2006-2021, 31 de marzo, decimoquinto aniversario de Os Monegros. Aridez.
Sequedad, cierzo y cielo desnudo igual la tierra, soledad y en ti, raíces. Savia, sabina y matices sol, entorno a ti, mundo solo y vida, árido como la tierra duro como el suelo baldío y erosionado balsas, fueron espejismos y fugaces sueños que, en inabarcables noches, surcaron perderse hasta un nuevo amanecer, Árida tierra de Los Monegros.
Embriagada aridez seca, basta, tosca abrasiva, áspera… castigada tierra al sol y a tu ausencia, lluvia. Ruda y a la vez agrietada desquebrajada y polvo agostada y sedienta vasta tierra yermos y eriales resecos barrancos, Árida tierra de Los Monegros.
Romeros y tremoncillos agua, reverberación ocres y yesos, pura salinidad y de nuevo tu ausencia páramos sedientos de cómplices silencios atardeceres de fuego contrastes como la vida que escondes, una vez fuiste mar, Árida tierra de Los Monegros.
Barbechos y caminos desiertos extenuados al sol caminos de paso vacíos sin destierro. Aridez que se emborracha de la sed y nada sacia, penas que no se pueden ahogar y de nuevo caminos donde no encontrarse y vagar, tan solo de paso divagar y cavilar haciendo un paisaje imposible dejar atrás.
Quemada tierra despellejada al esparto. Protege la sabina donde el horizonte parece no detenerse y dispersarse tierra oscura, negros montes de interminables estrellas de anhelos infinitos. Aridez, endiablada embriaguez.
Montes oscuros, sierra quebrada desplomada en acantilados caída a un mar desierto a un mar árido de cebada y trigo que se bate en oleaje mecido al cierzo alimentando esperanzas de esta tierra sedienta Árida tierra de Los Monegros.
Amarillean los campos segados con sudor la paja al vuelo y el grano al granero quedando rastrojos festejados al pasto donde resuenan las esquilas y las voces quedan calladas
Parajes que aparecen extraños casas de tierra, adobe y piedra cañizos y casetas espaldadas abandonadas balsas, enronadas, tierra cuarteada, sedienta agua casual, esquiva y efímera. Abruma, la boira entre tus vales entre tus solemnes e imperturbables sabinas; sobrecoge entre tus pies de montes.
Desmemoria, olvido, desarraigo aroma a ontina y a la tierra herida como la piel y las arrugas de las manos, labradas. La voz abandonada y la mirada perdida cantaros en añicos y trillos perdidos el tacto entre el vacío y la nada de lo desaparecido sin sentir el recuerdo callado extrañada y caprichosa aridez, fragancias, ¡Presencia! Árida tierra de Los Monegros.
Tan cerca de tocar la Luna que, sin darnos cuenta, la estábamos pisando.
Sin darnos cuenta siempre fuimos un hogar y un paisaje.
Sí, sin darnos cuenta Árida tierra de Los Monegros.
Venas secas, vacías y raíces entre piedras sueños vagando como el polvo y el tiempo aguardando sin saber qué está esperando sin rumbo varado sin saber si ser naufrago o levar anclas, izar velas y navegarte, tierra.
Surcan capitanas como veleros, la estepa pausada coqueta con sus arcillas con sus margas y calizas jugando en cárcavas y barrancos anhelando el agua que trae vida.
Así, sin darnos cuenta Tierra árida de Los Monegros.
Tierra ningún lugar y todos los lugares del mundo tan solo polvo y tierra tan solo nosotros por un momento y ningún lugar y a la vez todos, Árida tierra de Los Monegros.
En plena depresión del valle del Ebro, la sierra de Alcubierre resulta un accidente geográfico sobresaliente que alberga, en unas condiciones extremadamente difíciles, un gran ecosistema que le hace excepcional y de gran valor medioambiental. La sierra destaca en un contexto bioclimático mediterráneo, fitoclima genuinamente mediterráneo y clima mediterráneo árido y subárido, con escasas precipitaciones, con el azote del cierzo y sin ningún curso fluvial permanente en sus dominios.
Una sierra cuya conservación merece una reflexión y quizá la adopción de una mayor figura de protección por sus valores medioambientales, ecológicos, geológicos, paisajísticos y culturales así como por su fragilidad y necesidad de preservación.
San Caprasio, fotografía aérea, 2013. Autor: Os Monegros.
El enclave de la sierra de Alcubierre responde a una unidad geomorfológica propia, con formación principalmente boscosa, en pleno sector central del valle del Ebro, en la comarca aragonesa de Los Monegros. Se desarrolla longitudinalmente a lo largo de 40 Km,con una clara dirección noroeste-sureste, desde los llanos de la Violada (Tardienta) hasta el término de La Almolda y su altitud varía desde los 400 m hasta sus máximas cotas de San Caprasio (834 m) y monte Oscuro (820 m) ocupando una superficie aproximada de unos 400 Km² (40.000 ha).
El medio natural está declarado como zona ZEPA (ES0000295) «Sierra de Alcubierre» y LIC (ES2410076) «Sierra de Alcubierre y Sigena» de la Red Natura 2000, “Destaca por su calidad e importancia, por ser un espacio de gran interés y extensión, una zona de especial relevancia por su estratégica situación en el valle del Ebro y por presentar importantes masas boscosas abiertas de Pinus halepensis con sabinar y formaciones de matorral esclerófilo mediterráneo”.
Por su flora, fauna, geología y paisaje, la sierra reúne características suficientes para establecer una mayor figura de protección dentro de las distintas categorías de Espacios Naturales Protegidos de Aragón (Decreto Legislativo 1/2015). En este sentido, el marco jurídico de planificación de un Plan de Ordenación de Los Recursos Naturales (PORN), Ley 6/1998, de Espacios Naturales Protegidos de Aragón (Texto refundido de la Ley de Espacios Protegidos Decreto Legislativo 1/2015) aparece como el instrumento perfecto para “señalar los regímenes de protección que procedan y aplicar alguna de las figuras de protección establecidas en la Ley de Espacios Naturales Protegidos”. Entendiendo la elaboración del PORN Monegros norte complementario al PORN de Monegros sur para definir y señalar el estado de conservación de los recursos y ecosistemas del ámbito territorial de Los Monegros y, de acuerdo con sus objetivos, señalar los regímenes de protección que procedan y aplicar alguna de las figuras de protección establecidas en la Ley de Espacios Naturales Protegidos.
En este sentido, destacan estudios como Interés florístico y geobotánico de la sierra de Alcubierre (Julia Molero, Llorenç Sáez y Luis Villar. Barcelona, 1998) que inciden en “La necesidad de regular un marco adecuado de protección para algunos lugares de la sierra, especialmente para los bosques residuales de la cara norte, dada su originalidad florística y paisajísticas”.
«En conjunto, las especies de flora vascular en Los Monegros se estiman en más de un millar, estando la mitad de ellas presentes en la Sierra de Alcubierre, y al menos 25 de ellas son endémicas del Ebro medio.«
Propuesta de declaración de una red de Espacios Naturales Protegidos en Los Monegros. Víctor Herrero Silvestre.
Sin duda, la sierra representa un elemento natural de especial interés ecológico, presentando diferentes hábitats y biodiversidad (Directiva Hábitats 92/43 CEE) que van de formaciones boscosas de pinar mediterráneo mesogeano de Pinus halepensis, sabinares endémicos de Juniperus sp., zonas con presencia Quercus ilex y Quercus faginea, a vegetación gipsícola ibérica (Gypsophiletalia), zonas subestépicas de gramíneas y anuales del Thero-Brachypodietea y matorrales halonitrófilos (Pegano-Salsoletea).
Numerosas especies de aves habitan la sierra y sus piedemontes y tierras de secano cerealista. Es significativa la presencia rapaces rupícolas como alimoche, incluida como «vulnerable» en el Catálogo de Especies Amenazadas de Aragón, aguililla calzada, culebrera europea y águila real, además de ser ámbito del Plan de recuperación del águila-azor perdicera. Además cuenta con presencia de especies esteparias, en sus zonas llanas, como ganga ortega, catalogada como «vulnerable», la avutarda “en peligro de extinción, el sisón “Vulnerable” o como área de cría del cernícalo primilla. También muy reseñable es la presencia de anfibios, entomofauna y la aparición de mamíferos como el corzo, citas de cabra montés y la controvertida presencia del lobo.
Una sierra de erosión diferencial con una profunda red de barrancos bajo un techo de materiales carbonatados, caliza, resistentes frente a taludes deleznables de arcillas, margas y yesos. Una masa de fuerte carácter protector frente a la erosión en una de las zonas de mayor aridez de la depresión del valle del Ebro. Un conjunto de plataformas tabulares, una unidad orográfica de singular interés, con un alto valor paisajístico que destaca en un entorno agrícola de secano, un paisaje que probablemente, por su naturaleza forestal, dio nombre a Los Monegros por ser montes frondosos y oscuros, valores propios para proteger, planificar y gestionar con vistas a conservar y mejorar su calidad de acuerdo con el convenio Europeo de Paisaje del 2000 de Florencia. Además de su patrimonio material de casetas, conocidas como aldeas, muros de piedra seca, balsas, balsetas y balsetes, ligados a una cultura, especialmente la del aprovechamiento del agua, en un ambiente de escasas precipitaciones. Así, se localizan pequeñas balsas dispersas que aportan puntos de agua favorables para la fauna, importante para aves, anfibios o reptiles.
Víctor Herrero Silvestre (Propuesta de declaración de una red de Espacios Naturales Protegidos en Los Monegros) sostiene que «En razón de su singularidad y representatividad, se hace necesaria la declaración de un Parque Natural de las sierras de Alcubierre y Sigena, que podría abarcar las áreas de las figuras de la Red Natura 2000, lo que implicaría una extensión de en torno a 42.000 hectáreas.»
En Los Monegros la protección del medio ambiente siempre ha estado vista como amenaza al desarrollo. Aunque, sin duda, su protección, valoración y conservación son una oportunidad en el desarrollo sostenible, en la reorientación de políticas activas que apuesten por el medioambiente y el medio rural y que frenen la despoblación, entendiendo los recursos naturales como una oportunidad de futuro. Pues, su fragilidad actual y falta de protección la expone mucho a diferentes actividades que se van desarrollando sin ordenación ni control. Además, su desconocimiento y falta reconocimiento no ha logrado evitar amenazas a su integridad, como pone de manifiesto el Gran Incendio Forestal de julio de 2019 provocado por un vehículo motorizado tipo buggy.
En definitiva, la sierra de Alcubierre reúne un amplio número de características valedoras de una mayor protección en un entorno único y singular, Los Monegros, que por sus condiciones científicas y técnicas hace tiempo que debería haber sido declarado Parque Nacional.
Bujaraloz, dentro del frente de Aragón, tiene una gran relevancia durante la guerra civil española. El 26 de julio de 1936 llega a Bujaraloz la columna anarquista de Durruti – Pérez Farrás, que había partido de Barcelona el 24 de julio para avanzar hacia Zaragoza. Sin embargo, la columna es frenada en Pina de Ebro, lo que lleva a establecer su Cuartel General en Bujaraloz convirtiéndose en su propio sector del frente; formando parte del frente de Los Monegros.
“Extraña vibración la que satina Bujaraloz. Suena aquí la trompeta ética de la Historia.»
Félix Martí Ibáñez (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).
18 de julio de 1936
Tras la sublevación militar, la guardia civil de Bujaraloz emite un bando para requisar todas las armas de la localidad, manifestando su adhesión al levantamiento militar y declarar el estado de guerra. Incluso se desplazan a La Almolda, el día 19 de julio, para destituir al alcalde republicano Pablo Borderas y remplazarlo por Cristóbal Godina Asín declarando también, en La Almolda, el estado de guerra (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca citando a Gálvez Samper, Francisco Javier, En los Monegros. La Almolda).
Para evitar incidentes mayores, las mujeres de Bujaraloz entregan las armas aprovechando que los hombres se encontraban realizando faenas en el monte. A su regreso, con sus herramientas de trabajo, asedian el cuartel donde se encontraban encerrados los guardias civiles. El cuartel de la guardia civil se encontraba en la calle Mayor «En un caserón grande donde hoy está la tocinería y el solar donde estuvo parte del cuartel» (Gros Zubiaga, Jaime.Zonas de guerra, Memorias de Jaime Gros). Jaime Gros Zubiaga lo ubica al final de la calle Mayor, al lado de la ermita y el hospital.
Aun así, los jornaleros de Bujaraloz llevan a cabo una huelga en la localidad y dejan de trabajar para las casas pudientes, entre ellas casa Gros «Llegó la huelga, los hombres no vinieron a trabajar, aunque estábamos en plena siega». Mientras, la guardia civil se acuartela y convoca una reunión citando a las distintas personalidades de Bujaraloz «A todo agricultor que tuviera algo que perder, herreros, carpinteros, tenderos y gente de orden». Según las memorias de Jaime Gros «El sargento les propuso crear un grupo armado para defender el pueblo y mantener la tranquilidad». Aunque fruto del desconcierto, acaban levantando acta de la reunión algo ambigua: «Especificando que era para defender al gobierno y firmaron todos». Aquella misma acta sirvió, días después, para salvar la vida de los firmantes a la entrada de las milicias anarquistas, ya que «Constaba que era para defender el gobierno».
El 21 de julio, Jaime Gros habla de una mañana movida, por lo que deciden parapetarse en casa por si las cosas se ponen feas. Mientras tanto, la guardia civil trata de controlar el pueblo dedicándose a practicar detenciones «Al asomarme al balcón, vi en la acera había una fila de hombres sentados en el bordillo custodiados por dos civiles, la fila llegaba hasta el cuartel que estaba entonces en la calle Mayor», deteniendo a toda persona sospechosa de izquierdas «La guardia civil ha detenido a los que quieren asaltar y repartir todo, y los están interrogando» (Gros, Jaime. Memorias de Jaime Gros). Acaban haciendo ocho prisioneros detenidos en el cuartel que quieren trasladar a Zaragoza con el autobús. Para ello requieren de combustible por lo que reclaman al padre de Jaime Gros: «El del autobús dice que no tiene gasolina y que tampoco tienen en el surtidor. Me llamaba el sargento, para ver si tenía yo gasolina de los tractores y se la podía prestar». Pasado el trance, confiesa a su mujer: «No quiero que con gasolina mía se lleve presos a ocho vecinos de mi pueblo».
Sobre las tres de la tarde, varios guardias civiles y un cabo al mando de un sargento llegan a Bujaraloz «Se oyeron llegar unos camiones de los que bajaron hombres que daban gritos. Enseguida, por el callejón. se vio un barullo de gente. Los primeros, que venían como con una gabardina, se la quitaron y apareció su uniforme y se pusieron un tricornio, se oyó gritar ¡Viva España! ¡Arriba España!» (Memorias de Jaime Gros). Al mando de las fuerzas de la guardia civil y algunos falangistas va el capitán José Negrete, del puesto de Caspe. Las fuerzas se distribuyen en las entradas y en el cuartel de la guardia civil, con la pretensión de retirar todas las fuerzas de la guardia civil junto a sus familias y con todo el armamento posible. Seguidamente hacen un registro del pueblo, según el testimonio de Antonio Barrachina, recogido por el corresponsal Carrasco de la Rubia en La Vanguardia, deteniendo a cuantos hombres encuentran: “Los llevaron a la puerta del cuartel y los tuvieron durante mucho rato de cara a la pared, bajo la amenaza de los fusiles. Un capitán de la guardia civil, que había llegado un poco más tarde con otros guardias y con buen número de fascistas, les ordenó que al día siguiente estuviesen todos armados para luchar contra el enemigo; fue entonces cuando requisaron el autocar que conducía el joven Barrachina, obligándole a que se pusiera a sus órdenes”. Otras fuentes citan como las fuerzas de la guardia civil, detienen a tres campesinos que posteriormente son trasladados a Zaragoza.
Barrachina es el chofer del autocar que realiza la línea de Bujaraloz a Zaragoza y que está varios días al servicio de las fuerzas de la guardia civil llevándolos por distintos pueblos de la zona hasta que consigue volver a Bujaraloz (LVG 13 de agosto de 1936).
La Esquella de la Torratxa del 14 de agosto de 1936 informa de la muerte en Bujaraloz del padre del dibujante José Alloza Villagrasa apuntando del maltrato sufrido por parte de las fuerzas sublevadas: «Con nuestro sentimiento más profundo hemos de dar cuenta, esta semana, de la muerte de dos apreciados amigos nuestros. Uno, el padre de nuestro amigo Alloza, el dibujante, muerto en Bujaraloz a causa del maltrato de los fascistas, cuando aún estaban. El padre de nuestro Alloza era un republicano firme, bravo luchador, que no ha podido soportar la vileza del trato que los fascistas dieron a sus prisioneros. No hace falta decir como lo lamentamos vivamente».
El mismo 21 de julio, miembros de la guardia civil abandonan el puesto de Bujaraloz y se retiran a Caspe, cumpliendo la orden de reagrupamiento dada por el capitán guardia civil José Negrete. Aquella concentración de fuerzas queda recogida por la «Memoria de los hechos ocurridos en esta villa a partir del 16 de febrero de 1936» (Pieza séptima de Zaragoza. FC-CAUSA_GENERAL,1429,Exp.): «El 22 de julio de 1936, se concentró las fuerzas en Caspe, por orden de la superioridad». Con la caravana va la familia Gros, a pesar que el capitán Negrete les había requisado el coche. Para ellos es la mejor opción, habían oído por la radio que «En Zaragoza hay huelga y tiros por las calles y que en algunos pueblos hay barricadas y no dejan pasar a nadie».
La Causa General cita dos guardias civiles que debieron pertenecer al puesto de Bujaraloz: José Marrulo Domingo, fusilado en La Almolda en 1936 y Vicente Villar Sánchez, fusilado en Castelserás, según testimonio.
El día 22 de julio, desde La Almolda, unas 23 personas acuden a Bujaraloz para apoyar a los republicanos. El 21 habían declarado en la localidad de La Almolda huelga general, destituyendo al alcalde impuesto y requisando las armas del pueblo. A pesar de ello, a su regreso a La Almolda son recibidos a tiros viéndose obligados a refugiarse en Castejón de Monegros.
El 23 de julio llegan a Bujaraloz avanzadillas de milicianos “A la llegada de los marxistas a la localidad”, en referencia a aquel día, la Causa General de Bujaraloz manifiesta: “Se ensañaron con las casas propiedad de los vecinos que más se habían señalado por su carácter o ideología derechista”, siendo «Arrojadas de sus casas por ser familia de Manuel Martínez Pardo que había huido a la España Nacional evitando de esta forma se le fusilase». Igualmente se refiere a ello la «Memoria de los hechos ocurridos en esta villa a partir del 16 de febrero de 1936» aportando su relato de aquellos hechos: «El día 23 de julio de 1936 entraron en esta localidad las fuerzas rojas de la columna de Durruti, pudiéndose escapar varias personas de derechas que se refugiaron en Caspe y Zaragoza, empezándose desde esa fecha a cometer toda clase de desmane, siendo asesinadas 19 personas de derechas».
Sobre la presencia de avanzadillas o grupos de milicianos, Alejandro R. Díez Torre «Orígenes del cambio regional y turno del pueblo. Aragón, 1900-1938» cita la presencia de grupos expedicionarios arriesgados «Que se proponían sus propios objetivos a alcanzar y hacían frente -con una táctica circunstancial- a los obstáculos que encontraban; hasta terminar agrupándose en puntos de encuentro y refuerzo, como Candasnos, Peñalba o Bujaraloz, o bien la estación de Caspe». Es el caso del grupo de anarquistas barceloneses y Manuel Prieto García, del BOC, que parten de Barcelona el 21 de julio y caen en una emboscada el día 22 en Pina de Ebro. Otro grupo sale de Barcelona el día 22, entre ellos Miguel García, dirigiéndose hacia Caspe donde mantienen enfrentamientos, a los que se les une el día 24 el grupo de Francisco Subirats. Avanzadillas que aparecen reflejadas en «Ultima hora» del 23 de julio: «Expediciones de reconocimiento: También han salido hacia Aragón muchos automóviles requisados que llevan milicianos armados, con el objeto de reconocer el terreno para preparar a los campesinos y obreros de los pueblos aragoneses que son leales, para sumarse a las columnas populares y para organizar el abastecimiento de los milicianos y otros detalles que comporta toda marcha guerrera».
Así, la «Memoria de los hechos ocurridos en esta villa a partir del 16 de febrero de 1936» señala como, una vez retiradas las fuerzas de la guardia civil, las «hordas» se hacen con la localidad: «Libres ya las hordas de toda represalia y carente el pueblo de autoridad, con la afluencia de elementos extraños se lanzaron a la calle, patrullando por las mismas armados, prestando guardias armadas a la entrada de la localidad y cometiendo toda clase de atropellos».
Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España.
A partir de la Causa General de Bujaraloz, Rama Separada n.º 253, podemos aproximarnos a los principales episodios que acontecen en la población aquellos primeros días. Entendiendo el contexto en que se realizan las Causas Generales y el valor histórico que les corresponde.
El 24 de julio de 1936 son profanadas «Las iglesias, Santa Iglesia parroquial e iglesia de las Nieves, capillas públicas y ermitas, sacando los ornamentos e imágenes y quemándolos en mitad de la plaza”, hechos en los que participan algunos vecinos de la localidad y milicianos, señala la misma Causa General. Así mismo, la memoria popular relata una macabra procesión de milicianos vestidos con los ropajes del clero local, causando fuerte impresión en la población. También se producen algunos hostigamientos a personas de derechas, como hemos visto antes, siendo uno de los casos el de la maestra Feliciana García “Tachada de fascista y cuyo marido era guardia civil y había muerto en la defensa de Caspe” (AHPZ_J 005582).
Casa Gros es saqueada «Cuando llegaron las brigadas anarquistas» después que la familia había huido a Caspe con las fuerzas de la guardia civil «Alguien especialista en abrir puertas abrió la de casa para no tener que romper la puerta, entró todo el que quiso en tropel y se llevaron todo lo que había de valor: los libros del despacho y los que había en una mesa larga en la antesala, en la que recuerdo había varios libros de Don Quijote de la mancha con muchos dibujos que nos entreteníamos viendo, también había un Quijote en miniatura que había que leer con lupa, pero el preferido de todos nosotros se llamaba la Divina Comedia y que tenía muchos dibujos grandes, del cielo, el infierno, los ángeles y demonios, y torturas, que te pasabas las tardes viéndolos, y otros muchos más que no recuerdo cómo se llamaban. También se llevaron la colección de abanicos que tenía el abuelo, su colección de pendientes baturros y mantones de Manila, y muchas cosas más que no me acuerdo. Los cuadros los rompieron todos y los tiraron por la ventana y una radio gramola que tenía mi padre en un mueble en el que en la parte de arriba estaba la radio y el tocadiscos, y en la de abajo departamentos para poner los discos, la cogieron con discos y todo, y la tiraron por el balcón destrozándola. Luego las vajillas las repartieron entre toda la gente que quiso ir a buscar, a uno le daban dos platos, a otro un plato y una taza, a otros plato tenedor y cuchillo, y así poco a poco lo repartieron todo. Las caballerías y todo el trigo que había en los graneros se los quedó el comité, así como toda la cosecha que estaban segando». El relato familiar continúa: «Cuando llegó Durruti, después de los destrozos y los repartos, quiso fusilar a los responsables. Les dijo que no tenían por qué haber roto nada y repartirlo porque era ya todo de ellos; como es natural no fusiló a nadie, pero a los responsables les mandó a primera imera linea del frente. En casa había también una caja fuerte, donde mi padre tenía muchos duros de plata porque hacia colección; la volaron con un cartucho de dinamita y los sacaron todos. En un libro que leí después de terminada la guerra, que se titulaba yo fui secretario de Durruti, escrito por un cura de Candasnos (que fue el secretario), cuenta cómo un tal comisario Rico sacó todos los duros de la caja fuerte y llenaron dos cajas de zapatos. El cura dice en su libro que él guardaba y admi nistraba los duros por encargo del comisario Rico, y que cuando salieron huyendo a Francia al final de la guerra, todavía les quedaban duros de los que se llevaron de casa» (Gros Zubiaga, Jaime. Memorias de Jaime Gros)
Campanas de la iglesia de Bujaraloz. Campañá, Antoni.
El 24 de julio de 1936, el párroco de La Almolda Eusebio Antolín Moliner es asesinado por arma de fuego y, según la Causa General de Bujaraloz, es encontrado muerto en la pared del cementerio. Víctor Pardo Lancina fecha su muerte el 30 de julio. Al parecer, Eusebio Antolín Moliner había acudido a Bujaraloz días antes buscando refugio. Era natural de Torrevelilla (Teruel) y había tomado posesión de la parroquia de La Almolda el 19 de julio de 1935. Tenía 64 años (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca citando a Gálvez Samper, Francisco Javier, En los Monegros. La Almolda).
El 25 de julio, miembros avanzados de la Columna Durruti se habían establecido en Bujaraloz, haciéndose presentes en el pueblo a los gritos de «Ya está aquí la libertad». Posteriormente, irrumpen en La Almolda enfrentándose a tiros contra un grupo de «Dieciséis derechistas dirigidos por un cacique local». El relato lo recoge Víctor Pardo Lancina «Desarmados sin demasiados problemas, fueron fusilados el ex alcalde, juez municipal y diputado provincial por Renovación Española, Emilio Villagrasa Samper y el también derechista Pablo Peralta. Los anarquistas, además, reunieron a todos los hombres de derechas del pueblo y los dejaron detenidos en el interior de la iglesia de San Antonio. El alcalde que había sido impuesto por los guardias civiles en los días anteriores, Cristóbal Godina y el concejal Hipólito Olona fueron apartados del grupo y fusilados» (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca).
Julio P. Arribas, secretario del comité de Villanueva, en Historia de Sijena, recoge como el párroco de Villanueva de Sigena Vicente Monserrat Millán es asesinado en Bujaraloz, aunque no está nada claro.
Otros asesinatos se producen el día 28 del mismo mes de julio de 1936, una vez entradas las milicias. De acuerdo con Víctor Pardo Lancina, el mismo día del 28 de julio «Son conducidos en un camión hasta las tapias del cementerio de Bujaraloz donde van a ser fusilados»:
Calvete Samper, Agustín. La Almolda (Zaragoza), 34 años de edad.
Calvete Samper, Francisco. La Almolda (Zaragoza), 28 años de edad.
Costa Pérez, Juan. La Almolda (Zaragoza). A los 53 años de edad, labrador.
Olona Escuer, José María. La Almolda (Zaragoza). A los 32 años de edad, labrador.
Olona Escuer, Rogelio. La Almolda (Zaragoza). A los 26 años de edad, labrador.
Olona Olona, Ángel. La Almolda (Zaragoza). A los 25 años de edad, labrador.
Olona Olona, Pedro. La Almolda (Zaragoza). A los 24 años de edad, maestro.
Olona Samper, Santiago. La Almolda (Zaragoza). A los 46 años de edad, labrador.
Pelay Olona, José. La Almolda (Zaragoza). A los 34 años de edad, labrador.
Peralta Solans, Amado. La Almolda (Zaragoza). A los 17 años de edad, labrador.
Peralta Solans, Manuel. La Almolda (Zaragoza). A los 19 años de edad, labrador.
Peralta Taules, Elías. La Almolda (Zaragoza). A los 33 años de edad, labrador.
Peralta Taules, Jesús. La Almolda (Zaragoza). A los 31 años de edad, labrador.
Samper Samper, Mauricio. 42 años, labrador.
Val Olona, Mariano. La Almolda (Zaragoza) A los 31 años de edad, labrador.
También son encontrados seis cadáveres en la pared del cementerio. Según la Causa General, son desconocidos: “Fueron encontrados seis cadáveres más en las paredes del cementerio, cuyos nombres y señas particulares se desconocen. Únicamente se sabe que son uno natural de La Almunia que llevaba una pierna de palo. Otro de Mallen que se sabe que era requeté, otro de Fuentes paisano, los otros tres desconocidos. Todos estos son procedentes de los prisioneros de Quinto y Belchite. Aún existen datos de haber sido fusilados tres falangistas en este término municipal, sin poder encontrar sus restos. Estos tres fueron hechos prisioneros de la Sierra de Alcubierre en el mes de julio de 1937”.
El «Expediente de Responsabilidades Políticas 5.909» (AHPZ-J 005582-0013) señala que son asesinados Pablo y Benjamín García “Y un sacerdote anciano de La Almolda”. Eladio Romero García, Guerra Civil en Aragón, matiza como “La represión ejercida costó la vida al párroco, a dos guardias civiles y a algunos derechistas.» Pablo y Benjamín García Mainar, ambos molineros, de la fábrica de harinas de Julián Usón, de 35 y 17 años respectivamente, son fusilados. Benjamín en julio, en las paredes del cementerio por negarse a luchar “Con los marxistas” y Pablo en agosto de 1936 «en Caspe «Detenido por un vecino de Bujaraloz apodado el Tripa en Valfarta siendo conducido a Bujaraloz, y después, según referencias a mitad de la carretera de Caspe, en Valestrecha, endonde lo asesinaron» (Causa General de Bujaraloz).
El expediente de la Causa General añade que se producen los asesinatos bajo el Primer Comité Revolucionario de Bujaraloz, sumando a los anteriormente citados al labrador Guillermo Pallas, el Guardia civil José Marrufó y el abogado de Caspe «Sr. Pardo». Igualmente, uno de los documentos de la Causa General dice «En esta localidad existen tres cadáveres fuera del cementerio municipal, ignorándose las causas de su fallecimiento, ni a quien atribuir su muerte, ya que fueron encontrados los cadáveres y sepultados en loas campos, quizás por los mismos que los encontraron muertos».
La Wikipedia, La Guerra Civil en Bujaraloz, también refiere lo siguiente: “Se anotan dos víctimas: un chaval de 14 años, fusilado por orden de Durruti al encontrarle un carnet de ‘falangista’, y el cura párroco, que estando Durruti fuera, recibió un disparo a instancias de un miembro de un ‘comité antifascista’, que propuso: ‘¿Sois fascistas o qué, que aún no habéis matao al cura?”.
Mosén Jesús Franco Pallás, cura párroco de la localidad es encontrado asesinado con heridas de bala y abandonado en una partida de Bujaraloz. El relato, reflejado en la Causa General de Bujaraloz, afirma que el sacerdote: «Fue detenido por elementos del Comité, en su propio domicilio y trasladado a la partida denominada «Las Sueltas» en el término de Caspe. Fue asesinado, dejando su cadáver por los alrededores, siendo posteriormente quemado su cadáver, suponiéndose efectuó dicha operación Jesús Cenar Royo…». Víctor Pardo lancina atribuye su muerte a «milicianos incontrolados».
El monolito se localiza en el paraje actualmente denominado Sueltas Bajas, en un margüín entre campos cerca del antiguo camino de la Gramenosa, que discurría paralelo a la actual carretera a Caspe (A230, a la altura del km 23 y a unos 6`5 km de Bujaraloz). Contaba con 53 años de edad según la Causa General de Bujaraloz y 51 de acuerdo con el monolito. La zona es conocida como «Clota del cura» (Memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» (Orden ECD 205/2021 de 21 de marzo).
«Aquí murió por Dios y la patria Jesús Franco Pallás párroco de Bujaraloz vilmente asesinado por los marxistas el 18 de septiembre de 1936 a los 51 años edad».
«Jesús Franco Pallás había nacido el 26 de octubre de 1884 en Bujaraloz. Al llegar los milicianos, Durruti le facilitó un salvoconducto para que no fuese molestado, con la única condición de abandonar la sotana y vestir de paisano. El ambiente antirreligioso imperante le llevó a vivir unos días escondido en un pajar de la localidad. El 17 de septiembre, el comité antifascista del pueblo, en el que se integraban incluso algunos vecinos de su propia casa, quemaron el pajar para provocar la salida del cura, que fue detenido y conducido a la clota donde lo mataron la noche del 17 al 18, abandonando allí mismo su cadáver, aunque volvieron días más tarde para prenderle fuego. De acuerdo con un documento parroquial «los restos así quemados, fueron recogidos el 17 de abril de 1938 y depositados en casa Gros, hasta el 21 del mismo mes, en cuyo día, tras el funeral celebrado por mosén Vicente Aguilar» fueron inhumados en el cementerio municipal. El 14 de marzo de 1950, explica el citado documento redactado en Bujaraloz en esta misma fecha, los restos del párroco fueron trasladados hasta el templo parroquial donde quedaron depositados «en la capilla del baptisterio, en un nicho abierto en el mismo muro al pie de la pila bautismal». Una lápida de granito negro recuerda el lugar donde yace Jesús Franco Pallás, consagrado sacerdote el 21 de marzo de 1906 y muerto el 18 de septiembre de 1936.»
Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca.
El Noticiero, 13 de septiembre de 1938.
Fosa Común de Bujaraloz
En el cementerio de la localidad se halla la Fosa Común, inventariada por el Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés (SIPCA): “La única fosa de la época de la guerra que hoy en día es claramente localizable en el término de Bujaraloz se encuentra en el interior del cementerio, muy cerca de la puerta de acceso y pegada a su muro exterior”. Al parecer, contiene un número indeterminado de “Rebeldes ejecutados sumariamente por los republicanos tras haber caído prisioneros en el pueblo de Quinto de Ebro durante la batalla por Belchite. Sólo uno de ellos, un joven de la localidad ribereña de Mallén llamado Miguel Aragón Pardo que combatía en la 5ª Bandera de Falange, aparece identificado en la losa con su nombre y fotografía, aunque la inscripción no olvida mencionar la presencia de otros soldados desconocidos en esa misma fosa”.
Fuente: SIPCA.
Mismamente, en el cementerio se encontraba otra fosa desaparecida que albergaba restos de fallecidos entre 1936 y 1938. La fosa, aparece inventariada por Gonzalo Berger Mulattieri, con Ref.: 186, denominada Fosa: 1185/2009 ZARA y Coordenadas: 41.49974, -0.1557. A la fosa vincula los nombres de Besó Huguet, Josep; Cantero Muñoz, Manuel; Caurín Rodrigo, Francesc; Íñiguez López, Fabiano; Lavilla Beguer, Emili; Vivancos Hernández, Antoni; Mejías Alarcón, Pere; Monton Guardiola, Felip; Moran Zanon, Ubald; Mosquera Arias, Emili. El 8 de abril de 1959 «Los restos de la fosa fueron exhumados y trasladados a Cuelgamuros» (Berger Mulattieri, Gonzalo. Frente de Aragón (1936-1938): despliegue, evolución y trazabilidad de unidades militares, combatientes republicanos muertos y lugares de inhumación). A este respecto, entre las actas de defunción de Bujaraloz hay un documento que certifica el traslado de 11 restos al «Valle de los Caídos» (Cuelgamiros), 11 cuerpos sin identificar, nota correspondiente al 24 de marzo de 1959.
En agosto de 1936 es detenido y encarcelado Lorenzo Enfedaque Royo, vecino de Bujaraloz (Causa General).
Comité, Comité Revolucionario y Consejo de Bujaraloz
Bujaraloz, respondía a una pequeña población del medio rural aragonés, dedicada principalmente al cultivo de cereal de secano y la ganadería lanar. Lugar histórico de paso, del antiguo camino de los Fierros, camino entre Madrid y Barcelona, a la actual nacional II y la AP2. Tierra de jornaleros que se ganaban la vida trabajando las tierras y llevando los ganados de las casas más pudientes.
Durante la II República Española, en Bujaraloz, pocos días antes de las elecciones del 16 de febrero de 1936, un acto del Frente popular reúne a más de 400 personas, haciendo un llamamiento a las juventudes y alentando a las mujeres a unirse (Diario de Aragón, 16 de febrero de 1936). Finalmente se impone una tímida mayoría del Frente Popular (Germán, L. (1984): Aragón en la II República. Estructura económica y comportamiento político. Zaragoza). Siendo estos los resultados de las elecciones del 16 de febrero:
Celebradas las elecciones, apunta la «Memoria de los hechos ocurridos en esta villa a partir del 16 de febrero de 1936» (Pieza séptima de Zaragoza. FC-CAUSA_GENERAL,1429,Exp.) continúa el mismo ayuntamiento anterior. Ayuntamiento compuesto por las siguientes personas:
– Alcalde: Mariano Villagrasa Pallares. (Fallecido) – Concejal: Raimundo Villagrasa Royo. (En Bujaraloz). – Concejal: Mariano Rozas Albacar.(En Bujaraloz). – Concejal: Gregorio Escanilla Barrachina. (En Bujaraloz). – Concejal: Julián Uson Beltrán. (En Bujaraloz). – Concejal: Ángel Barrachina Arcal. (En Bujaraloz). – Concejal: Julián Escanilla Pallares.(En la Cárcel de Torrero).
La misma memoria destaca como, a partir del 16 de febrero de 1936, se significan como destacadas las organizaciones de CNT y UGT, siendo las directivas de las mismas:
La Directiva de la CNT la formaban los siguientes elementos:
– Presidente: Luis Calvete Aguilar. (En Francia). – Secretario: Santiago Samper Palacios. (En Francia). – Vocal: Francisco Guallar Catalán. (En Francia). – Otro: Marcelino Villagrasa Pallas. (En Francia).
Directiva de la UGT
– Presidente: Vicente Villagrasa Palacios. (En Bujaraloz). – Secretario: José Labrador Calvete. (Detenido en Torrero). – Vocal: Pedro Aguilar Genique. (Detenido en Torrero). – Otro: Mariano Villagrasa Pallas. (En Francia).
* Una nota de la Memoria, al señalar individuos responsables, escribe «Estos individuos cuando intentaban fundar la UGT hablaron en un mitin de carácter comunista que se celebró en la localidad».
* Entre paréntesis aparece el destino de cada uno de los miembros tras la contienda, en el momento de realizar la Memoria, fechada el 16 de agosto de 1941, Memoria elaborada por la guardia civil de Zaragoza del Puesto de Bujaraloz.
Gastón Leval, Colectividades libertarias en España, cita que en Bujaraloz había 150 miembros afiliados a UGT y 29 a CNT. En este contexto se «plantearon» dos huelgas campesinas en Bujaraloz: «Durante el mandato de este ayuntamiento y durante el periodo de tiempo comprendido entre las elecciones y el 19 de julio, se plantearon en la localidad, dos huelgas de trabajadores del campo, que fueron solucionadas rápidamente y sin incidente, siendo estas ordenadas por la CNT y UGT, cuyas organizaciones crearon un mal estar contra los grandes propietarios, personas de orden y el comercio en general».
Bujaraloz, mayoritariamente del sindicato UGT, es controlado por la población, constituyendo el primer Comité de Bujaraloz formado por UGT. Aquel primer comité escasamente dura hasta el mes de septiembre, poco después de la llegada de las milicias anarquistas (Expediente 5.909 AHPZ-J 005582-0013).
En la Causa general de Bujaraloz aparece la mención de creación del Primer Comité Revolucionario, integrado por Vicente Giménez Calvete, jornalero; Vicente Giménez Asín, jornalero y Victoriano Palacio Usón.
Pedro Aguilar Genique en su testimonio cita como miembros del Comité a Victoriano Palacio Usón (Presidente); Eusebio Villagrasa (Abastos); Luciano Beltrán y Francisco Guallart Catalán. Pedro Aguilar Genique manifiesta que «Cree que el Comité local actuaba bajo las órdenes del Comité de Guerra de la Columna de rojos forasteros».
Columnas al frente
Con la creación el 21 de julio de 1936 del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña y bajo la organización de sindicatos y formaciones políticas se organizan diversas columnas que parten principalmente de Cataluña al frente aragonés. Son muchos los barceloneses que acuden voluntariamente a los diferentes centros de reclutamiento que aparecen por distintos puntos de la ciudad, centros donde se les arma y organiza en distintas columnas.
El mismo día 22, hay medios de la época que informan de la salida de Barcelona de una primera columna mientras otras desfilan por vía Layetana y las Ramblas:
La primera columna salió a las 10 de la mañana del 22 de julio de 1936, salieron en autocares y camiones requisados y compuesta de unos 4.000 hombres.
Una segunda columna se congregó en el paseo de Gracia y desfilaron por vía Laietana y un segundo grupo por las Ramblas.
Los componentes de la columna se han concentrado al paseo Gracia, cerca de la Diagonal. Allí se han comunicado a los jefes de les, diverses secciones que, en vista de las noticias recibidas de la primera columna, no se consideraba necesario salir hasta la tarde. Esta tarde, a las cuatro, están convocados de nuevo los milicianos. Si no hay contraorden, serán armados a Pedralbes y organizados definitivamente y a media tarda saldrán a la conquista de uno de los últimos y el más importante de los baluartes de los fascistas.
Última Hora, 23 de julio 1936.
De la misma manera, se da cuenta de la salida de unidades de reconocimiento:
Anteayer, por la mañana, salieron de Barcelona, en dirección a Zaragoza, diversos automóviles de las organizaciones obreras, para inspeccionar de cerca el terreno. Volvieron por la tarde. Un periodista habló con uno de los expedicionarios, perteneciente a la U.G.T.
A varios kilómetros de Zaragoza, un fuerte tiroteo de las tropas facciosas nos obligó a detener y a hacer marcha atrás. Tuvimos algunas bajas, entre las cuales hemos de consignar la del compañero López, del Sindicato de Banca y Bolsa y la del líder de la Insurrección de Figols del año 1933, Manuel Prieto. Entre los elementos que participaron en esta acción, figuraba el conocido periodista Ángel Estivlll, que resultó Ileso.
El diluvio, 24 de julio de 1936.
En su apoyo actúa la aviación de las fuerzas aéreas de Barcelona al mando del teniente coronel Díaz Sandino, explorando y reconociendo el frente de Aragón y bombardeando columnas rebeldes y edificios ocupados por rebeldes en Zaragoza. A su regreso dan cuenta del avistamiento de la primera columna en Bujaraloz el 24 de julio: «Cuando regresábamos a nuestra base hemos saludado a la primera columna que Cataluña manda en ayuda de sus hermanos aragoneses, que en Bujaraloz, con gran entusiasmo, se baten contra los fascistas» (Ahora (Madrid), 25 de julio de1936).
Así, a lo largo de aquellos días de final de julio, van partiendo de Barcelona diferentes columnas a distintas pates de Aragón:
Primera columna, comandada por Del Barrio. Estivill y Trueba, sobre la línea Grañén-Tardienta-Almudèvar. Segunda columna, comandada por Arquer, Grossi y Piquer, a la línea de Sariñena Tercera columna, comandada per Pérez Farràs y Durruti, a Bujaraloz. Cuarta columna, comandada por el capitán Medrano y Balada, a Sietamo. Quinta columna, comandada por García Miranda y el capitán Zamora, a Caspe. El mando de todas las fuerzas que actúan en el frente ha estado otorgado al coronel Villalba.
La Veu de Catalunya, 2 de agosto de 1936.
Columna Durruti – Pérez Farrás
La columna Durruti, conocida primeramente como columna Durruti Farrás, surge a partir de la creación del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña y es integrada mayoritariamente por miembros de la CNT, con carácter anarquista, aunque también con miembros de UGT y ERC, estos últimos en línea con Pérez Farrás. Su centro neurálgico de la incipiente columna Durruti es Pedralbes donde se van concentrando numerosos milicianos ansiosos con partir al frente:
La comandan Pérez Farràs y Bonaventura Durruti
Durante todo el día de ayer, en diferentes lugares de nuestra ciudad, especialmente en la Rambla, se abren diversos centres de alistamiento de militantes antifascistas por tal de unirse a la columna que debía de salir hacía Zaragoza. El entusiasmo del pueblo por tal de ir a socorrer los leales de la ciudad aragonesa era muy grande, y bien pronto se formaron largas filas de voluntarios. Hacia la tarde se concentraron los elementos de la columna a Pedralbes, donde se reunieron más de un centenar de autocares y camiones, debidamente equipados y armados, en los cuales se instalaron más de cuatro mil ciudadanos, mayor parte paisanos, pero también elementos de las fuerzas públicas. Dirige la columna Enric Pérez Farras, y va de segundo Bonaventura Durruti. Esta es la primera de les expediciones que salen hacía Zaragoza por tal de contribuir a la derrota de los fascistas que todavía se sostiene. Para las diez de esta mañana está anunciada la salida de una segunda columna, los componentes de la cual también se reunirán a Pedralbes. Hay que prevenir los elementos del Frente Popular de las diversas ciudades y pueblos por los cuales han de transcurrir estas columnas de las milicias antifascistas de Cataluña que se le presta la máxima ayuda y se les facilite todo lo que haga falta para su expedición.
La Publicitat, 23 de julio de 1936.
El mismo Durruti hace llamamiento para alentar a que se sumen a la columna:
Durruti arenga a las milicias
El conocido líder de la C. N. T., Bonaventura Durruti, ha visitado esta mañana las casernas de Pedralbes y a las milicias que se formaban allí para marchar sobre Zaragoza. Durruti ha arengado a todos los antifascistas que había allí y les ha infundido confianza y fe en la victoria. Durruti ha estado calurosamente ovacionado.
Última Hora, 23 de julio 1936.
Aunque Roberto Martínez Catalán «Rumbo a Zaragoza. Crónica de la Columna Durruti» sostiene que la organización de la columna es improvisada. Lo cierto es que su formación es de apenas tres días, la urgencia apremia y de nuevo el mismo Durruti, el 24 de julio, a las nueve y media de la mañana, hace un llamamiento convocando a la población: «En nombre del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña hacía una locución radiofónica convocando a aquellos que fueran a acompañarle para que se concentraran en el paseo de Gracia a las diez de la mañana».
Alocución de Durruti
Sobre las nueve y media de ayer mañana, y en nombre del Comité central de las milicias antifascistas de Cataluña, Buenaventura Durruti dirigió una alocución por radio, diciendo, entre otras cosas, lo siguiente:
«Trabajadores de Cataluña y especialmente los de Barcelona que habéis respondido generosamente al llamamiento de la C.N.T., lo mismo que al de otras organizaciones, sindicatos y partidos políticos de izquierda que Integran el Comité antifascista, tenéis el deber, hoy más que nunca, de escuchar a los miembros de este Comité que os llama a organizar la defensa de lo que habéis conquistado en Cataluña y, además, trabajadores, tenéis el deber de salir de Cataluña hacía Aragón, para caer sobre esa capital que está en manos del fascismo y aplastarlo de una vez para siempre. En Aragón, los compañeros, los trabajadores, son víctimas de las hordas fascistas que se ensañan con el obrero. El proletariado catalán, que siempre está alerta, que siempre ha vivido a la vanguardia de la libertad de España, hoy más que nunca, debe escucharnos. Pero no creáis que defendemos intereses personales, porque se trata del proletariado español, trabajadores.
Tenéis un deber en estos momentos. Concentraros en la calzada del paseo de Gracia las diez de te mañana. Una advertencia, trabajadores de Barcelona, todos y en particular los de la C.N.T. Los puestos que han sido conquistados en Barcelona que no sean abandonados. La capital no de be ser abandonada. Tenéis que permanecer en guardia permanente, ojo avizor, por si tuviéramos que responder a posibles acontecimientos. Trabajadores de la C.N.T., todos como un solo hombre debemos ir a ayudar a los camaradas de Aragón.»
El diluvio, 25 de julio de 1936.
¡A Zaragoza!
La columna parte de Barcelona a mediodía aquel 24 de julio, ensalzada por Diego Abad de Santillán «Con una alegría, un orgullo y un espíritu inenarrables». Gonzalo Berguer recoge como el grupo inicial no va ser superior a las doce centurias (Berguer Mulattieri, Gonzalo.Les milícies antifeixistes de Catalunya). Aunque su detallada composición la recoge Roberto Martínez a través de la crónica diaria de la «Generalitat de Catalunya» del 24 de julio: «Estaba formada por noventa y seis vehículos entre los cuales había una treintena de autocares y sesenta camiones llenos de milicianos; diversos camiones con provisiones de boca, cuatro camiones-tanques CAMPSA, un tanque del Ejército con agua potable y unos quince camiones que llevaban doce piezas de artillería moderna y municiones. También formaban parte de esta expedición una quincena de ambulancias militares y de la Cruz Roja y diversas enfermeras. (…) unos cuantos camiones blindados que habían sido confeccionados (…) (recientemente en los talleres Hispano-Suiza y un camión con equipo telegráfico para establecer las comunicaciones».
Última hora, 24 de julio de 1936.
Pere Cornellá i Roca cifra la columna en 3.000 milicianos/as: «La columna estaba formada por 59 centurias, 28 ametralladoras, 5 morteros y 3 baterías de diferentes calibres» (Cataluña 1937. Pere Cornellá i Roca). Mientras, por otro lado Roberto Martínez Catalán calcula sobre unos 2.000 milicianos/as componiendo la columna «La columna no podía estar compuesta a su partida por más de los 2000 y pico miembros que señalan Guarner o Abel Paz» (Martínez Catalán, Roberto.Rumbo a Zaragoza. Crónica de la Columna Durruti).
Con la columna sanitaria va Màxim Silvio cuyo testimonio, años más tarde, relata el recorrido que realiza la columna hasta llegar a Bujaraloz y su intento de avanzar hacia Zaragoza. Así, en palabras de Màxim, la columna comienza a andar aquel 24 de julio en Barcelona: «Por la amplia calzada del Paseo de Gracia avanza en dirección a la Avenida del 14 de abril» (Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas. Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938). La columna va atravesando Cataluña.
Cataluña en pie de guerra
Hemos cruzado un gran número de poblaciones catalanas, En todas ellas hemos observado el mismo espectáculo: a la entrada y a la salida de las villas y de las localidades de mayor importancia, se hallan barricadas u obstáculos de la más variada estructura. Al pie de los cachivaches, o de los árboles arrancados de cuajo, permanecen en constante alerta unos cuantos milicianos. Los trabajadores exigen la documentación de los vehículos y son escrupulosos en su cometido. Vigilan día y noche para que los enemigos no se filtren en las poblaciones catalanas.
La impresión que produce Cataluña es de que se encuentra en pie de guerra. Un aire de renovación recorre el espacioso perímetro de nuestra tierra. De este soplo revolucionario se han contagiado la inmensa mayoría de los naturales del país.
A lo largo de las carreteras se observa constantemente el saludo que se ha estilizado con las jornadas de Julio. Los campesinos que están absortos con el trabajo de la cosecha se distraen de sus labores cotidianas para levantar el puño en el aire y corresponder de esta manera al veloz vehículo que cruza raudamente por las calzadas de la campiña catalana. […]
En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti. Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.
Abel Paz, en su obra «Durruti», reconstruye la constitución de la columna y sus primeros pasos a través de los testimonios de los hermanos Los Paules, Francisco Subirats y Liberto Ros. Unos primeros pasos que llevaban a Durruti a detenerse en cada pueblo por el que pasaban y dirigirse directamente a la población: “-¿Habéis organizado ya vuestra colectividad? No esperéis más. ¡Ocupad las tierras! Organizaos de manera que no haya jefes ni parásitos entre vosotros. Si no realizáis eso, es inútil que continuemos hacia adelante. Tenemos que crear un mundo nuevo, diferente al que estamos destruyendo. Si no es así, no vale la pena que la juventud muera en los campos de batalla. Nuestro campo de lucha es la revolución”.
La Publicitat, 25 de julio de 1936.
Ambulancias para recoger heridos de la primera columna expedicionaria De fuente oficial hemos averiguado que por tal de recoger heridos de menos importancia tenidos por la primera de las columnas que han salido para luchar con los rebeldes fascistas de Zaragoza, han salido hacia el punto en que se encuentra la citada columna, diversos coches ambulancias con el personal apropiado. Los heridos de más gravedad son hospitalizados a las localidades más cercanas donde se encuentra la columna.
Última Hora, 23 de julio 1936.
A Lérida llegan el 24 de julio a las diez de la noche, donde cenan y pernoctan «De todos los balcones y ventanas cuelgan telas rojas. No cruzaba ningún ciudadano ninguna ciudad por las calles que no llevase en el traje de la americana o sujetado en la camisa un lazo rojo» (Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas. Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938).
«A Lérida, que en aquellos días tenía bien merecido el calificativo de la roja, vamos a cenar y dormir aquella noche para seguir nuestro camino hacía Aragón».
Silvio, Màxim.
La mañana del 25, la columna envía una avanzadilla a Caspe, donde mantiene los primeros combates a la entrada de la ciudad del Bajo Aragón. Solo más llegar a Caspe tropiezan con los guardias civiles que huían de Bujaraloz: “El primer contingente de la columna Durruti llegó a Lérida el día 25 de julio de buena madrugada. Allí los milicianos fueron informados de que los fascistas y la Guardia Civil se habían adueñado de Caspe, por lo que algunos se dirigieron a aquella ciudad. A cuatro kilómetros de ella, en el puente de entrada, tropezaron con los guardias civiles insurrectos de Bujaraloz, que se desplazaban en el autocar de línea Bujaraloz-Zaragoza-Villalba que habían requisado” (Relato del chofer en «Crónicas de la lucha antifascista. En el frente aragonés», La Vanguardia, 18 de agosto de 1936.Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto). Caspe había quedado en manos del capitán de la Guardia Civil Negrete y desde el día 23 mantenía enfrentamientos contra milicianos que, tal y como cuenta Abel Paz, «Habían salido por su cuenta y riesgo de Barcelona, entre los que se encontraban los hermanos Subirats, presentaron batalla; ya estaban entregados a ella cuando llegó la Columna allí». Con la llegada de la columna Durruti, Caspe es liberada.
Uno de aquellos guardias civiles «insurrectos» de Bujaraloz que se hallaban en Caspe es Mariano Ubieto Casals, marido de Feliciana García, quién años más tarde declara «El 31 de julio se le ordenó por sus superiores se trasladase a Caspe. En dicha ciudad se le ordenó para servicio en el puente de la Barca donde halló la muerte contra los marxistas que intentaban infiltrarse en la ciudad» (Causa general de Bujaraloz).
Mientras, el mismo día 25 de julio sale un nuevo contingente de Barcelona de la columna Durruti, de acuerdo con Gonzalo Berguer «Se van añadir 700 milicianos con el comandante Enric Pérez Farrás«.
En tierras de Aragón
La mañana del 25 de julio, a las once de la mañana, la columna parte de Lérida hacía Aragón. Llegan a Fraga donde comen sobre las dos de la tarde «Va ser, aquel, una comida sobria, un pedazo de cordero rustido y una gran rebanada de pan». Tras la comida y un largo descanso, evitando las horas de más calor, emprenden de nuevo la marcha «Cuando, después de un largo descanso, cruzábamos el puente de hierro que se extiende sobre el Cinca; los escopeteros que allí prestaban servicio de vigilancia, van a saludarnos alzando sus fusiles» (Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas. Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938).
Las columnas que se dirigen a la conquista de Zaragoza a su paso por Fraga. Foto: Keystone. El Diluvio: diario político de avisos, noticias y decretos: Año 79, no. 183 (2 agosto 1936).
La columna asciende la acentuada cuesta para seguir la «interminable» recta de Candasnos «Sería el viento, que llevaba soplos de fuego, a nuestros rostros. Aumentaba la sed. Sentíamos angustiosa fatiga frente a la monótona visión de aquella recta que parecía no acabarse nunca. Los motores se recalentaban y era necesario moderar la marcha, cosa que acrecentaba la agonía y la sed y los ojos se cegaban frente la luminosidad del sol» (Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas. Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938). Tras la larga jornada, la columna alcanza Candasnos donde pasan la noche, durmiendo al raso, hasta que a medio día del 26 vuelven a ponerse en marcha prosiguiendo el camino.
[…]. Nuestra emoción es intensa. Dentro de breves instantes nos hallaremos junto a nuestros camaradas. […] El cambio de paisaje es considerable y contundente. Sabemos que los límites de Cataluña se han esfumado. Ya no divisamos la espléndida exuberancia de la campiña catalana. En su lugar avizoramos un suelo yermo. Los montículos terrosos sin una sola brizna de hierba producen una impresión deplorable. […]
En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti. Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.
Llegada a Bujaraloz
La columna Durruti llega a Bujaraloz el 26 de julio, «Después del mediodía» apunta Màxim Silvio en su crónica. No obstante, la llegada de la columna a Bujaraloz ha sido algo incierta. Un artículo en «Mi Revista» del 1 de mayo de 1938 la sitúa un día antes, el 25 de julio: «Las milicias habían llegado a Bujaraloz el sábado por la noche, día 25, movilizándose en seguida por los alrededores para saber con quién tenían que habérselas» (Mi Revista. Barcelona, 1 de mayo de 1938. Mientras Roberto Martínez Catalán fecha su llegada el 26, de acuerdo con la placa que se coloca en Bujaraloz tras la muerte de Durruti e igualmente da esa fecha del 26 de julio Gonzalo Berguer en «Les milícies antifeixistes de Catalunya». Sin embargo, Miquel Amorós fecha el 27 la llegada de la columna a Bujaraloz, día que también sostiene Abel Paz y Rosa María Aragüés Estragués, que fecha el 27 la toma de Bujaraloz, Sástago, La Zaida, Velilla de Ebro y Gelsa.
“Mientras Durruti inspeccionaba el cuartel abandonado de la guardia civil, sonó el teléfono. Descolgó el auricular y contestó: «¡Aquí Durruti!». Eran los guardias civiles de Monegrillo que, al oír su voz, no pararon hasta Zaragoza” .
Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto.
Bujaraloz…
Un sol abrasador nos acompaña en todo el recorrido del trayecto. Al fin llegamos a la población aragonesa que cobija el grueso de la columna de Durruti. Nos hallamos en Bujaraloz.
Nos apeamos en la plaza del pueblo. A primera vista, remarcamos que es la clásica plaza de villorrio. Tres cuerpos de casas, casi pegadas. En una de las casas más cercanas a la carretera está instalada una oficina que atiende a un gran número de servicios que afecta a la concentración de milicianos.
Bujaraloz está situado entre los pueblos de Peñalba y Pina. Su población es de 1500 habitantes. Sus habitantes viven del campo. Hasta el momento que precedió a la entrada de las milicias obreras los campesinos de Bujaraloz percibían jornales de 4,50 pesetas diarias y trabajando de punta de día hasta el anochecer.
Está situado en un llano y todas las casas son de tipo rústico. Pertenece al período cuaternario. Cuenta con capas subterráneas de sal y toda el agua es salada. Para beber, los pobladores han de aprovechar el agua de lluvia. Es de la provincia de Zaragoza y del partido judicial de Pina de Ebro. Cosecha cereales en gran abundancia si la atmósfera prodiga la lluvia. Abunda el ganado. Es una población muy miserable.
La tierra estaba en manos de dos grandes caciques que nuestros camaradas ahuyentaron con su presencia. El censo de la localidad está integrado por obreros, campesinos y pequeña industria.
El pueblo de Bujaraloz conoció la bestialidad de los fascistas por espacio, tan sólo, de unas horas. Se llevaron en rehenes a tres hijos del pueblo. Pero la rápida aparición de las milicias limpió de fascistas a Bujaraloz y sus contornos. […]
En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti. Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.
A su llegada, Durruti dedica unas palabras a la milicia «Compañeros, la lucha será muy dura y el enemigo no tendrá ninguna compasión. Debemos vencer y ésta será mi consigna. Ahora bien si alguno de vosotros coge miedo que se quede aquí para marchar a la retaguardia a hacer otros servicio» (Manuel Ramos, Una vida azarosa, edición del autor, 1993).
Tras realizar un descanso, aquel mismo día del 26 de julio, la columna sale «Camino a Zaragoza poco antes de caer la tarde» (Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas. Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938).
Avanzadillas a Pina de Ebro
Mientras la columna prosigue su camino, avanzadillas de la columna alcanzan Pina de Ebro, quemando el archivo. En este sentido, Miquel Amorós recoge la avanzadilla «La Banda Negra» que toma por sorpresa Pina de Ebro la tarde del 27 de julio. Ya un día antes, el 26 se habían producido varios asesinatos en Pina de Ebro, según el registro de la iglesia, pues Pina de Ebro, en palabras de Nieves Borraz, historiadora de Pina de Ebro, la población en esos días es un verdadero caos «Por la mañana había unos y por la tarde otros. Cuando se levantaban, al día siguiente, había otros, fue un desastre».
Una noche de angustia
27 de julio. Habíamos pasado la noche dentro de los vehículos de la columna motorizada de sanidad, cerca de Osera, a unos treinta y cinco kilómetros de Zaragoza. A unos cincuenta metros de la citada población, va detenerse nuestra columna, que queda alejada de la militar unos cien metros. Todos nos acomodamos dentro de los coches de la mejor manera posible. No pasamos la noche con mucha comodidad, pero pudimos guardarnos del viento que hasta la mañana no dejó de silbar, levantando fuerte polvadera por los campos pelados que, aun y otro lado de la carretera, veíamos como inmensos eriales.
