ediciones, varias de ellas ya en el siglo XVI, tanto en España como en América, incluso una en 1641 en Huesca. También fue traducida al portugués en 1728, y aún en el siglo XX se seguía editando en algunos países de América[2]. Su enorme difusión se debió tanto a su carácter de relato caballeresco breve de lectura rápida -con una temática que estaba en boga en España y Portugal, en la que jugaba un papel fundamental el conflicto religioso entre paganos y cristianos- como al formato que mantuvo en la mayoría de sus ediciones, del tipo de libro de bolsillo, de los llamados “pliegos de cordel”[3], fácil de llevar consigo por trovadores, viajeros, soldados o similares. Pero su alcance no se limitó a las clases populares, sino que también llegó a los más letrados, y prueba de ello son las referencias que encontramos en El Quijote tanto a Carlomagno y los Doce Pares de Francia como al puente de Mantible y al conocido “bálsamo de Fierabrás”[4]. También se derivan de esta Historia de Carlomagno el auto sacramental La Puente del mundo, de Lope de Vega, o la comedia de Calderón La Puente de Mantible (Gumpert 1987). Sin embargo, el interés del libro para nuestro análisis no reside tanto en su calidad literaria sino en su dilatada influencia en públicos sencillos, y así fue reconocido -muy a su pesar- por Menéndez Pelayo, quien lo califica de “librejo” de “estilo vulgar y pedestre”:
Por raro capricho de la fortuna, bien desproporcionado a su mérito, obtuvo, sin embargo, extraordinaria popularidad, que ha llegado hasta nuestros días, puesto que todavía se reimprime como libro de cordel y sirve de recreación al vulgo en los rincones más olvidados de la Península […] este librejo, apodado por nuestros rústicos Carlomagno, que, a pesar de su disparatada contextura y estilo vulgar y pedestre, no sólo continúa ejercitando nuestras prensas populares […], no sólo fue puesto en romances de ciego por Juan José López, sino que inspiró a Calderón su comedia La Puente de Mantible. (Menénez Pelayo 1905: cxxxviii))
Es notable también la versión en romance de octosílabos de Juan José López, a la que alude Menéndez Pelayo, incluida en el Romancero de Durán (1851: 229-245).
También hay que decir que desde el siglo XVI la Historia de Carlomagno fue cambiando, incluso en el título, en función de los intereses de los editores. Y es relevante notar que ya en la primera edición Piamonte sitúa como enemigos de Carlomagno -es decir, de la cristiandad- a los turcos, y no a los moros o sarracenos como en el Cantar de Fierabrás original, lo que concuerda con el hecho de que en los dances aragoneses, cuyos textos se suponen generalmente posteriores al siglo XVI, se habla también de turcos y no de moros, fruto de los cambios en el escenario geopolítico tras la desaparición de los moros de la península y la aparición de la nueva amenaza del imperio otomano.
4. LA REPERCUSIÓN DE LA NOVELA DE PIAMONTE EN LAS REPRESENTACIONES DE MOROS Y CRISTIANOS
Las manifestaciones englobadas bajo el nombre de Moros y Cristianos en la península son muy variadas y tienen notables diferencias, por lo que diversos especialistas han ido proponiendo clasificaciones basadas en diferentes criterios. Entre las más tempranas figura la de Soledad Carrasco Urgoiti, quien distingue entre tres áreas geográficas de difusión de la fiesta: la región levantina, la andaluza y la aragonesa, más focos aislados en Galicia y Castilla (1963: 477). La documentada tesis doctoral de Demetrio Brisset (1980), que analiza los estudios anteriores sobre este tipo de fiestas y pasa revista a un repertorio de más de doscientas, tanto en la península como fuera de ella, representa un punto de referencia muy valioso para estudios e investigaciones sobre el tema, como esta que nos ocupa. Sea cual sea el caso, abundan en la parte literaria de todas las fiestas de Moros y Cristianos los pasajes que contienen desafíos, parlamentos o embajadas entre atacantes turcos o sarracenos y defensores cristianos -habitualmente siguiendo un esquema característico de provocación y desquite-, muchas veces en romance, asociados a un desembarco, una entrada, un ataque, la reclamación de tributos, el robo de imágenes o la interrupción de las fiestas patronales. La Historia de Carlomagno, cuyo trasfondo es la lucha entre los cristianos y “los otros”, sean moros o turcos, encajaba muy bien en esa tradición de representaciones de Moros y Cristianos. Por eso, a raíz de su enorme difusión dio pie a multitud de danzas o representaciones dramatizadas, con títulos alusivos a Carlomagno, a los Doce Pares de Francia o incluso a la princesa Floripes, tanto en la península como en América, y hasta en África y Asia, donde conquistadores y misioneros españoles y portugueses habían trasplantado desde el siglo XVI las representaciones de Moros y Cristianos como medio eficaz para llevar a cabo su función evangelizadora y de control político.
Las representaciones de la Historia de Carlomagno fueron mayoritariamente de tipo romanceado, con muy diferentes versificaciones adaptadas por poetas locales, y llegaron a puntos muy dispares de la península, no necesariamente coincidentes con los de tradición de Moros y Cristianos, como eran la zona mediterránea y Aragón. Pero la influencia fue incluso mucho mayor en América, hasta el punto de que la filóloga alemana Gisela Beutler, en un extenso análisis de la penetración de esta obra en dicho continente, llega a calificar el libro de Piamonte como auténtico “libro de texto” de multitud de representaciones al otro lado del océano (1984: 64). En el reciente trabajo recopilatorio La fiesta de Moros y Cristianos en el mundo, José Antonio Alcaraz (2021) pone al día los anteriores recuentos y da cuenta de forma casi exhaustiva del alcance de las representaciones de Moros y Cristianos, llegando a citar 1328 poblaciones, incluidas Sena y Sariñena, en 29 países de América, África y Asia, hasta donde llegó la colonización hispanoportuguesa, aparte de España y Portugal. De estas representaciones, una elevada proporción está constituida por las influenciadas por la obra de Piamonte y que hacen referencia a Carlomagno, a los Doce Pares o a Floripes[5]. Y resulta curioso constatar como en todas partes los poetas locales, que leyeron la novela en prosa, la devolvieron a su origen rimado, como era en el Cantar de Fierabrás. Parafraseando al académico portorriqueño Marcelino Canino Salgado (2010), podríamos decir que devolvieron a la poesía lo que a la poesía perteneció.
Más interés para nuestro análisis presenta el hecho de que, además de generar nuevas representaciones, la Historia de Carlomagno de Piamonte se utilizó para adornar y complementar representaciones ya existentes, y así la materia carolingia contaminó la tradición oral anterior y dio lugar a una curiosa mezcla con referencias y vestigios de Carlomagno y los Doce Pares en algunas composiciones muy anteriores. Es un caso muy habitual en América, pero también vale para algunos dances aragoneses, que en el primer párrafo de este trabajo hemos circunscrito a los de Sena y Sariñena. Relacionado con este punto, en un estudio de 2009 comparando el ritual de las representaciones de asunto carolingio en España y América, y citando el dance de Sariñena, Luis Díaz Viana escribe que “El episodio del desafío de Fierabrás a Carlomagno y la posterior lucha con uno de los Doce pares está presente también en buena parte de los dances aragoneses que han sido recogidos y estudiados por diversos autores” (2009: 1079). También cita aisladamente una frase de Arcadio de Larrea: “Ricardo del Arco me ha dicho en más de una ocasión que cree en una alusión a Carlomagno” (1952: 21). Tal alusión de Ricardo Del Arco está clara, y ya la hemos citado en el apartado 1 como punto de partida, referida a los dances de Sena y Sariñena, pero ni en el mismo Del Arco, ni en Larrea, ni en Beltrán, ni en Brisset, ni en Cancer, ni en ningún otro de los numerosos especialistas que han estudiado el conjunto de los dances aragoneses hemos encontrado otra alusión a la materia carolingia que no sea la de los dances de Sena y Sariñena. Compartimos por ello la opinión de Mercedes Pueyo, quien, en su estudio sobre los dances aragoneses, para el que analizó y comparó más de 70, se pronunció claramente sobre este tema al escribir que “Carlomagno aparece en los Dances de Sariñena y Sena únicamente” (1973: 20), y lo reitera casi cincuenta años después (2022: 18). En la actualidad la nómina de dances en Aragón, vigentes o desaparecidos, asciende a más de 270 (Cancer 2003), y no nos constan alusiones a Carlomagno, Fierabrás[6] o los Doce Pares más que en los de Sena y Sariñena.
A diferencia de lo que sucede en América, y exceptuando el Auto da Floripes, que se sigue representando al norte de Portugal, en la península han ido desapareciendo a lo largo del siglo XX otras representaciones de Moros y Cristianos con materia carolingia de las que se tenía noticia. Tal es el caso, por citar algunos ejemplos, de la Danza de Carlomagno en La Baña, en el Bierzo leonés (Casado 1991), las Relaciones de Castilblanques y Viñuelas, aldeas del municipio valenciano de Cortes de Pallás (Martínez Castilblanques 2018), el Retablo de Moros y Cristianos del barrio del Castillo de Cuenca (Ávila 2016) o la Batalla de Moros y Cristianos de Mouruás, en la comarca orensana de Terra de Trives (González Montañés 2009). De hecho, Demetrio Brisset se refería en una publicación de 1993 al ciclo carolingio como “extendidísimo por todas las Américas, mientras que en España el emperador Carlomagno ya sólo es caudillo en una localidad del Alto Aragón” (1993: 3). Al margen del detalle de que, en realidad, serían dos las localidades, Sena y Sariñena, no tenemos conocimiento de contraejemplos que puedan rebatir la afirmación de Brisset, por muy categórica que nos pueda parecer referida a toda España. Estamos de acuerdo en que las representaciones basadas en la novela de Piamonte están a fecha de hoy muy vigentes en buena parte de América, mientras que en España se han ido perdiendo a lo largo del siglo XX, aunque para algunas existen intentos de recuperación. Lo que sí es meridianamente cierto es que, año tras año, Carlomagno y los Doce Pares de Francia siguen presentes en la representación del dance de Sariñena cada 2 de septiembre y en el de Sena cada 2 de octubre.
5. LA CONEXIÓN DE LA MATERIA CAROLINGIA CON LOS DANCES DE SENA Y SARIÑENA: EL PASAJE DEL RETO O DESAFÍO
Vamos a abordar ahora el nudo del análisis que nos ocupa: la influencia de la Historia de Carlomagno de Piamonte en los dances de Sena y Sariñena, relacionada con una de las escenas más populares del libro, la del llamado reto o desafío. En este pasaje, Fierabrás se planta ante el real de Carlomagno, en el lugar llamado Mormionda, y desafía a los Pares de Francia para combatir con ellos, sean dos, tres, cuatro o todos a la vez, sin encontrar inicialmente respuesta. Es el preludio del combate que tendrá lugar unos capítulos más adelante entre Fierabrás y Oliveros, y la única escena del libro que veremos introducida en los dances de Sena y Sariñena, al margen de alusiones aisladas a personajes o a lugares de la novela.
Para poner de manifiesto la relación entre La Historia de Carlomagno de Piamonte y algunas representaciones de Moros y Cristianos basadas en ella, incluidos los dances de Sena y Sariñena, el Cuadro IVa muestra algunas versificaciones populares basadas en la escena del desafío, de procedencias muy dispares, tanto de España como de América, incluyendo la del dance de Sena (prácticamente idéntica a la del de Sariñena), y a continuación el Cuadro IVb muestra igualmente el fragmento del capítulo XII de la obra de Piamonte que corresponde al pasaje del desafío, en prosa, y que es la fuente de la que derivan las versificaciones del Cuadro IVa.
CUADRO IVa
—¿A dónde estás, Carlo-Magno? Que hoy un solo caballero Viene a pedirte campaña: Envíame aquí a Oliveros O al valeroso Roldan, Que yo hasta seis los espero, Y les mantendré batalla Hasta que dé fin de ellos. Viendo que nadie salía, Determinado y soberbio Se tendió al pie de un árbol, Y se desarmó al momento, Y tendido como estaba Decía con gritos fieros: —Carlo-Magno, ya has perdido Tu fama y honor a un tiempo, Que hasta agora has ganado, Pues que a solo un caballero Que está pidiendo campaña, No le dais el cumplimiento. Romances de Carlo-Magno y de los Doce Pares de Francia, Juan José López (Durán 1851: 229-230)
¡Oh, doce Pares de Francia! ¿Adónde está nuestro esfuerzo? ¿Adónde está ese Roldán? ¿Adónde está ese Oliveros, Ricarte de Normandía[7] y todos sus compañeros? Vengan, aquí los aguardo. ¿No me responden, cobardes? […] Cobardes, aquí os aguardo, Solo me hallo en este puesto. Vengan uno, vengan dos o vengan ciento que os prometo darles a todos muerte con este luciente acero; Moros y cristianos de Teotihuacán, México (Gamio 1922: 351)
“Carlomagno aquí estoy yo hombre cobarde y traidor, tú no tienes corazón ni virtud para tu puesto Vamos a difinir esto (e) Cuanto más pronto mejor. Envíame dos o tres -le decía Fierabrás- o cuatro de los mejores, que desafío tus varones sin envidia ni revés. Batalla yo quiero, pues, ya que estoy en el trayecto a Roldán y a Olivero presos, a Fietrí, a Uger de Danoi. Mira, Carlomagno, estoy un hombre solo en el puesto. Eres cobarde en los tuyos indigno te nombraré no eres caballero, pues, para demostrar orgullo. Hoy los reinos que son tuyos No los mereces, por cierto, Dame batalla muy presto que en este árbol estoy tendido hasta el yelmo aborrecido por estar pensando en esto”. Décimas por Carlomagno. De la tradición oral en Puerto Rico (Canino 2010: 727-728)
Salga el valiente Roldán con sus brillantes aceros, salga también Oliveros con espada y estandarte, salga Borgoña y Ricarte, y ese viejo de Recner! ¿Qué aguardan, por qué no salen? Ya es tiempo que a Dios aclamen! ¿Qué aguardas tú. viejo Naimes? ¿No es tu valor eficaz? ¿Carlomagno, dónde estás? ¿No eres tú tan valiente? Historia de Carlomagno de Acatlán, Puebla, México (Beutler 1984: 76)
Carlomagno, ya has perdido todo tu honor y tu fama que antes habías ganado, mas por Mahoma te juro que he de pregonar a voces tu cobardía por el mundo. Carlomagno, Carlomagno, pues que tan nombrado eres, ¿cómo a salir no te atreves a pelear con Fierabrás? […] Salga el ejército todo, si uno no vos atrevéis, enviarme aquí a Roldán, o al valeroso Oliveros, que deseo el conocerlos. En aqueste suelo duro pienso de atar mi caballo. Aquí quiero descansar a ver si vien d’ alguno para conmigo pelear, que aunque vengan mil cristianos conmigo los he de llevar. (Hay una silla y un árbol y se sienta Fierabrás en la silla) Danza de Carlomagno, La Baña, León (Casado 1991: 316-317)
¡Oh Carlos Magno! ¡Oh indigno de toda reverencia! ¿A dónde están tus caballeros que no vienen en presencia? Ese Roldán de Oliveros, los doce pares quisiera, para dar cruda batalla aunque en el campo muriera; ¿aún no venís?¡ya no vendréis! ¡De agrado me mataría! si no fuera por el gusto de Mahoma, aunque desesperado muriera. A la sombra de este árbol sentarme quiero, que vengo muy fatigado, y en puras llamas me enciendo. (Se sienta debajo del árbol colocado en la plaza) […] ¿Oh mi alfanje! ¡Qué buen pruebo si fuera, en la cabeza de estos hombres soberbios! ¡Oh Carlos Magno! ¡hombre cobarde y sin virtud! si no sales a dar batalla en este día, he de publicar por el mundo tu cobardía. Dance de Sena (Gudel 1934a: 13)
CUADRO IVb
[…] ¡Oh emperador Carlo Magno, hombre cobarde y sin ninguna virtud, envía a un hombre solo que espera la batalla dos o tres o cuatro de los mejores de tus barones, sea Roldán y Oliveros, Tierry y Oger de Danois, que te juro a mis dioses de no les volver la cara aunque sean seis! Cata que estoy en el campo solo y muy alejado de los míos; y si esto no faces, por todo el mundo publicaré tu cobardía y de los tuyos, no dignos de ser llamados caballeros. Toviste osadía de acometer la morisma y de ganar reinos y provincias: ten, pues, esfuerzo de dar batalla a un solo caballero. Esto dicho, ató su caballo a un árbol y se quitó el yelmo y se tendió en el suelo, e dende a poco alzó la cabeza mirando a todas partes si venía alguno, y desque no vido ninguno, dando mayores voces comenzó a decir: —¡Oh Carlo, no digno de la corona que tienes! ¿Con un solo caballero moro pierdes la honra que en grande multitud de moros muchas veces has ganado? ¡Oh Roldán y Oliveros y tú Oger de Danois y los que vos llamáis Doce Pares, de quien tantas hazañas he oído, ¿cómo no osáis parescer delante un solo caballero? ¿Habéis por aventura olvidado el pelear, o vos face miedo mi lanza? ¡Venid, venid todos los Doce Pares, pues uno a uno no osáis! Historia del Emperador Carlomagno […] (Suárez Figaredo 2020: 27)
La semejanza textual de todos los fragmentos en verso mostrados indica una relación evidente entre ellos, tan evidente como el hecho de que todos derivan del fragmento en prosa, anterior en el tiempo. Incluso en los detalles, nótese también, en casi todos los ejemplos en verso, la coincidencia de que quien lanza el desafío -el general turco en Sena y Sariñena- se toma un respiro y se sienta, fatigado, al final o en mitad de su arenga, lo mismo que hace Fierabrás en el original en prosa. Y en el léxico, aun sin valor probatorio es sintomática la coincidencia del adjetivo “digno/indigno”, aplicado a Carlomagno tanto en la novela como en los textos de Sena y Sariñena, o el adjetivo “cruda”, que acompaña a “batalla”, presente igualmente en ambos textos y repetido hasta la saciedad en la obra de Piamonte, ya desde el título ([…] la cruda batalla que hubo Oliveros con Fierabrás) y más de 20 veces a lo largo de la obra. No parece necesario abundar en más argumentaciones para admitir que las alusiones carolingias de los dances de Sena y Sariñena, al igual que las del resto de los ejemplos del Cuadro IVa, proceden de la Historia del Emperador Carlomagno de Piamonte (Cuadro IVb).
De hecho, se puede encontrar alguna alusión explícita a la relación de la novela con los dances de Sena y Sariñena, aparte de la ya citada de Díaz Viana, en una investigación de la alemana Gisela Beutler, autora de un amplio estudio sobre los Moros y Cristianos de la zona mexicana de Puebla (1984). El estudio se centra en los textos, y más particularmente en los romances. Al explorar la evolución de las representaciones a ambos lados del Atlántico, en su comparación de romances relativos al episodio del reto o desafío, pone de manifiesto la similitud de algunos de los que allí encuentra con el dance de Sena. He aquí la cita:
Hemos encontrado una forma muy parecida en España. Si comparamos el texto del Dance de Sena (Altoaragón) que publicó Ricardo [del] Arco y Garay en 1943, vemos que el diálogo entre el General Cristiano y el General Turco sigue con gran detalle el desafío entre Fierabrás y Oliveros en la novela de Nicolás de Piamonte. Se mencionan además el “puente de Almantías”, “Aguas Mansas” o el “Almirante” (Beutler 1984: 76-77)
Beutler argumenta una posible explicación -bastante evidente- para esta semejanza: “se trataría más o menos del uso de las mismas fuentes, que pudieran provenir del romancero español o de otros asuntos de alcance común” (1984: 71). Está claro que “las mismas fuentes” son en este caso la novela de Piamonte, lo que viene a corroborar, desde una publicación alemana y pasando por América, la hipótesis que venimos exponiendo sobre la influencia de dicha novela en los dances de Sena y Sariñena.
6. LA MATERIA CAROLINGIA EN LOS DANCES DE SENA Y SARIÑENA: DESDE SU INTRODUCCIÓN HASTA LAS REPRESENTACIONES ACTUALES
Una vez establecido que la materia carolingia introducida en los dances de Sena y Sariñena procede de la Historia de Carlomagno de Nicolás de Piamonte, cabe preguntarse el porqué de esa contaminación. La introducción de nuevos materiales en los dances no es extraña, y ha sido apuntada por diversos especialistas en la materia, en general y en casos de dances concretos. Mercedes Pueyo ya escribe sobre los dances que era inevitable que “gentes de unos y otros pueblos copiasen y adaptasen lo que encontraban de su agrado, mejorando o simplemente añadiendo o ampliando lo que tenían” (1973: 137). De forma similar, Lucía Pérez García-Oliver, en su estudio sobre el dance de Alcalá de la Selva, apunta en general sobre los dances que “los recitados de las soldadescas proceden de adaptaciones realizadas por un erudito local -con frecuencia el sacerdote- a partir de, en muchos casos, la literatura de cordel o de copias manuscritas que sirvieron de fundamento a la transmisión oral” (1984: 45). Introduce aquí dos alusiones que resultan relevantes para el análisis que nos ocupa: una, bastante frecuente, a eruditos locales, a menudo clérigos, que modificaron repetidamente los textos de los dances, y otra, a la literatura de cordel, que es el caso de la novela de Piamonte. También Jesús Cancer, en su obra sobre el dance de Sena hace notar que en los últimos años 50 del pasado siglo algunos textos del dance diferían de los que anotó Mosén Rafael Gudel (1934a, b, c), debido a las variaciones introducidas por el párroco de la época (Cancer 1998: 123). En la actualidad se ha vuelto a los textos de principio del siglo XX. En este caso de Sena hay que reseñar que la contaminación carolingia se produjo solo en el dance del Ángel Custodio, que se representa cada 2 de octubre, mientras que en el dance de la Virgen del Rosario, que se representa cada primer domingo de octubre, no se aprecia contaminación alguna. Y abunda Jesús Cancer en las ideas que venimos exponiendo:
[…] entrevemos de continuo la huella dejada por las alteraciones inevitables de la transmisión verbal y la intervención de personas con muy distinta instrucción a lo largo del tiempo. […] La intervención de los generales de ambos bandos dona a la letra el carácter épico y guerrero propio de la novela caballeresca, donde aparecen repetidas referencias a personajes y lugares míticos. (Cancer 1998: 90-91)
Centrándonos en el pasaje del reto, Demetrio Brisset escribe, refiriéndose en general a las representaciones de Moros y Cristianos en el siglo XVII:
Y para enfatizar lo épico-religioso, se contaba con varios modelos dramáticos de honda raigambre. […] Emotivamente, los más populares parecen haber sido los cantares de gesta carolingios, con su vibrante reto entre el conde Oliveros y el blasfemo gigante Fierabrás… (Brisset 1997: 81)
Sobre otra obra deudora de la novela de Piamonte, las Relaciones de las aldeas de Castilblanques y Viñuelas, escribe Vicente Martínez:
Estas relaciones eran una obra viva, en la que el texto clásico se revisaba con frecuencia por los directores, poetas locales o copistas, los cuales agregaban personajes y acontecimientos históricos sin el menor rigor, y realizaban las correcciones oportunas para adaptarlas al lugar. También introducían parlamentos copiados literalmente de otras obras clásicas, por lo que es muy frecuente encontrar versos que nada tienen que ver con el resto. (Martínez Castilblanques 2018: 417)
Existe, además, otro caso similar bien cercano a Sena y Sariñena: el del dance de Pallaruelo de Monegros, del mismo grupo y muy parecido a ambos, sobre todo al de Sariñena, del que Antonio Beltrán dice que “en los largos parlamentos aparecen menciones a la mitología que explican la intervención de un erudito en la composición” (1982: 96).
