San Antolín, como patrón de Sariñena, de acuerdo con la transmisión oral, adquiere la condición de patrón de Sariñena tras relevar en su cometido a San Salvador o El Salvador, santo al que está dedicada la actual iglesia parroquial de Sariñena. El motivo, siempre se ha dicho por la cosecha, pues en el momento de la celebración de la trasfiguración del señor, cada 6 de agosto, para no interrumpir las faenas de siega en la que los vecinos/as de Sariñena estaban inmersos en aquellas fechas veraniegas, se pasa a celebrar San Antolín el 2 de septiembre.
Imagen de San Antolín. Iglesia parroquial de Sariñena.
Pero la historia de San Antolín es mucho más antigua y compleja de lo que suponemos, encuadrándose en los primeros años de la conquista de Sariñena por parte de los reyes aragoneses. Un acto de fe que se enmarca en la cristianización del territorio, cuando los milagros se suceden formando una narrativa inspirando y justificando la expansión feudal de los nobles aragoneses y la creación de la identidad cristiana.
Retrocediendo en el tiempo, tras la ocupación y dominio musulmán, Sariñena es conquistada definitivamente en 1141 por parte de Ramón Berenguer IV. En Sariñena, siguiendo la línea del historiador Arturo Morera Corull“Hubo especial atención en poner en funcionamiento la iglesia de San Salvador de Sariñena adscrita al Monasterio de Montearagón” para cuyo cometido “Tres curas llegaron de tierras gasconas, se posesionaron de la hermosa mezquita árabe de Sariñena e instalaron allí un primer altar en donde se rendía culto cristiano a San Salvador, siguiendo la antigua tradición de los primeros cristianos en mi pueblo”.
Todo apunta que de aquella antigua mezquita nace la iglesia cristiana de Sariñena, de la que nos podemos hacer una pequeña idea gracias a Pedro Blecua y Paul y su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792 “Iglesia colegial, antiquísima, es de dos naves, que las dividen una columna y dos arcos grandes, y se cree fue, la una, sinagoga, y la otra, iglesia de cristianos. Su advocación es la Transfiguración del Señor”. Esta iglesia fue anterior a la actual, que se comenzó a construir en 1795 y que se consagró, siendo bendecida, el 25 de diciembre de 1846.
La leyenda de San Antolín
Hasta nuestros días ha llegado la leyenda de San Antolín de Sariñena. Una leyenda que narra la historia de un pasajero/peregrino que pasando por Sariñena, a la altura de la acequia Valdera, para a descansar. Es entonces, cuando sin ningún motivo, repentinamente las campanas de la iglesia de Sariñena comienzan a tocar, a lo que los vecinos de la villa, intrigados por el misterioso suceso, buscan explicación. Los vecinos enseguida hallan al pasajero y este les cuenta que simplemente porta, entre sus enseres, unas reliquias del santo francés San Antolín de Pamiers.
Es San Antolín Patrón, las campanas van a bando por milagro del Señor.
Hijo de Apamia nacido donde os ganásteis el cielo pasando muchos martirios.
La leyenda queda recogida por Vincenzio Blasco de Lanuza en Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragon en tiempos de Carlos V (1622): “Dizen los naturales por antigua tradicion, que passando por alli un passajero, se vandearon las campanas por si mismas, y se tocaron grande espacio de tiempo: hasta que escudriñando los desta villa la causa del prodigio, hallaron el hombre, que conesso lo que traya, y que lo avia sacado de las sepulturas de Pamia, y que desde entonces aca le tiene”.
La reliquia, parte del hueso de un dedo del santo francés, es depositada en la iglesia de Sariñena donde se le ha ido rindiendo culto a lo largo de los siglos.
-¡Oh, dichosa Sariñena, qué dicha habéis tenido, la reliquia que adoráis es el dedo de Antolinó!.
Aquellos episodios, tal y como recoge Arturo Morera, son inmortalizados en las tablas del retablo mayor de la iglesia de Sariñena “Los diecisiete racioneros que gobernaban la Colegial en el año 1306, ambientaron y reseñaron en unas tablas, los milagros de San Antonino, llamado con posterioridad Antolino o Antolín”. Mismamente a este aspecto Vincenzio Blasco de Lanuza también se refirió “Las mismas tablas refieren el estupendo prodigio, que sucedio en la Iglesia de San Antonino de Sariñena, o en la Iglesia principal de la villa donde ay una Capilla sumptuofa de San Antonino”.
Aquellas tablas son descritas en la memoria para la solicitud de la construcción de la nueva iglesia de Sariñena, presentada en 1790. donde se describe su mal estado al igual que la antigua fabrica «Todos sus altares son unas tablas pintadas y ya desenquadernadas, habiéndolos trahído su antigüedad al estado de unos déviles despojos del tiempo, que, en lugar de infundir la devoción, causan risa y desprecio» (A.H.N., Consejos, legajo 22.820, n.º 1. Martínez Molina, Javier. Arquitectura religiosa de la época de la Ilustración en Aragón: estudio histórico-artístico de la arquitectura religiosa de Agustín Sanz Alós 1724-1801).
Pero la leyenda y el milagro va mucho más allá y es cuando Vincenzio Blasco de Lanuza aporta una fecha, el año mil doscientos, cuando un cirio encendido baja del cielo y entrando por una vidriera se posa en el altar mayor ardiendo durante muchos años hasta que la Reyna Doña Blanca (1302-1348) la apaga “En el año mil docientos, que viniendo un cirio de cera encendido por los ayres, y entrando por una vidriera de la Iglesia (si bien quebrò un hierro del rexado) dexò entera la vidriera, poniendose en el Altar mayor, ardio muchos años, sin menguarse, ni consumirse la cera, hasta que la Reyna Doña Blanca, con demasiada curiosidad, le apagò con hiel, sal, y vinagre. Y porque scrúpu le scrúpulo a encender, y vieron se yua consumiendo la cera, le apagaron, y le guardan scrúpu acâ, muer to con fè viva, en el sagrario de aquel Templo, para memoria de sucesso tan milagroso, y admirable. Historia es esta prodigiosa, y con todo esso muy cierta, y que no admite scrúpulo, ni duda en contra, según el testiguo de aquellas tablas, la fresca memoria del hecho, y el cirio guardado por testiguo infallible, de lo que passo entonces, y tenido, y reverenciado como cosa sagrada celestial, y divina”.
En aquella Iglesia, en aquel lugar, arden cuatro velas y un cirio pascual, a San Antolino hay que acompañar.
Y así sucedió la leyenda de San Antolín en relación a la villa de Sariñena, patrono al igual que de la ciudad de Palencia “Pero dexando a parte esto, que no importa tanto, es forçoso, que tratando de la villa de Sariñena, bolvamos a refrescar la dulce memoria de la vida de S. Ramón y de la Iglesia de San Antonino martir ilustre de Pamia, en cuyo santuario este santo fue Religioso y por quien (según mi conjetura, esta villa tiene insigne reliquia, y le tiene por su particular protector, patron, y amparo: como tábien la Santa Iglesia Catedral de Palencia, fundacion de nuestro gran Principe Don Sancho el Mayor, que es necessario que brevemente digamos lo uno, y lo otro, començando desde sus principios”. (Blasco de Lanuza, Vicenzio. Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragonen tiempos de Carlos V (1622).
San Antonino de Pamia o San Antolín de Pamiers
“Es Antonino de Apamia hijo de Pamías nacido donde ganasteis el cielo pasando tantos martirios.
Aún os parecía poco lo que habías padecido que permitís que os arrojen en un caudaloso río”.
Las dos primeras estrofas del romance a San Antolín cantado en la puerta de la iglesia de San Salvador de Sariñena en la noche de la víspera del Patrón. Garrido Palacios, Manuel. El Dance en Sariñena.
San Antonino, el nombre romanceado Antolín es derivación del latino «Antoninus», fue un santo francés mártir que vivió entre los siglos V y VI y que, junto a sus discípulos Juan y Almaquio, fue ejecutado por no abrazar el arrianismo.
«De estirpe real, nació en la Galia Narbonense en el siglo III. Acusado de ser cristiano ante su tío Teodorico, que reinaba en Tolosa, fue mandado encerrar en prisión. Muerto Teodorico, Antolín quedó libre y se retiró a vivir en el bosque con dos compañeros. Allí fueron descubiertos por unos ojeadores y entregados a la autoridad, siendo luego decapitados.«
Calvo Ruata, José Ignacio. Vida y obra del pintor fray Manuel Bayeu.
Su historia es relatada por Vincenzio Blasco de Lanuza en su ya citada Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragonen tiempos de Carlos V (1622) y que es digna de reproducir:
“Nacio San Antonino en Pamia, cerca de Tolosa de Sangre Real, hijo de Fredalas hermano de Theodorico Rey de algunas Provincias, ò estados de Francia. Dende niño fue Christiano, y por ello aborrecido de su tio, perseguidor de los Christianos. El qual por huyr la furia passò en Italia, y aviendo vivido vida heremitica veynte años, junto a Salerno,y resplandeciendo en milagros, y virtudes heroycas, bolvio a su tierra, y al lugar de Balnoble, en donde convirtio al Señor del, que se dezia Festo. Y continuando su predicacion (hecho ya Sacerdote, segun dize Pedro de Natalibus) convirtiò grande infinidad de gentes. Vitimamente fue martirizado por Galacio sucessor de Theodorico, y sucedieron tantos, y tan grandes milagros en su vida, y muerte, q se convirtieron a la Fè de Christo grandes muchedűbres de Gentiles. Fue echado su sagrado cuerpo hecho pedaços en el rio Augia; pero parando las aguas sus corrientes, y desviandose del lugar donde estavan, fueró recogidas por los Christianos, y vitimamente la mayor parte dellas llevadas a Balnoble, adonde las aguardava Festo, que avia tenido revelacion del Cielo de su venida. Este consagrò a nombre del Santo su palacio en rico Santuario, que despues fue Abadia de Canonigos Reglares de S. Agustin, y en donde professò el gloriofo S. Raymúdo, como diximos.
Sus reliquias son traídas a Palencia y Sariñena. Sabida ya la leyenda de Sariñena, la leyenda de Palencia cuenta que sucede durante una cacería del Rey Sancho III el Mayor de Navarra en el siglo XI. Al parecer, el Rey se hallaba persiguiendo un jabalí que acaba refugiándose en una cueva. Una vez dentro, al intentar herir al animal, el monarca sufre una parálisis milagrosa en su brazo, siendo salvado por la aparición de San Antolín. Este hecho, lleva al rey a descubrir las reliquias del santo y prometer la construcción de una iglesia en el lugar, germen de la actual Catedral de Palencia.
La otra parte de las reliquias, que es la cabeça, braço, y hombro, fueron traydas a la Ciudad de Palencia, que venera a S. Antonino, con nobre de San Antolin de Pamia, como a Patron teniéndole por su refugio y amparo en todos sus trabajos y calamidades, que no han sido pocas: pues en la venida de los Moros, quedò aquella Ciudad destruyda, y assolada, hasta que en tiempo de nuestro Rey Don Sancho el Mayor, por un raro milagro que hizo San Antonino, en el mismo lugar de su antigua Iglesia (en cuyas ruynas se avia acogido un Xavali, que el Rey caçando seguia, y queriendo herirle se le helò el braço: porque entendiesse el lugar Santo donde estaua se reedificò aquella Catedral, y al derredor della la nobilissima, y antigua Ciudad de Palencia. En ella se conservan las reliquias de San Antonino: como lo dize el rezo cocedido por la Santa Sede Apostolica a Sariñena, y el Martyrologio Romano en 2. de Setienbre.
Pamie in Gallia S. Antonini martyris, cumus reliquie magna veneratione in Ecclesia Palentina asseruantur”.
Blasco de Lanuza, Vincenzio. Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragonen tiempos de Carlos V (1622).
El rezo particular y toda la octava
Como ya había señalado Blasco lanuza, en 1604 la congregación de Ritos de la Santa Sede concede a la villa de Sariñena el rezo particular el día 2 de septiembre y toda la octava, a San Antonino de Pamia. El documento original lo firma el cardenal Baronio. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
La imagen de San Antolín de Fray Manuel Bayeu
Fray Manuel Bayeu nos dejó la representación de San Antolín a través de un grabado de «Matheo González sculp.» (Daroca, Zaragoza, 1740-Zaragoza 1807) en referencia a «Fray Manuel Bayeu inv». En la escena, explica José Ignacio Calvo Ruata, San Antolín «Figura arrodillado y orante, vestido con dalmática de diácono. Unos angelitos en el cielo llevan un relicario y una vela. Abajo, en el suelo, otro angelito sujeta el escudo de la villa de Sariñena. En la lejanía se ve la torre de la iglesia parroquial», escudo que describe de acuerdo con Ángel Canellas: «Escudo de gules en el que hay un arco con ballesta de oro, con la costilla de plata, colocado en palo; a ambos lados y en la punta del escudo van cinco escudetes de oro con los cuatro palos de gules de Aragón colocados dos en jefe, dos en el abismo y uno en la punta». Véase Fernández Clemente (1980-82), t. XI, p. 3004, voz «Sariñena, escudo de«.
S. Antonino M. Advocado y Patrón de la Real Villa de Sariñena, se hizo a devoción de los hijos de aquella IU.re Villa año de 1777.
La iconografía habitual del santo le representa como un hombre joven, ataviado con la dalmática propia de los diáconos, portando casi siempre una palma alusiva al martirio, y, como atributo más característico, un cuchillo u hoja afilada clavado en su hombro o en la parte inferior del cuello. Su festividad se celebra el 2 de septiembre.
San Antolín y el dance
San Antolín, como patrón de la Villa de Sariñena, en el tradicional dance ha encontrado siempre gran devoción. En la víspera de su festividad se realiza el Canto del Romance a San Antolín, junto a la puerta de la iglesia. Y el día grande, se suceden las danzas del grupo de dance de Sariñena presididas por la imagen del santo patrón San Antolín.
Imagen de San Antolín. Iglesia de Sariñena.
Muestra de ello es esta crónica publicada en el Diario de Huesca del 4 de septiembre de 1917:
El día grande
La del alba sería… No eran las seis de la mañana cuando la música del regimiento de Gerona, con la Banda de trompetas y tambores, recorría las calles de Sariñena interpretando alegres dianas.
Los vecinos de Sariñena despiertan y á la calle se echan con gran regocijo y contentamiento á disfrutar, á gozar de las delicias que les depara el día grande, el día del Santo Patrono.
Los danzantes
También en esta villa hay danzantes, pero éstos no van de calzón corto como los de Huesca. Visten los de por acá, pantalón largo y se permiten el lujo de adornarse con cascabillos. En fin, que son unos danzantes que danzan bien y suenan; además, parece que de pequeñitos se dieron á la declamación, pues cuando aparece el ínclito San Antolín «endilgan» unas elocuentes salutaciones en verso, ó por lo menos prosa rimada.
Los danzantes hacen unas genuflexiones ante el bondadoso Santo y recitan lo siguiente:
«A ver, pulidos danzantes: «empuñar» vuestras espadas; hacerle la reverencia á esa reliquia sagrada.
El día 2 de Septiembre, señores, yo me presiento en esta plaza pulida con la justicia y el clero.
Entre medio los danzantes y el personal de este pueblo y así nos veamos todos con Antolín en el cielo.
Antolino ser de Apamia, hijo de Pamia nacido, donde ganastes el cielo pasando tantos martirios.
En estos había un ringlón que estas palabras ha dicho:
¡Oh, dichoso Sariñena! Qué dicha que habrá «tuvido» la reliquia que adoráis: es el dedo de Antolino.
Tres veces fuiste sorteado San Salvador divino, y las tres veces cayó por Patrón San Antonino.»
El Santo, sonríe
San Antolín parece sonreír á los de las mohosas espadas, que tan lindas cosas saben decir, y también parece que les ruega encarecidamente que le den un paseíto por las calles limpias y adornadas.
Y los pulidos y repulidos danzantes escuchan el ruego y tras la peana de Antolino van formados y haciendo jugar los sables primorosamente, mientras que un gaitero no cesa de tocar su bien templada gaita.
La procesión vuelve á la iglesia parroquial, donde se canta una solemne misa.
Diario de Huesca – 04 de septiembre de 1917.
La reliquia de San Antolín y la guerra civil
Con el inicio de la guerra civil, Sariñena, zona republicana, se convierte en punto neurálgico del frente de Aragón en retaguardia. La iglesia es requisada y destinada como taller mecánico siendo gran parte de sus elementos quemados. Desaparece su archivo, altar mayor, sillerías, retablos e imágenes… sobreviviendo, milagrosamente, la cabeza de la Virgen de las Fuentes, pero no sucede lo mismo con la reliquia de San Antolín. La reliquia de San Antolín es quemada y perdida para siempre.
El relato de Vincenzio Blasco de Lanuza
El relato de Vicenzio se desarrolla al detalle, de las reliquias de Palencia y las de Sariñena. Al igual que la concesión a la Villa de Sariñena, por la santa Sede Apostólica, en la congregación de ritos en 11 de diciembre del año 1604 en cuyo original se dice que lo enmendó y firmó el Cardenal Baronio (La congregación de Ritos de la Santa Sede concedió a la villa de Sariñena, el rezo particular, el día 2 de septiembre y toda la octava, a San Antonino de Pamia). Sin olvidar que, sobre 1600, el papa Clemente VIII concede indulgencia a todos los que visiten la reliquia de San Antolín de Sariñena.
“Y auque estas palabras parece, quieran dezir, que todo el cuerpo de San Antonino de Pamia està en la Iglesia de Palencia, y parece dezirlo el Cardenal Baronio en las notas al Martyrologio: pero la verdad es lo dicho, como consta de las liciones del rezo, y dela Antiphona, Ad Mag. Hic est martyr Antoninus, cuius corpus in martyrio divisum in dusbus partibus tumulatum est, ipse vero Christo communétus, cum ipsoregnat in coelis. Y consta de la tabla, y papel impresso de historia de San Antonino, que tiene la Santa Iglesia de Palencia, y otra del mismo tenor, que tiene tābien la Iglesia de Sariñena, de las quales tablas, y sus escrituras se saca, que del mismo San Antonino de Pamia tiene Sariñena principal reliquia, y le tiene (por ella, y por muchos, y muy milagrosos beneficios, que ha alcanzado de Dios por intercession) por su patron, y lo celebra, y festeja con grandissima devocion, y extraordinarias fiestas, en dos de Setiembre con rezo particular, para el dia, y toda la octava, concedido a la Villa de Sariñena por la santa Sede Apostolica en la congregación de ritos en 11. De Deziembre del año 1604 en cuyo original se dixe que lo enmendó y firmó el Cardenal Baronio. Y en nombre de la Congregacion. P. Episcopus Ostiensis Cardinalis. Mucantius Secretarius Congregationis. Apruevase tambien alli el oficio de la translacion de San Antonino en 18. de Mayo. Aunque no se tiene cierta noticia porque camino vinieron las reliquias deste Santo a la Ciudad de Palencia, que es negocio antiquissimo, y del tiempo de los Godos, o Romanos: Pero de las de Sariñena, (cuya venida se entiende ser mas moderna, y despues de la recuperació destos Reynos) dizen los naturales por antigua tradicion, que passando por alli un passajero, se vandearon las campanas por si mismas, y se tocaron grande espacio de tiempo: hasta que escudriñando los desta villa la causa del prodigio, hallaron el hombre, que conesso lo que traya, y que lo avia sacado de las sepulturas de Pamia, y que desde entonces aca le tiene. Y cierto, que a no aver hallado yo esta historia de Sariñena en las tablas de su Iglesia, y de la de Palencia, dixera, que en tiempo del glorioso San Ramon fue trayda a este Reyno desde su Monasterio como otras muchas, que se trayan de Francia por aquellos tiempos, como se traxeron muchos Obispos, y otros Eclesiasticos: para poblar las Iglesias, que se yuan sacando del poder de los Moros. Y es cosa bien cierta, que estos procurarian traher algunas reliquias, con que enriquecer sus esposasspa ra cuyos goviernos eran llamados.
Y no ay duda, sino que venido S. Ramon al Reyno de Aragon, assi de la Iglesia de San Antonino, (donde avia sido Canonigo Reglar) como de la de Tolosa (donde fue Prior, y Presidente) que vendrian con el algunos Eclesiasticos, o despues de venido, sabiendo que quedava por aca, se vendrian otros, por gozar de su gran exemplo, y santa vida, que ya entonces lo era raro, q se avia estendido su fama por España, y Francia. Y es muy cóforme razon: que no avia de venir solo, ni estava sin amigos, y discipulos criados en su enseñanza, y doctrina, queno querrian dexarle. Y assi es verisimil vinieró por fu causa otras personas al Reyno de Aragon, y que pues estas pensavan que, dar por aca: como muchas quedaron, traherian consigo algunas reliquias. Y quedando por Curas en algunos lugares, y villas, que se ganavan (aviendose ganado Sariñena en los dias de la vida, y Obispado de San Ramon) seria corriente, que desde entonces posseyesse la villa de Sariñena la memoria, y reliquia de S. Antonino, si ya las tablas de las dos Iglesias (a quien devemos seguir) no dixeran lo q hemos escrito.”
Blasco de Lanuza, Vincenzio. Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragonen tiempos de Carlos V(1622).
Hermanamiento con Palencia, la reliquia vuelve a casa
“El ofertorio en la Misa, sin la reliquia de San Antolín, no tenía razón de ser”, apunta Martín Blecua gaitero y representante del dance de Sariñena en una entrevista en Diario del AltoAragón del 12 de octubre del 2003. Efectivamente, Sariñena había perdido su reliquia de San Antolín, que cuidadosamente guardaba envuelto en una tela en el interior de un relicario y que cada 2 de septiembre, los danzantes del pueblo veneraban y besaban durante «El Ofertorio».
Años más tarde de su perdida, el párroco Antonio Laglera, el alcalde de la Villa, D. Antonio Torres, y una representación de los Danzantes, en las personas de Martín Blecua y Jesús Millera solicitan al cabildo metropolitano de Palencia parte de reliquia del santo para la iglesia de Sariñena.
Gracias a ello, el 30 de agosto de 1981, los citados se trasladan a Palencia para traer a Sariñena una pequeña reliquia de San Antolín “Un pequeño fragmento de húmero”. Una gesta que José María Alonso Sabaté recoge en el Programa de Fiestas de Sariñena del 2004: “Gran número de fieles se trasladó a la plaza de Villanueva para recibir esta reliquia del Patrono, organizándose una procesión hasta el Templo en el que se celebró una Eucaristía. La reliquia, colocada en un relicario ofrecido por los danzantes, es la que veneramos todos los años en llegando nuestras fiestas patronales”.
Relicario con la reliquia de San Antolín. Parroquia de Sariñena.
Igualmente, la hazaña es recogida por Antonio Martínez en “San Antolín y el dance de Sariñena” en la cual Martín Blecua, recuerda la anécdota sobre la reliquia de San Antolín guardada en Sariñena: “Había desaparecido el dedo y se acordó, por autoridades, sacerdotes, danzantes y fieles, el reponerla. Se gestionó en Palencia, donde se conservan la mayor parte de ellas, y se concedió la petición. Así, el día 30 de agosto de 1981 –según datos de José María Paraled – se recibió, en la Plaza Villanueva y a las 7 de la tarde, con toda solemnidad, la reliquia”.
¿Pero habrás estado en misa? Sí, y también en el rosario He comido pan bendito Y la reliquia he besado.
El Novenario de San Antonino
Salvador Trallero, en su obra «El Dance de Sariñena», recoge la recuperación del Novenario de San Antonino, que Juan Antonio Bastida conserva de su madre Matilde Cascales. Todo un libro editado en Huesca en 1700 y que consta de treinta y dos páginas. Trallero lo describe como que “Guarda relación directa con el Romance de San Antolín, recogiendo este sus partes más significativas, y en cada uno de sus nueve días dedicada un primer apartado a la memoria y veneración de algún prodigio en la vida del santo, para continuar con la oración, que había que recitar en voz alta. Tras el Nono y último día, aparecen en verso Los Gozos al Ínclito Mártir San Antonino, Advocado y Patrón de la Villa de Sariñena, que en seis páginas cuentan aspectos de la vida del santo y la llegada de sus reliquias a la villa”.
Novenario de San Antonino. Trallero, Salvador. El Dance de Sariñena.
El patronato de San Antonino mártir de Apania de Francia que siempre ha venerado la santa iglesia de Palencia
Resulta interesante el debate que se origina sobre la procedencia del san Antolín en la villa de Sariñena. Todo a raíz de un libro del Padre Fray Lorenço Ángel Espin, natural de Sariñena (1598-1697) y del Orden Profético del Carmelo y Catedrático de Teología de la universidad de Zaragoza. Espin escribe un libro intentando probar que San Antonino era español. En «El patronato de San Antonino mártir de Apania de Francia que siempre ha venerado la santa iglesia de Palencia (1679)», Pedro Fernández del Pulgar, refuta dichos argumentos, defendiendo el origen francés del patrón de Palencia y Sariñena San Antonino mártir.
En la Villa de Sariñena, en el Reyno de Aragón, es Patrón San Antonino Frances, desde que milagrosamente tuvieron un dedo del Santo y hizieron en la Iglesia mayor Capilla a este santo Mártir y Clemente VIII concedió indulgencia a los que la visitasen. Celebran su fiesta a 2 de septiembre, hacen procesión solemne y se guarda un día de precepto: Reçalte con octava y las lectiones del segundo nocturno están sacadas, como allí se dice, del Arçobispo Don Rodrigo, y delos monumentos de la iglesia de Palencia y otros. Aprobadas Clemente VIII aviendolas reconocido por tu orden el Cardenal Baronio, a 12 de diciembre de 1604, pondremoslas en el Apéndice. Es tan antigua esta devoción en Sariñena, que el año de 1200 ya eran prodigiosos tus milagros, de que tenemos testimonios.
Del dedo de San Antonino, que está en la Villa de Sariñena, en el Reyno de Aragón, también es cosa cierta, que es de San Antonino Mártir de Apania en la Aquitania. Assi consta de los testimonios que pusimos en el cap. 2 y están en los Archivos de esta Santa Iglesia de Palencia. Y aunque el doctor Espin escrivió un libro intentando probar que es de San Antonino Español y no del Francés, copiando a nuestro Don Francisco Sandoval, en todo lo sustancial el qual cite en el cap. I. S. 6. Que tengo de su letra en mi poder, no pudo persuadirlo, porque todos los demás vezinos, assi Eclesiásticos como Seglares, han persistido en su tradición y le veneran, como reliquia de el Santo Francés y no permitieron que se imprimiese el libro del Doctor Espin. Y en cuanto a este punto tienen un irrefragable fundamento, porque se hallan con la tradición de que el dedo es de San Antonio Frances, sin averse oído cosa en contrario, hasta que Doctor Espin salió con esta novedad, movido de la apología de nuestro Don Francisco de Sandoval, que en cuanto a probar, que el dedo de Sariñena sea de San Antonio Español, nada conduce, ni el Doctor Espin trae testimonio que pruebe la identidad ni argumento, en que se funde la repugnancia y cuando pudiera alucinarse alguno respeto de las reliquias de Palencia, por los fundamentos que trae; pero respecto del dedo que esta en Sariñena, no es alucinación, sino cegarse en la luz del medio día; a que se llega, que la Iglesia Romana tiene calificada aquella reliquia, por de San Antolino Frances y por tal dio rezo, como queda referido, y se verá en el apéndice. Y querer oponerse a una tradición calificada por la Iglesia Romana, es audacia y inreverancia que toca en las sagradas aras.
Estas son las reliquias que Dios ha conservado de S. Antonio, Martír de Apamia en la Aquitanica, parte de el ombro y braço derecho en Palencia, el dedo en Sariñena, lo demás permitió Dios pereciese a violencias sacrílegas de la turia Calvinita.
No falta quien diga que San Antonino Apamiente Aquitanico padeció en tiempo de el Emperador Antonino Pio. Assi lo refiere el manuscrito del Prior de Sariñena y trae el Brevario de Monte de Aragón, a dos de septiembre, lect.6 fol.415. por estas palabras: Nam sacra venerandi corporis membra, que fueran tantea dispersa, inuman, candem que compaginem se sponte contulerunt. Gloriosus quoque ille sanguis, pro Christo eflusus, inaque illustrapido fluxu, ita con erictus est, ac si in terra arida statione unius loci fuisset collectus. Passus est 4. Nomas Sept Antonino Pio Imperatore.
Concluye el Padre Argaiz: Llegaste a esto, lo que me comunicó por carta suya el Padre Fray Lorenço Ángel Espin, del Orden Profetico de el Carmelo y Catedratico de Theología de la universidad de Zaragoza. Y es que en Sariñena, patria suya y Villa del Obispado de Huesca le tiene por su natural y tienen por su natural y tienen el dedo índice de su mano derecha a cuya venida se tocaron las campanas por si mismas y baxo de el Cielo un cirio encendido, penetrando, sin romperla, una claraboya y ardió sin diminución nueve años, tenenle por Patrón, pero están con el engaño de ser el Franances, no declarando, ni sabiendo decir, quien la traxo y de donde, que todo es necessario saberse y como se afirma y con que fundamento es natural de Sariñena, siendo Frances de Apamia. Y con ser assi, que el prior de aquella Iglesia, que es Colegial,les pretende disuadir de ello y mostrarles que es del santo Español aquella reliquia del Pueblo se esta en su treze. Y será como la devoción, que Huesca tiene con san Oriencio, de que dixe lo que sentía y hallava en las adiciones a la 2. Part de Hauberto.
Autor: Concluyamos ya con esta pesada respuesta de el Padre Argaiz, originada de tan prolijo discurso y sin mas fundamento, que hacer pesada la controversia con despropósitos de ninguna substancia, como se vee en las razones que acabo de referir, mejor dixera en las vozes sin concepto y sin formar razón, que haze el caso de Sariñena, sea como se fuere, para decir que se llega a esto, esto es, a negar el Patronato de San Antolin Frances en la santa Iglesia de Palencia, porque del hecho de Sariñena, ni se infiere el año del Martyrio de el santo Español, ni cosa que al Patronato conduzga. Que el Prior de aquella Iglesia les quiere persuadir a que el dedo es de el santo Español, sino la ha persuadido, ni puede, como en el párrafo siguiente se verá y quando les persuadiera, probará que avia avido san Antolín Español y concediendo su existencia nos quedava mucho que hacer, pero como digo, y se verá, nada prueba. Y no quiero dexar de advertir, que si el padre Argaiz dize que no ay testimonio, conque prober, quando fue aquella reliquia a Sariñena, quien la llevó y de dónde. Como puede el Doctor Espin probar que es del santo Español, porque en estos términos, ni se puede probar, que es del Santo Frances, ni del Español? Y que hará en este presupuesto para nuestro caso.
Pero en la realidad, y en la verdad, conduce mucho para él, lo que dexo puesto en el capitulo segundo, de que la villa de Sariñena, venera la reliquia de San Anonino Frances y que desde el año de mil ducientos esclareció en milagros, que esto lo aprobó Clemente Octavo, a doce de Diziembre de mil seiscientos y quatro, concedió indulgencias a los que visistassen la Capilla, donde esta colocada. Las lecciones se tomaron parte del Brevario Palentino pues que quiere el Padre Argaiz, ni el Doctor Espin, decir que Clemente Octavo no examinó esta material. Siempre alabaré a los vezinos de Sariñena que atienden y se tienen a lo que el Sumo Pontífice ordena, aun que el Padre Argaiz diga, que se están en sus treze, que es mas seguro que seguir al Padre Argaiz en sus volúmenes, aunque lleguen a número catorce y se passen al diez y siete. Ni en Sariñena dizen que San Antonino es natural de aquel lugar, ni se lo pudo escrivir el Padre Espin, que antes creere, que elpadre Argaiz no entendió su carta, porque ni el Doctor Espin refiere tal cosa; tengo su libro manuscrito y como de los mismos términos consta, si veneran y defienden al santo Frances, cuya historia es notoria; por donde avia de ser natural de Sariñena para más comprobación de lo que ay en Sariñena acerca de San Antonino, su culto y la reliquia, remito al Lector al Apendice.
En el capitulo treze prueba el Doctor Espin, con cinco razones, que San Antonino Martyr, el Patrón de Palencia y Sariñena es uno mismo y en esto vamos conformes. Y asi también nos conformamos, en que la naturaleza es la misma, siendo san Antolin Frances Oatrón de la Santa Iglesia de Palencia, también lo es de Sariñena.
En quanto a la verdad de que el dedo que possee Sariñena de s. Antolin, si fue allí de Palencia o Apamia de dexamos abundar en su sentido y lo que ay mas fixo sobre este punto, se pondrá en el Apendice con los testimonios que vinieron de Sariñena y están el Archivo de esta santa Iglesia, de la Capilla de San Gerónimo, a donde están colocadas las reliquias de San Antolín.
En Francia no ay reliquia alguna de San Antonino, porque el año de mil quinientos y setenta y seis quemaron los Calvinistas todas las reliquias de este Santo y solo subsisten el dedo de Sariñena y las reliquias, que con gran veneración observa Palencia.
Conclusión
La leyenda de San Antolín y su reliquia, como hemos visto, se remonta a antes de 1200, prácticamente poco después de la conquista definitiva de Sariñena y en plena cristianización de la zona. Por lo tanto, la devoción a San Antolín resulta relativamente antigua, desde los inicios de la era cristiana de la villa por lo que si alguna vez fue patrón San Salvador o El Salvador, este fue por muy escaso de tiempo.
Resulta muy reseñable la historia hermanada con Palencia y su generosidad con compartir parte de su reliquia de San Antolín con Sariñena. Una leyenda y una historia en la que se hunden nuestras más profundas raíces y que cada 2 de septiembre honramos con nuestra máxima expresión del dance de Sariñena.
Gracias a Nieves Ropero por abrirme las puertas de la iglesia, por tu ayuda y gratas explicaciones.
Disertación sobre la vieja iglesia de Sariñena
He andado estos días cavilando sobre la vieja iglesia de Sariñena. Tal vez sea lo lógico, al haberme hallado inmerso en San Antolín y por ende en nuestra iglesia parroquial, la cual, en su día, llegó a poseer la categoría de Colegiata. Así, mi presente disertación, he de apuntar, vino tras caer en un detalle que, a priori, pasaba completamente inadvertido. Este hecho, venido de repente, ha llamado poderosamente mi atención e imperiosamente me ha llevado a una serie de planteamientos y disertaciones que gustosamente quería compartir.
Como he dicho, todo viene a raíz de nuestro patrón San Antolin, San Antonino de Pamia y su leyenda en Sariñena, en torno a finales del siglo XII o principios del siglo XIII, que me llevó a contemplar un grabado del mismo que Matheo González realiza en 1777 a partir de un dibujo de Fray Manuel Bayeu.
Sin duda es un fabuloso dibujo de fray Manuel Bayeu que, desconociendo el verdadero motivo de su realización, nos obsequia quedando para la historia y memoria de nuestra ilustre villa.
Villa que Fray Bayeu visita asiduamente, de la que valora sus ferias y así se lo transmite en sus misivas a Martín Zapater. Además, Bayeu forma parte de la cofradía de la Sangre de Nuestro señor Jesu-Christo y mantiene amistad con algunos vecinos, pues a pesar de ser monasterio de clausura, Sariñena es la población de referencia del monasterio y Bayeu tiene un estatus especial por su condición de pintor. Por ello, es de suponer que Fray Manuel Bayeu conocía bien Sariñena donde incluso llega a permanecer, como una estancia de «24 días» referida en una carta del 18 de agosto de 1789 en la que, en palabras de José Ignacio Calvo Ruata, se podría deberse a alguna actividad profesional. Curiosamente, apunta José Ignacio Calvo, en ese mismo año de 1789 el arquitecto Manuel Inchauste estaba inmerso en “los primeros planos de la nueva iglesia parroquial que se pensaba levantar”. Tal vez, Bayeu podría haber estado implicado en la futura iglesia sariñenense.
Al parecer, la vieja iglesia de Sariñena tenía una figura ridícula y su deformidad y monstruosa arquitectura no tenía enmienda, por ello se debía de realizar una nueva. Javier Martínez, gran estudioso de la iglesia de Sariñena reconoce aquella vieja iglesia como una fábrica de sillería probablemente románica, o quizá protogótica construida aprovechando el solar, y quizá algún tipo de estructura, de una antigua mezquita y una atalaya islámica. Aspecto señalado en el recurso presentado para solicitar la construcción de un nuevo templo, pues se tenía la desgracia de que para la casa del señor “Se aprovechó una mezquita y atalaya construida por los moros, habiéndose fabricado el templo en los tiempos primeros de la conquista, compuesto de dos naves desiguales sostenidas de dos pilastrones formidables que quitan la vista y ocupan una grande porción del santuario”.
Regresando al año 1777, aquel mismo año en que se consagró la iglesia del monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, vuelvo a deparar en aquel detalle desapercibido. Observo a San Antolín, es su iconografía habitual, aunque a un lado destaca el escudo de Sariñena, potente, con su ballesta y los cinco escudetes de Aragón y al otro lado, como un detalle insignificante, como queriendo pasar desapercibido, aparece una torre, como una vieja atalaya. Es una iglesia. Y está claro que Bayeu quisó vincular la imagen de San Antolín con Sariñena.
Lo más seguro que Fray Manuel Bayeu recreó una iglesia más o menos imaginaria, tal y como apunta José Ignacio Calvo, “Aunque no hay que descartar que partiera de una observación real de la anterior”.
Quizá sea mucho suponer o a lo mejor estemos ante la representación de la vieja iglesia de Sariñena y su vieja torre. Quizá sea mucha coincidencia que se trate, a priori de una torre aragonesa mudéjar, descrita por Javier Martínez “Con el añadido de un campanario posterior de hacia el siglo XVII” y puede que sea la torre de Sariñena “algo idealizada y simplificada”.
Quizá sea mucho suponer, tal vez solo sean especulaciones. A lo mejor solo sean coincidencias y volviendo a Javier Martínez veamos que el elemento más deteriorado, de la vieja iglesia de Sariñena, era sin duda la única torre campanario de la que disponía la colegiata: “Obra de sillería de planta cuadrada adosada a la iglesia cuya cronología y aspecto es difícil de precisar”.
Quizá sea mucho suponer que Fray Manuel Bayeu representase en 1777, o anteriormente, aquella vieja torre campanil, antes atalaya, derribada en mayo de 1790, por orden del Consejo de Castilla, “Para evitar las desgracias de la pronta ruina que amenazaba”.
Y en mi propia disertación, queda la duda si Fray Manuel Bayeu hubiera formado parte en la nueva fábrica ideada por Manuel Inchauste. Quizá nunca se sepa, de aquel proyecto que quedó desestimado por la Academia de San Fernando, encargándose otro plan a Agustín Sanz. Este sí que lo lleva a efecto y la nueva iglesia se comienza a construir en 1795 siendo finalizada y bendecida el 25 de diciembre de 1846. Este año hará 180 años un templo neoclásico denominado Colegiata de san Salvador de Sariñena.
Un exponente claro del neoclasicismo aragonés de la mano de un gran arquitecto, Agustín Sanz, con un gran valor arquitectónico que deberíamos de saber valorar, por su calidad y por creer en una Sariñena cuyo patrimonio ha sufrido ya demasiado.
Así, por divagar, por simplemente especular, o como he dicho al principio “por disertar” podamos estar ante la representación de la antigua iglesia de Sariñena o quizá ante una simple representación imaginaria. Que cada uno/a saque sus propias conclusiones. Yo prefiero la duda.
A la vera del Alcanadre, apareces posada, Sariñena, sobre tus terrazas fluviales, contemplando el río que te dio la vida y en el regazo en que te brinda la rica vega del Alcanadre. Transcurres Alcanadre, fluyendo, entre badinas y ripas, entre huertas y riberas, de álamos y chopos y ruinas de tiempos remotos y una fértil huerta que se extiende entre rabiosos secanos que los tiempos transformaron en extensos regadíos, de aguas traídas de los mismos Pirineos, aquellos montes que tan alteros contemplamos desde el llano, tras la sierra de Guara.
Hay quien dice que fuiste musulmana, aunque presumes de ser fundada de celtiberos, cuando menos romanos. Tu historia se hunde en lo más profundo de las raíces de este territorio, cuya aventura no deja de sorprender de cuanto has sido, eres y serás querida Villa de Sariñena.
Sariñena prehistórica
Antiguas poblaciones en ti se asentaron al igual que por todos Los Monegros, territorio que, en palabras del arqueólogo Hugo Chautón Pérez, conserva una riqueza arqueológica inusual y poco frecuente en otras regiones «Contando con todo el abanico cronológico desde la Prehistoria».
Remontándonos a tu prehistoria, la edad de piedra esta nos lleva tu hijo, el arqueólogo e historiador Antonio Beltrán Martínez (Sariñena, 6 de abril de 1916-Zaragoza, 29 de abril de 2006), quien estudió el yacimiento del Saso de Miranda hallando unas hachas del neolítico, aunque poco valor le concede a tal descubrimiento: «Escaso valor tienen los hallazgos, sueltos y en superficie, de hachas pulimentadas, como las halladas por nosotros en el «Saso de Miranda», de Sariñena» (Beltrán Martínez, Antonio. Las investigaciones arqueológicas en Aragón).
Sin embargo, Antonio Beltrán Martínez, en sus investigaciones arqueológicas en Aragón, recogía la noticia más antigua de la historiografía arqueológica española, correspondiente a Aragón, la cita del cronista regnícola Pedro Antonio Beuter hallada en Sariñena: «Poco debajo de tierra gran multitud de huesos grandes y de armas hechas de pedernal, a manera de medias espadas, y muchas calaveras atravesadas de aquellas piedras, como hierros de lanzas y saetas». Una noticia de la que dice no ha podido ser completada «Por hallazgos en esta comarca sariñenense de la orilla derecha del Isuela». La cita corresponde a la Crónica general de España y especialmente del reyno de Valencia, publicada en 1538 por Pedro Antonio Beuter, cuyo hallazgo corresponde al año 1534 en el entorno de la actual Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, aunque erra Cariñena por Sariñena.
El relato se enmarca de una batalla mencionada por Pedro Antonio Beuter:
«…Y allí passo Helvio hasta el real de Marco Porcio Caton donde estaba sobre Ampurias. Y como ya la tierra estuviese medio pacificada pues no eran tanto menester aquellas compañías, mando Caton que se bolviessen a Portugal, y Helvio pasase a Roma, donde fue recibido con ovación, quera una honra muy grande, mas menor que el triunpho. Truxo al thesoro catorze mil y setecientas y treynta y dos libras(de peso) de plata sin marcar que no era apurada del todo… De la moneda de Huesca truxo ciento y veynte mil, quatrocientos y treynta y ocho oscenses, como dize Livio. Por esta moneda oscense parece que la villa Iliturgi destryda, que tan rica estava, no devía de estar muy lejos de Huesca, especialmente que agora, en el año del señor MDXXXIIII, cerca de Fuentes a media legua de Çariñena en Aragón. donde está un monesterio de Cathuxos, se ha hallado en un campo lleno de montones de tierra, cavando por otra ocasión, que estava poco debaxo de tierra gran multitud de huesos grandes, y de armas hechas de pedernales a manera de hierros de saetas y de lanças, y como cuchillos a manera de medias espadas, y muchas calaveras atravesadas de aquellas piedras como hierros de lanças, y de saetas, por lo cual parecía que de aquello devieran morir aquellos hombres. Y allí pudo ser que en aquel lugar devio se aquella pelea, y cerca deallí devía estar la villa Iliturgis…«
Regresando al neolítico, tu también hijo, con el matiz de hijo adoptivo, Arturo Morera Corull (Monzón, 1921 – Barcelona, 17 de febrero del 2018) cita el yacimiento de la Celadilla que debe responder a dicha época. La misma Celadilla donde Martín Blecua Vitales encuentra algunas hachas, fragmentos de cerámica y restos de utensilios.
