Archivo de la categoría: patrimonio

Las acequias de los lugares de Sariñena y Albalatillo


El río Alcanadre ha bañado las tierras de Sariñena con su fino hilo plateado, dando vida y prosperidad a la villa sariñenense. La poetisa y corresponsal de guerra Ana María Martínez Sagi, en agosto de 1936, lo describe como una “sierpe de plata, bajo las altas estrellas”. Lo cierto es que Sariñena le debe su vida y su propia existencia, pues se estableció en su ribera, en una de sus terrazas fluviales. Sariñena, situada “En una gran llanura entre los ríos Alcanadre y Flumen (que tienen dos puentes de cantería y ladrillo)”, ríos que, en palabras de Pedro Blecua y Paul, en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792, son “los que bañan y fertilizan gran porción de su vega y terreno”, contando en sus “alrededores con espaciosas huertas, pobladas de frutales de toda especie, muchos morales, buenas arboledas y paseos deliciosos”.

Sariñena es mi pueblo,
San Antolín mi Patrón,
el Alcanadre y Monegros,
son lo mejor de Aragón.


Jotas y Coplas de Monegros, Juan el Recogedor. Revista Monegros, 1980.

La acequia del Molino a su paso por la huerta vieja de Sariñena.

Pero Sariñena no escapa a su irregularidad mediterránea, capaz de producir grandes riadas, avenidas, así casi como secarse. Crecidas muy destructivas que se han llevado por delante azudes e incluso puentes como las ocurridas en 1747, 1753 o 1852, esta última publicada en El Heraldo en su edición del 6 de octubre de 1852: “Que el rio Alcanadre arrebató también el puente de madera de Sariñena” o la de diciembre de 1879 y recordada por el Diario de Huesca del 10 de diciembre de 1912 “Los daños hechos por los temporales en la parte baja de nuestra provincia, decía que en Sariñena se llevó el río el puente de hierro, valorado en 10.000 duros, y en las huertas hizo bastante daño”.

“El señor conde de Toreno dio cuenta también de haber destinado una cantidad para la reconstrucción del puente de Sariñena.”

El Imparcial, 31 de octubre de 1879.

“El gobernador civil de aquella provincia, ha dado las gracias al ministro á nombre de los desgraciados que han sufrido por las inundaciones de Sariñena, Fraga y pueblos de la ribera del Cinca.”

El Pabellón Nacional, 31 de octubre de 1879.

Y a su vez se han dado sus estiajes estivales que le han validado el sobrenombre de “Mata panizos”. De esta manera, desde tiempos pretéritos se las ingeniaron para aprovechar eficientemente sus aguas. Por ello, en caso de que las sequías agotaran estas fuentes tradicionales de abastecimiento, apunta J. Raúl Navarro-García, quedaba ir a los ya más lejanos cauces fluviales: “Ámbito en el que presas y azudes como las de Valdera y Puimelero también pudieron crear condiciones adecuadas para el desarrollo palúdico desde la edad media” (J. Raúl Navarro-García Expansión hidráulica, factores ambientales y humanos en el paludismo español del primer tercio del siglo XX). De esta manera, su regularización, a través de azudes y acequias, proveyeron a Sariñena de magnifica huerta y campos de regadío en total contraste con la característica aridez monegrina, en pleno Valle del Ebro, hasta la llegada de los diferentes canales y transformación a regadío de sus tierras, transformando la economía y el paisaje. No obstante, este es un artículo de acequias que conformaron un verdadero oasis en el lugar de Sariñena.

Si Sariñena tiene un padre
es hija del Alcanadre
y si preguntan por su madre
es la acequia Valdera.

La laguna es su niña
donde se refleja la luna
mientras gira la piedra
del molinar su acequia.


Sariñena, villa como ninguna
que su huerta vieja
es su gran fortuna
a orillas de l`acequieta.

Si dicen que soy de Sariñena
el Alcanadre es mi padre
y mi madre la Valdera
de mí siempre villa eterna.

“Tres eran las acequias madres”, recoge Pascual Madoz en 1845 “Cuyo riego termina á ¾ de leg. de la población, impulsando además las máquinas de un batán, un molino harinero y otro de aceite” de acuerdo a su Diccionario geográfico-estadístico-histórico publicado a mediados del siglo XIX.  Sin duda, estas responden a las acequias de Valdera, la del Molino y su ramal de la Acequieta, y la acequia de Albalate. Acequias tradicionales con concesiones históricas que toman sus aguas del río Alcanadre principalmente por medio de azudes y que conducen el agua para el riego de pequeñas parcelas. Acequias históricamente de tierra, a veces puntualmente revestidas por sillares de arenisca, piedra muy débil, para riego por inundación. La gestión viene dada por el Sindicato de Riego de Sariñena, una antigua comunidad de larga trayectoria que más adelante se desarrolla en el presente trabajo.

Las acequias mayores suelen derivar en acequias secundarias hijuelas y/o brazales. Asimismo, las aguas no utilizadas son derivadas a otros sistemas, así las aguas de la Valdera a la del Molino, la del Molino a la de Albalate y luego, a su vez, por medio de azarbes, las aguas sobrantes son devueltas al río Alcanadre, considerándose como retornos. Las canalizaciones más pequeñas que aportan agua a los azarbes son conocidas como azarbetas.

Toda esta actividad generó guardias de riego, el trabajo a vecinal de mantener las acequias, los jornaleros y cuadrillas, los regadores… además del nombrado sindicato o comunidad de regantes. Al igual existe toda una terminología o vocabulario asociado, toda una riqueza que se ha tratado de mantener en el presente artículo.

Cuando veo los Monegros
se me encoge el corazón;
son como un hierro rusiente
en el vientre de Aragón.

Luis Escudero.

Las acequias de Sariñena también se encuadran en aquella memoria de la sed, del aprovechamiento del agua en Los Monegros. En este caso ligada al paso de un río, circunstancia que marca profundas diferencias con la extrema aridez y sequedad de otros lugares de Los Monegros, sobre todos los del sur, pues la sierra de Alcubierre desvía los cauces que naturalmente discurrían de norte a sur para acabar desembocando en el Ebro, dejando un sur aún más extremadamente árido y seco, de aprovechamiento del agua en balsas, balsetas y balsetas, toda una cultura del agua y la sed que debería ser patrimonio cultural de la humanidad. (La memoria de la sed).

“En Sariñena Villa Plena, quié no trae, no cena.”

Refranes o Proverbios en romance 1621. Biblioteca de Castilla y León (Valladolid)
— Signatura: BPA 1369.

Vocabulario acequiero

  • Abadinar: También en las formas Badinar o Embadinar. Inundar de agua. “No vaya ser cuento que abadines”.
  • Abarrancar/ Barrancar:
  • Acequia/ cequia: Canal artificial por el cual circula el agua para riego agrícola.
  • Acequia madre: Acequia principal que toma directamente el agua.
  • Aguatillo: Compuerta para el desagüe.
  • Alfarda: Canon o contribución de riego.
  • Asolar: Decantar, cuando bajan las partículas al fondo.
  • Atancar: Poner la tabla para que entre el agua al campo y para que no se escape mucha agua se pone “lastón u otras yerbas” en las fugas. Esta operación se llama “volver l´agua”.
  • Azarbe: Acequia que lleva el agua sobrante.
  • Azarbeta: Azarbe secundario.
  • Azud: Barreras, a modo de pequeñas presas en los ríos que derivaban el agua a las acequias.
  • Barrancada: Avenida, riada, aumento de caudal que rebasa la acequia.
  • Barza: Zarza Rubus spp.
  • Boquera: Es una estructura para controlar el flujo de agua hacía las áreas de cultivo, desviándola de la acequia principal a canales secundarios o a las propias parcelas. RAE: Boca o puerta de piedra que se hace en un cauce para regar las tierras. Salida de agua sin enfila ni nada abierta a azada y que luego se tapaba. Riego a boquera: Cuando se regaba por una enfila y tenían que regar uno detrás de otro sino no regaban, era cuando había escasez de agua.
  • Boleta: Papeleta donde se ponía el nombre y los metros del tramo que correspondía a cada parte en el repique. Se colocaba en una caña clavada en el cajero de la acequia.
  • Brazal: Acequia secundaria.
  • Brozar: Taponar la maleza arrastrada por la acequia alguna parte de la misma, como un estrechamiento de un puente. Suele pasar siempre después de haber limpiado la acequia.
  • Buro: Barro.
  • Cabecera: Parte alta de la acequia.
  • Caizada: Caíz, cahiz, cahizada, medida de superficie que equivale a unos 5700 metros. Una caizada son unas 38 áreas; 8 fanegas; 24 cuartales; y 96 almudes o celemines.
  • Caizadas: Un pago que se realizaba en relación a la tierra que tenías medidas en caizes. 
  • Cajero/Caxero: Sección de la acequia, soleras más laterales. Camino pegado a la acequia para acceder a todos sus puntos para su limpieza y conservación. «Respetar el cajero»: respetar el paso de servidumbre.
  • Camallón: Forma sariñenense de Caballón. Surco en la tierra para conducir el agua y regar las plantas a sus lados.
  • Cargadal: Sedimento en la acequia, entre la arcilla y la arena.
  • Chespe: Trozo de barro con raíces que hacen de armadura, para taponar los agujeros de acequias, brazales y rasas.
  • Chumear: Gotear.
  • Colector: Un colector de acequia puede ser un conducto que distribuye el agua desde una acequia principal a diferentes áreas de riego.
  • Coscarana: Tierra reseca y resquebrajada, formando costras.
  • Dallón/ Dallones: Herramienta con filo metálico y mango de madera, mayor que la hoz, empleada para la limpiar las hierbas de las acequias. Guadaña corta para cortar hierbas, barzas o cañapitas.
  • Demba: Huerta, a veces significa la huerta próxima al pueblo.
  • Derivación: Acción de desviar agua de un río o corriente principal hacia una acequia para su uso en riego.
  • Descajerar: Ensanchar el cajero de la acequia.
  • Desembozar/desbozar: Desatascar.
  • Desencarar: Regar lo sembrado para que se reblandezca la corteza que hace la tierra y pueda nacer.
  • Enfila: Compuerta de riego.
  • Esbarrancar: Cuando se pone mucha agua y se rompe el marguinazo y erosiona el terreno.
  • Esbozar: Desatascar.
  • Esbrozar: Desbrozar, limpiar los cauces de las acequias.
  • Esbarziar: Cortar bazas o barzeros.
  • Fanega: Medida de superficie que equivale a unos 715,18 metros.
  • Forca: Horca.
  • Forcallo: Horca de cinco púas.
  • Forcón: Horca grande.
  • Gallipuente: Sencillas estructuras para salvar el obstáculo que constituían las acequias. (Naval Mas, Antonio).
  • Gancheta: extensible, era un mango extensible para poderla llevar en el coche, luego, en la punta tenía dos ganchos, como si fuese una horca con solo los dos dientes laterales, pero con el final en forma de gancho.
  • Guerto, Guerter, Guertico: Huerto “Pal guertico”.
    Guiador: Regador. Figura antigua encargada del manejo de las aguas, caudales y distribución de las acequias y sus sistemas.
  • Hacer brazal: Limpiar cada uno su propio brazal.
  • Hijuelo/hijuela: Acequia que nace de la acequia madre.
  • Husillo: Tajadera accionada a través de un tornillo movido por medio de una rosca.
  • Ir a dar vuelta el agua: Ir a comprobar como va el riego a manta hasta que acabe por regar todo el campo.
  • Lastón: Gramínea que crece en los marguines.
  • Margüín: Linde o margen de un campo de cultivo.
  • Marguinazo: Ribazo. Talud entre dos fincas a distinto nivel.
  • Mina: Conducciones subterráneas excavadas en el suelo, túneles cerrados o abiertos para permitir el paso de las corrientes de agua y salvar la topografía.
  • Mojón: Desprendimiento de tierra en el cauce de la acequia.
  • Paradil/Paradiles: Guías del marco donde encaja la tajadera.
  • Portillo: El portillo, por donde entra el agua al campo.
  • Rasa: Acequia secundaria, como un brazal pero menos onda y más ancha.
  • Raseta: Diminutivo de Rasa.
  • Rebugada: Montón de broza que baja flotando por la acequia, que hay que retirar con la horca “porque puede brozar un puente”.
  • Regacha: Cauce angosto para el riego.
  • Reguero: “O reguero”, corriente, a modo de arroyo pequeño
  • Repique: Trabajo de limpieza del cauce de la acequia repartido por tramos.
  • Salto: Desnivel o caída, donde el agua coge velocidad y fuerza que servía para mover molinos o batanes.
  • Sifón: Infraestructura hidráulica utilizada para trasvasar agua de un lugar a otro situado a un nivel inferior.
  • Sogada: El agua que queda en el brazal desde la acequia hasta el campo. “Antes, cuando se optimizaba el agua, había que calcular para que entrara en el campo y no echarla para abajo”.
  • Tajadera: Compuerta para abrir o cerrar el paso del agua.
  • Tarquín: Agua estancada que forma fango maloliente. Barro sucio.
  • Teja de agua: Unidad de medida de caudal.
  • Topera: Agujero estrecho por el que escapa el agua. “Se debe tapar con buro y si es grande con un chespe”.
  • Tollo: Lugar de más profundidad tanto en las acequias como en los brazales, normalmente después de los paradiles, por la erosión, donde antiguamente aprovechaban para bañarse.
  • Yerba: Hierba.

Sariñena, hija del Alcanadre

Sariñena es hija del Alcanadre, sin duda. Y Sariñena ha tenido, a través de sus distintas civilizaciones, la capacidad tecnológica y el ingenio de aprovechar sus aguas en beneficio de la población. Hasta el punto, que como bien dice Antonio Naval, este constante aprovechamiento de las aguas del río es otro de los aspectos que definen la localidad “Al menos desde tiempos de los árabes” (Antonio Naval Mas. Sariñena, villa histórica de ferias y regadíos).

Pues los cursos fluviales, a lo largo de la historia, fueron factores decisivos para el asentamiento de núcleos humanos “Así, en las orillas de afluentes del Ebro como el Alcanadre, los emplazamientos de los hábitats agrícolas fueron más abundantes en las terrazas desde donde dominaban el lecho fluvial» (Giral Royo, Francesc. 2004. Introducción al poblamiento de época romana en Los Monegros, Revista d’ Arqueología de Ponent, 14, pp. 223-236). Sin duda, la prosperidad ha venido dada del río y sus acequias, siendo el motor de la actividad económica, agrícola y ganadera de Sariñena, pero también de molinos y batanes, propiciando actividades extras como fue la realización de diversas ferias: “A mediados del siglo XIX en las dos ferias que se celebran en la primavera, una para Carnaval y otra para el Domingo de Ramos” (Antonio Naval Mas. Sariñena, villa histórica de ferias y regadíos).

Por ello, no es de extrañar, como son varios los testimonios que recogen la riqueza de Sariñena a lo largo de los tiempos. Este es el caso de Labaña, geógrafo portugués, quien en 1611 realiza una detallada descripción de Sariñena: “Es villa principal del Rey. tiene 350 vecinos, cercada de muros altos, de tapia fuerte, por fuera de los cuales tiene dos arrabales, a la entrada y salida. Está asentada en llano a lo largo del río Alcanadre. a mano derecha. sobre el cual tiene un puente muy bueno y encima de él un azud muy bien hecho, para sacar una acequia con la que riegan una gran huerta, y en ella y en el término cogen mucho trigo, vino, aceite y azafrán. y tiene mucho ganado y tierra rica, así por la abundancia como por las tres ferias que se hacen en ella. Fuera de la villa hay un monasterio de frailes franciscanos. un hospital y escuela de gramática”.

Igualmente, Pedro Blecua y Paul, en 1792, describe una magnifica y productiva huerta, de una Sariñena amurallada de tapial. Aun así, Blecua y Paul matiza mucho más y llega a decir que de la muralla presentaba tres entradas y tres fuentes. Estas, para Antonio Naval Mas: “Eran de las de caños cobijados bajo arco de acuerdo con una tipología que caracterizaba al Alto Aragón. Algunos todavía las recuerdan.”

También lo recoge Espinalt, entre 1778 y 1795, en su Atlante español, junto a otros aspectos de la villa que se reproducen en su integridad: “Buenos muros con sus torres y un castillo algo arruinado con tres puertas y, en cada una, su fuente. Tenía por entonces dos conventos: el de franciscanos (XVI) y el de carmelitas calzadas (XVII). Para acercar al devoto, se había traído una réplica de la Virgen de Loreto, que se entregó a los franciscanos. Estos la llevaron a la ermita donde hoy se celebran las misas diarias en invierno, junto a la carretera de Huesca, antaño cárcel del lugar.”

Tres eran las fuentes de Sariñena
una en cada una de sus entradas
igual daban la bienvenida al sediento
que daban la despedida y aliento
al pasajero y peregrino.


Que esta villa, además de a san Antolino
a Salvador, Santiago, san Eufrasio y Loreto,
lleva también de patrona
a nuestra señora virgen de las Fuentes
y a la acequia madre Vadera.

En la calle Goya aún encontramos la fuente de Villanueva del siglo XVII, descrita por el Sistema de Información de Patrimonio Cultural Aragonés (SIPCA): “Adosada por su parte trasera a la pared de una vivienda, es una construcción de planta rectangular, realizada con grandes sillares de arenisca, dispuestos a soga. Su frente se encuentra casi totalmente abierto por un profundo arco de medio punto, bajo el que se cobija la pila rectangular. Estaba coronada por una cornisa moldura ligeramente saliente, que ha desaparecido. También ha desaparecido un largo abrevadero, cuya pila, de planta rectangular, estaba adosada a uno de los lados de la fuente.”

Que es villa de acogida y de historia
que es villa de memoria
que es villa amiga
que es Sariñena nuestra villa.

La fuente de Villanueva y quizás las otras fuentes que tuvo Sariñena cogía el agua de la acequia Valdera por medio de un antiguo sistema hidráulico. El sistema recogía el agua de la acequia Valdera y la conducía canalizada hasta la fuente de Villanueva y el demolido abrevadero en la década de 1990. El antiguo sistema hidráulico de Sariñena se ubica en la calle Alfonso I el Batallador, en un solar, entre malezas, a través de unos mallazos, en la absoluta dejadez y completo abandono, se encuentra la entrada al antiguo sistema hidráulico de Sariñena.

Fuente Villanueva Sariñena.

La pequeña construcción, según el inventariado del «Plan General Urbana de Sariñena», data de finales del siglo XVI. «A través de una portezuela, se desciende por peldaños pétreos enclavados en la pared. La sillería está perfectamente conservada.» Su interior es abovedado y la sillería dicen que es obra de un maestro cantero, uno de los que durante el siglo XVI estuvo por el sur de la provincia de Huesca fabricando captaciones, caños y fuentes. La obra permitía redirigir unos 60 grados la conducción de agua: «Dejando un depósito para las cales y permitiendo su limpieza periódica».

El Alcanadre

El río Alcanadre nace en la sierra de Galardón, sierra de pinos, bojes y chinebros, término de Fiscal, comarca de Sobrarbe. Concretamente nace a unos 4 kilómetros del pueblo deshabitado de Matidero, a unos 1620 metros de altitud.

Tiene una longitud de 148 Km con una clara dirección norte-sur. Atraviesa la sierra de Guara introduciéndose bajo el cabezo de Guara y formando a su paso profundos barrancos, cañones y gargantas en las calizas eocenas como son los barrancos de Gorgas Negras, Barrasil, Peonera Superior y Peonera Inferior. Continúa encajonado hasta abrirse tras juntarse con el Guatizalema, para luego proseguir descendiendo hasta desviarse al sur-este al encontrarse con la sierra Alcubierre Sigena, tras juntarse con el Flumen para acabar desembocando en el Cinca tras pasar Ballobar, a 138 – 133 metros de altitud sobre el nivel del mar.

En él desembocan los ríos Mascún (13 km), Balcés o Isuala (41 km), Formiga (16 km) con el Calcón (22 km), Guatizalema (73 km) con el Botella (22 km) y Flumen (120 km) con el Isuela (39 km).

Alcanadre de mis amores
discurres por nuestra villa
como hilo fino plateado
bajo la ermita de Santiago.

Río de nuestros corazones
Sariñena ve pasar tus aguas
entre ripas y badinas
entre tus sotos y gleras

Nos has dado vida
y una maravillosa huerta
nos has quitado la sed y el hambre
 a tu inmemorial Sariñena.

Que no hay mayor honra
que ser hijos del Alcanadre
por escudo y bandera
río de nuestros anhelos e ilusiones.

El río permanece encajonado hasta prácticamente alcanzar el llano de la parte norte de Los Monegros. Como decía Pedro Blecua y Paul, las aguas del río Alcanadre, por su mucha profundidad, no podían aprovecharse hasta “El terreno de la villa de Sariñena y lugar de Capdesaso”. En cambio, las de los ríos Guatizalema, Flumen e Isuela, que en el verano escasean mucho, eran de buen provecho: “Se aprovechan bien en toda su vega y ribera en invierno y primavera por alguna porción de levante y mediodía” (Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792).

El Alcanadre, antiguamente, a su paso por Sariñena, presentaba un aspecto muy diferente, señala Rafael Anoro Novellón: “Las gravas se acumulaban formando extensas gleras y a su vez se formaban playas de fina arena. Había poco arbolado ya que se aprovechaban mucho las leñas. También se extraían muchas gravas y arena para la construcción, mucha gente para ganarse algunos pocos dineros acudía a recoger unas pocas gravas que vendían a los albañiles. Luego se extrajeron tantas gravas a través de Horpisa (Hormigones del Pirineo Sociedad Anónima) que el río se encajonó, hundiéndose su cauce y quedando casi sin gravas. Incluso el puente del Ramio cedió un poco.”

Lucas Mallada decía que “Si la amplitud de su cuenca correspondiera un canal de importancia, sería el Alcanadre tal vez el río de más provecho de la provincia”. Aun así, sin duda, el río Alcanadre ha sido vital para Sariñena y para su huerta vieja, algo que no deberíamos ni debemos olvidar. Pues, tal y como afirma Rafael Anoro Novellón, en Sariñena se vivía de la huerta y ha sido muy importante para la población y comarca: “Se regaba, pero también se bebía agua del río. Algunas mujeres iban a lavar la ropa y muchos a bañarse en sus aguas en verano”. Pues, tal y como concluía Lucas Mallada el Alcanadre ha contribuido en gran parte a la riqueza de la villa de Sariñena: “Que deja a su derecha, permitiendo que, en su territorio, por la menor depresión de su álveo, se repartan algunas acequias con que aumentar la variedad de sus producciones”.

Alcanadre, Alcanadre
bañas a Sariñena
en noche plateada
con la luna, con la luna

como una purna
que se baña, que se baña

en tu noche estrellada.

Madoz, en su Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850, aporta la siguiente descripción del río Alcanadre:

R. de la provincia de Huesca; tiene su nacimiento en el término de Mathinero (Matidero) del partido judicial de Boltaña, al pié del S. de la sierra de Guara, en un manantial que brota en las concavidades interiores de la sierra, al cual se le da el nombre de Mascun. En su origen el Vivera por donde sale, arroja generalmente una columna de agua igual al grueso de tres hombres, y su curso es perenne y muy caudaloso, bien en verano escasea algún tanto. En su dirección al S., describiendo varias curvas, fertiliza por la der. la huerta del Rodellar donde e le agregan mas aguas de las muchas fuentes que nacen en el monte de este pueblo, y los término de Almunia de Pedruel, San Saturnino, Bierje, en cuyo punto se le juntan dos r. por der. é izquierda, llamados el primero Formiga, y el segundo Isuela, el de Alberuela de la Liena, Ador, Abiego, Lascellas,  Paneano, donde se le reúne el r. Rigo, el de Pertusa; Torres de Alcanadre, Peralta de Alcoféa próximo, á cuya jurisd. recibe en su seno las aguas del r.  Guatizalema, el de Sena, el de Sigena, el de Alcoléa, Chalaméa, y Vallovar, en cuyo punto desagua en el Cinca, después de un descenso de 22 leg. (legua), dándole mucha mayor importancia de la que hasta allí tenia. Fecundiza también por su márg. izq. las heredades de los pueblos de Pedruet, Almunia de Sipan, de Morrano, de Casbas, de Junzano, Angues, Antillon, Cap de Saso, Sariñena, Albalatillo y el de Hontiñena. Tiene varios puentes, aunque comunmente de un solo arco ú ojo, pero elevados y buenos, siendo los principales los de Rodellar, Bierje, Lascellas, Pertusa, Sijena y Sariñena, y son, muchos los molinos y batanes que pone en movimiento con las aguas que lleva y las acequias que de él se sacan para facilitar el riego á los término de otros pueblos dist, de su álbeo. Cría abundante pesca de truchas, anguilas y barbos, ofreciendo en la primera especie la particularidad de que salgan ya de un grandor admirable del mismo manantial en que el r. tiene su origen. Esta circunstancia ha dado lugar á creer que tan copioso depósito de agua es debido á una infiltración subterránea del r. Ara, que nace en la cumbre del Pirineo y desciende costeando la sierra de Guara por el lado del N.; dan visos de probabilidad á esta opinión las muchas concavidades que sé observan en los cerros mas elevados de dicha sierra, y el ruido sordo y profundo que se deja oir al, penetrar en alguna de las espresadas concavidades.

El Guatizalema

El río Guatizalema nace en la ladera norte de la estribación occidental de la sierra de Aineto, a 1370 metros de altitud, en el valle de Nocito, en el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara. Su curso es de 69 km de longitud y transcurre embarrancado hasta La Almunia del Romeral, la sierra de La Gabardiella y la Hoya de Huesca, pasando por el pantano de Vadiello, para desembocar en el río Alcanadre, “Después de entregar parte de sus aguas al término de Sariñena, por medio de una presa y un canal conducido por galerías a través de algunos montes”, apunta Lucas Mallada.

Sin el Guatizalema no se entiende el sistema Valdera, donde Sariñena tenía construido un azud para pasar las aguas del Alcanadre aunque no ha solido tomar de sus aguas por su peor calidad en relación con el Alcanadre. Igualmente contamos con la descripción de Madoz del Guatizalema: 

«r. que nace en la prov. y part. jud. de Huesca en las inmediaciones del pueblo de Nocito de donde sigue su curso por los térm. de los de Almunia del Romeral, Sipan, Arbanies, Castejon, Sietamo, Fañanas, Pueyo, Argavieso y Novales, penetrando por el térm. de Sesa en el part. de Sariñena, primer pueblo al N. de este part.; continúa fertilizando en su tránsito el térm. de Salillas y Huerto, y á dist. de 1/2 hora de este último punto le cruza un puente de piedra llamado del Rey sobre la carretera de Barbastro á Zaragoza: mediante una azud que tiene construida la v. de Sariñena, toma su agua en unión de una acequia que en el mismo parage desagua procedente del r. Alcanadre, conducida por unas famosas minas, y ambas aguas dan riego á una gran parte de su huerta llamada del riego de Valdero, depositandolas en el mencionado Alcanadre entre los térm. del espresado pueblo de Huerto y Peralta de Alcofea. En su origen á muy corta dist. se le une el r. Usez que de la parte NE. se dirige al SO. hasta penetrar en este r. por la izq. Ademas del puente que se dijo antes, le cruzan otros en los pueblos de Sipan, Arbanies, Castejon y Siétamo, y da movimiento á distintos molinos harineros, fertilizando gran porcion de terreno. Su curso es perenne, y lleva abundante caudal de aguas con una dirección constante NS. hasta llegar á las inmediaciones de Sesa, donde empieza á marchar al SE.; cria barbos y anguilas de la mejor calidad.”

La Isuela/Flumen

El Flumen discurre también por Sariñena, aunque su denominación histórica y popular ha sido muchas veces referida por La Isuela, ganando la partida popularmente al Flumen hasta no hace muchos años. Aún así, son muchas las referencias y voces que siguen nombrando La Isuela a su paso por Sariñena. No obstante, la forma de denominar a los ríos en femenino es característica dada en lengua aragonesa.

Entre el Alcanadre y La Isuela
 al igual que su laguna

se halla noble villa
por nombre Sariñena.

El Isuela nace en Arguis y es regulado por el embalse del mismo nombre “Embalse de Arguis” y mantiene un recorrido de unos 40 kilómetros hasta unirse con el Flumen, tras pasar Huesca, en la localidad de Buñales. Las Isuela también cuenta con su descripción aportada por Madoz:

Isuela: r. de la prov. y part. de Huesca: tiene su nacimiento en el térm. del l. de Arquis en las montañas de Serué, y corre por entre asperezas y desigualdades hasta que sale á la llanura en los térm. de Noeno, que fertiliza con sus aguas y desciende caminando hacia el S. al de Arascues, á cuyas tierras proporciona tambien algun riego: continúa su curso bañando las tierras de los l. de Igries y Yéqueda á la márg. izq., y Canastas á la der., formando una curva considerable basta llegar á este último punto, de cuyo térm. sale penetrando en el de la c. de Huesca, en el cual proporciona riego de consideracion á varias tierras que hacen la huerta de esta c. tan amena como fértil: pasa lamiendo las casas de esta cap., cercándola de N. á SE. por espacio de 1/4 de hora, y junto á ella se encuentran 3 puentes frente á 3 puertas de la misma, 2 de los cuales de piedra y 3 arcadas cada uno, fueron construidos á mediados del siglo pasado, y el tercero de madera y un solo ojo, en el año 1835, dando ademas impulso á las ruedas de varios molinos harineros; tambien á dist. de 1/2 hora existe otro puente de piedra con un ojo: sale por fin del térm. corriendo hácia el S. y llega al de Pompenillo, Castillo de Pompien y Tabernas, los cuales fertiliza con sus aguas, y en el de este último pueblo se incorpora al r. Flumen (V.). Cria con abundancia barbos y algunas anguilas.

Flumen

El río Flumen Nace en la sierra de Bonés, en Arguis, y su cauce se desarrolla paralelo al Alcanadre al que acaba desembocando en Albalatillo, próximo al paraje de Juvierre. El mismo es descrito por Madoz:

R. que tiene su origen en el terr. de Belsué y á su parte N., en la provincia  y partido  judicial  de Huesca; lleva su curso por la garganta llamada el Salto de Roldan y penetra en el término de Apies, dirigiéndose al de Fornillos, en cuyo término se encuentra un puente de piedra de un solo arco, bastante deteriorado: continúa su marcha corriendo al pie de las colinas la que se halla construido el edificio denominado Monte Aragon, donde hay otro puente de piedra muy sólido y de 3 ojos; sigue por el término de Quicena y variando de dirección hacia el O. baña los de Huesca al E., en que está el puente llamado de Lagranja, sólido y de dos ojos, y sigue por los de Molinos, Lascasas, Alvero Alto y Bajo y Tabernas, uniéndose á él en este término  el r. Isuela(V.) : conservando sin embargo el nombre de Flumen ; corre después los términos de Buñales, Sangarren , Barbues y Torre Barbues, entrando en el partido  dé Sariñena por el término de Almuniente y continúa bañando los de Granen, Sariñena y Alvalatillo, donde desagua á l/2  leg. de dist.  en el r. Alcanadre.  Fertiliza con sus aguas los térm. de los puntos que atraviesa, y con particularidad la huerta de Huesca, conocida con el nombre de Flumen: sus aguas son dé curso perenne y producen pesca de barbos y anguilas de esquisita sabrosidad.

La antigüedad de las acequias

Siempre ha existido, en el ideario popular de Sariñena, la consideración histórica de tratarse de una obra de la época de los árabes. Félix A. Rivas llega a decir que se le ha adjudicado un origen temporal de época andalusí. Sin embargo, los vestigios actuales no nos remontan a un pasado tan remoto, pero ello no quiere decir que la primigenia acequia Valdera proviniese de origen árabe o incluso romano, pues como bien dice Antonio Naval Mas “La acequia de Sariñena tiene que ser muy antigua a juzgar por los restos de algunas construcciones relacionadas con ella”. Incluso el SIPCA llega a calificar algunos restos, como son el caso de la “Presa Alcanadre”, como restos de época romana. Como dice Antonio Naval Mas: “Eran sistemas que conocieron los romanos, que imitaron los árabes, y que permanecieron prácticamente inalterados hasta el siglo XVIII. Los árabes los denominaron qanats”. A pesar de todo y sin ninguna duda, el sistema de la acequia Valdera responde a una magnifica obra de ingeniería de tiempos remotos.

La cita documental más antigua responde a 1170, según cita a 1208, cuando el rey Alfonso II de Aragón concede a la villa de Sariñena privilegios de población, entre ellos el privilegio a hacer las acequias que quiera del Alcanadre e Isuela para regar con sus aguas sus tierras: “Dono et concedo vobis quod faciatis acequias quantas plus potueretis in Alcanatre et in Isola et totam ipsam terram quam potueritis rigari de istas acequias infra predictis qui tunquam ingresam fuerist rigatas de acequia as et vos potueritis rigare habearis ez posideratis eas in perpetium” lo que se puede aproximar a la siguiente traducción: “Doy y concedo a ustedes hagáis acequias más podéis en Alcanadre y en Isuela y en toda si misma tierra podáis regar de estas acequias en los términos antes mencionados que incluso fueran ingresadas regadas de acequia como podríais tenerlo regado y poseerlo para siempre” (Colección de privilegios y escrituras.. Tomo VI).

Hay un registro del 23 de agosto de 1260 por el cual se otorga «Licencia a Nicolás de la Isuela de construir un molino en Sariñena y de poder regar en la villa. Donación de tierra en Sariñena a Nicolás de Isuela» (Archivo de la Corona de Aragón, Cancillería,registros,nº11,fol.225).

En 1275 «Pedro Bahost, vecino de Sariñena, vende a Domingo de Pedruel la duodécima parte del molino de Pedro Larrés en Peralta de Alcofea, más los casales, casas, tierras que rodean al citado molino, además de la duodécima parte del soto y de las aguas, por 50 sueldos jaqueses» (Documento de Santa María de la Gloria de Casbas ES/AHPHU – CASBAS/0052). Este molino debe corresponder al que se abastecía del azud adosado al puente del Rey II, molino, como veremos más adelante, cuya licencia fue otorgada en el siglo XII.

Así, igualmente el 20 de diciembre de 1289 «Domingo Pedruelo y su mujer Valencia, vecinos de Sariñena, venden a Bartolomé de Lecina y su mujer Marta, vecinos del mismo lugar, la duodécima parte del molino llamado de Pedro Larrés, en el término de Peralta de Alcofea sobre el puente de Ballarés, que muele con agua del Alcanadre, por 36 sueldos jaqueses» (Documento de Santa María de la Gloria de Casbas ES/AHPHU – CASBAS/0096).

Además los documentos del 31 de julio de 1291 por el cual «Juan de Español de Ramio y su mujer María venden al convento de Casbas y su abadesa Urraca sus derechos en el molino llamado de Pedro Larrés, en el término de Peralta de Alcofea, que puede moler con agua del Alcanadre, por precio de 50 sueldos jaqueses» (Documento de Santa María de la Gloria de Casbas ES/AHPHU – CASBAS/0092), un segundo donde «Inés del Pico, viuda de Juan del Pico, y sus hijos Salvador, Nicolás, Agnes y Marta, todos vecinos de Sariñena, venden a Urraca Huerta, abadesa de Casbas, todos sus derechos sobre el molino de Pedro Larrés, en Peralta de Alcofea, por ciento doce sueldos jaqueses» (Documento de Santa María de la Gloria de Casbas ES/AHPHU – CASBAS/0095) y un tercero que dice «Bartolomé de Lecina y su mujer Marta, habitantes en La Perdigura, venden a Urraca Huerta, abadesa de Casbas, sus derechos sobre el molino dicho de Pedro Larrés, en el término de Peralta de Alcofea, que muele con agua de Alcanadre, por 195 sueldos jaqueses» (Documento de Santa María de la Gloria de Casbas ES/AHPHU – CASBAS/0097).

El 19 de diciembre de 1323 hay referencia de un molino harinero y trapero llamado del Rey en Sariñena que tomaba el agua del Alcanadre. Es a raíz de una donación de bienes por parte de Pedro Jiménez de Sarasa y su esposa Teresa a favor del prior de Sariñena: “Consistente en unas viñas, casas, 9 sueldos de treudo y la parte y derecho que ellos tenían en dicho molino harinero y trapero del Rey, situado en el término del citado concejo de Sariñena con 6 cuartales y 1 almudín. El objetivo de la donación era fundar una capellanía perpetua en el monasterio de Montearagón. En el escrito se dice que el molino tomaba el agua directamente del río Alcanadre.” (Los batanes de Aragón (siglos XII-XVI) Germán Navarro Espinach. Universidad de Zaragoza). 

Igualmente en una carta fechada el 29 de noviembre de 1327 «Carta al justicia de Sariñena o a sus lugartenientes sobre el azud y acequia que mueve los molinos traperos y harineros en dicha villa, puesto que (Lope) Sánchez Conesa, funcionario real, tenía asignación sobre ellos. Otra carta a Jaime Bernard, juez de Huesca, en relación a la petición dada por Pedro Jiménez de Sarasa, prior de Sariñena y (Lope) Sánchez Conesa sobre la reparación del azud y acequia del río Alcanadre a la que estaban obligados los hombres de Sariñena.» (Archivo Corona de Aragón,Cancillería,registros,nº428,fol.7v-8).

Es en 1335 cuando aparece constancia sobre el sistema Valdera, de un azud sobre el Guatizalema y la acequia en relación a una escritura de venta, que los señores de “Vallarias” otorgaron a favor de la Villa de Sariñena por la cual vendieron un “Azud y Cequia en el Río Batezalema, para prender, passar, y adducir agua para su regano de Valdera”. La referencia aparece en “Extracto breve de los principales hechos, con algunas reflexiones, que sobre ellos hace la Villa de Sariñena: en el pleyto, y grado de segunda Suplicacion. Con el lugar de Capdessaso su aldea. Sobre division de términos en 1734”. Curiosamente, este pleito con “Capdesasso”, admite que en esa fecha de 1335 aun no se encontraba poblado el mismo lugar de Capdesaso. (Extracto breve de los principales hechos, con algunas reflexiones, que sobre ellos hace la Villa de Sariñena: en el pleyto, y grado de segunda Suplicacion. Con el lugar de Capdessaso su aldea. Sobre division de terminos Sariñena. Ayuntamiento. Año 1734).

Un segundo pergamino, en 1371, recoge un detallado inventario de bienes del llamado “molino harinero y trapero del Rey” con motivo de su arriendo. El documento queda recogido en la obra de Germán Navarro Espinach, “Molinos harineros en el reino de Aragón (Siglos XIV-XVI)”, citando que el molino estaba ubicado en el río Alcanadre. Y en 1390, un documento sitúa al mismo molino en las inmediaciones de Sariñena en la denominada Huerta de Suso, documento por el cual el monasterio de Montearagón da a treudo a Eximino Loarre, clérigo racionero de la iglesia de San Salvador de Sariñena, el molino del Rey, “sito en el lugar llamado Huerto de Suso en el término de Sariñena, molino antes estaba atreudado a Ramón de Castro, el cual no pagaba el treudo” (1390-07-12).

El molino harinero de Peralta de Alcofea vuelve a aparecer en un documento del 28 de abril de 1376 sobre su posesión: «García de Loriz y García de Lobera, escuderos procuradores de Gracia, abadesa de Casbas, comparecen ante Jordán Pérez de Urriés, regente de la Gobernación de Aragón, para firmar de derecho sobre la posesión de un molino harinero situado sobre el río Alcanadre, en el término de Peralta de Alcofea, sobre cuya posesión es reclamada por Guillermo de Entenza, escudero de Sariñena.» (Documento de Santa María de la Gloria de Casbas ES/AHPHU – CASBAS/0244).

En 1488 se produce una Sentencia Arbitraria sobre el pasto de ganados en la acequia Valdera: “Que los ganados de dicha Villa y Aldeas puedan hacer todas las Yerbas sobre la Acequia de Valdera hasta el caxero de ella”. La cita pertenece a un pleito entre Capdesaso y la Villa de Sariñena sobre la propiedad de la huerta Valdera y la Faxa Real en 1734, aportando sentencias históricas a favor de Sariñena (La Faxa Real/Faja Real es la partida situada en el margen izquierdo del Alcanadre, justo aguas arriba de la ermita de Santiago de Sariñena). Pues la huerta tenía un gran valor y sobre todo había intereses eclesiásticos por el cobro del Diezmo. No obstante, la documentación aporta una gran información sobre la acequia Valdera, su sistema y huerta. De esta manera, se recoge la sentencia arbitraria del año de 1488 por cuyos capítulos se declara “Que los montes y partidas llamadas Bramapan, Sasso Verde, Insulas y Arenales, Huerta de Salabert, Huerta de la Sardera, son términos de dicha villa y huerta de ella”.

El escrito de defensa del lugar de Capdesaso se defiende de una firma presentada en 1577 obtenida contra el señor de Vallerías: “Sobre el riego de el río Guatizalema, para que se le permitiesse passar para su regano de Baldera, sobre que otorgó Escrituracon dicho señor; y quiere inferir Sariñena, que Capdesaso no concurrió con cantidad alguna para estos y que las aguas se dirigían a Baldera; a que se responde lo primero, que en aquel tiempo aún no se havía poblado Capdesaso, con que no pudo concurrir a esta compra; lo segundo, que reconocido el Mapa, se hallara, que Guatizalema se une con el Rio Alcanadre, en la Azud que está en los Arenales, y de alli passa por toda la Huerta , y Baldera de Capdesaso, y sigue toda la Cequia adelante, passa por el Abrevadero, y Baldera de Sariñena, y continua hasta entrar en las demás Huertas de la Villa; de modo, que no se prueba precisamente, que porque el agua passa por la Baldera de Capdesaso litigosa, fue el contrato con el Señor de Vallerías, solo para regar esta Partida, sino para las que eran de el Termino de Sariñena, como consta en la inspección del mapa”.

El lugar de Capdesaso, en su defensa, alude a los tributos que la Villa de Sariñena les impone a los de Capdesaso, probando que para Sariñena no son consideradas tierras suyas: “Este concepto se prueba con la Escritura de promessa, y obligación, que ha presentado la Villa, en que se supone, que haviendo está gastado, sobre tomar el agua de el Rio Guatizalema, para conducirla a la Ceguia de Baldera, negaron el riego al Lugar de Capdesaso, y sus vecinos, con el motivo de no haver contribuido en cosa alguna para los gastos; y haviendoles suplicado les concediessen dicha agua, lo executaron, obligandose por Escritura a pagar un Censo de 1H libras de capital, y 1 H Sueldos al año de reditos, y a contribuir en adelante con qualesquiera gastos, y pechas necessarias , para la conservacion de el riego.”

En 1587 se produce una proposición de firma contra los señores de “Vallarias” nombrando el azud de Valdera: “Que en los ríos Batizalema, y Alcanadre, de tiempo inmemorial, havia un Azud de piedra, vulgarmente llamado el Azud de Valdera, en el qual toma principio una Cequia, que esta abierta en los términos de Vallarias, y passa, y discurre por aquellos, hasta dar en los términos de Sariñena, para regarlos, y en particular una Partida llamada de Valdera, vc. Mediante el qual, dicho azud, por dicha azequia se lleva y discurre agua de dichos ríos para regar los dichos términos de Sariñena y señalamente la dicha Partida de Valdera”. Esta la primera vez que aparece el término “Partida Valdera” y se describe el complejo Valdera.

En 1588 los vecinos de Cadesaso solicitan estar bajo el riego de la acequia Valdera: “Tienen y esperan tener heredades baxo el discurso de la Cequia de Valdera de la Villa de Sariñena, etc, y havían suplicado de presente a dicha Villa, les hiciese merced de acoger y admitir en el dicho riego sus heredades”.

