Archivo de la categoría: patrimonio

Os Monegros, 15 años


15 años recorriendo Los Monegros, sus gentes, pueblos y paisajes, recogiendo parte de su extensa cultura, tradiciones y memoria. Siguiendo tantos pasos, de gente fuerte y humilde, aprendiendo de sus duras manos y arrugas de sabiduría, sintiendo todo lo que heredaron de sus antepasados, sus experiencias y conocimientos de toda una forma de entender, comprender y sentir la vida.

15 años tratando de sembrar en los surcos abiertos de una tierra cuarteada, dura y seca, en la inmensa aridez con los brazos abiertos, aguardando la lluvia que tanto se hace rogar. Viendo los campos cambiantes en sus continuos ciclos, como viendo las vidas pasar y descubrir sus huellas en cada montón de piedras amontonadas a los lados de los campos, en las espaldadas masadas o en las abandonadas balsas.

Son años de luces y sombras, de boiras y cierzeras, de días soleados y noches estrelladas. Son muchas las caídas y tropiezos, de perderse en caminos, en cruces y desvíos, hasta descubrir una imponente sabina que te hace levantar la vista y saber que el camino recorrido ha valido la pena.

De sentir sus raíces, su palpitar que te permite soñar y volar, surcar paramos únicos y singulares.

Os Monegros es un proyecto personal, independiente, sin ningún tipo de ayuda y que comparte libremente artículos, investigaciones, entrevistas y escritos varios. Acumulando y atesorando un amplio archivo en una plataforma digital que llega a todas partes del mundo. Un lugar de encuentro, donde opinar y criticar, de utilizar, apoyar u obviar, un lugar de paso donde siempre estás invitado a quedarte y regresar.

15 años donde compartir, donde contarnos nuestras historias y recuerdos, como sentados en la vieja cadiera al calor del hogar o reunidos a la fresca en una noche de verano.

Años de ilusiones y frustraciones, de un camino donde uno no sabe a dónde va. Donde encontrarse con la gente da sentido a todo, pues la vida es un camino y lo importante es el recorrido.  

Alegría y sufrimiento, sequias y cosechas perdidas, sed y hambre, guerras, malditas guerras y tantas ausencias. Tanto pasado que ahora lloran los pueblos viéndote marchar, las casas vacías, calles desiertas y escuelas cerradas, sin las risas por las plazas ni en los pequeños parques ni en las viejas eras.

15 años de la salamanquesa de Los Monegros, paciente, tranquila, de estudiados pasos, serena y astuta, contemplando el devenir de nuestros pueblos y hogares, testigo de este mundo rural tan poco valorado y tan amenazado.

-¡Ay!, mis queridos y amados Monegros-, pues como decía José Antonio Labordeta -Que de los pobres nunca hay un amigo, hay un amigo siempre de los más ricos y a esos les llevan agua y cordericos- Y van pasando los años entre proyectos de centrales o basureros nucleares, de delirantes proyectos de mega casinos o de llenar todo de molinos eólicos. Parece que seguimos sin querer esta tierra, sin aupar definitivamente esta tierra. Continuaremos a pesar de vuestra inquina a un bello territorio de áridas estepas y saladas lagunas, de espacios abiertos y curiosas formaciones geológicas, de torrollones y barrancos que asemejan desiertos, sierras donde perderse y preciosos sabinares. Patrimonio y tradiciones, una cultura ligada a la sed que ha marcado el carácter de la gente. -¡Pues aún no han vencido!- y seguiremos resistiendo con rasmia y sin reblar haciendo ciertas tus grandes palabras, gran poeta, -De esta tierra hermosa dura y salvaje haremos un hogar y un paisaje-.

Gracias a todas las personas que hacéis posible Os Monegros. Gracias, muchísimas gracias.

2006-2021, 31 de marzo, decimoquinto aniversario de Os Monegros.  Aridez.

Joaquín Ruiz Gaspar

Responsable de Os Monegros.  

Puentes de guerra, Sariñena


La historia de los puentes sobre el Alcanadre, a su paso por Sariñena, es una mirada a la lucha contra el tiempo, contra la naturaleza y las guerras, una mala relación que nos ha ido dejando un montón de hechos y sucesos que repasamos acercándonos a nuestro río Alcanadre. Sobre todo, los últimos puentes desaparecidos, destruidos por las fuerzas republicanas en su huida ante la avanzada militar del bando nacional. Puentes que han sido grandes obras de ingeniería y que respondían a construcciones de gran belleza que, lamentablemente, no han llegado a nuestros días.

Artículo enmarcado en la serie sobre la guerra civil en Sariñena

Carros y caballerías, 1920. Puente sobre el Alcanadre, Sariñena.

A su paso del río Alcanadre por Sariñena todavía quedan restos de viejos puentes medievales a los pies de la ermita románica de Santiago, en el antiguo camino que iba de Sariñena a la ermita, viejo ramal del camino de Santiago.

Los puentes de cantería

La ermita románica está considerada del siglo XIII pero existen indicios que se encuentra asentada sobre restos anteriores. Para Antonio Naval Mas la ermita sugiere «la existencia de algún puente en ese lugar, al menos en los siglos XII y XIII en que ya existía esta» citando a A. Ubieto Arteta en Los pueblos despoblados II (Naval Mas, Antonio. Construcciones para la Historia del Somontano en el Alto Aragón Huesca, Cremallo Edición,1996, ISBN: 84-87131-01-8, 375pp., fotogrs, dibujos, plegable.). Por ello, asociada a la ermita se construye el puente o quizá pudo haber sido anterior a la misma, a su primogénita construcción. Hay quien data un primer puente en el siglo XI.

Aquel puente respondía al puente de San Jayme/San Jaime, que unía la ermita de Sariñena por el camino o carrera San Jaime, actualmente camino de Santiago, con Sariñena. Su primera referencia responde a un documento de 1313, relativo a la «Relación de los bienes de la iglesia de San Jaime de Sariñena» (Archivo Histórico Nacional, CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.659,N.13).

Existen otros documentos que se refieren a la carrera de San Jaime, como un del 7 de enero de 1451 por el cual: «Antón Bonet, vecino de Sariñena, se obliga a pagar al monasterio de Sigena un tributo perpetuo anual de doce dineros jaqueses por la fiesta de Todos Santos, por una faja en la huerta de dicha villa, en la carrera de San Jaime» (Monasterio de Santa María de Sigena. ES/AHPHU – S/000030/000005) o del 8 de enero de 1451 «Pedro Ferrer, vecino de Sariñena, se obliga a pagar al monasterio de Sigena un tributo perpetuo anual de dos sueldos, dos dineros jaqueses por la fiesta de Todos Santos, por un huerto en la huerta de dicha villa, en la carrera de San Jaime» (Monasterio de Santa María de Sigena. ES/AHPHU – S/000030/000013).

En 1442 se debe de construir de nuevo un puente en la misma zona y quizá aprovechando el existente. Hay un documento de aquel mismo año que autoriza a la construcción de un puente sobre el río Alcanadre: «Doña María, a 17 de agosto de 1422, autoriza a los de Sariñena la construcción de un puente sobre el río Alcanadre; para ello concede el cobro de un óbolo sobre cada bestia gruesa que transite, y dos sueldos y seis dineros por cada cien cabezas de ganado menor, un óbolo por peatón y un dinero por jinete.» (Cfr. Ricardo DEL ARCO, Cuaderno de Privilegios reales de la villa de Sariñena. Zaragoza, 1948).

Por concesión de la misma Reina que permitió su construcción a principios del siglo XV, los de Sariñena podían cobrar un impuesto a cuantas personas y animales pasaran por el puente.»

Naval Mas, Antonio.
Sariñena, villa histórica de ferias y regadíos.

Antonio Naval Mas lo describe como uno de los más largos del Alcanadre, con un tablero de más de 75 metros y una altura en torno a los 15 metros: «Al menos tuvo 6 arcos, a los que habría que añadir otro, quizá más pequeño, en la orilla derecha».

Alzado puente medieval Sariñena. Antonio Naval Mas.

Antonio Naval Mas a través de los restos de tres de las pilas y sus estribos reconstruye lo que debió ser el puente. Es por medio de la anchura del estribo izquierdo, de 3,7 metros, por lo que deduce la longitud del tablero. La pila derecha presenta tajamar y el estribo de la izquierda presenta el arranque de un arco «y en la base ha desaparecido la aleta que permitía el encuentro del tablero con el alto del acantilado donde debió ensancharse bastante». Además «las pilas tenían tajamar y espolón, o proa y popa, que no estaban incorporadas al tablero al no ser rasantes sus cimas».

Planta puente medieval Sariñena. Antonio Naval Mas.

Restos visibles en la imagen del vuelo de 1927.

«Solamente restos es lo que queda de un monumental puente de los dos que ha tenido. Dada su altura la anchura de cauce y la inconsistencia del terreno sufriría en diversas ocasiones los embites del río que res quebrajó su estructura. Parece que ya hubo uno coetáneo de la construcción de la ermita de Santiago, y se puede afirmar con toda probabilidad que en este punto o en otro del entorno habría algún sistema para atravesar el río en épocas anteriores.» (Naval Mas, Antonio).

De aquellos restos, Antonio Naval Mas señala que «Lo conservado, que son los estratos bajos, parece obra homogénea de sillares en hiladas de 40 centímetros , aunque las hay de menor altura. Los largos de los sillares oscilan en torno a la mediodía de una vara, siendo como siempre más largos en los bajos y no faltando los que tienen dimensiones como si estuviesen puestos a soga. Los hay almohadillados, y, a veces, se asentaron con pequeños cantos . Cajeaban conglomerados duros de cal y cantos».

Restos del viejo puente de cantería. Fotografía Antonio Olivan Millera.

Por otra parte, estos restos también son descritos por el Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés, quedan reducidos a las pilas correspondientes a los 5 ojos que tuvo la construcción, pilas «construidas en sillería y mampuesto grosero (este último puede corresponder a reparaciones posteriores). Las arcadas originales debieron de ser de medio punto. En el estribo de la orilla derecha se abrieron dos hornos de cal de forma circular, construidos en adobe, con una abertura en la parte baja para el combustible. Estas boqueras y el frente donde se abren son de sillarejo lavado.” Tristemente, los restos van deteriorándose ante la desidia y el abandono.

Este puente «Sería el que en todo o en parte vio Labaña y cuyos restos están junto a la ermita«, apunta Antonio Naval Mas (Sariñena, villa histórica de ferias y regadíos.). Pues, en 1611, el geógrafo portugués Labaña recoge algunas impresiones a su paso por Sariñena describiendo que: «Está asentada en llano a lo largo del río Alcanadre, a mano derecha, sobre el cual tiene un puente muy bueno y encima de él un azud muy bien hecho». Naval Mas, Antonio.


Restos del puente san Jayme. José Cardús. Año 1975.

Igualmente lo debe contemplar Pedro Blecua y Paul, en su Descripción Topográfica en 1792, en la cual recoge la presencia de dos puentes de cantería y ladrillo en la villa de Sariñena: «situada en una gran llanura entre los ríos Alcanadre y Flumen (que tienen dos puentes de cantería y ladrillo». Por lo que, gracias a este testimonio, en aquella época Sariñena llegó a contar con dos puentes de obra mayor.

En un croquis topográfico de Sariñena y algunas localidades colindantes de 1824 se puede apreciar la localización en aquella época del puente.

Croquis topográfico de varios montes en términos de la villa de Sariñena, Castelflorite y otros lugares, para conocimiento de su posición y deslindes. Plano (31 x 60,5 cm) de la Chancillería de Aragón (año 1824) depositado en el Museo Histórico Provincial de Zaragoza.

En 1827 el «hermoso puente de cantería» sufre gravísimos daños por una fuerte riada, que, atendiendo a noticias posteriores, lo deja destruido. La riada afecta principalmente el cimiento de una de sus pilastras y su falta de reparación lo debe de terminar destruyendo. Por ello, su reconstrucción en 1833 se encontraba complicada por falta de recursos, en una Sariñena que también presentaba problemas económicos en la construcción de su iglesia colegiata, circunstancia recogida por José Torner: «En 50 años no ha podido concluir su iglesia colegial, principada a últimos del siglo pasado, bajo las trazas del arquitecto D. Agustín Sanz, ni en 6 poner una sola piedra en el hermoso puente de cantería que les destruyo el río, por no haber atendido a reparar el cimiento de una de sus pilastras. Este puente que estaba a ¼ de hora de Sariñena sobre el río Alcanadre, es de necesidad absoluta no solo para la villa, sino para todo el país. (Torner, José (1833), Diccionario geográfico universal, t. 8, Barcelona).

De aquella necesidad, en 1834 hace reivindicación el secretario del Gobierno Civil de la provincia de Huesca Félix Sánchez Fano «De resultas de las abundantes lluvias que han sobrevenido de pocos días a esta parte» a que, entre medidas y distintas reivindicaciones, “no se descuide la hijuela del correo de Ayerbe ni la construcción del puente de Sariñena sobre el río Alcanadre, para facilitar el paso a la ermita de Santiago, en donde se podía establecer un cementerio mayor que el actual” (Extracto del parte que remitió Félix Sánchez Fano, secretario del Gobierno Civil de la provincia de Huesca, por ausencia del gobernador, con fecha 11 de mayo. Gaceta de Madrid, 2 de junio de 1834).

En 1845 Madoz apunta a un puente de madera «en el Alcanadre había un puente de madera de 4 arcos y 24 palmos de elevación«. Antonio Naval Mas plantea que debió de construir un puente de madera para sustituir el anterior de cantería. Lo ubica en la misma zona donde se encuentra el actual puente de Sariñena «Allí donde existe una pequeña edificación de reciente construcción con antelación había restos de algo que recordaba la desaparecida pila de un puente. Sería el de madera al que se refería Madoz».

Pero poco duró aquel puente de madera, a tenor de la información publicada en El Heraldo en su edición del 6 de octubre de 1852: “Que el rio Alcanadre arrebató también el puente de madera de Sariñena”.

Igualmente se sufrieron avenidas del Alcanadre en diciembre de 1879, circunstancia recordada por el Diario de Huesca del 10 de diciembre de 1912 “Los daños hechos por los temporales en la parte baja de nuestra provincia, decía que en Sariñena se llevó el río el puente de hierro, valorado en 10.000 duros, y en las huertas hizo bastante daño”. Quedando afectado el puente de Sariñena, tal vez uno provisional de hierro.

“El señor conde de Toreno dio cuenta también de haber destinado una cantidad para la reconstrucción del puente de Sariñena.”

El Imparcial, 31 de octubre de 1879.

“El gobernador civil de aquella provincia, ha dado las gracias al ministro á nombre de los desgraciados que han sufrido por las inundaciones de Sariñena, Fraga y pueblos de la ribera del Cinca.”

El Pabellón Nacional, 31 de octubre de 1879.

Restos de la pilona del puente del siglo XIX. Naval Mas, Antonio.

Otros restos

No son los únicos restos, pues aguas arriba, justo por encima de la ermita, hay restos del antiguo azud de Sariñena y aguas abajo de Sariñena, poco antes de llegar a la zona de la desembocadura del barranco de Malfaras, hay restos de pilastras de sillerías de un viejo puente.

