Archivo de la etiqueta: Hospital

Bujaraloz, Sector del frente


Bujaraloz, dentro del frente de Aragón, tiene una gran relevancia durante la guerra civil española. El 26 de julio de 1936 llega a Bujaraloz la columna anarquista de Durruti – Pérez Farrás, que había partido de Barcelona el 24 de julio para avanzar hacia Zaragoza. Sin embargo, la columna es frenada en Pina de Ebro, lo que lleva a establecer su Cuartel General en Bujaraloz convirtiéndose en su propio sector del frente; formando parte del frente de Los Monegros.

“Extraña vibración la que satina Bujaraloz. Suena aquí la trompeta ética de la Historia.»

Félix Martí Ibáñez (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia.
Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).

18 de julio de 1936

Tras la sublevación militar, la guardia civil de Bujaraloz emite un bando para requisar todas las armas de la localidad, manifestando su adhesión al levantamiento militar y declarar el estado de guerra. Incluso se desplazan a La Almolda, el día 19 de julio, para destituir al alcalde republicano Pablo Borderas y remplazarlo por Cristóbal Godina Asín declarando también, en La Almolda, el estado de guerra (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca citando a Gálvez Samper, Francisco Javier, En los Monegros. La Almolda).

Para evitar incidentes mayores, las mujeres de Bujaraloz entregan las armas aprovechando que los hombres se encontraban realizando faenas en el monte. A su regreso, con sus herramientas de trabajo, asedian el cuartel donde se encontraban encerrados los guardias civiles. El cuartel de la guardia civil se encontraba en la calle Mayor. No obstante, Jaime Gros Zubiaga lo ubica al final de la calle Mayor, al lado de la ermita y el hospital «En un caserón grande donde hoy está la tocinería y el solar donde estuvo parte del cuartel» (Gros Zubiaga, Jaime. Zonas de guerra, Memorias de Jaime Gros).

Aun así, los jornaleros de Bujaraloz llevan a cabo una huelga en la localidad y dejan de trabajar para las casas pudientes, entre ellas casa Gros «Llegó la huelga, los hombres no vinieron a trabajar, aunque estábamos en plena siega». Mientras, la guardia civil se acuartela y convoca una reunión citando a las distintas personalidades de Bujaraloz «A todo agricultor que tuviera algo que perder, herreros, carpinteros, tenderos y gente de orden». Según las memorias de Jaime Gros «El sargento les propuso crear un grupo armado para defender el pueblo y mantener la tranquilidad». Aunque fruto del desconcierto, acaban levantando acta de la reunión algo ambigua: «Especificando que era para defender al gobierno y firmaron todos». Aquella misma acta sirve, días después, para salvar la vida de los firmantes a la entrada de las milicias anarquistas, ya que «Constaba que era para defender el gobierno».

Bujaraloz, vista general. Campúa 1936-1939. Biblioteca Digital Hispánica

El 21 de julio, Jaime Gros habla de una mañana movida, por lo que deciden parapetarse en casa por si las cosas se ponen feas. Mientras tanto, la guardia civil trata de controlar el pueblo dedicándose a practicar detenciones «Al asomarme al balcón, vi en la acera había una fila de hombres sentados en el bordillo custodiados por dos civiles, la fila llegaba hasta el cuartel que estaba entonces en la calle Mayor», deteniendo a toda persona sospechosa de izquierdas «La guardia civil ha detenido a los que quieren asaltar y repartir todo, y los están interrogando» (Gros, Jaime. Memorias de Jaime Gros). Acaban haciendo ocho prisioneros detenidos en el cuartel que pretenden trasladar a Zaragoza con el autobús. Para ello requieren de combustible por lo que reclaman al padre de Jaime Gros: «El del autobús dice que no tiene gasolina y que tampoco tienen en el surtidor. Me llamaba el sargento, para ver si tenía yo gasolina de los tractores y se la podía prestar». Pasado el trance, confiesa a su mujer: «No quiero que con gasolina mía se lleve presos a ocho vecinos de mi pueblo».

El cuartel de la guardia civil se encontraba en la calle Mayor.

Sobre las tres de la tarde, varios guardias civiles y un cabo al mando de un sargento llegan a Bujaraloz «Se oyeron llegar unos camiones de los que bajaron hombres que daban gritos. Enseguida, por el callejón. se vio un barullo de gente. Los primeros, que venían como con una gabardina, se la quitaron y apareció su uniforme y se pusieron un tricornio, se oyó gritar ¡Viva España! ¡Arriba España!» (Memorias de Jaime Gros). Al mando de las fuerzas de la guardia civil y algunos falangistas va el capitán José Negrete, del puesto de Caspe. Las fuerzas se distribuyen en las entradas y en el cuartel de la guardia civil, con la pretensión de retirar todas las fuerzas de la guardia civil junto a sus familias y con todo el armamento posible. Seguidamente hacen un registro del pueblo, según el testimonio de Antonio Barrachina, recogido por el corresponsal Carrasco de la Rubia en La Vanguardia, deteniendo a cuantos hombres encuentran: “Los llevaron a la puerta del cuartel y los tuvieron durante mucho rato de cara a la pared, bajo la amenaza de los fusiles. Un capitán de la guardia civil, que había llegado un poco más tarde con otros guardias y con buen número de fascistas, les ordenó que al día siguiente estuviesen todos armados para luchar contra el enemigo; fue entonces cuando requisaron el autocar que conducía el joven Barrachina, obligándole a que se pusiera a sus órdenes”. Otras fuentes citan como las fuerzas de la guardia civil, detienen a tres campesinos que posteriormente son trasladados a Zaragoza.

Barrachina respondía al chofer del autocar que realizaba la línea de Bujaraloz a Zaragoza y que está varios días al servicio de las fuerzas de la guardia civil llevándoles por distintos pueblos de la zona hasta que consigue volver a Bujaraloz (LVG 13 de agosto de 1936).

Victima de aquellos días es el padre del dibujante bujaralocino José Alloza Villagrasa, informando de su muerte «La Esquella de la Torratxa» el 14 de agosto de 1936, apuntando al maltrato sufrido por parte de las fuerzas sublevadas: «Con nuestro sentimiento más profundo hemos de dar cuenta, esta semana, de la muerte de dos apreciados amigos nuestros. Uno, el padre de nuestro amigo Alloza, el dibujante, muerto en Bujaraloz a causa del maltrato de los fascistas, cuando aún estaban. El padre de nuestro Alloza era un republicano firme, bravo luchador, que no ha podido soportar la vileza del trato que los fascistas dieron a sus prisioneros. No hace falta decir como lo lamentamos vivamente».

El mismo 21 de julio, miembros de la guardia civil abandonan el puesto de Bujaraloz y se retiran a Caspe, cumpliendo la orden de reagrupamiento dada por el capitán guardia civil José Negrete. Aquella concentración de fuerzas queda recogida en la «Memoria de los hechos ocurridos en esta villa a partir del 16 de febrero de 1936» (Pieza séptima de Zaragoza. FC-CAUSA_GENERAL,1429,Exp.): «El 22 de julio de 1936, se concentró las fuerzas en Caspe, por orden de la superioridad». Con la caravana va la familia Gros, a pesar que el capitán Negrete les había requisado el coche. Para ellos es la mejor opción, habían oído por la radio que «En Zaragoza hay huelga y tiros por las calles y que en algunos pueblos hay barricadas y no dejan pasar a nadie».

La Causa General cita dos guardias civiles que debieron pertenecer al puesto de Bujaraloz: José Marrulo Domingo, fusilado en La Almolda en 1936 y Vicente Villar Sánchez, fusilado en Castelserás, según testimonio.  

Retirada la guardia civil, el día 22 de julio, desde La Almolda, unas 23 personas acuden a Bujaraloz para apoyar a los republicanos. El 21 habían declarado en la localidad de La Almolda huelga general, destituyendo al alcalde impuesto y requisando las armas del pueblo. A pesar de ello, a su regreso a La Almolda son recibidos a tiros viéndose obligados a refugiarse en Castejón de Monegros.

El 23 de julio llegan a Bujaraloz avanzadillas de milicianos “A la llegada de los marxistas a la localidad”, en referencia a aquel día, la Causa General de Bujaraloz manifiesta: “Se ensañaron con las casas propiedad de los vecinos que más se habían señalado por su carácter o ideología derechista”, siendo «Arrojadas de sus casas por ser familia de Manuel Martínez Pardo que había huido a la España Nacional evitando de esta forma se le fusilase». Igualmente se refiere a ello la «Memoria de los hechos ocurridos en esta villa a partir del 16 de febrero de 1936» aportando su relato de aquellos hechos: «El día 23 de julio de 1936 entraron en esta localidad las fuerzas rojas de la columna de Durruti, pudiéndose escapar varias personas de derechas que se refugiaron en Caspe y Zaragoza, empezándose desde esa fecha a cometer toda clase de desmane, siendo asesinadas 19 personas de derechas».

Sobre la presencia de avanzadillas o grupos de milicianos, Alejandro R. Díez Torre «Orígenes del cambio regional y turno del pueblo. Aragón, 1900-1938» cita la presencia de grupos expedicionarios arriesgados «Que se proponían sus propios objetivos a alcanzar y hacían frente -con una táctica circunstancial- a los obstáculos que encontraban; hasta terminar agrupándose en puntos de encuentro y refuerzo, como Candasnos, Peñalba o Bujaraloz, o bien la estación de Caspe». Es el caso del grupo de anarquistas barceloneses y Manuel Prieto García, del BOC, que parten de Barcelona el 21 de julio y caen en una emboscada el día 22 en Pina de Ebro. Otro grupo sale de Barcelona el día 22, entre ellos Miguel García, dirigiéndose hacia Caspe donde mantienen enfrentamientos, a los que se les une el día 24 el grupo de Francisco Subirats. Avanzadillas que aparecen reflejadas en «Ultima hora» del 23 de julio: «Expediciones de reconocimiento: También han salido hacia Aragón muchos automóviles requisados que llevan milicianos armados, con el objeto de reconocer el terreno para preparar a los campesinos y obreros de los pueblos aragoneses que son leales, para sumarse a las columnas populares y para organizar el abastecimiento de los milicianos y otros detalles que comporta toda marcha guerrera».

Así, la «Memoria de los hechos ocurridos en esta villa a partir del 16 de febrero de 1936» señala como, una vez retiradas las fuerzas de la guardia civil, las «hordas» se hacen con la localidad: «Libres ya las hordas de toda represalia y carente el pueblo de autoridad, con la afluencia de elementos extraños se lanzaron a la calle, patrullando por las mismas armados, prestando guardias armadas a la entrada de la localidad y cometiendo toda clase de atropellos».

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España.

A partir de la Causa General de Bujaraloz, Rama Separada n.º 253, podemos aproximarnos a los principales episodios que acontecen en la población aquellos primeros días. Entendiendo el contexto en que se realizan las Causas Generales y el valor histórico que les corresponde.

El 24 de julio de 1936 son profanadas «Las iglesias, Santa Iglesia parroquial e iglesia de las Nieves, capillas públicas y ermitas, sacando los ornamentos e imágenes y quemándolos en mitad de la plaza”, hechos en los que participan algunos vecinos de la localidad y milicianos, señala la misma Causa General. Así mismo, la memoria popular relata, sin precisar fecha, una macabra procesión de milicianos vestidos con los ropajes del clero local, causa una fuerte impresión en la población: «Habitantes de Bujaraloz cuentan que en una ocasión unos milicianos se disfrazaron y simularon una procesión religiosa para reírse de los creyentes» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz).

También se producen hostigamientos a personas de derechas, como hemos visto antes, siendo uno de los casos el de la maestra Feliciana García “Tachada de fascista y cuyo marido era guardia civil y había muerto en la defensa de Caspe” (AHPZ_J 005582).

Casa Gros es saqueada «Cuando llegaron las brigadas anarquistas» después que la familia había huido a Caspe con las fuerzas de la guardia civil «Alguien especialista en abrir puertas abrió la de casa para no tener que romper la puerta, entró todo el que quiso en tropel y se llevaron todo lo que había de valor: los libros del despacho y los que había en una mesa larga en la antesala, en la que recuerdo había varios libros de Don Quijote de la mancha con muchos dibujos que nos entreteníamos viendo, también había un Quijote en miniatura que había que leer con lupa, pero el preferido de todos nosotros se llamaba la Divina Comedia y que tenía muchos dibujos grandes, del cielo, el infierno, los ángeles y demonios, y torturas, que te pasabas las tardes viéndolos, y otros muchos más que no recuerdo cómo se llamaban. También se llevaron la colección de abanicos que tenía el abuelo, su colección de pendientes baturros y mantones de Manila, y muchas cosas más que no me acuerdo. Los cuadros los rompieron todos y los tiraron por la ventana y una radio gramola que tenía mi padre en un mueble en el que en la parte de arriba estaba la radio y el tocadiscos, y en la de abajo departamentos para poner los discos, la cogieron con discos y todo, y la tiraron por el balcón destrozándola. Luego las vajillas las repartieron entre toda la gente que quiso ir a buscar, a uno le daban dos platos, a otro un plato y una taza, a otros plato tenedor y cuchillo, y así poco a poco lo repartieron todo. Las caballerías y todo el trigo que había en los graneros se los quedó el comité, así como toda la cosecha que estaban segando». El relato familiar continúa: «Cuando llegó Durruti, después de los destrozos y los repartos, quiso fusilar a los responsables. Les dijo que no tenían por qué haber roto nada y repartirlo porque era ya todo de ellos; como es natural no fusiló a nadie, pero a los responsables les mandó a primera imera linea del frente. En casa había también una caja fuerte, donde mi padre tenía muchos duros de plata porque hacia colección; la volaron con un cartucho de dinamita y los sacaron todos. En un libro que leí después de terminada la guerra, que se titulaba yo fui secretario de Durruti, escrito por un cura de Candasnos (que fue el secretario), cuenta cómo un tal comisario Rico sacó todos los duros de la caja fuerte y llenaron dos cajas de zapatos. El cura dice en su libro que él guardaba y admi nistraba los duros por encargo del comisario Rico, y que cuando salieron huyendo a Francia al final de la guerra, todavía les quedaban duros de los que se llevaron de casa» (Gros Zubiaga, Jaime. Memorias de Jaime Gros)

Campanas de la iglesia de Bujaraloz. Campañá, Antoni.

«El herrero del pueblo fue obligado a descolgar las campanas que luego se tiraron al suelo y fueron utilizadas como material bélico.«

Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz.

El 24 de julio de 1936, el párroco de La Almolda Eusebio Antolín Moliner es asesinado por arma de fuego y, según la Causa General de Bujaraloz, es encontrado muerto en la pared del cementerio. Víctor Pardo Lancina fecha su muerte el 30 de julio. Al parecer, Eusebio Antolín Moliner había acudido a Bujaraloz días antes buscando refugio. Era natural de Torrevelilla (Teruel) y había tomado posesión de la parroquia de La Almolda el 19 de julio de 1935. Tenía 64 años  (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca citando a Gálvez Samper, Francisco Javier, En los Monegros. La Almolda).

El 25 de julio, miembros avanzados de la Columna Durruti se habían establecido en Bujaraloz, haciéndose presentes en el pueblo a los gritos de «Ya está aquí la libertad». Posteriormente, irrumpen en La Almolda enfrentándose a tiros contra un grupo de «Dieciséis derechistas dirigidos por un cacique local». El relato lo recoge Víctor Pardo Lancina «Desarmados sin demasiados problemas, fueron fusilados el ex alcalde, juez municipal y diputado provincial por Renovación Española, Emilio Villagrasa Samper y el también derechista Pablo Peralta. Los anarquistas, además, reunieron a todos los hombres de derechas del pueblo y los dejaron detenidos en el interior de la iglesia de San Antonio. El alcalde que había sido impuesto por los guardias civiles en los días anteriores, Cristóbal Godina y el concejal Hipólito Olona fueron apartados del grupo y fusilados» (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca).

Julio P. Arribas, secretario del comité de Villanueva, en Historia de Sijena, recoge como el párroco de Villanueva de Sigena Vicente Monserrat Millán es asesinado en Bujaraloz, aunque no está nada claro.

Otros asesinatos se producen el día 28 del mismo mes de julio de 1936, una vez entradas las milicias. De acuerdo con Víctor Pardo Lancina, el mismo día del 28 de julio «Son conducidos en un camión hasta las tapias del cementerio de Bujaraloz donde van a ser fusilados»:

  • Calvete Samper, Agustín. La Almolda (Zaragoza), 34 años de edad.
  • Calvete Samper, Francisco. La Almolda (Zaragoza), 28 años de edad.
  • Costa Pérez, Juan. La Almolda (Zaragoza). A los 53 años de edad, labrador.
  • Olona Escuer, José María. La Almolda (Zaragoza). A los 32 años de edad, labrador.
  • Olona Escuer, Rogelio. La Almolda (Zaragoza). A los 26 años de edad, labrador.
  • Olona Olona, Ángel. La Almolda (Zaragoza). A los 25 años de edad, labrador.
  • Olona Olona, Pedro. La Almolda (Zaragoza). A los 24 años de edad, maestro.
  • Olona Samper, Santiago. La Almolda (Zaragoza). A los 46 años de edad, labrador.
  • Pelay Olona, José. La Almolda (Zaragoza). A los 34 años de edad, labrador.
  • Peralta Solans, Amado. La Almolda (Zaragoza). A los 17 años de edad, labrador.
  • Peralta Solans, Manuel. La Almolda (Zaragoza). A los 19 años de edad, labrador.
  • Peralta Taules, Elías. La Almolda (Zaragoza). A los 33 años de edad, labrador.
  • Peralta Taules, Jesús. La Almolda (Zaragoza). A los 31 años de edad, labrador.
  • Samper Samper, Mauricio. 42 años, labrador.
  • Val Olona, Mariano. La Almolda (Zaragoza) A los 31 años de edad, labrador.

También son encontrados seis cadáveres en la pared del cementerio. Según la Causa General, son desconocidos: “Fueron encontrados seis cadáveres más en las paredes del cementerio, cuyos nombres y señas particulares se desconocen. Únicamente se sabe que son uno natural de La Almunia que llevaba una pierna de palo. Otro de Mallen que se sabe que era requeté, otro de Fuentes paisano, los otros tres desconocidos. Todos estos son procedentes de los prisioneros de Quinto y Belchite. Aún existen datos de haber sido fusilados tres falangistas en este término municipal, sin poder encontrar sus restos. Estos tres fueron hechos prisioneros de la Sierra de Alcubierre en el mes de julio de 1937”.

El «Expediente de Responsabilidades Políticas 5.909» (AHPZ-J 005582-0013) señala que son asesinados Pablo y Benjamín García “Y un sacerdote anciano de La Almolda”. Eladio Romero García, Guerra Civil en Aragón, matiza como “La represión ejercida costó la vida al párroco, a dos guardias civiles y a algunos derechistas.» Pablo y Benjamín García Mainar, ambos molineros, de la fábrica de harinas de Julián Usón, de 35 y 17 años respectivamente, son fusilados. Benjamín en julio, en las paredes del cementerio por negarse a luchar “Con los marxistas” y Pablo en agosto de 1936 en Caspe «Detenido por un vecino de Bujaraloz apodado el Tripa en Valfarta siendo conducido a Bujaraloz, y después, según referencias a mitad de la carretera de Caspe, en Valestrecha, en donde lo asesinaron» (Causa General de Bujaraloz).

En agosto de 1936 es detenido y encarcelado Lorenzo Enfedaque Royo, vecino de Bujaraloz (Causa General).

El expediente de la Causa General añade que se producen los asesinatos bajo el Primer Comité Revolucionario de Bujaraloz, sumando a los anteriormente citados al labrador Guillermo Pallas, el Guardia civil José Marrufó y el abogado de Caspe «Sr. Pardo». Igualmente, uno de los documentos de la Causa General dice «En esta localidad existen tres cadáveres fuera del cementerio municipal, ignorándose las causas de su fallecimiento, ni a quien atribuir su muerte, ya que fueron encontrados los cadáveres y sepultados en loas campos, quizás por los mismos que los encontraron muertos».

La Wikipedia, La Guerra Civil en Bujaraloz, también refiere lo siguiente: “Se anotan dos víctimas: un chaval de 14 años, fusilado por orden de Durruti al encontrarle un carnet de ‘falangista’, y el cura párroco, que estando Durruti fuera, recibió un disparo a instancias de un miembro de un ‘comité antifascista’, que propuso: ‘¿Sois fascistas o qué, que aún no habéis matao al cura?”.

Mosén Jesús Franco Pallás, cura párroco de la localidad es encontrado asesinado con heridas de bala y abandonado en una partida de Bujaraloz. El relato, reflejado en la Causa General de Bujaraloz, afirma que el sacerdote: «Fue detenido por elementos del Comité, en su propio domicilio y trasladado a la partida denominada «Las Sueltas» en el término de Caspe. Fue asesinado, dejando su cadáver por los alrededores, siendo posteriormente quemado su cadáver, suponiéndose efectuó dicha operación Jesús Cenar Royo…». Víctor Pardo lancina atribuye su muerte a «milicianos incontrolados».

El monolito se localiza en el paraje actualmente denominado Sueltas Bajas, en un margüín entre campos cerca del antiguo camino de la Gramenosa, que discurría paralelo a la actual carretera a Caspe (A230, a la altura del km 23 y a unos 6`5 km de Bujaraloz). Contaba con 53 años de edad según la Causa General de Bujaraloz y 51 de acuerdo con el monolito. La zona es conocida como «Clota del cura» (Memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» (Orden ECD 205/2021 de 21 de marzo).

«Aquí murió por Dios y la patria Jesús Franco Pallás párroco de Bujaraloz vilmente asesinado por los marxistas el 18 de septiembre de 1936 a los 51 años edad».

«Jesús Franco Pallás había nacido el 26 de octubre de 1884 en Bujaraloz. Al llegar los milicianos, Durruti le facilitó un salvoconducto para que no fuese molestado, con la única condición de abandonar la sotana y vestir de paisano. El ambiente antirreligioso imperante le llevó a vivir unos días escondido en un pajar de la localidad. El 17 de septiembre, el comité antifascista del pueblo, en el que se integraban incluso algunos vecinos de su propia casa, quemaron el pajar para provocar la salida del cura, que fue detenido y conducido a la clota donde lo mataron la noche del 17 al 18, abandonando allí mismo su cadáver, aunque volvieron días más tarde para prenderle fuego. De acuerdo con un documento parroquial «los restos así quemados, fueron recogidos el 17 de abril de 1938 y depositados en casa Gros, hasta el 21 del mismo mes, en cuyo día, tras el funeral celebrado por mosén Vicente Aguilar» fueron inhumados en el cementerio municipal. El 14 de marzo de 1950, explica el citado documento redactado en Bujaraloz en esta misma fecha, los restos del párroco fueron trasladados hasta el templo parroquial donde quedaron depositados «en la capilla del baptisterio, en un nicho abierto en el mismo muro al pie de la pila bautismal». Una lápida de granito negro recuerda el lugar donde yace Jesús Franco Pallás, consagrado sacerdote el 21 de marzo de 1906 y muerto el 18 de septiembre de 1936.»

Pardo Lancina, Víctor.
Agnes Hodgson. A una milla de Huesca.

El Noticiero, 13 de septiembre de 1938.

Fosa Común de Bujaraloz

En el cementerio de la localidad se halla la Fosa Común, inventariada por el Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés  (SIPCA): “La única fosa de la época de la guerra que hoy en día es claramente localizable en el término de Bujaraloz se encuentra en el interior del cementerio, muy cerca de la puerta de acceso y pegada a su muro exterior”. Al parecer, contiene un número indeterminado de “Rebeldes ejecutados sumariamente por los republicanos tras haber caído prisioneros en el pueblo de Quinto de Ebro durante la batalla por Belchite. Sólo uno de ellos, un joven de la localidad ribereña de Mallén llamado Miguel Aragón Pardo que combatía en la 5ª Bandera de Falange, aparece identificado en la losa con su nombre y fotografía, aunque la inscripción no olvida mencionar la presencia de otros soldados desconocidos en esa misma fosa”.

Lápida de Miguel Aragón Pardo y otros. Capdo en Quinto y asesinado en Bujaraloz. El 27 de agosto de 1937. Falange 75 5.ª Bandera. RIP, recuerdo de sus padres.

Gonzalo Berger Mulattieri, registra fosa común de Bujaraloz con Ref.: 186, denominada Fosa: 1185/2009 ZARA y Coordenadas: 41.49974, -0.1557. La fosa vincula los nombres de Besó Huguet, Josep; Cantero Muñoz, Manuel; Caurín Rodrigo, Francesc; Íñiguez López, Fabiano; Lavilla Beguer, Emili; Vivancos Hernández, Antoni; Mejías Alarcón, Pere; Monton Guardiola, Felip; Moran Zanon, Ubald; Mosquera Arias, Emili. El 8 de abril de 1959 «Los restos de la fosa fueron exhumados y trasladados a Cuelgamuros» (Berger Mulattieri, Gonzalo. Frente de Aragón (1936-1938): despliegue, evolución y trazabilidad de unidades militares, combatientes republicanos muertos y lugares de inhumación).

En esta línea, entre las actas de defunción de Bujaraloz se encuentra un documento que certifica el traslado de 11 restos al «Valle de los Caídos» (Cuelgamuros), 11 cuerpos sin identificar, nota correspondiente al 24 de marzo de 1959.

Monolito.

«Por defender Dios y España fueron asesinados por el marxismo almoldano el 28 de julio 1936 y 8 de agosto  del mismo año.

Recuerdo de sus familiares en este sitio donde fueron sacrificados». 

Además, el trabajo realizado por los alumnos/as del IES Sabina Albar de Bujaraloz apuntan: «En este cementerio también se encuentran los restos de un aviador que se estrelló durante la guerra en Bujaraloz y lo enterraron allí mismo, su sepultura está realizada con restos del avión que pilotaba» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz). No obstante, en la placa, con dificultad, se puede entre leer: «Mariano Villagrasa Pallares», que fue alcalde de Bujaraloz.

Restos de avión a modo de pie de cruz. Bujaraloz.

Comité, Comité Revolucionario y Consejo de Bujaraloz

Bujaraloz, respondía a una pequeña población del medio rural aragonés, dedicada principalmente al cultivo de cereal de secano y la ganadería lanar. Lugar histórico de paso, del antiguo camino de los Fierros, camino entre Madrid y Barcelona, a la actual nacional II y la AP2. Tierra de jornaleros que se ganaban la vida trabajando las tierras y llevando los ganados de las casas más pudientes.

Durante la II República Española, en Bujaraloz, pocos días antes de las elecciones del 16 de febrero de 1936, un acto del Frente popular reúne a más de 400 personas, haciendo un llamamiento a las juventudes y alentando a las mujeres a unirse (Diario de Aragón, 16 de febrero de 1936). Finalmente se impone una tímida mayoría del Frente Popular (Germán, L. (1984): Aragón en la II República. Estructura económica y comportamiento político. Zaragoza). Siendo estos los resultados de las elecciones del 16 de febrero:

Sánchez Ventura, 121 (CEDA Confederación Española de Derechas Autónomas); Blasco Roncal, 121: Comín, 121; Cremades 121; Pérez Viana, 122; Castro, 17?; Tejero, 370; Lamana Uliate, 20?; Sánchez Márquez, 368; Albar, 16?; Valenzuela Soler, 0; Lamana Lizarbe, 0.

El Lunes, 17 de febrero de 1936.

Celebradas las elecciones, apunta la «Memoria de los hechos ocurridos en esta villa a partir del 16 de febrero de 1936» (Pieza séptima de Zaragoza. FC-CAUSA_GENERAL,1429,Exp.) continúa el mismo ayuntamiento anterior. Ayuntamiento compuesto por las siguientes personas:

Alcalde: Mariano Villagrasa Pallares. (Fallecido)
– Concejal: Raimundo Villagrasa Royo. (En Bujaraloz).
– Concejal: Mariano Rozas Albacar.(En Bujaraloz).
– Concejal: Gregorio Escanilla Barrachina. (En Bujaraloz).
– Concejal: Julián Uson Beltrán. (En Bujaraloz).
– Concejal: Ángel Barrachina Arcal. (En Bujaraloz).
– Concejal: Julián Escanilla Pallares.
(En la Cárcel de Torrero).

La misma memoria destaca como, a partir del 16 de febrero de 1936, se significan como destacadas las organizaciones de CNT y UGT, siendo las directivas de las mismas:

La Directiva de la CNT la formaban los siguientes elementos:

Presidente: Luis Calvete Aguilar. (En Francia).
– Secretario: Santiago Samper Palacios. (En Francia).
– Vocal: Francisco Guallar Catalán. (En Francia).
– Otro: Marcelino Villagrasa Pallas. (En Francia).

Directiva de la UGT

Presidente: Vicente Villagrasa Palacios. (En Bujaraloz).
– Secretario: José Labrador Calvete. (Detenido en Torrero).
– Vocal: Pedro Aguilar Genique. (Detenido en Torrero).
– Otro: Mariano Villagrasa Pallas. (En Francia).

* Una nota de la Memoria, al señalar individuos responsables, escribe «Estos individuos cuando intentaban fundar la UGT hablaron en un mitin de carácter comunista que se celebró en la localidad».

* Entre paréntesis aparece el destino de cada uno de los miembros tras la contienda, en el momento de realizar la Memoria, fechada el 16 de agosto de 1941, Memoria elaborada por la guardia civil de Zaragoza del Puesto de Bujaraloz.

Gastón Leval, Colectividades libertarias en España, cita que en Bujaraloz había 150 miembros afiliados a UGT y 29 a CNT. En este contexto se «plantearon» dos huelgas campesinas en Bujaraloz: «Durante el mandato de este ayuntamiento y durante el periodo de tiempo comprendido entre las elecciones y el 19 de julio, se plantearon en la localidad, dos huelgas de trabajadores del campo, que fueron solucionadas rápidamente y sin incidente, siendo estas ordenadas por la CNT y UGT, cuyas organizaciones crearon un mal estar contra los grandes propietarios, personas de orden y el comercio en general».

Bujaraloz, mayoritariamente del sindicato UGT, es controlado por la población, constituyendo el primer Comité de Bujaraloz formado por UGT. Aquel primer comité escasamente dura hasta el mes de septiembre, poco después de la llegada de las milicias anarquistas (Expediente 5.909 AHPZ-J 005582-0013).

En la Causa general de Bujaraloz aparece la mención de creación del Primer Comité Revolucionario, integrado por Vicente Giménez Calvete, jornalero; Vicente Giménez Asín, jornalero y Victoriano Palacio Usón.

Pedro Aguilar Genique en su testimonio cita como miembros del Comité a Victoriano Palacio Usón (Presidente); Eusebio Villagrasa (Abastos); Luciano Beltrán y Francisco Guallart Catalán. Pedro Aguilar Genique manifiesta que «Cree que el Comité local actuaba bajo las órdenes del Comité de Guerra de la Columna de rojos forasteros».

Columnas al frente

Con la creación el 21 de julio de 1936 del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña y bajo la organización de sindicatos y formaciones políticas se organizan diversas columnas que parten principalmente de Cataluña al frente aragonés. Son muchos los barceloneses que acuden voluntariamente a los diferentes centros de reclutamiento que aparecen por distintos puntos de la ciudad, centros donde se les arma y organiza en distintas columnas.

El mismo día 22, hay medios de la época que informan de la salida de Barcelona de una primera columna mientras otras desfilan por vía Layetana y las Ramblas:

La primera columna salió a las 10 de la mañana del 22 de julio de 1936, salieron en autocares y camiones requisados y compuesta de unos 4.000 hombres.

Una segunda columna se congregó en el paseo de Gracia y desfilaron por vía Laietana y un segundo grupo por las Ramblas.

Los componentes de la columna se han concentrado al paseo Gracia, cerca de la Diagonal. Allí se han comunicado a los jefes de les, diverses secciones que, en vista de las noticias recibidas de la primera columna, no se consideraba necesario salir hasta la tarde. Esta tarde, a las cuatro, están convocados de nuevo los milicianos. Si no hay contraorden, serán armados a Pedralbes y organizados definitivamente y a media tarda saldrán a la conquista de uno de los últimos y el más importante de los baluartes de los fascistas.

Última Hora, 23 de julio 1936.

De la misma manera, se da cuenta de la salida de unidades de reconocimiento:

Anteayer, por la mañana, salieron de Barcelona, en dirección a Zaragoza, diversos automóviles de las organizaciones obreras, para inspeccionar de cerca el terreno. Volvieron por la tarde. Un periodista habló con uno de los expedicionarios, perteneciente a la U.G.T.

A varios kilómetros de Zaragoza, un fuerte tiroteo de las tropas facciosas nos obligó a detener y a hacer marcha atrás. Tuvimos algunas bajas, entre las cuales hemos de consignar la del compañero López, del Sindicato de Banca y Bolsa y la del líder de la Insurrección de Figols del año 1933, Manuel Prieto. Entre los elementos que participaron en esta acción, figuraba el conocido periodista Ángel Estivlll, que resultó Ileso.

El diluvio, 24 de julio de 1936.

En su apoyo actúa la aviación de las fuerzas aéreas de Barcelona al mando del teniente coronel Díaz Sandino, explorando y reconociendo el frente de Aragón y bombardeando columnas rebeldes y edificios ocupados por rebeldes en Zaragoza. A su regreso dan cuenta del avistamiento de la primera columna en Bujaraloz el 24 de julio: «Cuando regresábamos a nuestra base hemos saludado a la primera columna que Cataluña manda en ayuda de sus hermanos aragoneses, que en Bujaraloz, con gran entusiasmo, se baten contra los fascistas» (Ahora (Madrid), 25 de julio de1936).

Así, a lo largo de aquellos días de final de julio, van partiendo de Barcelona diferentes columnas a distintas pates de Aragón:

Primera columna, comandada por Del Barrio. Estivill y Trueba, sobre la línea Grañén-Tardienta-Almudèvar. Segunda columna, comandada por Arquer, Grossi y Piquer, a la línea de Sariñena Tercera columna, comandada per Pérez Farràs y Durruti, a Bujaraloz. Cuarta columna, comandada por el capitán Medrano y Balada, a Sietamo. Quinta columna, comandada por García Miranda y el capitán Zamora, a Caspe. El mando de todas las fuerzas que actúan en el frente ha estado otorgado al coronel Villalba.

La Veu de Catalunya, 2 de agosto de 1936.

Columna Durruti – Pérez Farrás

La columna Durruti, conocida primeramente como columna Durruti Farrás, surge a partir de la creación del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña y es integrada mayoritariamente por miembros de la CNT, con carácter anarquista, aunque también con miembros de UGT y ERC, estos últimos en línea con Pérez Farrás. Su centro neurálgico de la incipiente columna Durruti es Pedralbes donde se van concentrando numerosos milicianos ansiosos con partir al frente:

La comandan Pérez Farràs y Bonaventura Durruti

Durante todo el día de ayer, en diferentes lugares de nuestra ciudad, especialmente en la Rambla, se abren diversos centres de alistamiento de militantes antifascistas por tal de unirse a la columna que debía de salir hacía Zaragoza. El entusiasmo del pueblo por tal de ir a socorrer los leales de la ciudad aragonesa era muy grande, y bien pronto se formaron largas filas de voluntarios. Hacia la tarde se concentraron los elementos de la columna a Pedralbes, donde se reunieron más de un centenar de autocares y camiones, debidamente equipados y armados, en los cuales se instalaron más de cuatro mil ciudadanos, mayor parte paisanos, pero también elementos de las fuerzas públicas. Dirige la columna Enric Pérez Farras, y va de segundo Bonaventura Durruti. Esta es la primera de les expediciones que salen hacía Zaragoza por tal de contribuir a la derrota de los fascistas que todavía se sostiene. Para las diez de esta mañana está anunciada la salida de una segunda columna, los componentes de la cual también se reunirán a Pedralbes. Hay que prevenir los elementos del Frente Popular de las diversas ciudades y pueblos por los cuales han de transcurrir estas columnas de las milicias antifascistas de Cataluña que se le presta la máxima ayuda y se les facilite todo lo que haga falta para su expedición.

La Publicitat, 23 de julio de 1936.

El mismo Durruti hace llamamiento para alentar a que se sumen a la columna:

Durruti arenga a las milicias  

El conocido líder de la C. N. T., Bonaventura Durruti, ha visitado esta mañana las casernas de Pedralbes y a las milicias que se formaban allí para marchar sobre Zaragoza. Durruti ha arengado a todos los antifascistas que había allí y les ha infundido confianza y fe en la victoria. Durruti ha estado calurosamente ovacionado.

Última Hora, 23 de julio 1936.

Aunque Roberto Martínez Catalán «Rumbo a Zaragoza. Crónica de la Columna Durruti» sostiene que la organización de la columna es improvisada. Lo cierto es que su formación es de apenas tres días, la urgencia apremia y de nuevo el mismo Durruti, el 24 de julio, a las nueve y media de la mañana, hace un llamamiento convocando a la población: «En nombre del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña hacía una locución radiofónica convocando a aquellos que fueran a acompañarle para que se concentraran en el paseo de Gracia a las diez de la mañana».

Alocución de Durruti

Sobre las nueve y media de ayer mañana, y en nombre del Comité central de las milicias antifascistas de Cataluña, Buenaventura Durruti dirigió una alocución por radio, diciendo, entre otras cosas, lo siguiente:

«Trabajadores de Cataluña y especialmente los de Barcelona que habéis respondido generosamente al llamamiento de la C.N.T., lo mismo que al de otras organizaciones, sindicatos y partidos políticos de izquierda que Integran el Comité antifascista, tenéis el deber, hoy más que nunca, de escuchar a los miembros de este Comité que os llama a organizar la defensa de lo que habéis conquistado en Cataluña y, además, trabajadores, tenéis el deber de salir de Cataluña hacía Aragón, para caer sobre esa capital que está en manos del fascismo y aplastarlo de una vez para siempre. En Aragón, los compañeros, los trabajadores, son víctimas de las hordas fascistas que se ensañan con el obrero. El proletariado catalán, que siempre está alerta, que siempre ha vivido a la vanguardia de la libertad de España, hoy más que nunca, debe escucharnos. Pero no creáis que defendemos intereses personales, porque se trata del proletariado español, trabajadores.

Tenéis un deber en estos momentos. Concentraros en la calzada del paseo de Gracia las diez de te mañana. Una advertencia, trabajadores de Barcelona, todos y en particular los de la C.N.T. Los puestos que han sido conquistados en Barcelona que no sean abandonados. La capital no de be ser abandonada. Tenéis que permanecer en guardia permanente, ojo avizor, por si tuviéramos que responder a posibles acontecimientos. Trabajadores de la C.N.T., todos como un solo hombre debemos ir a ayudar a los camaradas de Aragón.»  

El diluvio, 25 de julio de 1936.

¡A Zaragoza!

La columna parte de Barcelona a mediodía aquel 24 de julio, ensalzada por Diego Abad de Santillán «Con una alegría, un orgullo y un espíritu inenarrables». Gonzalo Berguer recoge como el grupo inicial no va ser superior a las doce centurias (Berguer Mulattieri, Gonzalo. Les milícies antifeixistes de Catalunya). Aunque su detallada composición la recoge Roberto Martínez a través de la crónica diaria de la «Generalitat de Catalunya» del 24 de julio: «Estaba formada por noventa y seis vehículos entre los cuales había una treintena de autocares y sesenta camiones llenos de milicianos; diversos camiones con provisiones de boca, cuatro camiones-tanques CAMPSA, un tanque del Ejército con agua potable y unos quince camiones que llevaban doce piezas de artillería moderna y municiones. También formaban parte de esta expedición una quincena de ambulancias militares y de la Cruz Roja y diversas enfermeras. (…) unos cuantos camiones blindados que habían sido confeccionados (…) (recientemente en los talleres Hispano-Suiza y un camión con equipo telegráfico para establecer las comunicaciones».

Última hora, 24 de julio de 1936.

Pere Cornellá i Roca cifra la columna en 3.000 milicianos/as: «La columna estaba formada por 59 centurias, 28 ametralladoras, 5 morteros y 3 baterías de diferentes calibres» (Cataluña 1937. Pere Cornellá i Roca). Mientras, por otro lado Roberto Martínez Catalán calcula sobre unos 2.000 milicianos/as componiendo la columna «La columna no podía estar compuesta a su partida por más de los 2000 y pico miembros que señalan Guarner o Abel Paz» (Martínez Catalán, Roberto. Rumbo a Zaragoza. Crónica de la Columna Durruti).

Con la columna sanitaria va Màxim Silvio cuyo testimonio, años más tarde, relata el recorrido que realiza la columna hasta llegar a Bujaraloz y su intento de avanzar hacia Zaragoza. Así, en palabras de Màxim, la columna comienza a andar aquel 24 de julio en Barcelona: «Por la amplia calzada del Paseo de Gracia avanza en dirección a la Avenida del 14 de abril» (Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas. Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938). La columna va atravesando Cataluña.

Cataluña en pie de guerra

Hemos cruzado un gran número de poblaciones catalanas, En todas ellas hemos observado el mismo espectáculo: a la entrada y a la salida de las villas y de las localidades de mayor importancia, se hallan barricadas u obstáculos de la más variada estructura.

Al pie de los cachivaches, o de los árboles arrancados de cuajo, permanecen en constante alerta unos cuantos milicianos. Los trabajadores exigen la documentación de los vehículos y son escrupulosos en su cometido. Vigilan día y noche para que los enemigos no se filtren en las poblaciones catalanas.

La impresión que produce Cataluña es de que se encuentra en pie de guerra. Un aire de renovación recorre el espacioso perímetro de nuestra tierra. De este soplo revolucionario se han contagiado la inmensa mayoría de los naturales del país.

A lo largo de las carreteras se observa constantemente el saludo que se ha estilizado con las jornadas de Julio. Los campesinos que están absortos con el trabajo de la cosecha se distraen de sus labores cotidianas para levantar el puño en el aire y corresponder de esta manera al veloz vehículo que cruza raudamente por las calzadas de la campiña catalana. […]

En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti.
Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.

Abel Paz, en su obra «Durruti», reconstruye la constitución de la columna y sus primeros pasos a través de los testimonios de los hermanos Los Paules, Francisco Subirats y Liberto Ros. Unos primeros pasos que llevaban a Durruti a detenerse en cada pueblo por el que pasaban y dirigirse directamente a la población: “-¿Habéis organizado ya vuestra colectividad? No esperéis más. ¡Ocupad las tierras! Organizaos de manera que no haya jefes ni parásitos entre vosotros. Si no realizáis eso, es inútil que continuemos hacia adelante. Tenemos que crear un mundo nuevo, diferente al que estamos destruyendo. Si no es así, no vale la pena que la juventud muera en los campos de batalla. Nuestro campo de lucha es la revolución”.

La Publicitat, 25 de julio de 1936.

Ambulancias para recoger heridos de la primera columna expedicionaria De fuente oficial hemos averiguado que por tal de recoger heridos de menos importancia tenidos por la primera de las columnas que han salido para luchar con los rebeldes fascistas de Zaragoza, han salido hacia el punto en que se encuentra la citada columna, diversos coches ambulancias con el personal apropiado. Los heridos de más gravedad son hospitalizados a las localidades más cercanas donde se encuentra la columna.

Última Hora, 23 de julio 1936.  

A Lérida llegan el 24 de julio a las diez de la noche, donde cenan y pernoctan «De todos los balcones y ventanas cuelgan telas rojas. No cruzaba ningún ciudadano ninguna ciudad por las calles que no llevase en el traje de la americana o sujetado en la camisa un lazo rojo» (Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas. Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938).

«A Lérida, que en aquellos días tenía bien merecido el calificativo de la roja, vamos a cenar y dormir aquella noche para seguir nuestro camino hacía Aragón».

Silvio, Màxim.

La mañana del 25, la columna envía una avanzadilla a Caspe, donde mantiene los primeros combates a la entrada de la ciudad del Bajo Aragón. Solo más llegar a Caspe tropiezan con los guardias civiles que huían de Bujaraloz: “El primer contingente de la columna Durruti llegó a Lérida el día 25 de julio de buena madrugada. Allí los milicianos fueron informados de que los fascistas y la Guardia Civil se habían adueñado de Caspe, por lo que algunos se dirigieron a aquella ciudad. A cuatro kilómetros de ella, en el puente de entrada, tropezaron con los guardias civiles insurrectos de Bujaraloz, que se desplazaban en el autocar de línea Bujaraloz-Zaragoza-Villalba que habían requisado” (Relato del chofer en «Crónicas de la lucha antifascista. En el frente aragonés», La Vanguardia, 18 de agosto de 1936. Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto). Caspe había quedado en manos del capitán de la Guardia Civil Negrete y desde el día 23 mantenía enfrentamientos contra milicianos que, tal y como cuenta Abel Paz, «Habían salido por su cuenta y riesgo de Barcelona, entre los que se encontraban los hermanos Subirats, presentaron batalla; ya estaban entregados a ella cuando llegó la Columna allí». Con la llegada de la columna Durruti, Caspe es liberada.

Uno de aquellos guardias civiles «insurrectos» de Bujaraloz que se hallaban en Caspe es Mariano Ubieto Casals, marido de Feliciana García, quién años más tarde declara «El 31 de julio se le ordenó por sus superiores se trasladase a Caspe. En dicha ciudad se le ordenó para servicio en el puente de la Barca donde halló la muerte contra los marxistas que intentaban infiltrarse en la ciudad» (Causa general de Bujaraloz).

Mientras, el mismo día 25 de julio sale un nuevo contingente de Barcelona de la columna Durruti, de acuerdo con Gonzalo Berguer «Se van añadir 700 milicianos con el comandante Enric Pérez Farrás«.

En tierras de Aragón

La mañana del 25 de julio, a las once de la mañana, la columna parte de Lérida hacía Aragón. Llegan a Fraga donde comen sobre las dos de la tarde «Va ser, aquel, una comida sobria, un pedazo de cordero rustido y una gran rebanada de pan». Tras la comida y un largo descanso, evitando las horas de más calor, emprenden de nuevo la marcha «Cuando, después de un largo descanso, cruzábamos el puente de hierro que se extiende sobre el Cinca; los escopeteros que allí prestaban servicio de vigilancia, van a saludarnos alzando sus fusiles» (Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas. Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938).

Las columnas que se dirigen a la conquista de Zaragoza a su paso por Fraga. Foto: Keystone. El Diluvio: diario político de avisos, noticias y decretos: Año 79, no. 183 (2 agosto 1936).

La columna asciende la acentuada cuesta para seguir la «interminable» recta de Candasnos «Sería el viento, que llevaba soplos de fuego, a nuestros rostros. Aumentaba la sed. Sentíamos angustiosa fatiga frente a la monótona visión de aquella recta que parecía no acabarse nunca. Los motores se recalentaban y era necesario moderar la marcha, cosa que acrecentaba la agonía y la sed y los ojos se cegaban frente la luminosidad del sol» (Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas. Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938). Tras la larga jornada, la columna alcanza Candasnos donde pasan la noche, durmiendo al raso, hasta que a medio día del 26 vuelven a ponerse en marcha prosiguiendo el camino.

[…]. Nuestra emoción es intensa. Dentro de breves instantes nos hallaremos junto a nuestros camaradas. […] El cambio de paisaje es considerable y contundente. Sabemos que los límites de Cataluña se han esfumado. Ya no divisamos la espléndida exuberancia de la campiña catalana. En su lugar avizoramos un suelo yermo. Los montículos terrosos sin una sola brizna de hierba producen una impresión deplorable. […]

En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti.
Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.

Llegada a Bujaraloz

La columna Durruti llega a Bujaraloz el 26 de julio, «Después del mediodía» apunta Màxim Silvio en su crónica. No obstante, la llegada de la columna a Bujaraloz ha sido algo incierta. Un artículo en «Mi Revista» del 1 de mayo de 1938 la sitúa un día antes, el 25 de julio: «Las milicias habían llegado a Bujaraloz el sábado por la noche, día 25, movilizándose en seguida por los alrededores para saber con quién tenían que habérselas» (Mi Revista. Barcelona, 1 de mayo de 1938. Mientras Roberto Martínez Catalán fecha su llegada el 26, de acuerdo con la placa que se coloca en Bujaraloz tras la muerte de Durruti e igualmente da esa fecha del 26 de julio Gonzalo Berguer en «Les milícies antifeixistes de Catalunya». Sin embargo, Miquel Amorós fecha el 27 la llegada de la columna a Bujaraloz, día que también sostiene Abel Paz y Rosa María Aragüés Estragués, que fecha el 27 la toma de Bujaraloz, Sástago, La Zaida, Velilla de Ebro y Gelsa.

Mientras Durruti inspeccionaba el cuartel abandonado de la guardia civil, sonó el teléfono. Descolgó el auricular y contestó: «¡Aquí Durruti!». Eran los guardias civiles de Monegrillo que, al oír su voz, no pararon hasta Zaragoza” .

Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto.

Bujaraloz…

Un sol abrasador nos acompaña en todo el recorrido del trayecto. Al fin llegamos a la población aragonesa que cobija el grueso de la columna de Durruti. Nos hallamos en Bujaraloz.

Nos apeamos en la plaza del pueblo. A primera vista, remarcamos que es la clásica plaza de villorrio. Tres cuerpos de casas, casi pegadas. En una de las casas más cercanas a la carretera está instalada una oficina que atiende a un gran número de servicios que afecta a la concentración de milicianos.

Bujaraloz está situado entre los pueblos de Peñalba y Pina. Su población es de 1500 habitantes. Sus habitantes viven del campo. Hasta el momento que precedió a la entrada de las milicias obreras los campesinos de Bujaraloz percibían jornales de 4,50 pesetas diarias y trabajando de punta de día hasta el anochecer.

Está situado en un llano y todas las casas son de tipo rústico. Pertenece al período cuaternario. Cuenta con capas subterráneas de sal y toda el agua es salada. Para beber, los pobladores han de aprovechar el agua de lluvia.

Es de la provincia de Zaragoza y del partido judicial de Pina de Ebro. Cosecha cereales en gran abundancia si la atmósfera prodiga la lluvia. Abunda el ganado. Es una población muy miserable.


La tierra estaba en manos de dos grandes caciques que nuestros camaradas ahuyentaron con su presencia. El censo de la localidad está integrado por obreros, campesinos y pequeña industria.

El pueblo de Bujaraloz conoció la bestialidad de los fascistas por espacio, tan sólo, de unas horas. Se llevaron en rehenes a tres hijos del pueblo. Pero la rápida aparición de las milicias limpió de fascistas a Bujaraloz y sus contornos. […]

En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti.
Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.

A su llegada, Durruti dedica unas palabras a la milicia «Compañeros, la lucha será muy dura y el enemigo no tendrá ninguna compasión. Debemos vencer y ésta será mi consigna. Ahora bien si alguno de vosotros coge miedo que se quede aquí para marchar a la retaguardia a hacer otros servicio» (Manuel Ramos, Una vida azarosa, edición del autor, 1993).

Tras realizar un descanso, aquel mismo día del 26 de julio, la columna sale «Camino a Zaragoza poco antes de caer la tarde» (Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas. Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938).

Avanzadillas a Pina de Ebro

Mientras la columna prosigue su camino, avanzadillas de la columna alcanzan Pina de Ebro, quemando el archivo. En este sentido, Miquel Amorós recoge la avanzadilla «La Banda Negra» que toma por sorpresa Pina de Ebro la tarde del 27 de julio. Ya un día antes, el 26 se habían producido varios asesinatos en Pina de Ebro, según el registro de la iglesia, pues Pina de Ebro, en palabras de Nieves Borraz, historiadora de Pina de Ebro, la población en esos días es un verdadero caos «Por la mañana había unos y por la tarde otros. Cuando se levantaban, al día siguiente, había otros, fue un desastre».

Una noche de angustia

27 de julio. Habíamos pasado la noche dentro de los vehículos de la columna motorizada de sanidad, cerca de Osera, a unos treinta y cinco kilómetros de Zaragoza. A unos cincuenta metros de la citada población, va detenerse nuestra columna, que queda alejada de la militar unos cien metros. Todos nos acomodamos dentro de los coches de la mejor manera posible. No pasamos la noche con mucha comodidad, pero pudimos guardarnos del viento que hasta la mañana no dejó de silbar, levantando fuerte polvadera por los campos pelados que, aun y otro lado de la carretera, veíamos como inmensos eriales.

Toda la noche, la luna va darme a la cara de lleno. No voy ni a dormir ni diez minutos. Toda la noche la voy a pasar pensando en los de casa. Hacía días que no los veía y nada sabía de ellos. Se envolvía el pensamiento hacia mi hogar y veía mis hijos dormidos en sus camas mientras debían pensar: ¿Qué hará padre? Dónde estará?… Y veía también a mi mujer, con los ojos húmedos por las lagrimas cuando ella va a despedirse, sin decir una palabra de protesta, queriendo hacer el corazón fuerte, sacrificándose, porque estaba convencida que yo, en alistarme a las Milicias Antifascistas, no había hecho otra cosa que cumplir con mi deber de catalán y republicano».

Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas.
Catalan! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938.

El avance de la columna

La columna Durruti-Pérez Farrás continúa su avance hacía Pina de Ebro, en su cometido de alcanzar Zaragoza, concentrándose entre Bujaraloz y Pina de Ebro (LVG, 31 de julio de 1936).  No obstante, con los primeros intentos de tomar Pina del Ebro y Osera, el 28 de julio de 1936, la columna sufre el ataque de la aviación enemiga produciendo una desbandada de sus milicianos. No obstante, Gonzalo Berguer en «Les milícies antifeixistes de Catalunya» fecha el bombardeo el día 27.

El comandante Pérez Farràs y el dirigente de la CNT Buenaventura Durruti salen de Bujaraloz al frente de las fuerzas antifascistas hacia Pina de Ebro. L’Instant (Barcelona. 1935), 28 de julio de 1936. Foto especial del corresponsal de Keystone.

Para José María Maldonado Moya, el bombardeo sucede sobre las seis y media de la mañana «Cuando, primero un avión e inmediatamente después dos más, bombardearon la columna que iba en marcha hacia Pina de Ebro. Una de las bombas del primer avión cayó cerca de un tanque de gasolina que provocó una inmensa explosión. Otra cayó cerca. Los otros dos aviones atacaron a la columna y a las ambulancias que habían acudido en su ayuda, Los muertos y heridos fueron muy numerosos, incluidas algunas enfermeras» (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María). Igualmente lo recoge Miquel Amorós “Se produjo tal desbandada que la columna se dispersó completamente, quedando en Bujaraloz tan sólo doscientos milicianos” (Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto).

Columna sanitaria de Bujaraloz a Pina de Ebro.
L’Instant (Barcelona. 1935), 28 de julio de 1936. Foto especial del corresponsal de Keystone.

Víctor Pardo Lancina ubica el bombardeo en una casilla de camineros en el cruce de Gelsa, en la carretera a Zaragoza y cerca de Pina de Ebro: «Hallándose el grueso de la columna estacionado en una casilla de peón caminero situada en el cruce de Gelsa, casi frente a Pina» de acuerdo con el testimonio de José Borrás (Aragón en la Revolución española), cuando «Dos avionetas de reconocimiento del ejército fascista volaron sobre los milicianos y los ametrallaron repetidamente» (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca).

No obstante, el relato de aquel bombardeo se encuentra perfectamente narrado por Màxim Silvio presente en una de las unidades sanitarias de la columna:

Un avión negro…

Cuando amanecía el día, nos dieron el aviso de preparados. Seguidamente dejamos los coches donde habíamos pasado la noche y aprisa, estiremos un poco las piernas agarrotadas por incomodas posiciones. El viento se había apagado y la mañana se ofrecía, ahora fresqueta y con un cielo completamente limpio de nubes, de un azul que iba acentuándose a medida que avanzaba el día.

A las seis y media, cuando algunos de nosotros íbamos a buscar agua para beber -todos teníamos las gargantas secas-, y para mojarnos la cara y así espabilar los ojos que todavía nos dolían de la luz del sol, por la parte de Osera vimos venir un avión que volaba a una altura que le hacía poco menos que invisible. Cerca de la columna militar, el aparato inicia un vuelo mas bajo y, al estar más o menos encima nuestro, pudimos constatar que en una de las alas, llevaba la siniestra bandera negra del fascismo.

-¡Todos a tierra!- dijo una voz. Y cuando yo, emparejados mis ojos con las gafas, pude distinguir las evoluciones que hacía el avión, pude observar como dejaba caer una cosa brillante, como una pompa de jabón que descendía con movimiento rotativo. A unos cincuenta metros de la columna armada, no muy lejos de un tanque de gasolina, va explotar aquel objeto, que no era otra cosa que una bomba, y la metralla desmenuzada se expandió, mortífera. Un poco mas allá cayó otra.

Las primeras víctimas

Todo seguido vamos a montar los servicios de socorro y asistencia. Dos ambulancias fueron al lugar donde estaba acampada la columna de las milicias Antifascistas que comandaban Durruti y Pérez Farràs. Regresando donde estábamos nosotros con unos heridos. Fue preciso, aún, hacer otros viajes.

Los cuadros de practicantes, enfermeras y sanitarios del Ejército y los camilleros de la Cruz Roja comenzaron su tarea bajo la dirección de los cuatro médicos que formaban parte de nuestra columna sanitaria.

Al llegar a nosotros, tres de los heridos ya estaban muertos. Mis pies los voy a ver. Los rostros pálidos, desfigurados por la sangre y una mueca de dolor; los labios sin color; los ojos abiertos, como si aún estuviesen mirando el espacio por donde descendía aquella enorme burbuja de jabón que silbaba como el viento y que dentro de su rutilante carcanada llevaba la muerte.

Vuelven las aves siniestras

Los valientes milicianos se habían desplegado en guerrillas por tal de evitar una sorpresa, puesto que uno creía que el bombardeo de la aviación era el comienzo de un ataque de los fascistas. Por las alturas desde donde dominaban la carretera y el pueblo los aguerridos soldados de la Libertad se van desplegar con admirable precisión estratégica.

De golpe, otros dos aviones aparecen en el horizonte. Van acercarse con vuelo bajo. Uno de ellos deja caer unas bombas sobre la columna militar. El otro, pilotado por un cobarde asesino, bombardea las ambulancias sanitarias y el tanque de gasolina que cerca de ellas estaba.

Todos mis compañeros se lanzan a tierra, defendiéndose las cabezas bajo los camiones y autocares. Yo, derecho, levantado de puntitas y haciendo bocina con las manos voy a lanzar, con voz estentórica, una violenta blasfema contra la fechoría de aquel malvado.

Momentos después, el cobarde aviador va escapar, espantado al darse cuenta que un avión republicano se dirigía a su posición contra él y le perseguía bien y apuntándolo con la ametralladora. Era Jesús Erguido, el valiente Diablo Rojo, el que hacía huir al asesino fascista…

El heroísmo anónimo

A nuestras ambulancias fueron llevados mas heridos. Un chico estudiante del último curso de medicina que, con un coraje nunca visto, quería contemplarse sus heridas, graves a mas no poder, nos enseñaba su brazo derecho con el paquete de nervios al descubierto. Una mujercita belga que, impasible, resistía la primera curación y que momentos después moría sin una queja, sin un suspiro de dolor…

De tantos heridos como voy ver, nomas uno fue para mi conocido: el comandante de artillería Fernández Claudín, que tenía una de sus piernas casi destrozada. Los otros, eran hombres del todo desconocidos para mí.

Por delante mío fue pasando la trágica columna de los muertos y heridos. Y sin desatender mis funciones sanitarias, me fijaba en aquellos rostros sin vida y en aquellos otros los cuales el dolor dibujaba la estremecedora mueca que alrededor mío veía.

Aquel cuadro macabro me insensibilizaba. Había visto la muerte tan de cerca aquella mañana, que nada me hacía impresión. Me sentía brutalizado, sin corazón… Pero mis labios aun barboteaban aquella blasfemia contra el cobarde fascista que, con repugnante sadismo, dejaba caer aquellas mortíferas burbujas de jabón para ametrallar una columna sanitaria…

Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas.
Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938.

Víctor Pardo Lancina aporta un balance de una docena de fallecidos y una veintena de heridos, además de la desbandada de milicianos y el parón en el avance sobre Zaragoza. Una retirada desorganizada que obliga a Durruti a intervenir para infundir los ánimos perdidos tras un duro choque con la cruda realidad de la guerra “Antes de retroceder hay que morir”, pronunciando uno de sus más célebres discursos para la historia, desde el balcón del recientemente instalado Cuartel General en Bujaraloz, entre finales de julio y principios de agosto de 1936:

Amigos, nadie ha venido a esta Columna forzado. Es cada uno de vosotros que habéis elegido libremente vuestra suerte, y la suerte de la primera columna de la CNT y de la FAI es muy ingrata. García Oliver lo anunció por radio en Barcelona: salíamos para Aragón a conquistar Zaragoza o dejar la vida en el intento. Yo repito la misma cosa: antes que retroceder, hay que morir. Zaragoza está en manos de los fascistas, y allí se encuentran centenares, miles de obreros bajo la amenaza de los fusiles, que pueden dispararse a cada instante ocasionando la muerte de nuestros hermanos. ¡¿ Para qué hemos salido de Barcelona, sino es para liberarles?! Ellos nos esperan y nosotros, ante el primer ataque enemigo, echamos a correr. ¡Hermosa manera de mostrar al mundo y a nuestros compañeros el coraje de los anarquistas que se llenan de miedo ante tres aviones!

La burguesía no nos permitirá implantar el comunismo libertario simplemente porque ése es nuestro deseo. La burguesía resistirá porque ella defiende sus intereses y sus privilegios. El único medio que tenemos nosotros para implantar el comunismo libertario es destruyendo la burguesía. El camino de nuestro ideal es seguro, pero hay que seguirlo con coraje. Esos campesinos que hemos dejado tras nosotros, y que han comenzado a poner en práctica nuestras teorías, lo han hecho tomando nuestros fusiles como garantía de su cosecha. Si dejamos el camino libre al enemigo, eso quiere decir que esas iniciativas tomadas por los campesinos son inútiles, y lo que es peor aún, los vencedores les harán pagar su audacia asesinándoles. Es éste y no otro el sentido de nuestro combate. Lucha ingrata que no se parece a ninguna de las que hemos librado hasta ahora. Lo que ha pasado hoy no es nada más que una simple advertencia. Ahora la lucha va a empezar de verdad. Nos enviarán toneladas de metralla y tendremos que defendemos con bombas de mano y hasta con cuchillos. A medida que el enemigo se sienta cercado nos morderá como una bestia acorralada. y morderá duramente. Pero aún no ha llegado a ese punto, y ahora se bate para no caer bajo el peso de nuestras armas. y es más, él cuenta con el apoyo de Alemania y de Italia, y nosotros contamos nada más que con la fe en nuestro ideal, pero contra esa fe se han quebrado los dientes todas las represiones. y hoy se los tiene que quebrar también el fascismo.

Nosotros contamos a nuestro favor la victoria que hemos conseguido en Barcelona, y debemos aprovechar con rapidez esa ventaja, porque si no la aprovechamos, el enemigo, abastecido por los alemanes e italianos, será más fuerte que nosotros y nos impondrá la dura ley del vencido.

Nuestra victoria depende de la rapidez de nuestra acción. Cuanto más pronto ataquemos, más posibilidades tenemos de triunfo. Hasta este momento, la victoria está de nuestro lado, pero no será consolidada si no tomamos inmediatamente Zaragoza… Mañana no puede repetirse lo de hoy. En las filas de la CNT y de la FAI no hay cobardes. No queremos entre nosotros gente que se asusta ante los primeros disparos…

A los que han corrido hoy, impidiendo a la Columna avanzar, yo les pido que tengan el coraje de dejar caer el fusil para que sea empuñado por otra mano más firme… Los que quedemos proseguiremos nuestra marcha. Conquistaremos Zaragoza, libertaremos a los trabajadores de Pamplona, y nos daremos la mano con nuestros compañeros mineros de Asturias y venceremos, dando a nuestro país un nuevo mundo. Y a los que vuelvan, después de estos combates, yo les pido que no digan a nadie lo que ha ocurrido hoy… porque nos llena de vergüenza.»

Discurso en Bujaraloz (B. Durruti)

Milicias en Bujaraloz «Calle san Agustín desde la esquina de la Zapatera». Fuente: http://www.bajoaragonesa.org/elagitador/durruti-en-bujaraloz/

Aunque parece ser que nadie entrega su arma, Miquel Amorós recoge el testimonio de Manuel Lozano Guillén, Apuntes incompletos de mi vida, escritos en la cárcel de Las Capuchinas de Barbastro (1941), Centre d’Estudis Llibertaris Federica Montseny, Badalona, 2011: “Durruti, ante tal situación, da orden de que todo aquél que no se viera con coraje para empuñar las armas las dejase en la plaza, dándoles de plazo aquella tarde para que desaparecieran de dicho pueblo; aquél que no lo hiciese precisamente aquella tarde ya no podría hacerlo. Todos aquellos que tomaron la guerra como un deporte se precipitan a abandonar sus fusiles y montan en camiones que salían de Bujaraloz hacia Barcelona. Los fusiles son entregados a los campesinos que se presentan procedentes de varios puntos de la provincia.”  Lozano es fusilado en 1945 (Miquel Amorós. Durruti en el laberinto).

Los prismáticos muestran una lejanía desierta, sin perfil humano ni rumor de voces, un desierto de remembranza africana con alguna casuca de madera y yeso, desde la cual —Imagen fugaz de la «kasbah» árabe— una joven campesina, rubia como una espiga de trigo, nos sacude un saludo proletaria Peñalba.

La emoción Impele al galope nuestro pensamiento a una velocidad mayor que la del raudo vehículo que nos conduce. Después, más casitas polvorientas; callecitas estrechas y pedregosas, autos en formación, patrullas armadas y una masa de milicianos que pasea por los contornos del poblado: Bujaraloz.

Plaza Mayor del pueblo. Doscientos o trescientos milicianos sentados en los soportales o paseando. Monos azules como pedazos de cielo sucio; camisas rojas; mozos vigorosos con el pañuelo rojinegro arrollado a la frente, prestándoles estampas de pirata; milicianos inquietantes de ojos graves y recio caminar; algunos naturistas semidesnudos, pero con d fusil al hombro; rubios extranjeros enamorados de la libertad. Todos ellos, guerreros románticos del ideal.

Félix Martí Ibáñez (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia.
Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).

Parece ser que este hecho lleva a Pérez Farrás a tener su primer desencuentro con Durruti, recomendando al líder anarquista una mejor restructuración de la Columna y un replanteamiento del plan de avance a Zaragoza. Aspecto mencionado por Abel Paz de acuerdo con el testimonio de Liberto Ros, desencuentro respondido por Durruti «Que esos hombres que habían corrido hoy, mañana se batirían como leones, pero sólo si se les trataba como obreros sorprendidos y no como soldados desertores ante el enemigo”.

Bujaraloz, sector del frente

Definitivamente, la columna Durruti – Pérez Farrás, formada por unos 2.500 por milicianos anarquistas, se establece en Bujaraloz, operando en el denominado Sector de Bujaraloz de la circunscripción centro del Frente de Aragón.

La columna de Durruti cuando entra en una población, la primera medida que toma es la quema del registro de la Propiedad. Inmediatamente el camarada Durruti arenga al pueblo congregado en la plaza o en un lugar a propósito para ello. Durruti procura explicarles lo que significa la entrada de los milicianos en la población. Expone de una manera detallada las bases prácticas del comunismo libertario.

En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti.
Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.

La columna se va organizando en la población, poniendo énfasis en la fortificación, especialmente del aeródromo: «Durante todo el día estás fuerzas no han hecho más que fortificar las posiciones de Bujaraloz y emplazar las ametralladoras. Se ha vigilado particularmente el aeródromo allí emplazado» (La Humanitat, 29 de julio de 1936).

A su vez un cierto orden se va instaurando en Bujaraloz, principalmente de la mano de Durruti. De acuerdo con Víctor Pardo Lancina «La inicial violencia revolucionaria, no obstante, quedó en buena medida aminorada por la presencia de Durruti en Bujaraloz, quien quiso poner orden cuando tuvo noticias de altercados y algunos casos de pillaje». De la misma manera por parte del comité, en relación a lo afirmado por Jaime Balius en Solidaridad Obrera del 12 de agosto de 1936: «Nuestros camaradas no molestan a los vecinos de las poblaciones. Pero si alguna vez se comete algún exceso el comité procura sancionarlo».

Es indudable que la figura de Durruti crea veneración, de buena forma expresada por el periodista Mijail Koltsov del diario Pravda, quien «Queda sorprendido ante el clima de veneración que rodea la figura de Durruti», a su paso por Bujaraloz el 14 de agosto de 1936. Pues, tal y como recoge Víctor Pardo Lancina «La plaza mayor ha pasado a llamarse Plaza Durruti, y las fachadas de casas y locales agrícolas se han llenado de pasquines y proclamas con las consignas del líder anarquista». A su vez, con el tiempo muchas calles toman el nombre de Bakunin, Engels, Lenin o 1 de Mayo, como se verá más adelante.

Pero también hubo depuración de personas que son considerados enemigos: «Una de las faenas importantes es la depuración de los enemigos. De esto se encarga la Legión Negra, que está integrada sobre todo por los camaradas metalúrgicos, que además de cumplir con esta misión acuden siempre a los lugares de mayor peligro» (En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti. Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936).

Por tierras de Aragón – Antiguos conocidos

Paseaba por las calles de Burjaraloz buscando a Durruti al objeto de que me concediera unos de sus preciosos minutos para hacer unas declaraciones para El Diluvio.

Si digo que casi es tarea imposible el hablar a Durruti en un pueblo que a lo máximo tendrá unos trescientos habitantes, con pocas calles y – metido como quien dice en un puño, es fácil que no se me creyera. Sin embargo, esta es la pura verdad.

A Durruti, como a Pérez Farrás, le es difícil al periodista el encontrarle y si después de esfuerzos titánicos y de mil peripecias se logra dar con ellos, aun teniéndolos a unos pasos, se tiene la impresión de que están a cien kilómetros de distancia. Y si a pesar de esto el cronista vence las dificultades y llega hasta su hombre, agarrándose a él como náufrago en la tabla que ha de ser su salvación, cuando más confiado uno está, el hombre desaparece y se esfuma como por arte de brujería.

Y no es que Durruti trate de escaparse de nuestro asedio, al contrario, a pesar de su rostro serio e impenetrable Durruti es la amabilidad personificada. Y decimos esto a modo de introducción, porque nosotros hemos tenido que pasar este trance. Cuando después de allanar todas las dificultades hemos llegado hasta Durruti y éste nos ha con cedido la interviú nos hemos encontrado en que ésta se hacía de todo punto imposible.

Si bien es verdad que Bujaraloz no tiene más que un centenar de habitantes; también es verdad que este pueblo es el cuartel general de la columna Pérez Farrás-Durruti, la cual se dirige a Zaragoza, y por lo tanto, el ir y venir de los milicianos, el ajetreo de los automóviles, las llamadas telefónicas, y, finalmente, las órdenes y disposiciones, no dan punto de reposo a los dirigentes. Así, pues, cuando tranquilamente sentados en la casa que se aloja Durruti, nos disponíamos a comenzar el interrogatorio, la irrupción de unos milicianos ha echado a rodar todo nuestro trabajo. Durruti sólo ha tenido tiempo de decirnos:

— Si vas a Barcelona procura que los periódicos lleguen hasta nosotros. ¡Salud!
— ¡Salud!
Hemos salido algo cabizbajos y decepcionados. Mas de pronto una figura marcialmente ataviada se presenta ante nosotros. Mono gris, casco de acero, carabina mauser colgada del hombro izquierdo, y, en el cinto y a la derecha, una magnífica pistola de oficial. Aspecto de centurión moderno. Le he mirado a la cara, una sonrisa ancha iluminaba su rostro. Di un grito de sorpresa y de alegría.
— ¡Garrido! —
El mismo en cuerpo y alma, muchacho — y al mismo tiempo que hablaba me abrazaba como quien abraza a un hermano.

No podía faltar, allí estaba el teniente Garrido, del décimo tercio, el republicano cien por cien que, junto con un puñado de valientes a mis órdenes, habían dejado a sus esposas y a sus hijos para defender a la República en -los campos de Aragón. Garrido me acompaña hasta donde están aloja dos sus compañeros.

Allí me presenta a los guardias civiles que le han seguido desde Barcelona: Jesús Larroda, Camilo García, Valeriano Conde, José Colera y Jaime Montalá. También me presenta al teniente Martínez y al guardia Villa de la tercera especialidad de asalto, así como al guardia de asalto Florencio Recuero, que se escapó de Zaragoza para unirse a las fuerzas leales, andando hasta medio centenar de kilómetros para llegar a las avanzadas del frente popular.

Garrido me invita a almorzar, lo que acepto reconocido. Mientras almorzamos el teniente Garrido habla con entusiasmo de la campaña que se está realizando.

— He formado — dice — Junto con mis hombres y los metalúrgicos la brigada negra de la columna. Seremos — continúa — el terror de los fascistas. Allí donde haya mayor peligro, allí es taremos nosotros, y ¡ay de quien caiga en nuestras manos! «Nosotros no tenemos batallones como ellos, pero tenemos nuestras centurias que con su arrojo, valor y temeridad acabarán con toda esta podredumbre.

«¡Ya se acabó, para el pueblo español, este en jambre de zánganos y de vampiros chupadores de la sangre del proletariado! »

Y ahora sólo me queda por decirte una cosa: «Entraremos en Zaragoza, pero no nos pararemos allí, daremos la vuelta a España, ¡y ay de quien trate de impedírnoslo, pagará caro su amago de proeza!

El almuerzo ha terminado. Los hombres tienen que volver a sus puestos. Les estrecho la mano a todos, ni a uno solo le tiembla el pulso. Todos sonrientes y firmes como una roca. ¡Adelante, cantaradas, salud!

F. Pradas Porga El Diluvio 2 de agosto de 1936. 

El sargento José Manzana, asesor militar, Buenaventura Durruti y Francisco Carreño; miembro del Comité de Guerra de la Columna Durruti. Bujaraloz. Agosto de 1936. (@Libertame).

En agosto, el brigada de artillería Castillo se incorpora como ayudante de Pérez Farrás (LVG, 1 de agosto de 1936).

El 3 de agosto el CCMAC, a propuesta de Vicente Guarner, se envía una felicitación a la columna Durruti por su disciplina y sentido de organización (Acta en VVAA, 2011, p. 58) (Martínez Catalán, Roberto. Rumbo a Zaragoza. Crónica de la Columna Durruti). Mientras, Bujaraloz es centro neurálgico del frente donde se organizan y se concentran unidades: «La plaza de Bujaraloz ofrece un curioso aspecto. La ocupan totalmente milicianos, Unos descansan en el suelo; otros, a las puertas de las casas; algunos se hallan dentro de los automóviles y otros leen los periódicos de Barcelona y de Madrid que hace poco han llegado. Algunos milicianos de la C.N .T. nos dicen: —Queremos ser los primeros en entrar en Zaragoza. La C.N.T. tiene la obligación y el deber de enfrentarse en primera línea con tos fascistas» (El Liberal (Madrid. 1879), 4 de agosto de 1936). Desde Bujaraloz, la columna va avanzando haciendose con distintas poblaciones, en las cuales «son constituidos los comités revolucionarios, los comité de abastos y, a los pocos días, se declara el comunismo libertario» (Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto).

Entre los días 3 y 5 de agosto, la columna combate por la toma de Pina de Ebro, logrando hacerse con la localidad y atrincherándose en ella, posicionando para su defensa las centurias 12 y 13 (Berguer Mulattieri, Gonzalo. Les milícies antifeixistes de Catalunya). Gelsa también son tomadas mientras en Quinto de Ebro se establecen las tropas sublevadas frenando el avance de la columna anarquista.

Rosa María Aragüés Estragués relata la progresión del frente en los primeros días de agosto “El día 5 de agosto establecían una línea defensiva a lo largo de la carretera del Bajo Aragón; desde Quinto de Ebro a Perdiguera. El 8 de agosto con la toma de Pina y Osera se establece el frente a sólo 30 kilómetros de Zaragoza. La segunda columna, mandada por Antonio Ortiz, debía actuar sobre la provincia de Teruel. Entrando por el extremo suroriental avanza hacia Bujaraloz, toma La Almolda cruza el Ebro y recupera Caspe. El frente quedará asentado por este lado desde la sierra de Alcubierre hasta el alto valle del Jiloca” (Aragüés Estragués, Rosa María. El éxodo de los niños republicanos en la guerra civil española: Primitiva Francés Casanova, 1936-1939. UNED).

A su vez, la columna va realizando «Operaciones de ocupación» hacia el norte que llegan hasta Monegrillo. Estas son dirigidas por el delegado de una de las agrupaciones de la Columna Durruti, Francisco Carreña y el teniente de la guardia civil Garrido (Solidaridad Obrera, 4 de agosto de 1936). Extendiéndose hasta Farlete y posiciones de Monteoscuro, el frente norte de la columna también se estabiliza en contraposición de las tropas sublevadas establecidas en Perdiguera.

El 6 de agosto se entierra en Lérida al miliciano Ludovico Lloret Mor, fallecido a consecuencia de las heridas recibidas en el frente de batalla con la columna del comandante Pérez Farras (LVG, 7 de agosto de 1936).

Desde Bujaraloz «Esta mañana una columna al mando del comandante Pérez Parras, hizo una pequeña incursión en terreno enemigo, y se apoderó de un camión blindado, cuatro ametralladoras y treinta prisioneros»

El Liberal (Madrid. 1879), 6 de agosto de 1936.

El 8 de agosto se reemprende el avance (Martínez Catalán, Roberto. Citando Solidaridad obrera del 9 de agosto de 1936) y se toma definitivamente Gelsa, Osera y Pina de Ebro. Las tropas se concentran en la plaza mayor de Bujaraloz para partir las distintas centurias de madrugada «Salimos de Bujaraloz por la carretera de Zaragoza, y, sin ninguna interrupción, a los cincuenta minutos llegamos al cruce de la carretera que conduce a Gelsa. Aquí se concentra toda la columna y después de un pequeño descanso, Durruti da orden de que una centuria, entre la que van los carabineros que vienen con la columna se dirija hacia Gelsa. Dos centurias más son enviadas a Pina y otras dos han de marchas hasta Osera» (Solidaridad Obrera, 11 de agosto de 1936).

Abel Paz afirma que la columna vadea con bastante dificultad el Ebro: «Haciendo prisioneros por sorpresa a una fuerza de caballería con un capitán y dos tenientes en el pueblo de Quinto, rechazándose con bastante frecuencia los contraataques de las tropas zaragozanas«. El río Ebro detiene en parte la columna, afirma Abel Paz, «y por la resistencia que opusieron las tropas de la capital aragonesa» quedando a 20 kilómetros de la capital aragonesa.

Aun así, debieron realizarse incursiones a Zaragoza y muchos huyen de la misma, uniéndose a la columna, a tenor del testimonio de Vicente Guarner recogido por Abel Paz “Era de gran utilidad la información obtenida por esta Columna. Casi cada noche salían obreros de Zaragoza y entraban milicianos armados en la ciudad. Y así pudimos enterarnos de que muchos oficiales navarros habían sido instruidos en Italia y que, a finales de julio, al general Cabanellas le había sucedido en el mando de la V División el general Germán Gil Yuste”.

El 12 de agosto la columna ocupa Monegrillo (Solidaridad Obrera del 13 de agosto de 1936) y el 14 Farlete (Solidaridad Obrera del 15 de agosto de 1936).

Por teléfono 17`30

Obedeciendo a un plan de ataque general, en toda la línea, esta madrugada, un grupo de milicianos se ha dirigido hacia Farlete, pasando por La Almolda y Monegrillo. En La Almolda se nos ha unido un refuerzo y juntos hemos emprendido la marcha hacia Monegrillo.

Este pueblo que había sido ocupado, ha recibido los refuerzos necesarios para defenderse en caso de un contraataque. De aquí se han trasladado hacia Farlete los restantes componentes del grupo. La toma de Farlete ha ofrecido algunas dificultades, pues los fascistas, que habían observado nuestra llegada, se han atrincherado en unas lomas que dominan el pueblo y desde allí, detenían nuestro avance, barriéndonos con el fuego de ametralladoras.

Después de media hora de fuego, la entrada en Farlete ha sido un hecho.

Solidaridad Obrera 15 de agosto 1936.

Ante estas circunstancias, el Comité Central de Milicias da orden de detenerse y esperar que la columna Ortiz (Columna Sur-Ebro) ocupe Belchite y Quinto de Ebro. Durruti acepta tras una discusión con el coronel Villalba y otros jefes militares en Bujaraloz. Mientras, la columna fortifica y estabiliza su frente de la zona central de Aragón, restructurando la columna (Paz, Abel. Durruti).

Convenía, antes de proseguir más adelante, esperar que la columna “Sur-Ebro” conquistara Quinto y Belchite, para situarse al lado de la columna “Durruti” en la ribera del Ebro”.

Mira, José.

La columna acaba ocupando desde la sierra de Alcubierre hasta el Ebro en un frente de unos treinta kilómetros “Entre los que su enorme fuerza está repartida de una manera admirable. Los asesores técnicos de la misma, siempre de acuerdo con el comité de guerra, hacen un trabajo de organización perfecta, siendo secundados con grandes ánimos por todos los grupos y centurias” (Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936).

Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto.

Nuestra columna, la del frente de Bujaraloz, ocupa un frente de unos treinta kilómetros, entre los que su enorme fuerza está repartida de una manera admirable.

Solidaridad Obrera (Barcelona). 16 de agosto de 1936.

Al norte del sector quedan posicionadas las fuerzas del POUM sobre Alcubierre y Leciñena, plaza perdida a los pocos días, y las del PSUC en Tardienta y por el sur la Columna Hilario-Zamora establecida en La Zaida, Azaila, Cinco Olivas y Alborge, conectando con Velilla y Gelsa, ante Quinto, bien defendido por los sublevados. Mientras, la columna Ortiz quedaba frenada en Belchite (Situación de las diversas unidades y milicias republicanas en Los Monegros).

Ortiz, Durruti y Joaquín Ascaso. Bujaraloz, 15 de agosto de 1936.

Frente estabilizado

Estabilizado el frente la columna se posiciona en Bujaraloz y Pina de Ebro, sucediéndose pequeños combates y esperando algún día poder caer sobre Zaragoza.

Es imposible narrar detalladamente el espíritu moral y combativo de nuestros milicianos. Solamente hay una cosa que se espera: la orden de ataque. Para cualquier acción que se necesiten un puñado de voluntarios, se ofrecen grupos y centurias esteras. Todos quieren acabar con Zaragoza y con el fascismo repugnante y cobarde. Todos queremos ver desaparecer a estos asesinos que solamente desbaratan y destruyen, dejando a nuestros hermanos aragoneses que no asesinan, en la más completa miseria.

Es preciso el avance simultáneo y general. Es preciso, lo reconocemos, y además estamos en perfectas condiciones de llevarlo a cabo con el éxito más rotundo. Y llegará esta destrucción de los elementos que tan- tos sufrimientos nos han causado durante nuestra vida. Pero también es necesario que por donde pasemos y donde tomemos posiciones, no quede el más pequeño foco reaccionario.

P. Bargalló, «Un día en el Cuartel General».
Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936.

La organización de la columna

Al mando de la columna Enrique Pérez Farrás, como jefe militar, y José Buenaventura Durruti Dumange, como jefe político. Aunque pronto, las desavenencias entre Pérez Farrás y Durruti acaban desplazando a Pérez Farrás a retaguardia, donde ejerce cargos burocráticos. Así, ya en agosto, la columna se conoce únicamente como columna Durruti, nombre que ha trascendido a nuestros días y por el que se recuerda la Columna.

Como verdadero asesor militar de la columna va ser «Casi desde la misma partida, iba a ser el sargento de artillería Manzana» (Martínez Catalán, Roberto. Rumbo a Zaragoza. Crónica de la Columna Durruti).

Abel paz apunta que la estructura y organización de la columna va surgiendo sobre la marcha, siendo un proceso «Experimental». Abel Paz reconstruye la organización de la columna Durruti a través de los testimonios de «José Mira, de un artículo histórico de la columna, publicado en la revista Umbral, de noviembre de 1938, del libro citado de Ricardo Sanz, y de testimonios de José Esplugas, que fue delegado de Centurias; de Ricardo Rionda, miembro del Comité de Guerra, y de un centenar de respuestas a una encuesta entre los antiguos componentes de la Columna».

Comité de Guerra: Durruti, Ricardo Rionda, Miguel Yoldi, Antonio Carreño y Luis Ruano (Paz, Abel. Durruti).

Consejo Técnico militar: «Estaba constituido por los militares (oficiales) que había en la Columna. Su representante era el comandante Pérez Farras. Y la misión de este consejo era asesorar al Comité de Guerra. No disponía de privilegio alguno ni jerarquía de mando» (Paz, Abel. Durruti).

  • Delegado general de Centurias: José Esplugas.
  • Delegado general de Agrupaciones: Miguel Yoldi.
  • Delegado general de Sectores: Rionda (Rico).
  • Delegado general de Artillería: Capitán Botet.
  • Delegado general de Tanques: (Blindados): Bonilla.
  • Consejeros militares: Comandante Pérez Farrás y Sargento Manzana.
  • Delegado General de la Columna: Buenaventura Durruti.
  • Comité de Guerra: Miguel Yoldi, José Esplugas, Rionda, Ruano, Mora y Durruti.
  • Responsable de Información Comité de Guerra: Francisco Carreño.
  • Asesores Militares: Comandante Pérez Farrás, Sargento de Artillería Manzana, Capitanes de Artillería Botet y Carciller.

La descripción que aporta Abel Paz de la Columna Durruti, corresponde al 15 de agosto de 1936, cuando la columna se componía de unos 4500 milicianos repartidos en 45 centurias. Las centurias se organizan en grupos de cien y «Al frente de cada centuria se encuentra un camarada, y como elemento coordinador de todas las centurias actúa un delegado de las centurias». No obstante, en tiempos de guerra, la información es sensible para que no caiga en manos del enemigo: «La organización de las milicias ha ido plasmándose sobre el terreno. Hoy un detalle y mañana otro, ha posibilitado que al cabo de tres semanas ya se cuente con una buena organización. No podemos dar más detalles respecto al número de centurias y al número de fuerzas y cantidad de material porque podríamos caer en una indiscreción» (Balius, Jaime. En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936).

Organigrama de la columna Durruti. Paz, Abel. Durruti.

Abel Paz recoge como unidad mayor la Agrupación: «Compuesta de 5 centurias de a cien hombres, repartidos en cuatro grupos de veinticinco. Cada una de estas unidades tenía a su frente un delegado nombrado por la base, y revocable a cada momento. La responsabilidad representativa no confería privilegio ni jerarquía de mando».

Las centurias quedan reunidas en 9 Agrupaciones, organizadas en tres sectores:

Primer sector. Delegado Ruano.

  • 1 Agrupación (cinco centurias). Delegado José Mira
  • 2 Agrupación (cinco centurias). Delegado Liberto Roig
  • 3 Agrupación (cinco centurias). Delegado José Esplugas.

Segundo Sector. Delegado Miguel Yoldi.

  • 4 Agrupación (cinco centurias). Delegado José Gómez Talón
  • 5 Agrupación (cinco centurias). Delegado José Tarín
  • 6 Agrupación (cinco centurias). Delegado J. Silvestre.

Tercer Sector. Delegado Mora.

  • 7 Agrupación (cinco centurias). Delegado Subirats
  • 8 Agrupación (cinco centurias). Delegado Edo
  • 9 Agrupación (cinco centurias). Delegado R. García

Grupo Internacional. Delegado Louis Berthomieu. Composición: en cinco grupos de cincuenta. Total 250. Delegados: Ridel, Fortin, Charpenteir, Cottin y Carles.

Estrategia: Condicionada la acción de la columna por la carencia de armamento y munición, estableció una línea defensiva frente a Zaragoza de unos 78 kilómetros, que iba desde Velilla de Ebro hasta Monte Oscuro (Leciñena). Actúa como ofensiva, valiéndose de los grupos volantes guerrilleros que luchan por sor-presa y aseguran, con las posiciones tomadas al enemigo, rectificar progresivamente la línea defensiva de la columna. A mediados de agosto contaba con unos seis mil hombres (Paz, Abel. Durruti).

Material bélico: 16 ametralladoras (la mayoría de ellas tomadas al enemigo), 9 morteros y 12 piezas de artillería. Fusiles contaba con tres mil, lo que significaba que no podía poner en línea todos sus efectivos humanos (Paz, Abel. Durruti).

Disciplina: La disciplina descansaba en el propio carácter del voluntariado: libremente consentida, apoyándose en la solidaridad de clase. Las órdenes se daban de compañero a compañero. La representación delegada no confería privilegio alguno. El principio era igual, de derechos y deberes. La coacción moral del medio social suplía el carácter punitivo de los códigos militares (Paz, Abel. Durruti).

En diciembre de 1936 son 53 las centurias (5.254 hombres) repartidas entre Perdiguera hasta el Ebro formando la Columna más 1.800 hombres en el sector de Sástago, desarrollándose desde el vértice de Monteoscuro – Vallfranca – Loma Negra – Loma Antón – Cota 471 – Vértice Suelta Alta – Loma del Tiro – Suelta Baja – Valdelahierba – Cota 545 – Monte Viejo – El Abejar – Kilómetro 351,5 de la carretera Madrid – Camino carretero de Osera y Aguilar de Ebro a Pina – Paseo – Camino de la Mechano – Molino de la orilla izquierda del Ebro – Senda de la Barca – Pina – Camino del Rebollar – Camino de Quinto a Belloque – Camino de la Vega – Casa de Miralrío – Camino de Gelsa – Aquí la línea atraviesa el Ebro y sigue al vértice de Purburel. (Maldonado, José María. El frente de Aragón. Citando informe fechado en Valencia el 5 de diciembre de 1936 AGGC. Salamanca. EM2 43).

«Es algo formidable el hecho preciso de que en esta columna no exista en lo más mínimo la diferencia de clases y categorías. Aquí todo el mundo está libre de hacer toda clase de sugerencias y consideraciones, pero también está obligado a escuchar las que puedan hacerle el resto de los compañeros. Es natural que por este hecho de igualdad máxima en toda la columna, así como en los grupos destacados y en las avanzadas, el espíritu de perfecta convivencia domine por completo».

P. Bargalló, «Un día en el Cuartel General».
Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936.

Esta estructuración de la columna, matiza Roberto Martínez, en cierta manera es imitada por el resto de columnas libertarias, en referencia a Abel Paz, manteniéndose hasta la militarización a principios de 1937, citando a Enric Mompó.

Grupo internacional

El Grupo Internacional de la columna Durruti, de acuerdo con los Gimenólogos, se crea a mediados de agosto de 1936 en Pina de Ebro. El grupo, formado anteriormente a las Brigadas Internacionales, nace por parte de los anarquistas franceses François Charles Carpentier y Charles Ridel (alias Louis Mercier Vega), alistados en la columna Durruti de la que son delegados junto a Scolari y Berthomieu.

«El Grupo Internacional (franceses, alemanes, italianos,
marroquíes, ingleses y americanos), que llegó a contar con unos 400 hombres. Su
delegado general, enlazando con el Comité de Guerra, era el capitán de artillería
francés llamado Berthomieu, que morirá en septiembre en una acción de guerra».

Paz, Abel. Durruti.

El Grupo Internacional se divide en dos grupos, los alemanes que llevan el nombre de Centuria Erich Müsham y los francés de Centuria Sébastien-Faure. En septiembre de 1936 confluyen conformando la 1ª Centuria del Grupo Internacional. Louis Berthomieu, probablemente un antiguo militar de artillería francés, es el delegado del Grupo Internacional de la columna Durruti. Reclutado por Charles Ridel y Charles Carpentier por sus conocimientos militares (Los Gimenólogos). Louis muere el 16 de octubre en la batalla de Perdiguera, siendo sustituido por el argelino Saíl Mohamed (1894-1953), uno de los primeros voluntarios extranjeros en unirse a la columna Durruti.

Brigadas internacionales e internacionalistas en Los Monegros.

  • Desaparición de un capitán de la Brigada Internacional del frente de Aragón, con 18.000 pesetas. El jefe de la Brigada Internacional que tiene su cuartel en la Avenida de Icaria y que lucha en el frente de Bujaraloz, ha denunciado que envió al capitán de dicha brigada, el subdito belga Martín Bexter, a Bujaraloz, para que cobrara determinadas dietas. Parece ser que dicho capital, en Bujaraloz, cobró 18.000 pesetas, y al regresar a Barcelona, despidió al chófer, diciéndole que más tarde se presentaría en el cuartel antes mencionado, y allí todavía no ha llegado para liquidar la suma mencionada (LVG 28 mayo 1937).

Grupos guerrilleros

Misión línea enemiga. Los formaban: “Los Hijos de la Noche”, “La Banda Negra”, “Los Dinamiteros”, “Los Metalúrgicos” y otros (Paz, Abel. Durruti).

«Los Metalúrgicos» apunta Roberto Martínez, formaban parte del Grupo de Investigación y que comandados por Justo Bueno Pérez «ejercían labores de control y represión de la retaguardia» (Citando Gimenólogos, Los).

Dinamiteros de la columna Durruti, provenientes de las minas de Figols y Sallent. Bujaraloz, agosto 1936.

Grupo Fantasmas de Durruti.

 Milicianas

Son muchas las mujeres que en igualdad se suman a las columnas para marchar a luchar al frente. Aunque algunas son relegadas a trabajos relacionados con la sanidad o con tareas de retaguardia. Tània Balló y Gonzalo Berger en «Les combatents (Ed. Rosa dels Vents)» llegan a documentar más de mil milicianas, 1.195 combatientes antifascistas organizadas en Cataluña de las cuales 360 afiliadas al PSUC, 424 de la CNT, 119 del POUM, 64 de ERC, 48 de Estat Català… En la siguiente noticia de Solidaridad Obrera se recoge el sentir de aquella época sobre la presencia de milicianas en el frente de Bujaraloz:

Nuestras valerosas milicianas en el frente de Bujaraloz

En días pasados, dedicamos un espacio de nuestros periódicos a esas milicianas que tan abnegadamente partieron a los frentes de combate a prestar un servicio señaladísimo en las ambulancias de la Cruz Roja o en aquellos menesteres propios de la mujer.

Nosotros siempre estamos dispuestos a realzar aquello que dignamente lo merezca, como duramente a recriminar los actos que puedan cometerse y que dejen mal parada la causa que defendemos.

Son algunas mujeres las que, con espíritu sereno y abnegación sublime, se encuentran soportando los sinsabores de un clima caluroso y los embates de la lucha sangrienta y fratricida de la provocación fascista. Son los camaradas nuestros los que, asistidos convenientemente por esas compañeras, reanimadas sus fuerzas extenuadas por los solícitos cuidados de la mujer, nuevamente se aprestan a la lucha, y día a día, en su glorioso avance, ponen cerco estrechísimo a las fuerzas destructoras.

Son Mimi, Simón, Leonor, Azucena, Carmen y María y otras muchas de las que diariamente nos dicen nuestros camaradas que nos vienen a visitar, que son ángeles llamados a consolamos en los momentos en que nuestra desesperación quisiera llevar-nos a un algo más allá. Son esas mujeres las que con un cuidado exquisito atienden nuestras heridas, son ellas las que directamente se dirigen a nuestros familiares poniéndoles al corriente de nuestra situación.

Prosigan las abnegadas compañeras derramando a manos llenas el bien y contribuyendo con su misión sagrada al restablecimiento de nuestras libertades en peligro.

Solidaridad Obrera (Barcelona), 25 de agosto de 1936.

Émilienne Morin

Émilienne Clemence Léontine Morin es una anarcosindicalista francesa compañera de Durruti que acude como miliciana en la columna. Abel Paz apunta que Durruti desconocía que Émilienne iba en la Columna, afirmando que se entera de su presencia tras el bombardeo en su avance a Pina de Ebro. La misma Émilienne Morin da cuenta de ello en un artículo en Le Liheruure del 1 de julio de 1938 “Souvenirs l´enfantement d´une revolution”: “Fue en ese pueblo (Bujaraloz), hoy ya histórico, donde encontré a mi compañero, después de dos semanas de separación»

Lo cierto es que Émilienne compartía ideología y compromiso con Durruti. En la columna es apodada como «Mimi-FAI» aunque ella intenta ser una más «Apenas tuvo contacto con Durruti porque no querían beneficiarse de algo que no les era posible a los otros» (El amor y la lucha de un anarquista, entrevista a Emilienne Morin compañera de Durruti, realizada el 12 de febrero de 1977 en Francia, por Pedro Cuesta y Luis Artime, revista «Interviú»).

En aquellos primeros días en Bujaraloz, Émilienne forma parte activa en la organización y posterior administración del Cuartel General de la columna: «Pasada la primera emoción, organizamos inmediatamente el Cuartel General de la columna».

Jaime Gros Zubiaga (Zonas de Guerra. Memorias de Jaime Gros), escribe que Émilienne se alojaba en casa Gros, casa que servía como hospital. La familia había huido a Caspe donde, a pesar de ser capturada por fuerzas republicanas, pudieron pasar parte de la contienda. La madre de Jaime Gros regresa a Bujaraloz en septiembre de 1936. Está en la localidad unos 15 días y entabla cierta amistad con Émilienne, quien le ayuda a deshacerse de un arma que tenían escondida en casa Gros:

-Se va a extrañar de mi petición, pero me tiene muy preocupada. En uno de los sillones del despacho, metiendo la mano por los lados, dará con una pistola, que no quiero que la encuentre nadie para que no culpen a mi marido de que tenía armas.

Al día siguiente Émilienne vuelve con la pistola

-¡Oh! Gracias, pero la pistola quédesela usted, yo sólo quería que no la encontrara nadie.

Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Reportaje n.º 1

“Posiblemente hay pocas imágenes tan emotivas de nuestra guerra civil como la marcha de la Columna motorizada Durruti por la carretera de Bujaraloz a Pina, mientras suenan los compases de A las barricadas”, describe el aragonés José Manuel Claver Esteban, experto en cine y profesor de cine español contemporáneo en la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla. “Imágenes de los milicianos saludando, con banderas e inscripciones anarquistas, con todo un despliegue iconográfico revolucionario” (La evolución del discurso fílmico anarquista a través de los documentales rodados en Aragón durante la Guerra Civil José Manuel Claver Esteban).

El documental es producido por la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), Sindicato de Espectáculos Públicos de Cataluña (1936) y constituye un testimonio audiovisual excepcional en sus tres reportajes que componen la serie Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Junto al documental La Batalla de Farlete, CNT-FAI, SUEP, 1936; el reportaje Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón nos acercan a aquellos escenarios bélicos del sector de Bujaraloz. 

Créditos del documental: Fotografía: Adrián Porchet, Pablo Willy. Comentario: Jacinto Toryho. Locución: José Soler. Sonido: J. Bosch Ferrán. Adaptación y Dirección musical: Dotras Vila. Estudio: La voz de España. Laboratorio: Cinefoto. Duración conservada: 79’52». Versión: castellana. Filmoteca Nacional, Madrid.

El aseo en el frente

El testimonio grafico del documental «Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Reportaje n.º 1» permite documentar gráficamente el paso y estancia de la columna Durruti en Bujaraloz. Diversas escenas se van sucediendo, algunas tan cotidianas como es el aseo y la higiene de los milicianos, que aprovechan cualquier pozo o balsa, como es este caso del pozo de la bomba de Bujaraloz.

Milicianos en labores de aseo en el pozo de la Bomba, entre la balsa Grande y la del Molino, donde Amadeo Barceló recoge que las caballerías acudían para abrevar. Imagen del reportaje Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón.

Pozo de la bomba en la actualidad.

En el mes de agosto, el corresponsal Carrasco de la Rubia publica su crónica del frente: “Los hombres están atareados en distintas faenas; unos lavan la ropa, otros limpian cuidadosamente las armas, guisan, e incluso algunos grupos juegan a fútbol en las eras en donde ya se ha efectuado la trilla”. Durante su recorrido, el corresponsal Carrasco se encuentra con el reportero gráfico Enrique Solsona, en compañía de Alorda, redactor de «La Noche» (LVG, 15 de agosto de 1936).

Frente de Bujaraloz, 8 de agosto

En todo el día no hay novedad en este frente. Los milicianos que no están de guardia han ido a trabajar a las eras. Otros muchos se les puede ver bañándose en las balsas que hay en las cercanías del pueblo.

Solidaridad Obrera, 9 de agosto de 1936.

El Comité de Guerra: Cuartel General

El Cuartel General, del Sector de Bujaraloz, se instala en Casa Rigabert, el Carnicero, n.º 2 de la plaza Mayor de Bujaraloz, el 26 de julio de 1936. El Cuartel General actúa como oficina del Comité de Guerra de la columna y desde ella se lleva el control “De todo lo que concierne a la buena marcha de la columna”. Así, el Comité de Guerra se encarga de advertir, a través de sus delegados, las órdenes del Comité Central. Todo bajo el mando del general Pozas y su jefe de Estado Mayor, el coronel Antonio Cordón.

Durruti en el balcón del Cuartel General en casa Rigabert.
El Diluvio, 2 de agosto de 1936.

«Alrededor del Comité de Guerra se concentraron diversos servicios, tales como los administrativos, en los que trabajaban varias personas, entre ellas Emilienne Morin«.» recoge Abel Paz. Una Emilienne Morin que describe los inicios del Cuartel General «En una habitación sombría y húmeda, comenzamos las primeras tareas y sin material organizamos la primera administración de esta Columna de mil hombres que iba rápidamente a crecer. Fue de ese pequeño pueblo, triste y austero, de donde salió toda la formación de nuestra Columna, bien imperfecta al principio, pero que poco a poco estuvo en la medida de dar satisfacción a las enormes necesidades de vanos miles de hombres” (Émilienne Morin en Le Liheruure del 1 de julio de 1938 “Souvenirs l´enfantement d´une revolution”). Para Roberto Martínez Catalán (citando a Paz, Abel (2004), p.536. Gimenólogos, Los (2009), p.243; Miguel Amorós) «Es en ese momento (Con la creación del Cuartel General) cuando nace hablando con propiedad la Columna Durruti».

Los alumnos del IES Sabina Albar de Bujaraloz en su trabajo sobre Bujaraloz 1936-1939 describen el cuartel general: «Dentro de la vivienda de Rigabert se accede a un patio, luego a unas escaleras y tras ellas, tomando el pasillo de la derecha se accede a la habitación donde trabajaba» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz).

Émilienne ejerce en la administración del Cuartel General, donde está a cargo de la oficina de prensa (Barou, Jean-Pierre (15 de enero de 2015). La guerre d’Espagne ne fait que commencer).

Las estancias de aquel Cuartel General son descritas por Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz, describe las estancias del antiguo Cuartel General: “Dentro de la vivienda se accedía, y se accede, a un pequeño patio. Al frente las escaleras. Tras ellas, tomando el pasillo de la derecha, la primera habitación izquierda es la que usó Durruti como su cuartel general”.

La actividad es frenetica ´y queda ampliamente recogida en la crónica de P. Bargalló, «Un día en el Cuartel General» publicada en Solidaridad Obrera del 16 de agosto de 1936:

En la oficina del Comité de Guerra la actividad es constante. Desde aquí son atendidos todos los ruegos y peticiones, llevándose además el control de todo lo que concierne a la buena marcha de la columna. El trabajo es abrumador, y durante el día y la noche no cesamos de hacer vales y autorizaciones, todo ello justificado y perfectamente controlado, para asuntos que conciernen directamente a la buena marcha de los milicianos.

Todo el peso de esta organización en lo concerniente a las autorizaciones, va a cargo de la compañera Mimí, que lo es del camarada Durruti. A no ser por ella, perfecta mecanógrafa, esta labor sería mucho más lenta y menos efectiva.

El trabajo en esta oficina es constante, y nos vemos obligados, cuando comemos, a hacerlo en las mismas mesas de trabajo, pues es verdaderamente imposible poder comer sin haber de extender algunos vales o una autorización. Agregada al Comité de Guerra, funciona la oficina de control y libramiento de tarjetas de identidad a los milicianos. La compañera Pilar Brundi es la encargada de su control.

Una de las labores más pesadas es el servicio de guardia en los teléfonos instalados en el Comité Central. Durante el día, la labor queda muy repartida, pero por la noche, mientras los componentes de este Comité duermen, uno hace guardia. Esta guardia es permanente, y tan pronto es Durruti, Miguel, Ruano, Mimí u otros componentes los que la montan. A veces, incluso soy yo o uno de los telefonistas que marchan con la columna.

No hay parte o aviso que se que- de sin respuesta y que no sea cursado inmediatamente por el servicio de telégrafos o por los coches de guardia.

En el Cuartel General presta sus servicios el sacerdote Jesús Arnal, natural de Candasnos. Jesús Arnal, considerado el secretario de Durruti, se describe como “sólo un escribiente en el despacho de la columna”. En verdad, su relación es breve y apenas dura escasos tres meses desde casi el inicio de la guerra hasta la muerte de Durruti. En la columna ejerce labores de intendencia, de alistamiento y de organización de la milicia. “También, pasadas ya unas semanas de su incorporación, otras misiones como la localización y el envío a Barcelona en vagones de tren precintados desde Sariñena de las mujeres que convivían con la columna -“el aumento de las enfermedades venéreas causaba más bajas entre sus miembros que las balas enemigas” (El cura que mandaba en la columna Durruti. Eduardo Bayona citando a José Luis Melero).

