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Sariñena, Villa plena


A la vera del Alcanadre, apareces posada, Sariñena, sobre tus terrazas fluviales, contemplando el río que te dio la vida y en el regazo en que te brinda la rica vega del Alcanadre. Transcurres Alcanadre, fluyendo, entre badinas y ripas, entre huertas y riberas, de álamos y chopos y ruinas de tiempos remotos y una fértil huerta que se extiende entre rabiosos secanos que los tiempos transformaron en extensos regadíos, de aguas traídas de los mismos Pirineos, aquellos montes que tan alteros contemplamos desde el llano, tras la sierra de Guara.

Hay quien dice que fuiste musulmana, aunque presumes de ser fundada de celtiberos, cuando menos romanos. Tu historia se hunde en lo más profundo de las raíces de este territorio, cuya aventura no deja de sorprender de cuanto has sido, eres y serás querida Villa de Sariñena.

Sariñena prehistórica

Antiguas poblaciones en ti se asentaron al igual que por todos Los Monegros, territorio que, en palabras del arqueólogo Hugo Chautón Pérez, conserva una riqueza arqueológica inusual y poco frecuente en otras regiones «Contando con todo el abanico cronológico desde la Prehistoria».

Remontándonos a tu prehistoria, la edad de piedra esta nos lleva tu hijo, el arqueólogo e historiador Antonio Beltrán Martínez (Sariñena, 6 de abril de 1916-Zaragoza, 29 de abril de 2006), quien estudió el yacimiento del Saso de Miranda hallando unas hachas del neolítico, aunque poco valor le concede a tal descubrimiento: «Escaso valor tienen los hallazgos, sueltos y en superficie, de hachas pulimentadas, como las halladas por nosotros en el «Saso de Miranda», de Sariñena» (Beltrán Martínez, Antonio. Las investigaciones arqueológicas en Aragón).

Sin embargo, Antonio Beltrán Martínez, en sus investigaciones arqueológicas en Aragón, recogía la noticia más antigua de la historiografía arqueológica española, correspondiente a Aragón, la cita del cronista regnícola Pedro Antonio Beuter hallada en Sariñena: «Poco debajo de tierra gran multitud de huesos grandes y de armas hechas de pedernal, a manera de medias espadas, y muchas calaveras atravesadas de aquellas piedras, como hierros de lanzas y saetas». Una noticia de la que dice no ha podido ser completada «Por hallazgos en esta comarca sariñenense de la orilla derecha del Isuela». La cita corresponde a la Crónica general de España y especialmente del reyno de Valencia, publicada en 1538 por Pedro Antonio Beuter, cuyo hallazgo corresponde al año 1534 en el entorno de la actual Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, aunque erra Cariñena por Sariñena.

El relato se enmarca de una batalla mencionada por Pedro Antonio Beuter:

«…Y allí passo Helvio hasta el real de Marco Porcio Caton donde estaba sobre Ampurias. Y como ya la tierra estuviese medio pacificada pues no eran tanto menester aquellas compañías, mando Caton que se bolviessen a Portugal, y Helvio pasase a Roma, donde fue recibido con ovación, quera una honra muy grande, mas menor que el triunpho. Truxo al thesoro catorze mil y setecientas y treynta y dos libras(de peso) de plata sin marcar que no era apurada del todo… De la moneda de Huesca truxo ciento y veynte mil, quatrocientos y treynta y ocho oscenses, como dize Livio. Por esta moneda oscense parece que la villa Iliturgi destryda, que tan rica estava, no devía de estar muy lejos de Huesca, especialmente que agora, en el año del señor MDXXXIIII, cerca de Fuentes a media legua de Çariñena en Aragón. donde está un monesterio de Cathuxos, se ha hallado en un campo lleno de montones de tierra, cavando por otra ocasión, que estava poco debaxo de tierra gran multitud de huesos grandes, y de armas hechas de pedernales a manera de hierros de saetas y de lanças, y como cuchillos a manera de medias espadas, y muchas calaveras atravesadas de aquellas piedras como hierros de lanças, y de saetas, por lo cual parecía que de aquello devieran morir aquellos hombres. Y allí pudo ser que en aquel lugar devio se aquella pelea, y cerca deallí devía estar la villa Iliturgis…«

Regresando al neolítico, tu también hijo, con el matiz de hijo adoptivo, Arturo Morera Corull (Monzón, 1921 – Barcelona, 17 de febrero del 2018) cita el yacimiento de la Celadilla que debe responder a dicha época. La misma Celadilla donde Martín Blecua Vitales encuentra algunas hachas, fragmentos de cerámica y restos de utensilios.

En la edad de los metales, los yacimientos que aparecen nos llevan a la Edad del Bronce, en la loma del campo de tiro, cerca de tu ermita de Santiago, dicen corresponder a 2250-1900 a. C. Es allí donde el arqueólogo J. L. Maya realiza, en 1979, prospecciones encontrando «Cerámica hecha amano del periodo del bronce Medio», tal y como recoge Arturo Morera Corull.

También son nombrados los yacimientos en la misma ubicación de la ermita románica de Santiago o el yacimiento del Carcelario, por la partida de Mataliebres, del final del bronce, poblado desaparecido con la romanización. Sin olvidar el yacimiento de las Negras, próximo al actual núcleo de la Cartuja de Monegros: «Con materiales propios de un momento hallstático«, periodo primero de la edad del hierro, que cita Arturo Morersa Corull en su obra «Salvador Sarinianus». Poblados del bronce y del hierro que se fueron estableciendo principalmente en el margen derecho del Alcanadre.

Sariñena Íbera e Ilergeta

Hay quien dice que fuiste ibera, al menos tu topónimo en raíz «Saragnena»que se apunta pueda significar, de acuerdo con Bienvenido Mascaray, La que tiene más cantidad de tierras de cultivo de panizo. Panizo, nombre que daban al mijo y que así luego llamaron al maíz por su gran parecido, de hecho, al Alcanadre se le llamaba, a modo de mote, “Mata panizos”.

Concretamenta, hay quien dice que respondiste a la antigua población ilergeta de «Succosa», descrita en la “Geographia de Ptolomeo del siglo II y citada por Madoz en 1845: “Probablemente viene significada bajo este ant. nombre en las tablas de Ptolomeo, como población ilergeta la actual Sariñena”. J. Conte Oliveros, en La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes afirma que la cita de Ptolomeo sea siguiendo, quizá «A Don Pedro de Marca que, en su obra Marca Hispánica sive Limes Hispanicus (Lib II, cap, 22, pág. 222), dice textualmente: Sucosam sibi Sarinena vindicare debet, si status praesentis nilo habeatur«.

Arturo Morera Corull recoge un poblado ibero en tu anteriormente citada partida de Mataliebres, poblado sobre un sustrato hallstático.

Sariñena Romana

-¿Ibera Sariñena?- responde Fran Giral -Yo me decantaría más por un núcleo romano… alguna Villa. Aunque muy probablemente tuviese algún yacimiento inicial-. Arturo Morera sí que te sintió romana «Sarinianus». La más que probable Sariñena Villa romana, «Sariniana» constituida tras Caesaraugusta hacia el año 15 a.C en plena expansión de las explotaciones agrarias romanas que se llevaron a cabo hasta el siglo I a.C. Establecida en el margen derecho del río Alcanadre, como muchas otras poblaciones, aunque, con la romanización, también se produjeron numerosos asentamientos en el margen izquierdo. Arturo Morera te dio origen de nombre romano de persona «Sarinianus», en línea con Antonio Ubieto Arteta «Sarinius» o «Sarinianus». ¡Cuánto te quiso Arturo, Sariñena, cuánto te quiso!

Dicen que, además del Alcanadre, por tus inmediaciones transcurría la vía romana XXXII de Caesaragusta a Tarracone, pasando por «Oscam-empalme» e «Ilerdam-empalme». En esta dirección se manifiesta Fran Giral «En esta misma zona sur de nuestra área de estudio G. Arias remarca la posibilidad de la existencia de otra vía que transcurría por esta zona, la vía 32, de Caesaragusta a Tarracone pasando por “Oscam-empalme” e “Ilerdam empalme” […]. Un tramo de la vía pasaría por las inmediaciones de Sariñena, Sena y Villanueva de Sigena, para luego descender hacia Peñalba y unir directamente Tarraco y Caesaraugusta sin pasar por Ilerda ni Osca mediante una sucesión de empalmes» (Giral Royo, Francesc. Introducción al poblamiento de época romana en Los Monegros).

Vía romana ramal del camino de los Fierros, que partía del actual Candasnos a Osca (Huesca) pasando por Sariñena. Proyecto Itiner-e.

También hay quien sostiene que tu nombre deriva del término latino «Sariffa, Sariffae», que significa Lanza: “Esta, armada en figura pequeña, y puesta en una Vallesta, obstenta dicha Villa por Blasones, con los que explica el título que la dieron sus primeros Moradodes, y la destreza que tuvieron en el manejo de las Armas, acreditándose con ellas de esforzados, valerosos, fuertes y Guerreros”. Aunque no es «sariffa» sino «sarisa» o «sarissa» y tampoco es una palabra latina de origen, sino un préstamo del griego «σάρισα» o «σάρισσα» (de etimología incierta) que designa un tipo particular de lanza, jabalina o pica usada por el ejército macedonio mientras que los romanos usaban otros tipos de lanzas, llamadas «hasta» o «pilum» dependiendo de su longitud y utilidad.

Sariñena Visigoda

Por el siglo V por tierras de Alcubierre se establecieron vascones, afirma Arturo Morera, mientras que en Sariñena fueron los visigodos quienes se establecieron, por lo que fuiste conocida como «Sariniana». Perduraron hasta la llegada de los musulmanes y su integración a «AL-Ándalus».

Sariñena musulmana

La llegada de los musulmanes, de acuerdo con Arturo Morera, se produce en año 714 «Formabas parte de Aman Weshoa (Osca) en la marca Oriental de la Frontera Superior musulmana» y puédese conjeturar te nombrarían como «Sarracena».

Como pronto verás, se cita tu iglesia y mezquitas, ecos de tu pasado musulmán así como de tu antigua población cercana de la Almunia de Illa Regina o las aldeas musulmanas más al norte como los lugares de huerto y Ballerías (CDPI. n.º 2 (1083): Huerto y Ballerías entran en el intercambio realizado entre el infante Pedro y su hermano Fernando. CDPI: Colección Diplomática de Pedro I de Aragón y Navarra. Zaragoza, 1951. Ubieto Arteta, A.). Arturo Morera cita que se erigió «magnifica mezquita» y que por el año 840 se impuso el primer Cadi o juez musulmán.

En este sentido, cabe destacar la memoria de 1790, para la solicitud de construcción de una nueva fabrica para la iglesia de Sariñena. Pues la antigua iglesia medieval se asentaba «Aprovechando el solar, y quizá algún tipo de estructura, de una antigua mezquita y una atalaya islámica» y «habiéndose fabricado el templo en los tiempos primeros de la conquista» (A.H.N., Consejos, legajo 22.820, n.º 1. Martínez Molina, Javier. Colegiata de San Salvador de Sariñena).

Sobre aquel pasado, apunta J. Conte Oliveros «La islamización de Sariñena fue muy intensa en su época. Todavía existen restos que, afortunadamente, acaban de aparecer. Así, al abrir recientemente una calle, han quedado al descubierto unas yeserias árabes sobre el limen superum de una puerta, en la parte posterior de la casa de la familia Torres, sita en la plaza de Villanueva a un lado de la Castillada. En los llamados muros, también se conservan sillares de piedra pertenecientes al antiguo castillo árabe en la extensa zona de la Castillada o barrio del castillo, donde se halló, sin duda, el mayor núcleo de población musulmana».

No obstante, para Arturo Morera, tu nombre, durante tu periodo musulmán, se mantiene en «Sariniena».

Sariñena y el Reino de Aragón

En la segunda mitad del siglo XI comienza la expansión de los principados pirenaicos frente a las taifas del valle del Ebro. A pesar de la inestabilidad entre ambos territorios, es a partir de 1083 cuando Sancho Ramírez inicia su expansión hacia Ayerbe y Graus, estableciendo al poco el castillo de Montearagón, concluido en 1089, amenazando la madina de Huesca (Laliena Corbera, Carlos. Regis Fevales: La distribución de honores y dominios durante la conquista de Huesca, 1083-1104).

En 1093, las tropas del rey Sancho Ramírez realiza operaciones por los valles del Cinca y Alcanadre, llegando a Barbastro y Sariñena. Así, el 5 de mayo de 1093, en virtud del rey Sancho Ramírez las “Ecclesias et mezquita de Saranynana” son incorporadas en donación a la abadía de Montearagón. Igualmente lo recoge Carlos Laliena Corbera «Las iglesias y mezquitas de Sariñena con los correspondientes alhobces y los diezmos de todas las almunias que hay en sus términos«.

Arturo Morera señala esta fecha como «Probable y efímera conquista de Sariñena a los moros, en las correrías de las huestes del rey Sancho Ramírez y su hijo Pedro». Esta fue una de las primeras incursiones de los feudos aragoneses aunque enseguida tanto Sariñena como Barbastro son recuperados por los musulmanes. Pues Sariñena fue tomada hasta en cinco ocasiones.

Alhobce: Heredades y rentas.
Diezmo:  Tributo del diez por ciento que sobre el valor de ciertas mercancías recibía el rey o la iglesia.

Escudo de armas de Sariñena.

Huesca es tomada en 1096, entrando Pedro I victorioso en la ciudad el 27 de noviembre de 1096 tras la batalla del llano del Alcoraz. A partir de entonces comienza su expansión al sur, en palabras de Carlos Laliena Corbera, «Con ello, la zona meridional del distrito (Distrito de Huesca) hasta las desérticas tierras monegrinas se incorporó a los dominios aragoneses».

Es entonces cuando en ti se cita la Almunia de Illa Reginajunto a Sariñena”, en 1096, con la torre que allí había y sus términos y que, igualmente, en 1096 fueron donados al monasterio de Montearagón (Fol. 39. Donación de la Almunia de la Reina, junto a Sariñena, por el rey don Pedro. Año 1096. Noticia del libro verde del archivo del monasterio de Montearagón).

  • Aparición: [1103, 10]. [10] Antonio Ubieto Arteta, «Colección diplomática de Pedro I de Aragón y Navarra» (Zaragoza 1951). (1972). (Idea Aragón).
  • T. Aragonesa Medieval Ubicaci´0n: ALMUNIA DE ILLA REGINA. Almunia, cerca de Sariñena (desaparecido), p.j. Sariñena, HU (1103, 10) (Ubieto (1972): A. Ubieto Arteta, Toponimia Aragonesa Medieval). (Idea Aragón).

«Almunia» solía referirse a un huerto o granja y por extensión una finca campestre o casa de campo. Ubieto cita la donación en enero de 1100: «Pedro I dona a Montearagón la Almunia de la Reina situada junto a Sariñena y una torre».

El término almunia deriva del término árabe hispano almúnya (huerto o granja) y este a su vez del árabe clásico munyah (deseo), con la incorporación del artículo determinado (al-munyah).​Originalmente, designaba a un huerto o a una granja y por extensión a una finca campestre o casa de campo, rodeada de jardines y de tierras de labor buenas para el cultivo. Las fuentes escritas dan a entender que en al Ándalus las almunias podían compaginar una doble vertiente, en mayor o menor grado: eran núcleos de producción agrícola de extensión considerable, pero también finca de recreo en manos de linajes aristocráticos que servía de residencia ocasional.  

Con la expansión militar, en 1100 las tropas de Pedro I, tras conquistar Barbastro, llegan a ti, «Saragnena», por segunda ocasión conquistada por la expansión feudal del Reino de Aragón. Es entonces cuando suena por primera vez tu nombre, recogido por Antonio Ubieto Arteta, en aquel enero de 1100, como «Saragena» (Ubieto Arteta, Colección diplomática de Pedro I, n°. 79, p. 322). A partir de entonces son variadas las versiones que tu nombre nos ofrece, como las recogidas por Antonio Duran Gudiol en «Colección diplomática de la catedral de Huesca» I (Zaragoza 1965), de la ya mencionada Saragena, referenciada en 1093, a las siguientes formas: Saragnena, Saraiena, Saranena, Sarangena, Sarangenna, Sarannena, Sarannyna, Saranyena, Saranynana, Saraynena, Sarinnana y Sarinyena.

Sarinyena, Sarinnana, Saranynana, Saranyena, Sarannyna, Saragena, Saranena, Sarangenna, Saraynena, Saraiena, Saragnena, Sarannena y Sarannyena.

Villa fronteriza, Arturo Morera relata que fue difícil repoblar tus lugares «nadie apetecía ser poblador de una villa fronteriza». Desde noviembre de 1101 a abril de 1105, quedas en tenencia de Fortún Sánchez, siendo la propiedad de la tierra de realengo. Arturo Morera lo cita como Fortún Sanz, descendiente por línea bastarda del rey Sancho el Mayor de Navarra. En 1101 Pedro I de Aragón visita Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Tenente era el responsable de la tenencia feudal correspondiente a una villa o región, designado por el rey o señor durante la Edad Media en los reinos cristianos de la península ibérica. La tenencia no daba derecho de propiedad y era temporal.

Las Tenencias.- Al frente de cada una de ellas estaba un Tenente. El castillo y el territorio que dominaba se llamaba «honor». Funcionó durante los siglos XII y XIII (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).

Realengo en el Reino de Aragón se refiere a los territorios que pertenecían directamente a la corona y estaban bajo la administración del monarca.

Ricardo del Arco cita en mayo del año 1102, cuando el rey Pedro I se dispone a fortificar los llanos de Sariñena y dona a Galindo Dat «… et dono tibi in Sarannyena illas casas de Mahomat Ibernli Adida, cum sua hereditate… »: «Unas casas en esta villa, que habían pertenecido a un moro, a condición de tenerlas a salvo y mantener en ellas un peón cristiano armado», concretamente, Para Ricardo del Arco, «Ello supone que Sariñena estaba en poder del monarca, conquistada en una expansión de la toma de Barbastro. En enero del año siguiente donó al monasterio de Montearagón la Almunia de la Reina, sita cerca de Sariñena». A su vez, J. Conte Oliveros añade «El caballero cristiano se comprometía por su parte a cultivar cuanto pudiese en el campo de Sariñena, obteniendo a cambio la salvedad de estas tierras y la confirmación de las casas que hubiera edificado en el castillo (la «Castillada»)».

En enero 1103, por gracia de Pedro I, la Almunia de la Reina, cerca de ti, Sariñena, es de nuevo donada al monasterio de Montearagón estando bajo su jurisdicción en el siglo XII, proveyendo las rectorías, capellanías y beneficios. La misma es citada en los privilegios dados al monasterio de Montearagón por el rey Juan I, dado en Zaragoza, a 18 de agosto de 1391, junto a otros lugares de pertenencia al monasterio (Arco del, Ricardo. El Monasterio de Montearagón).

«El Rey Do Alonso continuado la guerra q hazia a los Moros de Çaragoça tornó a fer ayudado délos muchos caualleros Fraceses, q eran Rotro code de Alperche, y Guillé code de Puytiers y los codes de Comenge, y Bigorra, y Don Gasto vizcóde de Bearne, y otros cavalleros seglares y esclesiasticos, sin las muchas gentes de sus reynos de Návarra y Aragón, siendo uno dellos Don Guillen Gaston Obispo de Pamplona, que có muchos navarros acudió a la guerra de los Moros, por Mayo del año de mil y
ciento y diez y ocho. Poniendo assidio sobre Almudebar que muy fuerte estava, fue ganada por fuerça, por lo qual siedo grande el espato de los Moros de Sariñena, Salce, Robres, Çuera y Guerra, desamparando sus tierras y fortalezas, fueron ganadas de Christianos»

Los XL libros d’el compendio historial de las chronicas y vniuersal historia de todos los reynos de España / compuestos por Esteuan de Garibây y Çamálloa, 1571.

Curiosamente, J. Conte Oliveros, en «La histórica villa de Sariñenay la Cartuja de las Fuentes. Su historia», cita sobre la Almunia de la Reina: «El obispo compostelano don Diego Peláez, desterrado a la sazón en Aragón, donó a un tal Froila, la almunia de Abinzeualla, de Sariñena, el 18 de julio de 1103 circa» (Nueva España – 13/12/1981).

En 1105 fuerzas aragonesas se retiran de Sariñena y en mayo de nuevo eres ocupada por tus antiguos moradores. Aquella recuperación, ayudada, en palabras de J. Conte Oliveros, sin duda por los moros de la Medina Afraga (Fraga). Arturo Morera cuenta que se fortifico la villa, con una muralla que define mas bien como «muro amazacotado», construido con materiales poco nobles. A su vez, Arturo nos habla de tu castillo «El castillo había sido construido en la zona más alta de la villa. Más que un castillo propiamente dicho, era un enorme torreón de planta rectangular de unos veinte por cuarenta metros, de tres plantas, con cubierta de azotea y con un pequeño minarete que hacía de función de atalaya».

En abril de 1118 ocupan Sariñena tropas gasconas del ejercito de los francos o también conocidos como de los franceses al mando de Gastón de Bearne y Centullo de Bigorre que «Desde Ayerbe, se dirigían al cerco de Zaragoza y a su paso se apoderaron de esta plaza y de las de Almudévar, Robres, Salz y Zuera» (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia). Arturo Morera relata que la villa sufrió un duro golpe con este ataque, quemando el castillo y abandonando al poco Sariñena «Para reunirse con el resto de su ejército en vistas al cerco de Zaragoza». Una conquista que Arturo Morera define efímera, tras la cual de nuevo regresaron tus habitantes, entre ellos, apunta Arturo Morera «numerosos guerreros almorávides para guarnecer el castillo».

Nuevamente, apunta Lanuza, Alfonso I, el Batallador» te tuvo que recuperar y repoblar en 1132: “Conquístasela el esforzado Rey don Alfonso Primero de Aragón, Séptimo de Castilla, año mil ciento y treinta y dos, mandándola poblar nuevamente”. Hecho igualmente mencionado por Ricardo del Arco «Pero la villa se debió de perder, por cuanto en 1132 Alfonso I la reconquistó» (Escudos heráldicos de ciudades y villas de Aragón). Arturo Morera cita la conquista en el mes de abril de 1132, tras cercarla, las huestes musulmanas se rindieron ante la superioridad de las tropas cristianas «Cuarta reconquista de Sariñena a los moros». Igualmente este hecho es recogido por J. Conte Oliveros «Con todo vuelve a repetirse el mismo fenómeno y, al poco tiempo, vuelve a caer Sariñena en poder de los árabes hasta que Alfonso I el Batallador se vio en la necesidad de reconquistarla en 1132, pues Sad Ibu Mardanis, señor de Fraga consideraba a Sariñena como punto estratégico para salvaguardarse de los avances espectaculares de Ibn Radmir (Alfonso I), como le denominaban los cronistas musulmanes».

El mismo Alfonso I, el 4 de septiembre de 1134, vio a bien ratificar en ti su primer testamento de Bayona poco antes de morir en Poleñino tras ser herido de muerte en Fraga: «Otorgo el testamento en el mes de septiembre, martes, en que se celebraba la fiesta de la Natividad de nuestra Señora en el Lugar de Sariñena. La fecha dice: Die Martis ante Navitatem Santa María» (Antiguedades de España, propugnadas en las noticias de sus reyes, en la Coronica del Real Monasterio de San Pedro de Cardeña, en Historias, cronicones, y otros instrumentos manuscritos, que hasta aora no han visto la luz publica : Parte segunda / compuesta por el R. P. M. Fr. Francisco de Berganza, predicador general de la religion de San Benito. 1721).

Pedro Rodríguez Campomanes cita que el testamento fue otorgado en el castillo de Sariñena «…el último testamento del citado Rey Don Alonso el Batallador, no tuvo efecto en el uno, ni otro Reyno, porque en el último Testamento, que otorgón en el expresado Castillo de Sariñena, en el mes de Septiembre día Martes de la Natividad de nuestra Señora en la Era de MCLXXII, año de Christo 1134, no hizo mención de los expresados legados…» (Dissertaciones historicas del Orden, y Cavalleria de los Templario. DonPedro Rodríguez Campomanes, 1747).

Escudo casa Ballarinas, donde Alfonso XII ratifico su testamento. Fotografía de 1970 de José Cardús. El escudo presenta una iglesia ante monte sobre el que se asoma un brazo que blande una posible espada, y en la siniestra aparece un animal (león, perro o lobo rampante). Los lambrequines son de tornapuntas y motivos vegetales, hay dos tenentes laterales, posee cimera de infanzón y una cartela inferior con una inscripción, practicamente desaparecida, donde se lee la fecha de 1720.

En 1135 vuelves a ser ocupada por tus antiguos moradores volviendo a ser árabe hasta 1141 cuando se da tu última conquista por parte de las tropas aragonesas, esta vez de la mano de Ramón Berenguer, príncipe de Aragón y conde de Barcelona.

La iglesia de Sariñena es integrada al monasterio de Montearagón por el papa Inocencio II a través de la bula “Apostolice Sedis”, dada en Letrán el 11 de abril de 1138, confirmando las donaciones realizadas al cenobio montearagonés (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).

En 1153 es «Senior» de Sariñena Galindo Sanz de Foces.

En 1160 se te concede «Saranyena» Título de Villa, cuando Lope Sanz de Foces es nombrado tenente o «Senior» de la villa desde abril de 1160 a 1164, estando al mando de la guarnición militar destacada en la población.

Ya es en octubre de 1170 cuando, por parte de Alfonso II, se te otorga Carta de Población, desde Fraga, concediendo a tus habitantes los términos de Sariñena, los fueros de Zaragoza y otros privilegios: «Carta a los pobladores de Sariñena, que estaría poco poblada. Les concedió los buenos fueros de Zaragoza y libertad de lezda y peaje«, de acuerdo con Ricardo del Arco, y facultad para practicar acequias de los ríos Alcanadre e Isuela. Acequias de Valdera y del Molino, más la de Albalate y la derivación de la Acequieta. Hay quien dice que puedan remontarse a tu fundación, Sariñena, Villa romana o a época musulmana tus acequias, brazales y huertas.

