Archivo de la categoría: Monegros

El Patxy, Jesús Ezquera Cacho y María Luisa Frauca Lax


El bar, pub y restaurante Patxy es historia viva de Peñalba. Regentado por el matrimonio peñalbino Jesús Ezquera Cacho y María Luisa Frauca Lax, a través de ellos descubrimos parte de la vida de Peñalba, de su memoria reciente, parte de ese libro de memoria colectiva que Jesús lleva en su saber “La vida de un pueblo llamado Peñalba”.

Ambos nacieron en Peñalba y pueden decir que tienen apellidos –muy peñalbinos-. Jesús proviene de familia de labradores, de aquellos secanos que M.ª Luisa recuerda en su crudeza -cuando no llovía todo era marrón, no se cogía nada-.  

Fueron a la escuela de Peñalba, iban a clases separadas por sexo y la escuela tenía un pabellón al lado, donde realizaban actividades. Para llegar a la escuela tenían que cruzar el barranco de La Valcuerna, por el que –siempre bajaba agua-.

-Antes, en invierno, nevaba más-, recuerdan, un año llegó a nevar hasta tres veces -hizo muchísimo frio, sería sobre 1951, heló tanto que jugamos a fútbol sobre el hielo en una balsa helada-.  En invierno se juntaban en las casas, había unos hogares grandes en los que se reunían al calor de la lumbre. En verano salían a la calle a la fresca.

En cada casa existía el “caño”, una cueva o pozo donde colocaban las tinajas para que conservasen el agua fresca en verano y, a la vez servía como fresquera o nevera, donde dejaban la verdura y fruta.  En la localidad había viñas en cada casa, de ½ a 1 hectáreas.

M.ª Luisa a los 14 años marchó a Barcelona para aprender peluquería, Jesús aprendió el oficio de barbero en Fraga, realizando también los últimos cursos en Barcelona, con Henry Colomer.

Se casaron en 1971. Por entonces Jesús tenía su barbería en Peñalba y M.ª Luisa una peluquería en casa de su madre. Cuando tuvieron su segundo hijo, M.ª Luisa trasladó la peluquería al lado de la barbería de Jesús –estaban juntas pero separadas-.

En 1972 se hicieron cargo del cine Avenida de Peñalba, si no se traspasaba lo iban a cerrar. A Jesús le gustaba mucho el cine y hacían sesión a las cinco de la tarde. Cuando finalizaba recogían las butacas y a las siete daban comienzo a una gran sesión de discoteca. Jesús colocó cuatro altavoces y unas luces con el electricista del pueblo, estas, con un órgano de luces, iban al ritmo de la música. La juventud después del cine se iba al Trigal a tomar unos tragos mientras el cine se transformaba en discoteca, lo que no se demoraba en más de media hora. La discoteca “Avenida” llegaba a congregar hasta unas 200 personas y acudían de distintas poblaciones cercanas, como Bujaraloz, Candasnos, Castejón de Monegros o La Almolda entre otras.

Cine discoteca Avenida.

En la entrada había un bar y arriba una pequeña terraza, pero no se usaba nunca. Tenían un maquinista de cine que era de Zaidín. Curiosamente, entre documentos encontrados, aparece como titular cinematógrafo en Peñalba, de 1948 a 1951, Bautista Lax Gros. Jesús recuerda algunas películas, destacando el Padrino I y II,

También llevaban orquestas, a Luc Barreto, un cubano que había sido boxeador y luego cantante, las Nayades o la orquesta Roxana de Lérida, que fue bastante habitual. Llegó a realizar un recital José Antonio Labordeta -Estuvo dos veces cuando estaba censurado mientras la pareja de la Guardia Civil estaba en la puerta para que no cantase lo que le habían censurado-.

Jesús, con sus características patillas largas, era conocido como el “Patillón”, a modo de apodo, lo que con el tiempo fue derivando en “Patxy”.  Así, Jesús, y por consecuencia el Avenida, fue conocido como el Patxy.

Tras el cierre del cine-discoteca Avenida, Jesús y M.ª Luisa abrieron el “Patxy”, popularmente conocido como el “Patxy II”. Al poco compraron la casa de al lado, ampliando el negocio, hicieron cocina y comedor. Daban de todo, de desayunos a cenas –El record está en 127 cenas en una fiesta mayor- pero en el día a día acudía mucha gente, trabajadores de riegos, del ave, camioneros y mucha gente del pueblo. Sus hijos les fueron de gran ayuda, especialmente con el pub, hasta tuvieron dos empleados. Casi todos los días cerraban a las 2 de la mañana y abrían pronto. El Patxy cerró hace unos diez años, dejando atrás no solo un bar sino un centro vital, un lugar de encuentro donde confluía la vida de Peñalba.

Patxy II.

Jesús es un enamorado de la jota, siendo uno de los fundadores de la Rondalla de Peñalba. En verdad, apunta Jesús, el fundador fue el profesor Jesús Alustiza, de la rondalla Los Mañicos de Zaragoza, -hará unos 40 años y sigue muy viva-. Jesús tocaba la guitarra. Además, Jesús es presidente de la asociación de jubilados, que cuenta con un bar y un salón social.  Cada año realizan dos viajes, uno en marzo, de unos 3 días, y otro en septiembre de una semana. El día grande, el 22 de mayo, se hace fiesta en la ermita de Peñalba, hacen comida para los socios en el salón de baile y suelen traer algún espectáculo. Celebraban noche vieja un día antes, el 30 de diciembre, en el salón social de los jubilados –el año pasado fue el primero y fue todo un éxito-.

Hablamos del dance que existió en Peñalba, en el granero de casa de Jesús había una espada de madera y unos palos de dance –En Peñalba hubo dance-. Sin duda, la historia de Peñalba aguarda un tesoro sorprendente por descubrir.

Jesús y María Luisa atesoran gran memoria de su pueblo donde son muy queridos. Con familiaridad han abierto su casa para contar parte de su vida, en el que fue el Patxy II sumergiéndonos en parte del pasado reciente de la localidad monegrina en su título soñado “La vida de un pueblo llamado Peñalba”.

Un lugar llamado Peñalba


Peñalba, lugar de paso del antiguo camino de los Fierros, donde confluyen varios barrancos y discurre el barranco de La Valcuerna; el único río que nace en Los Monegros. El monegrino pueblo, al sur de la provincia de Huesca, se enclava en una pequeña ladera, coronada por un letrero de grandes dimensiones que nos advierte que estamos en Peñalba, dejándose caer hacia los barrancos que han moldeado el paisaje, frutos de la erosión y del paso del tiempo. Pascual Madoz, en su diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar 1845-1850, lo describe -al pie de una colina, en medio de dos barrancos denominados Val de Castejón y Val Cardosa-.

Panorámica de Peñalba (Peñalba.es).

-L. con ayunt. en la prov. de Huesca (19 horas), part. jud. De Fraga (8), aud. terr., c. g. de Zaragoza, dióc. de Lérida (15). Con buena ventilación y clima sano; las enfermedades comunes son fiebres intermitentes y gastritis. Tiene 120 casa que forman cuerpo de población; una escuela de instrucción primaria dotada con 2,200 rs. vn., concurrida por 40 alumnos, y otra de igual clase para niñas a quienes se les enseñan las labores propias de su sexo, y cuya maestra disfruta 600 rs. de pensión anual; concurren 20 educandas, y ambas dotaciones se pagan de los fondos de propio. –

Pascual Madoz.

Restos del antiguo castillo de Peñalba (Castillos.net).

Pasa La Valcuerna al continuo paso que se ha sentido el pasar, por la localidad, el antiguo camino de los Fierros, vía imperial romana que unía Lérida con Zaragoza, con su desaparecida Venta de la Perdiz, a la nacional II hasta la liberación de la autopista A2. Hileras de camiones y vehículos cruzaban la localidad, como en la época romana discurrían por el camino de los Fierros carruajes y caminantes, atravesando la árida estepa monegrina. Madoz, en el siglo XIX, decía que los caminos eran de rueda y de herradura y conducían a los pueblos limítrofes, además de la carretera general de Barcelona a Madrid que cruzaba el término y la población. Peñalba abastecía de agua de aljibes y balsas al pasajero bajo la protección del desaparecido castillo que la localidad lleva por escudo, bajo los palos de gules y coronado por una corona real cerrada. El castillo, recogido por Madoz, se sumaba a otras destacadas construcciones -hay casa consistorial, cárcel’, un antiguo edificio llamado el Castillo y una iglesia parroquial-.

Además, Peñalba es paso del ramal catalán de San Jaime, ruta Jacobea que discurre desde Barcelona pasando por Lérida, recalando Peñalba para reunirse después, en Fuentes de Ebro, con el camino Jacobeo del Ebro. Desde allí, se encamina hacía Zaragoza para acabar en Logroño desembocando en el principal Camino de Santiago. 

Lugar de acogida y hospitalario, Peñalba aparece citada en 1170 en una «carta de fundación» que Alfonso II dispuso para la fundación de un Hospital para transeúntes -libre e ingenuos de todo tributo a todos los que fuesen a poblar aquel lugar- Hospital que Francisco Castillón Cortada cita que perteneció a la Orden del Temple. En 1737 lo visitó ya en ruinas Gregario Galindo, obispo de Lérida, –tiene la Villa un Hospital que está casi destruido por una avenida grande de agua- (Archivos de la Catedral Nueva de Lérida).

Documento de Jaime I de Aragón, 1225.

En 1225, Peñalba y su término, fue donado a Pedro Lobera, rico hombre de Aragón, señor así mismo del casal de Munébrega y de los castillos de Manchones, Murero y Peñalba (Los Lobera y Ximénez de Lobera- Linajes en Aragón). La donación aparece en un documento de Jaime I de Aragón «El Conquistador» confirmando la entrega que ya realizó Alfonso II del pueblo de Peñalba -El rey Jaime I confirma la donación que Alfonso II hizo de la villa de Peñalba y del lugar de Boarç a favor de Pedro de Lobera y sus sucesores-. (Biblioteca Catalunya. ES/BC – ARXIUHISTORIC_PERGAMINS/3568). Aunque el término mantenía enfrentamientos entre Fraga y Peñalba por sus lindes, la administración, gobierno y posesión del hospital fue concedida a Pedro Lobera, quien llegó a percibir la cuarta parte de los tributos que el monarca imponía a Peñalba, así como los hornos y las tierras roturadas. Aunque Agustín Ubieto Arteta, entre 1333 Y 1397, señala Peñalba como aldea, vemos en el documento que ya presenta el titulo de Villa. Un privilegio que, Agustín Ubieto Arteta, recogió fue alcanzado en 1785, todo muy lejos de la creencia popular que dicho título fuese otorgado por la reina Isabel II, cuando la reina realizaba un viaje hacia Barcelona, otorgando el título de Villa -por el trato recibido de sus habitantes-.

Diez años después, en 1235, el mismo rey Jaime I dona la villa de Peñalba al monasterio de Sigena -Jaime I de Aragón dona al monasterio de Sigena el castillo y la villa de Peñalba, con todos sus habitantes y pertenencias- (Biblioteca Catalunya. ES/BC – ES/BC – ARXIUHISTORIC_PERGAMINS/3565). El monasterio de Sigena hizo suyos los montes de omprio (de sombra en aragonés).

Documento de Jaime I de Aragón, 1235.

En 1237, los derechos de Peñalba sobre sus termino son restituidos a la baronía de Fraga por Guillén de Moncada -reservándose el derecho de ser albergado en el castillo de Peñalba-. Así quedó dictado por el rey Alfonso IV: «…castrum et vil/a m de Fraga, in Cathalonia consistencia, necnon loca de Vallobar et de Pennalba et cetera loca Baronie de Fraga, quem Nobilis Guillelmus de Montecatheno quondam pro nobis tenebat in teudum». El mismo rey, el 25 de febrero de 1331, cede a su esposa, la reina Leonor, -la villa de Fraga con sus aldeas, entre las que estaba Peñalba. (Sinués, nº 896). Esto mismo lo fecha José Salarrullana de Dios el 5 de Julio de 1331-.

Sus lindes volvieron a estar en conflicto en 1686, en la Capitulación y concordia entre Bujaraloz y Peñalba sobre el libre tránsito por los caminos del monte de Fraga (Adicción a la concordia en 1694).

Detalle del mapa de Bourguigno,1719.

Durante la Guerra de Sucesión española, a principios del siglo XVIII, en Peñalba se produjo un enfrentamiento entre las tropas días antes de la batalla de Zaragoza -Los aliados se pusieron en marcha hacia Zaragoza y trataron de picar la retaguardia borbónica en Peñalba el 15 de agosto de 1710- (Revista de Historia Militar. Guerra de Sucesión Española). Durante la guerra española de 1936 a 1939 Peñalba se quedó en la retaguardia del frente de Aragón, en el lado republicano. La población albergó un pequeño hospital, una clínica médica que se ubicó en las escuelas (La organización sanitaria del XI Cuerpo del Ejército Republicano (1937-1939) Closa Salinas, Francesc). La escuela estuvo encima del actual banco Santander, durante la guerra.

Documento Pedro II, 1198.

Etimológicamente, una de las denominaciones de Peñalba responde a Penalba, citada en el documento del rey Pedro II de Aragón en el que prohíbe cazar, pastar o cortar leña en el vedado del pinar de Peñalba, y autoriza a Diosdado de Lobera –a que embargue a cualquier pesona que trate de hacerlo- (1198/07. Zaragoza ES/BC – ARXIUHISTORIC_PERGAMINS/1720). El mismo documento recoge la denominación “Valle de Valcorna” refiriéndose al barranco de La Valcuerna. Agustín Ubieto Arteta, «Documentos de Sigena», en Textos Medievales, 32 (Valencia 1970)” también recogió su denominación “Pennalba” en 1229, en una carta de población de Sariñena otorgada por el rey Jaime II de Aragón. En la carta se puede leer «usque ad Penalba».

Recopilando podemos decir que se hallan las referencias históricas de Penalba, Pennalba y Penyalba [1229]. Existe la idea que Peñalba debe su nombre a “altura blanca” y que estuvo bajo la protección de un castillo o atalaya. Pero su origen es más que posible que fuese ibero. El estudioso de lengua ibera Bienvenido Mascaray, quién además ejerció de maestro en la misma localidad de Peñalba, durante el curso 1956-57, atribuye su origen a la composición -Pena (étimo del castellano pena) que vale por «trabajo, fatiga», al que se une Alba con elipsis al final del primer término con encuentro de vocales iguales, Pen(a)Alba, voz esta que significa jadeo, respiración fatigosa, asfixiante. La traducción: «El trabajo asfixiante»-. Igualmente, Peñalba atesora una rica toponimia recogida y estudiada por María Ángeles Lax Cacho en su trabajo “Toponimia de la zona meridional de Los Monegros”.

– ¿cómo de dura y penosa era la labranza? Respuesta: «Bueno. No se labraba todo el terreno ni mucho menos; se aprovechaba solamente el fondo de las vaguadas donde la tierra era más dulce. Por encima de éstas, las calizas y los yesos hacían casi imposible la labor». Si, además, retrocedemos a los tiempos de los iberos y sus aperos, el cuadro de penosidad y fatiga queda completo. –

Peñalba, por Bienvenido Mascaray.

Peñalba, 1925. Archivo Histórico de la Fundación Telefónica. Línea Barcelona Zaragoza.

El pueblo ha tenido gran actividad en torno a la nacional II, restaurantes, hoteles o empresas de transporte. Sin embargo, históricamente se han dedicado a la –producción de trigo, cebada, centeno, avena; cría ganado lanar y cabrío; caza de perdices, conejos, liebres, palomas, lobos y zorras; a la importación de aceite, vino, legumbres y otros artículos que faltaban, y exportación de los sobrantes- (Madoz, 1845-1850).

-Participa de tenaz y flojo y aunque de secano y pedregoso es fértil y muy productivo en años lluviosos; abundan los pastos, y hay bastante bosque de arbustos y mata baja que sirve para leña-

Pascual Madoz.

Reseñable es la cita que Madoz realiza sobre una fábrica de vidrio -Industria: una fábrica de vidrio ordinario de propiedad del ayuntamiento-. Curiosamente, la familia de Vicente Calvo Martínez se dedicó a la fabricación de vidrio blanco –La casa es de 1837, calle el Rosario nº 33, hacían jarrones y porrones de vidrio que vendían en Zaragoza y en la montaña. En su fachada aún se puede observar tallada en piedra la figura de un porrón-.

Así mismo, Vicente cuenta como en Peñalba había muchos tocineros, entre unos 10 o 12, que bajaban de la montaña lechones en febrero o marzo para criar en casa y estos aprovechaba para vender vidrio por la montaña. Los lechones los vendían por Pina de Ebro, Fuentes, Osera, Quinto, Gelsa… La fábrica de vidrio se cerró a finales del siglo XIX principios siglo XX.-

En Peñalba se hace vidrio
En Bujaraloz la sal
En Caspe las olivetas
Y en La Almolda los jarretes.

Curiosamente el Expediente de venta de bienes Nacionales de 1856 (Archivo Histórico Provincial de Huesca 1856/03/10, ES/AHPHU – H-016067/000003) recoge, entre los propios de Peñalba, la fabrica de vidrio de Peñalba, aportando descripción de la misma: Núm. 103. Una fábrica de vidrio, sita en dicho pueblo calle alta, confronta con camino público, paso de unos corrales y corral de Francisco Claver; consta de horno y depósitos de materiales y leñas y dos estancias cubiertas de arcos y bóvedas; tiene una extensión superficial de 1814 pies con un espacio ó amplio al oriente de 2268 para depósito de los escombros de la fabricación, se encuentra en mediano estado de conservación, tiene el disfrute de leñar en los montes del pueblo y produce en renta 640 rs. tasada en 6460 y capitalizada en 14,400 rs vn. bajo cuyo tipo se subasta.

Otro de los bienes recogidos en Peñalba es el de una posada: Núm. 102 del inventario. – Una casa posada sita en dicho pueblo calle mayor, confronta, con la carretera real, Salvador Salvo y otra de Ramón Gras; consta de cuadras, cochera, cocina y dos estancias la planta de tierra, cuartos y un salón en el primer piso y graneros y desbanes en el segundo; tiene una estension superficial en lo bajo de 5247 pies y de 3105 en el primero y segundo piso, se encuentra en mediano estado de conservación y produce en renta 800 rs. tasada en 15,680 rs. y capitalizada en 18,000 reales vn. que servirán de tipo para la subasta.

