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Pío Baroja por Los Monegros


«Los Monegros, zona árida, entre arcillosa y caliza, sin árboles, únicamente con matorrales de romero grandes como arbustos. Los Monegros es una región que está entre el Alcanadre, el Ebro y el Cinca. Es un terreno de margas, que en otro tiempo, probablemente, sería un gran lago. Cruzamos el Alcanadre, y pasamos por Pallaruelo de Monegros; la línea de colinas que se ve en el fondo es de la Sierra de Alcubierre».

Así describió Los Monegros el escritor Pío Baroja en 1918. Desde Huesca, tras pasar por Tardienta, Pío Baroja alcanzó Sariñena apeándose en su vieja estación ferroviaria en compañía de Felipe Alaiz, periodista y escritor anarquista natural de Belver de Cinca, y Salvador Goñi, joven periodista. Viajaban también junto a Rafael Sánchez Ventura y el pintor Viladrich, quienes continuaron su viaje en tren.

Tras apearse en la estación, los tres viajeros comenzaron su recorrido a píe hasta Sariñena, distante a unos tres kilómetros. Aún de noche, a la luz de las estrellas, vieron como se alejaba el tren como uno topo luminoso al pasar por unos bosquecillos. Hablaban de política y literatura, descubriendo un paisaje que les evocaba al campo castizo español, recordando el romance del conde Carlos “Media noche era por filo; Los gallos querían cantar; Conde Claros por amores, No podía reposar”.  

-¿Quién es el tal Baroja?- Preguntó el gobernador de Huesca cuando en 1918 un escritor, metido a político, realizó un viaje por España que le llevó por tierras altoaragonesas con la pretensión de presentarse a las elecciones por el distrito de Fraga. – ¿Algún periodista?. «¡Haga usted treinta tomos para que no le conozcan ni siquiera de nombre, termina diciendo Azorín con melancolía»-(Excursión electoral de Pío Baroja a Fraga. Chus Tudelilla).

Pío fue una figura de la generación del 98, un escritor y literato relevante en la España convulsa de principios del siglo pasado. Su más desconocida faceta política estuvo llena de ambigüedades y madurando hacía un conservacionismo que le alejó de figuras clave como Valle Inclán, Antonio Machado o Azorín, con quien compartió militancia en partidos revolucionarios. Además, Baroja mantuvo cierta rivalidad con el gran aragonés Joaquín Costa, así, que en esta tierra de liberales y canalistas, poco tenía que rasgar.

Llegados a Sariñena encontraron un aldeano que les indicó la posada. Se la mostró en seguida, -a mano derecha, un caserón grande y amarillo-. Allí les atendió un hombre con un pañuelo en la cabeza y aire de pocos amigos, también apareció una moza y el amo de la casa, un hombre rechoncho y bajito, en camiseta y con los pantalones desabrochados.

Se alojaron en Fonda Casañola, regentada por Jorge Casañola Casabón, que luego pasó a ser Hotel Anoro y actualmente Hotel Sariñena. Aquella comitiva electoral pasó la noche en la fonda, despertándose pronto al día siguiente, a las seis de la mañana. Pío ya no podía dormir, por un lado el frío y por otro el mal olor del colchón. Baroja, Alaiz y Goñi almorzaron un huevo frito y pan. El vino clarete les resultó muy bueno.

En la posada de Sariñena, junto con Felipe Alaiz, Baroja desayuna de tenedor: un huevo frito, con pan para mojar en la yema. (En aquella época los huevos fritos eran un apetitoso tentempié. Sápidos, medio coruscantes por estancia breve en el aceite-aceite.)

Noticias de poca monta. De los Monegros. Domingo 11 de julio de 1971.

«El pueblo es bastante grande, con calles anchas; las casas son pequeñas, bajas, amarillas, hechas de adobes. No se ve apenas un escudo en la fachada». Los viajeros tuvieron que continuar el viaje, estaban de paso, buscaron un carricoche para viajar y al final acabaron subiéndose a la tartana del correo tirada por un burro grande. El tartanero les aceptó de casualidad, pues no solía llevar a pasajeros de la posada, pues mantenía cierta enemistad con el dueño de ella y con el que curiosamente mantenía parentesco. El tartanero se llamaba Blas quien, antes si quiera emprender el viaje a Castejón de Monegros, se apeó en un bar para tomar una copa. Al regresar a la tartana una vieja le exclamó: -¡Adiós Petiforro!-

Desde Sariñena se trasladaron a Castejón de Monegros, en la tartana conducida por Petiforro, que cubría el viaje hasta Candasnos.

Subasta de Correos

Debiendo procederse a la celebración de una subasta para contratar la conducción de la correspondencia pública en carruaje desde la oficina de Correos de Sariñena a la de Candasnos, bajo el tipo máximo de 5.000 pesetas anuales y demás condiciones del pliego que está de manifiesto en la Dirección general del ramo, en los Gobiernos civiles de Zaragoza y Huesca y en las oficinas de Correos de estas capitales y en las de Sariñena y Candasnos, se advierte al público que se admitirán las proposiciones en dicha Dirección general, y en los Gobiernos civiles citados hasta el día 4 del próximo octubre a las cinco de su tarde, y que la apertura de pliegos se verificará en la repetida Dirección general el día 9 del mismo mes octubre, a las doce de su mañana.

Diario de Huesca 11 de septiembre de 1899

Baroja toma cumplida nota, casi taquigráfica, de todas las procacidades que brotan de la boca de Petiforro: “hombre mal hablado a más no poder”. Al parecer, Baroja reprodujo todo el repertorio en su reportaje, aunque “En las Obras completas de Pío Baroja, y con muy buen acuerdo, ha sido suprimido todo aquello” (Noticias de poca monta. De los Monegros. Domingo 11 de julio de 1971).

Pío Baroja por Los Monegros

Así fue, las impresiones del viaje de Baroja por tierras aragonesas quedaron recogidas en su obra “Las horas solitarias”. Un libro de viaje, de su visión “la actualidad de una persona en un tiempo, es decir, a la representación de la vida ambiente en mi conciencia en el momento que pasa”. Aunque no es así para el estudioso y erudito monegrino Antonio Beltrán, pues sin tapujos señala de modo que, a la hora de analizar testimonios literarios, será preciso saber lo que cada escritor pone de su cosecha y como falsea la objetividad de los hechos. “Conocí al Petiforro y la descripción barojiana no casa con lo que recuerdo; viajé en la tartana hasta Bujaraloz, antes de que se pusiera una desvencijada camioneta-autobús, y no la tiraba un burro, sino una potente y hermosa mula. Lo que sí es verdad es que poseía un rosario nada piadoso de imprecaciones, por las que pedía perdón cortés y previamente a los viajeros explicando y justificando: «Si, no es así la mula no anda»” (Papeles y cosas de Sariñena, mi pueblo. Antonio Beltrán. Diario del Altoaragón 10/08/1992).

Al Petiforro le dedica todo un capítulo Baroja y lo llama “Troglodita”, un término que Unamuno, por aquel entonces, usó de forma continuada. Baroja lo describe como un hombre de unos treinta años, con “los pómulos salientes y puntiagudos, aire mongoloide, los ojos como de cristal azul, la nariz corta y el pelo tirando a rubio”. Además, recoge algunas de sus numerosas blasfemias:

-¡Me c… en la campanilla del viático!-

-¡Me c… en las entrañas de un gato!-

-¡Me c…  en la col flor que ganas!-

-¡Me c…  en el pichorrico de las monjas!-

Lo describe entre “una mezcla de barbarie y deseo de civilización un poco extraño”, lo convierte en todo un personaje. Lo bueno que Baroja recoge su forma de hablar, especialmente cuando le explica que él ya no va a aprender ni a leer ni a escribir: “No. Porque con la gana que tengo de aprendel se me va la cabeza y paice que me va a dal un soponcio”.  “Mi padre, de chico, me colgó de los pies, exclama. ¡Me c… en Dios!. Así tengo yo tan mala leche”, Petiforro le cuenta a Baroja su vida y su paso por la cárcel donde estuvo a los diecisiete años “por haber pegado a uno una cuchillada”. “¡Me c… en la hostia!. Si no fuera por mis hijos ya estaría yo en presidio”.

Baroja describe al Petiforro con ciertos aires de soberbia, con cierto tono burlesco y despectivo, quizá buscando dar una imagen desvirtuada que construyese su novela más que hacer honor a la verdad. “-Porque, ¡Qué sé yo! –dice-. Quizá tire yo más a cobarde que a valiente. ¡Admirable Petiforro!, extraordinario Troglodita, que tienes un momento de introspección curiosa!”.

Pero sirvan de homenaje

estos mal trazados versos

para aquéllos que en su época

desgranaron mil esfuerzos

en hacer la vida amable

manteniendo aquel comercio

sencillo y sin pretensiones

de tartana, mula y perro.

 Eran chente muy valiente

y de muy frugal sustento.

Como muestra, “Petiforro”,

de Monegros carretero,

hombre nervudo y curtido

 y de tan grandes arrestos

que al “vulcar “un día el carro

y quedar debaixo preso,

sólo decía furioso

a quienes le socorrieron.

 -Aaayyyy … Santo Cristo!,

 ¡La bota que está debaixo o tablero!

Carramateros, por Pedro Lafuente. El Romance, Diario del AltoAragón – 15/06/1997.

 «Mientras Petiforro nos cuenta sus cuitas, vamos entrando por los Monegros, zona árida, entre arcillosa y caliza, sin árboles, únicamente con matorrales de romero grandes como arbustos. Los Monegros es una región que está entre el Alcanadre, el Ebro y el Cinca. Es un terreno de margas, que en otro tiempo, probablemente, sería un gran lago. Cruzamos el Alcanadre, y pasamos por Pallaruelo de Monegros; la línea de colinas que se ve en el fondo es de la Sierra de Alcubierre». Poco hay que contemplar, sentencia Baroja, quien prefirió continuar hablando con Petiforro, pues le gustaba gritar al conocido “¡Desgarrau!”. Baroja no descubre el paisaje, va de paso.

En Castejón de Monegros buscan al primer agrario para entregar una carta del señor Borruel, al final la entregan en el ayuntamiento, donde cuestionan la carta de Borruel y le dicen, con desconfianza, que no lo van a apoyar en las elecciones.

Retoman el viaje en la tartana, con una mujer que va a Bujaraloz, “una vieja de cara muy fina”.

En La Almolda entran en “una hermosa” posada para comer, les llevan al corral donde hay ramas de sabina secas para quemar como leña. “–La gente —dice Baroja— habla castellano, pero de lejos da la impresión de que hable en catalán”. Comieron bastante bien, en un comedor muy oscuro, con una pequeña ventana tapada con una cortina roja. “En La Almolda, don Pío abandona la partida, renuncia a presentarse para diputado” (Noticias de poca monta. De los Monegros. Domingo 11 de julio de 1971 A. P. Forisco).

Continúa la comitiva hacía Bujaraloz donde se apea la señora mayor de Castejón de Monegros. En Peñalba entregan la segunda carta de recomendación del señor Borruel y prosiguen su viaje a Candasnos, advertidos por el Petiforro “Si no tardan ustedes mucho les esperaré”.  Dejan Peñalba y, a unos cuatrocientos metros del pueblo, Goñi habla con un joven del pueblo: “El joven le dice que allí Borruel no tiene ningún voto, y que todos votarán al candidato monárquico porque les ha llevado abonos y máquinas agrícolas. -¿Así que no hay ninguna probabilidad?- le pregunto yo. –Ninguna. Pero quédense ustedes-“.

Les alcanza la tartana de Petiforro y continúan a Candasnos “El burro de la tartana ha tomado un trotecillo, con el que va tragándose el camino”. El Petiforro les cuenta un cruel crimen que sucedió en Candasnos. Llegaron al anochecer, el Petiforro guardó la tartana en un cobertizo enorme “que servía antes para las diligencias que iban de Madrid a Barcelona y pasaban por este pueblo”.

-¡Me c… en Dios!

-¡Me c… en la Virgen del Pilar!

-¡Me c…  en la col flor que ganas!

-¡Me c…  en el pichorrico de las monjas!

“-Ese Petiforro, ¿es tan temible?- Le preguntamos. -¡Ca! Si es un gallina. Siempre está comiéndose los hígados de todo el mundo y luego es un blanco”.  En Candasnos le Informan de cómo van allí las cosas electorales “-Aquí hacemos pucherazo”, le dicen a Baroja. “¿Y qué es eso?. -Pues que no vote nadie de los que constan en el censo y se meten en la urna los votos que se desean a favor del candidato preconizado por el cacique”.

«Hay una desolación trágica en el sol, que cae de plano sobre esta llanura. No hay árbol, ni un regato; piedras, estepas…» Pío Baroja, Las horas solitarias. De Fraga se trasladan a Lérida Baroja y sus amigos. Hacen el viaje en otra tartana. Empieza a salir el sol; se ve el campo y los árboles cubiertos de escarcha.

“Llueve poco en los Monegros. La escasez de agua resulta, algunos años, muy aguda y acuciante. Tanto, que en ocasiones, en los Monegros recurren a cambiar, toma y daca, tonel de vino por tonel de agua” (Noticias de poca monta. De los Monegros. Domingo 11 de julio de 1971. Quedan atrás Los Monegros, quizá lugar de paso. «Hay una desolación trágica en el sol, que cae de plano sobre esta llanura. No hay árbol, ni un regato; piedras, estepas…» Pío Baroja. Las Horas solitarias.

Cementerio de Sariñena


Lugar de reposo, de descanso de nuestros antepasados, donde recordarlos y honrar su memoria. Del griego κοιμητήριον, los “dormitorios” de las almas, de ahí viene su nombre.

Es en 1773 cuando, por medio de la Ley 1ª, tít. iii, lib. i de ley Novísima, se da  orden de construir los cementerios en zonas más salubres, a las afueras, para evitar la vieja costumbre de realizar los enterramientos cerca de las iglesias, en el mismo casco urbano. Así, paulatinamente se van construyendo los diferentes cementerios en las ciudades y pueblos de España, siendo en el medio rural donde quizá más tardan en construirse.

El cementerio de Sariñena lo conoce bien Faustino Blanco Gari, pues ha trabajado entre sus muros durante muchos años. Faustino apunta como probablemente es construido sobre 1870, pues las tumbas más antiguas aparecen a partir de aquel año. El panteón Familiar de José Paraled Hurtado tal vez sea el más antiguo, datado en 1902.

Originalmente tenía entorno a unos cien metros de largo por unos 75 metros de ancho, hasta que después de la guerra se amplia por regiones devastadas, alcanzando una dimensión completamente cuadrada de 100m por 100m. En un lateral se construye una sala de autopsias, ahora almacén y baños. Faustino recuerda que se abre el muro norte y se ven obligados a quitar las tumbas de unas monjas. También hay otras alteraciones, en el muro sur, cerca del panteón de Paraled-Hurtado, donde había un pequeño recinto con salida independiente al exterior del cementerio, allí se enterraban las personas que no habían abrazado la fe católica.

