Gonzalo Gavin González es todo un enamorado y estudioso de su pueblo Leciñena, del que además ha sido alcalde. Ha colaborado en amplitud de revistas y tiene varias publicaciones, especialmente dedicadas a la historia de Leciñena y a nuestra comarca de Los Monegros. Igualmente, desde hace años es colaborador y miembro del equipo de redacción de la revista Montesnegros. Por ello, con la excusa del trigésimo aniversario de la revista Montesnegros (Montesnegros, 30 años), nos adentramos a conocer a parte de sus colaboradores y, a modo de entrevista, sus pueblos, la revista Montesnegros y una significación sobre nuestra tierra: Los Monegros.
Leciñena
En Leciñena se habían publicado varias revistas, de muy sencilla presentación, desde 1980. La Fraucada, una revista promovida por la Junta Cultural que canalizaba la acción cultural del Ayuntamiento. Ceprén, como iniciativa particular, pocos años después. Ambas con el objetivo de servir de vehículo a las iniciativas culturales y la actualidad del municipio. De alguna forma se pueden considerar precedentes de Montesnegros, que nació en 1992 desde la Junta Cultural, pero con la pretensión de incluir en su ámbito varios municipios próximos.
Revistas de Leciñena. Gonzalo Gavín González. Revista Montesnegros nº 67.
Montesnegros
Durante estos años, ya 30, transcurridos, Montesnegros ha permitido poner en las manos de sus lectores, en cada casa, un volumen muy importante de información relativa al pasado, la naturaleza, las costumbres y las personas de nuestros pueblos. Aunque hay publicaciones en forma de libros -en el número 68 de la revista un artículo enumera los publicados durante estos 30 años- no se dispondría a estas alturas de tal cantidad de información si no fuera por la revista. Se puede consultar en https://revistamontesnegros.com el índice de artículos por temas hasta el número 67 -próximamente se actualizará con los del número 68- y ahí se puede constatar lo fructífero que ha resultado este proyecto:
Información publicada en libros especializados que quedaban fuera del alcance de nuestros lectores y que se ha difundido en artículos de la revista.
Aficionados a distintos temas que estaban recopilando información (naturaleza, historia, costumbres) que han encontrado un cauce para transmitir esos datos a los vecinos.
La propia existencia de un medio de publicación que ha animado a muchos colaboradores a buscar documentación en archivos para publicarla, y que de no ser por la revista seguiría inédita.
a interesarse por distintas tradiciones y personajes para poder elaborar un artículo y dejar testimonio de información que quizá habría desaparecido con la muerte del protagonista.
Como proyecto cultural, Montesnegros ha venido a completar la actividad que se programa en cada localidad, situándose a medio camino entre el concepto de revista local tradicional y las revistas más cultas de los distintos centros de estudios (IFC, IEA, etc), es decir, tratando casi siempre temas locales o comarcales, pero acogiendo también artículos de investigación.
Por mi parte, empecé a colaborar en Montesnegros en el número 3, con un vocabulario de interés dialectal que había ido recopilando en Leciñena a lo largo de los años. Debido a su extensión se fraccionó en siete entregas. Este vocabulario fue posteriormente incluido en el libro Bocabulario monegrino, editado en 2005 por el Consello d’a Fabla Aragonesa -aunque eliminando todo el aparato bibliográfico con el que se publicó en la revista, y homogeneizando su presentación con el resto de vocabularios que incluía este libro.
Posteriormente la mayor parte de mis artículos han tratado de historia de Leciñena. También desde hacía años había recopilado las reseñas que sobre Leciñena aparecían en publicaciones que estudiaban distintos episodios del pasado y que de forma más o menos aislada citaban algún dato, un nombre, o una fecha relativa a Leciñena. Ese tipo de datos dio origen a un artículo Notas para una historia de Leciñena, que se publicó en varias entregas en la revista Santuario de Monegros, también editada a partir de 1992 en Leciñena. Pero intentando completar la información de tales publicaciones, comencé a buscar su origen en diversos archivos -lamentablemente no se conserva ningún archivo histórico local en Leciñena- pues era de suponer que unas referencias me podrían llevar a otras y recopilar información de interés local. A partir de la información recogida fui elaborando artículos que se han ido publicando a lo largo de los años. Una parte de esa información, convenientemente reelaborada, constituye el libro Notas para una historia de Leciñena, que la Institución Fernando el Católico publicó en 2016.
Constantino Escuer Murillo es de Perdiguera, donde todo el mundo le conoce como Costán. Es agricultor, dedicándose al cultivo de cereales de secano, almendros y un pequeño olivar de donde saca el aceite que consume. Disfruta mucho con un buen libro y le gusta observar todo lo que la naturaleza le ofrece, especialmente en el mundo de la entomología y de la botánica. También le interesa mucho todo lo relacionado con la historia de su pueblo, Perdiguera, ya sea investigando en los archivos municipales o recopilando fotografías antiguas.
Costán lleva prácticamente desde el principio vinculado a la revista Montesnegros, como colaborador y parte del equipo de redacción. Con motivo del trigésimo aniversario de la revista Montesnegros (Montesnegros, 30 años), nos adentramos a conocer a parte de sus colaboradores y, a modo de entrevista, sus pueblos, la revista Montesnegros y una significación sobre nuestra tierra: Los Monegros.
Perdiguera
Mis recuerdos de infancia son de un pueblo todavía en blanco y negro, con calles de tierra, iluminación escasa, agua recogida en aljibes y con una agricultura que comenzaba a cambiar las caballerías por los primeros tractores.
En la escuela todavía se separaba a los niños de las niñas y cuando salías, a casa a buscar la merienda y a jugar por las eras.
Según íbamos creciendo, el pueblo iba cambiando, llegó el asfaltado de las calles, el cambio de las viejas bombillas por farolas (recuerdo que el día que las estrenaron, cogí a mi abuelo por la mano, lo saqué a la calle y le dije: mira abuelo, parece que es de día), vino el agua corriente con su red de vertido, se construyó la piscina municipal, comenzó la restauración de edificios como la iglesia y el ayuntamiento, se creó la cooperativa, más tarde se hizo la concentración parcelaria y se construyó un centro multiusos…
En fin, Perdiguera fue modernizándose, cambiando en lo físico, pero también fue cambiando su población, que se iba marchando en un goteo constante hacia la ciudad y que pasó de estar ocupada en su gran mayoría en la agricultura a buscar nuevas salidas laborales.
Producto de esa pérdida de población fue la venta por parte del ayuntamiento de dos parcelas municipales para hacer dos urbanizaciones que sumasen nuevos habitantes a una población que se iba quedando pequeña y envejecida. Esto hizo que gente proveniente de distintos sitios, viniese a vivir a Perdiguera, integrándose con quienes ya vivíamos aquí y supuso una enorme revitalización para el pueblo y para su escuela.
Y aquí es donde ahora nos encontramos, en una localidad con buenos servicios, buena calidad de vida, pero que no obstante, comienza de nuevo a perder población.
Montesnegros
Hace ahora treinta años, yo era concejal de cultura cuando Antonio Letosa vino, con una revista que dirigía en Leciñena y que ya llevaba publicados dos números, a invitarnos a participar en ella junto a los vecinos pueblos de Farlete y Monegrillo,.
Reunidos con un pequeño grupo de vecinos comprometidos con la cultura, escuchamos su propuesta y le dijimos que podía contar con nosotros. Allí comenzó mi andadura en la revista como coordinador y articulista en Montesnegros.
Desde aquellos inicios, he participado con la redacción de setenta artículos y todavía sigo siendo el coordinador de la revista en Perdiguera.
La mayoría de mis artículos tienen relación con la naturaleza de nuestra zona. Comencé con la botánica y ahora escribo sobre todo sobre la rica biodiversidad de invertebrados que tenemos en Los Monegros.
Como ya dije, me interesa mucho la historia de mi pueblo, Perdiguera, y he dedicado también varios artículos a escribir sobre mis investigaciones en los archivos municipales. Reconozco que estoy muy satisfecho de lo que he escrito en este campo, sobre todo lo relativo al uso del agua y en especial de uno dedicado a la presencia de lobos y linces en nuestra sierra.
La revista Montesnegros es el resultado del compromiso con la cultura de un buen número de personas, que altruistamente, ponen sus conocimientos y sus diferentes sensibilidades a disposición de sus conciudadanos.
Es una ventana abierta al pasado, al presenta y al futuro de nuestros pueblos, desde la que podemos ver pasar los diferentes aspectos de conforman nuestra idiosincrasia en temas como la cultura, el deporte, la salud, el trabajo, la naturaleza, la historia…
Que haya llegado a cumplir treinta años, con la participación de 550 personas y cerca de 2000 artículos es un hecho casi sin precedentes en el mundo de las revistas comarcales o locales y nos habla de una revista viva, que se va adaptando a los tiempos, cambiando cuando es necesario formato, contenido y diseño, pero sin perder un ápice su calidad.
Montesnegros es un nexo de unión entre los pueblos que participan en la confección de la revista y sé de primera mano, que sus lectores más fieles reciben con especial cariño cada número que se reparte, guardándolo en sus colecciones particulares.
Montesnegros es CULTURA con mayúsculas.
Los Monegros
Los Monegros son la tierra donde se anclan mis raíces y las de mis antepasados.
Es una comarca que por sus especiales condiciones (clima, suelo…) nunca ha puesto la vida fácil a quienes la habitamos, ya seamos personas, flora o fauna.
Esto, sumado a la actual tendencia de la población a desplazarse para vivir en las grandes ciudades ha supuesto una pérdida constante de población, especialmente en los últimos tiempos.
Pero quienes aquí resistimos y vivimos, tenemos la satisfacción de poblar una tierra con unos extraordinarios paisajes y una biodiversidad apabullante que nos sale al encuentro en cada recodo del camino.
La resistencia y la solidaridad son los valores que hacen de Los Monegros un lugar donde la vida se abre camino y se disfruta pese a las dificultades.
Alejandro Laguna Martínez de Monegrillo, nació en 1976 y es licenciado en administración y dirección de empresas por la Universidad de Zaragoza y Diplomado en ciencias empresariales por la Universidad de Zaragoza – Huesca. Además, técnico de cultura juventud y deportes DPZ y alcalde de Monegrillo desde 2007. Desde 1999 lleva vinculado a la revista Montesnegros y actualmente forma parte de su equipo de redacción. Con motivo del trigésimo aniversario de la revista Montesnegros (Montesnegros, 30 años), nos adentramos a conocer a parte de sus colaboradores y, a modo de entrevista, sus pueblos, la revista Montesnegros y una significación sobre nuestra tierra: Los Monegros.
Alejandro Laguna Martínez
Monegrillo
Monegrillo es un pueblo de unos 400 habitantes, enclavado en las faldas de la Sierra de Alcubierre, en el lado de la provincia de Zaragoza, pertenece a la comarca de los Monegros, se podría decir que es uno de los pueblos más típicamente Monegrino.
Con una importante extensión del término municipal 183 km², existen grandes diferencias entre su término municipal, en la parte norte predomina la Sierra Alcubierre con sus pinares, y en su val de montaña sabinas que se extienden a lo largo de la parte baja, acabando en una extensa estepa.
Quien llegue a Monegrillo encontrará un lugar limpio y acogedor, con gentes alegres trabajadoras y con gran capacidad de sacrificio, la influencia del entorno físico se nota en la excelente calidad humana de sus habitantes
Sus primeras referencias escritas son en torno hace 800 años, cuando era un asentamiento fundamentalmente ganadero. En la actualidad el tesón de sus pobladores y el progreso generalizado, han hecho que Monegrillo se haya situado en un nivel de bienestar y modernidad destacable.
La Naturaleza, Monegrillo es sin duda el pueblo de toda la comarca que mejor ha conservado su paisaje originario, pinares de pino carrasco con coscoja, profusión de sabinas salpicando campos y montes, configuran un paisaje de alto valor, es cual es de agradecer a los actuales vecinos y sus antepasados, por su conservación. Los Monegros y la sierra de Alcubierre son verdaderos paraísos para los aficionados del senderismo y el ciclismo de BTT, podríamos descubrir cientos de rutas.
En cuanto a la gastronomía es una buena riqueza del municipio destacable es el cordero asado con patatas, también productos típicos como la miel o la repostería de la panadería local.
Montesnegros
En cuanto a mí, como colaborador en la revista, recuerdo mi primer artículo para la revista Montesnegros, allá por el año 96, siendo estudiante en la universidad, un artículo defendiendo la vida en el medio rural, después vendrían otros, por ejemplo, por el tema del trasvase del Ebro.
De 1999 al 2003, como concejal de cultura en el ayuntamiento y como responsable de la revista en Monegrillo, redacté la crónica semestral, además de algún otro artículo de opinión, tras un paréntesis como responsable, en la actualidad formo parte del equipo de redacción.
La revista Montesnegros significa mucho, es cultura, unión entre pueblos vecinos, medio rural, investigación, calidad, diversidad… Es una publicación de gran importancia para los pueblos, ya que repasando sus números sirve para ver la evolución y los cambios en nuestros municipios.
Ha sido posible por la colaboración desinteresada de los que han escrito y sobre todo de los lectores, que la han mantenido viva y actual, destacar el fundamental apoyo de los ayuntamientos participantes, financiando este proyecto cultural durante 30 años.
Para los vecinos de los pueblos, es un orgullo, por su alta calidad.
La suma de estos proyectos y otros, confrontan directamente con el tema de la despoblación en el rural, un tema complejo, que tiene muchas aristas, que al menos ahora se ha puesto en las agendas de las instituciones, es un avance, ya que el primer paso para resolver un problema en reconocerlo, y por fin se reconoce que hay que actuar en serio y de manera contundente ante el reto demográfico.
Los Monegros, tierra.
Los Monegros son más que una comarca, más que una institución, ser monegrino es un sentimiento, que nos une a las gentes de estas tierras.
Una retrospectiva a través de su director Ángel Longás Miguel.
La revista Montesnegros cumple 30 años de existencia. Una revista que abarca casi todos los pueblos de Monegros sur y que responde a todo un referente cultural en Los Monegros. Todo un hito en su historia, de esfuerzo, trabajo y pasión que lleva a sacar adelante una excepcional revista en el medio rural, gracias a sus colaboradores y que cuenta con el afecto y cariño de vecinos y vecinas que la esperan con ilusión. De la mano de su director Ángel Longás Miguel, nos adentramos en los entresijos de la revista, a la que felicitamos por su trigésimo aniversario y deseamos larga vida y andadura.
Ángel Longás Miguel
Ángel Longás Miguel, natural de Ejea de los Caballeros, ha vivido durante años en Perdiguera, implicándose socialmente y culturalmente en la localidad monegrina, vinculación que ha continuado a pesar de residir últimamente en Zaragoza. Doctor en filosofía, Ángel ha ejercido como docente en el instituto IES Avempace de Zaragoza, como profesor de filosofía, además de ejercer en distintos lugares como Aliaga, Barbastro o Huesca. Acabó en Perdiguera al ocupar su mujer la plaza de médica a partir de 1980 hasta 1992, luego fue designada a Villamayor trasladándose a vivir a Zaragoza.
Este 2022 la revista Montesnegros cumple su trigésimo aniversario. Sus comienzos fueron en Leciñena, en 1992, de la mano de su primer director Antonio Letosa Escanero -Una gran persona con una gran inquietud cultural-. Le pusieron el nombre de Montesnegros y empezó de forma cuatrimestral y, curiosamente, con el número cero. Al principio le pasaban los escritos a Antonio Letosa y él mismo los pasaba a máquina. Los dos primeros números solo salieron en Leciñena -En Leciñena había un gran ambiente cultural y ya había habido dos revistas anteriormente-. Pronto se unió Perdiguera -Estuvieron otras localidades, como Pina de Ebro, pero se salió, también lo hizo Alcubierre y al final volvió-. Actualmente, la revista la componen los municipios de Leciñena, Perdiguera, Farlete, Monegrilllo, La Almolda, Bujaraloz y Alcubierre. La revista es semestral y cara tirada tiene 1.800 ejemplares.
La revista cuenta completamente con el apoyo de los ayuntamientos, aunque es independiente y hay absoluta libertad -Tratando de ser ecuánimes, plurales y que haya contraste de opiniones-. Mantienen un equipo de redacción que se reúne dos veces al año cuando preparan y organizan los contenidos para el siguiente número -Lo hacemos muy a gusto y voluntariamente, así la revista sale con entusiasmo-.
Revista Montesnegros. 30 años.
Montesnegros se estructura a través de diferentes secciones: el Pórtico que realiza un reconocimiento a una personalidad, le sigue una sección de documentación e investigación, otra de educación y miradas y una última sobre personas etnólogo historiadores, -Antes había una sección sobre asociaciones-. Se mantiene una buena estructuras, secciones y diseño y las portadas son cuidadas y llenas de diseño y creatividad, elaboradas por la artista Laura Campos. Son toda una obra de arte.
Algunas portadas de la revista Montesnegros. Montesnegros nº 50.
La revista lleva 30 años recogiendo la memoria de los pueblos de la parte sur de la comarca de Los Monegros –Culturalmente es una vida. El hecho que lleva 30 años demuestra la consistencia y el arraigo, no hay ni desaliento ni abandono-. En definitiva, la revista es querida, buscada y es recibida en cada casa -Los lectores habría que multiplicarlos, como poco, por dos por cada casa que recibe la revista-.