«Similiter dono et concedo vobis quod faciatis azequias quantas plur potueritis in Alcanatre et in Isola, et totam ipsam terram quam potueritis rigare de istas azequias infra predictis terminis qui unquam non fuerint rigatas de azequia et vos potueritis rigare de istas azequias infra predictis terminis qui unquam non fuerint rigatas de azequia et vos potueritis rigare, habeatis et possideatis eas in perpetuum ad vestram propriam hereditatem pro facere vestras voluntates»

Extracto de la Carta de Población de Sariñena, 1170.

Gracias a tus acequias fuiste fértil huerta, batán y molinos. Así mismo, tu Carta de Población cedía a tus colonos las tierras susceptibles de ser regadas por dichas acequias «Que hasta el momento no hubieran sido objeto de explotación, esto es, las tierras sin roturar, aptas para el cultivo». A su vez la carta señala tus términos municipales y de esta forma, recoge Victoria Sandoval Parra, se faculta para repoblarlas: «El fuero expresaba una excitación al advenimiento de repobladores, a quienes se facultaba para la ocupación de tierras incultas y su conversión en zonas cosechables de regadío. A su vez, la carta de población concedía a sus habitantes la posesión in perpetuum de tales terrenos trabajados, lo que implicaba un refuerzo de la tenencia usufructuaria en el sentido de la incorporación del derecho de transmisión hereditaria» (Sandoval Parra, Victoria. Derecho Medieval de aguas).

Al poco se te conceden Privilegios de Población, privilegios posteriormente confirmados por el Rey Alfonso V en Fraga el 20 de octubre de 1418 y por Doña Juana y su hijo Don Carlos en Zaragoza el 15 de enero de 1519. Unos privilegios que fueron recogidos en un documento de Casa de Ganaderos de Zaragoza (Pastos ES/FCG – Caja 25_Ligamen 4_39):

«… en el año pasado de 1170, se dignó el señor Don Alonso el segundo de Aragón, conceder a todos los hombres de Sariñena, que entonces allí estaban, o que en adelante fueran a poblar, por el deseo de que allí poblasen, y habitasen todos los términos de Sariñena, desiertos y poblados con todos sus montes y pastos, aguas, selvas y sotos, con todas sus entradas y salidas y pertenencias, de modo que mejor lo hubiesen tenido en tiempo de os sarracenos, o de los cristianos, o de modo alguno debían tener, para que todo esto lo poseyesen enteramente, lo trabajasen y llenasen aquellos y su descendencia para propia herencia suya, y para que hiciesen de ello en todo el tiempo a su propia voluntad. Les concede así mismo aquellos fueros de Zaragoza buenos y no malos, y que no diesen ni hiciesen a hombre alguno causa alguna sino las Decimas y Primicias a Dios, ni diesen lezda ni peaje en toda su tierra. Especificando y confrontando todos y cada uno de los términos y linderos que son los mismos que en el día constan y disfrutan, les concedió igualmente el derecho a hacer acequias y cortar leña en todos los términos y selvas y repitiendo las mismas gracias con las clausulas de la mayor firmeza les adjudicó y concedió el expresado Don. y población para que lo hubiesen y poseyesen todo franco y libre y entero para heredar propia suya, y para que hicieren todo lo que quisieren aquellos sus hijos, y toda su descendencia y posterioridad todos los siglos, salva siempre la fidelidad de dicho señor Rey Don Alfonso y sus sucesores…»

Privilegio de población que el señor Rey D. Alonso II de Aragón concedió a la villa de Sariñena en la Era de 1208

In christi nomine, notum sit onnibus hominubus quod ego Ildephosus rei gratia Rex Aragonum et comes Barchinone et marchis provintie Facio hame cartane donationis et confirmationis robis onnibus hominibus de Sariñena qui modo ibi estis vel in antea ibi veneretis populare, placuit nihi liberti animo et spmtanea voluntate et propter amorem quod populetis et habitetis ibi, dono et concedo votis omnes términos de Sarañena herenos et populatos cum montibus et pas cuis et aquis et sylvis et sotis et cum ómnibus introitibus et cositibus suis ontegriter et suim ómnibus pextinentiis que ei pertionent, vel pertinero debet, sient quis nelius habuit in tempore sarraceno rum, relo christianorum, rel oliquo modo habere debet, totum integriter habeatis et laboretis et esplectetis cos vos et posteritas vestra ad vestram propriam hereditatem, pro facere inde tpotam vestram volumtatem in perpetuum: Et dono vobis quod habeatis totos illos Foros de Cesaraugusta bonos et non malos et non donetis neque faciatis ullo homini ullam causam nisi decimas et primitias seo  et non detis lesdam ni pedaje in toram meam terram: Similiter domo vobis términos, in primis Alberola cum ómnibus suis terminis et sicut vadit ad illa pena tallara, que est super Sodeto et simevadit per directum ad illa Torre de Cabañas cum tota valle putrida et deinde sicut vadit ad caput de ipsa serra de sella maestra et de ipsa serra intus sicuo aguas currunt contra Saranyenam et sicut vadit per directum ipsa serra de Sella Maestra  usque a las almolas et deinde sicut vadit per directum ad ipsum caminum qui transit per Borjaraloz sicut aguas enrrunt contra Sarañenam et sicut vadit ipsum caminum per directum usque Burjaraloz et sicut vadit et exit ipsum caminum usque ad Peñalva el sicut vadit ad valle Frabian et exit ad ipsos germanellos qui sunt ante Xixena el sicut exit ad ipsam Torrenia et vadit exit ad ipsam Torarata et sicut vadit  ad ipsam Torre de ipsa Ventosa et sicut vadit ad Alpicon de Ballara et sicut vadit per directum usque ad flumen de Alcanadre et sicut vadit ad podio Meler et sicut vadit et exit ad illa Boltorera et sicut iste prediese Afrontarionis et términos inclusunt et dividum Domo et concede vodis et vestris totum integriter quantum ego ibi habeo et habere debeo vel ad mea voce regale pertiner vel pertinere deber sierve superius seriotum est ad vestram propriam hereditarem pro fracore inde totas vestras voluntates imperperums similiter dono et concedo vobis quod faciatis acequias quantas plus posuerisis in Alcanatre et in Isola et totam ipsam terrari quam potueritis rigare de istas acequias infra predictis terminis qui inguam non fuerint rigatas de acequias et vos presentis rigare habeatis et posideatis eas in perpetirum ad vel gtram propiams hereditetem pro facere totas vestras voluntates: Similizer dono et concedo vobis ut talletis justam in onnonibus terminis silvis ad opus vestri et vestrorum: supraserigtum vero donum et populationem dono, laudo et concedo vovis et vestris ut habeatis et posideatis cum totum integriter sient superius seriptum est, francum et liberum et ingenuum ad vestram propriam hereditarem pro facere totam vestram voluntarem vos et filii vestri et omnis generatio vel porteritas vestra per secula cuncta salva mea fidelitate et de omni mea porterizate in perpetuum. Signum Ildephonsi Regis Aragonum, comitis Barchimonone et marchismis provincia. Facta casta mense onobris opus Fragam Era millesima ducontesima octava. Regnante me, Dei gratia, in Aragonum, in Barchinona et in Provincia.  

En nombre de Cristo, sea notorio a todos los hombres que yo Ildefoso, por la gracia del Rey de Aragón y Conde de Barcelona y provincia de las Marcas, hago carta de donación y confirmación de los bienes a todos los hombres de Sarañena que están ahora allí o que han estado anteriormente, he complacido a mi libre mente y libre albedrío y por el amor que habitaréis y moraréis allí, os doy y os concedo todos los territorios de Sarañena, así hereditarios como habitados, con las montañas y la cual tierra y aguas y bosques y pastos y con todas sus entradas y sus límites en su totalidad y con todo su contenido que le pertenece, o le pertenece, ya sea que fuera propiedad de alguien en el tiempo de los sarracenos, o de los cristianos, de cualquier manera que deba ser propiedad, lo tendréis todo en su totalidad y lo trabajaréis y cuidaréis para vosotros y para vuestra posteridad para vuestra propia herencia, a fin de hacerlo vuestra propia voluntad a perpetuidad: Y os concedo que tendréis todos esos Foros de Caesaraugusta buenos y no malos y no daréis ni haréis causa alguna a ningún hombre excepto los diezmos y primicias de los mismos y no deis tributo ni peaje alguno sobre mi tierra: Igualmente, vuestros linderos, primeramente Alberola con todos sus linderos y como va a aquel monte de tallara, que está sobre Sodeto y como va derecho a aquella Torre de Cabañas con todo el valle podrido y luego como va a la cabecera de la misma sierra de Sella Maestra y de aquella sierra para dentro, como corren aguas contra Saranyena y como va derecho a la misma sierra de Sella Maestra hasta las Almolas y luego como va derecho al mismo camino que Pasa por Borjaraloz como discurren las aguas hacia Sarañena y como sube recto a Burjaraloz y como va y sale por el camino hasta Peñalva y como va al valle de Frabian y sale a los Germanellos que están antes de Xixena y como va a la misma Torrenia y va a la misma Torarata y como va a la misma Torre de Ventosa y como va a Alpicón de Ballara y como sube recto al río Alcanadre y como va al podio de Meler y como va y sale a esa Boltorera y como es predecesoraq de la Afrontación y sus lindes Yo encierro y divido la Casa y os concedo a vos y a los vuestros todo lo que tengo allí y debiera tener o pertenecer a mi voz real o pertenecer a vuestro siervo de arriba, es para vuestra propia herencia por el bien de todos vuestros testamentos, asimismo os doy y os concedo que hagáis tantas acequias como podáis colocar en Alcanatre y en Isola y toda la tierra misma como podáis regar de aquellas acequias dentro de los términos antes dichos que no hayan sido regadas de las acequias y os presentáis a regarlas y colocarlas a perpetuidad a o desde vuestra propia herencia por el bien de hacer todos vuestros testamentos: De igual modo os doy y te concedo tomar el justo bosque en todos sus límites para tu uso y el de los tuyos: pero el don y la ocupación antes mencionados te doy, alabo y concedo a ti y a los tuyos para tener y poseer, cuando todo esté intacto, como está escrito arriba, libre y sin trabas, a tu propia propiedad hereditaria para hacer tu testamento completo, tú y tus hijos y todas tus generaciones o descendientes a lo largo de los siglos, todos a salvo con mi fidelidad y de todos mis descendientes para siempre. Signo de Ildefonso, Rey de Aragón, Conde de Barcelona y la provincia de las marcas. Hecho en el mes sagrado de la honorable obra de Fragam, el año mil doscientos ocho. Durante mi reinado, por la gracia de Dios, en Aragón, en Barcelona y la Provincia.  

Está copiado del expediente consultivo que se siguió en el consejo entre la villa de Sariñena y la casa de Ganaderos de Zaragoza sobre el daño de pastar esta con sus ganados en todo el Reyno de Aragón.

Confirmaron este privilegio

El Sor. Rei Alfonso V en 20 de diciembre de 1418 insertándole a la letra y con la clausula de cierta ciencia.

La Señora Dña Juana y Dº Carlos su hijo en 15 de enero de 1519.  

Colección de privilegios y escrituras. Tomo VI. S. XVIII. MSS/8702.

Desde octubre de 1174 a 1181 es de ti tenente el «senior» Portolés de Foces.

En 1180, apunta Arturo Morera, se da firma de una importante carta de hermandad entre los hermanos Portolés y Artal de Foces «Sobre sus heredades en monzón, Cachicorba, Sariñena y Orillena y sobre los honores futuros que pudieran ganarse. Da su consentimiento la mujer de Portolés, sobrina del influyente Ximeno de Artusella» (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Gimeno de Artusella, desde agosto de 1192 hasta enero de 1193 ocupa el cargo de tenente, solamente por seis meses, afirma Arturo Morera «Jimeno de Artusella, después de haber ejercido como alférez del rey y como mayordomo del reino, durante muchos años, fue designado «Tenente» de Sariñena ejerciendo ese «Honor» durante seis meses únicamente».

Posteriormente te es tenente Atón de Foces (Cfr. Miret, Itinerario de Pedro II, p. 274) hasta 1204, cuando Ubieto Artieta supone dura el realengo de tus tierras, por lo menos, ya que figuran los tenentes hasta esta fecha de 1204, desde tu «conquista» en noviembre de 1101 (Ubieto Arteta, Antonio. Los tenentes, p. 160). En este aspecto, Arturo Morera señala que subsiste todavía en Sariñena el sistema en desuso de «Honores» en la gobernación de ciudades y villas reales «Ato de Foces II es el «Tenente» en estas fechas».

Durante los siglos XI y XII los tenentes habían sido la figura de autoridad local, hasta al poco de entrar el siglo XIII. Es entonces cuando, según Agustín Ubieto Arteta, los municipios buscaron la plena autonomía jurisdiccional y político-administrativa mediante concejos o asambleas vecinales regidas por un juez, apareciendo figuras como los consejos o cabildos.

En el siglo XIII, de acuerdo con Zurita, el reino de Aragón se divide en cinco regiones que se llamaban Juntas, que eran las de Zaragoza, Huesca, Sobrarbe, Ejea y Tarazona. Cada junta tenía un gobernador llamado Sobrejuntero cuya función: «Tenía principal cargo de preservar la tierra de la mala gente que con ella había; castigábanse con gran ejecución los delincuentes» (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).

Francisco de Cárdenas cita Sariñena como una de las localidades donde había junta «Habia estas juntas en Zaragoza, Alcañiz, Montalvan, Huesca, Jaca y Sariñena».

Los sobrejunteros eran unos oficiales instituidos por el rey para convocar y dirigir las juntas ó asociaciones que formaban los vecinos de ciertos pueblos para la persecución de malhechores. Había estas juntas en Zara goza, Alcañiz, Montalvan, Huesca, Jaca y Saríñena. Los sobrejunteros tenían sus tenientes distribuidos por los pueblos y sus notarios. Eran meros ejecutores de las sentencias civiles y criminales y de las providencias del rey (Ensayo sobre la historia de la propiedad territorial en España (1873-1875). Francisco de Cárdenas).  

A su vez también aparecieron las Juntas y las Justicias:

 Justicias.- Constituyen una imposición popular ante la autoridad regia. En principio se organizan en «Juntas» al mando de un juntero, luego el territorio que dominan es el merinado. A partir del siglo XIII todos dependían del Justicia de Aragón (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).      

El día 3 de noviembre de 1227, eres, Villa de Sariñena, donada al Real Monasterio de Sigena, con motivo de la estancia en Zaragoza de Jaime I de Aragón y así consta en sus documentos: «El día 3 de noviembre de 1227, estando en Zaragoza, el rey Jaime I de Aragón dio el castillo y villa de Sariñena al monasterio de Sijena» (Ubieto Arteta, Antonio. Documentos de Sigena, n°. 117; Huici- Cabanes, Documentos de Jaime 1, n°. 97).

El Real Monasterio de Santa María de Sijena de religiosas monjas de la Orden de San Juan de Jerusalén es fundado el 23 de abril de 1188. Su establecimiento ejerce una importante influencia en la vida económica, social y religiosa de los Monegros, gracias, de acuerdo con Dara «Fundamentalmente, a las importantes donaciones de los reyes». Así, continúa Dara «Establecerá mercados semanales que han llegado a nuestros días, repartirá lotes de tierras, llevará a cabo una importante labor de repoblación mediante la atracción de nuevos habitantes y fundará auténticas villas de señorío, entre otras decisiones vitales».

Por el mes de junio de 1228, el rey Jaime I el Conquistador llega a Sariñena. De nuevo nos visita en 1233, concretamente el 6 de febrero. Y en 1236, el mismo rey Jaime I el Conquistador, delibera con los caballeros, prelados y ricos hombres, en Sariñena, para planificar la conquista de la ciudad de Valencia (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

  • En 1237 se produce una destacada intervención del caballero Miguel Garcés, de Sariñena, en el arriesgado encuentro que tuvo el rey Jaime I con los moros, en su viaje de regreso de tierras de Valencia (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1240, el infante don Fernando ha de intervenir personalmente para solucionar los enfrentamientos entre el Monasterio de Sigena, sobre los limites de Lanaja, feudo del monasterio (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1248, se da la adjudicación, por el rey Jaime I, de tierras y casas en Albaida (Valencia), que habían pertenecido a los sarracenos, para asiento de 26 familias de Sariñena. También otras adjudicaciones en Onteniente a otros hombres de la villa (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1258, el infante don Alfonso, primogénito del rey Jaime I, ha de intervenir en el pleito entre el sobrejuntero de Sariñena, Palacin de Foces, y los hombres de Almudévar (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1260, el rey Jaime I concede licencia a Nicolás de la Isuela, para la construcción de un molino en la acequia de Valderas en Sariñena, reservándose para él, a perpetuidad, un tercio de los beneficios (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

El 6 de marzo de 1262 tienes un pleito, Sariñena, con tus aldeas sobre el pago de algunos tributos (Sinués, n°. 1610).

  • En 1271el noble Bernardo Guillén de Entenza es el perceptor de los tributos reales sobre los hombres, el mercado, molinos y hornos de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1275 Sariñena recibe nuevamente al rey don Jaime I el Conquistador (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

No obstante, Antonio Ubieto Arteta cita que en 1279 aún perteneces a Montearagón al igual que tu iglesia (Rius, Rationes, p. 5), a pesar de haber sido donada al Real Monasterio de Sigena. En el siglo XIII, la iglesia cuenta con 17 racioneros (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).

Aquel año de 1279, Pedro II reduce «Ampliamente» las demarcaciones de bailías locales siendo «Confiadas en muchos casos sobre los funcionarios judíos». De acuerdo con Jesús Óscar Sanagustín Palomar «Ejemplos de dichos casos fueron los de Jehudá de la Cavallería en Zaragoza, Muça de Portella en Sariñena en 1279 y Jaca en 1282, o Aarón Abinafia en Calatayud y Daroca en 1277 y en Teruel en 1283» (Romano, 1983: 22-23) (Sanagustín Palomar, Jesús Óscar. Comunidades, oficios y élites judías aragonesas a comienzos de la Baja Edad Media: una época de coexistencia (1270-1342)).

  • En 1281, ante la reivindicación de los racioneros de la iglesia de San Salvador de Sariñena, el abad de Montearagón concede a 14 clérigos protestatarios que se les asigne a cada uno de ellos seis dineros diarios: dos dineros para pan, dos para vino y dos para carne o pescado y demás condimentos (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En1282, el infante Alfonso, futuro rey Alfonso III de Aragón, encarga al justicia de Sariñena, García Portolés de Foces, la recaudación de los tributos a las aljamas de judíos de Jaca, Huesca, Barbastro y otros lugares (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En el mismo año, el lugarteniente en Sariñena de la Sobrejuntería de Huesca, Juan Biello, interviene con energía en el lugar de Salillas, en defensa del obispo de Huesca y de sus vasallos de la villa de Sesa.
  • En 1283 se da juramento de los fueros de la unión Aragonesa en Tarazona y en Zaragoza, por los procuradores del Consejo de Sariñena, Pedro de Algares y Juan de Avivozar (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • Igualmente, en 1283, el infante Alfonso, en nombre de su padre, el rey Pedro III de Aragón, convoca a las milicias del Concejo de Sariñena, para que se unan a él para rechazar una invasión francesa.
  • El rey Pedro III de Aragón confirma los privilegios de la villa de Sariñena, concedidos por los reyes anteriores (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1284, el rey Pedro III de Aragón convoca a las tropas del Concejo de Sariñena y de otras 25 poblaciones, para que acudan, con armas y suministros, a guardar la frontera con Navarra (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • El noble Jimeno de Urrea es el perceptor de los tributos reales sobre los hombres, mercado, molinos y hornos de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • El 16 de marzo de 1285, el rey Pedro III de Aragón visita Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En las Cortes de Huesca, los procuradores de Sariñena se querellan contra el rey, por su exigencia de unos tributos excesivos e incompatibles con los privilegios reales que goza la villa. Oído el rey don Pedro III, y con la aprobación de las Cortes, el justicia de Aragón sentencia que Sariñena debe pagar mucho menos de lo que el rey pretende (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • El rey Pedro III de Aragón convoca nuevamente a las milicias del Concejo de Sariñena para que se concentren en Ejea, con suministros de alimentos para cuatro meses, con el fin de rechazar una previsible invasión francesa (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1286 Bertrán de la Isuela y Gil de la Cueva, procuradores de la villa de Sariñena, asisten a las Cortes de Huesca, en donde se hace la renovación de la Jura de la Unión Aragonesa (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1289, los Procuradores de Sariñena, Miguel Pedro de Isuerre y Lope de Pomar, asisten a las Cortes de Monzón, en donde se trata de las medidas a adoptar para detener una invasión francesa (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En1290 asisten a las Cortes de Zaragoza los procuradores del Concejo de Sariñena, Guillermo Laloza y Martino Scolaris (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • Año 1291 Guillermo Laloza y Simón de los Arroyos asisten a las Cortes de Zaragoza, en donde juran fidelidad al rey Jaime II (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Aunque continuas perteneciendo al Real Monasterio de Sigena y así consta en varias ordenes de Jaime II sobre los tributos que se debían de pagar al monasterio. Están firmadas en Sariñena y responden al 24 de junio de 1294.

La primera Orden Jaime II se dirige a Guiraldo del Muro dando la orden sobre la colecta y recibo de los réditos y frutos o derechos del monasterio de Sigena.

Guiraldo del muro Salutem et graciam Cum nos ordinauerimus in monasterio de Sixena que […] / […] bona et loca dicti monasterii et que […] predictus et jura dicti monasterii colligeretis et reciperetis et que […] / equaliter […] et fratribus dicti monasterii et aliis personis […] feri consue tum. volumus dicimus et mandamus / […] dicta loca et bona dicti monas terii de sixena […] et fructus et redditus siue jura mo / nasterii colligatis et recipiatis […] equaliter in suis necessariis […] et fratribus dicti / monasterii et aliis personis […] consuetum […] et aliquamtenus non mutetis. taliter in predicta […] / […] nec possitis de negligentia […]. Datum Saranyenne VIII kalendas julii.
 

ACA, Cancillería, Registros, núm. 98, 205 v-206 r. […]

Una segunda comunicación, Jaime II sentencia a sus fieles hombres de los lugares u Honor del monasterio de Sijena: «Salutaciones y gracias. Como había ordenado que Guiraldo de Muro recogiera y recibiera las rentas y derechos de los lugares y bienes del monasterio, y de los cuales proveyera, según costumbre, al mismo, manda a las predichas gentes que, tanto al colector como a su lugarteniente, den todas las rentas, frutos y derechos del monasterio».

Fidelibus suis hominibus locorum monasterii de Sixena Salutem et gra ciam. Cum nos ordinauerimus / predicto monasterio de sixena que loca et bona dicti monasterii […] per fidelem nostrum Guiraldum de / muro et per […] redditus et jura dicti monasterii colligantur et recipiantur et per eun dem Guiraldum / dicto monasterio prouidatur […] que est feri consuetum a uobis dicimus et mandamus quatenus predictorum […] / […] obseruetis et predicto Guiraldo del muro uel […] loco sui datis […] / […] de omni bus redditibus fructibus et juribus dicti monasterii et hec aliquamtenus non […] / alios uolumus que ad hoc faciendum dictum Guiraldum […] et bona nostra compulsiate debita […] / compellat Datum ut supra [1293, junio, 24. Sariñena].  

ACA, Cancillería, Registros, núm. 98, 205 v.

En una tercera orden, Jaime II da orden a todos sus fieles oficiales y súbditos en cuestiones de rentas y derechos: «Como había mandado recoger y recibir todas las rentas y derechos de los lugares y bienes del monasterio de Sijena, manda al colector, Guiraldo de Muro, provea a dicho monasterio en sus necesidades, como es costumbre».

Fidelibus suis uniuersis officialis ac subditis suis salutem etc Cum nos mandauimus super […] per nos […] / in monasterio de sixena loca et bona dicti monasterii […] redditus et jura dicti monasterii colligi et recipi per / Guiraldum del muro prouideri in […] dicto monasterio […] consuetum mandauerimus eciam sibi rediti […] / per illos […] aliquam […] dicti mo nasterii reddum […] jura aliquam […] / […].

ACA, Cancillería, Registros, núm. 98, 205 v.  

Y en una cuarta orden, Jaime II se dirige a la venerable y dilecta subpriora y a todo el convento de Sijena: «Como había ordenado a Guiraldo de Muro embargar los lugares y bienes del monasterio de Sijena, y por lo tanto recoger y recibir los frutos, rentas y derechos de los mismos, manda a este proveer con equidad de lo necesario al monasterio y a todas las personas pertenecientes al mismo, como es costumbre. Les manda que por estas ordenanzas no pongan impedimento a dicho colector, y manda a todos sus oficiales y súbditos le presten auxilio, consejo y ayuda«.

Venerabilibus et dilectis subpriorisse et toti conuentui de sixena. Cum nos ordinauerimus in dicto monasterio de / sixena que loca et bona dic ti monasterii enparentur per Guiraldum del muro et per eundem fructus redditus et jura dicti / monasterii colligantur et recipiantur et per ipsum Guiraldum prouideratur equaliter […] dicti monasterii et aliis / personis […] consuetum uobis dicimus et mandamus quot dictam ordinacionem nostram […] et super / predictis […] impedimentum domino Guiraldum […] illi seu illis quibus ipse […] comiserit faciatis aut fieri permitatis / […] nobis […] displiciter uolumus dicimus et mandamus per presentes […] dicti monasterii / et aliis quibuscumque […] de bonus fructibus et juribus dicti monasterii […] / […] priorisse dicti monasterii […] que de omnibus […] et expensis et modo qualiter administratis / redatis siue redit compotu et plenarie retionem et ea que per ipsum compotum […] penes aliquas / et aliquos remassisse […] dicto Gueraldo […] omni mora. enim mandauimus per nostras literas uniuersis / officialis et subditis nostris que ad exigandum predictam dicto Guiraldum dent auxilium consilium et iuuamen […] / ab eadem […] requisitu. datum ut supra [1293, junio, 24. Sariñena].  