De acuerdo con lo que venimos exponiendo, parece plausible suponer como hipótesis que en un momento dado entre los siglos XVII y XIX algún erudito, letrado, o quizás clérigo, introdujo la materia carolingia aportada por la obra de Piamonte en los dances de Sena y Sariñena o, más probablemente en uno de los dos, desde el cual se transmitió también al otro. A diferencia de otros casos que hemos reseñado en el apartado 4, en los que la Historia de Carlomagno era la base para una nueva representación, en este caso se introdujo amalgamándola con lo que ya había en ambos dances. Sustenta esta tesis el hecho de que, siendo muy similares varios de los dances de Monegros, no se observe contaminación carolingia más que en los de Sena y Sariñena, aun cuando la trama de todos es muy similar. Ello permite suponer que la materia carolingia se incrustó en estos dos dances sobre el sustrato común, que ya existía previamente.
En esta trama previamente existente, tras el diálogo de pastores, uno de estos advierte de la cercanía de un ejército al mando del general turco; tras embajadas y parlamentos con intercambio de pliegos, la cuestión -la reclamación de unos tributos no pagados, o la recriminación por estar celebrando unas fiestas patronales sin el preceptivo permiso del general turco- desemboca en un enfrentamiento armado -danzado en este caso- de las tropas cristianas contra las infieles, batalla que concluye con la intervención del Ángel, la derrota de los infieles y su conversión al cristianismo. Sobre este esquema, como hemos dicho bastante común en varios dances aragoneses, se introdujo de forma explícita y romanceada, con intención muy probablemente ornamental, el desafío de Fierabrás a Carlomagno, justo antes de la reclamación del tributo, sin importar que los personajes citados, Carlomagno, Roldán, Oliveros o los Doce Pares no tuvieran que ver con el tema de fondo. El desafío -reproducido en el Cuadro IVa- es recitado por el general turco, que se sitúa en el papel de Fierabrás, por lo que su bravata, igual que en el original, está dirigida a Carlomagno, emblema de la cristiandad, aunque debería dirigirse al general cristiano del dance.
Con posterioridad al pasaje del desafío, que ocupa el capítulo XII en la novela de Piamonte, entre los capítulos XVIII y XXV se desarrolla -a caballo y a pie- el largo combate entre Fierabrás y Oliveros, durante el cual se suceden los diálogos entre ambos paladines, intentando cada uno convertir a su fe al otro.
CUADRO V
[Oliveros a Fierabrás:] Y no dilates más, ca nuestra batalla no se escusa salvo con esta condición: que dejando tus ídolos rescibieses baptismo y tuvieses la creencia que nós los cristianos tenemos; y si esto faces, tendrás por buen amigo al emperador Carlo Magno, y a don Roldán por especial compañero, y yo te prometo de nunca dejar tu compañía.
General cristiano.–
General turco, si vinieras en acuerdo y tomaras mis consejos, ¡cuánto mejor que te fuera! que dejaras a tus dioses y tus leyes embusteras […] Si creyeras en Dios Padre, Criador del Cielo y Tierra, Y recibieras Bautismo, ¡oh cuanta alegría me dieras! Te querría como hermano, como amigo te sirviera;
Izquierda: fragmento del capítulo XIX de la Historia de Carlomagno (Suárez Figaredo 2020: 38-39). Derecha: fragmentos del Dance de Sena (Arco 1943: 168).
El cuadro V da una fugaz muestra de los argumentos que se intercambian Fierabrás y Oliveros, similares a los que se cruzan los generales turco y cristiano en los dances de Sena y Sariñena. Sin embargo, sería muy aventurado -a falta de pruebas más explícitas- ver en este paralelismo otra constatación de la contaminación de la novela de Piamonte, ya que los diálogos basados en el tema de la conversión de un moro o turco derrotado por un caballero cristiano son comunes, no solo a gran parte de los dances aragoneses, sino también a todo tipo de representaciones de Moros y Cristianos, tanto en la península como fuera de ella. Es más lógico suponer que estos diálogos formaban parte en Sena y Sariñena del sustrato preexistente.
Del resto de la trama de la novela de Piamonte no creemos que hubiera más incrustaciones textuales, aunque sí algunas alusiones a otros pasajes, hoy escasamente reconocibles en el diálogo entre el rabadán y el general turco previo a la batalla, como veremos a continuación. Para ponernos en situación, enumeremos brevemente los pasajes de la novela que tienen algún reflejo en los dances analizados, aparte del del reto. Con posterioridad al combate entre Oliveros y Fierabrás, Oliveros es hecho prisionero por los infieles, junto con otros cuatro de los Pares, y son trasladados a la fortaleza de Balán, en el lugar llamado Aguas Muertas. Para acceder a la fortaleza es preciso pasar por el puente de Mantible, defendido por el temible gigante Galafre, a las órdenes de Balán. La novela nos refiere que, al hacerse cargo de los prisioneros, el carcelero “encarcelolos en una escura torre […] y metiolos por arriba y hízolos abajar por una escalera de manos, y después tiró la escalera arriba y cerró una trampa de fierro con tres candados” (Suárez Figaredo 2020: 47). Y, más adelante, ya muy avanzada la novela, Fierabrás, convertido ya a la fe cristiana y atacando junto a Carlomagno la fortaleza de Aguas Muertas, presenta al emperador -tratando de salvar la vida de su padre, el almirante Balán- el ruego que transcribimos en la versión romanceada de Juan José López:
— Muy poderoso señor, Solo una merced te ruego: Que divulgues en tu real Que cualquiera caballero Que se encuentre con mi padre No le dé muerte, que quiero Ver si puede ser cristiano. —
(Durán 1851:240)
Estas alusiones a la novela están reflejadas, de forma sucinta y aislada, en los pasajes de los dances de Sena y Sariñena que muestra el Cuadro VI, lo que sirve para ejemplificar el proceso sufrido por muchos otros dances aragoneses en los que, a falta de registros escritos – como mucho, cuadernos copiados a mano repetidamente- la transmisión oral produjo, al transcurrir los años, corrupciones y degeneraciones en los nombres, sobre todo en los cultismos, y mezclas y pérdida de significado en las citas.
CUADRO VI
DANCE DE SENA
DANCE DE SARIÑENA
Rabadán.–Gral. Turco.-Rabadán.–
En el puente de Almantías hay cuatro mil caballeros muy escogidos y armados, muy valientes y soberbios; el Almirante manda esto, que si salís al encuentro, no matéis al general, que yo por bueno lo tiengo, que está bajo de Aguas Mansas debajo la trampa preso. Dime, repatán pequeño, ¿a quién sirves contento? Al Almirante Volante, que es un noble caballero.
Noble Primero.–Turco.–Repatán.–
En el puente de Almantías[8] hay doce mil caballeros; son preferidos y armados, son armados muy soberbios, y si salís al encuentro, no matéis al general, que yo por bueno lo tengo. Oye, repatán pequeño: ¿a quién sirves tan contento? Es al gigante Gallardo, que es un noble caballero, que está encima de Aguas Mansas, cogido en la trampa preso.
Fragmentos del dance de Sena (Arco 1943: 166-167) y de Sariñena (Arco 1943: 210)
Así, la alusión a la prisión de los caballeros se puede entrever en la frase “debajo la trampa preso”, de Sena, que recoge el carácter de pozo -al que hay que bajar- de la prisión del texto original, y su cierre con “una trampa[9] de fierro”. En Sariñena es “cogido en la trampa preso”. En cuanto al ruego de Fierabrás para que se respete la vida de su padre el almirante, confundido con el general, está bastante explícito en los fragmentos mostrados, aunque totalmente desligado y sin relación con el contexto del resto del dance.
Por lo que respecta a las localizaciones, se mezclan en los dances de Sena y Sariñena lugares geográficos o históricos reales, como La Valle los Arnales, Urgellet, Sena, Sigena, Sariñena o Albalatillo con otros ficticios procedentes del Cantar de Fierabrás y evolucionados por la transmisión oral, como el puente de Almantías o Aguas Mansas. En cuanto a los personajes, Carlomagno, Roldán y Oliveros se citan textualmente a pesar de tener poco que ver con la reclamación del tributo, como ya hemos indicado. El almirante Balán, que comanda las tropas sarracenas en la novela, ha acabado siendo en Sena el almirante Volante. Sobre el tema del almirante o almirantes, en los dances que analizamos se intercambian pliegos “de parte del almirante” o se alude a este indistintamente, con la participación del rabadán, como si hubiera un almirante en cada bando, sin que se especifique si es el mismo o no, mientras que, por otra parte, dichos almirantes asumen el papel de los generales turco y cristiano.
Los textos mostrados en el Cuadro VI permiten también constatar, al margen de la evolución ya analizada de las incrustaciones carolingias, las diferencias en pasajes de origen común entre dos dances de poblaciones muy próximas entre sí, como son Sena y Sariñena. Ambos textos se han tomado de Ricardo del Arco (1943), aunque para el correspondiente a Sena este autor se limita a reproducir una transcripción anterior de Gudel (1934a), introduciendo, por cierto, ligeras correcciones ortográficas. Los fragmentos muestran, como se ve, evidentes diferencias de fondo y forma. El rabadán sirve en Sena “al almirante Volante”, pero en Sariñena lo hace “al gigante Gallardo”, aunque en ambos casos se añade “que es un noble caballero”. En el puente de Almantías o Al-Mantible hay en Sena cuatro mil caballeros, que se convierten en doce mil en Sariñena. Aunque lo que resulta más curioso es constatar que lo que en Sena ha acabado “bajo de Aguas Mansas”, en Sariñena está “encima de Aguas Mansas”. Y en Sena el que está preso es un cierto general, pero en Sariñena es el mismísimo gigante Gallardo – el Galafre de la novela-, que ha pasado de guardián del puente a estar “cogido en la trampa preso”.
Como estamos viendo, la incrustación de la materia carolingia en los dances de Sena y Sariñena, ha devenido actualmente en una curiosa amalgama de lugares reales y ficticios, y de personajes que estaban previamente en los dances con los introducidos por la materia carolingia. Y todo ello, desfigurado por la corrupción y degeneración asociada a la transmisión oral. El resultado es que el conjunto que lo que hoy observamos resulta algo desordenado y la comprensión de algunos pasajes, como los reproducidos en el Cuadro V, se hace dificultosa, por carecer, además, de relación con el resto de la trama del dance.
Para finalizar diremos que esta evolución asociada a la transmisión oral ha sido analizada por la etnolingüista francesa Jeanine Fribourg, quien realizó a lo largo de varios años un trabajo de campo en Sariñena y Sena, y en su obra Fêtes et Littérature Orale en Aragon (1996) compara los primeros textos transcritos de la parte fija de los coloquios de los dances de ambos pueblos con los recogidos por ella en 1976, 1978, 1980 y 1982 y constata las variaciones registradas. El capítulo correspondiente de la traducción al castellano lleva así el elocuente título de “La variabilidad debida a la enunciación” (Herrando 2000: 202-213).
7. CONCLUSIONES
Llegados a este punto, creemos contar con la suficiente fundamentación para establecer dos conclusiones sobre la relación de los dances de Sena y Sariñena con el ciclo carolingio:
Existe, efectivamente, una conexión entre los fragmentos de estos dances que aluden a Carlomagno y los Doce Pares de Francia y los cantares del ciclo carolingio, aunque no con el Cantar de Rolando, sino con el Cantar de Fierabrás, algo posterior, de finales del siglo XII.
La conexión no es por vía directa, sino a través de la novela del siglo XVI Historia del Emperador Carlo Magno, y de los doce pares de Francia y de la cruda batalla que hubo Oliveros con Fierabrás, rey de Alejandría, hijo del grande Almirante Balán, de Nicolás de Piamonte, traducción de una prosificación francesa del Cantar de Fierabrás del siglo XV. Algunos fragmentos de esta novela se introdujeron en ambos dances, con propósito ornamental, en una fecha posterior al siglo XVI.
Para terminar, sucede con esta investigación lo mismo que con la mayoría de las que se acometen, a mayor o a menor escala, para resolver una determinada conjetura: la obtención de resultados o conclusiones suele ir aparejada a la aparición de nuevas cuestiones a investigar, a veces incluso de mayor calado que las iniciales. En este caso tales cuestiones podrían referirse a quién o quiénes introdujeron en los dances de Sena y Sariñena, con pretensión ornamental, los fragmentos de la novela de Nicolás de Piamonte que hemos analizado, en qué momento lo hicieron, y, no menos relevante, por qué razón estas alusiones a la materia carolingia solo aparecen en estos dos dances de Sena y Sariñena, sin haberse propagado a los demás de grupo -ni a ningún otro de los aragoneses-, siendo tan similares entre sí los dances del grupo monegrino. Queda en pie para futuras investigaciones.
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OLEA, Humberto (2019) (edición): Historia del emperador Carlo Magno y de los doce pares de Francia y de la cruda batalla que tuvo Oliveros con Fierabrás, rey de Alejandría, hijo del gran almirante Balan, de Nicolás Piamonte, en https://www.olea.biz/?p=649 (Consulta: mayo 2023)
PIAMONTE, Nicolás de (1525): Historia del Emperador Carlo Magno, y de los doce pares de Francia y de la cruda batalla que hubo Oliveros con Fierabrás, rey de Alejandría, hijo del grande Almirante Balán. Ed. Jacobo Cromberger, Sevilla.
PUEYO ROY, Mercedes (1973): El dance en Aragón. Origen y problemas estructurales de una composición poética. Editado por Mercedes Pueyo. Zaragoza.
— (2022): “El dance en Aragón: origen y problemas estructurales de una composición poética”, con la colaboración de Mario Gros Herrero. En Los dances de Aragón. Entre la tradición religiosa y el teatro popular, ENGUITA UTRILLA, José Mª (ed.), Institución Fernando el Católico, colección Actas. Zaragoza. Págs. 13-38
TRALLERO ANORO, Salvador (2020): El dance de Sariñena. Sariñena Editorial.
TRAPERO TRAPERO, Maximiano (2001): “La décima popular en la tradición hispánica”. En La décima: Su historia, su geografía, sus manifestaciones (coord. Maximiano Trapero). Santa Cruz de Tenerife: Cámara Municipal de Évora / Centro de la Cultura Popular Canaria, págs. 61-100.
[1] Existen ediciones recientes de la obra en soporte electrónico, con introducción y notas, por ejemplo la de Olea (2019), o la de Suárez Figaredo (2020), que es la que hemos consultado.
[2] Carlos Gumpert (1987: 74) ha localizado más de 120 ediciones, 12 de ellas en el siglo XVI. Por su parte, Marcelino Canino (2010) recogió versiones en Argentina, Colombia, Chile, Perú, Ecuador, México, Panamá, Guatemala y Venezuela, y conocía otras en tagalo, la lengua natural de las Filipinas. Y, según testimonios recogidos por Julio I. González Montañés (2009), todavía a mediados del siglo XX era frecuente la existencia de un ejemplar de la Historia de Carlomagno en las casas campesinas gallegas.
[3] Según Maximiano Trapero (2001: 77) “seguramente, ninguna historia ha sido tan reimpresa y tan difundida a través de pliegos de cordel como la historia de Carlomagno y sus Doce Pares de Francia.”
[4] Según la leyenda que relatan el Cantar de Fierabrás y la novela de Piamonte, las tropas comandadas por el rey sarraceno Balán y su hijo el gigante Fierabrás conquistaron Roma y robaron las reliquias de la pasión, entre ellas dos barriles con los restos del bálsamo con el que fue ungido el cuerpo de Jesucristo, que tenía el poder de curar las heridas a quien lo bebía. Las tropas de Carlomagno iban a su encuentro para recuperar las reliquias, cosa que consiguieron tras muchas vicisitudes, entre otras la victoria en combate de Oliveros sobre Fierabrás y la conversión de este al cristianismo.
[5] En el trabajo de Francesc Massip (2021) puede consultarse una muy pormenorizada descripción de las representaciones de Los doce Pares de Francia, en Tlalnepantla (Morelos, México), y del Auto de Floripes de Santo António (São Tomé y Príncipe).
[6] A título de curiosidad, indicaremos que la palabra “fierabrás” sí que aparece en algunos dances aragoneses. No se trata de una alusión directa al personaje de la materia carolingia, sino al sustantivo al que dio pie, hoy en desuso, pero que recoge el diccionario de la RAE: “m. y f. coloq. Persona grande y fuerte, especialmente la fanfarrona y jactanciosa”. Aparece, por ejemplo, en una pastorada de Besians de 1799 (Pueyo 1973: 212), y en el dance de Ambel (Gracia y Aragón 2006: 94).
[7] Ricarte (o Recarte) y Borgoña de Normandía, Thierry y Oger de Danois son, igual que Roldán y Oliveros, miembros de Los Doce Pares de Francia. Recner es el padre de Roldán, y Naimes es el anciano consejero de Carlomagno.
[8] En trascripciones posteriores se cita como Al-Mantible en lugar de Almantías (Trallero 2020: 122).
[9] Se utiliza aquí la segunda acepción del diccionario de la RAE para la voz “trampa”: Puerta en el suelo, para poner en comunicación cualquier parte de un edificio con otra inferior.
Una lápida, en el entorno del aeródromo «Alas Rojas» de Sariñena, recuerda la memoria de Carlos Muntadas Prim S. Prim Duque de los Castillejos y el alférez Abelardo Carazo Calleja “Aquí cayó con otros compañeros el 14 de septiembre de 1937. II A.T. luchando por Dios y por España el capitán voluntario de aviación Carlos Muntadas Prim S. Prim Duque de los Castillejos nacido en Barcelona en enero de 1901.” En este artículo nos adentramos en la figura de Carlos Muntadas Prim, duque de Castillejos.
Carlos Muntadas Salvador Prim Muntadas y Golferichs II duque de los Castillejos nace en Barcelona en enero de 1901, hijo de Carlos Muntadas y Muntadas y Concepción Salvadó-Prim y Golfrich. Su padre, Carlos Muntadas y Muntadas, del linaje Muntadas, respondía a una importante familia catalana fundadores de la factoría la España Industrial y propietarios, entre otras posesiones, del Monasterio de Piedra (La Saga de los Muntadas Prim. Destino del 12 al 22 de febrero de 1978, nº. 2.106.). El linaje Muntadas, en origen Muntades, ahonda el periodista Xavier Boro, proviene de Sant Sadurní de Sovelles: “Dos de sus miembros, Matías Muntadas y Francisca Campeny, se trasladaron a Igualada donde nacieron sus siete hijos, fundadores de la que sería una de las compañías más potentes de todo el estado”.
Por parte materna, Carlos Muntadas Prim hereda los títulos del ducado de Prim y del ducado de los Castillejos. Su madre, Concepción, era sobrina materna de Isabel Prim y Agüero, I duquesa de Prim grande de España. De hecho, el ducado de Prim fue el primer título que concedió Amadeo I, seguido del ducado de los Castillejos.
Ingeniero industrial, estudia en la Escuela Central de Ingenieros Industriales (Relación de alumnos caídos, ABC 31 de marzo de 1940). Como empresario, Carlos Muntadas Prim estuvo vinculado al Banco Zaragozano, del que fue consejero, y a la España Industrial. Además, es aviador y gran aficionado a la aviación, siendo uno de los pioneros del vuelo a motor en Cataluña y que alcanza el grado de teniente de aviación durante la guerra civil española.
Carlos Muntadas Prim (Diario de Barcelona. La Saga de los Muntadas Prim. Destino del 12 al 22 de febrero de 1978, nº. 2.106).
Es reseñable, tal y como recoge Xavier Boro, Carlos Muntadas Prim es socio y atleta del Club Deportivo Espanyol y participa en campeonatos de primer nivel con la recién creada sección de atletismo del club blanquiazul.
Como curiosidad, su padre Carlos Muntadas Muntadas preside, entre 1921-1931, el Centro Aragonés de Barcelona, sustituyendo al sariñenense Rafael Ulled: “Su gestión duró dos años, a él le cupo el honor de vivir otro período ilusionante: la Exposición Universal de Barcelona de 1929. Se programó una Semana Aragonesa en el Palacio de Proyecciones y en el Pueblo Español. Hubo exposiciones, cine documental, espectáculos folclóricos y conferencias, que impartieron Isidro Comas y Ricardo del Arco, entre otros. El monarca Alfonso XIII, en su visita al Pueblo Español, asistió –“gratamente sorprendido”, según las crónicas– a un recital del jotero José Oto, que dirigió el Orfeón Goya y la rondalla del Centro.” (Historia – CENTRO ARAGONÉS DE BARCELONA (centroaragonesdebarcelona.es)).
Con la irrupción de la guerra, Carlos Muntadas Prim se alista como voluntario de aviación en el bando franquista, pasando de Biarritz a zona sublevada con el ST-25 que utiliza para competir. Concretamente llega a Pamplona “En aquellos momentos de intensa exaltación patriótica, llega a Pamplona pilotando una avioneta de su propiedad, el duque de los Castillejos. Como ellos, con el mismo fervor, con idéntico entusiasmo, viene a luchar por Dios y por España” (La Vanguardia, 14 de septiembre de 1939). No obstante, algunas fuentes citan que primero se presenta «rápidamente» con su bimotor Monospar a las fuerzas nacionales en Burgos (Revista de aviación).
Efectivamente, a los mandos de su avioneta, Carlos Muntadas Prim presta sus primeros servicios en el bando nacional, realizando arriesgados enlaces “de gran trascendencia en aquellos momentos confusosllevando a cabo enlaces arriesgados, de enorme responsabilidad, que contribuirán al éxito de las primeras operaciones”. Al poco, comienza a pilotar aviones de mayores dimensiones, tomando parte en numerosas operaciones, como en Somosierra, San Marcial e Irún: “Días más tarde, sustituye su avioneta por un viejo aparato de la Aviación Nacional, con el que toma parte en las operaciones de Somosierra, San Marcial e Irún. (La Vanguardia, 14 de septiembre de 1939). Se cita que pilota “Dragones” y “Fokkers”, encuadrado en el Grupo 31 y en octubre Muntadas se incorporó a los Junkers «donde hasta su muerte realizó un importante papel”(Revista de aviación).
Por méritos de guerra, Carlos Muntadas es ascendido al grado de teniente y pasa a formar parte del 1er grupo español de vuelos nocturnos, confiándole un moderno trimotor bombardero junto a los aviadores Carlos de Haya González de Ubieta y el ruso el teniente Vsevolod Marchenco Larinof. La Vanguardia, en su edición del 14 de septiembre de 1939 lo recogía de la siguiente forma: “Ascendido a teniente por méritos de guerra, se le confía un moderno trimotor de bombardeo, formando con los inolvidables Haya y Marchenco, el primer grupo español de vuelos nocturnos. Con el primero de dichos héroes, aprovisiona de víveres y municiones a los heroicos defensores del Santuario de la Virgen de la Cabeza. Toma parte activa en la famosa batalla de Brúñete, y colabora eficazmente en la brillantísima campaña del Norte. Asciende a capitán”.
Entre enero y abril de 1937, Carlos Muntadas Prim, junto a los aviadores Carlos de Haya y el ruso Marchenko realizan el aprovisionamiento de víveres a los militares atrapados en La Basílica y Real Santuario de la Santísima Virgen de la Cabeza, santuario ubicado en pleno parque natural de la Sierra de Andújar, en el paraje conocido coloquialmente como cerro del Cabezo, provincia de Jaén. En el santuario quedan atrapados unos doscientos guardias civiles, sus familias y numerosos civiles de la provincia de Jaén, bajo el mando del capitán Santiago Cortés González. Consiguieron resistir durante nueve meses al asedio hasta que el 1 de mayo de 1937, con el Santuario reducido a escombros, cae herido de muerte el capitán Santiago Cortés González y el Santuario es tomado por el bando republicano.
De aquellos sucesos, existe una detallada relación de misiones en las que interviene Carlos Muntadas Prim, principalmente en el asedio al monasterio de la Virgen de la Cabeza (Página Facebook: El Santuario de la Virgen de la Cabeza en la Guerra Civil)
18 de enero de 1937. Tras intentar sin conseguirlo, arrojar víveres sobre los asediados el día 17, Haya y Muntadas lo vuelven a intentar el día 18. Apenas daban las ocho de la mañana en Tablada, el Douglas de Carlos de Haya y, algo después, el Junkers-52 de Muntadas, ponen rumbo a levante buscando la sierra de Andújar con dos cargas de víveres, la de Haya para el santuario y la de Muntadas para Lugar Nuevo. Los dos pilotos tuvieron que volver, debido al mal tiempo; lo intentaron al mediodía: ¡Misión imposible!.