Por la esquina sureste había un conjunto de tumbas de la guerra de cuba (1868-1878), Faustino aún recuerda un entrante con varias sepulturas, alguna de ellas apellidada “Ortiz”. Los ataúdes de los de Cuba eran muy buenos, apunta Faustino, -de muy buena madera-. Como curiosidad, cerca aparecen registrados Joaquín Ortiz Rivas († 24-04-1870), Joaquín Ortiz Serrano († 5-11-1872) y Arturo Ortiz Rivas († 6-05-1879).

En el muro este están las tumbas más antiguas y algunas lápidas se encuentran casi bajo el suelo, -la tierra que se ha ido removiendo se ha ido acumulando-.  Recorriendo el muro este, hacia el norte, van apareciendo diferentes personalidades sariñenenses, maestros, notarios, farmacéuticos… Pablo Marías y Valón, arcipreste de Sariñena, muere el 1 de enero de 1863 a los 56 años y quizá su madre, Pabla Valón, que fallecie el 24 de julio de 1838 a los 66 años de edad, probablemente la lápida con fecha más antigua del cementerio de Sariñena. También aparece Miguel Marías Valón, notario de Sariñena y posible hermano de Pablo. Otros como José Ferran Raso, jefe de telégrafos, fallece el 12 de febrero de 1905 a los 48 años o Mosén Joaquín Nasarre y Arrieta fallecido el 8 de septiembre de 1885 a los 26 años.

Es pasear por el cementerio y es encontrar a mucha gente que nos ha dejado, familiares, amigos y antepasados, personas queridas y de gran reputación, como el gran maestro José Gioni Lebetti, que fallecie el 9 de octubre de 1953 a los 73 años de edad. El médico Nicolás Andión, el maestro nacional Justo Comín o Mosén Pedro, que muere poco antes de comenzar la guerra. También mujeres como La Miguela, Raquel o la miliciana Elisa García Sáez, con su leyenda picada tratando de ser borrada. Hay muchos otros detalles, como dos lápidas con la misma persona o la persona de mayor edad, fallecida a los 110 años en 1948, Pascuala Vizcarra Vidal. 

Todos tenemos parte de nuestro pasado, los nuestros.

La mayoría de los enterramientos son a partir de 1870 y aunque hay lapidas anteriores a la fecha quizá se pueda atribuir a que hubiesen sido removidos de su lugar original. Aun así, encontramos a Francisco Brocas fallecido el 3 de octubre de 1860, Joaquín Escartín ( † 5-08-1867), Felipa Casaña ( † 15-10-1869) o Antonia Espada Gilaverte  ( † 15-01-1870).

En el cuartel noreste se enterraban a los más pequeños, las pobres criaturas que fallecían a pronta edad, algunos a escasos días o meses. Faustino dice que allí enterraban a los más pequeños porque no se podía picar mucho, pronto sale mallacán.

Recientemente se realiza una nueva ampliación hacia el este del cementerio, se abre un pasillo, quitando las tumbas de la familia Muro, naturales de Lastanosa que emigra a Madrid. Lorenzo Muro Arcas es fundador y director de la Nueva España, el diario del movimiento en el Altoaragón durante la dictadura franquista.

Por el camino central, una sepultura esconde una fosa común de trece asesinados durante la guerra por elementos republicanos, como el joven Eduardo Colay Biarge, sacerdote coadjutor ejecutado a los 24 años de edad, el Teniente Coronel E.M. Bernardo Cariello Torrente, a los 65 años de edad, los señores Mariano Caballero, José María Arrelda Oroz (comerciante), Jesús Oto Portoles, Mariano Rivera Riva, Eduardo Baile Herrerin (Industrial), Fulgencio Desentre García (Contable), Tomas Aguilar Refusta (Industrial), Felipe Cativiela Solan (Agricultor) y tres personas de identidad desconocida (La fosa común del cementerio de Sariñena)..

También encontramos tumbas del bando republicano salpicando el cementerio. Muchas han perdido su referencia, la vieja placa caída y perdida o el paso del tiempo que parece que quiere borrar todo atisbo de memoria. Les sucede también a otras tumbas, se borran las leyendas o simplemente queda una cruz de madera o el hueco de lo que se atisba una vieja y pobre tumba. Entre los republicanos encontramos a Ambrosio Daverio “El italiano” fallecido el 10 de enero de 1937, Manuel Silué Navarro, que muere a los 20 años el 1 de septiembre de 1936 en la batalla a la entrada de Huesca, Ángel Ayuda Blanco, natural de Montañana fallece el 19 de abril de 1937, o José Luis Marías de la Fuente, Capitán de infantería que fallece gloriosamente en el frente de Aragón, sector Huesca, el 17 de diciembre de 1936, contaba con 36 años de edad.

La cercanía al frente durante la guerra y la instalación de un Hospital de Sangre en Sariñena debe de propiciar numerosos enterramientos en la villa monegrina. Las actas de defunción, durante aquel periodo, constatan en torno a las 80 defunciones (Hospital de Sariñena: Fallecidos de guerra. Ruiz Gaspar, Joaquín, 2018 Os Monegros). Parece ser que, tras la contienda, muchos son reclamados por sus familiares y de nuevo enterrados en sus respectivos lugares de origen.

En una fosa del cementerio de Sariñena depositaron los restos de Emilio Navarro Colay, Cabo bombardero de aviación, perteneciente a la escuadrilla de los Alcray. Fallece el 19 de octubre de 1936 a consecuencia de heridas de arma de fuego recibidas en combate aéreo (Acta de defunción 8.180, 22 de octubre de 1936). En su manifestación, inscrita por Manuel Conde Capitán, médico del aeródromo de aviación, se consigna que se halla enterrado en una fosa del cementerio de Sariñena. Dicha fosa se encuentra a las distancias siguientes “Por norte a 7 metros del camino central del cementerio, por sur a 25,50 metros de los nichos, por este a 22 metros de los nichos, por oeste a 77 metros de la tapia del cementerio”. Otros enterramientos son difíciles de encontrar, los archivos municipales consultados no aportan mucho. Es el caso de Francisco Rebollo Martínez, natural de Cartagena, fallecido el 4 de septiembre de 1936 (Acta de defunción 8.147, 5 de septiembre de 1936), cuyo lugar parece casi imposible de identificar.  

Lo que si apunta una posible fosa es en el humilde enterramiento de Pilar Conte Dueso, asesinada brutalmente el 25 de marzo de 1938 con la entrada de las fuerzas de avanzadilla marroquís y Cosme Mora Pinos, fallecido el mismo día, causa atribuida al bombardeo del día anterior pero quizá responda a causa diferente. Testimonios familiares de Pilar Conte Dueso siempre han afirmado que en la misma tumba se encuentran otras personas (Sariñena, la retirada).

Tumba de Pilar Conte Dueso y Cosme Mora Pinos.

Lugar de silencio, de respeto, que sobrecoge, nos conecta con la muerte. Las lapidas hablan, nos cuentan muchos nombres que esconden muchísimas historias, de nuestro pasado. Los enormes cipreses apuntan al cielo señalando el camino, la calma reina en el camposanto, el sosiego y el recuerdo.

Destacable resulta el panteón familia “Paraled- Hurtado” es construido en 1902 por Francisca Paraled Domingo, “Tía Paca”. Francisca también construye, en el siglo XVIII, la solariega Casa Paraled en la plaza San Salvador de Sariñena.

Panteón Familia Paraled Hurtado 1902.

Tumbas, lapidas, sepulcros, nichos, panteones y mausoleos, la cruz, los ángeles, la foto, el recuerdo de familiares, las rejas, las esculturas, el mármol, una frase para nunca olvidar, epitafios, las flores que dan color y calor a la fría oscuridad, lágrimas que caen y besos que suben al cielo. Los nombres y las fechas nos van trayendo tantos recuerdos mientras las flores cuentan que no los olvidamos. La eternidad perdura en el recuerdo de los vivos. El monumento a los fallecidos del fatídico accidente de autobús en 1987 o el recuerdo a los fallecidos por la pandemia de Covid-19. El cementerio va guardando la memoria de Sariñena, de lo más importante, la de su gente, para que en la posteridad siempre sean recordados, sin ser un adiós sino un hasta luego.

Pero hay lápidas que se van borrando, el tiempo no perdona y va desgastando las placas. Hay muchas tumbas sin nombre y otras cuyas leyendas se van borrando, tumbas sobre las que ya no se depositan flores, que solo son un montón de tierra, anónimas, porque el tiempo va relegando sin piedad hasta que de nuevo volvemos a adentrarnos entre sus muros y recordamos los nuestros, los que siempre fueron y serán.

Infinitas flores para el eterno descanso, nuestra memoria y recuerdo.

Muchas gracias a Faustino Blanco Gari y a José Giral Clavería.

José Brunet Puertas


José Brunet Puertas fue conocido por regentar el comercio familiar de “Tejidos, Mercería y Confecciones  J. Brunet”, popularmente conocido como “Las Marianitas”. Pero, además, la vida de José presenta una historia fascinante que descubrimos a través de diferente documentación consultada en archivos y hemerotecas. José mantuvo una fuerte relación política con Casimiro Lana Sarrate, como compañeros de partido y director del seminario “Adelante” que publicaron en tiempos de la república en su localidad natal de Sariñena.

José Brunet Puertas nació el 1 de enero de 1900 en Sariñena. Aparece como agricultor en algunos documentos pero principalmente se dedicó al negocio familiar. Su madre, Mariana Puertas Enrech tenía un negocio local que regía tras haberse quedado viuda: “Tejidos, Mercería y Confecciones. Bicicletas  y Máquinas de coser”.

José perteneció al Partido Republicano Radical Socialista, partido por el cual, el también sariñenense, Casimiro Lana Sarrate fue elegido diputado a Cortes. José dirigió el semanario republicano “Adelante”, fundado en 1932 con Casimiro Lana. “Si fue periódico afín al radical socialismo el semanario “Adelante”, que aparece en 1932 en Sariñena dirigido por José Bruned y que, como tantas veces vemos ocurre en esta prensa política, está animado por el diputado del partido, Casimiro Lana, que ha sido elegido en 1931, por la provincia de Huesca. (Prensa y partidos políticos durante la II república. Antonio Checa Godoy Universidad Salamanca, 1989”. También lo recogió Ricardo del Arco en La prensa periódica de la provincia de Huesca: “SARIÑENA. 1932. 200. Adelante. – Semanario, órgano del partido radical-socialista. Director, José Bruned, de Sariñena. Vivió unos diez meses. Lo inspiraba don Casimiro Lana Sarrate, diputado a Cortes por la provincia, hijo de la villa”.

En el Diario de Huesca del 30 de noviembre de 1932 se hace referencia al semanario Adelante. La cita es en relación al anuncio de la celebración de una conferencia sobre la reforma agraria en el teatro Olimpia de Huesca. La conferencia, organizada por el partido Radical Socialista, requería de invitación, para la cual los afiliados y simpatizantes de fuera de la capital debían dirigir el pedido de localidades a la dirección del semanario Adelante, calle Dato 18, Sariñena.

José debió de tener implicación social, con 24 años ya fue vicepresidente de la junta de la asociación cultural Casino de Sariñena junto a Mariano Torres Ballarín que ocupó el cargo de presidente. Les acompañaron Ramón Royo Rodríguez como secretario, Julio Casabona Gracia como vocal contador y Eusebio Ballarín Segura como vocal tesorero (Diario de Huesca – 22/01/1924).

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N.Subdirección General de los Archivos EstatalesMinisterio de Cultura.España

El 3 de marzo de 1936, José Brunet Puertas, en representación de la Agrupación de Izquierda Republicana de Sariñena dirige una carta al alcalde de Huesca Manuel Sender (Diligencias, actas, relaciones nominales, denuncias, etc. correspondientes a la provincia de Huesca. FC-CAUSA_GENERAL,1415,Exp.11).

En enero de 1937, José intervino en un gran acto político donde participó, entre otros, La Pasionaria.

Gran acto del frente Popular en Sariñena   El domingo, en Sariñena, ‘se celebró un gran mitin del Frente Popular, organizado por la Oficina de Censura y Propaganda del cuartel general del «frente de Aragón. Al acto asistió un enorme gentío, trasladándose a Sariñena representaciones de diversos pueblos del distrito y de las columnas destacadas, en el frente de guerra próximo, respondiendo a la expectación que había despertado, el acto por la participación de la diputado a Cortes Dolores Ibarruri ,«La Pasionaria».   Presidió Pedro Foix, de la Oficina de Censura y Propaganda. Hicieron uso de la palabra: José Brunet, por Izquierda Republicana; José Duque, consejero del Consejo de Defensa de Aragón; Miguel Alcubierre, delegado de la división Carlos Marx; Miguel Cunillera, diputado del Parlamento catalán, por Esquerra Republicana de Catalunya, quienes coincidieron en la necesidad de llegar a la unidad de mando y a la disciplina que imponen las actuales circunstancias de la lucha contra el fascismo.   Finalmente hizo uso de la palabra «La Pasionaria», la que resaltó el entusiasmo del pueblo aragonés contra el fascismo. Habló, de la gesta heroica de los aragoneses durante la guerra de la Independencia contra el ejército invasor de Napoleón.   Abogó por el mando único en toda España y puso de relieve su firme esperanza de que pronto las milicias que actúan en Aragón corresponderán al entusiasmo del pueblo de Madrid.  

Nuevo Aragón, diario de la mañana. Caspe, 20 de enero de 1937.  

José fue directivo del partido Radical Socialista y de Izquierda Republicana de Sariñena. En su Expediente de Responsabilidades Políticas (J-5596/554) aparece la siguiente descripción Casado una niña de 8 años y un chico de cinco (1939), Elvira y José. Dirigió el Adelante financiado por Casimiro Lana Sarrate”. Así mismo, parece ser que José actuó de locutor como portavoz del Comité de Sariñena, a través de los altavoces del ayuntamiento, y fue acusado de haber sido directivo del S.I.M. (Servicio de Investigación Militar de la República) en la ciudad de Barcelona e Inspector de comedores de la Junta Intermunicipal de Evacuados de Aragón en Barcelona.

Fue secretario del primer Comité revolucionario de Sariñena (La guerra civil en Sariñena) , compuesto José Izco; González, factor del ferrocarril (muerto); Joaquín Toro… y también secretario del segundo comité compuesto por Joaquín Toro; Fulgencio Esteban; Manuel Santolaria Castán, Eusebio Pinós, Fidel Casañola, Joaquín Cabellud, Mariano López Javierre, Rafael Nogués, Pedro Sanz (muerto), Gavino Lavilla, Dionisio Buil Mesple (Expediente de Responsabilidades Políticas J-5596/554).