La disputa por la propiedad lleva al Rector de Capdesaso en 1650 a firmar una proposición para el cobro de diezmos en partidas dentro del término de Sariñena: “Se hallaba en la proffesión de percibir y cobrar la decima parte de los frutos, que se han cogido, y cogen en las heredades situadas y estantes en la Partida Alta de Valdera, como también de la Partida baxa, llamada de Valdera y de las de Miranda, Sardera y Ramio, estantes dentro de los Términos de Sariñena”. Lo que lleva a responder, treinta años después, al cabildo eclesiástico de Sariñena en 1680: “Que dentro de los Términos de ella, de tiempo inmemorial antquissimo, de que no havía memoria, ha havido y ay dos Partidas y Términos, llamadas la una partida Alta de Valdera y la otra Partida Baxa de Valdera, las quales han confrontado y confrontan la partida alta de Valdera, con Cequia de Valdera, Cequia del Rey y Montes Comunes”.

Como pruebas de la pertenencia, el documento aporta el que considera principal, la escritura de concordia entre Villa y aldeas del año 1683 “En que expresamente se pacta y confiesa: Que las partidas que refiere y entre ellas las Insulas, Huerta de la Sardera, Arenales, la Viñas viejas, camino de Albalatillo (desde la Cequia de Valdera hasta la Huega de Albalatillo, azía el Río Alcanadre, la Almunia y Sasso Verde, sean Términos, Huerta y vedados de dicha Villa”.

«Que los montes o partidas llamadas: la plana, Bramapan, Puyalon, Insulas, Huerta de la Sardera, Arenales, Cantalobos, las viñas viejas, camino de Albalatillo desde la acequia Valdera hasta la buega de Albalatillo hacia el Alcanadre, la Almunia y Saso verde fuesen términos, huertas y vedados de la villa, y de los herederos del riego de la acequia Valdera.»

 Elbaile Ollés, José.
Lalueza, hechos del siglo XVIII.

La misma concordia de 1683 recoge la autorización del pasto de ganados en la acequia Valdera: “Que los Ganados que gruessos y menudos de dicha Villa y Aldeas puedan pacer y herbajar todas las Yerbas sobre la Acequia de Valdera, hasta el Caxero de ella (que es su orilla) azia la parte de la Laguna, y que los passos, que antiguamente fueron aboguiados en los Términos Comunes de Villa y Aldeas, se ayan de reconocer y renovar”.      

Igualmente se produce una concordia en el año de 1727, entre el Reverendo Obispo de Huesca, Cabildo Eclesiástico de Sariñena y Rector de Capdesaso, en la cual ese halla pactado que los diezmos sean recibidos por el Obispo de Huesca y el Cabildo de Sariñena: “Que todos los olivares, tierras blancas, viñas y demás proffesiones, que ay desde el olivar de Blancas (que está junto a la Valmarinera) hasta la Torre alta, que llaman de Panzano inclusive, que termina al Monte de los Arenales perciba los Diezmos el referido Obispo y Cabildo”.

Así, podemos saber que el Clavario de la Villa de Sariñena, en 1728, se hizo cargo de 23 libras y 24 sueldos por el arriendo de las yerbas de riego de Valdera, desde la Valmarinera hasta las Insulas, que es toda la huerta litigiosa. (El Clavario era el oficial o persona que tenía a su cargo las llaves de una plaza, institución, ciudad, iglesia, palacio, cárcel, etc.).

Por último, se aporta una sentencia del Intendente de Aragón del 18 de junio de 1731 que libera a los vecinos de Sariñena al pago de contribución de la huerta: “En Pleyto litigado entre Villa y lugar por lo cual declaró: No deberle pagar contribución los vecinos de Sariñena, que tienen y possehen tierras en las Huertas de Valdera, alta y baxa, por resultar que las expresadas Huertas y Partidas están existentes dentro de los Términos de Sariñena”.

Los diferentes testimonios aseguran la propiedad de la huerta a la villa de Sariñena: “De que quanto se registra de dicha Huerta, ha havido y ay entre la cequia del Rey, Río Alcanadre y Cequia de valdera, hasta dicha Villa, siempre ha sido Término Dezmario y Guardio de ella y dentro de su distrito se halla toda la Huerta alta y baxa de Valdera”.

Es reseñable que el mismo pleito, de disputa por la delimitación de los términos territoriales de la Villa de Sariñena y Cadesaso, define el término denominado Huerta de Valdera: “La segunda parte, que vulgarmente llaman Huerta de Valdera, toma su principio, sirviéndola la Cequia de Valdera, y comprende todo lo que ay desde ella, azia Oriente, hasta el Río Alcanade; termina al Norte en la línea, que cruza por debaxo de los Mojones 3.2. y 1 debaxo del Azud, letra N. y al mediodía, en la que corre por debaxo de las letras S. y T. hasta el Mojón 27. Frente de Ramio” (Extracto breve de los principales hechos, con algunas reflexiones, que sobre ellos hace la Villa de Sariñena: en el pleyto, y grado de segunda Suplicacion. Con el lugar de Capdessaso su aldea. Sobre division de terminos Sariñena. Ayuntamiento. Año 1734).

En 1825 se encuentra un pleito civil producido por la Real Audiencia de Aragón, citando la Junta de Apoderados del Riego de Valdera, posiblemente antecesora del Sindicato de Riegos de Sariñena: “Firma del Ayuntamiento y Junta de Apoderados del Riego de Valdera, de la villa de Sariñena, contra la Condesa viuda de Fuentes y el Ayuntamiento del lugar de Huerto, sobre aguas y otros derechos”. ES/AHPZ – J/000383/000002).

En 1835 aparece un expediente contra un vecino de Sariñena por haber introducido su ganado en una heredad de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes por la acequia llamada «Baldera»: “Expediente mandado formar por el alcalde de Sariñena don Francisco Marias, para la venta de los efectos embargados a José Allue, para la exacción de cierta multa impuesta por el citado Alcalde, a dicho Allue, sobre haber introducido su ganado en una heredad de los Cartujos, por la acequia llamada de Baldera”. (Fecha 1835 ES/AHPZ – J/012159/000002). Pues cerca de la misma Villa de Sariñena los cartujos, además de poseer tierras tenían una granja a modo de hacienda.

A principios del siglo XX, en el Diario de Huesca del 18 de noviembre de 1901, la partida “Balderas” de Huerto vuelve a aparecer: “Pueblo de Huerto: una huerta, partida Baldera”. Antonio Naval Mas dice que es también el nombre de la partida No obstante, documentalmente aparece la partida Huerta Valdera en un documento del año 1756: “Información suministrada por José Idiazábal Estella, síndico procurador de la villa de Sariñena, sobre uso del agua para el riego de las heredades de la Huerta llamada de Valdera, que carece de ordenanzas para su régimen y gobierno” (ES/AHPZ – J/001304/0021) y el término llamado del “Riego de Valdera” del año 1789: “Don Antonio Ballerín y Aniés, vecino y alcalde primero de la villa de Sariñena, suplica que los Herederos y terratenientes del término llamado del riego de Valdera cumplan la resolución de la Junta, que se incluye, sobre satisfacer las penas en que se incluye, sobre satisfacer las penas en que se incurra” (ES/AHPZ – J/001310/0010).

Visor Sigpac. Partida de Valderas. Término municipal de Huerto.

Aún con algunos apuntes del molino de Sariñena que fue movido por la acequia de Abalate, este recorrido histórico se ha centrado en la acequia Valdera, que, por su importancia, existe mayor documentación que ha aparecido y permite reconstruir parte de su historia. Por el contrario, no sucede lo mismo con las otras acequias.

Si que hay que señalar la constancia documental de la existencia de la denominada acequia, como hemos visto anteriormente, “cequia del Rey”, ligada a la acequia Valdera y que posiblemente responda a la acequia de Molino. El documento en cuestión dice lo siguiente “Cequia del Rey, Río Alcanadre y Cequia de Valdera” (Extracto breve de los principales hechos, con algunas reflexiones, que sobre ellos hace la Villa de Sariñena: en el pleyto, y grado de segunda Suplicacion. Con el lugar de Capdessaso su aldea. Sobre division de terminos Sariñena. Ayuntamiento. Año 1734).

Igualmente, en distintos archivos aparece la “Acequia de los frailes menores de Sariñena”, en un documento por el cual “Juan de la Raga, prior de Sariñena, da a treudo a Inés de Gramenent un huerto situado en la acequia de los frailes menores de Sariñena por el pago anual de 12 sueldos jaqueses” (ES.28079.AHN/4//Clero-Secular Regular, Car.675, N.14). Esta se puede suponer estaba ligada a la comunidad de frailes franciscanos instalada en Sariñena. Otro documento hace mención a la acequia de Miranda, en un documento de 1538 y relacionado con la acequia de Albalate y el antiguo Azud del Hospital, situado en el río Alcanadre en las inmediaciones de la ermita de Santiago. El paraje de Miranda se encuentra a la altura de los Arenales pero en la orilla izquierda del Alcanadre, tras pasar las Ramblas.

Como conclusión no puede ser más oportuno que citara a Antonio Naval Mas, quien ha estudiado en profundidad el sistema en su obra «Construcciones para la historia del Somontano en el Alto Aragón»: “Es tentador remontar tal obra, o al menos parte de ella, a época romana como ya se ha hecho. La ascendencia del topónimo de la villa vinculado a un patronímico romano relacionado con una desaparecida villa rural es uno de los aspectos que lo hace verosímil. El día que se pueda completar este análisis arqueológico mediante adecuadas catas quizá pueda despejarse la incógnita”. Así mismo “Los árabes con toda seguridad cultivaron mediante regadíos el entorno de Sariñena. Existe la tradición de que las minas, o túneles cercanos a esta presa que llevan el agua a la localidad, fueron abiertas por ellos. Tras las cautelas que tan socorrida atribución suele tener, no debe menospreciarse tal fuente oral. También estos constituyen restos arqueológicos del máximo interés por la singularidad que ofrece su construcción, por lo que puede encerrar de información sobre construcciones de remotos tiempos, y por ser el testimonio de una permanente y activa utilización del rio para los riegos del entorno de Sariñena.”

La huerta de Sariñena

Labaña, geógrafo portugués, ya dice en 1611 que en Sariñena había una gran huerta, y en ella y en el término se cogían mucho trigo, vino, aceite y azafrán, además de tener mucho ganado y tierra rica. También lo recoge Blecua y Paul: “Que la acequias proveen agua abundante para más de 400 cahizadas de terreno blanco, y plantíos de viñas y olivos. iendo ordinariamente las cosechas de la villa: trigo, 2500 cahíces; cebada, 1500 cahíces; avena, 400 cahíces; mixtura, 200 cahíces; vino, 1200 nietros; aceite, 1800 arrobas; maíz, 150 cahíces; judías, 80 cahíces; mijo, 40 cahíces; seda, 500 libras, y abundancia de lino, cáñamo y hortalizas para sus abastos; con aumento considerable, especialmente en las de granos, vino y seda, cuyo sobrante va, por lo regular, a Barbastro; y aCataluña, el de granos y seda; a Monegros, el de vino y parte de aceite, y lo demás a Navarra”.

Una productiva y rica huerta gracias a sus acequias y sus sistemas, que se viene reflejando en las diferentes descripciones que se van haciendo de la villa, como la detallada de Sebastián de Miñano en 1827 en su Diccionario Geográfico Estadístico: “Produce 8333 fanegas de trigo, 666 de centeno, 5.0000 de cebada, 1.333 de avena, 266 de judías, 500 de maíz, 134 de mijo, 1.612 arrobas de vino, 1.944 de aceite, 16 de seda, 108 de cáñamo y mantiene en sus pastos por invierno 40.000 cabezas de ganado lanar que crían 20.000 corderos”.

Y, como no, no podemos olvidar a Madoz y su Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850: “La calidad del terreno: en la parte de la huerta es bastante fértil. Producciones, lo son con especialidad, trigo y otros granos, vino, aceite, legumbres, frutas, patatas y pastos; se cría mucho ganado lanar, algún cabrío y vacuno, hay caza de liebres, conejos y perdices, en particular, y alguna, aunque insignificante pesca de anguilas y barbos. Ind. у comercio: una y otro escasea; pues como país agrícola, está reducida aquella casi á los oficios de primera necesidad. Se exportan granos para Cataluña, de donde se importan vinos, aguardientes, azúcar, aceite y otros artículos primarios.”

Sariñena y su huerta vieja en el vuelo de 1927 en contraste con el monte de secano antes de la llegada del regadío.

Huerta vieja, huerta alta y huerta baja, las partidas de la Sardera, la Huerteta, los Arenales, Cequinaltas, la huerta de Suso, y aguas más abajo de Sariñena los espartales y los Corcullos, las cequinbajas, Los Sasos, Esquilones, el Campanero, las Viñas viejas y los Chamarcales. Una huerta fértil, que ha alimentado a una villa que ha querido ser prospera, que ha luchado por un futuro, por una memoria, por todos y todas los hortelanos y hortelanas, los que trabajaron la huerta y sus campos, labraron, plantaron o sembraron, regaron y cosecharon, a los almendrares, olivares o vides, a los frutales, a las semillas de siempre, adaptadas, a su saber, a su cultura, a su memoria. Al orgullo de la huerta de Sariñena.  

Acequia Valdera, la acequia madre de Sariñena

La acequia madre Valdera, de Valderas, Balderas o también llamada acequia de Sariñena es la principal acequia de riego para Sariñena, de su huerta y para agua de boca durante años y siglos. Gracias a la acequia madre Valdera, dice Rivas, se riega la huerta sariñenense.

La acequia Valdera es orgullo de Sariñena
igual nos quita la sed que el hambre
tanto que nos dicen carmones
pues somos hijos de sus brazales
y con solo oír su nombre
¡Qué bonita suena!
La acequia madre Valdera.

La impronta de la acequia Valdera se encuentra tan arraigada que en la memoria popular de Sariñena está presente la historia de un peregrino que, portando las reliquias de San Antolín, a su paso por Sariñena, camino de Zaragoza, sintió que las campanas de la iglesia de Sariñena comenzaban a tocar solas. Deteniéndose en la misma acequia Valdera, entendió el toque de campanas como una señal divina que le llevó a depositar en Sariñena las reliquias de San Antolín que portaba; prosiguiendo luego su viaje. Así, que la acequia Valdera forma parte indisociable a la villa de Sariñena, de su historia y leyenda. Desde entonces, el patrón de Sariñena pasó a ser de San Salvador a San Antolín.

Mosen Espada le contó, hacia 1917, a Gregorio García Ciprés una tradición muy importante en Sariñena:

A mediados del siglo XIII llegó a Sariñena un peregrino y después de mendigar por la villa se fue de ella en dirección a Zaragoza y al alcanzar la acequia de Valdera, una fuerza invisible lo retuvo a la vez que comenzaron a sonar las campanas de la parroquia. El campanero, al oírlas, subió a la torre creyendo serían los muchachos, y al ver que se volteaban solas avisó a todo el pueblo que vio el suceso, decidiendo salir a los alrededores a ver si encontraban alguna justificación. Al encontrar al peregrino sentado en la barbacana del puente, éste les contó lo ocurrido y que era portador de una reliquia de san Antolín. Personadas las autoridades, le encontraron la reliquia con un letrero en que se leía: A SARIÑENA CAMINO. Lo trajeron todo al templo y cesó por sí sólo el toque de campanas. Los vecinos, entonces, decidieron cambiar de patrón, dejando al Salvador y tomando a san Antolín, a quien construyeron una preciosa capilla con su rejado. Desde entonces se venera todos los dos de septiembre, dedicándole su dance.

Manuel Benito Moliner El camino de Santiago a través de Monegros. Sariñena villa Jacobea.  

Igualmente, la acequia Valera estaba presente en las procesiones al monasterio sariñenense de la Cartuja de Nuestra Señora de las fuentes. En el libro de actas de la cofradía de Sariñena Hermandad de Nuestra Señora de las Fuentes (1744 – 1842) se recoge la obligación de los cofrades de recibir a los cofrades que habían peregrinado en la acequia Valdera para luego acompañarlos a la iglesia “Todos los años el día que haía la procesión a N. ª S. ª de las Fuentes, quando venga otra procesión haían de salir todos los hermanos a recevirlos a la zequia de Valdera y acompañarla asta llegara a la iglesia”. Una peregrinación que realizaba anualmente la Hermandad. Ittem. Actuamos y gobernamos, que cada año vaya la Hermandad en procesión a Nª Sª de las Fuentes y para efecto de esto en la junta arriba mencionada se determinará el día que se haya de ir y a vuestro tengan obligación los Mayorales participar de la deliberación en nombre de la Hermandad para que aquí todos reunidos, puedan ir a visitar a Nuestra Señora” (Cofradías de Sariñena).

Una romería que históricamente ha pasado a llevarse a cabo cada 15 de mayo con motivo de la festividad de San Isidro, llevando la imagen de la virgen de Nuestra señora de las Fuentes a la ermita Santiago. Una romería ligada al agua, al río, a la rogativa de lluvia para calmar la sed de los rabiosos secanos monegrinos, de los campos de secano de cebada y trigo y de los bastos pastos.

Desde el puente de Alcanadre
una imagen que no olvido:
cuando bajan las carrozas
el día de San Isidro.

Pablo Gracia Castel, Pablo.

La acequia Valdera recoge sus aguas por medio de sucesivos azudes que se han ido construyendo. Concretamente, sus aguas fueron cogidas en la zona donde el Guatizalema se une al Alcanadre, por donde discurre el antiguo camino Real de Barbastro a Zaragoza y se encuentran los denominados puentes del Rey. Luego, la acequia Valdera discurre por el margen derecho del Alcanadre hasta Sariñena, con un recorrido sobre unos 23 a 25 kilómetros dependiendo de la fuente, para acabar muriendo en La Isuela (Flumen) y extendiéndose un ramal hasta Albalatillo.

“Las aguas del río servían para el riego de la villa, tomándose al cuarto de legua sobre los puentes llamados del Rey”.

Pascual Madoz.

  • La legua aragonesa equivale a 8000 varas aragonesas, lo que se traduce en aproximadamente 6.176 metros.

La acequia ha tomado sus aguas desde distintas construcciones, desde un azud en la misma desembocadura del Guatizalema con el Alcanadre, término municipal de Peralta de Alcofea, a remontarse aguas arriba, como un azud adosado al puente del Rey II y que abasteció a un molino en sus inmediaciones, un molino cuya licencia fue otorgada en el siglo XII.

Noble acequia de Valdera
que riegas la huerta vieja,
eres aliento de vida,
de la historia, compañera.


Gracia Castel, Pablo.

Luego discurre la acequia, a veces abierta y otras cerradas, por medio de unas galerías o túneles conocidas como minas. Algunas minas son abiertas permitiendo el desagüe en caso de un aumento incontrolado del caudal, de las famosas barrancadas en días de tormenta.

Pedro Blecua y Paul, cita la cifra de 400 cahizadas de terreno blanco o plantíos de viñas y olivos regadas en el siglo XVIII. Aunque la cifra la da cuando habla de la acequia de Valdera parece que se refiere a la extensión de riego del entorno de la villa de Sariñena. Si nos vamos a tiempos más recientes, a principios del siglo pasado (Siglo XX), de acuerdo con Luis Mur Ventura, la acequia Valdera regaba 12.636 fanegas que pertenecían a 1.340 propietarios.

En la actualidad, junto a la acequia del Molino, según Antonio Naval Mas, ambas acequias riegan en la actualidad unas 1.300 hectáreas. Bolea, en 1986, las cifra en unas 700 hectáreas con el Guatizalema (Bolea, J. A. (1986). Los riegos de Aragón. Zaragoza: Grupo Parlamentario Aragonés Regionalista de las Cortes de Aragón. 579 pp.) palabras matizadas por José Antonio Cuchi Oterino “Sin embargo, la captación real de este sistema se realiza en el Alcanadre” (Uso del agua en los regadíos tradicionales de la cuenca del Guatizalema. Cuchi Oterino, José Antonio).

Lo cierto es que, en palabras de Francisco Nogues Tierz, presidente de Sindicato de Riegos de Sariñena en las últimas décadas, en los últimos años el sistema de la huerta vieja de Sariñena ha disminuido de las 1.000 a unas 700 hectáreas. Un sistema que sigue siendo importante para la economía y vida de Sariñena.

Acequia madre Valdera

Rugen sus aguas al igual que los cielos truenan
surcan su cauce al igual que si fuese un río
y sueñan el mar, con un día alcanzarlo.

Susurran las aguas de la acequia Valdera
tras dejar el Alcanadre y el Guatizalema
bravas fluyen y discurren
e inundan huertas y campos.


Sus aguas riegan, de prosperidad
rugían la demba y la huerta vieja
que bravas rugen al abrir las tajaderas
que rugen por los brazales y caballones
y a riego manta como siempre se ha hecho.

Por ello, tal y como dice Antonio Naval Mas, la acequia de Sariñena tiene que ser muy antigua a juzgar por los restos de algunas construcciones relacionadas con ella, por lo que nos adentramos en sus diferentes elementos a modo de recomponer su historia.

Los puentes del Rey

A orillas del río Alcanadre, que da riego a una buena porción de su terreno, recogía Blecua, “Se hallan dos puentes famosos llamados del Rey, obra muy sólida y firme de piedra cantería, sobre cimientos de peña, los que dan paso a los ríos Alcanadre y Guatizalema, por la carretera de Barbastro, Monzón y Huesca”.

Estos puentes, construidos sobre el Alcanadre y el Guatizalema, formaban parte del camino Real Barbastro a Zaragoza además de ser Cabañera Real. Tal vez, el nombre del Rey provenga de la misma denominación de camino Real y/o alguna concesión real para la construcción de ambos puentes o, como bien dice Antonio Naval Mas, eran conocidos como del Rey por su importancia en la red de caminos “Lo que los hacia de prioritario cuidado por parte del Estado”. Otra aportación a su posible origen de denominación puede venir de los privilegios reales que, en 1170, según cita en 1208, el rey Alfonso II otorgó a Sariñena, entre ellos la construcción de acequias y azudes, azud que tal vez dio origen a los distintos puentes.

Actualmente encontramos dos puentes en cada cauce, en la carretera autonómica A-1223, entre Peralta de Alcofea y la Venta de Ballerías. Junto al puente sobre el Alcanadre se encuentra una de las tres estaciones de aforo que cuenta el Alcanadre, una estructura que permite calcular en tiempo real el caudal que lleva en ese determinado punto el río

Puente del Rey I

El primer puente del Rey o puente del Rey I, sobre el Alcanadre, se ubicaba aguas arriba del actual puente, siendo el más antiguos de los puentes que en esa zona existieron. De acuerdo con el Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés (SIPCA) el Puente del Rey I es una construcción que va desde la Edad Media-S. XI hasta Edad Media-S. XV, respondiendo a un puente medieval “donde aún quedan algunas huellas del asiento de los estribos en los bancales rocosos de ambos laterales, adosado debió de existir un azud que abasteció a un molino en sus inmediaciones”.

Antonio Naval Mas lo localiza entre el puente y la pasarela, donde se encuentra el arranque del arco de la izquierda que se apoya sobre fuerte y alta roca “Donde hay huella de obra anterior consistente en un asiento ancho que en parte ha sido ocultado por el estribo del puente actual”, concluyendo que “Presumiblemente debe ser el lugar donde estuvo el puente histórico” (Naval Mas, Antonio. Construcciones para la historia del Somontano en el Alto Aragón).

Por medio del SIPCA sabemos que seguía existiendo en el siglo XVIII. Aunque actualmente está destruido.

Puente del Rey II o de Tablas del Rey

Con el deterioro del puente del Rey I, en el siglo XVIII se construye un nuevo puente, denominado como puente del Rey II (SIPCA). Construido aguas arriba del Alcanadre, en relación con el antiguo puente del Rey I y a unos 100 metros del actual. Este salvaba una distancia de 30 metros y respondía a un puente que “Tenía el tablero de madera apoyado en obra de cantería y en las propias rocas de la orilla. En ambas orillas hay restos constructivos correspondientes a los estribos, que aprovecharon los afloramientos rocosos tal como muestran los restos de entalles, oquedades y huellas de asiento Sobre esta base se detecta todavía obra de sillería con sillares bien tallados aunque toscos en acabado, unidos con mortero y asentados con ripios. En los laterales existen dos embocaduras de obra que parecen corresponder a acequias. La del lado izquierdo quizá podía servir al molino situado 50 m aguas abajo” (SIPCA).

Puente presa Alcanadre Huerto-Peralta. A. Naval Mas.

Antonio Naval Mas lo denomina Puente de Tablas del Rey y lo considera procedente de una desaparecida presa y que, con el deterioro del anterior puente, se utilizó como puente mientras se construía uno nuevo en el emplazamiento anterior.

El puente actual sobre el Alcanadre, en su ubicación, para Antonio Naval Mas es “Sustitución, quizá de principios de siglo XX de la obra que hubo con antelación”.

Puente del Rey sobre el Alcanadre hacia 1927. Luesma Ballestín, Martín.

Presa del Puente del Rey o Azud del puente de Tablas

Adosada, al puente del Rey II, se encontraba la denominada Presa del Puente del Rey II o Azud del puente de Tablas, según Antonio Naval Mas. La presa, se establece a partir del siglo XVII (SIPCA) y la relación entre ambos restos, tal y como establece Antonio Naval Mas, “La dan los agujeros que están en la franja delimitada por ambos muros, y que son la huella de los pies derechos que en ellos fueron hincados”.

El azud o presa alimentaba el molino y quizá algunos riegos cercanos: “Los restos pertenecen a un azud que debió estar adosado al puente del Rey I. Los únicos indicios son algunos restos de muros y diferentes entalles en la roca. Quizá esta presa pudo servir al molino que se halla 50 m aguas abajo. Desde aquí en ambos laterales del puente se abren dos conducciones de agua; la de la izquierda pudo ser utilizada por el molino” (SIPCA). SIPCA debe de referirse al puente del Rey II.

Técnicamente, la presa para Antonio Naval Mas, según lo conservado de la desaparecida presa y puente de madera “Es obra de sillares bien escuadrados aunque con tosco terminado y sin desbastar en la parte interior, la parte encajada en los conglomerados. Están montados con mortero de baja mezcla que les rebosa y asentados con pequeños ripios. Cajean un conglomerado de cantos rodados echado a tongadas”.

El Molino

El molino altomedieval se encontraba 50 metros arriba del actual puente sobre el Alcanadre, a su orilla izquierda. De sus restos sólo se aprecian las huellas en la roca en el borde del bancal del asiento de la edificación, para lo cual se talló la piedra (SIPCA): “También se aprecia excavada en la roca una galería que conducía el agua a los cárcavos. Esta galería posiblemente proceda de la antigua presa junto al Puente del Rey II, donde nace una conducción ya citada ya que no hay indicios de ninguna otra presa a no ser que fuera de estacas. Hay otra acequia excavada en el bancal rocoso en la otra orilla del río. En 1904 tenía dos muelas y debió de estar en uso hasta 1909. Este molino según las fuentes históricas medievales tenía azud, y acequia”.

En relación al molino, Antonio Naval Mas (Las acequias de Sariñena), cita como en el siglo XIII se dio licencia para construir un molino en la acequia Valdera. Este aspecto también aparece recogido por SIPCA “El molino pertenecía al monasterio de Casbas a quien fue donado entre 1285 y 1291 por parte de sus propietarios un matrimonio zaragozano (Juan y Francia) y otros tres copropietarios: “… en Flumen de Alcanadre, que yes sobre puen de Balleries… con zequia con zuc et todos dreitos que nos allí avemos» a unos 50 m aguas arriba del puente actual sobre el Alcanadre en la carretera de Peralta a Ballerías, entre este puente y los restos del llamado Puente del Rey II.” Su construcción va desde la Edad Media-S. XI hasta la Edad Media-S. XIII (SIPCA). A esto, Antonio Naval Mas añade: “La otra mitad del molino era de otros tres propietarios que en 1291 acabaron cediendo todos los derechos al monasterio”.

El molino, concreta Naval, estaría situado en la orilla izquierda “Allí donde queda huella de una construcción que fue asentada en el borde de un bancal después de picar la dura piedra para acomodar en los bajos el cárcavo, y, sobre él, las muelas. Conectadas con este hay excavada en la roca una galería paralela al río por la que llegaba el agua a los rodeznos, o palas de accionamiento de las ruedas de molino. Esa galería se pierde bajo la roca en dirección norte habiendo a su vez desaparecido la embocadura que estaría mas arriba. Es la acequia a la que alude en el documento conectada con el azud también en el mencionado”.

Además, Antonio Naval realiza la siguiente descripción del Molino y azud del puente de Tablas:  

Este probablemente estaría allí donde quedan restos de construcción situados sobre las rocas de cada una de las orillas. Contiguas a cada una de estas estructuras por la parte de afuera, la opuesta al cauce del río y formando parte de ellas, hay unas pequeñas galerías abovedadas, de las cuales la de la orilla derecha está interrumpida por una ranura de unos diez centímetros de ancho adecuada para una tajadera. Los muros con ella conectados forman una embocadura. En la franja comprendida entre los dos muros contrapuestos situados en cada orilla hay agujeros y muescas que fueron de asiento de pies derechos y maderos echados, y, a su vez, están abiertos en una zona que tiene el roce o huella de apoyo de algo así como un ancho muro. Son muros relacionados por la situación, orientación, y nivel, pero de diferente procedencia.

Puestos en relación estos restos de la orilla izquierda con los de la opuesta se concluye que tuvieron la función de azud además de la de puente. Este fue de acomodo posterior para lo cual se sirvió de parte de las estructuras existentes, como eran las de la orilla derecha que hubo que completar con la de la orilla izquierda, y, a su vez, salvar las acequias mediante galerías de un ancho de unos 4 metros de longitud.

El estribo de la orilla derecha es una toma de agua situada a no menos de 5 metros sobre el cauce del río que la encauzaba a una pequeña galería de 1,40 de luz. Presumiblemente desaguaba en la acequia excavada en la roca situada al lado, a nivel más bajo.

Junto al estribo de la orilla izquierda hay otra pequeña galería medio oculta por los áridos de la gravera que la rodea. Es probable que estuviera conectada con el molino.

Esta obra de ambas orillas es de sillares bien escuadrados aunque con tosco terminado y sin desbastar al interior. Están asentados con pequeños guijarros y montados con mortero de baja mezcla que les rebosa. Encajan un conglomerado de cantos rodados dispuestos en tongadas. No es montaje cuidado el de las bóvedas de las pequeñas galerías.

Tienen algo de contradictorias alguna de estas constataciones, como es la embocadura a bastante altura de la orilla derecha y el muro de obra terminada en la orilla izquierda. A falta de un estudio más minucioso se puede conjeturar, como ya ha quedado dicho, que son obra reutilizada con diferentes funciones. Estas serían en primer lugar la de haber sido azud al servicio del molino situado en la orilla izquierda del que hay noticias desde finales del siglo XIII. A este punto sería trasladado el azud de Sariñena, la presa de Valdera, cuando hizo ruina, cosa que ya debía de haber sucedido a principios del siglo XVIII. Entonces el antiguo azud del molino de Casbas, si no estaba abandonado, compartió servicio con la presa de la acequia de Sariñena. Probablemente con posterioridad a quedar arruinado, lo que sería hacia 1747, el lugar y lo que quedaba de obra fue reutilizado como paso provisional hasta la reparación o construcción de un nuevo puente en el emplazamiento que ha estado siempre. Esto pudo ser en época relativamente reciente como seria el pasado siglo.

A mediados del siglo XVIII, al arruinarse también el azud de los Molinos, es cuando se decidió hacer uno más consistente que redujera ambos a uno. La propuesta de Burria suponía emplazarlo a unos 20 metros del puente, aproximadamente a la altura del desaparecido molino, pero los maestros informadores de Zaragoza desecharon esta ubicación por la dificultad de la construcción, pues el río está muy encajonado, y por el riesgo que correría el puente en caso de una desmesurada avenida.

Presa Alcanadre

El SIPCA recoge la existencia de la denominada Presa Alcanadre. La ubica en la margen izquierda del río Alcanadre, a unos 1,5Km. aguas abajo del puente del Rey y la cataloga como romana: “Se halla al suroeste de la población sobre el río Alcanadre, cerca de 1km de la confluencia con el río Guatizalema donde se halla otra presa. Se trata de los restos de una presa que mantiene en pie los apoyos laterales y se halla destruida quedando en el cauce un pequeño bloque. Está construida con obra de sillería. Presa destruida que ha sido catalogada como romana.”

Presa de Valdera

La presa Valdera, datada del siglo XVI dio origen a la denominada acequia de Sariñena o acequia Valdera. Se encontraba en la misma intersección del Guatizalema con el Alcanadre, cerca de la ermita de Puigmelero, donde se construyó la conocida como presa de Valdera, una presa de gran envergadura en relación a su época cuyas aguas derivaban para el riego. “Actualmente, dice Naval, es un enorme cúmulo de ruinas indicio de la magnitud que le caracterizó y testimonio, al mismo tiempo, de la lucha de los habitantes de Sariñena por el aprovechamiento del río Alcanadre.

SIPCA no establece su datación, haciendo amplia su posibilidad “Ha sido datada en diversas publicaciones en épocas tan diferentes como la romana o el siglo XVII.” Por otra parte, la Guía Arqueológica de la provincia de Huesca indica que “En la confluencia de los ríos Guatizalema y Alcanadre existen restos de estructuras romanas de regadío”. Sin embargo, de acuerdo a diferentes estudios, paraJuan Carlos Castillo Barranco y Miguel Arenillas Parra, la conclusión es que la presa de Valdera no parece de origen romano (Presas Río Alcanadre, entre ellas la Presa de Valdera. Las presas romanas en España. Propuesta de inventario. Juan Carlos Castillo Barranco y Miguel Arenillas Parra).

Para Félix A. Rivas la fecha de su construcción es clara: “Esta presa, datada con toda probabilidad en el siglo XVI”. Una presa que describe: “Es una de las de mayor envergadura (unos 170 m de longitud y unos 10 m de altura) entre las antiguas del Alto Aragón, aunque se encuentra totalmente arruinada. Su construcción facilitó el nacimiento de la acequia de Sariñena que discurre al oeste del río durante unos 23 km de longitud y a través de algunos tramos de galerías o túneles llamados minas”. (Tradición agrícola en la Comarca de Los Monegros Félix A. Rivas).

Lo cierto resulta que del Azud de Valdera hay constancia documental en 1587, como un azud de piedra en los ríos Alcanadre y Guatizalema, producida en una proposición de firma contra los señores de “Vallarias”: “Que en los ríos Batizalema, y Alcanadre, de tiempo inmemorial, havia un Azud de piedra, vulgarmente llamado el Azud de Valdera, en el qual toma principio una Cequia, que esta abierta en los términos de Vallarias, y passa, y discurre por aquellos, hasta dar en los términos de Sariñena, para regarlos, y en particular una Partida llamada de Valdera, vc. Mediante el qual, dicho azud, por dicha azequia se lleva y discurre agua de dichos ríos para regar los dichos términos de Sariñena y señalamente la dicha Partida de Valdera”. (Extracto breve de los principales hechos, con algunas reflexiones, que sobre ellos hace la Villa de Sariñena: en el pleyto, y grado de segunda Suplicacion. Con el lugar de Capdessaso su aldea. Sobre division de terminos Sariñena. Ayuntamiento. Año 1734).

La presa Valdera SIPCA   La presa se encuentra en la confluencia de los ríos Guatizalema y Alcanadre.

Actualmente es un cúmulo de ruinas de grandes dimensiones. Era la más grande de las antiguas presas del Somontano y, probablemente, de todo el Altoaragón. Hacía posible el aprovechamiento de las aguas del Alcanadre para el riego agrícola. No fue solamente azud para elevar el nivel del agua, sino también represa que la retenía y acumulaba, aspecto pendiente de confirmar y que requeriría el estudio de aliviaderos y desagües que pueden existir en el tramo de la orilla izquierda. Tenía planta en V. Su longitud era de unos 170 m, con un grosor irregular que, en ocasiones, superaba los 8 m. Su altura era de unos 10 m. La fábrica es de piedra sillar bien escuadrada. La obra del tramo de la izquierda difiere del tramo arruinado. También hay diferencias entre los aparejos. Los sillares poseen dimensiones entre 65 y 90 cm y alturas en torno a los 45-60 cm en el reverso del muro. Los morteros son muy consistentes. La pantalla estaba reforzada por dos contrafuertes que sobresalían 2 m en altura sobre el coronamiento, siendo escalonados en sus últimas hiladas. Había a su vez dos aliviaderos a mediana altura que no podían ser controlados. Los materiales son losas de 30 a 40 cm de altura por 70 a 80 cm de frente por 1,2 m de profundidad. Fueron superpuestas en hiladas formando un talud de gradones en la cima de los contrafuertes, con el plano inclinado en paños de resbalamiento. El interior estaba formado por u conglomerado de mampuesto muy grueso compactado con un mortero muy rico en cal.
Desconocemos la cronología de la presa, que sin duda tiene una considerable antigüedad y ha sido datada en diversas publicaciones en épocas tan diferentes como la romana o el siglo XVII.  

Sin duda, resulta interesante el relato integro de Antonio Naval Mas:

La de Valdera, antes de construir las que le sustituyeron, fue la primera que hacía posible el aprovechamiento del agua del Alcanadre para riego. Es una de las pocas que parece ser no fue solamente azud para elevar el nivel de la toma sino represa que retenía y acumulaba el agua, a juzgar por la solución dada al tramo de la orilla izquierda. Esta suposición quedará confirmada cuando se pueda comprobar el tipo de aliviaderos y desagües que puede haber por esa parte. En este caso, junto con la de Azlor, son los dos embalses propiamente dichos precedentes del de Arguis.

 A pesar de su volumen también sucumbió, probablemente porque no fue bien calculada su estructura en relación con el empuje de la gran cantidad de agua que retenía. Esto fue en los primeros años del siglo XVIII. Construcción de enorme interés, resulta difícil la recomposición de su aspecto original por sus dimensiones, el estado de los restos y la creciente vegetación.

Esta construcción es la mayor de todas por su longitud, de unos 170 metros, por la altura de 10 metros, y por un grosor, irregular, que sobrepasaba los 8 metros. Los ruinosos bloques compactos con diferentes materiales, aún habiendo perdido su estabilidad, dan imagen de la volumetría.

En el último momento de su uso el cauce del río estaba interrumpido mediante una barrera formada por dos sectores (A y C) articulados en un contrafuerte (B) situado en la orilla izquierda donde venía a estar el centro de toda la barrera. El tramo de la derecha (C), el que cortaba el cauce, era de muy destacada volumetría. El de la izquierda (A), más sencillo, se conserva íntegro. Este está protegido en ambos lados por tierra firme que presumiblemente es la acumulada en el arrastre y fue transformada en campos de cultivo cuando, al romperse la presa, el cauce se acomodó en el lado de la ruptura, el lecho natural del río, que es por donde va.

Este tramo de la orilla izquierda (A), al formar ángulo con el contrafuerte en que se apoya, viene a delimitar una bolsa que da fundamento para pensar que la construcción de todo el parapeto fue no solo para elevar el agua sino también para retenerla como contenedor. Ofrece algunas diferencias de fábrica con respecto al tramo arruinado del cauce, tanto en el aparejo como en su monta-je. Sus dos frentes no son paralelos y el del exterior está suave-mente escalonado hacia la parte del contrafuerte (Ab), mientras que es a plomada en el resto y en frente opuesto (Aa-Ac), donde hace quiebros de poca profundidad que pueden estar marcando enronados aliviaderos o desagües.

También hay diferencias en los aparejos. Los sillares tienen dimensiones entre 65 y 90 centímetros, y alturas en torno a los 45 en Aa, y en el reverso del muro donde las profundidades de los silla-res es de 60 centímetros. Los morteros son muy consistentes quedando inexplicablemente vistos por el frente más corto, el del septentrión del pódium donde está la caseta (Bb)

En la cara del cauce del río (Bc y Ba) del contrafuerte es distinto el material de revestimiento al estar mucho menos erosionado (30-50 x 65-80 centímetros). A su vez, en el ángulo allí formado (Bd) oculta obra que queda interrumpida en la base. Este contrafuerte es obra anterior reutilizada que fue revestida al rehacer la presa.

En relación con esta observación hay que poner otro dato: en la orilla derecha, a unos treinta metros de las botanas de entrada, soportando el muro de la acequia hay un contrafuerte, a manera de torre (E), para el que no es fácil encontrar explicación. Por la parte del río tiene todo el frente desmoronado. No enfila exacta-mente con el parapeto antes comentado (A y Bd), pero parece que hacia él se dirigía. Los materiales usados son de dimensiones similares, (39-59 x 70-92 centímetros), sin embargo, el conglomerado que lo rellenaba, aun siendo mortero de cal, no parece de tanta calidad ni tan calcificado. No debe descartarse la posibilidad de un primer trazado de la presa, posteriormente rectificado. Ante él, en el cauce del río, en la hipotética línea de conexión entre ambos puntos (E-A), hay conglomerados muy deformes que pueden ser restos de esta desaparecida barrera. En este caso era una barrera de trazado más oblicuo con res-pecto al eje del rio y uniría este punto de la orilla derecha con el contrafuerte de la caseta y el muro que se prolonga hasta la orilla izquierda.

Ruina presa Valdera.

En este supuesto ya sería reutilizada obra anterior existente en el extremo de la orilla izquierda (Aa). Si en un intento subsiguiente fue rehecha la presa hundida en el XVIII, reutilizando la parte conservada de una obra anterior, la nueva barrera (C) de 10 metros de alta, no tenía ambas caras paralelas, pues la interior quebraba en ángulo para asi poder afrontar mejor las embestidas de cada uno de los dos ríos que se unían ante ella, e impedir que ambas corrientes, sobre todo en las crecidas, concentraran sus empujes en el centro de la barrera. A pesar de ello la construcción sucumbió a los empujes del agua porque estaba directamente asentada en el lecho del rio, en el que la caída del agua del salto horadaría la base.

Aguas abajo, la pantalla estaba reforzada por dos contrafuertes que sobresalían también 2 metros sobre el coronamiento siendo escalonados en las últimas hiladas. Esta solución fue común a otras presas de estas tierras. En esta pantalla había dos aliviaderos a mediana altura, que, al igual que en todos los otros azudes no eran susceptibles de ser controlados, con lo que cuesta imaginarse cómo se lograba la altura del agua para alcanzar la boca de la acequia en los años de sequía.

Los materiales son losas de 30-40 centímetros de altura por 70-80 en el frente, por 1,20 metros de profundidad. No son por lo tanto tan alargadas como en otros azudes. Fueron superpuestas en hiladas formado un talud de gradones en el cima de los contrafuertes y de plano inclinado en paños de resbale. A su vez, sirvieron de paramento para mantener un conglomerado de mampuesto muy grueso compactado con un mortero muy rico en cal, lo que dio al conjunto una extraordinaria consistencia con la que, a pesar de ello, pudo la acción devastadora del río.

Este parapeto encauzaba el agua a la orilla derecha donde se conservan los sumideros (Da, Da). Estos son dos grandes embocaduras de unas galerías de 4 metros de profundidad cubiertas con arcos de medio punto perfectamente cortados y en su día montados con toda precisión. Un tajamar encauzaba el agua a cada uno de ellos. El aparejo en esta parte es de 27-34 x 56-90 centímetros y extrañamente parece recubierto de una capa de protección de cal y arena. El dato relevante es que en sitio visible y con la intención de ser vista hay una marca de cantero en forma de V de grandes dimensiones.