16 de abril de 1937 Muntadas y Bengoechea participan en el bombardeo de Linares.
20 de enero de 1937 Aprovisionamiento al santuario de la Virgen de la Cabeza. Aparatos: Junkers 52 nº 22-54 Piloto: teniente Muntadas Material Arrojado: Indeterminado número de víveres. Nota: Muntadas efectuó 3 vuelos.
16 de enero de 1937 Aparato: Junkers JU-52 nº 22-54 Pilotos: teniente Muntadas y Alférez Gallo Nota: Resulta imposible arrojar víveres por la niebla y el mal tiempo.
17 de enero de 1937. Carlos de Haya y Carlos Muntadas, conscientes de las penurias, ya espantosas, que estaban padeciendo los sitiados, uno en el Douglas DC- 2 y el otro en un Junkers 52, intentan un abastecimiento de urgencia, pero eran tales las nieblas que coronaban el santuario que les fue misión imposible, entre la desesperación no ya de las familias sino de Cortés. Nada más comprobar y escuchar cómo se alejaban los aviones, el capitán ordenó sacrificar tres caballerías que quedaban y que habían servido para bajar y subir, con cargas, entre Lugar Nuevo y el santuario y viceversa. ¡Mil bocas para comerse tres bestias!.
19 de enero de 1937 Fue un día de sol y lloviznas, pero sin nieblas. Los aviadores Haya y Muntadas aprovecharon la oportunidad que les daba el tiempo para hacer cinco viajes al santuario, dos desde Sevilla y tres desde Córdoba. En uno de los viajes, Haya bombardeó la posición desde la que el ejército republicano los fustigaba con el fuego de una ametralladora antiaérea, destruyéndola. Aquel día nos dice Juan Pedro Cortés Camacho en su libro La Epopeya del Silencio, Haya y Muntadas arrojaron a los sitiados 2.236 kilogramos de víveres sobre el santuario y 1.275 sobre Lugar Nuevo.
27 de abril de 1937. Aprovisionamiento Aparato: Savoia 81 nº 20-21. Piloto: capitán Carlos de Haya González. Tripulante: teniente Muntadas Duración del vuelo: 2 h. Material arrojado: 1.000 kg. de suministros, entre ellos 200 kg. de bombas de mano y gasolina para defenderse de los tanques. Nota: Aprovisionamiento y bombardeo. Nocturno. 1 impacto
19 de enero de 1937Aparatos: Junkers 52 nº 22-54 Piloto: teniente Muntadas Material arrojado: Indeterminado número de víveres. Nota: Muntadas efectuó 2 vuelos.
30 de abril de 1937 Aparato: Junkers-52 nº 47 Piloto: capitán Carlos de Haya González Tripulante: teniente Muntadas Duración del vuelo: 2 h. 10 m. Nota: Bombardeo. Nocturno. 3 impactos y dos ráfagas de metralla Aparato: Junkers-52 Piloto: teniente Marchenko Tripulante: teniente Ercilla Material arrojado: Víveres
20 de marzo de 1937 El heliograma enviado hasta Porcuna y destinado al capitán Rodríguez de Cueto, un mensaje -parte el día 20 y parte el 22- que decía: Estamos sin víveres-…, llevan dos días bombardeándonos sus aparatos desde Andújar, habiéndonos causado dos bajas. Los Katiuskas habían arrojado en este día casi tres centenares de bombas. Ese mismo día Marchenko y Bazán a las 18 h. 55 m. y Haya-Muntadas casi media hora más tarde abastecían las posiciones del santuario. Lugar Nuevo había sido aprovisionado algo antes, por medio de un Junker-52 pilotado por Bengochea acompañado de Prada.
18 de enero de 1937 Aparato: Douglas DC-2 Piloto: Carlos de Haya Material arrojado: Indeterminado número de víveres. Nota: De Haya efectuó 2 vuelos desde Sevilla y otros 2 desde Córdoba. Aparato: Junkers-52 nº 22-54 Piloto: teniente Muntadas Material arrojado: Indeterminado número de víveres. Nota: Muntadas realizó 2 vuelos.
17 de abril de 1937APARATO: Junkers 64 Piloto: Capitán Carlos de Haya González Duración vuelo: 2 h. 30 m. Nota: Aprovisionamiento y bombardeo. Nocturno Aparatos: Junkers 52 Pilotos: Bengoechea y teniente Muntadas. Nota: La escuadrilla ataca posiciones republicanas con el resultado de 37 bajas
17 de enero de 1937 Aparatos: Douglas DC-2 Junkers JU-52 nº 22-59 Pilotos: Carlos de Haya, teniente Muntadas y Alférez Gallo Nota: Ambos vuelos fracasan debido a las condiciones meteorológicas.
20 de marzo de 1937 Aparato: Junkers-52 nº 22-62 Piloto: capitán Carlos de Haya González Auxiliar: teniente Muntadas Material arrojado: Víveres Tiempo de vuelo: 2 h. 15 m. Nota: Vuelo nocturno. Aparato: Savoia-81 nº 21-20 Piloto: capitán Bengoechea. Auxiliar: Prada. Material arrojado: Víveres. Nota: Atacado por los cazas republicanos recibió impactos. Aparato: Junkers-52 nº 22-59. Piloto: capitán Bazán. Auxiliar: teniente Marchenko. Material arrojado: Víveres. Nota: Atacado por los cazas republicanos recibió impactos
19 de abril de 1937. Aparato: Junkers-52 nº 22-61. Piloto: Capitán Carlos de Haya González / teniente Muntadas. Duración de vuelos: Se realizaron dos servicios de 1 h. 42 m. y otro de 1 h. 40 m. Nota: Bombardeo proximidad santuario. Nocturno. Antiaéreos. Este día Marchenko y Prada lanzan otro mortero de 81 mm. Desde el Savoia.
20 de abril de 1937. Aparato: Savoia-81 nº 21-20. Piloto: capitán Carlos de Haya González / capitán Prado. Duración del vuelo: 2 h. 10 m. Material Arrojado: Víveres y otros Nota: Aprovisionamiento y bombardeo. Nocturno. Antiaéreos. Aparatos: Junkers-52 y Fiat. Pilotos: teniente Marchenko, teniente Muntadas, Jaime Díaz de Rivera, comandante Mendizábal. Realizaron ataques contra posiciones republicanas. El grupo de Junkers del comandante Gil Mendizábal, protegido por 24 cazas Fiat, ataca a los tanques, morteros y caminos republicanos, con tal éxito que los republicanos fracasaron en el ataque iniciado.
18 de abril de 1937 Aparato: Savoia-81 nº 21-20. Piloto: capitán Carlos de Haya González / Ccapitán Prado. Duración del vuelo: 2 h. 14 m. Material Arrojado: 1 mortero, fusiles, ametralladoras y munición, parte del cual cae en posiciones republicanas. Nota: Aprovisionamiento y bombardeo. Nocturno. Antiaéreos. Este día Marchenko hace 2 servicios de bombardeo y Muntadas uno, ambos con aparatos Junkers.
“La guerra se endurece por momentos: nuestros valientes aviadores se superan abatiendo sin cesar aparatos enemigos. Llega septiembre: el dragón rojo Intenta un esfuerzo supremo, pretende conquistar Zaragoza. ¡Vana ilusión!, las victoriosas tropas de nuestro Caudillo dan al traste con tamaña fanfarronada. Nuestra heroica Aviación trabaja intensamente.”La Vanguardia, 14 de septiembre de 1939.
En torno a septiembre de 1937, la pista de Carlos Muntadas Prim se sitúa en la base aérea de zaragoza. Es entonces, cuando la noche del 14 de septiembre de 1937, sobre la 20:30 horas, Carlos Muntadas Prim despega de la base aérea de Zaragoza con destino bombardear el aeródromo republicano “Alas Rojas” de Sariñena.
Lo hace a bordo del Junker Ju-52 núm. 22 – 61 del Grupo I Ju-52 de 2.G/22 con código 22+61 (Cosas de la Aviación), con base en Zaragoza, avión de transporte alemán que fue adaptado durante la guerra civil española como bombardero y que llevó por nombre “Sariñena” (También ostentó este nombre el 22-99). Le acompañan el teniente Vsevolod Marchenko Larinof, conocido como el “ruso blanco”, el sargento artillero, ametrallador, José Ramón Blasco Lavín, el alférez Abelardo Carazo Calleja, el ingeniero sargento Federico Romero y el cabo, operador de radio, Ángel Aparicio Velasco. Algunas fuentes también citan a Carazo Calleja (Cosas de la Aviación).
Sin embargo, antes de alcanzar su objetivo, a medio camino de su destino, el avión es avistado por tropas republicanas al pasar sobre la sierra de Alcubierre, desde el puesto de Lanaja, poniendo en alerta al aeródromo republicano Alas Rojas. Así, una vez avisados en el aeródromo, un chato, a los manos del ruso Eugene Yakushin, despega al encuentro del Ju-52;. aunque, no obstante, algunas fuentes apuntan que fue el ruso Iván Trofimovich Eremenko.
Sarlvador Trallero (Alas Rojas. Sariñena Editorial), apunta que el piloto respondía a Eugene Yakushin, piloto de la unión soviética,especialista en vuelo nocturno y asesor de aviación. Yakushin, también era conocido como Mateo Rodrigo, “quien protagonizó en Sariñena en los primeros días de febrero de 1937, el primer derribo en combate nocturno reseñado en la historia española de la aviación.”(Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros, “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”).
El relato que recoge Salvador Trallero, describe como entrada la noche, el Ju-52, el Junker pilotado por Carlos Muntadas, trata de localizar su objetivo, arrojando una bengala que ilumina completamente la zona: “Esto permitió a Yakushin localizar y ametrallar el aparato en dos ocasiones, siendo en esta última cuando el aparato se vio alcanzado completamente, cortando la cola del avión y ametrallando mientras este descendía. Lograron lanzarse en paracaídas el capitán Carlos Muntadas Prim, el teniente Vsevolod Marchenko Larinof y el sargento José Ramón Blasco Lavín. En el aparato murió el alférez Abelardo Carazo Calleja, el sargento Romero y el cabo Aparicio. (Trallero, Salvador. Alas Rojas).
Un día, en el aeródromo de Zaragoza, los jefes y oficiales de servicio comienzan a impacientarse: el capitán Muntadas debiera estar de regreso, comentan. Pasa el tiempo y el nervosismo aumenta. ¡Vana espera, e] capitán Muntadas no había de regresar!Como ellos llegó un día a Pamplona dispuesto a luchar por Dios y por España, como ellos juró defenderla hasta la muerte. Hoy hace dos años, en el frente de Aragón, sector de Sariñena, el capitán Muntadas cumplía su solemne juramento.¡Capitán Carlos Muntadas Salvado Prim, duque de los Castillejos! ¡Presenté! I. — LLa Vanguardia, 14 de septiembre de 1939.
Carlos Muntadas Prim y Vsevolod Marchenko Larinof fueron muertos y abatidos, respectivamente, aquella misma noche. La Causa General de Sariñena, L. 1412, recoge como “el 13 de septiembre de 1937, en el término de Sariñena ‘Partida los Sasos’ apareció herido con magullamiento general por accidente de aviación, el teniente de Aviación llamado Marchenco, del que se decía que era ruso blanco”. Para el investigador altoaragonés Víctor Pardo Lancina, este documento explica que “cayó el aparato que pilotaba incendiado, en combate con los cazas de Alas Rojas”. Igualmente, Pardo cita a Jesús Salas Larrazá-Bal quien, en La guerra de España desde el aire, p. 267, sitúa el accidente en esta misma fecha de septiembre. Al parecer, encontraron los cadáveres de la tripulación completamente quemados e irreconocibles.
Xavier Boró relata como aferrado a los mandos en un último y supremo esfuerzo, moría carbonizado “Su copiloto, Vsevolod Marchenko, un «ruso blanco”, era apresado y fusilado”. Al parecer, todo apunta a que a Carlos Muntadas Prim le falla el paracaídas, este no se le abre y acaba estrellándose contra el suelo. Salvador Trallero recoge como en un bolsillo “llevaba las entradas para ir al cine en Zaragoza con la novia cuando llegara”. Marchenko logra saltar, pero acaba siendo localizado, falleciendo tras un intercambio de disparos con sus perseguidores Si que consigue escapar José Ramón Blasco Lavín, alcanzando líneas nacionales.
Según Salvador Trallero los cadáveres de los pilotos son enterrados en la rambla de Guerrero, no lejos de Albalatillo, colocándose unas piedras para marcar el lugar.
Noticias necrológicas. El duque de los CastillejosHa dado heroicamente su vida por la patrie el joven capitán de aviación don Carlos Muntadas Salvador Prim Muntadas y Golferichs, segundo duque de los Castillejos. A su desconsolada madre, a sus hermanos, los vizcondes del Bruch, los duques de Prim y los condes de Reus y demás miembros de la distinguida familia barcelonesa, testimoniamos nuestro sincero pesar.ABC. Edición Sevilla, 25 de septiembre de 1937.
Su muerte encuentra eco en los medios de la época y el mismo general Queipo de Llano pronuncia unas palabras en su memoria en Radio Sevilla “A esos rojillos de Sariñena que nos han matado a unos valientes aviadores, yo les prometo que recibirán muy pronto su castigo. El castigo no se hace esperar, tres días después una escuadrilla de Heinkel-III bombardea el campo desde mucha altura” (Trallero, Salvador. Alas rojas).
Igualmente en la crónica del ABC del 17 de septiembre de 1937, en su edición de Madrid:, confundiendo a Marchenko con Manowski, «Aragón. Tres Junkers abatidos por nuestros cazas. Perecen varios aviadores alemanes, entre ellos el célebre pilotó Manowski«:
Sariñena 1.6, 10 mañana. A las nueve de la noche del martes fueron oídos unos aviones que volaban sobre esta villa y sus proximidades. Rápidamente funcionaron las señales de alarma, y las gentes acudieron en su mayoría a los refugios, aunque hubo quien prefirió quedarse en la calle, o salir al campo. De improviso, se vio iluminado el espacio por la luz de una bengala, lanzada desde gran altura, y al momento observarse también que se encendían todas las luces del campo de aviación. Con un intervalo de varios segundos, se oyeron dos ráfagas de ametralladora, y se vio como descendía una especie de bólido, qué dejaba tras sí una estela de humo densísimo. Momentos más tarde se supo que nuestros cazas habían derribado dos trimotores alemanes, marca Junkers, y los restos de uno de ellos estaban, parte, cerca de las alambradas del campo y otra parte a 300 metros del borde de una montaña. El hecho quedó confirmado, y produjo extraordinario júbilo entre las gentes, que no mucho rato antes habían: oído la explosión de cinco bombas en las proximidades del, pueblo de Albalatillo. Por nuevas noticias llegadas se supo. que otro Junkers había caído, sin duda, a muchos kilómetros del campo de aviación. Se le vio huir incendiado, los jefes del campo formaron unas patrullas, que salieron en busca de los restos del avión y de los tripulantes. Los servicios se organizaron inmediatamente. También se ordenó que otra patrulla custodiara los restos del trimotor que cayó en las proximidades del campo y recogiera los cadáveres de los tripulantes. Se encontraron, en efecto, dos cadáveres carbonizados, y junto al trimotor un paracaídas.
También podemos contar con el relato publicado en la Revista Aviación:
Finalizando el verano de 1937, la Aviación Nacional, por medio de los infatigables «Junkers», debutó en el bombardeo nocturno de los aeródromos enemigos. El 14 de septiembre, al llevarse a cabo la segunda actuación, todo parecía que iba a discurrir con la misma tranquilidad que la víspera; tras el despegue, de Zaragoza, al anochecer, el trimotor 22-61 voló sin problemas hasta el objetivo: el aeródromo de Sariñena, pero en este punto sorpresivamente salió a su encuentro la caza republicana, que no tuvo dificultad para derribarlo.
Con la excepción del cabo ametrallador Blasco -quien, tras una auténtica odisea, consiguió salvarse- y el teniente Marchenko que haciendo uso del paracaídas también, cayó herido en zona enemiga, donde fue fusilado, el resto de los tripulantes: capitán Muntadas, alférez Carazo, sargento mecánico Romero y cabo radio Aparicio, perderían la vida. El comandante del «Junkers» abatido, capitán Carlos Muntadas Salvadó Prim, duque de Castillejos, era piloto civil antes de la guerra. El Alzamiento le sorprendió en Francia, presentándose rápidamente con su bimotor «Monospar» a las fuerzas nacionales en Burgos. El aviador pasó a volar en los «Dragones» y «Fokker» y su aparato militarizado, fue encuadrado en el Grupo 31. En octubre Muntadas se incorporó a los «Junkers» donde hasta su muerte realizó un importante papel.
Por Decreto del 23-2-1940 al capitán Muntadas le sería concedida la Medalla Militar individual. Ante el «Sariñena» (22-61) -también ostentó este nombre el (22-99)- aparecen de izquierda a derecha de pie: alférez Díaz de Bustamente, teniente Pérez Meléndez (Lisardo), alférez Sánchez Cabal, mecánico Aregay y radio Ismael; sentado, alférez Muntadas (José Vicente).
Pero, como se ha apuntado anteriormente, algunas fuentes apuntan al ruso Iván Trofimovich Eremenko autor del derribo del Junker de Carlos Muntadas Prim.:
Junkers 22-61 fue derribado por Ivan Eremenko por la noche. Página 214 del libro “La guerra aérea en España” de Sergei Abrosov.
“El 14 de septiembre, sobre la región de Sariñena, Iván Eremenko volando un I-I6 derribó un Ju-52 de 2.G/22” (Cosas de la Aviación).
“Al mando de un Junkers Ju-52 Muntadas tenía la misión de bombardear la base republicana de Sariñena; sin embargo, un caza pilotado por el ruso Iván Eremenko, Ramón” (Xabier Boró).
También lo recoge Mijáil Zefirov en su Biblioteca histórica militar: “En julio la escuadra participó en batallas en la zona de Brunet y Madrid, y en otoño operó desde Zaragoza. La noche del 14 al 15 de septiembre de 1937 en la zona Sariñena, 65 km al noreste de Zaragoza, Eremenko derribó el Ju-52/3m»22+61″ del 2-G-22, en el que volaba como copiloto Capitán Vsévolod Marchenko.” (La segunda guerra mundial, aliados de la Luftwaffe italiana).
En este sentido se manifiesta Carlos Lázaro Ávila, quien cree que es Eremenko el piloto que derriba el Junkers, matizando que este hecho, si mal no recuerda, ha sido bien estudiado por el biógrafo de Carlos de Haya “se dice que le acusaron de la muerte de Muntadas por mal planteamiento de la misión”. El libro, apunta Carlos Lazaro Ávila, está acabado hace tiempo, pero Defensa se muestra reticente a publicarlo.
Igualmente, Carlos Lazaro Ávila apunta como en España el Junkers 52 ya era un aparato en configuración militar: «Si mal no recuerdo en el aeródromo de Sariñena-Albalatillo había una patrulla de I-15/Chato por las incursiones nocturnas previas. Creo que ni Haya, ni Muntadas se imaginaban que hubiera una patrulla de I-15. De hecho, me consta que los primeros derribos nocturnos se achacaron a fallos del sistema eléctrico de las espoleado.»
“Unos labradores encontraron la cola del avión en la partida de Cachicorva, a unos kilómetros del aeródromo. “
Alas Rojas. Trallero, Salvador.
En el lugar donde fueron derribados, una lápida a modo de memorial recuerda a Carlos Muntadas Prim S. Prim, considerándose el tercer derribo nocturno de la aviación. Se encuentra junto a la de Abelardo Carazo Calleja: “En este lugar dio su vida por dios y por España el alférez de aviación Abelardo Carazo Calleja en accidente nocturno el 14 de septiembre de 1937. Sus padres le dedican este recuerdo.”
Tumba y estela de aviadores.En la Partida Los Sasos, en el límite de las defensas del aeródromo y en una vaguada al lado de una caseta para control de riegos, se encuentran una tumba rematada con una lápida y una estela de piedra.En la tumba, trapezoidal, puede leerse: «Aquí cayó con otros compañeros el 14-IX-1937, II A. T. (Año Triunfal) luchando por Dios y por España, el capitán voluntario de Aviación Carlos Muntadas S. Prim Duque de los Castillejos nacido en Barcelona en enero de 1901».A pocos metros se halla una estela de piedra arenisca levantada sobre un pedestal y coronada por una semiesfera a modo de tímpano con los símbolos de la Falange, el yugo y las flechas; una cruz latina en el centro y a la derecha el emblema del Arma de Aviación. En el cuerpo central una leyenda: «En este lugar dio su vida por Dios y por España el alférez de aviación Abelardo Carazo Calleja en accidente nocturno el 14 de septiembre de 1937. Sus padres le dedican este recuerdo».Ley 14/2018, de 8 de noviembre, de memoria democrática de Aragón, ruta de la memoria democrática de Aragón «El Frente de los Monegros»
Esquela Carlos Muntadas Prim. El Noticiero, 22 de septiembre de 1937.
Esquela I aniversario Carlos Muntadas Prim. El Noticiero, 13 de septiembre de 1938.
Banco Zaragozano a sus Consejeros. Amanecer, 8 de agosto de 1939.
Necrológicas
Segando aniversario de la gloriosa muerte del capitán de Aviación Carlos Muntadas. Hoy hace dos años, en el frente de Aragón, sector de Sariñena, caía en acto de servicio un aristócrata catalán, un soldado de España. Sería injusto, imperdonable, que en estas horas felices de paz y bienestar para los españoles, olvidáramos a quien tan eficazmente contribuyó a deparárnoslas a costa del sacrificio de su vida. Su meritísima actuación en la gloriosa Cruzada contra los enemigos de España, da comienzo el día veinte de julio de mil novecientos treinta y seis. Son los inolvidables días del Alza miento. A Pamplona afluyen sin cesar, legiones de boinas rojas y camisas azules; patriotas de todas edades, desde el joven imberbe hasta el hombre maduro, casi anciano. En aquellos momentos de intensa exaltación patriótica, llega a Pamplona pilotando una avioneta de su propiedad, el duque de los Castillejos. Como ellos, con el mismo fervor, con idéntico entusiasmo, viene a luchar por Dios y por España.
En su propia avioneta presta los primeros servicios de gran trascendencia en aquellos momentos confusos, llevando a cabo enlaces arriesgados, de enorme responsabilidad, que contribuirán al éxito de las primeras operaciones. Días más tarde, sustituye su avioneta por un viejo aparato de la Aviación Nacional, con el que toma parte en las operaciones de Somosierra, San Marcial e Irún. Ascendido a teniente por méritos de guerra, se le confía un moderno trimotor de bombardeo, formando con los inolvidables Haya y Marchenco, el primer grupo español de vuelos nocturnos. Con el primero de dichos héroes, aprovisiona de víveres y municiones a los heroicos defensores del Santuario de la Virgen de ja Cabeza. Toma parte activa en la famosa batalla de Brúñete, y colabora eficazmente en la brillantísima campaña del Norte. Asciende a capitán. La guerra se endurece por momentos: nuestros valientes aviadores se superan abatiendo sin cesar aparatos enemigos. Llega septiembre: el dragón rojo Intenta un esfuerzo supremo, pretende conquistar Zaragoza. ¡Vana ilusión!, las victoriosas tropas de nuestro Caudillo dan al traste con tamaña fanfarronada. Nuestra heroica Aviación trabaja intensamente.
Un día, en el aeródromo de Zaragoza, los jefes y oficiales de servicio comienzan a impacientarse: el capitán Muntadas debiera estar de regreso, comentan. Pasa el tiempo y el nervosismo aumenta. ¡Vana espera, e] capitán Muntadas no había de regresar!
Como ellos llegó un día a Pamplona dispuesto a luchar por Dios y por España, como ellos juró defenderla hasta la muerte. Hoy hace dos años, en el frente de Aragón, sector de Sariñena, el capitán Muntadas cumplía su solemne juramento.