De acuerdo a su expediente, José fue comisario de un batallón o Brigada de Izquierda Republicana, que actuó a las órdenes de la Jefatura de Barbastro en las montañas de Bielsa. Al expulsar nuestro ejército a los marxistas de aquella zona, huyó a Francia pasando la frontera, ingresando nuevamente en el ejército rojo y prometiendo vengarse. Fue de nuevo comisario político en Solsona, hasta que nuestro ejército lo volvió a echar de aquellas tierras. Al llegar a Cataluña, después de ser arrojado de la Bolsa de Bielsa, publicó unos escritos apostrofando a los nacionales y diciendo que habían fusilado a los vecinos de Sariñena, Manuel Tena, Juan Morén y Simón Aznar que actualmente gozan de buena salud. Dichas publicaciones se afirma, en otra parte del expediente, las firmaba un periodista catalán llamado Amadeo Antón.

De acuerdo con su ficha referente a su expediente José Puertas figura como «Aspirante a Presidente de la Junta Provincial de Reforma Agraria en Huesca» y como «Comisario Delegado del Bón, 520, de la 130 Brigada Mixta».

Ficha de José Brunet Puertas (DNSD-SECRETARÍA,FICHERO,8,B0107140). 

La documentación, valores, caja de caudales y máquina de escribir etc, etc… fueron trasladados al Hotel San Agustín de Barcelona calle Hospital donde efectuó operaciones con los vecinos siguientes: José Morera, Antolin Lavilla, Francisco Moren, José Argental, Fulgencio Esteban Gavin, Daniel Millera y otros. 

El relato de su informe nos describe a José en varios escenarios. Es reseñable, significativamente, su citada participación durante la Bolsa de Bielsa, en los duros combates que se sucedieron entre abril y junio de 1938 hasta que se vieron obligados a huir a Francia. De nuevo en España, se le reconoce como comisario político en la ciudad ilerdense de Solsona.

“Que desde luego ha ejercido cargos, siendo comisario político, propagandista, acérrimo marxista, y desde luego ha contribuido enormemente al estado de cosas que provocó el glorioso alzamiento”.

Expediente de Responsabilidades Políticas (J-5596/554)

En el Diario Oficial del Ministerio de Defensa Nacional en Valencia, del 6 de octubre de 1937, aparece una interesante referencia en la cual, por orden de la Secretaria del Comisariado General del Ejército de Tierra,  José Brunet Puertas es nombrado jefe de la unidad 520 batallón de la 130 Brigada Mixta. 

En la calle de «Dato», encontramos centenares de hojas que declaran las excelencias de aquel papel «Adelante». ¡El radical- socialismo redivivo! Los señores Lana, Esteban y Brunet, elogian el republicanismo con ribete socialista.

Flecha, relato tras la toma de Sariñena por las tropas nacionales, marzo de 1938.

Al final, tras la guerra José se exilió a Francia y luego, tras estar en Republica Dominicana, emigró a México, exactamente a Veracruz  donde llegó el 12 de febrero de 1942. No obstante, pronto José pudo regresar a España, su madre se puso muy enferma, estaba muy mayor y José pudo regresar para cuidar de ella. Ya en Sariñena acabó regentando el negocio familiar, se casó con Asunción Latorre y tuvieron dos hijos, Elvira y José (Pepito).

Digitalización desde una copia de microfilm del Archivo General de la Nación de México. Registro de Inmigrantes Españoles en México. Archivo General de la Administración

Pepe, como cariñosamente se le ha conocido, residió en Sariñena hasta su muerte. Trabajó en su tienda en la calle del medio de Sariñena, la calle Eduardo Dato. Por las tardes solía tomar el café con tres amigos, un café en el piso de arriba de “Las Marianitas”, mientras chicas jóvenes trabajaban cosiendo para el pequeño comercio de confección. Un café tertulia en la que participaban Rafael Loste Bardají, Nicolás Andion Pena, Fidel Bailo y el mismo José Brunet Puertas.

Rafael Loste Bardají, natural de Sariñena ejerció de farmacéutico en la farmacia familiar de Sariñena que tenían en la plaza del ayuntamiento. Durante la guerra, la farmacia fue incautada pasando a ser “Farmacia Militar del ejército rojo” y su hermano Antonio Loste Bardají, encargado entonces de la farmacia, pasó a la farmacia del Hospital Militar de Sariñena. Su Expediente de Responsabilidades Políticas no le atribuye ninguna militancia, ni de partido ni ideológicamente a Antonio, aunque sí que mantuvo buenas relaciones con las autoridades durante la contienda, además de proteger a su hermana  que tenía en tutela. Antonio intercedió a favor de personas de derechas que fueron juzgadas, como fue el caso de Ignacio Ballarin Segura y el Capitán de Regulares Ignacio Gabasa Anoro, “Caballero mutilado”.

Ignacio Gabasa Anoro, natural de Castejón de Monegros, fue un militar español que participó en la campaña de marruecos por lo que fue ampliamente reconocido y condecorado, logrando al final de su carrera el grado de General. El estadillo de la guerra le sorprendió en Sariñena y fue hecho prisionero y liberado varias veces, su vida corrió peligro constantemente. Fue  mandado a Barbastro para que prestase servicios burocráticos en la Comandancia Militar, pero pronto fue encarcelado. Trasladado al tiempo a Tamarite de Litera, aprovecho un bombardeo de la aviación nacional para evadirse y alcanzar el bando nacional cuando este había tomado Monzón. Murió en Madrid en 1974.   Castejón de Monegros: el general Ignacio Gabasa Anoro. Por Santiago Broto Aparicio. http://www.diariodelaltoaragon.es/SuplementosNoticiasDetalle.aspx?Id=650282&Sup=1  

Nicolás Andión Pena fue un médico que ejerció en la localidad sariñenense. Manuel Yzuel lo recuerda en una entrevista en el diario del Altoaragón, destacando su influencia en su vocación médica: “Su interés por la medicina, campo al que ha dedicado gran parte de su vida, le viene de infancia -De niño era paciente de don Nicolás Andión, un hombre enteramente dedicado a la ciencia que hasta hacía análisis de sangre en su casa-«. Su impronta en la villa fue importante, hombre respetado y querido, reconocimiento que queda patente dando nombre a una calle del municipio.

Eduardo Nogués, Juan José Torres, José Trallero, Antonio Torres, un religioso y Fidel Bailo. Año 1961.

La figura de Fidel Bailo Feijoo resulta curiosa. Natural de Bernués, provincia de Huesca, fue nombrado secretario del ayuntamiento de Sariñena en 1954, anteriormente fue secretario del consejo municipal de Caspe, nombrado en 1938, y en la localidad de Sastago. También aparece ejerciendo en Encinas Reales, provincia de Córdoba, en 1952. En 1935, mientras ejercía de secretario en Sastago, Fidel fue procesado y encarcelado en Zaragoza por el “Supuesto delito de coaccionar al vecindario a no pagar la contribución”. Al parecer fue afiliado a Izquierda republicana, en calidad de vocal (https://www.manuelazana.org/militantes-historicos/page/4/). Gracias a Amadeo Barceló se ha seguido su pista por tierras de Sastago y Caspe.

En definitiva, uno de los aspectos más interesantes de José Brunet Puertas fue su faceta de intelectual, tanto como director del seminario Adelante como sus posteriores escritos que debieron de producirse. Se apunta a que algunos fueron firmados por Amadeo Antón, periodista que fue director de “La voz de Aragón”. Desconozco si Amadeo Antón fue el mismo periodista que estuvo en la dirección de “La crónica de Aragón”, diario aragonés editado en Zaragoza entre 1912 y 1920. Quizá, alguna vez pueda aparecer algún ejemplar de aquel semanario “Adelante” o algún articulo de José Brunet Puertas y descubrir parte de nuestra historia, aquella que escribieron personas excepcionales.

César Pedrocchi Renault


Una vida dedicada a la investigación científica, un ecólogo que, además de ejercer su profesión, ha hecho de ella su pasión. César ha contribuido al conocimiento científico del medio natural altoaragones pero muy especialmente ha sido un pionero en el estudio de la estepa monegrina. Sin duda, César estudió e investigó Los Monegros y descubrió un ecosistema único en el mundo, de gran valor y biodiversidad. 

César Pedrocchi Renault

César Pedrocchi Renault es Doctor en biología y científico titular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, jubilado. Entre muchas otras cosas fue miembro del patronato de Ordesa y presidente de la revista de ciencias “Lucas Mallada” del Instituto de Estudios Altoaragoneses. Autor de publicaciones y artículos como Ecología de los Monegros: la paciencia como estrategia de supervivencia (1998); Historia natural de los Monegros (2000) y Plasticidad y competencia espacial en la nidificación de Larus ridibundus en La Laguna (Sariñena, Huesca). Coautor de diferentes artículos como Los Monegros: la figura de parque nacional y el desarrollo socioeconómico de la comarca; Estudio multidisciplinar de La Laguna, Sariñena (1986); Contribución al conocimiento de los ortópteros (insecta: Orthoptera) de la comarca de Los Monegros (Revista Lucas Mallada nº 2); Estudio del efecto de un gradiente de heterogeneidad en la densidad y diversidad de las poblaciones de paseriformes de los sabinares de Los Monegros (Revista Lucas Mallada nº 8); Planteamiento de un proyecto de revegetación con plantas autóctonas como lucha contra la erosión en la comarca de Los Monegros y Características fisicoquímicas y composición de la comunidad de macroinvertebrados de dos balsas de Los Monegros (Revista Lucas Mallada nº 13).

César nació en Tolosa, Guipúzcoa y sus orígenes son diversos tanto italianos, nacionalidad que mantuvo durante treinta años, como franceses, de la región de Alsacia. Estudió Biología en Barcelona, donde vivió cerca de dieciocho años. Una vez licenciado en Biología, César consiguió una beca y realizó un curso de iniciación a la investigación en Jaca. Luego trató de conseguir de nuevo una beca para la realización de un curso avanzado de ampliación a la investigación, pero le ofrecieron dirigirle el doctorado. Así, César tuvo dos opciones para su doctorado “Estudiar los reptiles y anfibios de la península ibérica o realizar un estudio sobre las aves de San juan de la Peña”. César lo tuvo claro desde el principio, no lo dudó, su pasión por las aves le declinó a la segunda propuesta “Me ofrecieron el paraíso”.

César estaba especializado en aves forestales, de monte y montaña, pero, poco a poco, iba observando aves acuáticas “Aparecían esporádicamente gansos, anatidas, limícolas…” y comenzó a preguntarse dónde iban. Algunas aves aparecían por ibones, así que debían de atravesar los Pirineos: “Entonces no había internet ni había tantos estudios, había que estudiarlo”.

En una ocasión, mientras estaba investigando por San Juan de la Peña, aparecieron unas personas que comentaron que habían visto unos nidos de garza imperial sobre los árboles en el embalse de la Sotonera. “Aquello era imposible, las garzas imperiales solamente anidan en el suelo”, así que se desplazó, junto a un estudiante-alumno, a la Sotonera a ver qué pasaba. “Había subido el nivel del agua del embalse y las garzas anidaron a nivel del agua, al bajar el nivel, los nidos se quedaron colgados en las ramas de los árboles, sin embargo, las garzas continuaron criando los pollos”. Fue el primer contacto con un humedal que tuvo y para él fue como descubrir de nuevo un paraíso.

Al poco tiempo, César recibió una carta de Gabriel Montserrat, un gran amigo, hijo del gran botánico y ecólogo Pedro Monserrat. Gabriel le dio cuentas sobre la existencia de una impresionante laguna en Sariñena: “Ven a Sariñena”. Sería sobre los años 1975 – 1976.

Pedro Monserrat tenía un hermano cura en el monasterio de Montserrat que abandonó el celibato y acabó en Sariñena, donde se casó y trabajó de ganadero montando una granja de conejos. Por eso Gabriel conocía Sariñena.  

La laguna de Sariñena, originalmente de carácter endorreica y salina, con la entrada de aguas excedentes de los nuevos regadíos fue volviéndose de agua dulce. Además, fue aumentando el nivel de agua y su tamaño anegando las tierras más próximas. Así, César descubrió un verdadero paraíso para las aves acuáticas, un gran ecosistema donde podía ver y contemplar de todo.

Una vez, en invierno, observó como el ligero oleaje llevaba gambusias (pez mosquito Gambusia affinis) muertas a  la orilla debido al frío. En otra ocasión contempló un espectáculo dantesco, mientras un par de zódiacs recorrían la laguna a alta velocidad, espantando a todas las aves, numerosos cazadores disparaban a discreción desde fuera “Hasta el somormujo lavanco volaba”.  También había una granja porcina que vertía directamente a la laguna.

Poco a poco, César fue encontrando los lugares donde las aves, tras su paso migratorio a través de los Pirineos, iban pasando y descansando. En el mapa militar, vio unos puntos muy interesantes: las saladas de Bujaraloz. Es en 1977 cuando comenzó a interesarse por Los Monegros y descubrirlos, los paisajes comenzaron a fascinarle: el sabinar de Pallaruelo de Monegros, La Almolda, Castejón de Monegros, Bujaraloz… “En Europa no existen estos paisajes”.

Cerca de Bujaraloz había una gran salada, César la descubrió en pleno agosto, con su Seat 600. Vio Bujaraloz y lo que parecía una gran laguna, pero en verdad no había agua, era un espejismo, pura reverberación. Después aparecieron las verdaderas lagunas saladas, la salada de La Playa, los pequeños torbellinos que se iban formando, la soledad… César fue descubriendo las diferentes salinas de Bujaraloz.

En sus ratos libres, César comenzó a dedicar tiempo al estudio de Los Monegros, fue un pionero en esta tierra que muchos consideraban vacía. Todo lo contrario, Los Monegros se descubrían con una riqueza excepcional y única: “A medida que profundizaba me di cuenta que no solo era una intuición, sino que verdaderamente valía la pena. Sin duda un ecosistema único en Europa, irrepetible y digno de ser estudiado”. “Nadie había estudiado Los Monegros, solo había algo de Margalef sobre las salinas”. Margalef recogió limo de una laguna de Bujaraloz, una vez en Barcelona, en una lata de sardinas, añadió agua y en invierno salió el crustáceo acuático Candelacypris aragonica (Brehm & Margalef); un invertebrado endémico de las saladas de Bujaraloz con una distribución muy limitada y muy sensible a cualquier cambio. El crustáceo está adaptado a sobrevivir en seco y permanece en fase de huevo hasta que detecta condiciones favorables para su eclosión.

Durante los años 1978-1979 la entrada de agua de sobrantes de regadíos comenzaró a aumentar significativamente el nivel de la laguna de Sariñena, anegando campos adyacentes, lo que creó una oposición por gran parte de los vecinos “Muchas voces comenzaron a pedir su desecación”. No podía ser, la laguna era una joya y había que buscar una solución “Fue una lucha importante, una movida ecologista, sin querer, que era de lógica. La laguna era una belleza, un paraíso que no se podía perder”.