Toda la noche, la luna va darme a la cara de lleno. No voy ni a dormir ni diez minutos. Toda la noche la voy a pasar pensando en los de casa. Hacía días que no los veía y nada sabía de ellos. Se envolvía el pensamiento hacia mi hogar y veía mis hijos dormidos en sus camas mientras debían pensar: ¿Qué hará padre? Dónde estará?… Y veía también a mi mujer, con los ojos húmedos por las lagrimas cuando ella va a despedirse, sin decir una palabra de protesta, queriendo hacer el corazón fuerte, sacrificándose, porque estaba convencida que yo, en alistarme a las Milicias Antifascistas, no había hecho otra cosa que cumplir con mi deber de catalán y republicano».
Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas. Catalan! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938.
El avance de la columna
La columna Durruti-Pérez Farrás continúa su avance hacía Pina de Ebro, en su cometido de alcanzar Zaragoza, concentrándose entre Bujaraloz y Pina de Ebro (LVG, 31 de julio de 1936). No obstante, con los primeros intentos de tomar Pina del Ebro y Osera, el 28 de julio de 1936, la columna sufre el ataque de la aviación enemiga produciendo una desbandada de sus milicianos. No obstante, Gonzalo Berguer en «Les milícies antifeixistes de Catalunya» fecha el bombardeo el día 27.
El comandante Pérez Farràs y el dirigente de la CNT Buenaventura Durruti salen de Bujaraloz al frente de las fuerzas antifascistas hacia Pina de Ebro. L’Instant (Barcelona. 1935), 28 de julio de 1936. Foto especial del corresponsal de Keystone.
Para José María Maldonado Moya, el bombardeo sucede sobre las seis y media de la mañana «Cuando, primero un avión e inmediatamente después dos más, bombardearon la columna que iba en marcha hacia Pina de Ebro. Una de las bombas del primer avión cayó cerca de un tanque de gasolina que provocó una inmensa explosión. Otra cayó cerca. Los otros dos aviones atacaron a la columna y a las ambulancias que habían acudido en su ayuda, Los muertos y heridos fueron muy numerosos, incluidas algunas enfermeras» (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María). Igualmente lo recoge Miquel Amorós “Se produjo tal desbandada que la columna se dispersó completamente, quedando en Bujaraloz tan sólo doscientos milicianos” (Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto).
Columna sanitaria de Bujaraloz a Pina de Ebro. L’Instant (Barcelona. 1935), 28 de julio de 1936. Foto especial del corresponsal de Keystone.
Víctor Pardo Lancina ubica el bombardeo en una casilla de camineros en el cruce de Gelsa, en la carretera a Zaragoza y cerca de Pina de Ebro: «Hallándose el grueso de la columna estacionado en una casilla de peón caminero situada en el cruce de Gelsa, casi frente a Pina» de acuerdo con el testimonio de José Borrás (Aragón en la Revolución española), cuando «Dos avionetas de reconocimiento del ejército fascista volaron sobre los milicianos y los ametrallaron repetidamente» (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca).
No obstante, el relato de aquel bombardeo se encuentra perfectamente narrado por Màxim Silvio presente en una de las unidades sanitarias de la columna:
Un avión negro…
Cuando amanecía el día, nos dieron el aviso de preparados. Seguidamente dejamos los coches donde habíamos pasado la noche y aprisa, estiremos un poco las piernas agarrotadas por incomodas posiciones. El viento se había apagado y la mañanase ofrecía, ahora fresqueta y con un cielo completamente limpio de nubes, de un azul que iba acentuándose a medida que avanzaba el día.
A las seis y media, cuando algunos de nosotros íbamos a buscar agua para beber -todos teníamos las gargantas secas-, y para mojarnos la cara y así espabilar los ojos que todavía nos dolían de la luz del sol, por la parte de Osera vimos venir un avión que volaba a una altura que le hacía poco menos que invisible. Cerca de la columna militar, el aparato inicia un vuelo mas bajo y, al estar más o menos encima nuestro, pudimos constatar que en una de las alas, llevaba la siniestra bandera negra del fascismo.
-¡Todos a tierra!- dijo una voz. Y cuando yo, emparejados mis ojos con las gafas, pude distinguir las evoluciones que hacía el avión, pude observar como dejaba caer una cosa brillante, como una pompa de jabón que descendía con movimiento rotativo. A unos cincuenta metros de la columna armada, no muy lejos de un tanque de gasolina, va explotar aquel objeto, que no era otra cosa que una bomba, y la metralla desmenuzada se expandió, mortífera. Un poco mas allá cayó otra.
Las primeras víctimas
Todo seguido vamos a montar los servicios de socorro y asistencia. Dos ambulancias fueron al lugar donde estaba acampada la columna de las milicias Antifascistas que comandaban Durruti y Pérez Farràs. Regresando donde estábamos nosotros con unos heridos. Fue preciso, aún, hacer otros viajes.
Los cuadros de practicantes, enfermeras y sanitarios del Ejército y los camilleros de la Cruz Roja comenzaron su tarea bajo la dirección de los cuatro médicos que formaban parte de nuestra columna sanitaria.
Al llegar a nosotros, tres de los heridos ya estaban muertos. Mis pies los voy a ver. Los rostros pálidos, desfigurados por la sangre y una mueca de dolor; los labios sin color; los ojos abiertos, como si aún estuviesen mirandoel espacio por donde descendía aquella enorme burbuja de jabón que silbaba como el viento y que dentro de su rutilante carcanada llevaba la muerte.
Vuelven las aves siniestras
Los valientes milicianos se habían desplegado en guerrillas por tal de evitar una sorpresa, puesto que uno creía que el bombardeo de la aviación era el comienzo de un ataque de los fascistas. Por las alturas desde donde dominaban la carretera y el pueblo los aguerridos soldados de la Libertad se van desplegar con admirable precisión estratégica.
De golpe, otros dos aviones aparecen en el horizonte. Van acercarse con vuelo bajo. Uno de ellos deja caer unas bombas sobre la columna militar. El otro, pilotado por un cobarde asesino, bombardea las ambulancias sanitarias y el tanque de gasolina que cerca de ellas estaba.
Todos mis compañeros se lanzan a tierra, defendiéndose las cabezas bajo los camiones y autocares. Yo, derecho, levantado de puntitas y haciendo bocina con las manos voy a lanzar, con voz estentórica, una violenta blasfema contra la fechoría de aquel malvado.
Momentos después, el cobarde aviador va escapar, espantado al darse cuenta que un avión republicano se dirigía a su posición contra él y le perseguía bien y apuntándolo con la ametralladora. Era Jesús Erguido, el valiente Diablo Rojo, el que hacía huir al asesino fascista…
El heroísmo anónimo
A nuestras ambulancias fueron llevados mas heridos. Un chico estudiante del último curso de medicina que, con un coraje nunca visto, quería contemplarse sus heridas, graves a mas no poder, nos enseñaba su brazo derecho con el paquete de nervios al descubierto. Una mujercita belga que, impasible, resistía la primera curación y que momentos después moría sin una queja, sin un suspiro de dolor…
De tantos heridos como voy ver, nomas uno fue para mi conocido: el comandante de artillería Fernández Claudín, que tenía una de sus piernas casi destrozada. Los otros, eran hombres del todo desconocidos para mí.
Por delante mío fue pasando la trágica columna de los muertos y heridos. Y sin desatender mis funciones sanitarias, me fijaba en aquellos rostros sin vida y en aquellos otros los cuales el dolor dibujaba la estremecedora mueca que alrededor mío veía.
Aquel cuadro macabro me insensibilizaba. Había visto la muerte tan de cerca aquella mañana, que nada me hacía impresión. Me sentía brutalizado, sin corazón… Pero mis labios aun barboteaban aquella blasfemia contra el cobarde fascista que, con repugnante sadismo, dejaba caer aquellas mortíferas burbujas de jabón para ametrallar una columna sanitaria…
Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas. Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938.
Víctor Pardo Lancina aporta un balance de una docena de fallecidos y una veintena de heridos, además de la desbandada de milicianos y el parón en el avance sobre Zaragoza. Una retirada desorganizada que obliga a Durruti a intervenir para infundir los ánimos perdidos tras un duro choque con la cruda realidad de la guerra “Antes de retroceder hay que morir”, pronunciando uno de sus más célebres discursos para la historia, desde el balcón del recientemente instalado Cuartel General en Bujaraloz, entre finales de julio y principios de agosto de 1936:
Amigos, nadie ha venido a esta Columna forzado. Es cada uno de vosotros que habéis elegido libremente vuestra suerte, y la suerte de la primera columna de la CNT y de la FAI es muy ingrata. García Oliver lo anunció por radio en Barcelona: salíamos para Aragón a conquistar Zaragoza o dejar la vida en el intento. Yo repito la misma cosa: antes que retroceder, hay que morir. Zaragoza está en manos de los fascistas, y allí se encuentran centenares, miles de obreros bajo la amenaza de los fusiles, que pueden dispararse a cada instante ocasionando la muerte de nuestros hermanos. ¡¿ Para qué hemos salido de Barcelona, sino es para liberarles?! Ellos nos esperan y nosotros, ante el primer ataque enemigo, echamos a correr. ¡Hermosa manera de mostrar al mundo y a nuestros compañeros el coraje de los anarquistas que se llenan de miedo ante tres aviones!
La burguesía no nos permitirá implantar el comunismo libertario simplemente porque ése es nuestro deseo. La burguesía resistirá porque ella defiende sus intereses y sus privilegios. El único medio que tenemos nosotros para implantar el comunismo libertario es destruyendo la burguesía. El camino de nuestro ideal es seguro, pero hay que seguirlo con coraje. Esos campesinos que hemos dejado tras nosotros, y que han comenzado a poner en práctica nuestras teorías, lo han hecho tomando nuestros fusiles como garantía de su cosecha. Si dejamos el camino libre al enemigo, eso quiere decir que esas iniciativas tomadas por los campesinos son inútiles, y lo que es peor aún, los vencedores les harán pagar su audacia asesinándoles. Es éste y no otro el sentido de nuestro combate. Lucha ingrata que no se parece a ninguna de las que hemos librado hasta ahora. Lo que ha pasado hoy no es nada más que una simple advertencia. Ahora la lucha va a empezar de verdad. Nos enviarán toneladas de metralla y tendremos que defendemos con bombas de mano y hasta con cuchillos. A medida que el enemigo se sienta cercado nos morderá como una bestia acorralada. y morderá duramente. Pero aún no ha llegado a ese punto, y ahora se bate para no caer bajo el peso de nuestras armas. y es más, él cuenta con el apoyo de Alemania y de Italia, y nosotros contamos nada más que con la fe en nuestro ideal, pero contra esa fe se han quebrado los dientes todas las represiones. y hoy se los tiene que quebrar también el fascismo.
Nosotros contamos a nuestro favor la victoria que hemos conseguido en Barcelona, y debemos aprovechar con rapidez esa ventaja, porque si no la aprovechamos, el enemigo, abastecido por los alemanes e italianos, será más fuerte que nosotros y nos impondrá la dura ley del vencido.
Nuestra victoria depende de la rapidez de nuestra acción. Cuanto más pronto ataquemos, más posibilidades tenemos de triunfo. Hasta este momento, la victoria está de nuestro lado, pero no será consolidada si no tomamos inmediatamente Zaragoza… Mañana no puede repetirse lo de hoy. En las filas de la CNT y de la FAI no hay cobardes. No queremos entre nosotros gente que se asusta ante los primeros disparos…
A los que han corrido hoy, impidiendo a la Columna avanzar, yo les pido que tengan el coraje de dejar caer el fusil para que sea empuñado por otra mano más firme… Los que quedemos proseguiremos nuestra marcha. Conquistaremos Zaragoza, libertaremos a los trabajadores de Pamplona, y nos daremos la mano con nuestros compañeros mineros de Asturias y venceremos, dando a nuestro país un nuevo mundo. Y a los que vuelvan, después de estos combates, yo les pido que no digan a nadie lo que ha ocurrido hoy… porque nos llena de vergüenza.»
Aunque parece ser que nadie entrega su arma, Miquel Amorós recoge el testimonio de Manuel Lozano Guillén, Apuntes incompletos de mi vida, escritos en la cárcel de Las Capuchinas de Barbastro (1941), Centre d’Estudis Llibertaris Federica Montseny, Badalona, 2011: “Durruti, ante tal situación, da orden de que todo aquél que no se viera con coraje para empuñar las armas las dejase en la plaza, dándoles de plazo aquella tarde para que desaparecieran de dicho pueblo; aquél que no lo hiciese precisamente aquella tarde ya no podría hacerlo. Todos aquellos que tomaron la guerra como un deporte se precipitan a abandonar sus fusiles y montan en camiones que salían de Bujaraloz hacia Barcelona. Los fusiles son entregados a los campesinos que se presentan procedentes de varios puntos de la provincia.” Lozano es fusilado en 1945 (Miquel Amorós. Durruti en el laberinto).
Los prismáticos muestran una lejanía desierta, sin perfil humano ni rumor de voces, un desierto de remembranza africana con alguna casuca de madera y yeso, desde la cual —Imagen fugaz de la «kasbah» árabe— una joven campesina, rubia como una espiga de trigo, nos sacude un saludo proletaria Peñalba.
La emoción Impele al galope nuestro pensamiento a una velocidad mayor que la del raudo vehículo que nos conduce. Después, más casitas polvorientas; callecitas estrechas y pedregosas, autos en formación, patrullas armadas y una masa de milicianos que pasea por los contornos del poblado: Bujaraloz.
Plaza Mayor del pueblo. Doscientos o trescientos milicianos sentados en los soportales o paseando. Monos azules como pedazos de cielo sucio; camisas rojas; mozos vigorosos con el pañuelo rojinegro arrollado a la frente, prestándoles estampas de pirata; milicianos inquietantes de ojos graves y recio caminar; algunos naturistas semidesnudos, pero con d fusilal hombro; rubios extranjeros enamorados de la libertad. Todos ellos, guerreros románticos del ideal.
Félix Martí Ibáñez (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).
Parece ser que este hecho lleva a Pérez Farrás a tener su primer desencuentro con Durruti, recomendando al líder anarquista una mejor restructuración de la Columna y un replanteamiento del plan de avance a Zaragoza. Aspecto mencionado por Abel Paz de acuerdo con el testimonio de Liberto Ros, desencuentro respondido por Durruti «Que esos hombres que habían corrido hoy, mañana se batirían como leones, pero sólo si se les trataba como obreros sorprendidos y no como soldados desertores ante el enemigo”.
Bujaraloz, sector del frente
Definitivamente, la columna Durruti – Pérez Farrás, formada por unos 2.500 por milicianos anarquistas, se establece en Bujaraloz, operando en el denominado Sector de Bujaraloz de la circunscripción centro del Frente de Aragón.
La columna de Durruti cuando entra en una población, la primera medida que toma es la quema del registro de la Propiedad. Inmediatamente el camarada Durruti arenga al pueblo congregado en la plaza o en un lugar a propósito para ello. Durruti procura explicarles lo que significa la entrada de los milicianos en la población. Expone de una manera detallada las bases prácticas del comunismo libertario.
En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti. Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.
La columna se va organizando en la población, poniendo énfasis en la fortificación, especialmente del aeródromo: «Durante todo el día estás fuerzas no han hecho más que fortificar las posiciones de Bujaraloz y emplazar las ametralladoras. Se ha vigilado particularmente el aeródromo allí emplazado»(La Humanitat, 29 de julio de 1936).
A su vez un cierto orden se va instaurando en Bujaraloz, principalmente de la mano de Durruti. De acuerdo con Víctor Pardo Lancina «La inicial violencia revolucionaria, no obstante, quedó en buena medida aminorada por la presencia de Durruti en Bujaraloz, quien quiso poner orden cuando tuvo noticias de altercados y algunos casos de pillaje». De la misma manera por parte del comité, en relación a lo afirmado por Jaime Balius en Solidaridad Obrera del 12 de agosto de 1936: «Nuestros camaradas no molestan a los vecinos de las poblaciones. Pero si alguna vez se comete algún exceso el comité procura sancionarlo».
Es indudable que la figura de Durruti crea veneración, de buena forma expresada por el periodista Mijail Koltsov del diario Pravda, quien «Queda sorprendido ante el clima de veneración que rodea la figura de Durruti», a su paso por Bujaraloz el 14 de agosto de 1936. Pues, tal y como recoge Víctor Pardo Lancina «La plaza mayor ha pasado a llamarse Plaza Durruti, y las fachadas de casas y locales agrícolas se han llenado de pasquines y proclamas con las consignas del líder anarquista». A su vez, con el tiempo muchas calles toman el nombre de Bakunin, Engels, Lenin o 1 de Mayo, como se verá más adelante.
Pero también hubo depuración de personas que son considerados enemigos: «Una de las faenas importantes es la depuración de los enemigos. De esto se encarga la Legión Negra, que está integrada sobre todo por los camaradas metalúrgicos, que además de cumplir con esta misión acuden siempre a los lugares de mayor peligro» (En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti. Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936).
Por tierras de Aragón – Antiguos conocidos
Paseaba por las calles de Burjaraloz buscando a Durruti al objeto de que me concediera unos de sus preciosos minutos para hacer unas declaraciones para El Diluvio.
Si digo que casi es tarea imposible el hablar a Durruti en un pueblo que a lo máximo tendrá unos trescientos habitantes, con pocas calles y – metido como quien dice en un puño, es fácil que no se me creyera. Sin embargo, esta es la pura verdad.
A Durruti, como a Pérez Farrás, le es difícil al periodista el encontrarle y si después de esfuerzos titánicos y de mil peripecias se logra dar con ellos, aun teniéndolos a unos pasos, se tiene la impresión de que están a cien kilómetros de distancia. Y si a pesar de esto el cronista vence las dificultades y llega hasta su hombre, agarrándose a él como náufrago en la tabla que ha de ser su salvación, cuando más confiado uno está, el hombre desaparece y se esfuma como por arte de brujería.
Y no es que Durruti trate de escaparse de nuestro asedio, al contrario, a pesar de su rostro serio e impenetrable Durruti es la amabilidad personificada. Y decimos esto a modo de introducción, porque nosotros hemos tenido que pasar este trance. Cuando después de allanar todas las dificultades hemos llegado hasta Durruti y éste nos ha con cedido la interviú nos hemos encontrado en que ésta se hacía de todo punto imposible.
Si bien es verdad que Bujaraloz no tiene más que un centenar de habitantes; también es verdad que este pueblo es el cuartel general de la columna Pérez Farrás-Durruti, la cual se dirige a Zaragoza, y por lo tanto, el ir y venir de los milicianos, el ajetreo de los automóviles, las llamadas telefónicas, y, finalmente, las órdenes y disposiciones, no dan punto de reposo a los dirigentes. Así, pues, cuando tranquilamente sentados en la casa que se aloja Durruti, nos disponíamos a comenzar el interrogatorio, la irrupción de unos milicianos ha echado a rodar todo nuestro trabajo. Durruti sólo ha tenido tiempo de decirnos:
— Si vas a Barcelona procura que los periódicos lleguen hasta nosotros. ¡Salud! — ¡Salud! Hemos salido algo cabizbajos y decepcionados. Mas de pronto una figura marcialmente ataviada se presenta ante nosotros. Mono gris, casco de acero, carabina mauser colgada del hombro izquierdo, y, en el cinto y a la derecha, una magnífica pistola de oficial. Aspecto de centurión moderno. Le he mirado a la cara, una sonrisa ancha iluminaba su rostro. Di un grito de sorpresa y de alegría. — ¡Garrido! — El mismo en cuerpo y alma, muchacho — y al mismo tiempo que hablaba me abrazaba como quien abraza a un hermano.
No podía faltar, allí estaba el teniente Garrido, del décimo tercio, el republicano cien por cien que, junto con un puñado de valientes a mis órdenes, habían dejado a sus esposas y a sus hijos para defender a la República en -los campos de Aragón. Garrido me acompaña hasta donde están aloja dos sus compañeros.
Allí me presenta a los guardias civiles que le han seguido desde Barcelona: Jesús Larroda, Camilo García, Valeriano Conde, José Colera y Jaime Montalá. También me presenta al teniente Martínez y al guardia Villa de la tercera especialidad de asalto, así como al guardia de asalto Florencio Recuero, que se escapó de Zaragoza para unirse a las fuerzas leales, andando hasta medio centenar de kilómetros para llegar a las avanzadas del frente popular.
Garrido me invita a almorzar, lo que acepto reconocido. Mientras almorzamos el teniente Garrido habla con entusiasmo de la campaña que se está realizando.
— He formado — dice — Junto con mis hombres y los metalúrgicos la brigada negra de la columna. Seremos — continúa — el terror de los fascistas. Allí donde haya mayor peligro, allí es taremos nosotros, y ¡ay de quien caiga en nuestras manos! «Nosotros no tenemos batallones como ellos, pero tenemos nuestras centurias que con su arrojo, valor y temeridad acabarán con toda esta podredumbre.
«¡Ya se acabó, para el pueblo español, este en jambre de zánganos y de vampiros chupadores de la sangre del proletariado! »
Y ahora sólo me queda por decirte una cosa: «Entraremos en Zaragoza, pero no nos pararemos allí, daremos la vuelta a España, ¡y ay de quien trate de impedírnoslo, pagará caro su amago de proeza!
El almuerzo ha terminado. Los hombres tienen que volver a sus puestos. Les estrecho la mano a todos, ni a uno solo le tiembla el pulso. Todos sonrientes y firmes como una roca. ¡Adelante, cantaradas, salud!
F. Pradas Porga El Diluvio 2 de agosto de 1936.
El sargento José Manzana, asesor militar, Buenaventura Durruti y Francisco Carreño; miembro del Comité de Guerra de la Columna Durruti. Bujaraloz. Agosto de 1936. (@Libertame).
En agosto, el brigada de artillería Castillo se incorpora como ayudante de Pérez Farrás (LVG, 1 de agosto de 1936).
El 3 de agosto el CCMAC, a propuesta de Vicente Guarner, se envía una felicitación a la columna Durruti por su disciplina y sentido de organización (Acta en VVAA, 2011, p. 58) (Martínez Catalán, Roberto.Rumbo a Zaragoza. Crónica de la Columna Durruti). Mientras, Bujaraloz es centro neurálgico del frente donde se organizan y se concentran unidades: «La plaza de Bujaraloz ofrece un curioso aspecto. La ocupan totalmente milicianos, Unos descansan en el suelo; otros, a las puertas de las casas; algunos se hallan dentro de los automóviles y otros leen los periódicos de Barcelona y de Madrid que hace poco han llegado. Algunos milicianos de la C.N .T. nos dicen: —Queremos ser los primeros en entrar en Zaragoza. La C.N.T. tiene la obligación y el deber de enfrentarse en primera línea con tos fascistas» (El Liberal (Madrid. 1879), 4 de agosto de 1936). Desde Bujaraloz, la columna va avanzando haciendose con distintas poblaciones, en las cuales «son constituidos los comités revolucionarios, los comité de abastos y, a los pocos días, se declara el comunismo libertario» (Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto).
Entre los días 3 y 5 de agosto, la columna combate por la toma de Pina de Ebro, logrando hacerse con la localidad y atrincherándose en ella, posicionando para su defensa las centurias 12 y 13 (Berguer Mulattieri, Gonzalo.Les milícies antifeixistes de Catalunya). Gelsa también son tomadas mientras en Quinto de Ebro se establecen las tropas sublevadas frenando el avance de la columna anarquista.
Rosa María Aragüés Estragués relata la progresión del frente en los primeros días de agosto “El día 5 de agosto establecían una línea defensiva a lo largo de la carretera del Bajo Aragón; desde Quinto de Ebro a Perdiguera. El 8 de agosto con la toma de Pina y Osera se establece el frente a sólo 30 kilómetros de Zaragoza. La segunda columna, mandada por Antonio Ortiz, debía actuar sobre la provincia de Teruel. Entrando por el extremo suroriental avanza hacia Bujaraloz, toma La Almolda cruza el Ebro y recupera Caspe. El frente quedará asentado por este lado desde la sierra de Alcubierre hasta el alto valle del Jiloca” (Aragüés Estragués, Rosa María. El éxodo de los niños republicanos en la guerra civil española: Primitiva Francés Casanova, 1936-1939. UNED).
A su vez, la columna va realizando «Operaciones de ocupación» hacia el norte que llegan hasta Monegrillo. Estas son dirigidas por el delegado de una de las agrupaciones de la Columna Durruti, Francisco Carreña y el teniente de la guardia civil Garrido (Solidaridad Obrera, 4 de agosto de 1936). Extendiéndose hasta Farlete y posiciones de Monteoscuro, el frente norte de la columna también se estabiliza en contraposición de las tropas sublevadas establecidas en Perdiguera.
El 6 de agosto se entierra en Lérida al miliciano Ludovico Lloret Mor, fallecido a consecuencia de las heridas recibidas en el frente de batalla con la columna del comandante Pérez Farras (LVG, 7 de agosto de 1936).
Desde Bujaraloz «Esta mañana una columna al mando del comandante Pérez Parras, hizo una pequeña incursión en terreno enemigo, y se apoderó de un camión blindado, cuatro ametralladoras y treinta prisioneros»
El Liberal (Madrid. 1879), 6 de agosto de 1936.
El 8 de agosto se reemprende el avance (Martínez Catalán, Roberto. Citando Solidaridad obrera del 9 de agosto de 1936) y se toma definitivamente Gelsa, Osera y Pina de Ebro. Las tropas se concentran en la plaza mayor de Bujaraloz para partir las distintas centurias de madrugada «Salimos de Bujaraloz por la carretera de Zaragoza, y, sin ninguna interrupción, a los cincuenta minutos llegamos al cruce de la carretera que conduce a Gelsa. Aquí se concentra toda la columna y después de un pequeño descanso, Durruti da orden de que una centuria, entre la que van los carabineros que vienen con la columna se dirija hacia Gelsa. Dos centurias más son enviadas a Pina y otras dos han de marchas hasta Osera» (Solidaridad Obrera, 11 de agosto de 1936).
Abel Paz afirma que la columna vadea con bastante dificultad el Ebro: «Haciendo prisioneros por sorpresa a una fuerza de caballería con un capitán y dos tenientes en el pueblo de Quinto, rechazándose con bastante frecuencia los contraataques de las tropas zaragozanas«. El río Ebro detiene en parte la columna, afirma Abel Paz, «y por la resistencia que opusieron las tropas de la capital aragonesa» quedando a 20 kilómetros de la capital aragonesa.
Aun así, debieron realizarse incursiones a Zaragoza y muchos huyen de la misma, uniéndose a la columna, a tenor del testimonio de Vicente Guarner recogido por Abel Paz “Era de gran utilidad la información obtenida por esta Columna. Casi cada noche salían obreros de Zaragoza y entraban milicianos armados en la ciudad. Y así pudimos enterarnos de que muchos oficiales navarros habían sido instruidos en Italia y que, a finales de julio, al general Cabanellas le había sucedido en el mando de la V División el general Germán Gil Yuste”.
El 12 de agosto la columna ocupa Monegrillo (Solidaridad Obrera del 13 de agosto de 1936) y el 14 Farlete (Solidaridad Obrera del 15 de agosto de 1936).
Por teléfono 17`30
Obedeciendo a un plan de ataque general, en toda la línea, esta madrugada, un grupo de milicianos se ha dirigido hacia Farlete, pasando por La Almolda y Monegrillo. En La Almolda se nos ha unido un refuerzo y juntos hemos emprendido la marcha hacia Monegrillo.
Este pueblo que había sido ocupado, ha recibido los refuerzos necesarios para defenderse en caso de un contraataque. De aquí se han trasladado hacia Farlete los restantes componentes del grupo. La toma de Farlete ha ofrecido algunas dificultades, pues los fascistas, que habían observado nuestra llegada, se han atrincherado en unas lomas que dominan el pueblo y desde allí, detenían nuestro avance, barriéndonos con el fuego de ametralladoras.
Después de media hora de fuego, la entrada en Farlete ha sido un hecho.
Solidaridad Obrera 15 de agosto 1936.
Ante estas circunstancias, el Comité Central de Milicias da orden de detenerse y esperar que la columna Ortiz (Columna Sur-Ebro) ocupe Belchite y Quinto de Ebro. Durruti acepta tras una discusión con el coronel Villalba y otros jefes militares en Bujaraloz. Mientras, la columna fortifica y estabiliza su frente de la zona central de Aragón, restructurando la columna (Paz, Abel. Durruti).
“Convenía, antes de proseguir más adelante, esperar que la columna “Sur-Ebro” conquistara Quinto y Belchite, para situarse al lado de la columna “Durruti” en la ribera del Ebro”.
Mira, José.
La columna acaba ocupando desde la sierra de Alcubierre hasta el Ebro en un frente de unos treinta kilómetros “Entre los que su enorme fuerza está repartida de una manera admirable. Los asesores técnicos de la misma, siempre de acuerdo con el comité de guerra, hacen un trabajo de organización perfecta, siendo secundados con grandes ánimos por todos los grupos y centurias” (Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936).
Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto.
Nuestra columna, la del frente de Bujaraloz, ocupa un frente de unos treinta kilómetros, entre los que su enorme fuerza está repartida de una manera admirable.
Solidaridad Obrera (Barcelona). 16 de agosto de 1936.
Al norte del sector quedan posicionadas las fuerzas del POUM sobre Alcubierre y Leciñena, plaza perdida a los pocos días, y las del PSUC en Tardienta y por el sur la Columna Hilario-Zamora establecida en La Zaida, Azaila, Cinco Olivas y Alborge, conectando con Velilla y Gelsa, ante Quinto, bien defendido por los sublevados. Mientras, la columna Ortiz quedaba frenada en Belchite (Situación de las diversas unidades y milicias republicanas en Los Monegros).
Ortiz, Durruti y Joaquín Ascaso. Bujaraloz, 15 de agosto de 1936.
Frente estabilizado
Estabilizado el frente la columna se posiciona en Bujaraloz y Pina de Ebro, sucediéndose pequeños combates y esperando algún día poder caer sobre Zaragoza.
Es imposible narrar detalladamente el espíritu moral y combativo de nuestros milicianos. Solamente hay una cosa que se espera: la orden de ataque. Para cualquier acción que se necesiten un puñado de voluntarios, se ofrecen grupos y centurias esteras. Todos quieren acabar con Zaragoza y con el fascismo repugnante y cobarde. Todos queremos ver desaparecer a estos asesinos que solamente desbaratan y destruyen, dejando a nuestros hermanos aragoneses que no asesinan, en la más completa miseria.
Es preciso el avance simultáneo y general. Es preciso, lo reconocemos, y además estamos en perfectas condiciones de llevarlo a cabo con el éxito más rotundo. Y llegará esta destrucción de los elementos que tan- tos sufrimientos nos han causado durante nuestra vida. Pero también es necesario que por donde pasemos y donde tomemos posiciones, no quede el más pequeño foco reaccionario.
P. Bargalló, «Un día en el Cuartel General». Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936.
La organización de la columna
Al mando de la columna Enrique Pérez Farrás, como jefe militar, y José Buenaventura Durruti Dumange, como jefe político. Aunque pronto, las desavenencias entre Pérez Farrás y Durruti acaban desplazando a Pérez Farrás a retaguardia, donde ejerce cargos burocráticos. Así, ya en agosto, la columna se conoce únicamente como columna Durruti, nombre que ha trascendido a nuestros días y por el que se recuerda la Columna.
Como verdadero asesor militar de la columna va ser «Casi desde la misma partida, iba a ser el sargento de artillería Manzana» (Martínez Catalán, Roberto.Rumbo a Zaragoza. Crónica de la Columna Durruti).
Abel paz apunta que la estructura y organización de la columna va surgiendo sobre la marcha, siendo un proceso «Experimental». Abel Paz reconstruye la organización de la columna Durruti a través de los testimonios de «José Mira, de un artículo histórico de la columna, publicado en la revista Umbral, de noviembre de 1938, del libro citado de Ricardo Sanz, y de testimonios de José Esplugas, que fue delegado de Centurias; de Ricardo Rionda, miembro del Comité de Guerra, y de un centenar de respuestas a una encuesta entre los antiguos componentes de la Columna».
Comité de Guerra: Durruti, Ricardo Rionda, Miguel Yoldi, Antonio Carreño y Luis Ruano (Paz, Abel. Durruti).
Consejo Técnico militar: «Estaba constituido por los militares (oficiales) que había en la Columna. Su representante era el comandante Pérez Farras. Y la misión de este consejo era asesorar al Comité de Guerra. No disponía de privilegio alguno ni jerarquía de mando» (Paz, Abel. Durruti).
Delegado general de Centurias: José Esplugas.
Delegado general de Agrupaciones: Miguel Yoldi.
Delegado general de Sectores: Rionda (Rico).
Delegado general de Artillería: Capitán Botet.
Delegado general de Tanques: (Blindados): Bonilla.
Consejeros militares: Comandante Pérez Farrás y Sargento Manzana.
Delegado General de la Columna: Buenaventura Durruti.
Comité de Guerra: Miguel Yoldi, José Esplugas, Rionda, Ruano, Mora y Durruti.
Responsable de Información Comité de Guerra: Francisco Carreño.
Asesores Militares: Comandante Pérez Farrás, Sargento de Artillería Manzana, Capitanes de Artillería Botet y Carciller.
La descripción que aporta Abel Paz de la Columna Durruti, corresponde al 15 de agosto de 1936, cuando la columna se componía de unos 4500 milicianos repartidos en 45 centurias. Las centurias se organizan en grupos de cien y «Al frente de cada centuria se encuentra un camarada, y como elemento coordinador de todas las centurias actúa un delegado de las centurias». No obstante, en tiempos de guerra, la información es sensible para que no caiga en manos del enemigo: «La organización de las milicias ha ido plasmándose sobre el terreno. Hoy un detalle y mañana otro, ha posibilitado que al cabo de tres semanas ya se cuente con una buena organización. No podemos dar más detalles respecto al número de centurias y al número de fuerzas y cantidad de material porque podríamos caer en una indiscreción» (Balius, Jaime. En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936).
Organigrama de la columna Durruti. Paz, Abel. Durruti.
Abel Paz recoge como unidad mayor la Agrupación: «Compuesta de 5 centurias de a cien hombres, repartidos en cuatro grupos de veinticinco. Cada una de estas unidades tenía a su frente un delegado nombrado por la base, y revocable a cada momento. La responsabilidad representativa no confería privilegio ni jerarquía de mando».
Las centurias quedan reunidas en 9 Agrupaciones, organizadas en tres sectores:
Primer sector. Delegado Ruano.
1 Agrupación (cinco centurias). Delegado José Mira
3 Agrupación (cinco centurias). Delegado José Esplugas.
Segundo Sector. Delegado Miguel Yoldi.
4 Agrupación (cinco centurias). Delegado José Gómez Talón
5 Agrupación (cinco centurias). Delegado José Tarín
6 Agrupación (cinco centurias). Delegado J. Silvestre.
Tercer Sector. Delegado Mora.
7 Agrupación (cinco centurias). Delegado Subirats
8 Agrupación (cinco centurias). Delegado Edo
9 Agrupación (cinco centurias). Delegado R. García
Grupo Internacional. Delegado Louis Berthomieu. Composición: en cinco grupos de cincuenta. Total 250. Delegados: Ridel, Fortin, Charpenteir, Cottin y Carles.
Estrategia: Condicionada la acción de la columna por la carencia de armamento y munición, estableció una línea defensiva frente a Zaragoza de unos 78 kilómetros, que iba desde Velilla de Ebro hasta Monte Oscuro (Leciñena). Actúa como ofensiva, valiéndose de los grupos volantes guerrilleros que luchan por sor-presa y aseguran, con las posiciones tomadas al enemigo, rectificar progresivamente la línea defensiva de la columna. A mediados de agosto contaba con unos seis mil hombres (Paz, Abel. Durruti).
Material bélico: 16 ametralladoras (la mayoría de ellas tomadas al enemigo), 9 morteros y 12 piezas de artillería. Fusiles contaba con tres mil, lo que significaba que no podía poner en línea todos sus efectivos humanos (Paz, Abel. Durruti).
Disciplina: La disciplina descansaba en el propio carácter del voluntariado: libremente consentida, apoyándose en la solidaridad de clase. Las órdenes se daban de compañero a compañero. La representación delegada no confería privilegio alguno. El principio era igual, de derechos y deberes. La coacción moral del medio social suplía el carácter punitivo de los códigos militares (Paz, Abel. Durruti).
En diciembre de 1936 son 53 las centurias (5.254 hombres) repartidas entre Perdiguera hasta el Ebro formando la Columna más 1.800 hombres en el sector de Sástago, desarrollándose desde el vértice de Monteoscuro – Vallfranca – Loma Negra – Loma Antón – Cota 471 – Vértice Suelta Alta – Loma del Tiro – Suelta Baja – Valdelahierba – Cota 545 – Monte Viejo – El Abejar – Kilómetro 351,5 de la carretera Madrid – Camino carretero de Osera y Aguilar de Ebro a Pina – Paseo – Camino de la Mechano – Molino de la orilla izquierda del Ebro – Senda de la Barca – Pina – Camino del Rebollar – Camino de Quinto a Belloque – Camino de la Vega – Casa de Miralrío – Camino de Gelsa – Aquí la línea atraviesa el Ebro y sigue al vértice de Purburel. (Maldonado, José María. El frente de Aragón. Citando informe fechado en Valencia el 5 de diciembre de 1936 AGGC. Salamanca. EM2 43).
«Es algo formidable el hecho preciso de que en esta columna no exista en lo más mínimo la diferencia de clases y categorías. Aquí todo el mundo está libre de hacer toda clase de sugerencias y consideraciones, pero también está obligado a escuchar las que puedan hacerle el resto de los compañeros. Es natural que por este hecho de igualdad máxima en toda la columna, así como en los grupos destacados y en las avanzadas, el espíritu de perfecta convivencia domine por completo».
P. Bargalló, «Un día en el Cuartel General». Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936.
Esta estructuración de la columna, matiza Roberto Martínez, en cierta manera es imitada por el resto de columnas libertarias, en referencia a Abel Paz, manteniéndose hasta la militarización a principios de 1937, citando a Enric Mompó.
Grupo internacional
El Grupo Internacional de la columna Durruti, de acuerdo con los Gimenólogos, se crea a mediados de agosto de 1936 en Pina de Ebro. El grupo, formado anteriormente a las Brigadas Internacionales, nace por parte de los anarquistas franceses François Charles Carpentier y Charles Ridel (alias Louis Mercier Vega), alistados en la columna Durruti de la que son delegados junto a Scolari y Berthomieu.
«El Grupo Internacional (franceses, alemanes, italianos, marroquíes, ingleses y americanos), que llegó a contar con unos 400 hombres. Su delegado general, enlazando con el Comité de Guerra, era el capitán de artillería francés llamado Berthomieu, que morirá en septiembre en una acción de guerra».
Paz, Abel. Durruti.
El Grupo Internacional se divide en dos grupos, los alemanes que llevan el nombre de Centuria Erich Müsham y los francés de CenturiaSébastien-Faure. En septiembre de 1936 confluyen conformando la 1ª Centuria del Grupo Internacional. Louis Berthomieu, probablemente un antiguo militar de artillería francés, es el delegado del Grupo Internacional de la columna Durruti. Reclutado por Charles Ridel y Charles Carpentier por sus conocimientos militares (Los Gimenólogos). Louis muere el 16 de octubre en la batalla de Perdiguera, siendo sustituido por el argelino Saíl Mohamed (1894-1953), uno de los primeros voluntarios extranjeros en unirse a la columna Durruti.
Desaparición de un capitán de la Brigada Internacional del frente de Aragón, con 18.000 pesetas. El jefe de la Brigada Internacional que tiene su cuartel en la Avenida de Icaria y que lucha en el frente de Bujaraloz, ha denunciado que envió al capitán de dicha brigada, el subdito belga Martín Bexter, a Bujaraloz, para que cobrara determinadas dietas. Parece ser que dicho capital, en Bujaraloz, cobró 18.000 pesetas, y al regresar a Barcelona, despidió al chófer, diciéndole que más tarde se presentaría en el cuartel antes mencionado, y allí todavía no ha llegado para liquidar la suma mencionada (LVG 28 mayo 1937).
Grupos guerrilleros
Misión línea enemiga. Los formaban: “Los Hijos de la Noche”, “La Banda Negra”, “Los Dinamiteros”, “Los Metalúrgicos” y otros (Paz, Abel. Durruti).
«Los Metalúrgicos» apunta Roberto Martínez, formaban parte del Grupo de Investigación y que comandados por Justo Bueno Pérez «ejercían labores de control y represión de la retaguardia» (Citando Gimenólogos, Los).
Dinamiteros de la columna Durruti, provenientes de las minas de Figols y Sallent. Bujaraloz, agosto 1936.
Grupo Fantasmas de Durruti.
Milicianas
Son muchas las mujeres que en igualdad se suman a las columnas para marchar a luchar al frente. Aunque algunas son relegadas a trabajos relacionados con la sanidad o con tareas de retaguardia. Tània Balló y Gonzalo Berger en «Les combatents (Ed. Rosa dels Vents)» llegan a documentar más de mil milicianas, 1.195 combatientes antifascistas organizadas en Cataluña de las cuales 360 afiliadas al PSUC, 424 de la CNT, 119 del POUM, 64 de ERC, 48 de Estat Català… En la siguiente noticia de Solidaridad Obrera se recoge el sentir de aquella época sobre la presencia de milicianas en el frente de Bujaraloz:
Nuestras valerosas milicianas en el frente de Bujaraloz
En días pasados, dedicamos un espacio de nuestros periódicos a esas milicianas que tan abnegadamente partieron a los frentes de combate a prestar un servicio señaladísimo en las ambulancias de la Cruz Roja o en aquellos menesteres propios de la mujer.
Nosotros siempre estamos dispuestos a realzar aquello que dignamente lo merezca, como duramente a recriminar los actos que puedan cometerse y que dejen mal parada la causa que defendemos.
Son algunas mujeres las que, con espíritu sereno y abnegación sublime, se encuentran soportando los sinsabores de un clima caluroso y los embates de la lucha sangrienta y fratricida de la provocación fascista. Son los camaradas nuestros los que, asistidos convenientemente por esas compañeras, reanimadas sus fuerzas extenuadas por los solícitos cuidados de la mujer, nuevamente se aprestan a la lucha, y día a día, en su glorioso avance, ponen cerco estrechísimo a las fuerzas destructoras.
Son Mimi, Simón, Leonor, Azucena, Carmen y María y otras muchas de las que diariamente nos dicen nuestros camaradas que nos vienen a visitar, que son ángeles llamados a consolamos en los momentos en que nuestra desesperación quisiera llevar-nos a un algo más allá. Son esas mujeres las que con un cuidado exquisito atienden nuestras heridas, son ellas las que directamente se dirigen a nuestros familiares poniéndoles al corriente de nuestra situación.
Prosigan las abnegadas compañeras derramando a manos llenas el bien y contribuyendo con su misión sagrada al restablecimiento de nuestras libertades en peligro.
Solidaridad Obrera (Barcelona), 25 de agosto de 1936.
Émilienne Morin
Émilienne Clemence Léontine Morin es una anarcosindicalista francesa compañera de Durruti que acude como miliciana en la columna. Abel Paz apunta que Durruti desconocía que Émilienne iba en la Columna, afirmando que se entera de su presencia tras el bombardeo en su avance a Pina de Ebro. La misma Émilienne Morin da cuenta de ello en un artículo en Le Liheruure del 1 de julio de 1938 “Souvenirs l´enfantement d´une revolution”: “Fue en ese pueblo (Bujaraloz), hoy ya histórico, donde encontré a mi compañero, después de dos semanas de separación»
Lo cierto es que Émilienne compartía ideología y compromiso con Durruti. En la columna es apodada como «Mimi-FAI» aunque ella intenta ser una más «Apenas tuvo contacto con Durruti porque no querían beneficiarse de algo que no les era posible a los otros» (El amor y la lucha de un anarquista, entrevista a Emilienne Morin compañera de Durruti, realizada el 12 de febrero de 1977 en Francia, por Pedro Cuesta y Luis Artime, revista «Interviú»).
En aquellos primeros días en Bujaraloz, Émilienne forma parte activa en la organización y posterior administración del Cuartel General de la columna: «Pasada la primera emoción, organizamos inmediatamente el Cuartel General de la columna».
Jaime Gros Zubiaga (Zonas de Guerra. Memorias de Jaime Gros), escribe que Émilienne se alojaba en casa Gros, casa que servía como hospital. La familia había huido a Caspe donde, a pesar de ser capturada por fuerzas republicanas, pudieron pasar parte de la contienda. La madre de Jaime Gros regresa a Bujaraloz en
Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Reportaje n.º 1
“Posiblemente hay pocas imágenes tan emotivas de nuestra guerra civil como la marcha de la Columna motorizada Durruti por la carretera de Bujaraloz a Pina, mientras suenan los compases de A las barricadas”, describe el aragonés José Manuel Claver Esteban, experto en cine y profesor de cine español contemporáneo en la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla. “Imágenes de los milicianos saludando, con banderas e inscripciones anarquistas, con todo un despliegue iconográfico revolucionario” (La evolución del discurso fílmico anarquista a través de los documentales rodados en Aragón durante la Guerra Civil José Manuel Claver Esteban).
El documental es producido por la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), Sindicato de Espectáculos Públicos de Cataluña (1936) y constituye un testimonio audiovisual excepcional en sus tres reportajes que componen la serie Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Junto al documental LaBatalla de Farlete, CNT-FAI, SUEP, 1936; el reportaje Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón nos acercan a aquellos escenarios bélicos del sector de Bujaraloz.
Créditos del documental: Fotografía: Adrián Porchet, Pablo Willy. Comentario: Jacinto Toryho. Locución: José Soler. Sonido: J. Bosch Ferrán. Adaptación y Dirección musical: Dotras Vila. Estudio: La voz de España. Laboratorio: Cinefoto. Duración conservada: 79’52». Versión: castellana. Filmoteca Nacional, Madrid.
Milicianos en labores de aseo en el pozo de la Bomba, entre la balsa Grande y la del Molino, donde Amadeo Barceló recoge que las caballerías acudían para abrevar. Imagen del reportaje Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón.
Pozo de la bomba en la actualidad.
En el mismo mes de agosto, el corresponsal Carrasco de la Rubia publica su crónica del frente: “Los hombres están atareados en distintas faenas; unos lavan la ropa, otros limpian cuidadosamente las armas, guisan, e incluso algunos grupos juegan a fútbol en las eras en donde ya se ha efectuado la trilla”. Durante su recorrido se encuentra con el reportero gráfico Enrique Solsona, en compañía de Alorda, redactor de «La Noche» (LVG, 15 de agosto de 1936).
Frente de Bujaraloz, 8 de agosto
En todo el día no hay novedad en este frente. Los milicianos que no están de guardia han ido a trabajar a las eras. Otros muchos se les puede ver bañándose en las balsas que hay en las cercanías del pueblo.
Solidaridad Obrera, 9 de agosto de 1936.
El Comité de Guerra: Cuartel General
El Cuartel General, del Sector de Bujaraloz, se instala en la casa Rigabert n.º 2 de la plaza Mayor de Bujaraloz, el 26 de julio de 1936. El Cuartel General actúa como oficina del Comité de Guerra de la columna y desde ella se lleva el control “De todo lo que concierne a la buena marcha de la columna”. Así, el Comité de Guerra se encarga de advertir, a través de sus delegados, las órdenes del Comité Central. Todo bajo el mando del general Pozas y su jefe de Estado Mayor, el coronel Antonio Cordón.
Durruti en el balcón del Cuartel General en casa Rigabert. El Diluvio, 2 de agosto de 1936.
«Alrededor del Comité de Guerra se concentraron diversos servicios, tales como los administrativos, en los que trabajaban varias personas, entre ellas Emilienne Morin«.» recoge Abel Paz. Una Emilienne Morin que describe los inicios del Cuartel General «En una habitación sombría y húmeda, comenzamos las primeras tareas y sin material organizamos la primera administración de esta Columna de mil hombres que iba rápidamente a crecer. Fue de ese pequeño pueblo, triste y austero, de donde salió toda la formación de nuestra Columna, bien imperfecta al principio, pero que poco a poco estuvo en la medida de dar satisfacción a las enormes necesidades de vanos miles de hombres” (Émilienne Morin en Le Liheruure del 1 de julio de 1938 “Souvenirs l´enfantement d´une revolution”). Para Roberto Martínez Catalán (citando a Paz, Abel (2004), p.536. Gimenólogos, Los (2009), p.243; Miguel Amorós) «Es en ese momento (Con la creación del Cuartel General) cuando nace hablando con propiedad la Columna Durruti».
Émilienne ejerce en la administración del Cuartel General, donde está a cargo de la oficina de prensa (Barou, Jean-Pierre (15 de enero de 2015).La guerre d’Espagne ne fait que commencer).
Las estancias de aquel Cuartel General son descritas por Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz, describe las estancias del antiguo Cuartel General: “Dentro de la vivienda se accedía, y se accede, a un pequeño patio. Al frente las escaleras. Tras ellas, tomando el pasillo de la derecha, la primera habitación izquierda es la que usó Durruti como su cuartel general”.
La actividad es frenetica ´y queda ampliamente recogida en la crónica de P. Bargalló, «Un día en el Cuartel General» publicada en Solidaridad Obrera del 16 de agosto de 1936:
En la oficina del Comité de Guerra la actividad es constante. Desde aquí son atendidos todos los ruegos y peticiones, llevándose además el control de todo lo que concierne a la buena marcha de la columna. El trabajo es abrumador, y durante el día y la noche no cesamos de hacer vales y autorizaciones, todo ello justificado y perfectamente controlado, para asuntos que conciernen directamente a la buena marcha de los milicianos.
Todo el peso de esta organización en lo concerniente a las autorizaciones, va a cargo de la compañera Mimí, que lo es del camarada Durruti. A no ser por ella, perfecta mecanógrafa, esta labor sería mucho más lenta y menos efectiva.
El trabajo en esta oficina es constante, y nos vemos obligados, cuando comemos, a hacerlo en las mismas mesas de trabajo, pues es verdaderamente imposible poder comer sin haber de extender algunos vales o una autorización. Agregada al Comité de Guerra, funciona la oficina de control y libramiento de tarjetas de identidad a los milicianos. La compañera Pilar Brundi es la encargada de su control.
Una de las labores más pesadas es el servicio de guardia en los teléfonos instalados en el Comité Central. Durante el día, la labor queda muy repartida, pero por la noche, mientras los componentes de este Comité duermen, uno hace guardia. Esta guardia es permanente, y tan pronto es Durruti, Miguel, Ruano, Mimí u otros componentes los que la montan. A veces, incluso soy yo o uno de los telefonistas que marchan con la columna.
No hay parte o aviso que se que- de sin respuesta y que no sea cursado inmediatamente por el servicio de telégrafos o por los coches de guardia.
En el Cuartel General presta sus servicios el sacerdote Jesús Arnal, natural de Candasnos. Jesús Arnal, considerado el secretario de Durruti, se describe como “sólo un escribiente en el despacho de la columna”. En verdad, su relación es breve y apenas dura escasos tres meses desde casi el inicio de la guerra hasta la muerte de Durruti. En la columna ejerce labores de intendencia, de alistamiento y de organización de la milicia. “También, pasadas ya unas semanas de su incorporación, otras misiones como la localización y el envío a Barcelona en vagones de tren precintados desde Sariñena de las mujeres que convivían con la columna -“el aumento de las enfermedades venéreas causaba más bajas entre sus miembros que las balas enemigas” (El cura que mandaba en la columna Durruti. Eduardo Bayona citando a José Luis Melero).
En agosto del 36 el doctor Félix Martí Ibáñez llega a Bujaraloz y visita el Cuartel General. Tras la mesa, atestada de notas, encuentra a Durruti recogiendo entre sus manos todos los hilos de la organización bélica; amablemente los recibe (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).
Es citada ampliamente Casa Rozas, calle Mayor, casa pudiente de la localidad, como Cuartel General. Probablemente la casa debe de albergar el Cuartel General o parte de sus dependencias debido a su amplitud.
También se nombra casa Simeón Royo, en la calle Mayor, como emplazamiento del Comité de Guerra (Memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» (Orden ECD 205/2021 de 21 de marzo). La casa de Simeón Royo hace esquina entre la calle Mayor y la plaza Mayor.
En la casa n.º1 de la misma plaza Mayor se instala correos telégrafos, «Siempre estaba la puerta abierta y un miliciano en casa que dormía allí mismo» recordaba la abuela de Chusé Rozas, que a pesar de los años siempre decía a su nieto «Mía si te vamos a poner una cama como a Chiqulín», el miliciano al que le hacían dormir en el patio.
Correos y telégrafos. Foto de la Caja Roja de Antoni Campañà.
Actualmente, la plaza lleva el nombre de Ramón Artigas. Ramón Artigas Gracia, natural de Sástago (18 de noviembre de 1878) fue bancario y directivo del Banco de España y consejero en el Banco Exterior de España, subgobernador del Banco de España. Fallece en Madrid el 23 de mayo de 1954.
Amadeo Barceló, describiendo el Cuartel General, matiza sobre Durruti: “Ni siquiera dormía allí, sino en una casa del llamado “Barrialto” (calle Alta, Barrio Alto) que no ha sido localizada”. La memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» (Orden ECD 205/2021 de 21 de marzo) cita que «Buenaventura Durruti se alojó durante los primeros días de estancia en la localidad en la casa de Francisco Rigabert», dicha casa es la anteriormente mencionada que funcionó como Cuartel General. Posteriormente, Durruti y otros altos mandos de la columna se debieron de alojar en casa de Florencio Barrachina Arcal, vecino de Bujaraloz que ejerce de secretario del primer Comité y Delegado de Abastos. Tras la contienda, Florencio es sentenciado a pena de muerte (Expediente 5.909 AHPZ-J 005582-0013). El mismo expediente de responsabilidades políticas recoge como el mismo Durruti sirve para la protección de personas consideradas de derechas “Gracias a su desprendimiento con Durruti pudo tener con éste ese gran ascendiente que aprovechó para salvar y favorecer a los elementos amenazados del pueblo consiguiendo, con su influencia y llegando a arriesgar su vida, que en su pueblo no se cometiese ese número de crímenes elevados característicos de la región aragonesa”.
El Cuartel General avanzado
Durruti va adelantando el Cuartel General de Bujaraloz a posiciones más cercanas al frente, a medida que este va avanzando. De esta manera, la oficina del Comité de Guerra va con la columna, facilitando la efectividad de la misma: “Instalada en el mismo grueso de la misma, puede realizar su labor con la máxima efectividad. Además, en todas las avanzadas, individuos delegados de este Comité se encargan de advertir las órdenes del Comité Central, que son siempre ejecutadas con la máxima escrupulosidad» (Solidaridad Obrera del 16 de agosto de 1936).
Así, el Cuartel General se traslada de Bujaraloz a la casilla de Camineros de la carretera de Barcelona a Zaragoza, actual nacional II (Entre los km 374-375), antes del cruce de Gelsa (41.496004,-0.338437). Un lugar estratégico en el cruce de carreteras que desvía a las dos líneas del frente de la columna Durruti, Gelsa y Osera.
Su traslado se produce sobre los primeros días de agosto, Solidaridad Obrera, del 9 de agosto, informa de su instalación en la casilla aquellos mismos días «En el cuartel general. Está instalado en una casilla de peones camineros». La misma Solidaridad Obrera vuelve a recoger su traslado días mas tarde, en su edición del 12 de agosto: «El avance de la columna: En el mismo momento de nuestra llegada se acaba de trasladar el cuartel general de Bujaraloz a unos kilómetros de distancia. La prensa ya ha informado de la ocupación de Pina y Jelsa» (Solidaridad Obrera 12 de agosto de 1936).
El 14 de agosto, el corresponsal francés Guy de Traversay publica una crónica en el diario L`Intrangcant entrevistando a Durruti en lo que describe el Cuartel general como «Una pequeña casa blanca junto a la carretera, a quince kilómetros de Bujaraloz» distancia de 15 kilómetros que coincide con exactitud con la distancia entre Bujaraloz (N-2 Km 390) y la Casilla de Camineros (N-2 Km 374-375). Casilla, cuyas características, advierte Xavier Artigas, describían tanto el periodista como el cura secretario Jesús Arnal: «Una pequeña casa de campesinos encalada».
«Abandonamos Peñalba para dirigirnos a Bujaraloz, donde está acampada la columna sanitaria junto al Hospital de Sangre. Un breve descanso y a Osera. Es entonces cuando nos damos cuenta de que vamos acercándonos a la línea de fuego y de que la distancia que nos separa de Zaragoza se va acortando rápidamente. Unos kilómetros antes de Osera, nos detenemos donde Durruti -algún día os hablaré de este bravo guerrillero de la Libertad-. ha establecido su cuartel».
«El Noticiero Universal«, del 19 de agosto de 1936.
El testimonio de Michail Kolstov, en su crónica del 14 de agosto, no cuadra mucho, advierte Xavier Artigas, fruto tal vez de la exageración de la cercanía del frente o simplemente del desvió que llevaba a las dos líneas del frente: «El mismo Durruti con su estado Mayor, se ha instalado en la caseta de un peón caminero, al pie de la carretera, a dos kilómetros del enemigo».
En el Cuartel General
Esta instalado en una casilla de peones camineros. En una casa destartalada. Se nota una actividad febril. Hay varias dependencias. Una de ellas, entrando a mano izquierda, ha sido habilitada para despacho del comité de la columna. El comité lo integran los camaradas Durruti, Carreño y Miguel Yoldi.
Estrechamos emocionados las manos del camarada Durruti y Carreño. Penetramos en el despacho. Observamos un ir y venir continuo. El nerviosismo es grande.
Durruti es la figura más destacada. Es un hombre admirable. No para un momento. Acude a todas partes. Habla, gesticula. Sus palabras se hallan reflejadas en sus ojos. Es todo un guerrillero. Hombre de rasgos faciales duros, pero noble y generoso. Su aspecto impresiona, pero al minuto da una sensación de bondad. Durruti tiene un temple de granito, pero posee un alma de niño. Nos acordaremos siempre del Durruti de Bujaraloz con su casquete rojinegro.
Otro camarada. Francisco Carreño tiene una cierta similitud con los insurrectos del Méjico turbulento. Un sombrero de paja de anchas alas le da todo el aspecto del guerrillero de ultramar. Es un muchacho muy simpático. Afable y cariñoso con todo el mundo. Es un intelectual que sabe empuñar el fusil.
Miguel Yoldi es otro de los componentes del comité de la columna. Lo tenemos muy presente por ser compañero de redacción de Solidaridad Obrera. Es un valor en todos los aspectos. Habla poco. Es un hombre de acción.
No queremos terminar esta ligera impresión de una visita realizada al frente de combate sin recordar a Pablo Ruiz, que es uno de los luchadores que mayor valor y decisión pone en la lucha.
En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti. Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.
Miquel Amorós se refiere a este hecho en el que Jaime Balius estrecha emocionado la mano de Durruti en la casilla de peones camineros «Que hacía las veces de cuartel general». A su paso, Balius realiza breve semblanza sobre Durruti «Es un hombre admirable. No para un momento. Acude a todas partes. Habla, gesticula. Sus palabras se hallan reflejadas en sus ojos. Es todo un guerrillero. Hombre de cara dura pero noble y generoso. Su aspecto impresiona, pero al minuto da una sensación de bondad. Durruti tiene un temple de granito pero posee un alma de niño». Breve crónica, pues según palabras de Balius «Durruti no quiere turistas. A los camaradas que tratan de distraerse con un viajecito los incorpora a la columna. Estamos de acuerdo. Al frente de batalla hay que ir para rendir una utilidad u otra, pero de ninguna de las maneras hay que pasearse» (Balius, Jaime. En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti.Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936).
Captura vista caseta peones camineros donde se establece temporalmente el Cuartel General de la Columna Durruti (Colonne Durruti. cinearchives.org).
Captura vista caseta peones camineros donde se establece temporalmente el Cuartel General de la Columna Durruti, donde se observa milicianos y la entrada de la caseta con la inscripción arriba «Peón Caminero» y a la derecha «Ven..» y a la izquierda «Gelsa» (Colonne Durruti. cinearchives.org).
El testimonio de Francesc Comellas resulta interesante, relatando su estancia relacionada con la instrucción militar antes de llegar a las barracas donde se encontraba el Cuartel General: «Pasamos Bujaraloz y antes de llegar a las barracas donde se encontraba el cuartel general, nos apeamos y allí estuvimos unas dos semanas haciendo instrucción en el manejo de morteros y bombas de mano que nos enseñaba un militar profesional leal a la República».