Antonio Letosa estuvo hasta el 2011, cogiendo el relevo en su dirección Ángel Longás a partir del número 47. Ángel comenzó a colaborar con la revista de la mano de Constantino Escuer de Perdiguera, en torno a 1992 a 1995. Escribe sobre filosofía, pensamientos, reflexiones, ética y relatos y continúa ejerciendo la dirección de la revista. Cuando llegó a Perdiguera le impresiono el contraste de la aridez y el pinar de la sierra de Alcubierre. Sigue yendo mucho a Perdiguera y está muy incorporado a la vida social del pueblo.
En el 2013 celebraron su número 50, dedicando un especial a la revista y repasando su historia: -Se supone que aguantará muchos años, el problema hoy en día es llegar a los jóvenes. Es muy adulta y para adultos. Se escriben cosas dignas, propias, que se pueden desarrollar. Nada de ecos o repeticiones, la revista, a través de sus artículos, consigue tener su propia personalidad. Es una revista comarcal que quizá debería de tener algo más de apertura. –
Revista Montesnegros nº 50.
30 años son mucho, toda una generación, viviendo el cambio de una generación -La revista es intergeneracional. Satisface ver cómo hay gente que se anima a escribir y se lanza a la revista. Superar ese miedo al folio en blanco, gente que igual nunca se había planteado escribir y nuca se había puesto a ello. Potencialmente creces y vas adquiriendo cualidades. Es una alegría considerable para el colaborador. Es garantía de pluralidad, contar con tantos colaboradores, consistencia y futuro tener a tanta gente colaborando con la revista. –
La revista Montesnegros es un nexo cultural de unión entre pueblos monegrinos, un tesoro que deja constancia de la historia, memoria y a la vez das las vidas, del día a día de nuestros pueblos del sur de Los Monegros aportando autenticidad, calidad y en definitiva cultura en mayúsculas gracias al empuje de personas excepcionales e imprescindible. Enhorabuena a todos los que hacéis posible la revista Montesnegros, ¡Enhorabuena y larga vida a Montesnegros!.
Ángel ha forjado su vida muy ligada a su tierra, a esa aridez y falta de agua que tanto caracteriza y ha forjado Los Monegros. Tanto, que Ángel fue bautizado con agua de balsa del barracón, pues la iglesia estaba bastante destruida tras la guerra. Así, Ángel lo lleva en su impronta y es un enamorado de su pueblo Monegrillo, gente e historia que lleva en su corazón y ha sabido captar y transmitir en varias publicaciones.
Ángel nació en Monegrillo el 10 de febrero 1941, en casa Campi, en el nº 6 de la calle de Santa Cruz. Vivió algunos años en el nº 24 de la calle Mayor, cerca de las escuelas. Entonces acudía a las escuelas de párvulos que había en los bajos del ayuntamiento. A los cuatro años, en 1945, su familia se traslada a vivir a Zaragoza, a la portería de casa de los Peralta (el nº 3 de la Plaza de Aragón). Su padre era guarda de plantío, una especie de guardia rural que consistía especialmente en cuidar que los ganados no entrasen en los sembrados. Decía -si os quedáis aquí, todos pastores-.
A pesar de todo, Ángel nunca dejó de volver a Monegrillo a pasar largas temporadas junto a sus abuelos y primos, en calle del Rosario. Aquella casa la lleva grabada, hace poco realizó un plano de la casa y comprobó si coincidía, para ver si los recuerdos eran reales. Y así fue, todo coincidía.
De crio le gustaba escuchar a los mayores, aprendía de ellos, le decían que los chicos hablan cuando la gallina mea. Pero sobre todo atendía a lo que decía su padre -que fuese bueno-. Para Ángel, su padre fue todo un referente, siempre dispuesto a ayudar a los demás.
En aquellos tiempos la vida era dura, aunque no lo sabían, era la única que conocían. Jugaban con aros de tonel, iba al ganado, a labrar (Le gustaba mucho), cazaba conejos, se hacía la comida… y eso que solo era un crio. Al monte se llevaba patatas y tenían localizados los cados de conejos. Si los pillaban vivos, les rompían las patas para que no escaparan y se conservasen hasta la hora de comer. Una vez se dejaron las cerillas y tuvieron que comerse las patatas crudas, los conejos se los dieron a los perros. A la escuela, entonces, iba poco.
Las tardes de agosto caían como fuego del cielo. Se escapaban con las bicicletas para coger uva de las viñas o higos a las higueras. En verano el calor abrasaba a cualquiera. Bebían agua de balsa, había renacuajos, gusarapos…
En 1946, el 25 diciembre, fallece su padre, Andrés, a los 44 años de edad -Los tiempos son duros y toca espabilarse-. Con ocho años marcha definitivamente a vivir y estudiar a Zaragoza. Estudió en Alcorisa, en el año del frío de 1952, en casa llegó a estar a menos cuatro grados. Aquel año fue cuando quitaron la cartilla de racionamiento, aunque la comida seguía siendo escasa y monótona: garbanzos, sardinas, manzanas… Estaba en un colegio interno.
Después pasó al Seminario de Casablanca de Zaragoza y en 1964 se licenció en Teología por la Universidad de Salamanca. Fue ordenado sacerdote y prestó sus servicios en Fuentes de Ebro, Bardenas de Ejea; Santa Isabel y San Agustín. Ha impartido clases en las Concepcionistas y en Santa Ana y a partir de 1972 en el Instituto de Enseñanza Media Mixto 1, actualmente «El Portillo». En 1978, es nombrado Capellán del Colegio Mayor Universitario femenino «La Azaila» y ejerce como párroco en Pastoral Universitaria, San Rafael, en vía Hispanidad.
Ha publicado varios libros de teología, de cristología y eclesiología, para conocer la sociedad del hombre moderno “Dos minutos para ti” (2003) “En otras palabras” (2008) y ha participado en el libro didáctico, junto otros autores, “Religión Católica” (2003).
Escribe durante 18 años la hoja internacional «Eucaristía», es coautor de varios libros: una Cristología, una Eclesiología, con muchas ediciones en español y portugués; un tomo titulado «Para conocer la sociedad del hombre moderno», además de un libro de Pastoral rural en el que aparece una ilustración del oratorio del Rosario de Monegrillo. Igualmente, escribe los libros de texto de la editorial Edelvives para la ESO y Bachiller. Colabora varios años en «Iglesia Zaragoza» y escribe también tres libros de bolsillo por encargo de la CAI titulados «En otras palabras». Ya en 2008, ve la luz su último libro «En otras palabras. Evangelio y vida abrazándose».
Es autor de varios artículos teológicos o históricos en la Revista Aragonesa de Teología y en varias otras.
Trayectoria personal Ángel Calvo cortes
Ayuntamiento Monegrillo
Con el comienzo de las autonomías, en una reunión en la Diputación Provincial de Zaragoza hablando de pedagogía y Ángel sugirió tratar la historia de cada pueblo. Aquello le animó a investigar y recopilar la historia de Monegrillo. Al poco, la Diputación creo un premio de historiografía local “Dormer”. La primera convocatoria fue declarada desierta, pero en la segunda se presentó y le dieron un accésit, era 50.000 pesetas que era bastante dinero para aquella época.
En el año 2000, publica “Monegrillo y su entorno: apuntes para una historia”, una obra de referencia para conocer la historia de la localidad Monegrina. En el 2003 colabora con el libro «Monegrillo y sus recuerdos y en el 2018 da a luz “Monegrillo en sus raíces”.
Ha tratado diversos temas, incluso el antiguo dance de Monegrilllo “Hay textos del antiguo dance, diálogos de moros y cristianos y dichos. El dance de Monegrillo, en el boto de Sutana ya dice que solo se podrá hacer baile sXVI. Su trabajo posibilitó recrear las piezas musicales y los textos del antiguo Dance de Monegrillo.
Imagen de Alejandro Laguna @alagunaZGZ
Recientemente, viendo que había muchas palabras que los chicos de ahora no conocían, ha publicado “El habla de Monegrillo. Vocabulario, frases hechas y literatura oral”: – Muchas palabras quedaron en desuso a partir de 1960, con el cambio del modo de cultivo, también cambió la casa, se dejaron atrás las cuadras y los corrales y muchas palabras se fueron dejando también atrás. Es una pena porque muchas palabras ya no se heredan De algunas me acuerdo a quien se las escuché decir. –
Querido y reconocido, en el 2000 fue pregonero de las fiestas de Santa Ana de Monegrillo y en el 2011 nombrado “Hijo Predilecto de Monegrillo”.
Siempre se ha manifestado dispuesto ante cualquier requerimiento que se le hiciese desde Monegrillo, ya fuesen misas de Santa Ana, del Rosario, en San Benito, Bodas, Bautizos, Comuniones, presentaciones, conferencias, mesas redondas…
Fue él quien, a petición del Ayuntamiento y tras el correspondiente trabajo de investigación, diseñó e impulsó la creación del actual Escudo y bandera de Monegrillo, con lo que se ha ganado para siempre un lugar privilegiado en las páginas de la Historia de Monegrillo.
Trayectoria personal Ángel Calvo cortes
Ayuntamiento Monegrillo
Para Ángel, Los Monegros, como territorio, es un entorno que ha condicionado su forma de ser, capacidad de trabajo, de sacrificio, de saber aguantar la dureza de la vida. El silencio, de oír un buitre, algún conejo que arranca a correr, la serenidad, una filosofía propia “p´al campo, idea”. Sin duda, estamos ante una gran persona que ha dedicado su vida a los demás, todo un ejemplo.
El 16 de julio de 1936, Andrés García Blasco, Longares 1896, y su mujer Olimpia Arilla Gasituaga, Villafranca de Ebro 1897, emprenden un viaje en tren desde Villanueva de Gállego, donde él era secretario del ayuntamiento, hasta el pequeño pueblo zaragozano de Tiermas. El matrimonio, como en años anteriores, pasaba sus vacaciones estivales en el balneario donde Andrés intentaba recuperarse de una salud con la que siempre andaba a vueltas.
Tiermas y su balneario, hoy inundado por el embalse de Yesa, se publicitaba así en la prensa de la época: “Curaciones maravillosas de reumatismo, gota, parálisis, sífilis y enfermedades de los bronquios, matriz y corazón. Las únicas en España que, por su abundantísimo caudal, permiten tomar los baños en agua corriente por su temperatura de 41 grados en el punto de emergencia y 38 en las pilas y piscinas”[1].
Andrés García Blasco
El levantamiento militar del 18 de julio de 1936 les sorprendió en el pequeño y tranquilo pueblo de Tiermas. Las noticias llegaban confusas a través de la radio del balneario y el matrimonio empezó a estar intranquilo. La situación era de incertidumbre y desconocían el alcance de las consecuencias, los acontecimientos se iban sucediendo y no eran tranquilizadores, sus hijos de 9 y 11 años estaban a cargo de los abuelos paternos en Villanueva y el matrimonio quería regresar a casa cuanto antes.
Andrés y Olimpia, nerviosos, intentaron conseguir un medio de transporte para volver a casa, hasta que finalmente, un joven vecino de Tiermas, Rafael Jiménez Esparza (Tiermas 1913) se prestó a llevarlos en un coche que a su vez le había dejado otro vecino del pueblo, el también secretario de ayuntamiento D. Antonio Campo Martincorena.
El día 22 de julio[2], al menos los tres, emprendieron el viaje hacia Villanueva, quizá hubo un cuarto ocupante, pero no se ha podido constatar, trabajador de las obras de los riegos en la zona.
En algún punto de la carretera, que se desconoce, son parados por un grupo armado y retenidos para posteriormente ser conducidos a Tardienta.
Desde el día anterior, 21 de julio en Tardienta se montaban guardias a las afueras de la población con elementos armados afiliados al Frente popular y a sindicatos, con el objetivo de impedir la salida de personas de “derechas de la población” y de defenderse de las fuerzas “nacionales”, además se dispusieron puestos de vigilancia en los edificios más altos del pueblo (torre de la iglesia, harinera) y se comenzaron a vigilar a las personas de derechas.[3]
El mismo día 22 llegó a Tardienta un grupo de 20 soldados que procedentes de Huesca habían huido de los primeros bombardeos que se habían producido sobre la ciudad, estos soldados se pusieron a disposición del Comité Local tardientano.
En los días siguientes llegaron a Grañén y posteriormente a Tardienta hasta un total aproximado de 2200 milicianos miembros de la Columna del Barrio Trueba también llamada Carlos Marx, procedentes de Cataluña, quienes establecieron en Tardienta su cuartel general.
Olimpia Arilla Gasituaga.
Andrés fue detenido y conducido a la cheka de la localidad, en los primeros días dispuesta en el ayuntamiento y posteriormente en el edificio que hasta entonces había sido el cuartel de la guardia civil. Rafael y Olimpia no habrían sido detenidos, o al menos no hay constancia documental de ello, aunque si retenidos. Con el vehículo requisado y la situación caótica, habrían quedado allí en algún edificio de las afueras del pueblo hasta mediados de septiembre cuando un proyectil de artillería habría hecho explosión en el edificio en el que se encontraban causando la muerte de Olimpia e hiriendo a Rafael en una pierna.[4] Rafael no muere a consecuencia de las heridas, es atendido y evacuado a un hospital a Barcelona donde, una vez curado, fue chofer de altos mandos del ejército republicano, falleciendo en un ataque al coche que conducía a finales de la guerra[5].
Andrés continuó preso en la cheka durante varios meses, hasta el 21 de octubre de 1936 cuando, tras la toma de Santa Quiteria por los sublevados entre los días 18 y 19 de octubre, los milicianos realizaron una limpieza de cheka en la que fusilaron al menos a 10 personas, todos ellos hombres y procedentes de pueblos vecinos, que habían sido previamente denunciados por sus convecinos al comité local correspondiente (Robres, Poleñino, Torralba…) excepto una mujer tardientana, Carmen Paño Peleato viuda del también asesinado en julio de 1936 Mariano Gavin Pradel.
Rafael Jiménez Esparza fue ingresado en el Hospital Sant Pau, el 23 de septiembre de 1939, número de ficha 1758, por «Heridas múltiples por metralla extremidad inferior derecha y mano izquierda». Según figura en la ficha, procedente de la columna Vilalta, posiblemente Villaba, en Tardienta el 20 de septiembre de 1936.
Las incógnitas sobre la historia siguen siendo innumerables, ¿Qué trayecto realizó el coche?, ¿Quién los detiene?, ¿Dónde?, ¿Por qué motivo?, ¿de qué se les acusa?, ¿en que condiciones malviven sus últimos días? Son preguntas que siguen quedando sin respuesta 86 años después, quizá demasiado tarde para ser contestadas.
Andrés y Olimpia tenían 39 y 38 años respectivamente y dejaban dos hijos pequeños.
[1] La Voz de Aragón 14 de julio de 1935 [2] Fecha de la CAUSA_GENERAL, 1426, Exp. 19 TIERMAS [3] Barrachina Bolea, P.J y Viñuales Alcubierre J.A (2013) “En el frente de Tardienta: 1936-1938”. Ayuntamiento de Tardienta p.13 [4] CAUSA_GENERAL, 1426, Exp. 19 TIERMAS [5] Entrevista con Rafael Jiménez Martínez.
Conmemorando los 130 años del nacimiento del sariñenense Casimiro Lana Sarrate nos adentramos en los entresijos de su relación con el sabio universal Albert Einstein y el papel decisivo que mantuvieron los Kocherthaler, tanto en su relación de amistad como en su implicación en la visita de Einstein a España.Además especulamos sobre el paso de Einstein por Sariñena y descubrimos aspectos inéditos, curiosos y algunos graciosos, de Einstein a través de tres cartas de Lina Kocherthaler a Lana Sarrate.
Albert Einstein
Lana Sarrate y Einstein
Mucho se ha hablado de la implicación del sariñenense Casimiro Lana Sarrate en la visita de Albert Einstein a España en 1923. Lo cierto es que Lana Sarrate compartió amistad con Einstein a quien conoció en Alemania en los años veinte del siglo pasado. Lana Sarrate fue, junto a Esteve Terradas Illa, responsable del contacto para su visita a España. Fue a través del Instituto de Metalurgia y Mecánica de Barcelona, con la Generalitat de Catalunya y, entre otros, sus amigos Rafael Campalans y Bernat Lassaletta. «En mayo de 1922 es Casimiro Lana Sarrate quien se encarga, con éxito, de negociar el viaje a España, con la presión añadida de la Universidad de Zaragoza, fijándose la visita para el próximo año» (Monografías de la Real Academia de Ciencias de Zaragoza. 27: 35–68, 2005. Einstein en España. Javier Turrión Berges). En la misma línea se manifestó Thomas F. Glick, Einstein y los españoles: ciencia y sociedad en la España de entreguerras, citando a Tomeo Lacrué (Biografía científica de la Universidad de Zaragoza) «Los arreglos finales los hizo en Alemania ese verano Lana Sarrate que informó a Terradas, a su llegada a Alemania, a cerca de su aceptación definitiva de Einstein». No obstante, para Thomas F. Glick «Aunque Lana participó en las etapas finales de la preparación de la visita de Einstein, su papel se limitó a actuar como intermediario de Esteve Terradas, profesor de acústica y óptica de la Universitat de Barcelona, que fue la figura que dominó la instancia de Einstein en Barcelona»
Efectivamente, en mayo de 1922 Lana Sarrate realizó gestiones desde Berlín para cerrar el viaje de Einstein a España. Incluso aprovechó para escribir a Einstein proponiéndole realizar la traducción de su teoría de la relatividad, desconociendo que su edición en español, de Rey Pastor, estaba ya en imprenta. En aquella misiva, destaca la cita a Lina kocherthaler, una prima de la mujer de Einstein residente en Madrid y por medio de quien, Lana Sarrate, había recuperado la dirección postal de Einstein en Berlín.