Se le criticó bastante, incluso le echaron en cara que él era de fuera “¡Pa que te metes si eres de fuera!”. César solía bajar mucho para estudiar e investigar la laguna, colocar redes japonesas, anillar, identificar especies… bajaba con alumnos y estudiantes. “Impedir su desecación fue la primera movida ecologista en Aragón y de la misma manera que al final se consiguió la podrían haber desecado”. Hubo un gran debate en Sariñena donde estuvo César con Santiago Marraco y Chema Cereza, “Se politizó mucho y hubo mucho público”. Fueron años de mucha intensidad “Cuando dije la palabra pato mucha gente se levantó y me quedé sin palabras”. Santiago Marraco defendió la laguna y Eugenio Nadal, presidente de la Confederación Hidrológica del Ebro (CHE) también jugó un papel sustancial “La CHE propuso como solución la construcción de un drenaje”. En el ayuntamiento de Sariñena hubo una tensa reunión “El alcalde Antonio Torres fue calmando los ánimos”, también estaba Adolfo Aragüés por Ansar “Se llegó a proponer secar y retirar lodos y tierra para llenarla después”. Al final se construyó el drenaje “Está a nivel para desecarla”.

Hubo años que se realizaron cursos sobre la laguna, serían los años 83, 84 y 85. Dejaron las escuelas de Sariñena para alojarse y se recogieron muchos datos sobre la laguna, llegando a profundizar mucho en el conocimiento de la misma. A mediados de la década del 2000, César elaboró el plan de Uso y gestión de la laguna de Sariñena, con propuestas para su conservación, pues “Su estado lleva tiempo que no es bueno, ahora las anátidas solo duermen, no se alimentan”.

“Actualmente no está bien, está eutrofizada y no permite el desarrollo de un ecosistema con biodiversidad, hay elevadas concentraciones de nitrógeno y fosforo”. Lo importante, matiza, “Todo es fácilmente reversible. En invierno, cuando el agua no es tan cara, se debería renovar. Se ha de restablecer la vegetación acuática, recuperar los patos buceadores, porrones, fochas, pato colorado… que se alimentan de vegetación acuática. Si se recupera volverá a ser un buen ecosistema.”

César recuerda ver el antiguo muladar en las inmediaciones de la laguna, con los esqueletos de las mulas. Ahora el carrizo ha ocupado todo, César propuso en su plan la introducción de caballos para el control del carrizo.

Para la comarca de Los Monegros hizo un plan de repoblación, crear islas de vegetación para que las mismas aves contribuyesen a diseminar las semillas por las zonas de Monegros más deforestadas por el pastoreo. “Los Monegros siempre le han tenido algo confuso, el hombre con la desforestación alargó la estepa, pues determinadas condiciones edáficas, obliga al ecosistema estepario, un retazo de las estepas asiáticas y con cierta influencia africana”. Una unión con la desecación del mediterráneo durante la crisis del mesiniense que conectó zonas muy distantes, tras la cual, “Los Monegros se convirtió en un núcleo evolutivo activo, un laboratorio natural de evolución de primer orden”. Esta singularidad de su profundo componente asiático conforma a Los Monegros como únicos, imprescindible en su protección y conservación. Hay zonas con poco suelo, a veces de yesoso o salinos. Es un paisaje muy humanizado, profundamente agrícola.

“La sierra de Alcubierre es una preciosidad, aunque hay un exceso de pino carrasco (Pinus halepensis). Es un buen reservorio de especies que necesitan un pelín de humedad, sapos en las balsas, hay una serie de anfibios, poblaciones muy aisladas, punto de unión fauna y flora más humedad. La sierra potencialmente sería un encinar con sabinas.”

“Los Monegros estuvo a punto de ser declarado Parque Nacional”, pero al final no fue a así. César ha contribuido a poner en valor a Los Monegros, realizando un riguroso estudio científico con un enorme cariño a un territorio que ha ido descubriendo. César supo poner su mirada en un desierto que resultó estar lleno de vida, Los Monegros no pueden entenderse sin él y siempre hemos de estar agradecidos a un gran científico y ecólogo, gracias César.   

El reloj de Francisco Castells Encontra


El reloj es una de las muchas pertenencias que los nazis robaron a prisioneros del campo de concentración de Neuengamme. Una pertenencia que espera que los descendientes de Francisco Castells Encontra lo reclamen y recupereren, un ejercicio de justicia y reparación.

Francisco Castells Encontra nació en Sariñena el 6 de noviembre de 1897. Hijo de Clemente Castells Salazar, natural de Zaragoza, y Julia Encontra Bastaras, natural de Huesca.

La familia  vivió durante un tiempo en Sariñena en la calle del Horno. Su padre Clemente trabajó como Auxiliar de la Quinta Ejecutiva, de la agencia Ejecutiva. Por línea paterna su abuelo era Clemente Castells Bofill de Barcelona y Dolores Salazar García de La Almunia de Doña Godina, Zaragoza. Por línea materna sus abuelos eran Andrés Encontra Pueyo, natural de Huesca y Juana Bastaras Lapiedra, natural de Huerrios, provincia de Huesca.

Tras la guerra, Francisco debió de exiliarse a Francia donde acabó en el campo de refugiados de Saint Cyprien (Origen de deportación de Compiègne). El 18 de julio de 1944 ingresó en el campo de concentración nazi de Neuengamme con el número de matrícula 37217 y luego estuvo en los campos de Bremen-Osterot y Sandbostel, donde falleció el 2 de mayo de 1945. (http://www.aragonesesdeportados.org/)

En la página web combatientes.es aparece Francisco Castells Encontra, de Sariñena pero nacido en Zaragoza, los datos provienen de la resistencia francesa, donde además se le atribuye el alias de “Francois”. Su Acta de Nacimiento del Registro Civil de Sariñena no deja lugar a dudas de su nacimiento en la villa monegrina.

Su reloj de bolsillo, marca Omega, se conserva gracias al Servicio Internacional de Rastreo (ITS), un centro internacional de documentación, información e investigación sobre la persecución nazi, trabajo forzado y el Holocausto nazi. El reloj es uno de los 5.000 objetos personales y documentos conservados y que tratan de ser devueltos a sus descendientes, pertenencias robadas a 3.363 presos políticos del campo de Neuengamme. El reloj de Francisco es uno de esos objetos, entre los que figuran objetos de 4 aragoneses y 68 españoles (El reloj del prisionero 37.272).

Guardado durante años, por el Arolsen Archivos, Centro Internacional sobre la persecución Nazi,  tras localizar un sobrino-nieto en Francia, su reloj ha sido cedido al Archivo Histórico Provincial de Huesca llevando se a cabo el 27 de enero del 2025, Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto.

Marité Basols Tena


Campeona de España de tiro con arco en sala y mejor deportista del año de Aragón en 1975, algunos de los muchos títulos, campeonatos y reconocimientos que alcanzó la sariñenense María Teresa Basols Tena. A través de su hija, Marian Torres Basols, descubrimos su extraordinaria figura, una deportista de la modalidad de tiro con arco que sin duda, según Marian, fue una grande cuando su deporte era casi desconocido y muy rudimentario viendo los arcos de ahora.

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Marité Basols Tena

María Teresa Basols Tena nació en Sariñena el 24  de noviembre de 1932, hija  de Juan Basols, familia de comerciantes. Su abuelo Juanillo tenía la línea de Huesca a Lérida, un coche tirado por caballos -Era muy gordo, subía al coche y se movía haciendo hueco para que pudiesen subir dos personas más-. Su padre, Juanito Basols, era buena persona y ante todo era hombre de palabra. Puede que tuviese que ver algo con la harinera, pero su gran negocio fue la gasolinera y un almacén de coloniales, una gran tienda de ultramarinos que se encontraba al lado de la gasolinera.

A Marité, como siempre la han conocido, no le dejaba leer su madre -si le pillaba un libro lo quemaba-. Fue a estudiar a Zaragoza aunque a los trece años tuvo que regresar para trabajar en casa. La cocinera siempre estaba  mala, así que Marité se dedicó principalmente a la cocina y cada día tenía que cocinar hasta cuatro menús diferentes. Hacía de todo en casa y además atendía la gasolinera, con los surtidores de antes que surtían a través de una bomba que se accionaba manualmente -Le daba unas veinte veces con cada brazo, era como hacer galeras, menudos brazos se le ponían de fuertes-. Los bidones eran de 200 litros.

A los diecisiete años comenzó a salir con él que con el tiempo llegó a ser su marido. Vivía en la casa al otro lado de la calle y se las ingeniaron para poner una cuerda a modo de teléfono y por donde, además, se pasaban notas hasta que los descubrieron. La familia de José Juan Torres Ricart provenía de Boltaña y había venido para ejercer como secretario del juzgado. Durante la guerra, su padre José Torres Menac fue militar en el bando republicano.

José Juan estudió en Barcelona, realizando los estudios de profesor de Mercantil. Su padre José Torres vendía esparto y hacía de acomodador en el cine, tenía que pagar el colegio. En Fraga, José Juan trabajó como gerente en la empresa familiar Arnau. El 7 de octubre 1957 se casaron en Zaragoza, él tenía 28 años y Marité 24. Aun vivieron tres años en Fraga hasta que en 1960 se vinieron a vivir a Sariñena.

En Sariñena gestionó las tierras y la gasolinera de la familia Basols y fueron a vivir a la casa familiar de los padres de Marité, en la avenida Huesca. La casa es de antes de la guerra, de líneas simples y funcionales, claro exponente de la arquitectura racionalistas de principios del siglo XX. Durante la guerra civil cayeron algunas bombas en el huerto pero la casa no sufrió daños y aún se conserva en la actualidad.

Fue por la década de 1970 cuando su tío Juan Antonio les regaló un arco y comenzaron a tirar toda la familia. Hicieron un trípode con unos palos y con dos o tres serones, esteras o espuertas, colocaban una diana y disparaban. Marian tenía entonces unos quince años y cuenta que tiraban en el huerto de casa. Marité debía tener unos cuarenta años y poco a poco se fue aficionando y comenzó a participar en torneos.

En 1971 se celebró en Sariñena el 1er concurso o torneo san Antolín a nivel provincial de Tiro con Arco. En 1974 Juan Antonio fue al campamento de España quedándose el decimosexto, llegó a conseguir el título de maestro arquero.

Marité fue galardonada en 1974 como deportista del año de Huesca, en 1975 participó en el  campeonato de España de tiro con arco en sala, obteniendo el primer puesto en el premio San Lorenzo. Aquel mismo año de 1975, Marité fue reconocida como una de las mejores deportistas provinciales participando en la Fiesta de exaltación del deporte y en 1976 como  mejor deportista de Aragón.

Participaron en muchos torneos y se clasificaban a los campeonatos de España, su alto nivel les valía para conseguir las Estrellas Fita1000, un reconocimiento que obtenían cuando alcanzaban los 1000 puntos en torneos oficiales. Un reconocimiento que otorgaban las diferentes federaciones y en su caso la Federación Oscense de Tiro con Arco.

La implicación familiar fue total, incluso José Juan, su marido, que iba a todos los campeonatos, acabo haciéndose juez -Incluso llegó a ejercer de árbitro internacional en un torneo en Francia-.

Fue una gran profesional del deporte, a base de técnica y entrenamiento -Como mínimo entrenaba unas dos horas diarias-. Tenía una excepcional puntería, a pesar de tener un ojo con visión reducida, el otro lo había agudizado excepcionalmente, con un rifle era capaz de agujerear una moneda. Con el arco disparaban a 30 y 50 metros, tenía una puntería increíble. Ella misma se fabricaba las flechas que utilizaba.

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Marité y Jan Antonio

Marité murió a los 68 años de edad, en el 2001 tras una dura batalla contra el cáncer. Junto a su cuñado Juan Antonio Torres llevó a Sariñena por diferentes torneos y campeonatos por toda España incluso en el extranjero. Una gran deportista que tuvo gran repercusión en los medios, reconocida y querida por su grandeza como persona, toda una abanderada de Sariñena digna de reconocer.

Gracias Marian por compartir la gran historia de tu madre.

 

Los hermanos Lana Torres


Paco

Francisco Lana Torres

Francisco Lana Torres nació en 1915 en Sariñena. Hijo de Pablo Lana Marías y María Torres Allué, fueron tres hermanos: Francisco, Marina y Emilia. Su padre, Pablo Lana Marías ejerció como funcionario de telégrafos.

Francisco, conocido como Paco, vivió poco en Sariñena, donde «Los pijáitos iban al casino y los obreros al café» (Plaza de los republicanos españoles: testimonios de exiliado. García, Gabrielle). Pronto comenzó sus estudios en Zaragoza, primero en los maristas y luego con los jesuitas para acabar estudiando ingeniería de telecomunicaciones. Durante su época de estudiante estuvo afiliado a la organización estudiantil y de izquierdas FUE (Federación Universitaria Escolar). Con el inicio de la guerra tuvo que abandonar sus estudios, alcanzando el grado de Teniente de Ingenieros Zapadores. Por sus conocimientos en explosivos, contribuyó a la detonación y voladuras de infraestructuras, tales como puentes, con el objetivo de impedir el avance de las tropas sublevadas.

«Mi padre era funcionario de telégrafos. Un tío, primo de mi padre, era diputado radical socialista en Huesca. De muy joven, ingresé en la FUE. Estaba cursando estudios de ingeniero de telecomunicaciones. Cuando se produjo el levantamiento militar, tenía veintiún años, me uní sobre la marcha a la columna anarquista de Durruti, procedente de Barcelona se dirigía a Barcelona. Empecé la guerra con los anarquistas, pero sin serlo. Durante la guerra, el Gobierno de la República había abierto escuelas militares. Así que acabe ingresando en una escuela popular de guerra. Era el comandante de la Centuria quien designaba quien podía acceder a una escuela popular de guerra» (Plaza de los republicanos españoles: testimonios de exiliado. García, Gabrielle). El tío, primo de su padre, al que hace referencia, responde a Casimiro Lana Sarrate.

Luchó en Teruel, al parecer un invierno durísimo: «Tomamos Teruel por primera vez en diciembre. De allí, marché a Cuenca. Quince días más tarde, las tropas franquistas atacaban de nuevo Teruel, por lo que regresé. La diferencia de fuerzas era evidente. No todos los aviones eran de la Primera Guerra Mundial, tampoco hay que exagerar. Había aviones de caza rusos que no estaban mal, pero las fuerzas franquistas eran mucho más importantes. Sobre todo la aviación. Evidentemente, yo estaba en contra de la no intervención, nos faltaba armamento. Éramos idealistas, pero al cabo de dos años, comenzamos a dudar si alcanzaríamos la victoria» (Plaza de los republicanos españoles: testimonios de exiliado. García, Gabrielle).

Tras la batalla del Ebro se exilió a Francia «De un lado del río, los fascistas; del otro, los republicanos. Me encontraba en Valencia y debía de llegar a Barcelona, el trayecto lo hice por el mediterráneo» (Plaza de los republicanos españoles: testimonios de exiliado. García, Gabrielle). Paco acabó en el campo de concentración francés de Argelès-sur-Mer del que terminó escapando para unirse a las guerrillas de maquis.