En agosto del 36 el doctor Félix Martí Ibáñez llega a Bujaraloz y visita el Cuartel General. Tras la mesa, atestada de notas, encuentra a Durruti recogiendo entre sus manos todos los hilos de la organización bélica; amablemente los recibe (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).

El Cuartel General se instala posteriormente en Casa Rozas, calle Mayor, casa pudiente de la localidad. Seguramente la casa alberga el Cuartel General o parte de sus dependencias debido a su mayor amplitud.

En la casa n.º1 de la misma plaza Mayor se instala correos telégrafos, «Siempre estaba la puerta abierta y un miliciano en casa que dormía allí mismo» recordaba la abuela de Chusé Rozas, que a pesar de los años siempre decía a su nieto «Mía si te vamos a poner una cama como a Chiqulín», el miliciano al que le hacían dormir en el patio.

Correos y telégrafos. Foto de la Caja Roja de Antoni Campañà.

En casa Simeón Royo, en la calle Mayor, se cita como emplazamiento del Comité de Guerra (Memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» (Orden ECD 205/2021 de 21 de marzo). La casa de Simeón Royo hace esquina entre la calle Mayor y la plaza Mayor. Y en el antiguo Casino, institución cultural de Bujaraloz, se establece la sede de la CNT FAI Juventudes Libertarias Bujaraloz, separada por el arco de santa Ana con casa Rozas.

Actualmente, la plaza lleva el nombre de Ramón Artigas. Ramón Artigas Gracia, natural de Sástago (18 de noviembre de 1878) fue bancario y directivo del Banco de España y consejero en el Banco Exterior de España, subgobernador del Banco de España. Fallece en Madrid el 23 de mayo de 1954.

Plaza Mayor en la actualidad.

Amadeo Barceló, describiendo el Cuartel General, matiza sobre Durruti: “Ni siquiera dormía allí, sino en una casa del llamado “Barrialto” (calle Alta, Barrio Alto) que no ha sido localizada”. Una circunstancia que recogen los alumnos del IES Sabina Albar de Bujaraloz en su trabajo «Bujaraloz 1936-1939»: «Cuando estaba por Bujaraloz solía descansar en casas distintas, según cuentan los mayores del pueblo, en la zona del Barrialto», apuntando principalmente a una casa sita en la calle san Roque n.º 23: «Podrían ser varios los motivos por los que se iba cambiando: por un lado hablan de temas de seguridad y por otro, es conocido que Durruti no quería gozar de privilegios que no tuvieran el resto de milicianos».

A su vez, la memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» (Orden ECD 205/2021 de 21 de marzo) cita que «Buenaventura Durruti se alojó durante los primeros días de estancia en la localidad en la casa de Francisco Rigabert»; dicha casa es la anteriormente mencionada como Cuartel General. Posteriormente, también se recoge que Durruti y otros altos mandos de la columna se debieron de alojar en casa de Florencio Barrachina Arcal, vecino de Bujaraloz que ejerce de secretario del primer Comité y Delegado de Abastos. Todo en línea con la memoria popular que Durruti se alojaba en distintas casas de la localidad, muchas de las que sirvieron para alojar a los numerosos milicianos y milicianas de la columna «donde se les daba cama y comida» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz).

Tras la contienda, Florencio Barrachina Arcal es sentenciado a pena de muerte (Expediente 5.909 AHPZ-J 005582-0013). El mismo expediente de responsabilidades políticas recoge como el mismo Durruti sirve para la protección de personas consideradas de derechas “Gracias a su desprendimiento con Durruti pudo tener con éste ese gran ascendiente que aprovechó para salvar y favorecer a los elementos amenazados del pueblo consiguiendo, con su influencia y llegando a arriesgar su vida, que en su pueblo no se cometiese ese número de crímenes elevados característicos de la región aragonesa”.

El Cuartel General avanzado

Durruti va adelantando el Cuartel General de Bujaraloz a posiciones más cercanas al frente, a medida que este va avanzando. De esta manera, la oficina del Comité de Guerra va con la columna, facilitando la efectividad de la misma: “Instalada en el mismo grueso de la misma, puede realizar su labor con la máxima efectividad. Además, en todas las avanzadas, individuos delegados de este Comité se encargan de advertir las órdenes del Comité Central, que son siempre ejecutadas con la máxima escrupulosidad» (Solidaridad Obrera del 16 de agosto de 1936).

Así, el Cuartel General se traslada de Bujaraloz a la casilla de Camineros de la carretera de Barcelona a Zaragoza, actual nacional II (Entre los km 374-375), antes del cruce de Gelsa (41.496004,-0.338437). Un lugar estratégico en el cruce de carreteras que desvía a las dos líneas del frente de la columna Durruti, Gelsa y Osera.

Su traslado se produce sobre los primeros días de agosto, Solidaridad Obrera, del 9 de agosto, informa de su instalación en la casilla aquellos mismos días «En el cuartel general. Está instalado en una casilla de peones camineros». La misma Solidaridad Obrera vuelve a recoger su traslado días mas tarde, en su edición del 12 de agosto: «El avance de la columna: En el mismo momento de nuestra llegada se acaba de trasladar el cuartel general de Bujaraloz a unos kilómetros de distancia. La prensa ya ha informado de la ocupación de Pina y Jelsa» (Solidaridad Obrera 12 de agosto de 1936).

El 14 de agosto, el corresponsal francés Guy de Traversay publica una crónica en el diario L`Intrangcant entrevistando a Durruti en lo que describe el Cuartel general como «Una pequeña casa blanca junto a la carretera, a quince kilómetros de Bujaraloz» distancia de 15 kilómetros que coincide con exactitud con la distancia entre Bujaraloz (N-2 Km 390) y la Casilla de Camineros (N-2 Km 374-375). Casilla, cuyas características, advierte Xavier Artigas, describían tanto el periodista como el cura secretario Jesús Arnal: «Una pequeña casa de campesinos encalada».

«Abandonamos Peñalba para dirigirnos a Bujaraloz, donde está acampada la columna sanitaria junto al Hospital de Sangre. Un breve descanso y a Osera. Es entonces cuando nos damos cuenta de que vamos acercándonos a la línea de fuego y de que la distancia que nos separa de Zaragoza se va acortando rápidamente. Unos kilómetros antes de Osera, nos detenemos donde Durruti -algún día os hablaré de este bravo guerrillero de la Libertad-. ha establecido su cuartel».

«El Noticiero Universal«, del 19 de agosto de 1936.

El testimonio de Michail Kolstov, en su crónica del 14 de agosto, no cuadra mucho, advierte Xavier Artigas, fruto tal vez de la exageración de la cercanía del frente o simplemente del desvió que llevaba a las dos líneas del frente: «El mismo Durruti con su estado Mayor, se ha instalado en la caseta de un peón caminero, al pie de la carretera, a dos kilómetros del enemigo».

En el Cuartel General

Esta instalado en una casilla de peones camineros. En una casa destartalada. Se nota una actividad febril. Hay varias dependencias. Una de ellas, entrando a mano izquierda, ha sido habilitada para despacho del comité de la columna. El comité lo integran los camaradas Durruti, Carreño y Miguel Yoldi.

Estrechamos emocionados las manos del camarada Durruti y Carreño. Penetramos en el despacho. Observamos un ir y venir continuo. El nerviosismo es grande.

Durruti es la figura más destacada. Es un hombre admirable. No para un momento. Acude a todas partes. Habla, gesticula. Sus palabras se hallan reflejadas en sus ojos. Es todo un guerrillero. Hombre de rasgos faciales duros, pero noble y generoso. Su aspecto impresiona, pero al minuto da una sensación de bondad. Durruti tiene un temple de granito, pero posee un alma de niño. Nos acordaremos siempre del Durruti de Bujaraloz con su casquete rojinegro.

Otro camarada. Francisco Carreño  tiene una cierta similitud con los insurrectos del Méjico turbulento. Un sombrero de paja de anchas alas le da todo el aspecto del guerrillero de ultramar. Es un muchacho muy simpático. Afable y cariñoso con todo el mundo. Es un intelectual que sabe empuñar el fusil.

Miguel Yoldi es otro de los componentes del comité de la columna. Lo tenemos muy presente por ser compañero de redacción de Solidaridad Obrera. Es un valor en todos los aspectos. Habla poco. Es un hombre de acción.

No queremos terminar esta ligera impresión de una visita realizada al frente de combate sin recordar a Pablo Ruiz, que es uno de los luchadores que mayor valor y decisión pone en la lucha.

En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti.
Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.

Miquel Amorós se refiere a este hecho en el que Jaime Balius estrecha emocionado la mano de Durruti en la casilla de peones camineros «Que hacía las veces de cuartel general». A su paso, Balius realiza breve semblanza sobre Durruti «Es un hombre admirable. No para un momento. Acude a todas partes. Habla, gesticula. Sus palabras se hallan reflejadas en sus ojos. Es todo un guerrillero. Hombre de cara dura pero noble y generoso. Su aspecto impresiona, pero al minuto da una sensación de bondad. Durruti tiene un temple de granito pero posee un alma de niño». Breve crónica, pues según palabras de Balius «Durruti no quiere turistas. A los camaradas que tratan de distraerse con un viajecito los incorpora a la columna. Estamos de acuerdo. Al frente de batalla hay que ir para rendir una utilidad u otra, pero de ninguna de las maneras hay que pasearse» (Balius, Jaime. En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936).

Captura vista caseta peones camineros donde se establece temporalmente el Cuartel General de la Columna Durruti (Colonne Durruti. cinearchives.org).

Captura vista caseta peones camineros donde se establece temporalmente el Cuartel General de la Columna Durruti, donde se observa milicianos y la entrada de la caseta con la inscripción arriba «Peón Caminero» y a la derecha «Ven..» y a la izquierda «Gelsa» (Colonne Durruti. cinearchives.org).

El testimonio de Francesc Comellas resulta interesante, relatando su estancia relacionada con la instrucción militar antes de llegar a las barracas donde se encontraba el Cuartel General: «Pasamos Bujaraloz y antes de llegar a las barracas donde se encontraba el cuartel general, nos apeamos y allí estuvimos unas dos semanas haciendo instrucción en el manejo de morteros y bombas de mano que nos enseñaba un militar profesional leal a la República».

Es entonces cuando Francesc escucha a Durruti dirigirse a los presentes: “Si cuando tomamos Bujaraloz, Pañete y Pina de Ebro a los fascistas hubiéramos tenido cada uno de nosotros cincuenta balas hubiéramos sido felices. ¿Cincuenta cartuchos no os bastan? Pues de cincuenta cartuchos tiremos la mitad y quedan veinticinco; de veinticinco tiremos la mitad y quedan doce. De doce tiremos la mitad y quedan seis. De seis tiremos la mitad y quedan tres. Si cada uno de nosotros hacemos a los fascistas tres bajas en dos meses hemos ganado la guerra. Subid a los autobuses que los compañeros en el frente necesitan refuerzos y os esperan” (Silvia Sáiz – Ernest Gallart. Francesc Conndias i Bonoventura Durruti).

Agosto de 1936, Día Gráfico. Ruano, Mimi y Pilar Brunet. Caseta de camineros sin determinar. Gabriela Cladera apunta a que debe de responder a Luis Ruano.

Posteriormente el Cuartel General se establece en la Venta Monzona o Venta de Santa Lucía, término de Pina de Ebro, en plena Nacional II, km 372. Miquel Amorós cita su traslado durante la primera ofensiva a Pina de Ebro y Osera, cuando sobre el 3 de agosto traslada «Su cuartel general a la venta del cruce de Gelsa (Venta Monzona) y montando cerca un hospital de campaña» (Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto). Lo cierto es que sobre días más tarde, el 8 de agosto, una avanzadilla llega a la Venta descubriendo que sus propietarios han huido:

Salimos a las 14`15 y carretera adelante, después de pasar por nuestra primera y segunda avanzadas, llegamos a una venta que está al lado de la carretera y a unos veinte kilómetros de Bujaraloz.

Los venteros que hasta ayer habían permanecido en esta casa, la han abandonado dejando en la puerta un letrero escrito con cal que dice. «Nos vamos a La Almolda. Las mujeres y los niños no nos cesan de llorar y no podemos resistir los nervios». En el interior de la venta encontramos seis jamones, 52 pollos y gran cantidad de pan. También han dejado una barrica de vino y cuatro gallones de gasolina.

Nos llevamos la gasolina y seguimos adelante hacía Osera.

Solidaridad Obrera, 9 agosto de 1936.

Venta Santa Lucía tras la contienda. Fotografía familiar de los propietarios de la Venta. Cortesía Nieves Borraz.

El traslado del Cuartel General a la Venta de Santa Lucía se puede establecer el 17 de agosto de 1936, reparando en el testimonio de Simone Weil, quien en su diario anota presenciar la mudanza del Cuartel General la mañana del lunes 17 de agosto «El cg (Cuartel general)se muda a la casa de campesinos frente a la que hay tanto trigo (¡na extraña mudanza!)», casa que coincide, de acuerdo a otros testimonios y los recuerdos de la familia propietaria a la Venta de Santa Lucia (Artigas, Xavier. Vivir la fuerza. Simone Weil y la Columna Durruti). Es el caso también de Solidaridad Obrera en una crónica del día 17 de agosto cuando un periodista escribe en su momento exacta de su llegada «En el preciso momento que levantaron el campamento para establecerlo unos kilómetros más hacia la vanguardia… Pudimos apreciar en esta segunda línea una gran organización de campaña; las baterías en posición perfectamente disimuladas para no ser descubiertas desde el aire; las guerrillas perfectamente desplegadas al objeto de evitar una agresión por sorpresa… y viendo que estaban bastante ocupados con el traslado del campamento, nos despedimos y emprendimos nuestro regreso a Bujaraloz» (Artigas, Xavier. Vivir la fuerza. Simone Weil y la Columna Durruti. Citando Solidaridad obrera del 28 de agosto de 1936).

A su vez, resulta importante el testimonio de Jesús Arnal recogido en sus memorias: «Nos trasladamos de la caseta (de peones camineros) de la venta de la Monzona, hoy llamada Venta de Santa Lucía, a unos dos kilómetros, donde entonces había instalado el que se podría llamar el cuartel General de la Columna». Aunque la casilla no debe de dejarse completamente en desuso, apuntando el historiador José Manuel Arcal que estadística y parquin de automóviles se queda en la casilla antes de bajar a la venta desde Bujaraloz.

Cuartel Durruti 1ª Unidad. Venta de Santa Lucia. Archivo Municipal de Zaragoza (ES. 50297. AM 04.01.02.11 Carpeta conservación 23799).

Igualmente Solidaridad Obrera en su edición del 18 de agosto vuelve a informar del traslado del Cuartel General: «El cuartel general del frente de Bujaraloz se traslada a treinta kilómetros de Zaragoza para poder estar en contacto con sus avanzadas de Alfajarín. Después del bombardeo de Fuentes de Ebro y del abandono por parte de las fuerzas fascistas que lo defendían, el cuartel general de la columna Durruti queda instalado definitivamente en el frente de Osera» (Solidaridad Obrera, 18 agosto de 1936).

Curiosamente Miquel Amorós, Durruti en el laberinto, describe en una ocasión al Cuartel General como “Dos barracones de madera que hacían de cuartel general situados en el lado izquierdo de la carretera a Zaragoza” (Citando a Diego Abad de Santillán, «Buenaventura Durruti», Timón, Barcelona, 5 de noviembre de 1938). Al concretar que corresponde «al lado izquierdo de la carretera» dicha descripción lleva a suponer a que se refiere a la Venta de Santa Lucia.

En la Venta de Santa Lucia se levantan barracones de madera, las barracas de las que habla Francesc Comellas, donde se alojan milicianos. Nieves Borraz, historiadora de Pina de Ebro, ha localizado varias fotografías en las que se pueden observar aquellas barracas: «Milicianos en las barracas y almacenes instalados en las inmediaciones de la venta de la de la Monzona (International Institute of Social History, Amsterdam, IISG BG A39/559).

Colección CNT España, IISG BG A39/ 557.

Colección CNT España, IISG BG A39/560.

Colección CNT España, IISG BG A39/558.

Colección CNT España, IISG BG A39/559.

Venta de Santa lucía, agosto de 1936. Durruti, Sébastien Faure… y familiares de Francisco Ferrer y Guardia, Sol Ferrer y su hija Olga en una visita al frente.

Por la misma Venta pasa la filosofa francesa Simone Weil, miembro de la columna y del Grupo Internacional de Durruti. Una experiencia reconstruida por Xavier Artigas en su trabajo «Vivir la fuerza. Simone Weil y la columna Durruti». Una Simone Weil que participa en la acción del Grupo Internacional y un accidente el día 2o de agosto le hace abandonar el frente y finalmente España: «Un absurdo accidente me obligó a volver a la retaguardia; una cacerola llena de aceite hirviendo cayó sobre mi pierna, causándome quemaduras de tercer grado».

Artigas, Xavier. Vivir la fuerza: Simone Weil y la Columna Durruti.

«Emiliana recuerda Bujaraloz, Las Ventas…: En todas partes nos recibían como vencedores, pero yo miraba las paredes de las habitaciones de las casas y descubría las marcas de cuadros que acababan de ser descolgados, imágenes de santos y de cristos probablemente».

El amor y la lucha de un anarquista, entrevista a Emilienne Morin compañera de Durruti, realizada el 12 de febrero de 1977 en Francia, por Pedro Cuesta y Luis Artime, revista «Interviú».

Adiós a nuestros camaradas.

La premura del tiempo nos impide que podamos permanecer largas horas con nuestros camaradas. Además, nuestra misión ya se había terminado.

Durruti no quiere turistas. A los camaradas que tratan de distraerse con un viajecito los incorpora a la columna. Estamos de acuerdo. Al frente de batalla hay que ir para rendir una utilidad u otra, pero de ninguna de las maneras hay que pasearse.

Nos despedimos de todos los camaradas deseándoles mucha suerte. Nuestro pensamiento está junto a ellos. Si nuestra salud nos lo hubiera permitido nos hubiéramos movido del lado de Durruti y de sus buenos camaradas.

Nos reintegramos al suelo catalán con el alma dolorida. Sentimos alejarnos de los bravos camaradas que con tanto tesón luchan contra el fascismo.

Salud, camaradas.

En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti.
Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.

Consejo de guerra

Adolfo Castillo Genzor en su artículo sobre las «Armas del pueblo de Valfarta«, publicado en El Noticiero, 7 de marzo de 1965, da cuenta de un Consejo de Guerra celebrado en la Venta de santa Lucía: «Al historiar la villa de Bujaraloz dijimos cómo la Venta de la Monzona fue escenario en la madrugada del día 28 de agosto de 1936 del hermoso espectáculo dado por los de Valfarta, al comparecer ante el consejo de guerra presidido por Durruti, para defender a quién, por su matrimonio, presentaba ya en el pueblo a la Casa Penén, el cual solo podía imputársele, insistimos de nuevo, sus honradez intachable y sus convicciones cristianas, títulos ambos que poca fuerza hubieran hecho ante los improvisados jueces de no haber sido avalados por la conducta ejemplar del vecindario valfartino».

Matrimonio en el frente

Es noche cerrada cuando volvemos al cuartel general. Allí, esperando, están dos muchachos. Quieren que Durruti les case. Ella se llama Carmen Martínez y es una chiquilla bonita, con unos ojos que le llenan toda la cara; era la enfermera de un hospital de sangre. El, Manuel García, es artillero. La ceremonia es breve, sencilla y emocional. Junto a los dos novios, vestidos con el mono del miliciano, un puñado de amigos que llenan por completo la tienda. En el fondo, Durruti, que habla con cariño y ternura.

Yo podría echaros una bendición o haceros firmar un documento. Pero no hago ni una cosa ni otra. La bendición, porque ni vosotros ni yo creemos en ella; el documento, porque implicara una desconfianza incompatible con el verdadero amor. Libremente os unís porque os queréis. Libremente os podréis separar si algún día dejaseis de amaros. Si el amor muere en vosotros, ningún documento, por muchas firmas que llevase, podría resucitarlo. Sería, como máximo, una cadena que os haría odiosos el uno al otro. Tened confianza en vosotros, sabed que nada os une más que vuestra voluntad, quereos sin trabas y como compañeros. Si tu la quieres a ella y ella te quiere a ti, nadie podrá deshacer el nudo de vuestro cariño. Amaos de corazón y sed felices.

Un beso cierra el acto. La novia, emocionada, está apunto de llorar, pero se contiene, recordando quizá que es una mujer fuerte que tuvo valor para acudir a los sitios de peligro. El novio recibe sonriente la enhorabuena de todos los presentes. Aún les habla Durruti:

– En la puerta tenéis un auto. Después de cenar os marcháis a Lérida. Allí tendréis alojamiento y comida. Tomad, sin embargo cien pesetas por si necesitaseis algo. Pero dentro de cinco días, ni siquiera uno más, los dos tenéis que volver aquí otra vez…

La Libertad, 22 de septiembre de 1936.

La casilla de peones camineros de Osera

La utilización de las casetas/casillas de peones camineros es vital en el avance de la columna Durruti, infraestructuras que son empleadas como puntos de reunión y organización. Existen distintas imágenes de casillas durante el tramo que va desde Peñalba a Osera que tratamos de aproximar en su localización exacta. De esta manera, apuntando distintas localizaciones, las distintas casillas de peones camineros se ubicaban en los siguiente puntos kilométricos de la actual Nacional 2 y antigua NII:

  • Lérida, punto kilométrico 460.
  • Casilla peones camineros de Peñalba, entre los km 398-399.
  • Bujaraloz, punto kilométrico 390.
  • Casilla peones camineros antes del cruce de Gelsa, entre los km 374-375.
  • Venta de Santa Lucía (Antes la Monzona), punto kilométrico 372.
  • Casilla peones camineros de Pina de Ebro, punto kilométrico 362.
  • Casilla peones camineros de Osera, entre los kilómetros 350-351 de la carretera, a 3 kilómetros de Osera y a 38 km de Bujaraloz.

Localización caseta de peones camineros Pina de Ebro.

Localización casilla de peones camineros Osera. Cortesía Nieves Borraz.

En una primera imagen, podemos observar a Durruti con otros milicianos en lo que se aprecia como una casilla de peones camineros. De primeras aparece el elemento del reloj de sol que no se aprecia en las anteriores imágenes antes vistas de la casilla de peones camineros del cruce de Gelsa. Y a su vez, no se observan los dos arboles que si aparecen en las citadas anteriormente imágenes.

Durruti dando instrucciones, 14 de agosto de 1936.

La siguiente fotografía parece responder a la misma casilla de peones camineros, que serían similares entre ellas. La distancia que marca 18 Km a Bujaraloz y 85 Km a Lérida nos lleva a alguna construcción cercana a la Venta de Santa Lucia (Km 372 a 18 km de Bujaraloz que se encuentra en el Km 390). Esta tal vez podría corresponder a la casilla de peones camineros del cruce de Gelsa.

La siguientes imágenes llevan la anotación de «21-8-57 Osera monegros hacia Bujaraloz 650». La referencia claramente nos lleva a la casilla de camineros de Osera y en su fachada principal se deja entre ver el reloj de sol, que posiblemente debía ser recurrente en las diferentes casillas aunque no se observa en la del cruce de Gelsa. Pero atendiendo a las distancias marcadas 28 Km a Bujaraloz y 101 a Lérida, no puede mas que llevarnos a la localización de la caseta de camineros de Pina de Ebro.

Polvorín de la ermita de san Jorge

La columna ubica un Polvorín en una desaparecida caseta próxima a la actual ermita san Jorge, a unos 4-5 kilómetros de Bujaraloz por la carretera Nacional 2 hacía Zaragoza. Polvorín localizado por los alumnos del IES Bujaraloz y que tras la retirada fue volado: «Durante la guerra civil junto a la ermita, existía un edificio que fue usado como polvorín mientras estuvieron los republicanos en el pueblo. En la retirada de marzo de 1938 fue volado para evitar que cayesen en manos de las tropas sublevadas. El edificio, por tanto, ha desaparecido y solo queda la pequeña iglesia. Aquí los militares guardaban la pólvora y las municiones o explosivos hechos a base de pólvora» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz).

Ermita de san Jorge en la actualidad.

Aeródromo de Bujaraloz

El Coronel Sandino, Felipe Díaz Sandino, pionero de la aviación militar española aterriza en Bujaraloz a los pocos días de ser ocupado: “Este mediodía, después de haber recorrido todo el frente aragonés, batiendo con fuego de ametralladoras y bombardeando todos los grupos que se observaban, he aterrizado en Bujaraloz, donde he saludado a los señores Pérez Farrás y Durruti y sus fuerzas, las cuales, están luchando con un entusiasmo indescriptible” (Teniente Coronel Sandino. LVG 28 de julio de 1936).

Aeródromo el Saladar, Bujaraloz.  Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1.

Como jefe de la 3ª Escuadra aérea, con base en El Prat de Llobregat, el coronel Sandino, defiende la república junto a su aviación. Por aquel entonces, Bujaraloz contaba con una pequeña pista de aterrizaje el «Saladar«, en un llano carretera a Caspe a la derecha. La pista aparece en el reportaje de los Aguiluchos de la FAI.

Planimetría de Bujaraloz de 1949. Se observa la localización de El Saladar al suroeste de la localidad.

En el Boletín oficial de la Dirección General de Aeronáutica 7/1936, n.º 91 aparece citado el aeródromo en Bujaraloz en la relación «Estado de los campos de aterrizaje en el mes de julio de 1936» en la condición de campo militar «En buen estado».

Nuevamente, el 9 de agosto de 1936, Solidaridad Obrera, se reporta el aterrizaje de un avión con el comandante Sandino, esta vez acompañado por el «camarada» García Oliver: «Esta mañana ha llegado en avión, procedentes de Barcelona, el camarada García Oliver y el consejero de Defensa de la generalidad de Cataluña, comandante Sandino, También estaban en este cuartel general el compañero Ortiz y otros camaradas de la columna que opera en el frente Norte. Estos compañeros, junto con Durruti, Carreño, Miguel y Ruano, tuvieron un cambio de impresiones y se dio cuenta del avance efectuado hasta la fecha, tomándose el camino a seguir. También se dio cuenta del nuevo material aéreo y del estado de los depósitos de material de guerra. Con el balance que quedó repuesto, tenemos material para adornar la ciudad«.«.

Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz, da cuenta de la existencia del aeródromo del Saladar, que ya existía antes y había sido usado «En el llano acondicionado para tal fin». Durante la guerra, Amadeo Barceló afirma que «Se utilizó solo ocasionalmente, pues al llover se hacía impracticable». Documentalmente, el aeródromo aparece en el proyecto de 1933 de explanación y señalamiento de los campos de aterrizaje de Alcañiz, Belchite y Bujaraloz, redactado por el Comandante de Ingenieros Miguel Ramírez de Cartagena.

A.G.M. ÁVILA, Archivo Facultativo de Ingenieros, caja 3345, carp. 48.

A su vez Amadeo Barceló apunta a otros dos aeródromos improvisados en Bujaraloz «Se emplearon otros dos aeródromos, el “Saso” y el del “Campo del Molino”, este último situado al lado de San Antón y del cementerio. Fue utilizado en alguna ocasión por los llamados «aviones nocturnos».” Igualmente son citados en la memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» (Orden ECD 205/2021 de 21 de marzo): «De la importancia de Bujaraloz en el frente de Aragón da cuenta la existencia del campo de aviación del Saso y el aeródromo del Saladar».

Aeródromo del Campo del Molino de Bujaraloz.

El aeródromo o aeródromos de Bujaraloz debieron de encuadrarse en la Segunda Región Aérea de las fuerzas aéreas de Aviación Militar del bando republicano. Esta segunda región tiene por jefe al coronel Felipe Díaz Sandino, hasta su designación como consejero de Defensa de Cataluña, siendo sustituido por el teniente coronel Alfonso de los Reyes, jefe del aeródromo Alas Rojas de Sariñena. Víctor Pardo Lancina considera las dos pistas de Bujaraloz un importante complemento del aeródromo sariñenense.

SB-2 en Bujaraloz, según anotaciones. Después de un combate Frente Zaragoza, Bujaraloz 1938. Después de un combate contra 19 Romeos (Cazas Italianos) resultando muerto el ametrallador. En el campo de Bujaraloz, 25 julio 1937. Grupo AVIACION GUERRA CIVIL ESPAÑOLA. Publicado por Jordi Jara.

En mayo de 1937 se crea el Arma de Aviación, enmarcándose los aeródromos de Bujaraloz en la 3ª Región Aérea del Arma de aviación. Está pertenencia queda reflejada en un documento muy interesante y curioso a la vez del Arxiu Municipal Torroella de Montgrí, en el que se refiere a los aeródromos de Bujaraloz n.º 1 y n.º 2: (Código de referencia: AMTDM740-1-T2-907). No pudiendo establecer a cuales de los mencionados aeródromos responden, aunque si resulta claro que los principales fueron los de El Saladar y el del Saso.

De acuerdo con la relación de Regiones Aéreas, La aviación de la república 1936-1938, el aeródromo eventual de las FARE (Fuerzas Aéreas de la República Española), estuvo situado en las cercanías de Bujaraloz en la carretera de Lérida a Zaragoza (actual N-II), lo que seguramente responda al campo de aviación del Saso.La misma relación también cita en Candasnos la ubicación de un aeródromo, en una llanura en las cercanías de la población: “Construido por los republicanos, fue poco utilizado por ellos«.

En el Archivo Municipal del Ayuntamiento de Barcelona, entre sus fondos, aparece la referencia a una fotografía con la siguiente descripción: «Llegada de un avión al aeródromo de Bujaraloz, al frente de Aragón». La instantánea responde al fotógrafo Bargalló, julio de 1936, pero no se encuentra disponible en red. Quizá, podamos suponer que corresponda a la publicada por Solidaridad Obrera del 2 de agosto de 1936.

Frente de Bujaraloz, Momento de la llegada de uno de nuestros aviones al aeródromo de Bujaraloz. Solidaridad Obrera del 2 de agosto de 1936.

No está documentado, pero parece que hay indicios que el piloto Romà Busquets Gelabert debe de ejercer como comandante del aeródromo de Bujaraloz. Anteriormente es uno de los 50 pilotos del aeródromo del Prats que se desplazan al aeródromo de Sariñena. Romà realiza misiones de observación y enlace hasta que recibe la orden del coronel Sandino de desplazarse al aeródromo de Bujaraloz: “Junto al piloto civil Josep Maria Ferrater Bofill, para dirigir la construcción de un aeródromo auxiliar, al servicio de la columna Durruti, y de asumir el mando del mismo” (Curell i Sanmartí, Jordi. Els Busquets, la tràgica història d’una família d’estiuejants de Cubelles (2) Romà Busquets, l’aviador republicà assassinat pels nazis).

Según la hermana de Busquets, el hombre señalado al lado de Busquets, con ropa clara, es Buenaventura Durruti. Curell i Sanmartí, Jordi.

El anteriormente mencionado «Inventario detallado de todos los utensilios existentes en los aeródromos n.º 1 y 2 de Bujaraloz». En ella aparece una relación de «Materiales y utensilios» que se pueden clasificar en mobiliario para dormir (Camas, colchones, sabanas…), utensilios de cocina y herramientas. Para cada elemento hay asociadas distintas columnas que llevan por titulo «A Lérida», «A Sariñena», «Varios» y «Total». Los diferentes asientos en la columna de «Varios» contienen distintas anotaciones: «De Caspe», «3ª Región», «Campo n.º1», «4º Batallón Aviación», «Belchite» y «Bujaraloz». El inventario lleva la firma de Jaime Blanco «El jefe del aeródromo. Aeródromo Bujaraloz n.º 2, 21 de octubre de 1937».

Seguidamente aparece una «Relación de material y utensilios existentes en este aeródromo pertenecientes a la 3ª Región Aérea» que igualmente la lista recoge materiales de dormir y utensilios de cocina. El documento está firmado por «El Mayor del aeródromo», sin nombre ni apellidos y firma distinta a la anterior de Jaime Blanco, fechada en Pomar de Cinca el 16 de octubre de 1937.

En septiembre de 1937 el aeródromo de Bujaraloz es bombardeado “En este mes se iban a repetir varios bombardeos sobre los aeródromos de Sariñena y Bujaraloz”. De acuerdo a las instrucciones del 13 de octubre que asignaba los objetivos a la Aviación nacional y la Legionaria, se señalaba “Neutralización del material, pista e instalaciones” de los aeródromos de Sariñena, Bujaraloz, Puebla de Hijar y Selgua» (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María).

Interesante es el testimonio de Juan Comas Borrás (1913-1992), Mayor de Aviación y Jefe del Grupo 26 de Caza y Combate, de la Fuerza Aérea Gubernamental de la II República Española, durante la Guerra Civil (Diario original de Juan Comas Borrás 1913-1992. Aeroplano. Revista de Historia Aeronáutica. Año 2004. N.º 22).

El 6 de noviembre la 3ª Escuadrilla del grupo 26 se desplaza al «aeródromo de Bujaraloz 2 y desde allí empezó a operar conjuntamente con las escuadrillas 1/26 y 2/26, que fijaron sus sedes en Bujaraloz 3 y en Candasnos» (Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás, Jesús Salas Larrazabal).

En noviembre de 1937, se cita el día 30, un Bf 109B1 numeral 6-15 de la 2.J88 pilotado por el piloto alemán Otto Polenz, de la Legión Condor, aterriza de emergencia en el aeródromo republicano de Bujaraloz. El aparato es capturado, estudiado por técnicos del Ejército del Aire francés, y luego enviado a la Unión Soviética. El piloto Otto Polenz es puesto en libertad. El avión también aparece citado como un Junker: Ju 87 A numeral 29-2

Otras fuentes apuntan que el suceso sucede el sábado 4 de diciembre de 1937: «El Bf-109A fue derribado intacto y capturado. El avión, mientras escoltaba a los bombarderos Heinkel 111, fue derribado (debido a la falta de combustible) en combate con un gran grupo de I-16. El suboficial Otto Polenz logró un aterrizaje forzoso de su avión casi intacto y fue capturado por los republicanos. El Bf-109 capturado llegó con marcas republicanas, pero sin números de registro. Posteriormente fue enviado a Francia y a la URSS para su evaluación» (Aviaton Safety Netwok citando las fuentes: Osprey Publishing Aircraft of the Aces 99 «Aces of the Legion Condor» Robert Forsyth página 85 y https://avgce.blogspot.com/2014/11/messerschmitt-bf-109b.html). Esta misma fecha la recoge Jesús Salas Larrazabal en su «Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás» (Aeroplano. Revista de Historia Aeronáutica. Año 2004. N.º 22).

Aeródromo de Bujaraloz.

El testimonio de Juan Comas Borrás, resulta muy interesante, transcurriendo sobre octubre o noviembre de 1937 (Diario de Juan Comas Borrás. Aeroplano. Revista de Historia Aeronáutica. Año 2004. N.º 22).

En este sector realizamos muchos servicios protegiendo a los aviones Natacha-R5 y Katiusca SB-2, que iban a bombardear los objetivos militares nacionales. Uno de ellos fue la fábrica de explosivos de Sabiñanigo. Estas operaciones tenían como objetivo, despistar al enemigo haciéndole creer que se preparaba una ofensiva en aquel sector, cuando en realidad lo que se estaba preparando era la ofensiva sobre Teruel. La escuadrilla tuvo su primer bombardeo efectuado por los Heinkel-111. Casualmente aquella mañana el Comandante Militar de Bujaraloz acompañado de un general francés de aviación vinieron a visitarnos. Después de las presentaciones de rigor militar y cuando el general empezaba a hacerme preguntas, aparecieron los Heinkel-111 y solamente tuve tiempo a contestar lo siguiente: “Monsieur, les affairess sont les affaires, excusezmoi”. Entonces rápidamente me instalé en el avión despegando en medio de un reguero de bombas. Cuando atacamos a los bombarderos aparecieron nuestros contrincantes, hartos conocidos. Los Messerschmitt 109, con quienes combatimos también, logrando derribar mi escuadrilla a uno que cayó a pocos metros del campo. El piloto hecho prisionero era natural de Estonia uno de los países del báltico. Naturalmente, yo combatí también con los Messerschmitt-109 y uno de mis adversarios -pues combatí con varios aprovechando mí ataque a un Heinkel111, se puso a la cola de mí avión, para quitármelo de encima reduje la velocidad y el teutón, lento de reflejos, no supo que hacer y pasó rozándome por mí derecha a escasa velocidad, pues él, aunque tarde, también había reducido la velocidad. Vi perfectamente la cara de miedo y estupor del alemán. Por lo visto esta maniobra no estaba prevista en su manual de combate y acrobacia.

Cuando terminé el combate que fue el primero que tuvo la escuadrilla, derribando un caza y tocando a más de un bombardero en un reducido espacio, pues el campo era un verdadero colador. Una vez estacionado el avión me interesé por los dos visitantes, el español y el francés, respectivamente. Verdaderamente no había rastro de ninguno de ellos. Si el francés quería información no cabe duda que la tuvo de primera mano. Con estos servicios los pilotos novatos iban tomando contacto con la caza y bombarderos enemigos, curtiéndose para los próximos combates en el frente de Teruel que, durante la ofensiva de nuestro ejército, se iban a desarrollar en cantidad y dureza inusitada.

Los días 4 y 5 de diciembre de 1937, el aeródromo de Bujaraloz sufre sendos bombardeos por parte de la aviación nacional, ofensiva planeada por el general Alfredo Kindelán, jefe del Aire, responsable de la fuerza aérea del bando del general Francisco Franco:

«Ese día (4 de diciembre de 1937) aparecieron sobre Bujaraloz 2 doce trimotores, a unos 2.000 metros de altitud, que bombardearon en reguero desde el aeródromo hasta el pueblo de Bujaraloz y ocasionaron la muerte en el suelo del cabo mecánico Dionisio Cruz Giron y heridas a otras dos personas.

Despegaron los Chatos de las escuadrillas 1ª y 3ª, que no pudieron alcanzar a los bombarderos de la primera oleada, pero si a los de una segunda formación que apareció seis u ocho minutos después, acompañada de cazas monoplanos a gran altura, según indica el Diario de la Escuadra de Caza n.º 11. La 3ª Escuadrilla salió bien librada en el combate aéreo subsiguiente, pues solo recibió impactos de bala el avión CA-017, pero en la escuadrilla rusa un piloto resultó herido y dos aviones capotaron.

Según el citado Diario de la Escuadra de Caza, un Messerschmitt Me 109 tomó tierra por falta de combustible cerca de la carretera de Azaila-Escatrón, al Sur del Ebro, y muy alejado de su ruta de retorno añado yo.

El bombardeo de Bujaraloz 2 se repitió el 5 de diciembre a las 9.35 y a las 11.30.

Para repeler ambas acciones despegaron 33 aviones del Grupo 26 a las 9.35 y 30 en el siguiente servicio, con dos I-15 de la Plana Mayor en cada caso; los Chatos derribaron en la segunda oportunidad un Heinkel sobre el aeródromo, cuyo piloto alemán quedó prisionero, y un caza en las inmediaciones de Escatrón (Por datos de origen alemán sabemos que el Me 109 que tomó tierra el 4 de diciembre estaba pilotado por el brigada Polenz, quien quedó prisionero. El abatido en combate el día 5 era tripulado por el brigada Sigmund). El bombardeo provocó el incendio de un caza, la inutilización de otro que estaba en reparación y el fallecimiento del cabo mecánico Juan Durán Escobar.

Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás, Salas Larrazabal, Jesús.

El 10 de diciembre el aeródromo de Bujaraloz y el de Candasnos vuelven a sufrir la ofensiva de la aviación nacional:

«Fecha en la que los bimotores germanos bombardearon Bujaraloz y Candasnos a la una de la tarde. El combate entablado sobre este segundo campo de vuelo fue iniciado por la escuadrilla de Comas, según el Diario de la Escuadra de Caza, que logró derribar un Heinkel He 111, a cargo del teniente Zambudio y del sargento Britz, y atacar a otro; de acuerdo con dicho Diario se recogieron cinco cadáveres (Dos tenientes, un brigada, un sargento y un cabo primero.) y un prisionero herido en la espalda, que fue hospitalizado en Peñalba (La 5ª Escuadrilla del Grupo 21 se apuntó estos mismos éxitos). La 1ª Escuadrilla no fue tan afortunada pues uno de sus pilotos rusos murió, otro resultó herido en la pierna derecha y uno de nacionalidad yugoslava tomó tierra en Zaidín, donde quedó el avión para su reparación.

La entrada en combate de la 3ª Escuadrilla no pudo ser más afortunada. En los combates del 4, del 5 y del 10 de diciembre no tuvo bajas de material o personal aéreo, el 10 logró el derribo de un Heinkel He 111 y el 5 contribuyó al abatimiento de un caza monoplano Me 109 B. Las otras dos escuadrillas de Chatos no lograron balances similares, aunque la 2/26 se apuntó el 10 de diciembre cinco victorias aéreas, que no están confirmadas.»

Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás, Salas Larrazabal, Jesús.

  • En enero de 1938 quedaban siete aviones operativos y tres en reparación estacionados en Aragón, Bujaraloz. La aviación en la Guerra Española / V Jornadas de Historia. Militar.
  • Al comenzar la batalla de Aragón el 9 de marzo del año 1938 este frente estaba defendido por la primera escuadrilla de moscas y las primera y segunda de chatos, desplegadas en Caspe y Bujaraloz. La aviación en la Guerra Española / V Jornadas de Historia. Militar.

A principios de marzo de 1938 son bombardeados los aeródromos de Bujaraloz y Caspe (Maldonado Moya, José María. Aragón bajo las bombas), especialmente el 9 de marzo con la ruptura del frente del Ejército del Este:

«Los pilotos Miguel Zambudio y Montagut señalan dos servicios en dicho día, el traslado desde La Señera a Bujaraloz 3 y un apoyo a las fuerzas terrestres de una hora y media de duración. La hora de presencia de estos cazas sobre el frente la conocemos por el parte de la Aviación de Burgos, que en el apartado “Actividad Aérea Enemiga” dice textualmente: “A las 18h. entran por Fuentes de Ebro 35 aviones de caza, llegan hasta Burgo de Ebro y regresan a sus líneas por Bujaraloz” (AHA, Exp. 9123, f. 324 vuelta.). Esta cifra de 35 cazas es reducida a 34 por el informe de actividad de las Fuerzas Aéreas republicanas en el frente de los Ejércitos del Este y de Maniobra, que cubre el periodo que va desde el 9-3-1938 al 8-4-1938 (AHM. L 532, doc. 10, folio 2.).

En esta jornada las escuadrillas 1/26, 2/26, 3/26 y 4/26 tenían sus sedes respectivas en Caspe, Bujaraloz 2, Bujaraloz 3 y Candasnos; las 1/21 y 4/21 en Caspe y Escatrón, y las 2/21 y 5/21, las rusas, en Sariñena (sí creemos a Sirvent) y Puig Moreno. La 5/21 no participó en la misión descrita por Comas, pues cumplió un servicio de alarma sobre su aeródromo entre las 16.45 y las 17.23, y la 2/21 tampoco lo haría, pues estas dos escuadrillas solían hacer servicios conjuntos.”

Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás, Salas Larrazabal, Jesús.

El 10 de marzo, apunta Jesús Salas Larrazabal, los bimotores alemanes y los Heinkel He 51 bombardean y ametrallan los aeródromos de Escatrón, Bujaraloz, Candasnos y Caspe. El ejército republicano se va retirando del frente de Aragón «dos escuadrillas del Grupo 26 hubieron de retroceder desde Bujaraloz 3 al aeródromo de Pomar (una de ellas la de Comas) y las dos españolas del Grupo 21 a Lérida. El punto de reunión de las formaciones se trasladó de Caspe a Candasnos, al Norte del Ebro, en la árida comarca de Los Monegros, entre Bujaraloz y Fraga» (Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás, Salas Larrazabal, Jesús.).

Retirada del frente de Aragón

De los aeródromos de la provincia de Teruel nos desplazamos a Madridejos (Toledo), vía Albacete, donde pasamos unos días de descanso. Después nos tuvimos que desplazar rápidamente al sector de Zaragoza en el campo de Bujaraloz, vía Valencia, donde nos esperaba un trabajo abrumador. Cuando aterrizamos a la base de Bujaraloz no había llegado todavía el equipo completo rodado de la escuadrilla; no obstante, había el material suficiente para despegar con cierta normalidad.

Serían las cuatro horas de la tarde cuando una llamada del Estado Mayor de la Escuadra, cuyo mando lo ostentaba el comandante Alonso de la Aeronáutica Naval, me hizo correr a la casita de mando donde mantuve la siguiente conversación:

Alonso. – Oye Comas.

Comas. – A sus órdenes.

Alonso. – Esta tarde tienes que efectuar un servicio muy importante. Tienes que concentrar las cuatro escuadrillas de Chatos a las 5 horas de la tarde sobre Caspe, donde se unirán cuatro de Moscas. Tomarás el mando de esta formación y te dirigirás a Belchite para hacer un reconocimiento de todo el sector.

Comas. – Alonso, tengas en cuenta que el servicio que me mandas tiene muchos inconvenientes. Primero que no hay luz solar para realizarlo, y, de haberlo, cuando lleguemos al frente la neblina que desprende el río Ebro, hará que no divisemos nada de lo que haya en tierra, por lo tanto, el reconocimiento no tendrá ninguna utilidad práctica para nosotros. Segundo, y más importante que el primero, es que un conjunto de cien aviones de caza hacerlos tomar tierra de noche es una temeridad, que puede ocasionar muchas bajas dada la insuficiente infraestructura de nuestros campos para esta clase de aterrizajes.

Alonso. – Mira Comas, todos tus razonamientos son más que correctos y me gusta que veas las cosas claras y que seas responsable de tus actos, pero el Alto Mando del ejército ha tenido información de que mañana se esperaba la ofensiva en este sector, y es conveniente que nuestras tropas vean a nuestra aviación para que tengan más moral para aguantar el choque.

Comas. – Me reitero Alonso de lo dicho anteriormente. Este servicio no tiene ninguna utilidad, nuestras tropas oirán el ruido de los aviones nada más, sin embargo, pueden pensar que son enemigos. Mientras que el enemigo, sí, sabrá que nosotros hemos llegado y mañana por la mañana recibiremos su visita sin tener todo el escalón rodado en nuestros campos lo que hará que nuestras salidas se desarrollen con más lentitud de lo acostumbrado.

Alonso. – Comprendo tus objeciones Comas, pero ha sido una orden tajante del Estado Mayor del ejército y hay que cumplirla.

Comas. – A sus órdenes Alonso, se cumplirá la orden, pero no puedo hacerme responsable de lo que ocurrirá hoy y lo que pasará mañana.

 A las cinco de la tarde, hora convenida para nuestra concentración, llegamos a Caspe con mi escuadrilla. La formación del centenar de cazas sobre la vertical de Caspe no tuvo ningún problema, pera requirió un tiempo del que nos faltaba. Cuando llegamos a Belchite, todos mis cálculos resultaron ser ciertos, la neblina no permitía ver nada de la misión de nuestro servicio. Al llegar a Fuentes del Ebro, las luces de los pueblos de la retaguardia enemiga, tenían las luces encendidas en contraste con la obscuridad de los nuestros. De regreso no quise aterrizar en Bujaraloz cuyo campo al ser un terreno de labrantío apisonado, tenía el inconveniente de que el patín de cola del avión levantaba una polvareda que, si de día no tenía importancia, si la tenia de noche, por que impedía la visibilidad de los aviones que seguían a tomar tierra. Aterricé en Escatrón.

Diario de Juan Comas Borrás.
Aeroplano. Revista de Historia Aeronáutica. Año 2004. N.º 22.

Con la caída del frente de Aragón el aeródromo del Saso es escasamente utilizado (Regiones Aéreas, La aviación de la república 1936-1938). Tampoco debe de ser empleado el aeródromo de el Saladar. Si, en cambio, es utilizado el aeródromo de Candasnos: «Por su parte, los “nacionales”, a finales de 1938 establecieron en él una base de la aviación legionaria italiana de un escuadrón de 12 aparatos Romeo Ro-37 bis de reconocimiento y bombardeo ligero, bajo el mando del Maggiore (Mayor) Achenza” (Regiones Aéreas, La aviación de la república 1936-1938).

Servicio Postal

Para la distribución de la correspondencia, en el frente aragonés se crean los Servicios Postales Móviles adscritos a las Milicias Antifascistas. Para ello se establecen Estafetas Móviles servidas por funcionarios técnicos de Correos en diferentes puntos, entre ellos Bujaraloz: “Primero: Alcubierre, para el sector Norte-Nordeste, enlazado con los servicios propios de la Estafeta fija de Barbastro- Bujaraloz, por el sector centro, enlazado con Barcelona con autos directos y ferrocarril desde Lérida. Segundo: La Puebla de Híjar, estación, enlazado con Bujaraloz, para la comunicación de los sectores de Centro y Norte, con Caspe, para la comunicación con Barcelona por ferrocarril y con Híjar y Alcañiz para la comunicación con Levante (LVG, 18 de agosto de 1936).

Servicio de paquetes al frente para los milicianos

Ha regresado del frente la expedición organizada del Servicio, dirigido por el profesor Escoda. Se han montado oficinas de redistribución en Barbastro, Angües, Sariñena, Bujaraloz y Caspe. De esta manera el envío de paquetes dará su máximo rendimiento.

A partir de esta semana saldrán coches o camiones cada tres días y se estudian las posibilidades de establecer un servicio diario con el fin de aunar la seguridad con la rapidez del servicio. Uno de los aspectos más simpáticos de esta organización, es el suministro de efectos al miliciano desconocido.

Impresiona gratamente contemplar la emoción con que los bravos luchadores, que no tienen familia, reciben la dádiva de un ciudadano o mujer anónima distante muchos kilómetros, pero unida a él por un ideal común que no desamparan sus servidores.

Solidaridad Obrera, 29 de septiembre de 1936.

El Frente, boletín, estadística y la emisora de radio

Entre 1936 y 1939 se edita el boletín «El Frente», por la Columna Durruti (CNT-FAI) en Pina de Ebro y Bujaraloz. El boletín sirve como portavoz de esta milicia anarquista en el frente de Aragón. Miquel Amorós recoge que la creación del boletín aparece publicada en Solidaridad Obrera del 25 de agosto de 1936, creándose también una emisora de radio y «Un Departamento de Estadística para llevar el registro de milicianos (donde trabajaron de mecanógrafas su compañera Emilienne y Pilar Balduque, rellenando también carnés)». Para Abel Paz el boletín «El Frente» se imprimía sobre un camión con imprenta ambulante, e informaba de la vida de la Columna y servía a la vez como buzón de ideas y de críticas.

La Estampa, 24 de octubre de 1936.

La emisora de radio la cita Abel Paz en la Acción Cultural que desarrolla la Columna, entre secciones culturales que aseguraban la enseñanza en general, existiendo una emisora que «Difundía textos y conferencias sobre diversas materias y radiaba llamamientos a los soldados que combatían en las filas franquistas».

La festividad del compañero Agustín

La festividad de san Agustín, patrón de Bujaraloz, se celebra cada 28 de agosto siendo sus fiestas mayores. Aquel 28 de agosto de 1936, según cuentan en Bujaraloz «Hubo que pedir permiso a Durruti para celebrar San Agustín, y este lo dio, pero dijo -No hay ningún problema, pero las fiestas serán en honor del compañero Agustín-» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz).

También lo recoge Amadeo Barceló: “En Bujaraloz se cuenta que la música corría a cargo de un piano que hacía sonar un miliciano. Previamente, Durruti había dado su consentimiento para la celebración de las fiestas: -“No hay ningún problema, pero serán en honor al compañero Agustín”-, contestó el líder libertario.”

Fiestas del compañero Agustín del 28 de agosto de 1936.

La imagen es publicada en la portada de un cuadernillo de La Vanguardia «Lo que recoge la imagen es el baile celebrado en la plaza: en Bujaraloz se cuenta que la música corría a cargo de un piano que hacía sonar un miliciano. Previamente, Durruti había dado su consentimiento para la celebración de las fiestas: -No hay ningún problema, pero serán en honor al compañero Agustín-, contestó el líder libertario.» Texto Amadeo Barceló: https://www.amadeobarcelo.es/tras-los-pasos-de-durruti-en-bujaraloz.

Logística del frente

El frente requiere de un servicio de abastecimiento, sobre todo de provisiones y víveres. Principalmente el abastecimiento se realiza desde Cataluña, pero también desde Aragón. Frutas, hortalizas, conservas…, “cosas que no existían en estas llanuras aragonesas” (Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936).

Los Sindicatos, especialmente de Cataluña, se organizan para recoger y enviar material al frente: víveres, ropas, monos, mantas… Como ejemplo, Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936, destaca la labor del Sindicato de las Artes Gráficas que diariamente, y por mediación del coche de Solidaridad Obrera, lleva los periódicos y vuelve con la información del frente.

Jesús Anal, el cura secretario de Durruti, relata como la columna contaba con autonomía económica “Compraban en los pueblos de Los Monegros y La Hoya al precio de mercado el cereal que revendían poco después en la zona levantina, donde cotizaba al alza por su escasez. Los camiones regresaban con frutas y verduras y con dinero suficiente para comprar más trigo, y otros artículos como ropa o tabaco, relató a Enzesberger” (El cura que mandaba en la columna Durruti. Eduardo Bayona). Las memorias de Jaime Gros apuntan en esta dirección «Los del comité cogían un camión de trigo, lo llevaban a Lérida o Barcelona, lo vendían y volvían a Bujaraloz con el camión cargado de ropas, zapatos, chorizos, jamones y otras comidas y lo repartían todo gratis por todo el pueblo; luego se acabó el trigo y tuvieron que pasar hambre por no poder comprar nada por la mala administración» (Gros, Jaime. Zonas de Guerra. Memorias de Jaime Gros).

En el documental “Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1” de la CNT queda reflejado como se abastecían de carne con las cabezas de rebaños de la zona. Incluso improvisando un matadero al aire libre. Mariano Arcal Solanot, pastor de 67 años de edad y afiliado a la CNT, es el encargado del matadero “Para hacer entrega de pieles y despojos del ganado que se sacrificaba” (AHPZ_J 005582).

  • «Comisión de Abastecimientos. Mañana, a las dos de la tarde, saldrá el convoy de comestibles organizado por la Comisión de Abastecimientos, con destino al frente de guerra de Zaragoza. El convoy estará formado por seis camiones rebosantes de comestibles, tabaco, alpargatas, vinos, mantas, etc. De diferentes pueblos de las comarcas que se enrolarán a este convoy varios camiones de víveres, también con destino al frente de Zaragoza. La caravana se dirigirá a Bujaraloz, donde está la columna Durrutl-Pérez Farràs. Este convoy está controlado por la Comisión de Abastecimientos de esta ciudad. Le acompañarán los compañeros Roset Sala, como a representante del Comité Ejecutivo en la Comisión de Abastecimientos; Ramon Serra y J. Colomer, que prestan sus servicios a dicho Departamento, y varios milicianos. Mañana publicaremos la relación total de los víveres recibidos» (L’Autonomista (Girona), 21 de agosto de 1936).
  • Ha salido el convoy de víveres organizado por la Comisión de Abastecimientos, con destino al frente de guerra de Zaragoza. Lo forman seis camiones repletos de víveres, tabaco, alpargatas, vinos, etc. De distintos pueblos de estas comarcas se han enrolado en el convoy varios camiones de víveres, igualmente destinados al frente aragonés. La caravana se dirige a Bujaraloz, donde se encuentra la columna Durruti-Pérez Farras. La Comisión de Abastecimientos ha recibido el día 21, donativos en metálico por valor de 965 pesetas, las cuales serán entregadas a los milicianos que luchan en el frente”  (LVG, 23 de agosto de 1936).
  • «Cuartel general de las fuerzas de Aragón. Dos mil hombres armados y con todo el equipo, cuarenta ametralladoras y tres baterías de montaña y una batería de artillería pesada, han llegado al frente de Bujaraloz. Operaciones decisivas en el cada vez más estrecho cerco de Zaragoza» (Solidaridad Obrera (Barcelona), 26 de agosto de 1936).
  • «El día 23, el Deposito de Lérida suministró a la Columna Durruti un coche Hudson, 8 cilindros, para el servicio del Comité de Guerra; 1.764 camisas, 2.000 calzoncillos, y 1.920 calcetines y granotas» (El Frente, 27 de agosto de 1936).
  • «Desde Ballobar (Huesca). Nuestro Sindicato Único de Trabajadores de Ballobar, en unión del Frente Popular enviaron en los primeros días que pasaban las columnas de Cataluña por dicho pueblo, 8 a Bujaraloz 40 cabezas de ganado, sacos de patatas y 20 docenas de huevos, y el día 19 de agosto llevaron lanar» (Solidaridad Obrera (Barcelona). 27 de agosto de 1936.
  • «La Comisión de Aprovisionamientos ha recibido de diferentes pueblos de estas comarcas gran cantidad de mercancías destinadas a los milicianos que luchan en el frente. Estos víveres serán enviados a Caspe y Bujaraloz, formando la sexta expedición organizada por la Comisión referida« (LGV, 20 de octubre de 1936).
  • «En Gelsa se estableció la brigada de matanza para el aprovisionamiento de carnes y sus derivados en el frente de guerra» (LVG, 15 de diciembre de 1936).
  • «Todos los días llegan verdaderas caravanas de víveres, procedentes de todos los puntos de Cataluña y de Aragón» (Solidaridad Obrera 16 de agosto de 1936).

El Comité de Abastos abastece, a los nuevos milicianos que van llegando, de “Los elementos necesarios para comer y vestir”. Luego, en la armería se les entrega el armamento y las municiones. Todos los incorporados reciben formación en retaguardia, se les instruye en el manejo del fusil, “Y se llevan a cabo pequeñas marchas por el monte que, además de ensayar en el reconocimiento del terreno, sirven para hacer el reconocimiento de algunos puntos sospechosos” (Solidaridad Obrera 16 de agosto de 1936). Llegan a Bujaraloz de distintos pueblos de España, principalmente de Cataluña y Aragón. Miquel Amorós, Durruti en el laberinto, recoge la reseña aparecida en la Soli: “Casi todos llegan desarmados, sin mantas ni provisiones. Inmediatamente de su llegada son incorporados a las centurias que no están completas, y se procede a la formación de nuevos grupos y centurias” .

«Todos los días llegan verdaderas caravanas de víveres, procedentes de todos los puntos de Cataluña y de Aragón . Verdaderamente, Influye mucho en los milicianos el ver que los compañeros que quedan detrás de los frentes se acuerdan de ellos. Esta ayuda y a se ha convertido en algo de la columna, pues a pesar de que la comida es buena y abundan- te, por los productos que nos traen, como son frutas, hortalizas y conservas, cosas que no existen en estas llanuras aragonesas, el menú queda más variado y los milicianos no dejan de renunciar la aportación de los camaradas que trabajan para que dentro de lo posible podamos gozar de las máximas comodidades.

Los Sindicatos de la región catalana diariamente se encargan del envío de «monos» y mantas. Es de resaltar entre ellos el Sindicato de las Artes Gráficas, que diariamente, y por mediación del coche de SOLIDARIDAD OBRERA que trae los periódicos y se vuelve con la información, nos trae gran cantidad de víveres y ropas«.

P. Bargalló, «Un día en el Cuartel General»
Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936.

Entre los refuerzos, Solidaridad Obrera cita a 300 milicianos de aviación. También, señala como constantemente van llegando “técnicos en artillería, infantería y demás especialidades en guerra”. 

Parque de automóviles

Un grupo de mecánicos de la Ford Motor Ibérica instala en Bujaraloz un Parque móvil, un taller de reparación y mantenimiento de los diferentes los vehículos de la columna que tuvo como delegado a Antonio Roda. Son muchos los vehículos que moviliza la columna, entre automóviles, camiones y autobuses, además muchos de ellos son reforzados y acorazados por los mismos obreros. “En esos días (Finales de julio) la columna se preocupó de tener bien organizado el Cuerpo de Tren con el auxilio de obreros del Sindicato del Transporte (sección de taxistas), que montaron un taller mecánico en Bujaraloz, y de paso se desplegó por los pueblos cercanos de Castejón, Valfarta y La Almolda” (Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto).

Grupo de mecánicos Ford Ibérica.

La iniciativa, nace por parte de los obreros de Ford Ibérica, inspirada por el obrero Eugenio Vallejo quien inspira la organización de la caravana Ford: «El propio Vallejo fue en la primera expedición y su emoción quedó reflejada cuando el propio Durruti admiró la excelente organización de la caravana Ford» (Mi Revista, 19 de julio de 1937).

Miembros de la caravana Ford.

Una caravana compuesta por coches tanques, coches talleres, camiones, turismos, grúas «¡Hasta coche imprenta donde había de editarse el Boletín de guerra de la Ford, que más tarde se ofrecía al glorioso Durruti para su cuartel general!».

El parque automovilístico queda instalado a las afueras del pueblo, tal y como relata el artículo de Mi Revista: «Instalada la caravana en las afueras de Bujaraloz, quedé maravillado de la rapidez con que se inició el trabajo, porque al día siguiente de llegar ya se repararon coches». De aquella gran actividad, igualmente, da cuenta Solidaridad Obrera del 9 de agosto de 1936: «Donde se nota un poco de movimiento es en el taller mecánico que se ha instalado en este cuartel general. Como es de suponer, todos los vehículos que forman la caravana, son los mismos que tanto servicio prestaron en Barcelona en los primeros días del movimiento y si no se les dan repasos y se les ajusta pronto quedaríamos sin ninguno de ellos».

También es empleada la iglesia como garaje de la columna «Al llegar la columna de Durruti a Bujaraloz, la iglesia dejó de utilizarse como lugar de culto y pasó a ser un almacén y garaje para los vehículos. Tenía un suelo de madera que se acabó estropeando precisamente por ese uso» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz).

Un parque móvil montado por camaradas de Ford Motor Ibérica

Los camaradas de la Ford Motor Ibérica han establecido un parque móvil para reparaciones y repuestos en Bujaraloz. Es indudable que ello tiene una trascendencia extraordinaria puesto que la labor de estos camaradas es un complemento de la lucha. Es la acción de la retaguardia, que, responsable del momento histórico que vivimos, coopera a la consolidación de la victoria.

Desde la salida de Barcelona, el paso de la caravana Ford causó la admiración y mereció unánimes elogios, tanto en las calles de la ciudad como en los pueblos de ruta. Y era justificado el entusiasmo por que los obreros de la Ford han dado una soberbia lección a los burgueses. Porque de aquellas comparsas publicitarias rodantes que paseaban por las carreteras, a esta organización de trabajo movilizado, media un abismo. Mejor dicho: es el trabajo al servicio de la guerra. En esta guerra por la paz social.

La caravana Ford, integrada por camaradas pertenecientes a las dos sindicales U.G.T. y C.N.T. lleva una impedimenta de repuestos formidable. Coche taller, camiones grúas, tanque-algibe, turismos y un magnifico autocar que tiene un departamento para secretaria e imprenta.


Todo ello se ha instalado en el parque móvil Ford y el extenso solar que ocupan los talleres ha recibido ya el denominativo de los obreros: Pueblo Nuevo de Durruti.

En los dos días de trabajos han puesto en marcha muchos coches averiados. En la practica se ye el esfuerzo realizado. Una actividad inusitada preside las jornadas del parque móvil Ford.


Además y con objeto de completar el taller de EL FRENTE ha sido trasladado a Pina el ómnibus y la imprenta instalada en el mismo.


Bien por los camaradas de la Ford.


Carlos De Sirval.
El Frente, 2 de septiembre de 1936.

Taller Ford columna Durruti Bujaraloz.

El taller va consolidándose con el paso de los meses «A través y en el decurso de los once meses de frente aquella organización espontánea y admirable de la que Durruti estaba orgulloso se fue convirtiendo en una verdadera zona industrial donde no faltó detalle. Además de instalar definitiva y técnicamente las dependencias en Bujaraloz, con amplias naves de talleres, garaje y almacenes de stock, se montaron dormitorios, cocina, sala comedor, donde rivalizaban y rivalizan en todos los trabajos y quehaceres los obreros que constituyen la colmena Ford del frente» (Mi Revista, 19 de julio de 1937).

Cocina taller Ford columna Durruti Bujaraloz.

Comedor taller Ford columna Durruti Bujaraloz.

Dormitorio taller Ford columna Durruti Bujaraloz.

Hace meses, pocos dias después de instalar la de Bujaraloz, se envió otra al frente de Huesca, siguiendo el mismo plan de organización y trabajo de la primera. En cada una de dichas células de la Ford, treinta hombres siguen con emoción la vida inquieta de la lucha cercana. No pidieron nunca el relevo. Son los mismos que se fueron, salvo excepciones necesarias.

¿Para qué cifrar lo que se ha hecho? Millares de reparaciones dan fe de la actividad desarrollada. Horas y horas, sin jornada posible de concretar. Noches enteras dedicadas al trabajo. Millares de repuestos y reparaciones que suman ya millones de pesetas, y por encima de todo la consigna: El trabajo gratuito para la guerra. Sólo se pagan las piezas al precio de coste, sin especulación. Camiones sanitarios, tanques de agua, turismos, que habían sufrido el rigor y el zarpazo de la guerra, reemprendían su marcha por el gesto incansable y sin fin de estos dos grupos de obreros, situados a lo largo del frente aragonés, de Teruel a Huesca.

No era bastante con estos dos puntos neurálgicos de trabajo y estudiaron y aplicaron el servicio volante con camiones stock y coche-taller que salvaba distancias y atendía, al pasar, las reparaciones que no tuvieran complicación. Elementos técnicos se dedican a la recuperación de piezas y atienden al repaso de las dificultades de mayor volumen.

Así laboran estos bravos de la Ford Motor Ibérica. ¿Frente? ¿Retaguardia? No, no. Los camaradas de la Ford han hecho de toda la zona liberada un solo frente y viven la emoción de la guerra entre la cantilena y el rumor solemne del trabajo.

Al terminar esta información queremos rendir home- naje a los que cayeron en cumplimiento del deber en la Ford Motor ibérica. Entre ellos Cátala, que murió en acción de guerra por la paz. En él ofrendamos el recuerdo a todos los caídos en la campaña.

Publicado en el Daily Express, junio, 22, 1937.—Londres.
Mi Revista, 19 de julio de 1937.

  • Jaime Blanco Casanova, carpintero; formó parte del Comité de Control constituido en la casa «Ford», que le encargo de una sucursal en Bujaraloz, donde estaba la Columna Durruti. Iba siempre armado de pistola (LVG, 17 de mayo de 1939).

Amadeo Barceló cuenta como Durruti utiliza un coche descapotable marca Renault “Fue armado con una ametralladora instalada en el taller bujaralocense Enfedaque. Todavía pueden verse los impactos de las balas en la fachada de la ermita de San Antón hechos al probar la ametralladora desde la puerta donde estaba el taller.” Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz.  

La técnica al servicio de la revolución

Ha llegado a Bujaraloz una caravana de coches flamantes para el frente de guerra. Son siete unidades, perfectamente equipadas, al servicio de la Columna Durruti, que es como decir al servicio de la revolución. La componen un coche taller de metalurgia con dotación completa para cargar diez baterías a la vez, un camión de piezas de recambio, una bomba de agua, un taller imprenta, generosamente cedido para el FRENTE, un camión de material, una grúa y un coche ligero.

Las leyendas que ornamentan las carrocerías de los coches de la caravana dicen bien alto cual es el espíritu de los obreros que han hecho tamaño sacrificio, y del personal técnico, camaradas todos, que vienen al servicio de ella. Los lemas: LIBERTAD. UNIDOS EN LA GUERRA PARA CONSEGUIRLA, Y UNIDOS EN LA PAZ PARA CONSERVARLA. EN NUESTRA UNION ESTA LA FUERZA. OBREROS ESPASÑOLES: UNIOS, dicen del ideal que anima a estos militantes de la C.N.T. y de la U.G.T. que han venido a reforzar nuestro frente.

El Frente, 2 de septiembre de 1936.

Refugios y fortificaciones

Bujaraloz durante la contienda cuenta con cuevas o refugios, como las de Canredón o las de la Val de Juan Sena, así como la fortificación de La Bodegueta (Memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» (Orden ECD 205/2021 de 21 de marzo).

José Manuel Arcal, recogido es “Una guerra con perfil de toro Aguiluchos de la FAI y perfume a camionero en el corazón de Los Monegros” (Plàcid Garcia-Planas. LVG, 8 de diciembre de 2006) menciona la existencia de “Cuevas escarbadas bajo lomas de yeso” que se utilizaban como refugios antiaéreos.

En esta misma línea, en el Diario del Altoaragón del 16 de diciembre del 2007, en la sección Gente de Aquí, aparece el testimonio de Andresa Guerrero. Andresa nace en Bujaraloz en 1898 y vive la guerra civil: “La guerra, claro que me acuerdo de la guerra… lo que no sé cómo se empieza. La aviación que iba tirando por arriba me destrozó la casa. Corrimos al refugio bajo tierra y cuando salí ya no quedaba ni casa ni muebles. Y un poco más y me pilla dentro”.

Indicativo «Refugio», plaza Camarada Durruti (Plaza Mayor), casa Simeón Royo. Captura del documental «El general Pozas visita el frente de Aragón (1937)»

El estudio completo lo realizan los alumnos del IES Sabina Albar de Bujaraloz en «Bujaraloz 1936-1939″: «Durante los bombardeos de los nacionales, muchos bujaralocinos buscaron refugios antiaéreos para protegerse de los ataques. Algunos estaban en bodegas debajo de las casas, otros se desplazaban hasta los mases del campo y otros iban a unas cuevas que se excavaron bajo lomas de yeso para ese uso. Hubo muchas cuevas a un lado y otro de la carretera de Valfarta que estaban formadas por una excavación bastante baja de altura (hay que entrar agachado) con un pilar en el medio que daba lugar a dos pequeñas estancias. Un poco más apartada debajo de un cerro que tiene una especie de trinchera encima, hay una cueva de tamaño mucho más grande, con dos entradas y varias estancias» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz).

María Ginestà

La joven miliciana María Ginestà ejerce de periodista y de traductora del corresponsal de Pravda Mijaíl Koltsov. Ambos están en Bujaraloz el 14 de agosto de 1936, cuando Mijaíl Koltsov se entrevista con Durruti. Por encargo del PSUC, María Ginestà ejerce de traductora de Mijaíl Koltsov, un corresponsal soviético considerado, posiblemente, agente de Stalin en España.

Marina Ginestá, Durruti y Mijaíl Kolstov en Bujaraloz, 14 de agosto de 1936 – Foto EFE 

“Bujaraloz está totalmente cubierto de banderas rojinegras, con decretos, firmados pro Durruti, pegados a las paredes o, simplemente, con carteles. Durruti ha ordenado esto y lo otro. La plaza de la villa se llama Plaza de Durruti». Mijaíl Kolstov Diario de la Guerra de España Ed. Ruedo ibérico, 1963.

A finales de agosto/primeros de septiembre Miravitlles, miembro del Comité de Milicias y encargado de su Sección de Propaganda, Ilya Ehrenburg, corresponsal de Izvestia y agente de Moscú y el periodista de La Noche José Pomés visitaron Bujaraloz. Miquel Amoros señala que cenaron con Durruti y Carreño “En la Venta Monzona, que hacía al mismo tiempo de cuartel general y almacén de víveres”.

Novedades en el frente

  • «Los facciosos, en su resistencia desesperada, y ante los fracasos sufridos en los frentes de Bujaraloz, Sástago, Lazaila, Pina, reconcentraron sus fuerzas en los alrededores de Belchite, de una importancia estratégica formidable y muy especialmente en el cerro denominado Monte del Lobo» (Solidaridad Obrera (Barcelona), 27 de agosto de 1936).
  • «Comunica Durruti, jefe de la columna que opera en Bujaraloz, que el enemigo ha replicado en algunos lugares de aquel sector; pero sin ocasionar bajas. Nuestras fuerzas realizan acción intensa den fortificaciones en las avanzadas establecidas en varios kilómetros de los pueblos ocupados» (LVG, 29 de agosto de 1936).
  • «En el sector de Bujaraloz ha sido rechazado por completo el intento de avance enemigo» (LVG, 4 de septiembre de 1936).
  • «Bujaraloz, 4.—Las fuerzas de los milicianos de la columna Durruti refuerzan sus posiciones y se fortifican, al mismo tiempo que rechazan el ataque de los facciosos. La nota principal es el optimismo de las futuras operaciones, en las cuales se pondrá de relieve, como siempre, el espíritu combativo de nuestros bravos milicianos» (El Frente, 5 de septiembre de 1936).
  • «En el sector de Bujaraloz se han pasado a nuestras filas setenta soldados con fusiles, tres ametralladoras y veinte caballos» (LVG, 11 de septiembre de 1936).
  • «Sector Bujaraloz. En este sector no ha habido en el día de hoy ningún combate. Nuestras posiciones conquistadas últimamente se encuentran tan fortificadas que el enemigo desiste ya de toda ofensiva. Han volado algunos aviones facciosos sobre nuestras posiciones, y sin emprender ninguna iniciativa de ataque han continuado su marcha a gran altura» (LVG, 15 de septiembre de 1936).
  • «La Guardia Urbana. Más de noventa guardias urbanos que luchan en los sectores de Bujaraloz, Tardienta, Angues, Barbastro y en otros lugares, así coma la de los motoristas de circulación y policía urbana, que también prestan servicio en varios frentes de combate» (LVG, 16 de septiembre de 1936).
  • «Sector Bujaraloz: Hoy ha volado sobre Pina un avión enemigo. Al que nuestras Milicias han puesto en fuga con un nutridísimo fuego de ametralladora. Se siguen fortificando las posiciones, y nuestras fuerzas, tienen una moral elevadísima. Todo el sector, sin novedad» (LVG, 18 de septiembre de 1936).
  • «Durruti y Villalba se abrazan. Villalba ha visitado hoy, acompañado de Durruti, los frentes de Bujaraloz y Pina. Al despedirse Villalba al dirigirse a visitar Sariñena, Durruti y Villalba se han abrazado» (La Batalla: Número 42, 19 de septiembre de 1936).
  • «En el sector de Bujaraloz, nuestra aviación ha volado sobre las líneas enemigas, bombardeando intensamente las posiciones avanzadas y causando grandes destrozos al enemigo. También se han llevado a cabo trabajos de fortificación» (LVG, 19 de septiembre de 1936).
  • «En el amplio Sector de Bujaraloz una tensa calma se fue manteniendo, con distintas incursiones aéreas por parte de los dos bandos y con cierta actividad de tiroteos de fusil y ametralladoras, artillería, bombardeos y cañonazos principalmente en las zonas de Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Osera, Quinto… En estos meses se produjeron diferentes avances y retrocesos, hostigamientos de apenas escasos kilómetros, reconocimientos, incursiones, ataques… Se dedicaron verdaderos esfuerzos en fortificar posiciones, atrincheramientos, parapetos, mientras los continuos enfrentamientos iban produciendo heridos. Ambas aviaciones, además de bombardear continuamente sus respectivas posiciones enemigas, eran frecuentes en la realización de vuelos de reconocimiento«.
  • «En el día de hoy, nuestra artillería ha bombardeado intensamente las posiciones enemigas. Nuestras fuerzas observaron que en la iglesia del pueblo de Quinto existía una gran cantidad de cañones y ametralladoras, desde donde se hacía un constante fuego; se colocaron las piezas de artillería en nuestras posiciones, y se comenzó un intenso cañoneo, el que dio por resultado la destrucción completa de la iglesia de Quinto» (LVG, 27 septiembre de 1936).

En octubre de 1936, la distribución de Columna Durruti, en el Frente de Aragón, respondía al comité de guerra en Bujaraloz junto a la agrupación 3ª, el comité de centurias en Pina junto a las agrupaciones 1ª y 2ª, mientras en Gelsa la 4ª agrupación y en Velilla el Grupo Internacional en Velilla.

  • «En el sector de Bujaraloz un ataque contra nuestras posiciones ha sido rápidamente cortado por las Milicias, obligando al enemigo a dejar 40 muertos en su huida» (LVG, 7 de octubre de 1936).
  • «En el sector de Bujaraloz nuestra artillería ha bombardeado todo el sector de Quinto» (LVG, 11 de octubre de 1936).
  • «Sector de Bujaraloz. Por el norte del sector se han cruzado algunos tiroteos con los núcleos facciosos, que han sido dispersados por nuestras fuerzas. En todo el frente, sin novedad« (LVG, 14 de octubre de 1936).
  • «Por el Norte del sector, nuestras fuerzas dominan todo Monte Obscuro, desde donde se disuelven pequeñas concentraciones facciosas, procedentes de Perdiguera (LVG, 15 de octubre de 1936).
  • En el sector de Bujaraloz nuestras fuerzas continúan su persistente ataque en dirección norte, aclarando todos los reductos rebeldes y fortificando nuevas posiciones» (LVG, 20 de octubre de 1936).
  • Con Barbastro se establece “Un perfecto enlace con las fuerzas de Barbastro consolidando en todo momento las líneas alcanzadas” (LVG, 21 de octubre de 1936).
  • «El avance hacía Zaragoza era el principal, llegando a situarse a escasos 12 kilómetros de la capital, La operación se ha llevado a cabo con el mayor éxito, habiendo quedado nuestras fuerzas situadas a 12 kilómetros de la capital, desino donde nuestra artillería tiene magníficos objetivos» (LVG, 23 de octubre de 1936).
  • «En Bujaraloz nuestra artillería ha bombardeado un convoy de los facciosos, destrozando dos camiones y ahuyentando al resto (LVG, 2 de diciembre de 1936).
  • En el sector de Bujaraloz fue sorprendida una descubierta de caballería facciosa, haciéndola huir desordenadamente sin poder recoger sus bajas» (LVG, 5 de diciembre de 1936).
  • «Sector Bujaraloz. En el avance efectuado se ha llegado a conquistar posiciones dominantes, situadas a 150 metros del pueblo de Villafranca del Ebro. En el recorrido de nuestras fuerzas hemos recogido numerosos cadáveres facciosos con armamento» (LVG, 12 de diciembre de 1936).

Caridad Mercader es una de las primeras milicianas herida en combate aquellos primeros días cuando la columna toma Bujaraloz y Pina. Afiliada al PSUC es considerada la “Pasionaria catalana”. “Un mal día, la metralla facciosa, prodigada en un violento ataque aéreo, alcanzó a nuestra heroína, a quien hubo que retirar del campo de batalla con el cuerpo acribillado por once cascotesde metralla italiana. Fue internada en el Hospital de Lérida, y luego, en la Clínica Montserrat” (Crónica, Madrid. 1929. 21 de marzo de 1937). Con una estrecha vinculación con la URSS, Caridad es madre de Ramón Mercader responsable del asesinato de León Trotski en su exilio mexicano.

Circunscripción Centro

En octubre de 1936 el frente aragonés queda dividido en tres circunscripciones y dos sectores. De las tres circunscripciones del frente aragonés, el frente de Los Monegros abarca parte de la Circunscripción Norte y Centro del frente de Aragón, asumiendo Sariñena el Mando de la Circunscripción del Centro, a la que pertenece el frente de Bujaraloz:

  • La circunscripción del Norte, con mando en Barbastro, comprende las columnas “Roja” y “Negra”, “Aguiluchos”, la del P.O.U.M. y la del coronel Villalba.
  • La circunscripción del Centro, con mando en Sariñena incluye las columnas de Durruti y la Del Barrio.
  • La circunscripción del Sur, con mando en Caspe, agrupa todas las columnas que se habían agregado a la de Ortiz.

Consejo Regional de Defensa de Aragón. Un mundo nuevo comienza en Bujaraloz.

El 6 de octubre de 1936, durante la celebración el Pleno Extraordinario de Sindicatos y Columnas del Comité Regional de Aragón, Rioja y Navarra de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), se acuerda la constitución del Consejo Regional de Defensa de Aragón. Un gobierno libertario y revolucionario.

La reunión se realiza en el Cuartel General de la columna en la localidad monegrina en el marco del Pleno Extraordinario de sindicatos de la CNT aragonesa. Es convocada por Francisco Carreño, Pablo Ruiz y Julián Merino, a la que asisten Buenaventura Durruti, Gregorio Jover, Antonio Ortiz, Cristóbal Aldabaldetrecu, Julián Merino, máximos representantes de las columnas operantes en el frente de Aragón. Esta cuenta con la presencia de 174 representantes de los sindicatos cenetistas de 139 pueblos aragoneses, del Comité Nacional de la CNT y de diferentes columnas confederales (Columna Durruti, Columna Roja y Negra, Columna Los Aguiluchos de la FAI, «Columna Carod-Ferrer») y militantes de la CNT de Cataluña.

El vacío de poder que había sido ocupado por comités revolucionarios, en gran parte de las poblaciones en bando republicano, lleva a considerar la necesidad de crear una propia forma de gobierno: «Consejos Regionales de Defensa vinculados de manera federada a un Consejo Nacional de Defensa que ejercería de gobierno central y así poder sustentar de manera segura las conquistas revolucionarias, siguiendo las directivas propuestas del 15 de septiembre de 1936 en Madrid por el Pleno Nacional de Regionales de la Confederación Nacional del Trabajo».

El pleno de Bujaraloz acuerda la composición del Consejo Regional de Defensa de Aragón por siete miembros de CNT, dos de UGT y un republicano, quedando a cargo del comité regional de CNT el nombramiento del Consejo.

Un Consejo que queda configurado por los departamentos de Justicia, Obras Públicas, Industria y Comercio, Agricultura, Información y Propaganda, Transportes y Comunicaciones, y Orden Público.

A su vez resuelve nombrar dos delegados, que representarán en el departamento de Guerra de Barcelona a Aragón; y la creación de un comité de Guerra de las fuerzas operantes en Aragón. El Comité de Guerra se compondrá por un miembro de la columna Durruti, otro de la columna Ortiz, tres por el sector de Huesca y dos por el comité de Defensa de Aragón.

El Consejo, provisionalmente en Fraga, fijará su residencia en Alcañiz o en Caspe, siendo Caspe la residencia definitiva. Aunque es en Alcañiz donde son elegidos, días más tarde, los miembros de Consejo:

– Joaquín Ascaso (Presidente).
– Benito Pabón (Secretario General).
– Adolfo Arnal (Economía y Abastos). 
– Adolfo Ballano (Justicia y Orden Público).
– Miguel Chueca (Trabajo).
– Francisco Ponzán (Transportes y Comunicaciones). 
– José Mavilla (Agricultura). 
– Miguel Jiménez (Información y Propaganda). 
– José Alberola (Instrucción Pública).

El Consejo de Aragón es disuelto el 11 de agosto de 1937.

Consejo Municipal de Bujaraloz

Con la creación del Consejo Regional de Defensa de Aragón y el Ministerio de Gobernación, en enero de 1937, los comités locales pasan a constituirse en Consejos Municipales: «Se decretaron las normas para la la sustitución de Comités Locales por Consejos Municipales (Decreto 19 de enero de 1937 firmado por Joaquín Ascaso).

Sello del Consejo Municipal de Bujaraloz.

De esta forma, se crea el Consejo Municipal de Bujaraloz, manteniendo una proporción mayoritaria de UGT frente a la CNT, tal y como recoge Solidaridad Obrera en septiembre de 1937: «De nueve compañeros Seis de la UGT y tres de LA CNT«. (“Soli” en el Frente. Un pueblecito que nadie conocía…. Bujaraloz. Solidaridad Obrera, 30 de septiembre de 1937),

Sello del Registro Civil del Consejo Municipal de Bujaraloz.

Delegados de columnas

El 8 del mismo mes también se celebra una reunión importante de delegados de columnas. En dicha asamblea se decide, en palabras de Del Barrio «suprimir al coronel Villalba y al comandante Reyes por hacer política marxista, y a mí y a Trueba por hacer las maniobras políticas que arrastran al coronel y al comandante» (Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto. Citando «Cuartel General División Carlos Marx al Comité Militar del PSU-UGT», 8 de octubre de 1936, Fondo José del Barrio, Pavelló de la República, Barcelona).

La columna acude a Madrid

En noviembre de 1936 Durruti se traslada a Madrid con varias centurias de la columna. El boletín «EL Frente», en su edición del 13 de noviembre de 1936 recoge dicha información copiada de Solidaridad Obrera: «Nuestro camarada Buenaventura se halla en Madrid, desde ayer y su columna ha entrado en fuego con el ímpetu y la pericia de su experiencia y su disciplina que otros frentes le han dado. Durruti representa la hombría de bien y la honestidad. Es la garantía de la justicia revolucionaria que reclaman los actuales momentos y su presencia en Madrid supone la incorporación de un alto valor moral al frente ardoroso de esta guerra inicua, que en la vanguardia y en la retaguardia puede sernos de gran utilidad a todos los revolucionarios».

La Columna acude a Madrid (Comunicado del Cuartel General)

Nuestra Columna ha enviado a Madrid varias centurias. El sector Centro, amenazado hace varios días por un enemigo poderoso y fuertemente preparado, reaccionó bravamente alejando el peligro. Para afirmar la inviolabilidad de la capital española nuestra Columna ha prestado hombres y prestigios. Al frente de nuestros hermanos de lucha va Miguel Yoldi; para dirigir todas las fuerzas del Centro ha ido Durruti.

La separación será corta. La labor a realizar en aquel sector será breve. El pueblo de Madrid ha reaccionado de una manera tan formidable que el enemigo viendo la imposibilidad de conseguir su objetivo y después de sufrir un duro castigo se va replegando. Para afirmar esta victoria del pueblo, para hacer imposible otra intentona parecida, Durruti y unos cientos de hermanos más, han ido a luchar fuera del territorio de la Columna. Al partir nos ha encargado que le despidamos de todos los compañeros con un ¡Hasta luego! fraternal.

Provisionalmente se ha, encargado del mando de la Columna el compañero Lucio Ruano cuya labor será ayudada por los compañeros Campón, Bargaló, Cuba, Pablo, Esplugas y Busquets.

El Frente, 13 de noviembre de 1936.

Muerte de Durruti y la 26ª División Republicana

Durruti fallece en oscuras circunstancias el 20 de noviembre de 1936 tras ser herido de bala el día anterior. Su muerte causa gran conmoción, trasladando su cadáver de Madrid a Barcelona donde se instala una capilla ardiente en la sede CNT-FAI, vía Layetana. Su entierro se celebra el 22 de noviembre de 1936, siendo multitudinario, estimándose una asistencia entre 200.000 y 500.000 personas

Solidaridad Obrera, 21 de noviembre de 1936.

“Nuestro gran Durruti no ha muerto. Su espíritu vive y perdurará entre nosotros, exteriorizándose este aserto en ocasiones como esta en que el pueblo de Bujaraloz rendirá un tributo a su memoria, colocando esta placa recordatoria en el lugar que fue cuartel general del bravo y ejemplar camarada que fue caudillo y hermano. El acto tendrá lugar en breve, no obstante haber dado la noticia muchos diarios, como si ya se hubiera realizado

Nuevo Aragón, 5 de marzo de 1937.

En Bujaraloz, el 4 de marzo de 1937 se coloca una placa en recuerdo de Durruti en la fachada del Cuartel General, en la plaza Mayor, anteriormente renombrada como «Plaza del camarada Durruti».

Captura del documental «El general Pozas visita el frente de Aragón (1937)».

Recuerdo de Bujaraloz al Valiente Buenaventura Durruti. En esta casa instaló su cuartel general el día 26 de junio de 1936 y desde este lugar inició su gloriosa campaña de reconquista para el pueblo de las tierras aragonesas que cayeron en poder del fascismo”.

Bujaraloz no olvida a nuestro camarada Durruti, libertador, en gran parte, de las tierras de Aragón, sojuzgadas por las hordas fascistas. En recuerdo de nuestro gran compañero se ha esculpido la placa que reproducimos y figurará en uno de los sitios más céntricos del pueblo que fue cuartel general del invierto caudillo popular.

Solidaridad Obrera, 4 de marzo de 1937.

La Vanguardia, 1937.

Sobre el destino de la placa arrancada de la pared, tras la entrada de las tropas nacionales, Amadeo Barceló apunta: “Las fuentes orales aseguran haberla visto rota tiempo después, en una escombrera junto al Pozo del Hielo”. Aún así, despues de todo, la impronta que Durruti deja en el pueblo: “De la presencia de Durruti y su columna en el pueblo no hay mal recuerdo, se portó bien. Unos milicianos habían robado un colchón y el propio Durruti los puso en la plaza, contra la pared de la casa donde tenía su cuartel general, e improvisó un pelotón de fusilamiento. No ordenó que los mataran, pero les advirtió diciéndoles que la próxima vez ahí mismo se acabaría todo», asegura. Añade que «Durruti era buena persona. Mosén Jesús, el cura de la localidad, fue llevado ante él. No ordenó que lo mataran, sino que le dijo que se quitase la sotana y vistiese de paisano»”.

Descubrimiento, en Bujaraloz, de una lápida a la memoria de Durruti Caspe, 5. – (Servicio exclusivo de Solidaridad Obrera). –

Con asistencia del vicepresidente del Consejo de Aragón, Ruiz Dorau, ··en funciones de presidente, y llevando la representación de todo el Consejo, se ha verificado, el pasado domingo, en Bujaraloz, el descubrimiento de una lápida dedicada al inolvidable Durruti.

El Consejo local de Bujara.1oz hizo donación de la lápida al pueblo, con palabras sencillas, pero sinceras, y enalteciendo la obra del héroe desaparecido.

Asistió el cuartel general de su columna, entre los que vimos al jefe de la división, camarada Manzana, y a los camaradas, Rico, Roda, Flores, Quintero e Iranzo. El camarada Roda dirigió la palabra a la muchedumbre y recordó a todos la obra de aquel luchador incansable. Sus palabras, llenas de fogosidad y entusiasmo, hicieron revivir en los presenta las horas pasadas. En nombre de la Columna Durrutt, habló el camarada Manzana, el cual, después de dar las gracias al pueblo de Bujaraloz por aquel acto, con palabras emotivas recordó, a todos los campesinos, la figura de Durruti, de aquel anarquista que al principio miraron con recelo y luego amaron con idolatría. Manzana, que, cual nadie, conocía a aquel corazón de niño, fue refiriendo punto por punto su obra magna, su obra de libertador de las tierras de Aragón. Recordó, lleno de emoción, aquel memorable día 24 de julio de 1936, cuando al frente de sus hombres pisó por primera vez aquel pueblo. Sus palabras autorizadas y llenas de amor hacia el maestro de la idea, fueron escuchadas con gran entusiasmo.

Se guardaron tres minutos de silencio y término el homenaje ejecutándose el himno «Los Hijos del Pueblo», que todos los asistentes escucharon con el puño en alto.

La placa dedicada a Durruti, dice así:

 «Recuerdo de Bujaraloz al valiente Durrurti, que en esta casa instaló su cuartel general, el día 26 de julio de 1936 y desde este lugar inició su gloriosa campaña de reconquista para el pueblo de las tierras aragonesas que cayeron en poder del fascismo”.

Solidaridad Obrera, 6 de abril de 1937.

Tierra y Libertad del 10 de abril de 1937. Archivo Rozas Auría, Chusé.

Ruano al mando de la columna

Tras la muerte de Durruti el argentino Lucio Ruano asume el mando de la Columna Durruti, “sustituyó a Durruti como jefe en el frente en Bujaraloz cuando éste emprendió el viaje a Madrid” (Vademécum de la contienda. Víctor Pardo Lancina).

La historiadora Gabriela Cladera afirma que los Ruano eran dos hermanos argentinos apellidados Prina. El padre de ellos había ayudado a los Errantes en Buenos Aires. Lucio reemplazó provisoriamente a Durruti cuando esté marchó a Madrid y actuó en forma despótica, fusilando a dos milicianos por causas menores.

Militarización de la Columna

En enero de 1937 se produce la militarización de la Columna convirtiéndose en la 26ª División Republicana. Es aceptada por José Manzana, como delegado general de la columna en Aragón, dejando de estar al frente de la misma Lucio Ruano.

Víctor Pardo lacina recoge «Una visita al cuartel general de la columna Durruti» publicado en Mi revista, Barcelona, enero 1937. Un artículo que desgrana el comité de guerra en diciembre de 1936 junto a Ruano: «Pedro Campón Rodríguez como secretario; Román Busquets, secretario técnico; Pilar Balduque Franco, secretaria; José Esplugas, delegado general de las centurias; Pedro Bargalló, Modesto Cuba, Román Busquets, Lorenzo Alcón, José Martín Griñó, Julián Meneses, José Chevanel, Alberto Fuentes y el antifascista ex teniente coronel del ejército italiano Pablo Vagliasindi, superviviente de la batalla de Perdiguera».

División 26. Sede en Bujaraloz. Jefe: Mayor Ricardo Sanz Jefe del Estado Mayor: mayor Ramón Rodríguez.

  • Brigadas 119. Sede: Monegrillo. Jefe: Domingo Belmonte Jefe del Estado Mayor: Ismael Masot Pascual.
  • Brigada 120. Sede: Osera. Jefe: mayor Joaquín Morlanes Jefe del Estado Mayor: mayor Ramón Ramos.
  • Brigada 121. Sede Farlete. Jefe: alférez de Caballería Pascual Gil.

Reorganización del ejercito del Este, AGM Ávila. Arm. 62, Leg.768, Cap.6, Doc. 4.

Distribución de José Bertrán y Musitu en marzo de 1937:

Farlete

  • División Durruti.
  • Batallón Monte Oscuro 1.ª y 2.ª Compañía.
  • Centurias 2.ª, 16.ª, 22.ª, 31.ª, 33.ª, 49.ª y 50.ª
  • 3.er Regimiento 1er Batallón 1.ª y 3.ª Compañía.
  • 3.er Regimiento 1er Batallón 1.ª Compañía Sección F.A.
  • 3.er Regimiento 2.º Batallón 2.ª Compañía.
  • 1.ª Compañía Hijos de la noche.
  • 4.ª y 5.ª Agrupación.
  • Ametralladoras.
  • 2.ª Sección.
  • 1.ª y 2.ª Batería de Montaña.
  • 5.ª Batería. 7.º Regimiento Ligero. Tanque número 3.
  • Cuartel Sanidad Montaña 5.º Grupo.
  • Sección Tanque número 15.

Monegrillo

  • División Durruti
  • 2.ª Batería de Montaña de Garrido Escuadrón de Caballería.
  • 2.ª Batería de Montaña del 10`5.

Bujaraloz

  • 5.ª Agrupación Ametralladoras.
  • Compañía Rojo y Negra del Bajo Llobregat.
  • Sección Morteros.
  • Ambulancia 27.
  • Delegación de Guerra.

Osera

  • División Durruti.
  • 1.er batallón. 2.ª Compañía y 3.ª Compañía. Sección Ametralladoras.
  • 3.er Batallón, 1.ª Compañía.
  • Centurias 8.ª, 36.ª y 37.ª
  • 4.º Grupo de Montaña.
  • Plana Mayor.
  • Los Calabazales. Juv, Lib. (Juventudes Libertarías),
  • 3.ª Sección Exploración.
  • 3.ª Batería Montaña.
  • Tanque nº 1.

Aguilar de Ebro

  • División Durruti.
  • Centuria 12.ª

Pina de Ebro

  • División Durruti.
  • 1.er Regimiento 2.º Batallón. 2.ª Compañía.
  • Centurias 22.ª, 43.ª, 47.ª, 51.ª, 53.ª y 62.ª
  • 1.ª Sección Ametralladoras.
  • Grupo Exploración.
  • 1.er Batallón 3.ª Compañía.
  • Centurias 11.ª y 22.ª

Gelsa

  • División Durruti
  • 10.ª Sección Ametralladoras.
  • Grupo Internacional.
  • Centuria 19.ª.
  • Tanque n.º 5.

Velilla de Ebro

  • División Durruti.
  • Grupo Internacional.

La 26.ª División se crea concretamente el 28 de abril de 1937 de la antigua Columna Durruti, con mando avanzado en Bujaraloz. División constituida durante toda la guerra por las brigadas mixtas 119.ª, 120.ª y 12​1.ª, correspondiendo a los regimientos 1.º, 2.º y 3.º de la División Durruti. Al mando está, como jefe mayor de milicias, Ricardo Sanz García, comisario Ricardo Rionda Castro (CNT) y Pedro Pey Sardá, de CNT (2.1938), jefe de Estado Mayor comandante de infantería Ramón Rodríguez Bozmediano, comandante de infantería Pedro Cervera Serreta (febrero de 1938) (Carlos Engel). La División está operativa hasta febrero de 1939. 

La 119.ª Brigada Mixta se organiza en mayo de 1937 en el frente de Aragón, con el 1.º Regimiento de la División «Durruti». La unidad es puesta bajo el mando del mayor de milicias Domingo Belmonte Cova y encuadrada en la 26ª División del XI Cuerpo del Ejército, nueva designación de la «Durruti». El jefe de Estado Mayor es el oficial de milicias José Marculet y el comisario, Martín Gental Masdeu, de la CNT; Marculet es relevado pronto por el capitán de Infantería Ismael Massot Pascual quien, al comenzar la guerra, es teniente del Cuerpo de Asalto en Madrid (Carlos Engel).

La 120.ª Brigada Mixta se crea en mayo de 1937 en el frente de Aragón, con el 2.º Regimiento de la División «Durruti» ahora 26ª, del XI Cuerpo de Ejército, en la que queda encuadrada. Su jefe es el mayor de milicias Joaquín Morlanes Jaulín y el comisario Manuel Pobel Uriarte, de la CNT. En la jefatura de Estado Mayor se suceden el capitán de Infantería Ramón Ramos Babiloni, un antiguo capitán retirado, el alférez de complemento de Infantería Manuel Fuentes Nieto, pasado a la escala activa, y el capitán de milicias G. Marquina. La Brigada cubre el sector de la Ermita de San Martín en el frente de Huesca (Carlos Engel).

La 121.ª Brigada Mixta, creada en mayo de 1937, se organiza en el frente de Aragón y a base del 3.º Regimiento de la División «Durruti”, ahora 26.ª, del XI Cuerpo de Ejército, en la que queda encuadrada. Su primer jefe es el teniente de Caballería Pascual Gil de Montes Villar, un alférez de complemento pasado a la escala activa, y el comandante de Infantería Manuel Bustos García que, el 18 de julio de 1936 es capitán del Cuerpo de Asalto e Barcelona, como jefe de Estado Mayor. En el comisariado se suceden Pedro Fernández Alonso, José Nadal, Adolfo Arnal García y Juan San Ricart, todos de la CNT. La 121.ª Brigada Mixta cubre el sector de Farlete. Participa en la batalla de Belchite en el sector de Fuentes de Ebro (Carlos Engel).

  • División Durruti. Todos los milicianos de esta División que se encuentran con permiso y que hayan terminado el plazo que se les concedió, se presentarán en el término de 48 horas en el Cuartel General de Bujaraloz. Caso que haya alguien que deje de cumplimentar esta disposición, se procederá inmediatamente a su detención y se le conducirá, en calidad de preso, a disposición del Tribunal Militar (LVG, 18 de mayo de 1937).
  • En mayo de 1937, Ricardo Sanz se hace cargo de la División Durruti (LVG, 16 de mayo de 1937).

El general Pozas en Bujaraloz (Casa Rozas). Centelles, 12 de junio de 1937.

  • General Pozas.Estuvo Pozas en Bujaraloz, en Pina, en Farlete, en Alcubierre. Los enterados saben que todo este sector se hallaba ocupado por lo que fue columna Durruti y hoy ha pasado a ser una división más (LVG, 10 de junio de 1937).
Miquel Agulló Prados con su cámara Leica apunto de fotografiar al general Pozas.

El 6 de junio de 1937, se crea la unidad del XI Cuerpo del Ejército del Este, en el seno del Ejército del Este. El XI Cuerpo se componía por las divisiones 26.ª, 27.ª y 32.ª,​ teniendo su Cuartel General en Sariñena. 

Nuevas novedades en el frente

  • El 14 de enero de 1937 son detenidos y conducidos a Caspe los vecinos Manuel Arcal, Manuel Berenguer, Raimundo Villagrasa, Salvador Pallas, Mariano Rozas, Alejandro Lupon, Daniel Rozas, Aniceto Erro y Fructuoso Villagrasa y posteriormente obligados a trabajos forzosos en el término de Vinacei (Causa general).
  • Regreso de Federica Montseny. Valencia, 4. — Ha regresado la ministra de Sanidad, Federica Montseny, que ha estado en Sariñena dando una conferencia sobre el tema «Vencer es el imperativo categórico de la hora». Visitó las poblaciones de Pina, Bujaraloz y Sariñena, quedando satisfechísima de la moral que reina entre los milicianos y de la perfecta organización de los servicios, tanto de retaguardia como de vanguardia (LVG, 5 de febrero de 1937).

Lluís Companys visita el frente de Aragón. 23 de julio de 1937, Companys con el comandante Sanz, jefe de la 26 División en Bujaraloz. ABC.

  • El 7 de agosto de 1937 el presidente de la generalidad de Cataluña Lluis Companys visitó Bujaraloz. En la imagen conversando con Ricardo Sanz, jefe de la 26 División. Visions de guerra i de reraguarda. Serie B, Actualitats (Barcelona), 7 de agosto de 1937.
  • «El 15 de agosto se efectuó la detención del desertor Luis Moñosa» (LVG, 15 de agosto de 1937).
  • «Lucha en Aragón. Intenso cañoneo en Monte Oscuro Bujaraloz, 15.  Por el sector de Monte Oscuro, las baterías leales han tronado con cierta intensidad, dificultando el aprovisionamiento en las avanzadas facciosas» (LVG, 16 de septiembre de 1937).
  • «Bujaraloz, 25. Escuadrillas de aviones facciosos han volado sobre esta zona llegando hasta las Inmediaciones de Cataluña» (LVG, 26 de octubre de 1937).
  • «Se sabe que unos soldados nacionales que fueron hechos prisioneros en una posición del frente de Aragón y que fueron conducidos a Lérida, fueron llevados a Bujaraloz, siendo asesinados una noche en la carretera a Gelsa» (Nueva España, 28 de octubre de 1937).
  • «La aviación leal sobre Zaragoza. Bujaraloz, 15. Tres aparatos leales se internaron ayer tarde en territorio enemigo, orientándose hacia Zaragoza, a pesar del nutrido fuego de los cañones antiaéreos enemigos. Más tarde, cumpliendo la misión que se les había confiado, regresaron a sus bases sin que hubieran sufrido el más ligero desperfecto» (LVG, 16 de noviembre de 1937).
  • «También se ha combatido muy duramente en el sector de Bujaraloz, donde nuestros soldados, que esta madrugada rechazaron un violento ataque de fuerzas de caballería enemiga, luchan con extraordinaria valentía» (LVG, 26 de marzo de 1938).

Hospital de Sangre de Bujaraloz

En Bujaraloz se crea un Hospital de Sangre para atender heridos de guerra. Al principio, los primeros heridos son evacuados hasta que se instala el hospital de sangre de Bujaraloz. Aunque no es el único en Bujaraloz, donde llegan a existir hasta tres hospitales, además del de sangre (hospital primario), otro en casa Gros (hospital secundario) y un tercero antivenéreo. Eladio Romero García hace referencia a la existencia de los tres hospitales en la localidad: «Uno de sangre (en un edificio ya desaparecido próximo a la ermita de las Nieves), el antivenéreo (inevitable por convivir con los milicianos numerosa voluntarias deseosas de luchar, las cuales tuvieron que ser expulsadas por el propio Durruti ante los numerosos casos de infecciones venéreas) y el de casa Gros» (Romero García, Eladio. Guerra Civil en Aragón. Editorial Pirineo). Igualmente hace mención Abel Paz al «Excelente servicio sanitario» alrededor del Comité de Guerra de la Columna: «Un excelente servicio sanitario, con dos cirujanos, los doctores Santamaría y Fraile, asistido por un equipo de enfermeras, algunas de ellas llegadas del extranjero, solidarias de la revolución española».

Los hospitales de Bujaraloz, cubren todo el sector central del frente de Aragón, recibían de los Hospitales de Monegrillo, Osera de Ebro o el hospital de campaña de Pina de Ebro y derivaban los más graves a Lérida. A esto mismo se refiere Gonzalo Berger: «Se informa de la instalación de dos hospitales en agosto de 1936, uno de carácter principal y el otro de sangre, el cual evacuaba los heridos graves a Lleida. Los servicios sanitarios cubrían todo el sector central del frente de Aragón» (Berger Mulattieri, Gonzalo. Frente de Aragón (1936-1938): despliegue, evolución y trazabilidad de unidades militares, combatientes republicanos muertos y lugares de inhumación).

Fichas del hospital de Bujaraloz y su sector.