Los kocherthaler
Lina kocherthaler era prima tanto de Albert como de su mujer Elsa Einstein, pues ambos eran primos. Lina Einstein, que nació en 1883, adquirió el apellido kocherthaler al contraer matrimonio con Julius Kocherthaler. Los Kocherthaler respondían a los hermanos Julio, Lothar, Siegfried y Kuno. Julio nació el 2 de enero de 1875 en Ernsbach, Forchtenberg, Baden-Württemberg (Alemania) y falleció el 27 de agosto de 1927, a los 52 años de edad en Bad Kissingen, (Alemania). Julio y Lina tuvieron dos hijos, Oscar Arturo Kocherthaler (Nació en Madrid en 1905) y Walter Louis Cortell (Nació en Madrid en 1909).
Julius fue cofundador de la Compañía General de Minería Española y pariente lejano tanto de Einstein como de Fritz Haber (The Berlin Years: Writings & Correspondence January 1922-March 1923 Page 585).
Einstein llega a Madrid
Tras visitar Barcelona, la mañana del 1 de marzo de 1923 Einstein tomó el tren de Barcelona a Madrid. Einstein viajaba con su mujer Elsa. En el trayecto de aquel viaje, Einstein pasó por Sariñena, pueblo natal de Lana Sarrate. Seguro que Einstein contempló los paisajes de su amigo Lana Sarrate, áridos y puros de Los Monegros antes de su transformación a regadío. Quizá podamos suponer, en el mundo de las conjeturas, que Lana Sarrate le hablase de su tierra y Einstein, a su paso, prestase mayor atención y desde la ventana de su vagón contemplase una tierra seca, de yermos, tierras baldías, pastos secos y campos de cebada y trigo; que tratase de atisbar la villa de Sariñena o incluso llegase a apearse en la estación a estirar un poco las piernas. Quizá, el mismo Einstein estuvo en Sariñena.
Finalmente, Einstein llegó a Madrid el 2 de marzo, dirigiendo unas palabras “de cortesía” a quienes le estaban esperando. También tuvo unas palabras para los Kocherthaler, a los primos de Elsa y Julio Kocherthaler a quienes exclamó:
Thomas F. Glick. Einstein y los españoles: ciencia y sociedad en la España de entre guerras. El Debate y El Sol del 2 de marzo de 1923.
“En su visita a Madrid, después de breves presentaciones, Einstein fue al Palace Hotel con Julius (Julio) Kocherthaler (¿? –1927) y su esposa, Lina Kocherthaler-Edenfeld” (The Berlin Years: Writings & Correspondence January 1922-March 1923 Page 585). A las once del mediodía dieron un paseo en coche por la ciudad, Einstein y los Kocherthaler, siendo reconocidos por “muchos transeúntes” (La Voz y La Vanguardia, 3 de marzo de 1923). Una vendedora de castañas lo reconoció por la calle y le gritó “¡Viva el inventor del automóvil!” (Thomas F. Glick). El sábado por la mañana, después de ser recibido por el alcalde de Madrid, Joaquín Ruiz Giménez, Einstein comió en casa de los Kocherthaler, en la calle Lealtad (Thomas F. Glick. Einstein y los españoles: ciencia y sociedad en la España de entre guerras).
El 4 de marzo, Einstein y su mujer Elsa dieron un paseo en coche con los kocherthaler. El 5 de marzo, aunque no quedó registrado, Einstein almorzó con Kuno kocherthaler. El 6 de marzo visitaron Toledo “con los hermanos Kocherthaler y sus esposas, Ortega y Cossío” (Diario de Einstein). Ortega y Gasset acompañó a Einstein en su visita a Toledo, al igual que en diversos momentos de su estancia. En el viaje a Toledo también estuvieron presentes Manuel B. Cossío, Julio Thomas F. Glick y su mujer Lina, prima de Einstein, y la historiadora del arte, Mª Luisa Caturla. De aquel viaje se conserva un pequeño álbum fotográfico (Conmemoración del primer centenario de las teorías de Albert Einstein. Exposición y seminario).
Einstein en Madrid con Alfonso XIII. Einstein es el único que mantiene los ojos abiertos.
“En Ortega y Gasset, mi padre escrito por Miguel Ortega, hace dos breves referencias a la época en que Ortega visitaba la casa de los Kocherthaler (Kuno Kocherthaler y María Luisa Caturla, entonces, María Luisa Kocherthaler) siendo él todavía niño, y comenta cómo mientras Caturla y Ortega -hablaban de Zurbarán y de otros temas relacionados con el arte-” (Ortega, M., 1983: 74), él y “Polito” jugaban en el jardín de la casa. Lina Kocherthaler – hermana de Kuno, marido de Caturla– era “prima hermana de Elsa Einstein” (Glick, 2005: 79) –esposa del “señor Einstein, el nuevo mago, confidente de las estrellas” (III, 522), tal y como se referiría a él José Ortega y Gasset–.
Einstein en Toledo
Visita de Einstein a Toledo (1923): José Ortega y Gasset, María Luisa Caturla, Einstein, Lina Kocherthaler, Elsa Einstein y Manuel B. Cossío (Imagen ampliada – Ortega, S. 1983: 136). Polito o Polo, como llamaban cariñosamente a Julio de Kocherthaler (1909-1998), Julio del Val tras el cambio de apellido que llevaron a cabo los tres hermanos Kocherthaler en 1940 –no así Guido, quien había fallecido el año anterior–. (Cf. Mann, Golo (2006). Briefe (1932-1992). Göttingen: Wallstein Verlag, 389). Historias donde no hay más que hombres. María Luisa Caturla y José Ortega y Gasset. Histories in Which There Are Only Men. María Luisa Caturla y José Ortega y Gasset. Sara Jácome González, Universidad de Salamanca.
El 10 de marzo, Einstein visitó el Prado, contemplando principalmente obras de Velázquez y Greco. “Visitas de despedidas. Comida con el embajador alemán. Pasé la tarde con Lina (Kocherthaler) y los Ullmann en una primitiva y diminuta sala de baile”. (Dukas añade: “Lina Kocherthaler, prima y amiga íntima de la familia”). Tarde alegre. (Thomas F. Glick. Einstein y los españoles: ciencia y sociedad en la España de entre guerras). El domingo (11 de marzo) llevaron a Einstein a dar otra vuelta por Madrid (Diario de Einstein).
Manuel Andsade, en Las dos semanas surrealistas que Einstein pasó en España, artículo publicado en el País, narra como Einstein había salido de Alemania tras el asesinato del ministro de Exteriores Walter Rathenau a manos de activistas de ultraderecha. “Einstein también era un objetivo, así que le convenía desaparecer un tiempo, sostiene Gutfreund (Hanoch Gutfreund, físico, antiguo presidente de la Universidad Hebrea de Jerusalén y uno de los mayores expertos mundiales en la figura de padre de la teoría de la relatividad). Einstein, de origen judío como el ministro, inició un largo viaje a Japón, Palestina y, finalmente, a España”.
Aunque primeramente la guerra estalló en España en 1936, preludio de la segunda guerra mundial que arrasó Europa, Einstein ya se había exiliado en 1932 a Princeton (Estados Unidos), huyendo de una Alemania a la deriva por el fascismo materializado en el nazismo.
La visita de Einstein a España quedó borrada “los franquistas no querían saber nada de Einstein, porque era pacifista y rojo separatista, opina Glick” (Manuel Andsade. Las dos semanas surrealistas que Einstein pasó en España).
El exilio de las guerras
Tras la guerra de España, Lana Sarrate se exilió a Buenos Aires, Argentina. El 19 de diciembre de 1939, Einstein escribía a Lana Sarrate, alegrándose de tener noticias suyas. En dicha carta, Einstein da cuentas de algunos amigos comunes como los Kocherthaler, Lina, sus hijos y Kuno: «Lina Kocherthaler se encuentra en Ginebra (Suiza) Avenue Bertrand 19. Sigue siendo la vieja persona encantadora que era antes y no se deja abatir»; Oscar Kocherthaler está en Francia y no sé qué está haciendo. Walter ha estado en Nueva York durante varios años y, a veces, escucho sobre sus eventos comerciales. Kuno, quien se comportó de manera bastante discutible con su familia en asuntos de dinero, vive nuevamente en Madrid. Sus hijos parecen vivir peleando en el campamento de Franco (¡puaj!)».
Lina Kocherthaler acabó en Montevideo, su marido Julio había fallecido en 1927. En la primavera de 1948 Lina “fue abordada por quienes deseaban recaudar fondos para la Haganah, el movimiento de resistencia judío en Palestina. Einstein les enviaría una carta que podría venderse en una subasta. Einstein no solo respondió con la contestación del correo, el 4 de mayo de 1948, diez días antes del final del mandato de Palestina, sino que adjuntó una declaración titulada: “A mis hermanos judíos en Montevideo” que revela de manera clara su posición” Ronald Clark, Einstein: The Life and Times.
Las cartas de Lina
Desde Montevideo se produjo un intercambio de cartas entre Sarrate y Lina Kocherthaler entre mayo y septiembre de 1955, después que Albert Einstein falleciese en la ciudad norteamericana de Princeton; el 18 de abril de 1955.Todo apunta que Lana Sarrate pretendía realizar un artículo biográfico sobre Albert Einstein y para ello contó con la amistad y complicidad de Lina kocherthaler. En ellas se narran relaciones personales y anécdotas simpáticas sobre Albert Einstein, además circunstancias entorno a sus últimos días. Al final, reproducimos las contestaciones de Lina Kocherthaler a Lana Sarrate, desconociendo si este llegó a escribir la esperada biografía, artículo o reseña sobre Albert Einstein. Unas cartas familiares compartidas gracias a la familia Lana Sarrate y bajo la traducción de Osmoengros.
Montevideo, 9 de mayo de 1955.
Mi querido Doctor
Tu carta acaba de llegar y me apresuro a responder tus preguntas sobre Albert lo mejor que pueda. Lo conocías bien y entiendo que escribirás un artículo interesante sobre él, incluso más que tus teorías.
Mi relación con él y Elsa era la misma porque las madres de Elsa y Albert (que eran hermanas) eran primas de mi madre. Creo que la relación conmigo era «prima segunda». Nuestros abuelos maternos eran hermanos y se llamaban «Koch». El abuelo de Albert se llamaba Julius Koch, el mío era Hermann Koch. Así que somos parientes bastante lejanos, pero una amistad de 42 años nos ha conectado, y fue francamente conmovedor cómo él, a medida que envejecía, se mantenía firme. Sus cartas para mí son tan amorosas que siempre me ha maravillado lo mucho que me quería.
Así que la última vez que estuvimos juntos -hace meses- también fue muy agradable -y lamento mucho no haber cumplido con su solicitud telefónica a Dallas, donde me pidió que lo visitara una semana más. Estaba demasiado cansada para eso en ese momento, y tal vez fue bueno no volare más allí, ya que él estaba en la cama con gripe y no obtuvo nada de mi visita. ¡Ese es mi pequeño consuelo ahora!
¡Pero, a sus preguntas! No sé cuándo. A. se casó por primera vez, solo sé que entonces era muy joven todavía, y creo que su esposa era búlgara. De este matrimonio viene el hijo Hans Albert, que tiene unos 50 años, el segundo hijo, Eduard, también es hijo del primer matrimonio. Más tarde se enamoró de su entonces muy encantadora prima Elsa, cuyo padre le dejó estudiar. Elsa estaba divorciada y tenía dos hijas, Ilse y Margot. Ilse murió joven – su esposo era el Dr. Rudy Kayser, el editor responsable redactor de “Rund Schsu”, una revista literaria de muy alto prestigio. Albert dejó que Rudi viniera a los Estados Unidos cuando ya era viudo.
Margot vivía con Albert y la secretaria, Helen Dukas, e hizo que su vida fuera agradable y digna de ser vivida con su discreto cuidado. Del mismo modo la señorita Dukas.
En 1925, creo, Albert estuvo con nosotros en Madrid a su regreso de Japón, donde recibió un doctorado honoris causa. Sin embargo, en ese momento era casi demasiado tarde para la celebración en la universidad, a la que también se había presentado el rey. Porque por imprudencia se dieron un viaje en auto con él en la mañana y en medio de la nada el auto se descompuso – ¡ay que alboroto!
La modestia de Albert era francamente conmovedora y cuando yo el año pasado le dije: «Albert, ¡todo el mundo dice que eres un genio»! – respondió curiosamente: «Pero, no, ¡no creas eso! Ni siquiera soy inteligente. Solo lo soy si tengo una idea, llego obstinadamente al fondo de ella hasta que descubro lo que realmente significa”.
¡Y tan modestamente que vivió, ahora se fue de la vida con la misma modestia! Cuando preguntó, los médicos le dijeron para que supiera exactamente que iba a morir ahora. Al principio quería soportar el dolor con calma y no se puso ninguna inyección hasta que fue demasiado para soportarlo y le llevaron al hospital al segundo o tercer día. Allí consiguió, quisiera o no, las inyecciones que le aliviaron el dolor.
Pero él estaba mentalmente muy claro y todavía hablaba con su hijo sobre cuestiones de política y ciencia… ¡estaba sereno y esperaba la muerte con pesar porque sabía que su vida estaba «cumplida»! Así que murió modestamente, sin decir muchas palabras, y hasta el final tuvo su encantador sentido del humor y sonrió con Margotle y su hijo. Entonces llegó el final mientras dormía, y aparentemente la enfermera no pudo entender las últimas palabras porque estaban en alemán.
Así que tuve que renunciar a un buen amigo. Cuando te haces mayor te sientes más solo, ¡eso es una ley de la naturaleza!
Entonces, querido Casimiro, respondí tus preguntas y más, mientras no recibí a los reporteros aquí porque solo te hablo de cosas que uno solo puede mencionar con mucho gusto, porque nunca se puede decir de un hombre así «sensación». ¡Hacer!
Osear está ahora está en Alemania para curarse, pero quiere volver aquí en julio – Lici volverá un poco más tarde, ya que todavía está visitando a su hija en Hollywood – Walterle está feliz con su casay es un padre muy amoroso– ¡con su pequeña Nina!
Adiós, saluda a la buena Matilde y saludos afectuosos de tu buena amiga.
Montevideo, 19 de mayo de 1955.
Estimado Lana,
¡Sobre todo, muchas gracias por las preciosas fotos y toda la amable carta! ¡Todo me interesó mucho, y les envío las preguntas para que las respondan!
1/. El apellido de soltera de Elsa también era Einstein, porque era prima de Albert. (¡Las hermanas menores, het Velterus!).
2/. No me avergüenzo en absoluto si dices nuestro nombre, porque también creo que es más personal y agradable en el contexto de su presentación.
3/. Hay tantas cosas divertidas sobre Albert que no tengo espacio para escribir sobre ellas. Además, no sé si ya sabes las siguientes cosas. Si es así ¡Lo siento!
Cuando tenía unos 15 años, Albert visitó a una de nuestras tías abuelas. Cuando ella lo recogió en la estación y le pidió su bolso, él respondió avergonzado que se lo había dejado en el tren, a lo que la anciana dijo: «¡Oh, Albert, nunca llegarás a nada en la vida!».
Su despiste era grande, pero su concentración era igual. Y cuando me pidió un día que nos reuniéramos con él en las instalaciones del Fehrbelliner Platz (Parada de transporte público en Berlín), se sentó allí, en medio de una multitud de niñeras y niños pequeños que gritaban, pero se quedó allí sentado haciendo sus signos matemáticos en un cuaderno y trabajando sin ser molestado en un problema importante.
El día de su boda con Elsa se olvidó de bajar a almorzar y se asombró cuando su hija le dijo: «Sí, Albert, hoy es un día especial».
Una noche en Berlín nos invitaron al conocido banquero Oscar Wassermann. Ya estaban todos los invitados reunidos, entonces llegó Albert, un poco indignado. Y contó que llegó a un departamento donde una señora mayor lo recibió amablemente, conversaron y al cuarto de hora la señora le preguntó qué era lo que en realidad le hacía el honor de su visita. Y cuando él dijo que lo habían invitado a W’s, ella le dijo que estaba en la otra casa de al lado. Al día siguiente, vino a Dahlem (Barrio de Berlín) a almorzar y me dijo que estaba al otro lado del puente en Lützow-Ufer, donde conoció a una pareja casada. El caballero le había preguntado cómo había ido la noche, con lo cual él Albert preguntó: «¿También has estado en los Wassermanns?» — y el caballero respondió: «¡Yo soy O. Wassermanns «!