Como en muchos pueblos de Los Monegros el agua se recogía en balsas, algunas como la balsa Lugar, la Fraguada, la balsa Nueva o la balseta Hoguera. Vicente recuerda como de crio iban a patinar a la balsa cuando helaba. Cogían leña para calentarse en invierno y cuando cogían ontina y romero verde y encendían la estufa la escuela se llenaba de humo. El agua corriente comenzó a llegar a través de una tubería desde la salida del túnel de Alcubierre del canal de Monegros a finales de la década de 1960. Años atrás se había construido un pequeño embalse, el de Valdecabrera, luego llegó el agua del canal de Monegros y la transformación a regadío. 

En el vuelo de 1956-1957, la fotografía aérea muestra el núcleo de Peñalba y algunas de sus balsas. Estas responden a la “Balsa Lugar”, apunta Paco Beltrán Calavera, donde actualmente están las piscinas y al lado, donde está la pista de tenis, se encontraba la “Balsa Fraguada”. También se observa, abajo a la derecha, la «Balsa Nueva».

Balsa Peñalba. Proyecto terminación. Peñalba regiones devastadas 1950.

Entre las calles peñalbinas se halla la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario o de la Santa Cruz, obra finalizada en 1691 -con su fachada de piedra sillar y puerta en arco de medio punto, su planta parece más una cruz griega que latina, con gran nave central y dos laterales, separadas por pilares y arco de medio punto-. La antigua iglesia, de época medieval, se ubicaba en el castillo, dedicada a Ntra. Sra. de los Ángeles. De acuerdo con Eladio Gros -el deterioro del castillo acarreó el deterioro de la iglesia, por lo que se pensó en la construcción de una nueva-. El antiguo retablo gótico fue quemado en 1936, siendo reconstruido posteriormente. El Altar Mayor, Madoz (1845-1850) lo atribuye a la Invención de la Sta. Cruz, iglesia -servida por un cura de segundo ascenso de provisión real y ordinaria, y 2 beneficiados de patronato familiar; este templo fue fundado en 1692; es bastante capaz, y nada notable ofrece su arquitectura-.

Dibujo de la plaza de Peñalba con su iglesia. Paco Beltrán Calavera.

De acuerdo con el Estado de las cofradías, hermandades y congregaciones correspondientes a la ciudad de Zaragoza junto con los pueblos de su jurisdicción, en 1771 aparecen recogidas las siguientes cofradías: 

  • Peñalba la cofradia del S.mo con aprob.n del ord.o que con la renta de dos campos, que cultiban los herm.s, gasta en un aniversario, cera para los biaticos y quando mueren los hermanos…
  • Otra del Rosario con aprob.n del ord.o su renta la de un campo, que cultiban los herman.s gasta en una tierra del Ig.a quatro aniversarios, sermon, procesiones, cera y entierros de los hermanos…

En una loma al sur de Peñalba se encuentra la Ermita de Santa Quiteria, originalmente templo románico. En su devoción se celebran las fiestas de mayo, de la santa Cruz, en el primer fin de semana del mes. Antes coincidían con la festividad y eran de tres días. En octubre son a la patrona del pueblo la virgen del Rosario -Por testimonios de algunas personas se recuerdan otros patrones, por lo que parece que el patronazgo de la Virgen del Rosario es relativamente reciente. En 1783, de acuerdo a los archivos diocesanos, como patrono de la villa figura San Francisco de Paula- (Peñalba.es).

-Fue muy importante la devoción durante los siglos medios, extendida por juglares, limosneros, cruciferarios, colectores de aceite, vino. Nuestra ermita poseía en 1702 un artístico altar con escenas de la Santa, auténtico libro catequético que entraba por los ojos de los romeros». El 22 de mayo se celebra la festividad de la Santa. En 1828 contaba con un olivar y un rebaño administrado por el prior de la cofradía-

Peñalba.es

El Obispo de Lérida, Don Gregario Galindo, en su visita a Peñalba en 1737, hace referencia a la ermita de Santa Quiteria, -que tiene ermitaño y otra ermita que se va haciendo con las limosnas de los fieles – (Archivos de la Catedral Nueva de Lérida). Según la web municipal -Actualmente no existe ningún resto arqueológico que testimonie esta segunda ermita, ni tampoco en la memoria colectiva-.

Dibujo de Santa Quiteria. Paco Beltrán Calavera

Pasa el cauce sereno del barranco de La Valcuerna como queriendo pasar desapercibido, con su lecho encauzado, donde unos caballos pastan tranquilamente. Es fruto de una pequeña depresión en el corazón del valle del Ebro, en el aparecen diversas hoyas de fondo plano con prados de vegetación salobre y lagunas saladas temporales, las llamadas salinas. En la cuenca -cualquier lluvia o precipitación que caiga en la cuenca permanece allí, abandonando el sistema únicamente por infiltración o evaporación, lo cual contribuye a la concentración de sales-. Su cuenca abarca unos de 2.552 Km2 desarrollando el cauce del río La valcuerna que alcanza los 37 km de longitud, desembocando en el embalse de Mequinenza.

La Valcuerna a su paso por Peñalba (Peñalba.es).

La escasez de precipitaciones, una constante en Los Monegros, y su irregularidad, hace escasa las aportaciones a su cuenca, con una media de 350 mm/año. Sin embargo, la cuenca no está exenta de crecidas extraordinarias por fenómenos torrenciales de lluvia. Madoz (1845-1850) apuntaba -Uno de los barrancos mencionados recoge mucha agua de los montes inmediatos, y en las grandes avenidas son perjudiciales sus desbordaciones-. La Valcuerna goza de instrumentos de protección como Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA) ES0000182 Valcuerna, Serreta Negra y Liberola y Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) ES2410030 Serreta Negra. El barranco llegó a formar un bosque en galería de tamariceras, constituyendo un ecosistema único y de gran valor ecológico.

Cuenca de La Valcuerna. CHE.

En la misma Varcuena, hace unos 140.000 años, existió un asentamiento prehistórico. La historia de Peñalba se hunde hasta épocas remotas y en su término municipal hay constatados de hasta unos 107 yacimientos del paleolítico y neolítico; de acuerdo a un estudio arqueológico llevado a cabo por la Universidad de Zaragoza con motivo de la transformación de regadíos de la localidad. Hay hallazgos de industria lítica en las vales de Valcabrera, Valdecaldes, Valcelada, Royano y La Valacuerna. El estudio describe 33 referencias de restos cerámicos hechos a mano, la mayoría ligados a industria lítica paleolítica en Calvera, Valdelalmolda, Valdeladroneslos igualmente vestigios de la Edad del Bronce y I Edad del Hierro que se localizan en Puyaldelobos, Valdeladrones. El máximo exponente de estas épocas se encuentra en el tozal de los Regallos en Candasnos, justo en la huega de Peñalba. Allí se halló una espada de hierro y los restos de un poblado íbero hoy accesible y señalizado. Restos menores de la misma edad en la val de Ladrones y habitaciones de planta rectangular, el poblado de Valdeladrones, y el Cabezo de la Vieja en Peñalba, de la edad del Bronce. (Peñalba.es).

Escena de Los Monegros de la joven artista peñalbina Judith Lerín Gros

Lugar de paso, Madoz (1845-1850) decía que el correo se recibía de Bujaraloz por medio de valijero. Vicente se acuerda del correo de Monegros –un furgón iba de Valfarta, Bujaraloz, La Almolda a Castejón de Monegros, un camión con dos o tres líneas de asientos y un cajón donde ponían corderos para llevar a matar a Sariñena y que a la vez traía medicamentos, sería por la década de 1970-. Antes estuvo la tartana del Petiforro, cuenta Vicente, que iba de Sariñena a Candasnos, también Ontiñena Villanueva de Sijena, Sena y Sariñena.

Motel Aragón. Peñalba.

La vida en Peñalba transcurre sosegada entre sus calles y comercios locales, en el ir venir de sus gentes. Está la «Posada Peñalba» con Asún y Jesús, lugar entrañable y familiar, el hogar del jubilado, la panadería, las tiendas o las peluquerías son lugares de encuentro. Atras queda en la memoria del cine Avenida, que luego fue también discoteca o el celebre restaurante, bar y pub Patxy.

Peñalba es un lugar acogedor, históricamente de paso, con el testimonio de construcciones en desuso que daban servicio a la nacional II y su característico toro de Osborne inmortalizado en la película de Bigas Luna “Jamón, Jamón”. Cerca, pasa la línea ferroviaria y aunque no se ve, el meridiano de Greenwich. Algunos de sus comercios ligados a la nacional eran el bar la Mallena, donde paraba el coche de línea Zaragoza- Lérida, el motel Aragón, La Ruta, el Trigal y otro al lado del silo. También estaba el bar de las Mañas, que era una fonda y además funcionó como pub. Con el tiempo se construyó una variante que alejó el trafico por el casco urbano, luego llegó la liberación de la A2 y actualmente la nacional II queda lejos de lo que un día fue, de un continuo pasar de vehículos y coches.

Escena de Los Monegros de la joven artista peñalbina Judith Lerín Gros.

Peñalba rebosa de vida, a pesar de su extinto dance, pero continúa con fuerza la rondalla de Peñalba o la orquesta laudística de Peñalba. Sin duda, Peñalba ofrece una actividad cultural intensa en un pueblo que lucha por seguir vivo. Un lugar con historia, un lugar de paso donde detenernos y descubrir un lugar llamado Peñalba en el antiguo camino de los Fierros.

Arbórea sabina, apuntes ante un modelo cultural


La sabina albar (Juniperus thurifera), principal sabina de Los Monegros, suele presentar gran diversidad de porte. En general, es considerada de porte bajo y arbustivo, con una copa cónica u ovalada en ejemplares jóvenes o bien desarrollados, pudiendo ser asimétrica, irregular, y en ejemplares desmochados aplanada. Sin embargo, es capaz de sobrepasar hasta los 25 metros de altura gracias a la intervención humana. Así, por medio de la poda, se han desarrollado características sabinas de gran porte arbóreo que salpican el paisaje monegrino, vestigios de un paisaje histórico que nos ha sido conservado.

Efectivamente, a lo largo de los tiempos las sabinas han sido objeto de podas, principalmente como aprovechamiento de leñas menores, pero también como aporte para el ganado, sin olvidar su efecto frente a incendios. Las sabinas sin podar, que apenas se desarrollan, se denominan “sabinizos” mientras que el proceso tradicional de poda se ha denominado “ramiar”. Francisco Lasierra, El Chato de Pallaruelo de Monegros, recuerda cómo se rameaban las sabinas, en su artículo “Las Sabinas”, publicado en la revista Quio, “Hoy los antes citados (sabinizos) se dan en nuestra monte en cantidades muy numerosas, estas sabinas sino se cortan las ramas de debajo, operación que aqui denominamos «ramiar” y que en realidad se llama poda, en vez de ser árboles con un crecimiento normal están prácticamente siempre igual, y más bien son como arbustos. Tengo ejemplos de cuando era pequeño, de algunas ramiadas con mi padre, y que con el paso de los años se han convertido en árboles; así, algunos vecinos de Pallaruelo, que vamos ramiando bastantes, esperamos ver los frutos de su crecimiento.” Sin embargo, una cita de 1819 en el libro de ordinaciones de Perdiguera, aportadas por Constantino Escuer, sobre la regulación de la poda de las sabinas, aparece el término “Escemalar”: “Pena del que escemala carrasca o sabina. Instituimos y mandamos que a cualquier vecino o avitador que se cogiese escemalando carrascas o sabinas, tenga de pena por cada cemal de carrasca 30 sueldos y de sabina 10 sueldos”.  El caso, de la pena por “escemalar”, Escuer apunta “Hay que tener en cuenta que, según el Aragonario, escamalar es: desgajar, desmochar, desramar, podar, tronchar. Por otra parte, según el mismo diccionario, zemal es un tocón y camal es una rama. Con lo cual, esa pena podía ir destinada al que cortase ramas gruesas, o al que arrancase los tocones. Pienso que más lo primero que lo segundo”.

La tradición oral ha apreciado la leña de sabina como combustible doméstico, tanto en hogares como en hornos de leña o fraguas. Por el contrario, nunca la ha considerado buena para carbón. “Los propietarios de sabinas se dejaban antiguamente algunas, seleccionadas al efecto, para tener leña con que calentarse durante su vejez. Sin embargo, hay quien dice que da mucho olor y puede provocar dolor de cabeza. Probablemente ello sea más cierto en la leña poco seca.” (Usos etnobotánicos de la Sabina Albar y arbustos que le acompañan en Aragón, L. Villar, Instituto Pirenaico de Ecología. Espagne J.V. Ferrández. Instituto Pirenaico de Ecología, Espagne).

En su poda tradicional, encontramos citas en Segovia, donde las sabinas se podaban “reguilar” con frecuencia para acelerar su formación y de paso conseguir forraje para las ovejas. “También para que se posasen los pájaros y poder cazarlos. En algunos casos indican: “Tanto personal que había antes, descabezaban los árboles, podaban de cualquier manera por la escasez de leña, y por eso no crecían tanto”. Igualmente, en Los Monegros, las ramas se empleaban como alimento para el ganado: “Forraje verde o seco La rama de sabina, denominada barda, bardera o ramonizo, es considerada buena forrajera para las ovejas; se cortaba en invierno como forraje, sobre todo los inviernos duros. Según indican “los animales también comen los frutos”. Hay curiosos comentarios de pastores en relación con las variedades de esta especie según la palatabilidad del ganado. Así distinguen sabinas amargas y sabinas más dulces: “les gustan más las ramas que tienen agállaras (agallas)”, “algunas ramas son más amargas y no les gustan”. Pasto En general la sabina es apreciada como buen forraje, aunque las jóvenes no son comidas por las ovejas” (Emilio Blanco. Inventario Español de los Conocimientos Tradicionales relativos a la Biodiversidad. Miteco).

Félix Tabueña, antiguo pastor de Pallaruelo de Monegros, contaba como se podaban las sabinas: “Las ramas las aprovechaban para el ganado y el hogar”. Con el astral las iba desramando, se guardaba la astraleta en el cinturón y trepaba hasta la copa hasta dejarles una buena corona. Las dejaban bien podadas y así se formaban buenos fustes, ideales para la construcción de casas. A veces le decían que podaba demasiado, pero esas sabinas que podó en una marguin de un campo, cerca de la balsa del ahogau, nunca se murieron: “Las sabinas se mueren cuando se dejan yermos los campos, unos valles los abandonaron y las sabinas se secaron”.

Para Francisco Lasierra, las hojas que había en las sabinas eran exquisito manjar para el ganado lanar, pero muy especialmente para las cabras, hasta tal punto, que solían estar por la zona de monte más poblada de sabinas y así se mantenían mucho mejor. Igualmente lo atestigua José Luis Campos, pastor de Monegrillo, “Sin podar, a ellas, al ganado ovino y caprino, les gusta mucho…se escuelgan igual ovejas que cabras. Yo les doy en la mano de las de abajo y no las quieren, de un metro y medio para arriba sí.”

Entendiendo la poda como actividad cultural y tradicional, resulta interesante la iniciativa que el Parque Natural de la Puebla de San Miguel, Comunidad Valenciana, dentro de su programa de conservación de ejemplares monumentales, que en noviembre del 2012 llevó a cabo con la poda de Sabina Albar mediante técnicas tradicionales. Su objetivo fue estudiar los métodos tradicionales y la gestión realizada durante años que han favorecido notablemente la conservación de estos árboles centenarios “Antiguamente los vecinos de Puebla “Echaban una sabina”, nombre como se conoce a este tipo de poda, para poder aprovechar sus ramas para el ganado. Esta técnica consistía en la poda completa de la sabina para sanearla y fortalecerla, solía hacerse cada 10 o 12 años dependiendo del crecimiento de la sabina. Sus ramas se podaban y eran utilizadas para alimentar el ganado durante el invierno, proporcionaban zonas de sesteo, de ellas obtenían la madera para la construcción de casas.”

Como hemos visto anteriormente, una de la finalidad de la poda era la búsqueda de grandes fustes para destinar a la construcción. La corta de los fustes enteros ha sido destinada para la construcción como vigas, dinteles, pilares y postes, para cercados, tapias y vallas, además para fabricación de herramientas y fabricación de muebles y enseres doméstico. No obstante, hay que apuntar la pudrición del interior del tronco de la sabina, se suelen ahuecar con el tiempo, lo que muchos grandes portes no han servido para la construcción o para la fabricación de muebles. Paco Lasierra, el Chato, cita como las sabinas que estaban en las fincas gozaban del privilegio de los agricultores, si bien se utilizaban algunas para puertas, cletas, tableros de carro y muchos objetos que de su madera muy resistente al paso del tiempo se hacían.

A su vez, los portes finos han destacado por su resistencia a la producción, siendo utilizados en balsas y en el cauce del río Ebro: “En el Ebro aún permanecen postes de sabina, los colocaban antiguamente para la pesca de anguilas, hace ya más de 40 años. Con la madera de sabina se construían piezas para los pozos, iba muy bien la sabina pues es resistente a la pudrición. Según un viejo carpintero, amigo de Javier Blasco, la sabina no servía de mucho, pues la pequeña tiene muchos nudos y las grandes están podridas por dentro.” (Las sabinas de Los Monegros). También aguantaban bien la pudrición hundidos en el fiemo, y eran colocados en las parideras como puntales para separar corderos u ovejas en lactancia. “Los mismos palos servían a veces para cerrar la paridera de un modo rudimentario”. “En Lanaja y otros pueblos de Monegros, para aumentar el volumen de carga de los carros, al acarrear la «garba» (miés) a las eras, se usaban «pugas» y «pugones», que prolongaban el varal por ambos lados y por atrás. Las «portaderas» o capachos de mimbre para llevar las uvas al «cubo» o lagar, se remataban con madera de trabina, sobre todo por la parte de las asas, por su tenacidad.” (Usos etnobotánicos de la Sabina Albar y arbustos que le acompañan en Aragón, L. Villar, Instituto Pirenaico de Ecología. Espagne J.V. Ferrández. Instituto Pirenaico de Ecología, Espagne).

Las sabinas salpican diversas zonas de Los Monegros como linde de tierras de cultivo o de sombra y protección y a la vez formando bosquetes de sabinas generalmente por la sierra de Alcubierre. “Por supuesto, este árbol es valorado por su sombra y frescor en verano; por ello era a veces respetado en las lindes de algunas tierras de cultivo donde a veces quedan grandes ejemplares” (Emilio Blanco. Inventario Español de los Conocimientos Tradicionales relativos a la Biodiversidad. Miteco). Sobre la sombra de la sabina y su cultura, Francisco Lasierra escribió  “La sombra de las sabinas ha sido y es utilizada para infinidad de cosas, cuando se hacían las faenas del campo a mano, a la hora de la comida, eran lugares donde se estaba más fresco, así algunas sabinas que estaban en sitios estratégicos se cuidaban de forma que no diese el sol en todo el día; mención especial merece la siega, cuando en muchos casos comían todos los segadores debajo de ellas; también se ponían las bebidas (agua y vino) para que estuviesen frescas. Los pastores igualmente han buscado la sombra de las sabinas para sentarse, al igual que los perros de estos, que así reposaban del trabajo que les daba el ganado.”