ACA, Cancillería, Registros, núm. 98, 205 v.

En 1295 figuras como «Merinado de Huesca». Merinado respondía a la división geográfico-administrativa medieval con su centro en una ciudad o villa importante, en este caso Huesca, al frente la cual estaba un merino, que era el representante del rey. Al parecer, aquel año continúas apareciendo que tus tierras son de realengo (Codoin, 39, p. 292).

Los Merinados.- El merino tenia como misión administrar el patrimonio real y también alguna función gubernativa judicial y militar. Se encargaba de las cosechas, arrendamientos del suelo, caloñas y cobro del «morabedí» entre otras. Los merinados eran: Barbastro, Calatayud, Daroca, Ejea, Huesca, Jaca, Ribagorza, Sobrarbe, Tarazona, Teruel, Las Valles y Zaragoza. (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).

A finales del siglo XIII, San Eufrasio, discípulo del apóstol Santiago funda la ermita románica de Santiago, donde, como ya hemos citado anteriormente, existió antiguo asentamiento. Por ello, Francesc Giral apunta que ermitas como la de Santiago, o como las de Santa Ana o San Sebastián suelen marcar presencia de restos arqueológicos, pues estos santos, cuenta Giral, se utilizaban para cristianizar sitios “paganos”. Fuiste llamada iglesia de Sant Jayme «Eglesia de Sat Jayme de Saragena», variante de Iago y Santiago, al igual que el puente y camino, formando parte de los muchos ramales del camino de Santiago que subían desde el Levante y el Mediterráneo a enlazar con la vía principal hacia Compostela. Hay quien dice que fuiste lugar hospitalario y de alojamiento.

«La ermita de Santiago, de una nave, es del siglo XII; tiene techumbres de armadura sobre arcos apuntados transversales y mesa de altar de la época. Ha sido restaurada, habiendo cerca de ella una bellísima cruz de piedra del siglo XV, con efigies esculpidas que fue destruida en 1936».

Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia.

Archivo Histórico Nacional, CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.659,N.13

«La historia eclesiástica de Sariñena puede contemplarse bajo un doble aspecto, el puramente tradicional y el histórico propiamente dicho. Bajo el punto de vista tradicional, se habla de una comunidad cristiana primitiva alentada en la fe por San Eufrasio, natural del antiguo pago romano, antecesor de la actual Sariñena. A este santo varón se le atribuye la fundación de la primitiva ermita de Santiago, de Sariñena, pues fue uno de los Siete Convertidos por el Apóstol, testigos a orillas del Ebro de la venida de la Virgen a Zaragoza. El hecho es que se hallaron las estatuas de piedra de los Siete Convertidos en tiempo inmemorial y fueron colocadas a ambos lados de la puerta de entrada a dicha ermita, las cuales han perdurado hasta la última guerra civil, como nos atestigua el Sariñenense don Juan Álvarez Anoro -Entusiasta de cuantos sucesos tradicionales e históricos se han desarrollado en su villa natal-, desapareciendo también en la misma época el retablo costeado por la magnamidad de Alfonso el Batallador, quien, tras la conquista de Sariñena en 1132, mando construir la citada ermita sobre el solar que ocupara la primitiva. Se añade, asimismo que el rey don Alfonso después de la derrota de Fraga, fue a postrarse ante la imagen del Apóstol de las Españas en Sariñena, siendo atendido por su físico o médico personal ante la cruz de piedra cercana a la ermita. La sucesora de esta bella cruz fue destruida en 1936, poniéndose otra moderna en su lugar. Su fiesta se celebra el 15 de mayo, precisamente en el día de la festividad de los Siete Convertidos».

Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia.

En la línea de caminos peregrinos, Agustín Ubieto Arteta, «Los caminos peregrinos de Aragón», plantea el Camino de Monegros derivación del Camino de Sant Jaume catalán y que sustituía al camino de san Jaime Fraga-Bujaraloz-Zaragoza (Camino de los Fierros). Su planteamiento es el siguiente: «Atraviesa por esta natural e histórica comarca oscense-zaragozana, de la que se le ha dado el nombre. Es una derivación del Camino de Sant Jaume catalán que, arrancando en Fraga llega hasta Zaragoza sin pasar por Bujaraloz sino por Sariñena y Leciñena tras atravesar los altos de Alcubierre. Constituye una alternativa natural pues la distancia por ambas rutas es semejante y la presencia del monasterio de Sigena en la monegrina tenía, sin duda, un gran atractivo. Está suficientemente dotada de elementos de propaganda, pero lo más sobresaliente es que desde Sariñena se intuye que pudiera proseguir por Grañén a Ejea y Sádaba, circunstancia que habrá que comprobar con otros datos. Se convertiría así en ruta alternativa tanto del camino que corre paralelo por el Norte (Cº. de Salas) como por el Sur (Cº. de San Jaime)» (Ubieto Arteta, Agustín. Los caminos peregrinos de Aragón). De hecho, está documentado en el siglo XV la denominación del camino de Sariñena a la ermita de Santiago como carrera de San Jaime.

«El monasterio de Sigena y Sariñena serán sus puntos fuertes. Estamos ante el “Camino de Los Monegros”, hasta ahora sólo insinuado en el segundo tramo que llevaba a Zaragoza cruzando la Sierra de Alcubierre«.

Camino de Monegros. Ubieto Arteta, Agustín. Los caminos peregrinos de Aragón.

«El camino travesaba por esta natural e histórica comarca oscense-zaragozana, de la que se le ha dado el nombre. Es una derivación del Camino de Sant Jaume catalán que, arrancando en Fraga llega hasta Zaragoza sin pasar por Bujaraloz sino por Sariñena y Leciñena tras atravesar los altos de Alcubierre. Constituye una alternativa natural pues la distancia por ambas rutas es semejante y la presencia del monasterio de Sigena en la monegrina tenía, sin duda, un gran atractivo. Está suficientemente dotada de elementos de propaganda, pero lo más sobresaliente es que desde Sariñena se intuye que pudiera proseguir por Grañén a Ejea y Sádaba, circunstancia que habrá que comprobar con otros datos. Se convertiría así en ruta alternativa tanto del camino que corre paralelo por el Norte (Cº. de Salas) como por el Sur (Cº. de San Jaime).«

Como camino medieval es uno de los trazados de Zaragoza a Cataluña, apunta María Teresa Iranzo Muñío «Destino de gran parte del cereal excedentario y de la lana», quien además añade «Se puede establecer desde San Mateo de Gállego por el norte de Los Monegros, Leciñena y la sierra de Alubierre, Sariñena -con un importante puente documentado en el siglo XV sobre el río Alcanadre-, Sigena (1297), Chalamera, Ballobar -con puente románico sobre el Cinca- y Zaidín, en la llanura que anuncia el Ebro» (Iranzo Muñío, María Teresa. Los sistemas de comunicación de Aragón en la edad media: una revisión).

En 1300 el rey Jaime II de Aragón convoca a las tropas del Concejo de Sarifiena y de otras poblaciones, para que acudan con armas y alimentos para tres meses, para la campaña de Murcia contra los sarracenos (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En junio de1301«Jaime II de Aragón manda a Alfonso Castellnou, sobrejuntero de Huesca, que resuelva en el pleito por la percepción de las primicias de las aldeas de Sariñena, entre los vecinos de dicho lugar y el abad de Montearagón» (-B. ACA., caja 10,núm. 1.359. Monterde Albiac, Cristina y Cabanes Pecourt, M.ª Desamparados. Aragón en las cartas reales de Jaime II (1301-1303)).

  • En 1301 el rey don Jaime II visita Sariñena el 7 de agosto (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
    El rey Jaime II de Aragón convoca a las milicias de Sariñena y sus aldeas, para que le ayuden a combatir a los nobles rebeldes de la Unión Aragonesa (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
    Asisten a las Cortes de Zaragoza, los procuradores de Sariñena, Bertrán de la Isuela y Domingo Martin. Juraron lealtad al infante Jaime, hijo del rey Jaime II, como heredero de la Corona (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1302 realiza nueva visita a Sariñena el rey Jaime II, el 28 de julio (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Un documento del monasterio de Sigena del 29 de agosto de 1302 cita a Gombaldo de Luján, juntero de Sariñena y lugarteniente de Alfonso de Castronuevo, sobrejuntero de Huesca y Jaca, dando posesión a Juan Pérez de Ballobar de una heredad que tenía en término de Ballobar, cumpliendo un mandato de Jaime II, de 16 de mayo del mismo año de 1302 (ES/AHPHU – S/000016/000020).

  • En 1303 el prior de Sariñena, Raymundo de Fontona, se niega en redondo al pago de la Décima para que el rey pudiera llevar a cabo la conquista de Cerdeña (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1305 el rey don Jaime II vuelve a Sariñena el 5 de junio. Orden del rey Jaime II de Aragón, para que se preparen alimentos por parte de la población de Sariñena para la próxima visita que la familia real y su séquito realizaron a la villa en el mes de diciembre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

La visita de Jaime II, junto a la reina doña Blanca, a Sariñena en diciembre de 1305 aparece recogida en un documento fechado el día 10 del mismo mes de diciembre. Este documento, tal y como recoge J. Conte Oliveros, «Versa sobre los preparativos que han de hacer los jurados, el concejo y el justicia de esta villa para recibir en la misma a los monarcas al domingo siguiente de extender el citado documento».

En 1307 se da la emisión de moneda jaquesa en la Ceca de Sariñena, por un importe de cuatro millones de dineros y medio millón de óbolos, apunta Arturo Morera, Arturo. Aunque no es hasta en 1308 cuando se instala en ti la Ceca de Sariñena, fabrica de moneda tras la promulgación en las Cortes de Aragón en 1307 por Jaime II, el Justo, del fuero “De secunda confirmatione moneta”. Se instala en Sariñena, en detrimento de la Ceca de Jaca, debido al avance del reino hacia el sur y la situación estratégica de Sariñena entre Zaragoza y Lérida. Al parecer, en tu Ceca de Sariñena, que debió estar en una de tus grandes edificaciones y resguardada en el casco urbano, llegaron a trabajar unas 30 o 40 personas a las ordenes del maestro de ceca Juan de Pexonat. La Ceca no llega a tener una gran producción y su corta andadura llega hasta 1311: «Como hasta 1349 no se acuñaron nuevas monedas, durante 30 años el Reino se abasteció de monedas acuñadas en tu gloriosa villa» (Dinero jaqués del Rey Jaime II de Aragón el Justo. Sariñena. Año 1291 – 1327 – Moneda medieval aragonesa. https://monedasaragon.blogspot.com/). En el Archivo de la Corona de Aragón se encuentra el Libro de Albalaes «Sobre la elaboración de la moneda jaquesa en Sariñena» (Real Patrimonio, Maestre Racional, nº624/ Libros de albalaes 1311 / 1312).

https://monedasaragon.blogspot.com/

Dinero de Jaime II de Aragón (1291-1372). Anverso: ARA-GON (N cursiva). Busto coronado a izquierda cortando leyenda arriba y abajo. Pecho con cinco puntos y media luna. Dentro de la O, dos pequeñas rayitas en diagonal. Reverso: +IACOBVS : REX. Cruz de doble travesaño. Dentro de la O, dos pequeñas rayitas en diagonal. Inscripciones/Leyendas Reverso +IACOBVS : REX Anverso ARA-GON Datación 1308.
  • En 1308 el rey Jaime II ordena a las huestes del Concejo de Sariñena y de otros lugares, que se concentren entre Monzón y Huesca, para atacar ambos castillos de la Orden del Temple (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus). Sobre lo mismo J. Conte Oliveros afirma que el rey convocó las milicias concejiles de Sariñena, Pertusa y Albalate para reducir la Castellón templario montisonense Berenguer de Vellvis, rebelde al monarca.
  • En 1311 hay constancia de la explotación industrial de salinas en Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1315 Pedro Fernández de Hijar, nieto de Jaime I el Conquistador, es el receptor de los tributos reales sobre los hombres, el mercado, los molinos, los hornos y la tintorería de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1319 el infante Alfonso (después rey Alfonso IV de Aragón) visita Sariñena el 29 de septiembre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1320 Juan de Lecina y Martín Gil de Lorient asisten a las Cortes de Zaragoza y prestan juramento de fidelidad al infante Alfonso como heredero del rey Jaime II (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1325 los procuradores por Sariñena, García de Casbas y Domingo Morrano, asisten a las Cortes de Zaragoza, donde juran fidelidad al infante Pedro (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1328 el rey Alfonso IV hace estancias en Sariñena, en los meses de febrero, agosto y diciembre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

El 4 de abril de 1328, con motivo de la cercana coronación de Alfonso IV, se reúne tu consejo de la villa y aldeas de Sariñena en tu Iglesia de San Salvador. Por ello son nombrados Marco de Sena, jurado de Sariñena, Domingo Lo Pico, vecino de Monsalva y jurado de la comunidad de aldeas de Sariñena como procuradores especiales para que te representen en las próximas Cortes que se van a celebrar en la ciudad de Zaragoza en la que se coronará a Alfonso IV, el domingo de Pascua de 1328 (ACA,Cancillería,pergaminos,Alfonso_IV,carp.218,nº170).

El 13 de diciembre del mismo año de 1328, una carta a Guillermo de Entenza, sobrejuntero de Huesca y Jaca, y a sus lugartenientes en Sariñena y Ontiñena da cuentas sobre las expensas que debían pagar tus hombres de Sariñena y los de Zaidín (ACA,Cancillería,registros,nº430,fol.144v).

En el Aragón medieval, las «expensas» se referían a los gastos del reino y los pagos que debían hacer los súbditos, como los impuestos. Los impuestos principales eran las sisas (sobre alimentos), el fogage (reparto por estamentos) y las generalidades (un impuesto de aduanas que era el principal ingreso regular del reino). Además, los campesinos pagaban diezmos a la Iglesia y tributos a los señores.
  • En 1329 el infante Pedro (futuro rey Pedro IV) está en Sariñena del 16 al 21 de enero (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1330 el infante Pedro está en Sariñena los días 23 y 24 de enero. El rey Alfonso IV llega a Sariñena el 26 de junio. Confirmación por el rey Alfonso IV de Aragón de los privilegios otorgados en 1170 por su antepasado Alfonso II (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • El 14 de abril de 1330, Alfonso IV envía una carta en la que, atendiendo a la renuncia que había hecho Rodrigo Sánchez del oficio de la escribanía de Sariñena y sus aldeas en favor de Pedro Sánchez de Fanlo, justicia de dicho lugar, nombra a este último escribano de Sariñena (ACA,Cancillería,registros,nº504,fol.62-63).
  • El 18 de diciembre de 1330 Alfonso IV envía una carta a la justicia y prohombres de la ciudad de Sariñena y aldeas en la que solicita caballerías y armas para ir a Orihuela y la guerra contra los sarracenos del Reino de Granada. Esta carta fue enviada al resto de ciudades del reino al igual que una segunda para que se obligue a tus hombres  a colaborar con armas y caballerías en la guerra contra los sarracenos del Reino de Granada (ACA,Cancillería,registros,nº541,(1ªnum.),fol.134-137v).
  • En 1333 el rey Alfonso IV visita otra vez Sariñena el 26 de septiembre.
    Nueva estancia en Sariñena del infante Pedro (futuro Pedro IV), del 15 al 19 de diciembre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • El 1 de septiembre de 1333, Alfonso IV escribe al justicia de La Almolda sobre el recurso de una sentencia dada en el pleito entre los hombres de Sariñena y algunos hombres de La Almolda por la tala de árboles en los montes de Sariñena por parte de dichos hombres de La Almolda (ACA,Cancillería,cartas_reales,Alfonso_IV,caja_20,nº2404).
  • En 1335 el infante Pedro permanece en Sariñena del 13 al 25 de febrero (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • El 16 de noviembre de 1335, Alfonso IV envía una carta a Pedro Jiménez de Sarasa, lugarteniente de merino de Sariñena, para que obligue a los judíos que están bajo jurisdicción real a pagar las deudas y comandas a otros judíos de Sariñena y sus alrededores y procurara que no evadieran dichos pagos (ACA,Cancillería,cartas_reales,Alfonso_IV,caja_26,nº3065).
  • El 10 de enero de 1336, Alfonso IV manda una carta al justicia de Sariñena y sobrejuntero de Sariñena y Ontiñena para que mandaran a los judíos de dicho lugar a no agraviar más en sus deudas a Ramón Cardel y a su hermano Juan Cardel, vecinos de Sariñena (ACA,Cancillería,cartas_reales,Alfonso_IV,caja_24,nº2848).
  • En 1340 el rey Pedro IV el Ceremonioso manda procesar al justicia de Sariñena y a su secretario, acusados directamente por algunos vecinos de haber cometido fraudes (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • El 28 de noviembre de 1340, carta de Pedro IV a Bartolomé de Buendía, vecino de Sariñena, sobre la confirmación de la comisión que le dio, siendo infante, por la que le encargaba de una causa de reclamación de cantidades adeudadas por el concejo de Sariñena (ACA,Cancillería,cartas_reales,Pedro_IV,caja_9,nº1229).
  • El 20 de enero de 1344, Pedro IV envía carta a Rodrigo Sánchez, justicia de Sariñena, para que, junto con el notario de la villa Sancho de Azlor, se encargara de las causas que se suscitasen entre los recaudadores y contribuyentes del peaje del mercado de Sariñena (ACA,Cancillería,cartas_reales,Pedro_IV,caja_16,nº2162).
    El 13 de abril de 1344 Pedro IV el Ceremonioso se dirige a tu fiel justicia de Sariñena o a tu lugarteniente: «Salutaciones. Como de todas y cada una de las causas que ante cualquiera de los jueces se han desarrollado o se espera se desarrollen, entre la venerable y religiosa infanta Blanca, priora del monasterio de Sijena, querida amiga nuestra, y el convento del mismo monasterio, Pedro Portell, arrendatario de las rentas y derechos de todos los lugares de la Honor del monasterio, y procuradores, oficiales y servidumbre de los mismos, agentes o defendientes de una parte. Y los hombres de las universidades de los lugares de la Honor de dicho monasterio, u otros de ellos y singulares de los mismos, agentes o defendientes, de otra parte, en cualquiera de las causas o negocios, que por la súplica de la dicha infanta y compradores conocimos, preveímos y establecimos. Por esto, os decimos, confiamos y mandamos que conozcáis de las predichas causas y asuntos y sobre ellas hagáis y resolváis y decidáis lo que de fuero y razón fuere necesario. Nos, ciertamente, a los jueces enviamos nuestros afectos, y nuestras veces confiamos plenamente por medio de la presente».

    Petrus dei gracia Rex Aragonum etc. ffideli suo Justicie Saranyene vel eius locum tenenti. Salutem etc. / Cum de omnibus et singulis causis seu […] que coram quibuscumque judicibus uertuntur seu uerti / sperantur inter venerabilem et religiosam infantissam Blancham priorissam monasterii de sixena ami / cam nostram karissimam et Conuentum eiusdem Monaste rii […] Petrum portelli […] reddituum et / jurium locorum totius hono ris eiusdem Monasterii ac procuratores officiales et familias eorum con / uentui uel […] agentes uel deffendentes ex altera parte vna. Et homines vniersita / tum locorum honoris dicti Monasterii uel alterius eorum ac sin gulares ipsorum agentes uel deffendentes ex / altera quibuscumque causis uel rationibus ad suplicacionem dictorum Infantisse et emptoris cognosci / prouiderimus et velimus. Ideo uobis dicimus comittimus et mandamus quan uocatis euocandis de predictorum / causis et gonnibus cognoscatis et super eis faciatis et decernatis et decidatis quod de foro et / ratione fuerit faciendum. Nos enim amores et cognicione premisorum judicibus quibus […] super / predictis vices nostras plenarie comittimus cum presenti Datum barchinone Idus Aprilis Anno domini / .Mº. CCCº. XLº. quarto.
     
    ACA, Cancillería, Registros, núm. 626, 73 v.

  • El 9 de marzo de 1347, se redacta carta a Francisco de Prohombre, escribano mayor del rey, de parte de los jurados y hombres buenos de la universidad de Sariñena en la que reconocen haber recibido una carta de Pedro IV, dada en Valencia el 1 de febrero, con su mensajero de Bernard de Mur (ACA,Cancillería,cartas_reales,Pedro_IV,caja_34,nº4584).
  • En 1347 el rey Pedro IV está en Sariñena en el mes de agosto (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1354 Pedro IV redacta una carta en relación con la villa de Sariñena y la financiación del viaje a Cerdeña (ACA,Cancillería,registros,nº1026).
  • En 1356, el 3 de noviembre llega a Sariñena el rey don Pedro IV (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

El 19 de febrero de 1357, Pedro IV visita Sariñena firmando dos documentos «El primero, día 17, solicitando el concurso del obispo oscense Pedro Glascario en la convocación del Concilio de Tarragona; el segundo, día 19, ordenando a su tesorero don Bernardo el pago de mil florines al cardenal Nicolás Roselli» (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes).

  • El mismo año de 1357, Ramón Cardiel y Domingo Montanero, procuradores por el Concejo de Sariñena, asisten a las Cortes de Cariñena, en donde se trata de la guerra entre los reinos de Aragón y de Castilla(Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En 1360, el 22 de mayo, Sariñena recibe al rey Pedro IV (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus) y el 18 de febrero de 1360 , el mismo Pedro IV de Aragón te permuta por Pinseque a Pedro de Luna. De esta forma lo recoge Antonio Ubieto Arteta «El 18 de febrero de 1360 Pedro IV de Aragón dio Sariñena a Pedro de Luna a cambio de Pinseque» (Sinués, n°. 1611 a 1612).

De acuerdo con diversa documentación, el cambio fue «Por ajustes entre el rey y varios nobles, tras la recuperación de la ciudad de Tarazona en la guerra contra el Reino de Castilla (23-2-1360)». Sobre aquello son varios los documentos que tratan sobre dicha permuta, depositados en el Archivo de la Corona de Aragón (ACA,Cancillería,cartas_reales,Pedro_IV,caja_51,nº6316).

  • Instrumento de gracia hecho por Pedro de Luna al rey Pedro IV sobre el concambio del lugar de Sariñena con sus términos por el lugar de Pinseque.
  • Instrumento del rey Pedro IV sobre lo mismo (28-2-1360).
  • Procuración del rey sobre lo mismo (24-3-1360) Convención hecha por el noble Pedro de Luna al rey Pedro IV sobre el trato a los hombres de Sariñena (13-11-1361).
  • Capítulos entre Pedro IV y el noble Pedro de Luna sobre la redención de la villa y aldeas de Sariñena (12-10-1366).
  • Convención entre el rey Pedro IV y el noble Pedro de Luna sobre la capitanía de dicho noble en Cerdeña por la villa y aldeas de Sariñena (19-10-1366).

Sariñena en el vuelo de 1927 donde se observa la delimitación histórica de la villa.

  • En 1361, estancia del monarca Pedro IV en Sariñena, del 26 al 30 de mayo (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1365 el noble don Blasco de Alagón es el perceptor de los tributos reales de la villa de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1366 el rey Pedro IV vende la villa real de Sariñena al noble don Pedro de Luna, gobernador de la isla de Cerdeña (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1372 Elfa de Xérica, viuda ya de don Pedro de Luna, devuelve la villa a la Corona, recuperando su importe que es abonado por los habitantes de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Tu permuta del rey Pedro IV, para satisfacer algunas necesidades, lo dejan claro tus representantes el 9 de abril de 1372, en las cortes de Zaragoza, quienes, de acuerdo con Antonio Ubieto Arteta, expresaron «Que el rey había empeñado la villa de Sariñena con sus aldeas para satisfacer algunas necesidades, estando al principio en manos del noble don Pedro de Luna y en el momento presente estaban en las de doña Elfa de Jérica; pedían permiso para quitarse de tal señorío y volver a la Corona, pagando la cantidad correspondiente, siempre que el rey prometiese no separarlos nunca más. El representante de doña Elfa de Jérica se opuso a la pretensión» (Ledesma, Cortes de Caspe y Alcañiz y Zaragoza. 1371-1372, p. 132-133).

Así, aquel mismo día y lugar, del 9 de abril de 1372 en Zaragoza, Pedro IV accede y te incorpora, Villa y tus aldeas a la Corona de Aragón e igualmente a los castillos y lugares de Grañén, Robres, Agüero y Pompién, con la promesa de no enajenarlos, ni separarlos de la misma.

Mismamente, el mismo rey, el 22 abril de aquel año de 1372 en Zaragoza, te concede privilegio de exención de huesta, cabalgada y cenas de ausencia, no las de presencia cuando el monarca este en la villa o tus términos. Esta exención de «cenas» la confirma Fernando el Católico desde Zaragoza el 31 de marzo de 1503.

  • En 1375 el infante Juan (futuro rey Juan I de Aragón) visita Sariñena, el 30 de abril (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1376 el rey Pedro IV concede a su futuro cuñado, Bernat de Fortià, 66.000 sueldos jaqueses, procedentes en parte de la venta a perpetuidad que convine, en 1372, con los síndicos y procuradores de Sariñena, de los lugares de Grañén, Robres, Agüero y Pompién (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Villa, fuiste de privilegio real. El 28 de noviembre de 1381, en Zaragoza Pedro IV declaró que por la venta de los mencionados castillos y lugares de Sariñena no se siguiese perjuicio a la villa por virtud de su incorporación a la Corona. Al día siguiente, el 29 de noviembre de 1381 te concede «feria y mercado» con franquicia de lezda, peaje y otros derechos reales (Arco, p. 452), pasando a ser lugar de ferias y mercados todos los sábados del año y del uno al quince de septiembre, ferias tan célebres como la de la Candelaria, la de Ramos y la de la Santa Cruz.