Albert nos visitó en Madrid, procedente de Japón. Aunque fue recibido allí por la emperatriz y el emperador, llevaba poco equipaje consigo. En Madrid, una dama de la alta aristocracia ofreció una gran recepción, a la que acudió también el rey Alfonso. Así que Albert estaba vestido de una manera muy extraña, pantalón de Julio, falda de Kuno, abrigo de Guillermo Vogel. Y cuando, después de la gran recepción, fue conducido por la señora de la casa al guardarropa para ponerse el sombrero de copa y el abrigo, naturalmente no encontró nada y le dijo a la señora: «»Je ne connais pas mon Manteau, parceque je suis tout a ceit prêté.» (No conozco mi abrigo, porque estoy listo).
Su modestia y gratitud eran grandes, y nunca dejaba el Hirschsprung sin despedirse del gordo de Memsell en la cocina y estrecharle la mano en señal de agradecimiento.
Cuando lo visité el año pasado, todavía recordaba lo bien que bailábamos los dos entonces – ¡hace mucho tiempo! y dijo: «Ya nadie baila así».
Bueno, querido doctor Casimiro, ¡he hablado mucho y me encantaría que pudieras usar algo de lo que he dicho!
Todo lo mejor para ti y la linda Matilde. Todo bueno y amor, del viejo fiel Furem (alles Liebe und Gute von Furem alten, getreuen)
Montevideo, 7 de septiembre.
Mi querido Doctor,
Solo una respuesta rápida a su pregunta porque me recogerán en diez minutos para una visita.
El Benson se compró en Madrid – María Luisa lo descubrió en su momento y a Julio también le gustó tanto que no dudó en comprarlo. Los tapices vienen de Munich von Bernheimer, que tienen las más bellas del mundo.
En 1922, Albert tenía en realidad 43 años, y supongo que era un fotógrafo reciente en ese momento. Entonces, Albert se veía joven y guapo y me imagino que tenía 43 años. Yo misma también tengo una foto de él, del año 1920, en el que es muy similar a tu foto.
Escucho mucho a Margotle porque la cuido ahora que está tan angustiada. Desafortunadamente, ella también está muy plagada de ciática. Pero mejor no escribirle nada al respecto. Me alegro de que no hayas enviado el artículo tan bonito, porque les llegan demasiadas cosas de todo el mundo y como a Albert no le gustaba la publicidad, tampoco se encariñan. Muy amable por tu parte enviarme más de los artículos, pero no es necesario ya que los niños y yo los poseemos. ¡Mil gracias por eso!
Ojalá nos volvamos a ver pronto; como todos sabemos, ¡la gente vive de esperanzas!!»
Todo lo mejor para ti y querida Matilde de parte de tu vieja amiga.
Gracias a Michael Lana Sarrate por las cartas de Lina a Casimiro.
Humildemente, aventurado al sabio y genio Albert Einstein, a su figura trascendental y universal, no sin cierta relatividad al espacio y al tiempo que tan solo el amor puede superar (Interestelar). Todo por ello y nada por un instante que se supo eterno, en la magia de la ciencia y la capacidad humana de superarse a través de la inteligencia, en un mundo que vivió uno de sus peores momentos. Por eso, el amor vence y transciende las dimensiones del tiempo y del espacio, para tener esperanzas gracias aquellas personas que construyeron un mundo mejor y son todo un referente para la humanidad.
La batalla de Farlete responde a un documental realizado por el Sindicato Único de Espectáculos Públicos de Barcelona (SUEP) y que refleja la actividad de la columna Durruti en el frente de Aragón, especialmente en el frente de Los Monegros, en su avance hacia la capital aragonesa. A pesar del título, la película no hace ninguna mención a la lucha en Farlete y muestra acciones en las zonas de Bujaraloz, Osera y Pina de Ebro, durante los meses de septiembre y octubre de 1936; una de la línea de avance hacia Zaragoza junto a la de Monegrillo, Farlete y Perdiguera.
Así, con la excusa de aquel título, nos adentramos en algunos aspectos sobre la guerra en las localidades de Farlete, Monegrillo, Perdiguera, La Almolda, Leciñena y Valfarta. Desde aspectos de incursiones de elementos falangistas a posiciones monegrinas “Se trataba de apresar o eliminar a personas de izquierdas, de recoger las armas a particulares, de encaminar los ganados hacia la capital y de intimidar con su presencia” (Ángel Calvo Cotés, Monegrillo en sus raíces), al avance hacía Zaragoza de las tropas republicanas hasta la estabilización del frente en la sierra de Alcubierre y su caída en marzo de 1938. Episodios tristes de nuestra historia, de destrucción, sufrimientos y muertes, como la gran ofensiva sobre Farlete de octubre de 1936 o la tragedia del Grupo de Internacionales en el fallido ataque a Perdiguera.
Domingo, 2 de agosto de 1936. En el frente de Bujaraloz Columna Durruti
Hoy, además de Sástagp, ha sido tomado Castej6n de Monegros, La Almolda y Valfarta. Se ha llegado incluso hasta Monegrillo. Estas operaciones de avanzada han sido dirigidas todas ellas por el camarada Carreño y por el teniente Garrido, de la Guardia civil, que es uno de los compañeros afectos a la causa.
B. Bargalló. Solidaridad Obrera 4 de agosto de 1936.
La columna Durruti – Peréz Farrás
La columna Durruti – Peréz Farrás alcanza Bujaraloz el 26 de julio de 1936, estableciendo en la localidad monegrina su Cuartel General, operando en lo que más tarde se denominaría Sector de Bujaraloz de la circunscripción centro del Frente de Aragón. Pronto desarrollaron dos ofensivas destacables en su avanzada hacia Zaragoza, una hacía el sur, Pina, Quinto, Fuentes, Gelsa y otra hacía el norte, Monegrillo, Farlete y Perdiguera. De esta manera, la toma de Monegrillo y Farlete fue un gran objetivo de la columna anarquista Durruti – Pérez Farrás. Así, fuerzas de los aguiluchos de la FAI “Se encarnizaron en lucha, campo a través”, hasta la localidad de Farlete.
La columna anarquista, una vez instalada y organizada en Bujaraloz, prosigue su avance por la zona: “En los primeros días la columna se preocupó de tener bien organizado el Cuerpo de Tren con el auxilio de obreros del Sindicato del Transporte (sección de taxistas), que montaron un taller mecánico en Bujaraloz, y de paso se desplegó por los pueblos cercanos de Castejón, Valfarta y La Almolda. En los dos primeros sus habitantes se habían pronunciado por la República y habían organizado su propia defensa. No así en La Almolda, donde los milicianos tuvieron el primer enfrentamiento serio con un grupo de veinte fascistas. Al abandonar el pueblo, dejaron constituido un comité” (Miquel Amorós. Durruti en el laberinto).
Por el contrario, las fuerzas sublevadas: “Después de encuentros esporádicos, aunque breves e intensos por conseguir Leciñena, Perdiguera, Farlete y Osera, las posiciones defensivas nacionales se establecieron entre otras cotas en los Petrusos, Flora (La Pica), Pinos y Primoral en Villamayor”. (La ofensiva de Zaragoza 1936-1939 Fernando Martínez de Baños Carrillo).
Así mismo, Fernando Martínez de Baños Carrillo señala como las unidades que defendieron Zaragoza, al mando del general Ponte, fueron: «De la División 52 (general Muñoz Castellanos) y de las Brigadas de Posición y Etapas (coronel Civera) y Móvil (coronel Galera). Por su parte el Ejército del Este republicano, al mando del general Pozas, dispuso en su ofensiva en ese frente de las Divisiones 26 (Sanz García), 25 (Ortiz Ramírez) y 30 (Pérez Salas), con las reservas divisionarias 31, 32 y 33.”
Línea de máximo avance miliciano en octubre de 1936 y sectores defensivos establecidos por los nacionales alrededor de Zaragoza. [Mapa de A. Blanco sobre una idea de Martínez de Baños y plano depositado en el SHYCEA]
La Almolda
Los primeros días fueron convulsos en muchos lugares, produciéndose altercados y enfrentamientos entre partidarios de ambos bandos. Antes que llegasen las milicias catalanas, el día 19 de julio de 1936, varios guardias civiles del puesto de Bujaraloz se desplazaron a La Almolda para destituir al alcalde republicano Pablo Borderas y remplazarlo por Cristóbal Godina Asín. Como respuesta, el 21 de julio declararon la localidad en huelga general, destituyendo al alcalde impuesto y requisando las armas del pueblo. El 22 de julio “A la llegada de los marxistas a la localidad” a Bujaraloz, se trasladaron desde La Almolda unas 23 personas para apoyar a los republicanos de Bujaraloz. A su regreso a La Almolda, fueron recibidos a tiros viéndose obligados a refugiarse en Castejón de Monegros. “En la refriega murió un cenetista de Sástago llamado Jesús Sariñena, que trabajaba en La Almolda. Los izquierdistas tuvieron que ocultarse en Castejón de Monegros hasta la llegada de la columna Durruti en torno al día 26. Como consecuencia, hubo cuatro asesinatos en un primer momento (entre los que se encontraban el alcalde Godina y el propietario y diputado provincial por Renovación Española Antonio Emilio Villagrasa Samper), más otros 14 derechistas (incluidos los concejales Juan Costa Pérez. Mauricio Samper Samper, Ellas Peralta Taulés y Agustín Calvete Samper) el día 28, que fueron conducidos en un camión con la excusa de ser trasladados a Lleida Llegados al cementerio de Bujaraloz, acabaron fusilados. En Valfarta (unos 300 habitantes), los milicianos de la columna, según la Causa General, destruyeron las imágenes de la parroquia nada más entrar en la localidad. Más el párroco local, Rafael Pano Sanclemente, sería trasladado a Barbastro y asesinado.” (Eladio Romero García Guerra Civil en Aragóny El ejemplo de la columna Durruti: De milicianos libertarios a soldados del ejército popular de la república).
“Hubo pueblos en los que, desde el día 18 de julio hasta que fueron tomados por fuerzas de uno u otro bando, la violencia causó un número proporcionalmente alto de muertos. Así fue en Lanaja o La Almolda.”
Ángel Calvo Cotés, Monegrillo en sus raíces.
El sacerdote Eusebio Antolín Moliner, de 64 años, según la Causa General fue asesinado el 18 de julio de 1936 y su cadáver encontrado en el término municipal de Bujaraloz, carretera a Valfarta. También fueron asesinados Emilio Villagrasa Samper, propietario de 62 años; Cristóbal Godina Asín, labrador de 30 años, y Hipólito Olona Escuer, labrador de 35 años, el 25 de julio de 1936 junto al grupo escolar de La Almolda. También el 25 de julio, junto al campo de Emiliano Labarta fue encontrado el cadáver de Pablo Peralta Taules, labrador de 37 años.
El 26 de julio la iglesia parroquial de La Almolda fue saqueada de ornamentos, ropas, imágenes, quema de altares y santos, al igual que en las ermitas de Santa Quiteria, San Antonio y la de la Virgen del Pilar. «Almolda marcó el inicio de la guerra, los fascistas sufrieron allí su primer revés, dejando abandonados veinticinco muertos. Castejón y Valfarta se hallaban ya en nuestro poder» (Mi Revista. Barcelona, 1 de mayo de 1938. Los catalanes en Aragón).
El 27 de julio se produjo el saqueo de la casa de Emilio Villagrasa Samper, saqueo de ropas, muebles, enseres, caja de caudales y documentación de sus bienes y el 28 de julio la casa de Mauricio Samper Samper, saqueo de enseres, documentación de sus bienes y caja de caudales con metálico y aperos de labranza (Causa General de La Almolda).
El 28 de julio, junto al cementerio de Bujaraloz fueron fusilados Agustín Calvete Samper, 34 años de edad; Francisco Calvete Samper, 28 años de edad; Juan Costa Pérez, 53 años de edad, labrador; José María Olona Escuer, 32 años de edad, labrador; Rogelio Olona Escuer, 26 años de edad, labrador; Ángel Olona Olona, 25 años de edad, labrador; Pedro Olona Olona, 24 años de edad, maestro; Santiago Olona Samper, 46 años de edad, labrador; José Pelay Olona, 34 años de edad, labrador; Amado Peralta Solans, 17 años de edad, labrador; Manuel Peralta Solans, 19 años de edad, labrador (Ambos, tanto Amado como Manuel figuran en la Causa General como que fueron encontrados el 4 de agosto de 1936); Elías Peralta Taules, 33 años de edad, labrador; Jesús Peralta Taules, 31 años de edad, labrador; Mauricio Samper Samper, 42 años, labrador y Mariano Val Olona, Mariano, 31 años de edad, labrador.
En Caspe, el 2 de agosto de 1936, aparecieron en el puente del Ebro los cuerpos de José Samper Calvete, 24 años labrador y de Jesús Samper Calvete, de 16 años, estudiante. El 4 de agosto, junto al cementerio de Chiprana Francisco Samper Samper, 59 años, labrador y Emilio (de Alagón), bracero agrícola de 30 años fue encontrado en La Roca, La Almolda, el 25 de agosto de 1936.
Avanzadillas de la columna han caído sobre Almolda y Castejón.
En Almolda hubo lucha, dejando los fascistas en su huida 25 hombres tendidos entre muertos y heridos. Las fuerzas del Frente Popular no tuvieron que lamentar ninguna baja. Castejón fué ocupado sin resistencia.
El día gráfico, 28 de julio de 1936.
En La Almolda estuvo formado el comité Comarcal de Colectividades. Tras el congreso regional de colectividades, celebrado en Caspe en febrero de 1937, el monegrillense José Borras fue designado para hacerse cargo del Comité Comarcal de Colectividades (José Borras, Memoria de un libertario Monegrino. Revista Montesnegros nº 37. José A. Maestro Tejada).
La Almolda, pueblo que vive en pleno comunismo libertario.
La Almolda, por fin. Antes de entraren el pueblo, ya se divisa a un costado de la carretera un mástil sustentando una bandera roja y negra. Son colores que los vemos hermanados por todas partes.
En las ventanas, en las puertas, en lo alto del campanario de la que fue iglesia, en las solapas de las americanas o en el vestido de las mujeres, en forma de escarapela, destaca como nota viva -y vida tiene- esta enseña que hoy recorre gloriosamente todas las carreteras de España.
Nos trasladamos al comité, que ha sido instalado en la magnifica casa de un faccioso que huyó a Zaragoza.
Nos hablan todos de su su vida, de sus proyectos, de la forma que han reglamentado el consumo y la producción.
Nos explican cómo convocaron una asamblea de todo el pueblo, y en ella, rompiendo moldes arcaicos, instauraron una forma natural de vida.
Han distribuido el trabajo con arreglo a edades y sexos y el comité cuida con atención escrupulosas de las listas de productos, maquinaria y demás bienes de que dispone la comunidad.
Cuando nuestro interlocutor empezó a hablar, su expresión -consciente de lo que nos exponía- era sería. Poco a poco, ha ido dulcificándose, y ahora brilla en sus ojos, no la confianza en el mañana, sino la seguridad en el presente.
Mientras charlamos la radio capta la onda de Burgos, sirviéndonos las sandeces de rigor.
Fuertes apretones de manos, unos cuantos abrazos pródigamente repartidos, y al coche, que la distancia a recorrer es mucha.
Nuestras últimas palabras de despedida son un ¡Viva el comunismo libertario!, que no hay voz que no conteste, y a continuación canta el motor de nuestro coche la canción de despedida.
Tierra y Libertad, 20 de agosto de 1936.
El 24 de marzo de 1938, las fuerzas nacionales del Cuerpo del Ejército Marroquí entraron en La Almolda (Ángel Calvo Cotés, Monegrillo en sus raíces).
Valfarta
La localidad se quedó en posiciones de retaguardia albergando el Hospital Militar de Valfarta. Los primeros días tras el levantamiento militar, llegaron diferentes partidas de milicianos a Valfarta, la primera el 25 de julio de 1936: “La patrulla de milicianos que ocuparon el pueblo incendiaron la iglesia destruyendo imágenes, una hornacina y cuantos objetos encontraron a su paso. Quedando casi deshechos volviendo a los pocos días otros de la parte de Sena y terminaron de profanar lo que dejaron los anteriores, volviendo a incendiarla hasta quedar totalmente destruido todo excepto las paredes.” (Causa General de Valfarta). El día gráfico del 28 de julio de 1936 ya da cuenta que está en manos de fuerzas afines a la república: «Un pueblo llamado Valfarta está también en poder de los núcleos obreros del mismo poblado«.
De acuerdo con la Causa General “La casa parroquial fue saqueada arrojando muebles y ropas por el balcón y ventanas destruyendo el archivo parroquial y cuanto encontraron en ella. Entre la población civil la casa que más perjuicios sufrió fue la de Penen, a quienes requisaron muebles, ropas, colchones, ganado y otros objetos habiéndoles abandonarse y trasladarse a otra más pequeña”.
El párroco de la localidad Rafael Pano Sanclemente fue asesinado en Barbastro
El 12 de septiembre de 1936, en el cementerio, fue encontrado sin vida, presentando varias heridas, el párroco Octavio Saliva Soler, sacerdote de 59 años. Eladio Romero García sitúa su asesinato entre julio y agosto “Murió cerca de la vecina localidad de Valfarta a manos de un grupo de milicianos acompañados de un tal Argüelles”. En la Causa General se cita a Bernabé Argüelles de Paz, anarquista que fue hecho preso en la cárcel de Huesca y condenado a muerte y ejecutado mediante garrote vil el 24 de marzo de 1943 en Barcelona (Paz, Abel (2001). CNT 1939-1951. El Anarquismo contra el Estado franquista. Fundación de Estudios Libertarios «Anselmo Lorenzo».).