En la edad de los metales, los yacimientos que aparecen nos llevan a la Edad del Bronce, en la loma del campo de tiro, cerca de tu ermita de Santiago, dicen corresponder a 2250-1900 a. C. Es allí donde el arqueólogo J. L. Maya realiza, en 1979, prospecciones encontrando «Cerámica hecha amano del periodo del bronce Medio», tal y como recoge Arturo Morera Corull.
También son nombrados los yacimientos en la misma ubicación de la ermita románica de Santiago o el yacimiento del Carcelario, por la partida de Mataliebres, del final del bronce, poblado desaparecido con la romanización. Sin olvidar el yacimiento de las Negras, próximo al actual núcleo de la Cartuja de Monegros: «Con materiales propios de un momento hallstático«, periodo primero de la edad del hierro, que cita Arturo Morersa Corull en su obra «Salvador Sarinianus». Poblados del bronce y del hierro que se fueron estableciendo principalmente en el margen derecho del Alcanadre.
Sariñena Íberae Ilergeta
Hay quien dice que fuiste ibera, al menos tu topónimo en raíz «Saragnena»que se apunta pueda significar, de acuerdo con Bienvenido Mascaray, “La que tiene más cantidad de tierras de cultivo de panizo”. Panizo, nombre que daban al mijo y que así luego llamaron al maíz por su gran parecido, de hecho, al Alcanadre se le llamaba, a modo de mote, “Mata panizos”.
Concretamenta, hay quien dice que respondiste a la antigua población ilergeta de «Succosa», descrita en la “Geographia” de Ptolomeo del siglo II y citada por Madoz en 1845: “Probablemente viene significada bajo este ant. nombre en las tablas de Ptolomeo, como población ilergeta la actual Sariñena”. J. Conte Oliveros, en La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes afirma que la cita de Ptolomeo sea siguiendo, quizá «A Don Pedro de Marca que, en su obra Marca Hispánica sive Limes Hispanicus (Lib II, cap, 22, pág. 222), dice textualmente: Sucosam sibi Sarinena vindicare debet, si status praesentis nilo habeatur«.
Arturo Morera Corull recoge un poblado ibero en tu anteriormente citada partida de Mataliebres, poblado sobre un sustrato hallstático.
Sariñena Romana
-¿Ibera Sariñena?- responde Fran Giral -Yo me decantaría más por un núcleo romano… alguna Villa. Aunque muy probablemente tuviese algún yacimiento inicial-. Arturo Morera sí que te sintió romana «Sarinianus». La más que probable Sariñena Villa romana, «Sariniana» constituida tras Caesaraugusta hacia el año 15 a.C en plena expansión de las explotaciones agrarias romanas que se llevaron a cabo hasta el siglo I a.C. Establecida en el margen derecho del río Alcanadre, como muchas otras poblaciones, aunque, con la romanización, también se produjeron numerosos asentamientos en el margen izquierdo. Arturo Morera te dio origen de nombre romano de persona «Sarinianus», en línea con Antonio Ubieto Arteta «Sarinius» o «Sarinianus». ¡Cuánto te quiso Arturo, Sariñena, cuánto te quiso!
Dicen que, además del Alcanadre, por tus inmediaciones transcurría la vía romana XXXII de Caesaragusta a Tarracone, pasando por «Oscam-empalme» e «Ilerdam-empalme». En esta dirección se manifiesta Fran Giral «En esta misma zona sur de nuestra área de estudio G. Arias remarca la posibilidad de la existencia de otra vía que transcurría por esta zona, la vía 32, de Caesaragusta a Tarracone pasando por “Oscam-empalme” e “Ilerdam empalme” […]. Un tramo de la vía pasaría por las inmediaciones de Sariñena, Sena y Villanueva de Sigena, para luego descender hacia Peñalba y unir directamente Tarraco y Caesaraugusta sin pasar por Ilerda ni Osca mediante una sucesión de empalmes» (Giral Royo, Francesc. Introducción al poblamiento de época romana en Los Monegros).
Vía romana ramal del camino de los Fierros, que partía del actual Candasnos a Osca (Huesca) pasando por Sariñena. Proyecto Itiner-e.
También hay quien sostiene que tu nombre deriva del término latino «Sariffa, Sariffae», que significa Lanza: “Esta, armada en figura pequeña, y puesta en una Vallesta, obstenta dicha Villa por Blasones, con los que explica el título que la dieron sus primeros Moradodes, y la destreza que tuvieron en el manejo de las Armas, acreditándose con ellas de esforzados, valerosos, fuertes y Guerreros”. Aunque no es «sariffa» sino «sarisa» o «sarissa» y tampoco es una palabra latina de origen, sino un préstamo del griego «σάρισα» o «σάρισσα» (de etimología incierta) que designa un tipo particular de lanza, jabalina o pica usada por el ejército macedonio mientras que los romanos usaban otros tipos de lanzas, llamadas «hasta» o «pilum» dependiendo de su longitud y utilidad.
Sariñena Visigoda
Por el siglo V por tierras de Alcubierre se establecieron vascones, afirma Arturo Morera, mientras que en Sariñena fueron los visigodos quienes se establecieron, por lo que fuiste conocida como «Sariniana». Perduraron hasta la llegada de los musulmanes y su integración a «AL-Ándalus».
Sariñena musulmana
La llegada de los musulmanes, de acuerdo con Arturo Morera, se produce en año 714 «Formabas parte de Aman Weshoa (Osca) en la marca Oriental de la Frontera Superior musulmana» y puédese conjeturar te nombrarían como «Sarracena».
Como pronto verás, se cita tu iglesia y mezquitas, ecos de tu pasado musulmán así como de tu antigua población cercana de la Almunia de Illa Regina o las aldeas musulmanas más al norte como los lugares de huerto y Ballerías (CDPI. n.º 2 (1083): Huerto y Ballerías entran en el intercambio realizado entre el infante Pedro y su hermano Fernando. CDPI: Colección Diplomática de Pedro I de Aragón y Navarra. Zaragoza, 1951. Ubieto Arteta, A.). Arturo Morera cita que se erigió «magnifica mezquita» y que por el año 840 se impuso el primer Cadi o juez musulmán.
En este sentido, cabe destacar la memoria de 1790, para la solicitud de construcción de una nueva fabrica para la iglesia de Sariñena. Pues la antigua iglesia medieval se asentaba «Aprovechando el solar, y quizá algún tipo de estructura, de una antigua mezquita y una atalaya islámica» y «habiéndose fabricado el templo en los tiempos primeros de la conquista» (A.H.N., Consejos, legajo 22.820, n.º 1. Martínez Molina, Javier. Colegiata de San Salvador de Sariñena).
Sobre aquel pasado, apunta J. Conte Oliveros «La islamización de Sariñena fue muy intensa en su época. Todavía existen restos que, afortunadamente, acaban de aparecer. Así, al abrir recientemente una calle, han quedado al descubierto unas yeserias árabes sobre el limen superum de una puerta, en la parte posterior de la casa de la familia Torres, sita en la plaza de Villanueva a un lado de la Castillada. En los llamados muros, también se conservan sillares de piedra pertenecientes al antiguo castillo árabe en la extensa zona de la Castillada o barrio del castillo, donde se halló, sin duda, el mayor núcleo de población musulmana».
No obstante, para Arturo Morera, tu nombre, durante tu periodo musulmán, se mantiene en «Sariniena».
Sariñena y el Reino de Aragón
En la segunda mitad del siglo XI comienza la expansión de los principados pirenaicos frente a las taifas del valle del Ebro. A pesar de la inestabilidad entre ambos territorios, es a partir de 1083 cuando Sancho Ramírez inicia su expansión hacia Ayerbe y Graus, estableciendo al poco el castillo de Montearagón, concluido en 1089, amenazando la madina de Huesca (Laliena Corbera, Carlos. Regis Fevales: La distribución de honores y dominios durante la conquista de Huesca, 1083-1104).
En 1093, las tropas del rey Sancho Ramírez realiza operaciones por los valles del Cinca y Alcanadre, llegando a Barbastro y Sariñena. Así, el 5 de mayo de 1093, en virtud del rey Sancho Ramírez las “Ecclesias et mezquita de Saranynana” son incorporadas en donación a la abadía de Montearagón. Igualmente lo recoge Carlos Laliena Corbera «Las iglesias y mezquitas de Sariñena con los correspondientes alhobces y los diezmos de todas las almunias que hay en sus términos«.
Arturo Morera señala esta fecha como «Probable y efímera conquista de Sariñena a los moros, en las correrías de las huestes del rey Sancho Ramírez y su hijo Pedro». Esta fue una de las primeras incursiones de los feudos aragoneses aunque enseguida tanto Sariñena como Barbastro son recuperados por los musulmanes. Pues Sariñena fue tomada hasta en cinco ocasiones.
Alhobce: Heredades y rentas. Diezmo: Tributo del diez por ciento que sobre el valor de ciertas mercancías recibía el rey o la iglesia.
Escudo de armas de Sariñena.
Huesca es tomada en 1096, entrando Pedro I victorioso en la ciudad el 27 de noviembre de 1096 tras la batalla del llano del Alcoraz. A partir de entonces comienza su expansión al sur, en palabras de Carlos Laliena Corbera, «Con ello, la zona meridional del distrito (Distrito de Huesca) hasta las desérticas tierras monegrinas se incorporó a los dominios aragoneses».
Es entonces cuando en ti se cita la Almunia de Illa Regina “junto a Sariñena”, en 1096, con la torre que allí había y sus términos y que, igualmente, en 1096 fueron donados al monasterio de Montearagón (Fol. 39. Donación de la Almunia de la Reina, junto a Sariñena, por el rey don Pedro. Año 1096. Noticia del libro verde del archivo del monasterio de Montearagón).
Aparición: [1103, 10]. [10] Antonio Ubieto Arteta, «Colección diplomática de Pedro I de Aragón y Navarra» (Zaragoza 1951). (1972). (Idea Aragón).
T. Aragonesa Medieval Ubicaci´0n: ALMUNIA DE ILLA REGINA. Almunia, cerca de Sariñena (desaparecido), p.j. Sariñena, HU (1103, 10) (Ubieto (1972): A. Ubieto Arteta, Toponimia Aragonesa Medieval). (Idea Aragón).
«Almunia» solía referirse a un huerto o granja y por extensión una finca campestre o casa de campo. Ubieto cita la donación en enero de 1100: «Pedro I dona a Montearagón la Almunia de la Reina situada junto a Sariñena y una torre».
El término almunia deriva del término árabe hispano almúnya (huerto o granja) y este a su vez del árabe clásico munyah (deseo), con la incorporación del artículo determinado (al-munyah).Originalmente, designaba a un huerto o a una granja y por extensión a una finca campestre o casa de campo, rodeada de jardines y de tierras de labor buenas para el cultivo. Las fuentes escritas dan a entender que en al Ándalus las almunias podían compaginar una doble vertiente, en mayor o menor grado: eran núcleos de producción agrícola de extensión considerable, pero también finca de recreo en manos de linajes aristocráticos que servía de residencia ocasional.
Con la expansión militar, en 1100 las tropas de Pedro I, tras conquistar Barbastro, llegan a ti, «Saragnena», por segunda ocasión conquistada por la expansión feudal del Reino de Aragón. Es entonces cuando suena por primera vez tu nombre, recogido por Antonio Ubieto Arteta, en aquel enero de 1100, como «Saragena» (Ubieto Arteta, Colección diplomática de Pedro I, n°. 79, p. 322). A partir de entonces son variadas las versiones que tu nombre nos ofrece, como las recogidas por Antonio Duran Gudiol en «Colección diplomática de la catedral de Huesca» I (Zaragoza 1965), de la ya mencionada Saragena, referenciada en 1093, a las siguientes formas: Saragnena, Saraiena, Saranena, Sarangena, Sarangenna, Sarannena, Sarannyna, Saranyena, Saranynana, Saraynena, Sarinnana y Sarinyena.
Villa fronteriza, Arturo Morera relata que fue difícil repoblar tus lugares «nadie apetecía ser poblador de una villa fronteriza». Desde noviembre de 1101 a abril de 1105, quedas en tenencia de Fortún Sánchez, siendo la propiedad de la tierra de realengo. Arturo Morera lo cita como Fortún Sanz, descendiente por línea bastarda del rey Sancho el Mayor de Navarra. En 1101 Pedro I de Aragón visita Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
Tenente era el responsable de la tenencia feudal correspondiente a una villa o región, designado por el rey o señor durante la Edad Media en los reinos cristianos de la península ibérica. La tenencia no daba derecho de propiedad y era temporal.
Las Tenencias.- Al frente de cada una de ellas estaba un Tenente. El castillo y el territorio que dominaba se llamaba «honor». Funcionó durante los siglos XII y XIII (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).
Realengo en el Reino de Aragón se refiere a los territorios que pertenecían directamente a la corona y estaban bajo la administración del monarca.
Ricardo del Arco cita en mayo del año 1102, cuando el rey Pedro I se dispone a fortificar los llanos de Sariñena y dona a Galindo Dat «… et dono tibi in Sarannyena illas casas de Mahomat Ibernli Adida, cum sua hereditate… »: «Unas casas en esta villa, que habían pertenecido a un moro, a condición de tenerlas a salvo y mantener en ellas un peón cristiano armado», concretamente, Para Ricardo del Arco, «Ello supone que Sariñena estaba en poder del monarca, conquistada en una expansión de la toma de Barbastro. En enero del año siguiente donó al monasterio de Montearagón la Almunia de la Reina, sita cerca de Sariñena». A su vez, J. Conte Oliveros añade «El caballero cristiano se comprometía por su parte a cultivar cuanto pudiese en el campo de Sariñena, obteniendo a cambio la salvedad de estas tierras y la confirmación de las casas que hubiera edificado en el castillo (la «Castillada»)».
En enero 1103, por gracia de Pedro I, la Almunia de la Reina, cerca de ti, Sariñena, es de nuevo donada al monasterio de Montearagón estando bajo su jurisdicción en el siglo XII, proveyendo las rectorías, capellanías y beneficios. La misma es citada en los privilegios dados al monasterio de Montearagón por el rey Juan I, dado en Zaragoza, a 18 de agosto de 1391, junto a otros lugares de pertenencia al monasterio (Arco del, Ricardo. El Monasterio de Montearagón).
«El Rey Do Alonso continuado la guerra q hazia a los Moros de Çaragoça tornó a fer ayudado délos muchos caualleros Fraceses, q eran Rotro code de Alperche, y Guillé code de Puytiers y los codes de Comenge, y Bigorra, y Don Gasto vizcóde de Bearne, y otros cavalleros seglares y esclesiasticos, sin las muchas gentes de sus reynos de Návarra y Aragón, siendo uno dellos Don Guillen Gaston Obispo de Pamplona, que có muchos navarros acudió a la guerra de los Moros, por Mayo del año de mil y ciento y diez y ocho. Poniendo assidio sobre Almudebar que muy fuerte estava, fue ganada por fuerça, por lo qual siedo grande el espato de los Moros de Sariñena, Salce, Robres, Çuera y Guerra, desamparando sus tierras y fortalezas, fueron ganadas de Christianos»
Los XL libros d’el compendio historial de las chronicas y vniuersal historia de todos los reynos de España / compuestos por Esteuan de Garibây y Çamálloa, 1571.
Curiosamente, J. Conte Oliveros, en «La histórica villa de Sariñenay la Cartuja de las Fuentes. Su historia», cita sobre la Almunia de la Reina: «El obispo compostelano don Diego Peláez, desterrado a la sazón en Aragón, donó a un tal Froila, la almunia de Abinzeualla, de Sariñena, el 18 de julio de 1103 circa» (Nueva España – 13/12/1981).
En 1105 fuerzas aragonesas se retiran de Sariñena y en mayo de nuevo eres ocupada por tus antiguos moradores. Aquella recuperación, ayudada, en palabras de J. Conte Oliveros, sin duda por los moros de la Medina Afraga (Fraga). Arturo Morera cuenta que se fortifico la villa, con una muralla que define mas bien como «muro amazacotado», construido con materiales poco nobles. A su vez, Arturo nos habla de tu castillo «El castillo había sido construido en la zona más alta de la villa. Más que un castillo propiamente dicho, era un enorme torreón de planta rectangular de unos veinte por cuarenta metros, de tres plantas, con cubierta de azotea y con un pequeño minarete que hacía de función de atalaya».
En abril de 1118 ocupan Sariñena tropas gasconas del ejercito de los francos o también conocidos como de los franceses al mando de Gastón de Bearne y Centullo de Bigorre que «Desde Ayerbe, se dirigían al cerco de Zaragoza y a su paso se apoderaron de esta plaza y de las de Almudévar, Robres, Salz y Zuera» (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia). Arturo Morera relata que la villa sufrió un duro golpe con este ataque, quemando el castillo y abandonando al poco Sariñena «Para reunirse con el resto de su ejército en vistas al cerco de Zaragoza». Una conquista que Arturo Morera define efímera, tras la cual de nuevo regresaron tus habitantes, entre ellos, apunta Arturo Morera «numerosos guerreros almorávides para guarnecer el castillo».
Nuevamente, apunta Lanuza, Alfonso I, el Batallador» te tuvo que recuperar y repoblar en 1132: “Conquístasela el esforzado Rey don Alfonso Primero de Aragón, Séptimo de Castilla, año mil ciento y treinta y dos, mandándola poblar nuevamente”. Hecho igualmente mencionado por Ricardo del Arco «Pero la villa se debió de perder, por cuanto en 1132 Alfonso I la reconquistó» (Escudos heráldicos de ciudades y villas de Aragón). Arturo Morera cita la conquista en el mes de abril de 1132, tras cercarla, las huestes musulmanas se rindieron ante la superioridad de las tropas cristianas «Cuarta reconquista de Sariñena a los moros». Igualmente este hecho es recogido por J. Conte Oliveros «Con todo vuelve a repetirse el mismo fenómeno y, al poco tiempo, vuelve a caer Sariñena en poder de los árabes hasta que Alfonso I el Batallador se vio en la necesidad de reconquistarla en 1132, pues Sad Ibu Mardanis, señor de Fraga consideraba a Sariñena como punto estratégico para salvaguardarse de los avances espectaculares de Ibn Radmir (Alfonso I), como le denominaban los cronistas musulmanes».
El mismo Alfonso I, el 4 de septiembre de 1134, vio a bien ratificar en ti su primer testamento de Bayona poco antes de morir en Poleñino tras ser herido de muerte en Fraga: «Otorgo el testamento en el mes de septiembre, martes, en que se celebraba la fiesta de la Natividad de nuestra Señora en el Lugar de Sariñena. La fecha dice: Die Martis ante Navitatem Santa María» (Antiguedades de España, propugnadas en las noticias de sus reyes, en la Coronica del Real Monasterio de San Pedro de Cardeña, en Historias, cronicones, y otros instrumentos manuscritos, que hasta aora no han visto la luz publica : Parte segunda / compuesta por el R. P. M. Fr. Francisco de Berganza, predicador general de la religion de San Benito. 1721).
Pedro Rodríguez Campomanes cita que el testamento fue otorgado en el castillo de Sariñena «…el último testamento del citado Rey Don Alonso el Batallador, no tuvo efecto en el uno, ni otro Reyno, porque en el último Testamento, que otorgón en el expresado Castillo de Sariñena, en el mes de Septiembre día Martes de la Natividad de nuestra Señora en la Era de MCLXXII, año de Christo 1134, no hizo mención de los expresados legados…» (Dissertaciones historicas del Orden, y Cavalleria de los Templario. DonPedro Rodríguez Campomanes, 1747).
Escudo casa Ballarinas, donde Alfonso XII ratifico su testamento. Fotografía de 1970 de José Cardús. El escudo presenta una iglesia ante monte sobre el que se asoma un brazo que blande una posible espada, y en la siniestra aparece un animal (león, perro o lobo rampante). Los lambrequines son de tornapuntas y motivos vegetales, hay dos tenentes laterales, posee cimera de infanzón y una cartela inferior con una inscripción, practicamente desaparecida, donde se lee la fecha de 1720.
En 1135 vuelves a ser ocupada por tus antiguos moradores volviendo a ser árabe hasta 1141 cuando se da tu última conquista por parte de las tropas aragonesas, esta vez de la mano de Ramón Berenguer, príncipe de Aragón y conde de Barcelona.
La iglesia de Sariñena es integrada al monasterio de Montearagón por el papa Inocencio II a través de la bula “Apostolice Sedis”, dada en Letrán el 11 de abril de 1138, confirmando las donaciones realizadas al cenobio montearagonés (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).
En 1153 es «Senior» de Sariñena Galindo Sanz de Foces.
En 1160 se te concede «Saranyena» Título de Villa, cuando Lope Sanz de Foces es nombrado tenente o «Senior» de la villa desde abril de 1160 a 1164, estando al mando de la guarnición militar destacada en la población.
Ya es en octubre de 1170 cuando, por parte de Alfonso II, se te otorga Carta de Población, desde Fraga, concediendo a tus habitantes los términos de Sariñena, los fueros de Zaragoza y otros privilegios: «Carta a los pobladores de Sariñena, que estaría poco poblada. Les concedió los buenos fueros de Zaragoza y libertad de lezda y peaje«, de acuerdo con Ricardo del Arco, y facultad para practicar acequias de los ríos Alcanadre e Isuela. Acequias de Valdera y del Molino, más la de Albalate y la derivación de la Acequieta. Hay quien dice que puedan remontarse a tu fundación, Sariñena, Villa romana o a época musulmana tus acequias, brazales y huertas.
«Similiter dono et concedo vobis quod faciatis azequias quantas plur potueritis in Alcanatre et in Isola, et totam ipsam terram quam potueritis rigare de istas azequias infra predictis terminis qui unquam non fuerint rigatas de azequia et vos potueritis rigare de istas azequias infra predictis terminis qui unquam non fuerint rigatas de azequia et vos potueritis rigare, habeatis et possideatis eas in perpetuum ad vestram propriam hereditatem pro facere vestras voluntates»
Extracto de la Carta de Población de Sariñena, 1170.
Gracias a tus acequias fuiste fértil huerta, batán y molinos. Así mismo, tu Carta de Población cedía a tus colonos las tierras susceptibles de ser regadas por dichas acequias «Que hasta el momento no hubieran sido objeto de explotación, esto es, las tierras sin roturar, aptas para el cultivo». A su vez la carta señala tus términos municipales y de esta forma, recoge Victoria Sandoval Parra, se faculta para repoblarlas: «El fuero expresaba una excitación al advenimiento de repobladores, a quienes se facultaba para la ocupación de tierras incultas y su conversión en zonas cosechables de regadío. A su vez, la carta de población concedía a sus habitantes la posesión in perpetuum de tales terrenos trabajados, lo que implicaba un refuerzo de la tenencia usufructuaria en el sentido de la incorporación del derecho de transmisión hereditaria» (Sandoval Parra, Victoria. Derecho Medieval de aguas).
Al poco se te conceden Privilegios de Población, privilegios posteriormente confirmados por el Rey Alfonso V en Fraga el 20 de octubre de 1418 y por Doña Juana y su hijo Don Carlos en Zaragoza el 15 de enero de 1519. Unos privilegios que fueron recogidos en un documento de Casa de Ganaderos de Zaragoza (Pastos ES/FCG – Caja 25_Ligamen 4_39):
«… en el año pasado de 1170, se dignó el señor Don Alonso el segundo de Aragón, conceder a todos los hombres de Sariñena, que entonces allí estaban, o que en adelante fueran a poblar, por el deseo de que allí poblasen, y habitasen todos los términos de Sariñena, desiertos y poblados con todos sus montes y pastos, aguas, selvas y sotos, con todas sus entradas y salidas y pertenencias, de modo que mejor lo hubiesen tenido en tiempo de os sarracenos, o de los cristianos, o de modo alguno debían tener, para que todo esto lo poseyesen enteramente, lo trabajasen y llenasen aquellos y su descendencia para propia herencia suya, y para que hiciesen de ello en todo el tiempo a su propia voluntad. Les concede así mismo aquellos fueros de Zaragoza buenos y no malos, y que no diesen ni hiciesen a hombre alguno causa alguna sino las Decimas y Primicias a Dios, ni diesen lezda ni peaje en toda su tierra. Especificando y confrontando todos y cada uno de los términos y linderos que son los mismos que en el día constan y disfrutan, les concedió igualmente el derecho a hacer acequias y cortar leña en todos los términos y selvas y repitiendo las mismas gracias con las clausulas de la mayor firmeza les adjudicó y concedió el expresado Don. y población para que lo hubiesen y poseyesen todo franco y libre y entero para heredar propia suya, y para que hicieren todo lo que quisieren aquellos sus hijos, y toda su descendencia y posterioridad todos los siglos, salva siempre la fidelidad de dicho señor Rey Don Alfonso y sus sucesores…»
Privilegio de población que el señor Rey D. Alonso II de Aragón concedió a la villa de Sariñena en la Era de 1208
In christi nomine, notum sit onnibus hominubus quod ego Ildephosus rei gratia Rex Aragonum et comes Barchinone et marchis provintie Facio hame cartane donationis et confirmationis robis onnibus hominibus de Sariñena qui modo ibi estis vel in antea ibi veneretis populare, placuit nihi liberti animo et spmtanea voluntate et propter amorem quod populetis et habitetis ibi, dono et concedo votis omnes términos de Sarañena herenos et populatos cum montibus et pas cuis et aquis et sylvis et sotis et cum ómnibus introitibus et cositibus suis ontegriter et suim ómnibus pextinentiis que ei pertionent, vel pertinero debet, sient quis nelius habuit in tempore sarraceno rum, relo christianorum, rel oliquo modo habere debet, totum integriter habeatis et laboretis et esplectetis cos vos et posteritas vestra ad vestram propriam hereditatem, pro facere inde tpotam vestram volumtatem in perpetuum: Et dono vobis quod habeatis totos illos Foros de Cesaraugusta bonos et non malos et non donetis neque faciatis ullo homini ullam causam nisi decimas et primitias seo et non detis lesdam ni pedaje in toram meam terram: Similiter domo vobis términos, in primis Alberola cum ómnibus suis terminis et sicut vadit ad illa pena tallara, que est super Sodeto et simevadit per directum ad illa Torre de Cabañas cum tota valle putrida et deinde sicut vadit ad caput de ipsa serra de sella maestra et de ipsa serra intus sicuo aguas currunt contra Saranyenam et sicut vadit per directum ipsa serra de Sella Maestra usque a las almolas et deinde sicut vadit per directum ad ipsum caminum qui transit per Borjaraloz sicut aguas enrrunt contra Sarañenam et sicut vadit ipsum caminum per directum usque Burjaraloz et sicut vadit et exit ipsum caminum usque ad Peñalva el sicut vadit ad valle Frabian et exit ad ipsos germanellos qui sunt ante Xixena el sicut exit ad ipsam Torrenia et vadit exit ad ipsam Torarata et sicut vadit ad ipsam Torre de ipsa Ventosa et sicut vadit ad Alpicon de Ballara et sicut vadit per directum usque ad flumen de Alcanadre et sicut vadit ad podio Meler et sicut vadit et exit ad illa Boltorera et sicut iste prediese Afrontarionis et términos inclusunt et dividum Domo et concede vodis et vestris totum integriter quantum ego ibi habeo et habere debeo vel ad mea voce regale pertiner vel pertinere deber sierve superius seriotum est ad vestram propriam hereditarem pro fracore inde totas vestras voluntates imperperums similiter dono et concedo vobis quod faciatis acequias quantas plus posuerisis in Alcanatre et in Isola et totam ipsam terrari quam potueritis rigare de istas acequias infra predictis terminis qui inguam non fuerint rigatas de acequias et vos presentis rigare habeatis et posideatis eas in perpetirum ad vel gtram propiams hereditetem pro facere totas vestras voluntates: Similizer dono et concedo vobis ut talletis justam in onnonibus terminis silvis ad opus vestri et vestrorum: supraserigtum vero donum et populationem dono, laudo et concedo vovis et vestris ut habeatis et posideatis cum totum integriter sient superius seriptum est, francum et liberum et ingenuum ad vestram propriam hereditarem pro facere totam vestram voluntarem vos et filii vestri et omnis generatio vel porteritas vestra per secula cuncta salva mea fidelitate et de omni mea porterizate in perpetuum. Signum Ildephonsi Regis Aragonum, comitis Barchimonone et marchismis provincia. Facta casta mense onobris opus Fragam Era millesima ducontesima octava. Regnante me, Dei gratia, in Aragonum, in Barchinona et in Provincia.
En nombre de Cristo, sea notorio a todos los hombres que yo Ildefoso, por la gracia del Rey de Aragón y Conde de Barcelona y provincia de las Marcas, hago carta de donación y confirmación de los bienes a todos los hombres de Sarañena que están ahora allí o que han estado anteriormente, he complacido a mi libre mente y libre albedrío y por el amor que habitaréis y moraréis allí, os doy y os concedo todos los territorios de Sarañena, así hereditarios como habitados, con las montañas y la cual tierra y aguas y bosques y pastos y con todas sus entradas y sus límites en su totalidad y con todo su contenido que le pertenece, o le pertenece, ya sea que fuera propiedad de alguien en el tiempo de los sarracenos, o de los cristianos, de cualquier manera que deba ser propiedad, lo tendréis todo en su totalidad y lo trabajaréis y cuidaréis para vosotros y para vuestra posteridad para vuestra propia herencia, a fin de hacerlo vuestra propia voluntad a perpetuidad: Y os concedo que tendréis todos esos Foros de Caesaraugusta buenos y no malos y no daréis ni haréis causa alguna a ningún hombre excepto los diezmos y primicias de los mismos y no deis tributo ni peaje alguno sobre mi tierra: Igualmente, vuestros linderos, primeramente Alberola con todos sus linderos y como va a aquel monte de tallara, que está sobre Sodeto y como va derecho a aquella Torre de Cabañas con todo el valle podrido y luego como va a la cabecera de la misma sierra de Sella Maestra y de aquella sierra para dentro, como corren aguas contra Saranyena y como va derecho a la misma sierra de Sella Maestra hasta las Almolas y luego como va derecho al mismo camino que Pasa por Borjaraloz como discurren las aguas hacia Sarañena y como sube recto a Burjaraloz y como va y sale por el camino hasta Peñalva y como va al valle de Frabian y sale a los Germanellos que están antes de Xixena y como va a la misma Torrenia y va a la misma Torarata y como va a la misma Torre de Ventosa y como va a Alpicón de Ballara y como sube recto al río Alcanadre y como va al podio de Meler y como va y sale a esa Boltorera y como es predecesoraq de la Afrontación y sus lindes Yo encierro y divido la Casa y os concedo a vos y a los vuestros todo lo que tengo allí y debiera tener o pertenecer a mi voz real o pertenecer a vuestro siervo de arriba, es para vuestra propia herencia por el bien de todos vuestros testamentos, asimismo os doy y os concedo que hagáis tantas acequias como podáis colocar en Alcanatre y en Isola y toda la tierra misma como podáis regar de aquellas acequias dentro de los términos antes dichos que no hayan sido regadas de las acequias y os presentáis a regarlas y colocarlas a perpetuidad a o desde vuestra propia herencia por el bien de hacer todos vuestros testamentos: De igual modo os doy y te concedo tomar el justo bosque en todos sus límites para tu uso y el de los tuyos: pero el don y la ocupación antes mencionados te doy, alabo y concedo a ti y a los tuyos para tener y poseer, cuando todo esté intacto, como está escrito arriba, libre y sin trabas, a tu propia propiedad hereditaria para hacer tu testamento completo, tú y tus hijos y todas tus generaciones o descendientes a lo largo de los siglos, todos a salvo con mi fidelidad y de todos mis descendientes para siempre. Signo de Ildefonso, Rey de Aragón, Conde de Barcelona y la provincia de las marcas. Hecho en el mes sagrado de la honorable obra de Fragam, el año mil doscientos ocho. Durante mi reinado, por la gracia de Dios, en Aragón, en Barcelona y la Provincia.
Está copiado del expediente consultivo que se siguió en el consejo entre la villa de Sariñena y la casa de Ganaderos de Zaragoza sobre el daño de pastar esta con sus ganados en todo el Reyno de Aragón.
Confirmaron este privilegio
El Sor. Rei Alfonso V en 20 de diciembre de 1418 insertándole a la letra y con la clausula de cierta ciencia.
La Señora Dña Juana y Dº Carlos su hijo en 15 de enero de 1519.
Colección de privilegios y escrituras. Tomo VI. S. XVIII. MSS/8702.
Desde octubre de 1174 a 1181 es de ti tenente el «senior» Portolés de Foces.
En 1180, apunta Arturo Morera, se da firma de una importante carta de hermandad entre los hermanos Portolés y Artal de Foces «Sobre sus heredades en monzón, Cachicorba, Sariñena y Orillena y sobre los honores futuros que pudieran ganarse. Da su consentimiento la mujer de Portolés, sobrina del influyente Ximeno de Artusella» (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
Gimeno de Artusella, desde agosto de 1192 hasta enero de 1193 ocupa el cargo de tenente, solamente por seis meses, afirma Arturo Morera «Jimeno de Artusella, después de haber ejercido como alférez del rey y como mayordomo del reino, durante muchos años, fue designado «Tenente» de Sariñena ejerciendo ese «Honor» durante seis meses únicamente».
Posteriormente te es tenente Atón de Foces (Cfr. Miret, Itinerario de Pedro II, p. 274) hasta 1204, cuando Ubieto Artieta supone dura el realengo de tus tierras, por lo menos, ya que figuran los tenentes hasta esta fecha de 1204, desde tu «conquista» en noviembre de 1101 (Ubieto Arteta, Antonio. Los tenentes, p. 160). En este aspecto, Arturo Morera señala que subsiste todavía en Sariñena el sistema en desuso de «Honores» en la gobernación de ciudades y villas reales «Ato de Foces II es el «Tenente» en estas fechas».
Durante los siglos XI y XII los tenentes habían sido la figura de autoridad local, hasta al poco de entrar el siglo XIII. Es entonces cuando, según Agustín Ubieto Arteta, los municipios buscaron la plena autonomía jurisdiccional y político-administrativa mediante concejos o asambleas vecinales regidas por un juez, apareciendo figuras como los consejos o cabildos.
En el siglo XIII, de acuerdo con Zurita, el reino de Aragón se divide en cinco regiones que se llamaban Juntas, que eran las de Zaragoza, Huesca, Sobrarbe, Ejea y Tarazona. Cada junta tenía un gobernador llamado Sobrejuntero cuya función: «Tenía principal cargo de preservar la tierra de la mala gente que con ella había; castigábanse con gran ejecución los delincuentes» (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).
Francisco de Cárdenas cita Sariñena como una de las localidades donde había junta «Habia estas juntas en Zaragoza, Alcañiz, Montalvan, Huesca, Jaca y Sariñena».
Los sobrejunteros eran unos oficiales instituidos por el rey para convocar y dirigir las juntas ó asociaciones que formaban los vecinos de ciertos pueblos para la persecución de malhechores. Había estas juntas en Zara goza, Alcañiz, Montalvan, Huesca, Jaca y Saríñena. Los sobrejunteros tenían sus tenientes distribuidos por los pueblos y sus notarios. Eran meros ejecutores de las sentencias civiles y criminales y de las providencias del rey (Ensayo sobre la historia de la propiedad territorial en España (1873-1875). Francisco de Cárdenas).
A su vez también aparecieron las Juntas y las Justicias:
Justicias.- Constituyen una imposición popular ante la autoridad regia. En principio se organizan en «Juntas» al mando de un juntero, luego el territorio que dominan es el merinado. A partir del siglo XIII todos dependían del Justicia de Aragón (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).
El día 3 de noviembre de 1227, eres, Villa de Sariñena, donada al Real Monasterio de Sigena, con motivo de la estancia en Zaragoza de Jaime I de Aragón y así consta en sus documentos: «El día 3 de noviembre de 1227, estando en Zaragoza, el rey Jaime I de Aragón dio el castillo y villa de Sariñena al monasterio de Sijena» (Ubieto Arteta, Antonio. Documentos de Sigena, n°. 117; Huici- Cabanes, Documentos de Jaime 1, n°. 97).
El Real Monasterio de Santa María de Sijena de religiosas monjas de la Orden de San Juan de Jerusalén es fundado el 23 de abril de 1188. Su establecimiento ejerce una importante influencia en la vida económica, social y religiosa de los Monegros, gracias, de acuerdo con Dara «Fundamentalmente, a las importantes donaciones de los reyes». Así, continúa Dara «Establecerá mercados semanales que han llegado a nuestros días, repartirá lotes de tierras, llevará a cabo una importante labor de repoblación mediante la atracción de nuevos habitantes y fundará auténticas villas de señorío, entre otras decisiones vitales».
Por el mes de junio de 1228, el rey Jaime I el Conquistador llega a Sariñena. De nuevo nos visita en 1233, concretamente el 6 de febrero. Y en 1236, el mismo rey Jaime I el Conquistador, delibera con los caballeros, prelados y ricos hombres, en Sariñena, para planificar la conquista de la ciudad de Valencia (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1237 se produce una destacada intervención del caballero Miguel Garcés, de Sariñena, en el arriesgado encuentro que tuvo el rey Jaime I con los moros, en su viaje de regreso de tierras de Valencia (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1240, el infante don Fernando ha de intervenir personalmente para solucionar los enfrentamientos entre el Monasterio de Sigena, sobre los limites de Lanaja, feudo del monasterio (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1248, se da la adjudicación, por el rey Jaime I, de tierras y casas en Albaida (Valencia), que habían pertenecido a los sarracenos, para asiento de 26 familias de Sariñena. También otras adjudicaciones en Onteniente a otros hombres de la villa (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1258, el infante don Alfonso, primogénito del rey Jaime I, ha de intervenir en el pleito entre el sobrejuntero de Sariñena, Palacin de Foces, y los hombres de Almudévar (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1260, el rey Jaime I concede licencia a Nicolás de la Isuela, para la construcción de un molino en la acequia de Valderas en Sariñena, reservándose para él, a perpetuidad, un tercio de los beneficios (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
El 6 de marzo de 1262 tienes un pleito, Sariñena, con tus aldeas sobre el pago de algunos tributos (Sinués, n°. 1610).
En 1271el noble Bernardo Guillén de Entenza es el perceptor de los tributos reales sobre los hombres, el mercado, molinos y hornos de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1275 Sariñena recibe nuevamente al rey don Jaime I el Conquistador (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
No obstante, Antonio Ubieto Arteta cita que en 1279 aún perteneces a Montearagón al igual que tu iglesia (Rius, Rationes, p. 5), a pesar de haber sido donada al Real Monasterio de Sigena. En el siglo XIII, la iglesia cuenta con 17 racioneros (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).
Aquel año de 1279, Pedro II reduce «Ampliamente» las demarcaciones de bailías locales siendo «Confiadas en muchos casos sobre los funcionarios judíos». De acuerdo con Jesús Óscar Sanagustín Palomar «Ejemplos de dichos casos fueron los de Jehudá de la Cavallería en Zaragoza, Muça de Portella en Sariñena en 1279 y Jaca en 1282, o Aarón Abinafia en Calatayud y Daroca en 1277 y en Teruel en 1283» (Romano, 1983: 22-23) (Sanagustín Palomar, Jesús Óscar. Comunidades, oficios y élites judías aragonesas a comienzos de la Baja Edad Media: una época de coexistencia (1270-1342)).
En 1281, ante la reivindicación de los racioneros de la iglesia de San Salvador de Sariñena, el abad de Montearagón concede a 14 clérigos protestatarios que se les asigne a cada uno de ellos seis dineros diarios: dos dineros para pan, dos para vino y dos para carne o pescado y demás condimentos (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En1282, el infante Alfonso, futuro rey Alfonso III de Aragón, encarga al justicia de Sariñena, García Portolés de Foces, la recaudación de los tributos a las aljamas de judíos de Jaca, Huesca, Barbastro y otros lugares (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En el mismo año, el lugarteniente en Sariñena de la Sobrejuntería de Huesca, Juan Biello, interviene con energía en el lugar de Salillas, en defensa del obispo de Huesca y de sus vasallos de la villa de Sesa.
En 1283 se da juramento de los fueros de la unión Aragonesa en Tarazona y en Zaragoza, por los procuradores del Consejo de Sariñena, Pedro de Algares y Juan de Avivozar (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
Igualmente, en 1283, el infante Alfonso, en nombre de su padre, el rey Pedro III de Aragón, convoca a las milicias del Concejo de Sariñena, para que se unan a él para rechazar una invasión francesa.
El rey Pedro III de Aragón confirma los privilegios de la villa de Sariñena, concedidos por los reyes anteriores (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1284, el rey Pedro III de Aragón convoca a las tropas del Concejo de Sariñena y de otras 25 poblaciones, para que acudan, con armas y suministros, a guardar la frontera con Navarra (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
El noble Jimeno de Urrea es el perceptor de los tributos reales sobre los hombres, mercado, molinos y hornos de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
El 16 de marzo de 1285, el rey Pedro III de Aragón visita Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En las Cortes de Huesca, los procuradores de Sariñena se querellan contra el rey, por su exigencia de unos tributos excesivos e incompatibles con los privilegios reales que goza la villa. Oído el rey don Pedro III, y con la aprobación de las Cortes, el justicia de Aragón sentencia que Sariñena debe pagar mucho menos de lo que el rey pretende (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
El rey Pedro III de Aragón convoca nuevamente a las milicias del Concejo de Sariñena para que se concentren en Ejea, con suministros de alimentos para cuatro meses, con el fin de rechazar una previsible invasión francesa (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1286 Bertrán de la Isuela y Gil de la Cueva, procuradores de la villa de Sariñena, asisten a las Cortes de Huesca, en donde se hace la renovación de la Jura de la Unión Aragonesa (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1289, los Procuradores de Sariñena, Miguel Pedro de Isuerre y Lope de Pomar, asisten a las Cortes de Monzón, en donde se trata de las medidas a adoptar para detener una invasión francesa (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En1290 asisten a las Cortes de Zaragoza los procuradores del Concejo de Sariñena, Guillermo Laloza y Martino Scolaris (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
Año 1291 Guillermo Laloza y Simón de los Arroyos asisten a las Cortes de Zaragoza, en donde juran fidelidad al rey Jaime II (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
Aunque continuas perteneciendo al Real Monasterio de Sigena y así consta en varias ordenes de Jaime II sobre los tributos que se debían de pagar al monasterio. Están firmadas en Sariñena y responden al 24 de junio de 1294.
La primera Orden Jaime II se dirige a Guiraldo del Muro dando la orden sobre la colecta y recibo de los réditos y frutos o derechos del monasterio de Sigena.
Guiraldo del muro Salutem et graciam Cum nos ordinauerimus in monasterio de Sixena que […] / […] bona et loca dicti monasterii et que […] predictus et jura dicti monasterii colligeretis et reciperetis et que […] / equaliter […] et fratribus dicti monasterii et aliis personis […] feri consue tum. volumus dicimus et mandamus / […] dicta loca et bona dicti monas terii de sixena […] et fructus et redditus siue jura mo / nasterii colligatis et recipiatis […] equaliter in suis necessariis […] et fratribus dicti / monasterii et aliis personis […] consuetum […] et aliquamtenus non mutetis. taliter in predicta […] / […] nec possitis de negligentia […]. Datum Saranyenne VIII kalendas julii.