  • En 1381 el rey Pedro IV recupera los castillos y lugares de Grañén, Robres, Agüero y Pompién, que los hombres de Sariñena habían adquirido en 1372. En compensación, y para no causar perjuicio a los de Sariñena, el rey concede a la villa el privilegio para celebrar ferias y mercado, con franquicia de lezda, peaje y otros derechos reales (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1385 nueva visita a Sariñena del infante Juan, el 23 de noviembre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1388 el rey Juan I de Aragón visita Sariñena en los meses de mayo y octubre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En 1389 se te concede y firma por privilegio la hermandad, liga para la defensa del territorio, mancomunarte con las ciudades de Barbastro, Fraga, Tamarite, San Esteban de Litera y Ballobar, prestándose ayuda mutua por tiempo de 20 años “No es más que el establecimiento del somatén” (ACA, C, reg., 1903, fol. 126r-v (latín)). «En el siglo XVI, con la problemática generada por el fenómeno del bandolerismo, volverán a constituirse estas mismas localidades en mancomunidad de defensa» (Salleras Clarió, Joaquín. La Baronía de Fraga: Su progresiva vinculación a Aragón 1387-1458).

  • En 1390 el rey Juan I de Aragón vuelve a Sariñena, el 19 y 20 de noviembre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1391 nombramiento por el rey Juan I, de 13 poblaciones aragonesas como ciudades de movimiento mercantil. Son éstas: Zaragoza, Calatayud, Daroca, Huesca, Jaca, Barbastro, Tarazona, Ejea, Alcañiz, Tamarite, Sariñena, Fraga y Montalbán (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1391 el rey Juan I está en Sariñena, el 4 de octubre. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1395 el procurador por Sariñena, Guillermo Losa, asiste a las Cortes de Zaragoza, en donde jura fidelidad al nuevo rey Martín I. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1395 concentración de las tropas del arzobispo de Zaragoza, con él al frente, en la villa de Sariñena, para combatir a las huestes del Conde de Foix, pretendiente a la Corona tras la muerte de su suegro el rey Juan I de Aragón.
  • En 1398 Guillermo Losa, Procurador de Sariñena, asista a las Cortes que tuvo el rey Martín I en Zaragoza. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1401 la primera sillería del coro de la Catedral de Huesca se construye con madera de nogal traída de Sariñena. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus)
  • En 1404 Martín de las Yeguas, procurador de Sariñena, asiste a las Cortes que tiene el rey Martín I en la villa de Maella. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En 1405 Sariñena contaba con 162 fuegos. En el Medievo, el fogaje (focagium), o la fogueración, era el censo de los fuegos u hogares, es decir, por unidad familiar y/o de vivienda, para el cobro de impuestos directos.

Con Martín I de Aragón «El Humano» o «El Viejo», en 1406 te arriendan por ocho años a la infanta viuda condesa de Foix, villa, con todo tu imperio, jurisdicción y regalías, por precio total de 1.600 florines de oro (ACA, C, reg., 2224 fol. 129v-132r. Año 1406) (Salleras Clarió, Joaquín. La Baronía de Fraga: Su progresiva vinculación a Aragón 1387-1458).

En aquellos tiempos hay muchos conflictos contra los judíos, presión que va en aumento contra la comunidad. Sobre 1410, el rey Martín manda a Sariñena a Pascual Ledós para intervenir sobre un tema de relaciones carnales entre judíos y cristianas (Salleras Clarió, Joaquín. La Baronía de Fraga: Su progresiva vinculación a Aragón 1387-1458. ACA, C, reg. 2262, f. 91v-92r (latín), Barcelona, 28 de febrero de 1410).

  • En1412 el síndico de Sariñena, Gil de Loarre, fue uno de los cinco representantes de las ciudades y villas que decidieron junto a 16 ecle-siásticos y 6 nobles, el que don Fernando de Trastámara sería el candidato de los aragoneses para ceñir la Corona de Aragón en el llamado Compromiso de Caspe». (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1414 Iñigo Galloz, procurador de Sariñena, asiste a las Cortes de Zaragoza que tiene el rey Fernando I de Aragón. La Aljama de judíos de Sariñena concede 15 florines de oro al rey Fernando I, para las necesidades de la coronación. Por el mismo motivo, el justicia, los jurados y los hombres buenos de Sariñena dan al rey 400 florines. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

La Aljama respondía a una comunidad organizada de judíos o moriscos de su barrio (judería o morería) o de su templo. Este mismo año es nombrada «La Aljama judía de Sariñena» en relación a la concesión del rey que concede a su mujer, la reina Margarita, la cantidad de 3.000 florines por su coronación, de acuerdo a la carta del conservador del tesorero Ribes Altes: en la repartición se asignan 100 florines (fl.) a la aljama judía de Sariñena i 40 fl. a la aljama de Tamarite, «cantidades que nos indican las proporciones relativas entre estas aljamas» (ACA, RC, 2355, f. 49v50r, [catalán].CA, CR, Fernando I, caja 28, núm. 2571 (aragonés); anño 1414. (Salleras Clarió, Joaquim. L’aljama de jueus de Fraga).

  • En 1418 el rey Alfonso V el Magnánimo confirma en Fraga los privilegios otorgados por su antepasado Alfonso II en 1170. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

El 17 de agosto de 1422, la reina María, lugarteniente general de su esposo el rey Alfonso V de Aragón, autoriza a tus gentes la construcción de un puente sobre el Alcanadre, llamado de San Jayme, permitiéndote el cobro de un óbolo por cada bestia gruesa que pasase; dos sueldos y seis dineros, por cada cien cabezas de ganado; un óbolo por cada peatón; y un dinero, por cada jinete (Arco, p. 452). De esta manera lo recoge el mismo Ricardo del Arco: «La reina doña María, lugarteniente general de su marido Alfonso V, desde Molins de Rey, a 17 de agosto de 1422, autorizó a los de la villa para construir un puente sobre el Alcanadre, con imposición de arbitrio por derecho de tránsito».

  • En 1436 Sentencia de las Cortes de Alcañiz, por la que se establecieron los distintos tipos impositivos para los animales y mercancías que se llevaban a las ferias y mercados de Sariñena. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

El 1 de febrero de 1445. la reina María, lugarteniente del rey, dirige a los ciudadanos de Huesca, Sariñena, Alquézar, etc, una carta comunicando que se va a establecer en los concejos el sistema electoral «vulgarmente llamado de las bolsas» (Benedicto Gracia, Eugenio. Documentos acerca del funcionamiento del sistema de insaculación en la aljama judía de Huesca siglo xv).

Entre 1446 y 1495 apareces bajo la Sobrecullida de Huesca, una entidad administrativa y territorial en el Reino de Aragón cuyo origen data del siglo XIV. El Reino de Aragón se dividía en 12 Sobrecullidas y agrupaba varias «cullidas» (o «cullidas») y que se encargaba principalmente de la recaudación de impuestos y la administración de justicia.

Cullidas y Sobrecullidas.- Tiene como finalidad esta división, el cobro de impuestos por el transito de mercancías. Se dividirá el territorio en función de los pasos fronterizos y de los caminos reales. La palabra «cullir» significa en castellano «coger» o «recoger»  (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).      
  • En 1451 en Zaragoza son otorgados capítulos matrimoniales entre Leonardo de Alagón (futuro marqués de Oristán) y María Murillo, hija de Juan de Murillo, caballero y vecino de Sariñena. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Un documento de Sijena del 8 de enero de 1451 nombra tu Hospital de Santa María, al referirse al reconocimiento de obligación de pagar anualmente 2 sueldos jaqueses otorgado por Juan de Ejea, vecino tuyo, Sariñena, como hospitalero de Santa María en tu lugar, a favor de la priora y dueñas del monasterio de Sijena, por el censo de un huerto (ES/AMS – P/0071).Aquel año de 1451 se suceden los reconocimientos de obligación de pagar al monasterio de Santa María de Sijena. Estos son algunos ejemplos:

  • 1451/01/07. Reconocimiento de la obligación de pagar anualmente 2 sueldos y 2 dineros jaqueses otorgado por Domingo de Úbeda, vecino de Sariñena, a favor del monasterio de Sigena por el censo de un huerto. Notario: Esteban de la Cueva. (ES/AMS – P/0079).
  • 1451/01/07. Reconocimiento de la obligación de pagar anualmente 2 sueldos y 2 dineros jaqueses otorgado por Juan de Romeu, vecino de Sariñena, a favor del monasterio de Sigena por el censo de una faja. Notario: Esteban de la Cueva. (ES/AMS – P/0089).
  • 1451/01/07. Reconocimiento de la obligación de pagar anualmente 5 sueldos y 4 dineros jaqueses otorgado por Jaime Costra, vecino de Sariñena, a favor del monasterio de Sigena por el censo de una viña. Notario: Esteban de la Cueva (ES/AMS – P/0096).
  • 1451/01/08. Reconocimiento de la obligación de pagar anualmente 2 sueldos jaqueses otorgado por Diego de Carrión, vecino de Sariñena, a favor del monasterio de Sigena por el censo de una cocina junto a su casa en la villa. Notario: Esteban de la Cueva (ES/AMS – P/0086).
  • 1451/01/08. Reconocimiento de la obligación de pagar anualmente 2 sueldos jaqueses otorgado por Diego de Carrión, vecino de Sariñena, a favor del monasterio de Sigena por el censo de una cocina junto a su casa en la villa. Notario: Esteban de la Cueva (ES/AMS – P/0086).
  • 1451/01/08. Juan de Tineu, vecino de Sariñena, se obliga a pagar al monasterio de Sigena un tributo perpetuo anual de catorce dineros jaqueses por la fiesta de Todos Santos, por una fajeta en la huerta de dicha villa, en los treudos (ES/AHPHU – S/000030/000010).

En estos documentos aparecen propiedades que deben pagar tributos al monasterio de Sigena, resultando reseñable algunos de tus topónimos como un huerto en San Francés, una viña en la Zaquín de abajo, unas tiras en la Zaquín de arriba, una faja con oliveras en el Soto, un huerto en el Pesquero, un huerto en la carrera de San Lázaro, un huerto en los Treudos, una huerta en la carrera de San Jaime.

En Zaragoza, el 13 de agosto de 1458, Juan II te concede los oficios de justiciazgo y Baile de la villa y sus aldeas con las correspondientes escribanías «El rey Juan II de Aragón concedió a Sariñena el real oficio del Justiciazgo y Bailiado de la villa y sus aldeas, con su correspondiente escribanía» (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Baile hace referencia a la dignidad, la función o el territorio bajo la jurisdicción de un Bailio o magistrado judicial.

Los Bailios.- El baile se encargaba de administrar los bienes comunes tanto de Comunidades, Universidades como de Concejos. Aparece esta denominación (baile) ya en el testamento de Ramiro I. Llega hasta el siglo XIV. El Baile General de Aragón debía ser: Aragonés, no judío y caballero principal (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).

Al parecer, perteneciste a los marqueses de Oristán «De la familia feudal de los Arborea» pero «Al tratar don Leonardo de Arborea de anexionarse para sí la isla de Cerdeña» este queda despojado de sus bienes y Sariñena es incorporada por Jaime II en 1478 a la Corona (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).

  • En 1460 Juan Pallás, procurador de Sariñena, asiste a las Cortes de Fraga, en donde jura fidelidad al rey Juan II de Aragón. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1484 el Concejo y el justicia de Sariñena son convocados por la Diputación del Reino, para tratar del establecimiento de la Inquisición en Aragón. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1487, ante el fenómeno del bandolerismo, los Síndicos de Sariñena, Zaragoza, Huesca y otras poblaciones aragonesas, firman los capítulos de creación de la Santa Hermandad, cuerpo armado para la defensa mutua contra los alteradores del orden. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1490 proceso de la Inquisición contra dos mujeres de Sariñena, acusadas de practicar ritos judaicos y de pronunciar palabras heréticas. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En 1492 se produce la expulsión de los judíos.

Siete son tus aldeas según las cortes de 1498: Alberuela, Lalueza, Capdesaso, Lastanosa, Pallaruelo, Castejón de Monegros y Valfarta. A saber que suerte habían tenido Jubierre, San Juan, Vallsanta, Moncalvo, La Sardera, Salaber, La Celadilla, Miranda, Montebh y los Castellones.

En 1495, el rey Fernando el Católico en las cortes de Tarazona ordena la elaboración del Fogaje, censo del Reino de Aragón. Entonces tenías 158 fuegos, con una población estimada en 790 habitantes. Entre tus habitantes, entre los nombres más comunes se encontraban Johan, Martin, Pedro, Jayme, Domingo, Miguel, Saluador, Anthon, Steban, Nadal, Bertholomeu o Ramon. Y sus apellidos solían responder a Gomez, Falcon, Ezquerra, Ferrer, Gimones, Dolz, De Peon, Duson, De fe, Olivella, Marquat, Gascon, De Forniellas, Pecorta, Panona, De yeguas, Carcases, De Carcases, Dazuera y Martin.

Un habitante tuyo Pere Miguel resulta ser de oficio «spitalero« (Hospitalero), de aquel hospital de Santa María que albergaste y que el mismo fogaje muestra en otras poblaciones como Bujaraloz, Pallaruelo, Monegrillo, Sariñena, Lanaja, Alcubierre, Leciñena y La Perdiguera (Villagrasa Elías, Raul. Hospitales y asistencia en Monzón y el Cinca Medio (siglos Xiii-XVi) Universidad de Zaragoza). Pues, tal y como dice Antonio Serrano Montalvo «Se observa también cómo su afluente, el río Alcanadre, recogía en sus orillas poblaciones con función hospitalaria. Si fuéramos viajeros podríamos seguir el curso del Alcanadre (Como eje vertebrador) y descansar en hospitales como los de Casbas, Pertusa, Sariñena, el monasterio de Sijena y Ballobar. Esta última localidad se sitúa justamente en la desembocadura del río Alcanadre con el río Cinca» (Serrano Montalvo, Antonio. La población de Aragón, según el fogaje de 1495, IFC, Zaragoza, 1997, 2 vols).

El mismo fogaje recoge el oficio de muchos de tus vecinos, estos son los casos de: «Johan Faines, justicia; Jayme Cascares, bayle; Pedro Quintana, vezino; Steban de la Cueba, notario; Miguel de Peon, joven; el Vicario; El Factor de Guillen de Aragón; Pedro d’Ulson, sastre; Martin Ezquerra, barbero; Johan d’Uson, texedor; Jayme Bandalias, pelicero; Mastre Pedro Navarro; Pedro de Ezquerra, pellicero; Mossen Carcassen, clerigo; Mossen Guillem Dolz; Mossen Belenguer Martin; Mossen Salvador Gomez; Pedro Baraldus, ferrero; Mossen Lopez Conesa; Frances Falcon, calçatero; Martin de Barbo, botiguero; Johan de Ribera, soguero; Mastre Miguel Marquat, sastre; Johan Corrigel, campanero; Miguel Salon, texedor y El hermitaño de Santa Maria» (Actas de las Cortes de Tarazona de 1495. Fogaje General del Reino acordado en las Cortes de Tarazona. Edición a cargo de José Ángel Sesma Muñoz y Carlos Laliena Corbera).

Sarinyena. CLVIII. [15.III.1495]

Et fechas todas y cada unas cosas sobredichas, dia es a saber que se contava a quinze dias del dito mes de março, anno quo supra contado a nativitate Domini Mº CCCCLXXXXº quinto, en la villa de Sarinyena et ante la presencia de Johan Faines, justicia, Jayme Cascares, bayle, Pedro Quintana, vezino, Steban de la Cueba, notario de la dicha villa, comparecio el dicho Johan de Sayas, comissario de la parte de arriba nombrado, el qual los requirio en la forma y manera que de la parte de arriba mas largamente se contiene. Los quales respondieron que eran prestos y aparexados fazer todo lo contenido en la preinserta comission e acto de Cort. Los quales encontinent juroron en poder del dicho comissario sobre la cruz e los santos quatro evangelios en la forma subscripta. E assi el dicho comissario con los susodichos, present mi notario e los testigos infrascriptos, fueron personalmente por el dicho lugar aquel investigando casa delante casa, en donde fueron fallados los infrascriptos:

«Et fecho lo sobredicho, el dicho comissario demando a los susodichos que por el juramento que en poder suyo prestado havian que si sabian havia mas casas en la dicha villa de Sarinyena ni en sus terminos de los que de la parte de suso dado e manifestado havian. Los quales respondieron que no sabian hoviesse mas casas ni vezinos de los que dado e investigado havian. Requiriendo el dicho comissario por mi dicho et infrascripto notario serne fecha carta publica una y muchas, tantas quantas necessarias fuessen e haverne quisiessen. Presentes testimonios a las sobredichas cosas fueron Miguel de Peon, notario, et Pedro Monyequa, habitantes en la dicha villa de Sarinyena».

Tomás González, en su Memoria de todos los lugares y casas del Reino de Aragón en el año de 1495, copiada del registro original de las Cortes de Tarazona celebradas dicho año de 1495 y renovada en el de 1601, te arroja un censo de 138 casas «Regulando pues los fuegos o casas a razón de cinco almas por casa». Además hay que apuntar que la revisión de 1603 se realiza para averiguar el numero de moriscos «cuando se empezó a tratar su expulsión» (Censo de población de las provincias y partidos de la Corona de Castilla en el siglo XVI : con varios apéndices… según resulta de los libros y registros que se custodian en el Real Archivo de Simancas, 1829).

A comienzos del siglo XVI el concejo de la villa firma un pacto de ayuda mutua con el de Tamarite (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).

  • En 1503 el rey Fernando II el Católico confirma el 31 de marzo los privilegios concedidos a Sariñena por los reyes anteriores (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Importante fue la fundación en tus tierras, en 1507 de la primera cartuja de Aragón, la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes. «En 1507 Fundación del convento de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, por don Blasco de Alagón y su mujer doña Beatriz de Luna» (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

  • En 1512 La Diputación del reino de Aragón convoca a varias ciudades y villas (Sariñena entre ellas), para que enviasen tropas de a caballo y de infantería para rechazar una invasión francesa por el valle del Roncal (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1519 Gerónimo Buil y Nadal Farler, síndicos de Sariñena, asisten a las Cortes generales de Zaragoza, en donde la reina Juana y su hijo Carlos (futuro emperador), confirman los privilegios concedidos a Sariñena por los reyes anteriores (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).


En 1523, ante el Justicia de Sariñena compareció Juan de Lasala, de oficio tamborino, requerido por los mayordomos del pueblo de Lanaja, para responder del incumplimiento de un contrato, pues «como ellos lo tubiessen por hun anyo conducido a tanyer en el dicho lugar, que fenecía el dia de Carnestolendas primero venient, e sin razon alguna se les haya venido del dicho lugar, que tornasse a serbir o les diesse otroen su lugar». Juan de Lasala respondió que no volvería, «por quanto enos le habian echo et fazian muy mala companya» (Del Arco, Ricardo. Notas sobre costumbres altoaragonesas en el siglo XVI). «En 1523 los mayordomos de la villa de Lanaja requieren al justicia de Sariñena para que obligue al tamborino Juan de Lasala al cumplimiento de su contrato» (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

El 20 de julio de 1528 el emperador Carlos V en su viaje de Monzón a Zaragoza pasa por Sariñena donde pernocta «20 julio -en Sariñena. Lunes.- El Emperador comió, cenó y pernoctó en Asarignane«. Luego prosiguió su viaje pasando por Alcubierre y Perdiguera el día 21 «El emperador comió en Alcubierre, cenó y pernoctó en Perdigrière» y el 22 llegó a Zaragoza, concretamente a la Alfajeria «El emperador comió en la Perdigrière, cenó y pernoctó en Jaffre» (Cuenta 4.ª de H. Stercke. Ar. N.-B. 3.350.).

El abad de Montearagón don Juan Quintana (1532-1534) regala a la colegiata de Sariñena un valioso cáliz —desaparecido en 1936— con la inscripción Johan Quint. Abb. Mont (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).

«Había también un cáliz del primer tercio del siglo XVI, donado por el abad de montearagón don Juan Quintana; y otro de la misma centuria, con las efigies de Cristo, Santa Barbara, San Juan, San Pedro y Santa Orosia con la virgen en el pie».

Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia

  • En 1537 Bartolomé de las Cuevas, síndico de Sariñena, asiste a las Cortes de Monzón, presididas por el emperador Carlos V. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1541 contrato entre el tallador Esteban de Obray y los frailes del Monasterio de San Francisco, de Sariñena, para la construcción del retablo del altar mayor de la iglesia del monasterio. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1542 el emperador Carlos V pide al Papa Paulo III que no accediera a la unión del Priorato de Sariñena, a la iglesia de la villa, desgajándolo del Abadiado de Montearagón. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En el fogaje de 1543 constabas de 158 fuegos.

En el año 1545, una Bula de Pablo III suprime el priorato de Sariñena, que se valuó en 500 ducados de oro: «Dejó la presentación de las raciones al prior y Capítulo de Sariñena y la institución al abad de Montearagón» (Pergamino n.º 157, letra S de los Archivos del monasterio de Montearagón. Año 1545). De acuerdo con Arturo Morera «Bula del Papa Paulo III por la que se desmembra el Priorato de Sariñena del Abadiado de Montearagón, accediendo a la petición del prior Miguel de Soria y del justicia y jurados de Sariñena».

En 1563 Fundación de la Cartuja de Aula-Dei de Zaragoza, por el prior de la Cartuja de las Fuentes y sus monjes, que se trasladan allí, dejando abandonada la Cartuja de Sariñena, debido a su estado ruinoso e inhabitable. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

  • En 1565 el gobernador general de Aragón, Juan de Gurrea, controla personalmente las ferias de Sariñena para evitar el continuo contrabando de caballos que se compraban allí para venderlos en Francia (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1566 los padres claustrales franciscanos celebran, en el Convento de Sariñena, su último capítulo de la Provincia de Aragón, antes de que el rey Felipe II ordene la reforma de la Orden. La Provincia de Aragón tenía siete Custodias: Zaragoza, Barcelona, Lérida, Mallorca, Valencia, Navarra y Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1567 Ajuntamiento o confederación de la ciudad de Huesca, la villa de Sariñena y otras villas, para ayudarse en su lucha para la «extirpación de la mala gente que andaba por sus territorios», incluyéndose los luteranos que pugnaban entrar en Aragón a través de los Pirineos (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En 1571 por medio de la bula «Sacosancta Romana», dada en Roma por Pio V, la iglesia de Sariñena es incorporada a la diócesis de Huesca. En él siglo XVI la iglesia tenía 12 racioneros 46 capellanes y un vicario (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).

Con pocos datos anteriores, Agustín Ubieto Arteta, cita como desde 1572 está bastante documentado el Hospital Sariñena medieval, XV-XVIII, llevando una vida próspera, hasta que muere en el siglo XIX. Considerando el de Sariñena dentro de los hospitales no monacales que perduraron tras las innovaciones del siglo XV (Ubieto Arteta, Agustín. Los caminos peregrinos de Aragón).

  • En 1572 los llamados «puentes del rey sobre el Alcanadre y Guatizalema, se convierten en lugar ideal para las emboscadas que hacían los bandoleros que infectaban la comarca en este tiempo. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Por 1573 y 1574 Pedro Vitales, en su obra «Nobiliario de armas y apellidos del Reyno de Aragón que usan los Nobles, Cavalleros e Infanzones», describe el escudo de Sariñena: «Trae por armas Escudo goles con una vallesta, la cortilla de plata y lo demás de oro» (Heráldica Municipal Aragonesa en el Nobiliario de Don Pedro Vitales Andrés. J. Nicolás -Minué Sánchez). En este contexto el término «Goles» es usado por algunos autores autores definiendo al gules, nombre heráldico del color rojo (V. Gules). Ricardo del Arco describe las armas de Sariñena como «Escudo con ballesta, de plata la costilla y lo demás de oro, en campo gules». Aunque la obra se pierde, es salvada gracias a que fue copiada y aumentada en el año 1610 por Pedro Torres de Zayas.

“Tus armas son una pequeña lanza en el escudo, puesta en una ballesta”, un amplio cuartel con cinco señales d´Aragón, con fondo de gules, color rojo que representa fortaleza, dominio y victoria. Representa igual que tu ballesta, a veces cargada y otras descargada, que simboliza fuerza, precisión y destreza, la defensa de un territorio o fortaleza. Todo sobre corona de laurel y bajo corona real con banda.

Así, que te llevamos en nuestro escudo, ballesta negra, arma de la Villa y sus gentes, de los sariñenenses y sariñenensas, ballesteros y ballesteras, carnones y carnonas, hijos de la Villa, de la pretérita Villa de Sariñena. Ballesta, derivación del término ballista, que los griegos y romanos construyeron en grandes dimensiones, nada comparables. La ballesta ligera de estribo para uso de un solo guerrero, de «Sariffas», lanzas o flechas que se popularizo en la edad media, de los siglos XII al XVII y fue un arma muy utilizada por las clases bajas campesinas y bastante eficaz para la defensa a distancia capaz de atravesar armaduras. 

«Armas: Escudo con ballesta, de plata la costilla y lo demás de oro, en campo gules«.

Del Arco, Ricardo. Escudos heráldicos de ciudades y villas de Aragón.

  • En 1578 Grave crisis agraria en las tierras del Obispado de Huesca. El mayor número de pobres que acudían a la limosna de la Catedral procedían de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Enrique Cock, acompañando a Felipe II en su viaje a Zaragoza, Barcelona y Valencia en 1585 destaca de Sariñena ser «Muy nombrada por las tres ferias que tiene en cada año» (Cock, año 1585, p. 1371):«Muy de mañana, como fuese salido, ofréscese por el camino el arroyo Guatisalema y Alcanadri, riochuelo, corriendo hácia Cinca por la villa de Sariñena, muy nombrada por las tres ferias que tiene en cada un año y por el convento de las monjas de Sixena, que son de la orden de San Juan de Malta. Está este monasterio de Mondón, hácia el ocaso hiemal, cinco leguas y tiene muchos pueblos en comienda. Dexado Alcanadri se pasa por Polenillo, lugarcillo pequeño. Por el camino, á mano derecha, se dexa una venta llamada Valerias, del Duque de Villafermosa, el cual tiene allí urja casa, torre y una capilla.» (Relacion del viaje hecho por Felipe II, en 1585 à Zaragoza, Barcelona y Valencia / escrita por Henrique Cock, Notario Apostolico y Archivero de la Guardia del Cuerpo Real. 1585).