Es entonces cuando Francesc escucha a Durruti dirigirse a los presentes: “Si cuando tomamos Bujaraloz, Pañete y Pina de Ebro a los fascistas hubiéramos tenido cada uno de nosotros cincuenta balas hubiéramos sido felices. ¿Cincuenta cartuchos no os bastan? Pues de cincuenta cartuchos tiremos la mitad y quedan veinticinco; de veinticinco tiremos la mitad y quedan doce. De doce tiremos la mitad y quedan seis. De seis tiremos la mitad y quedan tres. Si cada uno de nosotros hacemos a los fascistas tres bajas en dos meses hemos ganado la guerra. Subid a los autobuses que los compañeros en el frente necesitan refuerzos y os esperan” (Silvia Sáiz – Ernest Gallart. Francesc Conndias i Bonoventura Durruti).
Durruti, lugar indeterminado, 14 de agosto de 1936.
Posteriormente el Cuartel General se establece en la Venta Monzona o Venta de Santa Lucia, término de Pina de Ebro, en plena Nacional II, km 372. Miquel Amorós cita su traslado durante la primera ofensiva a Pina de Ebro y Osera, cuando sobre el 3 de agosto traslada «Su cuartel general a la venta del cruce de Gelsa (Venta Monzona) y montando cerca un hospital de campaña» (Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto). Lo cierto es que sobre días más tarde, el 8 de agosto, una avanzadilla llega a la Venta descubriendo que sus propietarios han huido:
Salimos a las 14`15 y carretera adelante, después de pasar por nuestra primera y segunda avanzadas, llegamos a una venta que está al lado de la carretera y a unos veinte kilómetros de Bujaraloz.
Los venteros que hasta ayer habían permanecido en esta casa, la han abandonado dejando en la puerta un letrero escrito con cal que dice. «Nos vamos a La Almolda. Las mujeres y los niños no nos cesan de llorar y no podemos resistir los nervios». En el interior de la venta encontramos seis jamones, 52 pollos y gran cantidad de pan. También han dejado una barrica de vino y cuatro gallones de gasolina.
Nos llevamos la gasolina y seguimos adelante hacía Osera.
Solidaridad Obrera, 9 agosto de 1936.
Venta Santa Lucía tras la contienda. Fotografía familiar de los propietarios de la Venta. Cortesía Nieves Borraz.
El traslado del Cuartel General a la Venta de Santa Lucía se puede establecer el 17 de agosto de 1936, reparando en el testimonio de Simone Weil, quien en su diario anota presenciar la mudanza del Cuartel General la mañana del lunes 17 de agosto «El cg (Cuartel general)se muda a la casa de campesinos frente a la que hay tanto trigo (¡na extraña mudanza!)», casa que coincide, de acuerdo a otros testimonios y los recuerdos de la familia propietaria a la Venta de Santa Lucia (Artigas, Xavier. Vivir la fuerza. Simone Weil y la Columna Durruti). Es el caso también de Solidaridad Obrera en una crónica del día 17 de agosto cuando un periodista escribe en su momento exacta de su llegada «En el preciso momento que levantaron el campamento para establecerlo unos kilómetros más hacia la vanguardia… Pudimos apreciar en esta segunda línea una gran organización de campaña; las baterías en posición perfectamente disimuladas para no ser descubiertas desde el aire; las guerrillas perfectamente desplegadas al objeto de evitar una agresión por sorpresa… y viendo que estaban bastante ocupados con el traslado del campamento, nos despedimos y emprendimos nuestro regreso a Bujaraloz» (Artigas, Xavier. Vivir la fuerza. Simone Weil y la Columna Durruti. Citando Solidaridad obrera del 28 de agosto de 1936).
A su vez, resulta importante el testimonio de Jesús Arnal recogido en sus memorias: «Nos trasladamos de la caseta (de peones camineros) de la venta de la Monzona, hoy llamada Venta de Santa Lucía, a unos dos kilómetros, donde entonces había instalado el que se podría llamar el cuartel General de la Columna». Aunque la casilla no debe de dejarse completamente en desuso, apuntando el historiador José Manuel Arcal que estadística y parquin de automóviles se queda en la casilla antes de bajar a la venta desde Bujaraloz.
Cuartel Durruti 1ª Unidad. Venta de Santa Lucia. Archivo Municipal de Zaragoza (ES. 50297. AM 04.01.02.11 Carpeta conservación 23799).
Igualmente Solidaridad Obrera en su edición del 18 de agosto vuelve a informar del traslado del Cuartel General: «El cuartel general del frente de Bujaraloz se traslada a treinta kilómetros de Zaragoza para poder estar en contacto con sus avanzadas de Alfajarín. Después del bombardeo de Fuentes de Ebro y del abandono por parte de las fuerzas fascistas que lo defendían, el cuartel general de la columna Durruti queda instalado definitivamente en el frente de Osera» (Solidaridad Obrera, 18 agosto de 1936).
La imagen, de acuerdo a las distancias, puede responder a alguna construcción cercana a la Venta de Santa Lucia (Km 372 a 18 km de Bujaraloz que se encuentra en el Km 390).
Curiosamente Miquel Amorós, Durruti en el laberinto, describe en una ocasión al Cuartel General como “Dos barracones de madera que hacían de cuartel general situados en el lado izquierdo de la carretera a Zaragoza” (Citando a Diego Abad de Santillán, «Buenaventura Durruti», Timón, Barcelona, 5 de noviembre de 1938). Al concretar que corresponde «al lado izquierdo de la carretera» dicha descripción lleva a suponer a que se refiere a la Venta de Santa Lucia.
En la Venta de Santa Lucia se levantan barracones de madera, las barracas de las que habla Francesc Comellas, donde se alojan milicianos. Nieves Borraz, historiadora de Pina de Ebro, ha localizado varias fotografías en las que se pueden observar aquellas barracas: «Milicianos en las barracas y almacenes instalados en las inmediaciones de la venta de la de la Monzona (International Institute of Social History, Amsterdam, IISG BG A39/559).
Colección CNT España, IISG BG A39/ 557.
Colección CNT España, IISG BG A39/560.
Colección CNT España, IISG BG A39/558.
Colección CNT España,IISG BG A39/559.
Venta de Santa lucía, agosto de 1936. Durruti, Sébastien Faure… y familiares de Francisco Ferrer y Guardia, Sol Ferrer y su hija Olga en una visita al frente.
Por la misma Venta pasa la filosofa francesa Simone Weil, miembro de la columna y del Grupo Internacional de Durruti. Una experiencia reconstruida por Xavier Artigas en su trabajo «Vivir la fuerza. Simone Weil y la columna Durruti». Una Simone Weil que participa en la acción del Grupo Internacional y un accidente el día 2o de agosto le hace abandonar el frente y finalmente España: «Un absurdo accidente me obligó a volver a la retaguardia; una cacerola llena de aceite hirviendo cayó sobre mi pierna, causándome quemaduras de tercer grado».
Artigas, Xavier. Vivir la fuerza: Simone Weil y la Columna Durruti.
«Emiliana recuerda Bujaraloz, Las Ventas…: En todas partes nos recibían como vencedores, pero yo miraba las paredes de las habitaciones de las casas y descubría las marcas de cuadros que acababan de ser descolgados, imágenes de santos y de cristos probablemente».
El amor y la lucha de un anarquista, entrevista a Emilienne Morin compañera de Durruti, realizada el 12 de febrero de 1977 en Francia, por Pedro Cuesta y Luis Artime, revista «Interviú».
Adiós a nuestros camaradas.
La premura del tiempo nos impide que podamos permanecer largas horas con nuestros camaradas. Además, nuestra misión ya se había terminado.
Durruti no quiere turistas. A los camaradas que tratan de distraerse con un viajecito los incorpora a la columna. Estamos de acuerdo. Al frente de batalla hay que ir para rendir una utilidad u otra, pero de ninguna de las maneras hay que pasearse.
Nos despedimos de todos los camaradas deseándoles mucha suerte. Nuestro pensamiento está junto a ellos. Si nuestra salud nos lo hubiera permitido nos hubiéramos movido del lado de Durruti y de sus buenos camaradas.
Nos reintegramos al suelo catalán con el alma dolorida. Sentimos alejarnos de los bravos camaradas que con tanto tesón luchan contra el fascismo. Salud, camaradas.
En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti. Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.
Matrimonio en el frente
Es noche cerrada cuando volvemos al cuartel general. Allí, esperando, están dos muchachos. Quieren que Durruti les case. Ella se llama Carmen Martínez y es una chiquilla bonita, con unos ojos que le llenan toda la cara; era la enfermera de un hospital de sangre. El, Manuel García, es artillero. La ceremonia es breve, sencilla y emocional. Junto a los dos novios, vestidos con el mono del miliciano, un puñado de amigos que llenan por completo la tienda. En el fondo, Durruti, que habla con cariño y ternura.
Yo podría echaros una bendición o haceros firmar un documento. Pero no hago ni una cosa ni otra. La bendición, porque ni vosotros ni yo creemos en ella; el documento, porque implicara una desconfianza incompatible con el verdadero amor. Libremente os unís porque os queréis. Libremente os podréis separar si algún día dejaseis de amaros. Si el amor muere en vosotros, ningún documento, por muchas firmas que llevase, podría resucitarlo. Sería, como máximo, una cadena que os haría odiosos el uno al otro. Tened confianza en vosotros, sabed que nada os une más que vuestra voluntad, quereos sin trabas y como compañeros. Si tu la quieres a ella y ella te quiere a ti, nadie podrá deshacer el nudo de vuestro cariño. Amaos de corazón y sed felices.
Un beso cierra el acto. La novia, emocionada, está apunto de llorar, pero se contiene, recordando quizá que es una mujer fuerte que tuvo valor para acudir a los sitios de peligro. El novio recibe sonriente la enhorabuena de todos los presentes. Aún les habla Durruti:
– En la puerta tenéis un auto. Después de cenar os marcháis a Lérida. Allí tendréis alojamiento y comida. Tomad, sin embargo cien pesetas por si necesitaseis algo. Pero dentro de cinco días, ni siquiera uno más, los dos tenéis que volver aquí otra vez…
La Libertad, 22 de septiembre de 1936.
Aeródromo de Bujaraloz
El Coronel Sandino, Felipe Díaz Sandino, pionero de la aviación militar española aterriza en Bujaraloz a los pocos días de ser ocupado: “Este mediodía, después de haber recorrido todo el frente aragonés, batiendo con fuego de ametralladorasy bombardeando todos los grupos que se observaban, he aterrizado en Bujaraloz, donde he saludado a los señores Pérez Farrás y Durruti y sus fuerzas, las cuales, están luchando con un entusiasmo indescriptible” (Teniente Coronel Sandino. LVG 28 de julio de 1936).
Aeródromo el Saladar, Bujaraloz.Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1.
Como jefe de la 3ª Escuadra aérea, con base en El Prat de Llobregat, el coronel Sandino, defiende la república junto a su aviación. Por aquel entonces, Bujaraloz contaba con una pequeña pista de aterrizaje el «Saladar«, en un llano carretera a Caspe a la derecha. La pista aparece en el reportaje de los Aguiluchos de la FAI.
Planimetría de Bujaraloz de 1949. Se observa la localización de El Saladar al suroeste de la localidad.
En el Boletín oficial de la Dirección General de Aeronáutica 7/1936, n.º 91 aparece citado el aeródromo en Bujaraloz en la relación «Estado de los campos de aterrizaje en el mes de julio de 1936» en la condición de campo militar «En buen estado».
Nuevamente, el 9 de agosto de 1936, Solidaridad Obrera, se reporta el aterrizaje de un avión con el comandante Sandino, esta vez acompañado por el «camarada» García Oliver: «Esta mañana ha llegado en avión, procedentes de Barcelona, el camarada García Oliver y el consejero de Defensa de la generalidad de Cataluña, comandante Sandino, También estaban en este cuartel general el compañero Ortiz y otros camaradas de la columna que opera en el frente Norte.Estos compañeros, junto con Durruti, Carreño, Miguel y Ruano, tuvieron un cambio de impresiones y se dio cuenta del avance efectuado hasta la fecha, tomándose el camino a seguir. También se dio cuenta del nuevo material aéreo y del estado de los depósitos de material de guerra. Con el balance que quedó repuesto, tenemos material para adornar la ciudad«.«.
Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz, da cuenta de la existencia del aeródromo de el Saladar, que ya existía antes y había sido usado «En el llano acondicionado para tal fin». Durante la guerra, Amadeo Barceló afirma que «Se utilizó solo ocasionalmente, pues al llover se hacía impracticable». A su vez apunta a otros dos aeródromos improvisados en Bujaraloz «Se emplearon otros dos aeródromos, el “Saso” y el del “Campo del Molino”, este último situado al lado de San Antón y del cementerio. Fue utilizado en alguna ocasión por los llamados «aviones nocturnos».” Igualmente son citados en la memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» (Orden ECD 205/2021 de 21 de marzo): «De la importancia de Bujaraloz en el frente de Aragón da cuenta la existencia del campo de aviación del Saso y el aeródromo del Saladar».
El aeródromo o aeródromos de Bujaraloz debieron de encuadrarse en la Segunda Región Aérea de las fuerzas aéreas de Aviación Militar del bando republicano. Esta segunda región tiene por jefe al coronel Felipe Díaz Sandino, hasta su designación como consejero de Defensa de Cataluña, siendo sustituido por el teniente coronel Alfonso de los Reyes, jefe del aeródromo Alas Rojas de Sariñena. Víctor Pardo Lancina considera las dos pistas de Bujaraloz un importante complemento del aeródromo sariñenense.
SB-2 en Bujaraloz, según anotaciones. Después de un combate Frente Zaragoza, Bujaraloz 1938. Después de un combate contra 19 Romeos (Cazas Italianos) resultando muerto el ametrallador. En el campo de Bujaraloz, 25 julio 1937. Grupo AVIACION GUERRA CIVIL ESPAÑOLA. Publicado por Jordi Jara.
En mayo de 1937 se crea el Arma de Aviación, enmarcándose los aeródromos de Bujaraloz en la 3ª Región Aérea del Arma de aviación. Está pertenencia queda reflejada en un documento muy interesante y curioso a la vez del Arxiu Municipal Torroella de Montgrí, en el que se refiere a los aeródromos de Bujaraloz n.º 1 y n.º 2: (Código de referencia: AMTDM740-1-T2-907). No pudiendo establecer a cuales de los mencionados aeródromos responden, aunque si resulta claro que los principales fueron los de El Saladar y el del Saso.
De acuerdo con la relación de Regiones Aéreas, La aviación de la república 1936-1938, el aeródromo eventual de las FARE (Fuerzas Aéreas de la República Española), estuvo situado en las cercanías de Bujaraloz en la carretera de Lérida a Zaragoza (actual N-II), lo que seguramente responda al campo de aviación del Saso.La misma relación también cita en Candasnos la ubicación de un aeródromo, en una llanura en las cercanías de la población: “Construido por los republicanos, fue poco utilizado por ellos«.
En el Archivo Municipal del Ayuntamiento de Barcelona, entre sus fondos, aparece la referencia a una fotografía con la siguiente descripción: «Llegada de un avión al aeródromo de Bujaraloz, al frente de Aragón». La instantánea responde al fotógrafo Bargalló, julio de 1936, pero no se encuentra disponible en red. Quizá, podamos suponer que corresponda a la publicada por Solidaridad Obrera del 2 de agosto de 1936.
Frente de Bujaraloz, Momento de la llegada de uno de nuestros aviones al aeródromo de Bujaraloz. Solidaridad Obrera del 2 de agosto de 1936.
No está documentado, pero parece que hay indicios que el piloto Romà Busquets Gelabert debe de ejercer como comandante del aeródromo de Bujaraloz. Anteriormente es uno de los 50 pilotos del aeródromo del Prats que se desplazan al aeródromo de Sariñena. Romà realiza misiones de observación y enlace hasta que recibe la orden del coronel Sandino de desplazarse al aeródromo de Bujaraloz: “Junto al piloto civil Josep Maria Ferrater Bofill, para dirigir la construcción de un aeródromo auxiliar, al servicio de la columna Durruti, y de asumir el mando del mismo” (Curell i Sanmartí, Jordi. Els Busquets, la tràgica història d’una família d’estiuejants de Cubelles (2) Romà Busquets, l’aviador republicà assassinat pels nazis).
Según la hermana de Busquets, el hombre señalado al lado de Busquets, con ropa clara, es Buenaventura Durruti. Curell i Sanmartí, Jordi.
El anteriormente mencionado «Inventario detallado de todos los utensilios existentes en los aeródromos n.º 1 y 2 de Bujaraloz». En ella aparece una relación de «Materiales y utensilios» que se pueden clasificar en mobiliario para dormir (Camas, colchones, sabanas…), utensilios de cocina y herramientas. Para cada elemento hay asociadas distintas columnas que llevan por titulo «A Lérida», «A Sariñena», «Varios» y «Total». Los diferentes asientos en la columna de «Varios» contienen distintas anotaciones: «De Caspe», «3ª Región», «Campo n.º1», «4º Batallón Aviación», «Belchite» y «Bujaraloz». El inventario lleva la firma de Jaime Blanco «El jefe del aeródromo. Aeródromo Bujaraloz n.º 2, 21 de octubre de 1937».
Seguidamente aparece una «Relación de material y utensilios existentes en este aeródromo pertenecientes a la 3ª Región Aérea» que igualmente la lista recoge materiales de dormir y utensilios de cocina. El documento está firmado por «El Mayor del aeródromo», sin nombre ni apellidos y firma distinta a la anterior de Jaime Blanco, fechada en Pomar de Cinca el 16 de octubre de 1937.
En septiembre de 1937 el aeródromo de Bujaraloz es bombardeado “En este mes se iban a repetir varios bombardeos sobre los aeródromos de Sariñena y Bujaraloz”. De acuerdo a las instrucciones del 13 de octubre que asignaba los objetivos a la Aviación nacional y la Legionaria, se señalaba “Neutralización del material, pista e instalaciones” de los aeródromos de Sariñena, Bujaraloz, Puebla de Hijar y Selgua» (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María).
Interesante es el testimonio de Juan Comas Borrás (1913-1992), Mayor de Aviación y Jefe del Grupo 26 de Caza y Combate, de la Fuerza Aérea Gubernamental de la II República Española, durante la Guerra Civil (Diario original de Juan Comas Borrás 1913-1992. Aeroplano. Revista de Historia Aeronáutica. Año 2004. N.º 22).
El 6 de noviembre la 3ª Escuadrilla del grupo 26 se desplaza al «aeródromo de Bujaraloz 2 y desde allí empezó a operar conjuntamente con las escuadrillas 1/26 y 2/26, que fijaron sus sedes en Bujaraloz 3 y en Candasnos» (Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás, Jesús Salas Larrazabal).
En noviembre de 1937, un Bf 109B1 numeral 6-15 de la 2.J88 pilotado por el piloto alemán Otto Polenz, de la Legión Condor, aterriza de emergencia en el aeródromo republicano de Bujaraloz. El aparato es capturado, estudiado por técnicos del Ejército del Aire francés, y luego enviado a la Unión Soviética. El piloto Otto Polenz es puesto en libertad. El avión también aparece citado como un Junker: Ju 87 A numeral 29-2
Otras fuentes apuntan que el suceso sucede el sábado 4 de diciembre de 1937: «El Bf-109A fue derribado intacto y capturado. El avión, mientras escoltaba a los bombarderos Heinkel 111, fue derribado (debido a la falta de combustible) en combate con un gran grupo de I-16. El suboficial Otto Polenz logró un aterrizaje forzoso de su avión casi intacto y fue capturado por los republicanos. El Bf-109 capturado llegó con marcas republicanas, pero sin números de registro. Posteriormente fue enviado a Francia y a la URSS para su evaluación» (Aviaton Safety Netwok citando las fuentes: Osprey Publishing Aircraft of the Aces 99 «Aces of the Legion Condor» Robert Forsyth página 85 y https://avgce.blogspot.com/2014/11/messerschmitt-bf-109b.html). Esta misma fecha la recoge Jesús Salas Larrazabal en su «Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás» (Aeroplano. Revista de Historia Aeronáutica. Año 2004. N.º 22).
Aeródromo de Bujaraloz.
El testimonio de Juan Comas Borrás, resulta muy interesante, transcurriendo sobre octubre o noviembre de 1937 (Diario de Juan Comas Borrás. Aeroplano. Revista de Historia Aeronáutica. Año 2004. N.º 22).
En este sector realizamos muchos servicios protegiendo a los aviones Natacha-R5 y Katiusca SB-2, que iban a bombardear los objetivos militares nacionales. Uno de ellos fue la fábrica de explosivos de Sabiñanigo. Estas operaciones tenían como objetivo, despistar al enemigo haciéndole creer que se preparaba una ofensiva en aquel sector, cuando en realidad lo que se estaba preparando era la ofensiva sobre Teruel. La escuadrilla tuvo su primer bombardeo efectuado por los Heinkel-111. Casualmente aquella mañana el Comandante Militar de Bujaraloz acompañado de un general francés de aviación vinieron a visitarnos. Después de las presentaciones de rigor militar y cuando el general empezaba a hacerme preguntas, aparecieron los Heinkel-111 y solamente tuve tiempo a contestar lo siguiente: “Monsieur, les affairess sont les affaires, excusezmoi”. Entonces rápidamente me instalé en el avión despegando en medio de un reguero de bombas. Cuando atacamos a los bombarderos aparecieron nuestros contrincantes, hartos conocidos. Los Messerschmitt109, con quienes combatimos también, logrando derribar mi escuadrilla a uno que cayó a pocos metros del campo. El piloto hecho prisionero era natural de Estonia uno de los países del báltico. Naturalmente, yo combatí también con los Messerschmitt-109 y uno de mis adversarios -pues combatí con varios aprovechando mí ataque a un Heinkel111, se puso a la cola de mí avión, para quitármelo de encima reduje la velocidad y el teutón, lento de reflejos, no supo que hacer y pasó rozándome por mí derecha a escasa velocidad, pues él, aunque tarde, también había reducido la velocidad. Vi perfectamente la cara de miedo y estupor del alemán. Por lo visto esta maniobra no estaba prevista en su manual de combate y acrobacia.
Cuando terminé el combate que fue el primero que tuvo la escuadrilla, derribando un caza y tocando a más de un bombardero en un reducido espacio, pues el campo era un verdadero colador. Una vez estacionado el avión me interesé por los dos visitantes, el español y el francés, respectivamente. Verdaderamente no había rastro de ninguno de ellos. Si el francés quería información no cabe duda que la tuvo de primera mano. Con estos servicios los pilotos novatos iban tomando contacto con la caza y bombarderos enemigos, curtiéndose para los próximos combates en el frente de Teruel que, durante la ofensiva de nuestro ejército, se iban a desarrollar en cantidad y dureza inusitada.
Los días 4 y 5 de diciembre de 1937, el aeródromo de Bujaraloz sufre sendos bombardeos por parte de la aviación nacional, ofensiva planeada por el general Alfredo Kindelán, jefe del Aire, responsable de la fuerza aérea del bando del general Francisco Franco:
«Ese día (4 de diciembre de 1937) aparecieron sobre Bujaraloz 2 doce trimotores, a unos 2.000 metros de altitud, que bombardearon en reguero desde el aeródromo hasta el pueblo de Bujaraloz y ocasionaron la muerte en el suelo del cabo mecánico Dionisio Cruz Giron y heridas a otras dos personas.
Despegaron los Chatos de las escuadrillas 1ª y 3ª, que no pudieron alcanzar a los bombarderos de la primera oleada, pero si a los de una segunda formación que apareció seis u ocho minutos después, acompañada de cazas monoplanos a gran altura, según indica el Diario de la Escuadra de Caza n.º 11. La 3ª Escuadrilla salió bien librada en el combate aéreo subsiguiente, pues solo recibió impactos de bala el avión CA-017, pero en la escuadrilla rusa un piloto resultó herido y dos aviones capotaron.
Según el citado Diario de la Escuadra de Caza, un Messerschmitt Me 109 tomó tierra por falta de combustible cerca de la carretera de Azaila-Escatrón, al Sur del Ebro, y muy alejado de su ruta de retorno añado yo.
El bombardeo de Bujaraloz 2 se repitió el 5 de diciembre a las 9.35 y a las 11.30.
Para repeler ambas acciones despegaron 33 aviones del Grupo 26 a las 9.35 y 30 en el siguiente servicio, con dos I-15 de la Plana Mayor en cada caso; los Chatos derribaron en la segunda oportunidad un Heinkel sobre el aeródromo, cuyo piloto alemán quedó prisionero, y un caza en las inmediaciones de Escatrón (Por datos de origen alemán sabemos que el Me 109 que tomó tierra el 4 de diciembre estaba pilotado por el brigada Polenz, quien quedó prisionero. El abatido en combate el día 5 era tripulado por el brigada Sigmund). El bombardeo provocó el incendio de un caza, la inutilización de otro que estaba en reparación y el fallecimiento del cabo mecánico Juan Durán Escobar.
Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás, Salas Larrazabal, Jesús.
El 10 de diciembre el aeródromo de Bujaraloz y el de Candasnos vuelven a sufrir la ofensiva de la aviación nacional:
«Fecha en la que los bimotores germanos bombardearon Bujaraloz y Candasnos a la una de la tarde. El combate entablado sobre este segundo campo de vuelo fue iniciado por la escuadrilla de Comas, según el Diario de la Escuadra de Caza, que logró derribar un Heinkel He 111, a cargo del teniente Zambudio y del sargento Britz, y atacar a otro; de acuerdo con dicho Diario se recogieron cinco cadáveres (Dos tenientes, un brigada, un sargento y un cabo primero.) y un prisionero herido en la espalda, que fue hospitalizado en Peñalba (La 5ª Escuadrilla del Grupo 21 se apuntó estos mismos éxitos). La 1ª Escuadrilla no fue tan afortunada pues uno de sus pilotos rusos murió, otro resultó herido en la pierna derecha y uno de nacionalidad yugoslava tomó tierra en Zaidín, donde quedó el avión para su reparación.
La entrada en combate de la 3ª Escuadrilla no pudo ser más afortunada. En los combates del 4, del 5 y del 10 de diciembre no tuvo bajas de material o personal aéreo, el 10 logró el derribo de un Heinkel He 111 y el 5 contribuyó al abatimiento de un caza monoplano Me 109 B. Las otras dos escuadrillas de Chatos no lograron balances similares, aunque la 2/26 se apuntó el 10 de diciembre cinco victorias aéreas, que no están confirmadas.»
Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás, Salas Larrazabal, Jesús.
En enero de 1938 quedaban siete aviones operativos y tres en reparación estacionados en Aragón, Bujaraloz. La aviación en la Guerra Española / V Jornadas de Historia. Militar.
Al comenzar la batalla de Aragón el 9 de marzo del año 1938 este frente estaba defendido por la primera escuadrilla de moscas y las primera y segunda de chatos, desplegadas en Caspe y Bujaraloz. La aviación en la Guerra Española / V Jornadas de Historia. Militar.
A principios de marzo de 1938 son bombardeados los aeródromos de Bujaraloz y Caspe (Maldonado Moya, José María. Aragón bajo las bombas), especialmente el 9 de marzo con la ruptura del frente del Ejército del Este:
«Los pilotos Miguel Zambudio y Montagut señalan dos servicios en dicho día, el traslado desde La Señera a Bujaraloz 3 y un apoyo a las fuerzas terrestres de una hora y media de duración. La hora de presencia de estos cazas sobre el frente la conocemos por el parte de la Aviación de Burgos, que en el apartado “Actividad Aérea Enemiga” dice textualmente: “A las 18h. entran por Fuentes de Ebro 35 aviones de caza, llegan hasta Burgo de Ebro y regresan a sus líneas por Bujaraloz” (AHA, Exp. 9123, f. 324 vuelta.). Esta cifra de 35 cazas es reducida a 34 por el informe de actividad de las Fuerzas Aéreas republicanas en el frente de los Ejércitos del Este y de Maniobra, que cubre el periodo que va desde el 9-3-1938 al 8-4-1938 (AHM. L 532, doc. 10, folio 2.).
En esta jornada las escuadrillas 1/26, 2/26, 3/26 y 4/26 tenían sus sedes respectivas en Caspe, Bujaraloz 2, Bujaraloz 3 y Candasnos; las 1/21 y 4/21 en Caspe y Escatrón, y las 2/21 y 5/21, las rusas, en Sariñena (sí creemos a Sirvent) y Puig Moreno. La 5/21 no participó en la misión descrita por Comas, pues cumplió un servicio de alarma sobre su aeródromo entre las 16.45 y las 17.23, y la 2/21 tampoco lo haría, pues estas dos escuadrillas solían hacer servicios conjuntos.”
Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás, Salas Larrazabal, Jesús.
El 10 de marzo, apunta Jesús Salas Larrazabal, los bimotores alemanes y los Heinkel He 51 bombardean y ametrallan los aeródromos de Escatrón, Bujaraloz, Candasnos y Caspe. El ejército republicano se va retirando del frente de Aragón «dos escuadrillas del Grupo 26 hubieron de retroceder desde Bujaraloz 3 al aeródromo de Pomar (una de ellas la de Comas) y las dos españolas del Grupo 21 a Lérida. El punto de reunión de las formaciones se trasladó de Caspe a Candasnos, al Norte del Ebro, en la árida comarca de Los Monegros, entre Bujaraloz y Fraga» (Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás, Salas Larrazabal, Jesús.).
Retirada del frente de Aragón
De los aeródromos de la provincia de Teruel nos desplazamos a Madridejos (Toledo), vía Albacete, donde pasamos unos días de descanso. Después nos tuvimos que desplazar rápidamente al sector de Zaragoza en el campo de Bujaraloz, vía Valencia, donde nos esperaba un trabajo abrumador. Cuando aterrizamos a la base de Bujaraloz no había llegado todavía el equipo completo rodado de la escuadrilla; no obstante, había el material suficiente para despegar con cierta normalidad.
Serían las cuatro horas de la tarde cuando una llamada del Estado Mayor de la Escuadra, cuyo mando lo ostentaba el comandante Alonso de la Aeronáutica Naval, me hizo correr a la casita de mando donde mantuve la siguiente conversación:
Alonso. – Oye Comas.
Comas. – A sus órdenes.
Alonso. – Esta tarde tienes que efectuar un servicio muy importante. Tienes que concentrar las cuatro escuadrillas de Chatos a las 5 horas de la tarde sobre Caspe, donde se unirán cuatro de Moscas. Tomarás el mando de esta formación y te dirigirás a Belchite para hacer un reconocimiento de todo el sector.
Comas. – Alonso, tengas en cuenta que el servicio que me mandas tiene muchos inconvenientes. Primero que no hay luz solar para realizarlo, y, de haberlo, cuando lleguemos al frente la neblina que desprende el río Ebro, hará que no divisemos nada de lo que haya en tierra, por lo tanto, el reconocimiento no tendrá ninguna utilidad práctica para nosotros. Segundo, y más importante que el primero, es que un conjunto de cien aviones de caza hacerlos tomar tierra de noche es una temeridad, que puede ocasionar muchas bajas dada la insuficiente infraestructura de nuestros campos para esta clase de aterrizajes.
Alonso. – Mira Comas, todos tus razonamientos son más que correctos y me gusta que veas las cosas claras y que seas responsable de tus actos, pero el Alto Mando del ejército ha tenido información de que mañana se esperaba la ofensiva en este sector, y es conveniente que nuestras tropas vean a nuestra aviación para que tengan más moral para aguantar el choque.
Comas. – Me reitero Alonso de lo dicho anteriormente. Este servicio no tiene ninguna utilidad, nuestras tropas oirán el ruido de los aviones nada más, sin embargo, pueden pensar que son enemigos. Mientras que el enemigo, sí, sabrá que nosotros hemos llegado y mañana por la mañana recibiremos su visita sin tener todo el escalón rodado en nuestros campos lo que hará que nuestras salidas se desarrollen con más lentitud de lo acostumbrado.
Alonso. – Comprendo tus objeciones Comas, pero ha sido una orden tajante del Estado Mayor del ejército y hay que cumplirla.
Comas. – A sus órdenes Alonso, se cumplirá la orden, pero no puedo hacerme responsable de lo que ocurrirá hoy y lo que pasará mañana.
A las cinco de la tarde, hora convenida para nuestra concentración, llegamos a Caspe con mi escuadrilla. La formación del centenar de cazas sobre la vertical de Caspe no tuvo ningún problema, pera requirió un tiempo del que nos faltaba. Cuando llegamos a Belchite, todos mis cálculos resultaron ser ciertos, la neblina no permitía ver nada de la misión de nuestro servicio. Al llegar a Fuentes del Ebro, las luces de los pueblos de la retaguardia enemiga, tenían las luces encendidas en contraste con la obscuridad de los nuestros. De regreso no quise aterrizar en Bujaraloz cuyo campo al ser un terreno de labrantío apisonado, tenía el inconveniente de que el patín de cola del avión levantaba una polvareda que, si de día no tenía importancia, si la tenia de noche, por que impedía la visibilidad de los aviones que seguían a tomar tierra. Aterricé en Escatrón.
Diario de Juan Comas Borrás. Aeroplano. Revista de Historia Aeronáutica. Año 2004. N.º 22.
Con la caída del frente de Aragón el aeródromo del Saso es escasamente utilizado (Regiones Aéreas, La aviación de la república 1936-1938). Tampoco debe de ser empleado el aeródromo de el Saladar. Si, en cambio, es utilizado el aeródromo de Candasnos: «Por su parte, los “nacionales”, a finales de 1938 establecieron en él una base de la aviación legionaria italiana de un escuadrón de 12 aparatos Romeo Ro-37 bis de reconocimiento y bombardeo ligero, bajo el mando del Maggiore (Mayor) Achenza” (Regiones Aéreas, La aviación de la república 1936-1938).
Servicio Postal
Para la distribución de la correspondencia, en el frente aragonés se crean los Servicios Postales Móviles adscritos a las Milicias Antifascistas. Para ello se establecen Estafetas Móviles servidas por funcionarios técnicos de Correos en diferentes puntos, entre ellos Bujaraloz: “Primero: Alcubierre, para el sector Norte-Nordeste, enlazado con los servicios propios de la Estafeta fija de Barbastro- Bujaraloz, por el sector centro, enlazado con Barcelona con autos directos y ferrocarril desde Lérida. Segundo: La Puebla de Híjar, estación, enlazado con Bujaraloz, para la comunicación de los sectores de Centro y Norte, con Caspe, para la comunicación con Barcelona por ferrocarril y con Híjar y Alcañiz para la comunicación con Levante (LVG, 18 de agosto de 1936).
Servicio de paquetes al frente para los milicianos
Ha regresado del frente la expedición organizada del Servicio, dirigido por el profesor Escoda. Se han montado oficinas de redistribución en Barbastro, Angües, Sariñena, Bujaraloz y Caspe. De esta manera el envío de paquetes dará su máximo rendimiento.
A partir de esta semana saldrán coches o camiones cada tres días y se estudian las posibilidades de establecer un servicio diario con el fin de aunar la seguridad con la rapidez del servicio. Uno de los aspectos más simpáticos de esta organización, es el suministro de efectos al miliciano desconocido.
Impresiona gratamente contemplar la emoción con que los bravos luchadores, que no tienen familia, reciben la dádiva de un ciudadano o mujer anónima distante muchos kilómetros, pero unida a él por un ideal común que no desamparan sus servidores.
Solidaridad Obrera, 29 de septiembre de 1936.
El Frente, boletín, estadística y la emisora de radio
Entre 1936 y 1939 se edita el boletín «El Frente», por la Columna Durruti (CNT-FAI) en Pina de Ebro y Bujaraloz. El boletín sirve como portavoz de esta milicia anarquista en el frente de Aragón. Miquel Amorós recoge que la creación del boletín aparece publicada en Solidaridad Obrera del 25 de agosto de 1936, creándose también una emisora de radio y «Un Departamento de Estadística para llevar el registro de milicianos (donde trabajaron de mecanógrafas su compañera Emilienne y Pilar Balduque, rellenando también carnés)». Para Abel Paz el boletín «El Frente» se imprimía sobre un camión con imprenta ambulante, e informaba de la vida de la Columna y servía a la vez como buzón de ideas y de críticas.
La Estampa, 24 de octubre de 1936.
La emisora de radio la cita Abel Paz en la Acción Cultural que desarrolla la Columna, entre secciones culturales que aseguraban la enseñanza en general, existiendo una emisora que«Difundía textos y conferencias sobre diversas materias y radiaba llamamientos a los soldados que combatían en las filas franquistas».
Logística del frente
El frente requiere de un servicio de abastecimiento, sobre todo de provisiones y víveres. Principalmente el abastecimiento se realiza desde Cataluña, pero también desde Aragón. Frutas, hortalizas, conservas…, “cosas que no existían en estas llanuras aragonesas” (Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936).
Los Sindicatos, especialmente de Cataluña, se organizan para recoger y enviar material al frente: víveres, ropas, monos, mantas… Como ejemplo, Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936, destaca la labor del Sindicato de las Artes Gráficas que diariamente, y por mediación del coche de Solidaridad Obrera, lleva los periódicos y vuelve con la información del frente.
Jesús Anal, el cura secretario de Durruti, relata como la columna contaba con autonomía económica “Compraban en los pueblos de Los Monegros y La Hoya al precio de mercado el cereal que revendían poco después en la zona levantina, donde cotizaba al alza por su escasez. Los camiones regresaban con frutas y verduras y con dinero suficiente para comprar más trigo, y otros artículos como ropa o tabaco, relató a Enzesberger” (El cura que mandaba en la columna Durruti. Eduardo Bayona). Las memorias de Jaime Gros apuntan en esta dirección «Los del comité cogían un camión de trigo, lo llevaban a Lérida o Barcelona, lo vendían y volvían a Bujaraloz con el camión cargado de ropas, zapatos, chorizos, jamones y otras comidas y lo repartían todo gratis por todo el pueblo; luego se acabó el trigo y tuvieron que pasar hambre por no poder comprar nada por la mala administración» (Gros, Jaime. Zonas de Guerra. Memorias de Jaime Gros).
En el documental “Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1” de la CNT queda reflejado como se abastecían de carne con las cabezas de rebaños de la zona. Incluso improvisando un matadero al aire libre. Mariano Arcal Solanot, pastor de 67 años de edad y afiliado a la CNT, es el encargado del matadero “Para hacer entrega de pieles y despojos del ganado que se sacrificaba” (AHPZ_J 005582).
«Comisión de Abastecimientos. Mañana, a las dos de la tarde, saldrá el convoy de comestibles organizado por la Comisión de Abastecimientos, con destino al frente de guerra de Zaragoza. El convoy estará formado por seis camiones rebosantes de comestibles, tabaco, alpargatas, vinos, mantas, etc. De diferentes pueblos de las comarcas que se enrolarán a este convoy varios camiones de víveres, también con destino al frente de Zaragoza. La caravana se dirigirá a Bujaraloz, donde está la columna Durrutl-Pérez Farràs. Este convoy está controlado por la Comisión de Abastecimientos de esta ciudad. Le acompañarán los compañeros Roset Sala, como a representante del Comité Ejecutivo en la Comisión de Abastecimientos; Ramon Serra y J. Colomer, que prestan sus servicios a dicho Departamento, y varios milicianos. Mañana publicaremos la relación total de los víveres recibidos» (L’Autonomista (Girona), 21 de agosto de 1936).
“Ha salido el convoy de víveres organizado por la Comisión de Abastecimientos, con destino al frente de guerra de Zaragoza. Lo forman seis camiones repletos de víveres, tabaco, alpargatas, vinos, etc. De distintos pueblos de estas comarcas se han enrolado en el convoy varios camiones de víveres, igualmente destinados al frente aragonés. La caravana se dirige a Bujaraloz, donde se encuentra la columna Durruti-Pérez Farras. La Comisión de Abastecimientos ha recibido el día 21, donativos en metálico por valor de 965 pesetas, las cuales serán entregadas a los milicianos que luchan en el frente” (LVG, 23 de agosto de 1936).
«Cuartel general de las fuerzas de Aragón. Dos mil hombres armados y con todo el equipo, cuarenta ametralladoras y tres baterías de montaña y una batería de artillería pesada, han llegado al frente de Bujaraloz. Operaciones decisivas en el cada vez más estrecho cerco de Zaragoza» (Solidaridad Obrera (Barcelona), 26 de agosto de 1936).
«El día 23, el Deposito de Lérida suministró a la Columna Durruti un coche Hudson, 8 cilindros, para el servicio del Comité de Guerra; 1.764 camisas, 2.000 calzoncillos, y 1.920 calcetines y granotas» (El Frente, 27 de agosto de 1936).
«Desde Ballobar (Huesca). Nuestro Sindicato Único de Trabajadores de Ballobar, en unión del Frente Popular enviaron en los primeros días que pasaban las columnas de Cataluña por dicho pueblo, 8 a Bujaraloz 40 cabezas de ganado, sacos de patatas y 20 docenas de huevos, y el día 19 de agosto llevaron lanar» (Solidaridad Obrera (Barcelona). 27 de agosto de 1936.
«La Comisión de Aprovisionamientos ha recibido de diferentes pueblos de estas comarcas gran cantidad de mercancías destinadas a los milicianos que luchan en el frente. Estos víveres serán enviados a Caspe y Bujaraloz, formando la sexta expedición organizada por la Comisión referida« (LGV, 20 de octubre de 1936).
«En Gelsa se estableció la brigada de matanza para el aprovisionamiento de carnes y sus derivados en el frente de guerra» (LVG, 15 de diciembre de 1936).
«Todos los días llegan verdaderas caravanas de víveres, procedentes de todos los puntos de Cataluña y de Aragón» (Solidaridad Obrera 16 de agosto de 1936).
El Comité de Abastos abastece, a los nuevos milicianos que van llegando, de “Los elementos necesarios para comer y vestir”. Luego, en la armería se les entrega el armamento y las municiones. Todos los incorporados reciben formación en retaguardia, se les instruye en el manejo del fusil, “Y se llevan a cabo pequeñas marchas por el monte que, además de ensayar en el reconocimiento del terreno, sirven para hacer el reconocimiento de algunos puntos sospechosos” (Solidaridad Obrera 16 de agosto de 1936). Llegan a Bujaraloz de distintos pueblos de España, principalmente de Cataluña y Aragón. Miquel Amorós, Durruti en el laberinto, recoge la reseña aparecida en la Soli: “Casi todos llegan desarmados, sin mantas ni provisiones. Inmediatamente de su llegada son incorporados a las centurias que no están completas, y se procede a la formación de nuevos grupos y centurias” .
«Todos los días llegan verdaderas caravanas de víveres, procedentes de todos los puntos de Cataluña y de Aragón . Verdaderamente, Influye mucho en los milicianos el ver que los compañeros que quedan detrás de los frentes se acuerdan de ellos. Esta ayuda y a se ha convertido en algo de la columna, pues a pesar de que la comida es buena y abundan- te, por los productos que nos traen, como son frutas, hortalizas y conservas, cosas que no existen en estas llanuras aragonesas, el menú queda más variado y los milicianos no dejan de renunciar la aportación de los camaradas que trabajan para que dentro de lo posible podamos gozar de las máximas comodidades.
Los Sindicatos de la región catalana diariamente se encargan del envío de «monos» y mantas. Es de resaltar entre ellos el Sindicato de las Artes Gráficas, que diariamente, y por mediación del coche de SOLIDARIDAD OBRERA que trae los periódicos y se vuelve con la información, nos trae gran cantidad de víveres y ropas«.
P. Bargalló, «Un día en el Cuartel General» Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936.
Entre los refuerzos, Solidaridad Obrera cita a 300 milicianos de aviación. También, señala como constantemente van llegando “técnicos en artillería, infantería y demás especialidades en guerra”.
Parque de automóviles
Un grupo de mecánicos de la Ford Motor Ibérica instala en Bujaraloz un Parque móvil, un taller de reparación y mantenimiento de los diferentes los vehículos de la columna que tuvo como delegado a Antonio Roda. Son muchos los vehículos que moviliza la columna, entre automóviles, camiones y autobuses, además muchos de ellos son reforzados y acorazados por los mismos obreros. “En esos días (Finales de julio) la columna se preocupó de tener bien organizado el Cuerpo de Tren con el auxilio de obreros del Sindicato del Transporte (sección de taxistas), que montaron un taller mecánico en Bujaraloz, y de paso se desplegó por los pueblos cercanos de Castejón, Valfarta y La Almolda” (Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto).
Muestra de su actividad, Solidaridad Obrera del 9 de agosto de 1936, da cuenta del taller mecánico: «Donde se nota un poco de movimiento es en el taller mecánico que se ha instalado en este cuartel general. Como es de suponer, todos los vehículos que forman la caravana, son los mismos que tanto servicio prestaron en Barcelona en los primeros días del movimiento y si no se les dan repasos y se les ajusta pronto quedaríamos sin ninguno de ellos».
Un parque móvil montado por camaradas de Ford Motor Ibérica
Los camaradas de la Ford Motor Ibérica han establecido un parque móvil para reparaciones y repuestos en Bujaraloz. Es indudable que ello tiene una trascendencia extraordinaria puesto que la labor de estos camaradas es un complemento de la lucha. Es la acción de la retaguardia, que, responsable del momento histórico que vivimos, coopera a la consolidación de la victoria.
Desde la salida de Barcelona, el paso de la caravana Ford causó la admiración y mereció unánimes elogios, tanto en las calles de la ciudad como en los pueblos de ruta. Y era justificado el entusiasmo por que los obreros de la Ford han dado una soberbia lección a los burgueses. Porque de aquellas comparsas publicitarias rodantes que paseaban por las carreteras, a esta organización de trabajo movilizado, media un abismo. Mejor dicho: es el trabajo al servicio de la guerra. En esta guerra por la paz social. La caravana Ford, integrada por camaradas pertenecientes a las dos sindicales U.G.T. y C.N.T. lleva una impedimenta de repuestos formidable. Coche taller, camiones grúas, tanque-algibe, turismos y un magnifico autocar que tiene un departamento para secretaria e imprenta.
Todo ello se ha instalado en el parque móvil Ford y el extenso solar que ocupan los talleres ha recibido ya el denominativo de los obreros: Pueblo Nuevo de Durruti. En los dos días de trabajos han puesto en marcha muchos coches averiados. En la practica se ye el esfuerzo realizado. Una actividad inusitada preside las jornadas del parque móvil Ford. Además y con objeto de completar el taller de EL FRENTE ha sido trasladado a Pina el ómnibus y la imprenta instalada en el mismo.
Bien por los camaradas de la Ford.
Carlos De Sirval. El Frente, 2 de septiembre de 1936.
Jaime Blanco Casanova, carpintero; formó parte del Comité de Control constituido en la casa «Ford», que le encargo de una sucursal en Bujaraloz, donde estaba la Columna Durruti. Iba siempre armado de pistola (LVG, 17 de mayo de 1939).
Amadeo Barceló cuenta como Durruti utiliza un coche descapotable marca Renault “Fue armado con una ametralladora instalada en el taller bujaralocense Enfedaque. Todavía pueden verse los impactos de las balas en la fachada de la ermita de San Antón hechos al probar la ametralladora desde la puerta donde estaba el taller.” Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz.
La técnica al servicio de la revolución
Ha llegado a Bujaraloz una caravana de coches flamantes para el frente de guerra. Son siete unidades, perfectamente equipadas, al servicio de la Columna Durruti, que es como decir al servicio de la revolución. La componen un coche taller de metalurgia con dotación completa para cargar diez baterías a la vez, un camión de piezas de recambio, una bomba de agua, un taller imprenta, generosamente cedido para el FRENTE, un camión de material, una grúa y un coche ligero.
Las leyendas que ornamentan las carrocerías de los coches de la caravana dicen bien alto cual es el espíritu de los obreros que han hecho tamaño sacrificio, y del personal técnico, camaradas todos, que vienen al servicio de ella. Los lemas: LIBERTAD. UNIDOS EN LA GUERRA PARA CONSEGUIRLA, Y UNIDOS EN LA PAZ PARA CONSERVARLA. EN NUESTRA UNION ESTA LA FUERZA. OBREROS ESPASÑOLES: UNIOS, dicen del ideal que anima a estos militantes de la C.N.T. y de la U.G.T. que han venido a reforzar nuestro frente.
El Frente, 2 de septiembre de 1936.
Refugios y fortificaciones
Bujaraloz durante la contienda cuenta con cuevas o refugios, como las de Canredón o las de la Val de Juan Sena, así como la fortificación de La Bodegueta (Memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» (Orden ECD 205/2021 de 21 de marzo).
José Manuel Arcal, recogido es “Una guerra con perfil de toro Aguiluchos de la FAI y perfume a camionero en el corazón de Los Monegros” (Plàcid Garcia-Planas. LVG, 8 de diciembre de 2006) menciona la existencia de “Cuevas escarbadas bajo lomas de yeso” que se utilizaban como refugios antiaéreos.
En esta misma línea, en el Diario del Altoaragón del 16 de diciembre del 2007, en la sección Gente de Aquí, aparece el testimonio de Andresa Guerrero. Andresa nace en Bujaraloz en 1898 y vive la guerra civil: “La guerra, claro que me acuerdo de la guerra… lo que no sé cómo se empieza. La aviación que iba tirando por arriba me destrozó la casa. Corrimos al refugio bajo tierra y cuando salí ya no quedaba ni casa ni muebles. Y un poco más y me pilla dentro”.
María Ginestà
La joven miliciana María Ginestà ejerce de periodista y de traductora del corresponsal de Pravda Mijaíl Koltsov. Ambos están en Bujaraloz el 14 de agosto de 1936, cuando Mijaíl Koltsov se entrevista con Durruti. Por encargo del PSUC, María Ginestà ejerce de traductora de Mijaíl Koltsov, un corresponsal soviético considerado, posiblemente, agente de Stalin en España.
Marina Ginestá, Durruti y Mijaíl Kolstov en Bujaraloz, 14 de agosto de 1936 – Foto EFE
“Bujaraloz está totalmente cubierto de banderas rojinegras, con decretos, firmados pro Durruti, pegados a las paredes o, simplemente, con carteles. Durruti ha ordenado esto y lo otro. La plaza de la villa se llama Plaza de Durruti». Mijaíl Kolstov Diario de la Guerra de España Ed. Ruedo ibérico, 1963.
A finales de agosto/primeros de septiembre Miravitlles, miembro del Comité de Milicias y encargado de su Sección de Propaganda, Ilya Ehrenburg, corresponsal de Izvestia y agente de Moscú y el periodista de La Noche José Pomés visitaron Bujaraloz. Miquel Amoros señala que cenaron con Durruti y Carreño “En la Venta Monzona, que hacía al mismo tiempo de cuartel general y almacén de víveres”.
Novedades en el frente
«Los facciosos, en su resistencia desesperada, y ante los fracasos sufridos en los frentes de Bujaraloz, Sástago, Lazaila, Pina, reconcentraron sus fuerzas en los alrededores de Belchite, de una importancia estratégica formidable y muy especialmente en el cerro denominado Monte del Lobo» (Solidaridad Obrera (Barcelona), 27 de agosto de 1936).
«Comunica Durruti, jefe de la columna que opera en Bujaraloz, que el enemigo ha replicado en algunos lugares de aquel sector; pero sin ocasionar bajas. Nuestras fuerzas realizan acción intensa den fortificaciones en las avanzadas establecidas en varios kilómetros de los pueblos ocupados» (LVG, 29 de agosto de 1936).
«En el sector de Bujaraloz ha sido rechazado por completo el intento de avance enemigo» (LVG, 4 de septiembre de 1936).
«Bujaraloz, 4.—Las fuerzas de los milicianos de la columna Durruti refuerzan sus posiciones y se fortifican, al mismo tiempo que rechazan el ataque de los facciosos. La nota principal es el optimismo de las futuras operaciones, en las cuales se pondrá de relieve, como siempre, el espíritu combativo de nuestros bravos milicianos» (El Frente, 5 de septiembre de 1936).
«En el sector de Bujaraloz se han pasado a nuestras filas setenta soldados con fusiles, tres ametralladoras y veinte caballos» (LVG, 11 de septiembre de 1936).
«Sector Bujaraloz. En este sector no ha habido en el día de hoy ningún combate. Nuestras posiciones conquistadas últimamente se encuentran tan fortificadas que el enemigo desiste ya de toda ofensiva. Han volado algunos aviones facciosos sobre nuestras posiciones, y sin emprender ninguna iniciativa de ataque han continuado su marcha a gran altura» (LVG, 15 de septiembre de 1936).
«La Guardia Urbana. Más de noventa guardias urbanos que luchan en los sectores de Bujaraloz, Tardienta, Angues, Barbastro y en otros lugares, así coma la de los motoristas de circulación y policía urbana, que también prestan servicio en varios frentes de combate» (LVG, 16 de septiembre de 1936).
«Sector Bujaraloz: Hoy ha volado sobre Pina un avión enemigo. Al que nuestras Milicias han puesto en fuga con un nutridísimo fuego de ametralladora. Se siguen fortificando las posiciones, y nuestras fuerzas, tienen una moral elevadísima. Todo el sector, sin novedad» (LVG, 18 de septiembre de 1936).
«Durruti y Villalba se abrazan. Villalba ha visitado hoy, acompañado de Durruti, los frentes de Bujaraloz y Pina. Al despedirse Villalba al dirigirse a visitar Sariñena, Durruti y Villalba se han abrazado» (La Batalla: Número 42, 19 de septiembre de 1936).
«En el sector de Bujaraloz, nuestra aviación ha volado sobre las líneas enemigas, bombardeandointensamente las posiciones avanzadas y causando grandes destrozos al enemigo. También se han llevado a cabo trabajos de fortificación» (LVG, 19 de septiembre de 1936).
«En el amplio Sector de Bujaraloz una tensa calma se fue manteniendo, con distintas incursiones aéreas por parte de los dos bandos y con cierta actividad de tiroteos de fusil y ametralladoras, artillería, bombardeos y cañonazos principalmente en las zonas de Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Osera, Quinto… En estos meses se produjeron diferentes avances y retrocesos, hostigamientos de apenas escasos kilómetros, reconocimientos, incursiones, ataques… Se dedicaron verdaderos esfuerzos en fortificar posiciones, atrincheramientos, parapetos, mientras los continuos enfrentamientos iban produciendo heridos. Ambas aviaciones, además de bombardear continuamente sus respectivas posiciones enemigas, eran frecuentes en la realización de vuelos de reconocimiento«.
«En el día de hoy, nuestra artillería ha bombardeado intensamente las posiciones enemigas. Nuestras fuerzas observaron que en la iglesia del pueblo de Quinto existía una gran cantidad de cañones y ametralladoras, desde donde se hacía un constante fuego; se colocaron las piezas de artillería en nuestras posiciones, y se comenzó un intenso cañoneo, el que dio por resultado la destrucción completa de la iglesia de Quinto» (LVG, 27 septiembre de 1936).
En octubre de 1936, la distribución de Columna Durruti, en el Frente de Aragón, respondía al comité de guerra en Bujaraloz junto a la agrupación 3ª, el comité de centurias en Pina junto a las agrupaciones 1ª y 2ª, mientras en Gelsa la 4ª agrupación y en Velilla el Grupo Internacional en Velilla.
«En el sector de Bujaraloz un ataque contra nuestras posiciones ha sido rápidamente cortado por las Milicias, obligando al enemigo a dejar 40 muertos en su huida» (LVG, 7 de octubre de 1936).
«En el sector de Bujaraloz nuestra artillería ha bombardeado todo el sector de Quinto» (LVG, 11 de octubre de 1936).
«Sector de Bujaraloz. Por el norte del sector se han cruzado algunos tiroteos con los núcleos facciosos, que han sido dispersados por nuestras fuerzas. En todo el frente, sin novedad« (LVG, 14 de octubre de 1936).
«Por el Norte del sector, nuestras fuerzas dominan todo Monte Obscuro, desde donde se disuelven pequeñas concentraciones facciosas, procedentes de Perdiguera (LVG, 15 de octubre de 1936).
En el sector de Bujaraloz nuestras fuerzas continúan su persistente ataque en dirección norte, aclarando todos los reductos rebeldes y fortificando nuevas posiciones» (LVG, 20 de octubre de 1936).
Con Barbastro se establece “Un perfecto enlace con las fuerzas de Barbastro consolidando en todo momento las líneas alcanzadas” (LVG, 21 de octubre de 1936).
«El avance hacía Zaragoza era el principal, llegando a situarse a escasos 12 kilómetros de la capital, La operación se ha llevado a cabo con el mayor éxito, habiendo quedado nuestras fuerzas situadas a 12 kilómetros de la capital, desino donde nuestra artillería tiene magníficos objetivos» (LVG, 23 de octubre de 1936).
«En Bujaraloz nuestra artillería ha bombardeado un convoy de los facciosos, destrozando dos camiones y ahuyentando al resto (LVG, 2 de diciembre de 1936).
En el sector de Bujaraloz fue sorprendida una descubierta de caballería facciosa, haciéndola huir desordenadamente sin poder recoger sus bajas» (LVG, 5 de diciembre de 1936).
«Sector Bujaraloz. En el avance efectuado se ha llegado a conquistar posiciones dominantes, situadas a 150 metros del pueblo de Villafranca del Ebro. En el recorrido de nuestras fuerzas hemos recogido numerosos cadáveres facciosos con armamento» (LVG, 12 de diciembre de 1936).
Caridad Mercader es una de las primeras milicianas herida en combate aquellos primeros días cuando la columna toma Bujaraloz y Pina. Afiliada al PSUC es considerada la “Pasionaria catalana”. “Un mal día, la metralla facciosa, prodigada en un violento ataque aéreo, alcanzó a nuestra heroína, a quien hubo que retirar del campo de batalla con el cuerpo acribillado por once cascotesde metralla italiana. Fue internada en el Hospital de Lérida, y luego, en la Clínica Montserrat” (Crónica, Madrid. 1929. 21 de marzo de 1937). Con una estrecha vinculación con la URSS, Caridad es madre de Ramón Mercader responsable del asesinato de León Trotski en su exilio mexicano.
Circunscripción Centro
En octubre de 1936 el frente aragonés queda dividido en tres circunscripciones y dos sectores. De las tres circunscripciones del frente aragonés, el frente de Los Monegros abarca parte de la Circunscripción Norte y Centro del frente de Aragón, asumiendo Sariñena el Mando de la Circunscripción del Centro, a la que pertenece el frente de Bujaraloz:
La circunscripción del Norte, con mando en Barbastro, comprende las columnas “Roja” y “Negra”, “Aguiluchos”, la del P.O.U.M. y la del coronel Villalba.
La circunscripción del Centro, con mando en Sariñena incluye las columnas de Durruti y la Del Barrio.
La circunscripción del Sur, con mando en Caspe, agrupa todas las columnas que se habían agregado a la de Ortiz.
Consejo Regional de Defensa de Aragón
El 6 de octubre de 1936, durante la celebración el Pleno Extraordinario de Sindicatos y Columnas del Comité Regional de Aragón, Rioja y Navarra de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), se acuerda la constitución del Consejo Regional de Defensa de Aragón. Un gobierno libertario y revolucionario.
Un mundo nuevo comienza en Bujaraloz.
La reunión se realiza en el Cuartel General de la columna en la localidad monegrina en el marco del Pleno Extraordinario de sindicatos de la CNT aragonesa. Es convocada por Francisco Carreño, Pablo Ruiz y Julián Merino, a la que asisten Buenaventura Durruti, Gregorio Jover, Antonio Ortiz, Cristóbal Aldabaldetrecu, Julián Merino, máximos representantes de las columnas operantes en el frente de Aragón. Esta cuenta con la presencia de 174 representantes de los sindicatos cenetistas de 139 pueblos aragoneses, del Comité Nacional de la CNT y de diferentes columnas confederales (Columna Durruti, Columna Roja y Negra, Columna Los Aguiluchos de la FAI, «Columna Carod-Ferrer») y militantes de la CNT de Cataluña.
El vacío de poder que había sido ocupado por comités revolucionarios, en gran parte de las poblaciones en bando republicano, lleva a considerar la necesidad de crear una propia forma de gobierno: «Consejos Regionales de Defensa vinculados de manera federada a un Consejo Nacional de Defensa que ejercería de gobierno central y así poder sustentar de manera segura las conquistas revolucionarias, siguiendo las directivas propuestas del 15 de septiembre de 1936 en Madrid por el Pleno Nacional de Regionales de la Confederación Nacional del Trabajo».
El pleno de Bujaraloz acuerda la composición del Consejo Regional de Defensa de Aragónpor siete miembros de CNT, dos de UGT y un republicano, quedando a cargo del comité regional de CNT el nombramiento del Consejo.
Un Consejo que queda configurado por los departamentos de Justicia, Obras Públicas, Industria y Comercio, Agricultura, Información y Propaganda, Transportes y Comunicaciones, y Orden Público.
A su vez resuelve nombrar dos delegados, que representarán en el departamento de Guerra de Barcelona a Aragón; y la creación de un comité de Guerra de las fuerzas operantes en Aragón. El Comité de Guerra se compondrápor un miembro de la columna Durruti, otro de la columna Ortiz, tres por el sector de Huesca y dos por el comité de Defensa de Aragón.