ACA, Cancillería, Registros, núm. 98, 205 v-206 r. […]
Una segunda comunicación, Jaime II sentencia a sus fieles hombres de los lugares u Honor del monasterio de Sijena: «Salutaciones y gracias. Como había ordenado que Guiraldo de Muro recogiera y recibiera las rentas y derechos de los lugares y bienes del monasterio, y de los cuales proveyera, según costumbre, al mismo, manda a las predichas gentes que, tanto al colector como a su lugarteniente, den todas las rentas, frutos y derechos del monasterio».
Fidelibus suis hominibus locorum monasterii de Sixena Salutem et gra ciam. Cum nos ordinauerimus / predicto monasterio de sixena que loca et bona dicti monasterii […] per fidelem nostrum Guiraldum de / muro et per […] redditus et jura dicti monasterii colligantur et recipiantur et per eun dem Guiraldum / dicto monasterio prouidatur […] que est feri consuetum a uobis dicimus et mandamus quatenus predictorum […] / […] obseruetis et predicto Guiraldo del muro uel […] loco sui datis […] / […] de omni bus redditibus fructibus et juribus dicti monasterii et hec aliquamtenus non […] / alios uolumus que ad hoc faciendum dictum Guiraldum […] et bona nostra compulsiate debita […] / compellat Datum ut supra [1293, junio, 24. Sariñena]. ACA, Cancillería, Registros, núm. 98, 205 v.
En una tercera orden, Jaime II da orden a todos sus fieles oficiales y súbditos en cuestiones de rentas y derechos: «Como había mandado recoger y recibir todas las rentas y derechos de los lugares y bienes del monasterio de Sijena, manda al colector, Guiraldo de Muro, provea a dicho monasterio en sus necesidades, como es costumbre».
Fidelibus suis uniuersis officialis ac subditis suis salutem etc Cum nos mandauimus super […] per nos […] / in monasterio de sixena loca et bona dicti monasterii […] redditus et jura dicti monasterii colligi et recipi per / Guiraldum del muro prouideri in […] dicto monasterio […] consuetum mandauerimus eciam sibi rediti […] / per illos […] aliquam […] dicti mo nasterii reddum […] jura aliquam […] / […].
ACA, Cancillería, Registros, núm. 98, 205 v.
Y en una cuarta orden, Jaime II se dirige a la venerable y dilecta subpriora y a todo el convento de Sijena: «Como había ordenado a Guiraldo de Muro embargar los lugares y bienes del monasterio de Sijena, y por lo tanto recoger y recibir los frutos, rentas y derechos de los mismos, manda a este proveer con equidad de lo necesario al monasterio y a todas las personas pertenecientes al mismo, como es costumbre. Les manda que por estas ordenanzas no pongan impedimento a dicho colector, y manda a todos sus oficiales y súbditos le presten auxilio, consejo y ayuda«.
Venerabilibus et dilectis subpriorisse et toti conuentui de sixena. Cum nos ordinauerimus in dicto monasterio de / sixena que loca et bona dic ti monasterii enparentur per Guiraldum del muro et per eundem fructus redditus et jura dicti / monasterii colligantur et recipiantur et per ipsum Guiraldum prouideratur equaliter […] dicti monasterii et aliis / personis […] consuetum uobis dicimus et mandamus quot dictam ordinacionem nostram […] et super / predictis […] impedimentum domino Guiraldum […] illi seu illis quibus ipse […] comiserit faciatis aut fieri permitatis / […] nobis […] displiciter uolumus dicimus et mandamus per presentes […] dicti monasterii / et aliis quibuscumque […] de bonus fructibus et juribus dicti monasterii […] / […] priorisse dicti monasterii […] que de omnibus […] et expensis et modo qualiter administratis / redatis siue redit compotu et plenarie retionem et ea que per ipsum compotum […] penes aliquas / et aliquos remassisse […] dicto Gueraldo […] omni mora. enim mandauimus per nostras literas uniuersis / officialis et subditis nostris que ad exigandum predictam dicto Guiraldum dent auxilium consilium et iuuamen […] / ab eadem […] requisitu. datum ut supra [1293, junio, 24. Sariñena].
ACA, Cancillería, Registros, núm. 98, 205 v.
En 1295 figuras como «Merinado de Huesca». Merinado respondía a la división geográfico-administrativa medieval con su centro en una ciudad o villa importante, en este caso Huesca, al frente la cual estaba un merino, que era el representante del rey. Al parecer, aquel año continúas apareciendo que tus tierras son de realengo (Codoin, 39, p. 292).
Los Merinados.- El merino tenia como misión administrar el patrimonio real y también alguna función gubernativa judicial y militar. Se encargaba de las cosechas, arrendamientos del suelo, caloñas y cobro del «morabedí» entre otras. Los merinados eran: Barbastro, Calatayud, Daroca, Ejea, Huesca, Jaca, Ribagorza, Sobrarbe, Tarazona, Teruel, Las Valles y Zaragoza. (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).
A finales del siglo XIII, San Eufrasio, discípulo del apóstol Santiago funda la ermita románica de Santiago, donde, como ya hemos citado anteriormente, existió antiguo asentamiento. Por ello, Francesc Giral apunta que ermitas como la de Santiago, o como las de Santa Ana o San Sebastián suelen marcar presencia de restos arqueológicos, pues estos santos, cuenta Giral, se utilizaban para cristianizar sitios “paganos”. Fuiste llamada iglesia de Sant Jayme «Eglesia de Sat Jayme de Saragena», variante de Iago y Santiago, al igual que el puente y camino, formando parte de los muchos ramales del camino de Santiago que subían desde el Levante y el Mediterráneo a enlazar con la vía principal hacia Compostela. Hay quien dice que fuiste lugar hospitalario y de alojamiento.
«La ermita de Santiago, de una nave, es del siglo XII; tiene techumbres de armadura sobre arcos apuntados transversales y mesa de altar de la época. Ha sido restaurada, habiendo cerca de ella una bellísima cruz de piedra del siglo XV, con efigies esculpidas que fue destruida en 1936».
Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia.
«La historia eclesiástica de Sariñena puede contemplarse bajo un doble aspecto, el puramente tradicional y el histórico propiamente dicho. Bajo el punto de vista tradicional, se habla de una comunidad cristiana primitiva alentada en la fe por San Eufrasio, natural del antiguo pago romano, antecesor de la actual Sariñena. A este santo varón se le atribuye la fundación de la primitiva ermita de Santiago, de Sariñena, pues fue uno de los Siete Convertidos por el Apóstol, testigos a orillas del Ebro de la venida de la Virgen a Zaragoza. El hecho es que se hallaron las estatuas de piedra de los Siete Convertidos en tiempo inmemorial y fueron colocadas a ambos lados de la puerta de entrada a dicha ermita, las cuales han perdurado hasta la última guerra civil, como nos atestigua el Sariñenense don Juan Álvarez Anoro -Entusiasta de cuantos sucesos tradicionales e históricos se han desarrollado en su villa natal-, desapareciendo también en la misma época el retablo costeado por la magnamidad de Alfonso el Batallador, quien, tras la conquista de Sariñena en 1132, mando construir la citada ermita sobre el solar que ocupara la primitiva. Se añade, asimismo que el rey don Alfonso después de la derrota de Fraga, fue a postrarse ante la imagen del Apóstol de las Españas en Sariñena, siendo atendido por su físico o médico personal ante la cruz de piedra cercana a la ermita. La sucesora de esta bella cruz fue destruida en 1936, poniéndose otra moderna en su lugar. Su fiesta se celebra el 15 de mayo, precisamente en el día de la festividad de los Siete Convertidos».
Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia.
En la línea de caminos peregrinos, Agustín Ubieto Arteta, «Los caminos peregrinos de Aragón», plantea el Camino de Monegros derivación del Camino de Sant Jaume catalán y que sustituía al camino de san Jaime Fraga-Bujaraloz-Zaragoza (Camino de los Fierros). Su planteamiento es el siguiente: «Atraviesa por esta natural e histórica comarca oscense-zaragozana, de la que se le ha dado el nombre. Es una derivación del Camino de Sant Jaume catalán que, arrancando en Fraga llega hasta Zaragoza sin pasar por Bujaraloz sino por Sariñena y Leciñena tras atravesar los altos de Alcubierre. Constituye una alternativa natural pues la distancia por ambas rutas es semejante y la presencia del monasterio de Sigena en la monegrina tenía, sin duda, un gran atractivo. Está suficientemente dotada de elementos de propaganda, pero lo más sobresaliente es que desde Sariñena se intuye que pudiera proseguir por Grañén a Ejea y Sádaba, circunstancia que habrá que comprobar con otros datos. Se convertiría así en ruta alternativa tanto del camino que corre paralelo por el Norte (Cº. de Salas) como por el Sur (Cº. de San Jaime)» (Ubieto Arteta, Agustín. Los caminos peregrinos de Aragón). De hecho, está documentado en el siglo XV la denominación del camino de Sariñena a la ermita de Santiago como carrera de San Jaime.
«El monasterio de Sigena y Sariñena serán sus puntos fuertes. Estamos ante el “Camino de Los Monegros”, hasta ahora sólo insinuado en el segundo tramo que llevaba a Zaragoza cruzando la Sierra de Alcubierre«.
Camino de Monegros. Ubieto Arteta, Agustín. Los caminos peregrinos de Aragón.
«El camino travesaba por esta natural e histórica comarca oscense-zaragozana, de la que se le ha dado el nombre. Es una derivación del Camino de Sant Jaume catalán que, arrancando en Fraga llega hasta Zaragoza sin pasar por Bujaraloz sino por Sariñena y Leciñena tras atravesar los altos de Alcubierre. Constituye una alternativa natural pues la distancia por ambas rutas es semejante y la presencia del monasterio de Sigena en la monegrina tenía, sin duda, un gran atractivo. Está suficientemente dotada de elementos de propaganda, pero lo más sobresaliente es que desde Sariñena se intuye que pudiera proseguir por Grañén a Ejea y Sádaba, circunstancia que habrá que comprobar con otros datos. Se convertiría así en ruta alternativa tanto del camino que corre paralelo por el Norte (Cº. de Salas) como por el Sur (Cº. de San Jaime).«
Como camino medieval es uno de los trazados de Zaragoza a Cataluña, apunta María Teresa Iranzo Muñío «Destino de gran parte del cereal excedentario y de la lana», quien además añade «Se puede establecer desde San Mateo de Gállego por el norte de Los Monegros, Leciñena y la sierra de Alubierre, Sariñena -con un importante puente documentado en el siglo XV sobre el río Alcanadre-, Sigena (1297), Chalamera, Ballobar -con puente románico sobre el Cinca- y Zaidín, en la llanura que anuncia el Ebro» (Iranzo Muñío, María Teresa. Los sistemas de comunicación de Aragón en la edad media: una revisión).
En 1300 el rey Jaime II de Aragón convoca a las tropas del Concejo de Sarifiena y de otras poblaciones, para que acudan con armas y alimentos para tres meses, para la campaña de Murcia contra los sarracenos (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En junio de1301«Jaime II de Aragón manda a Alfonso Castellnou, sobrejuntero de Huesca, que resuelva en el pleito por la percepción de las primicias de las aldeas de Sariñena, entre los vecinos de dicho lugar y el abad de Montearagón» (-B. ACA., caja 10,núm. 1.359. Monterde Albiac, Cristina y Cabanes Pecourt, M.ª Desamparados. Aragón en las cartas reales de Jaime II (1301-1303)).
En 1301 el rey don Jaime II visita Sariñena el 7 de agosto (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus). El rey Jaime II de Aragón convoca a las milicias de Sariñena y sus aldeas, para que le ayuden a combatir a los nobles rebeldes de la Unión Aragonesa (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus). Asisten a las Cortes de Zaragoza, los procuradores de Sariñena, Bertrán de la Isuela y Domingo Martin. Juraron lealtad al infante Jaime, hijo del rey Jaime II, como heredero de la Corona (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1302 realiza nueva visita a Sariñena el rey Jaime II, el 28 de julio (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
Un documento del monasterio de Sigena del 29 de agosto de 1302 cita a Gombaldo de Luján, juntero de Sariñena y lugarteniente de Alfonso de Castronuevo, sobrejuntero de Huesca y Jaca, dando posesión a Juan Pérez de Ballobar de una heredad que tenía en término de Ballobar, cumpliendo un mandato de Jaime II, de 16 de mayo del mismo año de 1302 (ES/AHPHU – S/000016/000020).
En 1303 el prior de Sariñena, Raymundo de Fontona, se niega en redondo al pago de la Décima para que el rey pudiera llevar a cabo la conquista de Cerdeña (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1305 el rey don Jaime II vuelve a Sariñena el 5 de junio. Orden del rey Jaime II de Aragón, para que se preparen alimentos por parte de la población de Sariñena para la próxima visita que la familia real y su séquito realizaron a la villa en el mes de diciembre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
La visita de Jaime II, junto a la reina doña Blanca, a Sariñena en diciembre de 1305 aparece recogida en un documento fechado el día 10 del mismo mes de diciembre. Este documento, tal y como recoge J. Conte Oliveros, «Versa sobre los preparativos que han de hacer los jurados, el concejo y el justicia de esta villa para recibir en la misma a los monarcas al domingo siguiente de extender el citado documento».
En 1307 se da la emisión de moneda jaquesa en la Ceca de Sariñena, por un importe de cuatro millones de dineros y medio millón de óbolos, apunta Arturo Morera, Arturo. Aunque no es hasta en 1308 cuando se instala en ti la Ceca de Sariñena, fabrica de moneda tras la promulgación en las Cortes de Aragón en 1307 por Jaime II, el Justo, del fuero “De secunda confirmatione moneta”. Se instala en Sariñena, en detrimento de la Ceca de Jaca, debido al avance del reino hacia el sur y la situación estratégica de Sariñena entre Zaragoza y Lérida. Al parecer, en tu Ceca de Sariñena, que debió estar en una de tus grandes edificaciones y resguardada en el casco urbano, llegaron a trabajar unas 30 o 40 personas a las ordenes del maestro de ceca Juan de Pexonat. La Ceca no llega a tener una gran producción y su corta andadura llega hasta 1311: «Como hasta 1349 no se acuñaron nuevas monedas, durante 30 años el Reino se abasteció de monedas acuñadas en tu gloriosa villa» (Dinero jaqués del Rey Jaime II de Aragón el Justo. Sariñena. Año 1291 – 1327 – Moneda medieval aragonesa. https://monedasaragon.blogspot.com/). En el Archivo de la Corona de Aragón se encuentra el Libro de Albalaes «Sobre la elaboración de la moneda jaquesa en Sariñena» (Real Patrimonio, Maestre Racional, nº624/ Libros de albalaes 1311 / 1312).
Dinero de Jaime II de Aragón (1291-1372). Anverso: ARA-GON (N cursiva). Busto coronado a izquierda cortando leyenda arriba y abajo. Pecho con cinco puntos y media luna. Dentro de la O, dos pequeñas rayitas en diagonal. Reverso: +IACOBVS : REX. Cruz de doble travesaño. Dentro de la O, dos pequeñas rayitas en diagonal. Inscripciones/Leyendas Reverso +IACOBVS : REX Anverso ARA-GON Datación 1308.
En 1308 el rey Jaime II ordena a las huestes del Concejo de Sariñena y de otros lugares, que se concentren entre Monzón y Huesca, para atacar ambos castillos de la Orden del Temple (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus). Sobre lo mismo J. Conte Oliveros afirma que el rey convocó las milicias concejiles de Sariñena, Pertusa y Albalate para reducir la Castellón templario montisonense Berenguer de Vellvis, rebelde al monarca.
En 1311 hay constancia de la explotación industrial de salinas en Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1315 Pedro Fernández de Hijar, nieto de Jaime I el Conquistador, es el receptor de los tributos reales sobre los hombres, el mercado, los molinos, los hornos y la tintorería de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1319 el infante Alfonso (después rey Alfonso IV de Aragón) visita Sariñena el 29 de septiembre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1320 Juan de Lecina y Martín Gil de Lorient asisten a las Cortes de Zaragoza y prestan juramento de fidelidad al infante Alfonso como heredero del rey Jaime II (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1325 los procuradores por Sariñena, García de Casbas y Domingo Morrano, asisten a las Cortes de Zaragoza, donde juran fidelidad al infante Pedro (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1328 el rey Alfonso IV hace estancias en Sariñena, en los meses de febrero, agosto y diciembre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
El 4 de abril de 1328, con motivo de la cercana coronación de Alfonso IV, se reúne tu consejo de la villa y aldeas de Sariñena en tu Iglesia de San Salvador. Por ello son nombrados Marco de Sena, jurado de Sariñena, Domingo Lo Pico, vecino de Monsalva y jurado de la comunidad de aldeas de Sariñena como procuradores especiales para que te representen en las próximas Cortes que se van a celebrar en la ciudad de Zaragoza en la que se coronará a Alfonso IV, el domingo de Pascua de 1328 (ACA,Cancillería,pergaminos,Alfonso_IV,carp.218,nº170).
El 13 de diciembre del mismo año de 1328, una carta a Guillermo de Entenza, sobrejuntero de Huesca y Jaca, y a sus lugartenientes en Sariñena y Ontiñena da cuentas sobre las expensas que debían pagar tus hombres de Sariñena y los de Zaidín (ACA,Cancillería,registros,nº430,fol.144v).
En el Aragón medieval, las «expensas» se referían a los gastos del reino y los pagos que debían hacer los súbditos, como los impuestos. Los impuestos principales eran las sisas (sobre alimentos), el fogage (reparto por estamentos) y las generalidades (un impuesto de aduanas que era el principal ingreso regular del reino). Además, los campesinos pagaban diezmos a la Iglesia y tributos a los señores.
En 1329 el infante Pedro (futuro rey Pedro IV) está en Sariñena del 16 al 21 de enero (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1330 el infante Pedro está en Sariñena los días 23 y 24 de enero. El rey Alfonso IV llega a Sariñena el 26 de junio. Confirmación por el rey Alfonso IV de Aragón de los privilegios otorgados en 1170 por su antepasado Alfonso II (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
El 14 de abril de 1330, Alfonso IV envía una carta en la que, atendiendo a la renuncia que había hecho Rodrigo Sánchez del oficio de la escribanía de Sariñena y sus aldeas en favor de Pedro Sánchez de Fanlo, justicia de dicho lugar, nombra a este último escribano de Sariñena (ACA,Cancillería,registros,nº504,fol.62-63).
El 18 de diciembre de 1330 Alfonso IV envía una carta a la justicia y prohombres de la ciudad de Sariñena y aldeas en la que solicita caballerías y armas para ir a Orihuela y la guerra contra los sarracenos del Reino de Granada. Esta carta fue enviada al resto de ciudades del reino al igual que una segunda para que se obligue a tus hombres a colaborar con armas y caballerías en la guerra contra los sarracenos del Reino de Granada (ACA,Cancillería,registros,nº541,(1ªnum.),fol.134-137v).
En 1333 el rey Alfonso IV visita otra vez Sariñena el 26 de septiembre. Nueva estancia en Sariñena del infante Pedro (futuro Pedro IV), del 15 al 19 de diciembre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
El 1 de septiembre de 1333, Alfonso IV escribe al justicia de La Almolda sobre el recurso de una sentencia dada en el pleito entre los hombres de Sariñena y algunos hombres de La Almolda por la tala de árboles en los montes de Sariñena por parte de dichos hombres de La Almolda (ACA,Cancillería,cartas_reales,Alfonso_IV,caja_20,nº2404).
En 1335 el infante Pedro permanece en Sariñena del 13 al 25 de febrero (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
El 16 de noviembre de 1335, Alfonso IV envía una carta a Pedro Jiménez de Sarasa, lugarteniente de merino de Sariñena, para que obligue a los judíos que están bajo jurisdicción real a pagar las deudas y comandas a otros judíos de Sariñena y sus alrededores y procurara que no evadieran dichos pagos (ACA,Cancillería,cartas_reales,Alfonso_IV,caja_26,nº3065).
El 10 de enero de 1336, Alfonso IV manda una carta al justicia de Sariñena y sobrejuntero de Sariñena y Ontiñena para que mandaran a los judíos de dicho lugar a no agraviar más en sus deudas a Ramón Cardel y a su hermano Juan Cardel, vecinos de Sariñena (ACA,Cancillería,cartas_reales,Alfonso_IV,caja_24,nº2848).
En 1340 el rey Pedro IV el Ceremonioso manda procesar al justicia de Sariñena y a su secretario, acusados directamente por algunos vecinos de haber cometido fraudes (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
El 28 de noviembre de 1340, carta de Pedro IV a Bartolomé de Buendía, vecino de Sariñena, sobre la confirmación de la comisión que le dio, siendo infante, por la que le encargaba de una causa de reclamación de cantidades adeudadas por el concejo de Sariñena (ACA,Cancillería,cartas_reales,Pedro_IV,caja_9,nº1229).
El 20 de enero de 1344, Pedro IV envía carta a Rodrigo Sánchez, justicia de Sariñena, para que, junto con el notario de la villa Sancho de Azlor, se encargara de las causas que se suscitasen entre los recaudadores y contribuyentes del peaje del mercado de Sariñena (ACA,Cancillería,cartas_reales,Pedro_IV,caja_16,nº2162). El 13 de abril de 1344 Pedro IV el Ceremonioso se dirige a tu fiel justicia de Sariñena o a tu lugarteniente: «Salutaciones. Como de todas y cada una de las causas que ante cualquiera de los jueces se han desarrollado o se espera se desarrollen, entre la venerable y religiosa infanta Blanca, priora del monasterio de Sijena, querida amiga nuestra, y el convento del mismo monasterio, Pedro Portell, arrendatario de las rentas y derechos de todos los lugares de la Honor del monasterio, y procuradores, oficiales y servidumbre de los mismos, agentes o defendientes de una parte. Y los hombres de las universidades de los lugares de la Honor de dicho monasterio, u otros de ellos y singulares de los mismos, agentes o defendientes, de otra parte, en cualquiera de las causas o negocios, que por la súplica de la dicha infanta y compradores conocimos, preveímos y establecimos. Por esto, os decimos, confiamos y mandamos que conozcáis de las predichas causas y asuntos y sobre ellas hagáis y resolváis y decidáis lo que de fuero y razón fuere necesario. Nos, ciertamente, a los jueces enviamos nuestros afectos, y nuestras veces confiamos plenamente por medio de la presente».
Petrus dei gracia Rex Aragonum etc. ffideli suo Justicie Saranyene vel eius locum tenenti. Salutem etc. / Cum de omnibus et singulis causis seu […] que coram quibuscumque judicibus uertuntur seu uerti / sperantur inter venerabilem et religiosam infantissam Blancham priorissam monasterii de sixena ami / cam nostram karissimam et Conuentum eiusdem Monaste rii […] Petrum portelli […] reddituum et / jurium locorum totius hono ris eiusdem Monasterii ac procuratores officiales et familias eorum con / uentui uel […] agentes uel deffendentes ex altera parte vna. Et homines vniersita / tum locorum honoris dicti Monasterii uel alterius eorum ac sin gulares ipsorum agentes uel deffendentes ex / altera quibuscumque causis uel rationibus ad suplicacionem dictorum Infantisse et emptoris cognosci / prouiderimus et velimus. Ideo uobis dicimus comittimus et mandamus quan uocatis euocandis de predictorum / causis et gonnibus cognoscatis et super eis faciatis et decernatis et decidatis quod de foro et / ratione fuerit faciendum. Nos enim amores et cognicione premisorum judicibus quibus […] super / predictis vices nostras plenarie comittimus cum presenti Datum barchinone Idus Aprilis Anno domini / .Mº. CCCº. XLº. quarto.
ACA, Cancillería, Registros, núm. 626, 73 v.
El 9 de marzo de 1347, se redacta carta a Francisco de Prohombre, escribano mayor del rey, de parte de los jurados y hombres buenos de la universidad de Sariñena en la que reconocen haber recibido una carta de Pedro IV, dada en Valencia el 1 de febrero, con su mensajero de Bernard de Mur (ACA,Cancillería,cartas_reales,Pedro_IV,caja_34,nº4584).
En 1347 el rey Pedro IV está en Sariñena en el mes de agosto (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1354 Pedro IV redacta una carta en relación con la villa de Sariñena y la financiación del viaje a Cerdeña (ACA,Cancillería,registros,nº1026).
En 1356, el 3 de noviembre llega a Sariñena el rey don Pedro IV (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
El 19 de febrero de 1357, Pedro IV visita Sariñena firmando dos documentos «El primero, día 17, solicitando el concurso del obispo oscense Pedro Glascario en la convocación del Concilio de Tarragona; el segundo, día 19, ordenando a su tesorero don Bernardo el pago de mil florines al cardenal Nicolás Roselli» (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes).
El mismo año de 1357, Ramón Cardiel y Domingo Montanero, procuradores por el Concejo de Sariñena, asisten a las Cortes de Cariñena, en donde se trata de la guerra entre los reinos de Aragón y de Castilla(Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1360, el 22 de mayo, Sariñena recibe al rey Pedro IV (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus) y el 18 de febrero de 1360 , el mismo Pedro IV de Aragón te permuta por Pinseque a Pedro de Luna. De esta forma lo recoge Antonio Ubieto Arteta «El 18 de febrero de 1360 Pedro IV de Aragón dio Sariñena a Pedro de Luna a cambio de Pinseque» (Sinués, n°. 1611 a 1612).
De acuerdo con diversa documentación, el cambio fue «Por ajustes entre el rey y varios nobles, tras la recuperación de la ciudad de Tarazona en la guerra contra el Reino de Castilla (23-2-1360)». Sobre aquello son varios los documentos que tratan sobre dicha permuta, depositados en el Archivo de la Corona de Aragón (ACA,Cancillería,cartas_reales,Pedro_IV,caja_51,nº6316).
Instrumento de gracia hecho por Pedro de Luna al rey Pedro IV sobre el concambio del lugar de Sariñena con sus términos por el lugar de Pinseque.
Instrumento del rey Pedro IV sobre lo mismo (28-2-1360).
Procuración del rey sobre lo mismo (24-3-1360) Convención hecha por el noble Pedro de Luna al rey Pedro IV sobre el trato a los hombres de Sariñena (13-11-1361).
Capítulos entre Pedro IV y el noble Pedro de Luna sobre la redención de la villa y aldeas de Sariñena (12-10-1366).
Convención entre el rey Pedro IV y el noble Pedro de Luna sobre la capitanía de dicho noble en Cerdeña por la villa y aldeas de Sariñena (19-10-1366).
Sariñena en el vuelo de 1927 donde se observa la delimitación histórica de la villa.
En 1361, estancia del monarca Pedro IV en Sariñena, del 26 al 30 de mayo (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1365 el noble don Blasco de Alagón es el perceptor de los tributos reales de la villa de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1366 el rey Pedro IV vende la villa real de Sariñena al noble don Pedro de Luna, gobernador de la isla de Cerdeña (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1372 Elfa de Xérica, viuda ya de don Pedro de Luna, devuelve la villa a la Corona, recuperando su importe que es abonado por los habitantes de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
Tu permuta del rey Pedro IV, para satisfacer algunas necesidades, lo dejan claro tus representantes el 9 de abril de 1372, en las cortes de Zaragoza, quienes, de acuerdo con Antonio Ubieto Arteta, expresaron «Que el rey había empeñado la villa de Sariñena con sus aldeas para satisfacer algunas necesidades, estando al principio en manos del noble don Pedro de Luna y en el momento presente estaban en las de doña Elfa de Jérica; pedían permiso para quitarse de tal señorío y volver a la Corona, pagando la cantidad correspondiente, siempre que el rey prometiese no separarlos nunca más. El representante de doña Elfa de Jérica se opuso a la pretensión» (Ledesma, Cortes de Caspe y Alcañiz y Zaragoza. 1371-1372, p. 132-133).
Así, aquel mismo día y lugar, del 9 de abril de 1372 en Zaragoza, Pedro IV accede y te incorpora, Villa y tus aldeas a la Corona de Aragón e igualmente a los castillos y lugares de Grañén, Robres, Agüero y Pompién, con la promesa de no enajenarlos, ni separarlos de la misma.
Mismamente, el mismo rey, el 22 abril de aquel año de 1372 en Zaragoza, te concede privilegio de exención de huesta, cabalgada y cenas de ausencia, no las de presencia cuando el monarca este en la villa o tus términos. Esta exención de «cenas» la confirma Fernando el Católico desde Zaragoza el 31 de marzo de 1503.
En 1375 el infante Juan (futuro rey Juan I de Aragón) visita Sariñena, el 30 de abril (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1376 el rey Pedro IV concede a su futuro cuñado, Bernat de Fortià, 66.000 sueldos jaqueses, procedentes en parte de la venta a perpetuidad que convine, en 1372, con los síndicos y procuradores de Sariñena, de los lugares de Grañén, Robres, Agüero y Pompién (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
Villa, fuiste de privilegio real. El 28 de noviembre de 1381, en Zaragoza Pedro IV declaró que por la venta de los mencionados castillos y lugares de Sariñena no se siguiese perjuicio a la villa por virtud de su incorporación a la Corona. Al día siguiente, el 29 de noviembre de 1381 te concede «feria y mercado» con franquicia de lezda, peaje y otros derechos reales (Arco, p. 452), pasando a ser lugar de ferias y mercados todos los sábados del año y del uno al quince de septiembre, ferias tan célebres como la de la Candelaria, la de Ramos y la de la Santa Cruz.
En 1381 el rey Pedro IV recupera los castillos y lugares de Grañén, Robres, Agüero y Pompién, que los hombres de Sariñena habían adquirido en 1372. En compensación, y para no causar perjuicio a los de Sariñena, el rey concede a la villa el privilegio para celebrar ferias y mercado, con franquicia de lezda, peaje y otros derechos reales (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1385 nueva visita a Sariñena del infante Juan, el 23 de noviembre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1388 el rey Juan I de Aragón visita Sariñena en los meses de mayo y octubre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1389 se te concede y firma por privilegio la hermandad, liga para la defensa del territorio, mancomunarte con las ciudades de Barbastro, Fraga, Tamarite, San Esteban de Litera y Ballobar, prestándose ayuda mutua por tiempo de 20 años “No es más que el establecimiento del somatén” (ACA, C, reg., 1903, fol. 126r-v (latín)). «En el siglo XVI, con la problemática generada por el fenómeno del bandolerismo, volverán a constituirse estas mismas localidades en mancomunidad de defensa» (Salleras Clarió, Joaquín. La Baronía de Fraga: Su progresiva vinculación a Aragón 1387-1458).
En 1390 el rey Juan I de Aragón vuelve a Sariñena, el 19 y 20 de noviembre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1391 nombramiento por el rey Juan I, de 13 poblaciones aragonesas como ciudades de movimiento mercantil. Son éstas: Zaragoza, Calatayud, Daroca, Huesca, Jaca, Barbastro, Tarazona, Ejea, Alcañiz, Tamarite, Sariñena, Fraga y Montalbán (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1391 el rey Juan I está en Sariñena, el 4 de octubre. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1395 el procurador por Sariñena, Guillermo Losa, asiste a las Cortes de Zaragoza, en donde jura fidelidad al nuevo rey Martín I. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1395 concentración de las tropas del arzobispo de Zaragoza, con él al frente, en la villa de Sariñena, para combatir a las huestes del Conde de Foix, pretendiente a la Corona tras la muerte de su suegro el rey Juan I de Aragón.
En 1398 Guillermo Losa, Procurador de Sariñena, asista a las Cortes que tuvo el rey Martín I en Zaragoza. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1401 la primera sillería del coro de la Catedral de Huesca se construye con madera de nogal traída de Sariñena. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus)
En 1404 Martín de las Yeguas, procurador de Sariñena, asiste a las Cortes que tiene el rey Martín I en la villa de Maella. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1405 Sariñena contaba con 162 fuegos. En el Medievo, el fogaje (focagium), o la fogueración, era el censo de los fuegos u hogares, es decir, por unidad familiar y/o de vivienda, para el cobro de impuestos directos.
Con Martín I de Aragón «El Humano» o «El Viejo», en 1406 te arriendan por ocho años a la infanta viuda condesa de Foix, villa, con todo tu imperio, jurisdicción y regalías, por precio total de 1.600 florines de oro (ACA, C, reg., 2224 fol. 129v-132r. Año 1406) (Salleras Clarió, Joaquín. La Baronía de Fraga: Su progresiva vinculación a Aragón 1387-1458).
En aquellos tiempos hay muchos conflictos contra los judíos, presión que va en aumento contra la comunidad. Sobre 1410, el rey Martín manda a Sariñena a Pascual Ledós para intervenir sobre un tema de relaciones carnales entre judíos y cristianas (Salleras Clarió, Joaquín. La Baronía de Fraga: Su progresiva vinculación a Aragón 1387-1458. ACA, C, reg. 2262, f. 91v-92r (latín), Barcelona, 28 de febrero de 1410).
En1412 el síndico de Sariñena, Gil de Loarre, fue uno de los cinco representantes de las ciudades y villas que decidieron junto a 16 ecle-siásticos y 6 nobles, el que don Fernando de Trastámara sería el candidato de los aragoneses para ceñir la Corona de Aragón en el llamado Compromiso de Caspe». (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1414 Iñigo Galloz, procurador de Sariñena, asiste a las Cortes de Zaragoza que tiene el rey Fernando I de Aragón. La Aljama de judíos de Sariñena concede 15 florines de oro al rey Fernando I, para las necesidades de la coronación. Por el mismo motivo, el justicia, los jurados y los hombres buenos de Sariñena dan al rey 400 florines. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
La Aljama respondía a una comunidad organizada de judíos o moriscos de su barrio (judería o morería) o de su templo. Este mismo año es nombrada «La Aljama judía de Sariñena» en relación a la concesión del rey que concede a su mujer, la reina Margarita, la cantidad de 3.000 florines por su coronación, de acuerdo a la carta del conservador del tesorero Ribes Altes: en la repartición se asignan 100 florines (fl.) a la aljama judía de Sariñena i 40 fl. a la aljama de Tamarite, «cantidades que nos indican las proporciones relativas entre estas aljamas» (ACA, RC, 2355, f. 49v50r, [catalán].CA, CR, Fernando I, caja 28, núm. 2571 (aragonés); anño 1414. (Salleras Clarió, Joaquim. L’aljama de jueus de Fraga).
En 1418 el rey Alfonso V el Magnánimo confirma en Fraga los privilegios otorgados por su antepasado Alfonso II en 1170. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
El 17 de agosto de 1422, la reina María, lugarteniente general de su esposo el rey Alfonso V de Aragón, autoriza a tus gentes la construcción de un puente sobre el Alcanadre, llamado de San Jayme, permitiéndote el cobro de un óbolo por cada bestia gruesa que pasase; dos sueldos y seis dineros, por cada cien cabezas de ganado; un óbolo por cada peatón; y un dinero, por cada jinete (Arco, p. 452). De esta manera lo recoge el mismo Ricardo del Arco: «La reina doña María, lugarteniente general de su marido Alfonso V, desde Molins de Rey, a 17 de agosto de 1422, autorizó a los de la villa para construir un puente sobre el Alcanadre, con imposición de arbitrio por derecho de tránsito».
En 1436 Sentencia de las Cortes de Alcañiz, por la que se establecieron los distintos tipos impositivos para los animales y mercancías que se llevaban a las ferias y mercados de Sariñena. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
El 1 de febrero de 1445. la reina María, lugarteniente del rey, dirige a los ciudadanos de Huesca, Sariñena, Alquézar, etc, una carta comunicando que se va a establecer en los concejos el sistema electoral «vulgarmente llamado de las bolsas» (Benedicto Gracia, Eugenio. Documentos acerca del funcionamiento del sistema de insaculación en la aljama judía de Huesca siglo xv).
Entre 1446 y 1495 apareces bajo la Sobrecullida de Huesca, una entidad administrativa y territorial en el Reino de Aragón cuyo origen data del siglo XIV. El Reino de Aragón se dividía en 12 Sobrecullidas y agrupaba varias «cullidas» (o «cullidas») y que se encargaba principalmente de la recaudación de impuestos y la administración de justicia.
Cullidas y Sobrecullidas.- Tiene como finalidad esta división, el cobro de impuestos por el transito de mercancías. Se dividirá el territorio en función de los pasos fronterizos y de los caminos reales. La palabra «cullir» significa en castellano «coger» o «recoger» (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).
En 1451 en Zaragoza son otorgados capítulos matrimoniales entre Leonardo de Alagón (futuro marqués de Oristán) y María Murillo, hija de Juan de Murillo, caballero y vecino de Sariñena. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
Un documento de Sijena del 8 de enero de 1451 nombra tu Hospital de Santa María, al referirse al reconocimiento de obligación de pagar anualmente 2 sueldos jaqueses otorgado por Juan de Ejea, vecino tuyo, Sariñena, como hospitalero de Santa María en tu lugar, a favor de la priora y dueñas del monasterio de Sijena, por el censo de un huerto (ES/AMS – P/0071).Aquel año de 1451 se suceden los reconocimientos de obligación de pagar al monasterio de Santa María de Sijena. Estos son algunos ejemplos:
1451/01/07. Reconocimiento de la obligación de pagar anualmente 2 sueldos y 2 dineros jaqueses otorgado por Domingo de Úbeda, vecino de Sariñena, a favor del monasterio de Sigena por el censo de un huerto. Notario: Esteban de la Cueva. (ES/AMS – P/0079).
1451/01/07. Reconocimiento de la obligación de pagar anualmente 2 sueldos y 2 dineros jaqueses otorgado por Juan de Romeu, vecino de Sariñena, a favor del monasterio de Sigena por el censo de una faja. Notario: Esteban de la Cueva. (ES/AMS – P/0089).
1451/01/07. Reconocimiento de la obligación de pagar anualmente 5 sueldos y 4 dineros jaqueses otorgado por Jaime Costra, vecino de Sariñena, a favor del monasterio de Sigena por el censo de una viña. Notario: Esteban de la Cueva (ES/AMS – P/0096).
1451/01/08. Reconocimiento de la obligación de pagar anualmente 2 sueldos jaqueses otorgado por Diego de Carrión, vecino de Sariñena, a favor del monasterio de Sigena por el censo de una cocina junto a su casa en la villa. Notario: Esteban de la Cueva (ES/AMS – P/0086).
1451/01/08. Reconocimiento de la obligación de pagar anualmente 2 sueldos jaqueses otorgado por Diego de Carrión, vecino de Sariñena, a favor del monasterio de Sigena por el censo de una cocina junto a su casa en la villa. Notario: Esteban de la Cueva (ES/AMS – P/0086).
1451/01/08. Juan de Tineu, vecino de Sariñena, se obliga a pagar al monasterio de Sigena un tributo perpetuo anual de catorce dineros jaqueses por la fiesta de Todos Santos, por una fajeta en la huerta de dicha villa, en los treudos (ES/AHPHU – S/000030/000010).
En estos documentos aparecen propiedades que deben pagar tributos al monasterio de Sigena, resultando reseñable algunos de tus topónimos como un huerto en San Francés, una viña en la Zaquín de abajo, unas tiras en la Zaquín de arriba, una faja con oliveras en el Soto, un huerto en el Pesquero, un huerto en la carrera de San Lázaro, un huerto en los Treudos, una huerta en la carrera de San Jaime.
En Zaragoza, el 13 de agosto de 1458, Juan II te concede los oficios de justiciazgo y Baile de la villa y sus aldeas con las correspondientes escribanías «El rey Juan II de Aragón concedió a Sariñena el real oficio del Justiciazgo y Bailiado de la villa y sus aldeas, con su correspondiente escribanía» (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
Baile hace referencia a la dignidad, la función o el territorio bajo la jurisdicción de un Bailio o magistrado judicial.
Los Bailios.- El baile se encargaba de administrar los bienes comunes tanto de Comunidades, Universidades como de Concejos. Aparece esta denominación (baile) ya en el testamento de Ramiro I. Llega hasta el siglo XIV. El Baile General de Aragón debía ser: Aragonés, no judío y caballero principal (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).
Al parecer, perteneciste a los marqueses de Oristán «De la familia feudal de los Arborea» pero «Al tratar don Leonardo de Arborea de anexionarse para sí la isla de Cerdeña» este queda despojado de sus bienes y Sariñena es incorporada por Jaime II en 1478 a la Corona (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).
En 1460 Juan Pallás, procurador de Sariñena, asiste a las Cortes de Fraga, en donde jura fidelidad al rey Juan II de Aragón. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1484 el Concejo y el justicia de Sariñena son convocados por la Diputación del Reino, para tratar del establecimiento de la Inquisición en Aragón. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1487, ante el fenómeno del bandolerismo, los Síndicos de Sariñena, Zaragoza, Huesca y otras poblaciones aragonesas, firman los capítulos de creación de la Santa Hermandad, cuerpo armado para la defensa mutua contra los alteradores del orden. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1490 proceso de la Inquisición contra dos mujeres de Sariñena, acusadas de practicar ritos judaicos y de pronunciar palabras heréticas. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1492 se produce la expulsión de los judíos.
Siete son tus aldeas según las cortes de 1498: Alberuela, Lalueza, Capdesaso, Lastanosa, Pallaruelo, Castejón de Monegros y Valfarta. A saber que suerte habían tenido Jubierre, San Juan, Vallsanta, Moncalvo, La Sardera, Salaber, La Celadilla, Miranda, Montebh y los Castellones.
En 1495, el rey Fernando el Católico en las cortes de Tarazona ordena la elaboración del Fogaje, censo del Reino de Aragón. Entonces tenías 158 fuegos, con una población estimada en 790 habitantes. Entre tus habitantes, entre los nombres más comunes se encontraban Johan, Martin, Pedro, Jayme, Domingo, Miguel, Saluador, Anthon, Steban, Nadal, Bertholomeu o Ramon. Y sus apellidos solían responder a Gomez, Falcon, Ezquerra, Ferrer, Gimones, Dolz, De Peon, Duson, De fe, Olivella, Marquat, Gascon, De Forniellas, Pecorta, Panona, De yeguas, Carcases, De Carcases, Dazuera y Martin.
Un habitante tuyo Pere Miguel resulta ser de oficio «spitalero« (Hospitalero), de aquel hospital de Santa María que albergaste y que el mismo fogaje muestra en otras poblaciones como Bujaraloz, Pallaruelo, Monegrillo, Sariñena, Lanaja, Alcubierre, Leciñena y La Perdiguera (Villagrasa Elías, Raul. Hospitales y asistencia en Monzón y el Cinca Medio (siglos Xiii-XVi) Universidad de Zaragoza). Pues, tal y como dice Antonio Serrano Montalvo «Se observa también cómo su afluente, el río Alcanadre, recogía en sus orillas poblaciones con función hospitalaria. Si fuéramos viajeros podríamos seguir el curso del Alcanadre (Como eje vertebrador) y descansar en hospitales como los de Casbas, Pertusa, Sariñena, el monasterio de Sijena y Ballobar. Esta última localidad se sitúa justamente en la desembocadura del río Alcanadre con el río Cinca» (Serrano Montalvo, Antonio. La población de Aragón, según el fogaje de 1495, IFC, Zaragoza, 1997, 2 vols).
El mismo fogaje recoge el oficio de muchos de tus vecinos, estos son los casos de: «Johan Faines, justicia; Jayme Cascares, bayle; Pedro Quintana, vezino; Steban de la Cueba, notario; Miguel de Peon, joven; el Vicario; El Factor de Guillen de Aragón; Pedro d’Ulson, sastre; Martin Ezquerra, barbero; Johan d’Uson, texedor; Jayme Bandalias, pelicero; Mastre Pedro Navarro; Pedro de Ezquerra, pellicero; Mossen Carcassen, clerigo; Mossen Guillem Dolz; Mossen Belenguer Martin; Mossen Salvador Gomez; Pedro Baraldus, ferrero; Mossen Lopez Conesa; Frances Falcon, calçatero; Martin de Barbo, botiguero; Johan de Ribera, soguero; Mastre Miguel Marquat, sastre; Johan Corrigel, campanero; Miguel Salon, texedor y El hermitaño de Santa Maria» (Actas de las Cortes de Tarazona de 1495. Fogaje General del Reino acordado en las Cortes de Tarazona. Edición a cargo de José Ángel Sesma Muñoz y Carlos Laliena Corbera).