La formación de sabinas arbóreas, al igual que las dehesas, el trasmocho del fresno o del chopo cabecero, son formas culturales de gestión del arbolado, que configuran un paisaje antrópico, muy ligado al uso del territorio con la actividad agrícola y ganadera. Sin embargo, la poda no deja de ser una actividad humana, que puede traer beneficios al árbol o por el contrario causar daños o perjuicios al árbol y a la masa. Las ramas bajas ayudan a conservar la humedad del suelo, evitan una mayor radiación y evapotranspiración, además de favorecer una mayor biodiversidad asociada, sobre todo entomofauna, además de líquenes o su relación “simbiotica” con la efedra, lo que a muchos lleva desaconsejar completamente su poda.

Sin embargo, de acuerdo con algunos estudios sobre selvicultura de sabinas, las recomendaciones sobre su poda apuntan que las podas bajas de las ramas inferiores de las sabinas adultas creen que pueden ser beneficiosas para la masa (muchas veces el porte de la sabina está formado por ramas desde la base) posibilitando un mayor desarrollo de los fustes, lo que además elimina riesgo de propagación del fuego (Cuerda~ 1995): “La poda puede suponer un plus de alimento para el ganado por mejora del tapiz herbáceo bajo la copa (Costa el al., 1986~ Tárrega y Luis. 1989~ y Gómez Manzaneque.1991) y por el propio ramón, e incluso resultarían aconsejables por razones fitosanitarias (menos puntisecado. ramas secas. etc.)».

«No llegamos tan lejos como algunos autores. que refiriéndose a los sabinares estiman que el ramoneo puede ser compatible con la conservación y mejora de estas masas (Fernández-Yuste el al., 1986). pero sí consideramos que una poda técnica con argumentos silvícolas y bajo determinadas características del arbolado~ no sólo no es incompatible con la conservación, sino que es deseable y mejora a la masa. En la práctica la Administración Forestal no ha permitido esa actuación (actualmente parece que ya se permite), aunque el Decreto 12/1987 que regula la protección del sabinar sí lo aprueba (por debajo del tercio superior de la altura total del pie)“ (Gestión de los sabinares albares (Juniperus thurifera L.) Occidentales de la provincia de Albacete. Eduardo Orozco Bayo, Juan José Martínez Sánchez, Alfonso San Miguel Avanz).”

Estas prácticas tradicionales poco a poco se han ido perdiendo, abandonado una gestión que a lo largo de los años ha producido una serie de árboles característicos, sabinas de porte arbóreo, algunas incluidas en el inventario de árboles singulares de Aragón como la sabina Cascarosa de Monegrillo, con una altura de 16 metros o la sabina Filada Jorge de Lanaja, con 12 metros de altura, ambas considerados árboles monumentales. En definitiva, el presente articulo no más pretende realizar una aproximación a la consideración de esta actividad como patrimonio cultural y patrimonial, un modelo de gestión tradicional, que ha creado un paisaje con identidad, manteniendo un carácter agrosilvopastoral tradicional aportando servicios de carácter social, paisajístico y de hábitat. La sabina árborea ¿Un patrimonio cultural?.

Gaiteros y gaiteras de Los Monegros


La gaita de boto aragonesa es un instrumento arraigado a la cultura de Los Monegros, instrumento que ha ido forjando, a lo largo de los tiempos, grandes gaiteros. Tal y como apuntan Luis Miguel Bajén y Mario Gros, es en Los Monegros donde mejor se ha mantenido el uso de la gaita de boto aragonesa, asociada al ritual del dance y a diversos géneros de canto (LCD La gaita en Los Monegros. Editorial Prames. 1999). Aun así, la gaita de boto aragonesa estuvo a punto de desaparecer tras dejar de sonar la gaita del gaitero sariñenense Juan Mir en 1975 y la de Juan Cazcarra de Bestué. Gracias al esfuerzo, de Martín Blecua y Pedro Mir, la gaita de boto aragonesa se recuperó “La famosa” volviendo a sonar en Sariñena en 1980 y desde entonces no ha parado de rugir con su característico timbre.

Sixto Lana, «El Rey». Foto-archivo: Ricardo Compairé (FDPH).

La gaita es un instrumento remoto con vestigios en la antigüedad, hay grabados egipcios tocando un instrumento muy parecido a la gaita, la conocieron los griegos y para los romanos era el instrumento de su infantería. Mario Gros matiza sobre el uso de la gaita en la antigüedad, pues no hay unanimidad entre los musicólogos “Los instrumentos que se tocaban en Egipto estaban desprovistos de odre y se tocaban con la técnica de la respiración circular. Los de Grecia (askaulos) y Roma (tibia utricularis) no está claro que sean gaitas«. En Europa, sobre los siglos IX y X vuelve a estar presente popularizándose en la baja edad media hasta comenzar su decadencia a partir del siglo XVIII. Aún así, la gaita ha sobrevivido en lugares concretos y a la vez dispersos, adquiriendo su propia entidad en Aragón. Antonio Beltrán Martínez, en el Dance Aragonés (1982), la denominó «Gaita de fuelle», matizando que «Tampoco es igual la gaita de fuelle aragonesa a la zamorana, la gallega o la asturiana». Actualmente, la gaita aragonesa se constituye en sí misma como “Gaita de boto aragonesa”.

Debe su nombre al boto, el boto u odre, de piel de cabrito, que almacena el aire, llegando a ocupar hasta 25 litros de aire, que se llena a través de un soplador. El aire es expulsado a través del clarín, con ocho orificios para articular la melodía y dos de resonancia. Igualmente, el aire sale por el bordón y la bordoneta, produciendo un bajo continuo cada uno. Se complementa con un vestido, normalmente estampado, y los tubos suelen estar forrados con piel de culebra. “Según Alfonso García-Oliva Mascarós, en su catálogo de las cornamusas del Museo de la Gaita de Gijón, la gaita de boto aragonesa pertenece a las Cornamusas Europeas Occidentales (grupo D) y más en particular a la Familia Franco-Occitana.” (http://www.bandadegaitasdeboto.org/)

La gaita de boto aragonesa y la figura del gaitero ha sido todo un referente en la cultura y la tradición monegrina. Antonio Beltrán Martínez recoge que «Los dulzaineros y gaiteros recorrían diversos pueblos para intervenir no sólo en los dances, sino también en los bailes públicos y alegrar las fiestas». Constantino Escuer, entre los libros de contabilidad de Perdiguera, encuentra la presencia de la gaita y gaiteros en lo que quizá se pueda presuponer una aproximación al dance en Perdiguera en 1613 “Item pagué a un gaitero que vino el día de Nuestra Señora de Agosto para bailar las joyas, cuarenta sueldos.”; considerándose la cita más antigua en Los Monegros. Constantino Escuer matiza “Desde 1584 ya se nombra el gasto en juglares y músicos que vienen a tañer, pero no se especifica qué instrumentos tocan. Es en 1667 cuando el asiento contable dice lo siguiente: -Más pagué al gaytero que tocó la gayta el día de la fiesta de nuestra patrona Santa Beatriz, del gasto y paga, treinta y ocho sueldos-. O sea, que se le pagaba el salario y los gastos de manutención y alojamiento si era menester. Treinta y ocho sueldos equivaldrían al sueldo de un trabajador no cualificado de unos ocho días.”

En el monasterio de la cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes (Siglo XVIII) aparece representada la figura de un ángel tocando la gaita. La gaita de Francisco Becana Oto, gaitero de Robres fallecido en 1837, está datada su construcción a finales del siglo XVII, tanto por la prueba de carbono catorce como la datación del uso del clarín, unos 120 años, en torno a 1680, estudio realizado por Pablo Carpintero; su madera es de boj. Luis Mur, en 1926, publicó un reportaje sobre el dance de Robres a la Virgen de Magallón, “Terminando después con una danza muy vistosa, en la que todos toman parte, chocando sus espadas y haciendo curiosos juegos y combinaciones muy vistosas al compas del sonsonete de una gaita”. Casildo Becana Val, gaitero de Robres, vivió a finales del siglo XIX, decía “No le dejéis la gaita al gaitero de Pallaruelo, que no la devolverá” (La gaita de boto aragonesa). Luis Miguel Bajén García y Mario Gros Herrero recogen como en Pallaruelo de Monegros “Hubo un gaitero que, a caballo entre los siglos XIX y XX, acompañó el romance, los dances y tocaba en el interior de la iglesia para acompañar las misas de primera». En Alcubierre se conoce la casa del gaitero y cuentan que hace años hubo dance en la localidad monegrina. Macario Andreu Torralba, gaitero de Lanaja, aunque cuenta que no existe constancia de gaitero en Lanaja, en la sierra existe una aldea (caseta de monte) que lleva por nombre la aldea del gaitero «Por la zona de la manadilla balsa de Lorda pero hacia el norte, junto a la del confitero».

Aldea el Gaitero. Sierra de Lanaja. Fotografía Macario Andreu Torralba.

En Monegrillo, los últimos recuerdos de su dance era que danzaban gracias al gaitero de La Almolda (Ángel Calvo Cortes. Monegrillo en sus raíces). Luis Miguel Bajén García y Mario Gros Herrero apuntan como en Monegrillo “Recuerdan vagamente que un gaitero de Sena tocaba el dance antes que El Brujo de La Almolda”. Igualmente señalan el caso de Peñalba, donde el dance a principios de este siglo lo acompañaba un gaitero de la localidad, “Del que apenas queda recuerdo”. El caso de Leciñena presenta dudas, Gaiteros de Leciñena cuentan que “En febrero de 1993 nos proporcionaron datos de la existencia de una gaita de boto en Leciñena y de la existencia de un gaitero. La mala fortuna hizo que ese gaitero, José Marcén Vázquez, falleciera en agosto de 1993 sin haberlo podido entrevistar. La gaita pasó a manos de un sobrino que vive en Badalona y tras más de un año de pesquisas difíciles, parece ser que fue vendida a un anticuario de Barcelona junto con otro clarín o dulzaina.” como bien dicen Pedro Mir y Martín Blecua en su libro La Gaita de Boto Aragonesa, -estos datos a falta de comprobación deben ser tomados con mucha reserva-. No parece que por fotos, bibliografía y tradición oral se pueda aseverar esta afirmación de que hubo una gaita en Leciñena, antes de recuperar el dance en 1983.”

El palotiau de Peñalba, que se representaba el 3 de mayo, por la Santa Cruz, y el primer domingo de octubre, por la Virgen del Rosario, siempre se acompañaban «Por el sonido de la gaita de boto, a veces con gaitero local, a veces con la presencia de Cristóbal Falceto, «El Brujo», de La Almolda.» (Mi abuelo Francisco y el palotiau de Peñalba. Carreras, Miguel Ángel. Desde Monegros).

Podemos decir que actualmente el dance monegrino goza de gran salud en Bujaraloz, Castejón de Monegros, La Almolda, Lanaja, Leciñena, Pallaruelo de Monegros, Robres, Sariñena, Sena, Tardienta y Valfarta. También hay documentación que acredita el dance en Albalatillo.

Como parte esencial del dance, destaca la figura del gaitero, el gran instrumental que ha permanecido en los dances monegrinos, forjados por una gran estirpe de gaiteros que merecen el mayor de los reconocimientos. Actualmente proliferan grandes gaiteras, manteniendo viva la tradición, augurando un gran futuro. Aquí van algunos de ellos y ellas.

Reconocimiento a las gaiteras monegrinas, por medio de una serie limitada de azucarillos, en la XXII edición de la Feria Nacional del Coleccionismo General y Popular Replega de monzón.

Gracias a Chusé Rozas, Constantino Escuer, Pedro Oliván, Pili Monter, Nuria Montull, Eduardo Plana y Mario Gros.

Gaiteros/as de Bujaraloz

En Bujaraloz, el dance, a principios del siglo XX dejó de realizarse, aunque se mantuvo el baile de la gaita, especie de vals o jota. Acudía el Brujo de La Almolda hasta que, en una ocasión, la gaita se la guardaron en un granero donde al día siguiente apareció llena de piojuelo. El Brujo se enfadó tanto que ya nunca más quiso volver a tocar en Bujaraloz. Durante la guerra no se hizo nada de dance hasta su recuperación, para la que contaron con la ayuda de los hermanos Carlos y Eduardo Plana Galindo de Sena. (Rozas Auría, Chuse).

  • Dolz, Mila. En el 2011 inicia sus estudios en la Escuela Municipal de Música y Danza de Zaragoza, en el grado de Gaita de Boto. Es integrante de las formaciones Os Diaples d’a Uerba, Danze de San Chusé o la Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Zaragoza. En el 2013 se incorporó al dance de Bujaraloz como gaitera.
  • Rozas Auría, Chusé. Gaitero de Bujaraloz, comenzó gracias a los hermanos Plana en un curso donde se fabricaron sus propias gaitas y aprendieron a tocar. Junto a Chusé, han tocado Ambrosio Barrachina Royo y Javier Martínez Samper.
  • Serrate, Aniceto. “El Tintorero”. Natural de Castejón de Monegros, fue gaitero del dance de Bujaraloz hasta 1908 – 1910 aproximadamente. En ese momento se dejó de hacer el dance de Bujaraloz hasta su recuperación.

El día 27 de agosto de 1892, a las doce en punto del día, las célebres campanas de San Agustín y Nuestro Señor nos anunciaron con sus potentes y agradables sonidos el comienzo de las fiestas. En la puerta de la Iglesia Mayor, ante la presencia de la imagen de nuestro Patrón San Agustín, los danzantes, acompañados por el célebre gaitero, Aniceto Serrate, nos deleitaron con sus danzas, ter- minando el acto con los delirantes y tradicionales «¡VIVAS!» a San Agustín.”

Fiestas y danzantes en Bujaraloz a finales del siglo XIX. Chusé Rozas Auría.

Volteaban el día 27 las campanas
Inundando el aire de sonidos
Volteábanlas unos mozos fornidos
Anunciando al santo de tierras africanas
Salían el prior y el tintorero
Anunciando también a su patrón
Gemía gravemente de la gaita el zurrón
Uniase a la gaita el clamor callejero
Silbaban los cohetes voladores
Tañían las campanas a porgía
Invitando a la fiesta a todos los moradores
Notificando al pueblo el deseado día.

V.B.  
Hoja parroquial Bujaraloz. Años 60.

Gaiteros de Castejón de Monegros

  • Blas. Es el gaitero más antiguo que se conoce de Castejón de Monegros, abuelo de Virgilio Villanúa (La gaita de boto aragonesa). “Blas fue gaitero de Castejón de Monegros, durante los años que fue Mayoral acogía en su casa al gaitero de Sariñena Vicente Capitán, era lógico su gran conocimiento en el repertorio de mudanzas tanto del pueblo como de otros lugares” (Martín Blecua, A Virgilio Villanúa).
  • Pueyo Serrate, Senén. Natural de Castejón de Monegros, nació en 1890 y falleció en 1954 a los 64 años de edad. Conocido como el tío Senén, aprendió a tocar la gaita con Los brujos de La Almolda y fue el último de los gaiteros de Castejón. “Tocó durante cuarenta años, conocía muy bien el oficio de gaitero, construía pitas y cañas, llegando incluso a fabricarlas para el gaitero de Sariñena, Vicente Capitán” (La gaita de boto aragonesa).

“Era vecino de Tomás Serrate y aprendió a tocar con la mediana cuando trabajaba de pastor con Los Brujos de La Almolda. Era muy mañoso: él mismo se hizo todas las piezas de su gaita y curtió la piel para el boto; solía preparar las pitas con que tocaban él y Vicente Capitán, gaitero de Sariñena. Tocó durante cerca de cuarenta años en Bujaraloz, Castejón, La Almolda y Sena.” (La tradición musical en Los Monegros, Luis Miguel Bajén García y Mario Gros Herrero)

  • Serrate Mallén, Tomás. De sobrenombre Cachencho, natural de Castejón de Monegros, nació en 1880 y falleció en 1971. “Heredó de su padre Gaudencio el oficio de pastor y sus conocimientos como gaitero. Ya de pequeño le llamaban «Cachencher, el gaiterer,» porque iba siempre con la gaita a todas partes. Por lo que se recuerda tocaba únicamente en Castejón.” (La tradición musical en Los Monegros, Luis Miguel Bajén García y Mario Gros Herrero).

Tomás trató de transmitir sus conocimientos a Simeón, “Pero por falta de paciencia arrojó la gaita al fuego en un arrebato” (La gaita de boto aragonesa).

  • Serrate Mayoral, Simeón.  Natural de Castejón de Monegros (Castejón de Monegros,1913 – Zaragoza ,2011). “Fue un magnífico cantante a son de gaita, el último representante de este estilo de canto, así como un infatigable constructor de pitas y cañas para los gaiteros más jóvenes.” (La tradición musical en Los Monegros, Luis Miguel Bajén García y Mario Gros Herrero). En el 2008 se editó “Romances de ronda en Castejón de Monegros” una recopilación de romances del último de los cantadores a son de gaita monegrino.

Gaiteros de La Almolda

  • Falceto Aznar, Cristóbal.  De La Almolda proviene una de las más recordadas sagas de gaiteros, la de Los Brujos, El Brujón o el Tío Brujo de La Almolda. El tío Brujo, nació en 1869 y falleció en 1953 con 84 años, fue pastor y gaitero como su padre, El Brujé, su abuelo y su hermano Mariano (+1953 con 73 años). Aprendió a tocar la gaita de mano de su padre. En la comarca se ha conservad el dicho «ir de pueblo en pueblo como el gaitero de La Almolda» en recuerdo de las muchas localidades a las que acudía esta famosa familia de gaiteros. En la actualidad mantiene la tradición un bisnieto suyo, Jesús Falceto, conocido como El Gaiteré, que toca a dúo con el joven almoldano Luis Badía (La tradición musical en Los Monegros, Luis Miguel Bajén García y Mario Gros Herrero).

    María José Camparola, escribió sobre Cristóbal: «El tío Cristóbal tenía muy mal genio y algún que otro rito misterioso para espantar las pedregadas. Eso sí, su gaita sonaba y sonaba, y donde estaba él estaba la gaita, sea con el ganado, sea en el pueblo… y siempre tocando, aunque no fueran fiestas» (Homenaje en Zaragoza a Jesús Falceto Lacort. Gaitero de La Almolda. Revista Montesnegros N.º 51).