¡Capitán Carlos Muntadas Salvado Prim, duque de los Castillejos! ¡Presenté! I. — L
La Vanguardia, 14 de septiembre de 1939.
Obituario aniversario Abelardo Carazo Calleja. Diario de Burgos : de avisos y noticias: Año XLVIII Número 19765 – 1938 septiembre 13.
No fue el único de su familia, el también aviador Jorge Luis Muntadas falleció durante la guerra civil en un accidente de aviación. Así lo recoge La Vanguardia del 14 de Septiembre de 1939 «La casualidad hizo que tiempo más adelante un primo de Carles Muntadas, también muriera en un accidente de aviación que en este caso se produjo en Málaga: Jorge Luís Muntadas Claramunt (conocido como Muntaditas según la Vanguardia), con 21 años era el piloto español más joven de la aviación franquista». Pues, como ya avanzaba la misma La Vanguardia del 19 de Julio de 1939., «De estirpe ilustre en Barcelona, Jorge Luis Muntadas fue un paladín más de la Cruzada, a la que ha rendido esta noble familia su tributo de sangre con la muerte del también glorioso aviador, ya aludido, el duque de los Castillejos , primo hermano del que ahora lloramos».
Tras su muerte, Carlos Muntadas Prim es reconocido en su bando, concediéndole la medalla militar por Decreto del 23 de febrero de 1940. Igualmente fue condecorado con la Cruz del Águila alemana del gobierno nazi del III Reich, hecho recogido en El Adelantado de Segovia en su edición del 23 de octubre de 1942:
Condecoración alemana a los familiares del heroico capitán aviador Muntadas caído durante la Cruzada. Barcelona, 23. —Los familiares del capitán de Aviación, D. Carlos Muntadas S. Prim, segunde duque de Castillejos, caído en el frente de Aragón durante la cruzada, han recibido del gobierno del III Reich l preciada condecoración de la Cruz del Águila alemana con espadas, que el Führer ha concedido a varios héroes de nuestra aviación, muertos en la guerra de liberación.
El capitán Muntadas perteneció al grupo de cazas que mandaba el glorioso capitán Haya, que tanto se distinguió en el abastecimiento de los sitiados en el Santuario de Nuestra Señora la Virgen de la Cabeza, en cuyo servicio y en otros muchos tomó parte activa el duque de Castillejos.
El heroico capitán Muntadas, que poseía la Medalla Militar individual, participó asimismo en diversas acciones bélicas en los cielos de Guipúzcoa, Vizcaya, Santander, Brúñete y Porcuna, distinguiéndose por su arrojo y maestría en la navegación aérea. Logos.
En 1945, según algunas fuentes citan en 1949, el aeropuerto del Prat de Barcelona pasa a denominarse Aeropuerto Muntadas, en recuerdo de Carlos Muntadas Prim. Además, el aeropuerto había sido construido, en parte, sobre terrenos de su propiedad. El nombre dura hasta su denominación como Aeropuerto Transoceánico de Barcelona y sus siguientes denominaciones como Aeropuerto de Barcelona, Aeropuerto Barcelona-El Prat y Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat: «Es en su recuerdo que el aeropuerto de Barcelona de llama Muntadas, ya que al ser construido sobre terrenos propiedad de la familia Muntadas, esta quiso perpetuar el nombre del piloto» (La Saga de los Muntadas Prim. Moya Angeler, J. Destino del 12 al 22 de febrero de 1978, nº. 2.106).
Sobre esta denominación «Aeropuerto de Muntadas» en el artículo «Nuestro aeropuerto visto por dentro», entonces «Aeropuerto Transoceánico de Barcelona» en la sección «De mediodía a medianoche» encontramos la siguiente reseña: «El nombre de Muntadas era el que tenía cuando se hallaba emplazado en lo que ahora es una especie de acuartelamiento situado a mano derecha de la carretera pequeña y polvorienta que va desde el actual al pueblo del Prat de Llobregat, Adquirió entonces dicho nombre en honor del excelentísimo señor don Carlos Muntadas Prim, duque de los Castillejos, muerto gloriosamente en vuelo de servicio sobre el pueblo de Sariñena en dura lucha contra cazas pilotados por rusos».
Carlos Muntadas Prim también es recordado por su faceta deportiva. En este sentido, Xabier Boró recoge como el Real Club Deportivo Espanyol quiso recordar su faceta de deportista blanquiazul “con un memorial atlético, una carrera por las calles de Barcelona que partía como no de la plaça Universitat, donde tenía su sede el club. Ilustres pericos como Gregorio Rojo figuran en el palmarés”.
Carlos Muntadas Salvador Prim descansa en el panteón familiar del Monasterio de Piedra, término municipal de Nuevalos. Su cuerpo fue trasladado desde Sariñena hasta el monasterio probablemente en torno a junio de 1938, celebrando su ceremonia de enterramiento el 1 de julio del mismo año y recogida en el Heraldo de Aragón del 8 de julio de 1938.
Traslado de un capitán de aviación
Son las seis de la tarde del día primero de julio actual. El cielo triste, lluvioso, parece que se asocia al dolor de las gentes sencillas y buenas que de los pueblos próximos han concurrido a los claustros silenciosos del viejo Monasterio, aquellos claustros que en sus paredes tienen el testimonio de las parejas felices que emprendieron una nueva vida feliz prometedora de dichas, El contraste es solemne. Las gentes, con sus trajes endomingados, revelan en su rostro la pena y el dolor; esperan el cadáver, los restos del capitán de nuestra invencible y gloriosa Aviación caído en el cumplimiento de su deber en tierras recién liberadas hace unos meses, en Sariñena; de aquel que era querido de todos, porque con muchos de ellos había jugado de niño; de aquellos para cuyos hijos, cuando de estudiante venía al Monasterio, tenía siempre una caricia o un beso, y para los padres una frase de afecto del corazón.
Era bueno para todos.
Allí espera también el héroe de los héroes, el As de Ases; sencillo, también con cara de dolor; espera a su hermano de Arma, a su amigo entrañable. Las gentes lo miran y admiran; está reciente su última proeza casi inverosímil, propia de un Cid: él solo ha luchado, y puede decirse que vencido, a cuarenta y siete enemigos. Todos le miran con amor: las madres, porque defiende la vida de sus hijos en el frente con arrojo. Sin igual; los padres, porque honra nuestra raza española; los futuros hombres del mañana, como símbolo admirativo del deber a cumplir en todo momento, siempre sin dudas.
No necesitáis que os lo nombre, Basta con esto. Todos sabéis quién es.
Llegan los restos y entran por la plaza de San Martín en el viejo claustro. Silencio imponente. Lágrimas en ellas, contracción dolorosa en los rostros masculinos. Se pone en marcha el triste cortejo. Las encendidas velas dan un aspecto fantástico a las inmensas bóvedas claustrales, En hombros de compañeros y deudos se lleva lentamente, pausadamente, tristemente, el sarcófago. El clero entona el “Dies ila, Dies ire, in seculum…”. Los tremendos salmos resuenan lúgubremente en las bóvedas centenarias; el momento, el lugar, las circunstancias del caso, hacen que la. procesión triste sea de un sobrecogimiento extraordinario.
Yo no sé cómo sería el entierro de aquel gran abad — infante de Aragón —que lo fue en el Monasterio; yo no sé de la majestuosidad de pena del entierro de un monje del Monasterio; del efecto fantástico de los albos hábitos cistercienses, del sobrecogimiento de los terribles salmos en tal ceremonia; pero en la tarde del día uno los evocaba yo, y aumentaba la evocación mi tristeza de deudo del que conducíamos.
Y paulatinamente cruzamos la plaza de centenarios árboles; la lluvia, que persiste, sigue dando carácter al triste momento y al dolor de los asistentes. En la plaza, que por la caída de la tarde, por la tristeza del tiempo y de los que la atraviesan, parece tan vestida de luto, resuenan los lúgubres cánticos religiosos. Miro a los balcones y tras ellos adivino a una madre transida de dolor en cuyo corazón se clavan como saetas medievales los tristes cánticos del fúnebre momento, Pienso en la redención de nuestra amada España salvada de la horrorosa esclavitud fe los sin Dios por el holocausto de la vida del que acompañamos y de todos los caídos por la Causa. ¡Patria bendita, redimida de sus horrores por tanta sangre derramada por su salvación! ¡Que el Dios de misericordia se apiade de ti, bendita España! ¡Que infiltre el arrepentimiento en los que sean culpables de lo que ocurre!
Poco a poco llegamos a la capilla del Monasterio donde descansan el sueño eterno antepasados del que también viene a reposar junto a ellos.
Comienza el oficio de difuntos, se repiten las invocaciones sacerdotales al Dios de misericordia, al Dios de inmensa justicia divina, al Dios de piedad infinita, al Dios de bondad sin límites.
Terribles salmos que laceran inmensamente el corazón de una madre, que está allí, en la santa capilla, rezando con cariño, poniendo el alma entera en pedir a Dios Todopoderoso por su hijo amado; y todos pidiendo por él y por España.
Termina el oficio, y yo, lector, que he cruzado ya la curva de la vida, en la que he visto dolores acerbos, puedo decirte que nunca, jamás, he visto un respeto más grande ni más emocionante que el que presencié cuando iniciado el desfile de los acompañantes, fue la primera la madre, apoyada en sus respetables muletas, quien lo comenzó. Jamás he presenciado más dolor ni visto mayor pena que la de la madre del muerto al besar la caja donde reposan para siempre los restos de su hijo, cubierta con la gloriosa bandera rojigualda y con la que fue enterrado, con desgarrado llanto.
Aquel gemido salido. de sus entrañas, de todo su ser, yo no lo he oído nunca; sobrecogió a todos, se transmitió a nuestros corazones; y sin hipérbole te digo, caro lector, que hizo nublar a todos, deudos y amigos, nuestros ojos. Hasta el hombre imperturbable ante el peligro de cada día, sintió la emoción natural del momento; tal vez recordó aquel hijo cuya muerte supo un día en un aeródromo, no importa en cuál, en el instante en que iba a subir en su obediente aparato. Y dice quién me lo contó, que rezó una oración por aquel hijo de su alma que iba al cielo de Dios. Fue un minuto de recogimiento, y al cielo de los hombres subió él, a luchar’ en pro del bien contra los hombres que siembran el mal, con el corazón traspasado de dolor, igual que la madre a la que veía gemir con un dolor sobrenatural por el hijo que se estaba enterrando en aquel instante.
Ella y él tienen el consuelo del santo amor a España; a ella le quedan más hijos que luchan por la Patria santa, y a él le quedan más querubines que le abrazan cuando regresa gozoso de realizar sus proezas, contento y satisfecho por el deber cumplido.
Gloria imperecedera a los soldados de todas las Armas del glorioso Ejército nacional, Carlos Muntadas S. Prim, capitán de Aviación, duque de los Castillejos, que diste tu vida por Dios y por España voluntariamente: ¡¡Presente!!
Un voluntario de julio del 1936.
Heraldo de Aragón,8 de julio de 1938.
Esta es parte de su historia a la que hemos llegado gracias a su familia, especialmente a su sobrino Felipe Muntadas y a su hija, descubriendo una figura relevante en la aviación española. y especialmente en la guerra civil.
Yacimiento arqueológico “La Granja” de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes Sariñena.
Vista aérea de La Granja. Googlemaps.
Introducción
La «Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes» de Sariñena, como conjunto monástico, poseía diferentes bienes, tierras de labor y pastos, para su subsistencia y como medio económico, destacando su complejo agropecuario denominado “La Granja”. Su existencia aparece citada en el “Libro de actas del capítulo de la comunidad de Nuestra Señora de las Fuentes” (ES} {22125ADPHU} D-05912 Libro 1D) y en diferentes inventarios del monasterio durante el siglo XIX.
Así, el yacimiento arqueológico “La Granja”, perteneciente a la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuente. Este aparece distante de la misma unos 8´5 Km al este del monasterio, cercano al río Flumen, históricamente «La Isuela». Localización realizada en enero del 2023 por el arqueólogo José Luis Ona González: “Como si de una renovada “villa” romana se tratara, la cartuja de las Fuentes construyó a fines del s. XVII un complejo agropecuario sobre un cabezo plano que dominaba sus tierras de regadío en la orilla derecha del río Flumen.”
Después de todo, la misma partida lleva por nombre “La Granja”, entre el barranco de San Juan y el camino del Matical, contiguo al cauce del río Flumen, y responde a un conjunto de restos de varias edificaciones relacionadas con el monasterio y su actividad agropecuaria.
Visualmente se aprecian tres construcciones separadas entre ellas, correspondientes a un pozo de hielo restaurado a finales del siglo pasado y los restos de dos edificaciones completamente derruidas, pero claramente delimitadas en planta. Según la documentación, el complejo contenía un ranero (un criadero de ranas), galápagos (un criadero de tortugas) y un helero, constituyendo con el pozo de hielo y el resto de elementos un conjunto único y excepcional en Aragón. El conjunto, se complementa en su entorno cercano con la cantera donde se obtuvieron los diferentes sillares de arenisca que utilizaron para la construcción del complejo.
A todo ello hay que sumar la intención, recogida en el libro de actas, de construir un azud en el río Flumen.
Al norte de la Granja, discurría el histórico camino Real Monzón – Sariñena – Zaragoza. Este camino conectaba el monasterio con Sariñena y hacia el oeste con Zaragoza, atravesando la sierra de Alcubierre hacia Farlete para luego descender a Zaragoza. En el viejo camino se encontraba el puente sobre el Isuela, único paso del que hay constancia y del que aún se conservan algunos de sus elementos (Coordenadas 41.78258336420746, -0.19986254404968912). La Granja debía de enlazar al camino Real, del que dista unos 2,5 kilómetros en línea recta, por medio del camino del Matical, con una dirección norte-sur, pues el camino Real debió ser importante para explotación agropecuaria, sobre todo para su comunicación con el monasterio y Sariñena, con la que, seguramente, compartía lazos económicos.
Restos del puente sobre el Isuela en el camino Real Monzón-Sariñena-Zaragoza.
Además, en el entorno de La Granja, al sur, se encuentran las partidas de los montes denominados de Moncalvo y Moncalver, con pastos y tierras de labor que pertenecieron a la comunidad cartujana entre otras muchas posesiones.
Fig. 1. Situación de la partida La Granja.
Dosier elaborado con la participación y colaboración de los arqueólogos José Luis Ona González, Héctor Arcusa Magallón y José Miguel Pesque Lecina y el Investigador y etnógrafo Eugenio Monesma Moliner.
Localización y situación legal
El yacimiento se localiza en la localidad de Sariñena, en el polígono 15 Parcela 129 denominada La Granja, Sariñena, y parcela agrícola anexa; monte conocido como La Plana. Concretamente se sitúa en un campo al este de la carretera de San Juan del Flumen CHE-1407, entre los kilómetros 6 y 7, a 0,750 kilómetros de su intersección con la A 230, cuyas coordenadas en torno al que se localiza son las siguientes:
Fig. 2. Coordenadas del yacimiento.
Su titularidad responde a la Diputación General de Aragón Mat. Referencia catastral 22294a01500129.
Fig. 3. Ficha catastral y descriptiva de la parcela.
El pozo de hielo se encuentra bien identificado, presentando, además, un buen estado de conservación tras su rehabilitación en torno a la década de 1990. Queda incluido dentro del catálogo del Plan General de Ordenación Urbana de Sariñena, con “protección integral”, como edificios y elementos histórico artísticos en San Juan del Flumen, con referencia SJF 002 para el Pozo de Hielo. Sin embargo, no queda recogido en el decreto 121/2021, de 29 de julio, del Gobierno de Aragón, por el que se declararon diferentes bienes denominados “Neveras y Pozos de Hielo en Aragón: La arquitectura del hielo en Aragón”, que se relacionan, como Bienes de Interés Cultural en la categoría de Monumento.
El resto de elementos se encuentran referenciados como “Tejeria SJF 003” y “posible” “Ermita SLF 004”. Ambas construcciones requieren de una revisión y su encuadre como conjunto.
Coordenadas de las tres construcciones diferenciadas:
Pozo de hielo: 41.763516, -0.191753
Construcción en medio del campo de labor: 41.762133, -0.190981
Construcción al este del campo de labor: 41.762687, -0.190621
Fig. 4. Ficha SLF003 del catálogo del Plan General de Ordenación Urbana de Sariñena.
La «Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes» de Sariñena fue declarada Bien de Interés Cultural, en la categoría de Monumento, por el Decreto 60/2002, del 19 de febrero, del Gobierno de Aragón.
Descripción
El conjunto responde a distintas edificaciones de la denominada «La Granja de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes”. A modo de síntesis, el conjunto parece ser se componía de un núcleo compuesto de un gran edificio central, de variados usos agrícolas (cuadras, pajar, caballerizas, almacenes y vivienda para los guardeses); un lagar y bodega de vino, a unos 60 m hacia el NE del edificio principal, y un pozo de hielo a 150 m al NW. Algunas fuentes apuntan a “Una casa llamada la Granja, con pajar, corral, era, bodega con cubas, lagar, pozo para tener hielo y balsa para hacerlo
El conjunto se completa con una cantera de piedra arenisca, que sirvió a la construcción de todo el conjunto, en la que se aprecia el sistema de extracción mediante cuñas, situada a unos 150 m al NW del pozo de hielo.
Fig. 5. Comparativo estado actual versus vuelo americano 1956. Visor IDEA Aragón.
Historia
Su datación es posible gracias al Libro de Actas de la cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, cuando el 11 de enero de 1685 la comunidad cartujana autoriza concluir la obra de La Granja. Igualmente, en la misma fecha, se aprueba la construcción de “un ranero para reservar ranas y galápagos en sus estancias” y la colocación de una cubierta de teja en el “pozo de ielo” (Libro de actas del capítulo de la comunidad de Nuestra Señora de las Fuentes, 1672–1834). José Luis Ona González matiza que es posible que la construcción del edificio y del pozo de hielo comenzase poco tiempo antes y que este fuera el último empujón para terminar las obras.
“El mismo día 11 de enero de 85 propuso el Prior a los Padres si les parecía se cometiese la obra de La Granja porque con las aguas se pisa mal la madera y se experimentaban otros daños y vinieron bien que se hiciese.
Así mismo propuso que en La Granja se necesitara de un pajar, caballerizas y corral para vacas y bueyes de labor y todos vieron bien que se hiciese.
También propuso si querían se hiciese un ranero para reserbar ranas y galapagos en las estancias i una cubierta de teja al pozo de ielo i todos dixeron que sí”.
Fig. 6. Extracto del libro de Actas.
En 1787, Carlos Garcés, quien por aquellos años había arrendado los montes blancos del Realengo, realiza por ellos un pago de 530 libras, 13 sueldos y un dinero a cada una de las partes, villa y aldeas, en la denominada «la granja de la Cartuja»: «El reparto de estas rentas, así como el pago de la pecha de 12.000 sueldos, se hizo el uno de septiembre en la granja de la Cartuja, como era costumbre» (Elbaile Ollés, José. Lalueza, hechos del siglo XVIII, Absolutismo, ilustración y barroco).
Para José Elbaile Ollés era en La Granja donde se reunían el común de Sariñena y sus aldeas para el reparto de los beneficios de los pastos y pago de las pitas que correspondían a cada uno «Un lugar en la partida de Moscallón al lado del rio Flumen que conformaba un molino, corral, pajar, bodega, granero y vivienda. Donde se regaban 150 cahizadas de tierra. (Estaba en la partida del monte de la Granja en San Juan del Flumen, donde se conserva un pozo de hielo)».
Pedro Blecua y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido en el Reyno de Aragón de 1792 en su aporte sobre de la Villa de Sariñena cita el monasterio recogiendo la existencia del complejo agropecuario de La Granja: «y en su territorio, como a dos leguas de distancia, un monasterio de cartujos, advocación de Nuestra Señora de las Fuentes, con ocho monjes, tres conversos y cuatro hermanos, los que subsisten de sus haciendas y ganados. Está situado en una grande llanura, al pie de la sierra de Monegros, vestida de muchos pinos bastos y varios arbustos. Son dueños del monte llamado la Plana, que compraron a esta villa, en el que se mantienen 4000 ovejas, 3000 carneros y buena porción de ganado mular, proprio del monasterio, con su buena granja junto al río Flumen, porción considerable de regadío, plantío de viñas y un molino harinero.»
Durante el Trienio Liberal (1820-1823), los monjes cartujanos abandonan el monasterio, quedando «extinguido» en 1821. Durante el trienio liberal se produce la desamortización y subasta del monasterio y sus bienes, en la denominada desamortización frustrada.
La subasta y su relación de bienes es publicada en el Diario Constitucional de Zaragoza del lunes 19 de marzo de 1821 (Anexo I), cuando algunos de sus bienes comienzan a ser subastados, entre ellos “Una casa llamada la Granja, con pajar, corral, era, bodega con cubas, lagar, pozo para tener hielo y balsa para hacerlo: en venta 50000 rs., i d. en renta 500”.
Fig. 7: Descripción de la Granja, 19 de marzo de 1821.
En esa misma relación aparece una interesante cita, la referencia a un molino harinero que confrontaba con La Granja: “Un molino arinero que confronta con la misma Granja, en venta 30000 rs,. id. en renta 500”.
Fig. 8: “Molino arinero”.
Igualmente, días más tarde aparece de nuevo publicado en el Diario Constitucional de la ciudad de Zaragoza del lunes 25 de junio de 1821 (Anexo II): “un campo junto a la granja, de tierra blanca, de 4 caíces, en venta 5120 rs., en renta 240 y un huerto junto a la casa de la Granja, en venta 800, en renta 30”.
En 1823, una Real Orden pone fin a la desamortización del trienio liberal devolviendo todos los bienes a la iglesia. Parece ser que se recupera parte de la vida monástica (Barlés Báguena, Elena y Calvo Ruata, José Ignacio. La Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes) hasta la definitiva desamortización de Juan Álvarez de Mendizábal (1835-1836). La expulsión es decretada en 1835, desapareciendo su uso religioso completamente y siendo subastada la misma cartuja, así como todos sus bienes. El inventario de bienes, base de su subasta, es redactado el 30 de diciembre de 1835 (Barlés Báguena, Elena y Calvo Ruata, José Ignacio. La Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes).
No obstante, resulta curioso como una sentencia publicada en la Gaceta del 27 de diciembre de 1877 (Parte Oficial. Sección Primera. Presidencia del Consejo de Ministros. Real Decreto) reconoce la propiedad de la familia Romeo de unos terrenos adquiridos con el monasterio en 1821: «Monte denominado Laplana, sito en el término de aquel pueblo, y que fue vendida por la Nación en 23 de Diciembre de 1821 á los causa-habientes del Romeo«»«.
Definitivamente, La Granja sale a subasta en 1839: “Parte oficial. Crónica Civil. Juzgados de primera instancia. Para el remate de una casa o granja, sita en los términos de Sariñena, en la provincia de Huesca, que perteneció e la Cartuja de las Fuentes de Sariñena, se halla señalado el día 7 de julio próximo de doce a una de su tarde; y conforme a la real instrucción de 1.º de marzo de 1836, se verificará otro remate de dicha finca en esta corte, en el mismo día y hora, en las casas consistoriales de ella, ante el señor don Miguel María Duran, juez letrado de primera instancia de la misma”.
La misma noticia da una detallada descripción de la finca y su valor, por lo que nos podemos hacer una idea de su composición y envergadura:
“La referida finca se compone de cinco habitaciones, oratorio, granero, bodega con 9 cubas, cuadras, corral, pajar y heras, declarado indivisible por la comisión agricultora; su cabida 135 cahices de tierra, medida de Aragón, con 30.400 cepas nuevas y 477 árboles de varías clases: no tiene carga alguna. Está arrendado y vence el arriendo en 1. ® de noviembre del corriente año. Vale en renta según las bases establecidas 8 cahíces de trigo y mitad de vino. Esta casa o granja ha sido tasada en 36,874 rs. y capitalizada en 49,620 rs., que es la cantidad en que se saca a subasta”.
El Mercado (Madrid. 1838), del 19 de junio de 1839.