Sarinyena. CLVIII. [15.III.1495]
Et fechas todas y cada unas cosas sobredichas, dia es a saber que se contava a quinze dias del dito mes de março, anno quo supra contado a nativitate Domini Mº CCCCLXXXXº quinto, en la villa de Sarinyena et ante la presencia de Johan Faines, justicia, Jayme Cascares, bayle, Pedro Quintana, vezino, Steban de la Cueba, notario de la dicha villa, comparecio el dicho Johan de Sayas, comissario de la parte de arriba nombrado, el qual los requirio en la forma y manera que de la parte de arriba mas largamente se contiene. Los quales respondieron que eran prestos y aparexados fazer todo lo contenido en la preinserta comission e acto de Cort. Los quales encontinent juroron en poder del dicho comissario sobre la cruz e los santos quatro evangelios en la forma subscripta. E assi el dicho comissario con los susodichos, present mi notario e los testigos infrascriptos, fueron personalmente por el dicho lugar aquel investigando casa delante casa, en donde fueron fallados los infrascriptos:
«Et fecho lo sobredicho, el dicho comissario demando a los susodichos que por el juramento que en poder suyo prestado havian que si sabian havia mas casas en la dicha villa de Sarinyena ni en sus terminos de los que de la parte de suso dado e manifestado havian. Los quales respondieron que no sabian hoviesse mas casas ni vezinos de los que dado e investigado havian. Requiriendo el dicho comissario por mi dicho et infrascripto notario serne fecha carta publica una y muchas, tantas quantas necessarias fuessen e haverne quisiessen. Presentes testimonios a las sobredichas cosas fueron Miguel de Peon, notario, et Pedro Monyequa, habitantes en la dicha villa de Sarinyena».
Tomás González, en su Memoria de todos los lugares y casas del Reino de Aragónen el año de 1495, copiada del registro original de las Cortes de Tarazona celebradas dicho año de 1495 y renovada en el de 1601, te arroja un censo de 138 casas «Regulando pues los fuegos o casas a razón de cinco almas por casa». Además hay que apuntar que la revisión de 1603 se realiza para averiguar el numero de moriscos «cuando se empezó a tratar su expulsión» (Censo de población de las provincias y partidos de la Corona de Castilla en el siglo XVI : con varios apéndices… según resulta de los libros y registros que se custodian en el Real Archivo de Simancas, 1829).
A comienzos del siglo XVI el concejo de la villa firma un pacto de ayuda mutua con el de Tamarite (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).
En 1503 el rey Fernando II el Católico confirma el 31 de marzo los privilegios concedidos a Sariñena por los reyes anteriores (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
Importante fue la fundación en tus tierras, en 1507 de la primera cartuja de Aragón, la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes. «En 1507 Fundación del convento de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, por don Blasco de Alagón y su mujer doña Beatriz de Luna» (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1512 La Diputación del reino de Aragón convoca a varias ciudades y villas (Sariñena entre ellas), para que enviasen tropas de a caballo y de infantería para rechazar una invasión francesa por el valle del Roncal (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1519 Gerónimo Buil y Nadal Farler, síndicos de Sariñena, asisten a las Cortes generales de Zaragoza, en donde la reina Juana y su hijo Carlos (futuro emperador), confirman los privilegios concedidos a Sariñena por los reyes anteriores (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1523, ante el Justicia de Sariñena compareció Juan de Lasala, de oficio tamborino, requerido por los mayordomos del pueblo de Lanaja, para responder del incumplimiento de un contrato, pues «como ellos lo tubiessen por hun anyo conducido a tanyer en el dicho lugar, que fenecía el dia de Carnestolendas primero venient, e sin razon alguna se les haya venido del dicho lugar, que tornasse a serbir o les diesse otroen su lugar». Juan de Lasala respondió que no volvería, «por quanto enos le habian echo et fazian muy mala companya» (Del Arco, Ricardo. Notas sobre costumbres altoaragonesas en el siglo XVI). «En 1523 los mayordomos de la villa de Lanaja requieren al justicia de Sariñena para que obligue al tamborino Juan de Lasala al cumplimiento de su contrato» (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
El 20 de julio de 1528 el emperador Carlos V en su viaje de Monzón a Zaragoza pasa por Sariñena donde pernocta «20 julio -en Sariñena. Lunes.- El Emperador comió, cenó y pernoctó en Asarignane«. Luego prosiguió su viaje pasando por Alcubierre y Perdiguera el día 21 «El emperador comió en Alcubierre, cenó y pernoctó en Perdigrière» y el 22 llegó a Zaragoza, concretamente a la Alfajeria «El emperador comió en la Perdigrière, cenó y pernoctó en Jaffre» (Cuenta 4.ª de H. Stercke. Ar. N.-B. 3.350.).
El abad de Montearagón don Juan Quintana (1532-1534) regala a la colegiata de Sariñena un valioso cáliz —desaparecido en 1936— con la inscripción Johan Quint. Abb. Mont (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).
«Había también un cáliz del primer tercio del siglo XVI, donado por el abad de montearagón don Juan Quintana; y otro de la misma centuria, con las efigies de Cristo, Santa Barbara, San Juan, San Pedro y Santa Orosia con la virgen en el pie».
Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia
En 1537 Bartolomé de las Cuevas, síndico de Sariñena, asiste a las Cortes de Monzón, presididas por el emperador Carlos V. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1541 contrato entre el tallador Esteban de Obray y los frailes del Monasterio de San Francisco, de Sariñena, para la construcción del retablo del altar mayor de la iglesia del monasterio. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1542 el emperador Carlos V pide al Papa Paulo III que no accediera a la unión del Priorato de Sariñena, a la iglesia de la villa, desgajándolo del Abadiado de Montearagón. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En el fogaje de 1543 constabas de 158 fuegos.
En el año 1545, una Bula de Pablo III suprime el priorato de Sariñena, que se valuó en 500 ducados de oro: «Dejó la presentación de las raciones al prior y Capítulo de Sariñena y la institución al abad de Montearagón» (Pergamino n.º 157, letra S de los Archivos del monasterio de Montearagón. Año 1545). De acuerdo con Arturo Morera «Bula del Papa Paulo III por la que se desmembra el Priorato de Sariñena del Abadiado de Montearagón, accediendo a la petición del prior Miguel de Soria y del justicia y jurados de Sariñena».
En 1563 Fundación de la Cartuja de Aula-Dei de Zaragoza, por el prior de la Cartuja de las Fuentes y sus monjes, que se trasladan allí, dejando abandonada la Cartuja de Sariñena, debido a su estado ruinoso e inhabitable. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1565 el gobernador general de Aragón, Juan de Gurrea, controla personalmente las ferias de Sariñena para evitar el continuo contrabando de caballos que se compraban allí para venderlos en Francia (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1566 los padres claustrales franciscanos celebran, en el Convento de Sariñena, su último capítulo de la Provincia de Aragón, antes de que el rey Felipe II ordene la reforma de la Orden. La Provincia de Aragón tenía siete Custodias: Zaragoza, Barcelona, Lérida, Mallorca, Valencia, Navarra y Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1567 Ajuntamiento o confederación de la ciudad de Huesca, la villa de Sariñena y otras villas, para ayudarse en su lucha para la «extirpación de la mala gente que andaba por sus territorios», incluyéndose los luteranos que pugnaban entrar en Aragón a través de los Pirineos (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1571 por medio de la bula «Sacosancta Romana», dada en Roma por Pio V, la iglesia de Sariñena es incorporada a la diócesis de Huesca. En él siglo XVI la iglesia tenía 12 racioneros 46 capellanes y un vicario (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).
Con pocos datos anteriores, Agustín Ubieto Arteta, cita como desde 1572 está bastante documentado el Hospital Sariñena medieval, XV-XVIII, llevando una vida próspera, hasta que muere en el siglo XIX. Considerando el de Sariñena dentro de los hospitales no monacales que perduraron tras las innovaciones del siglo XV (Ubieto Arteta, Agustín. Los caminos peregrinos de Aragón).
En 1572 los llamados «puentes del rey sobre el Alcanadre y Guatizalema, se convierten en lugar ideal para las emboscadas que hacían los bandoleros que infectaban la comarca en este tiempo. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
Por 1573 y 1574 Pedro Vitales, en su obra «Nobiliario de armas y apellidos del Reyno de Aragón que usan los Nobles, Cavalleros e Infanzones», describe el escudo de Sariñena: «Trae por armas Escudo goles con una vallesta, la cortilla de plata y lo demás de oro» (Heráldica Municipal Aragonesa en el Nobiliario de Don Pedro Vitales Andrés. J. Nicolás -Minué Sánchez). En este contexto el término «Goles» es usado por algunos autores autores definiendo al gules, nombre heráldico del color rojo (V. Gules). Ricardo del Arco describe las armas de Sariñena como «Escudo con ballesta, de plata la costilla y lo demás de oro, en campo gules». Aunque la obra se pierde, es salvada gracias a que fue copiada y aumentada en el año 1610 por Pedro Torres de Zayas.
“Tus armas son una pequeña lanza en el escudo, puesta en una ballesta”, un amplio cuartel con cinco señales d´Aragón, con fondo de gules, color rojo que representa fortaleza, dominio y victoria. Representa igual que tu ballesta, a veces cargada y otras descargada, que simboliza fuerza, precisión y destreza, la defensa de un territorio o fortaleza. Todo sobre corona de laurel y bajo corona real con banda.
Así, que te llevamos en nuestro escudo, ballesta negra, arma de la Villa y sus gentes, de los sariñenenses y sariñenensas, ballesteros y ballesteras, carnones y carnonas, hijos de la Villa, de la pretérita Villa de Sariñena. Ballesta, derivación del término ballista, que los griegos y romanos construyeron en grandes dimensiones, nada comparables. La ballesta ligera de estribo para uso de un solo guerrero, de «Sariffas», lanzas o flechas que se popularizo en la edad media, de los siglos XII al XVII y fue un arma muy utilizada por las clases bajas campesinas y bastante eficaz para la defensa a distancia capaz de atravesar armaduras.
«Armas: Escudo con ballesta, de plata la costilla y lo demás de oro, en campo gules«.
Del Arco, Ricardo. Escudos heráldicos de ciudades y villas de Aragón.
En 1578 Grave crisis agraria en las tierras del Obispado de Huesca. El mayor número de pobres que acudían a la limosna de la Catedral procedían de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
Enrique Cock, acompañando a Felipe II en su viaje a Zaragoza, Barcelona y Valencia en 1585 destaca de Sariñena ser «Muy nombrada por las tres ferias que tiene en cada año» (Cock, año 1585, p. 1371):«Muy de mañana, como fuese salido, ofréscese por el camino el arroyo Guatisalema y Alcanadri, riochuelo, corriendo hácia Cinca por la villa de Sariñena, muy nombrada por las tres ferias que tiene en cada un año y por el convento de las monjas de Sixena, que son de la orden de San Juan de Malta. Está este monasterio de Mondón, hácia el ocaso hiemal, cinco leguas y tiene muchos pueblos en comienda. Dexado Alcanadri se pasa por Polenillo, lugarcillo pequeño. Por el camino, á mano derecha, se dexa una venta llamada Valerias, del Duque de Villafermosa, el cual tiene allí urja casa, torre y una capilla.» (Relacion del viaje hecho por Felipe II, en 1585 à Zaragoza, Barcelona y Valencia / escrita por Henrique Cock, Notario Apostolico y Archivero de la Guardia del Cuerpo Real. 1585).
En 1591 Sariñena es convocada por el justicia de Aragón, don Juan de Lanuza, para que participase con 300 hombres de a pie, en la lucha contra las tropas del rey Felipe II. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1592 Bartolomé de las Cuevas, síndico de Sariñena, asiste a las Cortes de Tarazona, en donde se presta acatamiento al rey Felipe II, después de las alteraciones que había sufrido Aragón en el año anterior (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1593 Castejón de Monegros (antes Castillón de Sariñena), alcanza su independencia y deja de ser aldea de Sariñena, tras el pago de 10.000 libras jaquesas al rey Felipe II (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En el siglo XVIII se establece en Sariñena la «famosa»Escuela de gramática (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).
En 1604 la congregación de Ritos de la Santa Sede concede a la villa de Sariñena, el rezo particular, el día 2 de septiembre y toda la octava, a San Antonino de Pamia. El documento original lo firma el cardenal Baronio. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1608 todos los monjes de la Cartuja de las Fuentes (3 ó 4 solamente) se dirigieron a la Diputación del Reino de Aragón, solicitando ayuda económica. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1609 el fogaje arroja 158 fuegos en Sariñena y aquel mismo año el rey Felipe III decreta la expulsión de los moriscos, dicen que Aragón pierde entre el 15 y el 20% de su población. Luego vinieron años secos, de duras sequias.
En 1610 expulsión de los moriscos aragoneses. Concentración en Sariñena de los que habitaban en la actual provincia de Huesca (excepto los del Bajo Cinca), para ser llevados al destierro en Túnez (unos 1.600) (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
Ricardo del Arco recoge que estuviste «Amurallada, con castillo de tres puertas, muy arruinado en el siglo XVIII», pues así, el cartógrafo y geógrafo Juan Bautista Labaña te observa a su paso por el año 1611: «Es villa principal del rey. … Cercada de muros altos, de tapia fuerte; por fuera de los cuales, tiene dos arrabales, a la entrada y salida. Está asentada en llano y a lo largo del río Alcanadre, a mano derecha, sobre el cual tiene un puente muy bueno y encima de él un azud muy bien hecho, para sacar una acequia con la que riegan una gran huerta; y en ella y en el término cogen mucho trigo, vino, aceite y azafrán; y tiene mucho ganado y tierra rica, así por la abundancia como por las tres ferias que se hacen en ella. Fuera de la villa hay un monasterio de frailes franciscanos, un hospital y escuela de Gramática» (Labaña, año 1611, p. 238).
Detalle del mapa de Labaña de 1611, Sariñena y parte de Los Monegros.
Labaña te describe amurallada, robusta, y con dos arrabales «a la entrada y salida». Labaña venía de hacer noche en Poleñino, el 7 de enero, cuando pasa por Lalueza, por ti Sariñena dirección a Sena y al monasterio de Sijena. Además, Labaña se refiere al excelente puente y presa para agua de riego, los cultivos, del que destacar el azafrán, las ferias, el monasterio de frailes, el hospital y una escuela de gramática.
Por aquellos años, villa de Sariñena eras dueña de las aldeas Alberuela de Tubo, Capdesaso, Lastanosa, Pallaruelo y Valfarta (Labaña, p. 96).
Sariñena he villa principal del Rey, tem 350. vezinhos. Cercada de muros, altos, de taipa, forte fora, dos quaes tem dous arrabaldes, a Entrada e Saida, está assentada em plano a o Longo do Rio Alcanadre, md. Sobre o qual tem hua muy boa Ponte, e assima della hum açude muy bem feito, para tirar hua acequia Com que regao hua grande horta, en ella, e mo termo Colhem mto pao, vino, aceite e açafrao, e tem mto gado e terra rica, assy pella abundancia, como pellas tres feiras que se fazen nella, fora da villa ha hum most.ª de frades, hum Hospital, e Escola de Gramatica, Tem estas aldeas. Palleruelo, Balforta, Cap. De Sasso, Alveruela y Lastanosa.
Sariñena es ciudad principal del Rey, con 350 habitantes. Rodeada de altas murallas de tapial, robustas por fuera, con dos arrabales, a la Entrada y Salida, se sitúa en una llanura junto al río Alcanadre, sobre el cual hay un excelente puente y, encima, una presa de excelente construcción para extraer agua de un arroyo con el que riegan una gran huerta en su interior y sus alrededores. Cosechan abundante pan, vino, aceite y azafrán, y poseen abundante ganado y tierras fértiles, tanto por su abundancia como por las tres ferias que se celebran allí. En las afueras de la ciudad hay un monasterio de frailes, un hospital y una escuela de gramática. Comprende los pueblos de Palleruelo, Balforta, Cap. de Sasso, Alveruela y Lastanosa.
Bautista Labaña, Juan. Itinerario del Reino de Aragón (1610-1615).
Sariñena, Villa Realenga de España en el Reyno de Aragón, vuelve a citar Labaña en 1611, Villa principal del Rey, cercada de muros altos, de tapia fuerte, por fuera de los cuales tenía dos arrabales, a la entrada y salida. Buenos muros con sus torres, hay quien dice de tapial, y un castillo. La muralla presentaba tres entradas y tres fuentes: “Eran de las de caños cobijados bajo arco de acuerdo con una tipología que caracterizaba al Alto Aragón”.
Además del Monasterio de Nuestra Señora de la Virgen de las Fuentes, dos conventos has tenido, el de San Francisco (XVI) (Antonio Ubieto Arteta lo data del siglo XVII) y el de carmelitas calzadas (XVII), más la capilla de Loreto, perdida tras la guerra.
«En Sariñena villa plena, quié no trae no cena».
Refranes o Proverbios en romance Que coligio y glossò el Comendador Hernan Nuñez, 1621.
En 1612 fundación del Convento de Monjas Carmelitas Calzadas de Sariñena, por sor Francisca Pérez de Bañatos (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1622 fundación del Convento de Monjas Carmelitas de la Encarnación en Sariñena, por Gerónima de Estella y su hija Úrsula de Montesinos, ambas de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1639 el diputado del Reino, Martín Dolz, y Lorenzo Antonio Bernad, ambos procuradores de la villa, firman una concordia con los acreedores en Zaragoza, por la cual Sariñena obtenía una moratoria en el pago de su deuda, habida cuenta de la difícil situación por causa de la emigración, la pérdida de cosechas y pastos, y tener más de seis mil soldados en los últimos años. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
La sublevación de Cataluña en 1640 y su posterior guerra hasta 1652, conlleva el paso de tropas por nuestra villa, su alojamiento, pero también provoca la tala de árboles y huertas, el embargo de caballerías de labor y la peste que ataca duramente a la población en 1652. Por ello, Martín Gómez, sindico procurador de Sariñena, el 16 de octubre de 1645, solicita «no se cobren los censales cargados a la villa y se perdonen los que se deben, a causa del estado ruinoso en que había quedado la Villa tras el paso de soldados, su alojamiento, la tala de árboles y huertas y embargo de caballerías de labor y como muchos vecinos la han dejado y otros la habrán de dejar si su majestad no los ampara con su real clemencia. La solicitud fue atendida.»(Elbaile Ollés José. En referencia a Archivo de la Corona de Aragón: ACA,CONSEJO DE ARAGÓN,Legajos,0048,nº 001 – 155).
Por lo anteriormente expuesto, un memorial dirigido al abogado fiscal Carlos Bueno el 14 de Marzo de 1691, conservado en el Archivo de la Corona de Aragón, apunta José Elbaile Ollés, dice: «…que para dar satisfacción a los censalistas y arrendadores, ha sido preciso cederles todos los propios hasta la total extinción de los capitales de los censos, quedando sin medios para mantener la administración de la justicia, habiendo obligado a esta imposibilidad, la grande despoblación, que padece, por la esterilidad de la tierra, contribución en el tránsito de soldados, levas que ha hecho de sus vecinos para servir a su Majestad en Cataluña, donativos grandes que ha hecho de dinero a su Majestad para las mismas guerras, en que ha gastado excesivas cantidades, y últimamente por el estrago de una grave enfermedad con que han perecido gran parte de sus vecinos…» (Archivo de la Corona de Aragón: ACA, Consejo de Aragón, Secretaria, Leg. 102, nº 12). Ante la falta de recursos de la Villa de Sariñena, esta reclama 50 escudos a cada una de sus aldeas, lo que origina un conflicto con ellas, pues la villa no podías atender servicios como justicia, cárceles y edificios públicos.
En 1644 carta del rey Felipe IV a todos sus Consejos y Tribunales, dándoles a conocer, desde Sariñena, el triunfo de sus tropas junto a Lérida, en la guerra contra catalanes y franceses (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1645 con similar procedimiento al ejercitado en los siglos XIII y XIV, los labradores de Sariñena son movilizados para intervenir en la guerra contra Cataluña y Francia, guarneciendo la villa de Fraga (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1647 Sariñena queda convertida en cuartel general de las tropas del rey Felipe IV, en su lucha contra catalanes y franceses (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus). El alcalde de Velilla escribe al rey protestando por el robo de un burro por un soldado en Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus). Detención del general don Gregorio de Brito, gobernador de las Armas de Lérida, y su traslado y encierro en Sariñena, por su pelea con el general de Artillería don Antonio Saavedra (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
La fuente-abrevadero de Villanueva es una de las construcciones más antiguas de Sariñena, además de los restos de las antiguas murallas. Su construcción responde al siglo XVII aunque su sistema hidráulico de conducción pueda ser un siglo anterior. El sistema recogía el agua de la acequia Valdera y la conducía canalizada hasta la fuente. A mitad de recorrido aparece una pequeña construcción que, según el inventariado del «Plan General Urbana de Sariñena», data de finales del siglo XVI. La obra permitía redirigir unos 60 grados la conducción de agua, dejando un deposito para las cales y permitiendo su limpieza periódica: «A través de una portezuela, se desciende por peldaños pétreos enclavados en la pared. La sillería está perfectamente conservada. Su interior es abovedado y la sillería dicen que es obra de un maestro cantero, uno de los que durante el siglo XVI estuvo por el sur de la provincia de Huesca fabricando captaciones, caños y fuentes».
Construcción hidráulica, calle Alfonso I el Batallador, Sariñena.
En 1646 las Cortes de Aragón realizan una nueva distribución territorial, quedándote enmarcada Sariñena en la Vereda de Huesca. El fogaje de aquel mismo año te aporta 192 fuegos. Sobre los cuatrocientos vecinos de acuerdo con el Parte de Atlas Mayor o Geographia Blaviana que contiene las cartas y descripciones de Españas de 1672: «La villa de Sariñena dista siete leguas de Huesca, situada en las riberas del Flumen y con buenos muros y altas torres: Presume que los Moros la nombraron Sarracena, siendo antes población muy antigua, que se corrompio en Sariñena; de ellos la tomó el Batallador Don Alonso: goza el privilegio de voto de Cortes y la habitan quatrocientos vecinos».
Las Veredas.- Esta división administrativa se origina a mediados del siglo XVII y llega hasta los decretos de Nueva Planta con Felipe V. Esta división se realiza sobre la anterior de Sobrecullidas (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).
En 1648 el diputado don Pedro Mirallas y los jurados del Concejo de Sariñena cursan cartas a la Diputación General, protestando por la permanencia de soldados en la villa (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1649 el Concejo de Sariñena informa a la Diputación del Reino de Aragón, sobre los desacatos y acciones censurables de los soldados de caballería de guarnición en la villa (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1671 el prior de la Cartuja de las Fuentes solicita a la reina regente Mariana de Austria, que se les permitiera que sus ganados pudieran pastar en todos los montes comunes de Sariñena y tener un horno público en la villa. Teniendo en cuenta la necesidad de reedificar el monasterio y que no disponían de ninguna renta fundacional (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1678 la Comunidad de las Aldeas de Sariñena suplica al rey Carlos II que no se ejecute el privilegio otorgado a Sariñena, por el cual los de la villa pueden disfrutar de todos los montes comunes. Las aldeas creían haber adquirido derechos sobre ellos (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1707 el regimiento francés de Damos, se aposenta en Sariñena duran-te la guerra de Sucesión, en defensa de los derechos de Felipe V, contra Carlos de Austria (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
A partir de 1711 pasas a formar parte del Corregimiento de Huesca (1711-1833), otra nueva división administrativa que se crea con la llegada de la dinastía borbónica y la promulgación de los Decretos de Nueva Planta que acababan con nuestro querido reino de Aragón.
Corregimientos.- Con la Guerra de Sucesión y los decretos de Nueva Planta (1707-1711) se introduce en Aragón el sistema administrativo castellano. En Aragón habrá un «Comandante General, a cuyo cargo esté; el gobierno militar, político, económico y gubernativo de él», también habrá «una Audiencia con dos Salas..», se mantendrá el derecho privativo aragonés y se dividirá el territorio en el «Corregimiento» de Zaragoza y en doce (12) «partidos». Se suprime el «Consejo de Aragón» y se agrega al «Consejo y Cámara de Castilla» (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).
En 1713 sois 194 vecinos, 131 en 1717 y los mismos en 1722.
Agustín Ubieto Arteta documenta la muerte de un peregrino al pasar por tu ilustre villa, respondiendo al año de 1742: “En veinte y ocho de henero de mil setecientos cuarenta y dos, Joseph Fernández, mozo libre, peregrino que venía de Roma, hijo de Antonio y María Usada, legítimos cónyuges del lugar de Dagousa, y bautizado el dicho peregrino en la parroquial de Santa María de Vidueyxos, Obispado de Lugo en Portugal, haviendo confessado con el racionero don Francisco Rella y recivido viatico y extremaunción que le administré el abajo firmado, falleció y por no tener no testó, y se enterró a pobre en el cementerio del Hospital junto a San Francisco…”. [ADH, Libro de Defunciones de Sariñena, 7-1 241] (Ubieto Arteta, Agustín. Los caminos peregrinos de Aragón).
En 1732 ampliación y restauración de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes. En estas fechas, la Cartuja adquiere el perfil definitivo de su actual configuración arquitectónica (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1747 se aprueban los planos del proyecto para la construcción de un nuevo azud en el río Alcanadre, para proporcionar agua a la acequia de Valderas (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1775 el Ayuntamiento de Sariñena inicia los trámites, ante el Supremo Consejo de Castilla, en su querella contra la Casa de Ganaderos de Zaragoza (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1783 el rey Carlos III confirma la sentencia que pone fin al largo pleito sostenido por el Ayuntamiento de Sariñena contra la poderosa Casa de Ganaderos de Zaragoza, por su abuso en la utilización de los montes comunes de Sariñena para el pasto de sus ganados. La sentencia es favorable a los intereses de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
Por 1787 sois 136 vecinos, cifra que aumenta a los 432 vecinos en 1797.
En mayo de 1790, el capítulo eclesiástico y el Síndico Procurador de Sariñena remiten un recurso al Consejo de Castilla solicitando la construcción de una nueva colegiata (Martínez Molina, Javier. Arquitectura religiosa de la época de la Ilustración en Aragón: estudio histórico-artístico de la arquitectura religiosa de Agustín Sanz Alós 1724-1801).
En 1791 la iglesia cuenta con 15 racioneros en 1791 (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).
En 1795 se comienza la construcción de la actual iglesia renacentista finalizada a mediados del siglo XIX. «La antigua colegiata del Salvador fue destruida y en su solar, o al menos en gran parte de él, se edificó el actual edificio parroquial, que fue bendecido el 25 de diciembre de 1846. Es bastante espacioso y de planta cuadrangular. Su construcción es, relativamente moderna y está edificado sobre el anterior solar de la Colegiata del Salvador, sin ser -como suele afirmarse repetidamente- el sucesor de la antigua iglesia del convento de San Francisco» (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).
En 1812 el general Francisco Espoz y Mina, tras ser sorprendido por los franceses de Napoleón en el pueblo de Robres, se retira a Sariñena. En la villa le construyen sesenta lanzas en un solo día, a finales del mes de abril. A primeros de mayo, los guerrilleros del heroico Mina derrotan a las huestes francesas en una ardorosa batalla desarrollada en Capdesaso (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1822, a mediados de septiembre, las tropas constitucionales, al mando del general Manuel Gurrea, parten de Sariñena para batir a las partidas de voluntarios realistas en la Sierra de Alcubierre, Cartuja de las Fuentes y Sena. Los realistas estaban bajo el mando del cabecilla «Miralletas y sufrieron numerosas bajas (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus). El 31 de octubre, una partida de gubernamentales constitucionalistas al mando de Miguel Nogueras, procedentes de Monzón, entran en Sariñena. Setecientos hombres al mando de Miralletas estaban agazapados en las casas del pueblo y rechazan a las fuerzas de Nogueras, causándoles gran mortandad (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En1827 guerrilleros constitucionalistas, al mando de Miguel Nogueras, ocupan Sariñena durante breves días y son desalojados por los voluntarios realistas. Tal acontecimiento sucede cuando España ya se hallaba pacificada gracias a la intervención francesa del año 1823 en apoyo del rey Fernando VII. Una enorme riada destruye el hermoso puente de cantería que existía sobre el río Alcanadre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1834, por medio del Real Decreto de 21 de abril, se crea el Partido judicial de Sariñena junto con otros de Huesca y del conjunto de España. Así mismo, la nueva división administrativa del país establece en la misma Sariñena su correspondiente sede del juzgado de Primera Instancia. El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Sariñena llegó a funcionar desde 1834 hasta 1967. Aquel mismo año de 1834 lo da Ricardo del Arco como referencia «Ayuntamiento».
S. Antonino M. Advocado y Patrón de la Real Villa de Sariñena, se hizo a devoción de los hijos de aquella IU.re Villa año de 1777. Grabado de «Matheo González sculp.» (Daroca, Zaragoza, 1740-Zaragoza 1807) en referencia a «Fray Manuel Bayeu inv».
En 1835 expulsión de los monjes cartujos del convento de las Fuentes, por el decreto de desamortización de los bienes religiosos (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1837 súplica del Ayuntamiento de Sariñena a las Cortes constituyentes, para que se dignasen confirmar a Huesca como capital de la nueva provincia en la nueva división territorial de España, y se descartase la candidatura de la ciudad de Barbastro (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1845, Pascual Madoz da la cifra sobre 300 casas, 411 vecinos y 2.671 almas.
Tu escudo, Sariñena has sabido lucir en tu sello, un sello usado a partir de 1855 que dicen venir de un sello anterior, cuya leyenda cuenta fue presentado al gobierno provincial de Huesca en 1851, cuya orla decía «Sariñena Capitán a guerra Villa de Sariñena» (ES.28079.AHN//SIGIL-TINTA_HUESCA,8,N.286).
«Quizá se adoptara, aquel distintivo, para denotar la jefatura de armas que en lo antiguo y durante muchos años ejerció Sariñena en toda esta comarca para levantar gente de guerras y acudir a sostener los derechos del Reino».
«Sin nada digno de especial mención en las guerras de Sucesión e Independencia, sobresale la actuación del ex sargento Froilán Noguero en la Revolución de septiembre de 1968, quien, tras su activa participación en la misma, se presentó, investido por el sufragio universal del partido de Sariñena, en la Asamblea Nacional llevando rustica chaqueta corta y excitando a la hilaridad de los «Padres de la Patria»».
En 1849 en sustitución del destruido puente de cantería, en estas fechas está en uso un nuevo puente de madera de cuatro arcos y de 24 palmos de elevación. En estos días, las dos ferias de ganado de Sariñena eran las más importantes de la provincia de Huesca (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
El 18 de septiembre de 1861 comienza a funcionar tu Estación ferroviaria, distante de tu núcleo unos tres kilómetros, y entorno a la estación nace tu barrio de la Estación de Sariñena.
En 1868 la Junta Municipal Revolucionaria de Sariñena da un buen ejemplo de democracia y escrupulosidad: No quiere designar su representante en la Junta Provincial, sin antes consultar con todas las Juntas de los pueblos de su distrito (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1869 el 6 de octubre, el general don Juan Prim, promotor del movimiento revolucionario que destrona a Isabel II, es saludado entusiásticamente a su paso por Sariñena en dirección a Madrid. El 10 de marzo, el diputado por Sariñena, Froilán Noguero, interpela en las Cortes constituyentes al ministro de Fomento sobre la concesión de un nuevo plazo al contratista, para la desecación de la Laguna de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En septiembre de 1869 es proclamada la República en Sariñena. Esta viene dada por tu hijo Froilán Noguero y Vallarin (Sariñena 16 de noviembre de 1831 – ¿?). «El 30 de septiembre, el diputado Froilán Noguero alza una partida de 150 hombres y proclama la República en Sariñena» (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus). Noguero al proclamar la republica, libera a los presos, reduce a la Guardia Civil y se apropia de las armas de la Milicia Nacional. Luego, escapa con sus hombres a la sierra, viéndose perseguido. Sus fuerzas Debieron de someterse a las tropas del gobierno provisional, presidido por el duque de la Torre». Noguero entrega en Berbegal para acogerse al indulto. Frolián Noguero fue Diputado Republicano por Huesca en las elecciones del 15 de enero de 1869 en la legislatura de 1869 a 1871. Fue distinguido por solicitar la abolición de las quintas y de los impuestos de consumos de Sariñena, Poleñino, Ontiñena, El Tormillo, Capdesaso, Sena y Lalueza (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).
En 1869 la Comisión de Actas del Congreso de los Diputados pone en duda la validez de la elección del diputado por el distrito de Sariñena, don Salvador Bayona, dada su manifiesta juventud, y acuerda pedir la partida de bautismo del diputado electo (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1872 en Sariñena se produce un conato de levantamiento anti-amadeísta liderado por el coronel Nasarre, con militantes republicanos (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
El antiguo sello municipal está activo hasta 1875 cuando desaparece con el duro saqueo a Sariñena por parte de las tropas carlistas al mando del general Dorregaray. A partir de entonces se adopta un nuevo sello muy parecido al anterior:
«El más aciago día para Sariñena fue el 3 de julio de 1875 al ser invadida la villa por las tropas carlistas, al ando de los generales Dorregaray y Rafael Álvarez, las cuales destruyeron el puente de hierro sobre el Alcanadre, cortaron la vía férrea y los hilos telegráficos infligiendo toda suerte de vejaciones a la población. Los gubernamentales, por su parte, gravaron a los habituales con elevados gastos al alojarse en la villa cuando iban en persecución de las enemigas».
Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia.
En 1875 en el mes de julio, ocupación de Sariñena por tres divisiones del ejército carlista, perseguidas por las tropas del gobierno. Los carlistas desalojan la villa, no sin antes destruir el puente de hierro sobre el Alcanadre, incendiar la estación del ferrocarril y efectuar otros muchos desmanes (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1875, Sariñena tienes 3.020 habitantes (N 1857) y 3.400 según el Curso de geografía astronómica, física y política, moderna é histórica, por Bernardo Monreal y Ascaso,1875. El censo de 1877 da los resultados de Residentes Presentes Españoles: 1.668 Varones, 1.666 Hembras y 3.334 Total; Residentes Presentes Extranjeros: 6 Varones, 2 Hembras y 8 Total; Transeúntes Españoles: 58 Varones, 16 Hembras y 74 Total; Transeúntes Extranjeros: 1 Varones, 0 Hembras y 1 Total; Residentes Ausentes Españoles: 14 Varones, 8 Hembras y 22 Total; Residentes Ausentes Extranjeros: 0 Varones, 0 Hembras y 0 Total; Población de Hecho: 1.733 Varones, 1.684 Hembras y 3.417 Total y Población de Derecho: 1.688 Varones, 1.676 Hembras y 3.364 Total (Resultados generales del censo de la población de España según el empadronamiento hecho en 31 de diciembre de 1877 por la Dirección General del Instituto Geográfico y Estadístico).
En 1879, el 28 de octubre sobreviene una extraordinaria crecida del Alcanadre, que alcanza casi cinco metros sobre el nivel normal de sus aguas. Arrasa mucha tierra de labor de Sariñena y en Albalatillo y Ballobar la riada se lleva algunas casas con sus habitantes (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
Fueron muchos tus representantes a Cortes, algunos recogidos por la «Estadística del personal y vicisitudes de las Cortes y de los ministerios de España desde el 29 de setiembre de 1833, en que falleció el rey Don Fernando VII, hasta el 24 de diciembre de 1879, en que se suspendieron las sesiones».
Legislatura del 24 diciembre de 1879 a 1880 por Sariñena Leopoldo de Alba Salcedo. Legislatura de 1881 a 1883 Salvador Bayona Santamaría. Legislatura de 1884 a 1885 Joaquín Sánchez de Toca. Legislatura de 1886 a 1890 Juan Alvarado y del Saz.
En 1886 la Cartuja de las Fuentes en este tiempo se había transformado en un balneario muy concurrido por personas de todas clases, a cuyas aguas iban a buscar alivio a sus dolencias (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1891 el diputado señor Rodríguez de la Borbolla recrimina al Gobierno en el Congreso, por la arbitraria suspensión por gobernador civil de cuatro concejales del Ayuntamiento de Sariñena, que precisamente eran la mayoría contraria al Gobierno (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
J. Conte Oliveros afirma que durante las primeras décadas del siglo XX, «Sariñena se convirtió en la llamada, por García Mercadal, «Meca del Alvaradismo», pues, en su calidad de diputado por este partido judicial, don Juan de Alvarado favoreció a la población, cesando su intervención al asumir el poder el general Primo de Rivera».
En 1904 el Orfeón de Sariñena, bajo la dirección del presbítero don José Ayala, ofrece un concierto a unos relevantes visitantes de Zaragoza. Asisten el alcalde don Esteban Panzano, el párroco don Fernando Acín, el juez de instrucción, señor Emperador, y el registrador de la propiedad don Julián Muro (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1906 Don Juan Alvarado, diputado por el distrito de Sariñena durante varias legislaturas, desde 1886, es designado ministro de Marina (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1907 el diputado por Sariñena, señor Alvarado, presenta en el Congreso una instancia dirigida al Gobierno, por los curas párrocos de Sariñena y otros pueblos del distrito, en solicitud de una mejora en sus asignaciones económicas (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1908 el diputado señor Beltrán se dirige en el Congreso a los ministros de Gracia y Justicia y de Gobernación, pidiéndoles que se tomen medidas contra el alcalde de Sariñena, por un supuesto delito de falsedad y estafa en la construcción de las nuevas escuelas. El diputado por Sariñena, señor Alvarado, interviene en defensa del alcalde (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1918 el gran novelista don Pío Baroja descubre en Sariñena a -Petiforro el «troglodita» (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1919 Inauguración del Teatro Romea, construido bajo las trazas del arquitecto constructor don José Morera Gimferrer (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1928 se inician en Sariñena las observaciones meteorológicas en el patio de la Escuela Nacional (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1929 Es inaugurada la iglesia del barrio de la Estación. Asistieron, entre otros, don Pedro Segura, párroco de Sariñena, el alcalde don Francisco Castanera, el juez municipal don Mariano Torres, los concejales señores Basols, Porta y Guillén y el registrador señor Batalla (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
En 1932 Aparición del semanario Adelante, órgano del Partido Radical-Socialista de Sariñena, dirigido por don José Bruned Puertas (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
Plaza de San Salvador, Sariñena.
Villa tan destruida, sufriste la guerra de 1936 y la destrucción, tanto que tuviste que ser reconstruida, Sariñena devastada.
Aparecen nuevos poblados de colonización La Cartuja y San Juan del Flumen.
Por Decreto del Ministerio de Justicia del 6 de noviembre de 1965 se suprime el Partido Judicial de Sariñena, al igual que los de Benabarre y Tamarite de Litera.
En 1970-1980 se unen a ti, villa de Sariñena Lastanosa y Pallaruelo de Monegros. Por aquel entonces, tienes una población de 3.169 habitantes (N 1970). Se incorpora parte de El Tormillo en 1971, concretamente el núcleo de La Masadera, el resto de El Tormillo pasa a formar parte de Peralta de Alcofea. Decreto 2461/71, de 17 de septiembre (BOE Nº245, de 13-10). (1999) En 1975 se incorpora Pallaruelo de Monegros mediante el Decreto 3135/75, de 14 de noviembre (BOE Nº287, de 29-11) y en 1976 se incorpora Lastanosa gracias al Decreto 1836/76, de 2 de julio (BOE Nº182, de 30-7)
Te festejamos, y te vemos Villa de Sariñena, tanto Ibera, ilergeta como romana, del Andalusí y del Reyno d´Aragón, hay quienes te vemos crisol de culturas, lugar y Villa de nuestros corazones. Pasando por nuestra Villa un peregrino, justo por la acequia Valdera, sintió que las campanas de la iglesia tocaban sin motivo alguno. Entendiendo que era señal divina decidió dejar en esta Villa las reliquias que portaba de San Antolín y desde entonces festividad que celebramos en vez de la de San Salvador. La percepción colectiva nos lleva a tiempo de la siega, que la interrumpía y por eso se decidió retrasar la festividad a principios de septiembre. Y por ello celebramos y honramos, a nuestro venerado patrón San Antolín.
Tierra plana, paisaje, sierra de Alcubierre, árida comarca de Los Monegros. Tierra de acogida, de culturas, tierra viva. Entre el Alcanadre y la Isuela, tu laguna, tu historia, tu dance, gaita, jotas, tradiciones y cultura, tu rico patrimonio, mucho ya perdido y mucho por construir. Hay quien dice Sariñena y un sentimiento recorre su cuerpo, somos tus hijos e hijas. Sariñena, villa inmortal ¡Que viva Sariñena! y ¡Qué viva nuestra Villa y nuestro patrón San Antolín!.
En el archivo provincial de Huesca se encuentran los libros de diferentes cofradías de la Villa de Sariñena. A través de ellos, nos aproximamos a parte de su historia, aportando algunas notas sobre sus contenidos, conscientes que una lectura más detenida podría aportar aspectos más que relevantes e interesantes.
En general se tratan de libros de estatutos y ordinaciones de las cofradías, estatutos muy similares entre ellas. A la vez, aparecen relaciones de hermanos componentes de las hermandades y las cuentas de las mismas.
Por aclarar, las ordinaciones son las ordenes que debían de cumplir los miembros de las cofradías. También se nombran los Capítulos, que respondían a las juntas que hacían los religiosos y clérigos regulares a determinados tiempos, conforme a los estatutos de sus órdenes, para las elecciones de prelados y otros asuntos.
Igualmente, en Aragón, una libra jaquesa equivalía a veinte sueldos o medios reales de plata y cada sueldo equivalía a doce dineros. Por aquellos años, un obrero especializado cobraba, más o menos, un jornal de cinco sueldos diarios. La onza aragonesa respondía a 29,236 gramos o a 1/16 de libra.
Cofradía de San Antonio de Padua (1738-1842)
Instituida en el convento de San Francisco de Sariñena, el libro de actas comprende las fechas desde su constitución, el 18 de junio de 1738 “En la capilla del bienaventurado San Antonio de Padua del convento del señor san Francisco de la Villa de Sariñena”, hasta 1842. El libro detalla las funciones de la cofradía, entrada de cofrades, hijos y mujeres, la misa del santo y otras misas, de procesiones, difuntos, limosnas, cobrar penas o selección de Mayorales. Además, se detalla los miembros de la cofradía y refleja las cuentas de la misma.
Antonio de Padua, también conocido como san Antonio de Padua, fue un sacerdote de la Orden Franciscana, predicador y teólogo portugués, venerado como santo y doctor de la Iglesia por el catolicismo.
ES 22125 ADPHU {01} D-01467 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de San Crispín y San Crispiniano (1714 – 1823)
Instituida en la Iglesia Colegial de Sariñena, el libro comienza con los “Estatutos y ordinaciones de la cofradía de los gloriosos S. Crispín y Crispiniano”. Recoge la memoria de los cofrades, las nóminas de los cofrades, juntas y cuentas. En el año 1732, la cofradía determina hacer el estandarte de los mártires San Crispín y San Crispiniano.
En el folio 59, en anotaciones del año 1732, se hace una pequeña historia de la Cofradía, considerándose la más antigua “Aunque el principio de ella se ignora”. La historia parece responder a voces que debían de narrar la historia de la cofradía, señalando que el día de Corpus Christi del … año de 32 fue la primera de procesión, que salió el estandarte y tras él todos los hermanos con un cirio encendido. Llevaba el estandarte el más antiguo de los cofrades Pascual Sapita y los cordones por orden de antigüedad.