El puente metálico parabólico de 1880

El antiguo puente de Sariñena es obra de Joaquín Pano y Ruata y respondía a un puente metálico de arcos parabólicos, como los desaparecidos puentes de Ontiñena, Graus y Monzón. Construido en torno a 1880, en una comunicación del ingeniero Joaquín Pano a Magin Cornet, la Maquinista Terrestre y Marítima, se manifiesta su intención de introducir innovaciones “Disponer las juntas como en el puente de Sariñena” (Los puentes parabólicos de hierro y el ingeniero D. Joaquín Pano y Ruata (1849-1919) Pilar Biel Ibáñez y José Luis Pano Gracia).

En el Diario de Avisos de Zaragoza, del 13 de octubre de 1873, encontramos como ese mismo año es señalado con la colocación de aquel puente de hierro sobre el Alcanadre: «Realizándose esta delicada operación sin contratiempo alguno bajo la dirección de D. Juan Escala, dependiente de la Maquinista terrestre y marítima de Barcelona, constructora del viaducto. El tramo único de que consta, del género de celosía, sistema americano, y que mide 28 metros de longitud, avanzó majestuoso a impulsos tan solo de seis hombres, en medio del gentío que desde ambas riberas admiraba la hermosa perspectiva del puente, adornado de las obligadas banderas, y no menos los prodigios de la mecánica aplicada para poner en movimiento seguro y ordenado tan enorme peso. Satisfechos deben hallarse los Sres. D. Francisco Mirallas Paño y D. Alejandro Torres, Alcalde y concejal que fueron del Ayuntamiento que en mayo último acordó la construcción de una obra de tan grande interés local, y es bien seguro que al ver realizado aquel pensamiento habrán olvidado los disgustos que como comisionados del municipio han tenido que arrostrar, venciendo los muchos obstáculos que la indo le especial de esta clase de obras y la fuerza de las circunstancias por que el país atraviesa han levantado. El vecindario a su vez puede hallar se satisfecho de la acertada inversión dada a los fondos municipales.»

Gracias a el Diario de Huesca del 31 de julio de 1916, sabemos que en 1883 aún estaba en plena construcción. En su sección hemeroteca “Hace 33 años” recoge como el 31 julio de 1883 “Trabajaban en la colocación del puente de hierro sobre el Alcanadre en las inmediaciones de Sariñena, según proyecto del ingeniero don Joaquín Pano”.

Sin embargo, el puente de Joaquín Pano Ruata no es el primer puente de hierro sobre el Alcanadre a su paso por Sariñena. El 28 de octubre de 1879 una gran avenida destruye el anterior puente de hierro de Sariñena, tal y como queda recogido en el Diario de Huesca 30 de octubre de 1879: “El Alcanadre experimentó una importante crecida, arrastrando el puente de hierro de Sariñena”.

“Terrible avenida del Alcanadre. Arrancado y arrastrado el puente de hierro de esta villa. Tememos hayan acontecido desgracias en los pueblos ribereños La corriente ha subido en el cauce del rio 7 metros sobre su nivel ordinario.”

El corresponsal. Diario de Huesca – 30 de octubre de 1879.

De la misma manera lo comunica el Correo de Madrid del día 30 de octubre de 1879: “El río Alcanadre ha destruido y arrasado el puente de hierro de Sariñena, cuyo coste era de 10.000 duros. Es seguro que han ocurrido desgracias personales en los pueblos de la ribera, y que los destrozos en la huerta han sido inmensos. El tren correo que salió a las diez de la mañana de Barcelona se halla detenido entre Selgua y Sariñena, por estar interrumpida la vía por las aguas. Estas han tenido una subida de siete metros sobre su nivel ordinario”.

La avenida causa grandes daños en diferentes localidades sumándose a un año malo de cosechas: “Vacíos los graneros por la total pérdida de la cosecha del pasado año; sin esperanzas sobre el presente, pues en los yermos campos la lluvia no abrió blando lecho a la semilla; agotados los recursos de la caridad privada; en forzada holganza los hombres útiles al trabajo; apurados hasta los más rudimentarios medios de alimentación, el hambre arroja de sus hogares a los habitantes de algunos pueblos del Bajo Aragón, de Los Monegros, Sariñena y Tamarite” (Diario de Avisos, 23 de noviembre de 1879).

SARIÑENA 29 DE OCTUBRE.  

Escríbole a V., señor Director, bajo la triste impresión que me produce la terrible avenida del rio Alcanadre. Temíamosle ayer cuando el deshecho temporal duraba horas y más horas y las tormentas se sucedían unas a otras sin interrupción, arrojando gran cantidad de agua sobre esta ribera y a lo que ahora se ve sobre toda la cuenca hidrográfica del rio que riega nuestra huerta. Más de siete metros ha subido el agua sobre el nivel ordinario de la corriente, y ante esta devastadora avalancha de agua, ni puentes, ni árboles, ni diques, ni murallas han resistido su destructor ímpetu.  

Corresponsal de Sariñena. Diario de Huesca – 30 de octubre de 1879.  

Aquello lleva a la necesidad de construir un puente provisional, esta vez de madera, aunque lamentablemente poco dura. El “Diario de Avisos” de Zaragoza del 2 de noviembre de 1879 da cuenta de su destrucción: “Las avenidas de los ríos Cinca, Gállego y Alcanadre, por efecto de los últimos temporales, han ocasionado perjuicios de consideración de aquella provincia y han arrastrado el puente provisional de madera construido en Sariñena (que sustituía al puente de hierro arrasado en la inundación del mes de octubre)”. Mismamente el Diario de Huesca, del 2 de diciembre de 1879 comentaba “La corriente de las aguas destruyó y arrastró el puente provisional de madera construido con no pucos sacrificios en sustitución del que desapareció en la desgraciada noche del 28 de octubre”. El recuerdo de aquel suceso volvió a aparecer en la sección “Hace 33 años” del Diario de Huesca del 7 de diciembre de 1912 “En Sariñena destruyó y arrastró el puente provisional de madera, sustituto del que desapareció el día 28 de octubre último”. Igualmente, la sección “Hace 33 años” Diario de Huesca del 10 de diciembre de 1912, recuerda: “En Sariñena se llevó el río el puente de hierro, valorado en 10.000 duros, y en las huertas hizo bastante daño”.

El 5 de noviembre de 1879 se produce un hito en la historia sariñenense, tras seis años de reivindicaciones, el ministro de fomento remite un telegrama a José Paraled Domingo, presidente del ayuntamiento de la villa de Sariñena. El puente  sobre el río Alcanadre destruido por las aguas, va a ser inmediatamente reconstruido por cuenta del gobierno: «Madrid 2 a las 2 y 51 minutos de la tarde. -Don José Paraled.- Ofrecido ministro Fomento reconstruir puente de esa villa seguidamente. Franco.)».

            Ver a un pueblo como el nuestro que hace seis años, seis años solo, señor director, se impuso tan enorme sacrificio por construir un puente, tan necesario al cultivo de la gran extensión de, tierras del otro lado de nuestra ribera y tan absolutamente preciso para la única comunicación con los pueblos del Tormillo, Lamasadera, Lastanosa, Castelflorite, Sena, Villanueva, Ontiñena, Ballobar y toda la ribera del Cinca; ver a un pueblo, digo, sin nuevos recursos, con tan imperiosísima necesidad y sin esperanzas de aliviarla, porque entre nosotros no había medios suficientes, aunque estábamos llenos de buenos deseos, para reconstruir nuestro destruido puente, era cosa digna de compadecerse y digna de tenerse en cuanta; y el Gobierno en su alta previsión vio todo esto, y acordó en su vista atender a nuestra muy perentoria necesidad.

            Y no solo nos hace favor a nosotros con dicha determinación, sino que lo hace y muy grande a todos los pueblos nombrados y comarca mencionada, porque sin el puente de esta villa se encontraban con el país de este lado del río completamente incomunicados. Por esto las noticias de los periódicos y el referido telegrama, no solo nos alegran y consuelan a nosotros sino que alegran y consuelan también y lo han de agradecer mucho los pueblos interesados. Porque debe V. saber, señor director, que estos pueblos no solo lamentaban sus propias desgracias, sino que lamentaban con nosotros la desaparición de nuestro puente.

Diario de Huesca – 5 de noviembre de 1879.

Pero no debe ser construido y de nuevo una nueva riada se sucede en 1882 llevándose por delante el puente provisional, atendiendo a la reseña aparecida en La Unión, Madrid, 9 de septiembre de 1882: “Una grande avenida arrasó el puente provisional que tenía esta villa en el Alcanadre. Las aguas del río subieron cuatro metros 86 centímetros sobre su ordinario nivel”.

Carta 5 de septiembre. El Corresponsal  

Una grande avenida arrastró en la pasada noche el puente provisional que tenía esta villa en el Alcanadre. Las aguas del rio subieron cuatro metros ochenta y seis centímetros sobre su ordinario nivel, causando también perjuicios de mucha consideración al contratista que levanta el nuevo puente sobre dicho rio. Cinco hiladas de piedra que tenía ya labradas al pie del estribo de la derecha, que es el que falta que levantar, han sido envueltas entre piedras y arenas, arrastradas por las aguas o rotas e inutilizadas para la construcción de dicho estribo. Este imprevisto contratiempo retardará, sin duda alguna, la terminación del puente, legítima aspiración de esta villa, por espacio de cuatro o más meses, causando graves trastornos a los machos propietarios que tienen sus tierras al otro lado del rio. Aunque hasta ahora no se ha podido averiguar, también han debido sufrir mucho los azudes que toman el agua para el riego de nuestra vega, y mucho más los campos situados en la parte superior de la ribera de Alcanadre donde el aluvión ha debido ser excesivamente grande. Esta es una nueva calamidad que tenemos que añadirá las muchas que pesan sobre este poco afortunado país. La sequía continúa, y solé ayer un pequeño chaparrón de agua refrescó algo el polvo de los caminos.  

Un herido que hubo anteayer en esta villa, donde se celebraba la fiesta de su patrono San Antonino, ha fallecido en la mañana de hoy. Son estos los recuerdos que quedan después de celebradas las festividades de muchos pueblos de nuestras provincias.  

Diario de Huesca – 06 de septiembre de 1882.  

Las diferentes noticias dan cuenta de la importancia que han tenido históricamente las avenidas y crecidas en el Alcanadre y su capacidad de afección a las distintas localidades y terrenos anexos a su recorrido. Así, el Estudio de la calidad ecológica integral de los tramos fluviales más importantes del río Cinca: río Alcanadre (Confederación Hidrográfica del Ebro) define al Alcanadre por su paso por Sariñena como carácter estacional muy marcado en este tramo: “En Sariñena, en julio de 2001 era de 1,6 m/s, mientras que según datos históricos llega a haber máximos primaverales de más de 50 m/s (EA033)”.

Llegada la guerra de 1936, el puente, como infraestructura básica, es objeto de investigación por parte de los servicios secretos de las fuerzas sublevadas. Estas investigaciones son llevadas a cabo por el Servicio de Información y Policía Militar (SIPM) y el Servicio de Información del Nordeste de España (SIFNE), documentación depositada en el Archivo general Militar de Ávila. En ella aparece una detallada descripción de los puentes sobre el Alcanadre en Sariñena. Curiosamente se apuntan dos puentes, respondiendo el segundo, el número 11, al puente metálico de arcos parabólicos de Joaquín Pano y Ruata:

Número 10. Puentes sobre el Alcanadre en Sariñena

Material ………………………      Metálico

Número de tramos ……..      Tres (3)

Luces ………………………….     Cuarenta y dos metros, cincuenta y dos centímetros (42,52) cada uno de los tramos.

Anchura …………………………. Cinco metros cincuenta centímetros (5´50).

Altura sobre el cauce ……… Siete metros (7).

Observaciones: El puente está compuesto por tres tramos de vigas en celosía, sin riestras superiores y con tablero inferior.

Número 11. Puentes sobre el Alcanadre en Sariñena

Material ………………………      Metálico

Número de tramos ……..      Uno (1)

Luces ………………………….       Cuarenta y un metros (41).

Altura del cauce ………          Siete metros (7).

Anchura ………………………….  Seis metros (6).

Observaciones: El puente está formado por un solo tramo de viga parabólica con arriostramientos superiores en su parte central y tablero inferior.

AGMAV,C.1310,16 / 9 Puente sobre el Alcanadre, Sariñena.

Sin embargo, el puente metálico de arcos parabólicos de Joaquín Pano y Ruata, construido en 1883, dura hasta su destrucción en marzo de 1938 por las tropas de la República en su retirada. Para ello colocan cargas explosivas volando el puente por completo. Quizá, tuvo su implicación el grupo de dinamiteros establecido en Sariñena (La guerra civil en Sariñena).

S.I.F.N.E. 9-9.1937 Sete. Información de un agente destacado en la zona roja.

Funciona actualmente en la zona roja, un cuerpo de dinamiteros que obra con absoluta independencia del ejército y están a las órdenes directas del Consulado de Rusia. Funcionan dos academias para instruir a los individuos del mismo, que son escogidos entre los que forman el Ejercito Popular.

Estas academias están instaladas, una en Valencia -ignorándose su emplazamiento-, y otra en Barcelona, señalándose su emplazamiento por nota de hoy, para ser trasladado al plano general de Barcelona. Los grupos que actúan ya, por haber recibido la oportuna instrucción, se hallan destacados en Alcañiz, Barbastro y Sariñena, y constan de unos 50 individuos cada uno.

Con el avance de las fuerzas nacionales, los pontoneros preparan un puente provisional para más tarde construir una pasarela de madera, “Quedando durante más de un año los restos rotos y retorcidos del puente en el lecho del río” Salvador Trallero “Sariñena Antigua”.

Puente actual

Jefatura de Obras Públicas. Provincia de Huesca. Anuncio:  “Ateniéndose a lo dispuesto en el decreto de 16 de Febrero de 1932 (Gaceta del ocho de Marzo) y a la Instrucción para su aplicación de 27 del mismo mes y año, (Gaceta del 5 de Marzo), esta Jefatura ha resuelto celebrar un concurso para la ejecución por destajo de las obras de reconstrucción del puente sobre el río Alcanadre en el kilómetro 73’640 de la carretera de tercer orden de Mequinenza a Sariñena (Camino Comarcal C-129), las cuales deberán ajustarse al proyecto redactado en 15 de Junio de 1939 por el ingeniero de Caminos don Gregorio Chóliz Andériz, y cuya ejecución por administración ha sido autorizada por la Dirección General de Caminos en 29 de septiembre de 1939 por su presupuesto de pesetas 225.588’89 (doscientas veinticinco mil quinientas ochenta y ocho pesetas, ochenta y nueve céntimos), y después de ser este crédito favorablemente informado el 24 de Octubre de 1939 por la Intervención General de la Administración del Estado y previa la autorización del correspondiente gasto por el excelentísimo señor ministro. Las obras deberán estar terminadas en 30 de septiembre de 1940.”

Nueva España – 12 de noviembre de 1939.

Así, el actual puente es obra del ingeniero de Caminos don Gregorio Chóliz Andériz y llega a contar con un presupuesto de 225.588’89 pesetas. Después de varios años de construcción, las obras finalizan dos años más tarde de lo previsto, entrando en servicio en 1942.

“Tocan a su fin las obras de la construcción del magnífico y airoso puente de tres tramos que sobre el río Alcanadre, en la carretera de Huesca a Fraga y Lérida, a diez minutos de la villa, Obras Públicas de la provincia, por el contratista señor Cuota, está llevando a cabo en substitución del que elegante arcada volaron los rojos en su huida. Dicho puente, buena mejora de comunicación, con el llevado a ejecución por la Compañía del Norte en las cercanías de la estación, considerado como uno de los más grandes y solidos de la línea, marcan firmes jalones en el plan de reconstrucción de nuestra provincia y de España.”