En Valfarta también apareció un cuerpo sin identificar el 6 de septiembre de 1937, según la Causa General fue encontrado en el monte y presentaba tres heridas. No pudo ser identificado pues se encontraba en completo estado de descomposición: “Consecuente con su comunicación a fecha a 29 de los corrientes, tengo el honor de manifestarle que el cadáver enterrado en el cementerio de este pueblo en 6 de septiembre de 1937 y que no pudo ser identificado por estar en completo estado de descomposición, representaba unos 35 a 37 años, de pelo rubio ondulado, de constitución fuerte, estatura aproximada 1,70 m, vestía camisa y pantalón kaki, sin nada en su cabeza y cubierto su pie con alpargata negra y el otro desnudo, sin ninguna.” (Causa General de Valfarta).
Resulta reseñable la cita de la existencia de un aeródromo en Valfarta, a tenor de la noticia publicada en el Pensamiento alavés del 3 de diciembre de 1937, en referencia a un aparato ruso aterrizado en Francia y procedente del aeródromo de Valfarta:
Se estrella un aparato rojo
Tolouse.- En el Ariege, en plena montaña, entre Bonac y Sentein ha caído un aeroplano de los rojos españoles. Es modelo ruso y pertenece al aeródromo de Valfarta (Huesca). Es un biplano armado con cinco ametralladoras. El piloto ha resultado gravemente herido. Su compañero ileso.
Este biplano salió de su aeródromo bombardeando territorio nacional en la provincia de Zaragoza e internándose después en Francia. La brújula no le funcionaba y no sabían sobre que lugar se hallaban hasta que la falta de gasolina les obligó a aterrizar a ciegas.
Esto es lo que ha declarado el observador rojo al presentarse a los gendarmes de Bonac.
El 25 de marzo de 1938, las tropas nacionales del sector de los Monegros avanzan en una profundidad de 32 kilómetros, apoderándose de los pueblos de Valfarta, Peñalba y Candasnos, de acuerdo con el Parte Oficial de Guerra del 26 de marzo de 1938: “En este profundo avance la columna motorizada ha encontrado volados todos los puentes y alcantarillas y ha sido preciso hacer desviaciones en todos esos pasos” (Nueva España del 27 de marzo 1938).
Monegrillo
Tras los sucesos de La Almolda, Monegrillo fue el siguiente objetivo del avance de la columna anarquista hacía Zaragoza. En Monegrillo la guardia civil había conseguido mantener su autoridad hasta que se vio obligada a concentrarse en Pina de Ebro. No obstante, tras el levantamiento militar del 17 de julio, según Eladio Romero García, Monegrillo contaba con una mayoría de izquierdas que definitivamente se hizo con el poder de la localidad tras el abandono de la localidad por las fuerzas de la Guardia Civil “En Monegrillo (unos 700 habitantes), pueblo de mayoría de izquierdas al noroeste de La Almolda, también llevaban viviendo ya varios días en tensión. La Guardia Civil local había logrado imponer su fuerza, aunque según la Causa General sus agentes acabaron concentrándose en la localidad de Pina de Ebro, lo que permitió a algunos izquierdistas locales hacerse con el poder local”. De hecho, con el levantamiento militar algunos vecinos de Monegrillos huyeron a la sierran y cuando volvieron “Se apoderaron de él sin ninguna resistencia, comprobando que con el rechazo al golpe quedaba abierto el proceso revolucionario” (José Borras, Memoria de un libertario Monegrino. Revista Montesnegros nº 37. José A. Maestro Tejada).
Ángel Calvo Cotés, Monegrillo en sus raíces, recoge como ya en 1934 el ayuntamiento de Monegrillo invitó a sus vecinos a “Sumarse a una suscripción a favor de las víctimas de la intentona revolucionaria de Asturias”. De acuerdo con Ángel existió un asentado movimiento socialista bajo el Partido radical Socialista, luego Izquierda Republicana, hasta la fundación de la CNT local en la primera semana de 1936. La guardia civil abandonó Monegrillo el 28 de julio.
El 29 de julio de 1936 una partida de milicianos llegó a Monegrillo. Eladio Romero García recogió el testimonio de un miliciano andaluz, Manuel Ramos Castillo, enrolado en la columna con diversos compañeros de Tarrasa: “Según cuenta en sus memorias, su grupo fue subido a varios camiones en la madrugada del día 29 y trasladado a aquella localidad con las luces apagadas, pues los rebeldes disparaban sus cañones contra la carretera desde la otra orilla del Ebro. Se detuvieron en las afueras de la población y avanzaron a pie sin encontrar ninguna resistencia. Según parece, el dirigente de la CNT local, Agustín Valencia Comenge, alertó a los derechistas del pueblo del peligro que se cernía sobre ellos cuando llegaran los columnistas catalanes. Ello explicaría que la Causa General no recoja ningún asesinato en el pueblo. En una nueva muestra de las dificultades que el historiador tiene para aclarar los sucesos de estos días, diremos que, según el periódico anarquista Solidaridad Obrera, en su edición del 13 de agosto, Monegrillo no sería ocupada por la columna hasta el día 12 de ese mes, dos días después de que los derechistas la abandonaran.” (Eladio Romero GarcíaGuerra Civil en Aragóny El ejemplo de la columna Durruti: De milicianos libertarios a soldados del ejército popular de la república).
No obstante, justamente aquel 29 de julio unos derechistas de Farlete, pertenecientes a la CEDA (Confederación Española de Derechas Autonomas), se acercaron hasta Monegrillo para requisar armas del cuartel de la Guardia Civil y establecer el orden sublevado. En un vehículo se desplazaron cinco personas, con órdenes de Zaragoza, entre ellas el propio alcalde de Farlete, Emilio Ferrer Fustero, el juez municipal Faustino Sodeto Fustero, el fiscal municipal Jesús Alfranca Usón, Antonio Fustero Sodeto alias Farfalla y el párroco Juan Francisco Abella Ullán, “iban armados hasta los dientes y provistos de sogas”. La comitiva acabó por encontrarse con la partida de milicianos, en la entrada de Monegrillo justo en el cruce de la carretera La Almolda-Farlete, produciéndose un enfrentamiento que dio como resultado la muerte de Emilio Ferrer Fustero, Faustino Sodeto Fustero y Jesús Alfranca Usón. Los otros dos lograron huir a Zaragoza tras dejar un miliciano herido. Según la Causa General, el alcalde de Monegrillo Pascual Bordetas Cepero, que iba detenido por los milicianos, consiguió escapar de sus captores en medio de la confusión provocada por el tiroteo y se ocultó asimismo en Zaragoza.
“Desde Farlete se acercó un coche con falangistas, pero tuvo la desgracia de encontrarse con otro grupo de reconocimiento de la columna”. (Miquel Amorós. Durruti en el laberinto).
“Por el contrario, otras fuentes de aquella localidad aseguran que esos hombres ya iban armados cuando fueron interceptados por las fuerzas leales.” (SIPCA)
Ángel Calvo Cotés recoge como fue un grupo de entre veinte y treinta milicianos de la columna Durruti acompañados de, al menos, seis anarquistas amoldanos. Llegaron en un convoy encabezado por un coche y un camión parapetado con colchones, colocaron una ametralladora en el cerro de Santa Cruz, saquearon la casa del cura y casa Peralta y detuvieron al alcalde, puesto por la guardia civil, Pascual Bordetas Cepero.
Aquel suceso también quedó recogido en la Causa General de Farlete, relatando los hechos sucedidos aquel 29 de julio de 1936: “Noticiosos los de Farlete de que las hordas rojas avanzaban en dirección Monegrillo-Farlete-Zaragoza, determinaron pasar una comisión a Monegrillo para proveerse de armas en el cuartel de la guardia civil de este pueblo con el fin de organizar la defensa de Fralete, distante 9 kilómetros de Monegrillo, en dirección más próxima a la capital, cuando al llegar a las inmediaciones de Monegrillo una partida de rojos que momentos antes había llegado a este pueblo, en tanto unos procedían a la detención del alcalde D. Pascual Bordetas Cepero y se incautaban de las llaves del cuartel de la guardia civil, que el día anterior habían salido concentrados para Pina de Ebro, otros estaban de vigilancia en las inmediaciones del pueblo y en el punto donde convergen las carreteras de Farlete y a Osera de Ebro, cuando vieron aproximarse un coche y al divisar en su interior un sacerdote rompieron nutrido fuego de fusilería contra el resultando muertos en su interior los vecinos de Farlete antes citados, salvándose milagrosamente el sacerdote D. Juan Francisco Abella y otro vecino más de dicho pueblo, no sin ser tiroteados y perseguidos incesantemente, debiendo su salvación a la vigorosa defensa que hicieron hiriendo a uno de los de la partida, momento que pudieron aprovechar para ganar terreno, caminando por barrancos y cerros hasta poder llegar a Farlete, a cuya circunstancia, a la confusión que originó resultar herido uno de la partida, debe seguramente la vida D. Pascual Bordetas Cepero, alcalde, detenido y custodiado en la plaza del pueblo para ser fusilado, momento que pudo aprovechar para huir y refugiarse en Zaragoza”.
La columna Durruti a principios de agosto, sobre el día 5 va realizando «Operaciones de ocupación» hacia el norte que llegan hasta Monegrillo, dirigidas por el delegado de una de las agrupaciones de la Columna Durruti, Francisco Carreña y el teniente de la guardia civil Garrido (Solidaridad Obrera, 4 de agosto de 1936).
Parece ser que Monegrillo fue definitivamente tomado el 12 de agosto de 1936 (Solidaridad Obrera del 13 de agosto de 1936) por la centuria Tarrasa, compuesta por milicianos anarquistas y todo sin disparar ni un solo tiro.
Por teléfono 17`30
Obedeciendo a un plan de ataque general, en toda la línea, esta madrugada, un grupo de milicianos se ha dirigido hacia Farlete, pasando por La Almolda y Monegrillo. En La Almolda se nos ha unido un refuerzo y juntos hemos emprendido la marcha hacia Monegrillo.
Este pueblo que había sido ocupado, ha recibido los refuerzos necesarios para defenderse en caso de un contraataque. De aquí se han trasladado hacia Farlete los restantes componentes del grupo. La toma de Farlete ha ofrecido algunas dificultades, pues los fascistas, que habían observado nuestra llegada, se han atrincherado en unas lomas que dominan el pueblo y desde allí, detenían nuestro avance, barriéndonos con el fuego de ametralladoras.
Después de media hora de fuego, la entrada en Farlete ha sido un hecho.
Solidaridad Obrera 15 de agosto 1936.
La Batalla del 14 de agosto de 1936 informa que «Ha sido ocupado Monegrillo» ofreciendo y un detallado relato de la ejecución de la toma y de las circunstancias que la acompañaron:
El Comité de Guerra, de acuerdo con el Comité de la Almolda, han tomado el acuerdo de ocupar Monegrillo, ya que es un punto importantísimo en el sentido de estrategia militar.
Monegrillo, situado a 37 kilómetros del cuartel general, ha sido ocupado después de una marcha a través del monte.
La ocupación de Monegrillo se ha hecho sin ninguna dificultad. Los fascistas, que habían desocupado el pueblo, habían huido hacía y si no se ha iniciado el ataque anteriormente había sido porque no no tenían noticias de que este pueblo estuviese ocupado por los elementos reaccionarios, ya que se ha de tener en cuenta que hace siete días un grupo de de descubierto llegó a Monegrillo sin encontrar rastro de fascistas, pero se ve que estas, envalentonados por un refuerzo de 600 hombres que recibieron de Zaragoza, se decidieron nuevamente a la ocupación del pueblo.
Como se enteraron que el vecindario había ayudado a nuestros compañeros en todo lo que estaba a su alcance, se dedicaron a cometer un sin fin de atrocidades, al igual que en Pina y La Zaida, destruyendo completamente las cosechas de trigo, así como también pegaron fuego a los corrales.
Así mismo, partes de guerra del 27 de agosto de 1936 hablan, entonces, sobre la toma de Monegrillo y Farlete “En el día de hoy se han tomado definitivamente y fortificado Farlete y Monegrillo” (La Vanguardia, 27 de agosto de 1936).
“Gracias a un buen número de compañeros, milicianos y a don Agustín Valencia, cuya autoridad era indiscutible, consiguieron que no hubiera destrucciones ni eliminaciones físicas, salvo la quema de imágenes religiosas” (José Borras, Memoria de un libertario Monegrino. Revista Montesnegros nº 37. José A. Maestro Tejada).
Agustín Valencia Comenge (1903-) natural de Monegrillo fue profesor mercantil y alcalde republicano de Monegrillo por Izquierda Republicana entre 1933 y 1936. Su figura fue determinante para que no se cometiesen males mayores en la localidad de Monegrillo y su actuación salvó vidas en la población. Durante la guerra fue presidente del Comité local de Monegrillo (Ángel Calvo Cotés, Monegrillo en sus raíces). En mayo del 2022 se le dedicó una plaza en Monegrillo «El pueblo de Monegrillo a D. Agustín Valencia Comenge, por su trascendental contribución a la paz y la convivencia; por su rectitud, espíritu de justicia y amor al orden en el desempeño de su cargo». Aquel compromiso por la vida también lo recogió Víctor Pardo Lancina, en Agnes Hodgson, A una milla de Huesca, «El alcalde republicano de Monegrilo y presidente del Comité, Agustín Valencia Comenge, procuró por algunos derechistas del pueblo a los que buscaban columnistas catalanes con la inequívoca intención de pasarlos por las armas» (Citando José Luis Ledesma en VV.AA. República y republicanos 1931-1936. Socialistas y republicanos de izquierda en Zaragoza y provincia, Zaragoza).
Agustín acabó exiliándose a Francia aunque por un periodo breve de tiempo regresando al poco a Zaragoza. Fue condenado a diez años de inhabilitación absoluta y al pago de 5.000 pesetas por el Tribunal de Responsabilidades Políticas. Trabajó de contable en radio Zaragoza y en varios negocios relacionados con la cerámica y la construcción. Falleció en Zaragoza el 30 de julio de 1980. (Ángel Calvo Cortés “Monegrillo en sus raíces”)
La iglesia parroquial de Monegrillo fue “Saqueada y destruida; robados los ornamentos, quemadas las imágenes y altares en medio de la más impía profanación” (Causa General de Monegrillo). Asimismo, fueron saqueadas las casas de Peralta “Saqueada totalmente: alhajas, monedas de oro, ropas, enseres, mobiliario, aperos y maquinaria agrícola, caballerías, ganado, etc..”; casa del Cabalero “Saqueada totalmente: alhajas, monedas de oro, ropas, enseres, mobiliario, aperos y maquinaria agrícola, caballerías, ganado.”; casa de Pascual Bordetas Cepero “Caballerías, carros y aperos de labranza, productos cosechados, maquinaria agrícola y otros enseres”; casa de Pedro Cepero Otín, “Alhajas, dinero, ropas, enseres, mobiliario, caballerías, ganado, aperos y otros enseres” y además “Otras casas fueron saqueadas con daños de bastante consideración, entre los que pueden ser citadas las de D. Emilio Carreño, Pedro Campos Maza, Pascual Bordetas Campos, Plácido Abad y la casa residencia del sr. Cura párroco”.
Asimismo, la Causa General de Monegrillo señala que fueron deportados “Dª Carmen Lizaga Panivinio y una hijita de tres años; Dº Ventura Borraz Fustero, de 58 años de edad y D. Pedro Campos Maza y familia. Todos ellos fueron conducidos, con orden de deportación como personas de derechas, de campamento en campamento hasta ser internadas en Barcelona privadas de recursos y sin habérseles permitido proveerse de lo más indispensable ni aun para resguardarse de las inclemencias del tiempo. Estas órdenes de deportación, y suponen los interesados que de fusilamiento, que por una u otra circunstancia, no llegó a ejecución, fueron dadas por el comité local de guerra, ante el que les hicieron compadecer previamente.”
En la localidad se formó una colectividad, José Borras actuó como representante de Monegrillo en el Comité de defensa de la Comarca con sede en Pina de Ebro (José Borras, Memoria de un libertario Monegrino. Revista Montesnegros n.º 37. José A. Maestro Tejada).
A su vez se instala el denominado Hospital de Evacuación de Monegrillo, al cargo de su Director el Dr. Pedro Arqué Cuxart. El hospital evacuaba a los hospitales de Bujaraloz y Valfarta.
Sello 1ª Columna Sanitaria Expedicionaria Hospital de Monegrillo (Zaragoza).
Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de agosto de 1937:
También fue entregado al teniente de Cruz Roja este comunicado, el cual escribo textualmente para su conocimiento. Dice así: El que suscribe Pedro Arqué Cuxart, Director del Hospital de Evacuación de Monegrillo, se complace en hacer constar lo que a continuación se expresa: Que lodo el personal de la Cruz Roja destacado por orden superior al Hospital de su dirección, para efectuar las evacuaciones que hubiere menester se ha portado en todo momento en forma excelente, cumpliendo en todo momento y a la hora más intempestiva los servicios que se les ha encomendado, llevados por el alto espíritu que, siempre ha guiado a todos aquellos que han pertenecido a la Institución que con tanto orgullo representan. Lo que hace constar para satisfacción de los interesados y puedan exhibir este documento a donde crean conveniente.
