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Repoblaciones en la sierra de Alcubierre


La sierra de Alcubierre aparece densamente cubierta por pino carrasco (P. halepensis), abriéndose una extensa masa forestal que plantea diferentes dudas sobre su origen natural o artificial y del que vamos a tratar aportando diversa información para su análisis e interpretación. Una sierra mediterránea que aún conserva restos de encinares con algunos quejigos, con un sotobosque de coscojas y piedemontes con sabinas que configuran auténticos sabinares. Una sierra seca, extraordinaria, en un entorno árido, al límite del subdesierto, donde la adaptación al medio es una de sus mayores características, debilidades y virtudes.

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Pero peor y más ridículo y absurdo es todo esto, del mismo artículo también: «…hoy los representantes en Cortes de la provincia de Huesca reclaman la restauración arbórea de aquella desolada sierra de Alcubierre, espina dorsal, digámoslo así, de la árida estepa de los Monegros, desierto páramo (dígalo usted así también) donde toda miseria y despoblación tienen su asiento.»

Palique. Clarín. Madrid Cómico, 31 de octubre de 1897.

Cuentan que los lobos llegaban hasta Leciñena gracias al extenso arbolado que se extendía hasta el mismo pueblo. Una gran masa forestal que se distribuía a lo largo y ancho de la sierra de Alcubierre, hasta que sufre un gran retroceso por sus usos y aprovechamientos de leñas, agricultura y ganadería. Todo apunta que la gran deforestación comienza aproximadamente en el siglo XVIII, tal y como la describe el naturalista Jordán de Asso (1742-1814): “Esta cordillera estuvo muy poblada de pinares y carrascales, que suministraban abundante materia para carbón, pero hace algunos años que los cortes hechos incontroladamente han disminuido en gran parte aquellos bosques”. Un testimonio que describe la sierra dominada por pinos y carrascas, estas últimas, junto a las sabinas, que serían las que darían el color oscuro a esta sierra y a gran parte de Los Monegros, pudiendo ser el origen toponímico de Los Monegros. La deforestación continúa y va en aumento hasta entrado el siglo XX, especialmente debido a la expansión y modernización de la agricultura.

¿Hasta dónde llegó su deforestación? Bien conocida es la referencia de George Orwell en su obra cumbre “Homenaje a Cataluña” cuando narra su estancia en el frente de Aragón en 1936, en las trincheras de la sierra de Alcubierre, donde Orwell resalta no encontrar leñas para calentarse. Pero vamos a ir más atrás, cuando Pascual Madoz recoge, en su Diccionario Geográfico–Estadístico–Histórico de 1845-1850, que la sierra “Es indudablemente la montaña más árida y despoblada de España”. En su descripción detallada de los pueblos, al detenernos en Alcubierre, Madoz es bastante esclarecedor: «Hay un bosque arbolado de mucha extensión, poblado de pinos, de los que se aprovechan los habit.  para la construcción de sus casas y pajares, y para leña». Por contra, en la entrada de Castejón de Monegros constata lo siguiente: «El TERRENO es todo de secano y muy feraz en anos lluviosos, para granos y pastos de ganados.  En él se encuentra la sierra de que se hizo mérito al hablar dé la situación, y de ella sale otra, que formando cordillera, pasa por los término  de Lanaja, Monegrillo , Pina y La Almolda: ambas estuvieron pobladas de pinos, encinas y otros árboles, y al presente se hallan casi enteramente despobladas», lo que va en línea con lo descrito desde Lanaja: «Apenas conserva vestigios de los muchos pinos y sabinas de que se hallaba poblada» y Senes de Alcubierre: «Tiene próxima la sierra de Alcubierre con bastante bosque para la cría de ganados». En los pueblos de la parte de la provincia de Zaragoza, las referencias de Madoz que dan detalles sobre la sierra responden a Farlete «El TERRENO es montañoso, secano y bastante árido como casi toda la sierra de Alcubierre (V.)»y Leciñena «Se crían en ellos pinos, encinas, robles, sabinas, y en mayor abundancia muchas plantas aromáticas medicinales; hay dos de pasto para los ganados de invierno., y una para el de carnicería, situado las dos primeras en la Val de los Huertos y la Pinada, de 1 leg. de long. y 200 pasos de lat., y la otra en el monte de las Mulas de 1/2 hora de long. y 1/4 de lat.».

Otro valiosísimo testimonio lo encontramos en 1912, con motivo de una excursión a San Caprasio el 10 de abril de 1912, del articulista del Diario de Huesca firmado por las iniciales  T.B. quien resalta su atención en “Una negra mancha de arbolado y planta baja que cubre dilatada superficie”. Una mancha que podemos interpretar que destacaría en una despoblada sierra. El motivo de su excursión es su participación en la tradicional romería a San Caprasio junto a las gentes de Alcubierre, Farlete, Monegrillo, Leciñena, Perdiguera y Lanaja, con sus respectivos actos religiosos, bailes y la banda de música de Villamayor. El articulista no puede terminar su crónica sin matizar: “Sin aplaudir como se merece el esfuerzo y cultura del pueblo de Alcubierre en la repoblación de su sierra”. Posiblemente se referiría a una zona que el pueblo de Alcubierre había vedado por diez años, una gran extensión de terreno que todos respetaron “Desde entonces (1905), los pinos brotan a millares por todas partes y la vegetación es exuberante en toda la zona respetada. Lástima que tan hermoso ejemplo no sea imitado por todos los pueblos, convenciéndose de que una de las causas principales que se oponen al progreso de, nuestra agricultura es la punible tala de los montes. Si Alcubierre no tuviese ya merecida fama de ilustrado, esta simpática nota bastaría para colocarle entre los primeros pueblos progresivos”.

“Alcubierre tiene en su haber el que desde el año de 1904 vedó una parte de monte en el cual cuenta ya con centenares de millares de pinos pequeños y desde aquella fecha se mima con cariño al árbol”

Diario de Huesca, 19 de mayo de 1925.

En el diario de Huesca, del 19 de mayo de 1925, un escrito del ayuntamiento de Alcubierre, por titulo “El arbolado y la sequía”, expone que “Cuando se ven millares y millares de hectáreas de terreno que este no puede más que destinarse a la producción de arbolado sin una sola planta”. En dicho escrito, resulta reveladora la siguiente afirmación “Este vecindario, como otros muchos, no puede negarse que persiguió con saña al árbol y en la actualidad le alcanzan las consecuencias de tal funesto error”. Por ello es intenso el lamento que el escrito expresa: “Hace sesenta o cien años, dicha labor educativa hubiera hecho conservar una riqueza inmensa que sería el sostén de los pueblos en épocas de crisis tan graves como la que desgraciadamente atravesamos, pero hoy dicha riqueza está por crear”. Así, podemos afirmar que la deforestación de la sierra de Alcubierre fue todo un problema para un territorio seco que acumulaba grandes sequías y miserias.

La guía comercial de la provincia de Huesca, de mediados de 1940, da una descripción de las diferentes actividades económicas, comercios, usos y aprovechamientos de las diferentes localidades de la provincia altoaragonesa. Así el monte de Robres era destinado principalmente para pastos y aprovechamiento de esparto, igual que Pallaruelo de Monegros donde además se daba la caza de pelo y pluma. En Lanaja no hay información de usos y aprovechamientos del monte salvo la alusión al ganado lanar y cabrío. En Castejón de Monegros es más significativo la mención al aprovechamiento de madera de pino, leña de monte bajo y espartales, además de la caza. Lo mismo sucede en la localidad de Alcubierre donde también se cita el aprovechamiento de leña y esparto además de la caza. Asimismo, la guía dice de la sierra: «Esta sierra es muy escarpada y de bastante elevación y toda ella poblada de pinos y arbustos, encontrándose por doquier enormes peñascos que forman profundas cuevas, que prestan gran servicio para cobijar en ciertos momentos a gran número de cabezas de ganado».

«Ese llanto benéfico de las nubes está demostrado que el árbol nos lo trae».

Joaquín Costa.

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Diario El Sol, edición 17 de junio de 1927

Los pueblos de Monegros piden el auxilio del Gobierno para repoblar la Sierra de Alcubierre. Esto, que a primer a vista parece que viene a aumentar el número de las peticiones de los municipios que lo esperan todo del Estado, es, por el contrario, una petición en la que se solicita sólo la atención oficial, para que el sacrificio que de todos modos piensan realizar en bien de los tres vecindarios no sea un sacrificio estéril. Par a facilitar el logro de esa justa aspiración, los municipios de Lanaja, Alcubierre y Robres han formado un consorcio y lo han sometido a la aprobación del Estado. Al lado de esa iniciativa, encaminada a ofrecer mayores garantías al Tesoro, se proponen contribuir con el 50 por 100 de los gastos, excluyendo los de dirección y suministro de semillas, y se ofrece al Estado satisfacer entre los tres Ayuntamientos diez mil pesetas anuales hasta que los montes entren en plena producción. Llegado esto caso, abonarían el resto en cinco anualidades. «Pueblos éstos—nos dice el Municipio de Alcubierre—enclavados en la zona monegrina, que con frecuencia sufre los efectos de la sequía, con la pérdida total o parcial de sus cosechas, no se hallan en condiciones de realizar mayores sacrificios.»

En la solicitud dirigida al Poder, después de una breve historia de las gestiones realizadas y a con la misma finalidad, y fracasados por diversos motivos que pueden reducirse a uno solo, a la falta de dinero, piden que sea aprobado «el referido consorcio y se disponga que por la jefatura del distrito forestal se redacte, la propuesta de trabajos que se han de realizar en el primer año, y una vez aprobada, se conceda el crédito necesario par a su ejecución, con lo que, además de iniciarse los trabajos de repoblación, que tanto anhela esta comarca, se resolvería la crisis obrera proporcionando trabajo a los vecinos dentro de los pueblos de su naturaleza».

Consideramos de todo punto justa esta solicitud. Puede afirmarse de antemano que el Estado accederá, convencido del noble deseo que la alienta y de que el dinero que haya de facilitar no será dinero perdido, sino, a la postre, multiplicado.

Articulo atribuido a Ramón J. Sender  en la obra «A lo largo de una escritura. Ramón J. Sender, guía bibliográfica», de Elisabeth Espadas (IEA, Huesca, 2002).

Francis Chauvelier, en “La Repoblación Forestal en la provincia de Huesca y sus impactos geográficos” (1995), señala sobre la sierra de Alcubierre: “El bosque, muy degradado desde hace tiempo, se componía en el mejor de los casos de algunos terrenos para pastos en la vertiente norte de la Sierra de Alcubierre o en sus prolongaciones orientales. La leña para el fuego, así como la madera, se importaban de la montaña”. La desforestación de la sierra debe ser considerable, abarcando probablemente su total extensión. Sus extensas masas, posiblemente quedan reducidas a un arbolado disperso, principalmente en margines de campos y zonas escarpadas de difícil acceso. La falta de agua en estas tierras dificulta enormemente la vida de los pueblos de Los Monegros, escasas cosechas de cereal y la imposibilidad de criar hortalizas, verdura y fruta, hicieron de la leña y el carboneo un producto principal para su comercialización y muy necesario para la supervivencia de las gentes de los pueblos a los pies de la sierra. Pero la reforestación de la sierra también significa la renuncia a muchos pastos vitales para la gran ganadería lanar que existía en el árido territorio.

Ángel Calvo Cortes, Monegrillo en sus raíces, apunta que la actividad del carboneo «Afectó gravemente a la calidad y cantidad del arbolado» mientras esta actividad tiene su punto álgido durante veinte años a partir de 1822 cuando la sequia asola estas tierras llevándolas a la miseria. Por ello se facilita el carboneo «La necesidad obligaba a todo. La solicitudes se apoyaban en la necesidad de clareo, limpia y entresaca de pinos viejos o de leña muerta. En 1873 se cortan mil pies de pino en la Gabardera. El Guaral y las Varellas también son afectados. En 1847 y 1849 se limpia la plana de Barzosa desde el barranco de Viullagarda hacia Lanaja. En 1851, el Vedado y las Pulliestras (sic). En 1852, el entorno del barranco de la Pileta (Pilota). En 1854 son 49 los jornaleros que solicitan carboneo junto a los barrancos de San Benito y las Tripas. La causa aducida en 1848 para el corte de árboles es la construcción y arreglo de viviendas y pajares».

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Diario de Huesca 3 de septiembre de1930

Reprodujo EL DIARIO un artículo de la «Revista Contemporánea, escrito por el ingeniero de Montes señor Jordana Morera, abogando por la repoblación forestal en todo el centro aragonés y especialmente en la de la parte correspondiente a las vertientes N. y S. de las sierras de Alcubierre, Almudébar, Tardienta, Lanaja. Monegros y la Litera.

 Hace 33 años. Diario de Huesca 26 de enero de 1928.

Los primeros proyectos de repoblación

En 1875 José Jordana y Morera, Ingeniero de la jefatura del Distrito Forestal de Zaragoza, redacta un estudio forestal de la provincia de Zaragoza en el cual apunta la falta de arbolado de la sierra frente a su pasado y la necesidad de ser repoblada nuevamente:

“Faltando en las alturas la vegetación arbórea, ni las aguas naturales pueden ser abundantes, ni pueden arrastrar el mantillo del monte para fertilizar el llano, condición indispensable para un buen cultivo extensivo en el secano. Corren ahora por quebradas y valles descarnados, disgregando las margas y yesos salíferos, e impregnando el suelo de las sustancias salinas de que van cargadas, aumentando la esterilidad general. Causa dolor profundo pensar que estas ideas tan claras como sencillas, asequibles a las inteligencias más toscas y expuestas con lucidez por eminentes patricios, no hayan encontrado eco entre los monegrinos y demás habitantes de los pueblos vecinos de la estepa. Ponz y Asso a fines del siglo pasado traían a la memoria de los aragoneses aquellos famosos bosques de pinos y sabinas que cubrían en mejores tiempos la sierra de Alcubierre dando nombre tal vez a la montaña por parecer realmente los bosques de color negro o muy oscuro mirados de lejos, a causa de lo cerrado de sus rodales, y describían la triste aridez de las llanuras esteparias clamando por la conservación y propagación del arbolado. Todo fue inútil: siguió la tala, y tan desatentada destrucción fue acreciendo de cada día el rigor de aquel inhospitalario clima. El mal ha llegado ya al extremo. La infertilidad es abonada, las sequías cruentas y la despoblación completa.

En nuestros tiempos, el doctor Malo, de recto y juicioso criterio, buscando la enmienda en los orígenes del daño, ha estimulado la opinión a favor de las plantaciones de bosques, para atraer, dice, las lluvias, base de toda regeneración agrícola. Entre frutales y árboles de monte quiere que se planten en muy poco tiempo cerca de trescientos millones, y en verdad, que para dar principio a la obra la cifra parece un poco exagerada, no por eso deja de ser menos necesaria la repoblación forestal en el patriótico concepto que inspiró a aquel escritor su estudio sobre los Monegros”

Jordana , 1875: 383-384.

En 1879 la repoblación de la sierra de Alcubierre es considerada necesaria por la Comisión del plan forestal Español y en 1880, por Real Orden de 18 de febrero de 1880, es aprobado “El proyecto de repoblación de los montes públicos de la provincia de Zaragoza”; redactado por el Ingeniero Jefe del Distrito Forestal zaragozano, a la sazón José Bragat y Viñals (Los inicios de la repoblación forestal en la provincia de Zaragoza (1859-1936) Ignacio Pérez Soba Diez Del Corral, Doctor Ingeniero de Montes y Álvaro Hernández Jiménez, Ingeniero Técnico Forestal).

La intención de repoblar es publicada en el Diario de Avisos de Zaragoza en marzo de 1880 “Los montes de Zuera son los primeros de la provincia en que se efectuará [la repoblación], siguiendo después y sin interrupción a los demás montes, situados en la cordillera denominada Sierra de Alcubierre, que se extiende hasta Mequinenza”. A lo que además apuntan Pérez y Hernández «Sabemos además que al menos desde 1879, Bragat había hecho reconocimientos de los montes de Zuera y de la sierra de Alcubierre desde el punto de vista de su repoblación: en un informe emitido el 15 de abril de 1879 (63), ya hacía resaltar la conveniencia de que el Estado adquiriera el monte “La Sierra”, sito en el término municipal de Farlete y propiedad de la Baronía de Alfajarín, por su estratégica posición en la sierra de Alcubierre y con el fin de poder encarar su repoblación».

Es el diputado Juan Alvarado y del Saz cuando el 13 de diciembre de 1888 presenta una proposición de ley “sobre repoblación de los montes públicos enclavados en la Sierra de Alcubierre”. Dicha proposición de ley, en su artículo 1º, en consonancia con la Ley de Montes de 1863, y con la Ley de repoblación de 1877, prevé que “se procederá inmediatamente, por cuenta del Estado, a la repoblación de los montes públicos enclavados en la sierra de Alcubierre, en los términos municipales de Leciñena, Perdiguera y Farlete, en la provincia de Zaragoza, y Robles y Alcubierre, en la de Huesca”. El artículo 2º limita el máximo de acotamiento al pastoreo a un quinto del monte comunal, “con el fin de que los ganados no se vean privados de los pastos, abrigos y defensas que le son indispensables”. Mientras, el artículo 3.º  encarga a los Ingenieros de Montes, de las provincias respectivas, realizar los estudios, memorias y proyectos de repoblación correspondientes “con la mayor urgencia” (Los inicios de la repoblación forestal en la provincia de Zaragoza (1859-1936) Ignacio Pérez Soba Diez Del Corral, Doctor Ingeniero de Montes y Álvaro Hernández Jiménez, Ingeniero Técnico Forestal).

Para Pérez y Hernández «La financiación se preveía exclusivamente con cargo al 10% de aprovechamientos previsto en la Ley de 1877. La proposición fue admitida a trámite, pero no llegó siquiera a formarse la comisión de estudio correspondiente, y decayó con la finalización de la legislatura dispuesta por Real Decreto de 2 de junio de 1889.»

El 3 de febrero de 1890, Alvarado vuelve a presentar de nuevo una proposición de Ley, llamada “sobre repoblación de montes en la provincia de Huesca», propuesta muy similar a la anterior. Esta comprende los municipios altoaragoneses de Almudévar, Tardienta, Torralba, Senés, Robres, Alcubierre, Lanaja, Castejón de Monegros, Balfarta, Peñalba, Sariñena, Sena, Villanueva de Sijena, Ontiñena y Ballobar y los zaragozanos de La Almolda, Pina de Ebro, Monegrillo, Farlete, Perdiguera, Leciñena y Zuera. En este caso, apuntan Pérez y Hernández: «Llegó a crearse la comisión parlamentaria para el debate de la proposición, siendo elegido Castelar como presidente y Alvarado como secretario, pero nuevamente decayó con la disolución del Congreso y la convocatoria de elecciones, dispuestas por Real Decreto de 29 de diciembre de 1890».

El Imparcial del 21 de octubre de 1891 da cuenta sobre la necesidad de la repoblación de montes en la sierra de Alcubierre, como medio para evitar las sequias, señalando «A este servicio debe destinarse el 10 por 100 de los aprovechamientos forestales, que importa en aquellos poco mas de siete mil pesetas, autorizando a los Ayuntamientos interesados para invertirlo directamente bajo la inspección de los ingenieros de montes».

Poco a poco, la repoblación forestal en la sierra de Alcubierre comienza a adquirir una enorme relevancia e importancia en el territorio. Así, aquel año de 1891, la Diputación de Huesca solicita al Ministerio de Fomento la repoblación de los montes de la Sierra de Alcubierre y su entorno “Dicho ministerio puso el asunto en manos de la Dirección General de Agricultura quien a su vez lo remitió al ingeniero jefe del Distrito Forestal  de Huesca (D. F. Huesca). Desde este distrito se redactó un Plan de Trabajos para la Repoblación de la Sierra de Alcubierre. La aprobación del mismo quedó demorado por tiempo indefinido (http://esmemoriaus.blogspot.com).

En octubre de 1891, una comisión de representantes aragoneses visita Madrid para presentar una serie de reivindicaciones, entre ellas, el séptimo punto recoge repoblaciones para la sierra de Alcubierre: “que se destine desde luego a la repoblación de montes el 10 por 100 de lo que los pueblos interesados paguen por aprovechamientos forestales, fijándose principalmente en la sierra de Alcubierre, que comprende los pueblos de Zaragoza y Huesca más castigados por la sequía”. El contexto de sequias y plagas, de miseria que afecta Aragón y Los Monegros, hace en la llegada del canal de Monegros y las repoblaciones de la sierra de Alcubierre una solución y reivindicación para estas tierras; de lo que se conocía como las «miserias de Aragón» a raíz del discurso del diputado por Huesca Castelar de julio de 1891 (Diario de Sesiones de Cortes, Congreso de los Diputados, n.º 105, de 14 de julio de 1891, pp. 3101-3105).

A raíz de aquello, el Ministerio de Fomento ordena al Distrito Forestal de Huesca la redacción de un proyecto para la repoblación de la vertiente Norte de la Sierra de Alcubierre, «proyecto que sabemos que en junio de 1892 estaba, no sólo terminado, sino ya en estudio por parte de la Junta Facultativa de Montes» (Pérez y Hernández). El proyecto junto a otros son «aprobados desde 1 de julio de 1891 hasta la fecha” y en la sesión del Congreso de 7 de junio de 1892 se aporta una “Relación de los proyectos de repoblación, entre otros, el proyecto referido a la sierra de Alcubierre» (Diario de Sesiones de Cortes, Congreso de los Diputados, n.º 217, p. 6561). Aun así, el Ministro de Fomento Aureliano Linares Rivas responde desconocer el proyecto “no tengo el menor conocimiento del expediente a que se ha referido S.S.».

Debido al bajo interés, Alvarado interpela en Cortes a Linares Rivas “quiero, por de pronto, llamar la atención de S.S. acerca de ese asunto, de vital interés para la comarca a que me refiero, y rogarle que, dentro de lo posible, procure facilitar la tramitación de ese expediente, y, por consiguiente, proporcionar a los Ingenieros de Montes de la provincia de Huesca los medios necesarios para que puedan verificarse los ensayos indispensables para proceder a tan importantes trabajos” (Diario de Sesiones de Cortes, Congreso de los Diputados, n.º 149, de 5 de marzo de 1892, pp. 4199-4200).

En 1894, el ingeniero de Montes José Jordana y Morera, en el artículo «La repoblación forestal en sus relaciones con la climatología, orografía e hidrología de la parte peninsular de España. Revista Contemporánea, Año XX, Tomo XCVI Octubre-Noviembre-Diciembre 1894″, hace mención a la necesidad de repoblar la sierra de Alcubierre: “Que sea incuestionable también la conveniencia de cubrir de arbolado aquella parte de la cuenca del Ebro”.

En Aragón la sierra de Alcubierre y las Bárdenas Reales, situadas hacia la región media y parte central de la cuenca del Ebro, presentan caracteres de sequedad tal, que se hace imposible en ellas todo cultivo agrario permanente, a causa de las pertinaces sequías que allí se sienten. El suelo es muy bueno en el fondo de los valles, y si fuese posible suministrarle un riego moderado, se conseguiría dar a aquella zona una fertilidad extremada, con provecho evidente de la riqueza general del país.

Todos los publicistas que de dichas comarcas se han ocupado han reconocido como único medio para atraer el beneficio de las lluvias la repoblación forestal; trayendo a la meoria épocas atrasadas en que, por la existencia de los montes, la lluvia no era tan escasa como lo es actualmente.

No puede negarse la influencia que en la regularidad, sino en la cantidad absoluta de aquel meteoro, ejercen los montes, y de aquí que sea incuestionable también la conveniencia de cubrir de arbolado aquella parte de la cuenca del Ebro, donde además, por lo escueto del terreno, azotan con mucha violencia los vientos secos del O., que por este medio disminuirían su intensidad.

José Jordana y Morera. La repoblación forestal en sus relaciones con la climatología, orografía e hidrología de la parte peninsular de España. Revista Contemporánea, Año XX, Tomo XCVI Octubre-Noviembre-Diciembre 1894

En 1896 se presenta en el Congreso una petición de los alcaldes de Castejón de Monegros, Monegrillo, Valfarta, La Almolda y Peñalba: “en súplica de que las Cortes se sirvan conceder a dichos pueblos los medios y facilidades de evitar el hambre y la miseria que existen en todos ellos, y que luego se agravará más y más si pronto y eficazmente no se acude en su auxilio” (Diario de Sesiones de Cortes, Congreso de los Diputados, n.º 40 de 30 de junio de 1896, p. 898).

Reactivación del proyecto de repoblación a mediados de la década de 1920

No es hasta mediados de la década de 1920 cuando se vuelven a reactivar los planes de reforestar la sierra de Alcubierre. En 1925, Enrique de las Cuevas y Rey, Ingeniero de Montes Jefe del Distrito Forestal de Huesca, redacta el proyecto de repoblación de la sierra de Alcubierre en la parte correspondiente a los términos municipales de Alcubierre, Lanaja y Robres. De acuerdo con Pérez y Hernández: «El proyecto planificaba la repoblación de una superficie de 5.000 ha, y tenía un presupuesto de 1,9 millones de pesetas». Para ello De Las Cuevas busca que el proyecto, mediante instancia al Ministerio de Fomento  se apruebe y ejecute como obra complementaria de los riegos del Alto Aragón, y “como medio de aminorar los riesgos del clima de esta seca comarca y solucionar la crisis económica por la que atraviesa la misma”. La Resolución de 31 de diciembre de 1925, resulta negativa “en tanto no se aumentasen los recursos que el Estado destina actualmente a esta clase de trabajos, no se podía acceder a lo solicitado” (Los inicios de la repoblación forestal en la provincia de Zaragoza (1859-1936) Ignacio Pérez Soba Diez Del Corral, Doctor Ingeniero de Montes y Álvaro Hernández Jiménez, Ingeniero Técnico Forestal).

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En 1926 se aprueba un nuevo Plan de Repoblaciones al cual se dota de nada menos que cien millones de pesetas del momento: «En él quedaron incluidas, entre otras zonas, la repoblación de esta área oscense. El proyecto específico fue redactado por el D. F. de Huesca en 1928 y contempló la repoblación de 5.000 Ha en un plazo de diez años que incluyó otros montes de esa comarca. Así, dentro de esa superficie se incluyeron terrenos pertenecientes a montes públicos de Alcubierre (2.500 Ha), Lanaja (1.800 Ha) y Robres (700 Ha), todos ellos localizados en la Sierra de Alcubierre. La especie principal a emplear habría de ser el pino carrasco por ser la más adecuada, aunque también se contempló el empleo de roble y esparto” (http://esmemoriaus.blogspot.com). De acuerdo con Pérez y Hernández no se llega a aprobar la partida presupuestaria y en junio de 1927 los alcaldes de los Ayuntamientos de Alcubierre, Lanaja y Robres escriben nuevamente al Ministerio solicitando que se apruebe un consorcio de los previstos para la aplicación del Plan general de 1926: «comprometiéndose a aportar a él, conjuntamente, 10.000 pesetas anuales».

Socialmente, la repoblación de la sierra es una reivindicación por parte de las localidades a las que pertenece la sierra. Así, el 6 de marzo de 1927 Alcubierre realiza la fiesta del árbol y para ello los niños plantan, en la carretera que va a Lanaja, “102 árboles, 50 acacias de flor blanca y 52 chopos de Canadá comprados por el ayuntamiento, los que inmediatamente serán regados”. La crónica la escribe el secretario  Ángel Gavín Bailo, comprometido e intelectual de Alcubierre, que destaca con la publicación de escritos y noticias varías en el Diario de Huesca. En su crónica, sobre la fiesta del árbol de Alcubierre, Ángel no deja de escapar la ocasión y revindicar la ansiada repoblación de la sierra: “El entusiasmo e interés sea insuperable porque cuando un vecindario siente palpitar en sus nobles corazones ansias de regeneración, cuando cifra su porvenir en usa mejora tan importante como, la de repoblar su Sierra, cuando se espera con avidez que el personal técnico encauce las loables iniciativas de gran número de propietarios que anheles una orientación para contribuir con todas sus actividades a tan magna obra, cuando se espera con ilusión la llegada de la prensa para ver si el Consejo Forestal ha dictaminado sobre la aplicación que ha de darse al presupuesto extraordinario de 9 de julio último por saber si nos alcanzan sus beneficios. Días de ansiedad, días de esperanza, días de ilusión están atravesando los vecinos del pueblo y sus dignas autoridades hasta conocer si es atendida la solicitud enviada en 10 de noviembre próximo pasado al excelentísimo señor ministro de fomento en la que solicita el ayuntamiento acogerse a los beneficios que determina el artículo 5º del real decreto ley de 26 de julio último” (Diario de Huesca, 9 de marzo de 1927).

En junio del mismo año, los ayuntamientos de Alcubierre, Lanaja y Robres dirigen al ministro de fomento una nueva exposición de motivos para la repoblación de la sierra “Como obra complementaria de los riegos del Altoaragón”. La repoblación busca “Aminorar los riegos del clima y solucionar la crisis económica” pidiendo fondos para un proyecto del que reconoce sus bondades, un proyecto realizado por el ingeniero Enrique de las Cuevas. Por tanto: A V. E. suplican se digne aprobar el referido consorcio y disponer que por la Jefatura del Distrito Forestal se redacte la propuesta de trabajos que se han de realizar en el primer año y una vez aprobada conceder el crédito necesario para su ejecución, con lo que además de iniciarse los trabajos de repoblación que tanto anhela esta comarca, se resolvería la crisis obrera, proporcionando trabajo a los vecinos dentro de los pueblos de su naturaleza. Gracia que esperan alcanzar de vuestra excelencia, cuya vida guarde Dios muchos años para bien de la nación. Alcubierre 12 de Juntó de 1927. El alcalde de Alcubierre, Jesús Casamayor.—El alcalde de Lanaja, Pascual Oto.-El alcalde de pobres, Vicente Maza —Es copia. — El secretario, Ángel Gavín”. Diario de Huesca 15 de junio de 1927.

En la Dirección de Agricultura: Ha visitado al director general de agricultura, el alcalde de Huesca, para interesarle que se resuelvan las aspiraciones de repoblar la sierra de Alcubierre.

La Nación (Madrid), 21 de enero de 1928.

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Anoche «tuvieron en nuestra redacción los alcaldes de Lanaja y Robres don Pascual Otto y don Vicente Maza, junto con el secretario del Ayuntamiento de Alcubierre don Ángel Gavín, con objeto de saludarnos e invitarnos a la inauguración oficial de la repoblación de la sierra de Alcubierre.

Diario de Huesca 13 de noviembre de 1928

Robres, Alcubierre y Lanaja  Justas demandas

Comisionados por los Ayuntamientos de Lanaja, Alcubierre y Robres, llegaron a esta población los alcaldes don Vicente Maza y don Jesús Casamayor, con el competente secretario don Ángel Gavín, quienes realizaron gestiones de transcendental interés para los pueblos dichos.

Como testimonio de agradecimiento y afecto entregaron al prestigioso ingeniero jefe del Distrito Forestal, don Enrique de las Cuevas, un artístico pergamino declarándole hijo adoptivo de los tres pueblos por sus cooperaciones en pro de la repoblación de la Sierra de Alcubierre, de positivos beneficios para aquella simpática comarca. 

De la Diputación solicitaron una subvención de 10.000 pesetas con reintegro a plazo fijo, y de su visita llevaron las mejores impresiones.

También el asambleísta señor Campo pudo facilitarles, en la visita que le hicieron, noticias satisfactorias de una ayuda del Estado para la construcción de una balsa en Alcubierre.

Tuvieron una extensa entrevista con el excelentísimo señor don Fernando Rivas, nuestro gobernador civil, que con su cortesía y amabilidad acostumbrada, escuchó de los comisionados los pormenores de problemas locales de gran interés y, sobre todos ellos, el planteado con la gravísima crisis de trabajo, motivada en la paralización de las obras de los Grandes Riegos en aquella zona y que obliga a estar parados y sin trabajo a unos 500 obreros.

El señor gobernador, que ya tenía conocimiento de esto, prometió hacer gestiones personales en Madrid en unión de los señores asambleístas para obviar rápidamente cuantos trámites u obstáculos impidan reanudar tales trabajos.

Finalmente visitaron las redacciones de los diarios locales, para los que tuvieron frases de reconocimiento y elogio por el apoyo que les han prestado siempre.

Todo lo merecen tan laboriosos y simpáticos pueblos, para los que son todas nuestras atenciones y deferencias.

Diario de Huesca 27 de febrero de 1929.

En el diario de Huesca del 22 de junio de 1928 se da cuenta de la decisión del Ayuntamiento de Acubierre de la incorporación del director del Diario de Huesca en un cuadro de Honor de ilustres que han actuado en pro de la repoblación de la sierra de Alcubierre. Comunicando, además, de la inauguración de las obras a las que se dará invitación “A cuantas entidades, periódicos y persones se han interesado en pro de nuestra repoblación firmado por el alcalde Jesús Casamayor, a 19 de junio de 1928″.

El 23 de septiembre de 1929 se realiza el acto de inauguración de las repoblaciones en la sierra de Alcubierre (Diario de Huesca” de 25 de septiembre de 1929).

Para la ocasión el artista oscense Ramón Acín Aquilué realiza un pergamino para repartir a los niños y niñas  con frases alusivas al árbol, bajo el título “Los Ayuntamientos de Alcubierre, Lanaja y Robres, a los niños y niñas, con motivo de la repoblación de la Sierra. Año 1929” (B, 1987: 115, nota 6).

La Sarda 1947 2

Aspecto de una ladera del monte La Sarda en 1947 tras ser ahoyado a mano. Foto: Archivo Cartagra. Fuente: http://esmemoriaus.blogspot.com

Los sueños y aspiraciones de Monegros convertidos en realidad. El optimismo de una comarcaUna tarde gloriosa

Así fue la de anteayer en Alcubierre, donde se congregaron sus convecinos y compañeros de inquietudes y alegrías, los de Lanaja y Robres, y contingentes muy numerosos de toda la comarca con comisiones oficiales presididas por los alcaldes respectivos.

Todos los actos fueron presididos por el general Mayandía, que representaba al jefe del Gobierno.

Vimos también en Alcubierre al director general de Montes señor Elorrieta, gobernador civil de Huesca, presidente de la Diputación y alcalde, capitán general y alcalde de Zaragoza, delegado de Hacienda, asambleísta señor Coarasa, don Ricardo del Arco, ingenieros señores Cuevas, Navarro, Armingol y Etnbún, gobernador militar, teniente coronel de la Guardia civil, delegado gubernativo, don Mariano Gavín y el inspector provincial de Sanidad.

Inauguración de la repoblación

Tuvo lugar en el término «Pucero», a cuatro kilómetros de la villa. Allí, bajo un templete de olorosos romeros y mejorana, habló el alcalde don Octavio Lasheras, que en nombre de su villa, con las de Robres y Lanaja, ofreció a todos y al jefe del Gobierno, Mayandía y Guadalhorce en especial, el testimonio de una profunda gratitud.

Habló seguidamente el ingeniero jefe de Montes señor Cuevas, que dijo que lo hacía por razón de su cargo, estimando que representaba la inauguración el principio de una cruzada precisa en la lucha del trabajo con la Naturaleza. Ya en 1879, esta gran obra de regeneración fue considerada como necesaria por la Comisión del plan forestal.

Invita a los tres pueblos interesados a que recuerden sus antiguas campañas y no olviden lo que han tenido que suplicar para alcanzar este primer pilar de la reconstrucción nacional de la repoblación, como le llamó Costa.

Elogia la intervención de marqués de Estella, Guadalhorce y Mayandía, para llegar a día fausto, y aplaude el esfuerzo económico de los monegrinos que ofrece el grato espectáculo de los pueblos que se asocian a la obra del Estado, con la letra que hoy giran y que tan recompensada les será después. Pide perseverancia y respeto en el amor al árbol, cuyos beneficios canta. Ofrécese como representante de la Administración forestal. El señor Banzo estima que no es posible la ausencia de la Diputación en estos actos y por eso vino e interviene.

Ofrece el concurso de la Diputación, ya demostrado a los monegrinos y que estima merecido y además la tierra es madre y lo pide clamando agua y árboles y que todos la defendamos que ella nos dará el ciento por uno. Termina con un himno al árbol que él nos da la cuna y el ataúd y el mástil de la sagrada bandera patria.

Diario de Huesca – 25 de septiembre de 1929.

El director General de Montes, en frases muy elocuentes, saludó y felicitó a todos con elogios para los tres pueblos. Aplaude la organización forestal y la labor de los señores Cuevas y Embún, terminando con atinadas enseñanzas sobre el problema de los montes en sus aspectos distintos. Por último, el ilustre aragonés Mayandía, en este discurso precursor de ocho o diez más, mostró su gratitud de buen hijo por los vivas y aclamaciones incesantes de que fue objeto

sus fervores de buen patriota soldado y aragonés; sus cariño: por todo Aragón y sus afanes por ser útil a toda su tierra. Después, el canónigo señor Tricas bendijo el monte y se plantaron numerosos pinos.

Diario de Huesca 25 de septiembre de 1929.

Ecos provinciales ALCUBIERRE

Adhesiones recibidas a los actos celebradlos con motivo de la inauguración de la repoblación de la sierra de Alcubierre. La del excelentísimo señor vicepresidente del Gobierno, el excelentísimo señor don Severiano Martínez Anido, lamentando que su ausencia de Madrid le haya impedido asistir y felicita por tan importantes mejoras.

Del excelentísimo señor marqués de Cabriñana, presidente del Tribunal Supremo de Hacienda pública. Excelentísimo señor don Pedro Vives, general. ídem don Antonio G. de Rocasolano, delegado regio de la Confederación del Ebro. Excelentísimo señor doctor Fray don Mateo Colom, obispo de Huesca. Excelentísimo señor jefe de la Sección de Montes de Madrid. Excelentísimo señor presidente de la Audiencia provincial de Huesca. Ilustrísimo señor don Gaspar Mairal. ídem id. don Manuel Batalla, registrador de la Propiedad de Sariñena. Alcaldes de Sariñena, Farlete y Lalueza.

Diario de Huesca 28 de septiembre de 1929.

Crónicas aragonesas   — Sierra de Alcubierre

Monegros… ¡Cuántas horas de emoción dio esa tierra sedienta e irredenta! Todos los problemas están allí latentes, vivos, encarnados; todas las angustias se alzan y nos acusan a paso.

La fisonomía monegrina es triste, de una profunda tristeza. Cuanto deseo se ponga en querer iluminar aquel panorama es vano; cuanto se interese porque las figuras y las cosas resulten alegres, es un esfuerzo tirado. Allí tierra, hombres y cosas están supeditados a la tragedia de la sed, esa vida llena de abnegados heroísmos, tras el arado que abre y la semilla que cae, al abismo de un germinar, entre las blancas cenizas de un incendio, que esa es la sed de la tierra y la claridad sin nubes.

La leyenda de los ciervos y de los bosques, de las espesuras y de los matorrales, de la densidad forestal, hace soñar en aquel posible o imaginado tiempo, en que estos llamados Monegros fueron montes poblados con la cabellera abundante de las hayas y de los pinos. El sueño y la vocación canalista, la esperada realidad del Canal de

Monegros por otra parte, han hecho que estos legionarios de la incertidumbre y de la miseria se adaptaran a vivir precariamente, sin un pozo artesiano, sin agua en las balsas.

Pero… El alcalde de Alcubierre, un alcalde que tiene sentido común y sentido político clamó hace poco tiempo, e invocando las razones que en estos casos son de eficacia mayor. Pidió arbolado para esa sierra, muralla del Alto Aragón y de los Monegros bajos, dique de roca, frontera geológica de la meseta monegrina y de la zona de los riegos del Alto Aragón.

Han pedido la repoblación forestal; se han impuesto para ello Lanaja, Robres y Alcubierre el sacrificio de aportaciones económicas; han unido a estas aportaciones la historia canalista, los entusiasmos de aquella región de muchos años, sólo dedicados a realizar el imperio forestal como único remedio a la sequía crónica.

La sierra, dura, alta y estéril, alberga muchas vidas: la de sus hogares tristones, la de sus hombres cansados de sembrar, la de sus ganados que han paseado días y días sin encontrar veredas y caminos donde yantar. La sierra ingrata, seca y pelada, ha rehuido la humedad, ha tirado hacia abajo a sus hijos, ha arruinado a sus moradores. Pero el ansia de vivir, el deseo de no querer abandonar pueblos enteros, en muchos momentos culminante y a punto de realizarse, ha sido vencido por el de vivir a toda costa, de hacer una plantación de arbustos, de vigilantes, de amigos.

Recientemente se ha celebrado la mayor fiesta que se podía hacer. Algún día se celebrará otra mayor. Cuando el ilustre ingeniero Sans Soler abra las compuertas y lance las aguas del Canal de Monegros, desde la sierra hacia la meseta monegrina. En tanto llega ese día, el único medio de conseguir que los cereales no desaparezcan y se pueda comer pan es implantando el régimen del árbol, que, es la llamada a las lluvias. La sierra alta, poblada de millares de árboles, que atraerán a esas nubes que pasan y pasan burlándose de esta serranía, poblada de silencios y de tristes aspectos.

B. GARCÍA MENENDEZ. El Liberal, de Madrid. Diario de Huesca 4 del 10 de 1929.

La repoblación es, ante todo, una reivindicación para sacar adelante una tierra que necesitaba inversiones para salir de la miseria en la que se encontraba. Junto a la llegada del agua, a través del canal de Monegros, es la gran esperanza de finales del siglo XIX y principios del XX. Aunque su gran dimensión complica su continuidad hasta su paralización en la década de 1930. No por ello, los pueblos continúan luchando y reclamando la necesaria inversión, tal y como es el caso de Ángel Gavín, secretario del ayuntamiento de Alcubierre.

De Alcubierre. Los trabajos de repoblación, paralizados en absoluto

Tomar la pluma para exponer un hecho que deja sin trabajo y por ende sin pan a un centenar de familias de la clase obrera de esta localidad, nos llega al alma; pero dejar a ésta sumida en la miseria y silenciar el hecho, sería un crimen de lesa humanidad, que nosotros no podemos aceptar. El cumplimiento del consorcio que tiene hecho el Ayuntamiento con el Estado y aprobado por este último en 2 de Julio de 1928 para repoblarla Sierra de Alcubierre, es bastante, de momento, como lo ha sido hasta hoy, para que ninguna familia careciera de pan.

La orden terminante y rotunda de paralización absoluta de trabajos ha caído como una bomba; más, en una población corno esta que en el año 1929 fue nula a  consecuencia de la sequía la cosecha de cereales, única que tiene importancia. Del Gobierno, autoridades y Prensa recabamos el apoyo preciso para que la clase obrera pueda tener trabajo y, con ellos los medios necesarios para alcanzar pan para sus familias.

Repoblación, trabajos en el tramo tercero del Canal de Monegros y la subasta del proyecto de conducción y abastecimiento de aguas potables a la población aprobado en 5 de Noviembre último, pueden evitar muchas penalidades y sufrimientos. Sí quien puede atender las peticiones lo hace, habrá realizado una gran obra social. Tenemos noticias de que el alcalde ha dado cuenta a su jefe superior.

Ángel Gavín Diario de Huesca – 22 de febrero de 1930.

El 28 de febrero de 1930, el Diario de Huesca da cuenta como el ministro de fomento manifiesta que no va a hacer desaparecer la Dirección de Montes, noticia por la que el mismo diario muestra cierta alegría, especialmente manifiesta “Y dada la trascendencia que ello tiene para la provincia tan forestal como la nuestra, aplaudimos igualmente la decisión del ministro de Fomento, no solo de mantener aquella Dirección general, si no de imprimirla gran actividad y nos permitimos interesarle, continúen con la misma intensidad los importantes trabajos que el Distrito Forestal realiza, para la repoblación de los montes de Argüís y de la Sierra de Alcubierre, y para la explotación ordenada de la masa arbórea del Pirineo Aragonés, cuyos gastos han de ser tan reproductivos para el país”.

El miércoles día 29 de abril de 1930 se celebra sesión la Comisión permanente de la Diputación de Huesca, reuniéndose la Comisión provincial Permanente y el Pleno Diario de Huesca 1 de mayo de 1930:

“Se da cuenta de una instancia de los Ayuntamientos de Lanaja, Robres y Alcubierre, solicitando un anticipo de diez mil pesetas para fines forestales de la sierra de Alcubierre. El señor Lacadena felicite, con frases encomiosas, la labor de esos Ayuntamientos que han sabido conseguir un consorcio ventajosísimo con el Estado y que dada la justicia y equidad que anima aquella pretensión, propone el nombramiento de una ponencia para favorecer los intereses de esos pueblos y con ello la riqueza forestal de la provincia.

El señor España manifiesta que ha oído con mucha complacencia las palabras del señor

Lacadena, pueda realmente la solicitud de los citados pueblos es muy interesante por el sacrificio que se han impuesto esas Corporaciones para llegar a la repoblación forestal de la sierra de Alcubierre y que, por tanto, la Diputación no debe desatender esas peticiones. Pronuncia bellas frases en alabanza del árbol y adhiriéndose a la propuesta del señor Lacadena, pide se tome en consideración y se nombre una ponencia.

Se acuerda finalmente que el asunto pase a las Comisiones de Fomento y Hacienda conjuntamente.”

Diario de Huesca 1 de mayo de 1930.

La repoblación de la vertiente sur

En 1927 se comienza a redactar el proyecto de repoblación de la vertiente sur de la sierra de Alcubierre, de los montes pertenecientes a la provincia de Zaragoza. Según manifiesta el Informe de 25 de junio de 1928, del Jefe del Distrito de zaragozano, Joaquín Fernández de Navarrete, al Presidente de la sección 2ª del Consejo Forestal “aprobado el proyecto de repoblación de la sierra de Alcubierre en la vertiente Norte que es la correspondiente a la provincia de Huesca, es deber de esta Jefatura completar tan beneficiosa obra con la presentación del correspondiente a la parte Sur de aquélla, que pertenece a la de Zaragoza” (ASPAGMAZ, sig. 3495, legajo “Farlete”).

La repoblación prevé abarcar una superficie de 19.653 hectáreas en los términos municipales de Leciñena, Perdiguera, Monegrillo, Pina de Ebro, La Almolda y Farlete. Del monte de Farlete se contempla la repoblación del monte llamado de La Sierrra de 10.366 hectáreas en disputa entre el pueblo de Farlete y la Baronía de Espés y Alfajarín a la que pertenecía Farlete (Los inicios de la repoblación forestal en la provincia de Zaragoza (1859-1936) Ignacio Pérez Soba Diez Del Corral, Doctor Ingeniero de Montes y Álvaro Hernández Jiménez, Ingeniero Técnico Forestal).

El litigio de Farlete retrasa enormemente la repoblación de la vertiente sur de la sierra » el monte de Farlete ocupa el centro y punto más elevado de la sierra, por lo que la disposición de sus terrenos resulta indispensable si de verdad se pretende la repoblación completa de ese sistema montañoso» y a pesar de la clara importancia de llevarla a cabo tal y como dicta la Resolución de 13 de febrero de 1929 de la Dirección General “Es de suma conveniencia la repoblación de los montes de los términos de Leciñena, Perdiguera, Farlete, Monegrillo, Pina y [La] Almolda, en la extensión aproximada de 16.000 hectáreas […] puesto que así se completaría la de la Sierra de Alcubierre en ambas provincias, obras no ya de interés regional sino general”. Finalmente, no es hasta la década de 1950 cuando se dan comienzo a las repoblaciones en los montes zaragozanos de la sierra de Alcubierre.

En Perdiguera se pensaba repoblar los montes de utilidad pública números 259 y 260, denominados respectivamente “Asteruelas” y “El Vedado”, con 4.900 ha en total; en Leciñena, los montes de utilidad pública números 255 al 258, llamados “Las Mulas”, “La Pinada”, “La Sierra”, y “Las Suertes, Las Forcadas y Cerro Macerado”, con una superficie en total de 7.993 ha; en Monegrillo, los montes de utilidad pública números 174 al 177, denominados respectivamente “El Común”, “Dehesa de las Varellas y Guaral de Pastos”, “Guaral de la Carne” y “Restos del Común y El Vedado”, que sumaban 3.380 ha de superfi cie en total; y en La Almolda, el monte “La Sierra” (número 173 de los de utilidad pública en la provincia), de 380 ha.

Los inicios de la repoblación forestal en la provincia de Zaragoza (1859-1936) Ignacio Pérez Soba Diez Del Corral, Doctor Ingeniero de Montes y Álvaro Hernández Jiménez, Ingeniero Técnico Forestal.

La repoblación forestal de la sierra de Alcubierre

Según Carlos Tarazona Grasa, autor de libro Pinos y penas, la fórmula que se escoge para acometer las repoblaciones es la del consorcio entre la administración forestal y los tres ayuntamiento afectados: Alcubierre, Robres y Lanaja: “El D. F. de Huesca se comprometía a llevar la dirección técnica de las mismas así como a proveer de las semillas y plantas necesarias. El ingeniero de montes encargado de dirigir las mismas fue Ricardo Sáenz de Santamaría. La repoblación se debía efectuar mediante la apertura manual de hoyas aunque esta parte no fue ejecutada por la administración forestal. Esa fase se realizó mediante subastas públicas a las que se podía presentar todo el mundo que quisiera. En el tablón del ayuntamiento afectado se exponían las condiciones que debían cumplir los interesados y la forma de ejecutar los trabajos. El pliego en cuestión fijaba el número de hoyas a realizar, las zonas donde había que abrirlas o el coste individual de las mismas. A estas subastas se presentaron sobre todo a vecinos de los tres pueblos afectados”. (http://esmemoriaus.blogspot.com)

Al final, los montes repoblados, señala Carlos Tarazona Grasa, son los montes de utilidad pública N.º 330 de Alcubierre, N.º 332 de Lanaja y el N.º 335 de Robres: “Para 1930 en esos tres montes se habían repoblado por el procedimiento del ahoyado manual 690 Ha, cifra que quedó finalmente bastante por debajo de las 4.000 Ha previstas inicialmente”.

nº monte  Pertenencia Fecha subasta Nº de hoyos Plazo ejecución   Coste hoyo
     332      Lanaja 20-Nov-1928    100.000        3 meses
     335      Robres Octubre 1929      50.000        3 meses  12 céntimos
     330  Alcubierre 26-Oct-1929    100.000        3 meses
     330  Alcubierre 27-Ene-1930    250.000        4 meses  11 céntimos

Fuente: http://esmemoriaus.blogspot.com

El Pucero de Alcubierrre

Vista del monte Pucero de Alcubierre con sus laderas ahoyadas manualmente. Foto: Archivo Cartagra. Fuente: http://esmemoriaus.blogspot.com.

En 1940-1950 comienzan de nuevo las repoblaciones en masa en la provincia de Huesca: “720 has. repobladas y se localizan en los municipios de Castiello de Jaca, Gurrea de Gállego y Alcubierre (Chauvelier, Francis)”. Así mismo, la sierra de Alcubierre sufre una serie de repoblaciones forestales a partir de 1940 con un objetivo protector y social y en 1952 aparece como comarca de Interés Forestal “Sierras de Alcubierre y Lanaja (Z y HU). Decreto de 11 de enero de 1952 por el que se declara de interés forestal la comarca que se establece en las sierras de Alcubierre, Lanaja y sus estribaciones de las provincias de Zaragoza y Huesca» (La restauración forestal de España. 75 años de una ilusión).

Para la repoblación se escoge el pino carrasco (Pinus halepensis), que para Chauvelier es una especie espontánea de la vertiente norte de la Sierra de Alcubierre, señala Chauvelier, su distribución, en la sierra, va de los 200 a los 700 metros de altitud. Aunque para autores como César Pedrocchi, la carrasca sería la especie potencial de la sierra de Alcubierre. No obstante la sabina ocupa grandes espacios desde el piedemonte, donde forma grandes rodales, alcanzando zonas elevadas de la sierra donde aparecen individuos dispersos. Ver: Las sabinas de Los Monegros.

“Otra parte de las repoblaciones se han localizado en la Sierra de Alcubierre y en los Monegros, tratándose en este caso de tierras de seca no dedicadas a la cerealicultura y dominadas por cerros cubiertos a medias por esqueléticos bosques residuales de pinos de Alepo y de sabinas, y por un matorral más o menos espeso. Este último pertenecía a los ayuntamientos y recibía durante el invierno algunos rebaños de ovejas llegados desde los Pirineos hasta las partes más altas de la Sierra de Alcubierre. En este contexto, y al cabo de veinte años, se han desarrollado nuevos pinares, ocupando en ocasiones emplazamientos realmente inhóspitos.”

Francis Chauvelier. La Repoblación Forestal en la provincia de Huesca y sus impactos geográficos.

En 1948 se firman nuevas repoblaciones, a través de un consorcio entre el Patrimonio Nacional del Estado y el Ayuntamiento de Alcubierre. Unas ochocientas hectáreas en el monte de utilidad publico nº 330 “Comprendidas en las partidas de Loma de San Caprasio, sesenta hectáreas linda al norte y oriente con resto del monte  La Sierra nº 330; al mediodía con monte Lanaja y poniente con monte Farlete Puy Fernando, Valdelupo y Pacos de Ramón, quinientas hectáreas, linda por norte con Barranco Nuevo, mediodía Filada de Paris, oriente Barranco de San Caprasio y poniente Filada de Paris. Pucero, extensión doscientas cuarenta hectáreas, linderos: norte con monte Robres, mediodía monte del Irazo, poniente monte de Leciñena y oriente con la parte repoblada del mismo monte nº 330 y Galacho de sobre Casas. Así como la ejecución de los trabajos auxiliares necesarios para la creación y conservación de la masa forestal”.

Francisco Amador Mene, natural de Alcubierre, trabajó en las repoblaciones de la sierra. Francisco relata como en la zona de la balsa de las Piedras se instaló un vivero y actualmente aún queda la caseta de los forestales. Trabajaban unas doscientas personas. Subían andando desde Alcubierre hasta san Caprasio, Francisco tenía unos 18 años, sería el año 1951 -De forestal estaba Adrián, era algo loco-. Salían de Alcubierre a las cinco de la mañana para comenzar la jornada de trabajo a las ocho, por las faldas de san Caprasio, -Los de Robres venían en bicicleta-. Trabajaban ocho horas y luego se volvían para el pueblo.

A jada ahoyaban, iban haciendo los agujeros hasta que cambiaba el tiempo en invierno y comenzaban con la plantación. La planta la traían desde Huesca con un camión y la descargaban en el vivero de la balsa de las Piedras. Después, con un burro subían la planta a las lomas donde estaban trabajando, -Se llevaba en los esportones de los burros-.

Americano 45 valzaragoza

Barranco de Valzaragoza. Vuelo americano 1945.

Desde Alcubierre Crisis Obrera

Diversos e interesantes decretos ha dictado el ministerio del Trabajo en favor del sufrido obrero agrícola, pero éstos según noticias, no han tenido la virtud de mitigar la crisis existente., ni aún en la época de recolección.

Si en la segunda quincena de Agosto no se ha dado gran impulso a los trabajos de la Confederación o Mancomunidad, serán muchos los millares de obreros que habrá en Aragón en paro forzoso y tendrá el Gobierno otro problema tan importante y grave como el de Andalucía.

Son incalculables los perjuicios que irrogan esas indecisiones y entorpecimientos continuos en problemas de tan vital importancia como son los riegos, repoblaciones, ferrocarriles, carreteras y demás obras públicas de la Nación.

Toda esta zona monegrina está anhelando llegue el momento de ver cumplidas las solemnes promesas que se le han hecho de principiar a construir  y construido en breve plazo el acueducto de Tardienta que es que ha de darle vida y convertirla de mísera a una de la más fértiles de España.

Y si se pretende conjurar de verdad el conflicto que la falta de trabajo pueda originar interesa que también a la brevedad posible den principio a los trabajos en el tramo tercero del canal de Monegros.

En esta localidad, en años anteriores, con las labores que se llevaban a cabo en la repoblación de la sierra, gran número de obreros, con su honroso trabajo, ganaban el pan para ellos y sus familias.

En el actual, no tenemos noticias de que se haya concedido para dichos fines cantidad alguna.

Hay que esperar que un ministro que representa a Aragón, que lleva un sobrenombre de discípulo predilecto de Costa, que en el ideario de su partido  tiene como lema preferente el fomento y conservación de las obras públicas de verdadera utilidad general, el intensificar la repoblación forestal y el de la obligación del Estado de proporcionar a todos los ciudadanos la posibilidad de ganarse el sustento mediante un trabajo remunerador  y productivo; hay que esperar decimos, que su elevada y reconocida cultura la emplee en dar facilidades para que sean pronto realidad tan bellos ideales.

No olvide señor ministro, que el problema más vital para todas las clases sociales hoy en Aragón, es el de riegos; el complementario, la repoblación forestal y, el más importante, solucionar la crisis del trabajo.

Un pueblo mísero de la zona monegrina como Alcubierre, que tuvo la valentía de interesar y acometer, de acuerdo con el Estado una empresa tan importante y útil como la de repoblar la Sierra en una extensión de más de 2.500 hectáreas de terreno, caso único en España y quizá en el mundo entero; no puede llevar a su ánimo la convicción de que un ministro radical-socialista con los títulos ya expuestos, se desligue del compromiso que adquirió el Estado, y si en ello nos equivocáramos – cosa que no creemos-, tenemos fe en que los representantes en Cortes lucharán con entusiasmo con ese entusiasmo, desinterés y cariño nunca bastante agradecido, con que lo defendió la Prensa de la región y de Madrid hasta conseguir el justo premio que la constancia, el tesón y el amor al árbol, de un pueblo merece.

El digno alcalde don Ignacio Mené, que siente cariño extraordinario por este problema y el social, también tiene interesada su continuación y sería para él y para el vecindario que representa muy lamentable un fracaso, porque aparte del interés general, se halla el de la satisfacción que produce el tener colocados a los obreros en la localidad que actualmente se hallan ya en paro forzoso.