El Consejo, provisionalmente en Fraga, fijará su residencia en Alcañiz o en Caspe, siendo Caspe la residencia definitiva. Aunque es en Alcañiz donde son elegidos, días más tarde, los miembros de Consejo: – Joaquín Ascaso (Presidente). – Benito Pabón (Secretario General). – Adolfo Arnal (Economía y Abastos). – Adolfo Ballano (Justicia y Orden Público). – Miguel Chueca (Trabajo). – Francisco Ponzán (Transportes y Comunicaciones). – José Mavilla (Agricultura). – Miguel Jiménez (Información y Propaganda). – José Alberola (Instrucción Pública).
El Consejo de Aragón es disuelto el 11 de agosto de 1937.
Consejo Municipal de Bujaraloz
Con la creación del Consejo Regional de Defensa de Aragón y el Ministerio de Gobernación, en enero de 1937, los comités locales pasan a constituirse en Consejos Municipales: «Se decretaron las normas para la la sustitución de Comités Locales por Consejos Municipales (Decreto 19 de enero de 1937 firmado por Joaquín Ascaso).
Sello del Consejo Municipal de Bujaraloz.
De esta forma, se crea el Consejo Municipal de Bujaraloz, manteniendo una proporción mayoritaria de UGT frente a la CNT, tal y como recoge Solidaridad Obrera en septiembre de 1937: «De nueve compañeros Seis de la UGT y tres de LA CNT«. (“Soli” en el Frente. Un pueblecito que nadie conocía…. Bujaraloz. Solidaridad Obrera, 30 de septiembre de 1937),
Sello del Registro Civil del Consejo Municipal de Bujaraloz.
Delegados de columnas
El 8 del mismo mes también se celebra una reunión importante de delegados de columnas. En dicha asamblea se decide, en palabras de Del Barrio «suprimir al coronel Villalba y al comandante Reyes por hacer política marxista, y a mí y a Trueba por hacer las maniobras políticas que arrastran al coronel y al comandante» (Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto. Citando «Cuartel General División Carlos Marx al Comité Militar del PSU-UGT», 8 de octubre de 1936, Fondo José del Barrio, Pavelló de la República, Barcelona).
La columna acude a Madrid
En noviembre de 1936 Durruti se traslada a Madrid con varias centurias de la columna. El boletín «EL Frente», en su edición del 13 de noviembre de 1936 recoge dicha información copiada de Solidaridad Obrera: «Nuestro camarada Buenaventura se halla en Madrid, desde ayer y su columna ha entrado en fuego con el ímpetu y la pericia de su experiencia y su disciplina que otros frentes le han dado. Durruti representa la hombría de bien y la honestidad. Es la garantía de la justicia revolucionaria que reclaman los actuales momentos y su presencia en Madrid supone la incorporación de un alto valor moral al frente ardoroso de esta guerra inicua, que en la vanguardia y en la retaguardia puede sernos de gran utilidad a todos los revolucionarios».
La Columna acude a Madrid (Comunicado del Cuartel General)
Nuestra Columna ha enviado a Madrid varias centurias. El sector Centro, amenazado hace varios días por un enemigo poderoso y fuertemente preparado, reaccionó bravamente alejando el peligro. Para afirmar la inviolabilidad de la capital española nuestra Columna ha prestado hombres y prestigios. Al frente de nuestros hermanos de lucha va Miguel Yoldi; para dirigir todas las fuerzas del Centro ha ido Durruti.
La separación será corta. La labor a realizar en aquel sector será breve. El pueblo de Madrid ha reaccionado de una manera tan formidable que el enemigo viendo la imposibilidad de conseguir su objetivo y después de sufrir un duro castigo se va replegando. Para afirmar esta victoria del pueblo, para hacer imposible otra intentona parecida, Durruti y unos cientos de hermanos más, han ido a luchar fuera del territorio de la Columna. Al partir nos ha encargado que le despidamos de todos los compañeros con un ¡Hasta luego! fraternal.
Provisionalmente se ha, encargado del mando de la Columna el compañero Lucio Ruano cuya labor será ayudada por los compañeros Campón, Bargaló, Cuba, Pablo, Esplugas y Busquets.
El Frente, 13 de noviembre de 1936.
Muerte de Durruti y la 26ª División Republicana
Durruti fallece en oscuras circunstancias el 20 de noviembre de 1936 tras ser herido de bala el día anterior. Su muerte causa gran conmoción, trasladando su cadáver de Madrid a Barcelona donde se instala una capilla ardiente en la sede CNT-FAI, vía Layetana. Su entierro se celebra el 22 de noviembre de 1936, siendo multitudinario, estimándose una asistencia entre 200.000 y 500.000 personas
Solidaridad Obrera, 21 de noviembre de 1936.
“Nuestro gran Durruti no ha muerto. Su espíritu vive y perdurará entre nosotros, exteriorizándose este aserto en ocasiones como esta en que el pueblo de Bujaraloz rendirá un tributo a su memoria, colocando esta placa recordatoria en el lugar que fue cuartel general del bravo y ejemplar camarada que fue caudillo y hermano. El acto tendrá lugar en breve, no obstante haber dado la noticia muchos diarios, como si ya se hubiera realizado”
Nuevo Aragón, 5 de marzo de 1937.
En Bujaraloz, el 4 de marzo de 1937 se coloca una placa en recuerdo de Durruti en la fachada del Cuartel General, nombrando la misma plaza mayor, donde se ubica el Cuartel General, con el nombre de Durruti.
Recuerdo de Bujaraloz al Valiente Buenaventura Durruti. En esta casa instaló su cuartel general el día 26 de junio de 1936 y desde este lugar inició su gloriosa campaña de reconquista para el pueblo de las tierras aragonesas que cayeron en poder del fascismo”.
Bujaraloz no olvida a nuestro camarada Durruti, libertador, en gran parte, de las tierrasde Aragón, sojuzgadas por las hordas fascistas. En recuerdo de nuestro gran compañero se ha esculpido la placa que reproducimos y figurará en uno de los sitios más céntricos del pueblo que fue cuartel general del invierto caudillo popular.
Solidaridad Obrera 4 de marzo de 1937.
La Vanguardia, 1937.
Sobre el destino de la placa arrancada de la pared, tras la entrada de las tropas nacionales, Amadeo Barceló apunta: “Las fuentes orales aseguran haberla visto rota tiempo después, en una escombrera junto al Pozo del Hielo”.
Además, Amadeo Barceló recoge dos hechos curiosos y anecdóticos. Uno primero sobre la celebración de las fiestas mayores de agosto de Bujaraloz, para San Agustín: “En Bujaraloz se cuenta que la música corría a cargo de un piano que hacía sonar un miliciano. Previamente, Durruti había dado su consentimiento para la celebración de las fiestas: -“No hay ningún problema, pero serán en honor al compañero Agustín”-, contestó el líder libertario.”
El segundo hecho se refiere a la impronta que Durruti deja en el pueblo: “De la presencia de Durruti y su columna en el pueblo no hay mal recuerdo, se portó bien. Unos milicianos habían robado un colchón y el propio Durruti los puso en la plaza, contra la pared de la casa donde tenía su cuartel general, e improvisó un pelotón de fusilamiento. No ordenó que los mataran, pero les advirtió diciéndoles que la próxima vez ahí mismo se acabaría todo», asegura. Añade que «Durruti era buena persona. Mosén Jesús, el cura de la localidad, fue llevado ante él. No ordenó que lo mataran, sino que le dijo que se quitase la sotana y vistiese de paisano»”.
Descubrimiento, en Bujaraloz, de una lápida a la memoria de Durruti Caspe, 5. – (Servicio exclusivo de Solidaridad Obrera). –
Con asistencia del vicepresidente del Consejo de Aragón, Ruiz Dorau, ··en funciones de presidente, y llevando la representación de todo el Consejo, se ha verificado, el pasado domingo, en Bujaraloz, el descubrimiento de una lápida dedicada al inolvidable Durruti.
El Consejo local de Bujara.1oz hizo donación de la lápida al pueblo, con palabras sencillas, pero sinceras, y enalteciendo la obra del héroe desaparecido.
Asistió el cuartel general de su columna, entre los que vimos al jefe de la división, camarada Manzana, y a los camaradas, Rico, Roda, Flores, Quintero e Iranzo. El camarada Roda dirigió la palabra a la muchedumbre y recordó a todos la obra de aquel luchador incansable. Sus palabras, llenas de fogosidad y entusiasmo, hicieron revivir en los presenta las horas pasadas. En nombre de la Columna Durrutt, habló el camarada Manzana, el cual, después de dar las gracias al pueblo de Bujaraloz por aquel acto, con palabras emotivas recordó, a todos los campesinos, la figura de Durruti, de aquel anarquista que al principio miraron con recelo y luego amaron con idolatría. Manzana, que, cual nadie, conocía a aquel corazón de niño, fue refiriendo punto por punto su obra magna, su obra de libertador de las tierras de Aragón. Recordó, lleno de emoción, aquel memorable día 24 de julio de 1936, cuando al frente de sus hombres pisó por primera vez aquel pueblo. Sus palabras autorizadas y llenas de amor hacia el maestro de la idea, fueron escuchadas con gran entusiasmo.
Se guardaron tres minutos de silencio y término el homenaje ejecutándose el himno «Los Hijos del Pueblo», que todos los asistentes escucharon con el puño en alto.
La placa dedicada a Durruti, dice así:
«Recuerdo de Bujaraloz al valiente Durrurti, que en esta casa instaló su cuartel general, el día 26 de julio de 1936 y desde este lugar inició su gloriosa campaña de reconquista para el pueblo de las tierras aragonesas que cayeron en poder del fascismo”.
Solidaridad Obrera, 6 de abril de 1937.
Ruano al mando de la columna
Tras la muerte de Durruti el argentino Lucio Ruano asume el mando de la Columna Durruti, “sustituyó a Durruti como jefe en el frente en Bujaraloz cuando éste emprendió el viaje a Madrid” (Vademécum de la contienda. Víctor Pardo Lancina).
Militarización de la Columna
En enero de 1937 se produce la militarización de la Columna convirtiéndose en la 26ª División Republicana. Es aceptada por José Manzana, como delegado general de la columna en Aragón, dejando de estar al frente de la misma Lucio Ruano.
Víctor Pardo lacina recoge «Una visita al cuartel general de la columna Durruti» publicado en Mi revista, Barcelona, enero 1937. Un artículo que desgrana el comité de guerra en diciembre de 1936 junto a Ruano: «Pedro Campón Rodríguez como secretario; Román Busquets, secretario técnico; Pilar Balduque Franco, secretaria; José Esplugas, delegado general de las centurias; Pedro Bargalló, Modesto Cuba, Román Busquets, Lorenzo Alcón, José Martín Griñó, Julián Meneses, José Chevanel, Alberto Fuentes y el antifascista ex teniente coronel del ejército italiano Pablo Vagliasindi, superviviente de la batalla de Perdiguera».
División 26. Sede en Bujaraloz. Jefe: Mayor Ricardo Sanz Jefe del Estado Mayor: mayor Ramón Rodríguez.
Brigadas 119. Sede: Monegrillo. Jefe: Domingo Belmonte Jefe del Estado Mayor: Ismael Masot Pascual.
Brigada 120. Sede: Osera. Jefe: mayor Joaquín Morlanes Jefe del Estado Mayor: mayor Ramón Ramos.
Brigada 121. Sede Farlete. Jefe: alférez de Caballería Pascual Gil.
Reorganización del ejercito del Este, AGM Ávila. Arm. 62, Leg.768, Cap.6, Doc. 4.
Distribución de José Bertrán y Musitu en marzo de 1937:
Farlete
División Durruti.
Batallón Monte Oscuro 1.ª y 2.ª Compañía.
Centurias 2.ª, 16.ª, 22.ª, 31.ª, 33.ª, 49.ª y 50.ª
5.ª Batería. 7.º Regimiento Ligero. Tanque número 3.
Cuartel Sanidad Montaña 5.º Grupo.
Sección Tanque número 15.
Monegrillo
División Durruti
2.ª Batería de Montaña de Garrido Escuadrón de Caballería.
2.ª Batería de Montaña del 10`5.
Bujaraloz
5.ª Agrupación Ametralladoras.
Compañía Rojo y Negra del Bajo Llobregat.
Sección Morteros.
Ambulancia 27.
Delegación de Guerra.
Osera
División Durruti.
1.er batallón. 2.ª Compañía y 3.ª Compañía. Sección Ametralladoras.
3.er Batallón, 1.ª Compañía.
Centurias 8.ª, 36.ª y 37.ª
4.º Grupo de Montaña.
Plana Mayor.
Los Calabazales. Juv, Lib. (Juventudes Libertarías),
3.ª Sección Exploración.
3.ª Batería Montaña.
Tanque nº 1.
Aguilar de Ebro
División Durruti.
Centuria 12.ª
Pina de Ebro
División Durruti.
1.er Regimiento 2.º Batallón. 2.ª Compañía.
Centurias 22.ª, 43.ª, 47.ª, 51.ª, 53.ª y 62.ª
1.ª Sección Ametralladoras.
Grupo Exploración.
1.er Batallón 3.ª Compañía.
Centurias 11.ª y 22.ª
Gelsa
División Durruti
10.ª Sección Ametralladoras.
Grupo Internacional.
Centuria 19.ª.
Tanque n.º 5.
Velilla de Ebro
División Durruti.
Grupo Internacional.
La 26.ª División se crea concretamente el 28 de abril de 1937 de la antigua Columna Durruti, con mando avanzado en Bujaraloz. División constituida durante toda la guerra por las brigadas mixtas 119.ª, 120.ª y 121.ª, correspondiendo a los regimientos 1.º, 2.º y 3.º de la División Durruti. Al mando está, como jefe mayor de milicias, Ricardo Sanz García, comisario Ricardo Rionda Castro (CNT) y Pedro Pey Sardá, de CNT (2.1938), jefe de Estado Mayor comandante de infantería Ramón Rodríguez Bozmediano, comandante de infantería Pedro Cervera Serreta (febrero de 1938) (Carlos Engel). La División está operativa hasta febrero de 1939.
La 119.ª Brigada Mixta se organiza en mayo de 1937 en el frente de Aragón, con el 1.º Regimiento de la División «Durruti». La unidad es puesta bajo el mando del mayor de milicias Domingo Belmonte Cova y encuadrada en la 26ª División del XI Cuerpo del Ejército, nueva designación de la «Durruti». El jefe de Estado Mayor es el oficial de milicias José Marculet y el comisario, Martín Gental Masdeu, de la CNT; Marculet es relevado pronto por el capitán de Infantería Ismael Massot Pascual quien, al comenzar la guerra, es teniente del Cuerpo de Asalto en Madrid (Carlos Engel).
La 120.ª Brigada Mixta se crea en mayo de 1937 en el frente de Aragón, con el 2.º Regimiento de la División «Durruti» ahora 26ª, del XI Cuerpo de Ejército, en la que queda encuadrada. Su jefe es el mayor de milicias Joaquín Morlanes Jaulín y el comisario Manuel Pobel Uriarte, de la CNT. En la jefatura de Estado Mayor se suceden el capitán de Infantería Ramón Ramos Babiloni, un antiguo capitán retirado, el alférez de complemento de Infantería Manuel Fuentes Nieto, pasado a la escala activa, y el capitán de milicias G. Marquina. La Brigada cubre el sector de la Ermita de San Martín en el frente de Huesca (Carlos Engel).
La 121.ª Brigada Mixta, creada en mayo de 1937, se organiza en el frente de Aragón y a base del 3.º Regimiento de la División «Durruti”, ahora 26.ª, del XI Cuerpo de Ejército, en la que queda encuadrada. Su primer jefe es el teniente de Caballería Pascual Gil de Montes Villar, un alférez de complemento pasado a la escala activa, y el comandante de Infantería Manuel Bustos García que, el 18 de julio de 1936 es capitán del Cuerpo de Asalto e Barcelona, como jefe de Estado Mayor. En el comisariado se suceden Pedro Fernández Alonso, José Nadal, Adolfo Arnal García y Juan San Ricart, todos de la CNT. La 121.ª Brigada Mixta cubre el sector de Farlete. Participa en la batalla de Belchite en el sector de Fuentes de Ebro (Carlos Engel).
División Durruti. Todos los milicianos de esta División que se encuentran con permiso y que hayan terminado el plazo que se les concedió, se presentarán en el término de 48 horas en el Cuartel General de Bujaraloz. Caso que haya alguien que deje de cumplimentar esta disposición, se procederá inmediatamente a su detención y se le conducirá, en calidad de preso, a disposición del Tribunal Militar (LVG, 18 de mayo de 1937).
En mayo de 1937, Ricardo Sanz se hace cargo de la División Durruti (LVG, 16 de mayo de 1937).
El general Pozas en Bujaraloz (Casa Rozas). Centelles, 12 de junio de 1937.
General Pozas.Estuvo Pozas en Bujaraloz, en Pina, en Farlete, en Alcubierre. Los enterados saben que todo este sector se hallaba ocupado por lo que fue columna Durruti y hoy ha pasado a ser una división más (LVG, 10 de junio de 1937).
Miquel Agulló Prados con su cámara Leica apunto de fotografiar al general Pozas.
El 6 de junio de 1937, se crea la unidad del XI Cuerpo del Ejército del Este, en el seno del Ejército del Este. El XI Cuerpo se componía por las divisiones 26.ª, 27.ª y 32.ª, teniendo su Cuartel General en Sariñena.
Nuevas novedades en el frente
El 14 de enero de 1937 son detenidos y conducidos a Caspe los vecinos Manuel Arcal, Manuel Berenguer, Raimundo Villagrasa, Salvador Pallas, Mariano Rozas, Alejandro Lupon, Daniel Rozas, Aniceto Erro y Fructuoso Villagrasa y posteriormente obligados a trabajos forzosos en el término de Vinacei (Causa general).
Regreso de Federica Montseny. Valencia, 4. — Ha regresado la ministra de Sanidad, Federica Montseny, que ha estado en Sariñena dando una conferencia sobre el tema «Vencer es el imperativo categórico de la hora».Visitó las poblaciones de Pina, Bujaraloz y Sariñena, quedando satisfechísima de la moral que reina entre los milicianos y de la perfecta organización de los servicios, tanto de retaguardia como de vanguardia (LVG, 5 de febrero de 1937).
El 7 de agosto de 1937 el presidente de la generalidad de Cataluña Lluis Companys visitó Bujaraloz. En la imagen conversando con Ricardo Sanz, jefe de la 26 División. Visions de guerra i de reraguarda. Serie B, Actualitats (Barcelona), 7 de agosto de 1937.
«El 15 de agosto se efectuó la detención del desertor Luis Moñosa» (LVG, 15 de agosto de 1937).
«Lucha en Aragón. Intenso cañoneo en Monte Oscuro Bujaraloz, 15. Por el sector de Monte Oscuro, las baterías leales han tronado con cierta intensidad, dificultando el aprovisionamiento en las avanzadas facciosas» (LVG, 16 de septiembre de 1937).
«Bujaraloz, 25. Escuadrillas de aviones facciosos han volado sobre esta zona llegando hasta las Inmediaciones de Cataluña» (LVG, 26 de octubre de 1937).
«Se sabe que unos soldados nacionales que fueron hechos prisioneros en una posición del frente de Aragón y que fueron conducidos a Lérida, fueron llevados a Bujaraloz, siendo asesinados una noche en la carretera a Gelsa» (Nueva España, 28 de octubre de 1937).
«La aviación leal sobre Zaragoza. Bujaraloz, 15. Tres aparatos leales se internaron ayer tarde en territorio enemigo, orientándose hacia Zaragoza, a pesar del nutrido fuego de los cañones antiaéreos enemigos. Más tarde, cumpliendo la misión que se les había confiado, regresaron a sus bases sin que hubieran sufrido el más ligero desperfecto» (LVG, 16 de noviembre de 1937).
«También se ha combatido muy duramente en el sector de Bujaraloz, donde nuestros soldados, que esta madrugada rechazaron un violento ataque de fuerzas de caballería enemiga, luchan con extraordinaria valentía» (LVG, 26 de marzo de 1938).
Hospital de Sangre de Bujaraloz
En Bujaraloz se crea un Hospital de Sangre para atender heridos de guerra. Al principio, los primeros heridos son evacuados hasta que se instala el hospital de sangre de Bujaraloz. Aunque no es el único en Bujaraloz, donde llegan a existir hasta tres hospitales, además del de sangre (hospital primario), otro en casa Gros (hospital secundario) y un tercero antivenéreo. Eladio Romero García hace referencia a la existencia de los tres hospitales en la localidad: «Uno de sangre (en un edificio ya desaparecido próximo a la ermita de las Nieves), el antivenéreo (inevitable por convivir con los milicianos numerosa voluntarias deseosas de luchar, las cuales tuvieron que ser expulsadas por el propio Durruti ante los numerosos casos de infecciones venéreas) y el de casa Gros» (Romero García, Eladio. Guerra Civil en Aragón. Editorial Pirineo). Igualmente hace mención Abel Paz al «Excelente servicio sanitario» alrededor del Comité de Guerra de la Columna: «Un excelente servicio sanitario, con dos cirujanos, los doctores Santamaría y Fraile, asistido por un equipo de enfermeras, algunas de ellas llegadas del extranjero, solidarias de la revolución española».
Los hospitales de Bujaraloz, cubren todo el sector central del frente de Aragón, recibían de los Hospitales de Monegrillo, Osera de Ebro o el hospital de campaña de Pina de Ebro y derivaban los más graves a Lérida. A esto mismo se refiere Gonzalo Berger: «Se informa de la instalación de dos hospitales en agosto de 1936, uno de carácter principal y el otro de sangre, el cual evacuaba los heridos graves a Lleida. Los servicios sanitarios cubrían todo el sector central del frente de Aragón»(Berger Mulattieri, Gonzalo. Frente de Aragón (1936-1938): despliegue, evolución y trazabilidad de unidades militares, combatientes republicanos muertos y lugares de inhumación).
«Han llegado del frente los sanitarios médicos inspectores, que han comprobado cómo el personal masculino y femenino afecto a los servicios sanitarios del Comité central de milicias que integran las plantillas de la Cruz Roja actúan con gran entusiasmo en las poblaciones de Bujaraloz, Peñalva y Candasnos, prestando toda clase de auxilios personales y de aprovisionamiento a las columnas» (Ahora (Madrid), 1 de agosto de 1936).
«Primera columna sanitaria expedicionaria.A medida que avanza la columna sanitaria, en cada pueblo se instala un hospital de sangre. Se van levantando los hospitales de retaguardia a medida que se avanza y se instalan en vanguardia. En la actualidad disponemos de un hospital con equipo quirúrgico en Peñalba, habiéndonos instalado en los edificios escuela de nueva construcción.El grueso de la columna sanitaria se encuentra en Bujaraloz«.» (Solidaridad Obrera, 14 de agosto de 1936).
El Hospital de Sangre de Bujaraloz se establece en un antiguo hospital de la localidad, junto a la ermita de la Virgen de las Nieves (Santuario de Nuestra Señora de la Misericordia), aspecto que recoge Amadeo Barceló en Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz: “Se ubicó en un antiguo hospital que ya existía en el pueblo, adosado a la ermita”.
Amadeo describe el hospital a través del documental Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1: “En su fachada, al lado de la lápida que rezaba Hospital, se aprecia, colgada, una sábana con una gran cruz (que se supone roja). El hospital hoy no existe, pues fue vendido por el Ayuntamiento y derruido para construir nuevos edificios”.
Sin conocer exactamente al hospital al que se refiere, la enfermera australiana Agnes Hodgson anota en su diario, el 22 de septiembre de 1937, su paso por Bujaraloz y la visita del hospital anarquista: «En Bujaraloz, nos han dado el alto antes del puente y una vez en él, así que nos hemos quedado a pasar la noche aquí, en un hospital anarquista, que por cierto está muy sucio, donde atienden más que nada a enfermos, no a heridos» (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca).
Mientras, la ermita de la Virgen de las Nieves, apunta Amadeo Barceló, es usada durante la guerra como garaje de ambulancias.
Ambulancias en el Hospital de Sangre de Bujaraloz. Arxiu Nacional de Catalunya. Fondo Martí Bas i Blasi ANC1-109-N-158.
Mirador, 13 de agosto de 1936.
El Hospital secundario casa Gros se establece en la misma casa Gros, donde en las plantas superiores aún se conservan los números de las camas en sus paredes y algunos grafitis de la guerra. Casa Gros se localiza en calle Baja núm. 7 y su estado actualmente es de ruina.
En el documental de los Aguiluchos de la FAI, resalta Amadeo Barceló, se aprecia como también aparece una bandera con una cruz en uno de los balcones de la casa de Gros, habilitada como hospital de enfermos “Donde atendidos por personal de sanidad militar, podían acudir a él tanto civiles como militares”.
El tercer hospital que se habilita es el llamado Hospital de venéreas, localizándose en casa Laborda, calle la Iglesia N.º. 17. Se establece debido a que las enfermedades de transmisión sexual, apunta Amadeo Barceló, «fueron un verdadero problema entre los milicianos”. La memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» lo ubica en «casa de Inán, en la calle de San Roque, donde se conserva la mitad de la gran casona que alojó el centro sanitario». La casa citada en la memoria democrática hace esquina con la calle de la Iglesia, siendo contigua a casa Laborda.
Aquel centro hospitalario, Amadeo Barceló lo describe de la manera siguiente: “Era una casa grande, con patio descubierto y corredor alrededor de él, acristalado. Acabada la guerra, esta casa fue usada como escuela. Algunos de los que siendo entonces críos asistieron a ella todavía recuerdan el olor a Zotal que desprendía el interior (el Zotal era el desinfectante que usaban para los tratamientos antivenéreos)”.
Hospital Antivenéreo, Bujaraloz. Campañá, Antoni.
«Hay un capítulo sobre la columna que me gustaría aclarar: es totalmente falso que Durruti hiciera fusilar prostitutas. Efectivamente, llegaron algunas prostitutas por su cuenta y se les hizo regresar a Barcelona ante los temores de contagio de enfermedades venéreas, eso es todo. Esa imbecilidad del fusilamiento la inventó una escritora comunista.»
El amor y la lucha de un anarquista, entrevista a Emilienne Morin compañera de Durruti, realizada el 12 de febrero de 1977 en Francia, por Pedro Cuesta y Luis Artime, revista «Interviú».
El Comité de Milicias envía a Bujaraloz al doctor Joaquín Nubiola, recogiéndolo Miquel Amorós en Durruti en el laberinto: “Éste se encontró con que para atender las primeras curas no tenía más que algodón y agua oxigenada. Durruti, rudo y «nada propenso a irse por las ramas», pero imperturbablemente optimista, le sugirió instalarse en el pueblo y confeccionar una lista con todo el material necesario. Cuando la tuvo mandó a Emilienne que la pasase a máquina y preparase cartas con peticiones a diversos sindicatos implicados: Sanidad, Madera, Fabril y Textil, Transporte, Distribución y Metalúrgico. Cuando lo tuvo todo listo se dirigió a Barcelona con el doctor Nubiola: En Barcelona, con el imponente cochazo —requisado al Marqués de Foronda, el mandamás de la Compañía de Tranvías de la anteguerra—, con los distintivos de la Columna Durruti en las portezuelas, pasé casi una semana en Barcelona, yendo y viniendo de un sindicato a otro, tratado como un compañero más. Las cartas firmadas por Durruti eran, para los compañeros responsables de cada sindicato, como si a un cristiano le hubiese escrito su propio Dios. A veces se oía una tímida exclamación: «¡Vaya con el compañero Durruti, vamos a tener que estar trabajando un año entero para su columna!» […]Los barracones desmontables, los camastros, los armarios, los botiquines, colchones, mantas, el instrumental quirúrgico y todo lo demás empezó a llegar al frente en menos de dos semanas. Antes de que despuntasen los fríos del invierno aragonés ya teníamos montados los tan traídos y llevados dispensarios de campaña» (Testimonio recogido por Eduardo Pons Prades, Realidades de la Guerra Civil, La Esfera de los Libros, Madrid, 2005. Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto).
Igualmente una de las primeras necesidades del sector es la falta de personal sanitario y así queda recogido en el boletín «El Frente» en su edición del 26 de agosto de 1936:
Necesitamos médicos competentes para nuestro frente
Es urgentísimo el envío inmediato de un cuerpo médico a este frente.
El cuerpo sanitario actual está casi agotado del servicio que viene prestando hace más de un mes.
Los médicos de los pueblos ocupados, todos ellos fascistas, abandonaron el pueblo respectivo, dejando a sus pacientes a merced de su enfermedad. Esto no tiene otro calificativo que el de asesinato.
Santamaría nos da la estadística de los individuos que tienen que asistir, suman quince mil, de los que un 85% son vecinos de los pueblos ocupados. Esto demuestra que el número de enfermos en la columna es normal.
Es preciso que para asistir a este núcleo de gente vengan inmediatamente los médicos necesarios.
De no ser así, los cuerpos médicos en general contraen la responsabilidad de las vidas que se pierden por su cobardía.
Los médicos de Barcelona, con extensa práctica, son los más indicados para este servicio del que depende la vida de muchos compañeros, que constantemente la exponen en nuestra lucha por la libertad.
El Frente, 26 de agosto de 1936.
Poco a poco en el hospital de medicina de Bujaraloz confluyen todos los servicios sanitarios del sector, certifica el doctor Santiago Montserrat (jefe del servicio de psiquiatría en Lérida) en su artículo Psiquiatría de guerra (Clínica Militar n.º 1). En el hospital funciona un servicio de psiquiatría de guerra que se mantiene activo sobre unos cuatro meses, a partir de octubre del 36, atendiendo cerca de cien casos. Entre las pocas camas que hay y no poder retener a los heridos complica mucho la labor médica: “El número máximo de camas que teníamos ocupadas fue de 6 a 8, unas en habitación de dos y la otras en la salas generales. El tiempo máximo que reteníamos los enfermos era de unos 10 días”. Entre los diferentes casos, en el hospital de Bujaraloz aparece 1 caso de alcoholismo, 8 de epilepsia, 1 de esquizofrenia, 6 psicopatías (Incluidas las personalidades histéricas), 18 reacciones psicógenas, 3 oligofrenias y 6 casos oscuros, de los cuales 5 simulados y 1 neurológico.
Instrucciones a los camilleros de las avanzadas
El campo de acción de los camilleros está en la línea de fuego. Tienen que recoger los heridos, procurando desenfilarse y aprovechando las calmas de la lucha; una vez encontrado el herido será reconfortado con el cordial que cada camillero debe llevar forzosamente en su cantimplora, dándole agua, excepto en los heridos de vientre, colocándoles el primer apósito individual, y sólo en caso de hemorragia alarmante, colocará un garrote para cohibirla. No se preocupará de los heridos que puedan marchar por su propio pie, los cuales llegarán solos al puesto de socorro.
Todo puesto sanitario debe atender exclusivamente a su vanguardia, desentendiéndose en absoluto de su retaguardia.
Santamaría. El Frente, 7 de septiembre de 1936.
Existe una gran cantidad de documentación en forma de fichas de permisos para el traslado de milicianos al Hospital de Bujaraloz desde diferentes puestos sanitarios, documentación que va desde los últimos meses de 1936 a los primeros de 1937. Dicha documentación queda recogida en el trabajo Fichas del Hospital de Bujaraloz y su sector.
En agosto de 1936, el hospital es visitado por el doctor Félix Martí Ibáñez, médico, psiquiatra, escritor y con el tiempo editor (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936). Desde Barcelona, Martí Ibáñez se desplaza a Bujaraloz en un coche sanitario, transportando vacunas antitifódicas, tratamientos antivenéreos, suero antitetánico, dentífricos y medicinas varias. A su llegada, describe el hospital de sangre de Bujaraloz como una blanca casita de anchurosa entrada. “En el piso alto, las camas de los pacientes, albo refugio de dolor. Los heridos graves, de metralla y granada, son evacuados hacia Lérida. Aquí restan los enfermos y heridos leves. Sobre todo, la colitis de guerra, de origen mixto —aguas estancadas, deficiente alimentación y repercusiones emotivas—, causan algunos enfermos, por fortuna leves. La legión de paz de los enfermeros atiende a los pacientes, ayudados por dos médicos: nuestro fraternal amigo el doctor Santamaría, que desciende del coche que le trae del Hospital de Peñalba, tostado y alegre, y el doctor Zapater, que le ayuda magníficamente en su tarea.”
El 18 de agosto de 1936, el médico cirujano Joaquim Boadella i Clota es nombrado jefe de la circunscripción de Bujaraloz (Apropamet a la historia dels hospitals de la Guerra Civil(1936-1939) A L’Alt Urgell Casassas i Romero, Eva; Oniols i Perearnau, Lluís; Altimiras i Roset, Jacint).
El hospital debe de contar con una pequeña biblioteca. Así queda reflejado en el reparto de libros a través de “La Oficina de reparto mensual de libros”, por encargo del Comité Central de Milicias, Servicios Sanitarios, regentado por Javier Escoda. En aquel mes se efectúa, entre otras remesas, 20 obras al Hospital de Sangre de Bujaraloz al igual que al Hospital de Sangre de Sariñena (LVG, 19 de agosto de 1936).
Uno de los problemas del sector es la insalubridad del agua, por la que se han de abastecer por medio de cisternas. El doctor Santamaría, en agosto, consigue una potabilizadora:
Potabilización de las aguas en el frente
Debido a que en este trente toda el agua que se consume procede de los pozos y algibes enclavados en la llanura aragonesa, el doctor Santamaría, cirujano en la columna, pidió al Comité Sanitario de Barcelona le mandase una máquina potabilizadora de aguas.
Esta máquina ha quedado instalada en Bujaraloz, desde donde se hace el reparto de agua a todo el frente.
Le pregunto a Santamaría el rendimiento de esta máquina.
—Mil litros por ahora —me responde con su peculiar amabilidad.
—¿Y cuántos litros se consumen en este frente?
—De diez a doce mil litros diarios. Evidentemente parece una cifra exorbitante; pero se ha de tener en cuenta que entre los componentes de la columna y los habitantes de los pueblos ocupados, formamos un núcleo de quince mil personas, a las que se les proporciona agua suficiente para beber y hacer las comidas.
Solidaridad Obrera (Barcelona), 26 de agosto de1936.
En el sector Aragonés, hay establecidos servicio de nuestra Institución, en Sástago, con personal de Comité Local de Lérida y en Bujaraloz, Peñalba, Pina y demás pueblos alrededor, está servido con personal de Barcelona (Boletín Oficial de la Brigada Nº1, septiembre de 1936 n.º 198 Cruz Roja).
Noticias del comité sanitario por medio del doctor Santamaría desde Bujaraloz:
El Frente, 29 de agosto de 1936.
Parte de la primera columna sanitaria
Total de servicios prestados en los hospitales y puestos de socorro por esta Columna Sanitaria; desde las 17 horas de los días 28 y 29 de agosto a las 17 horas del día de hoy.
Curas, inyecciones y re conocimientos, 110: visitas, 30: hospitalizados, 76: Altas, 5: ingresos, 5: evacuados a Lérida (heridos), 10: evacuados a Peñalba, (heridos), 1: evacuados a Lérida, (enfermos, 8. Bujaraloz, 30 de agosto de 1936. Dr. Costa.
El Frente, 4 de septiembre de 1936.
Del frente piden libros
Desde el sector de Bujaraloz nos escriben unos cuantos compañeros manifestándonos que desean recibir libros que puedan colmar sus ansias de cultura.
Particularmente, estimarían que se les mandase también una Gramática castellana y una Geografía.
Las señas para mandarles lo que piden son como sigue: grupo balas, sector Bujaraloz (cruce Gelsa), columna Durruti, centuria 49.
Es de esperar sean atendidos los deseos de esos camaradas.
Solidaridad Obrera del 14 de noviembre de 1936.
El 21 de octubre de 1936, La Vanguardia da nota de una expedición del Socorro Rojo Internacional, que parte de Barcelona el 10 del mismo mes, con material, medicamentos y ropa con destino al frente aragonés: “En Almuniente y Tardienta se dejaron también ropas y otros efectos. En el hospital de Bujaraloz, ropa interior para los enfermos, y finalmente, en Sástago, a pesar de hallarse excelentemente nutridos, dejaron material sanitario. Los instrumentos de cirugía de los antifascistas de Perpiñán fueron repartidos entre los médicos de La Granja, Las Casas, Almudiente, Tardienta, Sariñena, Bujaraloz y Sástago.”
Llamamiento a estudiantes. El Consejo de Sanidad de Guerra ruega que con la máxima urgencia se presenten en el departamento de Practicantes, avenida 14 de Abril. 401 principal los estudiantes de Medicina. Delfín Marti Segalá. José Castillo Perefia. Carlos Pascual Vesay y Francisco Planas Folguera. Máximo Alfonso Borras, practicante, y José Mª. Costa Viguer, médico, de Sabadell, deberán presentarse urgentemente en Bujaraloz (LVG, 9 de diciembre de 1936).
Reincorporación de milicianos. El Consejo de Sanidad de Guerra ruega la Inmediata reintegración a Bujaraloz de los milicianosMaría Cabanellas Planella, Daniel Vicente Benedicto, Antonio López Sánchez y Jesús Fernández Alvarez.
Consejo de Sanidad de Guerra. Llamamiento. Se ruega que se presenten inmediatamente en Bujaraloz, para reintegrarse a sus servicios, los sanitarios Martino Guerrero Gómez, Ramón Gulnovart Caubet, José Gugat Moix, Francisco Gómez Pérez y José Escola Ricart (LVG, 15 de diciembre de 1936).
Los sanitarios. Se ruega a tos sanitarios José Frigolé Dorca, Enrique Gimeno, Alfonso Moreno Herreros. Ángel Berenguel, Manuel Figueredo Rodriguez, Antonio Rodenas Moreno. Jerónimo Arnau Osete, José Román López, Gaspar Rodríguez Santos y Carmen Soy Roca, que se presenten inmediatamente en Bujaraloz (LVG, 16 de diciembre de 1936).
El Diario Oficial del Ministerio de la Guerra, el 22 de enero de 1937, publica el destino de personal a diferentes centros hospitalarios.
Alféreces médicos provisionales
Enrique Aubeso Salles, 15 noviembre 1936, Hospital Medicina Bujaraloz.
José Costa Víguer, 29 julio1936, Hospital Medicina de Bujaraloz.
Francisco Ladaría Caldetey, 3 octubre 1936, Hospital Medicina de Bujaraloz.
Rogelio Llagostera Llagostera, 2 septiembre 1936, Hospital Medicina de Bujaraloz.
Santiago Monserrat Esteve, 30 septiembre 1936, Psiquiatría, Bujaraloz.
Francisco Montaner Riera, 24 octubre 1936, Tisiología, Bujaraloz.
Miguel Moragas Pous, 17 agosto 1936, Hospital Sangre Bujaraloz.
Francisco Moran, ídem, Hospital Medicina Bujaraloz.
José Muñoz Escoda, 18 noviembre 1936, Bujaraloz.
Ramón Molíns de Mur, ídem, id.
Francisco Mena de la Torre, id., id.
Joaquín Nubiola Sostre, 2 octubre 1936, Bujaraloz.
Juan Saurí Rousseleí, 23 septiembre 1936, Hospital Sangre Bujaraloz.
Practicantes militares provisionales: Sector Centro
Emilio Serrat Villagrosa, 2 octubre 1936, Bujaraloz.
Alejandro Navarro Alaquian, 13 agosto 1936, Hospital Bujaraloz.
Francisco García, 2 octubre 1936, Hospital Sangre Bujaraloz.
Ladislao Pérez Pérez, 24 julio 1936 Hospital Sangre Bujaraloz.
En Farlete y Monegrillo se establecen puestos de socorro, los alféreces médicos provisionales destinados en enero del 37 fueron:
Emilio Barril Busqueí, 13 octubre 1936, Puesto de socorro de Farlete
Antonio Novellas Codina, 21 octubre 1936, Puesto socorro Farlete.
Pascual Baringo Alcolea, 28 agosto 1936, Puesto socorro Monegrillo.
José Casarnada Faus, 2 octubre 1936, Puesto de socorro de Monegrillo.
En La Almolda y Peñalba también se establecen hospitales, los alféreces médicos provisionales destinados en enero de 1937 son:
José Ciria Domínguez, 29septiembre 1936, Hospital de Almolda.
Elias Esquerra Calvete, 13 septiembre 1936. Hospital de Almolda.
Pedro Arque Cuxart, 9 septiembre 1936, Hospital Peñalba.
Juan Colón Bragulat, 17 agosto 1936, Hospital de Peñalba.
José Polo Tomás, 2 septiembre 1936, Hospital Peñalba.
Fernando Sugrañes Castañeda fallece en el hospital de Peñalba a consecuencia de las heridas recibidas en el frente. Maestro guarnicionero, auxiliar subalterno del séptimo regimiento de Artillería, anteriormente a la guerra presta sus servicios en el cuartel de San Andrés. Forma parte de la primera columna expedicionaria que parte a Bujaráloz, siendo auxiliar del comandante Pérez Farrás y Durruti “Quienes apreciaron en él grandes dotes de inteligencia y heroísmo”. Herido gravemente, es trasladado a Péñalba “Donde falleció, a pesar de la rápida intervención quirúrgica llevada a cabo por los capitanes médicos Linares y Fidel Montes”. En su entierro “La comitiva fúnebre partió del Hospital Militar, presidiendo el duelo, además de los familiares del muerto, el practicante médico R. Feliu, llegado del frente aragonés en representación de Durruti y Pérez Farrás” (LVG, 19 de agosto de 1936).
La mala calidad del agua es un gravísimo problema en el sector sur, especialmente en Bujaraloz, cuyas aguas son declaradas infectadas. También sucede lo mismo en el Hospital de la Cruz Roja de Valfarta. Por lo que se establece un sistema de aguas limpias y depuradas a través de camiones cisterna o cubas.
En el documental “Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1” se ve las dificultades de higiene ligada a la escasez de agua y como los milicianos se asean en el mismo abrevadero de caballerías. “El lugar también ha sido identificado: se trata de el Pozo de la Bomba, donde las caballerías acudían para abrevar. Estaba y está (aunque reformado) situado entre las dos balsas que pueden verse al llegar al pueblo” (Barceló, Amadeo. Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz).
La colectividad de Bujaraloz
La colectividad en Bujaraloz fue conjunta CNT-UGT (Díez Torre, Alejandro R. Trabajando para la eternidad. Colectividades de trabajo y ayuda mutua durante la Guerra Civil en Aragón). La llegada de la columna cenetista es decisiva y el 11 de agosto, Durruti publica un bando aboliendo la propiedad y colectivizando los bienes de bujaralocinos. Aunque días antes, el 8 de agosto de 1936, según la Causa General de Bujaraloz fueron requisadas casas de vecinos, saqueadas tiendas, controladas existencias e incautadas maderas y existencias de harina. (Ver: Las colectividades en Los Monegros).
La colectividad de Bujaraloz se constituye el 8 de agosto, bajo la influencia del establecimiento de la Columna anarquista en la población. Pedro Aguilar Genique, secretario de UGT en Bujaraloz, por orden del Comité, se puso a recoger la cosecha «Le confiaron la misión de recoger la cosecha de trigo para la colectividad, que cada uno guardaba en su casa, salvo los que no tenían granero».
Sello Sindicato Único de Oficios Varios CNT Bujaraloz.
Una nueva estructuración económica se va construyendo en Aragón, basada principalmente en la colectivización de las tierras, sistema recogido por Jaime Balius a su paso por Bujaraloz : En la región aragonesa que controlan las milicias catalanas se ha terminado la explotación y la rapiña. Ha nacido un nuevo orden revolucionario. En Bujaraloz los campesinos trabajan colectivamente. Se reparten de una manera equitativa el fruto de su labor cotidiana. Y el entusiasmo del campesino es grandioso. No están dispuestos a que ningún político burgués trate de arrancarles la indudable mejora que acaban de conquistar. Funciona un comité de abastos que controla las necesidades de las milicias y de los pobladores y que está integrado por una representación de ambas partes.Los víveres son distribuidos a las familias de la población de acuerdo con el número de familiares y de milicianos que cada casa ha de alojar. Y para los restantes artículos o productos se sigue una tónica idéntica.Los camaradas residen en las casas de los hijos del pueblo. Están debidamente atendidos y existe una perfecta convivencia. (Balius, Jaime.En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936). En este sentido se da el Bando de Bujaraloz, en idéntica forma que el que se da en Pina de Ebro y otras localidades.
Bando de Bujaraloz
El Comité de guerra de la columna de Durruti, ateniéndose a los anhelos y necesidades delpueblo de Bujaraloz, dispone:
Primero. Que considerando la cosecha como algo sagrado para los intereses del pueblo trabajador y de la causa antifascista, las tareas para la absoluta recolección de ésta deben ser realizadas sin la menor pérdida de tiempo.
Segundo. Que todos los bienes que en calidad de frutos, ganados u objetos de transporte poseyesen los propietarios de filiación fascista pasen a ser propiedad del pueblo mediante el control del Comité del mismo.
Tercero. A partir de la aparición del presente bando queda abolida la propiedad privada sobre la tierra de los grandes terratenientes, pasando a ser patrimonio popular a tenor y en la forma que disponga el Comité del pueblo.
Cuarto. Todos los útiles de labranza, tractores, máquinas trilladoras, etc., de los propietarios fascistas son declarados propiedad del pueblo, bajo el control de la representación popular del mismo.
Quinto. Siendo la lucha armada de las milicias antifascistas la salvaguarda de los intereses y la vida del pueblo trabajador, los ciudadanos de Bujaraloz prestarán a éstas su apoyo entusiasta e incondicional, tanto material como moral.
Dado en Bujaraloz, a 11 de agosto de 1936, Durruti.
Sociedad de Trabajadores de la Tierra
Sello Sociedad de Trabajadores de la Tierra UGT Bujaraloz.
El 22 de julio de 1937 son aprobados los estatutos de la Sociedad de Trabajadores de la Tierra de Bujaraloz, firmados en Caspe por el representante de la entidad Pascual Villagrasa, con el fin principal de «Mejorar moral y materialmente las condiciones de vida de los obreros» (Pieza séptima de Zaragoza. Actuación de las autoridades gubernativas locales. ES.28079.AHN//FC-CAUSA_GENERAL,1429,Exp.3).
Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N.Subdirección General de los Archivos EstatalesMinisterio de Cultura.EspañaDocumentos correspondientes a Causa General del A.H.N.Subdirección General de los Archivos EstatalesMinisterio de Cultura.España
El documental de los Aguiluchos de la FAI, muestra como los milicianos se abastecen del ganado local, montando un matadero al aire libre donde sacrifican “cientos de corderos”.
Sirviendo comida a los combatientes en una casa particular. Bujaraloz. Campañá, Antoni.
También se establece un restaurante (Problèmes de la construction et du logement dans la Révolution espagnole 1936-1939: Barcelone, Aragon (documents recueillis et traduit par l´auteur) recogido en ¿Economía de guerra o revolución social? Las colectividades agrarias libertarias durante la guerra civil en Aragón, 1936-1938. Vela Sevilla, David). Abel Paz habla de una panadería «Que llegó a asegurar el pan de la columna, y que estuvo a cargo de los hermanos Subirats«.
De acuerdo con la Memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros»: «En la casa de Marín, en la plaza del Pilar, actualmente formando parte de la casa de Torres-Solanot, se habilitan en el corral que daba a la calle norte, las cocinas y comedor para los milicianos de servicio y los que andaban de paso».
Reseñable es la reflexión de Felipe Alaiz en su artículo recogido en L’Espagne indomptable, agosto de 1939, París, sobre el colectivismo agrario durante la guerra. En palabras de Abel Paz, Alaiz juzga como un éxito muy importante de la Columna Durruti «El haberse situado de un solo golpe en Bujaraloz, porque del Segre al Ebro se extiende la comarca de Los Monegros, siendo la mayor parte de sus tierras consagradas al cultivo del trigo. Entre el Ebro y el Segre corre también el Cinca, en cuyas riberas se producen, además de trigo, otros productos de primera calidad. Precisamente, el triunfo del colectivismo aragonés se basó en la riqueza de esas tierras y, en consecuencia, para Alaiz fue la más importante de las batallas de la Columna Durruti, o sea, el colectivismo agrario».
Como dice Abel Paz, fue un modo de vida de la Columna, que era la imagen de la sociedad sin clases por la cual se luchaba: «Y alrededor de ella fueron creándose Colectividades campesinas que abolieron el dinero, el asalariado y la propiedad privada. Los miembros de la Columna, que por falta de armas no podían estar en el frente, mientras esperaban su turno de trinchera colaboraban en las labores campesinas, combatiéndose de esa manera el parasitismo que engendra la vida de soldado».
“Soli” en el Frente. Un pueblecito que nadie conocía…. Bujaraloz
Aquella minúscula aldeita, aquel pueblecito de 1.400 habitantes que fue el primer cuartel general, que instalaron los catalanes» en su marcha triunfal sobre los polvorientos campos y carreteras aragonesas, conserva aún hoy, purísimos, limpios de las manchas que los egoísmos y las pasiones vertieron sobre otros, los postulados revolucionarios, que habían de reivindicar al proletariado hispano de las hambres y humillaciones pasadas.
Bujaraloz, colectivista, trabajador, hospitalario y noble, raza aragonesa, guion imborrable, con las necesidades de su idiosincrasia inconfundible, trabaja actualmente construyendo con un criterio renovador tan acusado una sociedad nueva tan humanamente perfecta que no debiéramos avergonzarnos en las grandes ciudades de tomarlo como ejemplo y estudiar las directrices que marcan en el camino del progreso.
Las colectividades
Hablamos con un compañero responsable de la Colectividad. -Si, tenemos contrarios – nos dice contestando a nuestra pregunta, Y son precisamente – aquellos que antes de la Revolución, por no ser obreros ni burgueses, eran quienes alimentaban a los usureros, habiendo de trabajar para ellos la mayor parte del año. Pero esos no cuentan. Son los mismos que existen en todas partes: los que verían con agrado el triunfo del fascismo en España.
-¿Cómo habéis resuelto vuestros problemas?
-Verás. Aquí establecimos un salario-tipo … Ilegible
… distribución da un… 11 o 12 pesetas por casa. Teniendo en cuenta que el Municipio no cobra alquileres, luz, médico ni farmacia, este jornal, ateniéndonos a que hasta hoy la vida aquí no había sufrido encarecimiento alguno. llena suficientemente todas las necesidades de los compañeros.
—¿La guerra no hizo aumentar el precio de la vida?
—No. Con el Intercambio de productos y la distribución equitativa, que siempre ha imperado aquí, solventábamos cuantos problemas se nos presentaban. El pueblo está contento de nuestra gestión. Aquí no se ha exigido a nadie el entrar a formar parte de la Colectividad. Ni lo exigiremos. El que no quiere venir, que no venga. Yo, lo único que puedo asegurarte, es que jamás habíamos logrado vivir tan bien, los campesinos que pudríamos nuestras vidas entre el rudo trabajo en los Monegros, y las garras inhumanas de los usureros que especulaban con nuestra miseria.
—¿y los hombres? —Tenemos ciento cincuenta menos, pero el trabajo se hace Igual. Todos procuran suplir a esos camaradas enrolados en las primeras columnas que aquí llegaron, voluntarios muchos, y llamados ahora por sus quintas, otros.
—¿De cuántos y cómo se compone el Consejo Municipal?
—De nueve compañeros Seis de la UGT y tres de LA CNT. Te advierto, que aquí hemos realizado la unión y no hay entre nosotros discrepancia alguna. Los miembros del Consejo, todos son colectivistas, y a la hora de trabajar, ellos son los primeros que dan ejemplo. Cuando las tareas del campo lo han hecho necesario, …,-podríamos llamarle auto crítica- se ha realizado de noche, y todos hemos trabajado durante el día.
–¿Habéis dado algo para la a guerra?
-SL Enviamos diez mil kilos de harina para Madrid, carne y otros comestibles, por valor de setenta mil pesetas, a más de dos cientos mil kilos de trigo, a la columna Durruti, hoy 26 División.
-¿Se os pago todo eso?
-Lo de Madrid fue envío voluntario. Lo restante quiso pagarlo Durruti, pero el pueblo no acepto ese dinero. Él nos había do otras cosas de valor que le pedimos, tractores, maquinaria, un campo, y algo más valioso que todo eso, por el cual se hizo acreedor de nuestro eterno agradecimiento: La libertad.
Ilegible.
Callamos un momento, porque hasta nosotros llega un compañero, notificándonos que la noche anterior la aviación facciosa intentó bombardear Sariñena, pidiéndoselo la heroica intervención de nuestros cazas, que lograron derribar dos trimotores de bombardeo. La buena noticia nos alegra mucho, y nosotros, antes de dar por terminada nuestra conversación, preguntamos aún.
-¿Y el comercio libre?
-Ese es el causante de que va se hayan encarecido algunos artículos y falten otros. Los egoístas y los vividores, imposibilitados hasta hoy, comienzan a hacer de las suyas.
Es necesario escuchar esta voz, Bujaraloz, el pueblo que con más intensidad ha vivido los momentos de guerra, sobreponiéndose a ella, y construyendo con un tesón digno de elogio, lanza un grito de alerta que debe ser recogido.
Bujaraloz, septiembre 1937.
Solidaridad Obrera, 30 de septiembre de 1937.
Testimonio de Josep Mir
Josep Mir, integrado en el Ejército Popular, recae por Bujaraloz y Farlete en agosto de 1937. En Bujaraloz encuentra un pueblo colectivizado, sin que les falte nada, pasan unos días a pesar de la sed: «Aquí no se hoye nada de tiros. Aquí las persones muy bien, el pueblo no hay nada porque todo esta colectivizado y en penas no encuentras nada, pero tenemos lo suficiente para poder pasar, lo único que falta más es el agua, que no hay para lavarse. Yo me he cortado el pelo, como todo el Batallón. hasta los oficiales, del agua la traen en camiones pero es filtrada y no hace pasar la sed, pero acostumbrado ya va bien».
La sed les acompaña en Farlete, donde vuelve a referirse a ella: «Yo lo que echo más en falta es el agua, que aquí no nos podemos lavar la cara, pero para beber aun tenemos la necesaria. Ya llevo 10 días sin afeitarme y hago una cara de mucho respeto. Desde la Avanzadilla (fuerza, partida o tropa destacada de una guardia en un punto más o menos avanzado para observar vigilante y dar oportunidad de avisar] de Farlete insistía: aquí pasamos el día sin hacer nada, pero por las noches hacemos guardia 2 horas, yo ya casi soy negro, miedo a que voy sin camisa ni camiseta, pero aún conservo la barba y pronto me la podre peinar, aquí pasamos una vida de Robinson«.
Josep Mir va acabar desertando a filas sublevadas actuando como quintacolumnista en Barcelona (Jàvega València, Joan Pau. Josep Mir Roselló, quintacolumnista a la Guerra Civil).
Ovejas pastando y vehículo en las cercanías de Bujaraloz. Leal Moreno, Joaquín. 1937. ES/AHPHU – F/00207/0009_0007.
Deportistas en el frente, un “recordman” de sanitario
Desde los primeros días de la revolución se encuentra en el frente, sector de Bujaraloz, nuestro buen amigo y compañero en la prensa, doctor Nubiola, dirigiendo actualmente aquel Hospital de Sangre. Hemos tenido el gusto de saludarle en unos días de descanso que ha venido a pasar en Barcelona. También se encuentra en aquel sector, sirviendo de sanitario, el conocido «recordman» de marcha atlética, Medina (LVG, 3 de febrero de 1937).
La batalla de Quinto de Ebro
Entre el 24 y el 26-27 de agosto de 1937 se lleva a cabo la batalla de Quinto. Las Brigadas Internacionales y el ejército republicano atacan y toman la localidad tras duros combates.
Gitanos en el frente
Luego he visto a los gitanos batirse como héroes en el frente de Aragón, en Bujaraloz y en Pina. Crónica, Un gran artista revolucionario: Helos Gómez. Los gitanos en la guerra civil.
Romancero Revolucionario
Juan Usón, conocido como Juanonus, nace en Bujaraloz en 1869, en el seno de una familia humilde. Es un escritor, editor y librero de ideología anarquista “Autor de una obra literaria e ideológica abundante y de interés, que ha quedado desparramada en diversas publicaciones, escribió sobre todo poesía y teatro”.
Las ideas anarquistas le vienen desde muy joven, cuando por necesidad se ve obligado a marchar a Zaragoza a trabajar desde muy pronta edad. Luego sigue los pasos de su hermano mayor hasta Barcelona, donde se afilia a la Federación Regional Obrera Catalana. Se apunta que pasa por la Cárcel Modelo y tras los hechos de la Semana Trágica, en julio de 1909, es desterrado a Almudévar.
En Barcelona regenta una librería “Una barraca de libros en Santa Madrona”, entre 1915 y 1925. Entabla amistad y actividad profesional con el editor y librero Juan Balagué, acabando regentando, hacia 1926, su librería del número 42 de la calle Muntaner. “En ella se celebraban tertulias que frecuentaban Rafael Barradas, Alberto Ghiraldo, Felipe Alaiz, Hermoso Plaja…”.
En 1937 publica Romancero Popular de la Revolución con Ediciones Antifascistas de 1937. Un comprendió de poesías libertarias y comprometidas con la lucha revolucionaria que contaba con la introducción de Juan Balagué e ilustraciones de Niel.
Al acabar la guerra, con el peso de sus 70 años decide permanecer en casa de Juan Balagué, en la capital condal “En la que se acumulaban su valiosa biblioteca y numerosos materiales manuscritos”.
Juanonus muere en Barcelona en 1949.
«Romancero popular de la revolución» ha sido rescatada por la editorial aragonesa Taula, Colección Esencia Aragonesa Nº 6 Volumen extra: Romancero popular de la revolución y otros textos de Juan Usón -Juanonus-. Edición a cargo de Dionisio Platel. Ilustración de cubierta e interiores de Daniel Masgoumiery Pena «Niel». Introducción, selección, traducción y notas de Dionisio Platel. Taula Ediciones. Zaragoza, 2024. Rústica. 17 x 24 cm. 278 páginas.
De acuerdo con la editorial, la obra contiene «una introducción con una exhaustiva biografía de Juanonus, jalonada con varios textos de época que la complementan, además de un apartado dedicado al ilustrador Daniel Masgoumiery. Incluye poesías, romances, artículos de opinión en prensa, etc. aparecidos en La Esquella de la Torratxa, La Tomasa, La Tramontana, La Campana de Gràcia, Tierra y Libertad o La Protesta, entre otros, que conforman el grueso del volumen. Juanonus escribió en catalán y en castellano, los textos en catalán se reproducen tal cual, más su versión traducida al castellano para esta edición. Y dentro del Romancero popular de la revolución, Usón dedicó poesías a Bujaraloz, García Lorca, Durruti… y lo completó con un «puñao» de jotas.»
Alloza
José Alloza Villagrasa nace en Bujaraloz el 28 de diciembre de 1905. A los 14 años emigra a Barcelona donde acaba desarrollándose como dibujante profesional, humorista gráfico, publicando sus dibujos en diversas publicaciones. “Publicó su primer dibujo en la revista Xut! en 1924, y pronto le siguieron otras caricaturas e ilustraciones que hizo para revistas como Papitu, Lecturas, L’Esquella de la Torratxa y El Nandu o las madrileñas Buen Humor y Gutiérrez” (http://humoristan.org/es/autores/alloza/)
También participa en múltiples publicaciones como “La Campana de Gracia, El Be Negre o diarios como La Noche, El Diluvio, El Día Gráfico, La Humanitat o La Rambla, cada vez con un estilo más depurado y personal. Asimismo, trabajó para varias editoriales como Juventud, Tasso o Layetana”.
Militante del Partido Comunista, es vicepresidente del Sindicato de Dibujantes Profesionales y durante la guerra lidera la colectivización de varios medios con los que colaboraba, como L’Esquella de la Torratxa y Papitu.
Tras la guerra se exilia a Francia, pasando primero por el campo de Argelès. Consigue escapar a Paris donde llega a realizar una exposición de revistas. “De París se marchó hacia la República Dominicana, donde desplegó una intensa actividad como pintor, ilustrador y dibujante. En 1944 se instaló definitivamente en Caracas, Venezuela”. Allí continúa su carrera como dibujante e incluso obtiene el título de periodismo por la Universidad Central de Venezuela en 1949.
Como seudónimo utiliza Saff, siendo dibujante de “Línea precisa y clara”, realizando una gran obra a lo largo de su vida, exposiciones y colaboraciones en libros y medios.
Fallece en el exilio, en Venezuela, en 1990.
Orden General, firmada por Ricardo Sanz, jefe de la 26 División en Bujaraloz, el 19 de octubre de 1937, por la cual se prohíbe que las familias de los jefes, oficiales, clases y soldados residan dentro de la zona avanzada del XI Cuerpo del Ejército:
Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España
Bombardeo de Bujaraloz
La mañana del 18 de noviembre de 1937, las alarmas de Bujaraloz suenan advirtiendo que una serie de aparatos aéreos se dirigen hacia la población. Las órdenes de defensa pasivas, dictadas por el mando, es acudir a los refugios. La aviación sublevada viene perseguida por cazas leales a la república, por lo que descargan toda su carga sobre la población para huir de los cazas.