Monegrillo, 25 de julio 1937. Firmado: P. Arqué.
La población local, junto a milicianos expertos en minería, construyeron un refugio antiaéreo, cavando en la roca un “Abrigo en galería de mina” conocido como el refugio “Cueva del Castillo” de Monegrillo». Con la ofensiva del 4 de octubre contra Osera y Farlete, Monegrillo sufrió el primer ataque aéreo sobre la población: “Durante dieciocho meses la población tuvo que acudir a refugiarse en más de cuarenta ocasiones de la aviación enemiga, procedente del cercano aeródromo de Zaragoza. Ataques con aviones franceses, alemanes e italianos que sirvieron de banco de pruebas para la Segunda Guerra Mundial” (www.monegrillo.es). También existió otro refugio en el cerro de Santa Cruz y un puesto de vigilancia que avisaba de los inminentes ataques aéreos. El refugio Cueva del castillo resulta visitable y es totalmente recomendable su visita.
En Monegrillo se instaló el cuartel de la 120 Brigada Mixta de acuerdo a la comunicación publicada en La Vanguardia de 18n de junio de 1937: “División Durruti (26) Se comunica a los individuos que a continuación se expresa, pertenecientes al segundo batallón de la 120 Brigada Mixta (antes segundo regimiento), que en el plazo máximo de cuarenta y ocho horas deben presentarse en el cuartel de dicha Brigada (Monegrillo), ya que de no hacerlo se tomarán las determinaciones pertinentes o se entregarán a los Tribunales militares.”
“De ignorado paradero se interesan saber el paradero del compañero Celedonio Rustarazo, que prestaba servicios de guarda en la finca «Heribro», de Valdecuenca (Teruel), y desde el 19 de julio pasado se ignora su paradero, que inquiere su hermano Juan Rustarazo, de la Segunda batería montaña de Garrido, División Durruti, Monegrillo.”
La Vanguardia, 17 de febrero de 1937.
En Monegrillo, en el cementerio municipal, reposan los restos de José Ruiz Borau, identidad que se la cambió a José Ramón Arana. Natural de Garrapinillos (13 de marzo 1905), José Ramón Arana fue un activista sindical, político republicano y escritor español. Exiliado tras la Guerra Civil española, realizó la mayor parte de su obra en México. Apellidado “Borau” de nacimiento, usó también los alias de “Pedro Abarca” y “Juan de Monegros”. Falleció en Zaragoza e 23 de julio de 1973.
El 25 de marzo fuerzas sublevadas, la 2ª Brigada de la 55 División “Mandada por Enrique Adrados Samper, ocupó Osera a las 9, tomando contacto con las fuerzas de Yagüe (Cuerpo de Ejército Marroqui). Después marchó para ocupar Monegrillo u, desde allí, al anochecer llegó a Farlete” (Ángel Calvo Cotés, Monegrillo en sus raíces).
Farlete
En Farlete, la fuerza popular fue de derechas. Como en otras localidades, debieron de producirse diversos enfrentamientos entre avanzadillas anarquistas y fuerzas afines al bando sublevado: “Farlete había sido nuevamente ocupado por tropas fascistas el 28 y abandonado el 29 ante una nueva incursión de milicianos de la centuria de Terrassa” (Memorias de José Borrás, Del Radical-Socialismo al Socialismo Radical y Libertario, Fundación Salvador Seguí, Madrid, 1998). Para Eladio Romero García, Farlete fue el siguiente objetivo de las avanzadillas anarquistas, que por entonces contaba con una población de unos 500 vecinos: “Se trataba de una localidad con fuerte presencia derechista -ya hemos visto cómo actuaron cinco de sus principales ciudadanos, acudiendo armados a Monegrillo con su alcalde al frente-, y parecer, cuando aparecieron los milicianos en torno al día 29, hubo un enfrentamiento a tiros provocado por 16 derechistas dirigidos por un cacique local. Desarmados sin dificultades, en la Causa General no consta que en los primeros días se produjeran asesinatos, aunque si se recogen ocho entre los meses de septiembre a noviembre.” (Eladio Romero García Guerra Civil en Aragón y El ejemplo de la columna Durruti: De milicianos libertarios a soldados del ejército popular de la república).
En Farlete estuvo el teniente Luis Gómez Laguna, posterior alcalde de Zaragoza, “Con un pequeño destacamento, para proteger los convoyes que llevaban materiales de guerra” (Ángel Calvo Cotés, Monegrillo en sus raíces).
Miquel Amorós (Durruti en el laberinto) recoge como el 11 de agosto una avanzada de la columna Durruti se acercó a Monte Oscuro “En los aledaños de Perdiguera, fortificada por los fascistas”, luego, “Progresando desde Monegrillo, la columna tomó nuevamente Farlete”. Ángel Calvo Cotés, Monegrillo en sus raíces, data la toma de Farlete el 15 de agosto “El 15 de agosto se reforzó la guarnición de Monegrillo y fue ocupado Farlete”. Sin embargo, José María Maldonado Moya recoge que Farlete cayó en manos republicanas el 13 de agosto de 1936 (Maldonado Moya, José María. El Frente de Aragón)
Es de suponer que el día de la toma de Monegrillo fue el día 12 de agosto y la de Farlete el 14 (Solidaridad Obrera del 15 de agosto de 1936).
Así, de madrugada un grupo de milicianos salieron de Bujaraloz hacía Farlete de acuerdo al plan de ataque general establecido. Por La Almolda se les unió un grupo de refuerzos, luego pasaron Monegrillo y continuaron avanzando hacía Farlete: “La toma de Farlete ha ofrecido algunas dificultades, pues los fascistas que habían observado nuestra llegada se han atrincherado en unas lomas que dominan el pueblo y desde allí detenían nuestro avance, barriéndonos con el fuego de sus ametralladoras. Después de media hora de fuego, la entrada en Farlete ha sido un hecho. El pueblo ofrecía un aspecto desolador… el vecindario parecía haber desaparecido por completo y hasta más de una hora después de la ocupación, no han empezado a salir a la callelos primeros vecinos del pueblo” (LVG, 15 de agosto de 1936).
Ocupación de Farlete, después de una brillante acción.
FRAGA, 15. Obedeciendo a un plan de ataque general en toda la línea, esta madrugada un grupo de milicianos se ha dirigido hacia Farlete, pasando por La Almolda y Monegrillo. En La Almolda se ha juntado un refuerzo, y juntos han emprendido la marcha hacia Monegrillo. Este pueblo, que habla sido ocupado, ha recibido los refuerzos necesarios para defenderse en caso de contraataque. De aquí se han trasladado hacia Farlete los restantes componentes del grupo. La toma de Farlete ha ofrecido algunas dificultades, pues los fascistas, que habían observado la llegada de los leales, se han atrincherado «n unas lomas que dominan el pueblo y desde allí detenían el avance, barriéndolos con el fuego de sus ametralladoras. Después de media hora de fuego, la entrada en Farlete ha sido un hecho. El pueblo ofrecía un aspecto desolador… El vecindario parecía haber desaparecido por completo y hasta más de una hora después de la ocupación no han empezado a salir a la calle los primeros vecinos del pueblo. Los fascistas, durante estos días, no se habían emplazado definitivamente en el pueblo, pero diariamente hacían incursiones, en las que se dedicaban a devastarlo todo. Las caballerías y el ganado del pueblo las juntaron en una era y con fuego de ametralladoras los mataron. Algunas casas de elementos republicanos del pueblo y de otros pertenecientes a la C.N.T, han sido incendiadas, así como también, algunos pajares y depósitos de trigo. Por lo tanto, el pueblo ha quedado en la más completa miseria, y se ha dado el caso de que familias ente* ras hacía tres días que no comían. En estas incursiones, los fascistas, entre los trae dominan elementos del Requeté, se han llevado hacia Zaragoza a todos los hombres jóvenes del pueblo, incluso a niños de catorce años. Después de la toma de Farlete y después de haber tornado posiciones los refuerzos llevados desde Bujaraloz, el mismo grupo se ha dirigido hacia Alfajarin. Alfajarin, que ayer había sido tornado, esta noche, en vista que los fascistas estaban proyectando un contraataque, los que ocuparon el pueblo han simulado una retirada. Esto ha dado los mejores resultados, pues esta mañana los fascistas, creyendo abandonado el pueblo, se han dirigido hacia allí, y en una escaramuza entre milicianos y las fuerzas rebeldes han resultados unos veintidós muertos fascistas y han abandonado dos camiones y un coche de turismo.
La Vanguardia, 16 de agosto de 1936.
La causa general de Farlete también aporta información del suceso de Monegrillo del 29 de julio de 1936, atendiendo especialmente a la muerte del alcalde de la localidad: “Jesús Alfranca Usón, de 39 años de edad y de profesión labrador, de filiación de derechas, ejerció de fiscal mayor. Apareció su cadáver el 29 de julio de 1936 a la entrada del pueblo de Monegrillo y presentaba varias heridas de arma de fuego”.
El 14 de agosto de 1936 se produjo la “Destrucción y profanación de todas las sagradas imágenes, objetos de culto y altares existentes en la iglesia parroquial y ermita de nuestra señora de la sabina, hasta el extremo de que fueron sacados a un barranco y luego después quemados en un montón, algún tiempo después se llevaron a Cataluña todas las campanas de las dos iglesias anteriormente nombradas” (Causa General de Farlete).
El mismo día, según la Causa General se produjo la “Destrucción total y quema del archivo municipal y registro civil”. Igualmente “Saqueo total y destrucción brutal de muebles, que fueron arrojados por las ventanas en las casas de los vecinos que se dirán, cuyas casas quedaron destartaladas y sin ningún efecto y bienes que contenían. Además, fueron robadas sus cosechas a los mismos”.
También aparece la relación de víctimas de la represión de las fuerzas republicanas, Pablo Fustero Berges, labrador de 34 años, fue asesinado el 4 de septiembre de 1936 y sus restos fueron encontrados “Solamente en el término de Osera de Ebro, partida y paraje de San Martín y presentaba herida de arma de fuego. Otros dos vecinos llamados José Murillo y Pablo Fustero morirían en la hüega de Osera, concretamente en lapartida de San Martín”, al ser sorprendidos por las fuerzas republicanas cuando intentaban huir hace zona rebelde” (SIPCA). Igualmente, Fernando Lasheras Duarte, José Murillo Fustero y Blas Fustero Pelegrín. Fidela Mene Santolaria, aparece como desaparecida el 14 de octubre de 1936 y Severino Alierta Alierta, simpatizante con las izquierdas, fue encontrado en las proximidades de Farlete el 5 de noviembre de 1936 presentando “Varias heridas de arma de fuego”. SIPCA señala que sus restos nunca han sido encontrados.
En el cementerio de la localidad se localizan dos fosas comunes (SIPCA). Al ser punto cercano a Zaragoza de concentración de fuerzas republicanas, Farlete sufrió y fue duramente castigada por los ataques de la aviación. Una fosa, de acuerdo con SIPCA, “contiene los restos mortales de al menos cinco de las nueve víctimas que provocó el ataque aéreo rebelde sufrido por el pueblo el 6 de julio de 1937. En opinión de las personas consultadas no es descartable que la fosa contenga asimismo los restos de los otros cuatro fallecidos: la niña Asunción Fustero Solanas, de 7 años, Fernando Lasheras, Miguel Portolés y un militar natural de Alforque (Zaragoza) cuya identidad real ha sido olvidada.”
Así mismo, se apunta desde SIPCA: “Otro bombardeo aéreo costaría la vida al vecino Daniel Alierta al impactar una bomba en una de las cuevas donde se refugiaba la población durante los ataques; un tercer bombardeo se cobraría la vida de Francisco Orduña. Esos ataques aéreos también se cobrarían la vida de bastantes milicianos.”
La otra fosa también se halla en el cementerio y contiene los restos de víctimas provocadas por los republicanos: “Está señalizada con una gran piedra arenisca muy deteriorada por la acción del viento y la lluvia en la que no figura placa ni distintivo alguno pero que regularmente recibe las flores que depositan allí algunos vecinos de Farlete. Contiene los restos de numerosas víctimas de la guerra y de la represión republicana. Sin duda la identidad real de algunas de ellas nunca llegará a ser conocida. Allí yacerían, entre otras personas, algunos milicianos víctimas de los combates o de los ataques aéreos sufridos por el pueblo, un desconocido que fue fusilado públicamente en la plaza del pueblo tras ser acusado de espionaje, etc. Las personas consultadas insisten, sin embargo, en que allí no descansan los restos de ninguno de los hombres del pueblo ejecutados sumariamente por los republicanos.” (SIPCA).
Grupo exploración “Hijos de la noche”, avanzadillas de Farlete
En Farlete estuvo presente el grupo exploración «Hijos de la noche», un grupo de combatientes de asalto llamado así por su necesidad de moverse en la oscuridad (Antoine Giménez.Del amor, la guerra y la revolución.). Un documento, del archivo estatal PARES, constata documentalmente la presencia del grupo en Farlete a través de una carta de uno de sus miembros, Vicente Soler a Isgleas. Probablemente, Isgleas responda a Francesc Isgleas i Piarnau, un dirigente anarcosindicalista catalán que ocupó el cargo de ministro de defensa de Cataluña (1936–1937).
Compañero Isgleas. Barcelona.
La presente sirve para decirte que habiéndome enterado de que has formado un grupo de investigación desearía ingresar en él. Si quieres pedir informes míos lo puedes hacer en la fabrica de gas y electricidad de la Barceloneta. Yo estoy en el grupo Exploración “Hijos de la noche” del cual fuera antes delegado Juan Puig, supongo que ya lo conocerás.
Sin más que decirte, me despido dándote las gracias y esperando contestes. Tuyo y de la causa. Vicente Soler.
Mi dirección es esta: División Durruti, grupo exploración “Hijos de la noche” avanzadillas de Farlete.
La ofensiva del 4 de octubre contra Osera y Farlete
El 4 de octubre el bando nacional trató de ocupar Osera y Monegrillo Miquel Amorós (Durruti en el laberinto) con aviación, Monegrillo sufrió su primer ataque aéreo. El sector fue defendido por las centurias 26 y 27 “Con ciento cincuenta balas por cabeza y dos ametralladoras— durante varias horas hasta agotar la munición. Cuando habían retrocedido un kilómetro y empezaban a evacuar la posición, llegaron los internacionales con una batería de morteros y un tanque, el King Kong, conducido por Bonilla. Después llegaron más refuerzos, hasta que las trincheras fueron reocupadas.” De aquella batalla Durruti llegó a decir: “Si me preguntarais cómo el otro día defendimos Farlete y Monegrillo os respondería que nos defendimos como pudimos, y estaba viendo el momento que salíamos corriendo hacia Fraga y que perdíamos esas dos posiciones.” (Miquel Amorós. Durruti en el laberinto).
“El 8 de octubre, los fascistas, a fin de romper las líneas republicanas, se concentraron en Perdiguera y atacaron de nuevo con la caballería el pueblo de Farlete, mientras que con fuerzas ingentes progresaban por la carretera de Villamayor a través de la sierra de Alcubierre, precedidas de fuego artillero y de aviación. Escribe Antonio de la Villa, enviado especial de la Agencia Febus al frente aragonés: Como la superioridad del enemigo era manifiesta y el ataque parecía a la desesperada, hubo de hacer alarde de agilidad y travesura. Durruti, en campo raso, iba de un lado a otro, más que para animar —que no hacía falta— para vigilar todas las defensas. Hasta las dos de la tarde el combate parecía incierto. Por conveniencias de táctica hubo que abandonar las trincheras situadas a 2 km de Farlete; pero en cambio se avanzó por Perdiguera hasta cortar el paso que intentaban los pontoneros rebeldes hacia el río.”(Miquel Amorós. Durruti en el laberinto).
También queda recogido el relato por los Gimenologues La ofensiva de la columna Urrutia: “Dos batallas tuvieron lugar simultáneamente cerca de Farlete el ocho de octubre: la primera en las colinas de Sarda que dominan Farlete al noroeste (cerca del santuario Nuestra Señora de la Sabina, como nos dijo un residente del pueblo en mayo de 2009); y el segundo en la zona de Reguero y Balsa Nueva, a menos de un kilómetro al suroeste de Farlete, donde la caballería chocó con el Grupo Internacional de la columna Durruti.”
En Farlete se han fortificado nuestras líneas avanzadas, desistiendo el enemigo de su intento de ataque por esta parte del sector. Sin más novedad en este frente.La aviación republicana bombardea concentraciones enemigas de Leciñena y Farlete.
La Vanguardia, 7 de octubre de 1936.
Sector Bujaraloz.—En el sector de Farlete, nuestra artillería ha castigado con un nutrido fuego una concentración enemiga que trataba de infiltrarse en nuestras líneas.
La Vanguardia, 11 de noviembre de 1936.
La ofensiva de Farlete acabó con fuertes lluvias paralizando la gran acción militar y consolidandose, a lo largo de la contienda, las posiciones de Monteoscuro y las poblaciones de Monegrillo y Farlete bajo dominación republicana.