“Su hermano Mariano y su hijo también fueron gaiteros. Le sucedió años más tarde Mariano Labat Pinós “El Mocé”, quien fue pionero en la recuperación de la gaita de boto aragonesa y que también tocó en el dance de Valfarta, y Jesús Falceto Lacort, biznieto de Cristóbal Falceto.”

La gaita de boto aragonesa.

«Cristóbal Falceto Aznar -el Brujo- (1869-1953), inolvidable y afamado gaitero, y don Mariano Labat Pinós -Mozé-(1936-2009) gaitero y persona clave en la historia de mantener e impulsar el dance.«

Identidad y dance: Memoria colectiva.
Máximo Gálvez Samper. Revista Montesnegros
.

“Cristobal Falceto Aznar, pastor de profesión, perteneció a una de las estirpes más conocidas y recordadas de gaiteros, Los Brujos. Quizá fue más que merecido su apodo, “El Tío Brujo”, ya que la magia de Cristobal Falceto, el Gaitero de La Almolda, ha conseguido llegar hasta nuestros días”.

Arafolk (http://www.arafolk.net/tiobrujo.php)

  • Falceto Lacort, Jesús María. Gaitero bisnieto de Cristóbal Falceto Aznar. Comenzó como volante a principios de los años 70 y luego pasó a danzante. Llega como gaitero gracias a una anécdota que da cuenta María José Camparola «Allá por 1974, aquellos años en la que la primavera se quería abrir paso a toda costa ante el invierno, Labordeta actuó en La Almolda y una manera de agasajarlo fue invitarlo a ver la medianas de la gaita del gaitero. ‘Sí, sí… esto era de un gaitero de aquí, el Brujo le llamaban’. Esas medianas las tenía la tía Carmen, tía de Jesús, y no estaba claro dónde iban a acabar y quiso el destino que en ese momento estuviera presente el padre de Jesús: ‘Estas medianas p´al chico, que aprenderá a tocar la gaita…’, asintió su tío Mariano y así fue, volante, un año de danzante y gaitero. Las medianas del bisabuelo, Cristóbal Falceto, el Brujo, acabaron en las manos del bisnieto, pero el mote no» (Homenaje en Zaragoza a Jesús Falceto Lacort. Gaitero de La Almolda. Revista Montesnegros N.º 51).

    Aprendió de Mariano Labat Pinós, con quien llegó a tocar, además de las enseñanzas del danzante mayor Ezequiel Zaballos. Jesús comenzó con gaita gallega hasta su primera gaita de boto aragonesa construida por Mario Gros Herrero a mediados de los 80. Tras enfermar Mariano Labat, Jesús tocó solo a parir de 1991 hasta la incorporación, algunos años más tarde, de Luis Badía Jaria y Jesús María Jaria.

    “A Jesús Falceto, gaitero, nieto y bisnieto de gaiteros. Gaitero de herencia. Gaitero de Dance, y más de los Monegros. Gaitero de su pueblo, La Almolda. Gaitero denominación de origen… y gaitero… por casualidad». Eugenio Gracia.
  • Labat Pinós, Mariano. El Mocé, comenzó a tocar el dance en 1969 con clarinete y, desde el año siguiente, con gaita gallega hasta que lo dejó en 1991. “Es un instrumentista con una relevancia especial, pues contribuyó al mantenimiento de los dances de La Almolda, Castejón y Valfarta y participó en la primera recuperación del dance de Monegrillo” (La tradición musical en Los Monegros, Luis Miguel Bajén García y Mario Gros Herrero).

Gaiteros/as de Lanaja

Andreu Torralba, Macario. Gaitero actual de Lanaja. «En Lanaja no tenemos constancia escrita de que hubiera gaiteros hasta 1982. No obstante, en la sierra hay una aldea escachada que en un inventario que hicimos hace años aparece como la aldea del gaitero.En 1982 quisimos introducir la gaita en el dance, nos construyeron una que fue la primera los de Biella Nuey (Mario Gros Herrero), modelo copiado de la gaita de Bestue, con dos clarines, uno el original y otro adaptado en do a los instrumentos actuales. Conseguimos para poderla pagar que el Ayuntamiento nos subvencionara la mitad creo que fueron 50.000 pesetas. El danzante que la iba a tocar, no fue capaz de hacerlo y por pura tozudez me comprometí yo mismo a hacerla sonar, sin tener ni idea de música y hasta ahora tocando «de oído». Hace unos años se incorporaron dos hermanas Alicia y Alba Escanero Macaya que integramos con más gente la «orquesta sinfónica» del Dance de Lanaja, formada por violín, trompeta, saxo y varias melódicas.» (Andreu Torralba, Macario).

Escanero Macaya, Alicia y Alba. Jóvenes gaiteras del dance de Lanaja desde el 2012 aproximadamente.

Curso 1989 de perfeccionamiento de Gaita en Monegros, programado desde la entonces Mancomunidad. Con Eugenio Gracia, Jesús Acero, Miguel A.Fraile, Macario Andreu y Eduardo Plana. Lanaja 1989. Fondo Eduardo Plana Galindo.

Gaitero de Leciñena

  • Marcén Vázquez, José. Gaitero de Leciñena, falleció en 1993.

Gaiteros/as de Robres

Actualmente el dance de Robres cuenta con los gaiteros Dani Vizcarra Capistros, Gonzalo Gracia Otín y Carlos Bolea Broset. Pronto se unirá la joven gaitera Sandra Cuello Capistros, de la saga Becana que está comenzando con una replica de la gaita familiar.

  • Becana, Mariano. Natural de Robres, falleció en 1805. Sus hijos Francisco y Domingo continuaron con la saga familiar, siendo ambos gaiteros. “Tocaron en Robres, Almudévar y Tardienta entre otras localidades. La tradición se interrumpió por no contar con descendientes varones y las gaitas quedaron arrinconadas en una bodega hasta su redescubrimiento en fecha reciente.”  (La tradición musical en Los Monegros, Luis Miguel Bajén García y Mario Gros Herrero)
  • Becana Oto, Francisco. Natural de Robres, falleció en 1837. Con su hermano Domingo iban juntos a tocar por los pueblos (La gaita de boto aragonesa).
  • Becana Oto, Domingo.  

Los hermanos Becana dejaron de tocar la gaita en 1820, guardando las gaitas en una cesta hasta que, en 1986,el párroco de Robres, D. Carmelo Pérez las encontró. Entre estas piezas había tres largas bordonetas, cuyas características no ofrecían dudas en cuanto a su función original: «El tipo de bordoneta también era nuevo para nosotros: muy largas y construidas a escala del bordón. Eran pues las genuinas bordonetas de caña simple» (Pedro Mir y Martín Blecua: «La gaita de Robres: Clave para la gaita de fuelle en Aragón», Rev. El Pimendón, de Robres (Huesca), nº 3 (monográfico en torno a la gaita). Feb. 1989, p. l6.).

  • Becana Val, Casildo. Gaitero de Robres, vivió a finales del siglo XIX. Decía “No le dejéis la gaita al gaitero de Pallaruelo, que no la devolverá” (La gaita de boto aragonesa). Casildo guardó las gaitas aguardando un sucesor varón que nunca llegó.

Gaiteros de Sariñena

  • Blecua Vitales. Martín. La herencia y relevancia de estos míticos gaiteros sariñenenses la recogió Martín Blecua Vitales, actual gaitero de los dances de Sariñena, Castejón de Monegros y Valfarta. Comenzó a tocar en su pueblo en 1975 con gaita gallega, recuperando el uso de la aragonesa en 1980 junto a Pedro Mir. Es una figura de gran importancia en este periodo crítico, pues aprendió su repertorio del antiguo mayoral de Sariñena Antonio Susín. Blecua colaboró en el mantenimiento musical de muchos dances, siendo sus conocimientos, talante y disposición fundamentales en la definitiva recuperación del instrumento. Ha creado escuela y cuenta con dos discípulos aventajados: Leandro Cucalón, a su vez descendiente de El Rey, y Javier Espada.” (La tradición musical en Los Monegros. Luis Miguel Bajén García y Mario Gros Herrero).

Entrevista a Martín Blecua Vitales.

  • Capitán Inglán, Vicente. “Pierretes”. Natural de Sariñena, falleció en 1967 a los 68 años. Conocido como Pierretes, fue pregonero y cestero en Sariñena. “Fue el último gaitero en activo en los años 60, por lo que acompañó muchos de los dances de los Monegros (La Almolda, Sariñena, Sena, Castejón, Lanaja, Pallaruelo, Tardienta, Valfarta…) y los de los barrios de Las Tenerías y del Rabal de Zaragoza. Además de dances acompañaba el canto de romances e interpretaba pasacalles, procesiones, bailes (Albalatillo, Usón) y rondas (Lastanosa).” (La tradición musical en Los Monegros. Luis Miguel Bajén García y Mario Gros Herrero). Antonio Beltrán Martínez se refiere a é como «señó» Vicente Capitán (El dance aragonés).

“Como gaitero fue correcto, afinaba bien el instrumento, pero como no se hacía las pitas. Al morir el gaitero de Castejón, el tío Senén, tuvo que comprarlas de gaita gallega en Zaragoza” (La gaita de boto aragonesa).

No transmitió su arte y su gaita acabó vendida, en 1963, a Doña Asunción Artero de Sena para el dance de la localidad. La gaita fue cuidada por las hermanas González y luego por Miguel Montull.  

Preludio de fiestas, con gaita:

En casa de un industrial de esta plaza, que con su laborioso esfuerzo ha sabido situarse en la primera línea del comercio sariñenense; abordamos al popular Vicente Capitán.

El amigo Morén, que es el industrial a que me refiero, nos recuerda el olvido que hemos tenido en nuestras pasadas crónicas de esta «institución» popular que se llama «el señor Vicente».

Es cierto. Este hombre tiene la múltiple condición de agente municipal, voz pública, cestero, danzante y gaitero.

Parece raro; pero es así; en Sariñena tenemos un gaitero, que no es el de Gijón; pero que toca la gaita con esa meliflua cadencia que es tan necesaria para el ritmo de la danza, que es un viejo rito. Pues no se crea usted que no está solicitado el señor Vicente; desde Zaragoza hasta Graus; desde Huesca hasta Balaguer…

Cuando los primeros cohetes atruenen el espacio y las campanas se lancen al vuelo, apenas dormido el eco, el señor Vicente tomará su gaita, la inflará y soplará luego es melodía que acompañarán los dances de Sariñena al ritmo de sus bastones y sus aceros bruñidos.

Nueva España – 31 de agosto de 1951.

  • Cucalón Palacio, Leandro. Gaitero actual del dance de Sariñena. se inicia a partir de un taller de gaita impartido por los hermanos Plana, descubriendo que su bisabuelo respondía a uno de los mejores gaiteros sariñenenses, Sixto Lana Muro «El Rey». Además de ejercer de gaitero en el dance de Sariñena lo hace en los dances de Castejón de Monegros, Pallaruelo de Monegros y Valfarta.
  • Cucalón Cano, Mario. Gaitero de Sariñena en la década de 1980. Con once años, pasó de volante del dance de Sariñena a Gaitero. Aprendió a tocar la gaita de la mano de Antonio Susín Palacio, con el clarín pues le costaba abrazar el boto. Comenzó con gaita gallega y luego aragonesa, esta última que forró con piel de una culebra que el mismo cogió por la zona de las Barceladas de Sariñena. Ejerció como gaitero del dance de Sariñena entre 1974 y 1981, cuando tuvo que realizar el servicio militar. Eduardo Plana Galindo lo señala por su alto nivel como gaitero, además «Acompañando con su instrumento a la orquesta de Sariñena Los Kents y Rios-Kents Swou. Hecho sin duda de una enorme relevancia en relación a Gaiteros y Gaitas en los Monegros.»

Mario Cucalón. El dance aragonés, Beltrán Martínez, Antonio.

  • Espada, Javier. Gaitero actual del dance de Sariñena.
  • Lana Muro, Sixto. “El Rey”. Natural de Capdesaso, nació en 1856 pero avecindado en Sariñena, falleciendo en 1936. Es recordado por quienes lo oyeron por su maestría y elegancia al tocar. El siñó Sixto enseñó a varios gaiteros, entre otros a Vicente Capitán, a quien cedió la gaita al retirarse. Acudía a tocar a bodas, bautizos y fiestas en numerosos lugares: Castejón de Monegros, Sariñena, Huesca, donde acompañaba a la comparsa de gigantes y cabezudos, o Zaragoza, en cuya catedral de La Seo tocaba «para misa” (La tradición musical en Los Monegros. Luis Miguel Bajén García y Mario Gros Herrero). En Sariñena trabajó como pastor (La gaita de boto aragonesa).
  • Mir Susín, Juan. Natural de Sariñena falleció en 1996. Fue rebadán del dance de Sariñena hasta que consiguió la gaita aragonesa de El Malo y sustituyó a Capitán en el dance de La Almolda hasta 1968 y en Sariñena hasta 1975. Fue el último gaitero con gaita aragonesa en los años 70, aunque tocaba sin bordón ni bordoneta y usaba pitas gallegas compradas en comercios de Zaragoza.

Murió el 15 de noviembre 1996. “Sucedió a Vicente Capitán. Heredó pocos conocimientos, pues tocaba sin bordón ni bordoneta; sólo usaba el clarín con pitas de gaita gallega” (La gaita de boto aragonesa). “Tuvo el honor de ser el último gaitero aragonés heredero. Por problemas de salud dejó de tocar en público.» (La tradición musical en Los Monegros. Luis Miguel Bajén García y Mario Gros Herrero).

  • Navarro, José. Gaitero del dance de Sariñena fue conocido como el “Zaragozano”. Acabó emigrando a Barcelona. “Coetáneo de Capitán, se recuerda a otro gaitero, José Navarro, El Zaragozano, que interpretó en varias ocasiones el dance de Sariñena” (La tradición musical en Los Monegros. Luis Miguel Bajén García y Mario Gros Herrero).
  • Tella Bornao, Teodoro. Hijo del gaitero Tomás Tella Castán “El Malo”, falleció el 24 de noviembre de 1959, a los 60 años (La gaita de boto aragonesa). Heredó gaita y conocimientos, aunque únicamente tocó en Sariñena (La tradición musical en Los Monegros. Luis Miguel Bajén García y Mario Gros Herrero). Su gaita fue comprada por Juan Mir Susín.
  • Tella Castán, Tomás. “El Malo”.  Natural de Sariñena, falleció en 1934 a los 65 años. Fue también pastor y pertenecía a la familia de Casa el Gaitero y parece ser que construyó su propia gaita. “A pesar de su apodo familiar, los que le oyeron tocar le reconocen como un gran instrumentista, el mejor de su época. Tocó en Sariñena, Pallaruelo, Sena, Castejón, Tardienta, Huesca, Zaragoza o pueblos de Lérida como Almacellas” (La tradición musical en Los Monegros. Luis Miguel Bajén García y Mario Gros Herrero). “Excelente gaitero que, a juicio de los abuelos de Castejón de Monegros y Pallaruelo de Monegros, fue el mejor gaitero de Sariñena” (La gaita de boto aragonesa).

Gaiteros/as de Sena

Antiguamente hay constancia que acudían gaiteros de Sariñena y Tamarite, a principios del siglo pasado (Siglo XX), La mundanza Arroyuelos a la mar la llamaban “Arrubielos”, porque así la llamaban los gaiteros de Tamarite. En una foto de 1920, de Ricardo del Arco, aparece el gaitero “El Malo”. Mosén Miguel Huget, párroco de Sena, llegó a ejercer de gaitero en la localidad monegrina. 

Primer Curso de Gaita en Sena. Con Daniel Ardanuy, Alberto Uriol, Eduardo Plana, Carlos Plana y Jaime Ramón. Sena 1991. Fondo Eduardo Plana Galindo.

  • Montúll Simón, Nuria. Aprendió de Carlos y Eduardo Plana Galindo y desde el 2013 ejerce de gaitera en el dance de Sena. Nuria está haciendo escuela, desde el 2017 dulzaina y del 2021 de gaita. Cuenta con jóvenes gaiteros y gaiteras que van tocando en el dance de la localidad: Clara Sese Períz, Marian Pellicer Soler, Vera Villafaina Soler, Alejo Villafaina Soler, Héctor Castel Campos y Leo Barrau Robledo.
  • Plana Galindo, Carlos (1965). Gaitero de Sena desde 1978.
  • Plana Galindo, Eduardo (1963). Gaitero de Sena 1978.

Carlos y Eduardo Plana Galindo aprendieron y recuperaron la gaita de boto y acompañaron a Jaime Ramón, como gaiteros en Sena. Comenzaron con los cursos para nuevos gaiteros. Los primeros a quienes enseñó Carlos, ya en la década de los 80, fueron Daniel Ardanuy, Alberto Uriol y Miguel Uriol. Los dos primeros fueron Gaiteros titulares de gran nivel en el Dance de Sena durante muchos años y hasta hace poco. En sucesivos cursos y cronológicamente, se iniciaron, Ernesto Montull y Fran Sesé. Ya a partir de 2010, se iniciaron con Carlos y Eduardo: Ramón Plana, Jorge Suelves, Elvira Plana, Belén Plana y Nuria Montull. Igualmente en esa época lo intentaron, Concha Santamaría y Daniel Nerin. En 2019, comenzó, aprendió y tocó en 2021 la gaita con el dance de Sena, Gonzalo García. (Plana Galindo, Eduardo).

Carlos y Eduardo realizaron varios talleres en Sena, de luthiería y de técnica. Luego, Eduardo hizo dos de luthiería en Zaragoza (1992) y Bujaraloz (1993). En Zaragoza continúan los de técnica de forma estable hasta hoy, en Casa Xixena del Arrabal. Carlos hizo todos los demás: Albalate, Barbastro, Jaca, Poleñino y Huesca, donde luego siguió de forma estable, continuando su legado en la Escuela Municipal de Huesca, donde creo la especialidad con los primeros talleres (Plana galindo, Eduardo).

Primeras Gaiteras de Sena. Con Belén Plana, Elvira Plana y Ramón Plana. Graus 2006. Fondo Eduardo Plana Galindo.

  • Plana Vargas, Ramón. Aprendió de Carlos y Eduardo Plana Galindo y desde el 2013 ejerce de gaitero en el dance de Sena.
  • Ramón Bitrián, Jaime. Natural de Sena, aprendió las mudanzas del dance de su pueblo con mosén Miguel Huguet, párroco de Sena y defensor de la pervivencia del dance. Aunque inicialmente intentó utilizar el viejo instrumento de Vicente Capitán, a quien compró la gaita, tocó el dance de Sena con gaita gallega. Desde 1987 sigue haciéndolo con gaita aragonesa en compañía de los hermanos Carlos y Eduardo Plana.  (La tradición musical en Los Monegros, Luis Miguel Bajén García y Mario Gros Herrero). En la década de 1980, Antón Corral de la Universidad Popular de Vigo reprodujo las piezas de la gaita conservada en Sena. 
  • Suelves Mur, Jorge. Aprendió de Carlos y Eduardo Plana Galindo y desde el 2013 ejerce de gaitero en el dance de Sena.