Pozo de hielo (Código SJF 002,Catálogo del Plan General de Ordenación Urbana de Sariñena).
El pozo de hielo responde a una construcción de finales siglo XVII, como hemos apuntado anteriormente, la obra es iniciada entes de 1685. Para José Luis Ona González es extraña su presencia a 9 kilómetros de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes. Seguramente existía un camino directo desde el monasterio hasta La Granja y que probablemente continuaría hasta la localidad de Sariñena. José Luis Ona González matiza que extraña no sólo por la distancia, sino porque la propia cartuja se ubica a casi 400 m de altitud frente a los solo 260 m de La Granja, por lo que presumiblemente gozaría de una mayor innivación, siempre dentro de los modestos parámetros de una zona que debió de ser escasa en nieve incluso en la Pequeña Edad del Hielo “Poderosas razones tendrían los cartujos para construir su nevera en La Granja”.
Según el libro de actas de la comunidad cartuja existía otra nevera pequeña que se desmanteló en 1767 para hacer la cisterna de los claustrillos. Apuntamos la hipótesis que intereses económicos y/o comerciales con la Villa de Sariñena, además de la presencia del río Flumen y fincas de labor, fuesen decisivos para su ubicación, tanto del helero como del conjunto de La Granja.
“En cualquier caso, el pozo se construyó en el reborde norte del cabezo con la probable intención de dotarlo de un desagüe para expeler las aguas del deshielo, tan perjudiciales para la buena conservación del hielo almacenado. Y así se ve en el terreno una vaguada por donde bien pudieron dirigirse las aguas hacia el exterior. Fue construido en sillares de piedra arenisca –hoy muy erosionados- de la cercana cantera, y con unas medidas muy holgadas para una pequeña comunidad religiosa (aunque sabemos de la devoción del estamento religioso por el hielo y sus múltiples usos). Mide el pozo unos 5 m de diámetro y unos 7,5 m desde el suelo hasta el hueco cenital de la cúpula. Se encuentra señalizado y adaptado para visitas. Incluso cuenta con paneles explicativos que se colocaron hace unos años con motivo de su adecuación y restauración. La cúpula se encuentra actualmente recubierta de tierra y no hay rastros de la cubierta de tejas señalada en la documentación, aunque se advierte algún resto de muro en las cercanías.”
Ona González, José Luis.
Fig. 9. Inventario de neveras en la provincia de Huesca. Ayuso, Pedro.
Igualmente, el pozo de hielo se encuentra recogido por el Sistema de Información de Patrimonio Cultural Aragonés (SIPCA):
“Se encuentra en un paraje en el que se concentran varios edificios. Además, hay una tejería, una construcción que pudo ser una ermita y restos de varios inmuebles. Se encuentra en un paraje en el que se concentran varios edificios. Además del pozo hay una tejería, una construcción que pudo ser una ermita y restos de varios inmuebles.
El pozo está construido en grandes bloques de piedra caliza rejuntados con argamasa. De planta circular, tiene unos 8 metros de profundidad por unos 4 de diámetro. Se cubre con falsa cúpula por aproximación de hiladas. En el centro de la parte superior de la cúpula se abre un óculo configurado mediante piedras talladas, dispuestas oblicuamente a modo de embudo.
Tiene una puerta de acceso adintelada al norte y pudo disponer de otro acceso (hoy cegado) en una cota más baja.”
Fig. 10. Ficha del pozo de hielo SIPCA.
Lagar y bodega (Código SJF 003 El Tejar,Catálogo del Plan General de Ordenación Urbana de Sariñena).
El lagar y bodega, para elaboración y almacenamiento de vino fue construido en 1693. De acuerdo con el libro de actas se construiría el “cubo para las ubas”, el lagar y bodega. Igualmente, contamos con la referencia de 1839 de “bodega con 9 cubas”. Se encuentra al este del campo agrícola, como hemos comentado anteriormente a unos 60 m hacia el NE del edificio principal. La construcción responde a una sección rectangular con sillares de arenisca y ladrillo, de apenas unos 300 m2, que corresponde a la bodega. Las columnas solo conservan su arranque inicial, pudiéndose apreciar su tendencia a formar arco dibujando una posible construcción abovedada. Héctor Arcusa apunta que la construcción quizá constaba de dos plantas: “Tal y como aparece da la sensación de dos alturas en aéreo, a dos plantas en planta bodega y planta baja. Tendría que tener una elevación suficiente como para que cubriera el laco, o sea que tendría que tener un buen alzado. Pero hasta que no se excave no se podrá saber”. Adosado se encuentra el lagar, se aprecia una construcción circular de unos 4 metros de diámetro. Igualmente, al sur aparecen los restos de dos construcciones anexas de dimensiones más reducidas.
Fig. 11. Extracto del libro de Actas.
“En el 6 días de julio del año 1693 el VP Prior D. Joseph Valero propuso a los conventuales se iciera en la Granja un cubo para ubas y quedo resuelto seiciera. F. Fernando Brozo.”
El lagar, identificado por Eugenio Monesma Moliner, responde a un diámetro aproximado de 2´5 metros y presenta restos de cerámica vidriada, característica propia de los lagares en su revestimiento interior. Incluso, en su parte superior, se aprecia como la línea superior retrocede unos centímetros formando una repisa, que en los lagares era utilizada para sostener los travesaños donde se pisaba la uva. Actualmente su interior se encuentra colmatado de enrona.
La zona del lagar y bodega presenta una abundancia de gran cantidad de cerámicas de los siglos XVIII y XIX que concuerdan con la documentación histórica.
Fig.12. Vista parcial bodega.
Fig. 13. Parte superior del lagar.
Fig. 14. Detalle cerámica vidriada del desaparecido revestimiento del lagar.
Fig. 15. Parte superior del lagar, detalle de la repisa.
“El espacio de la bodega es muy amplio y por el arranque de dos arcos laterales de ladrillo podemos suponer que la techumbre sería abovedada. Queda en pie un lienzo de pared de la bodega y el muro del trujal. Al pie del muro del trujal, que está colmatado de escombros, se tiene que encontrar el laco de salida del vino. Cerca del espacio de la bodega hemos encontrado un fragmento de cerámica con dibujos incisos correspondiente a un recipiente de gran tamaño propio de las bodegas, y varios restos de otros recipientes también de almacenamiento de líquidos.”
Monesma Moliner, Eugenio.
Fig. 16. Detalle cerámico, posiblemente de tinaja de dimensiones media.
Fig. 17. Detalle de diferentes cerámicas presentes en el yacimiento.
Además, Eugenio Monesma Moliner destaca entre las posesiones de los cartujos de “Una viña plantada a tiras, llamada la aguardentería, con 3700 cepas, de 5 caizadas, en venta 13400, renta 600.» Se trata de una finca de casi cinco has, grandísima, cuyo topónimo se relaciona con la fabricación de aguardiente. Lo que es muy lógico pues se produciría tanto vino que dejaría muchísimo residuo de brisa que se aprovecharía para hacer aguardiente.
Edificio principal de La Granja (Código SJF 004 La Ermita, Catálogo del Plan General de Ordenación Urbana de Sariñena).
El edificio principal de La Granja se encuentra en mitad de la parcela de labor. Responde a una planta rectangular de unos 11x 60 metros, aproximadamente 630 m2. Se observan sillares de arenisca y formando el contorno de la antigua edificación, con columnas centrales y grandes contrafuertes en sus muros. También se aprecian restos anexos que también debieron ser edificaciones, ocupando una superficie cuadrangular de unos 800 m2. El edificio principal, con sus anexos, con algunos de los usos referidos anteriormente señalados en el diario El Mercado (Madrid. 1838), del 19 de junio de 1839: “La referida finca se compone de cinco habitaciones, oratorio, granero, bodega con 9 cubas, cuadras, corral, pajar y heras”.
Fig. 18. Sillares y restos de los elementos constructivos de la edificación inventariada como SIF0004.
Según el investigador Eugenio Monesma Moliner, se observa que quedan todavía algunos contrafuertes que indican el volumen de las paredes, y las bases de unos pilares en algún espacio del centro para sujetar toda la techumbre. La cantidad de restos de tejas nos dan referencia del voluminoso tejado. Se apunta a que pueda corresponder al edificio principal de La Granja. José Luis Ona González lo describe como un gran edificio central, posiblemente de variados usos agrícolas (cuadras, pajar, caballerizas, almacenes y vivienda para los guardeses).
Ranero
El libro de actas cita la existencia de un ranero del que actualmente no se puede precisar su ubicación. Se plantea que pueda responder a parte del gran espacio adosado al muro noreste del gran edificio central, delimitado por muros perimetrales de unos 25 x 30 m (750 m2, aproximadamente), excavado en el terreno y subdividido en varios recintos.
La construcción del ranero estaba destinado a la cría de ranas y galápagos (tortugas). Los monjes cartujanos criaban tortugas para alimentación, al no comer carne, la sopa de tortuga aportaba un gran valor nutricional, especialmente a los enfermos.
Para su cría se debía de utilizar cierta cantidad de agua, da idea de ello la cartuja jerezana de Santa María de la Defensión que incluso llegaron a desviar “hacia su cenobio el agua que llegaba a la fuente de la Alcubilla para llenar la piscina” en la que se remojaban las tortugas (Romero Bejarano, Manuel ‘Iglesias y conventos de Jerez).
Helero
El anterior espacio considerado ranero a su vez existe la hipótesis que, en parte, por su condición aparentemente compartimentada, hubiese correspondido a un helero. Aparece citado en la relación de bienes del Diario Constitucional de Zaragoza del lunes 19 de marzo de 1821: “pozo para tener hielo y balsa para hacerlo”. El helero respondería a una construcción complementaria al pozo de hielo, destinada a la producción de hielo. José Luis Ona González considera significativo como la comunidad cartujana, en su libro de actas, lo nombran “Pozo de hielo” y no “nevera” y quizá esa precisión nos indique que se llenaba directamente con hielo, bien procedente del cercano río Flumen o, lo que es bastante probable, de una balsa o “helera” cercana. Y está por comprobar arqueológicamente si el espacio rectangular ya descrito se correspondía a un estanque alimentado con agua de lluvia y acondicionado para obtener hielo. Igualmente se plantea la hipótesis que se recogiesen las aguas del tejado vertiéndose al helero y este, en su orientación este, estuviese protegida del viento dominante del noroeste, el cierzo.
Eugenio Monesma Moliner no identifica el helero adosado al edificio principal, por emplazamiento y orientación.
Fig. 19. Vuelo americano B de 1956. Con un poco de detalle se observa la compartimentación de las balsas.
Para Eugenio Monesma Moliner “El pozo lo citan como de hielo, no de nieve, pues es una zona de baja innivación, lo que quiere decir que la materia prima era el hielo. Como en otros pozos, lo más lógico es que el hielo se recogiera en el río Flumen (no del agua de los tejados), son 500 metros de distancia, pero no en el agua corriente que tarda más en helarse, sino en pequeñas balsas contiguas de muy poca profundidad. Además, hablan los documentos de un azud, lógicamente para desviar el agua a otros elementos como el ranero o algún molino, como se cita su existencia en la documentación, y me extraña que no se aprovechara el caudal de Flumen para ello. Yo creo que sí debió construirse el azud pues este tipo de construcciones era muy importante para diversas funciones de producción. Es un tema sobre el que habría que investigar.”
Cantera
A escasos metros al norte del nevero, tras pasar el camino, se encuentra un afloramiento rocoso de piedra de arenisca que corresponde a la cantera de La Granja donde obtenían los sillares de areniscas empleados en la construcción de las distintas edificaciones que componía el complejo. En la misma se aprecia el sistema de extracción mediante cuñas, los huecos dejados tras la obtención de sillares incluso algún sillar en proceso de extracción.
Azud
De acuerdo el libro de actas, en las inmediaciones de La Granja, en el río Flumen se planteó la construcción de un Azud.: “En 31 de agosto de 1700. El P.D. Francisco Vidal Prior de esta Cartuja de N.ª Sª de las Fuentes propuso al Sto Convento si les parecía bien que se hiciese la Zud de la Granja y resolvió la mayor parte que sí. Fr. Joseph Pérez”.
Fig. 20. Extracto del libro de Actas.
Consultados vecinos de la zona, pastores que han recorrido con el ganado los terrenos del entorno de La Granja y el río Flumen, apuntan que no hay constancia o evidencia de su existencia. En este sentido, recogemos el testimonio de Enrique Fantova, pastor y vecino de San Juan del Flumen y Sariñena: “En ese entorno del pozo y lo de alrededor, hasta abajo al Flumen, hasta el barranco de las negras por la derecha o hasta la finca de la rambla arriba no hay ninguna construcción o resto que yo haya advertido que pueda estar relacionado o parecido. Es una zona que nosotros particularmente la hemos recorrido muchos años con el ganado. Enfrente del pozo a 50 metros tenemos una parcela de 3ha nuestra y el lote de tolosana que hemos llevado muchos años nosotros y rastrojos de Miguel Pueyo, Cecilio Lanau, Pocino…. que hemos aprovechado nosotros en ese entorno muchas veces a parte de toda esa vega del Flumen, no hay nada. Lo que hay está alrededor del nevero en ese entorno.”
Probablemente el azud se encontraba aguas arriba, a la altura del Moscallón y por medio de una acequia el agua discurría hasta el molino, de acuerdo con la información recogida por Enrique Giménez López de la Universidad de Alicante en su trabajo “Fuero Alfonsino y Fuero de población de Sierra Morena en los proyectos de colonización de la Corona de Aragón en la segunda mitad del siglo XVIII”, a través de un documento el cual expresa «La Cartuja era poseedora de un azud en la partida de Moscalló, del que nacía una acequia utilizada para mover un molino y harinero y para el riego de 150 cahizadas de viñedos y frutales que quedarían sin agua en el caso que Comenge llevara a cabo su proyectada canalización» (A.H.N. Consejos Libro 1.968 ff. 89-91 v.). Todo esto debido a que en 1788, José Narciso Comenge presenta un proyecto de colonización de las tierras de Moscallón y las cinco aldeas despobladas de Sariñena (Los inicios de la colonización en Los Monegros).
José Elbaile Ollés en su obra «Lalueza, hechos del siglo XVIII, Absolutismo, ilustración y barroco» cita el azud, algo más arriba del Moscallón, ya en el término municipal de Lalueza: «En la solada de la huerta de Lalueza,»la Solata» donde todavía se puede ver la azud y la peña de la Almacera, o Almazara», » peña Macera»).
Efectivamente, tras años de búsqueda, en diciembre del 2025 se ha podido localizar el azud gracias a José Antonio Malo, vecino de Lalueza. Conocido como Azud de los Frailes, aún se conserva una pequeña parte del desaparecido azud. Sus coordenadas corresponden a 41.80939437929765, -0.21368208593624305. Dista, en línea recta, de unos 5,7 kilómetros del complejo de La Granja, de la que se plantea se beneficiaba de sus aguas, atendiendo el complejo y posiblemente a huertas, por medio de una acequia que presuponemos desaparecida.
Restos del azud de los Frailes.
El pinar
El entorno de actividad principal agrícola con campos de regadío, destaca el pequeño pinar de repoblación. El pinar proporciona un valor añadido, un espacio de recreo y disfrute entre campos agrícolas cerca de la ribera del río Flumen.
Síntesis
Este notable conjunto arqueológico, milagrosamente conservado en lo esencial, ha sido recientemente identificado como “La Granja”, complejo agropecuario del monasterio de la cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, situada a 8,7 km al suroeste, aguas arriba del barranco de San Juan, con la que se comunicaba mediante un camino directo. Un complejo agropecuario único en Aragón.
La Granja en el Diario del Altoaragón del 11 de agosto del 2024.
Es necesario su catalogación y protección, con su consideración de yacimiento arqueológico para su investigación, estudio y en lo posible estabilización y recuperación.
Promover una excavación y consolidación de los restos, previa realización de sondeos arqueológicos.
Tanto sus diferentes construcciones como conjunto requieren de una revisión para su encuadre cronológica e históricamente y sobre todo para evaluar la posible mayor amplitud del conjunto.
Promover la declaración del pozo de hielo como Bien de Interés Cultural ante la Dirección de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón. Tal y como hemos apuntado anteriormente el pozo no fue incluido en la relación de neveras en el Decreto 121/2021, de 29 de julio, del Gobierno de Aragón, por el que se declaran los bienes denominados Neveras y Pozos de Hielo en Aragón como Bienes de Interés Cultural en su categoría de Monumento, si bien se incluyó el pozo de la ermita de Santiago de Sariñena, con el que tiene tantas similitudes.
Estudiar la integración de los diferentes elementos en el Conjunto Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, protección adoptada desde el año 2002.
Así mismo, su adecuación para uso turístico enmarcado en el conjunto de la Cartuja de nuestra Señora de las Fuentes, como complemento para su desarrollo patrimonial y turístico.
Anexo I
Diario Constitucional de la ciudad de Zaragoza del lunes 19 de marzo de 1821. Relación de fincas rusticas y urbanas, del monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes:
En virtud del decreto de las Cortes, de 3 de Setiembre último y posteriores, ha de procederse por el juzgado de primera instancia de esta ciudad de Huesca a cargo del Dr. D. Josef Moreno y Remirez, y por testimonio del infrascrito Escribano a las fincas rústicas y urbanas que pertenecieron al suprimido monasterio de la Cartuja de las Fuentes, consignadas al establecimiento del Crédito público para la extinción de la deuda nacional, y es a saber:
Una masada en el Mas llamado Moncalvo o Aldea alta, casa, corral, pajar y era: valor en venta 6000 rs. vn. idem en renta 160 rs.
Otra llamada aldea de Moncalvo bajo: en venta. 6200 rs. id. en renta 200.
Una paridera llamada de las Neguas: en venta 400 rs., id. en renta 40.
Un molino de aceite dentro de la misma Cartuja: en venta 1000 rs. id. en renta 200.
Una paridera llamada bal de Zaragoza: en venta 800 rs., id. en renta 30.
Otra paridera llamada del cuarto de S. Juan: en venta 800 rs., id. en renta 30.
Otra paridera llamada el Matical : en venta 800 rs., id. en venta 30.
Una casa llamada la Granja, con pajar, corral, era, bodega con cubas, lagar, pozo para tener hielo y balsa para hacerlo: en venta 50000 rs., i d. en renta 500.
Un molino arinero que confronta con la misma Granja: en venta 30000 rs., id. en renta 500.
Una casa en la villa de Sariñena llamada el hospicio: en venta 10000 rs., id. en renta 320.
Un balle llamada del Prior, de ocho cahizadas, confronta con la de Francisco Mirallas y Bolea, y José Laguna: en venta 1600 rs., id. en renta 60.
Otro que confronta con la aguardia de la balsa y carretera que va a La Masada, de ocho cahizadas: en venta 1600 rs., id. en renta 60.
Otro que confronta con pajar nuevo, con baile de Francisco Mirallas y Bolea, y de Joaquín Lana, de catorce cahizadas: en venta 2800 rs., id. renta 100.
Otro llamado baile del Cuerbo, confrontante con Joaquín Lana y Lasierra: en venta 600 rs., id. en renta 20.
Otro llamado del Arnal, confronta con el de Joaquín Lapíedra, y el de Antonio Gilaverte y Santolaría , de catorce cahizadas: en venta 2800 rs., id. en renta 100.
Una masada llamada el balle de Boira, confronta con tierras de Joaquín Bornau, de Bernardo Claveria, y de Bernardo Miranda, de veinte cahizadas: en venta 4000 rs., id. en renta 160.
Un balle en el Reguero, confronta con cubilares del Pinar, corral de Puíladrones, y tierras de Francisco Teíla, de cuarenta y ocho cahizadas: en venta 8000 rs., id. en renta 400.
Una filada llamada Cuerda negra, confronta con tierras de Antonio Bornau, y carretera de La Masadera, de cuatro cahizadas: en venta 800 rs., id en renta 30.
Un olivar llamado del Tejar, de siete cahizadas, cerca del monasterio con 300 olivos: en venta 3800 rs., id. en renta 180.
Un campo junto al monasterio y carretera, con 160 almendreras y 200 oliveras: en venta 3320 rs,. id. en renta 236.
Otro campo junto al monasterio hacia saliente, con 700 oliveras: en venta 5520 rs., id. en renta a 460.
Otro también junto al monasterio y carretera que va a Sariñena, de seis cahizadas: en venta 1000 rs, id, en renta 40.
Otro llamado de la Torre, que está dentro de la senda, de nueve cahizadas: en venta 1800 reales, id. en renta 80.
Un monte redondo llamado Laplana, de ocho horas de circunferencia, confronta con término de la Naja, con el de Sariñena y rio Isuela: en venta 10.200,000 rs., id. en renta 50.000.
Un huerto al lado del convento, de tres fanegas de sembradura: en venta 2000 rs., id. en renta 120.
Un campo llamado el Soto, confronta con rio Isuela y acequia, de un cahíz y dos fanegas: en venta 1200 rs , id. en renta 50.
Otro junto al de arriba, de tres cahizadas y cuatro fanegas, confronta con la Isuela y dado que pasan los monalistas y arboleda: en venta 4000 rs. , id. en renta 160.
Otro llamado el Sarrajonal, de cinco cahizadas confronta con viña de la Aguardescia, con la Isuela y brazal de los Frasnos: en venta 6000 reales id. en renta 240.
Otro, de cinco cahizadas, confrontante con un plantero de olmos y brazal de los Frasnos, con 3400 cepas: en venta 12800 rs., id. en renta 400.
Otro llama el Huerto, de cuatro cahizadas, confronta con una arboleda de olmos y brazal de los Frasnos: en venta 5120 rs.; id. en renta 140.
Otro campo denominado el de la viña, con 3700 cepas, confronta con brazal de los Frasnos y otro: en venta 13200 rs., id. en renta 600.
Un cuatrón llamado de las Almendreras, de una cahizada confronta con el huerto: en venta 800 rs., id. en renta 28.
Otro de cinco cahizadas, confronta con el de arriba y dicho huerto: en venta 300 rs., id. en renta 14.
Un campo llamado de la Sabina, con 250 cepas: en venta 4000 rs., id. en renta 160.
Una viña con 2350 cepas, y unos árboles, de cinco cahizadas, confronta con campo de la Sabina, la Isuela y arboleda: en venta 10700 reales, id. en renta 440.
Un campo junto al molino, de una cahizada, confronta con dicho molino y acequia: 800 rs., id. en renta 40.
Otro bajo el molino, de cinco cahizadas, confronta con acequia y la Isuela: en venta 500 reales, id. en renta 30.
Otro junto al molino y acequia, de una cahizada y seis fanegas: en venta 1120 rs., id. en renta 50.
Otro confrontante con Isuela y senda que va al molino, de dos cahizadas: en venta 2000 reales, id. en renta 100.
(Se concluirá).
Anexo II
Relación de fincas del monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes salidas a subasta y publicada por la Gaceta de Madrid y reproducida por el Diario Constitucional de la ciudad de Zaragoza del lunes 25 de junio de 1821.
Noticias particulares. Fincas rusticas y urbanas, pertenecientes al suprimido monasterio de la Cartuja de las Fuentes; cuyo primer remate se ha de celebrar en esta ciudad de Huesca y sus casas consistoriales, a las 11 de la mañana del día último de los 30 porque se anuncia la subasta contados desde el en que se haga saber por la gaceta de Madrid y cuyos 30 días corren sin intermisión de los festivos.
Primeramente, un cuarto de yervas con su paridera, en el coto o monte redondo, sito en la jurisdicción de la villa de Sariñena, llamado de la Plana, en venta 236080 rs, en renta 9441.
Otro ídem con su paridera, sito en dicho coto o monte redondo, en venta 303870 rs., en renta 12275.
Oto Ídem con so paridera, titulado de San Juan, en venta 291795 rs., en renta 11660.
Otro Ídem con su paridera, titulado de las Gorgas, en venta 236080 rs., en renta 9441.
Un campo de tierra blanca llamado el Palomar, dentro del cuarto de yervas de Val de Zaragoza, de 7 caizadas de sembradura, en venta 1400 rs., en renta 60.