  • «Han llegado del frente los sanitarios médicos inspectores, que han comprobado cómo el personal masculino y femenino afecto a los servicios sanitarios del Comité central de milicias que integran las plantillas de la Cruz Roja actúan con gran entusiasmo en las poblaciones de Bujaraloz, Peñalva y Candasnos, prestando toda clase de auxilios personales y de aprovisionamiento a las columnas» (Ahora (Madrid), 1 de agosto de 1936).
  • «Primera columna sanitaria expedicionaria. A medida que avanza la columna sanitaria, en cada pueblo se instala un hospital de sangre. Se van levantando los hospitales de retaguardia a medida que se avanza y se instalan en vanguardia. En la actualidad disponemos de un hospital con equipo quirúrgico en Peñalba, habiéndonos instalado en los edificios escuela de nueva construcción. El grueso de la columna sanitaria se encuentra en Bujaraloz«.» (Solidaridad Obrera, 14 de agosto de 1936).

El Hospital de Sangre de Bujaraloz se establece en un antiguo hospital de la localidad, junto a la ermita de la Virgen de las Nieves (Santuario de Nuestra Señora de la Misericordia), aspecto que recoge Amadeo Barceló en Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz: “Se ubicó en un antiguo hospital que ya existía en el pueblo, adosado a la ermita”.

Amadeo describe el hospital a través del documental Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1: “En su fachada, al lado de la lápida que rezaba Hospital, se aprecia, colgada, una sábana con una gran cruz (que se supone roja). El hospital hoy no existe, pues fue vendido por el Ayuntamiento y derruido para construir nuevos edificios”.

De acuerdo a la investigación llevada a cabo por los alumnos/as del IES Sabina Albar de Bujaraloz: «Este centro sanitario también contaba con alguna celda, y cuando el cuartel de la Guardia Civil se llenaba, encarcelaban a los presos temporalmente ahí. El edificio en la actualidad no existe, fue vendido por el ayuntamiento».

Mientras, la ermita de la Virgen de las Nieves, apunta Amadeo Barceló, es usada durante la guerra como garaje de ambulancias.

Ambulancias en el Hospital de Sangre de Bujaraloz. Arxiu Nacional de Catalunya. Fondo Martí Bas i Blasi ANC1-109-N-158.

Mirador, 13 de agosto de 1936.

Hospital secundario casa Gros

El hospital secundario casa Gros u Hospital de Enfermos casa Gros se establece en la misma casa Gros, donde en las plantas superiores aún se conservan los números de las camas en sus paredes y algunos grafitis de la guerra. Casa Gros se localiza en calle Baja núm. 7 y su estado actualmente es de ruina.

En el documental de los Aguiluchos de la FAI, resalta Amadeo Barceló, se aprecia como también aparece una bandera con una cruz en uno de los balcones de la casa de Gros, habilitada como hospital de enfermos “Donde atendidos por personal de sanidad militar, podían acudir a él tanto civiles como militares”.

Grafitis de casa Gros que van desde ver escrito «Hospital de Bujaraloz», «Fuerzas Navales», siglas CNT, FAI y POUM, firma de «26 División del 3er Batallón 12ª Brigada Mixta» a unos dibujos que los alumnos del IES Sabina Albar de Bujaraloz relacionan con una representación de Durruti imitando el estilo del ilustrador soviético Petrov.

Hospital Casa Gros, numeración de camas.

Sin conocer exactamente al hospital al que se refiere, la enfermera australiana Agnes Hodgson anota en su diario, el 22 de septiembre de 1937, su paso por Bujaraloz y la visita del hospital anarquista: «En Bujaraloz, nos han dado el alto antes del puente y una vez en él, así que nos hemos quedado a pasar la noche aquí, en un hospital anarquista, que por cierto está muy sucio, donde atienden más que nada a enfermos, no a heridos» (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca).

Hospital de venéreas

El tercer hospital que se habilita es el llamado hospital de venéreas, localizándose en casa Laborda, calle la Iglesia N.º. 17. Se establece debido a que las enfermedades de transmisión sexual, apunta Amadeo Barceló, «fueron un verdadero problema entre los milicianos”. La memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» lo ubica en «casa de Inán, en la calle de San Roque, donde se conserva la mitad de la gran casona que alojó el centro sanitario». La casa citada en la memoria democrática hace esquina con la calle de la Iglesia, siendo contigua a casa Laborda.

Aquel centro hospitalario, Amadeo Barceló lo describe de la manera siguiente: “Era una casa grande, con patio descubierto y corredor alrededor de él, acristalado. Acabada la guerra, esta casa fue usada como escuela. Algunos de los que siendo entonces críos asistieron a ella todavía recuerdan el olor a Zotal que desprendía el interior (el Zotal era el desinfectante que usaban para los tratamientos antivenéreos)”.

Hospital Antivenéreo, Bujaraloz. Campañá, Antoni.

La casa, que era usada como granero, se hizo todo nuevo, recoge el trabajo «Bujaraloz 1936-1939»: «Había unas cristaleras en el piso de abajo que daban a un patio abierto para que entrara la luz. Se pusieron estanterías e incluso bañeras y duchas que entonces no tenían en ninguna otra casa del pueblo. Con los meses quedó en desuso porque devolvieron a todas esas mujeres a Barcelona. Al acabar la guerra» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz). Esto último hace referencia a la expulsión del frente de prostitutas llegadas de Barcelona.

«Hay un capítulo sobre la columna que me gustaría aclarar: es totalmente falso que Durruti hiciera fusilar prostitutas. Efectivamente, llegaron algunas prostitutas por su cuenta y se les hizo regresar a Barcelona ante los temores de contagio de enfermedades venéreas, eso es todo. Esa imbecilidad del fusilamiento la inventó una escritora comunista.»

El amor y la lucha de un anarquista, entrevista a Emilienne Morin compañera de Durruti, realizada el 12 de febrero de 1977 en Francia, por Pedro Cuesta y Luis Artime, revista «Interviú».

Al acabar la guerra el hospital antivenéreo es utilizado como escuela «Como era una casa con habitaciones grandes, se habilitó como escuela. Había entre 30 y 40 alumnos, los chicos en una clase y las chicas en otra, todos en el piso de arriba. Don Albino y don Blas eran los maestros de los niños y doña Feli, la maestra de las niñas. Según algunos mayores del pueblo se estudiaba sin libros y el cura tenía un papel relevante en la educación. A pesar de que había una estufa, casi nunca estaba encendida y se pasaba mucho frío. Aun recuerdan el olor a Zotal (desinfectante) que había en el interior» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz).

El Comité de Milicias envía a Bujaraloz al doctor Joaquín Nubiola, recogiéndolo Miquel Amorós en Durruti en el laberinto: “Éste se encontró con que para atender las primeras curas no tenía más que algodón y agua oxigenada. Durruti, rudo y «nada propenso a irse por las ramas», pero imperturbablemente optimista, le sugirió instalarse en el pueblo y confeccionar una lista con todo el material necesario. Cuando la tuvo mandó a Emilienne que la pasase a máquina y preparase cartas con peticiones a diversos sindicatos implicados: Sanidad, Madera, Fabril y Textil, Transporte, Distribución y Metalúrgico. Cuando lo tuvo todo listo se dirigió a Barcelona con el doctor Nubiola: En Barcelona, con el imponente cochazo —requisado al Marqués de Foronda, el mandamás de la Compañía de Tranvías de la anteguerra—, con los distintivos de la Columna Durruti en las portezuelas, pasé casi una semana en Barcelona, yendo y viniendo de un sindicato a otro, tratado como un compañero más. Las cartas firmadas por Durruti eran, para los compañeros responsables de cada sindicato, como si a un cristiano le hubiese escrito su propio Dios. A veces se oía una tímida exclamación: «¡Vaya con el compañero Durruti, vamos a tener que estar trabajando un año entero para su columna!» […]Los barracones desmontables, los camastros, los armarios, los botiquines, colchones, mantas, el instrumental quirúrgico y todo lo demás empezó a llegar al frente en menos de dos semanas. Antes de que despuntasen los fríos del invierno aragonés ya teníamos montados los tan traídos y llevados dispensarios de campaña» (Testimonio recogido por Eduardo Pons Prades, Realidades de la Guerra Civil, La Esfera de los Libros, Madrid, 2005. Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto).

Igualmente una de las primeras necesidades del sector es la falta de personal sanitario y así queda recogido en el boletín «El Frente» en su edición del 26 de agosto de 1936:

Necesitamos médicos competentes para nuestro frente

Es urgentísimo el envío inmediato de un cuerpo médico a este frente.

El cuerpo sanitario actual está casi agotado del servicio que viene prestando hace más de un mes.

Los médicos de los pueblos ocupados, todos ellos fascistas, abandonaron el pueblo respectivo, dejando a sus pacientes a merced de su enfermedad. Esto no tiene otro calificativo que el de asesinato.

Santamaría nos da la estadística de los individuos que tienen que asistir, suman quince mil, de los que un 85% son vecinos de los pueblos ocupados. Esto demuestra que el número de enfermos en la columna es normal.

Es preciso que para asistir a este núcleo de gente vengan inmediatamente los médicos necesarios.

De no ser así, los cuerpos médicos en general contraen la responsabilidad de las vidas que se pierden por su cobardía.

Los médicos de Barcelona, con extensa práctica, son los más indicados para este servicio del que depende la vida de muchos compañeros, que constantemente la exponen en nuestra lucha por la libertad.

El Frente, 26 de agosto de 1936.

El sector sanitario de Bujaraloz

Poco a poco en el hospital de medicina de Bujaraloz confluyen todos los servicios sanitarios del sector, certifica el doctor Santiago Montserrat (jefe del servicio de psiquiatría en Lérida) en su artículo Psiquiatría de guerra (Clínica Militar n.º 1). En el hospital funciona un servicio de psiquiatría de guerra que se mantiene activo sobre unos cuatro meses, a partir de octubre del 36, atendiendo cerca de cien casos. Entre las pocas camas que hay y no poder retener a los heridos complica mucho la labor médica: “El número máximo de camas que teníamos ocupadas fue de 6 a 8, unas en habitación de dos y la otras en la salas generales. El tiempo máximo que reteníamos los enfermos era de unos 10 días”. Entre los diferentes casos, en el hospital de Bujaraloz aparece 1 caso de alcoholismo, 8 de epilepsia, 1 de esquizofrenia, 6 psicopatías (Incluidas las personalidades histéricas), 18 reacciones psicógenas, 3 oligofrenias y 6 casos oscuros, de los cuales 5 simulados y 1 neurológico. 

Instrucciones a los camilleros de las avanzadas

El campo de acción de los camilleros está en la línea de fuego. Tienen que recoger los heridos, procurando desenfilarse y aprovechando las calmas de la lucha; una vez encontrado el herido será reconfortado con el cordial que cada camillero debe llevar forzosamente en su cantimplora, dándole agua, excepto en los heridos de vientre, colocándoles el primer apósito individual, y sólo en caso de hemorragia alarmante, colocará un garrote para cohibirla. No se preocupará de los heridos que puedan marchar por su propio pie, los cuales llegarán solos al puesto de socorro.

Todo puesto sanitario debe atender exclusivamente a su vanguardia, desentendiéndose en absoluto de su retaguardia.

Santamaría.
El Frente, 7 de septiembre de 1936.

Existe una gran cantidad de documentación en forma de fichas de permisos para el traslado de milicianos al Hospital de Bujaraloz desde diferentes puestos sanitarios, documentación que va desde los últimos meses de 1936 a los primeros de 1937. Dicha documentación queda recogida en el trabajo Fichas del Hospital de Bujaraloz y su sector.

Sello de la Sub Central de Farmacia de Bujaraloz.

En agosto de 1936, el hospital es visitado por el doctor Félix Martí Ibáñez, médico, psiquiatra, escritor y con el tiempo editor (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936). Desde Barcelona, Martí Ibáñez se desplaza a Bujaraloz en un coche sanitario, transportando vacunas antitifódicas, tratamientos antivenéreos, suero antitetánico, dentífricos y medicinas varias. A su llegada, describe el hospital de sangre de Bujaraloz como una blanca casita de anchurosa entrada. “En el piso alto, las camas de los pacientes, albo refugio de dolor. Los heridos graves, de metralla y granada, son evacuados hacia Lérida. Aquí restan los enfermos y heridos leves. Sobre todo, la colitis de guerra, de origen mixto —aguas estancadas, deficiente alimentación y repercusiones emotivas—, causan algunos enfermos, por fortuna leves. La legión de paz de los enfermeros atiende a los pacientes, ayudados por dos médicos: nuestro fraternal amigo el doctor Santamaría, que desciende del coche que le trae del Hospital de Peñalba, tostado y alegre, y el doctor Zapater, que le ayuda magníficamente en su tarea.”

El 18 de agosto de 1936, el médico cirujano Joaquim Boadella i Clota es nombrado jefe de la circunscripción de Bujaraloz (Apropamet a la historia dels hospitals de la Guerra Civil (1936-1939) A L’Alt Urgell Casassas i Romero, Eva; Oniols i Perearnau, Lluís; Altimiras i Roset, Jacint).

El hospital debe de contar con una pequeña biblioteca. Así queda reflejado en el reparto de libros a través de “La Oficina de reparto mensual de libros”, por encargo del Comité Central de Milicias, Servicios Sanitarios, regentado por Javier Escoda. En aquel mes se efectúa, entre otras remesas, 20 obras al Hospital de Sangre de Bujaraloz al igual que al Hospital de Sangre de Sariñena (LVG, 19 de agosto de 1936).

Uno de los problemas del sector es la insalubridad del agua, por la que se han de abastecer por medio de cisternas. El doctor Santamaría, en agosto, consigue una potabilizadora:

Potabilización de las aguas en el frente

Debido a que en este trente toda el agua que se consume procede de los pozos y algibes enclavados en la llanura aragonesa, el doctor Santamaría, cirujano en la columna, pidió al Comité Sanitario de Barcelona le mandase una máquina potabilizadora de aguas.

Esta máquina ha quedado instalada en Bujaraloz, desde donde se hace el reparto de agua a todo el frente.

Le pregunto a Santamaría el rendimiento de esta máquina.

—Mil litros por ahora —me responde con su peculiar amabilidad.

—¿Y cuántos litros se consumen en este frente?

—De diez a doce mil litros diarios. Evidentemente parece una cifra exorbitante; pero se ha de tener en cuenta que entre los componentes de la columna y los habitantes de los pueblos ocupados, formamos un núcleo de quince mil personas, a las que se les proporciona agua suficiente para beber y hacer las comidas.

Solidaridad Obrera (Barcelona), 26 de agosto de1936.

  • En el sector Aragonés, hay establecidos servicio de nuestra Institución, en Sástago, con personal de Comité Local de Lérida y en Bujaraloz, Peñalba, Pina y demás pueblos alrededor, está servido con personal de Barcelona (Boletín Oficial de la Brigada Nº1, septiembre de 1936 n.º 198 Cruz Roja).

    Noticias del comité sanitario por medio del doctor Santamaría desde Bujaraloz:

El Frente, 29 de agosto de 1936.

Parte de la primera columna sanitaria

Total de servicios prestados en los hospitales y puestos de socorro por esta Columna Sanitaria; desde las 17 horas de los días 28 y 29 de agosto a las 17 horas del día de hoy.

Curas, inyecciones y re conocimientos, 110: visitas, 30: hospitalizados, 76: Altas, 5: ingresos, 5: evacuados a Lérida (heridos), 10: evacuados a Peñalba, (heridos), 1: evacuados a Lérida, (enfermos, 8. Bujaraloz, 30 de agosto de 1936. Dr. Costa.

El Frente, 4 de septiembre de 1936.

Del frente piden libros

Desde el sector de Bujaraloz nos escriben unos cuantos compañeros manifestándonos que desean recibir libros que puedan colmar sus ansias de cultura.

Particularmente, estimarían que se les mandase también una Gramática castellana y una Geografía.

Las señas para mandarles lo que piden son como sigue: grupo balas, sector Bujaraloz (cruce Gelsa), columna Durruti, centuria 49.

Es de esperar sean atendidos los deseos de esos camaradas.

Solidaridad Obrera del 14 de noviembre de 1936.

El 21 de octubre de 1936, La Vanguardia da nota de una expedición del Socorro Rojo Internacional, que parte de Barcelona el 10 del mismo mes, con material, medicamentos y ropa con destino al frente aragonés: “En Almuniente y Tardienta se dejaron también ropas y otros efectos. En el hospital de Bujaraloz, ropa interior para los enfermos, y finalmente, en Sástago, a pesar de hallarse excelentemente nutridos, dejaron material sanitario. Los instrumentos de cirugía de los antifascistas de Perpiñán fueron repartidos entre los médicos de La Granja, Las Casas, Almudiente, Tardienta, Sariñena, Bujaraloz y Sástago.”

  • Llamamiento a estudiantes. El Consejo de Sanidad de Guerra ruega que con la máxima urgencia se presenten en el departamento de Practicantes, avenida 14 de Abril. 401 principal los estudiantes de Medicina. Delfín Marti Segalá. José Castillo Perefia. Carlos Pascual Vesay y Francisco Planas Folguera. Máximo Alfonso Borras, practicante, y José Mª. Costa Viguer, médico, de Sabadell, deberán presentarse urgentemente en Bujaraloz (LVG, 9 de diciembre de 1936).
  • Reincorporación de milicianos. El Consejo de Sanidad de Guerra ruega la Inmediata reintegración a Bujaraloz de los milicianosMaría Cabanellas Planella, Daniel Vicente Benedicto, Antonio López Sánchez y Jesús Fernández Alvarez.
  • Consejo de Sanidad de Guerra. Llamamiento. Se ruega que se presenten inmediatamente en Bujaraloz, para reintegrarse a sus servicios, los sanitarios Martino Guerrero Gómez, Ramón Gulnovart Caubet, José Gugat Moix, Francisco Gómez Pérez y José Escola Ricart (LVG, 15 de diciembre de 1936).
  • Los sanitarios. Se ruega a tos sanitarios José Frigolé Dorca, Enrique Gimeno, Alfonso Moreno Herreros. Ángel Berenguel, Manuel Figueredo Rodriguez, Antonio Rodenas Moreno. Jerónimo Arnau Osete, José Román López, Gaspar Rodríguez Santos y Carmen Soy Roca, que se presenten inmediatamente en Bujaraloz (LVG, 16 de diciembre de 1936).

El Diario Oficial del Ministerio de la Guerra, el 22 de enero de 1937, publica el destino de personal a diferentes centros hospitalarios.

Alféreces médicos provisionales

  • Enrique Aubeso Salles, 15 noviembre 1936, Hospital Medicina Bujaraloz.
  • José Costa Víguer, 29 julio1936, Hospital Medicina de Bujaraloz.
  • Francisco Ladaría Caldetey, 3 octubre 1936, Hospital Medicina de Bujaraloz.
  • Rogelio Llagostera Llagostera, 2 septiembre 1936, Hospital Medicina de Bujaraloz.
  • Santiago Monserrat Esteve, 30 septiembre 1936, Psiquiatría, Bujaraloz.
  • Francisco Montaner Riera, 24 octubre 1936, Tisiología, Bujaraloz.
  • Miguel Moragas Pous, 17 agosto 1936, Hospital Sangre Bujaraloz.
  • Francisco Moran, ídem, Hospital Medicina Bujaraloz.
  • José Muñoz Escoda, 18 noviembre 1936, Bujaraloz.
  • Ramón Molíns de Mur, ídem, id.
  • Francisco Mena de la Torre, id., id.
  • Joaquín Nubiola Sostre, 2 octubre 1936, Bujaraloz.
  • Juan Saurí Rousseleí, 23 septiembre 1936, Hospital Sangre Bujaraloz.

Practicantes militares provisionales: Sector Centro

  • Emilio Serrat Villagrosa, 2 octubre 1936, Bujaraloz.
  • Alejandro Navarro Alaquian, 13 agosto 1936, Hospital Bujaraloz.
  • Francisco García, 2 octubre 1936, Hospital Sangre Bujaraloz.
  • Ladislao Pérez Pérez, 24 julio 1936 Hospital Sangre Bujaraloz.

En Farlete y Monegrillo se establecen puestos de socorro, los alféreces médicos provisionales destinados en enero del 37 fueron:

  • Emilio Barril Busqueí, 13 octubre 1936, Puesto de socorro de Farlete
  • Fidel Martínez Montes, ídem, Puesto socorro Farlete
  • Antonio Novellas Codina, 21 octubre 1936, Puesto socorro Farlete.
  • Pascual Baringo Alcolea, 28 agosto 1936, Puesto socorro Monegrillo.
  • José Casarnada Faus, 2 octubre 1936, Puesto de socorro de Monegrillo.

En La Almolda y Peñalba también se establecen hospitales, los alféreces médicos provisionales destinados en enero de 1937 son:

  • José Ciria Domínguez, 29septiembre 1936, Hospital de Almolda.
  • Elias Esquerra Calvete, 13 septiembre 1936. Hospital de Almolda.
  • Pedro Arque Cuxart, 9 septiembre 1936, Hospital Peñalba.
  • Juan Colón Bragulat, 17 agosto 1936, Hospital de Peñalba.
  • José Polo Tomás, 2 septiembre 1936, Hospital Peñalba.

Fernando Sugrañes Castañeda fallece en el hospital de Peñalba a consecuencia de las heridas recibidas en el frente. Maestro guarnicionero, auxiliar subalterno del séptimo regimiento de Artillería, anteriormente a la guerra presta sus servicios en el cuartel de San Andrés. Forma parte de la primera columna expedicionaria que parte a Bujaráloz, siendo auxiliar del comandante Pérez Farrás y Durruti “Quienes apreciaron en él grandes dotes de inteligencia y heroísmo”. Herido gravemente, es trasladado a Péñalba “Donde falleció, a pesar de la rápida intervención quirúrgica llevada a cabo por los capitanes médicos Linares y Fidel Montes”. En su entierro “La comitiva fúnebre partió del Hospital Militar, presidiendo el duelo, además de los familiares del muerto, el practicante médico R. Feliu, llegado del frente aragonés en representación de Durruti y Pérez Farrás” (LVG, 19 de agosto de 1936).

La mala calidad del agua es un gravísimo problema en el sector sur, especialmente en Bujaraloz, cuyas aguas son declaradas infectadas. También sucede lo mismo en el Hospital de la Cruz Roja de Valfarta. Por lo que se establece un sistema de aguas limpias y depuradas a través de camiones cisterna o cubas.

En el documental “Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1” se ve las dificultades de higiene ligada a la escasez de agua y como los milicianos se asean en el mismo abrevadero de caballerías. “El lugar también ha sido identificado: se trata de el Pozo de la Bomba, donde las caballerías acudían para abrevar. Estaba y está (aunque reformado) situado entre las dos balsas que pueden verse al llegar al pueblo” (Barceló, Amadeo. Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz).  

La colectividad de Bujaraloz

La colectividad en Bujaraloz fue conjunta CNT-UGT (Díez Torre, Alejandro R. Trabajando para la eternidad. Colectividades de trabajo y ayuda mutua durante la Guerra Civil en Aragón). La llegada de la columna cenetista es decisiva y el 11 de agosto, Durruti publica un bando aboliendo la propiedad y colectivizando los bienes de bujaralocinos. Aunque días antes, el 8 de agosto de 1936, según la Causa General de Bujaraloz fueron requisadas casas de vecinos, saqueadas tiendas, controladas existencias e incautadas maderas y existencias de harina. (Ver: Las colectividades en Los Monegros).

«Según cuentan los mayores de Bujaraloz, hubo unos meses de “comunismo” que es como llaman ellos a las colectividades agrarias«.

Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz.

La colectividad de Bujaraloz se constituye el 8 de agosto, bajo la influencia del establecimiento de la Columna anarquista en la población. Pedro Aguilar Genique, secretario de UGT en Bujaraloz, por orden del Comité, se puso a recoger la cosecha «Le confiaron la misión de recoger la cosecha de trigo para la colectividad, que cada uno guardaba en su casa, salvo los que no tenían granero».

«El 8 de agosto de 1936 Durruti publicó un bando aboliendo la propiedad y colectivizando los bienes de los bujaralocinos. Se requisaron las tierras, almacenes, graneros y todos los útiles de labranza de los grandes terratenientes pasando a ser propiedad del pueblo. Se colectivizó también la gasolinera. Se ordenó la inmediata recogida de las cosechas y la obligación del pueblo de Bujaraloz a prestar apoyo moral y material a los milicianos. Según un responsable de la Colectividad, el pueblo estaba contento con la organización, y a los pequeños propietarios se les permitió, si querían, seguir individualmente. Se daban 11 o 12 pesetas por casa, aunque en general se eliminó el uso del dinero y no se pagaba luz, alquiler, médicos ni farmacia, con lo que se cubrían las necesidades. Para la comida se recibía una Carta Familiar con los productos alimenticios racionados. Cuando las tareas del campo eran necesarias, los milicianos ayudaban a los campesinos. Se ayudó al frente de Madrid mandando trigo y en Bujaraloz se recibieron por parte de Durruti tractores y maquinaria del campo.»

Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz.

Sello Sindicato Único de Oficios Varios CNT Bujaraloz.

En calle Pilar, encima del ayuntamiento y frente a la iglesia, se instala el Almacén de Colectividades, allí «Se repartía comida y también venían a buscar algunos juguetes para los niños» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz).

Una nueva estructuración económica se va construyendo en Aragón, basada principalmente en la colectivización de las tierras, sistema recogido por Jaime Balius a su paso por Bujaraloz : En la región aragonesa que controlan las milicias catalanas se ha terminado la explotación y la rapiña. Ha nacido un nuevo orden revolucionario. En Bujaraloz los campesinos trabajan colectivamente. Se reparten de una manera equitativa el fruto de su labor cotidiana. Y el entusiasmo del campesino es grandioso. No están dispuestos a que ningún político burgués trate de arrancarles la indudable mejora que acaban de conquistar. Funciona un comité de abastos que controla las necesidades de las milicias y de los pobladores y que está integrado por una representación de ambas partes. Los víveres son distribuidos a las familias de la población de acuerdo con el número de familiares y de milicianos que cada casa ha de alojar. Y para los restantes artículos o productos se sigue una tónica idéntica. Los camaradas residen en las casas de los hijos del pueblo. Están debidamente atendidos y existe una perfecta convivencia. (Balius, Jaime. En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936). En este sentido se da el Bando de Bujaraloz, en idéntica forma que el que se da en Pina de Ebro y otras localidades.

Bando de Bujaraloz

El Comité de guerra de la columna de Durruti, ateniéndose a los anhelos y necesidades del pueblo de Bujaraloz, dispone:

Primero. Que considerando la cosecha como algo sagrado para los intereses del pueblo trabajador y de la causa antifascista, las tareas para la absoluta recolección de ésta deben ser realizadas sin la menor pérdida de tiempo.

Segundo. Que todos los bienes que en calidad de frutos, ganados u objetos de transporte poseyesen los propietarios de filiación fascista pasen a ser propiedad del pueblo mediante el control del Comité del mismo.

Tercero. A partir de la aparición del presente bando queda abolida la propiedad privada sobre la tierra de los grandes terratenientes, pasando a ser patrimonio popular a tenor y en la forma que disponga el Comité del pueblo.

Cuarto. Todos los útiles de labranza, tractores, máquinas trilladoras, etc., de los propietarios fascistas son declarados propiedad del pueblo, bajo el control de la representación popular del mismo.

Quinto. Siendo la lucha armada de las milicias antifascistas la salvaguarda de los intereses y la vida del pueblo trabajador, los ciudadanos de Bujaraloz prestarán a éstas su apoyo entusiasta e incondicional, tanto material como moral.

Dado en Bujaraloz, a 11 de agosto de 1936, Durruti.

Sociedad de Trabajadores de la Tierra

Sello Sociedad de Trabajadores de la Tierra UGT Bujaraloz.

El 22 de julio de 1937 son aprobados los estatutos de la Sociedad de Trabajadores de la Tierra de Bujaraloz, firmados en Caspe por el representante de la entidad Pascual Villagrasa, con el fin principal de «Mejorar moral y materialmente las condiciones de vida de los obreros» (Pieza séptima de Zaragoza. Actuación de las autoridades gubernativas locales. ES.28079.AHN//FC-CAUSA_GENERAL,1429,Exp.3).

El documental de los Aguiluchos de la FAI, muestra como los milicianos se abastecen del ganado local, montando un matadero al aire libre donde sacrifican “cientos de corderos”.

Sirviendo comida a los combatientes en una casa particular. Bujaraloz. Campañá, Antoni.

También se establece un restaurante (Problèmes de la construction et du logement dans la Révolution espagnole 1936-1939: Barcelone, Aragon (documents recueillis et traduit par l´auteur) recogido en ¿Economía de guerra o revolución social? Las colectividades agrarias libertarias durante la guerra civil en Aragón, 1936-1938. Vela Sevilla, David). Abel Paz habla de una panadería «Que llegó a asegurar el pan de la columna, y que estuvo a cargo de los hermanos Subirats«.

La casa palacio Torres Solanot, casa del siglo XVIII, de típica arquitectura civil aragonesa de tradición mudéjar, alberga la cocina y comedor colectivo de la columna Durruti en Bujaraloz. Lugar que también sirve de punto de encuentro y reunión «Se convirtió en un lugar donde se hacían comidas importantes puesto que Durruti recibía muchas visitas y la usaban como comedor para recibir a la gente que lo acompañaba: militares, periodistas…» (Bujaraloz 1936-1939. IES Sabina Albar de Bujaraloz). Su uso igualmente queda recogido por la Memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros»: «En la casa de Marín, en la plaza del Pilar, actualmente formando parte de la casa de Torres-Solanot, se habilitan en el corral que daba a la calle norte, las cocinas y comedor para los milicianos de servicio y los que andaban de paso».

Reseñable es la reflexión de Felipe Alaiz en su artículo recogido en L’Espagne indomptable, agosto de 1939, París, sobre el colectivismo agrario durante la guerra. En palabras de Abel Paz, Alaiz juzga como un éxito muy importante de la Columna Durruti «El haberse situado de un solo golpe en Bujaraloz, porque del Segre al Ebro se extiende la comarca de Los Monegros, siendo la mayor parte de sus tierras consagradas al cultivo del trigo. Entre el Ebro y el Segre corre también el Cinca, en cuyas riberas se producen, además de trigo, otros productos de primera calidad. Precisamente, el triunfo del colectivismo aragonés se basó en la riqueza de esas tierras y, en consecuencia, para Alaiz fue la más importante de las batallas de la Columna Durruti, o sea, el colectivismo agrario».

Como dice Abel Paz, fue un modo de vida de la Columna, que era la imagen de la sociedad sin clases por la cual se luchaba: «Y alrededor de ella fueron creándose Colectividades campesinas que abolieron el dinero, el asalariado y la propiedad privada. Los miembros de la Columna, que por falta de armas no podían estar en el frente, mientras esperaban su turno de trinchera colaboraban en las labores campesinas, combatiéndose de esa manera el parasitismo que engendra la vida de soldado».

“Soli” en el Frente. Un pueblecito que nadie conocía…. Bujaraloz

Aquella minúscula aldeita, aquel pueblecito de 1.400 habitantes que fue el primer cuartel general, que instalaron los catalanes» en su marcha triunfal sobre los polvorientos campos y carreteras aragonesas, conserva aún hoy, purísimos, limpios de las manchas que los egoísmos y las pasiones vertieron sobre otros, los postulados revolucionarios, que habían de reivindicar al proletariado hispano de las hambres y humillaciones pasadas.

Bujaraloz, colectivista, trabajador, hospitalario y noble, raza aragonesa, guion imborrable, con las necesidades de su idiosincrasia inconfundible, trabaja actualmente construyendo con un criterio renovador tan acusado una sociedad nueva tan humanamente perfecta que no debiéramos avergonzarnos en las grandes ciudades de tomarlo como ejemplo y estudiar las directrices que marcan en el camino del progreso.

Las colectividades

Hablamos con un compañero responsable de la Colectividad. -Si, tenemos contrarios – nos dice contestando a nuestra pregunta, Y son precisamente – aquellos que antes de la Revolución, por no ser obreros ni burgueses, eran quienes alimentaban a los usureros, habiendo de trabajar para ellos la mayor parte del año. Pero esos no cuentan. Son los mismos que existen en todas partes: los que verían con agrado el triunfo del fascismo en España.

-¿Cómo habéis resuelto vuestros problemas?

-Verás. Aquí establecimos un salario-tipo … Ilegible

… distribución da un… 11 o 12 pesetas por casa. Teniendo en cuenta que el Municipio no cobra alquileres, luz, médico ni farmacia, este jornal, ateniéndonos a que hasta hoy la vida aquí no había sufrido encarecimiento alguno. llena suficientemente todas las necesidades de los compañeros.

—¿La guerra no hizo aumentar el precio de la vida?

—No. Con el Intercambio de productos y la distribución equitativa, que siempre ha imperado aquí, solventábamos cuantos problemas se nos presentaban. El pueblo está contento de nuestra gestión. Aquí no se ha exigido a nadie el entrar a formar parte de la Colectividad. Ni lo exigiremos. El que no quiere venir, que no venga. Yo, lo único que puedo asegurarte, es que jamás habíamos logrado vivir tan bien, los campesinos que pudríamos nuestras vidas entre el rudo trabajo en los Monegros, y las garras inhumanas de los usureros que especulaban con nuestra miseria.

 —¿y los hombres? —Tenemos ciento cincuenta menos, pero el trabajo se hace Igual. Todos procuran suplir a esos camaradas enrolados en las primeras columnas que aquí llegaron, voluntarios muchos, y llamados ahora por sus quintas, otros.

¿De cuántos y cómo se compone el Consejo Municipal?

—De nueve compañeros Seis de la UGT y tres de LA CNT. Te advierto, que aquí hemos realizado la unión y no hay entre nosotros discrepancia alguna. Los miembros del Consejo, todos son colectivistas, y a la hora de trabajar, ellos son los primeros que dan ejemplo. Cuando las tareas del campo lo han hecho necesario, …,-podríamos llamarle auto crítica- se ha realizado de noche, y todos hemos trabajado durante el día.

¿Habéis dado algo para la a guerra?

-SL Enviamos diez mil kilos de harina para Madrid, carne y otros comestibles, por valor de setenta mil pesetas, a más de dos cientos mil kilos de trigo, a la columna Durruti, hoy 26 División.

-¿Se os pago todo eso?

-Lo de Madrid fue envío voluntario. Lo restante quiso pagarlo Durruti, pero el pueblo no acepto ese dinero. Él nos había do otras cosas de valor que le pedimos, tractores, maquinaria, un campo, y algo más valioso que todo eso, por el cual se hizo acreedor de nuestro eterno agradecimiento: La libertad.

Ilegible.

Callamos un momento, porque hasta nosotros llega un compañero, notificándonos que la noche anterior la aviación facciosa intentó bombardear Sariñena, pidiéndoselo la heroica intervención de nuestros cazas, que lograron derribar dos trimotores de bombardeo. La buena noticia nos alegra mucho, y nosotros, antes de dar por terminada nuestra conversación, preguntamos aún.

-¿Y el comercio libre?

-Ese es el causante de que va se hayan encarecido algunos artículos y falten otros. Los egoístas y los vividores, imposibilitados hasta hoy, comienzan a hacer de las suyas.

Es necesario escuchar esta voz, Bujaraloz, el pueblo que con más intensidad ha vivido los momentos de guerra, sobreponiéndose a ella, y construyendo con un tesón digno de elogio, lanza un grito de alerta que debe ser recogido.

Bujaraloz, septiembre 1937.

Solidaridad Obrera, 30 de septiembre de 1937.

Testimonio de Josep Mir

Josep Mir, integrado en el Ejército Popular, recae por Bujaraloz y Farlete en agosto de 1937. En Bujaraloz encuentra un pueblo colectivizado, sin que les falte nada, pasan unos días a pesar de la sed: «Aquí no se hoye nada de tiros. Aquí las persones muy bien, el pueblo no hay nada porque todo esta colectivizado y en penas no encuentras nada, pero tenemos lo suficiente para poder pasar, lo único que falta más es el agua, que no hay para lavarse. Yo me he cortado el pelo, como todo el Batallón. hasta los oficiales, del agua la traen en camiones pero es filtrada y no hace pasar la sed, pero acostumbrado ya va bien».

La sed les acompaña en Farlete, donde vuelve a referirse a ella: «Yo lo que echo más en falta es el agua, que aquí no nos podemos lavar la cara, pero para beber aun tenemos la necesaria. Ya llevo 10 días sin afeitarme y hago una cara de mucho respeto. Desde la Avanzadilla (fuerza, partida o tropa destacada de una guardia en un punto más o menos avanzado para observar vigilante y dar oportunidad de avisar] de Farlete insistía: aquí pasamos el día sin hacer nada, pero por las noches hacemos guardia 2 horas, yo ya casi soy negro, miedo a que voy sin camisa ni camiseta, pero aún conservo la barba y pronto me la podre peinar, aquí pasamos una vida de Robinson«.

Josep Mir va acabar desertando a filas sublevadas actuando como quintacolumnista en Barcelona (Jàvega València, Joan Pau. Josep Mir Roselló, quintacolumnista a la Guerra Civil).

Ovejas pastando y vehículo en las cercanías de Bujaraloz. Leal Moreno, Joaquín. 1937. ES/AHPHU – F/00207/0009_0007.

Deportistas en el frente, un “recordman” de sanitario

Desde los primeros días de la revolución se encuentra en el frente, sector de Bujaraloz, nuestro buen amigo y compañero en la prensa, doctor Nubiola, dirigiendo actualmente aquel Hospital de Sangre. Hemos tenido el gusto de saludarle en unos días de descanso que ha venido a pasar en Barcelona. También se encuentra en aquel sector, sirviendo de sanitario, el conocido «recordman» de marcha atlética, Medina (LVG, 3 de febrero de 1937).

La batalla de Quinto de Ebro

Entre el 24 y el 26-27 de agosto de 1937 se lleva a cabo la batalla de Quinto. Las Brigadas Internacionales y el ejército republicano atacan y toman la localidad tras duros combates.

Gitanos en el frente

Luego he visto a los gitanos batirse como héroes en el frente de Aragón, en Bujaraloz y en Pina. Crónica, Un gran artista revolucionario: Helos Gómez. Los gitanos en la guerra civil.

Romancero Revolucionario

Juan Usón, conocido como Juanonus, nace en Bujaraloz en 1869, en el seno de una familia humilde. Es un escritor, editor y librero de ideología anarquista “Autor de una obra literaria e ideológica abundante y de interés, que ha quedado desparramada en diversas publicaciones, escribió sobre todo poesía y teatro”.

Las ideas anarquistas le vienen desde muy joven, cuando por necesidad se ve obligado a marchar a Zaragoza a trabajar desde muy pronta edad. Luego sigue los pasos de su hermano mayor hasta Barcelona, donde se afilia a la Federación Regional Obrera Catalana. Se apunta que pasa por la Cárcel Modelo y tras los hechos de la Semana Trágica, en julio de 1909, es desterrado a Almudévar.

En Barcelona regenta una librería “Una barraca de libros en Santa Madrona”, entre 1915 y 1925. Entabla amistad y actividad profesional con el editor y librero Juan Balagué, acabando regentando, hacia 1926, su librería del número 42 de la calle Muntaner. “En ella se celebraban tertulias que frecuentaban Rafael Barradas, Alberto Ghiraldo, Felipe Alaiz, Hermoso Plaja…”

En 1937 publica Romancero Popular de la Revolución con Ediciones Antifascistas de 1937. Un comprendió de poesías libertarias y comprometidas con la lucha revolucionaria que contaba con la introducción de Juan Balagué e ilustraciones de Niel.

Al acabar la guerra, con el peso de sus 70 años decide permanecer en casa de Juan Balagué, en la capital condal “En la que se acumulaban su valiosa biblioteca y numerosos materiales manuscritos”.

Juanonus muere en Barcelona en 1949.

«Romancero popular de la revolución» ha sido rescatada por la editorial aragonesa Taula, Colección Esencia Aragonesa Nº 6 Volumen extra: Romancero popular de la revolución y otros textos de Juan Usón -Juanonus-. Edición a cargo de Dionisio Platel. Ilustración de cubierta e interiores de Daniel Masgoumiery Pena «Niel». Introducción, selección, traducción y notas de Dionisio Platel. Taula Ediciones. Zaragoza, 2024. Rústica. 17 x 24 cm. 278 páginas.

De acuerdo con la editorial, la obra contiene «una introducción con una exhaustiva biografía de Juanonus, jalonada con varios textos de época que la complementan, además de un apartado dedicado al ilustrador Daniel Masgoumiery. Incluye poesías, romances, artículos de opinión en prensa, etc. aparecidos en La Esquella de la Torratxa, La Tomasa, La Tramontana, La Campana de Gràcia, Tierra y Libertad o La Protesta, entre otros, que conforman el grueso del volumen. Juanonus escribió en catalán y en castellano, los textos en catalán se reproducen tal cual, más su versión traducida al castellano para esta edición. Y dentro del Romancero popular de la revolución, Usón dedicó poesías a Bujaraloz, García Lorca, Durruti… y lo completó con un «puñao» de jotas.»

 Alloza

José Alloza Villagrasa nace en Bujaraloz el 28 de diciembre de 1905. A los 14 años emigra a Barcelona donde acaba desarrollándose como dibujante profesional, humorista gráfico, publicando sus dibujos en diversas publicaciones. “Publicó su primer dibujo en la revista Xut! en 1924, y pronto le siguieron otras caricaturas e ilustraciones que hizo para revistas como Papitu, Lecturas, L’Esquella de la Torratxa y El Nandu o las madrileñas Buen Humor y Gutiérrez” (http://humoristan.org/es/autores/alloza/)

También participa en múltiples publicaciones como “La Campana de Gracia, El Be Negre o diarios como La Noche, El Diluvio, El Día Gráfico, La Humanitat o La Rambla, cada vez con un estilo más depurado y personal. Asimismo, trabajó para varias editoriales como Juventud, Tasso o Layetana”.

Militante del Partido Comunista, es vicepresidente del Sindicato de Dibujantes Profesionales y durante la guerra lidera la colectivización de varios medios con los que colaboraba, como L’Esquella de la Torratxa y Papitu.

Tras la guerra se exilia a Francia, pasando primero por el campo de Argelès. Consigue escapar a Paris donde llega a realizar una exposición de revistas. “De París se marchó hacia la República Dominicana, donde desplegó una intensa actividad como pintor, ilustrador y dibujante. En 1944 se instaló definitivamente en Caracas, Venezuela”. Allí continúa su carrera como dibujante e incluso obtiene el título de periodismo por la Universidad Central de Venezuela en 1949.

Como seudónimo utiliza Saff, siendo dibujante de “Línea precisa y clara”, realizando una gran obra a lo largo de su vida, exposiciones y colaboraciones en libros y medios. 

Fallece en el exilio, en Venezuela, en 1990.

Orden General, firmada por Ricardo Sanz, jefe de la 26 División en Bujaraloz, el 19 de octubre de 1937, por la cual se prohíbe que las familias de los jefes, oficiales, clases y soldados residan dentro de la zona avanzada del XI Cuerpo del Ejército:

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España

Bombardeo de Bujaraloz

La mañana del 18 de noviembre de 1937, las alarmas de Bujaraloz suenan advirtiendo que una serie de aparatos aéreos se dirigen hacia la población. Las órdenes de defensa pasivas, dictadas por el mando, es acudir a los refugios. La aviación sublevada viene perseguida por cazas leales a la república, por lo que descargan toda su carga sobre la población para huir de los cazas.

  •  “Los aviones facciosos, ante el ataque de nuestros cazas y para aligerar de peso, arrojaron las bombas, algunas de las cuales fueron a caer en el pueblo, causando víctimas, precisamente entre los que no habían querido acudir a los refugios. Rápidamente fueron organizados los servicios de auxilio, en tanto que nuestros aparatos disparaban incesantemente sobre los aviones fascistas, tocando a dos de ellos, los cuales acusaron los disparos por su marcha irregular” (LVG, 19 de noviembre de 1937).

Son nueve aviones trimotores y un rata, apunta Víctor Pardo Lancina «Al pasar sobre Bujaraloz, los nueve trimotores aludidos perseguidos por los cazas arrojaron sobre dicha localidad unas doscientas bombas, de las que se recogieron hasta la hora de informar veinticinco sin detonar; causaron daños y víctimas no determinadas todavía. Se había declarado la alarma cinco minutos antes, acudiendo la población civil a los refugios no terminados todavía; fueron asistidos unos treinta heridos, de los cuales la mayoría eran soldados, y recogidos unos veintiséis muertos. La mayor parte de los soldados heridos lo fueron a consecuencia de no haber hecho uso de los refugios esperando el bombardeo al descubierto» (Solé i Sabaté, Josep María y Villarroya, Joan, España en llamas. La Guerra Civil desde el aire).

Bombardeo de Bujaraloz del 18 de noviembre de 1937.

En el bombardeo, del 18 de noviembre de 1937 fallecen Concepción Pallares Escanilla natural de Bujaraloz, Calle Lenin “Aplastamiento lateral cráneo y cara por metralla. Casada de 33 años”. Nieves Pallares Escanilla de 25 años y también natural de Bujaraloz. Vivía en la calle Engels “Arrancamiento total cráneo por metralla”. Armonía Luna Pallares “Por hemorragia y asfixia”, de Bujaraloz. Francisco Villagrasa Pallares, calle Lenin, 9 años, el 18 de noviembre de 1937 “Decapitación por metralla”. Nieves Pallares Escanilla, metralla, 18 de noviembre de 1937, de 25 años.

  • Ejército del aire. Aviones facciosos, procedentes de Zaragoza, han realizado un bombardea sobre el pueblo de Bujaraloz, El número de víctimas registrado hasta ahora asciende a dieciséis muertos v treinta y siete heridos (LVG, 20 de noviembre de 1937).

También se produce un bombardeo el 10 de diciembre de 1937, en el cual se libra un gran combate aéreo. La tarde del 10 de diciembre, unos veinte aparatos del bando sublevado “Junkers”, protegidos por unos cuarenta cazas, se presentan para bombardear los aeródromos de Bujaraloz y Candasnos. Al aproximarse, los cazas republicanos alzan el vuelo produciéndose un intenso combate aéreo.  

  • El 10 de diciembre de 1937: Se libran importantes combates aéreos en el frente de Aragón, bombarderos Junker de la Legión Condor alemana pretenden bombardear instalaciones republicanas en Bujaraloz y Candasnos, pero son interceptados y dos aparatos resultan derribados. (Guerra Civil en tuit) https://twitter.com/Guerra_Civil_

Bajas del enemigo: un bimotor derribado en las proximidades de Candasnos. Otro aparato de, las mismas características que hizo explosión en el aire. Un caza que cayó en Lanaja. Otro que se abatió entre llamas en territorio leal, Y tres cazas más que, alcanzados por el fuego de ametralladora de los nuestros, debieron de tomar tierra violentamente en territorio faccioso.

Bajas nuestras: un avión de caza derribado, cuyo piloto, que se tiró con paracaídas, resultó ileso. Uno de los alemanes que tripulaban el bimotor que cayó cerca de Candasnos, fue cogido con vida y se encuentra en muy gravé estado en el Hospital de Peñalba.

Pronto se vieron descender, pesadamente, y envueltos en llamas, en la zona de Bujaraloz, a dos «mastodontes» enemigos, en tanto que el resto escapaban a duras penas hacia el territorio de origen. En Candasnos también se obligó a los aviones alemanes a entrar en combate. Asimismo, fue derribado un «Junker» por la eficacia de los disparos de los «chatos» republicanos. Nuestros aparatos, aprovechando su mayor velocidad, se libraron de los disparos enemigos, y tras de perseguirlos hasta casi Zaragoza, regresaron a sus bases sin novedad (LVG, 11 de diciembre de 1937).

Bujaraloz, 1936. Campañá, Antoni.

Fortificar Farlete

El 18 de marzo de 1938, el Consejo Municipal de Bujaraloz traslada orden de la Jefatura de Ingenieros para convocar a todos los vecinos útiles de Farlete, Monegrillo, Castejón, Almolda, Valfarta, Bujaraloz, Peñalba, Albalatillo, Pallaruelo, Sena y Capdesaso a acudir a Farlete a realizar fortificaciones (Pieza séptima de Zaragoza. Actuación de las autoridades gubernativas locales. ES.28079.AHN//FC-CAUSA_GENERAL,1429,Exp.3).

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N.Subdirección General de los Archivos EstatalesMinisterio de Cultura.España

La caída del Sector de Bujaraloz

El 23 de marzo, las tropas franquistas del Cuerpo de Ejército del general Yagüe toman Pina de Ebro y el 26 Bujaraloz. La localidad figuraba como punto estratégico, nudo de comunicaciones, y señalada para bombardear (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María). Durante la retirada, los milicianos vuelan los polvorines usados durante la guerra, en la ermita de San Jorge, en un edificio anexo y la casa de la Viña, “Para evitar que cayesen en manos de las tropas sublevada” (Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz).

  • Por el centro, en la provincia de Zaragoza, el ‘Cuerpo de Ejército del general Yagüe, operando sobre la izquierda del Ebro ocuparon Bujaraloz, la Almolda y Alforque. Nueva España, 26 de marzo de 1938.
  • También el Cuerpo de Ejército Marroquí ha prestado a Zaragoza un gran servicio al rechazar a bastantes kilómetros a los rojos, al tomarles los pueblos de Pina y Velilla del Ebro, mientras que otras fuerzas avanzaban por la carretera general hasta el kilómetro 376, y a media tarde estaban situadas-—según mis noticias—a menos de 10 kilómetros de Bujaraloz. Nueva España, 25 de marzo de 1938.
  • En el aire nuestra aviación persiguió duramente a las columnas enemigas que huían por las carreteras que conducen a Bujaraloz, a la que se ocasionó gran destrozo y especialmente sobre una columna automóvil que transportaba una batería de la que los cinco camiones que la componían quedaron incendiados en la carretera. Nueva España, 25 de marzo de 1938.
  • Ejercito del Este. El enemigo, que a última hora de ayer consiguió ocupar Bujaraloz, ha proseguido hoy su intensa acción ofensiva, obligando a nuestras fuerzas a evacuar Candamos. LVG, 27 de marzo de 1938.
  • A las 12:40 aparatos de gran bombardeo, protegidos por otros de caza, realizaron un ataque contra tropas enemigas entre Bujaraloz y Peñalba. Seguidamente los cazas de protección descendieron para ametrallar a las mismas tropas. LVG, 27 de marzo de 1938.

Actas de defunciones

En los archivos del Ayuntamiento de Bujaraloz aparecen registradas diferentes actas de defunción durante la guerra civil. Resulta curioso que solamente aparece un miliciano inscrito, quizá porque fueron destruidas o llevaron diferente libro de registro. En el acta, como médico aparece el nombre de Francisco Morant. Así, las primeras inscripciones, en el registro, se realizan en nombre del Comité Local Antifascista de Bujaraloz hasta el 22 de febrero de 1937, ya que, a partir de la siguiente acta, del 24 de marzo de 1937, figura como Consejo Municipal. En las diferentes actas aparecen algunos nombres dados a algunas calles de la localidad, como Bakunin, Engels, Lenin o 1 de Mayo.

El único republicano que aparece en las actas de defunción responde a Enrique Álvarez Mieres. Enrique fallece el 27 de noviembre de 1936 a consecuencia de un disparo de arma de fuego. Natural de Santiago de Monte, Oviedo. Folio 7, Actas de Defunción Ayuntamiento Bujaraloz.

No obstante, en el libro virtual “Enrecuerdode.com” se recogen las diferentes víctimas de la guerra. En una primera relación aparecen las personas fallecidas en la localidad de Bujaraloz:

  • Aragón Pardo, Miguel. Mallén (Zaragoza), soldado del ejército sublevado.
  • Cañabete de Chacón, Joan. Anglés (Gerona), soldado ejército republicano.
  • Carrasco Martínez, Andrés. Galera (Granada).   
  • Castellano Llurba, Marcelino. Barcelona. Miliciano POUM.
  • Ezker Marco, Sebastián. Isaba (Navarra), maestro, 23 años.
  • Gambau Santolaria, Jesús. Torres de Alcanadre (Huesca). 149 brigada, jornalero de 29 años de edad.
  •  Garrós Aleu, Patrici. Manresa (Barcelona). Soldado ejército republicano, ferroviario de 23 años de edad. 
  • Garrós Sabata, Josep. Manresa (Barcelona). Soldado ejército republicano, oficinista de 27 años de edad. 
  • López Ramos, Juan. Lubrín (Almería). Soldado Ejército Republicano, 149 Brigada Mixta, jornalero de 26 años de edad.
  • Olona Escuer, Hipólito. La Almolda (Zaragoza). A los 35 años de edad.
  • Olona Escuer, Mariano. La Almolda (Zaragoza). A los 24 años de edad.
  • Pascual Rábegas, José. Barcelona. Sindicato Alimentación, sección de mataderos.
  • Peralta Taules, Pablo. La Almolda (Zaragoza). A los 30 años de edad.
  • Pérez Benítez, Francisco. Cortes de la Frontera (Málaga).  Agricultor- Cabo Ejército Republicano 149 Brigada Mixta
  • Plaja Llach, Joan. Vulpellac (Girona).  27 años de edad, soldado ejército republicano
  • Linares (Jaén) Plaza de Hornos, Sandalio 35 Arriero – Soldado Ejército Republicano 49 Brigada Mixta
  • Salt (Girona) Ribot Xifra, Conrad 27 Soldado ejército república.
  • Barbens (Lleida) Roca Vidal, Adolf 0 Soldado ejército republicano
  • Ripoll (Girona) Rovira Reixach, Felip 21 Soldado ejército republicano
  • Medinyà (Girona) Verdaguer Prat, Joan 29 Soldado ejército republicano

Una segunda relación responde a los fallecidos de Bujaraloz:

  • Barrachina Arcal, Florencio. Bujaraloz, jornalero, 35 años de edad. 31.10.1938 Zaragoza – Herida arma de fuego.
  • Calvete Aguilar, Luis. Bujaraloz, 44 años de edad. 03.01.1942 Gusen (Austria) – Campo de exterminio nazi.
  • Calvete Postigo, Antonio. Bujaraloz, 32 años de edad. 23.11.1942 Gusen (Austria) – Campo de exterminio nazi.
  • Esconilla Calvete, José. Bujaraloz, labrador, 32 años de edad. 03.10.1938 Zaragoza – Herida arma de fuego.
  • Ferrer Samper, Agustín. Bujaraloz, 39 años de edad. 07.12.1941 Gusen (Austria) – Campo de exterminio nazi.
  • Grañena Villagrasa, Antonio. Bujaraloz, 20 años de edad. Soldado de la 26 División, 119 Brigada, Batallón de Zapadores. 11.09.1938 Manresa (Barcelona) Hospital de sangre.
  • Palacio Usón, Victoriano. Bujaraloz, 30 años de edad. 05.09.1940 Zaragoza – Herida arma de fuego.
  • Pallarés Pallarés, Simón. Bujaraloz, labrador, 44 años de edad. 31.10.1938 Zaragoza – Herida arma de fuego.
  • Sanchez Gonzalez, Francisco. Bujaraloz. 05.04.1938 Heridas armas de fuego (Zaragoza).
  • Villagrasa Escanilla, Santiago. Bujaraloz, CNT. 00.00.1940 Barbastro (Huesca) – Tuberculosis terminal – ¿Ejecutado?.

El hospital en el bando nacional

El hospital de Bujaraloz continúa su actividad, esta vez bajo el mando sublevado de la mano del capitán médico del Cuerpo de Sanidad Militar Juan Pruneda Cornago. La Memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» recoge como «Las tropas franquistas habilitaron como hospital el antiguo Cuartel General en Casa Rozas. Los heridos que fallecían en esta dependencia eran depositados en el contiguo corral de Francisco Rigabert y llevados posteriormente al cementerio. Si tenían documentación, se introducía en una botella y eran enterrados con la misma para su hipotética identificación futura, de acuerdo con la información conservada en el archivo municipal».

El avance, del autodenominado bando nacional, no fue fácil y las actas de defunción de Bujaraloz atestiguan numerosas bajas en el bando sublevado. Con la nueva realidad se crea un nuevo libro de actas de defunciones. Además, un documento certifica el traslado de 11 restos al Valle de los Caídos, 11 cuerpos sin identificar, nota correspondiente al 24 de marzo de 1959.

La dificultad de leer correctamente las diferentes actas ha podido llevar a algunas confusiones y a errar en su transcripción.

Relación de fallecidos durante el avance nacional:

  • N.º 47 Cadáver sin identificar. Falleció el 4 de abril de 1938, a consecuencia “Se informa que de heridas”.
  • N.º 48 Cadáver sin identificar. Recibió sepultura el 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • N.º 49 Cadáver sin identificar. Con chapa 352606. Recibió sepultura el 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • N.º 50 Cadáver sin identificar.
  • N.º 51 Cadáver sin identificar.
  • N.º 52 Cadáver sin identificar.
  • N.º 53 Cadáver sin identificar.
  • N.º 54 Cadáver sin identificar. Con chapa 352618. Varón sin identificar. 
  • N.º 55 Cadáver sin identificar. Varón sin identificar.
  • N.º 56 Cadáver sin identificar. Varón sin identificar.
  • N.º 57 Cadáver sin identificar. Con chapa 18457, moro, varón sin identificar. Contractura de humero, herida de arma de fuego brazo y región pectoral derecha y brazo izquierdo.
  • N.º 58 Alberto Alemán, 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo. Trasladado después al lado de D. Gregorio Rozas.
  • N.º 59 Nombre algo ilegible Ahiev/Alicer Abdel Laden. Con chapa 18061. “Que debe pertenecer a las fuerzas nacionales muertas por la aviación los días 26 de marzo y 5 de abril último.
  • N.º 60 Álvaro Blanco, 27 de marzo de 1938. La familia se llevó el cadáver.
  • N.º 61 Amalio García Sánchez. Sargento 5ª división Navarra, grupo de morteros. 27 de marzo de 1938.  Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • N.º 62 Aniceto Marques Soria, 27 de marzo de 1938. Cabo del 12 Regimiento de artillería ligera.
  • N.º 63 Antonio Fernández Abad, Villagarcía (Pontevedra). Alférez, San Quintín 25 – 3er batallón, 5ª división.  Falleció el 28 de marzo de 1938 en el hospital, a los 29 años de edad.
  • N.º 64 Antonio Jaime Muñoz, Churriana (Málaga), el 3 de abril de 1938. A consecuencia bombardeo. Datos de su carpeta personal. 
  • N.º 65 Antonio Picavea. 27 de marzo de 1938. Conductor paisano de la 15 batería 3º pesado. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo. Se llevaron el cadáver.
  • N.º 66 Bibiano Vicente. 4 de abril de 1938. Datos obtenidos de su carpeta personal. A consecuencia de los bombardeos de la aviación de aquellos días.
  • N.º 67 Benito Santos. 26 de marzo de 1938.
  • N.º 68 Claudio Vallejo. 27 de marzo de 1938. Cabo 2ª batería. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • N.º 69 Dionisio Arriola. 27 de marzo de 1938. Chapa 352546. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • N.º 70 Domingo Fonseca Ochogavía. 26 de marzo de 1938. Falleció en el hospital militar de esta villa. Datos de la carpeta personal. Nalda (Logroño), nacido el 23 de abril de 1917, quinto 6ª división. Murió por aviación cuando iban a Peñalba.
  • N.º 71 Domingo Juan Ortega Calvo. Alfaro (Logroño), de oficio impresor. 12 regimiento de caballería ligera, 6ª división. 27 de marzo de 1938, consignándose que se llevaron su cadáver.
  • N.º 72 Domingo Pérez Martínez. Nevacarneros (Logroño). Soldado de artillería 12 legión 1ª batería 7`5. Falleció en el hospital de esta villa, 27 de marzo de 1938. Datos carpeta personal-
  • N.º 73 Emiliano Jiménez Cabello. El 2º apellido aparece como Pérez en las notas del hospital.
  • N.º 74 Feliciano García García. 26 de marzo de 1938. Nació en mayo de 1917 y de profesión labrador. Sn Vicente de Arana (Alava) 12 regimiento de artillería ligera. Bombardeos fuerza aviación. Datos carpeta personal.
  • N.º 75 Feliciano Balbuena González. Villaverde de la Peña (Palencia), Capellán. Falleció en la carretera general de Francia 26 de marzo de 1938, bombardeo aviación. Artillería, 12 ligero batallón 7`5.
  • N.º 76 Felipe Amiano Aramanedi.  Natural de Azpeitia, Guipúzcoa. De 21 años de edad, falleció en la carretera general a Francia el 26 de marzo de 1938. Bombardeo de aviación.
  • N.º 77 Félix Ortiz Mendivil. Cabo de artillería 12 ligeros, 1er batallón 7`5, 13 división. Miñano, Álava. Hospital militar.
  • N.º 78 Fernando Fonseca. 4 de abril de 1938. Datos de su carpeta personal. Falleció a consecuencia bombardeos de aviación 26 de marzo.
  • N.º 79 Fidel Baranda Bloquesa. A consecuencia bombardeo 26 de marzo.
  • N.º 80 Florentino García Díaz. Sargento 15… 3ª P. San Sebastián. 27 de marzo de 1938, bombardeo de aviación. Se llevaron el cadáver.
  • N.º 81 Francisco Horrazabal Arizmendi. Alza, Guipúzcoa. 27 de marzo. 12 regimiento de artillería ligera 12 batallón, chapa 352576. Bombardeo por aviación enemiga en la carretera general a Francia. Se llevaron el cadáver. 
  • N.º 82 Francisco Horazabal. Cabo artillería. 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • N.º 83Francisco Mesa Granero. Chofer, 3er batallón de automóviles de marruecos, 1ª compañía. 27 de marzo de 1938, heridas recibidas en campaña. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • N.º 84 Francisco Sánchez González. 5 de abril de 1938. Herida de arma de fuego, región temporal derecha en cerebro.
  • N.º 85 Ginés Maza Mercader. Mataró, de 26 años de edad. Falleció el 4 de abril de 1938. Alférez 12 regimiento de artillería ligera, batería 7`5 13 división. Falleció en el hospital 26 de marzo de 1938. Herida de metralla. 
  • N.º 86 Gregorio Senés Ávila. 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • N.º 87 Ylasto Poncece Orriace. Bombardeo aviación 26 de marzo de 1938.
  • N.º 88 Javier Villar. 27 de marzo de 1938. 12 ligeros 13 división. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • N.º 89 Joaquín Elorza Badide. 27 de marzo de 1938. 15 batería 3 P. San Sebastián. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • N.º 90 Joaquín San José Mollano. 27 de marzo de 1938. 15 batería 3 P. San Sebastián. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo. Se llevaron el cadáver.
  •  N.º 91 José Carrera Irigoyen. Oyarzun, Guipúzcoa. 26 de marzo de 1938, 21 años.12 regimiento artillería ligera. Carretera general a Francia, aviación enemiga. Se llevaron el cadáver.
  • N.º 92 José Castelví Parera. San Sadurní de Noya. Soldado San Quintín, 25, 4ª- 5ª compañía. Hospital militar esta villa, 28 de marzo de 1938, a consecuencia H.a.f. Fractura fémur derecha.  
  • N.º 93 José Luis Comesaña Castas. Vigo, 20 años de edad. 13ª división de artillería. Chofer del parque automovilístico de Valladolid. Heridas recibidas en campaña, 26 de marzo de 1938.
  • N.º 94 José Maite/Maiti. 4 de abril de 1938, en este cementerio.
  • N.º 95 José Rodríguez Cotal. “3 años de edad, ¿Alivianco?, Sevilla. Soldado regular de Melilla. Hospital militar, 28 de marzo de 1938. Datos carpeta personal.
  • N.º 96 José Vares Puyol. Debió de fallecer por heridas recibidas en campaña.
  • N.º 97 Juan Fernández Fernández. 5 de abril de 1938. Notas carpeta personal. Debió de fallecer por heridas recibidas en campaña.
  • N.º 98 Lirineo Bandillo Alonso. Bóveda, Álava. 20 años de edad. Soldado 12 regimiento artillería ligera 7`5. Falleció carretera general a Francia, 26 de marzo de 1938, bombardeo aviación.
  • N.º 99 Manuel Gutiérrez. 27 de marzo de 1938. 
  • N.º 100 Manuel Mañero García. Villanubla, Valladolid. 25 años de edad. Soldado San Quintín, 25- 5º batallón, 1ª compañía. Carpeta personal. Falleció en el hospital el 27 de marzo de 1938. Heridas recibidas en campaña.
  • N.º 101 Miguel Miguel Villando. 5 de abril de 1938. Notas carpeta personal. Debió de fallecer por heridas recibidas en campaña.
  • N.º 102 Nicasio Tiendas Cortes. Alcuescar, Cáceres. 22 años de edad. Soldado Argel 5ª 1ª compañía 5 división. Herida en campaña. Datos carpeta personal. 
  • N.º 103 Pedro María Lazcano Irazu. Elvillar, Álava. 24 años. Sargento artillería, 12 ligeros, 2ª batería 7`5. Hospital, 26 de marzo de 1938. Bombardeo aviación. Datos carpeta personal.  Herrador.
  • N.º 104 Ramón Pocero Colomar. Debió de fallecer a causa bombardeo aviación, 26 de marzo de 1938.
  • N.º 105 Ramón Seoane Penas. Pantón, Lugo. Cabo Zaragoza 30, 11 batallón, 2ª compañía. 25 años. 27 de marzo de 1938.
  • N.º 106 Moro. N.º 1700. Debió de fallecer bombardeo 26 de marzo 1938.
  • N.º 108 Emiliano Dionisio Peña. Segovia, 23 años de edad. Navas del Marqués (Ávila) Heridas de arma de fuego. Falleció en el hospital 21 de marzo de 1938.  

Fin de la Columna Durruti

La Columna Durruti es la última de pasar a Francia desde el frente del Segre. Identificados como anarquistas, son enviados al campo de concentración de Vernet, campo especial de castigo: «Esta columna, pese a estos maltratos de Francia, participaría activamente en la liberación de París de las tropas nazis en la compañía La Nueve, siendo la primera en entrar a París» (Erick Benítez Martínez, Erick).

La represión

Terminada la guerra llega el exilio, la represión, encarcelamientos y fusilamientos. José Escanilla Calvete, labrador de 32 años es fusilado en Zaragoza el 3 de octubre de 1938 y Victoriano Palacio Usón, de 30 años, el 5 de septiembre de 1940.

Asimismo, apunta Víctor Pardo Lancina «Las tropas nacionales detuvieron tras su llegada a Bujaraloz a tres izquierdistas que también serían fusilados en Zaragoza: Florencio Barrachina –fue asistido por el capuchino Gumersindo de Estella, capellán de la cárcel zaragozana de Torrero– y los apodados «Castilleta» y «Sujeta». También este mismo religioso, cuyo verdadero nombre era Martín Zubeldía Inda (Estella, Navarra 1880-Pamplona, 1974), da cuenta en sus memorias del fusilamiento de otro vecino de Bujaraloz de 44 años, Simeón Pallarés y Pallarés» (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca).

Bujaraloz, lugar de memoria

Definitivamente, Bujaraloz tuvo un papel esencial en el frente de Aragón. Un lugar estratégico que hemos recordado, recogiendo parte de su historia y retratando a muchas de las personas protagonistas, algunas que perdieron su vida luchando en el frente, bajo las bombas o fusilados. También a las muchas que la sufrieron. Su dureza quizá sea importante para que, al recuperar su historia, no perdamos la conciencia de lo que en verdad significa la guerra.

Bujaraloz, espacio de memoria.

Igualmente, Bujaraloz mantiene parte del patrimonio de aquellos días, lugares de memoria, que sirven para recordar y que pueden contribuir en el desarrollo del territorio, formando parte de la Ruta de la memoria democrática del Frente de Monegros.

A su recuerdo y memoria, a la de todas las víctimas.

Agradecimientos al Ayuntamiento de Bujaraloz y, en especial, a su alcalde Darío Villagrasa, a Chusé Rozas, Jaime Gros, Nieves Borraz, Xavier Artigas, Celia Santiago, Sonia Lardin y al trabajazo de los alumn@s del IES Sabina Albar de Bujaraloz.

Hospital de la Cruz Roja de Valfarta


En la localidad monegrina de Valfarta la Cruz Roja instala un hospital durante la guerra civil siendo uno de los muchos que se establecen en el frente. Quizá, la historia del hospital de Valfarta sea la más olvidada del resto de hospitales que se instalaron en Los Monegros, tales como los de Grañén, Sariñena y Bujaraloz. Sin embargo, el hospital tuvo una gran actividad e importancia, teniendo entre sus particularidades ser uno de los tres hospitales de la Cruz Roja en el frente de Aragón, junto a los de Sástago y Azaila.

Valfarta. Luis Vidal, Hermann, Foto Walter…[et al.] 1936-1939.

Valfarta

Valfarta responde a un municipio monegrino, en una llanura, distante a unos escasos siete kilómetros de Bujaraloz que en 1930 contaba con 312 habitantes, dedicados a la ganadería ovina y a la agricultura de secano. Un pueblo pequeño que se apreciaba blanquecino en la llanura árida del sur de Los Monegros.

Tras el levantamiento militar del 19 de julio de 1936, donde no triunfa, el ejército y la sanidad militar sufren una cierta desorganización, creando un vacío que ocupan las milicias y, en el caso de la sanidad, el propio personal médico de los diferentes centros y la Cruz Roja.

Sello Juzgado Municipal de Valfarta con la corona arrancada.

Valfarta se sitúa en el lado aragonés donde el levantamiento fracasa y el pueblo ocupa el poder. Pronto van llegando avanzadillas de milicianos hasta la llegada de la columna Durruti a Bujaraloz el 26 de julio de 1936 en su avance hacía Zaragoza. Un avance que pronto es frenado en Pina de Ebro estabilizándose el frente denominado Sector de Bujaraloz hasta la ruptura del mismo en marzo de 1938.

En aquel contexto, Valfarta pronto se decanta al bando republicano, dando cuenta de ello el Día Gráfico del 28 de julio de 1936: «Un pueblo llamado Valfarta está también en poder de los núcleos obreros del mismo poblado«. Así, Valfarta, como muchos pueblos de la zona, se va consolidando en la retaguardia del frente tras unos primeros días confusos y de enfrentamientos, tal y como recoge el corresponsal de Tierra y Libertad en su edición del 20 de agosto de 1936:

Esperamos, y después de visado, nos dirigimos a Valfarta. Al pasar por este pueblo, nos paramos un momento para cargar gasolina y charlar con los compañeros. Han pasado los pobres sus apuros, pero ahora, con un arma en la mano y la confianza puesta en os que a la lucha partieron y en los que quedan, están tranquilos.

Nos hablan de los pueblos cercanos a ellos y de los días pasados escondidos en el monte, antes que aceptar el empuñar las armas contra sus hermanos de clase.

Nos dicen que en Lanaja, acusados por la Guardia civil, fueron fusilados once compañeros. En sus caras, con ojos que brillan de odio al darnos la noticia, se ve que sienten el dolor de su propia carne proletaria.

Tierra y libertad, 20 de agosto de 1936.

Su situación de retaguardia acaba ofreciendo cierta seguridad por su alejamiento al frente y a posiciones estratégicas, lo que hace de Valfarta un enclave oportuno para albergar uno de los hospitales que establece la Cruz Roja en el sector de Bujaraloz (Las batallas de Farlete, Monegrillo y Perdiguera, con apuntes de La Almolda, Leciñena y Valfarta).

Sello Consejo Municipal CNT Valfarta (Reconstruido).

La Cruz Roja en el Sector de Bujaraloz

Con las columnas que parten de Barcelona al frente de Aragón se despliegan unidades sanitarias, también conocidas como expediciones sanitarias con personal médico, enfermeras, camilleros, ambulancias, equipo médico y farmacéutico. Tras aquellos primeros días, y a medida que se estabiliza el frente, va naciendo la necesidad de ir estableciendo puestos de socorro y hospitales de vanguardia y retaguardia.

Y con las primeras columnas de combatientes que salieron de Cataluña para los frentes españoles, fueron los servicios de la Cruz Roja.

Y en la primera línea de avance por tierras aragonesas iban los servicios de la Cruz Roja.

Y en Sástago, en Bujaraloz, en Balfarta y en Azaila, se montaron hospitales de la Cruz Roja.

Y cada puesto de combate, cada avanzadilla, cada lugar donde se exponía la vida de los luchadores del pueblo, estaba dotado de un servicio de la Cruz Roja pronto a cumplir su misión.

Boletín oficial de la Brigada de Barcelona, numero 214 – noviembre 1937.

El despliegue de la Cruz Roja se comienza a organizar por medio del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). Para ello abren distintas delegaciones en España, en ambos bandos, al contar entre sus principios «Neutralidad absoluta de la Cruz Roja» (La Vanguardia, 31 de octubre de 1936). En octubre de 1936, recoge Arnau Gonzàlez i Vilalta, el gobierno de Cataluña «Facilita la creación de la Delegación del CICR en Barcelona», delegación que es ocupada, a los pocos días, por su delegado internacional el doctor Horace Barbey, cirujano ginebrino (1906-2003). Así, durante la guerra, en palabras de Arnau Gonzàlez i Vilalta «El Comité Internacional de Cruz Roja desarrollaría una activa actuación en el país con el objetivo de salvar vidas de personas en peligro» (Gonzàlez i Vilalta, Arnau. El Comitè Internacional de la Creu Roja, el possible reconeixement diplomàtic de Catalunya i els efectes humanitaris de l’evolució política catalana (1936-1939)).

La delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja sigue con gran éxito los servicios de:

– Aportación de material sanitario.

Respeto a la enseña del personal de la Cruz Roja.
Intervención cerca de las autoridades, con el fin de obtener la libertad de evacuación de las mujeres, niños, viejos y enfermos. Gestionar la libertad de los prisioneros.
Agenciar noticias de los familiares en país enemigo.

La Vanguardia, 31 de octubre de 1936.

Puesto de socorro de Gelsa

Como puesto sanitario avanzado, la Cruz Roja instala en el cruce de Gelsa, carretera de Zaragoza con Gelsa, Monegrillo y Pina el denominado «Puesto de socorro de Gelsa»; siendo montado por medio de tiendas de campaña por lo que también es conocido como «Las Tiendas«. En el puesto se realizan las primeras atenciones para luego ser derivados, según su gravedad, a hospitales de retaguardia. En este caso, los heridos son evacuados al hospital de Valfarta aunque en el sector había otros hospitales, como son el caso de los hospitales de Bujaraloz y Peñalba. Así mismo, para no saturar los hospitales avanzados se solía evacuar heridos y enfermos a hospitales alejados completamente del frente como son los hospitales base de Lérida o al mismo hospital de la Cruz Roja en Barcelona.

El servicio de evacuación se realiza por medio de ambulancias y autocares, detalle que lleva La Vanguardia en su edición del 31 de octubre de 1936 «El servicio de evacuación de heridos desde las estaciones a los hospitales, que la Cruz Roja viene realizando desde los primeros días, será aumentado con nuevos coches ambulancias y autocars». Un servicio de evacuación en desarrollo que ve necesario realizar próximas incorporaciones «Próximamente le serán entregados a la Institución dos autos-ambulancias de procedencia extranjera para los servicios del frente» (La Vanguardia, 31 de octubre de 1936). No por menos se avanzan los planes de implementación de la infraestructura sanitaria en el frente con nuevos hospitales y puestos de socorro «El Comité local piensa hacer próximamente una visita al frente de guerra para determinar el emplazamiento de otros hospitales y puestos de socorro» (La Vanguardia, 31 de octubre de 1936).

El frente abarcado es grande, teniendo, además, que evacuar hasta 20 kilómetros retaguardia adentro de las líneas del frente. Las mismas milicias son las encargadas de organizar la evacuación, tal y como recoge el informe del 10 de noviembre de 1936 del Dr. Horace Barbey, delegado en Barcelona, al Secretario General del CICR en Ginebra, el Sr. E. Clouzot: «Esto incluye la línea del frente y hasta 20 km tierra adentro. Aproximadamente detrás de esta zona, el transporte de los heridos es responsabilidad del Servicio de Salud y de las milicias antifascistas, que se encuentran bajo autoridad militar. Esta zona se extiende, en el mapa, hasta un cruce de carreteras situado a 1 o 2 kilómetros al oeste de Bujaraloz. Esta última localidad se encuentra a 69 kilómetros al este de Zaragoza y, por lo tanto, fuera de la zona de fuego, al menos por el momento» (Cartas e informes de Horace Barbey, delegado en Barcelona B CR 212 GEN-48).

No obstante, este servicio de evacuación poco a poco va siendo asumido por la misma Cruz Roja, especialmente del Cruce de Gelsa al hospital de Valfarta: «Los servicios de la Cruz Roja se encargarán del traslado de los heridos desde el cruce mencionado hasta el hospital de Valfarta. Este cruce serviría, por lo tanto, como punto de relevo, y la Cruz Roja está estudiando la posibilidad de instalar allí una gran carpa o barracón para recibir a los heridos que lleguen del frente mientras esperan su traslado a Valfarta. Obviamente, se trataría solo de un lugar de espera temporal durante una o dos horas, en caso de que todas las ambulancias estén ya en servicio» (Cartas e informes de Horace Barbey, delegado en Barcelona B CR 212 GEN-48).

Hay que señalar que el frente, entre distintas milicias y servicios médicos, no está exento de confrontaciones entre las organizaciones hasta que se van solucionando: «En teoría, todo esto debería funcionar sin problemas y sin mayores dificultades, pero creo que la práctica será algo diferente debido a la aún muy fuerte rivalidad entre las milicias médicas antifascistas y la República de Aragón, y que las primeras no dudarán, si les conviene, en requisar el equipo de la República de Aragón. Dado que el frente de Aragón se encuentra muy tranquilo en estos momentos, es probable, o al menos posible, que estas dificultades se vayan solucionando y que, en consecuencia, la organización del transporte de los heridos sea más eficiente y, llegado el momento, pueda funcionar con relativa normalidad» (Cartas e informes de Horace Barbey, delegado en Barcelona B CR 212 GEN-48)

La organización parece que llega a ser «perfecta», a tenor de la conclusión obtenida por Roda (Delegado de sanidad y Cruz Roja en el frente de Bujaraloz), Pedro Estrany (Delegado Presidente) y Arturo Grau Mediano (Primer jefe de la Brigada) en su visita al frente en diciembre de 1936: «Los visitantes quisieron comprobar la perfecta organización de los servicios que a ellos (el oficial Pedro Gebelli, jefe del personal y por el brigada Trepat) les están encomendados como son, la guardia a los hospitales y el relevo del personal que lo presta en las tiendas de campaña de la Cruz Roja en el cruce de la carretera de Zaragoza, Gelsa y Monegrillo. En estas tiendas que también visitaron los compañeros Estrany y Grau presta servicio el practicante Martínez el sargento Andrés Aybar y varios camilleros, En ellas se efectúan en tiempo normal unas treinta curas diarias procedentes del Cuartel General» (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937).

El compañero Practicante Martínez hablando con el periodista Nogareda en el cruce Gelsa.
Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de julio de 1937.

Igualmente, el Boletín oficial de la Brigada n.º 1 desarrolla el servicio de evacuación prestado en el frente: «Los otros servicios prestados en el frente es la de transportar los diferentes heridos a los hospitales para lo cual se ha montado un Docker en el sitio de cruce de las diferentes carreteras que conducen al frente y distante del mismo a unos dos por la sanidad militar a la Cruz Roja y ésta realiza la misión que antes se cita. En este Docker se halla un médico, que es solicitado para realizar asistencia a los milicia-nos de las diferentes centurias. Así mismo se han instalado unos puestos de socorro cuya misión es atender y transportar los heridos del frente. Estos servicios realizados por los camilleros de la Cruz Roja con el mayor celo y entusiasmo por lo que son la admiración de todos«.

Visitaron también un lugar llamado «Las Ventas», en donde presta un excelente servicio una brigada llamada de «Juan Simón», por ser la que efectúa los enterramientos, ésta está compuesta por el cabo  Ribera y cuatro camilleros.

Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937.

Hospital de Azaila

El hospital de la Cruz Roja de Azaila, instalado en el mismo frente de Azaila, columna Hilario Zamora, responde a un hospital «Doker» formado por cuatro barracones con comunicación interior entre los mismos y con capacidad total de 100 plazas (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de marzo de 1937).

Perspectivas hospital de Azaila.
Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de julio de 1937.

  • «Docker» hace referencia al tipo de barracones de maderas utilizados parala instalación del hospital o puesto de socorro.

Hospital de Sástago

A principios de agosto se organiza el hospital de la Cruz Roja de Sástago, en las escuelas nacionales.

Vista General del Hospital de Sástago. Visita oficial del Delegado y Delegado adjunto del Comité Internacional de la Cruz Roja en Barcelona (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de marzo de 1937).

Hospital de Sástago Grupo del personal afecto al mismo. Presidente Comité Local Barcelona, idem de Lérida, Dr. Martí y Capitán Valentí, Delegado y Delegado Adjunto del C.I.C.R. (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de marzo de 1937).

Hospital de Lérida

La Cruz Roja refuerza su asistencia sanitaria con el hospital de Lérida. Fundación recogida en la comunicación telefónica mantenida por Sr. Daniel Clouzot con el Dr. Barbey el 4 de diciembre de 1936 al igual que se informó con la instalación del hospital de Valfarta: «Creación de hospital de Lérida La Cruz Roja Catalana en Lleida acaba de fundar dos hospitales: uno en Lleida, en la calle Marqués de Villa Antonio (96 camas), y otro en Sástago, localidad situada a 20 km al sur de Bujaraloz (50 camas). El CICR deberá informar a las autoridades nacionales de la ubicación de estos hospitales, como ya hizo con el hospital de Valfarta» (Correspondencia general de la Delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja en Barcelona CDCRE C ESCI-017).

Hospital de la Cruz Roja de Valfarta

En Valfarta, la Cruz Roja establece uno de sus hospitales, el Hospital de la Cruz Roja de Valfarta. Su ubicación, como ya hemos comentado anteriormente, responde a un lugar relativamente tranquilo de retaguardia, tal y como considera el delegado de Barcelona Dr. Horace Barbey en su comunicación a E. Clouzot: «El hospital del Comando Regional de Valfarta, como ya les he informado, se ubica a pocos kilómetros al norte de Bujaraloz, en una zona que probablemente tenga poca importancia estratégica, ya que está fuera de las principales vías de comunicación y, por consiguiente, tiene pocas probabilidades de ser bombardeada» (Cartas e informes de Horace Barbey, delegado en Barcelona B CR 212 GEN-48).

Situación del Hospital de la Cruz Roja de Valfarta. Cartas e informes de Horace Barbey, delegado en Barcelona (B CR 212 GEN-48. Centro Documentación de Cruz Roja Española).

La Cruz Roja de Valfarta, distante de Bujalaroz siete quilómetros, ha instalado un magnífico hospital, que bajo la dirección del prestigioso doctor Ríus, y secundado por cinco médicos, cuatro practicantes y cincuenta camilleros, atienden a los allí hospitalizados. El citado hospital cuenta con un completo laboratorio, gabinete de Rayos X, dos aparatos portátiles de la misma aplicación y tres auto-ambulancias de los últimos modelos extranjeros .

La Vanguardia, 24 noviembre 1936.  

El hospital se habilita en la antigua casa Penén, calle Alta n.º 2. Casa que, al igual que otras dependencias del pueblo, al inicio de la contienda, sufre el requiso y el abandono forzoso de sus propietarios, relato que recoge años más tarde la Causa General de la localidad: “La casa parroquial fue saqueada arrojando muebles y ropas por el balcón y ventanas destruyendo el archivo parroquial y cuanto encontraron en ella. Entre la población civil la casa que más perjuicios sufrió fue la de Penen, a quienes requisaron muebles, ropas, colchones, ganado y otros objetos habiéndoles abandonarse y trasladarse a otra más pequeña”.

Casa Penén con la iglesia al fono. Valfarta, abril del 2026.

«Su amplio y palacial casalicio es la típica residencia del hidalgo rural aragonés, con un severo y casi monástico zaguán, con su oratorio, las salas de respeto de su planta noble y la serie casi inacabable de dormitorios, con que antiguamente resolvían los Penén el problema del hospedaje de su parentela y amistades». 

Castillo Genzor, Adolfo. Armas del pueblo de Valfarta.
El Noticiero, 7 de marzo de 1965.

Su instalación se puede establecer en la segunda quincena de octubre de 1936. El viernes 16 de octubre de 1936, el doctor Horace Barbey, delegado del Comité internacional de la Cruz Roja en Barcelona, comunica la instalación del hospital de la Cruz Roja en Valfarta: «El Sr. Barbey solicita que el Comité informe a Burgos, en nombre de la Cruz Roja Española, de que esta última va a instalar un hospital en Valfarta, a 5 kilómetros al este de Bujaraloz, que está a 35 km al este de Huesca. Dr. H. Barbey» (CDCRE C ESCI-149). Y a los pocos días de dicha comunicación, a finales del mes, La Vanguardia del 31 de octubre de 1936, ya da cuenta de su inauguración: «Recientemente ha inaugurado un Hospital de Sangre en Balfarta, a siete kilómetros de Bujaraloz, capaz para ciento cincuenta camas; con sus modernas salas de operaciones, gabinete de Rayos X y todos los servicios quirúrgicos que las necesidades puedan exigir. Al frente de dicho hospital está el doctor Rius Badía con un equipo de médicos, practicantes y enfermeras, todos pertenecientes a la Institución».

  Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de noviembre de 1936.

Comité Internacional de la Cruz Roja

Delegación de Barcelona; Calle de Lauria, número 95. Tel. 70.108.

Barcelona, ​​1-24-X-36. Estimado señor, Amadeo Pérez, Primer jefe de la Brigada Cruz Roja. Barcelona.

Estimado señor: En respuesta a su Carta del 15-X-1936, sobre El hospital de Valfarta (prov. de Huesca), yo le llevo a tu Conocimiento que El Comité Internacional de La Cruz Roja en Ginebra ha hecho lo necesario para informar al Cuartel General de Burgos de La ubicación de este Hospital. Por favor quisiera darte las gracias, Estimado señor, mis saludos distinguidos.

 H. Barbey, delegado en Barcelona de la C.I.C.R. (rubricado).

(Hay a sello que dice: Comité Internacional, Delegación Barcelona).

Finalmente, casa Penén, antigua casa señorial permite la instalación del hospital gracias a ser un edificio de considerables dimensiones de “Espaciosas y ventiladas salas capaces para 150 camas y tiene varias dependencias en las cuales se ha instalado dos quirófanos que permiten operar dos heridos simultáneamente; gabinete de rayos X, farmacia, etc.” (Un nuevo hospital de la Cruz Roja en el frente de guerra. Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de diciembre de 1936).

La casa consta de dos pisos y planta baja «Reuniendo todas las comodidades propias para el mismo, con una capacidad para unas 100 camas, pudiéndose ampliar hasta 150» (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937).

La planta baja alberga las dependencias para el personal facultativo y auxiliares «Existiendo además en el mismo la cocina y despensas, dando salida a un patio de unos 30 metros cuadrados, rodeado de las antiguas establos y caballerizas». Mientras, en las plantas altas se alojan las camas «Así como la sala de operaciones capaz para realizar dos intervenciones a un tiempo, sala de esterilización, gabinete de Rayos X, compuesto de un magnífico aparato fijo Siemens y otro portátil Philips recibido hace poco de Ginebra por mediación de la Cruz Roja, sala especial para enyesados, etc.» (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937).

«Este hospital funciona como el más moderno que pueda existir en una capital y realizándose toda clase de intervenciones quirúrgicas por exigentes y difíciles que sean; para ello cuenta con personal facultativo de competencia reconocida y desplazados voluntariamente por amor a la institución y espíritu humanitario, sin reparar en sacrificios ni perjuicios que estos casos a veces ocasionan (abandono de clientela particular, etcétera). Cuenta así mismo con un instrumental completo para operaciones de cráneo, tórax, vientre y traumatología de los más modernos llegados la mayoría del extranjero por mediación de la Cruz Roja y pedidos por el personal para cubrir las necesidades que en diferentes casos puedan presentarse.«

Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937.

Nuestro Hospital en Valfarta (Frente de Aragón) Las dos fotografías que publicamos en este número, una de la Sala de operaciones y otra dé la de curas, del Hospital de Valfarta, darán una pálida idea del esfuerzo hecho por Institución, para dotar nuestros hospitales del frente, de todos aquellos elementos necesarios para la práctica de nuestros servicios quirúrgicos y sanitarios.

Personal facultativo, Jefe, Oficial y Camilleros de la Brigada, pueden desarrollar sus actividades de la manera más perfecta, gracias al esfuerzo y constante preocupación del Comité Local de Barcelona, que no olvida ni un momeno las necesidades de aquellos hospitales, aun teniendo que luchar con las dificultades económicas que desgraciadamente estamos atravesando.

Boletín oficial de la Brigada no. 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de marzo de 1937.

Los encargados de llevar a cabo el hospital es la denominada brigada Barcelona de la Cruz Roja, mientras que la brigada Lérida se hace cargo de los hospitales de Sástafo y Azaila: «La Sección Catalana de la Cruz Roja ha extendido su radio de acción a Aragón. En aquel frente ha montado hospitales y puestos de socorro y para muy en breve tendrá terminada totalmente la instalación de un nuevo hospital en un magnífico edificio capaz para 400 camas. Los hospitales de Balfarta, Sástago y Azaila, funcionan de una manera perfectísimo y tienen un personal muy apto que viene prestando grandes servicios. La brigada de Barcelona cuida del primero de los mencionados hospitales y la de Lérida de los de Sástago y Azaila. Además, se han establecido, con personal de Barcelona, puestos de socorro cerca de Gelsa y en Las Ventas, en la carretera de Pina» (El noticiero universal, 10 mayo 1937).

Sello del Hospital de la Cruz Roja de Valfarta (Reconstruido).

Posee uno de los mejores hospitales de sangre de todo el frente Aragonés, dotado de todos los adelantos modernos que en nada tiene que envidiar a los mejores hospitales de Barcelona.

Su capacidad actual es de 150 camas, pudiéndose ampliar el número de ésta hasta 250. Posee seis magníficas salas, tres en el primer piso y otras tres en el segundo espléndidamente ventiladas alegres en su interior, luminosas limpias. Las camas esmaltadas, blancas como la nieve, impolutas.

El régimen y la disciplina interior, son dulces, llevaderos, procurándose por todos los medios que al herido le resulte la estancia agradable. Las comidas que a los heridos se les sirven son sanas y nutritivas y el agua que beben es filtrado cuidadosamente con el fin de  evitar complicaciones gástricas.

Cuenta así mismo el hospital con un magnífico gabinete  de rayos X; otro de terapéutica-física; aparato de radio-Scopia portátil; laboratorio, amplia y bien dotada sala de operaciones, sala de curas y enyesados.

Al frente de dicho hospital está el conocido y prestigios Dr. Martínez Torres, cirujano eminente bien  conocido en  los medios científicos.

Es el prototipo del médico que vive y para su profesión y para los enfermos. Practica de tal forma su apostolado, que sus intereses sé ven lesionados por la obsesión de darlo todo para los enfermos.

Muchas son las pruebas de su altruismo y desinterés lleno de humanidad y, cariño hacia  los heridos y  enfermos.

Este hombre que es célebre; que es el alma de este hospital, se vería imposibilitado de  plasma  su  obra tan humanitario, como admirable, sin la ayuda  eficaz  de  elementos   auxiliares.

Estos elementos tan valiosos son los médicos doctores. Salieras, cirujano y  ayudante del Director, Álvarez y Cardona, secundados por la labor meritoria de tres expertos practicantes, y seis competentes  enfermeras.

Más allá: portavoz de la División «Francisco Ascaso», 22 de septiembre de 1937.

Detalles de su organización es recogida igualmente en el Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de enero de 1937, que extensamente detalla en su «Crónica de la actuación de la Cruz Roja en el frente de Aragón, sector Bujaraloz»: «Para la buena organización del mismo se han ultimado una serie de detalles como son controlar todas las operaciones por medio de hojas operatorias en las que consta con detalle el curso de dichas intervenciones, hojas clínicas detalladas de la historia y curso de la enfermedad del hospitalizado, hojas especiales para los casos de traumatología, unas hojas que se llenan diariamente con la filiación del hospitalizado y diagnóstico y que son mandadas al control sanitario del sector, a más esta misma anotación la hacemos en el hospital en una libreta de entradas y salidas. Para facilitar la labor del personal auxiliar (enfermeras, internos y enfermeros) al pasar visita que se hace dos veces al día se cuelga de la cabecera del enfermo unos letreritos con unas iniciales para cuando han de empezar a levantarse, empezar a comer, para las dietas, etc., la explicación de estas iniciales se hallan escritas en una cartulina colgada en el despacho del director y sala de facultativos para que sean leídos por las enfermeras encargadas de llevar a cabo dicha orden; éstas en número de seis son las encargadas también de tomar las temperaturas y pulsos dos veces al día y seguir a la visita para colaborar en la misma. Las operaciones que no son de urgencia se realizan por las mañanas reservando para la tarde las cosas de traumatología (enyesados, colocación de Kischner, etc.), realizando las intervenciones de urgencia corrientes el médico de guardia que se nombra junta con una enfermera y un interno».

Para evitar congestionar el hospital, los heridos y enfermos que mejoran son trasladados a hospitales base, como hemos comentado anteriormente, o a sus respectivos domicilios: «Los enfermos al entrar en franco período de convalecencias son evacuados la mayoría de veces a sus domicilios de acuerdo siempre con el control sanitario para dejar sitio a los que tengan que ingresar nuevamente y así evitar aglomeraciones».

A lo largo e la guerra las situaciones van cambiando, de una organización inicial de la sanidad vinculada a las milicias o, en este caso, a la Cruz Roja, a la formación del Consejo de Sanidad, por parte del Gobierno Catalán, en septiembre de 1936 a pasar al XI Cuerpo del Ejército del Este y depender del sector de Bujaraloz, siendo Bujaraloz una de las cabezas del sector sur, sede sanitaria compartida con Caspe.

Tenemos noticias que la instalación del nuevo hospital, que ya a empezado a funcionar, es elogiada en todo el sector por todos los jefes y milicias.

Un esfuerzo más para la práctica de sus pos-tulados ha hecho nuestra Institución, al inaugurar este nuevo hospital, demostrando con ello la eficaz actuación del Comité Local, que procura por todos los medios y aun a fuerza de los mayores sacrificios, poner el nombre de la Cruz Roja a la altura de las circunstancias.

Un nuevo Hospital de la Cruz Roja en el frente de guerra.
Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de diciembre de 1936.

En esta línea, el hospital se va incrementando a medida que va avanzando la guerra y así lo refleja el Dr. Barbey en su informe del 10 de noviembre de 1936 «Este hospital tiene capacidad para 50 heridos y pronto podrá recibir el doble» (Cartas e informes de Horace Barbey, delegado en Barcelona B CR 212 GEN-48). Ampliación que es informada en el Boletín oficial de la brigada n.º1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de febrero de 1937: «Le participo al mismo tiempo que en esta fecha se amplía el número de camas y se está instalando una sala de traumatología. Médico-Director y Delegado General de la Cruz Roja en el frente de Aragón. Valfarta, 25 de diciembre de 1936».

Mismamente, a su vez también se va ampliando su parque móvil, reseña aparecida en El Diluvio, diario político de avisos, noticias y decretos n.º 269 del 11 de noviembre de 1936: «De la Cruz Roja.- Esta institución sigue sus actividades intensificando sus servicios en el frente y en la retaguardia. Ayer salieron para el sector de Aragón, Bujaraloz y Valfarta, en donde tienen instalado un Hospital de Sangre, dos auto-ambulancias, dos motos, veinte camillas, además del personal facultativo y camilleros«.

Una labor que va realizando la Cruz Roja a pesar de sus complicaciones económicas para llevarla a cabo: «Aun luchando con su difícil situación económica, la Cruz Roja en Barcelona sigue actuando de una manera eficaz con su obra de asistencia social en los frentes de batalla y en la ciudad. Sin desatender su Hospital de Sangre en Barcelona, en el que están hospitalizados buen número de heridos procedentes del frente aragonés; sin descuidar los Consultorios y Dispensarios, en los que se visitan más de ochocientos enfermos diariamente, va extendiéndose su radio de acción con nuevas actividades». Por ello no cesan en la solidaridad para mantener su actividad «Miles de personas acuden diariamente a utilizar estos servicios, que son completamente gratuitos. La Cruz Roja de Barcelona espera de la ciudadanía y de los sentimientos filantrópicos del pueblo barcelonés su ayuda moral y material. Los heridos de la guerra se lo agradecerán. Oficinas: calle de Lauria, 95» (La Vanguardia, 31 de octubre de 1936).

Situación financiera, de falta de recursos, que se prolonga a lo largo de la contienda, debido a que la existencia de los hospitales requería de grandes recursos para cubrir los gastos y necesidades, debilidad financiera que queda manifiesta en uno de los muchos artículos que se encuentran relacionados con el hospital de la Cruz Roja de Valfarta:

La situación económica de la Cruz Roja

Por la gran cantidad de servicios prestados por esta noble institución, la situación económica de la misma es en extremo precaria. Hasta hace aproximadamente tres meses, los gastos que les ocasionaba el sostenimiento del hospital de Valfarta, de sus hombres movilizados, eran subvencionados por la División. A partir de la fecha indicada todo corre a cargo de la institución. Los gastos ocasionados por los horarios del personal movilizado, alimentación, material sanitario y quirúrgico son elevadísimos, y la ayuda internacional, nula, sólo haciendo un sin fin de sacrificios muy a duras penas la institución les puede subvencionar.

Más allá: portavoz de la División «Francisco Ascaso»,
22 de septiembre de 1937.

Brigada de camilleros de la Cruz Roja

En el antiguo cuartel de la Guardia Civil se instala la sede de la Brigada de camilleros de la Cruz Roja. El cuartel de la Guardia Civil se encontraba en la calle Alta, siendo derribado a los años y que actualmente ha desaparecido completamente «En el antiguo cuartel de la Guardia civil, hoy de los camilleros de la Cruz Roja fueron recibidos por el oficial Pedro Gebelli, jefe del personal y por el brigada Trepat» (Visita de Roda (Delegado de sanidad y Cruz Roja en el frente de Bujaraloz), Pedro Estrany (Delegado Presidente) y Arturo Grau Mediano (Primer jefe de la Brigada) al frente de Bujaraloz. Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937).

Primera ambulancia asignada a la columna Durruti del frente de Aragón cerca del Hospital de Valfarta. (CICR-1851-18. Centro Documentación de Cruz Roja Española).

Taller de mantenimiento y reparación de ambulancias

Además, en Valfarta se monta un Taller de mantenimiento y reparación de ambulancias, tal y como aparece en Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de abril de 1937 “Material obtenido gratuitamente por Secretaría del Comité Local de Barcelona, a distribuir por la Brigada. Montaje«. El taller está en la parte de atrás de casa Penén, ocupando los viejos establos y caballerizas: «Hoy habilitadas por este Hospital para garaje de ambulancias y autos de servicio para el personal«.

SECREARÍA GENERAL

Continuación de la lista del material obtenido gratuitamente por Secretaría del Comité Local de Barcelona, a distribuir por la Brigada.

VALFARTA

Montaje de un taller completo, para la reparación de ambulancias, en el garaje instalado en Valfarta (Bujaraloz).

Boletín oficial de la Brigada no. 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de marzo de 1937.

En la fotografía se puede observar la parte de atrás de casa Penén con personal del Hospital de Valfarta y parte del parque móvil del hospital.

Personal del hospital de Valfarta

El hospital está dirigido por el doctor Luis Ríus Badía (Lluis Ríus i Badía), cirujano del Hospital Clínico y de la Cruz Roja en Barcelona «La dirección se ha encomendado a persona de tantos prestigios profesionales como tiene el doctor Rius Badia, cirujano del Hospital Clínico y de la Cruz Roja en Barcelona». Rius Badia está acompañado por los doctores Martínez Torres, Pérez Malla, Navarro, Sellarés “Todos ellos de la Cruz Roja y de reconocida solvencia como cirujanos”. También los practicantes Fernández Saavedra y Bertrán, el personal de la Brigada de camilleros al mando del oficial 2° Pedro Gebelli «Todos siempre dispuestos a ofrendar su vida para resteñar las heridas y arrancar de la muerte los hermanos que luchan» (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de diciembre de 1936).

Lluis Rius i Badia es cirujano de la Brigada Sanitaria de la Cruz Roja de Barcelona que se traslada a Valfarta tras prestar sus servicios en Barcelona en los primeros días de la contienda. En Barcelona se hace cargo de uno de los hospitales improvisados en Barcelona en el Dispensario de la calle Mendizábal. Rius i Badia “Va tener un papel muy importante los primeros días de lucha, dando asistencia a los heridos en un auténtico hospital improvisado, todo intentando solucionar el mayor número posible de casos para no sobrecargar aún más los hospitales ya congestionados” (Hervás i Puyal, Carles. Sanita a Catalunya durant la República i la Guerra Civil. Política i organització sanitàries del conflicto bèl lic).

Durante la visita de Roda, Estrany y Grau a Valfarta en diciembre de 1936 «En donde en el hospital fueron recibidos por todo el personal y pudieron presenciar una intervención quirúrgica que en aquel momento practicaba el doctor Luis Rius Badia, consistente en la amputación del dedo medio de la mano izquierda de un miliciano» (Visita de Roda (Delegado de sanidad y Cruz Roja en el frente de Bujaraloz), Pedro Estrany (Delegado Presidente) y Arturo Grau Mediano (Primer jefe de la Brigada) al frente de Bujaraloz. Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937).

Copia de una carta dirigida al director del hospital por un enfermo.

Encontrándome hospitalizado en el hospital de la Cruz Roja de Valfarta, sector de Bujaraioz, bajo la dirección del doctor Rius Radia y siéndome de mi más agrado la asistencia de dicho doctor, como igual de los que están cooperando con éste, hago un donativo de 50 pesetas para dicho hospital.

Manuel Muñoz González. Valfarta, 2 de diciembre de 1936.
Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937.

Por último, se ha nombrado al director del hospital delegado de la Cruz Roja en el frente de Aragón por el Inspector General que se ocupa de hacer cumplir los reglamentos internacionales de la Cruz Roja, así como de velar por los camilleros y demás personal de la institución, para lo cual se traslada con frecuencia a los distintos sectores donde se encuentra personal.


Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937.

Roland Marti, Delegado del Comité Internacional de la Cruz Roja en Barcelona, con dos enfermeras y el doctor Sellarés, asistente médico del Hospital de la Cruz Roja en Valfarta. Posan delante de la primera ambulancia asignada a la Columna Durruti en el frente de Aragón. (CICR-1851-17. Centro Documentación de Cruz Roja Española).

El Dr. Jorge Martínez Torres ocupa el cargo de director del hospital de la Cruz Roja de Valfarta (Sector Centro), apareciendo, al menos desde abril de 1937, a cargo del hospital. En julio de 1937, el doctor Martínez Torres es ascendido a la categoría de Capitán (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de julio de 1937).

Le acompaña el cirujano el Dr. Salieras, ayudante del director y los médicos Álvarez y Cardona.

Cabecera de la noticia de la conferencia del Dr. Martínez Torres publicada en el Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de mayo de 1937.

Ascenso

Ha sido ascendido a la categoría de Capitán el teniente Médico doctor Jorge Martínez Torres, Jefe del Hospital de Valfarta en el frente de Aragón.

Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de julio de 1937.

En las actas de defunción de Valfarta, entre julio de 1937 y el 6 de septiembre de 1937, aparecen citados, como personal del hospital, Víctor Balleries, médico; Ricardo García, teniente de la cruz Roja; Salvador Sadurní, administrador del hospital y Mariano Ruiz, camillero.

Obsequio al personal del frente

El día 30 del pasado mes de septiembre salió con dirección a Valfarta, el compañero Pedro Estrany, Delegado Presidente de la Cruz Roja Española en Barcelona. Motivó el viaje, como así se hizo, el deseo de obsequiar al personal facultativo, oficiales y camilleros, que en el frente están dando una prueba de sus sentimientos humanitarios y el deseo de prestigiar con su actuación, las actividades de nuestra Institución.

Acompañado del camarada Roda y demás compañeros de departamento, nuestro Presidente visitó y obsequió a todos los componentes de nuestra Asociación, en el hospital de Valfarta, en las Ventas y en el sector donde actúa la Brigada «Juan Simón». Para todos tuvo frases de amistad y en alegre camaradería compartieron unas horas deseándoles mucha suerte, en el año nuevo.

Médicos, oficiales y camilleros agradecieron con sentidas palabras las atenciones y los obsequios que en nombre de la brigada les hizo el camarada Estrany.

Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de febrero de 1937.

Calidad del agua

La mala calidad del agua es un gravísimo problema en el sector sur, especialmente en Bujaraloz, cuyas aguas son declaradas infectadas, es de suponer que lo mismo sucedería en Valfarta. Por lo que se establece un sistema de aguas limpias y depuradas a través de camiones cisterna o cubas. En Bujaraloz se utiliza el antiguo hospital habilitándolo como Hospital de Sangre para los heridos en el frente, además en casa de Gros se instala el hospital de enfermos y el “hospital de venéreas” (las enfermedades de transmisión sexual fueron un verdadero problema entre los milicianos). El hospital de venéreas en Bujaraloz era una casa grande, con patio descubierto y corredor alrededor, acabada la guerra, la casa pasa a ser usada como escuela.