  Nueva España – 19 de marzo de 1942.

“El puente sobre el río Alcanadre (Sariñena) en la carretera comarcal de Mequinenza a Sariñena, Km. 71, de tres tramos de 19,20 metros de luz, ancho siete metros.”

 Datos Jefatura de Obras Públicas Nueva España – 18 de julio de 1954.

El 27 de julio del 2012 se resquebrajan y desprenden al suelo trozos de hormigón de uno de los estribos del puente sobre el que se apoya una de las jácenas. Aquello restringe el tráfico y ocasiona graves perjuicios, pues el único paso alternativo dista a unos 50 kilómetros. (Diario del Altoaragón 23 septiembre del 2021 Marga Bretos). El puente está 138 días inoperativo afectando el tráfico a su paso por el puente, hasta que el 11 de diciembre del 2012 se vuelve a restablecer (Diario del Altoaragón 12 de diciembre del 2021 Marga Bretos).

Puente ferroviario sobre el Alcanadre

El antiguo puente metálico ferroviario sobre el Alcanadre de Sariñena pertenecía a la línea ferroviaria entre Madrid y Barcelona, línea que comenzó a funcionar el 18 de septiembre de 1861. Una línea construida por la Compañía de Ferrocarril de Barcelona a Zaragoza, por lo que podemos estimar su construcción en los años anteriores a la puesta en funcionamiento de dicha línea. Obra importante relacionada con la Estación ferroviaria de Sariñena.

Respondía a un puente metálico rectangular con tramos metálicos dispuestos de manera independe, estaban formados por vigas largueros en forma de cruces de San Andrés los extremos, y por una celosía de segundo orden el central. Los vanos salvaban unas luces de 22,8+67,8+22,8 m. (La ingeniería de caminos durante la Guerra Civil española. Destrucción y reconstrucción de puentes. Autor/a: Vanesa M García-Lozano Tesis doctoral / 2015).

Descarrilamiento de tren en el puente sobre el río Alcanadre, en Sariñena – [1875] ES/AHPHU – F/00122/0065.

El 8 de Julio de 1875, una partida del ejercito carlista, dirigida por Dorregaray, destruye el puente de hierro sobre el río Alcanadre. Al parecer, el ejército levanta la vía en el último tramo del viaducto y desde Sariñena lanza un convoy con 25 unidades, entre coches y vagones, y con tres locomotoras por cabeza y una por cola: “Una vez los reguladores de las tres máquinas estuvieron abiertos a todo vapor, los maquinistas y fogoneros abandonaron el tren, dejando inutilizado el viaducto y la línea férrea” (Antoni Nebot).

“Las obras de reconstrucción del magnífico puente de la vía férrea de Zaragoza Barcelona, inmediato a la estación de Sariñena, sobre el rio Alcanadre, están muy próximas a su terminación, debiendo recibirse por los ingenieros del Estado dentro de breves días.”

Diario de Huesca – 20 de febrero de 1877.

La Estación de Ferrocarril de Sariñena | os monegros

“Iban a ser recibidas por los ingenieros del Estado las obras de reconstrucción del magnífico puente tendido sobre el río Alcanadre, en la vía férrea de Zaragoza a Barcelona, inmediato a la estación de Sariñena”.

 Extractado de El Diario, Sección “Hace 33 años”, correspondiente al 20 de febrero de 1877. Diario de Huesca – 21 de febrero de 1910.

En el tramo del puente, las locomotoras vaciaban sus calderas tirando el carbón en los taludes del puente sobre el río Alcanadre. Aquel carbón a medio quemar era recogido y aprovechado por las Carboneras de Sariñena.

Con la llegada de la Guerra Española de 1936, el Servicio de Información y Policía Militar (SIPM) y el Servicio de Información del Nordeste de España (SIFNE), durante la guerra, realizara la siguiente información sobre el puente ferroviario:

Número 18.

Puente del ferrocarril sobre el río Alcanadre en Sariñena.

Por referencias del personal efecto a la Jefatura de Obras Públicas de la Provincia de Huesca, se tiene idea que este puente está formado por un tramo principal de vigas metálicas en celosía de unos 50 o 55 metros de luz con tablero superior y una altura de rasante sobre el cauce del río de unos 25 metros, siendo su ancho para vía sencilla, creyendo puedan encontrarse los dibujos exactos del mismo en la División de Ferrocarriles de esta plaza.

Desafortunadamente, el puente ferroviario de Sariñena sobre el río Alcanadre es completamente destruido durante la retirada del bando republicano, el 26 de marzo de 1938, a través de la voladura de la pila de apoyo de los tramos metálicos: “Fue destruido por completo con la caída de su tramo central, que arrastró a los dos extremos que cayeron con grandes destrozos. El Ejército republicano, en su retirada, había volado la pila del lado de Zaragoza a la altura de la cimentación, aproximadamente de unos 20 metros. La otra pila, al salir lanzados los tramos metálicos por efecto de la explosión, fue cortada en bisel, quedando destruida por el frente de aguas arriba en una altura de 10 metros.” (La ingeniería de caminos durante la Guerra Civil española. Destrucción y reconstrucción de puentes. Autor/a: Vanesa M García-Lozano Tesis doctoral / 2015).

El informe S.I.F.N.E. 9-9.1937 Sete, en el que queda recogido la existencia de un grupo de dinamiteros en Sariñena, se señala sus intenciones de dinamitar el puente del ferrocarril (La guerra civil en Sariñena).

Como ejemplo del trabajo que dichos grupos tienen encomendado, se indica en anexo número uno, un método para la destrucción del ferrocarril compuesto de varias unidades; las dos interrupciones del circuito tienden a que una maquina exploradora pase sin que explote la bomba, pues la separación de 25 metros de las dos interrupciones del circuito, hacen necesarias varias unidades para la explosión. La parte marcada en rojo, es para el caso de ser descubierta la instalación, que explotaría al ser removida la bomba del lugar en que se encuentra

En xxx anexo n° 2, combinación a base de tres o más bombas con el fin de que explotando una de ellas al pasar un convoy, explotan las siguientes o anteriores, al ir socorrer al vehículo siniestrado.

Biarritz 7 de septiembre de 1937. II 4.7.

Explosivos

La reconstrucción es rápida, de alguna manera prioritaria para el avance nacional hacía Cataluña, como puente enmarcado en la línea de ferrocarril de Zaragoza a Barcelona perteneciente a la Compañía del Norte: “Fundamental para mantener la circulación y el abastecimiento al frente”.

Con la 54 División

“Atrás quedó el ferrocarril, imposibilitado para seguir la forzada marcha de nuestras tropas por la voladora de un puente en Sariñena –uno de los mayores de España- que se está reconstruyendo a toda la velocidad y que, por su envergadura, aún tardará cerca de un mes en quedar utilizable.” 

La prensa: diario republicano: Año XXVIII Número 10447 – 1938 mayo 13.

Sin embargo, lo primero era restablecer la comunicación ferroviaria a Sariñena:

Se restablece la comunicación ferroviaria

Santander. El ministro de Obras Públicas ha manifestado a los periodistas que han sido restablecidas las comunicaciones ferroviarias entre Tardienta y Sariñena. Este servicio se dedica, de momento, solamente a transporte militares.

El Diario Palentino: defensor de los intereses de la capital y la provincia. El más antiguo y de mayor circulación: Año LVII Número 16332 – 1938 marzo 30.

Las comunicaciones ferroviarias de Aragón se restablecen

«También se ha restablecido el tráfico entre Zaragoza y Sariñena.»

El Adelanto: Diario político de Salamanca: Año 54 Número 16548 – 1938 marzo 31.

En la reconstrucción del puente participa Didac Ortiz Pérez de Tudela, dejando constancia de su testimonio en Diario de un Biberón, de Manuel Fernández Sosa, La Patumaire Edicions SL, pág. 191. Didac, prisionero de guerra, al cumplir los 18 años es destinado al Batallón de trabajadores nº 151, destinado por un tiempo en la reconstrucción del puente ferroviario de Sariñena:

¨Llegamos de noche a la estación de Sariñena y nos instalan en una casa sin luz, a tientas nos acomodamos como podemos para pasar la noche. De madrugada, todavía de noche, nos levantan y, tras un café aguado, nos dirigimos vía abajo hasta llegar a un puente.


La riada se ha llevado un pilar del centro y nuestro trabajo va a consistir en poner travesaños en forma de columna -los travesaños son las piezas de madera que sostienen los raíles de las vías del tren-. Es un trabajo muy penoso por el peso de las maderas, sobre la tierra y el agua vamos subiendo la plataforma, entrecruzando entre si y reforzándolas con unas falcas hasta llegar arriba. Con gatos se consolida el puente y los trenes pueden circular lentamente mientras en el río se empieza a cavar los cimientos de un nuevo pilar. Esto lo hemos hecho sólo en tres días. Maltratados, mal alimentados, con un frío terrible proveniente del fuerte viento del Moncayo, que es peor que la tramontana de mi país. Si tenemos que cruzar el puente por arriba, debemos hacerlo a rastras y agarrados a los raíles para no salir despedidos al vacío debido al viento, que tiene 30 o 40 metros de altura.

Hoy, domingo, parece que vamos a descansar, pero no es así. Otra vez al puente. A media mañana llega una máquina con un solo vagón, encima montan un altar y allí un cura nos dice misa. Personalmente no hago ni caso de lo que está diciendo aquel buen hombre, me encuentro en un agujero con agua hasta media pierna y helado por el frío. ¡Esto es bestial! También recibimos <<obsequios>> de los trenes sanitarios, ya que al pasar lentamente por el puente, tienen tiempo de lanzarnos lo que quieren, tenemos que protegernos con las palas. Por fin podemos ver el lugar donde hemos estado viviendo estas terribles jornadas de hambre, frío y mucha mala leche de los mandos. Salimos de noche y entramos de noche. Es un caserío en ruinas al lado de la estación, y al fondo, a unos tres kilómetros, se ve el pueblo de Sariñena.

Le decimos adiós muy contentos de dejar este infierno, si hubieran tardado más en sacarnos de aquí, dejamos la piel”.

Para su reconstrucción se utilizan los tramos metálicos del puente Adaja, que pertenecía a la línea Villalba a Medina (por Segovia), una información muy detallada recogida en La ingeniería de caminos durante la Guerra Civil española. Destrucción y reconstrucción de puentes. Autor/a: Vanesa M García-Lozano Tesis doctoral / 2015:

“Con los dos tramos laterales (Del puente de Adaja) se salvó el vano central del puente de Sariñena, tras la construcción de un castillete central de madera en el que se apoyaron. Con el tramo central del puente Adaja que se dividió en dos, y un trozo nuevo de 5m, se salvaron los laterales del mismo viaducto.

Como particularidad en este viaducto no se reconstruyó la pila de lado Zaragoza sino que se situó un castillete en su lugar donde situarían los tramos con pescante de 15 m. Como había que adaptar los tramos del río Adaja, se desmontó el terraplén de acceso del lado de Zaragoza hasta conseguir una caja de 40 m de larga por 7 m de ancha y 6 de profundidad para efectuar el montaje al nivel definitivo. Se ejecutó el castillete central de madera sobre una losa de cimentación de hormigón armado para la que hubo que hincar pilotes debido a la gran cantidad de agua que apareció, mientras se reparaban el resto de los elementos dañados (pilas y estribos). Se realizó el montaje de los tramos metálicos y se corrieron hasta su posición definitiva, dando paso tras rellenar de tierras la caja del terraplén abierto.” (La ingeniería de caminos durante la Guerra Civil española. Destrucción y reconstrucción de puentes. Autor/a: Vanesa M García-Lozano Tesis doctoral / 2015).

“De este modo, desde Altos Hornos de Vizcaya, se transportaron los materiales y medios auxiliares hasta Sariñena y desde allí hasta el puente sobre el río Cinca en el PK 125,725 de la línea de Zaragoza a Barcelona de la Compañía del Norte.” Reparación y construcción de puentes durante el Glorioso Movimiento Nacional. Compañía de los Caminos de Hierro del Norte. Revista de Obras Públicas, número especial 1936-1939, número 07.

“Los materiales que se emplearon en los castilletes dependían de los existentes en la zona. En la reconstrucción provisional del puente de Sariñena se emplearon dos tipos de castilletes, metálicos y de madera, debido a la facilidad de disponer de estos elementos en dicha zona de manera inmediata.” En Reparación y construcción de puentes durante el Glorioso Movimiento Nacional. Compañía de los Caminos de Hierro del Norte. Revista de Obras Públicas, número especial 1936-1939, número 07.

Sariñena, la retirada. | os monegros

En cuanto al puente de Sariñena, el problema era más arduo. Ese puente, de viga continua, con dos tramos extremos de treinta metros y uno central de sesenta y cinco metros, se desplomó totalmente. Ha sido necesario construir castilletes provisionales, arreglar pilas, traer a Sariñena el puente que había sobre el río Adaja, en la línea de Segovia a Madrid, desmontarlo en las orillas del Alcanadre, reconstruirlo y montarlo de nuevo e irlo corriendo por encima del río hacia los castilletes y las pilas. Obra espléndida que yo no pude menos de contemplar con admiración y con orgullosa emoción española.

Sariñena, 12 de mayo de 1938 Manuel Aznar,
Heraldo de Aragón 14 de mayo de 1938.

Finalmente, el nuevo puente ferroviario entra en funcionamiento en mayo de 1938, apenas un mes después de su voladura. Tanto el ministro de obras públicas en Zaragoza como el mismo Francisco Franco acuden a visitar el puente ferroviario sobre el Alcanadre a su paso por Sariñena:

El ministro de obras Públicas en Zaragoza

«Mañana visitará la línea del Cinca inaugurando los puentes de Monzón y Sariñena, volados por los rojos.«

La prensa: diario republicano: Año XXVIII Número 10448 – 1938 mayo 14.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es puente-sarinena.jpg

El restablecimiento de los servicios ferroviarios

Los ministros de defensa nacional y de obras públicas, General Davila y Don Alfonso Peña, asistieron ayer a la bendición e inauguración oficial de los nuevos puentes de Sariñena sobre el río Alcanadre y de Monzón sobre el Cinca.

En el puente sobre el Alcanadre

A kilómetro y medio de la estación de Sariñena se hizo alto, ante el puente sobre el río Alcanadre. El trabajo, que se ha realizado en cuatro semanas escasas, es magnífico. El nuevo puente, para el servicio definitivo en esta línea, mereció de los concurrentes los elogios más sinceros.

Para este acto de su inauguración oficial se había adornado con arcos de ramaje, inscripciones de Saludo a Franco y Arriba España, la bandera nacional y las de los países amigos.

El doctor Rodrigo, revestido, procedió a bendecir la obra. Después, el virtuoso prelado dedicó una plática alusiva a esta solemnidad, poniendo de relieve el con-tenido de fe en la vuelta a la tradición cristiana y gloriosa de España, que se reflejaba en hechos como este.

El ministro de Obras Públicas exaltó el significado de este esfuerzo, representado por la obra que se inauguraba, como de perfecta concordancia entre el trabajo de los técnicos en la identidad de un ideal: el del servicio a España, que necesitaba de todos.