Ángel Gavín Diario de Huesca 14 de agosto de 1931

La repoblación significó trabajo y la recuperación de la sierra como una oportunidad para uno de sus aprovechamientos: el de leñas, que fue vital en el pasado. Una obra complementaria al canal de Monegros que atraería las lluvias para un seco y árido territorio lleno de miserias. “En la actualidad, en una extensa comarca, mueren de sed las semillas y las plantas, se carece del agua necesaria para beber las personas y ganados, los obreros no alcanzan trabajo para remediar las necesidades de sus familias y dar pan a sus hijos, los agricultores se encuentran también sin agua, sin trigo, sin pan, sin paja y sin cebada, y lo que es más doloroso con la esperanza perdida de hallar siquiera un modesto alivio a tal desventurada situación porque la cosecha actual está totalmente perdida por la sequía como también se perdieron las tres de años anteriores. A esto hay que añadir que están agotadas las existencias de cereales para la próxima siembra, pues las pocas que quedan son necesarias para el consumo actual. En situación tan desesperada como la que hoy desgraciadamente se atraviesa en estos pueblos, cuando el vivir es una agonía que agota con lentitud las energías del paciente que aún espera con gran ansiedad un alivio a tanto y tanto mal como tiene sobre sí”. La dramática situación de aquellos años, descrita en el escrito del ayuntamiento de Alcubierre “El arbolado y la sequía”, diario de Huesca 19 de mayo de 1925, evidencia la importancia que tuvo la reforestación de la sierra de Alcubierre. “Año tras año la emigración aumenta, familias enteras han marchado más de cuarenta, la juventud desaparece en su mayor parte en busca del sustento que aquí no encuentran y, como prueba de ello, baste decir que de los comprendidos en el padrón de cédulas pe4rsonales, o sea mayores de 14 años, durante el año 1924 se han ausentado 126, el 13 por 100 en un año”( Diario de Huesca del 17 de febrero de 1925).

Hoy en día tenemos una gran sierra  que podemos disfrutar, declarada como zona ZEPA (ES0000295) y LIC (ES2410076) de la Red Natura 2000. Presenta una rica biodiversidad en un contexto árido, sobresaliendo en el Valle del Ebro, así la sierra se configura como una gran masa forestal, un bosque que va madurando ofreciendo un extraordinario espacio natural que valorar, proteger y preservar.

A la memoria de Ángel Gavín Bailo.

A todos sus habitantes y a don Ángel Gavín especialmente, por ser alma de todo movimiento honrado e iniciador de las más loables y beneficiosas empresas, enviamos nuestra felicitación cordialísima por el éxito, significación y brillantez de la hermosa y educadora fiesta del Árbol.

Diario de Huesca del 17 de febrero de 1925.

Las colectividades en Los Monegros


             Las colectividades, durante la Guerra Civil española, surgen en determinadas zonas republicanas en un contexto revolucionario, respondiendo a un sistema de organización de principios anarcosindicalistas. Así, las colectividades agrarias prosperan por el bando republicano de Aragón, tratando de establecer un modelo de producción en manos del pueblo y revelándose como verdadera alternativa al capitalismo. Su contraposición y amenaza al poder oligarca, terrateniente y caciquil, ha contribuido a su olvido y falta de reconocimiento.

Colectividades Los Monegros

Artículo enmarcado en la serie sobre la guerra civil en Sariñena

Colectividades en Los Monegros

En Los Monegros existieron numerosas Colectividades Agrarias con procesos muy diversos que significaron, en sí mismos, experiencias únicas, estableciendo un orden social igualitario de organización colectiva y autogestionada. Uno de los principales factores para la creación de las colectividades fue la fuerte implantación de la CNT en Los Monegros. Según Julián Casanova, esta zona contrastaba con otras zonas de fuerte dominio socialista (Anarquismo y revolución en la sociedad rural aragonesa, 1936-1938).

En el partido judicial de Sariñena el número de afiliados a la CNT, en mayo de 1936, era de 235: en Sariñena 45, Grañén 20 y Lanaja 170. Algunas colectividades fueron compartidas entre anarquistas y socialistas, especialmente las colectividades más cercanas al frente fueron conjuntas entre la CNT y la UGT, como las de Grañén, que contaba con un centro comarcal colectivo, y la de Bujaraloz. En Robres estuvo marcada por el Partido Comunista, en Huerto la colectividad fue libertaria y en Pallaruelo de Monegros y Lanaja fueron bastante prosperas. También hubo colectividad en Sena, donde existieron problemas que aparecieron reflejados en el informe de la Junta directiva del sindicato CNT local del 10 de septiembre 1937. En Alcubierre crearon una colectividad agrícola “Desde allí transportaban agua en lomos de mulas a las trincheras de la sierra” (Eladio Romero García en Guerra Civil en Aragón. Editorial Pirineos 2002, Pág. 178)”. En Alcubierre se organizó una gran estructura sindical, cooperativa y de colectivización estrechamente vinculada con el frente: Alcubierre, última parada camino primera línea de fuego.

Un movimiento revolucionario reciente que irrumpe con gran fuerza en una zona tradicionalmente conservadora, muy dominada por los poderes caciquiles y eclesiásticos. Un proceso al que hemos de remontarnos tiempo atrás para comprenderlo en su contexto concreto.

«En el pueblo de La Almolda, conscientes también del deber que el momento impone, siguen también la ruta que ha de conducirles a la total emancipación.»

Tierra y libertad, 20 de agosto de 1936.

Oligarquía y caciquismo

Durante el siglo XIX, la concentración de las tierras en ricos propietarios, terratenientes, constituye un mal endémico español, generando desigualdades y conflictos en el ámbito agrario. Este fenómeno contribuye a la precaria situación de los campesinos y a la falta de desarrollo en muchas zonas rurales del país. Esto derivaba en una sociedad caciquil, que en palabras de Joaquín Costa ejercía un control sobre la población. Aquella estructura política y social en el siglo XIX, que aborda Joaquín Costa en «Oligarquía y Caciquismo», lleva al autor a plantear la colectivización agraria como solución. En 1901 escribe «La colectivización de la tierra» una obra fundamental en su pensamiento, abordando la cuestión agraria a través de la colectivización para mejorar la situación de los campesinos y el desarrollo del medio rural aragonés. Así, Costa defendía la idea que la propiedad comunal de la tierra beneficiaria a toda la sociedad. 

«En Aragón, un 40% de los latifundios estaban en manos de absentistas que residían en Madrid, y se localizaban especialmente en los partidos judiciales de Huesca, Sariñena, Fraga, Ejea, Zaragoza y La Almunia.»

Olivan Castán, José Ramón y Jane Sewell, Amber.
Las colectividades en la comarca de Sobrarbe. Un estudio aproximado. 

La llegada de la II república Española trata de llevar a cabo, en 1932, una profunda reforma agraria. Una ley que buscaba renovar el régimen de propiedad de la tierra y que permitiese a jornaleros acceder a terrenos señoriales o abandonados, bajo la forma de cooperativas. Pero aquella reforma no soluciona el problema de la tierra en el medio rural español y en particular del aragonés.

En enero de 1932 se produce una huelga general convocada por la CNT, igualmente se vuelve a producir una Huelga General en diciembre de 1933. «En Albalate de Cinca (Huesca) se proclamó el comunismo libertario: se suprimió el dinero y se entregaron vales a los vecinos para intercambiarlos por productos de primera necesidad. Ese mismo día en Mas de las Matas (Teruel) se quemaban los archivos municipales y judiciales y se instauraba, al igual que en Albalate de Cinca, el comunismo libertario (Casanova, 1997, pp. 120-121)»

La conflictividad social, en el medio rural, durante la II República, en Aragón «creció debido al descontento de la población ante unas reformas prometidas que no llegaban», dando lugar a grupos libertarios en poblaciones como Lanaja. (Vela Sevilla, David. TAZ-TFM ¿Economía de guerra o revolución social? Las colectividades agrarias libertarias durante la guerra civil en Aragón, 1936-1938). 

Ante un problema duramente enquistado en la sociedad española, el sindicato CNT realiza su Conferencia Regional Agraria de Sindicatos en Zaragoza durante los días 3 y 4 de abril de 1936 «Como alternativa a la reforma agraria y solución al problema campesino. En este sentido, esta conferencia fue la precursora de los debates y acuerdos del pleno del Consejo Nacional de la CNT de mayo de 1936.» (Garrot Garrot, José Luis. Las Colectividades Agrícolas en Aragón). Como alternativa a la reforma agraria se van sentando las bases de la colectivización como única solución frente a «la crítica situación de los pequeños propietarios que viven bajo el peso abrumador de sus miserias».

Los campesinos confederales planteaban expropiaciones -exentas de indemnización- a los latifundistas; revisiones y entrega a los sindicatos de los bienes comunales para el cultivo y explotación colectiva; abolición de contribuciones, impuestos territoriales y
cargas hipotecarias; anulación de rentas en especie o dinero a grandes terratenientes, y el fomento de obras hidráulicas (Díez Torre, 2009, p. 52). Era la síntesis de las propuestas anarcosindicalistas ante el problema de la “cuestión agraria”. Era la revolución colectivista frente a la reforma agraria republicana.

                                           CGT. Modulo 4: Las Colectividades.

Estamos hablando del secano aragonés, de Los Monegros, una comarca principalmente agrícola cerealista de secano, de cebada y trigo, y ganados de pasto que se agostan en verano, mayoritariamente lanar con algo de caprino. Una producción muy condicionada por el clima, sobre todo por la escasez de lluvias, con diferentes cultivos «Entre otros cereales cosecha trigo, cebada, avena y centeno, cereales éstos que los exporta al resto de la Península» (Las colectividades Agrícolas de Aragón. Bujaraloz. Solidaridad Obrera del 31 de julio de 1937.

Tierra y libertad Los Monegros Agricola 27081936

EL PROBLEMA AGRICOLA DE LOS MONEGROS

Libertad de la tierra en el frente

Sobre las tierras del frente aragonés donde luchan por la libertad de todos, nuestros bravos hermanos de la FAI y de la CNT, pesaba como un estigma de miseria. Tierras las de los Monegros, sin agua ni arbolado, vivían convertidas en pequeños o grandes campamentos ganaderos y en explotaciones agrícolas cuyas cosechas se encomendaban al azar.

Ningún problema ha querido resolver la burguesía, más que el problema propio, qua es un problema de egoísmo, y culmina en la militarada plutocrática y clerical más criminal que vieron los siglos.

A retaguardia de las milicias combatientes, quedan los labradores sin caciques fascistas, sin sotanas de oprobio, sin pesadillas de religión. ¿Qué problemas quedan planteados en la zona libertada y en la que tan en breve ha de libertarse? …ielos aquí resumidos.

Primero. El sondeo que determine in riqueza fertilizante del subsuelo, riqueza que aceptamos razonadamente como cierta, ya que, en épocas lluviosas, el manto fertilizante permite elevar por capilaridad las grandes reservas productoras de unos trigos que son los más ricos de Europa en gluten.

Segundo. la elevación de aguas por medios económicos, viento o radiación solar (sistema plurisecular para recoger en depósito con carácter permanente lo que hoy es fortuito).

Tercero. La colonización de los Monegros no debe hacerse a base del Estado ni de capital, sino a base cooperativa de los participantes, con técnicos que no sean de plantilla oficial, sino de comprobada suficiencia y moralidad.

El problema de regadío de los Monegros no se realiza a base do empresas nominales, caza de capitales sin estructuración racional, sino recogiendo aguas arriba las derivaciones necesarias que crucen la anchurosa zona sedienta de agua.

Con empresas de índole equívoca se fue engañando al campesino, y han transcurrido los años aniquilándolo arteramente, negándole los medios a que tiene derecho en toda sociedad civilizada.

Ante la realidad actual, nosotras señalamos el criterio moral que vendrá a resolver en los campos el problema básico. Por todos los medios, ampliaremos en las zonas privilegiadas el factor agua, pues ella movilizará la verdadera riqueza que pertenece por entero al heroico campesino, a pesar del empobrecimiento a que siempre lo sometió el caciquismo fascista.

Ν.O.
Tierra y libertad, 27 de agosto de 1936.

La colectividad de Sangarrén, una pionera experiencia colectivista

Curiosamente, en Los Monegros se produce una de las primeras experiencias pioneras de «colectivización» de España. Sucede en 1932 en la localidad de Sangarrén y queda recogida en el informe sobre la colectividad de Sangarrén, publicada en los Cuadernos de la Guerra civil, Consejo de Aragón II Aragón Libertario 1936-1937 (Obra consultada en el Archivo Histórico Provincial de Zaragoza).

Sucede en el año 1932, cuando siete vecinos de Sangarrén asaltan la Demba Baja, una tierra que pertenecía al Barón de Sangarrén, «individuo de la Alta esfera y que tenía dicha tierra sin cultivar ni permitir que se cultivara». De forma «colectiva», los siete vecinos ocupan y trabajan las tierras en conjunto durante dos años, al cabo de los cuales parcelan dichas tierras y se las reparten por partes iguales; pagando una cantidad como arriendo hasta el año 1935.

Con la creación de la Colectividad de Sangarrén, durante la guerra de 1936, parte de sus integrantes se pasaron a la nueva colectividad. 

Un nuevo orden

El 18 de julio de 1936 se produce el fallido alzamiento contra el gobierno de la república española. Aquel mismo día, Juan García Oliver junto a las fuerzas sindicales de la CNT y UGT declaran la huelga general en toda España. El levantamiento militar era inminente y la CNT pidió a Companys, en reiteradas ocasiones, que abriera los cuarteles y pusiera los depósitos de armas a disposición de las fuerzas obreras para poder hacer frente a la reacción. El 19 de julio se produce una sublevación militar desencadenando la guerra de España de 1936 a 1939.  

En el medio rural comienzan a organizarse los vecinos, a tomar posiciones, son días de incertidumbres donde se comienzan a dar las primeras confrontaciones entre vecinos mientras la cosecha aguardaba en los campos a ser recogida. Por otro lado, la llegada de milicias implica la necesidad de abastecimiento de la mismas, tanto en el frente como en la retaguardia y en las mismas poblaciones donde se alojaban. Ambas circunstancias obligan a la auto-organización impulsando rápidamente la creación de las colectividades.

Testimonio de Francisco Lacampa Sarria, natural de Torres de Barbués quien declaró que, hallándose en su casa de Torres de Barbués, el día 20 de julio de 1936, se le presentaron unos 20 hombres armados del vecino pueblo de Almuniente a implantar la huelga general revolucionaria y la recogida de armas. Tanto él como un vecino se negaron a pesar de las amenazas que recibieron y les dieron un plazo de 6 horas: “Al día siguiente se presentaron de nuevo a recoger las armas por violencia y de mutuo acuerdo el sr. Rufas y yo procedimos a la defensa, abriendo un agujero en una pared medianil. Al pasar por mi granero el sr. Rufas los marxistas de Almuniente acompañados de otros vecinos de este pueblo hicieron un disparo al señor Rufas, el cual repelió la agresión causándoles 2 muertos y 3 heridos. Vista la aptitud de los provocadores, de ir a buscar armas y personal a otros pueblos y la amenaza de matarnos y quemar las casas decidimos huir a Huesca.» 

Pieza octava de Huesca. Delitos contra la propiedad e informes de las Cámaras Oficiales de Comercio e Industria Archivo Histórico Nacional, FC-CAUSA_GENERAL,1414, Exp.8.

Colectividades SO 170637

Solidaridad Obrera, 17 de junio de 1937.

La cosecha

En aquellos primeros meses de la contienda, el campo aragonés se encontraba en plena cosecha del cereal y su recolección resultaba una cuestión prioritaria. Su urgencia llega hasta el punto que el mismo Durruti, el 11 de agosto de 1936, proclama el famoso «Decreto de Bujaraloz» que, en palabras del historiador Víctor Pardo Lancina «venía a poner orden en el trabajo del campo y la organización económica en los pueblos del frente. Así, determinó la inmediata recogida de las cosechas, la incautación de todos los bienes y su administración por parte del comité local, de modo que quedaba abolida la propiedad privada y el uso del dinero. Igualmente se recabó el apoyo moral y material del pueblo para los trabajadores en lucha.» (A una milla de Huesca, diario de una enfermera australiana en la Guerra Civil española. Autores: Agnes Hodgson, Víctor Pardo Lancina, Judith Keene).

Cosecha Colectividades

En Sangarrén se recibe el día 12 en el Consejo Municipal el Boletín Oficial del Consejo de Aragón, con la disposición del Departamento de Agricultura que facultaba a los Consejos Municipales para que, de acuerdo con las entidades locales, procediesen a organizar la recolección: «En la mejor forma posible para mayor garantía y rapidez, declarándose de utilidad pública las maquinas agrícolas que existiesen en cada localidad».

El día trece por la noche es convocada Asamblea General para todo el vecindario poniéndose de manifieste dicha disposición y explicando la conveniencia de realizar la recolección en el mínimo tiempo posible, máxime estando tan cerca del frente, con todos sus peligros bélicos, bombas incendiarias, etc…

En la asamblea, los colectivistas manifiestan que estaban conformes en un todo, pero los individualistas, pertenecientes a la UGT no se pusieron de acuerdo: «en vista de lo cual celebraron una reunión aquella misma noche en la que acordaron que ellos por su parte procederían a la recolección en colectividad todos los de la U.G.T. y que la Colectividad del pueblo recogiese su cosecha».

En vista de ello el Consejo Municipal vista la contestación de la U.G.T. que no se ajustaba a los momentos que vivimos y menos a las disposiciones vigentes, hizo constar que obraría en consecuencia.

Al día siguiente se procedió a segar un campo que fue propiedad del «Conde de Robres, Barón de Sangarrén». A dicho efecto se instalaron tres máquinas de la Colectividad, transcurriendo toda la mañana normalmente.

Cuadernos de la Guerra civil, Consejo de Aragón II Aragón Libertario 1936-1937.

En Farlete, para la realización de las tareas agrícolas, se constituye el «Sindicato de Trabajadores« afecto a la CNT, al que pertenecían principalmente todos los trabajadores: «El trabajo se realiza en común y se reparte por turno según la cantidad de faena, ya que hay algunas zonas en donde no se puede recoger el grano que todavía hay por algunos campos.» (La situación social en Farlete, antes y después del 19 de julio. Solidaridad Obrera del 27 de noviembre de 1936).

Se va organizando la vida civil de los pueblos ocupados:

El enviado especial de la agencia Febus al frente aragonés nos informa desde Bujaraloz que las noticias que llegan de Sariñena dicen que las columnas de los partidos obreros han realizado múltiples avances.

Las columnas de milicianos van ocupando pueblos, después de haberlos desalojado los fascistas y dejan completamente ordenada la vida del trabajo de todos los puestos que ocupan. Así, por ejemplo, en Grañén el Comité militar, de acuerdo con el Comité del pueblo han solicitado un bando en el que se dispone, teniendo en cuenta que la cosecha es sagrada para el pueblo trabajador, todos los trabajadores de la localidad deben reemprender sus labores cotidianas con toda intensidad y entusiasmo, con objeto de que el tiempo perdido en la recolección sea rápidamente recuperado: que todos los bienes y haciendas de los propietarios que han hecho causa común con el fascismo pasen a ser propiedad colectiva del pueblo bajo control y administración de las organizaciones obreras; que pasen igualmente a poder del pueblo los latifundios. Se prohíben las incautaciones individuales y se crea una policía denominada popular que perseguirá y castigará severamente los actos de bandidaje.

La Libertad: La Libertad – Año XVIII Número 5103 – 7 de agosto de 1936.

Las colectividades

El frente republicano se va organizando a medida que se van formando los diferentes comités locales y van llegando las distintas milicias, instaurando un nuevo orden. Tanto el frente de Aragón como el de Los Monegros jugaron un papel relevante en la contienda. En algunos pueblos, los comités revolucionarios, a la par que se va desarrollando y consolidando el frente, comienzan a ahondar en la revolución, organizando un modelo asambleario con vistas de instaurar un modelo autogestionado basado principalmente en la Colectivización Agraria. Las decisiones son tomadas en común, desde la libertad de los individuos y de forma autónoma.

Félix Carrasquer (Las Colectividades de Aragón) resalta como todo en la colectividad era «Planeado y realizado según lo acordado en las asambleas que sus componentes celebraban con la debida frecuencia -en algunos pueblos semanalmente, en otros todos los días o cuando el momento lo reclamaba- y en ellas cada colectivista podía criticar cuanto le pareciera inconveniente, así como aportar nuevas iniciativas para mejorar la convivencia. Es decir, que por primera vez, en los tiempos modernos al menos, el pueblo tenía la palabra y participaba directamente en todos los asuntos que afectaban a la vida colectiva y, naturalmente, a la suya propia.»

Es el caso de La Almolda, donde por medio de asambleas se organizan las diferentes necesidades y prioridades: «Han convocado una asamblea de la que ha salido una comisión integrada por compañeras, compañeros y el médico, con el fin de ver la mejor forma de racionar la alimentación siendo el médico el encargado de controlar la de los enfermos.» (Tierra y libertad, 20 de agosto de 1936).

Se puede afirmar que la asamblea se constituye como el modelo de toma de decisiones de forma colectiva e igualitaria en el Aragón revolucionario, tal y como queda recogido en La Almolda: «Nos explican cómo convocaron una asamblea de todo el pueblo, y en ella, rompiendo moldes arcaicos, instauraron una forma natural de vida» (Tierra y libertad, 20 de agosto de 1936).

 

A su vez, las asambleas constituyen un comité que planifica y gestiona la colectividad, eligiendo sus miembros, representantes del comité local y de las organizaciones sindicales, siendo principalmente compuesto el comité por un presidente, un secretario, un tesorero y varios vocales. 

«¿Habéis organizado ya vuestra colectividad? No esperéis más. ¡Ocupad las tierras! Organizaos de manera que no haya jefes ni parásitos entre vosotros. Si no realizáis eso, es inútil que continuemos hacia adelante. Tenemos que crear un mundo nuevo, diferente al que estamos destruyendo.»

Buenaventura Durruti.

Las colectividades agrarias, en su mayoría libertarias, colectivizan las tierras y sistemas de producción para trasladar la propiedad a manos de los campesinos y obreros, estos habían decidido poner su trabajo y tierras en común Se organizan de forma comunitaria e igualitaria en sus labores y gestión y, principalmente, por medio del intercambio se produce una relación comercial entre diferentes colectividades para bienes e incluso servicios. Por contra, en las ciudades se realizan colectivizaciones de industrias y fábricas, las llamadas colectividades industriales (Solidaridad Obrera del 14 de mayo de 1937). Para Agustín Souchy «La colectividad distribuía las parcelas de tierra y los medios de producción necesarios para el trabajo: útiles y herramientas, animales y maquinaria, que pertenecía al conjunto de la colectividad» (Souchy, Agustín. Entre los campesinos de Aragón: El comunismo libertario en las comarcas liberadas, Buenos Aires, Tierra del Sur, 2005).

«Todas las faenas agrícolas se cumplen en colectividad, controlando toda la producción y consumo el comité. «

 La Almolda.
Tierra y libertad, 20 de agosto de 1936.

Parte de su organización y funcionamiento aparece descrita en «Las colectividades Agrícolas de Aragón. Bujaraloz» (Solidaridad Obrera del 31 de julio de 1937): «Es modelo de Colectividades, tanto en su ayuda solidaria como en la potencialidad de la misma. El que decir tiene que estos productores les anima una elevada finalidad moral en todos sus problemas. Así, los campesinos han sido libres de agruparse en grupos y trabajan libremente la tierra que habrían de cultivar en común. Las recolecciones se han hecho en conjunto, y por grupos y partidas de terreno. Cada grupo tiene su delegado, que es nombrado por los mismos compañeros.»

Además, las colectividades impulsaron importantes cambios en el modelo agrícola: «Procurando una intensificación productiva y el aprovechamiento íntegro de las potencialidades agrícolas. De este modo, se impulsó la diversificación de cultivos, la racionalización de los usos del suelo (utilizando los terrenos más productivos atendiendo a la idoneidad de los cultivos), y en donde fue posible se procuró la implantación de nuevos regadíos. A su vez, se roturaron áreas no cultivadas y se usaron cotos de caza para fines agrícolas» (CGT, Cuaderno N.º. 4 citando a Díez Torre, Alejandro Ramón.  Trabajan para la eternidad: colectividades de trabajo y ayuda mutua durante la Guerra Civil en Aragón, Madrid, La Malatesta, 2009).

La colectividad de Bujaraloz se forma tras la constitución del Comité Revolucionario, que hace «desaparecer a todos los especuladores comerciantes». En su caso, es el Comité Revolucionario y luego el Comité Local, ambos a manos de las organizaciones sindicales CNT y UGT, quien están al frente de la Colectividad de Bujaraloz (Las colectividades Agrícolas de Aragón. Bujaraloz. Solidaridad Obrera del 31 de julio de 1937)

Así, en Los Monegros, las colectividades agrarias se van conformando en los primeros días de la guerra, de la mano de los comités o consejos locales y las organizaciones sindicales de la CNT y la UGT. De acuerdo con el investigador oscense Víctor Pardo Lancina, considerándose como «pioneras las de Grañén, constituida el 31 de julio; Robes, el 1 de agosto, al tiempo que se nombraba un comité de abastos; Sariñena, 5 de agosto; Bujaraloz, 8 de agosto y Tardienta, el día 13.» (A una milla de Huesca, diario de una enfermera australiana en la Guerra Civil española. Autores: Agnes Hodgson, Víctor Pardo Lancina, Judith Keene). A su vez se organizan trabajos y salarios, cooperativas, distribución, comedores…

«Han distribuido el trabajo con arreglo a edades y sexos, y el Comité cuida con atención escrupulosa de las listas de productos, maquinaria y demás bienes de que dispone la comunidad.»

La Almolda:
Tierra y libertad, 20 de agosto de 1936.

En agosto de 1936, el panorama que va surgiendo, a lo largo del frente revolucionario aragonés, queda recogido por el corresponsal Carrasco de la Rubía, en su crónica del frente de Bujaraloz a Sariñena, resulta esclarecedor: «Hemos salido a las once para Sariñena. En todos los pueblos que hemos atravesado, la bandera roja y negra ondea sobre los Ayuntamientos, y especialmente en los pararrayos y veletas de las iglesias. Ha sido abolida la propiedad, y los campesinos recogen la cosecha, que este año es abundantísima, y van llenando los graneros de la colectividad» (La Vanguardia del 15 de agosto de 1936).

En muchos lugares la propiedad es abolida, se queman numerosos registros y archivos, se expropian tierras y se incautan labores y maquinaria agrícola, almacenes, graneros, cosechas, ganados… Aunque a la vez también se da un respeto a las pequeñas propiedades: «Nuestro respeto a la pequeña propiedad, la tolerancia con los que quieren ser Individualistas, dan un mentís rotundo a quienes afirman que hemos coaccionado» (Las colectividades Agrícolas de Aragón. Bujaraloz. Solidaridad Obrera del 31 de julio de 1937).

Unas acciones que inician los mismos pueblos y que a lo largo de la guerra irán contando con el apoyo de diferentes gobiernos, especialmente del Consejo de Aragón o Consejo Regional de Defensa de Aragón (CRDA), creado el 6 de octubre de 1936 hasta su disolución por parte del gobierno de la Republica, cuando en agosto de 1937, las tropas de la 11ª División de Lister entraron en Aragón para disolverlas, llevando a cabo la disolución del Consejo de Aragón el 10 de agosto de 1937.  

La creación del Consejo de Aragón supuso un impulso para las colectividades en Aragón. Siendo convirtiéndose en el motor productivo de la región, así como el intercambio entre ellas y otras regiones: «Se controlaba el precio de los productos y se evitó la inflación» (Wikipedia). 

Lo que vi y vivir en el Aragón libertario

Un régimen social y simple y sencillo de ejecución fácil y de comprensión llana, aún para las mentalidades poco cultivadas.

Una conducta ciudadana de la ética más elevada, tendente en lo formal y objetivo a los trazos sentimentales y sobrios, así como en lo profundo y subjetivo se acusa un contenido de la más alta transcendencia.

En el trabajo, la desaparición del paro y de la competencia, amargura y zozobra que son del hombre.

La más alta dignificación del trabajo borrando el concepto de ocupaciones o quehaceres humildes.

Trabajo distribuido según el sexo, según la edad, en consonancia con las energías y las aptitudes y vocación individual.

Abolición del dueño, del señor y aún del criado y el mozo. Ni poderosos ni jerarcas, tampoco humildes ni subordinados.

Abolición de impuestos, tributos y débitos, como consecuencia de la igualdad social y de la desaparición del dinero.

La mujer, iguales derechos que la niña, y la niña, que el niño y aun el hombre y el anciano.

Uniones conyugales por amor o simpatía personal, desconsiderando la profesión u ocupación del varón.

También vi en el Aragón libertario a un hombre: Buenaventura Durruti.

Dr. Rodríguez Ros. Ex sanitario del sector de Bujaraloz.
Altafulla, 2 de abril de 1937.
Solidaridad Obrera del 15 de abril de 1937.

Cooperativas

Las cooperativas locales, en el contexto revolucionario de la guerra española, adquieren su propia dimensión, cooperando y estando estrechamente unidas a las colectividades. En palabras de Félix Carrasquer, las cooperativas funcionaban como «Almacenes comunales, pero también como red de distribución de los bienes  “importados” (comprados fuera del pueblo), como banca propia (emitía incluso libretas individuales expresando las transacciones y saldos de cada unidad familiar) y como unidad integradora de la producción de la colectividad y los propietarios privados que se mantenían ajenos a la misma (llamados “individualistas”), lo que permitía la “exportación” y comercialización de lo producido por el pueblo en mejores condiciones (al permitir economías de escala) que la venta directa por los propietarios colectivos o privados.»

Además, Carrasquer matiza “Con ser tan útil la cooperativa para el desenvolvimiento económico, lo fue mucho más como escuela de aprendizaje de la convivencia; ya que gracias al imperativo de los intercambios económicos que reunía en su seno a colectivistas e individualistas, ambos sectores confluyeron en sus asambleas, donde por conducto del diálogo pudieron conocerse mejor y abrir cauces inéditos a su cooperación”.

«Como el comercio especulativo se había abolido en Aragón, todo el pueblo, tanto los miembros de la colectividad como los que no pertenecían a ella, acudían a la cooperativa para proveerse de cuanto necesitaran, ya fuesen artículos alimenticios, así como prendas de vestir, calzado, artículos caseros o semillas, abonos, herbicidas u otros para el campo; al mismo tiempo que depositaban en ella los frutos sobrantes de sus cosechas.”

Félix Carrasquer (Las Colectividades de Aragón).

Abastos y los Comités de Abastos

Los Comités de Abastos se crean para la provisión, almacenamiento y distribución de materiales, víveres, ropa y diversos elementos básicos entre la población y las diferentes unidades de milicias o militares. 

Se habilitan almacenes de abastos, dirigidos por los consejos locales, sindicatos y las mismas colectividades: «Poseían almacenes para productos enviados por los pueblos, gestionaban intercambios y adquirían productos demandados por las colectividades» (Souchy, Agustín. Entre los campesinos de Aragón: El comunismo libertario en las comarcas liberadas, Buenos Aires, Tierra del Sur, 2005).

En Sangarrén, se hacía el reparto diario de leche a la población: “Como es norma de varios tiempos a esta parte se reparte la leche para la población a las 8 de la noche en abastos”.

Durante el reparto de leche, en Sangarrén, se dio el caso de algunos milicianos de la 27 división, Columna Carlos Marx, que habían realizado improperios «palabras groseras» a mujeres jóvenes de la localidad. A los milicianos se les prohibió la entrada al almacén de abastos cuando acudían las mujeres hasta que un miliciano entró por la fuerza y, al tratar de ser expulsado, agredió a los compañeros de abastos provocando la queja del Consejo Local. La queja queda recogida en el Informe del 4 de junio de 1937, sobre la agresión a tres compañeros de la localidad en la Cooperativa de Abastos (Cuadernos de la Guerra civil, Consejo de Aragón II Aragón Libertario 1936-1937).

Los pobladores de Bujaralos, Peñalba y Candasnos, llevan su entusiasmo solidario hasta privarse de comer para que lo hagan las columnas que marchas sobre Zaragoza.

Un grupo de doctores del Comité Sanitario afecto al comité Central de las Milicias Antifascistas, en su visita al frente de guerra de Aragón, han podido comprobar como todo el personal femenino y masculino agregado a los servicios sanitarios de dicho Comité Central, así como el que integra las ambulancias de la Cruz Roja, se encuentran en perfecto estado de salud, lo cual hacen saber a las familias respectivas. 

Asimismo, los citados doctores han podido apreciar el entusiasmo con que las poblaciones de Bujaraloz, Peñalba y Candasnos tenía toda clase de auxilios personales y es especies, a nuestras columnas. llegando en ocasiones a privarse de comer con tal de que lo hagan los defensores de la libertad. 

                                       Tierra y Libertad, 31 de julio de 1936. 

Vales, la abolición del dinero

A su vez se va creando y adoptando un sistema de vales que sustituye al tradicional uso de dinero. En cada localidad se crean sus propios vales e incluso, con el tiempo, su propio dinero en forma de billetes. El cronista José Blanco recogió este proceso en la localidad de Farlete, ocupada por fuerzas vinculadas al sindicato anarquista de la CNT: «El reparto de alimentos se hace, como en todos los pueblos que nosotros conquistamos, a base de vales, suprimiendo la moneda y con arreglo a las necesidades de cada familia. Funcionan dos Comités de Abastos que están desglosados, formado uno por compañeros del pueblo que atiende al avituallamiento, y el otro por milicianos que atienden a las milicias. Tanto uno como otro funcionan normalmente dentro de las actuales circunstancias, siempre dentro de la más estricta igualdad económica y de la más austera moral.» (La situación social en Farlete, antes y después del 19 de julio. Solidaridad Obrera del 27 de noviembre de 1936).

Billete de la Colectividad libre de Alcubierre.

En Bujaraloz el abastecimiento se hace por medio de la Carta Familiar, «siendo todos los productos racionados, aunque nadie, en realidad, se ha extralimitado aún en el consumo. Es decir, que más bien nadie gasta lo asignado.» (Las colectividades Agrícolas de Aragón. Bujaraloz. Solidaridad Obrera del 31 de julio de 1937).

También se realizó el Intercambio, tal y como se puede ver más adelante en la Colectividad de Lanaja. Socialmente, a nivel de individuos siempre se había dado el trueque como intercambio de productos básicos. Pero no todo el mundo entendió el uso de vales y la abolición del dinero. Un hecho curioso aparece en un informe de la colectividad de Sangarrén recogiendo un lamentable episodio de un miliciano incívico con la población local que les echa en cara la ausencia de dinero en la localidad: 

«Al compañero Ricardo Viscasillas le dijo que porqué vivíamos sin dinero el cual le contestó que no nos hacía falta el vil metal, entonces el comunista contesta que mientras en Barcelona los de la CNT y la FAI derrochaban los billetes aquí no existía el dinero. El compañero Viscasillas le contesta que hombres de la CNT de conciencia pura y libre no pueden hacer estas cosas y que nosotros los del pueblo nos preocupa el pueblo y vivimos de la forma que nos conviene. Entonces al compañero Viscasillas le faltó hasta el extremo de decirle que era un vago y un granuja y que vivía a cuestas de los campesinos y que todos los de la CNT éramos tan granujas como él advirtiendo que nadie de los compañeros le faltó en lo más mínimo.»

Cuadernos de la Guerra civil, Consejo de Aragón II Aragón Libertario 1936-1937. 

La abolición de la propiedad

La propiedad queda abolida, principalmente a grandes propietarios, pasando a la colectividad, al igual que otras propiedades, maquinaria y ganados. De acuerdo con el gobierno de la república, se inicia la expropiación de tierras a través del Instituto de Reforma Agraria y las Juntas Calificadoras Municipales

Para ello, en octubre de 1936 el Ministerio de Agricultura aprueba el Decreto 7 de octubre sobre las expropiaciones. El Decreto es publicado en el Boletín Oficial del 10 de octubre de 1936, en base a una circular del Gobernador General de Aragón para la aplicación del decreto manifestando en su artículo primero «La expropiación, sin identificación y a favor del estado, de las fincas rústicas, cualquiera que sea su extensión y aprovechamiento pertenecientes en 18 de julio del año actual a las personas naturales o sus cónyuges y a las jurídicas que hayan intervenido de manera directa o indirecta en el movimiento insurreccional contra la República» .

El decreto es publicado por el ministro de Agricultura, el comunista Vicente Uribe, únicamente permite la expropiación de tierras o fincas de aquellos que habían apoyado el golpe militar, limitando el desarrollo de las colectividades. Para José Luis Garrot Garrot (Las colectivizaciones agrarias- Contexto y organización), en Aragón ni se consideró el decreto, 

«El artículo 2º analiza las causas y motivos que dan lugar a clasificarles como enemigos del régimen y comprendidos en el grupo de insurrectos a que hace referencia dicho artículo 1º.»  (Acta de la Junta Calificadora de Sena del 1 de octubre de 1937).  

Iniciada la Guerra Civil Española, el gobierno republicano acordó mediante un Decreto del Ministerio de Agricultura de 7 de octubre de 1936 la expropiación, sin indemnización y a favor del Estado, de las fincas rústicas pertenecientes a las personas naturales o jurídicas que hubiesen apoyado el alzamiento militar del 18 de julio.

Juntas Calificadoras Municipales

Junta Calificadora Robres

Sello de la Junta Calificadora de Robres.

Las Juntas Calificadoras Municipales son creadas por los Consejos Municipales con el objetivo, recogido en el Acta de constitución de la Junta Calificadora del municipio de Sena, de «Dictaminar los bienes que están sujetos a incautación en todo el territorio de este municipio».

La Junta Calificadora de Sena fue constituida el 17 de octubre de 1937. (Acta de la Junta Calificadora de Sena del 24 de noviembre de 1937. Pieza octava de Huesca. Delitos contra la propiedad e informes de las Cámaras Oficiales de Comercio e Industria Archivo Histórico Nacional, FC-CAUSA_GENERAL,1414, Exp.8.). 

Para José Luis Garrot Garrot los encargados de decidir quién era afecto a la República y quién no eran las Juntas Calificadoras creadas en cada municipio (Garrot Garrot, José Luis. Las colectivizaciones agrarias- Contexto y organización).

A.H.N. Sección Fondos Contemporáneos Causa GeneralSubdirección General de los Archivos EstatalesMinisterio de Cultura.España

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España.

La Junta Calificadora de Huerto es constituida el 10 de noviembre de 1937 por el Consejo Municipal de Huerto: «Reunido el Consejo Municipal se acuerda nombrar la Junta Calificadora, compuesta y presidida por el presidente del Consejo, Jesús Gascón Marcellan, por el consejero Ángel Montes, un colectivista y un individual, el primero Lazaro Torres, el segundo José Cipres, todos afiliados a la UGT».

A.H.N. Sección Fondos Contemporáneos Causa GeneralSubdirección General de los Archivos EstatalesMinisterio de Cultura.España

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España.

Por una Orden del Ministerio de Agricultura de 1 de noviembre de 1936 se creó el Servicio de Expropiación de Fincas Rústicas sin Indemnización como organismo encargado de tramitar los expedientes de expropiación conforme al procedimiento establecido en el mismo Decreto de octubre.

El procedimiento era el siguiente: la junta calificadora municipal proponía la incautación de una finca a la junta provincial calificadora correspondiente; si ésta era favorable a la expropiación elevaba un informe con su dictamen al Servicio de Expropiación de Fincas Rústicas sin Indemnización; si éste estaba de acuerdo con el dictamen de junta provincial calificadora elevaba al Instituto de Reforma Agraria una propuesta definitiva de expropiación; periódicamente el Ministerio de Agricultura publicaba en la Gaceta de Madrid órdenes que contenían relaciones de personas declaradas desafectas al régimen republicano cuyas fincas iban a ser objeto de expropiación; estas órdenes estaban firmadas por el director del Instituto de Reforma Agraria.

Los afectados podían presentar un recurso de alzada ante el Ministerio de Agricultura, que antes de resolver recabada nuevos informes de la junta calificadora municipal y de la junta provincial calificadora.

El Servicio de Expropiación de Fincas Rústicas sin Indemnización fue suprimido por el Decreto de 18 de octubre de 1939 por el que se creaba el Instituto Nacional de Colonización.

Pares.

Incautaciones 

«Se han incautado de la casa del diputado de Acción Popular, Emilio Villagrasa. En ella se ha instalado el sindicato.»

La Almolda. Tierra y libertad, 20 de agosto de 1936.

Julián Casanova recoge como de los nuevos poderes locales, al amparo de las armas contrarrevolucionarias, nacieron las incautaciones. Efectivamente, en el Aragón revolucionario se produjeron incautaciones e intervenciones de negocios o industrias hasta bienes o riquezas, como oro, plata, platino o piedras preciosas tal y como recoge una comunicación del Consejo Municipal de Sariñena, de acuerdo a una orden del gobernador General de Aragón en agosto de 1937.

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Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España.

Bujaraloz incauta la iglesia para destinarla como almacén «Al pueblo y nuestros milicianos les hacían falta algunos locales para almacén y otros servicios. Y así, ¿Qué mejores lugares que las antiguas iglesias? Claro está que las banqueamos y se les dio otro ambiente, pero no somos muy amigos de las obscuridades conventuales-« (Las colectividades Agrícolas de Aragón. Bujaraloz. Solidaridad Obrera del 31 de julio de 1937).

En Castejón de Monegros, el comité revolucionario UGT CNT, como se verá más adelante con más detalle, en octubre 1936 procede a la incautación en casa Buil de una cocina para el aeródromo sariñenense de Alas Rojas y una cocina pequeña para el servicio del Comité de Castejón.

En abril de 1937, el comité de Castejón de Monegros incauta, con el fin de ser entregada a los obreros de este pueblo, los que vienen explotando en colectividad, «tierras, mulas, maquinas agrícolas, ganados y demás enseres que pertenecieron a los indicados facciosos hermanos Salvador. Ante la necesidad que tienen dichos obreros de poseer las y por carecer de otros edificios tan… como graneros, cuadras, cocheras para las maquinas».

En la pieza octava de Huesca de delitos contra la propiedad e informes de las Cámaras Oficinas de Comercio e Industria aparecen algunos comercios y propietarios afectados por las incautaciones y expropiaciones: «Relación de declaraciones presentadas por los patronos o empresas de esta Provincia, que se indican a continuación, que han sufrido daños como consecuencia de incautaciones, control obrero o colectivización de industrias en la zona sometida a la dominación de las hordas rojas, en cumplimiento de oficio-orden fecha 2 de octubre de 1940 del Ilmo. Señor Fiscal Instructor de la Causa general de la Provincia de Huesca. Huesca, 31 de octubre de 1940.»

  • Café de Miguel Pradilla en Alcubierre (5.930 ptas. cuantía de los perjuicios).
  • Agricultor Francisco Lacampa Sarria de Torres de Barbués (88.572 ptas. cuantía de los perjuicios).
  • Tejidos Almacenes de San Pedro S.A. en Sariñena.
  • Agricultor Mariano Peña Biela de Grañén (53.600 ptas. cuantía de los perjuicios).
  • Tejidos, ultramarinos Petra Elvira Castillo Vª. de Dionisio Lapeña Esteban de Grañén (207.285 ptas. cuantía de los perjuicios).
  • Agricultor Francisco Gaudó de Grañén (21.000 ptas. cuantía de los perjuicios). Reside el interesado en Zaragoza, Avda Cataluña, 46.  105.000 kilos alfalfa a 0,20 pts. el kilo.
  • Agricultor Petra Lachos Abayeto Vª. de Mariano Cajal de Grañén (89.000 ptas. cuantía de los perjuicios).
  • Ultramarinos Benita Allué Sanz de Grañén (42.500 ptas. cuantía de los perjuicios).
  • Ultramarinos José Segura Casaus Poleñino (80.000 ptas. cuantía de los perjuicios).

Informes sobre las incautaciones del café Pradilla en Alcubierre.

Los diversos informes dan cuenta de cómo se llevaron a cabo tales incautaciones y lo incautado. 

Mariano Peña Biela declara sobre su hermano Pascual Peña Biela de oficio labrador que desempeñaba el cargo de recaudador de fondos del ayuntamiento en Grañén y Albero Bajo asesinado el 18 de septiembre de 1936, al que produciendo daños sobre sus Bienes. «Hechos 23 de agosto, agricultor y recaudador de tributos. En agricultura se incautaron de 56.000 kilos de trigo valorado en 28.000 pesetas, un caballo valorado en 600 pesetas y en préstamos o dinero adelantado al ayuntamiento y junta de aguas 20.500 pesetas. Los hechos los cometieron los miembros del comité revolucionario de Grañén. Grañén 25 de octubre de 1940.»

A Petra Elvira Castillo le fusilaron su marido Dionisio Lapeña Esteban, en Vicién el 18 de septiembre de 1936. Regentaban un comercio propio de tejidos, ultramarinos, ferretería, calzados, paquetería, droga y labranza en Grañén. El comercio fue saqueado, entre los objetos, unos 2.000 litros de gasolina, 30 bidones vacíos, 36.000 tejas y ladrillos, cuerda, paja, requiso de dinero por el comité y letras de cobro, arpilleras y sacos, 3 caballerías de labor, aperos de labranza y aparejos, 3 vagones de trigo de la cosecha de 1936 y 25 cahices de maíz. (Grañén, 25 de octubre de 1940).  

Francisco Gaudó testificó como, «con la llegada de las hordas rojas», le cogieron en Grañén 105.000 kilos de alfalfa, comprada y empacada para la venta «La cual se llevaron toda para Cataluña». (Grañén, 25 de octubre de 1940).  

A Petra Lachos Abayeto también le fusilaron su marido Mariano Cajal Lavilla el 18 de septiembre de 1936 en Vicién. Petra declaro como “En los últimos días de agosto de 1936 les fue incautada la casa de su propiedad por los rojos y el 18 de septiembre como queda reflejado, fusilaron a mi esposo y la que suscribe detenida como los demás de su familia. Mi esposo (q.e.p.d.) y la que suscribe nos dedicábamos de huéspedes representantes y tenedores de maquinaria agrícola de las casas Ajuria y Lorca y además a la agricultura. Todas estas actividades en Grañén.» Se les incautó muebles y ropas, víveres en depósito, 4 vagones de trigo, material de construcción, animales de corral (Aves, conejos…), varios libros de cuentan (cobros) y se les produjo desperfectos en las máquinas (Grañén, 25 de octubre de 1936).

A Benita Allué Sanz le asesinaron a su hermano Manuel Allué Sanz en Vicién el 18 de septiembre de 1936. “El 20 de octubre a las 15 se presentaron siete rojos cuya reseña se hará más abajo y exigieron la llave del comercio procediendo a llevarse la totalidad de las existencias como así lo hicieron, cargando varios carros que al efecto habían traído. Así mismo exigieron con amenazas, el dinero y las letras y efectos de bancos que, como corresponsal, del de Aragón, español de crédito y aragonés de crédito poseía mi hermano. Todo lo robaron y en cuantía aproximada es la siguiente: Valor en lo robado en el total de existencias del comercio 30.000 ptas., en letras 8.000 ptas. y en metálico 4.500 ptas. Total de 42.500 ptas.» (Grañén, 24 de octubre de 1940).  

Archivo Histórico Nacional, FC-CAUSA_GENERAL,1414, Exp.7.

Colectivistas versus Individualistas

A la vez que se constituyen las colectividades a su vez se forman los grupos denominados Individualistas. A estos se les prohibía «poseer más tierra de la que podían cultivar, así como perturbar -con su persona o con sus bienes- el orden socialista» (La colectivización de Aragón, Arainfo). 

Este es el caso de Peñalba, formado por un grupo colectivista y otro individualista. Su colectividad queda recogida en un expediente del perito agrícola, Caspe, 4 de noviembre de 1937:

La Colectividad en este pueblo empezó siendo totalitaria o sea que entraron a formar parte de ella todos los vecinos sin distinción de clase ni oficio.

La administración y dirección de ella era llevada por un Consejo formado por cinco miembros. Para los efectos de la dirección de trabajo se hacía como los restantes pueblos o sea se dividían en grupos mas o menos numerosos y al frente de ellos iba un Delegado de trabajo. 

A cada colectivista se le asignaba un jornal de dos pesetas, otras dos a su mujer, dos a los hijos mayores de catorce años y varones, una por cada hija mayor de catorce años, cincuenta céntimos a los hijos sin distinción de sexo comprendidos entre catorce y seis años y veinticinco céntimos a los menores de seis años.

Los resultados de la Colectividad esta, debido a circunstancias diversas no han sido todo lo beneficiosas que cabía esperar, pues los do- nativos para columnas, hospitales, refugiados, etc., ha hecho que disminuyeran. Además, se ha comprado un motor eléctrico otro de exposición, un molinete para yeso, una máquina de escribir y cuatro vacas.

La nueva Colectividad formada por campesinos y pequeños propietarios verdaderos todos colectivistas y con un entusiasmo del cual nos hemos dado cuenta en nuestras muchas visitas, une vez dentro de la Ley y bajo el amparo del Estado nos hace presumir un buen resultado, tienen en proyecto montar una fábrica harinera para lo cual tienen los planos y presupuestos y desean con ansias contar con una granja de experimentación que le sirva para aumentar su cultura en el arte de bien cultivar. Los restantes campesinos que han elegido el sistema individualista hemos de hacer constar en este Informe que a pesar del esfuerzo sobrehumano realizado en diferentes visitas por funcionarios de este Instituto no se les ha podido inculcar que debían ser asentados legalmente en las tierras que el Gobierno en virtud del decreto de 7 de octubre se incauta de los elementos facciosos, ya que resumiendo son elementos sino fascistas, mediatizados completamente por estos, quedando por lo tanto sin beneficiarse de las tierras incautadas por este Instituto, puesto que ellos renuncian a disfrutarlas, según consta en acta levantada y que en este expediente se adjunta.

Pieza octava de Huesca.
Delitos contra la propiedad e informes de las Cámaras Oficiales de Comercio e Industria Archivo Histórico Nacional, FC-CAUSA_GENERAL,1414, Exp.8.

No todo el mundo estuvo de acuerdo con unirse a las colectividades, funcionamiento e incluso incautación o expropiación de bienes. Este es el caso de un pastor de Sangarrén y su ganado:  

Sobre el día nueve de mayo último, el Consejo Municipal, que es quien controla los ganados y abastece la Colectividad, se personó en casa del vecino Simeón Monaj, que poseía catorce cabezas de ganado vacuno y ante la necesidad que había en el pueblo de matar carne para los enfermos se le requirió para que entregase un novillo, a lo que dijo el interesado que habríamos de pagarle en el acto. El compañero presidente le dijo que así no podría ser porque el pueblo carecía de recursos para ello, pero que se le entregaría recibo con el peso que arrojase y luego a la recolección se le liquidaría, contestó que hiciesen lo que quisieran, pero que sería a la fuerza y con el resto del ganado no lo podrían hacer.

Hemos de hacer constar que con anterioridad ya se le había comunicado al expresado Simeón Monaj, que como el ganado estaba controlado por el Consejo Municipal y éste había de procurar por una buena distribución entre todo el pueblo para su consumo, como estaba muy escaso, no podría venderse cantidad alguna de ganado sin el debido control y visto bueno del Consejo Municipal.

A los quince días aproximadamente, sin permiso del Consejo y haciendo caso omiso a todas indicaciones, procedió a la venta del ganado a la División Carlos Marx, percibiendo por dicha venta la cantidad de 11.000 pesetas.

Con este hecho, aparte de quedar quebrantada la autoridad del Consejo Municipal si no se aplica la correspondiente sanción al infractor, el pueblo o, mejor dicho, sus enfermos, carecerán de carne necesaria para su alimentación.

Duelo entre colectivistas e individualistas en Sangarrén

Por la tarde, al reanudar la faena se vieron sorprendidos por la presencia del que trabajaba el campo, que con su máquina se había instalado delante de las otras que habían trabajado toda mañana. Sin decir palabra empezó a segar, pero continuamente paraba para «reparar averías» y llegó un momento en que era alcanzado por las máquinas de la colectividad y al parar nuevamente, se le dijo que si podían pasar para adelantar más a lo que contestó que estaban hartos de aguantar impertinencias y que no segásemos más, procediendo inmediatamente a pegar con palos a las caballerías que conducían las máquinas de la colectividad, que lograron ser dominadas por sus conductores. De no haber ocurrido así, muy fácilmente se podían haber roto las máquinas segadores con el consiguiente perjuicio para los intereses locales y más aún de los de la causa.

Desde los primeros momentos de la discusión se presentaron en el campo unos veintitrés individualistas que estaban apostados en una casa próxima, en su mayoría armados de palos y herramientas de trabajo, todos ellos en actitud muy poco tranquilizadora, hasta el extremo de que el compañero Ricardo Viscasillas fue agredido por un grupo de ocho o diez, que le produjeron erosiones y golpes en diferentes partes del cuerpo, e igualmente a José Monesma, que le mordieron el dedo pulgar de una mano y le propinaron varios golpes. Si bien entre los individualistas había algunos milicianos del Batallón Komsomol que cooperaron en la agresión, se ha de hacer constar que intervinieron las fuerzas del mismo para dominar la refriega, desalojando el campo de «combatientes»; entonces los colectivistas sacaron las máquinas del campo para no perder el tiempo inútilmente y marcharon a segar a otro campo.

Cuadernos de la Guerra civil, Consejo de Aragón II Aragón Libertario 1936-1937.

No obstante, a pesar de los numerosos y variados problemas, en muchos lugares coexistieron las colectividades con los individualistas, tal y como sucede en Bujaraloz: «Es cierto que tenemos aún pendientes algunos problemas con los que desean trabajar individualmente, empero una vez pase la recolección, abordaremos, como ya lo hemos probado, con alteza de miras, las aspiraciones productoras de dentro de nuestra localidad. Es parte, nuestro lema el de ser hombres libres e independientes.» (Las colectividades Agrícolas de Aragón. Bujaraloz. Solidaridad Obrera del 31 de julio de 1937).

Cronología tras la creación de las colectividades 

Decreto de Intervención de las fincas abandonadas

El 8 de agosto de 1936 el Gobierno republicano firma el decreto de Intervención de las fincas abandonadas, publicado en La Gaceta de Madrid el día 10). El decreto es implementado con dos decretos los días 17 y 19 del mismo me, decreto firmado por el entonces ministro de Agricultura Mariano Ruiz-Funes García, militante de Izquierda Republicana.

El decreto tenía solamente cuatro artículos. En el primero se ordenaba la incautación de todas las tierras que hubieran sido abandonadas por sus propietarios, en el segundo se encargaba a los ayuntamientos de hacerse cargo de las tierras y bienes expropiados, en el tercero se nombraba a los alcaldes delegados especiales del IRA para llevar a cabo las expropiaciones y relacionar a todas aquellas personas que hubieran abandonado las tierras, asimismo debían hacer inventario de los bienes expropiados y poner en marcha la explotación de las tierras, finalmente el cuarto señalaba que el decreto debería comenzar a ejecutarse a los diez días de su publicación. En el del día 17, publicado al día siguiente, se pretendía que fuera el IRA el que retomara el control de las colectivizaciones, dejando la producción agrícola bajo la dirección del Gobierno. En el del 19, publicado el día 20 se abundaba en las normas establecidas para el funcionamiento de las fincas expropiadas.

                                                    Garrot Garrot, José Luis.
Las colectivizaciones agrarias- Contexto y organización.

 

Asamblea Provincial de Colectividades

El 28 de agosto de 1936 se celebra en Binéfar la Asamblea Provincial de Colectividades.  A ella acuden como representantes de la colectividad de Sariñena Ángel Mombiola, de la CNT y Vicente Pueyo, por la U.G.T.  A la asamblea también asistió José Mavilla Villa.

José Mavilla Villa

José Mavilla Villa nació en la localidad oscense de Sieso, en1900 y falleció en Huesca en Huesca en 1981. Fue un maestro y líder anarcosindicalista aragonés que llegó a ocupar el cargo de consejero de Agricultura del Consejo de Aragón del 18 de octubre de 1936 hasta enero de 1937. Tras su relevo, por Adolfo Arnal, José participó muy activamente en la colectividad en el Somontano de Angües, colaboró con la prensa cenetista de Aragón y Barcelona “Cultura y Acción” y “Solidaridad Obrera” y fue elegido secretario de la Federación Regional de colectividades de Aragón. Con la disolución del Consejo de Aragón, las colectividades sufrieron un freno considerable y José, con el resto de dirigentes libertarios, fue retenido en la prisión de Barbastro. Fueron liberados antes de la llegada de las tropas nacionales en marzo de 1938. José pudo escapar junto a otros compañeros, pero al final no llegó a exiliarse, fue capturado y condenado a muerte.

“Mavilla fue una de las voces libertarias que más precoz —y públicamente— expresaron el deseo de recuperar capacidad, iniciativa y personalidad política para Aragón. Él, que dijo expresamente de sí mismo y de los libertarios que eran hijos espirituales de Costa”.  José Mavilla estudió en la Escuela Normal de Maestros de Huesca, perteneciendo “Al círculo de jóvenes enseñantes formado en Huesca en torno a la figura de Ramón Acín durante los años de dictadura de Primo de Rivera”. Un compañero suyo fue Evaristo Viñuales Larroy, natural de Lagunarrota, maestro anarquista y fundador de la escuela de militantes libertarios de Aragón.

“José Mavilla fue un activista colectivista convencido de la justicia y adecuación de las aspiraciones colectivas.”

José Mavilla Villa.

Pleno Regional

El 29 de agosto de 1936 se celebra en Caspe el pleno regional donde se comienza a hablar de «Constituir colectividades locales y de crear cooperativas únicas en cada pueblo. Estas controlarían las producciones colectivas e incluso podrían intervenir en las producciones de sectores no colectivizados. Lo que se planteaba era, siguiendo el criterio federativo, el establecimiento de un poder económico atomizado y autónomo, pues se otorgaba a estas colectividades «libertad de poder vender o intercambiar» (Díez, 2009, p. 57. Citado en CGT, cuaderno N.º 4 Las Colectividades).