El hospital en La Rambla en su edición del 23 de noviembre de 1936

La Cruz Roja en Valfarta, a siete kilómetros de Bujaraloz, ha instalado en una antigua finca un magnífico hospital bajo la dirección del prestigioso doctor Rius, secundado por cinco médicos, cuatro practicantes y cincuenta camilleros, los cuales atienden diversos hospitalizados. Junto a dicho hospital cuenta con un completo laboratorio con dos aparatos portátiles de rayos X y con un gabinete de la misma aplicación y tres coches-ambulancias.

El hospital de Cruz Roja en Valfarta, por A. Fernández Saavedra

Actualmente la Cruz Hoja sigue prestando sus humanitarios servicios en este frente, de una manera ejemplar y digna de lodos los elogios. Posee uno de los mejores hospitales de sangre de todo el frente Aragonés, dotado de todos los adelantos modernos que en nada tiene que envidiar a los mejores hospitales de Barcelona. Su capacidad actual es de 150 camas, pudiéndose ampliar el número de éstas hasta 250. Posee seis magnificas salas, tres en el primer piso y otras tres en el segundo, espléndidamente ventiladas, alegres en su interior, luminosas, limpias. Las camas esmaltadas, blancas como la nieve, impolutas. El régimen y la disciplina interior son dulces, llevaderos, procurándose por todos los medios que al herido le resulte la estancia agradable. Las comidas que a los heridos se les sirve son sanas y nutritivas y el agua que beben es filtrada cuidadosamente, con el fin de evitar complicaciones gástricas.

Cuenta, asimismo el hospital, con un magnífico gabinete de Rayos X; otro de terapéutica-física; aparato de radio-Scopia portátil; labora-torio, amplia y bien dotada sala de operaciones, sala de curas y enyesados.

Al frente de dicho hospital está el conocido y prestigioso Dr. Martínez Torres, cirujano eminente bien conocido en los medios científicos. Es el prototipo del médico que vive para su profesión y para los enfermos. Practica de tal forma su apostolado, que sus intereses se ven lesionados por la obsesión de darlo todo para los enfermos. Muchas son las pruebas de su altruismo y desinterés, llenos de humanidad y cariño hacia los heridos y enfermos. Este hombre que es célebre; que es el alma de este hospital, se vería imposibilitado de plasmar su obra tan humanitaria, como admirable, sin la ayuda eficaz de elementos auxiliares. Estos elementos tan valiosos son los médicos Doctores Salieras, cirujano y ayudante del Director, Álvarez y Cardona, secundados por la labor meritoria de tres expertos Practicantes, y seis competentes enfermeras.

Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de octubre de 1937.

Actividad del hospital de Valfarta

Debieron tener gran actividad y así queda reflejado en el parte publicado por el Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de febrero de 1937, donde aparece la actividad en el frente de Bujaraloz. En el destacamento de personal, de esta brigada al mando del oficial primero Pedro Gebelli, que actúa en dicho frente desde el día 24 del mes de julio del pasado año “Han prestado durante el pasado mes los siguientes servicios: En el lugar denominado «Las Tiendas», situado en el cruce de la carretera de Zaragoza con la de Gelsa y Monegrillo,113 servicios. Servicios con ambulancias desde Valfarta a Bujaraloz, en total 55 servicios. Servicios de motos, 27. En el hospital de Cruz Roja instalado en Valfarta, se han verificado un total de intervenciones quirúrgicas de 54 durante el pasado mes, por el personal facultativo de esta brigada, adscrito a dicho hospital”.

Entre las fichas del hospital de Bujaraloz aparecen unas entradas relacionadas con el hospital de Valfarta:

  • Pitarch Bonet, Manuel. Enfermo Manuel Pitarch Bonet centuria 18 grupo 3º Frente Gelsa. Artritis traumática rodilla derecha. Bronquitis subaguda es dado de alta en este Hospital en el día de la fecha 1 de diciembre de 1936. Y por lo cual puede ser trasladado a Barcelona si así lo cree conveniente el Delegado de Guerra. Y para que conste firmo el presente en Valfarta el 1 de diciembre de 1936. El médico director … Sello Hospital de Valfarta. (CDMH_PS_ARAGON_C0109_EXP00009_0002).

Ficha de Manuel Pitarch Bonet (CDMH_PS_ARAGON_C0109_EXP00009_0002).

  • Amigo y compañero Montané: Te envío el compañero Raymond Guichard perteneciente al Grupo Internacional para que lo mires con detenimiento… cree que presenta una lesión en el pulmón izquierdo. Ha tenido dos hemoptisis. Si puedes llevarlo a Valfarta para que le hagan una radiografía. Sello Velilla de Ebro. 12 diciembre 1936. Colomer. Sello Grupo Internacional Antifascista Columna Durruti.  (CDMH_PS_ARAGON_C0109_EXP00019_0248).

Afortunadamente, existen estadística de los enfermos asistidos en el Hospital de Valfarta desde el 15 de enero al 15 de febrero de 1937, con un total de 142 asistencias, recogidas en el Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de enero de 1937, siendo las siguientes:

Medicina

Aparato respiratorio, 12. Aparato circulatorio, 1. Aparato digestivo, 10. Infecciones   generales, 7. Raquitismo, 1.

Cirugía

Hernias, 3. Apendicitis, 3. Hidrocele, 1. Quisto  abdominal, 2. Hemorroides, 1. Fisura  ano,1. Fimosis, 3. Neuritis, 1. Abscesos, 3. Quemaduras, 1. Heridas  contusas, 3. Cuerpos extraños, 3. Heridas  por arma  de  fuego sin lesión ósea, 1. Heridas por arma  blanca,  1. Osteítis, 3.

Traumatología

Derrames sinoviales, 1. Esguinces ligamentos, 11.Luxaciones, 5. Contusiones, 3.   Artritis traumáticas, 8. Fracturas costillas, 2. Fracturas cerradas extremidad sup.,10. Fracturas abiertas extremidad sup., 3. Fractura extremidad  inferior,  4.  Espina  calcáneo,  2.  Enfermedad  de  Koening,   1.  Enfermedad   de  Pertlies,  2.

Especialidades

Otorrinolaringología, 15. Dermatología, 3. Venereología, 8.  

Visita del Comandante Bringuis al Hospital de Valfarta, siendo recibido y acompañado por el cuerpo facultativo (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de marzo de 1937).

Día 11. Salió la ambulancia G. E. 4172 m. Cherolet en comisión de servicio a Valfarta con el  siguiente personal: Eliseo Basols Cabo, Ángel Casas Ribas, conductor, Ezequiel Blesa García, camillero. Servicios prestados por la Ambulancia de la Cruz Roja de Gerona durante el mes de junio de 1937.

 Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de julio de 1937.

En esta línea, el Noticiero Universal del 10 de mayo de 1937 aporta una pequeña relación de servicios prestados por el Puesto de socorro de Gelsa:

Para dar una idea del trabajo que realiza la Cruz Roja en Aragón, vamos a detallar los servicios que se han prestado durante los meses marzo y abril en el puesto de socorro de Gelsa.

Marzo: Curas, 257: visitas, 278; evacuaciones, 19; servicios de coche, 10; servicios de moto, 29. Total, 593 servicios.

Abril: Curas, 144; visitas, 250; evacuaciones, 21. Total, 415 servicios.

Además, se han administrado en los dos referidos meses, 358 vacunas antitíficas.

El personal de la Brigada de Lérida que también cuida de los hospitales de Sástago y Azaila, desde el 19 de julio hasta el 30 de abril, ha prestado 24.000 servicios.

El noticiero universal, 10 mayo 1937.

Actividad de evacuación

Contamos, igualmente, con una relación de servicios prestados en la evacuación de heridos de los puestos avanzados del cruce de Gelsa, Monegrillo y Pina de Ebro a los hospitales de Bujaraloz, Peñalba y Valfart, haciéndonos una idea de la compleja red sanitaria establecida en el sector, sus conexiones y actividad.

– Relación de servicios publicados en el Boletín oficial de la Brigada nº.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de julio de 1937:

Servicios prestados por la Ambulancia de la Cruz Roja de Gerona durante el mes de junio de 1937:

Día 11. — Salió la ambulancia G. E. 4172 m. Cherolet en comisión de servicio a Valfarta con el siguiente personal: Eliseo Basols Cabo, Ángel Casas Ribas, conductor, Ezequiel Blesa García, camillero.

* * *

Valfarta:

Dia 18. — A las 24 horas luimos llamados por el Cuartel General para prestar un servicio especial, terminando el mismo a las 2,30 horas de la madrugada.

Dia 19. — A las 11 horas fuimos llamados por el Comisario de Sanidad para prestar un servicio especial, terminándolo a las 16 horas. Al terminar el recorrido, las ambulancias están distribuidas en la siguiente forma: 3 en Siétamo, 3 en Vicién, 1 en Perdiguera, 2 en Sariñena, 3 en Grañén, 1 en Barbastro, 1 autocar en Vicién. Se efectuaron varias evacuaciones a Bujraloz.

Hecha la visita de inspección al personal destinado en los diferentes sectores de este Frente, tengo la satisfacción de comunicar que se encuentran todos en perfecto estado de salud. Lo que me complazco en hacer presente para tranquilidad de sus familiares y a los efectos consiguientes.

El Capitán-Jefe: P. Gebelli.


– Relación de servicios publicados en el Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de agosto de 1937:

El que  suscribe  don Alfonso  Castells  Valls,  Teniente   Ayudante, pongo   en   su  conocimiento   que  por  indicación  del  Comisario  de Guerra   en   Sanidad   se  dispuso  la  salida  inmediata de  una  ambulancia  con  dirección al Cruce del Gelsa  (Docker de Sanidad). 

Salió para  este  lugar  la ambulancia  núm.  10,  con  el  personal  que  a continuación  se  expresa:  Sargento: Jesús Pía. Cabo: Andrés Vila. Camilleros: José Pont, Mariano Ayora, Jaime Pomier; prestando los servicio que a  continuación se expresan: 

  • 16 de julio: Evacuación del Hospital de sangre de Bujaraloz de 5 soldados; y 3 al Hospital de Valfarta. 17 de julio: Sin novedad.
  • 18 de julio: Evacuación del Hospital a 1 herido. Ha salido la ambulancia para Molino de Pina para ir a recoger 2 heridos. Trasladado 6 heridos al hospital de Bujaraloz.
  • 19 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 2 soldados.
  • 20 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 2 soldados. 21 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 5 soldados, la ambulancia ha ido al Hospital de Gelsa a buscar un soldado enfermo.
  • 22 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 3 soldados. Lo que me complace en comunicarlo a usted para los efectos consiguientes.

    Valfarta, a 23 de julio de 1937. El Teniente Ayudante. — Alfonso Castells. Firmado.

    * * *
    El que suscribe don Alfonso Castells Valls, Teniente Ayudante, pongo en su conocimiento que por el requerimiento del Delegado de Guerra en Sanidad, se dispuso la salida inmediata de tres ambulancias con dirección a Monegrillo, para efectuar la evacuación de los heridos. Para dicho servicio salieron las ambulancias y personal que a continuación se citan:  
  • Ambulancia núm. 6: Chófer: Luis Miguel. Ayudante: Francisco Bonet. Camilleros: José de Dios, Antonio Gutiérrez.
  • Ambulancia núm. 45: Chófer: Antonio Medina. Ayudante: Antonio Coscolín. Camilleros: Pedro Antonio Díaz, Emilio Bosque.
  • Ambulancia núm. 14: Chófer: Alejandro Joly. Ayudante: Enrique Vives. Camillero: Ginés Serrano. Cabo: Urbano García. Motorista Cabo: José Cordellach.

    Todo este personal estaba al mando del Teniente Gabriel Roberto Barrón.  

    Servicios prestados:
  • 16 de julio: Traslado de 5 heridos al hospital de sangre de Bujaraloz.
  • 17 de julio: Fue trasladado al Hospital de Cruz Roja el camillero Alfonso Marín Batan.
  • 18 de julio: Fueron evacuados 5 heridos al Hospital de Bujaraloz y 2 al Hospital de Peñalba.
  • 19 de julio: En dicho día no se efectuó ningún servicio.
  • 20 de julio: Traslado de 2 heridos al Hospital de Peñalba y 5 heridos al Hospital de Bujaraloz.
  • 21 de julio: Traslado de 1 herido al Hospital de Valfarta y de 3 heridos al Hospital de Bujaraloz.
  • 22 de julio: En dicho día fueron evacuados al Hospital de Bujaraloz 11 heridos. 23 de junio: Traslado de 5 heridos al Hospital de Bujaraloz.
  • 24 de junio: Traslado de 11 enfermos al Hospital de Bujaraloz.  En dicho día por medio de un Oficio que nos remitió el Director del Hospital de Monegrillo fueron retiradas nuestras ambulancias. El documento del Director del Hospital dice así : «Habiendo recibido un oficio que dice: Por haber cesado las operaciones que dieron lugar a la instalación del equipo quirúrgico de Monegrillo, pueden ser retirados todos los efectivos que allí fueron trasladados, así como todo el personal Sanitario.   «Las ambulancias de la Cruz Hoja que estaban allí desplazadas pueden regresar a sus Bases».  

    El Director del Hospital de Monegrillo. Firmado: P. Arqué. Monegrillo, 25 de julio de 1937. Al Teniente que manda las ambulancias de la Cruz Roja en Monegrillo.

    * * *

    También fue entregado al teniente de Cruz Roja este comunicado, el cual escribo textualmente para su conocimiento. Dice así: El que suscribe Pedro Arqué Cuxart, Director del Hospital de Evacuación de Monegrillo, se complace en hacer constar lo que a continuación se expresa: Que lodo el personal de la Cruz Roja destacado por orden superior al Hospital de su dirección, para efectuar las evacuaciones que hubiere menester se ha portado en todo momento en forma excelente, cumpliendo en todo momento y a la hora más intempestiva los servicios que se les ha encomendado, llevados por el alto espíritu que, siempre ha guiado a todos aquellos que han pertenecido a la Institución que con tanto orgullo representan. Lo que hace constar para satisfacción de los interesados y puedan exhibir este documento a donde crean conveniente.

      Monegrillo, 25 de julio 1937. Firmado: P. Arqué.  

    Lo que me complace poner en conocimiento de usted para los efectos consiguientes. Valfarta a 25 de julio de 1937.   El Teniente Ayudante. — Alfonso Castells. Firmado. Visto Bueno, Gebelli. Hay un sello que dice: CRUZ 110.1A ESPAÑOLA. Sector Bujaraloz. Barcelona. Hay otro sello que dice: EJERCITO DEL ESTE. Capitán Jefe Delegado. Frente Aragón. CRUZ ROJA ESPAÑOLA.

    * * *

    El que suscribe don Alfonso Castells Valls, Teniente Ayudante, pongo en su conocimiento los servicios que durante los días 23, 24 y 25, han prestado los Camilleros que fueron destacados al Cruce de Gelsa por indicación del Comisario de Guerra en Sanidad.  
  • Ambulancia núm. 10: Sargento: Jesús Pla. Cabo: Andrés Vila. Camilleros: José Pont, Mariano Ayora, Jaime Pomier.  
  • 23 de julio: Evacuación de Pina de Ebro de un herido y trasladarlo a los Dockers.
  • 24 de julio: Evacuación de tres soldados al Hospital de Bujaraloz; también fueron evacuados 2 al Hospital de Fraga.
  • 25 de julio: Evacuación al Hospital de Bujaraloz de 3 heridos. Ha salido la ambulancia a Pina de Ebro para ir a buscar un herido. En dicho día por orden del Director del Hospital se retiró el retén regresando el personal y la ambulancia al Cuartel general. Lo que me place poner en conocimiento de usted para los efectos consiguientes.  

    Valfarla a 26 de julio de 1937.  El Teniente Ayudante. — Alfonso Castells. Firmado. Visto bueno, Gebelli. Hay un sello que dice: EJERCITO DEL ESTE. Capitán Jefe Delegado. Frente Aragón. CRUZ ROJA ESPAÑOLA DE SASTAGO. 

Materiales para el hospital

Hubo mucho material destinado a los hospitales, algunos de los cuales aparecen detallados en los boletines de las distintas brigadas de la Cruz Roja:

  • La Cruz Roja sigue su actividad intensificando sus servicios en el frente y retaguardia. Ayer salieron hacia el sector de Aragón, Bujaraloz y Valfarta, donde tiene instalado un Hospital de Sangre, dos auto-ambulancias, dos motos, veinte camillas y una tienda d campaña, a mas del personal facultativo y camilleros (La Rambla, 11 de noviembre de 1936).
  • Material recibido de Ginebra y destinado al Hospital de la Cruz Roía de Vallfarta (Sector Bujaraloz)

Caja núm. 3. La mitad de su contenido.
Caja núm. 4. La mitad de su contenido.
Caja núm. 6. Completa.
Caja núm. 8. Completa.
Caja núm. 10. Completa.
Caja núm. 11. Completa.
Caja núm. 12. Completa.
Caja núm. 13. Completa.
Caja núm. 14. Completa.

13 pinzas Pean, 27 pinzas disección dientes dé ratón, 17 pinzas disección planas. Caja de agujas varias, 5 porta-agujas Mathieu, 18 tijeras curvas, 19 tijeras rectas, 5 bisturis, 12 estiletes, 11 sondas acanaladas, 1 abrebocas, 3 pinzas de lengua, 15 rolos férula Krammer, 4 espéculos bi-valvos, 8 depresores lengua.

Caja núm. 17: 7 agujas Reverdin, 2 mascarillas cloroformo, 10 pinzas de Kocher de 18 cm.

Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de abril de 1937

  • Material con destino al frente de Bujaraloz, sector Valfarta, obtenido por La secretaria del comité local de la Cruz Roja de Barcelona

Ambulancia «Studebat» B.  63.373,  equipada  con 4 camillas,  a  la  moderna,  conducida por  el chófer Isidro  Cartés. Ambulancia «Stewar», capacidad 8 camillas, montada con toda la  técnica  moderna  conducida  por el  chófer Francisco Capdevila. 3  coches de turismo. Moto núm.1 «Norton», conducida por Luis  Miguel. Moto  núm.  2. «F. M.», conducida  por Manuel  Muñoz. Moto  núm. 3. «Beig-Anen». Moto  núm.  4.  «B. S.  A.». Para  sustituir  a las dos  anteriores  caso  de  avería.  

15  camillas  de  campaña.  8 camillas  modelo Ambulancia. 6  cubiertas 160 x 40  para  Ambulancias.  6  estufas «Salamandras» para instalarlas en el  Hospital  de Valfarta. 1  fogón  «Coleman»  capacidad, 25 litros. 2 fogones «Coleman», capacidad 5  litros. 6 faroles  de  campaña.  1 máquina  de  escribir portátil

Relación  del  material  de  la cruz  roja,  que  ha salido  con  destino al  frente   de  Bujaraloz  (Sector  Valfarta) 

Ambulancia «Ford» B. 45.368, equipada con 4 camillas y conducida por el chófer Jesús Rodriguez. Ambulancia «Opel»  B.  64.441, equipada  con 4 camillas y  conducida por el  chófer Vicente  Gadea. Ambulancia «Ford»  B.  61.312,  equipada  con 4 camillas y conducida por el  chófer Paulino  Catalá. 2 tiendas  de campaña de  6 m. de  circunferencia. 2 aparatos  de  rayos X portátiles. 3  máquinas de  cortar pelo. 

Una  mochila  alemana,  con  lo  necesario  para  las  curas  de  urgencia.  8  placas  Radio   X   30  X  40.  8  placas  Radio   X  24  X  30.  90   kilos  de  esmalte. 

Material y construcción de 100 camas hierro, a 150 pesetas una. 12 bisturíes. 12 pinzas disección. Para La Zaida y Valfarta.

Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de mayo de 1937.   

  • Cuentas del Subcomité de Compras del 27 de mayo de 1937, entrada 52 del 12 de abril de 1937 con el envío de la entrada «inst.chir.prod pharm» (CDCRE. Correspondencia enviada a la Cruz Roja Americana C ESCI-070).

Comunicación de Horace Barbey a E. Clouzot

Visita al Hospital de la Cruz Roja de Barcelona en ​​Valfarta, cerca de Bujaraloz. Véase el informe del 10 de noviembre de 1936 sobre este tema. Tras esta visita, escribí una carta al Comandante en Jefe de este sector del frente, el Sr. Durruti; dicha carta quedó sin respuesta debido al fallecimiento del Sr. Durruti.

R00174073_Rapports_CIRC_Rap__et_Corresp__d_Horace_Barbey_0005. 
Centro Documentación de Cruz Roja Española.

Noticias del hospital de Valfarta

La importancia de los hospitales del frente es reflejada por los diferentes medios de la época. Rescatando la historia del hospital de Valfarta han ido apareciendo referencias al mismo en distintos medios de comunicación, realizando consultas en hemerotecas y archivos. Estas son una relación de las noticias encontradas.

  • En febrero de 1937, el delegado de la Cruz Roja Internacional de Ginebra, Mr. Roland Martí visita el frente de Aragón y el Hospital de Valfarta “El cual está dotado de todo lo necesario, incluso aparatos de Rayos X. Refiriéndose a los servicios en todos los hospitales visitados, dijo que está satisfechísimo de su organización” (La Vanguardia, 18 febrero 1937).
  • Igualmente, recogido en El Noticiero Universal del 17 febrero de 1937 «El delegado de la cruz Roja Internacional de ginebra en Barcelona, Roland Martí visita los hospitales de Azaila y Valfarta, y también había visitado en Pina de Ebro al jefe de la Columna Durruti, camarada Manzana, acompañado de los camaradas Roda y Flores, responsables en Bujaraloz de Abastos y Sanidad».
  • En mayo de 1937 se presenta un informe al Comité Local de la Cruz Roja por parte de la comisión que forman Estrany y Ráfales. En dicho informe se denuncia que el personal de la Cruz Roja en servicio al frente (División Durruti) no ha cobrado los últimos meses, desde el 15 de marzo hasta el 20 de mayo (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de junio de 1937). No debió de ser fácil para la Cruz Roja mantener estos hospitales que necesitaban de bastantes recursos económicos, así se recoge en “Más allá: portavoz de la División «Francisco Ascaso» 22 de septiembre de 1937 “Los gastos ocasionados por los honorarios  del  personal movilizado  alimentación, material sanitario y quirúrgico son elevadísimos, y la ayuda internacional nula, sólo haciendo un sin fin de sacrificios muy a duras penas la institución les puede subvencionar”. Pues hacía poco que el hospital de Valfarta había dejado de ser subvencionado por la División, pasando a hacerse íntegramente la institución de la Cruz Roja.
  • El diario El Diluvio n.º 116 del 16 de mayo de 1937 cita la sostenida labor del hospital de Valfarta junto a los de Azaila y Sástago: «Por lo que se refiere a nuestra labor desde el 19 de julio hasta la fecha, diré que la Cruz roja sostiene hospitales en el frente mencionado (Valfarta, Azaila y Sástago). Contamos allí con el concurso de la brigada de Lérida».
  • Valfarta, 20 de mayo de 1937. En Bujaraloz hemos visitado el Jefe de las fuerzas de Aragón, Ricardo Sanz, para hablarle, en primer lugar, de los motivos por los cuales el personal de la Cruz Roja en servicio al frente (División Durruti), no ha cobrado ni cobra sus haberes desde hace dos meses (del 15 de marzo hasta el 20 de mayo de este año). Su respuesta es ha estado por orden superior y que no ha llegado nomina para el mencionado personal. Al hacerle ver la imprudencia de esta actuación, reconoce la razón de nuestras palabras y nos libra un certificado que dice: Certifico que todo el personal de Cruz Roja, que viene prestando sus servicios en esta División, desde el día 24 de julio de 1936, ha dejado de percibir sus haberes desde el día 15 de marzo ppdo. hasta la fecha, y creyendo que es de justicia que se les abone su importe, lo hago constar para los efectos consiguientes. Bujaraloz, 20 de mayo de 1937 (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de junio de1937).
  • Sucesos de mayo: «Cartas recibidas para el primer Jefe. Enterados por la prensa de la heroica actuación de nuestros compañeros de la Cruz Roja de Barcelona, durante los recientes sucesos os enviamos nuestra felicitación y al mismo tiempo hacemos constar nuestra condolencia por los compañeros caídos en el cumplimiento del deber y les deseamos un pronto restablecimiento. Salud y viva la Cruz Roja. Valfarta, 8 mayo 1937. Por los compañeros de Cruz Roja, de la División Durruti. El Médico Director, Martínez. El Capitán Jefe, Gebelli. Por las clases. Sargento Graset. Cabo, Sadurní. Por los Camilleros, Isidro Cortés» (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de junio de1937).
  • En el Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de marzo de 1938 aún aparece el envió al Hospital de Valfarta de 31 libros, posiblemente en esa labor de crear bibliotecas en los hospitales.

Actas de Valfarta

En el registro municipal de Valfarta se guardan las actas de nacimiento y defunción. Consultadas las comprendidas durante el periodo de guerra, aparece diversa información sobre el hospital y del consejo municipal de Valfarta.

Entre las actas municipales se puede observar la composición del Consejo Municipal de Valfarta, al menos entre julio y septiembre de 1937, cuya presidencia recaía en Miguel Dueso Labrador y accidentalmente en Jesús Roca Huerva y la secretaría en Pedro José Eito Pérez.

Sello del Consejo Municipal de Valfarta.

Como personal del hospital, entre aquellas mismas fechas, aparecen Víctor Balleries, médico; Ricardo García, teniente de la cruz Roja; Salvador Sadurní, administrador del hospital y Mariano Ruiz, camillero.

A su vez se puede ver la persona fallecida y, en su caso, procedencia, unidad, motivo ingreso y fallecimiento.

Actas de defunción

  • Acta n.º 248. Cecilia Fustero Zueras, Cecilia. En el pueblo de Valfarta a 8 de julio de 1937. Natural de Farlete, fallece a consecuencia de Meningitis traumática. Se le da sepultura en Valfarta.
  • Acta n.º 249. Delruste Portolés, Alejandra. En el pueblo de Valfarta a 9 de julio de 1937. Natural de Pina de Ebro, fallece el 8 de julio a consecuencia de shock post operatorio. Se le da sepultura en Valfarta.
  • Acta n.º 251. Chesa Carrera, Florentino. En el pueblo de Valfarta, a 7 de agosto de 1937. Ingresa en el hospital el cinco de agosto del año en curso, con una herida en el hombro derecho producida por un disparo de escopeta. Se le da sepultura en Valfarta.

    Las siguientes actas responden a inscripciones anteriores:
  • Acta n.º 252. García Manebón, Juan. Perteneciente al grupo internacional 2ª centuria. En el pueblo de Valfarta, a 8 de agosto de 1937. Ingresa en el Hospital de la Cruz Roja el día 21 de noviembre de 1936, presentando una perforación de estómago siendo operado de urgencia el mismo día y falleciendo el día siguiente, el 22 de agosto de 1936. Se le da sepultura en Valfarta.
  • Acta n.º 253. Ramos Marrol, Simón. De la columna Hilario Zamora 5ª Centuria. En el pueblo de Valfarta, a 8 de agosto de 1937. Ingresa en el Hospital de Cruz Roja el día 14 de diciembre de 1936 presentando un absceso anaerobio de la región parotídea del lado derecho, falleciendo el día 10 de enero a causa de meningitis. Es enterrado en el cementerio de este pueblo.
  • Acta n.º 254. Barrieras Ezquerra, Jerónimo. De la columna Durruti Centuria 32 grupo 3º. En el pueblo de Valfarta, a 8 de agosto de 1937 Ingresa en este Hospital de Cruz Roja con una hernia marginal del lado izquierdo el día diez de enero y es operado el día 12 del mismo mes. Fallece el día 13 de enero de 1937 a consecuencia de un absceso gangrenoso. Se le da sepultura en Valfarta.
  • Acta n.º 255. Carbi Rando, Basilio. Columna Durruti, Centuria 54 grupo 3º. En el pueblo de Valfarta a 8 de agosto de 1937. Ingresa en el referido Hospital el día 20 de enero de 1937, presentando una herida inguinal oblicua externa del lado derecho que es operada el día 22 del mismo mes. Fallece el 24 de enero de 1937 debido al absceso gangrenoso del muslo. Se le da sepultura en Valfarta.
  • Acta n.º 256. Corbin Gómez, Ernesto. División 25 – Brigada 116, 4º Batallón 4ª Compañía. En el pueblo de Valfarta a 8 de agosto de 1937. Ingresa en el referido Hospital el día 19 de junio del año en curso presentando una contusión en la región precordial con intensa hemorragia interna siendo operado de urgencia. Fallece el día 29 de junio de 1937 a consecuencia de un íleo paralitico. Es enterrado en el cementerio de Valfarta.
  • Acta n.º 257. Lozano Cárdenas, Alfonso. Perteneciente a la 120 Brigada mixta 2º Batallón 3ª Compañía. En el pueblo de Valfarta a 26 de agosto de 1937. Ingresa el día 25 de agosto de 1937 con una herida en sector entrada por la región hombro dorsal con salida hipocondrio derecho. Fallece el 25 de agosto de 1937 siendo enterrado en el cementerio de Valfarta.
  • Acta n.º 258. Paredes Maestro, Antonio. Perteneciente a la Brigada Mixta 102 1er batallón 3ª Compañía (Cabo). En el pueblo de Valfarta a 26 de agosto de 1937. Ingresa el día 25 presentando una herida por arma de fuego con orificio de entrada en fosa iliaca derecha y orificio de salida en región supra-púbica falleciendo el mismo día 25 de agosto de 1937. Es enterrado en el cementerio de Valfarta.
  • Acta n.º 259. Zueras Alcrudo, Juana. En el pueblo de Valfarta a 26 de agosto de 1937. Natural de Farlete, fallece el día 7 de abril de 1937 a consecuencia de peritonitis. Es enterrada en el cementerio de Valfarta.

    De nuevo el libro de actas de defunción de Valfarta recupera su anotación llevada al día:
  • Acta n.º 260. Pallares Maestro, Antonio. De la Brigada Mixta 102 3ª Compañía 1er batallón. En el pueblo de Valfarta a 28 de agosto de 1937. Ingresa procedente del Hospital Doker (Docker) del Cruce de Gelsa donde es intervenido con una herida por arma de fuego en la zona alinea derecha y fallece el día 26 de agosto de 1937 a consecuencia de shock post operatorio. Es enterrado en el cementerio de este pueblo.
  • Acta n.º 261. Luis Arnal, José. Perteneciente a la 72 Brigada Mixta Batallón 286, 1ª Compañía. En el pueblo de Valfarta a 5 de septiembre de 1937. Natural de Barcelona, calle de Fritonella, (¿Gironella?) n.º seis posterior, de veinticuatro años de edad, soltero, hijo de Fructuoso Luis Bravo, huérfano de madre. Ingresa en el hospital procedente de Farlete con una herida de metralla en el tercio superior del muslo derecho con obstrucción de tejidos blandos que le producen la muerte. Fallece a consecuencia de shock post operativo el 4 de septiembre de 1937. Se ignora hiciera testamento y su cadáver es enterrado en el cementerio de este pueblo.
  • Acta n.º 262. Colomer Divir, José. Soldado de la Brigada 72 Batallón 286, 3ª Compañía. En el pueblo de Valfarta a 6 de septiembre de 1937. Natural de Barcelona, residente en la calle de Manuela carnicería, de veinticuatro años de edad, soltero. Ingresa con una herida de ocho centímetros en la región parieto occipital con salida de gran cantidad de masa encefálica y lesiones en el lóbulo anterior del cerebro que le ocasionan la muerte. Fallece a consecuencia de shock traumático el 4 de septiembre de 1937. Es enterrado en el cementerio de este pueblo.
  • Acta n.º 263. El cadáver de un hombre desconocido. En el pueblo de Valfarta a 6 de septiembre de 1937. «Compadeció Jesús Roca manifestando que había denunciado la existencia de un cadáver o medio enterrar en este término municipal de todo lo cual daba cuenta a este consejo. Que el referido cadáver aparentaba tener de treinta y cinco a treinta y siete años de edad que era imposible su identificación y que no se le encontró documentación alguna».

La fosa común de Valfarta

La existencia del hospital, de heridos y muertos, obliga a realizar la fosa común de Valfarta, localizada en el interior del cementerio. De acuerdo con el Sistema de Información de Patrimonio Aragonés (SIPCA) “En ella reposan los restos de un número indeterminado de soldados republicanos muertos en el hospital militar que se instaló en esta pequeña localidad durante los primeros tiempos de la guerra. Los restos permanecen aún en el escueto recinto del cementerio, aunque los informantes no recordaban su paradero exacto, ni mucho menos el número preciso de los que fueron enterrados allí «.

Aeródromo de Valfarta

Reseñar la existencia de un aeródromo en la localidad, a tenor de la noticia publicada en el Pensamiento alavés del 3 de diciembre de 1937, en referencia a un aparato ruso aterrizado en Francia y procedente del aeródromo de Valfarta:

Se estrella un aparato rojo

Tolouse.- En el Ariege, en plena montaña, entre Bonac y Sentein ha caído un aeroplano de los rojos españoles. Es modelo ruso y pertenece al aeródromo de Valfarta (Huesca). Es un biplano armado con cinco ametralladoras. El piloto ha resultado gravemente herido. Su compañero ileso.

Este biplano salió de su aeródromo bombardeando territorio nacional en la provincia de Zaragoza e internándose después en Francia. La brújula no le funcionaba y no sabían sobre que lugar se hallaban hasta que la falta de gasolina les obligó a aterrizar a ciegas.

Esto es lo que ha declarado el observador rojo al presentarse a los gendarmes de Bonac.

La entrada de los nacionales

El 25 de marzo de 1938, las tropas nacionales del sector de los Monegros avanzan en una profundidad de 32 kilómetros, apoderándose de los pueblos de Valfarta, Peñalba y Candasnos, de acuerdo con el Parte Oficial de Guerra del 26 de marzo de 1938: “En este profundo avance la columna motorizada ha encontrado volados todos los puentes y alcantarillas y ha sido preciso hacer desviaciones en todos esos pasos” (Nueva España del 27 de marzo 1938).

«Durante la pasada guerra civil, la casa de los Penén de Valfarta hubo de ser desalojada por sus dueños para convertirse en sede de la Comandancia marxista del sector. Pero apenas si sufrió el edificio ningún daño a la liberación del pueblo, pues los rojos se limitaron a abandonarlo antes de hacer acto de presencia las tropas nacionales. Ni que decir tiene que ningún valfartino fue detenido ni encausado por las autoridades del régimen triunfante, que si en 1936 salieron todos en defensa de la casa Penén, esta los avalaría de igual modo en 1938».

Castillo Genzor, Adolfo. Armas del pueblo de Valfarta.
El Noticiero, 7 de marzo de 1965.

Con la entrada de los nacionales acaba la historia del Hospital de la Cruz Roja, un oasis blanco de esperanza en un mundo en guerra.

Gracias al Ayuntamiento de Valfarta por su colaboración en la consulta de los archivos municipales, a la Cruz Roja Española y su Centro de Documentación de la Cruz Roja Española y a Jesús Ros Labrador por su estimable ayuda.

Anexo I Cartas e informes de Horace Barbey, delegado en Barcelona 1936-1937.

Carta I

COMITÉ INTERNACIONAL DE LA CRUZ ROJA
DELEGACIÓN DE BARCELONA
Calle de Lauria 95 Tel. 70108

Sr. E. Clouzot Sr. Barbey Barcelona, ​​10 de noviembre de 1936 Secretario General del CICR GINEBRA
DELEGACIÓN DEL COMITÉ INTERNACIONAL DE BARCELONA

Señor/a: Tras mi conversación telefónica esta mañana con el Sr. Daniel Clouzot, le escribo para informarle de las medidas adoptadas en la zona del frente de Zaragoza para la evacuación de los heridos.

Esto incluye la línea del frente y hasta 20 km tierra adentro. Aproximadamente detrás de esta zona, el transporte de los heridos es responsabilidad del Servicio de Salud y de las milicias antifascistas, que se encuentran bajo autoridad militar. Esta zona se extiende, en el mapa, hasta un cruce de carreteras situado a 1 o 2 kilómetros al oeste de Bujaraloz. Esta última localidad se encuentra a 69 kilómetros al este de Zaragoza y, por lo tanto, fuera de la zona de fuego, al menos por el momento.

El hospital del Comando Regional de Valfarta, como ya les he informado, se ubica a pocos kilómetros al norte de Bujaraloz, en una zona que probablemente tenga poca importancia estratégica, ya que está fuera de las principales vías de comunicación y, por consiguiente, tiene pocas probabilidades de ser bombardeada. Este hospital tiene capacidad para 50 heridos y pronto podrá recibir el doble. Los servicios de la Cruz Roja se encargarán del traslado de los heridos desde el cruce mencionado hasta el hospital de Valfarta. Este cruce serviría, por lo tanto, como punto de relevo, y la Cruz Roja está estudiando la posibilidad de instalar allí una gran carpa o barracón para recibir a los heridos que lleguen del frente mientras esperan su traslado a Valfarta. Obviamente, se trataría solo de un lugar de espera temporal durante una o dos horas, en caso de que todas las ambulancias estén ya en servicio.

En teoría, todo esto debería funcionar sin problemas y sin mayores dificultades, pero creo que la práctica será algo diferente debido a la aún muy fuerte rivalidad entre las milicias médicas antifascistas y la República de Aragón, y que las primeras no dudarán, si les conviene, en requisar el equipo de la República de Aragón. Dado que el frente de Aragón se encuentra muy tranquilo en estos momentos, es probable, o al menos posible, que estas dificultades se vayan solucionando y que, en consecuencia, la organización del transporte de los heridos sea más eficiente y, llegado el momento, pueda funcionar con relativa normalidad.

Reciba, señor Secretario, las seguridades de mi más alta consideración.

R00174073_Lettres_CIRC_Rap__et_Corresp__d_Horace_Barbey_0005. Centro Documentación de Cruz Roja Española.

Carta II

COMITÉ INTERNACIONAL DE LA CRUZ ROJA
DELEGACIÓN DE BARCELONA
Calle de Laua, 95.
Barcelona, ​​10 de noviembre de 1936.

Sr. E. Clouzot
Secretario General del CICR GINEBRA.

Señor/Sra.,

Tras mi conversación telefónica esta mañana con el Sr. Daniel Clouzot, le escribo para informarle sobre las medidas adoptadas en la región del frente de Zaragoza para la evacuación de los heridos.

En la línea del frente y hasta aproximadamente 20 km detrás de ella, el transporte de los heridos corre a cargo del Servicio Médico de las milicias antifascistas, que está bajo autoridad militar. Esta zona se extiende, en el mapa, hasta un cruce de carreteras situado a 1 o 2 km al oeste de Bujaraloz. Esta última localidad se encuentra a 69 millas al este de Zaragoza y, por lo tanto, fuera de la zona de fuego, al menos por el momento. El hospital de Valfarta, como ya he tenido ocasión de mostrarles, se encuentra a pocos kilómetros al norte de Bujaraloz, en una zona que probablemente nunca tendrá gran importancia estratégica, ya que está alejada de las principales vías de comunicación y, por lo tanto, tiene pocas probabilidades de ser bombardeada. Este hospital tiene capacidad para atender actualmente a 50 heridos y podrá recibir el doble para

Los servicios de la Cruz Roja se encargarán del traslado de los heridos desde el cruce mencionado hasta el hospital de Valfarta.

Este cruce serviría, por lo tanto, como punto de estudio; actualmente, la posibilidad de instalar allí una zona de descanso temporal y una gran carpa o barracón permitiría a la Cruz Roja recibir a los heridos que lleguen del frente, mientras esperan su traslado a Valfarta. Obviamente, se trataría solo de una zona de espera temporal de una o dos horas, en caso de que todas las ambulancias estén ya en servicio.

En teoría, todo esto debería funcionar sin problemas y con su aparente dificultad, pero creo que en la práctica será algo diferente, debido a la aún muy fuerte rivalidad que existe entre las milicias sanitarias antifascistas y la Cruz Roja, y a que las primeras no dudarán, si les conviene, en requisar el equipamiento de la Cruz Roja.

Dado que el frente aragonés se encuentra actualmente muy tranquilo, es probable, o al menos posible, que estas dificultades se resuelvan y que, en consecuencia, la organización del transporte de los heridos sea más eficiente y, llegado el momento, pueda funcionar casi con normalidad.

Reciba, señor Secretario, las seguridades de mi más alta consideración.

R00170130_C_ESCI_017_301. Centro Documentación de Cruz Roja Española.

Anexo II Llamada telefónica del Dr. Martí en Barcelona a Miles Odier el 8 de febrero de 1937 a las 16:00.

El Dr. Martí informa a Miles Odier de que tiene previsto partir el 9 de febrero para visitar los hospitales de los «Docker» en el frente aragonés y pregunta si se le podrían enviar los instrumental necesario para hospitales que sean fáciles de trasladar.

Mile Odier pregunta si los kits quirúrgicos que tenemos en reserva podrían serle útiles; el Dr. Martí cree que serían muy valiosos. El Sr. Martí anuncia que está enviando una nueva lista de productos farmacéuticos: estos son los productos farmacéuticos que le faltan a Barcelona.

En cuanto a los medios de transporte, el Dr. Martí recomienda el transporte ferroviario a Barcelona debido a la escasez de combustible en España. Miles Odier menciona la posibilidad de utilizar un camión cisterna pesado; El Dr. Martí preguntará inmediatamente si hay reservas de este combustible en Barcelona.

Además, informa a Miles Odier de que ningún barco civil puede llegar ni a Barcelona ni a Valencia.

Miles Odier informa al Dr. Martí de que, en ese caso, intentará conseguir barcos no civiles para transportar la mercancía, y él está totalmente de acuerdo con este plan.

R00171737_C_ESCI_149_005. Centro Documentación de Cruz Roja Española.

Los hermanos Lana Torres


Paco

Francisco Lana Torres

Francisco Lana Torres nació en 1915 en Sariñena. Hijo de Pablo Lana Marías y María Torres Allué, fueron tres hermanos: Francisco, Marina y Emilia. Su padre, Pablo Lana Marías ejerció como funcionario de telégrafos.

Francisco, conocido como Paco, vivió poco en Sariñena, donde «Los pijáitos iban al casino y los obreros al café» (Plaza de los republicanos españoles: testimonios de exiliado. García, Gabrielle). Pronto comenzó sus estudios en Zaragoza, primero en los maristas y luego con los jesuitas para acabar estudiando ingeniería de telecomunicaciones. Durante su época de estudiante estuvo afiliado a la organización estudiantil y de izquierdas FUE (Federación Universitaria Escolar). Con el inicio de la guerra tuvo que abandonar sus estudios, alcanzando el grado de Teniente de Ingenieros Zapadores. Por sus conocimientos en explosivos, contribuyó a la detonación y voladuras de infraestructuras, tales como puentes, con el objetivo de impedir el avance de las tropas sublevadas.

«Mi padre era funcionario de telégrafos. Un tío, primo de mi padre, era diputado radical socialista en Huesca. De muy joven, ingresé en la FUE. Estaba cursando estudios de ingeniero de telecomunicaciones. Cuando se produjo el levantamiento militar, tenía veintiún años, me uní sobre la marcha a la columna anarquista de Durruti, procedente de Barcelona se dirigía a Barcelona. Empecé la guerra con los anarquistas, pero sin serlo. Durante la guerra, el Gobierno de la República había abierto escuelas militares. Así que acabe ingresando en una escuela popular de guerra. Era el comandante de la Centuria quien designaba quien podía acceder a una escuela popular de guerra» (Plaza de los republicanos españoles: testimonios de exiliado. García, Gabrielle). El tío, primo de su padre, al que hace referencia, responde a Casimiro Lana Sarrate.

Luchó en Teruel, al parecer un invierno durísimo: «Tomamos Teruel por primera vez en diciembre. De allí, marché a Cuenca. Quince días más tarde, las tropas franquistas atacaban de nuevo Teruel, por lo que regresé. La diferencia de fuerzas era evidente. No todos los aviones eran de la Primera Guerra Mundial, tampoco hay que exagerar. Había aviones de caza rusos que no estaban mal, pero las fuerzas franquistas eran mucho más importantes. Sobre todo la aviación. Evidentemente, yo estaba en contra de la no intervención, nos faltaba armamento. Éramos idealistas, pero al cabo de dos años, comenzamos a dudar si alcanzaríamos la victoria» (Plaza de los republicanos españoles: testimonios de exiliado. García, Gabrielle).

Tras la batalla del Ebro se exilió a Francia «De un lado del río, los fascistas; del otro, los republicanos. Me encontraba en Valencia y debía de llegar a Barcelona, el trayecto lo hice por el mediterráneo» (Plaza de los republicanos españoles: testimonios de exiliado. García, Gabrielle). Paco acabó en el campo de concentración francés de Argelès-sur-Mer del que terminó escapando para unirse a las guerrillas de maquis.

Para escapar de los Alemanes, Paco se escondió en la ciudad ocupada de Burdeos, dedicándose a la construcción de una base de submarinos de guerra del ejército nazi. Allí muchos españoles fueron usados como esclavos en la construcción de aquella instalación militar. Más de 2.000 españoles presos fueron empleados a trabajos forzados por los alemanes sufriendo penosas condiciones que acabaron con la vida de más de medio centenar de ellos. La base de submarinos nazis que construyeron 2.080 esclavos españoles, El Mundo.

Paco logró escapar y refugiarse en la Bretaña francesa. En una terraza de un bar en la ciudad de Rennes, conoció a Carmen Renault y enseguida se enamoraron. Como no tenía documentación, se escondió durante seis meses en el desván o buhardilla del colegio, donde Carmen daba clases. Carmen era maestra y el desván estaba justo encima de su clase. Cuando obtuvo una documentación falsa, Paco pudo salir de su escondite y trabajar como electricista instalando campanarios eléctricos en todas las iglesias de la zona. Paco y Carmen acabaron contrayendo matrimonio residiendo en la localidad de Rennes. Como muchos españoles exiliados, Paco soñó con volver a una España libre, pero no pudo ser. Francisco Lana Torres falleció en septiembre del 2004.

Paco Carmen Dinard 1951

Francisco y Carmen en Dinard, 1951.

En Francia, Paco trabajó y perteneció a la sección sindical de UGT y fue secretario del PSOE de la localidad de Rennes (Ille et Vilaine), también fue secretario del Grupo Departamental del PSOE de Ille et Vilaine. Además, la Fundación Pablo Iglesias recoge que participó activamente en congresos como representante de ambas organizaciones, así es el caso de los VII, el VIII, el X, el XI y el XIII Congresos del PSOE en el exilio celebrados en 1958, 1961, 1967, 1970 y 1974. En el VIII Congreso de 1961 lo hizo como delegado suplente. En la UGT fue delegado de la Sección de Rennes al VIII, IX, X y XI Congresos de la UGT en el exilio celebrados en 1962, 1965, 1968 y 1971 respectivamente. En los dos últimos como delegado suplente. En abril de 1976 representó a Rennes en el XXX Congreso de la UGT celebrado en Madrid. En 1981 continuaba residiendo en Rennes suscrito a El Socialista (Fuente: Fundación Pablo Iglesias).

Marina Lana Torres nació en 1920 en Sariñena, aunque su verdadero nombre era María Pilar. La vivienda familiar se ubicaba en la calle Goya de la localidad monegrina. A los dieciséis años, con el estallido de la guerra, Marina fue enfermera voluntaria en el Hospital Militar de Sariñena y miliciana, perteneciendo a las Juventudes Socialistas Unificadas. En el hospital conoció al teniente de intendencia catalán Tomás García-Ciaño Napal, nacido en 1911.

Marina segunda derecha

Marina, segunda por la derecha con otras enfermeras. Fotografía tomada en Barbastro, calle san Ramón, con la casa nueva de Fierro y al otro lado la barbería Vargas.

Tomás no participó activamente en la guerra y se dedicó a realizar labores de intendencia en Sariñena. Gracias a su intervención, evitó que delatasen a dos monjas que se encontraban clandestinamente realizando una celebración religiosa, hecho por el que siempre le estuvieron muy agradecidas. Tomás no las delató y ocultó lo visto para proteger las vidas de las religiosas.

20161026_220123

Marina abanderada en un desfile en Barbastro.

Marina quedó retratada por el fotógrafo Agustí Centelles desfilando con la bandera de la JSU (Juventudes Socialistas Unificadas) junto a las milicianas sariñenenses Isabel Millera, Amparo Casañola, Dolores Laín, Rosario Orquín y Emilia Huerva. El desfile transcurrió en 1937 en Barbastro, calle General Ricardos (Sariñena Antigua, Salvador Trallero).

Durante la guerra, en casa de la abuela de Marina estuvieron once mujeres solas y tuvieron que vender algunas propiedades para poder ir sobreviviendo. Con el avance del bando nacional, Marina y Tomás marcharon a Barcelona y tras la guerra no pudieron regresar a Sariñena. Además, Marina contrajo tuberculosis y tuvo que retirarse al Pirineo aragonés para sanarse, a Aísa, en la Jacetania.

Hasta 1941 Marina no pudo regresar a Sariñena y aun así no pudo volver a su casa de la calle Goya, que por entonces alojaba a un militar a modo de fonda. Así, primero se fue a vivir con una tía y luego a una casa en la plaza del ayuntamiento, en casa Manin. Allí vivió con Tomas, con quien pronto contrajo matrimonio. Al final, pudieron vivir en la casa natal de calle Goya, aunque tan solo por poco tiempo.

Marina y Tomás abandonaron Sariñena marchando a San Sebastián donde Tomás trabajó en la Mutua General de Seguros. Después lo nombraron Director de la sucursal de Mahón, en la isla balear de Menorca. Allí estuvo durante 5 años. Finalmente lo trasladaron a Zaragoza donde Marina adquirió cierta notoriedad gracias a su profesión de modista y sus diseños exclusivos y reputados. Se especializó en ropa infantil siendo una dura competencia al afamado comercio Ríos de Zaragoza. Marina tuvo una gran personalidad, con un carácter fuerte y alegre.

Pablo Lana Marías fue denunciado a pesar de sus pocas vinculaciones políticas y trasladado a una cárcel de Madrid. Allí estuvo encerrado en el corredor de la muerte durante 5 años esperando todos los días que lo fusilaran. Al final, fue el párroco de Sariñena quién logró sacarlo de la cárcel y volvió a su trabajo habitual montando postes de telégrafos. Al cabo de un tiempo, estando trabajando y subido a un poste, llegó la Guardia Civil y su denunciante y Pablo cayó al suelo perdiendo la vida. ¿Qué pasó?, nadie lo sabe, la versión oficial es que cayó del poste al suelo y perdió la vida.

En la relación de vecinos de Sariñena, con responsabilidades políticas, aparecen tanto Paco como su padre Pablo. Francisco como teniente del ejército rojo que tras la guerra se halló ausente, exiliado, mientras que Pablo fue considerado izquierdista de U.G.T. figurando en situación de detenido.

Mi agradecimiento a Yöel Lana Renault por compartir la historia, su gran disposición y amabilidad, gracias.

Tomás Tusó Temprado


Tomás Tusó.jpg

Tomás Tusó Temprado

Tomás José Mariano Fausto Tusó Temprado nació en Sariñena el 22 de septiembre de 1891, su padre Mariano Tusó Martín, natural de Zaragoza, fue  abogado y registrador de la propiedad en Sariñena. Su madre Dolores Temprado Montalvo era natural de la Puebla de Hijar. Hermanos Mariano (nacido aproximadamente en 1886), Francisco (1891) e Isidra (1893). Tusó pronto accedió a los estudios del Instituto de Segunda Enseñanza de Huesca, igual que sus tres hermanos. Luego estudió medicina y ejerció de médico además de su faceta política e intelectual. Considerado como “militante obrero de la CNT que ejerció la medicina dedicado a las clases populares”, la figura de Tusó es mucho más amplia de acuerdo a unos tiempos convulsos que fueron forjando y modulando a nuestro protagonista. En algunas publicaciones aparece su primer apellido como Tussó.

Tusó escuela.jpg

Tomas Tusó pronto se debió de trasladar a Barcelona donde comenzó a desarrollar una amplia actividad política. A finales de 1919 ingresó en el Centro Aragonés de Barcelona y formó parte del grupo de amigos de Samblancat y Maurín “También estaban en él Ramón Acín y Felipe Alaiz y de aquel grupo surgió la publicación del semanario Talión, en 1914- 1915” (Nuevas aportaciones sobre el origen del nacionalismo aragonés. Antonio Peiró Arroyo. El Ebro, nº 10). Según Antonio Peiró, Tusó se integró en el grupo organizador de la Unión Regionalista aragonesa (URA), constituido el 1 de diciembre de 1917: “Los creadores de la URA (Unión Regionalista aragonesa) de Barcelona habían fracasado a la hora de incorporar en su seno un sector más radical (y moderadamente intelectual). Torrente quedó fuera, aunque se incorporó más tarde, desempeñando un papel muy destacado; Samblancat y Maurín nunca lo hicieron. Sólo consiguieron la participación de Tussó, por entonces, poco conocido”. (Nuevas aportaciones sobre el origen del nacionalismo aragonés. Antonio Peiró Arroyo. El Ebro, nº 10). El sariñenense Rafael Ulled Altemir fue presidente del Centro Aragonés de Barcelona y vocal del mismo en 1922 (Diario de Huesca 4 de abril de 1922). En relación con la Unión Regionalista aragonesa (URA), Antonio Peiró relata: Tussó fue elegido vicepresidente de la Junta directiva de la JRA a mediados de noviembre de 1918 y vocal primero de la Junta directiva de la URA el 16 de febrero de 1919. Es probable que siguiese perteneciendo a ambas hasta su renovación, que tuvo lugar los días 23 de enero de 1921 y 31 de enero de 1920, respectivamente (La Veu de Catalunya, 13 y 14-XI-1918, 13-II-1920 y 31-I-1921; La Vanguardia, 14-XI-1918, 20-II-1919, 13-II-1920 y 1-II-1921; La Publicidad, 15-XI-1918 y 16-II-1920; La Crónica de Aragón, 22-XI-1918 y 3-II-1920; El Ebro, 20-II-1919; 5-III-1920; 46, 5-II-1921), aunque la última noticia que tenemos de su vinculación a la URA de Barcelona es de junio de 1919, como anunciante.

En 1922, con la creación de los Comités Sindicalistas Revolucionarios, en el seno de la Confederación Nacional del Trabajo, Tusó formó parte de dichos comités a los que acudían los hombres de acción anarquistas cuando estaban heridos. (Nuevas aportaciones sobre el origen del nacionalismo aragonés. Antonio Peiró Arroyo. El Ebro, nº 10).Tusó fue secretario de la organización del Socorro Rojo Internacional y se vio involucrado en los hechos del Complot de Garraf en junio de 1925, un atentado fallido contra Alfonso XIII durante la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930). Entonces, el político y escritor Abelard Tona se puso en contacto con Tomás gracias a Jaume Aiguader “Me puso en contacto con el doctor Tomás Tusó, entonces secretario del Socorro Rojo Internacional, organismo que se encargaría de proporcionarnos ayuda para nuestros presos” (Jaume Aiguader. La Nación Popular. Manuel Pérez Nespereira). Jaume Aiguader i Miro fue médico, político y escritor catalán que llegó a ser alcalde de Barcelona y ministro del gobierno español.

Podemos decir que Tusó fue parte activa del movimiento contra la dictadura de Primo de Rivera, incluso fue detenido en julio de 1925 por sus actividades: “Comunistas detenidos. Han sido detenidos Natalia Castrolena, novia de Bonet, el abogado D. Juan Casanova, el médico D. Tomás Tusó, dos hermanos y la madre del sindicalista Bueno, considerados todos ellos como comunistas. Serán puestos a disposición de la autoridad militar, como consecuencia de la campaña que realizaron par a evitar el embarco de tropas destinadas a África” (El Sol, 9 de julio de 1925). Además, Tusó fue miembro del Comité disidente contra la dictadura diseñado por el conservador monárquico José Sánchez Guerra, al que participó en representación de la Federación Comunista Catalano-Balear: “El comité estaba formado por: Joan Lluhí (L’Opinió), Lluís Companys, Eladi Gardó (PRR), Rafael Campalans (USC) Desideri Trilles i J. Murtra (UGT), Tomàs Tussó (Federació Comunista Catalano-Balear), Jaume Aiguader (EC) y Pere Massoni (CNT)”. (Jaume Aiguader. La Nación Popular. Manuel Pérez Nespereira).

El doctor Tusó en libertad Ha sido puesto en libertad el doctor Tusó, que se hallaba detenido gubernativamente en la cárcel celular de ésta, desde hace algún tiempo. Muchos amigos del doctor Tusó que tuvieron noticia anticipada de su excarcelación, fueron a recibirle a las puertas de la prisión, y después en automóviles le acompañaron hasta su domicilio.

La vanguardia, 29 noviembre de 1925.

En 1929 se produjo el complot Sánchez Guerra, un golpe contra la dictadura que acabó fracasando: «A la hora de la verdad, la coordinación fue prácticamente nula entre una CNT aún convaleciente (la huelga general sólo se proclamó en algunas fábricas el día 29, y prácticamente cesó al día siguiente) y unos militares escasamente motivados para apoyar en la calle un levantamiento anarcosindicalista de consecuencias imprevisibles. Ni Companys ni López de Ochoa lograron convencer a la guarnición para un alzamiento. Con todo, Companys, Aiguader, Lluhí, Ernest Ventós, Tussó, los hermanos José y Ángel Samblancat y otros implicados esperaron durante toda la noche del día 31 de enero a que los militares conjurados en el Cuartel de Atarazanas, encabezados por los capitanes Reinlein, Pérez Farràs, Jiménez, Eduardo Medrano y Pérez Salas, saliesen a la calle para ocupar la Capitanía General con fuerzas del 3er Regimiento de Artillería, de acuerdo con lo prometido al Comité Revolucionario barcelonés.» Eduardo GONZÁLEZ. (Jaume Aiguader. La Nación Popular. Manuel Pérez Nespereira).

En 1930 Tomás apareció citado en un manifiesto contra republicanos y sindicalistas “Situaba en un mismo plano los dirigentes republicanos, Companys, Aiguader, Sunyol, Tussó, Lluhí y Casanovas, calificados de políticos de tercera, al lado de sindicalistas que califica de «bandidos» a la relación de los cuales incluía Peiró, Pestaña, Carbó, David Rey, Delaville, Barrera, Clara, Escrich y Dinarés”. (Jaume Aiguader. La Nación Popular. Manuel Pérez Nespereira). En el mismo año se adhirió al Manifiesto de Inteligencia Republicana, manifiesto aparecido en marzo de 1930, donde Tusó lo firmó como Obrerista, entendiendo que en representación del Bloque Obrer i Camperol. Tusó volvió a ser detenido por sus acciones políticas, así lo reflejó El Imparcial, el domingo 12 de octubre de 1930: Cuestiones de orden público. — Varias detenciones importantes, Barcelona11. Esta madrugada la policía ha procedido a la detención de significados elementos políticos y sociales. El ex diputado por Sabadell señor Company fue detenido a las dos de la madrugada en su domicilio. Los otros lo fueron muy de madrugada en sus domicilios y en otros lugares. Son ocho: Ángel Pestaña, Tomás Tuso, el director del seminario L’Opinió, Juan Lluhi, los redactores de Solidaridad Obrera Sebastián Clara y Pedro Foix, el estudiante y al mismo tiempo oficial de Telégrafos Francisco Essrich y Emilio Granier Barrena. Los detenidos lo han sido por orden del director general de Seguridad y han quedado a su disposición. Desde la Jefatura de Policía fueron llevados a la cárcel. El gobernador interino al recibir a los periodistas manifestó que ni siquiera tenía noticias de esas detenciones, pues no han sido puestos a disposición gubernativa. El hecho de figurar algunos de los detenidos en el comité pro presos se ha creído que su detención obedece a formar parte del comité. Se atribuye estas detenciones a una medida preventiva del Gobierno, encaminada a evitar se produzcan ciertos hechos anunciados. El ex diputado a Cortes señor Rafels, a Madrid.

Tusó fue miembro de la Federación Comunista Catalanobalear, del Bloque Obrer i Camperol y finalmente del POUM, en representación del cual fue regidor del Ayuntamiento de Barcelona. Aparece como candidato de concejal al ayuntamiento de Barcelona en las elecciones de abril de 1931 por el distrito noveno (La Vanguardia, 7 de abril de 1931). En las elecciones generales de junio de 1931 por el Bloque Obrero y Campesino (La Vanguardia, 27 de junio de 1931). En 1932 se presentó en la candidatura de Obreros y Campesinos (F.C.I.) (La Vanguardia, 19 de noviembre de 1932). Con el Frente Obrero (Alianza socialista comunista) como Diputado por Barcelona en noviembre de 1933 (La Vanguardia, 28 de noviembre de 1933).

Mitin en el Bosque Hoy, a las diez de la mañana, en el teatro del Bosque, se celebrará un mitin en el que el bloque obrero y campesino hará la presentación de la candidatura obrera y la exposición del programa (electoral del bloque. Tomarán «parte en dicho mitin: Enrique Dalmau, Julio Figueras, Joaquín Masmano, Joaquín Pijoan, Víctor Colomé, Jordi Arquer, Joaquín Maurín y Tomás Tusó.

La Vanguardia, 29 de marzo de 1931

Mitin del Bloque Obrero y Campesino Para la presentación de su candidatura, dicha agrupación celebró un mitin anteayer en el teatro Español, que se vio muy concurrid.». Tomaron parte en él, Tomás Tusó, que presidió Jorge Arquer, Dalmau Arbandis. García Miranda y Maurín. Todos ellos censuraron a los gobernantes actuales, que, dijeron, comprometen el éxito de la revolución que ellos propugnaban. Recomendaron a todos los que de veras quieran la verdadera revolución que voten la candidatura que presenta el Bloque Obrero y Campesino. El acto terminó sin que se registraran incidentes.

La Vanguardia, 23 de junio de 1931

Tusó aparece citado como ponente del Congreso de Educación Sexual para celebrar en 1934 donde como doctor participaría en la sección III “Obra social de educación física” con la intervención “La educación sexual de los obreros” (La Vanguardia, 8 de julio de 1933). Desconocemos si se llevó a cabo el congreso.

En las elecciones municipales de Barcelona, del 14 de enero de 1934, fue en la lista  número 7 correspondiente al Bloc Obrer i Camperol segundo tras Joaquín Maurin Juliá. “La Veu de Catalunya, 9 de enero de 1934”. Es en las constitución del ayuntamiento de Barcelona del 21 de octubre de 1936 cuando Tusó ocupó el cargo de regidor de “Higiene y Sanidad” por parte del POUM. La alcaldía encabezada por Carles Pi i Sunyer (ERC), que contaba como consejero a Gobernación con Hilari Salvadó, también de ERC que al final acabó ocupando la alcaldía cuando las tropas franquistas asolaban con sus bombas la ciudad condal  (Hilari Salvadó, alcalde de Barcelona quan plovien bombes. Pau Vinyes i Roig).

Tusó fue presidente de la Asociación de Funcionarios del Ayuntamiento, reelegido por unanimidad en asamblea general que se celebró en el Centro Obrero Aragonés (La Vanguardia, 9 de abril de 1936). Publicó algunos escritos en catalán, fue un aragonés de origen no catalanoparlante que empleó el catalán en algunos de sus escritos, igual que Jesús Ulled Altemir (Huesca, 1894 – Barcelona, 1968).  Entre sus escritos  “Necessitat d´una educació i d´una cultura obrera” en la revista L´Opinio y “Cal pendre posicions” en  L´Hora.

Folleto guerra civil Ajuntament de Barcelona, 1937. 

Folleto editado por la conselleria de higiene y Sanidad de Ajuntament de Barcelona en 1937 de diseño y producción impecable. Publicado siendo concejal D. Tomás Tusó Temprado, con la participación de los Arquitectos J. Plantada, A. Calvet y J. SEllés Codina.


El folleto presenta el plan de servicios sanitarios iniciado por la consellería de sanidad, con la construcción de varias policlínicas, la adaptación del Convento de Valldonzella para Hospital de tuberculosos, la transformación del Hotel Palace (incautado por el ayuntamiento como se puede observar e una de las fotografías) en hospital de maternidad, el colegio Jesús y María reformado como sanatorio mental,  entre otras iniciativas.

Contiene un plano desplegable de la ciudad de Barcelona y numerosos croquis y planos arquitectónicos de los edificios que se van a intervenir, también buena cantidad de fotografías.

En definitiva, se trata de un documento histórico de gran valor documental. Importante tanto por su calidad en el diseño, como por la información que contiene. El estado de  conservación es  bueno.

Tamaño. 23x22cm
impreso E.G: Seix i Barral (empresa colectivizada), Barcelona.

Fuente: Todo colección (https://www.todocoleccion.net/)

En Julio de 1936, con el comienzo de la guerra de España se inició la incautación de los hospitales, nombrando delegado al Dr. Tusó Temprado de varios hospitales, así como el de Santa Cruz y San Pablo (La Vanguardia, 28 de julio de 19336) denominándolo Hospital General de Cataluña. Se controló la distribución de heridos, interviniendo los balnearios y camas disponibles en ellos,

En esos primeros días se dio el caso de un impostor que se hizo pasar por secretario del doctor Tusó “Ha sorprendido la buena fe de algunas personas ofreciéndoles empleos en el Hospital general de Cataluña, por lo que exige la entrega de cantidades, se pone en conocimiento del público que dicho señor no tiene ningún secretario, rogando que se denuncie a la autoridad” (La Vanguardia, 14 de agosto de 19336).

LOS SERVICIOS HOSPITALARIOS

El sostenimiento del Hospital General de Cataluña La Generalidad de Cataluña y el Ayuntamiento de esta ciudad, teniendo en cuenta la petición del doctor Tomás Tusó, delegado gubernativo del Hospital General de Cataluña, y de la Junta Administrativa del propio Hospital, han acordado hacerse cargo de todos los gastos que origine el sostenimiento de dicho nosocomio, que ha quedado incautado por la Generalidad. —El Cuerpo facultativo del Hospital General de Cataluña hace constar que, por unanimidad, ha tomado el acuerdo de ponerse incondicionalmente al lado de las autoridades y de la Junta Administrativa del mencionado Hospital, ofreciéndose para colaborar lealmente y sin limitaciones con la nueva organización hospitalaria.

La Vanguardia, 2 de agosto de 1936.

Tusó estuvo en el frente de Aragón y es cuando lo podemos situar en el Hospital Militar de Sariñena, entendiendo que estuvo en calidad de miembro del Consejo Sanitario de Guerra y no ebió de ejercer como médico: “El 5 de septiembre Jaume Aiguader, Josep Mestre i Puig, Perramon y Tussó se van dirigir a la línea de fuego en el segundo tren hospital organizado por el Consell Sanitari de Guerra. Este tren había de cubrir los servicios Tardienta-Lleida”. (Jaume Aiguader. La Nación Popular. Manuel Pérez Nespereira).

Al finalizar la guerra Tusó comenzó el exilio, aparece citado en Argelia, lo cita Joan Ventosa i Roig (Vilanova i la Geltrú, 11 de desembre de 1883 – México, 30 de julio de 1961), pedagogo y político catalán, diputado a las Cortes Españolas durante la Segunda República Española. Tras haber estado preso, durante dos años en Francia, Joan salió de Port Vendres a bordo del Gouverneur Général Cambon, junto a su mujer Pepita y su hija  Nuria, hacia Orán. Llegaron el 18 de octubre de 1941 siendo recibidos por Tomás Tussó “El Dr. Tussó, avisado por Gispert, nos espera y nos ha buscado alojamiento, cosa difícil, porque la ciudad está llena de gente”. La familia de Joan Ventosa i Roig continuó desde Oran en tren hacía Casablanca donde se embarcaron hacia Veracruz (México). (VENTOSA I ROIG, Joan. Diari del vitge de Montpeller a Mèxico. Octubre de 1941). Tomás debió de hacer un periplo parecido a Josep Clara Resplandis (La maçoneria a l’exili: França, 1939) donde Tomás aparece citado exiliado en Francia, en la población de Lyon, en el departamento de Rhône. Al parecer, después consiguió exiliarse a Marruecos y luego a México.

137388.jpg

Llegó a México a los 51 años de edad, al puerto de Veracruz el 12 de junio de 1942, de acuerdo a la  Ficha personal de Tomás Tusó Temprado, México (Secretaría de Gobernación. Departamento de Migración). Su persona relacionada figura el doctor Jerónimo Salmerón. Se detalla como seña particular una cicatriz en la frente. Hablaba inglés y francés y su última residencia fue en Marsella. De estado civil aparece casado, en La Vanguardia, 11 de marzo de 1969 aparece la esquela del fallecimiento de Dolores Carbonell Espina, viuda de Ramón Gallardo Torregrosa, entre sus familiares se cita como hijo político a Tomás Tusó (ausente) y a Dolores como hija de la fallecida y también con la particularidad de “ausente”, indicando el exilio. Así, podemos establecer que Tomás Tusó Temprado se casó con Dolores Gallardo Carbonell.

Poco sabemos de su exilió, de su vida en México. El olvido forma parte de aquella condena que sufrieron los exiliados, el romper con sus orígenes y verse avocados al olvido. Tomás Tusó Temprado murió en México el 2 de junio de 1974. Sirvan estas líneas para reconocer su figura y recordar a un intelectual implicado socialmente y políticamente en una vida digna de reconocer.

Hospital de Sariñena, fallecidos de guerra


Sariñena fue un enclave estratégico del frente de Aragón, albergando el cuartel general del alto mando militar del XI Cuerpo Republicano, el aeródromo de Alas Rojas y el Hospital Militar. La presencia de altos mandos, destinados principalmente al campo de aviación de Sariñena Alas Rojas, como es el caso del Comandante Reyes, proporcionó orden y control en la zona, produciéndose pocos desmanes y asesinatos. No obstante, el Hospital de Militar de Sariñena acogió numerosos heridos y fallecidos, soldados y milicianos, tanto del frente de Alcubierre como del de Huesca.

Artículo enmarcado en la serie sobre la guerra civil en Sariñena

En las actas de defunciones encontramos abundante información que desarrollamos y compartimos, esperando que sea de ayuda para muchos de sus familiares que puedan desconocer que les había deparado. Las diferentes letras-grafías han dificultado mucho su lectura, así que existen muchos errores por subsanar, por lo que manifiesto las oportunas disculpas.

En el hospital militar de Sariñena ingresaron soldados y milicianos por combates en el frente y por combates aéreos, fallecían por heridas de bala, principalmente del máuser, de metralla, de accidentes automovilísticos y en los últimos tiempos de la contienda por los bombardeos. Algunos ingresaban ya cadáveres y otros fallecían a los pocos días, aparecen anónimos y otros que se identifican por medio de postales y testimonios de otros milicianos.

Todas las actas vienen certificadas por los diferentes directores del Hospital Militar de Sariñena. Encontramos al médico Vidal Bosqued Gimeno, M. Blay, Hermenegildo Claret, Pedro Cascales Ballarín, Juan Marcé, Antonio Porta, Antonio Carrera, Pelayo Vila y unos difícilmente legibles y mal transcritos: G. Sevelvo, Muvi Lameca e Yoace Bogueras. También encontramos la certificación por parte del médico del campo de aviación “Alas Rojas” de Sariñena el doctor  Manuel  Conde López.

Como juez municipal aparece Candido Alegre Sarrate y secretario Manuel Carpi Arroyos.

De muchos de los soldados, milicianos y fallecidos se conoce su procedencia, así encontramos diversas localidades como: Almería, Baleares, Bellcaire (Gerona)  Calaceite, Calamocha (Teruel), Casas Benister  (Cuenca), Ejea de los Caballeros, Francia, Gijón, Lanaja, Leciñena, Pamplona, París, Peracals (Montcortes, Lérida), Portugal, Tarragona, Tornos (Teruel), Teruel. Además, en muchas actas figura la unidad a la que pertenecían: Ametralladoras de Manresa, Brigada mixta internacional nº 159, Brigadas Mixtas 119, 121, 122, 123, 124, 126, 131, 134, 137, 140 y 141, Columna del 19 de abril, Columna de los Agrupados, Columna de Barrio, Columna Francisco Ascaso, Columna Valles y Rovira, de la 32 división, del Escuadrón de caballería de Barcelona, Guardias de asalto, Regimiento Gerona y Voluntarios de aviación. También aparecen dos fallecidos del ejército franquista: Fausto Comas, del Regimiento Gerona y Juan Eltoro Pueyo, del mismo regimiento, que había sido hecho preso.

Reseñable es acta de un fallecido perteneciente al Batallón Thälmann, un batallón integrado en las Brigadas Internacionales. Su nombre fue un homenaje al líder comunista alemán Ernst Thälmann (nacido en 16 de abril de 1886 y ejecutado el 18 de agosto de 1944). A lo largo de su existencia llegó a tener hasta 1.500 integrantes, principalmente alemanes y austriacos, así como de otros países de Centroeuropa y Escandinavia. (Wikipedia)

La actividad del aeródromo Alas Rojas también se ve reflejado en las actas de defunciones. En ellas parecen las actas del teniente de aviación Luis Aguilera, el Alferéz Faustino Ferret, el Sargento José Fernández González y el cabo de bombardero de aviación Emilio Navarro Colay, que fallecieron el día 19 de octubre de 1936 en combate aéreo “a consecuencia de heridas de armas de fuego”.

En el acta de Emilio Navarro encontramos una importantísima información, la descripción exacta y detallada de una posible fosa común: “Se consigna que se halla enterrado en una fosa a las distancias siguientes por norte a 7 metros del camino central del cementerio, por sur a 25,50 metros de los nichos, por este a 22 metros de los nichos, por oeste a 77 metros de la tapia del cementerio.”

Las actas van reflejando hechos y sucesos de la guerra en Sariñena, así los días 11 y 12 de diciembre  de 1937 se produjeron bombardeos sobre Sariñena, unos bombardeos por parte de la aviación fascista de los cuales resultaron fallecidos Ricardo Casas Blando, Miguel Cabristany Roca y Ramón Figueras Miguel. Otro bombardeo registrado fue el 10 de marzo de 1938, cuando resultó fallecido Ángel Ariste Justo.

No obstante, encontramos algún fallecido en el Hospital militar de Sariñena cuya acta de defunción no consta en el registro de Sariñena y si en cambio en el registro de su población. Este es el caso de Ernest Amorós i Figueres, natural de La Sentiu (Lérida), donde, en dicha localidad, consta su acta de defunción. Fuente: Ferran Dalmau. No obstante, en este sentido Josep Benet, Jordi Oliva, Robert Bonjorn, Josep Pla, Joan Civit y Delfí Solé, en su trabajo «Combatientes de la Noguera muertos en el frente y civiles muertos de accidentes derivados de la guerra. Evaluación final del coste humano.» matizan: «Según la versión del Registro Civil de La Sentiu, Ernest Amorós murió en el Hospital de sangre de Sariñena a causa de las heridas producidas por la metralla el día 11 de noviembre de 1936. La nuestra, sin embargo, es que recogiendo la información que se ha podido obtener paralelamente en el Registro Civil de Lleida y en el Registro de Cementerio de esta misma ciudad, que el lugar donde realmente habría muerto, si tenemos en cuenta que fue el mismo lugar donde lo enterraron, habría sido Lleida.»

Con la entrada de las tropas “nacionales” se produjeron las primeras víctimas registradas por el bando vencedor. El 18 de abril de 1938 el Equipo Quirúrgico Móvil del Capitán Vizcaíno inscribió el fallecimiento de un soldado perteneciente a la 1ª de Tetuán, otros soldados franquistas pertenecían a falange nº 49, al regimiento de Valladolid y a la 2ª Bandera del tercio de África. También aparece el doctor Luis Mella.

Así, esperamos que este trabajo de investigación contribuya al conocimiento y difusión de la memoria histórica en torno al Hospital Militar de Sariñena. En su memoria.

Relación de personas fallecidas durante la guerra

Unos de los primeros ingresos debieron ser los italianos Mario Angeloni y el anarquista Vicente Perrone, miembros de la columna italiana que operaba en el frente de Huesca. “Casi sin poder reaccionar, Angeloni fue gravemente herido en un pulmón, quedando en mala situación toda la patrulla, que finalmente, pudo retirarse, recogiendo Bolgiani al herido Angeloni, que aún llegó con vida al hospital de Sariñena, donde murió al día siguiente.”

Ambos fueron heridos el 28 de agosto de 1936 y trasladados al hospital de Sariñena donde fallecieron. (La Columna Italiana en el frente de Huesca J.L. Alcofar Nassaes.  Revista Historia y vida, nª101). No se han encontrado sus actas de defunción.

Mario Angeloni

Fallecido el 28 de agosto de 1936.

Abogado y político antifascista italiano, dirigente del Partido Republicano, combatió en la Primera Guerra Mundial como oficial de Caballería, obteniendo en la batalla de Capporetto la Medalla de Plata al Valor Militar. Participó en la Guerra Civil española con Carlo Rosselli (comandante político) y Camillo Berneri (representante de los anarquistas), se convirtió en el comandante militar de una columna militar republicana en el frente aragonés. Murió en el hospital de Sariñena de las heridas sufridas en la batalla de Monte Pelado. Presencia italiana en la milicia española José María Blanco Núñez (Coord.)

Francisco Rebollo Martínez

Acta de defunción 8.147, 5 de septiembre de 1936

Natural de Cartagena, ingresó en el hospital de Sariñena el día 1 de septiembre, perteneciendo a la Columna García Oliver de la F.A.I. La causa una peritonitis producida por herida de bala en el vientre. Inscripción realizada por el doctor Nogueras,  no habiéndose podido saber más datos.

Un miliciano

Acta de defunción 8.148, 5 de septiembre de 1936

No se puede inscribir el nombre de un miliciano por no poder declarar el difunto por hallarse en estado comatoso, según hace ver en nombre de la certificación facultativa presentada por D. Vidal Bruged. Falleció en el Hospital de esta villa el 3 de septiembre de 1936.

José Segarra Cases

Acta de defunción 8.149, 2 de septiembre de 1936

_____ mono que le da esta _____ por llevar en el bolsillo _____ de la granota tres postales con la dirección siguiente José Segarra Cases, Batallón de montaña nº 6 1ª compañía Barbastro rematado con sello postal en el matasellos de Alcolea de Cinca y firmadas la una por Vicenta Cases y las dos siguientes por  Pilar Folaus. Entró cadáver en el hospital de esta villa el 31 de agosto de 1936. Presentaba una herida al parecer producida por bala del máuser región parental derecha. Sepultura en esta población. Inscripción médico Vidal Bruger/Porqued

Bernardino Bosque

Acta de defunción 8.150, 8 de septiembre de 1936

Llamado con estos nombres por haberlo reconocido Luis Porta vecino de esta localidad, barrio de la estación nº 18. El cadáver aparenta tener una edad de 21 años, de altura 1,60. Complexión no muy fuerte tenía una herida al parecer producida por bala del máuser en la región parental  derecha con salida por un borde de la nariz encefálica. Llegaron en la ambulancia ya cadáver el día 31 de agosto. Sepultura en el cementerio de esta villa. Inscripción médico Vidal Bruger/Porqued.

Enrique Duran

Acta de defunción 8.151, 9 de septiembre de 1936

Ingresó en este hospital el día dos de septiembre y falleció a los quince minutos. Fallecido en el Hospital de Sariñena el día dos de septiembre. Manifestación inscrita por el Director de este Hospital. Sepultura en el cementerio de esta población.

José Guember

Acta de defunción 8.152, 8 de septiembre de 1936

Natural de Pamplona. Ametralladora de Manresa, ingresó en este hospital de Sariñena el día 23 de agosto y falleció el 24 del mismo. Manifestación inscrita por el Director de este Hospital. Sepultura en el cementerio de esta población.

Eduardo Perello 

Acta de defunción 8.153, 8 de septiembre de 1936

Natural de Tarragona. Ingresó en este Hospital el día 23 de agosto del ______ y falleció el 24 del mismo agosto. Sepultura en el cementerio de esta población.

Bautista Suñen Gombao de Calaceite (Miliciano antifascista)

Acta de defunción 8.194, 10 de septiembre de 1936

Natural de Calaceite y de profesión miliciano antifascista ingresó en este Hospital el día 2 de septiembre fallecía el día tres del mismo mes. Manifestación inscrita por el Director de este Hospital.

Ernest Amorós i Figueres

Natural de La Sentiu (Lérida), miliciano de Estat Català, murió en el hospital militar de Sariñena el 11 de septiembre de 1936 (día de la Diada Nacional de Catalunya). Ernest Amorós i Figueres se encuentra enterrado en el cementerio de Lérida. Fuente: Ferran Dalmau.

Emilio Diestre Landro

Acta de defunción  8.190, 13 de septiembre de 1936

Perteneciente a la Columna de Barrio 1ª Centuria 1er Grupo.  Ha fallecido a causa de las heridas recibidas de metralla en abdomen, brazo y antebrazo izquierdo. Falleció en este Hospital el día 12 de septiembre Manifestación inscrita por el Director de este Hospital M. Blay. Sepultura en el cementerio de esta población.

Ricardo Chofer Rojo (Miliciano)

Acta de defunción 8.158, 13 de septiembre de 1936

Barcelona. Perteneciente Columna de los Agrupados 9º Grupo 1º. Muerto a consecuencia de heridas de ametralladores en la lucha antifascista de Tardienta. Falleció en este hospital el día 12 de septiembre de 1936. Manifestación inscrita por el Director de este Hospital M. Blay. Sepultura en el cementerio de esta población.

Antonio Comesa Oreta (Miliciano)

Acta de defunción 8.159,  13 de septiembre de 1936

De veintiún años de edad natural de Alumbres (Almeria). Muerto a consecuencia de herida de metrallas en las luchas antifascistas. Perteneció a la Columna del Barrio. Falleció en este Hospital el día 13 de septiembre. Manifestación inscrita por el Director de este Hospital Yoace Bogueras.

Andres Brunet

Acta de defunción 8.160, 14 de septiembre de 1936

Natural de Paris, oficial de artillería. Perteneciente a la sección de ametralladoras de la columna del 19 de abril. Ha fallecido a los veintidós horas del día 13 de septiembre de mil novecientos treinta y seis a consecuencia de las heridas de bala, que tenía en la región lumbar derecha.

Mario Garcés Bergés

Milicias antifascistas se interesa el paradero de un miliciano: El delegado político de la centuria 28 de la columna «19 de Julio», destacada en un sector del frente aragonés, hace constar que se desea saber el paradero del miliciano Mario Garcés Bergés, herido el día 16 de agosto en Tardienta e ingresado en el Hospital de Sariñena. Si está restablecido en esta fecha se solicita se incorpore a dicha centuria, por ser ésta la de las Cinco Villas (Zaragoza). El Noticiero Universal, 22 de septiembre de 1936.

Luciano Lacorz Rodón

 Acta de defunción 8.162, 28 de septiembre de 1936

Natural de Rosal, hijo de Manuel y Bárbara. Muerto a consecuencia de lesión de médula cervical por herida de bala, sufrida luchando en el frente antifascista. Falleció en este Hospital el día 27 de septiembre. Certificación facultativa del médico director.

Eusebio Zoriel Jaime

Acta de defunción 8.163, 28 de septiembre de 1936

De 32 años de edad, fallecido en este Hospital el día 27 de 1936.

José Pérez Patoes

Acta de defunción 8.16?, 28 de septiembre de 1936

Sargento de aviación en destino en este aeródromo. Falleció en este aeródromo el día 24 de septiembre a causa de fractura de bóveda y base cráneo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por D. Manuel  Conde López, médico de aviación de Sariñena. 

Ángel Gómez  Laynatie

Acta de defunción 8.163,  13 de octubre de 1936

Perteneciente a la Columna de Francisco Ascaso 4ª centuria. Falleció en el Hospital el trece de octubre de 1936, a consecuencia “luchando contra el fascismo”. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por el director de este Hospital M. Blay.

Manuel Gamón

Septiembre de 1936.

Manuel Gamon Sariñena Combat

Ha muerto un héroe. Carta del frente de Aragón, de nuestro enviado especial.

En el ataque que la compañía de Infantería de Aviación realizó sobre la masía llamada «Torre del Francés», a unos 1500 metros de Huesca, fue muerto Manuel Gamón, hijo del redactor de Solidaridad Obrera camarada Carles Gamón, “Carles Sirval” en la prensa.

Murió como un valiente cuando, pecho arriba, avanzaba sobre una metralleta. Murió de una bala en el corazón. Moribundo, fue trasladado a Sariñena donde dejó de existir. Su cadáver fue embalsamado y trasladado a Barcelona.

El camarada Manuel Gamón tenía 16 años, segados por las balas asesinas del fascismo A su padre, Carles Gamón, hemos dado el nuestro pésame sentido, sin fetichismos, porque arranca del alma y sube por encima de las alambradas eléctricas del fascismo hacia el país de la libertad.

Combat, 4 de septiembre de 1936.

Antonio González Valdovinos

Acta de defunción 8.171, 17 de octubre de 1936

Natural de Sariñena. Hijo de Mariano González y Paciencia Valdovinos. Soltero de diecisiete años de edad. Falleció luchando contra el fascismo el ciudadano Antonio González Valdovinos, en este Hospital el 16 de octubre de 1936 a causa de “luchando contra el fascismo”. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por el médico de este Hospital Vidal Bosqued.

Vicente Simarro Toledano

Acta de defunción 8.172, 17 de octubre de 1936

Miliciano voluntario de aviación. De diecisiete años de edad, Casas Benister  (Cuenca). Domiciliado en Barcelona C/ Blanco Garay 21 4º. Ocurrió el óbito a las 2.31 del día de (hoy) digo de ayer por haber sido arrollado por el O.R.G. en el km 92.545 (Contusión) y era miliciano voluntario de aviación. Contusión craneal, 16 de octubre de 1936. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por el médico Pedro Cascales Ballarín.

Sebastián Forné

Acta de defunción 8.173, 17 de octubre de 1936

Miliciano perteneciente a la 5ª Columna del Poum. Por falta de documentación no se ha podido identificarle con más detalle. Falleció en este Hospital el 17 de octubre de 1936. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por el médico Hermenegildo Claret.

Víctor “El Moro”

Acta de defunción 8.174, 18 de octubre de 1936

Perteneciente a la Columna Valles POUM. (Columna Valles y Rovira). Por falta de documentación no se ha podido identificar con más detalle. Falleció en este Hospital el 17 de octubre de 1936. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por el médico Hermenegildo Claret.

Félix Pérez Álvarez

Acta de defunción 8.175, 20 de octubre de 1936

Natural de ¿Gijón?. Falleció en este Hospital el 20 de octubre de 1936 a consecuencia de “luchando contra el fascismo”. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por M. Blay_____ de este Hospital.

Justo Latorre Rabanaque

Acta de defunción 8.176, 20 de octubre de 1936

Natural de Tornos (Teruel), hijo de Celestino que vive en Tornos. Falleció en este hospital el veinte de octubre de 1936. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita.

Faustino Ferret Aguilera

Acta de defunción 8.177, 22 de octubre de 1936

Alférez aviador. Natural de Barcelona, casado y  de profesión Alferez, fue trasladado a Barcelona para su enterramiento. Casado en primeras nupcias con Eulalia Pilar García, habiendo dejado tres hijos llamados Pilar, Wilfredo y Faustino. Falleció el 19 de octubre de 1936. A consecuencia de heridas de armas de fuego recibidas en combate aéreo. Manifestación inscrita por Manuel Conde Capitán, médico del campo de aviación.

Saliendo de Almudévar, la columna fascista de Tardienta, topa igualmente con las milicias de la república que les barren el paso. La lucha fue intensa, fueron contenidos y finalmente se les obliga a replegarse.En estos combates murieron heroicamente los aviadores Fernández Aguilera, Ferret y Navarro, los cuales fueron enterrados ayer a la tarde en el cementerio de Sariñena.Resultaron también heridos los pilotos Batlle y Foyer.Villalba, al volver del entierro de Sariñena, el cual ha constituido una gran manifestación de duelo, se dispone a trabajar activamente y se pone en contacto con los sectores de nuestro frente.

La Humanitat: Any 5, núm. 1452 (21 oct. 1936).

Luis Aguilera Cullell

Acta de defunción 8.178, 22 de octubre de 1936

Teniente de aviación. Natural de Barcelona. Soltero, fue trasladado a Barcelona para su enterramiento. Falleció el día de hoy 19 de octubre de 1936 a consecuencia de heridas de arma de fuego recibidas en combate aéreo. Manifestación inscrita por Manuel Conde Capitán, médico del campo de aviación.

José Fernández González

Acta de defunción 8.179,  22 de octubre de 1936

Sargento Bombardero. Sargento de aviación, soltero, pertenecía a Getafe (Estaba en los ministerios) y fue trasladado a Barcelona para su enterramiento. Falleció el día de hoy 19 de octubre de 1936 a consecuencia de heridas de arma de fuego recibidas en combate aéreo. Manifestación inscrita por Manuel Conde Capitán, médico del campo de aviación.

Emilio Navarro Colay

Acta de defunción 8.180, 22 de octubre de 1936

Cabo bombardero de aviación, pertenecía a la escuadrilla de los ¿alcray? (Tiene a su hermano que se  llama Federico. Falleció el día de hoy 19 de octubre de 1936 a consecuencia de heridas de arma de fuego recibidas en combate aéreo. Manifestación inscrita por Manuel Conde Capitán, médico de este aeródromo de aviación. Se consigna que se halla enterrado en una fosa a las distancias siguientes por norte a 7 metros del camino central del cementerio, por sur a 25,50 metros de los nichos, por este a 22 metros de los nichos, por oeste a 77 metros de la tapia del cementerio.

2021_10_24_21_50_00_Arxiu_de_Revistes_Catalanes_Antigues_La_Humanitat_Any_5_núm._1452_21_oct._1

La Humanitat: Any 5, núm. 1452 (21 oct. 1936).

Eugen Wayuer

Acta de defunción 8.181,  25 de octubre de 1936

Perteneciente a la columna Thaelmann Falleció en el lugar de la estación.  El 24 de octubre a consecuencia de “luchando contra el fascismo”. Manifestación inscrita presentada por el médico  M. Blay.

José Cardona

Acta de defunción 8.183, 26 de octubre de 1936

Guardia de Asalto. Fallecido en el vagón de tren quirófano estación. El 26 de octubre de 1936.  Manifestación inscrita por el médico de guardia ¿Findeu?

Santiago ¿Montiner?

Acta de defunción 8.184, 26 de octubre de 1936

Guardia de Asalto. Falleció en este Hospital el día 26 de octubre de 1936 a consecuencia “luchando contra el fascismo”. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita.

Alfonso Solanas Farlete

Acta de defunción 8.185, 26 de octubre de 1936

De diecinueve años, natural de Leciñena, hijo de Fermín. Falleció en este Hospital el 26 de octubre de 1936 a consecuencia “luchando contra el fascismo”. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por el _______ de guardia Hermenegildo Claret.

Joao Amputo das Heres 

Acta de defunción 8.186, 26 de octubre de 1936

Natural de Sao Martinho (Portugal). Nació el 30 de marzo de 1905. Falleció el 23 de octubre de 1936, a consecuencia de heridas por arma de fuego. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita presentada por Manuel Conde López, Capitán médico del campo de aviación.

Mateo Omare Ferrer

Acta de defunción 8.187, 29 de octubre de 1936

Natural de ¿Brunola? Baleares. Nacido el 28 de octubre de 1917 según certificación facultativa y falleció a consecuencia de heridas por arma de fuego.  Fallecido el 23 de octubre de 1936.  Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación inscrita por el médico de aviación D. Manuel Conde.

José Luis Marías de Lafuente

Acta de defunción 8.200, 19 de diciembre de 1936

Capitán del 2º batallón. Natural de Ejea de los Caballeros, de profesión Capitán y de estado soltero, de 36 años de edad perteneciente al 2º batallón. Falleció en Barbastro, el 17 de diciembre a consecuencia de heridas de arma de fuego recibidas. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación _____ por el teniente coronel y el jefe ¿m. formavile grible?

Joan Rovira Xampeny

1936 inicios 1937. Falleció en el Hospital a causa de fiebres tifoideas. Soldado ejercito republicano. Escribiente en Josep Maynou. (En recuerdo de. Todas las victimas).

Ambrosio Daverio

“El Italiano”, fallecido el 10 de enero de 1937. No hay acta de defunción, su tumba aparece en el cementerio municipal de Sariñena.

IMG_1636

Francisco Sus Lardiés

Principios de 1937. Natural de Gurrea de Gállego, falleció en Sariñena a causa de heridas en el frente. Confederal, miliciano 126 Brigada 28 División Ascaso. (En recuerdo de. Todas las victimas).

Bernardo Albelda Peris

Acta de defunción, 8.236 , 16 de abril de 1937

Perteneciente al regimiento Infantería nº2, batallón de ________ nº 3 ametralladoras y falleció a causa de las heridas. Fallecido en este Hospital el día 14 de abril, a consecuencia de las heridas recibidas. Manifestación inscrita por el director de este hospital M.Blay.

Fausto Comas

Acta de defunción 8.237, 16 de abril de 1937

Del ejército fascista. Falleció en este Hospital el día 13 de abril a las cuatro horas y pertenecía al regimiento Gerona del ejército faccioso. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay. 

Francisco Marey Astruch

 Acta de defunción 8.238, 17 de abril de 1937

Miliciano. Falleció en este Hospital el 18 de abril de 1937 a consecuencia de varias heridas de arma de fuego en región torácica. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Emiliano Tomás Ramo

Acta de defunción 8.239, 17 de abril de 1937

De cuarenta y siete años, natural de Calamocha (Teruel). De profesión _________  Casado y deja tres hijos no habiendo otorgado_________.  Falleció en este Hospital el día 19 de abril de 1937 a consecuencia de fractura de ___ cráneo aplastamiento. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Leandro Maicas Martín

Acta de defunción 8.240, 20 de abril de 1937

Natural de Calamocha (Teruel). De profesión sastre, casado habiendo dejado tres hijos y no habiendo hecho testamento según consta en este _____ facultativa manifestada por el director de este hospital M. Blay. Estaba casado con____________. Fallecido en este Hospital el día 19 de abril de 1937 a causa amputación traumática brazo y aplastamiento base cráneo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación escrita presentada por el director de este Hospital M. Blay.

Miguela Lacruz Espada

Acta de defunción 8.241, 20 de abril de 1937

De estado soltera no habiendo hecho testamento. Falleció en este Hospital el diecinueve de abril de 1937. A consecuencia de fractura base cráneo _________ Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Ángel Ayuda Blanco

Acta de defunción 8.242, 20 de abril de 1937 

Fallecía a consecuencia de varias heridas que recibió el mismo día en _________________. Fallecido en este Hospital el día 19 de abril a consecuencia aplastamiento base cráneo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Aurelio Auserón Escanero

Acta de defunción 8.243, 21 de abril de 1937

Soltero y falleció en este Hospital a consecuencia de ______________________________________  y extensas heridas en la cara. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

José Medina Pallarols

 Acta de defunción 8.257, 22 de junio de 1937

Soldado, de dieciocho años. Falleció en este Hospital el 18 de junio de 1937 a causa de una herida penetrante en el pie derecho. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay. 

Valero Arronia Rojo

Acta de defunción 8.257, 22 de junio de 1937

Soldado de dieciocho años. Falleció en este Hospital  el 21 de junio de 1937 a consecuencia de una herida de bala de región abdominal. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

 Ernesto  Porquet Peiro

Acta de defunción 8.261, 12 de julio de 1937

Fallecido en este Hospital el 9 de julio de 1937 a consecuencia de __- traumático y heridas en ambas _____. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital Juan Marcé.

Juan Vera López

Acta de defunción 8.263, 22 de julio de 1937

De diecinueve años. De la 124 brigada mixta ha fallecido en este Hospital,_______________ con diagnóstico de arma de fuego extensa en el mulo derecho. Fallecido en este Hospital el día 21 de julio a consecuencia gangrena gaseosa. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director Muvi Lameca.

Juan Planisi Mercadal

Acta de defunción 8.267, 3 de agosto de 1937

De veintitrés años, vecino de Barcelona. Casado domicilio calle Anselmo Clave nº 9 y pertenencias. Soldado del Escuadrón de caballería de Barcelona. Falleció en este Hospital de Sariñena el 2 de agosto de 1937 a consecuencia de choque traumático con estallido de bazo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay Gimener.

Marino Font Coll

Acta de defunción 8.271, 26 de agosto de 1937

Natural de Bellcaire (provincia de Gerona) fallecido en este Hospital el día 25 de agosto a consecuencia fractura abierta tibia derecha. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación por el director de este Hospital Antonio Porta.

Juan Eltoro Pueyo 

Acta de defunción 8.272, 28 de agosto de 1937

Prisionero fascista de veinte años de edad perteneciente al Regimiento de Gerona nº 18 6º batallón ametralladores a consecuencia de fractura humero derecho bala abdomen. Fallecido en este Hospital el día 25 de agosto de 1937 a consecuencia fractura humero derecho. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay. 

Miguel Barba Fernandez

Acta de defunción 8.273, 28 de agosto de 1937

De veintidós años de edad perteneciente a la brigada mixta 123 4º Batallón 4ª compañía. Fallecido en este Hospital el día 26 de agosto de 1937 a consecuencia de herida de bala fosa ¿ilacea? Derecha. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Antonio Ferqueda Benet 

Acta de defunción 8.274, 28 de agosto de 1937

De veintidós años de edad perteneciente a la brigada mixta 122 1e Batallón de ametralladoras. Fallecido en este Hospital el día 27 de agosto de 1937 a consecuencia herida metralla, región frontal con grandes destrozos. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Juan Oller Carreras

Acta de defunción 8.275, 28 de agosto de 1937

Soldado perteneciente a la brigada mixta nº 122 a consecuencia de amputación muslo izquierdo gangrena gaseosa. Fallecido en este Hospital el día veintisiete de agosto de 1937 a consecuencia amputación muslo izquierdo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Gabriel Aguilar

Acta de defunción 8.278,  5 de septiembre de 1937

Falleció en la carretera Venta Ballerías el día 3 de septiembre de 1937, a consecuencia de un vuelco de automóvil. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital Antonio Porta.

Francisco García Gonzalez

Acta de defunción 8.279, 5 de septiembre de 1937

De veintidós años, natural de Madrid. Estado soltero. Falleció en la carretera Venta Ballerías el día 3 de septiembre de 1937, a consecuencia de un vuelco de automóvil. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital Antonio Porta. 

Ismael Ridrer Conet

Acta de defunción 8.280, 5 de septiembre de 1937

De veintiséis años de Alcoy, soltero.  Falleció en la carretera Venta Ballerías el día 3 de septiembre de 1937, a consecuencia de un vuelco de automóvil. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital Antonio Porta.

Rafael Reyes de la Rosa

Acta de defunción 8.281, 8 de septiembre de 1937

Perteneciente a la brigada mixta internacional nº 159 2º Batallón. Fallecido en este Hospital militar el día 4 de septiembre de 1937 a consecuencia de herida de arma de fuego. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación escrita por el médico de este hospital Antonio Porta.

Siptime Jacques

Acta de defunción 8.282  8 de septiembre de 1937

De veintisiete años, teniente de las brigada internacional mixta 110 1ª Brigada 4ª compañía. Fallecido en este Hospital militar el día 6 de septiembre de 1937 a consecuencia de herida de bala en el abdomen. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación escrita por el médico de este hospital Antonio Porta.

Juan Diez Avellanos

Acta de defunción 8.285, 13 de septiembre de 1937

Perteneciente a la brigada mixta 131 de intendencia ingresó muerto en este Hospital el día 10 del presente a consecuencia  de ________ traumático producido por accidente de automóvil. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación escrita por el médico de este hospital M. Blay. 

Jacinto Jaurey Berenguer

Acta de defunción 8.286,  14 de septiembre de 1937

De veintidós años, soldado de la 122 Brigada mixta 4º__ plana mayor, falleció a consecuencia de accidente de automóvil en la carretera de Sesa con gran choque traumático. Fallecido en este Hospital militar el día 14 de septiembre de 1937 a consecuencia de choque traumático. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación escrita por el director G. Sevelvo.

Joaquín Ferrer Vidal

Acta de defunción 8.28, 27 de septiembre de 1937

De la 32 división. Cuartel General, escolta. Fallecido en este hospital el 25 de septiembre de 1937 a consecuencia de traumatismo torácico. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación escrita por el médico de este hospital M. Blay.

Juan Heredia Ramón

Acta de defunción 8.289,  27 de ¿septiembre? de 1937

De la brigada mixta 119 E. motorizada. Falleció en este Hospital el 23 a consecuencia herida ____ muslo izquierdo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital M. Blay.

 José Morera Muñoz

Acta de defunción 8.290, 4 de octubre de 1937

De la brigada mixta 112 batallón 3º ametralladores. Fallecido en este Hospital el día 1º de octubre de 1937. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital M. Blay.

Jesús Gutierrez  Gutierrez

Acta de defunción 8.293, 25 de octubre de 1937

De estado se ignora y pertenecía este soldado _____________________________. Fallecido en este Hospital el día 20 de octubre de 1937 a consecuencia se choque traumático con fractura base craneal. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital M. Blay.

Francisco Luis 

Acta de defunción 8.301, 8 de noviembre de 1937

Perteneciente a la 126 brigada mixta 2º batallón compañía 3ª sección procedente de Vicien.  Fallecido en este hospital el 5 de noviembre de 1937 a consecuencia de una herida bala en cara doble fractura. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital M. Blay. 

Antonio Segarra Amoros

Acta de defunción 8.318,  1 de diciembre de 1937

De la 126 brigada mixta 2º batallón 2ª compañía procedente de _____. Falleció en este hospital el 26 de noviembre a consecuencia de herida metralla_________ y cabeza. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta.

Pedro Prat Ninato 

Acta de defunción 8.319, 1 de diciembre de 1937

De la 121 brigada mixta 4º batallón Compañía perteneciente de Alcubierre. Falleció en este hospital el 26 de noviembre a consecuencia de herida con arma de fuego región _______. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta.

Enrique Vilada

Acta de defunción 8.323, 6 de diciembre de 1937

Perteneciente a la 134 Brigada mixta 546 Batallón 1ª Compañía procedente del Vedado de ____. Ingresó cadáver en este Hospital a consecuencia de amputación traumática pierna derecha.  Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el jefe ______ de servicios____.

Ricardo Casas Blando 

Acta de defunción 8.325, 13 de diciembre de 1937

De veintiséis años hijo de Antonio casas ferranet? Y Joaquina Bland____ Casado con Pilar Clemente Peralta y deja una niña de este matrimonio. Pertenecía ________ a la 140 Brigada mixta intendencia. Fallecido en este hospital el día 12 de diciembre  de 1937 a consecuencia de las heridas producidas por el bombardeo de aviación facciosa en esta localidad. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta.

José Marcen Landier

Acta de defunción 8.329, 13 de diciembre de 1937

Soldado perteneciente a la 126 Brigada mixta 5 o 3 Batallón 4ª compañía. Fallecido en este hospital el día 7 de diciembre a consecuencia de herida de bala pierna izquierda. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta.

Miguel Cabristany Roca

Acta de defunción 8.332, 19 de diciembre de 1937

El Sargento. Entró cadáver en dicho Hospital de Sariñena a consecuencia del bombardeo de la aviación facciosa. Fallecido el día 11 de diciembre del año actual a consecuencia del bombardeo aviación facciosa. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta.

 Ramón Figueras Miguel

 Acta de defunción8.333, 17 de diciembre de 1937

Soldado. Entró en este Hospital de Sariñena ya cadáver a consecuencia bombardeo aviación fascista. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta.

Juana Otín Alcubierre

Acta de defunción 8.339,  17 de diciembre de 1937

De treinta y seis años. Natural de Lanaja falleció a consecuencia de heridas metralla varias partes del cuerpo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta.

Ramón Bueno Font

Acta de defunción 8.359, 25 de enero de 1938

Soldado de la Brigada mixta 141 Batallón 161 2ª Compañía. Falleció en este Hospital el día 23 de enero a consecuencia de herida de fuego  perforación de estómago e intestino delgado y grueso. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el médico de este hospital Antonio Porta y el capitán médico Cento/anto/Antonio?? Carrera.

En virtud de auto recaído con esta fecha seguido en expediente  a instancia de Dª. Teresa Font, de conformidad a la R.O. 14 enero 1842 se rectifica la inscripción por error que se llamara el inscrito Ramón Bruna Font, soltero, labrador, hijo legítimo de Antonio Bueno y Teresa Font, natural y vecino de Peracals (Montcortes) Lérida, nacido el 22 de octubre de 1912 según acreditó. Sariñena 23 de febrero de 1944. El juez municipal.

Juan Cano Penen

Acta de defunción 8.370,  28 de febrero de 1938

Perteneciente soldado a la brigada mixta 137, Brigada 547 Compañía de ametralladoras. Falleció en este Hospital a consecuencia de _________ hombro izquierdo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director Antonio Porta y Pelayo Vila.

  • Juan Cano Pérez, 25 de febrero de 1938, falleció en el Hospital de Sariñena a los 21 años de edad. Natural de Turre, era herrero y soldado republicano, 137 Brigada mixta. (En recuerdo de. Todas las victimas).