El general Dávila cerró los discursos, abundando en las consideraciones optimistas que se deducían de esta obra. Diéronse vivas a España y al Caudillo y, finalmente, el ministro de Defensa procedió a cortar la cinta de los colores nacionales que cerraba el paso al puente reconstruido. Con esta ceremonia quedaba inaugurado. El tren lentamente se puso en marcha, pasando sobre la formidable obra de ingeniería.

Heraldo de Aragón del 15 de mayo de 1938.

Inauguración del puente ferroviario sobre el Alcanadre a su paso por Sariñena,
mayo de 1938.

El Caudillo visita el Frente (Visita realizada el 20 de mayo)

«Desde este punto se trasladó Franco al puente de Sariñena, la famosa obra de 23 metros de altura que ha sido reconstruida en menos de un mes, a pesar de sus sesenta metros de largo.» 

Imperio: Diario de Zamora de Falange Española de las J.O.N.S.: Año III Número 476 – 1938 mayo 21.

Esta es parte de la historia de los puentes sariñenenses sobre el Alcanadre, parte porque seguro que quedan muchas cosas por descubrir y contar y que forman parte esencial de nuestras vidas, de nuestras comunicaciones y relaciones y sobre todo de un gran curso fluvial, un río que ha permitido asentarnos como población y al que debemos nuestra propia existencia: el río Alcanadre.

Historia de los puentes sobre el río Alcanadre a su paso por Sariñena

El puente de hierro


Jesús Cancer Campo
Publicado en la revista El Tarirán en febrero del 2020.
Fotografías Pilar Laín.

Fotografía Pilar Laín.

Todos conocemos nuestro “Puente de Hierro”, no muy lejos del Real Monasterio de Sijena. Por él cruzamos el río Alcanadre camino de la sierra y el monte alto. Hasta él llevamos más de cien años paseando los de Sena y Villanueva para hacernos alguna fotografía con sus vigas herrumbrosas de fondo. Novios, cuadrillas de amigos y amigas, familias… todos, una u otra vez, hemos ido hasta allí para disfrutarlo de cerca y ver correr las aguas de nuestro río desde el vértigo de sus pasarelas laterales.

Personalmente, es uno de los recuerdos indelebles de mi niñez. La excitante experiencia de apearme del carro, camino de la siega estival (y a la vuelta), para cruzarlo caminando de la mano de Cristina, mi hermana mayor, bajo la atenta mirada de nuestra madre. Pisar aquella plataforma metálica bajo nuestros pies y ver correr las imparables aguas del río, que se iban al mar, es una vivencia que se ha grabado en nuestro ADN.

Después de algunos meses buscando información en distintos estamentos oficiales (CHE, DGA, DPH, Fomento…), finalmente conseguí encontrar información sobre nuestro puente. Fue en la ciudad de Huesca, Departamento provincial de Carreteras de la DGA. Allí me encontré con Paco Tomás, un hombre paciente y amable que desempolvó viejos legajos que guardaban datos, planos y referencias sobre nuestro objeto de estudio: El puente sobre el río Alcanadre en el término municipal de Villanueva de Sijena, dentro de “una carretera de tercer orden que discurre entre la Estación Férrea de El Tormillo y Bujaraloz, km 19´677 de dicha vía”. Se hace necesario explicar ese recorrido, pues en la actualidad se nos hace algo incomprensible, ya que esa “carretera de tercer orden” venía desde la estación de Ferrocarril de El Tormillo ( a unos 17 km. de Sena) y llegando a nuestra almazara bajaba por la actual carretera A-131 y tomaba el desvío a la derecha, antes de Villanueva, hasta el puente sobre el río Alcanadre y continuaba por el actual camino del monte recorriendo nuestro alargado término municipal hasta llegar a Valfarta y desde allí a Bujaraloz.

El proyecto de su construcción data de 1909, efectuado por el ingeniero D. Blas Sorribas. Dos años después, en 1911, se realiza una detallada memoria. Pero no es hasta el 22 de diciembre de 1913 cuando se adjudican las obras para la definitiva construcción del puente.

Su construcción conllevó algunos problemas que dilataron su definitiva ejecución. Hemos de tener en cuenta la precariedad de los medios técnicos, incluso mecánicos de aquella época. Así el 17 de febrero de 1919 se efectuaron las pruebas de resistencia con resultado favorable, aunque un año más tarde, en 1920 y en plazo de garantía, una gran avenida del Alcanadre produjo importantes daños que requirieron su reparación. Por fin, el ingeniero jefe D. Juan Serrano y Piñana realizó su definitiva liquidación en 1922.

La obra se adjudicó a la Sociedad Anónima Astilleros del Nervión en 1913, como hemos apuntado ya; debiendo comenzar su construcción el 19 de febrero de 1914, con un plazo de finalización de las obras que vencía el 18 de junio de 1917. Su coste total fue de 186.543,63 pesetas, ¡algo más de mil euros!

Sobre algunos datos técnicos podemos señalar:

Su longitud es de 127,700 metros, dividido en tres tramos iguales.

Se realizó un sondeo de 3 metros de profundidad en el cauce del río para las pilastras de soporte de la estructura.

Su peso es de 303.783 kg. (más de 300 toneladas). Solo sus 72 cuerpos visibles (36 a cada lado) y las barandillas –grosso modo y por lo que he calculado– suman unos 40.000 remaches, además de la tornillería. No tiene tantos como la Torre Eiffel, pero ya son…

Nos ha llegado alguna noticia de que el Ministro de Justicia de entonces, procedió a su inauguración, aunque, por ahora, no he hallado documento fehaciente acerca de este dado. Seguiremos investigando.

Fotografía Pilar Laín.

En cien años de vida solamente ha recibido “un lavado de cara”, fue por año 1945 cuando se convocó una primera subasta pública para obras de pintura. Una vez adjudicados los trabajos en 1946 (las personas más mayores quizás lo recordaréis) al contratista Marino Sanz Carijo, la empresa de José Tello Espinosa se encargó de la pintura del puente, que debió comenzar el 9 de septiembre de 1946 y finalizar dos meses después. Según parece, un problema con el suministro de aceite de linaza retrasó algo el comienzo de los trabajos.

En la liquidación final se contabilizaron 2.650 metros cuadrados de superficie pintada y un gasto total presupuestado de 80.212,80 pesetas.

Actualmente, y a la vista de su estado, nos animamos a instar a las autoridades competentes a que presten nuevamente atención a nuestro Puente de Hierro, para que se reparen sus numerosas herrumbres, se efectúe un pulido de su estructura total y se pinte de nuevo a la máxima urgencia. Ah, y algo muy importante: a quien corresponda también, se debería evaluar seriamente el estado del hormigón de sus pilastras, a buen seguro desgastadas por la erosión permanente del agua, y reforzarlas tanto como sea necesario. Es una cuestión de JUSTICIA y SEGURIDAD PÚBLICA.

El penal de la Cartuja de las Fuentes


Hubo un tiempo en que se planificó convertir el monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes en un penal.  Una propuesta más que curiosa, en un lugar solitario, en medio de la comarca de Los Monegros y en un recinto completamente amurallado. Era cambiar radicalmente su idiosincrasia religiosa por la penitenciaria, aunque conservando principios de aislamiento llevados a la completa reclusión forzosa. Sin duda, uno de los muchos capítulos de los diferentes avatares que sufrió la cartuja monegrina en su trepidante historia y que nunca deja de sorprendernos. 

La primera noticia, sobre el penal de la cartuja, apunta a la incipiente salida de una comisión, del Ayuntamiento de Zaragoza y acompañada del arquitecto municipal, “A fin de inspeccionar el edificio de la Cartuja de las Fuentes y estudiar si puede instalarse en él el penal de San José” (La Crónica de Huesca: periódico independiente de avisos, noticias e intereses morales y materiales: Año II Número 320 – 1893 marzo 2). Se refiere al penal zaragozano de San José, ubicado en el desaparecido Convento de San José de los Carmelitas Descalzos y que se encontraba en el margen derecha del río Huerva. El penal fue instalado en el convento de San José tras la desamortización española de 1835, en el cual fue nacionalizado.

El monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes también había sufrido la desamortización, en este caso la desamortización de Juan Álvarez de Mendizábal de 1836. Circunstancia que aprovechó Francisco Romeo Martínez de Bengoa, natural de Estadilla, para adquirirlo en 1841. Su hijo, el poeta Bernabé Romeo Belloc, heredó el monasterio con el propósito de transformarlo en balneario en 1877, inauguración que se realizó el 24 de junio del mismo año. Una aventura que acabó con la recisión de un préstamo al Banco Hipotecario de España en 1891, perdiendo la familia Romeo el monasterio que quedó vació y sin uso.

En ese limbo, en el que el monasterio pertenecía al estado, se ideó la propuesta de convertirlo en penal. Incluso se anunciaron el comienzo de las obras “Han comenzado las obras necesarias en la Cartuja de las Fuentes (Sariñena) para trasladar allí el penal de San José de Zaragoza” (La Correspondencia de España: diario universal de noticias: Año XLIV Número 12772 – 1893 marzo 25). Sin embargo, aquella información tuvo que ser desmentida pocos días después por el Diario Mercantil de Zaragoza “Un periódico Madrileño, La Correspondencia de España, publicó ayer un suelto asegurando que en Sariñena habían comenzado las obras necesarias para trasladar allí el penal de San José de Zaragoza. No existen tales obras ni mucho menos.” (La Crónica de Huesca: periódico independiente de avisos, noticias e intereses morales y materiales: Año II Número 342 – 1893 marzo 29).

Finalmente, la propuesta de establecer el Penal de San José en la Cartuja de las Fuentes nunca llegó a realizarse, pues “Los datos que la comisión trae pudo adquirirlos el Ayuntamiento mediante un sencillo oficio al alcalde de Sariñena. De ellos resulta que es imposible trasladar a dicha villa el penal de Zaragoza por los cuantiosos gastos que la traslación había de ocasionarnos.” (La Crónica de Huesca: periódico independiente de avisos, noticias e intereses morales y materiales: Año II Número 342 – 1893 marzo 29). No obstante, el cuerpo de la noticia, reseña algo interesante ya que encontraron una pequeña iglesia  “Aquella comisión ha encontrado en Sariñena una pequeña iglesia que perteneció a la antigua Cartuja de las Fuentes y una gran explanada donde puede construirse de planta un soberbio edificio.” (La Crónica de Huesca: periódico independiente de avisos, noticias e intereses morales y materiales: Año II Número 342 – 1893 marzo 29).

Así, el cenobio monegrino fue adquirido por Mariano Bastaras Cavero en 1896, hasta su paso a manos públicas en el 2015. Sin embargo, la cárcel zaragozana del penal de San José fue trasladada en 1908 a la calle Predicadores, mientras el antiguo convento fue convertido en cuartel de intendencia (Cuartel de Operación) hasta que en 1971, incluido en la «Operación Cuarteles», fue vendido al ayuntamiento de Zaragoza. Lamentablemente fue derribado años más tarde (Martínez Molina, Javier (2009). Institución Fernando el Católico, ed. Aproximación histórica a la «Operación Cuarteles» de Zaragoza).

La Publicidad: eco de la industria y del comercio, diario de anuncios, avisos y noticias: (26 Marzo 1893).

Sorprendentemente, esta no fue la única ocasión en que se valoró la posibilidad de convertir la Cartuja de las Fuentes en un recinto carcelario. Fue tras la Guerra de España cuando se planteó, sobre el monasterio, la propuesta de creación de un campo de concentración franquista. El documento de la Comandancia Militar de Huesca, Relación de los edificios que existen en esta localidad (Gemma Grau Gallardo. Recorrido Histórico por Sariñena. IES Monegros Gaspar Lax)  dice así: “La Cartuja. Distante de esta villa 15 kilómetros, y del pueblo de Lanaja 5 idem, antiguo convento, aislado en pleno campo, que se halla cercado con una pared de más de 4 metros de altura y unos 120 de ancho por unos 200 de largo. En el interior existen varios edificios capaces para alojar de unos 700 a 800 hombres, con manantial y balsa de agua en su interior, propio para campo de concentración. Sariñena, 13 de noviembre de 1938.”

Afortunadamente, ambas propuestas no pasaron de meras intenciones, formando ya parte de la historia apasionada del monasterio monegrino que, tras tantos derroteros y vaivenes, luce esplendida en el corazón de Los Monegros con un futuro muy prometedor.

José Antonio Villellas Sánchez


Embajador de nuestra tierra, José Antonio Villellas responde a una personalidad fuerte, enraizada en la tierra como las robustas carrascas de Capdesaso que se desarrollan firmes, mostrando su grandeza y porte afable, humilde y sencillo y a la vez potente, como su voz, pura expresión de un sentir, tan propio y profundo, que brota del mismo alma. Indudablemente, José Antonio Villellas Sánchez es una figura fundamental en la jota aragonesa y la transmite con dedicación, pasión, orgullo y cariño.

José Antonio Villellas

José Antonio Villellas Sánchez nació un 26 de noviembre de 1939 en la localidad monegrina de Capdesaso, en el seno de una  familia de labradores, en casa El Cerilo. Jotero, cantador y maestro, se ha dedicado a la tierra como agricultor y a su gran pasión: la jota. Talante claro y puro, ha sabido transmitir su arraigo a la tierra, con dureza y valentía, entendiendo la jota como una expresión interior que debe fluir, puro sentimiento.   

Con su voz brava y fuerte, es considerado figura clave en la jota altoaragonesa y una de las voces más relevantes de la jota aragonesa. Sin duda, José Antonio Villellas lleva dentro la jota, formando parte de su vida que repasamos aprendiendo de todo un maestro extraordinario.  

Nació en un Capdesaso árido y seco, todo era secano, aunque su familia tenía algunas tierras de regadío por monte Tubo: -Se regaban desde aproximadamente los años treinta, o incluso antes, a través del canal del Flumen-. –Se cogía trigo y durante la postguerra nunca faltó de nada-, afortunadamente no pasaron hambre, las necesidades las tenían cubiertas –Antes casi ni hacía falta ir a la tienda, con lo que se criaba y cultivaba en casa bastaba, pan con vino y poca cosa más-.

-Con la lana de las ovejas la abuela hacía jerséis, calcetines… antes lavaban la lana, la hilaban… las mujeres se encargaban de todo-. La colada la hacían en la balsa -Allí había pilas de piedra picada-. La balsa recogía el agua del monte de la Sarda -Cuando llegaba tormenta se llenaba y rebosaba por el aliviadero-. Con 8 años la balsa se llegó a secar -Se pegó más de un año sin llover, fue en 1949 y los críos jugábamos dentro de la balsa-. En invierno, cuando hacía frio, se helaba y andaban sobre el hielo. Para beber estaba la fuente, un manantial de agua buena y las mujeres iban allí a aclarar la ropa lavada anteriormente en la balsa -El agua estaba mucho más limpia-. Había otros manantiales, pero muchas veces el agua sabía mal. En la balsa había una pared de piedra, a modo de presa, que tenía adosadas unas escaleras de piedra por donde bajaban a llenar los cantaros. Cerca de la balsa se encontraban las ruinas del antiguo molino de aceite 

De críos jugaban a los pitos (canicas), policías y ladrones, al reganche (Hacían saltar monedas contra la pared), a la rueda que giraban por las calles, la una anda la mula, marro, churro medio manga manga entera, frontón y fútbol.

Desde los 10 años le tocó ir a ayudar al campo, a regar y a la huerta, tenían que dejar la escuela. Durante 15 días iban al monte a la siega y trilla, unas tres semanas entre todo. Villellas se acuerda de ver tarántulas y sus agujeros en la tierra –Cuando la tarántula picaba a alguien, en su casa le tocaban la guitarra-. Como eran chicos no les dejaban entrar en las casas y no recuerda que cantasen nada -Un hombre del pueblo tocaba la guitarra, aunque bastante mal-.  