Constitución del Comité Agrícola Local 

De acuerdo con los decretos 15 y 23 de septiembre de 1936 se crean, en cada municipio, el Comité Agrícola local del Frente Popular, cuya misión especifica constituía en el aumento del área de cultivo y de la producción unitaria.

El decreto del 15 de septiembre de Comités Agrícolas, obligaba a la constitución en cada pueblo de un Comité Agrícola el cual debía estar presidido por el alcalde y contaría con tres o cuatro personas elegidas respectivamente por el Comité Político del Frente Popular, el ayuntamiento y las organizaciones sindicales locales.

«Estos hacen la incautación de las fincas, y para que sea reconocido al cultivador, individual o colectivo, el derecho de usufructo de la tierra, será necesario que el acta de incautación que, como hemos dicho hace el comité Agrícola local en nombre del Estado, se consigne que la tierra y efectos a que se refiere la presente incautación quedan cedidos para su explotación a la colectividad.»    

Recopilación de disposiciones referentes a la incautación de fincas.
Rusticas, urbanas e industriales.

Creación del Consejo de Aragón 

El 6 de octubre de 1936 se crea el «Consejo de Aragón» o también llamado «Consejo Regional de Defensa de Aragón» (CRDA). Tal y como hemos comentado anteriormente, su creación supuso un impulso para las colectividades en Aragón.

Las colectividades funcionaban de manera autónoma, sin tener que rendir cuentas ante el Consejo de Aragón. Pero en cierto modo podría decirse que esta suerte de gobierno velaba por el buen funcionamiento de las colectividades: el Consejo controló la producción, colectivizó la maquinaria agrícola durante la cosecha, canalizó las exportaciones a través del puerto de Tarragona -sobre todo importantes cantidades de aceite, almendra y azafrán-, ocupándose también de la importación de productos agrícolas que no podían obtenerse en el campo aragonés (Casanova, 1997: p. 203). La Consejería de Agricultura del Consejo de Aragón, con sus Secciones Técnicas que incluían Agropecuaria, Agricultura y Maquinaria, velaba por las granjas de experimentación agroindustrial y forestal. Entre otros cometidos, se ocupaba también del control de plagas (Díez, 2003: p. 387).

CGT. Modulo 4: Las Colectividades.

Expropiaciones

El Decreto del 7 de octubre de 1936 sobre las explotaciones se publica en la Gaceta de Madrid el 8 de octubre de 1936.

«Este lo firma, como nuevo ministro de Agricultura, Vicente Uribe. En el artículo 1 se acordaba la expropiación sin indemnización de las tierras, fuera cual fuera su extensión, de aquellos que se hubieran mostrado como desafectos al régimen colaborando con la insurrección. Los encargados de decidir quién era afecto a la República y quién no eran las Juntas Calificadoras creadas en cada municipio.»

Garrot Garrot, José Luis.
Las colectivizaciones agrarias- Contexto y organización.

Patatas para sembrar

Consejo de Aragón. La Consejería de Agricultura de este Consejo hace saber a todas las colectividades, Concejos locales y municipales de Aragón, que dispone de patatas para la siembra.

Solidaridad Obrera del 1 de enero de 1937.

Comisión Central Administradora de Bienes Incautados del bando sublevado

En enero de 1937 el bando sublevado crea la Comisión Central Administradora de Bienes Incautados por el Estado de España, un órgano institucional creado por Decreto Ley de 10 de enero de 1937, por el que se creaba la Comisión que se encargaba de incautar los bienes muebles o inmuebles de las organizaciones de todo tipo y personas que, por acción u omisión, no habían apoyado a los sublevados (Wikipedia)

Octavilla para los Grupos Colectivos

Tierra y libertad colectividades 23011937

Tierra y Libertad, prensa de la FAI, del 23 de enero de 1937. 

Congreso Extraordinario de Colectividades de Aragón

El 1er Congreso Extraordinario de Colectividades de Aragón se llevó a cabo el 14 y 15 de febrero de 1937 en Caspe, en el marco del Consejo Regional de Defensa de Aragón (CRDA).  Pelai Pagès i Blanch (El Sueño Igualitario de los Campesinos de Huesca 1936-1938) recoge que se hallaron representadas 275 colectividades, 456 delegados y 141.430 afiliados (Citando a Julián Casanova: Anarquismo y revolución en la sociedad rural aragonesa, 1936-1938. Siglo XXI. Madrid, 1985. Pág.179. También Alejandro R. Díez Torre: Trabajan para la eternidad. Colectividades de trabajo y ayuda mutua durante la Guerra Civil en Aragón. Malatesta Ed/Prensas Universitarias de Zaragoza. Madrid/Zaragoza, 2009. Págs. 344-378, donde se publican las actas del Congreso).

En el congreso se acordaron los estatutos de la Federación, que en palabras de (Lecturas de autogestión: «Las colectividades de Aragón» de Félix Carrasquer) «un ejemplo genuino de lo que Laval y Dardot, en su obra “Común”, llaman el “derecho obrero”. Igualmente se adoptaron una serie de resoluciones para garantizar el abastecimiento en una situación de guerra.

“Las colectividades conocieron durante los últimos meses de 1936 y el primer trimestre de 1937 el período de mayor auge: consiguieron dotarse de un instrumento de coordinación -la Federación Regional-«.

Julián Casanova Guerra y Revolución en Aragón 1936-1938.

Del 1er Congreso Extraordinario de Colectividades de Aragón surgieron la Federación Regional de Colectividades Agrícolas de Aragón y las federaciones comarcales «que estructuraban las colectividades existentes a nivel comarcal» (Pelai Pagès i Blanch (El Sueño Igualitario de los Campesinos de Huesca 1936-1938).

Pacto entre la UGT y la CNT en Aragón

El 22 de febrero de 1937 se firma el pacto en Caspe el pacto UGT – CNT de Aragón. En relación a las colectividades, es significativo el compromiso tercero:

«Los secretarios provinciales de Aragón, de la Federación Española de Trabajadores de la Tierra, de la Unión General de Trabajadores, se comprometen al rápido estudio de la estructuración de la Federación Regional de Colectividades, de la Confederación Regional del Trabajo, igualmente que las ponencias aprobadas en su Congreso para llegar a la unificación en un solo organismo aglutinador del problema agrícola en Aragón.

La Confederación Regional del Trabajo y la Unión General de Trabajadores consideran declaradas legales las incautaciones hechas a los elementos facciosos, tanto en fincas agrícolas como urbanas, como industriales, y que estas pasen a ser propiedad de los Consejos Municipales, que las pondrán a disposición de las organizaciones obreras, para que estas procedan a su colectivización en conjunto. Ambas organizaciones acatarán y apoyarán las disposiciones que en esta materia disponga el Consejo de Aragón.

Ambas organizaciones respetaran la libre determinación de los campesinos para administrarse, según sus deseos, sin perjuicio de que a través de los sindicatos se emprenda una campaña de divulgación del colectivismo, con el objeto de llevar a su ´´animo las ventajas de la colectivización. Igualmente, la CNT y la UGT ayudarán y estimularán las colectividades libremente constituidas que puedan ser ejemplo para el resto de los obreros y campesinos». 

Federación Comarcal de Colectividades Agrícolas de Grañén

El 7 de marzo de 1937 se celebra en Grañén la asamblea de la Federación Comarcal de Colectividades Agrícolas de Grañén en la que participan las colectividades agrarias de Grañén, Lalueza, Poleñino, Alcubierre, Barbués, Cuarte, Senés, Callen, Lanaja, Albero Bajo, Tabernas, Capdesaso, Vicién, Fraella y Piracés. 

FEDERACIÓN COMARCAL DE COLECTIVIDADES AGRÍCOLAS DE GRAÑÉN

Acta de la Asamblea celebrada en Grañén el día 7 de marzo de 1957, para tratar de la re-organización de la Comarcal:

Da comienzo la sesión a las tres de la tarde, leyéndose las credenciales por la comisión revisora. Asisten a la Asamblea dieciséis delegaciones, que son: Grañén, Lalueza, Poleñino, Alcubierre, Barbués, Cuarte, Senés, Callen, Lanaja, Albero Bajo, Tabernas, Capdesaso, Vicién, Fraella y Piracés.

Varios pueblos de los que tienen que formar parte de la Comarcal y no asistieron, manifiestan por carta que no han podido delegar por las dificultades propias del momento.

Pasándose al segundo punto del orden del día, se procede al nombramiento de la mesa de discusión, recayendo los cargos de:

Presidente, delegado de la Federación de Colectividades; Secretario de actas, PIRACES; Secretario de palabras, POLEÑINO.

Acto seguido, la mesa en función, pone a discusión de la Asamblea el tercer punto, que dice: INFORME DE LA COMARCAL.

Informa el compañero de la delegación de GRAÑÉN, siendo aprobada la información.

Se pasa al cuarto punto, que dice: ¿DEBE CONSTITUIRSE LA COMARCAL DE COLEC-TIVIDADES Y DONDE DEBE RESIDIR?

Las delegaciones se manifiestan en sentido mayoritario por Grañén, y minoritario por Poleñino.

Al entablarse un ligero debate sobre si debía estar en Sariñena, la delegación de LANAJA expone las dificultades de ello, manifestando la gran cantidad de pueblos que asumiría, y se manifiesta en el sentido de que sean dos las comarcales: la de Sariñena y la de Grañén. Lo cual queda aprobado por todas las delegaciones.

Quinto punto, que dice: SI SE PROCEDE AL NOMBRAMIENTO DE LOS COMPAÑEROS DE LA COMARCAL.

Después de manifestar las delegaciones que sí, la mesa pregunta de cuántos miembros se ha de componer. Se acuerda que sean cinco. Los cargos recaen sobre: Hilario Villacampa, de PIRACES, Mariano San Agustín, de GRAÑÉN; Francisco Zamora, de POLEÑINO; Pascual Mercadé, de ALBERO ALTO; Emilio Pascual, de Lalueza, acordándose también que se relacione para asuntos de organización el compañero Torralba, de SANGARRÉN. Sexto punto del orden del día: ASUNTOS GENERALES.

La delegación de GRAÑÉN, exponiendo las dificultades que encontrarán los compañeros que representan a la Comarcal, dice: que el mismo Consejo Local de donde residan puede proporcionárselo, previo intercambio. Se refiere a aquello que no pudieran encontrar en los almacenes comarcales. Se manifiesta también que los gastos y organización del transporte sea estudiado con detenimiento y de acuerdo con las colectividades.

De las dos manifestaciones se toma en consideración la primera, acordándose para la segunda que lo estudien los que forman la Federación Comarcal e informen.

Pide la palabra LALUEZA para exponer que los componentes de esta Comarcal se desplacen a Sariñena, para efectuar, previa propaganda, la constitución de la respectiva Comarcal.

Queda aprobada la proposición de esta delegación.

GRAÑEN pide la palabra y expone que debe mandarse una protesta a los departamentos de Economía y Abastos del Consejo de Defensa de Aragón, haciendo alusión también a Orden Público, por la indebida forma de actuación para la economía regional.

Se adhieren varias delegaciones y se toma en consideración.

Pregunta el presidente de Mesa si hay algunas manifestaciones más que exponer, y no habiendo ninguna, después de una peroración en la que expone la ardua labor que debe realizar la Comarcal, levanta la sesión a las seis de la tarde.

Federación comarcal de colectividades en Sariñena

La constitución de la Federación comarcal de colectividades de la comarca se celebró el 21 de marzo de 1937 en Sariñena, con el objetivo de organizar la Federación Comarcal. Para Félix Carrasquer (Las Colectividades de Aragón) así fue como de colectividad en colectividad se pasó a la Federación Comarcal de Colectividades: «esquema básico a partir del cual el colectivismo aragonés llegaría a fundirse en una estructura más compleja y susceptible de dar a la solidaridad una dimensión más amplia y, por tanto, de mayor justicia.”

Con anterioridad, el Boletín N.º 8, del 19 de noviembre de 1936, (Periódico de la Revolución) del Consejo Regional de Defensa de Aragón, recoge una relación de comarcales y localidades de las mismas, siendo la Comarcal de Sariñena formada por las colectividades de Sariñena, Albalatillo, Alberuela de Tubo, Alcubierre, Almuniente, Antillón, Capdesaso. Castejón de Monegros, Casfelflorite, Grañén, Huerto, Lagunarrota, Lalueza, Lanaja, Lastanosa, Marcén, Pallaruelo, Peralta de Alcofea, Pertusa, Poleñino, Robres, Salinas, Salinas, Sena, Senés de Alcubierre, Sesa, El Tormillo, Torres de Alcanadre, Usón y Villanueva de Sigena.

El pleno de colectividades queda recogido por Pelai Pagès i Blanch en El Sueño Igualitario de los Campesinos de Huesca 1936-1938. Dicho pleno acordó la creación de una comisión para organizar colectividades, comisión formada, entre otros nombres, por los sariñenenses Eusebio Pinós Ragalado y Fulgencio Esteban.

Cuando el 21 de marzo de 1937 se celebró en Sariñena el Pleno de colectividades de la comarca aún no se había creado la Federación comarcal, y justamente el objetivo de este Pleno era crear dicha Federación. En dicha Asamblea estuvieron representadas las poblaciones de El Tormillo, Salillas, Castejón de Monegros, Lastanosa, Lalueza, Sena, Alcubierre, Capdesaso y Sariñena y cuando el representante de la Federación Regional de Colectividades, Estivill, tomó la palabra para destacar “la conveniencia de que todo el campesinado se aúna a la gran familia colectiva y a su vez en la comarca de Sariñena se cree la Federación Comarcal de Colectividades”, se inició un debate en el que no todos los delegados estuvieron de acuerdo. Es cierto que la mayoría se decantaron por la creación de la Comarcal, puesto que, como dijo el representante de Lastanosa, “así las colectividades de esta comarca tendrán una garantía de sus medios económicos y morales”, pero el delegado de Sena sorprendió a todos los asistentes cuando destacó que “ellos tuvieron una asamblea y acordaron que antes de colectivizarse era ganar la guerra y que por este motivo están sin entrar en la colectividad. Aparte de que existe una pequeña colectividad en la cual sólo la componen compañeros de la UGT”. La sorpresa, habida cuenta que el Pleno lo había convocado el Comité Comarcal de Sindicatos de Sariñena adscrito a la CNT, fue mayúscula. Y en las intervenciones posteriores todos destacaron la necesidad de ir hacia la Federación, pero, habida cuenta del retraso que existía en la comarca se decidió formar una comisión con el objetivo de que “se encargue de destacarse por los pueblos de la comarca y organice las colectividades así como oriente en este mismo sentido”. La comisión se formó con Eusebio Pinós y Fulgencio Esteban de Sariñena, José Lucas de Sesa y el “camarada Villellas” de la UGT de Capdesaso. Y la decisión final recabó en el hecho de que cuando la comisión hubiese terminado sus funciones “entonces se entrará de lleno en la estructuración de la Federación Comarcal de Colectividades” (1). Era claro que de lo que se trataba era de iniciar un proyecto inédito en la historia de Aragón y que planteaba muchas incógnitas para el futuro.

Los principios: La abolición de la «explotación del hombre por el hombre».

«Reunidos una porción de vecinos de esta localidad, se acordó formar una Colectividad denominada campesina compuesta por afiliados a la F. de T. de la T. (U.G.T.) y al Sindicato Único (C.N.T.) cuyos fines son los siguientes: 1º. Mejorar moral y materialmente la vida de sus afiliados, no permitiendo bajo ningún concepto la explotación del hombre por el hombre» (2). Así empezaba de manera significativa el Acta de Constitución de la Colectividad campesina de Capdesaso, firmada el 30 de septiembre de 1937, una fecha muy tardía, aunque la colectividad se había iniciado mucho antes. De hecho, no es por casualidad que la mencionada Acta de constitución fijase como el primer fin que perseguía una declaración de principios y situase como primer objetivo la desaparición de la dependencia económica de unos hombres con relación a otros. En el campo, cabe recordarlo, la subordinación económica, basada siempre en la propiedad de la tierra, había sido históricamente muy dura. La existencia de jornaleros seguía siendo muy extendida en los años treinta, en un momento en que, además, la subsistencia del campesino siempre dependía de la voluntad del propietario. No es por casualidad, por tanto, que el principio mencionado apareciese muy pronto entre el campesinado aragonés. Disponemos de otro testimonio de la misma población de Capdesaso muy elocuente. En este caso se trata de una gestión que representantes de la población realizaron en noviembre de 1936 cerca del Comité Provincial Revolucionario de Barbastro. Se trataba en este caso del ganado y de quienes eran sus dueños. La resolución que redactó el Comité Provincial de Barbastro no podía ser más concluyente: «Haviendose (sic) presentado en este Comité Provincial una representación del Comité Local y otra de las organizaciones C.N.T. y U.G.T. de Capdesaso, para ponernos en antecedentes de la actuación de los que todavía son amos del ganado lanar y de los pastores. Determinamos lo que a continuación exponemos: 1º. Queda abolida la explotación del hombre por el hombre, por tanto los patronos del ganado no pueden tener criados, y ser por tanto los que lleven a pastar el ganado. 2º. Queda requisado todo el ganado lanar por el Comité Local de Capdesaso. 3º Sólo el Comité Local dispondrá del ganado ya que representa la voluntad del pueblo, poniéndolo a disposición de las necesidades de Guerra llevando siempre un escrupuloso control, dejando para su reproducción a las de cría. Sirvan estas líneas de satisfacción para los efectos correspondientes. Os saludo el Comité Provincial El Secretario Colectividades agrarias en Huesca.

1. Comité Comarcal de Sindicatos de Sariñena. CNT-AIT, en «Pieza séptima de Huesca. Actuación de las autoridades gubernativas locales», AHN, FC-Causa General, Caja 1414, Exp. 5.

2. «Pieza séptima de Huesca. Actuación de las autoridades gubernativas locales», AHN, FC-Causa General, Caja 1414, Exp. 5.

El sueño igualitario de los campesinos de Huesca (1936-1938) Pelai Pagès i Blanch…

“Ya en los primeros meses de la guerra se constituyeron 25 Federaciones Comarcales, federaciones que hacía septiembre de 1936 reunían en conjunto 450 colectividades, acercándose a las seiscientas en 1937″.

Félix Carrasquer (Las Colectividades de Aragón).

Declaración Pública de Incautaciones e Intervenciones de industrias

El Consejo de Aragón, el 22 de marzo de 1937, a través del Departamento de Industria y Comercio, publica el Decreto y las normas para la Declaración Pública de Incautaciones e Intervenciones de industrias.

SO 280337

Solidaridad Obrera, 28 de marzo de 1937.

Implantación del jornal mínimo

El 2 abril de 1937, el Consejo de Aragón, a través del consejero de Trabajo Chueca, se implanta en Aragón el jornal mínimo a todos los trabajadores “Desde hoy, ya, todo aquel que tenga empleados, ajustará los jornales partiendo de la base mínima de diez pesetas diarias para los hombres y seis pesetas para las mujeres, en los trabajos de peonaje y otras categorías que no precisen conocimientos especiales» (Solidaridad Obrera del 3 de abril de 1937).

Sindicato Regional de Comunicaciones

El 10 de abril de 1937 se celebró en Sariñena la Asamblea y constitución del Sindicato Regional de Comunicaciones, con la participación de 30 delegados. “Sindicatos regionales de ramas de actividad, futuros embriones de la administración socializada o socialización, con la que se aspiraba a sustituir la economía capitalista (Trabajando para la eternidad, Alejandro R. Díez Torre. La Malatesta Editorial, 2009)”.

Párrafo dedicado a Sariñena por Franz Borkenau en El Reñidero Español (Relato de un testigo de los conflictos sociales y políticos de la guerra civil española. Barcelona, Ibérica de Ediciones, 1977, p. 81), resulta un excepcional testimonio sobre el funcionamiento de la Colectividad de Sariñena:  

“Pero me convencí con mis propios ojos de la realidad de la mejora. Por la mañana llamé a los dos primeros jóvenes anarquistas con quienes me tropecé en la calle y les pedí que me mostrasen las trilladoras. Me llevaron a un grupo de graneros situados en las afueras del pueblo. Frente a ellos se alzaban cuatro de las máquinas expropiadas, trillando cuatro enormes pacas de trigo. Había unos diez campesinos trabajando entre cada una de ellas. Por sus ropas podía verse que eran campesinos (no trabajadores agrícolas sin tierra); lo confirmé más tarde en el curso de la conversación; trillaban juntos el trigo de uno de ellos; al día siguiente, la máquina sería trasladada a otro granero, a trillar el trigo del siguiente miembro del grupo. El trabajo iba rápido, los rostros brillaban y por cuanto fui capaz de juzgar, el manejo de la maquinaria era competente. Estaba a mano un mecánico del pueblo, caso de necesitarse una reparación. Parecía evidente que no había existido ningún  tipo de obligación de entrar en ese arreglo al uso colectivo de las maquinarias; en otros graneros, la gente trabajaba con sus instrumentos antiguos y eran sinceros a admitir que no querían trabajara con las maquinarias; la mayoría de éstos pertenecían a la anterior generación. El Comité tenía la intención de utilizar las maquinarias para trillas la cosecha de las tierras expropiadas, tan pronto como las colectividades campesinas hubiesen terminado sus trillas y utilizar esta cosecha como reserva de trigo para la milicia; como almacén se utilizaría la iglesia”.

Almacenes comarcales

Tras el congreso regional se acordó la creación de Almacenes Comarcales para cada colectividad. En la comarca monegrina se acordó, en el Pleno Comarcal del 10 de abril de 1937, organizar el Almacén Comarcal, donde también se acordó el uso comarcal de maquinaria agrícola entre Colectividades. Entre Lalueza, Capdesaso, Alberuela, Fraella, Marcén y Grañén se acordó una distribución de tierras y pastos interlocal.

Se va a suministrar maquinaria agrícola

La Federación Regional de Colectividades de Aragón se ha dirigido a todos los camaradas de las Comarcales rogándoles manifiesten urgentemente el número y clase de máquinas agrícolas que necesitan para la próxima cosecha, a fin de facilitar todo lo necesario.

 Solidaridad Obrera del 13 de abril de 1937.

Federación Regional de Colectividades de Aragón

El 25 de abril de 1937 se celebró en Caspe el Pleno Regional de Aragón de la Federación Regional de Colectividades de Aragón. 

SO 220437 Federación Colectividades Aragón

Solidaridad Obrera del 22 de abril de 1937.

Escrito de José Mavilla «A todas las colectividades de España» tras el Pleno Regional de Aragón de la Federación Regional de Colectividades de Aragón.

SO 300337 Jose Mavilla

Solidaridad Obrera del 30 de marzo de 1937.

La revolución en el Campo

Cabecera de la Sección sobre Colectivización y Colectividades Agrarias en Solidaridad Obrera: «La revolución en el Campo». 

SO 050637

Solidaridad Obrera del 5 de junio de 1937.

Legalización de las colectividades agrícolas o campesinas

El 8 de junio de 1937 se dicta una disposición que considera legalmente constituidas todas las colectividades agrícolas formadas a partir del 19 de julio de 1936 y «dictando normas a seguir por el Instituto de Reforma Agraria, a los fines pretendidos en esta disposición, en favor de las colectividades campesinas.  

El 9 de junio de 1937, la Gaceta de la República reconoció las explotaciones colectivistas constituidas tras el golpe de estado: «por parte del Instituto de Reforma Agraria, se consideran legalmente constituidas en el presente año agrícola todas las
explotaciones colectivas formadas a partir del 19 de julio de 1936, no tramitándose por los servicios dependientes del Instituto de Reforma Agraria ninguna demanda de
revisión de tierras ocupadas por dichas colectividades, ni cosechas en pie o almacén
que hayan sido requisadas (…)». Aunque desde medios afines anarquistas tomaron la
noticia con agrado, lo cierto es que el Ministerio de Agricultura pretendía controlar la
cosecha de todo el territorio leal a la República (Casanova, 1985, p. 209).

CGT. Cuaderno nº. 4 Las Colectividades. 

Federación Comarcal de Colectividades de Sariñena

Como se ha nombrado anteriormente, en Aragón se crearon diferentes federaciones comarcales de colectividades y, en este caso, la Federación Comarcal de Colectividades de Sariñena. Así aparece en Solidaridad Obrera del sábado 12 de junio de 1937:

Federación Comarcal de Colectividades de Sariñena (Aragón)

Se pone en conocimiento de todas las Colectividades de la España liberada al fascismo que esta Federación Comarcal efectúa operaciones de intercambio de toda clase de productos con las Colectividades mencionadas y que depongan de productos con el mencionado fin. Al objeto de que la obra colectiva vaya extendiéndose por todas las Colectividades, es nuestro mejor deseo relacionamos con todas ellas para que el apoyo sea mutuo y concordante. Sariñena, mayo de 1937. El secretario. 

Colectividad Sariñena

Solidaridad Obrera del 12 de junio de 1937.

A todas las colectividades de la España liberada del fascismo

Federación Comarcal Colectividades Sariñena 040737

Ponemos en conocimiento de estas, que disponiendo esta Federación de una cantidad considerable de avena y cebada en su almacén, no tendría ningún inconveniente en realizar operaciones de intercambio con otros productos.  

Por lo tanto, aquellas Colectividades a las cuales interesa nuestro ofrecimiento, pueden dirigirse a esta Federación Comarcal de Colectividades en Sariñena (Aragón).

Por la Federación Local de Colectividades. 

Solidaridad Obrera del 4 de julio de 1937.

El campo aragonés huérfano de brazos

Uno de los principales problemas con el que se encuentra el medio rural aragonés durante la guerra fue la falta de trabajadores, especialmente de los más jóvenes, que se encontraban luchando en el frente. 

Campo huerfano de brazos SO 010737

Solidaridad Obrera del 1 de julio de 1937.

Este problema queda patente en la Colectividad de Bujaraloz, cuestión que es solucionada con el empleo de maquinaria: 

«En tiempo normal -nos dicen-, para hacer los trabajos de recolección contábamos con todos los hijos de la localidad. Hoy tenemos en el frente 80 compañeros, siendo éstos los más útiles y necesarios en estas faenas, teniendo en cuenta, por otro lado, que en años anteriores los burgueses contrataban de 80 a 100 campesinos de otras tierras. Y figuraos -dicen sonriendo- si esto se hubiese hecho individualmente, la cosecha no la habríamos hecho en dos meses, teniendo, por esto, que emplear más máquinas.

Pues bien; con todas estas máquinas y hombres (los que se encuentran en el Frente y todos los que eran contratados de fuera) la recolección, en régimen burgués, se hacía en un mes. Nosotros, con la falta de todos estos compañeros, la hemos hecho en veintitrés días.»

Las colectividades Agrícolas de Aragón. Bujaraloz,
Solidaridad Obrera del 31 de julio de 1937. 

Prohibición de las exportaciones

El 26 de julio de 1937 se publica en la Gaceta de Madrid el decreto del ministro de Industria y Comercio, Plácido Álvarez Buylla, del 25 de julio por el que se prohíbe la exportación de toda clase de comestibles, materias primas utilizadas por la industria nacional, productos farmacéuticos y productos químicos. La prohibición afecta a productos agrícolas. 

Congreso de la Federación Regional de Colectividades

En julio de 1937 se celebra en Caspe un nuevo Congreso de la Federación Regional de Colectividades. 

Federación Regional Colectividades Aragón SO 270737

Solidaridad Obrera del 27 de julio de 1937.

Colectividades agrarias aragón SO 280737

Solidaridad Obrera del 28 de julio de 1937.

La disolución del Consejo de Aragón

El 10 de agosto de 1937 se produce la disolución del Consejo de Aragón por el gobierno de la Republica.  «Cientos de colectivistas fueron detenidos por las fuerzas comandadas por Enrique Líster. Alguno de ellos fue ejecutado, como ocurrió en Maella con el presidente de la colectividad E. Bosque. Sin embargo, varias colectividades se reorganizaron, pasando a ser controladas por el Instituto de la Reforma Agraria: «A las colectividades se les exigió elaborar unos nuevos estatutos y enviarlos a la delegación del IRA para su aprobación» (Casanova, 1985, p. 288)» (CGT. Cuaderno nº. 4 Las Colectividades.).

Comienza el declive de las colectividades

Las colectividades comienzan su declive, tras la disolución del Consejo de Aragón, las colectividades no son muy bien vistas por parte del gobierno. El 27 de agosto de 1937 el Gobierno da un nuevo paso para acabar con las colectividades, recoge José Luis Garrot Garrot, promocionando la creación de cooperativas agrícolas: «Estas recibirían importantes ayudas del IRA y el ministerio de Hacienda. Con este decreto se intentaba frenar, o transformar las colectividades, pasando del modelo colectivista al corporativista, más del agrado de los comunistas, y por tanto del ministro de Agricultura Vicente Uribe» (Garrot Garrot, José Luis. Las colectivizaciones agrarias- Contexto y organización).

A todas las colectividades agrícolas de Aragón

Las circunstancias especiales por que atraviesa nuestra región, la necesidad apremiante de salvaguardar la economía del campesinado en general, exige que todos nuestros esfuerzos tiendan a realizar una estrecha coordinación entre todas las colectividades de campesinos de Aragón. 

Para ello, y aprovechando la circunstancia de la celebración de un Pleno Regional de Sindicatos, esta Federación Regional de Colectividades, que se celebrará en Caspe, el día 12 de septiembre.

No creemos necesario encarecer la importancia que para los intereses generales del campo aragonés tiene este Pleno, y por ello entendemos que, dada la situación de nuestras colectividades, la necesidad de una estructuración potente y definitiva de las mismas, es imprescindible la asistencia de todas a este Pleno.

Con saludos cordiales, queda vuestro, por el Comité Regional. 

El secretario.
Solidaridad Obrera del 9 de septiembre de 1937.

Implantación Reforma Agraria

En noviembre de 1937, se recoge la implantación de la antigua ley de Reforma Agraria. La reforma implica la disolución de las colectividades agraria y la repartición de sus bienes, medida que que pronto se encuentra con detractores que continúan organizándose y trabajando en el modelo colectivista. 

SO 191137

Solidaridad Obrera de 19 de noviembre de 1937. 

Hacia la reorganización de las Colectividades aragonesas

En virtud de órdenes gubernativas, las Colectividades campesinas de Aragón fueron disueltas en su mayoría y liquidados sus bienes, los cuales fueron repartidos entre sus componentes y el Municipio, según normas acordadas entre la Delegación Regional de Reforma Agraria y el Frente Popular Antifascista.

Pero como un crecido número de campesinos continúan sintiéndose entusiastas colectivistas a pesar de todas las dificultades, han Juntado nuevamente los productos que les repartieron, las herramientas y útiles de trabajo y sus tierras y, con el mayor contento de su vida, vuelven a tener reorganizadas las Colectividades. Esto, además de la eficacia que le presta a la necesaria producción del campo, da un mentís rotundo a las interesadas especies que habían circulado sobre la voluntad de los campesinos con respecto a las Colectividades.

Con el fin de dejar las cosas en su punto y darles, a les enemigos del colectivismo, las menos ocasiones posibles de hacer daño a este movimiento, van a reorganizarse con todos los requisitos legales. A este efecto, la Sección de Campesinos del Comité Regional de la CNT, facilitarás todos los trabajadores que lo deseen, un modelo de Estatutos de Colectividad Cooperativa para que, llenándolo por cuadruplicado y demás requisitos que se indicarán, gestionen la legalización de las organizaciones colectivistas, por el Ministerio Trabajo.

Por otra parte, como que el reparto de las tierras incautadas a los facciosos era el problema más urgente y más difícil de resolver, oficialmente ha sido decretada la constitución, en plazo muy breve de las Juntas Calificadoras de Reforma Agraria, regional y municipales. Este decreto, del 18 del corriente, recomienda, además, la aplicación de la Orden del 9 de junio, que favorece a las Colectividades.

Solidaridad Obrera del 1 de diciembre de 1937.

Colectividades de Los Monegros

Colectividad de Bujaraloz

Colectividad constituida el 8 de agosto de 1936 (Pardo Lancina, Víctor) y fue conjunta entre las fuerzas CNT y UGT (Díez Torre, Alejandro R. Trabajando para la eternidad. Colectividades de trabajo y ayuda mutua durante la Guerra Civil en Aragón). De acuerdo con la Causa General de Bujaraloz, el 8 de agosto de 1936 fueron requisadas varias casas de vecinos, saqueadas tiendas, controladas existencias e incautadas maderas y existencias de harina. La llegada de la columna cenetista fue decisiva y el 11 de agosto, Durruti publicó un bando aboliendo la propiedad y colectivizando los bienes de bujaralocinos.

Sello Sociedad de Trabajadores de la Tierra UGT Bujaraloz.

Sobre la colectividad de Bujaraloz contamos con el valioso testimonio del corresponsal Soli en el Frente: «Un pueblecito que nadie conocía…. Bujaraloz».

LAS COLECTIVIDADES Hablamos con un compañero responsable de la Colectividad. -Si, tenemos contrarios – nos dice contestando a nuestra pregunta, Y son precisamente – aquellos que antes de la Revolución, por no ser obreros ni burgueses, eran quienes alimentaban a los usureros, habiendo de trabajar para ellos la mayor parte del año. Pero esos no cuentan. Son los mismos que existen en todas partes: los que verían con agrado el triunfo del fascismo en España.

-¿Cómo habéis resuelto vuestros problemas?  -Verás. Aquí establecimos un salario-tipo … Ilegible… distribución da un… 11 o 12 pesetas por casa. Teniendo en cuenta que el Municipio no cobra alquileres, luz, médico ni farmacia, este jornal, ateniéndonos a que hasta hoy la vida aquí no había sufrido encarecimiento alguno. llena suficientemente todas las necesidades de los compañeros.—¿La guerra no hizo aumentar el precio de la vida? —No. Con el Intercambio de productos y la distribución equitativa, que siempre ha imperado aquí, solventábamos cuantos problemas se nos presentaban. El pueblo está contento de nuestra gestión. Aquí no se ha exigido a nadie el entrar a formar parte de la Colectividad. Ni lo exigiremos. El que no quiere venir, que no venga. Yo, lo único que puedo asegurarte, es que jamás habíamos logrado vivir tan bien, los campesinos que pudríamos nuestras vidas entre el rudo trabajo en los Monegros, y las garras inhumanas de los usureros que especulaban con nuestra miseria.

—¿y los hombres? —Tenemos ciento cincuenta menos, pero el trabajo se hace Igual. Todos procuran suplir a esos camaradas enrolados en las primeras columnas que aquí llegaron, voluntarios muchos, y llamados ahora por sus quintas, otros.

—¿De cuántos y cómo se compone el Consejo Municipal? —De nueve compañeros Seis de la UGT y tres de LA CNT. Te advierto, que aquí hemos realizado la unión y no hay entre nosotros discrepancia alguna. Los miembros del Consejo, todos son colectivistas, y a la hora de trabajar, ellos son los primeros que dan ejemplo. Cuando las tareas del campo lo han hecho necesario, …,-podríamos llamarle auto crítica- se ha realizado de noche, y todos hemos trabajado durante el día.

-¿Habéis dado algo para la a guerra? -Sí, Enviamos diez mil kilos de harina para Madrid, carne y otros comestibles, por valor de setenta mil pesetas, a más de dos cientos mil kilos de trigo, a la columna Durruti, hoy 26 División.

-¿Se os pago todo eso? -Lo de Madrid fue envío voluntario. Lo restante quiso pagarlo Durruti, pero el pueblo no acepto ese dinero. Él nos había do otras cosas de valor que le pedimos, tractores, maquinaria, un campo, y algo más valioso que todo eso, por el cual se hizo acreedor de nuestro eterno agradecimiento: La libertad.

ilegible.

Callamos un momento, porque hasta nosotros llega un compañero, notificándonos que la noche anterior la aviación facciosa intentó bombardear Sariñena, pidiéndoselo la heroica intervención de nuestros cazas, que lograron derribar dos trimotores de bombardeo. La buena noticia nos alegra mucho, y nosotros, antes de dar por terminada nuestra conversación, preguntamos aún.

-¿Y el comercio libre?

-Ese es el causante de que va se hayan encarecido algunos artículos y falten otros. Los egoístas y los vividores, imposibilitados hasta hoy, comienzan a hacer de las suyas

Es necesario escuchar esta voz, Bujaraloz, el pueblo que con más intensidad ha vivido los momentos de guerra, sobreponiéndose a ella, y construyendo con un tesón digno de elogio, lanza un grito de alerta que debe ser recogido.

Bujaraloz, septiembre 1937.
Solidaridad Obrera, 30 de septiembre de 1937.

Sello Sindicato Único de Oficios Varios CNT Bujaraloz.

La delegación proletaria francesa visita Aragón

Los camaradas el comité, como en Fraga y otros pueblos, nos dieron toda clase de explicaciones y facilidades para conocer las condiciones del trabajo del consumo e intercambio. Después de visitar el pueblecito, con su inmensa llanura campestre, riqueza única de Bujaraloz, donde pudimos comprobar la perfecta articulación del trabajo en colectividad, fuimos invitados para comer en la única fonda del pueblo (comedor popular), donde lo hacen todos los que por aquel pasan.

Ya en la plaza y cuando íbamos a partir, uno de los habitantes de Bujaraloz le dio una peseta a nuestro camarada Sebatier, diciéndole: -La llevo cuatro o cinco meses en el bolsillo y no la puedo gastar, aprovéchate tú-.

Daniel Berbegal.
Solidaridad Obrera del 30 de diciembre de 1936.

Las colectividades Agrícolas de Aragón. Bujaraloz

Bujaraloz es un pueblo de la provincia de Zaragoza, que cuenta con 230 vecinos. Produce sobradamente para el abastecimiento del pueblo. Entre otros cereales cosecha trigo, cebada, avena y centeno, cereales éstos que los exporta al resto de la Península.

Existen en el pueblo, como organizaciones, la CNT y la UGT, organización la primera que fue constituida el 26 de octubre de 1931. También hay movimiento Juvenil libertario digno de mención

A raíz del movimiento de Julio, fecha histórica en que por estas tierras pasó la Calumas Durruti, unos cuantos compañeros de la localidad se constituyeron en Comité Revolucionario, haciendo desaparecer a todos los especuladores comerciantes, pasando poco después a ser el Comité Local, que actualmente está al frente de la Colectividad. Los compañeros del Comité Local nos informan detalladamente de la estructuración de la Colectividad.

Es modelo de Colectividades, tanto en su ayuda solidaria como en la potencialidad de la misma. El que decir tiene que estos productores les anima una elevada finalidad moral en todos sus problemas. Así, los campesinos han sido libres de agruparse en grupos y trabajan libremente la tierra que habrían de cultivar en común.

Las recolecciones se han hecho en conjunto, y por grupos y partidas de terreno. Cada grupo tiene su delegado, que es nombrado por los mismos compañeros.

En tiempo normal -nos dicen-, para hacer los trabajos de recolección contábamos con todos los hijos de la localidad. Hoy tenemos en el frente 80 compañeros, siendo éstos los más útiles y necesarios en estas faenas, teniendo en cuenta, por otro lado, que en años anteriores los burgueses contrataban de 80 a 100 campesinos de otras tierras. Y figuraos -dicen sonriendo- si esto se hubiese hecho individualmente, la cosecha no la habríamos hecho en dos meses, teniendo, por esto, que emplear más máquinas.

Pues bien; con todas estas máquinas y hombres (los que se encuentran en el Frente y todos los que eran contratados de fuera) la recolección, en régimen burgués, se hacía en un mes. Nosotros, con la falta de todos estos compañeros, la hemos hecho en veintitrés días.

El abastecimiento se hace por medio de la carta familiar, siendo todos los productos racionados, aunque nadie, en realidad, se ha extralimitado aún en el consumo. Es decir, que más bien nadie gasta lo asignado.

En verdad que esta Colectividad ha pasado por muchas vicisitudes, dado que ha prestado muchos esfuerzos a la «Columna» y que está, muy, muy arraigado el criterio de la pequeña propiedad, sin tener en cuenta las características del pueblo. No obstante haber dejado en libertad a cada cual, se va llegando al máximo de comprensión y respeto mutuo. Siendo el trigo una de las riquezas capitales de este pueblo aragonés, nos presentan, satisfechos, los kilos aproximados de este cereal que han de cosechar este año, como a la maquinaria que poseen: 1.090.000 kilos de trigo, 30 máquinas agavilladoras y 60 atadoras. Además, han sembrado 503 cahices de cebada, 182 de avena y 163 de centeno, que, unido a los demás, es el medio de que se sirven para los efectos adquisición de otras materias necesarias.

El trigo está destinado principalmente para la guerra, como lo prueba los prestamos hechos a la División Durruti y los héroes de Madrid.

Últimamente fueron entregados diez vagones, sin contar lo de Madrid, que fue donativo. Además, nos dicen, poseemos documentos valorados en 45.000 pesetas de materias que nos a nuestros milicianos y que no las hemos cobrado por entregar éstos a nuestro Durruti para que lo invirtiese en favor de la Columna en armas.

Nuestro respeto a la pequeña propiedad, la tolerancia con los que quieren ser Individualistas, dan un mentís rotundo a quienes afirman que hemos coaccionado. Algo también de lo que se nos pudieron censurar fue el sistema de comunalidad de los primeros momentos de la transformación, más siempre han sido las necesidades y circunstancias de la guerra las que muchos compañeros no han tenido presentes.

Es cierto que tenemos aún pendientes algunos problemas con los que desean trabajar individualmente, empero una vez pase la recolección, abordaremos, como ya lo hemos probado, con alteza de miras, las aspiraciones productoras de dentro de nuestra localidad. Es parte, nuestro lema el de ser hombres libres e independientes.

Tenemos una fábrica de harinas que desde el principio del movimiento paso a la Colectividad.

Al pueblo y nuestros milicianos les hacían falta algunos locales para almacén y otros servicios. Y así, ¿Qué mejores lugares que las antiguas iglesias? Claro está que las banqueamos y se les dio otro ambiente, pero no somos muy amigos de las obscuridades conventuales-

El ambiente es de franca armonía. Para el futuro tenemos no pocos proyectos, descollando particularmente nuestro deseo de efectuar la plantación de vid y la de olivos y almendras, así como el construir una escuela que reúna las debidas condiciones pedagógicas.

En suma, es Bujaraloz uno de los pueblos más simpáticos de la parte de región aragonesa rescatada al fascismo y un simpático porque sus moradores, contentos y esperanzados, saben vivir la guerra y la Revolución. 

Julián Telahoris.
Las colectividades Agrícolas de Aragón. Bujaraloz.
Solidaridad Obrera del 31 de julio de 1937.

“Soli” en el Frente. Un pueblecito que nadie conocía…. Bujaraloz

Aquella minúscula aldeita, aquel pueblecito de 1.400 habitantes que fue el primer cuartel general, que instalaron los catalanes» en su marcha triunfal sobre los polvorientos campos y carreteras aragonesas, conserva aún hoy, purísimos, limpios de las manchas que los egoísmos y las pasiones vertieron sobre otros, los postulados revolucionarios, que habían de reivindicar al proletariado hispano de las hambres y humillaciones pasadas.

Bujaraloz, colectivista, trabajador, hospitalario y noble, raza aragonesa, guion imborrable, con las reciedades de su idiosincrasia inconfundible, trabaja actualmente construyendo con un criterio renovador tan acusado una sociedad nueva tan humanamente perfecta que no debiéramos avergonzarnos en las grandes ciudades de tomarlo como ejemplo y estudiar las directrices que marcan en el camino del progreso.

LAS COLECTIVIDADES

Hablamos con un compañero responsable de la Colectividad. -Si, tenemos contrarios – nos dice contestando a nuestra pregunta, Y son precisamente – aquellos que antes de la Revolución, por no ser obreros ni burgueses, eran quienes alimentaban a los usureros, habiendo de trabajar para ellos la mayor parte del año. Pero esos no cuentan. Son los mismos que existen en todas partes: los que verían con agrado el triunfo del fascismo en España.

-¿Cómo habéis resuelto vuestros problemas?

-Verás. Aquí establecimos un salario-tipo … Ilegible

… distribución da un… 11 o 12 pesetas por casa. Teniendo en cuenta que el Municipio no cobra alquileres, luz, médico ni farmacia, este jornal, ateniéndonos a que hasta hoy la vida aquí no había sufrido encarecimiento alguno. llena suficientemente todas las necesidades de los compañeros.

—¿La guerra no hizo aumentar el precio de la vida?

—No. Con el Intercambio de productos y la distribución equitativa, que siempre ha imperado aquí, solventábamos cuantos problemas se nos presentaban. El pueblo está contento de nuestra gestión. Aquí no se ha exigido a nadie el entrar a formar parte de la Colectividad. Ni lo exigiremos. El que no quiere venir, que no venga. Yo, lo único que puedo asegurarte, es que jamás habíamos logrado vivir tan bien, los campesinos que pudríamos nuestras vidas entre el rudo trabajo en los Monegros, y las garras inhumanas de los usureros que especulaban con nuestra miseria.

 —¿y los hombres? —Tenemos ciento cincuenta menos, pero el trabajo se hace Igual. Todos procuran suplir a esos camaradas enrolados en las primeras columnas que aquí llegaron, voluntarios muchos, y llamados ahora por sus quintas, otros.

 

—¿De cuántos y cómo se compone el Consejo Municipal?

—De nueve compañeros Seis de la UGT y tres de LA CNT. Te advierto, que aquí hemos realizado la unión y no hay entre nosotros discrepancia alguna. Los miembros del Consejo, todos son colectivistas, y a la hora de trabajar, ellos son los primeros que dan ejemplo. Cuando las tareas del campo lo han hecho necesario, …,-podríamos llamarle auto crítica- se ha realizado de noche, y todos hemos trabajado durante el día.

-¿Habéis dado algo para la a guerra?

-SL Enviamos diez mil kilos de harina para Madrid, carne y otros comestibles, por valor de setenta mil pesetas, a más de dos cientos mil kilos de trigo, a la columna Durruti, hoy 26 División.

-¿Se os pago todo eso?

-Lo de Madrid fue envío voluntario. Lo restante quiso pagarlo Durruti, pero el pueblo no acepto ese dinero. Él nos había do otras cosas de valor que le pedimos, tractores, maquinaria, un campo, y algo más valioso que todo eso, por el cual se hizo acreedor de nuestro eterno agradecimiento: La libertad.

Ilegible.

Callamos un momento, porque hasta nosotros llega un compañero, notificándonos que la noche anterior la aviación facciosa intentó bombardear Sariñena, pidiéndoselo la heroica intervención de nuestros cazas, que lograron derribar dos trimotores de bombardeo. La buena noticia nos alegra mucho, y nosotros, antes de dar por terminada nuestra conversación, preguntamos aún.

-¿Y el comercio libre?

-Ese es el causante de que va se hayan encarecido algunos artículos y falten otros. Los egoístas y los vividores, imposibilitados hasta hoy, comienzan a hacer de las suyas

Es necesario escuchar esta voz, Bujaraloz, el pueblo que con más intensidad ha vivido los momentos de guerra, sobreponiéndose a ella, y construyendo con un tesón digno de elogio, lanza un grito de alerta que debe ser recogido.

Bujaraloz, septiembre 1937.
Solidaridad Obrera, 30 de septiembre de 1937.

Colectividad de Capdesaso

La colectividad de Capdesaso fue conjunta de los sindicatos CNT y UGT, aparece denominada, en alguna documentación, como «Colectividad de obreros y agricultores».

Acta de cesión voluntaria de fincas a la Colectividad de obreros y agricultores de Capdesaso:

A.H.N. Sección Fondos Contemporáneos Causa GeneralSubdirección General de los Archivos EstatalesMinisterio de Cultura.España

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España

El 27 de noviembre de 1936, el Comité provincial Revolucionario determinó a la colectividad de Capdesaso como los propietarios del ganado lanar de la localidad, actuaciones que realizó bajo el comité local, haciéndolo constar su disposición y determinando lo siguiente:

1° Queda abolida la explotación del hombre por el hombre, por tanto, los patronos del ganado no pueden tener criados, y ser por tanto los que lleven a pastar el ganado.

2° Queda requisado todo el ganado lanar por el Comité Local de Capdesaso.

3° Solo el Comité local dispondrá del ganado ya que representa la voluntad del pueblo, poniéndolo a disposición de las necesidades de Guerra llevando siempre un escrupuloso control, dejando para su reproducción a las de cría.

Capdesaso

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España

Colectividad Campesina de Capdesaso

Curiosamente, en la pieza séptima de la causa General de la Provincia de Huesca aparece el Acta de Constitución de la Colectividad campesina de Capdesaso, firmada el 30 de septiembre de 1937, iniciada con las siguientes palabras: «Reunidos una porción de vecinos de esta localidad, se acordó formar una Colectividad denominada campesina compuesta por afiliados a la F. de T. de la T. (U.G.T.) y al Sindicato Único (C.N.T.) cuyos fines son los siguientes: 1º. Mejorar moral y materialmente la vida de sus afiliados, no permitiendo bajo ningún concepto la explotación del hombre por el hombre».

capdesaso Cooperativa obrera

Resolución del Comité Provincial de Barbastro por la propiedad del ganado en Capdesaso

«Habiéndose (sic) presentado en este Comité Provincial una representación del Comité Local y otra de las organizaciones C.N.T. y U.G.T. de Capdesaso, para ponernos en antecedentes de la actuación de los que todavía son amos del ganado lanar y de los pastores. Determinamos lo que a continuación exponemos:

1º. Queda abolida la explotación del hombre por el hombre, por tanto los patronos del ganado no pueden tener criados, y ser por tanto los que lleven a pastar el ganado.
2º. Queda requisado todo el ganado lanar por el Comité Local de Capdesaso.
3º Sólo el Comité Local dispondrá del ganado ya que representa la voluntad del pueblo,
poniéndolo a disposición de las necesidades de Guerra llevando siempre un escrupuloso control, dejando para su reproducción a las de cría.

Sirvan estas líneas de satisfacción para los efectos correspondientes.
Os saludo el Comité Provincial
El Secretario 
Barbastro 27 de noviembre de 1936″-

Incautación de aparatos de radio

A.H.N. Sección Fondos Contemporáneos Causa GeneralSubdirección General de los Archivos EstatalesMinisterio de Cultura.España

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España

Adquisición ganado mular

El 11 de marzo de 1937, el pueblo de Capdesaso, bajo la representación de representantes de la División Carlos Marx, procedió a la adquisición de ganado mular para las necesidades de dicha división.

A.H.N. Sección Fondos Contemporáneos Causa GeneralSubdirección General de los Archivos EstatalesMinisterio de Cultura.España

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales. Ministerio de Cultura. España.

Colectividad de Castejón de Monegros

La colectividad de Castejón de Monegros fue denominada como Colectividad de “Hombres Libres”.

«El fin principal de esta Colectividad es hacer desaparecer la explotación del hombre por el hombre».

Colectividad de “Hombres Libres” de Castejón de Monegros.
Pelai Pagès i Blanch (El Sueño Igualitario de los Campesinos de Huesca 1936-1938). 

Consejo municipal Castejón Monegros

El consejo de Castejón de Monegros respondía a las fuerzas de la UGT y la CNT. Dicho consejo en abril de 1937 estaba formado por José Berges presidente, Emeterio Costa vicepresidente, Juan Giral Tesorero, José Serrate Orden Público, Manuel Bergua agricultura y Pascual Castejón Trabajo.  El día 8 del mismo mes de abril de 1937, el consejo dicta la incautación de la casa donde se encontraba el consejo además de cederla para la colectividad, incautación de la casa de los hermanos Antonio y Mariano Salvador Buil en la calle del Ángel y en la cual se instaló el Consejo:

“Dicha incautación es verificada con el fin de ser entregada a los obreros de este pueblo, los que vienen explotando en colectividad tierras, mulas, maquinas agrícolas, ganados y demás enseres que pertenecieron a los indicados facciosos hermanos Salvador. Ante la necesidad que tienen dichos obreros de poseer las y por carecer de otros edificios tan … como graneros, cuadras, cocheras para las maquinas.»

Pieza octava de Huesca.
Delitos contra la propiedad e informes de las Cámaras Oficiales de Comercio e Industria Archivo Histórico Nacional, FC-CAUSA_GENERAL,1414, Exp.8.

Anteriormente, el 18 de marzo de 1937, se redacta un informe del consejo de Castejón de Monegros sobre los valores desaparecidos en el pueblo. Objetos entregados a agentes de la Generalidad de Cataluña y que no acabaron en el campo de aviación de Sariñena bajo la custodia del Comandante Reyes

A.H.N. Sección Fondos Contemporáneos Causa GeneralSubdirección General de los Archivos EstatalesMinisterio de Cultura.España

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España.

Incautación cocina para el aeródromo Alas Rojas de Sariñena 

Los abajo firmantes, comisionados por el Comandante Jefe de las fuerzas aéreas de este frente y de común acuerdo con este Comité hacen uso de una cocina y un armario, necesarios en el aeródromo y procedentes de la casa abandonada del faccioso Buil. Hemos entregado una cocina pequeña para el servicio del Comité de Castejón.

Castejón de Monegros 7 octubre 1936.

A.H.N. Sección Fondos Contemporáneos Causa GeneralSubdirección General de los Archivos EstatalesMinisterio de Cultura.España

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España.

Pieza octava de Huesca.
Delitos contra la propiedad e informes de las Cámaras Oficiales de Comercio e Industria.
Archivo Histórico Nacional, FC-CAUSA_GENERAL,1414, Exp.8.

Roturación y producción de tierras

Los abajo firmados obreros pertenecientes a la junta administrativa de la nueva colectividad formada en este pueblo tienen a bien solicitar del Consejo Municipal de esta localidad; se les faciliten, para su roturación y producción, las tierras que antes del diez y nueve de julio del mil novecientos treinta y seis, pertenecieron a los declarados facciosos: o bien toda la que correspondiendo a dichos patrimonios pueda administrar la colectividad para su mejor desenvolvimiento.

Es justicia que esperamos de la rectitud del Consejo Municipal cuya vida dure muchos años.

Castejón de Monegros a diez de octubre de mil novecientos treinta y siete.
Pieza octava de Huesca.
Delitos contra la propiedad e informes de las Cámaras Oficiales de Comercio e Industria.
Archivo Histórico Nacional, FC-CAUSA_GENERAL,1414, Exp.8.

 

Colectividad de Grañén

“En Grañén iniciamos la formación de la Colectividad Campesina, pero como nos correspondía como posición provisional, ya que se encontraba bajo la influencia del PSUC, no se ha dado la forma en todas sus bases que reclama la organización socialista”.

Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial.

Colectividad de Huerto

La colectividad de Huerto fue comunista, de acuerdo con el testimonio de Mariano Viñuales «Este pueblo como era de tendencia comunista pues se formó a estilo de la Unión Soviética […]se cobraba según las necesidades de la casa, al cabeza de familia 5 pesetas, y por cada uno más 2,50.» (Garrot Garrot, José Luis. Las Colectividades Agrícolas en Aragón). 

Comunicado del radio comunista de Huerto

Comunicado del radio Comunista de Huerto (Partido Comunista, U.G.T. Huerto, en el sello) al órgano regional del PCE (Huerto, 23 enero 1937); en AHN/SGC. Serie Madrid, carp.38 (leg692). En dicho comunicado se referían a su circular n. 5 (del 20 de enero de 1937) y contestaban a las preguntas sobre la Conferencia recientemente celebrada por aquel partido en Sariñena. “Consecuencias que hemos sacado de ella –comentaban los comunistas de aquella localidad-, observamos (sic) que se defendió demasiado a su favor respeto a la pequeña propiedad, sobre todo en aquellos pueblos donde ya se trabaja colectivamente, pues, habrá, algunos de los que no están plenamente convencidos, que al verse tan apoyados por nosotros mismos querrán separarse de nosotros y esto sería un entorpecimiento para la buena marcha que ya tenemos preparada para el año en curso, nosotros estamos de acuerdo con que se les respete esa propiedad, aquel que haya dado su palabra de ser colectivista por lo menos este año deberá de seguir hasta la recolección próxima, luego si quiere separarse se le devolverá todos los bienes que haya aportado a la misma y lo que le corresponda de la recolección hecha colectivamente. Esto, os lo comunicamos por los casos que dentro de nuestra colectividad se rumorean por parte de aquellos momentos que, a raíz del peligro se adhirieron a nosotros, pero estos elementos no están convencidos de lo que supone  el trabajo colectivo, ni tienen ideal alguno, a pesar de que fueron muy bien advertidos por nuestra parte antes de formar la colectividad.  

Sello a mano del Consejo local de Huerto.

Sello del Consejo local de Huerto. 

Colectividad de La Almolda

La colectividad de La Almolda se constituyó el 11 de octubre de 1936 de la mano de la CNT. Su formación queda recogida en Solidaridad Obrera del 18 octubre1936.

En La Almolda:

Convocada por el Sindicato Único de Trabajadores de La Almolda se celebró el día 11 del actual una asamblea general de todo el pueblo, en la cual por absoluta unanimidad se acordó formar la colectividad.

Después de todas las explicaciones dadas por los compañeros Vallejo y Ponzán sobre las colectivización y forma de desenvolvimiento se acordó aplazar la reunión hasta el día siguiente, en la que se pondrá a consideración de la asamblea el Reglamento por el cual ha de regir la colectividad.

En el transcurso de la asamblea el compañero Lansoc, presidente de la UGT, dio cuenta de que esta organización reunida en asamblea había acordado disolverse y pasar en bloque a la CNT. Radi.

Crónica sobre La Almolda publicada en Tierra y libertad el 20 de agosto de 1936:

En el pueblo de La Almolda, conscientes también del deber que el momento impone, siguen también la ruta que ha de conducirles a la total emancipación.

Se han incautado de la casa del diputado de Acción Popular, Emilio Villagrasa. En ella se ha instalado el sindicato.