Se cita un antiguo libro de la cofradía, en el que se dice que originariamente era una cofradía de zapateros. Se entiende que el antiguo libro podría corresponder a 1501, resaltando el texto 230 años de antigüedad de la cofradía.
El libro nombra la fundación de la Cofradía de San Antonio de Padua instituida en el convento de San Francisco de Sariñena en 1625 por el oficio de sastres. En 1729 la cofradía reformó sus estatutos. También se nombra a la Cofradía de Santa Barbara, que parece ser fue fundada en 1658, siguiendo los estatutos de la Cofradía de San Crispín y San Crispiniano. ´
Crispín y Crispiniano fueron dos mártires cristianos muertos en el siglo III. Eran hermanos, miembros de una familia noble romana. Huyendo de la persecución en Roma, fueron a Soissons, donde de día predicaban a los galos y de noche hacían zapatos para subsistir. Murieron decapitados por orden de Maximiano.
ES 22125 ADPHU {01} D-01462 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de la Señora Santa Barbara (1732-1841)
Fundada en 1628 en la capilla y altar de la Señora Santa Barbara de la Iglesia Colegial de la Villa de Sariñena. Cofradía constituida por causa de una tormenta, ocurrida el 29 de junio de 1628, que causó varios muertos y heridos “Implorando justamente el patrocinio de la Santa por el estrago grande y lastimoso fracaso (que sucedió en 29 de junio del referido año) de un nublado de que cayó una centella o rayo muriendo de el nueve hombres y muchos heridos”.
En sus páginas podemos leer sus estatutos que presentan los títulos en latín y se desarrollan en castellano. Además, el libro abarca con los cofrades y cuentas desde 1732 a 1841. ´
Bárbara de Nicomedia, conocida como santa Bárbara, fue una mártir cristiana, reconocida como santa por la Iglesia católica. Santa Bárbara es la patrona de los mineros y los artilleros. Esta santa reconocida por la iglesia católica, ha sido vinculada con la tormenta y los truenos por las circunstancias de su asesinato y el posterior fallecimiento de su padre, quien ejecutó personalmente la muerte de esta venerable.
ES 22125 ADPHU {01} D-01477 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de Santo Antonio Abad (1735-1841)
Instituida en el convento de San Francisco de la Villa de Sariñena, el libro de actas contiene estatutos, constituciones y cuentas de la cofradía. Los títulos de los estatutos aparecen en latín y su desarrollo en castellano. La relación de cofrades se detalla de 1735 a 1841.
El libro de actas comienza con las Penas por faltas, por faltar a la misa y sermón, por no asistir al claustro, por faltar a las completas y salve, por faltar al aniversario, por trabajar el día de la fiesta, por faltar a los entierros, por faltar a la junta, por faltar a la obediencia del Prior, por faltar a los mayorales o velar a los hermanos el día del santo.
Como curiosidad se detalla una comida en 1819 donde se ha de dar dos tercios de carne a cada uno y a los enfermos se les ha de dar torta debiendo pagar dos reales. También se detalla como la junta se reunía ante el pórtico de la virgen de Loreto.
Antonio Abad o Antonio Magno fue un monje cristiano-católico, fundador del movimiento eremítico.
ES 22125 ADPHU {01} D-01466 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de Nuestra Señora del Rosario (1721 – 1842)
Libro de estatutos y constituciones de la Cofradía del Santísimo Rosario de nuevo redificada de la Villa de Sariñena, bajo tutela del Convento de Predicadores de Huesca.
En el libro, además de nombramientos, hay nóminas y cuentas de la cofradía. Por ejemplo, detallando gastos de la cofradía en 1832: Por las completas y misa de la fiesta, con un beneficiario, por el sermón y agradecimiento al… Predicador, al sacristán y escolanos por la fiesta, al campanero por los 5 aniversarios y toque de la fiesta, al sacristán por sacar la plata y 5 aniversarios, por las 5 misas de los aniversarios de todo el año y 6 misas celebradas por los hermanos difuntos.
Nuestra Señora del Rosario o Virgen del Rosario es una advocación de María venerada por la Iglesia católica, que celebra el 7 de octubre la fiesta de la Bienaventurada Virgen María del Santísimo Rosario.
ES 22125 ADPHU {01} D-01463 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de Nuestra Señora del Rosario con título de la Aurora (1779 – 1842)
Instituida y fundada en la Iglesia Colegial de la Villa de Sariñena en 1779. El libro de actas de la cofradía, presente en el Archivo Provincial de Huesca, contiene estatutos y constituciones, relación de cofrades, mayorales y hermanos, además de cargos y descargos.
Nuestra Señora de la Aurora es una advocación mariana que goza de gran devoción en los pueblos y ciudades del sur de Córdoba.
ES 22125 ADPHU {01} D-01471 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de San Antonino Mártir 1734 – 1842
Instituida en la Iglesia Colegial de Sariñena en 1734. El libro de actas de la cofradía contiene estatutos y ordinaciones En el folio 5v hay un grabado de San Antonino pegado sobre el texto. En el ángulo inferior derecho figura cartela con la siguiente inscripción: «Fr. Calbo Ordinis Minorum Fe 1668».
Como curiosidad un cargo por dos libras de velas blancas a siete reales.
San Antonino fue un mártir del siglo I. Según cuenta la tradición, el santo estaba de paso por Apamea, una antigua ciudad que se encontraba cerca del río Orontes, y allí, con gran celo apostólico, reprochó a los paganos que adoraban a sus ídolos. Su memoria se celebra el 2 de septiembre.
ES 22125 ADPHU {01} D-01465 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad 1822 – 1842
Constituida en el convento de San Francisco de la villa de Sariñena y fundada, según figura en su portada, el 18 de marzo de 1600 y nuevamente aprobada en el mes de octubre de 1822.
El libro de actas contiene estatutos y ordinaciones, entre ellas el pago que debían de realizar quienes quisieran entrar en la cofradía “Diez y seis sueldos jaqueses”. Todos los hermanos tenían como obligación de asistir a la procesión del viernes santo por la tarde “Que en el mismo día se para en el convento de san Francisco” y a la del domingo de Pascua “Debiendo llevar todos velas encendidas y el hermano que falte tenga que pagar un sueldo”. Igualmente asistir a la misa mayor en el Convento de San Francisco el día de Pascua. Las juntas debían celebrarse después de la misa en el día de la Dominica o antes de la Dominica Pasión.
Entre los gastos destaca a la comunidad de San Francisco, por misas por los hermanos, por misas de junta o aniversario, por cuatro libras de velas o por la acera para el altar mayor.
Nuestra Señora de la Soledad es una variante de advocación de la Virgen María del título de Nuestra Señora de los Dolores.
ES 22125 ADPHU {01} D-01476 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía del Señor San Blas 1746 – 1841
Cofradía fundada en 1746 en la iglesia colegial de la villa de Sariñena “Adviendose experimentado en el año próximo pasado, de 1746, en la Villa de Sariñena un contagio de garrotillo o mal de garganta que murieron varios párvulos y algunos adultos, con su clero y plebe celebrando una procesión o rogativa, invocando el patrocinio de dicho glorioso obispo y mártir San Balas, experimentó el alivio y consuelo deseado, de cuyo inexplicable favor, enardecidos los corazones de muchos fieles erigen y fundan una nueva hermandad o cofradía en honor del Santísimo San Blas”. El garrotillo respondía a la infección bacteriana conocida como difteria.
El libro de actas de la cofradía contiene los estatutos, ordinaciones y cuentas anuales. Para entrar en la hermandad se debía pagar diez reales de plata y una vela de tres onzas, aunque solamente podían ser en número de treinta y tres cofrades. Todos debían de asistir al Capitulo y fiesta, donde se cantaban las Completas con velas encendidas y pasando a adorar al santo. Además, asistencia al aniversario “y luego concurrirán a casa del Mayoral a las cuentas y refresco (si lo hubiere). Continúa con el día para tener Capitulo, de san Thomas a San Esteban, de la asistencia a los cofrades necesitados y enfermos, asistencia a entierros, de los hijos difuntos y varios asuntos de la cofradía.
Blas de Sebaste, venerado como san Blas, fue un médico, obispo de Sebaste en Armenia y mártir cristiano. Hizo vida eremítica en una cueva en el bosque del monte Argeus, que convirtió en su sede episcopal.
ES 22125 ADPHU {01} D-04655 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de la Gloriosa Virgen y Mártir Santa Quitería 1816 – 1842
Instituida en la iglesia parroquial de Sariñena y fundada en 1733, renovándose en el mes de abril de 1816 por haberse perdido el libro de “Estatutos y Cuentas”.
El libro contiene constitución, estatutos y cuentas anuales de la cofradía. Para ingresar se debía de paga diez sueldos y diez dineros con una vela de tres onzas y otros diez sueldos y diez dineros por salida y si eras hijo de hermano cinco sueldos y una vela de tres onzas y otros cinco por salida. “En el segundo día de Pascua de Resurrección se deberá celebrar todos los años una misa verada por los hermanos y hermanas vivos y difuntos de la cofradía con la comida de cuatro sueldos y cuatro dineros”.
Entre los gastos misa de fiesta, aniversario o difuntos, por las Completas al Capítulo, el sermón, comensales, sacristán, campanero o toque de campanas para la fiesta.
Santa Quiteria fue una virgen y mártir del siglo II de la que poco se conoce, más allá de su nombre y su culto. Ya aparecía en el Martirologio Hieronymianum y su nombre proviene de Kythere o Kuteria, que significa ‘la roja’.
ES 22125 ADPHU {01} D-04654 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía del Patriarca San Joaquín 1761 – 1842
Fundada en la iglesia colegial de la Villa de Sariñena en 1761. El libro contiene estatutos, ordinaciones, nóminas y cuentas. “Todos los cofrades tengan la obligación de concurrir la víspera del S. San Joachín a la iglesia colegial de dicha Villa, en donde se capitarán Completas, en las que estarán con velas encendidas”.
Contiene grabado de San Joaquín «S. IOACHIN AÑO DE 1837». Hay otro grabado suelto coloreado que representa un obispo sin identificar.
Joaquín fue el marido de Ana y el padre de María, madre de Jesús, de acuerdo con la tradición católica, ortodoxa y anglicana. La historia de Joaquín y Ana apareció por primera vez en el evangelio apócrifo de Santiago. Joaquín y Ana no son mencionados en la Biblia.
ES 22125 ADPHU {01} D-04657 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía del Patrocinio del Señor San José Patriarca 1817 – 1842
Cofradía de Josef Patriarca, fundada en la iglesia colegial y parroquial de Sariñena. El libro de actas se inicia en 1817 y se abre con la aprobación del muy S. Obispo de Huesca por haberse perdido el libro de sus ordinaciones y autos de visita anterior.
En la contraportada aparece un grabado de San José con el Niño en cuyo margen inferior figura: «Ignatius Valls. Delín. et sculp. Barcinone». En el libro aparecen la constitución de la cofradía, actas y cuentas de la misma.
José de Nazaret fue, según la tradición cristiana, el esposo de María, quien era la madre de Jesús y, por tanto, padre putativo de Jesús. Tanto su vida y sus ancestros familiares se describen en el Nuevo Testamento de la Biblia.
ES 22125 ADPHU {01} D-04658 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de Nuestra Señora del Pilar de Sariñena 1739 – 1842
Instituida en la Iglesia Colegial del Salvador de Sariñena “En el año del nacimiento de nuestro Señor Jesu Christo, que se contara de mil siete cientos treinta y nueve, se ha instruido y erigido Cofradía en reberencía, honor y gloria de la Santísima Virgen María, baxo la invocación y titulo del Pilar, la que se venera en su Altar y Colegial Iglesia del Salvador de la Villa de Sariñena”. El libro contiene sus estatutos, el pago de diez sueldos y una vela de tres onzas para su ingreso y otros diez sueldos dentro de un año.
Junto al Prior, la cofradía se componía de 32 hermanos cofrades. El libro desarrolla las obligaciones del Prior, de los Maiorales, de la asistencia a Capitulo, en silencio, solo podían hablar con permiso del Prior bajo multa de una libra de velas. Estaba obligada la asistencia a la fiesta, debiendo acudir la víspera de la fiesta a la iglesia, donde se cantaban completas y el día de la fiesta “obligación de concurrir a la misa y sermón con velas encendidas pena de quatro sueldos”. Hacían recuento en el claustro “y el cofrade, que trabajase el día de la fiesta de la virgen Santísima del Pilar tenga de pena quatro sueldos y el que se supiese quien ha trabajado, no avisando, tenga de pena dos sueldos”.
Sigue con la asistencia al aniversario, por los hermanos difuntos y luego comida. Habla “de el día para tener Capitulo”, el día 8 de septiembre “que se celebra la Natividad de la Virgen Santísima”. De la asistencia a los enfermos y en que se han de emplear las penas “para cera o iluminaria y en ninguna otra cosa se puedan emplear”.
Se dan cuentas de la cofradía y nóminas de los cofrades.
Contiene grabado representando la Aparición de la Virgen a Santiago y sus compañeros. En su margen inferior: «À Paris chez spe rue st. Jacques à la Visitation».
ES 22125 ADPHU {01} D-01468 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Hermandad de Nuestra Señora de las Fuentes (1744 – 1842)
La Virgen de Nuestra Señora de las Fuentes responde a la advocación del monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes situado en la localidad de Sariñena.
El libro de actas de la cofradía contiene los estatutos, ordinaciones y cuentas anuales de la misma. Como curiosidad, especifica como todos los hermanos están obligados a asistir a misa de entierro bajo pena de cuatro sueldos de plata.
Además, se refleja la conveniente obligación:
Ittem. Actuamos y gobernamos, que cada año vaya la Hermandad en procesión a Nª Sª de las Fuentes y para efecto de esto en la junta arriba mencionada se determinará el día que se haya de ir y a vuestro tengan obligación los Mayorales participar de la deliberación en nombre de la Hermandad para que aquí todos reunidos, puedan ir a visitar a Nuestra Señora.
Hermandad de San Isidro Labrador 1766 – 1841
La Hermandad del señor San Ysidro Labrador, patrón de Madrid, fue fundada en la Yglesia Colegial de la Villa de Sariñena en el año 1766 “Alabad al Señor en sus Santos: movidos de tan santo consejo los corazones de algunos nobles labradores de esta Villa de Sariñena, exigen y fundan una nueva Hermandad en honor del Señor San Ysidro Labrador en la Yglesia Colegial de dicha Villa, esperando en la protección de tan poderoso Santo, toda felicidad en la tierra, y después la Bienaventurada, y se obligan a cumplir, obedecer y observar los estatutos y ordinaciones siguientes”.
El libro de la cofradía contiene estatutos y cuentas anuales. Para su ingreso se debía de ser de buena calidad y costumbres, además de abonar diez reales de plata y una vela de tres onzas. Los hijos de hermanos cinco sueldos y la vela y al año otros cinco sueldos.
La selección de hermanos para ser admitido en la hermandad debía ser a propuesta del Prior, secretario y mayoral u otro hermano y la elección a la mayor parte de votos “que se recibirán en secreto con judías y habas, para obiar pleitos, y todos tengan obligación de botar en pena de un sueldo”. Solo podían ser treinta y un hermanos.
Asistencia al Capítulo, a la víspera de la fiesta, debiendo concurrir todos en la iglesia donde se cantaban Completas con velas encendidas. El día del santo misa y sermón, con velas encendidas, y el hermano que trabaje pena de un real de plata y pena de un sueldo quien supiese de un hermano que hubiese trabajado.
San Isidro Labrador es la festividad menor de Sariñena, celebrada cada 15 de mayo, se suele ir en romería a la ermita de Santiago portando la virgen de Nuestra Señora de las Fuentes.
ES 22125 ADPHU {01} D-01469 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
El libro contiene los estatutos y ordinaciones “Esperando en la protección de tan poderosa Santa toda felicidad, pero especialmente en el accidente de mal de dientes y muelas y otros de la naturaleza humana puede acontecer”. Además, el libro lo debía tener el Prior o el secretario de la cofradía. En el mismo se detallan las cuentas de la cofradía.
Santa Apolonia fue una de un grupo de vírgenes mártires que sufrieron en Alejandría durante un levantamiento local contra los cristianos antes de la persecución de Decio.
ES 22125 ADPHU {01} D-01472 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de Nuestra Señora de Loreto 1818 – 1842
Instituida en el Convento de San Francisco de Sariñena, el libro contiene Estatutos y Ordinaciones “Fundada en su capilla contigua a la Iglesia del Convento de Nuestro Señor San Francisco, de tiempo inmemorial, y aora con el motivo de haberse extraviado el libro que seguía a causa de la entrada de las tropas francesas suplican el Prior y Hermanos de la misma a … se digne poner su autoridad, a mayor honra y gloria de la misma Nuestro Señor”.
Capilla de Loreto. Desaparecida. Sariñena.
Se componía de cuarenta y un hermanos y doce de devoción, quien se ordenase en la cofradía debía de ser admitido “Siendo honesta, de buena forma y costumbres”. Se favorecía la entrada a los hijos de hermanos, debiendo pagar cinco sueldos y una vela.
Convento de San Francisco de Sariñena. Desaparecido.
Instituida en el Convento de San Francisco de Sariñena, en su texto se consigna que existía con anterioridad, desde antiguo, pero que se había perdido el Libro de Estatutos a causa de la invasión francesa. Contiene estatutos y constituciones.
La Virgen de Loreto o Nuestra Señora de Loreto es una advocación mariana católica, su festividad se celebra el 10 de diciembre.
ES 22125 ADPHU {01} D-01475 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía del Arcángel San Miguel 1814 – 1842
Libro de los estatutos, asiento de Hermanos y hermanas de la Cofradía del Arcángel San Miguel, año 1814.
Hermandad de treinta y tres hermanos más el Prior y el secretario, para su ingreso se debía ser persona honesta, de buena calidad fama y costumbres y pagar de entrada diez reales de plata y una vela de tres onzas.
Los estatutos obligan a la asistencia del Capítulo, a la fiesta, completas en la víspera de la fiesta, misa solemne y sermón con velas encendidas y al aniversario. Igualmente, asistencia a los enfermos y entierros. Obligaciones del Prior, Mayorales y el destino de las penas: “Para aumento de la luminaria, sin que en ninguna otra cosa se puedan invertir”.
En el libro se detallan las cuentas de la cofradía y la relación de hermanos y hermanas de la misma a lo largo de los años.
El Arcángel San Miguel considerado abogado del pueblo elegido de Dios.
ES 22125 ADPHU {01} D-01473 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de Santa Lucía 1729 – 1841
Instituida en la iglesia de San Miguel del convento de religiosas Carmelitas de Sariñena: “Cuyo altar e invocación está en la iglesia de San Miguel en la iglesia de la Virgen del Carmen de la Villa de Sariñena, quiera sea nuestra abogada con nuestro S. Jesucristo pera encaminar las almas de los cofrades de dicha cofradía y estatutos siguientes”.
Para entrar se debía pagar cinco reales y una vela y otros cinco reales al año. Los hijos de los cofrades cinco reales y una vela por la entrada y la salida. “Antes de ser admitido se haya de examinar por los cofrades sea de costumbres honestas”.
El libro comienza con una relación de hermanos de la cofradía, siendo la primera Sor Francisca Lorquet. Solamente podían ser veinticinco cofrades “Siendo personas de loables costumbres”. La víspera de la santa se celebraban las Completas y en la fiesta misa cantada. El libro se desarrolla con actas, relación de hermanos y cuentas.
“En el año de 1829 de 15 de diciembre Fray Blas Solés, confesor de las religiosas del convento de Nª Sª del Carmen de esta villa de Sariñena propuso a la cofradía que la madre Priora de dicho convento le había dicho no era del cargo del combento el pagar al padre confesor las distribuciones de las misas, completas y aniversario como todo lo demás anexo a la fiesta. Aviendose juntado la cofradía se le dio satisfacción al padre confesor con el mismo libro para que la Madre Priora como las demás religiosas supieran que pagava dicha cofradía al combento por la fiesta, misa de día de la Santa, salve, completas y aniversario antiguamente diez y ocho sueldos como se ve en el libro antiguo de dicha cofradía, folio veinte y tres a catorce de diciembre de mil seis cientos treinta y ocho. Y aviendo consignado y adjudicado el censal que paga, Jayme Alegre de veinte y cinco sueldos anua pensión años hace como actualmente cobra dicho combento del dicho Jayme Alegre respondió el padre confesor en nombre del dicho combento y dichas religiosas quedaban satisfechas que era de su cargo el hacer todo el coste de arriba dicho. Allavase Priora al presente la Madre Dionisia Navarro y el padre confesor se llamaba fray Blas Solés y el mayoral de dicho año Francisco Mirallas. Todo consta del libro antiguo de dicha cofradía al folio treinta y siete al que me refiero”.
Santa Lucía es la patrona de la vista.
ES 22125 ADPHU {01} D-01464 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de los Hermanos de la Purísima Concepción 1815 – 1841
Cofradía fundada en el convento de San Francisco de la Villa de Sariñena “Vistas los antecedentes ordinaciones de la cofradía de la Purísima Concepción fundada en el convento de San Francisco de la Villa de Sariñena de esta diócesis. En atención a que de ellas se ha de seguir el mayor culto a Nuestra Sª en dicha Yglesia”.
El libro comienza con las penas por las faltas, falta a juntas, por levantar la voz, faltar a obediencias, a la fiesta, completas, aniversario, entierros o trabajar el día de la festividad. Continúa con los estatutos y ordinaciones, las juntas se hacían en las casas de los Mayorales y estaba compuesta por treinta y tres hermanos.
“Los hermanos tengan obligación de concurrir a la casa del difunto y de asistir al comienzo con velas encendidas, las que les darán los Mayorales o en ocasión, quienes las de pena de dos sueldos y la misma pena tendrán, si no havisan, o …, quien havise a todos los hermanos para el entierro, y al que a este faltase tenga de pena dos sueldos, y para quitar las controversias, que puede a ver en las faltas de los entierros, que pueden acontecer, en los tiempos de siega, trilla, sementera y hacer guebras, se adviere que si quelquiera hermano havisado por el Mayoral, y estuviese ocupado en otras oficinas una ora de camino fuera de Sariñena, como le coxa la noche fuera de su casa, no tenga ninguna pena.”
La Inmaculada Concepción de María, conocida también como la Purísima Concepción, es un dogma de la Iglesia católica proclamado en 1854 que sostiene que la Virgen María estuvo libre del pecado original desde el primer momento de su concepción por los méritos de su hijo Jesucristo, recogiendo de esta manera el sentir de dos mil años de tradición cristiana al respecto. Se celebra el 8 de diciembre, nueve meses antes de la celebración de la Natividad de la Virgen el 8 de septiembre.
ES 22125 ADPHU {01} D-01474 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Cofradía de la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo 1774 – 1841
Erigida en la iglesia colegial de la Villa de Sariñena. Sus cofrades estaban obligados a cumplir sus estatutos y ordinaciones que va desarrollando el libro, al igual que las anteriores cofradías. Se reunían en la escuela de niños, de primeras letras o de primera educación, lugar exacto que no se llega a precisar, cuando lo normal era en casa del Mayoral.
La cofradía contaba con estandarte, con cruz de seda y cordones negros y amarillos. Los cofrades llevaban túnicas.
Como curiosidad, en el libro recoge una relación de “Hermanos eclesiásticos y religiosos de devoción de la Sangre de Nuestro señor Jesu-Christo”. El primero de ellos es Fray Manuel Bayeu Cartujo “Libre de todo escote. Murió”, el célebre cartujo que pintó el conjunto pictórico mural de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes.
En la contraportada hay un grabado de Cristo Crucificado entre dos ángeles que recogen su sangre en sendos cálices. Pegado y recortado en su parte inferior.
ES 22125 ADPHU {01} D-01470 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.
Una lápida, en el entorno del aeródromo «Alas Rojas» de Sariñena, recuerda la memoria de Carlos Muntadas Prim S. Prim Duque de los Castillejos y el alférez Abelardo Carazo Calleja “Aquí cayó con otros compañeros el 14 de septiembre de 1937. II A.T. luchando por Dios y por España el capitán voluntario de aviación Carlos Muntadas Prim S. Prim Duque de los Castillejos nacido en Barcelona en enero de 1901.” En este artículo nos adentramos en la figura de Carlos Muntadas Prim, duque de Castillejos.
Carlos Muntadas Salvador Prim Muntadas y Golferichs II duque de los Castillejos nace en Barcelona en enero de 1901, hijo de Carlos Muntadas y Muntadas y Concepción Salvadó-Prim y Golfrich. Su padre, Carlos Muntadas y Muntadas, del linaje Muntadas, respondía a una importante familia catalana fundadores de la factoría la España Industrial y propietarios, entre otras posesiones, del Monasterio de Piedra (La Saga de los Muntadas Prim. Destino del 12 al 22 de febrero de 1978, nº. 2.106.). El linaje Muntadas, en origen Muntades, ahonda el periodista Xavier Boro, proviene de Sant Sadurní de Sovelles: “Dos de sus miembros, Matías Muntadas y Francisca Campeny, se trasladaron a Igualada donde nacieron sus siete hijos, fundadores de la que sería una de las compañías más potentes de todo el estado”.
Por parte materna, Carlos Muntadas Prim hereda los títulos del ducado de Prim y del ducado de los Castillejos. Su madre, Concepción, era sobrina materna de Isabel Prim y Agüero, I duquesa de Prim grande de España. De hecho, el ducado de Prim fue el primer título que concedió Amadeo I, seguido del ducado de los Castillejos.
Ingeniero industrial, estudia en la Escuela Central de Ingenieros Industriales (Relación de alumnos caídos, ABC 31 de marzo de 1940). Como empresario, Carlos Muntadas Prim estuvo vinculado al Banco Zaragozano, del que fue consejero, y a la España Industrial. Además, es aviador y gran aficionado a la aviación, siendo uno de los pioneros del vuelo a motor en Cataluña y que alcanza el grado de teniente de aviación durante la guerra civil española.
Carlos Muntadas Prim (Diario de Barcelona. La Saga de los Muntadas Prim. Destino del 12 al 22 de febrero de 1978, nº. 2.106).
Es reseñable, tal y como recoge Xavier Boro, Carlos Muntadas Prim es socio y atleta del Club Deportivo Espanyol y participa en campeonatos de primer nivel con la recién creada sección de atletismo del club blanquiazul.
Como curiosidad, su padre Carlos Muntadas Muntadas preside, entre 1921-1931, el Centro Aragonés de Barcelona, sustituyendo al sariñenense Rafael Ulled: “Su gestión duró dos años, a él le cupo el honor de vivir otro período ilusionante: la Exposición Universal de Barcelona de 1929. Se programó una Semana Aragonesa en el Palacio de Proyecciones y en el Pueblo Español. Hubo exposiciones, cine documental, espectáculos folclóricos y conferencias, que impartieron Isidro Comas y Ricardo del Arco, entre otros. El monarca Alfonso XIII, en su visita al Pueblo Español, asistió –“gratamente sorprendido”, según las crónicas– a un recital del jotero José Oto, que dirigió el Orfeón Goya y la rondalla del Centro.” (Historia – CENTRO ARAGONÉS DE BARCELONA (centroaragonesdebarcelona.es)).
Con la irrupción de la guerra, Carlos Muntadas Prim se alista como voluntario de aviación en el bando franquista, pasando de Biarritz a zona sublevada con el ST-25 que utiliza para competir. Concretamente llega a Pamplona “En aquellos momentos de intensa exaltación patriótica, llega a Pamplona pilotando una avioneta de su propiedad, el duque de los Castillejos. Como ellos, con el mismo fervor, con idéntico entusiasmo, viene a luchar por Dios y por España” (La Vanguardia, 14 de septiembre de 1939). No obstante, algunas fuentes citan que primero se presenta «rápidamente» con su bimotor Monospar a las fuerzas nacionales en Burgos (Revista de aviación).
Efectivamente, a los mandos de su avioneta, Carlos Muntadas Prim presta sus primeros servicios en el bando nacional, realizando arriesgados enlaces “de gran trascendencia en aquellos momentos confusosllevando a cabo enlaces arriesgados, de enorme responsabilidad, que contribuirán al éxito de las primeras operaciones”. Al poco, comienza a pilotar aviones de mayores dimensiones, tomando parte en numerosas operaciones, como en Somosierra, San Marcial e Irún: “Días más tarde, sustituye su avioneta por un viejo aparato de la Aviación Nacional, con el que toma parte en las operaciones de Somosierra, San Marcial e Irún. (La Vanguardia, 14 de septiembre de 1939). Se cita que pilota “Dragones” y “Fokkers”, encuadrado en el Grupo 31 y en octubre Muntadas se incorporó a los Junkers «donde hasta su muerte realizó un importante papel”(Revista de aviación).
Por méritos de guerra, Carlos Muntadas es ascendido al grado de teniente y pasa a formar parte del 1er grupo español de vuelos nocturnos, confiándole un moderno trimotor bombardero junto a los aviadores Carlos de Haya González de Ubieta y el ruso el teniente Vsevolod Marchenco Larinof. La Vanguardia, en su edición del 14 de septiembre de 1939 lo recogía de la siguiente forma: “Ascendido a teniente por méritos de guerra, se le confía un moderno trimotor de bombardeo, formando con los inolvidables Haya y Marchenco, el primer grupo español de vuelos nocturnos. Con el primero de dichos héroes, aprovisiona de víveres y municiones a los heroicos defensores del Santuario de la Virgen de la Cabeza. Toma parte activa en la famosa batalla de Brúñete, y colabora eficazmente en la brillantísima campaña del Norte. Asciende a capitán”.
Entre enero y abril de 1937, Carlos Muntadas Prim, junto a los aviadores Carlos de Haya y el ruso Marchenko realizan el aprovisionamiento de víveres a los militares atrapados en La Basílica y Real Santuario de la Santísima Virgen de la Cabeza, santuario ubicado en pleno parque natural de la Sierra de Andújar, en el paraje conocido coloquialmente como cerro del Cabezo, provincia de Jaén. En el santuario quedan atrapados unos doscientos guardias civiles, sus familias y numerosos civiles de la provincia de Jaén, bajo el mando del capitán Santiago Cortés González. Consiguieron resistir durante nueve meses al asedio hasta que el 1 de mayo de 1937, con el Santuario reducido a escombros, cae herido de muerte el capitán Santiago Cortés González y el Santuario es tomado por el bando republicano.
De aquellos sucesos, existe una detallada relación de misiones en las que interviene Carlos Muntadas Prim, principalmente en el asedio al monasterio de la Virgen de la Cabeza (Página Facebook: El Santuario de la Virgen de la Cabeza en la Guerra Civil)
18 de enero de 1937. Tras intentar sin conseguirlo, arrojar víveres sobre los asediados el día 17, Haya y Muntadas lo vuelven a intentar el día 18. Apenas daban las ocho de la mañana en Tablada, el Douglas de Carlos de Haya y, algo después, el Junkers-52 de Muntadas, ponen rumbo a levante buscando la sierra de Andújar con dos cargas de víveres, la de Haya para el santuario y la de Muntadas para Lugar Nuevo. Los dos pilotos tuvieron que volver, debido al mal tiempo; lo intentaron al mediodía: ¡Misión imposible!.
16 de abril de 1937 Muntadas y Bengoechea participan en el bombardeo de Linares.
20 de enero de 1937 Aprovisionamiento al santuario de la Virgen de la Cabeza. Aparatos: Junkers 52 nº 22-54 Piloto: teniente Muntadas Material Arrojado: Indeterminado número de víveres. Nota: Muntadas efectuó 3 vuelos.
16 de enero de 1937 Aparato: Junkers JU-52 nº 22-54 Pilotos: teniente Muntadas y Alférez Gallo Nota: Resulta imposible arrojar víveres por la niebla y el mal tiempo.
17 de enero de 1937. Carlos de Haya y Carlos Muntadas, conscientes de las penurias, ya espantosas, que estaban padeciendo los sitiados, uno en el Douglas DC- 2 y el otro en un Junkers 52, intentan un abastecimiento de urgencia, pero eran tales las nieblas que coronaban el santuario que les fue misión imposible, entre la desesperación no ya de las familias sino de Cortés. Nada más comprobar y escuchar cómo se alejaban los aviones, el capitán ordenó sacrificar tres caballerías que quedaban y que habían servido para bajar y subir, con cargas, entre Lugar Nuevo y el santuario y viceversa. ¡Mil bocas para comerse tres bestias!.
19 de enero de 1937 Fue un día de sol y lloviznas, pero sin nieblas. Los aviadores Haya y Muntadas aprovecharon la oportunidad que les daba el tiempo para hacer cinco viajes al santuario, dos desde Sevilla y tres desde Córdoba. En uno de los viajes, Haya bombardeó la posición desde la que el ejército republicano los fustigaba con el fuego de una ametralladora antiaérea, destruyéndola. Aquel día nos dice Juan Pedro Cortés Camacho en su libro La Epopeya del Silencio, Haya y Muntadas arrojaron a los sitiados 2.236 kilogramos de víveres sobre el santuario y 1.275 sobre Lugar Nuevo.
27 de abril de 1937. Aprovisionamiento Aparato: Savoia 81 nº 20-21. Piloto: capitán Carlos de Haya González. Tripulante: teniente Muntadas Duración del vuelo: 2 h. Material arrojado: 1.000 kg. de suministros, entre ellos 200 kg. de bombas de mano y gasolina para defenderse de los tanques. Nota: Aprovisionamiento y bombardeo. Nocturno. 1 impacto
19 de enero de 1937Aparatos: Junkers 52 nº 22-54 Piloto: teniente Muntadas Material arrojado: Indeterminado número de víveres. Nota: Muntadas efectuó 2 vuelos.
30 de abril de 1937 Aparato: Junkers-52 nº 47 Piloto: capitán Carlos de Haya González Tripulante: teniente Muntadas Duración del vuelo: 2 h. 10 m. Nota: Bombardeo. Nocturno. 3 impactos y dos ráfagas de metralla Aparato: Junkers-52 Piloto: teniente Marchenko Tripulante: teniente Ercilla Material arrojado: Víveres
20 de marzo de 1937 El heliograma enviado hasta Porcuna y destinado al capitán Rodríguez de Cueto, un mensaje -parte el día 20 y parte el 22- que decía: Estamos sin víveres-…, llevan dos días bombardeándonos sus aparatos desde Andújar, habiéndonos causado dos bajas. Los Katiuskas habían arrojado en este día casi tres centenares de bombas. Ese mismo día Marchenko y Bazán a las 18 h. 55 m. y Haya-Muntadas casi media hora más tarde abastecían las posiciones del santuario. Lugar Nuevo había sido aprovisionado algo antes, por medio de un Junker-52 pilotado por Bengochea acompañado de Prada.
18 de enero de 1937 Aparato: Douglas DC-2 Piloto: Carlos de Haya Material arrojado: Indeterminado número de víveres. Nota: De Haya efectuó 2 vuelos desde Sevilla y otros 2 desde Córdoba. Aparato: Junkers-52 nº 22-54 Piloto: teniente Muntadas Material arrojado: Indeterminado número de víveres. Nota: Muntadas realizó 2 vuelos.
17 de abril de 1937APARATO: Junkers 64 Piloto: Capitán Carlos de Haya González Duración vuelo: 2 h. 30 m. Nota: Aprovisionamiento y bombardeo. Nocturno Aparatos: Junkers 52 Pilotos: Bengoechea y teniente Muntadas. Nota: La escuadrilla ataca posiciones republicanas con el resultado de 37 bajas
17 de enero de 1937 Aparatos: Douglas DC-2 Junkers JU-52 nº 22-59 Pilotos: Carlos de Haya, teniente Muntadas y Alférez Gallo Nota: Ambos vuelos fracasan debido a las condiciones meteorológicas.
20 de marzo de 1937 Aparato: Junkers-52 nº 22-62 Piloto: capitán Carlos de Haya González Auxiliar: teniente Muntadas Material arrojado: Víveres Tiempo de vuelo: 2 h. 15 m. Nota: Vuelo nocturno. Aparato: Savoia-81 nº 21-20 Piloto: capitán Bengoechea. Auxiliar: Prada. Material arrojado: Víveres. Nota: Atacado por los cazas republicanos recibió impactos. Aparato: Junkers-52 nº 22-59. Piloto: capitán Bazán. Auxiliar: teniente Marchenko. Material arrojado: Víveres. Nota: Atacado por los cazas republicanos recibió impactos
19 de abril de 1937. Aparato: Junkers-52 nº 22-61. Piloto: Capitán Carlos de Haya González / teniente Muntadas. Duración de vuelos: Se realizaron dos servicios de 1 h. 42 m. y otro de 1 h. 40 m. Nota: Bombardeo proximidad santuario. Nocturno. Antiaéreos. Este día Marchenko y Prada lanzan otro mortero de 81 mm. Desde el Savoia.
20 de abril de 1937. Aparato: Savoia-81 nº 21-20. Piloto: capitán Carlos de Haya González / capitán Prado. Duración del vuelo: 2 h. 10 m. Material Arrojado: Víveres y otros Nota: Aprovisionamiento y bombardeo. Nocturno. Antiaéreos. Aparatos: Junkers-52 y Fiat. Pilotos: teniente Marchenko, teniente Muntadas, Jaime Díaz de Rivera, comandante Mendizábal. Realizaron ataques contra posiciones republicanas. El grupo de Junkers del comandante Gil Mendizábal, protegido por 24 cazas Fiat, ataca a los tanques, morteros y caminos republicanos, con tal éxito que los republicanos fracasaron en el ataque iniciado.
18 de abril de 1937 Aparato: Savoia-81 nº 21-20. Piloto: capitán Carlos de Haya González / Ccapitán Prado. Duración del vuelo: 2 h. 14 m. Material Arrojado: 1 mortero, fusiles, ametralladoras y munición, parte del cual cae en posiciones republicanas. Nota: Aprovisionamiento y bombardeo. Nocturno. Antiaéreos. Este día Marchenko hace 2 servicios de bombardeo y Muntadas uno, ambos con aparatos Junkers.
“La guerra se endurece por momentos: nuestros valientes aviadores se superan abatiendo sin cesar aparatos enemigos. Llega septiembre: el dragón rojo Intenta un esfuerzo supremo, pretende conquistar Zaragoza. ¡Vana ilusión!, las victoriosas tropas de nuestro Caudillo dan al traste con tamaña fanfarronada. Nuestra heroica Aviación trabaja intensamente.”La Vanguardia, 14 de septiembre de 1939.
En torno a septiembre de 1937, la pista de Carlos Muntadas Prim se sitúa en la base aérea de zaragoza. Es entonces, cuando la noche del 14 de septiembre de 1937, sobre la 20:30 horas, Carlos Muntadas Prim despega de la base aérea de Zaragoza con destino bombardear el aeródromo republicano “Alas Rojas” de Sariñena.
Lo hace a bordo del Junker Ju-52 núm. 22 – 61 del Grupo I Ju-52 de 2.G/22 con código 22+61 (Cosas de la Aviación), con base en Zaragoza, avión de transporte alemán que fue adaptado durante la guerra civil española como bombardero y que llevó por nombre “Sariñena” (También ostentó este nombre el 22-99). Le acompañan el teniente Vsevolod Marchenko Larinof, conocido como el “ruso blanco”, el sargento artillero, ametrallador, José Ramón Blasco Lavín, el alférez Abelardo Carazo Calleja, el ingeniero sargento Federico Romero y el cabo, operador de radio, Ángel Aparicio Velasco. Algunas fuentes también citan a Carazo Calleja (Cosas de la Aviación).
Sin embargo, antes de alcanzar su objetivo, a medio camino de su destino, el avión es avistado por tropas republicanas al pasar sobre la sierra de Alcubierre, desde el puesto de Lanaja, poniendo en alerta al aeródromo republicano Alas Rojas. Así, una vez avisados en el aeródromo, un chato, a los manos del ruso Eugene Yakushin, despega al encuentro del Ju-52;. aunque, no obstante, algunas fuentes apuntan que fue el ruso Iván Trofimovich Eremenko.
Sarlvador Trallero (Alas Rojas. Sariñena Editorial), apunta que el piloto respondía a Eugene Yakushin, piloto de la unión soviética,especialista en vuelo nocturno y asesor de aviación. Yakushin, también era conocido como Mateo Rodrigo, “quien protagonizó en Sariñena en los primeros días de febrero de 1937, el primer derribo en combate nocturno reseñado en la historia española de la aviación.”(Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros, “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”).
El relato que recoge Salvador Trallero, describe como entrada la noche, el Ju-52, el Junker pilotado por Carlos Muntadas, trata de localizar su objetivo, arrojando una bengala que ilumina completamente la zona: “Esto permitió a Yakushin localizar y ametrallar el aparato en dos ocasiones, siendo en esta última cuando el aparato se vio alcanzado completamente, cortando la cola del avión y ametrallando mientras este descendía. Lograron lanzarse en paracaídas el capitán Carlos Muntadas Prim, el teniente Vsevolod Marchenko Larinof y el sargento José Ramón Blasco Lavín. En el aparato murió el alférez Abelardo Carazo Calleja, el sargento Romero y el cabo Aparicio. (Trallero, Salvador. Alas Rojas).
Un día, en el aeródromo de Zaragoza, los jefes y oficiales de servicio comienzan a impacientarse: el capitán Muntadas debiera estar de regreso, comentan. Pasa el tiempo y el nervosismo aumenta. ¡Vana espera, e] capitán Muntadas no había de regresar!Como ellos llegó un día a Pamplona dispuesto a luchar por Dios y por España, como ellos juró defenderla hasta la muerte. Hoy hace dos años, en el frente de Aragón, sector de Sariñena, el capitán Muntadas cumplía su solemne juramento.¡Capitán Carlos Muntadas Salvado Prim, duque de los Castillejos! ¡Presenté! I. — LLa Vanguardia, 14 de septiembre de 1939.
Carlos Muntadas Prim y Vsevolod Marchenko Larinof fueron muertos y abatidos, respectivamente, aquella misma noche. La Causa General de Sariñena, L. 1412, recoge como “el 13 de septiembre de 1937, en el término de Sariñena ‘Partida los Sasos’ apareció herido con magullamiento general por accidente de aviación, el teniente de Aviación llamado Marchenco, del que se decía que era ruso blanco”. Para el investigador altoaragonés Víctor Pardo Lancina, este documento explica que “cayó el aparato que pilotaba incendiado, en combate con los cazas de Alas Rojas”. Igualmente, Pardo cita a Jesús Salas Larrazá-Bal quien, en La guerra de España desde el aire, p. 267, sitúa el accidente en esta misma fecha de septiembre. Al parecer, encontraron los cadáveres de la tripulación completamente quemados e irreconocibles.
Xavier Boró relata como aferrado a los mandos en un último y supremo esfuerzo, moría carbonizado “Su copiloto, Vsevolod Marchenko, un «ruso blanco”, era apresado y fusilado”. Al parecer, todo apunta a que a Carlos Muntadas Prim le falla el paracaídas, este no se le abre y acaba estrellándose contra el suelo. Salvador Trallero recoge como en un bolsillo “llevaba las entradas para ir al cine en Zaragoza con la novia cuando llegara”. Marchenko logra saltar, pero acaba siendo localizado, falleciendo tras un intercambio de disparos con sus perseguidores Si que consigue escapar José Ramón Blasco Lavín, alcanzando líneas nacionales.
Según Salvador Trallero los cadáveres de los pilotos son enterrados en la rambla de Guerrero, no lejos de Albalatillo, colocándose unas piedras para marcar el lugar.