Ángel Ariste Justo

Acta de defunción 8.373, 10 de marzo de 1938

Hijo de salvador y de Presentación, de Sariñena. Falleció en este hospital  a consecuencia de las heridas recibidas durante el bombardeo de aviación el día 10 de marzo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director Antonio Porta y Pelayo Vila.

Ramón Franco

Acta de defunción 8.374, 18 de abril de 1938

Soldado perteneciente a la 1ª de Tetuán.  Falleció en este Hospital Equipo Quirúrgico móvil, capitán Vizcaíno, el día 3 de abril a consecuencia de heridas en acción de guerra. Manifestación escrita del capitán jefe firma ilegible del equipo quirúrgico móvil. Mes abril II año triunfal 1938.

Miguel Codreiro

Acta de defunción 8.375, 18 de abril de 1938

Perteneciente a la 2ª Bandera de la 5ª Compañía. Falleció en este Hospital el día 3 de abril a consecuencia de heridas sufridas en acción de guerra.

Soldado falangista sin identificar de la falange nº 49

Acta de defunción 8.376, 18 de abril de 1938

Ingresó ya cadáver en este Hospital el soldado falangista sin identificar del equipo quirúrgico móvil, capitán Vizcaíno. Falleció el 3 de abril según resulta de certificación escrita por el capitán jefe.

 Francisco Bernal

Acta de defunción 8.377, 18 de abril de 1938

Soldado del regimiento de Valladolid nº 20 1er Batallón. Falleció el día de hora consecuencia de heridas recibidas en acción de guerra, falleció el día 3 de abril. Certificación escrita por el (médico) Capitán. Certificación escrita por el capitán del equipo quirúrgico móvil capitán Vizcaíno, firma ilegible.

Francisco Campos

Acta de defunción 8.378,  18 de abril de 1938

Alferez de la 2ª Bandera del tercio de África 5ª Compañía a consecuencia de heridas recibidas en acción de guerra. Falleció en este Hospital el día tres de abril a consecuencia de heridas en acción de guerra. Certificación escrita por el capitán del equipo quirúrgico móvil capitán Vizcaíno.

Miguel Martinez García

Acta de defunción 8.379, 18 de abril de 1938

Sargento de artillería ligera de Cataluña. Natural de Huerva. Falleció en este Hospital el 6 de abril, certificación escrita por el médico Luis Mella.

Enric Ferrer Arnau

20 de abril de 938. Natural de Palamós, Gerona. Soldado ejército republicano. (En recuerdo de. Todas las victimas).

Luis García Sierra/Serra

Junio de 1938. De Barcelona, miliciano columna Durruti 26 división y comisario, cía ametralladoras. Batalla de Sariñena. (En recuerdo de. Todas las victimas).

Artículos relacionados:

La Guerra Civil en Sariñena


Con el levantamiento militar del 18 de julio de 1936, se crea de urgencia, esa misma noche, el Comité Local de Sariñena. Más de 300 sariñenenses, entre afiliados a partidos y sindicatos, salen a la calle a defender la república instando a la Guardia Civil a que se una al pueblo. El Capitán de la Guardia Civil, del puesto de Sariñena, responde negativamente, erigiéndose como única autoridad. Durante los primeros días conviven en una tensa calma. La Guerra Civil en Sariñena, retaguardia del frente de Los Monegros

sariñena.jpg

A la memoria de Arturo Morera Corull, gran investigador de la historia local de la Villa de Sariñena, por su excepcional trabajo sobre la guerra civil en la localidad y el aeródromo de aviación Alas Rojas: «La guerra del 36 en Sariñena». Sus diferentes artículos, de un total de ocho, han sido publicados en la revista Quio de Sariñena y Los Monegros entre los números 22 al 32, del 21 de marzo de 1992 a febrero de 1994. Sin duda, su trabajo constituye la base del presente trabajo y a quien con todo mi respeto y admiración dedico.  

Joaquín Ruiz Gaspar. Responsable del proyecto cultural Os Monegros.

Artículo enmarcado en la serie sobre la guerra civil en Sariñena

Los primeros días

El 18 de julio de 1936, tras los años convulsos, las noticias sobre la sublevación contra el gobierno van llegando a todos los rincones de España. En el café teatro Romea de Sariñena, sede de la UGT, se van agolpando vecinos para seguir las noticias de Radio Madrid. El Sariñenense Daniel Grustán Ballarín (Guerra, Exilio y Represión. Zaragoza, 2005) recoge como aquella misma noche, urgentemente, se constituye el Comité Local de Guerra de Sariñena asumiendo el control e instando a entregar las armas al capitán de la guardia civil.

Asimismo, las fuerzas de la guardia civil se han acuartelado en pro del levantamiento militar y el capitán de la guardia civil, Luis Fernández de la Vega y Soto, llega a declarar el Estado de Guerra en Sariñena (Relación nominal de investigados y expedientados de Sariñena). La orden, apunta Víctor Pardo Lancina, «No surtió ningún efecto entre los guardias civiles de tropa, que no sólo desoyeron la orden del capitán y comandante del puesto Luis Fernández de la Vega y Soto, sino que lo hicieron responsable de cualquier consecuencia que su actitud de subversión provocara en la localidad» (A una milla de Huesca. Pardo Lancina, Víctor). Igualmente, el mismo Víctor Pardo Lancina y Raúl Mateo Otal, reflejan este hecho en su obra «Todos los nombres», por el cual Luis Fernández de la Vega «Declaró el estado de guerra el 19 de julio, pero varios de sus subordinados desobedecieron y no solo secundaron a su jefe, sino que lo amenazaron si persistía en su actitud».

El mismo 19 de julio, según la declaración de Rosario Cabellud Viñuales, ya se realizan las primeras detenciones de personas de derechas en Sariñena. Declaración recogida en la Causa General de Sariñena, en relación con la detención de su padre Teodoro Cabellud Blanco.

Es el 20 de julio cuando el capitán de la guardia civil abandona el puesto de Sariñena y sale hacia Monzón con parte de su destacamento. Aquella circunstancia es aprovechada por los republicanos sariñenenses para tomar definitivamente las calles y desarmar las fuerzas restantes de la guardia civil; pasando a formar parte de la Guardia Nacional Republicana. Ese es el caso de Julián Cambero Hernández, guardia civil que se pone al servicio del comité local. Además, Julián había sido acusado por revelar el secreto de un telegrama que daba órdenes al capitán del puesto de Sariñena.

Aquellos hechos aparecen recogidos en las solicitudes de Informes Políticos-Sociales consultadas en el Archivo Municipal de Sariñena, donde diferentes testimonios dan cuenta de lo ocurrido durante el desarme. Este es el caso del vecino Antonio Olivan Mir quien relata como «El desarme de la fuerza se hizo en tres puntos diferentes, o sea a dos parejas las desarmaron en la calle y al resto en la casa cuartel, siendo este último punto donde vio que Ignacio Biosca Salfe iba armado con un fusil tomando parte en dicho desarme, por ser el diciente vecino de dicho edificio y desde una ventana de su casa vio lo sucedido, manifestando también que no hubo ninguna víctima y que ocurrió el 19 o 20 de julio del 36.»

El capitán Luis Fernández de la Vega, viendo la situación, decide huir a caballo a Monzón «Donde se habían acuartelado varios guardias procedentes de la línea del Cinca» (A una milla de Huesca. Pardo Lancina, Víctor). Parte junto al brigada Antonio Acín Jiménez y, de acuerdo con Víctor Pardo Lancina y Raúl Mateo Otal (Todos los nombres) «Otros seis agentes que, procedentes de Castejón, Valfarta y Alcolea de Cinca, se sumaron a estos hacia Monzón». Así, son varios los testimonios que afirman que, desde Sariñena, el capitán sale con varios de sus agentes.

A continuación, algunos vecinos se organizan para salir en coche en persecución del capitán de la guardia civil huido junto a sus 12 compañeros, según algunas fuentes: «Carrera, Vicente Millera, Fulgencio Esteban Oliván y Pedro Bornao tomaron un vehículo conducido por Millera para alcanzarlos». No obstante, antes los perseguidores dan aviso a Monzón para que estén prevenidos ante la llegada del capitán y sus hombres. Al final son detenidos en Monzón y el capitán Luis Fernández de la Vega fusilado el 6 de agosto en Barbastro (Relación nominal de investigados y expedientados de Sariñena). El brigada Antonio Acín Jiménez sobrevive a aquel episodio y a la misma guerra.

Fulgencio Esteban Olivan declara que, tras el alzamiento, «Se mantuvo el orden algunas horas, pero al salir el Capitán de la guardia civil para Monzón con algunos números, los elementos más destacados de izquierdas se lanzaron a la calle y la fuerza que había quedado de la guardia civil se unió al pueblo estableciéndose seguidamente turnos para hacer guardias en las entradas del pueblo y unos días más tarde se formó el comité» (Causa General). También tenemos el testimonio de José Zamorano Cabellud quien testifica: «Que el Comandante del puesto de este pueblo declaró el día 18 del mismo mes y año el estado de guerra, por lo que no ocurrió nada nada anormal hasta el día 21 que salió el Capitán mencionado con algunos números hacía Monzón continuando el elemento civil haciendo guardias con el resto de la fuerza, pero según cree el declarante se recibieron órdenes de Cataluña y por elemento de las sindicales CNT, UGT y partidos de izquierdas se pidieron las armas a la guardia civil que les fueron entregadas sin oponer ninguna resistencia y una vez desarmados estos se procedió a la formación del Comité Revolucionario» (Causa General de Sariñena).

Sariñena plaza Salvador guerra

Visitando Sariñena. Arxiu Històric de Cardona, Domènec Martínez, AHC500-23.

Efectivamente, una vez Sariñena en manos de los republicanos, se establecen, en las diferentes entradas del pueblo y especialmente en las de Huesca y Zaragoza, controles al mandó del Comité. «Los afiliados a los partidos y sindicalistas constituían más de trescientas personas dispuestas a defender la republica» (Daniel Grustán Ballarín. Guerra, Exilio y Represión. Zaragoza, 2005). También lo recoge Luis Buil Espada, en sus memorias, como las diferentes entradas al pueblo son cortadas con árboles y se mantienen guardias. También se corta la comunicación telefónica con Huesca, con el objetivo de evitar que puedan pedir auxilio, acción atribuida a Fermín Orquín Bardají, perteneciente al sindicato UGT. Además, en los documentos de responsabilidades políticas se cita a Francisco Cabellud Mazuque, quien, al parecer, «Llevó el revólver del Capitán de la Guardia Civil».

Un frente sin definir

Pronto llegan noticias del futuro frente de Aragón: Unos falangistas de Zaragoza habían entrado en Alcubierre. Luis Buil fue uno de aquellos voluntarios sariñenenses que, en autobuses, parten hacía Alcubierre para frenar al enemigo: «A la altura de Lanaja nos escoltó un tal Breguer de guerra francés que venía de Barcelona y que pertenecía a la aviación que estaba con nosotros. Solamente podía tirar bombas con la mano pero daba moral. Ocupamos Alcubierre donde los falangistas habían fusilado a unos once obreros del canal en construcción. Lo hicieron en la fachada del ayuntamiento. De los fusilados encontramos en la carretera a uno herido pero vivo. Ese se salvó. En palabras de Luis: Algunos volvieron al pueblo y otros, armados, continuaron hacía Tardienta y Almudevar, donde se produjeron algunos combates y se logró estabilizar el frente.» Estos sucesos se enmarcan dentro de «Las Batallas de Lanaja» que recoge Roberto Mateo Caballero en su publicación «Las Batallas de Lanaja»

Los sucesos de Lanaja ocurren el 25 de julio de 1936, cuando un grupo de falangistas armados alcanzan Lanaja donde la población civil sale a hacerles frente. Durante el enfrentamiento, los falangistas sufren dos muertos y tres heridos, retirándose a Alcubierre llevándose con ellos 11 prisioneros que son fusilados en el mismo pueblo de Alcubierre (Alcubierre, última parada camino primera línea de fuego).

Demetrio Bodero, Antes del M.G.N. prestaba sus servicios como guardia civil en el puesto de esta villa, sin afiliación política, siendo su ideología derechista. Al iniciarse el… fue desarmado al igual que las demás fuerzas del puesto por las hordas marxistas, el informado se refugió en el campo de aviación rojo establecido en este término municipal donde presto el servicio de su clase hasta los últimos días de marzo de 1938, que fue liberado por las tropas nacionales y, incoado expediente de depuración, fue resuelto favorable y licenciado del sustituto por haber cumplido la edad reglamentaria. No intervino en hechos delictivos y se le considera adicto a la nueva España

Notas en las solicitudes de Informes Políticos–Sociales.

Detenciones y fusilamientos

Anteriormente a la llegada de milicias catalanas, son varios los individuos o grupos de ellos, de localidades cercanas, que acuden a zonas conflictivas, tal y como hemos visto con las batallas de Lanaja. En Sariñena, Arturo Morera relata como los primeros milicianos eran en su mayoría de la CNT, aunque iban mezclados con gentes de otras filiaciones, en especial los que pertenecen al POUM, «Llegaron a nuestra villa como «liberadores», creyendo que Sariñena estaba de parte del alzamiento militar» (Arturo Morera. La guerra del 36 en Sariñena).

Aquellas circunstancias iniciales, de ausencia o escasa autoridad local, la presencia de milicianos y elementos descontrolados llegados a Sariñena y la implicación de algunos sariñenenses permite abusos y desmanes e incluso detenciones y asesinatos en la villa de Sariñena. Para Arturo Morera «No teniendo enemigos con quien enfrentarse, la principal preocupación de sus líderes fue la de aniquilar a todas las personas que pudieran ser consideradas como de derechas. La decidida intervención de gentes influyentes en nuestro pueblo evitó que aquellos exaltados milicianos perpetraran el fusilamiento de muchas personas acusadas de ser simpatizantes de los sublevados, Cesáreo Casabona explicó muy bien esta situación en su artículo publicado en el «QUIO» n.° 5 del año 1989, y yo abono su relato en todo cuanto tiene de verídico.»

Detenciones

Las primeras detenciones a personas ideológicamente de derechas, parece ser que ya se practican tras el estado de guerra, al día siguiente, el 19 de julio. En este sentido se manifesta Rosario Cabellud Viñuales, en relación con la detención de su padre Teodoro Cabellud Blanco, caminero de 54 años de edad: «Fue detenido por los milicianos en la puerta de su casa el 19 de julio de 1936, siendo conducido a la cárcel donde se encontraban ya otros detenidos y permaneciendo allí durante cuatro o cinco días, puesto en libertad, se le obligó a trabajar en el campo de aviación siendo asesinado en la retirada de los rojos, sabiendo solo que fue fusilado y su cadáver hallado en la calle Fatas» (Sariñena, la retirada). José Paraled Sarrate, Causa General, también se manifesta en la misma línea y al poco de formarse el Comité, en los primeros días tras del inicio de la guerra, «Cuyos componentes realizaron seguidamente algunas detenciones, pero a los tres días fueron puestos en libertad».

Otras detenciones se producen en el mes de septiembre y prácticamente se enmarcan en el conjunto de detenciones que se deben llevar a cabo en aquellos primeros días: «En el mes de septiembre, por orden del Comité, el declarante detuvo a los hermanos Blasco-Mirallas, que a los dos días fueron puestos en libertad y en los primeros meses del alzamiento fueron detenidos siete personas entre los que se encontraba el teniente Coronel de Lastanosa sr. Cariello, los cuales después de estar unos días en la prisión de Sariñena fueron asesinados en el cementerio» (Declaración de Fulgencio Esteban Olivan, Causa General).

La misma Causa General de Sariñena (ES.28079.AHN//FC-CAUSA_GENERAL,1412,Exp.1) recoge aquellas detenciones practicadas en la localidad: «Fueron atormentados y torturados la mayoría de personas de orden, religiosas y cuyos ideales eran derechistas, además de saqueados y desvalijados sus edificios y propiedades, cosechas, negocios y existencias. Asimismo fueron destrozadas las dos iglesias de la localidad y capillas de los particulares, destrozados sus altares y robados cuantos objetos y alhajas existían, así como profanando los lugares sagrados.» 

Daniel Pinos, rescatando las vivencias de su padre Eusebio Pinos, relata cómo se incautaron los comercios del pueblo y detuvieron, por unos días, a Manuel Basols Salaber (posterior alcalde durante el franquismo), Ignacio Ballarín Segura, Benjamín Portera, Bernardo Guillen, Miguel Anoro Casañola y Victoriano Buisan, entre otras personalidades. Fueron puestos en libertad el 26 de agosto de 1936. Diversos testimonios enmarcan aquellas detenciones con un fin protector ante elementos descontrolados de milicias que hacían peligrar la vida de personas de derechas.

Relación de personas detenidas y encarceladas:

  • Bernardo Guillen Lasierra.
  • Bernardo Guillen Asín
  • Francisco Castanera Mirallas.
  • Antonio Gálligo Pérez.
  • Mariano Torres Guillen.
  • Ángel Pardo Novales.
  • Teresa Pardo Carbonell.
  • Marí Luz Pardo Carbonell.
  • Pilar Murlanch Agudo.
  • Joaquín Blasco Mirallas.
  • Mariano Blasco Mirallas.
  • Dolores Gabarre Subias.
  • Pilar Álvarez Anoro.
  • Bernardino Navarro Gallego.
  • Benjamín Portera Segura.
  • Miguel Anoro Pueyo.
  • Pascual Segura Baringo.
  • Ramón Abenoza Paul.
  • Victorián Buisan Izuel.
  • Manuel Basols Salaver.
  • Ignacio Ballarin Segura.
  • José Casabón Tisaire.
  • Manuel Gilaberte Corvinos.
  • Eduardo Colay.
  • Pedro Segura.
  • Y otros más cuyos nombres no se recuerda.

La cárcel

La cárcel de Sariñena se encontraba ubicada en el antiguo convento franciscano de la localidad sariñenense, la actual casa de la cultura en Plaza de Mezín. Joaquín Blasco Miralles, uno de aquellos «derechistas» encarcelados, después de la contienda, declara: «Funcionó en esta villa una prisión oficial dependiente de la Dirección General de prisiones marxistas, funcionando en la antigua cárcel del partido.» 

Para Luis Buil Espada el comité se porta bien y mantiene el orden hasta que «Empezaron a llegar miembros incontrolados de la parte de Barcelona que quisieron fusilar a unos detenidos que había en la cárcel, pero el comité puso una guardia alrededor de la misma con fusiles Mauser y tuvieron que desistir». Después, muchos presos son liberados «Los presos de la cárcel volvieron pronto a su casa incluido alguno que fue juzgado en Lérida (mi padre y otros fueron a declarar en su favor). Todos estaban vivos cuando volví de Francia. No todos se comportaron bien.»

De aquellos sucesos son investigados, entre otros, Jesús Penón Corvinos, huido a Francia, o Julio Casabona Gracia, veterinario municipal, quién, según declaración de la alcaldía, «Se distinguió en impedir toda clase de hechos inhumanos, conquistando su impopularidad por estos actos entre los medios rojos de la localidad. Parece ser que marchó exiliado a Francia.»

El sariñenense Julio Cesáreo Casabona Marías, hijo de Julio Casabona Gracia, recoge en «Sucesos que ocurrieron en Sariñena hace 54 años», revista Quio nº5, el momento en el que su padre se opone a una columna de milicianos que pretenden fusilar a personas de derechas presas en la localidad. Entre otros miembros del comité, su padre Julio y su hermano Antonio se plantan ante las milicias evitando que sean asesinados. 

Tras la guerra, Julio y sus dos hijos Antonio y Julio Cesáreo sufren el exilio y la posterior deportación al campo de concentración nazi de Mauthausen. La familia Casabona consigue sobrevivir al holocausto nazi. Julio Casabona Gracia y sus hijos Antonio y Julio.

A.H.N. Sección Fondos Contemporáneos Causa GeneralSubdirección General de los Archivos EstatalesMinisterio de Cultura.España

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España

«Durante el dominio rojo en este Partido Judicial no existió ninguna Prisión con carácter oficial o sea dependiente de la Dirección General de prisiones, pero si existía una prisión del partido que tan solo había un encargado de la misma y sin nombramiento oficial y en los primeros días del G.M.N. depositaron en la misma unos detenidos de los cuales todos ellos excepto dos llamados D. Bernardo Cariello Torrente Coronel de E.M. y D. Eduardo Colay Bierge Coadjutor de esta Villa que fueron asesinados por las hordas rojas, fueron puestos en libertad y más tarde fueron de nuevo detenidos y trasladados a la prisión de Barbastro.»

Informe sobre prisiones en la causa General de la Provincia de Huesca.
Sariñena, 23 de febrero de 1944.
Pieza tercera de Huesca. Cárceles y sacas
Archivo Histórico Nacional, FC-CAUSA_GENERAL,1413,Exp.6

Fusilados

El 28 de julio de 1936 son asesinados el sacerdote Eduardo Colay Biarge, a los 24 años de edad, el teniente coronel E.M. Bernardo Cariello Torrente, a los 65 años de edad, los señores Mariano Caballero, Arbeloa (comerciante), Oto, Rivera, Baile (Industrial), Desentre (Contable), Aguilar (Industrial), Cativiela (Agricultor) y tres personas de identidad desconocida. La Causa General de Huesca, Pieza Principal, Rama Separada nº 131 Sariñena dicta que Fueron fusilados por la canalla roja, la fecha indicada, en la carretera de Sariñena a la Estación del Ferrocarril, y después trasladados al Cementerio y quemados.

A Eduado Colay Biarge, en verdad coadjutor de Sariñena, recién ordenado sacerdote, se le insta en repetidas ocasiones la prohibición de celebrar oficios eclesiásticos. Aun así, celebra misa en una casa particular, por lo que es detenido, encarcelado y ejecutado. Daniel Pinos data su encarcelación el 21 de julio y su ejecución el 28 del mismo mes. Al parecer, Eduardo Colay y Bernardo Cariello gritan, antes de morir fusilados: ¡Viva Cristo Rey! (La fosa común del cementerio de Sariñena.). También están a punto de ejecutar al párroco Pedro Segura Gavín. Sin embargo, Mosén Pedro se libra por la intervención del Molinero, aunque desafortunadamente, mosén Pedro no aguanta aquellos años convulsos, cae en coma y fallece el 6 de octubre de 1936.

“El cura, don Pedro, se quedó y estuvo bien cuidado así como la casera que era hermana suya. Este cura se había comportado siempre muy bien. A pesar de su edad se quitó una vez los pantalones en la iglesia para dárselo a un necesitado. El también era pobre; después de mucho tiempo murió de enfermedad pero nunca le faltó nada.”

Luis Buil Espada

Profanaciones, saqueos, quemas y otros desmanes

Todo apunta que fuerzas del POUM son responsables del saqueo de las tres iglesias de Sariñena y de las primeras detenciones, aunque a los pocos días son liberados. Las milicias del POUM sacan de las dos iglesias y capillas privadas sariñenenses las imágenes y ornamentos a la calle y en carros son llevadas a la orilla del río Alcanadre donde les prenden fuego. José Zamorano Cabellud, en su declaración, señala: «Después de haber sacado las imágenes y ornamentos sagrados a la calle ordenaron a los vecinos que con carro las llevasen al puente del río Alcanadre y en la orilla de dicho río les prendieron fuego y seguidamente se incautaron de los negocios del pueblo.» Los hechos los podemos enmarcar el 24 de julio de 1936 según el relato, mencionado anteriormente, de Manuel Brosed Brosed (Víctor Pardo Lancina y Raúl Mateo Otal. Todos los nombres).

Daniel Pinós relata la quema del archivo en la plaza mayor: «Atizada por los miembros de la Federación Ibérica de las Juventudes Libertarias y ante la alegría de muchos sariñenenses». Además de los diferentes archivos se quema todo lo relativo al registro de la Propiedad.

Franz Borkenau centra la quema de la iglesia días antes de su visita a Sariñena, junto a otros dos corresponsables, el 13 de agosto, «Donde les invitaron a visitar la plaza, donde unos días antes la iglesia había sido quemada. También había habido doce ejecuciones. Entre estas víctimas estaba el notario» (1936- 2011: 75 años de la crónica de la guerra civil en el Alto Aragón de Franz Borkenau. Virgilio Ibarz). «Todos los documentos de la notaría estaban siendo quemados en una gran hoguera en el centro de la plaza para que no quedase ninguna evidencia de los derechos de propiedad».

“Las llamas se alzan más allá del techo de la iglesia y los jóvenes anarquistas continúan trayendo más y más materias de casa del notario, echándolo a las llamas con gesto triunfal. Gran número de personas mira silenciosamente al fuego. No era, de ninguna manera, una destrucción como otra cualquiera de algunos documentos indeseables, sino un acto que revestía para sus participantes profunda significación, como símbolo de la liquidación del viejo orden económico” 

Borkenau, El reñidero español, pp 81-82.

La quema de documentos notariales, para Franz Borkenau, representa la abolición de la propiedad, de alguna manera como paso previo a la colectivización: «El comité local, dirigido por anarquistas, había abolido los alquileres y expropiado cuatro grandes fincas junto con toda su maquinaria agrícola. la propiedad campesina, a excepción de aquella perteneciente a los ejecutados, no se había tocado, pero muchos de los documentos del notario debían de referirse a ella.»

Lo cierto es que tanto el juzgado como el registro civil se encontraban en el antiguo convento franciscano de Sariñena, en la entonces plaza Alvarado y actual plaza de la Constitución. La numerosa documentación es quemada en la misma plaza por fuerzas republicanas.

ANC_922488_804045 Sariñena quema documentos guerra

Hoguera, hecha por las fuerzas republicanas, con la quema de documentos de la notaría relativos a las propiedades rurales y asuntos financieros, para eliminar el viejo orden económico. «Ante el edificio del juzgado y registro civil. Incendiadas las causas y demás documentos y requisitos» (Anotación en la parte de atrás de la fotografía) Sariñena, Frente de Aragón. Arxiu Nacional de Catalunya. Fondo Martí Bas i Blasi Referencia: ANC1-109-N-161.

No obstante, el registro civil ya sufre una destrucción a finales del siglo XIX por parte de fuerzas carlistas que cometen diferentes desmanes por la zona, concretamente en 1875: «El Registro civil fue quemado lo mismo que las causas criminales y expedientes civiles, existentes en la Escribanía del Juzgado á cargo del Sr. Ezcurra»  (Sariñena, 11 Julio de 1875. Diario de Avisos). Por lo tanto, no podemos atribuir la total destrucción de los archivos y registros locales únicamente e íntegramente durante la guerra del 36..  

El convento de las Hermanas Carmelitas de Sariñena también está amenazado y en alguna ocasión peligra de ser asaltado por elementos descontrolados. Según testimonios, se evita gracias a la actuación de varios vecinos. Finalmente, las religiosas son respetadas (Expediente de responsabilidades políticas de Manuel Lacruz Espada. AHPHU_J_005622_002180). Luis Buil ve a las monjas carmelitas acudir, vestidas de paisano, llorando al ayuntamiento: «Desde la puerta escuché como los miembros del comité las tranquilizaban y les decían que las que quisieran quedarse allí no tenían nada que temer y que si querían irse a su casa les escoltarían».

CNT Sariñena.jpgPasquín del Comité Comarcal de Sindicatos de Sariñena. Pieza séptima de Huesca. Actuación de las autoridades gubernativas locales FC-CAUSA_GENERAL,1414,Exp.6. PARES.

«Fueron atormentados y torturados la mayoría de personas de orden, religiosas y cuyos ideales eran derechistas, además de saqueados y desvalijados sus edificios y propiedades, cosechas, negocios y existencias. Así mismo fueron destrozadas las dos iglesias de la localidad y capillas de los particulares, destrozados sus altares y robados cuantos objetos y alhajas existían, así como profanado los lugares sagrados.»

Causa General Sariñena.

Ante los diversos abusos y tropelías, el Comité Revolucionario de Sariñena se ve obligado a trasladar el problema al Cuartel General de la Columna Durruti en Bujaraloz. Al día siguiente, Buenaventura Durruti se persona en Sariñena, restableciendo de nuevo el orden y aprovechando la ocasión para celebrar un histórico discurso llamando a la movilización y a la disciplina en todos los frentes. Dicho discurso se produce el 30 de julio de 1936, antes de la llegada de la Columna del POUM. Manuel Grossi en sus memorias (Cartas de Grossi, Sariñena Editorial), recoge como llegan a Sariñena el 30 de julio de 1936, el mismo día que, a las cuatro de la tarde, Durruti se había presentado en Sariñena con un grupo de milicianos «Posiblemente de los duros de su columna» y pronunció «Desde el balcón de una casa sin que nadie se lo pensara» un «inflamable discurso contra el POUM. Pudo haber surgido un incidente lamentable de no haber sido por la compresión de los militantes del POUM».

En este sentido Arturo Morera cita un testimonio que se da en el pleno extraordinario de sindicatos de CNT, celebrado en Bujaraloz el 6 de octubre de 1936, «… El compañero Hermes de Soli también da referencia del comportamiento de determinado sector de opinión que en una asamblea que había convocado el sindicato de Sariñena, irrumpieron en el local y la suspendieron. Explica la conducta que observaron los aviadores  que de acuerdo con los socialistas, realizan toda clase de tropelías a nuestros compañeros, habiendo llegado incluso a desarmarnos. Se acuerda hacer gestiones para evitar todos estos excesos y caso de no rectificar, proceder entonces con energía…».

10 9 36 Durruti.jpg

Milicia popular: Diario del 5º Regimiento de Milicias Populares: Año I Número 40 – 1936 septiembre 10.

Luis Buil Espada sitúa el discurso de Durruti meses más tarde, siempre que no hubiese sido otro, «En mi pueblo estuvo el Batallón de la muerte del POUM, con uniforme vistoso y puñal al cinto. Meses comiéndose las reses  y de todo completamente gratis pero sin ir al frente.  El pueblo protestó y Durruti vino de Bujaraloz con dos escoltas. Les habló en la plaza del ayuntamiento y les dijo que fueran al frente o volvería con su División para echarles. Estaban todos en la plaza con sus fusiles, pero no dijeron nada y desaparecieron del pueblo. Nunca les vi en el frente.»

Arturo Morera recoge como, en los primeros días del mes de agosto de 1936, la Generalitat catalana envía a tierras aragonesas «Al ya entonces célebre escultor Apeles Fenosa, para que intentara salva guardar la riqueza artística de las iglesias de nuestros pueblos. El artista recibió instrucciones, en el sentido de que las obras recuperadas serían restauradas y conservadas hasta su devolución después de acabada la guerra.»

«El escultor Fenosa, pudo salvar de su destrucción, unas tablas valiosas de las iglesias de Robres y Lanaja. Pero no consiguió salvar el magnífico retablo del altar mayor de la iglesia de Pallaruelo, que era una obra del siglo XV. Lo encontró desmontado y almacenado al aire libre y no pudo convencer a los hombres del Comité para que se lo entregaran, o de que al menos, lo pusieran bajo cubierto, para preservarlo de la lluvia y del sol. Apeles Fenosa, en un artículo publicado en el diario «Treball», lo explica con un sentimiento de amargura. Ofreció a los del Comité local un maestro y una biblioteca, pero ellos se negaron a entregar el gran retablo, si no era a cambio de recibir una camioneta. Como el escultor no disponía de tal vehículo, en Pallaruelo se quedó el retablo, bajo la lluvia y el sol, esperando ser convertido en leña para el invierno. ¿Cuántos millones valía?, se preguntaba desesperado Apeles Fenosa, cuando tuvo que marchar de Pallaruelo acusado de «fascista».»

Arturo Morera Corull. La guerra del 36 en Sariñena.

Las milicias

Es el 21 de julio de 1936, con la creación del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña, cuando se comienzan a formar y organizar numerosas columnas que acaban partiendo, principalmente, al frente aragonés. El objetivo de las milicias catalanas es avanzar hacía Zaragoza y Huesca capital.

«Sariñena. Sin mucha resistencia, Sariñena es nuestra. Seguiremos adelante.» 

Combat. Órgano de las Juventud Ibérica Comunista del POUM. 
25 de julio de 1936.

El 25 de julio de 1936 llega a Sariñena la Columna miliciana del PSUC del Barrio-Trueba, 3.000 milicianos y tres baterías de artillería a mando de su jefe Manuel Trueba Mirones; luego conocida como Columna de Carlos Marx. «Una nueva columna de 1.500 hombres organizada por el PSUC, al mando del dirigente José del Barrio, que incluía a la Centuria alemana Thälman, la primera unidad extranjera que intervino en España, se dirigió a Sariñena y a la Sierra de Alcubierre y quedó incorporada a la de Durruti» (Diario de un miliciano). La columna pasa dirección a Grañén a través de un convoy de tren blindado donde llegan el mismo día 25 de julio.

«Sariñena. También desde Sariñena telefonearon y nos comunicaron nuevas inquietantes. Las milicias obreras organizaron otra columna de unos cien camaradas y partirán hacia Sariñena.»

Combat, 25 de julio de 1936.

La ocupación de Sariñena. De Sariñena comunican que aquella población que se encontraba en poder de los rebeldes, a última hora de la tarde ha tenido que rendirse a las fuerzas leales de la columna catalana. Parece que esta columna no se propone avanzar más en el día y que por no pernoctar en Sariñena, se continuará hoy con el avance. Han salido de Lérida numerosos milicianos antifascistas. Parece que han tomado contacto con las fuerzas leales que están en Sariñena.

  La Humanitat: Any 5, núm. 1378 (26 jul. 1936).

Mientras, el 30 de julio llega a Sariñena la Columna del POUM, con 2.800 milicianos, comandada por Manuel Grossi y Jordi Arquer (Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial). La columna había salido de Barcelona el 24 de julio y Gonzalo Berguer recoge, como el día 29, la columna «Va a avanzar sobre Berbegal y Sariñena. A Sariñena la columna finalizaba la formación de las secciones auxiliares. Cuerpo de tren*, intendencia, control, pagaduría, transmisiones y servicios sanitarios se ponían en funcionamiento» (Les Milícies Antifeixistes de Catalunya. Voluntaris per la libertat. Berger, Gonzalo). En sus cartas, el líder revolucionario Manuel Grossi relata cómo llegaron al atardecer, el mismo día 30 de julio en que Durruti pronunció su discurso «Inflamable» contra el POUM. Grossi, a su llegada, también pronunció su propio discurso «Desde una de las dependencias del Ayuntamiento, enalteciendo la verdad del ser del POUM».

«Sariñena. — Ha llegado a Sariñena la columna que comandan nuestros camaradas Arquer y Grossi.»

Combat, 27 de julio de 1936.

* El Cuerpo de Tren es una unidad militar creada por la Ley de 12 de Septiembre de 1932 y organizada como servicio por la Disposición de 25 de Marzo de 1933. El cuerpo de tren tiene por misión la ejecución, por vías ordinarias, de todos los transportes de tropas, ganado y material que afecta a los movimientos importantes del Ejército que no pueden efectuar las distintas unidades y servicios con sus elementos propios. El Cuerpo de tren se disuelve por la Ley de 12 de Agosto de 1940, pasando sus jefes y oficiales a sus cuerpos de procedencia. (Fundación Anastasio de Gracia). 

No obstante, José Paraled Sarrate, en su declaración en la Causa General de Sariñena manifiesta que las fuerzas del POUM llegan el día 23: «Que sobre el día veintitrés del citado mes y año llegaron fuerzas del POUM, las cuales profanaron las tres iglesias de la localidad». También José Zamorano Cabellud «El Vicien» señala el día 23: «Que el día 23 del mismo mes llegaron unos camiones del POUM los cuales rápidamente empezaron por profanar las tres iglesias» (Causa General).

En este sentido, la semblanza del robresino Manuel Brosed Brosed (Víctor Pardo Lancina y Raúl Mateo Otal, Todos los nombres) relata como el 23 de julio, junto a otros vecinos de Robres, acude a Sariñena a recibir las nuevas tropas que llegaban al día siguiente:  “El 23 de julio de 1936 -Manuel ya estaba afiliado a la CNT-, Sí mal no recuerda y estando las tropas nacionales dominando los pueblos de Alcubierre y Grañen, marchó a Sariñena en compañía de Francisco Brosed, Joaquín Brosed, Alejandro Becana y Antonio Laporta todos capitoneados por este, para recibir a las milicias rojas que llegaron al día siguiente, yendo los nombrados a la cabeza y seguidamente procedieron a la destrucción de la iglesia parroquial quemando todos los santos e imágenes”.

De acuerdo a una carta de un miliciano de iniciales J. G. del POUM, redactada en Sariñena el 30 de julio de 1936 y publicada en La Batalla: Número 3, del 5 de agosto de 1936, la columna parte de la estación del Norte de Barcelona el sábado 25 de julio,  alcanzando Lérida donde se les da comida y unas horas de descanso. A las siete de la tarde se les une artillería y en camiones marchan dirección Zaragoza “La columna continuó adelante hasta Monzón, donde tuvimos que volver a hacer alto, pues estaban juzgando a 18 fascistas”. Al cabo de dos horas llegan a Barbastro “donde hicimos gasolina y partimos inmediatamente hacía el frente, llegando a las doce a Sariñena donde cenamos y dormimos. Aquí se nos dio un día de descanso y el lunes por la tarde, a los milicianos de la cuarta bandera se nos confió la misión de ir a Alcubierre”. En la misma carta, el miliciano da cuenta de los primeros enfrentamientos en Alcubierre, por lo que podemos suponer que el 25 de julio milicias del POUM ya se encuentran en la localidad de Sariñena.

Combat Sariñena 27736

«Otra columna entra a Sariñena. Después, va más allá, bajo un sol que quema. Avanzan con una impetuosidad arrolladora. Los fascistas se escapan. Son valientes mientras no tienen enemigo; y los milicianos los persiguen. Lanaja ha caído en su poder. Más tarde, ayer, llegó la columna lleidatana hasta las puertas de Alcubierre y después de un pequeño combate entró a la población.»

Combat, 27 de julio de 1936.

La columna que entró en Sariñena

Sariñena, 27. La columna de milicias antifascistas que se halla en esta ciudad, está mandada por los militantes de UGT y del POUM Jorge Arquer, Grosi y del Barrio.

El Día Grafico, 28 de julio de 1936.

Todo apunta a que avanzadas del POUM llegan mucho antes que el grueso de la columna, al menos de la parte oficial al mando de Manuel Grossi y Jordi Arquer. En este mismo sentido se manifiesta Gonzalo Berguer «Es mas que probable que hubiesen elementos avanzados e incluso pequeñas unidades procedentes de Lleida o provincia». Así, en el periódico «Treball: Diari dels Treballadors de la Ciutat i del Camp: Any I Número 8» en su edición del 30 de julio de 1936 aparece todo un reportaje sobre el avance de la columna del POUM sobre Sariñena el 28 de julio:

«Con las columnas que van liberar Aragón

Sariñena, 28. Hoy hemos visitado con el camarada Comorera, su compañía y otras compañías, otra parte del frente. Hemos estado en Sariñena, con la columna del POUM y hemos recorrido todo un país donde aún campan fascistas, hasta Grañén, donde se han instalado con gran audacia y perfectamente situada, la columna de la UGT y el Partido Socialista Unificado que avanza entre Tardienta y Grañén.

No hemos sufrido ningún incidente y por la tarde todos los aminos estaban completamente cubiertos por los avances y guardias de las columnas, que van estrechando el cerco de Zaragoza y acumulando material de…

Vamos sabiendo de los horrores fascistas. En Lanaja, muy cerca, fueron quemados vivos ocho compañeros del pueblo dentro de la iglesia. Cuando las tropas obreras llegaron, encontraron los carnets de la UGT  y del Partido Comunista al lado de los cadáveres. Es la inquisición que rebrota, con todos los excesos crueles de las guerras carlistas.»

La columna del POUM instala en Sariñena su Cuartel General hasta consolidar sus posiciones en el frente. En «El Día Gráfico» del 31 de julio de 1936 se encuentra la siguiente crónica: «A las ocho de la noche, el pueblo de Sariñena y las milicias salidas de Barcelona ocupan la plaza central de Sariñena. Las calles inmediatas están también llenas de milicianos, obreros y campesinos. Mezclados con ellos, las mujeres y los niños. En las ventanas del ayuntamiento han instalado unos potentes altavoces. Desde dentro, frente al micrófono, hablan al pueblo y a los milicianos dos dirigentes del POUM. Dos conferencias sobre temas sociales. Una a cargo de Jorge Arquer. La segunda, pronunciada por el camarada Posi. Los soldados, las mujeres y los hombres, en la noche preñada de amenazas, escuchan atentamente la palabra segura de Jorge Arquer».

Lo cierto es que la columna del POUM está durante un tiempo en Sariñena  «Los del POUM continúan en Sariñena a decenas de kilómetros del frente, ¿Por qué no avanzamos? se preguntaban los milicianos». La milicia del POUM tiene que acatar las ordenes del coronel Villalba «Del Barrio— si bien por causas diferentes, ¿no podía tener nuestra columna razones tácticas para estar unos días parados en Sariñena? El Comité Militar de nuestra columna pidió repetidas veces al coronel Villalba que nos dejara avanzar, cosa que nos lo prohibió terminantemente por estas razones tácticas que obligaron la, columna a Del Barrio a abandonar Almudévar, pueblo al que fueron sin que nadie les obligara y desobedeciendo órdenes superiores.» (La Batalla: Número 13 _ 16/08/1936). A tenor de otras informaciones, mientras miembros del POUM hacen incursiones hasta Perdiguera, «Hemos tenido la ocasión de hablar con el camarada Piquer, que junto con los camaradas Grossi y Arquer de la segunda columna que ópera en Sariñena», el grueso de la Columna continúa en Sariñena (La Batalla: Número 13 _ 16/08/1936).

De Sariñena salen refuerzos hacía Grañén, más cercano a Huesca, que pronto caerá ante el empuje de los obreros. La Batalla, 15 de agosto de 1936.

El Cuartel General del POUM se instala en casa «Frechinacha», en la plaza del ayuntamiento. Erróneamente, una publicación de La Batalla: Número 6 del 8 de agosto de 1936, lo sitúa en el ayuntamiento de la villa. «La otra columna, la de Arquer, siguió idéntico camino hasta Monzón dirigiéndose desde aquí a Sariñena donde estableció se convirtiendo esta bonita población oscense en su Cuartel General» (La Batalla: Número 88 _ 12/ de noviembre de 1936).

Guerra. Más camaradas al frente. Ayer a las 2 llegaron a Sariñena por tal de incorporare a las columnas 70 camaradas del POUM. con equipos completos de ametralladoras y otro material bélico. Este grupo iba comandado por el camarada Pedrola.

Combat, 8 de agosto de 1936.

Cuartel General POUM Sariñena La Batalla 6

Cuartel General del POUM en Sariñena. La bandera del POUM flamea a los cuatro vientos sobre el tejado del Ayuntamiento de Sariñena (Exclusiva para LA BATALLA).

30 de julio

Nuestras fuerzas avanzan en estas regiones de Zaragoza, en un frente amplio de combate. Desde Bujaraloz, en el sur, donde se encuentra la columna de Pérez Farrás-Durruti, hasta Labarta y Aguas, al NO de Barbastro, en la provincia de Huesca.

La columna die Arquer-Grossi, que hace unos días tiene el Cuartel general en Sariñena, avanza hacia Zaragoza.

Tiene avanzadas en Lanaja y Alcubierre, donde también hay milicianos de Barbastro. Allí se encuentra nuestro valiente compañero Sabadell con unos treinta valerosos compañeros del POUM.

La Batalla: Número 1, 2 de agosto de 1936.

Sariñena

Entre altozanos y cabezos, a trechos elevada sobre el declive de las faldas de éstos, se levanta la histórica villa de Sariñena.

Amplias huertas únense a corralones de ganado, constituyendo así toda la riqueza de esta villa.

Sariñena, por el lado de oeste ve cruzado su término por el curso bastante caudaloso del río Alcanadre.

La vida en la población es todo lo tranquila que puede ser en una de estas villas aragonesas de la provincia de Huesca, cuya sencillez de costumbres y ruda franqueza son proverbiales. De noche, entre sus calles empedradas y algo en cuesta, entre corrales y paredones, luce la luna argentada cuya luz quebrándose en las esquinas hiere sombras cual puñales. De día, un fuerte sol hace arder el agua del río, la laguna y las piedras, y cuando después de comer se sestea, parece Sariñena moza encantada.

La Batalla: Número 1, 2 de agosto de 1936.

Arquer, Piquer y otros milicianos del POUM en el balcón del cuartel general de Sariñena

Arquer, Piquer y otros milicianos del POUM en el balcón del cuartel general de Sariñena (Exclusiva para La Batalla). La Batalla: Número 7 _ 09/08/1936. Realmente es el Hotel Anoro, ocupado por la UGT y altos mandos. 

Escenas de la vida de las milicias

Sariñena es el Campamento, o como tal, de las Milicias del Partido Obrero de Unificación Marxista. Nuestra columna con sus diez banderas, alegra el corazón de la pacífica villa hoy erigida en nuestro Cuartel General.

Es una nota en extremo pintoresca, el ver camiones, autos, ametralladoras y milicias junto a estas casas, muchas de ellas del «Renacimiento» o del «Barroco». Nuestros camaradas, con sus sombreros de fieltro, tela, paja o los cas[1]cos, constituyen una abigarrada nota de color que desentonando con el fondo y marco que forma el caserío contrasta en fuerte luz.

La plaza principal del pueblo, no muy trada, ha avanzado camino de una segrande y sombreada de acacias tiene salpicado completamente, uno de sus lados al Ayuntamiento. En esta plaza don de los Milicianos damos nuestra mayor impresión de vida cuartelera. Cuando no un camión, nunca falta un auto  pintado de grandes letreros que dicen: «Gobernación»; o bien, «Médico»; P.O.U.M. quizás «Frente Popular-Prensa»; junto a ellos forman grupos nuestros soldados que comentan en voz alta diversas incidencias de la campaña. A la alegría y el ruido sucédese el más profundo silencio cada vez que la radio grita atención y nuestro comandante general, el compañero Piquer, habla por radio. Otras veces hablan los camaradas Arquer o Grossi. Esta estación de radio tiene el bien de hacernos creer que estamos en Barcelona y demuestra la ingenuidad de muchos de nuestros compañeros que aplauden entusiasmados al terminar las órdenes o los discursos.

La gracia y simpatía pasan del “miliciano compañera”, alguna de las cuales son muy guapas, al andaluz que figura en nuestras banderas, al americano del sur, o al extranjero. Nuestro ejército tiene este bien; cumple el programa de universalización marxista y así en él pueden verse médicos rumanos, italianos de profesiones liberales, obreros alemanes, empleados franceses y multitud de obreros de todas las regiones españolas y sud-americanas con otros obreros intelectuales o gentes de profesiones libres.

Todo es simpatía y amor en la casa del proletariado y sobre nosotros parece campear una divisa que diga: «No perdáis jamás la esperanza», al contrario de lo que sucede a nuestros enemigos que llevan como leyenda en sus luchas, el; «-Dejad toda esperanza», del Dante.

Una nota de dolor

Una nota de dolor

Hemos pasado por el disgusto de que un camarada nuestro, Victoriano López, de las Milicias antifascistas de Sariñena, manejando el fusil se le escapase el tiro, resultando muerto. El hecho ha producido mucho disgustó en la población.

La Batalla: Número 2, 4 de agosto de 1936.

Milicianos POUM Sariñena La Batalla 4

La plaza de Sariñena, cuartel general de nuestras columnas, ocupada por las milicias del POUM. (Exclusiva para LA BATALLA). Plaza del ayuntamiento de Sariñena. 

En Sariñena, Los milicianos catalanes hacen prisioneros dos mil soldados enemigos

Estos se aprestan a ponerse a la vanguardia de las columnas de milicianos para el asalto de Zaragoza.

A la una del mediodía el consejero de Defensa de la Gereralidad, teniente coronel Sandino, desde el campo de Sariñena comunicó al honorable Presidente de la Generalidad que nuestras fuerzas han copado una columna de facciosos compuesta de más de dos mil hombres que se han sumado a nuestras líneas, comprometiéndose a luchar en vanguardia en la toma de Zaragoza.

Dicen que en Zaragoza se ha engañado a los soldados que .no esperan más que nuestra llegada para enfrentarse al enemigo.

Entre todas las. fuerzas leales reina gran entusiasmo por esta victoria, que tendrá una gran repercusión en la moral de los facciosos.

La Batalla: Número 4, 6 de agosto de 1936.

Milicianos hacia el frente

Ayer tarde, a las seis, salió hacia Lérida y Sariñena una pequeña columna compuesta por unos ciento veinte milicianos que van a incorporarse a las milicias que luchan en el frente de Aragón.

La Batalla: Número 4, 6 de agosto de 1936.

Un aviso telefónico del camarada Masggrau, de la caballería del POUM en Sariñena nos comunica la llegada a Barcelona de siete compañeros de dos pueblos de Zaragoza, actualmente en poder de los fascistas.

La Batalla: Número 37 _ 13/09/1936.

Y llegamos a Sariñena

Sariñena tiene ya sabor de frente.
Ahí están los bravos muchachos del POUM, con sus cascos de acero y monos azules, cada día menos azules.
Y ahí está el camión blindado, con toda su imparable fiereza.
Y ahí está la ambulancia con su monumental cruz roja que los criminales fascistas tienen por blanco.
Estrecho manos amigas. Y hablo con esos bravos camaradas que van a la lucha con un entusiasmo sin límites.
¡Pronto terminaremos!…
¡Adelante camaradas!

Enrique Manobens.
El Diluvio, 7 de agosto de 1936.

Enrique Manobens ejerce de corresponsal del frente para El Diluvio escribiendo varias crónicas desde Sariñena. 

La Columna Alas Rojas, comandada por el Capitán Alfonso de los Reyes González, parte de Barcelona el 28 de julio de 1936. Llamadas Milicias Antifascistas de Aviación, están formada por un contingente de voluntarios adscritos principalmente al PSUC. Es una columna compuesta por cuatro centurias que se establece en Sariñena «Donde comenzó a funcionar un aeródromo por la 3ª Escuadra Republicana». El aeródromo de Sariñena se instala el 2 de agosto de 1936 y, a partir del 3 de agosto, «recibió una importante de contingentes, durante todo el mes» (Les Milícies Antifeixistes de Catalunya. Voluntaris per la libertat. Berger, Gonzalo). La instalación del aeródromo de Sariñena, llamado de «Alas Rojas», llega a desempeñar un evidente protagonismo en el desarrollo de las operaciones militares y también de la vida cotidiana de las gentes de nuestra villa (Arturo Morera. La guerra del 36 en Sariñena).

  • El día 2 de agosto de 1936 los periódicos de Barcelona señalan la existencia de cinco columnas cuyo objetivo principal era la conquista de la ciudad de Zaragoza.
  • La primera columna, llamada «Carlos Marx», con gente del PSUC y de la UGT, llegó a situarse en la línea de Grañén-Tardienta-Almudévar y estaba mandada por el socialista José del Barrio y el comunista Luis Trueba.
  • La segunda columna, conocida como «Lenin», agrupaba a gentes del POUM (comunistas disidentes), estaba al mando de los dirigentes Arquer, Grossi y Piquete, y se hallaba instalada en Sariñena y sus alrededores.
  • La tercera reunía a los anarco-sindicalistas de la CNT y estaba operando en la zona de Bujaraloz al mando de Durruti, con el asesoramiento militar del comandante Pérez Farrás.
  • La cuarta columna operaba en Siétamo, al mando del capitán Medrano, y la última se situaba en Caspe y estaba mandada por García Miranda y el capitán Zamora.

Arturo Morera Corull.

Una anécdota de Sariñena

Un miliciano granadino, en la cocina, hace elogios de Cataluña, con su gracia peculiar, todo discutiendo con diversos compañeros no catalanes. De repente dice seriamente a un compañero aragonés:

-Zi no me hablas er catalán no t´entiendo!.

Risotada general.

 Treball: Diari dels Treballadors de la Ciutat i del Camp: Any I Número 22 – 1936 agosto 15.

Este pequeño pueblo era un feudo del POUM; sus milicias estaban organizadas siguiendo el modelo clásico de todos los ejércitos del mundo: la jerarquía reinaba sin discusión… Una vez en el Cuartel General, me dirigí al que estaba de plantón, el cual me envió al cabo, éste al sargento y así sucesivamente  hasta el capitán que me hizo pasar a una gran sala diciéndome que esperara.

Antoine Giménez.
Del amor, la guerra y la revolución.

Ana María Martínez Sagi “Escenas de la campaña por tierras de Aragón”.

Ana María Martínez Sagi (Barcelona, 16 de febrero de 1907 – Sampedor, Barcelona, 2 de enero de 2000) es una poetisa, sindicalista, periodista, feminista y atleta (https://datos.bne.es/). Una figura excepcional recogida por Juan Manuel de Prada en su novela Las esquinas del aire y La voz sola, una antología de sus trabajos más desconocidos y biografía  ‘El derecho a soñar: Vida y obra de Ana María Martínez Sagi’ (2022).

Ana María pasa por Sariñena, publicando sus impresiones en La Noche del 5 de agosto de 1936. Texto recogido en Dones que surten del paper. Periodistes catalanes que expliquen un país: 15 (Lo Plançó) Tapa blanda – 27 noviembre 2018. Edición en Catalán  de Elena Yeste Piquer (Colaborador), Francesc Canosa Farran (Colaborador).

Un texto magnifico con un final poético «El río Alcanadre, es una sierpe de plata, bajo las altas estrellas».

La Noche, 5 de agosto

En Sariñena —polvo, calor, moscas, casas con viejos soportales, calles empinadas y sucias— están las columnas del POUM. Jorge Arquer, Piquer, Viscarri y Grossi, van a la cabeza de las fuerzas que, perfectamente equipadas y disciplinadas, luchan contra los fascistas.

Una casa particular, la mejor sin duda del pueblo, se ha habilitado para hospital. Allí se encuentran atendidos perfectamente ocho o diez heridos, y algunos enfermos; estos en su mayoría sufren de acolitis (Colitis) aguda, debido al agua insalubre de aquellos pueblos de la provincia de Huesca. También se encuentra allí un muchacho que en unión de otros siete, fusilaron los fascistas en La Naga (Lanaja).

—Tú sí que con razón puedes asegurar que has vuelto a nacer —le digo.

—¡Figúrese! Nos mandaron andar diez pasos y ordenaron que nos quedáramos junto al edificio del ayuntamiento. ¡Ya sabíamos lo que nos esperaba! Efectivamente, una descarga cerrada y los siete muchachos caíamos al suelo. A mí me hirieron en el brazo, pero me guardé muy bien de moverme. Nos dieron a todos por muertos y salieron huyendo. Cuando juzgué que todo peligro había pasado, me incorporé, ¡y aquí me tiene usted!

 —¡Bravo muchacho! ¡Que te mejores pronto y que continúe protegiéndote tu buena estrella!

Sariñena: tolvaneras de polvo, viento huracanado a todas horas. De día, calor insufrible; frío vivo, en la noche. Los muchachos del POUM —barbas de ocho días, «pintas» de guerreros salvajes— se portan como lo que son: como unos valientes. Obedecen a sus jefes como un solo hombre. En un puesto de observación, cuatro muchachos aguantaron por espacio de doce horas, un fuego nutrido de artillería. Se defendieron heroicamente sin abandonar un minuto la guardia encomendada. En otro pueblo de provincia, los campesinos, con las navajas de esquilar el ganado, coparon a la Guardia Civil, que, perfectamente armada, se había hecho fuerte en el cuartel.

Ceno en la mesa de los oficiales. Arquer —pálido, pequeñito— la preside. Este muchacho, de una cultura vastísima y un espíritu revolucionario auténtico, junto con el comandante Piquer, son el alma de la organización política de las columnas que operan en este frente: Grossi, autor del libro La insurrección en Asturias, es el brazo ejecutor, el hombre de acción al que siguen las milicias obreras con una fe ciega y un entusiasmo sin límites.

Cambiamos impresiones sobre el futuro plan de operaciones de las columnas. Grossi, con los hombres de la primera y segunda bandera, se encuentra ya en Grañén, aguardando instrucciones. Expongo al comandante mis deseos de trasladarme a las avanzadas.

—Aquello ofrece aún peligro. Tropas fascistas y milicianos insurrectos, andan huyendo por los montes ante el avance de nuestras columnas y tirotean a cuantos cruzan por las carreteras. No obstante, si tiene usted interés en ir, haré que la acompañen dos hombres armados, y saldrá en el coche con mi chofer, muchacho que conoce bien el camino, conductor seguro que sabe correr como un relámpago, cuando las ametralladoras de las avionetas enemigas se empeñan en convertir el coche en blanco de acción… ;A qué hora desearía, usted salir?

—A las nueve de la mañana, si es posible.

—¿Tiene usted buena puntería? —me pregunta sonriendo.

 —Cuando era niña, con la honda, rompía todos los faroles del pueblo, a donde solíamos ir a veranear. No me he ejercitado más, desde entonces —respondo.

 —Bueno. De todos modos, le extenderé una licencia de uso de armas y haré que le entreguen municiones y una winchester.

—Muy agradecida, comandante.

Me retiro temprano a descansar. Gracias a la amabilidad de un oficial, dispongo de una nueva habitación en el hotel donde se hospeda la oficialidad del POUM. Este tiene ya otro aspecto. Es más confortable y más limpio. Abro el balcón y enciendo un cigarrillo. La carretera, las copas de las acacias y el campo llano, que se extiende hasta la línea del horizonte, están blancos de luna. El río Alcanadre, es una sierpe de plata, bajo las altas estrellas.

Visita al frente del consejero del ayuntamiento de Barcelona Hilario Salvador y el doctor Tussó.

Salimos el doctor Tusó y yo de Barcelona el martes último, a primera hora de la tarde, marchando por Lérida directamente a la parte de Huesca para hacer noche en Sariñena, donde acampaba la columna que manda Jorge de Arquer, y pasando por Monzón.

Allí pudimos ya observar que los bravos milicianos guardan una inmejorable disciplina y que su organización es asombrosa por lo perfecta, llamando poderosamente nuestra atención el hecho de que sus componentes no son solo hombres del trabajo manual, pues entre ellos hay un licenciado en Filosofía y Letras y un médico sueco que desempeña su cometido como tal médico, de un historial tan liberal que además de haber participado en la gran guerra, fue también revolucionario en Rusia y ahora está con los amantes de las libertades de España.

El noticiero universal 8 de agosto de 1936.

Desde Bujaraloz a Sariñena

A las 17,05 llegamos a Sariñena. El pueblo presenta el verdadero aspecto de una plaza militar. Nuestro coche es asaltado materialmente por los que van en busca de noticias. Vemos aquí muchos aviadores y es natural, ya que a unos cuatro kilómetros está enclavada la base aérea del frente aragonés.

Inmediatamente nos dirigimos al Comité Local, donde nos dan cuenta que los doscientos hombres que buscamos están concentrados en la estación del ferrocarril, situada a unos tres kilómetros del pueblo

Los ómnibus que vienen con nosotros, reciben la orden de ir a la estación, recoger a los compañeros y esperar en la salida del pueblo, mientras nosotros nos dirigimos al aeródromo para saludar al comandante Reyes, asesor técnico de esta base aérea.

La base aérea del frente aragonés´.

Solidaridad Obrera del 9 de agosto de 1936.

Batallón de milicias

Para Sariñena han salido en ferrocarril, un nuevo batallón de milicias, integrado por vecinos de esta ciudad y comarcas. (Lérida).

El noticiero universal 10 de agosto de 1936.

Los primeros disparos (De nuestro enviado especial en el frente aragonés)

Al entrar en Sariñena, nos cruzamos con un grupo de muchachitas bellísimas que llevan prendidos en la cabeza lazos rojos. Van en busca de los aviadores, de esos valientes y abnegados soldados de la republica que en cada vuelo de reconocimiento se juegan diez veces la vida.

Máximo Silvio. Sariñena, 16 agosto. 8 tarde.
El noticiero Universal 19 de agosto de 1936.

Al sector de Sariñena. Ha llegado la columna “Los Aguiluchos”

Ha llegado, a este sector, sin novedad, la columna “Los Aguiluchos”, organizada y dirigida por nuestro camarada J. García Oliver.  

La Publicitat: (30 Agost 1936).

Los Aguiluchos en SariñenaLa Batalla: Número 25 _ 30 de agosto de 1936.

Caridad Mercader

Caridad Mercader, la militante del Partido S.U.C., que está hospitalizada en la clínica Montserrat restableciéndose de las heridas sufridas en el frente aragonés, ayer salió, a primeras horas de la mañana, en un auto, dirección a Sariñena, donde visitó a los compañeros que están en aquel frente. 

Caridad Mercader les arengó para que no desmayen en la lucha. Después regresó a Lérida. 

El Día Gráfico del 30 de agosto de 1936.

Noticias del frente

Convocados por Durruti, se reunieron en este cuartel y después en Sariñena, los directivos de todas las fuerzas que operan en el frente aragonés.

A las nueve y media de la noche llegamos a Sariñena, donde nos reciben cariñosamente enterándonos de que en la estación, situada a unos tres kilómetros del pueblo, están concentrados los milicianos pertenecientes a la columna “Los Aguiluchos”. Inmediatamente nos dirigimos hacia allí y se acuerda hacer un pequeño alto.

Solidaridad Obrera del 11 de septiembre de 1936.

Frente de Huesca

De Barcelona a Sariñena, hemos dado un salto veloz, pasando por innumerables controles que a nuestro paso y en los distintos pueblos del camino encontramos.

Los milicianos que montan las guardias en las carreteras, son tan prolijos en el examen de los salvoconductos, que nos hacen perder un tiempo precioso. ¡Todo sea en servicio de la buena causa, ya que en la retaguardia quedan muchos que por salvar la cabeza darían los tesoros de Creso!

Y tras de cinco horas de continuo rodar, el pueblecito nos acoge y nos envuelve en la oscuridad de sus calles. Este pueblecito nos acoge y nos envuelve en la oscuridad de sus calles. Este pueblecito de calles polvorientas, estrechas, de casa pardas y antiguas, es un hervidero de milicianos que van y vienen al frente de combate. Nubes de polvo levantan los camiones que conducen víveres al frente y otros que transportan soldados de la libertad.

A las seis de la mañana la clarinada de los gallos mañaneros me pone en acción y mi primera visita es al hospital de sangre en el que se encuentran diez heridos: y al ver hasta sesenta camas vacías, me hace presumir, como compruebo más tarde, que las bajas de nuestro frente de Huesca son pocas, para la importancia que tiene los distintos frentes que sitian en rodeo a dicha ciudad y los combates estratégicos que a diario suceden.

Mi palabra de aliento y consuelo pone una mueca de gracia y en los ojos de los compañeros mordidos por la metralla de los traidores, brilla una lucecita al constatar que su querido diario Solidaridad Obrera, por mi conducto, les lleva un abrazo de cariño y un saludo.

Hablo con todos y en sus bocas, la misma y estereotipada frase: -¡Tengo unas ganas de volver al frente!-

Pero uno de ellos, que tiene un brazo en cabestrillo, con su ceceo murciano, me dice jocosamente:

-Los brillantes, los montan en anillos de oro y a mí el brazo me lo han montado en alambre.

Otro soldadito de la libertad, renegrido por el sol de oro pulido que cae en la llanura del valle de Huesca y con barba de chivo y bigote incipiente, con un vendaje en la cabeza, de ojos vivos y chispeantes, me dice, guiñándome un ojo:

-Soy aragonés del Alto Aragón y si tendré cabeza dura, que la bala se aplastó en mi frente y se hizo una estrella libertaria.

¡Y cuando salgo de la sala con el puño en alto, todos levantan también el brazo y me dicen con alegría a flor de labios!

-¡Salud para los compañeros de solidaridad Obrera y que no se olviden de enviarnos nuestro diario, que lo necesitamos como el pan de cada día!.

Y ya en la calle y en la puerta, me veo sorprendido por los miembros de Sindicato Único, que me saludan; inquieren por lo que ocurre en Barcelona y también por la labor constructiva que está desarrollando la CNT y al relatarles la verdad de lo que se está constituyendo, como los primeros jalones de lo que al terminar la lucha será la nueva sociedad, abren la boca y me preguntan:

-¿Y nosotros no podríamos empezar también a seguir vuestros pasos? Aquí el campesino, que antes no sabía pensar y que estaba entregado a los políticos, ha despertado a la idea anarquista de una manera sorprendente. No sabemos lo que es anarquismo, pero lo sentimos en el interior y nos faltan palabras para expresar las ideas, ¡Ah! Si vinierais alguno de vosotros, en una semana todos los campesinos se harían de la CNT.

Y cuando me dirijo al hotel, van repiqueteando en mi cerebro las frases del campesino…

-No sabemos lo que es anarquismo, pero lo sentimos.

Sariñena, 7 de septiembre de 1936.
Solidaridad Obrera 11 de septiembre de 1936.

Apuntes sobre las milicias

Para Arturo Morera, «La guerra del 36 en Sariñena», las milicias «Llegaron a nuestra villa como «liberadores», creyendo que Sariñena estaba de parte del alzamiento militar». Según el historiador sariñenense, el signo liberador de las primeras columnas de milicianos, que llegan a Sariñena, tiene algunos valedores como Dolores Ibárruri. La «Pasionaria» señala,  en su obra «Guerra y Revolución en España», como una columna, después de llegar a Barbastro, «continuó avanzando y, tras denotar a la Guardia Civil sublevada en esa zona, liberó Sariñena, Grañén y Tardienta».

«En Sariñena toda la población está militarizada, pues se trata de un pueblo esencialmente republicano.»

El noticiero Universal 17 de septiembre de 1936.

Morera continúa con una noticia fechada en Madrid, el día 27 de julio, y publicada en el periódico «La Veu de Catalunya«, en al que decía que la primera columna había entrado en Pina de Ebro y que la segunda había tomado Sariñena. Todavía el 19 de septiembre, el periódico «El Diluvio» de Barcelona publicaba un artículo de su corresponsal en el que relataba su visita al hospital de Barbastro, en donde permanecía herida de guerra Remedios Carballo, miliciana de la columna del POUM. Entre otras cosas, decía de ella: «la brava miliciana que tanto se destacó en la toma de Sariñena y en el asalto a Perdiguera y en Tierz». La verdad que todo el mundo conoce es que nuestra villa fue invadida (y no liberada) por las columna de milicianos, quienes no pudieron cometer demasiadas tropelías ante la decidida actitud de muchos hombres que actuaron con dignidad  y valentía en defensa de su pueblo.»

El escritor Hugh Thomas, en su obra «La guerra civil española«, comenta Arturo Morera Corull, «Se atreve a decir que en Sariñena, los primeros días de la guerra, se había perdonado la vida a algunos miembros de la clase media, incluido el veterinario. Su aseveración se basa sin duda alguna en el testimonio del escritor inglés Franz Borkenau, quien estuvo tres días en Sariñena y publicó sus impresiones en un libro titulado El Reñidero Español».

Efectivamente, Franz Borkenau está los días 12 al 14 de agosto de 1936 en Sariñena y publica sus impresiones en el libro titulado «El Reñidero Español». Arturo Morera mantiene que su visión es, sin duda, desenfocada por el ambiente que había vivido en otros lugares en las fechas precedentes:

«El escritor sólo veía anarquistas por todas partes: dice que había mantenido una charla con el jefe del comité local, panadero anarquista. y junto a él fue hasta  la plaza, donde unos días antes la iglesia había sido quemada, y en donde los jóvenes anarquistas estaban ahora trayendo más y más material procedente de la casa del notario (léase registrador), echándolo a las llamas con gesto triunfal, en una inmensa hoguera en el centro de la plaza. Así se destruían todos los documentos de los derechos de la propiedad, como símbolo de la liquidación del vejo orden económico.

Al día siguiente, Borkenau acompañó a dos jóvenes anarquistas, quienes le llevaron a una era en donde unas máquinas trilladoras estaban funcionando al servicio de la colectividad campesina, aunque se dio cuenta de que había otras gentes que preferían trillar al modo tradicional, eludiendo el  trabajo en colectividad. El escritor interpretó que las relaciones entre el pueblo anarquista y la milicia del POUM, que se encontraba cerca, estaban lejos de ser buenas, y reconocía que «el núcleo anarquista era lo suficientemente inteligente como para no intentar forzar a la colectivización a la parte renuente del pueblo». Pero Borkenau dice algunas barbaridades, como la de afirmar que los Intelectuales de Sariñena, a la pesar de ser nacionalistas catalanes (sic), colaboraban de todo corazón con los anarquistas. Sin duda, el hombre no estaba muy instruido en geografía y el lenguaje de los milicianos catalanes le debió proporcionar confusión y la indujo a no saber en qué territorio estaba.

Al escritor inglés le sorprendieron muchísimo las buenas relaciones entre los labriegos (supuestamente anarquistas) y los que él llama intelectuales. Y es curioso el modo en que describe tal situación: «En las calles de Sariñena tropecé, por primera vez en muchos días, con un hombre vestido con ropas burguesas; estaba rodeado por gran número de campesinos y hablaba con ellos de manera animada y amistosa. Parecía un alto oficial catalán y resultó ser el cirujano veterinario del pueblo. Era evidente que no temía mantener su vieja apariencia burguesa. Conocí poco después a su hija, enfermera en el hospital improvisado por el pueblo para albergar la milicia. Servía, eso era evidente, de modo más competente las enfermeras voluntarias de Barcelona.

Realmente, el testimonio de Franz Borkenan, muy deformado, sirve sólo a medias para conocer  parte de la realidad de Sariñena en aquellos días azarosos de julio y agosto de 1936.»

En definitiva, tal y como apunta Arturo Morera «La práctica totalidad de los componentes de las columnas «Carlos Marx”  y «Lenin» pasaron por Sariñena antes de dirigirse a sus posiciones más avanzadas». A estas hay que añadir las llamadas Milicias Antifascistas de Aviación, adscritas al PSUC, que llegan el 2 de agosto con la instalación del aeródromo de «Alas Rojas» y la llegada, el 30 de agosto de 1936, de la nueva columna de la CNT «Los Aguiluchos». Sobre aquello, Arturo Morera recoge la siguiente noticia «Los periódicos barceloneses de la época reflejaron la llegada a Sariñena de la columna de la CNT, organizada y dirigida por el líder anarco-sindicalista Juan García Oliver. Se relata que la llegada a Sariñena de «Los Aguiluchos» y de su líder produjo gran entusiasmo y también sorpresa por la perfecta disciplina y organización de la columna«.

El pueblecito nos acoge y nos envuelve en la oscuridad de sus calles. Este pueblecito de calles polvorientas, estrechas, de casas pardas y antiguas, es un hervidero de milicianos que van y vienen al frente de combate. Nubes de polvo levantan los camiones que conducen víveres al frente y otros que transportan soldados de la libertad.     

A las seis de la mañana la claridad de los gallos mañaneros me ponen en acción y mi primera visita es al hospital de sangre en el que se encuentran diez heridos; y al ver hasta sesenta camas vacías, me hace presumir, como compruebo más tarde, que las bajas en nuestro frente de Huesca son pocas, para la importancia que tiene los distintos frentes que sitian en rodeo a dicha ciudad y los combates estratégicos que a diario suceden. 

Frente de Huesca, Los aguiluchos de la F.A.I., impacientes por entrar en Huesca.

Por Hermes, Sariñena, 7 de septiembre de 1936. 

Solidaridad Obrera, nº 1376

Dos hombres y dos mujeres retornados del frente por indeseables: Procedentes del frente de Sariñena, van a ser reportados por indeseables dos mujeres y dos hombres, los cales quedaran detenidos en los calabozos en la Comisaría General de Orden Público.

Diari de Barcelona, 27 de octubre de 1936.

Tal fue la presencia de milicias catalanas, que Arturo Morera narra como en Sariñena la lengua más hablada era el catalán. Incluso, en una ocasión, unos policías catalanes organizan una conmemoración del levantamiento catalán del 6 de octubre. La noticia publicada en «El Diluvio», es recogida por Arturo Morera y dice así: «Han inaugurado una calle en Sariñena con el nombre de Jaume Compte y la plaza del 6 de octubre. El pueblo, con entusiasmo fervoroso, ha acudido en masa a este acto y la banda de música del cuerpo de Aviación militar ha interpretado La Internacional y Els Segadors que fueron ovacionados por el público. Los citados compañeros han repartido entre la población y los milicianos más de mil banderas catalanas…».

La expansión catalana en Sariñena 

Brindamos como algo extraordinario a los buenos chicos de Estat Català. En Sariñena las paredes están llenas de carteles redactados en catalán, en los cafés se habla en catalán y si en todo esto añadimos las leyendas en catalán de la inmensa mayoría de autos y camiones venidos de Cataluña, nos da la sensación de que los nuestros aburguesados ​​intelectuales tendrían un tema magnífico para hacer un libro «La expansión catalana en Sariñena y Aragón oriental».

Claro que debemos añadir que las banderas catalanas abundan de lo lindo…

Y lo que es más, los aragoneses nos consideran como liberadores y nos aman y nos ...

Llegan a Sariñena muchos obreros y campesinos procedentes de Zuera y otros pueblos fascistas.  Conversando con un grupo de camaradas que habían huido «al monte» y que han podido llegar a las nuestras líneas, sabemos que en Zuera tiene el mando uno parricida Lorenzo Dardieto, que cumplía condena en Zaragoza.

Combat, 4 de septiembre de 1936.

En el frente de Aragón Junto a la línea de fuego, 6 de octubre

Se ha conmemorado el 6 de octubre en las avanzadillas y se ha conmemorado en Sariñena, donde sin espectacularidad alguna, ha sido colocada en una de las plazas de la mencionada población una placa con el nombre de Jaime Compte, que hoy hace dos años cayó valientemente junto a las puertas del C.A.D.C.I.

Máximo Silvio.
El noticiero Universal 8 de octubre de 1936.

El 6 de octubre al sector sur del frente AragonesAlcañiz, 7. · 1.35 mañana (De nuestro enviado especial al frente de guerra sur aragonés, Lluís Capde- vila.)En Sariñena, por tal de conmemorar la jornada del 6 de octubre, ha estado dada una calle de esta localidad el nombre del malogrado Jaume Compte. També se ha descubierto una placa con el nombre de Seis de octubre que es dirá, de ahora para adelante, una de aquellas plazas.Al acto ha asistido el consejero del primer distrito de Barcelona, señor Delmir Ibáñez, el cual se encuentra accidentalmente a Sietamo. El citado consejero reparte por el frente banderas catalanas. Con él se encontraba Baldomer Suis, del cuerpo administrativo. Ambos dirigieron palabras apropiadas a la jornada y organizaron una manifestación que fue de un éxito estrepitoso.A la comisaria de Sariñena fueron colocadas banderas catalanes y republicanas, y al pasar el público por delante de ellas desfilaba la manifestación, les ovaciona largamente.Fueron descubiertas unas placas que daban nombre a las nuevas calles, la banda de aviación ejecuta Els Segadors.Tanto el citado consejero, como el señor Baldomer Suis han sido recibidos cordialmente en todos los pueblos por donde han pasado, especialmente en Caspe, donde les hicieron una sonora recibida.

 La Humanitat: Any 5, núm. 1440 (7 oct. 1936)

Finalmente, Arturo Morera matiza que, al parecer, todas estas columnas están bajo el mando teórico del coronel Villalba, que era el militar profesional jefe de la guarnición de Barbastro antes de la sublevación o movimiento nacional que se alza en contra de la República. «El total de los efectivos que componían tales unidades en aquellos primeros días de agosto podía ser del orden de unos tres mil hombres, con escasa o nula organización militar y armados deficientemente. También pasaron por Sariñena muchos milicianos que acabaron formando parte de la columna Durruti. El entusiasmo de todos ellos era enorme, pero su desorganización tremenda» (Arturo Morera, La guerra del 36 en Sariñena).

El flujo de milicias en Sariñena debe de ser considerable, provocando problemas de abastecimiento que se manifiestan en la asamblea Popular celebrada en Binefar el 28 de agosto de 1936. La delegación de Sariñena plantea el problema que el abastecimiento de gasolina está generando en la localidad: «Toda vez que por ser Sariñena centro de aprovisionamiento y lugar de paso para muchas de las columnas del frente, ha de abastecer una infinidad de vehículos de gasolina, que después nadie satisface su importe. A pesar de tener que exigir los oportunos avales por el sello del jefe de columna o de milicias antifascistas, son una multitud los casos una multitud los casos de ambulancias que transportan heridos, de servicios de urgencia, llevar partes, etc. y sería una felonía negarles la gasolina». Realmente, el desabastecimiento de combustible es un problema serio, ya que la Generalitat de Cataluña solamente abona la gasolina avalada, así que deben de adoptar más control en su distribución (Orientación Social. Órgano del frente aragonés, nº 41).

Las Juventudes Socialistas Unificadas

Lourdes Jiménez, responsable de las JSU de Barcelona durante la guerra, establece en Sariñena una sede de la organización con el fin de su implantación ene l frente y retaguardia. Las JSU fueron el primer paso para la formación del PSUC (Santiago Carrillo, Dirigente juvenil. Sandra Souto Kustrín Instituto de Historia (Consejo Superior de Investigaciones Científicas). Su testimonio queda recogido por medio de un reportaje que el corresponsal de guerra Francesc De F. Soria para el periódico «Juliol» del 27 de septiembre de 1936:

En Sariñena con la camarada Lurdes Jiménez de las juventudes S.U. de C.

Enterado que en Sariñena se organizaban las Juventudes Socialistas Unificadas, desde el frente de Pompenillo, me dirigí a la retaguardia para convencerme de realidad de este trabajo que yo consideraba máxima importancia. Encontré allí a la compañera Lurdes de las Juventudes Socialistas Unificadas de Cataluña que, en colaboración con el compañero Lago han realizado este interesante trabajo.

Lurdes nos pone al corriente de todo; habla deprisa y me explica cómo han organizado las Juventudes Socialistas Unificadas, cuáles son sus propósitos, cuál es el estado de ánimo de estos jóvenes que permanecían desorganizados y que al ver que los compañeros de la ciudad se preocupaban por ellos, ahora, con la ayuda de la organización que se crea, también podrán ocupar dignamente él lugar que les corresponde en la lucha por el hoy y por el mañana.

La compañera Lurdes está contenta por su trabajo, es optimista como corresponde a la juventud revolucionaria. Me dice que ya en los primeros intentos de organizar la juventud de Sariñena, esta ha respondido con ochenta demandas de ingreso, añadiéndose más de veinte mujeres que son la garantía de una buena sección femenina. La juventud de Sariñena ya ha requisado un gran local social y ha iniciado una campaña general de reclutamiento que reportará un gran contingente de nuevos y valiosos elementos.

Entre los ya reclutados hay grandes proyectos y muchos deseos de trabajar para ser útiles a la causa del proletariado. Se organizan cursos de enfermeras que irán a cargo del Capitán médico del campo de Aviación compañero Conde.

A la Casa de las Juventudes se formarán las oportunas secciones Culturales y Deportivas para acoger en la sede si la mayoría de la juventud trabajadora y al mismo tiempo elevar el nivel sociológico de adultos y jóvenes que ardan en deseos de aprender.

Se formará un Comité especial, de Propaganda para el frente que por medio de conferencias política se enseñará a la juventud trabajadora y combativa cual es el papel que tienen históricamente señalado en la lucha de clases. 

Teniendo también el proyecto de crear unas Milicias locales en la retaguardia para darles una educación política y militar para ayudar a los frentes si llega esta necesidad.

Se ha acordado la redacción de un manifiesto invitando a las mujeres de Sariñena para que presten su concurso cosiendo la ropa de los milicianos, haciendo sueters para los combatientes y otros trabajos parecidos, por cual motivo se intentará crear un taller colectivo.

Los compañeros pilotos serán invitados en el local social de las Juventudes Socialistas Unificadas dando conferencias sobre temas de aviación y empleo de gastos, etc., etc.

Los trabajos sobre los campesinos ocuparán un lugar preferente en el guion organizativo que se han trazado estos jóvenes.

Al mismo tiempo que se han organizado los de Sariñena se ha conseguido que los compañeros de Albalatillo creen también las Juventudes Unificadas y por todo Aragón existen grandes deseos de organizarse, siendo digno de mencionar el caso de Caspe, que en pocos días han reclutado 200 militantes nuevos.

En Albalatillo hay una imprenta que servirá para editar el diario de la Juventud, diario que tendrá sus páginas abiertas a la colaboración de compañeros anarquistas y de otras ideologías afines, con el propósito de reunir esfuerzos y conseguir que toda, absolutamente toda la juventud trabajadora este enmarcada en una sola organización revolucionaría.

Ha seguido exponiéndome más proyectos la compañera Lurdes, pero creemos que queda condensado en todo lo anterior lo más importante, nos hemos despedido comprobando antes su fe, su optimismo, que dentro de poco tiempo toda la juventud trabajadora de estos pueblos que quedan en la retaguardia, estará organizada en las Juventudes Socialistas Unificadas.

Francesc De F. Soria.

Milicianas de las JSU de Sariñena desfilando en Barbastro. Foto Centelles. 

En Marcha hacía Huesca. Crónica de nuestro colaborador Marcial Fernández.

Van quedando atrás Fraga, Candasnos, Velilla de Zinca, Ballobar. Al fin Sariñena. Nos detenemos un momento a desayunar. En el frontal de una casa de labor, con traza de venta castellana, un rótulo pomposo: Hotel del Cisne. Entramos. Una mujer, que trae a nosotros evocaciones de Gabriel y Galán, nos sirve solícita.

Cuando inquirimos el importe de lo que hemos consumido, en el rostro agraciado y cetrino una sonrisa ancha: -No es nada. Ustedes servirán de otro modo a la República, yo la sirvo así-.

De nada vale nuestra insistencia: tenemos que marcharnos sin pagar.

A partir de Sariñena vamos encontrando por todas partes gentes dedicadas a las faenas de la recolección. Las gavillas que amarillean sobre los rastrojos nos recuerdan la consigna difundida profusamente por toda la tierra catalana: «La collita es la reraguarda deis que lluiten.» Los campesinos de Aragón la cumplen exactamente.

La Vanguardia, 29 de septiembre de 1936.

Para los llamados a filas:

Por acuerdo del Comité de Guerra del frente de Aragón, y siempre de acuerdo con el Comité Superior de Milicias Antifascistas de Barcelona se pone en conocimiento de todos los reclutas de los reemplazos llamados por decretos del Gobierno, que no puede tolerarse de ninguna de las maneras que con el pretexto de la desmilitarización y constitución de las milicias antifascistas existan ciudadanos que se queden en sus casas mientras los amantes de la libertad luchan en la calle. Por lo tanto, este Comité, de acuerdo siempre con el Comité Superior y Central de Milicias Antifascistas de Barcelona, ordena a todos los incluidos en los decretos mencionados de incorporación a filas que se presenten con toda urgencia en sus respectivos cuarteles o en alguna milicia controlada por los partidos u organizaciones obreras, dando éstas cuenta a los cuarteles donde debieran haberse presentado los milicianos en ellas existentes, para el debido control y para que jamás pueda ningún camarada perteneciente a estos reemplazos quedarse en casa mientras los demás luchan en bien de sus intereses.

Sariñena, 26 de agosto de 1936.

Por el Comité de Guerra: Buenaventura Durruti, CNT; Antonio Ortiz, CNT; Cristóbal Aldabaldetrecu, CNT; José del Barrio, UGT; Jorge Arquer, POUM; Franco Quinza, Aviación; Coronel Villalba, Comandante Reyes, Aviación, Capitán Medrano; Capitán Menéndez; Teniente Coronel Joaquín Blanco.

EL FRENTE, núm. 3 Boletín de guerra de la columna Durruti. Pina de Ebro, 27 de agosto de 1936.

Movilización en Sariñena

En octubre de 1936, desde el Comité Antifascista Revolucionario local y comarcal de Sariñena se solicita la relación de todos los camaradas útiles para empuñar las armas de 18 a 40 años y que no estén en las milicias. Sariñena, 25 de octubre de 1936.

A.H.N. Sección Fondos Contemporáneos Causa GeneralSubdirección General de los Archivos EstatalesMinisterio de Cultura.España

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España. Pieza segunda de Huesca. Del Alzamiento Nacional. Antecedentes, Ejército Rojo y Liberación
Archivo Histórico Nacional, FC-CAUSA_GENERAL,1413,Exp.2.

Noticias falsas o erradas

Resulta curioso encontrar noticias sobre la toma, por parte de las fuerzas nacionales, de Sariñena en octubre de 1936. Ambas noticias se pueden encuadrar tanto en el marco de la importancia propagandística como quizá en algún error o confusión, confundiendo Sariñena por Leciñena, que justamente aquellos días había caído bajo el dominio de los sublevados. Sin duda, esta última posibilidad es la más probable.

Ejército del Norte

Quinta División. Se ha tomado al enemigo Sariñena causándole más de 100 bajas. Se le cogieron 25 camiones, 20 ametralladoras y dos morteros, así como numerosas municiones.

El Adelanto: Diario político de Salamanca: Año 52 Número 16092 – 1936 octubre 13.

El botín cogido en Sariñena

Sariñena es un pueblecito aragonés que los catalanes tenían en su poder, habiéndolo convertido en cuartel general. El sábado, las fuerzas que operan en la provincia de Zaragoza, ocuparon brillantemente el pueblo y cogiendo a los rojos un botín numerosísimo: seis cañones, varias ametralladoras, fusiles en gran cantidad, víveres, veinte automóviles ligeros y camiones, y hasta una imprenta que los rojos habían establecido allí para editar sus bulerías. Más de un centenar de muertos y setenta prisioneros quedaron en nuero poder. En esta ocupación se distinguieron dos sargentos de Falange que por su heroísmo han sido ascendido al grado inmediato.

La Falange: Diario de la tarde. Órgano en Extremadura de Falange Española de las J.O.N.S: Año I Número 39 – 1936 octubre 14.

Sariñena Guerra

Organización militar

La desorganización de las columnas de milicianos en Aragón es absoluta durante los tres primeros meses de la contienda. Arturo Morera lo recoge en “La guerra del 36 en Sariñena” a través del testimonio de Vicente Guarner (Cataluña en la guerra de España, 1936-1939), quien es teniente coronel del Estado Mayor: «…cada columna tenía también su asamblea, que trataba con el mando de tú a tú. Se daba el caso de que los combatientes milicianos, al cumplirse las ocho horas, jornada de trabajo, en una marcha de aproximación o en un combate, colgaban el arma y regresaban a las parideras donde pernoctaban o a las casas de los pueblos en que acantonaban. Los milicianos, de noche, y a veces de día, entraban en Zaragoza o Huesca sin armas para tomar café”. Ante aquel desbarajuste,  en palabras de Arturo Morera, los jefes de columnas y los militares profesionales republicanos intentan poner orden en el desbarajuste y se esfuerzan en coordinar las acciones bélicas frente al enemigo común.

Ante la llegada de milicias al frente de Aragón «El Comité de Milicias, y más tarde la misma Generalitat catalana, buscó un mando único con sede en Sariñena para coordinar los esfuerzos» (Eladi Romero García, Cazarabet).

Comité de Guerra de Sariñena

El 29 de julio de 1936 se constituye el Comité de Guerra de Sariñena: «Muy tempranamente, el 29 de julio de 1936, se constituyó un Comité de Guerra en el Ayuntamiento de Sariñena. En ese día nuestro pueblo soportaba la presencia de toda la columna del POUM, y bajo sus auspicios se reunieron en nuestro Ayuntamiento el coronel Villalba, el comandante Pérez Farrás y los jefes de columnas Del Barrio, Arquer y Piquer. En dicha reunión constitutiva se acordó la designación del coronel Villalba como jefe de las fuerzas antifascistas en Aragón» (Arturo Morera. La guerra del 36 en Sariñena).

Al día siguiente, el 30 de julio se crea la Delegación Militar de Guerra de Sariñena. De alguna manera nace paralelamente a la creación del Comité de Guerra del Frente de Aragón creado en Barbastro el 28 de julio de 1936 (Les Milícies Antifeixistes de Catalunya. Voluntaris per la libertat. Berger, Gonzalo). Para Gonzalo «Esta delegación era el Estado Mayor de todas las fuerzas que operaban al sector norte de Aragón». Según Roberto Mateo (Las batallas de Lanaja) «El jefe de este primer Estado Mayor va ser el Comandante de Infantería Alfredo Sanjuán Colomer».

El Comité de Guerra de Sariñena da nueva reunión en Sariñena el 26 de agosto para unificar criterios y también dictar una disposición por la cual se urge la incorporación a los acuartelamientos de los reclutas de los remplazos llamados a filas por el gobierno de la Generalidad de Cataluña. Por el llamado Comité de guerra firman el documento las siguientes personas: Buenaventura Durruti, CNT; coronel Villalba; Franco Quintá, Aviación; Cristóbal Aldabeltreco, CNT; José del Barrio, UGT; Jordi Arquer, POUM; capitán Méndez, Asalto; comandante Reyes, Aviación; capitán Medrano, militar; teniente coronel Joaquín Blanco; Antonio Ortiz, CNT (Arturo Morera. La guerra del 36 en Sariñena).

Disposición de guerra

Muy importante. Disposición del Comité de Guerra del Frente Aragonés.El Comité de guerra del frente aragonés ha dictado una disposición que dice:

Por acuerdo del Comité de guerra del frente de Aragón, y siempre de acuerdo con el Comité Superior de Milicias Antifascistas de Barcelona, se pone en conocimiento de todos los reclutas de los remplazamientos llamados por el decreto del gobierno que no pueden tolerarse de ninguna de las maneras que, con el pretexto de la desmilitarización y constitución de las milicias antifascistas existan ciudadanos que se queden en sus casas mientras los amantes de la libertad luchan en los frentes de batalla. Por este motivo, este comité, de acuerdo siempre con el Comité Superior de Milicias Antifascistas de Barcelona, ordena a todos los individuos en los decretos mencionados de incorporación a filas, por tal que se presenten inmediatamente a sus respectivos cuarteles o en alguna milicia controlada por los partidos u organizaciones obreras, dando estos cuenta a los cuarteles donde deberían de haberse presentado los milicianos en ellas existentes, por su buen control y por tal que no pueda nunca ningún camarada perteneciente a estas levas, quedarse en casa mientras otros luchan en defensa de sus intereses.

Sariñena, 26 de agosto del 1936. Por el Comité de Guerra: Bonaventura Durruti, CNT; coronel Villalba; Francesc Quinta, Aviación; Cristóbal Adabaltreco, CNT; Josep del Barrio, UGT; Jordi Arquer, POUM; capitán Méndez, Asalto; comandante Reyes, Aviación; capitán Medrano, militar; teniente coronel Joaquín Blanco y Antonio Ortiz, CNT.

Extraído del Boletín de Información de la CNT y FAI.

 La Veu de Catalunya: diari catalá d’avisos, noticias y anuncis: Any 46, Núm. 12537 (28 ag. 1936) Ed. Matí

Aquella reunión aparece reflejada en la edición de La Vanguardia del 28 de agosto de 1936: «Para articular mejor el frente, hemos celebrado una reunión en Sariñena todos los mandos y jefes de columna que actúan en los sectores Norte y Centro. Se ha formado, como consecuencia, un Comité del frente, integrado por Durruti, Arquer y Del Barrio por parte de las columnas de milicianos; Reyes, por la aviación; Medrano, por la artillería, y Villalba, como jefe militar del sector Norte. No ha podido asistir a esta reunión Ortiz, del sector sur. con el cual procurará ponerse de acuerdo.»

Atravesamos pueblos pegados a la tierra como un camaleón a su rama. Patrullas de campesinos circulan por las carreteras. La mayoría sólo llevan como armamento, escopetas de caza; algunos tienen pistolas que deben ser de la guerra carlistas. Llegamos así a Sariñena, pequeña ciudad perdida en medio de una llanura desecada. Allá se encuentra el abastecimiento de las columnas que operan entre Zaragoza y Huesca. A un lado, el campo de aviación de las milicias catalanas. Por la tarde la ciudad está en calma, casi desierta, bajo su cielo de fuego. Desde allá, otro coche lleva el correo y a nosotros hacía el frente.

Agosto de 1936

La vida y la muerte en Aragón. José Gabriel.

El Perro Malo y Salvador Trallero editor.

«El 15 de septiembre llegaron a Barbastro, procedentes del campo de aviación de Sariñena, el Consejero de Defensa de la Generalidad, teniente coronel Díaz Sandino y el jefe de la base aérea  “Alas Rojas”, comandante Reyes. Estos dos jefes del ejército republicano se reunieron seguidamente con los jefes de columnas de milicianos Del Barrio, Rovira, Piquer, Aldabeltreco, un delegado de García Oliver, el capitán Medrara y el coronel Villalba. La reunión obedecía al deseo de impulsar las operaciones ofensivas sobre la ciudad de Huesca tras la toma de Siétamo.» (Arturo Morera. La guerra del 36 en Sariñena).

«En Sariñena, toda la población está militarizada. Se trata de un pueblo esen­cialmente republicano a quien no asusta el movimiento de la guerra».

A la vista de Huesca. Mientras se hace el Avance. Antonio de la Villa.
Ahora, 17 de septiembre de 1936.

Mando de la circunscripción del Centro

A finales de octubre de 1936, se reorganiza el frente aragonés y sus columnas, determinando, el gobierno, la organización de un Ejército Popular de la República. Para ello, la Consejería de Defensa de la Generalitat, a través del Comité Central de Milicias, en la denominada Asamblea del Comité de Guerra del Frente de Aragón o Conferencia de Sariñena, impone «A todo el frente de Aragón un mando único» (Les Milícies Antifeixistes de Catalunya. Voluntaris per la libertat. Berger, Gonzalo). Para el historiador y periodista Víctor Pardo Lancina es un intento de la Generalitat por recuperar el control del frente de Aragón (A una milla de Huesca, diario de una enfermera australiana en la Guerra Civil española. Autores: Agnes Hodgson, Víctor Pardo Lancina, Judith Keene).

Así, en octubre de 1936 el frente aragonés queda dividido en tres circunscripciones y dos sectores. De las tres circunscripciones del frente aragonés, el frente de Los Monegros abarca parte de la Circunscripción Norte y Centro del frente de Aragón, asumiendo Sariñena el Mando de la Circunscripción del Centro.

«La circunscripción del Norte, con mando en Barbastro, comprendía las columnas «Roja» y «Negra», «Aguiluchos», la del POUM y la del coronel Villalba. La del Centro, con mando en Sariñena incluía las columnas de Durruti y la de Del Barrio. La del Sur, con mando en Caspe, agrupaba todas las columnas que se habían agregado a la de Ortiz. Los dos sectores eran el «Maciá-Companys» con mando en Montalbán, y el Pirenaico con mando en Boltaña. Todas estas fuerzas quedaban bajo el mando del comandante don Alfonso de los Reyes, quien además seguía teniendo a su cargo todas las fuerzas de Aviación»

Arturo Morera, La guerra del 36 en Sariñena.

Asimismo, las circunscripciones se dividen en sectores y subsectores, quedando Aragón definido en seis sectores: Alto Aragón, Norte Aragón, Centro Aragón, Sur-Ebro, Montalban y Teruel. De aquellos seis sectores, los sectores Norte Aragón y Centro Aragón abarcan el frente de Los Monegros.

La Asamblea del Comité de Guerra del Frente de Aragón tiene lugar en Sariñena el 13 de octubre. En ella participan todos los jefes de columnas que operan en el frente de Aragón: «Con la intención de llegar a un acuerdo para establecer un mando único ante la proyectada reorganización del frente. La convención fue presidida por el teniente coronel Díaz Sandino (Consejero de Defensa), y a ella asistieron, entre otros, el coronel Villalba, el comandante Pérez Salas (por el sector del Sur), Durruti (por el sector del Centro), García Oliver (del Comité Superior de Milicias) y el comisario civil de las columnas catalanas, Moles».

«El artífice del plan de la nueva re-estructuración militar de las fuerzas republicanas en Aragón fue el teniente coronel Vicente Guarner, quien, desde su puesto de jefe de Estado Mayor en la Consejería de Defensa de la Generalidad de Cataluña, sugirió al Comité Central de Milicias sus ideas de cómo debían coordinarse las actividades de las columnas. El plan fue aceptado, no sin resistencias, y Sariñena se convertiría en pieza clave en la marcha de la guerra a partir de mediados de octubre de 1936.»

Arturo Morera. La guerra del 36 en Sariñena.

Víctor pardo Lancina recoge la participación en la asamblea al teniente coronel Díez Sandino, consejero de Defensa de la Generalitat; el subsecretario del departamento y asesor militar del Comité de Milicias de Barcelona, Vicente Guarner; el coronel jefe de las fuerzas de Aragón, José Villalba, llegado desde Barbastro; y los jefes de columnas Durruti, Pérez Salas, García Oliver, Del Barrio, Rovira, el comisario Moles, de las milicias catalanas y el comandante Reyes, jefe del aeródromo de «Aquella conferencia -afirma el historiador Alejandro Díez Torre»- convocada bajo referencia del desastre miliciano de Leciñena, fue en cierta medida una respuesta catalana a la posición aragonesa y miliciana libertaria, adoptada en la asamblea regional de Bujaraloz» y organiza-da por la CNT.»(A una milla de Huesca, diario de una enfermera australiana en la Guerra Civil española. Autores: Agnes Hodgson, Víctor Pardo Lancina, Judith Keene).

«Del Barrio, el líder ugetista catalán y jefe de una de las principales columnas de milicias en el frente aragonés, denunció abiertamente el 13 de octubre de 1936 en Sariñena, ante los jefes de las distintas columnas, los fusilamientos de ugetistas en los pueblos ocupados por las columnas confederares que proclamaban el comunismo libertario.»  

Historia de la UGT. Santiago Castillo.

Reunión de los jefes de columnasAyer por la tarde en Sariñena se celebró una reunión de los jefes de columna de Aragón. Presidió el Consejero de Defensa señor Sandino y asistieron el coronel Villalba, el comandante Pérez Salas, Durruti, García Oliver y el Comisario civil de las columnas catalanas, Moles.

  Heraldo de Castellón: Año XLVII Número 14394 – 14 Octubre 1936.

El mando único en el frente de Aragón Barbastro.—Esta tarde se celebra, en Sariñena, una reunión de todos los jefes de columna que operan en el frente de Aragón. Esta reunión está presidida por el consejero de Defensa de la Generalidad, teniente coronel señor Díaz Sandino; y a ella asisten, también, el coronel Villalba, el comandante Pérez Salas, por el sector del Sur; Durruti, por el sector del Centro, habiendo acudido, asimismo García Oliver, de la consejería de Defensa y el comisario civil de las columnas catalanas, Moles.Se asegura que de la reunión saldrán importantes acuerdos para la unificación de operaciones, especialmente el nombramiento de jefe único de todo el frente que, posiblemente recaerá en uno de los actuales jefes que luchan en este sector.

La Batalla: Número 63 _ 14/10/1936.

La Dirección General del Frente

La Consejería de Defensa de la Generalitat establece en Sariñena la Dirección General del Frente, recayendo el mando de general en Jefe del Estado Mayor sobre el Comandante Reyes, jefe del aeródromo de Sariñena.

 «El teniente coronel Blanco Valdés, segundo. jefe, del sector norte y a las órdenes inmediatas de Villalba se ha trasladado a Sariñena para ponerse en contacto con el comandante Reyes, nuevo jefe de todas las fuerzas que operan en Aragón.»

La Batalla: Número 64, 15 de octubre de 1936.

Mientras, como Jefe de Estado Mayor es designado el capitán Guarner y el capitán Botet como Comandante General de Artillería. Antonio Ortiz es designado jefe del sector Sur-Ebro, Buenaventura Durruti jefe del sector Centro y el Coronel Villalba del sector Alto y Norte de Aragón (Les Milícies Antifeixistes de Catalunya. Voluntaris per la libertat. Berger, Gonzalo). Arturo Morera concluye «En Sariñena se establecía una Dirección General del Frente delegada de la Consejería de Defensa de la Generalidad. Así pues, el comandante Reyes era el elegido como jefe único de todas las fuerzas, con su cuartel general en Sariñena».

«El 23 de octubre una delegación formada por el capitán Josep Guarner y el teniente Bosch Biosca establece el Estado Mayor del Frente de Aragón en Sariñena. El responsable del mencionado Estado Mayor va ser el capitán Ricardo Clavería Iglesias»

La columna MaciàCompanys.
Hernández  Cardona, Francesc Xavier i David Iñiguez Gràcia.

Una de las consecuencias de ser Sariñena Cuartel General del Frente de Aragón, es el establecimiento en la localidad de la Auditoría de Guerra. En ella se celebran consejos de guerra «Juicios populares y la aplicación sumaria de sentencias» (A una milla de Huesca, diario de una enfermera australiana en la Guerra Civil española. Autores: Agnes Hodgson, Víctor Pardo Lancina, Judith Keene). Además, en el aeródromo se celebran bautizos y bodas civiles, muchas de las cuales oficia el mismo comandante Reyes.

El Estado Mayor y Cuartel General de Sariñena

En octubre de 1936 se instala en Sariñena el Cuartel General de Sariñena organizándose como un Estado Mayor; a raíz de una reunión que se celebra el día 13 de octubre en Sariñena. El Cuartel General se ubica en la antigua casa Torres, en la actual plaza Estatuto de Aragón con calle Goya, conocida popularmente como plaza de Villanueva. «La ubicación física de estas personas y muchas otras a sus órdenes en general, tuvo su lugar preferente en la casa señorial de D. Mariano Torres, previamente requisada. Del mismo modo se instaló el Hospital de Sangre en la mansión de D. Joaquín Paraled en la plaza de la iglesia» (Arturo Morera. La guerra del 36 en Sariñena).

Para Arturo Morera es «Una importante y decisoria reunión de todos los jefes de columnas que operaban en el frente aragonés, con la intención de llegar a un acuerdo para establecer un mando único ante la proyectada reorganización del frente. La convención fue presidida por el teniente coronel Díaz Sandino (Consejero de Defensa), y a ella asistieron, entre otros, el coronel Villalba, el comandante Pérez Salas (por el sector del Sur), Durruti (por el sector del Centro), García Oliver (del Comité superior de Milicias) y el comisario civil de las columnas catalanas, Moles.»

El teniente coronel Vicente Guarner, jefe de E. M. en la Consejería de Defensa de la Generalidad de Cataluña, «Sugirió al Comité Central de Milicias sus ideas de cómo debían coordinarse las actividades de las columnas. El plan fue aceptado, no sin resistencias, y Sariñena se convertiría en pieza clave en la marcha de la guerra a partir de mediados de octubre de 1936.» (Arturo Morera. La guerra del 36 en Sariñena).

Dicha restructuración, aprobada en octubre de 1936 del frente de Aragón, establece tres grandes circunscripciones y dos sectores.

  • La circunscripción del Norte, con mando en Barbastro, comprendía las columnas “Roja” y “Negra”, “Aguiluchos”, la del P.O.U.M. y la del coronel Villalba.
  • La circunscripción del Centro, con mando en Sariñena incluía las columnas de Durruti y la Del Barrio.
  • La circunscripción del Sur, con mando en Caspe, agrupaba todas las columnas que se habían agregado a la de Ortiz.

Los dos sectores son el “Maciá-Companys” con mando en Montalbán, y el Pirenaico con mando en Boltaña. (A una milla de Huesca, diario de una enfermera australiana en la Guerra Civil española. Autores: Agnes Hodgson, Víctor Pardo Lancina, Judith Keene).

Todas las fuerzas del frente de Aragón quedan bajo el mando del comandante Alfonso de los Reyes, quien además seguía teniendo a su cargo todas las fuerzas de Aviación. Así, en palabras de Arturo Morera «En Sariñena se establecía una Dirección General del Frente delegada de la Consejería de Defensa de la Generalidad.»

En definitiva, el comandante Reyes es el elegido como jefe único de todas las fuerzas, con su cuartel general en Sariñena mientras que la jefatura o jefe del Estado Mayor de la delegación de Sariñena recae a cargo del comandante de infantería José Guarner Vivancos, hermano del comandante Vicente Guarner Vivancos, encargado en la organización de la Consejería de Defensa de la Generalitat como un Estado Mayor.

reyes-frente-aragones-sarinena

El comandante Reyes jefe de las fuerzas que operan en el frente aragonés.

 

Ha sido nombrado jefe de las fuerzas que operan en el frente de Aragón el comandante Reyes y el coronel Villalba ha sido nombrado jefe del sector del Norte de Aragón.

La Batalla, número 64. 15 de octubre de 1936.

Tarragona. Hacia el frente de Sariñena.

El sacerdote Ángel García i Rollán ha estado designado para formar parte del Estado Mayor de Sariñena, por la cual cosa ha de abandonar sus actividades en el comité antifascista local.

 La Publicitat: (16 Octubre 1936).

Por el alto mando ha estado designado al Estado Mayor del frente de Sariñena el capitán de infantería Josep García Rollán.

El señor García Rollán hasta ahora había actuado en el comité de las milicias tarraconenses.

La Veu de Catalunya: diari catalá d’avisos, noticias y anuncis: Any 46, Núm. 12580 (17 oct. 1936) Ed. Matí.