Todas las faenas agrícolas se cumplen en colectividad, controlando toda la producción y consumo el comité.  

Han convocado una asamblea de la que ha salido una comisión integrada por compañeras, compañeros y el médico, con el fin de ver la mejor forma de racionar la alimentación siendo el médico el encargado de controlar la de los enfermos.

Por la ruta de las columnas de choque: La Almolda:

La Almolda, pueblo que vive en pleno comunismo libertario.

La Almolda, por fin. Antes de entrar en el pueblo, ya se divisa a un costado de la carretera un mástil sustentando una bandera roja y negra. Son colores que los vemos hermanados por todas partes.

Nos trasladamos al comité, que ha sido instalado en la magnifica casa de un faccioso que huyó a Zaragoza.

Nos hablan todos de su vida, de sus proyectos, de la forma que han reglamentado el consumo y la producción.

Nos explican cómo convocaron una asamblea de todo el pueblo, y en ella, rompiendo moldes arcaicos, instauraron una forma natural de vida.

Han distribuido el trabajo con arreglo a edades y sexos, y el Comité cuida con atención escrupulosa de las listas de productos, maquinaria y demás bienes de que dispone la comunidad.

Tierra y libertad, 20 de agosto de 1936.

Colectividad de Lalueza

La colectividad de Lalueza es constituida el 23 de septiembre de 1936. La junta de administración está formada por Julián Baseca Lansaque, como delegado de abastos, y Cosme Mir Gavín, encargado de organizar los grupos de trabajo en el campo (Elbaile Ollés, José. Lalueza, 20 meses de utopía). 

José Elbaile recoge que en Lalueza se incautan tierras de Antonio Almudevar, la finca de Cabañas. Además, el monte de Tubo, incautado por el comité de Grañén, el 5 de octubre de 1936 es cedido a las colectividades de Lalueza, Alberuela y Capdesaso que tradicionalmente las trabajaban:

1º Habiéndose incautado el pueblo de Grañén de los latifundios encuadrados en su término municipal, en uso de sus deberes y de acuerdo con los anhelos de los pueblos de Lalueza, Alberuela y Capdesaso, autoriza a dichos comités para que provean a la siembra y administración colectiva de todas las partidas que separadamente venían administrando en dicho monte los vecinos de dichos pueblos.

2º Quedan desautorizados para seguir trabajando por cuenta propia aquellos que hasta la fecha lo venían haciendo.

3º Los pueblos antes dichos se comprometen en atención a los intereses comunes respetar lo rastrojos y pastos del mismo modo que antaño lo hicieron, particularmente hasta el mes de marzo por haber arrendado el Comité de Grañén dichos pastos con anterioridad a estos acuerdos. 

4º Estos acuerdos serán valederos y respetados hasta que el Comité Provincial de acuerdo con los pueblos afectados decidan otra cosa.

5º No serán valederos ninguno de los acuerdos si por alguno de los comités fueran comprobados que la explotación de dicho monte no se hace en colectividad.

Y para que conste Lalueza: Victorino Castellar. Alberuela: Pedro Launa y Pascual Laguna. Capdesaso: Pascual Peralta y Vicente Villellas… 

 

Sello Colectividad de Lalueza

 

Copia de un acta

«En Lalueza a las 8 de la noche del 19 de febrero de 1937

Ante la Junta Agraria y el Consejo Municipal, se reúnen los camaradas: Ambrosio Gavín, Mariano Peralta Allue, José Barraguer, León Sanz, Meregildo Gascón y Bernard Puyuelo. Estos camaradas dicen que necesitan tierras para cultivar. Tiene la palabra presidente de la junta y les dice que según las incautaciones que se ha hecho el Consejo, de acuerdo con José Gazol por no poder administrarla. Así es que, disponiendo de esa tierra, podéis pasar a administrarla vosotros, después de ser repartida por un miembro de la Junta Agraria, todos dan la conformidad de seguir esta tierra, excepto Meregildo Gascón que dice que no la quiere.

Se hace el reparto de la tierra, y en conformidad de los mismos y dos miembros de la Junta (Nicolás Ferrer y Cosme Mir), pasa a pertenecer el campo de camino Lanaja a Ambrosio Gavín, El plan de Ferriz es dividido en cuatro partes y repartido entre: León Sanz, José Barraguer, Mariano Peralta Allue y Bernardo Puyuelo.

Firmas: Simón Albero, Nicolás Ferrer, José Gazol y León Sanz.

Elbaile Ollés, José. Lalueza, 20 meses de utopía.

Colectividad de Lanaja

La colectividad de Lanaja estuvo representada por Víctor Berdún, Francisco Malo y Clemente Pelegrín, este último Delegado de Abastos. Existe la referencia que debió estar compuesta por más de 500 familias.

Lanaja ayuda a Madrid

Este Consejo, haciéndose eco del llamamiento hecho en este periódico para la ayuda a Madrid, en las necesidades de alimentación; considerando que tenemos el deber de llevar a cabo todos los sacrificios que sean necesarios para ayudar a nuestros hermanos de Madrid. o de cualquier otra parte, hasta que nuestros esfuerzos se vean coronados con el triunfo definitivo de la lucha contra el fascismo, hemos acordado por unanimidad hacer un donativo de cinco vagones de trigo y enviarlo sin pérdida de tiempo para el frente Madrid.

También hemos tomado el acuerdo de ayudar lo que podamos al frente de Aragón, estableciendo una cuota semanal por cada cabeza de familia de la Colectividad. Que se compone de más de 500 familias.

Por el Consejo municipal de Lanaja. El secretario ….

 Solidaridad Obrera del 8 de abril de 1937.

En julio de 1937, el Consejo Municipal de Lanaja denuncia los abusos de autoridad realizados por elementos de la 27 División (Carlos Marx). Una carta a la Presidencia del Consejo de Aragón. denunciaba el abuso de autoridad de la División «Que consiste en no permitirles sacar ni las más indispensables cantidades de trigo para el comercio y sacar de esta manera para el aprovisionamiento de la población sin que el cambio de esta medida no se les garantice que esa columna se queda sin la producción y acto seguida les sea abonado el valor de la misma para llegar al mismo resultado de atender las necesidades del Consejo Municipal mencionado.»

Pero para la localidad de Lanaja existía un peligro mayor «aquel que por estar situado en la zona de guerra más próximo a la línea de fuego, en momento de ataque o de repliegue, puedan los facciosos apoderarse de una riqueza considerable con pérdidas para los intereses de ese Municipio, de la región, de la economía nacional y de aumentar aún más la dificultad de abastecimiento de la zona leal.»

Una segunda denuncia implica a la colectividad de Lanaja: 

«Manifiestan que las fuerzas destacadas en dicha localidad de Lanaja, pertenecientes a la 122 brigada, 27 División (antes Carlos Marx), están inmiscuyéndose en asuntos civiles y administrativos de la población y especialmente con la Colectividad y el Consejo Municipal, culminando en el hecho de no permitir el suministro de lo más indispensable para el vecindario por impedir la salida del trigo para realizar operaciones de intercambio, única forma de adquirir lo que precisan». 

Al parecer el día 10 de julio la colectividad de Lanaja preparó un camión de trigo para trasladarlo a Barbastro y mediante intercambio abastecerse de lo que les hacía falta, operación autorizada por el Consejo de Aragón. Al ir a salir el camión el Teniente Coronel de la 122 brigada, 27 División, no autorizó su salida en contra de los intereses del pueblo de Lanaja.

Esto suscitó la denuncia de la Colectividad y del Consejo Municipal, solicitando se les permita el intercambio y recordando que «asciende a más de doscientas mil pesetas el valor de los géneros suministrados a las columnas»

Cuadernos de la Guerra civil, Consejo de Aragón II Aragón Libertario 1936-1937.

Colectividad de Lastanosa

Sellos de la colectividad de Lastanosa.

colectividad Lastanosa.jpg

Sellos colectividad Lastanosa. Archivo Pares.

Colectividad de Pallaruelo de Monegros

Colectividad libertaria.

«Formación de la colectividad, haciendo ingresar en ella, bajo pena de muerte a los mayores contribuyentes, apoderándose de sus cosechas, ganados de todas clases, de sus propiedades y quemando los títulos de propiedad.»  

Pallaruelo de Monegros,25 de agosto de 1936.
Archivo Histórico Nacional, FC-CAUSA_GENERAL,1412, Exp.18

Colectividad de Peñalba

En Peñalba se formó la «Colectividad Única de Peñalba», constituyendo el grupo colectivista con 423 vecinos y el individualista con 946 vecinos (Acta de la comisión liquidadora de la colectividad Única de Peñalba).

Peñalba Colectividad

Colectividad Cooperativa Confederal Campesina. Peñalba.

El 29 de septiembre de 1.937, llegaron a diferentes acuerdos en Peñalba a través del Frente Popular Antifascista, algunos tales como el apartado d) en el que dice que la distribución será equitativa y de una manera proporcional al número de individuos que constituya cada familia.

Peñalba Sindicato único

Sindicato Único CNT Peñalba. 

La comisión estuvo asistida por el alcalde presidente del consejo municipal de Peñalba Mariano Frauca Cruellas y compuesta por Hilario Cacho Cacho y Blas Frauca Royo, ambos de la CNT, Atanasio Gros Blay por Izquierda Republicana, Jesús Claver Mateo por UGT y el funcionario del Instituto de Reforma Agraria Luis Benítez González.

CNT Peñalba

Sello Sindicato de Trabajadores CNT Peñalba. 

Existe una relación de los elementos que formaron parte de la colectividad peñalbina:

  • Ganado de renta Lanar y cabrío: 6.221 cabezas del grupo individualista y 2.781 cabezas del grupo colectivista. «Por tanto y como existe común acuerdo entre ambas representaciones no hay lugar a realizar distribución. No obstante, hacen saber, que los individualistas tienen nombrado un Delegado-Administrativo para el ganado, y por su parte los colectivistas alimentan a su grupo por el sistema de racionamiento, sirviéndose para la distribución de la carne por su Cooperativa.»
  • Vacas y terneras: «Existen en la actualidad cuatro vacas de leche, de buena raza, valoradas en 7.800 pesetas y dos terneras que se valoran en 700 pesetas. Por una parte los colectivistas se avienen a abonar al grupo individualista el importe de la proporción que corresponda a estos en el reparto, con el fin de no dividir al ganado y procurar intensificar la producción, pero la comisión individualista a todo punto se ajusta a las disposiciones de los acuerdos del Frente Popular Antifascista de fecha 29 de septiembre de 1.937, apartado d) en el que dice que la distribución será equitativa y de una manera proporcional al número de individuos que constituya cada familia; después de una larga discusión y vista la imposibilidad de llegar a un acuerdo entre ambos grupos, el funcionario del Instituto de Reforma Agraria. Ambas comisiones liquidadoras quedan de acuerdo con ello y por conveniencia se considera deben quedar depositadas en el establo que existe en la denominada calle de «Entrada del Mendidero». Así mismo hace saber el funcionario del Instituto de Reforma Agraria que la leche integra de las vacas, diariamente se depositará en la Delegación de Abastos, sita en el Consejo Municipal, para proceder al reparto según el número de vecinos que hay en cada grupo, advirtiendo que en primer lugar han de ser atendidas las personas que por prescripción facultativa facultativa y bajo receta médica se vean precisadas de este producto. El precio de la leche será el de tasa. Los gastos de pisos y jornales para el cuido del ganado, será de la competencia del Delegado de Abastos, a resulta de lo que disponga la Delegación Regional del Instituto de Reforma Agraria, abriendo una cuenta para esta administración circunstancial y en la que deberán figurar 1 litros de leche repartidos y cobrados diariamente y las cantidad que en concepto de gastos abones se hace notar que una de las vacas se encuentra enferme, siendo su estado relativamente grave y seguramente obligará a su sacrificio, pero no, sin antes tener conocimiento la Delegación Regional del Instituto de Reforma Agraria.
  • Aves de corral: Exhiben una nota firmada por Antonio Cacho y Francisco Odina, sellada con el del Consejo Municipal, en la que notifican que en el mes de noviembre existían 164 aves, entre gallinas y pollos. Hecho un recuento por la comisión liquidadora en el día de hoy, aparecen 100 aves, haciendo notar que la diferencia que hay entre una y otra cantidad, desde noviembre a la fecha, obedece a entregas efectuadas al Hospital de Sangre de Peñalba y fallecimientos por golpes y enfermedades, de acuerdo con esto se procede repartir designando al grupo Individualistas entre gallinas y pollos 70 y para los Colectivistas han de entregar 30.
  • Trigo: Inventariadas las existencias de trigo aparecen en depósito 117.753 kilos acordándose su reparto en la siguiente proporción: grupo individualistas, 8041 kilos grupo colectivistas, 35.955 kilos correspondiendo a cada vecino 85 kilos, la diferencia hasta la cantidad en existencia, que se eleva a 1.388 kilos, se acuerda no distribuir para cubrir las mermas y pérdidas que existan después de realizado el reparto. Caso de que así no fuese los kilos que resultaren sobrantes proporcionalmente se distribuirán.
  • Aceituna: La producción de la oliva es insignificante en este término municipal y no compensa el valor del fruto los trabajos de su recolección, estimándose no proceder a su inventario por no existir ningún beneficio además de haberse ya recogido y abonad los jornales correspondientes.
  • Pienso para ganado: Existen para piensos de ganado de labor y renta, según estadísticas que exhibe el Delegado de Abastos, las siguientes clases y kilos: Cebada, 142.562 kilos, Centeno, 80.537 kilos, Avena, 99.412 kilos acordándose el reparto en la proporción que se expresan.

    Para eventualidades que puedan surgir en el ganado de renta por falta de pastos, ovejas paridas, enfermedades, etc, etc. se reservaran 2 kilos de Avene y 1 kilo de cebada por cabeza, correspondiendo al grupo Individualistas para su ganado 12.442 kilos de avena y 6.221 kilos de cebada, y para el grupo Colectivistas, 5.562 kilos de avena y 2.781 kilos de cebada, cuyas cantidades se comprometen depositar para hacer uso cuando las necesidades antes consignadas les obligue. Hecha una relación del ganado de labor que produce para cada grupo, aparecen las siguientes caballerías:

    Trabajando para los Individualistas 165 mayores 165 mayores y 50 menores.

    Trabajando para los Colectivistas 57 mayores y 24 menores.

    Puestos a discutir se acuerda distribuir el pienso a las caballerías menores, en un 25 de la cantidad que ha de asignarse a las mayores, y para facilidad de reparto, considerar cuatro por uno, lo que dé como resultado que los individualistas figuraran poseedores de 178 caballerías y 63 los del grupo colectivista, correspondiendo a los primeros 97.900 kilos de cebada, 58.740 kilos de centeno y 59.630 kilos de avena, y a los segundos 34.650 kilos de cebada, 20.790 kilos de centeno y 21.105 kilos de avena, en una proporción por caballería de 550 kilos de cebada, 330 kilos de centeno y 335 kilos de avena, resultando una diferencia en el reparto de 1.010 kilos de cebada, 1.007 kilos de centeno y 673 kilos de avena destinados para cubrir las mermas y pérdidas en su envasado, repartiéndose equitativamente si existiese sobrante de este.

  • Molino de yeso y motor eléctrico: Existe un molino de yesо con un motor eléctrico e instalación correspondiente, valorados según facturas en 9533,43 pesetas (6.789,45 pesetas el motor y 2.744 pesetas el molino). Tanto unos como otros comisionados hacen saber que el motor y molino fueron adquiridos en el pasado mes de julio y no han prestado ningunos servicios- Imposible llegar a un acuerdo por la disparidad de criterios entre ambas representaciones, destacando la acertada propuesta de los colectivistas que se comprometen a abonar la parte que corresponde a los individualistas y hacer pasar el molino y motor a su propiedad, el funcionario del Instituto de Reforma Agraria procede a su intervención provisional a favor de dicho organismo, depositando lo intervenido en un almacén de la colectividad, sin que ésta ni los individualistas puedan aprovecharse, previa autorización oficial de la Delegación Regional del Instituto de Reforma Agraria en Caspe.

  • Máquina de hacer soga:  Hay una máquina de hacer soga, de origen mas antiguo, con punteros y otros enseres propios de ella. Se valoriza en 100 pesetas y pasa a propiedad del grupo Colectivista, abonando estos a los Individualistas, 50 pesetas, comprometiéndose aquellos a enseñar el manejo y arte a un elemento del grupo individual.

  • Motor de gasolina marca «REICH”: Este motor fue entregado en Barcelona por la casa constructora a la Colectividad a fin de quedar en depósito de la misma, sin perjuicio de que prestara los servicios propios de su aplicación. Se ha venido usando por todos, pero aún no ha reclamado su importe ni presentada factura sus vendedores. No puede hallarse una solución junta, además de que su reparto no puede verificarse por el caso especial que se indica, considerando el funcionario del Instituto De Reforma Agraria que debe continuar en calidad de depósito en un almacén propiedad de la colectividad y a resulta disponga su propietario. Si llegada la época de su uso y en las labores del campo fuese preciso invertirle, ambos grupos podrán aplicarlo a sus necesidades como antes lo han hecho, pero teniendo prioridad los Colectivistas.

  • Máquinas de esquilar y tijeras: Existen 12 esquiladores valoradas en 168 pesetas; 5 tijeras de esquilar valoradas en 48,50 pesetas y 5 tijeras de golpe valoradas en 60 pesetas, acordándose distribuir en la siguiente forma:

    GRUPO INDIVIDUALISTA
    8 esquiladoras.
    5 tijeras de esquilar.
    5 tijeras de golpe.

    GRUPO COLECTIVISTA
    4 esquiladoras.
    2 tijeras de esquilar.
    2 tijeras de golpe.

  • Incubadoras y elementos de ella: Existen 2 incubadoras con sus correspondientes elementos, valoradas en 698,65 pesetas y se procede de acuerdo, a entregar una a cada grupo.

  • Criadora para pollos: Hay una criadora para pollos valorada en 154 pesetas acordando- se pase a la propiedad del grupo Colectivista previo abono de 100 pesetas a los individualistas.

  • Máquina de escribir: Una máquina de escribir marca «IBERIA» valorada en 750 pesetas. Se acuerda entregarla al Consejo Municipal abonando éste las pesetas indicadas para distribuir en la proporción siguiente: Grupo individualista, 580 pesetas y Grupo Colectivista, 230 pesetas.

    Y no habiendo más existencias ni enseres, cuyo origen agrícola proceda inventariar y distribuir entre los elementos que constituyeron la extinguida Colectividad Única de Peñalba, de acuerdo con todo lo expuesto firman y fechan en el Consejo Municipal según consta en el encabezamiento de este Acta, entregando a cada grupo un ejemplar para su cumplimiento, otro al Consejo Municipal en la persona del Alcalde Presidente y otro que obrará en la Delegación Regional del Instituto de Reforma Agraria.

    Peñalba Sociedad TrabajadoresSociedad de Trabajadores de la tierra. Peñalba. 

Colectividad de Robres

En Robres, la colectividad se estableció el 1 de agosto (Pardo Lancina, Víctor), marcada por el Partido Comunista. Manuel Grossi recogió que a la «Colectividad Agrícola» se dio vida mediante asamblea: «democráticamente, donde los campesinos han sabido plantear la iniciación de cómo se debían de encauzar y resolver sus problemas». 

“En Robres además de la Colectividad Agrícola se formó un Comité de Abastos, que comenzó a organizar la vida del pueblo resolviendo las necesidades que se suscitan en todo movimiento”.

Cartas de Grossi, Sariñena Editorial.

Colectividad de Sangarrén

Sangarrén, como hemos comentado anteriormente, partía de una experiencia pionera de colectivización durante la II República española. 

Iniciada la guerra civil y con el inicio de los procesos colectivistas, se dio el caso que parte de los compañeros de la colectividad pionera ingresaron en la Colectividad de la población mientras que otros se negaron a hacer entrega al Consejo de Sangarrén de los terrenos que años antes habían ocupado «diciendo que ellos tienen entendido que el que trabaja una tierra es suya y no tiene ninguna obligación a entrar en la Colectividad, por lo cual no están dispuestos a renunciar a ella y menos formar parte en la Colectividad». (Informe hecho a presencia del Consejo Local y de los paisanos interesados por el mismo, en Sangarrén a 9 de mayo de 1937. Cuadernos de la Guerra civil, Consejo de Aragón II Aragón Libertario 1936-1937. Obra consultada en el Archivo Histórico Provincial de Zaragoza).

Colectividad de Sangarren 3

La colectividad de Sangarrén respondió a la CNT teniendo choques y tensiones con las fuerzas comunistas de la 27 división, Columna Carlos Marx.

La Confederación Nacional del Trabajo se hallaba constituida y reconocida en este pueblo con anterioridad al movimiento; pasando los primeros meses, algunos descontentos de la colectividad, convocados por el Delegado Político de la Carlos Marx, fundaron la U.G.T. con fecha de 13 de diciembre último. – Dicho Comisario político, camarada Orencio Sesma Boigorri, no tuvo en cuenta que estando formada la C.N.T., no correspondía la fundación de otra sindical en el pueblo, y convocando a los trabajadores levantó el acta de constitución de la U.G.T., que hasta la fecha no está reconocida oficialmente, pero realiza una labor anticolectivista y contraria a los mismos postulados de la organización que representan.

Creemos que los Delegados Políticos, sea cualquiera su ideología, no deben in-miscuirse en estos asuntos civiles, y menos con la parcialidad manifiesta de que hizo gala el susodicho Sesma Boigorri al realizar hecho tan poco laudable, que redunda en perjuicio de la noble causa que defendemos. La labor de un Delegado político debe ser unir, articular. Nunca crear rencillas entre compañeros de un pueblo y menos aún beneficiar a elementos reaccionarios.

Cuadernos de la Guerra civil, Consejo de Aragón II Aragón Libertario 1936-1937.

Historial de la colectividad de Sangarrén presente en el Informe del Delegado del Servicio Informativo del Departamento de Orden Público, del Consejo de Aragón, sobre la situación en el pueblo de Sangarrén: 

Al iniciarse el movimiento, como quiera que estaba la cosecha sin recoger, se procedió a hacerlo entre todos los pueblos, como así se hizo. Se recogió la cosecha haciéndose cargo de ella el Consejo Municipal; desde entonces dicho Consejo provee a TODOS LOS VECINOS de lo que necesitan teniendo cada uno su cuenta particular en la que se carga cada entrega que se les hace, para una vez que hayan llegado al tope de lo que les corresponde, queden en libertad de acción y trabajo para lo sucesivo. Mejor dicho, de esta libertad de acción ya gozan en la actualidad pues tres cuartas partes del pueblo se hallan en la Colectividad y la otra cuarta parte restante se trabaja sus tierras, pero pretende también trabajar las procedentes de los caciques fascistas evadidos del pueblo.

Pasadas las faenas de la recolección, se procedió por todo el pueblo conjuntamente a laborar las tierras todas de la localidad, se realizaron las labores propias y se procedió a la siembra de cereales en la misma forma que se había trabajado hasta entonces. Por este motivo, la siembra se efectuó normalmente y dado el gran interés puesto en ello se consiguió sembrar doscientos cahices de trigo más que en años anteriores.

Cuadernos de la Guerra civil, Consejo de Aragón II Aragón Libertario 1936-1937.

Enfrentamientos con los individualistas y milicianos del batallón Komsomol

El día once de los corrientes, teniendo necesidad el Consejo Municipal de algunos efectos que no había en Aragón, tales como piezas para las máquinas segadoras, de las cuales se iban a beneficiar todos los vecinos, acordó marchar a Lérida con un camión de trigo, para lo cual ya contaba con las autorizaciones correspondientes.

A la salida del pueblo fueron: fueron sorprendidos los ocupantes del camión por una guardia montada del Batallón «Komsomol» compuesta de unos cuarenta números armados de fusiles. Los cuarenta dijeron que tenían órdenes del Alto Mando de que no podría salir el trigo. Por este motivo apartamos el camión a un lado de la carretera y fuimos a parlamentar con el citado «Alto Mando». Allí hablamos con un capitán, que dijo cumplía órdenes recibidas de sus superiores. Le hicimos ver que las causas de la detención del trigo serían motivadas a imposición de los individualistas y por fin se acordó parlamentar con ellos para ver qué es lo que pretendían. Presente una comisión de los individualistas empezamos la discusión del asunto bajo el árbitro del capitán citado, otro capitán y el comandante de las fuerzas.

Los individualistas dijeron que se oponían a que saliese el trigo porque deseaban se les liquidasen las cuentas con el Consejo, incontinenti. Fueron contestados en el sentido de que así lo deseaban, arreglarían las cuentas, pero que había de ser en unos ocho días aproximadamente, pues no tenían capacidad para hacerlo en un momento. Por último, se acordó que se llevaría a efecto con el auxilio de varios milicianos del Komsomol técnicos en contabilidad. Con este acuerdo, salió el camión de trigo después de varias horas de retraso.

Han pasado varios días y las cuentas se van pasando sin que se hayan presentado los milicianos del Komsomol según se dijo.

Con esto queda demostrada la intromisión del expresado Batallón en los asuntos civiles y que entendemos no tienen ninguna competencia y menos de favorecer a una mínima parte del pueblo en sus injustas aspiraciones.

Cuadernos de la Guerra civil, Consejo de Aragón II Aragón Libertario 1936-1937.

Colectividades Sangarrén SO 230637

Consejo Local CNT de Sangarrén 

Habiéndose extraviado el día 16 de agosto una mula de pelo castaño, alanda regular, con una malla blanca en la frente, se ruega a quien pueda dar detalles de la misma lo manifieste al Consejo local de dicho pueblo.

Solidaridad Obrera del 23 de junio de 1937.

Colectividad de Sariñena

La «Colectividad Agropecuaria de Sariñena» surgió el 5 de agosto de 1936, con los primeros decretos tras la constitución del Comité Local de Sariñena. La Colectividad de Sariñena estuvo presidida por Rafael Anoro Baldovinos, perteneciente al sindicato UGT. Como secretarios ejercieron Santos Paraled Sarrate y Manuel Lacerda López (presidente PC) y como directivos de la colectividad Juan y José Abadías Árles (UGT), Inocencio Arnal Villas (UGT), Tomás Bornao Gistao (Formó parte del Consejo, directivo de la UGT y participó en la requisa de trigo), Vicente Lapiedra Vitales (CNT, viajó a Villanueva como dirigente de colectividad), Vicente Ballarín Clavería y José Izco Martínez.

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Inocencio Arnal Villas, natural de Pertusa, hijo de Francisco y de Catalina, perteneció a la UGT y formó parte de la colectividad, de la cual fue miembro directivo. Causa general de Sariñena (ES.28079.AHN//FC-CAUSA_GENERAL,1412, Exp.1).

También ejerció de directivo Valentín Tisné Medrano, vecino de Sariñena y afiliado a la UGT. En su expediente de responsabilidades ES/AHPHU – J/005621/002173, el comandante del puesto de Sariñena lo define como «Pertenece a la clase baja de la localidad. Poca cultura. Valor global de los bienes del encartado cinco mil ciento cuarenta pesetas. Tiene bajo su guardia esposa y tres hijos». El expediente cuenta que «Al evacuar esta población, huyó hacía Cataluña y más tarde a Francia, con algunos centenares de ganado lanar, propiedad de ganaderos de esta localidad. Está huido y, según rumores, falleció en un accidente de camión».

Manuel Novellón Barrao, 1º Si prestó servicios al comité revolucionario. 5º Manifiesta si la fábrica de harinas de D. Amado Pueyo fue incautada por el comité y si el procesado trabajo en ella como un obrero más.  6º Nombre de personas que conozcan la actuación del procesado en la Cartuja de las Fuentes cuando según se dice fue a detener el avance nacional.

Daniel Pinós Barrieras (Ni el árbol ni la piedra) recoge como la colectividad de Sariñena heredó de todo: «Tierras, edificios, máquinas, herramientas y vehículos, hasta los bancos locales. Todos los productos y servicios eran gratuitos, igual el médico que la farmacia, los tomates y el vino, la vivienda y el vestuario».

Para Franz Borkenau, El reñidero español, da cuenta de la destrucción de los documentos notariales, como abolición de la propiedad privada, paso previo a la colectivización: «El comité local, dirigido por anarquistas, había abolido los alquileres y expropiado cuatro grandes fincas junto con toda su maquinaria agrícola. la propiedad campesina, a excepción de aquella perteneciente a los ejecutados, no se había tocado, pero muchos de los documentos del notario debían de referirse a ella.

En julio de 1936 participó en la lucha callejera contra los fascistas y se apoderó momentáneamente de Alcubierre. Luego se enroló en la Columna Durruti y más tarde entró a formar parte de la colectividad de Sariñena”.

María Molina Lozano, poetisa y militante anarquista

1914 Zaragoza- 2000 Toulouse.

Con el fin de la guerra y la llegada de la dictadura, las colectividades se extinguen y se liquidan, Enel caso de la colectividad de Sariñena, queda recogida en el acta del 7 de junio de 1938 por parte de la Comisión Gestora Municipal y por la que se aprueba el inventario de todos los bienes de la extinguida colectividad de Sariñena para proceder a la liquidación de la misma:

Acta inventario

  • Sembrado en regadío = 5305 kg de trigo, 1980 kg de cebada, 3480 kg avena y 480 kg de centeno.
  • Sembrado en secano = 46770 kg de trigo, 14520 kg de cebada, 3780 kg de avena y 480 kg de centeno.
  • Labores realizadas = 64 cahizadas con 6 fanegas de regadío y 315 cahizadas de secano.
  • Seis terrenos de trigo en grano = 10.000 kg.

Higiene, el jabón

El esfuerzo del madrileño Enrique Martín Hernández es digno de reconocer, Enrique trató de proporcionar jabón, ante la falta de este producto higiénico, a las colectividades: “Fue en la colectividad de Sariñena donde pudo llevar a cabo esta idea, pero tuvo que abandonar la actividad ante la llegada de Líster al mando de una unidad comunista contraria a las colectividades. Su huida de Sariñena acabó en Mayals (Lleida) donde ejerció como secretario de la colectividad local hasta finales de 1938, tras la batalla del Segre”. También no hay que olvidar al anarcosindicalista Enrique Martín Hernanz, natural de Madrid, que trabajó en la colectividad de Sariñena junto a José Magaña.

En Sariñena (3.600 habitantes) el mismo testigo se dio cuenta de que la iglesia había sido quemada, que había habido ejecuciones y quemas de la documentación notarial, pero que los anarquistas no habían requisado todas las propiedades, limitándose a expropiar cuatro heredades de gran extensión. Los campesinos utilizaban las máquinas agrícolas requisadas, puestas a disposición de todos: «Todo mostraba la ausencia de obligación en este acuerdo para el uso colectivo de las máquinas expropiadas».

Y, entre tanto: «Las relaciones entre el pueblo anarquista y la milicia del POUM estaban lejos de ser buenas. Pero a pesar de esto, con muchas menos muertes, el núcleo anarquista había logrado mejoras considerables para los campesinos y era además lo suficientemente inteligente como para no intentar forzar la colectivización a la parte renuente del pueblo, sino esperar a que el ejemplo de los otros surtiera su efecto».9 Es de notar que si Fraga no tenía delegación en el Congreso de Zaragoza, Sariñena tenía en representación a 45 afiliados. En Tardienta, centro de la columna del PSUC, el corresponsal de Pravda hizo mención de la formación de una colectividad anarquista. Tardienta tenía 135 afiliados de 1.900 vecinos en mayo de 1936, cuando tuvo lugar el Congreso de Zaragoza.

Autogestión y anarcosindicalismo en la España Revolucionaria. Frank Mintz.

Colectividad de Sena

La colectividad de Sena, de acuerdo con alguna documentación consultada, tomó el nombre de Colectividad Agrícola de Pablo Lafargue. Al parecer, la localidad de Sena dedicó su colectividad al socialista francés Paul Lafargue, discípulo de Marx y Engels, uno “de los divulgadores más talentosos y profundos de las ideas del marxismo” (Lenin). (Acta de la Junta Calificadora de Sena del 24 de noviembre de 1937. Pieza octava de Huesca. Delitos contra la propiedad e informes de las Cámaras Oficiales de Comercio e Industria Archivo Histórico Nacional, FC-CAUSA_GENERAL,1414, Exp.8.). 

Colectividad Unión de Campesinos de Senés de Alcubierre

Colectividad Senes de Alcubierre SO 010737Colectividad Senes de Alcubierre 2 SO 010737

Relación de accesorios para incubadora que desea adquirir la Colectividad Unión de Campesinos de Senés de Alcubierre (Huesca).

Una lámpara de petróleo para acoplara a un tubo de conducción del calor de 6 cm. de diámetro interior. 

Un balancín de graduación de temperatura completo, con su aguja, propio para incubadora Detroit.

Un termómetro Fahrenheit, con su soporte para colgar.

Una bandeja de tela metálica para colocar los huevos, con practicable para la caída de los pollos a la bandeja secadora cuando nacen. De dimensiones 58 por 60 cm. 

Una bandeja secadora, o sea de marco de madera con tela para el secado de los pollos, después del nacimiento (Dimensiones 58 por 60 cm).

Todo ello para incubadora «The Detroit», de capacidad de 100 huevos. Indicamos este tamaño de la máquina para mayor facilidad en conseguir los accesorios. 

Interesa manden folletos sobre la cría y catálogo de accesorios, así como de pollitas de tres a cuatro meses de las razas Prat, Leonada y Rhodes, y precio de dos pollos para obtener raza de los mismos. 

Solidaridad Obrera del 1 de julio de 1937. 

Colectividad de Tardienta

En agosto de 1936, el Comité Militar de la Primera Columna publica un bando para el pueblo de Tardienta, entre sus diferentes puntos destacan los siguientes:

Art. 5º- A partir de la publicación del presente bando, todos los bienes, tierras, fábricas y enseres de labranza, etc., de los propietarios que hayan hecho causa común con el fascio o que sean simplemente de filiación derechista pasan a ser propiedad del pueblo de Tardienta. 

Art. 6º- Teniendo en cuenta que la cosecha es sagrada para los intereses del pueblo trabajador, se pone en conocimiento de todos los trabajadores agrícolas y pequeños propietarios que a partir de hoy la labor de recolección debe ser reanudada con el fin de recuperar el tiempo perdido en dichas tareas.

Art. 7º- La fábrica de harinas Covin y la de yeso enclavadas en la villa de Tardienta, pasan a ser propiedad colectiva del pueblo, corriendo la administración de las mismas a cargo del Comité de Fábrica compuesto a base de los delegados del Sindicato. Con el fin que las fábricas funcionen con el máximum de regularidad, la administración de la fábrica aprovechará los servicios de todo el personal técnico que no se haya manifestado en forma abierta contra el pueblo. 

Art. 8º- Queda abolido en absoluto toda retribución a los propietarios en concepto de alquiler de vivienda.

Art. 9º- A partir del presente bando todos los arrendatarios y pequeños productores quedan liberados de pagar a los propietarios ninguna clase de cantidad en concepto de renta sobre la tierra. 

Publicado en «Última Hora: Información, crítica, reportaje: Año 2, núm. 246 (4 Ag. 1936).

La colectividad de Tardienta se constituyó el 13 de agosto de 1936 (Pardo Lancina, Víctor).

Sobre la colectivización en Tardienta aparece el texto del periodista y político Alardo Prats y Beltrán (Culla, 1903-México D.F., 1984): Las llanuras de Tardienta y Almudévar, e incluso sus cumbres y laderas, se transforman gracias al espíritu de lucha y al instinto de supervivencia de los pequeños campesinos encuadrados en las colectividades: «Su esfuerzo, puesto al servicio de la libertad en los trágicos días del 36, preparó y sembró tierras donde jamás había sido lanzada la semilla, donde solo crecía la maleza, las matas de tomillo o de espliego y los cardos vilaneros. Ahora todo es mies. Y mies bien cuidada. Unas doradas y otras con el color auriverde de la entrada en sazón para la siega. Hasta encima de las pequeñas mesetas que de pronto se acusan en el horizonte, arrastres de remotos corrimientos geológicos desde el Pirineo hasta aquí, con sus conformaciones de médanos desérticos de caprichosas formas, se ha sembrado, si se encontró un palmo de tierra aprovechable». El texto lo recoge José Luis Calvo Carilla en Visiones literarias de Los Monegros (imágenes contemporáneas de un mito literario), un relato que continúa de la siguiente manera: «Centenares de segadoras modernísimas cierran los puntos de referencia del paisaje, del campo, en todas las direcciones de los puntos cardinales. Las trilladoras modernas, también cantan junto a las viejas eras inútiles la canción de sus motores a toda marcha. Unas máquinas segadoras van arrastradas por caballerías, otras por tractores poderosos, los mismos que mediante otros dispositivos con los garfios férreos de sus rejas remueven la entraña fecunda de la tierra, en sus más hondas y recónditas zonas de energía inexplorada. Ahí está, en tierras aragonesas, la nueva y modernísima geórgica de nuestros tiempos. En sus centenares de máquinas que zumban sobre los predios, sobre los rastrojos de los predios su cántico de victoria (Prats y Beltrán, 2006: 128-131).»

En julio de 1937 el pueblo de Tardienta denuncia las actuaciones de elementos de la 27 División (Carlos Marx) mediante escrito al presidente del Consejo de Salud. Exactamente denuncian un comunicado del comisario de guerra de la zona que solicitaba que pusiesen a disposición de la División varios edificios o casas del pueblo para desmontar las puertas, ventanas y balcones con el fin «de arrancarlos y llevarlos a un no sabemos dónde para allí edificar y emplearlos. 

«Anteriormente, mucho antes a la presentación de dicha orden firmada y sellada se ha venido procediendo por la fuerza aquí destacada, (no sabemos con qué autorización), a arrancar las puertas y ventanas, con sus marcos destruyendo los tabiques y paredes, a las cuales estaban agarradas, del edificio escuela municipal, sin que hasta la fecha sepamos a donde ha ido a para dicho material. Lo mismo han hecho con otras casas de particulares.

Otro caso vergonzoso, que no tiene calificación posible, es lo que han hecho con la fábrica de harinas de esta localidad. No han dejado ni una sola correa o polea en toda la fábrica, a esto no nos imponemos siempre que se empleen en algún trabajo para la producción y la guerra. A lo que si protestamos es a lo hecho con todas las canales o su mayoría de la misma fábrica que, echándolas del último piso, bien por las ventanas o por hueco de la escalera, las rompían y las cargaban en camiones para quemarlas Preguntados varias veces, que a donde llevaban y porqué hacían contestaban, tan serenos que para la cocina de Torralba, cuando se da el caso que estando cerca el vedado de Zuera con su pinar no saben hacer leña, y además teniendo una brigada del mismo Tardienta haciendo leña en un carrascal de Vicién exclusivamente para el suministro de la fuerza de este sector. Mas se da el caso que con motivo de que nosotros, hoy por la recolección y trilla no podemos ir a por ella (pues creemos que es antes la cosecha) el Consejo Municipal le ha pedido un camión o dos para acarreo de la leña y han contestado que no pueden.

Otro caso también es el hecho con el almacén de cementos que la Confederación Hidrográfica del Ebro tiene en ésta; habiendo unos veinte vagones o más de cemento en dicho almacén, han desmontado todo el cubierto dejando a la intemperie todo el cemento y se ha echado a perder.

Por todo lo expuesto os exigimos que, ya que a los del Consejo Local no hacen caso, tú como máxima autoridad y los demás consejeros os intereséis y miréis de evitar toda esta clase de anomalías que con el pueblo de Tardienta se está cometiendo.

Esperamos que atendáis quedamos vuestros y de la causa del pueblo.

Tardienta, 22 de julio de 1937.
AHN-S. P.S., serie Madrid, carpeta 2588.

Colectividad de Villanueva de Sijena

La colectividad aparece recogida en un informe del servicio especial de la comisaria de orden público de Aragón. El informe, correspondiente a los días 25 y 28 de julio de 1937, recoge los hechos de las detenciones por parte de las fuerzas de Asalto, procedentes de Sariñena, que practicaron en Villanueva de Sijena «En virtud de unas supuestas anomalías existentes que consisten en que la Colectividad dispone de artículos alimenticios para los colectivistas que a toda costa quieren los no colectivistas se les provisione de los mismos, habiéndose hecho una manifestación por la mañana en la que diversos vecinos amenazaban con asaltar el almacén colectivo, pero que se disolvió a poco de iniciada sin consecuencias». 

Fin de las colectividades

“Resta decir que ya no se puede ignorar bajo pretexto alguno, que la obra constructiva llevada a cabo durante la guerra española entre 1936 y 1939 por las colectividades del campo y de la industria y de una forma más completa por los campesinos aragoneses (…) echa por los suelos todos los argumentos sobre la supuesta incapacidad de los trabajadores para gestionar sus empresas así como para desarrollar y coordinar las innumerables actividades que conlleva la vida social para dar satisfacción al ser humano.

Esa es la lección que un pueblo desgarrado por una guerra que él nunca quiso brinda como ejemplo a las nuevas generaciones de España y del mundo.”

Félix Carrasquer (Las Colectividades de Aragón).

Las colectividades tuvieron poco recorrido, tiempos de guerra y los escasos años en los que se trataron de desarrollar acabaron con el sueño colectivo de autogestión. De acuerdo con Julián Casanova (Guerra y Revolución en Aragón 1936-1938): «Los acontecimientos políticos y militares rompieron el posible proceso de consolidación. El fracaso de los intentos por controlarlas desde el Gobierno, la pugna entre diferentes formas de concebir la política agraria y las repercusiones de los sucesos de mayo, motivaron que el gobierno Negrín, con el apoyo de los comunistas, pensara en utilizar la fuerza contra ellas. La oportunidad se presentó coincidiendo con el decreto de disolución del Consejo de Aragón en agosto de ese mismo año».

Con la entrada del bando sublevado las colectividades fueron disueltas, como hemos apuntado antes, se procede a su extinción y liquidación, acabando con una experiencia colectiva de gestión de los medios de producción y organización por parte de los trabajadores.

 

En definitiva, poco se ha estudiado el proceso de colectivización en Los Monegros. El paso de los años ha borrado gran parte de los testimonios directos, pero a buen seguro que estas líneas contribuirían en su memoria, en un ejercicio de libertad, de aquel sueño colectivo, de igualdad y libertad. Gracias a Sergio SN por su ayuda en la realización de este artículo.

Pueblo: Alcubierre


Alcubierre, a los pies de la sierra del que toma su nombre, resalta por su magnífica torre mudéjar y sus grandes casas solariegas. Es tierra de tradiciones como la Vieja Remolona, la romería a San Caprasio y de leyendas como la del célebre bandolero aragonés El bandido Cucaracha y de Las dichas y venturas del tío Migueler. Alcubierre contaba en 1900 con 1569 habitantes, pero actualmente ha quedado reducido hasta los 363 habitantes. En los últimos cien años ha perdido el 76,86% de su población y presenta una densidad de 3,14 hab/km², siendo su índice de viabilidad demográfica de menos dos.

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Alcubierre, por Alberto Lasheras

A través de jóvenes de la localidad conocemos su visión e inquietudes sobre la vida rural. Una perspectiva joven para reflexionar sobre el presente y futuro de nuestras localidades, una serie de entrevistas enmarcadas en la serie “Pueblo” de la iniciativa cultural “Os Monegros”. Gracias al IES Montes Negros de Grañen y muy especialmente a Lurdes Gracia por ayudar a hacer posible este proyecto.

Valeria Serrano Sanante

Valeria Alcubierre (2)

  • IES Montes Negros Grañen
  • Curso: 2º de la E.S.O.
  • Localidad: Alcubierre.
  • Música: Morat.
  • Película: Crepusculo.
  • Deporte: Fútbol.
  • Equipo: SD Huesca.
  • Afición: Esquiar.

A Valeria le gusta más el pueblo “Hay más tranquilidad, puedes hacer lo que quieres y hay preciosas vistas a la sierra”.  Como todos los de Grañen, Valeria tendrá que continuar sus estudios en Huesca y luego ir a la universidad, aún no tiene muy claro qué estudiar, aunque luego le gustaría descubrir mundo.

Le gusta todo de Alcubierre y sobretodo estar en casa. Las piscinas es el mejor sitio de Alcubierre y donde más le gusta ir con los amigos, también dar vueltas por el pueblo e ir a los bares a tomar algo y hablar. La fiesta de santa Ana es la mejor fiesta “Es una fiesta normal de pueblo”. La vieja Remolona también es una fiesta muy especial, una tradición de Alcubierre en la que los chicos van con cestas recogiendo huevos por las casas, luego se los llevan a una panadería que hace pasteles para luego merendar todos juntos “Hay mucho ambiente y gusta mucho”. La torre de la iglesia es lo más representativo de Alcubierre.

Tener una peña es lo que más le gustaría, llevan tiempo pidiendo un local y esperan poder conseguir pronto alguno “Para estar en un sitio en invierno calientes y poder estar con los amigos”. Son una cuadrilla grande, unos veinte, pero unos tres o cuatro viven en Zaragoza, siete u ocho en Huesca y fijos en Alcubierre son unos siete.

“Antes se vivía peor”, responde Valeria en relación a cómo ha cambiado la vida en los últimos años.  Se siente monegrina, para Valeria Los Monegros es su casa, su pueblo, la sierra, los caminos y los árboles. “Los Monegros son pueblos bonitos, se puede disfrutar mucho de la naturaleza aunque la gente se va, eso fastidia mucho. Hace falta que venga gente.”

Sonia Latorre Domec

Sonia Latorre.jpg

  • IES Montes Negros Grañen
  • Curso: 3º de la E.S.O.
  • Localidad: Alcubierre.
  • Equipo: S.D. Huesca.
  • Afición: Ir a correr y en bici.

A Sonia le gusta mucho el pueblo, tiene mucha más libertad aunque en la ciudad hay muchas más cosas “A Zaragoza vamos mucho”. Se quiere quedar a vivir en el pueblo y, aunque aún no sabe que quiere estudiar, Sonia sabe que tiene que salir fuera, a Huesca o Zaragoza.

De Alcubierre lo que más le gusta son las fiestas, además de la sierra y subir a lo más alto, a San Caprasio. Con los amigos dan paseos con la bici por la sierra, a veces van hasta el pequeño pantano que hay cerca del pueblo. Lo peor del pueblo es que no tienen peña, pero pronto van a tener un local. La plaza es de lo mejor, allí se juntan “Todo el mundo va a la plaza”.

La fiesta para verano es para Santa Ana y en abril la tradicional romería a San Caprasio “Lo más representativo de Alcubierre es la sierra”. Sonia echa en falta más cosas en Alcubierre, por ejemplo carnaval no se hace.

Para Sonia la vida de ahora en relación con la de sus abuelos es distinta “Ahora hay más comodidades”. Se siente monegrina, a Sonia le gusta el paisaje “Hay mucho monte”. Pero Sonia ve que cada vez hay menos gente en Alcubierre y le preocupa. Piensa que no se puede hacer nada aunque le gustaría que hubiese más gente, más críos “La gente se quiere ir a la ciudad porque allí hay muchas más cosas”.

Continuará…

 

Alcubierre, última parada camino primera línea de fuego


Alcubierre, a los pies de la sierra de Alcubierre, fue un lugar estratégico en la contienda de la Guerra Española de 1936 a 1939. La sierra de Alcubierre formó parte del frente de Aragón, respondiendo al sector de la sierra de Alcubierre, una extensa línea defensiva a lo largo de las crestas del relieve monegrino. El puerto de la sierra de Alcubierre, como importante vía de comunicación, fue crucial para hacer frente y frenar el avance nacional apostado en la parte zaragozana. Gracias a la colaboración de Antonio Escartín Barrios y Alberto Lasheras Taira y de la distinta documentación y bibliografía consultada reconstruimos parte de lo que significó la contienda en el pueblo y sierra de Alcubierre encuadrado en el frente de Los Monegros.

La guerra civil en Alcubierre

Introducción

El presente trabajo nació con la pretensión de recoger retazos de la historia reciente de la localidad de Alcubierre relacionados con la guerra civil. Pero su estrecha vinculación con el frente, del sector que llevaba su nombre, hace su historia indisociable. Así, se ha ido desarrollando un relato de lo acontecido durante aquellos años convulsos y de guerra con diferentes episodios sucedidos tanto en el pueblo como en su entorno.

Además de testimonios transmitidos en la localidad, se ha consultado diferente bibliografía, hemerotecas de diarios, páginas web y documentos de los archivos provinciales de Huesca y Zaragoza. Gracias a Antonio Escartín Barrios y Alberto Lasheras Taira se ha contado con el valor humano de la memoria colectiva de Alcubierre, asimismo de sus diversos conocimientos e investigaciones.

Os Monegros, Febrero del 2019.

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Alcubierre. Fotografía Alberto Lasheras.

Alcubierre

Celebre por la famosa batalla ganada al general Paris el año 1813, Alcubierre es un lindo pueblecito al pie de la Sierra de su nombre de 1.600 habitantes que pertenece al partido Judicial de Sariñena, produciendo muy buenos cereales y buenos vinos.

El Ayuntamiento actual está compuesto todo de hombres conscientes de su deber y verdaderos repúblicos que todas sus obras solo las inspiran en el deseo de dotar a este bello pueblo de cuanto la higienización moderna exige, sin olvidar todo aquello que tenga relación la cultura, por estar convencidos que así únicamente es como se hacen grandes y respetables los pueblos.

En la dura labor de administrar y administrar bien merece que hagamos constar los nombres de Don Antonio Berdún  y Don Remigio Orduna dos verdaderos enamorados del terruño, que sólo por la tranquilidad y por el engrandecimiento de Alcubierre trabajan.

Ediciones regionales, 1932.

Alcubierre responde a un pequeño pueblo del medio rural aragonés, en la árida comarca de Los Monegros. Situado al suroeste de la provincia de Huesca hace muga con la provincia de Zaragoza, donde la predominante sierra de Alcubierre constituye una barrera natural entre las dos provincias. Alcubierre se sitúa a los pies de la sierra, ante planicies cerealistas de secano, donde la agricultura de secano y ganadería lanar constituían las principales formas de vida. Igualmente, la sierra siempre formó parte de aquella vida del pueblo, proporcionando múltiples recursos y aprovechamientos.

En los años treinta del siglo pasado, Alcubierre contaba con cerca de los 1.250 habitantes, un pueblo subdesarrollado sin agua corriente, electricidad y calles de tierra. El escritor británico George Orwell, en su archiconocida novela Homenaje a Cataluña, queda “Impresionado por la miseria peculiar de las aldeas aragonesas”. Orwell define los pueblos aragoneses como “Una masa de casuchas de barro y piedra apiñadas alrededor de la iglesia. Ni siquiera en primavera se ven flores. Las casas no tienen jardines, sólo cuentan con patios donde flacas aves de corral resbalan sobre lechos de estiércol y barro”.  Como en la mayoría de los pueblos monegrinos, en Alcubierre tenían que coger el agua de balsas y pozos, una tierra árida, seca, de escasas lluvias y a la vez de duros inviernos. El Aragón rural de pobreza, subdesarrollado, con terratenientes y de pasado de bandolerismo, como el célebre bandido Cucaracha.

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Cuando en julio de 1936 se produjo el alzamiento militar, el pueblo de Alcubierre estaba ya inmerso en época de siega del cereal, con numerosos jornaleros venidos de fuera para realizar duras jornadas de siega. Además, en la comarca se estaba construyendo el canal de Monegros, un canal para regar las tierras de Los Monegros iniciado en 1915, encontrándose numerosos obreros trabajando en su construcción.

Con la sublevación militar, la localidad monegrina de Alcubierre quedó en zona leal a la república, como la mayor parte de Los Monegros, y la tensa calma, hasta la configuración del frente, no estuvo exenta de pequeños enfrentamientos.

Al comienzo del conflicto bélico, las incursiones de distintas fuerzas sublevadas se sucedieron por la zona hasta que comenzaron a llegar las milicias catalanas y definir la línea del frente de la sierra de Alcubierre. Muchos obreros se acopiaron de armas y así lo ratifica Alberto Lasheras a través de una nota obtenida en un texto dirigido al Ilmo. Sr. Fiscal de la Causa General de Huesca, marcado como folio 18: Ramón Barrague Carrasque, vigilante del canal de Monegros, vecino de Alcubierre, afiliado a la U.G.T., pasando más tarde a la C.N.T. Al estallar el Movimiento Nacional, la noche del 18 de Julio de 1936 repartió armas a los obreros para hacer frente a las Fuerzas Nacionales. Estuvo encargado de la Junta de Abastos y ordenaba a los obreros recoger el trigo de las casas particulares. Considerado elemento peligroso”.

«El que quiera comer bien/ barato y de buena forma/ vayan a la sierra de Alcubierre/ que los rojos tienen fonda/ El primer plato que dan/ son granadas rompedoras/el segundo la metralla/ para postre tiran bombas». 

Archivo de la tradición oral: música tradicional. Provincia de Zaragoza: Músicos populares. Inventario inédito, Diputación de Zaragoza, 2002-2012. Intérpretes: Balbina Jauregui Vaquero, localidad de grabación: Navardun. Observaciones: Con la música de «El frente de Gandesa». Sipca.

Primeros enfrentamientos

Se conocen informes de cómo actúan las fuerzas fascistas, más bien partidas, en el frente aragonés. Cerca de Alcubierre es donde con más refinada crueldad han procedido los rebeldes, y en las proximidades del poblado observase la desolación que dejan tras de sí los facciosos. Refieren los vecinos de Alcubierre que, al apoderarse del pueblo los fascistas, amarraron por los codos a trece jóvenes, los rociaron con bencina y después les prendieron fuego. La causa del monstruoso tormento fue la sospecha que dichos jóvenes pudieran estar en relación con la columna Medrano. Estos actos de crueldad los llevan a efecto individuos titulados “Legionarios de la muerte”, uniformados con camisa negra, en la que se ve como distintivo del grupo una calavera entre huesos.

ABC 11 de agosto de 1936.

Significantes fueron los sucesos narrados en “Las batallas de Lanaja”, de Roberto Mateo Caballero (Edición a cargo del proyecto “Amarga memoria” del Gobierno de Aragón y del Consejo Comarcal de Los Monegros. Zaragoza, 2008). Incursiones de grupos rebeldes a la república y falangistas que comenzaron a llegar a Lanaja pasando por Alcubierre. Así, el 20 de julio fueron rechazados de Lanaja unos 30 a 40 falangistas y el día 24 un nuevo ataque, de la 12ª Bandera de Falange, también fue rechazado. Fallecieron dos milicianos y tres falangistas “Cuyos cuerpos fueron incinerados en el pajar del Carlista, situado en el Saso, muy cerca del pueblo”, también fueron fusilados dos falangistas en la plaza (SIPCA).

Aquel 20 de julio, Roberto Mateo narra como un grupo de Lanaja salió para Alcubierre con armamento, incautado a la Guardia Civil, para desarmar y someter al cuerpo de la Guardia Civil de Alcubierre «Que se hallaba acuartelada y sin ánimo de rendirse». Al parecer, el grupo se enteró que por la carretera de Leciñena se aproximaba un camión con «Entre 30 Y 40 falangistas o quizás miembros de otras organizaciones derechistas como las JAP o Acción Ciudadana procedentes de Zaragoza». Roberto cuenta como en la última curva antes de llegar a Alcubierre se apostaron para sorprender a los falangistas: «Nada más llegar al punto donde estaban apostados los cenetistas fueron recibidos con una cerrada descarga de disparos que los cogió totalmente desprevenidos y sin posibilidad efectiva de poder repeler la agresión. La derrota aún pudo haber resultado más trágica para estos de no ser por el conductor del vehículo quien, en un alarde de pericia echó marcha atrás de forma apresurada hasta que quedó algo alejado de los disparos y pudo volverse finalmente hacia la capital llevando 3 heridos y un muerto llamado Julio Sánchez Blázquez de 22 años de edad».

El 21 de julio volvieron a Alcubierre «Varios miembros del sindicato najino, acompañados por sindicalistas de otros municipios de la comarca monegrina, en especial de Sariñena, además de algunos forasteros de los muchos que se había, quedado en la zona y que estaban trabajando en la construcción del canal, no serían más de 20 o 30″. Roberto Mateo relata como se adelantaron algunos najinos y se vieron sorprendidos por nuevas tropas falangistas que se habían parapetado en la localidad, algunos quedaron atrapados y combatiendo en un pajar falleció José Pontaque Lorda, de casa Peralta; «Puede ser, no obstante, que hubiera al menos otro muerto y varios detenidos». Uno de los detenidos «Lo ataron en la parte delantera de un vehículo y lo llevaron por la carretera hasta el alto del saso, en donde fue soltado para que bajara andando hasta Lanaja para comunicar al comité la demanda de que liberasen a los Marcellan». (Roberto Mateo. Las Batallas de Lanaja).

El 25 de julio Lanaja sufrió un ataque muy notable, a pesar de ser defendida por cerca de 400 hombres. La falta de armamento de los defensores de Lanaja les obligó a retroceder hacía Sariñena o la sierra, hasta que la proximidad de la llegada de las milicias catalanas hizo huir a las tropas falangistas. Al parecer murieron dos falangistas y un soldado por la parte rebelde y un vecino de Lanaja, dos milicianos desconocidos y una decena de milicianos republicanos que tuvieron la desgracia de caer prisioneros de los rebeldes que serían ejecutados más tarde en la plaza del vecino pueblo de Alcubierre (SIPCA).

En el cementerio de Alcubierre se encuentra la fosa común de aquellos once milicianos fusilados, aunque el lugar no aparece identificado. De acuerdo al Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés (SIPCA), los milicianos fueron “masacrados desde un camión enfrente mismo de la fachada del ayuntamiento”. Entre los milicianos aparecen Félix Ferrer Ferrer de Almudevar, Ismael Alastruey Penella de Lanaja o Juan José Aniés Naya de Zuera, “Mientras que otros, en opinión de un vecino de Alcubierre, podrían ser segadores valencianos que se habían trasladado hasta Alcubierre para alquilar sus servicios en la recogida de la cosecha de trigo, como solía ser habitual en la época”.