El 13 de octubre de 1936 “En esta fecha fueron detenidos y llevados a Pina de Ebro para ser fusilados, aunque a los dos días fueron puestos en libertad definitiva varios vecinos de este pueblo por el supuesto delito de ser fascistas. Hasta el número de 24 (vecinos) aproximadamente, todos vecinos de Farlete”.
Así, la población de Farlete sufrió duramente la guerra, los enfrentamientos y combates. Además de la población, durante la contienda en el cementerio municipal fueron enterrados más de un centenar de milicianos “Según declaraciones del encargado del cementerio de este pueblo, durante la dominación roja fueron enterrados en el mismo y en zanja común unos 112 cadáveres correspondientes a milicianos rojos y personas desconocidas, muertos violentamente por efectos de la aviación o por arma de fuego y probablemente alguno fusilado. No se conocen los nombres y apellidos ni las circunstancias que concurrieron a la muerte de cada uno” (SIPCA).
Desde nuestras posiciones en el sector de Farlete, nuestras fuerzas han observado la presencia de fuerzas fascistas, las cuales se dedicaban al atrincheramiento de posiciones al sur de Perdiguera. Después de localizar la posición exacta del enemigo, nuestra artillería abrió fuego sobre los facciosos, obligándoles a refugiarse en el pueblo de Perdígüera. Desde nuestros puestos de mando se ha observado cómo el personal sanitario trabajaba activamente por todo el lugar que habían utilizado los facciosos para la retirada.
La Vanguardia, 20 noviembre de 1936.
La situación social en Farlete, antes y después del 19 de julio
La política que imperaba antes del 19 de julio, era de las derechas, no conociéndose otra tuerza más que ella, ni tan siquiera sindical. Farlete vivía sometido a la férula del cura y la Guardia Civil. Hubo un momento que en loa pechos de unos cuantos trabajadores vibraron las ansias de reivindicación y se decidieron a constituir un Sindicato afecto a nuestra gloriosa C. N. T., pero todo fue Inútil, ya que la Guardia Civil, por orden de los «amos» del pueblo, empezó una tremenda persecución sobre ellos.
Estallado el movimiento fascista, este pueblo vivió unos días tranquilo, hasta que las fuerzas falangistas lo Invadieron el día 24 de julio, sembrando, como es costumbre en ellos, el terror entre el vecindario, haciéndole objeto de escarnio y mofa, teniendo que marcharse del pueblo los diez o doce compañeros destacados que en él había.
El día 20 de agosto, nuestras fuerzas, después de una corta pero ruda lucha en la que murió un compañero de la Guardia Nacional, fue tomado el pueblo definitivamente, estando desde entonces en nuestras manos.
Dueños nosotros del pueblo, después de haber tomado las precauciones de seguridad, se convocó al pueblo en general de Farlete y se constituyó el Sindicato de Trabajadores afecto a nuestra C. N. T. Al Sindicato pertenecen hoy todos los trabajadores.
El trabajo se realiza en común y se reparte por turno según la cantidad de faena, ya que hay algunas zonas en donde no se puede recoger el grano que todavía hay por algunos campos.
El reparto de alimentos se hace, como en todos los pueblos que nosotros conquistamos, a base de vales, suprimiendo la moneda y con arreglo a las necesidades de cada familia. Funcionan dos Comités de Abastos que están desglosados, formado uno por compañeros del pueblo que atiende al avituallamiento, y el otro por milicianos que atienden a las milicias. Tanto uno como otro funcionan normalmente dentro de las actuales circunstancias, siempre dentro de la más estricta igualdad económica y de la más austera moral.
José Blanco Solidaridad Obrera del 27 de noviembre de 1936.
Del frente piden libros
Unos cuantos compañeros de la columna Solidaridad Obrera, agrupados a la de Durruti, desean que les envíen libros, a la centuria 49, grupo inquietos, Farlete.
Solidaridad Obrera del 2 de diciembre de 1936.
Perdiguera
La localidad de Perdiguera pronto resultó ocupada militarmente por fuerzas sublevadas, fortaleciéndose estratégicamente como sector clave en la defensa de Zaragoza. No obstante, en los primeros días, fuerzas del POUM hicieron incursiones en la localidad: «Estos últimos días un grupo de hombres se ha dedicado a hacer incursiones nocturnas, con tan gran éxito que han conseguido situarse en Perdiguera. Perdiguera es de un gran valor estratégico, porque además de estar situado ya muy cerca de Zaragoza, se encuentra enclavado en un montículo, desde el cual se domina gran extensión de terreno y desde donde cañoneaban nuestras posiciones» (La Batalla: Número 13 _ 16/08/1936).
José María Maldonado recoge que fuerzas de la 5ª División de los sublevados ocuparon la posición defensiva de Perdiguera con 182 hombres en los primeros días de agosto de 1936. Así, se recoge como el 21 de agosto, fuerzas de la 5-ª División, rechazan un ataque sobre Perdiguera: “El enemigo atacó Perdiguera siendo rechazado y cogiéndole cuatro muertos con armamento” (Parte diario de la 5-ª División). Igualmente, el 24 de agosto, se relatan incursiones del bando nacional: “El capitán del Regimiento nº. 17 destacado en Perdiguera hace una incursión de noche con una sección a una casa en las proximidades del km 7 al 8 de la carretera a Farlete que se decía ocupada por el enemigo no hallando a este. Regresa a su posición sin novedad” (Maldonado Moya, José María. El Frente de Aragón).
Tras la ofensiva del 4 de octubre contra Farlete y Osera se produjo la batalla de Perdiguera: “Terminado el combate en Farlete, la lluvia cayó en tromba y paralizó la lucha unas jornadas. Pero el día 12 los facciosos reforzaron Perdiguera y en número de tres mil subieron a las montañas de la Sierra de Alcubierre, tomando la posición de La Casilla para caer en picado sobre Leciñena, defendida por trescientos milicianos de la Columna Lenin (o Maurín), infligiéndoles una severa derrota. Las tropas del POUM se retiraron al cercano pueblo de Alcubierre. La Columna Carlos Marx trató en vano de reconquistar el puerto de Alcubierre, mientras Durruti llevaba sus hombres a Monte Oscuro para contraatacar hacia Perdiguera y la sierra. Al ser rechazado el día 16 en el collado de Alcubierre ordenó la retirada, pero un centenar de milicianos del Grupo Internacional no recibieron la orden y entraron en Perdiguera, siendo copados por refuerzos facciosos llegados de Zaragoza. Algunos pudieron escapar, pero unos sesenta quedaron cercados y prefirieron morir antes que rendirse. Según un telegrama del general jefe de la Quinta División franquista, fechado el 16 de octubre, en total fueron 89 muertos contando cinco mujeres, la mayoría franceses y rusos, Archivo General Militar de Ávila, C.1226. La información más completa del desastre de Perdiguera está en Antoine Giménez y Les Giménologues, Les Fils de la Nuit. Souvenirs de la guerre d’Espagne, Co-édition L’Imsomniaque-Les Giménologues, Montreuil-Marseille, 2006. Pepitas de Calabaza publicó la versión española en el año 2009.”. (Miquel Amorós. Durruti en el laberinto).
«A mediados de octubre continuaron las escaramuzas para tomar posiciones en Perdiguera y Leciñena, poblaciones ambas deseadas por los dos contendientes, donde se emplearán con relativa frecuencia.»
Maldonado Moya, José María. El Frente de Aragón.
Efectivamente, el 15 octubre de 1936, el Grupo Internacional de la Columna Durruti participó en la batalla de Perdiguera, donde milicias cenetistas trataron de tomar la localidad, lo que acabó desencadenando un retroceso de tropas republicanas hasta posiciones de la sierra de Alcubierre.
“En esos momentos (12 de octubre de 1936), Durruti fortificaba Monte Oscuro y reclutaba gente para establecer una línea consistente a la altura de Pina. Todas las fuerzas de la columna estaban en vanguardia, cavando trincheras, a ciento cincuenta metros del enemigo” (Miquel Amorós. Durruti en el laberinto). Monteoscuro fue una posición avanzada de la columna Durruti, la División nº 26 una vez militarizada. La loma fue fortificada con trincheras, cuevas y casamatas hasta que fue abandonada a toda prisa con el avance nacional de marzo de 1938.
Finalmente, varios miembros del Grupo Internacional de Diurruti fueron copados por refuerzos facciosos llegados desde Zaragoza “Algunos pudieron escapar, pero unos sesenta quedaron cercados y prefirieron morir antes que rendirse. Por su parte, la Columna Carlos Marx perdió Puig Ladrón, pero contuvo la ofensiva en Robres y Torralba, desbaratando el movimiento envolvente contra Tardienta.” (Miquel Amorós. Durruti en el laberinto).
Perdiguera antes y después del ataque de los internacionales. Cortesía Constantino Escuer Murillo.
Aquellos hechos los relata Isidro Benet en La batalla de Perdiguera un completísimo trabajo de investigación realizado por los “Los Guimenologues” Antoine Gimenez, Souvenirs de la guerre d´Espagne». Isidro fue uno de los cuatro o cinco españoles que se integraron en el Grupo Internacional, compuesto por unos 150 milicianos y milicianas. Tras la llegada de tropas nacionales y ser superados, varios miembros del Grupo Internacional quedaron atrapados durante la retirada “Refugiados en un pajar, este fue quemado mientras los que trataron de huir fueron tiroteados”.
Fotografías cortesía Constantino Escuer Murillo.
En el interior del cementerio de Perdiguera existen dos fosas comunes todavía identificables, de ellas da cuenta Constantino Escuer Murillo, investigador y gran conocedor de la historia local de Perdiguera:
La primera está en el pasillo central, a pocos metros de la puerta de entrada y en su lápida se puede leer la siguiente inscripción: “Rogad a Dios en caridad por estos cuatro seres inocentes que en horas de confusionismo dieron su vida por España”.
Contiene los restos de cuatro personas, dos de las cuales sabemos que estaban afiliadas a Unión Republicana: Segundo Arruga Alfranca de 30 años, que era el secretario local de esa formación y Benito Bailo Arruga de 40 años que era vocal. Las otras dos personas, Manuel Escuer Doñate de 57 años y Saturnino Alfranca de 51 años, probablemente también formaban parte de ese partido.
Tras pasar varios días detenidos en un local de Perdiguera, fueron fusilados en las tapias del cementerio por las tropas rebeldes el día 28 de agosto de 1936.
La segunda fosa, situada a la derecha de la entrada al cementerio, contiene los restos de treinta y una personas, todas ellas vecinas del pueblo, que fueron asesinadas el 27 de septiembre de 1936.
Ese domingo, guardias civiles al mando del teniente del puesto de Movera, hicieron una saca por el pueblo, llevándose a los detenidos en un camión hasta la huega con Villamayor. Allí, en una antigua casilla de peones camineros, los fusilaron enterrándolos posteriormente en una fosa.
Entre los muertos – veinte hombres y once mujeres- figuran tres jóvenes, dos de dieciséis años y otro de diecisiete. Sus nombres y relación de parentesco son los siguientes:
– Pedro Escanero Vinues de 62 años y su esposa Juliana Escuer Bailo de 60 años.
– Tomas Arruga Alfranca de 46 años y su esposa Saturnina Murillo Bazán de 45 años.
– Pascual Murillo Guiral de 29 años.
– Mariano Murillo Orús de 45 años.
– Antonio Del Rey Jiménez de 29 años y su hermano Lorenzo Del Rey Jiménez de 31 años.
– Petra Castelreanas Cavero de 48 años y sus hijos Felisa Arruga Castelreanas de 24 años y Elías Arruga Castelreanas de 16 años. Su esposo Pascual Arruga Escanero había fallecido de muerte natural en marzo de ese mismo año.
– Jabiera Marín de 59 años y su esposo Clemente Jordán Granged de 57 años junto al hijo de ambos, Juán Jordán Marín de 28 años y su esposa Felicitas Azara Jordán de 25 años.
– José Alfranca Alfranca de 16 años.
– Pedro Granged Jordán de 71 años.
-Pascual Murillo López de 39 años y su esposa María Alfranca Navarro de 40 años, junto a su hijo Pascual Murillo Alfranca de 17 años y los hermanos de María, Vicente Alfranca Navarro de 45 años y Julia Alfranca Navarro de 50 años.
– José Murillo López de 53 años y su esposa Gregoria Arruga Escanero de 49 años.
– Estefanía Castelreanas Arruga de 61 años (madre del alcalde, Hilario Murillo) y su hermano Esteban Castelreanas Arruga de 46 años.
– Tomás Arruego Castelreanas de 29 años.
– Emiliano Pontaque Murillo de 28 años.
– Manuel Escuer Murillo de 20 años.
– Antonio Pelet Azara de 40 años y su esposa Petra Cugota Valentín de 32 años que estaba en el último mes de gestación.
Terminada la guerra, familiares de los asesinados y gracias a la confidencia de un vecino de villamayor que fue obligado a participar en el enterramiento de los fusilados, localizaron y desenterraron los cuerpos para trasladarlos al cementerio de Perdiguera, donde llegaron en doce cajas que fueron a buscar a Zaragoza.
Allí permanecieron cubiertos por un montículo de tierra, hasta que en el año 1945 los familiares deciden pagar entre todos una gran lápida que cubriera las cajas, rematada en un frontal con el nombre y la edad de los familiares fusilados.
Leciñena
La localidad de Leciñena quedó dominada por fuerzas afines a la sublevación, tanto de falangistas como de militares. Los días 1 y 2 de agosto, la localidad fue bombardeada por la aviación republicana lo que produjo un abandono de sus defensores. Un nuevo bombardeo se volvió a repetir el día 6, pero esta vez por parte de la aviación del bando sublevado para luego acabar ocupada por fuerzas republicanas del POUM: “El día 6, a pesar de que en el pueblo no había tropas de ningún bando, se produjo otro bombardeo a las dos de la tarde, en este caso de mayores proporciones, protagonizado por la aviación franquista, dejando muerto al vecino Inocencio Albero, que en aquel momento trillaba en la era” (Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros. A una milla de Huesca).
Las fuerzas sublevadas de la 5ª División, al mando del general Cabanellas, junto a compañías y centurias de voluntarios de Falange, requetés y reemplazos de 1934 a 1931, se hicieron con Leciñena, tomando posiciones en Farlete y Osera, al norte del Ebro, y en Quinto y Azaila, al sur, con dos puntos avanzados en Pina y Gelsa.
La línea defensiva de los sublevados quedó establecida en Leciñena, Farlete y Osera, al norte del Ebro, y en Quinto y Azaila, al sur, con dos puntos avanzados en Pina y Gelsa, y estaba guarnecida por parte de la 5ª División, al mando del general Cabanellas, compañías y centurias de voluntarios de Falange y requetés, así como los movilizados reemplazos de 1934 a 1931. (Aula Militar Bermúdez de Castro).
En agosto Leciñena cayó en manos de Del Barrio y el frente se estabilizó. La columna Del Barrio, pasando por Sariñena, se dirigió hacia la zona de Alcubierre, Leciñena y Zuera, con la intención de cortar también la carretera de Zaragoza, y desde allí avanzar hacia esa ciudad. Tampoco conseguirían su propósito.(Maldonado Moya, José María. El Frente de Aragón)
Es a finales de agosto, cuando las fuerzas del POUM tratan de tomar Perdiguera desde Leciñena. En este ataque intervino el célebre poeta inglés John Cornford, que resultó herido leve “El día 14 llegaron a Leciñena, donde el POUM tenía establecida una columna de dos mil hombres a la que Cornford se alistó. Su primera acción de guerra fue el intento de tomar Perdiguera, que constituyó un fracaso, y reveló al poeta la caótica organización de las fuerzas milicianas” (Víctor Pardo Lancina «Luna llena en Tierz»).
En Leciñena el POUM llegó a instalar un hospital de primera línea o de línea de fuego, dirigido por los doctores Mina y Morros: «Ayudados en su misión por los enfermeros Pedro Serra, Alfonso Ortiz, Antonio Oarme, José Alcázar, Juan Buil, «Gerardo», Valentín Calvet, Manuel Gracia, practicante y Enrique Pérez, estudiante de Medicina. Junto a ellos, solícitas, dos muchachas, dos compañeras, María Fardo y Pilar Agustí, visten la blanca bata.»
«Enrique Pérez me enseña una carta de su anciano padre en la que un párrafo nos hace saltar las lágrimas. Sus años —escribe— no le permiten batirse con nosotros, tiene tres hijos milicianos: uno en Guipúzcoa, otro en Barcelona, y el tercero en la Ambulancia Sanitaria de aquí en Leciñena.«
Alberto Just. Leciñena, agosto de 1936. Organización, técnica y humanitarismo de nuestra columna sanitaria. La Batalla: Número 27 _ 02/09/1936.
“Ya hemos evocado también la pérdida del Puerto de Alcubierre y de Leciñena a costa de los milicianos del POUM, pero este croquis realizado por Pedro Barrachina da cuenta más claramente de la maniobra militar de los días 10 y 12 de octubre. Con esto se «abrió una peligrosa brecha en el flanco de las columnas republicanas que operaban en el cerco de Huesca, por lo que de inmediato las unidades más cercanas realizaron contraataques para recuperar la posición y contener el ataque», comenta Barrachina.