Para escapar de los Alemanes, Paco se escondió en la ciudad ocupada de Burdeos, dedicándose a la construcción de una base de submarinos de guerra del ejército nazi. Allí muchos españoles fueron usados como esclavos en la construcción de aquella instalación militar. Más de 2.000 españoles presos fueron empleados a trabajos forzados por los alemanes sufriendo penosas condiciones que acabaron con la vida de más de medio centenar de ellos. La base de submarinos nazis que construyeron 2.080 esclavos españoles, El Mundo.

Paco logró escapar y refugiarse en la Bretaña francesa. En una terraza de un bar en la ciudad de Rennes, conoció a Carmen Renault y enseguida se enamoraron. Como no tenía documentación, se escondió durante seis meses en el desván o buhardilla del colegio, donde Carmen daba clases. Carmen era maestra y el desván estaba justo encima de su clase. Cuando obtuvo una documentación falsa, Paco pudo salir de su escondite y trabajar como electricista instalando campanarios eléctricos en todas las iglesias de la zona. Paco y Carmen acabaron contrayendo matrimonio residiendo en la localidad de Rennes. Como muchos españoles exiliados, Paco soñó con volver a una España libre, pero no pudo ser. Francisco Lana Torres falleció en septiembre del 2004.

Paco Carmen Dinard 1951

Francisco y Carmen en Dinard, 1951.

En Francia, Paco trabajó y perteneció a la sección sindical de UGT y fue secretario del PSOE de la localidad de Rennes (Ille et Vilaine), también fue secretario del Grupo Departamental del PSOE de Ille et Vilaine. Además, la Fundación Pablo Iglesias recoge que participó activamente en congresos como representante de ambas organizaciones, así es el caso de los VII, el VIII, el X, el XI y el XIII Congresos del PSOE en el exilio celebrados en 1958, 1961, 1967, 1970 y 1974. En el VIII Congreso de 1961 lo hizo como delegado suplente. En la UGT fue delegado de la Sección de Rennes al VIII, IX, X y XI Congresos de la UGT en el exilio celebrados en 1962, 1965, 1968 y 1971 respectivamente. En los dos últimos como delegado suplente. En abril de 1976 representó a Rennes en el XXX Congreso de la UGT celebrado en Madrid. En 1981 continuaba residiendo en Rennes suscrito a El Socialista (Fuente: Fundación Pablo Iglesias).

Marina Lana Torres nació en 1920 en Sariñena, aunque su verdadero nombre era María Pilar. La vivienda familiar se ubicaba en la calle Goya de la localidad monegrina. A los dieciséis años, con el estallido de la guerra, Marina fue enfermera voluntaria en el Hospital Militar de Sariñena y miliciana, perteneciendo a las Juventudes Socialistas Unificadas. En el hospital conoció al teniente de intendencia catalán Tomás García-Ciaño Napal, nacido en 1911.

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Marina, segunda por la derecha con otras enfermeras. Fotografía tomada en Barbastro, calle san Ramón, con la casa nueva de Fierro y al otro lado la barbería Vargas.

Tomás no participó activamente en la guerra y se dedicó a realizar labores de intendencia en Sariñena. Gracias a su intervención, evitó que delatasen a dos monjas que se encontraban clandestinamente realizando una celebración religiosa, hecho por el que siempre le estuvieron muy agradecidas. Tomás no las delató y ocultó lo visto para proteger las vidas de las religiosas.

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Marina abanderada en un desfile en Barbastro.

Marina quedó retratada por el fotógrafo Agustí Centelles desfilando con la bandera de la JSU (Juventudes Socialistas Unificadas) junto a las milicianas sariñenenses Isabel Millera, Amparo Casañola, Dolores Laín, Rosario Orquín y Emilia Huerva. El desfile transcurrió en 1937 en Barbastro, calle General Ricardos (Sariñena Antigua, Salvador Trallero).

Durante la guerra, en casa de la abuela de Marina estuvieron once mujeres solas y tuvieron que vender algunas propiedades para poder ir sobreviviendo. Con el avance del bando nacional, Marina y Tomás marcharon a Barcelona y tras la guerra no pudieron regresar a Sariñena. Además, Marina contrajo tuberculosis y tuvo que retirarse al Pirineo aragonés para sanarse, a Aísa, en la Jacetania.

Hasta 1941 Marina no pudo regresar a Sariñena y aun así no pudo volver a su casa de la calle Goya, que por entonces alojaba a un militar a modo de fonda. Así, primero se fue a vivir con una tía y luego a una casa en la plaza del ayuntamiento, en casa Manin. Allí vivió con Tomas, con quien pronto contrajo matrimonio. Al final, pudieron vivir en la casa natal de calle Goya, aunque tan solo por poco tiempo.

Marina y Tomás abandonaron Sariñena marchando a San Sebastián donde Tomás trabajó en la Mutua General de Seguros. Después lo nombraron Director de la sucursal de Mahón, en la isla balear de Menorca. Allí estuvo durante 5 años. Finalmente lo trasladaron a Zaragoza donde Marina adquirió cierta notoriedad gracias a su profesión de modista y sus diseños exclusivos y reputados. Se especializó en ropa infantil siendo una dura competencia al afamado comercio Ríos de Zaragoza. Marina tuvo una gran personalidad, con un carácter fuerte y alegre.

Pablo Lana Marías fue denunciado a pesar de sus pocas vinculaciones políticas y trasladado a una cárcel de Madrid. Allí estuvo encerrado en el corredor de la muerte durante 5 años esperando todos los días que lo fusilaran. Al final, fue el párroco de Sariñena quién logró sacarlo de la cárcel y volvió a su trabajo habitual montando postes de telégrafos. Al cabo de un tiempo, estando trabajando y subido a un poste, llegó la Guardia Civil y su denunciante y Pablo cayó al suelo perdiendo la vida. ¿Qué pasó?, nadie lo sabe, la versión oficial es que cayó del poste al suelo y perdió la vida.

En la relación de vecinos de Sariñena, con responsabilidades políticas, aparecen tanto Paco como su padre Pablo. Francisco como teniente del ejército rojo que tras la guerra se halló ausente, exiliado, mientras que Pablo fue considerado izquierdista de U.G.T. figurando en situación de detenido.

Mi agradecimiento a Yöel Lana Renault por compartir la historia, su gran disposición y amabilidad, gracias.

Alicia Bareche Corvinos y David Wirmark


ALICIA BARECHE CORVINOS  Y DAVID WIRMARK, UNA VIDA INTENSA Y VIAJERA

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   En una calurosa  tarde de finales del pasado mes de agosto llamo a la puerta de Alicia y David. A los pocos segundos me abre la anfitriona y después de los  saludos de rigor me hace pasar a un tranquilo salón dominado por un cuadro en el que se ve a nuestra protagonista pintada con un vestido de un rojo intenso. A su lado un reloj de pared va marcando lentamente el tiempo.

  Por Manuel Antonio Corvinos Portella

  Mientras aparece David, Alicia comienza a hablar con total espontaneidad.

   Durante la Guerra Civil lo pasamos muy mal, pero a mí me sirvió para endurecerme y poder encarar la vida con mucho valor. Además el viajar me ha ayudado a ver las cosas desde una perspectiva más global y me ha hecho más generosa y comprensiva.

   Mi madre, Isabel Corvinos Lacasa, era natural de Lalueza y mi padre, Julio Bareche Palacio, era de Huerto, de profesión veterinario y de ideas republicanas, todo lo contrario que mi madre

   No soy de Sariñena, pero quiero a “mi” pueblo como si lo fuera. Nací en Lalueza y por motivos profesionales de mi padre nos trasladamos a vivir a Fraga. Allí nos pilló la guerra y cuando fue ocupada por los nacionales, mi padre tuvo que huir a Cataluña y nosotras regresamos a vivir a Lalueza.

   Le pido que me cuente mas cosas de aquella dura época y no se hace de rogar. Alicia se emociona ligeramente y entra en detalles: El primer destino de trabajo de mi padre fue Fraga y cuando fue tomada por los nacionales, la esposa de otro veterinario llamado Pérez Clavería que deseaba la plaza para su marido, lo denuncia como republicano. Mi padre tuvo que huir a Cataluña y nosotras regresamos a vivir al pueblo de mi madre. Terminada la guerra regresa y se establece en Lalueza, pero vuelven los viejos fantasmas y es denunciado nuevamente por la misma causa y lo llevan a la cárcel de Huesca. Hace una pausa, se queda unos instantes pensativa y prosigue: Por medio de un primo canónigo de la familia Paraíso de Zaragoza lo liberan después de una buena reprimenda del religioso. Debido a la buena reputación que alcanza como veterinario en Lalueza, Mariano Torres y José Castanera consiguieron que el Ministerio de Agricultura lo destinara a la zona veterinaria de Sariñena.

-Alicia, ¿qué estudios tienes?

  Estudié en Zaragoza la carrera de Comercio, especializándome después en Profesorado Mercantil. Terminados los estudios que me habían obligado a realizar, decidí trasladarme a Francia para estudiar francés y prepararme para lo que de verdad me gustaba: ser profesora. En el vecino país trabajé de traductora y, al mismo tiempo, estudiaba en La Sorbona Lengua y Literatura francesas. Estando en esa situación conocí a David que a la sazón era Secretario General de la Asamblea Mundial de la Juventud (WAY). David estudió en la Universidad de Upsala: psicología, lenguas nórdicas, inglés, francés, alemán, griego y latín.

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En ese momento entra David y habiendo escuchado estas últimas palabras quiere terciar y apostilla: Era noviembre de 1958, cuando nos conocimos.  Por motivos de mi trabajo pasamos a vivir durante cinco años en Bruselas,  o sea hasta 1964. Y por fin nos trasladamos a Estocolmo, pues tenía un nuevo trabajo en el Consejo de Información Sueca para el Extranjero que consistía en dar a conocer a Suecia por todo el mundo

   De nuevo toma la palabra Alicia : A causa de su nuevo trabajo, David tiene que viajar mucho por Asia y yo me quedo en Suecia dando clases de español y francés, aprendiendo sueco y estudiando oposiciones para profesora de español y francés; objetivo que conseguí. Mientras tanto y por su nuevo trabajo, David viaja por Japón, Singapur, Filipinas, Pakistán, Oriente Medio, Australia, Bangla Desh., India y algún otro lugar que ya ni me acuerdo.

    David decide intervenir puesto que estamos hablando de su vida y nadie como él para hablar de sí mismo: Terminado este proyecto, las Cajas de Ahorro suecas me encargan que realice una investigación sobre el ahorro en la sociedad africana y americana del centro y sur. Este trabajo me llevó a entrevistarme con jefes de estado, como Eduardo Frei de Chile, Fidel Castro de Cuba, Julius Nyerere de Tanzania (con el que me unió una buena amistad hasta su muerte en Londres en 1999), Emile Zinsou de Dahomey, Kenneth Kaunda de Zambia y otros líderes políticos. Continúa Alicia y completa la información: también visitamos Perú, Colombia, Costa Rica y Méjico.

              

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Nos detenemos un momento y me cuentan algunas anécdotas de sus viajes: Fidel Castro nos trató con mucho cariño al saber que yo era española. Nos contó que él había nacido en Cuba, pero que lo habían concebido en Galicia. Cuando lo entrevisté, añade David, le pregunté sobre la bondad del ahorro y Fidel me respondió contándome, durante 45 minutos, la historia de la Revolución Cubana. La anécdota la complementa Alicia desde otra perspectiva: Castro no paraba de hablar y David se iba poniendo nervioso por momentos, miraba su reloj  una y otra vez, y no pudiendo aguantar mas le cortó con una pregunta: “pero, el ahorro ¿es bueno o es malo?”. Fidel lo miró durante unos interminables segundos y por fin le respondió: “es bueno”. Yo temía por la interrupción al comandante, pero fueron temores infundados. Luego le pedí un autógrafo para un vecino sueco y en lugar de eso preguntó: “¿quién tiene una máquina de fotos?”,  luego pidió un peine y David le dejó el suyo. Al despedirnos Fidel le preguntó a David qué puros le gustaban, éste le contestó que Montecristo nº 5 y el comandante le prometió que nunca le faltarían, pero jamás cumplió su promesa. En aquella reunión vi que Castro fumaba Cohibas.

    Cuando visitamos a Eduardo Frei de Chile , también nos comentó que sus abuelos maternos eran gallegos.

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Terminada su misión en África y América, David me cuenta el siguiente capítulo de su azarosa vida.     

   Decido dedicarme a la política en mi país, Suecia, y me nombran Secretario General del Partido Liberal, cargo que ejerzo durante dos años y medio hasta que me eligen diputado para el Parlamento sueco durante dos legislaturas, las correspondientes a los años 1970-73 y 1976-79. De nuevo nos toca viajar porque en 1979 me nombran embajador en Tanzania durante siete años y posteriormente en México durante otros siete.

   En este momento hacemos un pequeño descanso y tras él prosigue Alicia: En 1992 nos retiramos y desde entonces David se dedica a escribir todo tipo de artículos para la revista sueca Frisinnad Fidskrift (Libre Pensamiento) y también ha escrito varios libros de temática política. En cuanto a mí, en mi etapa de profesora en Suecia, empecé a escribir los cuentos que me inventaba para el aprendizaje de los niños. Al final he llegado a publicar quince. Ahora me dedico a leer, me gusta mucho Ágatha Christie. Si puedo prefiero hacerlo en el idioma original: inglés, español, sueco o francés.

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   Terminamos hablando de la sociedad sueca y me comentan: En Europa apenas hay diferencias entre los países. El nivel de vida es más alto en Suecia, pero hay áreas sociales que en España están mejor, por ejemplo el sistema sanitario español es totalmente gratuito, mientras que en Suecia se paga la visita al médico de cabecera  con 150-200 coronas (15-20 euros); al médico especialista con 20 o 30 euros; en el hospital se pagan 7 euros diarios y los medicamentos se pagan íntegros hasta 180 euros al año. Los enfermos, cuando han superado el gasto anual de 85 euros en médicos y hospitales y de 180 euros en medicamentos, ya no deben abonar ninguna cantidad.

   Los sueldos de los obreros cualificados están alrededor de 24 000 euros anuales a los que se les aplica un descuento del 45%. Los pensionistas vienen a cobrar unos 12000 euros al año y después se les hace un descuento del 32% .

   El sistema educativo tiene establecido un programa de becas y de préstamos a estudiantes a bajo interés con la condición de que, una vez finalizados sus estudios, devuelvan el dinero prestado. En cuanto a la disciplina y, debido al mal comportamiento de los alumnos, el sistema se ha hecho más rígido y se le ha dado al profesorado más prestigio y más salario. Durante el gobierno socialista se llegaron a eliminar las notas de clase, incluso las de final de curso y únicamente había un examen al final del bachillerato para el acceso a la universidad. Pero debido al fracaso generalizado se ha tenido que volver a introducir nuevamente las notas y la disciplina se ha vuelto más estricta.

   Por último me cuentan cómo se distribuye la población en Suecia: Cuando yo llegué a Suecia había 8 millones de habitantes. En estos momentos hay 9,5 millones, de los cuales un millón son emigrantes españoles, chilenos, turcos, servios. kurdos, iraníes y de otros países.