Del mismo punto partía la acequia (Db) que más adelante iba cubierta bajo la mina denominada de los cajicos». Dada la alta situación de la embocadura la acequia quedaba considerablemente elevada con respecto al río, lo que obligó a construir un muro de contención (Dc) desde este punto hasta donde está el machón antes mencionado en el que se apoya sin trabazón alguna por lo que queda encofrado, evidenciado ser obra posterior la de aquel muro. De este muro de contención de la acequia se desprendió todo el revestimiento exterior que sería obra de buen sillar, quedando al descubierto lo que fue relleno interior.

Naval establece que la estructura del edificio en ruinas que hubo sobre la acequia hubo fue un molino en relación a la noticia documental de la concesión de un permiso para construir un molino sobre la acequia de Valdera en 1260 (16): “Posiblemente este molino de Valdera fue posteriormente trasladado a la orilla opuesta cuando por hundimiento de la presa ésta tuvo que ser construida aguas arriba. El molino cambiado de orilla en el siglo XVIII siguió moviéndose con agua de la misma presa, y sería el que últimamente se identificaba como de Beret, que, a su vez, debió ser el que se identificaba como molino de Peralta”.

La represa o gran azud debió quedar irrecuperable en la primera década del siglo XVIII. Así se deduce de uno de los informes redactados para la construcción de una nueva presa para la villa. Tal deducción queda corroborada por otra información dada por Blecua quien afirma que entre 1720 y 1725 se hizo una famosa mina. Entonces debió represarse el agua a la altura del puente de Tablas del Rey, pues, como antes expuse, conserva una toma de agua por su orilla derecha que conectaba con un tramo de acequia excavada toda ella en la roca. Habiendo fallado también, fue trasladada, tal como antes quedo relatado, al punto descrito como lugar de la Presa de Estacas de Sariñena, para, a su vez, ser de nuevo trasladada a donde hoy está.

A mediados del siglo XVIII, cuando la villa intentó solucionar el problema de los riegos, una de las propuestas, la redactada por el maestro de obras Burria, fue construir una presa unos veinte metros más arriba del actual puente. Seria de las llamadas de bóveda o, según el proyecto, de arco escarzano, con fábrica de cantería, pero los maestros informadores de Zaragoza desaconsejaron la solución y el emplazamiento recomendando otro más arriba. Por problemas de financiación la propuesta no llegó a realizarse y en su lugar debió construirse una solución mas elemental a base de estacas que tras las sucesivas obras de mantenimiento permaneció hasta que fue trasladada hasta donde hoy está.

Estas sucesivas rectificaciones constituyen el historial de la Presa de Sariñena que ha mantenido una destacada área de riego en torno a la villa. Estos riegos parece que ya eran activos en tiempos de los árabes. Así se podría deducir del otorgamiento dado por Alfonso II, en 1170, a los de Sariñena, a los que les permitió abrir acequias para regar aquellas tierras que nunca hubieran sido regadas con antelación, lo que permite pensar que los repobladores pudieron en parte usar la infraestructura de riegos recibida en herencia de sus antepasados entre los que probablemente estarían los árabes (17).

Se puede pensar que a partir de entonces, y antes de que fuera otorgado en 1260 el permiso antes mencionado para construir un molino sobre la acequia de Valdera, debió rehacerse ésta monumental presa. Las posibilidades de que a su vez reaprovechara construcción anterior son muchas, sin excluir que ésta pueda remontarse a época romana. En este caso, como queda expuesto, no sería de ese momento el cuerpo central de la presa que coincide en factura con otras obras también datables en la Edad Media, pero puede estar relacionada con aquella cultura el muro de la orilla izquierda en el paño del interior del mismo (Ac) y en el sector más oriental del paramento opuesto, el de aguas abajo (Aa). Este tramo sería reutilizado en la primera Edad Media, si no había sido ya en época árabe formando parte del machón de la orilla derecha.

La ermita de Puymelero/Puigmelero

La ermita de Puymelero/Puigmelero, también llamada ermita de Valdera, de acuerdo con Roque Alberto Faci en 1739, está ligada al agua y al Alcanadre. Se encuentra en una ladera del margen derecho del Alcanadre, podo después de la confluencia del Guatizalema con este.

Ermita de Puimelero.

Lugar de peregrinaje, lugar de encuentro de los lugares de Huerto, Peralta de Alcofea y la Venta de Ballerías. Julio Alvira, en Puymelero, Valdera y Peralta de Alcofea, con relación a Alberto Faci comenta “Este autor explicaba que se le rezaba para pedir agua y que varios de sus milagros se relaciona ban con peripecias sufridas por los beneficiados en ese río o en la acequia de Valdera”.

Presa de Puimelero

En su entorno, kilometro abajo de la denominada presa Valdera, existió la presa de Puimelero, obra de cuidada fábrica, una construcción probablemente de la Edad Media y, como dice Antonio Naval Mas, puesta en relación con la del Soto del Capitán y la de Valdera hace pensar en el siglo XIII-XIV.

Los escasos restos muestran el parapeto girado, con una angulación de 45 grados, hacía la izquierda, donde, según el estudio de Naval, debía salir la desaparecida acequia cuyo uso se desconoce. Naval presupone un molino aguas debajo de la presa de Puimelero “El molino en este caso estaría en término de Lastanosa, puede ser que, en la partida de Gallipuente, a su vez atravesada por un camino que cruza el río en dirección de Huerto”.

Siguiendo la línea de la existencia de un molino en Lastanosa, Laura Alins Rami, en su libro «Lastanosa, un pueblo, unos hombres, una historia», recoge el llamado «Camino del Molino» por la partida del «Montico», al norte de la población con una clara dirección al noroeste que se presupone dirigirse hacia el Alcanadre.

Alims Rami, Alicia. Lastanosa, un pueblo, unos hombres, una historia

Julio Alvira “Puymelero, Valdera y Peralta de Alcofea” se refiere a “Maestros del Agua”, donde Severino Pallaruelo y Carlos Blázquez indican que esta presa “Se construyó concienzudamente” y que su destrucción “Se debió posiblemente al fallo de la cimentación a causa del movimiento de un estrato de arenisca sobre la que se asentaba”.

Pero, como no podía ser de otra manera, Antonio Naval Mas aporta una detallada descripción del azud de Puimelero:

“El azud era barrera de unos 50 metros de fábrica, más un tramo en la izquierda donde tendría unos 20 metros que podía ser de tierra pero que ha desaparecido. En esta ocasión la pantalla no tenía contrafuertes. Lo que queda está suavemente escalonado al exterior y a ploma-da en el interior, en tres cuerpos superpuestos ligeramente retranqueados con alturas de 4 palmos y medio, 6 y 20 respectiva-mente. La altura de las hiladas oscila entre un palmo y medio (30 centímetros) y dos palmos (40 centímetros). Los largos, entre los 75 centímetros y un metro. Los sillares, de unos 37 centímetros de alto, están asentados con guijarros. Al exterior, aguas abajo, están coloca-dos a tizón. Ambos paramentos encofran un conglomerado muy compacto que en esta ocasión ocupa un espacio reducido dada la amplitud con que están usados los sillares. Quebró por el desagüe de base, de sección cuadrada. Tal como antes quedó apuntado un sillar de 70 centímetros, cortando en secante la arista del borde interior de la pantalla en el extremo izquierdo, es la huella de la desaparecida acequia.

El coronamiento es mediante losas yuxtapuestas por sus lados menores, de largo irregular de aproximadamente 1,70-1,80 x 0,70-0,80 con una anchura bastante constante de 3,20 metros. Estas losas están curiosamente engatilladas por sus lados largos median-te cantos rodados incrustados en las hendiduras hechas al respecto como si se tratara para grapas metálicas. Las losas de coronamiento están muy erosionadas por la prolongada acción del agua que las fue mordiendo de una forma similar a otros azudes, pero, a la vez, curiosa. El período que debió estar en uso, consecuentemente, tuvo que ser muy largo. Si largo fue el período en que el agua vertió por coronamiento, mucho más largo ha debido ser el que pasó desde que quedó inútil tras quebrarse, a juzgar por la enorme cavidad y suave erosión con que el agua ha marcado el morro del fragmento que sobrevivió en la orilla derecha.

Del arruino de los azudes de las acequias Valdera y Molino

El 26 de marzo de 1747 una riada arruina completamente los azudes que abastecen las acequias de Valdera y del Molino. Todo viene recogido en un completo documento del Archivo Histórico Provincial de Zaragoza por el cual “Los Alcaldes de la villa de Sariñena informan de la ruina del azud de la misma y de la posibilidad de su reparación con el producto de las yerbas” (Productor Real Audiencia de Aragón. Fecha 1747. Signatura ES/AHPZ – J/001300/0036).

Productor Real Audiencia de Aragón. Fecha 1747. Signatura ES/AHPZ – J/001300/0036.

Efectivamente los alcaldes de la villa de Sariñena hacen presente a Huesca que se halla arruinado el Azud “Y que los regidores no quieren dedicarse a ese remedio que se lograría aplicando 227 Libras Jaquesas que ay en … producidas de las yerbas del término de Valderas”. Y no solo el azud de Valdera y su importancia para el riego de los vecinos de Sariñena y Peralta, sino también del “Segundo azud de los Molinos” justamente cuando estaba proyectado un nuevo azud para la acequia Valdera. El documento nombra los molinos de aceite y harina que movía la acequia.

La relación de los hechos queda patente en una carta de Manuel de Ciria, alcalde de Sariñena, y Antonio Bornau prosindico, del arruine de los azudes justo cuando se estaba proyectando un nuevo azud para la acequia Valdera: “En el día 26 al mes de marzo mas cerca pasado se arruinó del todo una Zud de esta villa que daba agua para regar una dilatada huerta y beneficiaba con ella los Molinos de Azeite y de Arina del que a su Masd. Anualmente se le paga seis cahices y medio de trigo y otros tantos de ordio y esto a sucedido en ocasión que se tenía proyectada otra obra del Azud en el término de Valderas para regar otra huerta mas dilatada plantada de olibos y viñas para lo que an benido a esta villa tres maestros de obras avisaron dichas fabricas diseñandolas y declarado su precido coste y siendo este perjuicio de tanta cantidad en que comprende generalmente a todos los estados de esta villa.”

La carta habla de los dineros que se han de destinar para la construcción del azud, de las “Yerbas” del término de Valdera y de las 750 Libras Jaquesas “Que estaban destinadas para reparos de la Azud de los Molinos en el año de 1740 y 45”. Las autoridades, recogidas en los distintos documentos, responden a Antonio Miranda y Cerdan y Manuel de Ciria como alcaldes de la Villa de Sariñena, a Antonio Bornau, sindico Prior de la Villa, y a los regidores Antonio Ballarín Antonio Roche y Pedro el Berde.

El azud de madera sobre el Alcanadre es proyectado por Atanasio Aznar, del que aparece incluso un presupuesto de coste “Coste del Azud de madera proyectado por el P. J. Atanasio Aznar lo que se devera hazer para el río Alcanadre para el riego de la huerta vaja de la villa de Sariñena y curso de sus Molinos y para ella con menester los materiales siguientes:

  • Primeramente. 700 estacas. Las 200 de diez palmos de largo cada una, otras 200 de a 15 y los 300 restantes de a 20 y uno de grueso. La … su valor regulado en 140 LJ.
  • Ítem. 100 filas si pudiesen ser de 30 a 32 palmos de largo y media bara en quadro de grueso de la punta delgada. 320 LJ.
  • Ítem. Ocho maderos de 48 palmos de largo en palmo y medio de grosor 040 LJ.
  • Ítem. 220 clavos tercios de largo cada uno 020 LJ.
  • Ítem. 600 carretadas de piedras en bruto. 060 LJ.
  • Ítem. 150 carretadas piedra devastada. 080 LJ.
  • Ítem. 100 cahices de cal. 010LJ.
  • Ítem. Puntales de hierro para las filas y estacas. 200 LJ.
  • Ítem. A los jornales al cantero y otros oficiales/oficios. 139 LJ.
  • Ítem. A los oficiales de cantería y sus jornales. 050 LJ:
  • Ítem. A los peones Ples. Sus jornales. 050 LJ.
  • Ítem. Conducir la … 050 LJ.
  • Ítem. Serrar la madera.  050 LJ.
  • Ítem. Al carretero 041 LJ.
  • Ítem. Al carretero otro off para anfesar las filas 1200 LJ.
  • y componer las estacas para empalmar, ajustar y clavar los ciento treinta y siete jornales 64 LJ.
  • Suma mil doscientas ochenta y quatro libras 1284 L.

Luego se sucede la explicación de la planta del azud “Que se intenta construir en el río Alcanadre para coger el agua para la billa de Sariñena y lugar de Peralta de Alcofea”.

Un segundo azud sobre el Alcanadre es proyectado por Joseph Burria. Este es diseñado de bóveda y sección trapezoidal: “El parapeto estaría asentado sobre cimientos y en coronamiento habría losas de aproximadamente 1,60 metros de largo que viene a ser los ocho palmos previstos en la propuesta” (Naval Mas, Antonio).  

“El proyecto implicaba unificar los dos azudes en el nuevo de Valdera ensanchando la acequia, pero los maestros supervisores Francisco Belasco y Manuel Sanclemente, alarifes maestros de obras y vecinos de Zaragoza, razonaron que en aquel que siempre había estado en servicio se sangraba el río por ambas orillas, sien-do la acequia de la izquierda para el molino de Peralta, que después del molino volvía al río, por lo que propusieron aprovechar este caudal construyendo dos azudes uno de piedra según el proyecto de Burria y otro de madera según el proyecto de Aznar. Para ambos rectificaron el emplazamiento así como las características constructivas sobre todo en lo relativo a la caída de las aguas de acuerdo con su experiencia y la referencia a otros azudes.”

Naval Mas, Antonio.

También se realiza la proyección del azud sobre el Guatizalema, para permitir a la acequia atravesar el Guatizalema. El encargado es el mismo Joseph Burria, redactando los actos y condiciones con los cuales se deberá construir y fabricar un azud sobre el río Guatizalema “alaparte de abajo del puente que dicen de el Rei y a de serbir la dicha azud para coger el agua de el dicho río y la del río Alcanadre que sea de traer por una mina que se alla construida que cruza el monte de un río al otro y con esta agua se a de regar el término o huertas de la Billa de Sariñena”.  Igualmente, quedan reflejados los pactos y condiciones del azud: “Pactos y condiciones con las quales se devera construir y fabricar un azud sobre el río Guatizalema a la parte de abajo del puente que dicen del Rey y ha de servir la dicha Azud para coger el agua del otro río y la del río Alcanadre que se ha de traer por una mina, que se halla construida que cruza el monte de un río al otro y con esta agua se ha de regar el término o huertas de la villa de Sariñena”.

El azud proyectado de obra, de los llamados de bóveda, pero, debido al elevado coste, nunca se llega a construir “Los gastos previstos fueron elevados, pues fueron calculados entre cinco mil y seis mil libras jaquesas que los regidores de Sariñena no pudieron conseguir” (Naval Mas, Antonio). 

Los proyectos contemplaban el ensanche de la acequia Valdera, con la idea de conectarla con la acequia del Molino, hacer seis puentes, para como bien dice Antonio Naval Mas “Para que sobre ellos pasaran las barrancadas”, un acueducto “Puente las Cabras” y dos “minas” . Para ello se elabora el coste de ensanchar y profundizar “la acequia de Baldera para que pueda llevar el agua bastante para Moler y Regar las huertas de la Billa de Sariñena”

Item se han de construir y edificar de pie onze gallipuentes con sus pretiles a los lados para las aguas de los barrancos y montañas por donde transita dicha azequia los que han de ser de piedra devastada y mamposteria, los que se han de hacer en los parajes siguientes desde la mineta a la zud caída de Valdera, dos, entre las dos Insolas alta y baja, uno; a la vuelta de la herradura, otro; a las Insolas bajas junto a unas tierras de Juan de Arcila, dos; Al paso de Salaber y abrevadero de las Insolas bajas, otro: A la partida llamada Cantalobos otro; al paso de la Orteta, otro; Al cabo alto de la Val marinera, otro; y al Congusto, otro. Todos de buena piedra y construidos con bóveda de arco.

En este sentido Antonio Naval Mas especifica como los maestros supervisores del proyecto precisaron las características de la nueva acequia: “En el tramo de acequia entre el azud del Guatizalema y la mineta se recomienda reforzar el muro contrafuerte. Más adelante se recomienda hacer una mina en la rompida de Valdominos, de unos ciento veinte metros, y desmontar un cabezo llamado las minetas, antes del puente de las cabras. Naval Otra mina debía abrirse en el cabezo llamado agujeros de Forniés que estaba al final de las partidas conocidas como las -Insolas bajas, de unos 160 metros. Al mismo tiempo deberían construirse once gallipuentes”.

El documento destaca por el nivel técnico, especificando, entre muchos aspectos, los pagos con gran precisión y detalle:

Coste de ensanchar y profundizar la azequia Baldera para que pueda llevar el agua bastante para moler y reparar las huertas de la villa de Sariñena. Es como sigue:

Primeramente se han de ensanchar igualmente quatro palmos toda ella, hasta llegar al paraje donde se ha de desagar, para encaminarla a la acequia del molino y también se ha de aondar desde el mesmo Azud toda ella, otros quatro palmos, tiene de longitud desde el azud hasta el paraje donde se ha de tomar el agua para el Molino seis mil y seiscientas varas, que en cada vara de longitud, se han de sacar tres varas y media cúbicos de tierra y en muchos parajes, peña de arena, que aprecio de un sueldo y quatro dineros por vara cubica que es lo que menos se puede hacer. Importa 1443 LJ.

Mas se han de hacer en distintos parajes seis puentes sobre la Azequia con sus bobedas de piedra y sus barandillas para pasar las aguas de el monte, que no hagan daño a la zequia, que a 30 L. cada puente importan 180 LJ.

Mas se han de derrivar unos cavezos que están amenazando ruina y no se puede trabajar en la azequia si no es con mucho riesgo y para derrivarlos y dejarlos con seguridad y fuerza de todo riesgo son menester 300 LJ.

Mas se han de abrir en dos diferentes puestos dos pedazos de minas para librar la azequia de los derrumbaderos que caen al río, que costaran los dos pedazos 250 LJ. 

Mas se ha de desanchar un puente que oy le llaman el puente de las Cabras, que es por donde oy pasa la azequia, costara este reparo 100 LJ.

Para conducir las aguas a la huerta de dicha villa, hera preciso fabricar dos azudes, la una en el río Alcanadre y la otra en el de Guatizalema, profundizar y ensanchar una azequia llamada de Baldera, haciendo en ella y en diferentes parajes y barrancos por donde discurre muchas fábricas y canales de piedra y cal para el transito de dichas aguas y que para dicha construcción, según las declaraciones de peritos que concurrieron a ver los parajes llamados los puentes de el Rey, y echo diseño de dichas fábricas, que tendrían se gasto cinco o seis escudos y que para su pago se había acordado por los de dicho ayuntamiento y conservadores hacerlo repartiendo, entre los herederos de toda la huerta una fanega de trigo por cada caizada de tierra, en cada un año de los que durase la fabrica, e igualmente de los propios de dicha villa en cada un año de los dichos años, sacarse la cantidad, de trescientas quarenta y seis libras, al mismo efecto.  

Productor Real Audiencia de Aragón. Fecha 1747. Signatura ES/AHPZ – J/001300/0036.

Antonio Naval Mas, quien conoció al antiguo regador, Manolo Foj Tella, recoge su testimonio que recuerda haber oído a su padre y abuelo, estirpe de guardias de riego del sindicato de riegos de Sariñena, que el azud de Sariñena “En este punto había sido de estacas”. A esto, Naval puntualiza: “El río en donde estuvo este azud es mas profundo, pero no se ven ni restos de los sillares que el proyecto incluía ni huella de los asientos que había que hacer en la roca. Probablemente lo único que se debió de hacer es una nueva mina, la que arranca en el punto donde estuvo el azud”.

Azud de estacas Sariñena y Peralta de Alcofea

La presa de Sariñena y Peralta de Alcofea o Azud de estacas de Sariñena-Peralta, se emplazaba en el río Alcanadre, aguas arriba del puente del Rey y a unos doscientos metros aguas abajo de la actual presa. De ella salía la acequia de Sariñena, por el margen derecho y justamente en la embocadura de la primera de las “minas”, y por la orilla izquierda la acequia de Peralta de Alcofea que regaba una huerta en el entorno de los puentes del Rey.

El azud de estacas consistió en un parapeto de estacas y material consistente, tal y como loa documenta Antonio Naval Mas. Además, añade “A la altura de estas galerías es donde según tradición había estado la presa de Sariñena que fue proyectada de obra consistente”. De ella Nadal describe: “En la orilla izquierda todavía queda una rústica construcción que señala el emplazamiento exacto donde estuvo aquella construcción primitiva totalmente desaparecida, que era de estacas, según noticias que Manolo Foj Tella, guarda hasta hace poco, con oficio que ya tuvo su abuelo hace noventa años y después su padre. La primitiva presa dejó de prestar sus servicios cuando se construyó la más reciente, lo cual se haría en el intento de buscar obra más consistente. Esta primitiva construcción también servía para desviar agua de riego a la acequia de Peralta, que iba por la orilla izquierda. Con ella se regaba la huerta del entorno de los Puentes del Rey.

Plano del azud en el río Alcanadre para proporcionar agua a la villa de Sariñena y Peralta de Alcofea. Firmado por el Dr. Atanasio Aznar. Alcanadre, río. Año 1747 ES/AHPZ – C/MPGD/000119.

La presa, perdida por completo, fue sustituida por la presa de Sariñena y Peralta de Alcofea, en el siglo XVIII, ya que según Naval “La primitiva presa dejó de prestar sus servicios cuando se construyó la más reciente, lo cual se haría en el intento de buscar obra más consistente”. No obstante, con ella se pierde la acequia de Peralta lo que le lleva a Nadal a reflexionar que bien seguro que habrá alguna explicación a ello pues el derecho a riego es algo que se ha defendido con entereza a lo largo de los tiempos y ha causado no pocos enfrentamientos entre los pueblos.

Las minas

En la acequia Valdera se realizaron las denominadas minas: conducciones subterráneas excavadas en el suelo, túneles cerrados o abiertos para permitir el paso de las corrientes de agua, formando parte del sistema de acequia Valdera. Antonio Naval dice que algunos túneles eran abiertos para permitir el drenaje en caso de barrancadas. Estas se llevaron a cabo al construir azudes aguas arriba de los anteriores para salvar la topografía.

Se han considerado obras antiguas, de época árabe o medievales, no siendo así, a pesar de suscitar interés a expertos como Germán Navarro Espinach y Concepción Villanueva Morte en su gran trabajo Tecnologías e infraestructuras productivas en los espacios interiores de la Corona de Aragón en los Siglos XIV-XVI: “Igualmente, según los datos exhumados por Naval (1996: 284 y ss.), datan del siglo XVIII, lo que se sale de nuestro marco cronológico. Se refieren también a estos túneles Blázquez y Pallaruelo (1999: 396-397)”. No sin ello resaltar su importancia “Otro importante conjunto aragonés de minas es el vinculado a la acequia de Valdera, que nace en el azud del mismo nombre sito en la confluencia de los ríos Guatizalema y Alcanadre. (Germán Navarro Espinach Concepción Villanueva Morte (Coordinadores) Tecnologías e infraestructuras productivas en los espacios interiores de la Corona de Aragón. Siglos XIV-XVI).

Las fechas de construcción de las minas aparecen recogidas por Pedro Blecua y Blecua en su descripción de la provincia de Huesca en 1792, datándolas en el siglo XVIII en el texto anteriormente ya reproducido: “Su principal regadío se toma del río Alcanadre, al que se une Guatizalema en los ya dichos puentes, y por unas minas famosas, que se hicieron por los años de 20 a 25 de este siglo las dos primeras y la tercera en el de 53 ó 54, proveen agua abundante para más de 400 cahizadas de terreno blanco, y plantíos de viñas y olivos” (Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792) (1720 – 1725).

No son las únicas minas a lo largo del Alcanadre, José Antonio Rausa, José Luis Villarroel, José Antonio Cuchí citan una bajo los puentes de Lascellas donde “Está el doble sistema de galerías paralelas del desaparecido molino señalado por NavalL (1996)”. Otra es la de Huerto “Se abrió bajo un meandro encajado y aportaba agua al molino de Huerto, hoy central eléctrica”. Para seguidamente referirse a las de Vadera “Algo más abajo, la Comunidad de Riegos de Balderas, en Sariñena, dirige el agua de este río a través de varios túneles para cruzar, primero, el Guatizalema y pasar, luego, por el pie de las ripas del primer río, ganando poco a poco altura sobre el cauce. En el Guatizalema, la acequia de Huerto cuenta con una “mineta” (Cuchí, 2009). Y por último al fracaso de la mina de Bonés: “Por donde a principios del siglo XVI se intentó llevar agua del Flumen al Isuela (Garcés, 2006; Cuchí y cols., 2006)”. (La fuente del Milagro, en la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes (Sariñena, Huesca) José Antonio Rausa José Luis Villarroel José Antonio Cuchí).

Recapitulando, las minas son llevadas a cabo en el siglo XVIII con la construcción de la presa de Sariñena y Peralta de Alcofea, en sustitución de la presa de Valdera, tras su desplome. Las fechas dadas por Pedro Blecua y Paúl son, 1720 y 1725, para las dos primeras minas y 1753 – 1754, para la tercera, respondiendo a una ampliación de la acequia Valdera.

Tras coger las aguas en la presa de Sariñena y Peralta de Alcofea, la acequia en su trayecto atraviesa la primera mina, esta primera es cubierta con un recorrido a través de un túnel de unos cincuenta metros, en cuya embocadura, tal y como dice Naval hay unas escaleras: “Junto a ambas embocaduras de entrada y salida, hay esculpidas en la roca unas cortas escaleras”. No obstante, el tramo de acequia que sale del Alcanadre, hasta llegar al Gatizalema se denomina acequia Alcanadre.

“Después de mediados del siglo XVIII se replanteó otro emplazamiento y mejor obra, pero, como queda dicho en su lugar, todo lo que se hizo fue uno de material inconsistente. Por entonces, sin embargo, debió ser abierta otra mina. Sería la que es el primero de los tramos cubiertos de la acequia en su recorrido hacia Sariñena. Este túnel es de unos cincuenta metros. Junto a ambas embocaduras de entrada y salida, hay esculpidas en la roca unas cortas escaleras. El horadamiento correspondería a la fecha de 1753-54, que, a su vez, dará una fecha de aproximación para la Presa de estacas situada muy cerca de la embocadura de esta galería.”

Naval Mas, Antonio.

José Anoro Marías, empleado del Sindicato de Riegos de Sariñena, recuerda que donde el puente actual había un azud: “La entrada a la acequia estaba abovedada, con sillares de arenisca que fueron usados para adornar el cruce de la Venta de Ballerías con la carretera de Sariñena a Huesca. Del azud salían dos acequias, una a Sariñena y otra para Peralta de Alcofea. La acequia de Sariñena tenía una mina de unos 500 metros de larga y la de Peralta de Alcofea unos 150 metros que cruzaba la carretera. Había dos guardias, uno por cada acequia, para asegurarse que se echaba la mitad de agua para cada acequia.”

Arcos de la entrada a la mina. Cruce Venta Ballerías.

Tras su salida, la acequia discurre descubierta, encajada en la a roca arenisca que fue abierta en “Una zanja de 2,30 metros y unos 2,00 metros de profundidad”. Al alcanzar la altura del Puente del Rey, la acequia penetra en una segunda mina que va discurriendo hacía el Guatizalema, pasando por la ladera derecha de la carretera de Peralta de Alcofea a la Venta de Ballerias, entre los puentes del Alcanadre al Guatizalema, contando con una longitud de unos trescientos metros. Esta consta de cinco respiraderos, tres de ellos vallados con traviesas ferroviarias y alambres, vallado visible desde la carretera.  

Traviesas que delimintan los pozos de las minas.

“Como con secuencia de su longitud fue dotada de cinco respiraderos, a manera de chimeneas que son pozos de profundidad variable entre cuatro y diez metros según el desnivel del terreno. Están en el lado derecho de la carretera que une el puente del Alcanadre con el del Guatizalema. Tres de ellos están señala dos con traviesas de ferrocarril para prevenir de su peligrosidad, y los otros dos fueron cubiertos al estar cerca de la carretera y constituir un gran peligro. Según la noticia de Blecua sería también del XVIII, pero posiblemente ya había alguna obra anterior que entonces fue rehabilitada o rehecha. Este tramo empalma con el punto donde fue reubicada la presa tras su hundimiento, allí donde estuvo un Puente de Tablas, lo cual si todo coincide con el apoyo documental que ofrece Blecua sería hacia 1725.

Blecua no dice expresamente que éstas sean las tres minas abiertas en las fechas que aporta, pero así se deduce por el análisis que precede, y de la información documental disponible en relación con el intento de mejorar la infraestructura de riegos tras hundirse ambos azudes, el de Valdera y el del Molino. En el replanteamiento se proyectó ensanchar y ahondar la acequia en un recorrido de cinco kilómetros (6.600 varas) hasta empalmarla con la del Molino cuyo azud se había perdido. No se puede afirmar si este aumento de capacidad llegó a realizarse.«

Naval Mas, Antonio.

Mina descubierta antes de entrar a la mina. Acequia Alcanadre.

José Antonio Cuchi Oterino recoge igualmente la mina del Alcanadre al Guatizalema: “En Huerto está su interesante mina mayor, con una longitud de 300 m y una sección original de 3×3, aunque revestida con sillares. Sale del Alcanadre hacia el Guatizalema, de donde arranca la acequia de Balderas. Ya funcionaba en 1556.” (La localización de la mina de Bonés. Una obra hidráulica inacabada de la Huesca del siglo XVII. José Antonio Cuchi Oterino).

Al alcanzar la acequia del Alcanadre el Guatizalema, a través de sus tramos abiertos y las llamadas minas, atraviesa el Guatizalema gracias al Azud del Guatizalema. Naval detalla que lo cruza apoyándose en un parapeto que parece un azud “Pero que, en este caso, no sirve para elevar o desviar el cauce de este segundo rio sino para soportar el cruce de la acequia y mantener su altura. Este azud se hizo después de 1747 en que se proyectó uno que no llegó a realizarse, pues fue pensado de planta curvada que no coincide con el conservado. En la actualidad la acequia atraviesa bajo estructura cubierta con placas de cemento.”

Hoy en día el paso es por medio de una tubería construida en la década de 1990. La entubación se realizó para evitar que las aguas se mezclasen, debido a la mala calidad de las aguas del bajo Guatizalema aunque también existe la posibilidad de verter agua del Guatizalema a la acequia Valdera. Dicha construcción está a unos cincuenta metros arriba del actual puente sobre el Guatizalema, en los llamados puentes del Rey.

Paso sobre el Guatizalema de la acequia Alcanadre.

Tras cruzar el Guatizalema, la acequia ya toma el nombre de acequia Valdera y continúa su recorrido unos metros hasta que vuelve a encontrarse con una mina, esta vez con la denominada mina del Sombrío. Esta aparece a los pies de una ripa, cortada del río en su orilla derecha, con una orientación Norte-Noreste que le da la característica de umbría o sombrío. El tramo es de unos 500 metros de acuerdo con Naval que, citando a Blecua, su construcción respondería al siglo XVIII.

Las paredes verticales de la ripa, a modo de acantilado, y los materiales de la misma, ha provocado derrumbes y deslizamientos que han afectado, en varias ocasiones, la acequia, a su uso, mantenimiento y reparación.  

Luego, la acequia Valdera se encuentra la mina Cajigos, que cuenta con una longitud de unos doscientos metros, y la mina de Sinsolas: “En realidad, la que está en servicio es obra actual que fue construida hacia 1965, sustituyendo la original que ofrecía problemas de estabilidad como consecuencia del corrimiento de tierras. Todavía hay otro túnel que se denomina Sinsolas que también es obra construida hace unos diecinueve años sin que en este punto sustituyera a ninguna otra mina pues la acequia siempre fue descubierta” (Naval Mas, Antonio. Diario del Alto Aragón del 5 de junio 1994).

Nos quedamos con la idea que, en un futuro, diferentes estudios pueden profundizar y aportar resultados muy interesantes de las minas y azudes del sistema. Pues, como sostiene Mariano Novellón Peralta, actual presidente del Sindicato de Riegos de Sariñena: “Las minas deben ser romanas, hay indicios, como el desnivel, que es 1 metro por 1000 o que a lo largo de los túneles hay lucernas para apoyar los candiles, de cuando lo abrían a pico, el interior es todo de piedra picada”.

Presa de Sariñena-Renfe

A principios del siglo XX se construyó una nueva presa unos doscientos metros aguas arriba de la embocadura de la primera mina, tras la presa de Sariñena y Peralta de Alcofea. Se refiere de ello Antonio Naval, señalando que fue construida por los años que se estableció el ferrocarril con la colaboración de RENFE: “Que lo hizo con el objetivo de suministrar agua para las máquinas de vapor. La solución actual es debida a la obra realizada hace unos quince años, en que fue sustituida la obra original realizada con gaviones, bloque de cantos rodados compactados con malla de sogas o telas metálicas de las llamadas de gallinero”.

Podemos decir que el proyecto fue realizado en 1912, fruto de un acuerdo de la Compañía de Ferrocarriles del Norte y el Sindicato de Riegos de Sariñena. El proyecto es de los ingenieros León Alicante y Arellano, consistente en construir dos azudes, uno en el Alcanadre y otro en el Guatizalema. Además de aprovechar las aguas para la estación ferroviaria de Sariñena, además de buscar dar estabilidad al riego de la huerta de Sariñena ante la continua ruina de sus azudes.

Un asunto de mucho interés para esta villa es el realizado hoy, que me ha proporcionado el placer de estrechar la mano del distinguido ingeniero representante de la Compañía de ferrocarriles del Norte, don León Alicante, y del no menos también ilustrado ingeniero señor Arellano.

¿Que á qué han venido estos señores á Sariñena? pues nada menos que á plantear las bases del nuevo contrato entre la Compañía del Norte y el Sindicato de riegos de esta villa para el suministro de aguas á la estación cuya concesión terminaba en 30 del actual.

¿Qué en que se basa el contrato para lo sucesivo? Pues en la realización del deseo del Sindicato y regantes, en que la Compañía del Norte construya por su cuenta las dos azudes que apresan el agua en los ríos Alcanadre y Guatizalema, para regar en condiciones más prácticas esta hermosa vega.

 He tenido la satisfacción de admirar el plano del proyecto, trabajo delicadísimo y acabado que pone de manifiesto la ilustración y grandes conocimientos del señor Arellano en la materia; grande ha sido la admiración al ver aquellas esclusas que darán paso á un torrente de riqueza, gracias á los modernos adelantos.

¡Feracísima tierra de la huerta de Sariñena que hasta hoy casi eras estéril por las pésimas condiciones de las presas!, la Compañía del Norte, accediendo al interés y celo del Sindicato, viene hoy á hacerte fértil cual ninguna otra; esos ingenieros, á cambio de agua para su servicio de explotación, sabrán rechazar con ímpetu las embestidas del río que impedían darte agua haciendo necesario el líquido atmosférico que á tiempo no venía para que conservaras tu belleza y lozanía; ahora tendrás cuotidiana frescura, y el alimento con el no escaso caudal de riego que te traerán las nuevas presas.

Celoso Sindicato de riegos, mi enhorabuena más entusiasta porque has conseguido el primero de tus deseos, pese á la traición revestida de conveniencia ó al miedo disfrazado con el traje de la discreción, y has hecho con esta obra que los regantes de esta villa, puedan con el seguro riego, explotar la inagotable riqueza de este suelo en el que la naturaleza mostrará por todas partes su infinita riqueza y fecundidad.

Diario de Huesca – 23 de junio de 1912

La Fija consistía en una balsa que se alimentaba del caudal de la acequia Valdera y que, a través de una locomotora ferroviaria llamada fija, bombeaba el agua, por medio de una tubería, hasta la Estación ferroviaria de Sariñena.

El último azud

El último azud fue construido de hormigón, a mediados de la década de 1970: “Para alimentar esta acequia (Valderas) se construyeron varios azudes, el último de ellos de hormigón hace unos 30 años” (Tradición agrícola en la Comarca de Los Monegros Félix A. Rivas).

El recorrido de la acequia Valdera

Transcurriendo el margen derecho del río Alcanadre, la acequia recorre los pasajes de Puimelero, la Huerta, la Partida del Río, el Solanar, Gallipuente, Huega Sariñena, la Sardera, las Huertetas, la Sardera, los Arenales, las Ramblas y el saso Verde en sariñena donde está construido el pantano. Del pantano nace la acequia Nueva, y la acequia Valdera prosigue entubada, luego pasa por arriba de los Espartales y la laguna, siguiendo hacia los Esquiñones dejando los Sasos a su derecha por donde acaba vertiéndose sus aguas a la Isuela o Flumen, poco más abajo de la fuente del Cántaro. La acequia incluso ha llegado a regar alguna parte de los Puyalones.

Mariano Conte Laín, guarda del sindicato, recuerda contar a los mayores que incluso la acequia Valdera llegó a cruzar La Isuela para regar al otro lado, cruzando el río a través de un acueducto de madera. Debió de ser muy precario.

La acequia Nueva

La acequia Nueva es hijuela de la acequia Valdera. De reciente construcción, nace del pantano de Valdera en Sariñena y va descubierta hasta morir en los Cuadrones, vertiendo sus sobrantes sobre la Laguna. Pero si no riega nadie, el agua se puede devolver a la Valdera.

Abastecimiento de agua de boca a Sariñena

El abastecimiento de Sariñena de agua de boca viene a través de la acequia Valdera. A pesar de ser aguas del Alcanadre, al ser conducida por la acequia Valdera y encontrarse esta en tramos abiertos, ha sido objeto de vertidos químicos de uso agrícola que han contaminado el agua en varias ocasiones. Los repetidos problemas han llevado a desconfiar del agua, tanto en su salubridad como en su calidad.

En la hemeroteca aparece una ampliación del abastecimiento de agua a Sariñena de 1960:

Abastecimiento de aguas. Autor del proyecto don José Luis Cerezo Lastrada. Presupuesto de contrata, 609.999,93 pesetas. El suministro procede de la Acequia de riego denominada Valdera. El número de habitantes que se incluye en la actual ampliación es de 1.603 de los cuales 860 corresponden a la zona servida mediante elevación. Se parte de una dotación de 100 litros por habitante y día. Se aprovecha la captación existente, el trazado se limita a la ejecución de un sistema reticular que con la instalación existente sirve de malla donde se enlazan algunos ramales secundarios. Uno de estos es el que suministra el caudal necesario para la zona servida por elevación y que desde el muro de Fraga se dirige a la proximidad del Hospital donde están la estación de bombeo y el depósito elevado. Se ha utilizado una tubería de fibrocemento. Los 860 habitantes de la zona elevada pueden consumir diariamente hasta cien litros por habitante y día. La solera del depósito elevado está situada a 14 metros sobre el nivel del terreno. Su capacidad se fija en 54 metros cúbicos. La elevación se efectúa mediante un grupo motobomba de dos c.v.. Como depósito complementario existe otro semienterrado de 40 metros cúbicos de capacidad. Como obras complementarias figuran los registros, llaves de paso y desagües.

Nueva España – 17 de julio de 1960.

Acequia del Molino

La acequia del Molino es llamada también del Molinar, del Hospital del Molino, de la Huerta Baja o acequia del Rey. Al igual que la acequia Valdera, nace en el río Alcanadre y transcurre por su margen derecha. Su cauce consta de un recorrido de unos 12 km, paralela entre la acequia Valdera y el Alcanadre, y riega la huerta baja de Sariñena.

“Cequia del Rey, Río Alcanadre y Cequia de Valdera”.

Extracto breve de los principales hechos, con algunas reflexiones, que sobre ellos hace la Villa de Sariñena: en el pleyto, y grado de segunda Suplicacion. Con el lugar de Capdessaso su aldea. Sobre division de terminos Sariñena. Ayuntamiento. Año 1734.

La acequia movía tres molinos en la Villa de Sariñena, citados a finales del siglo XVIII por Pedro Blecua y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido en 1792: “Dos molinos harineros y de aceite”, sin olvidarnos de un batán. Un molino donde la acequia saca un hijuelo, la Acequieta, afirma Francisco Nogues Tierz, a la altura de la torre del Bolero, donde está el salto que movía el molino: “Otro molino estaba donde está actualmente la residencia, el molino de Enrique el molinero. Y otro camino del molino, allí se instaló un molino de luz”.

El batán de Sariñena se localizaba al sur de la población, en la confluencia de las acequias del Molino, la Acequieta (derivación de la acequia del Molino) y la de Albalate. Respondía a una máquina generalmente hidráulica, compuesta de gruesos mazos de madera, movidos por un eje, para golpear, desengrasar y enfurtir los paños. (El batán y los molinos de Sariñena).

A principios del siglo XX, recoge Luis Mur Ventura, eran 5.663 las fanegas regadas con la acequia del Molinar, correspondientes a 584 propietarios.

Viejo molino harinero
ya no mueles el trigo
que ayer segaron
trigos que tanto miraron al cielo
aguardando la lluvia
y vieron pasar el agua
moviendo la piedra
que molía el trigo
por la acequia del Molino.

Recogía sus aguas en la denominada presa del Soto del Capitán, aguas arriba del Alcanadre en relación a Sariñena, partida de las Huertetas. Una construcción que Antonio Naval Mas aproxima a los siglos XIV o XV, época medieval tardía, hasta su ruina por avenida el 26 de marzo de 1747. En el proyecto de sustitución del arruinado azud, en el mismo siglo XVIII hubo un proyecto de unir la acequia Valdera con la acequia del Molino.

De la Presa del Soto del Capitán aún quedan restos que dan idea de su gran envergadura, restos, que en palabras de Antonio Naval Mas son imponentes por su volumen y necesariamente evocan una construcción que tuvo que ser llamativa por sus dimensiones, grosor y consistencia, que además de la presa contaba con una caseta de servicio. Destaca la existencia de marcas de cantero, que pueden venir de una construcción anterior.  

Ruinas del azud del Soto del Capitán.

Antonio Naval Mas aporta una detallada descripción técnica e histórica de la presa del Soto del Capitán:  

Formada por dos sectores, el que hacía ángulo recto con el mayor, de no menos de 50 metros, protegía los cultivos de la orilla derecha. En la conjunción de ambos hay un contrafuerte escalonado que sirvió de base a la caseta de servicio de la presa. La solución e imagen recuerda al contrafuerte y caseta de la presa de Valdera.

La pantalla que corta el río, de unos 70 metros, angulaba ligeramente por la orilla izquierda y no parece que tuviera contrafuertes. Su grosor es de 4,50 metros en coronamiento, y la sección, trapezoidal. Al interior, los sillares forman paramentos a plomada retranqueados en dos volúmenes superpuestos. Al exterior es ataludada con sillares cortados en ángulo para mantener un plano de inclinación constante.

El material son losas de grandes dimensiones colocadas a tizón aunque por la longitud de las caras visibles parecen sillares a soga. En el contrafuerte del ángulo son sillares en hiladas escalonadas de unos 25 centímetros, muy regulares, y con argamasa rasante. Un dato de extraordinario interés es que hay sillares que tienen marcas de cantero situadas en la cara del cauce del contrafuerte.

El conglomerado está formado por trozos de sillares con mortero de cal menos consistente que en otras ocasiones. Este dato es de interés pues probablemente es indicio de que fue reaprovecha-do material de otra construcción precedente. La obra no es homogénea pues hay diferencias en el aparejo, probablemente indicando diferentes intervenciones.