“Los aviones facciosos, ante el ataque de nuestros cazas y para aligerar de peso, arrojaron las bombas, algunas de las cuales fueron a caer en el pueblo, causando víctimas, precisamente entre los que no habían querido acudir a los refugios. Rápidamente fueron organizados los servicios de auxilio, en tanto que nuestros aparatos disparaban incesantemente sobre los aviones fascistas, tocando a dos de ellos, los cuales acusaron los disparos por su marcha irregular”(LVG, 19 de noviembre de 1937).
Son nueve aviones trimotoresy un rata, apunta Víctor Pardo Lancina «Al pasar sobre Bujaraloz, los nueve trimotores aludidos perseguidos por los cazas arrojaron sobre dicha localidad unas doscientas bombas, de las que se recogieron hasta la hora de informar veinticinco sin detonar; causaron daños y víctimas no determinadas todavía. Se había declarado la alarma cinco minutos antes, acudiendo la población civil a los refugios no terminados todavía; fueron asistidos unos treinta heridos, de los cuales la mayoría eran soldados, y recogidos unos veintiséis muertos. La mayor parte de los soldados heridos lo fueron a consecuencia de no haber hecho uso de los refugios esperando el bombardeo al descubierto» (Solé i Sabaté, Josep María y Villarroya, Joan, España en llamas. La Guerra Civil desde el aire).
En el bombardeo, del 18 de noviembre de 1937 fallecen Concepción Pallares Escanilla natural de Bujaraloz, Calle Lenin “Aplastamiento lateral cráneo y cara por metralla. Casada de 33 años”. Nieves Pallares Escanilla de 25 años y también natural de Bujaraloz. Vivía en la calle Engels “Arrancamiento total cráneo por metralla”. Armonía Luna Pallares “Por hemorragia y asfixia”, de Bujaraloz. Francisco Villagrasa Pallares, calle Lenin, 9 años, el 18 de noviembre de 1937 “Decapitación por metralla”. Nieves Pallares Escanilla, metralla, 18 de noviembre de 1937, de 25 años.
Ejército del aire.Aviones facciosos, procedentes de Zaragoza, han realizado un bombardea sobre el pueblo deBujaraloz, El número de víctimas registradohasta ahora asciende a dieciséis muertos v treintay siete heridos (LVG, 20 de noviembre de 1937).
También se produce un bombardeo el 10 de diciembre de 1937, en el cual se libra un gran combate aéreo. La tarde del 10 de diciembre, unos veinte aparatos del bando sublevado “Junkers”, protegidos por unos cuarenta cazas, se presentan para bombardear los aeródromos de Bujaraloz y Candasnos. Al aproximarse, los cazas republicanos alzan el vuelo produciéndose un intenso combate aéreo.
El 10 de diciembre de 1937: Se libran importantes combates aéreos en el frente de Aragón, bombarderos Junker de la Legión Condor alemana pretenden bombardear instalaciones republicanas en Bujaraloz y Candasnos, pero son interceptados y dos aparatos resultan derribados. (Guerra Civil en tuit)https://twitter.com/Guerra_Civil_
Bajas del enemigo: un bimotor derribado en las proximidades de Candasnos. Otro aparato de, las mismas características que hizo explosión en el aire. Un caza que cayó en Lanaja. Otro que se abatió entre llamas en territorio leal, Y tres cazas más que, alcanzados por el fuego de ametralladora de los nuestros, debieron de tomar tierra violentamente en territorio faccioso.
Bajas nuestras: un avión de caza derribado, cuyo piloto, que se tiró con paracaídas, resultó ileso. Uno de los alemanes que tripulaban el bimotor que cayó cerca de Candasnos, fue cogido con vida y se encuentra en muy gravé estado en el Hospital de Peñalba.
Pronto se vieron descender, pesadamente, y envueltos en llamas, en la zona de Bujaraloz, a dos «mastodontes» enemigos, en tanto que el resto escapaban a duras penas hacia el territorio de origen. En Candasnos también se obligó a los aviones alemanes a entrar en combate. Asimismo, fue derribado un «Junker» por la eficacia de los disparos de los «chatos» republicanos. Nuestros aparatos, aprovechando su mayor velocidad, se libraron de los disparos enemigos, y tras de perseguirlos hasta casi Zaragoza, regresaron a sus bases sin novedad (LVG, 11 de diciembre de 1937).
Bujaraloz, 1936. Campañá, Antoni.
Fortificar Farlete
El 18 de marzo de 1938, el Consejo Municipal de Bujaraloz traslada orden de la Jefatura de Ingenieros para convocar a todos los vecinos útiles de Farlete, Monegrillo, Castejón, Almolda, Valfarta, Bujaraloz, Peñalba, Albalatillo, Pallaruelo, Sena y Capdesaso a acudir a Farlete a realizar fortificaciones (Pieza séptima de Zaragoza. Actuación de las autoridades gubernativas locales. ES.28079.AHN//FC-CAUSA_GENERAL,1429,Exp.3).
Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N.Subdirección General de los Archivos EstatalesMinisterio de Cultura.España
La caída del Sector de Bujaraloz
El 23 de marzo, las tropas franquistas del Cuerpo de Ejército del general Yagüe toman Pina de Ebro y el 26 Bujaraloz. La localidad figuraba como punto estratégico, nudo de comunicaciones, y señalada para bombardear (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María). Durante la retirada, los milicianos vuelan los polvorines usados durante la guerra, en la ermita de San Jorge, en un edificio anexo y la casa de la Viña, “Para evitar que cayesen en manos de las tropas sublevada” (Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz).
Por el centro, en la provincia de Zaragoza, el ‘Cuerpo de Ejército del general Yagüe, operando sobre la izquierda del Ebro ocuparon Bujaraloz, la Almolda y Alforque. Nueva España, 26 de marzo de 1938.
También el Cuerpo de Ejército Marroquí ha prestado a Zaragoza un gran servicio al rechazar a bastantes kilómetros a los rojos, al tomarles los pueblos de Pina y Velilla del Ebro, mientras que otras fuerzas avanzaban por la carretera general hasta el kilómetro 376, y a media tarde estaban situadas-—según mis noticias—a menos de 10 kilómetros de Bujaraloz. Nueva España, 25 de marzo de 1938.
En el aire nuestra aviación persiguió duramente a las columnas enemigas que huían por las carreteras que conducen a Bujaraloz, a la que se ocasionó gran destrozo y especialmente sobre una columna automóvil que transportaba una batería de la que los cinco camiones que la componían quedaron incendiados en la carretera. Nueva España, 25 de marzo de 1938.
Ejercito del Este. El enemigo, que a última hora de ayer consiguió ocupar Bujaraloz, ha proseguido hoy su intensa acción ofensiva, obligando a nuestras fuerzas a evacuar Candamos. LVG, 27 de marzo de 1938.
A las 12:40 aparatos de gran bombardeo, protegidos por otros de caza, realizaron un ataque contra tropas enemigas entre Bujaraloz y Peñalba. Seguidamente los cazas de protección descendieron para ametrallar a las mismas tropas. LVG, 27 de marzo de 1938.
Actas de defunciones
En los archivos del Ayuntamiento de Bujaraloz aparecen registradas diferentes actas de defunción durante la guerra civil. Resulta curioso que solamente aparece un miliciano inscrito, quizá porque fueron destruidas o llevaron diferente libro de registro. En el acta, como médico aparece el nombre de Francisco Morant. Así, las primeras inscripciones, en el registro, se realizan en nombre del Comité Local Antifascista de Bujaraloz hasta el 22 de febrero de 1937, ya que, a partir de la siguiente acta, del 24 de marzo de 1937, figura como Consejo Municipal. En las diferentes actas aparecen algunos nombres dados a algunas calles de la localidad, como Bakunin, Engels, Lenin o 1 de Mayo.
El único republicano que aparece en las actas de defunción responde a Enrique Álvarez Mieres. Enrique fallece el 27 de noviembre de 1936 a consecuencia de un disparo de arma de fuego. Natural de Santiago de Monte, Oviedo. Folio 7, Actas de Defunción Ayuntamiento Bujaraloz.
No obstante, en el libro virtual “Enrecuerdode.com” se recogen las diferentes víctimas de la guerra. En una primera relación aparecen las personas fallecidas en la localidad de Bujaraloz:
Aragón Pardo, Miguel. Mallén (Zaragoza), soldado del ejército sublevado.
Cañabete de Chacón, Joan. Anglés (Gerona), soldado ejército republicano.
Medinyà (Girona) Verdaguer Prat, Joan 29 Soldado ejército republicano
Una segunda relación responde a los fallecidos de Bujaraloz:
Barrachina Arcal, Florencio. Bujaraloz, jornalero, 35 años de edad. 31.10.1938 Zaragoza – Herida arma de fuego.
Calvete Aguilar, Luis. Bujaraloz, 44 años de edad. 03.01.1942 Gusen (Austria) – Campo de exterminio nazi.
Calvete Postigo, Antonio. Bujaraloz, 32 años de edad. 23.11.1942 Gusen (Austria) – Campo de exterminio nazi.
Esconilla Calvete, José. Bujaraloz, labrador, 32 años de edad. 03.10.1938 Zaragoza – Herida arma de fuego.
Ferrer Samper, Agustín. Bujaraloz, 39 años de edad. 07.12.1941 Gusen (Austria) – Campo de exterminio nazi.
Grañena Villagrasa, Antonio. Bujaraloz, 20 años de edad. Soldado de la 26 División, 119 Brigada, Batallón de Zapadores. 11.09.1938 Manresa (Barcelona) Hospital de sangre.
Palacio Usón, Victoriano. Bujaraloz, 30 años de edad. 05.09.1940 Zaragoza – Herida arma de fuego.
Pallarés Pallarés, Simón. Bujaraloz, labrador, 44 años de edad. 31.10.1938 Zaragoza – Herida arma de fuego.
Sanchez Gonzalez, Francisco. Bujaraloz. 05.04.1938 Heridas armas de fuego (Zaragoza).
El hospital de Bujaraloz continúa su actividad, esta vez bajo el mando sublevado de la mano del capitán médico del Cuerpo de Sanidad Militar Juan Pruneda Cornago. La Memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» recoge como «Las tropas franquistas habilitaron como hospital el antiguo Cuartel General en Casa Rozas. Los heridos que fallecían en esta dependencia eran depositados en el contiguo corral de Francisco Rigabert y llevados posteriormente al cementerio. Si tenían documentación, se introducía en una botella y eran enterrados con la misma para su hipotética identificación futura, de acuerdo con la información conservada en el archivo municipal».
El avance, del autodenominado bando nacional, no fue fácil y las actas de defunción de Bujaraloz atestiguan numerosas bajas en el bando sublevado. Con la nueva realidad se crea un nuevo libro de actas de defunciones. Además, un documento certifica el traslado de 11 restos al Valle de los Caídos, 11 cuerpos sin identificar, nota correspondiente al 24 de marzo de 1959.
La dificultad de leer correctamente las diferentes actas ha podido llevar a algunas confusiones y a errar en su transcripción.
Relación de fallecidos durante el avance nacional:
N.º 47 Cadáver sin identificar. Falleció el 4 de abril de 1938, a consecuencia “Se informa que de heridas”.
N.º 48 Cadáver sin identificar. Recibió sepultura el 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
N.º 49 Cadáver sin identificar. Con chapa 352606. Recibió sepultura el 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
N.º 50 Cadáver sin identificar.
N.º 51 Cadáver sin identificar.
N.º 52 Cadáver sin identificar.
N.º 53 Cadáver sin identificar.
N.º 54 Cadáver sin identificar. Con chapa 352618. Varón sin identificar.
N.º 55 Cadáver sin identificar. Varón sin identificar.
N.º 56 Cadáver sin identificar. Varón sin identificar.
N.º 57 Cadáver sin identificar. Con chapa 18457, moro, varón sin identificar. Contractura de humero, herida de arma de fuego brazo y región pectoral derecha y brazo izquierdo.
N.º 58 Alberto Alemán, 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo. Trasladado después al lado de D. Gregorio Rozas.
N.º 59 Nombre algo ilegible Ahiev/Alicer Abdel Laden. Con chapa 18061. “Que debe pertenecer a las fuerzas nacionales muertas por la aviación los días 26 de marzo y 5 de abril último.
N.º 60 Álvaro Blanco, 27 de marzo de 1938. La familia se llevó el cadáver.
N.º 61 Amalio García Sánchez. Sargento 5ª división Navarra, grupo de morteros. 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
N.º 62 Aniceto Marques Soria, 27 de marzo de 1938. Cabo del 12 Regimiento de artillería ligera.
N.º 63 Antonio Fernández Abad, Villagarcía (Pontevedra). Alférez, San Quintín 25 – 3er batallón, 5ª división. Falleció el 28 de marzo de 1938 en el hospital, a los 29 años de edad.
N.º 64 Antonio Jaime Muñoz, Churriana (Málaga), el 3 de abril de 1938. A consecuencia bombardeo. Datos de su carpeta personal.
N.º 65 Antonio Picavea. 27 de marzo de 1938. Conductor paisano de la 15 batería 3º pesado. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo. Se llevaron el cadáver.
N.º 66 Bibiano Vicente. 4 de abril de 1938. Datos obtenidos de su carpeta personal. A consecuencia de los bombardeos de la aviación de aquellos días.
N.º 67 Benito Santos. 26 de marzo de 1938.
N.º 68 Claudio Vallejo. 27 de marzo de 1938. Cabo 2ª batería. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
N.º 69 Dionisio Arriola. 27 de marzo de 1938. Chapa 352546. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
N.º 70 Domingo Fonseca Ochogavía. 26 de marzo de 1938. Falleció en el hospital militar de esta villa. Datos de la carpeta personal. Nalda (Logroño), nacido el 23 de abril de 1917, quinto 6ª división. Murió por aviación cuando iban a Peñalba.
N.º 71 Domingo Juan Ortega Calvo. Alfaro (Logroño), de oficio impresor. 12 regimiento de caballería ligera, 6ª división. 27 de marzo de 1938, consignándose que se llevaron su cadáver.
N.º 72 Domingo Pérez Martínez. Nevacarneros (Logroño). Soldado de artillería 12 legión 1ª batería 7`5. Falleció en el hospital de esta villa, 27 de marzo de 1938. Datos carpeta personal-
N.º 73 Emiliano Jiménez Cabello. El 2º apellido aparece como Pérez en las notas del hospital.
N.º 74 Feliciano García García. 26 de marzo de 1938. Nació en mayo de 1917 y de profesión labrador. Sn Vicente de Arana (Alava) 12 regimiento de artillería ligera. Bombardeos fuerza aviación. Datos carpeta personal.
N.º 75 Feliciano Balbuena González. Villaverde de la Peña (Palencia), Capellán. Falleció en la carretera general de Francia 26 de marzo de 1938, bombardeo aviación. Artillería, 12 ligero batallón 7`5.
N.º 76 Felipe Amiano Aramanedi. Natural de Azpeitia, Guipúzcoa. De 21 años de edad, falleció en la carretera general a Francia el 26 de marzo de 1938. Bombardeo de aviación.
N.º 78 Fernando Fonseca. 4 de abril de 1938. Datos de su carpeta personal. Falleció a consecuencia bombardeos de aviación 26 de marzo.
N.º 79 Fidel Baranda Bloquesa. A consecuencia bombardeo 26 de marzo.
N.º 80 Florentino García Díaz. Sargento 15… 3ª P. San Sebastián. 27 de marzo de 1938, bombardeo de aviación. Se llevaron el cadáver.
N.º 81 Francisco Horrazabal Arizmendi. Alza, Guipúzcoa. 27 de marzo. 12 regimiento de artillería ligera 12 batallón, chapa 352576. Bombardeo por aviación enemiga en la carretera general a Francia. Se llevaron el cadáver.
N.º 82 Francisco Horazabal. Cabo artillería. 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
N.º 83Francisco Mesa Granero. Chofer, 3er batallón de automóviles de marruecos, 1ª compañía. 27 de marzo de 1938, heridas recibidas en campaña. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
N.º 84 Francisco Sánchez González. 5 de abril de 1938. Herida de arma de fuego, región temporal derecha en cerebro.
N.º 85 Ginés Maza Mercader. Mataró, de 26 años de edad. Falleció el 4 de abril de 1938. Alférez 12 regimiento de artillería ligera, batería 7`5 13 división. Falleció en el hospital 26 de marzo de 1938. Herida de metralla.
N.º 86 Gregorio Senés Ávila. 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
N.º 87 Ylasto Poncece Orriace. Bombardeo aviación 26 de marzo de 1938.
N.º 88 Javier Villar. 27 de marzo de 1938. 12 ligeros 13 división. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
N.º 89 Joaquín Elorza Badide. 27 de marzo de 1938. 15 batería 3 P. San Sebastián. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
N.º 90 Joaquín San José Mollano. 27 de marzo de 1938. 15 batería 3 P. San Sebastián. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo. Se llevaron el cadáver.
N.º 91 José Carrera Irigoyen. Oyarzun, Guipúzcoa. 26 de marzo de 1938, 21 años.12 regimiento artillería ligera. Carretera general a Francia, aviación enemiga. Se llevaron el cadáver.
N.º 92 José Castelví Parera. San Sadurní de Noya. Soldado San Quintín, 25, 4ª- 5ª compañía. Hospital militar esta villa, 28 de marzo de 1938, a consecuencia H.a.f. Fractura fémur derecha.
N.º 93 José Luis Comesaña Castas. Vigo, 20 años de edad. 13ª división de artillería. Chofer del parque automovilístico de Valladolid. Heridas recibidas en campaña, 26 de marzo de 1938.
N.º 94 José Maite/Maiti. 4 de abril de 1938, en este cementerio.
N.º 95 José Rodríguez Cotal. “3 años de edad, ¿Alivianco?, Sevilla. Soldado regular de Melilla. Hospital militar, 28 de marzo de 1938. Datos carpeta personal.
N.º 96 José Vares Puyol. Debió de fallecer por heridas recibidas en campaña.
N.º 97 Juan Fernández Fernández. 5 de abril de 1938. Notas carpeta personal. Debió de fallecer por heridas recibidas en campaña.
N.º 98 Lirineo Bandillo Alonso. Bóveda, Álava. 20 años de edad. Soldado 12 regimiento artillería ligera 7`5. Falleció carretera general a Francia, 26 de marzo de 1938, bombardeo aviación.
N.º 99 Manuel Gutiérrez. 27 de marzo de 1938.
N.º 100 Manuel Mañero García. Villanubla, Valladolid. 25 años de edad. Soldado San Quintín, 25- 5º batallón, 1ª compañía. Carpeta personal. Falleció en el hospital el 27 de marzo de 1938. Heridas recibidas en campaña.
N.º 101 Miguel Miguel Villando. 5 de abril de 1938. Notas carpeta personal. Debió de fallecer por heridas recibidas en campaña.
N.º 102 Nicasio Tiendas Cortes. Alcuescar, Cáceres. 22 años de edad. Soldado Argel 5ª 1ª compañía 5 división. Herida en campaña. Datos carpeta personal.
N.º 103 Pedro María Lazcano Irazu. Elvillar, Álava. 24 años. Sargento artillería, 12 ligeros, 2ª batería 7`5. Hospital, 26 de marzo de 1938. Bombardeo aviación. Datos carpeta personal. Herrador.
N.º 104 Ramón Pocero Colomar. Debió de fallecer a causa bombardeo aviación, 26 de marzo de 1938.
N.º 105 Ramón Seoane Penas. Pantón, Lugo. Cabo Zaragoza 30, 11 batallón, 2ª compañía. 25 años. 27 de marzo de 1938.
N.º 106 Moro. N.º 1700. Debió de fallecer bombardeo 26 de marzo 1938.
N.º 108 Emiliano Dionisio Peña. Segovia, 23 años de edad. Navas del Marqués (Ávila) Heridas de arma de fuego. Falleció en el hospital 21 de marzo de 1938.
Fin de la Columna Durruti
La Columna Durruti es la última de pasar a Francia desde el frente del Segre. Identificados como anarquistas, son enviados al campo de concentración de Vernet, campo especial de castigo: «Esta columna, pese a estos maltratos de Francia, participaría activamente en la liberación de París de las tropas nazis en la compañía La Nueve, siendo la primera en entrar a París» (Erick Benítez Martínez, Erick).
La represión
Terminada la guerra llega el exilio, la represión, encarcelamientos y fusilamientos. José Escanilla Calvete, labrador de 32 años es fusilado en Zaragoza el 3 de octubre de 1938 y Victoriano Palacio Usón, de 30 años, el 5 de septiembre de 1940.
Asimismo, apunta Víctor Pardo Lancina «Las tropas nacionales detuvieron tras su llegada a Bujaraloz a tres izquierdistas que también serían fusilados en Zaragoza: Florencio Barrachina –fue asistido por el capuchino Gumersindo de Estella, capellán de la cárcel zaragozana de Torrero– y los apodados «Castilleta» y «Sujeta». También este mismo religioso, cuyo verdadero nombre era Martín Zubeldía Inda (Estella, Navarra 1880-Pamplona, 1974), da cuenta en sus memorias del fusilamiento de otro vecino de Bujaraloz de 44 años, Simeón Pallarés y Pallarés» (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca).
Bujaraloz, lugar de memoria
Definitivamente, Bujaraloz tuvo un papel esencial en el frente de Aragón. Un lugar estratégico que hemos recordado, recogiendo parte de su historia y retratando a muchas de las personas protagonistas, algunas que perdieron su vida luchando en el frente, bajo las bombas o fusilados. También a las muchas que la sufrieron. Su dureza quizá sea importante para que, al recuperar su historia, no perdamos la conciencia de lo que en verdad significa la guerra.
Bujaraloz, espacio de memoria.
Igualmente, Bujaraloz mantiene parte del patrimonio de aquellos días, lugares de memoria, que sirven para recordar y que pueden contribuir en el desarrollo del territorio, formando parte de la Ruta de la memoria democrática del Frente de Monegros.
A su recuerdo y memoria, a la de todas las víctimas.
Gracias al Ayuntamiento de Bujaraloz y, en especial, a su alcalde Darío Villagrasa, a Chusé Rozas, Jaime Gros, Nieves Borraz y Xavier Artigas por su ayuda.
En el municipio monegrino de Sena, en el marco del Museo de Oficios Antiguos de Monegros, un grupo de mujeres conversó y dialogó sobre las cosetas de antes, los recuerdos y vivencias que narran una forma de vida que queda en el pasado. Así, recogemos los testimonios de Pilar Royo Naya, nacida en Huesca en 1943, aunque ha vivido toda su vida en Sena; Paz Ferrer Uriol, nacida en Sena en 1943; Josefina Almerge Opi, nacida en Sena en 1953; Rocío Sanz Redrado, natural de Boquiñeni donde nació en 1970, desde 1990 vive en Sena; Nieves Hernández Laborda, natural de San Juan, desde 1990 vive en Sena y Pili Monter Ardanui, nacida en Sena en 1942.
Cuando Josefina llegó al mundo, en su Sena natal, “El médico estaba borracho”, pues era el médico de la localidad quien se encargaba de los partos. En Sena, durante muchos años, estuvo el doctor Ignacio. También las familiares y vecinas ayudaban en los partos, sobre todo preparando agua caliente. “Si bajaba puntiagudo es que iba a ser chico”, pues antes se prefería que fuese chico “Que hacía la casa grande”. Aunque tristemente había mucha mortalidad, enfermedades como el sarampión provocaban muertes prematuras, la vida era más frágil. Cuando alguien moría a corta edad las campanas tocaban las a mortijuelo.
A los recién nacidos se les bautizaba pronto, a los ocho días y durante el bautizo se tiraban peladillas. A las chicas se les hacía pronto los agujeros en las orejas, a los pocos meses, con una aguja “y antes de los pendientes se ponía un hilo”. Se les daba galletas con leche, especialmente cuando no había mucha leche. Pronto se llevaban a las monjas, iban desde lo dos a los seis años y de los seis hasta los catorce años se iba a la escuela pública. Las clases eran separadas por sexos y también el patio de recreo. Las monjas hacían teatro, hasta los seis años lo hacían juntos y después separaban a chicos de chicas. En la escuela se aprendía geografía, matemáticas, ortografía, se hacían dictados y enseñaban religión. Por las tardes aprendían a coser, bordar, ganchillo, realizaban paños de costura, punto alado y escapulario. Las monjas cobraban por enseñar a coser. Paz fue a coser a casa del sastre. En la escuela daban leche en polvo y queso en lata (1956-1960). Las mujeres no salían a estudiar fuera, “al seminario de Huesca solo iban hombres”.
También en la iglesia había separación por sexos “Los hombres a la izquierda y las mujeres a la derecha”. La ropa debía de ser muy correcta y había que ir con velo, chaqueta o manguitos cubriendo los brazos, falda larga y con medias. Por Sena, los curas de la diócesis de Lérida eran mucho más severos que los de Huesca. Todos los domingos tenían catequesis. Cuando se hacía cine, en la plaza, las películas se clasificaban por colores: “El blanco para todos los públicos, el azul a partir de los 12 años, el rosa desde los 21 años y el grama era peligrosa para todos”.
En el río se bañaban con un viso, estaba muy mirado con quien iban las chicas. Al baile no les dejaban entrar hasta que no eran mozas, hasta los 14 años, normalmente iban en cuadrilla. Antes les tenía que llevar un chico, el novio o algún chico que les fuese a buscar. Incluso en la escuela castigaban a quienes habían ido al baile, doña Asunción les daba con una regleta.
A la plaza acudían de vez en cuando los Ongaros (Húngaros), “¡Qué han venido los Ongaros!” y los zagales y zagalas corrían a la plaza para ver el espectáculo donde hacían bailar a un pobre onso (oso).
Se casaban pronto, a partir de los 24 años y como ajuar normalmente mantelería o sabanas. Después de la boda muchas marchaban pronto de viaje de novios, a las tres de la madrugada para ir a coger el tren al Tormillo o el coche a Barbastro o Lérida. Paz recuerda que cogió el tren en el Tormillo a Barcelona, llevaron dos pollos en segunda clase, como pago para alojarse en casa de unos familiares.
Se hacían la propia lana y tejían jerseys, toquetas y calcetines, se hilaba la lana y escorpinaba (desanchar la lana). Con cantaros, sobre la cabeza, iban a buscar agua a la acequia y la llevaban a las casas. No había agua corriente, ni mucho menos baños, así que las necesidades se hacían en el corral. El aseo personal se realizaba con palanganas “Poquer a poquer se iba dando uno agua por las partes del cuerpo”. La ropa se lavaba en la acequia y para blanquearla se calentaba agua con ceniza y se colaba, luego, aquella agua, se empleaba para lavar la ropa blanca. Para fregar el suelo de rodillas se utilizaba una almadeta para proteger las rodillas.
En Sena había buena huerta. Se hacía matacías, se hacían farinetas y se comían los lechacines. Para elaborar las farinetas primero se cernía el panizo. Pan con manteca y azúcar o pan con vino y azúcar, era la típica merienda, sobre todo después del recreo. Lo normal era tener en casa manteca de bochiga (vejiga de cerdo), la bochiga se llenaba de manteca para almacenarla colgada en la cocina. Había estraperlo con la estación de ferrocarril del Tormillo, a donde se iba a vender trigo, cebada y harina. Además se hacía esparto y algo de sogueta, principalmente para su uso local. Hacer sogueta era cosa de hombres. La calderada, a base de patata, remolacha y todo lo que sobraba, se daba a los tocinos.
Cuando celebraban los quintos había una semana de bailes, se ponían unas botas y pedían por el pueblo huevos con los que hacían farinosos o panetes de pan. Las puertas de las casas se ataban con fencejos para no dejar salir, era una trastada.
Para santa Agueda las mujeres sacaban a bailar a los chicos, ellas elegían. Se tocaba las campanas, se merendaba y en la plaza se hacía una rueda y se cantaba.
Algunas noches se espanotaba, de las panotas del panizo se separaba la cascarota para hacer colchones, también las cascarotas se daban como forraje a las vacas. A las fincas de Presiñena iban las chicas a plantar espárragos que acababan en la conservera de Sariñena.
Se amasaba en casa y se llevaba a cocer al horno. A servir marcharon muchas mujeres, sobre todo a Barcelona y también a Francia. En los cañizos secaban melocotones (orejones) e higos “¡Ay! que habrá tronada, a entrar los cañizos al cubierto”. Embotellaban tomates, para conserva y lo hacían en botellas porque no había botes. Comían cantillos de pan, que tostaban y daban con ajo y luego escaldaban con agua hirviendo. Muy parecido a las conocidas sopas de ajo.
El luto era muy riguroso, a Paz le duró siete años, no le dejaban ni comprar una aradio (radio). Las mujeres mayores llevaban el luto para siempre “Señal de luto-medio luto”.
La entrevista se realizó en Sena el 26 de abril del 2018. Gracias al Museo de Oficios de Monegros por abrirnos sus puertas a su maravillosa ventana al pasado, atesorando objetos que enseñan una forma de vida que hemos ido dejando atrás. Y gracias a Pilar, Paz, Josefina, Rocío, Nieves y Pili.
Entrevista a María Teresa Alegre Morel por Carla Gómez Rivera, 2º BachilleratoIES Gaspar Lax.
Mi abuela, se llama María Teresa Alegre Morel, nació el 18 de abril de 1944 en Belver de Cinca. Vivía en una finca cerca de Vencillón, en la cual habitaban más familias aparte de la de mi abuela.
Su padre se dedicaba al pastoreo de ovejas, y su madre se dedicaba a las tareas del hogar, normalmente, aunque había días que también iba con su marido al pastoreo.
En la familia de mi abuela eran dos hermanos y dos hermanas, pero a día de hoy su hermano mayor Agustín ya no está con nosotros.
Tiene muchos recuerdos de su infancia, como por ejemplo, el tener que realizar una larga caminata hasta llegar a la escuela, ya que antiguamente no había autobuses, ni coches como ahora para trasladarnos donde nos apetezca en un momento concreto. Además, también se acuerda de cómo eran las clases y las aulas, ya que para calentarse tenían una estufa de leña y solamente llevaban un libro en el que recogían todas las materias. El agua antiguamente no les salía de un grifo como a nosotros, sino que en la finca de mi abuela había un pozo de agua, donde iban a coger el agua necesaria cada día.
En cuanto al tema de los juegos, se acuerda mucho de jugar a las canicas, a las chapas de las cocacolas o de cualquier botella que llevase chapa y el que más recuerda es el juego de las tabas, que este era bastante peculiar ya que se usaban los huesos de la rodilla del cordero, esos mismos huesos tenían por decirlo de alguna manera 3 funciones al lanzarlo, según la forma en la que caía, es decir podías ser rey, peón o uno más de la partida, pues si al lanzarla te salía rey, mandaba al peón y tenía que hacer lo que le mandase y asi sucesivamente.
La vida en el pueblo era tranquila, pero a la vez muy dura, ya que si tenías animales y tierras, es un trabajo de realizar todos los días y es bastante cansado, ya que antiguamente no había tractores como los que hay hoy en día y todo lo hacían con animales o en el tiempo de recolectar, lo hacían con sus propias manos, ya que no había máquinas como ahora que recogían el fruto.
En su casa sí que tenían luz, no como las de ahora, pero sí que tenían luz y un hogar que también les proporcionaba luz aparte de calor. Además también tenían agua potable, ya que la iban a buscar al pozo y esa era el agua que utilizaban para todas sus necesidades, ya que no tenían agua corriente que saliese de los grifos. Mi abuela en su casa tenía toda clase de animales como cerdas y cerdos , patos, pavos, conejos, gallinas y los perros de las ovejas, todos ellos en sus cuadras correspondientes.
Para divertirse, muchas veces iban a tocar los timbres de las casas o saltaban corrales, además quedaban para ir al monte de paseo, jugaban a los juegos tradicionales. Las fiestas de los pueblos eran parecidas a las de hoy en día ya que había orquestas en las que venía gente a cantar como ahora, quedaban muchas veces entre vecinos y cada uno un día hacía la comida y las celebraban juntos entre vecinos, también hacían concursos de comida normalmente y así la gente se divertía y motivaba para salir.
Normalmente el trabajo de los jóvenes era en el campo para los hombres y en casa para las mujeres, ya que hoy en día a las mujeres muchas veces no nos ven capaces de realizar otras actividades que no sean las de casa.
La casa de mi abuela es bastante grande, pues tiene un comedor en el cual tiene todavía una estufa de leña y en el mismo comedor hay dos habitaciones, después al salir del comedor enfrente hay otra habitación y al girar a la derecha hay otra habitación y el cuarto de baño a la izquierda con el de las cosas de la limpieza al lado. Y siguiendo el pasillo recto, sales a la cocina y enfrente del pasillo está el hogar. Y una vez que has salido a la cocina enfrente está la puerta del corral.
El matrimonio en aquella época era un poco duro, ya que la mentalidad de los hombres en muchas ocasiones era un poco machista, pero en el caso de mi abuela no tuvo ningún problema respecto a ese tema, solo que sí que lo recuerda duro, porque en esa época había que trabajar mucho para conseguir las cosas. Las bodas se celebraban normalmente en iglesias, ya que antiguamente la gente era bastante religiosa y celebrarlo en las iglesias era tradición y así quedaba mejor para que la gente no criticase a las familias. Lo que recuerda mi abuela sobre el viaje de novios es algo muy bonito, porque fue la primera vez que salían del pueblo y fueron a Barcelona, recuerda que había bastantes coches que brillaban con la luz del sol por las carreteras, que en Barcelona había muchos edificios y muchas casas ya que en comparación con La Cartuja de Monegros todo era grande.
El trabajo después de casarse no varió mucho, ya que mi abuela siguió con el trabajo del hogar y de los animales y mi abuelo siguió siendo pastor. Pasaron unos años y mi abuela tuvo 2 hijas, mi madre, María de los Ángeles y mi tía Sandra. El cuidado de los hijos era parecido al de ahora pero quitando el tema de las tecnologías. La alimentación de antes posiblemente fuese mejor ya que no existía la comida basura como hoy en día y todos los alimentos se preparaban y criaban en casa, por lo tanto los productos eran mucho más sanos y beneficiosos para el desarrollo de las personas. Para entretenerse mi abuela hacía ropa para sus hijas de lana, les hacía peinados y jugaban a la taba, las canicas etc.. Mi madre y mi tía se divertían con diferentes juegos en la calle como al pilla pilla, el escondite y con los animales en el corral.
La vida en el pueblo ha cambiado bastante ya que antiguamente con los vecinos del pueblo eran como familia ya que si necesitaban algo y si les sobraba algo por ejemplo haber estado el día anterior de matacía, les llevaban algún trozo de carne y así normalmente con todo. En cambio ahora las cosas no son iguales, ya que no se intercambian productos como antiguamente. Ahora como mucho es si se te ha olvidado algo o necesitas algo con mucha urgencia, si no, ya no es como antes, es como que la gente se centra más en sus familias y antes se centraban en las de los vecinos también.
La mentalidad de la gente ha cambiado bastante ya que estamos viviendo en otra época en cuanto a nuevos avances tecnológicos y quieras o no, eso te cambia la forma de pensar. La mentalidad de mi abuela ha cambiado en cuanto a este tema de las tecnologías ya que se ha modernizado por decirlo de alguna manera pero también tengo que decir que la mentalidad de mi abuela ha sido toda la vida muy abierta en cuanto a temas del amor, ya que siempre nos decía que daba igual con quien estuviésemos mientras nos hiciera feliz ya que eso es lo más importante. En los demás temas igual, siempre ha sido muy abierta y los ha ido aceptando todos.
Uno de los remedios caseros que mi abuela me dice siempre cuando tengo mal la garganta es beber un vaso de leche caliente con miel.
Y cómo dicho que mi abuela suele decir mucho es: “va a durar más que un martillo enronao en paja” esto mi abuela lo suele decir cuando una persona mayor está muy sana y que hace referencia a que al estar tan sana, si sigue así vivirá por muchos años más.
Y por último y para terminar, las creencias que había eran el catolicismo principalmente, ya que en la familia de mi abuela eran bastante religiosos y todos los domingos iban a misa.
Miembro del Partido Comunista, combatiente en la guerra civil, Antonio perteneció a la 43 división, exiliado, pasó por varios campos de refugiados franceses, por la 68 Componía de Trabajadores Extranjeros y participó en la creación de la Primera Brigada de Guerrilleros Españoles en Francia, dando lugar al XIV Cuerpo de Guerrilleros. Además, en Francia fue miembro del PCE y ayudó a tramitar numerosos papeles de los republicanos españoles. Su vida, sin duda es trepidante, digna de reconocimiento y su recorrido es toda una lección de historia.
Antonio Hernando Villacampa. Robres, 1935.
Ramón Hernando, hijo de Antonio, recogió muchas notas de su padre, además de investigar en varios archivos y testimonios orales, entre ellos los de Sixto Agudo y José Goez (26 de julio de 1988). Gracias a sus notas, contamos con abundante información, pero sobre todo con el testimonio de su padre Antonio. Además, Ramón legó todos los documentos e investigaciones al Centro de Interpretación de la Guerra de España en Robres.
A través del relato de su hijo Ramón Hernando recogemos la vida de Antonio Hernando Villacampa, una vida de película.
Con Antonio Hernando reconocemos la vida de muchos españoles que sufrieron la guerra de España y a la vez no se rindieron contra el fascismo y lucharon en el exilio. Ni más ni menos plantaron cara al nazismo, a las tropas nazis alemanas en plena Francia. Fueron apátridas e incluso muchos acabaron en campos de exterminio nazi. Aun así, continuaron sufriendo el exilio donde, a pesar de las muchas dificultades y represiones, rehicieron sus vidas. Mientras, en España se perpetraba una dictadura fascista con el beneplácito internacional que duró hasta casi finales del siglo veinte.
Con el tiempo, en Francia han sido considerados héroes nacionales, mientras en su tierra natal, el olvido y la desmemoria se ha impuesto y han continuado siendo repudiados, un castigo perpetuado desde el franquismo. La democracia española apenas ha significado el reconocimiento.
El presente trabajo, además de recoger parte de la vida de Antonio Hernando Villacampa, pretende ser un homenaje a todos aquellos exiliados y luchadores antifascistas, a los muchos que dieron su vida y otros muchos que permanecen olvidados en la historia, en cunetas, fosas y exilio.
A todos ellos dignidad y memoria.
Antonio HernandoVillacampa nació el 24 de noviembre de 1919 en la localidad de Zuera, provincia de Zaragoza, y falleció en Francia en 1992. Su padre, Antonio Hernando era de Luceni (Zaragoza) mientras su madre Antonia Villacampa Susín de Robres (Huesca). Su hermano Fortunato, alias Paco, nació el 21 de Abril de 1922, también en Zuera donde vivieron hasta 1925, en casa de un primo hermano de Antonia, Ramón Villacampa “El Lechero”.
Antonio padre fue técnico/ingeniero de ferrocarriles, hasta que, del día a la mañana, desapareció; Antonio y Paco nunca conocieron a su padre: Mi abuela Antonia nunca habló de él. De Zuera, Antonia volvió a Robres, pudiendo vivir en su casa natal “Casa Lorenzito”, en la calle San Miguel. El padre de Antonia se llamaba Lorenzo y ejercía de Juez de Paz (documentos de 1880). Antonia trabajó en el matadero y en pequeños trabajos, no tenían casi tierras y las pocas que tenían las llevaba su hermano Ramón, -Un malgastador que había vuelto de Argentina después de haber sido pirata en el mar de Plata-. Cuando Ramón murió, el 14 de Abril 1931, Antonia pudo recuperar unas pocas hectáreas (5 o 6); las tierras las llevaron sus primos de casa Conte.
Antonia se sacrificó y mandó a sus dos hijos a estudiar a los Escolapios a Zaragoza –Se dice que esos jesuitas formaban muy bien a sus alumnos, sobre todo para ser comunistas-. Antonia conoció a Domingo Becana Lacasa y vivieron en la casa Lorenzito. Antonio y Paco tuvieron siempre mucho respecto a Domingo, le decían tío y de usted, -Antonia y Domingo me criaron aquí en Francia cuando nací en el 1943, eran mis abuelos-.
Inicios políticos
En 1933, Antonio comenzó a trabajar en las obras del Canal de Monegros, afiliándose a la CNT que era mayoría, -como casi todos y allí conozco a los hermanos Ascaso-. También, aquel mismo año conoció al histórico José Villacampa y entró en las JJCC (Juventudes Comunistas) de Robres -En aquella época, los reaccionarios se cebaron con el PCE-. También tuvo el carnet de la UGT (Unitaria). Así, Antonio comenzó a militar en las Juventudes Comunistas a partir de 1933 (Ficha de Salamanca de 1935) y a los 14 o 15 años ya fue secretario de organización en Robres, cuando empezó a trabajar como pinche en la empresa Fierro en el Canal de Monegros.
Desde los principios de 1934, a nivel de partido, comenzó a trabajar con José Duque -Cuando había redadas de la policía en Zaragoza, venia por la sierra de Alcubierre y se quedaba en nuestra casa durante unos días, hasta que la normalidad volvía a la ciudad-. En Robres, bajo la dirección de José Villacampa, en 1935, viendo lo que se avecinaba -hacíamos instrucción y formación política a escondidas-.
Carreando tierras y piedras como pinche. Canal de Monegros. Robres, 1933-1934.
El partido comunista, en Robres tuvo una gran implantación a pesar de la mayoría anarquista muy influenciada por las grandes obras del canal y el gran movimiento obrero. Después de trabajar, Antonio recibía instrucción de José Villacampa, Penarocha, mismo de Acín etc… Además, el partido lo mandaba a Barbastro, Jaca, Binéfar y Zaragoza a seguir cursos comunistas. En Zaragoza conoció y fueron muy amigos con José Duque, López Raimundo y otros miembros importantes del partido aragonés.
Antonio Hernando tenía una gran memoria y recordaba nombres y fechas importantes del partido comunista en la provincia de Huesca. En Robres,el partido comunista en 1936 estuvo formado por Marino Gracia como Secretario General, Esteban Rivas, Secretario de Organización y Paco Villacampa, Secretario de Agitación y Propaganda. -Paco Villacampa, hijo de Julián Villacampa, eran primos hermanos con mi madre Antonia Villacampa Susín. Preparamos el Partido en Robres sobre todo con Paco Gavín o Gabino, en realidad se llamaba Francisco Brosed Brosed, que leía Mundo Obrero y me formaba políticamente.-
-Pedro Cajal era Secretario General del Partido en Huesca. Fue fusilado junto con el catedrático Ramón Acín. El Secretario de Agitación y Propaganda en Huesca era Noel. El Comité Provincial de Huesca estuvo compuesto por Simón (Alcampel), Monclús (sastre), Peñarrocha Custodio (Catedrático de Jaca), José Villacampa, Tomás (Barbastro), Casal (Tamarite), Acín Victorino Barberán (Veterinario), Teresa Falcón, Pilar Falcón (Compañera de Barberán y Secretaria del Comité provincial. Las Falcón eran 5 hermanas y las 5 de las JJCC de Sariñena). Había partido en Tamarite, Alcampel, Robres, Jaca, Bisecas, Fon, Estadilla, Altorrincon, Tamarite de Litera…En la empresa Torres Lano, al principio del 36 se consiguió la semana de 44 horas y 48 pagadas. La mayoría de los trabajadores eran de las JJCC. Ángel Gracia hizo un mitin en Jaca.-
En Junio del 36 se celebró el 1er Congreso Provincial de Huesca, donde estaban: Ángel Colominas (Robres. Salió elegido Secretario General), Sorribas (Estadilla), Casal, Delatorre (Secretario de Organización del PCE cuando se celebró el 1er Congreso), la maestra de Broto, Simó… -Tuvimos un Mitin en Huesca con: Pedro Martínez Cartón (Diputado. Vino como representante del C.C. y del Politburó), José Antonio Varas (Fusilado en Zaragoza), Ramón Acín (Catedrático- Anarquista). Acín, en el mitin, me dijo que no era anticomunista, aunque era anarquista radical. Más tarde fue fusilado. Alvarito Gil (Panadero y uno de los fundadores del PCE). La J.S.U. nos organizamos en el 36 en Huesca, saliendo como Secretario General Ángel Gracia, varios de Sariñena, de Monzón y yo. El PCE conoce la primera Organización en Sariñena y sale Ángel Gracia como Secretario General, Barberán, Simó, el padre de las Falcón, Peñarrocha y uno muy bueno de Candasnos.-
La guerra en Robres
-En Robres, al estallar la guerra, tomamos la radio y teléfonos. En Huesca el Gobernador Civil, que se llamaba Miravé, se negó a darnos armas-. Antonio participó, junto con Rivas, Colominas y otros muchos, en la defensa del pueblo. En Alcubierre, los falangistas fusilaron en la plaza del pueblo a varios comunistas y a Ferré, secretario de la CNT (Se habla de 20 a 22 personas). La guerra en Robres.
Con las Juventudes Comunistas se enfrentó con Laporta, dirigente local de la FAI/AIT y los anarquistas–Luchamos contra la colectivización, y apoyamos las ideas y órdenes del entonces Ministro de Agricultura Uribe-. Pronto el partido mandó a Antonio a misiones por toda la zona republicana, dejando de tener tanta presencia en el pueblo. Laporta lo amenazó: –Tienes suerte de ser un pez gordo en el partido, sino…-
-Un día, a finales de 1936, estando yo en el comité de Barbastro, José Duque me llamó para verle de toda urgencia en Robres, en llegar me dijo que una reunión secreta iba a tener lugar con miembros del Komintern y que esa reunión se tenía que hacer en mi casa, por medidas de seguridad (José Duque conoció a mi madre cuando ella vivió en Zaragoza). Así, que en esa reunión, de noches y en pleno invierno, José me presento a Kléber (El que fue el mariscal Malinoswki) y creo, si mi memoria no me falla, estaba también Luigi Longo. Otra Reunión tuvo lugar en Torralba de Aragón, con el General Walter que mandaba la división Karl Marx y un representante del batallón el Negus que eran todos miembros de la JSU y del PC. El batallón del Negus estaba ubicado en Tardienta, participando con la Karl Marx en la batalla de Santa Quiteria.-
La 43 División
A finales de 1936 el partido mandó a Antonio a Alicante, -según lo que me contó mi padre era para formarse más políticamente en Propaganda y Agitación-. En el congreso de Barbastro, en febrero 1937, el partido lo envía directamente a la 43 División con el acuerdo de Beltrán para ser el comisario de Agitación y Propaganda de la 130 Brigada Mixta (Testimonio de su capitán del Estado Mayor de la 43 Jacinto Baquedano en el Boletín Oficial del Ejercito Republicano). Además, Jacinto Baquedano lo menciona en su biografía.
Antonio Hernando Villacampa. Comisario Agitación y propaganda. 43 División.
Así, a los 17 años, Antonio se integró en la 43 División de Infantería -En marzo de 1937 el partido me nombró como comisario político en la 43 División del Esquinazau-.
-El partido se formó en serio en Santalecina, y allí nos reagrupamos los comunistas de todos los pueblos de Huesca. En Esplús, los anarquistas fusilaron al alcalde, que estaba enfermo en la cama, por oponerse a la colectivización. El responsable militar del partido en la zona era López Raimundo. En el Comité de Caspe, comunistas, socialistas y republicanos (los anarquistas se excluyeron), se forma oficialmente el Frente Popular en Aragón, vinieron Checa y Valdés en nombre del PCE.-
-En Mequinenza se hace el 1er Congreso del PCE en Aragón, con los hermanos Arbiol entre otros. Había un tal Comte durante la guerra, que quería dirigir el partido a chaquetazos, y años más tarde dije lo mismo de Vicente Cazcarra, y no me equivoqué. Se nombró responsable del partido en Huesca en el 37 a José Ignacio Mantecón. En Mequinenza, Barbastro (Sobre todo con los hermanos Broto) y Sariñena (Con los hermanos Romerales) el partido tenía mucha fuerza. La 2ª Conferencia se celebró en Barbastro con un centenar de participantes, saliendo como Secretario General Ángel Gracia. Josefina López era dirigente de las JJCC de la provincia de Huesca. Yo estuve presente en la detención de Maurín. Se acobardó y dijo que era un pobre profesor. Se le encarceló y vivió como un rey en prisión, y luego terminó sus días ni más ni menos que como catedrático en Nueva York.-
-En el mes de enero de 1938 durante dos días estuve en la conferencia del partido en Barbastro, en particular para desarrollar la lucha con la JSU.-
La bolsa de Bielsa
Antonio fue uno de los 8.000 soldados de la 43 División, que al mando de Antonio Beltrán «El Esquinazau», protagonizaron la batalla La Bolsa de Bielsa. Entre abril y junio de 1938, tras la ruptura del frente de Aragón, el avance de los sublevados aisló a la 43 División en el valle pirenaico donde les hicieron frente, manteniendo una férrea resistencia hasta su retirada a Francia.
Tras su entrada a Francia -Volvimos toda la división a España para la batalla del Ebro-. Ramón recuerda comosiempre se sintió orgulloso: -Volvió para luchar en la Batalla del Ebro, integrándose en la 27 División del Ejército Popular Republicano y, hasta el último momento, tuvo la convicción de que no resultarían vencidos-. Fue herido en Gandesa, alcanzado por un tiro de metralleta en la cabeza; sin embargo no fue evacuado y permaneció hasta que se vieron obligados a pasar a Francia.
Exilio a Francia
En febrero 1939, entre los días 1,2 y 3 pasó a Francia, desde la Junquera hasta el Perthus, para acabar terminando en los campos de concentración de Argeles Sur Mer, Saint Cyprien, Rivesaltes y Sept Fonds. Su hermano Fortunato y su tío Domingo Becana Lacasa también acabaron exiliándose a Francia. Antonio, como el resto de españoles exiliados, se vio obligado a resistir las precarias condiciones de vida de los campos de concentración franceses.
Antonio con otros compañeros en Sept Fonds. Pabellón nº 56.
Al campo de concentración de Sept Fonds, Antonio llegó junto a Montauban y entre 16.000 y 18.000 milicianos, entre el 2 y el 9 de marzo: –Con escolta de la gendarmería y soldados senegaleses, todos venían de los campos del Barcarès, Argelès y Rivesaltes, la mayoría del Barcarès donde habían encerrados a los republicanos comunistas, en particular los de la 43 división. Llegaban a la estación de Borredon, trenes con vagones de animales, y andaban 10 km para llegar al campo de Sept Fonds.-
En el campo, Antonio fue el responsable de la JSU. Allí se volvió a reencontrar con Cristóbal Robles, un viejo conocido de la JSU, que conoció en el batallón del Negus en Tardienta. Robles estuvo en la resistencia con los FTPF, franco tiradores comunistas.
Las compañías de trabajadores extranjeros fueron creadas en la primavera del 39, en todos los campos de concentración franceses, al 99% republicanos y algunos italianos y alemanes antifascistas. Cada compañía estaba formada por 250 hombres, divididas en 2 o 3 secciones, al mando un capitán francés asistido de un oficial español. Para el gobierno francés fue una mano de obra importante, bien vigilada por la gendarmería francesa, trabajando en el campo, metalurgia, minas, bosques etc…
Con la declaración de guerra entre Francia y Alemania, el 3 de septiembre de 1939, las compañías pasaron bajo el mando del ejército francés y fueron mandadas al norte de Francia, mejor dicho de mitad de Francia para arriba. La mayoría fueron a terminar los trabajos de la línea Maginot (frontera belga). Antonio fue integrado en una Compañía de Trabajo, perteneciendo a la 68 Compañía de Trabajadores Extranjeros, 4ª sección. Fueron enviados a hacer leña y carbón a los departamentos de la Sarthe, Saint Paterne, Indre y Loire (Dieppe Seine Maritime) y bahía de la Somme. La 32 de Mariano Constante también fue enviada cerca de Tours y después a Dieppe (Normandía Alta), para hacer carbón para el ejército y reforzar la retaguardia.
En Junio de 1940, con la derrota de los ejércitos franceses e ingleses, las Compañías de Trabajadores son presas de los alemanes, en particular las de la Línea Maginot y las que se encontraban en las regiones limítrofes. Antonio y los de Dieppe pueden huir y Antonio atraviesa toda Francia, andando y en bici, hasta llegar a finales de 1940 a Montredon, Bize Minervois (Aude) pueblos cerca de Narbona donde acabó rencontrándose con su madre y Domingo Becana Lacasa.
Una vez en el sur de Francia, Antonio organizó la fundación de la JSU (Juventud Socialista Unificada) y a partir de 1940 hasta 1945, como miembro de las JSU y el PC contribuyó a la formación de la 5ª Brigada del Aude, Estado Mayor XIV Cuerpo de Guerrilleros, con Miguel Ángel Sanz como jefe del Estado Mayor.
La 5ª Brigada, relato de Antonio Hernando
-La consigna del C.C. del PCE (Comité Central del Partido Comunista) “Ni un hombre, ni un arma, ni un grano de trigo para Hitler”, la aplicamos los españoles con disciplina y entusiasmo.- Por ello la delegación del CC dio instrucciones para seleccionar a los militantes dotados de experiencia y cualidades para encabezar los primeros destacamentos armados.
-A finales de 1941 se celebró en Carcasona una reunión para llevar a cabo tales orientaciones. En esta reunión estábamos unos aragoneses que estuvimos en los campos de concentración de Argeles Sur Mer, Bram y Sept Fonds y después en varias compañías de trabajadores. Mi compañía era la 68 que desapareció tras la derrota francesa de junio 1940. Entre los aragoneses estaban Sixto Agudo, José Goez, Rovira, Almagro (estos dos miembros de la JSU del Aude), Jesús Ríos y Antonio Medina (futuro jefe de la 5ª Brigada del Aude, aunque por muy pocos días). Aquel encuentro dio origen a la primera brigada de guerrilleros españoles en Francia que dio nacimiento al XIV cuerpo de guerrilleros. Todos me llamaban el Maño o Villacampa; Joaquín Arazanz, que era de Barbastro, también se hacía llamar “Villacampa”.-
-El partido y la JSU me dieron la orden de estar a cerca de todos los altos mandos del cuerpo de guerrilleros, en particular con Miguel Ángel Sanz, Luis Fernández y, como comisario de agitación y propaganda en la 5º Brigada, con Antonio Medina, Antonio Molina Belmonte, Soriano, Ruiz Vera en los Pirineos Orientales etc…. y de actuar con toda libertad en los sectores del Aude, Ariege, Herault y Pirineos orientales. La configuración física del Aude reunía condiciones para ello, y además se disponía de antiguos guerrilleros que lucharon en España en el XIV cuerpo de ejército, habiendo actuando en la zona enemiga. Ruiz Vera, comandante Sevilla, fue Jefe de la Brigada de los Pirineos orientales, brigada que liberó Perpignan.-
-El Aude fue el inicio armado de los guerrilleros contra el fascismo y el nazismo bajo la organización del partido y de la JSU. El Batallón 234 fue tomando forma para ser la 5ª Brigada del Aude, junto a Medrano, Galvez y José Goez estuvimos en relación con los cenetistas de solidaridad organizando los núcleos de guerrilleros entre los grupos de carboneros de Axat, Monfort Sur Boulzane, Gingla, Niort de Sault, Merial (Foret de la Fajolle) y cerca de las presas de agua de Escouloubre, Rouze y Quèrigut du Chateau d´Usson (único lugar situado en el Ariege, pero limítrofe con Rouze). Rafael Marti en relación con los grupos de leñadores de Chalabre y alrededores. Galiano con los de Limoux y su cantón. Molina y su Estado Mayor con los de Saint Hilaire, Greffeil et las minas de Salsigne. Antonio Molina Belmonte fue designado jefe de la 5ª Brigada del Aude, surgiendo así al primer grupo armado de la guerrilla española que se inició en la primavera de 1941. El batallón tomó el número 234 en honor a la brigada que mandó el aragonés Jesús Ríos García en España.-
Antonio Hernando. 5ª Brigada, 1943 o 1944.
-El partido y la JSU nos dieron orden, después de las reuniones de Carcasona y Montreal, de formar los militantes y simpatizantes que ya se encontraban en los bosques del alto valle del Aude y que trabajan como carboneros o leñadores. Hice varias misiones con mi hermano, Ruiz Vera y José Goez en varios distritos del departamento del Aude entre Escouloubre, la zona de Chalabre y las minas de Salsigna. En Greffeil mi contacto era mi propio tío Domingo Becana Lacasa. En Salsigna estaba en contacto con Roquefort que fue después de la liberación alcalde comunista de esa zona.-
En 1942/43 Antonio y su hermano Paco jugaron a Rugby en el equipo local de Raissac, cerca de Carcasona, sirvió de tapadera.
-Así, se inició un primer núcleo de la resistencia con Sixto Agudo, Luis Sánchez, Jesús Ríos, Hurtado, Simón, José Goez y miembros de la JSU De Laroque de los Alberes, pequeño pueblo colgado en el monte, pasábamos a Cataluña perseguidos por la guardia civil, llevando en particular a camaradas en los maquis de España (años 1944 – 45). Yo mandaba a un pequeño grupo de guerrilleros de la 5ª Brigada del Aude, todos miembros de la JSU y del partido. José Busto era el brazo derecho de Antonio, siempre estuvo con él en la 5ª Brigada, en los Pirineos, Val d’ Aran y hasta Santa Eulalia de Huesca. Años después, José Busto fue presidente de la Amical del Aude.-
-Dos hombres eran mis guardas espaldas: Domingo Becana Lacasa (natural de Robres, Huesca,) y Díaz Armazan Regino (natural de Arcecilla, Guadalajara). Domingo Becana era el segundo marido de mi madre y con Díaz se habían conocido en el campo de concentración de Bram en 1939 y desde entonces eran como hermanos. Los dos pasaban desapercibidos, vestidos simplemente y llevando boina, la única arma que llevaban era una navaja grande, escondida en la faja. Más de un colaborador o Alemán supieron lo que era.-
-La dirección del partido había mantenido contacto desde la entrada en Francia con un núcleo importante de jefes y comisarios de las unidades de guerrilleros y en particular conmigo. Jaime Nieto cumpliendo decisiones del CC y de la reunión de Carcasona, convocó una reunión en Toulouse, en la casa del alicantino Paco Centenero a la que asistieron 12 camaradas: Ángel Celada, Julio Lucas, Jesús Ríos, Cristino García, Luis Walter “Manolo el técnico”, Pradal, González, Camara y Pichón. Casi todos situados en los grupos de carboneros de Montreal, Saint Hilaire y Greffeil Dans l´Aude. En esa reunión se decidió organizar las guerrillas españolas en la zona libre y como jefe se designó a Jesús Ríos García. (Mi hermano Fortunato (Paco) y mi tío Domingo Becana fueron parte de los carboneros de Greffeil.-
Jesús Ríos no abandonó su situación legal, continuó trabajando en Montreal y viviendo con su mujer e hija en la villa Odette en Carcasona, hasta que el 10 se setiembre fue buscado por la policía y gendarmería, como consecuencia de las detenciones de Toulouse.
Nieto celebró otra reunión en la presa de Larroquebrou (Cantal), donde trabajaban muchos españoles muy bien organizados, bajo la dirección política de Ramos, Sancho, Martínez y otros camaradas. En esta reunión se acordó también organizar los primeros núcleos de guerrilleros de esta zona central, dirigidos por Silvestre Gómez, Mariano Ortega y Manuel López Oceja.