Una visita al frente aragonés

Al siguiente día continuamos avanzando y nos internamos en la parte de Alcubierre, donde pudimos observar los estragos del paso de los fascistas, refiriéndosenos el caso de trece jóvenes de la población que fueron amarrados por los codos, se les roció con bencina y se les quemó vivos, poniéndose junto a sus restos carbonizados unos carteles en los que se leía «Viva España», «Viva el fascio».

En La Naja tuvimos que enterarnos de otros casos verdaderamente espeluznantes, violaciones, asesinatos; dos jóvenes que a presencia de su madre se les saltaron los ojos con agujas de hacer calceta tan sólo por la sospecha de que estuvieran en relación con la columna de Medrano.

La Vanguardia. 9 de agosto de 1936.

El sariñenense Luis Buil fue uno de los voluntarios que, en autobuses, partieron hacía Alcubierre para frenar al enemigo: A la altura de Lanaja nos escoltó un tal Breguer de guerra francés que venía de Barcelona y que pertenecía a la aviación que estaba con nosotros. Solamente podía tirar bombas con la mano, pero daba moral. Ocupamos Alcubierre donde los falangistas habían fusilado a unos once obreros del canal en construcción. Lo hicieron en la fachada del ayuntamiento. De los fusilados encontramos en la carretera a uno herido pero vivo. Ese se salvó.  (Toda la vida en guerra de un pacifista. Luis Buil Espada, Solsona, 1991).

El vacío que reinó en los primeros días, tras el estallido de la guerra, dio píe a múltiples fechorías, desmanes y asesinatos por toda España. Algunas de esas incursiones buscaron evacuar a personas de derechas o relacionadas con la iglesia para llevarlas a zonas nacionales, aunque en Lanaja y Alcubierre solamente dejaron muerte.

Desde Monzón la Columna de Rovira, tras asesinar a varios supuestos derechistas, partió a Sariñena donde tuvieron la primera baja, de allí salieron hacia Zaragoza, pero se enteraron de que la “Carlos Marx” del PSUC estaba copada por Tardienta y marcharon a ayudarles. En Lanaja y Alcubierre encontraron obreros fusilados aún calientes.

 

Manuel Benito Moliner “Orwell en el Alto Aragón”.

Se aproximan las milicias

En la causa general de Alcubierre se ve como muchas personas huyeron de la localidad dirección Zaragoza, incluso familias enteras, abandonando prácticamente todo, ante el avance de las milicias. Luego las milicias se apropiaron de todo, de bienes y pertenencias. Alguno huyó al monte y cuando volvió se encontró la puerta tirada y la casa saqueada.

26 de julio de 1936. El interesado al aproximarse las hordas rojas marchó a Zaragoza quedando sus padres en casa; el mismo día 26 de julio entraron los rojos en el pueblo y sobre las diez de la mañana se presentaron en su casa los vecinos Daniel Ardid Pau y Benito Berreguer Sauras con un grupo de milicianos preguntando que donde estaba Tomás y al contestar que estaba en Zaragoza empezaron a saquear la tienda del declarante llevándose genero por un valor de cinco a seis mil pesetas. Tomás ramón Mené, calle General Franco nº 26 Alcubierre.

Causa General Alcubierre.

Es el caso del párroco Andrés Monzón Lalueza.

«El 26 de julio de 1936 el declarante huyó a Zaragoza al aproximarse las hordas rojas en donde permaneció durante el dominio rojo del pueblo, el día 26 fue saqueada e incendiada su casa adosada a la iglesia parroquial ascendiendo los perjuicios de todo su mobiliario, enseres, ropas y biblioteca a veintitrés mil ochenta y siete pesetas.» (Causa General de Alcubierre).  ´

Llegada de las milicias

El pueblo de Alcubierre sirvió de retaguardia donde llegaron las milicias como última parada camino a primera línea de fuego. La madrugada del 26 de julio llegó a Lanaja una avanzadilla de las milicias catalanas, pero su llegada a Alcubierre tardó unos días. A finales de julio de 1936 las milicias del POUM, Columna Lenin, comenzaron a ocupar posiciones en la sierra de Alcubierre, el 29 de julio de 1936 la aviación republicana bombardeó posiciones nacionales en la sierra y ante la huida de los nacionales, dirección Zaragoza, las milicias catalanas ocuparon Lanaja (ABC, 30 julio 1936).

La entrada en Alcubierre y La Naja

Lérida, 27. Las milicias antifascistas, en su avance arrollador han entrado hoy en Alcubierre y La naja, provincia de Huesca. 

El Día Grafico, 28 de julio de 1936.

De acuerdo a una carta de un miliciano de iniciales J. G. del POUM, redactada en Sariñena el 30 de julio de 1936 y publicada en La Batalla: Número 3, del 5 de agosto de 1936, la columna del POUM partió de la estación del Norte de Barcelona el sábado 25 de julio. Llegaron a Lérida donde se les dio comida y unas horas de descanso. A las siete de la tarde se les unió artillería y en camiones marcharon dirección Zaragoza “La columna continuó adelante hasta Monzón, donde tuvimos que volver a hacer alto, pues estaban juzgando a 18 fascistas”. Al cabo de dos horas llegaron a Barbastro “donde hicimos gasolina y partimos inmediatamente hacía el frente, llegando a las doce a Sariñena donde cenamos y dormimos. Aquí se nos dio un día de descanso y el lunes por la tarde, a los milicianos de la cuarta bandera se nos confió la misión de ir a Alcubierre”.

«Llegamos allí sin novedad, donde nos enteramos que los fascistas habían fusilado a once paisanos del pueblo antes de marchar. Vimos sus cuerpos en el suelo de la fachada del Ayuntamiento con las paredes del mismo llenas de sangre de aquellos valientes que no quisieron someterse a los reaccionarios. Mientras estábamos instalando ametralladoras (pues debéis saber que he aprendido el manejo de la ametralladora y se nos ha confiado una a nuestro grupo del manejo de la cual me encargo yo) y apenas teníamos hecho el parapeto, se nos presentaron dos coches de turismo, saludándonos sus ocupantes al estilo fascista y nos preguntaron por qué llevábamos el brazal rojo; inmediatamente pusimos la ametralladora al descubierto y los desarmamos, mirándoles los documentos encontrándoles cartas del general Cabanellas y de la Patronal de Zaragoza. Por lo visto creían que el pueblo se hallaba en poder de los fascistas. Los pusimos en la misma pared donde todavía se veía la sangre de nuestros camaradas y los fusilamos. Quedaba cumplida la justicia del pueblo.

Después de hacer parapetos y de instalar las ametralladoras se nos dio la cena en el mismo parapeto.

Nadie durmió; todos estábamos deseando entrar en combate, pero no se presentaron los enemigos por tierra como esperábamos, sino que un aeroplano que, enarbolando nuestras insignias rojas, nos bombardeó.

Nosotros hicimos fuego de ametralladora y fusil y entonces huyó como pájaro negro que después de sembrar la muerte, no quiso presentar combate a otro avión de los nuestros.»

La Batalla: Número 3 _ 05/08/1936.

30 de julio

Nuestras fuerzas avanzan en estas regiones de Zaragoza, en un frente amplio de combate. Desde Bujaraloz, en el sur, donde se encuentra la columna de Pérez Farrás-Durruti, hasta Labarta y Aguas, al NO de Barbastro, en la provincia de Huesca.

La columna die Arquer-Grossi, que hace unos días tiene el Cuartel general en Sariñena, avanza hacia Zaragoza.

Tiene avanzadas en Lanaja y Alcubierre, donde también hay milicianos de Barbastro. Allí se encuentra nuestro valiente compañero Sabadell con unos treinta valerosos compañeros del POUM.

La Batalla: Número 1 _ 02/08/1936.

POUM Alcubierre

Las milicias republicanas, del Partido Obrero de Unificación Marxista, llegaron a Alcubierre desde Robres, según el relato de Manuel Grossi (Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial). Grossi, al mando de la columna del POUM, junto a Jordi Arquer, llegó a Alcubierre desde Sariñena tras pasar por Grañén y Robres. En sus cartas cuenta que parte de la columna salió de Robres el 3 de agosto de 1936 hacía Alcubierre. El recorrido lo realizaron con cierta dificultad ante la posibilidad de toparse con falangistas: “Parapetados por los surcos de las eras”. “Según informes que habíamos recibido de los campesinos les habían hecho mucho mal, además de haber asesinado a un gran número de obreros, vecinos de aquellos pueblos entre los que se contaban algunas mujeres. Organizada una operación de limpieza, y no sin dificultad, se ha podido poner fin a las impertinencias de una quincena de elementos falangistas, que han sido juzgados por el mismo tribunal del pueblo. A dos se les condenó a muerte y al resto se les ha llevado prisioneros a Lérida” (Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial).

La columna llegó a Alcubierre entrando sin encontrar “Una visible resistencia”, pues los elementos sublevados se habían retirado hacía Leciñena. “Antes de haber abandonado el pueblo fusilaron a los campesinos y esposas de éstos que habían votado por el Frente Popular”. La columna en la calle principal colocó una pancarta de lado a lado con sus siglas “POUM”.

El mismo 26 entraron las hordas rojas y se entregaron al saqueo, saqueando y robando cereales, vinos, autos, ganado, aves, mobiliario y enseres. Saquearon casa Calvo, el Centro Primario de Higiene Rural, incautaron ganados, máquinas de escribir, una trilladora Ballesteros, un tractor Fordson y un coche Ford.

Cabo de las milicias del POUM Gregorio Utrillas.  A José Fernando Guerrero le simularon un fusilamiento, disparando finalmente un disparo al aire. Fue detenido y encarcelado en varias ocasiones.

Causa General de Alcubierre.

Parte de las fuerzas del POUM, que se habían quedado en Sariñena, fueron acoplándose a las de Alcubierre antes de continuar el 5 de agosto su avance hacía Leciñena. Otra parte marchó hacía el frente de Huesca. Además, el 25 de julio de 1936 partió de Barcelona una nueva columna de 1.500 hombres organizada por el PSUC, al mando del dirigente José del Barrio, que incluía la Centuria alemana Thälman, la primera unidad extranjera que intervino en España, “Se dirigió a Sariñena y a la sierra de Alubierre y quedó incorporada a la de Durruti” (Manuel Gutiérrez. Diario de un miliciano). La columna luego fue conocida como la columna Carlos Marx. Con ellos combatió Domingo Brosed, natural de Robres “En primera línea con el PSUC desde el comienzo de la insurrección” (Manuel Benito. Orwell en tierras de Aragón). “Cuando la columna iniciaba el despliegue por los alrededores se encontraron una camioneta con falangistas que venía desde Zaragoza, entre los que iba el jefe fascista de Robres, de casa Anzano, los desarmaron y los fusilaron a la salida del pueblo, en la carretera de Lanaja”, cuenta Manuel Benito en Orwell en las tierras de Aragón.

 “La columna del POUM llegó a finales de julio de 1936, los fascistas acababan de fusilar a 11 personas en las tapias del ayuntamiento, cuentan que otra consiguió escapar herida. Cuando la Columna iniciaba el despliegue por los alrededores se encontraron que venía desde Zaragoza una camioneta con falangistas, entre los que iba el jefe de Robres, de casa Anzano, los desarmaron y los fusilaron a la salida del pueblo, en la carretera de Lanaja”.

  Manuel Benito Moliner, Orwell en el Alto Aragón.

En Alcubierre se comenzaron a alojar los milicianos que iban llegando, muchos se distribuían por las diferentes casas de la localidad y trabajaban en diferentes tareas y trabajos colectivos. “El pueblo se había preparado para ser un cuartel de aprovisionamiento de las fuerzas que luchaban en los altos que rodeaban el pueblo» señala Manuel Benito Moliner en Orwell en el Alto Aragón. “El constante ir y venir de las tropas había reducido la aldea a un estado de mugre indescriptible”, Orwell dibuja un ambiente sucio e insalubre debido a la cantidad de excrementos: “No había ni un solo centímetro cuadrado donde se pudiera pisar sin fijarse dónde se ponía le pie. Hacía ya mucho que la iglesia se utilizaba como letrina, y lo mismo ocurría con los campos en medio kilómetro a la redonda”.

Una guardia avanzada de la columna del POUM en el pueblo de Alcubierre, que abre el avance de los obreros catalanes, sobre Huesca y Zaragoza. La Batalla, 15 de agosto de 1936.

ARAGÓN – Victoria de las fuerzas leales en Tardienta

Esta mañana a primera hora nos liemos trasladado de Caspe a Sariñena para recorrer las líneas de fuego establecidas en Alcubierre y Tardienta. Operan en este frente Milicias del partido socialista unificado del P. O. U. M. y del partido comunista. Al pasar por Alcubierre, camino de Tardienta, saludamos de nuevo al comandante Piquer.

En este último pueblo están Estivill, Trueba y Del Barrio, que llevan el mando de las fuerzas destacadas en esa posición. Los milicianos que luchan aquí, como los de Bujaraloz, Sástago y Siétamo, están poseídos de un entusiasmo extraordinario, que advierte en ellos la enorme impaciencia de avanzar hasta Zaragoza y el ferviente deseo de aniquilar a los fascistas que sojuzgan la capital aragonesa.

La vanguardia 6 de agosto de 1936.

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La organización debió de ser difícil y probablemente la pequeña localidad se vio superada ante la llegada de milicias. Desde Alcubierre se abastecía al frente y con mulas se subía agua, provisiones y víveres, incluso recuerdan que las mulas iban solas ya que se sabían el camino. Orwell lo recoge en Homenaje a Cataluña: “El agua que bebíamos, al igual que los alimentos, se traían en mulas desde Alcubierre, y la porción diaria para un hombre no llegaba a un litro. Era un líquido repugnante, apenas más trasparente que la leche”. Eric Arthur Blair (1903-1950), conocido como George Orwell llegó a Alcubierre un día de niebla, al anochecer y montado en un camión: «En los últimos días del frío mes de diciembre de 1936, encontrando un pueblo embarrado donde pasó la noche en una cuadra”. Orwell es alojado en una cuadra donde duerme sobre las granzas que quedaron de la trilla: “Por la mañana descubrí que el lugar estaba lleno de migas de pan, trozos de periódicos, huesos, ratas muertas y latas vacías” (Orwell, Homenaje a Cataluña).

“La vida fue apacible desde en un principio y la población mantuvo estrecha colaboración con las tropas locales al Gobierno. Los chavales de 16 a 18 años se encargaban de subir los víveres y el agua –de balsa- en carros y en cubas, hasta las posiciones del Puerto.”

Manuel Benito Moliner, Orwell en el Alto Aragón.

Aunque para Orwell no todo fue malo “La comida era bastante satisfactoria y abundaba el vino”. Además, les distribuían cada día un paquete diario de tabaco, fósforos y “Tres pulgadas” de velas.

Cuando Orwell estuvo en la posición de Moneteoscuro, narra como por las noches podían ver las luces de los camiones de abastecimiento que subían desde Alcubierre. Allí coincidió con tres milicianas que fueron relegadas como cocineras. Se trataba de Dolores Estrada Torres (Albelda 1 de marzo de 1923), Pilar Estrada Torres (Albelda) y María Sales Teixido. Las hermanas Dolores y María, aunque nacieron en Albelda, procedían de Alfarras. Orwell las define “Como no precisamente hermosas”, pero que consideraron necesario “Aislarlas de los hombres de otras compañías”. Aquellas tres milicianas pertenecían a las Juventudes Comunistas Ibéricas, las juventudes del POUM. Igual que Pedro Arnó, a quien vieron morir con tan sólo 19 años, fue herido por un cañonazo y bajado a curar a Alcubierre, le cortaron las dos piernas falleciendo al final por las graves heridas. Las milicianas acabaron exiliadas, dos a Francia y una a México. Las fotografías siguientes son facilitadas gracias a la cortesía de Antonio Escartín, en una de las imágenes, las milicianas aparecen señalando la mancha de sangre de Arnó que quedó en las piedras.

Manuel Benito describe su paso de Orwell por tierras de Aragón, un excelente trabajo lleno de hechos, datos y anécdotas. Entre aquellas historias, resulta curiosa la de un camión blindado con colchones que subía el desayuno al frente y que fue abatido por tropas moras. El camión era conducido por uno de los muchos apodados como “Pancho Villa”, quien resultó muerto en el ataque. “Las tropas rebeldes se hicieron con dos ametralladoras y catorce cajas de cartuchos Máuser” (Manuel Benito Moliner, Orwell en tierras de Aragón).

“En Alcubierre fue fusilado el capitán Pancho Villa “He tenido un momento de cobardía, pero la república triunfará”, lo fusilaron porque se había pegado un tiro en el pie para volver a casa, pero lo pillaron y lo fusilaron”.

Testimonio de Julián Royo Martínez.

En definitiva, Alcubierre, como otras localidades del frente, se vio sorprendida por una actividad frenética. Fue necesario organizar y abastecer el frente, además de acoger el ir y venir de milicianos, atender heridos y sufrir los duros golpes de la guerra. La estación de ferrocarril de Grañen posiblemente debió de ser la estación de referencia del sector de Alcubierre, tanto de llegada, marcha y evacuación de milicianos como el transporte de mercancías y armamento.

Asesinato de tres guardias civiles

El 9 de agosto de 1936 en las tapias del cementerio aparecieron los cadáveres de los guardias civiles Francisco Sarriá Sancho y José Gutiérrez Rivares y el brigada Francisco Borrega.  Los tres presentaban una bala en la cabeza (Causa General de Alcubierre).

El avance hacía Zaragoza

Manuel Benito Moliner narra aquellas primeras maniobras militares en el frente de la sierra de Alcubierre en “La caída de Leciñena”, donde relata como el POUM rebasó la sierra de Alcubierre y descendió hasta Leciñena para ocupar la población. Tras no encontrar apenas resistencia, en pleno agosto se lanzaron hacía Perdiguera donde se vieron completamente superados: Los fascistas se reforzaron y a las ametralladoras que escupían balas sin cesar desde el campanario se les unieron algunos cañones”. La milicia del POUM se vio obligada a retroceder: “Auxiliados desde Zaragoza los rebeldes, la Columna se retiró hacia Leciñena. Sedientos, sin apenas munición, dejando los muertos en el campo y los heridos llevados por sus compañeros, ni una triste camilla tenían. Muchos milicianos que acababan de dejar Sitges, Igualada, Sabadell, Balaguer, Bellvís…, caen exhaustos en cuanto se sienten seguros”.

“El POUM quedó aislado, la línea natural de defensa es la Sierra de Alcubierre. Forman una bolsa con un punto vital en el Puerto, allí, en La Casilla de Camineros, dejan una sección, unos 12 hombres todos de Sitges que controlan el paso de vehículos”. Se formó lo que Manuel Benito denomina La bolsa de Leciñena: “No es posible avanzar ni retroceder, la bolsa de Leciñena, es dejada a su suerte. Arquer, Piquer, Grossi y Rovira se van a organizar el Cerco de Huesca. Quedan tres centurias con Josep Vallès, Ochoa de Barcelona y Narcís Fita, éste al mando de los inquietos muchachos de Bellvís”. En el puerto de Alcubierre “dos posiciones a cada lado de la carretera vigilaban cualquier ataque frontal”.

“El 10 de octubre a las ocho de una noche oscura y lluviosa, dos tabores de la mehala de Tetuán con una sección de zapadores y un guía nativo, parten de Perdiguera. Recorren Asteruelas, la Balsa Ontina, El Irazo, Monte Pucero y llegan a las siete de la mañana al Puerto de Alcubierre. Un miliciano que hace guardia a la puerta de La Casilla, es abatido de un tiro, los moros matan al resto bajo las mantas sin tiempo a coger los fusiles.

Un camión blindado defectuosamente por unos pasteleros catalanes, subía el desayuno al Puerto conducido por Pancho Villa -apodo muy común en esas fechas. Los moros lo matan y se hacen con las dos ametralladoras y las catorce cajas de cartuchos máuser que lleva el vehículo. Los zapadores construyen defensas y cortan la carretera por algunos puntos.

Mientras, al amanecer del 11, el batallón de infantería del Regimiento de Carros n.º 2 que viene desde Zuera se lanza por el poniente, al sur una combinación de fuerzas militares y milicianas -falangistas y requetés- al mando de Urrutia, comienzan a envolver Leciñena bajo la lluvia.

Unos 4.000 rebeldes participan en la operación frente a poco más de 300 milicianos que resistirán durante todo el día. Un tercio murió allí, el resto consiguió abrir una brecha y alcanzar con algunos civiles el pueblo de Robres, donde fueron abucheados.”

Manuel Benito Moliner “Orwell en el Alto Aragón”.

Las tropas sublevadas del teniente coronel Gustavo Urrutia salieron de Zaragoza el 4 de octubre de 1936 hacia la sierra de Alcubierre, atacando primero distintas posiciones en Osera y Villafranca de Ebro, siendo rechazados en Farlete y continuando su avance hasta la toma de Leciñena (1936 La Serena en Los Monegros). El 12 de octubre, las tropas nacionales tomaron definitivamente Leciñena, estabilizando el frente y ocupando posiciones estratégicas en el puerto de Alcubierre, a la izquierda y derecha de la carretera.

“La columna al mando del teniente coronel de Estado Mayor Darío Gazapo ocupó Leciñena y tomaron posiciones estratégicas en la sierra de Alcubierre”.

Diario de Huesca, 17 de octubre de 1936.

Recomendable la lectura de las experiencias de Manuel Grossi recogidas en “Cartas de Grossi. Sariñena Editorial”, donde Grossi recoge, entre muchas otras vivencias, la toma de Leciñena, episodios del frente en Leciñena y el ataque a Perdiguera.

Comienzan los combates en la sierra de Alcubierre.

En octubre del 36, las fuerzas del POUM ocupaban una amplia zona de la sierra a las que se fueron uniendo unidades de Guardias de Asalto y miembros de la Columna Macià Companys. Estableciéndose milicias de la CNT al sur, en Farlete y Monegrillo (4 y 15 centurias) y la División Carlos Marx en el sector de Robres, con posiciones míticas como “La imposible” (Bautizada por la Columna Durruti), “La Pasionaria” y “El Negus” (Estas últimas, junto a Puig Mazorra, fueron las zonas donde se fortificó la Columna Carlos Marx). Las diferentes tropas se enmarcaban en el XI Cuerpo del Ejército Popular de la República. En algunas señas aparece como responsable el Comandante Villalba, quién al parecer tuvo discrepancias con Durruti por la forma de llevar la lucha en el Frente de Aragón, “En algunos documentos de este periodo aparece como jefe del Frente de Aragón, pero este cargo ni le fue otorgado oficialmente ni llegó a desempeñarlo, ya que toda su labor se centró en torno a Huesca”. (Wikipedia)

“No comparecieron en solitario las centurias anarquistas en el frente aragonés, también las milicias del POUM, la división Macià-Companys, unidades de Carabineros y Guardia Nacional Republicana o militantes socialistas y comunistas del PSUC englobados en la columna “Carlos Marx”, plantaron cara a los sublevados en todo el territorio.”

Territorio de las memorias, CazarabetVíctor Pardo Lancina.

Un conjunto de trincheras, parapetos, posiciones de tiro, casamatas, polvorines y abrigos para mandos y tropas se fueron abriendo en las diferentes posiciones. “Se pueden observar los diferentes tipos de trincheras en función de lo que buscaban”, señala Antonio Escartín, los republicanos eran más lineales y con muchas cuevas, mientras los nacionales, a partir de una loma circular, eran más sinuosos. En las trincheras nacionales cada loma tenía una cueva, un polvorín y una habitación con techo para el mando: “además contaban con puestos de tirador y puntos estratégicos”. Orwell describe un panorama desolador, de basuras, latas y desechos orgánicos. El relato de Orwell en las trincheras de Alcubierre es clarificador para comprender como vivieron los milicianos en esta parte del frente aragonés.

En el frente nacional se encontraba la 5ª división del Ejercito del Norte, legionarios, falangistas de la Segunda bandera Móvil de Aragón, el Regimiento de Carros Ligeros de Combate nº2 y soldados regulares.

 Las principales actuaciones de los militares sublevados tuvieron lugar en el entorno de la Sierra de Alcubierre y fueron protagonizadas por el comandante Nicolás de Arce Alonso, jefe del Regimiento de Carros número 2; la Bandera Móvil de Falange, mandada por Manuel Lostaló Vidal; el teniente coronel Gustavo Urrutia; y el coronel Antonio Civera, al mando de una circunscripción que tenía su cabecera en Zaragoza y comprendía los sectores de la Sierra de Alcubierre, Leciñena, Perdiguera, Villamayor y Alfajarín hasta el Ebro.

La Guerra Civil en Los Monegros.

En el bando nacional luchó el escritor gallego y premio Nobel de literatura Camilo José Cela, que “Resultó herido de gravedad en la sierra de Alcubierre”. Sucedió sobre el mes de octubre de 1937, dejando constancia en su obra “Mazurca para dos muertos” (La guerra riojana del soldado Camilo José de Cela, Marcelino Izquierdo).

«Sentí un golpe seco en la nuca y me quedé sin conocimiento, la metralla de una granada de piña se me clavó en el pecho… después me fui despertando… me dio un vómito de sangre, eché sangre por la boca, no mucha…»

Mazurca para dos muertos’ Camilo José de Cela

 Una columna facciosa, compuesta de dos regimientos de infantería, dos baterías de artillería, una sección de morteros y 500 hombres de caballería han atacado nuestra línea de Alcubierre. La rápida y enérgica de las fuerzas leales hizo retroceder al enemigo, abandonando más de cien muertos y gran cantidad de armamento. En nuestro poder han quedado además 75 prisioneros.  

ABC 10 de octubre 1936, Edición Madrid.

 Una columna facciosa, compuesta de dos regimientos de infantería, dos baterías del 7`5, ametralladoras, morteros, 200 caballos y 200 falangistas atacaron nuestras líneas por la sierra de Alcubierre, entre Farlete y Perdiguera. Nuestras fuerzas, que conocían la envergadura de esta operación, se colocaron estratégicamente, dejando al descubierto las líneas avanzadas. Cuando el enemigo se acercó, se abrió nutrido fuego seguido de un avance que no pudieron resistir los facciosos, que emprendieron rápida huida, abandonando importante armamento, municiones y unos 100 muertos. Además, les hicimos 120 prisioneros.

En el sector Sur, entre Alcubierre y Leciñena, se acusa una incursión del enemigo, que ha sido localizada y contenida. El enviado de Febus de Huesca se había preparado ayer domingo un plan de rectificación del frente para lograr la comunicación rápida entre diversas posiciones del Sur y del Este. Los objetivos fueron conseguidos totalmente después de breve lucha. Los facciosos, al darse cuenta de la importancia estratégica de la rectificación, trataron de neutralizarla, intentando de recuperar las posiciones perdidas.

Una incursión facciosa intentada entre Alcubierre y Leciñena ha sido rápidamente cortada, con las consiguientes pérdidas para el enemigo. 

ABC 13 de octubre 1936, Edición Madrid.

La toma de San Simón

La toma de la posición de San Simón fue condicional para el desarrollo de la guerra en el frente de Alcubierre, señala Antonio Escartín. Sobre los días 11-12 de octubre de 1936, las tropas nacionales tomaron la posición de San Simón, una cresta sobresaliente y estratégica que, junto a otras posiciones, al otro lado de la carretera, frenaron cualquier posibilidad de avance de las tropas republicanas.

Mientras, las milicias republicanas se afianzaron en las posiciones de monte Irazo, la actualmente conocida como Loma Orwell y Pucero. La toma de San Simón siempre fue un objetivo para las milicias republicanas y así, a los pocos días, el 26 de octubre de 1936 “Salen de Alcubierre tropas para ocupar Puig Ladrón, junto a la columna del sector centro de Bujaraloz. En la sierra de Alcubierre solo quedan por ocupar dos cimas” ABC 27 octubre 1936.

Las columnas de Robres y Alcubierre han atacado en la sierra la posición de Puigladrón, que hemos cercado, haciendo abandonar posiciones estratégicas a los facciosos, que han sufrido numerosas bajas.

23 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid.

En la sierra de Alcubierre nuestras fuerzas, una vez cercado Puig Ladrón, han proseguido el avance hacia el otro lado de la sierra, dominando posiciones del valle que circunda la carretera que va a Leciñena.  

24 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid.

Frente de Aragón. Las milicias han rechazado un ataque al sur de Alcubierre, en el sector de Barbastro, ocupando en el contraataque, protegidas por la aviación y la artillería, seis lomas que constituyen magnificas posiciones ofensivas para acciones futuras y ocasionando al enemigo más de cien bajas.

 ABC 16 octubre 1936, Edición Madrid.

En Alcubierre, las fuerzas leales han consolidado las posiciones tomadas al enemigo, que, batido por el fuego de nuestra Artillería, huyó en desorden. En este sector ha sido tomada una posición en extremo estratégica, se trata de Punta de los Ladrones, que domina todos los lugares de concentración del enemigo, siendo acogida la ocupación con gran entusiasmo por las tropas. El ímpetu de las tropas fue magnifico, a pesar del ataque de cinco aviones facciosos, que huyeron hacía Perdiguera. La colaboración de los aviones leales contribuyó al éxito de la operación. Febus. 

ABC 17 de octubre 1936, Edición Madrid.

 El 9 de abril de 1937, milicianos de la columna Maciá-Companys atacaron la posición de las tres Huegas, San Simón, cogiendo de improviso y produciendo numerosas víctimas en las tropas nacionales, entre ellas el teniente de la posición Eugenio Hernández Santamaría. Pronto, las unidades de la Segunda Bandera Móvil de Falange y el Tercio de Sanjurgo recuperaron la posición. En conmemoración de estos hechos, el franquismo erigió un monolito en su memoria en la loma de San Simón.

Los combates se van sucediendo en el frente

A través de la prensa se extrae abundante información sobre el desarrollo del frente, entendiendo que los medios de comunicación, a la vez que actuaban como medios de información, también fueron instrumentos de propaganda. Así, se recogen noticias aparecidas en el diario ABC, tanto en la edición en el bando republicano (Edición Madrid) como en el nacional (Edición Sevilla). También del Diario de Huesca y Nueva España.

En la hemeroteca se van sucediendo diversas informaciones sobre los violentos ataques y los periodos de calma, ataques y tomas de posiciones, captura de prisioneros, victimas, incautaciones de armamiento y munición, patrullas de reconocimiento, personas que se pasan de bando, evadidos, nieve en el frente, paralización de las actividades, organización, fortificación, resistencia y rotura de frente. Abundante información sobre tiroteos, fusilería, ametralladoras, granadas, artillería, cañoneo, morteros, bombardeos, fuego antiaéreo, aviación…

“En cierto día memorable, quince desertores llegaron de una sola tanda. Un individuo, montado en un caballo blanco, los conducía triunfalmente a través de la aldea (Alcubierre). Me las ingenié para sacar una fotografía que resultó bastante borrosa y que más tarde me robaron”.

George Orwell. Homenaje a Cataluña.

Un relato interesante y revelador, que habría que destacar, es el papel jugado por la agencia de noticias Febus. La agencia Febus fue una agencia de noticias española fundada por Nicolás María de Urgoiti en 1924 para abastecer de noticias a sus periódicos El Sol y La Voz. Durante la guerra mantuvo corresponsables de guerra en la zona republicana siendo uno de sus corresponsales Fernández Aldana, presente en el sector de Alcubierre, informando muchas veces desde Sariñena.

Un avión derribado por ametralladora antiaérea. En un parapeto enemigo se encuentra un fusil alemán. El avión faccioso derribado el sábado en la sierra de Alcubierre, lo fue por disparo de ametralladora antiaérea, hecho por el miliciano de Villanueva y Geltrú Ramón Codina.

3 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid.

En el sector de Alcubierre, un grupo de facciosos descargaba cajas de municiones en una casita que intentaban convertir en polvorín; pero al advertirlo nuestras fuerzas, merced a una maniobra envolvente, fueron cogidos los facciosos entre dos fuegos, y tuvieron que huir, quedando la casita en poder de nuestras fuerzas, las que rápidamente han fortificado aquel lugar. Febus.

ABC 23 de octubre 1936, Edición Madrid.

Otro fusilado redivivo. En el hospital general ingresó Joaquín Casanovas, de veinte años, para ser sometido a una operación quirúrgica. El 25 de julio intervino en unos combates desarrollados en el sector de Alcubierre. Juntamente con otros once compañeros cayó en poder de los facciosos, los que resolvieron fusilarlos. Se llevó a cabo la ejecución; pero Joaquín sólo resultó herido. Aguantando el dolor que le producían las heridas, se hizo el muerto, y una vez que marcharon los facciosos huyó campo a través, logrando llegar a las filas republicanas, donde se le practicó una cura de urgencia. Desde aquella fecha ha permanecido en un hospital del frente y ahora será operado. Joaquín Casanovas está muy animado y dice que tan pronto como se restablezca volverá al frente. Febus.

ABC 25 de octubre 1936, Edición Madrid.

Al final del presente trabajo se adjunta la relación de noticias que, de forma cronológica, relata diferentes hechos y sucesos relacionados con el frente de Alcubierre. Las noticias constituyen un relato que aporta valiosa información histórica para contribuir en su estudio y difusión.

ALGUNOS CASOS DE HUMANIDAD EN PERIODO DE GUERRA

Ana Cisuelo Pau vio en una femera a un hombre herido y semidesnudo escondido entre el estiércol. Le ayudó en lo que pudo, dándole cobijo, material para curarse, ropa y algo de comer. Tan pronto pudo, este hombre marchó para no comprometerles. Al cabo de un tiempo, Ana fue a parar a la cárcel de Torrero, en Zaragoza y cuando iba a ser fusilada, el oficial que mandaba el pelotón la reconoció y la hizo salir salvándole la vida. Se trataba de la persona a la que ayudó cuando la encontró entre el fiemo y que no iba vestido porque se había desprendido de su uniforme para no ser identificado.

También está el caso de Modesto, un niño de Gurrea de Gállego que estuvo durante una parte de la guerra en casa Taira, creándose una relación de afecto y familiaridad que ha perdurado en la siguiente generación.

Miguel Puivecino Cano, conocido como “Migueler”, fue detenido en la puerta falsa de su casa el día 15-3-37. En la “Causa General de Huesca, Pieza principal, Rama Separada nº 314, Alcubierre, Partido Judicial de Sariñena”, aparece lo siguiente: ”Que hallándose saliendo a la puerta de su casa, se presentaron un tal Alcubierre de Tardienta, quien actuaba de jefe con cuatro o cinco milicianos más. Llevándolo a casa de Don Alfredo Cajal donde estuvo dos días, llevándolo después a Almuniente donde estuvo detenido ocho días hasta que le llamó el juez a declarar y después lo pusieron en libertad”Según testimonio de sus  familiares, Migueler se saltaba el toque de queda y se asomaba o salía a la puerta falsa de su casa. Esto hizo que le acusaran de espionaje y lo llevaran detenido. Cuando la familia lo fue a visitar a Tardienta, Migueler les entregó el reloj y alguna pertenencia creyendo que lo iban a fusilar. Al visitarlo, se encontraron con un oficial al que una familiar conocía, al cual le había facilitado el acceso a la escuela de la que era maestra, para dar un mitin. Este encuentro dejó huella en el militar y al reconocerla, viendo la situación de Puivecino, dada su influencia testificó e intercedió a su favor y fue liberado, librándose de ser fusilado. (Las dichas y venturas del tío Migueler, osmonegros).

Alberto Lasheras Taira.

Diario de un miliciano

Un testimonio interesante es el del miliciano Manuel Gutiérrez, que escribió en un diario sus vivencias durante sus últimos meses de vida en el frente de Huesca, incluyendo pasajes en la sierra de Alcubierre. Diario de un miliciano fue encontrado en septiembre de 1937 en el frente de Zuera junto al cadáver de Manuel Gutiérrez. El diario aparece publicado por Aula Militar “Bermúdez de castro”

10 de abril de 1937

En la posición que habíamos ocupado últimamente cerca de la del Negus, en la sierra de Alcubierre, los fascistas estaban completamente rodeados y antes de ayer se pasaron dos del campo fascista y sirvieron de guías para tomarles la principal colina por sorpresa.   

11 de abril de 1937

Hoy me han dicho que la posición que en la sierra de Alcubierre tomamos a los fascistas es aún nuestra y por suerte antes de ayer no la ocuparon a pesar de que contraatacaron.

12 de abril de 1937

La colina que hay delante de la posición que ocupábamos en la sierra de Alcubierre es nuestra y continuamente nuestras fuerzas atacan para tomar las otras colinas.

Esta noche se ha luchado fuerte en la sierra de Alcubierre.

15 de Julio de 1937

Estoy otra vez en la Sierra de Alcubierre; mejor dicho, todo el batallón. A media noche nos hemos equipado, y sentados delante de la harinera esperábamos la llegada de los camiones que tenían que transportarnos no sabíamos dónde. Cuando llegaron no había bastantes camiones para todos y por tanto yo me he quedado para el segundo viaje. Nada; más de dos horas de impaciencia, cantos y risas y a las ocho salíamos de Tardienta en dirección a Torralba donde hemos parado una hora. De Torralba a Senés; de Senés a Robres y de Robres a … la Sierra.

Por más que recuerdo el tiempo pasado en esta Sierra solo veo el hambre que pasé. Tal como llego y ya tengo hambre; es natural que empiece a sentir hambre no habiendo almorzado y sin ver preparativos para comer a pesar que ya son casi las once.

Al poco rato se ha presentado la aviación facciosa. La esperábamos pues de las posiciones enemigas se distinguía la hilera de camiones con la polvareda que levantaban. Eran dos cazas y se han hartado de ametrallar inútilmente, pues la sierra es muy abrupta y estábamos bien escondidos.

Dicen que esta noche atacaremos.

Efectivamente: poco después de comer nos equipamos, dejando todo lo que nos molestaba y emprendemos la marcha todo el Batallón. Nos hemos hartado de caminar bajo la virulencia de aquel potente sol que en aquellos momentos habríamos declarado faccioso.

Caminamos más de un par de horas subiendo y bajando montañas (más subiendo que bajando) y a las cuatro de la tarde llegamos a la cima de «la colina del Negus» pasando por la paridera de «Mando», completamente sudados; y la faena fue para buscar chabolas y reposar.

Hacía justo media hora que habíamos llegado cuando nuestra artillería abrió el fuego. Había de todo: morteros y artillería de diferentes calibres. Estuvo tres horas tirando sobre los parapetos rebeldes. Los de transmisiones estábamos reposando en unas chabolas y primero un disparo, después otro, se inició fuego de fusilería. Esperando órdenes y oyendo el tiroteo nos dormimos.

Nos despertamos de madrugada y por más que buscamos a las Compañías no las encontramos. Sólo quedó la Compañía de Especialistas. Esta noche fue una de las que noté en mi cuerpo la presencia de piojos.

16 de abril de 1937

Sin almorzar emprendimos el camino hacia Robres donde había ido el Batallón a las cinco de la mañana y después de atacar, pues se habían atacado las posiciones fascistas.

Cuando ya llegábamos a Robres hemos notado la presencia de la aviación rebelde que venía en dirección a nosotros. Nos hemos dispersado por los lados de la carretera y a pesar de que estábamos poco escondidos no nos ha visto.

En el pueblo he encontrado a los compañeros: el «Penques» «La Tella» y Rius y «Cameta». Todos estaban bien pero me he enterado de las bajas que hemos tenido.

El Negus

El Negus, además de ser una posición republicana en el sector de Alcubierre, fue el sobrenombre que se dio a varios milicianos y a un avión oscuro republicano que bombardeaba líneas nacionales. Carlos Urzainqui Biel lo recoge en el blog Noticias de Villanueva de Gallego en su artículo ¡Que viene el Negus!, una expresión que ponía en alerta a las gentes de “Villanueva y por extensión en todo el bajo Gallégo” para correr a refugiarse no más sentir el “Ensordecedor ruido de sus motores”. Un bombardero que según Carlos Urzainqui quizá respondía a un Fokker 7, un Dragón Rapide o simplemente a cualquier aparato que destacara en oscuro sobre el cielo. “Retomando el ABC, éste periódico cita el 18 de octubre del mismo año a las llamadas escuadrillas de las Alas Rojas «en armoniosa formación que preside un avión negro, el famoso “Negus del Aire”» que marchan hacia la sierra de Alcubierre «para arrojar sobre los enemigos toneladas de pólvora». 

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El Negus sobre Perdiguera.

Carlos Urzainqui Biel indaga sobre la identidad del mítico miliciano apodado El Negus, un mito que según Carlos fue creado para infundir miedo al avance fascista: “El Negus es uno de los nombres por los que fue conocido Haile Selassie, el último emperador de Etiopía o Abisinia. Cuando su reino fue invadido por tropas italianas hacia 1935 este descendiente de Salomón y la reina de Saba comenzó a ser conocido por todo el mundo, sobre todo tras su intervención en la Sociedad de Naciones pidiendo ayuda. La crisis de Etiopía coincidió en el tiempo con nuestra Guerra Civil. En paralelo el sobrenombre de su rey “Negus” comenzó a ser temido entre el bando nacional” (Carlos Urzainqui Biel, ¡Que viene El Negus!).

Alcubierre, organización del frente

Ayuntamiento Republicano de Alcubierre

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Con la irrupción militar contra el gobierno republicano, el Ayuntamiento Republicano de Alcubierre, cuyo último alcalde republicano fue Ignacio Mené Irigoyen (El Diario de Huesca 13 de marzo de 1936), dio paso a los distintos comités que se constituyeron a lo largo de la guerra. En diferentes vales emitidos aparece el sello del Ayuntamiento Republicano de Alcubierre, un sello con una impresión débil donde se aprecia una corona mural con cuatro torres almenadas sobre un cuerpo interior aparentemente dividido en cuatro cuarteles y rodeado por ramas de olivo o laurel.

“El POUM, por cada pueblo que iban tomando sus unidades y una vez hecho los preparativos de seguridad, guardias, etc., se accedía a la rápida organización de la vida económica del pueblo, bajo nombramiento de un Comité” (Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial). Grossi cuenta como, tras la ocupación de Alcubierre, se convocó a la población para la constitución del Comité y comenzar a atender las necesidades de la población, dirigiendo la Colectividad Agrícola. “También, en Alcubierre, se ha establecido el sistema de los vales, que corría a cargo del Comité de campesinos, instalado éste en los locales del Ayuntamiento”. En el Archivo Provincial de Zaragoza aparecen varios de aquellos vales con el sello del Ayuntamiento Republicano de Alcubierre y firmados por El Comité, los vales son por diferentes cantidades de carne.

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Al menos hubo tres comités a lo largo de la guerra, señala Antonio Escartín. En el Archivo Provincial de Zaragoza se encuentra abundante documentación de vales, facturas, recibos, partes etc., que dejan constancia de los diferentes comités, consejos y organismos políticos sindicales que describen el importante centro de distribución que fue Alcubierre en su propio sector de guerra. En los documentos aparecen diferentes comités, planteando la hipótesis que quizá las distintas denominaciones correspondan a las mismas organizaciones. Así, encontramos el Comité Local de Alcubierre (Primeros del 37), Comité Popular (primeros del 37), Consejo municipal de Alcubierre (principios 37), Consejo local de defensa de Alcubierre (principios del 37), Consejo Municipal de Alcubierre (A partir de agosto del 37) y el Comité Antifascista de Alcubierre.

Comité Local de Alcubierre

Como hemos manifestado antes, los comités se crean con la llegada de las milicias del POUM, considerando que las denominaciones de los distintos comités puedan corresponder a la misma organización. Entre los numerosos documentos aparecen notas de abono de Consejo Regional de Defensa de Aragón y de la Generalitat de Catalunya, abonos por productos necesarios para el frente que van desde productos básicos de alimentación a productos de limpieza, tabaco o boinas entre muchos otros.

  • Nota de abono. Consejo Regional de Defensa de Aragón. Economía y abastos. 2 sacos de azúcar, 6 cajas lejía, 2 sacos sal gorda, 60 chocolate, 500 paquetes tabaco, 1250 paquetes tabaco y 2 envases tabaco. Géneros servidos por n/ almacenes. Caspe, 16 de enero de 1937.
  • Se ha entregado al Comité Local de Alcubierre 3 cascos de sardinas saladas, un fardo de bacalao de 50 kilos, una caja de leche, esto todo a liquidar a los compañeros de dicho comité, para que conste firman al pie de la presente.

Lérida, 16 de febrero de 1937.

Generalitat de Catalunya

Consell Provincial de Proveiments. Comissió Cerealista Lleida

Compañeros del comité de Alcubierre! Salut.

  • Los compañeros del transporte de la C.N.T. os entregarán para efectuar el intercambio con los seis mil kilos de trigo, del género de que son portadores.
  • Las boinas y demás géneros pedidos que faltan ahora a la mayor brevedad posible os lo enviaremos. Vuestros y de la causa antifascista. El consejero.

Comité Popular

Aparece el Comité Popular en diversas facturas entre las que destacamos facturas como las de pastas alimenticias o sacos de harina.

  • Facturas Pastas alimenticias Emilio Llobet Jové. Lérida, 13 de marzo de 1937. 100 pastas sopa y 2 sacos envases.
  • Factura a Comité Popular de Alcubierre. Guix y Cia, Lérida 14 de agosto de 1936. 10 sacos de harina 4ª a 20 pesetas saco.

Comité de Alcubierre

También aparece la denominación del comité como Comité de Alcubierre. En la siguiente factura se refiere a la vital harina.

  • Factura al Comité de Alcubierre. Guix y Cia, Lérida 2 de septiembre de 1936. 10 sacos de harina 4ª a 20 pesetas saco y 10 sacos de cabezuela a 8 pesetas saco.

Comité Antifascista de Alcubierre

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La información firmada por el Comité Antifascista de Alcubierre es diversa, de los vales por carne a los partes de trabajo. Jornales a obreros que realizaban trabajos, pagos a camaradas que realizaban viajes y por simiente.

  • Vale por 1/2 Kg de carne de oveja. Alcubierre 10 de octubre de 1936. El comité.
  • Parte del 8 de octubre de 1936 de jornales de obreros. Encargado Joaquín Rodilla.
  • Trabajo en casa de Alfredo Cajal. Pago doscientas cuarenta y cuatro pesetas. 5 jornales de siega a 11 horas 55, 17 jornales de siega a 17 horas 289, Total 344. A la de Alfredo 50 en la de Cajal 294. José Lasheras de Robres. Alcubierre 2 de diciembre de 1936.
  • Treinta y tres pesetas por 60 kg de trigo por simiente que le corresponde. José barrios. Alcubierre, 29 de noviembre de 1937.
  • Compañero Remigio: le liquidaras a Basiliano a razón de 34 jornales a 6 ptas a favor de él, que son los jornales que tiene el obrero Manuel Pérez que lo mandemos nosotros a trabajar para él. Alcubierre a 9 de enero de 1937.
  • Liquidación presentada por Francisco Casterad del viaje a Sariñena el 15 de enero de 1938. Concepto en efectivo de caja, gasto comida y gastos bebidas.

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Alcubierre 26 de septiembre de 1936

A Tarragona Industrial S.A.

Salud: En nuestro poder la suya del 23 corriente siendo conforme la entrega de 9.000 pesetas, hecha a nuestro camarada Sebastián Ariño y que abonamos en su cuenta.

Adjuntamos dos talones ferrocarril correspondientes a los últimos vagones de trigo que les teníamos vendido por mediación de Francisco Marimon de Reus y cuyo importe de 9859,85 pesetas, les cargaremos en cuenta, rogándoles si les es posible liquide a nuestro camarada Ariño el saldo que resta a nuestro favor.

Saludale                       

 El Comité

Consejo local de defensa de Alcubierre

Consejo defensaEl Consejo local de defensa de Alcubierre aparece en diversa documentación relacionada con el funcionamiento de la localidad. Así aparecen diferentes vales como “200 g de carne. Alcubierre, 7 de junio de 1937” o “150 g de carne. Alcubierre 20 de junio de 1937”. Notas de abono del Consejo Regional de Defensa de Aragón,  Economía y abastos como “15 sacos de trigo de 70 Kg 1.050 Kg. Caspe, 27 de enero de 1937” y “11 sacos de trigo conteniendo 770 Kg, descargados en nuestra fábrica n.º 1. Caspe, 24 de enero de 1937”. También aparecen facturas curiosas como Papelería y librería Francisco Casas: “3 kg de cuartillas, 75 cuadernillos de papel barba diferentes Rayados, 25 cuadernillos de papel barba Vilaseca, 5 lapiceros Paber, 3 portaplumas, 2 gomas 2 usos, 1 tintero y 2 plazas Baquelite, 1 tampón, 1 fechador, 1 sello consejo y 1 cinta de máquina. 18 de junio de 1937”.

El abastecimiento a las tropas operantes en el frente es un aspecto vital para para entender el importante papel que la localidad jugo en la guerra, así aparecen diferentes recibos de provisiones y avituallamiento para el frente.

  • He recibido del consejo local la cantidad de ciento treinta y cinco pesetas importe de tres cientos kilos de cebada vendida a las fuerzas que operan en este sector. Alcubierre a 8 de junio de 1937.
  • He recibido del consejo local la cantidad de ciento treinta y cinco pesetas importe de tres cientos kilos de cebada vendida a las fuerzas que operan en este sector. Alcubierre a 8 de junio de 1937.
  • He recibido del consejo local la cantidad de trescientas setenta y ocho pesetas importe de 840 kilos de cebada vendida a las fuerzas que operan en este sector. Alcubierre a 8 de junio de 1937.
  • He recibido del consejo local de defensa la cantidad de quinientas pesetas importe de diez cabezas de ganado vendidas a las fuerzas que operan en este sector. Alcubierre a 8 de junio de 1937.
  • He recibido del consejo local la cantidad de quinientas pesetas importe de diez cabezas de ganado vendidas a las fuerzas que operan en este sector. Alcubierre a 9 de junio de 1937.
  • Transacciones Municipales 73, Recibido de la colectividad la cantidad de trescientas y cinco pesetas por los derechos devengados en el arbitrio de sesenta y un cerdos. Alcubierre, 12 de junio de 1937.

Compañero Manuel. Le darás a ser posible cuatro sabanas al chico pues son para una de Leciñena que está enferma.

El Consejo.

Consejo Municipal de Alcubierre

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Con la creación del Consejo Regional de Defensa de Aragón, presidido por Joaquín Ascaso, entre el 6 de octubre de 1936 y el 11 de agosto de 1937, los Comités Revolucionarios pasan a constituirse como Consejos Municipales. Así se creó el Consejo Municipal de Alcubierre, del que existen diferentes documentos entre ellos varios vales de carne de cordero. Pero lo más significativo es una especie de cartilla de racionamiento: Cartilla Nº 76 familia (firma) sello Consejo Municipal de Alcubierre. 3er Turno (anotación a lápiz) A cargo del consejo de diariamente su ración a Felipe Suñen. Alcubierre a 21 de agosto de 1937. Un documento excepcional, que gracias a las anotaciones diarias nos permite hacernos una idea de la distribución de alimentos entre la población local.

  • Día 1-9-37: 100 gr de cordero a 0´55.
  • Día 2 -9-37: 100 gr de cordero.
  • Día 3-9-37: 100 gr cordero. Aceite 1´75, patatas 0´75, arroz 0´50, judías 0´80, azúcar 0´70, leche 2´75, pan 0´70 = 7´95.
  • Día 4 -9-37: 200 gr de cordero 1´10.
  • Día 27-9-37: 200 gr de oveja 1´00.
  • Día 28-9-37: Pastas 0´30, alcachofas 2´70, judías 0´45, garbanzos 0´70 y pan 0´70 = 4,85.
  • Día 29-9-37: 200 gr oveja 1´00.
  • Día 30-9-37: 200 gr de cordero a 1´10.
  • Día 1-10-37: ¼ aceites 0´55, garbanzos 0´70, azúcar 0´65, leche 1´80 = 3´70 pan 0´70 = 4´4.

Otro documento interesante es un salvoconducto (Hoja de ruta) al camión marca Ford matricula L32 P. de 25 H.P. con el chofer Teodoro Casterad que se dirige a Sariñena a buscar harina para esta localidad valedero para el regreso. Alcubierre a 28 de noviembre de 1937. El salvoconducto, un documento que permite la libertad de movimiento, consta con los sellos del Consejo Municipal de Alcubierre y de la 122 Brigada Mixta, Batallón Infantería 483.

  • Vale por un paquete de clavos de peso de cinco quilos. El Consejo Municipal. Alcubierre, 19 de agosto de 1937.

Consejo Municipal.jpgLa maquinaria del frente necesitaba de numerosos suministros, uno de los principales era el combustible. En el Archivo Provincial de Zaragoza aparecen recibos con pedidos de gasolina a nombre del Consejo municipal de Alcubierre. Además, entre los documentos se encuentra una nota que manifiesta la falta de crédito del Consejo municipal y que es sufragado por su presidente.

  • Como presidente del consejo municipal y por no haber fondos en el mismo debido a las actuales circunstancias acredito que la colectividad de esta localidad, viene pagándome durante nueve meses los jornales, que son desde el 1º de marzo de 1937 hasta el 31 de diciembre del mismo año, cobrando 6´50 por cada jornal y para que coste espedo en Alcubierre a 16 de febrero de 1938. Francisco Malo.
  • Pedido C.A.M.P.S.A. agencia de Barbastro. Consejo local de Alcubierre. Gasolina auto, 1.000 l. 12 de febrero de 1937.
  • Pedido C.A.M.P.S.A. agencia de Barbastro. Consejo local de Alcubierre. Gasolina auto, 1.300 l. 3 de abril de 1937.
  • Pedido C.A.M.P.S.A. agencia de Barbastro. Consejo municipal de Alcubierre. Gasolina auto, 1.000 l. 20 de abril de 1937.

Consejo de abastos de Alcubierre

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Los comités de abastos nacieron ante la necesidad de organizar la vida del pueblo, en palabras de Grossi “resolviendo las necesidades que se suscitan en todo movimiento”. En la documentación consultada en el Archivo Provincial de Zaragoza ha sido mínima, tanto su posible destrucción como el amplio complejo entramado organizativo de Alcubierre pueden explicar su pérdida o falta de documentos.

Existen resguardos de la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte, de transporte por vía ferrocarril desde Barcelona a la estación ferroviaria de Grañén. Como consignatario aparece la Cooperativa local. Abril de 1937.

Colectividad Libre de Alcubierre y Cooperativa Obrera de Alcubierre

Además, se crearon la Colectividad Libre de Alcubierre y la Cooperativa Obrera de Alcubierre, que, entre muchas funciones, emitieron billetes de 1 pesetas, 50 y 25 céntimos.  (Relación de billetes y vales emitidos en el Aragón Republicano 1936-1938).

Colectividad Libre de Alcubierre

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La Colectividad Libre de Alcubierre fue conjunta de los sindicatos Confederación Nacional del Trabajo “CNT” y Unión general de Trabajadores “UGT”. Fue una de las 275 colectividades que participó en el primer Congreso Extraordinario de Colectividades de Aragón, celebrado en Caspe los días 14 y 15 de febrero de 1937, donde la colectividad contó con 3 delegados (Pelai Pagès. El sueño igualitario entre los campesinos de Huesca 1936-1938). Entre los muchos documentos consultados aparecen hojas de partes de trabajos donde hacían constar el número del obrero, las horas trabajadas, el jornal (pesetas y céntimos), el trabajo efectuado y observaciones. Trabajos colectivos que se renumeraban y que redundaban en la colectividad. Excepcional es la aparición del Acta de la Asamblea de la Federación comarcal de colectividades agrícolas de Grañen celebrada en Grañén el día 7 de marzo de 1937.

  • Parte del 19 de julio “Trilla sacos …… 70”: nº 0 Silverio Español, nº 01 Nicolás Lacambra, nº 10 José Buisac y nº 9 Enfermo.

Otro documento da idea de la organización de la colectividad mediante asambleas, juntas y comisiones:

  • He recibido de la colectividad la cantidad de mil pesetas por acuerdos tomados en asamblea en julio, y cuyos acuerdos han de detallarse en junta administrativa y comisión fiscalizadora. Recibí Pilar Foncillas. Alcubierre, 14 noviembre 1937.

También aparecen notas de abono a la colectividad desde el Consejo Regional de Defensa de Aragón, Economía y abastos. Como el pedido de 6 cajas tomate en latas de 1 Kg, 2 sacos cebollas. Géneros servidos por n/ almacenes. Caspe, 15 de marzo de 1937. También factura de la Generalitat Catalunya, Comissaria de Lleida, Comisió Cerealista. Algunos ejemplos son:

  • 200 kg Patatas de comer. Lleida 14 de abril de 1937.
  • 100 kg Patatas de comer, 200 Kg arroz, 50 Kg café, 50 kg havallu, 12 sacos sal y 240 kg de azúcar. Lleida 24 de abril de 1937.
  • 50 kilos bacalao, 200 kg arroz, 100 kg Judías, 10 sacos de sal, 2 cascos sardinas (2752 unidades), 1 casco sardinas (727 unidades) y 50 Kg de garbanzos. Lleida 26 de mayo de 1937.

Colectividad Libre Alcubierre 2

Sello Colectividad Libre de Alcubierre.

Otros tipos de facturas dan cuenta del diverso material que se requería, tanto de ferretería, de material agrícola, mecánico… como abasto de vino, intercambio de trigo, comercio con otras colectividades como la de Graus, la solicitud de crédito al Banco de Aragón o la factura de luz del Control Obrero de la Ex-Electra de Tardienta (Agua, Gas y Electricidad. CNT-AIT Tardienta, 31 de marzo de 1937). En la dirección de la factura ubica a la colectividad de Alcubierre en la plaza de la República de Alcubierre. La relación e intercambio con otras colectividades se manifiesta con varios recibos, especialmente con la de Graus, pero también con la de Tardienta o Sariñena.