Curso 2013 de Gaita en Sena. Con Ramón Plana, Belén Plana, Jorge Suelves, Nuria Montull, Eduardo Plana y Jaime Ramón. Fondo Eduardo Plana Galindo.

Gaiteros de Tardienta

En el dance de Tardienta, la gaita estuvo presente durante muchos años. Hay constancia del gaitero de Robres Mariano Becana o Tomás Tella Castán y Vicente Capitán Inglán de Sariñena, que se acercaban a Tardienta durante las fiestas para la interpretación de sus mudanzas. El dance de Tardienta se perdió hasta su recuperación a finales de los años 70. Sergio Martínez Rui (El dance de Monegros. A partir de un estudio particular del dance de Tardienta y un proyecto de recuperación del dance de Grañén), cita la presencia en 1981 de los gaiteros Elias Abadía Aso y Francisco Peleato Estaún, según información proporcionada por la Agrupación Cultural “Santa Quiteria”. Villa de Tardienta.

  • Abadía Aso, Elías.Tocó, de forma autodidacta, la gaita gallega para acompañar el dance desde 1983 a 1987.” (La tradición musical en Los Monegros. Luis Miguel Bajén García y Mario Gros Herrero).
  • Peleato Estaún, Francisco. Autodidacta con Elías Aabadía. Ambos, con dos gaitas gallegas comenzaron a acompañar el dance «En solitario en un principio y, posteriormente acompañados por la magnífica Banda «El Guante Blanco» de Tardienta que, desde su formación y hasta la actualidad, se encargan de la parte musical.» (Danzantes de Tardienta).

«En el año 2010 la gaita de boto llegó de nuevo al dance de Tardienta, gracias a la afición de uno de sus danzantes y de José Manuel Barluenga y Álvaro García, únicamente para la interpretación del ofertorio (popularmente llamado «tiroriro») en la misa del 23 de mayo. Actualmente, José Manuel y Alfredo Viñuales, miembro de la banda, se encargan de que el sonido de la gaita este presente en el dance de Tardienta.»(Danzantes de Tardienta).

Gaiteros de Valfarta

  • Ballarín, Agustín y Labrador, Daniel tocaron en alguna ocasión las dianas con una antigua gaita gallega en el primer tercio del siglo pasado. (La tradición musical en Los Monegros. Luis Miguel Bajén García y Mario Gros Herrero).

Patricia Puértolas Alegre


Patricia ha sido voz y alma de Radio Monegros. Grañenense y monegrina, es una apasionada de Los Monegros, comprometida con su día a día, creando su propio medio de comunicación «Desde Monegros». Desde el rigor y la cercanía, actualidad y artículos, sigue poniendo voz a Los Monegros, apostando por esta tierra que lleva en su corazón. Hoy le toca ser noticia.

Vivo en mi localidad natal, Grañén, donde disfruto del contacto directo de sus gentes. También de aquellos lugares que han formado parte de mi niñez y adolescencia. Me gusta su familiaridad. Siento un gran apego por mi tierra.

Soy licenciada en Periodismo por la Universidad SEK de Segovia (2001-2005) y Posgrado en Reporterismo por la Universidad Ramón Llull de Barcelona (2006).

Mi misión siempre ha sido contar historias, desde la cercanía y el compromiso, lo que resulta inherente a mi condición de periodista rural. Desde mis inicios, he ejercido esta labor en mi propio territorio, donde comencé mi trayectoria profesional como redactora en la extinta emisora Radio Monegros. Desde hace 15 años, soy corresponsal del Heraldo de Aragón y en 2013, lancé el periódico digital Desde Monegos, un nombre que revela el punto del que parten sus historias y el lugar desde el que se escriben. Mi trabajo me ha permitido conocer a gente maravillosa, que ama este territorio y que contribuye a su desarrollo. A los colaboradores de Radio Monegros, uniría muchos otros nombres propios, entre ellos, personas relacionadas con las artes, el teatro, el folclore, la investigación o el asociacionismo.

También soy coautora de los libros ‘Curbe, 50 años de vida’ y ‘La Cartuja de Monegros. 50 años echando raíces’, que me han permitido conocer y compartir las historias personales de un grupo de hombres y mujeres que un día dejaron atrás todo lo conocido para crear un nuevo hogar en mitad de Los Monegros. Ambas publicaciones tienen un carácter muy periodístico, con muchos rostros y testimonios que son historia viva de nuestra comarca. En ambos casos, compartí el proyecto con la investigadora Gemma Grau.

De forma más reciente, y junto a otra compañera y amiga, Victoria Fortuño, hemos sacado adelante una nueva publicación sobre el 50 aniversario de la SAT 580 Secadero de Cereales Santiago de Grañén. El trabajo realizado también contribuye a preservar la memoria histórica del municipio.  

¿Qué es el periodismo? En general y desde el medio rural, sus dificultades.

El periodismo es el arte de contar historias. Yo soy periodista rural por vocación y elección. También a base de empeño, es decir, por pura perseverancia. Y, como muchas compañeras y compañeros que han elegido la vida en el pueblo, me mantengo con la obligación de ser autónoma y emprendedora. Nunca he tenido un único trabajo.

Soy de las que creen en el valor del periodismo local como herramienta de cambio, dando voz y espacio a sus protagonistas. El periodista local es clave para hacer pueblo y poner en valor el patrimonio de un territorio, fomentado la identidad de sus gentes con su tierra y por lo tanto, su arraigo, lo que contribuye a luchar contra la despoblación y a crear pueblos vivos. Para amar, hay que conocer, y, cuando se ama un territorio y se está orgulloso del mismo, se crea un vínculo más difícil de romper. En una comarca como la nuestra, con un territorio tan extenso y poco poblado, la información diaria vertebra, une, dignifica y potencia.

A nuestro favor, juegan compromiso, conocimiento y cercanía. En mi caso, me gusta desplazarme siempre que puedo, es decir, conocer cada realidad de primera mano y narrar desde el lugar, tirando mucho de reportajes y crónicas. A lo largo de estos años, sumo miles de kilómetros. Y con gusto. Me encanta haber tenido la oportunidad de ver danzar a cada uno de los grupos de Los Monegros, haber compartido decenas de romerías, tradiciones o fiestas o haber mantenido largas charlas con personas relacionadas con el mundo de la cultura, el tejido asociativo, el sector primario, el emprendimiento, etc. Al moverte y mezclarte con la gente, tu perspectiva y tu narración se enriquecen. El problema está siempre en la falta de tiempo. Tal y como he dicho, la mayoría tenemos más de un trabajo y además, el día a día suele ser exigente, lo que limita los desplazamientos o los temas que requieren mayor dedicación.

A nuestro trabajo, además de compromiso y cercanía, también debemos sumar crítica e independencia, y yo creo que existe o ya me hubiera dedicado a otra cosa, pero la autocensura y la dependencia de determinadas fuentes de financiación -especialmente cuando se carece de músculo empresarial- también juegan su papel en el medio rural.

El papel de la mujer en el medio rural, como trabajadoras y periodistas o colaboradoras.

A través de nuestro trabajo, es fácil comprobar el destacado papel de la mujer en el medio rural y en general, en cualquier ámbito de la vida. En nuestros pueblos, son las que mantienen la vida social y cultural, las que siempre están dispuestas a sumar a cualquier iniciativa y por supuesto, cada vez más las que desarrollan con éxito su labor profesional y emprenden con decisión para mover la economía local. Todavía es necesario generar nuevas oportunidades y seguir trabajando en materia de igualdad. La conciliación sigue siendo muy complicada.  

Soy madre de dos niñas y desde que llegaron a mi vida, además de volverme más práctica, he tenido que reducir el ritmo y acotar mi trabajo. Para sobrevivir (llegar a todo es imposible), me valgo de una excelente red de apoyo familiar y de las bondades que brinda vivir en un pueblo con servicios básicos.

¿Papel, radio, televisión o medio digital?

Todos los medios tienen su encanto. Todavía soy una enamorada del papel; me gusta pasar las páginas de un periódico y tocar el resultado del trabajo realizado. El digital alivia la presión del espacio contado en caracteres, es decir, a diferencia del papel, no tienes la obligación de ceñirte a una extensión concreta y además, puedes introducir imágenes, vídeos, etc. La radio me apasiona; es un medio vivo y lleno de posibilidades. Tiene el aliciente del contacto directo con el entrevistado y por supuesto, con el oyente. Además, ofrece la posibilidad de jugar con los silencios, con la fuerza de la música o los efectos sonoros. Hasta las risas tienen cabida y cuentan. Mi experiencia en Radio Monegros, junto a Elena Villellas, fue un maravilloso aprendizaje a nivel profesional y personal y además, me sirvió para conocer y por lo tanto, para amar más mi comarca y a sus gentes.

Durante mi etapa como corresponsal del Heraldo de Aragón en el Bajo Cinca, entré en contacto con Digital Fraga TV y su responsable, Jorge Larroya. Y también me gustó el medio, ya que el resultado del trabajo se luce cuando se miman las imágenes y la edición.

¿Un medio de comunicación? Un/a periodista de referencia?

Aunque hay grandes profesionales, yo me adentré en este oficio por mi pasión por la escritura y mi vocación como contadora de historias. Y, en este sentido, siempre me han inspirado aquellos que se mueven entre el periodismo y la literatura como Juan José Millás, Gabriel García Márquez, Manuel Rivas, Miguel Delibes o Truman Capote. Son la mejor escuela de narrativa. Ahora bien, he tenido además otros ejemplos cercanos e inspiradores que me han ayudado a crecer en este oficio. He aprendido mucho del resto de periodistas vinculadas a Los Monegros y de mis compañeros y compañeras de la redacción del Heraldo de Aragón en Huesca.

¿Un personaje de Los Monegros?

Miguel Servet, natural de Villanueva de Sijena, es uno de nuestros personajes históricos más inspiradores. Médico, teólogo y erudito es probablemente el más universal. Fue un hombre admirable, de profundas convicciones, que está considerado –y ese es su valor más excepcional– el padre de la libertad de pensamiento y conciencia.

¿Qué momento histórico, suceso o hecho de Los Monegros os gustaría haber cubierto?

Monegros lleva décadas luchando por la llegada del agua y la extensión de los regadíos. Hace cien años, hubiera sido emocionante acompañar y narrar la marcha de las Canalistas de Lanaja o, de forma más reciente, la inauguración del Abrazo de Tardienta. Aún quedan reivindicaciones históricas pendientes y por lo tanto, muchas oportunidades de contarlas en voz de sus protagonistas. Por ejemplo, por fin ha comenzado ya la cuenta atrás para la construcción de la tubería de Valdurrios, que permitirá el riego de más de 6.000 hectáreas de Bujaraloz, Peñalba y Fraga.

¿Una noticia importante en Los Monegros? ¿Cuál ha sido?

A lo largo de los últimos años, y en relación a la recuperación de nuestro patrimonio, ha habido dos muy destacadas: la vuelta de una parte importante del tesoro artístico de Sijena, que era además una cuestión de justicia y dignidad, tal y como dice el lema de la plataforma Sijena Sí; y el paso a manos públicas de la Cartuja de Nuestra Señora de Las Fuentes, lo que ha permitido frenar su progresivo deterioro y devolverle de forma paulatina su esplendor, gracias a la decidida apuesta de la Diputación de Huesca. Ahora mismo, como monegrina, me emociona ver el progreso de las obras, con el importante avance de la restauración de las pinturas, y en especial, la apuesta por darle vida a través de potentes actividades y conciertos.

En 2011, también fue algo extraordinario poder compartir y contar la alegría de la llegada del Gordo ‘más gordo’ de la historia de la Lotería de Navidad a Los Monegros. Las mujeres de Sodeto repartieron casa a casa una parte importante de aquellos 720 millones que dejó el célebre 58.268. El titular del décimo aniversario dejaba claro el destino de gran parte del dinero y su repercusión real en la zona: «Se compraron más tractores que coches de lujo».

¿Una noticia soñada para Los Monegros?

Al recorrer las calles de mi pueblo, especialmente cuando salgo a última hora, y los capazos son escasos, no puedo evitar fijarme en las casas que llevan tiempo vacías. A veces las he contado calle a calle, recordando a sus últimos habitantes, a los que ya no están o a los que un día se fueron. Aunque sea poco a poco, espero ver y narrar que la situación se va revirtiendo, que nuestros pueblos ganan en número de habitantes y que cada vez son más las casas que vuelven a llenarse de vida. A raíz de la pandemia, algunas poblaciones han recibido el retorno de hijos del pueblo o simplemente de nuevas familias que han apostado por las bondades del medio rural. Todas ellas historias bonitas que contar. También espero seguir escribiendo de aquellos y aquellas que logran hacer realidad aquí sus sueños, de monegrinas que derriban barreras y de jóvenes que aman su tierra.   

Un lugar de Los Monegros

Me resulta muy difícil elegir. Tengo una larga lista: el sabinar de Pallaruelo, la Laguna de Sariñena, la sierra de Jubierre, los paisajes esteparios de Monegrillo, la Cartuja de Las Fuentes… También tenemos localidades con mucho encanto como Sena o Torralba de Aragón. Y me encantan los pueblos de colonización y por supuesto, los atardeceres que puedes contemplar en la zona de la Gabarda o las serretas de Marcén y Fraella.

Sara Villellas Martínez


Sara Villellas Martínez representa a muchas de las personas que han tenido que desarrollar su carrera profesional fuera de su pueblo. Periodista y locutora de noticias en Aragón Radio, su voz nos ha transmitido la actualidad a través de las ondas aragonesas. Persona brillante, profesional, cercana, toda una comunicadora que reflexiona sobre el periodismo y sobre su papel en el medio rural. Hoy le toca ser noticia.

Soy Sara Villellas Martínez, quinta del 80, y me criaron y educaron en Sariñena hasta los 18 años, cuando me marché a estudiar Periodismo a Madrid, siendo consciente de que ya no regresaría. De mi infancia recuerdo a Sor Felisa en el patio de “las monjas”; la sabiduría de Mariano Baches para enseñarnos de los libros y de la vida (gracias siempre, Mariano); soñar en clase que nos tocaba la lotería para repoblar esos Monegros secos, casi perdidos (cuando todavía se repoblaba con árboles y no con personas); las bajadas en monopatín por la calle Larrosa; jugar a las casetas en Los Cuadrones; nuestra Casa de Juventud; las verbenas en la discoteca; las Peñas…

Elegí periodismo porque es una profesión que te impide dejar de estudiar. Como decían en la Facultad, así sabemos “un poco de todo y mucho de nada”. También me impactaba el poder que tiene la palabra y la necesidad de saber usarla.

A Los Monegros regreso a ver a la familia y a las amistades.


¿Qué es el periodismo? En general y desde el medio rural, sus dificultades.

En la actualidad desconozco dónde queda el periodismo. Probablemente hay resquicios del mismo en los pequeños medios de comunicación, donde la información va directamente de la fuente al público. Y algunos atisbos de periodismo de investigación. Lo demás, desde mi punto de vista, se ha convertido en información “de carril”, de rueda de prensa, con textos copiados de gabinetes de comunicación y un lenguaje alejado de la realidad y de lo que a la ciudadanía podría interesarle. Y en cuanto al periodismo en el medio rural, su dificultad supongo que reside en su propia supervivencia. Si no hay medios económicos detrás es difícil mantenerlo, los salarios son precarios, las funciones de los periodistas en el medio rural se multiplican, algunos son locutores, comerciales, fotógrafos, cámaras de video, expertos en redes sociales… el “periodista orquesta”.

El papel de la mujer en el medio rural, como trabajadoras y periodistas o colaboradoras.


Siendo una profesión en la que la mayoría de trabajadoras son mujeres, también en el medio rural, se suele dar más visibilidad a los hombres. Por eso, gracias por la visibilidad y por estas líneas. Creo que una profesión sin horarios ni calendarios como ésta ya es bastante difícil de llevar, como para hacerlo sin medios, en el medio rural, con dificultades para conciliar y con escaso margen para ocupar puestos de responsabilidad.


¿Papel, radio, televisión o medio digital?

He probado todo menos televisión, porque no me gusta que se me vea ni que se me reconozca. Con 19 años las ondas me engancharon y ahí sigo. La radio siempre está ahí. Siempre. Para informar de cualquier noticia en el mismo instante en el que ocurre, para acompañar en todo momento, para entretener, escuchar música, y ahora mucho más especializada a través de podcast.

¿Un medio de comunicación? Un/a periodista de referencia?

Os Monegros me parece un gran medio de comunicación por varias palabras que me parecen clave: memoria, no olvidar y rostros en femenino. 

Periodistas de referencia: Ángels Barceló y Maruja Torres. La Mirada de Maruja me parece simplemente genial.


¿Un personaje de Los Monegros?

Todas las mujeres que durante décadas han trabajado fuera y dentro de casa, lo mismo en la agricultura, que en la ganadería, que criando a los hijos, que cuidando a padres, suegros, tíos, sin remuneración, sin que fuera considerado “trabajo” y sin que se les reconociera su esfuerzo. Y todas aquellas que no pudieron tener el futuro que habían elegido porque les obligaron a “quedarse en casa”.

¿Qué momento histórico, suceso o hecho de Los Monegros os gustaría  haber cubierto?


Quizá el proceso del inicio de la vida en los pueblos de colonización. Contar las historias de quienes empezaron una nueva vida en una zona como Monegros, sobre todo en los inicios, cuando no tenían ni los servicios más básicos.

¿Una noticia importante en Los Monegros? ¿Cuál ha sido?


Supongo que “el agua”, el regadío, que cambió sustancialmente la cultura agraria de la zona. Siempre he creído que su tardanza tuvo un impacto no sólo económico, sino social y cultural, si se compara con otras zonas que se desarrollaron antes.

¿Una noticia soñada para Los Monegros?


Quizá una buena noticia sería que, siendo un territorio del que sale tanta materia prima, los productos  agrarios y ganaderos se procesaran y comercializaran desde allí. Poco valor añadido dejamos en la tierra si todo se importa bruto, sin elaborar.

Aunque, para dar que hablar, a veces sueño con que los vecinos de mi pueblo se olvidan de las cuatro ruedas y van andando al colegio, a por el pan o a por tabaco. Me gustaría beber agua del grifo los 365 días sin sustos. Y respirar otro aire. Me gustaría ver más verde, menos árboles podados como para leña y menos asfalto. Diría que a veces nos empeñamos en copiar las desventajas de las ciudades.