Un huerto cercado junto al monasterio, de 2 fanegas y 8 almudes, en venta 18oo rs., en renta 100.
Un olivar al oriente del monasterio, de 7 calices, titulado del Tejar, con 300 olivos, en venta 3800 rs., en renta 180.
Otro Ídem al mediodía del monasterio, con un camino por medio de él, con 160 almendros y 200 olivos, de 10 caizadas, en venta 3300 rs., en renta 240.
Otro Ídem junto al monasterio, hacia saliente, con 700 olivos, de 7 caizadas, en venta 5520 rs., en renta 460.
Un campo junto a la Granja, de tierra blanca, de 4 caices, en venta 5120 rs., en renta 240.
Otro llamado el Soto, de 10 fanegas, en venta 1200 rs., e n renta 45.
Una faja de tierra inmediata al Soto, en venta 4200 rs., en renta 170.
Un campo llamado antiguamente el Moreral, en venta 6000 rs., en renta 240.
Cuatro fajas que confrontan con campo llamado el Molino, en venta 2400 rs., en renta 120.
Un campo llamado la Sabina en venta 4000 rs., en renta 160.
Un huerta junto a la casa de la Granja, en venta 800, en renta 30.
Un campo junto al Molino de12 fanegas, yermo en venta 800, en renta. 30.
Otro junto a la acequia Molinar, de una caizada de sembradura, en venta 800, en renta 30.
Otro junto a la viña alta, de 2 caíces de sembradura, en venta 2000, en renta 100.
Un campo llamado del Puente, de 18 caíces, en venta 18800, en renta 840.
Un campo llamado Sarrajonal, de 2 caíces de sembradura con 3400 cepas, en venta 8800, en renta 680.
Una viña plantada a tiras, llamada la Aguardentería, con 3700 cepas, de 5 caizadas, en venta 13400, renta 600.
Una viña llamada la Baja, de 5 calzadas de sembradura con 3300 cepas, en venta 10700, en renta 420.
Una villa llamada del Molino, de 3 caizadas de sembradura, con 1500 cepas, en venta 7000, en renta 300.
Un plantado de viña de 5 caizadas, en venta 1000, en renta 40.
Una viña llamada la Alta, con 7000 cepas, de 18 caizadas de sembradura, en venta 32000, en renta 1800.
Una porción de tierra en el monte de Moncalvo, yerma, llamada la masada baja, de 60 caizadas, en venta 9600, en renta 400.
Una filada de tierra en el monte de Moncalvo, sin cultivo, llamada de Gilaverte, de 12 caizadas, en venta 2000, en renta 80.
Un sitio llamado el Arnal en el monte de Moncalvo, de 14 caizadas, en venta 2800, en renta 160.
Una porción de terreno sin cultivo, que confronta con Isuela y Realengos, de 4 caizadas, en venta 400, en renta 20.
Un campo en el monte de Moscallon, de 3 caizadas de sembradura, en venta 320, renta 20.
Un olivar llamado Valderas en la huerta de Sariñena de 7 caizadas y con 230 olivos, en venta 15800, renta 840.
Un campo con algunos empeltres, en parte cercado, en la partida del Saso, término de Sariñena, de 12 fanegas de sembradura, en venta 720, en renta 30.
Un olivar llamado de S. Martin, partida los Quiñones en Sariñena, de 4 caizadas y 80 oliveras, en venta 16320, en renta 70.
Otro en la partida los Quiñones y término de Sariñena, de 1 caiz 4 fanegas, en venta 3100, en renta 200.
Un campo sito en el Saso, término de Sariñena, yermo, llamado viñas viejas; de 12 fanegas de cabida, en venta 600, en rente 24.
Un campo en la partida de las Leras, confronta con acequia de Albalatillo, de 4 caizadas de sembradura, e a venta 19800, en renta 640.
Durante años, muchas mujeres de Sariñena se dedicaron a recoger carbón quemado, «respigar carbón» por la vía ferroviaria de la estación de Sariñena: cagacierros, cagafierros, carbonilla, cascarilla, escoria… carbón quemado o a medio quemar que los trenes tiraban a las vías. Aquellas mujeres lo aprovechaban para cocinar y calentar las casas y/o lo vendían; incluso lo mojaban para que durase más en la estufa. Para muchas familias fue un medio de sustento o un buen complemento en tiempos muy difíciles y duros.
Las carboneras de Sariñena. Ilustración por Tiffany Garzo Camón. La autora ha querido reflejar la idea que tenía en la cabeza al pensar en la situación: «Quería retratarlas con mucho carácter y dignidad. Es de hecho, ilustración digital, imitando carboncillo y textura de papel.»
El 16 de septiembre de 1861 comienza a funcionar la línea Barcelona Zaragoza tras su inauguración, siendo la estación ferroviaria de Sariñena inaugurada dos días más tarde. La línea forma parte de la línea general Madrid-Zaragoza-Barcelona y por ella circulan los trenes de tracción a vapor, movidos por grandes locomotoras que requerían de grandes aprovisionamientos de carbón y agua, siendo la estación ferroviaria de Sariñena uno de los principales puntos de repostaje tanto de agua como de carbón.
Por lo general, los trenes solían ir tirando carbón quemado a la vía y, entre aquellos restos, solía encontrarse carbón parcialmente sin quemar. Además, se realizaba el vaciado total de calderas en varios puntos cercanos antes de llegar a la estación de Sariñena, vaciando completamente los fogones de las locomotoras especialmente en el margen izquierdo del puente sobre el río Alcanadre donde solía acumularse formando un gran montículo. Aquel carbón era recogido y reutilizado, principalmente por mujeres.
En el país vasco se las conocía como Escarabilleras, por el nombre de escarabilla que se le daba al resto del carbón desechado y que no había prendido en su totalidad “Este carbón era recogido por mujeres, conocidas como escarabilleras, y también por niños, para ser utilizado en los hogares como combustible para cocinas y estufas, para uso propio o vendido a bajo precio. ” (Alma de Herrero).
El mismo blog «Alma de Herrero» se resalta como los escarbillos, de acuerdo con la RAE, son trozos pequeños de carbón que salen de un hogar mezclados con la ceniza por combustión incompleta, matizando como la palabra procede del verbo escarbar. Aquí, en Aragón, Cagacierros o Cagaferro se denomina a la escoria del carbón mineral quemado en las fraguas (Diccionario histórico de la lengua española (1933-1936)).
Diferentes trozos de cagacierros o cagafierros recogidos en el puente de Sariñena.
En la localidad de Basauri (Vizcaya), las mujeres recogían el carbón quemado que la fundición «La Basconia» tiraba a la escombrera junto al Nervión (¿Qué sabes de la Escarabillera?. Kultur Basauri Biblioteka). De hecho, la localidad vizcaína ha dado existencia al personaje folclórico de la Eskarabillera, contando con su representación a modo de giganta siendo considerada, la figura de la Eskarabillera, reflejo de la historia de Basauri y un símbolo para las y los basauriarras (www.basauri.eus). Todo un ejemplo de recuperación, dignificación y puesta en valor.
Humilde oficio de principios del siglo XX en algunas regiones de la España septentrional, que consistía en buscar restos del carbón que no había prendido en su totalidad y que desechaban los trenes de vapor en los cruces de vías, así como de los restos carbón que las empresas metalúrgicas vertían en las escombreras tras las labores de fundición.
Wikipedia.
Así, principalmente a través de diferentes testimonios nos acercamos a esta desconocida actividad que llevaron a cabo muchas mujeres sariñenenses, uno de sus muchos trabajos que emprendieron sin ninguna remuneración, valoración ni reconocimiento «Las carboneras de Sariñena».
¡Esta es su historia!.
«Las carboneras de Sariñena”, una historia de esfuerzo y sacrificio
José Antonio Villellas las veía desde la huerta de Capdesaso cuando de crío, junto a sus amigos, veía como algunas mujeres recogían los restos aprovechables del carbón que los ferroviarios descargaban del tren, a la orilla del rio, en un montón grande, que casi tapaba el ultimo ojo del puente -Aquellas mujeres trepaban por el montón buscando de abajo arriba e iban cogiendo, no había otra cosa que carbón, me parecía raro ya que era una estampa un poco original-. Lo mismo recuerda José Paul -Subían muchas mujeres, iban a esgarrapar con una barra de hierro o un rastrillo y si era bueno el maquinista les tiraba alguna vigueta entera.-
Imagen del vuelo de 1927 con el antiguo trazado del Ramio.
Subían a la estación ferroviaria de Sariñena pero también al puente sobre el río Alcanadre, puente de hierro hasta su destrucción la guerra civil en Sariñena, a partir del que fue reconstruido y con el tiempo construido el actual de hormigón armado Allí vertían el carbón las maquinas provenientes del sentido Barcelona, tras superar el tramo conocido como el Ramio, antiguo tramo que fue modificado y que consistía en una gran curva y posterior subida que requería del empuje de locomotoras adicionales que sumaban desde la estación ferroviaria de Sariñena.
Aquel mítico lugar fue testigo del estraperlo y de carboneras que se acercaban a recoger el carbón que aquellas máquinas de vapor dejaban de quemar y que eran arrojadas a las vías por los maquinistas. Aquellas mujeres enfilaban todas las mañanas por el camino de los olivares y cruzaban el río camino del Ramio a recoger el carbón que y cuando tenían lleno el saco se lo ponían en la cabeza y regresaban a Sariñena para venderlo por 25 pesetas o utilizarlo en los fogones de su propia casa.
Manuel Antonio Corvinos Portella.
Ladera del margen izquierda del puente sobre el Alcanadre. Aún se aprecia el color negro del carbón.
Se las cruzaba Diega Villellas, natural de Capdesaso, cuando con apenas 9 o 10 años iba con una burra a llevar la leche a casa de Blecua de Sariñena desde Capdesaso: -Que venían a buscarla de Binéfar y después, de regreso a la huerta, que lindaba con las de Sariñena, me cruzaba con las carboneras-.
-Media Sariñena subía a buscar carbón, muchas mujeres- apunta José Paul, que trabajó como ferroviario en la Estación de Sariñena: -La gente iba a buscar carbón al puente, pero también andaba por la vía del tren buscando trozos de carbón y, si había algún trozo mitad bueno y mitad malo, lo rompían y se lo llevaban-.
Van Gogh. Mujeres portando carbón en Borinage, región minera de Bélgica. Acuarela 1882.
Lo llamaban ir a “respigar carbón”, cuenta Maribel Tella Pisa, y llevaban un saco para recogerlo. Su madre, Crescencia Pisa, era una de aquellas mujeres que iban a buscar carbón a la estación de Sariñena: -Subía a la estación con otras mujeres y cogían el carbón que se caía. Iban con frio, lluvia… una vez que nevo mi madre se resbaló y cayó con todo el carbón. Lo cargaban sobre sus espaldas, uno o dos sacos-. También, además de sacos lo cargaban sobre canastos, cestos o pozales.
Ilustración de Montserrat Elena Cenon Moldovan.
Ángeles Ballarin Laín, natural de Sariñena (2 de agosto de 1928), fue una de aquellas carboneras. Con tan sólo 11 años, Ángeles ya iba a buscar carbón andando a la estación. La guerra obligó a su madre a trabajar fuera de casa, mientras Ángeles tuvo que ayudar en casa. Subía por el camino de los Olivares, unos tres kilómetros para coger algo de carbón para el gasto de casa, cuenta que iba a la misma estación y al puente: –Los trenes normalmente iban tirando el carbón a lo largo de la vía y limpiaban la caldera y tiraban el carbón cuando llegaban a Sariñena o un poco antes, solían hacerlo antes de pasar el puente sobre el Alcanadre, si venían de Lérida. Si venían de Zaragoza a veces lo limpiaban en la cuesta de Santa Cruz de Capdesaso o en la misma estación de Sariñena.– Aquellas mujeres lo recogían y cargaban en sacos y/o en pozales: -Se manchaban, sobre todo cuando estaban cerca cuando lo tiraban, pero se lavaban cuando bajaban y pasaban por la acequia-.
Antonio Tella narra como su abuela Petra iba a la estación, allí vaciaban las calderas de los trenes, y se bajaba un «saquer» puesto en la cabeza andando hasta el pueblo: -Yo recuerdo ver a mi abuela Petra la Huertera, era una de ellas, que venía con un saquito de carbón en la cabeza Si nombre era Petra Aineto creo que el segundo apellido era Pinos-.
Carboneras de Sariñena en las vías recogiendo el carbón con palas y cestos. Ilustración del sariñenense y arquitecto Carlos Clavería Huerva. Técnica- Shoreditch Sketcher Black Fineliner Pens.
Para Pilar Sanz Grustán, en Sariñena, las máquinas de carbón descargaban carbón del viejo y metían uno nuevo: -El que tiraban lo cogían las mujeres y lo bajaban a casa, luego lo vendían o quemaban en casa; Iba la gente que no tenía para comprar carbón, se lo ahorraban-. Maribel Tella Pisa apunta que era para la estufa, para aquellas cocinas de carbón y leña que algunas eran de obra y -Si les sobraba algo lo vendían a quien les pedía-.
Aunque los primeros que se llevaban carbón eran los que trabajaban en la estación, señala José Paul -Llevaban una cesta con una cuerdeta y cada vez que bajaban a Sariñena se llevaba alguna que otra vigueta de carbón. Muchos bajaban de medio lau del peso-. José Antonio Villellas se acuerda como algunos llevaban en la bicicleta un cajón pequeño, -cuando subían a la estación llevaban el almuerzo y a la bajada una briqueta de carbón-.
Carboneras de Sariñena, ilustración de Jordi Ponce Pérez.
Como hemos apuntado, en la estación de Sariñena los trenes hacían acopio de carbón para su uso como combustible en los trenes de vapor y limpiaban completamente sus calderas vaciándolas antes de llegar a la estación. El carbón, en forma de «briquetas», lo traían de Asturias, y lo almacenaban en una enorme pila. Era carbón del bueno, apunta José Paul: -Hacían pilastras de carbón y lo custodiaban tres guardias a turnos de ocho horas cada uno. A veces hacían la vista gorda y otras lo robaban directamente. Los guardias le quitaban el carbón a según quien pillaban-. Curiosamente, Maribel Tella Pisa apunta como uno de los guardias era Guillermo Latorre, de quien recuerda -Era uno de los buenos-.
Pero también había a quien se lo regalaban, tal y como contaba Lorenzo Abadías López, del bar el Gorrión, a quien le regalaban algo de carbón en su bar de la estación. Lorenzo recordaba cómo -En la estación había una gran montaña de carbón para los trenes-.
Las Carboneras de Sariñena, por Belén Villadas Yus, ilustradora sariñenense. Técnica rotuladores de alcohol.
Manuel Antonio Corvinos Portella, en su artículo “El Auxilio Social y otros asuntos de aquella época”, apunta como a algunos maquinistas/fogoneros les daban pena las pobres mujeres y les tiraban algún lingote de carbón sin quemar: -Un tren tiró tanto carbón que estuvo muy cerca de no llegar a Barcelona-. Igualmente, Manuel Antonio Corvinos recoge el estraperlo y la importancia que este tuvo: -Las leyendas populares dicen también que, en esos años, en Capdesaso y en La Estación corría el dinero como nunca lo había hecho antes-.
A Sariñena llegaban los estraperlistas desde Barcelona con maletas vacías que llenaban de trigo o de otros productos para luego regresar a la Ciudad Condal. Unos centenares de metros antes de entrar en la estación barcelonesa, los contrabandistas arrojaban a las vías los paquetes con comida, donde eran recogidos por familiares; así evitaban las requisas, multas o incluso la cárcel por realizar un comercio ilegal de artículos intervenidos por el Estado. Dicen que muchos se hicieron ricos con este tipo de comercio. En Capdesaso los trenes llegaban a parar en el paraje llamado de Santa Cruz para realizar operaciones de estraperlo. Allí los ganchines vendían sacos de trigo a los maquinistas y estos los escondían debajo de las briquetas de carbón. Para dejar espacio suficiente, los ferroviarios arrojaban el carbón sobrante junto a las vías, que inmediatamente era recogido por otros avispados personajes.
Manuel Antonio Corvinos Portella, en su artículo “El Auxilio Social y otros asuntos de aquella época”
Las briquetas eran muy apreciadas hasta el punto que, en una ocasión, dos mujeres discutieron y pelearon por ver quien se quedaba con una de aquellas apreciadas briquetas, todo un lingote de oro negro.
Conchita Porta Llamas, de las carboneras, solo tiene un remoto recuerdo, era una niña, pero las recuerda con un pañuelo en la cabeza y vestidas de negro, recogiendo la carbonilla o carbón junto a las vías del tren: -En la Estación el carbón siempre fue un misterio, para mí, en todas las casas teníamos estufas de carbón, en la escuela recuerdo un cuarto con un montón de carbón tremendo, solo llevábamos leña y papel para encender. Tal vez los ferroviarios que en aquella época eran muchísimos lo podía coger, gratis. Algo que no he olvidado nunca, oír hablar bajo y con misterio. decir, hoy han pillado robando briquetas de carbón.–
La frágil memoria de las Carboneras de Sariñena. Ruiz Gaspar, Joaquín.
También lo vivió Berta Castanera Lascorz-A la estación iban a buscar desde Sariñena carbón,china chana por el camino de los olivares, después de comer, y lo recogían por las vías, donde había carbón que aún servía-. Berta se bajaba dos sacos con su madre, con cuidado que no les pillasen los guardias. Iban escondiéndose, algunas por las noches, pues había dos guardias vigilando.
Algunas iban con sus hijos o hijas, algunos ayudaban, otros los llevaban encima, a cuestas, para no dejarlos solos en casa. Celia Oliván Colado solía acompañar a su abuela Dominica: -Mi querida abuela Dominica también recogía carbón, alguna vez me llevaba con ella-.
Cristina Millera Lacuna con apenas 8 años acompañaba a su hermana mayor Charo a buscar carbón. Entonces vivían en las casas nuevas de la «avenida de la Victoria», actualmente calle La Paz. Su hermana Charo, con su vecina Rosa y su hija Francisca, que tendrían unos 13 años, iban a buscar carbón al puente del ferrocarril del Alcanadre. Iban algunos sábados y domingos, cuando no iban al colegio. Subían camino de los Olivares hasta el terraplén, andando. Charo cogía su carbón y algo se lo daban. Cristina recuerda ver a los maquinistas tirar algo de carbón bueno, les debía de dar pena aquellas mujeres y niñas. Cristina fue un par de veces, por el capricho de ver donde iba su hermana Charo y acompañarla -Llevaban un pozal o un saco pequeño, que llevaban sobre la cabeza o debajo del brazo.-. Elena Torres, hija de Charo, apuntan que a pesar de lo duro eran felices e incluso lo recordaban con una cierta nostalgia, cuando ya de mayores, Charo, su hija y su amiga Montse subían caminando hasta la Fija de la estación de Sariñena, recordando aquellos tiempos yendo a buscar carbón; tiempos duros, pero a la vez felices.
Carbonera, carbonera/ no sufras por, no sufras por tu color/ que tu cari, que tu carita relumbra/ más que la luna, mas que la luna y el sol. Jota a las Carboneras de Sariñena que José Antonio Villellas escuchó y aprendió de su tío Perico que era ferroviario.
Hay quien apunta como aquellas mujeres tenían que esconderse de la guardia civil para que no les confiscasen el carbón quemado, cuando volvían de la estación. Ocurrió durante la dictadura, de acuerdo con el testimonio de Manuel Olivan Foj: -Muchas mujeres de maridos republicanos encarcelados o muertos, para poder alimentar a sus hijos y sobrevivir, iban a recoger el carbón quemado que tiraba el tren en un terraplén de la vía. Aquel carbón aún servía y las mujeres acudían a recogerlo, les costaba llenar sacos que después debían de llevar hasta el pueblo, a más de tres kilómetros de distancia. Volvían negras, destrozadas por el peso y la distancia, y asustadas por no encontrarse con la guardia civil, quienes les quitaban el saco a las pobres mujeres, les hacían la vida imposible-. Igualmente, Manuel recuerda esconder los sacos en el carro cuando volvía con su padre de recoger leña, normalmente romeros, para el horno de pan: -El saco lo vendían por unas tres pesetas, para aquellas mujeres tan represaliadas y humilladas era la única forma de sobrevivir-. (La post guerra, Conversaciones con Manuel Olivan Foj).
En la misma línea se manifiesta Maribel Tella Pisa: -Tenían el problema de encontrarse con la guardia civil por el camino, a su madre no le pararon nunca, pero a alguna que llevaba mucho cargamento le quitaron parte-.
También nos dejó su testimonio Elena Encuentra Nogues, quien recordaba como su madre iba a recoger el carbón que tiraban a la vía los trenes que pasaban por Sariñena: -Iban muchas mujeres y volvían con los sacos llenos de carbón sobre sus cabezas, recorriendo los más de tres kilómetros que dista la vía férrea de Sariñena. Recogían el carbón quemado que aún se podía aprovechar y algún lingote que los maquinistas tiraban desde el tren. Una vez, un lingote de carbón le dio en la cabeza a la pobre Antonia, que quedó muy dolorida. A veces llevaban una pequeña carreta para transportar el carbón, pero lo normal era que lo llevasen en sacos. Una vez en casa clasificaban y separaban el carbón según la calidad, por el color a veces cogían los “cagacierros”, carbón quemado que ya no servía y que tenían que tirar. La gente iba a las casas de las carboneras a comprar el carbón para calentarse en casa-. Era una forma de ganarse el pan, para quitarse el hambre que tanto padeció la sociedad española de postguerra.
Isidra Novellón Calatayud subía a la estación a recoger el carbón que caía de los trenes al subir la cuesta, luego lo utilizaba para calentarse y lo vendía para ir obteniendo pequeños ingresos (José María Cabellud Novellón).
Sonia recuerda las historias que su abuela Cristobalina Lapiedra contaba: -Su historia, en el puente y cerca la estación de tren fueron muy duras, porque iba sola con mi madre pequeña. No sé si tendría 7 o 8 años, mi abuelo tuvo que emigrar a Francia 17 años sin poder volver a Sariñena y mi abuela Cristobalina Lapiedra tuvo que apañarse para criar a mi madre. Fue a buscar carbón para poder pagar y alimentarse ellas dos, fue duro como para muchas mujeres. Iba con un grupo de mujeres y decía cuando se acercaba el tren -recoger sacos y sacos por cuatro pesetas pa un pan negro y comprar leche a un lechero-.No había tiempo de enfermar solo la oportunidad de recoger.-
Van Gogh. Mujeres de los mineros llevando sacos (Las que llevan el peso) refleja el trabajo de las familias mineras en Borinage, Bélgica. Año1881. (Archivo Histórico Minero).
Cabe señalar que la vía ferroviaria y la misma estación resultaba peligrosa, sucediéndose algún que otro percance o accidente. Ángeles Ballarín Laín lleva una cicatriz en la cabeza de cuando le cayó un trozo de carbón y que tiraron uno de Murillos cuando se subieron al vagón “cortaba y le hizo un buen corte en la cabeza, cerca de la frente”. También, Josefa recuerda como al crio de la Amada un tren le cortó dos dedos del pie.
A Nieves Ropero, Manoleta Vicente Julián le contó la historia de «La Querebazas» que, estando allí recogiendo carbón, se puso de parto y allí mismo, con las manos sucias de carbón, palabras textuales, le cortaron el «melico» (cordón umbilical)”.
Peor le sucedió a María Calatayud Lapiedra, de 65 años, quien, recogiendo carbonilla en la estación de Sariñena, fue alcanzada por una máquina y resultó con los pies y una mano seccionados. El suceso fue recogido en el Heraldo de Aragón del 5 de marzo de 1933: «La víctima se encuentra en el Hospital de Huesca en gravísimo estado». Su nieta Dora Buil, da cuenta de lo que realmente sucedió: -Por desgracia la que atrapó el tren era mi abuela María Calatayud Lapiedra, murió en el hospital de Huesca era sorda y pensamos que no escuchó llegar la máquina. Yo vivía junto al puente donde de echaban las escorias de limpieza de las máquinas de vapor y este carbón era el sustento nuestro. Por mucho tiempo recuerdo mucho a María la Cuquera que el saco lo cargaba en la cabeza hasta el pueblo unos 3 km también Petra que era bajita y con el saco en la cabeza, son años para recordarlos con mucho cariño.–
Heraldo de Aragón del 5 de marzo de 1933.