Noticias necrológicas. El duque de los CastillejosHa dado heroicamente su vida por la patrie el joven capitán de aviación don Carlos Muntadas Salvador Prim Muntadas y Golferichs, segundo duque de los Castillejos. A su desconsolada madre, a sus hermanos, los vizcondes del Bruch, los duques de Prim y los condes de Reus y demás miembros de la distinguida familia barcelonesa, testimoniamos nuestro sincero pesar.ABC. Edición Sevilla, 25 de septiembre de 1937.
Su muerte encuentra eco en los medios de la época y el mismo general Queipo de Llano pronuncia unas palabras en su memoria en Radio Sevilla “A esos rojillos de Sariñena que nos han matado a unos valientes aviadores, yo les prometo que recibirán muy pronto su castigo. El castigo no se hace esperar, tres días después una escuadrilla de Heinkel-III bombardea el campo desde mucha altura” (Trallero, Salvador. Alas rojas).
Igualmente en la crónica del ABC del 17 de septiembre de 1937, en su edición de Madrid:, confundiendo a Marchenko con Manowski, «Aragón. Tres Junkers abatidos por nuestros cazas. Perecen varios aviadores alemanes, entre ellos el célebre pilotó Manowski«:
Sariñena 1.6, 10 mañana. A las nueve de la noche del martes fueron oídos unos aviones que volaban sobre esta villa y sus proximidades. Rápidamente funcionaron las señales de alarma, y las gentes acudieron en su mayoría a los refugios, aunque hubo quien prefirió quedarse en la calle, o salir al campo. De improviso, se vio iluminado el espacio por la luz de una bengala, lanzada desde gran altura, y al momento observarse también que se encendían todas las luces del campo de aviación. Con un intervalo de varios segundos, se oyeron dos ráfagas de ametralladora, y se vio como descendía una especie de bólido, qué dejaba tras sí una estela de humo densísimo. Momentos más tarde se supo que nuestros cazas habían derribado dos trimotores alemanes, marca Junkers, y los restos de uno de ellos estaban, parte, cerca de las alambradas del campo y otra parte a 300 metros del borde de una montaña. El hecho quedó confirmado, y produjo extraordinario júbilo entre las gentes, que no mucho rato antes habían: oído la explosión de cinco bombas en las proximidades del, pueblo de Albalatillo. Por nuevas noticias llegadas se supo. que otro Junkers había caído, sin duda, a muchos kilómetros del campo de aviación. Se le vio huir incendiado, los jefes del campo formaron unas patrullas, que salieron en busca de los restos del avión y de los tripulantes. Los servicios se organizaron inmediatamente. También se ordenó que otra patrulla custodiara los restos del trimotor que cayó en las proximidades del campo y recogiera los cadáveres de los tripulantes. Se encontraron, en efecto, dos cadáveres carbonizados, y junto al trimotor un paracaídas.
También podemos contar con el relato publicado en la Revista Aviación:
Finalizando el verano de 1937, la Aviación Nacional, por medio de los infatigables «Junkers», debutó en el bombardeo nocturno de los aeródromos enemigos. El 14 de septiembre, al llevarse a cabo la segunda actuación, todo parecía que iba a discurrir con la misma tranquilidad que la víspera; tras el despegue, de Zaragoza, al anochecer, el trimotor 22-61 voló sin problemas hasta el objetivo: el aeródromo de Sariñena, pero en este punto sorpresivamente salió a su encuentro la caza republicana, que no tuvo dificultad para derribarlo.
Con la excepción del cabo ametrallador Blasco -quien, tras una auténtica odisea, consiguió salvarse- y el teniente Marchenko que haciendo uso del paracaídas también, cayó herido en zona enemiga, donde fue fusilado, el resto de los tripulantes: capitán Muntadas, alférez Carazo, sargento mecánico Romero y cabo radio Aparicio, perderían la vida. El comandante del «Junkers» abatido, capitán Carlos Muntadas Salvadó Prim, duque de Castillejos, era piloto civil antes de la guerra. El Alzamiento le sorprendió en Francia, presentándose rápidamente con su bimotor «Monospar» a las fuerzas nacionales en Burgos. El aviador pasó a volar en los «Dragones» y «Fokker» y su aparato militarizado, fue encuadrado en el Grupo 31. En octubre Muntadas se incorporó a los «Junkers» donde hasta su muerte realizó un importante papel.
Por Decreto del 23-2-1940 al capitán Muntadas le sería concedida la Medalla Militar individual. Ante el «Sariñena» (22-61) -también ostentó este nombre el (22-99)- aparecen de izquierda a derecha de pie: alférez Díaz de Bustamente, teniente Pérez Meléndez (Lisardo), alférez Sánchez Cabal, mecánico Aregay y radio Ismael; sentado, alférez Muntadas (José Vicente).
Pero, como se ha apuntado anteriormente, algunas fuentes apuntan al ruso Iván Trofimovich Eremenko autor del derribo del Junker de Carlos Muntadas Prim.:
Junkers 22-61 fue derribado por Ivan Eremenko por la noche. Página 214 del libro “La guerra aérea en España” de Sergei Abrosov.
“El 14 de septiembre, sobre la región de Sariñena, Iván Eremenko volando un I-I6 derribó un Ju-52 de 2.G/22” (Cosas de la Aviación).
“Al mando de un Junkers Ju-52 Muntadas tenía la misión de bombardear la base republicana de Sariñena; sin embargo, un caza pilotado por el ruso Iván Eremenko, Ramón” (Xabier Boró).
También lo recoge Mijáil Zefirov en su Biblioteca histórica militar: “En julio la escuadra participó en batallas en la zona de Brunet y Madrid, y en otoño operó desde Zaragoza. La noche del 14 al 15 de septiembre de 1937 en la zona Sariñena, 65 km al noreste de Zaragoza, Eremenko derribó el Ju-52/3m»22+61″ del 2-G-22, en el que volaba como copiloto Capitán Vsévolod Marchenko.” (La segunda guerra mundial, aliados de la Luftwaffe italiana).
En este sentido se manifiesta Carlos Lázaro Ávila, quien cree que es Eremenko el piloto que derriba el Junkers, matizando que este hecho, si mal no recuerda, ha sido bien estudiado por el biógrafo de Carlos de Haya “se dice que le acusaron de la muerte de Muntadas por mal planteamiento de la misión”. El libro, apunta Carlos Lazaro Ávila, está acabado hace tiempo, pero Defensa se muestra reticente a publicarlo.
Igualmente, Carlos Lazaro Ávila apunta como en España el Junkers 52 ya era un aparato en configuración militar: «Si mal no recuerdo en el aeródromo de Sariñena-Albalatillo había una patrulla de I-15/Chato por las incursiones nocturnas previas. Creo que ni Haya, ni Muntadas se imaginaban que hubiera una patrulla de I-15. De hecho, me consta que los primeros derribos nocturnos se achacaron a fallos del sistema eléctrico de las espoleado.»
“Unos labradores encontraron la cola del avión en la partida de Cachicorva, a unos kilómetros del aeródromo. “
Alas Rojas. Trallero, Salvador.
En el lugar donde fueron derribados, una lápida a modo de memorial recuerda a Carlos Muntadas Prim S. Prim, considerándose el tercer derribo nocturno de la aviación. Se encuentra junto a la de Abelardo Carazo Calleja: “En este lugar dio su vida por dios y por España el alférez de aviación Abelardo Carazo Calleja en accidente nocturno el 14 de septiembre de 1937. Sus padres le dedican este recuerdo.”
Tumba y estela de aviadores.En la Partida Los Sasos, en el límite de las defensas del aeródromo y en una vaguada al lado de una caseta para control de riegos, se encuentran una tumba rematada con una lápida y una estela de piedra.En la tumba, trapezoidal, puede leerse: «Aquí cayó con otros compañeros el 14-IX-1937, II A. T. (Año Triunfal) luchando por Dios y por España, el capitán voluntario de Aviación Carlos Muntadas S. Prim Duque de los Castillejos nacido en Barcelona en enero de 1901».A pocos metros se halla una estela de piedra arenisca levantada sobre un pedestal y coronada por una semiesfera a modo de tímpano con los símbolos de la Falange, el yugo y las flechas; una cruz latina en el centro y a la derecha el emblema del Arma de Aviación. En el cuerpo central una leyenda: «En este lugar dio su vida por Dios y por España el alférez de aviación Abelardo Carazo Calleja en accidente nocturno el 14 de septiembre de 1937. Sus padres le dedican este recuerdo».Ley 14/2018, de 8 de noviembre, de memoria democrática de Aragón, ruta de la memoria democrática de Aragón «El Frente de los Monegros»
Esquela Carlos Muntadas Prim. El Noticiero, 22 de septiembre de 1937.
Esquela I aniversario Carlos Muntadas Prim. El Noticiero, 13 de septiembre de 1938.
Banco Zaragozano a sus Consejeros. Amanecer, 8 de agosto de 1939.
Necrológicas
Segando aniversario de la gloriosa muerte del capitán de Aviación Carlos Muntadas. Hoy hace dos años, en el frente de Aragón, sector de Sariñena, caía en acto de servicio un aristócrata catalán, un soldado de España. Sería injusto, imperdonable, que en estas horas felices de paz y bienestar para los españoles, olvidáramos a quien tan eficazmente contribuyó a deparárnoslas a costa del sacrificio de su vida. Su meritísima actuación en la gloriosa Cruzada contra los enemigos de España, da comienzo el día veinte de julio de mil novecientos treinta y seis. Son los inolvidables días del Alza miento. A Pamplona afluyen sin cesar, legiones de boinas rojas y camisas azules; patriotas de todas edades, desde el joven imberbe hasta el hombre maduro, casi anciano. En aquellos momentos de intensa exaltación patriótica, llega a Pamplona pilotando una avioneta de su propiedad, el duque de los Castillejos. Como ellos, con el mismo fervor, con idéntico entusiasmo, viene a luchar por Dios y por España.
En su propia avioneta presta los primeros servicios de gran trascendencia en aquellos momentos confusos, llevando a cabo enlaces arriesgados, de enorme responsabilidad, que contribuirán al éxito de las primeras operaciones. Días más tarde, sustituye su avioneta por un viejo aparato de la Aviación Nacional, con el que toma parte en las operaciones de Somosierra, San Marcial e Irún. Ascendido a teniente por méritos de guerra, se le confía un moderno trimotor de bombardeo, formando con los inolvidables Haya y Marchenco, el primer grupo español de vuelos nocturnos. Con el primero de dichos héroes, aprovisiona de víveres y municiones a los heroicos defensores del Santuario de la Virgen de ja Cabeza. Toma parte activa en la famosa batalla de Brúñete, y colabora eficazmente en la brillantísima campaña del Norte. Asciende a capitán. La guerra se endurece por momentos: nuestros valientes aviadores se superan abatiendo sin cesar aparatos enemigos. Llega septiembre: el dragón rojo Intenta un esfuerzo supremo, pretende conquistar Zaragoza. ¡Vana ilusión!, las victoriosas tropas de nuestro Caudillo dan al traste con tamaña fanfarronada. Nuestra heroica Aviación trabaja intensamente.
Un día, en el aeródromo de Zaragoza, los jefes y oficiales de servicio comienzan a impacientarse: el capitán Muntadas debiera estar de regreso, comentan. Pasa el tiempo y el nervosismo aumenta. ¡Vana espera, e] capitán Muntadas no había de regresar!
Como ellos llegó un día a Pamplona dispuesto a luchar por Dios y por España, como ellos juró defenderla hasta la muerte. Hoy hace dos años, en el frente de Aragón, sector de Sariñena, el capitán Muntadas cumplía su solemne juramento.
¡Capitán Carlos Muntadas Salvado Prim, duque de los Castillejos! ¡Presenté! I. — L
La Vanguardia, 14 de septiembre de 1939.
Obituario aniversario Abelardo Carazo Calleja. Diario de Burgos : de avisos y noticias: Año XLVIII Número 19765 – 1938 septiembre 13.
No fue el único de su familia, el también aviador Jorge Luis Muntadas falleció durante la guerra civil en un accidente de aviación. Así lo recoge La Vanguardia del 14 de Septiembre de 1939 «La casualidad hizo que tiempo más adelante un primo de Carles Muntadas, también muriera en un accidente de aviación que en este caso se produjo en Málaga: Jorge Luís Muntadas Claramunt (conocido como Muntaditas según la Vanguardia), con 21 años era el piloto español más joven de la aviación franquista». Pues, como ya avanzaba la misma La Vanguardia del 19 de Julio de 1939., «De estirpe ilustre en Barcelona, Jorge Luis Muntadas fue un paladín más de la Cruzada, a la que ha rendido esta noble familia su tributo de sangre con la muerte del también glorioso aviador, ya aludido, el duque de los Castillejos , primo hermano del que ahora lloramos».
Tras su muerte, Carlos Muntadas Prim es reconocido en su bando, concediéndole la medalla militar por Decreto del 23 de febrero de 1940. Igualmente fue condecorado con la Cruz del Águila alemana del gobierno nazi del III Reich, hecho recogido en El Adelantado de Segovia en su edición del 23 de octubre de 1942:
Condecoración alemana a los familiares del heroico capitán aviador Muntadas caído durante la Cruzada. Barcelona, 23. —Los familiares del capitán de Aviación, D. Carlos Muntadas S. Prim, segunde duque de Castillejos, caído en el frente de Aragón durante la cruzada, han recibido del gobierno del III Reich l preciada condecoración de la Cruz del Águila alemana con espadas, que el Führer ha concedido a varios héroes de nuestra aviación, muertos en la guerra de liberación.
El capitán Muntadas perteneció al grupo de cazas que mandaba el glorioso capitán Haya, que tanto se distinguió en el abastecimiento de los sitiados en el Santuario de Nuestra Señora la Virgen de la Cabeza, en cuyo servicio y en otros muchos tomó parte activa el duque de Castillejos.
El heroico capitán Muntadas, que poseía la Medalla Militar individual, participó asimismo en diversas acciones bélicas en los cielos de Guipúzcoa, Vizcaya, Santander, Brúñete y Porcuna, distinguiéndose por su arrojo y maestría en la navegación aérea. Logos.
En 1945, según algunas fuentes citan en 1949, el aeropuerto del Prat de Barcelona pasa a denominarse Aeropuerto Muntadas, en recuerdo de Carlos Muntadas Prim. Además, el aeropuerto había sido construido, en parte, sobre terrenos de su propiedad. El nombre dura hasta su denominación como Aeropuerto Transoceánico de Barcelona y sus siguientes denominaciones como Aeropuerto de Barcelona, Aeropuerto Barcelona-El Prat y Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat: «Es en su recuerdo que el aeropuerto de Barcelona de llama Muntadas, ya que al ser construido sobre terrenos propiedad de la familia Muntadas, esta quiso perpetuar el nombre del piloto» (La Saga de los Muntadas Prim. Moya Angeler, J. Destino del 12 al 22 de febrero de 1978, nº. 2.106).
Sobre esta denominación «Aeropuerto de Muntadas» en el artículo «Nuestro aeropuerto visto por dentro», entonces «Aeropuerto Transoceánico de Barcelona» en la sección «De mediodía a medianoche» encontramos la siguiente reseña: «El nombre de Muntadas era el que tenía cuando se hallaba emplazado en lo que ahora es una especie de acuartelamiento situado a mano derecha de la carretera pequeña y polvorienta que va desde el actual al pueblo del Prat de Llobregat, Adquirió entonces dicho nombre en honor del excelentísimo señor don Carlos Muntadas Prim, duque de los Castillejos, muerto gloriosamente en vuelo de servicio sobre el pueblo de Sariñena en dura lucha contra cazas pilotados por rusos».
Carlos Muntadas Prim también es recordado por su faceta deportiva. En este sentido, Xabier Boró recoge como el Real Club Deportivo Espanyol quiso recordar su faceta de deportista blanquiazul “con un memorial atlético, una carrera por las calles de Barcelona que partía como no de la plaça Universitat, donde tenía su sede el club. Ilustres pericos como Gregorio Rojo figuran en el palmarés”.
Carlos Muntadas Salvador Prim descansa en el panteón familiar del Monasterio de Piedra, término municipal de Nuevalos. Su cuerpo fue trasladado desde Sariñena hasta el monasterio probablemente en torno a junio de 1938, celebrando su ceremonia de enterramiento el 1 de julio del mismo año y recogida en el Heraldo de Aragón del 8 de julio de 1938.
Traslado de un capitán de aviación
Son las seis de la tarde del día primero de julio actual. El cielo triste, lluvioso, parece que se asocia al dolor de las gentes sencillas y buenas que de los pueblos próximos han concurrido a los claustros silenciosos del viejo Monasterio, aquellos claustros que en sus paredes tienen el testimonio de las parejas felices que emprendieron una nueva vida feliz prometedora de dichas, El contraste es solemne. Las gentes, con sus trajes endomingados, revelan en su rostro la pena y el dolor; esperan el cadáver, los restos del capitán de nuestra invencible y gloriosa Aviación caído en el cumplimiento de su deber en tierras recién liberadas hace unos meses, en Sariñena; de aquel que era querido de todos, porque con muchos de ellos había jugado de niño; de aquellos para cuyos hijos, cuando de estudiante venía al Monasterio, tenía siempre una caricia o un beso, y para los padres una frase de afecto del corazón.
Era bueno para todos.
Allí espera también el héroe de los héroes, el As de Ases; sencillo, también con cara de dolor; espera a su hermano de Arma, a su amigo entrañable. Las gentes lo miran y admiran; está reciente su última proeza casi inverosímil, propia de un Cid: él solo ha luchado, y puede decirse que vencido, a cuarenta y siete enemigos. Todos le miran con amor: las madres, porque defiende la vida de sus hijos en el frente con arrojo. Sin igual; los padres, porque honra nuestra raza española; los futuros hombres del mañana, como símbolo admirativo del deber a cumplir en todo momento, siempre sin dudas.
No necesitáis que os lo nombre, Basta con esto. Todos sabéis quién es.
Llegan los restos y entran por la plaza de San Martín en el viejo claustro. Silencio imponente. Lágrimas en ellas, contracción dolorosa en los rostros masculinos. Se pone en marcha el triste cortejo. Las encendidas velas dan un aspecto fantástico a las inmensas bóvedas claustrales, En hombros de compañeros y deudos se lleva lentamente, pausadamente, tristemente, el sarcófago. El clero entona el “Dies ila, Dies ire, in seculum…”. Los tremendos salmos resuenan lúgubremente en las bóvedas centenarias; el momento, el lugar, las circunstancias del caso, hacen que la. procesión triste sea de un sobrecogimiento extraordinario.
Yo no sé cómo sería el entierro de aquel gran abad — infante de Aragón —que lo fue en el Monasterio; yo no sé de la majestuosidad de pena del entierro de un monje del Monasterio; del efecto fantástico de los albos hábitos cistercienses, del sobrecogimiento de los terribles salmos en tal ceremonia; pero en la tarde del día uno los evocaba yo, y aumentaba la evocación mi tristeza de deudo del que conducíamos.
Y paulatinamente cruzamos la plaza de centenarios árboles; la lluvia, que persiste, sigue dando carácter al triste momento y al dolor de los asistentes. En la plaza, que por la caída de la tarde, por la tristeza del tiempo y de los que la atraviesan, parece tan vestida de luto, resuenan los lúgubres cánticos religiosos. Miro a los balcones y tras ellos adivino a una madre transida de dolor en cuyo corazón se clavan como saetas medievales los tristes cánticos del fúnebre momento, Pienso en la redención de nuestra amada España salvada de la horrorosa esclavitud fe los sin Dios por el holocausto de la vida del que acompañamos y de todos los caídos por la Causa. ¡Patria bendita, redimida de sus horrores por tanta sangre derramada por su salvación! ¡Que el Dios de misericordia se apiade de ti, bendita España! ¡Que infiltre el arrepentimiento en los que sean culpables de lo que ocurre!
Poco a poco llegamos a la capilla del Monasterio donde descansan el sueño eterno antepasados del que también viene a reposar junto a ellos.
Comienza el oficio de difuntos, se repiten las invocaciones sacerdotales al Dios de misericordia, al Dios de inmensa justicia divina, al Dios de piedad infinita, al Dios de bondad sin límites.
Terribles salmos que laceran inmensamente el corazón de una madre, que está allí, en la santa capilla, rezando con cariño, poniendo el alma entera en pedir a Dios Todopoderoso por su hijo amado; y todos pidiendo por él y por España.
Termina el oficio, y yo, lector, que he cruzado ya la curva de la vida, en la que he visto dolores acerbos, puedo decirte que nunca, jamás, he visto un respeto más grande ni más emocionante que el que presencié cuando iniciado el desfile de los acompañantes, fue la primera la madre, apoyada en sus respetables muletas, quien lo comenzó. Jamás he presenciado más dolor ni visto mayor pena que la de la madre del muerto al besar la caja donde reposan para siempre los restos de su hijo, cubierta con la gloriosa bandera rojigualda y con la que fue enterrado, con desgarrado llanto.
Aquel gemido salido. de sus entrañas, de todo su ser, yo no lo he oído nunca; sobrecogió a todos, se transmitió a nuestros corazones; y sin hipérbole te digo, caro lector, que hizo nublar a todos, deudos y amigos, nuestros ojos. Hasta el hombre imperturbable ante el peligro de cada día, sintió la emoción natural del momento; tal vez recordó aquel hijo cuya muerte supo un día en un aeródromo, no importa en cuál, en el instante en que iba a subir en su obediente aparato. Y dice quién me lo contó, que rezó una oración por aquel hijo de su alma que iba al cielo de Dios. Fue un minuto de recogimiento, y al cielo de los hombres subió él, a luchar’ en pro del bien contra los hombres que siembran el mal, con el corazón traspasado de dolor, igual que la madre a la que veía gemir con un dolor sobrenatural por el hijo que se estaba enterrando en aquel instante.
Ella y él tienen el consuelo del santo amor a España; a ella le quedan más hijos que luchan por la Patria santa, y a él le quedan más querubines que le abrazan cuando regresa gozoso de realizar sus proezas, contento y satisfecho por el deber cumplido.
Gloria imperecedera a los soldados de todas las Armas del glorioso Ejército nacional, Carlos Muntadas S. Prim, capitán de Aviación, duque de los Castillejos, que diste tu vida por Dios y por España voluntariamente: ¡¡Presente!!
Un voluntario de julio del 1936.
Heraldo de Aragón,8 de julio de 1938.
Esta es parte de su historia a la que hemos llegado gracias a su familia, especialmente a su sobrino Felipe Muntadas y a su hija, descubriendo una figura relevante en la aviación española. y especialmente en la guerra civil.
La iglesia parroquial de El Salvador de Sariñena, denominación oficial, responde a un soberbio edificio neoclásico, de cierta sencillez y claridad, pero con gran expresividad, evocando el clasicismo con sus magnas columnas toscanas. No es un edificio sin más, posee un gran valor arquitectónico y una gran historia, cuyo conocimiento, sin ningún tipo de duda, es una aventura apasionante.
Sus origines resultan difíciles de profundizar y, por qué no, de aventurar. Inocencio Cadiñanos Bardeci cita asentarse en una mezquita y en los materiales de una vieja atalaya mora. Realmente Sariñena se remonta a tiempos inmemoriales, pero lo cierto es que la actual iglesia se asienta en el solar de una vieja colegiata, descrita medieval por Javier Martínez Molina, en su tesis doctoral Arquitectura religiosa de la época de la Ilustración en Aragón: estudio histórico-artístico de la arquitectura religiosa de Agustín Sanz Alós (1724-1801) (tesis doctoral), Zaragoza, Universidad de Zaragoza, 2023, pp. 1399-1513. Tesis en la que describe la iglesia de Sariñena de dos naves, similar a la parroquia de Lanaja, más grande, pero que se hallaba en mal estado.
Pero lo cierto es que la antigua iglesia medieval de Sariñena se debió de asentar, como dice Javier Martínez «Aprovechando el solar, y quizá algún tipo de estructura, de una antigua mezquita y una atalaya islámica«, aspecto recogido en la memoria de solicitud de construcción de una nueva iglesia en 1790, pues la iglesia tenía «La desgracia de que para la casa del señor se aprovechó una mezquita y atalaya construida por los moros, habiéndose fabricado el templo en los tiempos primeros de la conquista, compuesto de dos naves desiguales sostenidas de dos pilastrones formidables que quitan la vista y ocupan una grande porción del santuario» (A.H.N., Consejos, legajo 22.820, n.º 1. Martínez Molina, Javier. Colegiata de San Salvador de Sariñena).
Remontándonos un poco antes de que Pedro I tomase Sariñena en 1101, antes de finalizar el siglo XI, en 1096, se cita una curiosa donación: La Almunia de la Reina “junto a Sariñena” con la torre que había allí y sus términos. Igualmente se recoge que el monasterio de Montearagón, tenía ciento cuatro iglesias bajo su jurisdicción, entre ellas La Almunia de la Reina “cerca de Sariñena” (Del Arco, Ricardo. El monasterio de Montearagón). Almunia originalmente designaba a un huerto o granja y por extensión a una finca campestre o casa de campo, no obstante, en Sariñena existen las partidas de Las Almunias, Almunias Altas y Almunias Bajas, dirección Castelflorite. Queda por precisar e investigar la denominada y desconocida «La Almunia de la Reina«.
El 5 de mayo de 1093, un documento del rey Sancho Ramírez recoge las donaciones que se han incorporado a la abadía de Montearagón, entre ellas figura la “Iglesia de Sariñena con sus mezquitas” (Mur Sangrá, Lorenzo. Montearagón desde su creación al ocaso). Todo apunta que Sariñena dependía del monasterio de Montearagón.
«El monasterio de Montearagón contaba con abad, cuatro canónigos dignidades (enfermero, limosnero, sacristán y chantre) y seis priores, uno de ellos con el título de Sariñena.»
Del Arco, Ricardo. El monasterio de Montearagón.
Apuntamos también la cita de un siglo después, cuando en 1206 Martín de Lérida da al monasterio y a su hijo P. de Vinera y a S. Salvador de Sariñena una viña en Albar, término de Sariñena (Del Arco, Ricardo. El monasterio de Montearagón).
No es hasta 1310 cuando aparece, propiamente citada, por primera vez la iglesia de Sariñena, en un documento de Ramón de Fontona, prior de la iglesia de San Salvador de Sariñena. Dicho documento da a treudo a Artal de Hunera, a Bartolomé de Cartaser y a Pedro Cebrián un huerto situado en el término de Reguano en Sariñena por el pago anual de 14 sueldos jaqueses. Se nombra tanto la avocación a San Salvador como a la figura de prior, título eclesiástico para un superior, pero por debajo de un abad, en este caso del abad de Montearagón. Sariñena debía de responder a un priorato, como veremos más adelante, a un territorio con jurisdicción propia del prior.
El 4 de abril de 1328, un nombramiento del rey aragonés Alfonso IV, pergamino de 138, cita la iglesia: “Reunidos los consejos de la villa y aldeas de Sariñena en la Iglesia de San Salvador, nombran a Marco de Sena, jurado de Sariñena, Domingo Lo Pico, vecino de Monsalva y jurado de la comunidad de aldeas de Sariñena, como procuradores especiales para que les representen en las próximas Cortes que se van a celebrar en la ciudad de Zaragoza, en la que se coronará a Alfonso IV” (Cancillería, pergaminos, Alfonso IV, carp.218, nº170/ Nombramiento).
En 1330 es citado prior de Sariñena Pedro Jiménez de Sarasa.
En 1364 se celebra un acuerdo con relación a las ventas del priorato de la iglesia de San Salvador de Sariñena entre Juan de Fortges, prior de la villa de Sariñena, y los racioneros, capellanes y siervos de dicha iglesia.
En 1385 Raimundo, abad del monasterio de Montearagón, comunica al vicario de la iglesia de San Salvador de Sariñena y a su lugarteniente que ha concedido a Guillermo Gastón y a su mujer Marta la licencia para construir en dicha iglesia una capilla bajo la advocación del beato Nicolás, confesor, que estará situada entre la capilla de San Laurencio y la puerta de Santa María, dotándola con 1.300 sueldos jaqueses anuales para pagar al capellán, otros 14 sueldos jaqueses anuales para gastos diversos y 1.100 sueldos jaqueses más para su ornamentación.
El 2 de noviembre de 1390, Juan de la Raga, prior de Sariñena, administrador y vicario General del monasterio de Montearagón y todo el cabildo, donan a treudo perpetuo a Martín de Ipiés, vecino de dicho lugar, un palacio con su heredad que tiene la casa de San Andrés de Fanlo en Ipiés mas una viña, debiendo pagar para San Miguel de septiembre dos cahíces de trigo y uno de ordio, medida de Jaca, dando la cuarta parte a Sancha López de Bananguás o a sus hermanos. (Signatura: F/055. Fondo de pergaminos del Archivo de San Pedro el Viejo de Huesca. Lectura, estudio y regesta de María Dolores Barrios Martínez (2013)).
En 1400, el monasterio (Montearagón) da a treudo a Eximino Loarre, clérigo racionero de la iglesia de San Salvador de Sariñena, el molino del Rey, sito en el lugar llamado Huerto de Suso en el término de Sariñena, molino antes estaba atreudado a Ramón de Castro, el cual no pagaba el treudo (1390-07-12). El racionero era el prebendado que tenía ración en una iglesia catedral o colegial.
En 1402 Juan de la Raga, prior de Sariñena, vende a [—] de Lomperuello, clérigo y racionero de la iglesia de San Salvador de Sariñena, un bancal de tierra blanca llamado el Bimaral por 5 sueldos jaqueses anuales.
El cinco de enero de 1413, Martín Deza, como procurador de su madre y hermanos, vende a don Juan de la Raga, prior de Sariñena y administrador de la prepositura de Montearagón, dos palacios y una torre con su señoría y la cuarta parte del treudo de tres palacios con su señoría en Ipiés por 2000 sueldos jaqueses (Signatura: F/065 . Fondo de pergaminos del Archivo de San Pedro el Viejo de Huesca. Lectura, estudio y regesta de María Dolores Barrios Martínez (2013)).
En 1416 se da la colación de una porción vitalicia en la iglesia de San Salvador de Sariñena a favor de Pedro Bonet de Guderizdel hecha por el cardenal Juan, administrador perpetuo del monasterio,
En el mismo año, se produce la colación de una porción vitalicia en la iglesia de San Salvador de Sariñena a favor de Pedro Bonet de Guderizdel hecha por el cardenal Juan, administrador perpetuo del monasterio. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (Huesca, España).
En 1423 Juan de la Raga, prior de la iglesia de San Salvador de Sariñena, da a treudo a Martín de Calvera y a su mujer María Jaima un huerto sito en el término de Sariñena por el pago de 8 sueldos jaqueses durante los cuatro primeros años y a partir de entonces por 12 sueldos jaqueses anuales.
En 1423 el canónigo y Prior de Sariñena Juan de Larraga dona varias heredades a Montearagón, siendo abad de este Sancho de Murillo. Sello de García Martínez Prior de Sariñena y canónigo Montearagonense (Revista Hidalguía número 253. Año 1995). También lo recoge Ricardo Del Arco de la siguiente manera: “Juan de Larraga, canónigo de Montearagón y prior de Sariñena, da a los canónigos del cenobio varias heredades en la villa de Montearagón, en Huesca y en Quicena, con la carga de celebrarle anualmente un aniversario en el mes de octubre. Año 1423.”
En 1454, una bula (Documento Pontificio) de Pablo III suprime el priorato de Sariñena “que se valuó en 500 ducados de oro (Archivo Histórico Nacional. Ciprés Sisín, Antonio. El castillo de Montearagón). Esto dejó la presentación de las raciones al prior y Capítulo de Sariñena y la institución al abad de Montearagón” (Del Arco, Ricardo. El monasterio de Montearagón).
En 1522 se realiza el Testamento de Francisco Gómez, clérigo racionero de la iglesia de San Salvador de la villa de Sariñena, otorgado ante Nadal de Farlet, notario real y apostólico, vecino de Sariñena. (– 1522-02-21. Sariñena ES/AHPZ – C_PERGAMINOS/000007/000009).
En 1525, el rejero y relojero Pedro Tecedor, fabrica las rejas de la capilla de San Antolín en Sariñena
En 1630 la iglesia de Sariñena es nombrada Iglesia colegial o colegiata, de acuerdo a la propia definición de la Real Academia de la lengua Española responde a la iglesia que, no siendo sede propia del arzobispo u obispo, se compone de abad y canónigos seculares, y en ella se celebran los oficios divinos como en las catedrales. De alguna manera, parece ser un tipo de templo que sin ser catedral poseía un cabildo.
«A raíz de dicha categoría colegial, el capítulo gozaba del privilegio de que el rey le comunicara los sucesos felices de la Monarquía y le encargara preces y oraciones en los casos en que las pide a las catedrales y colegiales del reyno, y además debía celebrar los divinos oficios con toda la solemnidad y magestad que corresponde al decoro de una colegial y a las preheminencias que disfruta, asistiendo y desempeñando todas las horas canónicas el prior y racioneros» (A.H.N., Consejos, legajo 22.820, n.º 1.Martínez Molina, Javier. Arquitectura religiosa de la época de la Ilustración en Aragón: estudio histórico-artístico de la arquitectura religiosa de Agustín Sanz Alós 1724-1801)
En 1689, en los pleitos civiles antiguos del archivo histórico provincial de Zaragoza, aparece la “Ejecución a instancia del Licenciado Jaime Ferraz, como capellán de una de las capellanías fundadas en la iglesia colegial de San Salvador de la villa de Sariñena por los ejecutores de Domingo Varón y Costa, y de Alberto Vitales, infanzón domiciliado en dicha villa, como tutor de Juan Vitales, menor, y capellán de la otra capellanía contra los jurados, concejo y vecinos de la villa de Pertusa y lugares de Laluenga, Perdiguera y la Cuadrada, por impago de las pensiones de un censo” (ES/AHPZ – J/000763/0008).
En 1737, en el archivo provincial de Zaragoza se encuentra un documento que trata sobre «Firma a instancia del capítulo eclesiástico de la iglesia colegial del Salvador, de la villa de Sariñena, contra el venerable obispo de la ciudad de Huesca, sobre derecho de décima»(ES/AHPZ – J/014769/000002 -, sección Pleitos civiles modernos, por la Real Audiencia de Aragón).
En documentación en torno a 1790 de Juan Comenge, con la villa de Sariñena, se refiere al cabildo eclesiástico de su Colegial, igualmente al prior de la parroquia y el cabildo, además de citar el convento Nuestra Señora del Carmen de monjas carmelitas (Fuero alfonsino y fuero de población de Sierra Morena en los proyectos de colonización de la corona de Aragón en la segunda mitad del siglo XVIII. Enrique Giménez López).
Una pequeña descripción la aporta Pedro Bleca y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792 «iglesia colegial, antiquísima, es de dos naves, que las dividen una columna y dos arcos grandes, y se cree fue, la una, sinagoga, y la otra, iglesia de cristianos. Su advocación es la Transfiguración del Señor, y el clero se compone de un cabildo de prior, vicario y trece racioneros patrimoniales, que se presentan a hijos naturales de la villa con el orden de primer misacantano por bula de Paulo In, en Roma, año 1543, y la renta de cada uno, que consiste en los diezmos de la villa y sus aldeas, que son Alberuela de Tubo, Capdesaso, Lastanosa, Pallaruelo, Castejón de Monegros y Valfarta, que dividen con el reverendo obispo de Huesca y rector de esta última, asciende a 4000 reales de vellón, teniendo a más el prior presidente del cabildo 500 reales de vellón. A más de las dichas hay cuatro raciones naturales para segundo vicario, organista, maestro de gramática, cantor y predicador, con algunas capellanías colativas y laicales, que se han reducido según el último plan del obispo, por ser tenues sus rentas. El cabildo usa sus armas, y en ellas ballesta, cordero, dos llaves y cuatro barras de Aragón.«
Para Javier Martínez Molina las dos naves de sillería correspondían a dos fases distintas pero próximas en el tiempo «Dadas sus similitudes formales, que resultan desiguales en altura, anchura y profundidad. Dichas naves, que se cubren por sendas bóvedas de cañón apuntado reforzadas por arcos fajones de sección cuadrangular, quedan unidas entre sí mediante un enorme arco de comunicación ligeramente apuntado».
Volvemos a aquella colegiata que a finales del siglo XVIII, en 1787, no se hallaba en buen estado: “Estrecha, poco ventilada, en sitio hondo y con fea figura. Estaba integrada por dos naves «de aspecto ridículo». La torre se hallaba en ruinas, los retablos podridos y las bóvedas agrietadas. No era posible ensancharla por lo que debía ser reconstruida de nuevo«. Javier Martínez la define adosada a la vieja iglesia «Obra de sillería cuadrada adosada a la iglesia cuya cronología y aspecto es difícil de precisar. Los tres lienzos murales exentos de su primer cuerpo se arruinaron de forma alarmante el 18 de diciembre de 1787, lo que impulsó al Ayuntamiento de Sariñena a abrir un expediente en el Consejo de Castilla para obtener licencia para su reedificación».
«A finales del siglo XVIII, la iglesia tenía: una figura ridícula y su deformidad y monstruosa arquitectura no tiene enmienda» .
Martínez Molina, Javier.
De acuerdo con la memoria, recogida en su tesis por Javier Martínez, la iglesia resultaba pequeña «la pequeñez de su recinto no admite la tercera parte de los vecinos, viéndose las dos pribadas de asistir a las funciones solemnes y de maior deboción, y los concurrentes expuestos con las angustias de su estrechez, resultando todas las irreverencias que son consiguientes en un concurso oprimido y continuamente agitado por la incomodidad«. A sus escasas dimensiones, la vieja iglesia presentaba problemas «higiénico-sanitarias«, tal y como apunta Javier Martínez, pues se encontraba «su pavimiento interior» a «nueve palmos» (1,74 m) por debajo del nivel de la calle «nueve palmos [1’74 m] inferior al que la circuie, de modo que para entrar en ella se bajan nueve gradones, por cuio motivo y ser mucha estrechez y pequeñez, carece de la devida ventilación, se llena de corrupción y se percive un fetor tan extraordinario, especialmente por las mañanas al abrir las puertas, que hace insufrible la asistencia a los divinos oficios».
Sobre el altar, la misma memoria, relata «Todos sus altares son unas tablas pintadas y ya desenquadernadas, habiéndolos trahído su antigüedad al estado de unos déviles despojos del tiempo, que, en lugar de infundir la devoción, causan risa y desprecio» (A.H.N., Consejos, legajo 22.820, n.º 1. Martínez Molina, Javier. Arquitectura religiosa de la época de la Ilustración en Aragón: estudio histórico-artístico de la arquitectura religiosa de Agustín Sanz Alós 1724-1801).
Sobre 1789, se encarga a Manuel Inchauste un proyecto de reforma: «que elaborara el diseño y las condiciones para su reparo y reedificación parcial, obras cuyo coste tasó en la importante cantidad de 5.014 libras, 15 sueldos y 12 dineros jaqueses (94.393 reales y 12 maravedís de vellón)» (Martínez molina, Javier). El proyecto, finalmente es rechazado por la Academia de San Fernando. Los planos los realiza en 1789, curiosamente, tal y como señala José Ignacio Calvo Ruata, el año en que el pintor y moje Cartujo Fray Manuel Bayeu pasa unos días en Sariñena: «La estancia de fray Manuel Bayeu en Sariñena durante «24 días» a la que se refiere en una carta del 18 de agosto de 1789 podría deberse a alguna actividad profesional. Curiosamente los primeros planos de la nueva iglesia parroquial que se pensaba levantar en dicha localidad fueron hechos en ese mismo año 1789 por el arquitecto Manuel Inchauste. El proyecto quedó, no obstante, desestimado por la Academia de San Fernando, encargándose otro plan a Agustín Sanz» (Calvo Ruata, José Ignacio. Vida y obra del pintor fray Manuel Bayeu. Tesis Doctoral).
En 1790 se derrumba la torre de la iglesia ante su amenaza de ruina por orden del Consejo de Castilla «se estuviera demoliendo la torre campanil para evitar las desgracias de la pronta ruina que amenazaba» (A.R.A.B.A.S.F., Sign. 2-34-1, Comisión de Arquitectura. Informes. Torres de iglesias y de relojes, campanarios y espadañas. Carpetilla de la Torre de Sariñena, 1789 (Carta de 4-IV-1789)). Esto lleva al concejo sariñenense a solicitar la construcción de una iglesia de nueva planta que sustituyese la medieval, “tanto las autoridades locales como los clérigos, apunta Inocencio Cadiñanos Bardeci, solicitaron licencia para levantar una nueva colegiata en la que cupieran los numerosos vecinos del pueblo. Para esto había que aplicar diezmos, primicias y ciertos propios del pueblo. Los vecinos prometieron aportar los materiales y trabajar los días festivos.
S. Antonino M. Advocado y Patrón de la Real Villa de Sariñena, se hizo a devoción de los hijos de aquella IU.re Villa año de 1777.
En la imagen, correspondiente a un grabado de Fray Manuel Bayeu, se observa, en su lado izquierdo, la imagen de una iglesia con su torrea priori de una torre aragonesa mudéjar, descrita por Javier Martínez “Con el añadido de un campanario posterior de hacia el siglo XVII” que puede ser la antigua torre de Sariñena.
Concretamente, apunta Javier Martínez, es en mayo de 1790 cuando el capítulo eclesiástico y el Síndico Procurador de Sariñena, Antonio Pérez, remiten un recurso al Consejo de Castilla solicitando la construcción de una nueva colegiata «En la que se pudiesen celebrar los divinos oficios con la magestad que corresponde y asistir los fieles con decencia y comodidad, y que fuera capaz para el concurso de su población y […] decente y proporcionada al decoro y esplendor de una colegial, de la Casa del Señor y de un pueblo de las calidades de la villa de Sariñena» (Martínez Molina, Javier. Arquitectura religiosa de la época de la Ilustración en Aragón: estudio histórico-artístico de la arquitectura religiosa de Agustín Sanz Alós 1724-1801).
En 1792, el prestigioso arquitecto zaragozano Agustín Sanz, discípulo de Julián Yarza Ceballos y Ventura Rodríguez, recoge la empresa y traza los planos del nuevo edificio de la futura colegiata de Sariñena. Casualmente, el proyecto también es rechazado por la Academia de San Fernando.
Pedro Bleca y Paul en el momento de realizar su «Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido» recoge como en 1792 en Sariñena «Actualmente se está haciendo de nueva planta la iglesia colegiata por orden del Supremo Consejo, que ha mandado destinar a este objeto el sobrante de Proprios de la villa, contribuyendo también los partícipes de los diezmos, y será uno de los mejores templos de la diócesis».
Mientras, Agustín Sanz se enfrenta de forma directa a la Comisión de la Academia señalando como las rectificaciones que ha recibido de Sariñena carecen, en su opinión, de sentido. Así, en 1793 somete de nuevo el proyecto rectificado a la comisión de Arquitectura y es definitivamente aprobado. Los planos muestran un ancho templo de tres naves notablemente simétrico tanto en sentido longitudinal como transversal, con un breve crucero en el centro rematado en cúpula con linterna. La torre, queda adosada al presbiterio. Mientras, el retablo mayor es de claras líneas y gustos neoclásicos. Finalmente, el proyecto es aprobado con algunas modificaciones por la academia de San Fernando.