  • Abono a la colectividad de Alcubierre la cantidad de 25.000 pesetas, recibo del banco de Aragón. 29 de enero de 1937.
  • Recibo de la colectividad libre de Alcubierre al Regimiento de Infantería de Cataluña n.º 1. Comisario político. He recibido de la colectividad una cofra, una barriquer, un sillón y dos sogas y 100 sacos. Alcubierre 3 de febrero de 1937.
  • Hemos recibido de la colectividad de Alcubierre 6.000 Kg de trigo para intercambio más 86 envases que serán devueltos a la colectividad. Alcubierre, 2 de marzo de 1937.
  • Recibo: He recibido de la colectividad 80 sacos de 70Kg. El oficial de compras Francisco Alvira. Alcubierre, 13 de marzo de 1938.
  • Factura: Ferretería- Batería de cocina. E. Aguadé Granell. 1 berbiquí chichan, 1 llana, 1 maza, 5 barras 6-8-9-11-12, 3 barras 14-16-18, 1 ¿? Y 1 alicate.  Reus, 3 de abril de 1937.
  • Factura: Estatuto del vino y el alcohol. 4 bocoyes vino tinto 2335 litros, a 16 grados. Reus, 9 de abril de 1937.
  • Factura: Casa Pifarré. 200 varillas segadora, 75 arcas arpilleras, 172 kg. remaches aligazón, grampillones… Lérida 27 de abril de 1937.
  • Factura: Blas Vallverdú, Concesionario de la General Motors Peninsular S.A. 1 de aceite. Anotación: Sindicato CNT. Lérida, 22 de junio de 1937.
  • Liquidación presentada por Luis Nogues del viaje a Graus correspondiente al día 1 de agosto de 1937. Concepto en efectivo de caja, por 40 litros gasolina para el camión abastos más gastos de viaje.
  • Factura: Colectividad de Graus 12 cerdos 999 kg 29 de abril de 193?
  • Recibo de la Colectividad Agropecuaria de Sariñena a la Colectividad de Alcubierre. Se detallan los pies de olivas molidas en el molino de Sariñena, descontando 11 arrobas que se cobran de la mitad de lo molido. Por pago de la molienda de 62 pies a razón de 10 pts cada pie asciende a un total de 620 pts que se paga en aceite y en dinero.

Remigio Ord.. Pérez secretario accidental del consejo municipal de este pueblo

Certifico: Que según declaración presentada por la colectividad libre de este pueblo tiene en marcha en la actualidad los siguientes tractores: uno marca “Munktells” número 4542 de 22 H.P. de aceite pesad, consume siete litros horas. Otro “Internacional” número 98286 de 10/20 H.P. de gasolina consume seis litros hora. Tres “Fordson” números 704996, 613359 y 670836 de 20 H.P. consumo seis litros hora y todos trabajan nueve horas diarias.  

Y para que conste extiendo el presente certificado en asamblea a seis de octubre de mil novecientos treinta y siete.

Consejo Municipal de Alcubierre.

El presidente Francisco Malo.

 Sindicato de trabajadores de Alcubierre CNT-AIT

El sindicato CNT en Alcubierre contaba en 1936 con 42 campesinos afiliados (Juan Pablo calero. Vísperas a la revolución. El congreso de la CNT 1936).

  • Vale por 1 Kg de carne. Alcubierre 28 de septiembre de 1936. El comité.
  • Vale por 200 gr de carne Alcubierre 3 de septiembre de 1936. El comité.
  • Vale por 400 gr de carne Alcubierre 23 de septiembre de 1936. El comité.

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 FEDERACIÓN COMARCAL DE COLECTIVIDADES AGRÍCOLAS DE GRAÑÉN

Acta de la Asamblea celebrada en Grañén el día 7 de marzo de 1937, para tratar de la re-organización de la Comarcal:

Da comienzo la sesión a las tres de la tarde, leyéndose las credenciales por la comisión revisora. Asisten a la Asamblea dieciséis delegaciones, que son: Grañén, Lalueza, Poleñino, Alcubierre, Barbués, Cuarte, Senés, Callen, Lanaja, Albero Bajo, Tabernas, Capdesaso, Vicién, Fraella y Piracés.

      Varios pueblos de los que tienen que formar parte de la Comarcal y no asistieron, manifiestan por carta que no han podido delegar por las dificultades propias del momento.

      Pasándose al segundo punto del orden del día, se procede al nombramiento de la mesa de discusión, recayendo los cargos de: Presidente, delegado de la Federación de Colectividades; Secretario de actas, PIRACES; Secretario de palabras, POLENINO.

      Acto seguido, la mesa en función, pone a discusión de la Asamblea el tercer punto, que dice: INFORME DE LA COMARCAL.

     Informa el compañero de la delegación de GRAÑEN, siendo aprobada la información.

     Se pasa al cuarto punto, que dice: ¿DEBE CONSTITUIRSE LA COMARCAL DE COLEC-TIVIDADES Y DONDE DEBE RESIDIR?

      Las delegaciones se manifiestan en sentido mayoritario por Grañén, y minoritario por Poleñino. Al entablarse un ligero debate sobre si debía estar en Sariñena, la delegación de LANAJA expone las dificultades de ello, manifestando la gran cantidad de pueblos que asumiría, y se manifiesta en el sentido de que sean dos las comarcales: la de Sariñena y la de Grañén. Lo cual queda aprobado por todas las delegaciones.

     Quinto punto, que dice: SI SE PROCEDE AL NOMBRAMIENTO DE LOS COMPAÑEROS DE LA COMARCAL.

      Después de manifestar las delegaciones que sí, la mesa pregunta de cuántos miembros se ha de componer. Se acuerda que sean cinco. Los cargos recaen sobre: Hilarlo Villacampa, de PIRACES, Mariano San Agustín, de GRANEN; Francisco Zamora, de POLEÑINO; Pascual Mercadé, de AL-BERO ALTO; Emilio Pascual, de Lalueza, acordándose también que se relacione para asuntos de organización el compañero Torralba, de SANGARREN.

      Sexto punto del orden del día: ASUNTOS GENERALES.

      La delegación de GRAÑEN, exponiendo las dificultades que encontrarán los compañeros que representan a la Comarcal, dice: que el mismo Consejo Local de donde residan puede proporcionárselo, previo intercambio. Se refiere a aquello que no pudieran encontrar en los almacenes comarcales.

     Se manifiesta también que los gastos y organización del transporte sea estudiado con detenimiento y de acuerdo con las colectividades.

     De las dos manifestaciones se toma en consideración la primera, acordándose para la segunda que lo estudien los que forman la Federación Comarcal e informen.

    Pide la palabra LALUEZA para exponer que los componentes de esta Comarcal se desplacen a Sariñena, para efectuar, previa propaganda, la constitución de la respectiva Comarcal.          

    Queda aprobada la proposición de esta delegación.

     GRANEN pide la palabra y expone que debe mandarse una protesta a los departamentos de Economía y Abastos del Consejo de Defensa de Aragón, haciendo alusión también a Orden Público, por la indebida forma de actuación para la economía regional.

     Se adhieren varias delegaciones y se toma en consideración.

     Pregunta el presidente de Mesa si hay algunas manifestaciones más que exponer, y no habiendo ninguna, después de una peroración en la que expone la ardua labor que debe realizar la Comarcal, levanta la sesión a las seis de la tarde.

Cooperativa Obrera de Alcubierre

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La Cooperativa Obrera de Alcubierre respondió a la tradición organizativa de trabajadores, de intercambio, adquisición y distribución. Durante la guerra estuvieron en convivencia con las colectividades, propulsadas por los sindicatos CNT y UGT. La cooperativa mantuvo relación con el Consejo Regional de Defensa de Aragón, el Consell General de Proveíments de la Generalitat de Cataluña, el Comité Comarcal de Abastos de Barbastro y la Colectividad de Graus, entre otras organizaciones. Debajo de la cooperativa hubo una sedería.

  • Recibo: Sobrante del día 6 para el 7, 5 cordero, 16 cordero, 17 oveja, 1, 6 cordero, hígado 1.300 gr y 700 gr y 1,4 espalda de cordero. 7 septiembre de 1937.
  • Anotaciones sobre cuartales de olivas, de gallinas y pollos y gr. de oveja (10 de septiembre de 1937).

* Cuartal: Medida de capacidad para áridos, cuarta parte de la fanega de Aragón, que equivale a cinco litros y seis decilitros.

  • Factura de material a la fábrica de Alpargatas, Ramón Soler Curriu. 1 de abril de 1937.
  • Factura de 100 kg de café extra 28´75 = 875

“Manuel Ardid Fuentes como miembro de los comités formados en esta época, así como de la Cooperativa que en esta villa funcionó. A la liberación de esta localidad marchó a Cataluña y desde allí a Francia.”

 (Alcubierre 12 de marzo de 1957. El Comandante Jefe del Puesto. Firma ilegible).

Alberto Lasheras Taira.

 Cooperativa Antifascista de Alcubierre

  • Vale por 1 kg carne para P. Casterat para viaje de molino Sariñena. Alcubierre, 7 de enero de 1938.
  • Vale por 1´500 cordero para viaje camión Sariñena para olivas. Alcubierre, 21 de enero de 1938.

Otra documentación

Documentos curiosos que han aparecido:

  • 7ª Brigada Mixta Compañía de Deposito Calle Montesa número 23 Madrid. Ver por aquí y que allí protestábamos pues hay que salir de casa para saber bien las cosas
  • Factura de 4 docenas de cepillos de un comercio de Lérida, 31 de marzo de 1937.
  • Pedido de 3 docenas de boinas Bilbaina 11 ½ pulgadas azul. Jorba hermanos de Tarrasa para Alcubierre.

Alcubierre, pueblo del frente

En la localidad monegrina se instaló el Hospital de sangre y cuartel en casa Ruata, fue sede de la columna Carlos Marx y cárcel; aunque otros sitios también fueron habilitados como cárceles, señala Alberto Lasheras. La sede de mando del POUM se instaló en casa Cajal (Casa Biescas); la intendencia en casa Ferrando; la cooperativa en casa Calvo “Donde se racionaba el vino y la comida”; la cocina en casa Gabarre y la lavandería “Centro de acondicionamiento y remiendo de las ropas de los milicianos» en casa de Antonio Ramón (antigua casa Bazán). En la lavandería “Las mozas del pueblo despiojaban, lavaban y remendaban la ropa de los milicianos”, Manuel Benito Moliner, Orwell en el Alto Aragón. La cocina instalada en casa Gabarre respondió a una cocina colectivizada para todos los milicianos y milicianas repartidos por las casas de Alcubierre, la comida se iba repartiendo por aquellas casas. Todas las tierras, utensilios y medios pasaron a la colectivización y fue normal ir de vecinal, principalmente subir a cavar trinchera. Las herramientas las ponía el pueblo.

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Ayuntamiento de Alcubierre. Fotografía: Alberto Lasheras.

Para Alberto Lasheras resulta curioso que casa Ramón, que tuvo una misión concreta durante la colectivización como lavandería y taller de reparación de ropas y uniformes de las tropas, tuviese rótulos de legumbres en habitaciones de la planta principal: “La casa era muy grande y posiblemente más adelante se reutilizó para guardar y repartir desde allí este tipo de alimentos. Recuerdo ver escrito en las paredes: garbanzos, lentejas, judías…, con una pintura rojiza del tono del óxido de hierro”.

Por necesidad de guerra y vista la extensión del terreno que teníamos que cubrir las unidades del POUM, se organizó un Hospital Central en Alcubierre, a cuyo frente, y nombrado por mí mismo, se destinó a un elemento rumano que él mismo quiso decirse el Dr. Mina.

Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial.

El hospital de Alcubierre fue obra del POUM: «Un hospital de segunda línea, en Alcubierre, provincia de Huesca, a cuyo frente está el capitán médico Irañeta y las funciones de su mando las realizan tres enfermeros.» Cómo funcionan nuestros servicios sanitarios. Organización, técnica y humanitarismo de nuestra columna sanitaria. La Batalla: Número 27 _ 02/09/1936.

«El doctor Mina, durante largo tiempo ha residido en Francia y Bélgica. Es un consumado cirujano, especializado en heridas de la cabeza y de los miembros. En aquellos países ha puesto en práctica sus estudios sobre accidentes de trabajo y reside solamente tres meses en Barcelona, donde ha publicado en «Nueva Era», la revista del POUM., y en su número del pasado Julio, un excelente estudio titulado: «Hacia una Medicina del Trabajo».»

Organización, técnica y humanitarismo de nuestra columna sanitaria.
La Batalla: Número 27 _ 02/09/1936.

Grossi negó la condición del doctor Mina que ejerció en el Hospital de sangre de Alcubierre. Grossi lo consideró un impostor que no sabía nada de medicina ni cirugía: “Se había creído dueño y señor de aquel hospital”. Grossi narra las carnicerías del supuesto Dr. Mina, hasta que médicos de Gerona solicitaron el traslado a Alcubierre, haciéndose cargo del mismo y provocando la marcha de Mina.

Un expediente en el Arxiu Nacional de Catalunya recoge el «Hospital de evacuación primaria de Alcubierre» citando como personal del mismo a Francisco Irañeta Urriza como director capitán médico, a Emilio Bordes Grau como practicante, Francisco Borjas Buil enfermero y Vidal Cebrián Simón enfermero chofer. Igualmente señala el personal de ambulancia: Chofer Mariano Costa, ayudante José Eugenio y camilleros Roberto Rodenas y José Viescas. ANC1-1-T-11488. La información responde a una comunicación del Hospital de Alcubierre al Director del Comité Central de Sanidad, solicitando las tarjetas de nombramiento del personal que facilitaba dicho comité, Alcubierre a 7 de septiembre de 1936. (Arxiu Nacional de Catalunya. ANC1-1-T-11488).

El Diario Oficial del Ministerio de la Guerra, del 22 de enero de 1937, publicó el destino de personal médico a diferentes destinos, entre ellos los practicantes militares provisionales para Alcubierre:

D. Joaquín Villanueva, 13 septiembre 1936, Alcubierre.
D. Carlos de la Calle García, 9 septiembre 1936, Alcubierre.
D. Pedro Moles limeño, 10 octubre 1936, Alcubierre.
D. Francisco Codína Barrera, 29 octubre 1936, Alcubierre.
D. Francisco Ruiz Navarro, 23 septiembre 1936, Alcubierre.

El retablo de la iglesia fue quemado durante la guerra por milicias republicanas, una obra del siglo XVIII, ejecutada en madera de pino y recreado exactamente gracias a una fotografía que se conservó del antiguo retablo. Para Alberto Lasheras las fotografías antiguas que se tienen no muestran la totalidad del retablo y para su recreación se hizo un estudio de los retablos de esta época y un trabajo comparativo. Además, Alberto Lasheras señala que el incendio del retablo mayor, de los retablos menores, de los bancos y de telas y maderas, provocó la caída del techo, de las bóvedas de crucería,  y la humareda provocada se veía desde todo el pueblo. Un proyecto de 1942 reparó esos daños, siendo el albañil encargado de las obras Leoncio Bielsa Lasheras.

También las casas ricas fueron saqueadas. Alberto Lasheras explica que en casa de Ruata, el día 26 de julio de 1936, destrozaron la capilla que hay a la izquierda de la entrada principal, en el patio. Agustín Ruata en el expediente de la Causa de Huesca, pone que “Se destrozó un oratorio gótico con un retablo que presidía su capilla cuyo valor no se atreve a tasar, junto al resto de imágenes de carácter religioso que había, y todo el mobiliario de la casa que quedó completamente desmantelada”. Años más tarde, en 1952 su esposa Ascensión Rufas promovió y costeó la construcción del monumento al Sagrado Corazón de Jesús, cuya imagen tiene una connotación de carácter expiatorio.

En el altillo del Ayuntamiento, uno de los puntos más altos del casco urbano, había un puesto de “Alerta la aviación que pasa”. Hay un grafiti que pone:

Primitivo Novales día 19-12-38

Guardia de Aviación. De Zaragoza puesto de Alcubierre Prov. Hu.

Debajo de éste hay otro con distinta letra y de mayor tamaño: “Alerta La Aviación que pasa”.

Hay una zona con bastantes grafitis en los que dejaron sus nombres, algunas fechas y dibujos. Hay varios aviones, un tren, caras y algún animal, también algún uniformado. Algunos de estos dibujos tienen cierta calidad y estilo.

Alberto Lasheras Taira.

Por el monte de Alcubierre muchas casetas cercanas al frente fueron usadas como polvorines y para guardar materiales y provisiones. Sobre todo, guardaban bombas de mano. En la paridera de Cirilo, por la balsa Pina y cerca de la paridera de los catalanes, había un grafiti de lápiz de un miliciano de Guíxols, en noviembre de 1937, tuvo que pasar la noche y pertenecía a motorizada de Durruti. También por la balsa de la Ontina había un puesto avanzado republicano, quizá de brigada y curiosamente de cemento. El puesto consistía en un banco circular de cemento excavado en la tierra, con la fecha de “junio 1937” con una mesa circular en el centro; mesa que lamentablemente fue sustraída ilegalmente.

Por la paridera de Ruata había una alambrada que cruzaba toda la filada, por Val de Lumbierre, y al lado se instaló un hospital de campaña: “Tuvo que ser un hospital de sangre, para cuidados inmediatos” apuntan Escartín y Lasheras. En el diario de La Vanguardia, del domingo 31 de octubre de 1937, se hace eco de tiroteos por la «Paridera Hospital». La noticia aparece recogida desde Sariñena, donde se ubicaban e informaban distintos corresponsales. La noticia hace referencia a los combates «en la montaña» lo que nos puede llevar a situarnos en la sierra de Alcubierre, recogiendo además el testimonio de la existencia de la «Paridera Hospital». 

En Sariñena, se han registrado duelos de artillería

Duelos de artillería en la montaña. Nuestras baterías han disparado sobre unos movimientos de tropas que pasaban por Paridera Hospital y han conseguido disolverlas.

Los cañones facciosos han dirigido su actividad contra las posiciones leales de la Loma de Enmedio, sin que se registrara ninguna baja ni desperfecto.

Por el llano de la ribera del Ebro el terreno sigue inundado, lo que imposibilita toda clase de obras.

A pesar de los continuos enfrentamientos, el frente fue estable y con largos periodos de tregua. Orewell la llegó a llamar “la guerra en punto muerto”.

Entre Alcubierre y Robres se instaló en un tollo sobresaliente una batería del 10 y medio para la defensa republicana. Orwell narra que toda la artillería asignada al sector, Orwell estuvo en el frente de Alcubierre durante los meses de enero y febrero de 1937, “consistía en cuatro morteros de trinchera con quince cargas cada uno”. Armamento muy valioso que, según Orwell, lo guardaban en el mismo Alcubierre.

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En el cementerio de Alcubierre existe una segunda fosa común que recoge los restos de varios milicianos que en el verano de 1937 fallecieron en combates en el frente: “Aquí reposan Melchor Celiméndiz López y sus camaradas caídos el 24 de junio de 1937” (SIPCA).

RECITAL DE ARIAS DE OPERA EN LA PLAZA DE ALCUBIERRE.

En 1937 se produjo un hecho sorprendente: unas trescientas personas asistieron en la plaza, frente al ayuntamiento a un recital a cargo de un tenor acompañado al piano por un músico. El público rodeó al cantante con un silencio extraño y rompió al final con una ovación clamorosa. No conocemos la identidad del pianista.

Sobre la identidad del tenor, en un principio creíamos que fue Pedro Terol (Orihuela 1909-Madrid 2003). Hay coincidencias en cuanto a la edad y el repertorio, pero su biografía no lo acerca hasta este territorio.

Bonifacio Fernández Aldana, escritor, periodista y corresponsal de guerra en Aragón, escribió sobre personajes y episodios de la contienda en Alcubierre, Lanaja, Siétamo… En una de sus crónicas “Opera en un pueblo aragonés”, describe el hecho de un miliciano que baja de la sierra a Alcubierre, interpretó unas arias y entre ellas cantó con “depurado gusto” el “Adiós a la vida” de la ópera Tosca, de Puccini, con el mismo entusiasmo que si lo hiciese en la Scala de Milán o en la Ópera de París”. Continúa diciendo “Es un famoso artista que hoy se siente satisfecho de ser un simple soldado. La obra de Puccini oída en este pueblecito aragonés, tiene otra emoción que en los teatros de damas enjoyadas”.

Fernández Aldana no da el nombre de ese cantante, pero podría tratarse de Carlos Lizondo (Segorbe 1913-Zaragoza 1940), el tenor de quien habla Ramón Rufat en su libro “En las prisiones de España”, (Editorial Cajica, Puebla. Méjico, 1966), un duro relato autobiográfico sobre los veinte años que pasó en las cárceles franquistas, de 1938 a 1958. Al salir de la cárcel marchó exiliado a París.

Ramón Rufat Llop (Maella 1916 – Vilanova i la Geltrú 1993), fue un destacado miembro de los servicios secretos de la República (SIEP). Condenado a muerte, pasó veinte años preso, se   exilió y se dedicó a escribir, regresando a España en 1976. Coincidió con Carlos Lizondo en la cárcel de Torrero, en Zaragoza donde estuvo preso desde noviembre de 1939 a mayo de 1942. En este periodo se fusilaron en Torrero 878 presos republicanos.

En una de esas sacas, la del 5 de agosto de 1940, fue fusilado Carlos Lizondo. Ramón Rufat ya no estaba en Torrero, pero siguiendo el relato del capellán Jesús Llera, nos escribe en su libro: “Entre las víctimas inocentes de este día había un hombre Carlos Lizondo, que ha quedado como legendario en aquella etapa de represión. Tenía 27 años, era tenor profesional y antes de la guerra había cantado “La Dolorosa” en el teatro Argensola, con una compañía valenciana, pues era nacido en Segorbe.

En la prisión formaba parte del orfeón, y condenado a muerte y todo, cantaba de solista. Era el orfeón la única expresión artística y cultural de las prisiones en estos años, y estaba permitido y hasta mimado por el régimen por el hecho de actuar durante las misas obligatorias de los domingos y días festivos (…).

Al comenzar la misa, pidió permiso para cantar y dedicó, al único compañero que se había confesado, la plegaria de Álvarez: “A vos señora, la Santa Virgen…” Los otros doce de la saca, miraban al “penitente” con desprecio. Lizondo le obsequió con una canción.

Arrancaron los camiones con víctimas y piquetes, y la voz de Lizondo se hizo oír dominante y sublime en la carretera hasta el cementerio. Eran las cinco de la mañana con un alba risueña y llena de esplendor. A petición de los acompañantes iba cantando “La Dolorosa”. Las ventanas de la prisión se llenaron de sonoridad y nuestros cuerpos se pusieron en carne de gallina. Lizondo cantaba como nunca lo había hecho y se despedía de la vida dejando la vida en su voz. Aquellas frases “La silueta del madero…”, “el hijo agonizante…”, cobraban en el ambiente un valor extraño de realidad y de tragedia. El “Camina, camina llorosa…” lo cantaba él mientras el camión doblaba la esquina de las tapias del cementerio.

Delante del piquete pidió que le dejaran cantar el “Adios a la vida”. Adelantó el pecho, inspiró fuerte mirando al cielo que se despedía de las estrellas al paso del alba y cantó…Ni en sueños lo habría hecho mejor. Lo vivía todo, hasta el lamento trágico del final cuando reconoce que no había amado “mai tanto la vita”. El piquete debió de quedar estupefacto y amilanado, porque dijo luego que iba a cantar “Morucha divina” en recuerdo de su mujer, y que dispararan mientras tanto, y se lo concedieron.

Disparó el piquete y la voz quedó eclipsada por la descarga. Estaba en el momento de “Decirte te quiero”. En el “Decirte” se cortó. Pero al instante, como tras la pausa de una semifusa, resonó en el aire, potente, triunfal: “¡Te quiero!”…Lizondo había quedado en pie y seguía cantando. Un guardia del piquete, frente a él, se había desmayado. Una nueva descarga rápida lo tumbó al suelo, donde balbuceaba entre la sangre y el barro, queriendo y sin poder: “ di…vi…na…cla…vel…”

Y el tiro de gracia lo dejó con esta flor en los labios”.

“Aún queda un testigo de aquel tremendo fusilamiento. Tiene cien años. Y suscribe este relato punto por punto.” José Luis Melero en “Los libros de la Guerra”.

Alberto Lasheras Taira.

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Pinturas en el granero de la guerra civil, Casa Ruata de Alcubierre. Fotografías Tomas Mora Ruata.

Disolución de las milicias del POUM

Las milicias comienzan a tener serias diferencias con el gobierno republicano con la entrada en vigor del decreto de militarización de las milicias el 20 de octubre de 1936. Agustín Guillamón en su trabajo “Documentación histórica del trosquismo español, 1936-1948” relata el conflicto de la columna internacional BL (Bolchevique Leninista), que tras cinco semanas en el frente de Aragón disfrutó de ochos días de permiso en Barcelona. A su vuelta al frente de Huesca, fueron desviados a la sierra de Alcubierre tras la caída de Leciñena, donde el decreto los llevó a pedir explicaciones al “Comité militar de Alcubierre”, al final la columna rehusó tomar posiciones y solicitó su relevo.

En febrero de 1937, las milicias del POUM fueron disueltas, mucho antes de la disolución del Consejo de Aragón, el 18 de agosto de 1937. Las milicias del POUM pasaron a convertirse en la 29 división republicana en abril de 1937, aunque fue disuelta y nuevamente fundada a comienzos de 1938. La zona es ocupada por la columna Carlos Marx, la 27, con Cuartel General en Tardienta. La columna Carlos Marx, inicialmente columna Trueba-Del Barrio, salió de Barcelona el 25 de julio hacia el frente de Aragón, estableciéndose principalmente en el sector de Huesca.

En la documentación del archivo Provincial de Zaragoza aparece un vale de provisiones para la División Carlos Marx: Regimiento de infantería de Cataluña n.º 1. Vale por: 32 litros de vino, 2 kg de carne, 35 sacos, 500 kg de cebada, 8 litros de lejía, 20 kg de cal, 1 saco de serrín, 8 escobas, 20 botellas de lejía, 8 sacos vacíos, 50 kg de cebada, 50 kg de cebada y 2 sacos de cebada. Alcubierre del 10 al 24 de febrero de 1937. El comisario de guerra Miguel Alcubierre, Regimiento Infantería de Cataluña n.º 1, Comisario político. Otro documento relacionado con la columna es una factura de los litros de leche “Que he entregado al Regimiento de Infantería nº1 de la división Carlos Marx. Número de litros doscientos ochenta y dos, valor de dichos litros ciento cuarenta y una pesetas. El interesado Antonio Gavín. El comisario de guerra Miguel Alcubierre, Regimiento Infantería de Cataluña n.º 1, Comisario político. Alcubierre, 13 de marzo de 1937”.

 El comisario de guerra Miguel Alcubierre (Tardienta, 1905-México, 1972). Alcubierre, aragonesista de fructífera trayectoria emigrado a Barcelona, pertenecía en el momento de la sublevación a UGT, tras haber abandonado su militancia ácrata dos años antes coincidiendo con la expulsión del mismo sindicato de su amigo y correligionario José del Barrio. Del Barrio, secretario general ugetista en 1936 y jefe de la columna de voluntarios a la que dio nombre, determinó la ubicación de su cuartel en Tardienta a instancias de Miguel, de acuerdo con el relato de Antonio Peiró en “Miguel Alcubierre. Testimonio de la emigración y el exilio”.

Hasta el nombramiento de Alcubierre como director general de Servicios Públicos de la Generalitat de Barcelona y después director general del Transporte, intervino en distintos episodios bélicos desarrollados en los Monegros, alternando la actividad militar con la impartición de conferencias y las tareas ideológicas inherentes a su comisariado. El penoso exilio –sus padres fueron integrados en el convoy de los 927- le llevó junto a su mujer y sus cinco hijos por Santo Domingo y México, donde murió alejado de la política, aunque sin abandonar su carné de UGT.

Territorio de las memorias. Cazabaret.

Víctor Pardo Lancina.

La disolución de la milicia del POUM quedó reflejada en la obra de Orwell “Homenaje a Cataluña”, adquiriendo transcendencia con su representación cinematográfica en “Tierra y Libertad” del cineasta británico Ken Loach.

 “División Carlos Marx: En Alcubierre, anoche, a las veintitrés horas, atacó el enemigo nuestras posiciones de este sector, siendo rechazado valientemente por nuestras fuerzas”. 

1 de marzo 1937, ABC Edición Madrid.

Sector Norte. El enemigo hizo fuego de ametralladora contra nuestras avanzadillas de la sierra de Alcubierre. Las nuestras contestaron adecuadamente. En el resto de los frentes, sin novedad. Febus

23 de febrero 1937, ABC Edición Madrid.

Fallecimiento de un aviador catalán

Después de larga agonía ha fallecido el aviador y redactor de “La Publicitat” Mariano Follé. Hace tres meses, cuando con otros tres compañeros iba en un avión de bombardeo por el frente de Aragón, cerca de Alcubierre, el aparato fue abatido por uno faccioso. Los compañeros murieron y Follé resultó gravemente herido. Cuando parecía que su cura era segura por su juventud, ha sobrevenido la muerte, ocurrida pocos días después del entierro de su padre político el director de “La Publicitat” Carlos Capdevila. Febus.

23 de febrero 1937, ABC Edición Madrid.

Bombardeos sobre Alcubierre

El enemigo ha presionado con alguna intensidad sobre el sector de Alcubierre. Durante dos horas bombardeó esta localidad utilizando piezas del diez y quince y medio. No ha habido ni un solo herido en las filas republicanas. Febus.

19 de junio 1937, ABC Edición Madrid.

Hubo dos bombardeos especialmente duros en Alcubierre, un primero fue para San Juan, del 23 al 24 de junio de 1937, en el que fallecieron unos 14 milicianos que estaban haciendo formación en la plaza del ayuntamiento. Para Manuel Benito “Los milicianos estaban haciendo la instrucción en la plaza y murieron entre 25 y 30. A un hombre le cayó la casa encima resultando indemne. Muchos marcharon a vivir al monte en busca de mayor seguridad”. De casa Calvo salió despedida una pila de lavar del pozo, narran Escartín y Lasheras. El segundo bombardeo fue el 10 de diciembre de 1937. “Hace unos años una excavadora, abriendo una zanja, descubrió una bomba de aviación alemana, de doble espoleta eléctrica” recuerda Antonio Escartín. En la edición de Madrid del ABC del 12 de diciembre 1937 aparece la siguiente reseña: “Esta mañana han volado sobre el frente doce aviones facciosos, que han arrojado varias bombas sobre Alcubierre y Lanaja. Después tomaron rumbo a Lérida, pero no llegaron a entrar en esta ciudad”.

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Imagen del bombardeo de Alcubierre, 24 de junio de 1937.

El testimonio de Avelí Artís Gener, conocido como Tisner, resulta sumamente interesante. Avelí fue un periodista, escritor, caricaturista, escenógrafo, … catalán que luchó en el frente de Aragón y que recogió, en su obra “556 Brigada Mixta”, el bombardeo sobre Alcubierre:

“Recuerdo un día de San Juan. Estábamos en el ayuntamiento de Alcubierre, en una reunión del partido. Vilanova presidía y nos había puesto al corriente de las últimas consignas. Como nuestro partido era infalible, le escuchábamos en silencio.

Nos interrumpió el sonido de la agrietada campana de la iglesia. Sus toques eran persistentes e interminables, de rebato, indicaban alarma. El ronquido de motores de aviación apagó el sonido de la campana, y los silbidos y las explosiones de las bombas parecían simultáneos. Unos se tumbaron en el suelo de la casa con una ramilla entre los dientes. Alguien, en algún momento, había explicado la utilidad de aquella ramilla, pero por entonces, para nosotros, era más bien una práctica supersticiosa, ignorantes de que, si te quedabas enterrado bajo los escombros, tenías más posibilidades de sobrevivir si algo te mantenía la boca entreabierta. Otros nos apretamos contra los muros, a pie firme. Las formidables explosiones nos ensordecían. Y, de súbito, una más fuerte y la casa se llenó de humo y polvo y de la fuerte pestilencia a trilita quemada. Fue como si, de pronto, alguna poderosa fuerza nos hubiese aplastado contra las paredes. Quedamos con el pecho oprimido y durante unos minutos estuvimos sin ver nada, con una presión en los oídos que parecía que tuviésemos la cabeza puesta dentro de una prensa de copiar cartas. Después, al desvanecerse la humareda, comenzamos a comprender lo que había pasado. Los cascotes nos tenían atrapados hasta las rodillas, y una viga nos apretaba contra lo que quedaba de pared. ¿Dónde estaban los demás? Entre ladrillos, tejas y maderos sobresalían brazos y piernas. Nos desembarazamos como pudimos y comenzamos a remover los despojos. ¡Qué espectáculo! Nos llenaba de escalofríos.

No sé cuántas horas empleamos en desenterrar muertos y heridos. A los heridos se los llevaban en camiones, que corrían como posesos. De Bori recogimos un trozo de la piel del cráneo pegada a la pared. Lo separamos con una horquilla y lo identificamos porque Bori era el único pelirrojo que había entre nosotros. Llenamos toda una paridera con las camillas de los muertos y después acudimos a las otras casas derrumbadas. ¡Pobre Alcubierre, aquel día de san Juan! Una de las bombas cayó en la balsa del pueblo y encontramos ranas adheridas a la pared del campanario. Era imposible saber el número de casas que se habían hundido.

El resto del día lo pasamos como atolondrado; vagábamos por las calles como fantasmas de nosotros mismos. No sé cómo explicar nuestro estado de ánimo después del bombardeo. Ni ahora mismo encuentro fuerzas para definirlo. Recuerdo la angustia, un permanente estado de entumecimiento de piernas, una especie de alegría indefinible por habernos salvado del desastre, pero también una especie de sentimiento de culpa y un vago deseo de haber estado entre las víctimas. Nos dolíamos de los muertos, pero al mismo tiempo hubiéramos querido yacer con ellos en la paridera. Muntaner, Cendrá, Solá y yo les fuimos a ver al anochecer.

No porque nos agradase la sangre, sino porque les queríamos decir adiós. Y los cuatro permanecimos un rato larguísimo en silencio, enmudecidos por el llanto.

No dormimos en toda la noche. Al día siguiente, ya habían cavado una interminable zanja en el cementerio, parecida a una trinchera. El cielo gris hacía juego con la ceremonia y con el estado de ánimo. El crepúsculo vio cómo colocábamos a nuestros compañeros en la zanja, encajados en hilera unos a otros, con las piernas abiertas para ganar espacio. Genachte, el comisario belga del regimiento, echó las primeras paletadas de tierra.”

Según algunos testimonios que hemos recogido, trasladaron los cadáveres al cementerio en una especie de carretones, escena que fue contemplada por unos, entonces chiquillos, que acompañaron el cortejo hasta la entrada del cementerio y se pudieron fijar en el estado en el que quedaron aquellos cuerpos. Esta fosa permaneció durante muchos años sin que dispusiera de una clara identificación. Más tarde, con la llegada de la democracia se colocó una pequeña placa de mármol blanco sobre la tierra, en la que puede leerse: “Aquí reposan Melchor Celeméndiz López y sus camaradas, muertos el 24 de junio de 1937.”

Avelí Artís Gener. 556 Brigada Mixta, Editorial AVANCE.

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Refugio de Alcubierre.

Los refugios de Alcubierre fueron principalmente los refugios antiaéreos debajo de la virgen del Remedio, explican Escartín y Lasheras. Los refugios fueron construidos por el comité y no estaban comunicados entre sí. Dos entradas juntas y otra al otro lado, cada entrada se dividía en dos partes, una bifurcación que en palabras de Alberto Lasheras “Lo más cerca posible de la entrada se hacía una bifurcación para atenuar la fuerza de la onda expansiva en las dos galerías”. Los refugios estaban cerca de la iglesia, por la berbecana, el muro que rodea a la iglesia y que sujeta y da consistencia al terreno, por donde cuentan que vieron a Durruti haciendo fotografías Durruti haciendo fotografías. También estaban Las Bodeguetas, refugios cerca del cementerio, algo lejos, corrían y casi no les daba tiempo a llegar. Por último, estaban las cuevas de san Antonio, Alberto Lasheras cuenta que “Era otro refugio que está a la entrada del Rincón de San Antonio, una calle en forma de L con una única entrada, que da a la berbecana, frente a la entrada de la iglesia. Actualmente está tapado”. Cuando se acercaba la aviación tocaba la campana Eugenio el de Torralbeta, se tocaba a Rebato. Los aviones, provenientes de Zaragoza, pasaron primero para bombardear a la vuelta y así escapar más rápido. Manuel Benito también recogió los refugios de Alcubierre: “Los paisanos se escondieron en el refugio que había bajo la ermita del Remedio, construido por el Comité, un intricado pasadizo con tres bocas de entrada, que quedó clausurado hace unos años bajo el cemento. Hubo otros más pequeños en las eras y en otras calles como el que estaba frente a la de san Antonio”.

LAS CUEVAS EXCAVADAS COMO REFUGIOS ANTIAÉREOS.

Se encuentran en varios puntos, principalmente bajo la ermita de la Virgen del Remedio. De las tres entradas que había, solamente una permanece abierta, con acceso protegido por una puerta a modo de reja. Dos que había hacia la derecha actualmente están tapadas. De críos, los domingos entrábamos con velas por el interior, jugando a exploradores. Prácticamente a la entrada de la cueva hay una bifurcación con dos túneles, cuyo objeto es disminuir la intensidad de la onda expansiva reduciéndola a la mitad en cada uno de ellos, para que tuviese menor efecto en los que ocupaban el refugio en el momento del bombardeo.

Otra de esas entradas estaba frente al Rincón de San Antonio, una calle cerrada en forma de L, que sale frente a la berbecana de la iglesia.

Parece que hubo un intento de comunicar uno de los refugios bajo la ermita con otro que se empezó a abrir en la Calle Palacio, no se concluyó y posteriormente se utilizó como carbonera para la fragua del taller de Lorenzo Lasheras y para guardar las virutas de la parte de taller que era carpintería. Cuando no había neveras allí se guardaba la fruta junto a otros alimentos perecederos y el mejor botijo de agua fresca del pueblo, según comentaban quienes acudían al taller.

También en alguna era cercana al pueblo había pequeñas cuevas o cuevetas (como la era de Teodoro) que podían utilizarse como refugio. Otro ejemplo podría ser la zona de Las Bodeguetas, que tiene pequeñas cuevas, con una somera construcción delante y que también se utilizaron ocasionalmente como viviendas.

Fue precisamente en este lugar donde el 25-3-38, en el momento de la retirada de los milicianos, fueron detenidos Ramiro Lacoma Peña y Mariano Suñen Gavin, llevados al matadero municipal junto a Manuel Bailo Giménez donde fueron brutalmente asesinados (folios 12, 13 y 14 de Declaración del Testigo de la Causa General 314).

Alberto Lasheras Taira

En el matadero de la localidad fueron encontrados los cadáveres de tres personas de Alcubierre, el 25 de marzo de 1938.

Mariano Suñen Gavin, 68 años, jornalero, de izquierdas, no desempeñó cargos.
Manuel Bailo Gimenez 41 años, jornalero, de derechas, no desempeñó cargos.
Ramiro Lacoma Peña, 48 años, jornalero, de izquierdas, no desempeñó cargos.

Detenido en el refugio de las bodegas, Manuel Bailo Gimenez, fue asesinado el 25 de marzo de 1938, al menos su cadáver apareció en el matadero y presentaba herida de machete en la frente. Testimonio de su viuda Salvadora Ardid Gavin. También asesinaron a Mariano Suñén Gavin, Viuda Felipa Martín Lalana. Ramiro Lacoma Peña, viuda Crencia/Orencia Peña Gavin.

Causa General de Alcubierre.

Una larga caravana formaba el convoy que nos conducía hacia el frente de batalla. Artillería, cocinas de campaña, carros ligeros de combate, en fin todo lo que necesita una verdadera brigada motorizada, llevábamos nosotros la intendencia en cada sitio marcado por el mando que nos aprovisionaba de víveres en conserva, puesto que era materialmente imposible hacerlo en caliente. Con 6 horas de retraso sobre el horario marcado llegamos a Alcubierre, población cerca de la línea de fuego, y lugar de concentración de todas las fuerzas del Ejército del Este XI Cuerpo del Ejército.

Hacia el frente de Huesca 25-27 septiembre de 1937.

Francesc Roca Matamoros.

LOS CORRALES Y CASETAS DEL MONTE, UN LUGAR PARA ALEJARSE DE LOS BOMBARDEOS.

Muchos son los corrales y casetas que hay alrededor de Alcubierre y que fueron ocupados por sus familias propietarias además de ser acogidos en ellos vecinos y parientes, que compartieron espacio, alimentos y penurias. Los amplios corrales o parideras de los grandes propietarios, también fueron ocupados por los habitantes del pueblo: los de Valmayor, El Abejar, Las Fierlas, El Pilón, los de Puliceto y Fernander en el Puyalón, el de Lasheras en el Saso Cavero…

Allí llevaron en carros a niños, ancianos, sus enseres, colchones, camas, animales buscando seguridad al a alejarse del casco urbano. No obstante, los miembros de los diferentes comités sabían dónde se encontraba cada uno de los vecinos de la localidad, por si era requerida su presencia por algún motivo. Tenemos algún ejemplo de estos casos: a Julián Lasheras Alvira y a su hermano Pascual, el día 24-6-37 fueron a buscarlos y detenerlos un oficial y dos milicianos al corral de Puliceto en la partida del Puyalón. Los llevaron a casa de Ruata donde tenía el cuartel la Brigada Carlos Marx, permaneciendo allí detenidos tres días y cuatro horas. Julián y Pascual escucharon a sus captores decir: “Si piden agua les dais abadejo y si piden pan, un tiro”.

En la retirada de los milicianos, ante el avance de las fuerzas franquistas, los corrales seguían habitados por buena parte de la población de Alcubierre. En el corral de Octavio Lasheras, en el Saso Cavero, había mucha gente; sobre todo críos y mayores. Cuando se retiraban los republicanos hacia Cataluña, se presentaron unos hombres y dijeron que “saliesen todos porque le iban a pegar fuego al corral”. El tio Abizanda (José Abizanda) salió levantando los brazos y les dijo “que por favor no se les ocurriera hacerlo porque allí sólo había viejos y críos”. El veterinario D. Pascual, mayor, salió con los brazos en alto y pidió que no les mataran. Otras personas que habitaban ese corral se habían ido a esconder a la sierra y a los barrancos cercanos.

Entre los milicianos había uno de Lanaja y al final no incendiaron el corral.

Alberto Lasheras Taira.

La rotura del frente

La sierra de Alcubierre es rebasada en marzo de 1938, con la ruptura del frente de Aragón en su avance hacía Cataluña y Levante. “El 8 de marzo de 1938, el general Yagüe puso en marcha la ofensiva definitiva en el frente de Aragón. Las tropas republicanas iniciaron al tiempo el repliegue en dirección a Cataluña. A finales de este mes prácticamente todo el territorio aragonés estará en manos del ejército sublevado”. La Guerra civil en Los Monegros. Alcubierre fue tomado por los nacionales a las 13:30 horas y a las 16:00 horas estaban entrando en Lanaja, señala Escartín. Fue la división 53/55, “No atacaron directamente el frente, la rotura fue por el llano a través de Farlete y Tardienta, envolviendo las posiciones de Alcubierre”. Los milicianos en retirada mataron cuatro personas.

El cuerpo marroquí del experto y valeroso general Yagüe progresó hacia Bujaraloz, cortando la carretera general llamada de Francia, y este movimiento supone otra amenaza para el envolvimiento por el sur de la tan mentada sierra de Alcubierre, con lo que la maniobra de gran estilo quedaría completa.

25 de marzo 1938, ABC Edición Sevilla.

Se conjuga el batallar de las columnas Sur de Huesca, centro y Norte del Ebro sobre la sierra de Alcubierre, que pronto quedará totalmente pisada –dominada está ya- por las tropas del Norte, bajo el mando del ilustre general Dávila, ejecutante de la asombrosa maniobra de la que se deduce el rescate del reino aragonés, con el desplazamiento del frente de combate a tierras catalanolevantinas, donde sí se alienta la resistencia desesperada de los pobres milicianos rojos es porque allí no se sintieron aún los espantos de la guerra.

26 de marzo 1938, ABC Editorial Sevilla.

Interesante es el relato que aparece en las memorias escritas por el Comisario de Guerra de Compañía Francesc Roca Matamoros durante su exilio en Méjico:

Serían las 3 de la madrugada, del día 23 de marzo, cuando todavía no habíamos descansado de la fatigada jornada del día anterior, y la orden de evacuar las nuevas posiciones se nos había dado, pues el enemigo en su avance se nos había colocado a nuestra retaguardia una vez más, y teníamos que evitar el peligro de caer en sus manos, pues nada menos que toda una brigada está cercada. Emprendimos la marcha y gracias a que el comandante Ugena, de la 137a brigada, que conocía bien el terreno que pisábamos, no fuimos prisioneros pues llegó un momento en que nuestra columna llegó a pasar como a 1 km. de distancia del enemigo. Después de andar hasta las 11 de la mañana llegamos a Robres, pueblo situado al sur de Torralba de Aragón y cuando pasamos por él, ya el enemigo con sus fuerzas motorizadas había tomado Torralba. Allí nos organizamos y seguimos la marcha hasta Alcubierre, pueblo donde se encontraba nuestra brigada. Estuvimos andando todo el día y a las 4 de la tarde llegábamos a las proximidades de este pueblo.

Una vez acantonados, no propusimos descansar, pero la aviación enemiga no nos dejaba un momento de reposo, continuamente nueve aviones de caza, estaba ametrallando las unidades de combate republicanas que iban a la desbandada pues las líneas habían sido cortadas por todos los lados. A las 6 de la tarde entramos en el pueblo, allí tomamos contacto con nuestra brigada y grande fue la alegría del jefe y comisario de la misma cuando nos vio, porque creían que habíamos sido hechos prisioneros. Nos incorporamos a nuestra unidad, y a las 8 de la noche el enemigo atacó la vía férrea, que estaba en nuestro poder. Le interesaba en gran manera porque de esta forma dejaba cortadas las comunicaciones para ayudar a nuestros compañeros que se encontraban al norte de la población. Su ataque resulto inútil, fue rechazado con pérdidas de vidas por dos veces y a las once recibíamos la orden de evacuar aquellas posiciones que tanto habíamos defendido porque el enemigo del flanco derecho se había infiltrado con peligro de cercar nuestra brigada. La orden fue dada de repliegue hasta Sariñena.

Robres de Aragón y Alcubierre 23 de marzo de 1938

Francesc Roca Matamoros.

Notas de guerra. Un voluntario cubano, herido ocho veces, ha destruido quince tanques. Un periódico publica una interviú con Juan Campos, ciudadano cubano, que ha participado en nuestra lucha desde su iniciación, y ha resultado herido ocho veces. Campos fue sargento en el Tercio Extranjero, y en talavera se pasó a nuestras filas, juntamente con otros compañeros. Eran portadores de un mortero, una caja de bombas de mano, 14 fusiles y una pistola. Dice que entre la paz que le puede blindar el regresar a su país y la guerra española, ha preferido seguir luchando en España, porque entiende que así es como trabaja por la paz.

Formó parte de la expedición que marchó a Mallorca, y fue herido en el asalto a Puerto cristo. Después fue herido en Talavera y Brunete. Más tarde, luchando en el Puente de los Franceses, en Montearagón, en Alcubierre y, finalmente, en la ermita de santa Quiteria. Por sus heroicos comportamientos alcanzó en el Ejercito Popular el grado de teniente. Es un destacado antitanquista, y en su hoja de servicios figura ya la destrucción de 15 tanques enemigos. Febus.

11 de junio 1938, ABC Edición Madrid.

Marzo de 1938 Diario de campaña de un requeté pamplonés

Manuel Sánchez Forcada perteneció al Tercio del Rey, encuadrado en el batallón América, junto con falangistas navarros y soldados regulares. En un diario dejo escrito su avance por Aragón tras la caída del frente:

Día 26 marzo 1938 Hoy empezamos el avance muy temprano, hoy por carreteras y en columna, pues no se ve el enemigo, pasando por Alcubierre, La Naja y Pallaruelos de Monegros, donde pasamos la noche, cogiendo una bandera de la U.G.T.; como trofeo se guarda.

El frente caído

Una vez llegadas las fuerzas franquistas a Alcubierre, hubo detenciones, interrogatorios y palizas dirigidas a personas con pasado republicano, explica Alberto Lasheras “Uno de los lugares en los que se llevaban a cabo estas acciones, era el piso más alto del Ayuntamiento, una especie de granero o buhardilla”. Según Lasheras “Nos puede dar una idea de la dureza de estas sesiones, el hecho de que uno de los detenidos (Novales de apellido), en un descuido de quienes le custodiaban se arrojó al exterior, al vacío, desde una ventana circular a modo de óculo que podemos ver en lo más alto de la fachada del citado edificio, falleciendo ante el impacto con el suelo. Si algún amigo o familiar con influencia, informaba o testificaba a tu favor, el trato era menos duro y se podían evitar algunos golpes o el corte del pelo al cero a algunas mujeres, evitando el escarnio público. Vecinos de Alcubierre estuvieron condenados a trabajos forzados en las obras del Valle de Los Caídos, como Manuel Suñén Casamayor. Una forma de explotación laboral de los detenidos que se convirtieron en esclavos del régimen por el Patronato para la Redención de Penas por el trabajo. Una vez liberados de la pena, todavía en 1958 eran acompañados por una pareja de la Guardia Civil a misa primera, los domingos.”

Por la sierra de Alcubierre, tras la contienda, subían brigadas de 30 a 40 personas para recoger todo lo aprovechable, sobre todo chatarra, metralla, hierros para reutilizar… También hubo gente que tuvo que subir a recoger los cadáveres y no faltó quien se llevó los dientes de oro de los muertos. También la sierra sirvió de refugio de paso de maquis.

Aun así han ido quedando restos, tanto en las trincheras como por sus inmediaciones y se ha encontrado multitud de material bélico: cartuchos, balas, granadas, trozos de morteros, latas… Por los años sesenta había centenares de granadas de la FAI que vendían bien caras a coleccionistas. También restos de embutido catalán, señala Antonio Escartín: “Embutido de Castellfollit de la Rocca, se sabe por las etiquetas de plomo que llevaba el embutido y que aparecen por la sierra”.

En el museo de Robres, Centro de Interpretación de la Guerra Civil en Aragón, se puede contemplar diversos objetos de la contienda, así como documentación, fotografías, prensa de la época… y exposiciones itinerantes. También se han recuperado y acondicionado zonas de trincheras, como “La ruta Orwell”, “La ruta de las tres Huegas” y “El bunker de Lanaja”.

La recuperación de las trincheras ha convertido la zona en un interés turístico y recibe numerosas visitas, un monumento a la memoria. La ruta Orwell ha recuperado y recreado parte de las trincheras y nos traslada a aquel escenario de batallas y guerra. Una parte de nuestra historia reciente, donde la mayor lección es aprender que las guerras nunca deben de suceder.

Rugen los cañones

Y empieza el combate

Y el soldado pone

Su gran corazón

Lucha con fiereza

Con su sangre joven

Y con sus ideas

De liberación.

Pero la metralla

No respeta nada

Y los hombres caen

En fila sin fin.

Y por todas partes

Se oyen los heridos

Gritan con angustia

Y suplican así

Camillero, llévame despacio

Que me haces sufrir

Camillero tengo una herida

No quiero morir.

Canción recogida a Teresa, 16 de abril del 2012. “Se cantaba en la escuela, quizá después del paso de los nacionales”, Antonio Escartín

A la memoria y recuerdo de todas las víctimas.

Relación de noticias en el frente de Alcubierre

ABC

30 julio 1936, ABC Edición Madrid. El 29 de julio de 1936 la aviación republicana bombardeo posiciones nacionales en la sierra de Alcubierre. Ante la huida de los nacionales dirección Zaragoza, las milicias catalanas ocuparon Lanaja, procediendo a dominar la sierra de Alcubierre.

11 de agosto de 1936, ABC Edición Madrid. Se conocen informes de cómo actúan las fuerzas fascistas, más bien partidas, en el frente aragonés. Cerca de Alcubierre es donde con más refinada crueldad han procedido los rebeldes, y en las proximidades del poblado observase la desolación que dejan tras de sí los facciosos. Refieren los vecinos de Alcubierre que, al apoderarse del pueblo los fascistas, amarraron por los codos a trece jóvenes, los rociaron con bencina y después les prendieron fuego. La causa del monstruoso tormento fue la sospecha que dichos jóvenes pudieran estar en relación con la columna Medrano. Estos actos de crueldad los llevan a efecto individuos titulados “Legionarios de la muerte”, uniformados con camisa negra, en la que se ve como distintivo del grupo una calavera entre huesos.

10 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. Una columna facciosa, compuesta de dos regimientos de infantería, dos baterías de artillería, una sección de morteros y 500 hombres de caballería han atacado nuestra línea de Alcubierre. La rápida y enérgica de las fuerzas leales hizo retroceder al enemigo, abandonando más de cien muertos y gran cantidad de armamento. En nuestro poder han quedado además 75 prisioneros.

Una columna facciosa, compuesta de dos regimientos de infantería, dos baterías del 7`5, ametralladoras, morteros, 200 caballos y 200 falangistas atacaron nuestras líneas por la sierra de Alcubierre, entre Farlete y Perdiguera. Nuestras fuerzas, que conocían la envergadura de esta operación, se colocaron estratégicamente, dejando al descubierto las líneas avanzadas. Cuando el enemigo se acercó, se abrió nutrido fuego seguido de un avance que no pudieron resistir los facciosos, que emprendieron rápida huida, abandonando importante armamento, municiones y unos 100 muertos. Además, les hicimos 120 prisioneros.

13 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. En el sector Sur, entre Alcubierre y Leciñena, se acusa una incursión del enemigo, que ha sido localizada y contenida. El enviado de Febus de Huesca se había preparado ayer domingo un plan de rectificación del frente para lograr la comunicación rápida entre diversas posiciones del Sur y del Este. Los objetivos fueron conseguidos totalmente después de breve lucha. Los facciosos, al darse cuenta de la importancia estratégica de la rectificación, trataron de neutralizarla, intentando de recuperar las posiciones perdidas.

Una incursión facciosa intentada entre Alcubierre y Leciñena ha sido rápidamente cortada, con las consiguientes pérdidas para el enemigo.

14 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. Un violento ataque rechazado con grandes pérdidas para el enemigo. En la sierra de Alcubierre, un contingente rebelde, protegido por la artillería y morteros, inició un violento ataque. La lucha, después de un paréntesis de calma, se desarrolló con extraordinaria dureza. En este nuevo encuentro, que corresponde a la serie de descalabros sufridos por el enemigo, se intentó como otras veces el empeño inútil de abrirse paso.

El 15 de octubre de 1936 aparecen por la sierra de Alcubierre varios contingentes de moros. Un fugitivo del bando nacional les cuenta que hay muchos legionarios y que estos se han negado a combatir contra el que fue su jefe en África, el coronel Villalba, leal a la república y que mandó a las tropas republicanas del Alto Aragón. Muchos legionarios fueron encarcelados y algunos fusilados.

16 octubre 1936, ABC Edición Madrid. Frente de Aragón. Las milicias han rechazado un ataque al sur de Alcubierre, en el sector de Barbastro, ocupando en el contraataque, protegidas por la aviación y la artillería, seis lomas que constituyen magnificas posiciones ofensivas para acciones futuras y ocasionando al enemigo más de cien bajas.

17 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. En Alcubierre, las fuerzas leales han consolidado las posiciones tomadas al enemigo, que, batido por el fuego de nuestra Artillería, huyó en desorden. En este sector ha sido tomada una posición en extremo estratégica, se trata de Punta de los Ladrones, que domina todos los lugares de concentración del enemigo, siendo acogida la ocupación con gran entusiasmo por las tropas. El ímpetu de las tropas fue magnifico, a pesar del ataque de cinco aviones facciosos, que huyeron hacía Perdiguera. La colaboración de los aviones leales contribuyó al éxito de la operación. Febus.

18 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. La situación de los rebeldes es tan apurada en la sierra de Alcubierre que desde Zaragoza han tenido que enviarles importantes refuerzos.

20 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. En la sierra de Alcubierre nuestras tropas avanzan y ocupan nuevas posiciones. Frente de Aragón: La aviación republicana bombardea las posiciones enemigas de la sierra de Alcubierre, y la infantería avanza por el flanco derecho de esta zona, ocupando nuevas posiciones; la resistencia es cada vez más débil.

22 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. En la sierra de Alcubierre casi no hay enemigo, y es que la columna volante que salió de Zaragoza para atacar nuestras líneas topó con la resistencia enérgica de nuestras milicias.

23 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. En el sector de Alcubierre, un grupo de facciosos descargaba cajas de municiones en una casita que intentaban convertir en polvorín; pero al advertirlo nuestras fuerzas, merced a una maniobra envolvente, fueron cogidos los facciosos entre dos fuegos, y tuvieron que huir, quedando la casita en poder de nuestras fuerzas, las que rápidamente han fortificado aquel lugar. Febus.

25 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. Otro fusilado redivivo. En el hospital general ingresó Joaquín Casanovas, de veinte años, para ser sometido a una operación quirúrgica. El 25 de julio intervino en unos combates desarrollados en el sector de Alcubierre. Juntamente con otros once compañeros cayó en poder de los facciosos, los que resolvieron fusilarlos. Se llevó a cabo la ejecución; pero Joaquín sólo resultó herido. Aguantando el dolor que le producían las heridas, se hizo el muerto, y una vez que marcharon los facciosos huyó campo a través, logrando llegar a las filas republicanas, donde se le practicó una cura de urgencia. Desde aquella fecha ha permanecido en un hospital del frente y ahora será operado. Joaquín Casanovas está muy animado y dice que tan pronto como se restablezca volverá al frente. Febus.