Ha perdido los cabezales o losas de coronamiento que podrían ser un importante punto de apoyo puesto en relación con las otras constataciones.

La presencia de marcas de cantero la vincula a la Edad Media, probablemente al XIII, cuando por lo antes dicho, posiblemente sustituyó a otra preexistente cuyos materiales fueron utilizados como conglomerado

La presa es arruinada, como hemos dicho anteriormente, el 26 de marzo de 1747, justamente cuando se estaba proyectando la construcción de un nuevo azud para la acequia Valdera “En esas circunstancias se agravó el problema de financiación que tenía planteado Sariñena para construir un azud sólido para Valdera, y los de la Huerta Baja pidieron ayuda al Estado pues estaban pagando un impuesto al Rey por su riego” (Naval Mas Antonio).  

La propuesta hecha por un fraile llamado Atanasio Aznar fue construir un azud de madera que básicamente consistía en un emparrillado sobre el que se levantaban 27 cuchillos que daban estructura al cajeado que, según el proyecto de Fray Atanasio Aznar, debería rellenarse de cantos rodados.

Hubo reticencias para construir este de madera por las dificulta des para hacerla llegar hasta el lugar, sobre todo en caso de que quebrara, pues entonces podría tardarse varios días hasta disponer de maderos y estacas de repuesto. Aquellos debían traerse desde las montañas por el Cinca hasta Castejón, y las siete mil estacas de sabina serían adquiridas en el monte de Sigena.

Dictaminaron sobre el tema dos maestros zaragozanos, ya mencionados al hablar del proyecto para Valdera, que informaron también sobre éste, recomendando que el proyecto fuera construido aproximadamente allí donde estuvo uno de estacas anterior al actual.

El de madera estaba aprobado el 8 de junio de 1750. Para ello se pusieron carteles anunciadores en Sariñena, Huesca y Zaragoza, pero parece que las tres candelas que se encendieron para marcar el final del plazo se apagaron sin que nadie se hubiera presentado, y dos años después todavía no se había construido.

Durante este tiempo los regantes de la huerta baja habían construido una cavallada con estacas, y, viendo que daba resultado, acabaron pidiendo las estacas de sabina que habían sido adquiridas para la construcción del azud del proyecto de Fray Atanasio Aznar.

En el tramo de la acequia hay una mina, comenta José Grustán Bosque, una mina de unos cien metros de longitud, cerca de su cabecera. Esta aparece tras derivar el agua a la acequia del Molino, desde el azud, tras unos 500 metros de recorrido. La mina, explica José Anoro Marías, se desarrolla con una longitud aproximada de 200 metros, con tres huecos y tramos abiertos: “Había tramos que con Manolo Foj los apuntalabamos con fustes de sabina que colocabamos a modo de puntales, pusimos unos cinco y después de tantos años aún quedan dos. En la mina grande hay un aguatillo con las guías de sabina, ni se rompen ni pudren”.

Al final, con el tiempo se acabó construyendo una nueva presa aguas más arriba, realizada en gaviones, que no duró mucho. José Anoro Marías era un crío cuando el azud de la acequia del Molino se rompió, hará unos 62 años, este estaba 50 metros más abajo que el azud actual.

Finalmente se realizó la actual presa del Molino. Construyeron el actual de hormigón, un azud muy largo, obra solida donde José Anoro Marías aún trabajó en su construcción, con su tractor Land y el remolque llevaba materiales. Con cada azud, la acequia se fue ampliando cada vez más arriba a la vez que los distintos azudes se iban construyendo.

Actual azud del Molino.

Molino harinero

Tras la derivación de la acequiera aparecen unos balsones pertenecientes al molino harinero de Amado Pueyo. Tras atravesar los balsones la acequia de Molino, de nuevo una derivación que por un lado conducía el agua por el interior del edificio, pasando por unas rejillas metálicas y por el otro lado continúa el agua por un lateral, regulado por medio de una vieja tajadera, pasando por un salto siguiendo el curso de la acequia.

Rejilla y Husillo del antiguo molino.

Salto del molino.

Antigua fábrica de harinas Amado Pueyo.

El recorrido de la acequia de Molino

Tras su nacimiento en la partida de la Sardera, en el Alcanadre, transcurre por Las Ramblas, Cequinaltas, Torre Suso, donde se deriva su hijuela de la Acequieta, continúa por la Huerta de Suso, cruza Sariñena, El Campanero, donde hay construida un pantano. Sigue por los Chamarcales para pasar al Saso de Albalatillo, continuando por Puente las Vacas, las Planas, las Capellanías, las Viñas, pasa Albalatillo y aparece la partida de Cuadras Molino, hasta alcanzar los Regueros y desviarse algo al oeste para acabar en la Isuela/Flumen.

Antes de alcanzar Albalatillo, la acequia pasa por la denominada fuente del Saso de Albalatillo. Una obra realizada que lleva `por fecha el 10 de enero de 1937 y que se realizó para dar servicio al aeródromo republicano de Alas Rojas durante la contienda española de 1936. La fuente manantial tenía 20 caños, para agua de boca, aseo y el lavado de bocas y enseres.

La Acequieta

La Acequieta es una derivación de la acequia del Molino, tal y como dice Francisco Nogues Tierz, es un hijuelo de la del Molino. Su derivación se produce justo antes de su caída al molino, antiguo molino Harinero de Amado Pueyo o Fábrica de harinas Amado Pueyo, activa hasta 1947. Luego, la Acequieta transcurre por la huerta baja, entre la acequia de Valdera y la del Molino,yendo desde el pueblo hasta que muere en el batán de Sariñena, donde un poco antes hace un giro extraño, para morir en la acequia del Molino.

Derivación a la Acequieta.

La acequieta regaba, según recogió Luis Mur Ventura, 592 fanegas que era la extensión de 106 propietarios.

Acequieta de nuestro amor
por Sariñena riegas
frondosas espigas
al monegrino calor.

Y riegas una flor
roya como un ababol
y la huerta coge color
sonriendo al sol.

Acequieta de Sariñena
acude a ti el gurrión
para quitar la pena
de lluvias que no llegan.

Acequieta, acequieta
no por ser pequeña
se resta grandeza
a la acequieta

El brazal del Pesquero

De la Acequieta nace el brazal del Pesquero, dando nombre al camino y senda que discurre junto al brazal y conocido como camino del Pesquero. Aunque, a priori, el topónimo, de acuerdo con Francho Rodes, en “Bocabulario Monegrino”, nos lleva a un topónimo menor, en el que se encuentra una importante acequia de riego y varios colectores, su significado nos lleva a las antiguas Pesqueras o Pesqueros.

El brazal del Pesquero a unos pocos metros pasa por la acequia del Molino y continúa descendiendo por la huerta de Sariñena, la que se encuentra entre el pueblo y el río Alcanadre, donde va a parar el brazal, no si antes también encontrarse con la acequia de Albalate.

En su desembocadura se encontraba el Pesquero, que, en palabras de Eugenio Monesma, generalmente eran unos pequeños apartados del río, mediante una corta acequia, donde entraba el agua con peces, y cerrada por una rejilla dejaba salir el agua y se quedaban retenidos los peces para cogerlos con la mano. O también eran unas pequeñas balsas para coger los peces.

Hay un documento del 8 de enero de 1451 que se refiere a la existencia del Pesquero, dicho documento se dice que «Domingo Peón, vecino de Sariñena, se obliga a pagar al monasterio de Sigena un tributo perpetuo anual de tres sueldos jaqueses por la fiesta de Todos Santos, por un huerto en la huerta de dicha villa, en el pesquero» (ES/AHPHU – S/000030/000012). Como apunte, el mismo documento se refiere tanto a «acequia nueba» como a la «acequia viella».

La acequia de Albalate

La acequia de Albalate nace aguas arriba del Alcanadre, muy cerca de Sariñena y recoge aguas sobrantes, careciendo, actualmente, de toma directa con el Alcanadre. Discurre paralelo a este por el margen derecho, al igual que las otras acequias. La acequia de Albalate responde a una de las formas históricas que tomó el lugar de Albalatillo: “Albalate”. A su vez, la acequia movió el molino harinero del Rey, situado en las inmediaciones de Sariñena, restos que forman parte de una propiedad particular.

Un documento del 1 de julio de 1375 incluso se refiere como Albalate de Ribera del Alcanadre: «Fray don Ramón, estando en Albalate de Ribera de Alcanadre, entrega para labrar a Domingo Na Pérez, y a su mujer Andrea, vecinos de Albalate, un heredamiento compuesto de viñas, campos y una torre en el término de Sariñena llamado Bel Forat la Val Celada, y además todas las tierras y campos que el citado don Ramón Cardiel y él mismo tienen arrendadas por cierto tiempo al monasterio de Sigena situadas en el regadío de Albalate, por espacio de cinco años y bajo ciertas condiciones» (Monasterio de Santa María de Sigena.ES/AHPHU – S/000025/000020).

También aguas arriba de Sariñena nacen una nueva acequia que discurre por la misma orilla del río, que se junta después con la del Molino y que finalmente riega el término de Albalatillo junto al tramo final de la de Valderas antes de la confluencia del Flumen con el Alcanadre.

Tradición agrícola en la Comarca de Los Monegros Félix A. Rivas.

Aunque se nutre de las aguas sobrantes de Valdera, que pasan a la del Molino y estas a la de Albalate, en tiempo contó con sus propios azudes y derivaciones. Efectivamente, aguas arriba de la ermita de Santiago de Sariñena existen restos arqueológicos de antiguos azudes sobre el Alcanadre, uno bastante visible y otro, aguas arriba, que cuesta bastante intuir. En este último aún quedan en línea varios posters de sabina que servirían para derivar el agua a la acequia o riegos del entorno. La sabina tiene una gran resistencia a la pudrición y dura bastante en el agua. Su localización viene dada gracias a Rafel Anoro Novellón.

Rafael Anoro Novellón mostrando las viejas estacas de sabina en el río Alcanadre.

Rafael Anoro Novellón tiene constancia de al menos tres azudes en el río Alcanadre a su paso por Sariñena para alimentar la acequia de Albalate. Siendo la acequia ampliada a medida que los azudes se construían cada vez aguas más arriba. Pero también aguas abajo, recogiendo lo dicho por Antonio Naval Mas: “Aguas abajo de la construcción más antigua, la acequia, que sigue el curso del río por el borde de la orilla derecha, está sostenida por muro de sillares alargados y bajos, de proporciones medievales. Son tierras de los Monegros. El río se siguió sangrando tanto cuanto dio de sí. Hay noticias que se remontan a la Edad Media de concesiones reales para que se regaran los términos de Almunia de la Reina, Cachicorba, Presiñena y Juvierre, topónimos que han permanecido en las partidas que se identifican con ellos. En el de Juvierre, según información recogida, quedan restos de un puente y quizá de un molino. Cerca hay también un azud llamado de Buil. Fue de estacas y acabó sustituido por hormigón.”

Estacas de sabina en el río Alcanadre.

Azud del Hospital

El Azud del Hospital responde al desaparecido azud aguas arriba de la ermita de Santiago, donde aún se aprecian sus ruinas; restos de muros de sillería que lo formaron. Aún, actualmente, la badina de sus inmediaciones es conocida como la badina del Hospital.

Albalatillo, lugar beneficiado de las aguas de su acequia, en el siglo XIV pertenecía al Hospital de Nuestra Señora de Gracia de la ciudad de Zaragoza, el hospital más antiguo de Aragón y uno de los más antiguos de España. Este fue fundado en 1425 por iniciativa municipal y bajo el patrocinio de la corona de Aragón: “Creado en 1425 por iniciativa municipal y con el patronato de la corona, se situó hasta la guerra de Independencia en el Coso y, después de su destrucción fue trasladado a su sede actual. Las primeras ordenanzas que se conservan son de 1496. Durante los siglos XVI y XVII funcionó con altibajos económicos e institucionales y, ya en el XVIII, se especializó en el tratamiento de enfermos psiquiátricos. Tras el fin del dominio francés se trasladó a la sede del Hospital de Convalecientes.” (PARES. Red de portales de España). El Hospital de Nuestra Señora de Gracia de la ciudad de Zaragoza fue poseedor temporal del lugar de Albalatillo y a su vez de su azud, acequia y molino harinero. Hecho que igualmente recoge Enrique Giménez López de la Universidad de Alicante en su trabajo “Fuero Alfonsino y Fuero de población de Sierra Morena en los proyectos de colonización de la Corona de Aragón en la segunda mitad del siglo XVIII” en el cual dice «El Hospital General de Zaragoza era también el señor temporal del lugar de Albalatillo, en las orillas del mismo río, y cuyas aguas movían un batán y un molino y «si de hecho se permitiesen nuevos riegos en la parte superior quedaría absolutamente arruinado dicho pueblo».

En 1583 el Hospital de Nuestra Señora de Gracia firma con la villa de Sariñena una concordia para la construcción del azud y la cesión de sus aguas “Escritura de Concordia entre el Hospital y la villa de Sariñena, sobre la construcción del Azud del Hospital, la cesión de las aguas pedidas y sobrantes de la Acequia de Miranda a favor del Hosp. Y una Declaración de la referida Concordia” (ES/AHPZ – J/001309/0038). De acuerdo con Paco Conte, cerca del pueblo, en Albalatillo, había un molino de aceite y otro harinero en el cruce de los ríos.

El azud del Hospital es descrito por Naval al que cita como Azud de Albalate “Un parapeto que cruzaba el río en diagonal para desviar el agua a la orilla derecha del que se conserva la mitad de la orilla izquierda y que en el extremo de la orilla conserva un machón que sobresale en alzado”. Para el cual Antonio Naval Mas dedica una amplísima descripción:

Está coronado por losas de 1,70 x 0,50 centímetros, sobre hiladas de sillares de 27 centímetros.

El cuerpo largo de la barrera es de sección trapezoidal escalonada al interior y de suave pendiente al exterior, al ser la base del parapeto de 8,80 metros y el coronamiento de unos 3,30 metros.

Por la parte del cauce donde quebró se prolonga en dirección de las aguas mediante una plataforma de unos 3,30 metros de ancha que en parte ha perdido las losas que la formaban. No queda clara su razón de ser y el perfil. Su presencia en este punto, por una parte, recuerda que la de Valdera también está reforzada por un contrafuerte en lo que fue su frente exterior. Por otra parte, los res-tos que forman esta plataforma y el perfil de la sección de la barrera remiten a un dibujo de Los veintiún libros de los ingenios (p. 261 de la edición de García Diego), que reproduce un azud que con sección semejante abre un escape en el centro de su longitud para libe-rar el cauce del río entre dos machones, cuya apariencia parece no estar lejos de lo que insinúa fueron los restos del azud de Albalate con su plataforma.

Aún en el caso de que se pudiera reconstruir el resto de este azud al reconocerse más vestigios en la orilla derecha, no necesariamente coincidiría totalmente con el dibujo de los Libros pero sin buscar causalidades y solamente señalando coincidencias, nada sería de extrañar que el autor, que anduvo por estas tierras de Monzón a la que estaba directamente conectada Sariñena por vía, hiciera su propuesta, la del dibujo, a partir de este azud y del de Valdera. Lo que pudo ser en el de Albalate un desagüe central le daría la idea para diseñar un azud para río caudaloso donde ni la navegación ni el desplazamiento de almadías quedara interrumpido al poder salir por la abertura con que quedaría abierto el azud. La solución del dibujo, a su vez, está recordando muy de cerca el aspecto del extremo derecho de la presa de Valdera. El autor del libro hace su propuesta para un río mucho más caudaloso, por lo que las proporciones son mayores que las que dan estas presas del Alcanadre que, son grandes.

El azud llamó la atención al geógrafo portugués Labaña en 1611, que se contemplaba desde el río a la altura de Sariñena: «…tiene un puente muy bueno y encima de él un azud muy bien hecho, para sacar una acequia con la que riegan una gran huerta…». Pero a pesar de su robusta obra, el azud colapsó al quebrar el parapeto, por las continuas avenidas, aproximadamente a mediados del siglo XVIII.

Plano de los ríos Alcanadre e Isuela en el término de Juvierre (ES/AHPHU – 012032/000002).

Azud de estacas de la acequia de Albalate

Al quedar en ruina el azud de piedra, el Hospital de Nuestra Señora de Gracia de la ciudad de Zaragoza encuentra aguas arriba a “mil y quatrocientas varas de distancia” un buen emplazamiento para construir un nuevo azud, además de la necesidad de ampliar “mil y quatrocientas varas de longitud” el trazado de la acequia hasta conectar con el viejo trazado. Todo queda recogido en el documento del año 1753 por el cual “El Hospital de Nuestra Señora de Gracia de la ciudad de Zaragoza, sobre devolución por parte de las Justicias de la villa de Sariñena y lugares de Albalatillo y otros, que pertenecen a su dominio temporal, de las maderas del azud que tiene en el río Alcanadre para llevar el agua a su molino harinero del lugar de Albalatillo, y que recogieron vecinos de aquellos lugares” (ES/AHPZ – J/001309/0038).

El documento en cuestión dice:

Miguel Jerónimo López, theniente de Joseph Feliso Lope en nombre de los Regidores del Sto. Hospital Real y General de N.ª Sra. de Gracia de la pnte (presente) ciudad de quien tengo presentado poder en esta Secretaría, en la mejor forma que haya lugar, digo que este S.to Hospital, como dueño temporal que es del Lugar de Albalatillo, a fin de regar sus Términos, tenía construido en los de Sariñena un Azud de piedra en el río Alcanadre y con sus avenidas lo ha derruido y deshecho, y aun profundizando tanto que es preciso mudarlo. Y haviendo  hallado en el mismo río a mil y quatrocientas varas de distancia, en la parte alta de el puesto cómodo para formar un nuevo Azud de estacas para tomar el agua de dicho río, se hace preciso el haver de hacer una nueva Acequia hasta encontrar con la antigua en los términos de la villa de Sariñena que tendrá mil y quatrocientas varas de longitud en lo que dicha villa y sus vecinos tienen el beneficio de regar con dicha agua sus heredades lo que llaman huerta vaxa, para lo cual D. Mathias de Lavalequia Receptor de mi parte p… a la villa de Sariñena y a su Ayuntamiento vecinos pidió la tierra necesaria para la acción de dicha nueva acequia y haviendo confexido y premeditado la urgente necesidad de ellos, le respondieron concediéndole licencia con los pactos, condiciones, y en la forma que resulta la carta que presento y junto procediendo la aprobación y permiso de … cuyas condiciones esta pronto el Hospital cumplir y atento a la vigente necesidad de riego en que se halla dicho lugar de Albalatillo.

El mismo documento apunta de la existencia de un azud de estacas encima de la ermita de Sariñena, entonces “Iglesia de San Jayme” y de la intención de edificar uno nuevo: “De la villa de Sariñena, han y tienen fecho y edificado un Azud de fustas encima de la Iglesia de San Jayme de dicha villa, por espacio de doscientos pasos, más o menos, et no rresmenos para servicio de dicho Azud y tomar agua por aquel han y tienen edificada una acequia con su boquera de piedra necesario y esto para llevar el agua a los términos y lugar y molino de Albalatilllo, lugar que es de dicho Hosp. Es por quanto los Regidores del dicho Hospital para mayor perpetuidad de los dichos azud y cequias, entienden edificar debajo del dicho azud de fusta adaquel junto otro azud de piedra por el qual librem puedan tomar y llevar el agua por la dicha Cequia”.

Esta circunstancia también la recoge Antonio Naval Mas: “Entonces tuvieron que construir un segundo azud unos cientos de metros más arriba, allí donde hay una caseta sobre una acequia que pasó bajo aquella. Otra cosa no se puede pensar de los restos de una construcción similar a un azud de la que quedan fragmentos en ambas orillas. Los de la orilla derecha son conglomerados que están enfilados a la caseta por donde pasa la acequia bajo arco de medio punto que fue obstruido con otro rebajado. Al mediodía de la caseta hay un muro de sillares que sirve de contención a un camino, y, a su vez, es de refuerzo a la acequia.

Restos de sillería de un azud aguas arriba del azud del Hospital.

A partir de un documento de 1788 se puede presuponer que el azud de estacas es arrasado por una avenida en 1783 y sus estacas, maderas y fustes son arrasados y arrastrados por el río: “El azud constaba de más de doscientos maderos. Un puente con machones de piedra cubierto de madera que mantenía el hospital”. Por este motivo, el lugar de Albalatillo reclama las maderas del azud destruido. El documento también afirma que el molino resulta bastante afectado por la riada. Curiosamente cita “Desbastado y herido el molino que las maderas fueron a parar a la maior porción de ellas a la villa de Sariñena, y los vecinos de esta villa”:

“Año de 1783 y 1788. El S. Hospital de Ntra. Sra. De Gracia, hace presente al… Acuerdo, que es dueño temp. Del lugar de Albalatillo en donde tiene un Molino Arinero, el que con las muchas lluvias se rompió. Desbastado y herido el molino que las maderas fueron a parar a la maior porción de ellas a la villa de Sariñena, y los vecinos de esta villa, como también los de Albalatillo, se han aprovechado de ellas. Fue con acuerdo de la Justicia de Sariñena, se publicó vando haciendo saber al Público, que los vecinos que tubiesen maderas de las referidas, las entregasen y debolviesen al apoderado del Sto. Hospital y se les daría un real por cada madera. Suplica se mande a las justicias de Sariñena y Albalatillo administren justicia en este asunto tiene y sumariamente publicando vando para que esta providencia llegue a noticia de todos.”

El documento en cuestión lleva por título “El Hospital de Nuestra Señora de Gracia de la ciudad de Zaragoza, sobre devolución por parte de las Justicias de la villa de Sariñena y lugares de Albalatillo y otros, que pertenecen a su dominio temporal, de las maderas del azud que tiene en el río Alcanadre para llevar el agua a su molino harinero del lugar de Albalatillo, y que recogieron vecinos de aquellos lugares” (Año 1788 ES/AHPZ – J/001309/0038).

Consta de 15 páginas y entre ellas se puede destacar episodios curiosos como el que dice Pedro Escartín “Para que no toquen ni despedacen la madera de nuestro Azud”. Tanto a los vecinos de Sariñena como los de Albalatillo “Pues aunque no todos, algunos despedazaron como Pascual Olona o su hijo, lo que es lo mismo, ha despedazado un madero de el puente de la Ysuela”. Se puede entender que las lluvias debieron ser tan intensas que los dos ríos sufrieron fuertes avenidas produciendo numerosos daños.  

Las lluvias y su devastación quedan reflejadas en la carta de Pedro Escartín a Enrique, un escrito con fecha del 8 de ..bre de 1783 “Como hace ya ocho días que estamos aislados por las continuadas y grandes lluvias de ambos ríos” cuyos males que “estos han hecho son imponderables”. Y continúa:

“El día seis de el que nos sigue va haber el Azud los estragos que me asiste de modo que quisiera haberlo visto pues ay una brecha como de unas cuarenta baras poco más o menos que asta los fundamentos más profundos marcharon, en lo remanente del azud ay bastante mal”.

“En segundo lugar el río ya ha entrado en la cequia por la parte de arriba de aquella estacada que se hizo en este verano por no estar esta que ha estado firme de el todo… cajeros de la acequia. Todos estos daños estaban el día 6 pero el día 7 bino el río tan fuera de madre qual formas se abía bisto , no ha podido dejar aumentarse estos estragos, por las continuadas lluvias nada se puede saber. El río Ysuela por su … aun avenido mayor que el Alcanadre pues se llevó el puente que mantiene el Hospt. Para el Molino y el retroceso de la furia de el agua de este no deja moler el molino, rompiendo el rodete de una muela son los daños que tenemos pero conforme al azud inmediato a nuestro molino que es el de Jubierre”.

Los daños también se produjeron en la huerta, en sus defensas “Estacadas y arboledas que estaban para su defensas”, y también “grandes pedazos de biñas y campos, de modo, que si desde luego, no se pone remedio, pasará el río por mitad de la huerta”. Al igual que reseñar la importancia del molino: “Toda esta ribera no muele otro molino que este y este las aguas recoge la cequia desde el puente de Sariñena, abajo, por la boguera de nuestro azud aun entra agua, pero por la rotura de la acequia se comunica otra vez al río”.

Ya entrado el siglo XIX, en 1845, Pascual Madoz, en su diccionario geográfico-estadístico-histórico, aún recoge sobre el lugar de Albalatillo la existencia de la presa, la acequia, del molino y la pertenencia de Albalatillo al hospital de N. Sra. de Gracia de Zaragoza: “De los dos ríos, arriba mencionados, el Alcanadre corre hacia el E. y el Isuela al O.: ambos se juntan á 1/2 hora del pueblo, y los dos crían barbos y anguilas, aunque en corta cantidad. Del primero se elevan las aguas por medio de una presa hasta una acequia á 1/8 de hora de Sariñena, y con ellos se riega la huerta y se da impulso á un molino harinero y á un batan pertenecientes al hospital de N. Sra. de Gracia de Zaragoza.”

Actualmente, comenta José Grustán Bosque, la acequia de Albalate se ha quedado prácticamente en desuso, tras la concentración parcelaria que realizó hace unos años Albalatillo. En la actualidad, escasamente riega algunas pocas tierras de la huerta baja de Sariñena, de las Ciquinbajas, hasta los Chamarcales, poco después de pasar la depuradora de Sariñena, camino abajo del Alcanadre.

Puente san Jaime Sariñena SIPCA

A la altura de la ermita de Santiago de Sariñena, antiguamente Iglesia san Jayme, se encontraba el puente románico de cantería de san Jaime, quizá del siglo XII o XIII. Del puente, quedan escasos restos, reducidos a las pilas correspondientes a los 5 ojos que tuvo la construcción, construidas en sillería y mampuesto grosero (este último puede corresponder a reparaciones posteriores). Las arcadas originales debieron de ser de medio punto. (Puentes de guerra, Sariñena).

Tras su ruina, por avenidas, en 1422 la villa de Sariñena recibe autorización real para la construcción de uno nuevo en el emplazamiento del antiguo “Así como para el cobro de pontazgos que contribuyeran a su financiación”.

En 1525 el Concejo de Sariñena arrienda el derecho de pontaje del puente de San Jaime sobre el río Alcanadre (1525, enero, 29 Martín Falcón, ff. 6 r.- 8 r. Sariñena AHPH), texto recogido por Manuel Gómez De Valenzuela en La vida de los concejos aragoneses a través de sus escrituras notariales (1442-1775), Zaragoza, IFC (Fuentes Históricas Aragonesas, 51). En el mismo, Manuel Gómez especifica “Es lástima que no se nos proporcionen las tarifas de paso, que se refieren a las antiguas. Por las cláusulas del contrato se puede apreciar que no se trataba de una gran obra de ingeniería, sino de un elemental viaducto de maderos cubiertos de tierra”. El pontaje o pontazgo eran derechos que se pagaban para pasar por los puentes.

1525, enero, 29 Martín Falcón, ff. 6 r.- 8 r. Sariñena AHPH. Arrendamiento del pontaje del puente de San Jaime sobre el río Alcanadre en Sariñena por precio de 580 sueldos anuales y tiempo de tres años.

Con los capitoles y condiciones infrascriptos se arrienda el pontaje de la villa de Sarinyena et arriendase por tiempo de tres anyos que empeçaran a correr el dia de Nuestra Señora de febrero del presente anyo de mil y qui nientos y veinte y cinquo. Las condiciones son las siguientes:

Et primo es condicion que el rendador qui rendara el dicho pontaje haya de tener y mantener el puent de Sant Jayme que passa a Alcanadre a sus expenssas es a saber de la forma que hoy esta y ge le dan y al cabo del tiem po lo haya a dexar millorado y no empiorado como es de tiello, lados, espar to y tierra excepto lomeras mayores las quales si necessidat abra de alguna queda a cargo de las tres condiciones y no del rendador contra qualquiere obra nueba salbo el dicho tiello, lados, esparto y sierra que esta a cargo del arrendador.

 Item es condicion que el rendador qui rendara el dicho pontaje haya a dar en cada hun anyo de los dichos tres anyos para la procession de san Pedro nuebe barzillas y un quartal de trigo para la caridat bueno y limpio a los jurados de la dicha villa qui son y seran durante la arrendacion.

Item es condicion que el dicho rendador no pueda lebar mas drecho de pontaje sino aquel que antigamente ya esta ordenado y puede lebar.

Item es condicion que el dicho rendador haya de pagar la arrendacion en cada hun anyo en tres tandas eguales, la primera en la feria de primer sabado de cuaresma, la segunda a feria de Ramos y la ultima a feria de San ta Cruz de mayo.

Item se faze la presente arrendacion con todas las condiciones antigas que en otras rendaciones se an acostumbrado poner las quales quieren aqui haber por especifficadas.

Item es condicion que el dicho arrendador haya de dar fianças a la arren dacion vezinos y habitadores de la dicha villa a voluntat de los jurados y pro curador o condiciones.

Item es condicion que el dicho rendador haya de pagar la carta de la arrendacion al notario, alifara y corredor segun se costumbra por otras ren daciones.

Item es condicion que en caso que durant la dicha arrendacion muries sen de peste en la dicha villa, lo que Dios no mande, y por esta causa se siguiesse alguna perdida al dicho arrendador que en tal caso se le haya sguart y esto a conocimiento de dos personas, la una puesta por el dicho pontero et otra puesta por part de la dicha villa.

Eadem die et ville, el dicho corredor en presencia de los sobredichos jurados presentes mi notario etc. fizo relacion haber trançado el puente y guarda de aquel a Pedro Villiellas vecino de Sarinyena como a mas dant por tiempo de tres anyos e por arrendacion en cada un anyo de DºLXXX suel dos pagaderos e con las condiciones en la capitulacion infrascripta contenidas e no sin ellas. El qual acepto dicha trança etc. ex quibus dicho corredor requirio fieri instrumentum etc. large. La capitulacion es la preinserta.

Testes: Johan de Gistau et Johan de Bara vecinos de Sarinyena.

El puente de nuevo es destruido por una avenida del río Alcanadre, entre el primer tercio y mediados del siglo XIX. Actualmente en el estribo de la orilla derecha se abrieron dos hornos de cal de forma circular, construidos en adobe, con una abertura en la parte baja para el combustible. Estas boqueras y el frente, donde se abren, son de sillarejo lavado.

El puente de cantería fue sustituido por un puente de madera que pronto tuvo la misma suerte que los anteriores. El Alcanadre ha sido río sereno y a su vez río bravo, llevándose los azudes y puentes que a lo largo de la historia se han ido construyendo para cruzar sus aguas.

Sindicato de Riegos de Sariñena o de la Huerta Vieja de Sariñena

El sindicato o comunidad de regantes de Sariñena o de la huerta Vieja de Sariñena responde a un ente de riego encargado de administrar, gestionar y distribuir, en este caso, la red de acequias y sus aguas de las acequias Valdera, el Molino, la Acequieta y de Albalate, a la vez que su mantenimiento, mejora y vigilancia, al igual de que todas infraestructuras asociadas.

José Anoro Marías expone que el Sindicato de Riegos de Sariñena es uno de los sindicatos de riegos más antiguo de España, después de un sindicato de Valencia. Lo cierto es que es una comunidad antigua y de extensa trayectoria. En el mismo sindicato hay constancia de documentos pertenecientes a 1811.

Se sabe que ya había guardias en 1734, en el Extracto breve de los principales hechos, con algunas reflexiones, que sobre ellos hace la Villa de Sariñena, se citan la presencia de unos guardias que debía responder a los ayuntamientos. Así, en el “Pleyto, y grado de segunda Suplicacion. Con el lugar de Capdessaso su aldea. Sobre division de terminos Sariñena. Ayuntamiento” se reconoce la presencia de dos guardas de Sariñena y uno de Capdesaso debido a los problemas de propiedad de la huerta entre los dos términos. Por ello, podemos suponer que los ayuntamientos serían las instituciones que ordenarían y regularían su gestión y uso, de las acequias y sus sistemas, siendo en este caso, el de Sariñena, el de mayor autoridad sobre la acequia Valdera.

No por ello, en 1756, un Real Acuerdo de la Real Audiencia de Aragón, trata de la falta de ordenanzas de la parte Huerta llamada Valdera. El Real Acuerdo pone de manifiesto que se riega en la parte alta sin dejar a los de aguas abajo: “Información suministrada por José Idiazábal Estella, síndico procurador de la villa de Sariñena, sobre uso del agua para el riego de las heredades de la Huerta llamada de Valdera, que carece de ordenanzas para su régimen y gobierno” (ES/AHPZ – J/001304/0021). En el documento refiere “Ayuntamiento de la villa de Sariñena dice: Que tienen una huerta que le llaman Valdera y con motivo de no tener ordenanzas la distribución de las aguas los herederos de la huerta que tienen fundos en la parte superior en … de la maior necesidad de ocupar el agua, riegan cuando les ocurre si dejarla correr a los fundos inferiores”.  

Todo apunta a que el mismo ayuntamiento ostentaba la autoridad competente, igualmente de acuerdo a la respuesta del ayuntamiento dada por Joseph Idiazabal de Estella, sindico procurador general de la Villa de Sariñena: “Como mayor proceda parezco y digo que esta villa se alla sin ordenanzas en el Régimen y Gobierno las aguas por el riego de los fundos y heredades de la huerta llamada Valdera y sus partidas con cuyo motivo los que tienen funda en la parte superior en tiempo de la mayor necesidad que es el berano … ni gobierno de su propia autoridad ocupan y cogen el agua y riegan quantas beces quieren, sin dejarla correr a las caudales inferiores  en perjuicio de sus dueños y con perdimiento de las cosechas y frutos. Y aun que el ayuntamiento con diferentes quejas de los perjudicados a tomado cuantas y oportunas resoluciones para que todos participasen del agua y se usase de ella con gobierno y sin dilación no ha conseguido el efecto antes bien de las heredades superiores an continuado y continúan en su extraño manejo de que se me han dado muchas quejas y también se supone que aquellos yndependentes del ayuntamiento y de la política que le corresponde, de modo que aviendo conbocado mediante bando público de los herederos de dicha huerta con señalamiento de día y ora a las casas del ayuntamiento para probidencia el buen Reximen del agua y esperando las dos oras dicho ayuntamiento después de la asignada solo acudió un heredero negándose los demás con conocido desprecio del ayuntamiento y para que no llegase el caso a tomarse probidencia para el beneficio público”.  

La conclusión ante este problema es su debido uso y reparto: “A fin de evitar estos sucesos repetidos veces ha resuelto mi parte el buen régimen y govierno de estas aguas que se usase de ellas sin acumulación y que no regasen segunda vez los fundos superiores sin haver concluido de regar los demás de otra huerta y que se acudiese siempre con el agua a la heredad que tuviese mas necesidad se han desentendido hay resoluciones y prosiguen en el abuso perjudicial inundando, de modo que para sentar regla fixa y hevitar las quejas de algunos herederos resolvió mi parte.”

A raíz de estos hechos se plantea la necesidad de representantes para el régimen y gobierno de las aguas de Valdera: “Que los herederos de dicho término se convoquen con asistencia de la justicia de dicha villa y elijan uno o dos individuos de el con la facultad y poderes necesarios para que estos como tales concurran y junto con los de Ayuntamiento resuelvan lo conveniente al régimen y gobierno de las aguas para el riego de dicha huerta y el modo tiempo y forma en que se hace practicar la compra de su azequia y pago de lo que a cada uno corresponde para que no se dependicen las aguas y puedan lograr todo es de este beneficio sin experimentar los perjuicios que la carta que hasta aora, en esta razón provea y determine lo que mejor proceda de justicia que pido con la certificación correspondiente.”

Podemos suponer que a partir de aquella demanda se forma una primogénita “Junta” para la gestión de la acequia Valdera a tenor de un expediente Real Acuerdo de 1789 cuando Don Antonio Ballerín y Aniés, vecino y Alcalde primero de la villa de Sariñena, suplica que los “Herederos y terratenientes del término llamado del riego de Valdera cumplan la resolución de la Junta, que se incluye, sobre satisfacer las penas en que se incluye, sobre satisfacer las penas en que se incurra”. (Productor Real Audiencia de Aragón Fecha(s)1789 Signatura ES/AHPZ – J/001310/0010). Este gobierno es compartido por el ayuntamiento y los propietarios. El 30 de marzo de 1789 se acuerda algunas ordenaciones y la creación de la figura de regador o guiador. Estamos probablemente en una primitiva forma de estatutos del riego de la huerta de Sariñena a la vez que Antonio Claveria es nombrado «regador» o «guiador», prestando juramento al cargo en su ingreso el 30 de marzo de 1789:

“Los herederos y terratenientes del término llamado del riego de Valdera presididos del referido mi parte como alcalde primero de dicha villa determinaron y resolvieron uniformemente para el buen gobierno de las aguas de dicho término y riego de todas las heredades de el entre otras cosas que el heredero que regase su posesión antes que le tocase o correspondiese o derramase parte o porción de dicha agua incurriese en la pena de treinta reales plata por cada vez, nombrando regador o guiador a Antonio Claveria, vecino de la misma villa con facultad de intimar y adversar qualesquiera pena y siendo de su cargo el gobierno de dicha agua”.

En 1825 aparece la Junta de Apoderados del Riego de Valdera, posiblemente antecesora del Sindicato de Riegos de Sariñena, citada en un pleito civil producido por la Real Audiencia de Aragón: “Firma del Ayuntamiento y Junta de Apoderados del Riego de Valdera, de la villa de Sariñena, contra la Condesa viuda de Fuentes y el Ayuntamiento del lugar de Huerto, sobre aguas y otros derechos”. ES/AHPZ – J/000383/000002).

El Sindicato aparece ya en hemerotecas, una primera referencia es en la anteriormente mencionada noticia sobre la idea de construir el pantano de Sariñena en 1901, en la cual se expone: “Relevar al sindicato de regantes de esta villa, de los cuantiosos gastos que origina el sostenimiento y reparación de la presa, acequia Váldera” (Diario de Huesca 15 de julio de 1901).

En 1915 se informa de la celebración de la junta del sindicato: “El domingo último tuvo lugar en la villa de Sariñena la elección de nueva Junta de su Sindicato de Riegos, que-dando constituida en la forma siguiente: Presidente: Don Joaquín Paraled. Vicepresidente: Don Manuel Bailarín Suils. Depositario: Don Victoriano Buisán. Secretario: Don Francisco Mirallas Rodellar. Síndicos: Don Manuel Carpi Tierz, don Rafael Ispa, don Pedro Villacampa, don José Martínez, don José Tierz y don Enrique Rodes. Presidente del Jurado: Don Rafael Ispa” (Diario de Huesca – 19 de enero de 1915).

Sobre el cobro de las alfardas o canon de riego, en la Nueva España del 7 de agosto de 1946: “Subasta El Sindicato de Riegos de Sariñena saca a subasto el cobro de las alfardas o canon de riego del año 1946 y atrasos. Los pliegos, de ofertas diríjanse al señor presidente, don Victorián Buisán, de Sariñena. Se admiten pliegos hasta el día 10.”

En 1964 se celebra de nuevo junta general del sindicato: “Vida Social. El Casino de Sariñena celebró su junta general ordinaria, aprobándose la gestión de la Directiva, y siendo elegido en la presidencia el industrial don José Brunet Latorre. El Sindicato de Riegos de la Acequia de Valdera, celebró el pasado domingo junta general extraordinaria, en la que fue aprobado un proyecto cíe sus obras de fábrica, por un importe de tres millones de pesetas. Es autor de dicho proyecto, el ingeniero de Caminos del Ayuntamiento de Zaragoza don Luis Cerezo Lastrada” (Nueva España del 14 de febrero de 1964).

El mismo año de 1964, el 13 de agosto, el sindicato publica la licitación de varias obras de reparación de ambos azudes:

Comunidad de Regantes de Sariñena En virtud de los acuerdos adoptados por la Junta General de la Comunidad y su Sindicaría de Riegos, se convoca publica licitación, para la ejecución de los proyectos de obra redactados por el ingeniero de Caminos, don José Luís Cerezos Lastrada y que se detallan a continuación:

Reparación del estribo, izquierdo del azud de derivación de la acequia Molinar y acequia de Valdera en el río Alcanadre, por un presupuesto de contrata de un millón novecientas treinta y seis mil ciento cuarenta y seis pesetas con setenta céntimos. (1.936.146,70).

Las proposiciones serán presentadas en sobre cerrado y lacrado en la Secretaría del Sindicato, establecido en la plaza del Salvador de Sariñena, número 14, bajos, durante las horas cinco a ocho de la tarde y hasta el día 21 de los corrientes.

En Secretaría y durante las horas indicadas, se hallan a disposición de los licitadores, el modelo de proposición, así como los pliegos de condiciones técnico y económico administrativas, para la ejecución de las obras. La apertura de plicas tendrá lugar, a las diecisiete horas del día 22 de los corrientes, siendo presidido este acto por el presidente de la Comunidad y los miembros del Sindicato, con la asistencia del secretario del mismo. Sariñena, 10 de agosto de 1964. — El presidente, Mariano Torres Asín.

Nueva España – 13 de agosto de 1964.

En 1966 nueva Junta general de la Comunidad de Regantes de Valdera

El domingo pasado, en la sala de actos del Casino, tuvo lugar la Junta General Ordinaria de esta importante Corporación, que tenía por objeto someter a la consideración de los regantes la gestión del Sindicato durante el último año, y proceder a su renovación. El presidente de la Comunidad, don Mariano Torres Asín, asistido de los miembros del Sindicato inicia el acto, y después de dar lectura al acta de la sesión anterior, a los estados de cuentas y a la marcha de las obras que se están realizando en las presas del Molino y dé Valdera, de donde se capta el agua para el riego y para el abastecimiento público de la población, la Asamblea aprobó por unanimidad la gestión del Sindicato, precediéndose seguidamente a plantear a la Junta General los nombres de los síndicos a quienes afecta la renovación. Por aclamación fueron reelegidos don Mariano Torres Asín, don Félix Regaño Millán, don Antonio Mulera Buisán y don Tomás Puyol Pelay, cesando únicamente don Victoriano Blanco Maestro y don Jesús Guillen Asín, que fueron sustituidos por don Manuel Blanco- Mur y don Julián Blanco García, quedando constituido el nuevo Sindicato en la siguiente forma: don Mariano Torres Asín, don Félix Regaño Millán, don José Martínez Buisán, don David Martínez Villacampa, don Antonio Mulera Buisán. don Andrés Bornao Novellón, don Tomás Puyol Pelay, don Julián Blanco García y don Manuel Blanco Mur.

Nueva España – 27 de febrero de 1966.

La sequía de 1967, un tema de solidaridad Nacional: “La sequía, hace vivir momentos difíciles a algunos pueblos de nuestra comarca, principalmente a los- municipios de La Almolda y Bujaraloz ambos de la provincia de Zaragoza sus reservas de agua para usos domésticos, han sido totalmente agota das. Sus autoridades se dirigieron a las de nuestra villa solicitando les fuera permitido el abastecimiento de tan preciado líquido, en nuestra red de distribución, cosa que naturalmente les fue concedida, y desde hace varios días numerosos tanques vienen abasteciéndose, tanto en la acequia de Valdera como en la red de distribución de la población.” Nueva España del 16 de agosto de 1967.

En 1969 aparece un curioso anuncio institucional: “Lugares donde se pueden cazar aves acuáticas: …Sariñena: Embalses: La Laguna, Presa del Molino, Presa de Valdera, Delta del Flumen… (Nueva España del 12 de febrero de 1969).

El sindicato lleva todo el riego de la huerta vieja de Sariñena, antes era de unas 1000 hectáreas, superficie que ha ido disminuyendo a unas 700 hectáreas actuales.