Fue a la escuela en Capdesaso, -Entonces estábamos más de 50 críos, había maestro y maestra-. Luego, durante un año, realizó un curso en San Viator, Huesca, y dos años en Cogullada, Zaragoza, en la escuela agraria. Entró el primero de su promoción, en Cogullada, y pensó que iba a ser fácil, se hizo algo vago y al final se le complicó, aunque finalmente acabó superándolo.

Cuando tenía 18 o 20 años llegó la colonización y les expropiaron las tierras de Tubo. Las tierras de secano de Capdesaso se fueron modernizando y, a través de la acequia del Flumen, llegó el regadío. Mucha gente marchó con la expropiación -Éramos unos 600 habitantes en el pueblo y se debió de quedar en unos 200-.

Había muchas carrascas en el monte de Capdesaso, recuerda Villellas, pero con la llegada del regadío fueron arrancadas. Ahora, solo queda como testigo el pequeño carrascal de Capdesaso, cerca de la Laguneta. 

Las fiestas estaban muy animadas y los gastos de las mismas los organizaban los mozos. Con 15 años, Villellas ya fue mozo del gasto de las fiestas. Los mayores organizaban las fiestas y contrataban orquestas. Comenzaban la víspera con pasacalles, concierto y baile; para la patrona misa mayor cantada y todos los días baile vermut, tarde y noche. Había fútbol, se hacía equipo para jugar partidos contra el Lalueza, Sariñena o Poleñino. También se realizaba la tradicional carrera pedestre.  -Una mañana se realizaba una ronda para recoger dinero y las mozas daban algo. Sólo música aunque una vez vinieron los famosos cantadores Morilla (Vicente Cambra Villellas) y Joaquín Campodarve-.  

Para la fiesta de mayo, el día 4 se acudía a la ermita de santa Elena, se hacía misa y repartían tortas y vino a cargo del ayuntamiento. Para San Marcos, el 25 de abril, para algunas personas era costumbre ir a la ermita a invitar a Santa Elena a la fiesta de mayo.

Camino de la ermita, subiendo la cuesta del Saso se encuentran las crucetas. Son como de un metro de altura, roca sillar, y están cada diez metros a la orilla del camino. Según contaba su padre, la víspera de mayo mandaban a uno a cantar, en cada cruceta, para ahuyentar los malos espíritus. 

En su memoria queda Ramón Cambra Lapiedra, también natural de Capdesaso, quien tocaba maravillosamente el violín, recuerda Villellas -Aprendió a tocar en Sariñena, con Gioni-. Bajaba a Sariñena en bicicleta y dejaba de ir a la escuela para aprender a tocar. Ramón tocó en la orquesta famosa de Rudi Ventura y en diferentes ocasiones festivas de Capdesaso, tales como navidad, San José, el Pilar o la Pascua y acompañaba con el violín cuando se cantaba la misa de Pio X, que mozos y mozas cantaban en misa, -algo precioso-.

Fueron cinco hermanos, una hermana ha vivido siempre en Capdesaso y tres hermanas acabaron marchando a trabajar a Barcelona. José Antonio ha vivido en Sariñena, agricultor y jotero, su vocación fue tardía, a los treinta y cinco años. Soltero y aburrido, sobre todo las tardes de invierno de 1975, plegaba pronto del trabajo y se animó a ir a Huesca para aprender canto. Tenía voz, facultades para la jota, le resultaba relativamente sencillo, de alguna manera, su voz encajaba con la jota. 

A José Antonio siempre le había gustado cantar, especialmente en casa, -Por la radio escuchábamos jotas navarras en radio Zaragoza, las del cantador Raimundo Luna. Aunque las mejores eran de José Oto, Jesús Gracia…-. Mosén José María Aguerri, mosén Copas, coadjutor con mosén Vicente, lo cogió de joven para la coral, aún vivía en Capdesaso, pero la coral duró poco tiempo. Con nueve años, en el cine teatro Victoria de Sariñena, José Antonio ya vio cantar y bailar a gente de Sariñena, de la mano de Juanito Sanz, precursor de los primeros grupos folclóricos en Sariñena. En un momento de aquella actuación, aparecieron dos hombres a cada lado del escenario y en medió apareció un jovencísimo José María Cabellud, tendría unos 13 años, quizá con su padre y tío. De Sariñena estaba un Gilaberte que cantaba muy bien, era pastor. En Sariñena vio actuar al Pastor de Andorra y a Jesús Gracia, José Antonio aún no era jotero pero aquellas voces le parecían el cielo. También participó de las cátedras que la Sección Femenina llevó por toda la geografía aragonesa, llegando a bailar en su pueblo en la demostración que se llevaba a cabo al término de las clases.

En Huesca aprendió un montón. Fue alumno de Camila Gracia, de quien dicen “Heredó un estilo recio, valiente, que transmite pureza y autenticidad”. Camila fue discípula del cantador Fidel Seral, de quien adquirió el sabor auténtico de la jota a nuestra tierra, y de José Rodrigo. El 19 de noviembre de 1975, José Antonio debutó en Huesca, gracias al ánimo y la tenacidad de Pedro Lafuente. Se  tuvo que vestir con el traje que le dejó  José Mª Cadenas, secretario de la Escuela Municipal de Jota de Huesca.

Una víspera de reyes, José Antonio se acercó a Sariñena a comprar unos zapatos. Vio la cabalgata de reyes acompañada por joteros con cantadores venidos de Zaragoza. Era el segundo año que iba a la escuela de Huesca y un amigo, Víctor Mir, le dijo al cura –Este cantará una jota-  Así, salió a interpretar y aquello le animó a unirse al grupo de jota de Sariñena, gracias al director del grupo. Lamentablemente, el grupo desapareció al poco, a los dos años, en 1978. Lo organizaba el ayuntamiento y actuaba como rondalla de Sariñena, para fiestas, San Isidro o reyes.

Pronto se codeó con figuras importantes de la jota, como el bailador y coreógrafo Carlos Vidal, quien lo animó a actuar y a colaborar con escuelas y grupos como Almudévar, Ayerbe, Tardienta, Ansó o Sabiñánigo. Con Carlos Vidal siempre le ha unido una gran amistad, -orgullo jotero-. Empezó también a ir a certámenes y al primero que fue consiguió el primer premio -Esto parece que funciona-, pensó José Antonio. También tuvo la confianza del bailador Toni Cabestre, director del grupo “A tierra nuestra”, “que desde sus comienzos contó con él para llevar el peso de los festivales, cantando estilos y jotas de baile que fueron el perfecto rodaje del cantador monegrino” (Dese Monegros)-.

Participó en el festival del Pirineo de Jaca, en 1977, siendo retransmitida una de sus jotas por televisión española.  En 1987, José Antonio Villellas ganó el Certamen Oficial de las Fiestas del Pilar. Aunque no todo ha sido tan fácil, una vez, en un certamen en Lérida, se quedó en blanco durante una interpretación. Y en 1979 se comenzó a hablar de hacer un grupo en Sariñena, a iniciativa del alcalde Antonio Torres y la concejala de cultura Marisa Sanz Anoro. Se creó tanto grupo como escuela, naciendo el grupo folclórico “Aires Monegrinos”. Fue posible gracias a Jesús Budios que se encargó de la rondalla, José Antonio de canto y Vicente Galino, de Tardienta, de baile. José Antonio al principio no se veía capaz pero enseguida vio que la cosa funcionaba y todo tiró para adelante -A la vista está como ha funcionado-.  También gracias a Antonio Villacampa.

Además, durante 30 años perteneció y ejerció como maestro en la Rondalla de la Peña Fragatina de Fraga. El 5 de julio del 2014 le rindieron un sentido homenaje, un agradecimiento a su labor y trayectoria en el mundo de la jota. Además, Villellas impartió clases de jota en diversas localidades como Alcubierre, Benabarre, Esplús, Ontiñena, Alcolea, Villanueva de Sijena, Sena, Albelda, Graús, La Paul, Gurrea de Gállego, Belver de Cinca, Lalueza, San Lorenzo del Flumen…

En el 2010 fue el primero en recibir el reconocimiento de Gancho de Honor por parte de la asociación Ganchina El Soltador de Capdesaso. Así, a su pueblo escribió y dedicó la copla de La fábula del Gancho “Enamorado a su amada/ la luna le ofreció/ y una noche, con un gancho/ de la balsa la sacó”.

El 17 de abril del 2016 fue homenajeado por la agrupación folklórica Aires Monegrinos, otorgando su nombre a una calle de Sariñena. Sin duda, su impronta es vital en Aires Monegrinos, del que ha sido director y profesor de su escuela -Lo grande de Aires Monegrinos es que hay muchos campeones y títulos. Se ha ido a cantar y a bailar a muchos lugares, incluso al extranjero, atesoran un gran bagaje de actuaciones e incluso presencia en programas de televisión y radio-. Entre sus grabaciones, en 1988 el vinilo «Aires Monegrinos», en 1994 «Esencia», en cedé, y en el 2005 «Desde Monegros», en la conmemoración de sus 25 años. Asimismo, desde hace años celebran el certamen de Jota «Villa de Sariñena”. Sin duda, una actividad que dinamiza la vida cultural de Los Monegros.

En los últimos 30 años la jota ha tenido un auge espectacular, poniéndose en un altísimo nivel.  -La jota pues es la expresión de nuestros sentimientos más profundos de todos los Aragoneses-. Villellas la define como un sentimiento interno que hay que echarlo y vivirlo.

Puro arte, ¡Gracias maestro!.

El crimen de Farlete


A los pies de la sierra de Alcubierre, en su desnudez salpicada por solemnes sabinas, aparece el santuario de la Virgen de la Sabina de Farlete. Un espléndido templo barroco del siglo XVII, erigido sobre una antigua ermita, justamente en el mismo lugar donde la virgen se le apareció a un pastor erguida sobre una sabina. Su construcción, principalmente en ladrillo, presenta una majestuosa simetría “Muy escenográfica en su volumetría” (SIPCA). Asimismo, el santuario cuenta con una de las cofradías más antiguas fundadas en Aragón, en 1444.

El templo, además de ser saqueado, sufrió algunos desperfectos durante la guerra civil, daños que fueron subsanados con su rehabilitación en los años 2010 y 2011. Pero este no fue el único acontecimiento que afectó al templo: un robo a principios del siglo pasado “El crimen de Farlete”.

Alberto Serrano Dorader, en su artículo, del que también tomo robado el título, (El crimen de Farlete. Aragón de Leyenda, Heraldo de Aragón, 5 de julio del 2015) da cuenta de Salvador, un pobre y desconocido anticuario y librero que se hacía pasar por Borbón y que murió en el Madrid de 1935. Serrano cita como el mismo Pio Baroja se interesó por su vida, de aquel hombre desgraciado que, entre sus muchos devenires, había cumplido condena en el penal de Burgos «… don Salvador, en connivencia con un anticuario, se presentó con dos hombres, de noche, en la ermita de Farlete, un pueblo de la provincia de Zaragoza. Hay, efectivamente, a poca distancia de la aldea, una ermita, dedicada a Nuestra Señora de Farlete o de la Sabina. Don Salvador y sus acompañantes querían sustraer unos cuadros de mérito que allí había. Salió la mujer del ermitaño al encuentro de los asaltantes, y uno de ellos le dio un golpe con un bastón en la cabeza y la dejó muerta. Éste fue, según algunos, el motivo de su prisión».

Así, el robo aparece exactamente publicado el 26 de junio de 1912 en el Heraldo de Aragón, cuando, según palabras de Serrano, “Nuestro periódico transcribía el ‘lacónico’ telegrama en el que la Guardia Civil comunicaba la tragedia al Gobernador de Zaragoza: «Noche última robada ermita Sabina y asesinada ermitaña»”. Además, Serrano lanza la pregunta “¿Será verdad que uno de los malandrines fue quien tiempo después se quiso hacer pasar por Borbón?”.

“El Crimen de Farlete” también aparece en la edición del ABC del 28 de junio de 1912 «Se reciben detalles del robo y asesinato cometido en la ermita de Farlete. Se supone que fue un hombre solo el que cometió los hechos criminales. La ermitaña, Andrea Justa Balsa, fue asesinada y luego se llevó el criminal una corona de la Virgen, una cadena de plata y dos lienzos de poco valor».

El robo acabó con la vida de la pobre ermitaña Andrea Justa Balsa, quien al parecer había advertido hace días de serías sospechas. Cuatro días antes de su asesinato, Andrea manifestó a la Guardia Civil «Que se le había presentado un joven mostrando deseos de cumplir una promesa hecha en Melilla a la Virgen de la Sabina, por haber salido ileso de la campaña». Asimismo, el joven entregó a Andrea unos pendientes, «Con el encargo de venderlos y destinar el importe a comprar cera para la iluminación de la ermita. Añadió que si cuando él volviese no había podido vender los pendientes, los recogería, entregándola cinco duros para que les diese la mencionada aplicación».

Andrea murió de dos balazos, hallando con ella una carta que atribuyeron al autor del crimen. En el sobre aparecían las siguientes palabras “Soy de Bujaraloz”, lo que les llevó a intuir que era una maniobra de distracción para evitar ser perseguido en su verdadera huida. La carta presentaba indicios de corresponder a persona nada vulgar, según su lectura. El medio que aporta esta información cita a la ermitaña como Andresa Insa Balsa.

Serrano añade como “poco después del robo y del crimen de Farlete, el redactor de sucesos de Heraldo de Aragón se preguntaba”: «¿Quién había de suponer que a una ermita humilde, enclavada en un rincón de la tierra de difícil acceso, habría de llegar la insaciable sed de tesoros artísticos que se apodera cada vez con mayor frenesí de los grandes centros de cultura? ». Serrano finaliza su artículo con la pretensión de seguir investigando el “tan apasionante asunto”, desconociendo cuál fue el resultado.

Quedan incógnitas, pero sobre todo los cuadros o lienzos sustraídos del santuario. Quizá pinturas de alto valor, como las bellísimas pinturas murales del camarín de la Virgen, relacionadas con la escuela de Bayeu. Pinturas que se han barajeado la hipótesis de responder al pintor cartujo Fray Manuel Bayeu, por cercanía, cuestión que el experto José Ignacio Calvo Ruata niega. No obstante, el valor patrimonial, cultural, histórico y sentimental resulta incalculable.

Y ¿Quién sabe?, tal vez en un futuro puedan volver los lienzos robados y saber la verdad de un crimen aún por resolver.   

Sierra de Alcubierre, consideraciones


En plena depresión del valle del Ebro, la sierra de Alcubierre resulta un accidente geográfico sobresaliente que alberga, en unas condiciones extremadamente difíciles, un gran ecosistema que le hace excepcional y de gran valor medioambiental. La sierra destaca en un contexto bioclimático mediterráneo, fitoclima genuinamente mediterráneo y clima mediterráneo árido y subárido, con escasas precipitaciones, con el azote del cierzo y sin ningún curso fluvial permanente en sus dominios.    

Una sierra cuya conservación merece una reflexión y quizá la adopción de una mayor figura de protección por sus valores medioambientales, ecológicos, geológicos, paisajísticos y culturales, así como por su fragilidad y necesidad de preservación.

San Caprasio, fotografía aérea, 2013. Autor: Os Monegros.