Un lugar de Los Monegros

El Castillo Cuadrado de San Lorenzo del Flumen. Por apego.

Marga Bretos Cazcarra


Marga Bretos Cazcarra lleva años como colaboradora del Diario del Altoaragón, además de participar en otros medios. Su cercanía y pasión, su humildad y a la vez su constante trabajo la hacen una persona excepcional, siempre poniendo en valor a nuestros pueblos y a su gente. Una trayectoria encomiable digna de reconocer. Hoy le toca a ella ser protagonista.

Nací en Sariñena y siempre he vivido aquí, si bien hubo una época que me gustaba vivir en Zaragoza o Huesca, pero cuando volvía, me emocionaba cuando veía La Laguna. Soy sariñenese total y creo que es un sentimiento que he inculcado a mis hijas y nietas, de hecho, Eva dice que su pueblo es Sariñena…Mar todavía no habla.

 ¿Cómo has llegado a ser colaboradora?

Fue en 2009, cuando Elena Villellas dejó de trabajar para el Diario del Altoaragón y Javier García Antón me propuso colaborar durante unos meses hasta que encontraran a la persona adecuada…¡llevan buscando 14 años!.

¿Qué es el periodismo? En general y desde el medio rural, sus dificultades.

Como todos sabéis no soy periodista, simplemente colaboro con el Diario y con la revista Quio, pero considero que es una forma de dar voz a nuestros pueblos, que se caracteriza por la cercanía con los vecinos, agrupaciones y colectivos, que son los que realizan casi todas las actividades. También pienso que es una vía para difundir la cultura, tradiciones y patrimonio de los pueblos, una forma de hacer saber que nuestros pueblos están vivos.

Dificultades, no muchas, solo que igual tienes que escribir de un concierto de piano, que, de alfalfa, que de dance…hay que leer mucho y estar muy al día, incluso hay quien te utiliza para su propio beneficio, pero eso, afortunadamente, pasa muy poco.

El papel de la mujer en el medio rural, como trabajadoras y periodistas o colaboradoras.

La mujer es básica en las zonas rurales. Tenemos que hacer de todo y luchar por desarrollarnos como persona, como madres, como trabajadoras, lo de la conciliación familiar no existe, pero es motivador ver los ejemplos de mujeres rurales emprendedoras y los proyectos innovadores que han puesto en marcha.

Aquí tenemos tres ejemplos muy claros, Elena Villellas con tres hijos, Patricia Puertolas con mellizas y Victoria Fortuño con mellizos, tres grandes profesionales que llegan a todo, trabajo, familia, casa… y además lo hacen todo muy bien, siempre con una gran empatía y objetividad.

¿Papel, radio, televisión o medio digital?

Papel en primer lugar y medio digital, que ayuda mucho.

¿Un medio de comunicación? ¿Un/a periodista de referencia?

Los periódicos de Huesca y Zaragoza, son como más de casa.

Periodista de referencia, no, periodistas, las tres de aquí, Elena, Patricia y Victoria y a los que admiro mucho: Javier García Antón, Myriam Martínez, Mercedes Manterola y el gran Leontxo García, sobre todo por sus charlas y narraciones de sus viajes.

¿Un personaje de Los Monegros?

Ufff, hay muchos, uno de ellos eres tú, Joaquín Ruiz, otro Alberto Lasheras, el fotógrafo Fernando G Seral, hay una gran lista de personas entrañables y queridas por su bien hacer, por su personalidad, por su esfuerzo por mantener esta tierra viva.

¿Qué momento histórico, suceso o hecho de Los Monegros os gustaría 
haber cubierto?

La inauguración del Canal de Los Monegros y ver las caras de las canalistas de Lanaja.

¿Una noticia importante en Los Monegros? ¿Cuál ha sido?

La insensatez de Gran Scala, solo sirvió para poner a Los Monegros en el mundo.

¿Qué noticia consideras ha sido la más importante para Los Monegros?

La recuperación de La Cartuja de las Fuentes y de los Bienes de Sijena.

¿Una noticia soñada para Los Monegros?

‘El auge de empleo y emprendimiento hace que los jóvenes monegrinos se queden a vivir en su comarca”

Un lugar de Los Monegros

Varios, La Laguna de Sariñena, el río Alcanadre, la Sierra de Jubierre…, Los Monegros son únicos y sus cielos un constante espectáculo.

Ramón Álvarez Novas


A través de cartas y testimonios familiares, la vida de Ramón Álvarez Novas se pierde en Leciñena el 11 de septiembre de 1937. Gracias a María Castro Álvarez, nieta de Ramón, reconstruimos parte de su vida, con la esperanza de encontrar el lugar exacto donde reposan sus restos.

Ramón Álvarez Novas. Fotografía familiar.

Ramón Álvarez Novas nació en O Grove, Pontevedra, el 24 de julio de 1910. Fue jornalero, cantero y labrador. Con veintitrés años se casó con Adolfina Pérez Lores, teniendo una hija, Dolores Álvarez Pérez.

En junio o julio de 1937, a los veintisiete años de edad, Ramón fue llamado a filas para combatir en la guerra de España. Es destinado al regimiento Carros de Combate 2.° Batallón, dirección que, en agosto de 1937, figuraba en una carta que Ramón envió a su familia “Carros de Combate n° 2, 3.ª del 2.° Batallón Leciñena, Zaragoza”. Anteriormente, una carta del 23 de junio de 1937, carta muy deteriorada, ya avisaba que se encontraba por la zona: “Leciñena, junio de 1937, Zaragoza, Infantería Gerona”. Probablemente, Ramón llegó a Leciñena el 10 de junio de 1937.

Cartas familiares de Ramón Álvarez Novas.

Por contextualizar, el regimiento de Carros número 2 fue creado en 1931 a partir de la Compañía de Carros de Asalto (1925-1931) y estaba radicado en Zaragoza con el nombre de Regimiento de Carros Ligeros nº 2. Contaba en 1936 solamente con 5 Renault FT 17, ya muy viejos, provenientes de la Guerra de Marruecos. Durante la Guerra Civil Española (1936-1939) formó parte activa en las acciones bélicas del bando sublevado.

A Ramón lo fusilaron el 11 de septiembre de 1937, por los de su propio bando, por ser considerado un espía. Se supo de su muerte el 13 de septiembre, siendo testigos varios vecinos que eran compañeros en el frente “Mi otro abuelo estaba presente, el padre de mi padre. No sé cómo, pero Ramón se encontró con un cuñado, el hermano más pequeño de mi abuela, que estaba en el bando contrario. Hablaron, mi tío no estaba muy bien y Ramón quedó preocupado. De vuelta a sus filas, de noche habló en sueños y por ello fue considerado un traidor.” (Testimonio familiar, María Castro Álvarez).

Los recuerdos familiares se han ido transmitiendo hasta María, a pesar del silencio y lo doloroso que la guerra y la dictadura supuso. “Mi tío volvió, pero volvió loco, su cabeza nunca fue la misma y murió joven”. Para María nada le haría más feliz que poder recuperar sus restos: “Si alguien puede darme alguna información lo agradecería. Mi abuela y mi mamá ya fallecieron sin saber dónde estaban sus restos”. (Testimonio familiar, María Castro Álvarez).

Ramón Álvarez Novas. Fotografía familiar.

Con la esperanza de poder saber el lugar donde descansa Ramón, se agradecería cualquier ayuda que pueda conducir a que Ramón pueda volver cerca del mar, a su Ría de Arousa, a su tierra Galega y que María pueda mirar a su océano Atlántico, donde las olas siempre regresan.   

Gracias al Ayuntamiento de Leciñena, a Raúl Gracia, Gonzalo Gavin, Constantino Escuer, al Portal de archivos españoles (PARES) y a los Archivos Provinciales de Huesca y Pontevedra por su buena disposición y colaboración.

Antonio Blas Samper Gerico, Mayoral de La Almolda


Antonio Blas Samper Gerico nació en Leciñena, el 2 de mayo de 1949, aunque prácticamente ha vivido toda su vida en La Almolda; donde eran naturales sus padres. Mecánico, herrero, mayoral del dance e incluso ha ejercido de alcalde. Con Blas, como le conocen en La Almolda, repasamos su vida y con ella parte de la vida de localidad monegrina. 

Su padre era tratante de cerdos, tristemente falleció al poco de nacer Blas, en octubre del mismo año. Por ello, la familia se trasladó a La Almolda donde Blas se crio con su madre y abuelos maternos. Su madre trabajó en la fábrica de géneros de punto de La Almolda “Hacían tejidos que mandaban a Barcelona donde hacían las ropas”. En la fábrica llegaron a trabajar entre unas 15 a 20 mujeres.

Blas fue a la escuela de La Almolda hasta los 10 años, luego pasó a los pasionistas de Zuera, en San Gabriel, donde estuvo tres años. Por La Almolda solía jugar mucho al boli “Con una vara larga, de unos 80 cm, y otra de 20cm con punta a los dos lados. Con la vara larga había que darle a una punta de la corta y cuando saltaba, una vez en el aire, se le tenía que golpear”.

En La Almolda se ha vivido de la agricultura y la ganadería lanar, principalmente, cuenta Blas. Además, han tenido viñas, almendreras, olivares. El agua era escasa, la recogían de balsas, principalmente de la balsa buena, y la almacenaban en tinajas y aljibes. Para los animales la iban a buscar con cubos y en el pozo de la Val tenía una noria por la que sacaban agua para el ganado y las caballerías. Cuando no había agua tenían que ir a cogerla a los aljibes de Pina de Ebro, sin que les pillase el forestal, pues les hacía vaciar los pozales de agua. Solían ir a buscar agua con cubas de 300 o 400 litros con un par de mulas y, para que no les pillasen, salían por la noche a las tres de la mañana.

Se hacía yeso, aún quedan muchos hornos antiguos por La Almolda, incluso había un molino de yeso. Las piedras de yeso “los chesos” se cocían en hornos de arco, hacían leña con sisallos y luego, una vez cocidas, las piedras se molían obteniendo el yeso. Para construir iban a Albalatillo a buscar gravas.

Hacía Caspe y Batea vendían paja que se cambiaba por aceite “Se aprovechaba para hacer algo de estraperlo que se escondía entre la paja”. La empresa Carreras compraba esparto y lo que no valía, las raíces “peines”, también conocido como “la borra” lo acumulaban y los zagales iban a tirarse y “rebulcarse”. Cuando llovía se ponían a hacer fencejos, que en La Almolda se les conocen como “Vencejos”.

A los 14 años, Blas volvió a La Almolda y bajó a Bujaraloz a aprender mecánica en el taller Tractorauto. Estuvo hasta que tuvo que realizar el servicio militar a los 21 años. Después, estableció en La Almolda su propio taller como mecánico, evolucionando con el tiempo hacía la herrería: Rejas, barandillas, arreglo de aperos agrícolas…

Blas ha sido y es muy activo, fue presidente de la rondalla local Ecos de la Sierra, ha estado en la comisión de fiestas, concejal durante cuatro años y ha ostentado el cargo de alcalde de La Almolda ocho años.

Actualmente ejerce como mayoral del dance de La Almolda tras dejarlo su tío Luis Samper Boned. El dance lo celebran para Santa Quiteria y San Urbez, realizando mudanzas de palos y espadas junto al gaitero. Los días 22 y 23 de mayo realizan las despertaderas y a las seis de la mañana van tocando por todo el pueblo, cantando coplas, principalmente mujeres.

El día 21, a las cinco de la tarde, se danza por las calles por donde hay capillas de santos “Se sale de la plaza de España y se danza ante cada santo”.  Luego, los mayordomos de cada santo invitan a un picoteo, antiguamente dos bizcochos a cada danzante y vino “Ahora sacan de todo”. Suelen acabar a las diez de la noche.

A las siete de la mañana realizan el rosario de la aurora, pero antes hacen la despertadera que va despertando a los danzantes a las seis de la mañana para acudir al rosario. En el el rosario se da una vuelta al pueblo en procesión, los días 22 y 23 a las ocho de la mañana. Luego se baja a casa del mayoral a tomar una copa de anís y unas avellanas.

A las diez de la mañana acuden a la plaza, el primer día de procesión suben a Santa Quiteria, hasta las piscinas (Antigua balsa) danzando y luego andando hasta la ermita. Se hace misa y los danzantes forman dentro de la iglesia. Luego se danza fuera, en la replaceta de Santa Quiteria, y se baja hasta las piscinas para volver a hacer procesión hasta la iglesia, bajando en formación con la banda de música de La Almolda. En la plaza de la iglesia se danza frente al ayuntamiento y luego se procede al vermut a costa de los mayorales de la cofradía.

A las diez de la noche se forma en la plaza para subir con las autoridades a la iglesia y luego a la plaza. Es la noche en que se realizan fuegos artificiales. El segundo día dan vueltas al pueblo en vez de subir a la ermita.

El día 24 hacen una comida todos los danzantes.

El dance actúa tanto con gaitero como con la banda municipal. El antiguo gaitero era Cristóbal Falceto y actualmente ejercen José María Falceto Lascort y Luis Baria Jaria. Mariano Labat Pinos empezó con el clarinete. “El dance de La Almolda tiene que ser rápido, pero no corrido, lo hace el gaitero, de siempre tiene que ser repiquete, se tiene que dar muy rápido, cinco palos en muy poco tiempo”. Danzan siete cuadros “El dance está vivo, aunque es difícil ensayar la gente lo lleva muy adentro y se hace con mucho cariño e ilusión”.  Su abuelo Constantino Samper Jaria también fue mayoral, hasta 1962, y su hijo Máximo Samper Bonet hasta 1982. Blas lleva como mayoral unos diez años, lo lleva en la sangre.

El dance de La Almolda quedó recogido por Ezequiel Zeballos Carreras (1922-1993). Ezquiel fue carpintero y danzante mayor y autor del libro Costumbres Tradicionales y Apuntes Históricos del Dance de La Almolda (1988), donde recopiló todo, mudanzas.

Blas lleva el dance en el corazón, al igual que La Almolda. Atesora recuerdos y sabiduría, un amor a su tierra y a su gente, aunque se lamenta “Por 1940 había unos 1800 habitantes y actualmente escasamente somos unos 350 vecinos viviendo”. Aunque La Almolda aún conserva esa fuerza vibrante de su dance, de su empuje de su gente por su pueblo, de esos ecos de la sierra y voces de jota, de ronda y pasión. La Almolda, alma de Los Monegros.

Sariñena devastada


Sariñena, tras la guerra, resultó destruida, principalmente por los duros bombardeos que sufrió por parte de la aviación alemana nazi de la legión Condor. Incluso se hablaba que “Vio desaparecer casi por completo sus edificios y casas” (Nueva España, 6 de octubre de 1954). En este contexto, pudiéndose hablar en torno a un 75% de su destrucción, la localidad fue “adoptada” por Regiones Devastadas para su reconstrucción. Aunque lo primero, tras la guerra, fue la reconstrucción de los pasos sobre el río Alcanadre, tanto de vehículos como el ferroviario (Puentes de guerra, Sariñena).

Artículo enmarcado en la serie sobre la guerra de España en Sariñena.

El mal estado de Sariñena se refleja en las actas municipales de la Comisión Gestora Municipal de Sariñena, tras la toma de Sariñena por el bando sublevado el 26 de marzo de 1938. Durante las primeras semanas se realiza la limpieza de la iglesia y las clases escolares a través del batallón de orden publico N.º 408, bajo las ordenes del comandante José Moreno (Acta municipal del 10 de mayo de 1938). El ayuntamiento queda bastante afectado y se busca alternativa “habiendo sido destrozado por el bombardeo habido el día 25 del pasado mes de marzo se habilite la nº 12 de la calle de Fatas en la planta baja, piso primero, las habitaciones que fuesen necesarias para la dependencia municipal». En la sesión del 17 de mayo de 1938 se solicitan concesiones económicas para los daños del bombardeo del 25 de marzo de 1938. Edificios destrozados, calles y plazas llenas de escombros, alumbrado público muy afectado y el agua corriente cortada. No es hasta el 5 de julio de 1938, cuando de nuevo el agua corriente llega a Sariñena pero quedando pendiente el arreglo y limpieza del depósito «para que esta llegue a la población» (Acta sesión del 5 de julio de 1938).

En la sesión ordinaria de la Comisión Gestora Municipal de Sariñena, del 11 de octubre de 1938, se manifiesta la necesidad de trasladar el estado ruinoso de la localidad a las autoridades competentes: “Por último dice la presidencia que existiendo muchas casas y edificios en evidente ruina por las causas de los bombardeos y aproximándose la época de invierno, creía sería conveniente ponerlo en conocimiento del sr. Gobernador y Presidente de la Comisión de Regiones Devastadas para de esa forma por dichas Superiores Autoridades se tomen las medidas evidentes de caso.«

El Servicio Nacional de Regiones Devastadas y Reparaciones (SNRDR) fue un organismo creado durante la dictadura del general Francisco Franco en España. En agosto de 1939, pasó a denominarse Dirección General de Regiones Devastadas y Reparaciones. Su cometido fue la reconstrucción de las localidades y edificios muy dañados por la guerra, recurriendo a menudo al trabajo forzoso de presos políticos republicanos integrados en Batallones de Trabajadores. Sus actuaciones se consideraron parciales, con obras puntuales o totales, también llamadas obras de nueva ordenación, estas, según Laura Gil Macián (Arquitectura en Regiones Devastadas tras la Guerra Civil Española) «Se consideraban necesarias cuando más del 75% de la edificación de un pueblo o ciudad se encontraba destruido. Estas localidades pasaban a ser “pueblos adoptados’’ por el caudillo y bajo esta nueva consideración se procedía a su reconstrucción.» Lo que nos da una idea de la destrucción que debió de llegar a sufrir Sariñena. En la provincia de Huesca, los municipios “adoptados parcialmente” fueron Huesca y Barbastro y de “adopción total” Apiés, Banastás, Siétamo, Chimillas, Javierre, Banariés, Sariñena, Tardienta, Bielsa, Biescas, Broto, Gavín, Oliván y Fraga (Nueva España 18 de julio de 1942).