El Consejo da orden de inicio de las obras en 1795 y los trabajos se llevan a cabo bajo la dirección de Vicente Gracián, uno de los arquitectos de los más acreditados de Zaragoza. Primeramente, la vieja colegiata fue completamente demolida. En sus aleñados, persisten los arcos del viejo Casino de Sariñena, góticos o similitud gótica y que probablemente respondieron a dependencias anexas a la vieja colegiata y que tal vez podamos aventurar que fuesen las bodegas También aparece una ventana gótica o de apariencia gótica abierta hacia la pared de la actual iglesia con restos de un hipotético ábside de una posible primitiva iglesia y varios accesos a túneles de ignorado recorrido. Hay incluso quién señala que un originario convento de San Francisco se ubicó en dicho lugar.
Los cimientos se tuvieron que ahondar más de lo previsto y en 1800, para abaratar costes, la cara piedra es sustituida por ladrillo, pues la sillería estaba resultando demasiado costosa y la piedra de las canteras cercanas resultaba de mala calidad
Por ello, en 1801 Agustín Sanz se queja de la mala calidad de los materiales y la malversación de caudales. La obra es suspendida y ese mismo año muere Agustín Sanz. En 1808 se producen las mismas quejas y en 1808 la guerra de la Independencia (1808 -1814) acaba paralizando las obras.
La obra se reanuda en 1818 y se hace cargo el arquitecto Antonio Vicente. En 1829 se decía estar ya muy adelantada: “parece ser suntuosa y de mui buen gusto” y mientras duran las obras, como parroquia se hace servir la iglesia conventual de San Francisco. En esta línea se manifiesta Pascual Madoz 1845-1850 en su descripción histórico geográfica de la Villa de Sariñena: Para igl. parr. se ha habilitada la del extinguido conv. de San Francisco bajo el título de San Salvador. A esto añade: “es independiente, perteneciendo el curato á la clase de vicariato, y lo presenta la colegiata en el racionero más moderno, quе es á quien le corresponde por derecho. Su comunidad eclesiástica secular es de la clase colegial, componiéndose de 15 individuos, á saber: 11 racioneros presbíteros, otro presbítero beneficiado y 2 de menores. Hay además un conv. de monjas de la clase de priorato; un cementerio cutre N. y E. de la población en; paraje ventilado”.
Una obra que fue compleja, sobre todo por la falta de recursos, al igual que la reconstrucción del puente sobre el Alcanadre, pues así lo recogía José Torner en 1833 en el Diccionario Geográfico Universal: «En 50 años no ha podido concluir su iglesia colegial, principada a últimos del siglo pasado, bajo las trazas del arquitecto D. Agustín Sanz, ni en 6 poner una sola piedra en el hermoso puente de cantería que les destruyo el río, por no haber atendido a reparar el cimiento de una de sus pilastras. Este puente que estaba a ¼ de hora de Sariñena sobre el río Alcanadre, es de necesidad absoluta no solo para la villa, sino para todo el país.» (Torner, José (1833), Diccionario geográfico universal, t. 8, Barcelona).
En la primera mitad del siglo XIX se finalizan las obras y se produce la ceremonia de consagración de la colegiata secular de San Salvador de Sariñena. El Diccionario de Historia Eclesiástica de España apunta como a inicios del siglo XIX, Sariñena es una de las dieciocho colegiatas existentes en Aragón (Eran El Grado, Puebla de Castro, Aínsa y Boltaña en la diócesis de Barbastro; San Pedro el Viejo, Alquézar y Sariñena en la diócesis de Huesca y en esta provincia también Monzón, Albelda, Tamarite y Roda que pertenecían a la diócesis de Lérida). Sin embargo, en aquel primer tercio del siglo XIX la disminución de rentas que recibían las colegiatas las disminuye significativamente hasta nueve y entre ellas la de Sariñena. Javier Martínez Molina señala que el rango de colegiata lo perdió el templo a raíz del célebre Concordato de 1851 entre España y la Santa Sede, que supuso la reducción de la mayoría de colegiatas a simples parroquiales.
En ese primer tercio del siglo XIX las rentas que recibían las colegiatas se habían reducido enormemente en muchas de ellas. Canga Arguelles publicó 9 los avalúos de la Cámara de Castilla y ya omite los cabildos colegiales que en 1802 no llegaban a cubrir los puestos que quedaban sin proveer. En Aragón solo quedaban verdaderamente activos 9 cabildos colegiales: Sariñena, Roda, Monzón, Tamarite y Albelda en Huesca; Santa María la Mayor y Santo Sepulcro de Calatayud en la diócesis de Tarazona y Daroca y Alcañiz en la de Zaragoza.
Ricardo Del Arco fotografío en 1920 dos cálices en la iglesia de Sariñena (Cálices. Ricardo del Arco y Garay. Sariñena. Monegros – 1920. ES/FDPH – ARCO/1017). Son citados al describir a Juan de Quintana, abad de Montearagón entre los años de 1532- 1534: “del que por cierto hemos visto un hermoso cáliz de plata sobre dorada de estilo plateresco, con sus armas, en la parroquia de Sariñena. (ES/FDPH – ARCO/1017. Del Arco, Ricardo. El monasterio de Montearagón).
Ricardo del Arco los describe “La pieza que correspondería a la parte baja de un cáliz, presenta perfil lobulado con ocho cartuchos elevados decorados en su campo interior con guirnaldas y decoración vegetal «a candelieri» repujada y cincelada. Tipología muy similar a otras piezas conservadas de este periodo y en concreto a un cáliz de la iglesia parroquial de Loarre, que se completa con un nudo esférico achatado y copa lisa acampanada con crestería gótica”. En el almacén del Museo Diocesano de Huesca se conserva una basa de cáliz de plata sobredorada de estilo plateresco que presenta un pequeño escudete con inscripción que los identifica como donación del abad Juan Quintana. Del Arco vio y describió este cáliz completo en la iglesia parroquial de Sariñena, desde donde tras la Guerra Civil y la destrucción de parte del patrimonio de dicha iglesia pasó a los almacenes del Obispado de Huesca y de allí al Museo Diocesano. (Mur Sangrá, Lorenzo. Montearagón desde su creación al ocaso).
Iglesia parroquial. Cálices. Ricardo del Arco y Garay. Sariñena. Monegros – 1920 ES/FDPH – ARCO/1017.
«Ha sido nombrado beneficiado ecónomo de la colegiata de Sariñena, D. Delfín Soldevilla.«
El Resumen (Madrid), 14 de febrero de 1887.
La colegiata o iglesia colegial de Sariñena, de acuerdo con la documentación consultada, contó con la dignidad rectora de un Prior. Igualmente, repasando documentación antigua encontramos la advocación a San Salvador. Sin embargo, también encontramos que la plaza se denomina plaza del Salvador o que la actual iglesia es nombrada como parroquia de El Salvador o del Salvador. Javier Martínez Molina, autor del documental “Agustín Sanz, el arquitecto fiel” comenta que la plaza debería llamarse también de San Salvador, aunque también se puede decir El Salvador. Las demás variantes, tales como Plaza de El Salvador, del Salvador o Del Salvador Jesucristo, no proceden. Actualmente, la denominación oficial es “Parroquia El Salvador” mientras que la plaza consta como “Plaza Del Salvador”. Como curiosidad, durante la guerra de 1936 la plaza tomó el nombre de Fransico Ascaso.
Parte de sus archivos se destruyeron durante la guerra, al igual que el antiguo retablo, imágenes, figuras o la sillería del coro y otras pertenencias de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes (La guerra civil en Sariñena). Sacaron de las dos iglesias y capillas privadas sariñenenses las imágenes y ornamentos a la calle y en carros fueron llevadas a la orilla del río Alcanadre donde les prendieron fuego. José Zamorano Cabellud, en su declaración, señala: «Después de haber sacado las imágenes y ornamentos sagrados a la calle ordenaron a los vecinos que con carro las llevasen al puente del río Alcanadre y en la orilla de dicho río les prendieron fuego y seguidamente se incautaron de los negocios del pueblo.» Los hechos los podemos enmarcar el 24 de julio de 1936 según el relato, mencionado anteriormente, de Manuel Brosed Brosed (Víctor Pardo Lancina y Raúl Mateo Otal. Todos los nombres).
La cabeza de la talla de la Virgen de las Fuentes se salvó de la quema gracias a la Pomara, vecina de Sariñena que arriesgó su vida para conservarla (La talla de la Virgen de las Fuentes).
Una vez saqueada, se estableció unGarajeyTaller de reparación de vehículos y automóviles,Taller casa Ford. En su puerta principal existió un letrero colosal con la inscripción: UHP (Unión de Hermanos Proletarios). Tras la toma de Sariñena, por las fuerzas nacionales, el redactor Flecha relató «Hay restos de vehículos, grasas, herramientas. Sobre la fachada un gran parapeto de sacos terreros donde se escondían armas antiaéreas».
Efectivamente, en la torre de la iglesia se instaló un puesto de vigilancia, con armas antiaéreas y una alarma para avisar a la población ante los ataques aéreos. La señal de alarma se instala el 16 de julio de 1937: “Se acuerda publicar un bando avisando al vecindario la señal de alarma caso de un posible ataque aéreo contra esta población civil cuyo puesto de guardia se instalaba en la torre de la iglesia. También, a través de las actas municipales sabemos que el puesto debió de ser muy precario, quedando así recogido en el acta del Consejo Municipal de Sariñena del 4 de octubre de 1937. Da cuenta (presidencia) de que la vigilancia de la torre le es muy difícil prestar los servicios sino se instala una especie de cuarto que permita hacer la guardia evitando en lo posible el frío”
El de 1 diciembre 1937 se acuerda la venta de las campanas: “Se da lectura a un escrito de la Junta de Defensa Pasiva sobre la venta de las campanas por su cuenta para atender a las diferentes necesidades urgentes que tiene encomendadas a lo que el camarada Aznar propone que dicha venta sea por cuenta del Consejo y se facilite a la Junta de Defensa lo que se crea por conveniente en ayuda para los refugios una vez se cobre su importe y el resto repartirlo en los pobres de la localidad, siendo aprobada esta proposición”. Actas del Consejo de Sariñena.
Estando en la iglesia, llegó un hombre preguntando si tenían “matafuegos”, antiguos extintores: «En tanto que si tenemos, que si no tenemos, explotó el polvorín. Me contó muchas veces como había pedazos de carne pegados hasta en las paredes de las casas donde está ahora el portillo. Detrás del altar, contaba que se bajaba por una escalera a la cripta de la iglesia, que no llegaron a verla, ya que las linternas eran muy pobres de luz. Allí se oían ruidos, golpes y trajinar que siempre relaciono con la actividad del polvorín. La casualidad hizo que una hija suya se casase con un aragonés que trabajaba en Barcelona y volviera a tener relación con Sariñena.»Testimonio de Francisco Martínez recogido por su nieto Javier López Martínez.
En 1949 se presupuestaron los arreglos dela Iglesia Parroquial El Salvadory construcción de la Casa Rectoral. Regiones devastadas aborda el arreglo y reforma de la iglesia parroquial del Salvador de Sariñena, así lo denomina el expediente de reformas de Regiones Devastadas elaborado en 1954. Las obras tardan cinco años y contaron con un gasto de cerca de dos millones de pesetas «Totalmente reconstruida y restaurada», añadiendo una segunda torre que da más luz al interior del templo. Se puso una torre tras la guerra. El retablo fue realizado por los hermanos Albareda. Se construye se cierra el pórtico y se recrece el muro de los pies. La consagración e inauguración de la iglesia se llevó a término el sábado 18 y domingo 19 de abril de 1959 respectivamente. En 1964 son colocadas tres campanas, quitadas durante la contienda, y en 1969 se instala el órgano.
El retablo fue sustituido por ocho retablos realizados por los hermanos Albareda, como hemos comentado anteriormente: “Son piezas que imitan los estilos gótico, renacentista y barroco, destacando por su riqueza iconográfica y material el Retablo Mayor, un bello trabajo neogótico formado por predela, tres cuerpos de tres calles y guardapolvo, a la manera de los retablos afiligranados del siglo XV. Una talla de bulto redondo de Cristo Salvador preside la mazonería; a su alrededor, diez pinturas con escenas evangélicas”.
Como curiosidad, Eduardo Lagunilla en la Oficina de Proyectos de Zaragoza en abril de 1943 plan de ordenación interior pretendió unir las plazas. La iglesia de Sariñena había formado parte del conjunto urbano de Sariñena, con su pórtico abierto, con enormes verjas de hierro y una plaza y calle de mercado de edificaciones con porches abiertos a la plaza y la calle.
En el 2001 se realiza el proyecto de restauración cubierta: proyecto, expediente administrativo de la Iglesia parroquial de San Salvador y en el 2014 se remodela la cubierta y realizan actuaciones complementarias para evitar la filtración de aguas. El proyecto es de Joaquín Naval Más (Proyecto básico y de ejecución de la restauración y conservación de la Iglesia Parroquial del Salvador de Sariñena. Intervención de urgencia en cubierta (1ª fase): proyecto y expediente administrativo. Sariñena. Iglesia del Salvador 2012-2015).
Con la colegiata de San Salvador de Sariñena, Agustín Sanz abrazó, en su madurez, la nueva estética neoclásica, de la que fue uno de sus principales difusores en Aragón, siendo considerado el mejor arquitecto aragonés de la ilustración. En esta fase acometió proyectos tan relevantes como la Colegiata de Sariñena o el Cuartel de Convalecientes de Zaragoza. Actualmente la iglesia parroquial de Sariñena, ex colegiata, responde a un extraordinario templo neoclásico, a pesar de su inconclusa fachada.
De acuerdo con Javier Martínez, empleó un lenguaje inequívocamente neoclásico, hasta tal punto que su fachada principal, que fue parcialmente construida, se convirtió, con sus monumentales pórticos laterales de columnas toscanas exentas, en una de las más avanzadas de la arquitectura religiosa española de su tiempo, pudiéndose contemplar en ella la génesis del neoclasicismo aragonés en el ámbito de la arquitectura religiosa.
“Su llamativa e imponente fachada sorprende por portada adintelada precedida por un pórtico tetrástilo de orden dórico gigante, considerado por diferentes autores de una gran potencia visual y difícil de encontrar en la arquitectura española, a pesar de quedar cortado a la altura del entablamento y encontrarse cerrado mediante muros en la actualidad. La planta es longitudinal en forma de cruz, con 3 naves divididas en 3 tramos. La cruz se difumina relativamente en planta al haber sendas sacristías, de igual tamaño que los tramos de la nave, a cada lado de la cabecera, y un pórtico, a los pies, que ocupa todo el largo de la fachada. La nave central se cubre con bóveda de cañón con lunetos, lo mismo que los lados del crucero, ocupando el centro del mismo una gran cúpula con linterna sobre pechinas. Los tramos de las naves laterales, a modo de capillas, se cierran con cúpulas sobre pechinas. Las tres naves están separadas por grandes pilares achaflanados a los que se adosan pilastras de orden compuesto, jónico con guirnaldas, típico de la arquitectura clasicista aragonesa del siglo XVIII. Sobre ellas discurre un entablamento de gran desarrollo, pero de escasa molturación. Los vanos son en arco rebajado con vidrieras modernas, en las capillas del primer tramo, y ventanas en los lados del crucero. Éstos y los elementos estructurales constituyen la única decoración del interior.”
Descripción del SIPCA Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés.
El orden toscano (en lengua latina, Ordo Etruscus, Ordo Tuscanus u Ordo Tuscanicus; en idioma griego, Τοσκανικός ρυθμός) no pertenece al grupo de los órdenes arquitectónicos griegos (dórico, jónico y corintio), sino que es la aportación etrusca a los órdenes clásicos. Deriva del dórico, del que es una simplificación, y fue utilizado en Etruria , Italia, en época anterior a la conquista de Grecia. Posteriormente fue adoptada y difundida por los romanos. Con el paso del tiempo, dado que los arquitectos renacentistas conocían mucho mejor el arte romano que el griego, el orden toscano también fue muy habitual desde el siglo XV (mucho más que el orden dórico que, prácticamente era desconocido y no fue recuperado hasta el Neoclasicismo).
Mi agradecimiento a Javier Martínez Molina por su ayuda en la elaboración de este reportaje, esperando que sus tesis nos descubra la gran obra de la iglesia colegial de San Salvador, poco valorada, por el desconocimiento, pero que espero, al menos un poco, ayude a dar luz este humilde artículo.
Salvador Dabau i Caussa, natural de Vilajuïga, nació el 2 de marzo de 1909, maestro y músico, estudió magisterio y música, dominaba el piano, el órgano, el violín y la viola. Amplió sus estudios musicales en el conservatorio superior de música del Liceo y formó parte de la orquesta sinfónica de Gerona, como instrumentista de viola. A lo largo de su vida compuso unas 35 habaneras e hizo arreglos de unas cincuenta. Dabau es autor de habaneras tan populares como La barca abandonada, Entre las barcas, Un canto de amor (letra de Carles Casanovas), El canto del mar (letra de Anton Vilàs), El viejo y la barca, Viento de Garbí (letra de Armand Beneyto), y también de los conciertos para piano Havanera para una difunta y Casi una habanera .
Salvador Dabau i Caussa en el Frente de Aragón. (Foto fondo Familia Dabau – CdD Montgrí, illes Medes i Baix Ter. Salvador Dabau i Caussa (1909-2002) en el centenari del seu naixement [II] -1937 / 1942- Joan Surroca i Sens).
La guerra civil le sorprendió en Torroella de Montgrí, donde ejercía como maestro. A pesar de sus convicciones religiosas y sus ideales de derechas, en septiembre de 1937 recibió la orden de presentarse en la caja de movilización de Gerona. Antes de partir hacía el frente, Dabau se despide de su familia “Era un día triste. Las golondrinas, en grandes bandadas, chillando, cubrían los hilos de las líneas eléctricas. Se reunían para levantar el vuelo hacia países más cálidos. Estoy muy triste…”. (Salvador Dabau i Caussa (1909-2002) en el centenari del seu naixement [II] -1937 / 1942- Joan Surroca i Sens).
El 22 de septiembre sale hacía Bujaraloz para unirse a la 26ª División, antigua columna Durruti, en el frente de Los Monegros. Su primer destino es el cruce de Gelsa – Monegrillo con la carretera de Zaragoza a Lérida. “De unos ochocientos hombres reunidos, habría cerca de seiscientos analfabetos, entre ellos oficiales y sargentos. Solamente coincidieron cinco maestros y un licenciado. Todos ellos fueron enchufados en la plana Mayor excepto Dabau que fue destinado a Transmisiones”. (Salvador Dabau i Caussa (1909-2002) en el centenari del seu naixement [II] -1937 / 1942- Joan Surroca i Sens).
Sus memorias, a modo de diario de un combatiente, fueron anotadas en ocho libretas escolares, recogiendo fotografías, planos, programas, recortes de prensa, etc. Dichas libretas dieron pie al artículo de Joan Surroca i Sens sobre la vida de Salvador Dabau i Caussa, del que principalmente basamos el presente artículo. Joan Surroca i Sens, natural de Torroella de Montgrí, es un educador, museólogo y político catalán autor de varias obras y escritos.
Dabau estuvo a las órdenes de los sargentos Santacreu i Cabanes, voluntarios de la columna Durruti. “El primero, uno anarquista puro. Una bellísima persona. Un idealista con todas las cualidades buenas a las que puede llegar una persona humana. Fue como un padre para todos nosotros”. Joan Surroca i Sens apunta que del segundo no puede decir tantos elogios. En su destino, Dabau “Tuvo la oportunidad de aprender el alfabeto Morse y se ejercitó en el lanzamiento de granadas, pero ¡simulándolo con rocas! Estaban situados a quince kilómetros en retaguardia del frente, una distancia que les permitía escuchar las explosiones de la artillería.” (Salvador Dabau i Caussa (1909-2002) en el centenari del seu naixement [II] -1937 / 1942- Joan Surroca i Sens).
Mapa del frente de Los Monegros, por Salvador Dabau i Caussa. (Foto fondo Familia Dabau – CdD Montgrí, illes Medes i Baix Ter. Salvador Dabau i Caussa (1909-2002) en el centenari del seu naixement [II] -1937 / 1942- Joan Surroca i Sens).
“El sr. Dabau se acuerda de Torroella de forma muy viva durante el tiempo en frente: “Añora terriblemente a la familia, a los amigos, esa mi escuela donde voy dejar a aquellos alumnos magníficos que tanto me querían. Aquella clase donde preside, en sitio preferente, la foto que les dediqué cuando me despedí de ellos. Todos lloraban”. Escribía a sus alumnos y amistades de
Torroella y era correspondido con cartas y bultos de ropa y alimentos. Manifiesta alegrías como esta: “Recibo un paquete que me envían mis alumnos de Torroella. Contiene un jersey confeccionado por Elvira, Pepita, Pilar y otros alumnos. Dicen que me añoran mucho. Que recuerdan esas excursiones, aquellas veladas. También esas historias que les contaba… Los chicos me envían seis pichones ya cocidos. Qué lástima que cuando han llegado al frente estaban todos corrompidos. Los he tenido que tirar… Son unos alumnos maravillosos. Yo también les añoro mucho… ¿Cuándo volveré a verlos?… ¡Maldita guerra!”. En otra ocasión: “… he recibido una docena de huevos. He ido con el cocinero de la plana mayor (un labrador de la comarca de Olot) para que quisiera freírmelos; quería obsequiar a los compañeros de la chabola. Cuando, a la hora de cena, he ido a recoger los huevos fritos, el sinvergüenza del cocinero, con todo el cinismo del mundo, me contesta: ‘Ya se les han comido los comisarios y el comandante. ¡Verás, yo tengo que estar bien con ellos! ¡Tengo que conservar el enchufe!”. Momentos después, llegaban dos milicianos que llevaban unas enormes ratas ya despellejadas. El cocinero las ha cocido con la misma cazuela de los célebres huevos fritos. Seguramente los comisarios y comandante no las han catado. Cuando los dos milicianos con gran satisfacción se las comían, el nuestro cocinero echaba las lentejas o los garbanzos dentro de la cazuela donde permanecíatodavía un dedo de grasa de rata. ¡Exquisito! ”.
Salvador Dabau i Caussa (1909-2002) en el centenari del seu naixement [II] -1937 / 1942- Joan Surroca i Sens
El 18 de octubre es destinado aposiciones avanzadas, a primera línea del frente, desde donde pudo contemplar, en la distancia, el templo del Pilar de Zaragoza: “…el corazón se me va. He hecho la promesa de que si salgo de esta maldita guerra escribiré una misa dedicada a la Virgen del Pilar”. Joan Surroca i Sens señala que Dabau cumplió con su promesa y la pieza se estrenó en la iglesia de San Genís de Torroella el día de Corpus del año 1942.
Su vocación de maestro le llevó a ejercer en el frente, dedicándose a “dar lecciones a analfabetos de forma intermitente”. Fue destinado a Monegrillo donde descubrió un piano. Empezó a tocar junto a un miliciano que le acompañaba con el violín, hasta el punto que en un festival benéfico, a favor de refugiados, interpretó con gran éxito la Rapsodia núm. 2 de Litz. A raíz de ello, recoge Joan Surroca i Sens, “La voz corrió y le van invitar a realizar conciertos en Sariñena, Pina de Ebro y La Almolda. Fue nombrado, además director de la banda de la división.”
En Monegrillo se encontró con miembros del Comité de Torroella de Montgrí y temió por su vida “Una sensación de pánico se ha apoderado de mí. Todos saben que yo soy un elemento de derechas. Asiduo concurrente al casal de “can per lo senyal” de Torroella. Persona de ‘misa’… Me veo perdido si me delatan y un susto invade todo mi cuerpo… ¿Qué debo hacer?… ¿Cómo debo reaccionar? He logrado capear el temporal lo mejor que he podido (…). Contra lo que yo temía, han sido amables conmigo. Parece que tienen gran alegría de encontrarme entre ellos. Saben que muchos elementos de derechas torroellenses se encuentran al lado franquista… pero yo estoy entre los defensores de la República”. (Salvador Dabau i Caussa (1909-2002) en el centenari del seu naixement [II] -1937 / 1942- Joan Surroca i Sens).
Entre los milicianos conoció a un amigo de un maestro procedente de Orce (Granada), Joan Surroca i Sens detalla que llegó a tenerle tanta confianza que acabó confiándole su secreto: «Mira como pienso yo», y se sacó un santocristo que llevaba en el bolsillo. Al ver que su amigo, tal y como sospechaba, coincidía con las creencias, dejó escrito: “Éramos más que hermanos… Nos unía el vínculo del mayor de los ideales: el de la creencia en Dios. El de la fe acompañada de una fortísima esperanza…”. A lo largo del medio año que va formar parte del ejército republicano planearon pasarse al otro bando, sin que nunca pudieran concretarlo.” (Salvador Dabau i Caussa (1909-2002) en el centenari del seu naixement [II] -1937 / 1942- Joan Surroca i Sens).
Dibujo de Salvador Dabau i Caussa de posiciones en la sierra de Alcubierre. (foto fondo Familia Dabau – CdD Montgrí, illes Medes i Baix Ter. Salvador Dabau i Caussa (1909-2002) en el centenari del seu naixement [II] -1937 / 1942- Joan Surroca i Sens).
Al poco, fue destinado a la Brigada 119, posicionada en el sector de Monte Oscuro (Sierra de Alcubierre), hasta la ofensiva nacional de marzo de 1938. “La Brigada se encontraba en el sector de la montaña de Loma Negra y de allí se vio obligada a retirarse a Monte Oscuro. Dabau tuvo la oportunidad de escabullirse y esconderse hasta llegar a la llanura. Aunque no lo manifiesta explícitamente, es verosímil que aspiraba a pasarse en el ejército nacional. Ahora, pues, era el momento para hacer realidad sus deseos. Deambuló perdido hasta que se encontró cara a cara con un grupo de soldados y rodeado de fusiles. Respiró tranquilo al observar que eran de los nacionales por la franja roja que llevaba el cabo. Lo hicieron prisionero.” (Salvador Dabau i Caussa (1909-2002) en el centenari del seu naixement [II] -1937 / 1942- Joan Surroca i Sens).
Acabó detenido en Santander, en el campo de concentración de la Magdalena. Pero pronto consiguió el aval necesario y se incorporó al bando nacional. Durante su vida, ejerció como maestro durante más de 47 años, además de su actividad musical, de sardanas y habaneras. Falleció en Gerona el 3 de diciembre del 2002.
Sariñena villa inmortal, inconmensurable de tiempos pretéritos, noble historia, pasado, presente y futuro. Resistes imparable al tiempo, a la vera del Alcanadre que nos brinda su paso con sus aguas entrecortadas, badinas, ripas y frondoso y bello soto. Resistes, al igual que la altiva ermita de Santiago, fundada en tiempos por tu discípulo San Eufrasio, y permaneces erguida y entronada, con tu crucero, contemplando, con tu románica elegancia, la villa que tanto nos enorgullece, nos cuida y protege.
Contempla la ermita la huerta vieja, aquella que tanta hambre aplacó. Somos hijos de la huerta, de sus hortalizas y frutos, aunque seamos carnones, sariñenenses y sariñenensas somos hijas de la acequia Valdera y del Molino, de las jadas, jadicos y jadetas que tanto ahondaron la tierra y la hoz y dalla que tantos secanos segaron. Somos hijos del esparto, de los pastos y ganados que apacentaron tus agostadas tierras, encostradas y secas como una piel desnuda agrietada por la sed, de pastores de yermos y rabiosos secanos. Somos hijas de las Almunias, Cachicorba, las Ciquinaltas y Ciquinbajas, los Cajales y Corcullos, los Sasos, Presiñena o Puyalón, de Salaver, Miranda, Moncalvo, La Cenadilla y La Sandena, de las masadas, casetas, parideras y balsas, del barranco Malfaras y el Gallipuente. Somos hijos de la vid, las almendreras y oliveras, de las higueras, las manzaneras, minglaneras y pereras, de nuestros abuelos y abuelas. De los campos roturados, despedregados, de la transformación y modernización de regadíos, felizmente fértiles, regados con aguas del canal que tanto dolor causaron y la lluvia que tanto rogamos, Virgen de las Fuentes.
Somos hijas del cierzo, del bochorno, la boira y la ontina y el sisallo, de la aliaga y el ababol, de la tamarizera y la rabosa, de la cardelina y el gurrión, del ciquilín y el esparvero, de la sabina y la carrasca, del albardín y el jabalí, del arraclán y la gripia, somos polvo y al norte los Pirineos. Somos la Isuela y su corriente chispeante, de su devenir y porvenir. Somos de la sierra callada, de la sierra Alcubierre que da nombre a nuestros oscuros montes de Los Monegros. Somos de los yesos, del salagón y las calizas. Somos hijos del mallacán, del arar y labrar, de cosechar un futuro que espiga como la cebada y el trigo y despunta como el panizo.
Sí, somos hijos del sol, aquel que implacable nos domina desde el horizonte, aquel que nos forja como tierra árida y se abre paso en la vida. Siempre con rasmia y sin reblar. Corazón ardiente en cada amanecer y en cada vibrante atardecer, con su paleta de colores en el cielo, de rojizos profundos que hacen arder al mismo cielo. Somos hijos de la noche, de un firmamento rebosante de estrellas y un universo deslumbrante.
Sariñena palpitante, de calles inquietantes, con sus cicatrices del pasado, con sus arrugas que esconden tantas historias de sus gentes, de su ir y venir, de una villa de fuerte impronta y seña de identidad. Somos hijos de la adoba, del tapial, del ladrillo, cañizos y tejares, de sillares de areniscas y pueblo herido de guerra que siempre ha sabido volverse a levantar. Somos de cada casa, con su propio apodo o mote.
De Aragón, tierra y villa, escudo rojo corazón, entre ramas de olivo y laurel, corona real y cinco escudetes señales de Aragón, dorada ballesta, cargada de ilusión por una tierra baldía hecha hogar y paisaje, con el esfuerzo y lucha de sus gentes; nuestra memoria y legado.
San Salvador, rondan entorno a ti joteros y joteras con voz valiente y brava, templada y fuerte, bailan y honran danzantes sus antiguas danzas y vibra Sariñena al son de la gaita que tanto furor aguarda, tanto como amor te profesamos, villa de Sariñena.
Sariñena azul y blanco, azul como su laguna, oasis de Los Monegros y blanco como la pureza de su gente, que en nuestro corazón llevamos bordada nuestra villa, la inmortal y siempre eterna villa de Sariñena. Zagales y zagalas, quios y quias, peñistas, la agrupación de Peñas y el Casino, la albahaca y la Virgen de Loreto, el melocotón con vino, la pañoleta y el fajín ¡Preta el codo gaitero! Que Sariñena vibra con tan solo sentir el rugir del bordón, la bordoneta y el clarín con piel de culebra. Que comiencen las mudanzas y los palos a entrechocar, los cascabeles a resonar, los danzantes y volantes con su cintas rojas y verdes, el diálogo entre el mayoral y el rabadán -la pastorada-, el duelo entre moros y cristianos, el rosco, los dichos, el degollau y el tarirán a nuestro patrón san Antolín.
Historia y tradición. Cultura en un pueblo de artesanos, del tonelero y el botero, el guarnicionero, carnicerías y todas las tiendas y negocios de siempre, de sus plazas llenas de risas, de correteos por sus calles, por las Barceladas, el Carmen, Castillo Alto, Corruncueis, el Enado, el Mercado, el Mercadal, el Portillo, la Ronda de San Francisco o el Muro, por los Cuadrones o el barrio de la Estación y su patrón San Jorge, con sus silos, harinera y estación ferroviaria, por camino las Torres, los Esquiñones o los Olivares, por las eras, placetas y replacetas, el pesquero o las fuentes de Villanueva, del Cántaro, del Matadero, del León o la fontaneta del Juez y a la fresca, en las noches de verano, mientras el Alcanadre pasa sereno y tranquilo y en sus orillas late este lugar que llevamos grabado en nuestros corazones, querida villa, villa de Sariñena.
De la talla de la Virgen de las Fuentes de Sariñena se conserva solamente la cabeza, salvada de ser quemada por Isabel Callen Conte «La Pomara», una historia fascinante que queda recogida en «La historia de la Virgen de las Fuentes».
Hace unos años, Nacho, el actual párroco de Sariñena, me contó que en el taller de la diócesis habían tenido una fotografía de la virgen con el cuerpo entero. Aquella fotografía se había perdido y lamentablemente no se sabía nada de su procedencia. Afortunadamente aquella fotografía del cuerpo entero existe y podemos contemplar, tal y como fue, la talla de la Virgen de las Fuentes. La fotografía corresponde al “Catálogo monumental de España: Huesca, Madrid, CSIC, t. II, fig.911”.
La talla original de la Virgen de las Fuentes está datada en 1400, una obra en madera de cuerpo entero con la talla del niño Jesús incorporada al cuerpo de la virgen. Según José Ignacio Calvo Ruata, Historiador del Arte y experto en la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes: “Se tenía erróneamente por una imagen del XVI pero Samuel García Lasheras, experto en escultura gótica y en especial de vírgenes con el niño no duda en fecharla hacia 1400, pleno gótico, aunque sea tosca».
Actual Virgen, querida y protegida.
En la imagen, la virgen aparece sentada, entronizada y con la mano derecha sostiene al niño Jesús que con el dedo índice señala al cielo. En las representaciones góticas, el niño Jesús se suele representar alzando la mano ofreciendo una bendición. La mano izquierda de la virgen parece agarrar fuertemente algo o sujetar las telas de su falda. Ambas imágenes aparecen dirigiendo sus miradas al espectador, para escuchar las oraciones que le dirigen o dar la idea de intercesión. La talla aparece sin policromías, quizá perdidas por el paso del tiempo. La actual virgen se restauró hace unos años. Ahora su cuerpo es simple, sin forma, de madera, cubierto por un peto y un manto delicadamente bordados.
La talla de la virgen es mucho anterior a la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes cuya fundación se remonta a 1507, aunque el actual monasterio cartujo se comenzó a construir en 1717. Así que probablemente estamos ante una imagen de la antigua iglesia de Sariñena, anterior a la actual iglesia de San Salvador, neoclásica del siglo XVIII. Estamos quizá ante una imagen religiosa que con el paso de los años ha adquirido su condición de la virgen de las Fuentes, siendo originalmente una sencilla representación de «virgen con niño», el tema artístico más frecuente en la iconografía del arte mariano y uno de los más tratados en todo el arte cristiano: la representación de la Virgen María junto con el Niño Jesús, su hijo (Wikipedia).
Nuestra Señora de las Fuentes, en la Cartuja de Sariñena, es del siglo XIV. Su materia es la madera, y su altura poco más de tres palmos. Está sentada en silla y su rostro es de color trigueño. Tiene al Niño Jesús sentado sobre el brazo derecho y bendice con la diestra, sosteniendo con la mano izquierda un orbe o globo. Nuestra Señora en su siniestra lleva una flor.Esta imagen se veneraba en una ermita, donde después los condes de Sástago don Blasco de Alagón y Dª. Beatriz de Luna, fundaron la Cartuja de las Fuentes, a tres leguas de Sariñena, que empezó a edificarse en 1507 y que hubo de ser reconstruida en 1732.
Del año 1400 existía una Bula concediendo indulgencias a los que visitasen la susodicha.
Iconología Mariana en la provincia de Huesca.
La Virgen de las Fuentes es todo un tesoro de Sariñena y la fotografía, la imagen, nos abre un mundo nuevo en su conocimiento, en su historia y tal vez en su futura reproducción. Gracias a Alberto Lasheras Taira por la imagen de la fotografía de la virgen y a José Ignacio Calvo Ruata por sus respuestas de experto y gran conocedor de la historia del monasterio de la cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes.
En mitad de Los Monegros, en medio de la nada, permanece férreamente erguida una solitaria pared. Una pared que estoicamente resiste y lucha por su propia existencia, en medio de la soledad, del silencio y el olvido. Es un lugar con un cierto misterio, donde el paso del tiempo ha borrado la historia, donde el olvido se ha apropiado de la memoria y solo su leyenda ha permanecido. Allí, allí queda oculto el recuerdo de un pueblo ya sin apenas ruinas y que se desvanece en la profundidad de la triste indiferencia.
Poblado de Moncalvo
El desaparecido poblado de Moncalvo se encuentra entre las localidades de Pallaruelo de Monegros y Lanaja, a unos tres kilómetros en línea recta de Pallaruelo de Monegros, pueblo hermano del que distan unos escasos tres kilómetros. Se accede a través de la carretera A-1221, cogiendo el camino de Moncalvo, hacia el sur, entre los kilómetros 10 y 11. Su vieja pared sirve de guía, apareciendo a los pies de una loma, cuya cota alcanza los 376 metros de altitud sobre el nivel del mar. En su lado sur se encuentra el barranco de Laforda.
Localización: Polígono 7 Parcela 56 Moncalvo, Sariñena (Huesca). Referencia catastral: 22294A007000560000BF. Titularidad: Ayuntamiento de Sariñena. Coordenadas: Longitud 41°42’49.8″N y latitud 0°14’27.1″W y UTM Uso 30 X729536 Y4621684 (Google Maps).
Moncalvo fue pueblo medieval de cierta entidad, en relación con la envergadura de su iglesia de la Virgen Vieja dedicada a San Pedro. Sus restos están incluidos en el Catálogo del Plan General de Ordenación Urbana de Sariñena bajo la referencia SA 024 «Iglesia de la Virgen Vieja». Desde el 2021, es de titularidad del Ayuntamiento de Sariñena. Por su importancia debería de ser declarado Bien de Interés Cultural (BIC).
Plano altimétrico 1:25.000 de la Virgen Vieja elaborado entre 1900 y 1930. ICEAragón.
La leyenda de Moncalvo
Moncalvo guarda una leyenda entre sus ruinas que se ha ido transmitiendo entre generaciones. Una leyenda que narra cómo sus habitantes se rebelaron contra los tributos que debían de pagar y que, por ello, hasta llegaron a asesinar a más de un recaudador. La respuesta fue despiadada y terrible, tan cruel que sirvió de escarnio para otras poblaciones y tan aterradora que su recuerdo se hizo casi imposible. Así, sucedió que tropas reales aparecieron mientras se encontraban celebrando misa en la iglesia de la Virgen Vieja, uno a uno les hicieron salir mientras los asesinaban a todos, hombres, mujeres, niños, niñas, bebes y ancianos. Luego, con palos de sabina, que habían clavado en el suelo, empalizaron sus cadáveres. Los expusieron como castigo ejemplarizante, empalizados para que otros pueblos contemplasen las consecuencias que conllevaba rebelarse contra el poder.
«Aquí en Pallaruelo siempre se nos ha contado la misma leyenda, siempre a los críos, siempre… No pagaban impuestos, iban a recaudar, venían de Huesca a recaudar impuestos y por lo que sea no querían someterse y entonces, a los recaudadores que venían al pueblo, los mataban. Porque les debieron de meter en tan apuro, en tan aprieto que dijeron-pues mira, única solución, matar a los que vengan a la recaudación-. Con que sí, sí… recaudador que venía, recaudador que se jugaba el tipo. Hasta que vinieron con fuerza mayor, entonces, el día de la fiesta mayor del pueblo, cerraron las puertas, llegaron muchísima gente a caballo, cerraron las puertas de la iglesia y fueron matando uno a uno, indiscriminadamente a todo el pueblo que estaba allí. El pueblo debía ser bastante antiguo, un amigo, encontró en una caseta una lámpara romana.»
Lourdes y Marga Alcubierre Pueyo.
De aquella matanza solamente escaparon el párroco y un monaguillo que consiguieron huir hacía Pallaruelo de Monegros. Pero al final fueron capturados y ejecutados en un campo al borde del viejo camino a Zaragoza. En el campo, durante muchos años, los vecinos y vecinas de Pallaruelo depositaban piedras en su recuerdo, una cada vez que pasaban, llegando a formar un gran montón que luego tuvieron que deshacer -Pues se comía parte del campo-.
«El cura salió, saltó por la ventana o tenía una puerta secreta. Se escapó para resguardarse en Pallaruelo, él y un monaguillo. Salieron a por él y en un campo de casa allí lo mataron, a él y al monaguillo. Y siempre nos lo han contado en casa, siempre. El campo estaba al lado del viejo camino a Zaragoza, era el camino que pasaba por Peñalbeta, el camino original que iba a Zaragoza, y entonces, como la gente transitaba mucho por el camino pues todo el mundo que pasaba ponía una piedra como… para liberar el alma de esas personas -una piedra por su pena-. En un momento determinado tuvieron que deshacer el montón de piedras porque se apoderaba del campo.»
Lourdes y Marga Alcubierre Pueyo.
Algunas otras leyendas cuentan como una mujer sobrevivió y dio origen a Pallaruelo de Monegros. Pero es evidente que las dos antiguas iglesias son contemporáneas en su época, por lo que las poblaciones coexistieron y, por su cercanía, debieron de mantener fuertes lazos familiares. De hecho, de la vieja iglesia de Pallaruelo de Monegros únicamente queda una única pared de su torre, estableciendo un cierto paralelismo en sus respectivas historias.
También narran como Pallaruelo de Monegros fue devastado, siendo pasto de las llamas, sufriendo un incendio que arrasó completamente el pueblo. Al incendio sobrevivió una mujer de la que descienden los actuales pallaruelenses. Al parecer, la mujer se había quedado en un pajar aislado y fue la única superviviente. También circula la versión que fueron ambos pueblos los que se opusieron a pagar los tributos y, en represalia, ambos pueblos fueron destruidos y su gente asesinada.
Solamente dejaron una pared de cada iglesia, testigo de aquellos hechos.
«Les llevaron a las gentes de los pueblos de alrededor para ver el escarmiento que les habían hecho, después de pasarlos a todos por degüello en la iglesia, los sacaron y les colgaban en la cantera de al lado unos palos y los clavaban ahí. Les metían toda la madera atravesando todo el cuerpo, y allí todos, te imaginas que espectáculo tan horroroso, les llevaban a las gentes de los pueblos de alrededor como diciendo –si no hacéis, si no nos pagáis estos impuestos, os pasa como a estos-. El abuelo Paco decía –Críos, mujeres, ancianos… todos estaban allí-. Entonces siempre quedó ese miedo en Pallaruelo -¡Qué nos puede pasar como a los de Moncalvo!-. Eso claro, ese miedo se ha transmitido, cada vez que voy me da un escalofrío.»
Lourdes y Marga Alcubierre Pueyo.
Esta es su leyenda, de la Virgen Vieja, pero también existe su historia en la que nos adentramos y descubrimos.
El yacimiento
La loma de la Virgen Vieja resulta muy interesante y revela la existencia de antiguos asentamientos. En su recorrido, a simple vista, aparecen diversas cerámicas superficiales. Entre ellas encontramos cerámica bruñida atribuible a la edad del bronce o del hierro, datando el yacimiento en la antigüedad, al menos en torno a los 500 años a.C. También aparecen cerámicas hispanomusulmanas, árabes, algunas vidriadas, esmaltadas, verde almohade o con colores. Además, cerámicas medievales, entre ellas con presencia de manganeso que nos lleva a situarla sobre el siglo XVI.
Entre otros muchos restos aparecen restos de arcilla sin hornear o presencia de una teja deformada, lo que lleva a plantear la presencia de un horno en el asentamiento, además evidencias como, posiblemente, algunas zonas debieron ser utilizadas para la extracción de arcillas.
Reseñable es la aparición de escoria o arrabio, un producto intermedio del proceso de fundición de las menas del hierro.
La realización de estudios arqueológicos futuros podrá desvelar muchos de los misterios que esconde el viejo poblado de Moncalvo.
Igualmente, en Pallaruelo de Monegros existió un asentamiento anterior al sur de su antigua iglesia del Salvador, dirección a la balsa buena. En su ubicación se aprecian abundantes restos de cerámicas.