El enclave de la sierra de Alcubierre responde a una unidad geomorfológica propia, con formación principalmente boscosa, en pleno sector central del valle del Ebro, en la comarca aragonesa de Los Monegros. Se desarrolla longitudinalmente a lo largo de 40 Km, con una clara dirección noroeste-sureste, desde los llanos de la Violada (Tardienta) hasta el término de La Almolda y su altitud varía desde los 400 m hasta sus máximas cotas de San Caprasio (834 m) y monte Oscuro (820 m) ocupando una superficie aproximada de unos 400 Km² (40.000 ha). 

El medio natural está declarado como zona ZEPA (ES0000295) «Sierra de Alcubierre» y LIC (ES2410076) «Sierra de Alcubierre y Sigena» de la Red Natura 2000, “Destaca por su calidad e importancia, por ser un espacio de gran interés y extensión, una zona de especial relevancia por su estratégica situación en el valle del Ebro y por presentar importantes masas boscosas abiertas de Pinus halepensis con sabinar y formaciones de matorral esclerófilo mediterráneo”.

Por su flora, fauna, geología y paisaje, la sierra reúne características suficientes para establecer una mayor figura de protección dentro de las distintas categorías de Espacios Naturales Protegidos de Aragón (Decreto Legislativo 1/2015). En este sentido, el marco jurídico de planificación de un Plan de Ordenación de Los Recursos Naturales (PORN), Ley 6/1998, de Espacios Naturales Protegidos de Aragón (Texto refundido de la Ley de Espacios Protegidos Decreto Legislativo 1/2015) aparece como el instrumento perfecto para “señalar los regímenes de protección que procedan y aplicar alguna de las figuras de protección establecidas en la Ley de Espacios Naturales Protegidos”. Entendiendo la elaboración del PORN Monegros norte complementario al PORN de Monegros sur para definir y señalar el estado de conservación de los recursos y ecosistemas del ámbito territorial de Los Monegros y, de acuerdo con sus objetivos, señalar los regímenes de protección que procedan y aplicar alguna de las figuras de protección establecidas en la Ley de Espacios Naturales Protegidos.

En este sentido, destacan estudios como Interés florístico y geobotánico de la sierra de Alcubierre (Julia Molero, Llorenç Sáez y Luis Villar. Barcelona, 1998) que inciden en “La necesidad de regular un marco adecuado de protección para algunos lugares de la sierra, especialmente para los bosques residuales de la cara norte, dada su originalidad florística y paisajísticas”. 

«En conjunto, las especies de flora vascular en Los Monegros se estiman en más
de un millar, estando la mitad de ellas presentes en la Sierra de Alcubierre, y al menos 25 de ellas son endémicas del Ebro medio.
«

Propuesta de declaración de una red de Espacios Naturales Protegidos en Los Monegros. Víctor Herrero Silvestre.

Sin duda, la sierra representa un elemento natural de especial interés ecológico, presentando diferentes hábitats y biodiversidad (Directiva Hábitats 92/43 CEE) que van de formaciones boscosas de pinar mediterráneo mesogeano de Pinus halepensis, sabinares endémicos de Juniperus sp., zonas con presencia Quercus ilex y Quercus faginea, a vegetación gipsícola ibérica (Gypsophiletalia), zonas subestépicas de gramíneas y anuales del Thero-Brachypodietea y matorrales halonitrófilos (Pegano-Salsoletea).  

Numerosas especies de aves habitan la sierra y sus piedemontes y tierras de secano cerealista. Es significativa la presencia de rapaces rupícolas como alimoche, incluida como «vulnerable» en el Catálogo de Especies Amenazadas de Aragón, aguililla calzada, culebrera europea y águila real, además de ser ámbito del Plan de recuperación del águila-azor perdicera. Además, cuenta con presencia de especies esteparias, en sus zonas llanas, como ganga ortega, catalogada como «vulnerable», la avutarda “en peligro de extinción, el sisón “Vulnerable” o como área de cría del cernícalo primilla. También muy reseñable es la presencia de anfibios, entomofauna y la aparición de mamíferos como el corzo, citas de cabra montés y la controvertida presencia del lobo.

Una sierra de erosión diferencial con una profunda red de barrancos bajo un techo de materiales carbonatados, caliza, resistentes frente a taludes deleznables de arcillas, margas y yesos. Una masa de fuerte carácter protector frente a la erosión en una de las zonas de mayor aridez de la depresión del valle del Ebro. Un conjunto de plataformas tabulares, una unidad orográfica de singular interés, con un alto valor paisajístico que destaca en un entorno agrícola de secano, un paisaje que probablemente, por su naturaleza forestal, dio nombre a Los Monegros por ser montes frondosos y oscuros, valores propios para proteger, planificar y gestionar con vistas a conservar y mejorar su calidad de acuerdo con el convenio Europeo de Paisaje del 2000 de Florencia. Además de su patrimonio material de casetas, conocidas como aldeas, muros de piedra seca, balsas, balsetas y balsetes, ligados a una cultura, especialmente la del aprovechamiento del agua, en un ambiente de escasas precipitaciones. Así, se localizan pequeñas balsas dispersas que aportan puntos de agua favorables para la fauna, importante para aves, anfibios o reptiles.

Víctor Herrero Silvestre (Propuesta de declaración de una red de Espacios Naturales Protegidos en Los Monegros) sostiene que «En razón de su singularidad y representatividad, se hace necesaria la declaración de un Parque Natural de las sierras de Alcubierre y Sigena, que podría abarcar las áreas de las figuras de la Red Natura 2000, lo que implicaría una extensión de en torno a 42.000 hectáreas.»

En Los Monegros la protección del medio ambiente siempre ha estado vista como amenaza al desarrollo. Aunque, sin duda, su protección, valoración y conservación son una oportunidad en el desarrollo sostenible, en la reorientación de políticas activas que apuesten por el medioambiente y el medio rural y que frenen la despoblación, entendiendo los recursos naturales como una oportunidad de futuro. Pues, su fragilidad actual y falta de protección la expone mucho a diferentes actividades que se van desarrollando sin ordenación ni control. Además, su desconocimiento y falta reconocimiento no ha logrado evitar amenazas a su integridad, como pone de manifiesto el Gran  Incendio Forestal de julio de 2019 provocado por un vehículo motorizado tipo buggy y el incendio, de nuevo en monte de Leciñena, de finales de julio de 2026 afectando a cerca de 3.300 hectáreas.

En definitiva, la sierra de Alcubierre reúne un amplio número de características valedoras de una mayor protección en un entorno único y singular, Los Monegros, que por sus condiciones científicas y técnicas hace tiempo que debería haber sido declarado Parque Nacional.

Consideraciones sobre la sierra de Alcubierre (Los Monegros).

Antonio y Josefa Bosque Barrieras


Entrevista a los hermanos de mi abuelo. Por Laura Lalana Bosque 2º Bachillerato IES Gaspar Lax

1.- ¿Me pueden decir el nombre y apellidos, lugar y fecha de nacimiento, dónde vivían con sus familias y cuál era el trabajo de sus padres?

Antonio: Yo soy Antonio Bosque Barrieras, nací el 20 de febrero de 1.931 en Sariñena, y he vivido siempre ahí. El trabajo era ir a trabajar al campo, y ya. Se iba al campo con las mulas, pero mi madre se quedaba en casa.

Josefa: Yo soy Josefa Bosque Barrieras. Nací el 22 de abril de 1.923 en Sariñena y también he vivido siempre aquí. El trabajo era también ir a labrar al campo con las mulas.

2.- ¿Tienen o tenían hermanos o hermanas? ¿Cuántos?

Antonio: Nosotros somos hermanos. Éramos tres chicos y tres chicas.

Josefa: Y uno que se murió.

Antonio: Bueno, se murió uno de muy pequeñer en la guerra.

Josefa: No, yo digo una chica que a los cinco años se murió, porque entonces los críos se morían.

Antonio: Sí, en total siete, pero sólo vivieron seis.

3.- ¿Qué recuerdos tienen de su infancia?

Antonio: La cosa no estaba como ahora ni mucho menos, había pocos medios, no había de nada.

Josefa: Pasar hambre no, pero bueno, tampoco te ibas siempre a la cama con la tripa llena, te quiero decir. 

Antonio: Y que no había nada. La cocina con leña, ni teníamos nada, ni calefacción, ni baño…

Josefa: A la cuadra.

Antonio: Ah, sí, no he dormido yo poco con las mulas en la cuadra ahí…

Josefa: Sí, y dormir en la pajera, porque no había sitio arriba.

Puede decirme algo de juegos, trabajos en casa, la escuela, la vida en el pueblo y en el campo… cuando eran niños.

Josefa: Íbamos a jugar con los críos.

Antonio: Venías del campo y luego si te sobraba un rato de tiempo, jugábamos a la pelota con los críos. Te juntabas aquí (con) críos y las pelotas, entonces, hechas de trapo o de lo que había, que era nada.

Pero de muy joven ya, a trabajar al campo. A lo mejor de once u [sic] doce años ya a trabajar, y después ibas a la escuela si acaso poco, particular por la noche a lo mejor ibas, pero nada. Por eso lo poco que sabemos.

Josefa: Enseguida a picar con la jada.

Antonio: A picar, a hacer remolacha y cereales.

4.- ¿Había agua potable cuando eran niño? ¿Había luz?

Antonio: Yo me acuerdo de no ver agua potable en casa, de tener que coger los cántaros y  [sic] ir a la fuente a buscar agua.

Josefa: No había agua. Luz sí.

Antonio: ¿En la época de hace setenta años? Ni agua potable.

¿Tenían animales en casa?

Josefa: Burros.

Antonio: Mulas, cerdos y gallinas, conejos, de todo eso.

Josefa: Nada, cuatro sólo, no más había.

Antonio: Mi madre sí criaba muchos animales, ¿eh? Todos los años, un par de cerdos y gallinas. Teníamos las mulas, y criábamos animales, gallinas, el cerdo, que lo matábamos para casa…

5.- ¿Qué hacía la juventud para divertirse?

Josefa: Nada.

Antonio: Pues mira, te digo, ¿Qué ibas a hacer? Jugabas aquí, a correr, a jugar a marro que le [sic] llamábamos, a encorrerte (localismo de Aragón, correr detrás de alguien) por ahí. A lo mejor, uno la paraba, así, ¿sabes? (escenifica la acción). Y a brincar, a brincar uno encima del otro. Al churro le [sic] llamábamos. El churro, media manga y manga entera. Y como estaba uno así (escenifica la acción), así te lo adivinaba. El que estaba abajo lo tenía que adivinar.

¿Cómo eran las fiestas, los bailes, etc.?

Antonio: Aquí íbamos al baile, al casino, y tocaban cinco o seis: los Lobateras, Jorge Casasnovas…

Josefa: Pero antes era en la plaza.

Antonio: Y tocaban [sic] la orquesta del pueblo cuando íbamos al casino, así ibas al casino a bailar.

Josefa: En la plaza lo hacían antes del casino.

Antonio: El casino es más viejo, y después vinieron [sic] el entoldao. Un entoldado, ¿sabes? Que lo ponían en la plaza.

Josefa: Y bailaban allí también.

Antonio: Y después al casino. Pa fiestas sólo.

Josefa: Hombre, aquí en Sariñena en el casino todo el año, ¿eh?

Antonio: En el casino, tol año había, sí.

Antonio: Eran normal (es), eran las fiestas. Ibas a las fiestas y [sic] ibas al baile, claro. Lo que pasa es que las cosas de repostería, que ahora no te falta [sic] en todo el año en casa, entonces, pa Navidad y la fiesta, y no había más. Pa Navidad, empanadones y farinosos.

Josefa: Y frutas ni en comías, si no eran del campo.

Antonio: La fruta nosotros la teníamos abundante, de casa, claro. Las cosas de comer, de lamines (localismo de Aragón, golosinas), de lo que hay ahora, que no falta [sic] en todo el año magdalenas ni cosas de esas, entonces, nada más lo catabas pa las fiestas y pa Navidad.

Josefa: Y las hacíamos en casa.

6.- ¿Cuál era el trabajo de los jóvenes?

Antonio: Eso depende. El campo principalmente, pero otros serían mecánicos, y otros, lo que fuera.

Josefa: Poner herraduras en las patas en las mulas. Y a abrevar a los abrevadores [sic].

Antonio: El nuestro, el campo.

Josefa: Yo estaba en el horno.

Antonio: Y era panadera.

Josefa: Iba a repartir las levaduras pol pueblo, antes de amasar.

Antonio: Antes se iba [sic] a buscar las masas a casa.

Josefa: Y se cocían.

Antonio: Lo llevabas al horno y allí se cocían.

7.- ¿Qué recuerdan del matrimonio? ¿Cómo se celebraban las bodas? ¿Y el viaje de novios?

Antonio: Pues mira, a lo mejor se casaba un pariente y hacías un pequeño refresco en casa.

Josefa: En casa. Siempre en casa.

Antonio: Un pequeño refresco cuando salías de la boda.

Josefa: Refresco y comida se hacía.

Antonio: Pero más que nada eso era.

Josefa: Y cuatro. Ibas [sic] cuatro y nada, la comida que hacían por casa.

Antonio: En casa, y a lo mejor hacías…

Josefa: Algún caldo y cosas de esas, matar conejos.

Antonio: Mataban pollos y estábamos ocho…

Josefa: Pero en casa. Entonces, los restoranes no había pa ir.

Bueno, no había, no había… ¡no había perras pa ir (risas)! Yo aún fui a Zaragoza, pero fui porque me dieron la casa, que si no, no habría ido. A casa de mi tía. Allí fui yo. Dormíamos los novios con la prima, todos arriba en un cuarto. Fíjate, con los novios, y ahí estuvimos.

Antonio: Y tus abuelos a Madrid, a casa de la hermana de tu abuelo.

8.- Díganme cómo eran sus casas, ¿tenían hogar?

Los dos: Malas.

Josefa: Yo dormía en un cuarto en la casa de la abuela, que cuando caía la nieve la veía por el tejado. Es lo que era.

Antonio: Si estaba sin nada la habitación de abajo, estaba sin lavar el techo.

Josefa: Estaba sin lavar, y cuando nevaba, la nieve reprandaba [sic].

Antonio: Un hogar pa quemar leñas había. Si te mandaban, anda, ale a buscar leña, y la echabas en la cocina. Y a echar escobizos (localismo de Aragón, escoba corta, pequeña, y de ramas secas), aliagas…

Josefa: Lo que había.

Antonio: Ni cuartos de baño, ni aguas potables.

Josefa: A la cuadra, con las mulas, que no había váter. Y te picaban las gallinas, las muy malditas.

9.- ¿Cómo eran sus trabajos después de casarse?

Josefa: Después de casarme, yo ya nada… En casa con el crío.

¿Tuvieron hijos?

Antonio: No.

Josefa: Yo sí. Un hijo.

10.- ¿Cómo era el cuidado de los hijos?

Josefa: Pues mira, como se podía. Hacías todo lo que podías pero no se podían atender bien, porque no había nada. Se le daba todo lo que podías, yo eso era lo que hablaba con tu tío Antonio. Yo trabajaba en el horno y venía a almorzar a casa. Y mi madre me guardaba un plater de farinetas (localismo de Aragón, gachas). Y decía:

—Yo no quiero eso, mamá.

—Pues oye, no tengo otra cosa.