Moret Coso, José. Mequinenza (Zaragoza), 10-7-1917. Vecino de Barcelona. Militante de la CNT-FAI, miembro de los grupos de defensa confederales del barrio del Clot. Murió en combate en Leciñena (Zaragoza), 11-10-1936. (navioanarquico.org).
Leciñena cayó el 11 de octubre de 1936 en manos nacionales “La aviación republicana (en manos del PSUC) carecía de efectivos. El 11 de octubre aparecieron columnas nacionales y entraron en Leciñena, llegando a alcanzar la sierra de Alcubierre y una posición de milicianos del POUM de Sitges a quienes los fascistas degollaron” (La guerra civil en Aragón La Guerra Civil en Aragon: El POUM en el frente de Huesca).
«La operación comienza con un ataque sorpresa en el flanco derecho, desde Perdiguera hacia la parte alta de la loma de Alcubierre, es decir a nivel de la casa de cantones que marca el límite territorial entre Huesca y Zaragoza. El ataque se lleva a cabo por la noche. Los atacantes son moros y algunas fuerzas regulares. Con cautela y estrategia, llegan al punto indicado y asaltan la casa, toman prisioneros a los compañeros de Sitges sin resistencia por su parte a causa de la sorpresa; seguirá siendo algo terrible en los anales del crimen. Los mataron con cuchillos. Les cortaron las extremidades y después de rociarlas con gasolina, prendieron fuego a sus cuerpos. Los dos ancianos que vivían en dicha casa recibieron el mismo castigo. Así murieron estos hijos de Sitges (…) tenían 14 años entre los fundadores del BOC [Bloc Ouvrier et Paysan]. (…) Estos milicianos eran del POUM. » {} Gimenologues
Los nacionales habrán logrado así en parte los objetivos de esta ofensiva y reforzarán su posición sobre Leciñena, mientras Durruti concentra sus tropas en Farlete y contraataca el 15 de octubre en la carretera de Leciñena a Zaragoza.
Gimenologues.
«Hasta mediados de octubre, la unidad Renault zaragozana al completo de su personal tomaría parte en la ocupación de Leciñena.» (Molina Franco, Lucas. Tanques y blindados en la guerra civil española. Revista de historia militar).
José María Maldonado en El Frente de Aragón cita que, entre las escaramuzas de un día cualquiera, «Podemos citar la que se realizó el 11 de octubre cuando en una operación sobre Leciñena los rebeldes consiguieron tomar algunas trincheras y varias alturas que controlaban el terreno, entre las que se hallaba la ermita de la Virgen de Magallón. Esa operación continuó al día siguiente consiguiendo entrar en el pueblo de Leciñena. El parte rebelde habla de que el enemigo tuvo ciento cuatro muertos. La reacción enemiga no tardó, pues el día 15 atacó por Perdiguera llegando a entrar en la población el día 16, pero fueron rechazados. También sufrieron ataques en la posición collado Alcubierre, siendo igualmente repelidos. El objetivo que se pretendía en este y otros ataques no era la conquista de terreno, pues para ello no intervenían grandes masas de soldados, sino la consolidación de buenas posiciones defensivas. En esta acción intervinieron entre otras fuerzas: dos Tabores de la Metal-la de Tetuán, la Bandera Palafox, la Bandera Valenzuela, fuerzas de Falange y un Grupo de 7,5. Hubo más fuer zas que no nos constan.»
SIPCA recoge como en el pueblo de Leciñena seguirían existiendo con toda seguridad dos fosas comunes procedentes de la guerra civil. “Una tercera fosa cuya existencia nos fue testimoniada por un informante ya habría desaparecido. Esta fosa tendría su origen en la conquista de Leciñena por las fuerzas de Franco a mediados de octubre de 1936. Una de las primeras medidas adoptadas por los sublevados fue la ejecución sumaria de siete personas, tres de ellas mujeres, vecinas de Leciñena. Su tumba se encuentra cerca de la otra fosa existente en el cementerio y está dignificada mediante una losa sepulcral en la que figuran los nombres de las víctimas.”
Otras víctimas de la represión ejercida por los sublevados: entre ellas se contarían Mariano Murillo Bagüés (alcalde republicano), Miguel Guardiola Blanco, Eugenio Tolosana Marcén, Ángel Sancho Oliván, Mariano Murillo Murillo, Luis Murillo Ferrer, Andrés Maza Letosa y Pedro Vicente Muñío Lisón, quien probablemente murió en combate junto a los sublevados, aunque a decir de otro informante también pudo ser asesinado por éstos. (SIPCA).
El testimonio familiar de Pedro Vicente Muñío Lisón apunta que «fue asesinado/fusilado por los sublevados en la academia general militar de Zaragoza el día 6 de diciembre de 1936,para celebrar el día de la Inmaculada Concepción y así (palabras textuales) limpiar España de rojos.» En palabras de su nieto Vicente Muñio Montejano «nunca perteneció a ninguna de las dos ideas políticas,era un agricultor que solamente fue víctima de rencillas y envidias de terceros que fueron los que le denunciaron falsamente.»
De acuerdo con la Causa General de Leciñena en el cementerio municipal fueron asesinados el 16 de agosto de 1936 el concejal Manuel Picaso Pisa y el 9 de septiembre, del mismo año, el maestro Ángel Redondo Boldo, Manuel Bagües Ponce, Gavino Salaver Gonzalo, Alos Alfranca Bolea y Cesareo Alfranca Bolea. El 12 de octubre de 1936, en el cementerio de Leciñena fueron asesinados José Solanas Berdun, Federico Marcen Alfranca, Isidoro Recio Jueces (Guardia Forestal), Miguel Marcen Murillo, Joaquín Albano Solanas, Constantino Almiño Bolea, Sebastián Pardo Murillo, José Bailo Solanas, Fernando…, Agustín…, Luis Montesa Giménez, Juan Letosa Marcen y Ruperto Olivan Marcen. Fernando montesa Albero fue encontrado muerto el 27 de agosto de 1938 por heridas de ametralladora.
Tras la retirada republicana del ataque a Perdiguera, el 16 de octubre de 1936 “La Columna Carlos Marx perdió Puig Ladrón, pero contuvo la ofensiva en Robres y Torralba, desbaratando el movimiento envolvente contra Tardienta. La operación no se detuvo ante la masacre de Perdiguera. En el extremo opuesto de la Columna Durruti, en Pina y Gelsa, se bombardeaba Quinto para obstaculizar los movimientos de tropas entre aquella población y Fuentes de Ebro, y en Alcubierre se presionaba hacia Leciñena. Durruti mandó una centuria al sector de Tardienta que, si bien no pudo aguantar en la ermita de Santa Quiteria por falta de munición, recuperó Puig Ladrón —salvo la cota llamada «La Imposible» por los republicanos y «San Simón» por los sublevados— y allí quedó establecida la línea del frente hasta 1938. Lo mismo había pasado a los del POUM en Leciñena, agrupados ahora en Monte Pucero. En esos momentos, Durruti fortificaba Monte Oscuro y reclutaba gente para establecer una línea consistente a la altura de Pina. Todas las fuerzas de la columna estaban en vanguardia, cavando trincheras, a ciento cincuenta metros del enemigo.” (Durruti en el Laberinto. Miquel Amorós).
Mi agradecimiento a Constantino Escuer Murillo y a Ángel Calvo Cortés.
Pedro Felipe Sanz Mazuque, hijo de Juan y María, nació en Sariñena el 1 de agosto de 1905 y falleció en la Seu de Urgell (Lérida) el 23 de noviembre de 1938. Labrador de profesión, estaba casado con Carmen Grustán Abadía y tenía 2 hijos, Pilarín y Mariano. Lo conocían como “El Negus” pues su piel morena evocaba al famoso emperador etíope Haile Helasi.
Pedro perteneció al sindicato UGT y formó parte del Consejo Municipal de Sariñena, del 2 de abril de 1937 hasta la caída de Sariñena en marzo de 1938 (Actas del Consejo Municipal de Sariñena), además fue nombrado juez efectivo de Sariñena (Acta 10 de junio de 1937). Formó parte de la colectividad de Sariñena, donde Carmen trabajaba como panadera. Según testimonio de Carmen en aquel momento la relación con las milicias del POUM, “los del PUM”, no era buena. Relataba Carmen una noche en la que varios miembros del POUM fueron a buscarlo a su casa y salió ella por la ventana y les dijo “ya pueden irse de aquí que no está”, como medida para evitar un posible conflicto. Tal vez era el mantenimiento del frente y el de la retaguardia lo que generaba los conflictos. Su cuñado José Grustán Abadía siempre destacó la honradez y generosidad de Pedro. Así como su espíritu colectivista que recordaba rememorando una vez en la que se encontraban trabajando la tierra cerca de la estación y al ver pasar el ferrocarril Pedro le dijo “algún día ese tren será nuestro”. Carmen lo quiso durante toda su vida. Murió el 25 de noviembre de 1996.
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En el Centro de la Documentación de la Memoria Histórica de Salamanca aparece la ficha de Pedro como miliciano en el cuerpo de milicias sección rural. La ficha es producida por la Delegación Nacional de los Servicios Documentales (España), creada en 1944, con la función de clasificar e informar de antecedentes sobre las personas físicas y jurídicas, especialmente a la Dirección General de Seguridad.
Tras la caída de Sariñena, de acuerdo con el testimonio familiar, Pedro marchó a Barcelona donde acabó como guardia de Asalto. Finalmente fue destinado a Martinet, a 5 km de la Seu de Urgell, donde realizó, principalmente, controles. Allí fue herido y conducido al hospital de la Seu de Urgell, donde falleció. Su hija Pilarín nació en la Calle Castillejos de Barcelona el 17 de septiembre de 1938, dos meses antes de que muriera su padre. Él la vio una vez, cuando nació que le dieron permiso. Su hijo Mariano tenía entonces 9 años.
A su entierro asistió su cuñado José Grustán Abadía, que trabajaba como cocinero en Barcelona. Siempre, a la familia, les quedó la extraña sensación que algo raro había sucedido “Murió en extrañas circunstancias” y siempre han quedado dudas sobre las circunstancias de su muerte “Incluso se llegó a decir que si se tiró por la ventana del hospital o lo tiraron. Cuentan que salió por la ventana volando”. José llegó a decir que quizá “Lo tiraron los mismos compañeros”. Parece que sufrió grandes dolores, sobre todo en la cabeza, insoportables, y gritaba constantemente de dolor. Tras acabar la guerra Carmen y sus hijos Mariano y Pilarín pudieron regresar a Sariñena, hecho que no hubiera sido posible de vivir Pedro.
Su acta de defunción nº 67 (Tomo 24, página 34 de la Sección 3ª del Registro Civil de la Seu d´Urgell) está fechada el 30 de noviembre de 1938 en la Seu de Urgell ante Ramón Camps Garriga, suplente juez popular, y Josefa Masgran Guitar, secretaria habilitada. Figura como profesión Guardia de Asalto y falleció “En el hospital de campaña el 23 de noviembre de 1938, a las catorce horas, a consecuencia de neumonía traumática bilateral, según certificado facultativo y reconocimiento practicado y su cadáver habrá de recibir sepultura en el cementerio de esta ciudad. Esta inscripción se practica en virtud de un compañero del difunto consignándose además se ignora si ha otorgado testamento, habiéndola presenciado como testigos D. Luis Guillermo y D. Simeón. Son mayores de edad y vecinos de la presente.”
Gracias a Queralt Solé Barjau, Departament d’Història i Arqueologia Secció d’Història Contemporània i Món Actual Universitat de Barcelona, sabemos que por la zona de la Seu de Urgell «Se ubicó un Hospital en la población, del X Cuerpo de Ejército, donde murieron 70 soldados que fueron inscritos en el Registro Civil. Estaba instalado en el convento de Lestonnac, pero poco más se conoce de su funcionamiento. Tampoco se conoce dónde fueron inhumados estos soldados, siendo lo más probable que lo fuesen en el cementerio de la ciudad, que no está lejos y es y era grande. Años después, se instaló en la Seu d’Urgell un destacamento militar, en el castillo existente, y se hicieron suya una parcela del cementerio para enterrar a los soldados que morían. No es improbable que esta parcela fuese la que previamente se había utilizado durante la guerra y enterrado a los 70 soldados muertos en el convento. Esto mismo, de hecho, sucedió en el cementerio de Manresa. El año 2008 visité el cementerio y documenté que en la fosa de los militares hay una inscripción: “El CZM [Cuerpo de Zapadores de Montaña] Arapiles a sus compañeros fallecidos”.
Para el historiador Pau Chica Fernández «Siendo Guardia de Asalto y de fuera, si se le entierra en la Seu es posible que se hiciera en fosa común. En el cementerio de la Seu había una fosa común donde aún hoy habrían los restos de los soldados que morían por la zona. Desgraciadamente, el lugar de la fosa común está sin señalizar y pasa aún hoy totalmente desapercibido, al lado de los nichos nuevos realizados en los últimos años.»
A pesar de todo, su familia desconoce el lugar donde reposan sus restos. Para su nieta Pepa Casas Sanz, siempre ha habido dudas sobre lo que verdaderamente sucedió “Si murió porque estaba en la lucha y lo hirieron o qué pasó. Es contradictorio, lo de neumonía traumática bilateral, tiene que ver con una herida de guerra o con una enfermedad.”
Encontrar sus restos es aún una cuestión pendiente 84 años después.
Gracias a Queralt Solé Barjau, Jordi Oliva i Llorens (El cost humà de la Guerra Civil de 1936-1939), Pau Chica Fernández y a Climent Miró Tuset.
15 años recorriendo Los Monegros, sus gentes, pueblos y paisajes, recogiendo parte de su extensa cultura, tradiciones y memoria. Siguiendo tantos pasos, de gente fuerte y humilde, aprendiendo de sus duras manos y arrugas de sabiduría, sintiendo todo lo que heredaron de sus antepasados, sus experiencias y conocimientos de toda una forma de entender, comprender y sentir la vida.
15 años tratando de sembrar en los surcos abiertos de una tierra cuarteada, dura y seca, en la inmensa aridez con los brazos abiertos, aguardando la lluvia que tanto se hace rogar. Viendo los campos cambiantes en sus continuos ciclos, como viendo las vidas pasar y descubrir sus huellas en cada montón de piedras amontonadas a los lados de los campos, en las espaldadas masadas o en las abandonadas balsas.
Son años de luces y sombras, de boiras y cierzeras, de días soleados y noches estrelladas. Son muchas las caídas y tropiezos, de perderse en caminos, en cruces y desvíos, hasta descubrir una imponente sabina que te hace levantar la vista y saber que el camino recorrido ha valido la pena.
De sentir sus raíces, su palpitar que te permite soñar y volar, surcar paramos únicos y singulares.
Os Monegros es un proyecto personal, independiente, sin ningún tipo de ayuda y que comparte libremente artículos, investigaciones, entrevistas y escritos varios. Acumulando y atesorando un amplio archivo en una plataforma digital que llega a todas partes del mundo. Un lugar de encuentro, donde opinar y criticar, de utilizar, apoyar u obviar, un lugar de paso donde siempre estás invitado a quedarte y regresar.
15 años donde compartir, donde contarnos nuestras historias y recuerdos, como sentados en la vieja cadiera al calor del hogar o reunidos a la fresca en una noche de verano.
Años de ilusiones y frustraciones, de un camino donde uno no sabe a dónde va. Donde encontrarse con la gente da sentido a todo, pues la vida es un camino y lo importante es el recorrido.
Alegría y sufrimiento, sequias y cosechas perdidas, sed y hambre, guerras, malditas guerras y tantas ausencias. Tanto pasado que ahora lloran los pueblos viéndote marchar, las casas vacías, calles desiertas y escuelas cerradas, sin las risas por las plazas ni en los pequeños parques ni en las viejas eras.
15 años de la salamanquesa de Los Monegros, paciente, tranquila, de estudiados pasos, serena y astuta, contemplando el devenir de nuestros pueblos y hogares, testigo de este mundo rural tan poco valorado y tan amenazado.
-¡Ay!, mis queridos y amados Monegros-, pues como decía José Antonio Labordeta -Que de los pobres nunca hay un amigo, hay un amigo siempre de los más ricos y a esos les llevan agua y cordericos- Y van pasando los años entre proyectos de centrales o basureros nucleares, de delirantes proyectos de mega casinos o de llenar todo de molinos eólicos. Parece que seguimos sin querer esta tierra, sin aupar definitivamente esta tierra. Continuaremos a pesar de vuestra inquina a un bello territorio de áridas estepas y saladas lagunas, de espacios abiertos y curiosas formaciones geológicas, de torrollones y barrancos que asemejan desiertos, sierras donde perderse y preciosos sabinares. Patrimonio y tradiciones, una cultura ligada a la sed que ha marcado el carácter de la gente. -¡Pues aún no han vencido!- y seguiremos resistiendo con rasmia y sin reblar haciendo ciertas tus grandes palabras, gran poeta, -De esta tierra hermosa dura y salvaje haremos un hogar y un paisaje-.
Gracias a todas las personas que hacéis posible Os Monegros. Gracias, muchísimas gracias.
2006-2021, 31 de marzo, decimoquinto aniversario de Os Monegros. Aridez.