La Voz de Aragón, 1 de marzo de 1933. Recorte aportado por Gemma Grau.
Para Dora Buil era una supervivencia -añadida a nuestro huerto y a la crianza de nuestros animales-. Dora recuerda a personas muy mayores como Petra o Antonia con sus sacos en la cabeza –Yo era la más joven unos 9 o 10 años, en esta edad podía meterme en medio de la descarga mezclada con ceniza, cagacierros y carbón. Mi saca, detrás de una de las columnas del puente de hierro, llenándola con mucha rapidez y luego atravesando el río; era el mejor camino para el transporte. En invierno no era agradable.–
Familia Buil, año aproximado 1948. Fotografía Rosendo.
«Familia Buil, al fondo cuando tiraban la limpieza de las maquinas de tren de carbón en estos momentos trabajábamos el campo y el carbón. La casa la teníamos en este mismo sitio de la fotografía -¡ha cambiado tanto!-, el rio casi ni se ve correr el agua toda mi familia carbonera mi pobre abuela murió en la estación cogiendo carbón. Lo de carbonera me gusta, es un sello de gente fuerte y trabajadora.»
Dora Buil.
Es en 1971 cuando desaparece la tracción vapor en la línea en trenes de viajeros y en 1972 de mercancías, siendo reemplazadas por máquinas de motores diésel hasta su electrificación sobre 1980. Por lo tanto, la actividad de las carboneras de Sariñena duró apenas durante algo más de un siglo, desapareciendo su actividad a partir de 1970, a la vez que va decayendo toda actividad alrededor de la Estación Ferroviaria de Sariñena. Pero, sin ninguna duda, la estación y su vía de comunicación ferroviaria fue vital en Sariñena, donde el propio transito de viajeros y mercancías, además del estraperlo, ayudó a sobrevivir la miseria de esta tierra.
Una actividad humilde, de «respigar» al igual que iban a recoger las espigas que se quedaban tras la siega, las almendras o las olivas tras su recolección o como ir a buscar caracoles y otras muchas más labores que se realizaron en el medio rural y en Sariñena.
En su memoria rescatamos una práctica que con tanto esfuerzo desarrollaron, principalmente, muchas sariñenensas. A todas aquellas mujeres, mujeres manchadas de negro, portando el carbón a medio quemar, recorriendo los tres kilómetros distantes entre Sariñena y su estación ferroviaria, con los pesados sacos sobre sus cabezas y espaldas. Mujeres olvidadas, memoria perdida, carboneras de Sariñena, carboneras sin mina, carboneras de las vías, del trabajo, del esfuerzo, encorvadas por el peso cargado al igual que “Les carboneres del pozu San Antonio de Aller” y las “Escarabilleras” del País Vasco.
Carboneras de Sariñena. Ilustración Jordi Ponce Pérez.
Memoria, dignidad y orgullo, a vuestra memoria ¡Carboneras de Sariñena!.
Carboneras de Sariñena de paso lento y carga de carbón a sus espaldas, portan su carga en sacos de carbón a medio quemar llevan a cuesta el carbón.
Negras de hollín, negras de la vida a paso lento, portan su carga apesadumbradas, portan los cagacierros a lomos de sus espaldas o sobre sus cabezas la escoria de los trenes.
Cargan su pesar carboneras de Sariñena vienen de la mina de la vía ferroviaria de trenes a vapor que escupen carbón carbón a medio quemar para cocinar y calentar.
Mira, mira como vienen las carboneras de Sariñena Santa Barbara bendita tranlaralará, tranlará, tranlará, mira, mira como vienen las carboneras de Sariñena.
Las carboneras en el diario del Altoaragón del 30 de junio del 2024.
Las Carboneras de Sariñena, el «!documental»
Ruta de las Carboneras de Sariñena
La ruta de Las Carboneras de Sariñena es una propuesta trasladada al ayuntamiento de Sariñena para su creación. La propuesta consiste en la señalización del camino de Los olivares de acuerdo con la ruta que realizaban desde Sariñena las carboneras hasta el puente ferroviario. Además de su señalización, se plantea la instalación de paneles explicativos sobre las Carboneras de Sariñena al principio y al final de la ruta.
La recuperación de la historia de las Carboneras de Sariñena ha iniciado un espacio de creación artística y reflexión abierto a la participación, donde reflejar la esencia de su memoria.
Desde Os Monegros os animamos a participar y agradecemos a todas las personas que se han aportado sus obras, dibujos, ilustraciones, escritos o poesías, siendo muchas de estas creaciones las que ilustran y acompañan el presente artículo Todo un lujo ¡Muchísimas gracias!!
Oda a las Carboneras por Manuel Antonio Corvinos Portella.
Mujeres esforzadas caídas en el olvido. Mujeres valientes que lucharon en la posguerra para sacar adelante una vida dura y férrea. Caminantes al alba sin hacer apenas ruido.
Mujeres atrevidas en busca de un mineral que mejore su vida con un trabajo olvidado. Mujeres fuertes recogiendo carbón quemado. Mujeres valientes buscando un sustento vital.
Paisajes grises de unos tiempos ya pasados. Paisajes oscuros de una España ya cansada de tantos muertos y viejos fanatismos.
Mujeres duras como carbones derramados. Mujeres de luto a causa del radicalismo. Vida, miseria y sueños no alcanzados.
Pobreza energética
Las Carboneras de Sariñena, ilustración de JR Econoplasta.
«Al conocer la historia de las Carboneras se me ha venido a la cabeza el concepto de «pobreza energética!, Nuestra sociedad ha progresado mucho durante el último siglo aunque demasiadas familias sufren durante las crisis (Digo etapas).
Aprovechando que el Alcanadre pasa por Monegros he pegado el dibujo de rotulador y barniz sobre un cartón un recorte de prensa publicitario sobre el nuevo «Maná» con el que seguir cebando los beneficios del oligopolio energético y las ansias de nuestro insaciable e injusto sistema económico.»
Jreconoplasta.
Carboneras de Sariñena, por Faustino Blanco Gari
Faustino Blanco Gari aporta su propio relato de las Carboneras de Sariñena y las ilustra portando el carbón en sacos sobre sus cabezas o a sus costados.
Carboneras de Sariñena, por Faustino Blanco Gari.
Desde que se inauguró el ferrocarril, de una línea Barcelona cuyo destino no lo sé ahora y que pasaba por Sariñena, a finales de 1800, debieron de nacer las personas dedicadas a buscar el carbón. Carbón que tiraban las maquinas para limpiar los hornos y llenarlos de briquetas. Unas piezas de carbón, como adobas de grandes, o acaso lo que quedaba en el horno que producía el vapor que movía el tren y lo tiraban desde la vía a la ladera del río Alcanadre donde mujeres, más que hombres, y jóvenes de 8 a 12 años se dedicaban a recoger los restos sin quemar, más o menos grandes, generalmente como un huevo.
Igual tiraban un cuarto de briqueta, la que la cogía era una afortunada. También cogían carbón porque si era poco lo robaban en los costados de las vías dirección Zaragoza, que había vías muertas, allí lo cogían también.
Una vez, en los años 40, murió una chica muy joven cogiendo carbón del que tiraban limpiando los hornos.
El carbón se consumía en estufas, cocinillas y hornillos hechos de obra donde guisaban las mujeres. Cuando acabó la guerra no había ni cinco para comprar, que lo traían de Mequinenza.
Iban diariamente 12 o 14 personas, pocos hombres y mujeres y críos, allí removían la cascarilla, ya sabían las horas que llegaban los trenes ya que tenían que darse prisa para dejar la vía libre para que pasaran los trenes Barcelona vía Zaragoza. Normalmente lo cogían hasta mediodía y después, encima de la cabeza o en su costado, traían el carbón por el camino de los olivares, sacos entre 15 o 18 kilos. También lo traían en cestos y pozales. El saco lo solían vender sobre 2,50 pesetas, la mayoría lo empleaba en casa. Había críos y crías que no iban a la escuela porque les faltaba el padre por diferentes motivos y estaban obligados a hacerlo si querían comer algo.
Por Faustino Blanco Gari.
Carboneras de Sariñena 1950, por Juan Antonio Casamayor Anoro
Juan Antonio Casamayor Anoro aporta dos ilustraciones de aquellas mujeres que lleva en su memoria, además de dos textos relatando aquellas mismas memorias.
-Nadie mejor que algunos de los niños, como yo en los años 1955 al 60, que apenas llegaba a los pedales de la bicicleta de mi padre, Pascual Casamayor Gavín, empleado en el Servicio Nacional del Trigo con José María Coronas, y que dejaba la bici a su hijo, a mí, Juan Antonio Casamayor Anoro, después de llevarle el almuerzo al silo, como cada día, para que recogiera el saquete de «cagacierros», que mi madre Pilar Anoro, recogía en la vereda del río Alcanadre «bajo el Puente del Ferrocarril de Barcelona a Zaragoza», cercano a la Estación de Sariñena.Todos los días desempeñaba esa tarea, en la que podía percatarme de lo duro del trabajo adicional de aquellas mujeres-.
Las Carboneras de Sariñena 1950 y condiciones de vida de las mujeres de la época
Descripción de las condiciones de vida de esos años, entre 1950 Y 60, para las mujeres del medio rural en Sariñena y poblaciones circundantes, en torno a las rutas del Ferrocarril en Aragón.
La actividad que las mujeres rurales de los pueblos pequeños y “no tan pequeños como Sariñena“ de esos años, consistían muy básicamente en recoger, “o respigar“, los restos y desechos, que las explotaciones de los ricos propietarios, derramaban en las actividades de la recolección en sus explotaciones y fincas.
Asimismo en las líneas del Ferrocarril de Barcelona- Zaragoza, que atravesaban nuestra Comarca se generaban desperdicios importantes, en la combustión del carbón de las máquinas de vapor, que entre el Puente del río Alcanadre y la Estación de Sariñena, antes de la entrada en la propia estación, vertían en la vereda del río, al pie del Puente sobre el Alcanadre a la salida del convoy del túnel de la Cuesta de Ramio. Los empleados fogoneros de las máquinas del convoy que venían de Barcelona, descargaban a su paso por el Puente del río, algunas cantidades de “carbón a medio quemar” de los propios restos de la combustión de la locomotora, conocidos como “los cagacierros“, que las mujeres carboneras recogían y amontonaban, en las mismas laderas de las columnas del Puente ferroviario sobre el río.
Los saquetes eran transportados por las propias mujeres de forma rudimentaria en carretillas, en pozales, o sacos reducidos que portaban sobre sus cabezas, para el uso propio en sus hogares. También se hacían, entre los restos amontonados, con unos preciados trozos denominados “ briquetas “, que podían vender a quienes disponían de mejores instalaciones para la calefacción en sus viviendas. Las mujeres rurales de la época podían, de esta forma, respigando el carbón, que descargaban ocasionalmente los ferroviarios desde las máquinas del convoy, el contribuir al difícil sustento de sus familias.
Así los niños, hijos de estas mujeres, y en mi caso, un niño de 8, y 10 años, con gran dificultad para alcanzar los pedales de la bicicleta de mi padre, y aún para mantener el equilibrio portando un medio saquete de “cagacierros“, llegar a recorrer desde el Puente del Ferrocarril al pueblo, todo el Camino de los Olivares, hacia nuestra casa en la calle Goya, y contribuir así con mi ayuda al sustento energético de nuestra cocina y del hogar familiar.
Y muy habitualmente, estas mujeres carboneras recogían también ese preciado carbón a medio quemar, en sacos y pozales, para llevarlo hasta sus casas, y portando los saquetes sobre sus cabezas, y sujetando con una mano, y agarrando con la otra, el pozal de “cagacierros“. Para compensar el esfuerzo de las sufridas mujeres, que veían su gratificación en las cocinas donde calentar sus viviendas y o también, en las estufas y hogares, o en muchos casos para su venta a otras personas que lo demandaban.
La muy loable y generosa actitud y esfuerzo de nuestras mujeres rurales en general, de ese tiempo pretérito, ha sido bien reflejado en las publicaciones que el Portal “Os Monegros“, realizado por el sariñenense Joaquín Ruiz Gaspar, han movido la “bolsa de nuestra memoria“, para contribuir al recuerdo que nuestras progenitoras realizaron para sacar adelante a nuestras familias. Un gran reconocimiento a todos y todas, por vuestras aportaciones a este gran trabajo y a Joaquín por haberlo creado, dirigido e impulsado.
Juan Antonio Casamayor Anoro.
Inteligencia Artificial
Poesías a las Carboneras de Sariñena concebidas a través de Inteligencia artificial (IA), con alguna pequeña corrección humana, de uno mismo. Idea a raíz de una conversación en la calle con Pili Barcos. ¿creación?.
En la bruma del alba, Sariñena despierta, las carboneras susurran secretos de antaño, con el humo danzante que al cielo se asienta, pintan paisajes de un pasado extraño.
Entre trenes y vías, la vida se forja, las manos laboriosas modelan el destino, en cada purna que vuela, la historia se ahorra, de generaciones que luchan por su camino.
El aroma a carbón y a tierra árida, te envuelve en un abrazo de tradición viva, las carboneras cantan su balada sagrada, un legado de esfuerzo que nunca se olvida.
Así en Sariñena, donde el tiempo se frena, el fuego arde fuerte y el alma se eleva. Las carboneras son más que solo memoria, son el corazón de un pueblo que siempre persevera.
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En la Sariñena ardiente, donde el viento susurra, las carboneras valientes al amanecer se alzan, mujeres de fuerza y coraje, su esencia perdura, recogiendo el carbón que las locomotoras lanzan.
Con manos callosas y miradas de fuego, suben a la vía, entre humo y cenizas, cada trozo que encuentran es un sueño añejo, un legado de lucha que el tiempo no regala.
Los cagacierros del carbón son recuerdos latentes, de un pasado de esfuerzo que nunca se olvida, cada paso en la vía cuenta historias valientes, de mujeres que forjaron su propia salida.
Sariñena las recuerda con orgullo sincero, su espíritu libre en cada brasa encendida, las carboneras son eco de un mundo entero, que en la lucha y el amor encuentra su vida.
Camino la estación
Camino la estación, por los olivares y el cementerio blanco, con sus cipreses. El cierzo, viene de cara, de frente, el aíre que a veces baja frio de los Pirineos, aquellos que aparecen al fondo, tras la sierra de Guara.
He subido viendo las hojas caer y con el hielo y la boira hasta en los recodos de cada piedra del camino, he subido arrastrando el barro de la lluvia y he levantado el polvo que luego se posaba pegajoso sobre mi piel. He subido con el sol rabioso de calor, ardiendo, quemando, abrasando, sediento de mi sed.
La huerta, un nogal al lado del azarbe, algún chopo, algún olmo. Camino por la huerta, paralelo al sinuoso y sosegado cauce del Alcanadre. Zarzamoras negras, al borde del camino, zarzamoras, barzas y barzal de moras negras, de espinas que se clavan en la piel, que arañan y hieren. Camino la estación, entre espigas bordes secas en el camino.
Atrás dejo Sariñena, villa curiosa que sabe estar distante y a la vez cercana. Quizá sea su gente, sí, tal vez sean sus calles, sus casas… y de nuevo su gente. Miro hacia atrás, vuelvo la mirada, pero no me despido, no sé si de verdad voy o ya me fui.
Camino la estación, donde ya nadie se apea ni nadie sube, pasa un tren de mercancías que solo pasa, aplastando una moneda que puse sobre un rail. Queda aplastada. Busco la moneda como cuando buscaba carbón por la vía, voy hacía el puente, recorriendo las viejas vías de hierro, que tiemblan cuando te sienten acercar.
He tropezado, he caído, he vuelto y he regresado, a lo mejor sea una ola de mar, que va y viene y vuelve a pasar como si fuese la misma sin serlo. Y camino entre zarzamoras de moras negras, negras como el carbón que bajabas, negras como tu sudor y tus lágrimas. Vuelvo sobre tus pasos, camino del olivar, entre las zarzamoras negras, a esa villa distante a esa ola de mar que va y viene, que viene y va.
Camino la estación, camino los olivares, de zarzamoras negras que ya no regresan, ya no regresan las estaciones de esa moneda aplastada entre el carbón negro que recogías y que cargabas sobre tus hombros, para regresar y volver, entre brazales de zarzamoras negras. Para volver a subir, camino los olivares, con los blancos tapiales y los verdes cipreses mirando al cielo, para continuar hasta la próxima estación entre caminos de barzales de negras zarzamoras que tanto te vieron pasar.
La iglesia parroquial de El Salvador de Sariñena, denominación oficial, responde a un soberbio edificio neoclásico, de cierta sencillez y claridad, pero con gran expresividad, evocando el clasicismo con sus magnas columnas toscanas. No es un edificio sin más, posee un gran valor arquitectónico y una gran historia, cuyo conocimiento, sin ningún tipo de duda, es una aventura apasionante.
Sus origines resultan difíciles de profundizar y, por qué no, de aventurar. Inocencio Cadiñanos Bardeci cita asentarse en una mezquita y en los materiales de una vieja atalaya mora. Realmente Sariñena se remonta a tiempos inmemoriales, pero lo cierto es que la actual iglesia se asienta en el solar de una vieja colegiata, descrita medieval por Javier Martínez Molina, en su tesis doctoral Arquitectura religiosa de la época de la Ilustración en Aragón: estudio histórico-artístico de la arquitectura religiosa de Agustín Sanz Alós (1724-1801) (tesis doctoral), Zaragoza, Universidad de Zaragoza, 2023, pp. 1399-1513. Tesis en la que describe la iglesia de Sariñena de dos naves, similar a la parroquia de Lanaja, más grande, pero que se hallaba en mal estado.
Remontándonos un poco antes de que Pedro I tomase Sariñena en 1101, antes de finalizar el siglo XI, en 1096, se cita una curiosa donación: La Almunia de la Reina “junto a Sariñena” con la torre que había allí y sus términos. Igualmente se recoge que el monasterio de Montearagón, tenía ciento cuatro iglesias bajo su jurisdicción, entre ellas La Almunia de la Reina “cerca de Sariñena” (Del Arco, Ricardo. El monasterio de Montearagón). Almunia originalmente designaba a un huerto o granja y por extensión a una finca campestre o casa de campo, no obstante, en Sariñena existen las partidas de Las Almunias, Almunias Altas y Almunias Bajas, dirección Castelflorite. Queda por precisar e investigar la denominada y desconocida «La Almunia de la Reina».
El 5 de mayo de 1093, un documento del rey Sancho Ramírez recoge las donaciones que se han incorporado a la abadía de Montearagón, entre ellas figura la “Iglesia de Sariñena con sus mezquitas” (Mur Sangrá, Lorenzo. Montearagón desde su creación al ocaso). Todo apunta que Sariñena dependía del monasterio de Montearagón.
«El monasterio de Montearagón contaba con abad, cuatro canónigos dignidades (enfermero, limosnero, sacristán y chantre) y seis priores, uno de ellos con el título de Sariñena.»
Del Arco, Ricardo. El monasterio de Montearagón.
Apuntamos también la cita de un siglo después, cuando en 1206 Martín de Lérida da al monasterio y a su hijo P. de Vinera y a S. Salvador de Sariñena una viña en Albar, término de Sariñena. (Del Arco, Ricardo. El monasterio de Montearagón).
No es hasta 1310 cuando aparece, propiamente citada, por primera vez la iglesia de Sariñena, en un documento de Ramón de Fontona, prior de la iglesia de San Salvador de Sariñena. Dicho documento da a treudo a Artal de Hunera, a Bartolomé de Cartaser y a Pedro Cebrián un huerto situado en el término de Reguano en Sariñena por el pago anual de 14 sueldos jaqueses. Se nombra tanto la avocación a San salvador como a la figura de prior, título eclesiástico para un superior, pero por debajo de un abad, en este caso del abad de Montearagón. Sariñena debía de responder a un priorato, como veremos más adelante, a un territorio con jurisdicción propia del prior.
El 4 de abril de 1328, un nombramiento del rey aragonés Alfonso IV, pergamino de 138, cita la iglesia: “Reunidos los consejos de la villa y aldeas de Sariñena en la Iglesia de San Salvador, nombran a Marco de Sena, jurado de Sariñena, Domingo Lo Pico, vecino de Monsalva y jurado de la comunidad de aldeas de Sariñena, como procuradores especiales para que les representen en las próximas Cortes que se van a celebrar en la ciudad de Zaragoza, en la que se coronará a Alfonso IV” (Cancillería, pergaminos, Alfonso IV, carp.218, nº170/ Nombramiento).
En 1330 es citado prior de Sariñena Pedro Jiménez de Sarasa.
En 1364 se celebra un acuerdo con relación a las ventas del priorato de la iglesia de San Salvador de Sariñena entre Juan de Fortges, prior de la villa de Sariñena, y los racioneros, capellanes y siervos de dicha iglesia.
En 1385 Raimundo, abad del monasterio de Montearagón, comunica al vicario de la iglesia de San Salvador de Sariñena y a su lugarteniente que ha concedido a Guillermo Gastón y a su mujer Marta la licencia para construir en dicha iglesia una capilla bajo la advocación del beato Nicolás, confesor, que estará situada entre la capilla de San Laurencio y la puerta de Santa María, dotándola con 1.300 sueldos jaqueses anuales para pagar al capellán, otros 14 sueldos jaqueses anuales para gastos diversos y 1.100 sueldos jaqueses más para su ornamentación.
El 2 de noviembre de 1390, Juan de la Raga, prior de Sariñena, administrador y vicario General del monasterio de Montearagón y todo el cabildo, donan a treudo perpetuo a Martín de Ipiés, vecino de dicho lugar, un palacio con su heredad que tiene la casa de San Andrés de Fanlo en Ipiés mas una viña, debiendo pagar para San Miguel de septiembre dos cahíces de trigo y uno de ordio, medida de Jaca, dando la cuarta parte a Sancha López de Bananguás o a sus hermanos. (Signatura: F/055. Fondo de pergaminos del Archivo de San Pedro el Viejo de Huesca. Lectura, estudio y regesta de María Dolores Barrios Martínez (2013)).
En 1400, el monasterio (Montearagón) da a treudo a Eximino Loarre, clérigo racionero de la iglesia de San Salvador de Sariñena, el molino del Rey, sito en el lugar llamado Huerto de Suso en el término de Sariñena, molino antes estaba atreudado a Ramón de Castro, el cual no pagaba el treudo (1390-07-12). El racionero era el prebendado que tenía ración en una iglesia catedral o colegial.
En 1402 Juan de la Raga, prior de Sariñena, vende a [—] de Lomperuello, clérigo y racionero de la iglesia de San Salvador de Sariñena, un bancal de tierra blanca llamado el Bimaral por 5 sueldos jaqueses anuales.
El cinco de enero de 1413, Martín Deza, como procurador de su madre y hermanos, vende a don Juan de la Raga, prior de Sariñena y administrador de la prepositura de Montearagón, dos palacios y una torre con su señoría y la cuarta parte del treudo de tres palacios con su señoría en Ipiés por 2000 sueldos jaqueses (Signatura: F/065 . Fondo de pergaminos del Archivo de San Pedro el Viejo de Huesca. Lectura, estudio y regesta de María Dolores Barrios Martínez (2013)).
En 1416 se da la colación de una porción vitalicia en la iglesia de San Salvador de Sariñena a favor de Pedro Bonet de Guderizdel hecha por el cardenal Juan, administrador perpetuo del monasterio,
En el mismo año, se produce la colación de una porción vitalicia en la iglesia de San Salvador de Sariñena a favor de Pedro Bonet de Guderizdel hecha por el cardenal Juan, administrador perpetuo del monasterio. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (Huesca, España).