Sariñena fue una de las primeras poblaciones incluidas en Regiones Devastadas, mediante Decreto del 15 de diciembre de 1939 y adopción publicada en el BOE (Boletín Oficial del Estado) el 20 de diciembre de 1939. Aunque se plantea que la destrucción de Sariñena tuvo que ser del 70%, muchas viviendas fueron rehabilitadas. De hecho, en 1930 el censo de viviendas de Sariñena era de 686, mientras que en 1940 de 775, se muestra un ascenso en el número de viviendas que cae a 621 viviendas en 1950. Este descenso, del 20%, según López Gómez puede deberse al derribo definitivo de viviendas afectadas durante la guerra. El censo de «otras edificaciones» cifra en 126 en 1930, cifra que asciende a las 826 en 1940 y que desciende en 33 en 1950 (López Gómez, José Manuel. Un modelo de arquitectura y urbanismo franquista en Aragón)

“Los pueblos adoptados por generalísimo para su reconstrucción van a testimoniar su agradecimiento al Caudillo. Ayer salieron para Madrid las representaciones de la provincia de Huesca. Ayer salieron para Madrid, invitadas por la Dirección General del servicio Nacional de Regiones Devastadas, comisiones de las poblaciones adoptadas por el Caudillo para su reconstrucción en nuestra provincia, Sariñena, Biescas, Siétamo y Apiés; y el resto de las de España. En representación de Huesca, fueron el gestor de la excelentísima Diputación don Salvador Ena, el alcalde don José María Lacasa Coarasa, y el secretario local de Falange Española Tradicionalista y de las J. O. N. S. camarada José María Calvo.”

Nueva España 17 de julio de 1940.

“Pueblos adoptados: Aunque de todos son conocidos, queremos repetir, para su mayor gloria, los nombres de los pueblos que el Caudillo. generosamente, tuvo a bien adoptar en nuestra provincia: Huesca y Barbastro (adopción parcial) . De adopción total son: Apiés, Banastás, Siétamo, Chimillas, Javierre, Banariés, Sariñena, Tardienta, Bielsa, Biescas, Broto, Gavín, Oliván y Fraga.”

Nueva España 18 de julio de 1942.

Sariñena respondía a la comarcal de Huesca de Regiones Devastadas, zona Aragón, aunque temporalmente, durante 1944 a junio de 1945, es integrada en la comarcal de Belchite. En 1945 la comarcal de Huesca es creada de nuevo, subdividida en la de Huesca y el Pirineo (López Gómez, José Manuel. Un modelo de arquitectura y urbanismo franquista en Aragón). Los encargados, de llevar a cabo la reconstrucción, fueron por parte del Ingeniero comarcal Roque Adrada, el secretario técnico Julián Sánchez, el arquitecto Eduardo Lagunilla y el aparejador Celestino Pozo. Me puedo arriesgar a aventurar que la actual plaza Mayoral Antonio Susín, anteriormente San Roque, debió de ser un guiño del ingeniero Roque Adrada, pues el nuevo barrio fue denominado «Barrio de San Roque». Así, en una de sus construcciones se encuentra la imagen de San Roque con su característico perro. Roque Adrada fue Ingeniero jefe de Regiones Devastadas y Reparaciones de la comarcal de Belchite y Huesca.

“Ayer estuvo en nuestra ciudad (Huesca) el arquitecto jefe comarcal de regiones Devastadas, don Roque Adrada. Por la tarde, a las cinco, el Señor Adrada marchó a Sariñena y otros pueblos, en visita de inspección”.

 Nueva España 29 de abril de 1944.

En el archivo provincial de Huesca se encuentra abundante documentación sobre el proceso de reconstrucción de Sariñena: Circulares y normativa, proyectos, certificaciones, actas, jornales, nominas, partes de obra, materiales, inventarios, expedientes de amortizaciones, correspondencia, facturas…, todo detallado y justificado. También, en el presente trabajo es imprescindible la obra de José Manuel López Gómez «Un modelo de arquitectura y urbanismo franquista en Aragón. La Dirección General de Regiones Devastadas. 1939-1957», aportando gran información procediendo principalmente del Archivo General de la Administración Central del Estado (AGACE).

La impronta de Regiones Devastadas transformó Sariñena, dejando su legado en numerosos edificios, casas, con una arquitectura característica, y en la misma fisonomía del pueblo. Su arquitectura se caracterizó por la racionalidad y funcionalidad «Se buscó conservar el carácter típico de cada pueblo intervenido, exaltando la diversidad de la arquitectura vernácula de cada caso y utilizando técnicas tradicionales debido a la escasez de medios en los años de autarquía» (Gil Macián, Laura. Arquitectura en Regiones Devastadas tras la Guerra Civil Española). López Gómez define la principal característica de la arquitectura de Regiones Devastadas su componente estético tradicionalista. Se usa la alternancia de materiales, como recurso estético, recordando el empleo del ladrillo cara vista en los vanos superiores a la arquitectura tradicional del valle del Ebro (López Gómez, José Manuel. Un modelo de arquitectura y urbanismo franquista en Aragón). A la vez se repiten recursos y elementos como son ,la diversidad de volúmenes, «Creando efectos de luces y sombras», entradas abiertas con un característico zaguán, arcos de medio punto, contrafuertes robustos, zócalos de mampostería, ladrillo caravista, empleo de rejas en ventanas, aleros u hornacinas para santos en casas esquineras.

Antes de la reconstrucción de Sariñena se tuvo que demoler y desescombrar varios edificios y casas, los vecinos y, como se ha nombrado anteriormente, el Batallón 408 de Orden Público fue el encargado de realizar las labores de desescombro y limpieza. Gran parte de toda esa enrona fue depositada en el barranco de las Barceladas, lo que se puede decir que comprende calle Jota Aragonesa cruzando la Avenida Fraga hasta lo que se conocía como el Mirador. Antonio Oliván recuerda como al abrir un foso, en su taller, aparecieron escombros, tejas y ladrillos. A la vez, desde Regiones Devastadas se adquirieron terrenos, por compra pero también terrenos de expedientes de represión económica franquista contra los vencidos, muchos de ellos encarcelados o exiliados.

Se desarrolló un Plan de Ordenación Interior, planteando el derribo de numerosas viviendas pero que «No llegó a efectuarse puesto que con prontitud los propietarios procedieron a rehabilitarlas» (López Gómez, José Manuel. Un modelo de arquitectura y urbanismo franquista en Aragón). La ordenación de Sariñena fue ideada por Eduardo Lagunilla en la Oficina de Proyectos de Zaragoza en abril de 1943 (AGACE, caja nº 1.701). De acuerdo con López Gómez, la actuación se dividía en dos frentes «El primero sobre el casco antiguo, consiste en ensanche de calles y definición de significativos espacios urbanos. El segundo atendería a las necesidades de nuevas viviendas y servicios que se concentrarían en un ensanche de nueva planta».

El plan proponía unir la plaza del ayuntamiento con la de la iglesia. En palabras de López Gómez «Una idea muy practicada y querida por la Dirección General de Regiones Devastadas, la unión de los principales núcleos rectores de la ciudad, el político-civil y el religioso. El primero se encontraba en la plaza del ayuntamiento. Aquí se levantaría la nueva casa consistorial y la sede de Falange Española Tradicionalista y de la Organización Sindical. El segundo estaría constituido por la plaza del Salvador, presidida por la iglesia, y su prolongación en la antigua plaza de la Maestra, hoy calle del Obispo Fray Zacarias Martínez, donde se emplazaría la Casa Rectoral.» Para ello se debía de derribara algunos inmuebles para dar salida de la calle del Mercado a la plaza del Ayuntamiento y en la misma calle «Se proponía una ordenación regular que se supeditaría al orden dórico de la fachada de la iglesia. La propia plaza de la iglesia sufría modificaciones al ampliarse por la recomposición de algunos de sus rasantes y por la incorporación de porches a su perímetro». La plaza del ayuntamiento se propuso su ensanche y también dotarla de pórticos. Además se contemplaba dar salida a la calle de los Ángeles y ensanchar la calle Dato «Principal entrada de la localidad».

López Gómez apunta que el proyecto mereció un informe de la Dirección General «En él se valoraba positiva mente el nuevo plan, aunque se hacían matizaciones de carácter económico en alusión a la abundancia de expropiaciones previstas. Se da el visto bueno a la unión de las plazas y al ensanchamiento de determinadas calles, siempre que las expropiaciones afecten viviendas destruidas. Asimismo, argumentando cuestiones económicas, se sugiere que antes de proceder a la realización de la nueva barriada se actúe sobre los solares existentes en el interior de la localidad. Una vez que se hayan ocupado se podría iniciar el ensanche. Bien por las indicaciones del informe, bien por las dificultades económicas del momento, las actuaciones en el interior del casco urbano fueron muy limitadas Definitivamente se desecharon las posibilidades de unión y porticado de las plazas del Salvador y del Ayuntamiento, de ordenación de la calle del Mercado y ensanchamiento de la de Dato. La única intervención destacable fue la de la apertura de la calle de los Ángeles como consecuencia de la construcción del nuevo Ayuntamiento. Respecto a los proyectos que afectaban a zonas periféricas, en general tuvieron mayor índice de ejecución. La barriada de nuevas viviendas para labradores y el cuartel de la Guardia Civil se construyeron al oeste de la carretera de Huesca, el matadero en el lugar indicado, el lavadero en la zona ajardinada próxima a la plaza de Alvarado y el hospitalillo en la prolongación de la calle del Carmen, en el extremo opuesto del pueblo. Tampoco se edificaron la antigua capilla de la prisión ni las escuelas con sus viviendas para maestros de la calle del Molino, prefiriéndose la zona destinada a viviendas como su emplazamiento más idóneo. (La idea general está bien aunque es de temer se encuentre fuera de la realidad por la abundancia de las expropiaciones. Informe valorativo de la nueva ordenación urbana de Sariñena, AGACE, caja nº 1.701).»

La expansión de Sariñena se planificó hacia el barrio o barriada de la estación. El barrio de la estación ferroviaria de Sariñena, distante a tres kilómetros del núcleo, también sufrió duramente el bombardeo de marzo de 1938. La nueva barriada contempló hasta iglesia. López Gómez recoge que con el nuevo ensanche se pretendía forzar a que la expansión de Sariñena se decantase hacía la estación de ferrocarril, «La gran avenida de unión con la estación quedo en utópica idea».

En el casco antiguo se trabajó en la rehabilitación y construcción de viviendas de la localidad, llegando a actuar en 197 viviendas, con unos daños valorados en 3.209.026,43 pesetas. De hecho, la Dirección General de Regiones Devastadas «Priorizó la reconstrucción de las viviendas en los pueblos frente a las ciudades como forma de evitar un éxodo del campo a la ciudad. Con esto, hubo un intento de mejorar las condiciones de la vivienda agraria» (Gil Macián, Laura. Arquitectura en Regiones Devastadas tras la Guerra Civil Española).

A la vez se construyeron edificios de servicios, como un hospital, el matadero municipal, un lavadero, se amplió el cementerio municipal, se reconstruyeron las escuelas graduadas y se construyó un nuevo edificio Casa Ayuntamiento, ya que el anterior había quedado destruido. También s e intervino en la iglesia parroquial de Sariñena y se construyó la iglesia del barrio de la Estación .

Igualmente, se creó una nueva zona de ensanche llamada Barrio Nuevo, denominando la nueva calle como de la Victoria, actualmente renombrada calle de la Paz, el conocido barrio de San Roque. Se construyeron viviendas para funcionarios, maestros, médicos, veterinarios, notarios… y para labradores. En definitiva se proyectó y realizó un nuevo barrio con 33 viviendas. López Gómez cifra en 35 las nuevas viviendas que Regiones Devastadas construyó en Sariñena.

Para la ejecución de las obras, establecieron un almacén en la antigua capilla de Loreto, incluso depositaban en la plaza de Loreto cemento que descargaban a granel, cuenta Faustino Blanco: “En la desaparecida capilla guardaban carretillos, regletes, tableros, andamios…”.

El Lavadero se proyectó en abril de 1941 de la mano de Antonio Chóliz, ascendiendo su presupuesto inicial a 88.577,64 ptas (AGACE, caja nº 20.311). Se construyó cerca del primitivo lavadero de Sariñena, actual edificio municipal de cultura Antonio Beltrán, conocido como las monjas, proyectándose en torno al lavadero un parque. Cogió el agua de un ramal de la acequia Vadecara (Valdera) y se construyó resguardado del cierzo, adoptando la disposición de planta en ángulo recto con fachada cerrada al norte y completamente abierta al mediodía. Se cubrió con tejado de teja árabe y un alero de canalete de madera remataban la fachada. En el interior se colocó una gran loseta ranurada de cemento inclinada ligeramente hacia la pila disponiendo un canal de desagüe para el agua. El lavadero parece ser que tuvo problemas de desagüe a la acequia cercana, donde incluso existía un pequeño lavadero. En su lugar se construyó el edificio de las monjas, congregando la orden de religiosas de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul y un centro educativo que ellas mismas dirigieron. Según Faustino Blanco, para acceder al lavadero había que descender a través de unos cinco o seis escalones. A finales de la década de los cincuenta, el lavadero fue derruido para construir el edificio de las hermanas estableciendo la escuela de “La Milagrosa”.

“Siempre entre los clamores del vecindario agradecido, que no sabía cómo demostrar su entusiasmo en esta fecha gloriosa y señaladísima para el pueblo, las autoridades, a pie, visitaron el grandioso (Por lo amplio) Lavadero. capaz para un centenar de mujeres. verdadera oba modelo, y, además, insustituible en este pueblo. donde esta función había de efectuarse en pequeñas acequias y riachuelos, sin comodidad alguna.”

Nueva España 18 de agosto de 1944.

En el mismo año de 1941 se realiza el Hospital u Hospitalillo, ideado por Antonio Chóliz, cifrando su presupuesto de ejecución en 130.876,23 ptas (AGACE, caja nº 760). Edificación constituido en dos pabellones rectangulares dispuestos perpendicularmente. El pabellón principal de dos plantas, al que se accede a través de un zaguán con arco de medio punto. en su interior se hallaba el vestíbulo donde aguardar a las distintos servicios, como sala de reconocimiento, comedor y cocina. En la segunda planta se ubicó la vivienda del médico (tres dormitorios, comedor, baño y cocina) junto a un pequeño almacén y un vestuario para el resto del personal. El pabellón de planta baja alojó dos salas para convalecientes, una para cada sexo, con capacidad de cuatro camas cada sala y un baño común. La construcción actuó como “Auxilio social”.

«Debemos también recordar la inauguración del Centro de Alimentación Infantil de nuestra señora del Carmen a cargo de Auxilio Social» (Nueva España, 31 de agosto de 1947).

“Todavía hay algo más que entregar en Sariñena, y peco al calor asfixiante de este día agosteño, famoso en los anales de la historia local de Sariñena, estas incansables autoridades llegan hasta el otro rincón de la villa, donde ha sido erigido un Hospital, como todas las obras construidas por Regiones devastadas en estos pueblos, también modelo. Nuevamente el señor Moreno Torres hace entrega de él a las autoridades de la villa, que reciben el recinto con emoción que no aciertan a contener. (El pueblo de Sariñena no había disfrutado de esta caricia que supone el tener un Hospital que acoja, en los primeros momentos al menos, a las gentes enfermas y menesterosas).”

Nueva España 18 de agosto de 1944.

Entre los años 1941-1949 se actuó en la Red Eléctrica de Sariñena.

En enero de 1942, por parte de Eduardo Lagunilla, se proyectó el Matadero, con un presupuesto de 107.226,50 ptas (AGACE, caja nº 20.311). Un edificio singular, aunque se planteó a las afueras de la localidad, actualmente se encuentra completamente integrado en la localidad, “Su fachada larga queda totalmente abierta a través de los vanos de acceso y de iluminación que se van alternando rítmicamente. Sobre las puertas figura el tipo de ganado al que se destina el espacio. Nada más acceder al recinto, en el lado izquierdo hay que destacar una fuente con decoración de azulejos y caños labrados.” (SIPCA). Constaba de tres edificaciones anexas entre sí. Una nave administrativa, en la entrada, que contaba con un despacho para el veterinario y de arbitrios. Una nave central y de mayores dimensiones como sala de matanza, de escaldado, de oreo y guardarropa y aseo. La tercera nave respondía a los corrales, medio descubierta y con los corrales para vacuno y cerda. Una entrada y corral posterior, independiente, permitía la entrada de reses bravas, «Para evitar los posibles ataques al ganado domestico y al personal» (López Gómez, José Manuel. Un modelo de arquitectura y urbanismo franquista en Aragón).

“Continuaron la Incansable entrega, con el Matadero municipal, otra esplendida obra de estilo y comodidades modernas, capaz para cien cabezas de ganado, que suple en exceso las necesidades de la villa. Toda esta instalación es, como las anteriores, modelo, y reúne condiciones higiénicas inmejorables.”

 Nueva España 18 de agosto de 1944.

En 1942 se procedió en la reconstrucción del Grupo Escolar, ubicado en la calle del Muro, actualmente Ronda San Francisco, donde se ubica el salón del Casino.

“Y no para aquí la dádiva del Caudillo al pueblo de Sariñena, sino que, a continuación, y siempre en fervorosa y alegre peregrinación patriótica, por los vítores y la emoción, nos dirigimos hasta otro ángulo de la ciudad, están enclavadas las Escuelas, y éstas son también entregadas a la villa, después de haber sufrido una metamorfosis que las remozan.”

 Nueva España 18 de agosto de 1944.

Entre 1942-1946 se realizó la Reconstrucción de fincas.

“A las doce de la mañana Bendición y entrega de la iglesia y casa parroquial del barrio de la Estación, verificándose a continuación los siguientes actos: Entrega del Cementerio Municipal. Colocación de la primera piedra para la construcción del cuartel de la Guardia civil. – – Visita a la Oficina de Obras de la localidad y grupos de viviendas construidas y en construcción. – Entrega del Lavadero Municipal. Entrega del Matadero Municipal. Entrega del Centro de Higiene Rural— l. Entrega del Grupo Escolar. A las dos de -la tarde: Comida obsequio del Ayuntamiento de la villa a las autoridades, en uno de los salones del Casino. Lugar de reunión de las autoridades a su llegada: Iglesia del barrio de la Estación.”

 Nueva España 17 agosto 1944.

Las nuevas viviendas se comienzan a planificar en 1943. La denominada manzana B es la primera en planificarse, en julio de 1943, por parte del arquitecto Eduardo Lagunilla, con un presupuesto de 521.710,57 ptas (AGACE, caja nº 1.701). Se proyectan 7 viviendas de labrador medio, al norte de la entonces calle de la Victoria. Las viviendas se diseñan apareadas dos a dos y las de las esquinas independientes, todas de dos plantas. Las casa constan de un patio de entrada (zaguán), por el que se accede a la cocina comedor, «Al uso del país», y a las escaleras a a la planta superior. En palabras de López Gómez, la cocina comedor «Adopta la forma de fogón adosado a la pared con campana, al modo de las cadieras aragonesas». En la misma planta baja se encuentra un cuarto y un aseo, fuera de la vivienda «En contacto con los servicios agrícolas». En la planta superior aparecen los dormitorios. Las viviendas se completaban con zonas propiamente de servicios agrícolas, completamente independientes, tales como cuadra, granero, zolleta (Cochiquera), gallinero, y leñera.