  • En 1591 Sariñena es convocada por el justicia de Aragón, don Juan de Lanuza, para que participase con 300 hombres de a pie, en la lucha contra las tropas del rey Felipe II. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1592 Bartolomé de las Cuevas, síndico de Sariñena, asiste a las Cortes de Tarazona, en donde se presta acatamiento al rey Felipe II, después de las alteraciones que había sufrido Aragón en el año anterior (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1593 Castejón de Monegros (antes Castillón de Sariñena), alcanza su independencia y deja de ser aldea de Sariñena, tras el pago de 10.000 libras jaquesas al rey Felipe II (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En el siglo XVIII se establece en Sariñena la «famosa» Escuela de gramática (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).

  • En 1604 la congregación de Ritos de la Santa Sede concede a la villa de Sariñena, el rezo particular, el día 2 de septiembre y toda la octava, a San Antonino de Pamia. El documento original lo firma el cardenal Baronio. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1608 todos los monjes de la Cartuja de las Fuentes (3 ó 4 solamente) se dirigieron a la Diputación del Reino de Aragón, solicitando ayuda económica. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En 1609 el fogaje arroja 158 fuegos en Sariñena y aquel mismo año el rey Felipe III decreta la expulsión de los moriscos, dicen que Aragón pierde entre el 15 y el 20% de su población. Luego vinieron años secos, de duras sequias.

En 1610 expulsión de los moriscos aragoneses. Concentración en Sariñena de los que habitaban en la actual provincia de Huesca (excepto los del Bajo Cinca), para ser llevados al destierro en Túnez (unos 1.600) (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Ricardo del Arco recoge que estuviste «Amurallada, con castillo de tres puertas, muy arruinado en el siglo XVIII», pues así, el cartógrafo y geógrafo Juan Bautista Labaña te observa a su paso por el año 1611: «Es villa principal del rey. … Cercada de muros altos, de tapia fuerte; por fuera de los cuales, tiene dos arrabales, a la entrada y salida. Está asentada en llano y a lo largo del río Alcanadre, a mano derecha, sobre el cual tiene un puente muy bueno y encima de él un azud muy bien hecho, para sacar una acequia con la que riegan una gran huerta; y en ella y en el término cogen mucho trigo, vino, aceite y azafrán; y tiene mucho ganado y tierra rica, así por la abundancia como por las tres ferias que se hacen en ella. Fuera de la villa hay un monasterio de frailes franciscanos, un hospital y escuela de Gramática» (Labaña, año 1611, p. 238).

Detalle del mapa de Labaña de 1611, Sariñena y parte de Los Monegros.

Labaña te describe amurallada, robusta, y con dos arrabales «a la entrada y salida». Labaña venía de hacer noche en Poleñino, el 7 de enero, cuando pasa por Lalueza, por ti Sariñena dirección a Sena y al monasterio de Sijena. Además, Labaña se refiere al excelente puente y presa para agua de riego, los cultivos, del que destacar el azafrán, las ferias, el monasterio de frailes, el hospital y una escuela de gramática.

Por aquellos años, villa de Sariñena eras dueña de las aldeas Alberuela de Tubo, Capdesaso, Lastanosa, Pallaruelo y Valfarta (Labaña, p. 96).

Sariñena he villa principal del Rey, tem 350. vezinhos. Cercada de muros, altos, de taipa, forte fora, dos quaes tem dous arrabaldes, a Entrada e Saida, está assentada em plano a o Longo do Rio Alcanadre, md. Sobre o qual tem hua muy boa Ponte, e assima della hum açude muy bem feito, para tirar hua acequia Com que regao hua grande horta, en ella, e mo termo Colhem mto pao, vino, aceite e açafrao, e tem mto gado e terra rica, assy pella abundancia, como pellas tres feiras que se fazen nella, fora da villa ha hum most.ª de frades, hum Hospital, e Escola de Gramatica, Tem estas aldeas. Palleruelo, Balforta, Cap. De Sasso, Alveruela y Lastanosa.

 Sariñena es ciudad principal del Rey, con 350 habitantes. Rodeada de altas murallas de tapial, robustas por fuera, con dos arrabales, a la Entrada y Salida, se sitúa en una llanura junto al río Alcanadre, sobre el cual hay un excelente puente y, encima, una presa de excelente construcción para extraer agua de un arroyo con el que riegan una gran huerta en su interior y sus alrededores. Cosechan abundante pan, vino, aceite y azafrán, y poseen abundante ganado y tierras fértiles, tanto por su abundancia como por las tres ferias que se celebran allí. En las afueras de la ciudad hay un monasterio de frailes, un hospital y una escuela de gramática. Comprende los pueblos de Palleruelo, Balforta, Cap. de Sasso, Alveruela y Lastanosa.  

Bautista Labaña, Juan. Itinerario del Reino de Aragón (1610-1615).  

Sariñena, Villa Realenga de España en el Reyno de Aragón, vuelve a citar Labaña en 1611, Villa principal del Rey, cercada de muros altos, de tapia fuerte, por fuera de los cuales tenía dos arrabales, a la entrada y salida. Buenos muros con sus torres, hay quien dice de tapial, y un castillo. La muralla presentaba tres entradas y tres fuentes: “Eran de las de caños cobijados bajo arco de acuerdo con una tipología que caracterizaba al Alto Aragón”.

Además del Monasterio de Nuestra Señora de la Virgen de las Fuentes, dos conventos has tenido, el de San Francisco (XVI) (Antonio Ubieto Arteta lo data del siglo XVII) y el de carmelitas calzadas (XVII), más la capilla de Loreto, perdida tras la guerra.

«En Sariñena villa plena, quié no trae no cena».

Refranes o Proverbios en romance
Que coligio y glossò el Comendador Hernan Nuñez, 1621.

  • En 1612 fundación del Convento de Monjas Carmelitas Calzadas de Sariñena, por sor Francisca Pérez de Bañatos (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1622 fundación del Convento de Monjas Carmelitas de la Encarnación en Sariñena, por Gerónima de Estella y su hija Úrsula de Montesinos, ambas de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En 1630 es nombrada tu iglesia de San Salvador Iglesia colegial o colegiata.

  • En 1639 el diputado del Reino, Martín Dolz, y Lorenzo Antonio Bernad, ambos procuradores de la villa, firman una concordia con los acreedores en Zaragoza, por la cual Sariñena obtenía una moratoria en el pago de su deuda, habida cuenta de la difícil situación por causa de la emigración, la pérdida de cosechas y pastos, y tener más de seis mil soldados en los últimos años. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

La sublevación de Cataluña en 1640 y su posterior guerra hasta 1652, conlleva el paso de tropas por nuestra villa, su alojamiento, pero también provoca la tala de árboles y huertas, el embargo de caballerías de labor y la peste que ataca duramente a la población en 1652. Por ello, Martín Gómez, sindico procurador de Sariñena, el 16 de octubre de 1645, solicita «no se cobren los censales cargados a la villa y se perdonen los que se deben, a causa del estado ruinoso en que había quedado la Villa tras el paso de soldados, su alojamiento, la tala de árboles y huertas y embargo de caballerías de labor y como muchos vecinos la han dejado y otros la habrán de dejar si su majestad no los ampara con su real clemencia. La solicitud fue atendida.» (Elbaile Ollés José. En referencia a Archivo de la Corona de Aragón: ACA,CONSEJO DE ARAGÓN,Legajos,0048,nº 001 – 155).

Por lo anteriormente expuesto, un memorial dirigido al abogado fiscal Carlos Bueno el 14 de Marzo de 1691, conservado en el Archivo de la Corona de Aragón, apunta José Elbaile Ollés, dice: «…que para dar satisfacción a los censalistas y arrendadores, ha sido preciso cederles todos los propios hasta la total extinción de los capitales de los censos, quedando sin medios para mantener la administración de la justicia, habiendo obligado a esta imposibilidad, la grande despoblación, que padece, por la esterilidad de la tierra, contribución en el tránsito de soldados, levas que ha hecho de sus vecinos para servir a su Majestad en Cataluña, donativos grandes que ha hecho de dinero a su Majestad para las mismas guerras, en que ha gastado excesivas cantidades, y últimamente por el estrago de una grave enfermedad con que han perecido gran parte de sus vecinos…» (Archivo de la Corona de Aragón: ACA, Consejo de Aragón, Secretaria, Leg. 102, nº 12). Ante la falta de recursos de la Villa de Sariñena, esta reclama 50 escudos a cada una de sus aldeas, lo que origina un conflicto con ellas, pues la villa no podías atender servicios como justicia, cárceles y edificios públicos.

  • En 1644 carta del rey Felipe IV a todos sus Consejos y Tribunales, dándoles a conocer, desde Sariñena, el triunfo de sus tropas junto a Lérida, en la guerra contra catalanes y franceses (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1645 con similar procedimiento al ejercitado en los siglos XIII y XIV, los labradores de Sariñena son movilizados para intervenir en la guerra contra Cataluña y Francia, guarneciendo la villa de Fraga (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1647 Sariñena queda convertida en cuartel general de las tropas del rey Felipe IV, en su lucha contra catalanes y franceses (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
    El alcalde de Velilla escribe al rey protestando por el robo de un burro por un soldado en Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
    Detención del general don Gregorio de Brito, gobernador de las Armas de Lérida, y su traslado y encierro en Sariñena, por su pelea con el general de Artillería don Antonio Saavedra (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

La fuente-abrevadero de Villanueva es una de las construcciones más antiguas de Sariñena, además de los restos de las antiguas murallas. Su construcción responde al siglo XVII aunque su sistema hidráulico de conducción pueda ser un siglo anterior. El sistema recogía el agua de la acequia Valdera y la conducía canalizada hasta la fuente. A mitad de recorrido aparece una pequeña construcción que, según el inventariado del «Plan General Urbana de Sariñena», data de finales del siglo XVI. La obra permitía redirigir unos 60 grados la conducción de agua, dejando un deposito para las cales y permitiendo su limpieza periódica: «A través de una portezuela, se desciende por peldaños pétreos enclavados en la pared. La sillería está perfectamente conservada. Su interior es abovedado y la sillería dicen que es obra de un maestro cantero, uno de los que durante el siglo XVI estuvo por el sur de la provincia de Huesca fabricando captaciones, caños y fuentes».

Construcción hidráulica, calle Alfonso I el Batallador, Sariñena.

En 1646 las Cortes de Aragón realizan una nueva distribución territorial, quedándote enmarcada Sariñena en la Vereda de Huesca. El fogaje de aquel mismo año te aporta 192 fuegos. Sobre los cuatrocientos vecinos de acuerdo con el Parte de Atlas Mayor o Geographia Blaviana que contiene las cartas y descripciones de Españas de 1672: «La villa de Sariñena dista siete leguas de Huesca, situada en las riberas del Flumen y con buenos muros y altas torres: Presume que los Moros la nombraron Sarracena, siendo antes población muy antigua, que se corrompio en Sariñena; de ellos la tomó el Batallador Don Alonso: goza el privilegio de voto de Cortes y la habitan quatrocientos vecinos».

 Las Veredas.- Esta división administrativa se origina a mediados del siglo XVII y llega hasta los decretos de Nueva Planta con Felipe V. Esta división se realiza sobre la anterior de Sobrecullidas   (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).      
  • En 1648 el diputado don Pedro Mirallas y los jurados del Concejo de Sariñena cursan cartas a la Diputación General, protestando por la permanencia de soldados en la villa (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1649 el Concejo de Sariñena informa a la Diputación del Reino de Aragón, sobre los desacatos y acciones censurables de los soldados de caballería de guarnición en la villa (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1671 el prior de la Cartuja de las Fuentes solicita a la reina regente Mariana de Austria, que se les permitiera que sus ganados pudieran pastar en todos los montes comunes de Sariñena y tener un horno público en la villa. Teniendo en cuenta la necesidad de reedificar el monasterio y que no disponían de ninguna renta fundacional (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1678 la Comunidad de las Aldeas de Sariñena suplica al rey Carlos II que no se ejecute el privilegio otorgado a Sariñena, por el cual los de la villa pueden disfrutar de todos los montes comunes. Las aldeas creían haber adquirido derechos sobre ellos (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En 1707 el regimiento francés de Damos, se aposenta en Sariñena duran-te la guerra de Sucesión, en defensa de los derechos de Felipe V, contra Carlos de Austria (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

A partir de 1711 pasas a formar parte del Corregimiento de Huesca (1711-1833), otra nueva división administrativa que se crea con la llegada de la dinastía borbónica y la promulgación de los Decretos de Nueva Planta que acababan con nuestro querido reino de Aragón.

 Corregimientos.- Con la Guerra de Sucesión y los decretos de Nueva Planta (1707-1711) se introduce en Aragón el sistema administrativo castellano. En Aragón habrá un «Comandante General, a cuyo cargo esté; el gobierno militar, político, económico y gubernativo de él», también habrá «una Audiencia con dos Salas..», se mantendrá el derecho privativo aragonés y se dividirá el territorio en el «Corregimiento» de Zaragoza y en doce (12) «partidos». Se suprime el «Consejo de Aragón» y se agrega al «Consejo y Cámara de Castilla» (Divisiones administrativas en Aragón. Por Chusé María Cebrián Muñoz).      

En 1713 sois 194 vecinos, 131 en 1717 y los mismos en 1722.

Agustín Ubieto Arteta documenta la muerte de un peregrino al pasar por tu ilustre villa, respondiendo al año de 1742: “En veinte y ocho de henero de mil setecientos cuarenta y dos, Joseph Fernández, mozo libre, peregrino que venía de Roma, hijo de Antonio y María Usada, legítimos cónyuges del lugar de Dagousa, y bautizado el dicho peregrino en la parroquial de Santa María de Vidueyxos, Obispado de Lugo en Portugal, haviendo confessado con el racionero don Francisco Rella y recivido viatico y extremaunción que le administré el abajo firmado, falleció y por no tener no testó, y se enterró a pobre en el cementerio del Hospital junto a San Francisco…”. [ADH, Libro de Defunciones de Sariñena, 7-1 241] (Ubieto Arteta, Agustín. Los caminos peregrinos de Aragón).

  • En 1732 ampliación y restauración de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes. En estas fechas, la Cartuja adquiere el perfil definitivo de su actual configuración arquitectónica (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1747 se aprueban los planos del proyecto para la construcción de un nuevo azud en el río Alcanadre, para proporcionar agua a la acequia de Valderas (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1775 el Ayuntamiento de Sariñena inicia los trámites, ante el Supremo Consejo de Castilla, en su querella contra la Casa de Ganaderos de Zaragoza (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1783 el rey Carlos III confirma la sentencia que pone fin al largo pleito sostenido por el Ayuntamiento de Sariñena contra la poderosa Casa de Ganaderos de Zaragoza, por su abuso en la utilización de los montes comunes de Sariñena para el pasto de sus ganados. La sentencia es favorable a los intereses de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Por 1787 sois 136 vecinos, cifra que aumenta a los 432 vecinos en 1797.

En mayo de 1790, el capítulo eclesiástico y el Síndico Procurador de Sariñena remiten un recurso al Consejo de Castilla solicitando la construcción de una nueva colegiata (Martínez Molina, Javier. Arquitectura religiosa de la época de la Ilustración en Aragón: estudio histórico-artístico de la arquitectura religiosa de Agustín Sanz Alós 1724-1801).

En 1791 la iglesia cuenta con 15 racioneros en 1791 (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).

En 1795 se comienza la construcción de la actual iglesia renacentista finalizada a mediados del siglo XIX. «La antigua colegiata del Salvador fue destruida y en su solar, o al menos en gran parte de él, se edificó el actual edificio parroquial, que fue bendecido el 25 de diciembre de 1846. Es bastante espacioso y de planta cuadrangular. Su construcción es, relativamente moderna y está edificado sobre el anterior solar de la Colegiata del Salvador, sin ser -como suele afirmarse repetidamente- el sucesor de la antigua iglesia del convento de San Francisco» (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).

  • En 1812 el general Francisco Espoz y Mina, tras ser sorprendido por los franceses de Napoleón en el pueblo de Robres, se retira a Sariñena. En la villa le construyen sesenta lanzas en un solo día, a finales del mes de abril. A primeros de mayo, los guerrilleros del heroico Mina derrotan a las huestes francesas en una ardorosa batalla desarrollada en Capdesaso (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1822, a mediados de septiembre, las tropas constitucionales, al mando del general Manuel Gurrea, parten de Sariñena para batir a las partidas de voluntarios realistas en la Sierra de Alcubierre, Cartuja de las Fuentes y Sena. Los realistas estaban bajo el mando del cabecilla «Miralletas y sufrieron numerosas bajas (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
    El 31 de octubre, una partida de gubernamentales constitucionalistas al mando de Miguel Nogueras, procedentes de Monzón, entran en Sariñena. Setecientos hombres al mando de Miralletas estaban agazapados en las casas del pueblo y rechazan a las fuerzas de Nogueras, causándoles gran mortandad (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En1827 guerrilleros constitucionalistas, al mando de Miguel Nogueras, ocupan Sariñena durante breves días y son desalojados por los voluntarios realistas. Tal acontecimiento sucede cuando España ya se hallaba pacificada gracias a la intervención francesa del año 1823 en apoyo del rey Fernando VII.
    Una enorme riada destruye el hermoso puente de cantería que existía sobre el río Alcanadre (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En 1834, por medio del Real Decreto de 21 de abril, se crea el Partido judicial de Sariñena junto con otros de Huesca y del conjunto de España. Así mismo, la nueva división administrativa del país establece en la misma Sariñena su correspondiente sede del juzgado de Primera Instancia. El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Sariñena llegó a funcionar desde 1834 hasta 1967. Aquel mismo año de 1834 lo da Ricardo del Arco como referencia «Ayuntamiento».

S. Antonino M. Advocado y Patrón de la Real Villa de Sariñena, se hizo a devoción de los hijos de aquella IU.re Villa año de 1777. Grabado de «Matheo González sculp.» (Daroca, Zaragoza, 1740-Zaragoza 1807) en referencia a «Fray Manuel Bayeu inv».

  • En 1835 expulsión de los monjes cartujos del convento de las Fuentes, por el decreto de desamortización de los bienes religiosos (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1837 súplica del Ayuntamiento de Sariñena a las Cortes constituyentes, para que se dignasen confirmar a Huesca como capital de la nueva provincia en la nueva división territorial de España, y se descartase la candidatura de la ciudad de Barbastro (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En 1845, Pascual Madoz da la cifra sobre 300 casas, 411 vecinos y 2.671 almas.

Tu escudo, Sariñena has sabido lucir en tu sello, un sello usado a partir de 1855 que dicen venir de un sello anterior, cuya leyenda cuenta fue presentado al gobierno provincial de Huesca en 1851, cuya orla decía «Sariñena Capitán a guerra Villa de Sariñena» (ES.28079.AHN//SIGIL-TINTA_HUESCA,8,N.286).

«Quizá se adoptara, aquel distintivo, para denotar la jefatura de armas que en lo antiguo y durante muchos años ejerció Sariñena en toda esta comarca para levantar gente de guerras y acudir a sostener los derechos del Reino».

«Sin nada digno de especial mención en las guerras de Sucesión e Independencia, sobresale la actuación del ex sargento Froilán Noguero en la Revolución de septiembre de 1968, quien, tras su activa participación en la misma, se presentó, investido por el sufragio universal del partido de Sariñena, en la Asamblea Nacional llevando rustica chaqueta corta y excitando a la hilaridad de los «Padres de la Patria»».

  • En 1849 en sustitución del destruido puente de cantería, en estas fechas está en uso un nuevo puente de madera de cuatro arcos y de 24 palmos de elevación. En estos días, las dos ferias de ganado de Sariñena eran las más importantes de la provincia de Huesca (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

El 18 de septiembre de 1861 comienza a funcionar tu Estación ferroviaria, distante de tu núcleo unos tres kilómetros, y entorno a la estación nace tu barrio de la Estación de Sariñena.

  • En 1868 la Junta Municipal Revolucionaria de Sariñena da un buen ejemplo de democracia y escrupulosidad: No quiere designar su representante en la Junta Provincial, sin antes consultar con todas las Juntas de los pueblos de su distrito (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1869 el 6 de octubre, el general don Juan Prim, promotor del movimiento revolucionario que destrona a Isabel II, es saludado entusiásticamente a su paso por Sariñena en dirección a Madrid.
    El 10 de marzo, el diputado por Sariñena, Froilán Noguero, interpela en las Cortes constituyentes al ministro de Fomento sobre la concesión de un nuevo plazo al contratista, para la desecación de la Laguna de Sariñena (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En septiembre de 1869 es proclamada la República en Sariñena. Esta viene dada por tu hijo Froilán Noguero y Vallarin (Sariñena 16 de noviembre de 1831 – ¿?). «El 30 de septiembre, el diputado Froilán Noguero alza una partida de 150 hombres y proclama la República en Sariñena» (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus). Noguero al proclamar la republica, libera a los presos, reduce a la Guardia Civil y se apropia de las armas de la Milicia Nacional. Luego, escapa con sus hombres a la sierra, viéndose perseguido. Sus fuerzas Debieron de someterse a las tropas del gobierno provisional, presidido por el duque de la Torre». Noguero entrega en Berbegal para acogerse al indulto. Frolián Noguero fue Diputado Republicano por Huesca en las elecciones del 15 de enero de 1869 en la legislatura de 1869 a 1871. Fue distinguido por solicitar la abolición de las quintas y de los impuestos de consumos de Sariñena, Poleñino, Ontiñena, El Tormillo, Capdesaso, Sena y Lalueza (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).

  • En 1869 la Comisión de Actas del Congreso de los Diputados pone en duda la validez de la elección del diputado por el distrito de Sariñena, don Salvador Bayona, dada su manifiesta juventud, y acuerda pedir la partida de bautismo del diputado electo (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1872 en Sariñena se produce un conato de levantamiento anti-amadeísta liderado por el coronel Nasarre, con militantes republicanos (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

El antiguo sello municipal está activo hasta 1875 cuando desaparece con el duro saqueo a Sariñena por parte de las tropas carlistas al mando del general Dorregaray. A partir de entonces se adopta un nuevo sello muy parecido al anterior:

«El más aciago día para Sariñena fue el 3 de julio de 1875 al ser invadida la villa por las tropas carlistas, al ando de los generales Dorregaray y Rafael Álvarez, las cuales destruyeron el puente de hierro sobre el Alcanadre, cortaron la vía férrea y los hilos telegráficos infligiendo toda suerte de vejaciones a la población. Los gubernamentales, por su parte, gravaron a los habituales con elevados gastos al alojarse en la villa cuando iban en persecución de las enemigas».

Conte Oliveros, J.
La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia.

En 1875 en el mes de julio, ocupación de Sariñena por tres divisiones del ejército carlista, perseguidas por las tropas del gobierno. Los carlistas desalojan la villa, no sin antes destruir el puente de hierro sobre el Alcanadre, incendiar la estación del ferrocarril y efectuar otros muchos desmanes (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

En 1875, Sariñena tienes 3.020 habitantes (N 1857) y 3.400 según el Curso de geografía astronómica, física y política, moderna é histórica, por Bernardo Monreal y Ascaso,1875. El censo de 1877 da los resultados de Residentes Presentes Españoles: 1.668 Varones, 1.666 Hembras y 3.334 Total; Residentes Presentes Extranjeros: 6 Varones, 2 Hembras y 8 Total; Transeúntes Españoles: 58 Varones, 16 Hembras y 74 Total; Transeúntes Extranjeros: 1 Varones, 0 Hembras y 1 Total; Residentes Ausentes Españoles: 14 Varones, 8 Hembras y 22 Total; Residentes Ausentes Extranjeros: 0 Varones, 0 Hembras y 0 Total; Población de Hecho: 1.733 Varones, 1.684 Hembras y 3.417 Total y Población de Derecho: 1.688 Varones, 1.676 Hembras y 3.364 Total (Resultados generales del censo de la población de España según el empadronamiento hecho en 31 de diciembre de 1877 por la Dirección General del Instituto Geográfico y Estadístico).

  • En 1879, el 28 de octubre sobreviene una extraordinaria crecida del Alcanadre, que alcanza casi cinco metros sobre el nivel normal de sus aguas. Arrasa mucha tierra de labor de Sariñena y en Albalatillo y Ballobar la riada se lleva algunas casas con sus habitantes (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Fueron muchos tus representantes a Cortes, algunos recogidos por la «Estadística del personal y vicisitudes de las Cortes y de los ministerios de España desde el 29 de setiembre de 1833, en que falleció el rey Don Fernando VII, hasta el 24 de diciembre de 1879, en que se suspendieron las sesiones».

Legislatura del 24 diciembre de 1879 a 1880 por Sariñena Leopoldo de Alba Salcedo.
Legislatura de 1881 a 1883 Salvador Bayona Santamaría.
Legislatura de 1884 a 1885 Joaquín Sánchez de Toca.
Legislatura de 1886 a 1890 Juan Alvarado y del Saz.

  • En 1886 la Cartuja de las Fuentes en este tiempo se había transformado en un balneario muy concurrido por personas de todas clases, a cuyas aguas iban a buscar alivio a sus dolencias (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1891 el diputado señor Rodríguez de la Borbolla recrimina al Gobierno en el Congreso, por la arbitraria suspensión por gobernador civil de cuatro concejales del Ayuntamiento de Sariñena, que precisamente eran la mayoría contraria al Gobierno  (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

J. Conte Oliveros afirma que durante las primeras décadas del siglo XX, «Sariñena se convirtió en la llamada, por García Mercadal, «Meca del Alvaradismo», pues, en su calidad de diputado por este partido judicial, don Juan de Alvarado favoreció a la población, cesando su intervención al asumir el poder el general Primo de Rivera».