Y me daba una perrica pa comprarme chocolate de aquel del que me gustaba, y me lo comía mejor que las farinetas. Pero si no, farinetas. No había otra cosa.

Antonio: Cosas de comer, todo cosas de casa, prácticamente. Hombre, ahora…

Josefa: Aquello no era, y esto tampoco. Ahora es demasiado. ¿Por qué ande va a parar? Que hay mucho derroche ahora, más de cuatro en casa na más hacen que derrochar. Yo ahora he visto barras de pan tiradas en el contenedor.

Antonio: Yo tirar el pan si había perros y por ahí no me importaba, pero tirarlo por tirarlo siempre me ha causado rechazo.

Josefa: Siempre había uno que le daba para tener más perras… pero pa los demás, na más había calamidades.

Antonio: Y dormir amontonaos. Eran las casas pequeñas y caro.

Josefa: Vosotros, los hermanos, dormíais en la cuadra, en una pajera. Y nosotras a montón. Yo dormía con mi abuela, y a los pies me echaba a mi madre. Y la otra en la cabecera.

¿Cómo se entretenían?

Josefa: En la calle jugando, hija mía, a pegar patadas con una peloteta o a jugar a marro o… a eso, porque no había otra cosa, porque pa ir por ahí a los bares, no. A ningún sitio, porque no había pa pagar nada, ni pa pagar un vaso de agua había (ríe).

Antonio: Beh, ni había bares, había poca cosa. Tabernas le [sic] llamábamos, más que nada. Las que hubiera en aquella época, hace cincuenta u ochenta años, pues qué me sé yo.

Yo en Sariñena me acuerdo de ver un banco, ¿eh?, ¡un banco! (con ademán de sorpresa), ande está el Central Hispano (fusionado con el Banco Santander en 1.999), allí había el Banco de Aragón que le [sic] llamaban, con tres u [sic] cuatro empleados. Y sin más.

11.- Al hacerse mayores, ¿en qué ha cambiado la vida en el pueblo?

Josefa: Ahora mucho.

Antonio: La vida ha dado un cambiazo (con énfasis), del 500% o qué me sé yo de cuánto ha cambiao.

Josefa: Antes había ranas y bichos y ahora ya no se oyen. Antes estabas aquí al lado y oías cantar crac crac.

Antonio: Bueno, ahora eso ya ha desaparecido mucho.

Josefa: Y culebras, en venían por aquí por la calle abundantes.

Antonio: Hombre, y el campo no se puede comparar hoy el adelanto que hay. Entonces, todo a mano, a cortar alfal, que si corto con la galla…

Josefa: Y el sacarlo al cargadero, que no había pa llevarlo a ningún lao.

Antonio: Lo que te costaba entonces un día de trabajo muy grande, ahora diez minutos, caro.

Josefa: Ahora ya no nos hace falta de nada. Están mejor los pobres de ahora que los ricos de antes.

Antonio: El adelanto que hay hoy en todo comparao a entonces, pues entonces lo que digo yo. Entonces, ir a cortar cuatro espigas de alfal (fa), te matabas un día y ahora cuesta diez minutos.

Josefa: Y entonces a llevar la comida al campo que íbamos.

Antonio: Claro, estabas trabajando en el campo y ya no podías subir a comer. Y las mujeres siempre bajaban al campo a llevar la comida.

Josefa: Y yo también he ido. Na, cuatro judías.

Antonio: Sí, ya te digo que vosotras, aunque mi madre no. Pero anda que no bajaban pocas veces las que querían bajar… (ríe)

12.- ¿Recuerdan algún dicho o refrán?

Antonio: Pff, muchos. Ahora no sé.

Josefa: Ahora no se me viene ninguno a la mente.

13.- ¿Ha cambiado la mentalidad de la gente? ¿Y la suya?

Josefa: Pues mucho. Mucho ha cambiao.

Antonio: Pues no sé, pues entonces, qué te diré yo, mira, pues yo no sé. Entonces me parece que había más compañerismo.

Josefa: Más que ahora.

Antonio: Cuando matabas los tocinos (localismo de Aragón, cerdos), amigos y vecinos y por ahí, todos a hacer la cena.

Josefa: A hacer cena.

Antonio: De cuando hacían, que ahora eso ya no existe, caro.

Josefa: Ya hace años que no existe eso.

Antonio: Pues antes, cuando se mataba la matanza del cerdo, pos siempre se reunían las familias.

Josefa: Mariano —tu abuelo—, y por ahí, aquí en la calle los días de fiesta, como no iban a ningún lao, se compraban un litro de vino y ahí estaban toda la tarde.

Antonio: Ah claro, no había más.

Josefa: Un traguer, con la bota.

Antonio: Tres o cuatro viajes al sol con el pobre vino y a pasar allí la tarde.

Josefa: No había pa más.

Antonio: Pero chica, yo te diré que siempre he procurao hacer siempre lo mejor que he podido en todo. ¿Mentalidad? Pues mira, habrá de todo en la vida, pero, hay quien es muy familiar, y otros hagan menos caso de eso.

Ni le quitaré ideas a nadie ni le impondré, cada uno… Que aunque nos enseñen buenas ideas, siempre habrá gente mala pa todo.

Josefa: Con un tío nos dejemos [sic] de hablar también cuando yo era una crieta, que entonces se hablaba por las herencias, que no había ninguna (ríe).

Antonio: O sea, dice que el tío fue el heredero de la casa y te quiero decir… Se dejaron de hablar por la herencia.

Y al otro tío no sé también qué le dejarían.

Josefa: Nada.

Antonio: ¿Y sabes qué le dejaron a mi madre en casa de ella? Doscientas pesetas (ríe).

14.- Díganme si recuerdan algún remedio casero.

Josefa: Qué me sé yo. Té purgante y por ahí tomábamos.

Antonio: Té purgante.

Josefa: Pa la tripa, y si no, agua caliente y por ahí te apañaban pal resfriao.

Y aspirinas, que ahora aspirinas ya no dan.

Antonio: La aspirina tiene que ser muy vieja.

Josefa: De críos ya tomábamos.

Antonio: Cuando hacía frío, pa calentar la cama, la calentaban con un plato de brasa.

Josefa: O con bolsas de agua.

Antonio: Las bolsas de agua ya vinieron después. Bueno, igual ya habría, aunque no lo hubiera en todas casas.

Josefa: Una botella de agua caliente ponían y la cesta con la brasa pa calentar.

Antonio: No dormíamos poco bien en la cuadra, bien caliente, con las mulas, y ahí te levantabas por la noche porque algunas veces te se [sic] cagaban. Teníamos una yegua, la mala aquella, alguna vez te se [sic] cagaba encima.

Y cuando íbamos al monte también, mira, pues a dormir allí, en la paja y las ratas porencima. No me han pasao pocas por encima de ratas… (ríe) cuando ibas al monte a labrar, a sembrar o a lo que sea.

Josefa: Aquí no tenías ni un día pa ir a comprar, y comías lo que tenías en casa.

Antonio: Lo que pasa es que se hacía mucho de casa. Nueces se cogían… bueno (con énfasis), de cinco o seis nogueras. Higos, un saco en secábamos. Pero mírate, y ahora tan contaminao que está todo… 

Josefa: Ahí en la ventana esa (la señala), ahí se ponían de moscas… Negro de moscas, estaban encima (de) los higos. Pues te los comías igual y no te morías. Y ahora tan delicaos que somos todos…

15.- ¿Qué creencias había?

Josefa: Pues sí, se creía. Yo siempre tengo las cosetas que te dan de la Virgen, de Dios y por ahí; así como otros lo tiran, yo siempre lo he tenido. Yo creo que algo tiene que haber.

Antonio: Hombre, pues creencias, cree uno, mira, unos creen más y otros dicen: «Pues bueno».

Josefa: Antes sí, ahora no. Ahora no cree en nada nadie ni nada.

Antonio: La cosa esta de curas a mí igual me da.

Josefa: Antes ocurría que cuando uno tenía una amargura, que le pasaba algo, se ponía el hábito de la Virgen del Pilar, el vestido morao, y lo llevaba (de) continuo un año, medio año o como fuera. Pero ahora no hacen caso ya de nada de cosas de esas.

Mi cuñada llevó más de un año el hábito de la Virgen del Pilar.

Antonio: Pues hombre, pues antes la gente… pfff. En la iglesia de Sariñena, cuarenta no se ven, claro…

Josefa: Pero ahora no, no creen en nada nadie.

Antonio: Ahora la gente pasa más.

Josefa: Oye, que yo sí, yo digo que algo tiene que ver.

Antonio: Pasa más de las cosas. Pues yo, pa decir a misa de propio (localismo de Aragón, a propósito), poco he ido, o sea que yo, ni creo ni dejo de creer.

Josefa: A entierros y por ahí hemos ido (de) continuo. Si es pa San Blas y por ahí, siempre hemos ido también. También tenemos la fe esa de comer algo pa san Blas. Y el año pasao también pa tú [sic] te llevemos [sic], pa todos, una bolseta de tortetas o no sé qué era.

Antonio: Este año me parece que no habrá san Blas…

Los protestantes de Lalueza


     Entrevista a Elí Périz Elbaile, por Manuel Antonio Corvinos Portella.                                       

     

A finales del siglo XIX en la España rural se vive una ola de miseria y de incultura. Los jóvenes altoaragoneses se ven obligados a emigrar a Francia, especialmente a la zona del Bearn. Empleados como simple mano de obra  quedan en una precaria situación personal y social, mientras la sociedad francesa los ignora y no hace nada por integrarlos en su seno.  A partir de 1870 distintos pastores protestantes españoles recalan en la zona para evangelizar y ayudar a los obreros extranjeros de las fábricas de Olorón (esta villa francesa tenía por aquel entonces 9.000 habitantes, de los cuales casi 900 eran altoaragoneses), Pau y algunos otras localidades. A principios del siglo XX algunos de estos españoles regresan a sus pueblos de origen y comienzan en ellos una labor evangelizadora con distinta suerte.

   En 1905 regresa a Urdués un matrimonio que residía en Olorón, con lo que puede decirse que el primer pueblo en tener contacto con la religión protestante fue Urdués en la Canal de Berdún. Posteriormente se convierten  personas en los pueblos de Canfranc, Jaca, Berdún, Santa Cilia, Javierregay, Embún, Santa Cruz de la Serós. Hecho y  Sabiñánigo.

   En 1907 Jaca, Monzón y Laguarres se convierten  en  centros de evangelización que deben extender su misión por los pequeños pueblos de su alrededor  Más adelante se sabe que se abren escuelas evangélicas  y se practica culto también en Barbastro,  Lascuarre, Capella, además de los citados Jaca, Monzón y Laguarres.

   La incomprensión, obstrucciones y las zancadillas de los estamentos políticos y religiosos hacen muy trabajosa su labor evangelizadora y las continuas denuncias les obligan a cerrar y a abrir numerosas veces los centros educativos y religiosos.

   Algunos de aquellos incomprendidos y esforzados hombres que llevaron a cabo aquella esforzada misión desde principios de siglo hasta la Guerra Civil fueron:

-Ramón Campo en Laguarres.

-Salvador Ramírez y la señorita Bibiloni en Jaca.

-Victorino Marugal en Monzón.

-Antonio del Puerto, su esposa María  y Julián Petriz en Urdués.

-Carlos Araujo de Zaragoza.

-Benjamín Heras de Zaragoza

-Conrado León en Barbastro.

-José Gorría en Zaragoza

-Antonio Mir en Lalueza

   Puede decirse que durante la Segunda República la Iglesia Evangélica Altoaragonesa se desenvolvió en libertad y experimentó un considerable impulso. Sin embargo, el estallido de la Guerra Civil dio un vuelco a la situación y los evangelistas estuvieron a punto de desaparecer. Sufrieron una dura represión, se cerraron templos, se saquearon capillas y escuelas, se practicaron detenciones, se castigó con prisión, hubo multas y se vieron obligados a pasar a la clandestinidad.  

   La propaganda del régimen franquista metió en el mismo saco a protestantes, comunistas y masones.

   La firma en 1953  del Concordato con la Santa Sede acabó con la persecución religiosa en España, aunque no con las discriminaciones que se vivieron hasta la llegada de la democracia en 1975.

                                      —————————————–

   Después de esta introducción podemos leer una interesante entrevista a una de esas personas que ha vivido de cerca los avatares que he contado. Si no en los primeros años de la evangelización, sí durante y después de la fatídica Guerra Civil Española. Me refiero al señor Elí Périz Elbaile, natural de Lalueza, músico de toda la vida y que en la actualidad cuenta con 81 años y una mente muy lúcida.

                

                               LA   RELIGIÓN

-Señor Périz. ¿Cuáles son los orígenes del protestantismo en Lalueza?

   Según me contaba mi padre, un joven matrimonio de Lalueza marchó al sur de Francia a trabajar en 1895 y a su regreso, hacia principios del siglo XX, se trajo una Biblia. El marido se dedicó a hablar de ella por las calles y en las casas a quien quería escucharle, siempre en grupos pequeños o familiares. Ese es el origen.

-¿Quiénes fueron estos iniciadores?

   Se llamaban Antonio Mir y su esposa

-¿Qué nombre recibe la religión que profesan?

   Iglesia Evangélica Española de Lalueza

-¿Algún recuerdo más de Antonio Mir?

   Recuerdo que predijo el día, el mes y el año en que iba a morir. Acertó relativamente, pues sólo falló en 6 o 7 días. La predicción la hizo años antes y por entonces no estaba enfermo.

-¿Dónde está su tumba?

   Está en el cementerio protestante de Lalueza, cuando quieras podemos ir a visitarla.

-¿Pero, en aquellos años ya había cementerio?

   No, no había, por eso su hijo Carlos Mir pidió al Juez de Paz y al Ayuntamiento permiso para enterrarlo en el cementerio católico, pero no se lo concedieron y entonces  amenazó con enterrarlo en cualquier lugar. Al final le cedieron un terreno pegado al católico y el permiso correspondiente. Se levantaron las tapias y así se hizo el primer camposanto protestante.

   En principio no había comunicación entre ambos lugares, luego se abrió la tapia y se puso una puerta que se abría o cerraba según los vaivenes políticos de la época. En tiempos del franquismo se volvió a cerrar la tapia, más tarde se abrió y ahora hay una comunicación total. Incluso entramos por el católico.

   En estos momentos, en Lalueza, hay tres cementerios: el católico, el protestante y el civil.

¿Todos estos años, cómo se las han arreglado para llevar a cabo los oficios religiosos?

   -Antes de la guerra venía un pastor de Zaragoza llamado D. Benjamín Heras. Durante la guerra y años posteriores cada familia en su casa. Cuando ya hubo libertad religiosa lo hizo D. Sebastián Rodríguez también de Zaragoza y actualmente viene cada dos sábados D. Jordi Montolíu y D.Antonio ambos de Huesca.

-¿En qué consisten dichos oficios?

   Primeramente rezamos una oración, después cantamos unos himnos que acompañamos  mi sobrino Rubén con la flauta y yo con el violín. Seguidamente se lee un capítulo de la Bilblia, sale el pastor e interpreta el texto leído y por último se hacen comentarios por parte de los fieles o se abre un debate si alguien lo estima conveniente. Se termina cantando nuevamente himnos y rezando una oración personal.

-¿Tienen himnos propios?

   Si, tenemos un himnario universal que se utiliza en todas las Iglesias Evangélicas del mundo, está traducido del inglés.