    A Alicia  le hizo una gran  ilusión  cuando el Ayuntamiento le solicitó que realizara el pregón de fiestas del año 2003 y se emocionó mucho aquel día 1 de septiembre.

   Viven entre Suecia y España y no tienen fechas fijas para ir y venir.  Ahora hacen lo que quieren y por ello nos dan cierta envidia.

   Muchas gracias a ambos por vuestra hospitalidad y vuestro tiempo.

 M. A. Corvinos Portella

                          

José María Cabellud Novellón


Voz timbrada y fácil emisión, con buena vocalización y alcanzando notas altas como el mi y el sol sobreagudos. José María Cabellud Novellón fue un gran tenor con una enorme proyección y una prometedora carrera que tristemente se vio truncada. Pero su obra y vida dan constancia de su grandeza y así recordamos al gran tenor sariñenense “José María Cabellud Novellón”, con su viva voz resonando en la historia de los grandes teatros españoles.

Cabellud 1956

José María Cabellud Novellón

José María Cabellud Novellón nace en Sariñena el 27 de junio de 1936 en la calle Mercado. De familia humilde, su padre Francisco Cabellud Fauquer “Paco” trabaja como jornalero agrícola y es un buen cantador de jotas, sobre todo de picadillo. Paco realiza el servicio militar en Jaca, donde es testigo directo del alzamiento republicano de Fermín Galán de 1930. La sublevación le pilla de guardia, como “cabo semana”, y rápidamente es sofocada. Los capitanes Fermín Galán Rodríguez y Ángel García Hernández son fusilados mientras el resto de la guarnición es trasladada y encarcelada en cárceles de África. Al poco interceden por ellos y Paco puede regresar. Una vez en Sariñena se casa con Isidra Novellón Calatayud y tienen tres hijos, José y dos hermanas. Isidra es una de esas muchas mujeres «Carboneras» que se desplazaban hasta la estación de ferrocarril de Sariñena, distante a unos tres kilómetros del pueblo, para recoger el carbón que caía de los trenes al subir la cuesta. Luego lo utilizaban para calentarse y lo vendían para ir obteniendo pequeños ingresos.

A los doce años, José apacienta vacas ajenas y llega a realizar una trashumancia con ganado lanar hasta la montaña. En aquellos años, José gana el concurso local de jotas “Dejando boquiabiertos a los miembros del jurado”. Con quince años marcha a Sabadell a trabajar de albañil con un tío suyo, de acuerdo con una entrevista en la Nueva España. Allí, en Sabadell  comienza a dar sus primeras voces en el Centro de Arte de Sabadell, donde recibe sus primeras orientaciones gracias al tenor cómico Vicente Picó, quien le enseña trozos de ópera, zarzuela, romanzas…

Sin embargo, definitivamente José María Cabellud se inicia como tenor en Huesca. En 1959 realiza el servicio militar en la capital oscense, en el cuartel de Artillería núm. 29. Sus compañeros, al escucharlo, le animan para que cante en público sorprendiendo con su magnífica voz. Enseguida, en el mismo cuartel comienza a recibir clases de solfeo: “Estaba cumpliendo el servicio militar en Huesca. En el cuartel comencé a cantar algunas arias. Me informaron que había un maestro de capilla, a quien consideraban una autoridad en la materia. Me presenté a él. “Quiero que me enseñe”, le dije. Me miró muy sorprendido y preguntó “¿Qué quieres cantar?” “Ópera”, le respondí. “Ah, pues no vas mal encaminado”.

Al poco, José canta para el reverendo don Gregorio Garcés, maestro de la Capilla de la Catedral de Huesca que queda completamente fascinado al escucharlo y descubrir que José alcanzaba el sol sobreagudo. Aquello le da el empuje necesario para iniciar sus estudios musicales, por lo que es becado por el ayuntamiento y la Diputación provincial de Huesca. “He aquí algo que, posiblemente, no tiene par en voces de tenor. El maestro de la capilla de la Catedral, sentado al piano, obligó a José María Cabellud Novellón, a vocalizar haciendo escalas. Se eligió la primera de las vocales con cierta picardía, el maestro, fue subiendo y subiendo las manos sobre el teclado y el tenor, cantando. (Dio el la agudo, con absoluta naturalidad. Luego, el do de pecho con enorme facilidad José María no sabe respirar, cantando. Sin embargo después del do, el re. ¿Imposible, ¿verdad? Queda otra nota. Allá donde el sonido empieza a perderse: ¡¡El mi sobreagudo!! Y nuestro hombre lo dio, perceptiblemente, causando estupor en el pianista… y en nosotros. Creo, sinceramente, que se escribirá mucho y bien sobe este muchacho. Hemos sido los primeros en entrevistarle -trabajo hecho hace dos días-. Puede ser un dato para su historia. Jaime, Nueva España – 24/01/1959”.

¿Ante un gran artista lírico?

La Prensa y la radio de la capital de la provincia nos dan cuenta en estos días de la aparición de un gran artista lírico de nuestro pueblo, el joven José Cabellud Novellón. Es por lo visto de condiciones naturales extraordinarias. Si efectivamente esas condiciones existen, es deber de los organismos oficiales locales y provinciales de estudiar la forma de que las posibilidades artísticas de este joven no queden malogradas. Hemos dicho en más de una ocasión que Sariñena ha tenido en todos los tiempos individualidades destacadas. De todo corazón deseamos que los vaticinios que estos días se hacen del joven José Cabellud tengan plena confirmación.

Nueva España – 01/02/1959.

Cabellud Radio Huesca

Cabellud en Radio Huesca

No cabe duda que José María Cabellud cobra cierta notoriedad y despierta el interés de la sociedad oscense convirtiéndose en una magnifica promesa altoaragonesa. “Este joven tenor lleva unos, días actuando entre bastidores, en nuestra ciudad y está a punto de ser presentado, en público, por Radio Huesca. Siente azoramiento cuando comprende nuestros propósitos. -¡Adelante, muchacho!- Jaime, Nueva España – 24/01/1959 “. José María Cabellud mantiene amistad con Alberto Turmo, director por aquella época de Radio Huesca. Como cita la anterior noticia, José Cabellud es presentado a la sociedad oscense en Radio Huesca, donde realiza diversas intervenciones “cantó varias veces en radio Huesca y ante el general Samaniego».

Cabellud es considerado el nuevo Fleta en la sociedad oscense y así lo relata Tomas Jaime en su artículo El «sol» sobreagudo dado por la garganta del tenor altoaragonés José María Cabellud (Nueva España – 28/01/1959): “Nadie en el mundo, mientras no se demuestre lo contrario, ha sido capaz de dar, limpiamente, a pleno pulmón, una nota cuya escritura incluso está prohibida para voz humana. La historia contemporánea de este fenómeno comenzó así: José Cabellud Novellón cantaba y cantaba en la explanada de su cuartel de Artillería núm. 29, de guarnición en Huesca. Sus amigos le escuchaban, muy: complacidos.-Anda, José- Hazlo en público que te aplaudirán”. El artículo ensalza al descubierto tenor a la vez que hace hincapié en la necesidad que se inicie en el estudio y la formación:

Pero ¿quién ha enseñado a filar a este chico?, -preguntamos. -Yo lo he oído así en los discos y creo que me sale muy parecido- respondió el interesado.

“Presentado que fue al reverendo don Gregorio Garcés, maestro de la Capilla de la Catedral, se descorrió el telón de este muchacho. Una escala, dos, cinco más. El pianista, engañándole, iba  cambiando de tono, siempre ascendiendo, en vertical. El resultado fue éste: el tenor lírico acababa de dar el mi sobreagudo. Y lo que es más significativo: sin apariencias de esfuerzo.

El maestro buscó al periodista y le sopló al oído lo que creímos inconcebible. Y añadió: «Su voz es sonora, fuerte, de impostación natura. Algo que escapa a toda ponderación».

Valía la palabra del sacerdote, entrañable amigo nuestro, por añadidura. Pero, haciendo honor a nuestro nombre, le replicamos: -No creemos sino lo que vemos, en este casa concreto lo que oímos.

La cita no se hizo esperar. Tres personas en torno a un piano. El maestro en cuestión, el tenor y quien suscribe. Presintiendo pudiera ser un dato histórico, añadimos: Siete y cuarto de la tarde del lunes, día 26 de enero de 1959.

José María, para limpiar su garganta, entumecida por reciente guardia nocturna hecha en el cumplimento de sus deberes militares, inició aquella privada actuación con dos piezas, de Donicetti y de Verdi. Analizamos: José María Cabellud se esfuerza en el registro medio, más aún en, el grave, y le sirve de descanso el agudo. Para él el «do de pecho» es un recreo, una diversión, nota que sostiene el tiempo que empleamos para liar un cigarrillo.

Faltaba lo principal, lo que puede ser fundamento y base de su vida artística. El maestro, adivinando nuestro pensamiento, inició unos arpegios y, en plan de reto, espetó al militar: —Este señor duda de lo que yo sé que es verdad. ¿Quieres vocalizar, José María?

Con la «e», el tenor, obediente, empezó a cantar. Para abreviar, entonó el «la» agudo y fue subiendo, sin respirar. La, si, do, re, mi ¡Ya está! Rendidos a la evidencia, íbamos a felicitarle cuantío, sobrecogidos de emoción, el cantor siguió hacia arriba. Ahora el fa ¡¡Y el sol!!

Un sol que no fue chillido. Sol sobreagudo perfecto, lleno, sonoro, vibrante, de escalofrío. El reverendo, soltando las manos del teclado, cual si quemara el- marfil, gritó: ¡Basta, basta! ¡¡quieto!!

Los dos temimos por su suerte. José María se sonrió, desabrochándose el cierre superior de su guerrera. Estas son las primeras páginas, inéditas, de este tenor lírico altoaragonés. Cómo y cuándo y de qué modo será escrita la segunda y siguientes, no lo sé. Difícil es profetizarlo. Al despedirnos le dije: No me atrevo a decir que cantas como los ángeles, pero sí como donde… los ángeles.”

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José estudia en el Conservatorio Superior de Música del Liceo de Barcelona, consiguiendo la medalla de oro y premio al mérito del Conservatorio del Liceo de Barcelona en 1964; el premio «Julio Batlle», en 1965, para cantantes de ópera; el «Santa Cecilia» en 1966 y dos diplomas correspondientes al curso 1963-64. Acude al curso nocturno mientras continua trabajando de albañil en la obra, lo hace durante siete años de 1959 a 1966 “Desde hace 7 años, todos los días, al término de la jornada laboral, me desplazo a Barcelona para ampliar y perfeccionar estudios en el Conservatorio del Liceo”.

El 22 de diciembre de 1964, el tenor José María Cabellud es presentado en Sabadell en un concierto organizado por las Juventudes musicales de Sabadell. El acto se celebra en el salón de la Academia de Bellas Artes de la ciudad y Cabellud interpreta Arias de Marta, Tosca, Madama Buterffly, Werther y Faust acompañado al piano por José María Llorens. Aunque ya antes, en Sabadell, había realizado varios conciertos, colaborando con el centro aragonés de Sabadell, interpretando jotas en diferentes fiestas o con motivo de la inauguración del nuevo centro aragonés en 1951.

En 1965 José actua en el marco de la Fiesta de la Poesía de Huesca. En aquella ocasión estrena la jota “Monegros” una canción compuesta expresamente para que fuese interpretada por José María Cabellud, cuya letra correspondía al padre Antonio Castán y música de Gregorio Garcés. “La escribió para su do de pecho, para su propia voz” apunta Marga Cabellud, hija de José María Cabellud.

La lectura de los trabajos fueron seguidas de grandes aplausos. A lo largo de la proclamación de poetas galardonados, actuó el notable tenor don José María Cabellud, Medalla de Oro del Conservatorio de Barcelona, quien interpretó magistralmente las siguientes composiciones lírico-musicales:»Amarilli», «Seguidillas de Vives», un fragmento de «La Arlesiana», del maestro Cilea y «Monegros», cuyos autores son los reverendos don Antonio Castán, parte literaria, y don Gregorio Garcés la parte musical, quien además acompañó al piano al tenor y amenizó con magníficas interpretaciones la iniciación de la fiesta. El tenor Cabellud fue objeto de entusiásticas ovaciones, sobre todo al interpretar «Monegros», que tenía carácter de estreno.

Nueva España – 01/06/1965.

También José participa en 1962 en un homenaje a Miguel Fleta: “Como muchos no ignoran, el próximo mes va a rendirse un homenaje, en Huesca y en  Albalate de Cinca, a quien fue primerísima figura en el canto, Miguel B. Fleta, altoaragonés. En el acto musical que se prepara podremos escuchar las voces de Miguel Fleta, hijo, de una de sus hijas, del tenor Bernabé Martí, de nuestros paisanos Latre y Cabellud, y de otras figuras del pentagrama. Sepa usted, señor, qué… Nueva España – 07/04/1962.

En el concierto y distribución de premios, del curso 1964-65 del Conservatorio Superior de Música del Liceo, José María Cabellud debuta en el Liceo cantando el primer acto de Manón y Fausto. En la opera Manón de Massenet en el Liceo, participa como protagonista en el primer acto de la tercera parte, de la crónica de aquel concierto se hace eco el Diario del Altoaragón, que por aquel entonces se llamaba Nueva España: “Una voz potente y muy bella, llena de matices y calidades musicales, rigurosamente educada y capaz para el logro de todos los aciertos que la ópera exige”. También interviene con la representación de dos actos de “Fausto” encontrando algunas interesantes críticas: “José M. Cabellud “Fausto” posee una voz de grato timbre y fácil emisión y mostró valentía en los agudos, desenvolviéndose con soltura”.

Triunfo de un sariñenense 

José María Cabellud, hijo de una modesta familia de nuestra población, es un becario de nuestro ayuntamiento y Diputación Provincial, para cursar su carrera de música y canto en el Conservatorio Superior de Música del Liceo.

Finalizada su carrera con éxito, el pasado nueve de abril compareció para revalidar su título en el concierto que organizó la prestigiosa institución de la Ciudad Condal, acto al que habían sido invitadas nuestras autoridades locales, pero que, debido a dificultades surgidas a última hora, no pudieron asistir como hubieran sido sus deseos.