-La organización del Estado Mayor del XIV Cuerpo de Guerrilleros fue dictada en otra reunión más amplia celebrada en setiembre de 1942 en una barraca del Col de Pi, en el departamento del Ariege. Se decidió dar el nombre de XIV cuerpo de ejército, en honor del que tan heroico comportamiento tuvo en la guerra española. Fue en el Aude donde se creó la primera brigada de guerrilleros el 5 de mayo 1942, en una reunión que se celebró en una barraca de madera en Greffeil, a la que asistieron Jesús Río, Celestino Domínguez, Julio Lucas, Antonio Ruiz Vera, Medrano, Galvez, José Goez, Antonio Molina, mi hermano y yo, también con la presencia de algunos otros camaradas.-
–La 5ª Brigada estaba compuesta por 4 batallones, yo pertenecía al 1er batallón mandado por Demetrio Soriano, su primer ayudante fue Pradal, después yo. Nuestro sector iba desde Carcasona, Bram, Saissac, Couiza, El Mas Cabardes y El Minervois, tocando el departamento de l´HERAULT, con un efectivo de 75 guerrilleros. Todo el sector de Narbona, Minervois y en particular las minas de la Caunette y d´Agel estaba bajo mi mando. El 2º batallón, jefe Jesús Prats, su ayudante de campo “el Peque” cubriendo el sector de alto valle del Aude y un gran parte de los Corbieres. El 3er batallón lo mandaba Rafael Gandía, segundo “el Madriles “. El mando de puesto era la Calmette, sector de Chalabre, cubría la meseta del Sault, Quillan, Esperaza y Castelnaudary. El 4º batallón lo dirigía Manuel Galiano, ayudante Antonio Carbonel, sus sectores eran Limoux, Arques, Minervois y Val de Daigne.-
-El primer batallón contaba con unos 80 hombres, el segundo y el tercero con unos setenta y el cuarto por unos sesenta. Cada sector tenía un jefe de destacamento, en la región de Narbona era Robira. El partido y el Estado Mayor me mando allí, después de haber estado con Demetrio Soriano, para ser su ayudante y conocer de manera estratégica la región de los Corbieres entre Puicheric y las minas de la Caunette, d´Agel y de Rouveyre, en límites con el departamento de l´Herault.-
-En septiembre 1941 aparece la alianza, órgano de la J.S.U. que se reprodujo en los Pirineos orientales: Aude, Ariege y Haute Garonne.-
-Entre 1941 a 1942 tuvimos protección por el Dr. Delteil de Carcassonne en su dominio de Majou de Montreal (Aude), cerca de lo que fue el campo de concentración de Bram. Al finalizar la guerra hubo rumores que el Dr Delteil era un colaborador, lo tuvimos que justificar y en particular yo lo dije que fue un auténtico resistente. Durante años su clínica y el mismo fueron un apoyo tremendo para los republicanos españoles en la lucha contra el fascismo. Él me dio toda su ayuda cuando fui responsable de los pasos a España en los Alberes (Pirineos orientales), la base para pasar era Laroque de los Alberes y Montrejeau (htes pyrenees) desde 1943 a 1950. El último pase lo hice para Montserat en Cataluña.-
-A principios de julio 1942 la 5ª Brigada tenía un efectivo de cerca de 300 guerrilleros, los agentes de enlace eran: Rafaela Soro, Carmen, la mujer de Miguel Ángel Sanz y más tarde María Villacampa y Carolina alias Monique. Rafaela Soro se alojó muchas veces en nuestra casa de Carcasona – 6 rue Bellevue – para poder marchar juntos a las diversas misiones.-
-Después de la conferencia de Grenoble, en noviembre 1942, donde todas las tendencias fueron representadas, la conferencia propuso para el secretariado general al Dr Aguasca, Olivo y Cubel.-
-Los primeros maquis organizados en la Haute Valle de l´Aude, se nombró el primer grupo armado de la guerrilla, fue el 234 batallón y Jesús Río García fue nombrado primer jefe. Su primer jefe fue mi amigo Antonio Molina. Fueron perseguidos duramente por la fuerzas de milicia, gendarmes, brigada especial de Toulouse y de Montpellier y la Gestapo.-
-El estado mayor del XIV cuerpo de guerrilleros mandó a Rafael para mejorar las brigadas y estuve con él en la escuela central de la montaña negra, en el Aude, lindando con los departamentos del Rarn y Herault, en Saissac, nos descubrió la Gestapo y nos fuimos al maquis de Roullens.-
El primer acto oficial de un grupo armado contra los nazis y sus aliados franceses tuvo lugar el 7 de mayo de 1942 contra la comisaria de Carcasona (Aude) llevado a cabo por los hombres que componían el 234 batallón de guerrilleros al mando de Jesús Ríos, grupo transformado en la 5ª Brigada de Aude.
El grupo de Greffeil, el 15 de mayo 1942, con la ayuda de “Manolo el técnico”, averiaron el teleférico de las minas de la Caunette, volaron el gran compresor y recuperaron 200 kilos de dinamita. Otro grupo, al mando de Pradal, hizo saltar el transformador de energía eléctrica en Bram. Rafael y seis guerrilleros volaron una máquina de tren en la línea de Lavelanet-Bram y Galiano y tres guerrilleros asaltaron el polvorín de las minas de Alet.
La policía francesa mostró gran actividad para descubrir los autores de las acciones por lo que el Estado Mayor de la brigada decidió una pausa. Aun así, la brigada especial de Montpellier logró detener, en el mes de julio, a varios españoles en la mina de Salsigne. Estas detenciones tuvieron repercusión en Carcasona donde fueron detenidos los dirigentes de la Unión Nacional: Morera, comunista, el Dr. Ballano, socialista, y el practicante Mingo, muchos de ellos fueron trasladados a las prisiones de Montpellier y de la Lozère.
A principios de agosto de 1942, se realizaron los primeros sabotajes en Carcasona -Para recuperar dinamita en la estación de Carcasona y sabotear la línea de ferrocarril que llevaba vino y trigo para Alemania. Conmigo participaron el Palomo y Pradal.-
-Hacia el 8 de agosto hicimos saltar el compresor y el ascensor del carbón en la minas de la Caunette, recuperando dinamita, mechas y detonadores con nosotros estaba Antonio Molina y Joaquín Martínez, los dos regresaron a Ariège en un taxi. Pero lo mejor fue cuando el 15 de agosto, con Pradal y tres otros guerrilleros asaltamos la comisaria de Carcasona y nos pudimos llevar 12 pistolas con municiones. Y todo eso sin ningún herido, ni presos.-
-En el mes de noviembre de 1942, la 5ª Brigada tenía el siguiente dispositivo: Estado Mayor y puesto de mando en Greffeil, jefe Antonio Molina; comisario Salvador Cabrera (Murió en la deportación) y ayudante Joaquín Martínez, jefe de las operaciones militares. Destacamento de Chalabre, jefe Rocallaura y adjunto Rafael Martín. Destacamento del alto valle del Aude, jefe Jesús Prats y adjunto Galvez. La brigada disponía de 300 hombres y de dos mujeres de enlace, Rafaela Soro y Carmen Torres, grandes amigas personales de mi familia y que eran miembros del partido.-
En diciembre 1942, Antonio Hernando trabajaba en una mina en Salsigne, cerca del Mas Cabardes en la región de Carcasona. En esa mina se extraía carbón del cual, por destilación, se sacaba una gasolina sintética para el ejército enemigo. Las minas de la Caunette, minas de Bize, de Agel y de la Roueyre y la fábrica de Mirepeisset sirvieron de tapadera para los maquis y organizar ataques contra los alemanes y milicianos franceses. En febrero 1943, Antonio Hernando, después de haber causado varios sabotajes en las instalaciones eléctricas de la mina, causando graves daños y perturbando la extracción del mineral, procede con Demetrio Soriano a la recuperación de un importante contingente de dinamita y de cordones bickford.
-A partir de abril de 1943, el partido nombró a Sixto Agudo (Alias Manuel), Ramos (Santos), Domínguez (Santi) y Joaquín Puig Puidemont en la comisión de trabajo de la delegación del comité central de la zona libre.-
En junio de 1943, muy delatados después de un sabotaje sobre la vía férrea cerca de Carcasona, Antonio Molina jefe de la 5ª Brigada dio orden a Antonio Hernando y Demetrio Soriano de pasar a la clandestinidad y de ir al maquis de Joucou en el alto valle del Aude, donde se agruparon unos treinta hombres bajo el mando de Demetrio Soriano asistido por Antonio Hernando.
De julio 1943 a finales de 1943, el maquis de Joucou realizó numerosos sabotajes en las líneas de alta tensión y centrales eléctricas del valle del Aude, el maquis de Joucou sirvió también para depósitos de material y explosivos de la 4ª División.
El 24 de enero 1944, con un pequeño grupo de guerrilleros, Antonio Hernando dirige una acción de recuperación en un deposito alemán en Usson les Bains (Ariege) y vuelven con 500 kg de dinamita y centenas de metros de cordones bickford. Durante esta acción un guerrillero es seriamente herido.
En los meses de febrero y marzo 1944, numerosos sabotajes de las líneas de alta tensión, transformadores, líneas telefónicas, fueron realizados por Antonio Hernando en el triángulo de Quillan, Axat y Belcaire. El 20 de abril 1944, cuando se preparaban a una operación de sabotaje en un puente de las gargantas del Raventy, el grupo de Hernando fue sorprendido por las fuerzas nazis y tuvieron que abandonar el maquis de Joucou para refugiarse en el de Roullens donde estaba el estado mayor de la 5ª Brigada.
Antonio Hernando participó en los transportes clandestinos de armas y material entre los departamentos del Herault y del Aude con fines de reforzar el armamento de la 5ª Brigada.
El 10 de mayo 1944, el maquis de Roullens fue atacado por las milicias francesas y los alemanes, todo el material y hombres fueron evacuados sin perdidas y el sitio fue abandonado. El 15 de mayo, Antonio Hernando, con un grupo de guerrilleros, recibió la orden de ir al maquis de Santa Colombe Sur Guette (Aude) y el 20 de mayo hicieron una emboscada contra camiones alemanes haciendo varios muertos. Durante el mes de junio, Hernando y su grupo cometieron varios sabotajes de las líneas eléctricas en los alrededores de Escouloubre.
En julio 1944, con un grupo importante de guerrilleros, Antonio Hernando participó sosteniendo a fuerzas francesas del AS (Armada Secreta), a una de paracaídas en el bosque de Picaussel, situado por arriba de Quillan, cerca del pueblo de Belbis. -Tengo que mencionar,nadie lo dice, que los 80 o 90 hombres que fueron ayudar el maquis de Picaussel asaltado por los alemanes los dirigía Ureo, su nombre de guerra era Pablo, vivía en Carcasona con Rafaela Soro.-
El 22 de agosto, Antonio Hernando “el Maño” ataca con su grupo la guarnición alemana de Couiza, haciendo 20 presos y liberando la ciudad.
En agosto de 1944 se culmina la liberación de Francia con la liberación de Paris, las tropas aliadas toman la capital donde el papel de los republicanos españoles fue esencial, formando parte de las primeras unidades militares que entraron en la capital.
Valle de Arán
Tras la liberación de Francia, cerca 10.000 guerrilleros iniciaron la Operación Reconquista a España tratando de hacerse con el Valle de Arán. Los excombatientes de la guerra civil española y de la resistencia francesa, bajo dirección comunista, pretendieron conseguir el apoyo de los aliados y crear una ofensiva contra Franco para liberar España del fascismo. Al final no existió el necesario apoyo internacional y aquellos guerrilleros se vieron obligados a retirarse el día 27 de aquel mismo mes.
-En Montrejeau tenía mi estado mayor cuando fuimos al Val d´Arán, yo estaba en una brigada especial de guerrilleros bajo el mando directo del partido. Mi hermano Paco estaba en un batallón de la 11 Brigada con Juan Alvarez, en mi brigada estaba mi amigo Montañe, que en los años 1980 fue secretario de la Amical de los guerrilleros españoles en la región de París.-
11 Brigada de guerrilleros. Valle de Arán, 1944
-Tuve enfrentamiento con altos mandos del partido y en particular con Santiago Carillo. ¿Qué hacíamos en el Val de Arán?, ¿Por qué no se implicaba a los aliados y también a la URSS para tener los medios necesarios para volver a España por Cataluña y Aragón, teniendo apoyo con los maquis del interior y la población?. Me enfadé con Carillo… solo lo volví a ver en Toulouse en 1945, en el congreso de la UNE (Unión Nacional Española) y de la JSU y en Paris en 1975/76 cuando pudo volver a Francia después de la guerra fría de los años 50, con la Pasionaria en el parque de Montreuil Ss. Bois (tocando París), allí tuvimos un encuentro apartado y olvidamos ciertos rencores.-
-El partido y la JSU me nombraron enlace con las organizaciones francesas, con el CNR (Comité National de la Resistencia) y la AS (Armada secreta de Londres). Mis contactos personales fueron Andre Tourne que fue después de la liberación alcalde diputado de Perpiñán (Pirineos orientales) y Paul Balmigere alcalde senador de Beziers (Herault); eran miembros del PCF-.
Fortunato Hernando Villacampa «Paco» con miembros de la 11 Brigada.
Antonio se internó en España pretendiendo llegar hasta Robres: -Se paraban en las casas que Antonio sabía republicanas, algunos comunistas. En Aínsa se encontró con su primo Alfredo Conte de Robres. Alfredo era guardia civil y ayudó a su primo dándole información segura para su marcha. Llegaron hasta Santa Eulalia, cerca de Huesca, aunque para Antonio su deseo más fuerte era llegar hasta Robres y retomar contactos con los camaradas del partido. Sin embargo, él y su grupo no lo lograron. Con los contactos tomados se formó algún maquis. Volvieron a Francia a finales de noviembre 1944.-
A su retirada de la incursión al Valle de Arán, los franceses los desarmaron y destinaron a 11 batallones de seguridad. Antonio y sus guerrilleros llegaron a Carcasona a mitad de diciembre y fueron desmovilizados por el ejército francés en el cuartel Lapérine. El Coronel Picard, que mandaba en Carcasona, ingresó a todos en el 3er Batallón de Seguridad del Ejército bajo el mando de Michel Thomas. Su cometido fue vigilar la frontera francesa contra Franco desde Port Bou hasta Hendaya; bajo las órdenes del General Bergeron de la 5ª Región Militar de Toulouse.Esos batallones sirvieron para perseguir los últimos alemanes y sobre todo a todos los que habían colaborado con los nazis y hacer el trabajo sucio que no querían hacer los franceses.
Antonio Hernando Villacampa. Congreso JSU Toulouse, 1945.
Antonio fue desmovilizado el 31 de marzo 1945 y en mayo fue condecorado por las fuerzas armadas francesas, junto con su amigo karner “Miguel el Alemán” en Carcasona y con la participación del Coronel Picard. “Antonio Hernando fue un auténtico combatiente de la resistencia contra el ocupante y el fascismo”, Rene Roussel (Liquidador National).
Los actos de resistencia de Antonio Hernando Villacampa: actos oficiales registrados en el secretariado de los antiguos combatientes y homologados con la 5ª Brigada, unidad combatiente contra el nazismo. Homologación atestada por:
Roussel Rene (nombre de guerra Philippe) Liquidador National de las brigadas y de los antiguos combatientes. Liquidador del frente nacional y de los FTPF y también de los guerrilleros españoles, caballero de la legión de honor, responsable nacional de la seguridad a la dirección del frente nacional, de los FTPF y homologado FFI desde junio 1941 hasta el final de 1944.
Gonzales Cosio Domingo alias comandante Gustavo, jefe de estado mayor de la 4ª división de guerrilleros por los departamentos del Aude, Tarn, Aveyron, Herault y Haute Garonne en 1944. Jefe del estado mayor de la agrupación de los guerrilleros españoles de 1 de mayo al 31 de agosto 1944 y oficial del estado mayor de los batallones españoles de seguridad hasta el 31 de marzo 1945. Gonzalez Cosio jefe de estado mayor de la 4 División, bajo el mando del coronel Miguel Ángel Sanz, fue a visitar el maquis de Joucou en el alto valle del Aude, bajo el mando de Demetrio Soriano y de Antonio Hernando y pudo averiguar los actos de resistencia.
Certifico sobre el honor: “Tener conocimiento por mis títulos y funciones en la resistencia de la actividad cumplida de forma habitual y continua en la 5ª Brigada de los guerrilleros españoles, mandada por Antonio Molina del señor: Hernando Antonio, alias Villacampa / el maño, nacido el 24 de noviembre de 1919 en Zuera (España) y viviendo en 40 avenue des perdrix 77270 Ville Paris. (Cartas de combatiente nº 67255 y de combatiente voluntario de la resistencia nº 178733).
Antonio Hernando Villacampa. Toulouse, 1945.
Entre 1945 y 1952 Antonio continuó siendo el secretario de la JSU del Aude y del Comité Central. Continuó siendo el principal responsable de los pasos de los guerrilleros en Aragón, Levante, Cataluña para instalar los maquis, estuvo en el Maestrazgo, por la Senia…
Antonio y Paco. Carcasona, 1946.
Operación Bolero-Paprika
En 1950 se produjo la operación Bolero-Paprika, decidida por el gobierno de Pleven para hacer placer a los americanos, muchos republicanos españoles fueron detenidos por ser comunistas, es decir que para el gobierno francés todo republicano era y no podía ser más que comunista. La administración francesa hizo unos documentos para mandarlos a Argelia, -sino para España y el garrote-.
Todos en un barco, con un documento que decía que era la propia voluntad del detenido de no volver a Francia, de ir a Polonia en barco…y de ahí a Hungría, Checoslovaquia o Rusia. -Mi padre se salvó de milagro, como todos los españoles que estuvieron en las brigadas del XIV cuerpo de guerrilleros-.
-Por ciertas razones de ayuda cuando la resistencia, mi padre salvo la vida del comisario de la policía.En mayo 1945 la Resistencia había dado orden de matarlo por doble juego, Antonio se opuso-. Este comisario después de la liberación mantuvo el puesto en Carcasona y tenía muy buenas relaciones con todos los republicanos españoles -Así que, cuando se inició la operación anticomunista en contra de los republicanos españoles, este comisario advirtió a mi padre para que avisara a todos los camaradas, para huir o esconderse hasta que la redada pasase-.
Antonio y Miguel Karner.
-Fueron Miguel karner “el Alemán” y su esposa María quienes escondieron a mi padre en la ciudad de Carcasona. A Miguel karner no le dijeron nada porque fue repatriado de los campos de la muerte nazis. También Carmen y María Villacampa los enlaces de la 5ª Brigada del Aude. José Goez, Antonio Alegre de Robres fueron detenidos, los mandaron a Argelia y a los dos años Francia los expulsó a los países del Este pasando por Polonia, a pesar de ser héroes de la Resistencia Francesa. Toda actividad política fue prohibida a los Españoles.-
L’Amicale de los guerrilleros españoles
A partir de 1975, L´Amicale de los guerrilleros españoles en Francia FFI, volvió a renacer reconocida oficialmente por el gobierno de Giscard d´Estaing tras haber sido prohibida en 1950. Antonio fue uno de los fundadores y vicepresidente nacional de L’Amicale y presidente de L´Amicale región de Paris. Muchos miembros fueron aragoneses. También fue delegado y responsable ante el gobierno francés para la obtención de las cartas de combatiente de la resistencia española en Francia y establecer sus derechos de combatientes.
Hasta su muerte, en 1992, Antonio luchó por el reconocimiento y los derechos de los combatientes y civiles españoles en territorio francés y alemán. De hecho, fue durante 20 años el presidente de L´Amical de los Antiguos Guerrilleros Españoles en Francia. Después de la guerra quede muy relacionado con Molina, se fue a vivir en Greffeil, cerca de lo que fue su estado mayor -Trabajamos juntos en la agrupación de guerrilleros y también me ayudó para los pasos España en los años 1946 a 1949-.
-Hasta 1975 quedemos en contacto para salvar la memoria de los guerrilleros españoles y en particular para hacer valer los derechos de los resistentes españoles frente a las autoridades francesas tanto civiles como militares. Un combate muy difícil, porque la sociedad francesa se negaba a reconocer nuestros actos y en particular todas las brigadas que formaron el XIV cuerpo de guerrilleros españoles en Francia, a pesar que de Gaulle y el Consejo National de la resistencia habían reconocido a la U.N.E. (Unión Nacional de los Españoles) como fuerza F.F.I. (Fuerzas Francesas del Interior), diciendo que la sangre española se había fundido con la sangre francesa.-
Su lucha primera fue de hacer reconocer, de obtener las cartas de antiguos combatientes y voluntarios a todos los miembros de las brigadas españolas, la homologación de unidades combatientes en el combate contra los alemanes, la validez de todos los documentos de guerra (campos de concentración, compañías de trabajadores extranjeros, grupos de trabajadores controlados por los alemanes, certificaciones medicales de los malos tratos, etc…).
-L´Amicale me nombró como delegado permanente a cerca del secretariado francés de los antiguos combatientes y del ministerio de defensa para llevar a cabo ese trabajo. Entre 1975 y 1990, pasaron en nuestras manos miles de demandas, mi hijo Ramón era mi secretario.-
Para todos los guerrilleros de la 5ª Brigada, todas las demandas pasaban primero por Antonio Molina que comprobaba la veracidad de los hechos, establecía la atestación, las firmaba él y el coronel Maury (Resistente francés del Aude y militar). Eran autentificadas por el liquidador del MNL (Movimiento Nacional de la Liberación). -Después Molina me las mandaba, yo las remitía al Sr. Roussel y cuando todas las demandas estaban ya firmadas, por el secretariado general, se devolvían los certificados y las cartas de combatiente, llegaban a cada provincia para remitirlas a cada combatiente español. Así pude establecer las de mis amigos Antonio Alegre, Mariano Viñuales, José Goez, Joaquin Arazanz, etc…-
Notas de Ramón Hernando:
Para reanudar L´Amicale de los guerrilleros, la iniciativa fue tomada por la base de los guerrilleros republicanos que habían participado en los combates de la liberación francesa. A pesar de lo ocurrido en 1950, el éxito fue tremendo para crear amicales por todos los departamentos franceses liberados por los españoles.
A partir de 1975, a mi padre se le confió tomar contactos con las autoridades francesas: ministerio de la defensa, secretariado de los antiguos combatientes, ministerio del trabajo y contactos con diversas organizaciones francesas: FTP, MOI, ARAC, ANARC, amicales de deportados y de deportados-resistentes etc…. y a partir de ahí que L´Amicale de los guerrilleros fuera miembro de esas entidades y reconocida de manera definitiva. Antonio decía que la preocupación más importante era de poder obtener las cartas de combatiente de la resistencia y la homologación de las brigadas que componían el XIV cuerpo de guerrilleros. La mayoría de los republicanos habían pasado de los 65 años y la otra tarea era como podían cobrar la vejez, digamos ser pensionistas. Muchos no sabían que Francia les daba trimestres si habían estado en compañías de trabajadores extranjeros mientras los campos de concentración franceses 1939-1940; en agrupamientos de trabajadores extranjeros 1940 a 1944, bajo el gobierno de Vichy; en la resistencia de mitad 1943 a finales de 1944 o también a los que fueron detenidos por la Gestapo en 1942-1944 y enviados a campos de Alemania, esos son los deportados-resistentes.
Antonio les facilitaba y les rellenaba todos los dossiers para que fueran conformes cuando los mandábamos a la caja central de las pensiones, bueno, como buen aragonés arregló todo lo que pudo de sus amigos de Aragón y en particular a los de la provincia de Huesca para que cobraran del gobierno francés (Hasta ayudas en compras de carbón, gas oíl…). De Zaragoza a José Goez, Sixto agudo etc… de Huesca a Joaquín Arasanz, Antonio Alegre, Hortensia Anzano, Viñuales y tantos otros que no recuerdo. A José Bolea de Robres, amigos de Tardienta, Alcubierre, Lanaja etc… Sin olvidar a los de los campos de concentración: José Purroy, Ángel Corominas de Robres…
Fue una actividad intensa y maravillosa al mismo tiempo, después de su fallecimiento, tuve yo que llevar a cabo algunos trámites.
Al mismo tiempo Antonio fue el presidente de L´Amicale de los guerrilleros región de Paris. Estos hombres y mujeres habían luchado en las brigadas por toda Francia, pero la vida les había llevado a vivir en Paris o cercanías. Se hizo muy amigo del director de la casa de España, el Sr. Valero que más tarde fue gobernador de la provincia de Huesca. Valero le dijo que los republicanos tenían que venir a esa casa de España porque era de todos los españoles, así que las reuniones o asambleas organizadas por mi padre tenían lugar en la casa de España de Paris.
Todos esos archivos están para estudiar, sobre todo como hacíamos las cartas de combatientes para que el honor y la dignidad del republicano español fuesen reconocidos por la sociedad francesa.
Siempre estuvo en contacto con Mariano Constante, pues se conocían desde la 43 División. Mariano estuvo en la 32 Compañía de Trabajadores Extranjeros, lo mandaron a la línea Maginot. Preso por los alemanes a finales del 40 llego a Mauthasen/Gusen, como José Lasheras de Robres. Cuando Antonio volvía a Robres se veían mucha veces en Huesca.
José Goez
Mi padre me contó muchas veces de la relación que tenía con José Goez, durante la resistencia en Francia desde 1940 hasta la liberación en 1945, y después hasta lo ocurrido con la operación anti española llamada Bolero-Paprika preparada por el gobierno centrista de Pleven en el año 1950.
José Goez, que vi varias veces en Zaragoza y Grañen (En casa de Antonio Alegre y Hortensia Anzano), me contó también las reuniones del partido en 1940 y de las actuaciones a lo largo del año 1941 que tenía con mi padre, con Sixto Agudo y otros camaradas para preparar el combate contra los vichistas y los nazis.
Sabía bastante de las actividades clandestinas de estos hombres en el alto valle del Aude. Actividades confirmadas por las memorias de mi padre, del partido, documentos y de ciertas conversaciones con Sixto Agudo, López Raimundo y otros camaradas cuando yo acompañaba a mi padre por Aragón.
Lo más extraordinario, y también maravilloso, fue el encuentro el 14 de abril del 2010 con Catherine Bettinelli, viuda de José Goez. Tenía 85 años y vivía en la calle compromiso de Caspe, Zaragoza.
Catherine era de carácter muy alegre y atenta, me recibió con mucha alegría en su piso y le hice preguntas sobre José Goez, su marido y también sobre mi padre, puesto que se conocieron muy bien. Me contó que José Goez fue muy secreto y nunca contaba sus actividades clandestinas, ella sabía que era comunista. Lo conoció en los años 40/41 en Gingla, ella era natural de Monfort Sur Boulzane, es decir, de esos primeros pueblos donde se organizó la primera guerrilla española. Pueblos donde trabajan como carboneros o leñadores los republicanos españoles. Sus padres eran italianos establecidos en Gingla desde hace muchos años. Catherine trabajaba o ayudaba a un tal Verdier, dueño de una tienda de comestibles. Así, que cada vez que José Goez iba a Gingla pasaba a verla y después volvía a Carcasona y otros sitios del departamento sin decirle exactamente qué hacía.
José Goez era natural de Blesa, provincia de Teruel. En julio de 1936 pudo escaparse de su casa cuando su madre le avisó que los fascistas iban a detenerle, marchando hacia Tarragona. Catherine no se acuerda o José no le dijo donde fue a parar. Con la retirada, a principios de febrero 1939, lo llevaron al campo de Argeles Sur Mer y después al campo de concentración de Bram, al lado de Carcasona. Allí conoció a mi abuelo Domingo Becana Lacasa en la barraca nº 21, José estuvo en contacto permanente con los cuadros clandestinos del partido.
En el campo de Bram, cerca de Montreal, un agricultor pidió mano de obra al comandante del campo para vendimiar y llevar los campos. José Goez se apuntó. Aquel señor francés se comportó muy bien con José, le hizo obtener todo tipo de documentación para que no fuese molestado por la policía o gendarmería francesa. Catherine no recordaba el nombre de aquel señor. A finales del año 1940 Goez se hizo clandestino y fue hacia los campos de carboneros y leñadores en Gingla.
Iba en particular a la villa Odette, donde se reunían los camaradas, donde llegaban las directivas del partido o para preparar y distribuir la propaganda.
En 1943-1944 actuó como enlace del partido entre la 3ª Brigada del Ariege y la 5ª Brigada del Aude. Después, en 1944-1945 José con Catherine fueron muchas veces a Carcasona y se quedaban hospedados en nuestra casa de la rue Bellevue. Siempre trabajando con mi padre dentro del partido y de la JSU. Catherine aún se acordaba de mí, con mis dos o tres años corriendo por todas las partes, y como la casa estaba siempre llena de gente, todos republicanos y comunistas…y mi abuela, la tía Antonia Villacampa haciendo de comer cada día para todos.
José Goez trabajó en Carcasona, en una fábrica de fundición, a partir de 1945-1946 se fueron a vivir a Pamiers (Ariege). Jose Goez fue detenido en 1950 en Pamiers, operación Bolero-Paprika, y lo mandaron a Argelia donde estuvo dos años. Luego viajó en barco hasta Polonia destino Hungría. Catherine y su hija, nacida en 1947, cogieron el tren en Paris para llegar a Hungría y recuperar a su marido. En Hungría se conocieron con Hortensia Anzano y Antonio Alegre, allí nació su segunda hija.
Ramón Hernando
Antonio Hernando Villacampa falleció en Francia en 1992 pero sus restos residen en el cementerio de robres con la bandera republicana y del partido. Se le rindió un sentido homenaje en su pueblo, con amigos, compañeros y camaradas, con el discurso de Sixto Agudo y la certeza de haber vencido a la vida, luchando para ser libres y escribir la historia que nunca debemos de olvidar.
Joteros de antes, de viva voz que en cada ocasión que podían alegraban cada momento. Aquellos joteros de principios del siglo pasado y de mucho antes ¿Qué coplas cantarían?. Cantadores de taberna y ronda, de Jorge Laín “el Popilo”, Comte o el gran tenor sariñenense José María Cabellud y otros tantos que les precedieron, a lo largo y ancho de Aragón y, en nuestro caso, en la comarca de Los Monegros, donde la jotica antigua se cantaba como siempre:
Esta es la jotica antigua esta es la jota de Robres que al compás de las tijeras cantan los esquiladores.
El día que tallaban los quintos, estos iban por las calles a rondar a las mozas a sus casas y la víspera de la fiesta rondaban a las autoridades y al pueblo en general. “Les daban tortas, les abrían sus puertas para tomar vino, desde medianoche hasta que amanecía” (Marisa Sanz, La Jota a través de los años en Sariñena. Revista Monegros nº 19, 1980).
“Los mozos comenzaban sus escotes para contratar las músicas, que se componían de guitarras, violines, bandurrias y guitarros y el imprescindible cantador de jota; dando a cada tañedor diez reales diarios y mantenido… ¡igual que hoy!.
Aunque en el pueblo era costumbre de que hubiese tres bailes o cuatro, el Alcalde, no autorizaba más que una ronda, respondiendo los encargados de que se guardara el debido respeto y orden.
La víspera de la fiesta, a las 10 de la noche, salía la banda autorizada para cantar tres jotas a cada una de las mozas del pueblo y forasteras. En estas jotas se descubrían amores, quereres y rencores, y si había vino de por medio llegaban las disputas, que el encargado, cortaba rápidamente con la autoridad de un dictador.
El segundo día de las fiestas, se engalanaba uno de los mejores carros del pueblo, con follaje, colchas de seda, y mantones de manila en el que eran enganchadas las cuatro mejores mulas de la villa, bien esquiladas y enjaezadas con rótulos en las ancas y con mozo mayor de alguna casa pudiente al frente de este carro, cargado de mozos, lucía la vara y sus dotes de buen carramatero, recorriendo todas las calles del pueblo y en busca de tortas que voluntariamente les ofrecían sus novias, amigas o hermanas en compensación a las coplas que la noche anterior les habían dedicado ”.
Fiestas en 1890, Juanito. Programas de fiestas de 1991.
Jeanine Fribourg, Fiestas y literatura oral en Aragón, encuadra la ronda como una tradición perdida, como la de engalanar los balcones. Además, desconocía, en el momento de hacer su trabajo, entre 1975 y 1985, si se hacía en otros pueblos. La etnolinguista francesa describe las «rondallas» como grupos de tres o cuatro jóvenes que iban a cantar jotas a las chicas que les gustaban. Como ejemplo recoge la siguiente copla:
Venimos a saludarte con bandurrias y guitarras ya puedes estar contenta que somos diez a rondarte.
Compositores, verdaderos creadores y poetas. Algunos iban por los pueblos cantando, alegrando fiestas, ceremonias y eventos. A Sariñena venía el cantador de Santalecina, estuvo en la inauguración de la iglesia del barrio de la Estación de Sariñena, inauguración que se llevó a cabo en abril de 1929. El cantador de Santalecina interpretó diferentes jotas con la música de la orquesta dirigida por el gran maestro Guioni. (Una fiesta en Sariñena. Berdun Torres, Manuel. Programa de fiestas de Sariñena de 1973).
Es la villa de Sariñena con su barrio la Estación unidos en un fuerte lazo honra y gloria de Aragón.
De público tan selecto nos vamos a despedir muchos años esta fiesta la volváis a repetir.
En Perdiguera también ha existido una gran tradición jotera, siempre ha habido personas que sabían tocar cantar y bailar y se juntaban para rondar y alegrar las calles del pueblo. También para bailar una jota muy querida, la jota de la Regolvedera el día de la patrona Santa Beatriz, el 29 de julio. (Asociación Folclórico Musical de Perdiguera).
Juanito, Juan Sanz Benito fue un precursor de la rondalla en Sariñena, todo un enamorado de la música; estudió la carrera de violín en el conservatorio de Barcelona. En Sariñena fue muy buen amigo del gran jotero Fidel Seral de Tardienta y de su hijo Mariano o Mario, como se le conoció siempre, quien también poseía una gran voz, lo que influyó en su pasión por la jota y en el empuje para formar una rondalla en Sariñena en 1949.
Para la presentación de aquella primera rondalla sariñenense, Marisa Sanz cantó los versos que su padre Juanito escribió:
Queridos Sariñenenses/ todos llenos de entusiasmo/ juventud y dinamismo/ sintiéndonos aragoneses/ y por ello bien nacidos/ han formado la rondalla/ para cantar de camino/ que Sariñena no muere/ que continúa en su sitio/ tan valientes como siempre/ dando a la patria sus hijos/ que igual se canta la jota/ que se matan a cuchillo./ Y ahí los tienes, Sariñena/ con los semblantes altivos/ para ellos pido un aplauso/ que tienen bien merecido.
También Marisa cantó la jota compuesta por Juanito para el párroco del barrio de la estación, Pedro Luis de Bengoechea. Fue con motivo de las fiestas del barrio sariñenense, “se subía a rondar al jefe de la estación, a las mozas del barrio e incluso al cura. Entonces llevaba Capdesaso, Lastanosa y la Estación, y cuando bajaba del tren cogía su bicicleta y mi padre le compuso esta copla”:
D. Pedro va en bicicleta y eso me da mal humor ala, a ver si le compramos pa ir a misa un trimotor. Marisa Sanz, La Jota a través de los años en Sariñena (Revista Monegros nº 19, 1980).
La rondalla tuvo sus vaivenes, formándose de nuevo en dos ocasiones, la primera de la mano de José María Arregui y una segunda gracias a Pepe Alustiza hasta que en 1979 se formó “Aires Monegrinos. «Una noche, todos los aires soñaron con una tierra, un lugar donde plantar sus vuelos, sus músicas y voces; un lugar lejos de verdes montes y profundos mares. Allá dónde en lo yermo poder soñar y volar… y allí fueron con sus cantos, música y bailes. Sembraron la Jota, plantaron ilusiones y cosecharon sueños y realidades: Aires Monegrinos». Alicia Bergua en los 25 años de la agrupación.
Que puede morir la jota nadie se atreva a decir pues estamos los de Sariñena para hacerla resurgir. Agrupación folclórica municipal Aires Monegrinos, Programa de fiestas de Sariñena de 1980.
En Leciñena se bailan las seguidillas en honor de la Virgen de Magallón, varias parejas bailan acompañadas por la rondalla. Los quintos y quintas de La Almolda recorren y rondan las calles entonando jotas al compás de panderas esmeradamente decoradas con cintas “Antiguamente sólo los quintos, con guitarras, bandurrias, panderas, almirez, ganchos (triángulo) y botella de anís se encargaban de las rondas nocturnas durante todo el año, hasta la entrada de la siguiente quinta”. (Comarca de Los Monegros. La tradición musical en Los Monegros. Bajén García, Luis Miguel y Gros Herrero, Mario).
Gros y Bajén también recogen las rondas de Castejón de Monegros “donde a la tradicional pandera con parche de piel de perro se unían la mandurria y la guitarra, los quintos salían a recorrer calles y plazas. En las rondas de mozos se amplían los instrumentos a los disponibles: guitarra, mandurria, laúd, guitarro, violín, hierros (triángulo) y pandera”.
“Todavía queda recuerdo en Villanueva de las rondas con gaita, aunque eran los viejos (casados) quienes rondaban con el gaitero de La Almolda improvisando coplas. Los jóvenes preferían los instrumentos de cuerda para rondar a las mozas. Tampoco faltaban las rondas en uno de los momentos mágicos del año, la noche de San Juan. Después de lavarse la cara en el río, fuente o balsa antes de salir el sol, salían las mozas con coberteras entonando las clásicas Sanjuanadas, con coplas como ésta:
San Juan y la Madalena fueron a coger melones y en medio del melonar San Juan perdió los calzones. (Comarca de Los Monegros. La tradición musical en Los Monegros. Bajén García, Luis Miguel y Gros Herrero, Mario).
Las coplas, en palabras de Javier Badules, deben tener cuatro versos octosílabos o heptasílabos, dependiendo de la rima de la última palabra y la rima se ha de cumplir entre el segundo y cuarto verso siempre. Si no se cumplen estas condiciones la copla no puede ser cantada, por lo tanto está mal construida o transcrita.
Muchas agrupaciones folclóricas, ligadas a la jota, forman parte de la esencia de Los Monegros: Rondalla de Sena, Grupo Castillo de Montoro en Lanaja, Grupo folclórico Virgen de la Sabina de Farlete, Grupo de jota y rondalla de Bujaraloz «Aire de Monegros», Rondalla Esencia de Villanueva, Rondalla de Castejón de Monegros, Asociación Folclórico Musical de Perdiguera…
Queda esta publicación abierta para la continua incorporación de coplas, rondallas, grupos, joteros/as… esperando que cada ausencia, falta o error sea subsanado gracias a vuestra participación y colaboración. ¡Gracias!
Los Monegros
Bujaraloz en un llano La Almolda está en un altero Valfarta está en una valle y Peñalba en un aujero.
Castejón en un barranco Valfarta en una Varella Bujaraloz en un llano y La Almolda pie la cuesta.
Comarca de Los Monegros con parajes sin igual donde brilla Sariñena como su gran capital. Autor: Paco Lasierra Barrieras.
Comprar buen vino en Lalueza es cierta y segura cosa pero comprar buen aceite cuando se acabe la trilla. Jotas y Coplas de Monegros, Juan el Recogedor. Revista Monegros.
Con el frío, cierzo y niebla; con el calor, polvo y sol; son contrastes que a Monegros le hacen duro el corazón. Autor: Gracia Castel, Pablo.
Con melocotón de Fraga vino viejo de Lalueza ternasco de Sariñena no me duele la cabeza. Informante: Villellas, José Antonio.
Cuando veo Los Monegros se me encoge el corazón son como un hierro rusiente en el vientre de Aragón. Autor: Escudero, Luis.
De Tardienta salió el hambre y por Torralba pasó, en Senés entró en misa y en Almuniente paró; en Torres hizo escritura y en Barbués la hipotecó.
Donde nacen los Monegros hay una ermita de piedra, en la ermita hay una imagen llamada Santa Quireria. Cancionero popular de la Provincia de Huesca. Juan José de Mur Bernad.
El duro sol de Monegros me l´a quemao las mejillas las suavizaré con besos cuando se acabe la trilla. Jotas y Coplas de Monegros, Juan el Recogedor. Revista Monegros, 1980.
El cierzo y el sol te curten, sabina de los Monegros, y tu corteza es testigo de siglos de desconsuelos. Autor: Gracia Castel, Pablo.
El segador de Monegros sabe lo que es cosechar cada grano mil sudores que soporta sin reblar. Autor: Gracia Vicién, Luis.
En Lanaja comen paja en Pallaruelo salvau y en la villa Sariñena nos hartamos de pescau.
En un pueblo de Monegros un abuelico soñaba que regresaban los hijos y las tierras se regaban. Autor: Luis Escudero.
En una noche de ronda, brillan hermosos luceros, que sólo se pueden ver, en el cielo de Monegros. Autor: José Luis Urben. Informante: Lourdes Urben Gracia.
Jota y coplas de Monegros que aún hay voz en mi garganta y mucha fuerza en el pecho pa recogeros a casa. Jotas y Coplas de Monegros, Juan el Recogedor. Revista Monegros, 1980.
La paciencia de Aragón también se puede acabar si las aguas no nos llegan Los Monegros a regar. Jota cantada en Bujaraloz el Día de la Provincia (1974).
Los hombres de Los Monegros tienen noble su carácter, es tan limpio como el cierzo, sobrio como su paisaje. Autor: Gracia Castel, Pablo.
Mia s`hi recorrido mundo que hi estau en Tramaced, en Huerto, Usón y La Venta, en Alberuela y Marcén. Informante: Gracia Castel, Pablo.
Pirineo de aguas claras refresca bien Los Monegros que el sol quema los trigales y están llorando los pueblos. Informante: Villellas, José Antonio.
Por el cielo de Monegros el cierzo vuela dolido porque los rayos del sol van dibujando suspiros. Autor: Gracia Castel, Pablo.
Por mi pueblo va el canal que ha de regar los Monegros y el Alto Aragón será más que la ribera el Ebro. Informante: Villellas, José Antonio.
Que ha de regar los Monegros por mi pueblo va el canal que ha de regar los Monegros y el Altoaragón [le da] más que la ribera el Ebro más que la ribera el Ebro por mi pueblo va el canal. Lasierra Barrieras, Francisco “El Chato” y Villellas, José Antonio (16/05/1991). Romería a la ermita de Santiago en Sariñena. SIPCA.
Sale el sol por los Monegros baña en el Ebro sus ratos da la vuelta en el Pilar y se va por el Moncayo. Popular. Informante: Casaña Bernad, Elena.
Siempre incierto el caminar, siempre mirando hacia el cielo, siempre esperando el milagro, en las tierras de Monegros. Autor: Gracia Castel, Pablo.
Sin glarimas s´han quedau, no ploran ya los Monegros, tienen resecos los güellos de tanto mirar ta´l cielo. Autor: Gracia Castel, Pablo.
Sin ver cumplido un deseo no me quisiera morir sin ver cumplido un deseo poder cortar una rosa del vergel de Los Monegros del vergel Los Monegros no me quisiera morir. Autor: Lasierra Barrieras, Francisco.
Un mantón ceniza y ocre La tierra de los Monegros Adornada con aliagas Con Sabinas y romero. Autor: Gracia Castel, Pablo. Esta fue una de las coplas con la que la jotera monegrina Elena Casaña Bernad ganó el Campeonato de Aragón.
Ya me han dicho que te vas a vivir a Los Monegros a beber agua de balsa toda llena de gusanos. SIPCA.
Ya me han dicho que te vas a vivir a Los Monegros a beber agua de balsa y a comer pan de centeno. SIPCA.
Ya me vuelvo a Los Monegros y me despido de ustedes me voy a un bello desierto donde el Romero florece. Autora: Elena Casaña Bernad.
Ya vienen los segadores de segar de los Monegros sólo por venirte a ver niña de los ojos negros. Informante: Alfredo Aranda.
Albalatillo
Albalatillo es mi pueblo San Andrés es mi patrón Margarita es la patrona de nuestra fiesta mayor. Popular. Informante: Casaña Bernad, Elena.
En medio de los Monegros donde se juntan dos ríos alguien descubrió un oasis y lo llamó Albalatillo. Autor: Atares, José Antonio. Informante: Casaña Bernad, Elena.
Por los tres yo moriría por tres amores suspiro por mi madre, por la jota por mi pueblo Albalatillo. Autor: Gracia Castel, Pablo. Informante: Casaña Bernad, Elena.
Albero
Coplas recogidas por Carolina Ibor Monesma
José María Sanagustín recordaba estas que cantaba su padre, Siño José, en el trillo:
Cuando yo te festejaba te painabas a menudo y ahora que no te festejo paices un perro lanudo.
María la colorada se ha comprado un meriñaque, le ha costau cuatro pesetas y una magra con tomate.
Madre, me quiero casar porque ya conozco el Carro, la luna y las estrellas y la Carretera de Santiago[1].
[1] Evidentemente se trata de las denominaciones populares de la Osa Mayor y la Vía Láctea.
Algunas más, que formaban parte del repertorio de los mozos, quienes solían rondar a las mozas muchos sábados y vísperas de fiesta. Cantaban tres jotas frente a la casa de cada una, aunque estuviese ausente. En los últimos años en que se hicieron rondas, las interpretaban a capela, pues por entonces no contaban con tañedores. Detrás de cada cuarteta, incluyo el nombre de la persona que la recitó, si bien algunas estrofas eran generalmente conocidas por casi todos.
Aunque vives en rincón no vives arrinconada, que en los rincones se crían las rosas más encarnadas. Recitante: Ibor, José María.
Aunque vives en rincón no vives arrinconada, que en los rincones se crían las mejores ensaladas. Recitante: Monclús, Rafael.
Gracias a Dios que he llegado y no pensaba llegar a darte las buenas tardes, ojitos de mi mirar. Recitante: Ciprés, Julia.
Las dos hermanicas duermen en una cama de flores y en la cabecera tienen la Virgen de los Dolores. Recitante: Giménez, Nati. Se la cantaban los mozos a sus hermanas Carolina e Ignacia.
Yo me enamoré de noche y la luna me engañó, otra vez que me enamore será de día y con sol. Recitante: Ibor, Hilario.
En tu puerta planté un pino y en tu ventana una higuera pa que te comas los higos, morricos de laminera. Recitante: Ibor, José María.
En esta calle que entramos echan agua y salen rosas y por eso le decimos la calle de las hermosas. Recitante: Ibor, José María.
De tu ventana a la mía me tirastes un limón, el limón me dio en la cara y el agrio en el corazón. Recitante: Ibor, Hilario.
Yo venía de regar y estabas en la ventana y me hicistes una seña que estabas sola y que entrara. Recitante: Ibor, Hilario.
A finales de los años ochenta “recuperamos” la ronda para la fiesta, que va acompañada de la recogida de tortas para una chocolatada. A mediados de siglo XX esa ronda corría a cargo de la orquesta, en uno de los pasacalles previos al baile. Tras la recuperación de los años ochenta la hemos acompañado con guitarra, con clarinete y guitarra, con guitarra y bandurria… En fin, lo que teníamos a mano y con letras que aludían a los vecinos de cada casa. Ahora sigue haciéndose así, con guitarra y bandurria contratadas a tal efecto.
Carolina Ibor Monesma
Alcubierre
Cuando voy a San Caprasio y paso por Valmayor me acuerdo de aquella amiga que vive en Villamayor. Jota de ronda. SIPCA.
Dos vivas manda Alcubierre desde la tierra al espacio pa su patrona Santana y a su patrón San Caprasio. Informante: Alberto Lasheras. Autor: Luis Bielsa.
En la sierra de Alcubierre partida La Taralluela me enseñó a cantar mi padre las joticas de mi tierra. Jota de ronda. SIPCA.
San Caprasio ya no estás tan sólo como otras veces que ha puesto Dios a tu lado los frailes que te mereces. Informante: Alberto Lasheras. Autor: Luis Bielsa. De cuando llegaron los » Hermanitos de Jesús» a Farlete y a San Caprasio.
Si es de la provincia de Huesca del partido de Sariñena es soltera y de Alcubierre no verás cosa más buena. Informante: Alberto Lasheras. Autor: Luis Bielsa.
Bujaraloz
Grupo folclórico Aires de Monegros.
Bujaraloz en un llano, la iglesia Mayor en medio y la Virgen de las Nieves a orillica del pueblo.
El agua que aquí regamos es del canal de Monegros y Bujaraloz ya es como la ribera del Ebro.
Pueblo de Bujaraloz sacaba la sal de la salada, la sal de Bujaraloz sus mujeres tan resaladas.
Romance a San Agustín se le canta por las calles y en la puerta de la iglesia se despiden con la salve.
Santa Mónica es la madre, el hijo es Agustino, los veneran en las fiestas todos bujaralocinos.
Si quieres cantar la jota y que la voz no te tiemble, cántala en Bujaraloz en la Virgen de las Nieves.
Farlete
Grupo folclórico Virgen de la Sabina
El grupo folclórico Virgen de la Sabina se fundó en 1981, un grupo de jóvenes amantes de la música formado por Jesús Lasheras, Antonio Fustero, Angel Yago, Enrique Llados y Tomás Fustero fueron con sus ensayos la semilla de este grupo. Un poco más tarde fueron tomando cuerpo el grupo de canto y de baile. Profesores de música con Pedro Arto y en la actualidad Javier Martín, de baile con Ana Bueno y Miguel Angel Berna, y en canto Elvira Mayoral, José Luis Urben y actualmente José Luis Gimeno han pasado por el grupo. En los buenos tiempos el grupo llegó a tener 83 miembros y a participar en eventos y concursos, llegando a quedar segundos en un certamen celebrado en Báguena. La despoblación hizo mella en el grupo, y en la actualidad apenas unas 15 personas formamos parte de la rondalla y del grupo de canto de la asociación, y participamos en misas y eventos festivos de la localidad y de la comarca. La rondalla en la actualidad tiene un repertorio muy amplio que va del folclore a la música Pop, incluyendo temas propios en su repertorio
Se ha convertido en una tradición la ronda jotera que se celebra en Septiembre, durante la celebración de la Novena a la Virgen de la Sabina, donde acuden numerosos músicos y cantantes de Aragón.
Adiós Virgen de la Sabina adiós que me voy marchando nunca he estado tan a gusto como para tí cantando. Grupo folclórico Virgen de la Sabina. Autor: Tomás Fustero.
Al sur de Sierra Acubierre debajo de una colina tiene su santuario la Virgen de la Sabina. Grupo folclórico Virgen de la Sabina. Autor: Tomás Fustero.
En Farlete yo he nacido tengo sangre monegrina y la patrona que tengo es la Virgen de la Sabina. Grupo folclórico Virgen de la Sabina. Autor: Tomás Fustero.
Encima de una Sabina a un pastor te apareciste encima de una Sabina y en el pueblo de Farlete eres su virgen querida eres su virgen querida a un pastor te apareciste. Grupo folclórico Virgen de la Sabina. Autor: Aurora Fustero.
Farlete tierra secana tiene un rosal entre espigas Farlete tierra secana con la rosa que se llama la virgen de la sabina la virgen de la sabina Farlete tierra secana. Grupo folclórico Virgen de la Sabina. Autor: Juan Gómez.
Tres cosas tienes que ver cuando vengas a Farlete tres cosas tienes que ver la virgen de la Sabina la Torraza el Gallipuen la Torraza el Gallipuen cuando vengas a Farlete. Grupo folclórico Virgen de la Sabina. Autor: Severina Alierta.
Huerto
Mia si he recorrido mundo que i estau en Tramacé, en Huerto, Usón y la Venta, en Alberuela y Marcén. Informante: Gracia Castel, Pablo.
Santo Domingo nació con un lunar en la frente, y no hay Santo más galán desde oriente hasta poniente. Informante: Gracia Castel, Pablo.
Leyenda de un noviazgo
Esta historia la dejó escrita en jota Pablo Gracia Castel y se cantó en Huerto con Aires Monegrinos en las fiestas de Santa Engracia de 2024. Música: Mazurca de Sinués. Letra: Pablo Gracia. Dice así:
Cuenta una vieja leyenda de Usón, Alberuela y Huerto, en la que los tres patrones en noviazgo se metieron. San Sebastián cortejaba, y a su vez Santo Domingo en secreto y sin saberlo, a la virgen del Castillo.
San Sebastián una tarde en el picón a su rival infraganti lo pilló. Y sin pensar con una piedra se armó, Santo Domingo en la frente un peñazo se llevó.
Los de Huerto consternados ante un hecho tan fatal se inventaron una jota para así su honor salvar. Y queremos ofrecerles, para que todos conozcan, esta historia solo nuestra cómo la salvó esta copla:
Santo Domingo nació con un lunar en la frente y no hay santo más galán desde oriente hasta poniente.
Fandango Monegrino
En Aires Monegrinos bailan un fandango con música del fandango de Rubielos de Mora, al cual Pablo Gracia Castel le puso una letra en la que personaliza la jota y al fandango como una pareja de novios. Su historia se encuadra en Los Monegros, por eso lo llaman “fandango monegrino”. Música: Fandangos de Rubielos de Mora. Letra: Pablo Gracia Castel. Dice así:
Esta es la historia, señores, de una jota y un fandango que por el mundo viajaban y en Monegros se quedaron.
En la Sierra de Alcubierre buscaron casa y cobijo, y en San Caprasio empezó la historia de su cariño.
Formar familia quisieron y bendecir sus amores; fue su boda una gran fiesta el día San Blas en Robres, el día San Blas en Robres, y aquí se acaba la jota.
Fandango
Felices fandango y jota, juntos y muy bien casados, pronto levantaron casa entre Huerto y Capdesaso.
En las noches de verano coplas en ronda sonaban, que las cantaba el fandando a su jota enamorada.
Con ese amor noble y puro hizo el cielo su milagro, Monegros fue primavera nació hermoso este fandango; nació hermoso este fandango que de ustedes se despide.
La Almolda
Rondalla Ecos de la Sierra
La Almolda tiene dos sueños y alienta dos esperanzas que sus tierras se concentren y que se expansione el agua. “CRÓNICA JOTERA” Miguel María Astrain “CANTAS Y CANTICAS” José María Ferrer: Informante: Sonia Valero.
Si ese sol que nos alumbra se volviera jornalero, no saldría tan temprano y andaría más ligero. Informante: María Pilar Beltrán Taules.
Lalueza
El labrador en el campo cante bien o cante mal pero en el pueblo de Lalueza cantar bien o no cantar.
Si te casas en Lalueza cómprate burra y ramal si te casas en sábado el lunes al espartal.
Leciñena
Las Seguidillas de Leciñena. Letra escrita en 1912 por Calisto Tolosana Marcén.
1ª Hoy es día de todos los hijos de Eva y en especial los hijos de Leciñena, pues es muy justo que el día se celebre con mucho gusto. 2ª En el monte precioso tan escogido tenemos a la Madre del Rey Divino. Es importante alabar a María madre constante. 3ª La causa de alegrarnos en este día fue la imagen del cielo con su venida. y desde entonces tenemos protectora en estos montes. 4ª Tenemos en el monte de Leciñena una imagen que brilla toda la Tierra. no hay que dudarlo, mirad como relumbra su Santuario. 5ª Hijos de Leciñena que en vos confían, dales gloria en el Cielo, virgen María. y a si diremos que logramos más dicha que merecemos 6ª Si alcanzamos el Cielo que deseamos será nuestra alegría con entusiasmo. y sin dudarlo, diremos que la Virgen es nuestro amparo. 7ª Este pueblo dichoso gloria consigue venerando a María con celo firme. Dichoso pueblo porque vino María para consuelo. 8ª De Magallón viniste por tu destino A parar a las ramas de un bello pino. ¡Oh claro Cielo! ¡Cuánta fue la alegría en este pueblo! 9ª La causa de venirse desde esa villa fueron Martin y Antón por homicidas. Que sin cuidado dentro del templo se meten a profanarlo. 10ª Hacia el altar se llegan donde allí estaba Juan de Albir abrazado a la Virgen Santa. Y con qué rabia le traspasan el cuerpo también el alma. 11ª Al ver el sacrilegio de los dos fragos María se nos viene como un encanto oh día hermoso porque vino María para nosotros. 12ª En el quince de Marzo fue aparecida al pastor inocente. dichoso día nadie lo ignora de que fue aparecida divina Aurora. 13ª El pasto inocente nos dio el aviso que Dios había obrado dichoso prodigio. Norte precioso de prodigio tan grande somos dichosos. 14ª Creídos del aviso los de este pueblo en procesión se forman con grande anhelo. Suben al pino a donde está la Madre ael Rey divino. 15ª Los hijos de este pueblo llenos de gozo reciben a la Madre de Cristo esposo. Luego con ansia en un templo precioso fue colocada. 16ª Colocada que estuvo en su capilla todos los comarcanos tienen noticia. ¡Y con que celo vienen a visitarla por su consuelo!. 17ª De toda la comarca vienen devotos a adorar la reliquia del niño hermoso. Vienen con celo a adorar a este niño rey de los Cielos. 18ª Todos que santifican tu santo nombre se vuelven socorridos de tus favores, porque siguen de tu gracia infinita todo que piden. 19ª Adornada de luces está en el templo y le alumbran devotos de buen afecto. Cierto y seguro que la Virgen les paga ciento por uno. 20ª Bien podemos los hijos de Leciñena venerar a María de gracia llena, Porque en María tenemos el consuelo los de esta villa. 21ª Hacia el sol del Oriente nació una estrella que nos da luz y guía las buenas sendas. Y está en María que nos abre el camino todos los días. 22ª Gustosos la seguimos por el camino porque de lo contrario somos perdidos. Y ésta es la fe que María merece por su querer. 23ª Es María la fuente que nos da el agua y nos riega los campos con abundancia. Porque las nubes vienen a descargarse sobre estas cumbres. 24ª Es manantial María inagotable que todo que pedimos nos satisface, y a eso debemos tributarle las gracias por los remedios. 25ª Es María el socorro de los mortales socorre gravísimas necesidades. Norte divino cuántos son los favores que recibimos. 26ª Es María consuelo de Leciñena, protectora de mares y en todas tierras y es cosa clara que el que pide a María nunca naufraga. 27ª Es María consuelo de todas penas pues corre presurosa a deshacerlas. Y con que celo viene tan satisfecha con el remedio. 28ª En Orán se encontraba un hijo del pueblo rodeado de moros quieren vencerlo. Y este no quiere y a María le pide que le remedie. 29ª Muchas balas le tiran pero el sin miedo contra ocho pelea con mucho riesgo. Pide a María que salga con victoria de morería. 30ª María que esto oye de este devoto vuelve pronto en auxilio con mucho gozo. Y de repente lo saca del peligro de los herejes. 31ª Es María una imagen qué con su gloria recuerda en el mundo grande memoria. Cierto y seguro que reina en alabanza por todo el mundo. 32ª Esta hermosa paloma vino volando a consolar los tristes desconsolados. Cuántos rendidos llegan a sus plantas son socorridos. 33ª Hermosa tortolilla de dónde viniste a llenar de alegría las almas tristes todos ahora llenos de regocijo cantan victoria. 34ª A María cantamos las seguidillas y las gracias le damos por su venida. Viva María la que en gracia del cielo fue concebida. 35ª Con estas seguidillas ya me despido ¡Viva¡ ¡Viva la Madre del Rey divino del Rey divino la que fue aparecida al pastorcillo.
Aportación de: Javier Bagües, componente de la Asociación Folclórico Musical de Perdiguera.
Pallaruelo de Monegros
De Pallaruelo vecino que grande me siento al ser de Pallaruelo vecino/ y orgullo de ser jotero del Grupo Aires Monegrinos del Grupo Aires Monegrinos que grande me siento al ser. Autor: Lasierra Barrieras, Francisco.
Perdiguera
Asociación Folclórico Musical de Perdiguera
Fue en el año 2015 cuando, después de varios años de esfuerzo, rondalla, canto y baile se formó la Asociación Folclórico Musical de Perdiguera; con el principal objetivo de promover, difundir y mantener vivo el folclore del pueblo.
En la actualidad la Asociación cuenta con cerca de 35 alumnos de todas las edades. Lleva a cabo la formación de los alumnos, contando con profesores altamente cualificados con años de experiencia, cuya misión no es sólo formar técnicamente a los componentes de la escuela sino inculcar a los alumnos la esencia de nuestra Jota.
Para poder mantener vivo el espíritu de nuestra querida Jota y mantener vivas las tradiciones, que tienen relación con el folclore, realizamos festivales, encuentros de escuelas de Jota, pases, rondas y misas baturras, estas junto con el coro parroquial de nuestro pueblo.
Como la fiera de Fuentes es la jota en Perdiguera recia, fuerte, pura y grande como la Regolvedera.
En Zaragoza está el Cristo y la virgen del Pilar por patrona en Perdiguera Santa Beatriz está.
En el monte de Asteruelas Santa Cruz y Santa Engracia con la ermita San José y la iglesia nuestra casa.
Cuando salgo de paseo hasta el pocico del hielo oigo sonar las campanas de la iglesia de mi pueblo estoy soñando señores ¿Sera Perdiguera un sueño?.
Cuando subo a Monte Oscuro en las curvas de la Sierra veo un Jardín en Monegros un vergel que es Perdiguera.
Aportación de: José Sacacia, componente de la Asociación Folclórico Musical de Perdiguera.
Robres
El fandanguillo de Robres cualquiera mujer lo baila a la una y a las dos, y a las tres de la mañana. El fandanguillo de Robres. Cancionero popular de la Provincia de Huesca. Juan José de Mur Bernad.
Sariñena
A la Virgen de las Fuentes gozos canta Sariñena, siempre proteja a este pueblo que con devoción le reza. Autor: Gracia Castel, Pablo.
A orillas de la laguna a mi morena juré: tan claras como sus aguas nuestro cariño ha de ser. Autor: Pablo Gracia Castel, Pablo.
Camino del Alcanadre me cogiste de la mano, y una promesa de amor me regalaste en Santiago. Autor: Gracia Castel, Pablo.
Cuando se muera este maño le pondrán este rotulo aquí yace medio hombre aquí yace medio baturro. Jota de picadillo. Autora: Villacampa Escanero, María Pilar.