Francisco Nogues Tierz, Paco, como topógrafo, realizó todos los perfiles longitudinales de las acequias del sindicato y participó en muchas de sus obras. Algunas como realizar las soleras de las acequias (1981), también se han hecho varios tramos de acequias completas. Estuvo un año en la junta hasta que ocupó la presidencia, ejerciendo desde 1982 hasta el 2018, aproximadamente.

En la Valdera se ha hecho tramos de acequia completa del cementerio a los depósitos o del brazal de los espartales al pantano. La Valdera tiene el pantano de las Barceladas en Sariñena y el pantano de las estalladas, se hizo cuando estaba Juan Manuel Basols de presidente.

De la acequia del molino se ha hecho acequia completa, laterales y rasante, desde la residencia hasta el Batán. O entubado por el pueblo desde la fontaneta del Juez hasta la residencia. 

Entre1992-2000 se realizaron los embalses reguladores de las acequias del Molino y Valdera (Memoria valorada, proyecto Tomos I, II y III (sign. 6976). Expediente administrativo, proyecto modificado (1996) y expediente administrativo (carpeta 3) (sign. 6977). Sariñena. Acequias del Molino y Valdera. Expediente.  ES/AACAA – 006976/006977/22-T-04).

Son nueve los cargos del Sindicato de Riegos: presidente, vicepresidente, presidente jurado, secretario, tesorero y vocales. Después está un guardia de riego y una administrativa.

Mariano Novellón Peralta también ha sido presidente Jurado de Riegos, figura que actúa como juez dentro del sindicato impartiendo justicia entre los conflictos que se van produciendo. Un cargo bastante difícil y complicado. Actualmente es el presidente del Sindicato de Riegos de Sariñena.

El riego

Una figura clave el sistema de acequias es el Guardia de Riego del Sindicato de Riegos de Sariñena. En la mitad del siglo XX fue clave Manolo Foj Tella, conocido como «El Regador», quien ya heredó de su padre el oficio. Su trabajo, como guardia de riego, consistía en gestionar caudales, turnos de riego, vigilar su cumplimiento, vigilar que no hubiese desprendimientos o se taponasen las acequias, a veces a su paso por los puentes que salpican las acequias, desaguar cuando se venían crecidas, marcar los tramos a limpiar… Como Guarda de Riego ostentaba autoridad, incluso podía denunciar y llevaba una chapa ovalada que lo identificaba como guardia de riego del sindicato.

Cuando había crecida tenía que ir a desaguar la acequia, echar el agua para que las acequias no reventasen. Sobre todo, las noches de tormentas, al aguatilllo de la Sardera para la Valdera

Con las acequias se va a turnos de riego, recalca José Grustán Bosque, se pone avisos en los cajetines que el sindicato tiene distribuidos por el pueblo. Todos riegan bien, casi no hay problemas, comenta José. Cada acequia, la del Molino y Valdera tiene unos 5 turnos que tienen prioridad y suelen ir los turnos de aguas arriba a aguas debajo de la acequia. Con la acequia Valdera, los de la Venta de Ballerías, por la concesión histórica, pueden regar siempre, además están exentos de algunos pagos.

La Acequieta únicamente tenía unos 2 o 3 turnos pero que se han ido perdiendo. Mucha huerta vieja de Sariñena va quedando yerma sin trabajar.

Por la acequia Vadera donde no estaba el turno, en las enfilas, había un candado que Manolo Foj ponía o quitaba según si tocaba el turno o no. Joaquín y Manolo nos recuerdan 5 turnos:

  • Tramo la vía p´arriba, que regaba la huerta de Capdesaso. Justo por la vía había una enfila general.
  • Tramo la vía – pantano.
  • Tramo pantano – Barrieras, la enfila de las piscinas.
  • Tramo Barrieras -Tierz, hasta el almacén del Pocho.
  • Tramo de Tierz pa abajo.

Turnos Acequia Molino

  • La vía p´arriba
  • La vía – granja Molino
  • Molino – Mesonero
  • Mesonero – Pantano
  • Pantano – P´abajo

Turnos acequia Nueva

  • Pantano – Carretera de Zaragoza
  • Carretera de Zaragoza –

Los turnos eran de dos días por tramo, a veces se alargaba a tres días, pero no era lo normal. Estos se publicaban en unos viejos cajones de madera del sindicato distribuidos por el pueblo, los actuales son modernos, de aluminio. Estos cajeros se encuentran:

  • En plaza Roda donde el Cartujano.
  • En el Muro bajo, en casa Bernardino.
  • En el Muro alto donde estaba la carpintería de Antonio el Frances.

El repique era una de las faenas. Esta era la obligación de limpiar cada tramo de acequia en proporción a la tierra que cada uno tenía. Manolo cortaba unas cañas entre unos 30 a 40 cm, las rajaba por una de sus puntas y ponía la boleta que era un papel rectangular que ponía el nombre del propietario de la finca y los metros que le correspondía limpiar. Las distintas cañas las clavaba en el cajero que ponía a las correspondientes distancias que media cuidadosamente a pasos.

Las acequias se limpiaban tres veces al año, recuerda Mariano Conte Laín, actual regador del sindicato. La primera para semana Santa, a principio de campaña, una segunda en julio a media campaña y una última para octubre, final de campaña.

En el ayuntamiento se colocaba un tablón, con una bombilla, donde figuraba en cada tramo una serie de números que correspondía a cada propietario y el tramo que tenía que limpiar. Se hacía de arriba a abajo y normalmente los propietarios que más tierra tenían solían hacer los tramos más altos. Ponía el apellido y el número que le correspondía según el tramo.

Se cortaba el agua el jueves actual regador del sindicato, el primer día el sindicato hacia los tramos de los particulares que pagaban al sindicato para que lo hiciese, el segundo y tercer día(Sábado y domingo) les tocaba a los particulares hacer su tramo y el lunes la cuadrilla del sindicato hacía lo que habia quedado por hacer.

Al que no lo hacía se le multaba o se le pasaba el Repique más caro. Limpiaban a hoz, horca y pala. Había zonas más difíciles de limpiar, con más buro y maleza, y otras más fáciles, como los arenales.

Keko Anoro Clavería ha estado muy ligado al sindicato e Iba con la cuadrilla a limpiar las acequias, con la hoz iban quitando las barzas que se metían en el cajero de la acequia, si había mucho la quitaban con la horca, también quitaban el buro con la pala. Son acequias muy antiguas y tienen partes muy inaccesibles, para hacerlo bien hay que hacerlo a mano y eso es muy costoso.

En tiempos de Keko el repique lo hacían de jueves a sábado y el domingo. El jueves cortaban y hasta el sábado cada uno hacia su tramo correspondiente, el domingo una cuadrilla del sindicato hacían los tramos que no habían hecho a quienes le correspondían, bien por que no lo habían podido hacer o simplemente no querían hacerlo y no les importaba pagar y que lo hiciera la cuadrilla del sindicato.

También se mantenían cada año las minas, apunta José Grustán Bosque, se limpiaban manualmente: «Están bien dimensionadas, no como ahora que es todo tan justo, incluso cabe alguna maquina pequeña, lo hacían medio metro más alto más que un hombre».

En 1990 comenzaron a meter maquinas que van haciendo la limpieza de las acequias dejando el repique y los trabajos a vecinal relegados al pasado.

Guarda de campo

Vicente Villellas Detes fue “Guardia Rural” y dependía de la “Cámara Agraria local de Sariñena”, figura muy ligada a los campos de Sariñena y a su huerta. También conocido como Guardia de Campo, Vicente ostentaba autoridad como Guardia Rural y por ello portaba una chapa oficial que lo identificaba como guarda jurado de Sariñena.

Vigilaba la huerta, que entonces era muy importante, entre sus funciones que no entrase ningún ganado, que no hubiesen robos, que nadie se comiese más de la cuenta labrando, sobre todo cabañeras, caminos, sendas, marguines u otros campos o huertas –siempre había alguno que cogía más de la cuenta-.  

Con Manolo Foj, Guardia de Riego, fueron muy amigos, como hermanos, pues entre ellos se apoyaron y ayudaron muchísimo

Grandes riegos del Alto Aragón

Sariñena fue gran defensora del proyecto de Riegos del Alto Aragón, de los planes de riegos para Aragón impulsados por Joaquín Costa en 1906. Aunque el germen lo aporta Miguel Ravella en 1885, el proyecto fue aprobado, primero técnica y luego económicamente, en 1913. El plan nace “Para la ejecución de las obras de Riegos del Alto Aragón con las aguas de los ríos, Gállego, Cinca, Sotón, Astón y Guatizalema, en toda la extensión necesaria para regar las zonas de Sobrarbe, Somontano y Monegros”. A través de presas y una extensa red canales, derivaciones y desagües llevar las aguas a nuevas zonas regables, concretamente para esta zona el canal de Monegros gracias a Riegos del Alto Aragón.

La lucha por el agua fue una cuestión de supervivencia para estas tierras, donde el papel de las mujeres fue esencial. Conocido es el caso de las mujeres canalistas de Lanaja, quienes el 25 de febrero de 1915 marcharon andando a Huesca reclamando el agua para Los Monegros “Pan y trabajo”. Una reivindicación que ya venía de antes con el fuerte papel que jugaron las mujeres, como la concentración en Huesca de mayo de 1914 donde acudieron “buen número de labradores y muchas mujeres”.

Celebróse anteayer domingo en el teatro de esta ciudad la sesión ordinaria de Junta general de dicho Sindicato.

Ya desde las primeras horas de la banana se notó en esta población gran movimiento y muchos forasteros de los pueblos de la zona que ha de regarse con el magno proyecto. De Tardienta, Almudébar, Lanaja, Robres, Granen, Sariñena y muchas localidades más acudieron á Huesca buen número de labradores y muchas mujeres, unos y otras llenos al parecer de gran entusiasmo y en alas del deseo que sienten de ver realizadas sus justas, justísimas pretensiones, pues ellas significan la redención económica del país que agoniza y acaba.

Diario de Huesca – 5 de mayo de 1914.

En Sariñena y comarca hay que reseñar la gran actividad que realizaron a través de sus alcaldes, destacando a Esteban Panzano o a su gran representante el diputado liberal por Sariñena Juan Alvarado y del Saz.

En 1956, en el diario de la Nueva España, se realizaba la siguiente radiografía de la situación del desarrollo de los riegos en Sariñena:

“Tiene actualmente una zona de regadío de 1.400 Ha., las cuales, la mayor parte, reciben el beneficio del riego del rio Alcanadre, mediante una presa establecida en las proximidades del pueblo de Huerto, con una conducción de más de catorce kilómetros de longitud, cuya administración corre a cargo del Sindicato de Riegos titulado de las Acequias de Valdera y del Molino. Unas 400 Ha. han comenzado a regarse recientemente con las aguas procedentes del sistema de Riegos del Alto Aragón. Una vez ejecutados los planes del Cinca y tramo tercero del Canal de Monegros, la extensión de regadío será de unas nueve mil hectáreas, cifra lo suficientemente elocuente para expresar lo que será Sariñena en un futuro próximo, el cual es captado por numerosas familias que procedentes de lejanas provincias de España y desde no hace mucho tiempo, vienen instalándose en esta población, considerada sin duda como tierra de promisión.”

Nueva España – 2 de septiembre de 1956.

“Ministro Fomento.—Presidente Sindicato riegos de Sariñena, proteste enérgicamente ante V. E. de la campaña injusta que hace el periódico Correspondencia España contra canal riegos Alto Aragón, pues su ejecución será la tranquilidad y vida de esta zona, hoy arruinada por falta de agua. Fermín Llamas.”

Diario de Huesca – 20 de noviembre de 1912.

En un pueblo de Monegros
un abuelico soñaba:
que retornaban los hijos
y las tierras se regaban.

Luis Escudero.

El pantano de Sariñena, un proyecto

En 1901 se proyectó la realización del denominado Pantano de Sariñena, un pantano con una capacidad de 28.000.000 metros cúbicos de aguapara el riego de la huerta de Capdesaso y Sariñena, pantano que no llegó a realizarse.

1.° Relevar al sindicato de regantes de esta villa, de los cuantiosos gastos que origina el sostenimiento y reparación de la presa, acequia Váldera y limpia de ésta, gastos que á duras penas pueden soportar los agobios de esta. siempre sufrida clase agrícola.

Se aprovechará la sobrante de toda la acequia Váldera durante los meses del invierno, época en que no es necesaria para el riego y que ahora se pierde en estériles escorrentías.

Diario de Huesca 15 de julio de 1901.

Embalsará el pantano 28.000.000 de metros cúbicos de agua, resultando el metro á un precio notablemente inferior al de otros pantanos y obras análogas. Se construirán puentes, presa, embalse, acueducto y por el canal discurrirán ordinariamente nueve metros cúbicos de agua por segando, de los que tomará seis del río Alcanadre y tres del Guatizaíema. Si mucho confían los pueblos interesados en la ilustración y actividad de que dan pruebas el ingeniero Sr. Cajal, ayudante Sr. Cofino, y sobrestante Sr. Tello, se confían menos en el interés y celo nunca desmentidos de su ilustre representante en Cortes Sr. Alvarado, constante defensor de los mismos.

El corresponsal. Sariñena 19 de agosto de 1909.

Son muy importantes los trabajos realizados recientemente por el ilustrado ingeniero afecto á la División Hidrológica del Ebro, D. Joaquín Cajal y personal á sus órdenes encargado del proyecto y estadios del pantano de esta villa. Esta población tan interesada, se enteró oportunamente de la devolución del proyecto remitido á la superioridad para estudiar determinadas modificaciones, y el ingeniero encargado, con objeto de ter minar con más rapidez los estudios y re formas propuestas, ha ampliado notablemente los trabajos, y aclarado con gran tino y competencia los conceptos del proyecto remitido. Al efecto, recientemente se han tomado los datos precisos para tantear con alguna exactitud el terreno que puede ser susceptible de riego, á la vez que se demuestra la imposibilidad de regar los Monegros y trato por las dificultades insuperables que supone el salvar la sierra, cuanto por hallarse aquel terreno más elevado que el fondo de la laguna que ha de ser convertida en pantano. Parece que se ha levantado un plano, desde la estación de Capdesaso á donde podrá llegar el agua de riego hasta el monte llamado «Presiñena», término municipal de Sesa, y punto donde se unen las estribaciones de la sierra con el río. Con las modificaciones propuestas existe zona regable en el monte de esta villa y en el de los pueblos de Capdesaso, Lalueza, Pallaruelo de Monegros y Albalatillo, y se amplían y mejoran todos ¡os demás que ya constan en el proyecto. Es incalculable el beneficio que había de reportar este pantano, cuyo coste es poco más de un millón de pesetas. La acequia de Váldera cuya longitud es de 18 kilómetros, quedará convertida en un Canal que asegurará los riegos de estas huertas, hoy tan difíciles sobre todo en épocas de estiaje. Desde la salida del pantano al río existe un regular desnivel que podría utilizarse con algún gasto dé agua para fuerza motriz y usos industriales. Embalsará el pantano 28.000.000 de metros cúbicos de agua, resultando el metro á un precio notablemente inferior al de otros pantanos y obras análogas. Se construirán puentes, presa, embalse, acueducto y por el canal discurrirán ordinariamente nueve metros cúbicos de agua por segundo, de los que tomará seis del río Alcanadre y tres del Guatizalema. Si mucho confían los pueblos interesados en la ilustración y actividad de que dan pruebas el ingeniero Sr. Cajal, ayudante Sr. Cofino, y sobrestante Sr. Tello, He confían menos en el interés y celo nunca desmentidos de su ilustre representan te en Cortes Sr. Alvarado, constante defensor de los mismos.

Diario de Huesca – 20 de agosto de 1909.

¿No se han construido dos hermosas presas, que han asegurado el riego eventual en la acequia Váldera? Joaquín Paraled.

Diario de Huesca – 05 de enero de 1915.

La mina del Isuela

A finales del siglo XIX hubo un intento de desecación de la laguna de Sariñena, para ello se construyó, excavándose, un desagüe por la zona del Saso las Ratas para verter sus aguas en La Isuela, actualmente conocido como Flumen. La noticia quedó recogida en el Diario de Huesca en su edición del 15 de julio de 1901:

El Pantano de Sariñena. —Justos elogios. —Descripción del Pantano: “Hace bastantes años que fue desecada la llamada Laguna de esta villa, distante medio kilómetro escaso al poniente y lindando con el camino que conduce a Lanaja. Para obtener el desagüe se perforó el monte conocido por la partida Saso de las ratas, construyéndose al efecto una mina sin ningún revestimiento interior y desembocando en el rio Flumen o Isuela como aquí le llaman, desapareció rápidamente el paludismo, prueba acabada de que allí radicaba el origen y así continuó por espacio de algunos años hasta que los desprendimientos interiores la citada mina, la total incuria de todos y la ya proverbial calma tan peculiar de nuestro temperamento, cegaron el conducto, estancáronse las aguas, vinieron-, nuevamente las fiebres tercianarias y entonces nos acordamos de Santa Bárbara, esto es, da la imperiosa necesidad de sacudir ese foco de infección que si en tiempos dieron fama a nuestra villa, de temer es que surja otra vez:, si no se pone pronto remedio”.

LASESA y el Sector XI

En Sariñena también encontramos a la Comunidad de Regantes de LASESA (Lastanosa-Sariñena-Sena) y la Comunidad de Regantes del Sector XI del Flumen. El sistema de LASESA se nutre de la acequia de Pertusa y del canal de Terreu, ambos provienen del canal del Cinca. La CR Sector X tiene su superficie regable en los TTMM: Lalueza, Huerto, Capdesaso, Sariñena (Huesca). La CR Sector XI tiene su superficie regable en los TTMM: Huerto, Lalueza, Capdesaso, Sariñena y Albalatillo (Huesca). Francisco Nogues Tierz El sector XI riega todos los Sasos.

Mia tú que son antiguas
las acequias de Sariñena
la Valdera dicen que es árabe
por no dicir que es romana
que esta tierra ya era ibera
de tantas culturas hecha
que ha sido fértil su ribera

ha sido rica su tierra
y su huerta vieja.

Aura aún quedan
restos de los espartales

de sus sasos y mallacanes
de la ilergeta Succosa
románica y prehistórica

de sus puentes sobre el Alcanadre.

De sus azudes y fuentes
queda tanta memoria…

Ay huerta vieja de Sariñena
del huerto y del huerter

del huertero y la huertera
del huerter
del guerto y la guerta
del jadón, la jada,
el jadico y la jadeta.

Ay acequia y su brazal
que llega el agua

ringlera de caballón
abrir y cerrar la tajadera
de la huerta de Suso

de las Ciquinaltas y Ciquinbajas
del regador, del regador…

Quios y quias, de la villa de Sariñena
hijos del Alcanadre
y la acequia madre Valdera
no hay mayor honra
que ser de tu huerta,
de la huerta vieja de Sariñena.

Agradecimientos

Gracias a Mariano Novellón Peralta, José Anoro Marías, Keko Anoro Clavería, a Manolo y Joaquín Foj Blanco, a Pilar Royo López y Vicente Villellas Royo, a Francisco Nogues Tierz, a Joseé Grustán Bosque, a Mariano Conte Laín y a Vicente Tierz Tabueña y a Antonio Naval Mas.

Un lugar llamado Huerto


Huerto, lugar monegrino que se encuentra en plena llanura en el valle del Guatizalema. Concretamente en la parte norte de la comarca aragonesa de Los Monegros, a 32 kilómetros de Huesca y 16 de Sariñena a través de la carretera A-131. Destaca sobre un cerro de roca de arenisca los restos del que un día fue el castillo de Huerto, a partir del cual se distribuye el pueblo. En el mismo castillo existió un asentamiento islámico, igualmente, no muy lejos se encontraba el asentamiento de la actual ermita de santo Domingo o los lugares de Usón (La Iglesieta), Marcén (Las Cías), o Alberuela de Tubo, pues el termino incluye los núcleos de Usón y la Venta de Ballerías.

“Confina: al norte, con territorio de Salillas; al mediodía, con el de Ballarías; al levante, con el de Peralta de Alcofea, partido de Barbastro, y al poniente, con el de Ussón.”

Pedro Blecua y Paul.
 Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792

De acuerdo con la descripción de Pedro Blecua y Paul de 1792:  “Este lugar, que sigue a la banda misma y dista de Huesca poco más de cinco leguas y doce de Zaragoza, tiene su situación llana sobre una colina suave a la derecha y orillas del río Alcanadre, que da riego a una buena porción de su terreno, en el que se hallan dos puentes famosos llamados del Rey, obra muy sólida y firme de piedra cantería, sobre cimientos de peña, los que dan paso a los ríos Alcanadre y Guatizalema, por la carretera de Barbastro, Monzón y Huesca.”

Pedro Blecua y Paul matiza en su descripción: “Su vecindario asciende a 86 familias, que la mayor parte subsisten de la agricultura, con algunos oficiales, artesanos y jornaleros. Estuvo antiguamente dividido en dos barrios: uno del señor conde de Fuentes y el otro del comendador de San Juan, de Zaragoza, con cuyo motivo se eludían las jurisdicciones distintas, y eran continuas las discordias; y para evitar estos inconvenientes, hicieron canjes y permuta, y reservándose el comendador sólo el nombramiento de prior cura, cedió todos sus derechos al expresado conde, con cargo de pagar la congrua de dicho prior, 10 libras jaquesas, 7 nietros vino y 9 cahíces trigo, y 25 libras jaquesas de feudo perpetuo a la encomienda.”

Además, en su término, el río Guatizalema se une al Alcanadre en las inmediaciones de los puentes del Rey. La acequia de Huerto riega sus huertos y campos: “Su territorio es medianamente extenso, buena porción plantado de viñas, olivos y morales, todo llano, con algunas colinas suaves, y la mayor parte tierra fuerte, con algo de arcillosa y gredosa, más connatural para granos y vino, de que más abunda, siendo sus cosechas: trigo, 1400 cahíces; cebada, 400 cahíces; avena, 600 cahíces; vino, 1000 nietros; aceite, 300 arrobas; lana, 200 arrobas, y seda, 300 libras, con algo de cera y miel, que podría ser más si hubiera más aplicación; con aumentos en dichas cosechas, cuyo sobrante de granos va regularmente a Barbastro y a Cataluña el de vino, y aceite, a Monegros, y en la villa de Sariñena se surten de lo necesario. Los pastos son medianamente abundantes, como para 2000 cabezas de ganado lanar, que criarán mil corderos; el regadío será de 200 cahizadas, y las aguas sobrantes las aprovecha la Venta de Bailarías para 160 cahizadas. La caza, como en los anteriores. Un molino harinero en Alcanadre es proprio de dicho señor.” (Pedro Blecua y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792).

Igualmente contamos con la detallada descripción del lugar de Huerto de Pascual Madoz, publicada en su diccionario geográfico estadístico histórico de 1845-1850:

“Lugar con ayuntamiento en la provincia y diócesis de Huesca (4I o S–), partido judicial de Sariñena (2), audiencia terr. y ciudad g. de Aragón (Zaragoza 1 2) está SIT en una llanura no lejos del r. Guatizalema, donde la combaten los vientos del N., y disfruta de su CLIMA frio, propenso a tercianas. Se compone de 112 CASAS construidas de tierra con algunas comodidades, las cuales forman 3 calles anchas sin empedrar, y una plaza que sirve para juego de pelota; tiene ayuntamiento con cárcel, una escuela de primeras letras concurrida por 40 niños, y desempeñada por un maestro, dotado con 1,100 rs. anuales, pagados de los fondos municipales; una fuente, cuyas aguas y las del r. Guatizalema, sirven para el consumo del vecindario, e iglesia parr. (Sta. Cruz), servida por un cura párroco. El curato es de primer ascenso y se provee por el conde de Fuentes; contiguo ella existe el cementerio, capaz y ventilado.”

Confina el TÉRM. por el N. con el monte de Sesa y Pardina de Burjama; E. Peralta de Alcofea ; S. la venta de Valleras , y O. Usón y Albaruela ; sobre un pequeño cerro está una ermita dedicada a Sto. Domingo ; pasa por el término el r. Guatizalema, que entrando por el N. lo recorre en dirección al S., proporcionando riego a 1/6 parte de las tierras el TERRENO es monte de buena calidad , que comprende árboles frutales, álamos blancos y negros, y aliagas los CAMINO S dirigen a Huesca, Sariñena, Sesa y otros pueblos limítrofes , todos en mediano estado la CORRESPONDENCIA se recibe de la cap. de la provincia por medio de un balijero los martes y viernes á las 12 de la mañana, PRODUCCIÓN trigo, cebada, vino y poco aceite; cría de ganado lanar; caza de liebres, perdices y conejos, y pesca de barbos y anguilas.

IND. agrícola y un molino harinero propio del marquesado de Coscojuela. COMERCIO 2 tiendas de abacería, POBL. 24 vecinos, 149 almas CONTR. 7,652 reales El PRESUPUESTO MUNICIPAL asciende á 3,000 rs., que se cubren por reparto vecinal.

Mia si he recorrido mundo
que i estau en Tramacé,
en Huerto, Usón y la Venta,
en Alberuela y Marcén.

Jota antigua de Huerto.

Sin embargo, Huerto se remonta a tiempos antiquísimos, de asentamientos islámicos e incluso mucho más anteriores. Antonio Martínez cita que la actual ermita de santo Domingo, partida de la “Volturera”, se asienta sobre un pequeño cerro arenisco que primero fue asentamiento Ibérico (según materiales líticos y cerámicas hallados en los entornos), y posteriormente musulmán, allá por el siglo XII (Martínez, Antonio. Santa Engracia y los pueblos de Huerto, Alberuela de Tubo y Usón. Diario del AltoAragón – 26 de abril del 2009). Santiago Broto Aparicio matiza que los historiadores dicen que esta zona “estuvo ocupada por los ilergetes, y ya en época romana, la mansión que centraba este territorio era Pertusa, por cuyos términos atravesó luego la calzada de Osca a llerda” (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos).

Ermita de santo Domingo.

Tras su época musulmana, Huerto es conquistado en 1097 por el rey Pedro I, librándose una batalla en el lugar donde se erige la actual ermita de santo Domingo. Los vecinos de Huerto acuden con palos y útiles del campo haciéndose con la victoria. Pero, como bien dice Pablo Gracia, el enfrentamiento no debió de ser tal, pues a buen seguro que los antiguos moradores de Huerto convivían en paz y armonía.

Pero en la memoria oral la batalla alcanza niveles épicos y así lo narra Elisa Launa, vecina de Huerto: -Hubo una batalla, los moros arriba en un cerro y los cristianos abajo. Cuentan que el capitán cristiano se encomendó a santo Domingo. Llegaron a Huerto por el Montonera, había mucha maleza, para que no fuesen vistos y al llegar a Huerto, y con ayuda de venidos de Fraga, subieron con palos y horcas al grito “A matar al moro”, ganando la batalla. Por ello hicieron la ermita-.

En conmemoración de aquella batalla entre moros y cristianos, cada 8 de mayo se celebra la romería de los palos a la ermita de santo Domingo: -En la que es costumbre que los hombres acudan a la ermita con palos, en recuerdo del pasado, una tradición del s. XVII-, recoge Pablo Gracia -Por ello a los de Huerto nos llaman “Porros”-.

“Los Porros”
en Huerto,
por los palos que llevaban
en santo Domingo.

No es de extrañar que Santo Domingo de Guzmán sea el patrón de Huerto y en torno a él se celebren las fiestas patronales, conservando la fecha del 4 de agosto a pesar que la iglesia pasa su festividad al 8 de agosto. -Las fiestas patronales son para santo Domingo, para el 4 de agosto-, no obstante Maribel Ferrer, Marimar Alquezar, Conchita Casbas y Tere Zubiri cuentan que el 4 de agosto se hace romería a santo Domingo: –Antes se iba andando, pero ahora todos van en coche, se hace misa y se da agua con anís-.

La primera cita documental de Huerto, según Santiago Aparicio Broto, corresponde a 1104, en “la concordia establecida entre el Obispo de Huesca y el Abad de Montearagón sobre las iglesias pertenecientes a cada uno de ellos” (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

En este sentido, las primeras referencias documentales escritas del topónimo de son Huerto, Guerto, Orto, Uerto [1276]. Aunque Pascual Miguel Ballestín apunta como fecha documentada de dichos topónimos en 1104 (Miguel Ballestín, Pascual. Toponimia Mayor de Aragón). Etimológicamente, a Huerto se le plantea diferentes orígenes relacionados posiblemente tanto con la ceca ibera de Uartus o lo derivación del latín hortus, principalmente, apunta Miguel Ballestín, ambas por proximidad fonética. Igualmente, a Hortus como antropónimo entendiéndose como “villa de Hortus”.

  • En 1408 el Conde Pedro de Urgel lega a su hijo segundo la Baronía de Entenza a la que pertenecía Huerto. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
  • El 28 de marzo de 1426. García Pérez Duerto, señor del palacio de Huerto y su mujer Sicilia de Ayerbe, venden a los de Adahuesca un molino y otros bienes. De sus manos pasa el dominio señorial a Pedro de Altarriba, quien en 1472 peleaba contra los Foces, señores de Ballerías, seguramente por cuestiones de límites de sus territorios. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
  •  En 1465, al establecerse las divisiones territoriales llamadas Sobrecullidas, Ballerías y Huerto quedan integrados en la de Huesca. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

Iglesia de la santa Cruz.

La iglesia de Huerto es en honor a la santa Cruz, de estilo gótico tardío y según el SIPCA (Sistema de Información del Patrimonio Cultural de Aragón) es construida en torno al año 1500 -Presenta una nave dividida en tres tramos y cabecera poligonal de tres lados. Es de estilo gótico y tiene una capilla añadida que data del S XVIII. En la clave de la bóveda de la cabecera y del primer tramo de la nave aparece escudo de los promotores, la familia Altarriba- . Según el historiador Cristóbal Guitart la iglesia forma parte de un grupo de edificios del entorno de Huesca construidos en el marco del gótico tardío en torno a 1500. Durante la guerra se produce la destrucción, quema o incendio de los altares, santos ornamentos etc. y robo de objetos sagrados (La retaguardia del frente de Los Monegros, Causas generales).

Para Pedro Blecua y Paul “La iglesia parroquial, advocación de la Cruz, es fábrica antigua de cantería, una sola nave, con sus capillas, decentemente surtida y al cuidado de dicho prior, frey de la religión de San Juan, y de dos racioneros, que nombra el expresado conde, y les da por congrua 30 libras jaquesas, casa y habitación, con unas cortas posesiones. Hay escuela de primeras letras a cargo de los vecinos y algo de los Proprios; Montepío, cárcel y Casa de Ayuntamiento, el que se compone de dos alcaldes, que nombra anualmente, sin proposición, dicho señor; dos regidores con proposición; síndico, la Audiencia, y diputado, el pueblo, el que pertenece al expresado conde, señor jurisdiccional y territorial, pagándole décima y primicia de pan, vino y corderos, y por dominicatura, 200 libras anuales de los Proprios, que se reducen a yerbas, panadería yaguas sobrantes, que todo asciende a 300 libras jaquesas, poco más o menos, para pecha y gastos ordinarios, y lo remanente para evicción de censos. Contigua al pueblo, una fuente de tres caños perennes.” (Pedro Blecua y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792).

  • En 1475, según documento publicado por Manuel Serrano y Sanz- se otorga una capitulación entre Pedro de Altarriba, Señor de Huerto, y el pintor zaragozano Martin de Soria, por la que éste se compromete a construir para la iglesia parroquial, un retablo de 18 palmos de altura y 12 de anchura, de buena fusta, con toda la mazonería dorada, por el precio de ochocientos sueldos -pieza que con todas las del templo fue destruida por las milicias mar quistas en 1936-. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

Según la tradición en la iglesia se guardan las reliquias de Santa Engracia -porque la tradición dice que un señor de Altarriba las trajo, y las encontró un sacristán por casualidad-. La familia Altarriba responde al apellido de la que fuera familia más poderosa del pueblo desde la Edad Media llegando a ostentar el título de Baronía de Huerto. Hay constancia que residieron en Huerto al menos desde 1472 hasta finales del siglo XVI. El castillo, cuyas características corresponden más a residencia familiar que fortaleza, estuvo vinculado a la familia Altarriba. Además, una de sus viviendas se encuentra en la Avenida Arribas.

Casa de Arribas Salaberri Arquitectura Popular   Es una casa de tres plantas, realizada con mampostería enlucida reforzada con algunas hiladas de piedra. Los elementos más destacados son la portada, en arco de medio punto de dovelas resaltadas, y una inscripción en la fachada en la que consta la fecha de construcción del edificio: AÑO 1727.  

La familia llega a contar con su propio Señorío de Altarriba, gozando Pedro Altarriba de grandes privilegios concedidos por Felipe II. Julio Alvira cita que “Estuvo relacionado con los sucesos de Zaragoza de 1591, con Felipe II y su secretario Antonio Pérez como protagonistas” (Alvira, Julio. Una tarde de viento en Huerto. Diario del AltoAragón del 26 de diciembre del 2004). Su señorío se extendió por tierras sicilanas y actualmente, los descendientes de la familia Altarriba viven en el centro de Sicilia, en la ciudad de Riesi. Hay quien incluso se ha atrevido a decir que fueron el origen de la mafia siciliana.

El apellido ha sido tan importante en Huerto que incluso una asociación cultural llevó su nombre, asociación muy activa durante muchos años que lamentablemente desapareció. -La asociación Altarriba trabajaba mucho, pero fue decayendo la actividad-.

El 16 de abril se celebra santa Engracia y de nuevo se acude en romería a la ermita de santo Domingo, junto a los vecinos de Alberuela de Tubo y Usón. Maribel Ferrer, Marimar Alquezar, Conchita Casbas y Tere Zubiri cuentan que se suben con las cruces de los tres pueblos, se hace un responso, almuerzo y la misa luego en Huerto.

Esta tradicional romería viene de la época de la conversión al catolicismo de los musulmanes en la primera década de 1600. Por aquellos tiempos, Pedro de Altarriba era prácticamente dueño de todas las tierras, dueño del molino (Molino de las Covetas) donde todo el mundo va a moler. Sin conversión, los musulmanes, que igual eran el 70 u 80% de la población, le dejan sin ingresos, lo cual urge una solución.

  • En el censo de 1495, Huerto, figura como de Señorío, con 50 fuegos -dieciocho cristianos y treinta y dos moriscos-. Ballerías sólo tenía el fuego correspondiente a Luis de Foces, Señor del Lugar. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

El 1 de abril de 1602, el sacristán de la iglesia de Huerto Domingo Vicente, entrando en su sacristía, tropieza con un hierro en el suelo y descubre bajo él las reliquias de santa Engracia y de 72 santos más (de Alos, José María). Para celebrar aquel milagro, Pedro de Altarriba convoca a todos los vecinos de Alberuela, Usón y Huerto, a cristianos y musulmanes para hacer una conversión general.

“El mismo día, don Pedro y su esposa notificaron el suceso a los pueblos de Usón y Alberuela, porque era donde más cristianos había, mandando al mismo Mosen Nicolás y a Luprecio Coscón de Huerto. Estos pueblos acordaron ir en abril en procesión a venerar a esas reliquias, llevándolas en procesión a la ermita de Santo Domingo de Guzmán, propiedad de don Pedro Altarriba, cuidando de guardar esta fiesta en adelante”.

Martínez, Antonio. Santa Engracia y los pueblos de Huerto, Alberuela de Tubo y Usón.
 Diario del AltoAragón – 26 de abril del 2009.

  • El 17 de abril de 1610 se decreta la expulsión de los moriscos aragoneses, que en Huerto lo son en número aproximado de 65 personas, correspondientes a trece casas ocupadas por los mismos. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

El suceso aparece recogido en el tomo 1, libro 3º de las historias eclesiásticas y seculares de Aragón escrito por el monje de San Benito don Vivente La Ripa en 1603 en el Monasterio de San Juan de la Peña: “el día 16 de abril los ilustrísimos señores don Pedro de Altarriba y doña Agustina de Aragón, su esposa, barones de Bietti, se hallaron en una aldea y lugar suyo y como buenos cristianos y devotos de Santa Engracia dispusieron guardar fiesta, y bajaron de su palacio a la Iglesia de Huerto, llamada Santa Cruz, iglesia de la religión de San Juan, llevándose un capellán propio llamado Mosen Nicolás Lafarga”. (Martínez, Antonio. Santa Engracia y los pueblos de Huerto, Alberuela de Tubo y Usón. Diario del AltoAragón – 26 de abril del 2009).

Choque de las cruces. Diario del Alto Aragón.

“El 16 de abril que es el día de Santa Engracia acuden a la ermita los vecinos de Huerto, Alberuela de Tubo y Usón. Los tres pueblos acuden en romería portando solemnemente las reliquias de Santa Engracia, que se custodian en la iglesia del pueblo, según una tradición que, al parecer, instituyó el noble don Pedro de Altarriba (cuyo nombre está también vinculado con la iglesia y el castillo de Huerto y que era por entonces el propietario de la ermita) a principios del siglo XVI. Hasta hace unos años, los vecinos de los tres pueblos acudían andando desde sus respectivas localidades, portando las cruces parroquiales. Se reunían en una peña al pie del cerro donde se asienta la ermita, para la ceremonia del besado de cruces, tras la cual subían a la ermita. Los vecinos de Usón tenían que esperar sin sobrepasar la roca hasta que llegaran a recibirles los de Huerto con la cruz. Hacían el besacruces y ya pasaban a la ermita. Actualmente esta romería se mantiene, aunque simplificada.”

Gracia, Pablo.

Desde entonces “Se sube a la ermita en conmemoración del encontrar las reliquias de Santa Engracia, Usón, Huerto y Alberuela. Los mozos de Huerto llevan las reliquias portándolas en una peana que no pueden dejarla hasta que no vuelven otra vez a Huerto” (Gracia, Pablo).

Antonio Martínez apunta que el sacristán Domingo Vicente pasa, con el tiempo, al convento de Santa Engracia de Zaragoza, donde le conocen como el ‘Dichoso de Huerto’. Pedro Lafuente le dedica un bello romance titulado, como no, ‘El Dichoso de Huerto’.

Diario del Alto Aragón del 16 de febrero de 1992.

Hay una leyenda que los mayores de Huerto recuerdan y cuentan como San Sebastián de Usón y Santo Domingo de Huerto, festejaban los dos a la Virgen del Castillo de Alberuela. San Sebastián los pilló infraganti, y del cabreo que cogió, con una piedra le hizo una cuquera a Santo Domingo en la frente. Se arregló el desaguisado, y los de Huerto para tapar ese feo, cantaban esta jota:

Santo Domingo nació
con un lunar en la frente,
y no hay Santo más galán
desde oriente hasta poniente.

Esta historia la deja escrita Pablo Gracia en jota, y se cantó en Huerto con Aires Monegrinos, en las fiestas de Santa Engracia de 2024. Dice así:

LEYENDA DE UN NOVIAZGO

Música: Mazurca de Sinués Letra: Pablo Gracia

Cuenta una vieja leyenda de Usón, Alberuela y Huerto, en la que los tres patrones en noviazgo se metieron. San Sebastián cortejaba, y a su vez Santo Domingo en secreto y sin saberlo, a la virgen del Castillo.   San Sebastián una tarde en el picón a su rival infraganti lo pilló. Y sin pensar con una piedra se armó, Santo Domingo en la frente un peñazo se llevó.   Los de Huerto consternados ante un hecho tan fatal se inventaron una jota para así su honor salvar. Y queremos ofrecerles, para que todos conozcan, esta historia solo nuestra cómo la salvó esta copla:   Santo Domingo nació con un lunar en la frente y no hay santo más galán desde oriente hasta poniente.  

Algunos documentos históricos

  • Testamento de Ana de Urriés y Castro, viuda de Francisco Juan de Altarriba, señor del lugar de Huerto, vecina de Huesca, y aperición del mismo en 1548, hecho y abierto ante el notario de Huesca, Luis Climente. – 1543-09-03. Huesca ES/AHPZ – C_PERGAMINOS/000004/000013.
  • Aprehensión a instancia de Martín Juan Dueso, farmacéutico de la ciudad de Barbastro, de 334 números de bienes de la Baronía de Huerto. Litigaron el Gran Maestre y comendador del Hospital de San Juan, el Comendador de Barbastro, el concejo y lugar de Huerto y Dª Beatriz de Altarriba, señora de la Baronía de Huerto, Almuniente y Permisán.. Parte 2 1650  ES/AHPZ – J/000336/000001.
  • Consignación que Pedro de Castro, en su nombre y en el de su mujer, Catalina, hace a Francisco Juan de Altarriba, señor de Huerto, de dos pensiones de 1000 sueldos barceloneses cargados sobre el General del reino de Aragón 1523/10/29 ES/AHPZ – P/001560/0009.

Volviendo a su castillo, este presenta un interior excavado en la roca, a la vez abovedado con sillares formando medio caño, que de acuerdo con el SIPCA debe de responder al siglo XII: -El interior de su techumbre rocosa se abovedó con sillares formando medio cañón, al estilo de lo usual en el siglo XII, época a la que debe de corresponder esta actuación-. Su origen posiblemente sea medieval, tal y como ha señalado recientemente, Adolfo Castán quien ha sugerido la posibilidad de que la sala excavada en la piedra (similar a la del castillo de Novales, que data del siglo XII) tuviera un origen medieval. Con posterioridad y hasta fechas recientes, fue utilizado como bodega. SIPCA – Resultados búsqueda sencilla de bienes arquitectónicos

El castillo de Huerto

El castillo se encuentra vinculado a una roca de arenisca: los restos conservados son una estancia excavada en la roca y una construcción cuadrangular de fábrica (un posible torreón) adosada en ángulo recto a la anterior y comunicada con la estancia excavada. Unas escaleras abiertas en la estancia situada en el interior de la arenisca parecen indicar que también sobre la roca habría algún elemento construido, que en la actualidad ha desaparecido totalmente. El cuerpo cuadrangular adosado pudo ser un torreón, actualmente desmochado a la altura de masa de arenisca. Está construido en sillería. En su muro sur se abre una puerta en arco de medio punto, de grandes dovelas. En su interior hay una estancia rectangular cubierta con bóveda de medio cañón. En sus muros se abren dos aspilleras rectangulares, muy derramadas hacia el interior, hacia donde presentan un vano adintelado sostenido por dos ménsulas convexas. La estancia excavada en la roca, que podría ser quizá más antigua, es una sala de planta aproximadamente rectangular, de 15 metros de longitud, cubierta con bóveda de cañón, que en su mitad norte fue embellecida con el añadido de sillares de piedra. Esa misma parte debió de estar dividida en dos pisos mediante forjado de madera, pues se abren todavía en el muro las hileras de mechinales que sujetarían las vigas. La estancia cuenta con tres galerías de comunicación con el exterior (una de ellas lleva al cuerpo construido occidental), más una escalera situada en el extremo norte de la sala: excavada en la piedra, consta de dos tramos dispuestos en codo.  

De acuerdo con Cristóbal Guitart, el castillo de Huerto existía en 1276 y data los restos que han llegado hasta nosotros en la segunda mitad del siglo XV (Alvira, Julio. Una tarde de viento en Huerto. Diario del AltoAragón del 26 de diciembre del 2004).