25 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. Extracto del artículo “El hambre y terror se adueñan de la población civil de Huesca”, conferencia telefónica de nuestro corresponsal en el frente de Aragón Fernández Aldana. Por la documentación encontrada a los moros caídos, se ha demostrado que la leva la ha hecho Franco recientemente, pues la mayoría figuran alistados en los meses de agosto y septiembre. Estos moros, que tan caro han pagado el deseo del mando faccioso de avanzar por Tardienta, iban armados con fusiles de fabricación alemana, construidos en el año 1926. Duro ha pagado su intento de avance en Tardienta la columna móvil que el estado mayor de Zaragoza está lanzando a romper inútilmente el cerco a la sierra de Alcubierre, pues nuestros milicianos, soldados y guardias de Asalto han detenido en su avance a dicha columna, a pesar de los cinco mil hombres que la componen y los modernos medios de guerra de que disponen. Fracasado lo de Tardienta, han intentado movilizar a través de la sierra por otros sectores; pero han sufrido un contraataque, que ha sido victorioso para nuestras milicias.

Esta tarde misma, nuestras centurias de Alcubierre, en una importante operación, han tomado al enemigo Puig Ladrón y otras posiciones que aseguran y dominan las operaciones de nuestra línea de Tardienta con Alcubierre.

27 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. En los Frentes de Aragón: Ante un ataque de nuestras fuerzas, huye el enemigo dejando abandonados muertos y armas. Sector Norte. El enemigo se encuentra en situación difícil delante de Alcubierre. Además, han sufrido el bombardeo de nuestra aviación. Febus.

Todas las crestas de la sierra de Alcubierre están ya en nuestro poder, ocupando las fuerzas leales posiciones preponderantes y obligando al enemigo a situarse en la parte baja.

18 octubre 1936, ABC. El 26 de octubre de 1936 salen de Alcubierre tropas para ocupar Puig Ladrón, junto a la columna del sector centro de Bujaraloz. En la sierra de Alcubierre solo quedan por ocupar dos cimas ABC 27 octubre 1936.

27 octubre 1936, ABC. Ocupación del puerto de Alcubierre. Captura de treinta y seis prisioneros del Tercio. Frente de Aragón: Las operaciones realizadas ayer sobre las posiciones rebeldes de Puig Ladrón dieron por resultado la captura de 36 prisioneros del Tercio y numerosas armas. En la madrugada de hoy, las tropas de la República han ocupado totalmente el puerto de Alcubierre.

28 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. Derrotados los facciosos en Alcubierre en un combate que se prolongó cuatro días sufriendo perdidas de consideración en hombres y material: vencidos en Tardienta, donde quedó aniquilada la columna salida de Zaragoza.

29 de octubre 1936, ABC Edición Sevilla. Ejercito del norte. 5ª División. En nuestras posiciones de Alcubierre hubo cierta presión por parte del enemigo, siendo rechazado.

30 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. Es rechazado un violento ataque en la carreta de Alcubierre. El enemigo, apoyado por su artillería y aviación, ha realizado un violento ataque a nuestras posiciones del norte de la carretera de Alcubierre, siendo rechazado con muchas bajas.

Barcelona, 29, 12 noche, el comunicado del coronel Sandino dice: “Siguen ocupándose posiciones favorables en la zona de Alcubierre. El enemigo, ante el movimiento de nuestras fuerzas, ha intentado oponerse, siendo rechazado valientemente, con abundantes bajas.

Edición Madrid. Tiroteo en Alcubierre. Frente de Aragón: Intenso tiroteo en la sierra de Alcubierre, sin que se hayan modificado las líneas de contacto con el enemigo.

Un espía descubierto. Obedeciendo órdenes del coronel Villalba, la policía ha detenido a un individuo que figuraba en las milicias y que últimamente estaba destinado en Alcubierre, de donde desapareció. Ha ingresado rigurosamente incomunicado en los calabozos de la comisaría general de Orden Público. Febus.

1 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid. Continúa la ocupación de la sierra de Alcubierre. Frente de Aragón: por la sierra de Alcubierre continúan nuestras tropas ocupando las diversas lomas, desde donde nuestra artillería castiga duramente a las tropas facciosas.

3 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid. Un avión derribado por ametralladora antiaérea. En un parapeto enemigo se encuentra un fusil alemán. El avión faccioso derribado el sábado en la sierra de Alcubierre, lo fue por disparo de ametralladora antiaérea, hecho por el miliciano de Villanueva y Geltrú Ramón Codina.

7 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid. Nuestra artillería de Alcubierre batió eficazmente las posiciones enemigas situadas en ese sector.

11 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid. Ligeros tiroteos en los frentes de Huesca, sierra de Alcubierre y Robres.

13 noviembre 1936, ABC Edición Madrid. Después de un fuerte combate, nuestras fuerzas ocuparon nuevas posiciones en la sierra de Alcubierre y ocasionaron al enemigo numerosas bajas.

13 noviembre 1936, ABC Edición Madrid. Conquista de nuevas posiciones en la sierra de Alcubierre. Barcelona 12, 3 tarde. El comunicado facilitado esta madrugada en el cuartel general del Sector Norte de Aragón dice: Después de un fuerte combate, nuestras fuerzas ocuparon nuevas posiciones en la sierra de Alcubierre y ocasionaron al enemigo numerosas bajas. Febus.

14 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid. Comunicado del Cuartel del Norte: Nuestra artillería ha bombardeado las posiciones enemigas en el sector de Robres, destruyendo un parapeto y una trinchera donde se encontraban fuerzas facciosas. Desde primera hora de la mañana, las fuerzas enemigas han iniciado un ataque, protegidos por la aviación y la artillería, sobre nuestras posiciones de la sierra de Alcubierre, maniobrando las nuestras con la cooperación de los carros brindados y batiendo a la columna facciosa, que ha huido desordenadamente dejando en el campo treinta cadáveres y gran número de fusiles y munición. Febus.

17 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid. Sector de Bujaraloz. Se han presentado en la zona de Alcubierre tres legionarios de la legión Sanjurjo, con su armamento completo. Han facilitado informaciones militares de gran interés. Febus.

18 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid. Dos soldados navarros se pasan a nuestras filas. El enviado de Febus en el frente de Aragón en el sector de Alcubierre comunica que se han pasado a nuestras filas dos soldados navarros, que han referido hechos repulsivos que comenten los facciosos a su paso por los pueblos. Cuando los jefes de las fuerzas facciosas observan que sus soldados manifiestan deseos de pasarse a nuestras posiciones los alejan del frente para impedir efectúen sus propósitos. Febus.

22 de noviembre 1936, ABC Edición Sevilla. En Aragón atacaron Almudévar y Alcubierre, habiendo sido rechazados violentamente, a pesar de que también llevaban carros de asalto y se han recogido en el campo 150 muertos enemigos.

23 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid. Las columnas de Robres y Alcubierre han atacado en la sierra la posición de Puigladrón, que hemos cercado, haciendo abandonar posiciones estratégicas a los facciosos, que han sufrido numerosas bajas.

24 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid. En la sierra de Alcubierre nuestras fuerzas, una vez cercado Puig Ladrón, han proseguido el avance hacia el otro lado de la sierra, dominando posiciones del valle que circunda la carretera que va a Leciñena.

28 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid. Sigue el avance en el sector de Alcubierre. Barcelona 27, 7 tarde. El enviado de Febus en el frente de Aragón dice que continúa el avance de las fuerzas republicanas en el sector de Alcubierre.

29 de noviembre 1936, ABC Edición Sevilla. Ejercito del norte. 5ª división. En nuestras posiciones de Alcubierre hubo cierta presión por parte del enemigo, siendo rechazado.

2 de enero 1937, ABC Edición Madrid. Se han sostenido acciones locales en Igries, Tierz, Robres y Alcubierre, castigando con fuego de artillería y ametralladora las posiciones de los facciosos y contrabatiendo a su artillería en los escasos intentos realizados de cañonear nuestras posiciones.

22 de enero 1937, ABC Edición Madrid. En tierras de Alcubierre se han pasado a nuestras filas tres soldados.

23 de enero 1937, ABC Edición Madrid. Tiroteos en Alcubierre.

2 de febrero 1937, ABC Edición Madrid. Sector Norte. Tiroteo de monte Irazo, con bajas vistas. En Alcubierre se presentó un cabo con armamento y dos soldados con él. En Robres, en la tarde de ayer, hubo cañoneo enemigo sobre nuestras líneas, disparándose además seis granadas de mortero, sin consecuencias. De han pasado a nuestras filas un soldado y once legionarios, alguno de estos con armamento.

5 de febrero 1937, ABC Edición Madrid. Circunscripción Norte: en el sector Alcubierre, ligero tiroteo en Monte Iranzo. Se han pasado a nuestras filas cinco legionarios, un soldado y un sargento de Infantería.

10 de febrero 1937, ABC Edición Madrid. Una patrulla de reconocimiento se ha internado en el campo rebelde de la sierra de Alcubierre y ha capturado un coche con dos caballerías. En el resto del frente sin novedad. Febus.

23 de febrero 1937, ABC Edición Madrid. Sector Norte. El enemigo hizo fuego de ametralladora contra nuestras avanzadillas de la sierra de Alcubierre. Las nuestras contestaron adecuadamente. En el resto de los frentes, sin novedad. Febus

Fallecimiento de un aviador catalán. Después de larga agonía ha fallecido el aviador y redactor de “La Publicitat” Mariano Follé. Hace tres meses, cuando con otros tres compañeros iba en un avión de bombardeo por el frente de Aragón, cerca de Alcubierre, el aparato fue abatido por uno faccioso. Los compañeros murieron y Follé resultó gravemente herido. Cuando parecía que su cura era segura por su juventud, ha sobrevenido la muerte, ocurrida pocos días después del entierro de su padre político el director de “La Publicitat” Carlos Capdevila. Febus.

24 de febrero 1937, ABC Edición Sevilla. Ejercito del Norte, 5ª división. Un pequeño golpe de mano en la sierra de Alcubiere permitió a los nuestros apoderarse de varios fusiles y cajas de municiones.

1 de marzo 1937, ABC Edición Madrid. División Carlos Marx: En Alcubierre, anoche, a las veintitrés horas, atacó el enemigo nuestras posiciones de este sector, siendo rechazado valientemente por nuestras fuerzas.

5 de marzo 1937, ABC Edición Madrid. El enemigo cañoneó con bastante intensidad las posiciones de Alcubierre, siendo contestado enérgicamente por nuestra parte.

23 de marzo 1937, ABC Edición Madrid. La nieve y la lluvia entorpecen las operaciones. Dicen de Caspe que la lluvia ha paralizado las operaciones. Nieva en la sierra de Alcubierre y al norte de la provincia de Teruel.

26 de marzo 1937, ABC Edición Madrid. Comunicado del consejero de Defensa. Esta mañana, una patrulla de reconocimiento, en servicio de descubierta en la sierra de Alcubierre, ha sorprendido a otra patrulla enemiga, a la que ha puesto en fuga, causándola bajas vistas.

3 de abril 1937, ABC Edición Madrid. En Alcubierre, una patrulla leal ha sorprendido una brigada enemiga, atacándola, cuando trataba de fortificarse en las proximidades de la ermita de santa Cruz, haciéndola huir, dejando dos muertos.

11 de abril 1937, ABC Edición Madrid. Nuestras fuerzas atacan en Puigladrón, causando numerosos muertos al enemigo.  En el sector de Alcubierre, nuestras fuerzas han atacado en las cercanías de Puigladrón, demostrando la alta moral del ejército del pueblo. El enemigo ha tenido numerosos muertos y en nuestras filas dejaron unos cuarenta.  Entre ellos había varios oficiales. Se ha capturado abundante material de guerra, entre el que figuran dos ametralladoras.

11 de abril 1937, ABC Edición Madrid. Una expedición de prisioneros procedentes de Alcubierre. Sariñena 10, 8 noche. A las cinco y media de la tarde ha llegado a esta localidad una expedición de prisioneros hechos en los recientes combates librados en la sierra de Alcubierre. Al salir del camión en que han sido traídos, el público que los presenciaba, y que era muy numeroso, prorrumpió en entusiastas vivas a la República. Febus.

11 de abril 1937, ABC Edición Sevilla. 5ª división. En el sector de Alcubierre se han cogido al enemigo 25 muertos, 40 fusiles y una ametralladora.

14 de abril 1937, ABC Edición Madrid. El enemigo se bate en retirada en la sierra de Alcubierre. En la sierra de Alcubierre se bate ya a estas horas en retirada. Una compañía de fuerzas rebeldes que todavía se encontraba en las inmediaciones de la ermita de Santa Quiteria ha sido totalmente dispersada ante el brioso empuje de las tropas republicanas. Con esta operación queda dominada por completo la carretera que parte de Almudévar y va a Zaragoza y la de Almudévar a Huesca. Los facciosos que defienden esta última ciudad se encuentran desde este momento en una situación bastante apurada.

15 de abril 1937, ABC Edición Madrid. El enemigo ha contraatacado durante todo el día de hoy las posiciones que las tropas leales han arrebatado en Alcubierre y Huesca.

18 de abril 1937, ABC Edición Madrid. Fuego de fusilería y ametralladora en los subsectores de Alcubierre, Robres y Tardienta.

24 de abril 1937, ABC Edición Madrid. En los frentes de Huesca, Tardienta y Alcubierre hubo intensos tiroteos de fusil y ametralladora entre las avanzadillas y duelos de artillería, sin consecuencias por nuestra parte.

4 de junio 1937, ABC Edición Sevilla. Ejercito del norte. Frente de Aragón. Pequeño ataque a una de nuestras posiciones del sector Alcubierre, rechazado con bastantes bajas para el enemigo.

19 de junio 1937, ABC Edición Madrid. El enemigo ha presionado con alguna intensidad sobre el sector de Alcubierre. Durante dos horas bombardeó esta localidad utilizando piezas del diez y quince y medio. No ha habido ni un solo herido en las filas republicanas. Febus.

19 de junio 1937, ABC Edición Sevilla. En la sierra de Alcubierre hubo cañoneo, contestado energéticamente por nuestra parte sobre los pueblos de Alcubierre y Robres. El servicio de emboscada hizo huir a una partida de marxistas en ese sector, que dejó abandonadas algunas armas.

21 de junio 1937, ABC. Edición Sevilla. En los frentes aragoneses el día transcurrió sin novedad, salvo algún fuego de mortero en la sierra de Alcubierre.

29 de junio 1937, ABC Edición Sevilla. En los frentes aragoneses el día transcurrió sin novedad, salvo algún fuego de mortero en la sierra de Alcubierre y la cotidiana presentación de evadidos en nuestras filas.

4 de julio 1937, ABC Edición Sevilla. En Alcubierre se pasó un miliciano.

27 de julio 1937, ABC Edición Madrid. El enemigo cañoneó nuestras posiciones de Colado de Maestro, en la sierra de Alcubierre.

12 de agosto 1937, ABC Edición Madrid. Actuación artillera en Alcubierre y monte Oscebo. Sariñena, 11, 4 tarde. En todo el sector de la sierra de Alcubierre hubo intenso cañoneo. En algunos puntos, donde se observaron movimientos de tropas, las baterías republicanas impidieron con sus disparos las maniobras que los rebeldes pretendían realizar. También trabajaron nuestras ametralladoras y fusiles. A última hora renació la calma. Por nuestra parte, no hubo bajas.

13 de agosto 1937, ABC  Edición Madrid. Muestra artillería y la rebelde. Sariñena 12, 4 tarde. A lo largo de todo el frente se ha registrado un intenso cañoneo, particularmente por la parte de la sierra de Alcubierre, y de una manera especial frente a la ermita de Magallón. Perseguían los rebeldes conocer el emplazamiento de una batería nuestra que, magníficamente situada, parece molestarles extraordinariamente. Desde luego, sus propósitos no fueron conseguidos, y la acción artillera resultó en este sentido ineficaz., por cuanto ninguna de las granadas fascistas dio en el objetivo perseguido por el enemigo. Voló también la aviación enemiga, sin duda pretendiendo localizar los citados emplazamientos, más tampoco pudo sacar provecho alguno.

Por nuestra parte, en cambio, logramos destruir una fortificación enemiga situada en la vertiente opuesta de Perdiguera, acallando el fuego que desde este lado se nos hacía

19 de agosto 1937, ABC Edición Madrid. La actividad en los frentes de Huesca. Se registró cañoneo en la sierra de Alcubierre.

19 de agosto 1937, ABC Edición Madrid. También por esta demarcación nos son favorables las operaciones por los sectores del sur de Huesca por las montañas que encierran Alcubierre y Monte Oscuro, donde hay duelos de cañón y ametralladora. El enemigo ha bombardeado Purvurel, balsa Salada y Artigas, sin ocasionar daño alguno en nuestras filas. Febus.

20 de agosto 1937, ABC Edición Madrid. Las luchas en el campo faccioso cada vez son más encarnizadas. Todo el interés se concentra en los sucesos que se están desarrollando en Zaragoza y que revisten una importancia extraordinaria. Sin embargo, no cesan los tiroteos en los sectores de la sierra donde los facciosos tratan de interceptar todos nuestros movimientos. Nuestras patrullas coincidieron con los facciosos en la sierra de Alcubierre. Los leales se distribuyeron convenientemente y cuando el enemigo estaba cerca rompieron el fuego. Los facciosos huyeron en todas las direcciones y no fueron pocos los que cayeron para no levantarse más.

21 de agosto 1937, ABC Edición Sevilla. Ejercito del centro, frente de Aragón. El enemigo intentó atacar anoche y hoy nuestras posiciones de Monte Calvario y sierra de Alcubierre, siendo rechazado.

24 de agosto 1937, ABC Edición Madrid. Tiroteos poco intensos en la sierra de Alcubierre.

25 de agosto 1937, ABC Editorial Sevilla. Hoy ha sido un día de gran actividad en los írentes de Aragón. El enemigo, para contrarrestar los brillantes éxitos del Ejercito Nacional en el Norte, desencadenó una ofensiva general en todo el frente de Aragón, adquiriendo su mayor violencia en la sierra de Alcubierre y principalmente en las zonas de Perdiguera, Quinto y Zuera.

26 de agosto 1937, ABC Editorial Sevilla. Nuestra aviación, al terminar el día, había derribado otros siete aparatos más enemigos en distintos sectores de la sierra de Alcubierre. La aviación marxista, que había concentrado el grueso de sus unidades en este frente para apoyar la ofensiva roja de Aragón, en vista del enorme descalabro, se retiró. Los aparatos derribados son un Praga, seis ratas y ocho Martín Bomberg.

14 de septiembre 1937, ABC Edición Madrid. En la sierra de Alcubierre nuestra artillería acalló a la enemiga, que fue localizada.

25 de septiembre 1937, ABC Edición Madrid. Sariñena 24, 10 noche. En los sectores de la sierra de Alcubierre, tiroteo de fusil y ametralladora, sin que en momento alguno llegara a revestir gran importancia.

10 de octubre 1937, ABC Edición Madrid. Nuestras tropas hostilizaron los grupos que se dedicaban a trabajos de fortificación frente la línea de Alcubierre.

Fuego de fusil y ametralladora posición de Alcubierre.

17 de octubre 1937, ABC Edición Madrid. Tranquilidad en los sectores cercanos a Huesca, en la sierra de Alcubierre y en la parte norte de la provincia de Teruel.

2 de noviembre 1937, ABC Edición Madrid. Por la sierra de Alcubierre, tiroteos de trincheras. Febus.

18 de noviembre 1937, ABC Edición Madrid. Duelos de artillería al norte de la sierra de Alcubierre sin que se registraran bajas por nuestra parte ni desperfectos en las obras de defensa. La aviación facciosa ha volado sobre nuestras posiciones de la Portillada pero ha tenido que huir ante el fuego de los antiaéreos.

21 de noviembre 1937, ABC Edición Madrid. Tiroteo y fuego de mortero en el Alto Aragón y en las posiciones del Collado del Maestro y norte de Alcubierre.

4 de diciembre 1937, ABC Edición Madrid. Por la sierra de Alcubierre, durante la noche pasada, hubo tiroteos de posición, sin consecuencias para el Ejército Popular.

12 de diciembre 1937, ABC Edición Madrid. Esta mañana han volado sobre el frente doce aviones facciosos, que han arrojado varias bombas sobre Alcubierre y Lanaja. Después tomaron rumbo a Lérida, pero no llegaron a entrar en esta ciudad. Febus.

19 de diciembre 1937, ABC Edición Madrid. La nieve paraliza las operaciones en el Alto Aragón. Según las noticias del Ejército del Este, nieva intensamente por la sierra de Alcubierre. Esto paraliza toda clase de operaciones, pues resulta muy difícil de transitar por los caminos y carreteras. La moral de los soldados republicanos no decrece por este contratiempo, y despreciando los rigores de la temperatura mantienen estrecha vigilancia en los lugares donde es posible un ataque rebelde. Febus.

11 de enero 1938, ABC Edición Madrid. Calma absoluta en la sierra de Alcubierre y monte Oscuro.

25 de marzo 1938, ABC Edición Sevilla. El cuerpo marroquí del experto y valeroso general Yagüe progresó hacia Bujaraloz, cortando la carretera general llamada de Francia, y este movimiento supone otra amenaza para el envolvimiento por el sur de la tan mentada sierra de Alcubierre, con lo que la maniobra de gran estilo quedaría completa.

26 de marzo 1938, ABC Editorial Sevilla. Se conjuga el batallar de las columnas Sur de Huesca, centro y Norte del Ebro sobre la sierra de Alcubierre, que pronto quedará totalmente pisada –dominada está ya- por las tropas del Norte, bajo el mando del ilustre general Dávila, ejecutante de la asombrosa maniobra de la que se deduce el rescate del reino aragonés, con el desplazamiento del frente de combate a tierras catalanolevantinas, donde si se alienta la resistencia desesperada de los pobres milicianos rojos es porque allí no se sintieron aún los espantos de la guerra.

29 de abril 1938, ABC Edición Sevilla. El pueblo de Leciñena, que ha sido frente durante toda la guerra, por estar al píe de la sierra de Alcubierre, ha organizado una peregrinación al Pilar. Han hecho una jornada de 30 kilómetros a pie,

11 de junio 1938, ABC Edición Madrid. Notas de guerra. Un voluntario cubano, herido ocho veces, ha destruido quince tanques. Un periódico publica una interviú con Juan Campos, ciudadano cubano, que ha participado en nuestra lucha desde su iniciación, y ha resultado herido ocho veces. Campos fue sargento en el Tercio Extranjero, y en talavera se pasó a nuestras filas, juntamente con otros compañeros. Eran portadores de un mortero, una caja de bombas de mano, 14 fusiles y una pistola. Dice que entre la paz que le puede blindar el regresar a su país y la guerra española, ha preferido seguir luchando en España, porque entiende que así es como trabaja por la paz.

Formó parte de la expedición que marchó a Mallorca, y fue herido en el asalto a Puerto cristo. Después fue herido en Talavera y Brunete. Más tarde, luchando en el Puente de los Franceses, en Montearagón, en Alcubierre y, finalmente, en la ermita de santa Quiteria. Por sus heroicos comportamientos alcanzó en el Ejercito Popular el grado de teniente. Es un destacado antitanquista, y en su hoja de servicios figura ya la destrucción de 15 tanques enemigos. Febus.

Diario de Huesca

17 de octubre de 1936, Diario de Huesca. Operaciones en Aragón: Las columnas que operan en la sierra de Alcubierre, tuvieron un encuentro con el enemigo en las proximidades del pueblo de Perdiguera. Los marxistas fueron brillantemente batidos y huyeron hacia Farlete. Se cogieron por nuestras fuerzas más de 60 muertos marxistas y gran cantidad de víveres y municiones. La mayoría de los muertos eran extranjeros, de nacionalidad francesa y rusa y también algunas mujeres

Victoria importante de las tropas de Aragón

Una columna, al mando del teniente coronel Gazapo, ha infligido una derrota al enemigo

En la División fue facilitado ayer el comunicado siguiente: «Después de la ocupación de Leciñena y Collado de Alcubierre por nuestras columnas, el enemigo, dándose cuenta de las excelentes posiciones que ha perdido y la importancia de nuestro avance, ha acumulado gran cantidad de elementos en el frente de Leciñena y Perdiguera para tratar de compensar el descalabro sufrido con la ocupación de puntos que permitieran envolver nuestras posiciones avanzadas. Sus intentos no han tenido éxito, sino que por el contrario, su derrota ha tenido una verdadera continuación en el día de hoy. Nuestras tropas, con un excelente espíritu y llenas del mayor entusiasmo, han partido de Perdiguera, formando una columna al mando del teniente coronel de Estado Mayor don Darío Gazapo, rechazando al enemigo en una profundidad de cinco kilómetros. Este, que al principio oponía una tenaz resistencia, ha acabado por huir hacia Farlete. En esta acción se han hecho al enemigo 89 muertos, entre los que se cuentan cinco mujeres rusas, polacas y una francesa. Se le han recogido más de 50 fusiles y cinco ametralladoras, abundantes municiones, víveres y documentación. Nuestra artillería ha logrado además abatir un avión enemigo de bombardeo que ha caído en las líneas enemigas y ha sido probablemente tocado otro por el fuego de la misma batería. Por otra parte, otras fuerzas que han partido de Perdiguera hacia el Collado de Alcubierre, han encontrado sobre el campo ciento diez cadáveres, han cogido prisionero un oficial francés y han fusilado a un oficial español que estaba al lado de los rojos.

20 de octubre de 1936, Diario de Huesca. Detalle de las operaciones en la sierra de Alcubierre Zaragoza. Tras la ocupación de Leciñena y el descalabro sufrido por los rojos al intentar aproximarse a Perdiguera, nuestras fuerzas continuaron el avance y ocuparon el collado de Alentisque. Esta posición tiene gran valor estratégico. Los rojos se hallaban perfectamente atrincherados, y en esta situación ventajosa intentaron resistir el ataque de nuestros soldados. La operación fue planeada admirablemente y alcanzó un resultado plenamente satisfactorio. Ante el arrollador avance de las fuerzas del Ejército, las hordas catalanas emprendieron la huida.

25 de noviembre de 1936, Diario de Huesca. En el sector de Leciñena Alcubierre vienen desarrollándose desde la ocupación del mismo numerosos hechos de armas que han culminado en la acción del día 21 del actual en que la segunda bandera de África y en especial su jefe el capitán de Infantería habilitado para el empleo de comandante, don Enrique García Ruiz Soldado y las Falanges del comandante Lostaló, dieron una prueba más de su sangre fría y serenidad, dejando acercar a sus líneas al enemigo, logrando con ello causarle numerosísimas bajas y poniéndolo en franca huida.

Felicito a todas las fuerzas de ese sector, que tantas pruebas de abnegación y valor ante fuerzas muy superiores en número vienen dando y a su jefe teniente coronel de Caballería don Gustavo Urrutia, que con su elevado espíritu militar y acierto en el mando ha sabido elevar de tal modo el espíritu combativo de las fuerzas a sus órdenes, por lo que cito su actuación como muy distinguida; haciendo también extensiva esta distinción al capitán de E. M. don Mariano Bernardos y al capitán de Infantería, alumno de la Escuela Superior de Guerra, en prácticas de E. M. don Pedro Latorre, los cuales no solamente destacan de manera notoria en su difícil función, sino que en todo momento, rebasando sus obligaciones, no rehúsan los mayores peligros para los que siempre son voluntarios.

28 de noviembre de 1936, Diario de Huesca. Quinta División. En los frentes de Alcubierre y de Almudévar ligero tiroteo.

19 de mayo de 1937. Nueva España. EJERCITO DEL NORTE. Frente de Aragón: Cañoneo en os sectores de Huesca y Alcubierre.

4 de junio de 1937. Nueva España. EJERCITO DEL NORTE. Frente de Aragón: Pequeños ataques a una de nuestras posiciones del sector de Alcubierre, rechazados con bastantes bajas para el enemigo.

17 de julio de 1937. Nueva España.

También atacó con 10 tanques; rusos nuestras posiciones del Sur de Alcubierre. Se le rechazó valientemente dejando 53 muertos en las alambradas y un centenar en los barrancos próximos

21 de agosto de 1937. Nueva España. Frente de Aragón. El enemigo intentó atacar anoche y hoy nuestras posiciones de Monte Calvario y Sierra de Alcubierre, siendo rechazado.

25 de marzo de 1938. Nueva España. En la estribación Norte de la Sierra de Alcubierre se ha operado hoy en un gran fondo y en un gran frente. Ya ayer recibió el enemigo un golpe terrible al verse privado de la línea ferroviaria de Lérida por donde le llegaban al frente de Huesca los recursos de Barcelona y Lérida que en traban al frente rojo por el empalme de Tardienta. Todo el Cuerpo de Ejército de Aragón, mandado por el general Moscardó, cuyos laureles heroicos se remozaron ayer en su pecho, sigue la progresión iniciada con la toma de Tardienta.

Se ha operado en la vertiente Norte de la Sierra de Alcubierre, derrotándose al enemigo y persiguiéndole hasta donde se quiso. La resistencia que intentaron oponer los rojos, fue aniquilada por el heroico empuje del Cuerpo de Ejército de Aragón.

Después de una metódica y eficaz preparación artillera, pulverizadas las defensas enemigas, los soldados aragoneses, veteranos ya en la lid con los rojos, se lanzaron al asalto de los puntos de resistencia que conducían a las alturas de la sierra de Alcubierre.

Los soldados del Cuerpo de Ejército de Aragón, con facilidad, tal como si se hallaran en unas maniobras ocuparon Vicién, Barbués, Sangarrén y Torres de Barbués e infinidad de caseríos y pequeños lugares de la sierra. No hay que decir que hemos hecho centenares de prisioneros. Es lo de todos los días. Los rojos diríase que prefieren la prisión a la huida. Es más halagüeño el porvenir que les aguarda en campos de concentración, donde se trabaja en condiciones humanas, se come bien y descansa, que a esclavitud en el orden social y la muerte sin honor en el campo de batalla, que es lo que les espera antes y después en la zona roja.

Ha quedado rescatada y limpia de enemigos la sierra de Alcubierre, otro pedazo de Aragón que arrancamos al enemigo; otro gran trozo de la Patria que se rescata. Vuelven a la paz y al trabajo once pueblos de la serranía de Huesca.

Y como siempre ocurre, una gran inquietud, una incógnita para el enemigo: ¿Hacia dónde van los fascistas? Y la trágica certeza de que de nada les serviría adivinar la dirección de cualquiera de nuestros avances porque toda resistencia es inútil. Va derrumbándose el frente cada día. Y si nada pueden hacer en el orden militar, ¿por qué prolongar la guerra?

Resuenan ya los estampidos de nuestros cañones en la tierra del buen sentido. No es tiempo de inútiles bizarrías, ni las bizarrías van con el modo de ser de los marxistas. No esperen reacciones del ánimo caído. Por el empuje insostenible de nuestras armas se derrumba el frente. Ya solo es tiempo de usar en la entrega, salvando la vida y preparándose para una larga penitencia, a fin de merecer algún día la gracia de los que han forjado una nueva hazaña, salvado cada día por el fuego de los combates de la Patria. Justo Sevillano.

26 de marzo de 1938. Nueva España. Hoy ha sido la toma de Alcubierre con toda la parte de Sierra que va desde Alcubierre hasta la ermita de Santa Quireria y en Alcubierre se ha estado luchando desde que empezó la guerra y se han escrito en ella páginas gloriosísimas del heroísmo, la abnegación y resistencia de los soldados aragoneses. El triunfo de hoy al dejar liberados estos pueblos y estas sierras fue de los más significativos y producirá seguramente enorme júbilo en Aragón y más especialmente en Zaragoza. Zaragoza que ya queda absolutamente tranquila y con el enemigo a muchas docenas de kilómetros alejados del Pilar. El Tebib Arrumi.

27 de marzo de 1938. Nueva España. Las fuerzas de Moscardó rebasaron Alcubierre y tomaron Usón, Lalueza, Lanaja y Monegrillo.

Se ha rebasado Alcubierre por el Sur en tres kilómetros. Estas fuerzas han cogido gran cantidad de prisioneros, cuatro carros blindados, un tractor, varios coches ligeros, una ambulancia y bastante armamento de varias clases.

Florentina Casamayor Giménez, La comadre de Alcubierre


Siempre he sentido curiosidad por los motes que se le ponen a las diferentes casas en los pueblos. Aquí en Alcubierre hay una larga lista de ellos, en una ocasión delante de una de estas casas, en la calle granero nº 4, le pregunté a José Antonio Pérez Lacambra: ¿Por qué se conoce tu casa como “casa la comadre”? No me podía imaginar que detrás de ese apodo iba a encontrar una asombrosa historia de superación, de amor propio, de búsqueda de autoestima en un contexto que se hizo cada vez más duro y terrible, que gracias a algunas pistas que recordaba Pérez, he podido ir completando para conocerla un poco mejor.

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Florentina, ya viuda, con sus hijos y su madre ciega.

Florentina Casamayor Giménez, La comadre de Alcubierre

Por Alberto Lasheras Taira.

Florentina nació en Alcubierre el 14 de marzo de 1870 y era hija de Simón Casamayor y de Agustina Giménez. Su niñez estuvo marcada por el final de las Guerras carlistas (La Tercera 1872-1876) y la acción de Mariano Gavín Suñén (1838-1875) como bandolero, desarrollada entre 1870-1875, conocido como el bandido “Cucaracha”.

Respecto a su familia hemos encontrado un hermano, Pablo Casamayor Giménez, casado con Julita Usieto, con la que tuvieron ocho hijos y de la que aportamos una fotografía como testimonio de esta época. Otra fotografía muy interesante es la de Florentina, ya viuda, con sus hijos (Mariano, Ángel, Cándido, Vicenta y Enrique) y su madre Agustina. Agustina era ciega desde hacía unos años y muy probablemente debido a la diabetes. Voy a transcribir una historia que me contó José Antonio relacionada con el marido de Florentina y que Agustina, por una casualidad pudo transmitir a un importante personaje:

Agustina ya ciega, estaba sentada en la puerta de una casa en el barrio del Arrabal, de Zaragoza, llorando desconsoladamente. Al verla en ese estado se acercó un señor y le preguntó por su amargura y ella le respondió: “¡Ay señor, que han denunciado a mi yerno Mariano por estar descargando leña en la puerta del corral de casa! Como no ha podido pasar una tartana que llevaba a un terrateniente de Alcubierre, con mucha prisa, éste le ha denunciado a la Guardia Civil y le han requisado las mulas. Sin ellas, no puede trabajar y le han dicho que tiene que ir a Sariñena al juzgado a presentarse para resolver el asunto, si no, lo detendrán y lo llevarán esposado, ¡tendrá que ir andando porque no tiene las mulas!”. También le acusaron de haber falsificado el nombre, por no haberlo dado completo ya que él les dio sólo un nombre y los dos apellidos. No sabemos muy bien quién era este caballero que estaba pasando unos días de descanso en una torre de Zaragoza. Le decían el senador o quizá fuese un magistrado de Madrid. El caso es que le pidió a Agustina que le dijese la fecha del juicio porque él se personaría en el juzgado de Sariñena para estar presente en la resolución del conflicto y ver qué se podía hacer. Así ocurrió y cuando le plantearon las acusaciones a Mariano, el “senador” le preguntó a continuación y rebatió una a una las quejas por injustas, consiguiendo la libertad de cargos y la devolución de las mulas para que volviese a casa. Al terminar la vista, con voz clara y fuerte exclamó: “Mariano Remigio Lacambra Cisterna, libre y sin costas. ¡A la calle! Una historia que nos muestra la dureza de una época para la mayoría de la gente humilde y el poder de las pocas personas con recursos.

Es muy probable que de joven aprendiera de su madre, Agustina, las habilidades y conocimientos de una buena comadrona; “recoger” a los recién nacidos en los partos. La asistencia a los partos en España hasta bien entrado el siglo XX, tenía lugar en el propio domicilio de la parturienta, normalmente en el dormitorio. De este modo “el dormitorio ha actuado como hilo conductor de la vida ya que normalmente se nacía y se moría en él” (Nuria Ruiz Comín 2008). Así, Florentina, contribuía con algunos reales a la estrecha economía familiar.

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Tumba de Mariano Remigio

Se casó con Mariano Remigio Lacambra Cisterna (Alcubierre 1863- Alcubierre 1921), quedando viuda el 13 de marzo de 1921. Poco tiempo antes, llegó un médico nuevo a Alcubierre y estando ella en el dormitorio asistiendo a la parturienta, el médico le pidió el título de matrona y al ver que no sabía leer ni escribir, la despachó a cajas destempladas y le prohibió ejercer de matrona, bajo la amenaza de denunciarla. Es muy probable que en el desarrollo del parto surgiese alguna dificultad que Florentina pudo solventar antes que el médico y esto hiriese el orgullo del galeno.

Florentina, ya viuda, tomó una importante decisión: aprender cuanto antes a leer y escribir para matricularse en Zaragoza, cursar estudios y poder ejercer de matrona. No sabemos el tiempo que dedicó para el aprendizaje pero sí que el día 2 de junio de 1926 se certifica que ha realizado el examen de ingreso para matrona, en la Escuela Normal de Maestras de Huesca, mereciendo la calificación de aprobado.

 

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Florentina en zaragoza

Florentina fue a vivir a Zaragoza para poder cursar sus estudios y se domicilió en la Calle del Horno número 11, piso 4º. Con 55 años se matriculó como alumna de enseñanza oficial en el curso primero de la carrera de matrona, de 1925 a 1926, el 24 de agosto de 1926 (no es de extrañar que en la facultad sus compañeros de curso la llamaran, cariñosamente, “la abuelita”). El 29 de agosto de 1925, D. Juan Isite y Ara, Decano del Cuerpo Médico de la Beneficencia provincial de Zaragoza, firma un certificado en el que consta que Florentina: “ha realizado las prácticas correspondientes al primer curso de matrona que previenen las disposiciones vigentes para obtener el título de Practicante, autorizado para la asistencia a partos normales durante el tiempo reglamentario, en el Hospital Provincial”. Los profesores y alumnos compañeros de Florentina escuchaban con atención su opinión y su forma de resolver los problemas que podían presentarse en un parto, y sentían un profundo respeto por su amplia experiencia. Contaba un caso en el que el médico daba por muerto el recién nacido y ella insistió en que le dejase reanimarlo, y lo consiguió. Acabado primero de carrera satisfactoriamente, se matriculó para el segundo curso el día 15 de octubre de 1926, para el periodo lectivo 1926 a 1927. El 19 de mayo de 1927 paga por los derechos a examinarse  de este curso.

Finalmente, el cuatro de enero de 1928, en Zaragoza, Florentina Casamayor Jiménez firma que “he recibido de la Secretaría de la Facultad de Medicina de esta capital mi Título de Matrona expedido en Madrid a 4 de noviembre de 1927”.

Florentina sacó el puesto número uno de su promoción y sus compañeros la sacaron a hombros gritando: ¡Viva la abuelita!.

A partir de este momento, se preocupó de estar al día en todo lo referente a su profesión. En mayo de 1929 se celebró el Primer Congreso nacional de Matronas, en Madrid, una reunión exclusivamente femenina por lo que fue un caso muy singular en esa época. El objetivo prioritario del congreso era logar para el colectivo la colegiación obligatoria. La Real Orden de 7 de mayo de 1930 concedió la colegiación obligatoria a la clase de matronas y aprobó para el régimen de los colegios los estatutos  que se insertan en dicha orden (Gaceta de Madrid 9 de mayo de 1930, pág. 913-915).

Los responsables de denunciar el intrusismo contra las matronas, a partir de este momento, serían los gobernadores civiles, los inspectores provinciales de Sanidad y los subdelegados de medicina. Las denuncias no sólo irían dirigidas hacia las personas que atendieran el parto sin la titulación correspondiente sino que también podían dirigirse contra aquellas matronas que ejerciendo profesionalmente no estuviesen inscritas en su colegio respectivo.

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Hermano de Florentina, con la mujer y sus hijos.

Florentina, una vez terminados sus estudios, obtuvo plaza como comadrona titular en Escatrón, donde ejerció como tal, hasta que el estallido de la Guerra de España 1936-1939 la desplazó con la llegada de las tropas franquistas el 12 de marzo de 1938. Tras la batalla de Teruel, el ejército nacional fue avanzando en dirección a la margen izquierda y, por lo tanto retirándose los republicanos desde la serranía Ibérica en dirección a la margen izquierda del Ebro. Me puse en contacto con el ayuntamiento de esta localidad y me dijeron que con la quema de los archivos municipales en la pasada Guerra Civil, había desaparecido toda clase de información. Me facilitaron un contacto: Bautista Antorán Zabay, autor de dos libros sobre Escatrón, quien me dijo que había encontrado dos referencias en el Archivo de Salamanca que podían interesarme.

La primera está fechada “En Escatrón, a 22 de agosto de 1937. Reunidos los consejeros expresados al margen bajo la presidencia del camarada vice-presidente, fueron tomados los siguientes acuerdos:

1º Sobre una petición de Florentina Casamayor pidiendo una cantidad en metálico a cuenta del titular, se acuerda se miden sus débitos en Abastos y se le da en metálico proporcionalmente según se le reste.

2º Sobre petición de Mercedes Capdevila para visitar a su hijo concederle una cantidad con arreglo a las necesidades que informe el médico.

3º Se acuerda anunciar la plaza de secretario para este Consejo. Obligatorio el poseer el título y ser antifascista antes del 19 de julio de 1936.

4º Se acuerda el poner al cobro la iguala a las caballerías por trimestre, aumentando en el primer trimestre los gastos del veterinario interino.

Y no habiendo más asuntos que tratar, se dio por terminada la reunión a las siete de la tarde.” (Libro de Actas del Consejo Municipal de Defensa. Archivo de Salamanca).

El nuevo ayuntamiento franquista acordó por unanimidad suspender de empleo y sueldo a todos los funcionarios municipales de la etapa republicana e instruir los oportunos expedientes a cada uno de ellos, ordenando que se haga un bando para que en el plazo de ocho días los vecinos dispongan en pro o en contra de los mismos en los citados expedientes.

El día primero de mayo, se procedió a la revisión de los expedientes anteriormente citados, con el fin de ver las actuaciones de los empleados y a propuesta del juez instructor se acordó por unanimidad: “Declarar cesantes  de empleo y sueldo a partir de la liberación de esta villa a los empleados D. Francisco Aguerri Ariño, voz pública; Dña. Florentina Casamayor Giménez, comadrona; D. Sixto Martín Artal, alguacil; D.Emilio Canales Baeta, inspector municipal veterinario; D. Pascual Villagrasa Lahoz, auxiliar de Secretaría y a D. Francisco Mur Cavero, guarda municipal, como comprendidos  en el decreto nº 93 de 3 de diciembre de 1936, art. 1º en relación con el Decreto nº 108 de 13 de Septiembre de 1936…” (Libro de Actas del Consejo Municipal de Defensa. Archivo de Salamanca).

Las matronas fueron consideradas por el bando sublevado personas especialmente peligrosas, por la posible influencia que podían tener sobre otras mujeres, porque al ocuparse de la salud reproductiva femenina, podían constituir un riego para la moralidad de la población, por lo que fueron objeto de encarcelamiento y represión. Hay importantes trabajos que estudian la represión de las matronas como víctimas de la Guerra Civil Española, por ejemplo los de Dolores Ruiz-Berdún y Alberto Gomis.

Florentina abandonó Escatrón y se dirigió hacia Alcubierre, donde no pudo entrar y llegó a Poleñino. Le preguntó a uno de su mismo pueblo que se encontraba allí, si sabía dónde se encontraba su familia y su hija. Como no le dieron razón y no podía volver hacia atrás, siguió camino hacia Cataluña. Durante la guerra, su familia estaba en el corral de “El Abejar” y en el de “Las Fierlas”, dos corrales más en el monte donde estaban las gentes de Alcubierre por miedo a los bombardeos y buscando seguridad.

Florentina de Cataluña pasó a Francia en una columna de refugiados y muy probablemente ingresó en el campo de Argeles sur le Mer, donde falleció y fue enterrada en una fosa común.

Alberto Lasheras Taira

Fuentes y agradecimiento:

-Historia de las matronas en España en la II República, la Guerra Civil y la Autarquía (1931-1955), Dolores Ruiz Berdún y Alberto Gomis Blanco.

-Matronas Víctimas de la Guerra Civil Española, Dolores Ruiz-Berdún y Alberto Gomis 2016.

-Muchas gracias a José Antonio Pérez Lacambra, nieto de Florentina, a quien he visto emocionarse y alegrarse por recuperar esta historia, por las fotos y las pistas aportadas.

-Muchas gracias al archivo y biblioteca de UNIZAR por localizar y facilitarme el expediente de Florentina Casamayor Giménez.

-Muchas gracias a Bautista Antorán Zabay por su colaboración y por facilitarme sus libros.

-Muchas gracias a Gonzalo Casamayor Suñén por la fotografía de la familia de Pablo Casamayor.

Ángel y Jesús, memoria viva de la sierra de Alcubierre.


Jesús Perez Casamayor nació en Alcubierre en 1935. De mozo, con diecisiete años, se dedicó a cuidar las mulas de casa y a plantar pinos en la sierra de Alcubierre. Salían andando a las seis de la mañana de Alcubierre y sobre las ocho de la mañana tenían que estar por San Caprasio, fue en 1952 y les pagaban 25 pts al día. 

Ángel Lacruz Escanero nació en Alcubierre en 1932 y a los doce años fue pastor hasta los veinticuatro años, luego trabajó como labrador en casa de Ángel Cajal, en casa Biescas.

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Jesús y Ángel han estado muy ligados a su pueblo y a la sierra de Alcubierre, en la que han desarrollado diferentes labores y ocupaciones. Han sido testigos de diversos acontecimientos que nos ayudan a entender la esencia, historia y vida más reciente de la esplendida y a la vez desconocida sierra de Alcubierre. Diferentes reseñas históricas de la hemeroteca del “Diario de Huesca” acompañan el presente artículo, contextualizando la valiosísima información que los entrevistados han aportado. Muchas gracias Ángel y Jesús.

Jesús subía a la sierra para plantar pinos, subían trabajadores desde Alcubierre y de Lanaja. De Lanaja subían cuadrillas de unos veinte hombres que se quedaban a dormir por la sierra. De Alcubierre, los trabajadores subían y bajaban el mismo día. Para la plantación ahoyaban primero con la jada, hacían los hoyos cada dos metros y luego plantaban con pino carrasco. En el camino a San Caprasio aún se encuentra la caseta de los forestales, donde se ubicó el vivero forestal. Entonces los guardas forestales también subían andando a la sierra, vigilaban y se encargaban de todo lo que afectaba al monte. Había pinos enormes por la sierra y  los forestales median el diámetro y la altura de los pinos que cortaban. Con un tronzador cortaban los pinos y los bajaban arrastrando con mulas hasta el camino donde los cargaban en el carro. Sorteaban lotes de pinos, unos tres pinetes por papeleta, aunque “por no faltar la verdad” el reparto no resultaba muy equitativo y justo. Algunos llenaban el carro hasta que casi se escachaba y otros les bastaba con una mula. Las copas de los pinos la gente no las quería, las carrascas y los quejigos no dejaban ni tocarlos, aunque con el tiempo fueron algo más permisivos. Las ancianas del pueblo decían que antiguamente los pinos llegaban hasta el cementerio. Eran otros tiempos, cada año caían de dos a tres nevadas buenas. Se gastaba mucha leña, sobre todo bajera, coscojo y romeros. Ángel y Jesús recuerdan oír hablar de antiguos carboneros por la sierra, pero no los llegaron a ver: “Entonces el monte estaba muy trillado”. A Ángel le contaban que el carbón lo llevaban a Zaragoza, donde lo cambiaban por judías y otras cosas.

Información del Diario de Huesca, del 28 de diciembre de 1879, que cuenta las numerosas cantidades de árboles de grandes dimensiones que por aquellos tiempos eran objeto de concurridas subastas:

Se proyectan grandes cortas de árboles en las hoy cuasi impenetrables selvas de las sierras de Castejón de Monegros, Alcubierre, Lanaja y Almudévar, calculando en cuatro millones el número de pinos que pueden ser explotados en aquellos bosques, sin perjudicar para nada el arbolado.

Dadas las grandes dimensiones de los árboles, pues los hay que tienen sesenta y un metros de circunferencia y la excelente calidad de la madera, es de presumir que la concurrencia a las subastas, que se celebraran el 30 de febrero del próximo año, será mucha y se obtendrán en ellas fabulosos resultados.

* En la noticia hay un error con la dimensión de los árboles al atribuir una circunferencia de «sesenta y un metro», una medida completamente imposible.

Por la sierra había lobos y alimañas que causaban daños en los ganados. Para matar los lobos se solía colocar carne envenenada por el monte. El padre de tío Marino ponía una bandereta en cada trozo de carne con veneno para el lobo, una vez un hombre estuvo a punto de llevarse el cebo para comer, menos mal que consiguieron avisarle a tiempo. Ángel fue rebadán con el tío Marino: “Entonces él tenía sesenta años y contaba que cuando era joven había lobos”.  Todos los ganados llevaban mastines, por lo menos tres juntos y los lobos conocían los rebaños por las esquilas. El tatarabuelo de Carmen, la mujer de Ángel, mató a cuchillo una loba por la balsa de la Ontina y por aquello se ganó el apodo de “Matalobos”, a su madre la conocían como María la Matalobos.

Información del Diario de Huesca, del 31 de enero de 1890, sobre “Fieras envenenadas”:

Digna de imitar es la medida, tomada por el alcalde de Alcubierre, que, autorizado por el señor gobernador civil de esta provincia, y después délos anuncios exigidos por la ley de caza, dispuso la colocación de carnes envenenadas con estrignina en determinados sitios de aquel término municipal, consiguiendo disminuir notablemente el número de animales dañinos que tan considerables perjuicios causaban en los ganados de aquella comarca, puesto que, además de muchas aves carnívoras, han sido recogidos 4 zorros, 6 zorras, y 2 lobos muertos por envenenamiento; siendo de suponer que algunos más habrán ido a morir en los montes circunvecinos. Si, como creemos, se pide y otorga nuevo permiso para continuarla caza por tan expeditivo medio, y coadyuvan al mismo laudable fin, los pueblos inmediatos á la sierra de Alcubierre, pronto se verá ésta libre de alimañas, y particularmente de lobos, que hace algún tiempo ponen en cuidado á los ganaderos y aun á las personas que, aisladas, tienen necesidad de internarse en los montes.

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En 1942 se produjo un gran incendio forestal que afectó  duramente a la sierra, desde San Caprasio hasta Valmayor. El padre de Jesús se encontraba haciendo leña por el corral de José Usieto, por la plana de las yeguas, con el carro y las mulas. Era la mejor zona, donde se encontraban los pinos más grandes. Aquel día hacia mucho bochorno y de repente  el tío Jorge «el Cantador», que era guarda municipal de la sierra (había un guarda del Ayuntamiento. aparte de los forestales del Estado) les avisó y le dijo de enganchar las mulas y tirar p´abajo: “Que venía el fuego en pleno desde Farlete”. Ángel recuerda que se veía todo San Caprasio en llamas desde Alcubierre, se apagó gracias a que se volvió el aire: “Subían camiones llenos de gente a la sierra a apagarlo”.

También hubo un incendio importante, aunque mucho menor que el anterior, en la zona de las Labaneras, subiendo desde Alcubierre a Lomagorda: “Subieron de alcubierre y de lanaja a apagarlo”. Podemos situarlo a mediados de la década de los ochenta del siglo pasado. Otro incendio fue por el galacho de Paco Ramón, que está por el camino de pozo Pablico. A Jesús le tocó subir a apagar algún que otro incendio, una vez se quedó dos noches a vigilar, iban con palas de goma, azadas y palas: “Los que trabajaban “en los pinos” tenían que ir siempre a los incendios, antes iban todos”.

Información del Diario de Huesca, del 5 de agosto de 1931, cuenta el suceso de un incendio forestal en la Sierra de Alcubierre:

En el incendio del que dimos cuenta hace unos días, de la Sierra de Alcubierre, se quemaron unos 500 árboles pequeños y leña baja. El incendio fue casual.

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Tras el gran incendio de 1942 se tuvo que repoblar la zona afectada, pero la sierra de Alcubierre ya contaba con una larga trayectoria en repoblación forestal. La sierra de Alcubierre, a finales del siglo XIX, presentaba una seria y preocupante deforestación, así lo refleja un pequeño escrito en el Diario de Huesca del 15 de noviembre de 1876: Un impulso desconocido, una aversión al arbolado, que parece innata en nosotros, nos ha movido con vertiginosa rapidez á destruir matorrales, selvas y bosques. Muchos trozos de la parte baja de la provincia estaban cubiertos de espesos arbustos en los últimos años del primer tercio de este siglo: en la sierra llamada de Alcubierre abundaba por do quiera el romero, la sabina y el pino. ¿Qué se ha hecho de toda aquella espesura? La sed insaciable de roturar la ha destruido. La manifiesta deforestación llevó en septiembre de 1891 a la Diputación Provincial de Huesca a solicitar al Ministerio de Fomento su repoblación. Diario de Huesca del 7 de marzo de1892: Por la jefatura del distrito forestal de Huesca se ha enviado a la Dirección general de Agricultura un anteproyecto de repoblación de la sierra de Alcubierre, perfectamente estudiado en todos los puntos que pueden facilitar el planteamiento de una mejora tan convenientísima para los intereses públicos. El Distrito Forestal de Huesca redactó el Proyecto de Repoblación forestal de la Sierra de Alcubierre en 1925, aunque parece que su aprobación nunca llegó. Con el Plan de Repoblaciones de 1928, una superficie de 5.000 hectáreas fue comprometida para repoblar, en un plazo de 10 años, de pino carrasco, aunque también se planteó la utilización de robre y esparto. El ingeniero de Montes encargado de las repoblaciones forestales de la Sierra de Alcubierre fue Enrique de las Cuevas y Rey y en su honor existe una calle dedicada a su nombre en Alcubierre.

Según Carlos Tarazona Grasa en Esmemoriaus, se repoblaron montes públicos de Alcubierre (2.500 Ha), Lanaja (1.800 Ha) y Robres (700 Ha), todos ellos localizados en la Sierra de Alcubierre. En 1930, de las 4000 Ha. previstas, solamente se habían repoblado 690 Ha.

En 1944 se encontraron por la sierra algunos maquis desperdigados: «Estuvieron poco y de paso». Ángel encontró huellas cuando estaba trabajando de rebadán, para casa Calvo, y los maquis se le llevaron una oveja. En seguida aparecieron los guardias de asalto y partieron en su captura. En otra ocasión, estando labrando con tres o cuatro pares de mulas por el Puyalón, les aparecieron tres maquis que les pidieron algo de comida: «Estaban muy hambrientos, agotados y desconfiados». Al día siguiente aparecieron más de cien militares en su búsqueda. También aparecieron tres maquis cuando se encontraban ahoyando por la balsa de las piedras, donde actualmente se encuentra la escombrera, y los pararon allí a ver si tenían comida. Iba el padre de la abuela Carmen, Julián, con otros “menudas botas que llevaban, ¡unas botas! y olían mucho a humo”, les pidieron comida y  les dieron algo para que pudieran comer.

Jesús estuvo dos años colocando mojones, delimitando los limites de los diferentes montes de la sierra de Alcubierre. Subían con un tractor y un remolque a la sierra, tres personas y el forestal. Colocaban unos veinticinco mojones al día, los ponían con cemento, los de las huegas eran los más grandes.

Antes había muchos más manantiales, ahora no llueve tanto. Recogían salvia, romero, tomillo… se recogían con flor en mayo, se hacían vapores y con el romero hacían infusiones con miel. Ángel y Jesús guardan una gran memoria, recuerdan muchas cosas, nombran los abozos (el gamón), los “pelajes” (a las cabras le decían “pelajes” por el pelo) o como por donde ahora están las piscinas estaba la balsa del medio con un pozo o como en la plaza del ayuntamiento se encontraba la balseta de la villa.

Quedan muchas historias por contar, historias que antes contaban los mayores en la berbecana, el carasol de la iglesia de Alcubierre, donde el hijo de Ángel iba y oía contar montones de historias. Gracias a Ángel y Jesús, parte de aquella memoria se ha transmitido, recuerdos de una sierra que rebosó de vida y que late en nuestra memoria. También muchas gracias a Ángel Lacruz Pérez, el nieto, por hacer posible este artículo.

Listado recogido por Ángel Lacruz Pérez

Aves

Algarabán: Alcaraván.

Aloda collarada: Alondra collarada.

Aloda moñuda: Alondra moñuda.

Alviarol: Abejaruco.

Capú: Cuco.

Churra: Ganga/Ortega.

Correndera: Posible Aloda terrera (/Chirli/= reclamo). (terrera común)

Cudiblanca: Collalba.

Cucute: Abubilla.

Engañapastor: Lavandera.

Esparvel: Cernícalo.

Esparveles: Cernícalos.

Esquilador: (Canta a las entradas de la sierra en primavera.

Escachamatas: Chochín. Muy pequeño, más que el pinchan, cola más corta.

Falcón Perdiguero: Halcón.

Galleneta ciega: Cuco o chotacabras.

Grallas: Chovas y cornejas.

Judía: Avefría.

Pardal: Lo han oído, gorrión.

Picaraza: Urraca.

Pinchán: Chochín. Pequeño, suele estar por los sisallos. Pinzón vulgar.

Polla de agua.

Sisote: Sisón.

Tordas: Zorzales.

Plantas

Abozo: Gamón, Aaphodelus  sp.

Abrojo: Posiblemente Tribulum terrestris.

Acirón: Arce, Acer monpesusulanum. «El acirón ni vale pa leña ni pa carbón.

Almierca: Amielaga, Medicago sativa.

Almiercon. Amielga silvestre, Medicago.

Amargones/soplamocos: Diente de león.

Arañones: Endrinos.

Asnallo

Azota Cristo: Cardo lanudo.

Cachorrera: Arctium y Xanthiium spp.