   Recuerdo una anécdota que me ocurrió en el año 1979. Ese año hubo un encuentro evangélico en Pau y fuimos desde Zaragoza varios aragoneses, entre ellos dos parejas de Lalueza. A alguien se le ocurrió que debíamos empezar el congreso con un himno especial, un himno que no conociera nadie y como algunos sabían mi afición por la música me  pidieron que tocara algo. Vamos, que me metieron en un lío, cogí el violín y empecé a tocar improvisando. Pues me salió un himno que aún se toca en Francia y en Lalueza. Compuse la música, escribí la letra y le puse por título “Despertad”

-¿Qué oraciones tienen en común con los católicos?

   Únicamente el Padre Nuestro que enseñó Jesucristo.

-Infórmenos, ¿cuáles son las diferencias sustanciales entre protestantismo y catolicismo?

   Sólo existe una Biblia, la diferencia estriba en que nosotros la interpretamos de una manera personal y la de los católicos viene comentada por la jerarquía eclesiástica.

   Como oraciones grupales sólo tenemos el padrenuestro, las demás son personales.

   No creemos en los santos que han canonizado los Papas. Sí en los anteriores a Jesucristo.

   En cuanto a la virgen, pensamos que Dios escogió a la mejor, que es un ejemplo de fe, pero que no tiene todas las características de que la rodean los católicos.

-¿Cómo andan de feligreses?

   Con don Sebastián Rodríguez, en los años sesenta, fue la época de mayor apogeo de la Iglesia Evangélica de Lalueza, nos juntábamos más de 50 personas. En estos momentos no pasamos de 20 personas.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

-Hablemos de sus padres, ¿cuándo se convirtieron?

Mi padre se llamaba Fidel y abrazó el protestantismo en 1924, cuando tenía 31 años. Mi madre Antolina nunca lo hizo, pero no volvió a ir nunca a misa. Es curioso, pero fuimos 9 hermanos, los 5 primeros tenían nombres católicos (Clotilde, Mariano, Luisa, Fidela y Fidel) y los restantes, yo incluído, bíblicos (Elí, Jesús, David y Abel). Lo que significa que la conversión se realizó antes de mi bautismo.

-Posiblemente, en estos años les ha sido difícil el día a día. ¿Cómo se han sentido entre tanto católico?

   La relación con los demás convecinos siempre fue buena, siempre se nos ha respetado, éramos como los demás, no éramos bichos raros, aunque se empeñasen ciertas instituciones. El baile, el fútbol, las tiendas, los entierros, etc., la amistad entre los jóvenes era de total normalidad y las bodas interreligiosas han sido siempre constantes en nuestro pueblo, incluso la Orquesta los Cartagenas (todos protestantes) tocó durante muchos años en el baile que se hacía los domingos en Lalueza y también en la comarca.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

                                             ———————————-

                                                 ANECDOTARIO

-Seguro que tiene muchas “historias” que contar y que le ocurrieron por su condición religiosa.

   Por supuesto, tengo muchos años y he vivido numerosas experiencias y hay cosas que no he podido olvidar, vamos a ver:

     En plena Guerra Civil (en 1938), teniendo  yo 10 años, murió con 11 meses mi hermano Fidel y cargamos con el féretro sus hermanos Luisa, Fidela, Eli y Jesús, nadie de fuera de la familia vino al entierro. Mientras atravesábamos el pueblo con destino al cementerio evangélico podíamos oír como se iban cerrando las puertas de las casas, nadie quería darse por enterado de lo que estaba ocurriendo para no tener que declarar ante las autoridades que no habíamos pasado por la iglesia católica.

   En 1949, en los primeros años del franquismo, nos casamos  por lo civil  mi esposa y yo y la boda la celebró el Juez de Paz de Lalueza, Mariano Loscertales Morlans. El asunto no le gustó a alguien  y  lo comunicó a la Guardia Civil que se presentó en el pueblo para preguntar por la boda civil que allí se había realizado. Al final el Juez de Instrucción de Sariñena, D. José Lobateras, tuvo que intervenir y dio carpetazo al asunto. Fue la primera boda civil de Lalueza.

   En 1955 apareció en una Hoja Parroquial del Obispado de Huesca una nota que decía que la Orquesta los Cartagenas estaba formada por protestantes y que no nos contrataran, debido a aquella advertencia perdimos varios pueblos.

   Cuando en octubre de 1964 inauguramos la capilla,  el pastor D. Sebastián fue a ver al Gobernador Civil de entonces, Víctor Fragoso del Toro, a comunicarle que íbamos a inaugurar el centro religioso. El Gobernador llamó al capitán de la Guardia Civil de Sariñena para que asistiera  al acto y el capitán se presentó con 30 guardias de varios pueblos de la comarca. La Guardia Civil estuvo vigilando y controlando para que no hubiera problemas.

   En 1969 se casó mi sobrino Joel Périz y lo quiso hacer por el rito evangélico (iba a ser la primera boda protestante en Lalueza). Cuando fue al Ayuntamiento a preparar los papeles el secretario de entonces puso todas las trabas posibles, y ya por último le conminó a casarse por la Iglesia Católica. Antes de acceder a tal orden Joel marchó a Madrid a hablar con los responsables de la sede central de la Iglesia Evangelista en España. Estos tuvieron que intervenir a nivel gubernamental y por fin pudo celebrarse la boda en la capilla, a la comida asistieron convidados de ambas religiones.

   En verano nuestros chicos y chicas asistían en Jaca a campamentos evangélicos, allí aprendían religión, normas de conducta y valores. En estos momentos la casa de verano aún sigue funcionando. 

   Al entierro de mi hermano Mariano vino mucha gente de ambas religiones, incluso curas como D. Laureano Rivarés (q.e.p.d.) o D. Antonio Puyol.

                                      ——————————————

                                                   L A   M Ú S I C A  

-No se puede hablar de los Cartagena de Lalueza sin asociarlos con la música. ¿De dónde les viene el apelativo?

   Pues verás, es muy sencillo. Mi abuelo hizo el servicio militar en Cartagena y cuando volvió le empezaron a llamar así, se le quedó el apodo y ha pasado a las siguientes generaciones

-Y en cuanto a usted, ¿dónde aprendió música?

   Estudié solfeo con mi padre y luego bajaba a Sariñena con 12 años a estudiar violín con José Guioni (el Italiano).

-Recuerda cuál fue su primera orquesta.

   Cómo no me voy a acordar. A los 13 años ya estaba  tocando en la Orquesta Lozana (de Lalueza), fueron varios años los que permanecí en ella, hasta que mi padre Fidel Périz y  mis hermanos (Mariano, Jesús, David, Abel  y yo) formamos la Orquesta los Cartagenas.

-Imagino que viajarían mucho.

   Bastante, principalmente nos contrataban por los pueblos de la montaña y también por Monegros. Diecisiete años duró esa experiencia familiar.

-Seguro que tuvo más experiencias musicales

   Por supuesto, también toqué en la Cobalto de Sariñena con contratos de 6 meses. Recuerdo a músicos como Jorge Casasnovas, Joaquín Orquín, Antonio y Pepe Lobateras, Serra, Rosendo, Goberna o Alfonso Millera.

   Cuando en 1973 se disolvió la orquesta familiar, formamos la Orquesta Internacional Deborah con 10 músicos: Mariano, Elí,  Jesús, David, Abel y Rubén Périz, Paco Rodés de Sariñena, Santos Clavero de Grañén y dos músicos de Lanaja Ángel Otín y Fernado Pontaque. También nos acompañaron en distintas etapas Jorge Casasnovas de Sariñena y Antonio Laguna (el trompeta de Albalatillo). Estuvimos 6  años tocando mucho, sobre todo por Cataluña. Recuerdo que en Sariñena tocamos en unas fiestas de San Antolín junto a Rumba Tres . Luego me contrató el Dúo Gala y por último estuve tocando en las charangas Grañén, Lalueza, y Cartagenas hasta los 75 años en que me retiré. Ahora sólo toco en la capilla y en casa.

-Ha sido una vida totalmente entregada a la música.

    Cierto, pero no sólo a la interpretación, también he compuesto varias melodías y una obra sinfónica para violín y piano de 18 minutos que he titulado “El Diluvio” y un método para profundizar en el aprendizaje del violín. Piensa que para aprender este instrumento hay que conocer 8 posiciones, pues yo he inventado 15, con lo que es más fácil dominarlo.

-¿Qué instrumentos toca?

    Violín, guitarra, bajo, acordeón, trombón y trompeta.

A punto de terminar nuestra visita a Elí Périz le pregunto si  puede tocar alguna canción. Entonces le pide a su nieta Sofía que vaya a buscar el violín y nos deleita con el tango Caminito y con un fragmento de su obra sinfónica.

   En esos momentos me doy cuenta de que toca como un zurdo y le pregunto.

-¿Es usted zurdo?

    Pues no, yo soy diestro y aprendí a  tocar con la derecha, pero después de la guerra mi hermano se encontró en un campo un fulminante de bomba y lo llevó a casa y a mí no se me ocurrió otra cosa que darle un martillazo, explotó y perdí parte de tres dedos. No me quedó más remedio que aprender a tocar con la izquierda. El resto de cosas las hago con la derecha.

Está entrevista se realizó en Lalueza  acompañados por su hija Loida y por sus nietas Sofía y Tatiana.

Muchas gracias señor Elí, ha sido un placer hablar con usted.

Julián Royo Martínez


JULIAN AHORA 001.jpg

Por Aitana Millán Romanos. Tercero de la ESO B. IES Gaspar Lax.

Julián Royo Martínez, nació el 10 de septiembre de 1929, en la calle del Rincón de Goya de Sariñena. Sus padres, Julián Royo Laín y Dolores Martínez Gil, nacieron aquí; su padre era agricultor y su madre trabajaba como ama de casa. Tuvieron tres hijos, el mayor de ellos Santiago Royo Martínez que trabajó como agricultor y albañil, ya que casi todos los jóvenes de esos años trabajaban como agricultores, ganaderos o pastores. El mediano de los tres llamados Pedro Royo Martínez trabajaba como agricultor al igual que sus dos hermanos. Julián el pequeño de los tres trabajó como agricultor y luego como constructor en una fábrica de pretensados.

Antiguamente, casi todos los hombres trabajaban en el campo y las mujeres como amas de casa. Él vivió la guerra y la postguerra, ya que nació un poco antes de que empezara la guerra civil española. Los jóvenes de su edad solían jugar a marro, a marro inglés, a pitos o a cartas. Él y sus hermanos solían ayudar a su padre en los trabajos del campo y con los animales.

Cuando él nació, no había agua en las casas hasta mucho después de la guerra, así que tenían que ir a buscar agua potable a las fuentes. Concretamente, en su casa tenían un poco de luz, tres bombillas para dar luz a toda su casa, pero en muchas de las otras casas no había nada de luz. En su casa tenían muchos animales como gallinas, tocinos, conejos y burras que usaban para trabajar.

JULIAN 001.jpg

Su etapa estudiantil fue bastante corta, ya que fue a la escuela de párvulos durante tres o cuatro meses y estuvo tres meses en la escuela de primaria. Con nueve años, dejó de ir a la escuela y con trece se fue a guardar el ganado a los pirineos y a trabajar en el campo. La vida en el pueblo era un poco mala porque las calles eran totalmente de tierra y cuando llovía apenas se podía andar por las calles porque estaban todas completamente embarradas. La juventud la pasó trabajando en el campo y se fue a la mili.

Un tema interesante del que podemos hablar es el de las fiestas de Sariñena en esos tiempos, según él, las fiestas eran pobres, tenían bailes populares y el ayuntamiento contrataba a una banda de música que actuaba todas las tardes en la plaza del ayuntamiento. A diferencia de hoy en día, en las fiestas de hace ochenta o setenta años aproximadamente no había ningún tipo de fuegos artificiales. Algunos bailes de su época eran el vals, el chotis y el pasodoble.

Ahora os voy a redactar algunas de las muchas anécdotas que le ocurrieron a Julián cuando era joven:

  • Con trece años estando de pastor le robaron dos corderos, pero finalmente averiguó quién había sido.- Un día, a sus dieciséis años, a las seis de la mañana de un día de verano le pegó una patada un burro y le rompió la ceja.
  • En los tiempos de la guerra, estaba Julián en casa de uno de sus vecinos que tenía un galgo. Él solía jugar con el perro pero un día le tiró al suelo y le hizo daño en la muñeca. A los pocos días su madre lo llevó al hospital, actualmente la casa que se sitúa en cima del Bonarea, y el médico lo curó, ya que llevaba cuatro o cinco días con el brazo roto.

Se casó por la iglesia con Carmen Millera Pueyo y se fueron de viaje de novios a Zaragoza y Barcelona durante ocho o diez días. Tuvieron dos hijos, la pequeña, Inma Royo Millera que trabaja como auxiliar de geriatría y el mayor, José Luis Royo Millera que trabaja como panadero en su panadería de Villanueva de Sijena.

Él solía vivir en la casa donde nació en la calle Rincón de Goya, esa casa era muy vieja, pero la tiraron y la volvieron a hacer nueva; tenía un patio, un corral, un comedor, una cocina, un lavabo y tres habitaciones. A los 16 años se mudaron a la casa donde sigue viviendo hoy en día, en la calle Portal de Belén. Cuando era joven solía ir a ver el fútbol y a bailar porque a su mujer le encantaba bailar. Las tradiciones que tenía era ir de tertulia con sus amigos y merendar con ellos. También iba a misa los domingos con todos los jóvenes.

COMIDA 001 Julian.jpgEn su pueblo había un montón de edificios y tiendas; había posadas, tiendas de alimentación, un estanco, una carnicería, una tienda de ropa, una tienda de telas, un hotel, taxis, un tren, autobuses, un molino y varios hornos donde las mujeres horneaban el pan que amasaban en sus casas. En esos años, no había móviles, ordenadores, tablets ni televisiones. Tampoco había teléfonos. Pocas casas con luz y ninguna con agua potable ni desagües. La mentalidad de los jóvenes de esa época era muy cerrada y ellos eran muy tozudos.

Ahora vais a poder leer algunos refranes que nos ha nombrado Julián:
– En abril aguas mil
– El agua de enero hace dinero
– Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
– Marzo ventoso y abril lluvioso, hacen a mayo florido y hermoso
– A caballo regalau no le mires el diente
– A caballo regalau no le mires el pelo
– Cada puchero tiene su cobertera y se casa con su tapadera

También podemos leer algunas palabras antiguas:
– Pozal
– Albarda
– Aldaba
– Alforjas
– Arriero
– Rabadán
– Refajo
– Saya
– Arroba
– Banqueta
– Candil
– Fanegas
– Libras
– Galera
– Legua
– Onza

Y algunos de los remedios que usaban.- Hierbas
– Ventosas
– Friegas con aceite de romero
– Friegas con anís
– Usaban una planta llamada ruda, que la ponían en las cuadras para que protegiera a los animales.

Sus creencias eran en el sol y cree en Dios.

Ahora os voy a nombrar algunos de los trabajos que existían en sus tiempos y ahora han desaparecido en Sariñena:

– Cañicero
– Aguacil
– Sereno
– Repartidor de leche
– Alfarero
– Estañador
– Campanero

Y por último algunas de las comidas que eran típicas en esos años:

– Caldereta de ternasco
– Sopas de ajo
– Sopas de pan
– Salmorrejo
– Farinetas
– Migas
– Patatas con bacalao

Gracias Julián por todo lo interesante que nos has contado.
Aitana Millán Romanos
Tercero de la ESO B