“Otras dos obras notables tiene el término de Huerto: el túnel o canal de 220 metros de longitud para conducir el agua al antiguo molino y la presa o azud en el Alcanadre para desviar aguas para riego” (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

Molino de las Covetas  

Se trata de un conjunto hidráulico de gran interés, compuesto por la toma de agua (se conservan restos de tres azudes en el Alcanadre), la canalización (acequia y mina subterránea) y el edificio del molino propiamente dicho, que fue reconvertido en una central eléctrica en época contemporánea.  
El molino data del siglo XVI. Su construcción, al igual que la de otras muchas obras arquitectónicas de la localidad (iglesia parroquial, ermita de Santo Domingo, castillo), está vinculada con la familia de los Altarriba, señores de Huerto, cuyo escudo se encontraba hasta hace unos años sobre la clave de la puerta del molino. Según Blázquez y Pallaruelo, puedo intervenir en la obra el maestro Juan Vélez de Hontanilla, que en los años centrales del siglo había realizado la obra de las fuentes de Cuenca y pudo asimismo ejecutar en Lanaja el acueducto del Caño, pues consta como habitante de esa localidad en 1558.   Se desconoce la fecha exacta de su construcción, conservándose, sin embargo, documentación referente a tres contratos de alquiler firmados en el mencionado siglo, el primero de los cuales data de 1566. En este documento aparece el nombre del maestro Juan Vélez, como encargado del mantenimiento de la mina de conducción de agua.   El interés de este molino radica en que, probablemente, se trataba de un molino de regolfo, el único de esta tipología existente en la provincia de Huesca, aunque no se ha conservado ningún elemento que permita confirmar esta hipótesis. Los molinos de regolfo se caracterizan por tener el rodete alojado en el interior de un cubo de piedra, que posibilitaría la generación de un efecto de “turbina”, que aumentaba considerablemente la potencia del molino. Estos molinos no fueron muy abundantes y en Aragón apenas se conservan cuatro de ellos, todos los cuales se encuentran en la comarca de la Ribera Baja del Ebro.   En el primer cuarto del siglo XX el molino fue reconvertido en central eléctrica por la empresa Eléctricas Reunidas de Zaragoza, lo cual supuso la transformación total del conjunto y la construcción de un nuevo azud. La central se mantuvo en funcionamiento hasta 1977 y a partir de este momento el conjunto quedó fuera de uso, iniciando un rápido proceso de deterioro.  

Ermita de Puymelero.

No hay que olvidar su ermita de Puymelero, en el monte de la miel, donde acuden en romería el tercer sábado de mayo, antes era el 15 de mayo. Se realiza misa, romance y comida en la ermita.

  • Y en Ballería hay que destacar el santuario de la Virgen de Puymelero, donde se veneraba una antigua imagen de madera de más de tres palmos de altura, morena -como otras de su tiempo- y con el Niño Jesús sobre el brazo izquierdo, así llama da por el sitio en que fue apreciada, en circunstancias ignoradas. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

  • En 1611 vivía el ilustre religioso de la Ínclita Orden de Malta, Pedro Soler Jaime; así como en 1639, Jerónimo de Lapiedra Suelves, ambos naturales de Huerto. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

  • El 25 de enero de 1752, el Concejo de Huerto permutó el solar junto a la casa, propiedad de José Labazuy, para construir allí la Casa Consistorial, por un campo de diez anegas, en la partida de Val demora. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
El 14 de septiembre, La Correspondencia de España» informa la presencia de la banda del Cucaracha por las inmediaciones del pueblo de Huerto: «El alcalde de Sariñena participa que, a tres horas de aquella villa, jurisdicción de Huerto, se ha presentado una partida de hombres armados. Ayer había cierta agitación en Huesca a consecuencia de los rumores de aparición de una partida en el monte de Vallerías, jurisdicción de Huerto». 
  • En los años de 1970 se incorporó al Ayunta miento de Huerto, el colindante de Usón y vino después a su iglesia el bello retablo de Nuestra Se ñora de la Merced procedente de la antigua capilla del Hospital de Nuestra Señora de la Esperanza, de la Diputación Provincial de Huesca. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

Huerto responde a un pueblo de tradiciones muy vivas, aunque algunas ya desaparecidas. Una de las importantes es la festividad de las mujeres para santa Águeda y el juego de las olletas (Santa Águeda y el juego de las olletas en Huerto). En navidad han recuperado y celebran el cabo d ‘ año, y siempre cuentan con jotas y rondas.

Diario del Altoaragón, 9 de enero del 2010.

Se hacían hogueras para san Sebastián y san Antón, “-¡Viva san Sebastián con la bota y el pan!-”. En la plaza había unos estribos y allí se hacían las hogueras, en la plaza Arnillas. Elisa Launa recuerda que sacaban al santo y se adornaba con cerezas, lo llevaban los mozos entrantes y cuando llegaba la imagen a la iglesia ya no llevaba cerezas, se las daban/tiraban los mozos a las mozas. Quizá era para san Antonio, que hubo tradición por la capilla de san Antonio que hizo la familia Escartín adosada en el siglo XVIII está dedicada a San Antonio hasta hace muy poco se hacía procesión para san Antonio-. También se celebraba la festividad de santa Bárbara.

 Fiestas en Huerto – Regionales Huerto  

En Los días 16, 17, 18 y 19 de este mes se han celebrado las fiestas que anualmente dedican los vecinos de este pueblo á su patrona Santa Engracia. El primer día, y según tradicional costumbre, marcha casi todo el vecindario con las Autoridades á la ermita de Santo Domingo, en donde se reúnen con los vecinos y Autoridades que también acuden de los pueblos de Alberuelá de Tubo y Usón, y todos, en solemne procesión, se dirigen á este pueblo con objeto de rendir el tributo de religiosidad y cariño á la citada Santa.   Á continuación se celebró la función religiosa, que resultó brillantísima, estando á cargo de los ilustrados párrocos de este pueblo, de Usón y de Alberuela de Tubo, ocupando la sagrada cátedra el virtuoso párroco de Chimillas D. Elías Corvinos, el que, con frases elocuentes, interpretó magistralmente la vida y virtudes de la Santa, cautivando la atención de los oyentes, que quedamos altamente complacidos al escucharle.   En cuanto á fiestas populares, estuvieron muy animadas, derrochándose alegrías y buen humor en toda la fiesta, pues además de estar las calles y plazas profusamente engalanadas y con extraordinarias iluminaciones eléctricas, la música alegraba á todas horas con su moderno y extenso repertorio al vecindario, que aplaudía el buen acierto de los jóvenes al traer el notable quinteto de Barbastro. Los bailes han dado la nota principal, lo mismo el público que el organizado por el Centro de «La Amistad», en donde aparte de las muchas señoritas de la localidad, tuvimos el gusto de saludar á las distinguidas jóvenes Pabla y Matilde Cáscales, de Sariñena; Felisa Viñau, de Laluenga; Carmen Ducons, de Lastanosa; María Labarta, de Usón, y otras muchas que sentimos no recordar. «Como detalle de lo mucho que se rindió culto á Terpsicore, diré que no sólo la gente joven lo hizo, pues hasta la famosa centenaria Bernarda, se permitió la humorada de bailar sus tres canciones de jota. Entre los muchos huéspedes que nos han honrado estos días estaba don Blas Sarrate y don Joaquín Paraled, de Sariñena.     Diario de Huesca – 26 de abril de 1912.  

Existía la calle de los bolos o del tiro al bolo, lo que indica que se debió de jugar a los bolos, desconociendo que modalidad. Elisa Launa la recuerda como la calle Tiro Bolo, una calle larga donde jugaban, echaban una bola con un palo, unos bolos redondos y unos mozos con una vara. En la plaza hay un frontón, muy típico de muchos lugares aragoneses.

Siempre queda abierta la posibilidad que en Huerto hubiese existido dance. Pablo Gracia apunta que ha existido una casa llamada del gaitero, no sería nada extraño en una comarca con gran tradición en dance aragonés.

En la plaza, una fuente ornamental con forma de árbol por el que brota el agua, diseñada por el arquitecto Carlos Aranda, recuerda la llegada de las obras de los Riegos del Alto Aragón y el agua del Canal del Cinca. A partir de 1985 la transformación agraria en su conversión a regadío da un importante impulso a la localidad monegrina. Localidad que como muchas otras continúa luchando contra el mal endémico del medio rural que es la despoblación.

Gracias a Pablo Gracia, Maribel Ferrer, Marimar Alquezar, Conchita Casbas y Tere Zubiri. Fotografías de Pablo Gracia.

Cofradías de Sariñena


En el archivo provincial de Huesca se encuentran los libros de diferentes cofradías de la Villa de Sariñena. A través de ellos, nos aproximamos a parte de su historia, aportando algunas notas sobre sus contenidos, conscientes que una lectura más detenida podría aportar aspectos más que relevantes e interesantes.

En general se tratan de libros de estatutos y ordinaciones de las cofradías, estatutos muy similares entre ellas. A la vez, aparecen relaciones de hermanos componentes de las hermandades y las cuentas de las mismas.

Por aclarar, las ordinaciones son las ordenes que debían de cumplir los miembros de las cofradías. También se nombran los Capítulos, que respondían a las juntas que hacían los religiosos y clérigos regulares a determinados tiempos, conforme a los estatutos de sus órdenes, para las elecciones de prelados y otros asuntos.

Igualmente, en Aragón, una libra jaquesa equivalía a veinte sueldos o medios reales de plata y cada sueldo equivalía a doce dineros. Por aquellos años, un obrero especializado cobraba, más o menos, un jornal de cinco sueldos diarios. La onza aragonesa respondía a 29,236 gramos o a 1/16 de libra.

Cofradía de San Antonio de Padua (1738-1842)

Instituida en el convento de San Francisco de Sariñena, el libro de actas comprende las fechas desde su constitución, el 18 de junio de 1738 “En la capilla del bienaventurado San Antonio de Padua del convento del señor san Francisco de la Villa de Sariñena”, hasta 1842. El libro detalla las funciones de la cofradía, entrada de cofrades, hijos y mujeres, la misa del santo y otras misas, de procesiones, difuntos, limosnas, cobrar penas o selección de Mayorales. Además, se detalla los miembros de la cofradía y refleja las cuentas de la misma.

Antonio de Padua, también conocido como san Antonio de Padua, fue un sacerdote de la Orden Franciscana, predicador y teólogo portugués, venerado como santo y doctor de la Iglesia por el catolicismo. 

ES 22125 ADPHU {01} D-01467 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de San Crispín y San Crispiniano (1714 – 1823)

Instituida en la Iglesia Colegial de Sariñena, el libro comienza con los “Estatutos y ordinaciones de la cofradía de los gloriosos S. Crispín y Crispiniano”. Recoge la memoria de los cofrades, las nóminas de los cofrades, juntas y cuentas. En el año 1732, la cofradía determina hacer el estandarte de los mártires San Crispín y San Crispiniano.

En el folio 59, en anotaciones del año 1732, se hace una pequeña historia de la Cofradía, considerándose la más antigua “Aunque el principio de ella se ignora”. La historia parece responder a voces que debían de narrar la historia de la cofradía, señalando que el día de Corpus Christi del … año de 32 fue la primera de procesión, que salió el estandarte y tras él todos los hermanos con un cirio encendido. Llevaba el estandarte el más antiguo de los cofrades Pascual Sapita y los cordones por orden de antigüedad.

Se cita un antiguo libro de la cofradía, en el que se dice que originariamente era una cofradía de zapateros. Se entiende que el antiguo libro podría corresponder a 1501, resaltando el texto 230 años de antigüedad de la cofradía.

ES 22125 ADPHU {01} D-01462 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

El libro nombra la fundación de la Cofradía de San Antonio de Padua instituida en el convento de San Francisco de Sariñena en 1625 por el oficio de sastres. En 1729 la cofradía reformó sus estatutos. También se nombra a la Cofradía de Santa Barbara, que parece ser fue fundada en 1658, siguiendo los estatutos de la Cofradía de San Crispín y San Crispiniano. ´

Crispín y Crispiniano fueron dos mártires cristianos muertos en el siglo III. Eran hermanos, miembros de una familia noble romana. Huyendo de la persecución en Roma, fueron a Soissons, donde de día predicaban a los galos y de noche hacían zapatos para subsistir. Murieron decapitados por orden de Maximiano.​

Cofradía de la Señora Santa Barbara (1732-1841)

Fundada en 1628 en la capilla y altar de la Señora Santa Barbara de la Iglesia Colegial de la Villa de Sariñena. Cofradía constituida por causa de una tormenta, ocurrida el 29 de junio de 1628, que causó varios muertos y heridos “Implorando justamente el patrocinio de la Santa por el estrago grande y lastimoso fracaso (que sucedió en 29 de junio del referido año) de un nublado de que cayó una centella o rayo muriendo de el nueve hombres y muchos heridos”.

En sus páginas podemos leer sus estatutos que presentan los títulos en latín y se desarrollan en castellano. Además, el libro abarca con los cofrades y cuentas desde 1732 a 1841.  ´

Bárbara de Nicomedia, conocida como santa Bárbara, fue una mártir cristiana, reconocida como santa por la Iglesia católica. Santa Bárbara es la patrona de los mineros y los artilleros. Esta santa reconocida por la iglesia católica, ha sido vinculada con la tormenta y los truenos por las circunstancias de su asesinato y el posterior fallecimiento de su padre, quien ejecutó personalmente la muerte de esta venerable.

ES 22125 ADPHU {01} D-01477 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Santo Antonio Abad (1735-1841)

Instituida en el convento de San Francisco de la Villa de Sariñena, el libro de actas contiene estatutos, constituciones y cuentas de la cofradía. Los títulos de los estatutos aparecen en latín y su desarrollo en castellano. La relación de cofrades se detalla de 1735 a 1841.

El libro de actas comienza con las Penas por faltas, por faltar a la misa y sermón, por no asistir al claustro, por faltar a las completas y salve, por faltar al aniversario, por trabajar el día de la fiesta, por faltar a los entierros, por faltar a la junta, por faltar a la obediencia del Prior, por faltar a los mayorales o velar a los hermanos el día del santo.

Como curiosidad se detalla una comida en 1819 donde se ha de dar dos tercios de carne a cada uno y a los enfermos se les ha de dar torta debiendo pagar dos reales. También se detalla como la junta se reunía ante el pórtico de la virgen de Loreto. 

Antonio Abad​ o Antonio Magno fue un monje cristiano-católico, fundador del movimiento eremítico.

ES 22125 ADPHU {01} D-01466 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Nuestra Señora del Rosario (1721 – 1842)

Libro de estatutos y constituciones de la Cofradía del Santísimo Rosario de nuevo redificada de la Villa de Sariñena, bajo tutela del Convento de Predicadores de Huesca.

En el libro, además de nombramientos, hay nóminas y cuentas de la cofradía. Por ejemplo, detallando gastos de la cofradía en 1832: Por las completas y misa de la fiesta, con un beneficiario, por el sermón y agradecimiento al… Predicador, al sacristán y escolanos por la fiesta, al campanero por los 5 aniversarios y toque de la fiesta, al sacristán por sacar la plata y 5 aniversarios, por las 5 misas de los aniversarios de todo el año y 6 misas celebradas por los hermanos difuntos.

Nuestra Señora del Rosario o Virgen del Rosario es una advocación de María venerada por la Iglesia católica, que celebra el 7 de octubre la fiesta de la Bienaventurada Virgen María del Santísimo Rosario.

ES 22125 ADPHU {01} D-01463 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Nuestra Señora del Rosario con título de la Aurora (1779 – 1842)

Instituida y fundada en la Iglesia Colegial de la Villa de Sariñena en 1779. El libro de actas de la cofradía, presente en el Archivo Provincial de Huesca, contiene estatutos y constituciones, relación de cofrades, mayorales y hermanos, además de cargos y descargos.

Nuestra Señora de la Aurora es una advocación mariana que goza de gran devoción en los pueblos y ciudades del sur de Córdoba.

ES 22125 ADPHU {01} D-01471 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de San Antonino Mártir 1734 – 1842

Instituida en la Iglesia Colegial de Sariñena en 1734. El libro de actas de la cofradía contiene estatutos y ordinaciones En el folio 5v hay un grabado de San Antonino pegado sobre el texto. En el ángulo inferior derecho figura cartela con la siguiente inscripción: «Fr. Calbo Ordinis Minorum Fe 1668».

Como curiosidad un cargo por dos libras de velas blancas a siete reales.

San Antonino fue un mártir del siglo I. Según cuenta la tradición, el santo estaba de paso por Apamea, una antigua ciudad que se encontraba cerca del río Orontes, y allí, con gran celo apostólico, reprochó a los paganos que adoraban a sus ídolos. Su memoria se celebra el 2 de septiembre.

ES 22125 ADPHU {01} D-01465 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad 1822 – 1842

Constituida en el convento de San Francisco de la villa de Sariñena y fundada, según figura en su portada, el 18 de marzo de 1600 y nuevamente aprobada en el mes de octubre de 1822.

El libro de actas contiene estatutos y ordinaciones, entre ellas el pago que debían de realizar quienes quisieran entrar en la cofradía “Diez y seis sueldos jaqueses”. Todos los hermanos tenían como obligación de asistir a la procesión del viernes santo por la tarde “Que en el mismo día se para en el convento de san Francisco” y a la del domingo de Pascua “Debiendo llevar todos velas encendidas y el hermano que falte tenga que pagar un sueldo”. Igualmente asistir a la misa mayor en el Convento de San Francisco el día de Pascua.  Las juntas debían celebrarse después de la misa en el día de la Dominica o antes de la Dominica Pasión.

Entre los gastos destaca a la comunidad de San Francisco, por misas por los hermanos, por misas de junta o aniversario, por cuatro libras de velas o por la acera para el altar mayor.

Nuestra Señora de la Soledad es una variante de advocación de la Virgen María del título de Nuestra Señora de los Dolores.

ES 22125 ADPHU {01} D-01476 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía del Señor San Blas 1746 – 1841

Cofradía fundada en 1746 en la iglesia colegial de la villa de Sariñena “Adviendose experimentado en el año próximo pasado, de 1746, en la Villa de Sariñena un contagio de garrotillo o mal de garganta que murieron varios párvulos y algunos adultos, con su clero y plebe celebrando una procesión o rogativa, invocando el patrocinio de dicho glorioso obispo y mártir San Balas, experimentó el alivio y consuelo deseado, de cuyo inexplicable favor, enardecidos los corazones de muchos fieles erigen y fundan una nueva hermandad o cofradía en honor del Santísimo San Blas”. El garrotillo respondía a la infección bacteriana conocida como difteria.

El libro de actas de la cofradía contiene los estatutos, ordinaciones y cuentas anuales. Para entrar en la hermandad se debía pagar diez reales de plata y una vela de tres onzas, aunque solamente podían ser en número de treinta y tres cofrades. Todos debían de asistir al Capitulo y fiesta, donde se cantaban las Completas con velas encendidas y pasando a adorar al santo. Además, asistencia al aniversario “y luego concurrirán a casa del Mayoral a las cuentas y refresco (si lo hubiere). Continúa con el día para tener Capitulo, de san Thomas a San Esteban, de la asistencia a los cofrades necesitados y enfermos, asistencia a entierros, de los hijos difuntos y varios asuntos de la cofradía. 

Blas de Sebaste, venerado como san Blas, fue un médico, obispo de Sebaste en Armenia y mártir cristiano. Hizo vida eremítica en una cueva en el bosque del monte Argeus, que convirtió en su sede episcopal.

ES 22125 ADPHU {01} D-04655 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de la Gloriosa Virgen y Mártir Santa Quitería 1816 – 1842

Instituida en la iglesia parroquial de Sariñena y fundada en 1733, renovándose en el mes de abril de 1816 por haberse perdido el libro de “Estatutos y Cuentas”.

El libro contiene constitución, estatutos y cuentas anuales de la cofradía. Para ingresar se debía de paga diez sueldos y diez dineros con una vela de tres onzas y otros diez sueldos y diez dineros por salida y si eras hijo de hermano cinco sueldos y una vela de tres onzas y otros cinco por salida. “En el segundo día de Pascua de Resurrección se deberá celebrar todos los años una misa verada por los hermanos y hermanas vivos y difuntos de la cofradía con la comida de cuatro sueldos y cuatro dineros”.

Entre los gastos misa de fiesta, aniversario o difuntos, por las Completas al Capítulo, el sermón, comensales, sacristán, campanero o toque de campanas para la fiesta.

Santa Quiteria fue una virgen y mártir del siglo II de la que poco se conoce, más allá de su nombre y su culto. Ya aparecía en el Martirologio Hieronymianum y su nombre proviene de Kythere o Kuteria, que significa ‘la roja’.​

ES 22125 ADPHU {01} D-04654 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía del Patriarca San Joaquín 1761 – 1842

Fundada en la iglesia colegial de la Villa de Sariñena en 1761. El libro contiene estatutos, ordinaciones, nóminas y cuentas. “Todos los cofrades tengan la obligación de concurrir la víspera del S. San Joachín a la iglesia colegial de dicha Villa, en donde se capitarán Completas, en las que estarán con velas encendidas”.

Contiene grabado de San Joaquín «S. IOACHIN AÑO DE 1837». Hay otro grabado suelto coloreado que representa un obispo sin identificar.

Joaquín fue el marido de Ana y el padre de María, madre de Jesús, de acuerdo con la tradición católica, ortodoxa y anglicana. La historia de Joaquín y Ana apareció por primera vez en el evangelio apócrifo de Santiago. Joaquín y Ana no son mencionados en la Biblia.

ES 22125 ADPHU {01} D-04657 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía del Patrocinio del Señor San José Patriarca 1817 – 1842

Cofradía de Josef Patriarca, fundada en la iglesia colegial y parroquial de Sariñena. El libro de actas se inicia en 1817 y se abre con la aprobación del muy S. Obispo de Huesca por haberse perdido el libro de sus ordinaciones y autos de visita anterior.

En la contraportada aparece un grabado de San José con el Niño en cuyo margen inferior figura: «Ignatius Valls. Delín. et sculp. Barcinone». En el libro aparecen la constitución de la cofradía, actas y cuentas de la misma.

José de Nazaret ​ fue, según la tradición cristiana, el esposo de María, quien era la madre de Jesús y, por tanto, padre putativo de Jesús. Tanto su vida y sus ancestros familiares se describen en el Nuevo Testamento de la Biblia.

ES 22125 ADPHU {01} D-04658 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Nuestra Señora del Pilar de Sariñena 1739 – 1842

Instituida en la Iglesia Colegial del Salvador de Sariñena “En el año del nacimiento de nuestro Señor Jesu Christo, que se contara de mil siete cientos treinta y nueve, se ha instruido y erigido Cofradía en reberencía, honor y gloria de la Santísima Virgen María, baxo la invocación y titulo del Pilar, la que se venera en su Altar y Colegial Iglesia del Salvador de la Villa de Sariñena”. El libro contiene sus estatutos, el pago de diez sueldos y una vela de tres onzas para su ingreso y otros diez sueldos dentro de un año. 

Junto al Prior, la cofradía se componía de 32 hermanos cofrades. El libro desarrolla las obligaciones del Prior, de los Maiorales, de la asistencia a Capitulo, en silencio, solo podían hablar con permiso del Prior bajo multa de una libra de velas. Estaba obligada la asistencia a la fiesta, debiendo acudir la víspera de la fiesta a la iglesia, donde se cantaban completas y el día de la fiesta “obligación de concurrir a la misa y sermón con velas encendidas pena de quatro sueldos”. Hacían recuento en el claustro “y el cofrade, que trabajase el día de la fiesta de la virgen Santísima del Pilar tenga de pena quatro sueldos y el que se supiese quien ha trabajado, no avisando, tenga de pena dos sueldos”.

Sigue con la asistencia al aniversario, por los hermanos difuntos y luego comida. Habla “de el día para tener Capitulo”, el día 8 de septiembre “que se celebra la Natividad de la Virgen Santísima”. De la asistencia a los enfermos y en que se han de emplear las penas “para cera o iluminaria y en ninguna otra cosa se puedan emplear”.

Se dan cuentas de la cofradía y nóminas de los cofrades.  

Contiene grabado representando la Aparición de la Virgen a Santiago y sus compañeros. En su margen inferior: «À Paris chez spe rue st. Jacques à la Visitation».

ES 22125 ADPHU {01} D-01468 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Hermandad de Nuestra Señora de las Fuentes (1744 – 1842)

La Virgen de Nuestra Señora de las Fuentes responde a la advocación del monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes situado en la localidad de Sariñena.

El libro de actas de la cofradía contiene los estatutos, ordinaciones y cuentas anuales de la misma. Como curiosidad, especifica como todos los hermanos están obligados a asistir a misa de entierro bajo pena de cuatro sueldos de plata.

Además, se refleja la conveniente obligación:

Ittem. Actuamos y gobernamos, que cada año vaya la Hermandad en procesión a Nª Sª de las Fuentes y para efecto de esto en la junta arriba mencionada se determinará el día que se haya de ir y a vuestro tengan obligación los Mayorales participar de la deliberación en nombre de la Hermandad para que aquí todos reunidos, puedan ir a visitar a Nuestra Señora.

Hermandad de San Isidro Labrador 1766 – 1841

La Hermandad del señor San Ysidro Labrador, patrón de Madrid, fue fundada en la Yglesia Colegial de la Villa de Sariñena en el año 1766 “Alabad al Señor en sus Santos: movidos de tan santo consejo los corazones de algunos nobles labradores de esta Villa de Sariñena, exigen y fundan una nueva Hermandad en honor del Señor San Ysidro Labrador en la Yglesia Colegial de dicha Villa, esperando en la protección de tan poderoso Santo, toda felicidad en la tierra, y después la Bienaventurada, y se obligan a cumplir, obedecer y observar los estatutos y ordinaciones siguientes”. 

El libro de la cofradía contiene estatutos y cuentas anuales. Para su ingreso se debía de ser de buena calidad y costumbres, además de abonar diez reales de plata y una vela de tres onzas. Los hijos de hermanos cinco sueldos y la vela y al año otros cinco sueldos.

La selección de hermanos para ser admitido en la hermandad debía ser a propuesta del Prior, secretario y mayoral u otro hermano y la elección a la mayor parte de votos “que se recibirán en secreto con judías y habas, para obiar pleitos, y todos tengan obligación de botar en pena de un sueldo”. Solo podían ser treinta y un hermanos.

Asistencia al Capítulo, a la víspera de la fiesta, debiendo concurrir todos en la iglesia donde se cantaban Completas con velas encendidas. El día del santo misa y sermón, con velas encendidas, y el hermano que trabaje pena de un real de plata y pena de un sueldo quien supiese de un hermano que hubiese trabajado.

San Isidro Labrador es la festividad menor de Sariñena, celebrada cada 15 de mayo, se suele ir en romería a la ermita de Santiago portando la virgen de Nuestra Señora de las Fuentes.

ES 22125 ADPHU {01} D-01469 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Santa Apolonia 1792 – 1842

Cofradía de Santa Apolonia “Virgen y Martyr, fundada en la Yglesia Colegial de la Villa de Sariñena en el año de 1780”.

El libro contiene los estatutos y ordinaciones “Esperando en la protección de tan poderosa Santa toda felicidad, pero especialmente en el accidente de mal de dientes y muelas y otros de la naturaleza humana puede acontecer”. Además, el libro lo debía tener el Prior o el secretario de la cofradía. En el mismo se detallan las cuentas de la cofradía.

Santa Apolonia fue una de un grupo de vírgenes mártires que sufrieron en Alejandría durante un levantamiento local contra los cristianos antes de la persecución de Decio.

ES 22125 ADPHU {01} D-01472 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Nuestra Señora de Loreto 1818 – 1842

Instituida en el Convento de San Francisco de Sariñena, el libro contiene Estatutos y Ordinaciones “Fundada en su capilla contigua a la Iglesia del Convento de Nuestro Señor San Francisco, de tiempo inmemorial, y aora con el motivo de haberse extraviado el libro que seguía a causa de la entrada de las tropas francesas suplican el Prior y Hermanos de la misma a … se digne poner su autoridad, a mayor honra y gloria de la misma Nuestro Señor”.

Capilla de Loreto. Desaparecida. Sariñena.

Se componía de cuarenta y un hermanos y doce de devoción, quien se ordenase en la cofradía debía de ser admitido “Siendo honesta, de buena forma y costumbres”. Se favorecía la entrada a los hijos de hermanos, debiendo pagar cinco sueldos y una vela.

Convento de San Francisco de Sariñena. Desaparecido.

Instituida en el Convento de San Francisco de Sariñena, en su texto se consigna que existía con anterioridad, desde antiguo, pero que se había perdido el Libro de Estatutos a causa de la invasión francesa. Contiene estatutos y constituciones.

La Virgen de Loreto o Nuestra Señora de Loreto es una advocación mariana católica, su festividad se celebra el 10 de diciembre. 

ES 22125 ADPHU {01} D-01475 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía del Arcángel San Miguel 1814 – 1842

Libro de los estatutos, asiento de Hermanos y hermanas de la Cofradía del Arcángel San Miguel, año 1814.

Hermandad de treinta y tres hermanos más el Prior y el secretario, para su ingreso se debía ser persona honesta, de buena calidad fama y costumbres y pagar de entrada diez reales de plata y una vela de tres onzas.

Los estatutos obligan a la asistencia del Capítulo, a la fiesta, completas en la víspera de la fiesta, misa solemne y sermón con velas encendidas y al aniversario. Igualmente, asistencia a los enfermos y entierros. Obligaciones del Prior, Mayorales y el destino de las penas: “Para aumento de la luminaria, sin que en ninguna otra cosa se puedan invertir”.

En el libro se detallan las cuentas de la cofradía y la relación de hermanos y hermanas de la misma a lo largo de los años.

El Arcángel San Miguel considerado abogado del pueblo elegido de Dios.

ES 22125 ADPHU {01} D-01473 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Santa Lucía 1729 – 1841

Instituida en la iglesia de San Miguel del convento de religiosas Carmelitas de Sariñena: “Cuyo altar e invocación está en la iglesia de San Miguel en la iglesia de la Virgen del Carmen de la Villa de Sariñena, quiera sea nuestra abogada con nuestro S. Jesucristo pera encaminar las almas de los cofrades de dicha cofradía y estatutos siguientes”.

Para entrar se debía pagar cinco reales y una vela y otros cinco reales al año. Los hijos de los cofrades cinco reales y una vela por la entrada y la salida. “Antes de ser admitido se haya de examinar por los cofrades sea de costumbres honestas”.

El libro comienza con una relación de hermanos de la cofradía, siendo la primera Sor Francisca Lorquet. Solamente podían ser veinticinco cofrades “Siendo personas de loables costumbres”. La víspera de la santa se celebraban las Completas y en la fiesta misa cantada. El libro se desarrolla con actas, relación de hermanos y cuentas.

“En el año de 1829 de 15 de diciembre Fray Blas Solés, confesor de las religiosas del convento de Nª Sª del Carmen de esta villa de Sariñena propuso a la cofradía que la madre Priora de dicho convento le había dicho no era del cargo del combento el pagar al padre confesor las distribuciones de las misas, completas y aniversario como todo lo demás anexo a la fiesta. Aviendose juntado la cofradía se le dio satisfacción al padre confesor con el mismo libro para que la Madre Priora como las demás religiosas supieran que pagava dicha cofradía al combento por la fiesta, misa de día de la Santa, salve, completas y aniversario antiguamente diez y ocho sueldos como se ve en el libro antiguo de dicha cofradía, folio veinte y tres a catorce de diciembre de mil seis cientos treinta y ocho. Y aviendo consignado y adjudicado el censal que paga, Jayme Alegre de veinte y cinco sueldos anua pensión años hace como actualmente cobra dicho combento del dicho Jayme Alegre respondió el padre confesor en nombre del dicho combento y dichas religiosas quedaban satisfechas que era de su cargo el hacer todo el coste de arriba dicho. Allavase Priora al presente la Madre Dionisia Navarro y el padre confesor se llamaba fray Blas Solés y el mayoral de dicho año Francisco Mirallas. Todo consta del libro antiguo de dicha cofradía al folio treinta y siete al que me refiero”.

Santa Lucía es la patrona de la vista.

ES 22125 ADPHU {01} D-01464 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de los Hermanos de la Purísima Concepción 1815 – 1841

Cofradía fundada en el convento de San Francisco de la Villa de Sariñena “Vistas los antecedentes ordinaciones de la cofradía de la Purísima Concepción fundada en el convento de San Francisco de la Villa de Sariñena de esta diócesis. En atención a que de ellas se ha de seguir el mayor culto a Nuestra Sª en dicha Yglesia”.

El libro comienza con las penas por las faltas, falta a juntas, por levantar la voz, faltar a obediencias, a la fiesta, completas, aniversario, entierros o trabajar el día de la festividad. Continúa con los estatutos y ordinaciones, las juntas se hacían en las casas de los Mayorales y estaba compuesta por treinta y tres hermanos.

“Los hermanos tengan obligación de concurrir a la casa del difunto y de asistir al comienzo con velas encendidas, las que les darán los Mayorales o en ocasión, quienes las de pena de dos sueldos y la misma pena tendrán, si no havisan, o …, quien havise a todos los hermanos para el entierro, y al que a este faltase tenga de pena dos sueldos, y para quitar las controversias, que puede a ver en las faltas de los entierros, que pueden acontecer, en los tiempos de siega, trilla, sementera y hacer guebras, se adviere que si quelquiera hermano havisado por el Mayoral, y estuviese ocupado en otras oficinas una ora de camino fuera de Sariñena, como le coxa la noche fuera de su casa, no tenga ninguna pena.”

La Inmaculada Concepción de María, conocida también como la Purísima Concepción, es un dogma de la Iglesia católica proclamado en 1854 que sostiene que la Virgen María estuvo libre del pecado original desde el primer momento de su concepción por los méritos de su hijo Jesucristo, recogiendo de esta manera el sentir de dos mil años de tradición cristiana al respecto. Se celebra el 8 de diciembre, nueve meses antes de la celebración de la Natividad de la Virgen el 8 de septiembre.

ES 22125 ADPHU {01} D-01474 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo 1774 – 1841

Erigida en la iglesia colegial de la Villa de Sariñena. Sus cofrades estaban obligados a cumplir sus estatutos y ordinaciones que va desarrollando el libro, al igual que las anteriores cofradías. Se reunían en la escuela de niños, de primeras letras o de primera educación, lugar exacto que no se llega a precisar, cuando lo normal era en casa del Mayoral.

La cofradía contaba con estandarte, con cruz de seda y cordones negros y amarillos. Los cofrades llevaban túnicas.

Como curiosidad, en el libro recoge una relación de “Hermanos eclesiásticos y religiosos de devoción de la Sangre de Nuestro señor Jesu-Christo”. El primero de ellos es Fray Manuel Bayeu Cartujo “Libre de todo escote. Murió”, el célebre cartujo que pintó el conjunto pictórico mural de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes.

En la contraportada hay un grabado de Cristo Crucificado entre dos ángeles que recogen su sangre en sendos cálices. Pegado y recortado en su parte inferior.

ES 22125 ADPHU {01} D-01470 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

El batán y los molinos de Sariñena


Sariñena, bañada por las aguas del Alcanadre, siempre ha poseído una rica huerta regada a través de sus acequias; aguas que además servían para mover un batán y sus diferentes molinos, tanto harineros como de aceites. Así lo define Pascual Madoz, en su diccionario geográfico-estadístico-histórico de 1845: “Tres eran las acequias madres, cuyo riego termina á ¾ de leg. de la población, impulsando además las máquinas de un batán, un molino harinero y otro de aceite.” (Las acequias de los lugares de Sariñena y Albalatillo).

La misma referencia aparece medio siglo antes a través Pedro Blecua y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792 “A igual distancia hay una ermita, muy capaz, del apóstol Santiago, que se cree fue de templarios, por los vestigios que se conservan. Otro molino de aceitunas y un batán contiguos son de particulares”, además Blecua y Paul apunta el molino harinero del complejo agropecuario de La Granja del monasterio de la Cartuja de las Fuentes.

No obstante, en el caso de los molinos, nos podemos remontar al 19 de diciembre de 1323 cuando se lleva a cabo una donación de bienes por parte de Pedro Jiménez de Sarasa y su esposa Teresa a favor del prior de Sariñena: ”Consistente en unas viñas, casas, 9 sueldos de treudo y la parte y derecho que ellos tenían en dicho molino harinero y trapero del Rey, situado en el término del citado concejo de Sariñena con 6 cuartales y 1 almudín. El objetivo de la donación era fundar una capellanía perpetua en el monasterio de Montearagón. En el escrito se dice que el molino tomaba el agua directamente del río Alcanadre.” (Los batanes de Aragón (siglos XII-XVI) Germán Navarro Espinach. Universidad de Zaragoza). 

Detalle de la parte inferior izquierda del pergamino en que figura el inventario del molino trapero y harinero de Sariñena de 1371 donde se aprecia el dibujo de unas líneas para expresar las medidas de las muelas (Los batanes de Aragón (siglos XII-XVI) Germán Navarro Espinach. Universidad de Zaragoza).

En 1371, un segundo pergamino, recoge un detallado inventario de bienes del llamado “molino harinero y trapero del Rey” con motivo de su arriendo. El documento queda recogido en la obra de Germán Navarro Espinach, “Molinos harineros en el reino de Aragón (Siglos XIV-XVI)”, citando que el molino estaba ubicado en el río Alcanadre. Para su inventario, apunta Navarro Espinach, entraron en su interior Domingo Redón, oficial de dicha villa en representación del abad de Montearagón, el señor del molino, junto con el arrendatario Sancho Conesa, escudero de Sariñena, y el notario Guillem Losa que levantó acta de todo lo que encontraron. A esto añade Navarro Espinach: “Medio siglo después de la donación anterior de 1323, un pergamino fechado el 22 de marzo de 1371 muestra en primer lugar la copia de un documento en el que el monasterio de Montearagón arrendó durante quince años a Sancho Conesa las partes correspondientes del molino del Rey de Sariñena, a saber, 16 cuartales y 3 almudes en total junto a las demás posesiones por el pago de 400 sueldos jaqueses, considerando las capellanías instituidas por Pedro Corona, María Corona y Pedro Jiménez de Sarasa, todas ellas dotadas con sus respectivas porciones del citado molino. Posteriormente, el monasterio como arrendador y Sancho Conesa como arrendatario entraron en el molino trapero y harinero de Sariñena con el notario para levantar acta de todo lo que había en su interior. En la parte inferior del pergamino se llegó a dibujar unas líneas para representar visualmente las medidas de las muelas” (Los batanes de Aragón (siglos XII-XVI) Germán Navarro Espinach. Universidad de Zaragoza). 

“Sia manifiesto a todos que, anno a Nativitate Domini millesimo CCCº LXXº primo, a saber es dia viernes XXVIIIº dias de março, en el molino clamado del Rey situado en el termino de la villa de Saranyena. En presencia de los honrados et discretos don Domingo Redon, official de la dita villa por el senyor abbat de Montearagon, e Sancho Conesa, scudero habitant en la dita villa, arrendador del dicho molino, et present mi, notario, et los testimonios aiuso scriptos, fue feyt el present inventario de todas las cosas que fueron trobadas en los casales farinero et trapero del dicho molino dins la forma siguient. 81 AHN, Clero, Monasterio de San Victorián de Asán, carpeta 772, núm. 17. 82 AHN, Clero, Monasterio de San Victorián de Asán, carpeta 775, núm. 5. 83 AHN, Clero, Monasterio de Montearagón, carpeta 661, núm. 7. 84 AHN, Clero, Monasterio de Montearagón, carpeta 668, núm. 2. MedievalisMo, 33, 2023, 139-180 · issN: 1131-8155 162 Los batanes de aragón (sigLos xii-xvi) Primerament, fue trobado en el casal del farinero dos molares molientes, en el uno havia un ruellyo con su muela, en el otro muelas iusana et susana, las quales muelas e ruellyo eran de las midas infrascriptas. En las ditas dos molares havia sus gruenças, ruedas, palos, nadillyas, corrones et armiellas todas buenas, canales, aviles et crebadas. E havia mas en el dito molino una muela baldera, una archa suficient, dos picos de tallyo, un porpalo de f ierro, un almut de fierro que era un bacinet foradado, dos çerciellos de fierro pora muela, un quartal de fuste, una exada ampla sotil. En la cobierta del molino havia dos tinyadas crebadas sobre el ruellyo, la otra era suficient, excepto que era mal recancellado. En el salto del dito molino havia mester adobo. En el molino apart del salto et apart del primer cacavo estovo et faze a socalçar et encara las medianas de los cacavos. Item fue trobado el casal del trapero descobierto et todas las tapias sanas, et fue trobado en aquell una pila et mallyos aviles et quasi podridos, el arbol fondido et crebado, la rueda toda crebada, el salto bueno et sienes de canal, las midas del rueyllo et muelas sobreditas son los que se siguen. Primerament mida del rueyllo [dibujo de línea] Item la mida de la muela sobre el [dibujo de línea] rueyllo. Item en el otro molar havia la muela susana daquesta [dibujo de línea] mida. Quanto la iusana era toda tronçones et no valia res. Mida de la muela [dibujo de línea] baldera. Et de las anteditas cosas los ditos oficial et Sancho Conesa requirieron a mi notario que les ende fizies dos cartas publicas de las quales fincase la una en poder del dito senyor abbat de Montearagon et la otra en poder del dito Sancho Conesa. Presentes testimonios ad aquesto specialment clamados e rogados Pero Sanches de Biel, scudero habitant en la dita villa de Saran yena, et Domingo Salvaterra, vezino de la Sardera, aldea de la dita villa. Signo de mi Guillem Losa, notario publico de Saranyena et general por auctoritat real por todo el regno de Aragon, qui aquesto scrivie et adie et emende en la VIIIª linea do dize daquesta et mas un troz de la mida et por letras de abc la partie et çarre.”

AHN, Clero, Monasterio de Montearagón, carpeta 668, núm. 2.
Los batanes de Aragón (siglos XII-XVI) Germán Navarro Espinach. Universidad de Zaragoza. 

Detalle de la parte inferior derecha del pergamino en que figura el inventario del molino trapero y harinero de Sariñena de 1371 donde se aprecia el dibujo de unas líneas para expresar las medidas de las muelas. (Los batanes de Aragón (siglos XII-XVI) Germán Navarro Espinach. Universidad de Zaragoza).

La documentación de aquella época continua y así, en 1390, el monasterio de Montearagón da a treudo a Eximino Loarre, clérigo racionero de la iglesia de San Salvador de Sariñena, el molino del Rey, “sito en el lugar llamado Huerto de Suso en el término de Sariñena, molino antes estaba atreudado a Ramón de Castro, el cual no pagaba el treudo” (1390-07-12). (La iglesia de Sariñena).

En 1751, Don José Mirallas, familiar del Santo Oficio, vecino de la villa de Sariñena y arrendador de sus Propios, suplica que el Ayuntamiento de la misma proporcione agua a los molinos harineros y de aceite, con objeto de evitar los perjuicios que su falta le han ocasionado. – 1751 ES/AHPZ – J/001302/0022

Así, la huerta de Suso responde al paraje del margen derecho del río Alcanadre al norte con Sariñena, y forma parte de la huerta vieja de Sariñena. Se accede desde la localidad por medio del camino de la ermita de Santiago. Por allí, cerca del río Alcanadre pasa la llamada acequia de Albalate que debía de mover el molino harinero del Rey. Situado en las inmediaciones de Sariñena, sus restos parece ser que forman parte de una propiedad particular. La acequia de Albalate nace aguas arriba del Alcanadre, muy cerca de Sariñena y recoge aguas sobrantes, careciendo, al parecer, de toma directa con el Alcanadre.

Pero lo más reseñable es la existencia de la acequia del Molino, que junto a la acequia Valdera, constituyen una gran obra de ingeniería que han permitido a Sariñena contar con una gran y excelente huerta. La acequia del Molino consta de una longitud de 12 kilómetros, recogiendo el agua a mitad trayecto entre la confluencia del Alcanadre con el Guatizalema con la localidad de Sariñena. Partía de la antigua presa del Soto del Capitán, actualmente en ruinas pero que aún presenta los restos de una caseta que, para Antonio Naval Mas (Las acequias de Sariñena) esta construcción “Es de sumo interés pues tiene marcas de cantero, por lo que a falta de documentación escrita que permita datarla, nos remite a la Edad Media”. Antonio Naval Mas apunta que esta presa fue sustituida por unas más recientes: “Aguas arriba de esta impresionante obra totalmente arruinada se construyó con gaviones otra más endeble. También fuera de uso, la actual, construida en cemento, fue situada, a unos cincuenta metros más arriba de ésta. Es la denominada Presa del Molino” (Antonio Naval Mas, Las acequias de Sariñena).