De la Prensa catalana, en relación con este acto, copiamos lo siguiente: «En el concierto organizado por el Conservatorio Superior de Música del Liceo, que tuvo lugar en la noche del pasado día nueve de abril, el tenor sariñenense, José María Cabellud, logró un considerable éxito al ser presentado en la tercera parte del concierto como protagonista en el primer acto

de la ópera de Massenet, «Manon». José María Cabellud, una voz potente y muy bella, llena de matices y calidades musicales, rigurosamente educada y capaz para el logro de todos los aciertos que la ópera exige, cantó impecablemente toda su parte, siendo además como intérprete un correcto «Cavaliere Des Grieux», de «Manon», desenvolviéndose con entera naturalidad en el gran e imponente escenario del Gran Teatro del Liceo. Tuvo como oponente femenina, en el también difícil cometida de «Manon» a una excelente soprano, Angeles Velasco, quien haciendo también sus primeras galas en la ópera, mostró una voz limpia, potente, dúctil y bellísima, que unida a su juventud y encanto, resultó deliciosa para este romántico personaje. El papel de «Lescaut», corrió a cargo del barítono Juan José Escoto, que cumplió bien su cometido, y en los, restantes personajes que intervienen en este primer acto de la hermosa partitura de Massenet, lucieron también muchas cualidades y calidad de voces los cantantes: Carlos Luis Casteig, Daniel Más, Carlos de Nadaí, Carmen C. Castillero, Esther Casas e Isabel Luis Calvo con la colaboración de un nutrido coro de alumnos y alumnas del Conservatorio (clases de canto y conjunto vocal), bajo la dirección del maestro Ricardo Valls, con coreografía maestro Ricardo Valls, con coreografía de Juan Magriñá, con el ballet, fino y delicado lleno de gracia que ilustra este acto de la ópera «Manon», constituyendo entre todos, una magnífica muestra de la calidad organizadora del Conservatorio. José María Cabellud, en el reparto y distribución del premio y diplomas correspondientes al último curso, obtuvo la medalla de oro y el premio «Julio Batlle», para cantantes de ópera, ganado recientemente en un concurso de canto, en el mismo Conservatorio, así como dos diplomas correspondientes al curso 1963-64. Este magno festival celebrado el pasado viernes en el Teatro del Liceo de Barcelona, donde conocimos tantas y aplaudibles facetas que han hecho el continuado éxito del tenor Sariñenense, ofreció también la posibilidad de escuchar un cualitativo concierto a cargo de la orquesta del mismo Conservatorio, que, bajo la dirección del maestro José María Roma, interpretó un programa con obras, de Weber y Haendel». Nuestra felicitación a José María Cabellud por sus éxitos.

Nueva España – 22/04/1965.

Es en 1966 cuando se le concede el premio “Santa Cecilia”, un premio que se concedía cada cinco años a cantantes de ópera que finalizaban sus estudios en el Conservatorio del Liceo. En su actuación interpreta un “Lieders” de Scarlatti, aria de “Tosca” aria de “Madame Buterfly” y un fragmento de la “Arlesiana”: “La actuación de José María Cabellud, sorprendió a los más entendidos, por la potencia y afinación de su voz y por el alarde artístico en todos sus movimientos y situaciones comprometidas en escena, que resolvió siempre con emotiva sencillez. Un aficionado con maneras de divo, esto es lo que se comentaba en el publico después de la representación” (Sabadell, 7 de abril de 1966).

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Aquel año de 1966 estrena en La Farándula de Sabadell la ópera “Manón” de Massenet acaparando excelentes críticas: ”Cabellud demostró en su brillante actuación el dominio de una técnica depurada y una fina sensibilidad” (Taule-Viñas); “Demostró las excelentes cualidades de cantante y actor. Su voz es bonita y la juega con asombrosa ductilidad pasando del falset al tono natural hasta atacar el agudo, con una limpieza que sorprende” (15 de agosto Sabadell).

Al poco, José marcha a participar en el concurso internacional de Toulouse, donde interpreta unas diez piezas, estrenando un “Ave María” que había escrito el padre Gregorio Garcés, entonces organista de la Basílica del Pilar. Manuel Ignacio Yzuel Sanz escribe en su artículo “El Ruiseñor” en la revista “Monegros”, que Cabellud queda como semifinalista en el concurso de Toulouse.

Luego continua su viaje hasta Ginebra para realizar pruebas para unas grabaciones invitado por el suizo Mr. Voltás, representante de una importante firma discográfica. Voltás lo conoce en una representación de curso del Conservatorio Superior de Música del Liceo, en el escenario del primer teatro lirico de España, donde interpreta el segundo y tercer acto de “Faust”, de Gounod. Tras unas primeras pruebas en la “ciudad helvética” Cabellud emprende una nueva aventura en Suiza.

En suiza consigue un gran éxito actuando en el Gran Teatro de Ginebra. En una entrevista en el periódico Sabadell, agosto de 1966, relatan: “Deberá cantar fragmentos de óperas tales como “La favorita”, “Tosca”, “Manon”, “Faust”, “Bohemes”, “La Arlesiana”, etc…” En la entrevista, realizada por Juan Armengol, Cabellud resalta la importancia de salir al exterior “Debo salir al extranjero, puesto que aquí es muy difícil  poder trabajar debido  a la escasez de teatros de ópera”.  Finaliza la entrevista expresando su agradecimiento a Sabadell “Que me dio la oportunidad de debutar en lo que considero mi ciudad, actuación que me ha permitido entrar en contacto con el teatro de la Zarzuela de la capital, y el gran teatro de Ginebra, donde actuaré en la próxima temporada y asimismo en la televisión suiza y posiblemente francesa”. José María Cabellud, Un gran tenor nacido en Sariñena: “Ha sido contratado para actuar en la televisión suiza”.

En la entrevista “Breve diálogo con José María Cabellud” matiza que compagina bien su carrera con su trabajo en la construcción y explica como las pruebas con la casa “Atlántida” de Ginebra fueron bien, grabando un disco con canciones clásicas españolas y dos italianas y también “Cintas para los coches”. Respondiendo a Luis Papell, Cabellud explica que difícilmente lleguen a España las grabaciones, pue la casa “Atlántida” solamente tenía corresponsales en Suiza, Alemania y Norteamerica.

“Su casa fue el Liceo, donde más actuó” afirma Marga Cabellud “Una vez actuó en la iglesia de Sariñena junto a una soprano, fue durante unas navidades y cantaron clásicos”. Su hijo Pepo acudía de pequeño a sus representaciones y recuerda como anticipaba a sus compañeros de butaca la muerte de su padre en la próxima escena, aunque bien advertía que su muerte era de mentira. También el guarnicionero de Sariñena, Ángel Royo “Ramoner” guarda alguna anécdota de Cabellud, cuando, al salir de Sariñena el tren con destino a Barcelona, solo más coger el túnel antes de El Tormillo, arranca con una potente jota para sorpresa de todo el vagón. Una anécdota que no duda en recordar a la familia cada vez que se los encuentra por la calle.Sin título 3

En 1966, José participa en el IV concurso internacional de canto Francisco Viñas en Barcelona celebrado los días del 21 al 27 de noviembre. José María Cabellud participa como tenor con el número 40 interpretando las siguientes piezas:

  • 2 arias de oratoria: Frank En ce temps là (de «Les Beotitudes») y Verdi lngemisco (del Requiem».
  • 4 arias de ópera: Cilea E la solita storia (de «La Arlesiana»), Massenet Oh! dispar (de «Manón»), Danizetti Una Vergine (de «La Favorita») y Massenet Ah! non mi ridestor (de «Werther»).
  • 3 canciones: Calleja Granadinas, Caccini Amarilli y Schumann lch grolle nicht.

En 1967 actúa, como cantante, en el Teatro de la Zarzuela, con la comedia lírica de “La Chulapona”, donde se representa por 2 meses; compartiendo escenario con el actor cómico José Sacristán. También en 1972 actúa en el Teatro Español de Madrid, con  “La gran compañía de Zarzuela Tomas Bretón”. En la temporada de 1971-1972 participa en la obra “I puritani”, de Bellini, en el teatro Liceo de Barcelona. Se realizan tres representaciones de la obra donde José María Cabellud interpreta como tenor el papel de Sir Bruno Roberton. La obra, bajo la dirección de Renato Sabbioni y director de escena Dídac Monjo, cuenta con Eduard Soto como Lord Gualtiero Valton, Carlo Micalucci como Sir Giorgio, Luciano Saldari como Lord Arturo Talbo, Vicenç Sardinero y Attilio D’Orazi como Sir Riccardo Forth, Rosa Maia Ysàs  como Enrichetta y Cristina Deutekom como Elvira.

En el anteriormente referido artículo de Manuel Ignacio Yzuel Sanz “El Ruiseñor” de la revista “Monegros”, Yzuel escribe que el sencillo y noble Cabellud recibió la oferta de actuar en la Scala de Milán, ofrecimiento que rechazó, por la dificultad del idioma.

SABADELL. — Presentación del tenor sabadellense José María Cabellud en «La Farándula», con la representación de «Moñón».

 Ha sido puesta en escena con gran brillantez en el coliseo de «La Farándula» la ópera «Manon», de Massenet. En función de gala y patrocinada por el Ayuntamiento y la Caja de Ahorros, hizo su presentación ante el público sabadellense el tenor local José María Cabellud, medalla de oro y premio al mérito del Conservatorio del Liceo de Barcelona, en cuyo teatro actuó ya con franco éxito.

Completó la pareja central de la obra la excelente soprano Lina Richarte y los cantantes Escoto, Rico, Forcada, Soto y coro y orquesta de espectáculos del Liceo.

José María Cabellud demostró en su brillante actuación el dominio de una técnica depurada y una fina sensibilidad.

Para Sabadell fue un gran acontecimiento artístico, ya que nuestros conciudadanos esperaban la actuación del gran tenor, el cual no defraudó ni un momento el interés del selecto y nutrido auditorio, que llenaba el teatro.

TAULE-VIÑAS.

La Vanguardia 7 de agosto de 1966.

Sabadell. Sesión de gala en el Teatro «La Farándula».

Por la Compañía lírica de Pablo Civil fue presentada como función de gala en las fiestas del Aplec, la obra lírica del maestro Vives «Doña Francisquita», que fue interpretada con figuras representativas de la zarzuela, y protagonizada por el tenor sabadellense José María Cabellud.

El excelente timbre de voz y la educación musical de nuestro tenor, fueron ampliamente aplaudidos por el numeroso público sabadellense que acudió a la Farándula atraído tanto por la calidad de la obra de Amadeo Vives, como por la fama justamente lograda de nuestro tenor que demostró una vez más su excelente condición de cantante y su dominio en cualquier exigencia de partitura que se le confíe.

 T. V.

La Vanguardia 18 de mayo de 1967.

Concierto y distribución de diplomas y premios en el gran teatro del Liceo.

Después de la distribución de los premios que fue presidida por un buen número de personalidades, profesores y artistas vinculados al Conservatorio, el telón del teatro se levantó para la representación de fragmentos de los actos primero y segundo de la popular ópera «Marina», de Arrieta, que tuvo por intérpretes los alumnos más aventajados de las clases de canto del Liceo.

Destacó netamente por la pureza de su voz, la soprano Julia González, aplaudiéndose también las posibilidades del tenor José María Cabellud y del resto de los solistas, con Concepción Pérez, José Cruañas, Luis Pazo y Enrique Arrufat.

La Vanguardia 7 de abril de 1968.

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En 1971 participa en la Gran Gala Lírica con “Doña Francisquita”, en Molins de Rey. En el periódico de Sabadell, en la edición del 24 de octubre de 1972, José María cabellud “El arte por vocación” aparece en portada. Una reseña que resalta su gran figura y dotes operísticos, que además de su disco publicado preparaba uno en catalán: “Mi mayor deseo -aclaraba Cabellud- es dedicar unas horas al bel canto, corrigiendo defectillos que uno tiene. Estudiando nuevas ópera, zarzuelas y canciones. Superarse, en una palabra”.

En 1973 graba un LP con el sello Palobal “Romanzas de Zarzuelas” con la Orquesta de Cámara de Barcelona con el director, J. Casas Augé. Un Lp con diez temas donde interpreta El Trust de los Tenorios, Doña Francisquita, Los Gavilanes, Luisa Fernanda, El último romántico, La Chulapona,  La Generala, El Huésped del Sevillano y Adiós Granada. (http://datos.bne.es/edicion/biso0000551461.html) El trust de los tenorios. Jota «Te quiero» / Arniches, Álvarez, José Serrano — Doña Francisquita : de la Romanza de Fernando / Romero, Fernández, Amadeo Vives — Los gavilanes. Escena de la flor / Ramos Martín, Jacinto Guerrero — Luisa Fernanda. Romanza de Javier / Romero, Fernández, Moreno Torroba — El último romántico. Romanza / Tellaeche, Soutullo, Vert — La chulapona. Romanza / Romero, Fernández, Moreno Torroba — La generala. Romanza / Perrín, Palacios, Amadeo Vives — El huésped del Sevillano. Canto a la espada toledana, Romanza «Mujer de los ojos negros» / Luca de Tena, Reoyo, Jacinto Guerrero — Adiós, Granada : granadinas de la zarzuela «Emigrantes» / Pablo Cases, Barrera, Calleja.

También aparece Romanza, “Bella enamorada”. José M.ª Cabellud. Orquesta de Cámara de Barcelona.  Dir.: J. Casas Augé© 1973, Palobal LP 4.167 (Lp).

En breve, la compañía de zarzuela del maestro Damunt en el Romea.

El Teatro Romea abre de nuevo sus puertas al género lírico español con la presentación de la compañía de zarzuela del prestigioso maestro José M.» Damunt. El debut de la compañía se efectuará el próximo día 11 de junio con la representación de la popular opera “Marina”  en función homenaje a su creador el “divo”, fallecido recientemente Hipólito Lázaro.

El reparto para la función inaugural estará compuesto por la eminente soprano ligera Carmen Dueñas, divo tenor José Rius, el gran barítono Ramón Contreras y el bajo procedente del Teatro de la Zarzuela de Madrid, Esteban Astarloa.

La compañía anuncia como reposiciones las obras catalanas «Cancó d’amor i de guerra» y «La legió d’honor» y «El pájaro azul», entre las de repertorio.

El maestro Damunt presenta en esta ocasión a un plantel de nuevos valores. Aparte de los artistas mencionados en la función de debut, figura la eminente soprano Angelita Naves y Marieli Merino (recién llegada de América), el barítono Andrés Viñas, los tenores José Cabellud y Fernando Carmona, los actores Ramón Cebriá, Tomás Sánchez, Vicente Bon, José Gil y A. Buxaderas.

La Vanguardia 1 de junio de 1974.

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En palabras de Marga Cabellud, prácticamente su padre pasa de marchar de Sariñena, con una bicicleta, para trabajar como albañil a tener su propia empresa de construcción con más de cien trabajadores. José María Cabellud no deja de trabajar como albañil y empresario de la construcción. Sin embargo, su trabajo y dedicación a su familia le hace rechazar una gira por Italia que seguro hubiese relanzado su carrera a lo más alto del mundo de la ópera y la zarzuela española. Pues, años antes, José María Cabellud Novellón había conocido en Sabadell a Pilar Val Ezquerra, curiosamente natural de Lanaja, población cercana a Sariñena. Los dos aragoneses habían emigrado por trabajo a Barcelona donde se conocen, cortejan y acaban contrayendo matrimonio. Pilar había marchado, como muchas chicas de su época, a servir en casas de la capital condal. De aquel matrimonio nacen cinco hijos: Marga, Pepo, Marta, Teresa y Pili. Algunos nacen en Sabadell y las últimas ya en Sariñena donde regresa la familia Cabellud Val.

Lamentablemente, José María Cabellud Novellón fallece en 1978 en un accidente de tráfico a los 42 años de edad.