En 1423 Juan de la Raga, prior de la iglesia de San Salvador de Sariñena, da a treudo a Martín de Calvera y a su mujer María Jaima un huerto sito en el término de Sariñena por el pago de 8 sueldos jaqueses durante los cuatro primeros años y a partir de entonces por 12 sueldos jaqueses anuales.
En 1423 el canónigo y Prior de Sariñena Juan de Larraga dona varias heredades a Montearagón, siendo abad de este Sancho de Murillo. Sello de García Martínez Prior de Sariñena y canónigo Montearagonense (Revista Hidalguía número 253. Año 1995). También lo recoge Ricardo Del Arco de la siguiente manera: “Juan de Larraga, canónigo de Montearagón y prior de Sariñena, da a los canónigos del cenobio varias heredades en la villa de Montearagón, en Huesca y en Quicena, con la carga de celebrarle anualmente un aniversario en el mes de octubre. Año 1423.”
En 1454, una bula (Documento Pontificio) de Pablo III suprime el priorato de Sariñena “que se valuó en 500 ducados de oro (Archivo Histórico Nacional. Ciprés Sisín, Antonio. El castillo de Montearagón). Esto dejó la presentación de las raciones al prior y Capítulo de Sariñena y la institución al abad de Montearagón” (Del Arco, Ricardo. El monasterio de Montearagón).
En 1522 se realiza el Testamento de Francisco Gómez, clérigo racionero de la iglesia de San Salvador de la villa de Sariñena, otorgado ante Nadal de Farlet, notario real y apostólico, vecino de Sariñena. (– 1522-02-21. Sariñena ES/AHPZ – C_PERGAMINOS/000007/000009).
En 1525, el rejero y relojero Pedro Tecedor, fabrica las rejas de la capilla de San Antolín en Sariñena
En 1630 la iglesia de Sariñena es nombrada Iglesia colegial o colegiata, de acuerdo a la propia definición de la Real Academia de la lengua Española responde a la iglesia que, no siendo sede propia del arzobispo u obispo, se compone de abad y canónigos seculares, y en ella se celebran los oficios divinos como en las catedrales. De alguna manera, parece ser un tipo de templo que sin ser catedral poseía un cabildo.
En 1689, en los pleitos civiles antiguos del archivo histórico provincial de Zaragoza, aparece la “Ejecución a instancia del Licenciado Jaime Ferraz, como capellán de una de las capellanías fundadas en la iglesia colegial de San Salvador de la villa de Sariñena por los ejecutores de Domingo Varón y Costa, y de Alberto Vitales, infanzón domiciliado en dicha villa, como tutor de Juan Vitales, menor, y capellán de la otra capellanía contra los jurados, concejo y vecinos de la villa de Pertusa y lugares de Laluenga, Perdiguera y la Cuadrada, por impago de las pensiones de un censo” (ES/AHPZ – J/000763/0008).
En 1737, en el archivo provincial de Zaragoza se encuentra un documento que trata sobre «Firma a instancia del capítulo eclesiástico de la iglesia colegial del Salvador, de la villa de Sariñena, contra el venerable obispo de la ciudad de Huesca, sobre derecho de décima»(ES/AHPZ – J/014769/000002 -, sección Pleitos civiles modernos, por la Real Audiencia de Aragón).
En documentación en torno a 1790 de Juan Comenge, con la villa de Sariñena, se refiere al cabildo eclesiástico de su Colegial, igualmente al prior de la parroquia y el cabildo, además de citar el convento Nuestra Señora del Carmen de monjas carmelitas (Fuero alfonsino y fuero de población de Sierra Morena en los proyectos de colonización de la corona de Aragón en la segunda mitad del siglo XVIII. Enrique Giménez López).
Una pequeña descripción la aporta Pedro Bleca y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792 «iglesia colegial, antiquísima, es de dos naves, que las dividen una columna y dos arcos grandes, y se cree fue, la una, sinagoga, y la otra, iglesia de cristianos. Su advocación es la Transfiguración del Señor, y el clero se compone de un cabildo de prior, vicario y trece racioneros patrimoniales, que se presentan a hijos naturales de la villa con el orden de primer misacantano por bula de Paulo In, en Roma, año 1543, y la renta de cada uno, que consiste en los diezmos de la villa y sus aldeas, que son Alberuela de Tubo, Capdesaso, Lastanosa, Pallaruelo, Castejón de Monegros y Valfarta, que dividen con el reverendo obispo de Huesca y rector de esta última, asciende a 4000 reales de vellón, teniendo a más el prior presidente del cabildo 500 reales de vellón. A más de las dichas hay cuatro raciones naturales para segundo vicario, organista, maestro de gramática, cantor y predicador, con algunas capellanías colativas y laicales, que se han reducido según el último plan del obispo, por ser tenues sus rentas. El cabildo usa sus armas, y en ellas ballesta, cordero, dos llaves y cuatro barras de Aragón.«
Volvemos a aquella colegiata que a finales del siglo XVIII, en 1787, no se hallaba en buen estado: “estrecha, poco ventilada, en sitio hondo y con fea figura. Estaba integrada por dos naves «de aspecto ridículo». La torre se hallaba en ruinas, los retablos podridos y las bóvedas agrietadas. No era posible ensancharla por lo que debía ser reconstruida de nuevo.”
Ante aquel deterioro, en 1790 el concejo sariñenense solicita la construcción de una iglesia de nueva planta, “tanto las autoridades locales como los clérigos, apunta Inocencio Cadiñanos Bardeci, solicitaron licencia para levantar una nueva colegiata en la que cupieran los numerosos vecinos del pueblo. Para esto había que aplicar diezmos, primicias y ciertos propios del pueblo. Los vecinos prometieron aportar los materiales y trabajar los días festivos.
El proyecto de reforma es encargado a Manuel Inchauste, el cual es rechazado por la Academia de San Fernando. Los planos los realiza en 1789, curiosamente, tal y como señala José Ignacio Calvo Ruata, el año en que el pintor y moje Cartujo Fray Manuel Bayeu pasa unos días en Sariñena: «La estancia de fray Manuel Bayeu en Sariñena durante «24 días» a la que se refiere en una carta del 18 de agosto de 1789 podría deberse a alguna actividad profesional. Curiosamente los primeros planos de la nueva iglesia parroquial que se pensaba levantar en dicha localidad fueron hechos en ese mismo año 1789 por el arquitecto Manuel Inchauste. El proyecto quedó, no obstante, desestimado por la Academia de San Fernando, encargándose otro plan a Agustín Sanz» (Calvo Ruata, José Ignacio. Vida y obra del pintor fray Manuel Bayeu. Tesis Doctoral).
En 1792, el prestigioso arquitecto zaragozano Agustín Sanz, discípulo de Julián Yarza Ceballos y Ventura Rodríguez, recoge la empresa y traza los planos del nuevo edificio de la futura colegiata de Sariñena. Casualmente, el proyecto también es rechazado por la Academia de San Fernando.
Pedro Bleca y Paul en el momento de realizar su «Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido» recoge como en 1792 en Sariñena «Actualmente se está haciendo de nueva planta la iglesia colegiata por orden del Supremo Consejo, que ha mandado destinar a este objeto el sobrante de Proprios de la villa, contribuyendo también los partícipes de los diezmos, y será uno de los mejores templos de la diócesis».
Mientras, Agustín Sanz se enfrenta de forma directa a la Comisión de la Academia señalando como las rectificaciones que ha recibido de Sariñena carecen, en su opinión, de sentido. Así, en 1793 somete de nuevo el proyecto rectificado a la comisión de Arquitectura y es definitivamente aprobado. Los planos muestran un ancho templo de tres naves notablemente simétrico tanto en sentido longitudinal como transversal, con un breve crucero en el centro rematado en cúpula con linterna. La torre, queda adosada al presbiterio. Mientras, el retablo mayor es de claras líneas y gustos neoclásicos. Finalmente, el proyecto es aprobado con algunas modificaciones por la academia de San Fernando.
El Consejo da orden de inicio de las obras en 1795 y los trabajos se llevan a cabo bajo la dirección de Vicente Gracián, uno de los arquitectos de los más acreditados de Zaragoza. Primeramente, la vieja colegiata fue completamente demolida. En sus aleñados, persisten los arcos del viejo Casino de Sariñena, góticos o similitud gótica y que probablemente respondieron a dependencias anexas a la vieja colegiata y que tal vez podamos aventurar que fuesen las bodegas También aparece una ventana gótica o de apariencia gótica abierta hacia la pared de la actual iglesia con restos de un hipotético ábside de una posible primitiva iglesia y varios accesos a túneles de ignorado recorrido. Hay incluso quién señala que un originario convento de San Francisco se ubicó en dicho lugar.
Los cimientos se tuvieron que ahondar más de lo previsto y en 1800, para abaratar costes, la cara piedra es sustituida por ladrillo, pues la sillería estaba resultando demasiado costosa y la piedra de las canteras cercanas resultaba de mala calidad
Por ello, en 1801 Agustín Sanz se queja de la mala calidad de los materiales y la malversación de caudales. La obra es suspendida y ese mismo año muere Agustín Sanz. En 1808 se producen las mismas quejas y en 1808 la guerra de la Independencia (1808 -1814) acaba paralizando las obras.
La obra se reanuda en 1818 y se hace cargo el arquitecto Antonio Vicente. En 1829 se decía estar ya muy adelantada: “parece ser suntuosa y de mui buen gusto” y mientras duran las obras, como parroquia se hace servir la iglesia conventual de San Francisco. En esta línea se manifiesta Pascual Madoz 1845-1850 en su descripción histórico geográfica de la Villa de Sariñena: Para igl. parr. se ha habilitada la del extinguido conv. de San Francisco bajo el título de San Salvador. A esto añade: “es independiente, perteneciendo el curato á la clase de vicariato, y lo presenta la colegiata en el racionero más moderno, quе es á quien le corresponde por derecho. Su comunidad eclesiástica secular es de la clase colegial, componiéndose de 15 individuos, á saber: 11 racioneros presbíteros, otro presbítero beneficiado y 2 de menores. Hay además un conv. de monjas de la clase de priorato; un cementerio cutre N. y E. de la población en; paraje ventilado”.
Una obra que fue compleja, sobre todo por la falta de recursos, al igual que la reconstrucción del puente sobre el Alcanadre, pues así lo recogía José Torner en 1833 en el Diccionario Geográfico Universal: «En 50 años no ha podido concluir su iglesia colegial, principada a últimos del siglo pasado, bajo las trazas del arquitecto D. Agustín Sanz, ni en 6 poner una sola piedra en el hermoso puente de cantería que les destruyo el río, por no haber atendido a reparar el cimiento de una de sus pilastras. Este puente que estaba a ¼ de hora de Sariñena sobre el río Alcanadre, es de necesidad absoluta no solo para la villa, sino para todo el país.» (Torner, José (1833), Diccionario geográfico universal, t. 8, Barcelona).
En la primera mitad del siglo XIX se finalizan las obras y se produce la ceremonia de consagración de la colegiata secular de San Salvador de Sariñena. El Diccionario de Historia Eclesiástica de España apunta como a inicios del siglo XIX, Sariñena es una de las dieciocho colegiatas existentes en Aragón (Eran El Grado, Puebla de Castro, Aínsa y Boltaña en la diócesis de Barbastro; San Pedro el Viejo, Alquézar y Sariñena en la diócesis de Huesca y en esta provincia también Monzón, Albelda, Tamarite y Roda que pertenecían a la diócesis de Lérida). Sin embargo, en aquel primer tercio del siglo XIX la disminución de rentas que recibían las colegiatas las disminuye significativamente hasta nueve y entre ellas la de Sariñena. Javier Martínez Molina señala que el rango de colegiata lo perdió el templo a raíz del célebre Concordato de 1851 entre España y la Santa Sede, que supuso la reducción de la mayoría de colegiatas a simples parroquiales.
En ese primer tercio del siglo XIX las rentas que recibían las colegiatas se habían reducido enormemente en muchas de ellas. Canga Arguelles publicó 9 los avalúos de la Cámara de Castilla y ya omite los cabildos colegiales que en 1802 no llegaban a cubrir los puestos que quedaban sin proveer. En Aragón solo quedaban verdaderamente activos 9 cabildos colegiales: Sariñena, Roda, Monzón, Tamarite y Albelda en Huesca; Santa María la Mayor y Santo Sepulcro de Calatayud en la diócesis de Tarazona y Daroca y Alcañiz en la de Zaragoza.
Ricardo Del Arco fotografío en 1920 dos cálices en la iglesia de Sariñena (Cálices. Ricardo del Arco y Garay. Sariñena. Monegros – 1920. ES/FDPH – ARCO/1017). Son citados al describir a Juan de Quintana, abad de Montearagón entre los años de 1532- 1534: “del que por cierto hemos visto un hermoso cáliz de plata sobre dorada de estilo plateresco, con sus armas, en la parroquia de Sariñena. (ES/FDPH – ARCO/1017. Del Arco, Ricardo. El monasterio de Montearagón).
Ricardo del Arco los describe “La pieza que correspondería a la parte baja de un cáliz, presenta perfil lobulado con ocho cartuchos elevados decorados en su campo interior con guirnaldas y decoración vegetal «a candelieri» repujada y cincelada. Tipología muy similar a otras piezas conservadas de este periodo y en concreto a un cáliz de la iglesia parroquial de Loarre, que se completa con un nudo esférico achatado y copa lisa acampanada con crestería gótica”. En el almacén del Museo Diocesano de Huesca se conserva una basa de cáliz de plata sobredorada de estilo plateresco que presenta un pequeño escudete con inscripción que los identifica como donación del abad Juan Quintana. Del Arco vio y describió este cáliz completo en la iglesia parroquial de Sariñena, desde donde tras la Guerra Civil y la destrucción de parte del patrimonio de dicha iglesia pasó a los almacenes del Obispado de Huesca y de allí al Museo Diocesano. (Mur Sangrá, Lorenzo. Montearagón desde su creación al ocaso).
Iglesia parroquial. Cálices. Ricardo del Arco y Garay. Sariñena. Monegros – 1920 ES/FDPH – ARCO/1017.
«Ha sido nombrado beneficiado ecónomo de la colegiata de Sariñena, D. Delfín Soldevilla.«
El Resumen (Madrid), 14 de febrero de 1887.
La colegiata o iglesia colegial de Sariñena, de acuerdo con la documentación consultada, contó con la dignidad rectora de un Prior. Igualmente, repasando documentación antigua encontramos la advocación a San Salvador. Sin embargo, también encontramos que la plaza se denomina plaza del Salvador o que la actual iglesia es nombrada como parroquia de El Salvador o del Salvador. Javier Martínez Molina, autor del documental “Agustín Sanz, el arquitecto fiel” comenta que la plaza debería llamarse también de San Salvador, aunque también se puede decir El Salvador. Las demás variantes, tales como Plaza de El Salvador, del Salvador o Del Salvador Jesucristo, no proceden. Actualmente, la denominación oficial es “Parroquia El Salvador” mientras que la plaza consta como “Plaza Del Salvador”. Como curiosidad, durante la guerra de 1936 la plaza tomó el nombre de Fransico Ascaso.
Parte de sus archivos se destruyeron durante la guerra, al igual que el antiguo retablo, imágenes, figuras o la sillería del coro y otras pertenencias de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes (La guerra civil en Sariñena). Sacaron de las dos iglesias y capillas privadas sariñenenses las imágenes y ornamentos a la calle y en carros fueron llevadas a la orilla del río Alcanadre donde les prendieron fuego. José Zamorano Cabellud, en su declaración, señala: «Después de haber sacado las imágenes y ornamentos sagrados a la calle ordenaron a los vecinos que con carro las llevasen al puente del río Alcanadre y en la orilla de dicho río les prendieron fuego y seguidamente se incautaron de los negocios del pueblo.» Los hechos los podemos enmarcar el 24 de julio de 1936 según el relato, mencionado anteriormente, de Manuel Brosed Brosed (Víctor Pardo Lancina y Raúl Mateo Otal. Todos los nombres).
La cabeza de la talla de la Virgen de las Fuentes se salvó de la quema gracias a la Pomara, vecina de Sariñena que arriesgó su vida para conservarla (La talla de la Virgen de las Fuentes).
Una vez saqueada, se estableció unGarajeyTaller de reparación de vehículos y automóviles,Taller casa Ford. En su puerta principal existió un letrero colosal con la inscripción: UHP (Unión de Hermanos Proletarios). Tras la toma de Sariñena, por las fuerzas nacionales, el redactor Flecha relató «Hay restos de vehículos, grasas, herramientas. Sobre la fachada un gran parapeto de sacos terreros donde se escondían armas antiaéreas».
Efectivamente, en la torre de la iglesia se instaló un puesto de vigilancia, con armas antiaéreas y una alarma para avisar a la población ante los ataques aéreos. La señal de alarma se instala el 16 de julio de 1937: “Se acuerda publicar un bando avisando al vecindario la señal de alarma caso de un posible ataque aéreo contra esta población civil cuyo puesto de guardia se instalaba en la torre de la iglesia. También, a través de las actas municipales sabemos que el puesto debió de ser muy precario, quedando así recogido en el acta del Consejo Municipal de Sariñena del 4 de octubre de 1937. Da cuenta (presidencia) de que la vigilancia de la torre le es muy difícil prestar los servicios sino se instala una especie de cuarto que permita hacer la guardia evitando en lo posible el frío”
El de 1 diciembre 1937 se acuerda la venta de las campanas: “Se da lectura a un escrito de la Junta de Defensa Pasiva sobre la venta de las campanas por su cuenta para atender a las diferentes necesidades urgentes que tiene encomendadas a lo que el camarada Aznar propone que dicha venta sea por cuenta del Consejo y se facilite a la Junta de Defensa lo que se crea por conveniente en ayuda para los refugios una vez se cobre su importe y el resto repartirlo en los pobres de la localidad, siendo aprobada esta proposición”. Actas del Consejo de Sariñena.
Estando en la iglesia, llegó un hombre preguntando si tenían “matafuegos”, antiguos extintores: «En tanto que si tenemos, que si no tenemos, explotó el polvorín. Me contó muchas veces como había pedazos de carne pegados hasta en las paredes de las casas donde está ahora el portillo. Detrás del altar, contaba que se bajaba por una escalera a la cripta de la iglesia, que no llegaron a verla, ya que las linternas eran muy pobres de luz. Allí se oían ruidos, golpes y trajinar que siempre relaciono con la actividad del polvorín. La casualidad hizo que una hija suya se casase con un aragonés que trabajaba en Barcelona y volviera a tener relación con Sariñena.»Testimonio de Francisco Martínez recogido por su nieto Javier López Martínez.
En 1949 se presupuestaron los arreglos dela Iglesia Parroquial El Salvadory construcción de la Casa Rectoral. Regiones devastadas aborda el arreglo y reforma de la iglesia parroquial del Salvador de Sariñena, así lo denomina el expediente de reformas de Regiones Devastadas elaborado en 1954. Las obras tardan cinco años y contaron con un gasto de cerca de dos millones de pesetas «Totalmente reconstruida y restaurada», añadiendo una segunda torre que da más luz al interior del templo. Se puso una torre tras la guerra. El retablo fue realizado por los hermanos Albareda. Se construye se cierra el pórtico y se recrece el muro de los pies. La consagración e inauguración de la iglesia se llevó a término el sábado 18 y domingo 19 de abril de 1959 respectivamente. En 1964 son colocadas tres campanas, quitadas durante la contienda, y en 1969 se instala el órgano.
El retablo fue sustituido por ocho retablos realizados por los hermanos Albareda, como hemos comentado anteriormente: “Son piezas que imitan los estilos gótico, renacentista y barroco, destacando por su riqueza iconográfica y material el Retablo Mayor, un bello trabajo neogótico formado por predela, tres cuerpos de tres calles y guardapolvo, a la manera de los retablos afiligranados del siglo XV. Una talla de bulto redondo de Cristo Salvador preside la mazonería; a su alrededor, diez pinturas con escenas evangélicas”.
Como curiosidad, Eduardo Lagunilla en la Oficina de Proyectos de Zaragoza en abril de 1943 plan de ordenación interior pretendió unir las plazas. La iglesia de Sariñena había formado parte del conjunto urbano de Sariñena, con su pórtico abierto, con enormes verjas de hierro y una plaza y calle de mercado de edificaciones con porches abiertos a la plaza y la calle.
En el 2001 se realiza el proyecto de restauración cubierta: proyecto, expediente administrativo de la Iglesia parroquial de San Salvador y en el 2014 se remodela la cubierta y realizan actuaciones complementarias para evitar la filtración de aguas. El proyecto es de Joaquín Naval Más (Proyecto básico y de ejecución de la restauración y conservación de la Iglesia Parroquial del Salvador de Sariñena. Intervención de urgencia en cubierta (1ª fase): proyecto y expediente administrativo. Sariñena. Iglesia del Salvador 2012-2015).
Con la colegiata de San Salvador de Sariñena, Agustín Sanz abrazó, en su madurez, la nueva estética neoclásica, de la que fue uno de sus principales difusores en Aragón, siendo considerado el mejor arquitecto aragonés de la ilustración. En esta fase acometió proyectos tan relevantes como la Colegiata de Sariñena o el Cuartel de Convalecientes de Zaragoza. Actualmente la iglesia parroquial de Sariñena, ex colegiata, responde a un extraordinario templo neoclásico, a pesar de su inconclusa fachada.
De acuerdo con Javier Martínez, empleó un lenguaje inequívocamente neoclásico, hasta tal punto que su fachada principal, que fue parcialmente construida, se convirtió, con sus monumentales pórticos laterales de columnas toscanas exentas, en una de las más avanzadas de la arquitectura religiosa española de su tiempo, pudiéndose contemplar en ella la génesis del neoclasicismo aragonés en el ámbito de la arquitectura religiosa.
“Su llamativa e imponente fachada sorprende por portada adintelada precedida por un pórtico tetrástilo de orden dórico gigante, considerado por diferentes autores de una gran potencia visual y difícil de encontrar en la arquitectura española, a pesar de quedar cortado a la altura del entablamento y encontrarse cerrado mediante muros en la actualidad. La planta es longitudinal en forma de cruz, con 3 naves divididas en 3 tramos. La cruz se difumina relativamente en planta al haber sendas sacristías, de igual tamaño que los tramos de la nave, a cada lado de la cabecera, y un pórtico, a los pies, que ocupa todo el largo de la fachada. La nave central se cubre con bóveda de cañón con lunetos, lo mismo que los lados del crucero, ocupando el centro del mismo una gran cúpula con linterna sobre pechinas. Los tramos de las naves laterales, a modo de capillas, se cierran con cúpulas sobre pechinas. Las tres naves están separadas por grandes pilares achaflanados a los que se adosan pilastras de orden compuesto, jónico con guirnaldas, típico de la arquitectura clasicista aragonesa del siglo XVIII. Sobre ellas discurre un entablamento de gran desarrollo, pero de escasa molturación. Los vanos son en arco rebajado con vidrieras modernas, en las capillas del primer tramo, y ventanas en los lados del crucero. Éstos y los elementos estructurales constituyen la única decoración del interior.”
Descripción del SIPCA Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés.
El orden toscano (en lengua latina, Ordo Etruscus, Ordo Tuscanus u Ordo Tuscanicus; en idioma griego, Τοσκανικός ρυθμός) no pertenece al grupo de los órdenes arquitectónicos griegos (dórico, jónico y corintio), sino que es la aportación etrusca a los órdenes clásicos. Deriva del dórico, del que es una simplificación, y fue utilizado en Etruria , Italia, en época anterior a la conquista de Grecia. Posteriormente fue adoptada y difundida por los romanos. Con el paso del tiempo, dado que los arquitectos renacentistas conocían mucho mejor el arte romano que el griego, el orden toscano también fue muy habitual desde el siglo XV (mucho más que el orden dórico que, prácticamente era desconocido y no fue recuperado hasta el Neoclasicismo).
Mi agradecimiento a Javier Martínez Molina por su ayuda en la elaboración de este reportaje, esperando que sus tesis nos descubra la gran obra de la iglesia colegial de San Salvador, poco valorada, por el desconocimiento, pero que espero, al menos un poco, ayude a dar luz este humilde artículo.