El Estado Mayor de Sariñena cuenta con tres secciones: «Organización del Frente», al mando del Comandante García Rollán; «De Información», dirigida por el Comandante Jaime Bosch y «Operaciones» a cargo del Comandante de Estado Mayor Ricardo Clavería Iglesias. «Completaban la nómina de cuadros militares en Sariñena el teniente coronel diplomado de Estado Mayor Carlos Botet, como comandante principal de la Artillería en el frente; el comandante Martorell, de Ingenieros, tenía a su cargo la organización de las unidades de su especialidad en todo el frente aragonés; por último, el doctor Bergós fue el encargado de organizar puestos de socorro y curación en las líneas así como los hospitales de Barbastro, Fraga y Caspe» (Arturo Morera. La guerra del 36 en Sariñena).

«Las funciones de este Estado Mayor van a comenzar con la creación de un grupo de unidades de fortificación y obras de las cuales fueron responsables tres ingenieros militares entre ellos Miguel Ramírez de Cartagena, con dos arquitectos, dos aparejadores y dos técnicos del ramo de la construcción. Además, los trabajos de organización del Estado Mayor para las operaciones en Aragón se van a complementar con la constitución de un grupo de transmisores y señales del que fue responsable el ingeniero de telecomunicaciones Sánchez Cordobés y se impulsará a cargo del responsable de municiones de las industrias de guerra con el nombramiento de María»

La columna MaciàCompanys.
Hernández  Cardona, Francesc Xavier i David Iñiguez Gràcia.

El Estado Mayor de Sariñena se engloba bajo el Estado Mayor Central, con sede en Valencia, cuyo mando responde a Toribio Martínez Cabrera. A mediados de diciembre de 1936, Toribio Martínez Cabrera visita el Estado Mayor de Sariñena junto al teniente coronel Vicente Guarner Vivancos. Unas semanas antes, Vicente Guarner Vivancos, entre los días del 16 al 21 de noviembre del 36, ya ha visitado el Estado Mayor de Sariñena: «Para inspeccionar el funcionamiento del Estado Mayor en el cuartel general de Sariñena, el teniente coronel Vicente Guarner se personó en nuestra villa en los días 16 al 21 de noviembre. Vicente Guarner volvió a Sariñena acompañado del general jefe del Estado Mayor Central, Toribio Martínez Cabrera, a mediados de diciembre de 1936, en un intento de montar operaciones en Aragón para descongestionar el frente de Madrid» (Arturo Morera. La guerra del 36 en Sariñena).

«Las diferentes columnas se relacionaron entre sí mediante una Dirección Superior del Frente de Aragón y Estado Mayor Técnico, residente en Sariñena».  

Carlos Hervas Puyal, Sanitat a Catalunya durant la República i la Guerra Civil.

Aunque el Cuartel General de Sariñena cuenta con militares profesionales, elegidos por el Comité de Milicias, Arturo García Álvarez-Coque, Los militares de Estado Mayor en la Guerra Civil española (1936-1939), señala que el único profesional de Estado Mayor era el comandante Ricardo Clavería: «Como Delegación en el frente de Aragón, en octubre de 1936 Guarner estableció el Cuartel General de Sariñena, que se organizó como un Estado Mayor con militares profesionales, elegidos por el Comité de Milicias. Entre ellos figuraba como jefe José Guarner, hermano de Vicente, aunque el único profesional del Estado Mayor era el comandante Ricardo Clavería. Además Arturo García Álvarez-Coque detalla como se intentaba una coordinación con el Estado Mayor Central en Valencia: «Vicente Guarner fue enviado a esa ciudad a final de noviembre “para exponer la situación del frente, la organización militar catalana y la escasez de medios de guerra de que disponíamos. Traté de estos asuntos con mi compañero de Estado Mayor Manuel Estrada”. 

José Guarner Vivancos es un militar catalán, asesor de la columna de Los Aguiluchos y miembro del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña. Llega a ser jefe de Estado Mayor de la 24.ª División y del XXIV Cuerpo de Ejército. Acaba exiliado en México.

Bando y comunicación del bando del Cuartel General del Frente Aragonés de Sariñena. 17 y 22 de octubre de 1936, por el Comandante y Jefe Superior de las Fuerzas y Milicias del Frente de Aragón Alfonso de los Reyes, sobre noticias o bulos de guerra que puedan sobrecoger o deprimir el ánimo:

Bando del Jefe superior de las fuerzas y milicias: El comandante jefe superior de las fuerzas y milicias del frente de Aragón, ha publicado en el cuartel general instalado en Sariñena un bando diciendo: “Hago saber que, por decreto de 28 de julio próximo pasado, fue declarado zona de guerra el territorio de la región aragonesa ocupado por las fuerzas leales a la República. En su virtud, todo ciudadano que en dicha zona comente el movimiento de fuerzas leales, resoluciones de jefes militares o políticos o sus delegados; que manifieste o propague cualquier noticia de guerra o bulos que puedan sobrecoger o deprimir el ánimo, cosa que en la mayoría de las veces se realiza por gentes cuya intención es claramente de animadversión a la lucha que el pueblo español sostiene por la República y su libertad, será detenido y puesto a disposición del Comité local, donde se encuentre, y previa declaración por dicho Comité de considerársele faccioso, será pasado por las armas».

    La Libertad: La Libertad – Año XVIII Número 5175 – 1936 octubre 29 (29/10/1936).

Toma de posesión del nuevo jefe de las fuerzas del sector de Barbastro:

Ha tomado posesión del mando de las fuerzas de este sector el teniente coronel Gómez García, después de celebra una entrevista con el coronel Villalba, el cual le da posesión del cargo.

El nuevo jefe de las fuerzas se despide del coronel Villalba, el cual marcha a última hora de la tardea Barcelona, por tal de incorporarse a su nuevo destino.

El comunicado oficial. El comunicado oficial de este sector no nos ha estado facilitado aún a la hora que telefoneamos, por encontrarse el nuevo jefe de las fuerzas reunido con su Estado Mayor en Sariñena, podemos asegurar que no discrepará de la impresión que hemos anticipado.    

Full oficial del dilluns de Barcelona: Número 571 – 1936 Noviembre 23.

Próxima reunión en Sariñena Parece ser que mañana se celebrará una reunión en Sariñena, a la que asistirá una representación militar y civil de aquella región. 

Heraldo de Castellón: Año XLVIII Número 14471 – 12 Enero 1937.

Una reunión importante Parece ser que mañana se celebrará en Sariñena, una importante reunión a la que asistirá una representación del Consejo Regional de Defensa de Aragón y otras personalidades.

La Batalla: Número 141 _ 13/01/1937.

En Sariñena se reunieron las representaciones del Frente Popular de Aragón y del Consejo Provisional, para tratar de las cuestiones sociales, políticas y militares.

 Heraldo de Castellón: Año XLVIII Número 14492 – 06 Febrero 1937.

Hace unos días en Sariñena hubo una reunión de representantes de fuerzas antifascistas. Se debía de sopesar todo. Quizás se habló de la necesidad de mostrarse unidos y compactos frente a potencias extranjeras. “Segurament es va tenir en consideracio la diversitat de parers i de campanya que de cara la nostra diversitat de parers i de colors es mena a les rengleres faccioses”.

Fue después de escuchar a todos los oradores cuando se llegó al acuerdo de albergar todas las horquillas bajo los pliegues de la bandera republicana presidida por el glorioso y revolucionario anagrama revolucionario U. H. P. ¿Todos de acuerdo? ¡Ya está!. Ya era bien entrada la madrugada ¡Ah, pero no! ¡No haría falta más! Aquí está el «Poum» decidido a romper el trato. No debería haber tal unanimidad. Cada uno que enarbole lo que quiera. ¡No faltaría más!

La Humanitat: Any 6, núm. 1556 (19 febr. 1937).

El teniente Coronel Alfonso de los Reyes, en febrero de 1937 renuncia a su cargo como jefe de las fuerzas de todo Aragón. Su dimisión causa extrañeza entre milicianos y soldados, tal y como recoge Arturo Morera a raíz de una entrevista que Pere Foix realiza a de los Reyes y publicada en el diario «Treball» del 4 de febrero de 1937.

-«No ha de causar extrañeza mi dimisión. Fui nombrado jefe del Frente de Aragón por delegación del entonces Consejero de Defensa, Coronel Díaz Sandino, en unos momentos en que el frente pasaba por una situación difícil y que, además, era necesario servir de aglutinante entre los diferentes jefes de columnas, que hasta entonces habían operado por su cuenta, debido al dinamismo de los prime ros días. He conseguido con la ayuda y el buen sentido de todos, el dar el primer paso en la unificación del mando del frente. Una vez conseguida la misión, para la cual fui nombrado, y entendiendo que mi nombramiento era una cuestión personalísima del ex-consejero Díaz Sandino hacía mi persona, y además deseando dedicarme intensa mente al servicio de la Aviación, he solicitado y he obtenido del nuevo Consejero de Defensa, el ser relevado de mi cargo de jefe superior de las fuerzas del frente de Aragón.

La entrevista continúa con la pregunta de mantener el Cuartel en Sariñena «La pregunta parece preparada para que el Teniente coronel Reyes, respondiera en el sentido de desear que nuestra villa dejara de alojar a los mandos del Cuartel General, ahora que él iba a cesar en el cargo de jefe superior del frente.»

-«Hombre, dijo Reyes -los Cuarteles Generales no han de estar mucho tiempo seguido en el mismo lugar. Se habría de evitar la intimidad entre el personal del Cuartel General y la población civil, entre la cual el enemigo puede tener a sus agentes de espionaje. Se ha de tener en cuenta, que en las poblaciones que ocupamos, quedan muchos fascistas desconocidos. Nunca está de más tomar precauciones».

Arturo Morera concluye, por esta declaración, que «Se puede pensar que Reyes estuviera deseando que los jefes del Estado Mayor, que hasta entonces habían estado bajo su mando, se alejaran de Sariñena, en el momento que él perdía protagonismo por su cese. De esa manera, al mantener su puesto de jefe de la Aviación, Reyes, quizá esperara seguir actuando como «virrey» efectivo de nuestra población, dando continuidad a su papel preponderante desde que se instaló en Sariñena en los primeros días de agosto de 1936.»

El 28 de febrero de 1937, Vicente Guarner es nombrado «Jefe de todo el frente de Aragón por parte del Consejero de Defensa y por el presidente Companys, no sin su sorpresa, dado que nadie le consultó esta decisión. Sin embargo y como militar profesional acatará las órdenes y se trasladará a la base de operaciones del frente emplazada en Sariñena. Desde este centro se trabajaba incansablemente de día y de noche, se visitaban los sectores y las posiciones, el cuerpo de transmisiones funcionaba de manera ejemplar y los servicios de información realizaban tareas de aviso del movimiento de tropas del enemigas» (La columna MaciàCompanys. Hernández Cardona, Francesc Xavier i David Iñiguez Gràcia).

La Humanitat: Any 6, núm. 1591 (1 abr. 1937) recoge la orden de la Comandancia Militar de Barcelona, publicada en «La revista del Comisario» del mes de abril de 1937, con los diferentes comisarios de intervención civil designados, entre ellos Josep Farrés Requena como interventor civil del Cuartel General del sector sur de Aragón, Batallón de montaña nº 4, plaza de Barbastro y Cuartel General de Sariñena.

En el mismo sentido La Humanitat (Any 6, núm. 1695 del 3 de  agosto de 1937. Ejército del Este. Revista del Comisario.) cita que la comandancia militar de Barcelona ha publicado el orden siguiente: «La revista del comisario del mes de agosto de 1937 se pasará desde las diez de la mañana ante los comisarios respectivos de intervención civil de guerra, designados a continuación: Josep Rocha Muñez. Plazas de Barbastro y Sariñena. Cuarteles generales del 10 y 11 Cuerpo del Ejército y de las Divisiones 27, 28, 29, 31 y 34 con sus brigadas mixtas, batallones de ametralladoras y regimientos de Caballería de Barbastro y Sariñena, batallones de obras y fortificaciones números 23, 24 y 26 y Prefectura administrativa comarcal de Barbastro con sus servicios.»

Estado Mayor Sariñena Comunicado 020437

Comunicado del Estado Mayor de Sariñena del 2 de abril de 1937.

Heraldo de Castellon 12 Abril 1937 Sariñena Guerra

Comunicado del Cuartel General de Sariñena. Heraldo de Castellón: Año XLVIII Número 14545 – 12 Abril 1937.

Comunicado Cuartel general 020537

Comunicado oficial del cuartel general de Sariñena.
Nuevo Aragón, 2 de mayo de 1937.

Nuevo Aragón Estado Mator Sariñena 060637

Parte de guerra

Sarinena, 5 (12 noche). Parte de novedades facilitarlo, por el Estado Mayor del Ejército del Este: Parte de las 8 horas: A las 6,30 de la madrugada, fuertes tiroteos en el sector de la División 25. Se han pasado trece evadidos del campo faccioso Parte de las 20 horas: Sin novedad. – Corresponsal.

 Nuevo Aragón. 6 de junio de 1937.

Ejército del Este y el XI Cuerpo de Ejército del Este

Ejército del Este

A finales de abril de 1937 se produce la unificación de todos los ejércitos en divisiones y brigadas mixtas, la organización del frente de Aragón pasa a denominarse Ejército del Este; formada el 6 de mayo de 1937. El Ejército del Este se estructura con las divisiones 28ª y 29ª en Huesca, divisiones 26ª y 27ª en Sariñena y la 25ª y 30ª en Caspe. Al mando del Ejército del Este está el General Pozas. De esta manera, el Frente de Aragón queda cubierto por los Cuerpos de Ejército X, XII y XII hasta la campaña de Aragón cuando se suma la XVIII Cuerpo del Ejército de Maniobra.

«Con estas unidades formó dos agrupaciones: la Agrupación Norte, con los Cuerpos de Ejército X (divisiones 421, 3V y 341) y XI (divisiones 261, 301 y 321), y Sur; con los Cuerpos XVIII (divisiones 271, 601 y 724) y XII (divisiones 161, 441 y Bellvís). Mandaba la Agrupación Norte el teniente coronel de Estado Mayor, Javier Linares Aranzabe, y la Sur, el teniente coronel de Artillería, Antonio Cordón García.»

(https://www.combatientes.es/)

El general Pozas visita el Frente de Aragón

Sariñena. El jefe del Ejército del Este, general Pozas, ha llegado con el objeto de recorrer el frente en viaje de inspección y reconocimiento para dejar acoplados todos los mandos y servicios a las órdenes del jefe del Estado Mayor.

El general Pozas recorrió los diversos sectores de la cuenca pirenaica descendiendo después al sector del centro para trasladarse después al del sur.

El Cantábrico: diario de la mañana: Año XLIII Número 14695 – 1937 junio 6.

XI Cuerpo de Ejército del Este

Sariñena alberga el Cuartel General del alto mando del XI Cuerpo de Ejército Republicano.  El XI Cuerpo de Ejército responde a una Unidad militar creada el 6 de junio de 1937 y perteneciente al Ejército Popular de la República, adscrita al Ejército del Este. El XI Cuerpo de Ejército está compuesto por las divisiones 26ª (Columna Durruti), 27ª (Columna Carlos Marx) y 32ª.

Parte Oficial del Ejército del Este desde Sariñena. Nuestra lucha: portavoz de la Unidad Obrera: Año II Número 265 – 1937 Junio 17.

Parte oficial

Se puede establecer la composición del XI Cuerpo de Ejército principalmente por las divisiones 26 y 27, aunque detallando en julio de 1937 estaba compuesto por las divisiones 26, 27 y 32; octubre de 1937 divisiones 26, 32, 44 y 45; diciembre de 1937 divisiones 26 y 32; 19 de abril de 1938 divisiones 26, 30 y 32; 3 de septiembre de 1938 divisiones 26 y 34; diciembre de 1938  divisiones 26, 30 y 32; 27 de diciembre de 1938 divisiones 26 y 34 y Brigadas Mixtas 62 y 176, 2 de enero de 1939 divisiones 30 y 31y el 27 de enero de 1939 divisiones 30, 31 y 32.

La campaña de Aragón u Ofensiva de Aragón es llevada a cabo entre el 7 de marzo y el 19 de abril de 1938 y golpea de lleno a las fuerzas del Ejército del Este. Sariñena acaba en manos de los nacionales mientras que el Ejército del Este queda muy debilitado. El Ejército del Este deja de existir el 8 de febrero de 1939 al cruzar la frontera, a Francia, por Le Perthus.

En el frente de Aragón Junto a la línea de fuego ¡esto, no es aquello!

Desde la retaguardia del frente —Sariñena, Barbastro—, al mismo frente, todo, absolutamente todo ha cambiado.

El Ejército del Este es un ejército poderoso, disciplinado y perfectamente equipado. El Mando es un organismo rector que sabe lo que debe hacer y que también sabe hacerse obedecer. Se ha depurado el frente y se ha depurado la retaguardia más próxima a la línea de fuego. Hay disciplina en las trincheras y hay orden en las poblaciones cercanas a aquellas.

Máximo Silvio
El noticiero Universal 15 de julio de 1937.

Un juicio sumarísimo

Sariñena. Se ha celebrado la vista del juicio sumarísimo instruido por la Secretaría Relatoría del Tribunal Permanente del XI Cuerpo del Ejército, contra el soldado del 4º Batallón 1ªCompañía de la 121 Brigada Mixta, Francesc Pires Inácio, por el supuesto delito de deserción.

El Ministerio Fiscal en sus conclusiones solicita para el procesado la pena de doce años de internamiento cumpliendo condena en un Batallón Disciplinario mientras dure la actual campaña.

El tribunal, vistas las circunstancias atenuantes al encausado, dicta sentencia condenando al soldado Francesc Pires a la pena de seis años de internamiento e ingreso en un Batallón Disciplinario para todo el tiempo de duración de la presente campaña.

La sentencia ha estado aprobada por el general en jefe y el comisario del Ejército del Este.

En el acto del juicio congregó a gran número de soldados y paisanos en la plaza.

La Humanitat: Any 6, núm. 1815 (21 des. 1937).

Organización Civil

Los comités locales

Con el inicio de la guerra se van formando los Comités de Guerra en las diferentes localidades del bando republicano. Se mantienen, a veces y por muy poco escaso de tiempo, los gobiernos derivados del Frente Popular hasta la creación de Comités, impuestos por milicias o sindicatos fuertemente implantados en la localidad «Formados espontáneamente en los instantes graves de los primeros días de la sublevación militar» Anarquismo y revolución en la sociedad rural aragonesa, 1936-1938. Casanova, Julián.

«En poco más de un año, en Aragón existieron los Comités Revolucionarios con Consejos, Comités Municipales y comisiones gestoras»

Anarquismo y revolución en la sociedad rural aragonesa, 1936-1938.
Casanova, Julián.

Comité Local  o Comité Revolucionario de Sariñena

Luis Buil Espada atribuye a la constitución del Comité Local de Sariñena o Comité Revolucionario a socialistas, comunistas, Izquierda Republicana, Unión Republicana (de derechas) y anarquistas. José Paraled Sarrate, desde 1935, pertenece a Izquierda Republicana y ocupa el cargo de alcalde hasta que fue destituido cuando los sindicatos CNT y UGT toman el ayuntamiento de Sariñena, formando el Comité Revolucionario de Sariñena (Sariñena, Gobiernos en guerra).

Comite Antifascista Revolucionario de Sariñena

Comité Antifascista Revolucionario Local y Comarcal de Sariñena.

En la constitución del Comité Revolucionario de Sariñena, el sindicato CNT es una fuerza mayoritaria. Para Daniel Pinos esto explica que «Se decretase, desde un principio, las colectivizaciones de las tierras, la abolición de arriendos y la expropiación de grandes fincas y maquinaria agrícola». Eusebio Pinos forma parte del comité, quien según las palabras de su hijo Daniel Pinos es delegado de abastos. También se pone en marcha una pequeña colectividad: La Colectividad de Sariñena.

971112_659590757400840_1201107089_nEn las Solicitudes de Informes Políticos–Sociales de Sariñena aparece abundante información y testimonios sobre diversos sucesos que se desarrollaron durante la guerra civil en la capital monegrina. La formación del Comité Local de Sariñena, según el testimonio de Fulgencio Esteban Olivas, es integrado por José Paraled Sarrate y José Brunet Puertas, entre otros miembros que ignoraba: No ocurrió nada anormal durante la actuación de este comité a excepción de la profanación de la iglesia. Rumoreándose que las imágenes habían sido quemadas en la plaza, ignorando que hicieron de los objetos de valor y en cuyo hecho intervinieron individuos desconocidos. Días más tarde se constituye un nuevo Comité Local con José Paraled, José Brunet, Manuel Blames, Dionisio Buil y Francisco Lana. Lo que parece claro que tanto José Paraled y José Brunet forman parte del gobierno local del Frente Popular, anterior a la sublevación militar.

Segundo Comité

En la causa contra José Orquín Casañola (ES/AHPZ – J/005974/000023), se cita la creación del segundo comité en octubre de 1936. José pertenece a la UGT, es directivo de las Juventudes Socialistas Unificadas y es nombrado vocal de aquel segundo comité.

La declaración de José Zamorano Cabellud “El Vicien”, en los informes políticos sociales de Sariñena, cita como integrantes del comité a Tomás Izco (F) (Ferroviario de Sariñena fallecido en el momento de la declaración en 1943), Antonio Mir “El Tuerto”, Francisco Masueras Claveria, Andres Minguillón (F), José “El Huesetes”, Antonio Casabona Marías y Dionisio Buil Mesple. José Zamorano Cabellud se enrola voluntariamente en la veintiséis división dirigida por Durruti.

Se decía que el Capitán General Romerales era de Sariñena. “Paco, un conocido amigo mío, que era manco y trabajaba en el ayuntamiento, enviaba una pequeña cantidad, de su magro sueldo a la esposa del General a Madrid, pues ella no tenía pensión de viudedad (pasados muchos años se la concedieron) y él me decía que era la mujer de su tío, hijo del pueblo”.

Luis Buil Espada.

Toda la vida en guerra de un pacifista.

Consejo Municipal de Sariñena

Sello consejo SariñenaCon la creación del Consejo Regional de Defensa de Aragón y el Ministerio de Gobernación, presidido por Joaquín Ascaso, «Se decretaron las normas para la la sustitución de Comités Locales por Consejos Municipales (Decreto 19 de enero de 1937 firmado por Joaquín Ascaso. Anarquismo y revolución en la sociedad rural aragonesa, 1936-1938. Casanova, Julián). La creación del Consejo Regional de Defensa de Aragón, entre el 6 de octubre de 1936 y el 11 de agosto de 1937, tiene sus inicios en Bujaraloz  a partir de un plenario sindical de la CNT en septiembre de 1936. 

El 2 de abril de 1937 se constituye el 1 er Consejo Municipal de Sariñena y el 3 de octubre, del mismo año, se constituye el 2º Consejo Municipal de Sariñena. Está activo hasta el 9 de marzo de 1938, días antes de la caída de Sariñena ante las tropas sublevadas.

Billetes del Consejo Municipal de Sariñena, realizados el 10 de junio de 1937. Los billetes aparecen con el estampado del sello del Consejo Municipal y las firmas del presidente Mariano Basols Buil y el cajero municipal Jaime Solé Sanmartí. En aquella tirada se hacen una serie de 10.000 vales de una peseta y otra de 10.000 vales de 0,5 pesetas, un valor total de 15.000 pesetas. El 4 de septiembre de 1937 se emiten 5.000 billetes más de peseta y 5.000 de cincuenta céntimos y el 21 de diciembre, del mismo año, se ponen en circulación 2464 billetes más de 0,5 pesetas cada uno, hasta los 17.464 y 225 de una peseta hasta los 15.225 (Actas del Consejo Municipal de Sariñena).

En el Archivo General de la Guerra Civil Española, Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca, se conservan las Actas del Consejo Municipal de Sariñena (Expediente CDMH_PS_BARCELONA_C0902_EXP011 Actas Comité) desde el 1 de abril de 1937 hasta el 9 de marzo de 1938.

Frente Popular Antifascista

Tras la disolución del Consejo Regional de Defensa de Aragón, entre los días 14 y 16 de octubre de 1937 se crea el Frente Popular Antifascista de Sariñena. Por aquellos tiempos Sariñena alojaba el cuartel general del ejército republicano del Este (Arturo Morera: Un documento del archivo de Salamanca). El Frente o Comité Antifascista de Sariñena convivió con el Consejo Municipal de Sariñena. Se puede decir que uno actuaba como órgano político militar y el otro como político civil.

Convocados por el Delegado Gubernativo se reúnen el día 14 de octubre del corriente año y hora de las 10 de la noche, en la Delegación de esta localidad, dos representantes de cada una de las organizaciones y partidos políticos de Sariñena, con el objetivo de constituir en la misma el Frente Popular Antifascista.

Concurren, por la Confederación Nacional del Trabajo, Manuel Santolaria y José Ros. Por la Unión General de Trabajadores, Antonio Lacuna y Mariano Morén. Por Unión Republicana, Mariano Grustán y Pedro Tires. Por Izquierda Republicana, Manuel Tena (hace constar este representante que el otro compañero designado por su agrupación, que es José Morera no concurre por estar de viaje). Por el Partido Socialista, Severo Arroyos y Pedro Sanz. Por el Partido Comunista, Pedro Cáscales y Eloy Casabón. Por las Juventudes Libertarias, Gregorio Lozano y José Malo. Por las Juventudes Socialistas Unificadas Daniel Grustán.  

Preside la reunión el Delegado Gubernativo que declara abierta la sesión y expone el motivo de la reunión, que no es otro que el de constituir en Sariñena el Frente Popular Antifascista. Todos reunidos se manifiestan de conformidad con lo expresado por la Presidencia por ser necesario para ganar la guerra y consolidar la revolución. La Presidencia pasa a leer el compromiso que han firmado en Caspe por todas las organizaciones que ha llevado como consecuencia a la formación del Frente Popular en Aragón. Una vez leído es aprobado por todas las representaciones de esta localidad, haciéndose distintas las aclaraciones que son contestadas por la Presidencia y por algunos de los representantes.

En consecuencia se acuerda quede constituido en esta localidad el Comité de Frente Popular Antifascista, haciendo suyo el mismo articulado que se firmó en Caspe el 23 de septiembre para el mismo fin. Se pasó a discutir el número de representantes que formarán parte de dicho Comité, y tras amplias deliberaciones en que intervinieron todas las delegaciones se acuerda por unanimidad sea uno por cada partido y organización en calidad de efectivo y otro en calidad de suplente designado también por las distintas organizaciones para suplir al efectivo en ausencias y enfermedades, consiguiéndose de esta forma que nunca quede ningún partido ni organización sin representar en ninguna reunión. De acuerdo todos, queda en proseguir esta reunión el sábado próximo día 16 en que traerán el nombramiento efectivo.

El sábado y hora acordada vuelven a reunirse las mismas delegaciones que el día 14.

Preside el Presidente del Consejo Municipal que expone el motivo de la reunión. Pregunta el nombre del representante efectivo que mandan los distintos partidos y organizaciones para la constitución definitiva del Comité del Frente Popular Antifascista.

Por el Partido Socialista, Severo Arroyo. Por el Partido Comunista, Pedro Cáscales. Por Unión Republicana, Mariano Grustán. Por la Confederación Nacional del Trabajo Vicente Lapiedra. Por la Unión General de Trabajadores, Antonio Lacuna. Por Izquierda Republicana José Morera. Por las Juventudes Libertarias, Gregorio Lozano. Por las Juventudes Socialistas Unificadas José Romerales.

Luis Buil Espada.jpg

Estudis sobre conflictos socials. Las Brigadas Internacionales: Nuevas perspectivas en la historia de la Guerra Civil y del exilio. Josep Sánchez Cervelló y Sebastián Agudo.

Sariñena se consolida estratégicamente.

La ubicación del Estado Mayor, el aeródromo «Alas Rojas» y la Estación ferroviaria de Sariñena, como nudo de comunicaciones, sitúan a Sariñena como centro estratégico y neurálgico de las circunscripciones Norte y Centro del frente de Aragón. Sariñena responde a una población bulliciosa y llena de actividad tal y como refleja una crónica del Diario Treball de Barcelona, febrero de 1937: «Sariñena es una población de cuatro mil habitantes, que parece que tenga diez mil. Sus calles y plazas siempre llenas de soldados y milicianos, Los comercios no dan abasto en despachar. Los cafés, llenos a tope a cualquier hora. Las chicas del pueblo están muy contentas de este amontonamiento de la flor y nata de nuestra juventud que asa por Sariñena, camino de las trincheras. El campo de aviación, contribuye a animar las estrechas y fangosas calles de Sariñena, de una manera particular. Coches, camiones, aviadores esbeltos y simpáticos, que a menudo demuestran su técnica volando sobre Sariñena».

Sección catalana del Socorro Rojo Internacional

A la vez que se desarrolla y organiza, realiza trabajos de importancia reconocida, como la instalación del hospital de sangre: la casa de reposo para los combatientes internacionales; lavaderos mecánicos, a Sariñena y Alcañiz; la construcción de coches ambulancia, que libra la sanidad de guerra; la organización de la ayuda moral y material a los refugiados y las expediciones de comestibles, ropas de abrigo y material sanitario a los frentes de más importancia.

 La Humanitat: Any 6, núm. 1589 (30 març 1937).

Sariñena alberga el Hospital Militar junto a una pequeña biblioteca en casa Paraled, una Farmacia Militar Internacional en calle Enado, un Comedor Popular y/o de Milicias, el Aeródromo Alas Rojas, un Depósito de Armas y Municiones y un Hospital de Evacuación en el barrio de la Estación de ferrocarril de Sariñena.

Transportes

Ayer se presentó delante de este comité un miembro del comité Auto-transporte para organizar un remedio de abastecimiento de carburantes entre Barcelona, Igualada, Cervera, Lérida, Fraga, Bujaraloz, Sariñena y Barbastro. También, en cada central de estás habrá una brigada mecánica dispuesta a atender todas las averías de los coches al servicio antifascista.

Combat, 18 de agosto de 1936

En la Iglesia, una vez saqueada, se establece un Garaje y Taller de reparación de vehículos y automóviles. En su puerta principal existe un letrero con la inscripción: «Transports – UHP» (Uníos Hermanos Proletarios). Tras la toma de Sariñena, por las fuerzas nacionales, el redactor Flecha relata «Hay restos de vehículos, grasas, herramientas. Sobre la fachada un gran parapeto de sacos terreros donde se escondían armas antiaéreas». Efectivamente, en la torre de la iglesia está un puesto de vigilancia, con armas antiaéreas y una alarma para avisar a la población ante los ataques aéreos. El puesto debe de ser muy precario a tenor de lo recogido en el acta del Consejo Municipal de Sariñena del 4 de octubre de 1937 “Da cuenta (presidencia) de que la vigilancia de la torre le es muy difícil prestar los servicios sino se instala una especie de cuarto que permita hacer la guardia evitando en lo posible el frío”. Curiosamente, el 13 de octubre de 1937 se da lectura a una comunicación del Comité local de defensa pasiva en la que solicitaba ayuda al Consejo “Con la cantidad que crea por conveniente para atender a los diferente gastos que se le ocasionan como son la compra de una sirena y más lentes para el puesto de guardia en la torre acordándose acceder a lo solicitado”. El 1 de diciembre de 1937 se acuerda vender las campanas para sufragar los gastos de la Junta de Defensa Pasiva (Actas Consejo Municipal).

Iglesia Sariñena Taller Guerra Civil

La iglesia es transformada en un garaje, 25 de septiembre de 1936. Wide World Photos (Paris).

 Gabino Lavilla Arcal, Participo en la detección de personas “de orden”. Intervino en la destrucción  de las iglesias de Albalatillo y Castejón de Monegros, en la quema del archivo del ayuntamiento y juzgado de Albalatillo.  Prisión provisional de Las Capuchinas de Barbastro.

Solicitudes de Informes Políticos–Sociales.

La antigua capilla de Loreto es destinada como garaje del Consejo Municipal «Local de Loreto. -Haciéndose las reparaciones que sean precisas-” (Actas Consejo Municipal).

El Hotel Anoro es socializado por el sindicato UGT durante la guerra y sirve de alojamiento, principalmente, para altos mandos; especialmente del aeródromo de aviación. También aloja la sede en el Hotel las Juventudes Libertarias, «Telas rojas con rótulos inmensos, banderas, folletos del peor gusto, colores y colores, Prensa que atosiga, carteles que marean» (Flecha). El Hotel acaba saqueado y destrozado y la familia Anoro tuvo que comenzar de nuevo para devolver la vida a un hotel que ha significado el centro neurálgico de la villa monegrina.

En la plaza Enado tiene la sede las Juventudes Unificadas. «Tenían, vamos. Allí está Falange Española Tradicionalista y de las JONS» (Flecha).

El Casino de Sariñena alberga la Casa del Pueblo y la Central de Sindicatos. También están los grados escolares, «En su fachada un gran letrero reza: Casa del pueblo, Central de Sindicatos” (Flecha). En el acta del Consejo Municipal del 13 de octubre de 1937 aparece la petición de instalar el Hogar del Combatiente en el Casino de Sariñena: “Se da lectura a una comunicación del Comisario de Guerra del XI Cuerpo de Ejército solicitando el Casino de Sariñena, hoy Casa del Pueblo, para instalar en el mismo el Hogar del Combatiente”. Al final se acordó no acceder ningún espacio, ni el casino ni un grado de la escuela “Por entender ser contraproducente y perjudicial mezclarse los niños y niñas de otros grados que asistan a clase con mayores, transeúntes y milicianos.”

También se instala un servicio de paquetería para los milicianos del frente:

Servicio de paquetes al frente para los milicianos

Ha vuelto del frente la expedición organizadora del servicio dirigido por el profesor Escoda. Donde han montado oficinas de distribución en Barbastro, Angüés, Sariñena, Bujaraloz y Caspe. De esta manera, el envío de paquetes dará su máximo rendimiento.

La Veu de Catalunya: diari catalá d’avisos, noticias y anuncis: Any 46, Núm. 12561 (25 set. 1936) Ed. Matí.

Relación de paquetes devueltos del frente sin remitentes 

Entre los muchos devueltos, cuatro paquetes son devueltos desde Sariñena, los de Jesús Argensó Villanova, Tomás Beneit Ribera, Josep Boladeras y Climent Carné.

Paquetes del frente sariñena

La Humanitat: Any 7, núm. 1829 (6 gen. 1938).

Además se desarrollan diferentes Comités de Intendencia, Abastos, Colectividad, Transportes… para la organización e intendencia, tanto como para el frente como por posición de retaguardia. Se crean vales para comidas, en el comedor popular, para compras y hospedaje, además de billetes propios del Consejo Municipal en junio de 1937.

Sariñena colectividad.jpg

Franz Borkenau, en El reñidero español relata como a partir de Fraga, en la línea del frente, «Toda comida está rígidamente racionada, al igual que el hospedaje». Cuando llega a Sariñena, el 13 de agosto de 1936, narra «Fue una lucha conseguir vales para nuestras comidas y habitaciones, ya que cada comida debía de ser solicitada  por separado al comité local. Se calculan las provisiones  regulares contando sólo con los habitantes y la milicia pero no se nos invitó, después de alguna discusión, a comer en el comedor de milicias y así logramos conocer a muchos de ellos».

Salvoconducto

* Autorización de circulación a nombre de Juan Segués para trasladarse a Sariñena. Comissaria Delegada de la Generalitat a Lleida. Arxiu Nacional de Catalunya. ANC1-1-T-9398.

Concha Buisan Ballarín recuerda como durante la guerra había ametralladoras por los tejados, su madre hacía la comida a altos mandos de las tropas republicanas que se encontraban por Sariñena.

En Sariñena está destacada la 4ª compañía del 26 batallón de portificaciones al mando del capitán Juan Planae y los sargentos Juan Torrene y Salvador Fernández. Soldados Salvador Dalmen Serna y Vicente Marcos Amarde.

Algunos sariñenenses marchan al cercano frente de Alcubierre a luchar y allí encuentran la muerte, entre otros Salvador y Mariano Grustán Tella, Manuel Villa y Antonio Ancho.

Desde Sariñena son evacuadas muchas milicianas y mujeres del frente a las que culpan por el elevado caso de enfermedades venéreas en el frente.

La orden de Durruti a Mosén Jesús, que éste cumplió disciplinadamente, fue la de recorrer todas las centurias, recoger a las mujeres “sin dejar una siquiera”, trasladarlas a Sariñena y enviarlas en tren a Barcelona. Esa escena la recreó Vicente Aranda en su película “Libertarias”, en la que un Miguel Bosé algo blandito y redicho interpreta el papel de Jesús Arnal.

Juan García Oliver

«Hay un capítulo sobre la columna que me gustaría aclarar: es totalmente falso que Durruti hiciera fusilar prostitutas. Efectivamente, llegaron algunas prostitutas por su cuenta y se les hizo regresar a Barcelona ante los temores de contagio de enfermedades venéreas, eso es todo. Esa imbecilidad del fusilamiento la inventó una escritora comunista.»

 
El amor y la lucha de un anarquista, entrevista a Emilienne Morin compañera de Durruti, realizada el 12 de febrero de 1977 en Francia, por Pedro Cuesta y Luis Artime, revista «Interviú».

Hurtos en huertas y la piscina de los depósitos de agua potable

El comportamiento de los milicianos produce algunos incidentes con la población, y a la vez curiosos, como el robo en huertas o el mal uso de los depósitos de agua potable, utilizados como baños y piscina. Así da cuenta del malestar de la población la siguiente declaración del Consejo Municipal de Sariñena del 21 de junio de 1937: “Se acuerda pasar un oficio al Cuartel General referente a que por los medios que estén a su alcance prohíban los abusos que a diario se vienen cometiendo con las hortalizas de la huerta por los milicianos y soldados de los diferentes destacamentos en esta villa y especialmente que nadie se bañe en los depósitos del agua potable como hasta la fecha vienen haciendo pues caso contrario serán denunciados todos estos hechos al jefe de la 4ª División del Ejército del Este.» (Actas Consejo Municipal).

Indeseables

De Sariñena han sido traídos a Barcelona dos hombres y tres mujeres cuyo comportamiento se consideró indeseable en aquella zona. Ingresaron en los calabozos da la Jefatura de Policía. La Voz, 26 de octubre de 1936.

Indeseables 1

Camión de Propaganda

En noviembre de 1936, una comisión compuesta, entre otros, por Miravitlles, representante de la Generalidad de Cataluña, Urales, uno de los venerables jefes de la CNT y Cusó de la UGT, Ehrenbourg visita diferentes localidades del frente de Huesca, entre ellas Barbastro y Sariñena. La comisión consiste en una caravana compuesta principalmente por un Camión de Propaganda ofrecido por la Asociación Internacional de Escritores Antifascistas a los escritores catalanes. El camión lleva instalada una imprenta, un aparato de cine y un altavoz que sirve para todo un sistema de propaganda que la Generalidad de Cataluña se propone establecer en el frente y en la retaguardia. El film que proyectan es Tchapaiev, una película de guerra soviética de 1934, “En Sariñena, en presencia del jefe superior del frente de Aragón, el comandante Reyes y del coronel Guarnel, tiene lugar otra representación” (Nuestra lucha: portavoz de la Unidad Obrera: Año I Número 85 – 1936 Noviembre 22).

Las bibliotecas

Sariñena llega a albergar varias bibliotecas de las que podemos apuntar una en una planta baja de la calle Mercado perteneciente a las Juventudes Socialistas Unificadas (Impresiones de Guerra. Flecha), otra en el Hospital Militar de Sariñena y una última la subsede de del Servicio de Bibliotecas del Frente en calle Goya número 76 (También aparece citada en calle Goya numero 72)..

Sariñena, subcentral de del Servicio de Bibliotecas del Frente

Para dar servicio de biblioteca y favorecer la lectura y cultura en el frente, la Generalidad de Cataluña, a través de un decreto del 17 de febrero de 1937, crea el Servicio de Bibliotecas del Frente, a propuesta del Consejero de Cultura: «Cuida la Comisión de las Letras Catalanas del Departamento de Cultura de la Generalidad, de acuerdo con la Dirección Técnica de Bibliotecas Populares, de la que depende administrativamente» (Catalunya. Servei de Biblioteques del Front. Catálogo de libros. Lista primera. 1937. “Biblioteca de Catalunya”. Fuente: Biblioteca de Catalunya).

El servicio nace para la creación de “Bibliotecas en primera línea, en la retaguardia y en los hospitales de sangre así como en los hospitales de convalecencia y en los establecimientos de reposo” (EN CATALUÑA: Las bibliotecas como instrumento de libertad ). En principio, el servicio tiene su Central en Barcelona y dos subcentrales en Sariñena y en Tarragona, desde donde los libros son distribuidos en los diversos sectores (Catalunya. Servei de Biblioteques del Front. Catálogo de libros. Lista primera. 1937. “Biblioteca de Catalunya”. Fuente: Biblioteca de Catalunya). 

Realmente, en el frente aragonés, el servicio de bibliotecas en el frente establece dos subcentrales, las de Alcañiz y Sariñena. Es partir de febrero de 1937 cuando Sariñena se convierte en subcentral del Servicio de Bibliotecas del Frente, siendo una de las dos subcentrales en el frente aragonés. Vicenç Allué, apunta que las dos subcentrales, las de Alcañiz y Sariñena, responden a la primera etapa del servicio de bibliotecas en el frente: «Es la etapa de las subcentrales de Sariñena y Alcañiz al frente de Aragón –posteriormente Ejército del Este. M. Felipa Español y Rosa Granés se encargarían inicialmente de forma voluntaria de las dos subcentrales y su despliegue respectivamente.» (El servei de Biblioteques del Front epopeia cultural del segle XX. Vicenç Allué).

«El Servicio de Bibliotecas del Frente quiso acercarse a los escenarios directos de la lucha y para ello se crean dos subcentrales en zonas del frente aragonés: en Sariñena y en Alcañiz, desde donde se llegará a los destacamentos de primera línea y a los hospitales de campaña, a los que se mandarán lotes de libros.» 

En Cataluña: Las bibliotecas como instrumento de libertad
El Servei de Biblioteques del Front 1936-1939/ Cugueró, Boada, Allué. p.76.

A continuación de planeada su organización, empiezan las adquisiciones de libros para el funcionamiento del Servicio, se construye un mobiliario fácilmente transportable y se hace un plan de distribución de los primeros núcleos de libros (Catalunya. Servei de Biblioteques del Front. Catálogo de libros. Lista primera. 1937. “Biblioteca de Catalunya”. Fuente: Biblioteca de Catalunya). Igualmente, resulta necesario dotar a las subcentrales y bibliotecas de personal y el día 28 de febrero de 1937, la Agrupación de Profesionales de Bibliotecarias de Catalunya, publica la siguiente nota “Debiéndose proveer las subcentrales de Barbastro, Monzón, Sariñena, Caspe y Alcañiz, se ruega a todas las bibliotecarias que deseen ocupar uno de esos lugares que lo comuniquen por escrito o personalmente, hoy, de once a una de la mañana, a esta agrupación” (Diario La Humanidad, 28 de febrero de 1937).

«Actualmente se está estudiando un tipo de bibliobús, que funcionará como biblioteca ambulante y permitirá mantener una comunicación constante entre las bibliotecas de los frentes y las centrales respectivas, mediante las bibliotecarias encargadas del servicio.»(Catalunya. Servei de Biblioteques del Front. Catálogo de libros. Lista primera. 1937. “Biblioteca de Catalunya”. Fuente: Biblioteca de Catalunya).

 “Se cuenta, actualmente, en la central de Barcelona, ​​con más de 10.000 volúmenes, de los que se eligen los lotes que irán a las subcentrales de Cervera y Tarragona y de estos sitios en los hospitales y avanzadas de Aragón. Hasta ahora dos compañeras, Rosa Granés y María Felipa Español, se han ofrecido de encargarse de estas bibliotecas”.

Boletín del mes de marzo de la Escuela de Bibliotecarias y de las Bibliotecarias de Cataluña.

Bibliotecas al frente

Servicio de bibliotecas al frente.
Amic: publicació quinzenal per a esplai del soldat català de l’Exèrcit de la República, editada pels Serveis de Cultura al Front del Departament de Cultura de la Generalitat: Núm. 2 (2a quinzena gen. 1938).

Bibliotecas al frente 2

El servicio de bibliotecas del frente.
Meridià: setmanari de literatura, art i política, tribuna del Front Intel·lectual Antifeixista: Núm. 39 (7 oct. 1938). p. 5-p. 8.

La subcentral de del Servicio de Bibliotecas del Frente de Sariñena se ubica en calle Goya 76: Para pedidos de libros dirigirse a la subcentral de Sariñena del Servei de Biblioteques del Front c/ Goya 76.” (El Servei de Biblioteques del Front 1936-1939 María C. María Teresa Boada I Vilallonga Vicenç Allué I Blanch Cuguero I Conchelo). La casa responde a Ignacio Ballarin Segura, representante de la firma Cros de fertilizantes y abonos. De acuerdo con Vicenç Allué, la sala de lectura de la subcentral de Sariñena no es inaugurada hasta agosto de 1937

Sariñena calle Goya casa Cros biblioteca frente guerra

Casa Ignacio Ballarín Segura. Subsede de del Servicio de Bibliotecas del Frente.

En la misma casa de Ignacio Ballarín Segura se aloja el «Poeta del POUM» Ramón Fernández Jurado quién deja escrito «se veía que no era el hogar de un trabajador ni un campesino» (Memòries d’un militant obrer, 1930-1942). Es en su paso junto a la columna del POUM hacía posiciones de Leciñena y la sierra de Alcubierre. Víctor Pardo Lancina lo recoge su paso por Sariñena de la siguiente forma «Fernández se alojó en un domicilio particular, como todos los milicianos cuando llegaban en tránsito o con carácter definitivo a un pueblo. La propietaria de la casa, que no lograba apaciguar su desconsuelo, explicó al huésped que su hijo se encontraba detenido en el edificio del Ayuntamiento y temía por su vida. Fernández Jurado se interesó por la suerte de quien resultó ser Ignacio Ballarín Segura, representante de la firma Cros de fertilizantes y abonos, logrando su libertad tras la presentación de testimonios as u favor. Ballarín, padre del futuro notario y procurador de las cortes franquistas Alberto Ballarín Marcial, de doce años en este momento, se convirtió en un buen amigo de Ramón, quien a pesar de los esfuerzos realizados, nada pudo hacer por salvar la vida del joven coadjutor sariñenense Eduardo Colay, ni del coronel retirado Bernardo Cariello. Ambos fueron fusilados mientras gritaban “Viva Cristo Rey”.» (El poeta del POUM. Pardo Lancina, Víctor).

Biblioteca Sariñena (2)

Servei de Biblioteques del Front, subcentral de Sarinyena, 13 de agost de 1937.
Arxiu General de la Diputació de Barcelona. Fotografía Felipa Español Coll. 

En la Biblioteca de Catalunya se encuentra la siguiente relación de documentos relacionados con la subcentral de Sariñena: 

  • 1937-1938. 10º Cuerpo del Ejército. Subcentral de Sariñena. Demandas y abastecimientos de libros, clasificados por unidades y divisiones del ejército. Incluye 3 ejemplares del Catálogo de libros. Lista primera. (top antiguo F1) (c. 1447/1)
  • 1937-1938. 11º Cuerpo del Ejército. Subcentral de Sariñena. Demandas y abastecimientos de libros, clasificados por unidades y divisiones del ejército. Incluye 3 ejemplares del Catálogo de libros. Lista primera I 1 ejemplar del Catálogo de los libros. Lista segunda). (top antiguo F2) (c. 1447/2)
  • 1937-1938. 21º Cuerpo del Ejército. Subcentral de Sariñena. Demandas y abastecimientos de libros, clasificados por unidades y divisiones del ejército. (top antiguo F3) (c. 1447/3)
  • 1937-1938 Subcentral de Sariñena. Fuerzas independientes. Demandas y abastecimientos de libros clasificados: Artillería, Aviación, Lectores que se relacionan directamente con el servicio. Incluye 3 ejemplares del Catálogo de los libros. Lista segunda y 1 ejemplar del Catálogo de libros. Lista primera. (top antiguo F4) (c. 1448/1)
  • 1937 Subcentral de Sariñena. Sanidad. Hospitales de Boltaña, Bujaraloz, Monzón, Sariñena y Barbastro. (top antiguo F5) (c. 1448/2)

No obstante, antes ya existía una red de bibliotecas y un reparto de libros al frente y hospitales. La Vanguardia, el 19 de agosto de 1936, da cuenta del reparto de libros a través de la Oficina de reparto mensual de libros. En esta ocasión por encargo del Comité Central de Milicias, Servicios Sanitarios, regentado por Javier Escoda, efectuándose las siguientes remesas: “Hospital General de Cataluña, 130 obras; Hospital de Sangre de Tardienta, 20; ídem ídem de Bujaraloz, 20; ídem ídem de Sástago, 20; ídem ídem de Sariñena, 20; Clínica La Alianza, 120; Clínica de Barbastro, 15; Hospital Clínico, 118; Clínica Psiquiátrica, 30. Total, 493. Se espera recibir nuevas donaciones de libros destinados a los citados hospitales de sangre y casas de convalecencia”.

En el mismo sentido, libros para el frente y los Hospitales: «La Agrupació d’Escriptors Catalaus, U. G., continúa activando la recogida y remesa de libros para el frente, hospitales de sangre y centros antifascistas, con la colaboración del Comité Sanitario, que tiene a su cuidado hace llegar los paquetes a su destino. Últimamente han sido repartidos los volúmenes siguientes: 1.200 libros a los hospitales de sangre de Angués, Siétamo, Puebla de Híjar, Bujalaroz y avanzadas del frente. 100 al hospital de sangre de Sariñena.» (La Vanguardia, 22 de octubre de 1936).

Una labor cultural para el frente

La «Agrupació d’Escritors Catalans», continúa activando la recogida y remesa de libros para el frente, hospitales de sangre y centros antifascistas, con la colaboración del Comité Sanitario, que tiene a su cuidado hacer llegar los paquetes a su destino.

Últimamente han sido repartidos los volúmenes siguientes:

1.200 libros a los hospitales de sangre de Angués, Siétamo, Puebla de Híjar, Bujalaroz y avanzadas del frente.
100 al hospital de sangre de Sariñena.
250 al Comité Sanitario para diversos destinos.
180 al Ateneo Enciclopédico «Sempre Avant», de Sans.
150 a la Biblioteca Obrera de Mongat.
200 a la Biblioteca Obrera de Agramunt.
Un lote de libros franceses al frente aragonés.

La Gaceta de las artes gráficas.

María Felipa Español Coll

La bibliotecaria M.ª Felipa Español Coll se hace cargo de la biblioteca de Sariñena, desde el 1 de agosto de 1937, tal y como deja constancia en una de sus cartas a Jordi Rubió, director del Servicio de Bibliotecas en el Frente: «La Biblioteca ha estado abierta al público militar desde el pasado 1 de agosto, de 11 a 2 de la mañana y de 6 a 9 de la tarde. Me sentía amiga de todo el mundo (…) Estoy entusiasmada de mi labor y quisiera que el día tuviera 48 horas para poder avanzarla más”.

«En la Subcentral de Sariñena la persona responsable del servicio fue la bibliotecaria M.ª Felipa Español, que empezó a trabajar allí el mes de abril de 1937, Además de actuar como central, organizó una pequeña biblioteca de atención directa a los soldados, al estilo de las bibliotecas populares. Esta subcentral en 9 meses sirvió 12.488 volúmenes y prestó 24 muebles biblioteca. M.ª Felipa Español llevó a cabo una labor entusiasta e intensísima, multiplicando su actividad, para acercar los libros a los soldados que luchaban y a los heridos. Prueba del reconocimiento a su labor es que llegaron a nombrarla teniente!

En Cataluña: Las bibliotecas como instrumento de libertad
El Servei de Biblioteques del Front 1936-1939/ Cugueró, Boada, Allué. p.76.

“Del sector Norte, con la subcentral de Sariñena, está encargada María Felipa Español. Una chica interesante, de mirada inteligente, seria, callada, con la resolución reflejada en el rostro. No le preguntamos si tiene miedo, porque en el porte sereno se adivina la respuesta.”

Galeron Egaña (1938)
“Cataluña y la Guerra: El Servicio de Bibliotecas del Frente” Revista Blanco y Negro.

Carnet Felipa Espanyol

«Además de actuar como central, organizó una pequeña biblioteca de
atención directa a los soldados, al estilo de las bibliotecas populares. Esta
subcentral en 9 meses sirvió 12.488 volúmenes y prestó 24 muebles biblioteca.»

Ventura, Nuria.
En Cataluña: las bibliotecas como instrumento de libertad.

Felipa desarrolla una gran labor, una actividad que la misma M.ª Felipa detalla en varios informes al Servicio de Bibliotecas del Frente (El Servei de Biblioteques del Front 1936-1939 María C. María Teresa Boada I Vilallonga Vicenç Allué I Blanch Cuguero I Conchelo). Así, Allué recoge: «En los informes preparados por ambas bibliotecarias se destaca una actividad importante: a Sariñena, en los nueves meses de actividad de 1937, se sirvieron 12.488 volúmenes y 24 muebles-biblioteca, con una circulación de 10.680 volúmenes. M. Felipa Español pudo contar con la circunstancia favorable que Sariñena era plaza principal del ejército del frente del este, y dispuso de mayor colaboración por parte de las autoridades militares.» (El servei de Biblioteques del Front epopeia cultural del segle XX. Vicenç Allué).

El Servicio de Bibliotecas al frente se encuentra definido el el Primer Catalogo de libros del servicio «Todos los libros están catalogados por autores y materias. En la Central de Barcelona funciona un catálogo general en el que consta la Subcentral donde han sido remitidos los volúmenes. Las Subcentrales tienen igualmente un catálogo de autores, en fichas, donde se anota el destino ulterior de cada libro. Cada uno, por fin, lleva una bolsa y la tarjeta correspondiente para que el responsable de cada núcleo o biblioteca pueda controlar el préstamo de los libros.» (Catalunya. Servei de Biblioteques del Front. Catálogo de libros. Lista primera. 1937. “Biblioteca de Catalunya”. Fuente: Biblioteca de Catalunya).

El catalogo/lista de libros se publica para facilitar las demandas de libros y dar mayor eficacia a la distribución. En ella constan todos los libros enviados hasta el 15 de mayo de 1937. Se publicaron al menos un segundo catalogo  (Catalunya. Servei de Biblioteques del Front. Catálogo de libros. Lista primera. 1937. “Biblioteca de Catalunya”. Fuente: Biblioteca de Catalunya).

María Felipa Español Coll

María Felipa Español Coll. Foto carnet de bibliotecaria del Servei de Biblioteques del front. Cortesía Pilar Vives.

La figura de M.ª Felipa ha sido estudiada por la historiadora Pilar Vives Corbella. M.ª Felipa Español Coll, nace en Valls (Tarragona) en 1910 y reside en Barcelona donde estudia en la Escuela de Bibliotecarias. Al finalizar sus estudios en 1936, y con la creación del Servicio de Bibliotecas en el frente, M.ª Felipa se presenta voluntaria para ejercer de bibliotecaria en el frente de Aragón, labor que desarrolla en la subcentral de Sariñena a partir de la primavera de 1937. Se presenta como voluntaria al igual que Rosa Granés, que se ocupa de la subcentral de Alcañiz. María Felipa es descrita como «Morena, fuerte, segura de sí misma, que tenía un espíritu muy guerrero. La nombraron teniente del ejército por su labor en primera línea del frente» (María Teresa Boada i María Cugueró «Érem tan, tan innocents…» Entrevista realitzada per Núria Ventura i Jesús Gascón).

El 2 de septiembre de 1937, María. Felipa Español Coll, desde Sariñena, dirige una carta al Dr. Jordi Rubió Balaguer, director del Servei de Biblioteques del Front. ( M. Cugueró Conchelo, M. T. Boada Vilallonga, V. Allué BLANCH (1995) El Servei de Biblioteques del Front. Ed. Diputació de Barcelona). En dicha misiva describe la biblioteca de Sariñena y parte de su labor en ella:

 “Desde que me he quedado sola en el local que compartía con el “Servicio de Tramites al Fronte”, he procurado hacerlo parecer una Biblioteca. Por ahora el mobiliario es este: 16 m. de estanterías. 1 mesa que hace 9*3,5 palmos, 5 sillas (cuando necesito más, me las dejan ), un pupitre, una especie de mueble mitad armario mitad fichero que he hecho aprovechando unas cajas, una mesa con una máquina de escribir (que va muy mal) y 2 luces que iluminan muy bien el local. También un fuelle de flit que no vara cada día y gracias al cual he conseguido que las moscas me respeten y un jarrón que se ha de contentar con flores de campos porque no tengo otras.

En estas condiciones y prevista con 400 títulos y el doble de volúmenes, la Biblioteca ha estado abierta al público militar desde el 1er de agosto pasado, de 11 a 12 de la mañana y de 6 a 8 de la tarde”

En Cataluña: Las bibliotecas como instrumento de libertad, se apunta que de los informes elaborados por las bibliotecarias de Alcañiz y Sariñena «Se desprende que más de la mitad de los libros consultados eran de literatura, aunque también se leían libros otros temas». En ellos Mª Felipa Español cuenta «los heridos de los hospitales piden sobre todo novelas de aventuras y que “cuando a un lector le gusta mucho un libro, luego lo lee toda la sala. Me ha pasado con “Zalacaín” de Baroja, con “La tournée de Dios” de Poncela”. Y concluye “A la vista de los libros, se vuelve lector el más reaccionario, son poquísimos los que en el hospital pueden leer y no lo hacen”.

Con la caída del frente de Aragón, los bombardeos y la retirada, la subcentral de Sariñena cesa su actividad en marzo de 1938.

Desde el inicio de la Guerra Civil española, el Comisario de Propaganda de la Generalitat de Cataluña recogía y enviaba libros al frente de guerra dónde estaba la tropa. Esta iniciativa fue en aumento y dio origen a que la Consejería de Cultura de la Generalitat creara un servicio de lectura para los soldados bajo la denominación de «Servicio de Bibliotecas del Frente», creado por Decreto de 17 de febrero de 1937. Estaba inspirado en la experiencia americana de la I Guerra Mundial que puso en marcha bibliotecas para atender a los heridos. Se organizó con la creación de bibliotecas en primera línea, en la retaguardia y en los hospitales de sangre así como en los hospitales de convalecencia y centros de reposo. Se crearon dos subcentrales en zonas del frente aragonés, concretamente en Sariñena y en Alcañiz. Se nombró directora del Servicio de Bibliotecas a la bibliotecaria Concepción Guarro, aunque los motores y protagonistas de la iniciativa fueron Jordi Rubió y Pepita Callao. Los lotes de libros se enviaban según la demanda y en cuanto a su temática estaban pensados para ofrecer entretenimiento por lo que la mayoría eran obras de literatura. Además se establecieron bibliotecas en los hospitales de sangres, edificios habilitados como hospitales para tratar a los heridos y también se puso en marcha un servicio de bibliobús en 1938. Se calcula que el Servició pudo poner en circulación unos cien mil libros en los dos años que estuvo en funcionamiento. Al final de la guerra, cuando ya Franco estaba a punto de entrar en Barcelona, el bibliobús condujo a un grupo de escritores hacia Francia camino del exilio. (http://pares.mcu.es/).

Felipa abandona Sariñena en marzo de 1938 con la caída del frente aragonés, “Bajo una avalancha de metralla, intentando salvar los libros, la documentación, y la vida” (Pilar Vives). Por ello es nombrada con el grado de teniente. Luego participa en el bibliobús del frente, hasta que este es utilizado para la evacuación de los escritores de la Institución de las Letras Catalanas. 

Tras la guerra, M.ª Felipa ejerce como abogada laboralista y fallece en Barcelona en enero de 1995.

«María Felipa debía ser mayor; recuerdo que, incluso físicamente, era una chica alta, fuerte, cuadrada y con el pelo negro y los ojos negros, con un poco de bigote. Estudió Derecho y dejó definitivamente el ámbito de las bibliotecas. Lo que me extraña es que no le pasara nada, porque había sido teniente del ejército y todo. Ejerció de abogada y trabajaba para mejorar la situación de la mujer. Murió mientras hacíamos el libro; de hecho, le habíamos pedido de hacerlo juntas, pero nos dijo que no, que de momento no, que ella también pensaba hacer algo. Murió poco después, pero».

María Teresa Boada i María Cugueró «Érem tan, tan innocents…»
Entrevista realitzada per Núria Ventura  i Jesús Gascón). 

Reparto de juguetes

El 10 de enero de 1937 se realiza un reparto de juguetes en Sariñena. Un acto simpático, como lo definió Arturo Morera, quien además señala que la distribución de los juguetes «Contó con la meritoria ayuda de las muchachas de las Juventudes Socialistas y de las Juventudes Libertarias, presididas por la mujer del Teniente Coronel Reyes». La organización de los festejos corre a cargo de la Oficina de Censura y Propaganda del cuartel General del frente de Aragón.

Organizado por «La Dona a la retaguardia» ha tenido lugar en Sariñena y Albalatillo, pueblos fronterizos con la línea de fuego del frente aragonés, la fiesta del reparto de juguetes a los niños de aquellas poblaciones. 

La Oficina de Censura y Propaganda del Cuartel General quiso contribuir al lucimiento de la fiesta infantil organizando el reparto de los juguetes, a la vez que haciendo ejecutar un selecto programa de música, a cargo de la benemérita Banda del campo de Aviación Alas Rojas.  dirigida por el maestro Francisco Llop y cedida por el teniente coronel Alfonso de los Reyes.  

La Plaza Roja, de Sariñena, ofrecía un bello aspecto. niños y niñas de todas las edades daban la nota de alegría a estos pueblos de Aragón.

Terminado el concierto empezó el reparto recibiendo los juguetes, en primer lugar, los huérfanos de la guerra. después los hijos de los refugiados, y, por último, sin distinción recibieron el ansiado juguete el resto de niños de Sariñena.

La fiesta se celebró en la Casa de la Villa de Sariñena y en la escuela de Albalatillo, por una comisión de compañeras de las juventudes Socialistas y Juventudes Libertarias. 

Día Gráfico 1937.

Arturo Morera cita que también se reparten juguetes en la escuela de Albalatillo al día siguiente.

Reparto de juguetes a los niños de Sariñena y Albalatillo

Fiesta simpática en el frente de Aragón

Barbastro, 14. — La «Dona di la retaguarda» que, juntamente con otras personas vinieron a Sariñena con un cargamento de juguetes para los niños de este pueblo fronterizo con las líneas de fuego, proporcionaron un día de alegría, no solamente a los pequeños, sino a toda la población que, unánime, se unió a la magnífica y generosa jomada.

La Oficina de Censura y Propaganda del Cuartel General quiso contribuir al lucimiento de la fiesta infantil, organizando el reparto de los juguetes.

El reparto se efectuó en la Casa de la Villa de Sariñena, por una comisión de compañeras de las Juventudes Socialistas y Juventudes Libertarias, presididas por la distinguida esposa del teniente Reyes, la que fue asistida por la maestra de la localidad Cristina Lana, Mercedes Cortada de Delfonte de Monzó, y Josefina Rissec de Foix.

En la escuela de Albalatillo se efectuó también un reparto de juguetes, con ayuda de los maestros nacionales Felisa Ballarín y Valeriano Páez. Ambos dieron las gracias en nombre de los niños de Albalatillo a la esposa del teniente coronel Reyes, por el reparto.

El noticiero Universal 14 de enero de 1937.

La importancia de Sariñena en el frente

«Nuestra  villa jugó un papel muy importante en las vicisitudes nacionales de la guerra civil de 1936 a 1939», manifesta el historiador sariñenense Arturo Morera Corull en una serie de artículos publicados en «Quio, revista de Sariñena y Los Monegros»: «Escritores famosos, como el soviético Illya Ehrenburg; aviadores intrépidos como el «Diablo Rojo», Jesús García Herguido o el ruso Iván Kopts («José»); jefes de columnas de milicias, como el mítico anarquista Buenaventura Durruti o el socialista José del Barrio; jefes militares republicanos como los generales Pozas, Aranguren, Martínez Cabrera o el coronel Villalba; políticos como el presidente de la Generalidad de Cataluña, Luis Companys, o los ministros anarquistas García Oliver y Federica Montseny; personajes muy populares en Sariñena como fueron el teniente coronel Reyes, jefe del campo de aviación, o el comisario Franco quizá; médicos corno el creador de los hospitales de sangre, doctor Bergós, que tanto hizo por dotar con los mejores medios al hospital de Sariñena durante el dominio republicano; jefes prestigiosos del Estado Mayor republicano corno los tenientes coroneles Antonio Cordón y Vicente Guarner; jefes militares rusos como los coroneles Savin y Glinoidski («Jiménez Orgue»); generales del ejército de Franco que ocuparon Sariñena en marzo de 1938, como el laureado José Moscardó o a los generales Sueiro y Ricardo Marzo.» 

Noticias desde el frente

22 6 37 Abc.jpg

Desde Sariñena, la agencia de noticias Febus envia sus partes de guerra al periódico ABC . También se cuenta con escritos en Solidaridad Obrera de su paso por Sariñena de su corresponsal Hermes de Soli. Son muchos los corresponsales y periodistas que pasan por Sariñena, dejando sus crónicas y testimonios, como Franz Borkenau, Ana María Martínez Sagi, Hugh Thomas, Lluís CapdeVila, Marcial Fernandez o J. Aymami Serra entre muchos otros.

Estación de Radio Reinosa. Servicio de socorro

Nuestra emisora ha transmitido las siguientes notas de este servicio que tanta aceptación está teniendo: “Sebastián Novel, de Sariñena (Hueca). Sus hijos, Agapito y María, están sin novedad”.

El Cantábrico: Diario de la mañana: Año XLII Número 14431 – 1936 agosto 2.

Corresponsal de guerra J. Aymami Serra para La Humanitat

Los franceses Lucien Vogel, director del seminario ilustrado, Paul Ritelheuber, redactor en jefe e hijo del embajador de Francia en Oslo, el fotógrafo Meurisse y la redactora Madeleine Jacob pasaron por Sariñena el 14 de agosto de 1936.

La Humanitat: Any 5, núm. 1398 (19 ag. 1936).

Detención chofer

En Sariñena ha estado detenido un chofer que prestaba servicio en esa demarcación.

La Humanitat: Any 5, núm. 1399 (20 ag. 1936).

Desaparecido

Félix Gómez, de 18 años que se encontraba el 5 de agosto en Sariñena (Huesca), en la primera columna Grossi-Arqués POUM. Darán razón a su padre José Gómez, domiciliado en Maqueda (Toledo).

Hoja Oficial del lunes: editada por la Asociación de la Prensa – Año VII Número 310
7 de septiembre de 1936.

Matrimonio

Joan Tora, miliciano en el frente de Aragón, en Sariñena, solicitó un permiso para contraer matrimonio con Enrica García de 20 años de edad. Natural del Hospitalet de Llobregat , Joan contaba con 23 años y estaba afiliado al PSUC.

Diario de Barcelona 15 de septiembre de 1936.

120195628_2772669503012172_5934121825511342625_n

Espías detenidos en el frente de Aragón

Han sido conducidos a Barcelona dos guardias de Asalto detenidos por practicar espionaje en el sector de Sariñena.

Combat, 15 de septiembre de 1936.

El 30 de septiembre de 1936, Hermes escribe sobre la llegada a Sariñena de una brigada de policía para investigar unos supuestos espías, quienes al parecer son fusilados en el campo de aviación. Hermes conoce al Teniente Reyes: “El jefe de este campo, es el Teniente Reyes; camarada de todos y gran experto en su oficio. Sus órdenes, dejan de serlo, por el acento que pone al darlas. La sencillez raya la modestia y todo lo ve, de todo se preocupa y hasta no escatima la vida cuando de jugársela se trata. Ahí está una hazaña que no es conocida. El día 5, remontó el vuelo en un avión de caza y -¿Cuáles eran sus propósitos? Lo cierto fue, que, sólo voló sobre Zaragoza y volvió sin darle poca importancia al gesto. ¿Qué paso en el campo de Zaragoza, donde tienen nueve aviones Italianos tipo Caprioni? ¿Seguramente, quedaron sus pilotos (dicen que Alemanes), atónitos del gesto de audacia?”.

Hermes continua “Es el guardia de ese campo y jefe de las milicias, un muchacho menudo, de nervios de acero y que ha dado pruebas de arrojo sin igual. Dicen que el movimiento le sorprendió como agente de seguros y ahora su porte guerrero y sus hazañas lo han convertido en el Alférez Franco. ¿Lástima que lleve el apellido de un traidor! Yo que él, me haría nombrar por el apellido materno pues resulta incongruente de que dos nombres, uno traidor a su pueblo y otro defensor del mismo, se nombren con las mismas letras” (Solidaridad Obrera. 30 de septiembre de 1936).

Espionaje en la vanguardia y retaguardia

Una brigada de policías fue destacada a Sariñena para desde este lugar comenzar su labor de contraespionaje y tan acertadamente trabajó que el día 8 y tras laboriosas investigaciones, el jefe de dicha brigada llamado Juan Saus, secundado por los agentes a sus órdenes, fueron al frente y en la columna X, detuvieron a once espías.

Las diligencias las hicieron con ex tremada reserva, pero no fue ésta óbice para que mi Indiscreción, me pusiera en cono cocimiento del asunto de que se trataba. Y en efecto; me adelanté al frente y en Vicién esperé la llegada de los referidos policías y desde este punto, me fue fácil convertirme en seguidor de la justicia.

No voy a describir prolijamente cómo se aprehendieron. Sólo diré que sabido los nombres de los espías y en las columnas que operaban, los poli das se presentaron en los comandos de dichas fuerzas y los jefes de las mismas, destacaron una sección de milicianos, y en pocas horas la redada quedó hecha y los espías conducidos al campo de Sariñena donde fueron interrogados.

La del alba seria, cuando sonaron unas descargas. ¿Contra quién? Seguramente los espías hablan pagado con sus vidas, la traición cometida, y aquellos cuerpos atravesados por las balas libertadoras al arrancar la semilla de los judas, servirán de ejemplo para que el espionaje sepa, que la traición se paga muy cara en el campo de los defensores de la libertad.

Solidaridad Obrera Sariñena, 10 septiembre. 1936.

Dos guardias de Asalto, detenidos

Han ingresado en los calabozos de la Comisaría General de Orden Público, dos guardias de Asalto que procedían de Sariñena. La Policía ha abierto una información que tiene por objeto esclarecer algunos hechos que se atribuyen a los detenidos. Ambos ingresaron, rigurosamente incomunicados, en los calabozos de dicho establecimiento.

La Batalla: Número 39 _ 16 de septiembre de 1936.

Aragón

En Sariñena toda la población está motorizada, pues se trata de un pueblo férvidamente republicano.

Heraldo de Castellón: Año XLVII Número 14372.
18 de septiembre de 1936
.

Espías detenidos

Procedentes de Sariñena fueron trasladados en calidad de detenidos, Luciano Rordíguez Vicente y Consuelo González Serra, los cuales están complicados, con los otros detenidos que pertenecían al regimiento de Santiago y que se alistaron en las milicias antifascistas después de los hechos facciosos de Barcelona, en los cuales tomaron parte.

La Batalla: Número 69 _ 21 de octubre de 1936.

El exministro Barnés visita Sariñena y Bujaraloz

Barbastro 8 (1,30 m.).—El ex ¡ministro Sr. Barnés visitó los frentes de Sariñena y Bujaraloz.

Ministro Barnés

El Liberal, 8 de octubre de 1936.

(No consta cuál de los dos hermanos fue, Domingo o Francisco Barnés Salinas).

Tres mujeres y dos hombres detenidos en el frente

De Sariñena han sido traídos a Barcelona dos hombres y tres mujeres, cuyo comportamiento se consideró indeseable en aquella zona. Ingresaron en los calabozos de la Jefatura de Policía.

La Libertad: La Libertad – Año XVIII Número 5172.
26 de octubre de 1936.

En el frente de Aragón

Estuvo, hoy, en el frente de Huesca, una comisión de periodistas barceloneses, entre los que vimos a los compañeros Massip, Pomés y González, que cumplimentaron al coronel Villalba y luego asistieron a una fiesta que, presidida por el comandante Reyes, se celebró en Sariñena para festejar la boda del oficial de aviación Robles (Hoja oficial de la provincia de Barcelona: Época Segunda Número 570 – 1936 Noviembre 16).

Convocó, un sábado a las nueve de la mañana, un Consejo de Guerra en Sariñena, en el puesto del comandante Reyes, en Sariñena. Debían de asistir el Coronel Villalba, el Comandante Reyes, Durruti, Ortiz, uno de los jefes de la columna “Rojinegra”, otro de los jefes de la columna del PSUC y uno de la columna del POUM. Viajó de noche aguantando una lluvia torrencial y gracias a la pericia de “gasolina” llegó al puesto de mando de la aviación en Sariñena. Penetró en la casita que servía de comandancia, donde le recibió la esposa del Comandante Reyes y por una hermana de ella. Llegados los convocados se celebró el Consejo de Guerra para designar el jefe de Operaciones del Frente de Aragón, quien al final fue José Villalba.

Juan García Oliver

El Eco de los pasos.

El primer batallón de Lérida sale hoy para el frente

El Comité militar de Lérida pone en conocimiento de todos los ciudadanos que hoy día 18, y a las nueve de la mañana, saldrá, acompañado de la banda de música, para Sariñena, el primer batallón del primer regimiento de la tercera división, comprendido en los reemplazos 1934-1935, organizado por este Comité. Es de admirar el entusiasmo de la fuerza que se dirige al frente; y por lo tanto, esperamos del vecindario en general les dispense una despedida fraternal con su presencia en la estación. El comité militar.

Acracia, 18 de noviembre de 1936.

En el frente de Zaragoza

Llegamos así a Sariñena, pequeña ciudad perdida en medio de una llanura desecada. Allá se encuentra el abastecimiento de las columnas que operan entre Zaragoza y Huesca. A un lado el campo de aviación de las milicias catalanas. Por la tarde la ciudad está en calma, casi desierta, bajo su cielo de fuego. Desde allá, otro coche lleva el correo y nosotros hacía el frente.

Reproducción de Le Jeune Garde, órgano de las Juventudes Socialistas del Sena.
La Batalla: Número 93, 18 de noviembre de 1936.

Tribunal Popular de Lérida

Benjamín Portera Segura y Pere Valdomínos

Benjamín Pertera es de Sariñena, propietario, afiliado a los Radicales socialistas. Comparecen dos testimonios favorables. Se le acusa de retener 2.000 ptas. en plata. El camarada fiscal pide para él la pérdida del dinero y 2 años de reclusión.

Pere Valdominos, también de Sariñena, resulta ser un elemento indiferente a la política. Se le acusa de hacer campaña derechista. El fiscal demanda para él la pena de 2 años de reclusión.

Combat, 26 de noviembre de 1936.

A Sariñena

A mediodía de hoy a marchado a Sariñena, el Consejero de Trabajo y Obras Públicas para efectuar una visita de inspección a las carreteras.

Heraldo de Castellón: Año XLVIII Número 14469 – 09 Enero 1937.

Sariñena. Bajo una cobertura de plomo

El sol ha desaparecido hace días del cielo de este lienzo de Aragón – la población de Sariñena tiene el aspecto triste de la tierra alta, humedecida siempre por la niebla que, como, una humareda persistente, se escapa de su sol  rojo-negro. Los días fluyen con una monotonía abrumadora. Sólo el ir y venir de los milicianos, que dejan ir por el espacio la abigarrada policromía de sus canciones, deshace, por un momento, la dura continuidad de todas las horas.

Son los preparativos bélicos, la continua formación y transformación de los Ejércitos de la República, la única cosa que da algo de vitalidad a esta población, plácidamente callada, extraordinariamente quieta. Las canciones, los gritos, la efervescencia de los hombres que de las avanzadas de la sierra de Alcubierre retornan a la paz paradisiaca de Sariñena y los que desde esta posición de retaguardia van al relevo de sus hermanos de vanguardia, son el punto neurálgico de toda su actividad.

Sariñena vive bajo la influencia de la guerra y de la actividad de la guerra; pero bajo la apariencia de una vitalidad extraordinaria, bulliciosa, la población civil se mueve dentro de la monotonía placida de su tradición histórica.

Y aunque, en la paz de Sariñena, destaca, como un oasis en la chillante de la actividad bélica, la quietud permanente del Hospital de Sangre. Quietud y silencio que contrasta con la actividad, también permanente, de aquellos que abnegadamente han puesto todo su esfuerzo en defensa de los hombres que han caído al frente de batalla en plena lucha contra los asesinos del pueblo, puestos al servicio del fascismo internacional.

Cada día llegan a nuestras filas procedentes del campo enemigo, fugitivos que escapan de la barbarie fascista, y que rompen, por un momento, la monotonía de Sariñena. Los que han llegado hoy son cuatro hombres de izquierdas, soldados obligados  de los ejércitos del crimen, huidos de Huesca han pasado a Yequeda y desde allí a Barluenga, para venir después a Sariñena.

F. V. Jaquetot
Mirador: setmanari de literatura, art i política: Any IX Número 407 – 1937 febrero 12.

Los pobrecitos moros se mueren de frío.

Y a los que reclaman ropa y comida se les maltrata y encarcela.

Barcelona 12.-Comunican de Sariñena que el duro temporal que desde hace tiempo se padece en los frentes de Aragón ha sido la causa de que muriera gran número de moros en este sector. En las posiciones enemigas conocidas con el nombre de Ermita Bella, ha sido donde se ha registrado el mayor número de defunciones. La escasa comida que se les proporciona tiene a los soldados de las líneas enemigas en lamentable estado. Además, carecen de ropas de abrigo, pues no llevan más que las chilabas que se trajeron de Marruecos.

Como los pocos moros que quedan han reclamado fuesen subsanadas estas deficiencias, han sido encarcelados algunos de ellos.

El Liberal, 13 de febrero de 1937.

Pobrecitos moros

Las patatas de la Estación de Bogatell

Los trabajadores del mercado del Borne barcelonés, empresa colectivizada, vienen, desde hace días negociando con la casa Pieraerts, de Amberes (Bélgica), cuarenta vagones de patatas, cantidad destinada a surtir a las diversas columnas de los frentes de Aragón, donde más que en la retaguardia barcelonesa, se nota la necesidad de este artículo alimenticio, así como a hospitales, clínicas, etc.., función que viene desempeñando de acuerdo con la Consejería de Defensa desde el 19 de julio.

El reparto fue el siguiente:

División Luis Jubert                   10.000 kilos
Columna Maciá Companys      10.000 Kilos
Columna Maciá Companys      10.000 Kilos
Columna Carlos Marx               10.000 Kilos
Columna Carlos Marx               10.000 Kilos
Columna Durruti                       10.000 Kilos
Columna Durruti                       10.500 Kilos
Columna Francisco Ascaso      10.000 Kilos
Columna Francisco Ascaso      10.100 Kilos
Columna Roja y Negra              10.000 Kilos
Columna Pedrola y Maurin     10.000 Kilos

Estas cantidades han sido facturadas a las estaciones de Puebla de Hijar, Alcañiz, Tardienta, Lérida, Selgua y Sariñena respectivamente, y cuyos talones de facturación obran en poder de la Consejería de Defensa.

Heraldo de Castellón: Año XLVIII Número 14497 – 12 Febrero 1937.

Se sustituyen todas las banderas antifascistas por la nacional

Barcelona, 16,—Comunican de Sariñena que todas las fuerzas que operan, en el frente de Aragón han puesto en práctica el acuerdo de retirar de los diferentes sectores las banderas y símbolos de las diversas organizaciones y partidos antifascistas representados еn las Milicias. Todas ellas han sido sustituidas únicamente por la bandera republicana con las iniciales «U. H. P,». Ahora, miércoles 17 de febrero de 1937.

Banderas

La bandera nacional

Sariñena. Las columnas gubernamentales han desfilado llevando como únicas banderas la enseña nacional. Muchos soldados se han puesto escarapelas en el gorro con la bandera tricolor.

Se remarca que las milicias de algunas organizaciones sindicales han desfilado también llevando al frente la bandera republicana.

La Voz de Menorca: diario republicano: Año XXXII Número 9624 – 1937 febrero 17.

 
 

Una caravana de víveres

Esta mañana, y después de breve estancia en Valencia, ha salido una caravana compuesta de ocho grandes camiones cargados de víveres, con un total de 32 toneladas de víveres que han sido adquiridos por la Agrupación Socialista de Sariñena.

Los alimentos son muy variados y de gran calidad.

La Publicitat Sariñena

  La Libertad: La Libertad – Año XIX Número 5296 – 1937 marzo 13 (13/03/1937).

Viveres Sariñena

El Liberal, 13 de marzo de 1937.

Aragón. Las operaciones al frente de Sariñena

Sariñena, 17. -El tiempo es frio y ventoso. Por eso las operaciones han quedado reducidas a insignificantes actuaciones de avanzada.

Se trabaja en todos los frentes con fuerte intensidad en previsión de futuras contingencias. Se siguen aquí con el mayor interés las incidencias de la lucha al frente de Madrid y se esperan repercusiones de aquellas operaciones en este sector.

Hoy se han vuelto a sentir el cañón en diversos lugares, pero el fuego ya no tiene la intensidad de días anteriores.

La Publicitat: (18 Març 1937).

Víveres a Madrid

El pueblo de Sariñena (Huesca) ha enviado 12.000 kilos de harina, 3.500 de patatas. 1.100 de azúcar, 1.025 de lentejas, 557 de judías, 100 de bacalao, 190 de chocolate, 1.23-1 litros de aceite, 1.470 kilos de jabón, etc., etc.

La Voz,  20 de marzo de 1937.

Víveres Madrid

Multas

Con esta fecha hace entrega la Delegación de Sariñena. de las cantidades que a continuación se detallan, impuestas como multa los individuos que se mencionan: Pedro Abat, 500 pesetas; Enrique Val. 500; Alejandro Calvo, 1.000; Pascual Galindo, 500; Pedro Uriol Pueyo, 200; Fidel Ardanay, 200; Rafael Giral, 200; Manuel Miralles, 500.

Orden público. Labor del Consejo de Aragón y notas oficiales.
Nuevo Aragón, 6 de abril de 1937.

Multas Nuevo Aragón

Los facciosos llaman a filas las quintas del 27 y 28

SARINENA , 20 (3,30 m.).—Unos soldados recién llegados del campo enemigo al frente de Aragón dan cuenta de que el Gobierno faccioso ha llamado a filas a la quinta de 1928 y anuncia el llamamiento de la de 1927.—Febus. Ahora, 21 de abril de 1937.

Comité Regional de Enlace CNT-UGT

El 2 de mayo de 1937, en diferentes poblaciones aragonesas, se celebran actos de «unidad’ afirmación sindical», patrocinados por el Comité Regional de Enlace CNT-UGT. La reunión de Sariñena se lleva a cabo a las once de la mañana  (Nuevo Aragón, 2 de mayo de 1937).

Comité CNT UGT 2 mayo 37

Vibraciones del frente. Tipos y paisajes del frente. Por Ana María Sagi.

El miliciano que se equivocó

Venían de Sariñena, en un auto lleno de polvo; los faros rotos, los guardabarros abollados, el parabrisa hecho cisco. Los tres viajeros, vestían un mono azul, arrugado mugriento; llevaban alpargatas, que en tiempo inmemorial debieron de ser blancas, y una boina oscura metida hasta las orejas. Colgado, en el hombro, un fusil; y en el cinto, una pistola. Se combatía entonces, duramente en Azaila, en Lécera, en Monte Lobo y en Estrecho Quinto. En Caspe, Cuartel General de la Segunda Columna, había intenso movimiento de fuerzas. Llegaban de distintos puntos, y de aquí salían en dirección a los frentes.

Los ocupantes del coche que procedían de Sariñena, eran, a juzgar por su Indumentaria y el armamento, tres voluntarios del Ejército Popular.

Me fije en uno de ellos, el ultimo que descendió del coche. Era delgado, pequeñito; tenía la nariz respingona, la boca breve bondadosa, los ojos de un azul pálido. Su expresión era dulce infantil.

Un miliciano, parecido a un monumento de granito de proporciones más que gigantescas, con una barba de dos meses un vozarrón de trueno, se acercó curioso a los recién llegados y a guisa de bienvenida, con sus manos fuertes anchas, comenzó aporrear la espalda del más endeble, del único en el que precisamente yo me había fijado.

Qué, muchacho: ¿vienes a incorporarte a Ia columna? Porrazo que te crió.

¿Has estado ya en algún frente? ¿Llegas de Barcelona? ¿Saldrás inmediatamente? ¿En qué trabajabas antes de venir aquí?

A cada pregunta, sucedían, implacables, los golpes «amistosos». El recién llegado debía tener Ia espalda al rojo vivo.

Por fin, al interpelado, con voz suave acento extranjero, imploró amargamente:

-«Please, please, your hands» ¡Usted romper mi espalda con terribles golpes!

El miliciano, atónito, abrió los ojos desmesuradamente. Intentó balbucir unas excusas que se le quedaron atascadas en la garganta. Por último, sin reponerse aún de la sorpresa, murmuró condolido:

-¡Hombre, con esta indumentaria, cualquiera lo adivina!

Tenía razón el miliciano: era extraordinariamente difícil, adivinar, que aquel ser menudo y desgarbado de cuerpo anguloso que llegaba con unos pantalones sucios arrugados, con una camisa de corte masculino, una pistola en el cinto, no era un hombre, sino una mujer.

Nada menos que una súbdita británica, redactora de uno revista femenina, enviada a España a instancias de una agrupación de mujeres feministas con la misión de entrevistar a las mujeres más destacadas de nuestra hora actual.

Nuevo Aragón. 6 de mayo de 1937.

En un desastre fascista muere un hijo del ex ministro Manuel Marraco

Marraco Sariñena

La Libertad: La Libertad – Año XIX Número 5350 – 1937 mayo 14 (14/05/1937).

El general Pozas declara desde Sariñena: «El frente de Aragón responderá en el momento que se consideré oportuno». 

La Publicitat 6 Juny 1937

La Publicitat: 6 de Junio, 1937.

Parte de Aviación

En la edición del viernes 11 de junio de 1937, La voz del combatiente, diario de los comisarios de guerra del ejército del pueblo, recoge un bombardeo sobre la estación ferroviaria de Sariñena. A la vez, da cuenta de la existencia del cercano aeródromo de alas Rojas.

Zona del Este.— Esta mañana fue bombardeada la estación de Sariñena, en las inmediaciones de cuyo pueblo fue descubierto un aeródromo en construcción, en el cual habla varias apisonadoras.

Bombardeo estación sariñena

Una familia de Ayerbe llega a Sariñena huyendo del fascismo

La Publicitat 7 Juliol 1937

La Publicitat: 7 de Juliol, 1937.

Gestiones de un juez especial

Ha vuelto de Sariñena y otros lugares del frente aragonés el juez del juzgado número 13, señor Galben, donde ha realizado gestiones para descubrir los autores del asesinato de un individuo conocido como “Charles”.

La policía tiene instrucciones concretas para detener a los homicidas.

La Humanitat: Any 6, núm. 1689 (27 jul. 1937).

Partes de Guerra

Este. La aviación facciosa ha bombardeado las cercanías de Lérida y Sariñena y posiciones de Camilo y Las Salinas.

Nuestra lucha: portavoz de la Unidad Obrera: Época Tercera Año II Número 9 – 1937 Septiembre 30.

Creación de zonas de recogida en tierras de Aragón.

Cumpliendo el acuerdo tomado por el Frente Popular Antifascista, se han constituido comisiones encargadas de recoger ropas de abrigo para los soldados del Ejército Popular.

Con objeto que la recogida de estas ropas se pueda verificar con mayor rapidez se han creado las siguientes zonas:

Provincia de Huesca: Barbastro, Benabarre y Sariñena.
Provincia de Teruel: Mora de Rubielos, Montalban y Alcañiz.

La labor correspondiente a la zona de Zaragoza ha estado encargada al Comité Regional del F.P.A. a Caspe, y se responsabiliza particularmente la agrupación femenina.

La Humanitat: Any 6, núm. 1775 (4 nov. 1937).

140 Brigada Mixta, 32 División

Por el interés de los familiares que componen esta Brigada, se recuerda que desde hoy deberán de enviar toda correspondencia al apartado de correos de Sariñena (Huesca).

La Humanitat: Any 6, núm. 1795 (27 nov. 1937).

La Humanitat 1795

Lluvia

Sariñena. — A pesar de la lluvia, que desde hace dos días cae copiosamente, ha habido bastante; actividad en loa sectores de esta Agrupación. La aviación y las patrullas de Infantería se dedican a servicios de reconocimiento y observación, y han menudeado los tiroteos, pero no se han registrado bajas en las filas léales.

Actividad aviación lluvias

Adelante, 28 octubre de 1937.

La aviación facciosa ha bombardeado la sierra de Alcubierre y el pueblo de La Naja

Esta mañana, a las doce han volado sobre Sariñena 19 aviones facciosos, que han arrojado algunas bombas en la sierra de Alcubierre y La Naja.

Como los piratas del aire tomaran la dirección de Lérida, se previno a aquella población, y sonaron las sirenas de alarma. Como, afortunadamente, no llegaron los citados aviones a Lérida, a los pocos momentos se restableció la normalidad. — Febus.

Bombardeo Lanaja Sariñena

Ahora, 12 de diciembre de 1937.

Wystan Hugh Auden

El poeta y ensayista británico, que posteriormente se nacionaliza estadounidense, participa en la guerra Española apoyando al bando republicano: «Su intención era la de ayudar en cuestiones médicas y sanitarias, y a su regreso a Inglaterra compuso Spain, destinando el dinero recaudado con el poema a la Ayuda Médica Española» (Wikipedia).

“En un diario de 1939, Auden escribía de algo que le había pasado en Sariñena, cuando pensaba alistarse» Orwell y Auden en Los Monegros. Daniel Gascón, El periódico de Aragón. “Allí había perdido un sentimiento que durante los últimos cuatro años llevaba dentro de mi, una parte de mi tenía la voluntad de moral. En aquel pueblecito Aragonés una voz interior me dijo NO. Aquella tarde en Sariñena (sic) me di cuenta de que otra parte de mí quería desesperadamente seguir viviendo” (Cuando la historia te quema las manos: Auden y Orwell entre dos guerras/ Miquel Berga. Barcelona: Tusquets, 2020).

La censura al frente de Aragón

En Sariñena se establece la Oficina de Censura y Propaganda, adscrita a la caserna General del frente de Aragón o del cuartel general del frente de Aragón. Arturo Morera cuenta que es creada mediante dos Órdenes dictadas en Sariñena, el 17 de diciembre de 1936, por el jefe supremo del frente, Alfonso de los Reyes «En dichas Órdenes se prohibía cualquier comunicación escrita, telegráfica o telefónica de prensa, que no tuviera previamente la autorización de aquella Oficina de Censura y Propaganda.»

Orden del 17 de diciembre de 1936:

Siendo necesario controlar con efectividad los aparatos receptores de radio establecidos en el territorio antifascista de Aragón, a fin de evitar la propalación de noticias tendenciosas que, en las actuales circunstancias, pueden ser perjudiciales a nuestra lucha contra el fascismo, he resuelto:

PRIMERO.-La Oficina de Censura y Propaganda del Cuartel General del Frente de Aragón, establecida en Sariñena, procederá a la formación inmediata del censo de aparatos receptores de radio que funcionen en el territorio de mi mando.

SEGUNDO. No podrá funcionar ningún aparato de radio sin la autorización de la Oficina de Censura y Propaganda del Cuartel General.

TERCERO.-Los ayuntamientos y en su defecto los Comités Locales, serán los encargados de proceder a la recepción de las declaraciones de radio de sus respectivas localidades, las cuales, debidamente informadas, serán remitidas, en un plazo de quince días naturales, a partir de la publicación de esta Orden, a la indicada Oficina de Censura y Propaganda.

CUARTO. Los poseedores de aparatos de radio solicitar el permiso, deberán acompañarlo de un de documento extendido por una organización anti- fascista responsable, que responda de la ideología.

                                                                                            Sariñena a 17 de diciembre del 1936.

A.H.N. Sección Fondos Contemporáneos Causa GeneralSubdirección General de los Archivos EstatalesMinisterio de Cultura.España

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España. Pieza segunda de Huesca. del alzamiento nacional. antecedentes, ejército rojo y liberación archivo histórico nacional, fc-causa_general,1413,exp.2

Segunda orden de la oficina de Censura y Propaganda del Cuartel General del Frente de Aragón de  Sariñena del 17 de diciembre de 1936:

Habiéndose establecido en Sariñena, la Oficina de Censura y Propaganda, adscrita al Cuarte! General del Frente de Aragón, he resuelto:

PRIMERO.-Que no se curse ninguna conferencia telefónica o comunicación telegráfica de prensa, que no esté debidamente autorizada por la Oficina de Censura y Propaganda de este Cuartel General establecida en Sariñena.

SEGUNDO. Todas las dependencias de Correos del territorio de mi mando, al recibir una crónica para la prensa o una carta privada en la que se den de guerra, las remitirán inmediatamente a Oficina de Censura y Propaganda, de Sariñena, la cual, si procede, le dará su debido curso. 

Sariñena a 17 de diciembre de 1936.

A.H.N. Sección Fondos Contemporáneos Causa GeneralSubdirección General de los Archivos EstatalesMinisterio de Cultura.España

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España. Pieza segunda de Huesca. del alzamiento nacional. antecedentes, ejército rojo y liberación archivo histórico nacional, fc-causa_general,1413,exp.2

Esta segunda orden también aparece recogida en el Diario de Barcelona del 22 de septiembre de 1936:

Primero. Que no sea censurada ninguna conferencia o comunicación gráfica de prensa que no esté debidamente autorizada por la oficina de Censura y Propaganda de esta Caserna General establecida en Sariñena.

Segundo. Todas las dependencias de Correos del territorio de mi comandancia, en recibir una crónica para la prensa o una carta privada en las cuales se den noticias de guerra, las remitirán inmediatamente a la oficina de Censura y Propaganda de Sariñena, lo cual, si procede, le dará su debido cuidado. Sariñena, 17 de septiembre de 1936.

Firmado por el teniente coronel jefe del frente de Aragón Alfonso de los Reyes.

Al frente de la Oficina de Censura y Propaganda, de la caserna general del frente de Aragón, en Sariñena, está Pere Foix junto con Manuel Valldeperes y Joan Pila, quienes toman sus cargos en diciembre de 1936.

Censura Sariñena

Disposición acerca de la censura de la prensa y correspondencia

El teniente coronel jefe del frente de Aragón, Alfonso de los Reyes, ha dictado la siguiente orden:

«Habiéndose establecido en Sariñena la oficina de censura y propaganda, adscrita al cuartel general del frente de Aragón, he resuelto:

Primero.—Que no se curse ninguna conferencia telefónica o comunicación telegráfica de Prensa, que no esté debidamente autorizada por la Oficina de censura y propaganda de este cuartel general, establecida en. Sariñena.

Segundo. — Todas las dependencias de Correos del territorio de mi mando, al recibir una crónica para la Prensa o una carta privada en la que se den noticias de guerra, las remitirán inmediatamente a la Oficina de censura y propaganda de Sariñena, la cual, si procede, le dará su debido curso.

El noticiero Universal 12 de diciembre de 1936.

Cuartel General del Frente de Aragón

Nuevo jefe de la Oficina de Censura y Propaganda. Ha tomado posesión del cargo de Jefe de la Oficina de Censura y Propaganda del Cuartel General del Frente de Aragón, en Sariñena, el compañero Pedro Poix, quien, junto con los compañeros Manuel Valldeperes y Juan Pila, llevará a término la misión que le ha sido confiada por el Alto Mando. 

La Batalla: Número 119 _ 18 de diciembre de 1936.

Milicias. El jefe de censura del frente de Aragón

Ha tomado posesión del cargo de jefe de la Oficina de Censura y Propaganda del cuartel general del frente de Aragón, en Sariñena, el compañero Pere Foix quien juntamente con los compañeros Manuel Valldeperes y Joan Pila, llevaran a término la tarea que les ha estado encomendada por el alto mando.

La Humanitat: Any 5, núm. 1503 (19 des. 1936).

La Pasionaria y Federica Montseny

La Oficina de Censura y Propaganda, el 31 de enero de 1937, organiza una conferencia en Sariñena, en el teatro Romea, en la que interviene la ministra de sanidad Federica Montseny. Pero como ya se había comentado anteriormente, no es la única, días antes la misma Pasionaria es quien pronunció un mitin en Sariñena, esta vez organizada por el Frente Popular, el 16 de enero de 1937.

Un mitin en Sariñena

El domingo, en el teatro Romea, se celebrará un mitin organizado por el Frente Popular, y en el que entre otros oradores  intervendrá Dolores Ibarruri “La Pasionaria”.

La Libertad: La Libertad – Año XIX Número 5246 – 1937 enero 15 (15/01/1937).

“Si perdiéramos la guerra, el fascismo nos aplastaría a todos”, dice la Pasionaria.

Sariñena, 17. Ayer domingo se celebró en Sariñena un gran mitin del Frente Popular, organizado por la Oficina de Censura y Propaganda del cuartel general del frente de Aragón. Al acto asistió un enorme gentío, trasladándose a Sariñena representaciones de diversos pueblos del distrito y de las columnas destacadas en el frente de guerra próximo, respondiendo a la expectación que había despertado el acto por la participación de la diputado a Cortes Dolores Ibarruri “La Pasionaria”.

El mitin se celebró en el teatro Romea y se instalaron altavoces en otras dependencias del local y en las plazas del pueblo.

Presidió Pedro Foix, de la oficina de Censura y Propaganda.

Hicieron uso de la palabra José Brunet, de Izquierda Republicana; José Duque, consejero del Consejo de Defensa de Aragón; Miguel Alcubierre, delegado de la división Carlos Marx; Miguel Cunillera, diputado del parlamento catalán, por Esquerra Republicana de Cataluña, quienes coincidieron en la necesidad de llegar a la unidad de mando y a la disciplina que imponen las actuales circunstancias de la lucha contra el fascismo.

Finalmente hizo uso de la palabra “La Pasionaria”, la que resaltó el entusiasmo del pueblo aragonés contra el fascismo. Habló de la gesta heroica de los aragoneses durante la guerra de la independencia contra el ejército invasor de Napoleón. Atacó a los que se ha dado en llamar incontrolados, tan nefastos a la revolución como favorables al fascismo, puesto que con su actuación insensata preparan, si el ejército del pueblo no estuviera ojo avizor, el triunfo del fascismo.      

Se extendió en consideraciones atinadísimas con respeto a algunas colectivizaciones que se llevan a cabo, sin tener en cuenta la guerra, indicando que si perdiéramos la guerra, el fascismo nos aplastaría a todos.

Abogó por el mando único en toda España y puso de relieve su firme esperanza de que pronto las milicias que actúan en Aragón corresponderán al entusiasmo del pueblo de Madrid.

Todos los oradores fueron muy aplaudidos, en especial la Pasionaria. El acto terminó cantándose La Internacional y vitoreándose a la Unión Soviética.

   Hoja oficial de la provincia de Barcelona: Época Segunda Número 579 – 1937 Enero 18.

La Vanguardia, jueves, 8 de enero de 1937 «Federica Montseny, conferenciante Organizado por la Oficina de Censura y Propaganda del cuartel general del frente de Aragón, se celebrará una conferencia, a cargo de Federica Montseny, ministro de Sanidad. ¡Versará sobre el tema: «Vencer»,: El imperativo categórico de la hora».  Este, importante acto, tendrá lugar en el Teatro Romea, de Sariñena, a las once de la mañana del domingo, día 31 de enero de 1937. ¡Campesinos, trabajadores, combatientes antifascistas, ¡No faltéis!.»

En medio del entusiasmo popular, Federica Montseny habla en Sariñena en favor de la unidad sindical

Sariñena, 31. En el teatro romea, ante una multitud enorme que llenaba las dependencias el mismo y las plazas de Sariñena, donde se escuchaba por medio de altavoces, ha pronunciado una conferencia la ministro de sanidad Federica Montseny, que desarrolló el tema “Vencer, el imperativo de la hora”.

Comenzó haciendo historia de las luchas que para la libertad se han venido sucediendo en España desde la edad media hasta nuestros días. Analiza detalladamente el espíritu de nuestra lucha contra el fascismo. En estos momentos de tragedia hemos de dejar a lado nuestros puntos de mira, nuestras condiciones ideológicas, para realizar la unidad de todos los antifascistas desde los republicanos hasta los anarquistas. Se ha de llegar a la desaparición de la CNT y de la UGT, fundando una única central sindical, que recoja a todos los trabajadores españoles. Que los comunistas, por ejemplo, hayan de luchar contra bellas concepciones de su ideología es lo natural, pues nosotros los anarquistas por nuestra parte también hemos de hacer lo propio y hemos de hacer que desaparezca nuestra indisciplina y disciplinarnos para ganar la guerra, pues no olvidemos que si no se produce una intervención extranjera que imponga un armisticio que pueda deshonrarnos, la guerra será larga, y hemos de hacernos dignos de esta épica lucha por la libertad. El mundo nos mira. El proletariado de todos los países tiene puesta la esperanza en nosotros y en nosotros confían nuestros hermanos de todo el mundo.

Terminó con palabras llenas de emoción, y fue despedida con una imponente ovación.

Pedro Foix cerró el acto resaltando el gran discurso de la ministro de sanidad.

Hoja oficial de la provincia de Barcelona: Época Segunda Número 581 – 1937 Febrero 01.

La pasionaria nuevo aragon 200137Nuevo Aragón 20/01/37

Montseny Euzkadi en cataluñaEuzkadi en Catalunya 06/02/37

Federica Montseny habla en Sariñena. En el teatro Romea y delante de una multitud enorme, el pasado domingo, pronunció una conferencia la ministra de sanidad, Federica Montseny, la cual desarrolló el tema “Vencer, el imperativo de la hora”.

Diario de Barcelona, martes 2 de febrero de 1937.

Comunicado de prensa: No. 161-163, 1 de febrero de 1937.

En la unidad CNT UGT

Federica Montseny, ministra de Sanidad y representante de la CNT en el Gobierno, intervino en Sarinena, entre otros temas, sobre la unidad de los dos principales sindicatos españoles. Sobre este punto, señaló: «En este momento, debemos dejar de lado nuestras posturas, nuestros deseos ideológicos particulares, para lograr la unidad de todos los antifascistas, desde republicanos hasta anarquistas. Debemos llegar incluso a eliminar la CNT y la UGT, formando una única central sindical que abarque a todos los trabajadores sanitarios. Que los comunistas, por ejemplo, tengan que luchar contra las interpretaciones favorables de su ideología es lógico, porque nosotros, los anarquistas, también tenemos que hacerlo».

Detención de la joven Emilia Loste Bardaji

En el expediente de Antonio Loste Bardají, (ES/AHPHU – J/005614/001650) aparece el testimonio del capitán de regulares Ignacio Gabasa Anoro. Ignacio declara que, el 21 de febrero de 1937, se detiene a la joven Emilia Loste Bardaji, por ser la jefa de Falange femenina del partido en Sariñena.

El servicio de estadística e información de la generalidad de Cataluña en el frente de Aragón, oficina delegada de Sariñena

En Sariñena se ubica una Central de Estadística, oficina delegada del Servicio de estadística e información de la generalidad de Cataluña en el frente de Aragón. En dichas oficinas, de acuerdo a un artículo de Fernández Arana, “Se conocía al día los soldados con que podía contar el alto mando, la situación de las columnas, las necesidades económicas de los milicianos, las cantidades que habían de percibir los familiares de los combatientes y hasta el estado sanitario de los hombres que luchaban en los lugares más avanzados de la lucha”. Además «Se remite correspondencia y encargos a todos los frentes, se tramitan licenciamientos y concesiones de permiso, ya que sin el aval de estas oficinas no se extiende pase alguno. Asimismo, se facilita el billete gratuito (lista de embarque) a los milicianos, haciendo constar que sin el certificado favorable de esta Delegación se niegan a concederlo. Mediante nuestros certificados se facilita alimentación, tabaco, alojamiento, etc., etc., a los milicianos con permiso o de paso en ésta. La policía secreta contra el espionaje se sirve también de nuestros servicios para efectuar toda clase de pesquisas y averiguaciones. Se llevan en estas oficinas unos estadillos numéricos para los informes de los organismos superiores, por medio de los cuales se sabe el número de jefes, oficiales, suboficiales, clases y soldados que integran nuestras filas. Se resuelven en esta Delegación infinidad de consultas que dirigen los jefes de columna, centurias y grupos respectivamente, sobre cuestiones de organización militar, tramitándose también por este Servicio toda la documentación para el ingreso en algún organismo armado del Estado. Y, finalmente, excluyendo otros muchos servicios largos de enumerar, se han organizado, de común acuerdo con el jefe de las fuerzas de Aragón, los Cuerpos de Vigilancia e Inspección, Comedores para las Milicias, Vestuario, etc., etc.». 