Tanto la acequia como el camino llevan el nombre “del Molino”, e igualmente, según el portal IDEA de Aragón, aparecen los diferentes nombres de acequia del Molino, acequia del Hospital del Molino, camino del Molino o camino del Molino nuevo. Así mismo, el mapa del vuelo de 1927 recoge la denominación de acequia del Hospital del Molino. Igualmente, siempre ha existido el paraje denominado los Campos de Molinos, al sur de Sariñena, entre el paraje de los Esquiñones al oeste, los campos del Saso al este y los Estañuelos al sur.

Para Antonio Navalmas la acequia del Molino pasó por tres molinos de cereales y se perdía después de mover un batán, al sur de Sariñena “Dos han sido y son las importantes infraestructuras hidráulicas que han hecho de Sariñena una rica huerta, las acequias de Valdera y del Molino”.

Recapitulando, podemos decir que en Sariñena existieron varios molinos, el más destacado, tal y como hemos comentado, respondió al Molino del Rey, en la Huerta de Suso, localizado en el margen derecho del Alcanadre, movido por la acequia de Albalate y cuyos restos responden a una propiedad particular. Por el contrario, la acequia del Molino movió el molino harinero de Amado Pueyo (Harinera Monegros), camino de los Olivares al norte de Sariñena y al sur el molino de Torres, donde se encuentra la residencia, y el molino de Paraled, por el mismo camino del Molino.

El molino de Torres era de aceite, constaba de grandes edificaciones y, según recuerda Rafael Anoro, tenía su propia balsa.

Molino de Torres. Vuelo de 1927.

El molino de Paraled fue harinero  y a partir de un documento notarial de 1878 de bienes de José Paraled y Hurtado contamos con una pequeña descripción de su conjunto:  “Un molino harinero con casa, corral, huertos y dos fajas de tierra componentes todo sola finca de tres fanegas cuatro almudes y media de extensa superficial los huertos y fajas de tierra, equivalentes a veinte y dos áreas noventa y tres centiáreas y el edificio de veintiún metros seiscientos diez y seis milímetros de largo, por ocho metros cuatrocientos cincuenta y dos milímetros de ancho”. En ese mismo lugar, con el tiempo fue construida una central eléctrica por Joaquín Paraled Sarrate.

Molino ya Central Eléctrica Paraled. Vuelo 1927.

El batán de Sariñena se localizaba al sur de la población, en la confluencia de las acequias del Molino, la Acequieta (derivación de la acequia del Molino) y la de Albalate. Respondía a una máquina generalmente hidráulica, compuesta de gruesos mazos de madera, movidos por un eje, para golpear, desengrasar y enfurtir los paños.

Como topónimo aparece recogido tanto como “paraje” en el registro de la propiedad como parcela en el catastro. En documentación registral consultada aparece incluso el llamado “camino del Batán” (Documento del Registro de la Propiedad de Sariñena, 1970).

Batán Sariñena. IDEA Aragón.

Al batán se accedía por el camino del río, por las Cequin Bajas. La acequia de Albalate se cruzaba a través de un vado y llegabas al lugar de intersección de las tres acequias. El campo se regaba por medio de un aguatillo que embalsaba agua en la propia acequia, para alcanzar altura y luego caer por un rebasadero de hormigón en donde en su lateral derecho se aparecían unas escaleretas. Al lado se encuentran los restos de una antigua construcción, parte de sillares y parte de ladrillo, atestiguan su pasado.

Aguatillo del campo del Batán de Sariñena.

Fermín Grustán, el Tinturero, cuenta que el campo fue de su abuela Basilisa Basols Delafuente y que siempre fue conocido como campo El Batán. Pero también ha sido y es conocido como el batán del Tinturero, pues como dice Antonio Navalmas “estas pequeñas industrias fueron también tintorerías”.

Restos del batán de Sariñena.

Queda atestiguado la existencia del batán de Sariñena y algunos de sus molinos, parte de esa infraestructura hidráulica, de acequias, enfilas y brazales, de una huerta que fue vital para la supervivencia y desarrollo de Sariñena y comarca.

Gracias a Keko Anoro, Fernando Tierz y Fermín Grustán por ayudar a localizar y documentar el Batán de Sariñena.

Carlomagno y los Doce Pares de Francia en los Dances Altoaragoneses


Por Antonio Cavero Barreu.
Publicado en la Revista de Folklore, n. 499, págs. 4-19, septiembre 2023.

Es sabido que los dances altoaragoneses de Sena y de Sariñena, en muchos aspectos similares, forman parte del reducido grupo de dances llamados completos, es decir que conservan los cuatro aspectos que componen el dance aragonés: pastorada, Moros y Cristianos, lucha del Bien y del Mal y la parte bailada de mudanzas y pasacalles. En el caso de estos dos dances y en la parte de Moros y Cristianos se añade otra característica común que no hallamos en ningún otro dance de Aragón: las breves alusiones a Carlomagno y a los Doce Pares de Francia, evocadoras del ciclo carolingio. El objetivo del presente trabajo es, por una parte, analizar el origen de esas alusiones a la luz de otras composiciones similares de teatro popular también relacionadas con el ciclo carolingio, aunque fuera de Aragón, y por otra parte dar cuenta de su evolución hasta las representaciones actuales.

1. PLANTEAMIENTO DE LA CUESTIÓN

Ya en una temprana reseña sobre el dance de Sena, Aurelio Capmany se sorprende de que algunas de las tropas son acaudilladas por “nada menos que Carlomagno, los Doce Pares de Francia, Roldán y Oliveros” (1931: 390). También Ricardo del Arco, en su obra sobre el folclore altoaragonés, escribe: “en los dances de Sariñena y Sena el general moro increpa a Carlomagno, a Roldán y a los Doce Pares. He aquí una reminiscencia de los romances viejos del ciclo carolingio” (1943: 158). En la misma línea, años más tarde, Mercedes Pueyo, en su tesis doctoral pionera sobre el dance en Aragón, comenta que en Sariñena [y también en Sena]

[…] aparece un personaje que está en cierto modo desligado del texto, en la persona del General Cristiano. Este es nada más ni nada menos que Carlomagno. Sus intervenciones en la representación son las propias del General Cristiano, ya que son una misma persona y a él se alude solamente una vez de aquí, que sepamos que se trata de Carlomagno. […]

es cierto es que son restos de la tradición oral, o bien como dice R. del Arco, restos de romances carolingios, aunque no estamos de completo acuerdo, pero podría ser posible en cierto modo. (Pueyo 1973: 53-54)

Siguiendo con las opiniones de especialistas, Antonio Beltrán escribe:

Las referencias a Carlomagno como general de los cristianos y a sus pares y Oliveros en Sariñena nos ponen en contacto, aunque confusamente, con el romancero y la «Chanson de Roland» mejor que con las tradiciones que comentan los intentos del emperador francés de asegurar una marca en Zaragoza. (Beltrán 1989: 22-23)

En Sariñena y Sena sale a relucir, sin conexión estricta con el texto, Carlomagno, nombre que da al general cristiano el turco; en Sena se nombra al “almirante Volante”, que es un noble caballero, y no faltan alusiones a Roldán y a los Pares, cuya relación con el romancero, aunque sea mediata y corrupta, es indiscutible. (Beltrán 1982: 38)

Son estos versos la parte más enigmática del diálogo que plantean la posibilidad de una relación, ya muy olvidada (por lo corrupto del texto), con los romances del ciclo carolingio.  (Beltrán 1982: 92)

También utiliza para estas alusiones carolingias expresiones como “extrañas referencias” o “confusa escena” (1982: 22, 92). Centrándonos en el dance de Sena, Jesús Cancer comparte estas opiniones, y añade que esas referencias “complican aún más la búsqueda de un origen” (1998: 60); por su parte, Benito Cavero relaciona asimismo estas alusiones en Sena con los romances del ciclo carolingio (1983: 41). Y, en Sariñena, Salvador Trallero, en una reciente publicación, analiza también con cierta extensión lo que considera “ecos de los antiguos romances carolingios” (2020: 36).

Todas las citas anteriores -salvo Capmany- proceden de autores aragoneses. Pero, ampliando el ámbito de la búsqueda, una prospección en las numerosas publicaciones que incluyen análisis de la presencia del ciclo carolingio en el romancero y en las fiestas de Moros y Cristianos, tanto en España como en América, permite rastrear la relación entre los dances que nos ocupan y otras representaciones basadas en dicho ciclo fuera de Aragón, y obtener conclusiones sobre el origen de esas alusiones carolingias en Sena y Sariñena. A ello nos vamos a dedicar en los apartados que siguen, para pasar después a analizar su evolución hasta la actualidad.

2. LOS DANCES DE SENA Y SARIÑENA Y EL CANTAR DE FIERABRÁS

Existe, efectivamente, una conexión entre los fragmentos de los dances de Sena y Sariñena aludidos en el apartado anterior y los romances del ciclo carolingio, aunque no por vía directa, ni estrictamente con el más conocido de esos cantares de gesta, el Cantar (o Canción) de Roldán, sino con otro del mismo ciclo, el Cantar de Fierabrás, de finales del siglo XII, casi un siglo posterior al de Roldán, y de temática muy similar, pero con diferencias significativas. La primera diferencia son los personajes: aparte de Carlomagno y dos de los Pares de Francia, Roldán y Oliveros, cuya relevancia es diferente en los dos cantares, aparecen en el de Fierabrás personajes que no están en el de Roldán. Entre ellos, el Almirante Balán o Balante, emir de Al-Ándalus, cuyo ejército ha robado de Roma las reliquias de la Pasión de Cristo, su hijo Fierabrás, llamado de Alejandría, gigantesco guerrero, su bella hija Floripes, y el gigante Galafre o Galafré. Son también diferentes las localizaciones, y en el Cantar de Fierabrás cabe hasta una relación amorosa entre la bella Floripes y el par de Francia Guy de Borgoña. Y, mientras que en el Cantar de Roldán la batalla principal es la de Roncesvalles, en el de Fierabrás es el combate que mantienen Fierabrás y Oliveros. Como puede verse en el Cuadro I, algunos de los personajes y localizaciones del Cantar de Fierabrás aparecen en los dances de Sena y Sariñena, aunque los nombres se ven alterados por las inevitables corrupciones y deformaciones debidas a la transmisión oral y el paso de los años.

3. LA PROSIFICACIÓN EN CASTELLANO DEL CANTAR DE FIERABRÁS Y SU DIFUSIÓN

El Cantar de Fierabrás, transmitido oralmente durante la Edad Media por juglares y trovadores en lengua francesa y occitana, fue adaptado en prosa y publicado por Jehan Bagnyon en el siglo XV con el título Roman de Fierabras le Géant (Bagnyon 1497). En 1521 aparece la primera edición de la traducción al castellano de Nicolás de Piamonte (o Piemonte), publicada por Jacobo Cromberger en Sevilla con el título Historia del Emperador Carlo Magno y de los doce pares de Francia y de la cruda batalla que hubo Oliveros con Fierabrás, rey de Alejandría, hijo del grande Almirante Balán. Para este estudio hemos consultado la transcripción de la segunda edición, de 1925, del mismo editor (Piamonte 1525)[1]. La obra, a la que en lo sucesivo nos referiremos más brevemente como Historia de Carlomagno, se convirtió en lo que hoy llamaríamos un “best seller”, y conoció numerosísimas ediciones, varias de ellas ya en el siglo XVI, tanto en España como en América, incluso una en 1641 en Huesca. También fue traducida al portugués en 1728, y aún en el siglo XX se seguía editando en algunos países de América[2]. Su enorme difusión se debió tanto a su carácter de relato caballeresco breve de lectura rápida -con una temática que estaba en boga en España y Portugal, en la que jugaba un papel fundamental el conflicto religioso entre paganos y cristianos- como al formato que mantuvo en la mayoría de sus ediciones, del tipo de libro de bolsillo, de los llamados “pliegos de cordel”[3], fácil de llevar consigo por trovadores, viajeros, soldados o similares. Pero su alcance no se limitó a las clases populares, sino que también llegó a los más letrados, y prueba de ello son las referencias que encontramos en El Quijote tanto a Carlomagno y los Doce Pares de Francia como al puente de Mantible y al conocido “bálsamo de Fierabrás”[4]. También se derivan de esta Historia de Carlomagno el auto sacramental La Puente del mundo, de Lope de Vega, o la comedia de Calderón La Puente de Mantible (Gumpert 1987). Sin embargo, el interés del libro para nuestro análisis no reside tanto en su calidad literaria sino en su dilatada influencia en públicos sencillos, y así fue reconocido -muy a su pesar- por Menéndez Pelayo, quien lo califica de “librejo” de “estilo vulgar y pedestre”:

Por raro capricho de la fortuna, bien desproporcionado a su mérito, obtuvo, sin embargo, extraordinaria popularidad, que ha llegado hasta nuestros días, puesto que todavía se reimprime como libro de cordel y sirve de recreación al vulgo en los rincones más olvidados de la Península […] este librejo, apodado por nuestros rústicos Carlomagno, que, a pesar de su disparatada contextura y estilo vulgar y pedestre, no sólo continúa ejercitando nuestras prensas populares […], no sólo fue puesto en romances de ciego por Juan José López, sino que inspiró a Calderón su comedia La Puente de Mantible. (Menénez Pelayo 1905: cxxxviii))

Es notable también la versión en romance de octosílabos de Juan José López, a la que alude Menéndez Pelayo, incluida en el Romancero de Durán (1851: 229-245).

También hay que decir que desde el siglo XVI la Historia de Carlomagno fue cambiando, incluso en el título, en función de los intereses de los editores. Y es relevante notar que ya en la primera edición Piamonte sitúa como enemigos de Carlomagno -es decir, de la cristiandad- a los turcos, y no a los moros o sarracenos como en el Cantar de Fierabrás original, lo que concuerda con el hecho de que en los dances aragoneses, cuyos textos se suponen generalmente posteriores al siglo XVI, se habla también de turcos y no de moros, fruto de los cambios en el escenario geopolítico tras la desaparición de los moros de la península y la aparición de la nueva amenaza del imperio otomano.

4. LA REPERCUSIÓN DE LA NOVELA DE PIAMONTE EN LAS REPRESENTACIONES DE MOROS Y CRISTIANOS

Las manifestaciones englobadas bajo el nombre de Moros y Cristianos en la península son muy variadas y tienen notables diferencias, por lo que diversos especialistas han ido proponiendo clasificaciones basadas en diferentes criterios. Entre las más tempranas figura la de Soledad Carrasco Urgoiti, quien distingue entre tres áreas geográficas de difusión de la fiesta: la región levantina, la andaluza y la aragonesa, más focos aislados en Galicia y Castilla (1963: 477). La documentada tesis doctoral de Demetrio Brisset (1980), que analiza los estudios anteriores sobre este tipo de fiestas y pasa revista a un repertorio de más de doscientas, tanto en la península como fuera de ella, representa un punto de referencia muy valioso para estudios e investigaciones sobre el tema, como esta que nos ocupa. Sea cual sea el caso, abundan en la parte literaria de todas las fiestas de Moros y Cristianos los pasajes que contienen desafíos, parlamentos o embajadas entre atacantes turcos o sarracenos y defensores cristianos -habitualmente siguiendo un esquema característico de provocación y desquite-, muchas veces en romance, asociados a un desembarco, una entrada, un ataque, la reclamación de tributos, el robo de imágenes o la interrupción de las fiestas patronales. La Historia de Carlomagno, cuyo trasfondo es la lucha entre los cristianos y “los otros”, sean moros o turcos, encajaba muy bien en esa tradición de representaciones de Moros y Cristianos. Por eso, a raíz de su enorme difusión dio pie a multitud de danzas o representaciones dramatizadas, con títulos alusivos a Carlomagno, a los Doce Pares de Francia o incluso a la princesa Floripes, tanto en la península como en América, y hasta en África y Asia, donde conquistadores y misioneros españoles y portugueses habían trasplantado desde el siglo XVI las representaciones de Moros y Cristianos como medio eficaz para llevar a cabo su función evangelizadora y de control político.

Las representaciones de la Historia de Carlomagno fueron mayoritariamente de tipo romanceado, con muy diferentes versificaciones adaptadas por poetas locales, y llegaron a puntos muy dispares de la península, no necesariamente coincidentes con los de tradición de Moros y Cristianos, como eran la zona mediterránea y Aragón. Pero la influencia fue incluso mucho mayor en América, hasta el punto de que la filóloga alemana Gisela Beutler, en un extenso análisis de la penetración de esta obra en dicho continente, llega a calificar el libro de Piamonte como auténtico “libro de texto” de multitud de representaciones al otro lado del océano (1984: 64). En el reciente trabajo recopilatorio La fiesta de Moros y Cristianos en el mundo, José Antonio Alcaraz (2021) pone al día los anteriores recuentos y da cuenta de forma casi exhaustiva del alcance de las representaciones de Moros y Cristianos, llegando a citar 1328 poblaciones, incluidas Sena y Sariñena, en 29 países de América, África y Asia, hasta donde llegó la colonización hispanoportuguesa, aparte de España y Portugal. De estas representaciones, una elevada proporción está constituida por las influenciadas por la obra de Piamonte y que hacen referencia a Carlomagno, a los Doce Pares o a Floripes[5]. Y resulta curioso constatar como en todas partes los poetas locales, que leyeron la novela en prosa, la devolvieron a su origen rimado, como era en el Cantar de Fierabrás. Parafraseando al académico portorriqueño Marcelino Canino Salgado (2010), podríamos decir que devolvieron a la poesía lo que a la poesía perteneció.

Más interés para nuestro análisis presenta el hecho de que, además de generar nuevas representaciones, la Historia de Carlomagno de Piamonte se utilizó para adornar y complementar representaciones ya existentes, y así la materia carolingia contaminó la tradición oral anterior y dio lugar a una curiosa mezcla con referencias y vestigios de Carlomagno y los Doce Pares en algunas composiciones muy anteriores. Es un caso muy habitual en América, pero también vale para algunos dances aragoneses, que en el primer párrafo de este trabajo hemos circunscrito a los de Sena y Sariñena. Relacionado con este punto, en un estudio de 2009 comparando el ritual de las representaciones de asunto carolingio en España y América, y citando el dance de Sariñena, Luis Díaz Viana escribe que “El episodio del desafío de Fierabrás a Carlomagno y la posterior lucha con uno de los Doce pares está presente también en buena parte de los dances aragoneses que han sido recogidos y estudiados por diversos autores” (2009: 1079). También cita aisladamente una frase de Arcadio de Larrea: “Ricardo del Arco me ha dicho en más de una ocasión que cree en una alusión a Carlomagno” (1952: 21). Tal alusión de Ricardo Del Arco está clara, y ya la hemos citado en el apartado 1 como punto de partida, referida a los dances de Sena y Sariñena, pero ni en el mismo Del Arco, ni en Larrea, ni en Beltrán, ni en Brisset, ni en Cancer, ni en ningún otro de los numerosos especialistas que han estudiado el conjunto de los dances aragoneses hemos encontrado otra alusión a la materia carolingia que no sea la de los dances de Sena y Sariñena. Compartimos por ello la opinión de Mercedes Pueyo, quien, en su estudio sobre los dances aragoneses, para el que analizó y comparó más de 70, se pronunció claramente sobre este tema al escribir que “Carlomagno aparece en los Dances de Sariñena y Sena únicamente” (1973: 20), y lo reitera casi cincuenta años después (2022: 18). En la actualidad la nómina de dances en Aragón, vigentes o desaparecidos, asciende a más de 270 (Cancer 2003), y no nos constan alusiones a Carlomagno, Fierabrás[6] o los Doce Pares más que en los de Sena y Sariñena.

A diferencia de lo que sucede en América, y exceptuando el Auto da Floripes, que se sigue representando al norte de Portugal, en la península han ido desapareciendo a lo largo del siglo XX otras representaciones de Moros y Cristianos con materia carolingia de las que se tenía noticia. Tal es el caso, por citar algunos ejemplos, de la Danza de Carlomagno en La Baña, en el Bierzo leonés (Casado 1991), las Relaciones de Castilblanques y Viñuelas, aldeas del municipio valenciano de Cortes de Pallás (Martínez Castilblanques 2018), el Retablo de Moros y Cristianos del barrio del Castillo de Cuenca (Ávila 2016) o la Batalla de Moros y Cristianos de Mouruás, en la comarca orensana de Terra de Trives (González Montañés 2009). De hecho, Demetrio Brisset se refería en una publicación de 1993 al ciclo carolingio como “extendidísimo por todas las Américas, mientras que en España el emperador Carlomagno ya sólo es caudillo en una localidad del Alto Aragón” (1993: 3). Al margen del detalle de que, en realidad, serían dos las localidades, Sena y Sariñena, no tenemos conocimiento de contraejemplos que puedan rebatir la afirmación de Brisset, por muy categórica que nos pueda parecer referida a toda España. Estamos de acuerdo en que las representaciones basadas en la novela de Piamonte están a fecha de hoy muy vigentes en buena parte de América, mientras que en España se han ido perdiendo a lo largo del siglo XX, aunque para algunas existen intentos de recuperación. Lo que sí es meridianamente cierto es que, año tras año, Carlomagno y los Doce Pares de Francia siguen presentes en la representación del dance de Sariñena cada 2 de septiembre y en el de Sena cada 2 de octubre.

5. LA CONEXIÓN DE LA MATERIA CAROLINGIA CON LOS DANCES DE SENA Y SARIÑENA: EL PASAJE DEL RETO O DESAFÍO

Vamos a abordar ahora el nudo del análisis que nos ocupa: la influencia de la Historia de Carlomagno de Piamonte en los dances de Sena y Sariñena, relacionada con una de las escenas más populares del libro, la del llamado reto o desafío. En este pasaje, Fierabrás se planta ante el real de Carlomagno, en el lugar llamado Mormionda, y desafía a los Pares de Francia para combatir con ellos, sean dos, tres, cuatro o todos a la vez, sin encontrar inicialmente respuesta. Es el preludio del combate que tendrá lugar unos capítulos más adelante entre Fierabrás y Oliveros, y la única escena del libro que veremos introducida en los dances de Sena y Sariñena, al margen de alusiones aisladas a personajes o a lugares de la novela.

Para poner de manifiesto la relación entre La Historia de Carlomagno de Piamonte y algunas representaciones de Moros y Cristianos basadas en ella, incluidos los dances de Sena y Sariñena, el Cuadro IVa muestra algunas versificaciones populares basadas en la escena del desafío, de procedencias muy dispares, tanto de España como de América, incluyendo la del dance de Sena (prácticamente idéntica a la del de Sariñena), y a continuación el Cuadro IVb muestra igualmente el fragmento del capítulo XII de la obra de Piamonte que corresponde al pasaje del desafío, en prosa, y que es la fuente de la que derivan las versificaciones del Cuadro IVa.

CUADRO IVa 
—¿A dónde estás, Carlo-Magno? Que hoy un solo caballero Viene a pedirte campaña: Envíame aquí a Oliveros O al valeroso Roldan, Que yo hasta seis los espero, Y les mantendré batalla Hasta que dé fin de ellos. Viendo que nadie salía, Determinado y soberbio Se tendió al pie de un árbol, Y se desarmó al momento, Y tendido como estaba Decía con gritos fieros: —Carlo-Magno, ya has perdido Tu fama y honor a un tiempo, Que hasta agora has ganado, Pues que a solo un caballero Que está pidiendo campaña, No le dais el cumplimiento.   Romances de Carlo-Magno y de los Doce Pares de Francia, Juan José López (Durán 1851: 229-230)  ¡Oh, doce Pares de Francia! ¿Adónde está nuestro esfuerzo? ¿Adónde está ese Roldán? ¿Adónde está ese Oliveros, Ricarte de Normandía[7] y todos sus compañeros? Vengan, aquí los aguardo. ¿No me responden, cobardes? […] Cobardes, aquí os aguardo, Solo me hallo en este puesto. Vengan uno, vengan dos o vengan ciento que os prometo darles a todos muerte con este luciente acero;   Moros y cristianos de Teotihuacán, México (Gamio 1922: 351)“Carlomagno aquí estoy yo hombre cobarde y traidor, tú no tienes corazón ni virtud para tu puesto Vamos a difinir esto (e) Cuanto más pronto mejor. Envíame dos o tres -le decía Fierabrás- o cuatro de los mejores, que desafío tus varones sin envidia ni revés. Batalla yo quiero, pues, ya que estoy en el trayecto a Roldán y a Olivero presos, a Fietrí, a Uger de Danoi. Mira, Carlomagno, estoy un hombre solo en el puesto. Eres cobarde en los tuyos indigno te nombraré no eres caballero, pues, para demostrar orgullo. Hoy los reinos que son tuyos No los mereces, por cierto, Dame batalla muy presto que en este árbol estoy tendido hasta el yelmo aborrecido por estar pensando en esto”.   Décimas por Carlomagno. De la tradición oral en Puerto Rico (Canino 2010: 727-728)
Salga el valiente Roldán con sus brillantes aceros, salga también Oliveros con espada y estandarte, salga Borgoña y Ricarte, y ese viejo de Recner! ¿Qué aguardan, por qué no salen? Ya es tiempo que a Dios aclamen! ¿Qué aguardas tú. viejo Naimes? ¿No es tu valor eficaz? ¿Carlomagno, dónde estás? ¿No eres tú tan valiente?   Historia de Carlomagno de Acatlán, Puebla, México (Beutler 1984: 76)
Carlomagno, ya has perdido todo tu honor y tu fama que antes habías ganado, mas por Mahoma te juro que he de pregonar a voces tu cobardía por el mundo. Carlomagno, Carlomagno, pues que tan nombrado eres, ¿cómo a salir no te atreves a pelear con Fierabrás? […] Salga el ejército todo, si uno no vos atrevéis, enviarme aquí a Roldán, o al valeroso Oliveros, que deseo el conocerlos. En aqueste suelo duro pienso de atar mi caballo. Aquí quiero descansar a ver si vien d’ alguno para conmigo pelear, que aunque vengan mil cristianos conmigo los he de llevar. (Hay una silla y un árbol y se sienta Fierabrás en la silla)   Danza de Carlomagno, La Baña, León (Casado 1991: 316-317)¡Oh Carlos Magno! ¡Oh indigno de toda reverencia! ¿A dónde están tus caballeros que no vienen en presencia? Ese Roldán de Oliveros, los doce pares quisiera, para dar cruda batalla aunque en el campo muriera; ¿aún no venís?¡ya no vendréis! ¡De agrado me mataría! si no fuera por el gusto de Mahoma, aunque desesperado muriera. A la sombra de este árbol sentarme quiero, que vengo muy fatigado, y en puras llamas me enciendo. (Se sienta debajo del árbol colocado en la plaza) […]   ¿Oh mi alfanje! ¡Qué buen pruebo si fuera, en la cabeza de estos hombres soberbios! ¡Oh Carlos Magno! ¡hombre cobarde y sin virtud! si no sales a dar batalla en este día, he de publicar por el mundo tu cobardía.   Dance de Sena (Gudel 1934a: 13)
CUADRO IVb
  […] ¡Oh emperador Carlo Magno, hombre cobarde y sin ninguna virtud, envía a un hombre solo que espera la batalla dos o tres o cuatro de los mejores de tus barones, sea Roldán y Oliveros, Tierry y Oger de Danois, que te juro a mis dioses de no les volver la cara aunque sean seis! Cata que estoy en el campo solo y muy alejado de los míos; y si esto no faces, por todo el mundo publi­caré tu cobardía y de los tuyos, no dignos de ser llamados caballeros. Toviste osadía de acometer la morisma y de ganar reinos y provincias: ten, pues, esfuerzo de dar batalla a un solo caballero. Esto dicho, ató su caballo a un árbol y se quitó el yelmo y se tendió en el suelo, e dende a poco alzó la cabeza mirando a todas partes si venía alguno, y desque no vido ninguno, dando mayores voces comenzó a decir: —¡Oh Carlo, no digno de la corona que tienes! ¿Con un solo caballero moro pierdes la honra que en grande multitud de moros muchas veces has ganado? ¡Oh Roldán y Oliveros y tú Oger de Danois y los que vos llamáis Doce Pares, de quien tantas hazañas he oído, ¿cómo no osáis parescer delante un solo caballero? ¿Habéis por aventura olvidado el pelear, o vos face miedo mi lanza? ¡Venid, venid todos los Doce Pares, pues uno a uno no osáis!   Historia del Emperador Carlomagno […] (Suárez Figaredo 2020: 27)

La semejanza textual de todos los fragmentos en verso mostrados indica una relación evidente entre ellos, tan evidente como el hecho de que todos derivan del fragmento en prosa, anterior en el tiempo. Incluso en los detalles, nótese también, en casi todos los ejemplos en verso, la coincidencia de que quien lanza el desafío -el general turco en Sena y Sariñena- se toma un respiro y se sienta, fatigado, al final o en mitad de su arenga, lo mismo que hace Fierabrás en el original en prosa. Y en el léxico, aun sin valor probatorio es sintomática la coincidencia del adjetivo “digno/indigno”, aplicado a Carlomagno tanto en la novela como en los textos de Sena y Sariñena, o el adjetivo “cruda”, que acompaña a “batalla”, presente igualmente en ambos textos y repetido hasta la saciedad en la obra de Piamonte, ya desde el título ([…] la cruda batalla que hubo Oliveros con Fierabrás) y más de 20 veces a lo largo de la obra. No parece necesario abundar en más argumentaciones para admitir que las alusiones carolingias de los dances de Sena y Sariñena, al igual que las del resto de los ejemplos del Cuadro IVa, proceden de la Historia del Emperador Carlomagno de Piamonte (Cuadro IVb).

De hecho, se puede encontrar alguna alusión explícita a la relación de la novela con los dances de Sena y Sariñena, aparte de la ya citada de Díaz Viana, en una investigación de la alemana Gisela Beutler, autora de un amplio estudio sobre los Moros y Cristianos de la zona mexicana de Puebla (1984). El estudio se centra en los textos, y más particularmente en los romances. Al explorar la evolución de las representaciones a ambos lados del Atlántico, en su comparación de romances relativos al episodio del reto o desafío, pone de manifiesto la similitud de algunos de los que allí encuentra con el dance de Sena. He aquí la cita:  

Hemos encontrado una forma muy parecida en España. Si comparamos el texto del Dance de Sena (Altoaragón) que publicó Ricardo [del] Arco y Garay en 1943, vemos que el diálogo entre el General Cristiano y el General Turco sigue con gran detalle el desafío entre Fierabrás y Oliveros en la novela de Nicolás de Piamonte. Se mencionan además el “puente de Almantías”, “Aguas Mansas” o el “Almirante” (Beutler 1984: 76-77)

Beutler argumenta una posible explicación -bastante evidente- para esta semejanza: “se trataría más o menos del uso de las mismas fuentes, que pudieran provenir del romancero español o de otros asuntos de alcance común” (1984: 71).  Está claro que “las mismas fuentes” son en este caso la novela de Piamonte, lo que viene a corroborar, desde una publicación alemana y pasando por América, la hipótesis que venimos exponiendo sobre la influencia de dicha novela en los dances de Sena y Sariñena.

6. LA MATERIA CAROLINGIA EN LOS DANCES DE SENA Y SARIÑENA: DESDE SU INTRODUCCIÓN HASTA LAS REPRESENTACIONES ACTUALES

Una vez establecido que la materia carolingia introducida en los dances de Sena y Sariñena procede de la Historia de Carlomagno de Nicolás de Piamonte, cabe preguntarse el porqué de esa contaminación. La introducción de nuevos materiales en los dances no es extraña, y ha sido apuntada por diversos especialistas en la materia, en general y en casos de dances concretos. Mercedes Pueyo ya escribe sobre los dances que era inevitable que “gentes de unos y otros pueblos copiasen y adaptasen lo que encontraban de su agrado, mejorando o simplemente añadiendo o ampliando lo que tenían” (1973: 137). De forma similar, Lucía Pérez García-Oliver, en su estudio sobre el dance de Alcalá de la Selva, apunta en general sobre los dances que “los recitados de las soldadescas proceden de adaptaciones realizadas por un erudito local -con frecuencia el sacerdote- a partir de, en muchos casos, la literatura de cordel o de copias manuscritas que sirvieron de fundamento a la transmisión oral” (1984: 45). Introduce aquí dos alusiones que resultan relevantes para el análisis que nos ocupa: una, bastante frecuente, a eruditos locales, a menudo clérigos, que modificaron repetidamente los textos de los dances, y otra, a la literatura de cordel, que es el caso de la novela de Piamonte. También Jesús Cancer, en su obra sobre el dance de Sena hace notar que en los últimos años 50 del pasado siglo algunos textos del dance diferían de los que anotó Mosén Rafael Gudel (1934a, b, c), debido a las variaciones introducidas por el párroco de la época (Cancer 1998: 123). En la actualidad se ha vuelto a los textos de principio del siglo XX. En este caso de Sena hay que reseñar que la contaminación carolingia se produjo solo en el dance del Ángel Custodio, que se representa cada 2 de octubre, mientras que en el dance de la Virgen del Rosario, que se representa cada primer domingo de octubre, no se aprecia contaminación alguna. Y abunda Jesús Cancer en las ideas que venimos exponiendo:

 […] entrevemos de continuo la huella dejada por las alteraciones inevitables de la transmisión verbal y la intervención de personas con muy distinta instrucción a lo largo del tiempo. […] La intervención de los generales de ambos bandos dona a la letra el carácter épico y guerrero propio de la novela caballeresca, donde aparecen repetidas referencias a personajes y lugares míticos. (Cancer 1998: 90-91)

Centrándonos en el pasaje del reto, Demetrio Brisset escribe, refiriéndose en general a las representaciones de Moros y Cristianos en el siglo XVII:

Y para enfatizar lo épico-religioso, se contaba con varios modelos dramáticos de honda raigambre. […] Emotivamente, los más populares parecen haber sido los cantares de gesta carolingios, con su vibrante reto entre el conde Oliveros y el blasfemo gigante Fierabrás… (Brisset 1997: 81)

Sobre otra obra deudora de la novela de Piamonte, las Relaciones de las aldeas de Castilblanques y Viñuelas, escribe Vicente Martínez:

Estas relaciones eran una obra viva, en la que el texto clásico se revisaba con frecuencia por los directores, poetas locales o copistas, los cuales agregaban personajes y acontecimientos históricos sin el menor rigor, y realizaban las correcciones oportunas para adaptarlas al lugar. También introducían parlamentos copiados literalmente de otras obras clásicas, por lo que es muy frecuente encontrar versos que nada tienen que ver con el resto. (Martínez Castilblanques 2018: 417)

Existe, además, otro caso similar bien cercano a Sena y Sariñena: el del dance de Pallaruelo de Monegros, del mismo grupo y muy parecido a ambos, sobre todo al de Sariñena, del que Antonio Beltrán dice que “en los largos parlamentos aparecen menciones a la mitología que explican la intervención de un erudito en la composición” (1982: 96).

De acuerdo con lo que venimos exponiendo, parece plausible suponer como hipótesis que en un momento dado entre los siglos XVII y XIX algún erudito, letrado, o quizás clérigo, introdujo la materia carolingia aportada por la obra de Piamonte en los dances de Sena y Sariñena o, más probablemente en uno de los dos, desde el cual se transmitió también al otro. A diferencia de otros casos que hemos reseñado en el apartado 4, en los que la Historia de Carlomagno era la base para una nueva representación, en este caso se introdujo amalgamándola con lo que ya había en ambos dances. Sustenta esta tesis el hecho de que, siendo muy similares varios de los dances de Monegros, no se observe contaminación carolingia más que en los de Sena y Sariñena, aun cuando la trama de todos es muy similar. Ello permite suponer que la materia carolingia se incrustó en estos dos dances sobre el sustrato común, que ya existía previamente.

En esta trama previamente existente, tras el diálogo de pastores, uno de estos advierte de la cercanía de un ejército al mando del general turco; tras embajadas y parlamentos con intercambio de pliegos, la cuestión -la reclamación de unos tributos no pagados, o la recriminación por estar celebrando unas fiestas patronales sin el preceptivo permiso del general turco- desemboca en un enfrentamiento armado -danzado en este caso- de las tropas cristianas contra las infieles, batalla que concluye con la intervención del Ángel, la derrota de los infieles y su conversión al cristianismo. Sobre este esquema, como hemos dicho bastante común en varios dances aragoneses, se introdujo de forma explícita y romanceada, con intención muy probablemente ornamental, el desafío de Fierabrás a Carlomagno, justo antes de la reclamación del tributo, sin importar que los personajes citados, Carlomagno, Roldán, Oliveros o los Doce Pares no tuvieran que ver con el tema de fondo. El desafío -reproducido en el Cuadro IVa- es recitado por el general turco, que se sitúa en el papel de Fierabrás, por lo que su bravata, igual que en el original, está dirigida a Carlomagno, emblema de la cristiandad, aunque debería dirigirse al general cristiano del dance.

Con posterioridad al pasaje del desafío, que ocupa el capítulo XII en la novela de Piamonte, entre los capítulos XVIII y XXV se desarrolla -a caballo y a pie- el largo combate entre Fierabrás y Oliveros, durante el cual se suceden los diálogos entre ambos paladines, intentando cada uno convertir a su fe al otro.

CUADRO V
[Oliveros a Fierabrás:]   Y no dilates más, ca nuestra batalla no se escusa salvo con esta condición: que dejando tus ídolos rescibieses baptismo y tuvieses la creencia que nós los cristianos tenemos; y si esto faces, tendrás por buen amigo al emperador Carlo Magno, y a don Roldán por especial compañero, y yo te prometo de nunca dejar tu compañía.    General cristiano.–General turco, si vinieras en acuerdo y tomaras mis consejos, ¡cuánto mejor que te fuera! que dejaras a tus dioses y tus leyes embusteras […] Si creyeras en Dios Padre, Criador del Cielo y Tierra, Y recibieras Bautismo, ¡oh cuanta alegría me dieras! Te querría como hermano, como amigo te sirviera;
Izquierda: fragmento del capítulo XIX de la Historia de Carlomagno (Suárez Figaredo 2020: 38-39). Derecha: fragmentos del Dance de Sena (Arco 1943: 168).

El cuadro V da una fugaz muestra de los argumentos que se intercambian Fierabrás y Oliveros, similares a los que se cruzan los generales turco y cristiano en los dances de Sena y Sariñena. Sin embargo, sería muy aventurado -a falta de pruebas más explícitas- ver en este paralelismo otra constatación de la contaminación de la novela de Piamonte, ya que los diálogos basados en el tema de la conversión de un moro o turco derrotado por un caballero cristiano son comunes, no solo a gran parte de los dances aragoneses, sino también a todo tipo de representaciones de Moros y Cristianos, tanto en la península como fuera de ella. Es más lógico suponer que estos diálogos formaban parte en Sena y Sariñena del sustrato preexistente.

Del resto de la trama de la novela de Piamonte no creemos que hubiera más incrustaciones textuales, aunque sí algunas alusiones a otros pasajes, hoy escasamente reconocibles en el diálogo entre el rabadán y el general turco previo a la batalla, como veremos a continuación. Para ponernos en situación, enumeremos brevemente los pasajes de la novela que tienen algún reflejo en los dances analizados, aparte del del reto. Con posterioridad al combate entre Oliveros y Fierabrás, Oliveros es hecho prisionero por los infieles, junto con otros cuatro de los Pares, y son trasladados a la fortaleza de Balán, en el lugar llamado Aguas Muertas. Para acceder a la fortaleza es preciso pasar por el puente de Mantible, defendido por el temible gigante Galafre, a las órdenes de Balán. La novela nos refiere que, al hacerse cargo de los prisioneros, el carcelero “encarcelolos en una escura torre […] y metiolos por arriba y hízolos abajar por una escalera de manos, y después tiró la escalera arriba y cerró una trampa de fierro con tres candados” (Suárez Figaredo 2020: 47). Y, más adelante, ya muy avanzada la novela, Fierabrás, convertido ya a la fe cristiana y atacando junto a Carlomagno la fortaleza de Aguas Muertas, presenta al emperador -tratando de salvar la vida de su padre, el almirante Balán- el ruego que transcribimos en la versión romanceada de Juan José López:

— Muy poderoso señor,
Solo una merced te ruego:
Que divulgues en tu real
Que cualquiera caballero
Que se encuentre con mi padre
No le dé muerte, que quiero
Ver si puede ser cristiano. —

                 (Durán 1851:240)

Estas alusiones a la novela están reflejadas, de forma sucinta y aislada, en los pasajes de los dances de Sena y Sariñena que muestra el Cuadro VI, lo que sirve para ejemplificar el proceso sufrido por muchos otros dances aragoneses en los que, a falta de registros escritos – como mucho, cuadernos copiados a mano repetidamente- la transmisión oral produjo, al transcurrir los años, corrupciones y degeneraciones en los nombres, sobre todo en los cultismos, y mezclas y pérdida de significado en las citas. 

CUADRO VI
DANCE DE SENADANCE DE SARIÑENA
Rabadán.–                   Gral. Turco.-   Rabadán.–  En el puente de Almantías hay cuatro mil caballeros muy escogidos y armados, muy valientes y soberbios; el Almirante manda esto, que si salís al encuentro, no matéis al general, que yo por bueno lo tiengo, que está bajo de Aguas Mansas debajo la trampa preso. Dime, repatán pequeño, ¿a quién sirves contento? Al Almirante Volante, que es un noble caballero.Noble Primero.–             Turco.–   Repatán.–  En el puente de Almantías[8] hay doce mil caballeros; son preferidos y armados, son armados muy soberbios, y si salís al encuentro, no matéis al general, que yo por bueno lo tengo. Oye, repatán pequeño: ¿a quién sirves tan contento? Es al gigante Gallardo, que es un noble caballero, que está encima de Aguas Mansas, cogido en la trampa preso.
Fragmentos del dance de Sena (Arco 1943: 166-167) y de Sariñena (Arco 1943: 210)

Así, la alusión a la prisión de los caballeros se puede entrever en la frase “debajo la trampa preso”, de Sena, que recoge el carácter de pozo -al que hay que bajar- de la prisión del texto original, y su cierre con “una trampa[9] de fierro”. En Sariñena es “cogido en la trampa preso”. En cuanto al ruego de Fierabrás para que se respete la vida de su padre el almirante, confundido con el general, está bastante explícito en los fragmentos mostrados, aunque totalmente desligado y sin relación con el contexto del resto del dance.

Por lo que respecta a las localizaciones, se mezclan en los dances de Sena y Sariñena lugares geográficos o históricos reales, como La Valle los Arnales, Urgellet, Sena, Sigena, Sariñena o Albalatillo con otros ficticios procedentes del Cantar de Fierabrás y evolucionados por la transmisión oral, como el puente de Almantías o Aguas Mansas. En cuanto a los personajes, Carlomagno, Roldán y Oliveros se citan textualmente a pesar de tener poco que ver con la reclamación del tributo, como ya hemos indicado. El almirante Balán, que comanda las tropas sarracenas en la novela, ha acabado siendo en Sena el almirante Volante. Sobre el tema del almirante o almirantes, en los dances que analizamos se intercambian pliegos “de parte del almirante” o se alude a este indistintamente, con la participación del rabadán, como si hubiera un almirante en cada bando, sin que se especifique si es el mismo o no, mientras que, por otra parte, dichos almirantes asumen el papel de los generales turco y cristiano.