Carnijuelo: Chondrilla juncea.

Carrasquilla: Ramus alaternus.

Charrachón

Clarivuela: Flor pequeña amarilla.

Coda de rata/cola de rata

Corretillas: Convovulus sp.

Crujidera

Escobizo

Escorzonera

Estepa/tabaquera: Jara.

Estripapucheros: huele mal.

Ginestra: Retama.

Marruego

Píe de cristo

Romera: Cistus clusii sp.

Ontina de cabeceta

Ontina de facera

Rudo

Salvia

Las dichas y venturas del Tío Migueler


 En un lugar de Los Monegros, de Alcubierre para más señas, y a los pies de la sierra que el mismo nombre porta, se forjó la vida, hazañas y proezas del gran Migueler. Historias que se hacen leyendas, de un hombre difícil de igualar al que nadie se atrevería a disputarle el trono de las múltiples y variadas correrías. Así, que las manos fuera de los bolsillos y adentrémonos en las dichas y venturas del Tío Migueler.

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El gran Tío Migueler

 

El Tío Migueler

Miguel Puivecino Cano nació en Alcubierre el 18 de enero 1888 y murió a los 72 años de edad, el 19 de febrero de 1960. De familia de albañiles, desde pronto quisieron que Migueler se forjase en los estudios. Pero Migueler, muy arraigado a su tierra, y con grandes inquietudes en la destreza de las artes de la construcción, ejerció el oficio de albañil durante toda su vida. Hasta en dos ocasiones trataron de internarle en un colegio de Zaragoza, llegándose a escapar hasta en dos ocasiones seguidas. La primera vez que se escapó tenía sobre unos diez años y regresó caminando hasta su hogar natal de Alcubierre. Su madre enseguida lo condujo de nuevo al internado pero a lo que volvió a Alcubierre, Migueler ya se encontraba en casa, se había vuelto a escapar y corriendo había llegado antes que su madre. ¡Por mucho atajo que pudo coger, naide se lo podría creer!.

            Fue rebelde con causa, de retar la normalidad y desafiar la gravedad, sin malicia alguna y siempre dispuesto a ayudar a los demás. Fue hombre de gran corazón. Sus dos hermanas, Conchita y Modesta, recibieron buena educación y ejercieron de maestras. Migueler tuvo tres hijas y un hijo, su primera mujer Cristobalina Taules era de La Almolda y falleció poco después de dar a luz con tan sólo 28 años. Su segunda mujer fue Laureana Campo de Lanaja, a quien conocían como Laura. Fruto de su primer matrimonio nacieron Conchita y Migueler y de su segundo matrimonio Aurora y Ascensión.

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Vino de Gabarre. Tonel año 1874 «Superviviente de la guerra» vino de agua de balsa de Monegros.

            La puerta de su casa siempre estaba abierta, cosas de antes. Si a alguien veía pasar por delante de su puerta enseguida decía: “Anda, entra un rato y echa un traguer”. Era muy amigo de Rafael Nogués, gran ganadero ovino, eran vecinos y muchas veces iba a comer a casa. Migueler era muy generoso, hasta el punto que su hermana a veces le recordaba: “a ti en el pueblo no van a decir que Migueler es bueno, sino que Migueler es tonto”. Debió de ser muy confiado y fiarse bastante de la gente, sobretodo en el trabajo. Debió de ser muy buen albañil y trabajo para las mejores casas de Alcubierre. También hizo el puente del Pucero, cerca de la balsa del Pucero camino de Zaragoza. Trabajó mucho para casa Gabarre, se llevaban muy bien y cada año le regalaba botellas de vino: “Especial para los amigos y elaborado con las mejores anilinas y agua de balsa de monegros”. Un año hubo plaga de conejos y Gabarre le pagó por conejo cazado, Migueler fue un extraordinario cazador.

De casa Gabarre recibió afecto y amistad, las botellas de vino las regalaba en contadas ocasionmes.”

 Alberto Lasheras Taira    

           Seguro que participó en rondas, bailes y subió raudo y veloz de romería a San Caprasio, a la cumbre de la sierra de Alcubierre. De zagal seguro que participó en la Vieja Remolona con sus amigos. Una tradición que aún se mantiene y que caracteriza la Vieja Remolona con trapos y paja en un palo de escoba. Luego la pasean por las calles replegando naranjas, longanizas y chullas de tocino que vecinos y vecinas dan a zagales y que estos pincharían en el espedo, una varilla de acero acabada en punta. ¡Migueler llevaría por las alturas a la Vieja remolona!.

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Tío Migueler en la sagrada Familia.

            Migueler pasó algunas temporadas en Barcelona, donde fue a parar parte de su familia. En una de sus visitas, Migueler contempló y admiró la Sagrada Familia, no pudiendo mas que exclamar: “Cuando Colón baje el dedo y Gaudí vuelva a nacer, la Sagrada Familia se terminará de hacer”. Su hijo, también llamado Miguel, fue a vivir a Barcelona y su nieto, como no ha podido ser de otra manera, lleva de nombre Miguel, Miguel Puivecino Suñen. Preciosa y peculiar es la anécdota del hijo de Migueler que, paseando por las ramblas, conoció una chica que curiosamente resultó ser de Alcubierre. Era Victoria Suñen Aparicio, que acabó siendo su mujer. Una historia realmente bonita que cuenta Miguel Puivecino Suñen y su mujer Lola Bernal. Ambos residen en Barcelona, pero él y su familia a Alcubierre siempre lo llevan en el corazón.

            Victoria Suñen Aparicio fue antepasada de Paco Paricio, de los Titiriteros de Binefar. Los titiriteros rescataron magistralmente la “historia de Mariano Gavín, el bandido”, una obra estrenada en 1989 y que recorrió numerosas plazas de Aragón. Una obra que hizo las delicias de zagales, zagalas y mayores, una fascinante obra que dio a conocer y a hacer celebre al gran bandolero alcuberreño “El Cucaracha”. Curiosamente, el apellido ha perdido la “a”, quizá para no ser de los primeros de la clase y poder estar atrás enredando con títeres y marionetas.

            Fueron tiempos muy duros. Se sucedieron muchas vicisitudes y correrías, muchas aventuras que al final tan sólo buscaban sobrevivir en una sociedad muy empobrecida, con muchas necesidades. Pero a la vez fueron tiempos llenos de familiaridad, fraternidad y de amistad entre vecinos y vecinas, de solidaridad y ayuda mutua, de valores muy fuertes que no hemos sabido heredar.

«Veo a Migueler como una persona trabajadora, bueno, con carácter, ingenio, humor, espíritu de supervivencia, capaz de superar situaciones difíciles y con un fuerte sentimiento de apego a su pueblo, que no quiso abandonar. No quiso alejarse de sus raíces. «

Alberto Lasheras Taira    

           Por concluir, apreciareis, como buenos lectores, cierta socarronería en la redacción, algo que tan solamente puede responder a la incapacidad del autor de estar a la altura del sensacional, singular, inigualable, excepcional, asombroso y sorprendente Tío Migueler. Así, disculpen las molestias y disfruten de las historias, correrías y gestas del Tío Migueler.

¡Ay! este  Migueler

Que intrépido que es

Ten cuidau no te vayas a caer

Ten cuidau no te vayas a caer

¡Que el mundo no es al revés!

 

Un furtivo muy vivo

Escopeta Migueler

Escopeta de Tío Migueler

Migueler fue cazador furtivo y con extraordinaria astucia burlaba a la guardia civil, con sutil picaresca evitó más de una vez caer en sus manos. Una travesura elegante de un hombre hecho y derecho que cazaba para comer, una forma de sobrevivir que se convirtió en un juego. Pues ingenio nunca le faltó y su reputación a pulso se ganó, fue un hombre bravo y valiente que a nadie indiferente dejó.

            Tenía una escopeta del calibre del 16 y a los del 12 les decía: “¡con ella ya podéis cazar!”, pues era más fácil acertar con el disparo. Por la sierra colocaba lazos para cazar, llevaba perros de caza y hurones; se conocía la sierra a la perfección y se desenvolvía con extraordinaria facilidad por sus vales y barrancos, por sus cerros y lomas. La sierra no tenía misterios para Migueler, de Puiladrón a Monteoscuro, del Monte Viejo a Puchinebro y de Puigsabina a Loma Gorda.

Fabricaba su propia munición

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Cacharros de Tío Migueler para fabricar los cartuchos de caza.

El mismo elaboraba su propia munición que luego utilizaba para cazar. Migueler tenía las herramientas y útiles necesarios para la recarga de los cartuchos: caja de pólvora, medidor de pólvora, caja con perdigones, rebordeador de cartuchos del 16 y maquina de quitar y colocar pistones. Migueler era muy mañoso, ¡qué decir!, pues Migueler era hombre de diversas y variadas cualidades.

 

Las correrías con la benemérita 

Su incontrolable afán por los desafíos y su afición por la caza más de una vez le llevó a protagonizar diversos encontronazos con la guardia Civil, episodios de persecuciones y correrías por la sierra de Alcubierre. Inevitablemente, la similitud nos traslada al forajido y bandolero Mariano Gavín Suñen, archiconocido, allende de los áridos desiertos de la redolada monegrina, como el terrible y temible bandido Cucaracha. Salvando las distancias, Migueler era bondad, no hacía daño a nadie y ayudaba a todos. Y, a pesar de mil correrías por la sierra, con la guardia civil siempre mantuvo un verdadero y sincero respeto.

            Una vez le persiguieron durante horas, le seguían por el monte pero mientras no le pillasen con las manos en la masa no le podían acusar de ningún delito. ¡Cómo hacía correr a la Guardia Civil! ¡Cómo se divertía el Tío Migueler!, era como un juego, una emoción, adrenalina, un riesgo infantil con enormes dosis de realidad, de la supervivencia de capturar caza prohibida que permitía sobrevivir en una tierra dura y salvaje. Una vez, tras varias horas de persecución, subiendo y bajando cerros y lomas, Migueler regresó rápidamente a Alcubierre, se lavó en casa y luego pasó por el puesto de la Guardia Civil de Alcubierre. Al tiempo llegó la patrulla de guardias civiles que habían participado en la persecución, con evidentes signos de agotamiento y fatiga, quedándose estupefactos al enterarse que hacía rato que Migueler, todo fresco, había pasado a saludar por el cuartel. ¡A Migueler no le hubiera pillau ni el Cucaracha!.

            Seguramente Migueler haría algún trabajo de albañilería en el cuartel y los guardias conocían su valía, al igual que conocían sus tretas furtivas. Pero casi podemos decir que entre ellos había una relación de caballeros, de cierta cordialidad ya que los guardias, en repetidas ocasiones, pasaban por la casa de Migueler a echar un traguer o tomar un café y de paso charrar un poco. En ningún caso fueron a su casa a molestarle o echarle alguna reprimenda.

            Tenía amistad con el sargento y algún guardia. El sargento le decía: “Migueler, si te encorren los guardias, corre tú más que si no te agarran, no pasará nada”.

Alberto Lasheras Taira    

El reclamo preso

Solía ir mucho a cazar con Rafael Berdún de casa Puliceto. Utilizaban a menudo la técnica de caza de reclamo. Para ello colocaban una perdiz disecada a la vista mientras ellos se escondían al otro lado. Además tenían un instrumento de caña que soplaban imitando el sonido de la perdiz o del perdigacho.

            Otras veces usaban una perdiz enjaulada como reclamo, la dejaban en un lugar estratégico y se ocultaban esperando a que se acercase alguna perdiz y tratar de atinar con la escopeta. Pero un día, la perdiz debió de errar en su canto y a quien atrajo fue a la patrulla de la Guardia Civil. De sopetón apareció la de la Guardia Civil y casi ni se dieron cuenta. Pero al final no los vieron ya que estaban bien escondidos entre matojos. Bien quietos en la mata tuvieron que aguardarse ocultos hasta que los guardias, cansados de buscarles, marcharon y se perdieron de vista. La que acabó detenida fue la incauta perdiz, aunque presa ¡ya estaba!.

De correría en correría

¡De correria en correria casi cogieron a Migueler cazando!, pero este Migueler se las sabía todas. En estas, los guardias civiles consiguieron agarrarlo por la chaqueta, pero el habilidoso y escapista Migueler logró zafarse de la chaqueta que acabó en manos de la benemérita. Ya liberado corrió como una liebre consiguiendo escapar. ¡Raudo y veloz!, en Migueler, la suerte nada tenía que ver.

            En otra correría con los civiles, Migueler andaba cazando por la paridera de los vales de Gabarre. Al avistar la presencia de los guardias, Migueler corrió alredor de la caseta hasta encontrar el botero abierto (hueco o ventana del pajar para meter la paja) y, en lo que canta un gallo, por el botero se metió en el pajar escondiéndose entre la paja. Los guardias dieron vueltas y vueltas, examinado todo sin encontrarlo, hasta que desistieron y rendidos abandonaron su búsqueda. ¡Con la fama que tiene el Migueler, a ver quién es el listo que lo puede coger!.

            Y en una de tantas otras correrías, a Migueler le encorría la benemérita pisándole los talones. Para despistarlos se vio forzado a brincar una tapia, pretendiendo que le perdieran de vista. ¡Cuál sería su sorpresa al ver que al otro lado de la tapia del corral había dos guardias almorzando! Éstos sorprendidos por la aparición de Migueler y los gritos de los otros guardias que lo perseguían, se lanzaron tras él pero no pudieron agarrarlo. Migueler, durante la persecución, perdió la escopeta que recogieron la Guardia Civil y tuvo que ir otro día al cuartel a recogerla. No sabemos si tuvo que hacer frente a alguna multa.

            ¡¡Las correrías que no sabremos!!!

El sombrero de Demetrio Oto Borau y de Nicasio Gavín Casterad

La presente historia resulta contemporánea a Migueler, le iguala en ingenio y talento a cualquier correría de Migueler, ya que cuenta con gran similitud en su particular modo de actuar. Para hacer honor a la verdad, decir que de primeras nos la contaron como propia de Migueler. Pero a Alberto Lasheras nada se le escapa y, lo que acontece a continuación, a Demetrio Oto y Nicasio Gavín les sucedió:

            ¡Ya fue casualidad!, caprichoso destino, ¡Qué Nicasio se comprase el mismo sombrero que Demetrio Oto! o ¡Qué Demetrio se comprase el mismo sombrero que Nicasio!. ¿Quién sabrá?, ¿quizá se compraron los sombreros juntos?. ¡Y qué más da!

            ¡Qué pinchos y contentos iban Nicasio y Demetrio! Los dos con sus sombreros nuevos, ¡como los lucían por las calles de Alcubierre!. ¡Hasta para cazar lo llevaba Demetrio!, como aquella vez que perseguía perdices cerca del corral de Ruata. La guardia civil le sorprendió pero, como también era tan templado y ligero, pronto les dio esquinazo con la mala fortuna que el sombrero perdió. La pareja de guardias civiles quedaron satisfechos con tan preciado botín, pues ya tenían la prueba del delito, ¡por fin tenían pillado al furtivo Demetrio!. Pero este, que de avispado tenía lo suyo, regresó raudo y veloz a Alcubierre, cogió el sombrero a Nicasio y por el cuartel de la guardia civil se pasó a saludar. Cuando la pareja de guardia civiles regresó, algo sofocados pero con la prueba del delito, no daban crédito a lo que les contaban, pues hacía un rato que Demetrio, completamente relajado, descansado y escoscado, se había pasado con su flamante y elegante sombrero.

La última pizca de Alcubierre

Deben de ser avispados estas gentes de Alcubierre y siempre muy acogedores si por sus lares caes, ¡pueden hacer gala de buen carácter!. Pero para quien no les conozca, a buen seguro que la siguiente costumbre y anécdota no les dejará indiferente.

            Dicen por todos los lugares, que es bien conocida y por todos reconocida, que la última pizca es la de Alcubierre. Pues cuando solamente queda la última pizca en el plato o fuente, a la gente siempre le da reparo cogerla; así que, en Alcubierre, discurrieron ingeniosa solución. Siempre apagan la luz y así nadie sabe quien coge la última pizca. Pero la verdad no deja ser algo a medias, ya que las manos acaban luchando entre ellas, con las luces apagadas, disputando la última pizca de Alcubierre.

Animales son amores

A Migueler tenía perros y hurones, le encantaban los animales y tenía una mano especial con ellos. A un perrito le enseñó ir  a comprar a la carnicería. Al perrito le colocaba una cestita con el dinero y lo mandaba de compras a la carnicería. Allí le colocaban el pedido y los cambios en la cestita y el perrito volvía a casa con el encargo para Migueler. El bueno del perrito nunca abusó de la gran confianza depositada en él y la suculenta carga siempre llegó a buen destino.

            Su habilidad también quedó patente cuando adiestró a dos perros en el ejercicio de la caza. Los perros iban solos a cazar, la primera pieza de caza era para ellos y las siguientes para Migueler.

            En una desafortunada ocasión, uno de sus perros se adentró en un corral ajeno y trató de montar una perra. El vecino los sorprendió, cogió una horca y mato al perro de Migueler. Este se enojó tanto que trató de rendir cuentas, pero al final desistió.

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Tío Migueler, un hombre de alturas.

El reto de la torre

Al Tío Migueler le encantaban los retos, desafiar a los más jóvenes y superarlos, en destreza y agilidad nadie le superaba, grandes dotes que su fama precedían. Aún contando con cierta edad, no dudaba de retar, lo llevaba en la sangre.

            La preciosa torre mudéjar de la iglesia de Alcubierre fue escenario de uno de sus mayores y rememorados retos. El desafío era ver quien subía antes a lo alto de la torre. Desafió a Manuel el guarnicionero a subir los más rápido a lo alto de la torre de Alcubierre y tocar la campana. El contrincante subía por las escaleras y Migueler trepando por el exterior. Migueler ganó la apuesta y esta hazaña dejó profunda huella en la memoria de Alcubierre.

            Hay que reseñar, tal y como dice Alberto Lasheras, que entonces la torre estaba muy deteriorada y presentaba numerosos entrantes y salientes que facilitaban extraordinariamente su escalada. Pero que nadie se engañe, esto no justifica ni infravalora su renombrada epopeya y que nadie se atreva a ponerlo en duda. Pues no hay mayor valor ni maestría que la que Migueler poseía.

Campanadas a mangazos

Durante la guerra las campanas de la iglesia de Alcubierre desaparecieron. ¿De alguna manera tenían que ingeniárselas par dar las campanadas?. Así, que buena solución idearon. Y como era de esperar, optaron por la única solución imaginable: cogieron una enorme llanta, la colgaron con una soga y con un mallo (una maza o martillo grande) fueron dando campanadas. Pero de tanto mallar, pues todas las horas debían de dar, la soga se rompió y la llanta disparada salió, rodando calle abajo hasta la plaza. Por poco no causó ninguna desgracia: ¡podría haber matado a alguien!.

Las campanas de Alcubierre

Las campanas se tuvieron que reponer a primeros de la década de los cuarenta. Las trajo Ángel Cisterna, que se dedicaba a carrear paja. Las descargaron al pie de la torre de la iglesia y Migueler y su hijo fueron los encargados de subirlas a la torre. ¡Todos los críos fueron a ver como subían las campanas!. Pero mientras subían una campana, la estructura del andamiaje cedió y una campana corrió un serio riesgo de caída, ¡estuvo a punto de caer!. Migueler, rápido y valiente, se descolgó por los andamios y consiguió amarrar fuertemente la campana a una soga, impidiendo que se precipitase al vacío. Evitaron una tragedia cantada y definitivamente pudieron subir las campanas que volvieron la alegría a la torre de la iglesia de Alcubierre.

            Para probar una de las campanas, el hijo de Tío Migueler se puso a bandear la campana con tanto brío que no la soltó y quedó agarrado a ella saliendo afuera del campanario y volviendo a entrar, al volver la campana al interior de la torre. Tuvo que tener gran pericia y agilidad mental para sujetarse bien y evitar que la inercia lo despidiese hacia fuera arrojándole al vacío. De tal palo tal astilla.

El pozal al pozo

Cuando un pozal caía al fondo del pozo llamaban a Migueler para que lo recuperase, ¡quién sino!. Descendía con gran destreza, apoyando la espalda en la pared  y con las piernas en la otra pared. Bajaba a los pozos y recuperaba los valiosos pozales que se caían en la localidad de Alcubierre.

            Una vez tubo que bajar para sacar un pollino, una mula joven que se había caído a un pozo. Las gentes del lugar trataron en vano de sacarlo con ganchos, ¡para haberlo matau!. Así que apareció Migueler y en un suspiro bajó al pozo, formó un braguero a modo de arnés atando al pollino y con una buena soga, correas y una garrucha izaron al pollino hasta ponerlo a salvo.

            En Alcubierre el agua de pozo contenía abundantes sales, así que no era apta para consumo humano. El agua de boca se obtenía de las balsas que recogían el agua de lluvia.

La virgen del pozo

Tanta fama tenía Migueler rescatando pozales de los pozos que, después de la guerra, lo llamaron de otro pueblo para rescatar unas imágenes religiosas de un pozo. Hay quien sitúa el hecho en La Almolda, otros en Monegrillo, aunque lo verdaderamente certero es que solo Migueler era capaz de tal empresa. Durante la guerra civil ocultaron en un pozo dos esculturas pequeñas de la virgen. Una era de yeso que se deshizo en el pozo y otra de bronce que fue la que rescató el Tío Migueler.

La burla a la muerte

Durante la guerra Migueler salía por la parte de atrás de su casa y burlaba el toque de queda de Alcubierre; ¡él salía cuando quería! pues Migueler era un alma libre difícil de dominar. Pero sus escapadas se volvieron conocidas en la localidad hasta que le estuvieron esperando, consiguiendo sorprenderle saltándose el toque de queda. A Migueler le acusaron de espionaje y lo llevaron detenido a Tardienta. Cuando su familia acudió a visitarlo, Migueler les entregó el reloj y alguna pertenencia creyendo que su fusilamiento era inminente e inevitable. Pero por suerte, una pariente conocía a un alto mando que le ayudo. Ella había trabajado de maestra en un pueblo del Somontano de Barbastro, donde él acudió a dar un mitin y le conoció al tenerle que entregar las llaves de la escuela. Al parecer, aquel encuentro dejó profunda impresión entre ellos. Ella lo buscó antes que ejecutasen a Migueler y gracias a su elevada posición en el ejército republicano, pudo interceder para que soltasen al pobre Migueler. Para ella y el militar fue el comienzo de una gran historia de amor, de vicisitudes y exilios, pero con final feliz. Para Migueler, ¡esta vez sí que esquivó la muerte de verdad!

            Migueler era bravo y valiente, aunque pecaba de cierta ingenuidad. Una vez, en la plaza mayor de Alcubierre se hallaba un miliciano de barba larga y con un aspecto fiero, bruto y feroz que infundaba razonado respeto y temor. A Alcubierre llegaban cientos de milicianos. El miliciano se encontraba sentado afilando un enorme machete cuando el atrevido Migueler, sin consideración alguna y con cierta inocencia, le soltó: “¡quiere que se lo afile yo, que afilo bien!”. Quienes apreciaron esa escena no pudieron evitar un frío escalofrío recorriendo sus cuerpos, afortunadamente, este hecho ya no tuvo más recorrido.

El ingenio como juego

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Juego de habilidad del Tío Migueler

Migueler debió de ser muy manitas, una de sus aficiones era realizar juegos de ingenio. Uno de aquellos juegos era una superficie con anillas por los que en determinados movimientos había que pasar un alambre. Migueler debió de ser un alma con inquietudes, retos y destrezas.

El tocino escoscau

Migueler era muy amigo de Julian Mene, de Gabarre y del cura de Alcubierre. De tanta amistad gozaba que no dudaba en pedirles consejo y opinión. Cuando en una ocasión el tocino le se puso malo a Migueler estos le dieron buena solución, ya que resfriado y fiebres podía tener, el tocino enseguida debía de bañar “¡y ya verás que pronto se recuperará!”. Y de esta manera, fiel a sus amigos, Migueler actuó y a su apreciado tocino bañó. Pero por causas del destino, la fatalidad provocó que el tocino a los pocos días falleciera. Cuando la gente le preguntaba a Migueler “-¿qué tal el tocino?-” este respondía: “Ni dios, ni el cura, ni Julián Mene me harán lavar el tocino otra vez!”.

La escopeta confiscada

Por orden de los militares republicanos presentes en Alcubierre, Migueler se vio obligado a entregar su querida escopeta en el antiguo cuartel de la Guardia Civil. Pero a Migueler no lo iban a privar tan fácilmente de su querida escopeta. Así que cogió la escopeta y la desmontó en tres partes: los cañones, la culata y la acción. Solamente entregó la culata y los cañones, así nadie la podría usar. Unos días después, aprovechando el barullo que había en el puesto de la guardia civil, un hombre salió con las dos partes de la escopeta y al trajinarlas y ver que eran inservibles las tiró. El hijo de Migueler lo vio y no dudó en recoger las partes y llevárselas a su padre, este se debió de alegrar, pero a la vez se molestó por el riesgo que había corrido su hijo.

La edad no perdona

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Tío Migueler por el puerto de Barcelona.

Sus atrevimientos le acompañaron durante toda su vida, sobretodo sus triquiñuelas con los cuerpos de seguridad. De hecho se llevaba bien con la guardia civil, pero la edad no perdona y esta vez si que cayó.

            Ya algo mayor, Migueler fue a cazar furtivamente con otro amigo. Se colocaron en una zona algo distantes, pero se veían. La guardia civil apareció de repente por detrás de Migueler y por muchas señas que le hizo el amigo, Migueler no se enteró y la guardia civil acabó atrapándolo. El Tío Migueler se estaba haciendo mayor e iba perdiendo oído, adquiriendo paulatinamente una cierta sordera.

Anécdota de Juliana Suñen Frantiñan

La bisabuela de Miguel Puivecino Suñen, Juliana Suñen Frantiñan, protagonizó un curioso encuentro que aún permanece en la memoria familiar. Una jovencísima Juliana volvía una vez  a casa cuando de repente se encontró con un hombre desconocido:

-¿A dónde vas pequeña?-

-Voy a casa corriendo, que me ha dicho mi madre que tenga cuidado que puedo encontrarme con el Cucaracha-.

-Pues ya puedes marchar tranquila, que esta noche al Cucaracha ya no te lo vas a encontrar-.

            Siempre supusieron que aquel hombre fue el bandido Cucaracha. Mariano Gavín Suñen, celebre bandido conocido como “El Cucaracha” que actuó en Los Monegros a principios de la segunda mitad del siglo XIX.

El Tío Migueler, la leyenda

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Recreación del Tío Migueler en la portada de Forbes.

A Migueler no le gustaba que nadie llevase las manos en los bolsillo: “¡rediós!, quítate las manos de los bolsillos”. Expresión que aún dijo estando en el lecho de muerte cuando un amigo le fue a visitar. Siempre las manos fuera de los bolsillos y las manos abiertas, nunca cerradas. El Tío Migueler no las podía ver en los bolsillos, sufría y carrañaba a quien las llevaba en los bolsillos. En ninguna fotografía se ve a Tío Migueler con las manos en los bolsillos ni con las manos cerradas.

            Cuando Tío Migueler falleció en 1960, por todo Alcubierrre y redolada se corrió la peculiar expresión: “Si no vuelve Migueler, es que no se puede volver”. Migueler había salido airoso de todas sus peripecias, pero de la última… Ágil, intrépido y audaz, nuca hubo hombre sin igual por estos agrestes territorios monegrinos. Tío Migueler es toda una leyenda.

            Por último y por finalizar, comentar que, tras arduas consideraciones, se ha considerado oportuno y prudente omitir una muy pertinaz consideración. Así pues, para evitar desconsideraciones, para nada comentaremos la extraña, rara y al parecer reiterada torpeza de las gentes de Alcubierre con las artes del pozo; pues por lo visto muy a menudo se les caían los pozales al fondo del pozo. Para no herir sensibilidades  y susceptibilidades ignoraremos y obviaremos la falta de destreza izando pozales de las gentes del lugar de Alcubierre, para así llevar a buen termino las dichas y venturas del Tío Migueler.

            A la memoria de Tío Migueler, que andará feliz por las alturas sin querer baja

 

               – FIN –

 

            Las historias del Tío Migueler son reales y responden a un trabajo de investigación realizado por Alberto Lasheras Taira y Joaquín Ruiz Gaspar.  Muy especialmente gracias a los testimonios de Miguel Puivecino, descendiente del Tío Migueler, nieto,  y Lola Bernal, mujer de Miguel. La publicación de «Las dichas y venturas del Tío Migueler» se ha realizado el 18 de enero del 2018 en conmemoración de su centésimo trigésimo aniversario de su nacimiento.

 

 

Carmen Nogués Cáncer


La memoria del pasado se ha transmitido generaciones tras generaciones pero los nuevos tiempos y la tecnología han ido rompiendo la correa de transmisión. Ellas atesoran la sabiduría, la herencia acumulada durante siglos que permitía sobrevivir con escasos recursos. Ellas guardan la memoria de los usos y técnicas tradicionales, una producción artesanal y casi de autosuficiencia del saber popular completamente ligada a nuestra tierra y a nuestra gente.

Carmen Rostro

            Carmen nació en Alcubierre el 18 de marzo de 1918. Su padre Rafael Nogués Pérez (1880-1966) descendía de una casa pobre y su madre Justa Cáncer Gracieta de casa de labradores. Rafael fue ganadero, llevaba ovejas pero también fue tratante, gozó de gran inteligencia y ello le permitió prosperar. Además, Rafael fue alcalde y juez de paz de Alcubierre. El padre de Rafael murió cuando este contaba con tan solo tres años, y él y su hermana se vieron obligados al auspicio, desde muy pequeños aprendieron a ganarse la vida. Rafael fue a Madrid en 1929 a reunirse con los diputados liberales Romanones y Portela Valladares. En 1931 Rafael construyó un corral enorme, vendía los corderos y montó dos carnicerías en Alcubierre. Tanto su madre Justa como Carmen trabajaron en las carnicerías. Del matrimonio nacieron dos chicas y dos chicos, aunque el mayor murió a los doce años, quedando Luis, Ascensión y Carmen.

            A la escuela Carmen acudió desde los seis años hasta los catorce, habían construido el ayuntamiento de Alcubierre y a cada lado estaba la escuela. En un lado los chicos y en el otro las chicas. Por las mañanas estudiaban las diferentes materias y por las tardes les enseñaban labor. También se separaban los chicos de las chicas cuando iban a la iglesia, era normal las mujeres delante y los hombres atrás. Entonces eran cuarenta en la escuela, aunque muchos abandonaban la escuela para trabajar de pastoretes o criadetas, a muchas familias les tenían que llamar la atención para que llevasen a sus hijos a la escuela. “Primera, segunda y tercera sección”, también había clases nocturnas para niños que tenían que trabajar. Carmen recuerda llevar una pequeña caldereta, una estufeta, una pequeña caja metálica que llenaban con brasas, normalmente de la panadería, con una rejilla sobre la que ponían los pies para calentarse.

            De pequeña jugaba con muñecas, a saltar a la comba, a marro con la pelota, a hacer casetas… con todo hacían juguetes “¡ah! y los chicos les mandaban papeletes en clase”.  Carmen no era muy atrevida pero le gustaba ir con las más atrevidas “había mucho hambre y eso hacía que la gente fuese atrevida”. Le gustaba ir a ver los patos nadando en la balsa grande, donde está el molino, iban después de la escuela. También iban hasta el Balsón, a coger moras a una gran morera que había en la balsa.

            Estaba el Plegadero, la plaza donde se juntaban los jornaleros antes y después de enganchar a trabajar. En la plaza había antes una gran balsa que ocupaba casi toda la plaza, la taparon con sarmientos y enrona. También, de cada casa salía una o dos cabras que juntaba el cabrero, a las siete de la mañana tocaba el cuerno y las llevaba al monte, después volvían a casa solas. Rafael, el padre de Carmen dejó un rebaño de 1000 ovejas cuando se jubiló y se lo vendió a los Basilianos.

            Carmen es pura memoria, recuerdos vivos de la historia reciente de Alcubierre. Mucho ha quedado relegado al pasado, al olvido, una forma de vida tradicional y muy arraigada que constituye un patrimonio de incalculable valor. Carmen mantiene vivo el recuerdo de las casas cuando se llenaba todo de polvo blanco de moler el yeso, de los hornos de yesos. Recuerda las rondas de Alcubierre “siempre había rondas”, el Tío Patricio Jordán cantaba acompañado de guitarras y los chicos iban a rondar a las chicas. Se hacían bailes, los jóvenes aprovechaban para festejar, había músicos en el pueblo que tocaban en el baile: la guitarra que tocaba el ciego Lorenzin, Franchón el violín y el tío Pascual Lasheras el piano. También se contaba que había habido dance, Carmen había escuchado de pequeña que antes se decían dichos y motadas, donde salía a relucir todo lo que pasaba en el pueblo y además estaba casa el gaitero,  de “Pascuala la gaitera”.

            En aquellas rondas se recitaban preciosas coplas, algunas picantes y otras verdaderas obras de arte. Carmen nos recuerda algunas. En casa Ruata había seis chicas, además muy guapas a las que el Tío Patricio les rondó la siguiente copla: “Estas si que es casa, casa/ esta si que son paredes/ donde está el oro y la plata/ y la sal de las mujeres”. A la hermana de Carmen, Ascensión, le cantaron cuando era jovencita: “Capullito, capullito/ ya te vas volviendo rosa/ y la va siendo momento/ de decirte alguna cosa”. Y a potra chica de Alcubierre: “Esta es la calle del aire y el rincón del remolino, donde se remolinea, tu corazón con el mío”.

            Un suceso que causó gran revuelta en Alcubierre fue la irrupción de mosen Pedro en el baile. Entró enfurecido y gritando en el baile mientras la gente se escondía tras las sillas y las mesas, entró con el santo cristo y con dos monaguillos, obligando a que se posasen de rodillas y criticando que se bailase en cuaresma.

            Al acabar la escuela Carmen se puso a trabajar en una de las carnicerías familiares. Llevaban los corderos al matadero municipal y después los llevaban a hombros a la carnicería. La carne tenía que estar sellada por el servicio veterinario y el alguacil pesaba los corderos y se pagaba un porcentaje al ayuntamiento; “y cuando iban a Zaragoza les cobraban por la mercancía que llevaban”. Para llevar bien la cuenta de lo que fiaban en la carnicería, cortaban una caña por la mitad e iban haciendo muescas que tenían que coincidir.

            Cada casa tenía su mote: “píe de burra”, “matalobos”, “chinchetas”, “pifote”… Pifote viene de persona de fácil enfado, de  empifotarse: enfadarse por algo banal. Estaba casa la comadre, una mujer que atendía los partos, la gente pagaba lo que podía.

            Su marido Pedro Sos Pérez llegó a Alcubierre como secretario en 1940. Al principió no tenía plaza fija así que también ejerció de secretario en Castejón de Monegros y en Lanaja. Aquello le obligó a tener que ir en bicicleta desde Lanaja a Alcubierre para festejar con Carmen, era muy madrugador y a las 6 de la mañana ya llamaba desde la calle a su amada Carmencita. Al casarse, en 1945, cogieron a una chica para la carnicería y Carmen se quedó trabajando en casa. La nueva carnicera, Carmen Cáncer “Carmen la carnicera” acabó casándose con Luis Nogues, hermano de Carmen Nogues.

            En Alcubierre estaba la posada del Centro, donde se alojaba la gente más pobre, con aquellos burricallos, burros pequeños y enclenques. Desde Sariñena acudía el Tío José Cano a vender hortalizas y verduras, productos de la huerta, “aquí, en Alcubierre, no había hoja verde”. Había muchos males por la mala calidad del agua, se bebía agua de balsa, como en la gran parte de Los Monegros y se producían muchos quistes hidatídicos. Aragón fue una comunidad con gran incidencia de quistes hidatídicos. En cada calle había un pozo público, pero el agua era salina, en invierno en las plazas patinaban. Los patios se limpiaban con excrementos de las caballerías, los cagallones se mantenían algo húmedos y contenían abundante paja, los esparcían por el suelo y al escobar sacaban brillo de los suelos.

            Durante una lifara nocturna en casa de Lorenzin, una vez se halló presente José Gavin Casaus, “El Pajarito”, quien formó parte de una banda de pistoleros. José extendió una gran suma de billetes sobre la mesa, de un atraco en Barcelona, y les dijo a  los presentes: “mira, vosotros sudando sin parar de trabajar y no tenéis un duro y yo en una noche”.

            Algunas mujeres marchaban a servir a casas, se hacían modistas o trabajaban en el campo. Muchas que trabajaban en el campo se ponían unos manguitos en los brazos y un pañuelo sobre la cabeza para que no les tomase el sol, preservar la piel blanca era síntoma buen posicionamiento social. Existían las respigadoras, mujeres que iban detrás de los segadores recogiendo las espigas. Algunas de las criadas de casa Ruata dormían en las cuadras de la casa, con las mulas.

            En Alcubierre había Almendreras, olivares y vid.  En la placeta de las Cuevas, en honor a Enrique de las Cuevas, quien dirigió la repoblación, se juntaba el rebaño de cabras, la vicera (o la vecera).

Muchas que trabajaban en el campo se ponían unos manguitos en los brazos y un pañuelo sobre la cabeza para que no les tomase el sol, preservar la piel blanca era síntoma buen posicionamiento social.

Durante la guerra carmen se fue al monte con su familia. El día de San Juan, el 24 de junio de 1937 a las 10:00 horas ya dijeron por el pueblo que iba a ser un día inolvidable, que iba a haber un bombardeo terrible y así fue. Tropas republicanas habían formado en la plaza de Alcubierre, incomprensiblemente se mandó que mantuviesen la formación y el bombardeo terminó causando un elevadísimo número de bajas. Hay testimonios que narran que una bomba cayó en la balsa del pueblo y las ranas aparecieron estampadas en la torre de la iglesia. Carmen se encontraba en casa Calvo, donde entonces habían instalado la cooperativa de la colectividad, y la pila de lavar salió disparada hasta la balsa. Después apareció un escenario desolador, muertos por las calles, casas derrumbadas, cables caídos… Durante la guerra quemaron el archivo municipal, el archivo parroquial y el retablo de la iglesia, del fuego que hubo se desprendió parte de la bóveda.

Carmen Nogues (7)

Joaquín Ruiz, Alberto Lasheras, Pedro Sos, Carlos Sos y Carmen Nogues.

            Carmen y Pedro tuvieron dos hijos: Carlos y Enrique. Con mucho sacrificio y trabajo lograron que los dos tuviesen estudios universitarios, Pedro tuvo que ejercer por las tardes de secretario en otros pueblos. Carmen siempre le decía a Pedro: “si pides pueblo que tenga huerta”. Pedro era muy culto y muy inteligente, le encantaba la música, su padre “Enrique Sos Bustos” fue compositor y director de la banda de Albacete. Cuando se jubilo depositó su batuta de plata en el Tesoro del Pilar.

            Hay recuerdos para el tío Migueler, Miguel Puivecino, un hombre ágil y audaz que subió más rápido trepando a la torre de la iglesia de Alcubierre que otro por las escaleras. Migueler era a quién llamaban cuando un pozal se caía al fondo del pozo y de quién decían “Si Migueler no vuelve del otro lado, es que no se puede volver” (Al otro lado se refiere a la muerte).

            A San Caprasio subían con carrozas, subían las cuadrillas del pueblo como ahora. Entonces se tardaba tres horas en subir, arriba se hacía misa y se comía, luego otras tres horas para bajar. Subían también desde Farlete y Perdiguera, desde Alcubierre se hacía una parada en la caseta de los catalanes para almorzar, una caseta de cazadores catalanes antes de empezar la subida a San Caprasio. El 1 de noviembre, la noche de ánimas el sacristán subía al campanario con un barral de vino y chullas de jamón, tocaba toda la noche a muerto. Había un santero, vivía por el barrio del hospital y estaba la casa del rezador que solía llevar la virgen. A las doce del mediodía tocaban el Ángelus, la gente paraba y se descubría la cabeza, se quitaban la gorra o la boina y rezaban. A las dos iban a la escuela y a las cuatro salían, iban a la iglesia, se cubrían con la mantilla y rezaban el rosario, luego ya salían a jugar. El domingo había misa primera, a las seis de la mañana misa rezada para las criadas y jornaleros y a las once la misa mayor, misa cantada para la gente más acomodada. “A perdiz por barba y el otro a patatas”.

            Carmen se fue la primera alcoberreña que se casó abiertamente de blanco en Alcubierre, primero fue una de casa Ruata. Fue en noviembre y generó cierta expectación “mañana no iremos a coger olivas que iremos a ver la boda”. A los zagales y zagalas se les daba peladillas, como obsequio por la boda, cosas sencillas como la vida misma. Recuerdos y testimonios de una forma de vida que dejamos atrás, que forman parte de nuestra esencia y que ahora desterramos como si fueran prescindibles, pero es la vida misma, la vida real, la que ha construido durante generaciones nuestras sociedades rurales, con los pies en la tierra y el sudor en la frente.

            Esta mirada se enmarca dentro de la serie “Rostros”, que va relatando diferentes visiones de mujeres monegrinas y su trabajo en el medio rural de Los Monegros. Muchas gracias a Carlos Sos, Pedro Sos y Alberto Lasheras.

Aurora Piqueras Cisuelo


 Una vida dedicada a los demás, a su casa y a su familia, una vida de trabajo y esfuerzo, de dedicación y lucha. Un rostro entrañable que Alberto Lasheras nos relata descubriendo la vida de Aurora Piqueras Cisuelo; transmitiendo el respeto y cariño que Aurora se ha labrado en los secos y áridos monegros, entre Alcubierre y San Juan del Flumen.

Aurora

Aurora Piqueras

      Nació el 2 de junio de 1924, en Alcubierre. Era la novena de diez hermanos: Emilia, Modesta, Juana, Félix, Eusebio, Pilar, Paco, María, Aurora y Luis. Iban creciendo en el pueblo, colaborando en las tareas que sus padres les encomendaban y ayudándose unos a otros.

      Sus padres, María y Félix, trabajaban sin descanso dedicados a la venta ambulante por los pueblos para poder vivir honradamente. Cuando su madre no le podía dar el pecho, lo recibía de Cándida Suñén, que había tenido una hija tan sólo un mes antes. María se ponía en las plazas, en su puesto de mercado, y gritaba con energía y mucha gracia: ¡Naranjas como bombas!” Luego cuando vendían su mercancía regresaban a su casa, con su carro tirado por alguna yegua que habían renovado en el mercado de ganado.

        En 1930 la sequía se acentúa y las ventas se redujeron; malos tiempos se avecinaban. María y Félix deciden irse a Barcelona, allí habría trabajo para los dos. Las tres hijas mayores ya habían emigrado antes y encontrado trabajo. La mayor, en casa de los dueños de una fábrica de harinas, la Harinera de La Asunción, donde empezó Félix a trabajar nada más llegar para sacar adelante a su familia. María vendía helados en la playa de San Adrián del Besós, barrio en el que se instalaron. Félix murió de repente al año de llegar a Barcelona, dejando viuda, nueve huérfanos y a María embarazada.

     Todos se trasladaron a una casita del barrio obrero de Las Corts. Los chicos, adolescentes, trabajaban en el carbón, en la harinera y de botones en un banco. Eran tiempos convulsos de fuertes luchas sindicales con una gran implantación de la CNT y del anarquismo en Barcelona. Aurora cuenta que su hermano Félix era amigo de José Gavín Casaus (Alcubierre 1914-zaragoza 1935 “Otro Gavin de Alcubierre”, Desdemonegros), que a veces le permitió pasar la noche y dormir en su casa de la Colonia Castell, en Las Corts, escondiéndose de la búsqueda de la policía, si bien siempre le decía que “marchase al amanecer, cuanto antes, para no comprometer a su familia”.

     Las chicas, unas se casaron y otras trabajaban. Los tres pequeños (una de ellos Aurora), por mediación de los dueños de la harinera, fueron acogidos en un colegio de protección de la infancia en Pueblo Nuevo, en la calle Batrás. Para ello, la hermana mayor medió para que el dueño de la casa en la que servía ayudase a que admitieran a sus hermanos pequeños en dicho colegio de huérfanos, ya que les habían notificado que no accederían por ser aragoneses. Este señor, se tomó interés y notificó al colegio que si no admitía a los tres hermanos, retiraría su aportación anual a dicha institución. Un coche grande y negro los recogió y Aurora recuerda cómo su madre lloraba porque su economía no le permitía criarlos. Las niñas con las monjas y el chico con los curas. Al hermano, con ocho años, no le gustaba que le obligasen a ir a misa ni que le hiciesen rezar, las veía por una valla del patio y las llamaba por su nombre: “ ¡Marieta, Auroreta,  si os pegan decídmelo a mí! “.  Aurora lo aprendió todo en catalán, y a los siete años la eligieron para leerle unos versos a Lluis Compayns, en una exposición en Barcelona.

    Fue una experiencia dura e inolvidable que les permitió recibir una educación, alimento y disciplina. Salieron con un oficio aprendido: María se hizo modista y Paco tornero mecánico, lo que le permitió más adelante montar un taller con su hermano Eusebio.

       Aurora contaba tan sólo nueve años, cuando su hermana mayor le pidió a su madre que la sacara del colegio, para ayudarle con dos niños pequeños que tenía. La madre accedió y Aurora cuidó de los pequeños, siendo uno de sus cometidos recorrer un kilómetro de ida y otro de vuelta, tres veces al día, con la niña en los brazos que era un bebé y el hermanito de la mano, para que la niña tomara el pecho, ya que la hermana de Aurora tenía  una tienda de comestibles, al frente de la cual trabajaba.

      Aurora vivía con su hermana y su cuñado cuando estalló la guerra en 1936. Conoció el horror, la tristeza, los muertos, las carreras a los refugios en los que se escondían, el silbido de las bombas y el impacto sobre los edificios. Una noche tembló su cama, se agrietó la pared de su habitación y mirando por la ventana vio una bomba clavada en el suelo que no explotó. Pasarían muchos años y ese silbido aterrador le venía a la mente cada vez que alguien cerca de ella comenzaba a silbar.Tres de sus hermanos varones fueron al frente, a la guerra, da igual el bando en el que lucharon, el que les llamó más desde sus ideales de juventud o decidieron las circunstancias. Cuenta Aurora que en la Batalla del Ebro, estaban sus hermanos en diferente bando y Paco le comentó años más tarde: “¡Cómo iba a disparar si mis hermanos estaban en frente y podía darles!”. Al acabar la guerra, sus hermanos vuelven a Barcelona con algunas heridas, procedentes de campos de concentración pero, al fin vivos.

    Contaba Aurora quince años cuando una hermana mayor, Emilia, que vivía en Alcubierre y había perdido una hija de meses, enfermó. Aurora fue a cuidar a su hermana y ayudarla a superar la muerte de su hija. Se lo pidieron y ella obedeció. Tomó el tren y acompañada de una vecina  regresó al pueblo en el que nació. Emilia pidió a su madre que le enviara a su hermano pequeño Luis, para llenar el vacío creado por la muerte de su hija. Así, Luis fue el consuelo de Emilia, al que crió como si fuese su propio hijo.

        En Alcubierre, ayudó mucho a su hermana y su cuñado en la tienda que regentaban. Trabajó con ellos en el campo, con los animales, con unas mulas que tirando de un carro los llevaban a Zaragoza cada semana a buscar género que luego vendían en el pueblo.

       Cumplió 26 años cuando un amigo de la familia le presentó a Pedro Lalana Royo. Con él se casó y recuerda que el coche que llevaba al novio a la boda, pinchó y ella le esperaba escuchando las campanas de la iglesia que ya daban el tercer toque cuando Pedro llegó. Tras un viaje de novios por Zaragoza y Barcelona, a los cinco días, regresó a Monegros a otra casa, a otro pueblo, con otra familia. En Sariñena, vivió unos años y allí nacieron sus cinco hijos; cuatro chicas y un chico. Pedro quería tener un niño para que le ayudara en el campo y continuara  las tareas. Cuando éste nació, le gastó una broma a su marido y puso al recién nacido desnudo en la cama, diciéndole que había sido otra niña. La sorpresa y alegría del padre fue mayúscula al ver que había llegado su deseado varón.

      La vida le deparaba un nuevo destino; habían solicitado en San juan del Flúmen, nuevo pueblo de colonización, una casa y un lote de veinte hectáreas de tierra, a pagar en veinte años y, se lo concedieron. Les llegó una carta comunicándoles que debían vivir allí. Aurora contaba cuarenta y tres años y con su esposo cargó el remolque con sus enseres, sus hijos, un tractor recién comprado, a plazos, y se lanzaron a una aventura, con ilusión hacia un nuevo e incierto futuro.

      Fueron años muy duros, sin muchos medios. Los hijos ayudaban en todo lo que podían. Nueva escuela, tienda, médico, cura y nuevos amigos. Los vecinos se ayudaban y colaboraban  en un proyecto increíble que transformó aquellas casas en acogedoras viviendas y los lotes en fértiles tierras, creando potentes vínculos de amistad entre los nuevos habitantes de San Juan.

      En junio de 1992, su marido sufrió un  fuerte derrame cerebral. Tras siete meses hospitalizado volvió a casa con hemiplejia en el lado izquierdo de su cuerpo. Toda la familia se volcó en atenderlo durante doce años, afrontando con fuerza y cariño la dura situación.

      Hoy vive tranquila, sufrió un ictus en el 2012 del que se recuperó de una forma asombrosa. Con 93 años cumplidos, disfruta de la compañía de sus hijos, nietos y biznietos a los que adora, y a los que sigue transmitiendo amor, valentía, optimismo e ilusión. Siempre ha sido una mujer positiva, alegre y conserva su sonrisa de siempre con la que nos recibe cada vez que la acompañamos.

Con todo afecto y cariño.

Alberto Lasheras Taira

 

      Esta mirada se enmarca dentro de la serie “Rostros”, que va relatando diferentes visiones de mujeres monegrinas y su trabajo en el medio rural de Los Monegros. Muchas gracias Alberto Lasheras por un relato tan emotivo, escrito desde el corazón, con cariño y respeto.

 

Joaquina Cáncer Bailo


Para muchas mujeres del mundo rural, servir en las casas ricas fue su única salida laboral. Otras muchas mujeres marcharon a servir a Barcelona, Madrid o Zaragoza, donde ganaban más. Ha sido un trabajo escasamente reconocido, por no decir nulo, no se pagó la seguridad social ni repercutió en su pensión. Pero no todo fue malo y Joaquina guarda muy buenos recuerdos de su época en casa Ruata de Alcubierre y así nos transmite sus memorias con una envidiable y entrañable vitalidad.

Juaquina Rostro

Joaquina Cáncer Bailo

            Joaquina Cáncer Bailo nació en Zaragoza el 3 de febrero de 1938, aunque su vida siempre ha transcurrido en Alcubierre y es toda una alcoberreña de pies a la cabeza. De familia de labradores, sus padres Eulalia Bailo y Antonio Cáncer tuvieron cuatro hijos Pilar, Carmen, Pascual y Joaquina.

            Con el inicio de la guerra de España de 1936, su familia marchó a Zaragoza, junto a sus vecinos de la posada de “La Campana”. Primero pasaron unos días en la posada de Leciñena donde encontraron muy buena acogida, pero ante la falta de trabajo se vieron obligados a continuar su viaje hasta Zaragoza. Una vez en Zaragoza, su padre encontró trabajo en la base militar, gracias al coronel Antonio González Gallarza. Allí trabajó de portero en la base y al finalizar, el teniente González le redactó una carta de recomendación, un salvoconducto. El militar González Gallarza (1898-1986) fue pionero en la aviación española y se retiró en 1957 con el grado de Teniente General.

            La familia de Juaquina marchó a Zaragoza sin nada. Gracias a José Lacruz, natural de Alcubierre, que tenía el establecimiento zaragozano de telas “La Palma”,  cerca de la plaza del Pilar, pudieron tener sabanas y mantas. La madre de Juaquina fue muy buena costurera y junto a una modista prepararon el ajuar necesario para la ordenación de Vicenta Ruata en la orden religiosa de Santa Ana, de la que llegó a ser superiora. La familia Ruata también se había instalado en Zaragoza durante la guerra. Eulalia pasó muchos días cosiendo los hábitos y poco a poco se fueron apañando y pudieron ir tirando adelante.

            Joaquina nació en Zaragoza, en el Barrio del Arrabal, en la Calle las Ranas. Juliana «La Calderera» (hija de Mariano Gavín Campo, hermano de Cucaracha, por parte de padre), tenía teléfono en casa, y cuando Eulalia Bailo tuviese los primeros síntomas de parto, debía telefonear a Ascensión Rufas (esposa de Agustín Ruata) para poner en marcha la asistencia al difícil parto que se avecinaba. Ascensión preparó todo lo necesario (paños, ropa…) y bajó con el médico al domicilio de Eulalia y Antonio.

            A su vuelta a Alcubierre, la familia encontró la casa familiar desvalijada y gracias a unas pocas gallinas y unos tocinos pudieron ir subsistiendo. Compraban al trueque, huevos por lechugas, hortalizas o verduras.., la moneda más común era la cebada o el trigo. Juaquina fue a la escuela hasta los 14 años, recuerda con gran cariño a la maestra Doña Rosario Rodriguez Román, una maestra toledadana que sufrió la represión franquista y fue desterrada de su tierra para acabar ejerciendo en Alcubierre. Su marido vino con ella y trabajó como practicante. De joven, Joaquina iba a segar, las mujeres daban las mies y los hombres ataban los fajetes, cuando tenían 7 u 8 fajetes los ataban con los fencejos. También iban a coger olivas, recogían grandes olivares de familias ricas y se quedaban con una cuarta parte de lo recolectado.

            En Alcubierre había viñas y almendros y siempre ha habido una excelente miel, en casa Andresa (La Leciñenera), casa Licer y casa Barrios. Para la siega llegaban muchos segadores a Alcubierre y en casa Ruata una vez faltaron dos personas para llegar al centenar de segadores. Se formaba una gran fila a la hora de comer, dormían en las cuadras y venían de Murcia, Soria… A Juaquina le gustaban muchos los higos verdes.

            A los 20 años Joaquina sirvió en casa Ruata, durante cinco años, “estuvo muy bien, aunque carrañaba mucho con la dueña, pero siempre en un tono muy familiar”. Una vez discutieron fuertemente Juaquina y la Tía Ruata, Ascensión Rufas Aguareles, Juaquina no quería bajar a la bodega a coger el agua, tenía miedo a las ranas. Tras la discusión, Juaquina se marchó de la casa pero enseguida Ascensión la fue a buscar y Joaquina volvió a casa Ruata. Las tinajas las llenaban en invierno y de ella bebían todo el año, también tenían un deposito y cada día, con cantaros, subían el agua necesaria para la casa. Juaquina trabajó muchísimo: lavó, fregó, planchó… vivía en la misma casa y cobraba 825 pesetas al mes. De cocinera estaba Silvestra, de casa Silvano. Recuerda un cumpleaños del amo Agustín Ruata, el 28 de agosto, cuando a Juaquina la llevaron a Zaragoza para uniformarla de sirvienta, fue una ocasión especial.

            Años más tarde Juaquina marchó a servir a casa del Médico y a casa Gavín, las dos a la vez. Cuando algo se rompía o se hacía perder dinero los amos decían “iras al descuento” y descontaban del jornal la parte proporcional.

            Joaquina se casó en 1977 con Alfredo Valero de casa El Molinero. La familia de Alfredo se encargaba del horno de pan, donde la gente del pueblo llevaba su masa, ya preparada, y la cocían en el horno. La familia de Alfredo construyó el molino, María y Cecilio eran hermanos del padre de Alfredo, vinieron de La Zaida (provincia de Zaragoza, en la Ribera Baja del Ebro), y llevaron la corriente eléctrica para mover el molino, (aún sigue en pie el edificio, aunque por dentro está totalmente cambiado). El viejo horno se encontraba en el edificio que el gremio de Los Ganaderos construyó para aquel fin y donde ahora aún podemos encontrar la tradicional panadería familiar Valero.

            En Alcubierre había y siguen estando dos hornos de pan, el de la familia Valero fue construido por el Tío Calvo. Después de la guerra, la gente iba a cocer el pan al horno llevando las masas en una tabla que la llevaban sobre la cabeza. Como combustible usaban aliagas, paja… “entonces los hornos conservaban mucho el calor”. Juaquina comenzó a trabajar en el horno al pronto de casarse con Alfredo, la gente ya no llevaba la masa y el oficio de panadero era como actualmente lo conocemos, “aún hubo un tiempo que la gente traía su propia harina”. Cada día se hacían unos 180 panes de kilo que las familias consumían durante dos semanas, todo se anotaba en una libreta y se contabilizaba todo lo elaborado. También se hacía alguna barra y algún chusco, cuando el pan se hacía duro lo llamaban pan asentado. Antiguamente se cocía un pan que se llamaba la Polla.

            Joaquina y Alfredo continuaron con la panadería, tuvieron dos hijos, chico y chica, que aún continúan con la panadería. Juaquina trabajó haciendo las faenas de la casa y la panadería, sobretodo atendía en el despacho de pan. Juaquina destaca el trato con la gente, cercano y familiar, en un pueblo que a principios del siglo XX contaba con cerca de 1600 habitantes y que actualmente apenas llega a los 500.

            Tortas de almendra, de anís, de coco, farinosos, empanadicos… y torta legañosa, una torta de pan con aceite y azúcar, una larga tradición panadera y repostera de sabores auténticos. Juaquina aún permanece por la panadería, con sus hijos y nietos, con los recuerdos que tanto marcaron a las generaciones pasadas. Vidas pretéritas que permanecen con el sabor de siempre, en nuestra memoria y en nuestros corazones.

  Esta mirada se enmarca dentro de la serie “Rostros”, que va relatando diferentes visiones de mujeres monegrinas y su trabajo en el medio rural de Los Monegros. Muchas gracias a Alberto Lasheras Taira.

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