En 1944 se procedió a la urbanización de diferentes zonas de Sariñena y se ejecutan diversas viviendas, especialmente la manzana A entre la avenida Huesca – calle de la Paz y las calles de Loreto – Delicias. Igualmente, las manzanas E y F de 12 viviendas.

En la continuidad de la actual calle de la Paz, Eduardo Lagunilla proyecta dos manzanas de seis viviendas, para bracero o labrador humilde, con un presupuesto de 494.597,26 ptas. (AGACE, caja nº 20.311). Son 12 viviendas de una sola planta, más reducidas que las anteriores. Las viviendas de las esquinas presentan un porche por el que se accede al vestíbulo desde donde se distribuye la cocina comedor, con despensa, baño y cuatro dormitorios. Las casas intermedias el porche es compartido por dos viviendas y cada vivienda solamente presenta tres dormitorios. Además, recoge López Gómez, «Los servicios agrícolas son mínimos y consistentes en cobertizo para carro, cochiquera y gallinero».

La urbanización de Sariñena debió de ser una gran tarea y preocupación de las autoridades de Sariñena que se alargó durante años: «Es propósito de la corporación municipal proseguir, en lo posible, esos trabajos de urbanización contando con el apoyo y la cooperación de Regiones Devastadas» (Nueva España, 31 de agosto de 1947).

También en 1944 se proyectan doce viviendas protegidas para obreros, 7 para labradores y en construcción, dos grupos de 9 casas de labrador, 7 de funcionarios.

“El 14 de agosto de 1944 Moreno Torres (Director General de Regiones Devastadas) entrega diversas obras de Regiones Devastadas en varias localidades de la provincia de Huesca, entre ellas Sariñena.”

Nueva España, 12 de agosto de 1944.

Detalle en una casa con su fecha de su construcción de 1944 tallada.

Algunas de las casas del Barrio de San Roque no fueron finalizadas y entregadas hasta 1947 «Manzanas de nuevas casas del barrio de San Roque, donde varios inmuebles están casi en condiciones de ser entregados a sus nuevos ocupantes. También están próximos a terminarse los pisos para funcionarios del hermosos edificio construido en la carretera de la estación» (Nueva España, 31 de agosto de 1947).

“Sin perder un minuto (vamos a aliviar a nuestros lectores de la relación de autoridades que estuvieron Presentes en todos los actos del día, todas las jerarquías y autoridades seguidas ya de los cuatro mil habitan tes de esta simpática villa de Sariñena, se dirigieron al lugar donde han sido edificadas, puestas en construcción, las manzanas de 35 casas destinadas a labradores, cuya entrega simbólica se celebró efectuando la del grupo “A”, de los tres que han sido terminados o están próximos a finalizar su construcción. Esto es A, B y C. Estas casas entregadas son de inmejorable factura, según la arquitectura ortodoxa aragonesa y constan de varios dormitorios, cuarto de baño, cocina, despensa, otras dependencias, corral y, tras de éste, cuadra de caballerías y granero para cereales.”

 Nueva España 18 de agosto de 1944.

En 1945 comienza la construcción del Cuartel de la Guardia Civil (1944-1949). El proyecto es realizado en 1944 de la mano de José Luis de la Figuera con un presupuesto de 144.515,72 ptas. (AGACE, caja nº 762). La casa cuartel de la Guardia Civil se proyecta con 17 pabellones, oficinas, sala de armas (Patio interior) y demás complementos. Regiones devastadas tomaron los modelos nacionales para aumentar su carácter militar y su adscripción al lugar. En este caso se cerró el patio en sus 4 lados para incidir en la idea de fortín. La solana en fachada será su guiño local. La primera piedra fue colocada el 17 de agosto de 1944 siendo inaugurado en 1947.

«El ala de la fachada principal es de dos alturas y las demás de tres. La primera plan- ta de la fachada principal contiene la puerta, con amplitud suficiente para la entrada de vehículos, separando a su derecha la zona administrativa, de la vivienda del brigada, a su izquierda. Las oficinas son las de puesto de guardia, sección y compañía, el guardia de puertas se encuentra junto a la entrada. Las habitaciones más amplias son para el despacho del capitán y la sala de armas. En el ala posterior se colocan los garajes, almacén. cuadras y pajares. La segunda planta de la fachada delantera será para la vivienda, o pabellón, del oficial y las habitaciones de los jefes que vayan a pasar revista.

Las alas restantes son para las viviendas de los guardias. Cada vivienda se compone de entrada directa a la cocina-comedor, que se comunica con tres dormitorios, un cuarto de aseo con retrete, lavabo con ducha, y una despensa.

Los alzados denotan la austeridad castrense, alterada únicamente por la solana, con arco rebajado, del balcón de la vivienda del oficial, situada sobre la puerta. El mismo motivo se repite en la galería para tender la ropa que se alza en un plano posterior. El zócalo vuelve a ser de mampostería rejuntada y el muro enjarrado de cemento. El alero es de cuarto de bocel tal como se repite en toda la barriada. La cubierta es de teja curva sobre madera rolliza y cañizo.

El carácter defensivo de la edificación viene definido por las garitas colocadas en sus esquinas y centro de la fachada posterior, posteriormente retiradas.»


Un modelo de arquitectura y urbanismo franquista en Aragón.

López Gómez, José Manuel.

“El señor Moreno Torres, gobernador civil y jefe provincial del Movimiento y Obispo de la Diócesis, se dirigieron al lugar donde ha de ser emplazado el nuevo cuartel de la Guardia Civil, cuya primera piedra fue bendecida por el Prelado y colocada inmediatamente Por las primeras autoridades. En una caja metálica hablan sido colocadas varias monedas de uso legal; el acta firmada por el director general (de regiones devastadas), obispo, representante del gobernador militar, coronel-jefe del Tercio de la Guardia Civil, y un ejemplar del periódico Nueva España, correspondiente a la de la fecha, y donde se anunciaron los actos a celebrar. Pusieron paletadas de cemento las autoridades firmantes del acta, y una vez a-sentada la piedra en su lugar, se dio por terminada esta ceremonia de colocación de la primera piedra de la Casa Cuartel da la Guardia Civil.”

Nueva España 18 de agosto de 1944.

En enero de 1946 se redactó el proyecto de reconstrucción la Red de Abastecimiento de Aguas de Sariñena, ejecutándose en 1949.

Entre 1947 1952 se desarrolla el proyecto de Alcantarillado Sariñena.

En 1949 se presupuestaron los arreglos de la Iglesia Parroquial El Salvador y construcción de la Casa Rectoral.

El proyecto de la casa rectoral y dependencias parroquiales responde a 1948-1950, en la denominada plaza de la Maestra. Fue proyectado en 1947 por Manuel Martínez de Ubago, con un presupuesto de 144.515,72 ptas. (AGACE, caja nº 20.316).

«Consta de tres plantas. La baja se destina a servicios; carbonera, leñera, almacén y granero. El primer piso es el de trabajo y relación, con el despacho, archivo, sala de estar, comedor, cocina y retrete. El piso superior es el más privado con cuatro dormitorios, una solana y baño con aseo y retrete.

Los alzados se desarrollan en tres de sus fachadas. El zócalo es de mampostería rejuntada, los muros aparecen enfoscados y con una coloración morada, el alero es de hormigón, la cubierta de teja árabe a tres vertientes. Las fachadas se articulan con diversos tipos de vanos. La puerta exterior es en arco de medio punto con dovelaje de sillería regular. La puerta al jardín también repite el mismo tipo de arco pero en esta ocasión sin dovelas. Las ventanas inferiores son de pequeño tamaño y protegidas por rejas. Por su situación en esquina se potencia el valor estético de ésta incluyendo en el primero piso un balcón corrido, en el superior una solana con arcos de medio punto y balaustrada de madera torneada.«

Un modelo de arquitectura y urbanismo franquista en Aragón.
López Gómez, José Manuel.

Mientras, el proyecto de la iglesia es de 1954, cuyas obras tardaron cinco años y contaron con un gasto de cerca de dos millones de pesetas «Totalmente reconstruida y restaurada».

La consagración e inauguración de la iglesia se llevó a termino el sábado 18 y domingo 19 de abril de 1959 respectivamente. En su «solemne consagración» contó con Francisco Javier Ochoa, obispo titular de Remesina y el párroco de la villa de Sariñena mosen Vicente Fuertes. El acto de su inauguración tuvo su correspondiente eco en los medios locales: «La reconstrucción y restauración de este templo, de tanto arraigo en la capital de Los Monegros, se inició hace unos cinco años, con aportaciones de la entonces Dirección General de Regiones Devastadas y posteriormente del Ministerio de la Vivienda, así como con ayuda del Ayuntamiento. El importe total de las obras se eleva a dos millones de pesetas, aproximadamente. Ha dirigido la empresa el arquitecto Don Miguel Aranda. El altar mayor, con madera dorada, es una primorosa artesanía de los hermanos Navarro, de Zaragoza. Es de traza moderna y en su centro figura una imagen de Jesús Salvador y a ambos lados, pinturas murales, de colores fuertes y de factura moderna. La pintura religiosa, presenta escenas de la vida de Nuestro Señor. Los actos comenzaron con el canto de la Tercia, del maestro García, con acompañamiento de coros de música. De Huesca se había desplazado la capilla clásica de la catedral dirigida por el maestro reverendo don Gregorio Garcés, así como la orquesta» (Nueva España. 22 de abril de 1959).

En 1949 se construye un grupo 22 viviendas en la manzana A, proyectadas por parte del arquitecto Eduardo Lagunilla. El presupuesto fue de 952.558,84 ptas. (AGACE, caja nº 726). La manzana A se ubicó entre la avenida a Huesca y la actual calle de la Paz, antes de la Victoria. Se planifica con dos tipos de viviendas, tanto individuales como colectivas. Las individuales son para labradores de tipo medio, de dos alturas, iguales que las de la manzana B. Las colectivas, López Gómez, señala que se sitúan en la carretera «Y son apropiadas para empleados y funcionarios. Se trata de dos edificaciones de tres pisos cada una. Cada planta tiene dos viviendas con recibidor, comedor, cocina, tres dormitorios dobles y cuarto de baño completo. Tienen servicios auxiliares, como lavaderos individuales y un gallinero, en unas construcciones exentas».

Faustino Blanco recuerda la distribución de viviendas entre la avenida Huesca – calle de la Paz y las calles de Loreto – Delicias. Comenzando con la esquina de calle Loreto con la avenida Huesca, se construyó un edificio con varias viviendas, instalándose la contribución y la oficina del registro, donde además vivió Garulo. Subiendo por la calle Loreto habitó la casa siguiente Julio Murillo, Escanero y la que hace esquina el notario. Ya en la calle de la Paz, se suceden casas a los dos lados de la calle, destacando al final, la del juzgado, a la izquierda y las del veterinario (Bareche) y la del médico Cascales ya en la calle Delicias. Más abajo de la calle Delicias estaba la casa del también médico Nicolas Andión y cerrando con la avenida Hueca otro edificio con casa para dos maestros, un guardia forestal y la oficina del registro.

El 1 de junio de 1950 se inauguró la Iglesia del Barrio de la Estación de Sariñena, cuyo proyecto databa de 1940. Asistió al acto inaugural el vicario general de la diócesis Ramón Abizanda, acompañado de los funcionarios de Regiones Devastadas los arquitectos Miguel Aranda y Luis Lagunilla y el aparejador Luis Felipe Monzón. Además el reverendo arcipreste Jorge Lecha y miembros del ayuntamiento encabezado por el alcalde Valentín Medina, entre otras personalidades (Nueva España, 2 de junio de 1950).

En 1951 se redacta el proyecto definitivo de la Casa Consistorial del Ayuntamiento, juzgado, correos, telégrafos y viviendas; una obra muy anhelada por la localidad: «Queda como principal anhelo de esta corporación para el año próximo, la construcción por Regiones Devastadas del nuevo edificio Casa Consistorial, cuyo proyecto se halla ya aprobado y únicamente espera la orden de comenzar. Este edificio cuyo proyecto es magnifico y albergará todas las oficinas municipales y las de carácter público (juzgados, correos, etc,) dará a la villa el último toque que su reconstrucción necesita» (Nueva España, 31 de agosto de 1947). Fue proyectado por Eduardo Lagunilla con un presupuesto de 2.142.581,85 ptas. (AGACE, caja nº 1.071). Su construcción se llevó a cabo entre 1951 y 1960, realizándose en 1957 un proyecto adicional a la obra. Su estilo es regionalista, buscando una tendencia horizontal, con un zócalo pétreo de granito negro en el primer piso, ladrillo cara vista en la el segundo piso y hormigón en el tercero. Porche con seis columnas y entrada grande rectangular, la primera planta presenta un gran balcón con cinco puertas, el tercer piso tiene cinco ventanas cuadradas. El edificio se corona con un tejado de teja árabe y un sobresaliente alero.

El alzado principal presenta los componentes habituales en las casas consistoriales. Tiene un porche adintelado en la planta baja. Se emplea el adintelamiento y el orden dórico en sus pilares para hacerse corresponder con los porches que se pensaron podrían unir la plaza de la iglesia y del Ayuntamiento. Los pilares son de piedra sillar y el revesti- miento del muro de aplacado de piedra caliza. La planta noble se destaca por el balcón corrido que ocupa toda la longitud de la fachada y por el empleo del ladrillo cara vista. El tercer piso vuelve a modificar su presentación siendo ahora muro enfoscado con listones horizontales rehundidos. El alero es de hormigón plano y la cubierta de teja curva. Se trata de una fachada equilibrada y bien resuelta siguiendo los módulos tradicionales de composición.

Un modelo de arquitectura y urbanismo franquista en Aragón.
López Gómez, José Manuel.

Fue una obra larga, el 21 de abril de 1953, el director general de Regiones Devastadas decreta que «Se disponga lo conveniente para la intensificación de las obras actualmente en ejecución, en el el edificio para Casa Consistorial del Ayuntamiento». (Nueva España, 8 de mayo de 1953). Pues en sus diez años de su construcción dieron pie hasta chistes sobre su evolución, tal y como manifiesta la crónica de Nueva España del 5 de junio de 1955: «…es importante que las cosas marchen, aunque sea lentamente, pues posiblemente así se hacen mejor. Sirva ello de ejemplo, nuestra casa consistorial, que hace cinco años hace que se comenzó a construir y todavía guarda para un rato. Y sin embargo, allí está ella fuerte y bien consolidada, defendiéndose de las inclemencias del tiempo y de las personas. ¿Pues sobre todo de las personas ya tiene que aguantar la pobre? ¡Vaya chistes que a su costa se hacen! Pero como si no. Ella continúa desafiando a todos y poniendo al tiempo como el mejor validar contra las inquietudes municipales» (Nueva España, 5 de junio de 1955).

La casa consistorial, del Ayuntamiento de Sariñena, fue inaugurada por el gobernador civil Riera Aísa el 18 de julio de 1960, junto a otras obras importantes como en el abastecimiento de agua de Sariñena y la ampliación de la avenida de Huesca. (Nueva España, 19 de julio de 1960).

Detalle de la columna central de la plaza del ayuntamiento de Sariñena.

En 1955 se proyecta la construcción bloque viviendas para maestros en Sariñena, proyectado en el actual edificio de la avenida de Huesca, al este del actual colegio. Un proyecto reivindicado, al igual que la casa consistorial quedando reflejado en el decreto del director general de Regiones Devastadas del 21 de abril de 1953: «Que se proceda con toda urgencia a la redacción del proyecto correspondiente para la ejecución de diez viviendas para maestros. A la redacción del proyecto de dos viviendas para maestros en el barrio de la Estación, para lo cual el Ayuntamiento aporta los solares necesarios; y que se proceda, igualmente, con urgencia a la redacción del proyecto correspondiente para la ejecución de las obras de reparación en el interior y pavimentación en la iglesia parroquial de Sariñena» (Nueva España, 8 de mayo de 1953).

En 1960 se finalizó el edificio religioso de las hermanas Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul, donde se encontraba el lavadero municipal. Fue construido por Regiones Devastadas e inaugurado en agosto de 1960. El edificio fue adecuado gracias a la Asociación Cultural «El Salvador», compuesta por una junta rectora integrada por Félix Regaño, Mariano Torres Asín, Emiliano Gaspar y Anselmo Garulo. El domingo 18 de septiembre de 1960 fue inaugurado el colegio de la Milagrosa, contando con el gobernador civil José Riera Aísa, el alcalde Andrés Buisán, la religiosa sor Celia López y, entre otros, fray López, hermano de sor Celia y vicario general del arzobispado de Tánger. La escuela estuvo abierta hasta mediados de la década de los noventa, cuando todos pasaron a estudiar a las escuelas nacionales. 

En 1961 se remata con la reparación de un grupo 12 viviendas en las manzanas E y F.

La inversión de Regiones Devastadas fue considerable, de acuerdo con López Gómez, el montante por años fue la siguiente:

Año 1941: 219.453,87 ptas.
Año 1942: 107.226,50 ptas.
Año 1943: 521.710,27 ptas.
Año 1944: 1.223.768,56 ptas.
Año 1947: 144.515,72 ptas.
Año 1949: 952.558,84 ptas.
Año 1951: 2.142.581,85 ptas.

A estas cantidades habría que sumar la inversión de 3.209.026,43 ptas. que Regiones Devastadas destinó a la rehabilitación y reconstrucción de viviendas. Podemos hablar de una inversión total de 8.520.842,04 ptas. una cantidad muy considerable en la época.

Sariñena fue desarrollada en dirección al barrio de la Estación, distante a unos tres kilómetros de la población donde se halla la estación ferroviaria de la localidad. Una ambiciosa expansión que creando una gran avenida que en julio de 1960 adquirió el nombre de Avenida Huesca. En palabras de López Gómez «El previsto ensanche a ambos flancos de la carretera de Huesca quedo limitado a un grupo de veintinueve viviendas y el cuartel de la Guardia Civil en el lado norte. Las viviendas se disponen en manzanas cerradas rectangulares y la red viaria adopta un trazado ortogonal. El eje principal es la calle de la Victoria (hoy llamada de la Paz), que discurre paralela a la carretera. En el cruce de las calles centrales se forma una plaza rectangular.» Luego llegarían otras edificaciones, como el nuevo Grupo Escolar y otras en torno a la nueva avenida, pero ya sin el amparo de Regiones Devastadas. En definitiva, Regiones Devastadas desarrolló una gran actividad, configurando y refigurando la actual Sariñena, a pesar de que no llegó a desarrollarse completamente.

Una arquitectura funcional y a la vez con un característico estilo que forma parte de la idiosincrasia de Sariñena y de su memoria, un patrimonio que valorar y conservar.