José María Cabellud Novellón era feliz cantando, eso siempre fue lo más importante para él y así lo reflejaba “Canto porque me gusta, porque necesito cantar”. Según Marga Cabellud “Cantaba alegremente trabajando en la obra, incluso cuando era más empresario que albañil y no dudaba en coger en cuanto podía el pico y la paleta”. Su gran potencial como tenor siempre estuvo presente en su vida, pero también supo tener los pies en el suelo, con su familia y empresa, incluso llegó a manifestar que no le gustaba la vida artística “No se hace otra cosa que viajar y viajar. Canto por afición, por deporte”.

Sin duda, la figura de José María Cabellud Novellón es la de un gran tenor, una voz portentosa y extraordinaria, con una proyección impresionante pero a la vez consciente que lo más maravilloso de cantar fue disfrutar y hacer feliz a los suyos. ¡Qué su voz vuelva a vibrar como el gran tenor que siempre será!.

Todo mi agradecimiento a la familia Cabellud Val.

Marisa Sanz Anoro (1938-2007)


Marisa fue una persona muy querida en Sariñena. Sin duda fue el alma y el corazón vivo del hotel Anoro de Sariñena, un hotel que durante décadas fue centro neurálgico de la villa y puerta de entrada a la localidad, por donde pasaron infinidad de viajeros y visitantes. Pero además, Marisa fue una persona comprometida con el pueblo y con su gente. Una extraordinaria mujer cuya memoria y recuerdo es nuestro mejor homenaje.

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Su madre María Luisa Anoro Casañola, natural de Sariñena, nació en la Fonda Casañola, abierta en 1900 por su abuelo Jorge Casañola Casabón y que en los años veinte, Miguel Anoro Pueyo, padre de María Luisa, convirtió en el conocido Hotel Anoro. Desde muy joven María Luisa trabajó en el negocio familiar hasta que comenzó la guerra civil y la UGT socializó el hotel durante la contienda, periodo que sirvió de alojamiento a los mandos del aeródromo de Alas Rojas. Además, su padre Miguel Anoro Pueyo fue hecho preso al poco de estallar la guerra y María Luisa, que tenía  22 años, se quedó sola con su madre. Su hermano, Luis Anoro Casañola, había sido administrador de casa Bastaras, familia terrateniente propietaria de la Cartuja de Las Fuentes, y se había ganado la animadversión de la gente más humilde al haberse prohibido la caza en tierras del rico hacendado, actividad que practicaban sobre todo las familias más humildes para dar de comer a sus hijos. Aquel odio lo terminó pagando su padre, pues entonces Luis trabajaba en Huesca para Automóviles La Oscense. Afortunadamente, y con la ayuda de algún miembro del comité local, Miguel Anoro pudo salir de la cárcel indemne, aunque estuvo a punto de morir fusilado.

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Miguel Anoro y Marisa.

En aquel ambiente bélico, María Luisa conoció a Juan Sanz Benito, que había llegado a primeros de agosto como conductor del Comandante Reyes, jefe del campo de aviación “Alas Rojas” de Sariñena. Juan llegó al hotel y quedó enamorado a primera vista de María Luisa. Cuando pudo, ayudó a Miguel Anoro a salir de Sariñena con su mujer, María Casañola, y su hija María Luisa, y las llevó a Barcelona, donde había emigrado hacía tiempo el hermano de Miguel, Manuel Anoro.

Juan Sanz Benito había nacido en Barcelona, de donde era su padre, Juan Antonio Sanz. Pero su madre descendía de Sariñena. Juan Sanz, por tanto, seguía teniendo familia en Sariñena, entre otros Ángel Benito Vicente, que regentó un puesto de periódicos y revistas durante años en la calle Dato. Es posible que sus conexiones familiares llevaran a sus superiores a destinarlo como conductor de confianza del Comandante Reyes, dado que Juan, antes de la guerra, trabajaba ya como policía secreta de la Generalitat.

 

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María Luisa y Juan se casaron en enero de 1937, en Barcelona, primero por lo civil y, al día siguiente, en secreto, por la Iglesia, ceremonia que celebró el rector del seminario de Gerona. Al año siguiente nació Marisa Sanz Anoro en el Estartit, Gerona, un 14 de mayo de 1938. Sin embargo, Marisa siempre se sintió sariñenense y aragonesa.

Tras la contienda, la familia Sanz Anoro huyó a Francia por Portbou, aunque pronto regresaron por el país vasco. Juan acabó preso en Bilbao mientras Marisa y su madre volvieron a Sariñena. A su regreso encontraron todo el hotel desecho y arruinado. A pesar de todo, volvieron a rehacer el hotel y sus puertas volvieron a abrirse. Juan estuvo dos meses recluido en Bilbao depurando responsabilidades, y al no tenerlas, fue liberado y quiso juntarse con la familia. Pero el hermano mayor de María Luisa, Luis, se negó a recibir “al rojo que se había casado con su hermana” y Juan tuvo que pasar dos años viviendo solo en Zaragoza, donde trabajó como camarero del Plata, donde adoptó el apodo de “Pitt”. Dos años más tarde, en 1941, pudo la familia volver a estar unida en Sariñena y, en 1942, nació su segunda hija, Pili.

Juan Sanz y el FC Sariñena

Juan Sanz dirigiendo una sesión de estrategia deportiva con el F.C. Sariñena

Juan Sanz había nacido en una familia burguesa, pues su padre había sido un próspero empresario. Al volver a Sariñena, no era nadie. Su suegro, Miguel Anoro, seguía siendo el dueño del hotel. María Luisa regentaba el hotel con su padre, sobre todo tras la muerte de su madre, María Casañola, en 1945. Juan se encargó especialmente del servicio de transporte, pues el hotel tenía su pequeño autobús para transportar viajeros desde la estación de Sariñena al pueblo. Así que, sobrado de horas, y siendo todo un artista, se dedicó a otras tareas.  Juan fue todo un referente de aquella época en Sariñena, revolucionando el ambiente cultural y deportivo. Fue entrenador del F.C. Sariñena, cronista deportivo del “Nueva España” de Huesca –donde firmaba sus crónicas como “Juanito”–, y miembro muy activo de la federación. Como tocaba el violín desde su infancia, junto con el maestro José Guioni Lavetti, hicieron la primera agrupación musical de Sariñena. Entrenó a toda una generación a tocar de oído al crear la  primera rondalla de jotas de Sariñena. Realizaron las primeras actuaciones en el antiguo cine Victoria, donde cantaban y bailaban jotas. Marisa Sanz Anoro comenzó a dar sus primeras voces como cantadora de jotas, haciendo pareja con Domingo Lana Novellón. Juan también organizaba teatro y Felipe Fabana era la pareja artística de Marisa. Con la idea de mejorar su economía, también se dedicó a pintar. Hizo cientos de cuadritos con escenas cubistas de toreros que luego mandaba a Jaca donde las vendían las tiendas a los turistas franceses, tarea en la que le ayudó Salvador Trallero Galicia. Para tal actividad, rescató su nombre artístico “Pitt”, con el que firmaba los cuadros. Y, en esa inquieta búsqueda de su propia “empresa”, llegó incluso a criar y vender canarios, actividad que le reportó más ocio que negocio. Juan murió en octubre de 1957 tras una enfermedad final relacionada con su diabetes. Habían sido 16 años de intensa vida en Sariñena que marcaron a mucha gente, sobre todo a Marisa, que siempre adoró a su padre.

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Marisa haciendo teatro con Felipe Fabana.

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Marisa

Marisa estudió en las escuelas nacionales y más tarde en el recién abierto colegio de la Milagrosa de Sariñena, de las Hijas de la Caridad, para marchar luego como interna al colegio de Santa Ana de Zaragoza, donde terminó el bachillerato elemental. De vuelta a casa, continuó haciendo mecanografía, contabilidad y otros cursos que las monjas ofrecían a las chicas en la década de los cincuenta, mientras se convertía en una verdadera hostelera a pesar de su juventud. Tras la muerte de su padre, tuvo que hacerse cargo del hotel Anoro. Marisa hacía de cocinera, de gestora, de contable… era la cara amable del hotel Anoro, la puerta abierta de Sariñena, donde todos entraban cuando llegaban a Sariñena. Había gasolinera y transporte al barrio de la Estación para los viajeros del tren. Mariano Alegre era el chófer y también tenían algo de tierras que llevaba Manolo el Sete, mientras Jorge, el Popilo, cultivaba la huerta.

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Marisa en primer plano,  detrás sus primos hermano: de pie, Jorge Anoro Abenoza; segunda fila José María Edo Anoro, Miguel Anoro Abenoza, María Anoro Rapún y Luis Anoro Rapún.

A aquella puerta de entrada que era el hotel fue donde llegó perdido Mariano Yzuel Abadía, natural de Aruej, Villanúa, cerca de Canfranc. Había salido de casa con su moto y acabó en Sariñena, donde conocía a Fidel Bailo, entonces secretario del ayuntamiento de Sariñena. Fidel lo llevó al hotel para alojarlo y allí conoció a Marisa. Él con 24 años y ella con 20 iniciaron una relación que acabó en matrimonio tras seis meses de noviazgo e intercambio de cartas. Se casaron el 7 de marzo de 1959 en la zaragozana iglesia del seminario  de San Carlos Borromeo, celebrando el banquete en la Posada de las Almas. Tuvieron siete hijos: Juan, Pepe, Luisa Mari, Manolo, Miguel, Kike y Javi.

Marisa y Mariano crearon el Hostal Ylsa, comprando poco a poco el patrimonio de los Anoro. Este establecimiento fue el gran referente de la hostelería de Sariñena, sobre todo tras la apertura del bar en 1960, con un estilo moderno, música de sinfonola y barra donde podían alternar los jóvenes de ambos sexos en un ambiente de respeto y alegría. Cientos de parejas de Monegros celebraron su boda allí y cientos de niños tuvieron en aquellos comedores el banquete de su primera comunión.

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Postal Hostal Ylsa

Marisa siempre estaba de puertas afuera ayudando a los demás, un gran lado humano que era para lo bueno y para lo malo. Asistía a los partos ayudando al practicante, Domingo Pardo El Chespe y, a veces, se llevaba a su hija Luisa María –“Vamos, qué viene la cigüeña”- pero Luisa María nunca la veía –“¿Dónde está la cigüeña?”-, respondía. También asistía en los accidentes, socorría y ayudaba con Mariano mucho antes que llegase la Cruz Roja. Entraba en las casas cuando yacía muerta alguna anciana solitaria y amortajaba a los muertos cuando se lo pedía alguna familia. Marisa siempre estaba dispuesta para los demás, sin dudar en acoger personas solitarias o desamparadas.

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Marisa y Mariano con sus hijos.

Marisa fue concejal por UCD durante la legislatura 1979-1983, en plena transición española, bajo la alcaldía de Antonio Torres Asín. Con ella se comenzó a planificar la residencia de la tercera edad y se gestó la escuela municipal de jotas, participando en la creación y fundación del grupo folclórico Aires Monegrinos. También creó la asociación de padres y madres de Sariñena cuando se hizo el instituto de educación secundaria Gaspar Lax. Con la celebración del XXV aniversario de aquellas primeras elecciones, a Marisa se le hizo entrega de una placa por su paso como concejal pues fue la primera mujer concejal del ayuntamiento democrático de Sariñena.

En 1983 se separó de su marido y marchó con sus siete hijos a Zaragoza. Allí se hizo cargo de la cafetería de la Delegación de Hacienda, al lado de la puerta del Carmen, que regentó con su hijo Pepe y el trabajo y el apoyo laboral del resto de sus hijos. Allí fue cocinera 25 años hasta su jubilación. En la cafetería daban unos 200 desayunos y unas 190 comidas al día. También estuvo, muy poco tiempo, en el Club Náutico de Zaragoza, que lo llevaba su hijo José Luis. Una vida dedicada a la hostelería que se le reconoció en el año 2000 cuando la Asociación Provincial de Huesca de Hostelería y Turismo le premió con la insignia de honor.

En Zaragoza gozó de una extraordinaria actividad. Una mujer vital, imparable, dinámica, que creó la asociación ASDA de separados y divorciados de Aragón, una asociación que buscaba ser un lugar de encuentro y que organizó diferentes actividades, cenas y excursiones. Fue voluntaria en el Teléfono de la Esperanza en Zaragoza, en el APA del Colegio Calasancio y en el Centro Maín de las salesianas del Actur, donde dio clases de alfabetización. También participó en la creación de la asociación de mujeres Boira del Actur, de la que fue su secretaria y miembro directivo.

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Marisa con su hijo Juan en Camerún.

Viajó varias veces a Nueva York donde su hijo Juan estuvo de sacerdote, pues Juan era escolapio. Juan también estuvo de misionero en Camerún y Marisa fue a verlo. En ambos lugares causó una gran impresión por su capacidad de empatizar y comunicarse con personas de distintas lenguas y culturas, aún sin dominar el idioma. Dos de sus hijos, Manolo y Miguel, se casaron con chicas de Nueva York, lo que le llevó de nuevo allí para la boda del primero con Jessica en 1989 y para cuidar en Manhattan a su nieto Andrés, hijo de Miguel y Damaris, durante sus primeros seis meses en 1997. Hacerse presente en la vida de sus nietos (llegó a conocer a 11)  fue una de las etapas más felices de su vida, una vida entregada a su familia, que convocaba cada domingo alrededor de una mesa generosa y sabrosa en los dos pisos que habitó en Zaragoza, donde el espacio se quedaba siempre pequeño para tan gran familia.

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Marisa con su hijo Juan cantando jotas. 

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Jesús Budios, Antonio Torres y Marisa.

En abril del 2007 la Rondalla Aires Monegrinos realizó un homenaje a Marisa junto a Jesús Budios. Marisa siempre llevó muy adentro la jota, amenizando las bodas y celebraciones que se hacían en el hotel y educando a sus hijos en este arte. Cuando terminaban los banquetes de boda, para la sobremesa, Marisa se quitaba el delantal y salía de la cocina con alguno de sus hijos con la guitarra y siempre comenzaba cantando la jota de “Los Labradores”. Marisa conoció a los cantadores el Pastor de Andorra y a Mariano Fonts, y fue amiga del estudioso y médico Fernando Solsona Motrel. Marisa fue una apasionada de la jota, siempre orgullosa de ser aragonesa.

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Marisa murió a los 69 años de edad, el 15 de noviembre del 2007, víctima de un cáncer. Queda su gran recuerdo y su familia, una gran saga, que llevan en el corazón el gran centro neurálgico que fue el hotel Anoro, hoy Hotel Sariñena. Una parte de la historia reciente de Sariñena donde Marisa fue todo un referente, sin duda una persona excepcional que perdurará en la historia y memoria de la Villa de Sariñena.

Gracias a Luisa María Yzuel Sanz por todo lo contado y a Juan Yzuel Sanz por ser parte de este artículo, correcciones, aportación y redacción.

Joaquín Ruiz Gaspar y Juan Yzuel Sanz.