La Virgen Vieja de Moncalvo
La heroica pared que permanece son dos paños de una cabecera poligonal de una antigua iglesia gótica de mediados del siglo XIII. Una antigua iglesia que se componía de una única nave, cubierta por una bóveda de crucería y cabecera poligonal: “La Virgen Vieja de Moncalvo». La Virgen Vieja respondía a las mismas características que la desaparecida iglesia de San Salvador de Pallaruelo de Monegros, construida por Arnaldo Vidal de Almenar en 1258; incluso aparecen idénticas marcas de cantería.
Detalle de la Virgen Vieja de Moncalvo
La iglesia de Moncalvo, conocida popularmente como la Virgen Vieja, obedeció a San Pedro; según referencia recogida en un pleito sucedido en 1860, citando un documento de 1445. El pleito respondía al aprovechamiento de ganados entre vecinos de -Castejón de Monegros, Balfarta, Capdesaso, Albaruela de Tuvo y Lalueza-. En dicha cita se encuentra la referencia a «San Pedro de Montalbo»-vista la concordia celebrada por el Consejo de Sariñena y los jurados de Castejón, Balfarta, Pallaruelo, Lalueza, Albaruela, Capdesaso, Lasardera, Lastanosa y Celadilla, en la anteiglesia de San Pedro de Montalbo, a nueve días de marzo de 1445. En ella se acordaba que sus ganados podían pastar en los terrenos comunes que -en la misma se designan- , por la que se regularizó –el uso que había de hacer del aprovechamiento mancomún de pastos para sus ganados en los terrenos de las aldeas ahora despobladas, en los montes realengos y en los comunes- (Real Decreto del Consejo de Estado firmado por Isabel II, publicado en la Gaceta de Madrid del 31 de enero de 1860. Boletín Oficial de Segovia Número 24 – 1860 febrero 24).
La festividad de san Pedro es el 29 de junio.
De hecho, al norte del desaparecido poblado aparece el paraje o monte denominado «Saso de San Pedro». Mapa del Instituto Geográfico y Catastral de España, mapa militar 1953.
Las ruinas de Moncalvo han ido desapareciendo, hay quienes cuentan que las piedras fueron usadas para la construcción de carreteras y otras construcciones locales. «En la cima debió de existir un castillo», comentan Lourdes y Marga Alcubierre Pueyo, a quienes se ha de agradecer que se mantenga y transmita la memoria de Moncalvo.
Si que parece cierto que muchas de las masadas del entorno contienen piedra de Moncalvo, en algunas se pueden observar las mismas marcas de cantería, como la flor de Lys. Aunque todo apunta a que a mediados del siglo veinte aún se podían observar las calles y restos de los muros de las casas. El camino pasaba por la calle principal del pueblo, entre muros de poco más de medio metro de altura y, cerca de la iglesia, había una pequeña plaza con una fuente.
Quizá, sea reseñable que próximo a Moncalvo se encuentra la finca «Manantial de Castanera«, manantial que debió e abastecer el poblado. Incluso el barranco solía llevar agua. En este sentido, de vueltas a mediados del siglo XX, el poblado pertenecía a Castanera, rico hacendado de Sariñena y comerciante de mulas, y los montes principalmente también, que eran montes comunes cuyos principales propietarios eran el propio Castanera, Juan José Torres y casa Ruata de Pallaruelo de Monegros. Castanera legó su herencia a su sobrino, Ricafort, quien ordenó a un maquinista P.H. de Sariñena que, por medio de una oruga, arrasase las viejas ruinas y así lo hizo, aunque con la torre no se atrevió, le dio miedo que se le cayera encima.
Fotografía aérea de 1986, se deja entrever la planta de la antigua iglesia. Cortesía Javier Navarro.
«El abuelo decía si vas, mírate bien que veras las calles, hasta la fuente, hasta un manantial que debía de haber por allí. Antes se veía, -yo, cuando iba de pequeña, me acuerdo que había trozos que hasta se veía el trazado parte de una calle-.»
Lourdes Alcubierre Pueyo
Torre Virgen Vieja Moncalvo.
El blog Sansalvadorota establece similitud entre las marcas de cantería de Moncalvo con las marcas de la iglesia de Santa María de Orta de Lérida y las marcas de cantería de la iglesia templaría del convento de San Salvador de Orta. La desaparecida iglesia leridana fue destruida por Felipe IV en el siglo XVII. Santa María la Vieja o Santa María la antigua, y las antiguas iglesias de Moncalvo y Pallaruelo guardan una relación con el convento de Orta, según el blog Sansalvadorota: «Todo indica una relación entre los tres centros religiosos y una historia que no la sabemos completamente».
Otras marcas dejadas en sus piedras responden a viejos pastores entre ellas la de pastores trashumantes. El etnógrafo Eugenio Monesma Moliner señala que es curioso que en algunos de los sillares se conservan grabados posiblemente de pastores de la montaña, probablemente del valle de Chistau por sus apellidos (Mur y Bruned). Los gravados representan cuchillos y sus nombres «una imagen, esta de los cuchillos, que encontramos en muchos abrigos y casetas pastoriles».
Además, en la vieja pared de la Virgen Vieja aún se pueden contemplar las marcas de la guerra civil, como el gravado de las siglas del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista).
Es una batalla desesperada contra el olvido, un testigo mudo de un pueblo arrasado y sin memoria, de un pueblo borrado que se desvanece, deshaciéndose en polvo en la aridez monegrina.
De la antigua iglesia de Pallaruelo de Monegros desmontaron el retablo mayor y lo colocaron en la nueva iglesia, no lo pudieron colocar entero y lo acortaron, algunas partes las tuvieron que colocar por los laterales. En la guerra civil sacaron las tablas y construyeron unas garitas de vigilancia para las entradas del pueblo, luego las desmontaron y dejaron las tablas en una era. Aparecieron unos hombres y se las llevaron, tenían una orden firmada por el obispo y sabían perfectamente lo que se llevaban. Lo más probable es que el altar se encuentre desperdigado por colecciones privadas de EEUU.
Moncalvo, curiosamente no se encuentre registrado en Los pueblos y los despoblados, de Antonio Ubieto, y, en palabras de Juan José Genérelo, director del Archivo Histórico Provincial de Huesca, «Resulta sospechoso que, tratándose de una obra tan completa, no aparezca ese topónimo por lo que habría que pensar que debe tener un segundo nombre con el que sí aparecería en la documentación medieval y moderna». Pues parece que Moncalvo haya sido esquivo en las principales obras y descripciones sobre Aragón, línea que ya manifestó Manuel Benito Moliner «Moncalvo también fue pueblo, aunque lo olvidan todas las obras geográficas publicadas hasta hoy» (Tierras y Gentes, Diario del Altoaragón 24 de mayo de 1998).
Tampoco aparece recogido «Moncalvo» en la obra Toponimia Histórica Aragonesa de Miguel Ballestín, limitando muchísimo su búsqueda. Aunque su topónimo, consultando el Nomenclátor Geográfico de Aragón, no ofrece mayor diversificación, resaltando tan solo su etimología aportada por la fuente «Pueblos del Alto Aragón» que define a Moncalvo como «Monte pelado».
Así, efectivamente, tal y como apuntaba Juan José Genérelo, la consulta de documentación histórica aporta gran diversidad del topónimo de Moncalvo siendo estas sus distintas formas: Moncalbo, Montcalvo, Montalvo, Montecalvo, Monsalvo y Monsalva. Por ello, su documentación histórica ha sido ardua, pero al final ha ido dando resultados.
Retrayéndonos a 1100, es cuando Pedro I alcanza Sariñena y su entorno, siendo fecha aproximada en la posible «reconquista» del poblado o aldea, habitada o despoblada, de Moncalvo. Por ello, en 1170 el Rey Alfonso II de Aragón concede a Sariñena su “Privilegio de Población” por el que podía poblar una vasta extensión que se extendía por el este y sur de dicha villa, desiertos y poblados:
«… en el año pasado de 1170, se dignó el señor Don Alonso el segundo de Aragón, conceder a todos los hombres de Sariñena, que entonces allí estaban, o que en adelante fueran a poblar, por el deseo de que allí poblasen, y habitasen todos los términos de Sariñena, desiertos y poblados con todos sus montes y pastos, aguas, selvas y sotos, con todas sus entradas y salidas y pertenencias, de modo que mejor lo hubiesen tenido en tiempo de los sarracenos, o de los cristianos, o de modo alguno debían tener, para que todo esto lo poseyesen enteramente, lo trabajasen y llenasen aquellos y su descendencia para propia herencia suya, y para que hiciesen de ello en todo el tiempo a su propia voluntad. Les concede así mismo aquellos fueros de Zaragoza buenos y no malos, y que no diesen ni hiciesen a hombre alguno causa alguna sino las Decimas y Primicias a Dios, ni diesen lezda ni peaje en toda su tierra…»
Casa de Ganaderos de Zaragoza – Pastos ES/FCG – Caja 25_Ligamen 4_39.
Así, Sariñena queda definida sin nombrar específicamente su totalidad de poblaciones y aldeas: «… dono vobis terminos in primis Alberola, cum ommibus suis terminis, sicut vadit ad illa pena tallata quae est super Sodeto, sicut vadit per directum ad illa Torre de Cabañas, cum tota valle putrida, deinde sicut vadit ad caput de ipsa serra de Sella Maestra, de ipsa serra intus sicut aquas corrum contra Sarannyenam, sicut vadit per directum ipsa serra de Sella Maestra, usque alas almolas, deinde sicut vadit ad almoella totum intus, sicut vadit per directum ad ipsum caminum, qui transit per Bojaraloz sicut aquas corrunt contra Sarañenan, sicut vadit ipsum caminum per directum, usque Borjalaroz, sicut vadit, exit ipsum caminum usque ad Peñalba, sicut vadit ad valle Trabian, exit ad ipsos Germanellos, qui sunt ante Xixena, sicut exit ad ipsan Torremia, vadit exit ad ipsam Foratata,sicut vadit ad ipsan Torre de ipsa Ventosa,sicut vadit ad Alpicon de Ballara, sicut vadit per directum usque ad flumen de Alcanadre, sicut vadit ad podio Meler,sicut vadit, exit ad illa Boltorera, sicut iste predictae afrontationis, terminos includunt, dividunt. Dono,concedo vobis, vestris totum integriter quantum ego ibi habeo, habere debeo, vel ad mea voce regale pertinet, vel pertinere debet,sicut superius scriptum est, ad vestram voluntates imperpetum, …» (Elbaile Ollés, José. Lalueza, hechos del siglo XVIII).
Desde entonces se comienza a hablar en la documentación de “las Aldeas dependientes de la Villa de Sariñena”. Dichas aldeas eran doce, entre ellas Motalbo: Alberuela, Lalueza, Capdeaso, Lastanosa, La Celadiella, Salavert, La Sardera, Miranda, Pallaruelo, Valfarte, Montalbo y Castejón de Monegros; varias de ellas quedarán deshabilitadas en el s. XVI. Aunque José Elbaile Ollés llega a documentar hasta diecisiete las aldeas que pertenecían a Sariñena.
En 1284, una carta real de Pedro IV da cuentas sobre un embargo de bienes, entre ellos en la aldea de Moncalvo: «Mandato sobre el embargo de los bienes de Juan Garcés de Oriz, abad de Montearagón, fallecido el día de San Juan Bautista. De acuerdo con el mandamiento del rey, referente a la muerte de obispos y abades, por el cual se ordenaba embargar los bienes tras la muerte, entre otros embargos Ramón Pelegrín, «baile de Sariñena», se encargó de embargar los bienes que tenía en Sariñena y en las aldeas de Valfarta, Castejón (de Monegros), Pallaruelo, Moncalvo, Lastanosa, La Celadilla, Miranda, Salavert, Sardera, Capdesaso y de Tubo (Alberuela de Tubo).» (Cancillería, cartas reales de Pedro IV, caja 61, N.º 7364/).
Sariñena, a comienzos del siglo XIV, recoge José Elbaile Ollés, estaba conformada por las siguientes aldeas: «el territorio lo conformaba la villa de Sariñena, Castejón de Monegros, Valfarta, Lalueza, Lastanosa, Capdesaso, Alberuela de Tubo, Tubo, la pardina de Sodeto, Pallaruelo, Jubierre, San Juan, Vallsanta, Montebh, Moncalvo, La Sardera, Salavert, Castellones, la Celadilla y Miranda».
José Elbaile Ollés en «Lalueza, hechos del siglo XVIII» describe la organización de Sariñena y sus aldeas, recogiendo como la jurisdicción civil, criminal o administrativa correspondía a la Villa de Sariñena a través del Baile y Justicia: «Cada aldea tenía su Concejo, que presidía el jurado mayor. Podía haber dos jurados, un corredor (alguacil) y un secretario. Los jurados se elegían por sorteo. La villa y todas las aldeas tenían su propio diezmario (el terreno de cultivo que comprende cada lugar) y su boalar, una parte de monte cercano para el pasto del ganado. Con el resto de montes comunes y los boalares del territorio, se formó una dehesa común que llamaron Realengo, el Común o Comuna. La villa y aldeas arrendaban sus pastos y repartían los beneficios en dos partes, una para la villa y la otra para las aldeas. Lo administraban los jurados de la villa que representaban a Sariñena y los jurados de las aldeas a los que también llamaban jurados de comuna. Los representantes de la Comuna se reunían una vez al año en el mes de septiembre para el reparto de los beneficios. Hasta el siglo XV, gracias a los privilegios de población no se pagaban impuestos, salvo las decimas y primicias a la Iglesia: …non donetis, ne que faciatis ullo homini ullam causam nisi décimas, primitias, Deo, non detis lezdam ni pedage in totam meam terram…«.
En 1328, un documento trata de un vecino de «Montecalvo» (Moncalvo): «Comisión hecha al Justicia de Aragón, Jimeno Pérez de Salanova, de la salva de infanzonía de Martín de Fanlo, vecino de Montecalvo, aldea de Sariñena» (Cancillería, registros, nº429, fol.1v/ Salva de infanzonía del 28 de febrero de 1328).
Igualmente aparece en una relación judicial de 4 de abril de 1328, esta vez bajo la denominación de «Monsalva» : «Reunidos los consejos de la villa y aldeas de Sariñena en la Iglesia de San Salvador, nombran a Marco de Sena, jurado de Sariñena, Domingo Lo Pico, vecino de Monsalva y jurado de la comunidad de aldeas de Sariñena, como procuradores especiales para que les representen en las próximas Cortes que se van a celebrar en la ciudad de Zaragoza, en la que se coronará a Alfonso IV» (Cancillería, pergaminos, Alfonso IV, carp.218, nº170/ Nombramiento. (4-04-1328)).
En el mismo 1328, aparece «Montalvo (Monsalva)» en una relación de administración de bienes: «Carta al justicia de Sariñena sobre Agnes, viuda pobre de Jaime Agrament, vecino de Barbastro, y la administración de los bienes en Montalvo (Monsalva), aldea de Sariñena, de su hija Martina, quien estaba bajo tutela de Pedro de Barba» (Cancillería, registros, nº430, fol.162-162v/ Mandato. (15-12-1328)).
En 1336 se encuentra mismamente «Montalvo (Monsalva)» en una carta de Pedro IV al sobrejuntero de Huesca y Jaca en las zonas de Sariñena y Ontiñena «Para que obligaran a Pedro Jordán de la Corona, vecino de Sariñena, a pagar cierta cantidad que debía dar a Domingo Melero, rector de la iglesia de Fuendejalón, ya que había recibido de Bartolomé Fernández, vecino de Montalvo (Monsalva), aldea de Sariñena, unos dineros que eran de dicho rector» (Cancillería, cartas reales, Pedro IV, caja 1, nº88/ Mandato. 24-05-1336).
En 1337, el rey de Aragón Pedro IV (1319-1387) permite a los habitantes de «Montcalvo y Pallaruelo», para que saliesen de la pobreza y despoblación en la que se hallaban, pudiesen vender sus pastos anualmente a gentes de otros lugares. Un documento en latín traducido gracias a Ánchel Conte Cazcarro. Cancillería, cartas reales, Pedro IV, caja 3, nº404/ Concesión. «Del Rey a los vecinos de Montealbo y de Pallaruelo de Monegros. Autorización a los mismos para vender sus tierras a personas extrañas»: «Carta de Pedro IV a los vecinos de Montalvo (Monsalva) y de Pallaruelo (de Monegros), aldeas de Sariñena, en la que concede ciertos privilegios de pastos y ganados para evitar la despoblación y pobreza de dichos lugares» (Fechada el13 de agosto de1337).
Entre los años 1348-1350, la peste negra asola a Los Monegros «Con el paso de los años algunas aldeas se fueron despoblando. Muchas desaparecieron con la peste negra» (Elbaile Olés, José). Cuando esto ocurría, afirma José Elbaile Ollés, se acordó, que los diezmarios de las aldeas muertas fuesen para la villa y los boalares para las aldeas.
En 1363/1370 Bernat Miquel escribe a Ferrer de Magarola porque el rey quiere redimir Sariñena y sus aldeas, así que le ruega que envíe copia del contrato de alienación a favor de Pedro de Luna (Archivo de la Corona de Aragón. ES.08019. ACA// ACA,COLECCIONES, Historia del Archivo,1,123).
El 19 de octubre de 1366 el rey Pedro IV, trueca la villa de Sariñena, sus aldeas y todos sus términos a D. Pedro de Luna por el lugar de Pinseque (Elbaile Olés, José).
El 9 de abril de 1372, representantes de Sariñena solicitan quitarse del señorío pagando las 13 mil libras jaquesas y 11 mil de Barcelona en que se había pactado la devolución y retornar a la corona (Elbaile Olés, José).
El 17 de mayo de 1373, el rey acepta la petición de Sariñena y acuerda su venta con Dña. Elfa Exerica, heredera de los Luna (Elbaile Olés, José).
En 1384, un pleito sobre los muros de la Villa de Sariñena cita Moncalvo: «Las aldeas y la villa tuvieron un pleito sobre la obligación o no de estas de contribuir en la reparación de los muros de la villa. Se sentenció en Tamarite de Litera siendo rey Pedro IV a favor de las aldeas. Entre ellas nombra a: Moncalvo, la Sardera, Moscallon, Miranda, Celadilla y Salavert» (Elbaile Ollés, José. Lalueza, hechos del siglo XVIII).
En el fogaje de 1405, censo del Reino de Aragón ordenado por el rey Fernando el Católico para recaudar el impuesto de las sisas, «Montalbo» contaba con unos seis fuegos.
En 1417,el Rey Alfonso pide a las cortes 70 mil florines de oro para recuperar todos los bienes enajenados por sus antecesores, de los que 10 mil libras correspondían a la villa de Sariñena y sus aldeas (Elbaile Olés, José).
En 1445 se produce la anteriormente citada concordia sobre los pastos comunes y su aprovechamiento y guardias, celebrado en la anteiglesia de San Pedro de Montalbo: «Vista la concordia celebrada por el Concejo de Sariñena y los Jurados de Castejon, Balfarta, Pallaruelo, Lalueza, Albaruela, Capdesaso, Lasardera, Lastanosa y Celadilla, en la ante-iglesia de San Pedro de Montalbo, á nueve dias del mes de Marzo de 1445, de la que consta haber acordado que sus ganados pudiesen pastar en los terrenos comunes que en la misma se designan, y que para custodia de esos terrenos se procediese al nombramiento de guardas, no por cada pueblo, sino por la universidad» (Real Decreto del Consejo de Estado firmado por Isabel II, publicado en la Gaceta de Madrid del 31 de enero de 1860. Boletín Oficial de Segovia Número 24 – 1860 febrero 24 y en elDiario de Burgos. Boletín oficial de la provincia de Burgos: Núm. 67 – 13/04/1860).
El 15 de julio de 1477, se establece una pecha ordinaria y anual de 12.000 sueldos jaqueses a Sariñena y sus aldeas «Esta transacción es importante porque se establece por primera vez un impuesto a los habitantes de estas tierras y también porque los montes de Tubo y Sodeto ya no volvieron y se quedaron en la casa de los Luna» (Elbaile Olés, José).
En el fogaje de 1495 la población ya no aparece, por lo que probablemente, podamos establecer que poco antes de 1500 Moncalvo debía de estar ya prácticamente despoblado. Aspecto que se refuerza con la presencia de las cerámicas medievales, las más recientes y últimas datadas, en torno al siglo XVI.
En las cortes de 1498 tan sólo se habla de siete aldeas, relata José Elbaile Ollés: Alberuela, Lalueza, Capdesaso, Lastanosa, Pallaruelo, Casejón de Monegros y Valfarta. Lo que, de acuerdo a su relato, hace suponer que ya estaban despoblados: Jubierre, San Juan, Vallsanta, Moncalvo, La Sardera, Salaber, La Celadilla, Miranda, Montebh y los Castellones (Elbaile Olés, José. Lalueza en el siglo XVII, El origen de nuestras familias).
«La Virgen Vieja de la soledad más absoluta» Belén Boloqui, presidenta de APUDEPA.
En 1620, Moncalvo no aparece en el mapa del Reino de Aragón de Juan Bautista Labaña.
En 1651 una gran epidemia de peste sacude la mayor parte de Aragón «El año 1651 en que la ciudad de Huesca, Alcubierre, y casi la mayor parte de los pueblos de Aragón padecieron una enfermedad pestilente, contagiosa y sumamente temible» (Epidemiologia española o Historia cronológica de las pestes, contagios, epidemias y epizootias que han acaecido en España: desde la venida de los cartagineses hasta el año 1801… / por Joaquín de Villalba).
El siglo XVII hubo una profunda crisis en la comarca y en todo el Reino de Aragón. Esta comenzó con la expulsión de los moriscos en 1610, que redujo la población aragonesa entre un 15% Y 20% y destrozó la industria artesanal. Vino acompañada de unos años duros de sequía que provocaron el abandono de tierras y para colmo, la guerra en Cataluña y el continuo tránsito de tropas, trajo la peste en 1652.
Elbaile Olés, José. Lalueza en el siglo XVII, El origen de nuestras familias
La Concordia de 1683, vigente en 1860, según el citado Real Decreto de 1860, hace referencia al que entonces, al lugar de Moncalvo, ya extinto: –Asistía el derecho a sus poderantes a que sus ganados pasturen las yerbas que producen los montes comunes o diezmarios que eran de las aldeas extinguidas, resumidas en la de Moncalvo, Miranda y Lasardera-. No obstante, el pacto 13 de la concordia se encontraba extinto: «Respecto a que la Justicia y Juez ordinario de la Villa sean los competentes para los habitadores de la villa», lo que nos lleva a entender que en el momento de realizarse la concordia aún se encontraba Moncalvo poblado. El mismo Real Decreto refleja que en ese momento de 1860 ya se encontraba sin población, al igual que otras aldeas de Sariñena, «Ahora despoblados»(Real Decreto del Consejo de Estado firmado por Isabel II, publicado en la Gaceta de Madrid del 31 de enero de 1860. Boletín Oficial de Segovia Número 24 – 1860 febrero 24).
De 1701 a 1713 se lleva a cabo la guerra de Sucesión por la que, según Nicolas Malo «Fueron arruinados varios pueblos de Monegros, principalmente la villa de Lanaja, que quedó reducida a muy pocos vecinos» (Estudios sobre el proyecto europeo de la unión de los tres mares, Mediterráneo, Cantábrico y Atlántico por el Ebro y el Duero, el Canal Imperial y el de Castilla. Nicolás Malo. 1850).
En el Archivo Histórico Provincial de Zaragoza, aparece un expediente de la casa Ducal de Híjar-Aranda, fechado el 30 de enero de 1799, con referencia ES/AHPZ – P/1-235-82. El documento trata la posible repoblación del lugar de Moscallón con sus cinco aldeas Salaver, Miranda, La Cenadilla, La Sandena y Moncalvo, pertenecientes a la villa de Sariñena.
En la década de 1770 se aprueba el «Fuero de Población» un instrumento colonizador y de repoblación en los territorios de la antigua corona de Aragón (Fuero Alfonsino y Fuero de población de Sierra Morena en los proyectos de colonización de la Corona de Aragón en la segunda mitad del siglo XVIII, de Enrique Giménez López de la Universidad de Alicante) Los inicios de la colonización en Lo Monegros.
El 18 de noviembre de 1788, Narciso Comenge propuso repoblar el Monte de Moscallón y cinco despoblados donde en el pasado habían existido las aldeas denominadas Moncalvo, La Sardera, Salaver, Celadisa y Miranda que, en fecha indeterminada, habían sido abandonadas y de las que quedaban únicamente algunas ruinas. De los cinco despoblados, el de mayor extensión era el de Moncalvo, con una pequeña parte de sus Tierras propiedad de la Cartuja de las Fuentes, seguido por el de Miranda, La Sardera y Salavert, siendo el de Celadisa el más reducido y el único con tierras de mediana calidad, ya que gran parte de la superficie sólo era apta para pastos de ganado lanar y caprino.”
Giménez López, Enrique.
En 1792 D. Pedro Blecua y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido en el Reyno de Aragón cita Moncalvo refiriendo las guerras y pestes como causantes de su despoblación, de los núcleos de Moncalvo, Lasardea, Salabet, Miranda, La Zeradilia y la Almunia de la Regina:
El serenísimo y augusto rey Don Alonso I de este nombre, y IX de Aragón, dicho el Batallador, después de muchos días de cerco libertó esta villa del yugo africano, bajo cuya servidumbre estuvo oprimida muchos años y plantó en ella con singular celo la fe y religión en el día 7 de septiembre de la Era 1172, que corresponde al año 1134, según las noticias que han podido conservarse en sus archivos, y las que trae Blancas, con otros historiadores del reino, con privilegios muy particulares y en especial la cesión de algunos despoblados, que, con motivo de las guerras y pestes, quedaron en su territorio y se llaman Moncalvo, Lasardea, Salabet, Miranda, La Zeradilia y la Almunia de la Regina, reconociéndose todavía en ellos vestigios de poblaciones, y en algunos sus mismas iglesias y campanarios. En el día cultivan estos terrenos los mismos vecinos de villa y aldeas, a donde se cree haberse retirado los pocos que quedaron, y tienen allí sus masías y casas de campo.
Arriendo de pastos de Moncalvo, Diario de Huesca del 27 de septiembre de 1914:
Diario de Huesca – 27 de septiembre de 1914.
Una descripción del Partido Judicial de Sariñena, en la Nueva España del 1 de septiembre de 1959 se refiere a la adversidad del clima como motivo de la despoblación y abandono de las aldeas de Sariñena: «Existiendo también los poblados, ya en franca, decadencia, de San Juan, Vallsanta, Monclavert, Moncalvó, La Sardera, Salavert, La Celadillá, y Miranda. Estos núcleos de población eran aldeas propiamente dichas, que entonces, como ahora, la adversidad del clima obligó a sus habitantes a la emigración». (Nueva España – 1 de septiembre de 1959).
Gracias a Montse Vadillo y Pablo Ruata por descubrir algunos de estos documentos y compartirlos.
Moncalvo en el documental «Monegros»
En 1969, el director Antonio Artero rodó el documental «Monegros», con José Antonio Labordeta como protagonista. Entre las distintas escenas y localizaciones aparece Labordeta en la Virgen Vieja de Moncalvo interpretando «Montesnegros». Una peculiar escena donde se observa parte del equipo de rodaje y la curiosa pintada de «1959» en la vieja pared. «1959» un año en el que muchos pueblos de colonización se estaban construyendo y para los cuales se utilizaron piedras de las desaparecidas casas del olvidado poblado de Moncalvo. José Francisco Pueyo, de Pallaruelo de Monegros, recuerda que hasta aquella fecha aún se distinguían partes de las antiguas casas y calles.
Fotograma del documental «Monegros».
La Virgen Vieja de Moncalvo, toda una leyenda
Resulta inquietante que el tiempo se haya olvidado de su historia, que no exista mayor documentación o investigaciones sobre Moncalvo. Resulta incomprensible que una historia así no despierte mayor interés, especialmente en el académico y universitario.
Diversas hipótesis han atribuido su desaparición, a pesar de su leyenda por el impago de impuestos, a la dureza del territorio, a sequias y hambrunas. También, como ya hemos visto antes, a la peste negra que devastó Europa en el siglo XIV o en el XVII. Igualmente, a la guerra de sucesión española (1701-1713), entre borbónicos y austracistas o su no aceptación a los Decretos de Nueva Planta, lo que llevó a las tropas de Felipe V, en la década de 1710, a arrasar el viejo poblado de Moncalvo. Igualmente, volvemos a citar a Pedro Blecua y Paul quien recoge como las guerras y pestes fueron las causantes de los poblados de Sariñena, entre ellos Moncalvo
Claramente la leyenda de la destrucción de Moncalvo por los Carlistas no fue posible, la primera guerra Carlista fue entre 1833 y 1839, muy posterior a la construcción de la nueva iglesia de Pallaruelo. La nueva iglesia de Pallaruelo de Monegros data de 1808.
Lo que sí parece seguro que Moncalvo sufrió gran inestabilidad a lo largo de su existencia, incluso pudiendo quedar despoblado en determinados momentos, por lo que su momento exacto de su despoblamiento definitivo resulta difícil de concretar documentalmente.
Lo cierto y relevante es el fogaje de 1495, cuando el poblado de Moncalvo, aparezca ya sin población, hecho, como se ha mencionado antes, coincidente con la datación de las últimas cerámicas de Moncalvo del siglo XVI, lo que nos lleva a considerar definitivo su despoblación. Apenas a los pocos años que se estableciese en 1477 una pecha ordinaria y anual de 12.000 sueldos jaqueses a Sariñena y sus aldeas y terminase con los privilegios de no pagar impuestos salvo «las decimas y primicias a la iglesia». Estos hechos son los que más se ajustan a su leyenda.
Sariñena y sus aldeas habían gozado del privilegio real de pastar libremente sus terrenos que el Rey Alfonso II de Aragón, en 1170, había concede a Sariñena y sus aldeas de acuerdo al “Privilegio de Población”. La pecha de 1477 comienza a agravar a Sariñena y sus aldeas al igual que los conflictos que se van manteniendo con la Casa de Ganaderos de Zaragoza. Según recoge José Elbaile Ollés «La Casa de Ganaderos de Zaragoza, es y era una cofradía de ganaderos de Aragón. Fue fundada por Jaime primero el 18 de mayo de 1218. Sus privilegios le permitían el pastar en los montes de todo el Reino y su Justicia tenía la jurisdicción civil y criminal sobre todos los hechos referentes a esta actividad sin poder ser recurridos a otro órgano superior. Durante los siglos XVII y XVIII tuvo muchos conflictos la villa de Sariñena y sus aldeas por la colisión de los privilegios que los reyes dieron a estos pobladores con los que luego darían a la Casa de Ganaderos.»
No obstante, hay una curiosa referencia sobre una disputa entre moradores de Moncalvo y los pastores como causa de su abandono. De acuerdo con la documentación encontrada por José Elbaile Ollés, los vecinos mantuvieron un «encuentro» con pastores al salir de la iglesia y «por lo que quedó despoblado»:
«…en Moncalvo subsisten las paredes de su iglesia de San Pedro, y la de Nuestra Señora de Moncalvo y he adquirido por particulares noticias en conversaciones de que hace siglos por un encuentro que tuvieron los vecinos de Moncalvo con pastores al salir de la iglesia el día de la festividad de San Pedro que habían concurrido todos sus moradores y hasta el predicador que había ido a predicar por lo que quedó despoblado y como tal tubo el destino explicado…»
A.H.N. Consejos, Libro 1.968.
Fundación de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes
Personalmente, la fecha de finales del siglo XV, lleva a relacionar la despoblación de Moncalvo con la fundación en 1507 de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, cuya cercanía y posesión de tierras poseyó, en gran parte, tierras de Moncalvo (La cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, patrimonio olvidado y/o perdido). Incluso José Antonio Rausa, José Luis Villarroel y José Antonio Cuchí se refiere a la cartuja de Monegros como también llamada de Moncalvo «Un despoblado con restos de iglesia medieval que da nombre a la sierra local» (La fuente del Milagro, en la cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes (Sariñena, Huesca)).
En este sentido, como ejemplo, en el Archivo Histórico Nacional se encuentra el Registro de todos los documentos del archivo de la cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes y comprende desde los siglos XVI al XVIII. Lleva por título “Registro de todos los papeles y escrituras que se hallaron en el Archivo de la Cartuja de Ntra. Sra. De las Fuentes, en el año de 1713. Adaptado por un devoto de esta Señora”. (CODICES,L.38, de 1713, Unidad Documental Compuesta ES.28079.AHN/9//CODICES,L.38). El Título 5.º recoge las “Tierras Blancas, Campos, olivares y Monte de la Plana”. Bajo este título se hallan por ejemplo las masadas en Moncalvo, llamadas de Pedro Falcón, Francisco Terreu o Alberto Vitales o la de las casas bajas de Moncalvo de Pedro Fornies. Campos en Moncalvo que fueron de Antolín Ydiazabal y Cotella, a las Cipaldas del Pinar que fue de Alberto Lope o que se compró a Martín Jordan. Igualmente:
Otro campo de 2 H 4ffen Moncalvo.
Una Deposición de Testigos cerca de unas tierras blancas del monasterio en Moncalvo.
Definitivamente, el Fuero de Población de 1770, cita Moncalvo como despoblado.
En 1821 tras la desamortización del monasterio de la cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, sus bienes y patrimonio son subastados, entre ellos:
Una masada en el Mas llamado Moncalvo o Aldea alta, casa, corral, pajar y era: valor en venta 6000 rs. vn. idem en renta 160 rs.
Otra llamada aldea de Moncalvo bajo: en venta. 6200 rs. id. en renta 200.
Una porción de tierra en el monte de Moncalvo, yerma, llamada la masada baja, de 60 caizadas, en venta 9600, en renta 400.
Una filada de tierra en el monte de Moncalvo, sin cultivo, llamada de Gilaverte, de 12 caizadas, en venta 2000, en renta 80.
Un sitio llamado el Arnal en el monte de Moncalvo, de 14 caizadas , en venta 2800, en renta 160.
El legado de Moncalvo, una constante reivindicación
Al recuperar su historia, la de le la Virgen Vieja de Moncalvo, la indiferencia se transforma en un tremendo escalofrío que rinde tributo a su memoria. Aún queda mucho por descubrir e investigar y quizá de soñar con que aquella pared perdure invencible contra la desmemoria. A todos y todas los moncalvenses y moncalvensas, ¡por siempre en nuestra memoria!
La leyenda de Moncalvo en el diario del Alto Aragón, 30 de octubre del 2016.
Por ello se lleva realizando una constante reivindicación, principalmente a través de su estudio y divulgación, sucediéndose diversos artículos en prensa, especialmente en el Diario del Altoaragón. Igualmente se han promovido distintas iniciativas que han ido dando sus frutos.
En el 2021 se consigue su titularidad pública por parte del ayuntamiento de Sariñena gracias al trabajo de Valeriano Tella Arroyos.
En septiembre del 2025, desde este proyecto de Os Monegros y con la colaboración de la asociación de Apudepa se solicita la inclusión de la Virgen Vieja de Moncalvo en la lista Roja de Patrimonio en peligro de la asociación Hispania Nostra, inclusión que se hace efectiva el 11 de diciembre del 2025: «Le informamos de que, tras estudiar la ficha de la Iglesia de la Virgen Vieja, Sariñena (Huesca), el Comité Científico ha considerado oportuna su inclusión en la Lista Roja como forma de llamar la atención sobre su estado e impulsar su recuperación».
Iglesia Virgen Vieja. Lista Roja Hispania Nostra.
«Por su preservación ante su completa desaparición, por su singularidad unida al paisaje, por su yacimiento anexo, por su historia y también por su leyenda.»
Al pueblo viejo de Moncalvo
A la piedra arranco tu historia
Virgen Vieja
A la tierra arranco tu recuerdo
¡Qué rabie tu lamento!
¡Qué llore tu ausencia!
¡Y qué resista a la desmemoria!
Pues con el olvido, ¡no vencieron!.
Diario del Alto Aragón, 21 de enero del 2021.
Con delicadísima fragilidad, los restos de la Virgen Vieja de Moncalvo desafían la gravedad y se resisten a desaparecer. Juegan a un equilibrio imposible, esquivando su fatal destino en un lugar perdido de Los Monegros. Su única pared, de una antigua iglesia gótica de 1258, apenas se mantiene en pie. Con ella se irá el único testigo del viejo poblado de Moncalvo, un lugar olvidado cuya historia responde a viejas leyendas que hace tiempo se han dejado de sentir.
Una leyenda nunca se desmonta, una leyenda forma parte de la memoria colectiva, transmitida durante años, con esa magia, esa fantasía, esa ilusión in-arrebatarle al pueblo, porque pertenece al pueblo, a su gente, inherente al mismo, que ninguna prepotencia pueda con ella, para que la leyenda de Moncalvo sigua viva y su historia reconstruida
Virgen Vieja de Moncalvo
Es como un grito, esas heridas. Un grito, un grito antes del colapso, antes del derrumbe. Llevas siglos, siglos aguantando para contar tu historia, la de un poblado que desapareció sin dejar rastro, la de tu gente. ¡No cedas!.
Resiste, Virgen Vieja de Moncalvo, vieja pared de una antigua iglesia gótica de mediados del siglo XIII. Iglesia de una aldea, de un pueblo que rebosó vida.
Mantente en pie, para que sigamos contando tu leyenda, sigamos fascinados por tus secretos, por tu historia y magia. Para que no caiga en el olvido y se derrumbe con tu caída.
¡Resiste Virgen Vieja de Moncalvo!!!
Diario del Alto Aragón, 21 de septiembre del 2025.
El repique de campanas, intenso y enérgico, anunciaba fiesta. Su sonido repetido y continuado se extendía a lo largo y ancho del pueblo y la gente corría apresurada. Se sentía hasta en los campos más cercanos desde donde venían los campesinos. Los caminos y calles eran un ir y venir de gente, con sus gritos y alborotos, tal y como un día de fiesta.
Como un día de fiesta, de celebración, las campanas de la majestuosa iglesia gótica no cesaban de sonar una y otra vez, repicando sus campanas con su toque característico de fiesta. Todos corrían a la iglesia, familias enteras con sus hijos y mayores, todo el pueblo acudía presuroso al sagrado templo.
No podía ser otra cosa, el toque a fiesta no podía fallar, pero nunca antes había sido tan intenso y enérgico. Tenía que ser fiesta, no podía ser otra cosa, mientras algunos rezaban bajo el incesante repique de campanas o se agolpaban en los muros, abrazados y tranquilizando a los más pequeños. No, no podía ser otra cosa.
Ya nunca más volvieron a sonar las campanas en aquel lugar olvidado de Los Monegros. Nunca más sus casas volvieron a echar más humo que el que acabó consumiendo su historia, nadie volvió a pasear por sus calles, ya nunca más volvieron los días de fiesta.
Nadie os llorará y aquella consumida historia dará paso a leyendas del viejo y olvidado poblado de Moncalvo. Y nunca más nadie os recordará, Virgen Vieja de Moncalvo, ni de vuestras vidas ni de vuestras piedras, nunca más volverán a sonar las campanas, ni volverán los días de fiesta. Ya nunca más…
El viejo poblado de Moncalvo fue una población de Los Monegros, a escasos kilómetros de Pallaruelo de Monegros, cuya historia el tiempo borró. El pueblo quedó arrasado y sus gentes perecieron. Hoy en día solamente una pared de la vieja iglesia gótica de Moncalvo atestigua su pasado. Moncalvo, lugar de leyendas.
A la memoria de los habitantes del desaparecido poblado de Moncalvo.
Ya no cantan los gallos a cada amanecer, ni se tañen las campanas, ni las chimeneas humean vida. Solamente hay vértigo.
Ya no se oyen gritos y el alboroto de zagales y zagalas correteando por tus calles. Los lloriqueos y risas no resuenan por el viejo poblado olvidado.
Ya no se habla, ni se cuentan historias, ni hay saludos ni despedidas. Ya hace años y años, incluso siglos. Ya nadie te recuerda, ni te nombran.
Ni se oyen carros ni caballerías recorriendo sus sitios y rincones, ni se siente el ir y venir. Ni las sombras se dejan entrever en un vacío de rastros borrados.
¿Dónde se perdió tu historia? ¿Dónde se ausentó? Viejo pueblo olvidado, de memoria arrebatada y pasado callado. ¿Dónde fueron a parar tus misterios?.
Casi desaparecido, ni la huella de las casas y calles perdura. Solamente hay vértigo, solamente una pared de una remota iglesia que apenas resiste, viendo como somos cómplices del cruel silencio e injusto olvido.
Pervive como si nunca hubieses existido, viejo poblado de Moncalvo, donde solamente hay vértigo y miedo a dejar de caer.
Diario distópico de Los Monegros
Día 38 de aislamiento, 21 de abril del 2020.
Federico, el pastor, pasó pronto por la mañana, habían dado aguas y aprovechó la mañana para apacentar el rebaño. La cosa parecía que iba a mejor, pero continuaba muriendo gente, todo va para largo y por ahora alargan el confinamiento hasta el once de mayo. –Lo peor- decía Federico –la que nos viene encima con la economía, va a ser la ruina-.
Por la tarde se quedaron al cobijo de la caseta mientras una fina y constante lluvia fue cayendo. La sierra fue recogiendo el agua, esta es buena, la va absorbiendo la tierra y el monte y los cultivos la agradece. La sierra se extiende desde Tardienta hasta La Almolda sin dejar de tener continuidad con la sierra de Sijena a través del monte de Pallaruelo. Una zona preciosa el monte de Pallaruelo, con su barranco de la Peña y el estupendo sabinar. Desde el alto de la Portellada se contempla en su esplendor el sabinar de Pallaruelo y la vista se puede extender a través de Los Monegros norte y la sierra de Guara hasta los altos Pirineos.
Por el monte de Pallaruelo, a mitad camino al monasterio de la Cartuja de las Fuentes permanecen los restos de una antigua iglesia gótica. -¿En mitad del monte?- preguntó Josete. –Sí- respondió yaya María – Resiste en pie una sola pared de la una antigua iglesia y ya nada más queda-. Los restos responden a un antiguo poblado que existió hace siglos y que desapareció sin que su historia llegue a nuestros días. -¿Nada?- se mostró extrañada Clara –Solamente la solitaria pared- respondió yaya María –resiste a la desmemoria-.
-Hay leyendas que cuentan que fueron asesinados por no pagar impuestos, quemados vivos dentro de la iglesia y su historia la borró el tiempo-. -¡Qué horror!- concluyeron todos a la misma vez. Del viejo y desaparecido poblado de Moncalvo ya no queda nada de su memoria, de sus calles, de sus gentes, resulta misterioso e incomprensible- ¿Cómo se ha olvidado la gente de todo un pueblo?- preguntó extrañada Elisa. -El tiempo borra muchas cosas-, explicó yaya María.
Elisa empezó a dudar si ya estuvieron antes los marcianitos y fueron los verdaderos culpables de la desaparición del viejo poblado de Moncalvo -¡Malditos marcianos!. A partir de ahora la memoria de Moncalvo permanecerá viva, Elisa la mantendrá viva con su recuerdo y no dudará en transmitir su historia. Será como una Labordeta, que entre sus ruinas hizo sonar su guitarra y voz.
Víctor es de Pallaruelo de Monegros. Tiene una perra muy movida, la saca por el monte y corre y corre sin parar, de un lado a otro sin cansarse, brincando por todas las partes, descubriendo cada detalle. Es una perra con nervio, fuerte, ágil y alegre que no se sabe estarse quieta. En una de sus salidas, Víctor, junto a un amigo, fueron a Moncalvo, abrieron la puerta para que saliera la perra corriendo, pero esta, al salir, se quedó quieta al lado del coche y se sentó. Había algo extraño, algo notaba la perra, algo especial que enseguida inquieto a Víctor y su amigo. Decidieron marcharse.