  • En 1904 el Orfeón de Sariñena, bajo la dirección del presbítero don José Ayala, ofrece un concierto a unos relevantes visitantes de Zaragoza. Asisten el alcalde don Esteban Panzano, el párroco don Fernando Acín, el juez de instrucción, señor Emperador, y el registrador de la propiedad don Julián Muro (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1906 Don Juan Alvarado, diputado por el distrito de Sariñena durante varias legislaturas, desde 1886, es designado ministro de Marina  (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1907 el diputado por Sariñena, señor Alvarado, presenta en el Congreso una instancia dirigida al Gobierno, por los curas párrocos de Sariñena y otros pueblos del distrito, en solicitud de una mejora en sus asignaciones económicas (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1908 el diputado señor Beltrán se dirige en el Congreso a los ministros de Gracia y Justicia y de Gobernación, pidiéndoles que se tomen medidas contra el alcalde de Sariñena, por un supuesto delito de falsedad y estafa en la construcción de las nuevas escuelas. El diputado por Sariñena, señor Alvarado, interviene en defensa del alcalde (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1918 el gran novelista don Pío Baroja descubre en Sariñena a -Petiforro el «troglodita» (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1919 Inauguración del Teatro Romea, construido bajo las trazas del arquitecto constructor don José Morera Gimferrer (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1928 se inician en Sariñena las observaciones meteorológicas en el patio de la Escuela Nacional (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1929 Es inaugurada la iglesia del barrio de la Estación. Asistieron, entre otros, don Pedro Segura, párroco de Sariñena, el alcalde don Francisco Castanera, el juez municipal don Mariano Torres, los concejales señores Basols, Porta y Guillén y el registrador señor Batalla (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
  • En 1932 Aparición del semanario Adelante, órgano del Partido Radical-Socialista de Sariñena, dirigido por don José Bruned Puertas (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Plaza de San Salvador, Sariñena.

Villa tan destruida, sufriste la guerra de 1936 y la destrucción, tanto que tuviste que ser reconstruida, Sariñena devastada.

Aparecen nuevos poblados de colonización La Cartuja y San Juan del Flumen.

Por Decreto del Ministerio de Justicia del 6 de noviembre de 1965 se suprime el Partido Judicial de Sariñena, al igual que los de Benabarre y Tamarite de Litera.

En 1970-1980 se unen a ti, villa de Sariñena Lastanosa y Pallaruelo de Monegros. Por aquel entonces, tienes una población de 3.169 habitantes (N 1970). Se incorpora parte de El Tormillo en 1971, concretamente el núcleo de La Masadera, el resto de El Tormillo pasa a formar parte de Peralta de Alcofea. Decreto 2461/71, de 17 de septiembre (BOE Nº245, de 13-10). (1999) En 1975 se incorpora Pallaruelo de Monegros mediante el Decreto 3135/75, de 14 de noviembre (BOE Nº287, de 29-11) y en 1976 se incorpora Lastanosa gracias al Decreto 1836/76, de 2 de julio (BOE Nº182, de 30-7)

Te festejamos, y te vemos Villa de Sariñena, tanto Ibera, ilergeta como romana, del Andalusí y del Reyno d´Aragón, hay quienes te vemos crisol de culturas, lugar y Villa de nuestros corazones. Pasando por nuestra Villa un peregrino, justo por la acequia Valdera, sintió que las campanas de la iglesia tocaban sin motivo alguno. Entendiendo que era señal divina decidió dejar en esta Villa las reliquias que portaba de San Antolín y desde entonces festividad que celebramos en vez de la de San Salvador. La percepción colectiva nos lleva a tiempo de la siega, que la interrumpía y por eso se decidió retrasar la festividad a principios de septiembre. Y por ello celebramos y honramos, a nuestro venerado patrón San Antolín.

Tierra plana, paisaje, sierra de Alcubierre, árida comarca de Los Monegros. Tierra de acogida, de culturas, tierra viva. Entre el Alcanadre y la Isuela, tu laguna, tu historia, tu dance, gaita, jotas, tradiciones y cultura, tu rico patrimonio, mucho ya perdido y mucho por construir. Hay quien dice Sariñena y un sentimiento recorre su cuerpo, somos tus hijos e hijas. Sariñena, villa inmortal ¡Que viva Sariñena! y ¡Qué viva nuestra Villa y nuestro patrón San Antolín!.

“Sariñena Villa Plena, quié no trae, no cena.”

Cofradías de Sariñena


En el archivo provincial de Huesca se encuentran los libros de diferentes cofradías de la Villa de Sariñena. A través de ellos, nos aproximamos a parte de su historia, aportando algunas notas sobre sus contenidos, conscientes que una lectura más detenida podría aportar aspectos más que relevantes e interesantes.

En general se tratan de libros de estatutos y ordinaciones de las cofradías, estatutos muy similares entre ellas. A la vez, aparecen relaciones de hermanos componentes de las hermandades y las cuentas de las mismas.

Por aclarar, las ordinaciones son las ordenes que debían de cumplir los miembros de las cofradías. También se nombran los Capítulos, que respondían a las juntas que hacían los religiosos y clérigos regulares a determinados tiempos, conforme a los estatutos de sus órdenes, para las elecciones de prelados y otros asuntos.

Igualmente, en Aragón, una libra jaquesa equivalía a veinte sueldos o medios reales de plata y cada sueldo equivalía a doce dineros. Por aquellos años, un obrero especializado cobraba, más o menos, un jornal de cinco sueldos diarios. La onza aragonesa respondía a 29,236 gramos o a 1/16 de libra.

Cofradía de San Antonio de Padua (1738-1842)

Instituida en el convento de San Francisco de Sariñena, el libro de actas comprende las fechas desde su constitución, el 18 de junio de 1738 “En la capilla del bienaventurado San Antonio de Padua del convento del señor san Francisco de la Villa de Sariñena”, hasta 1842. El libro detalla las funciones de la cofradía, entrada de cofrades, hijos y mujeres, la misa del santo y otras misas, de procesiones, difuntos, limosnas, cobrar penas o selección de Mayorales. Además, se detalla los miembros de la cofradía y refleja las cuentas de la misma.

Antonio de Padua, también conocido como san Antonio de Padua, fue un sacerdote de la Orden Franciscana, predicador y teólogo portugués, venerado como santo y doctor de la Iglesia por el catolicismo. 

ES 22125 ADPHU {01} D-01467 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de San Crispín y San Crispiniano (1714 – 1823)

Instituida en la Iglesia Colegial de Sariñena, el libro comienza con los “Estatutos y ordinaciones de la cofradía de los gloriosos S. Crispín y Crispiniano”. Recoge la memoria de los cofrades, las nóminas de los cofrades, juntas y cuentas. En el año 1732, la cofradía determina hacer el estandarte de los mártires San Crispín y San Crispiniano.

En el folio 59, en anotaciones del año 1732, se hace una pequeña historia de la Cofradía, considerándose la más antigua “Aunque el principio de ella se ignora”. La historia parece responder a voces que debían de narrar la historia de la cofradía, señalando que el día de Corpus Christi del … año de 32 fue la primera de procesión, que salió el estandarte y tras él todos los hermanos con un cirio encendido. Llevaba el estandarte el más antiguo de los cofrades Pascual Sapita y los cordones por orden de antigüedad.

Se cita un antiguo libro de la cofradía, en el que se dice que originariamente era una cofradía de zapateros. Se entiende que el antiguo libro podría corresponder a 1501, resaltando el texto 230 años de antigüedad de la cofradía.

El libro nombra la fundación de la Cofradía de San Antonio de Padua instituida en el convento de San Francisco de Sariñena en 1625 por el oficio de sastres. En 1729 la cofradía reformó sus estatutos. También se nombra a la Cofradía de Santa Barbara, que parece ser fue fundada en 1658, siguiendo los estatutos de la Cofradía de San Crispín y San Crispiniano. ´

Crispín y Crispiniano fueron dos mártires cristianos muertos en el siglo III. Eran hermanos, miembros de una familia noble romana. Huyendo de la persecución en Roma, fueron a Soissons, donde de día predicaban a los galos y de noche hacían zapatos para subsistir. Murieron decapitados por orden de Maximiano.​

ES 22125 ADPHU {01} D-01462 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de la Señora Santa Barbara (1732-1841)

Fundada en 1628 en la capilla y altar de la Señora Santa Barbara de la Iglesia Colegial de la Villa de Sariñena. Cofradía constituida por causa de una tormenta, ocurrida el 29 de junio de 1628, que causó varios muertos y heridos “Implorando justamente el patrocinio de la Santa por el estrago grande y lastimoso fracaso (que sucedió en 29 de junio del referido año) de un nublado de que cayó una centella o rayo muriendo de el nueve hombres y muchos heridos”.

En sus páginas podemos leer sus estatutos que presentan los títulos en latín y se desarrollan en castellano. Además, el libro abarca con los cofrades y cuentas desde 1732 a 1841.  ´

Bárbara de Nicomedia, conocida como santa Bárbara, fue una mártir cristiana, reconocida como santa por la Iglesia católica. Santa Bárbara es la patrona de los mineros y los artilleros. Esta santa reconocida por la iglesia católica, ha sido vinculada con la tormenta y los truenos por las circunstancias de su asesinato y el posterior fallecimiento de su padre, quien ejecutó personalmente la muerte de esta venerable.

ES 22125 ADPHU {01} D-01477 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Santo Antonio Abad (1735-1841)

Instituida en el convento de San Francisco de la Villa de Sariñena, el libro de actas contiene estatutos, constituciones y cuentas de la cofradía. Los títulos de los estatutos aparecen en latín y su desarrollo en castellano. La relación de cofrades se detalla de 1735 a 1841.

El libro de actas comienza con las Penas por faltas, por faltar a la misa y sermón, por no asistir al claustro, por faltar a las completas y salve, por faltar al aniversario, por trabajar el día de la fiesta, por faltar a los entierros, por faltar a la junta, por faltar a la obediencia del Prior, por faltar a los mayorales o velar a los hermanos el día del santo.

Como curiosidad se detalla una comida en 1819 donde se ha de dar dos tercios de carne a cada uno y a los enfermos se les ha de dar torta debiendo pagar dos reales. También se detalla como la junta se reunía ante el pórtico de la virgen de Loreto. 

Antonio Abad​ o Antonio Magno fue un monje cristiano-católico, fundador del movimiento eremítico.

ES 22125 ADPHU {01} D-01466 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Nuestra Señora del Rosario (1721 – 1842)

Libro de estatutos y constituciones de la Cofradía del Santísimo Rosario de nuevo redificada de la Villa de Sariñena, bajo tutela del Convento de Predicadores de Huesca.

En el libro, además de nombramientos, hay nóminas y cuentas de la cofradía. Por ejemplo, detallando gastos de la cofradía en 1832: Por las completas y misa de la fiesta, con un beneficiario, por el sermón y agradecimiento al… Predicador, al sacristán y escolanos por la fiesta, al campanero por los 5 aniversarios y toque de la fiesta, al sacristán por sacar la plata y 5 aniversarios, por las 5 misas de los aniversarios de todo el año y 6 misas celebradas por los hermanos difuntos.

Nuestra Señora del Rosario o Virgen del Rosario es una advocación de María venerada por la Iglesia católica, que celebra el 7 de octubre la fiesta de la Bienaventurada Virgen María del Santísimo Rosario.

ES 22125 ADPHU {01} D-01463 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Nuestra Señora del Rosario con título de la Aurora (1779 – 1842)

Instituida y fundada en la Iglesia Colegial de la Villa de Sariñena en 1779. El libro de actas de la cofradía, presente en el Archivo Provincial de Huesca, contiene estatutos y constituciones, relación de cofrades, mayorales y hermanos, además de cargos y descargos.

Nuestra Señora de la Aurora es una advocación mariana que goza de gran devoción en los pueblos y ciudades del sur de Córdoba.

ES 22125 ADPHU {01} D-01471 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de San Antonino Mártir 1734 – 1842

Instituida en la Iglesia Colegial de Sariñena en 1734. El libro de actas de la cofradía contiene estatutos y ordinaciones En el folio 5v hay un grabado de San Antonino pegado sobre el texto. En el ángulo inferior derecho figura cartela con la siguiente inscripción: «Fr. Calbo Ordinis Minorum Fe 1668».

Como curiosidad un cargo por dos libras de velas blancas a siete reales.

San Antonino fue un mártir del siglo I. Según cuenta la tradición, el santo estaba de paso por Apamea, una antigua ciudad que se encontraba cerca del río Orontes, y allí, con gran celo apostólico, reprochó a los paganos que adoraban a sus ídolos. Su memoria se celebra el 2 de septiembre.

ES 22125 ADPHU {01} D-01465 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad 1822 – 1842

Constituida en el convento de San Francisco de la villa de Sariñena y fundada, según figura en su portada, el 18 de marzo de 1600 y nuevamente aprobada en el mes de octubre de 1822.

El libro de actas contiene estatutos y ordinaciones, entre ellas el pago que debían de realizar quienes quisieran entrar en la cofradía “Diez y seis sueldos jaqueses”. Todos los hermanos tenían como obligación de asistir a la procesión del viernes santo por la tarde “Que en el mismo día se para en el convento de san Francisco” y a la del domingo de Pascua “Debiendo llevar todos velas encendidas y el hermano que falte tenga que pagar un sueldo”. Igualmente asistir a la misa mayor en el Convento de San Francisco el día de Pascua.  Las juntas debían celebrarse después de la misa en el día de la Dominica o antes de la Dominica Pasión.

Entre los gastos destaca a la comunidad de San Francisco, por misas por los hermanos, por misas de junta o aniversario, por cuatro libras de velas o por la acera para el altar mayor.

Nuestra Señora de la Soledad es una variante de advocación de la Virgen María del título de Nuestra Señora de los Dolores.

ES 22125 ADPHU {01} D-01476 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía del Señor San Blas 1746 – 1841

Cofradía fundada en 1746 en la iglesia colegial de la villa de SariñenaAdviendose experimentado en el año próximo pasado, de 1746, en la Villa de Sariñena un contagio de garrotillo o mal de garganta que murieron varios párvulos y algunos adultos, con su clero y plebe celebrando una procesión o rogativa, invocando el patrocinio de dicho glorioso obispo y mártir San Balas, experimentó el alivio y consuelo deseado, de cuyo inexplicable favor, enardecidos los corazones de muchos fieles erigen y fundan una nueva hermandad o cofradía en honor del Santísimo San Blas”. El garrotillo respondía a la infección bacteriana conocida como difteria.

El libro de actas de la cofradía contiene los estatutos, ordinaciones y cuentas anuales. Para entrar en la hermandad se debía pagar diez reales de plata y una vela de tres onzas, aunque solamente podían ser en número de treinta y tres cofrades. Todos debían de asistir al Capitulo y fiesta, donde se cantaban las Completas con velas encendidas y pasando a adorar al santo. Además, asistencia al aniversario “y luego concurrirán a casa del Mayoral a las cuentas y refresco (si lo hubiere). Continúa con el día para tener Capitulo, de san Thomas a San Esteban, de la asistencia a los cofrades necesitados y enfermos, asistencia a entierros, de los hijos difuntos y varios asuntos de la cofradía. 

Blas de Sebaste, venerado como san Blas, fue un médico, obispo de Sebaste en Armenia y mártir cristiano. Hizo vida eremítica en una cueva en el bosque del monte Argeus, que convirtió en su sede episcopal.

ES 22125 ADPHU {01} D-04655 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de la Gloriosa Virgen y Mártir Santa Quitería 1816 – 1842

Instituida en la iglesia parroquial de Sariñena y fundada en 1733, renovándose en el mes de abril de 1816 por haberse perdido el libro de “Estatutos y Cuentas”.

El libro contiene constitución, estatutos y cuentas anuales de la cofradía. Para ingresar se debía de paga diez sueldos y diez dineros con una vela de tres onzas y otros diez sueldos y diez dineros por salida y si eras hijo de hermano cinco sueldos y una vela de tres onzas y otros cinco por salida. “En el segundo día de Pascua de Resurrección se deberá celebrar todos los años una misa verada por los hermanos y hermanas vivos y difuntos de la cofradía con la comida de cuatro sueldos y cuatro dineros”.

Entre los gastos misa de fiesta, aniversario o difuntos, por las Completas al Capítulo, el sermón, comensales, sacristán, campanero o toque de campanas para la fiesta.

Santa Quiteria fue una virgen y mártir del siglo II de la que poco se conoce, más allá de su nombre y su culto. Ya aparecía en el Martirologio Hieronymianum y su nombre proviene de Kythere o Kuteria, que significa ‘la roja’.​

ES 22125 ADPHU {01} D-04654 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía del Patriarca San Joaquín 1761 – 1842

Fundada en la iglesia colegial de la Villa de Sariñena en 1761. El libro contiene estatutos, ordinaciones, nóminas y cuentas. “Todos los cofrades tengan la obligación de concurrir la víspera del S. San Joachín a la iglesia colegial de dicha Villa, en donde se capitarán Completas, en las que estarán con velas encendidas”.

Contiene grabado de San Joaquín «S. IOACHIN AÑO DE 1837». Hay otro grabado suelto coloreado que representa un obispo sin identificar.

Joaquín fue el marido de Ana y el padre de María, madre de Jesús, de acuerdo con la tradición católica, ortodoxa y anglicana. La historia de Joaquín y Ana apareció por primera vez en el evangelio apócrifo de Santiago. Joaquín y Ana no son mencionados en la Biblia.

ES 22125 ADPHU {01} D-04657 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía del Patrocinio del Señor San José Patriarca 1817 – 1842

Cofradía de Josef Patriarca, fundada en la iglesia colegial y parroquial de Sariñena. El libro de actas se inicia en 1817 y se abre con la aprobación del muy S. Obispo de Huesca por haberse perdido el libro de sus ordinaciones y autos de visita anterior.

En la contraportada aparece un grabado de San José con el Niño en cuyo margen inferior figura: «Ignatius Valls. Delín. et sculp. Barcinone». En el libro aparecen la constitución de la cofradía, actas y cuentas de la misma.

José de Nazaret ​ fue, según la tradición cristiana, el esposo de María, quien era la madre de Jesús y, por tanto, padre putativo de Jesús. Tanto su vida y sus ancestros familiares se describen en el Nuevo Testamento de la Biblia.

ES 22125 ADPHU {01} D-04658 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Nuestra Señora del Pilar de Sariñena 1739 – 1842

Instituida en la Iglesia Colegial del Salvador de Sariñena “En el año del nacimiento de nuestro Señor Jesu Christo, que se contara de mil siete cientos treinta y nueve, se ha instruido y erigido Cofradía en reberencía, honor y gloria de la Santísima Virgen María, baxo la invocación y titulo del Pilar, la que se venera en su Altar y Colegial Iglesia del Salvador de la Villa de Sariñena”. El libro contiene sus estatutos, el pago de diez sueldos y una vela de tres onzas para su ingreso y otros diez sueldos dentro de un año. 

Junto al Prior, la cofradía se componía de 32 hermanos cofrades. El libro desarrolla las obligaciones del Prior, de los Maiorales, de la asistencia a Capitulo, en silencio, solo podían hablar con permiso del Prior bajo multa de una libra de velas. Estaba obligada la asistencia a la fiesta, debiendo acudir la víspera de la fiesta a la iglesia, donde se cantaban completas y el día de la fiesta “obligación de concurrir a la misa y sermón con velas encendidas pena de quatro sueldos”. Hacían recuento en el claustro “y el cofrade, que trabajase el día de la fiesta de la virgen Santísima del Pilar tenga de pena quatro sueldos y el que se supiese quien ha trabajado, no avisando, tenga de pena dos sueldos”.

Sigue con la asistencia al aniversario, por los hermanos difuntos y luego comida. Habla “de el día para tener Capitulo”, el día 8 de septiembre “que se celebra la Natividad de la Virgen Santísima”. De la asistencia a los enfermos y en que se han de emplear las penas “para cera o iluminaria y en ninguna otra cosa se puedan emplear”.

Se dan cuentas de la cofradía y nóminas de los cofrades.  

Contiene grabado representando la Aparición de la Virgen a Santiago y sus compañeros. En su margen inferior: «À Paris chez spe rue st. Jacques à la Visitation».

ES 22125 ADPHU {01} D-01468 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Hermandad de Nuestra Señora de las Fuentes (1744 – 1842)

La Virgen de Nuestra Señora de las Fuentes responde a la advocación del monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes situado en la localidad de Sariñena.

El libro de actas de la cofradía contiene los estatutos, ordinaciones y cuentas anuales de la misma. Como curiosidad, especifica como todos los hermanos están obligados a asistir a misa de entierro bajo pena de cuatro sueldos de plata.

Además, se refleja la conveniente obligación:

Ittem. Actuamos y gobernamos, que cada año vaya la Hermandad en procesión a Nª Sª de las Fuentes y para efecto de esto en la junta arriba mencionada se determinará el día que se haya de ir y a vuestro tengan obligación los Mayorales participar de la deliberación en nombre de la Hermandad para que aquí todos reunidos, puedan ir a visitar a Nuestra Señora.

Hermandad de San Isidro Labrador 1766 – 1841

La Hermandad del señor San Ysidro Labrador, patrón de Madrid, fue fundada en la Yglesia Colegial de la Villa de Sariñena en el año 1766 “Alabad al Señor en sus Santos: movidos de tan santo consejo los corazones de algunos nobles labradores de esta Villa de Sariñena, exigen y fundan una nueva Hermandad en honor del Señor San Ysidro Labrador en la Yglesia Colegial de dicha Villa, esperando en la protección de tan poderoso Santo, toda felicidad en la tierra, y después la Bienaventurada, y se obligan a cumplir, obedecer y observar los estatutos y ordinaciones siguientes”. 

El libro de la cofradía contiene estatutos y cuentas anuales. Para su ingreso se debía de ser de buena calidad y costumbres, además de abonar diez reales de plata y una vela de tres onzas. Los hijos de hermanos cinco sueldos y la vela y al año otros cinco sueldos.

La selección de hermanos para ser admitido en la hermandad debía ser a propuesta del Prior, secretario y mayoral u otro hermano y la elección a la mayor parte de votos “que se recibirán en secreto con judías y habas, para obiar pleitos, y todos tengan obligación de botar en pena de un sueldo”. Solo podían ser treinta y un hermanos.

Asistencia al Capítulo, a la víspera de la fiesta, debiendo concurrir todos en la iglesia donde se cantaban Completas con velas encendidas. El día del santo misa y sermón, con velas encendidas, y el hermano que trabaje pena de un real de plata y pena de un sueldo quien supiese de un hermano que hubiese trabajado.

San Isidro Labrador es la festividad menor de Sariñena, celebrada cada 15 de mayo, se suele ir en romería a la ermita de Santiago portando la virgen de Nuestra Señora de las Fuentes.

ES 22125 ADPHU {01} D-01469 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Santa Apolonia 1792 – 1842

Cofradía de Santa Apolonia “Virgen y Martyr, fundada en la Yglesia Colegial de la Villa de Sariñena en el año de 1780”.

El libro contiene los estatutos y ordinaciones “Esperando en la protección de tan poderosa Santa toda felicidad, pero especialmente en el accidente de mal de dientes y muelas y otros de la naturaleza humana puede acontecer”. Además, el libro lo debía tener el Prior o el secretario de la cofradía. En el mismo se detallan las cuentas de la cofradía.

Santa Apolonia fue una de un grupo de vírgenes mártires que sufrieron en Alejandría durante un levantamiento local contra los cristianos antes de la persecución de Decio.

ES 22125 ADPHU {01} D-01472 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Nuestra Señora de Loreto 1818 – 1842

Instituida en el Convento de San Francisco de Sariñena, el libro contiene Estatutos y Ordinaciones “Fundada en su capilla contigua a la Iglesia del Convento de Nuestro Señor San Francisco, de tiempo inmemorial, y aora con el motivo de haberse extraviado el libro que seguía a causa de la entrada de las tropas francesas suplican el Prior y Hermanos de la misma a … se digne poner su autoridad, a mayor honra y gloria de la misma Nuestro Señor”.

Capilla de Loreto. Desaparecida. Sariñena.

Se componía de cuarenta y un hermanos y doce de devoción, quien se ordenase en la cofradía debía de ser admitido “Siendo honesta, de buena forma y costumbres”. Se favorecía la entrada a los hijos de hermanos, debiendo pagar cinco sueldos y una vela.

Convento de San Francisco de Sariñena. Desaparecido.

Instituida en el Convento de San Francisco de Sariñena, en su texto se consigna que existía con anterioridad, desde antiguo, pero que se había perdido el Libro de Estatutos a causa de la invasión francesa. Contiene estatutos y constituciones.

La Virgen de Loreto o Nuestra Señora de Loreto es una advocación mariana católica, su festividad se celebra el 10 de diciembre. 

ES 22125 ADPHU {01} D-01475 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía del Arcángel San Miguel 1814 – 1842

Libro de los estatutos, asiento de Hermanos y hermanas de la Cofradía del Arcángel San Miguel, año 1814.

Hermandad de treinta y tres hermanos más el Prior y el secretario, para su ingreso se debía ser persona honesta, de buena calidad fama y costumbres y pagar de entrada diez reales de plata y una vela de tres onzas.

Los estatutos obligan a la asistencia del Capítulo, a la fiesta, completas en la víspera de la fiesta, misa solemne y sermón con velas encendidas y al aniversario. Igualmente, asistencia a los enfermos y entierros. Obligaciones del Prior, Mayorales y el destino de las penas: “Para aumento de la luminaria, sin que en ninguna otra cosa se puedan invertir”.

En el libro se detallan las cuentas de la cofradía y la relación de hermanos y hermanas de la misma a lo largo de los años.