Central de Estadlstica en Sariñena

Fernández Aldana recorre, en marzo de 1937, el frente de Aragón conociendo los servicios de estadística e información de la generalidad de Cataluña (En el frente de Aragón. Servicio de estadística e información de la generalidad de Cataluña. Mi revista (Barcelona. 1936). 1/3/1937). Aldana visita la Delegación de Estadística de Barbastro y la Central de Estadística en Sariñena “En Sariñena visitamos la Delegación General del Frente y conversamos con el jefe del sector, Jaime Vidal Riba. Sencillamente, Vidal Riba nos hace un rápido relato de su estancia en estos frentes. Va recordando los primeros días de la lucha en Aragón, cuando había de suspender los trabajos estadísticos para animar con sus improvisados discursos a los milicianos; los penosos días vividos en el sector de Fuenferrada, que había de recorrer en compañía del inspector del frente, José Descárrega, pasando entre una continua lluvia de balas… Y, después de saludar a todos los empleados de la Delegación General, volvemos otra vez a la carretera para visitar las subdelegaciones del frente.”

Visita de Luis Companys y de Ilya Ehrenburg

En 1937, el presidente de la Generalitat de Cataluña Luis Companys visita Sariñena y el campo de aviación de Sariñena, noticia recogida por Arturo Morera: «Luis Companys pasó revista a las fuerzas militares republicanas estacionadas en la villa. Además, también relevante la visita a Sariñena y gran interés por la marcha de la guerra en la zona del afamado escritor soviético Ilya Ehrenburg.»

Companys Sariñena 2

Lluís Companys, presidente de la Generalitat de Catalunya, preside un desfile de combatientes republicanos acompañado por Jaume Miravitlles, jefe del Comisariado de Propaganda de la Generalitat de Catalunya, entre otras autoridades, durante su visita a Sariñena. Arxiu Nacional de Catalunya. ANC1-1-N-4059.

Companys Sariñena

Lluís Companys, presidente de la Generalitat de Catalunya, preside un desfile de combatientes republicanos acompañados por Jaume Miravitlles, jefe del Comisariado de Propaganda de la Generalitat de Catalunya, entre otras autoridades, durante su visita a Sariñena. Arxiu Nacional de Catalunya. ANC1-1-N-4060.

«Todo son muestras de cordialidad y de afecto y en todos los ojos se refleja vivamente la emoción. Y así todo el viaje por Aragón. Cordialísimo en Barbastro, en Siétamo, en Bujaraloz y en Híjar,-triunfal en Caspe y en Alcañiz. Cordialísimo y triunfal menos en Sariñena, donde «alguien» procuró ocultarlo al jefe del undécimo Cuerpo de Ejército para que éste no ordenara se rindieran los debidos honores o quien, además de la alta jerarquía de su cargo, personifica a la Cataluña antifascista.»

La guerra en Aragón. El presidente Companys a cien metros del enemigo. Juan M. Soler.
Mi Revista, 1 de agosto de 1936.

Companys Alas Rojas Sariññena

Companys en el aeródromo de Alas Rojas. Visions de guerra i de reraguarda. Serie B, Actualitats (Barcelona), 7 de agosto de 1937.

llya Ehrenburg

El escritor soviético llya Ehrenburg está dos veces en Sariñena. La primera de ellas a finales del mes de agosto de 1936 y una segunda, como hemos visto anteriormente, en agosto de 1937. Ehrenburgg, en su libro «Corresponsal en España», describe sus impresiones de aquella visita coincidiendo con la ocupación de Montearagón por las milicias republicanas. Algunos de los párrafos de su obra:

… A las seis de la mañana, empezó a hacer calor. La compañía tomó posición y en el campamento se izó la bandera de la República. El comandante Alfonso Reyes me dijo: -Soy comunista. Hace once años que estoy en el partido y sé lo que es disciplina-. Tenía una cara huesuda y dura, y su risa era triste… Por detrás de Huesca, y en lo alto, Montearagón estaba ocupado por los blancos. Cuando el comandante Reyes ordenó el bombardeo de Montearagón, veinticuatro aviones decrépitos volaron sobre él. Luego volvieron a abastecerse de bombas y cuando otra vez aparecieron sobre el lugar, los enemigos izaron la bandera blanca y dejaron de resistir…-

Víctor Pardo Lancina apunta como Ehrenburg, corresponsal del diario Izvestia de Moscú, «Visitó el aeródromo y otros lugares del frente aragonés con los cámaras Roman Karmen y Boris Makaseiev, de la productora oficial de noticias soviética Soiuzkinokronika. Producto de este trabajo es el documental Ksobitjan U. Ispanii 1936/1937 (Los acontecimientos de España 1936/1937)». (Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros, “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”).

Jaime Miravitlles y el escritor ruso Elyan Ehrenbourg, en Sariñena

El secretario del Comité Central de las Milicias Antifascistas, Jaime Miravitlles y el escritor ruso Elyan Ehrenbourg, en Sariñena, durante su reciente visita al frente. La Noche (Barcelona 1924). 7 de septiembre de 1936.

«Elyan Ehrenbourg» visita Sariñena junto con el secretario del Comité Central de las Milicias Antifascistas Jaime Miravitlles y el jefe de los servicios de radiotelecomunicación Sánchez Cordobés. El escritor ruso IIya Ehrenbourg, como corresponsal de “Izvestia”, de Moscú, acompañado de los operadores del cinema soviético, de Moscou, Román Karmen y Boris Macaseco (Makaseiev), y del fotógrafo Chim, de “Reguarda”, de París, «Ya que además de la información periodística se propone realizar un film documental que ha de ser proyectado en breve». Por su parte, Miravitlles se hace acompañar del fotógrafo de las Milicias, Alfredo Bosch, del operador de “Fox Movietone”, Roberto Navarro, y de los camaradas milicianos Isidro Colell y Ramón Torreguitart. Además de José Pomés, periodista de La Noche  (La Noche (Barcelona 1924). 7 de septiembre de 1936).

Al llegar a Sariñena es noche cerrada. A pesar de ello seguimos, ya que el plan es pernoctar en el campo de aviación.

Nos recibe el jefe del campamento, el heroico comandante Reyes, que se haya reunido con sus bravos aviadores comentando la jomada sobre Huesca, de donde habían regresado hacía poco. Estaban satisfechos de los resultados obtenidos, a pesar de tener que lamentar la herida que había sufrido en una pierna el bombardero Picañol.

La Noche (Barcelona 1924). 7 de septiembre de 1936.

El éxito de los aviones estaba complementado por el de las milicias de aviación, las que al mando del heroico camarada Franco, jefe de las mismas, habían actuado brillantemente en La Granja, donde habían cogido dos prisioneros y armamento, en su impetuoso avance hasta las primeras casas de Huesca. Felicitamos a los triunfantes camaradas. El comandante Reyes interrumpe nuestra efusión, llevado de su peculiar modestia, para invitarnos a su mesa- Hay que cenar temprano, pues a las cuatro de la madrugada reanudarán el bombardeo sobre Huesca. (Seguirá).

De nuevo Ehrenburg visita Sariñena en el mes de mayo de 1937. Allí se entera por un alto oficial ruso, de la purga que Stalin acababa de realizar en los mandos más relevantes de las fuerzas armadas soviéticas, entre ellos el mariscal Tujatchevski.

«A las cuatro de la mañana sonó el clarín y los aviadores corrieron hacia el arroyo para lavarse. Después empezó el estruendo. Cuatro aviones despegaron, perforando una nube de polvo, hacia el cielo ligeramente anaranjado. Al salir el sol, el espacioso campo parecía un cementerio de aviones. Ahí se podía ver con qué elementos habían aprendido los hombres a volar y cómo la voluntad humana vence a la muerte. Porque los aviadores republicanos usaban aparatos cuyo lugar apropiado era el museo, en tanto que los enemigos disponían de destructores Heinkel y bombarderos Junker».

IIya. Ehrenburg.

Conferencia del Partido Comunista en Aragón

Los días 9 y 10 de enero de 1937 se celebra en Sariñena la Conferencia Regional Extraordinaria del Partido Comunista en Aragón. La conferencia se lleva a cabo en el teatro Romea, entonces sede social del sindicato UGT. Cargos y mandos militares de unidades que operaban en el frente, delegados del partido, responsables de radios y células de los pueblos y gran número de trabajadores se dieron cita en Sariñena. Participa entre muchos Franco Quinzá de las milicias de aviación trasladando el saludo del teniente coronel Reyes del campo de aviación. Entre otros Vicente Sist de la Vera, José Duque, Manuel Trueba y Miguel Valdés. La gran afluencia de asistentes obliga a realizar un mitin en la cercana plaza del ayuntamiento, llena de campesinos y banderas de los distintos radios comunistas. La resolución más significativa, adoptada en la conferencia, es la participación del partido comunista en el Consejo de Aragón

Sariñena plaza iglesia

Anoche llegaron a Sariñena veinte personas evadidas del campo faccioso, once de los cuales soldados, que confirman que la moral de la zona aragonesa dominada por los facciosos es desastrosa. Dicen que faltan artículos de primera necesidad y sobre todo ropas.  

Diario de Barcelona, 10 de febrero de 1937.

Explosión del Polvorín

El 19 de abril de 1937, a las nueve de la mañana, estalla el polvorín de Sariñena. En el polvorín trabajaban con trilita para hacer bombas hasta que se desata un pequeño incendio, incluso fueron a buscar extintores, al taller mecánico instalado en la iglesia, para sofocar las llamas pero no pueden evitar el desastre y una tremenda explosión sacude Sariñena. El polvorín se encuentre en el sótano de casa Tronchón, en la plaza de la Iglesia, entonces plaza Francisco Ascaso, con calle del Mercado. La terrible explosión causa varias víctimas mortales y lesiones, además de daños en varios edificios.

María Isabel Corral cuenta, a través de la memoria de su padre, que el polvorín «Era casa la Nena. Allí, en la bodega hacían en calderos la trilita para hacer bombas. Hacía mucho calor, iban todos en paños menores… la trilita empezó a subir, efervescente…no pudieron controlarla y corriendo subieron hasta arriba a la plaza y estalló todo. Desde donde comienza la calle del Mercado hasta casa Blasco voló todo por los aires…no quedó nada». Además, María Isabel Corral relata que la explosión afecta la casa de sus tías «A una de ellas, a Candela le cortaron una pierna por las heridas mientras que a Chon, la otra tía, llevaba un huevo en el bolsillo que resultó intacto y no le pasó nada. A mí padre lo bajaban todos los días allí, a casa de su abuela, ese día hacía mucho aire y no lo llevaron.»

Explosión Sariñena

Ahora, 21 de abril de 1937.

Arturo Morera lo recoge de la siguiente manera: «Resultaron completamente destruidos varios edificios, y pese al rápido socorro por los soldados del campo de aviación, los de una compañía de zapadores y por muchísima gente del pueblo, no pudieron rescatarse con vida una media docena de personas que habían quedado sepultadas entre los escombros. Varias niñas y otras personas adultas de Sariñena, se vieron afectadas por la explosión y resultaron heridas de distinta gravedad. El diario «La Vanguardia» dio cumplida reseña del suceso y resaltó la entereza del personal sanitario del Hospital, que consiguió tranquilizar a muchos heridos y enfermos, que saltaron de sus lechos al oír la explosión, tan cercana como impresionante».

Para las tareas de desescombro se ocupa el Batallón «Los Topos» pertenecientes al Regimiento de Zapadores Minadores, a los que el Consejo Municipal de Sariñena tiene que buscar alojamiento, «Son los encargados de hacer la limpieza de los escombros, siendo igualmente de incumbencia a esta Comisión el dar las órdenes oportunas referentes al enterramiento de los diferentes cadáveres que puedan salir entre los escombros del referido siniestro.” También, el Consejo Municipal pronto acuerda la creación de una comisión de investigación de los hechos, asimismo declara el luto hasta que las victimas son enterradas y obligan a desalojar los edificios cercanos.

«Las víctimas mortales de la explosión fueron algunas más de las cuatro reseñadas en el periódico (La Vanguardia)» apuntaba Arturo Morera en su artículo «Explosiones en Sariñena», revista Quio de Sariñena y Los Monegros. «Entre los muchos heridos de consideración, se encontraba la niña Ascensión Vicente Coto (con tan solo trece años), la cual  años después, matrimonió con el autor de este artículo» (Arturo Morera. Explosiones en Sariñena).

Arturo Morera recoge en su artículo la noticia de la explosión en La Vanguardia, edición del 21 de abril de 1937, señalando como la crónica del corresponsal de Lérida «Pudo eludir la severa censura que pocos días antes había establecido en Sariñena el Cuartel General de las tropas republicanas».

Explosiones en Sariñena

Pánico en la población.  Casas derrumbadas. — Cuatro muertos y varios heridos,

Lérida, 20.

A las nueve en punto de la mañana de ayer, se oyeron en Sariñena dos explosiones; la primera, más fuerte que la segunda. La detonación de la primera se oyó hacia el exterior, y la otra de tipo interno. El suceso se desarrolló en la Plaza de Francisco Ascaso, y fueron tan fuertes las explosiones que saltaron cuatro casas y se desmoronaron otras doce.

En medio de la plaza, aparecieron enseres de todas clases, ropas, grandes vigas, etc, y todo ello envuelto en densa nube de polvo.

Algunos maderos cruzaron por encima de la plaza y cayeron en el techo de la iglesia.

En el Hospital, que está próximo al lugar de la explosión, la conmoción arrojó al suelo a los enfermos y heridos encamados.

A los pocos minutos, el pueblo en masa se congregó en la plaza, y se dedicó al descombro para extraer de las ruinas a las personas que pudieran haber quedado sepultadas entre ellas. Pronto aparecieron dos cadáveres, uno de un hombre y el otro de una mujer; y al poco rato, fue extraído otro cadáver de hombre.

El Cuartel general ordenó que regresaran del campo de aviación todos, los soldados disponibles y también 200 hombres del batallón «Los Topos», pertenecientes al regimiento de zapadores minadores.

Los trabajos de descombro fueron dificultados por las nubes de polvo que levantaba el viento que soplaba con fuerza y que cegaba a los que se dedicaban a esta tarea. Después de grandes esfuerzos por parte de los médicos, se consiguió tranquilizar a muchos enfermos y heridos del hospital.

Hasta ahora se tiene noticia de que han resultado cuatro heridos gravísimos, siendo muchos los que sufren lesiones de consideración y en más crecido número los que sufren lesiones leves.

Ha sido designado instructor del sumario, e! comandante Rojo, de Barbastro. Esta mañana se ha verificado el entierro de cuatro víctimas de este desgraciado suceso, tres hombres y una mujer. Al acto ha concurrido todo el pueblo y representaciones de las poblaciones cercanas.—Agusto.

La Vanguardia, edición del 21 de abril de 1937.

Efectivamente, el Consejo creó una comisión para tratar entrevistarse con el Ministro de Justicia García Oliver en Valencia. El asunto era tomar medidas oportunas para que no volviese a ocurrir. Aunque la comisión se desplazó hasta Valencia, al final no pudieron reunirse con el ministro que estaba de viaje y acabaron reuniéndose con su secretario.

Los responsables del polvorín son detenidos y hechos prisioneros, aunque cuentan con el apoyo del Consejo que llega a pedir su liberación: “Que en la actualidad siguen detenidos los camaradas Adon y Almenech (Dificultad de leer) manifiestamente inculpables en dicha  detención ya que saben positivamente que además de ser verdaderos antifascistas están afiliados a las juventudes socialistas unificadas de Valencia y los culpables del hecho no son estos camaradas  sino sus jefes, un teniente y su cuñado” (Actas Consejo Municipal de Sariñena).

Fallecidos por la explosión

De acuerdo con las Actas de defunción de Sariñena (Hospital de Sariñena, fallecidos de guerra), podemos establecer que las cuatro víctimas bien pueden responder a Leandro Maicas Martín, Miguela Lacruz Espada, Ángel Ayuda Blanco y Aurelio Auserón Escanero; tanto en relación a la fecha de la inscripción de su defunción como por la tipología de heridas y lesiones presentadas, causas de sus respectivas muertes.

Leandro Maicas Martín

Acta de defunción 8.240, 20 de abril de 1937

Natural de Calamocha (Teruel). De profesión sastre, casado habiendo dejado tres hijos y no habiendo hecho testamento según consta en este _____ facultativa manifestada por el director de este hospital M. Blay. Estaba casado con____________. Fallecido en este Hospital el día 19 de abril de 1937 a causa amputación traumática brazo y aplastamiento base cráneo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación escrita presentada por el director de este Hospital M. Blay.

Miguela Lacruz Espada

Acta de defunción 8.241, 20 de abril de 1937

De estado soltera no habiendo hecho testamento. Falleció en este Hospital el diecinueve de abril de 1937. A consecuencia de fractura base cráneo _________ Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Ángel Ayuda Blanco

Acta de defunción 8.242, 20 de abril de 1937 

Fallecía a consecuencia de varias heridas que recibió el mismo día en _________________. Fallecido en este Hospital el día 19 de abril a consecuencia aplastamiento base cráneo. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

Aurelio Auserón Escanero

Acta de defunción 8.243, 21 de abril de 1937

Soltero y falleció en este Hospital a consecuencia de ______________________________________  y extensas heridas en la cara. Sepultura en el cementerio de esta población. Manifestación hecha por el director de este Hospital M. Blay.

El relato de Francisco Martínez Vega

Francisco Martínez Vega nace en 1910 en Villapendi (Asturias) y es destinado a la compañía mecánica que se instala en la iglesia de Sariñena. Antes de la guerra, Francisco se desplaza a Barcelona donde trabaja en la planta de Ford, luego Motor Ibérica y Ebro. Allí consigue reunir a su familia, a sus padres y hermanos. Con la guerra es movilizado a la compañía o Grupo Mecánico Ford.

Foto Yayo[1]..

Francisco Martínez Vega recostado sobre la estribera. Archivo familiar Javier López Martínez.

Su testimonio lo recoge su nieto Javier López Martínez relatando cómo, estando en la iglesia, llega un hombre preguntando si tenían “matafuegos”, antiguos extintores: «En tanto que si tenemos, que si no tenemos, explotó el polvorín. Me contó muchas veces como había pedazos de carne pegados hasta en las paredes de las casas donde está ahora el portillo. Detrás del altar, contaba que se bajaba por una escalera a la cripta de la iglesia, que no llegaron a verla, ya que las linternas eran muy pobres de luz. Allí se oían ruidos, golpes y trajinar que siempre relaciono con la actividad del polvorín. La casualidad hizo que una hija suya se casase con un aragonés que trabajaba en Barcelona y volviera a tener relación con Sariñena.»

Javier relata como el soldado, que pide el extintor, salva su vida gracias al ir a buscarlo “El polvorín explotó mientras hablaban”. Su abuelo Francisco ve como volaban el puente y está hasta la entrada de los nacionales “Fueron encerrados en una bodega donde bebieron mucho vino y las pasaron canutas, pues no tenían agua”. Luego son liberados, no habían sido soldados, y marcharon hacia el Pirineo para pasar a Francia.

Causa general, sucesos del 14 de septiembre de 1937

En el campo de aviación “Alas Rojas” aparecen los cadáveres “Incendiados” de los aviadores de derechas Abelardo Carazo y Muntaner. Las personas sospechosas son los responsables del campo de aviación, el comandante Reyes, el comisario político Franco y el Capitán Adonis Rodríguez.

Sariñena a través del SIPM y el SIFNE

En la zona sublevada, durante la Guerra civil española, se crean servicios de información y espionaje, tales como el Servicio de Información y Policía Militar (SIPM) y el Servicio de Información del Nordeste de España (SIFNE). Entre sus archivos aparece información relacionada con Sariñena, documentación depositada en el Archivo general Militar de Ávila.

Trincheras

En Sariñena se construyen trincheras.

1.000 = 2 = 13-1-37.
Servicio de Información y Policía Militar (SIPM) C2896, 8.

Futuro avance

Para el avance de Sariñena sobre Barbastro, aparte de las carreteras que aparecen en los mapas, que hacen de Berbegal un enlace muy importante, existe une comunicación que puede resultar interesante por lo inesperada y es la siguiente: partiendo de Sariñena a Sena se dobla a la izquierda por la carretera de Castelflorite y El Tomillo, que está terminada.

1.000 -1 18-1-37.
Servicio de Información y Policía Militar (SIPM) C2896, 8.

Cuartel General de Sariñena (Huesca)

El Cuartel General que tenían en dicha población ha sido trasladado a la finca “Monte Serafina” propiedad del Sr. Galve, gerente de la casa Cros cerca de Binefar y Esplús.

30-4-1937.
Servicio de Información del Nordeste de España (SIFNE) Archivo General Militar de Ávila.

Emplazamientos

Sariñena. En el plano nº 1 se puede distinguir el emplazamiento del edificio en que se aloja el E.M. de la aviación y del “Batallón Rojo” o “Legión Roja” y la iglesia que está convertida en un importantísimo taller de la casa Ford.

Sariñena 1

En el mismo pueblo de Sariñena saliendo por la carretera de Pallaruelo se encuentra a mano izquierda el cuartel general de la CNT en el que suele haber unos 500 hombres (nº 2).

Sariñena 2

El plano nº 3 señala el emplazamiento del cuartel de la legión roja o “Batallón Rojo” que son fuerzas internacionales de la UGT.

8.000 = 2 = 20 – 5 – 37.
Servicio de Información y Policía Militar (SIPM) C2896, 8.

Sariñena 3

Cuerpo de dinamiteros

S.I.F.N.E. 9-9.1937 Sete. Información de un agente destacado en la zona roja.

Funciona actualmente en la zona roja, un cuerpo de dinamiteros que obra con absoluta independencia del ejército y están a las órdenes directas del Consulado de Rusia. Funcionan dos academias para instruir a los individuos del mismo, que son escogidos entre los que forman el Ejercito Popular.

Estas academias están instaladas, una en Valencia -ignorándose su emplazamiento-, y otra en Barcelona, señalándose su emplazamiento por nota de hoy, para ser trasladado al plano general de Barcelona. Los grupos que actúan ya, por haber recibido la oportuna instrucción, se hallan destacados en Alcañiz, Barbastro y Sariñena, y constan de unos 50 individuos cada uno.

Como ejemplo del trabajo que dichos grupos tienen encomendado, se indica en anexo número uno, un método para la destrucción del ferrocarril compuesto de varias unidades; las dos interrupciones del circuito tienden a que una maquina exploradora pase sin que explote la bomba, pues la separación de 25 metros de las dos interrupciones del circuito, hacen necesarias varias unidades para la explosión. La parte marcada en rojo, es para el caso de ser descubierta la instalación, que explotaría al ser removida la bomba del lugar en que se encuentra

En xxx anexo n° 2, combinación a base de tres o más bombas con el fin de que explotando una de ellas al pasar un convoy, explotan las siguientes o anteriores, al ir socorrer al vehículo siniestrado.

Biarritz 7/9/937. II 4.7.

Explosivos

Almacén

A medio kilómetro de la estación de la población de Sariñena hay unos barracones donde se almacenan camiones y material de guerra.

3.000 =15= 28-10-37.
Servicio de Información y Policía Militar (SIPM) C2896, 8.

Refugios de Guerra

Manuel Antonio Corvinos en «Los refugios de la guerra y otros recuerdos» recoge el valioso testimonio de D.R.G.: El polvorín estaba en casa Tronchón que quedó totalmente destruida, también se derrumbaron casa Blasco, casa la Nena, casa Candela y casa la Rosa. En el edificio también estaba instalada una caja de ahorros cuyo director era un señor apellidado Maicas. Lo vimos salir al balcón  y cómo la explosión lo lanzaba contra las rejas de la iglesia. En el suceso también murieron su esposa, treinta o cuarenta soldados y un niño de 12 años. A varios de los que jugábamos en  la plaza nos hirieron y nos llevaron al hospital que estaba en casa Paraled (hoy casa Abadías-Ullod). Como ese día hacía mucho cierzo recuerdo que el humo y el polvo desaparecieron de la plaza muy deprisa y entonces pudimos ver cómo los escombros la llenaban casi toda.

El artículo de Manuel Antonio Corvinos aporta información sobre los distintos refugios que existen durante la guerra, a los que acuden cada vez que la sirena comienza a sonar: «Uno en la era Bolera, otro en las bodegas de Torres, un tercero en la bodega del Romea (en éste si hubiera caído alguna bomba hubieran muerto todos porque el edificio se habría hundido), otro en la calle del Mercado, más concretamente debajo de la tienda de Ramón el Cabalero, había otro refugio en el salón de Arcos del Casino, otro en la torre de la Iglesia  (en éste los que llegaban los últimos empujaban a los demás hacia arriba hasta que cabían todos), otro en las escaleretas del Castillo (en casa Mora) y por último en el huerto de Nogués, hicieron una zanja y allí íbamos todos los que vivíamos en esa zona del Muro cuando no había niebla o humedad

El relato aportado por Manuel Antonio Corvinos da cuenta de las ametralladoras antiaéreas que hay en Sariñena. Hay dos y están en la torre de la Iglesia y en la zona de la Jinjolera (cerca de la actual cooperativa) «Después de la guerra se utilizó la plataforma de la ametralladora antiaérea de la iglesia para construir la torre nueva de la iglesia«. Los soldados de las ametralladoras antiaéreas viven en las antiguas escuelas cercanas a la iglesia y actual abadía.

El 27 de febrero de 1938, la caída del frente se siente muy próxima y el miedo a bombardeos va en aumento. Para evitar ataques aéreos nocturnos, las luces del pueblo se deben de apagar, lo que a la vez dificulta algunas actividades nocturnas. Las actas del Consejo Municipal, de aquel día, reflejan el interés por atenuar algunas de las luces, colocar bombillas azules, al menos durante unas horas para poder ver algo y a la vez mantenerse protegidos o amortiguar algunas lámparas:

Bombillas azueles: “Así mismo propone que al objeto de que sea más fácil la circulación en la localidad por la noche se coloquen algunas bombillas pintadas de azul que podrían lucir una o dos horas diarias durante las nueve o las diez y siempre que la población no pueda correr peligro y así se acuerda.”

Luz: “También el camarada Viñuales propone que la lámpara instalada en el refugio de la Plaza Luis de Sirval sea amortiguada por la mucha luz que da al exterior como igualmente en la Colectividad luce una lámpara toda la noche y que sale al exterior mucho foco de luz y a proposición de Aznar se pone un comunicado a dicho organismo para que sea corregido.”

* Luis de Sirval, seudónimo de Luis Higón y Rosell, es un periodista español, asesinado por legionarios en la represión de la Revolución de Asturias de 1934.

Sariñena bajo las bombas

Los bombardeos en Sariñena, barrio de la Estación y del aeródromo, aparecen recogidos por José María Maldonado en su obra Aragón bajo las bombas.

El 18 de febrero de 1937 se produce el primer bombardeo sobre el aeródromo de Alas Rojas, que tiene diferentes bombardeos el 9, 14, 16, 20 y 28 de septiembre del mismo año. El entorno de Sariñena, duramente el mes de septiembre, es constantemente bombardeado.

La aviación facciosa ha bombardeado los alrededores de Lérida y Sariñena.

Ayer, a las 14:40 tres Junkers enemigos bombardearon las proximidades de Sariñena y lanzaron cincuenta bombas sin causar desperfectos ni desgracias personales. Los aparatos escoltados por aparatos de caza volaban a gran altura.

La Humanitat: Any 6, núm. 1745 (30 set. 1937).

La aviación facciosa ha bombardeado las cercanías de Lérida y Sariñena, y posiciones de Camillo y Las Salinas.

Bombardeo Sariñena

La Hora, 30 de septiembre de 1937.

El 15 de octubre se vuelve a bombardear el aeródromo y el 31 se experimenta por primera vez con bombas de 250 Kgr.

Incursiones aéreas

Unos aparatos enemigos se internaron en nuestras líneas y llegaron hasta las proximidades de Sariñena pero no pudieron bombardear.

La Humanitat: Any 6, núm. 1776 (5 nov. 1937).

No se atreven a llegar a Lérida

Por la vertical de Sariñena pasaron, a las doce y cuarto, once aviones facciosos en dirección a Lérida. Inmediatamente fue transmitido el aviso oportuno y sonaron las sirenas. Toda la población acudió a los refugios.

Inmediatamente se elevaron unos cazas leales que salieron al encuentro de los aparatos rebeldes pero como los aviones facciosos se dieron cuenta giraron nuevamente en dirección a Zaragoza.

La alarma duró escasamente quince minutos.

La Humanitat: Any 6, núm. 1785 (16 nov. 1937).

La Estación Ferroviaria de Sariñena sufre un bombardeo el 19 de Noviembre de 1937: «Un despiadado bombardeo aéreo perpetrado por la Regia Aeronáutica Italiana a las ordenes directas del dictador Benito Mussolini, como prueban los documentos encontrados en el país transalpino de donde proviene, también, la foto tomada desde uno de los Savoia Marchetti que intervinieron y que Antoni Nebot gentilmente nos proporciona» .

El 20 de noviembre de 1937, es bombardeado el pueblo de Sariñena sobre el que se sueltan unas 48 bombas de 50 Kgr.

La aviación facciosa sobre Sariñena. Sariñena, 19. – La aviación facciosa, perseguida por nuestros cazas, ha arrojado en su huida bombas al pasar por esta población, causando tres heridos leves y no produciendo daños materiales (La Vanguardia, 20 noviembre de 1937).

Unos aviones que huían dejan caer algunas bombas cerca de Sariñena

Sariñena (Del enviado especial de Febus). La aviación facciosa, perseguida por nuestros cazas, han lanzado en su huida unas bombas al pasar por esta población: han causado tres leves y no han producido daños materiales.

La Publicitat:, 20 Noviembre 1937.

Una bomba en Sariñena

Sariñena. 20 (9m) La aviación facciosa, cuando huía perseguida por nuestros cazas, arrojó una bomba al pasar por esta población y causó tres heridos leves. No produjo daños materiales.

Bomba Sariñena

La Voz, 20 de noviembre 1937.

Hay que añadir el bombardeo que el 21 de enero de 1938 sufre Sariñena y que viene reflejado en el Acta del 13 de febrero de 1938 del Consejo Municipal de Sariñena: “Igualmente se da lectura a una comunicación del Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción de esta Villa interesando datos sobre los daños, perjuicios y victimas ocasionados por el bombardeo habido en esta el día 21 del pasado enero a lo que los compañeros de Consejo acuerdan el que sean tasados por un albañil que sea designado por el camarada Presidente dándose cuenta de ello a la mencionada autoridad» (Actas del Consejo Municipal).

El 21 de enero cayó una bomba en Casa Barrieras, en lo que antes llamábamos la placeta de la Iglesia (hoy Fray Zacarías Martínez) y “escachó” media casa (ésta fue la primera casa que derrumbaron las bombas en Sariñena). Una mañana de febrero cayó una bomba enfrente de la fuente que hay en la avenida de Goya (la que restauraron hace poco) y los que estaban en el refugio de Torres lo pasaron muy mal, pensaron que iban a quedar sepultados, incluso llegaron a  percibir el olor a la pólvora. Ese mismo día cayó otra bomba en el corral de Ariste y mató a un crío de 7 u 8 años.

El 30 de enero de 1938 se bombardea de nuevo el barrio de la Estación, el 4 de marzo el aeródromo y el 16 ambos objetivos, el pueblo y el aeródromo, dejando el saldo de un soldado y dos niños muertos y un total de 100 bombas arrojadas.

Finalmente el 25 de marzo, Sariñena y el barrio de la estación sufren dos bombardeos con el avance definitivo del bando nacional. Un primer bombardeo durante 10 horas protagonizados por los Heinkel 111. El segundo bombardeo dura unas 17 horas.

El bombardeo del 25 de marzo de 1938

La ofensiva en el norte de Aragón es apoyada por la aviación alemana nazi de la Legión Condor. Sariñena y su barrio de la estación resultan severamente bombardeadas el 25 de marzo, Arturo Morera apuna que respondían a un escuadrón de Junkers 52 “El escuadrón Junkers 52 actuó bajo las órdenes de Joaquín González Gallarza”, aunque queda claro que son cuatro escuadrillas de tres aviones Heinkel-111 de la Legión Cóndor quienes bombardean de forma «inmisericorde la villa», tal y como recogen diferentes autores como José María Maldonado y Jesús Inglada.

Daniel Grustán Ballarín, en “Guerra, exilio y represión”, recuerda ver como 28 aviones Junkers sobrevolaban Sariñena, dando la vuelta a la altura del barranco Malfaras y, colocándose en fila india, bombardean intensamente Sariñena. Afortunadamente, la población prevenida se había refugiado en las masadas y casetas de los montes cercanos, evitando lo que podría haber sido una gran masacre. Aunque no todos corrieron la misma suerte. A la familia de Jesús Ángel Ariste Justo les alcanza el bombardeo en su casa de la calle Enado número 3;  donde, tras la guerra, está el bar «La Parra». En la casa, que constaba de casa y corral, les pilla por separado. En la casa se encontraba la madre mientras que el padre y los hermanos se hallaban en la parte trasera en una cuadra pequeña. La bomba cae justo en el corral hiriendo gravemente a los hermanos Ángel y Antonio. La madre baja corriendo asustada, embarazada de Jesús Ángel, y rápidamente llevan al Hospital de Sariñena los dos hermanos. Tanto al padre como a una hermana la explosión no les causa ninguna herida. Ángel muere en el Hospital a causa de las heridas, contaba con ocho años. Mientras, con la entrada de las tropas nacionales, el Hospital es desalojado en retirada y la familia se tiene que llevar a Antonio al monte donde se refugian. Antonio acaba de recuperarse en la caseta del monte y hasta años más tarde no termina de ser tratado correctamente con cirugía para reparar la sordera de un oído.

Los sucesos del 25 de marzo de 1938

Aquel día del 25 de marzo de 1938, además del bombardeo, probablemente entran las tropas nacionales a través de fuerzas marroquíes. En la confusión, es fusilado por tropas republicanas Teodoro Cabellud Blanco, de profesión caminero a los 54 años de edad, que había salido ha recibir a las tropas sublevadas topándose antes con fuerzas republicanas en retirada. En aquellos hechos también aparece Antonio Loscertales Peralta, labrador de 60 años y Carmen Tierz Marías, sus labores 58

En otras circunstancias asesinan a Pilar Conte Dueso, a los 20 años de edad y fallece por el bombardeo Cosme Mora Pinos, a los 64 años

El 26 de marzo del 38 es fusilado José Almerge Montel, caminero de 60 años de edad.

Estos hechos confusos se relatan en  Sariñena, la retirada.

La ocupación de Sariñena 

Sariñena es ocupada el 26 de marzo por las divisiones 53, 54 y 55 «No todos los efectivos pisaron las calles de la población, pero todos atravesaron sus campos y andaron sus caminos persiguiendo a los republicanos que huían a la desbandada por las planicies del Saso de Miranda, las Almunias Altas, Cachicorba, Cajal o Saso las Fitas. No todos los efectivos pisaron las calles de la población, pero todos atravesaron sus campos y andaron sus caminos persiguiendo a los republicanos que huían a la desbandada por las planicies del Saso de Miranda, las Almunias Altas, Cachicorba, Cajal o Saso las Fitas» (Arturo Morera. La guerra del 36).

Grupo Tren del Socorro Rojo Internacional

El 1 de enero de 1938, en Sariñena se constituye el grupo local del Socorro Rojo Internacional (SRI), en la Unidad del Cuerpo Tren del XI Cuerpo de Ejército, con el nombre “Grupo Tren”. Según un documento, de la secretaria de organización del Socorro Rojo de Cataluña, el cuerpo Tren XI C.E. de Sariñena estaba dedicado a los servicios tren automóvil base 8ª – C.C. N.º II. En dicho documento figura como secretario de la organización Eufemio Castellanos Ortiz, secretario de propaganda Bartolomé Prats Lorca y secretario de administración Antonio Conejo Tejero. El cuerpo contaba con 122 fundadores.

Igualmente, en un documento del comisario de la jefatura del XI Cuerpo de Ejército del servicio del tren automóvil del Ejército del Este, del 20 de enero de 1938, se vuelve a detallar los camaradas constituyentes del grupo:

  • Antonio Ausejo Tejero, comisario de los servicios Tren Automóvil del XIº. CE.
  • Bartolomé Prats, perteneciente al Estado Mayor del XIº. CE.
  • Eufemio Castellanos Ortiz, activista del SRI.

Un tercer documento, del 6 de marzo de 1938, al secretario de organización del CC del SRI F. Fernández, se comunica el envió del impreso de alta del grupo y a la vez se solicita unos “5.000 sellos ordinarios de cotización, propuestas y demás sellos y propaganda que anunciáis. También precisamos carnets y a ser posible algunas colecciones de la URSS y ayuda a la infancia”. La misiva es firmada por el secretario de la organización Eufemio Castellanos.

También existen dos cartas de la secretaria de organización del Socorro Rojo de Cataluña, ambas desde Barcelona a 1 y 11 de marzo de 1938, relativas a la formalización del grupo sariñenense. Documentos del Arxui Nacional de Catalunya (ANC1-886-T-392).

La guerra se acerca a su fin

Sariñena goza de cierta tranquilidad al estar alejado del frente, aunque el flujo y la actividad debe de ser incesante. Hasta que llegan los bombardeos y, en marzo de 1938, comienza la retirada produciéndose  duros bombardeo que asolaron la villa monegrina, causando hasta un 65% de destrucción de su casco urbano. Sariñena es bombardeada el 25 de marzo de 1938 por la aviación alemana Condor y ocupada el 26 de marzo de 1938. «Sariñena, la retirada».

Diario de un miliciano

El miliciano Manuel Gutiérrez escribió en un diario sus vivencias durante sus últimos meses de vida en el frente de Huesca. Diario de un miliciano fue encontrado en septiembre de 1937 en el frente de Zuera junto al cadáver de Manuel Gutiérrez. El diario aparece publicado por Aula Militar “Bermúdez de castro”

El 3 de agosto de 1937, Manuel partió del frente desde Senés de Alcubierre narrando en su travesía su paso por Sariñena: “Por fin llegan camiones y de la mejor manera posible nos instalamos. A las siete emprendemos la marcha y al poco rato ya estábamos llenos de polvo. El camión en el que yo viajaba fue el primero en salir pero como iba excesivamente cargado pronto le han pasado los demás delante. Pasamos por Robres, Alcubierre, Lanaja y por el lado de La Cartuja; más pueblos pasamos hasta llegar a Sariñena donde descansamos. Allí se observaba un ambiente diferente de los pueblos cercanos a la línea de fuego. Había mucha gente mucha juventud que reía y hacia el efecto de que no se acordaba de la guerra”.

Estas son parte de las muchas historias de una de las páginas más tristes de nuestra historia. Un ejercicio de memoria para aprender que continúa en «Sariñena, la retirada».

Artículos relacionados:

El Hospital Militar de Sariñena


Durante la guerra civil, en el frente Aragón, de forma improvisada, por medio de organizaciones obreras y luego a través del Comité Sanitario de las milicias antifascistas y bajo el mando del Comité Central de Sanidad de Barcelona, se instalaron diferentes hospitales de guerra, muchos llamados hospitales de sangre; hospitales provisionales cerca de las zonas de combate que recibían los heridos del frente. Hasta que finalmente el frente aragonés se dividió en dos sectores sanitarios: el norte, que comprendía desde Siétamo hasta Castejón de Monegros pasando por Tardienta, Robres, Alcubierre y Lanaja, y el sector sur que abarcaba Osera, Fuentes de Ebro, Pina, Quinto, Gelsa, La Zaida, Almochel y Lecera con dos sedes principales, en Bujaraloz y Caspe. Cada cabeza de sector contaba con un médico jefe responsable y cada centro debía de instalarse en un lugar con “Abundante agua”.

Visitando Sariñena. Arxiu Històric de Cardona, Domènec Martínez, AHC500-23.

Artículo enmarcado en la serie sobre la guerra civil en Sariñena

Servicio Bibliotecas del Frente

La sanidad militar en España, orígenes

Tal y como hemos apuntado anteriormente, con el inicio de la guerra se va estructurando una red sanitaria escalonada e improvisada, pero también basándose en reglamentos y en estructuras sanitarias propias de la sanidad militar española.

Uno de ellos aquellos primeros reglamentos responde al R.O. de 1 de julio de 1896 que nace para establecer el servicio sanitario en campaña. El reglamento proporciona una estructura al servicio de la Sanidad Militar. En 1897, dicho reglamento se complementa con el servicio de Sanidad Militar, dado con la reestructuración del Ministerio de la Guerra. Y en los años posteriores se van produciendo varias restructuraciones, algunas como el Reglamento de los Servicios de Retaguardia del 23 de noviembre de 1925 o el reglamento de Hospitales del 2 de octubre de 1935 (Juan Ramón Soler i Segón Organización de la sanidad militar en el ejército de la republica durante la guerra civil española 1936 – 1939).

En definitiva, la sanidad durante la guerra se enfrenta a la necesidad de estructurar una red sanitaria, formaciones sanitarias destinadas a los diferentes frentes, columnas, cuerpos, y/o unidades, junto a la necesidad de coordinarse entre si y depender de un Cuerpo Central de Sanidad.

Sariñena, cabecera del sector norte

En Sariñena se estableció la cabeza del sector norte ubicando en la localidad el Hospital Militar de Sariñena (Carles Hervás i Puyal Sanitat a Catalunya durant la República i la Guerra Civil. Política i organització sanitáries: L´impacte del comflicte bèllic). Así, Sariñena ocupó un lugar muy destacado como punto neurálgico del frente de Aragón y especialmente en el frente de Los Monegros, donde llegaban diferentes columnas y milicianos, principalmente por ferrocarril, desde Barcelona al aeródromo Alas Rojas y al mismo frente muy delimitado en la sierra de Alcubierre. De esta manera, el hospital de Sariñena formó parte importante de los distintos hospitales del frente, contando además con el Hospital de Evacuación del barrio de la Estación ferroviaria de Sariñena y la red de trenes medicalizados.

A su vez, el aeródromo Alas Rojas estableció su propia enfermería bajo el mando del capitán médico Manuel Conde López, que “Estaba muy en contacto con el banco de sangre y hospital militar de Sariñena” (Alas Rojas Sariñena, Salvador Trallero).

La sanidad en el frente

Las primeras atenciones se hacían en el mismo campo de batalla y en parapetos de las mismas trincheras, aprovechando cuevas y oquedades, para su posterior evacuación, por medio de las “auto-ambulancias”, a los hospitales de 1ª línea, donde se clasificaban, atendían, realizaban las operaciones de urgencia, a través del equipo quirúrgico, y, si era el caso, se evacuaban a otros hospitales de 2ª línea o también llamados de convalecencia.

Sección catalana del Socorro Rojo Internacional

 


A la vez que se desarrollaba y organizaba, realiza trabajos de importancia reconocida, como la instalación del hospital de sangre: la casa de reposo para los combatientes internacionales; lavaderos mecánicos, a Sariñena y Alcañiz; la construcción de coches ambulancia, que libra la sanidad de guerra; la organización de la ayuda moral y material a los refugiados y las expediciones de comestibles, ropas de abrigo y material sanitario a los frentes de más importancia.


 La Humanitat: Any 6, núm. 1589 (30 març 1937).


El traslado de enfermos, del frente a los hospitales, se realizaba en ambulancias estableciendo, incluso, un tren sanitario en la línea ferroviaria que unía Tardienta, Grañén y Sariñena: «El traslado de nuestros heridos y enfermos se tiene que efectuar por carretera que, dada la mala situación en que se encuentra, ofrece graves peligros e Incluso que cuando lleguen al hospital de sangre de Sariñena, hayan podido fallecer en el trayecto. Por cuanto funciona, casi con absoluta normalidad el ferrocarril de Tardienta a Sariñena, Lérida y Barcelona, ¿no se podría establecer un servicio de hospital sanitario, anulando las ambulancias por carretera.» (Desde Tardienta Necesidad de montar un tren sanitario para hacer el servicio de Tardienta a Sariñena, anulando el actual por carretera. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).

La organización sanitaria, del comité de milicias, quedó plasmada en el diario La Publicitat de agosto de1936: «Las ambulancias sanitarias las tenemos organizadas según la tracción, en trenes y coches. Estas últimas van hasta la línea de fuego por tal de proporcionar los primeros auxilios a los heridos y atender su evacuación. Después se instalan los heridos en trenes hospitales que los trasladan a los hospitales de sangre que se han establecido en Reus y Lérida. Cuando el estado de los heridos lo precisa, otros trenes los transporta inmediatamente a Barcelona.» Ante la necesidad de procurar atender lo más pronto posible, el artículo señala: «Esta necesidad nos ha obligado también a establecer un hospital de sangre en Sariñena, cerca de las líneas avanzadas».

A las doce de la mañana, procedentes de Sariñena y de paso para Barcelona, llegó un tren conduciendo 25 enfermos.
 

El Noticiero universal, 11-08-1936.

Efectivamente, a fin de no saturar los sectores del frente, se dio suma importancia a la evacuación a hospitales de retaguardia. De esta manera, desde Sariñena, se evacuaba principalmente a Barbastro, Lérida y Barcelona. Para ello se utilizaron trenes medicalizados “Tren-Hospital” que partían desde la Estación de Ferrocarril de Sariñena. La línea de estaciones de Tardienta, Grañén, Poleñino y Sariñena fue un eje vital para la evacuación de heridos del frente de Huesca y de Los Monegros.

Novales (Hospital Primario) Evacua a Sariñena.
– Tardienta (Primeros Auxilios) Evacua a Grañén.
– Grañén (Hospital Primario) Evacua a Sariñena.

Hospital Médico de Evacuación de Sangarrén.
– Alcubierre (Hospital Primario) Evacua a Sariñena.
– Sariñena (Hospital Secundario) Evacua a Lérida
.


Gonzalo Berguer Frente de Aragón (1936-1938): despliegue, evolución y trazabilidad de unidades militares, combatientes republicanos muertos y lugares de inhumación.

En el sector sur se priorizó la evacuación desde Caspe en vez de Bujaraloz, también por vía férrea, lo que permitió una buena evacuación a través de trenes-hospital hasta Vilanova i la Geltrú.

La Voz 12 agosto 36

La Voz, 12 de agosto de 1936.

«A las doce de la mañana, procedente de Sariñena y de paso para Barcelona, llegó un tren conduciendo 25 enfermos (Lérida)«.

El noticiero Universal 11 de agosto de 1936.

Llegan heridos para reponerse.

 


Llegaron de Sariñena y otros frentes a Barcelona 29 heridos que se encontraban hospitalizados en Lérida. Fueron trasladados al Hospital Clínico. Entre ellos figuran dos soldados de Zaragoza, que heridos, fueron abandonados por los fascistas y recogidos por los milicianos, que les atendieron.


La Libertad: La Libertad – Año XVIII Número 5108 – 1936 agosto 13 (13/08/1936).


Recibimos con ruego de publicación, la siguiente nota

«Solidaridad Obrera» en su edición de ayer, día 28, insertó una crónica de Tardienta, el autor de la cual evoca con gran celo por la creación de un tren hospital, que haga la línea Tardienta-Sariñena, al objeto de evitar el transporte por carreteras, por resultar enojosos y perjudiciales a los heridos.

Este Consejo Sanitario de Guerra tiene interés en hacer constar que el tren hospital Tardienta-Sariñena, es ya un hecho, como lo es el de Barbastro – Lérida y el de Lérida-Barcelona. Ahora bien como la ferocidad fascista no respeta para nada los trenes hospitales, a la hora del bombardeo es imposible su circulación y eso obliga a emplear otros medios de locomoción que llamen menos la atención de los artilleros fascistas, los cuales diríamos que prestan una predilección sádica por hacer blancos a las ambulancias y hospitales.»

El nuevo tren hospital proyectado por el Consejo Sanitario de Guerra

Salió de la estación de Barcelona (M. Z. A.), con dirección al frente sur, el nuevo tren-hospital, con el cual de hoy en adelante contará el Consejo de sanidad de Guerra, para atender las necesidades del trente. Subió para visitar el frente en dicho tren el honorable consejero de la Generalidad de Cataluña, señor Martín Rouret, y el ciudadano señor Artemio Aguadé, en representación del Comité Central de Milicias Antifascistas. Con los referidos ciudadanos hicieron también el viaje los doctores Jaime Aguadé, De la Cruz, Sala, Perramón, Gispert y Rallo, todos del Consejo Sanitario de Guerra, El viaje tenía por objeto hacer el libramiento oficial del nuevo tren- Hospital, proyectado por el mencionado Consejo.

Dicho tren cubrirá los servicios de la línea de fuego, hasta Flix. Está dotado de un vagón moderno de tercera, previamente desmontable, y en el cual se le pueden adaptar y en consecuencia se le han adaptado treinta y ocho literas de una suspensión perfectamente favorable a todas las comodidades de los pacientes. Consta también de un vagón «sleeping» para la instalación de heridos o enfermos cuyo estado les precisa la máxima comodidad. También consta de un vagón restaurant con sus correspondientes accesorios necesarios para el traslado y cura, de los enfermos.

Cuando llegó a Flix el tren, sus ocupantes, los doctores del Consejo, ocuparon diversos autos, con los cuales hicieron una larga inspección en los frentes de Caspe, Alcañiz, Puebla de Hijar, etc., eta, recogiendo su impresión médica.

Confiamos que el nuevo tren-hospital cumplirá maravillosamente su cometido.

Los talleres e industrias sanitarias han construido las literas y demás material complementario con exquisita delicadeza y esmero.

Los obreros ferroviarios por su cuenta han desempeñado y cooperado con entusiasmo su cometido, demostrando su grande entusiasmo, en la construcción de los vagones de tercera y adaptándolos a las características de su nueva destinación.

El noticiero Universal 29 de agosto de 1936.

Los inicios del Hospital Militar de Sariñena

El Hospital de Sangre de Sariñena se ubicó en la céntrica y pudiente casa solariega Penén-Paraled, en la plaza de la Iglesia, casa que primeramente fue saqueada y requisada, instalando, posteriormente, en sus dependencias el Hospital Militar de Sariñena y que con el tiempo pasó a ser del ejército popular: Hospital Militar de Sariñena – XI Cuerpo del Ejército.

Es hospital de vanguardia, por su denominación inicial como «hospital de sangre» por su ubicación cercana al frente, también fueron llamados puestos quirúrgicos avanzados; a pesar de la relativa distancia al frente del hospital de sangre de Sariñena (Closa Salinas, Francesc. L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española). Estos hospitales, que servían de puestos de auxilio completo, hacían de eslabón entre el frente y los hospitales de retaguardia, también llamados hospitales base.

A su vez, los hospitales de sangre también eran denominados hospitales de campaña. En palabras de coronel Luis Alfonso Arcarazo, el Hospital de Sariñena respondía a «Un hospital de campaña improvisado en julio de 1936 para prestar apoyo sanitario a las columnas milicianas llegadas desde Cataluña para controla la sublevación de las capitales aragonesas». En la crónica de su intervención «El Hospital Militar de Sariñena (1936‐1938)», en las jornadas «Sariñena en Guerra» y publicada en la revista «Suplemento Armas y Cuerpos» Arcarzo explicó como «Se improvisó un hospital con algunas camas y un discreto quirófano, atendido por el personal sanitario de la población».

El improvisado hospital, en cuya organización inicial debió estar implicado Comité Local o Comité Revolucionario de Sariñena, estaba dirigido por el médico local tal y como queda recogido por el periodista austriaco Franz Borkenau, en su obra El Reñidero español: «El hospital tiene un aspecto bastante decente, considerando que se trata de un establecimiento improvisado. Está a cargo de médico local, pero cuando lo visité sólo cuatro de las dieciséis camas estaban ocupadas por pacientes que sufrieran alguna enfermedad. El hospital adyacente, destinado a los heridos, trataba solamente un caso. De todos modos, esta guerra no está provocando muchas bajas; sólo logran esto las matanzas en el interior.» 

También recoge el hospital la poetisa, sindicalista, periodista, feminista y atleta Ana María Martínez Sagi en “Escenas de la campaña por tierras de Aragón” aportando su propia descripción del mismo: «Una casa particular, la mejor sin duda del pueblo, se ha habilitado para hospital. Allí se encuentran atendidos perfectamente ocho o diez heridos, y algunos enfermos; estos en su mayoría sufren de acolitis (Colitis) aguda, debido al agua insalubre de aquellos pueblos de la provincia de Huesca.» (La Noche, 5 de agosto de 1936. Texto recogido en Dones que surten del paper. Periodistes catalanes que expliquen un país: 15 (Lo Plançó) Tapa blanda – 27 noviembre 2018. Edición en Catalán  de Elena Yeste Piquer (Colaborador), Francesc Canosa Farran (Colaborador)).

El Hospital de Sariñena presentaba 300 camas disponibles, apunta Francesc Closa Salinas, mientras que el Hospital de Grañén 45 camas (La organización sanitaria del XI Cuerpo del Ejército Republicano (1937-1939) Closa Salinas, Francesc). Así mismo también contamos con el testimonio de Manuel de Córdoba, en un artículo publicado en el periódico vespertino barcelonés “La Noche” y publicado el día 12 de septiembre de 1.936 (Artículo reproducido por el historiador sariñenense Arturo Morera en la revista Quio nº75), en el que detalla algunos aspectos interesantes del hospital. Manuel de Córdova describe los distintos departamentos: «Las enfermerías, el quirófano, las salas destinadas infecciosos, las dependencias auxiliares. Todo limpio, con pulcritud pregonera de una intervención femenina celosa del orden». Luis Alfonso Arcarazo recoge, entre las dependencias, una máquina industrial para lavar y desparasitar la ropa de pacientes y soldados «Ya que los parásitos era uno de los problemas que mortificaba a los combatientes en las trincheras».

Luis Alfonso Arcarazo recoge como el Comité de Milicias Antifascistas y el Comité de Guerra del Frente de Aragón, que radicaban en Barcelona, se hicieron cargo de la asistencia sanitaria de los combatientes desplegados en el Frente de Aragón haciéndose cargo del Hospital de Sariñena. En esta línea, el 6 de octubre de 1936 se constituye el Consell Sanitari de Guerra por parte de la Generalitat de Cataluña, formado por representantes de las diversas organizaciones, entre ellos el sariñenense Tomás Tussó Temprado, en representación del POUM, o el médico barcelonés Francesc Bergós i Ribalta, por UGT, y que estuvo al cargo del área sanitaria de Sariñena (Joan Ramón Soler i Segon. Paper del Consell de Sanitat de Guerra de la Generalitat de Catalunya en la Guerra Civil española, 1936-1939).

El hospital fue el centro de referencia en el sector, donde llegaron gran cantidad de sanitarios, muchos provenientes de Cataluña, entre ellos, señala Arcarazo a cirujanos, traumatólogos, internistas, odontólogos, psiquiatras, practicantes o enfermeras. Igualmente, el hospital es destino de visitas de altos cargos encargados de la sanidad en el frente y del comité sanitario.

Visita al frente del consejero del ayuntamiento de Barcelona Hilario Salvador y el doctor Tussó.

Salimos el doctor Tusó y yo de Barcelona el martes último, a primera hora de la tarde, marchando por Lérida directamente a la parte de Huesca para hacer noche en Sariñena, donde acampaba la columna que manda Jorge de Arquer, y pasando por Monzón.

Allí pudimos ya observar que los bravos milicianos guardan una inmejorable disciplina y que su organización es asombrosa por lo perfecta, llamando poderosamente nuestra atención el hecho de que sus componentes no son solo hombres del trabajo manual, pues entre ellos hay un licenciado en Filosofía y Letras y un médico sueco que desempeña su cometido como tal médico, de un historial tan liberal que además de haber participado en la gran guerra, fue también revolucionario en Rusia y ahora está con los amantes de las libertades de España.

El noticiero universal 8 de agosto de 1936.

Visita a las instalaciones sanitarias 

Los doctores Jaime Aguadé, Francisco de la Cruz y Severino Perramón, del Comité Sanitario, efectuaron una visita de inspección a los Hospitales, Trenes sanitarios y Ambulancias de Lérida, Barbastro, Sariñena y Tardienta, en las cuales encontraron al personal sanitario en perfecto estado de disciplina.

La moral entre los heridos es elevadísima, hasta el punto de que al hablarles de convalecencia respondían que su deseo era reintegrarse cuanto antes al frente de batalla, con objeto de aniquilar al fascismo que se bate en retirada.

Este Comité desearía que aquellos que sienten enfervorizarse su voluntad ante el peligro escuchasen las palabras de los héroes que permanecen en cama, algunos de los cuales no se levantarán jamás. Así verían el alma fortalecida que a todos precisa, si quieren librar a nuestro país del yugo que ha estado a punto de imponernos el militarismo monárquico, por fortuna abatido.

El noticiero Universal 14 de agosto de 1936.

Del Frente de Aragón

Tuvimos ocasión de estar a las puertas de Siétamo el día 31 de julio, mientras se estaba librando un combate en las calles mismas de la población.

En la plaza había algunos muertos y heridos. Cuando la Cruz Roja los recogía, fue ametrallada desde el campanario. Cuando un practicante del Hospital de Sangre de Sariñena, junto con un miliciano recogían un herido, al miliciano le entró una bala por la espalda. Este miliciano se llama Robusté, de Mataró. Por la noche una Ambulancia intentó de nuevo recoger los muertos y heridos. Los fascistas la apresaron y fusilaron al chofer y a los dos practicantes. El fascismo no tiene humanidad ni delante a los que cumple una misión sagrada. 

J. Oltra Pico.
La Batalla: Número 14 _ 18 de agosto de 1936
.

Interesándose por el paradero de un miliciano

El delegado político de la centuria 28 de la columna «19 de julio», destacada en un sector del frente aragonés, hace constar que se desea saber el paradero del miliciano Mario Garcés Bergés, herido el día 16 de agosto en Tardienta e ingresado en el Hospital de Sariñena.

Si está restablecido en esta fecha se solicita se incorpore a dicha centuria, por ser ésta la de las Cinco Villas (Zaragoza).

La vanguardia 22 de septiembre de 1936.

Aviso

Se pone en conocimiento de los familiares del compañero miliciano Eduardo Oriol, que va ser herido en el frente el 23 de agosto, de carácter leve y que se encuentra hospitalizado en Sariñena. 

Butlletí del Comitè de Defensa Local: Núm. 053 (13 set. 1936) Vilanova i la Geltrú: el Comitè, 13/09/1936 (Vilanova i la Geltrú).

Accidente de Automóvil

Ayer, a última hora de la tarde, cuando regresaba de Sariñena a Barbastro el teniente coronel Gómez García, un camión que iba en dirección a esta última población, se lanzó contra los dos coches de escolta del citado jefe, resultando heridos de alguna consideración un chófer y dos individuos de la escolta, que han pasado hospitalizado a Sariñena.

Los heridos, que han mejorado algo en su estado, se han trasladado mañana a Barcelona.

El noticiero Universal 12 de diciembre de 1936.

Visita Hospitales de sangre

El comandante Villalba, teniente coronel Valdés y el dirigente Jorge Arque, tras celebrar en Leciñena un acto político organizado por las Juventudes Unificadas marcharon a Sariñena “Visitando los Hospitales de Sangre allí establecidos”.

El Liberal: Año XXXV Número 11280 – 1936 Septiembre 15.

Hospital Militar de Sariñena

A partir de la militarización de las columnas y la creación del XI Cuerpo del Ejercito, con sede de su Cuartel general en Sariñena, el hospital de Sariñena acaba dependiendo de la Consellería de Sanitat i Asistencia Social pasando a denominarse Hospital Militar de las Milicias y del Ejército Republicano y desde junio de 1937 Clínica Quirúrgica de Sariñena.

sello hospital



El sello del Hospital Militar de Sariñena – XI Cuerpo de Ejército – Administración aparece con la cruz de la Soberana y Militar Orden de San Juan de Jerusalén, de Rodas y Malta. Para el investigador monegrino Alberto Lasheras: «La cruz es un emblema con una gran carga de significado e historia desde el S.XII. Tiene un gran significado para el mundo cristiano y dado que la Orden realizaba actividades militares y hospitalarias, se ha ido utilizando como símbolo para identificar al personal militar y sanitario». La cruz aparece envuelta entre ramas y con una corona mural con cuatro torres almenadas en la parte superior.

Hospital de Sariñena, fallecidos de guerra

Entre los muchos heridos que el Hospital Militar de Sariñena atendió, muchos fallecieron en el hospital e incluso algunos llegaron simplemente ya cadáveres. Algunos de aquellos fallecidos, que fueron inscritos con su respectiva «Acta de defunción», quedan recogidos en el trabajo de investigación: Hospital de Sariñena, fallecidos de guerra.

 

Hospital de Evacuación

En el barrio de la Estación de ferrocarril de Sariñena se instaló, con la llegada de la columna del POUM, el 30 de julio de 1936, el Hospital de Evacuación, un centro desde el que se evacuaban heridos del frente a Barcelona. En el edificio, que había servido de Cuarto de Agentes del ferrocarril, aún pueden leerse las pintadas que lo identificaban como Hospital de Evacuación. «También había un tren hospital en uno de los muelles de la estación donde llevaban los heridos y los más graves los derivaban al hospital. Luis Porta se encargaba de llevar la ambulancia, iba a recoger al frente a los heridos para llevarlos al hospital, en una ocasión la ambulancia fue bombardeada y él se salvó, pero no los heridos que llevaba» José Porta Martín.

Hospital Estacion Sariñena POUM

Sin embargo, las difusas letras dejaban entrever unas letras anteriores difícilmente legibles. A través de una fotografía, que se encontraba sin referenciar, se puede observar cómo antes de ser “Hospital de Evacuación” fue “Hospital de Sangre del POUM”, siguiendo la misma línea que el Hospital de Sangre de Sariñena.

«Cada noche los comunistas del aeródromo que acogía la escuadrilla Alas Rojas tachaban las siglas del POUM de la fachada. Los del POUM, cada mañana las volvían a pintar.»

Manuel Grossi

Manuel Grossi, líder revolucionario al mando de la columna del Partido Obrero de Unificación Marxista POUM, llegó a Sariñena con la columna el 30 de julio de 1936. Grossi, en sus cartas, narra como las fuerzas del POUM dejaron organizado el hospital antes de su avance hacía el frente. El denominado «Hospital del POUM» llegó a ser un centro de los distintos hospitales de la zona, según Grossi. «Los médicos también pertenecían al POUM. Creo que ha sido uno de los centros hospitalarios más serios y mejor organizados que han existido en el Frente de Aragón en todo el período que ha durado la guerra». 


En repetidas ocasiones, ha sufrido ataques nocturnos por parte del PSUC, y más concretamente venidos del Campo de Aviación, donde se encontraba como comisario general un tal Franco, que al caer la noche organizaba unas patrullas y se presentaba en el hospital con ademanes de fiera atemorizando al personal sanitario. 


Lo que resulta pintoresco es que el personal del hospital había pintado, con letras de un metro de altura el nombre del hospital, o sea HOSPITAL DEL POUM. Esto se relucía en los muros de la entrada. pues bien, cada noche los del Campo de Aviación (PSUC) se presentaban con escobas y pinturas y lo dejaban negro. Por la mañana los del POUM se las liaban y a la media hora las letras HOSPITAL DEL POUM volvían a quedar estampadas. Y… esto ha durado hasta que todo el resto de unidades del POUM se concentró en el sector de Huesca. Cierto que las letras desaparecieron, hasta el grueso de las ofensivas por parte del enemigo, y hasta que han sido reemplazadas las unidades de la 29 División, es decir, hasta que los del PC-PSUC, y la no menos participación de la CNT deshicieron nuestras milicias.


Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial


Jordi Arquer llegó a escribir, en un artículo publicado en La Batalla, defendiendo al POUM de los ataques del PSUC: «Nuestros milicianos saben  ya a qué atenerse sobre diferentes cosas del frente. La solidaridad (?) de los elementos psuquistas que contra ellos han desatado una campaña canalla sobre la cuestión de Leciñena que la censura de guerra no nos permite hablar; la solidaridad (?) demostrada en Grañén en ocasión de ayudarles; la solidaridad borrando, fusil en mano contra sanitarios indefensos, el nombre de P.O.U.M. de nuestro hospital de sangre de Sariñena» (La Batalla: Número 94 _ 19 de noviembre de1936).

«Un hospital de evacuación de heridos en Sariñena, provincia de Huesca, dirigido por el capitán médico doctor Durán, asistido de cuatro enfermeros y varios enfermeras. Hay que advertir que en esta población, por ser cabeza de partido judicial, existe un hospital de partido, dirigido por los médicos de la localidad’, que ayudan al nuestro en él servicio de la evacuación de toda clase de heridos llegados del combate.» 

«Morros está indignado con el Comité Sanitario Central, y con las Milicias d otros partidos políticos. Parece que Trueba en Sariñena no estuvo muy correcto y también me relata un incidente del Capitán Durán con los milicianos de guarnición en esta población».

Alberto Just.
Organización, técnica y humanitarismo de nuestra columna sanitaria.
La Batalla: Número 27 _ 2 de septiembre de 1936.

Igualmente, el hospital del POUM de Sariñena aparece citado por Josep M. Comelles y Josep Sauret Pont en su artículo «Los psiquiatras catalanes del POUM y la neurosis de guerra. Luces y sombras de una aventura generacional» en que que indagan en la trayectoria profesional de Jaume Sauret Guasch, Josep Solanes y Francesc Tosquelles, tres psiquiatras vinculados al POUM durante la guerra. En relación a Sauret cuentan que combatió en la zona de Huesca donde la columna del POUM instaló un hospital médico-quirúrgico en Sariñena: «Donde trabajaban médicos, practicantes, un estudiante y dos chicas». El hospital lo ubica en el barrio de la estación de Sariñena, exactamente cerca de la estación para su evacuación a otros hospitales «Estaba cerca de la estación para acoger a heridos que llegaban en ambulancias y podían evacuarse por ferrocarril a Lleida». Además apuntan a los capitanes médicos que dirigian el hospital «Lo dirigían los capitanes médicos Irañeta y Wisner (Dr. Mina) con una docena de médicos, entre ellos, Morros y Sauret, practicantes, camilleros y conductores de ambulancias. El dispositivo se basaba en ese hospital y en centros secundarios en Grañén, Alcubierre y Siétamo, donde fue destinado Sauret».

En un artículo sobre las transfusiones de sangre y su dificultad, queda constancia de los trenes quirófanos y parte de su papel médico en el frente: «La dificultad de disponer donantes se hizo presente en seguida, como se constata en un reportaje de aquellos momentos sobre un tren quirófano donde se destaca como hecho remarcable la colaboración de diversas personas ofreciéndose a donar sangre “Un camarada de Sariñena, el fogonero del tren, compañeros del comité de abastecimientos incluso vecinos del pueblo donde el tren estaba estacionado.» (Inici i desenvolupament de les transfusions a Catalunya. La Guerra Civil. Hervás Puyal, Carles.  Citando a Hervás Puyal C. De Belchite a l´Ebre. El Dr. Rafael Pulido Cuchí i l´activitat quirurgicá al tren-hospital núm 20 (1937-1939) Afers, 2016; 84: 391-427).

Una anécdota

Nos la cuenta Salvador Coll empleado de la compañía de vagones camas.

El vagón quirófano -se dice- tiene un valor histórico. Antes era un vagón-salón en el cual viajaba Francesc Macià cuando iba a Madrid a llevar el Estatuto de Cataluña. Precisamente va a seguir la misma ruta: Lérida, Sariñena… Es el vagón número 4.168.

La Humanitat: Any 5, núm. 1426 (20 set. 1936).

También, desde la estación de Sariñena, se realizó la expulsión de mujeres del frente aragonés a Barcelona. Fue a partir de una orden dada por Durruti que culpaba a las mujeres del aumento de enfermedades venéreas entre sus filas: “Que causaba más bajas que las balas enemigas”. Un hecho recogido en la película Libertarias de Vicente Aranda y que también aparece recogido por Jesús Arnal Pena (Por qué fui secretario de Durruti: Memorias del cura que ayudó al líder anarquista en la guerra civil (1936-1939)): “Habla con la gente de Transportes y manda todos los vehículos disponibles a las centurias. Que recojan a las milicianas, sin dejar ni una; que las lleven a la estación de Sariñena y que las facturen a Barcelona en vagones precintados. ¿Lo oyes bien? ¡Precintados!.” 

 

«Que recojan a las milicianas, sin dejar ni una; que las lleven a la estación de Sariñena y que las facturen a Barcelona en vagones precintados. ¿Lo oyes bien? ¡ Precintados!»

Yo fui secretario de Durruti, Memorias de un cura aragonés en las filas anarquistas.
Mosén Jesús Arnal.

cruz roja 010637

Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de junio de 1937.

Relato de una visita al Hospital de Sariñena publicado en «Combat», diario de la juventud comunista ibérica del POUM:

Hoy hablaba con un compañero herido que hay en el Hospital de Sariñena. Le he entregado una cartera que se dejó en una casa de Albero Alto. La herida del camarada es grave. Se le extrajo una bala de la cabeza. No habla mucho. Cuando le entrego la cartera él me mira. Entiendo que quiere que le abra. Yo lo veo. Busco entre los papeles y unos billetes algo que adivino debe codiciar. Saco el retrato de una chica con una dedicatoria, le acerco a los ojos húmedos, negros y en fundidos. Apunta una íntima satisfacción bajo el vendaje blanco de su frente. Rosario, esta excelente chica de Sariñena que desde el primer día está junto a otras compañías al servicio de nuestros heridos, lo mira con los ojos húmedos y luego nos confiesa, lejos ya de la cama del enfermo:

-iNo puedo! . iSoy una tonta! Esto y lo otro es demasiado… Pero tengo yo que estar aquí…

Y vuelve solicitada al pie de la cama de un enfermo que plantea, a humedecerle los labios.

Combat, 4 de septiembre de 1936.

El personal del Hospital Militar de Sariñena

Manuel Conde López, “Memorias de un médico militar”, apunta como en Sariñena se había instalado, en el centro de la población, un hospital de sangre, atendido por los cirujanos de Barcelona que se turnaban en sus servicios: «En este ambiente profesional tuve ocasión de colaborar con los más destacados cirujanos catalanes. Recuerdo entre otros al Profesor Francisco Bergós Ribalta, que formaba parte del elenco de cirujanos y jefe de Sanidad del frente de Aragón.«

Efectivamente, el médico barcelonés Francesc Bergós i Ribalta estuvo al cargo del área sanitaria de Sariñena. Según el historiador Arturo Morera, Bergós fue el encargado de organizar los puestos de socorro y curación en las columnas, así como los hospitales de Sariñena, Barbastro, Fraga y Caspe. Nombrado en 1936, por la Generalitat de Cataluña, como miembro del Consejo de sanidad de Guerra, se instaló en el frente de Aragón como jefe de los servicios sanitarios, dirigidos desde el Hospital Militar de Sariñena. Después de encargarse de la sanidad a la defensa civil, junto a Frederic Tarrida y Jaume Isern, fueron destinados al área sanitaria de Sariñena (más tarde II cuerpo del ejército). Francisco Bergós Ribalta fue designado, meses más tarde, jefe general de Defensa Civil, además «Con el grado de mayor de Sanidad Militar, organizó la evacuación de heridos en la retirada de Cataluña y después la sanidad del campo de Argelès» (Cos Militar de Sanitat). El historiador sariñenense Arturo Morera cita a Bergós entre las muchas personalidades que estuvieron en Sariñena durante la contienda: «Médicos como el creador de los hospitales de sangre, doctor Bergós, que tanto hizo por dotar con los mejores medios al hospital de Sariñena durante el dominio republicano» (La guerra del 36 en Sariñena. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros nº 21″).

Caso Bergós

El miércoles 2 de noviembre en Torralba, se celebró una reunión entre las distintas células Sanitarias del Partido Socialista Unificado – IC. Participaron los delegados de las células sanitarias de las células de Sariñena, Grañen, Almuniente, Tardienta, Torralba, Robres y Lanaja y entre otros asuntos acordaron lo siguiente sobe el denominado caso Bergós:

Caso Bergós (Delegado al Frente por el Consejo de Sanidad de Guerra, de los servicios Sanitarios). – Comunicar al camarada Bergós que aprovechando la necesidad de hacer una labor política y marxista, aprovechando el lugar que ocupa y siendo militante del partido, cosa o cosas que hasta ahora ha olvidado y que no ha llevado a cabo hasta el momento con la magnitud que le correspondía, toda vez que esta al Consejo de Sanidad de Guerra, como Delegado de nuestro partido.

Arxiu Nacional de Catalunya. ANC1-886-T-6953 Informes enviats per l’Estat Major de la Divisió Carles Marx, de les Milícies Antifieixistes de Catalunya.

El Dr. Bergós Ribalta en el exilio fue profesor de la Escuela de Sanidad Militar de Montevideo y publicó varios libros y ensayos, uno de ellos una biografía de Luis Companys (Manuel Conde López, “Memorias de un médico militar»).


Bergos y Ribalta, Francesc de Assís. (Barcelona, ​​1903 – Montevideo, 1978). Profesor de anatomía en la Universidad de Barcelona. Durante la guerra va dirigir, en Sariñena (con la colaboración de Frederic Tarrida y Jaume Isern) el área Sanitaría de lo que después sería el 11 Cuerpo de Ejército. Más tarde fue jefe general de Defensa Civil. Mencionado en Francia. Luego pasó sucesivamente por Argentina (Mendoza), Chile, Bolivia, otra vez Argentina (Buenos Aires) y acaba en Montevideo, donde fue Profesor de la Escuela de Sanidad Militar y «Fellow» en la Facultad de Medicina. Director de Sanidad de la Defensa Pasiva del Uruguay. Presidente de la Sociedad Latinoamericana de Hematologia.Miembro del Consejo Nacional Catalán. Presidente del Centro Catalán de Montevideo.


El exilio de médicos catalanes después de la guerra civil. Josep Miret i Monso.


No obstante, de acuerdo a un documento del Hospital de Evacuación primaria de Alcubierre, se cita, en septiembre de 1936, al compañero Duran como director del Hospital de Sariñena. En la misma línea, también encontramos la referencia del médico catalán Pelai Vilar i Canales quien en sus memorias relata como en el mes de junio de 1937 «actuó como un director de un hospital de campaña del XI Cuerpo del Ejército en Sariñena» (Hervás i Puyal, Carles. «Pelai Vilar i Canales. Guerra i exili. «Memòries d’un metge català en la sanitat militar republicana, 1936-1942"». Gimbernat: Revista d’Història de la Medicina i de les Ciències de la Salut, 2023, Vol. 79, p. 236-236, https://raco.cat/index.php/Gimbernat/article/view/408340). Igualmente Antoni Porta, médico, estuvo destinado en el hospital de Sariñena del XI Cuerpo del Ejército, del que fue director en enero de 1938 (Consideraciones sanitarias en torno a la batalle del Ebro, Hervás i Puyal, Carles Fundació-Museu d’Història de la Medicina de Catalunya. Barcelona (Barcelonès)).

Hospital Alcubierre 2

Arxiu Nacional de catalunya. ANC1-1-T-11488.

Frederic Tarrida y Castells (Esparraguera, Baix Llobregat, 1898 – Barcelona, ​​1974), otorrinolaringólogo, con Jaime Isern y Rascall (L’Hospitalet de Llobregat, Barcelonès, 1912) y bajo las órdenes de Francesc Bergós dirigieron desde Sariñena la Sanidad de lo que después sería el XI Cuerpo de Ejército. Frederic Tarrida y Castells, México DF: Médico &empresa, llega a finales de 1941, procedente de Francia. Regresó a Cataluña en 1973. Jaime Isern y Rascall, empresario y director de laboratorios farmacéuticos, fue presidente honorario del Centro Catalán de Caracas. (El exilio de médicos catalanes después de la guerra civil. Josep Miret i Monso).

En el Hospital Militar de Sariñena estuvo el Doctor Isaac Nogueras Coronas. Manuel de Córdova en «La Noche«, 12 de septiembre de 1936, escribió sobre Nogueras: «El doctor Isaac Nogueras fue a ocupar la dirección, desempeñando funciones dificilísimas; pero faltaba aún quien pudiera coordinar todos los trabajos, atender a los grandes y a los pequeños menesteres, escuchar a los peticionarios y enrolar a los que se ofrecían…».  Isaac Nogueras Coronas fue un médico especialista en tisiología que creó dos sanatorios importantes en la provincia de Huesca. El primero, Boltaña, situado en un fértil valle, era adecuado para los enfermos que necesitaban un clima de mediana altura, y el de Pineta, en uno de los valles más pintorescos del Pirineo aragonés, hubiera podido muy bien competir, en cuanto a situación, aspecto y funcionamiento con los mejores de Suiza, ahora tan de moda. (Moises Broggí. Memóries d´un Cirurgiá). Al parecer, el doctor Nogueras venía de Barbastro donde había tenido problemas con el comité local, en Sariñena encontró protección gracias a la presencia de altos mandos que evitaron desmanes en la localidad. A pesar de ello, Nogueras estaba reclamado por el comité de Barbastro y, aunque estaba protegido, no se sentía seguro: «Más de una vez habían intentado capturarlo sin conseguirlo, gracias a la valiente y decidida oposición de la maestra y de otra gente de Sariñena» (Moises Broggí). Al final, el doctor Nogueras y su familia abandonaron Sariñena con Moises Broggí, solamente lo sabía la maestra y el capitán Conde de la guarnición. Una vez en Barcelona, Moises Broggí relata lo siguiente: «Nos despedimos con un fuerte abrazo, deseándonos mutuamente la mejor suerte. Me dijeron que lo tenían todo preparado para irse a Colombia» .

Moises Broggi

Certificado de Moisés Broggi de salida hacia el frente al Hospital de Sariñena, 4 de septiembre de 1936. Arxiu Nacional de Catalunya.

Aquella maestra fue Cristina Lana Villacampa, una joven comprometida que “prestó servicios en el hospital rojo de esta villa, como directivo con gran entusiasmo” según las acusaciones franquistas tras la contienda. «A título de rumor, intervino como dirigente en los saqueos de las casas del Sres. Torres y Castanera pudiéndose afirmar con certeza absoluta que tanto muebles como ropas que precisaron para el hospital de sangre rojo fueron sacados del establecimiento comercial de D. Joaquín Blasco Mirallas teniendo la certeza que todo ello era debido a sus indicaciones”. Joaquín Blasco Mirallas regentaba una tienda de muebles y tejidos que durante la guerra fue requisada, material que, en parte, debieron destinar para el Hospital. Joaquín Blasco Mirallas fue alcalde de Sariñena durante los primeros años de la dictadura. Además, el responsable de falange señaló sobre Cristina: “Algún tiempo administradora del Hospital Militar rojo, cargo que dejó voluntariamente al abrirse las escuelas para dedicarse a su profesión”. Manuel de Córdova quedó profundamente impresionado de Cristina Lana, llegando a reflejarlo claramente en su artículo sobre el frente de Aragón: «La maestra del pueblo es una aragonesa de temple, culta, cordial, humana y comprensiva. Sus nervios parecen de acero fino. No conoce lo que es fatiga. Sus ojos -¡lindos ojos de aragonesa!- sonríen comprensivos. -No les daré mi nombre -nos dijo-, porque eso es lo de menor significación ahora. Lo que importa es que se percaten de la labor que nos porque no habremos de desfallecer ahora que ya está hecho lo más importante. Vean, vean… Luego al despedirnos aún reiteró su negativa la maestrica. Conocedores de una de sus debilidades -las golosinas- apelamos a recursos heroicos para convencerla de que su resistencia suponía una puerilidad. No hubo medio, sin embargo de convencerla. Salimos del Hospital sin saber su nombre. La casualidad es a veces nuestra mejor auxiliar. Acertamos a pasar junto a unos chiquillos a quienes preguntamos: -¿Cómo se llama la maestra del pueblo?. Nos dijeron su nombre y no acertamos a recordarlo… – Los rapaces replicaron a coro:  – La maestra se llama Cristina Lana Villacampa – Una pitusa rubia, bonita como el sol, añadió: -¡Es más buena la maestra…!».

En el diario de la enfermera australiana Agnes Hodgson (A una milla de Huesca, edición de Judith Keene y Víctor Pardo Lancina), aparece su testimonio con motivo de su visita al Hospital Militar de Sariñena. El 23 de marzo de 1937, Agnes se desplazó desde Poleñino a Sariñena con los dentistas Ramón y Moussons. Visitaron el hospital de Sariñena al que describe como “bastante grande, aunque el quirófano no está también como el nuestro”. En su diario anota que “el superintendente se ha quejado a Moussons de que los casos quirúrgicos que llegan aquí evacuados desde Vicién están, casi todos, infectados, mientras que los de Poleñino y Grañén evolucionan bien”. Otras citas, no directas con el hospital, señalan que el 24 de abril del mismo año, a las 11:30 solicitaron con urgencia, desde Sariñena, la ambulancia de Poleñino y el 21 de junio anotó el bombardeo sobre Sariñena, ocasionando daños en el aeródromo, “afortunadamente, los aviones no se encontraban allí, según cuentan”.

Completamente reseñable fue la presencia del gran psiquiatra catalán Francesc Tosquelles Llauradó (Reus, 22 de agosto de 1912- Granges-sur-Lot, 25 de septiembre de 1994). Marxista republicano de sensibilidad libertaria, que ejerció como psiquiatra en el Hospital Militar de Sariñena, tratando en el mismo frente, «En estrecha colaboración con los médicos y cirujanos», el miedo y la vivencia de la desestructuración de la guerra. Tosquelles es considerado el inventor de la “psicoterapia institucional” (Wikipedia), influyendo “Poderosamente la pedagogía y la psiquiatría de la segunda mitad del siglo XX”. También actuó como ayudante de cirujano y médico generalista (Orígenes y fundamentos de la psiquiatría en España, Víctor Aparicio Basauri).

«Para Tosquelles la guerra no supuso una ruptura con la práctica clínica ni con el afán de seguir investigando en ella, solamente significó cambiar de campo operativo. Se asoció a las Milicias Obreras y fue al Frente de Aragón con otros de Reus, como Solanes, Sauret, Capella y Borrell. Allí, en Sariñena y comarca, es decir, en un contexto completamente novedoso, pudo poner en práctica muchas de las ideas elaboradas en los años anteriores. Trataba a los heridos y otros tipos de enfermos en el propio hospital general, próximo al Frente, en estrecha colaboración con los médicos y cirujanos. Trataba sobre todo el miedo y la vivencia de desestructuración que la guerra producía en los soldados y lo hacía «in situ», es decir, sin trasladarlos a un hospital de retaguardia en el que hubiera la seguridad que produce estar fuera de las líneas de fuego. Lo había aprendido en la práctica y en las conversaciones tenidas en relación a la psiquiatría comarcal -ahora diríamos de sector-; al enfermo había que procurar tratarlo cerca de su entono, de lo contrario su cronificación era mayor; con las neurosis de guerra, allí experimentó la misma cuestión.

El trabajar en ese campo operatorio de Sariñena, en el que no solo hizo de psiquiatra, sino de ayudante de cirujano y médico generalista, le sirvió para comprobar que lo que hasta ese momento había sido una intuición en él, ahora era una convicción, el que la posición que ocupa el médico, como persona, es fundamental en el proceso de la cura y esa posición depende de él y del entorno-siempre algo modificable que le rodea.»

Orígenes y fundamentos de la psiquiatría en España, Víctor Aparicio Basauri.

La investigadora Joana Masó «Tosquelles. Curar les institucions«, sitúa a Tosquelles en el Hospital Militar de Sariñena en 1937: «Movilizado al frente de Aragón, Tosquelles organiza la evacuación de los pacientes del hospital psiquiátrico de Huesca en mano de las tropas fascistas. Es responsable de la restructuración del sanatorio de Sariñena  y, más tarde, del hospital de Almodóvar del Campo». Asimismo, Joana Masó apunta que el 21 de noviembre de 1937 «Tosquelles es nombrado teniente médico provisional destinado a las órdenes del jefe de Sanidad del XI Cuerpo del Ejército republicano». Tosquelles debió de estar en Sariñena hasta mayo de 1938, cuando fue nombrado jefe de los Servicios Psiquiátricos del ejército de Extremadura y director de la clínica de Almodóvar en Ciudad Real.

«En Aragón, para comenzar, les proponíamos escuchar la sinfonía inacabada de Schubert. Yo no sé si era la misma música, o era el título que sugería que la vida no se acaba nunca y que no se para en el primer tropiezo. El miedo de morir vestidos, la tenemos todos. Sentados y con la música, se distendían o se relajaban un poco. En todo caso, llegaban entonces a decir algo se su vida sin que nuestra interrogación se hiciese explicita. Interrogar alguien aumenta el miedo.» 

Joana Masó «Tosquelles. Curar les institucions«.

«Sauret, ya capitán médico provisional fue destinado al Ejército de Extremadura “por el tiempo de duración de la campaña”15 bajo el mando del capitán Tosquelles con el que compartía alojamiento en Almodóvar que ocupa el lugar de Sariñena o de Bujaraloz»

Febrero de 1938.
Josep M. Comelles y Josep Sauret Pont «Los psiquiatras catalanes del POUM y la neurosis de guerra».

Otra figura muy destacable y a la vez olvidada es Tomás Tussó Temprado (Sariñena, 1892-Méjico, 1974), militante obrero de la CNT, ejerció la medicina dedicado a las clases populares. Durante la guerra civil  ocupó el cargo de regidor del Ayuntamiento de Barcelona, como consejero de higiene y sanidad. También fue miembro de la Federación Comunista Catalanobalear, del Bloque Obrer i Camperol y finalmente del POUM, en representación del cual fue regidor del Ayuntamiento de Barcelona. Acabada la guerra consiguió exiliarse a Marruecos y luego a México. Publicó algunos escritos en catalán “Necessitat d´una educació i d´una cultura obrera” en la revista L´Opinio y «Cal pendre posicions” en L´Hora. Algunas fuentes lo citan exiliado en Francia, en la población de Lyon, departamento de Rhône (La maçoneria a l’exili: França, 1939. Josep Clara Resplandis).

Otro altoaragonés que ocupó un cargo en el ayuntamiento de Barcelona fue Jesús Ulled Altemir, periodista y político oscense, que ejerció de teniente alcalde en 1931. Los hermanos de Jesús Ulled, Rafael Ulled (Sariñena, 1885 -Barcelona, 1937) y José Ulled (Sariñena, 1888-Barcelona, 1929) intervinieron muy activamente en la política catalana en las filas del Partido Republicano Radical de Lerroux. (Indagacions sobre llengua y literatura catalanes a l´Aragó, Hèctor Moret). Ver La saga Ulled Altemir.

Hermenegildo Claret Senespleda, alférez médico que pasó del hospital de Sariñena al servicio de Aviación del aeródromo republicano de Sariñena Alas Rojas (Diario Oficinal núm. 129 del 29 de mayo de 1937 del Ministerio de Defensa (ADAR)). 

Francisco Ignacio Tabernero Vicente (San Martín del Pedroso, municipio de Trabazos, Zamora, 1905 – Caracas, 1987). Licenciado en la Universidad de Barcelona fue médico internista en el Hospital de Sant Pau de Barcelona y de St. Louis de París. Durante la guerra fue jefe de Sanidad del Vº Cuerpo de Ejército, sector de Sariñena (Huesca). Ejerció Medicina Interna en Caracas. (El exilio de médicos catalanes después de la guerra civil. Josep Miret i Monso).

Como estudiante, Jaume Planas Guasch fue enviado al frente como médico de batallón, en tren hasta Barbastro y luego al frente de Tardienta. Encontramos su testimonio en la «Memoria de la profesión “Consell de Col·legis de Metges de Catalunya”.Entrevista al doctor Jaume Planas Guasch hecha, por el doctor Francesc M. Domènec Torné y revisada por el doctor Lluís Daufí». A pesar que se quería pasar al bando nacional, fue requerido para el Hospital de Sariñena. Al hospital habían ido a parar varios cirujanos del Servei d’Urgències de Barcelona y él fue reclamado por su condición de buen anestesista, estuvo durante 1937 y parte de 1938. También ejerció de cirujano operando al que denominó como “Cabecilla de Sariñena” y conocido como Pancho Villa: “Llevaba siempre dos o tres pistolas; era un tipo que vino herido con un vendaje y lo tuve que operar” (Nota: Pancho Villa respondía a un cabecilla de la localidad de Grañén, no hay constancia de ningún Pancho Villa en Sariñena). Jaume narra cómo al final hizo amistad con Pancho Villa, que éste salía con una chica que llamaban Petiforra y cuya hermana iba a hacer faenas al Hospital: “Les llevaba a todos de cabeza”. Jaume, además cita a Gonzalo Aguiló, un cirujano que fue destinado al hospital de Poleñino: “Las ambulancias inglesas tenían una unidad que era el quirófano y una o dos que eran destinadas al personal: para dormir, para comer, para todo… Y esta gente iban con unos autobuses. El Aguiló estaba ayudando a las operaciones. Y cuando vino a Barcelona la ayuda inglesa, buscaron un cirujano e hicieron en Gonzalo Aguiló cabeza de la ambulancia inglesa”.

Además, Jaume Planas relata la anécdota de un doctor amigo suyo que también ejercía en Poleñino. Su amigo trató en vano de desertar por lo que se vio obligado a esconderse porque lo estaban buscando y su vida corría peligro. Gracias a la intervención de Jaume Planas y su buena relación con Pancho Villa, a los pocos días en el diario oficial se publico que su «Amigo» era destinado al Hospital de Sariñena: «O sea que, además, lo envió al mismo hospital que yo. Y yo, como bajaba de vez en cuando de permiso por ir a casa, dije que ya le daría la noticia yo. Le vi, le dije: «Ya lo tienes salvado…, mañana mismo vete hacia allá arriba.» Total, que yo me quedo de permiso a Barcelona y él se va hacia Sariñena, y cuando se me termina el permiso y me vuelvo hacia el hospital, me dicen: «No, no hay plaza para ti, ha venido un nuevo médico; que era mi amigo.»

Todas las actas de defunción de Sariñena, durante la vigencia del hospital, vienen certificadas por los diferentes directores del Hospital Militar de Sariñena. Encontramos al médico Vidal Bosqued Gimeno, M. Blay, Hermenegildo Claret, Pedro Cascales Ballarín, Juan Marcé, Antonio Porta, Antonio Carrera, Pelayo Vila y unos difícilmente legibles y mal transcritos: G. Sevelvo, Muvi Lameca e Yoace Bogueras. También encontramos la certificación por parte del médico del campo de aviación “Alas Rojas” de Sariñena el doctor Manuel Conde López. (Hospital de Sariñena, fallecidos de guerra).

Vidal Bosqued Gimeno, médico del hospital, aparece en las solicitudes de información político sociales al ayuntamiento de Sariñena por parte del Colegio Oficial de Médicos de la Provincia de Huesca, 7 de febrero de 1940.

Pedro Cascales Ballarín, médico de asistencia publico domiciliaria, recibió acusaciones tras la guerra civil. La Jefatura Provincial de Sanidad solicitó a la villa de Sariñena informes políticos-sociales del doctor Pedro Cascales.

 
 
Marina segunda derecha
              * Marina Lana Torres, segunda por la derecha, con otras enfermeras. Fotografía tomada en Barbastro, calle san Ramón, con la casa nueva de Fierro y al otro lado la barbería Vargas.
Una visita al frente aragonés

 


El Consejero-regidor de Gobernación del Ayuntamiento de Barcelona, don Hilario Salvador, acaba de realizar una visita al frente aragonés, de donde ha regresado entusiasmado y lleno de optimismo.


«Esta visita — comienza diciendo — la he realizado con el doctor Tusó, porque tenía como finalidad principal propagar entre los milicianos del frente las medidas profilácticas que son necesarias en los campamentos, (de un modo especial las que tienden a evitar que se presenten casos de tifus que, de propagarse entre los combatientes, pueden llegar a constituir un verdadero peligro.


Salimos el doctor Tusó y yo de Barcelona el martes último, a primera hora de la tarde,
marchando por Lérida directamente a la parte de Huesca para hacer noche en Sariñena, donde acampaba la columna que manda Jorge de Arquer, y pasando por Monzón.


Allí pudimos ya observar que los bravos milicianos guardan una inmejorable disciplina y que su organización es asombrosa por lo perfecta, llamando poderosamente nuestra atención el hecho de que sus componentes no son sólo hombres del trabajo manual, pues entre ellos hay un licenciado en Filosofía y Letras y un médico sueco que desempeña su cometido como tal médico, de un historial tan liberal, que además de haber participado en la gran guerra, fue también revolucionario en Rusia y ahora está con los amantes de las libertades de España.


La Vanguardia. 9 de agosto de 1936.


En las solicitudes de informes socio-políticos aparece Leopoldo Velazque Bosque, médico de asistencia pública domiciliaria que ejerció su profesión libre en Sariñena sobre el 18 de julio de 1936 (solicitud nº3970 de la jefatura provincial  de sanidad Teruel). También encontramos a Manuel Lacruz Espada, practicante de Sariñena de asistencia pública domiciliaria, y la matrona Jacoba Ainoza Ainoza.

Disposiciones del Ministerio de Defensa Nacional Destinos Militares

Capitán don Ramón González Cruz, de a las órdenes del general de la cuarta división como pagador del Consejo de Sanidad de Guerra, a jefe del Depósito de Intendencia de Sariñena.

El noticiero Universal 25 de junio de 1937.

Practicantes

En el Diario Oficial del Ministerio de Guerra aparecen diferentes nombramientos para Sariñena. Los primeros en el diario nº 19 (Valencia, 22 de enero de 1937), donde aparecen los nombramiento de los practicantes militares provisionales: Manuel Lacruz Espada, Jaime Duran Revira (27 julio 1936), Ramón Ortega Gómez (14 agosto 1936) C. Av. Saríñena (Campo Aviación), Ángel Martín Acha, Domingo Pardo Lacruz Hospital Sariñena (20 agosto 1936), Lorenzo Mora Buil Hospital Saríñena (20 agosto 1936) y Aurelio Gálvez Alberico Aeródromo Sariñena (25 agosto 1936).

El sariñenense Manuel Lacruz Espada fue presidente del Casino de Sariñena y practicante del Hospital Militar de Sariñena, como auxiliar facultativo 2º y, al parecer, fue «Asimilado como teniente a los efectos de cobros». Manuel fue acusado de ser administrador del Hospital Militar, hecho que negó. No huyó con la entrada de las tropas franquistas y continuó con su actividad en el hospital atendiendo a las tropas nacionales. En 1941, con 66 años de edad fue sentenciado a 2 años de inhabilitación y a 300 pesetas de multa (AHPHU_J_005622_002180). 

Nombres de una guerra en la villa de Sariñena, Manuel Lacruz Espada: Practicante de Sariñena de Asistencia Pública Domiciliara. Jefatura Provincial de Sanidad, Huesca marzo de 1940. Responsabilidades Políticas Juzgado Investigación Provincial de Huesca, 5 de septiembre de 1940. Expediente ES/AHPHU – J/005622/002180, 24 de agosto de 1940: “Con anterioridad al 18 de julio de 1936 era de ideología izquierdista, sin estar afiliado a ninguna sindical. Al estallar el Movimiento Nacional, ingresó en el Hospital Militar de esta villa con la graduación de teniente, ejerciendo el cargo de practicante”. Fue acusado de ser administrador del Hospital. En su declaración manifestó que perteneció a Unión Patriótica y que votó a la candidatura mixta de “Los señores Ulled, Lana, Videl y Beltran”. Ejerció como Auxiliar Facultativo 2º “Siendo únicamente asimilado como teniente a los efectos del cobro”. Con la liberación se encontraba ejerciendo en un hospital de Barcelona donde continuó con sus servicios “a favor de la causa nacional”. “Defendió a las Carmelitas evitando que fuera asaltado su convento”.

Domingo Pardo Lacruz, practicante de Sariñena. Fue investigado y finalmente, quedó libre de sospechas tras los informes políticos-sociales emitidos por las autoridades franquistas locales. Al igual que el médico Pedro Cascales, los dos profesionales siempre han contado con el respeto y el cariño de la población.

Farmacéuticos

Sariñena contó con una farmacia militar que Salvador Trallero sitúa en la calle Enado.

Como farmacéutico tercero provisional fue nombrado para ejercer en Sariñena a Juan Escudero (23 agosto 1936), Foz Casarramona, Loste Bajardí (20 agosto de 1936) y Luis Marco Daks (19 octubre 1936). En el Diario Oficial del Ministerio de Guerra nº 212 (Valencia, 3 de septiembre de 1937) aparece el nombramiento de Domingo Pardo Lacruz para el Hospital Militar de Sariñena.

Antonio Loste Bardají, natural de Sariñena ejerció de farmacéutico y regentó la farmacia familiar. Su expediente de responsabilidades políticas no le atribuye ninguna militancia, ni de partido ni ideológicamente. Aunque si se cita que mantuvo buenas relaciones con las autoridades durante la contienda, además de proteger a su hermana de quien tenía su tutela. Antonio fue encargado de la farmacia del Hospital Militar de Sariñena, pues la farmacia familiar, atendiendo a su expediente, fue incautada pasando a ser “Farmacia Militar del ejército rojo”. Se socializó en octubre de 1936.

El 20 de agosto de 1936 es nombrado farmacéutico tercero provisional y destinado al sector norte del frente de Aragón.

En junio de 1937, dirigió el depósito de material sanitario y farmacéutico del XI Cuerpo del Ejército. El depósito había sido reubicado de El Prats de Rei a Bassella, “Concretamente a casa del Francés, por tanto, próxima a la primera línea de frente. Este nuevo emplazamiento hacía que estuviera sólo a 20 kilómetros del frente, lo que le facilitaba visitar regularmente las divisiones y brigadas y surtirlos rápidamente de los medicamentos y material de curación que requirieran.” (La organización sanitaria del XI Cuerpo del Ejército Republicano (1937-1939) Closa Salinas, Francesc).

En julio de 1937 es trasladado al Hospital Militar de Sariñena, ocupando a la vez la dirección del laboratorio de análisis de Monzón. Antonio llega a alcanzar el grado de capitán farmacéutico provisional pasando a dirigir los Servicios Farmacéuticos del XI Cuerpo del Ejército. En enero de 1938 es destinado al Hospital de Campaña del del XI Cuerpo del Ejército, permaneciendo casi un año. «Le acompañaban, entre otros, el teniente farmacéutico provisional Luis Morató Pou y el soldado farmacéutico Pedro Navarro Rodea. En plena retirada debido al avance franquista lo reubicarían en el Depósito de Farmacia del mismo cuerpo.» (La organización sanitaria del XI Cuerpo del Ejército Republicano (1937-1939) Closa Salinas, Francesc).

Responsables locales

El sariñenense Daniel Millera Muro aparece como Administrador del Hospital y de Abastos, en la relación de individuos incursos en la ley de responsabilidades políticas. También aparece José Izco Martínez, miembro de UGT, como directivo del comité y administrador del Hospital y Manuel Lacruz Espada fue acusado de ser administrador del Hospital Militar, hecho que negó (AHPHU_J_005622_002180).

Conserje

Francisco Moren Salillas desempeñó el cargo de Conserje del Hospital (Expedientes  ES/AHPHU – J/005672/000235 y ES/AJTZ – 2017/3).

Escribiente

Agripinio Fernández Cantero «Ingresó en septiembre de 1936 como escribiente en el Hospital de Sariñena del que salió voluntario para el frente al efecto de rehuir posibles persecuciones por considerarle sospechoso ya que su padre era persona francamente afecta a la causa nacional por cuyo motivo sufrió detenciones, en el Batallón de Ingenieros, al que pasó al marchar del Hospital. Expediente de Responsabilidades Políticas ES/AHPZ – J/005973/000045 “De 22 años, soltero, natural de Torrelavega (Santander), vecino de Sariñena.

Juan José Gómez Camón Voluntario, en el Hospital (Nombres de una guerra).

Personal del Hospital de Sariñena, periódico Alas Rojas, nº 20 del 13 de febrero de 1937:

Miguel Villacampa
Angel Puyuelo
Jesús Acero
Lorenzo Mora
Pilar Cafareida
Agripino Fernández
Marina Lana
Jaime Isern
Jaime Vilaseca
Antonio Taverna
Salvador Casadellas
Manuel Gallego
Juan Moro
Domingo Pardo
Juan A. Escudero
José Buil
Antonio Zaragoza
Rafael Bellmunt
Julio Casabona
José M. Pano
Enrique Bretos
José Bretos
Pedro Cascales
Daniel Millera
Una antifascista
Manuel Escolá
Margarita Muro
Francisco Morén
Luis Marcó
Pedro M. Voltò
Rafael Manos
Nemesio Franco
José M. Gómez
José Oyos
Manuel Admelle
Mercedes Mur
Antonio Linares
Enrique Andreu
Pascual Rodríguez
Francisco Miró
Juan Llamas
Mercedes Morén
Elisa Martínez
Agustina Calvo
José Martínez
Gabino Gerona
Pilar Sesé
Mercedes Romerales
Fermín Orquín
Antonio Loste.

En el frente

Ambulancia tiroteada por los facciosos

Sariñena, 17. Hoy, ha sido trasladada a esta población una ambulancia sanitaria tiroteada por los facciosos con verdadera saña. Hay en el techo los impactos de la metralla de un disparo de cañón que se hizo contra la misma y en uno de los costados más de veinte impactos.

Ha llegado a Sariñena una ambulancia sanitaria que fue cruelmente ametrallada por los facciosos.

Ambulancia ametrallada

Sariñena, 17 (2 t.). — Hoy ha sido traída a esta población una ambulancia sanitaria tiroteada por los facciosos con verdadera saña. Tenía en el techo los efectos de la metralla de un disparo de cañón y en uno de los costados más de veinte impactos. Febus.

Ahora, 18 de abril de 1937


Mario Angeloni. Abogado y político antifascista italiano, dirigente del Partido Republicano, había combatido en la Primera Guerra Mundial como oficial de Caballería, obteniendo en la batalla de Capporetto la Medalla de Plata al Valor Militar. Murió en el hospital de Sariñena de las heridas sufridas en la batalla de Monte Pelado.


Presencia italiana en la milicia española José María Blanco Núñez (Coord.)


http://www.antifascismoumbro.it/personaggi/angeloni-mario


Comunicado de prensa: Núm. 216, 22 de abril de 1937

Los facciosos, en sádica crueldad ametrallan una ambulancia sanitaria

Nos llega a la población aragonesa de Sariñena una ambulancia sanitaria la cual ha sido blanco de la artillería facciosa. El vehículo presenta en el techo las marcas inequívocas producidas por la metralla de un obús y en uno de los costados se cuentan hasta una veintena de impactos.

Uno ha sacado fotografías de esta ambulancia demostrativas, ante el mundo civilizado, de los procedimientos barbaros y crueles empleados por los que dicen que luchan por la civilización y la cultura.

La ayuda y la biblioteca

Ayuda

Gracias al Socorro Rojo Internacional, por medio de donativos, se fue dotando de material a los hospitales del frente. También de material para las milicias que operaban en los diferentes sectores de guerra, de lo que da parte el diario La Vanguardia del miércoles 21 de octubre de 1936: “Los auxilios de retaguardia. Un camión de medicamentos y ropa para el frente aragonés”. Entre los muchos aprovisionamientos aparece “Los instrumentos de cirugía de los antifascistas de Perpiñán fueron repartidos entre los médicos de La Granja, Las Casas, Almuniente, Tardienta, Sariñena, Bujaraloz y Sástago”.

Así mismo, en Sariñena se realizaron diferentes actos para recaudar fondos para el Hospital. Así aparece recogido por La Vanguardia, recogiendo la noticia con motivo de la visita del Coronel Villaba al frente de Alcubierre y luego a Sariñena “Allí se celebró una fiesta en el campo de aviación, en beneficio de los Hospitales de sangre. Hubo partido de fútbol, fiesta aérea y baile, y por la noche una velada artística en el teatro Romea. A todos estos actos asistió mucha gente de la localidad y alrededores (La vanguardia, martes 15 de septiembre de 1936)».

Impresiones del frente aragonés

Desde Leciñena nos dirigimos a Sariñena. Allí se celebró una fiesta al campamento de aviación a beneficio de los hospitales de sangre.

Tuvo lugar un partido de fútbol, fiesta aérea y baile, y por la noche una velada artística en el teatro Romea. A todos estos actos asistió mucha gente de la localidad y de los alrededores.

Antoni d´Aragó. Hoja oficial de la provincia de Barcelona: Época Segunda Número 561 – 1936 Septiembre 14.

Tiene lugar en Sariñena un importante festival deportivo

 


En Sariñena se ha celebrado un festival a beneficio de los hospitales de sangre, de aquella localidad.


La parte más destacada consistió en un partido de fútbol que jugaron el equipo de Sariñena y oteo integrado por milicianos y soldados pertenecientes al servicio de aviación.


Acudió al campo numeroso publico y también se han trasladado muchas de los pueblos cercanos.


El campo ofrecía magnifico aspecto.


La recaudación obtenida, pasan las dos mil pesetas.


Este festival prueba el espíritu de nuestras fuerzas que, además de atender de las necesidades de guerra, ofreciendo sus vidas, cuando es necesario, los tiempos de descanso, los dedican a celebrar actos tan brillantes y humanitarios como el comentado.


La Veu de Catalunya: diari catalá d’avisos, noticias y anuncis: Any 46, Núm. 12554 (17 set. 1936) Ed. Matí.