Cuando vuelvas de la siega asómate a la ventana que a un segador no le importa que le de el sol cara a cara. Jotas y Coplas de Monegros, Juan el Recogedor. Revista Monegros, 1980.
De la plaza Villanueva sale de noche la ronda, y a cantarle a mi morena se para en la calle Goya. Autor: Gracia Castel, Pablo.
De los dances Monegrinos es la cuna, Sariñena, y su nombre con la jota por todo el mundo resuena. Autor: Gracia Castel, Pablo.
Desde el puente de Alcanadre una imagen que no olvido: cuando bajan las carrozas el día de San Isidro. Autor: Pablo Gracia Castel, Pablo.
El día San Antolín quiero ser palo y espada, para ir en procesión más cerca de tu peana. Autor: Pablo Gracia Castel, Pablo.
En la ermita de Santiago Sariñena da la nota, el día de San Isidro con carrozas, dance y jotas. Lasierra Barrieras, Francisco.
En lo alto del cielo Sariñena yo pondría, pueblo que me vio crecer, en el que morir quería. Autor: Miguel Saborit Edo.
En Loreto rezo a la Virgen Milagrosa, en la ermita de Santiago a San Isidro, en La Cartuja a la Virgen de las Fuentes y en la Iglesia El Salvador a San Antolíno. Villellas, José Antonio (En este pueblo, cómo hacemos bailar a los santos. Esta se canta igual que los labradores»).
Hay gentes en Sariñena con una liturgia extraña pues cualquier día del año es domingo de “Pifania”. Jotas y Coplas de Monegros, Juan el Recogedor. Revista Monegros, 1980.
La habitan miles de aves bonita como ninguna, orgullo de Sariñena siempre ha sido su laguna. Autor: Lasierra Barrieras, Francisco.
La piel de mi morenica brilla como el azabache y es que se lava la cara con agua del Alcanadre. Canción de Ronda de Sariñena. Jotas y Coplas de Monegros, Juan el Recogedor. Revista Monegros, 1980.
Los mozos de Sariñena cuando se van a cazar el tozal de mataliebres no lo pueden olvidar. Informante: Hernández Casabón, Daniel.
Mes de mayo, mes florido a San Isidro nos traes, Sariñena lo festeja con carrozas y con dances. Autor: Gracia Castel, Pablo.
Noble acequia de Valdera que riegas la huerta vieja, eres aliento de vida, de la historia, compañera. Autor Gracia Castel, Pablo.
Para un buen sariñenense, la mañana más feliz: ver bailar a los danzantes el día San Antolín. Autor: Gracia Castel, Pablo.
San Antolino bendito de Sariñena patrón abogau de los melones el que no tenga navaja que los rompa a tozolones. Informante: Rodes Orquin, Cristina.
San Antolino bendito de Sariñena patrón guarda nos las calabazas y también algún melón y el que no tenga cuchillo que lo parta a tozolón. Informante: Hernández Casabón, Daniel.
San Isidro en Sariñena se festeja con carrozas, y en la ermita de Santiago en su honor suena la jota. Autor: Gracia Castel, Pablo.
Sariñena es mi pueblo, San Antolín mi Patrón, el Alcanadre y Monegros, son lo mejor de Aragón. Jotas y Coplas de Monegros, Juan el Recogedor. Revista Monegros, 1980.
Sariñena, Sariñena capital de Los Monegros tus mujeres son hermosas tus segadores morenos. Informante: Hernández Casabón, Daniel.
Sariñena, Sariñena tenemos muchos melones el que no tenga navaja que los parta a tozolones. Informante: Buil Navarro, María.
Sariñena villa hermosa, ¡De lo mejor de Aragón! su patrón San Antolín, que la da la bendición. Autor: Lasierra Barrieras, Francisco.
Suena una jota en Santiago el día de San Isidro, las aguas del Alcanadre, alegres marcan el ritmo. Autor: Gracia Castel, Pablo.
Tengo un problema en mi casa: suegra, mujer y cuñada, ellas comen lo que quieren y aún me tratan a patadas. Cancionero popular de la Provincia de Huesca. Juan José de Mur Bernad.
Tres cosas de Sariñena ya conoce el mundo entero, su buen equipo de fútbol, sus danzantes y joteros. Autor: Lasierra Barrieras, Francisco.
Un mozo de Sariñena el corazón me ha robado, en una puesta de sol en la ermita de Santiago. Autor: Gracia Castel, Pablo.
Danza de Sariñena
El día de San Antolín es la fiesta mayor de esta bella ciudad; las campanas sonarán llamando tin, tin, tin, diciendo tam, tam, tam.
Sariñena, Sariñena, capital de Los Monegros tus mujeres son hermosas, tus segadores, morenos.
En la ermita de Santiago San Isidro tiene altar; y su santo los romeros allí van a celebrar.
Los mozos de Sariñena cuando se van a cazar, el tozal de Mataliebres no lo pueden olvidar.
Es la virgen de las Fuentes una virgen singular para rogarle la lluvia que los campos regará.
Al venir de Zaragoza veo la laguna llena; si sus aguas son saladas más salada s mi morena.
Sariñena es para mí tan buena como una madre; y en su honor canto la jota a orillas del Alcanadre.
La Danza de Sariñena, música del maestro Manuel Villanueva y letra Domingo Lana, interpretado por primera vez en las fiestas patronales de Sariñena. Programa de fiestas de 1976.
Sena
Cuatro cosas tiene Sena que no hay en el mundo entero: las coplillas, los danzantes, los pintores y joteros. Informante: Monter Pilar.
Hay una acequia con agua a la entrada de mi pueblo un danzante con calzones, y un volante con enaguas. Informante: Monter, Pilar.
La ronda tira p´arriba desde casa la tobeta calles baja y la mayor hasta pasar la placeta. Informante: Monter, Pilar. (Coplas antiguas cantadas por Sena).
Mentras tengas quien te fie cuerpo no lo pases mal en no pagando a ninguno todos quedarán igual. Informante: Monter, Pilar. (Coplas antiguas cantadas por Sena).
Ribera del Alcanadre voy a subirte a cantar desde el tozal de la mora y todos me sentirán. Informante: Monter, Pilar. (Coplas antiguas cantadas por Sena).
Santa Quiteria bendita tú que estás en ese monte dale buen trigo a mi padre para que me de buen dote. Informante: Monter, Pilar. (Coplas antiguas cantadas por Sena).
Sigena y presiñena el Alcanadre y san Pedro están rodeando a Sena el pueblo que yo más quiero. Informante: Monter, Pilar.
Te daré la despadida con un fascal de fendejos en el barranco la Valle se crían güenos conejos. Informante: Monter, Pilar. (Coplas antiguas cantadas por Sena).
Tres cosas Sena se anota que no están en cualquier parte: su antiguo dance, la jota y los amigos del arte. Sena, un pueblo con vibraciones culturales. Revista Monegros nº16, 1980.
Sijena
Canté una jota en Santiago y el Alcanadre la lleva, es un grito de justicia que ha de llegar a Sijena. Autor: Gracia Castel, Pablo.
El silencio de Sijena tiene una historia guardada, vida de gloria y grandeza está en sus piedras grabada. Autor: Gracia Castel, Pablo.
En el claustro resuenan viejas oraciones, el cantar de una reina-abadesa. Sólo el tiempo es testigo de un pasado noble esplendor y poder de Sijena. Autor: Gracia Castel, Pablo.
La que echa el Altoaragón echaré la despedida la que echa el Altoaragón cojo la bota y la alforja y les dejo el corazón y les dejo el corazón echaré la despedida.
Los fogones preparados, cazuelas, ollas, sartenes y demás utensilios listos para la encomienda de cocinar paisajes. Listos para preparar entrantes, primeros, segundos y deliciosos postres que seguro nos deleitarán con sensaciones infinitas. ¡Ea!, bienvenidos placeres de los olimpos a los áridos y secos terrenales de Los Monegros.
El gorro de cocina y el delantal, a conjunto de la vanguardia ¡cuqui!. Numerosas estrellas, de grandes maestros y maestras, lucirán para la culinaria ocasión. Sus mejores galas para elegantes comensales dignos de la mejor cocina gourmet. Y la elegancia es una bonita y preciosa sonrisa.
El tiempo siempre juega a nuestro favor, a la cocción paciente, como la de antaño, aquella cocina de siempre que nos forjó. Una emulsión de sabores nos embriagará sutilmente el paladar. A su punto, cocina experimental pero con productos propios de la tierra. El olor a fragancias del monte, al hogar que nos abre el sentido del gusto para deleitarnos con placeres únicos e irrepetibles. ¡Para chuparse los dedos!.
¡Oído chef!- La idea comienza a emulsionar, configurando paisajes. ¡Preparad las mesas!, brillantemente ornadas para la ocasión, atenderá el excelente metre de Los Monegros, con su eficiente equipo de camareros y camareras, que ofrecerán un servicio impecable propio de las más altas esferas siderales. Sin olvidar del gran sumiller, su excelente maridaje con vinos, de exquisitos caldos duros y salvajes, toda una delicatesen.
La velada, de la que esperamos sea inigualable, será amenizada por la calmada y sosegada tranquilidad del desierto, del silencio solamente susurrado por el viento, de un tibio cierzo que velará el deleitoso menú, rico y apetitoso que podréis disfrutar en la tremenda propuesta gastronómica de cocinar paisajes.
A degustar, ¡Bon appétit!.
¡Cool & fashion, Os Monegros Club!
Salmueras de Bujaraloz
Delicias de Bujaraloz en salmuera. Sazonar abundantemente, corrigiendo continuamente de sal, procurando siempre mantener un nivel de agua casi ausente. Si es necesario añadir alguna pizca más de sal, hasta dejar todo completamente salado, completamente cubierto, como queriendo ser mar sin agua, un pequeño mar en pura estepa de cereales, rastrojeras y eriales.
Dejarlo puro. Blanquecino, como la nieve, como una superficie lunar y un horizonte donde perderse, donde ver espejismos, pura reverberación. Imaginar la mar en puro desierto, donde la sugestión nos descubre un único y singular paisaje y a la vez nos conduce a todos los lugares.
Como lugar de paso, donde parece que nada pasa y todo se sucede, a su propio ritmo. Así, sin más, donde parece que no hay nada resulte una explosión de sabores diversos y a la vez el universo entero. Sorprendiendo por su variedad y diversidad, su eclosión como metáfora de lo subjetivo que conlleva la percepción del paisaje.
Los sabores salitrosos de la tierra conjugan con la magia de la luz, aquella que impregna los aromas del plato y va más allá de su propia concepción. Puro arte, como es la cocina en su mayor exponente, para el guste y el disfrute: una salada de Bujaraloz.
Y así, vuelta y vuelta. Una pizca de pimienta entre las grietas abiertas de la tierra, resquebrajando la tierra blanquecina de sales y yesos, cocinando un paisaje de amplio horizonte e infinitas estrellas.
Sencillamente, llevar, dejarse llevar…
Salteado Sierra Alcubierre
Combinar todos los ingredientes, saltear y condimentar con alegría, animarse con una jota, con una copla de viejos leñadores que bajaban cantando de la sierra. Incorporar especias, condimentar al gusto. Saltear, continuar salteando la preparación, silbando como los pajarillos en primavera. Vuelta y vuelta, paseando por sus vales y barrancos, ascendiendo a sus cumbres, de Monteoscuro y San Caprasio. Contemplar el amplio horizonte, al norte los pirineos y la sierra de Guara, al oeste el Moncayo y el Ebro seseante, la serranía turolense al sur y al este tierra plana: Esta sierra es el corazón de Aragón.
Emplatar en un fondo terroso, colocando pinos, sabinas, carrascas, quejigos… y guarnicionar con coscoja, con abundante coscoja. Dar un toque aserrado, con forma de sierra, destacando su color más oscuro sobre el fondo abierto y claro. Salpicar con gotas de balsa, balsetas y balsetes, espolvorear briznas solares que doren sus maravillosos enclaves.
Directo al paladar el mestizaje vegetal que cubre la sierra de Alcubierre. Guarnecer con plantas, herbáceas, matorrales, arbustos y árboles. Macerar la capa vegetal, añadir ontinas, romeros y tremoncillos. Comer como forajidos, escondidos en cuevas o bajo sabinas, esquivando el sol o resguardándose del cierzo que siempre quiere surcar este agreste paisaje con fuerza. Ser bandoleros, con pan de hogaza y vino recio, beber en bota o porrón, ser salvajes, en páramos difíciles de engañar, ser dueños de la libertad.
Montes oscuros, montes negros, se pega en los labios, sentencia la crítica literaria. Dejarse llevar, como rapaz esteparia que surca la tierra plana bajo los montes oscuros que dieron nombre a esta tierra. Ya bajan los leñadores, ya bajan de la sierra de Alcubierre.
Montaditos de Juvierre
A cocina lenta, con detenimiento y paciencia, Juvierre se va cociendo en el sosiego del tiempo, aquel que va erosionando el paisaje y venciendo la tierra desnuda. Así es la tierra, desprendida de sus ropajes mostrando su piel herida, arrugada al tiempo que tanto nos arrastra, tratando de vencer las ausencias que tanto nos silencian.
Todo hervido a su debido punto, con la paciencia de antes, alimentando el fuego que va cociendo todo a su tiempo. La piel se arruga y a la vez, jugoso el paisaje, se vuelve intensamente apetecible al paladar. Pero el tiempo ha sido clave, su cocción lenta da un sabor único y especial. La leña es de romero, la que por estas tierras abunda y que se recogía a fajos para ir vendiéndola por los pueblos. El romero da sabor y, cuando parece que el fuego lo ha forjado todo, ha sido el agua quién ha dado forma a este agreste paisaje. Y parece tan ausente que siempre la extrañamos.
El plato nos muestra la tierra agrietada, desecada, deshidratada, como jasca, entre sus sabores y aromas de siempre, de los platos inolvidables de la abuela. Sí, nos resultan inolvidables como eternos en nuestra memoria, aquella que se desgrana a cada gusto y que parece querer desaparecer.
Jalean mientras gorgotea la ebullición del guiso, paciente buscando esa exquisitez al paladar. Y al final el plato sorprende, rompe al tragar y enseña que en lo inabarcable del paisaje hay delicias, sabores que ni siquiera habías sido capaz de imaginar. Quizá, el próximo bocado, sea tan sugestivo, como casi siempre, ojalá.
¡Buen provecho! El sumiller vuelve a ofrecer su carta de vinos, nos aconseja uno especial, la luna está lucida, bueno… saca su sacacorchos y destapa una nueva botella, su color y dulzor, el aroma y su sabor, equilibrado, bien combinado y perfecto para acompañar el plato que viene. Nos sirve la copa, la movemos, suavemente, la olemos y nos la llevamos a los labios, bebemos y se relame los labios y sonríe con complicidad, los pies juguetean bajo la mesa, escondidos tras el mantel. La noche parece detenerse, solo los dos, todo promete. Todo se ilumina, suenan las guitarras, el laúd y la bandurrias, arranca con su viva voz “En tu mirada hay un paisaje infinito/ Un infinito paisaje hay en tu mirada/ El amor está en tu iris/ En tu iris está el amor/ Para perderse en el paisaje/ Y encontrarse en el infinito”.
Migas de Los Monegros
Suelo de corteza de pan agrietado, miga desecha al paso del subsolador, el chiser y rollado para dejar completamente suelto y esponjoso. Añadir agua hasta conseguir buen tempero y esperar a que poco a poco se vaya dorando.
Sembrar al gusto y bañar de un fino hilo del Alcanadre, la Isuela y el Guatizalema, con su toque del barranco de la Valcuerna. Rociar con agua de canal, ligar la salsa y reducirla lentamente.
La materia prima, un producto de primerísima calidad: campos de cereales, cebada y trigo. Acarrearla y desmenuzarla tanto que parezca polvo, trillarla y aventarla al cierzo para que quiera ser cielo y luego posarse en el suelo. Amasar y hornear, desmigar y cocinar, con enjundia. Revolver y revolver sin parar, dar con la jada para evitar que se formen grumos. Que no se amallanque.
Servir en porciones barrocas cartujas de Nuestra Señora de las Fuente, del santuario de Nuestra Señora de Magallón y de la Virgen de la Sabina o románicas raciones de Santa María de Sigena. Comer a rancho, cucharada y paso atrás, en la rabiosa estepa donde apacentaban tantos rebaños, por los baldíos rastrojos, endiablados secanos, secos hasta en sus entrañas. Ruge la gaita monegrina, ¡brindemos por esta tierra!.
Y volver a sembrar, a tener esperanza, a soñar y volver a dejarse llevar.
Delicias la Portellada
Las profundas raíces es la base del plato mientras se va ascendiendo para ir abriéndose al horizonte. Allí se descubre la verdadera naturaleza del plato, mientras los Pirineos nos contemplan y el llano parece reposar. Preparar suavemente, con precisión. Seguir la técnica al detalle, sin dejarse ningún paso. Cada paso es importante, como las huellas que dejaron; que nos legaron.
Toda una delicatesen para los amantes del buen comer. Con el mejor producto: sabinas seleccionadas durante años para configurar un plato perfectamente estructurado, salpicando el paisaje. Su elaboración resulta complicada pero el resultado es excepcional, una eclosión de sabores completamente aderezados y conjugados. Decorar con acierto y precisión, con esos detalles tan característicos e inigualables.
Viajar a través de los horizontes para ser de nuevo paisaje, por los sedimentos de hojaldre y tierra, de campos que juegan en su propio laberinto. Una amalgama de contrastes, con su textura suelta, de margas, arcillas y yesos. Nos hundimos en el paisaje y lo redescubrimos, nos sumergimos en su regazo, de esta tierra de la que hacemos hogar.
Todo acompañado de sorbete de borrajas y cardo macerado a tempura, ligera y crujiente, a su punto de cierzo. Para beber, agua de balsa, envejecida en aljibes y tinajas.
Y reposar para acabar dejándose llevar, llevar, llevar…
Caldereta de Cajal
Altozanos, inmensos sasos de las Fitas y Cajal que imponentes destacan sobre el llano. La masa madre caprichosamente moldeada, con los arcos de San Pedro de Cajal sobre la gran plataforma que la corona. Es una cocina de paisaje, de fusión, para acabar fundiéndose en los hundidos barrancos y cárcavas que el agua ha ido esculpiendo hacia el llano.
Una sartén honda y al fuego, sabroso aceite y poco a poco vamos añadiendo los ingredientes. Vuelta y vuelta y rehogar hasta que se vaya dorando, pochando. Aromatizar con romero y tremoncillo y añadir caldo que remoje los escondrijos que se desprenden del saso de Cajal.
Un escarpado relieve para ir haciendo a su punto, al dente los sasos de Cajal, soleados y brillantes, con esas luces caprichosas que juegan en los amaneceres y atardeceres. Con esos tonos rojizos, intensos crepúsculos monegrinos arrebatadoramente bonitos, de las últimas luces jugando entre las finas y sueltas nubes. Luego llega la imponente noche, para perderse en su cielo estrellado, sabiendo que un nuevo día llegará, “Cardelina chuflas al alba porque dende l´ocaso soniabas con l´amaneixer”.
Las capas puestas y superpuestas mientras se dejan hundir en depresiones profundas que dejan marca. Concentrando los ingredientes para resultar un paisaje rabioso, de yermos desquebrajados y caprichosos parajes. Dejar al dente, como los sasos de Castelflorite y Santa Cruz.
Aromatizar y contemplar. Sí, poeta, viejo amigo de esta tierra “hermosa dura y salvaje haremos un hogar y un paisaje”, querido José Antonio Labordeta.
Dulzuras de la Gabarda (postre)
Amasar la masa y moldearla, tornear figuras que se levanten del suelo, imponentes, como resistiendo al tiempo, atestiguando su paso. La textura perfecta, con sus matices abruptos, arriscados y escarpados, con sus viejos olivos entre esas rocas de arena que parecen poseer vida. Aventurarse entre sus rincones, volar por sus parajes y rematar con una cobertura caramelizada. Culminar el plato con un duro caramelo sobre el caprichoso moldeado turricular cayendo hacia las delicadas capas de hojaldre, tierras de arenisca y arcillas.
Hornear los torrellones de caramelo, retirar y dejar reposar, que se enfríen a temperatura ambiente. Endulzar con mermelada de gabardera, innovar con su sabor de escaramujo o tapaculos, que se escurra por sus cárcavas y barrancos, que fluya con pasión para una gala inolvidable.
Decorar con los cremosos Pirineos al fondo, siempre distantes pero a la vez tan presentes en el horizonte, envueltos en dulces nubes batidas y esponjosas espumas de nieve. Servir ligeramente fresco, acompañando con cava o champan, o algún vino dulce, suave, perfecto para tan grata ocasión. Dejarse llevar con cada cucharada a la luz de la luna. Dejarse llevar por la pasión.
Café, copa y un sugerente infinito. La eternidad. Licor de finas hilas de esparto, aquel que arrugó las manos como los surcos del paisaje y nos cuentan que hicimos, de esta tierra, de Los Monegros, un hogar y un paisaje.
El subsector de Robres formó parte del frente de Aragón, en el sector de la sierra de Alcubierre, circunscripción norte-centro. Fue un lugar cercano al frente de Alcubierre, a las posiciones de las Tres Huegas, Pui Ladrón y luego rebautizado como San Simón, y La Pajera, El Negus, La Imposible o La Pasionaria; posiciones integradas en la actual denominada Ruta Orwell y del frente de Los Monegros. Milicias frente a legionarios, falangistas de la Segunda Bandera Móvil de Aragón, el Regimiento de Carros Ligeros de Combate nº 2 y soldados regulares.
La guerra marcó profundamente los pueblos y sus gentes, generando dolor que aún va costando superar, heridas profundas en nuestra sociedad de las que cuesta hablar pero que forman parte de nuestra historia, de aquella amarga memoria que no hay que olvidar para que jamás vuelva a suceder. Por ello, con todo el respeto, en su recuerdo y memoria.
Ramón Hernando (1944), hijo de Antonio Hernando Villacampa, ha investigado la historia de Robres. Fruto de todo su trabajo es una valiosa información que constituye gran parte del presente trabajo: Su historia no deja de ser complicada y años de estudio, consulta de documentos y testimonios han ido estableciendo un relato complejo que va arrojando luz a diversos episodios oscuros y dudosos, en un ejercicio de memoria, dignidad, reparación y verdad. De hecho, este relato quiere ser lo más imparcial posible, todos los hechos, actuaciones, nombres y apellidos, apodos de personas salen de los documentos establecidos por la Causa General de Salamanca, documentos recogidos por responsables de la Falange, la Guardia Civil, ayuntamientos falangistas nombrados por el ejército de Cabanellas, la Comisaria de Huesca y entrevistas con responsables de la cárcel de Zuera y la DPH de Huesca. Además del Circulo Republicano de Huesca, archivos de Madrid, archivos personales de Antonio Hernando Villacampa y de la memoria de mi abuela Antonia Villacampa Susin y las familias de Robres, mil gracias a ellos, mil gracias a mis amigos y amigas.
Robres, Los Monegros.
Robres se ubica en plena comarca de Los Monegros, en la parte septentrional de la sierra de Alcubierre. Un contexto de clima árido y seco que ha condicionado la vida de sus habitantes, donde el agua se aprovechaba en balsas y balsetes, incluso para su consumo. Además, la escasez de lluvias y aguas ha limitado la vida y su principal actividad de la agricultura, tradicionalmente de secano, habiendo años de cosechas escasas o nulas. Los pastos, aunque abundantes, se agostan en verano. Así, las actividades de agricultura de secano y de ganado lanar aportaban, a duras penas, escasamente recursos para la subsistencia. No obstante, la importancia de la ganadería lanar en Robres fue importante, ya que llegó a contar con tres mataderos.
La vida de los pueblos se regía por un dominante sistema caciquil que tanto marcó en la España rural. El pueblo llano pronto abandonaba la escuela, había mucho analfabetismo, así que el único futuro que tenían era los hombres al campo y las mujeres a servir a las casas ricas.
Así, en 1930 Robres contaba con 1.245 habitantes, población que descendió hasta los 972 después de la guerra. Sufrió duramente la guerra y la posterior represión, dejando una huella profunda.
Periodo de anteguerra, la influencia del canal
La construcción del canal de Monegros, dentro del plan de Riegos del Alto Aragón, para regar las tierras monegrinas, fue una magna obra que requirió de abundante mano de obra. Una obra que generó amplias perspectivas de futuro y trabajo en su construcción y en la transformación agraria de parte de Los Monegros. Sobre los principios de la década de 1930, comenzaron a llegar, desde muchas partes de España, obreros para la construcción el tramo de Robres. Aquellos trabajadores obra, trajeron nuevas corrientes político sindicales que crearon conflictos, especialmente significativos cuando los trabajos en el canal comenzaron a aflojar y desembocaron en una seria confrontación laboral y social. La mayoría de los trabajadores del canal estaban afiliados a la CNT (Confederación Nacional de Trabajadores). Entre aquellos trabajadores estaba el robresino Antonio Hernando Villacampa (1912-1992) que comenzó a trabajar en el Canal de Los Monegros en 1933 “Con carnet de la CNT, como casi todos, y allí conocí a los hermanos Ascaso”.
Para las gentes de Robres fue toda una oportunidad. Únicamente conocían trabajar de sol a sol, todos los días y escasos jornales. Eternas jornadas de siega que se abastecía de jornaleros locales y que se cogía poco. Además pagaban lo que querían tras 15 horas de faena.
Algunos trabajaban de pastores, hacían la trashumancia, subían a la montaña en busca de pastos. Los Villacampas descendían del señorío de Sabiñanigo a través de la trashumancia. De Teruel venían esquiladores y algunos descienden de aquellos esquiladores del siglo XIX, como la familia Brosed.
La gente del pueblo acabó marchando a trabajar a las obras del canal. Descubrieron jornadas de trabajo de 8 o 9 horas, 48 horas por semana, los domingos fiesta y buen sueldo. Incluso gente de las casas ricas fueron a trabajar al canal, pues, por decir de alguna manera, muchas de las casa ricas en Los Monegros eran casas pobres comparadas con otras de su clase social.
Ya con 12 o 13 años los cogían como pinches en el canal. Antonio Hernando comenzó a trabajar con 14 años, pues en casa tenían poca tierra y no podían vivir de ella. Su madre, viuda, trabajaba en uno de los mataderos.
En Robres, expone Ramón, a partir de las obras del Canal de Monegros, se formó un fantástico laboratorio de ideas de progreso, de bien estar, de tener una sociedad más justa. La población subió en torno a las 1600-1800 habitantes. “Las ideas anarquistas se implantaron poco a poco, tanto en la pequeña clase rural, como en la clase trabajadora del canal. Anarco/sindicalistas de Huesca, Barbastro, Jaca… de esas localidades que, a través de maestros, ateneos libertarios, sindicalistas de Barcelona, Lérida… venían a difundir sus ideas. Ramón Acín vino varias veces a Robres, discutía también con la JSU (Juventud Socialista Unificada). En Robres se formó un sindicato agrario de la CNT anarco sindicalista y otro para los obreros que querían afiliarse”.
Las obras del canal significaron una revolución social, en su sistema. Obreros deBarcelona, Madrid y otros lugares se albergaban en las casas de los robresinos. Una sociedad aún sin luz, sin agua… se veía mucho la desigualdad. Igual pasó con la mujer, lavarse, cuidarse o incluso no quedarse preñada, descubrían que podían vivir y entender la vida mucho mejor de la que conocían.
Cortesía Ramón Hernando.
A aquellos obreros de ideología anarquista se les conocía como los “Rompe-márgenes”. La explicación a dicho calificativo la escuchó Ramón Hernando en boca del tío Blas de Robres. El tío Blas trabajó en el canal, compartiendo faenas con muchos obreros de la CNT/FAI, asumiendo muchas de sus ideas, entre ellas las relativas a la tierra “Había que aplicar lo que decían los anarquistas y con los más duros pronuncio la frase: nada de márgenes, a romperlas; la tierra, toda la tierra para nosotros. Y de ahí salió lo de rompe-márgenes.”
A la vez los campesinos y jornaleros de Robres se daban cuenta que tenían derechos, se podían organizar en sindicatos, defender sus derechos, hacer huelgas… Entraron en juego los sindicatos, tanto la CNT como UGT.
En Robres se formó un sindicato agrario de la CNT, anarco sindicalista, y otro para los obreros que querían afiliarse en la UGT. El Partido Comunista se componía por sus Secretario General Marino Gracia, Secretario de Organización Esteban Rivas y Paco Villacampa (Hijo de Julián Villacampa) y Tomas Villacampa (Archivo PC y Archivo Salamanca). La Juventud socialista Unificada por Antonio Hernando Villacampa, Secretario General, con José Lasheras – asesinado en Mauthasen/Gusen y los de casa Ballarin, están en las fotos de las fiestas de San Blas de 1936, simpatizantes como Paco Moreu, el Apache (hermano del Lechero) etc… (Archivo PC, Salamanca y Ramón Hernando). Como miembros del PC Gregorio Anzano Serrano y Ángel Colominas Edo (Secretario General del PC de la Provincia de Huesca), sobrevivió al campo de exterminio de Mauthasen, Miguel Granged Berdún y Valdivia Pardo Juan.
Además, trabajar en el canal les permitía aprender y mejorar profesional, aprender un oficio de los distintos gremios que trabajaban en el canal.
La tensión fue considerable, incluso ocho trabajadores fueron detenidos y acusados por tenencia de explosivos. El juicio resultó muy concurrido, debido a la gran expectación que generó, viéndose ante el jurado la causa contra los ocho jóvenes detenidos en Robres por “Retención de dinamita y confección de explosivos”. La sala apareció completamente abarrotada de público, predominando los obreros “No se registró el menor incidente. En las obras en construcción hubo paro en tanto duró el juicio. Tras los informes muy brillantes del fiscal don José María Carreras y defensor don Adriano Méndez, se retiró a deliberar el jurado, dictando veredicto de inculpabilidad. Los procesados fueron absueltos y libertados” (Diario de Huesca 21 de septiembre de 1933).
Hallazgo de un cartucho. En Robres, fue hallado por el niño Jesús Alcubierre Sieso, de 11 años, en un huerto, un cartucho de dinamita y un metro de mecha. La Guardia civil realizó con este motivo registros en otros huertos y en algún domicilio, resultando infructuosos. Huesca 27 de septiembre de 1934.
La falta de trabajo en Robres fue un serio problema, de hecho en toda la comarca de Los Monegros, las malas cosechas y la ralentización de las obras del canal acuciaron una profunda crisis y malestar en la población, sobre todo en los trabajadores que así lo manifestaron en abril de 1936. Los obreros del canal formularon distintas peticiones, en parte forzoso, al Ayuntamiento de Robres, para que fuesen elevadas al excelentísimo señor gobernador civil de la provincia, como solución a la crisis del trabajo:
1ª. Establecimiento de turnos en las obras del tercer tramo del Canal y Acueducto con lo que aumentaría notoriamente el ingreso de trabajo y el adelanto de las mismas.
2ª. Limpieza de total tramo segundo del Canal, a cargo de Compañía Fierro, en la que a la par que sería posible la colocación de bastante número de obreros, por regular tiempo podría ser llenado de agua dicho Canal, en beneficio directo da la obra y del trabajo.
3ª. Reparación inmediata de la carretera de Huesca a Robres, kilómetros 25 al 35, en cuya obra y por otro regular tiempo, se colocarían otro regular número de obreros, y se regularizaría el transito pésimo que en la actualidad tiene.
4ª. Estando procediéndose a la limpieza del Canal desde Tardienta a Torralba, ver la posible colocación de un número de obreros en este trabajo.
Robres 5 de Abril de 1934.- La Comisión. Huesca 7 de abril de 1934.
Otras corrientes fluyeron en el ambiente obrero de Robres. Ramón Hernando recogió el testimonio de su padre Antonio Hernando Villacampa, notas sobre su vida, aportando su valiosísima memoria de aquellos tiempos: “En este mismo año, de 1933, conocí al histórico José Villacampa y con él entré en las JJCC (Juventudes Comunistas en Robres. En aquella época, los reaccionarios se cebaron con el PCE. Tuve el carnet de la UGT (Unitaria). Preparamos el Partido en Robres sobre todo con Paco Gavín o Gabino, en realidad se llamaba Francisco Brosed Brosed que leía Mundo Obrero y me formaba políticamente. En Robres, bajo la dirección de José Villacampa, en el 35 viendo lo que se avecinaba hacíamos instrucción y formación política a escondidas” (Notas de Antonio Hernando Villacampa. Ramón Hernando, 1988).
Fue un fluir de personalidades, intelectuales, sindicalistas… hombres políticos. Ramón Acin estuvo en la localidad, el catedrático y comunista jaques Pena Rocha, Villacampa (Comunista)… venían en un plan revolucionario, a formar políticamente.
También estuvo Juan Valdivia Pardo, médico de Robres y gran impulsor de la extensión cultural y la higiene en Robres: «La figura del médico Juan Valdivia Pardo Juan fue muy significativa en aquella pequeña revolución. Valdivia fue médico de Robres y gran impulsor de la extensión cultura y el higienismo en Robres. Organizó mítines en el pueblo, fue detenido en 1938 y tras haber prestado servicio, durante ese tiempo como médico en el campo de trabajo de Barbastro (franquista), a los diez meses fue liberado.«
Cortesía Ramón Hernando.
Otro de los muchos robresinos y sus avatares, fue Braulio Serrano Capuz. Braulio fue fundador de la CNT en Caspe. Jesús Cirac, miembro del Instituto de Estudios Caspolinos, se encargó de revisar y maquetar el cuaderno manuscrito autobiográfico que les hizo llegar la hija de Braulio y que han publicado con el título: “Memorias de un hombre cualquiera” (Centro de Estudios Comarcales del Bajo Aragón-Caspe, 2007, Braulio Serrano Capuj, fundador de CNT en Caspe).
Los inicios de la guerra
Al estallar la guerra, “Tomamos la radio y teléfonos, la gente salió a defender la república”, (Notas de Antonio Hernando Villacampa. Ramón Hernando, 1988). Además, según investigaciones de Ramón Hernando, el mismo 16 de Julio de 1936, los falangistas de Robres llamaron a Zaragoza para que viniera un grupo armado y tomar el pueblo. “Unos días antes se habían reunidos en el Corral de Rosa, habían preparado una lista de más de 130 personas para remitirla a la falange pidiendo que se les detuviera, llevárselos a Zaragoza y liquidar unos cuantos de ellos. El camión se presentó por la bajada de Alcubierre, pero la gente de Robres los paró y tuvo que dar media vuelta. Se dice que los Oto esperaban el camión para guiarlos. Algunos de ellos trabajaban para los “ricos” y estaban en la reunión del corral de Rosa… La lista de los 130 cayó en mano de los republicanos, hasta hace poco estaba en una casa de Robres”.
Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura .España
La lista de los 114 Republicanos efectuada en el Corral o Paridera de Rosa en la Sierra.
Poco antes del 18 de Julio 1936, un grupo de derechistas y falangistas de Robres realizaron una lista con nombres de republicanos de Robres. Aquella lista fue elaborada por Vicente Alcubierre, Román Luna, Antonio Pano y Francisco Sieso, según testimonios el instigador fue Francisco Sieso Barrio y Ramón Maza; otros se acercaron. Francisco Sieso empleaba a Joaquín Oto Serreta y sus hijos, a Martin Juan Olivan. La lista preparada fue remitida al Gobernador de Huesca que la dio a la Falange de Zaragoza pidiendo que se les detuviera: “Llevarlos hacía Zaragoza y liquidar a unos cuantos”.
Un par de camiones, con falangistas armados de Zaragoza, tenían que llegar a Robres por el camino que viene de Alcubierre (Plan de Burro) y llegar al pueblo por detrás del Pimendón. Los Oto tenían que serviles de guía, según testimonios de Robres.
La lista de las 114 personas de izquierdas cayo en mano de los republicanos, hasta hace poco estaba en una casa de Robres, en casa Capistros y Florentín Oto, según testimonio de él mismo en varias entrevistas.
Comité
El comité local de Robres fue principalmente de mayoría anarquista, los llamaron “Rompe Margenes”, al principio pocos comunistas estuvieron en ese comité.
Durante los primeros días, Ramón Rivases Cuello de Torralbade Aragón, segúnacusaciones, fue el primer presidente del comité de Robres. Comunista, antes del golpe de Estado, se pasó a la CNT. Igualmente, la acusación manifestó que practicó guardias armadas, participó en la destrucción de la iglesia y, a pesar de ello, de tener buenas conductas favoreciendo a algunos derechistas encerrados en la cárcel del pueblo; participó en la detención de Luis Berdun. Además, fue vicepresidente de Alianzas Obreras y Campesinas y secretario del Centro de Izquierda Republicana de Robres.
Efectivamente, en esos primeros días de Julio del 36 se detuvieron a los “ricos y derechas del pueblo”, aquellos que habían participado en la famosa reunión de las derechas en el corral de Rosa en plena sierra: Vicente Alcubierre Alaman, Antonio Paño Santafe, Ramón Maza Gonzales, Manuel Abardia, Román Luna, Ventura Serrano, Martin Juan Olivan Lacruz y Luis Berdun. (Actas de Huesca, nombrado de los revolucionarios que detuvieron estas personas).
Estuvieron pocos días en la cárcel y de todos ellos no se mató a nadie ¿Por qué? sabiendo que los anarquistas tenían las órdenes de fusilar a ricos, curas etc… ¿Quién del Comité local los puso en libertad?. Nadie les molesto en la cárcel de Robres… ¿Por qué? Se sabe por un archivo memoria de 1988 que las derechas y falangistas de Robres habían fichado desde 1933/34 a las personas de izquierdas de Robres, en particular a las Juventudes Comunistas (JSU) a los miembros del Partido, a los afiliados a la CNT que trabajan en el Canal de Monegros y a los pequeños campesinos.
Pronto se creó el comité local “De la CNT/FAI, dirigido por Laporta miembro de la FAI–AIT asistido por Ramón Rivases Cuello de Torralba de Aragón y Alejandro Becana Gros “El Grande” como vicepresidentey mandado por los anarquistas de Barcelona”. El comité se constituyó con una mayoría de anarquistas y unos pocos comunistas “En ese comité local entra los que llamaban los rompe/márgenes. La bandera anarquista se subió a lo alto de la torre de la iglesia y se crearon billetes de racionamientos” (Notas de Antonio Hernando Villacampa. Ramón Hernando, 1988). Laporta o Antonio Porta fue el responsable de la FAI en Robres, quien, de acuerdo a las notas de Antono Hernando, era “Natural de Lérida y vivió en Robres desde los años 33, llevaba con su mujer una pequeña tienda de ultramarinos en casa del Huescano. Se puso de presidente del comité local, asistido por Ramón Rivases Cuello de Torralba de Aragón y con Alejandro Becana Gros (el Grande) como vicepresidente”. Los miembros de aquel primer comité fueron Jesús Becana Gros, Blas Granged Aznarez, Enrique Brosed Pisa, Victoriano Serrano, Domingo Abardia Brosed, Domingo Cuello Lafita con su hermano Ramón, Joaquín Lacruz Novales, Manuel Brosed Brosed, Joaquín Brosed Sanz, Carmelo Brosed, Antonio Villacampa Pisa, Francisco Luna, un forastero de la FAI, llamado el Gallego (vivía en casa Casildo), miembros de Casa Miserias, etc… (Notas de Ramón Hernando).
Ramón Hernando detalla cómo el comité puso en marcha el programa de la FAI (Federación Anarquista Internacional), negándose a aplicar la Reforma Agraria de Urribe, Ministro de la República, lo que provocó choques muy violentos con la población de Robres, en particular con los Republicanos y Comunistas. “A Antonio Laporta se le acusó públicamente de ser un ladrón, de aprovechar su pertenencia a la FAI para robar los bienes de los robresinos: los principales acusadores fueron Antonia Villacampa, Francisco Arazo, Anselmo Conte y otras familias como Adelaida y las mujeres de Robres, en particular todos los comunistas de Robres. Esos bienes iban a Tardienta, los cargaban en camiones dirección Barcelona para venderlos en Barcelona para el bien de la CNT” (Notas de Ramón Hernando).
Aquel comité, además estuvo formado por Jesús Becana Gros, Blas Granged Aznarez, Enrique Brosed Pisa, Victoriano Serrano, Domingo Abardia Brosed, Cuello Lafita Domingo con su Hermano Ramon, Joaquin Lacruz Novales, Domingo Abardia Brosed, Manuel Brosed Brosed, Joaquín Brosed Sanz, Carmelo Brosed, Antonio Villacampa Pisa, Francisco Luna, Domingo Abardia Brosed, Blas Granged Aznarez, Jesús Serreta Miro, Antonio Brosed Sanz ( guarda del Canal de Monegros), Julián Brosed Pisa (Presidente de Alianzas Obreras y Campesinas de Robres) y Esteban Rivas Pisa.
Laporta, natural de Salas Altas (Huesca), desde los años 1933-1934 se había establecido en Robres donde, junto a su mujer, regentaban una pequeña tienda de ultramarinos en la céntrica casa del Huescano. Su Esposa Julia Subias Castan natural de Castillazuelo (Huesca) también pertenecía a la CNT/FAI, además ella de las Juventudes Libertarias (Archivo Ramón Hernando). Además, en la localidad monegrina, como en muchas otras, hubo saqueo de la Iglesia, se quemaron muchos objetos cogidos en el interior y la bandera anarquista apareció en la torre de la Iglesia… muchas familias fueron molestadas en sus casas o en las calles (Archivos de Salamanca).
Esteban Rivas era secretario de organización del Partido Comunista de Robres (Archivo Causa General Salamanca).
En los primeros días de agosto se detuvieron a los “ricos y falangistas del pueblo, estuvieron quince días, algunas familias untaron al presidente y a algunos miembros del comité”.
La llegada de la Columna Carlos Marx
A finales de julio la columna Carlos Marx llegó a la localidad monegrina de Robres; columna organizada por el Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC) y la Unión General de Trabajadores (UGT). La columna partió de Barcelona para el frente de Aragón el 25 de julio de 1936, ocupando Sangarren y Almuniente, el 28 de julio, y estableciéndose en Poleñino, Torralba y Robres. En Robres instalaron el cuartel general de la 123, en casa Ribas. La 123 respondía a una de las tres brigadas mixtas 122,123 y 124 de la 27 División de la Columna “Carlos Marx”, que acabó integrándose en el XI Cuerpo del Ejército Popular republicano. El cuartel general de la columna “Carlos Marx” se instaló en Tardienta.
“Es el día 26 de julio cuando de Barcelona sale la columna Del Barrio (PSUC) que lleva a éste como delegado y al comandante de infantería Sacanell como técnico militar, habiéndoles sido encomendada por el Comité Central de Milicias Antifascistas, ocupar la región comprendida entre la ciudad de Tardienta y la Sierra de Alcubierre, debiendo fijar su puesto de mando en Grañén y rebasar con su acción Huesca por el sur y ocupar Zuera. Esta columna tenía una característica especial, pues contaba con un grupo de alemanes exiliados antifascistas que habían acudido a la Olimpiada Popular, esa olimpiada que nunca se celebró, ya que debía de inaugurar sus juegos en Barcelona el día 19 de julio.” 27 División, Ejército del Este La Trinchera Por Bizén D’o Río Martínez. Diario del Alto Aragón del 15 de octubre del 2006.
Por Robres también pasaron las milicias republicanas del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista), dirección a Alcubierre, según el relato de Manuel Grossi (Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial). Grossi, al mando de la columna del POUM, junto a Jordi Arquer, narra en sus cartas cómo parte de la columna salió de Robres el 3 de agosto de 1936 hacía Alcubierre. Llegaron a Alcubierre desde Sariñena tras pasar por Grañen y Robres. En Grañen estuvieron el 1 de agosto y el 2 debieron de pasar por Robres.
Cortesía Ramón Hernando.
Con la llegada de las milicias del POUM sucedió un trágico suceso. Varias personas que iban en busca del cura de Robres fueron interceptadas por la milicia del POUM. Manuel Benito Moliner, en su artículo “Robres, dos relatos para una historia” recogió el testimonio de Luis Maynard: “Lo conocí a través de nuestro común amigo Pedro González. Es un militar a la vieja usanza: cordial, caballero y sin que los años afecten a su firmeza espiritual y corporal. Luis era carlista y por tanto estuvo desde el primer momento con los sublevados en Zaragoza, iba –y va- todos los días a misa y lo tenía muy claro: los rojos en cuanto pudieran quemarían las iglesias y destruirían la religión. Vivía con su familia junto al Centro Requeté y desde allí el 19 de julio de 1936 organizaban patrullas que vigilaban los templos zaragozanos para evitar al “camarada llamarada”. Lo que mejor recuerda de esos momentos es a la gente que enseguida se solidarizó con ellos sacándoles pastas y vino para hacerles las guardias más llevaderas. Luego vinieron las patrullas por los alrededores para ir a rescatar a los curas. Un veintitantos de julio cayó enfermo, con fiebre y un malestar que le postró en la cama. Sus amigos, sus camaradas del alma, lo fueron a buscar, tenían la difícil misión de salvar a un cura en Los Monegros, en un pueblo que se llamaba Robres a punto de caer en manos de los rojos. No los pudo acompañar, los despidió en la cama rogándoles que para la próxima contaran con él. Nunca los volvió a ver. Le contaron –siguiendo el tópico de la época- que los habrían cogido antes de llegar y después de hacerles toda clase de vejaciones a ellos y a sus despojos, los habrían tirado por allí. Durante años buscó informes. Le dijeron que si los habían llevado a Sariñena, pero preguntó en su Ayuntamiento y nada sabían. Era como si la Guerra se los hubiera tragado, no había manera de dar con sus restos y enterrarlos en la forma que ellos y sus familias hubieran querido.”
El blog de Miguel Antonio recuerda las vivencias de su padre en el artículo Guerra civil en Robres: “Papá tenía ocho años cuando estalló la guerra; en Robres el personaje más importante era «el Negus», comandante de las tropas leales a la República… «estaba en boca de los mayores su nombre se pronunciaba con admiración», en la Sierra se le dio el nombre de Negus al parapeto que estaba enfrente al de San Simón, que era el fascista, y digo fascista porque a las tropas franquistas le apoyaban Hitler y Mussolini, o sea Alemania y Francia , países que en 1936 tenían régimen fascista” (Miguel Antonio 123). Por rancia se debería de entender Italia pues hace mención a Mussolini.
Episodios de guerra
Los inicios en Robres fueron convulsos, incluso hasta después de la consolidación del frente los asesinatos y desmanes continuaron con la llegada de las milicias. El 7 de agosto de 1936 fue saqueada la iglesia parroquial “Y destruidas sus imágenes que fueron quemadas también en la plaza del pueblo” (Causa General de Robres). Muchos fueron asesinados, detenidos en Robres y llevados a Tardienta para ser fusilados. Todas las victimas aparecen en la causa General de Robres pero la información viene ampliada por Jesús Inglada Atarés en su artículo “Los robresinos víctimas de la guerra y de los campos nazis” publicada en el periódico de Robres “El Pimendón” y por Ramón Hernando.
Benigno Nieto, maestro nacional apresado en Robres y fusilado el 10 de agosto de 1936. El estallido de la guerra le sorprendió fuera de la localidad, de vacaciones escolares. Este maestro, que era de derechas, se había ido de Robres y se alistó en las fuerzas franquistas que tomaron Almudevar. En un enfrentamiento, cerca de Tardienta, fue hecho preso (preso de guerra) siendo fusilado el 10 de agosto 1936.
Valentín Gavín Pisa, fusilado cuando era conducido a Tardienta el 24 de agosto de 1936. Casado y con dos hijas, labrador de 54 años y natural de Robres.Fue detenido en el pueblo de Lalueza, el 21 de agosto de 1936. Su hija Mercedes Gavín Alpin, declaró que su padre fue llevado a Robres el día 24 y aquella noche lo mataron en Tardienta. Sospecha que participaron en el crimen Jesús Serreta Miro, Alejandro Becana Gros, Joaquín Brosed, Antonio Laporta, Francisco Brosed y Manuel Brosed. Testigos de la inscripción: Román Luna Otal y Gregorio Olivan (Documento nº 26). Los autos nº 57 y 58 de Juan Merino Sánchez, guardia civil, dicen que “Siendo como corría peligro en Robres, se marchó a refugiarse a Lalueza, donde por orden del Comité fueron a detenerlo Ramón Rivases Cuello, Ángel Colomina y Sebastián Borbón”. Se lo llevaron en un coche hacia Robres y, según rumores, antes de llegar a Tardienta lo asesinaron.
Simeón Villacampa Pisa, fusilado el 7 de septiembre de 1936 en la plaza España de Robres. Casado y padre de cuatro hijos. Industrial carnicero de 43 años.
Martín Juan Olivan Lacruz, fusilado en Tardienta el 10 de septiembre de 1936. Casado y con cinco hijos, labrador de 63 años y natural de Robres. Uno de sus hijos, Martín Juan Olivan Luid murió en la guerra. Su viuda Trinidad Luid Alcantara, declaró que su marido, de 63 años y labrador, afiliado a derechas, fue detenido por unos milicianos forasteros en su domicilio, en la cama, enfermo el día 10 de septiembre 1936. Estuvo tres o cuatro días en la cárcel del pueblo y después lo llevaron a Tardienta. Las personas sospechosas que participaron fueron los componentes del Comité de Robres. Testigos de la inscripción: dos firmas (Documento nº11).
Bautista Fajó Maza, fusilado el 11 de septiembre de 1936. Casado en terceras nupcias, dejando un hijo del primer matrimonio, tres del segundo y uno del tercero. Alcalde e industrial cafetero de 50 años. Su viuda Resti Talayero Villanueva declaró que su marido, de 50 años, fue detenido en su domicilio por Esteban Ribas y Andrés Brosed el día 7 de Septiembre de 1936. Siendo conducido a la cárcel del pueblo, salió al encuentro Pascual Gracia que lo quería matar. Los otros acompañantes no lo dejaron. Fue trasladado a Tardienta donde lo mataron. Las personas sospechosas que participaron fueron Antonio Laporta, Joaquín Brosed Sanz, Alejandro Becana Gros, Francisco Brosed Brosed, Manuel Brosed Brosed, Jesús Serreta y Vicente Maza y Pascual Gracia. El matrimonio tenía 5 hijos: Ricardo, Desiderio, Miguel, Araceli y Luis. Testigos de la inscripción Gregorio Oliva y Francisco Conte más la firma del juez Román Luna. (Documento nº 23).
Francisco Sieso Barrio fusilado en Tardienta el 11 de septiembre de 1936. Casado y con cinco hijos. Concejal del Ayuntamiento y labrador de 38 años, natural de Robres. Su viuda Teodora Moreu Abardia, declaró que su marido de 38 años, labrador, fue detenido por Andres Brosed Sanz en el pajar de su propiedad el 8 de septiembre 1936, siendo conducido en un local del pueblo y más tarde a Tardienta donde fue asesinado. Las personas sospechosas que participaron en los hechos fueron Alejandro Becana Gros y Jesús Serreta Miro, además le consta que estos dos sujetos se presentaron en Tardienta a las autoridades rojas pidiendo y obligando que le asesinara. Tenían 5 hijos: Francisco, Alvaro, Amparo, Ángeles y Carmen. Los testigos de la inscripción fueron Gregorio Olivan y Francisco Conte. Documento nº 17.
Andrés Mateo Langa fusilado en Tardienta el 12 de septiembre de 1936. Natural de La Muela, sacerdote de 36 años.
Timoteo Fajó Casaús, fusilado en Tardienta el 12 de septiembre de 1936. Casado y con dos hijos. Sacristán de 48 años.Su viuda María Cuello Brosed declaró que su marido de 48 años, sacristán, fue detenido en su domicilio por Andres Brosed con 4 milicianos desconocidos el 7 de Septiembre 1936. Fue conducido a la cárcel del pueblo, llevándolo a Tardienta en unión de otros el día 10, siendo más tarde asesinado. Las personas sospechosas que participaron Antonio Laporta, Joaquín Brosed Sanz, Jesús Serreta Miro, Francisco Brosed Brosed, Manuel Brosed Brosed, Alejandro Becana Gros y Vicente Maza Abardia que intervinieron como denunciantes e influyeron realizando todo lo posible para que lo mataran, al igual que a otros del pueblo también muertos. Los testigos de la inscripción fueron Gregorio Oliva y Francisco Conte. (Documentos nº 13 y 19).
Joaquín Barrio Lacambra, fusilado en Tardienta el 12 de septiembre de 1936. Casado y con cinco hijos, herrero de 58 años. Su hijo Julio Barrio Novales declaró que su padre, de 60 años y carretero fue detenido por 4 milicianos desconocidos en su domicilio la noche del 7 de Septiembre 1936, llevado a Tardienta el día 10 por Jesús Serreta y Alejandro Becana. Las personas sospechosas de participar: Joaquín Brosed, Antonio Laporta, Miguel Granged, Francisco Brosed, Manuel Brosed, Alejandro Becana, Fidel Bolea Falces, Nicasio Becana Cebollero, Sebastiana Berdun Bolea y Manuel Ballarin Becana. Testigos de la inscripción: Gregorio Oliva y Francisco Conte. (Documento nº 28).
Domingo Berdum Pallás, fusilado en Tardienta el 12 de septiembre de 1936. Casado y con cinco hijos. Guarnicionero de 46 años y natural de Alcubierre. Su hijo Luis Berdun Franco declaró que “Su padre, de 46 años, guarnicionero fue detenido por Joaquín Brosed Sanz en su domicilio, siendo conducido el día 7 de septiembre 1936 a la cárcel de Tardienta donde allí fue asesinado. Las personas sospechosas que participaron fueron Joaquín Brosed Sanz, Alejandro Becana Gros, Jesús Serreta Miro y Antonio Laporta. El matrimonio tenía 5 hijos: Luis, Gloria, Araceli, Enrique y Eliseo. Testigos de la inscripción: Gregorio Oliva, Francisco Conte y Roman Luna como juez. Documento nº 24.
Mariano Barrio Otal, Se ignora su fecha y lugar aunque su inscripción en el Registro Civil de Robres se inscribió el 12 de septiembre de 1936. Casado y con seis hijos. Herrero de 42 años.Su viuda Sebastiana Serrano Capuj declaró que “Su marido de 41 años, herrero, fue detenido en su propio domicilio el 8 de septiembre 1936 por Andrés Brosed Sanz con 5 milicianos desconocidos. Conducido a un local del pueblo y más tarde a Tardienta donde lo mataron. Las personas sospechosas que participaron fueron Joaquín Brosed Sanz, Antonio Laporta, Manuel Brosed Brosed, Nicasio Becana Cebollero, Alejandro Becana Gros, Jesús Serreta Miro y Vicente Maza Abardia. El matrimonio tenía 6 hijos: Carmen, Gerónimo, Eliada, Cruz, Pilar y Manuel. Testigos de la inscripción Gregorio Oliva y Francisco Conte. (Documento Nº 18).
Joaquín Oto Serreta, fusilado en Tardienta el 20 de octubre de 1936. Casado y con dos hijos, comerciante e industrial de 60 años y natural de Robres.Aafiliado a Acción Ciudadana, fue detenido en su domicilio el 28 de Julio 1936 por Antonio Laporta, Joaquín Oto Guiseris y Miguel Granged Berdùn; según declaración de su viuda Magdalena Portoles Vinas. Fue conducido al pueblo de Alcubierre hasta que, el 15 de septiembre, fue trasladado a Tardienta donde quedo detenido hasta el día 20 cuando fue asesinado. Las personas sospechosas que participación en el crimen: Fermín Otal y su esposa, Joaquín Brosed Sanz, Alejandro Becana Gros, Jesús Serreta Frontinan y Manuel Brosed Brosed; todos del comité. Testigos de la inscripción: Mariano Abardia Ortas y Francisco Conte López (Documento nº 21).
Ángel Oto Portolés, fusilado en Tardienta el 20 de octubre de 1936 junto a su padre Joaquín Oto Serreta. Soltero y natural de Zaragoza. Perito de marina de 33 años de edad. Fue detenido en el domicilio familiar con su padre el 28 de Julio 1936, por las mismas personas nombradas, según declaración de su madre Magdalena Portoles Vinas. Lo llevaron también a Alcubierre y después fue asesinado en el mismo día con su padre. Las personas sospechosas que participación fueron las mismas que con su padre más José Villacampa El Albañil. Los testigos de la inscripción fueron los mismos que para el padre (Documento nº 9 y 22).
Jesús Oto Portolés, fue detenido en Robres y fusilado en Sariñena el 27 de julio de 1936. Era soltero y natural de Robres, aunque domiciliado en Zaragoza. Hijo de Joaquín Oto Serreta y hermano de Ángel Oto Portolés. Su madre Magdalena Portoles Vinas declaró que su hijo, de 28 años y perito de comercio, fue detenido el mismo día que su padre y su hermano, que se lo llevaron primero a Sariñena y después a Tardienta donde cree que presentaba heridas por armas de fuego y fue enterrado en ese pueblo. Personas sospechosas que participaron: Fermín Otal y Crisógono Capistros, con sus mujeres Antonia Berdun y Emilia Otal, todos los del “Ayuntamiento”, Lorenza Miro y Matías Serreta que comentaban sus muertes. Todos ellos se encuentran en libertad en el pueblo de Robres. (Documento nº 9)
Modesto Catón Sampériz, asesinado en Poleñino el 25 de marzo de 1938. Viudo y con dos hijos, labrador de 72 años y natural de Robres. Fue encontrado muerto por un tiro de bala en la cabeza el 25 de febrero de 1938, en el término de Poleñino. Su hija Filomena Catón Fustero afirmó que su padre, de 72 años, no fue detenido, pues se hallaba en el campo. No puede sospechar de personas por desconocer por completo lo ocurrido. Lo encontraron en la sarda de Grañen (camino de Curbe/Poleñino). Dicen varios testimonios que se le habían escapados unas caballerías y, a pesar del bombardeo franquista, salió a buscarlas. En esa sarda habían llegado los moros de las tropas de Cabanellas, se puede suponer… El expediente de Salamanca dice que lo encontraron muerto el día 25, las últimas personas civiles salieron de Robres el día 23 de Marzo 1938 al amanecer (Testimonio de Luisa Miro, quien salió de Robres para Cataluña con Rafaela Arazo). Las tropas republicanas se retiraron entre el 20 y el 22 de Marzo, fueron hacia Balaguer (Lérida), así, las tropas franquistas ya estaban en Robres el día 24. Los testimonio recogidos dicen que, al volver hacia Robres, lo cogieron los moros o las fuerzas franquistas, las caballerías no aparecieron. Su hija dijo que lo mataron en Poleñino (Documento nº 27).
A los detenidos en Robres, entre el 7 y 9 de setiembre 1936, los llevaron a Tardienta en camiones miembros del comité acompañados de milicianos. Se sabe que era Antonio Laporta quien daba las órdenes de fusilar. Las viudas de estos robresinos citaron a los miembros del Comité de haber matado a sus maridos, más otros vecinos como Matías Serreta Frontinan, Vicente Maza Abardia, Emilio Otal o mujeres como Antonia Berdun, Lorenza Miro, Dorotea Matías… En estos documentos aparecen otros acusados por estas mujeres, pero todas nombran primero a Antonio Laporta salvo una, Antonia Monesma Lassiera, viuda de Simeón Villacampa, quien nombra como criminal a David Abardia Ortiz (Archivo Ramón Hernando y Folletos declaración del testigo, Salamanca nº 20).Escrito de Magdalena Portoles Vinas, viuda de Joaquín Oto: Liberado el pueblo denuncio a Fermin Otal, Antonia Berdun Emilia Otal Crisógono Capistros, Matías Serreta y Fermín Otal de ser los responsables de los asesinatos de su marido y de sus dos hijos. Magdalena acusa al alcalde, al juez municipal y al jefe de la Falange local de proteger a esas personas por ser familia y primos hermanos y que los dejen en libertad en el pueblo. Expone sobre dos páginas, carta dirigida al Sr Fiscal Instructor de la Causa General de Huesca – Zaragoza. Carta firmada y escrita en Robres a 27 de Octubre 1941. (Autos de Salamanca números 14 y 15).
Placa a los caídos, Centro de Interpretación de la Guerra Civil en Aragón (Robres).
El caso del párroco Andrés Mateo Langa
En los primeros días que funcionó el Comité local, quisieron fusilar a Andrés Mateo Langa, el párroco de la localidad. Lo llevaron a las Afueras del pueblo. Antonio Hernando Villacampa, como responsable de la JSU de Robres, se opuso a ese acto. Después, el cura fue secretario/escribiente de dicho comité hasta finales de Agosto 1936 (testimonio José María Aznarez). Fueron los milicianos de Sariñena que se lo llevaron bajo las ordenes de Antonio Laporta. Su hermana Cecilia certificó que su hermano fue detenido tres veces consecutivas siempre en libertad en el pueblo, la última vez el 8 de Septiembre 1936, cuando lo condujeron para ser asesinado. Cecilia declaró que los que practicaron la detención eran patrulleros de pueblos vecinos y no habitantes del pueblo. Las personas sospechosas fueron María “La Santera” y su esposo Andrés Brosed (Documento nº 32 y 33 Fiscal Causa General de Barcelona Gerona y Baleares).