El Arcángel San Miguel considerado abogado del pueblo elegido de Dios.

ES 22125 ADPHU {01} D-01473 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Santa Lucía 1729 – 1841

Instituida en la iglesia de San Miguel del convento de religiosas Carmelitas de Sariñena: “Cuyo altar e invocación está en la iglesia de San Miguel en la iglesia de la Virgen del Carmen de la Villa de Sariñena, quiera sea nuestra abogada con nuestro S. Jesucristo pera encaminar las almas de los cofrades de dicha cofradía y estatutos siguientes”.

Para entrar se debía pagar cinco reales y una vela y otros cinco reales al año. Los hijos de los cofrades cinco reales y una vela por la entrada y la salida. “Antes de ser admitido se haya de examinar por los cofrades sea de costumbres honestas”.

El libro comienza con una relación de hermanos de la cofradía, siendo la primera Sor Francisca Lorquet. Solamente podían ser veinticinco cofrades “Siendo personas de loables costumbres”. La víspera de la santa se celebraban las Completas y en la fiesta misa cantada. El libro se desarrolla con actas, relación de hermanos y cuentas.

“En el año de 1829 de 15 de diciembre Fray Blas Solés, confesor de las religiosas del convento de Nª Sª del Carmen de esta villa de Sariñena propuso a la cofradía que la madre Priora de dicho convento le había dicho no era del cargo del combento el pagar al padre confesor las distribuciones de las misas, completas y aniversario como todo lo demás anexo a la fiesta. Aviendose juntado la cofradía se le dio satisfacción al padre confesor con el mismo libro para que la Madre Priora como las demás religiosas supieran que pagava dicha cofradía al combento por la fiesta, misa de día de la Santa, salve, completas y aniversario antiguamente diez y ocho sueldos como se ve en el libro antiguo de dicha cofradía, folio veinte y tres a catorce de diciembre de mil seis cientos treinta y ocho. Y aviendo consignado y adjudicado el censal que paga, Jayme Alegre de veinte y cinco sueldos anua pensión años hace como actualmente cobra dicho combento del dicho Jayme Alegre respondió el padre confesor en nombre del dicho combento y dichas religiosas quedaban satisfechas que era de su cargo el hacer todo el coste de arriba dicho. Allavase Priora al presente la Madre Dionisia Navarro y el padre confesor se llamaba fray Blas Solés y el mayoral de dicho año Francisco Mirallas. Todo consta del libro antiguo de dicha cofradía al folio treinta y siete al que me refiero”.

Santa Lucía es la patrona de la vista.

ES 22125 ADPHU {01} D-01464 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de los Hermanos de la Purísima Concepción 1815 – 1841

Cofradía fundada en el convento de San Francisco de la Villa de Sariñena “Vistas los antecedentes ordinaciones de la cofradía de la Purísima Concepción fundada en el convento de San Francisco de la Villa de Sariñena de esta diócesis. En atención a que de ellas se ha de seguir el mayor culto a Nuestra Sª en dicha Yglesia”.

El libro comienza con las penas por las faltas, falta a juntas, por levantar la voz, faltar a obediencias, a la fiesta, completas, aniversario, entierros o trabajar el día de la festividad. Continúa con los estatutos y ordinaciones, las juntas se hacían en las casas de los Mayorales y estaba compuesta por treinta y tres hermanos.

“Los hermanos tengan obligación de concurrir a la casa del difunto y de asistir al comienzo con velas encendidas, las que les darán los Mayorales o en ocasión, quienes las de pena de dos sueldos y la misma pena tendrán, si no havisan, o …, quien havise a todos los hermanos para el entierro, y al que a este faltase tenga de pena dos sueldos, y para quitar las controversias, que puede a ver en las faltas de los entierros, que pueden acontecer, en los tiempos de siega, trilla, sementera y hacer guebras, se adviere que si quelquiera hermano havisado por el Mayoral, y estuviese ocupado en otras oficinas una ora de camino fuera de Sariñena, como le coxa la noche fuera de su casa, no tenga ninguna pena.”

La Inmaculada Concepción de María, conocida también como la Purísima Concepción, es un dogma de la Iglesia católica proclamado en 1854 que sostiene que la Virgen María estuvo libre del pecado original desde el primer momento de su concepción por los méritos de su hijo Jesucristo, recogiendo de esta manera el sentir de dos mil años de tradición cristiana al respecto. Se celebra el 8 de diciembre, nueve meses antes de la celebración de la Natividad de la Virgen el 8 de septiembre.

ES 22125 ADPHU {01} D-01474 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo 1774 – 1841

Erigida en la iglesia colegial de la Villa de Sariñena. Sus cofrades estaban obligados a cumplir sus estatutos y ordinaciones que va desarrollando el libro, al igual que las anteriores cofradías. Se reunían en la escuela de niños, de primeras letras o de primera educación, lugar exacto que no se llega a precisar, cuando lo normal era en casa del Mayoral.

La cofradía contaba con estandarte, con cruz de seda y cordones negros y amarillos. Los cofrades llevaban túnicas.

Como curiosidad, en el libro recoge una relación de “Hermanos eclesiásticos y religiosos de devoción de la Sangre de Nuestro señor Jesu-Christo”. El primero de ellos es Fray Manuel Bayeu Cartujo “Libre de todo escote. Murió”, el célebre cartujo que pintó el conjunto pictórico mural de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes.

En la contraportada hay un grabado de Cristo Crucificado entre dos ángeles que recogen su sangre en sendos cálices. Pegado y recortado en su parte inferior.

ES 22125 ADPHU {01} D-01470 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Villa de Sariñena


Sariñena villa inmortal, inconmensurable de tiempos pretéritos, noble historia, pasado, presente y futuro. Resistes imparable al tiempo, a la vera del Alcanadre que nos brinda su paso con sus aguas entrecortadas, badinas, ripas y frondoso y bello soto. Resistes, al igual que la altiva ermita de Santiago, fundada en tiempos por tu discípulo San Eufrasio, y permaneces erguida y entronada, con tu crucero, contemplando, con tu románica elegancia, la villa que tanto nos enorgullece, nos cuida y protege.

Contempla la ermita la huerta vieja, aquella que tanta hambre aplacó. Somos hijos de la huerta, de sus hortalizas y frutos, aunque seamos carnones, sariñenenses y sariñenensas somos hijas de la acequia Valdera y del Molino, de las jadas, jadicos y jadetas que tanto ahondaron la tierra y la hoz y dalla que tantos secanos segaron. Somos hijos del esparto, de los pastos y ganados que apacentaron tus agostadas tierras, encostradas y secas como una piel desnuda agrietada por la sed, de pastores de yermos y rabiosos secanos. Somos hijas de las Almunias, Cachicorba, las Ciquinaltas y Ciquinbajas, los Cajales y Corcullos, los Sasos, Presiñena o Puyalón, de Salaver, Miranda, Moncalvo, La Cenadilla y La Sandena, de las masadas, casetas, parideras y balsas, del barranco Malfaras y el Gallipuente. Somos hijos de la vid, las almendreras y oliveras, de las higueras, las manzaneras, minglaneras y pereras, de nuestros abuelos y abuelas. De los campos roturados, despedregados, de la transformación y modernización de regadíos, felizmente fértiles, regados con aguas del canal que tanto dolor causaron y la lluvia que tanto rogamos, Virgen de las Fuentes.

Somos hijas del cierzo, del bochorno, la boira y la ontina y el sisallo, de la aliaga y el ababol, de la tamarizera y la rabosa, de la cardelina y el gurrión, del ciquilín y el esparvero, de la sabina y la carrasca, del albardín y el jabalí, del arraclán y la gripia, somos polvo y al norte los Pirineos. Somos la Isuela y su corriente chispeante, de su devenir y porvenir. Somos de la sierra callada, de la sierra Alcubierre que da nombre a nuestros oscuros montes de Los Monegros. Somos de los yesos, del salagón y las calizas. Somos hijos del mallacán, del arar y labrar, de cosechar un futuro que espiga como la cebada y el trigo y despunta como el panizo.

Sí, somos hijos del sol, aquel que implacable nos domina desde el horizonte, aquel que nos forja como tierra árida y se abre paso en la vida. Siempre con rasmia y sin reblar. Corazón ardiente en cada amanecer y en cada vibrante atardecer, con su paleta de colores en el cielo, de rojizos profundos que hacen arder al mismo cielo. Somos hijos de la noche, de un firmamento rebosante de estrellas y un universo deslumbrante.

Sariñena palpitante, de calles inquietantes, con sus cicatrices del pasado, con sus arrugas que esconden tantas historias de sus gentes, de su ir y venir, de una villa de fuerte impronta y seña de identidad. Somos hijos de la adoba, del tapial, del ladrillo, cañizos y tejares, de sillares de areniscas y pueblo herido de guerra que siempre ha sabido volverse a levantar. Somos de cada casa, con su propio apodo o mote.

De Aragón, tierra y villa, escudo rojo corazón, entre ramas de olivo y laurel, corona real y cinco escudetes señales de Aragón, dorada ballesta, cargada de ilusión por una tierra baldía hecha hogar y paisaje, con el esfuerzo y lucha de sus gentes; nuestra memoria y legado.

San Salvador, rondan entorno a ti joteros y joteras con voz valiente y brava, templada y fuerte, bailan y honran danzantes sus antiguas danzas y vibra Sariñena al son de la gaita que tanto furor aguarda, tanto como amor te profesamos, villa de Sariñena.

Sariñena azul y blanco, azul como su laguna, oasis de Los Monegros y blanco como la pureza de su gente, que en nuestro corazón llevamos bordada nuestra villa, la inmortal y siempre eterna villa de Sariñena. Zagales y zagalas, quios y quias, peñistas, la agrupación de Peñas y el Casino, la albahaca y la Virgen de Loreto, el melocotón con vino, la pañoleta y el fajín ¡Preta el codo gaitero! Que Sariñena vibra con tan solo sentir el rugir del bordón, la bordoneta y el clarín con piel de culebra. Que comiencen las mudanzas y los palos a entrechocar, los cascabeles a resonar, los danzantes y volantes con su cintas rojas y verdes, el diálogo entre el mayoral y el rabadán -la pastorada-, el duelo entre moros y cristianos, el rosco, los dichos, el degollau y el tarirán a nuestro patrón san Antolín.

Historia y tradición. Cultura en un pueblo de artesanos, del tonelero y el botero, el guarnicionero, carnicerías y todas las tiendas y negocios de siempre, de sus plazas llenas de risas, de correteos por sus calles, por las Barceladas, el Carmen, Castillo Alto, Corruncueis, el Enado, el Mercado, el Mercadal, el Portillo, la Ronda de San Francisco o el Muro, por los Cuadrones o el barrio de la Estación y su patrón San Jorge, con sus silos, harinera y estación ferroviaria, por camino las Torres, los Esquiñones o los Olivares, por las eras, placetas y replacetas, el pesquero o las fuentes de Villanueva, del Cántaro, del Matadero, del León o la fontaneta del Juez y a la fresca, en las noches de verano, mientras el Alcanadre pasa sereno y tranquilo y en sus orillas late este lugar que llevamos grabado en nuestros corazones, querida villa, villa de Sariñena.

Sariñena, villa plena.

De los sucesos acaecidos en la Villa de Sarinyena a finales del siglo XV


           

 Los hechos que a continuación narro, bien pudieron haber sucedido en la vieja villa de Sarinyena en un momento en el que la Edad Media daba sus últimos coletazos y se avecinaba la era de la modernidad y la razón. Por aquel entonces gobernaba el reino de Aragón el Católico Fernando II apoyado en la sombra por la Inquisición y su brazo secular. Mientras tanto los judíos soportaban su enésima persecución.

Por M.A Corvinos Portella.

   La noche del 14 de septiembre de 1485 fue asesinado en la Seo de Çaragoça Pedro de Arbués, primer inquisidor general del nuevo Tribunal del Santo Oficio del reino de Aragón. El crimen, instigado por la comunidad conversa zaragozana, motivó una dura represión contra los judíos alentada por el pueblo y se extendió por todos los confines del reino aragonés.

 Hasta la villa de Sarinyena llegaron los sobresaltos de la persecución y seguramente por esa circunstancia ocurrió un suceso a finales del año 1487 en el que se vio envuelto un judío converso llamado Johan de Santa Fe. Era comerciante de productos agrícolas y ganaderos que exportaba a Levante y también prestamista cuando surgía la oportunidad. El vigilante que lo denunció aseguraba haberle visto leer el Talmud, mudarse de ropa los sábados y por si fuera poco hacer el ayuno del Yom Kippur.

  Esas acusaciones en aquellos tiempos revueltos, generalmente terminaban como poco con la ruina de los presuntos acusados. Por este motivo, las minorías conversas debían ir con mucho cuidado con lo que hacían o decían puesto que si alguno de ellos era sorprendido en actitudes contradictorias sería catalogado de judaizante “ipso facto”. También solía haber denuncias falsas guiadas por intereses personales, denuncias que si se llegaba a revelar su falsedad no acostumbraban a tener consecuencias para el desaprensivo confidente.

  En el caso que nos ocupa, el delator era un “familiar” (así eran llamados los vigilantes de la pureza cristiana) a las órdenes del tribunal inquisitorial y daba la casualidad que dicho confidente tenía una deuda de 300 sueldos jaqueses a un interés del 8% con el denunciado.

  Avisado el Tribunal de la Inquisición de Çaragoça por el prior de Sarinyena, no tardó en dirigirse el Santo Oficio a la villa para analizar si la denuncia era conforme a delito o no y obrar en consecuencia.

  Era pues el primer viernes del undécimo mes del año del señor de 1487 cuando el inquisidor ordinario Martín García, maestro en Sancta Theología, canónigo de la Seu de Çaragoça, vicario de dicho Sancto Oficio de la Inquisición y amigo de Pedro de Arbués, se llegó hasta la villa con el fin de iniciar las indagaciones pertinentes y los trámites necesarios que en estos casos se llevaban a cabo.

  Serían la cuatro de la tarde cuando, entre la bruma habitual del invierno monegrino, apareció el cortejo por el camino que viene de Çaragoça y que divide en dos a la laguna de la villa. El inquisidor se hacía acompañar de un teólogo llamado Agustín Oliván, del asesor doctor en derecho Andrés Palacios, del notario Juan de Anchías por si fuese necesario registrar las propiedades del encausado, de un escribano, de dos sacerdotes dominicos y de dos alguaciles.

  Aquella inquietante comitiva fue recibida por el sonido acusador de las campanas de la torre; también por distintas dignidades eclesiásticas como Juan de Rebolledo, primogénito de los señores de Salas Altas y Salas Bajas, abad de Montearagón y de San Victorian; por el converso Sánchez prior del priorato de Sarinyena; por mossen Salvador Gómez vicario de San Salvador y por el resto de clérigos y racioneros.

  Entre las autoridades civiles estaban los jurados de la villa, los cuatro consejeros del concejo, el notario, el sobrejuntero y el lugarteniente del justicia.

  Y como espectadores curiosos y ávidos de presenciar aquel primer acto de la morbosa representación teatral que se avecinaba, se llegó un gentío que con sus antorchas iluminaba el mortecino crepúsculo.

  El viejo lavadero, que es abastecido por la acequia denominada Baldera, sirvió como punto de reunión para grupos tan dispares.

  Después de los besamanos, bendiciones y saludos preceptivos, todos juntos se aproximaron a los altos muros que protegen la villa y sin entrar en ella cogieron el camino de la izquierda que bordea la muralla aproximándose al arrabal de los moriscos que habitan en la calle denominada Meca.

  Llegados al citado barrio, la turbamulta giró a la derecha y se dirigió al viejo convento de los franciscanos, que se halla contiguo a la iglesia de Loreto y cuya fundación data de mitad del siglo XIII. Allí, los del Santo Oficio fueron recibidos por el superior y por sus veinte frailes menores conventuales con sus hábitos de color gris. Después de las salutaciones y de un breve oficio litúrgico, los inquisidores y demás acompañantes religiosos tomaron alojamiento en el cenobio, los laicos en alguna dependencia del castillo y el resto se fue cada uno a su casa comentando preocupados la experiencia vivida.

  Al día siguiente sábado, Martín García, hombre circunspecto y de mirada sagaz, mandó al alguacil que clavara en la puerta de la iglesia del Salvador (antigua mezquita reconvertida hacia el año 1.141) un requerimiento por el que conminaba a todo el pueblo (158 fuegos, el equivalente a unos 700 habitantes) a que asistiera a la misa dominical del día 6.

  Amaneció para los “pecadores” el citado día entre nieblas, miedos y malos augurios. También amaneció para los cristianos viejos que, a pesar de su contrastada pureza de sangre, no las tenían todas consigo. Y, por supuesto, amaneció entre los muros terrosos del convento franciscano después de que se cumpliesen los rezos de maitines.  

   Aposentada definitivamente la luz entre los mortales, no tardó en abrirse el portalón del Monasterio de San Francisco. Salieron los clérigos entre las miradas de los curiosos y, sin mediar palabra, se fueron colocando en orden preeminente antes de dar comienzo a la procesión. En primer lugar, y abriendo camino, se situaron los dos clérigos dominicos, uno portaba la Cruz Verde de la inquisición enlutada con velo negro por la tristeza que causaban a la iglesia los agravios de sus hijos y el otro con una antorcha recordando el fuego del infierno. Inmediatamente detrás se colocaron las figuras del legado del Santo Tribunal y la del abad de Montearagón, después el resto de representantes inquisitoriales y clérigos. Seis frailes del convento flanqueaban con antorchas a la comitiva que con paso ceremonioso se dirigió hacia su destino entre el soniquete de las plegarias y la fascinación que produce el incienso.

 Accedieron a la villa por la puerta norte de la muralla y se fueron adentrando por entre las callejuelas bien empedradas de Sarinyena que desembocan en la plaza que acoge al templo vicarial. El gentío expectante no perdía detalle del ceremonial que le ofrecían los eclesiásticos y seguía atónito las evoluciones de los ministros de Dios.

  Mientras la procesión discurría hacia San Salvador, las campanas bandeadas por Johan de Corrigel no cesaban de recordar a los fieles cuál era su obligación esa mañana. En las puertas de la iglesia estaban esperando: el vicario Mossen Salvador Gómez; los clérigos Mossen Belenguer Martín, Mossen Carcassén, Mossen Guillem Dolz y Mossen López Conesa; los 18 racioneros, entre los que destacaban Antonio Úrbez Reyner, Iosephi Mazuque, Antonio Mazuque (naturales de la villa y ordenados curas) y trece más; el Hermitanyo de Santa María de Las Fuentes; Pere Miguel hospitalero encargado del albergue de los caminantes que van a Santiago; Johan Fames (lugarteniente del Justicia); Jayme Carcares (Merino cobrador de impuesto reales); Steban de la Cueba notario de la villa; Martín Falcón Escribano Real, el Sobrejuntero encargado del mantenimiento del orden público y los tres jurados de la villa.

  Llegada la comitiva a las escaleras del templo y después de los saludos de rigor, todos juntos entraron en el lugar sagrado y se acercaron al presbiterio. Allí el inquisidor se sentó en un lugar preferente al lado del altar mayor, el resto de clérigos en los primeros bancos y el pueblo llano donde pudo.

  Comenzó la misa con los cantos ordinarios de frailes y racioneros, sonidos que poco a poco se fueron introduciendo inexorablemente en las preocupadas conciencias de creyentes y conversos. El miedo que se escapaba de aquellas desdichadas almas volaba a sus anchas por la bóveda del templo mezclándose con el humo de las velas, con el olor a incienso, las letanías y los motetes. Aquella extraña combinación de emociones, sustancias volátiles y soniquetes fue transformando la atmósfera sacra en una antesala del desasosiego y la incertidumbre.

  Terminó el evangelio y el dominico de más edad subió al púlpito donde comenzó un sermón vibrante dedicado íntegramente a resaltar la fe católica y a exhortar a los vecinos a defenderla. Seguidamente, se rezó el Credo y se llevó a cabo la liturgia de la Eucaristía, terminada ésta y después de la bendición final se levantó el reverendo inquisidor de su sitial, se encaminó al púlpito con la lentitud del que se sabe superior, subió pausadamente los seis peldaños y llegando a lo alto de la plataforma miró fijamente, durante unos eternos segundos, a los presentes. Su mirada los hizo sentir culpables de algún secreto pecado. Inmediatamente y mientras utilizaba su dedo índice como puntero acusador, procedió a leer con atronadora y amenazante voz los pecados y las herejías que hasta los oídos del Santo Tribunal habían llegado.

  Terminado el alegato, cambió el tono de su diatriba animando a todos los feligreses a acudir a los Tribunales de la Inquisición para descargar sus conciencias. Finalizó su intervención dando el nombre del presunto culpable y le dirigió las siguientes palabras: -Johan de Santa Fe, te conmino a que abjures de tus herejías y pecados cometidos contra las enseñanzas de la Santa Madre Iglesia. Si no lo haces serás excomulgado y tu alma acabará en el fuego eterno del infierno y tus herederos serán desposeídos de todos los bienes terrenales que posees.- advirtió intimidante el clérigo.- Pero si te retractas, obtendrás el perdón de la Iglesia y tu familia mantendrá el patrimonio y las rentas de que dispones.-concluyó indulgente.

   Luego acabó animando al resto de la población a que delatará a algún otro hereje, si lo hubiese.

  Finalizada la invectiva de Monterrubio, la mayoría de feligreses se sintieron aliviados y el templo se llenó de murmullos y suspiros.

  Al concluir el oficio litúrgico, las autoridades y el pueblo en masa prestaron juramento de defender la fe y ayudar en la persecución de los herejes. Después, el “culpable” fue llevado a la torre que hacía las veces de calabozo entre las miradas atónitas de unos y los vituperios de los más exaltados.

  Aquella misma tarde Esperanza Santa Fe, mujer de Paulo de Santa Fe y cuñada del reo, y Clara Diez, mujer de Martín Díez,se acercaron apesadumbradas al convento de los franciscanos y pidieron convertirse a la fe cristiana y allí mismo recibieron el bautismo. El notario Juan de Anchías tomó nota de la conversión y extendió el acta que las convertía en cristianas nuevas.

  El resto de la tarde el convento fue un ir y venir de presuntos testigos que fueron contando al tribunal lo que pretendían saber o lo que habían oído decir de segunda o tercera mano del judío converso.

  Los comisionados de la Inquisición visitaban diariamente al “marrano” (judeo converso que seguía practicando el judaísmo secretamente) para llevar a cabo el programa que la institución tenía pensados para estas ocasiones.

  El primer día, lunes 7 de noviembre, preguntaron al desgraciado por su instrucción religiosa, o sea, por el conocimiento que tenía de las principales oraciones católicas, tales como el Padre Nuestro, el Ave María, el Credo y el rezo del Santo Rosario. Al ver que su conocimiento sobre esta materia era impecable ese día no lo importunaron más.    

  Al día siguiente y recién comenzada el alba, los delegados del tribunal se acercaron hasta la torre para interpelar al reo sobre sus herejías:

-¡Johan de Santa Fe!, ¿admites o niegas las herejías de las que se te acusa?. Has de saber que en caso de que te obceques y rechaces las acusaciones, el tribunal no se hace responsable de los daños que se te puedan causar.

  Él, a pesar de las claras amenazas, negó vehementemente todos los cargos que se le atribuían.

  -No soy culpable de lo que se me acusa, es una falsedad que ha propalado alguien contra mi persona por algún motivo que desconozco y por eso mismo no puedo aceptar mi culpabilidadarguyó, entre apesadumbrado, afligido y digno.

  Entonces los alguaciles, a una señal del inquisidor, comenzaron a torturarle. Ese primer día de suplicios le aplicaron la técnica de los cordeles. Rodeáronle con ellos brazos y piernas y fueron tensándolos progresivamente hasta que el dolor le hizo perder el conocimiento. El dolor debió ser insufrible, pero ese día el converso resistió los embates de los verdugos.

  La tercera jornada no auguraba nada bueno para el reo. El día se levantó gris y la densa niebla que lo envolvía todo parecía querer añadir un toque fantasmagórico a la representación dramática que se estaba viviendo.

  El tribunal se personó en la torre y después de cerciorarse de la situación del judío le preguntaron sobre su modo de vida y por los viajes que había realizado. Luego le volvieron a inquirir sobre la herejía y como volvió a negar la acusación le fue aplicado el potro. Para ello le ataron pies y manos a dos rodillos y los alguaciles los hicieron girar poco a poco de manera que el cuerpo del desventurado infeliz se iba estirando irremediablemente hasta cerca del desmembramiento. El dolor se hacía inaguantable, causándole gran aflicción y quebranto. Los quejidos salían por las estrechas aspilleras angustiando los corazones de los pocos habitantes que se habían congregado a los pies de la torre. A pesar de todo tampoco ese día consiguieron arrancarle ninguna confesión.   

  El jueves día 10 y antes de preguntarle nada le administraron el tormento del agua o suplicio del ahogamiento. Lo colocaron boca arriba y le introdujeron un paño en la boca, enseguida le fueron derramando lentamente un cántaro de agua sobre ella simulando un ahogamiento. Los espasmos y las toses que siguieron a la asfixia lo dejaron exhausto, casi muerto, por lo que tuvo que ser atendido por el cirujano local. Terminada esta tortura, el inquisidor le recordó que su negativa a aceptar los cargos podría salirle muy cara a él y a su familia, pues además de perder el patrimonio les esperaba el destierro. Hacia las dos de la tarde se marcharon todos y le dejaron meditar sobre lo que le estaba ocurriendo.

  El viernes 11 de noviembre apareció por la villa el prestigioso jurista Blas Dorante de Salazar (esposo de la sarinyenense Mariana de la Estrella) acompañado de dos pasantes, enviados por la Alhama de Çaragoça para ayudar al presunto hereje a elegir la solución más práctica para todos. Terminado el asesoramiento, los tres juristas se reunieron con Martín García y le manifestaron que el reo estaba dispuesto a admitir sus pecados y abjurar de sus costumbres judaicas.