Incluso los días festivos del 1 de mayo y del 14 de abril, los obreros de Sariñena los dedicaron a trabajar para destinar sus jornales al Hospital de Sangre «Cuyo rasgo lo harán todos voluntariamente ya que, es el sentir general de este vecindario y creen no estamos en momentos de realizar fiestas de ninguna clase» (Acta del 22 de abril de 1937). Además, en el acta municipal del 13 de octubre de 1937, queda reflejada la recogida de mantas y colchones para los frentes y hospitales: “Se da lectura a una orden general del día de octubre de 1937 del XI Cuerpo de Ejército del Estado Mayor de Sariñena en virtud de lo ordenado por el Ministerio de Defensa  Nacional en O.G. de 7 de septiembre de 1937 (.. 232) en la que se manifiesta la recogida de mantas y colchones destinados para los frentes y hospitales a consecuencia de la campaña de los elementos necesarios de abrigo” (Actas Consejo Municipal de Sariñena).

Comisaria

A Sariñena en un festival de teatro y futbol se ha recaudado a beneficio de los Hospitales de Sangre la cantidad de 2.000 pésetes. También los obreros de la Casa Cros de Lleida han dejado un día de haber con destinación a los Hospitales de Sangre y que asciende a la cifra de 959’25 pesetas.

Combat, 14 de septiembre de 1936.

A su vez se realizaron algún que otro llamamiento ante la escasez de alimentos, como es el caso al pueblo de Capdesaso manifiesto en en documento del Juzgado Militar de Sariñena, del Estado Mayor del XI Cuerpo de Ejército del Ejército del Este:

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España

“Al pueblo de Capdesaso debido a la escasez de artículos de Alimentos, para los Heridos procedentes del frente en esta plaza.

Hago un llamamiento al PUEBLO de CAPDESASO PARA QUE CON SUS MEDIOS Y VOLUNTAD aporten lo que tengan a bien para este HOSPITAL DE SANGRE.

Espero que el Pueblo de Capdesaso respondiera a este llamamiento.

Gracias que espero que atenderán.

Sariñena, 8 de septiembre de 1937.

Pieza segunda de Huesca. Del Alzamiento Nacional. Antecedentes, Ejército Rojo y Liberación. Archivo Histórico Nacional, FC-CAUSA_GENERAL,1413,Exp.2.

Biblioteca

El «Servicio de Bibliotecas del Frente», a partir de febrero de 1937, ubicó en Sariñena una de las dos subcentrales del frente de Aragón, Alcañiz y Sariñena. Estas pertenecían a la subcentral de Cervera, mientras que la segunda subcentral estaba en Tarragona y la central en Barcelona (La Guerra Civil en Sariñena). «Por las actas conservadas de la Institución de las Letras Catalanas, podemos saber detalles de su organización, como la creación de bibliotecas en los hospitales de sangre, dependientes de las dos subcentrales y la creación de bibliotecas de primera línea (doce en primavera de 1937), servidas en cajones-biblioteca con un fichero-catálogo integrado, y con un fondo de libros renovables periódicamente desde las dos subcentrales.» (El Servei de Biblioteques del Front la col·lecció conservada a la Biblioteca Pública de Tarragona Cristina Barbé Aragonés).

En el Hospital Militar de Sariñena se instaló una biblioteca por parte de la Generalitat de Cataluña, que estableció, de acuerdo con la Dirección Sanitaria de «Sanidad de Guerra» del departamento de Defensa, seis bibliotecas en Hospitales de Sangre del frente aragonés: Barbastro, Monzón, Sariñena, Fraga, Caspe y Alcañiz; «con un depósito de mil volúmenes en cada hospital». También se establecieron bibliotecas en zonas avanzadas del frente, en Alcubierre, Bujaraloz, Grañén y Monegrillo (Servicio de Bibliotecas del Frente. Revista Nova Iberia).

De los informes elaborados por las bibliotecarias de Alcañiz y Sariñena se desprende que más de la mitad de los libros consultados eran de literatura, aunque también se leían libros otros temas. Mª Felipa Español explica que los heridos de los hospitales piden sobre todo novelas de aventuras y que “cuando a un lector le gusta mucho un libro, luego lo lee toda la sala. Me ha pasado con “Zalacaín” de Baroja, con “La tournée de Dios” de Poncela”. Y concluye “A la vista de los libros, se vuelve lector el más reaccionario, son poquísimos los que
en el hospital pueden leer y no lo hacen”.

Ventura, Nuria.
En Cataluña: las bibliotecas como instrumento de libertad.

También existió un reparto de libros en el frente y a los hospitales, recogido en La Vanguardia, del 19 de agosto de 1936, como la distribución de libros a través de la Oficina de reparto mensual de libros. Por encargo del Comité Central de Milicias, Servicios Sanitarios, regentado por Javier Escoda, se efectuaron las siguientes remesas: “Hospital General de Cataluña, 130 obras; Hospital de Sangre de Tardienta, 20; ídem ídem de Bujaraloz, 20; ídem ídem de Sástago, 20; ídem ídem de Sariñena, 20; Clínica La Alianza, 120; Clínica de Barbastro, 15; Hospital Clínico, 118; Clínica Psiquiátrica, 30. Total, 493. Se espera recibir nuevas donaciones de libros destinados a los citados hospitales de sangre y casas de convalecencia”.

La Oficina de Reparto mensual de Libros que regenta nuestro amigo Xavier Escola, lleva hechos los siguientes envíos:

 Hospital General de Cataluña, 130 obras; Hospital de Sangre de Tardienta, 20; Hospital de Sangre de Bujaraloz, 20; Hospital de Sangre de Sastago, 20; Hospital de Sangre de Sariñena, 20; Clínica “L´Aliança”, 20; Clínica de Barbastro, 15; Hospital Cínico, 118; Cínica Psiquiátrica, 30; Total 493 obras.

Se espera nuevos e importantes donativos de libros de editores y particulares.   

   Treball: Diari dels Treballadors de la Ciutat i del Camp: Any I Número 24 – 1936 agosto 18.

Libros para el frente y los Hospitales: La Agrupació d’Escriptors Catalaus, U.G.T., continúa activando la recogida y remesa de libros para el frente, hospitales de sangre y centros antifascistas, con la colaboración del Comité Sanitario, que tiene a su cuidado hace llegar los paquetes a su destino. Últimamente han sido repartidos los volúmenes siguientes: 1.200 libros a los hospitales de sangre de Angués, Siétamo, Puebla de Híjar, Bujalaroz y avanzadas del frente. 100 al hospital de sangre de Sariñena.

La Vanguardia, 22 de octubre de 1936.


El comité sanitario de guerra – Servicio de paquetes al frente


Ha regresado del frente la expedición organizadora del Servicio dirigido por el profesor Escoda. Se han montado oficinas de redistribución en Barbastro, Angües, Sariñena, Bujalaroz y Caspe, que ofrecen dar el máximo rendimiento.


La Vanguardia. 27 septiembre 1936.


El hogar del soldado del hospital de Sariñena

Con motivo de la inauguración del Hogar del Soldado del Hospital Militar de Sariñena, tuvo efecto un festival artístico y cultural, organizado por el Comisariado del mismo.

Fue presenciado por los soldados hospitalizados, que quedaron muy complacidos de la fiesta.

Se interpretaron escogidas composiciones musicales ejecutadas por el pianista Juan Vergés y el barítono Ozazúa cantó la romanza de «Luisa Fernanda», siendo muy aplaudido. Actuó de «speaker» el humorista Pablo Latorre, siendo muy aplaudido en sus intermedios cómicos.

El noticiero Universal 2 de marzo de 1938.

John Cornford 

El escritor y poeta comunista inglés John Cornford, llegó a Leciñena junto a Franz Borkenau, historiador austriaco, el 14 de agosto, alistándose al POUM. Estuvo en el Hospital de Sariñena por una infección gastrointestinal. (“Agnes Hodgson A una milla de Huesca”, Pardo Lancina, Víctor).

Crónica F.V. Jaquetot

Y aunque, en la paz de Sariñena, destaca, como un oasis en la chillante de la actividad bélica, la quietud permanente del Hospital de Sangre. Quietud y silencio que contrasta con la actividad, también permanente, de aquellos que abnegadamente han puesto todo su esfuerzo en defensa de los hombres que han caído al frente de batalla en plena lucha contra los asesinos del pueblo, puestos al servicio del fascismo internacional.

F.V. Jaquetot.

Mirador: setmanari de literatura, art i política: Any IX Número 407 – 1937 febrero 12.

Sanitarios prisioneros, de guerra

Sariñena, 17. Ayer, fueron hechos prisioneros once soldados de Sanidad de Guerra. Estaban en un corral de ganado situado en un monte a pocos kilómetros del pueblo de Tozos y muy cerca de Sariñena. Un destacamento leal se internó en campo enemigo y rodeó el corral, deteniendo a los once sanitarios, a un pastor y a un hijo de éste de once años. Los sanitarios estaban armados de fusiles y bombas de mano. Han hecho al mando interesantes manifestaciones.

La vanguardia, domingo 18 de abril de 1937.

Problemas con el Hospital

En el acta del Consejo Municipal, del 2 de febrero de 1938, se acordó pasar un comunicado al Cuartel General por si estimaban por conveniente dar las oportunas órdenes «Para evitar que arrojen a las proximidades de la vía pública gasas y algodones usados del Hospital Militar de esta plaza, se envíe un comunicado para evitar el peligro que pueda correr la población civil si se repiten estos hechos.” (Actas Consejo Municipal de Sariñena).

Algunos casos

  • Saltó Reig, Francisco. Natural de Torregrossa, soltero y de 23 años de edad. Miliciano que pertenecía a la División Carlos Marx, al 3r. “Regimiento Agregado”, a la 2ª Compañía. Es herido por metralla en al espalda el día 10 de abril de 1937 en la Sierra de Alcubierre y es trasladado al Hospital de Sariñena. El día 13 de abril de 1937 ingresa al Hospital General de Cataluña de donde sale el día 18 de mayo de 1937. (Els soldats garriguencs malalts, ferits i morts que passen per l’Hospital General de Catalunya de Barcelona entre el 18 de juliol de 1936 i el dia 1 d’abril de 1939 i posteriors Gerard Bellmunt Quintana Centre d’Estudis de les Garrigues).
  • Alfred Vilà Camí, Alfred. Natural de Cervià pero domiciliado en Barcelona, casado y de 36 años de edad. Soldado que pertenecía a la 27ª División, a la 124ª Brigada Mixta, al 493 Batalló, en la Compañía de Transmisiones y Señales. Es herido en el muslo izquierdo el día 26 de agosto de 1937 en Zuera y es trasladado al Hospital de Sariñena. El día 28 de agosto de 1937 ingresa al Hospital General de Cataluña de donde sale el día 5 de octubre de 1937 para pasar a su domicilio. (Els soldats garriguencs malalts, ferits i morts que passen per l’Hospital General de Catalunya de Barcelona entre el 18 de juliol de 1936 i el dia 1 d’abril de 1939 i posteriors Gerard Bellmunt Quintana Centre d’Estudis de les Garrigues).

Caída del frente

«Antes de la caída del frente aragonés, el XI Cuerpo del Ejército presentaba un hospital base ubicado en la población de Sariñena, dos equipos quirúrgicos, situados en Grañén y el cruce de Gelsa, así como una clínica médica en Peñalba”. (La organización sanitaria del XI Cuerpo del Ejército Republicano (1937-1939) Closa Salinas, Francesc).

Con la inminente caída del frente de Aragón, el 22 de marzo, «Los enfermos del hospital base de Sariñena son evacuados y trasladados a los hospitales de Manresa y Lleida» (La organización sanitaria del XI Cuerpo del Ejército Republicano (1937-1939) Closa Salinas, Francesc). Sariñena fue bombardeada el 25 de marzo de 1938 por la aviación alemana Condor y ocupada el 26 de marzo de 1938.

De Hospital a Auxilio Social

Al finalizar la guerra, en la casa Penén Paraled se instaló la casa del “Auxilio Social” y la sede de Falange. Años más tarde, la adquirió la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Aragón y Rioja, además ha albergado la biblioteca municipal, el sindicato de riegos, un comercio y un bar, actualmente es de titularidad privada. La enorme casa Penén-Paraled data del siglo XVIII, consta de tres plantas con una fachada clasicista de cuidada composición (SIPCA), junto a la iglesia parroquial constituye una seña de identidad patrimonial de Sariñena en el centro de la villa monegrina.

A la memoria de aquellos/as médicos/as, enfermeros/as y sanitarios/as, verdaderos héroes y heroínas de todas las malditas guerras.

Artículos relacionados:

Elisa García Sáez: La miliciana”


Una lápida picada

Da la impresión que simplemente es sólo una vieja tumba más, como otras muchas del cementerio de Sariñena, que parece permanecer indiferente, fría y abandonada, esperando que el tiempo termine de borrar su recuerdo. Pero pronto se descubre que no siempre ha sucedido así, sorprendentemente ha ido escapando del olvido y ha formado parte de la memoria colectiva del pueblo altoaragonés de Sariñena. “Estás muerta y no lo estás/ dentro de esta tumba fría/ descansa en paz hija mía/ que en tus padres vivirás”, hermosos versos escritos en su lápida han sido cantados en juegos infantiles y aún hoy en día, con cariño y añoranza, son recordados por las personas más mayores de la población. O como aquella madre que contaba a sus hijos historias de antes y entre ellas siempre la historia de «La Miliciana» cuyos versos les recitaba antes de dormir. Los mismos versos que aparecen en su lápida, compartiendo espacio con otras enigmáticas líneas: una leyenda brutalmente tallada que quiso borrar su memoria.

A golpe de martillo y cincel fue picada parte de la inscripción esculpida en la lápida de “La Miliciana” Elisa García Sáez. Según cuentan, sucedió a la entrada de las tropas sublevadas franquistas, suceso que dio paso al nuevo gobierno local. Las palabras de la memoria fueron desgarradas de la piedra, el odio destrozó el recuerdo y la rabia arrebató la dignidad y la libertad. El martillo, el cincel y también el tiempo nos situaron a distintas generaciones ante unos versos ocultos. Ignorábamos entonces que podían decir, nadie conseguía leerlos.

Es por el año 2010 cuando varias personas de Sariñena acudimos al cementerio de Sariñena en busca de la tumba de Elisa García Sáez: Eduardo Santamaría, Javier Roca, Miguel Salas y Joaquín Ruiz. Habíamos oído hablar del fascismo convertido en martillo, habíamos oído hablar de su leyenda borrada. Allí la encontramos. Destacaba su mármol blanco de versos picados. También su cruz, con la foto de la joven Elisa, fallecida el 24 de agosto de 1936 a los 20 años de edad. Era ella, «La Miliciana», tal y como en Sariñena la gente la había conocido. 

Desde entonces, la necesidad de restaurar su memoria va creciendo. El intento por recuperar esos versos ocultos hace aflorar el deseo de conocer: ¿Qué fragmentos de historia nos iba a descubrir Elisa?, ¿Qué pedazos de historia se perdían tras los duros martillazos?, ¿Quién era Elisa García Sáez?… Nunca imaginamos que leer pudiese costar tanto, desoladora llega a ser la impotencia ante las ilegibles palabras que reiteradamente se habían tratado de leer. El fascismo quemó libros y ha picado palabras de piedra en un intento de borrar leyendas que al final las hemos hecho imborrables.

Elisa García Sáez por Cèlia Vallès Pi.

Investigando a Elisa

Iniciando nuestra pequeña investigación, de primeras nos ponemos en contacto Víctor Pardo Lancina, periodista e investigador de la memoria histórica de la provincia de Huesca, quien sin conocernos accede sin dudar a ayudarnos, asesorarnos y dirigirnos en la investigación. Así, pronto accedemos a su partida de defunción que Eduardo Santamaria solicita en el Registro Civil de Sariñena.

En dicha partida, podemos averiguar que Elisa García Sáez nace en el barrio barcelonés de Sant Andreu, el 22 de septiembre de 1916. Hija de Romualdo y Teresa. Su defunción había ocurrido el 24 de agosto de 1936, a diferencia de su lápida que apunta al día 25 en vez del 24 del mismo mes. La causa de su muerte responde a «Heridas sufridas en acción de guerra» siendo enterrada en el cementerio de esta Villa (Sariñena). La inscripción es realizada en el tomo 138(9), Folio 42. Como último domicilio conocido Barcelona, calle San Andrés núm. 411.

Curiosamente, su acta de defunción está registrada el 7 de marzo de 1981. Muy probablemente por el inicio de un acto administrativo o jurídico que motivase su correspondiente inscripción y registro en el Registro Civil de Sariñena de su acta de defunción y a tenor de lo anotado en el apartado de «Otros datos o títulos«: «Se practica esta inscripción en virtud de expediente gubernativo 61/80 seguido en este juzgado y aprobado por el Juzgado de 1ª Instancia del Partido por auto firme de 21.1.1981«. 

Junto a su partida de defunción, se encontraba, adjunto, un escrito a la memoria de Elisa por parte del Sindicato Mercantil de Barcelona UGT. Así, supimos que Elisa había sido militante en el sindicato de la UGT en la fábrica Fabra i Coats y en 1936 parte al frente de Aragón como enfermera en una columna de la CNT. El documento se transcribe íntegramente más adelante. 

A su vez, su registro en el cementerio municipal nos lleva a contactar con un sobrino de Elisa, José Puigdomenech, quien nos cuenta lo doloroso que fue su pérdida para la familia. Su muerte, especialmente se vuelve fuertemente dolorosa ya que días antes la familia había perdido a Josep García i Abad, tío de Elisa y carpintero de la CNT que, en palabras del historiador Pau Vinyes i Roig, fue una figura que muy probablemente debe de influir en Elisa en su decisión de marchar al frente. Pau Vinyes i Roig recoge sobre Josep que es herido el 27 de julio de 1936 e ingresado en el Hospital Provincial de Lérida: «Con una segunda expedición de heridos, procedente de Caspe, donde murió el 8 de agosto de 1936, después de una agonía debida a las heridas recibidas en combate. La Rambla de Sant Andreu de Palomar durante la República en guerra se llamó paseo de Josep García» (Vinyes i Roig, Pau. Elisa García Sáez. Editorial Llop Roig).

La historia de Elisa nos lleva a coincidir con el historiador de Sant Andreu Jordi Rabassa Massons, quien también se encontraba siguiendo la pista de Elisa García Sáez. A Jordi la existencia de Elisa le había llegado por medio de Iván Miró, activista y historiador del cooperativismo quien había encontrado una noticia sobre Elisa en la publicación «Acción Cooperativista» (núm. 696 del 4 de septiembre de 1936), noticia que más adelante se desarrolla.

Una historia que enseguida engancha a Jordi Rabassa y que pronto va ampliando la familia de investigadores en torno a la figura de Elisa, con Pau Vinyes i Roig y Xavier de la Cruz. Especialmente Pau Vinyes i Roig, quien acaba desarrollando la biografía completa de Elisa García Sáez en el 2025 bajo la editorial «Llop Roig. Libres i Cultura». Una obra que recoge un gran trabajo de investigación y búsqueda documental en archivos y hemerotecas reconstruyendo gran parte de la vida de nuestra miliciana: «Elisa García Sáez. Cooperativista y miliciana antifascista» .

Elisa es hija de Teresa Sáez Martínez (Lorca, Murcia) y Romualdo García Abad (provincia de València), precisa Jordi Rabassa, siendo la más grande de tres hermanos: Elisa, Josep y Francisca. La familia vive en Sant Andreu del Palomar, entonces denominado «Harmonía de Palomar«, concretamente en la calle de la Sagrera número 100, donde, en palabras de Jordi Rabassa «la familia se había trasladado hacía poco desde la antigua casa de la calle Gran de Sant Andreu (Número 411) tocante con la calle Campeny».

Elisa trabaja en los almacenes de La Sagrera de la Fabra i Coats. Pau Vinyes concreta que es en La Española: «fábrica filial de la gran empresa textil Fabra i Coats, situada a la barriada de la Sagrera». Mismamente, es miembro activa de la Cooperativa de Consumo L’ Andreuenca, fundada el 1879, siendo delegada de la Sección Femenina en el Grupo Infantil de la Cooperativa L’ Andreuenca (Acción Cooperativista. Núm. 696 del 4 de septiembre de 1936).

L’Andreuenca va ser fundada por miembros de la Societat d’Oficials Paletes de Sant Andreu de Palomar, entre 1879 i 1881. Estaba situada en sus inicios en la calle Gran de Sant Andreu, 263 i el 1896, definitivamente, a la calle de Sant Antoni, 58-60 ‒actualmente, número de socios, capital i actividades. A raíz de la proclamación de la República, la entidad fue un gran salto adelante a escala cultural  y social, con la organización de excursiones, visitas guiadas, conferencias El 1934 la cooperativa tenia 25 trabajadores en nómina. Al perder la República la guerra, la cooperativa va iniciar un declive lento y progresivo. Al llegar la democracia, por creíble que pueda ser, l’Andreuenca va desaparecer definitivamente en 1984.

Pau Vinyes.

Alegre, sonriente, familiar… Elisa debía ser una chica normal de la época, fuerte y vital. De acuerdo con testimonios familiares, en sus ratos libres, después de salir de trabajar ayuda a cuidar a unos primos hermanos suyos. En la familia siempre la han recordado cariñosa, jovial… ¡alegre y sonriente!.

Elisa está muy implicada en el mundo obrero, sindical y cooperativista, conociéndose su afiliación a la Unión General de Trabajadores (UGT). Sant Andreu respondía a un barrio obrero, un barrio de movimientos sociales, sindicatos, partidos… de fuerte lucha obrera.

Con la sublevación militar, Elisa participa en las batallas de Barcelona en las jornadas del 19 y 20 de julio de 1936 (MVMC. Museo Virtual de la Mujer Combatiente), combates entre las fuerzas sublevadas y las leales a la república tras el fallido golpe de estado y la posterior sublevación militar que dio pie a la guerra civil española. Como dice el escrito del Sindicato Mercantil de Barcelona UGT «Al estallar el movimiento no duda en enrolarse fusil al brazo, primero de enfermera y más tarde, en una organización que no era la que en normalidad militaba» (Sindicato Mercantil de Barcelona UGT, Delegación de San Andreu. Barcelona, 31 de diciembre de 1936).

El testimonio familiar relata como un día Elisa se despide más efusiva de lo habitual al acabar de cuidar a sus primos hermanos: -Al rato, un vecino comenta que había visto a Elisa subida en un camión de la CNT (Confederación Nacional del Trabajo) partiendo al frente-

«Cuando los tiros se apagaron en nuestra ciudad, cuando su presencia en ella ya no era necesaria, marcha allá donde podían necesitarla más».

Sindicato Mercantil de Barcelona UGT, Delegación de San Andreu,
(Barcelona, 31 de diciembre de 1936)

Elisa parte al frente…

Frente de Aragón, Sector Tardienta

Elisa se alista a las Milicias Femeninas y, por su pertenencia al PSUC, es destinada a la Columna del Barrio, de acuerdo al Certificado de permanencia en el frente, de continuación del subsidio y retorno (Museo Virtual de la Mujer Combatiente MVMC). Y parte de Barcelona el 15 de agosto de 1936 siendo destinada al Frente de Huesca, Sector Tardienta.

«Subsidios del comité Central de Milicias Antifascistas». Archivos estatales Mecd.es. Cortesía Gonzalo Berger Mulattieri.

De hecho, desde Tardienta, Elisa escribe a su madre por medio de Solidaridad Obrera, carta publicada el 3 de septiembre de 1936, considerándose Elisa como miliciana: “Por fin se han visto colmadas mis esperanzas. Parto con buenos camaradas y con un estado de ánimo elevadísimo. Quiero luchar contra esta gentuza maldita. Quiero saber lo que es sufrir y quiero compartir el dolor de los camaradas que combaten en el frente. Tengo un corazón que no puede permanecer impasible ante la lucha que sostienen nuestros hermanos” .

Por su afiliación a la UGT y la información aportada por el Museo Virtual de la Mujer Combatiente, no resulta extraño ubicar a Elisa en la Columna Del Barrio «Columna Carlos Marx», donde además se señala su función: «Armada. Infantería». Pero, aún así resulta complicado concretar con rigurosidad la unidad o columna a la que pertenecía. Pues, además de haber podido partir en la columna de Del Barrio, tanto el testimonio familiar como varias fuentes aseguran que parte en una columna de la CNT, hecho igualmente referido en el escrito de su Sindicato Mercantil de Barcelona UGT, Delegación de San Andreu, (Barcelona, 31 de diciembre de 1936): «Parte al frente como enfermera en una columna de la CNT»

Por otra parte se puede de resaltar su posible pertenencia al Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM), posibilidad que sostiene el investigador andreuense Pau Vinyes Roig en relación a un artículo publicado en el diario El Diluvio en su edición del 3 de enero de 1937 «Descubrimiento de la lápida que da el nombre de Elisa García, afiliada al POUM, a la antigua calle de las Monjas”. Otras fuentes, relativas a la inauguración de la denominada calle Elisa García Sáez, apuntan en sus artículos su afiliación al POUM.

Su atribución, a distintas fuerzas, nos lleva incluso a una referencia de su pertenencia al Partido Comunista, lo que da una idea de las diferentes afiliaciones que se le atribuye: «El Partido Comunista de San Andrés, al que pertenecía esta muchachita adorable de diecinueve años, instaló un Hospital de Sangre en la barriada» (El Día Gráfico del 4 de septiembre de 1936).

En definitiva, más allá de su pertenencia al sindicato de UGT, tal variedad de afirmaciones nos lleva a no poder concretar la milicia, columna, unidad menor o subunidad a la que llega a pertenecer nuestra miliciana. 

Al igual que no se puede concretar, a ciencia cierta, el grado de implicación que mantiene durante su corto periodo en el frente, si vas más allá de su papel como enfermera o si toma parte activa como combatiente en la contienda. Diferentes fuentes apuntan que acude al frente como enfermera de la Cruz Roja, por lo que es difícil considerarla propiamente miliciana o mujer combatiente. Sin embargo, su propósito es el de luchar, lo que se desconoce si verdaderamente llega a suceder y si en el fondo se le permite por su condición de mujer.

Lo que si está claro, afirma Gonzalo Berger Mulattieri, Elisa García Sáez es  miliciana y mujer combatiente, de acuerdo a toda su información, especialmente a la relativa a su su ficha de subsidio. 

“Ella no aceptaba un papel no militar para las mujeres ya que entendía que tenían que combatir igual que los hombres y sólo correspondía a los cobardes rechazar la lucha armada”.

Solidaridad Obrera, 3 de septiembre de 1936.

La mujer en el frente

Gonzalo Berger Mulattieri cifra en 7.000 las mujeres que combaten en la guerra civil española, una cifra que disminuye muy significativamente, hasta unas 360, tras la militarización de las milicias. Igualmente, se calcula que unas 73 mujeres combatientes fallecen en la contienda y 31 son dadas como desaparecidas (Berger, Gonzalo. Milicianas y mujeres soldado: retrato de las combatientes).

El perfil político de las mujeres es amplio, al igual que el estudio documenta la constancia de mujeres combatientes en numerosas columnas, «Documentando su presencia en 149 columnas y 15 unidades del Ejército Popular«, tal y como señalan «En diversos escenarios y frentes» (Berger Mulattieri, Gonzalo. La mujer combatiente en la Guerra de España: milicianas y mujeres soldado)

En dicho estudio Gonzalo Berger matiza: «Sabemos que mayoritariamente combatieron en primera línea, aunque también lo hicieron en los servicios auxiliares y sanitarios. El presente estudio confirma el hecho de que aproximadamente seis de cada diez voluntarias combatieron mediante el uso de armas». Finalmente «La miliciana permaneció en el frente mientras no fue expulsada por sus mandos políticos o militares, incluso después de la trasformación de las milicias en un ejército regular» pues en el estudio documentan hasta 360 mujeres «que combatieron encuadradas en el Ejército Popular de la República» (Berger Mulattieri, Gonzalo. La mujer combatiente en la Guerra de España: milicianas y mujeres soldado).

Elisa no es la primera miliciana muerta, pero sí de las primeras milicianas, enfermeras o mujer combatiente fallecida en el frente de Aragón por acciones de guerra. Para Jordi Rabassa Muy probablemente Elisa (García) fue la primera miliciana barcelonesa asesinada durante la guerra civil, por lo que parece que la noticia de su fallecimiento trastornó la sociedad más implicada políticamente al lado de la revolución de la ciudad y de Sant Andreu de Palomar, donde probablemente nació y donde vivió y desarrolló su corta vida familiar, laboral, social y política” (Vinyes i Roig, Pau. Elisa García Sáez. Editorial Llop Roig).

Como es el caso de Elisa, las muertes de las primeras milicianas causan un mayor impacto y repercusión en el bando republicano y gracias a ello existe una gran cantidad de información sobre nuestra miliciana. 

Las columnas y milicias en el frente de Tardienta

Con el inicio de la guerra, Aragón se divide en dos, de norte a sur, quedando dividido por la mitad. Su parte oeste queda en manos de los sublevados y la este de los republicanos. Pronto van llegando las distintas milicias estableciéndose un frente que llega a estabilizarse hasta su ruptura por parte de las fuerzas sublevadas en marzo de 1938 (El Frente de Los Monegros).  

La ubicación de Tardienta en el tramo de la vía ferroviaria Barcelona-Zaragoza, con estación propia, hace que el transporte y movimiento de tropas se realice a través del ferrocarril, de convoyes de milicianos y milicianos que parten desde Barcelona a posiciones del frente de Aragón, como es el caso de Sariñena, Grañén y, en este caso, Tardienta.

Al frente de Huesca y Tardienta, Sangarrén y Vicién llegan las columnas cenetistas de la columna de Ascaso, comandadas por García Vivancos, y la columna de los Aguiluchos, al mando de Juan García Oliver. Las columnas llegan hasta Grañén por vía férrea (Les Milícies Antifeixistes de Catalunya. Berguer, Gonzalo), alcanzando Tardienta el día 27 de julio de 1936 (Situación de las diversas unidades y milicias republicanas en Los Monegros).

Las fuerzas antifascistas toman Tardienta

Caspe, 27. Las fuerzas antifascistas han entrado hoy por la tarde en Tardienta, ocupando la ciudad. La toma de Tardienta tiene una gran importancia, puesto que se trata de un punto de enlace para las comunicaciones entre Zaragoza, Huesca y Vizcaya. 

El Día Grafico, 28 de julio de 1936.

A la hora en que telefoneamos nos comunican que las fuerzas del coronel Villalba y las milicias de la U.G.T-, del P-O.U.M. concentradas estas últimas en Tardienta, se disponen a caer sobre Huesca cuya caída se considera inminente.

El Día Grafico, 29 de julio de 1936.

A Tardienta, como hemos citado anteriormente, llega la columna ugetista y del PSUC (Partido Socialista Unificado de Cataluña) «Del Barrio» o «Carlos Marx»: «En Tardienta está la columna de Del Barrio-Estivill» (El Diluvio, 7 de agosto de 1936). Esto mismo ya lo cuenta antes El Diluvio en su edición del 4 de agosto de 1936 por medio de su enviado especial a Tardienta Enrique Manobens: «La columna que mandan Del Barrio y Estivill, o sea la primera que salió de Cataluña, está apostada en dicho pueblo, que dista unos 20 kilómetros de Huesca. Tardienta es un pueblo que, dada su inmejorable situación estratégica, es asediado por el enemigo, ya que por las mañanas los aviones enemigos bombardean el citado pueblo sin eficacia»

«En Tardienta está la columna de Del Barrio y Estivill. Cuando llegamos vemos filas y filas de milicianos tumbados, sobre colchones, en el suelo. Se tapan con mantas y capotes de soldado… Duermen al aire libre. Bajo unos pórticos. Vemos, asimismo, a alguna muchacha».

El Diluvio, 7 de agosto de 1936.

  • En el Diluvio del 13 de agosto de 1936 hay una crónica de José Montero Álvarez, jefe de la 6.ª Decuria, 1.ª Centuria, 1.ª Columna UGT.
  • También El Diluvio del 13 de agosto de 1936 da cuenta de un acto político en Tardienta, citando la participación de miembros de la CNT y UGT: «Presidió el acto el camarada Trueba haciendo uso de la palabra los siguientes compañeros: Montagud, por la Juventud Socialista Unificada, Malsant por la CNT y Estivill y Del Barrio por la UGT».
  • La columna del Norte, formada por artillería, infantería y milicias del POUM, dirigida por el coronel Villalba se establece, durante los primeros días, en la línea de Tardienta a Grañén (Avant, organ del Partit Obrer d´Unificació Marxista, 30 de julio de 1936).
  • La Humanitat del 6 de agosto de 1936 cita: «En Tardienta está la columna número 1 con fuerzas del partido socialista obrero, POUM, Partido Comunista Español y una sección de la CNT, comandada por Del Barrio, Trueba y Estivill»

Documentada queda igualmente la presencia de la columna UHP de Vilafranca del Panedès. La noche del 18 de agosto de 1936, por el Passeig de Gràcia de Barcelona, desfila la columna de la UHP de Vilafranca del Panedès, que parte hacía el frente de Tardienta. La noticia queda recogida por el Diario de Barcelona y La Batalla «Son unos quinientos y entre ellos hay diversas mujeres -admirable valor el de las mujeres catalanas marchan al compás de UHP. Los rostros de cada uno de estos héroes anónimos de la revolución son una promesa, cada mirada una fe absoluta en el triunfo, cada paso, cada hito ganado al enemigo» (La batalla, 21 de agosto de 1936).   

Tardienta en guerra 

Con el inicio de la sublevación militar, la localidad de Tardienta se mantiene fiel a la Republica convirtiéndose en punto clave en el frente de Aragón y estratégico en el frente de Huesca. Además de su posición geográfica, la estación ferroviaria la convierten en un sector militar relevante. Cerca, su vecina localidad de Almudévar queda en manos de los sublevados, estableciéndose entre ellas la línea de frente siendo objetivo la carretera Zaragoza-Huesca; vital para que ambas ciudades se mantengan comunicadas. Desde el principio de la contienda se producen combates, incluso sufriendo bombardeos de la aviación sublevada con base en Zaragoza.

Aunque no podemos concretar ni determinar la presencia exacta de Elisa, el relato de aquellos días puede ayudar a contextualizar su historia. 

«Debemos considerar que el pueblo de Almudévar en poder de los rebeldes, constituye la puerta abierta que pone en contacto las fuerzas de Huesca y Zaragoza». 

Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936.

El  20 de julio de 1936 se constituye el Comité Antifascista de Tardienta, organizando y dirigiendo la defensa de la población. El 25 de julio la población mantiene un combate contra fuerzas «fascistas» que pudieron hacer frente gracias a 20 fusiles procedentes de otros tantos soldados que se habían sublevado de la guarnición de Huesca. 

Con la suerte, que después de sostener el día 25 de julio un ataque con una columna fascistas cuatro horas, salió victoriosa, cogiendo al enemigo gran cantidad de municiones algunas armas, que los facciosos abandonaron en su precipitada huida. Este ataque fue rechazado por una veintena de fusiles que procedían de otros tantos soldados que se habían sublevado, de la guarnición de Huesca, y de unos camaradas de Almudévar que huyeron de su pueblo al ser tomado por los fascistas.

Unos días más tarde hizo su entrada, entre aplausos y vítores de la población civil, la primera expedición de la columna del camarada Del Barrio. Desde aquella fecha han Intentado los fascistas varias veces acercarse a Tardienta; pero todas ellas sufrieron duros castigos y no lo consiguieron.

¡¡En Tardienta no ha entrado el fascismo!

Nota del Sindicato Único de Trabajadores de Tardienta
El Noticiero Universal, 15 de septiembre de 1936. 

Así, en agosto del 36, el sector republicano de Tardienta se encontraba en plena ofensiva sobre Almudévar. La intención en el sector era apoderarse de la localidad de Almudévar y cortar la carretera Zaragoza Huesca para así interrumpir las comunicaciones entre Huesca y Zaragoza y aislar Huesca y forzar su toma que ya se estaba intentando a través de Siétamo. En Almudévar, los sublevados se hacen fuertes con abundante material de artillería, sometiendo a Tardienta a fuertes ataques, pero que a su vez son respondidos por las milicias en repetidas incursiones e intentos de toma de Almudévar. La aviación republicana, alojada en el aeródromo sariñenense de Alas Rojas, resta ineficacia por su larga respuesta en tiempo de reacción cada vez que es requerida. 

El Día Gráfico del 31 de julio de 1936 da cuenta de un ataque sobre Almudévar, que, aunque logra entrar en la población no la llega a tomar: «A medianoche, en camiones, doscientos milicianos, armados con fusiles y llevando cinco ametralladoras, salen a tomar el pueblo de Almudévar, más allá de Tardienta, a unos 22 kilómetros de Huesca. Presurosos y ordenados, los doscientos milicianos del POUM ocupan sus puestos en la caravana. Bajo la luna relucen sus cascos grises. Se ponen en marcha los motores. Arranca la pequeña columna y se alza una voz -¡Viva el partido comunista Ibérico!- Un clamor unánime responde: -¡Viva!-. Puños en alto, los camiones se aleja. Todavía suena, distante, la despedida de los milicianos que montan su guardia en la carretera. -¡Suerte, compañeros!- A las cinco de la mañana se reciben noticias de los expedicionarios. Repiquetea al timbre del teléfono. Desde el otro extremo del hilo, en Tardienta, comunican: -Se ha entrado en Almudévar-«

El viernes 14 de agosto las fuerzas sublevadas tratan de romper la línea del frente siendo rechazadas por fuerzas de la columna Carlos Marx y del Batallón n.º 3 de Montaña bajo el mando del capitán Godenya (Diari de Barcelona, 16 de agosto de 1936).

El Día Gráfico del 15 de agosto de 1936 informan de un ataque de aviación sobre Tardienta: «Al romper el alba las fuerzas fascistas han empezado un nuevo y obstinado ataque para recuperar esta población. El ataque ha sido enérgico, con nutrido fuego de artillería. A media mañana la aviación rebelde ha colaborado en el ataque contra nuestras posiciones -Una escuadrilla de caza leal ha salido al encuentro de los aviadores enemigos con los que ha entablado un duro combate- consiguiendo derribar dos aparatos fascistas que han caído envueltos en llamas en las inmediaciones de Tardienta».

El domingo 16 de agosto de 1936, se inicia una fuerte ofensiva sobre Almudévar que no deja ningún miliciano en Tardienta «Desde Tardienta seguiase nuestra ofensiva con tranquilidad y entusiasmo. Todos nuestros milicianos se habían volcado sobre Almudevar. No quedaba en Tardienta ni un solo fusil». El relato responde al enviado especial Enrique Manobens, publicado en El Diluvio del 26 de agosto de 1936.

El 17 de agosto de 1936, las fuerzas de la Columna Del Barrio, Estivill y Trueba sostienen un duro enfrentamiento con las fuerzas sublevadas tratando de tomar Almudévar consiguiendo apoderarse de la estación ferroviaria de Almudévar y dinamitar un puente sobre la línea férrea y un convoy que conducía víveres y municiones a los «rebeldes» (El Día Gráfico, 18 de agosto de 1936). 

Al comenzar el bombardeo, la población civil de Tardienta fue evacuada Foto P. Rozas.

«La republicanísima población de Tardienta sufrió el sábado un duro bombardeo de la aviación fascista, pero el coraje de las milicias y la artillería del capitán Medrano repelieron el ataque y conservaron la plaza, de donde partieron al día siguiente para atacar Almudévar».

El Día Grafico del 19 de agosto de 1936.

Enrique Manobens relata cómo la población civil de Tardienta se había congregado cerca del acueducto donde es atacada «De pronto se oyó un cañonazo seguido del terrible silbido y una granada explotó a unos metros del acueducto, donde, como he dicho, estaba congregada casi toda la población civil. Un minuto después, cuando la desesperación y el pánico entre la gente del pueblo era inenarrable, estalló otra granada en el mismo acueducto. Y luego otra… Y otra…». Luego bombardean Tardienta y entre sus objetivos está el hospital:

«No comprendí el bombardeo. Los fascistas sabían que en Tardienta no había un solo miliciano y, en vez de repeler la agresión de los nuestros, se complacieron en destruir Tardienta. En bombardear el hospital. En asesinar la población civil… Sobre Tardienta cayó una verdadera lluvia de metralla. En el hospital estallaron tres bombas».

El Diluvio del 26 de agosto de 1936.

La ofensiva contra Almudévar no tiene éxito:

  • «Ayer, una columna roja que merodea por Tardienta y sus alrededores, trató de atacar las avanzadas que guardan la villa de Almudévar, heroicamente reconquistada por nuestras tropas días pasados. Nuestras valientes avanzadas, estratégicamente parapetadas y fortalecidas, repelieron heroicamente dicha agresión y, tras un combate de poco tiempo, lograron batir a las fuerzas rojas que huyeron a la desbandada. En la huida abandonaron gran cantidad de muertos, ocho ametralladoras, ocho fusiles ametralladoras, treinta y cinco cajas dé municiones y demás material de guerra.» El Diario de Huesca, lunes 17 de agosto de 1936.
  • El Diluvio del 18 de agosto de 1936 informa del bombardeo sobre el hospital de sangre de Tardienta:
  • La Rambla, 18 de agosto de 1936. El infructuoso ataque de los fascistas a Tardienta.
    • El Día Grafico del 19 de agosto de 1936 muestra el momento exacto de la explosión de un obús incendiario sobre Tardienta.
    • El Noticiero Universal recoge su paso por Tardienta el 29 de agosto de 1936 tras sufrir el bombardeo dejando constancia de su alto nivel de destrucción: «Nos adentramos en Tardienta. Recorremos sus calles angostas destrozadas por la aviación fascista. Vemos las casas casi en ruinas por el bombardeo de los cañones de 15 y medio de las fuerzas rebeldes. ¿Habéis leído alguna vez aquellas descripciones de las ciudades francesas destruidas por la gran guerra? Pues bien, esto es Tardienta. Huidos los vecinos; a medio derrumbar buen número de casas; obstruidas las calles… Es la guerra; es la guerra civil que han desencadenado unos militares traidores. Recorremos Tardienta. En todas las paredes de las casas, inscripciones contra el fascismo y declaraciones de fe revolucionaria: C.N.T., F.A.I., U.G.T., P.O.U.M., Frente Popular, Viva la República… Es la plasmación de toda la España antifascista.»

    Servicio de encargos para el frente de Tardienta:

    «El Sindicato de Obreros Metalúrgicos (U. G. T.), ha organizado un servicio diario, con camioneta, para ir al frente de Tardienta y sus alrededores, para llevar toda clase de encargos de los familiares de los compañeros milicianos que están en el citado frente. Estos encargos se recibirán en el local social del Sindicato, Diputación, 277.»

    El Noticiero Universal, 31 de agosto de 1936. 

    Muerte del periodista Mario Rietti

    «Ha sido traído a nuestra ciudad el cadáver de un periodista francés muerto en Tardienta. Esta tarde ha sido trasladado a nuestra ciudad, procedente de Barbastro, el cadáver del periodista Mario Rietti, muerto el día 2 de los corrientes en el frente de Tardienta, donde se encontraba en cumplimiento de sus deberes profesionales. Mario Rietti fue mortalmente herido al producirse un combate contra los fascistas. Mario Rietti había nacido en Alejandría (Egipto) el día 17 de abril de 1907. Sus méritos se habían puesto de manifiesto, especialmente, como redactor parlamentario del diario parisién «L’Oeuvre», y de una manera más destacada como colaborador del diario «L’Humanité», por encargo del cual fue al frente de guerra aragonés como corresponsal informativo. Asimismo había sido corresponsal del «Daily Express» en París. Llegó a Barcelona el día 27 del pasado mes de julio, desde donde había remitido algunas crónicas referentes al aplastamiento de la sublevación fascista en Cataluña. Su cadáver será depositado en el local social del Partido Socialista Unificado de Cataluña, sito en el Paseo de Gracia, número 38, en el antiguo local del Círculo Ecuestre.»

    El Noticiero Universa, 5 de septiembre de 1936.

    El hospital de Sangre de Tardienta

    Elisa García Sáez ejerce como enfermera en el Hospital de Sangre de Tardienta. La primera referencia que tenemos del hospital corresponde al 10 de agosto de 1936, en «El Noticiero Universal» donde se da cuenta de una visita de inspección de los servicios sanitarios al sector de Tardienta: «El sábado, los doctores Aguadé, Perramón y capitán de la Cruz, visitaron el frente de Aragón, sector de Tardienta, efectuando una inspección de la organización de los servicios sanitarios, los cuales son atendidos con la máxima perfección». La misma noticia se desarrolla en el mismo periódico en su edición del 14 de agosto:

    Visita a las instalaciones sanitarias

    «Los doctores Jaime Aguadé, Francisco de la Cruz y Severino Perramón, del Comité Sanitario, efectuaron una visita de inspección a los Hospitales, Trenes sanitarios y Ambulancias de Lérida, Barbastro, Sariñena y Tardienta, en las cuales encontraron al personal sanitario en perfecto estado de disciplina. La moral entre los heridos es elevadísima, hasta el punto de que al hablarles de convalecencia respondían que su deseo era reintegrarse cuanto antes al frente de batalla, con objeto de aniquilar al fascismo que se bate en retirada. Este Comité desearía que aquellos que sienten enfervorizarse su voluntad ante el peligro escuchasen las palabras de los héroes que permanecen en cama, algunos de los cuales no se levantarán jamás. Así verían el alma fortalecida que a todos precisa, si quieren librar a nuestro país del yugo que ha estado a punto de imponernos el militarismo monárquico, por fortuna abatido.»

    El Noticiero Universal, 14 de agosto de 1936.

    No obstante, pronto el hospital de sangre de Tardienta sufre el bombardeo anteriormente mencionado. El bombardeo se produce el 15 de agosto de 1936, hecho publicado en Solidaridad Obrera el 16 de agosto de 1936: «En el hospital de sangre cayeron varias granadas lanzadas por un avión. Los fascistas no respetaron las insignias de la Cruz Roja. Uno de los aviones, al ver que las mujeres y niños huían, descendió a poca altura ame-trallándolos, matando a seis mujeres y dos niños e hiriendo gravemente a otras diez mujeres.»

    De la misma forma aparece en diferentes medios: 

    «En la otra, las hordas fascistas, bombardean Tardienta. El hospital de guerra exhibe, en primer término, las heridas causadas por el bombardeo. Por ellas se escapa el dolor de los que cayeron en la lucha; dolor hondo y callado de hombres conscientes que luchan por la libertad de los hombres; dolor que las balas de los cañones fascistas no supieron respetar porque son incapaces de comprender».

    La Batalla, 20 de agosto de 1936.

    «Los rebeldes tienen emplazadas sus baterías en grutas abiertas dentro de las rocas. Vislumbramos el fogonazo que delata la posición de sus cañones. Tiran a la estación de Tardienta, a la fábrica de harinas y a los lugares donde ellos creen que están situadas nuestras piezas. Y tiran también al hospital de sangre y a la población civil. Un obús del quince y medio abre brecha en el suelo a treinta metros de donde ondean las banderas de la cruz encarnada».

    El Día Gráfico, 19 de agosto de 1936.

    Ya, ajenos al bombardeo, a los pocos días, El Noticiero Universal de 19 de agosto de 1936 informa del reparto de libros a los hospitales del frente: «La Oficina de reparto mensual de libros, que, por encargo del Comité Central de Milicias. Servicios Sanitarios, regenta Javier Escoda, lleva efectuadas las siguientes remesas: … Hospital de sangre de Tardienta 20,..».

    El hospital de sangre de Tardienta no sabemos que desarrolló tuvo. Los continuos bombardeos y la inestabilidad del frente hacen suponer que su desarrollo fue limitado, prevaleciendo como hospital de sangre de referencia el hospital de sangre de retaguardia de Sariñena. Así, los heridos del sector de Tardienta eran trasladados en ambulancias, muchas veces camionetas algo acondicionadas para ello, a Sariñena, por carreteras malas lo que motivo el transporte a través de trenes hospitalizados, aunque a veces eran bombardeados y el servicio se veían obligados a suspender. De esta manera se ponía de manifiesto en Solidaridad Obrera del 28 de agosto de 1936: «El traslado de nuestros heridos y enfermos se tiene que efectuar por carretera que, dada la mala situación en que se encuentra, ofrece graves peligros e incluso que cuando lleguen al hospital de sangre de Sariñena, hayan podido fallecer en el trayecto. Por cuanto funciona, casi con absoluta normalidad el ferrocarril de Tardienta a Sariñena, Lérida y Barcelona, ¿no se podría establecer un servicio de hospital sanitario, anulando las ambulancias por carretera?.»

    El traslado de heridos por medio de trenes hospitalizados, se efectuaba a Sariñena pero también a Lérida:

    Salvajismo pacifista

    Para poner de manifiesto la carencia de sentimientos humanistas de los enemigos de la libertad, cumplimos el triste deber de dar a conocer la noticia de haber sido bombardeado por el enemigo el tren hospital número 2 de servicio entre Tardienta y Lérida. Esta feroz agresión ocurrió el domingo pasado, y, afortunadamente no produjo baja alguna entre los heridos ni entre el personal sanitario. Hay que resaltar la magnífica actitud de éste, no desamparando ni por un momento, a pesar del peligro, a los hospitalizados confiados a su custodia. Felicitamos cordialmente a los médicos, enfermeros, enfermeras, practicantes, etcétera del tren hospital agredido.

    El Día Gráfico, 19 de agosto de 1936.

    Un grupo interesante. De derecha a izquierda, el jefe de la ambulancia sanitaria inglesa, nuestro compañero Nogareda, Stivill, Del Barrio, Alexandrino y Trueba. En el frente de Tardienta. El Día Gráfico, 12 de septiembre de 1936.

    Milicias antifascistas, aclaración necesaria

    «Recibimos con ruego de publicación, la siguiente nota: «Solidaridad Obrera» en su edición de ayer, día 28, insertó una crónica de Tardienta, el autor de la cual evoca con gran celo por la creación de un tren hospital, que haga la línea Tardienta-Sariñena, al objeto de evitar el transporte por carreteras, por resultar enojosos y perjudiciales a los heridos. Este Consejo Sanitario de Guerra tiene interés en hacer constar que el tren hospital Tardienta-Sariñena, es ya un hecho, como lo es el de Barbastro – Lérida y el de Lérida-Barcelona. Ahora bien como la ferocidad fascista no respeta para nada los trenes hospitales, a la hora del bombardeo es imposible su circulación y eso obliga a emplear otros medios de locomoción que llamen menos la atención de los artilleros fascistas, los cuales diríamos que prestan una predilección sádica por hacer blancos a las ambulancias y hospitales.»

    El Noticiero Universal, 29 de agosto de 1936.

    Llegada de la ambulancia inglesa al frente de Tardienta. Un jefe de la ambulancia inglesa junto a nuestro compañero de prensa Estivill, que actúa como jefe de una columna. La Rambla, 10 de septiembre de 1936. 

    Enfermeras en el frente. Una foto de la señorita Hempel, enfermera suiza que se encuentra trabajando con todo el entusiasmo en Tardienta. La Rambla, 10 de septiembre de 1936. 

    Si que sabemos que el 30 de noviembre de 1936 se reunió la célula de sanidad de Tardienta del Estado Mayor de la División Carlos Marx. En la reunión se trata el hospital de Grañén y su normalización por parte de su responsable Bartrina, la designación de Pablo Feliu Cirera como Jefe de farmacia de la División, la expulsión de los anarquistas de la División que ya habían sido «Eliminados del hospital de Tardienta» y la organización del hospital de Tardienta. 

    La organización del hospital la describen como anómala «Eliminados los anarquistas del hospital, la labor será mucho más fácil». Se acuerda la creación de un Comité para la organización del hospital «Para que estudie a fondo la cuestión», comisión que estuvo  formada por Manuel Lozano, médico, Pablo Feliu Cirera, farmacéutico, Pedro Romaní, médico, Ángel Bueno, practicante, y Isidro Tres Nicolau, camillero.

    Herida en el frente

    En Tardienta, Elisa es herida de gravedad en un bombardeo y posteriormente trasladada al hospital republicano de Sariñena, donde finalmente falleció por “heridas sufridas en acciones de guerra”, según su certificado de defunción.

    Diferentes medios de la época coinciden en que es herida por cascos de una bomba de aviación tras un bombardeo de la aviación sublevada. En la relación de hechos realizada se puede establecer que probablemente pudo ser herida en el bombardeo al hospital de sangre de Tardienta el 15 de agosto de 1936, lo que no llega a encajar bien de acuerdo a la fecha de su salida al frente el mismo día 15 de agosto de 1936.

    Queda claro que hay datos que pueden ser erróneos, aún más con la gran cantidad de información contradictoria que hay sobre Elisa. 

    La muerte de Elisa en los medios

    La muerte de Elisa, como ya se ha comentado anteriormente, tiene cierta repercusión en los medios. Así, son abundantes las referencias a Elisa al igual que el desarrollo de una pequeña biografía sobre la figura de Elisa que se va repitiendo en los diferentes medios. Asimismo, es curioso como la carta de Elisa a su madre se va reproduciendo en las diferentes crónicas. Una carta que no sabemos si llega a recibir su madre. Otro factor a tener en cuenta, es que en los diferentes relatos se pueden ir observando algunos errores, algunos como la fecha sobre el día de su muerte y otras imprecisiones. 

    El periódico ABC del 3 de septiembre de 1936, es uno de los primeros en recoger y desarrollar la noticia del fallecimiento de Elisa, conteniendo las palabras que Elisa escribió en carta a su madre Teresa, “Elisa García ha muerto en el frente de Aragón”:

    Muerte de una heroica enfermera

    Barcelona 3, 2 tarde. En el sector de Tardienta ha muerto, a consecuencia de haberle alcanzado los cascos de unas bombas lanzadas por aviones facciosos la enfermera de la Cruz Roja, y días antes de su muerte su madre recibió una carta en la que Elisa le decía: No paséis pena por mí; procuraré que no me pase nada: pero por si casualidad me sucediera algo, pensad que otros como yo también habrán caído. Si yo supiera que dando mi vida se podría terminar con los asesinos de la clase trabajadora, gustosa la daría. Si os dijeran que la lucha no es propia de las mujeres, decid que el cumplimiento del deber revolucionario corresponde a toda persona que no sea cobarde”.

    Prácticamente, el mismo texto del ABC aparece reproducido en el Diario El Cantábrico de Santander del 4 de septiembre de 1936. 

    También encontramos la noticia desarrollada en Solidaridad Obrera en su edición del mismo día 3 de septiembre de 1936: 

    Solidaridad Obrera, 3 de septiembre de 1936.

    Ha caído en cumplimento de su deber

    La compañera Elisa García, de veinte años de edad, ha muerto en el frente de Aragón -El casco de una bomba lanzada por los aviones fascistas segó, en el sector de Tardienta, la vida de nuestra joven camarada. 

    La dura lucha entablada con los fascistas está causando víctimas que afectan por un igual a los dos sexos y a todas las edades. En el cumplimiento del sacrosanto deber que nos impone la aurora revolucionaria, ha caído una muchacha de veinte años. 

    La compañera Elisa García es hija de la barriada de san Andrés. Nació en un barrio netamente obrero. Se educó en los suburbios de la Cataluña industrial. Y sazonada con el espíritu rebelde que se respira en las zonas proletarias, ha permanecido fiel hasta el último instante de su vida a la senda revolucionaria que se deslizó a través de la vida de nuestra compañerita en los lugares de trabajo.

    Al estallar la sublevación militar se enroló en las falanges proletarias. Poseída de un entusiasmo que rayaba en la heroicidad, quiso compartir la suerte de los miles de camaradas que partieron hacia los campos de batalla. Se alistó en la Cruz Roja. Fue de las primeras muchachas que se dirigieron a tierras aragonesas. A pesar del sentimiento profundo de su madre, no se doblegó ni ante el amor de madre. Ella sabía que su Jugar se encontraba al lado de Jos camastros de Jos hospitales de sangre. En el momento supremo de la marcha, sus labios se entreabrían con prometedoras sonrisas de un mañana justo y humano.

    Han transcurrido los días. Escribe a su madre. La pobre madre tiene a sus dos hijos en el frente de combate. Sus seres más queridos están peleando en las líneas de fuego. Pero no importa. El porvenir del proletariado exige que las madres también sepan renunciar, por unos instantes o por toda una eternidad, al cariño de Jos hijos. Y en este caso se encuentra la madre de Elisa García.

    Tenemos en nuestras manos una carta que dirige la infortunada camarada a su doliente madre. Le dice: «Por fin se han visto colmadas mis esperanzas. Voy al frente. Parto con buenos camaradas y con un estado de ánimo elevadísimo. Quiero luchar contra esta gentuza maldita. Quiero saber lo que es sufrir y quiero compartir el dolor de los camaradas que combaten en el frente. Tengo un corazón que no puede permanecer impasiblemente la lucha que sostienen nuestros hermanos.»

    Y sigue: «No paséis pena por mi. Procuraré que no me pase nada; pero si por una casualidad me sucediera algo, pensad que otros, como yo, también habrán caído. Si yo supiera que dando mi vida pudiera terminar con los asesinos de la clase trabajadora, daría gustosa mi vida. Y si alguien os dijera que la lucha no es propia de las mujeres, decidle que el cumplimiento del deber revolucionario corresponde a toda persona que no sea cobarde.»

    Nuestra camarada Elisa García escribía en semejantes términos a su madre pocos días antes de su gloriosa muerte. Esta carta, que está empapada de un sentido elevado de heroísmo y de abnegación, constituye la última voluntad de una miliciana que ha ofrecido su juventud y su vida al servicio de la causa del proletariado español. 

    No es posible trazar el comentario que se merece el gesto de la muchacha que, desafiando el peligro y que, despreciando la tranquilidad del hogar, ha sabido reivindicar a la mujer obrera. En el fin heroico de nuestra camarada hallamos los destellos de valentía y de gloria que ha aureolado a las valerosas mujeres a través de
    las páginas más destacadas que el proletariado mundial ha escrito con trazos de sangre y de dolor.

    Las mujeres catalanas, y por ende las españolas, han de imitar el ejemplar gesto de Elisa García. La vida de esta valiente muchacha y su espíritu de heroína, ha de ser un acicate para nuestras camaradas.

    Murió en el sector de Tardienta. Los cascos de unas bombas lanzadas por los aviones fascistas destrozaron el cuerpo de la joven y demindaron por una eternidad el bello rostro de la solicita enfermera de la Cruz Roja. El fascismo será vencido. Tenemos la completa seguridad. Con el temple de las mujeres que, como Elisa García, no retroceden ni ante la muerte, es imposible que la mesnada de asesinos que están asolando los lares proletarios lleguen a sus objetivos criminales.

    Saludemos fervorosamente el nuevo mundo que nace con la bravura y el heroísmo de nuestras mujeres. Recordemos a la camarada Elisa García y no la olvidemos en ninguno de los momentos que matizarán el devenir de la España proletaria.

    Loas a las mujeres que cumplen con su deber.

    Jaime. 

    El 4 de septiembre de 1936 «El Día Gráfico» recoge una reseña sobre Elisa de la que dice ser contada a través de un familiar. El artículo erra en la fecha de su muerte.

    Las victimas femeninas de la Legión Blanca

    Un familiar de Elisa García, la infortunada enfermera muerta en el frente de Tardienta nos cuenta su anónima odisea. 

    Caen los hombres. Caen los milicianos en el frente de combate. Otros, vencen. Los más. Avanzan hasta alcanzar sus objetivos, atrincherándose en ellos. Haciéndose cada vez más fuertes. Algunas veces hemos hablado también de que las mujeres han secundado esta lucha. Las milicias femeninas, que, desde el primer momento de la rebelión fascista degenerada en guerra, se levantaron. Elisa García, la enfermera muerta el día 26 en Tardienta, cuando las águilas negras de los aviones enemigos lanzaron su mortífera metralla, deseosa de vencer, segura de su triunfo.  

    Elisa era esa obrerilla alegre, bonita y buena de Barcelona -que yo glosaba días atrás desde estás columnas-, esa obrerilla que tiene una juventud y una belleza en flor. Vivía entre el suburbio de tonos aguafuerte. Nacida en la barriada de San Andrés, trabajaba en la fábrica de Fabra y Coats, y tenía ese optimismo fácil de las gentes sencillas. No ambicionaba nada, era feliz.  

    Pero llegó el día trágico, la terrible mañana del 19 y Elisa García dejo de ser para siempre la obrerilla alegre de la fábrica Fabra y Coats para convertirse en la mujer que tiene un deber que cumplir y un lugar que ocupar. El lugar de peligro. El Partido Comunista de San Andrés, al que pertenecía esta muchachita adorable de diecinueve años, instaló un Hospital de Sangre en la barriada.

    No desmayó un solo momento el temple de acero de la jovencita. Día y noche permaneció en pie, socorriendo a los que llegaban.

    Cuando la vida en la ciudad estuvo normalizada, Elisa García marchó simplemente a engrosar la legión blanca de las enfermeras sanitarias de guerra. En el frente de Aragón, la chiquita pasó horas difíciles, se mantuvo inquebrantable en su energía y no descansó. Era también feliz allí, entre la carne doliente de los heridos, sonriendo con su sonrisa luminosa de virgen humana. 

    El día 26 de agosto se encontraba escribiendo una carta a los suyos, a su pobre madre, mártir sacrificada, cuando tuvo que huir, refugiarse, parapetarse, bajo la aparición de tres trimotores enemigos que lanzaban una nube de bombas y proyectiles. Cayeron algunos heridos; otros, muertos, Entre ellos el cuerpo esbelto, sano y hermoso de la enfermerita joven de la barriada de San Andrés quedo destrozado por la metralla. 

    Muerta. Recogida de entre el espectáculo desolador del campo, quedó la carta sin terminar, legibles sus párrafos; la mano que había trazado los últimos pendía ya en el supremo desmayo de la muerte. 

    Sus compañeras, el otro ramillete de juventud de la barriada de san Andrés, sus hermanas las obrerillas, no quieren dejar para siempre el cuerpo de la hermosa enfermera entre el suelo devastado del frente aragonés. 

    Una a una depositan una parte de su jornal para poder conseguir el traslado de su hermana a la valerosa enfermera que ha dado su vida heroicamente por la causa. quieren que repose para siempre esa paloma blanca, pura, llena de juventud y vida, que destrozó una tarde el aguilucho negro del fascismo.

    Que retorne de donde partió. Que vuelva para siempre al cementerio de su ciudad natal, para que los ramos de rosas blancas, para que los ramos de rosas rojas puedan renovarse siempre sobre esta muchachita anónima que nunca aspiró a gloria alguna, que luchó desde el primer momento y que sacrificó los mejores años de su vida en aras de la conquista libertaria. 

    Elisa García ha muerto. Creo que todas las mujeres deberíamos dedicarle un recuerdo, de la misma manera que sus compañeras se preparan para recibirla cuando ya la muerte selló sus hermosos labios, que ya no volverán a sonreír jamás, como lo hicieron siempre, hasta en aquella tarde trágica en la que quedó muerta en el frente de batalla de Tardienta. 

    Ese es el destino y la abnegación de las jóvenes enfermeras que forman la legión blanca.

    C.A.M. 

    En L´Humanitat del 9 de septiembre de 1936, Lluís Capdevilla le dedica el articulo «Saber morir», artículo encontrado por Pau Vinyes (Elisa García Sáez, cooperativista i miliciana antifeixista). En el expone el trato que sufrieron muchas milicianas por parte de algunos hombres, con risas burlas por su presencia en la guerra por su condición de mujer. 

    “Más de una vez no he podido contener mi indignación en oír comentarios y ver el sonreír mofa con que, por parte de cierta manera de gente, era saludar el paso de estas chicas heroicas y plenas de buena voluntad que se han alistado a las milicias.

    Más de una vez me he visto obligado a reprimir severamente las sonrisas o los comentarios innobles.

    Más de una vez me tuve que aguantar la antipatía y el odio de estos pobres diablos que en la vida no tienen otra aspiración que la de «hacer el señor»; de estos cretinos disfrazados de señores que hasta ahora hablaban en castellano y leían prensa de derechas porque creían que eso hacía fin; de esta gente que no sabemos que muchas veces rico quiere decir burro; de estos chicos que llevan la cabeza brillante como una zapatilla y que solamente saben hablar de bailes, de golpes de puños y de marcas de automóvil: de estas chicas histéricas y cursis que no tienen otra cultura que la de cuatro filmes azucarados y cuatro novelas blancas. 

    Altamente eso ‒la antipatía de esta gente‒ no me desplaza, pobre de mi si me encuentran simpático, pues su simpatía significaría que soy tan cretino como ellos.

    Ellos, que ahora ya vuelven a respirar, que ya vuelven a ser el señor ‒como hasta hace poco días atrás hacía el proletariado‒, que ya, en las playas o montañas donde veranean ‒los que no han huido, muertos de pánico, a la ciudad‒  vuelven a hacer el cursi en las horas que no lloran la mala suerte de los militares sin honor, no tienen derecho ni la sonrisa ni el comentario irónico. 

    Estas chicas heroicas, dignísimas, llenas de buena voluntad, que han hecho lo que no han sabido hacer muchos hombres, son merecedoras de más respeto. 

    Yo hoy, en homenaje a su memoria, quiero hablar de una de ellas. No la conocía, no la había visto nunca. Sé de ella únicamente lo que me ha dicho un diario: que había nacido a San Andreu ‒barriada glorificada por el estimado Ignasi Iglésias‒ y que se decía Elisa García.

    Esta chica tenia veinte años y fue una de las primeras que se enrola  para ir de enfermera al frente. Esta chica escribía a su madre: ‘Por fin he podido ver realizadas mis esperanzas. Me voy al frente. Me voy con buenos camaradas y en un estado de animo elevadísimo. Quiero luchar contra esta gentuza maldita. Quiero compartir el dolor de los camaradas que luchan en el frente. Tengo un corazón que no puede estar impasible delante la lucha que sostienen nuestros hermanos…No paséis pena por mi. Procuraré que no me pase nada; pero si por una casualidad me sucediera algo, pensad que otros, como yo, también habrán caído. Si yo supiera que dando mi vida pudiera terminar con los asesinos de la clase trabajadora, daría gustosa mi vida. Y si alguien os dijera que la lucha no es propia delas mujeres, decidle que el cumplimiento del deber revolucionario corresponde a toda persona que no sea cobarde.

    Admirables palabras, las de esta chica; llenas de fe, de coraje, de dignidad. No sé si era socialista o comunista, si pertenecía a Esquerra Republicana o a les Juventudes Libertarias. Me es igual, pues todo el que lucha por la liberación del pueblo merece respeto.

    Yo no la conocía, pero aunque las oraciones ya han pasado de moda, escribo este articulo como si fuese una oración a su memoria y a su gloria”

    La Humanitat, 9 de septiembre de 1936.

     

    También aparece en la revista Tremp, donde equivocan su nombre por el de “Felisa” García. En un primer artículo de 1936 hacen referencia a su muerte “Murió cuando luchaba por conquistar la emancipación que había deseado en vida”. El 1 de octubre la revista publica la muerte de Elisa, recorte que tiene constancia Jordi Rabassa gracias a Josep Edo. El artículo la nombra como Felissa.

    «Hasta ahora había estado delegada de la Sección Femenina del Grupo Infantil de la Cooperativa ‘L’Andreuenca’. Nuestra querida compañera era un ejemple de mujer que respira deseos de emancipación.

    Comienza la revolución y ella ocupa su lugar.

    Primero con las armas al brazo. Después de enfermera en los hospitales de sangre, de ayudante de cocina a las casernas y lugar de concentración de trabajadores en lucha.

    Más tarde lavando la ropa para los heridos. Últimamente en el frente de Aragón.

    Su ejemplo es magnífico, brillante. Su fortitud, su espíritu, su gallardía y su temple son solo características propias de una gran mujer.

    De una mujer como ella. En el momento de su traspaso no tenemos palabras para expresar nuestro dolor por la pérdida de nuestra camarada.

    El más grande homenaje a nuestra Felissa será rendirle nuestra más alta admiración. 

    Su vida y muerte han estado brillantísimas y ejemplares. Vivió para liberarse o morir.

    Murió cuando luchaba para conquistar la emancipación que había deseado en vida. Fellissa (sic) García es una joya que adornará los libros de los héroes caídos por la metralla del fascismo asesino.

    Xusmi»
    Revista TREMP, 1 de octubre de 1936.

    Homenaje del Grupo Infantil de la Cooperativa «L’ Andreuenca«

    A su muerte llegan los reconocimientos a la miliciana muerta, una de las primeras en la guerra. Así, que Elisa es homenajeada por sus compañeros/as del Grupo Infantil de la Cooperativa «L’ Andreuenca«, del que había formado parte, a través del medio de Acción Cooperativista (núm. 696 del 4 de septiembre de 1936), una publicación del mundo cooperativista barcelonés:

    “Las Juventudes Cooperativistas de Barcelona han debido de lamentar esta última semana una baja sensible en sus filas. Se trata de la simpática y valerosa compañera de la ex-sección de Juventud de «L’ Andreuenca» Elisa García, de diecinueve años de edad.

    Al estallar la revuelta militar-fascista el mes pasado, García ocupó de inmediato un puesto en la lucha emprendida. La vimos [sic] con las armas en las manos, la vimos [sic] prestando servicio a los hospitales, la vimos [sic] trabajando en los comedores colectivos. Allí donde ella creía que podía ser útil, allí se enrolaba.

    Más tarde, cuando en Barcelona el ambiente se iba normalizando, el espíritu inquieto de nuestra compañera se hallaba cohibido en el marco de nuestra ciudad, y optó por alistarse en las columnas que salían a combatir en el frente de Aragón y se enroló en el ejército de la Libertad como una simple miliciana, fusil al cuello y con el correspondiente correaje con municiones. Así ha encontrado la muerte nuestra compañera, luchando como una verdadera heroína, luchando por consolidar con las armas la nueva humanidad que se vislumbra, la nueva ordenación económica de las cosas en sentido colectivo, que ya no es una hipótesis sino una realidad efectiva, gracias a la sangre que como la de nuestra compañera, se ha derramado y se derrama.

    Compañera Elissa García: tu nombre quedará grabado para siempre en nuestra memoria; tu ejemplo y tu heroísmo será el impulso que dará fuerza a los brazos armados de los jóvenes cooperativistas para vengarte, y a aquellos que trabajan en las secretarías, en el orden económico y de organización en los momentos de desfallecimiento y de cansancio [sic] producidos por el trabajo, tu recuerdo les dirá que deben continuar en su lugar para hacer triunfar, para ordenar la causa por la cual tú diste la vida.

    Compañera Elissa García, descansa en paz, tu recuerdo estará siempre en nosotros.”

    Perdida de un cajón de flores

    Simpática anécdota y noticia sobre un cajón de flores perdidos que tenía como destino la tumba de Elisa, perdida publicada en Solidaridad Obrera el 7 de noviembre de 1936.

    «Se ha perdido en la carretera de la estación a Sariñena un cajón de flores artificiales dedicadas a Elisa García, muerta en el cumplimiento de su deber en el hospital de sangre de Tardienta.

    Quien las haya encontrado, remítelas a la policía de Sariñena.»

    Hermes.  

    Calle Elisa García

    En los primeros días de investigación, es asombroso tener constancia, gracias a Víctor Pardo Lancina, periodista y escritor altoaragonés especialista en la guerra civil española y autor de Tiempo destruido, que el nombre de Elisa García Sáez aparece escrito en una pared, dando nombre a una calle de un pueblo, no reconocido, de Los Monegros. Concretamente, la imagen aparece en el documental de la CNT Aragón trabaja y lucha, rodado en 1936 en distintos pueblos aragoneses.

    Calle de Elisa García (Muerta por la Libertad).

    La población responde a la localidad monegrina de Farlete, concretamente a la actual calle Horno. La averiguación viene en el 2025 por medio de una investigación sobre Valero Azara Azara a través de su sobrina Palmira Fustero Duarte. Gracias a la consulta de diferente documentación, sobre la familia Azara, se encuentra una relativa a su hermana, por parte de madre, Lola Fustero Azara. En tiempos de guerra, Lola se encontraba en paradero desconocido por lo que su padre andaba buscándola, lo que lleva a publicar anuncios en Solidaridad Obrera y a remitir peticiones a través del Comité de Farlete en la que refiere: «La niña se llama Lola Fustero Azara de ocho años de edad y es hija de Pedro Fustero y Eusebia Azara que vive en la calle Elisa García (antes Horno)».

    Junto a Pau Vinyes Roig y Jaume León Andrés, el 14 de abril del 2025, desplazados a Farlete, identificamos la casa de la inscripción, en la calle Horno esquina con la Avenida de Zaragoza (A-1104).

    De hecho, su muerte tuvo su eco en medios locales, del mismo frente y cercano a Farlete como es el caso de El Frente, boletín de guerra de la Columna Durruti.

    «La dura lucha entablada con los fascistas está causando víctimas que afectan por un igual a los dos sexos y a todas las edades. En el cumplimiento del sacrosanto… que nos impone la aurora revolucionaria, ha caído una muchacha de veinte años.

    La compañera Elisa García es hija de la barriada de San Andrés. Nació en un barrio netamente obrero. Se educó en los suburbios de la Cataluña industrial. Y sazonada con el espíritu rebelde que se respira en las zonas proletarias, ha permanecido fiel hasta el último instante de su vida a la senda revolucionaria que se deslizó a través de la vida de nuestra compañerita en los lugares de trabajo.

    Al estallar la sublevación se enroló en las falanges proletarias. Poseída de un entusiasmo que rayaba en la heroicidad, quiso compartir la suerte de los miles de camaradas que partieron hacia los campos de batalla. Se alistó en la Cruz Roja. Fue de las primeras muchachas que se dirigieron a tierras aragonesas. A pesar del sentimiento profundo de su madre, no se doblegó ni ante el amor de su madre. Ella sabía que su lugar se encontraba al lado de los camastros de los hospitales de sangre. En el momento supremo de la marcha, sus labios se entreabrían con prometedoras sonrisas de un mañana justo y humano.

    … hijos en el frente de combate. Sus seres más queridos están peleando en las líneas de fuego. Pero no importa. El porvenir del proletariado exige que las madres también sepan renunciar, por unos instantes o por toda una eternidad, al cariño de los hijos. Y en este caso se encuentra la madre de Elisa García.

    Tenemos en nuestras manos una carta que dirige la infortunada camarada a su doliente madre. Le dice: Por fin se han visto colmadas mis esperanzas. Voy al frente. Parto con buenos camaradas y con un estado de ánimo elevadísimo. Quiero luchar contra esta gentuza maldita. Quiero saber lo que es sufrir y quiero compartir el dolor de los camaradas que combaten en el frente. Tengo un corazón que no puede permanecer impasible ante la lucha que sostienen nuestros hermanos.

    Sigue: No paséis pena por mí. Procuraré que no me pase nada; pero so por una casualidad me sucediera algo, pensad que otros, como yo, también habrán caído. Si yo supiera que dando mi vida pudiera terminar con los asesinos de la clase trabajadora, daría gustosa mi vida. Y si alguien os dijera que la lucha no es propia de las mujeres, decidle que el cumplimiento del deber revolucionario corresponde a toda persona que no sea cobarde.

    Nuestra camarada de Elisa García escribía en semejantes términos a su madre pocos días antes de su gloriosa muerte. Esta carta, que esta empapada de un sentido elevado de heroísmo y abnegación, constituye la última voluntad de una mujer que ha ofrecido su juventud y su vida al servicio de la causa del proletariado español.

    No es posible trazar el comentario que se merece el gesto de la muchacha que, desafiando el peligro y despreciando la tranquilidad del hogar, ha sabido reivindicar a la mujer obrera. En el fin heroico de nuestra camarada, hallamos los destellos de valentía y de gloría que ha aureolado a las valerosas mujeres a través de las páginas más destacadas que el proletariado mundial ha escrito con trazos de sangre y de dolor.

    Las mujeres catalanas y por ende las españolas, han de imitar el ejemplar gesto de Elisa García. La vida de esta valiente muchacha y su espíritu de heroína, ha de ser un acicate para nuestras camaradas.

    Murió en el sector de Tardienta. Los cascos de unas bombas lanzadas por aviones fascistas destrozaron el cuerpo de la joven y demudaron por una eternidad el bello rostro de la solicita enfermera de la Cruz Roja. El fascismo será vencido. Tenemos la completa seguridad. Con el temple de las mujeres que, como Elisa García, no retroceden ni ante la muerte, es imposible que la mesnada de asesinos que están asolando los lares proletarios lleguen a conseguir sus objetivos criminales. 

    Saludemos fervorosamente el nuevo mundo que nace con la bravura y el heroísmo de nuestras mujeres. Recordemos a la camarada Elisa García y no la olvidemos en ninguno de los momentos que matizarán el devenir de la España proletaria.»

    Pina de Ebro, 5 de septiembre de 1936.

    Homenaje en la inauguración del «Casal Jove Cooperativista” 

    En un artículo en noviembre de 1936 de la revista Tremp, con motivo de la inauguración del “Casal Jove Cooperativista” se da cuenta en honor y homenaje a los estimados camaradas fallecidos Castells, Martí y Felisa García, errando otra vez el nombre de Elisa.

    «Tal como había estado anunciado se celebra la inauguración del «Casal Jove Cooperativista» al honor y homenaje de nuestros estimadas camaradas Castells, Martí y Feliça (sic) García.

    Abrió el acto J. Torres, que puso de relieve la significación de aquella inauguración y homenaje al mismo tiempo.

    Después hicieron dos discursos muy sentidos los compañeros Cortines y Fernández Jurado.

    Seguidamente la niña Joana Ribas recitó con gran sensibilidad unas poesías.

    Capdevila -dijo- perfectamente el ‘Romancero Gitano’ , de García Lorca. Fue muy aplaudido.

    Acto seguido la compañía Onèssima Ripoll nos obsequió con un recital de piano, ejecutando piezas clásicas, y una composición suya titulada «Hivern» que fueron aplaudidas entusiásticamente por el numeroso público que llenaba la sala.

    Con la proyección de cintas rodadas por las Juventudes se dio por acabada la fiesta.

    ¡Un gran día para la Juventud! «

    A todos los trabajadores de St. Andreu. A la memoria de Elissa García

    La clase trabajadora de nuestro país escribe en estos momentos las páginas más gloriosas que se registran en la historia, camino de su liberación.

    Se ha estado luchando y se lucha por conseguir una sociedad más humana y más justa que la actual. 

    Con esta finalidad pagamos el tributo de sangre fecundo y necesario por tal de consolidar la victoria; las organizaciones obreras tienen el mejor de sus cuadros activos en los frentes de combate.

    Muchos son ya, por desgracias, los que han perdido la vida.

    Nuestra barriada, barriada eminentemente obrera, no se podía quedar al margen de la lucha actual. Son muchos los hijos y habitantes de esta que luchan en las gloriosas columnas de los frentes de Aragón y de Madrid.

    Forman ya cadena los compañeros caídos.

    Entre estos destaca la silueta graciosa de una chica, de una heroína Elissa García.

    Militante activa de nuestro sindicato a la fábrica Fabra i Coats (almacén de La Segrera), al estallar el movimiento no duda en enrolarse fusil al brazo, primero de enfermera y más tarde, en una organización que no era la que en normalidad militaba. Cuando los tiros se apagaron en nuestra ciudad, cuando su presencia en ella ya no era necesaria, marcha allá donde podían necesitarla más, parte al frente como enfermera en una columna de la CNT. 

    Por encima de las tendencias ideológicas había un enemigo a abatir, y para hacerlo no interesaba el color de la bandera bajo la cual se luchaba.

    Elissa García comprendió bien el problema de la unidad. 

    Elissa García encuentra la muerte en el frente de Aragón luchando contra el fascismo asesino.

    La gesta sublime de esta compañera, entendemos el Sindicato Mercantil de Barcelona UGT, que hay que inmortalizarlo como ejemplo para las generaciones futuras. 

    A tal fin ha decidido dar su nombre a una calle de nuestra barriada. 

    La antigua calle de las monjas, desde el día 3 de enero siguiente, se denominará calle de Elissa García. 

    El Sindicato Mercantil de Barcelona UGT, invita a todas las organizaciones antifascistas y a todos los trabajadores de St. Andreu, al acto de descubrir la placa que perpetuará el nombre de nuestra compañera, y que tendrá lugar en dicha calle, junto al Paseo de Josep García (Rambla), el día indicado, a las diez en punto de la mañana.

    Con este acto, homenajearemos a nuestra compañera, recordaremos todos los compañeros caídos y a todos los que lucharon en el frente, y demostraremos al mismo tiempo el espíritu antifascista de nuestra barriada.

    Que no falte ninguna organización.

    Que no falte ningún obrero consciente.

    Os esperamos a todos. 

    Barcelona (St. A.), 31 de diciembre de 1936.
    Sindicato Mercantil de Barcelona UGT. Delegación de San Andreu.

    Carrer Elisa García

    Como no podía ser de otra manera, en Barcelona también se le dedica una calle a Elisa García Sáez, al entonces y actual “carrer de les Monges” (calle de las monjas). La noticia del cambio de nombre de la calle aparece en la revista TREMP, en el número del 15 de enero de 1937. El acto, organizado por el Sindicato Mercantil de la UGT, se realiza el 3 de enero de 1937 y cuenta con numerosas adhesiones, destacando la participación de la banda del POUM, quienes ejecutan himnos revolucionarios.

    «El día 3 del corriente mes la barriada de S. Andreu homenajea a nuestra compañera Eliça García dando su nombre a una calle del barrio.

    En dicho acto que fue organizado por el Sindicato Mercantil U.G.T., entidad donde militaba también Eliça, habla nuestro compañero Cortines en representación de la Unió de Joventuts.

    En dicho acto, que fue muy concurrido asistieron y se adhirieron todas las entidades antifascistas del barrio, con sus banderas. Acudió también la banda del P.O.U.M. que ejecutó himnos revolucionarios.

    Con motivo de este acto el día anterior y por medio de las emisoras de la Generalitat habló, enalteciendo la figura de Eliça García, nuestro compañero presidente de la Unió de Joventuts.

    Estamos orgullosos que el nombre de nuestra compañera figure en una calle de  nuestra ciudad, su ejemplo vivo ha de ser el acicate que nos estimule a trabajar.»

    Revista Trem, 15 de enero de 1937.

    Pau Vinyes, en su investigación, ha encontrado abundante información sobre este acto de nombramiento de la calle a Elisa García, manifestando que el acto es promovido por el POUM de Sant Andreu a la que consideran compañera. Este es el caso de El Diluvio,  del 3 de enero de 1937: Hoy, a las diez de la mañana, en el cine Odeón, el Partido Obrero de Unificación Marxista, celebrará un gran mitin en el que tomarán parte los camaradas Pilar Santiago, Comabella, Arquer y Nin. Este acto irá precedido del descubrimiento de una lápida dando el nombre de nuestra querida compañera Elisa García a la antigua calle de las Monjas”. El Día Gráfico va más allá, considerándola afiliada al POUM: 

    «Descubrimiento de la lápida que da el nombre de Elisa García, afiliada al POUM, a la antigua calle de las Monjas”. Diario Gráfico, 5 de enero de 1937. 

    El acto queda también recogido en el órgano del POUM, en La Batalla en su edición del 5 de enero de 1937. Referencia encontrada por Pau Vinyes: 

    «El domingo tuvo efecto en la barriada de San Andrés el acto de descubrir la placa que da el nombre de nuestra camarada Elisa García, a una de las calles de esta barriada. En el acto del descubrimiento de la placa, hicieron uso de la palabra, haciendo remarcar la significación del acto y elogio de nuestra camarada Elisa García, que murió en el frente, los camaradas Vilella, del «Sindicato Mercantil», al que pertenecía la García; Conesa, de la CNT; Cortina y Arquer, secretario general del Sindicato Mercantil y miembro de nuestro partido. A continuación, en manifestación se dirigieron al cine Odeón, donde tenía efecto un mitin, en el que hicieron uso de la palabra los camaradas Conesa, que presidió Pilar Santiago, por la JCI, y los camaradas Arquer y Nin, por el CE del POUM. 

    Antes se descubrió una placa que da el nombre de la camarada Elisa García, a una de las calles de esta barriada.

    Hablaron, en este acto, el camarada Conesa, de la CNT; Cortina, por la delegación del POUM de San Andrés; Vilella, por el Sindicato Mercantil, y Arquer, por el CE del POUM. 

    La Batalla, 5 de enero de 1937.

    Plano del antiguo refugio de las cocheras de Sant Andreu de Palomar con la delimitación de las calles, entre ellas la calle Elisa García. Cortesía de Pau Vinyes. 

    Grupo Elisa García del Socorro Rojo de Cataluña

    Elisa García da nombre a un grupo del Socorro Rojo de Cataluña, hecho descubierto por Pau Vinyes. Tal y como cuenta Pau Vinyes, el Socorro Rojo de Cataluña respondía a una organización de ayuda humanitaria que llega a contar con una sección propia  denominada «Grupo Elisa García» en relación a la información publicada en La Humanidad el 24 de julio de 1937: “Son convocados todos los compañeros que pertenecen al Grupo ‘Elisa García’, de la sección primera del Socorro Rojo de Cataluña, a la reunión que tendrá lugar mañana, lunes, día 25, a las cinco de la tarde, en el domicilio social (Arcs, 7).”

    Un poema a Elissa García

    En el número de agosto de 1937 de la revista Ideas, Boletín de los trabajadores de Filatures Fabra i Coats, aparece un poema dedicado a Elisa y firmado por J. Salas. Un poema con gran carga emocional, profundo, desde el corazón. El poema es en catalán y al lado su traducción al castellano por Os Monegros:

    A Elissa García:

    En la contemplació del seu retrat

    Quantes i quantes vegades
    passant de nit la secció
    m’he parat a contemplar-la
    extasiat d’admiració.
    La serenor de sos ulls
    el somriurer de sos llavis,
    i la gràcia de sos rulls,
    m’ha donat la sensació
    que vivia, sense agravis,
    prodigant sa abnegació.
    ¡ Que depressa passa’l temps !
    Sembla ahir que falaguera
    sortia del seu treball
    joiosa, humil, com era.
    I ara parat davant d’ella
    quanta pena sento al cor.
    ¡ Guerra sempre maleïda
    que’n segues vides en flor !
    ¡ Quanta sang arreu vessada
    sens pietat i sense amor !
    ¡ Quanta amargura i tristesa
    per no viure en Germanor !
    ¡ Quanta vilesa en els cors
    per egoisme insensàt ,
    volguent més esclavitzar
    dels pobles la Llibertat !
    I devant d’aquest retràt
    de la Elissa riallera,
    em pregunto cap-ficàt,
    si tota la massa obrera
    procedeix com es degut,
    i es digne dels seus caiguts.

                                                     J. Salas

    En la contemplación de su retrato

    Cuantas y cuantas veces 
    paseando de noche su sección
    me he parado a contemplarla.
    extasiado de admiración.
    La serenidad de sus ojos
    el sonreír de sus libios
    y la gracia de sus rizos
    me ha dado la sensación
    que vivía sin agravios
    prodigando su abnegación.
    ¡Qué deprisa pasa el tiempo!
    Parece ayer que halagüeña
    salía de su trabajo
    gozosa, humilde, como era. 
    Y ahora parado delante de ella
    cuanta pena siento en el corazón
    ¡Guerra siempre maldita
    que segas vidas en flor!
    ¡Cuánta sangre por todas partes derramada
    sin piedad y sin amor!
    ¡Cuánta amargura y tristeza
    por no vivir en fraternidad!
    ¡Cuánta vileza en el corazón
    por egoísmo insensato
    queriendo más esclavizados
    de los pueblos de la libertad!
    Y delante de este retrato
    de la Elissa risueña
    me pregunto pensativo
    si toda la masa obrera
    procediese como es debido
    y fuese digna de sus caídos. 

                                        J. Salas

    El frente de Aragón se derrumba

    En marzo de 1938, el bando sublevado realiza una fuerte ofensiva que derrumba todo el frente aragonés. La ofensiva está al mando del general José Moscardó Ituarte, quien rompe y avanza imparable en el frente de Aragón, manteniendo bajo sus órdenes a las divisiones 51, 53, 54 y 55 (Memoria. Os Monegros).

    La ofensiva da comienzo el día 21 de marzo y el día 23 la 54 División gana y rebasa Tardienta: «Amanece el día como se ha pasado la noche, a media mañana aclara el tiempo y se continua la operación, después de un pequeño combate se toma el pueblo de Tardienta, haciendo muchos prisioneros.» (Sánchez Forcada, Manuel. Diario de campaña de un requeté pamplonés).

    «El día 23 se tomó, después de vencer dura resistencia, el citado pueblo de Tardienta»

    Pinto de la Rosa, J. María. El Grupo Mixto de Ingenieros Nº 4.

    Prácticamente, todo Aragón cae bajo el dominio fascista, con la finalización de la guerra, el 1 de abril de 1939, dando comienzo a la dictadura franquista que dura cerca de 40 años.

    Versos cincelados

    Con la llegada de la dictadura, se establecen diferentes gobiernos afines al régimen franquista. Así, el ayuntamiento de Sariñena se constituye en alcaldía y concejales de ideología franquista (Sariñena, alcaldes de una dictadura). 

    La lápida de Elisa García Sáez es molesta para las fuerzas locales, hasta que un alcalde ordena que a golpe de martillo y cincel se piquen aquellas frases tan molestas, para que sean ilegibles y borrada su memoria.

    Javier Casas, Elena y Sergio Salas y Esteban Grau somos insistentes, tardes y tardes intentando leer las cuatro frases borradas y, aunque nos lleva su tiempo, conseguimos leer las tres primeras frases mientras la cuarta duramente se nos resiste.

    Tozudos, tercos en nuestro empeño, es a principios de abril del 2013 cuando se termina de leer la cuarta y última frase, gracias a Pepa Casas y su hija Carmen, que simplemente leen con un solo vistazo la cuarta y última frase. Así, la leyenda borrada amanece de la oscuridad del fascismo y su memoria ahora reside en los imparables aires de libertad que recorren el mundo y que nunca podrán ser atrapados ni dominados por el fascismo. Ahora Elisa está en muchos corazones:

    “Muerta heroicamente

    luchando contra el fascismo

    en el frente de Aragón

    sector Tardienta”.

    Síntesis

    Todo apunta a que Elisa tuvo su relevancia como miliciana, siendo su figura distinguida por ser mujer y formar parte activa en la lucha. Por ello fue reconocida en su momento, con crónicas sobre su heroica muerte, como referente y hasta con una cierta intencionalidad de denuncia y/o propagandista. 

    Y a su vez, en tiempos recientes, desde la perspectiva histórica, su figura ha merecido el interés, quedando recogida en diferentes publicaciones, principalmente en aquellas que tratan el tema de la mujer en la llamada guerra civil española. Este fue el caso, tal y como se ha señalado anteriormente, de las historiadoras Nuria Valls y Montserrat Carreras en su artículo «La mujer catalana en las milicias» (Historia 16: La Guerra Civil Número 10: Milicias y ejércitos, Edición 1986), artículo que Javier Roca localiza en aquellos primeros días de la investigación: “Elisa García Sáez representa la figura de la mujer miliciana en la guerra civil española. Mujeres que tomaron parte activa en la lucha reclamando unas libertades colectivas que veían peligrar”. Igualmente, como se ha ido viendo a lo largo del presente artículo, de numerosas publicaciones. 

    En definitiva, es destacable la recuperación de las frases destruidas, como un acto de reparación, dignificación, justicia y memoria. Pero, además, ha supuesto un lugar de encuentro, de conocer a personas excepcionales, de establecer lazos en torno a Elisa y compartir ideales y valores que nos hacen continuar por un mundo mejor. A la memoria de Eduardo Santamaría, Javier Roca y Miguel Sala y a la familia de Elisa, José Puigdomènech, Quima, Marisa y Dolors Gumbau i Sáez y a Lisandro Pardoa Puigdomènech. Gracias a Víctor Pardo, Jordi Rabassa, Paun Vinyes, Xavier de la Cruz, Gonzalo Berger y Cati Torres. 

    Publicau en “Os Monegros» el 23 de mayo del 2013 y actualizado en junio del 2025.

    Estás muerta y no lo estás, tu memoria está viva ¡en nosotros/as vivirás!, por siempre “Elisa García Sáez”.

    Elisa García Sáez, historia viva

    Su historia sigue viva y han sido numerosos los actos y homenajes que se han ido dedicando a la figura de Elisa, entre los que podemos destacar:

    • Desde el 2012, cada 14 de abril, con motivo del día de la II república se rinde un sentido homenaje a Elisa García Sáez, la Miliciana. Homenaje a la miliciana.
    • El mismo 14 de abril del 2012, Joaquín Ruiz Gaspar publica un artículo sobre el homenaje a Elisa en Arainfo «Homenaje a la miliciana Elisa García Sáez en Sariñena».
    • El 10 de enero del 2013, el proyecto cultural «Os Monegros» crea la entrada Elisa García Sáez en Wikipedia y en Viquipèdia, traducción al catalán por Rosa Arqué.
    • El 20 de enero del 2013, Jordi Rabassa escribe en su blog «Perquè vull» el artículo «Elissa García. La història de l’oblidada miliciana andreuenca».
      El 11 de febrero del 2013, Os Monegros publica un pequeño escrito «Recuperando la memoria de Elisa García Sáez».
    • El 3 de marzo del 2013, en el marco de las Jornadas de Acción Feminista Autónoma de Barcelona se lleva a cabo la acción «Ni monjas ni desmemoriadas, cambiemos de nombre las placas». Una acción que consistió en la colocación de un cartel tapando la placa. El acto fue reprimido por la guardia urbana interponiendo varias denuncias. Dos mujeres son detenidas por su negación a identificarse «Según su entorno, las dos mujeres se han negado a ser identificadas porque consideran que no han hecho nada malo, ya que su actuación se enmarca en la recuperación de la memoria histórica feminista» (La vanguardia, 3 de marzo del 2013).

    Foto: Pedro Paramo @pedro_paramo_c

    • El mismo 3 de marzo del 2013, Jordi Rabbasa publica en su blog «Perquè vull»: «Una fotografía de l´Elissa García».

    Imagen cedida por la familia de Elisa,
    retocada por Xavier Gómez. Perquè vull.

    • El 23 de abril del 2013 Jordi Rabassa publica en su blog «Perquè vull» el artículo «Una banda del POUM per homenatjar Elissa García».
    • En mayo del 2013, en la revista Carrer núm. 128, Meritxell M. Pauné publica su artículo «El retorn d’Elisa García«.
    • El 22 de septiembre del 2013 se realiza un recital de poesía en Sant Andreu, Poesía en la plaza «Homenatge a n ´ ´Elissa García«. Pequeño acto en recuerdo de Elisa García en St. Andreo (CSO La Gordissíma). 
    • El 14 de abril del 2014 se vuelve a rendir homenaje a La Miliciana, consolidando una jornada que se ha ido repitiendo con los años.
    • El 6 de junio del 2014 en el diario del Altoaragón se publica el artículo «Elisa García Sáez, una memoria imborrable«, por Joaquín Ruiz Gaspar.
    • El 10 de diciembre del 2014 se coloca una placa en memoria de Elisa: «Dona treballadora andreuenca,miliciana revolucionària morta en combat al front d’Aragó el 25/8/36»: Mujer trabajadora andreuenca, miliciana revolucionaria muerta en combate en el frente de Aragón el 25/8/36.
  • El 2 de agosto del 2015, Jordi Rabassa publica en el diario.es el artículo «Elisa García, la miliciana que todo el mundo olvidó».
  • En el 2016 se colocó de nuevo una placa en la antigua calle Elisa García.

    Foto Chorche Paniello. 

    • El sábado 27 de octubre del 2018 se inaugura una placa que da nombre a los jardines de «Elisa García Sáez en su Sant Andreu natal.

    De acuerdo con Pau Vinyes: «El descubrimiento de la placa se llevó a cabo en el marco de la Feria de Economía Solidaria (Fira de l’Economia Solidària (FESC), del 27 de octubre de 2018. La propuesta de nombrar un espacio público con su nombre surgió conjuntamente de la Fundación Roca i Galès, la Red de Economía Solidaria (Xarxa d’Economia Solidària), la Coordinadora de Centres de Estudios de Habla Catalana (Coordinadora de Centres d’Estudis de Parla Catalana) y la Federación de Cooperativas Agrarias (Federació de Cooperatives Agràries), y con el apoyo de diversas entidades de Sant Andreu de Palomar, entre otras, la Asociación de Vecinos y Vecinas de Sant Andreu de Palomar (Associació de Veïns i Veïnes de Sant Andreu de Palomar) y el Centro de Estudios Ignasi Iglèsias (Centre d’Estudis Ignasi Iglésias).

    • A finales del 2018 el kolektivo de audiovisuales ”La KAja Te Ve” presenta la obra teatral «Elisa García, memoria y lucha», estrenada en Sant Andreu los días 30 de noviembre y 1 de diciembre en la Cinetika y el 7 de abril del 2019 en Sariñena en el cine teatro El Molino. 
    • El 19 de mayo del 2020 Pau Vinyes publica en la web Opiniò Andreuenca «Elisa García, Cooperativista i miliciana antifaixista».
    • En el 2020, Pau Vinyes Roig publica el esbozo biográfico «Elisa García Sáez, Cooperativista y miliciana antifascista», editorial Llop Roig en formato de caudernilllo.
    • En el 2022 se realiza una pegatina en reconocimiento a Elisa.

    Pegatina Elisa García Sáez.

    • El 27 de septiembre del 2022, Chorche Paniello dedica a Elisa un artículo en su blog del centro de recuperación de pegatinas: «En Sant Andreu y en Sariñena: Elisa García Sáez en pegatina«.
    • El 29 de enero del 2024, la hinchada del club popular catalán Sant Andreu de la 4ta división extiende una lona con los rostros de Marina Ginestà y Elisa García Sáez con el lema «A la vanguardia de la Resistencia».
    • En la feria de coleccionismo «Replega» de Monzón, Elisa es reconocida en la edición del 2024 en la serie coleccionable de chapas de cava de aragonesas ilustres. Gracias a Chorche Paniello.
    • El 8 de marzo del 2025, día internacional de la mujer, la calle antiguamente denominada Elisa García de Sant Andreu es objeto de una acción de recuerdo y memoria de Elisa.

    Fotografía Pau Vinyes.

    • Los días 17 y 18 de mayo del 2025 se realiza la Ruta Elisa García Sáez por el frente de Aragón participando cerca de cincuenta personas de Sant Andreu, organizada por Pau Vinyes Roig y Jaume León Andrés.

    La ruta parte de Sant Andreu en autocar el sábado 17 de mayo alcanzando Sariñena al mediodía. Tras una recepción en la casa de la cultura, edificio Antonio Beltrán, se realiza una visita guiada por la localidad de Sariñena, conociendo algunos enclaves significativos para Elisa como fue la antigua casa solariega que albergó el Hospital Militar de Sariñena.

    A continuación, se realiza un acto en el cementerio municipal en torno a la tumba de Elisa García Sáez, depositando un ramo de flores y recitando el poema de J. Salas. Entre los presentes, por sorpresa se encuentran las hermanas Quima, Marisa y Dolors Gumbau i Sáez, sobrinas de Elisa. Con sus presencias y testimonios el acto alcanza una emotividad especial, cordialidad, familiaridad, reconocimiento, memoria, dignificación, justicia y cariño por la Elisa que en tantos corazones está.

    La comida se celebra en el restaurante sariñenense Saso Verde, quienes tienen el detalle de entregar un detalle tanto a los organizadores Pau y Jaume como a Quima, Marisa y Dolors, se trata de una impresión de fotografía en madera con la imagen de Elisa y las frases de su lapida, obra del artista artesano Antonio Puyal Pociello.

    Por la tarde se procede a visitar vestigios del aeródromo republicano Alas Rojas de Sariñena y parte de las trincheras de la sierra de Alcubierre. La jornada continuó el día siguiente con la visita al viejo pueblo de Belchite.

    Fue una jornada inolvidable, verdaderamente emotiva, después de 15 años investigando y difundiendo la figura de Elisa García Sáez, conocer a familiares de Elisa resulta especial. Entre las conversaciones surge un recuerdo, un familiar, creo que de Argentina, que hace años me escribió, les digo que ya lo miraré y después por whatsapp les digo.

    Aquella misma tarde de domingo busco el viejo email, Lisandro Pardoa, un email de mayo del 2014. Le escribo a Dolors, nunca supe nada más de él. Vuelvo a revisar el correo y de repente, en mi bandeja de entrada, un correo nuevo de Lisandro, rápidamente le contesto, si ha sido una casualidad o ha visto que hemos hecho la ruta Elisa García Sáez. Para nada, simplemente una tarde de domingo, en casa, le ha vendido a la mente y ha escrito, es el momento de retomar aquel viejo proyecto que hace años me comentó.

    • El 11 de junio del 2025, Pau Vinyes Roig presenta en formato libro y en versión ampliada «Elisa García Sáez. Cooperativista y miliciana antifascista» Editorial Llop Roig.

    La presentación se realiza en la sala de Societat Coral i Esportiva La Lira por medio del Centre d’Estudis Ignasi Iglésias. Conducida por Pau Vinyas, el autor estuvo acompañado por Jaume León Andrés, dinamizador cultural; Lisandro Pardoa Puigdomènech, documentalista y sobrino nieto de Elisa García Sáez; Joaquima Gumbau Sáez, familiar de Elisa García Sáez; Jordi Rabassa Massons, historiador y autor del prólogo; y Xavier de la Cruz i Sala, fotógrafo. (La Lira acull la presentació de la biografia de la miliciana audreuenca Elisa García Sáez).

    Publicaciones que citan a Elisa

    • En el record: Històries d´anarquistes catalanes durant la guerra civil. Ser Histórico. Bengoechea Echaondo, Soledad. (2023).
    • La mujer catalana en las milicias. Valls, Nuria y Carreras, Montserrat. (Historia 16: La Guerra Civil Número 10: Milicias y ejércitos, Edición 1986).
    • Les combatents: La història oblidada de les milicianes antifeixistes. Berger, Gonzalo y Balló, Tània.
    • Milicianas: La historia olvidada de las combatientes antifascistas. Berger, Gonzalo.
    • Mujeres y violencia revolucionaria. Nuevas aportaciones sobre las milicianas en la guerra civil española. Rodríguez López, Sofía (2023), Universidad Complutense de Madrid.
    • Trencant barreres. Dones pioneres a Catalunya al segle XX, Barcelona: Llop Roig. Llibres i Cultura. Bengoechea Echaondo, Soledad. (2022).

    Creación:

    Hola Elisa

    Vuelvo a pensar en ti, en tus veinte años que se pararon en el frente. He vuelto a encontrarme contigo, en periódicos viejos que hablan de guerras, de tiempos oscuros que segaron tantas vidas; de tiempos que parece nunca dejamos atrás. Quisieron borrarte y grabaron a fuego tu memoria en nuestros corazones.

    Hoy he vuelto a sentirte, pensativa, contemplando el horizonte, meciendo al viento tu corta y rizada melena, al aire tus ojos brillantes y tu preciosa sonrisa, contemplando, contemplando la libertad. He vuelto a sentir las golondrinas revoloteando el cielo azul, con sus nubes blancas navegantes y los gorriones juguetones, dando saltitos y pequeños vuelos a nuestro alrededor.

    He vuelto a sentir tu vida, a veces es como si te hubiese conocido. A veces lo creo, lo siento, me metí mucho en tu vida, en tus últimos momentos, tras aquel bombardeo en el frente de Huesca y tu muerte en Sariñena. Me involucré mucho ante tu leyenda ultrajada, aquella que martillaron y no podíamos leer. Tardes de invierno tratando de leer la última frase hasta aquella llamada de Pepa con su hija Carmen que al final habían conseguido leer la última cuarta frase que completaba tu leyenda.

    Vuelvo a pensar en vosotros, en Eduardo Santamaría y Javier Roca, con quienes tan buenos ratos volvería a pasar ¡por siempre eternos compañeros! Vuelvo con mi gran amigo Víctor Pardo, con su incalculable e inestimable ayuda. Con mi hermano Javi, al que dicen “Diógenes”, con Esteban, Elena y Sergio. ¡Ay Elisa!, pasamos tardes inolvidables, sin darnos por vencidos. Y te hemos cantado y dedicado letras, te hemos homenajeado y hasta hemos hecho camisetas.

    Volví a ti, a tus jardines de Sant Andreu, a La Hamonía, al teu carrer, a la teva fábrica y al teu barri, con Jordi y Pau i con tots. Volví con tu familia, llevé tierra de aquí y la esparcí por tus jardines de Sant Andreu.

    Vuelvo a pensar en ti, Elisa, en ese nuevo mundo que llevabas en tu corazón, en esa juventud, en esa ilusión que la guerra segó. Elisa, miliciana.

    Sí, sí, vuelvo a recoger flores para ti, rojos ababoles, amarillas margaritas y lilas violetas. Vuelvo a sentirme parte de ti sin ningún permiso, sin ningún derecho. Pues de alguna manera formas parte de mí y hasta me duele cuando te han utilizado.

    Vuelvo Elisa a tu tumba, a ese silencio, a ese frio que la historia ha conservado en tu lapida. Vuelvo a sentirte viva, partiendo al frente por un mundo mejor, por la libertad, por ser mujer, por quizás sonreír y entender, al menos por un instante, que todo valía la pena, que no había más orgullo y dignidad que dar la vida por esa libertad que sin ganar conquistasteis.

    Texto del 15 de junio del 2024.