El testimonio de Vicente Alcubierre Alamán, del 26 de Agosto 1942, dice que su amigo Andrés Mateo Langa, de 33 años de edad, cura párroco de Robres, fue detenido por Joaquín Brosed, Antonio Laporta y Alejandro Becana el día 7 de septiembre 1936, conducido en un camión a Tardienta donde lo asesinaron. Personas sospechosas: Francisco Villacampa y todo el comité Revolucionario. Testigos para la inscripción: Vicente Alcubierre, el juez Julio Barrio y el secretario Luis Berdun (Documento nº 30).
Fantasmas de Durruti. Archivo Ramón Hernando
En la Nueva España del 9 de julio 1938 se da cuenta de una relación de los muchos religiosos asesinados en la diócesis de Huesca, entre los que aparecen varios sacerdotes que ejercían en la comarca de Los Monegros: “Se poseen datos plenamente comprobados y oficiales de los sacerdotes asesinados en esta Diócesis por las hordas marxistas durante su invasión y dominio”. En la diócesis de Huesca aparecen contabilizados 32, de ellos 8 responden a pueblos monegrinos: “don Andrés Mateo Langa, de Robres, don Alejandro Aguilló, Capellán en Tardienta; don Lorenzo José Buera Altemir, de Poleñino; don José Campo Vivas, de Grañén; don Eduardo Colay Bierge, Coadjutor de Sariñena; don Roberto Lavilla Buil, residente en Castejón de Monegros don Rafael Pano, de Valfarta; don Paulino Pejón Miguel, de Torres de Barbués…”.
Víctor Pardo Lancina (Agnes Hodgson, A una milla de Huesca) apunta a que fueron 18 los religiosos asesinados en Los Monegros, a la anterior lista añade algunos como Eusebio Antolín Moliner, párroco beneficiado de La Almolda que acudió a refugiarse a Bujaraloz y murió fusilado el 30 de julio de 1936; Vicente Monserrat Millán, de 33 años y párroco de Villanueva de Sigena que fue fusilado aunque se barajan diferentes escenarios, también de Villanueva de Sigena el sacerdote encargado del monasterio Antonio Montull Carilla asesinado, el 1 de agosto de 1936, sobre el puente nuevo sobre el río Alcanadre donde recibió nueve balazos.
El caso de los maestros
La escuela en Robres, gracias a la valentía de una maestra permaneció abierta durante la guerra. Desalojaron el Granero de Primicias, donde daban clase las niñas y habilitaron el granero de casa Ribas. Las clases se dieron con “cierta regularidad” gracias a la maestra Victoria Artero y la ayuda de las exalumnas Ángeles More, Luz Ribas y Teresa Maza. El maestro nacional Benigno Nieto fue apresado en Robres y fusilado el 10 de agosto de 1936, por sus ideas derechistas, aunque Pedro Oliván “La Escuela de Robres en el siglo XX” (El Pimendón. Periódico de Robres) cita que fue fusilado en septiembre del mismo año en Tardienta. Ramón Hernando apunta que al estallar la guerra eran vacaciones escolares “Este maestro, que era de derechas, se había ido de Robres. Se alistó en las fuerzas franquistas que tomaron Almudévar. En un enfrentamiento cerca de Tardienta, fue hecho preso y fusilado el 10 de agosto 1936”. También fue fusilado el maestro Valeriano Estaún, en Huesca en 1936 mientras se encontraba en la capital altoaragonesa; detenido y fusilado por su pertenencia al sindicato UGT. Los casos del cura como del maestro desmienten claramente la versión oficial que mantuvo el régimen, señala Ramón Hernando.
La noche que mataron a Simeón Villacampa
“Laporta manda a fusilar unas cuantas personas, amenaza a los comunistas de Robres ya que se oponen a la colectivización de las tierras, me amenazó de muerte por oponerme al fusilamiento del cura, convocó a mi madre y miembros de mi familia para matarles (la noche que mataron a Simeón Villacampa)” (Notas de Antonio Hernando Villacampa. Ramón Hernando, 1988).
En plena plaza España de Robres, la noche del 7 de septiembre de 1936, apareció sin vida el cuerpo de Simeón Villacampa Pisa, natural de Robres. Contaba con 43 años de edad, casado y padre de cuatro hijos. Carnicero de profesión, llevaba negocios de carnes y era el proveedor de la zona para todos los milicianos republicanos. Eran tiempos de guerra.
Pronto las voces corrieron por el lugar, un miliciano había matado de un tiro a Simeón Villacampa Pisa desde la torre de la Iglesia. ¿Lo fusilaron los milicianos? nunca hubo salva de fusiles ni varios tiros de pistola, ¿Quién lo mato?, ¿Gente de Robres? ¿O miembros del Comité con Laporta? ¿O milicianos de Tardienta?. Hay algo extraño en su muerte, envidias, ajuste de cuentas…
Su prima Antonia Villacampa y otras personas de su entorno le avisaron de no salir esa noche, aquella que lo mataron en la esquina del Huescano, plaza del Plegadero. Sabiendo, en periodo de guerra, si uno no se presenta a una convocatoria los propios milicianos van a buscar a la gente casa por casa y si fusilan se oye la salva de los fusiles. No fue así, dos tiros.
Desde esa misma esquina ni siquiera se ve la torre de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Tiempos de guerra, convulsos, de rencillas o recelos entre personas, por llevarse bien con algunos y mal con otros, incluso se rumeaba que Simeón tenía carnet de falangista.
Aquella noche del 7 de septiembre de 1936, el comité local había convocado a varias personas que se oponían a la colectivización, todas ellas vinculadas al Partido Comunista de la localidad. Entre ellas Antonia Villacampa Susin, Fernando Arazo Cuello, Anselmo Conte y al mismo Siméon Villacampa Pisa. “Laporta manda a fusilar unas cuantas personas, amenaza a los comunistas de Robres, ya que se oponen a la colectivización de las tierras, me amenazó de muerte por oponerme al fusilamiento del cura, convocó a mi madre y miembros de mi familia para matarles (La noche que mataron a Simeón Villacampa. Notas de Antonio Hernando Villacampa. Ramón Hernando, 1988).
En verdad, todo se remonta a que Laporta había sido acusado públicamente de ser un ladrón, de aprovechar su pertenencia a la FAI para robar los bienes de los robresinos. Los principales acusadores fueron Antonia Villacampa, Francisco Arazo y su esposa Adelaida Cuello Cuello, Anselmo Conte y otras familias, en particular todos los comunistas de Robres. A Antonia Villacampa Susín, Laporta quería condenar a muerte. A otras mujeres les amenazó con detenerlas, a Manuela Fajo Casaus esposa de Anselmo Conte y prima hermana de Antonia; Juliana Gavín Villacampa “La Comadre” hija de Engracia Villacampa (También comadre), prima hermana de Antonia y esposa de Domingo Moreu y Rosa Lassiera.
Al parecer, los bienes robados eran enviados a Tardienta donde los cargaban en camiones dirección Barcelona para venderlos para el bien de la CNT (Archivo de Madrid). Curiosamente, el hermano de Simeón, Antonio Villacampa Pisa, pertenecía a la CNT y formaba parte del Comité Local, del que incluso llegó a ser Juez Municipal. Al parecer no dijo nada, cuestión que parece extraña, incluso una fuente oral dice que Antonio tiene que ver en ese asesinato.
Los expedientes del caso de Simeón Villacampa Pisa
El asesinato de Simeón Villacampa Pisa guarda varios interrogantes que resolver, principalmente el de su autor o autores. Una verdad que en los distintos expedientes parece quererse asomar pero no llega a aflorar del todo. Antonia Monesma Lasierra, viuda de Simeón Villacampa, curiosamente acusó a David Abardia Ortiz, también carnicero de Robres (Documento del Archivo de Salamanca. Causa General nº 20). De la misma manera se manifiestan otros dos documentos de la Comisaria de Huesca que recogen como David Abardia Ortiz y Manuel Brosed Brosed manifestaron que “Han matado a Simeón Villacampa” (Documentos Archivo Comisaria de Huesca nº 631 y 677). Ellos dos lo reconocen y firman delante del comisario Claudio Villacampa (Alberuela de Tubo). Otro informe oral dice que Simeón tenía problemas personales con David Abardia. Quizá, ambos expedientes nº 631 y 677, de los Archivos Comisaria de la Huesca, fueron forzados por la policía o Falange.
David Abardia Ortiz fue condenado por el Tribunal por “Exaltación Marxista” a seis años de cárcel (Expediente de Responsabilidades Políticas de Huesca). No obstante, el tribunal no menciona a ningún momento el asesinato de Simeón Villacampa –¿Por qué?-. Todo a pesar de tener las acusaciones de su viuda y las declaraciones hechas por David Abardia y Manuel Brosed Brosed (Documentos de Salamanca y Comisaria de Huesca nº 631 y 677). Manuel Brosed Brosed fue fusilado en 1942.
Sin embargo, los autos nº 47 y 48 del guardia civil Juan Merino Sánchez, Comandante del puesto de Alcubierre, describe claramente que fue el presidente del comité local Antonio Laporta con otros del comité quienes se liaron a tiros con Simeón Villacampa: “El día 8 de Septiembre 1936, Simeón fue llamado al local que servía de oficina al Comité por el Presidente Antonio Laporta sobre las 22 horas, haciéndole saber que para él no había carne, etc que se podía marchar cuando quisiera, al salir a la calle, empezaron a tiros con él, hasta que cayó muerto. Un tal Rodríguez, natural de Villanueva i Geltru, fue el que le dio el tiro de gracia”. Curiosamente este auto de acusación no apareció en el Tribunal de Huesca. Este documento no aparece en las condenas de David Abardia y de Manuel Brosed Brosed.
La verdad, dicen que es la primera víctima de las guerras, una de las muchas. El asesinato de Simeón Villacampa Pisa continúa siendo un misterio, con sus dudas y sospechas, viejas heridas de las que hablar es la mejor manera de cerrarlas, para superar uno de los más tristes episodios de la reciente historia de España.
Hechos desencadenados
Aquel 7 de septiembre de 1936 se produjeron diversas detenciones en Robres, generando una gran tensión en la localidad en contra del comité y de Laporta. El guardia civil Juan Merino Sánchez (Causa General autos Nº 35 a 60), confirmó las detenciones del 7 y 8 de septiembre de 1936, las de Mariano Barrio Otal, Domingo Berdún Pallas, Ángel Oto Portolés, Timoteo Fajo Casaus, Bautista Fajo Casaus, Francisco Sieso Barrio, Ángel Mateo L, Joaquín Oto Serreta, Martin Olivan Lacruz y Joaquín Barrio Lacambra. Merino señaló a los sospechosos de las detenciones en esos autos. Todo acabó desencadenando que, entre finales de Setiembre y primeros días de octubre de 1936, de la sierra bajase un grupo importante de milicianos armados que se enfrentaron al comité local al lado de los comunistas de Robres, produciéndose enfrentamiento de forma oral.
Los milicianos pidieron al Comité llevar las cosas con más tranquilidad con la población civil, de no llegar a una guerra interna. ¿Quién llamo a estos milicianos?, ¿Eran de la 27* División o de la Carlo Marx?. Muchos de ellos vivían en las casas republicanas del pueblo, bajaban y subían a las trincheras. Aunque la Carlos Marx estaba en Torralba de Aragón, algunos de ellos vivían en Robres (Testimonio de un Catalán cuyo padre murió en Torralba pero dormía y comía en Robres). ¿Fue Esteban Rivas, como secretario del Partido, quien intervino para que vinieran? ¿y/o quizá familias que se quejaron directamente a los soldados de la sierra?.
Tenemos pocos informes sobre la manera de gobierno del comité revolucionario rocal, entre el mes de Julio 1936 hasta el mes de Febrero 1937, tanto la situación revolucionaria y de insurrección y que función exacta tuvieron los partidos (Partido Comunista -Socialista- Izquierda Republicana) durante ese periodo, papel político de la CNT/FAI para implantar el comunismo primitivo, colectivización de los bienes mobiliarios y tierras, requisas de cosechas y otros bienes, erradicar la religión, nada de bautizos, casamientos civiles, perseguir curas, sacristanes, ricos, personas de derechas… hacer desaparecer “el Mundo Viejo”. Todo encontró un terreno favorable con los rompe/márgenes de Robres herederos del movimiento canalista.
Caso del Falangista hecho preso en la Sierra de Robres
En octubre de 1936 fue hecho prisionero y después asesinado en el pueblo de Robres “una persona desconocida con el grado de Teniente, de Ejea de los Caballeros y según referencia del parche es o era Teniente de la Guardia Civil y un hermano en Madrid”. Según la Causa General, el prisionero presentaba una pierna rota, desconociendo su edad y cuya afiliación política se le desconocía. Su muerte no fue inscrita en el registro civil y de profesión aparece anotado “Se dice que era herrero”. Manuel Benito Moliner, en su artículo “Robres, dos relatos para una historia”, recogió el testimonio de Domingo Brosed de Robres “Cuenta la historia de un militar que lo apresaron en la Sierra y lo condenaron a muerte: -aquello fue una barbaridad, con meterlo en la cárcel sobraba. Luego además vinieron las represalias y murieron más inocentes. Absurdo-”.
Ramón Hernando lo sitúa el 28 de Noviembre 1936. Entre los montes de San Simón y de La Pasionaria hicieron preso a un falangista. Lo bajaron herido a Robres y al parecer era teniente y marques. Fue entregado al Comité Revolucionario, tenía una pierna rota y lo llevaron al cementerio con un volquete. En el “asesinato” intervino Nicasio Becana y lo presenció Joaquín Lacruz (carta firmada el 28 de Octubre 1940 por Luis Berdun. Documento Nº 8. Jefe Local de Robres de la Falange Española Tradicionalista y de las JONS).
En el auto nº 43 de la cárcel de Torrero dice que Nicasio Becana, con Antonio Laporta, intervino en el asesinato de un teniente del Ejército Nacional hecho prisionero en la posición de San Simón el 28 de noviembre 1936, llevado al cementerio matándole allí.
En el auto nº674 de Huesca se acusa a Pascual Serrano Capuj, que prestó numerosos servicios armados al Comité de Enlace de intervenir en la ejecución de un falangista herido hecho prisionero y apoderándose de él, en el cementerio del pueblo y que con otras personas lo mataron a tiros.
En otro documento de Huesca se acusa también a Manuel Brosed Brosed (Archivo Ramón Hernando).
La guerra se va sucediendo
La guerra fue sucediéndose y esta fue quedando recogida en los distintos medios de información. En distintos medios aparecen diferentes informaciones que van dando cuenta del desarrollo del frente en Robres, fuegos cruzados, ligeros tiroteos, deserciones, calma en el frente…
Entre Robres y Alcubierre es rechazado el enemigo en un nuevo intento de ataque (La Vanguardia 15 de octubre de 1936).
En octubre de 1936 la Columna Carlos Marx perdió Puig Ladrón, pero contuvo la ofensiva en Robres y Torralba, desbaratando el movimiento envolvente contra Tardienta (Durruti en el laberinto. Miquel Amorós).
En el sector de Alcubierre ha renacido la calma después del combate de hace 24 horas. Al amanecer, el coronel Villalba ha recorrido este frente, haciéndose cargo de la situación de nuestras avanzadillas y mostrándose satisfecha de la disciplina y entusiasmo de nuestras fuerzas. Después se ha trasladado al sector de Robres. La situación es buena en este sector. (La Vanguardia 30 de octubre de 1936).
Sector de Huesca. Entre Robres y Alcubierre se ha repelido al enemigo en un nuevo intento de ataque. (Diario de Barcelona 15 de octubre de 1936).
Bajas y deserciones del enemigo. Barbastro. Nuestras ambulancias han recogido unos 30 cadáveres de elementos facciosos en el sector de Robres, donde las fuerzas leales han desalojado de posiciones lejanas al enemigo y han perseguido lejanamente. Tres soldados de la guarnición de Huesca han pasado a nuestras filas. Dicen que la vida en Huesca es imposible, además de la falta de agua se ha declarado una fuerte epidemia de sarna. Front: òrgan del Partit Obrer d’Unificació Marxista. 11 de noviembre de 1936.
Parte de guerra del sector Norte Barbastro, 30. En el cuartel general del sector de Huesca ha sido facilitado a última hora el siguiente parte de guerra: «El enemigo atacó duramente nuestras posiciones entre el sur de Puig Ladrón y observatorio de artillería de Robres, durando el ataque hasta las cuatro de la madrugada, en que fue totalmente rechazado, con numerosas bajas vistas. Durante todo el día se ha observado que sus servicios sanitarios intentaban retirar del campo a sus muertos y heridos. No hay más novedad. (La Vanguardia 31 de octubre de 1936).
«En los sectores de Alcubierre, Tierz, Fornillos y Robres, ligeros tiroteos sin consecuencias, y en este último la artillería leal hizo fuego sobre posiciones enemigas, con gran eficacia. Resto del frente, sin novedad.» (La Vanguardia 8 de noviembre de 1936).
En el sector de Barbastro (Huesca), hay tranquilidad. Solamente, durante la noche anterior, hubo una lucha, bastante intensa, en la línea de Robres a la Sierra de Alcubierre. El enemigo inició un pequeño ataque que fue rechazado enérgicamente por nuestras fuerzas apenas iniciado, e inmediatamente hemos emprendido el contraataque, manteniendo la iniciativa por nuestra parte y desalojando al enemigo no solo de las posiciones que había intentado tomarnos, sino que se le obligó a retroceder hasta posiciones mucho más internadas en sus líneas. Durante esta operación, el enemigo ha sufrido un gran número de bajas castigándosele duramente (La Vanguardia 11 de noviembre de 1936).
Barbastro.–Nuestras ambulancias han recogido más de 30 cadáveres de facciosos abandonados en el sector de Robres, donde las fuerzas leales desalojaron al enemigo de sus posiciones (La Vanguardia 12 de noviembre de 1936).
En el sector de Robres, tiroteos de fusil y ametralladora (La Vanguardia 19 de enero de 1937).
«Circunscripción Norte.—En Robres, en la tarde de ayer, hubo cañoneo enemigo sobre nuestras líneas, disparándose además seis granadas de mortero sin consecuencias(La Vanguardia 2 de febrero de 1937).
En Robres se han pasado a nuestras filas tres soldados del Tercio Sanjurjo. (La Vanguardia 23 de febrero de 1937).
En los subsectores de, Tardienta, Robres y Alcubierre, intenso fuego de fusil, ametralladora y duelo de artillería. En los mencionados subsectores se han pasado a nuestras filas 18 soldados procedentes del campo rebelde. (La Vanguardia 16 de abril de 1937).
La lucha en Aragón Comunicados del Consejero da Defensa a S. E. el Presidente de Cataluña Intenso fuego de fusil, mortero y artillería en nuestras posiciones del Este y Nordeste de Huesca. Igualmente tiroteos y duelos de artillería en el subsector de Robres y Tardienta. Por la sierra de Alcubierre se han pasado a nuestras filas un jefe de escuadra y un falangista con armamento. En el resto del frente, sin novedad. (La Vanguardia 17 de abril de 1937).
Fuego de fusilería y ametralladora en los subsectores de Alcubierre, Robres y Tardienta. (La Vanguardia 18 de abril de 1937).
Fuertes tiroteos de fusil ametralladora en e1 subsector de Robres, así como en Tardienta y Alcubierre. (La Vanguardia 24 de abril de 1937).
Fuerte tiroteo de fusil ametralladora al subsector de Robres, Tardienta y Alcubierre. Diario de Barcelona 24 de abril de 1937.
Avisos. Eloy Gibaja: Diagonal, 442, 1.° desea conocer noticias acerca de su hijo Hipólito Gibaja, 27 División, 123 Brigada Mixta, 2,° Batallón Ametralladoras: Robres sector Tardienta. Euzkadi en Catalunya 12 de junio de 1937.
Van a evacuar Alcubierre y el Estado Mayor se trasladará a Robres. 7 de julio de 1937. Agnes Hodgson, A una milla de Huesca. Víctor Pardo Lancina.
La Vanguardia 20 noviembre de 1937 En el sector de Robres los leales vuelan una pieza enemiga. Robres, 19. Nuestras baterías han disparado sobre las posiciones enemigas de El Pedruso. Contestaron los facciosos descubriendo sus emplazamientos sin hacer fuego sobre Suelta Alta. Entonces las artillerías leales afinaron la puntería, localizando una pieza instalada en el Pedroso, cayendo algunos proyectiles en el mismo emplazamiento provocando una explosión, a la vez que se levantaba densa columnas de humo, restableciéndose a partir de entonces la calma en ambos sectores. También dispararon nuestros soldados sobre el blocao de El Pedroso, ignorándose el resultado, aunque se vio como salían corriendo algunos soldados.
«En el pueblo de Tardienta estuvimos tres días y, en la noche del tercero, nos trasladaron en camiones al pueblo de Robres. En ese pueblo había población civil y eran muy buenas gentes. Por poco dinero, en cualquier casa del pueblo, te daban un buen trozo de pan, tocino frito y vinillo de la tierra.
No fue una marcha muy larga porque, aunque en el pueblo de Robres había población civil, el frente no se encontraba lejos. El pueblo se encontraba muy bien resguardado por la sierra de Alcubierre.
Llegamos a las trincheras y a mi pelotón lo mandaron al parapeto del Negus, que estaba situado en el monte más alto de aquella sierra y que nos costó trabajo escalar. El parapeto era una fortificación circular rodeada de alambradas de espino, y en las trincheras estaban las chabolas para dormir y descansar. Se hizo el relevo, y los hombres que marchaban relevados tenían la barba muy crecida, parecían mis padres; salieron corriendo monte abajo demostrando alegría y gastándose bromas entre ellos.»
Morales Torres, A. (2009): Recuerdos de guerra y represión de un miliciano malagueño, Sevilla: Federación Local de Sindicatos de la CGT de Málaga.
A Manuel Benito Moliner, el robresino Domingo Brosed le contó sus vivencias durante la guerra en Robres: “Recogimos a Domingo Brosed y a su nieta en Robres y desde allí nos encaminamos a lo más belicoso de la Sierra de Alcubierre con sus tres famosas cotas: La Pasionaria, El Negus y La Imposible, unas pegadas a las otras. Con sus ochenta y muchos años se adentró por la espesura del monte, siguiendo una senda que pronto quedó borrada, hasta alcanzar un claro donde había restos de construcciones y algunas pequeñas cuevas. Domingo es un hombre bueno, se le nota al hablar de los que mataron en su pueblo. Mientras se mete en un pequeño hoyo me dice: “aquí tenía yo la maxim, una ametralladora soviética que manejaba con el amigo Guiseris que hoy vive en Lérida”. Con el índice señala el emplazamiento de la casamata del famoso Negus, la cocina, los refugios… Como Orwell estuvo a unos pocos kilómetros de aquí, en el Monte Irazo, encima de donde han hecho las trincheras modernas, no puedo por menos que preguntarle sí era verdad que todo estaba lleno de ratas y deposiciones, se queda extrañado: “Aquí estábamos en el monte, no lo ve. Podías hacer tus necesidades lejos, teniendo cuidado de no ponerte a tiro. No íbamos a ser tan marranos de evacuar donde tantas horas pasábamos, eso ocurrió por el Ebro cuando entre los francotiradores, los aviones y la artillería no te dejaban mover… aquí no, era como cuando íbamos al campo a trabajar”.
Domingo Brosed, en sus historias dio luz al relato que Manuel Benito había escuchado a Luis Maynard “En Robres había uno de Casa Anzano que era el jefe de la Falange en el pueblo, como veía que los obreros y labradores pobres, poco a poco, nos íbamos organizando para mantener la legalidad y nada podían hacer, decidió marchar a Zaragoza por Tardienta. No le dijimos nada, además se llevó a su mujer que estaba embarazada. Nos llegaron noticias de que se acercaban los primeros milicianos desde Cataluña por la Carretera de Monzón y fuimos a Alcubierre a verlos. Estaban llegando y ante la proximidad del pueblo se desplegaron por los campos. En un automóvil, delante, iba uno que parecía tener mando y al poco rato llegó por dirección contraria un coche grande o una camioneta con varios elementos fascistas de Zaragoza, entre ellos el tal Anzano de Robres. Los del POUM los mandaron parar y los falangistas que querían seguir, el propio Anzano les dijo que había pasado por Tardienta y nadie le había dicho nada. Entonces el jefe del POUM con una media sonrisa y haciendo una contraseña convenida, le dijo que sería mejor que bajaran, señalando a toda la columna que se iba asomando a la carretera. No les quedó más remedio que rendirse y en el mismo vehículo se los llevaron por la carretera de Lanaja, donde los fusilaron sin más. Luego vinieron tantos cadáveres y bombas que ya nadie se acordó de ellos, ni siquiera los nacionales que eran tan cumplidos con sus muertos. En Casa de Anzano, en Robres, mataron un cordero y prepararon una buena mesa para recibir a su hijo. Pero nunca más lo vieron, hubo que decírselo…”.
Uno de los amigos de Luis Maynar fue Tomás Aguilar Refusta, que permanece enterrado en la fosa común el cementerio municipal de Sariñena, quizá con sus otros compañeros. Manuel Maynar Aguilar, nieto de Tomas y sobrino de Luis, relata sobre su abuelo “Otra buena persona, cuyo único delito fue tener coche y llevar a unos amigos desde Zaragoza a Robres para recoger al cura del pueblo antes de que la zona cayese en poder de las fuerzas paramilitares que avanzaban desde Cataluña para combatir a los insurrectos en Aragón. Y no se llevó también por delante a mi tío Luis Maynar Ferrer porque una alta fiebre le impidió acompañarle siendo sustituido por otro de los allí enterrados”. La captura de Tomás Aguilar Refusta y sus compañeros debió de ser el día dos o tres de agosto de 1936. No llegaron a Robres ni consiguieron salvar la vida al cura, al anteriormente citado Andrés Mateo Langa fusilado en Tardienta el 12 de septiembre de 1936. En la misma fosa común de Tomás Aguilar Refusta, del cementerio de Sariñena, descansa también Jesús Oto Portolés, anteriormente mencionado entro los robresinos detenidos y fusilados.
Robres, pueblo del frente
En marzo de 1937 la Republica ordenó la disolución de los comités revolucionarios, en Robres hubo elecciones municipales saliendo como alcalde Pascual Serrano (el Tuerto de Gerónimo), Crisógono Capistros de secretario y como concejales Joaquín Lacruz (Capuj), Nicasio Becana Cebollero (el Habanero), José Otín Pueyo, Ramon Cuello Lafita, Joaquín Subías, Victoriano Serrano, Ramon Cuello Lafita (delegado de abastos), Francisco Arazo Canudas, Máximo Becana Mur etc. Este nuevo Ayuntamiento funcionó con toda normalidad hasta el 23 de marzo de 1938, eran casi todos comunistas.
En Robres se instaló un centro de intendencia que abasteció a las posiciones cercanas, Manuel Grossi lo recogió en sus Cartas “En Robres además de la Colectividad Agrícola se formó un Comité de Abastos, que comenzó a organizar la vida del pueblo resolviendo las necesidades que se suscitan en todo movimiento”. Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial. Además Grossi escribió “En Robres se ha dado vida a la colectividad Agrícola, mediante asamblea, democráticamente, donde los campesinos han sabido plantear la iniciación de cómo se debían de encauzar y resolver sus problemas”. Lo cierto es que Robres había sido una localidad con la tierra bastante repartida y la colectivización no fue tan idílica según los testimonios locales. Joaquim Pisa Carilla en su obra “Las cenizas del sueño eterno: Lanaja, 1936-1948” señala: “establecieron una colectividad la misma tarde que llegaron los milicianos del POUM, al mando de Manuel Grossi plantearon la colectivización que aprobaron en asamblea los vecinos de Robres -Hacer acto de presencia, pero solo como principio de iniciativa-”. Al final, en Robres se creó una colectividad marcada por el Partido Comunista. Víctor Pardo Lancina apunta que la colectividad de Robres fue creada el 1 de agosto “Al tiempo que se nombraba un comité de abastos” (Agnes Hodgson, A una milla de Huesca), además de considerar que Robres fue una de las muchas localidades que emitieron moneda propia o vales para el intercambio de sus productos.
Se atendieron a los heridos del frente. En la Documentación referenciada en el Fichero General de la Delegación Nacional de Servicios Documentales se hace referencia a la Célula Sanitaria del Partido Socialista Unificado de Robres. En dicha documentación aparecen informes enviados por el Estado Mayor de la División Carlos Marx, de las Milicias Antifascistas de Cataluña relativos a la situación en el Frente, a las células sanitarias del Partit Socialista Unificat de Catalunya en Sariñena, Grañén, Almuniente, Tardienta, Torralba de Aragón, Robres y Lanaja. Entre aquellos papeles acompaña copia del acta de la reunión celebrada por la Célula de Tardienta el 30 de noviembre de 1936
En Robres se debieron de dar las primeras atenciones médicas después de los primeros auxilios en el frente, en primera línea, para su posterior evacuación a los hospitales de sangre de retaguardia, como los de Grañen, Poleñino o Sariñena. Robres, sanitariamente respondió al sector norte dependiente de Sariñena.
La enfermera Agnes Hodgson recogió dos referencias sobre Robres, la primera el 22 de marzo de 1937 “Han traído un caso de herida en la cabeza, aunque no demasiado grave; estaba durmiendo en una habitación en Robres cuando estalló una bomba, y resultó con un par de heridas superficiales a cada lado de la cabeza”. La segunda el 17 de julio de 1937 “Se rumorea que el ataque de la sierra de Robres ha finalizado, y que no se trataba de un ataque en serio, sino de una distracción para aliviar el aburrimiento de las tropas” (Diario de Agnes Hodgson, A una milla de Huesca. Víctor Pardo Lancina).
Iglesia de Robres
Se instaló un refugio antiaéreo bajo la iglesia, pero también en el frente se escavaron cuevas para protegerse. Muchos milicianos se parapetaban de la aviación en los barrancos por la subida de san Blas a las posiciones de la sierra. Era el camino de suministro al frente desde la intendencia de Robres. Milicianos se quedaban en casas y pajares y subían al frente por la cuesta de san Blas, hasta la posiciones de La Pajera donde se situaban las trincheras frente las posiciones del bando nacional.
“En verano de 1937 editaban un periódico quincenal desde la sierra, Vencer, dirigido por el periodista Avelino Artís Gener, Tísner, compañero de Arendt (Erich)” (El Hospital Inglés de Grañén. Julián Jesús Castiella Hernández, Pablo J. Castiella Guerrero.
“Tísner” Avelí Artís Gener, periodista, dibujante, pintor y escritor, recoge Víctor Pardo Lancina en su artículo Vademécum de la contienda [Presentación de libro de José Luis Melero Rivas en el Museo Pedagógico de Aragón y en Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza]. “Militante del PSUC, se enroló en la 123 Brigada Mixta de la División «Carlos Marx», que luego sería la 27 División con la creación del Ejército Popular. Combatió en Sariñena, Almuniente, Robres (donde se había establecido el Estado Mayor de la unidad), la ermita de Magallón, la Sierra de Alcubierre…”. Avelí lo contó en su relato autobiográfico sobre la Guerra Civil titulado 556 Brigada Mixta.”Esta «556 Brigada» nunca existió en organigrama alguno del Ejército Popular, pero el autor, tras cambiar los nombres verdaderos de los protagonistas de su novela, también quiso escamotearnos la verdadera identidad de la unidad de combate”, expone Víctor Pardo Lancina.
El 24 de marzo de 1938 fue incendiado el edificio de horno de cocer pan, desconociendo quienes fueron los autores”. El horno era propiedad de Pascual Pisa Lacruz, “con domicilio en Zaragoza” (Causa General de Robres).
En febrero 1938, poco antes de la caída del frente de Aragón, tuvo lugar la reunión del sindicato agrario de la CNT de Robres, los grandes dueños fueron convocados pero no se presentaron (Archivo Ramón Hernando).
Consejo municipal
En marzo de 1937 la Republica ordenó la disolución de los comités revolucionarios, en Robres hubo elecciones municipales saliendo como Alcalde Pascual Serrano (el Tuerto de Gerónimo), Capistros Crisogono de secretario y como concejales Joaquín Lacruz (Capuj), Nicasio Becana Cebollero (el Habanero), José Otín Puyeo, Ramon Cuello Lafita, Joaquín Subias, Victoriano Serrano, Ramon Cuello Lafita (delegado de abastos), Francisco Arazo Canudas, Maximo Becana Mur etc. Este nuevo Ayuntamiento funcionó con toda normalidad hasta el 23 de marzo de 1938, eran casi todos comunistas.
Finales de la guerra
El día 1 febrero 1938, poco antes de la caída del frente de Aragón, tuvo lugar la reunión del sindicato agrario de la CNT de Robres, calle Argensola, los grandes propietarios fueron convocados, pero no se presentaron (Archivo Ramon Hernando).
Llamada Junta Administrativa presidente Segismundo Brosed Otal, vicepresidente Jesús Becana Gros, secretario Abel Larras Canudas, vice- secretario Vicente García Cavero, contador Cosme Oto Guarga, tesorero Ramon Brosed Brosed, bibliotecario Cándido Brosed. Asisten Manuel Brosed Brosed, Andrés Brosed, Fidel Brosed, Fidel Bolea , Juan Ruiz, Gregorio Brosed. Los ricos o derechas que fueron convocados el 15 de febrero 1938, no se presentaron. Por la Junta Calificadora de la reforma agraria Román Otal Luna, Vicente Maza Abardia, Antonio Pano Santafé, Ramon Serrano Anzano, Francisco Luna Oto, Vicente Alcubierre Alaman, Joaquín Barrio Lacambra, Joaquín Oto Serreta, Nicolas Pertusa Pisa, Pedro Giménez, Francisco Sieso Barrio, Manuel Abardia Pano, Antonio Pano Santafé y Manuel Abardia Pano se encontraban en el monte , fueron avisados por el Alguacil , Ramon Serrano Anzano firmo el recibo en su casa pero no vino tampoco, firma el presidente de la Junta Joaquín Subías (Archivo Ramon Hernando).
Nota:Cándido Brosed, soltero, al irse de Robres se alisto en el Ejercito Nacional en Zaragoza, enviado a Pamplona logró a huir y pasar a Francia donde murió.
La caída del frente
El 8 de marzo comenzó la ofensiva del bando nacional rompiendo el frente y propiciando la retirada de tropas republicanas. Las últimas personas que salieron de Robres fue el día 23 al amanecer (Notas de Ramón Hernando. Testimonio de Luisa Miro). El 25 de marzo de 1938 Robres sufrió un intenso bombardeo, ametrallando a la población civil durante su huida de la localidad “mientras trataba de huir hacia los campos del entorno” (Agnes Hodgson, A una milla de Huesca. Víctor Pardo Lancina). Avelí Artís Gener en su libro 556 Brigada Mixta (Avance, 1975) confunde el bombardeo de Alcubierre con el de Robres. José Luis Dumas Brosed, que cuando comenzó la guerra tenía 8 años, relata en El Pimendón, Periódico de Robres, que Robres fue bombardeada en dos o tres ocasiones. “Muchas casas del pueblo fueron escachadas por los bombardeos” y, cree recordar, “que solamente murióun hijo de don Goyo, el practicante y barbero, que estaba en la torre para dar la alarma cuando vieran aviones y tuvo la mala suerte que una bomba dio en el chapitel”.
El blog de Miguel Antonio en la Guerra civil española en Robres también hace mención a aquel episodio: “Papa recordaba bien los bombardeos que sufrió Robres, cuando se producían los ataques aéreos, se hacía sonar la campana del pueblo y los vecinos iban a refugiarse a cuervas, la escuela estaba situada en el edificio que hoy es de la «tercera edad», así es que la cueva más próxima estaba debajo de la iglesia, junto a casa de Andresico… en uno de los bombardeos murió un hermano de Goyo el barbero cuando tocaba la campana para avisar de la llegada de los aviones”.
Robres sufrió varios bombardeos, recogidos por José María Maldonado en “Aragón bajo las bombas, Gobierno de Aragón, colección Amarga Memoria. 2009.” El primero 3 aviones el 22 de noviembre de 1937; el segundo 8 S.81 160×50 Kg el 10 de diciembre del mismo año, como objetivo el pueblo y al día siguiente el tercer bombardeo sobre concentraciones de tropas, a las 11:55 horas y fue ejecutado por 9 S81 108×50 Kg. El cuarto y último bombardeo fue realizado por la legión alemana Cóndor (HE 111) el 25 de marzo de 1938. En cambio, Víctor Pardo Lancina señala los cuatro bombardeos, según testimonios, el 17 de junio, el 16 de julio y el 10 de diciembre de 1937, “así como en marzo de 1938”. “Robres fue bombardeado ayer; no hubo bajas, pero sí muchas casas destruidas, y las ambulancias se salvaron por poco” 18 de junio de 1937, Agnes Hodgson, A una milla de Huesca.
El día 10 de diciembre de 1937 hubo un bombardeo sobre Robres y murieron tres personas; una niña de 17 años, un joven de 18 años, y Marino Gracia Villuendas, de 31 años, natural de Robres, fue el mayor de seis hermanos, de la antigua “Casa del Tejero. De aquel bombardeo contamos con el testimonio familiar de Mº Rosa Gracía Cano:
Quienes vivieron el bombardeo de Robres, del 10 de diciembre de 1937, decían que iban a destrozar Robres. Eran aviones de tropas aliadas con el ejército franquista, italianas o alemanas.
Mi madre nos explicaba que el bombardeo fue por la mañana, cerca del mediodía, y que mi padre dijo de llevar comida a unos milicianos que estaban por el Serrallo al sol, con hambre y mucho frío: “¿Qué tenemos para darles de comer a estos jóvenes?-sólo tenemos patatas. -Pues hazles una sartenada de patatas.”
Fueron con mi madre a la bodega a por vino y al volver ya estaba la aviación sobre Robres. Mi padre dijo “¡Estos vienen dando, todos al refugio¡”. Hizo entrar en un refugio que había en el Serrallo a las personas de su familia y vecinos que por allí se encontraban. Él se quedó el último y no llegó a entrar; en la puerta del refugio le alcanzó una bomba.
Los otros fallecidos de ese día fueron una chica y un chico de 17 y 18 años.
La chica era de “casa Pesquito”, casa actualmente desaparecida, próxima a la farmacia actual. El chico era hijo de Don Gregorio, el practicante, originario de Almudévar. Se decía que el chico quiso esconderse en el campanario de la iglesia pensando que sería un sitio seguro, y que rodó por las escaleras de la torre.
Me llamo María Jesús Brosed, mis descendientes eran de Robres y hoy por un casual me ha llegado a mi lectura La guerra en Robres.
Tengo que aclarar que no lo he leído todo de momento. Me ha llamado la atención algo, en un bombardeo en Robres pone que murieron dos de 17 y 18 años (una chica de Casa Pesquito y el hijo del Practicante).
Bueno pues no fue así (mi madre era de casa Pesquito) el hijo del practicante si que murio pero de casa Pesquito no era chica era un chico (Ramón Brosed Sanz) quedo muy mal herido pero no murió. Subieron a la torre los dos para dar la alarma de la aviación con las campanas y la mala suerte hizo que cayera una bomba en la torre y el que murió cayo por el boquete a la iglesia.
Espero le sea de interés. Un saludo
Comentario en Os Monegros el 14 de septiembre del 2024.
La muerte de Modesto Catón Sampériz, en Poleñino el 25 de marzo de 1938, cuando se produjo las tropas republicanas ya habían abandonado la localidad. Al parecer, algunos testigos aseguran que se le habían escapado unas caballerías y, a pesar del bombardeo, salió a buscarlas. “En esa sarda ya habían llegado los Moros de las tropas de Cabanellas, las tropas republicanas se habían retirado desde hace dos días y se lo encontraron en la sarda de Granen, solo los moros se comían las caballerías” (Notas de Ramón Hernando).
Así, un día antes del bombardeo, el día 24 ya había tropas del 5º cuerpo del ejército de Cabanellas y fuerzas de marroquíes. Al parecer, el mismo día del bombardeo ya entraron en el pueblo.
“En el Sur de Huesca el ejército de Aragón, en cuatro días de operaciones, ha rescatado mil kilómetros cuadrados, liberando más de 20 pueblos de una comarca rica, avanzando 10 kilómetros más en un extenso frente. Al caer de la tarde, Robres y Sangarren eran nuestros y seguía el avance” Nueva España, 26 de marzo de 1938. El imparable avance del bando sublevado acabó ocupando Robres, continuando su avance hacia el este. Aquellas fechas, según la prensa de la época, ocuparon Piracés, Tramaced, Fraella, Poleñino, la paridera del Argelino, Mascarada y Robres “En esta parte del frente se han hecho 453 prisioneros, se han cogido 10 ametralladoras y gran número de fusiles, municiones y vestuario” Nueva España, 26 de marzo de 1938. Aunque Ramón Hernando matiza que las tropas de Cabanellas pasaron sin parar en Fraella, Piraces y Tramaced, “Iban hacia Balaguer para coger Cataluña por la Litera, así que esos pueblos se quedaron casi un mes republicanos”.
Diario de campaña de un requeté pamplonés (1936-1939)Manuel Sánchez Forcada. Manuel perteneció al Tercio del Rey, encuadrado en el batallón América, junto con falangistas navarros y soldados regulares:
24 de marzo de 1938. Continua el avance, no pudiendo en todo el día tomar las posiciones rojas; a pesar de las preparaciones artilleras los rojos no ceden, en los varios intentos que hemos hecho ha habido varios heridos, Martín, etc.; llega el anochecido y dan la orden de asalto, no sabemos dónde vamos y por toda contestación nos dicen que hay que ir a donde salen los fogonazos, allá vamos, nos mezclamos con ellos y en un gran revuelo sin saber dónde estamos, hemos tomado el pueblo de Torralba; en la confusión lo mismo se oyen gritos de Viva la República como Viva el Rey y España, se han hecho muchos prisioneros.
25 de marzo de 1938. Después de una noche muy intranquila pasada debajo de un puente, continuamos el avance y, sin enemigo delante, se toman los pueblos de Senés y Robres pasando la noche en éste.
El 27 de marzo, el jefe de policía del 5º cuerpo del ejército de Cabanellas nombró al presidente del consejo local, vicepresidente, concejales y secretario. Presidente del consejo local Vicente Alcubierre Alaman, vicepresidente Alfonso Barrio Novales, concejales Pascual Abardia Alamán, Joaquín Sieso Barrio y Victorian Cambra Luna. Como secretario Florencio Domec Serrano. En el acta del 2 de mayo en la junta aparece el juez municipal Román Luna y jefe de la falange Francisco Luna. (Notas de Ramón Hernando).
A los pocos días, la Nueva España del 1 de abril de 1938 se hacía eco de unos hermanos robresinos que pasaron y sobrevivieron la guerra escondidos, Julio y Alfonso Barrio Novales: “Será la tragedia. Y es. Su padre fue fusilado y ellos.., estos hombres, pasaron la campaña en el interior de una cuba. Así fue. En Robres. Ellos van diciendo toda la historia trágica de su situación, pero allí están sin haber levantado el puño y conservando esta vida que puede resultar preciosa para la España que nace. Estos casos son una fuerte nota de entereza que muestran las mejores virtudes de una raza. El aspecto del pueblo es desolador. La gente que se encuentra en él, que es la inmensa mayoría, levanta el brazo. Y yo he sentido una reacción especial contemplando el gesto de promesa en aquel escenario doloroso de un pueblo en ruina. Surgirá. Lo esperamos de estas gentes que tienen ya impaciencia por comenzar a construir el pueblo y rehacer sus economías absolutamente rota. Estos pueblos de Aragón necesitan miliares de brazos tensos que nunca se doblen; siempre rígidos en la tarea diaria.”
Muchos robresinos acabaron en las cárceles y exiliados, los recoge Jesús Inglada en El Pimendón, periódico de Robres “Dorotea Lóriz Otin, natural de lanaja y domiciliada en Robres, condenada a 30 años de cárcel y que falleció en la Prisión Central de Mujeres de Saturrarán, en el municipio guipuzcoano de Moho, el 1 de mayo de 1942. Algunos de los encarcelados fueron explotados en los trabajos lazados. Y al menos cinco, fueron fusilados: Andrés Brosed Sanz 56 años, fusilado en Zaragoza el 29 de octubre de 1938-, Nicolás Berdún Becana -51 anos, fusilado en Huesca el 11 de marzo de 1939-. Esteban Rivas Pisa -28 años, fusilado en Huesca el 14 de agosto de 1940-, Jesús Serreta Miró -30 años, fusilado en Huesca el 17 de enero de 1942- y Manuel Brosed Brosed -45 años, fusilado en Huesca el 6 de julio de 1943”.
El 2 de mayo de 1939, la comisión provincial de incautación de bienes de Huesca nombra a dos legados en Robres que “Administraran hasta que se resuelva el expediente de los bienes de aquellos individuos que fueron por hostilidad al glorioso movimiento nacional” (Notas de Ramón Hernando). Jesús Inglada, en El Pimendón, cita a los 42 vecinos de Robres a quienes les fueron incoados expedientes Responsabilidades Políticas “En muchos casos, se tradujeron en multas, destierros, requisas e incautaciones (de casas, tierras, herramientas del campo, ropas, enseres domésticos…).” Incluso a algunos fusilados se les incoaron expedientes después de ser fusilados, señala Inglada, fueron los casos de Andrés Brosed Sanz y Manuel Brosed Brosed “Para esquilmar la poca o mucha herencia que dejaran”.
Acta del 2 de mayo en la junta aparece el juez municipal Román Luna y el jefe de la falange Francisco Luna. La comisión provincial de incautación de bienes de Huesca a nombrado dos delegados que serán como presidente Ramón Maza González y Vicente Rivas Monaj, nombrados el primero por el presidente (Vicente Alcubierre) y el segundo por el jefe de la falange (Francisco Luna). Administrarán hasta que se resuelva el expediente de los bienes de aquellos individuos que fueron por hostilidad al glorioso movimiento nacional.
Ramón Hernando cuenta como los tasadores o testigos o acusadores, en muchos casos el mismo, ponían las multas a los presos o ex republicanos de Robres sobre el valor de los bienes personales (casa, campos, etc.…) pagar primero y después eran condenados por el Tribunal. El pago de la multa lo recogía el jefe falangista de Robres que lo mandaba a Sariñena para acabar en Falange Huesca. Pero había partes que se perdían, “Un caso muy extraño es el de Francisco Arazo Cuello (BONE) fue condenado por el tribunal de Responsabilidades Políticas a varios años de cárcel, uno de los motivos, a más de ser rojo, es que había robado el dinero del ayuntamiento. Francisco Arazo dijo que no, que nunca había cogido ese dinero. En el archivo de Robres están consignados los primeros plenos del consejo falangista que dirigió el pueblo: en el mes de abril se reúnen y escriben que han recuperado 6600 pesetas del ayuntamiento. De los rojos, ese dinero lo confían a uno de entre ellos. Firman y ya no se sabe nada más.., ¿Qué pasó con ese dinero? ¿Para qué sirvió?”.
Estos archivos están en el Ayuntamiento de Robres, acta del 14 de abril 1938: Bajo la presidencia del Sr alcalde Vicente Alcubierre con la presencia de los concejales Alfonso Barrio y Don Antonio Pano, nombra a este último depositario de esta junta y le entrega 6610 pesetas en billetes de los rojos y levanta la sesión. Firman Vicente Alcubierre, Antonio Pano, Alfonso Barrio y el secretario Florencio Domec”. ¿Dónde están los otros concejales? El consejo falangista se reúne cada quince días, en las actas siguientes ya no se habla más de ese dinero ¿para qué fue empleado?.
Nota particular escrita y firmada por el Juez Torres de Sariñena de atención a su amigo Bierge de Robres: «Con arreglo a la Ley, se tiene que embargar – cuando se trate de bienes inmuebles – por doble de lo que se señala y en el caso presente son treinta mil pesetas. Así es que le ruego haga otra diligencia y valorar por treinta mil pesetas. Le saluda suyo…«.
Al terminar la Guerra el “ Gobierno de Franco” se enfrentó a un problema económico gravísimo, no había dinero en el Banco de España, sobre todo no disponía de dinero en papel. Las zonas Republicanas habían creado dinero local, cada pueblo o ciudad editaba su propia moneda en billetes y en metálico.
Los franquistas permitieron que se utilizara los billetes editados por la Republica, hasta los años 1940/1941, después fueron retirados y sellados por la censura franquista y falangista.
En el Archivo de Huesca aparecen solo 45 expedientes de Responsabilidades Políticas de las condenas hechas contra los “Rojos” en Robres. Faltan otros documentos de la cárcel de Zuera o Barbastro. En Salamanca más de 100 documentos igual en la comisaria de Huesca. Los jueces franquistas tenían prisa para condenar, no querían mucho averiguar. Los testimonios del cura, guardia civil o familiares no aparecen.
Testimonios del Cura Margimino Abad cura ecónomo de Robres, documento 0255 del 12 de marzo 1942 para el fiscal de Sariñena:
1º La actuación de las hordas rojas en Robres fueron desastrosas, quemando todo de la Iglesia arrastradas y quemadas en la plaza del pueblo.
2º Las víctimas fueron el cura y doce personas más que fueron llevadas a Tardienta y fusiladas entre los días 12 y 14 de agosto 1936 (Nota: se equivoca con las fechas, fue en septiembre).
3º Margimino Abad establece un escrito particular para cada acusado en los expedientes de los tribunales falangistas (Causa General de Huesca).
Del guardia civil Juan Merino Sánchez, comandante del puesto de Alcubierre, Causa General autos n.º 35 a 60: Confirma las detenciones del 7 y 8 de septiembre 1936 de Mariano Barrio Otal, Domingo Berdún Pallas, Ángel Oto Portolés, Timoteo Fajo Casaus, Bautista Fajo Casaus, Francisco Sieso Barrio, Ángel Mateo L., Joaquín Oto Serreta, Martin Olivan Lacruz y Joaquín Barrio Lacambra. Señala los sospechosos de las detenciones en esos autos.
En el Auto n.º 47 y 48 Juan Merino escribe por el caso de Simeón Villacampa Pisa: El día 8 de septiembre 1936 Simeón fue llamado al local que servía de oficina al comité por el presidente Antonio Laporta, sobre las 22 horas, haciéndole saber que para él no había carne, que se podía marchar cuando quisiera. Al salir a la calle, empezaron a tiros con él hasta que cayó muerto. Un tal Rodríguez, natural de Villanueva i Geltru, fue el que le dio el tiro de gracia.
Este documento no aparece en las condenas de David Abardía y de Manuel Brosed Brosed.
Auto n.º 348 Alcaldía Nacional de Robres carta del 10 de noviembre 1941 dirigida al Sr Fiscal Instructor de la Causa General en Zaragoza:
1º Las victimas antes de ser asesinadas por los rojos los encerraban en la cárcel y en un granero de Robres, permitieron en ellos de uno a dos días.
2º Les hacían muchos insultos y amenazas de muerte, dándoles algunos palos sobre todo el que recibió Valentín Gavin de manos de Joaquín Oto Guiseris.
3º Los miembros del comité les acusaban y exigían de los jefes rojos que les asesinaran.
4º Los nombres de los dirigentes son: Antonio Laporta, Alejandro Becana, Francisco Brosed, Joaquín Brosed, Miguel Granged, Fidel Bole y Manuel Ballarin; todos estos se encuentran en el extranjero. Jesús Serreta Miro pendiente de muerte, Manuel Brosed en cárcel de Barbastro, que mató a un teniente Falangista, Vicente Maza en la cárcel de Huesca con David Abardía, Francisco Villacampa y Ramon Brosed que se hallan en esta localidad, Don Juan Valdivia Pardo, Enrique Brosed en cárcel y Antonio Brosed que se encuentra en Zaragoza. Firma el Alcalde J. Barrio.
Muchos sufrieron el exilio, los campos de refugiados en Francia, las Compañías de Trabajadores Extranjeros y se enfrentaron de nuevo contra el fascismo, contra el nazismo en la segunda guerra mundial. Acabaron apátridas y muchos murieron en los campos de exterminio nazi. Los hermanos Antonio y Fortunato Hernando Villacampa y su tío Domingo Becana Lacasa acabaron exiliados a Francia. José Lasheras Nasarre murió el 14 de enero de 1942 en Gusen (Campo anexo de Mauthausen) a los 23 años. Blas Buisán Sampériz también perdió la vida en Gusen, el 12 de agosto de 1944, a los 50 años de edad tras haber sufrido tres años y medio en el campo nazi. Mariano Conte López sobrevivió al campo de Mauthausen, al igual que José Purroy Noguero, natural de Albelda, y Ángel Colomina Edo, natural de Fañanás, ambos casados en Robres. (Jesús Inglada. El Pimendón).
En julio de 1938 se constituyó la primera alcaldía franquista en Robres, con Antonio Paño como alcalde y jefe de la falange Luis Berdun.
Monumento en memoria de todos. Robres.
Se dejó atrás una guerra para adentrarse en una dictadura que duró 37 años. Luego llegó la transición y la democracia, ya más de 80 años desde que se sucedió la guerra. Tiempo más que suficiente como para poder hablar de lo sucedido, tratando de ser rigurosos con la historia, respetuosos con las víctimas y justos con la memoria.
El 10 de diciembre de 1937, la aviación aérea del bando “nacional” bombardeó la localidad monegrina de Robres. Aquel bombardeo dejó muertes, heridos y ruinas, llevándose, entre otras, la vida de Marino Gracia Villuendas. Gracias a los recuerdos familiares de su hija Mª Rosa Gracia Cano y a través de su nieta Lourdes Casamayor Gracia, recuperamos su recuerdo, su memoria, porque, a pesar de lo trágico que fue todo, sigue formando parte de nosotras, permaneciendo en lo más profundo de nuestros corazones.
Marino Gracia Villuendas.
Marino Gracia Villuendas, natural de Robres, fue el mayor de seis hermanos, de la antigua “Casa del Tejero”. Tres hombres, Marino, Pascual y Julián, y tres mujeres, Isidora, Sofía y Benedicta.
Marino trabajó en la construcción del canal de Monegros y tuvo potestad para contratar gente para trabajar en esa gran obra. Ayudó a todo el que podía. Él y sus hermanos eran decididamente “rojos”.
En plena guerra, en abril de 1937, se casó con mi madre, Asunción Cano Calvo, de Alcubierre, y vivieron en la casa familiar del Tejero, que estaba en la parte alta del barrio conocido como “el Serrallo”.
Quienes vivieron el bombardeo de Robres, del 10 de diciembre de 1937, decían que iban a destrozar Robres. Eran aviones de tropas aliadas con el ejército franquista, italianas o alemanas. Yo no sé si sabían que mi padre estaba en el pueblo, ya que había estado un tiempo en el hospital de San Pablo, en Barcelona, herido de guerra.
Mi madre nos explicaba que el bombardeo fue por la mañana, cerca del mediodía, y que mi padre dijo de llevar comida a unos milicianos que estaban por el Serrallo al sol, con hambre y mucho frío: “¿Qué tenemos para darles de comer a estos jóvenes?-sólo tenemos patatas. -Pues hazles una sartenada de patatas.”
Fueron con mi madre a la bodega a por vino y al volver ya estaba la aviación sobre Robres. Mi padre dijo “¡Estos vienen dando, todos al refugio¡”. Hizo entrar en un refugio que había en el Serrallo a las personas de su familia y vecinos que por allí se encontraban. Él se quedó el último y no llegó a entrar; en la puerta del refugio le alcanzó una bomba.
Mi abuela María nos explicaba que mi padre todavía vivió unos minutos y fue consciente de que había sido herido de muerte: “Madre, me han muerto”.
Marino Gracia Villuendas.
Los otros fallecidos de ese día fueron una chica y un chico de 17 y 18 años.
La chica era de “casa Pesquito”, casa actualmente desaparecida, próxima a la farmacia actual. El chico era hijo de Don Gregorio, el practicante, originario de Almudévar. Se decía que el chico quiso esconderse en el campanario de la iglesia pensando que sería un sitio seguro, y que rodó por las escaleras de la torre.
Sabemos que mi padre fue enterrado fuera del cementerio de Robres, al otro lado del muro. Desconocemos si el motivo de tal acto fue por las circunstancias del bombardeo en sí, en plena contienda, o bien por su reconocida condición antifascista.
Años después se agrandó el cementerio y los restos de Marino quedaron dentro; en un lugar indeterminado. Decían mis tías que estarían por debajo de donde se construyó una pequeña capilla. De los otros fallecidos no sabemos nada.
Hubo otros bombardeos en Robres y muchas casas quedaron deshechas.
Todos los años hemos visitado el cementerio de Robres en memoria de mi padre. Recientemente, gracias al monumento que se erigió en recuerdo de todas las víctimas, podemos depositar un ramo de romero y espliego en memoria de todas las víctimas de la guerra y la postguerra en Robres.
Monumento a todas las victimas. Robres.
Mª Rosa Gracia Cano:
Mi nombre es Mª Rosa Gracia Cano y nací el 3 de septiembre de 1938. Soy de Robres aunque fui a nacer en Alcubierre porque mi madre era de allí. Trabajé desde pequeña sirviendo en casas acomodadas de Robres y ya de jovencita trabajé en Gerona y Zaragoza. En 1963 me casé con Antonio Casamayor, de Alcubierre, y ese mismo año emigramos a Barcelona donde sigo viviendo. Soy viuda desde hace 3 años y tengo dos hijos y tres nietos. Estoy contenta y agradecida de que alguien se interese por la situación que vivimos en mi familia, y por la pérdida de mi padre, Marino Gracia Villuendas, durante la guerra civil en Robres.
Mis padres se casaron en abril de 1937 y mi madre, Asunción Cano Calvo, originaria de Alcubierre, me recordaba que fue un matrimonio que sólo duró 8 meses pero que fueron muy felices.
El día 10 de diciembre de 1937 hubo un bombardeo sobre Robres y murieron tres personas; una niña de 17 años, un joven de 18 años, y mi padre, Marino Gracia Villuendas, de 31 años.
Mi madre quedó inconsciente y desnuda debido a la fuerza de la onda expansiva de una bomba. Cuando recobró la consciencia su esposo ya había fallecido. Dudo que en aquel momento supiese que estaba embarazada, pero a los 9 meses justos nací yo.
Mª Rosa Gracia Cano.
Como mi madre era de Alcubierre decidió dar a luz en casa de su hermana. Ya era viuda y en Robres no tenía familia directa. Cuando nací me llevaron de nuevo a Robres, a la casa de mi padre (la antigua “Casa del Tejero”) y mi abuela paterna y mis tías me cuidaron con mil y una dificultades. Mi madre volvió a trabajar de sirvienta en una casa acomodada de Alcubierre, donde ya había trabajado de soltera, y su jornal le venía justo para pagar algo de leche condensada que, con apuros alguien podía traer a Robres de estraperlo para alimentarme. Mi madre me visitaba una tarde cada 15 días, cuándo la dejaban salir un rato de su trabajo.
Cuando yo tenía poco más de un año las circunstancias y el hambre acordaron que mi madre se casase de nuevo, con un señor de Pertusa que vivía y trabajaba en Robres; y mi madre volvió a vivir de forma permanente en el pueblo. Este hombre, Lucas Mavilla, falleció hacia 1948 de muerte natural pero mi madre ya no se marchó de Robres. Siguió trabajando de sirvienta en algunas casas de Robres, vendimiando uva, lavando ropas, etc… y en 1951 se casó con Antonio Tolosana, de “Casa Remundo”, un buen hombre, un superviviente, mutilado de guerra pero sin apenas ideas políticas.
Como era típico en el lugar para las segundas nupcias, en este caso terceras nupcias, los jóvenes les hicieron la correspondiente “cencerrada”: presentarse a cualquier hora del día o la noche en casa de los desposados dale que dale al cencerro. Parece ser que en aquel caso el cura en su homilía del domingo reprendió tal actuación por considerarla burlesca e inapropiada.
A Antonio todos lo recordamos con mucho cariño ya que siempre ejerció de abuelo de todos los nietos de mi madre. Siempre fue “el abuelo Antonio”.
Las cosas para los “perdedores” en el pueblo eran muy difíciles y había mucha pobreza, así que mi madre y Antonio decidieron emigrar a Barcelona en 1962. Trabajaron de porteros en una finca regia del “eixample” barcelonés hasta su jubilación, y pudieron tener unos años de paz y tranquilidad rodeados de su familia. Murieron en 1998 y 1999 y están enterrados juntos, en Barcelona.
Mi madre tuvo tres hijos, cinco nietos y cinco bisnietos. Todos nos sentimos orgullosos de ser o descender de Robres.