  El inquisidor aceptó la solución y les comunicó que el domingo día 13 estaría todo dispuesto para llevar a cabo, en la iglesia del Salvador, el Auto de Fe Singular establecido por la Inquisición para estos casos. Para ello, manifestó que se realizaría una ceremonia colectiva con el objetivo de reafirmar la fe de los feligreses y de oficializar la culpabilidad del acusado.

  El sábado a las dos de la tarde se llevó a cabo la procesión de la Cruz Verde (símbolo de la Inquisición) por las calles principales de la villa hasta el templo del Salvador donde quedó alojada.

  Llegada la madrugada del domingo 13 de noviembre de 1487 se reactivó la vida en el convento franciscano y después de maitines y de un ligero refrigerio se puso en marcha el cortejo dirigiéndose a la prisión para recoger al reo. Al llegar, lo vistieron con un sambenito de color amarillo (color de los arrepentidos) y le colocaron un capirote en la cabeza. Reanudaron la marcha hacia el templo parroquial entre la máxima expectación popular.

  La iglesia, como cabía esperar, estaba abarrotada de familiares, vecinos y autoridades, ávidos todos de presenciar el desenlace de aquel drama.

   En el presbiterio, alrededor de una gran mesa, se sentaron: Monterrubio en la presidencia y a ambos lados se colocaron el teólogo Agustín Oliván, el jurista Andrés Palacios, el notario Juan de Anchías, un escribano y los dos dominicos. De pie figuraban los dos alguaciles.

  En primer lugar, uno de los dominicos subió al púlpito y realizó un sermón que versó mayoritariamente sobre las herejías y la abominación que Dios sentía por ellas. Seguidamente tuvo lugar el proceso de reconciliación con el juramento del reo que avalaba las confesiones realizadas por él en la cárcel y a partir de ese momento, ya no hizo falta seguir con la causa y el tribunal se retiró a deliberar durante un tiempo prudencial.

  Serían las doce del mediodía cuando regresaron los inquisidores de sus cavilaciones. Todo el mundo se puso de pie en señal de respeto. En medio de un gran silencio y después de ocupar sus asientos los miembros del tribunal, tomó la palabra el notario Juan de Anchías y se aprestó a leer el veredicto:

-Johan de Santa Fe, has sido hallado culpable de practicar ciertas costumbres heréticas por lo que se te culpa de judaizante y por ello deberás cumplir las siguientes penas aliviadas por tu sincero arrepentimiento: vestirás el sambenito durante un período de tres meses, pagarás a la hacienda del rey una cuantía dineraria de 400 sueldos, dispensarás la deuda del delator, pagarás las costas del proceso y no podrás salir de la villa hasta el total cumplimiento de dichas penas.

   Oídas las sanciones, el reo no dijo nada y marchó a su casa cabizbajo acompañado por sus familiares. En llegando a ella se dispuso a dar gracias, posiblemente a Jehová, por haber salido casi indemne de una situación tan apurada.

   Pasado el tiempo establecido y cumplimentado todo el castigo, la familia Santa Fe, no soportando las vejaciones sufridas, vendió su casa y sus negocios y se estableció en la villa de Montsó. Poco tiempo después le siguieron otros judíos y conversos hasta que la judería de Sarinyena se quedó vacía.

   A pesar de todo, los judíos ya nunca alcanzarían la paz en estas tierras en las que habían nacido puesto que en la definitiva persecución, la de 1.492, fueron expulsados por los Reyes Católicos. Se estima que en ese año de 1.492 debía haber unos 9.000 judíos en Aragón y que 5.000 de ellos eligieron el exilio. La mayoría tomaron los caminos de Navarra, del norte de África o de Turquía y los que se quedaron lo hicieron convirtiéndose al cristianismo.

   Tras incontables siglos de permanencia en la península, cerca de 100.000 judíos dejaron Sefarad y tanto ellos como sus descendientes se siguen llamando sefarditas.

                                                                               M.A Corvinos Portella.

                  

Apuntes etnográficos de la Villa de Sariñena XIII


Pa San Miguel acontecía la “Miguelada”, fecha en que los jornaleros y criadas podían cambiarse libremente de casa para la que trabajaban. Pa Todos los Santos se llevaban lamparillas y flores al cementerio. La noche de las “animas”, la noche anterior a todos los Santos, se colocaban en las casas unas lamparillas o candelarias y esa noche se tocaban las campanas y contaban que salían las almas, “dichoso mes de noviembre que empieza con Todos los Santos y acaba con San Andrés”.  Las candelas también se encendían cuando había tormentas, para Santa Bárbara la patrona de las tormentas.

El día de Santiago se refrescaban con la gaseosa de papel de la samaritana y la armisen (la llamada gaseosa de pito). Se iban a las fuentes al lau del puente actual, al puente viejo más abajo del instituto y del Gallipuente, ande aún quedan las pilonas, y a la fontaneta del juez. Muchos pozos de casas son de agua blanda, no apta para personas. Pa hacer el hielo emburaban una zona cóncava en una era, ande luego vertían agua pa que s´helase por la noche. A la una de la noche iban a coger el hielo y lo guardaban en neveros, en algunas casas tenían uno pequeñer, “antes helaba mucho más”. No se abrían los neveros hasta hacer horchata o la limonada en verano. Llega a la memoria que s´hacia ponhe: azúcar, canela, naranja y vino rancio, hoy en día no falta en el belén viviente.

El vinagre se empleaba como desinfectante. Recuerdan como iban mujeres a recoger el carbón quemado a las vías del tren. Al carbón quemado y muy seco se le decía cagacierros. Las mujeres pobres lo cogían para venderlo. A muchos maquinistas les daban pena aquellas mujeres y les tiraban alguna vigueta de carbón, se lo disputaban entre ellas.

            Los lunes a lavar la ropa, los martes a aclarar. De Castejón de Monegros y Pallaruelo de Monegros traían leña con las caballerías. Los romeros eran muy apreciados, especialmente para los hornos de pan, junto a la poda de los olivos. De Lanaja traían leña de carrasca pero los pobres se tenían que conformar con la cañufla, las barrillas, las aliagas, el fiemo… De la Almolda traían el yeso, también desde Valfarta. Llegaban a la plaza de Villanueva ande más que un mercado era un trueque, las naranjas las cambiaban por alpargatas de esparto.

            Unos de Sariñena fueron a vender judías y otras legumbres de estraperlo a Alcubierre, con el miedo de ser detenidos por la guardia Civil. Una vez en Alcubierre a una mujer le dieron prisa para que comprara -¡qué nos va a pillar la guardia civil!- a lo que ella respondió: “Este-sen ustedes muy tranquilos que soy mujer de guardia civil y sepan que nosotros también pasamos mucha hambre.”  Da una idea del hambre que se pasó.

Con este último artículo se pone fin a los apuntes etnográficos de la villa de Sariñena. Cumpliendo el objetivo de la transmisión, queda recogido y contado al pueblo.  Gracias a todas las personas que han participado.

«Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos, sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir.»

                            José saramago, Cuadernos de Lanzarote.

Publicau en Os Monegros el 17 de febrero del 2014.

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Apuntes etnográficos de la Villa de Sariñena XII


  

        * Hoguera de San Antón

Pa San Juan y San Pedro s´hacían verbenas en el casino. Pa San Sabastian se llevaban los roscaderos viejos pa quemar en la plaza de la iglesia. Tamién en San Antón s´hacían hogueras y existía la tradición de realizar una esquilada recorriendo las calles del lugar bandiando las esquilas. Las esquiladas tamién s´hacían cuando un viudo se casaba: “¿Quién se casa? (pausa con sonido de esquillas y tambor) / ¡Fulanito! (nueva pausa…) / ¿Con quién se casa? (última pausa…) / ¡con Menganita!.

Pa la Virgen del Carmen se estrenaba traje y se elegía a la reina y a las damas de las fiestas mayores. Pa San Antón se bendecían a los animales, “¡se entraban hasta los burros a la iglesia!”. “Pa San Antón la boira en un rincón!” y “las gallinas ya ponen güevos a trompón”. Existían las cofradías de Loreto y la cofradía de San Antolín. Pa la Candelera se daban velas y s´en tenían que prender tres veces, la tradición aún contina en nuestros días. Pa Santa Águeda, la patrona de las mujeres, subían las mujeres al campanario de la iglesia y tocaban libremente las campanas a su antojo, hasta cansarse. Después de la tocada de campanas s´hacían meriendas y verbena, ellas eran quienes sacaban a bailar a los mozos. Pa San José s´hacían muchas fiestas, era un día muy festivo, se celebraban muchos santos, s´hacían bodas etc…  Tamién pa San Pedro y San Juan s´hacían verbenas, pues cuentan que antes se trabajaba mucho y se aprovechaban los días festivos pa las verbenas.

En la década de los setenta, más bien a principios, actuó en Sariñena Rocío Jurado, quien antes de actuar se puso indispuesta, teniendo que ser llevada a la farmacia, ande se le fue puesta una inyección.  En Sariñena han pasau grandes artistas, entre ellos el gran cantador de cuplé Pepe Blanco con Carmen de Lirio, que actuaron en el histórico Romea. Lugar ande, en la época de la Republica, la  Pasionaria dio un memorable mitin político. El Romea tenía una forma muy distinta a la de aura, había butacas y gallinero, s´hacían actuaciones de teatro y sesiones de cine. Las actuaciones mayores se realizaban en los entoldaus (carpas de fiestas), se ponía un entoldau ande estaba la peluquería de Flora, casi en la plaza de la iglesia; normalmente lo ponían pa las fiestas patronales mayores en honor a San Antolín. Pa grandes actuaciones se colocaba un entoldau cerca de la casa de Torres, en la avenida Huesca.

Publicau en Os Monegros el 8 de enero del 2014.

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Apuntes etnográficos de la Villa de Sariñena XI


Los sariñenenses y sariñenensas acudimos en romería cada 15 de mayo en honor a San Isidro a la ermita de Santiago, portando la imagen de la Virgen de Las Fuentes. Antes se iba de romería al monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de Las Fuentes. Marchaban en carros, se cantaban jotas y otras músicas y se hacían sartenadas.  En “Sariñena y el Diario de Huesca”, de Salvador Trallero, aparece una crónica de la romería al monasterio en 1884, que narra la procesión de más de 200 carruajes, realizando la romería desde Sariñena, tardando unas tres horas en ir y otras tres en volver y congregando en el monasterio cerca de unas 4000 personas. Pero cuentan que un año una gran tormenta sorprendió la romería, provocando una catastrófica vuelta y a partir de ello, la romería fue perdiendo fuerza. Después de la guerra se dejó de ir al cartujo y desde entonces se acude a la ermita de Santiago.

En la ermita de Santiago vivía Carmen la “Marrita”, conocida como “la ermitaña”, vivía por ande ahora s´encuentra el escenario y “había casa y corral”. Cuidaba la ermita y pedía limosna por el pueblo pa vivir. Cuando los zagales y zagalas subían a la ermita, ella siempre les daba agua.

En la guerra civil se quemaron los retablos de la iglesia y los archivos. Entre lo que se quemo en la plaza de la iglesia, s´alcontraba la imagen de la virgen de las fuentes, cuando to ardía la cabeza rodó escapando de la hoguera y sin que naide se percatase la “Cibora” (Nogues), la cogió y pudo llevársela a esconder en casa de Isabel la “Panara”. La escondieron entre la paja y mientras fueron los bombardeos a Sariñena, fue escondida en el monte, “¡En el cado de los conejos!”.  El manto de la virgen tamién se salvo y pasada la guerra se le hizo el cuerpo con un tronco.

Se celebraba la patrona de Loreto, se comían judías blancas, con laurel y ajo, y carne asada. Se cenaba en casa Julia y Juan José Bornau, los zapateros, que vivían en la calle del medio y la comida se realizaba cada año en casa de un cofrade.

En las fiestas de San Antolín se daba torta de llama. Pa San Sebastian s´hacían hogueras y los roscaderos viejos se llevaban a la plaza de la iglesia pa quemar. Tamién pa San Antón se realizaban hogueras y la cencerrada, la tradición s´ha recuperau este año y varios vecinos volvieron a hacer sonar los cencerros por las calles de la villa. Las cencerradas tamién s´hacían cuando algún viudo se volvía a casar.  Pa San Juan y San Pedro s´hacían verbenas en el casino.

Pa la noche de todos los Santos se tocaban las campanas y salían las almas. Las anemias, la miseria hacia ver cosas: “¡Los zagales iban a pedir un poco de pan a los hornos!”. Cuando moría un niño se tocaba la campaneta, la campana pequeña del campanario de la iglesia. Había un hombre ciego que se ganaba el dinero buscando caracoles. Soplaba al caracol y sabía si estaba lleno u bofo. Mucha gente se ganaba el dinero con los caracoles. La gitana, “la siña Maria”, a quien recuerdan con mucho cariño, compraba pieles de conejo a cambio de hilos, dedales y trenzaderos. Tamién la Federica compraba pieles. Un señor, José el trapero, cambiaba trapos y ferralla por naranjas y mandarinas, siempre venía con una burreta.

Publicau en Os Monegros el 4 de noviembre del 2013.

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Apuntes etnográficos de la Villa de Sariñena IX


Los apuntes  han sido posibles especialmente gracias al encomiable trabajo realizado por Ana Otal, quien impulsó en nuestra villa la realización de un exhaustivo cuestionario etnográfico. Un impecable trabajo que fue posible gracias a la colaboración de Pilarin Latre, Victoria Ballarín, Simoné Andreu y Manuel Queralto.

Entre los apuntes etnográficos se encuentran muchos de los refranes que aparecen recogidos en este refranero de Sariñena y redolada. Además, para la realización de este refranero, han participado la Asociación de Mayores “San Antolín”, la residencia de la tercera edad y la biblioteca de Sariñena. Se ha contado con la colaboración de Manuel Antonio Corvinos, Olga Carilla, Juan José Carilla Tricas y Aurora Peralta Peralta. Gracias a las trabajadoras de la residencia de la tercera edad de Sariñena, especialmente a la directora Pilar Guerrero y a  la trabajadora Marta Ramos y a los residentes Carmen Novellón, Visi Mir, Francisco Mora, Teresa Latorre, Josefina Casaña, Paco Arroyo, Felisa Mir, Pilar Aragón, Carmen Sampedro, María Calvete, Carmeta Royo, María Alegre y Nieves Cucalón.

Muchas gracias a todos/as, para un servidor todo un placer: “un trabajo del pueblo de Sariñena pa la villa de Sariñena”. Seguimos continando…

Refranero popular de la Villa de Sariñena y redolada

“A caballo regalau, no le mires el diente”

“A caballo regalau, no le mires el pelo”

“A los años mil, vuelve la liebre a su cubil”

“A puerta cerrada, el diablo se torna”

“A quien no le sobre pan, no críe can”

“Al burro viejo, ramal colorau”

“Cada maestrillo tiene su librillo”

“Cada puchero tiene su cobertera y se casa con su tapadera”

“Cagallón de mora, que tanto ríes como lloras”

“Con la ayuda de un vecino, mato mi padre un tocino”

“Cuando dicen “lobo”, “lobo”: rabosa segura”

“De fuera vendrán, que de casa nos sacarán”

“De padres gatos: hijos michinos”

“Del que comen, alguno escapa”

“Dime con quien andas y te diré quien eres”

“Dios aprieta, pero no ahoga”

“El casado, casa quiere”

“El comer y el rascar, todo es empezar”

“El conejo por el cado se hace viejo”

“El pan tierno y la leña verde, la casa pierde”

“El pez grande se come al pequeño”

“El que algo quiere, algo le cuesta”

“El que come y bebe, de alguna se escapa”

“El que con críos se hecha, meau se levanta”

“El que mucho abarca, poco aprieta”

“El que no llora, no mama”

“El que pega primero, pega dos veces”

“El que quiera peces, que se moje el culo”

“El que venga detrás que arree”

“En casa del herrero, sartén de palo”

“En la puerta el rezador, no pongas el trigo al sol, que rezando, se lo va entrando”

“En martes ni te cases ni te embarques, ni lueca eches, ni hija cases”

“En tratándose de caballos, no hay caballeros, sino gitanos”

“Eres más tonto que el Blas, que amaso las migas p´almorzar”

“Favor olvidau, ni agradecido, ni pagau”

“Hablando se entiende la gente”

“Haz el bien sin mirar a quien”

“Genio y figura hasta la sepultura”

“Las penas con pan, son buenas”

“Le dijo el muerto al degollau, que jodido estas hermoso”

“Le dijo la graja al cuervo: hazte p´allá, que eres muy negro”

“Lo olvidau, ni agradecido, ni pagau”

“Los amores de los gatos: empiezan riñendo y acaban bufando”

“María patata frita, culo caliente mata a la gente”

“Más sabe el diablo por viejo que por diablo”

“Más vale caer en gracia, que ser gracioso”

“Más vale pájaro en mano, que ciento volando”

“Más vale prevenir que curar”

“No hay mal que por cien años dure, ni bien que no se acabe”

“No hay mejor sordo que el que no quiere oír”

“P´a las cuestas arriba te quiero burro, que las cuestas abajo, yo me las subo”

“Pá lo que es el burro, le sobra albarda”

“Por el mismo precio, alpargatas de hombre”

“Por el mismo precio, alpargatas grandes”

“Por el mismo precio, siéntate”

“Quién a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija”

“Quien roba a un ladrón, tiene cien años de perdón”

“Si en mi casa cuecen habas, en las tuyas calderadas”

“Si te fiza l´arraclán, ya no mincharás más pan”

“Si te pica el arraclán, coge la manta y vete a acostar”

Continará…

Publicau en “ Os Monegros el 14 de julio del 2013.

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Apuntes etnográficos de la Villa de Sariñena VIII


Antes se cazaban murciélagos con boinas y los reyes magos llegaban por el pesquero. En las ventanas se dejaban tenazas abiertas contra las supersticiones y cuando había tormentas s´encendían las velas que aún se guardaban de semana Santa, tamién s´encendían las velas cuando existía miedo a las brujas. Antes la gente iba a apacentar el ganau por la laguna, con la dula (tos los animales domésticos del pueblo). Por la redolada de la laguna s´alcontraba el muladar y en la realización de estos apuntes etnográficos remeramos que el tan característico avetoro hace años que está presente.

Se cuenta la historia, sentida por tos los lugares de Los Monegros, de un zagal que iba por el camino de los olivares hacía el molino con un saco de trigo. Su padre li había avisau que podía alcontrarse con el temible bandido Cucaracha y qu´este le podía robar to lo que tenía. Al alcontrarse con unos hombres, el zagal contó las palabras que su padre le´n dijo ante quien resulto ser el bandido cucaracha. En estás, el Cucaracha explicó que robaba a los ricos pa dar a los pobres y le dio una moneda como muestra de su solidaridad. Por Sariñena, la banda del Cucaracha pasó por un pajar y se llevó a Bornau, pa después liberarlo exigiendo dineros. Uno del pueblo se unió a la banda del Cucaracha, fue el Petiforrol.

A la ermita de Santiago se acude en romería cada 15 de mayo, en honor a San Isidro y portando la imagen de la Virgen de Las Fuentes. Antes se marchaba de romería al monasterio de la Cartuja de nuestra Señora de Las Fuentes. Se iba en carros, se cantaban jotas y otras músicas y s´hacían güenas lifaras y sartenadas. Después de la guerra se dejo de ir al cartujo y desde entonces se acude a la ermita de Santiago. Carmen la “Marrita” era la ermitaña, vivía en la ermita, por ande aura s´encuentra el escenario y “había casa y corral”. Cuidaba la ermita y pedía limosna por el pueblo pa vivir. Cuando los zagales subían a la ermita, ella siempre les daba agua.

En la guerra civil se quemaron los retablos de la iglesia y los archivos. Entre to lo que se quemó en la plaza de la iglesia, s´encontraba la imagen de la virgen de las fuentes. Cuando to ardía, la cabeza rodó escapando de la hoguera y, sin que naide se percatase, la cogió la “Cibora”, quién pudo llevársela pa esconderla en casa de Isabel la “Panara”. La escondieron entre la paja y mientras bombardearon los fascistas Sariñena, fue escondida en el monte “¡en el cado de los conejos!”. Pasau la guerra, a la imagen se le hizo el cuerpo con un tronco y por suerte el manto tamién se salvo.

Se celebraba la patrona de Loreto, se comían judías blancas, con laurel y ajo, y carne asada. Se cenaba en casa Julia y Juan José Bornau, los zapateros, que vivían en la calle del medio, ande está la peluquería de chamorro. La comida de los cofrades era cada añada en casa de un cofrade. Pa las fiestas de San Antolín se daba torta de llama.

Pa la noche de tos los Santos se tocaban las campanas y salían las almas. Las anemias, el hambre, la miseria hacia ver cosas: “¡Los zagales iban a pedir un poco de pan a los hornos!”. Cuando moría un niño se tocaba la campaneta, la campana pequeña del campanario de la iglesia. Había un hombre ciego que se ganaba el dinero buscando caracoles, soplaba al caracol y sabía si estaba lleno u bofo. Mucha gente se ganaba la vida con los caracoles. La gitana, “la siña María”, a quien recuerdan con mucho cariño, mercaba pieles de conejo a cambio de hilos, dedales y trenzaderos. Tamién la Federica compraba pieles. Un señor, José el trapero, cambiaba trapos y ferralla por naranjas y mandarinas, y siempre venía con una burreta.

Publicau en “ Os Monegros el 6 de mayo del 2013.

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Apuntes etnográficos de la Villa de Sariñena VI


Apuntes etnográficos de la Villa de Sariñena VI

Antiguamente los remedios naturales, la folk-medicina, se utilizaban de forma habitual, siendo parte de la sabiduría tradicional, de nuestra tradición oral, cultural y, en muchas ocasiones, la solución a nuestros males y enfermedades. La medicina popular ha sido objeto de diversos trabajos de recopilación que incorporamos a los remedios recogidos en la realización de los “Apuntes etnográficos de la Villa de Sariñena” Los trabajos son del libro “Pilmadores y curanderos del Altoaragón” de Rafael Andolz, el maravilloso escrito-poema de Simoné Andreu y Pilar Villa de Sariñena “Remedios caseros”, publicau en la revista “Quio” y el gran artículo “Medicina popular en Sariñena y Los Monegros” de M. Cruz Ullod.

Cuando sufrías los azuelos s´había de pasar una llave por los ojos u se decía “Siñora mía, ¡Aquí te dejo esto!” y se tiraban tres piedras. Los azuelos o anzuelos son unos granos en los ojos.  Si te picaba u fizaba  una “abejeta” te ponían “buro”, que tamién lo recoge Rafael Andolz, quien añadía: y si te pica una pulga lo que no hay que hacer es maldecirla porque si no, te sale un “mal” en donde te ha picado. Si un zagal tenia celos d´otro, de su hermano por ejemplo, se tiraban tres piedras p´al río, p´ol puente pa bajo. P´al dolor de cabeza se colocaba el culo d´un pepino o calabaza en las sienes. Pa las verrugas n´hay que coger tres caracoles en la noche de San Juan y frotarlas con la baba, después n´hay qu´enterrar los caracoles. Y p´al sarampión n´había que poner un trapo royo en la bombilla y abrigar bien al niño pa que no s´enfriara y le saliera antes el “sarrampión”, quizá se creía que el color rojo atraería a esta enfermedad y así se curaría antes.  Pa las quemaduras, pa que no quede ninguna marca, n´hay que machacar un cristal blanco (no verde porque es muerte, puntualizan) en un mortero de hierro hasta que se convierta en un polvillo paizido a la harina y después  n´hay que aplicarlo, cada vez que supura, en el lugar quemau.

Listau d´algunos remedios replegaus en Sariñena:

– Aceite: Pa los oídos y pa males de oído leche d´una mujer que criara.

– Anís de grano: Pa los gases.

-Cagadetas de bebe: Pa curar males, heridas e infecciones.

-Canela y vino rancio: To cocido s´usaba pa los resfriaus.

-Cebolla: Pa la tos y cataplasma de cebolla asada pa reventar los granos.

-Culebra: Sebo de culebra pa quitar las punchas.

-Fenojo: (Hinojo) S´hacían infusiones pa desinfectar.

-Higos: La leche pa las verrugas.

-Leche de madre: Pa los oídos.

-Limón: S´hacían gárgaras con limón y miel.

-Malvas: Pa resfriaus en infusión.

-Malvavisco: S´hacia un cataplasma pa las heridas.

-Manteca de tozino: Pa la piel.

-Manzanilla: Digestivo.

-Noguera: Se cocían las hojas pa no desteñir el negro de la ropa.

-Panizo: Vaso de pelo de panocha hervida pa la infección d´orina.

-Sanguijuelas: Pa chupar las sangres malas, pa la pulmonia.

-Telarañas: Pa los cortes, en vez d´esparadrapro te ponían telarañas.

-Olivo: Las hojas pa la tensión.

-Orina: Pa las “Crebazas” (grietas en la piel, generalmente en las manos por el frío). “P´al sarpudillo y querebazas (especie de herpes)  mearrada”.

-Sebo de culebra: Pa los uñeros.

-Tremoncillo: Pa la tensión en ayunas y en lavativa para la infección de tripas.

Pa “retorcijones u empachos: agua de tremoncillo puesta en el lavativero”.

Recordamos algunas muy güenas estrofas de “Remedios caseros”:

Si te daban un peñazo, / te ponían una perragorda / con un pañuelo bien preto atau, / y no te lo quitaban / hasta que el rebullón (chichón) / ya había rebajau.

Pa los orzuelos tirar tres piedras al patio de la tía de Marisa y al mismo tiempo decir “Siñá María, ahí le dejo ese regalo”.

Las ensundias de gallina, / con azúcar las maceraban, / y cuando tenían chordos (paperas), / detrás de las orejas te untaban

Continará…

Publicau en “ Os Monegros el 21 de enero del 2013.

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