Los textos mostrados en el Cuadro VI permiten también constatar, al margen de la evolución ya analizada de las incrustaciones carolingias, las diferencias en pasajes de origen común entre dos dances de poblaciones muy próximas entre sí, como son Sena y Sariñena. Ambos textos se han tomado de Ricardo del Arco (1943), aunque para el correspondiente a Sena este autor se limita a reproducir una transcripción anterior de Gudel (1934a), introduciendo, por cierto, ligeras correcciones ortográficas. Los fragmentos muestran, como se ve, evidentes diferencias de fondo y forma. El rabadán sirve en Sena “al almirante Volante”, pero en Sariñena lo hace “al gigante Gallardo”, aunque en ambos casos se añade “que es un noble caballero”. En el puente de Almantías o Al-Mantible hay en Sena cuatro mil caballeros, que se convierten en doce mil en Sariñena.  Aunque lo que resulta más curioso es constatar que lo que en Sena ha acabado “bajo de Aguas Mansas”, en Sariñena está “encima de Aguas Mansas”. Y en Sena el que está preso es un cierto general, pero en Sariñena es el mismísimo gigante Gallardo – el Galafre de la novela-, que ha pasado de guardián del puente a estar “cogido en la trampa preso”.

Como estamos viendo, la incrustación de la materia carolingia en los dances de Sena y Sariñena, ha devenido actualmente en una curiosa amalgama de lugares reales y ficticios, y de personajes que estaban previamente en los dances con los introducidos por la materia carolingia. Y todo ello, desfigurado por la corrupción y degeneración asociada a la transmisión oral. El resultado es que el conjunto que lo que hoy observamos resulta algo desordenado y la comprensión de algunos pasajes, como los reproducidos en el Cuadro V, se hace dificultosa, por carecer, además, de relación con el resto de la trama del dance.

Para finalizar diremos que esta evolución asociada a la transmisión oral ha sido analizada por la etnolingüista francesa Jeanine Fribourg, quien realizó a lo largo de varios años un trabajo de campo en Sariñena y Sena, y en su obra Fêtes et Littérature Orale en Aragon (1996) compara los primeros textos transcritos de la parte fija de los coloquios de los dances de ambos pueblos con los recogidos por ella en 1976, 1978, 1980 y 1982 y constata las variaciones registradas. El capítulo correspondiente de la traducción al castellano lleva así el elocuente título de “La variabilidad debida a la enunciación” (Herrando 2000: 202-213).

7. CONCLUSIONES

Llegados a este punto, creemos contar con la suficiente fundamentación para establecer dos conclusiones sobre la relación de los dances de Sena y Sariñena con el ciclo carolingio:

  1. Existe, efectivamente, una conexión entre los fragmentos de estos dances que aluden a Carlomagno y los Doce Pares de Francia y los cantares del ciclo carolingio, aunque no con el Cantar de Rolando, sino con el Cantar de Fierabrás, algo posterior, de finales del siglo XII.
  2. La conexión no es por vía directa, sino a través de la novela del siglo XVI Historia del Emperador Carlo Magno, y de los doce pares de Francia y de la cruda batalla que hubo Oliveros con Fierabrás, rey de Alejandría, hijo del grande Almirante Balán, de Nicolás de Piamonte, traducción de una prosificación francesa del Cantar de Fierabrás del siglo XV. Algunos fragmentos de esta novela se introdujeron en ambos dances, con propósito ornamental, en una fecha posterior al siglo XVI.

Para terminar, sucede con esta investigación lo mismo que con la mayoría de las que se acometen, a mayor o a menor escala, para resolver una determinada conjetura: la obtención de resultados o conclusiones suele ir aparejada a la aparición de nuevas cuestiones a investigar, a veces incluso de mayor calado que las iniciales.  En este caso tales cuestiones podrían referirse a quién o quiénes introdujeron en los dances de Sena y Sariñena, con pretensión ornamental, los fragmentos de la novela de Nicolás de Piamonte que hemos analizado, en qué momento lo hicieron, y, no menos relevante, por qué razón estas alusiones a la materia carolingia solo aparecen en estos dos dances de Sena y Sariñena, sin haberse propagado a los demás de grupo -ni a ningún otro de los aragoneses-, siendo tan similares entre sí los dances del grupo monegrino. Queda en pie para futuras investigaciones.

BIBLIOGRAFÍA

ALCARAZ ARGENTE, Juan Antonio (2021): “Pueblos que hacen fiesta (Un paseo por la Fiesta de Moros y Cristianos en el mundo)”, en La fiesta de moros y cristianos en el mundo, CÁCERES VALDERRAMA, Milena, edición y compilación (2021), tomo I, Pontificia Universidad Católica del Perú, Instituto Riva-Agüero, págs. 24-59.

ARCO Y GARAY, Ricardo del (1943): Notas de folklore altoaragonés. Consejo Superior de investigaciones Científicas. Madrid.

ÁVILA MARTÍNEZ, José Vicente (2016): “Añoranza del retablo de moros y cristianos y carrozas de San Isidro de Arriba y Abajo”, en El Blog de Cuencávila, https://www.elblogdecuencavila.com/?p=12063. (Consulta: mayo 2023)

BAGNYON, Jehan (1497): Roman de Fierabras le Géant. Ed. P. Maréchal et B. Chaussard, Lyon. Documento electrónico en la Bibliothèque Nationale de France.: https://gallica.bnf.fr/view3if/ga/ark:/12148/bpt6k111068s (Consulta: mayo 2023)

BELTRÁN MARTÍNEZ, Antonio (1982): El dance aragonés. Caja de Ahorros de la Inmaculada. Zaragoza.

— (1989): “El dance aragonés: planteamientos y problemas generales”. Actas de las Jornadas de Etnologia Aragonesa 1. EL DANCE EN ARAGON. Págs. 11-24

BEUTLER, Gisela (1984): La historia de Fernando y Alamar. Contribución al estudio de las danzas de Moros y Cristianos en Puebla (México).  Franz Steiner Verlag. Stuttgart.

BRISSET MARTÍN, Demetrio E. (1980): Representaciones rituales hispánicas de conquista (Tesis Doctoral), Ed. de la Univ. Complutense de Madrid.

— (1993): “Clasificación de los «moros y cristianos»”. En Gazeta de Antropología, nº 10,  Artículo 12.

— (1997): “Proceso evolutivo de los rituales de conquista en España”, REVISTA DE DIALECTOLOGÍA Y TRADICIONES POPULARES, vol. LII, nº 1, págs.  65-104.

CANCER CAMPO, Jesús V. (1998): El dance de Sena: las coplillas y rondallas. Diputación General de Aragón. Zaragoza.

— (2003): El dance de Aragón. Su estado actual a la entrada del siglo XXI, Zaragoza, edición del autor.

CANINO SALGADO, Marcelino (2010): “Ecos del medioevo en la tradición oral de Puerto Rico: Carlomagno y los doce pares de Francia”, en Los procesos de la colonización. Raíces de las Culturas Iberoamericanas. Actas del XI Congreso de Academias Iberoamericanas de la Historia.  Oficina del Historiador Oficial de Puerto Rico. Págs. 707-732.

 CAPMANY, Aurelio (1931): “El baile y la Danza”, en Folklore y costumbres de España, CARRERAS CANDI, Francesc (director) (1931), tomo II. Casa Editorial Alberto Martín. Barcelona; págs. 166-420.

CARRASCO URGOITI, María Soledad (1963): “Aspectos folclóricos y literarios de la Fiesta de Moros y Cristianos en España”, Publications of the Modern Language Association of America (PMLA), 78, págs. 476-491.

CARRERAS CANDI, Francesc (director) (1931): Folklore y costumbres de España. Casa Editorial Alberto Martín. Barcelona.

CASADO LOBATO, Concha (1991): “La Danza de Carlomagno”. Disparidades. Revista De Antropología, 46 (1), págs. 309–348.

CAVERO CAMBRA, Benito (1983): “El Dance de Sena”, Temas de antropología aragonesa, 1, Instituto Aragonés de Antropología. Huesca, págs. 40-50.

DÍAZ VIANA, Luis (2009): «Juego de espejos entre identidades: las representaciones rituales de asunto carolingio en España y América», En buena compañía: estudios en honor de Luciano García Lorenzo, Joaquín Álvarez Barrientos (coord.). Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Págs. 1073-1083.

DURÁN, Agustín, editor (1851): Romancero General. Vol. II. Romancero de romances vulgares caballerescos. Romances 1253 a 1260. Imp. de M. Rivadeneyra, Madrid. Págs. 229-245.

FRIBOURG, Jeanine (1996): Fêtes et littérature orale en Aragon. L’Harmattan. Paris. Traducción española de Mª Carmen HERRANDO CUGOTA (Herrando 2000)

GAMIO, Manuel (2017): La población del Valle de Teotihuacán, Tomo 2, Volumen segundo. Edición electrónica libre en línea correspondiente a la edición en papel de 1922. México. https://mediateca.inah.gob.mx/repositorio/islandora/object/libro%3A622  (Consulta: mayo 2023)

GONZÁLEZ MONTAÑÉS, Julio Ignacio (2009): “Representaciones de Moros y Cristianos”, en Teatro y espectáculos públicos en Galicia. De los orígenes a 1750. http://www.teatroengalicia.es/moros.htm (Consulta: mayo 2023)

GRACIA RIVAS, Manuel y ARAGÓN PÉREZ, Antonio (2006): El dance de Ambel, Borja, Centro de Estudios Borjanos.

GUDEL ABELLANA, Rafael (1934a): “El dance de Sena”, Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 100 (enero), págs. 11-13.

— (1934b): “El dance de Sena”, Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 101 (febrero), págs. 36-38.

— (1934c): “El dance de Sena”, Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 104 (abril-mayo), pág. 89.

GUMPERT MELGOSA, Carlos (1987): “La historia del emperador Carlomagno como fuente de Cervantes”, en Dicenda: Cuadernos de Filología Hispánica, número 7, Universidad Complutense de Madrid, págs. 73-81

HERRANDO CUGOTA, Mª Carmen (2000): Fiestas y literatura oral en Aragón (El dance de Sariñena; sus relaciones con el de Sena, Lanaja y Leciñena). Instituto de Estudios Altoaragoneses (Diputación Provincial de Huesca). Huesca. Es la traducción al castellano del original francés (Fribourg 1996)

LARREA PALACÍN, Arcadio de (1952): El dance aragonés y las representaciones de moros y cristianos: contribución al estudio del teatro popular. Instituto General Franco de Estudios e Investigación Hispano-Árabe. Editora Marroquí, Tetuán.

MARTÍNEZ CASTILBLANQUES, Vicente (2018): “Las relaciones de moros y cristianos de Castilblanques y Viñuelas”. Oleana: Cuadernos de Cultura Comarcal, Requena, nº. 32, págs. 415-435

MASSIP BONET, Francesc (2021): “Los Doce Pares de Francia en el México de hoy: vasos comunicantes con la teatralidad popular europea”, en La fiesta de moros y cristianos en el mundo, CÁCERES VALDERRAMA, Milena, edición y compilación (2021), tomo I, Pontificia Universidad Católica del Perú, Instituto Riva-Agüero, págs. 86-129.

MENENDEZ PELAYO, Marcelino (1905): Orígenes de la Novela, Tomo I, Nueva Biblioteca de Autores Españoles, Casa editorial Bailly-Baillière. Madrid.

OLEA, Humberto (2019) (edición): Historia del emperador Carlo Magno y de los doce pares de Francia y de la cruda batalla que tuvo Oliveros con Fierabrás, rey de Alejandría, hijo del gran almirante Balan, de Nicolás Piamonte, en https://www.olea.biz/?p=649 (Consulta: mayo 2023)

PIAMONTE, Nicolás de (1525): Historia del Emperador Carlo Magno, y de los doce pares de Francia y de la cruda batalla que hubo Oliveros con Fierabrás, rey de Alejandría, hijo del grande Almirante Balán. Ed. Jacobo Cromberger, Sevilla.

PUEYO ROY, Mercedes (1973): El dance en Aragón. Origen y problemas estructurales de una composición poética. Editado por Mercedes Pueyo. Zaragoza.

— (2022): “El dance en Aragón: origen y problemas estructurales de una composición poética”, con la colaboración de Mario Gros Herrero. En Los dances de Aragón. Entre la tradición religiosa y el teatro popular, ENGUITA UTRILLA, José Mª (ed.), Institución Fernando el Católico, colección Actas. Zaragoza. Págs. 13-38

SUÁREZ FIGAREDO, Enrique (2020) (edición), “Historia de Carlomagno y Los Doce Pares de Francia”, en Lemir: Revista de Literatura Española Medieval y del Renacimiento, pág. 14. En  https://parnaseo.uv.es/Lemir/Revista/Revista24/Textos/01_Carlo_Magno.pdf (Consulta: mayo 2023)

TRALLERO ANORO, Salvador (2020): El dance de Sariñena. Sariñena Editorial.

TRAPERO TRAPERO, Maximiano (2001): “La décima popular en la tradición hispánica”. En La décima: Su historia, su geografía, sus manifestaciones (coord. Maximiano Trapero). Santa Cruz de Tenerife: Cámara Municipal de Évora / Centro de la Cultura Popular Canaria, págs. 61-100.


[1] Existen ediciones recientes de la obra en soporte electrónico, con introducción y notas, por ejemplo la de Olea (2019), o la de Suárez Figaredo (2020), que es la que hemos consultado.

[2] Carlos Gumpert (1987: 74) ha localizado más de 120 ediciones, 12 de ellas en el siglo XVI. Por su parte, Marcelino Canino (2010) recogió versiones en Argentina, Colombia, Chile, Perú, Ecuador, México, Panamá, Guatemala y Venezuela, y conocía otras en tagalo, la lengua natural de las Filipinas. Y, según testimonios recogidos por Julio I. González Montañés (2009), todavía a mediados del siglo XX era frecuente la existencia de un ejemplar de la Historia de Carlomagno en las casas campesinas gallegas.

[3] Según Maximiano Trapero (2001: 77) “seguramente, ninguna historia ha sido tan reimpresa y tan difundida a través de pliegos de cordel como la historia de Carlomagno y sus Doce Pares de Francia.”

[4] Según la leyenda que relatan el Cantar de Fierabrás y la novela de Piamonte, las tropas comandadas por el rey sarraceno Balán y su hijo el gigante Fierabrás conquistaron Roma y robaron las reliquias de la pasión, entre ellas dos barriles con los restos del bálsamo con el que fue ungido el cuerpo de Jesucristo, que tenía el poder de curar las heridas a quien lo bebía. Las tropas de Carlomagno iban a su encuentro para recuperar las reliquias, cosa que consiguieron tras muchas vicisitudes, entre otras la victoria en combate de Oliveros sobre Fierabrás y la conversión de este al cristianismo.

[5] En el trabajo de Francesc Massip (2021) puede consultarse una muy pormenorizada descripción de las representaciones de Los doce Pares de Francia, en Tlalnepantla (Morelos, México), y del Auto de Floripes de Santo António (São Tomé y Príncipe).

[6] A título de curiosidad, indicaremos que la palabra “fierabrás” sí que aparece en algunos dances aragoneses. No se trata de una alusión directa al personaje de la materia carolingia, sino al sustantivo al que dio pie, hoy en desuso, pero que recoge el diccionario de la RAE: “m. y f. coloq. Persona grande y fuerte, especialmente la fanfarrona y jactanciosa”. Aparece, por ejemplo, en una pastorada de Besians de 1799 (Pueyo 1973: 212), y en el dance de Ambel (Gracia y Aragón 2006: 94).

[7] Ricarte (o Recarte) y Borgoña de Normandía, Thierry y Oger de Danois son, igual que Roldán y Oliveros, miembros de Los Doce Pares de Francia. Recner es el padre de Roldán, y Naimes es el anciano consejero de Carlomagno.

[8] En trascripciones posteriores se cita como Al-Mantible en lugar de Almantías (Trallero 2020: 122).

[9] Se utiliza aquí la segunda acepción del diccionario de la RAE para la voz “trampa”: Puerta en el suelo, para poner en comunicación cualquier parte de un edificio con otra inferior.

Gonzalo Casamayor Suñén


Natural de Alcubierre, Gonzalo nació el 22 de noviembre de 1948. Apicultor y pastor, su trabajo lo ha desarrollado significativamente en la Sierra de Alcubierre, recorriendo sus caminos, campos y aldeas que rebosaban de vida: -En cada cerro había un pequeño rebaño de cabras, ahora apenas se ve un rebaño de ovejas pastar por sus montes-. Efectivamente, ahora las casetas, parideras y corrales se escachan, las balsas y balsetes quedan abandonados. La sierra ha cambiado, también la vida, pero su memoria aún está viva.

De casa «Calavera», por parte de paterna, su padre trabajó en varias empresas, principalmente en los riegos, haciendo canaletas, azarbes, sifones… lo hacían a mano e iba a trabajar en bicicleta; fue después de hacer el canal. En torno a 1947-1948, cuando nació Gonzalo, su padre se encontraba trabajando en el túnel de Escarra en Sallent. Eran tres hermanos y su madre trabajó en casa. Prácticamente tenían muy poca tierra.

Gonzalo guarda entrañables recuerdos de su niñez, de cuando jugaban a los pitos, a las canicas, y a las carpetas, con las cartas de la baraja; ellos mismos se hacían sus propios juguetes. Fue a la escuela en clases separadas y la escuela estaba en el edificio del ayuntamiento, por donde está la farmacia.

También se acuerda de cuando llevaron el agua corriente a Alcubierre: -Hicieron cuatro fuentes. Una en las cuatro esquinas, en el cruce entre la carretera Sariñena Zaragoza, con el camino de san Caprasio y la carretera a Robres. Una segunda debajo de la virgen del Remedio, conocida como plazeta de las cabras. La tercera en la plaza del lavadero, donde aún recuerda el antiguo lavadero donde de críos iban a jugar. Era un porche abierto, como el de Villamayor, tejado de tijeras de madera. Aún está la solera de cemento. La cuarta fuente es la de la plaza del ayuntamiento, aún existe, aunque no es la original-.

A los 12años ya iba por la sierra con cabras, iba por un cerro y las cabras por otro y se veían: -Ahora hay tantos pinos que resulta imposible-. El llevaba “un ciento de cabras” y en Alcubierre igual había entre 10.000 a 12.000 ovejas y cabras.

Las cabras han sido muy importantes, por la leche, en cada casa tenían un, dos o tres cabras por lo menos, entre todas hacían un ciento que llevaban con la vicera. Con las cabras ganaba unas 2.500 pesetas al mes, iba desde el pueblo a la sierra y cuando parían se quedaba en el monte:  -Una mujer soltera tenía una cabra muy buena que parió tres cabritos, sería por 1964. Le llevé los tres cabritos y se puso tan contenta que me dio dos cincuenta de pesetas, que casi era el sueldo de un día-.

Con 15 años estuvo de pastor de cabras y hacía la vicera de las ovejas y las cabras, juntando unos pocos animales de muchas casas. En algunas casetas se marcaba con carbón o con la navaja –Fulano de tal, vicero de pelo-; de pelo son consideradas las cabras mientras las ovejas de lana.  

Con las ovejas ganaba 2.800 pesetas.  Las ovejas de la vicera tenían un polígono, desde el pueblo hasta el Pantanico. Lo hicieron en el 64: – Haciendo el pantanico salió un manantial y las lomas estaban completamente empapadas-.

Sobre la trashumancia, Gonzalo comenta que en tiempos sí que subieron algunas casas a la montaña.  

Hacían leña en la sierra, pero había un guardia que vigilaba hasta los sisallos. De hecho, apunta Gonzalo -Estaba de guardia para eso, para la gente no hiciera sisallos como leña. Había guardas para todo, para las viñas y eran los que más uva se llevaban. –

Gonzalo recuerda ir a buscara agua a las balsas –Con un mulo y un cubo de cinc de 200 litros iba el aguacero y decían: “Ahora viene el aguacero con el cubo”-. Por las piscinas estaba la balsa grande, apunta Gonzalo, donde iban las mulas a abrevar. Encima estaba la balsa pequeña, donde se quedaba la arguila, arcilla, donde aún existe la tajadera, justo al otro lado de la carretera a Robres.

Antes, desde la balsa de Valmediana, por el camino a san Caprasio, bajaban el agua al pueblo a través de una tubería hasta la fuente de la placeta de las cabras, esquina con el super. La quitaron antes de traer el agua y con el tiempo, al labrar los campos, por donde pasaba la tubería, salían restos. Al lado del silo estaba el Balsón, vallado de piedra, y abastecía de agua al pueblo.

-Un año que no llovió nada, el único sitio donde había agua era en la balsa Nueva-, recuerda Gonzalo, la balsa, que tiene un madero en medio, se encuentra camino a Loma Gorda, conocido como camino balsa Nueva. Aquel año tenían que ir a buscar agua a balsa Nueva con carros en pleno febrero.

La agricultura y ganadería han sido la actividad principal en Alcubierre, –Todo secano, con la llegada del canal ha habido algo de huerta, de regadío, pero muy poco-, apunta Gonzalo. Había huertos en el manantial de la balsa Pina y bajaba el agua hasta el camino de la balsa Nueva. El manantial ha desaparecido. Antes casi todos los años nevaba y había muchos manantiales: – La Fontaneta, camino pozo Pablico, nunca se había secado hasta el año pasado. Un poco más arriba, del pozo Pablico sacaban agua para las mulas-. El monte aún está lleno de balsetas y balsetes donde a las mulas les daban con el pozal.

Gonzalo cuenta sobre las repoblaciones que hubo por la sierra, por las zonas del barranco nuevo y barranco del hambre y doña Pascuala. El vivero estaba situado en el barranco nuevo y hubo mucho trabajo para plantar pinos, pues la sierra estaba muy pelada. Pero también se aprovechaba y se sacaba lo que marcaban, poco, 2 o 3 pinos y no muy gordos.

Carrasca: Carrasquizo cuando es más arbusto. Coscoja: Coscojo.

Al final, Gonzalo estuvo dos años con cabras y un año y poco con la vicera de ovejas. A los 17 años marchó a trabajar a Navarra y Victoria haciendo azarbes, también estuvo por Cantalobos y Orillena. Luego realizó el servicio militar en 1970, durante 15 meses en Zaragoza. Tras la mili, volvió a la empresa anterior, a Uriarte, trabajó 3 meses en San Sebastián y luego en el tercer tramo del canal de Monegros.

Sobre 1970, ya en Alcubierre, Gonzalo puso colmenas y se hizo apicultor y más tarde, para complementar, se puso ganado; pues con solo las colmenas no podía vivir. Y eso que antes no había tantas enfermedades y había mayor producción de miel, La vendía a mayoristas que venían a Alcubierre a recogerla. Así, hasta su jubilación se dedicó a las colmenas y al ovino.

Se puso de pastor con 26 años, sería por 1974. Ha llevado ganado de rasa aragonesa y unas pocas cabras, recorriendo la sierra de Alcubierre, donde ya resulta casi imposible encontrarse con algún ganado. Un oficio que ha amado en un entorno que ha cambiado, que ya no es el mismo de una forma de vida que ya hace tiempo dejamos atrás.

Pastores de Los Monegros:

Yacimiento arqueológico “La Granja”


Yacimiento arqueológico “La Granja” de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes Sariñena.

Vista aérea de La Granja. Googlemaps.

Introducción

La «Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes» de Sariñena, como conjunto monástico, poseía diferentes bienes, tierras de labor y pastos, para su subsistencia y como medio económico, destacando su complejo agropecuario denominado “La Granja”. Su existencia aparece citada en el “Libro de actas del capítulo de la comunidad de Nuestra Señora de las Fuentes” (ES} {22125ADPHU} D-05912 Libro 1D) y en diferentes inventarios del monasterio durante el siglo XIX.

Así, el yacimiento arqueológico “La Granja”, perteneciente a la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuente. Este aparece distante de la misma unos 8´5 Km al este del monasterio, cercano al río Flumen, históricamente «La Isuela». Localización realizada en enero del 2023 por el arqueólogo José Luis Ona González: “Como si de una renovada “villa” romana se tratara, la cartuja de las Fuentes construyó a fines del s. XVII un complejo agropecuario sobre un cabezo plano que dominaba sus tierras de regadío en la orilla derecha del río Flumen.”

Después de todo, la misma partida lleva por nombre “La Granja”, entre el barranco de San Juan y el camino del Matical, contiguo al cauce del río Flumen, y responde a un conjunto de restos de varias edificaciones relacionadas con el monasterio y su actividad agropecuaria.

Visualmente se aprecian tres construcciones separadas entre ellas, correspondientes a un pozo de hielo restaurado a finales del siglo pasado y los restos de dos edificaciones completamente derruidas, pero claramente delimitadas en planta. Según la documentación, el complejo contenía un ranero (un criadero de ranas), galápagos (un criadero de tortugas) y un helero, constituyendo con el pozo de hielo y el resto de elementos un conjunto único y excepcional en Aragón. El conjunto, se complementa en su entorno cercano con la cantera donde se obtuvieron los diferentes sillares de arenisca que utilizaron para la construcción del complejo.

A todo ello hay que sumar la intención, recogida en el libro de actas, de construir un azud en el río Flumen.

Vuelo 1927, camino Real Monzón – Sariñena – Zaragoza. ICEA Aragón.

Al norte de la Granja, discurría el histórico camino Real Monzón – Sariñena – Zaragoza. Este camino conectaba el monasterio con Sariñena y hacia el oeste con Zaragoza, atravesando la sierra de Alcubierre hacia Farlete para luego descender a Zaragoza. En el viejo camino se encontraba el puente sobre el Isuela, único paso del que hay constancia y del que aún se conservan algunos de sus elementos (Coordenadas 41.78258336420746, -0.19986254404968912). La Granja debía de enlazar al camino Real, del que dista unos 2,5 kilómetros en línea recta, por medio del camino del Matical, con una dirección norte-sur, pues el camino Real debió ser importante para explotación agropecuaria, sobre todo para su comunicación con el monasterio y Sariñena, con la que, seguramente, compartía lazos económicos.

Restos del puente sobre el Isuela en el camino Real Monzón-Sariñena-Zaragoza.

Además, en el entorno de La Granja, al sur, se encuentran las partidas de los montes denominados de Moncalvo y Moncalver, con pastos y tierras de labor que pertenecieron a la comunidad cartujana entre otras muchas posesiones.

 

Fig. 1. Situación de la partida La Granja.

Dosier elaborado con la participación y colaboración de los arqueólogos José Luis Ona González, Héctor Arcusa Magallón y José Miguel Pesque Lecina y el Investigador y etnógrafo Eugenio Monesma Moliner.

Localización y situación legal

El yacimiento se localiza en la localidad de Sariñena, en el polígono 15 Parcela 129 denominada La Granja, Sariñena, y parcela agrícola anexa; monte conocido como La Plana. Concretamente se sitúa en un campo al este de la carretera de San Juan del Flumen CHE-1407, entre los kilómetros 6 y 7, a 0,750 kilómetros de su intersección con la A 230, cuyas coordenadas en torno al que se localiza son las siguientes:  

Fig. 2. Coordenadas del yacimiento.

Su titularidad responde a la Diputación General de Aragón Mat. Referencia catastral 22294a01500129.

Fig. 3. Ficha catastral y descriptiva de la parcela.

El pozo de hielo se encuentra bien identificado, presentando, además, un buen estado de conservación tras su rehabilitación en torno a la década de 1990. Queda incluido dentro del catálogo del Plan General de Ordenación Urbana de Sariñena, con “protección integral”, como edificios y elementos histórico artísticos en San Juan del Flumen, con referencia SJF 002 para el Pozo de Hielo. Sin embargo, no queda recogido en el decreto 121/2021, de 29 de julio, del Gobierno de Aragón, por el que se declararon diferentes bienes denominados “Neveras y Pozos de Hielo en Aragón: La arquitectura del hielo en Aragón”, que se relacionan, como Bienes de Interés Cultural en la categoría de Monumento.

El resto de elementos se encuentran referenciados como “Tejeria SJF 003” y “posible” “Ermita SLF 004”. Ambas construcciones requieren de una revisión y su encuadre como conjunto.

Coordenadas de las tres construcciones diferenciadas:

  • Pozo de hielo: 41.763516, -0.191753
  • Construcción en medio del campo de labor: 41.762133, -0.190981
  • Construcción al este del campo de labor: 41.762687, -0.190621

Fig. 4. Ficha SLF003 del catálogo del Plan General de Ordenación Urbana de Sariñena.

La «Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes» de Sariñena fue declarada Bien de Interés Cultural, en la categoría de Monumento, por el Decreto 60/2002, del 19 de febrero, del Gobierno de Aragón.

Descripción

El conjunto responde a distintas edificaciones de la denominada «La Granja de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes”. A modo de síntesis, el conjunto parece ser se componía de un núcleo compuesto de un gran edificio central, de variados usos agrícolas (cuadras, pajar, caballerizas, almacenes y vivienda para los guardeses); un lagar y bodega de vino, a unos 60 m hacia el NE del edificio principal, y un pozo de hielo a 150 m al NW. Algunas fuentes apuntan a “Una casa llamada la Granja, con pajar, corral, era, bodega con cubas, lagar, pozo para tener hielo y balsa para hacerlo

El conjunto se completa con una cantera de piedra arenisca, que sirvió a la construcción de todo el conjunto, en la que se aprecia el sistema de extracción mediante cuñas, situada a unos 150 m al NW del pozo de hielo.

Fig. 5. Comparativo estado actual versus vuelo americano 1956. Visor IDEA Aragón.

Historia

Su datación es posible gracias al Libro de Actas de la cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, cuando el 11 de enero de 1685 la comunidad cartujana autoriza concluir la obra de La Granja. Igualmente, en la misma fecha, se aprueba la construcción de “un ranero para reservar ranas y galápagos en sus estancias” y la colocación de una cubierta de teja en el “pozo de ielo” (Libro de actas del capítulo de la comunidad de Nuestra Señora de las Fuentes, 1672–1834). José Luis Ona González matiza que es posible que la construcción del edificio y del pozo de hielo comenzase poco tiempo antes y que este fuera el último empujón para terminar las obras.

“El mismo día 11 de enero de 85 propuso el Prior a los Padres si les parecía se cometiese la obra de La Granja porque con las aguas se pisa mal la madera y se experimentaban otros daños y vinieron bien que se hiciese.

Así mismo propuso que en La Granja se necesitara de un pajar, caballerizas y corral para vacas y bueyes de labor y todos vieron bien que se hiciese.

También propuso si querían se hiciese un ranero para reserbar ranas y galapagos en las estancias i una cubierta de teja al pozo de ielo i todos dixeron que sí”.

 Fig. 6. Extracto del libro de Actas.

En 1787, Carlos Garcés, quien por aquellos años había arrendado los montes blancos del Realengo, realiza por ellos un pago de 530 libras, 13 sueldos y un dinero a cada una de las partes, villa y aldeas, en la denominada «la granja de la Cartuja»: «El reparto de estas rentas, así como el pago de la pecha de 12.000 sueldos, se hizo el uno de septiembre en la granja de la Cartuja, como era costumbre» (Elbaile Ollés, José. Lalueza, hechos del siglo XVIII, Absolutismo, ilustración y barroco).

Para José Elbaile Ollés era en La Granja donde se reunían el común de Sariñena y sus aldeas para el reparto de los beneficios de los pastos y pago de las pitas que correspondían a cada uno «Un lugar en la partida de Moscallón al lado del rio Flumen que conformaba un molino, corral, pajar, bodega, granero y vivienda. Donde se regaban 150 cahizadas de tierra. (Estaba en la partida del monte de la Granja en San Juan del Flumen, donde se conserva un pozo de hielo)».

Pedro Blecua y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido en el Reyno de Aragón de 1792 en su aporte sobre de la Villa de Sariñena cita el monasterio recogiendo la existencia del complejo agropecuario de La Granja: «y en su territorio, como a dos leguas de distancia, un monasterio de cartujos, advocación de Nuestra Señora de las Fuentes, con ocho monjes, tres conversos y cuatro hermanos, los que subsisten de sus haciendas y ganados. Está situado en una grande llanura, al pie de la sierra de Monegros, vestida de muchos pinos bastos y varios arbustos. Son dueños del monte llamado la Plana, que compraron a esta villa, en el que se mantienen 4000 ovejas, 3000 carneros y buena porción de ganado mular, proprio del monasterio, con su buena granja junto al río Flumen, porción considerable de regadío, plantío de viñas y un molino harinero.»

Durante el Trienio Liberal (1820-1823), los monjes cartujanos abandonan el monasterio, quedando «extinguido» en 1821. Durante el trienio liberal se produce la desamortización y subasta del monasterio y sus bienes, en la denominada desamortización frustrada.

La subasta y su relación de bienes es publicada en el Diario Constitucional de Zaragoza del lunes 19 de marzo de 1821 (Anexo I), cuando algunos de sus bienes comienzan a ser subastados, entre ellos “Una casa llamada la Granja, con pajar, corral, era, bodega con cubas, lagar, pozo para tener hielo y balsa para hacerlo: en venta 50000 rs., i d. en renta 500”.

Fig. 7: Descripción de la Granja, 19 de marzo de 1821.

En esa misma relación aparece una interesante cita, la referencia a un molino harinero que confrontaba con La Granja: “Un molino arinero que confronta con la misma Granja, en venta 30000 rs,. id. en renta 500”.

Fig. 8: “Molino arinero”.

Igualmente, días más tarde aparece de nuevo publicado en el Diario Constitucional de la ciudad de Zaragoza del lunes 25 de junio de 1821 (Anexo II): “un campo junto a la granja, de tierra blanca, de 4 caíces, en venta 5120 rs., en renta 240 y un huerto junto a la casa de la Granja, en venta 800, en renta 30”.

En 1823, una Real Orden pone fin a la desamortización del trienio liberal devolviendo todos los bienes a la iglesia. Parece ser que se recupera parte de la vida monástica (Barlés Báguena, Elena y Calvo Ruata, José Ignacio. La Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes) hasta la definitiva desamortización de Juan Álvarez de Mendizábal (1835-1836). La expulsión es decretada en 1835, desapareciendo su uso religioso completamente y siendo subastada la misma cartuja, así como todos sus bienes. El inventario de bienes, base de su subasta, es redactado el 30 de diciembre de 1835 (Barlés Báguena, Elena y Calvo Ruata, José Ignacio. La Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes).

No obstante, resulta curioso como una sentencia publicada en la Gaceta del 27 de diciembre de 1877 (Parte Oficial. Sección Primera. Presidencia del Consejo de Ministros. Real Decreto) reconoce la propiedad de la familia Romeo de unos terrenos adquiridos con el monasterio en 1821: «Monte denominado Laplana, sito en el término de aquel pueblo, y que fue vendida por la Nación en 23 de Diciembre de 1821 á los causa-habientes del Romeo«»«.

Definitivamente, La Granja sale a subasta en 1839: “Parte oficial. Crónica Civil. Juzgados de primera instancia.  Para el remate de una casa o granja, sita en los términos de Sariñena, en la provincia de Huesca, que perteneció e la Cartuja de las Fuentes de Sariñena, se halla señalado el día 7 de julio próximo de doce a una de su tarde; y conforme a la real instrucción de 1.º de marzo de 1836, se verificará otro remate de dicha finca en esta corte, en el mismo día y hora, en las casas consistoriales de ella, ante el señor don Miguel María Duran, juez letrado de primera instancia de la misma”.

La misma noticia da una detallada descripción de la finca y su valor, por lo que nos podemos hacer una idea de su composición y envergadura:

“La referida finca se compone de cinco habitaciones, oratorio, granero, bodega con 9 cubas, cuadras, corral, pajar y heras, declarado indivisible por la comisión agricultora; su cabida 135 cahices de tierra, medida de Aragón, con 30.400 cepas nuevas y 477 árboles de varías clases: no tiene carga alguna. Está arrendado y vence el arriendo en 1. ® de noviembre del corriente año. Vale en renta según las bases establecidas 8 cahíces de trigo y mitad de vino. Esta casa o granja ha sido tasada en 36,874 rs. y capitalizada en 49,620 rs., que es la cantidad en que se saca a subasta”.

El Mercado (Madrid. 1838), del 19 de junio de 1839.

Pozo de hielo (Código SJF 002,Catálogo del Plan General de Ordenación Urbana de Sariñena).

El pozo de hielo responde a una construcción de finales siglo XVII, como hemos apuntado anteriormente, la obra es iniciada entes de 1685. Para José Luis Ona González es extraña su presencia a 9 kilómetros de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes. Seguramente existía un camino directo desde el monasterio hasta La Granja y que probablemente continuaría hasta la localidad de Sariñena. José Luis Ona González matiza que extraña no sólo por la distancia, sino porque la propia cartuja se ubica a casi 400 m de altitud frente a los solo 260 m de La Granja, por lo que presumiblemente gozaría de una mayor innivación, siempre dentro de los modestos parámetros de una zona que debió de ser escasa en nieve incluso en la Pequeña Edad del Hielo “Poderosas razones tendrían los cartujos para construir su nevera en La Granja”.

Según el libro de actas de la comunidad cartuja existía otra nevera pequeña que se desmanteló en 1767 para hacer la cisterna de los claustrillos. Apuntamos la hipótesis que intereses económicos y/o comerciales con la Villa de Sariñena, además de la presencia del río Flumen y fincas de labor, fuesen decisivos para su ubicación, tanto del helero como del conjunto de La Granja.

“En cualquier caso, el pozo se construyó en el reborde norte del cabezo con la probable intención de dotarlo de un desagüe para expeler las aguas del deshielo, tan perjudiciales para la buena conservación del hielo almacenado. Y así se ve en el terreno una vaguada por donde bien pudieron dirigirse las aguas hacia el exterior. Fue construido en sillares de piedra arenisca –hoy muy erosionados- de la cercana cantera, y con unas medidas muy holgadas para una pequeña comunidad religiosa (aunque sabemos de la devoción del estamento religioso por el hielo y sus múltiples usos). Mide el pozo unos 5 m de diámetro y unos 7,5 m desde el suelo hasta el hueco cenital de la cúpula. Se encuentra señalizado y adaptado para visitas. Incluso cuenta con paneles explicativos que se colocaron hace unos años con motivo de su adecuación y restauración. La cúpula se encuentra actualmente recubierta de tierra y no hay rastros de la cubierta de tejas señalada en la documentación, aunque se advierte algún resto de muro en las cercanías.”

Ona González, José Luis.

Fig. 9. Inventario de neveras en la provincia de Huesca. Ayuso, Pedro.

Igualmente, el pozo de hielo se encuentra recogido por el Sistema de Información de Patrimonio Cultural Aragonés (SIPCA):

“Se encuentra en un paraje en el que se concentran varios edificios. Además, hay una tejería, una construcción que pudo ser una ermita y restos de varios inmuebles.

Se encuentra en un paraje en el que se concentran varios edificios. Además del pozo hay una tejería, una construcción que pudo ser una ermita y restos de varios inmuebles.

El pozo está construido en grandes bloques de piedra caliza rejuntados con argamasa. De planta circular, tiene unos 8 metros de profundidad por unos 4 de diámetro. Se cubre con falsa cúpula por aproximación de hiladas. En el centro de la parte superior de la cúpula se abre un óculo configurado mediante piedras talladas, dispuestas oblicuamente a modo de embudo.

Tiene una puerta de acceso adintelada al norte y pudo disponer de otro acceso (hoy cegado) en una cota más baja.”

Fig. 10. Ficha del pozo de hielo SIPCA.

Lagar y bodega (Código SJF 003 El Tejar,Catálogo del Plan General de Ordenación Urbana de Sariñena).

El lagar y bodega, para elaboración y almacenamiento de vino fue construido en 1693. De acuerdo con el libro de actas se construiría el “cubo para las ubas”, el lagar y bodega. Igualmente, contamos con la referencia de 1839 de “bodega con 9 cubas”. Se encuentra al este del campo agrícola, como hemos comentado anteriormente a unos 60 m hacia el NE del edificio principal. La construcción responde a una sección rectangular con sillares de arenisca y ladrillo, de apenas unos 300 m2, que corresponde a la bodega. Las columnas solo conservan su arranque inicial, pudiéndose apreciar su tendencia a formar arco dibujando una posible construcción abovedada. Héctor Arcusa apunta que la construcción quizá constaba de dos plantas: “Tal y como aparece da la sensación de dos alturas en aéreo, a dos plantas en planta bodega y planta baja. Tendría que tener una elevación suficiente como para que cubriera el laco, o sea que tendría que tener un buen alzado. Pero hasta que no se excave no se podrá saber”. Adosado se encuentra el lagar, se aprecia una construcción circular de unos 4 metros de diámetro. Igualmente, al sur aparecen los restos de dos construcciones anexas de dimensiones más reducidas.

Fig. 11. Extracto del libro de Actas.

“En el 6 días de julio del año 1693 el VP Prior D. Joseph Valero propuso a los conventuales se iciera en la Granja un cubo para ubas y quedo resuelto seiciera. F. Fernando Brozo.”

El lagar, identificado por Eugenio Monesma Moliner, responde a un diámetro aproximado de 2´5 metros y presenta restos de cerámica vidriada, característica propia de los lagares en su revestimiento interior. Incluso, en su parte superior, se aprecia como la línea superior retrocede unos centímetros formando una repisa, que en los lagares era utilizada para sostener los travesaños donde se pisaba la uva. Actualmente su interior se encuentra colmatado de enrona.

La zona del lagar y bodega presenta una abundancia de gran cantidad de cerámicas de los siglos XVIII y XIX que concuerdan con la documentación histórica.

Fig.12. Vista parcial bodega.

Fig. 13. Parte superior del lagar.

Fig. 14. Detalle cerámica vidriada del desaparecido revestimiento del lagar.

Fig. 15. Parte superior del lagar, detalle de la repisa.

“El espacio de la bodega es muy amplio y por el arranque de dos arcos laterales de ladrillo podemos suponer que la techumbre sería abovedada. Queda en pie un lienzo de pared de la bodega y el muro del trujal. Al pie del muro del trujal, que está colmatado de escombros, se tiene que encontrar el laco de salida del vino. Cerca del espacio de la bodega hemos encontrado un fragmento de cerámica con dibujos incisos correspondiente a un recipiente de gran tamaño propio de las bodegas, y varios restos de otros recipientes también de almacenamiento de líquidos.”

Monesma Moliner, Eugenio.

Fig. 16. Detalle cerámico, posiblemente de tinaja de dimensiones media.

Fig. 17. Detalle de diferentes cerámicas presentes en el yacimiento.

Además, Eugenio Monesma Moliner destaca entre las posesiones de los cartujos de “Una viña plantada a tiras, llamada la aguardentería, con 3700 cepas, de 5 caizadas, en venta 13400, renta 600.» Se trata de una finca de casi cinco has, grandísima, cuyo topónimo se relaciona con la fabricación de aguardiente. Lo que es muy lógico pues se produciría tanto vino que dejaría muchísimo residuo de brisa que se aprovecharía para hacer aguardiente.

Edificio principal de La Granja (Código SJF 004 La Ermita, Catálogo del Plan General de Ordenación Urbana de Sariñena).

El edificio principal de La Granja se encuentra en mitad de la parcela de labor. Responde a una planta rectangular de unos 11x 60 metros, aproximadamente 630 m2. Se observan sillares de arenisca y formando el contorno de la antigua edificación, con columnas centrales y grandes contrafuertes en sus muros. También se aprecian restos anexos que también debieron ser edificaciones, ocupando una superficie cuadrangular de unos 800 m2. El edificio principal, con sus anexos, con algunos de los usos referidos anteriormente señalados en el diario El Mercado (Madrid. 1838), del 19 de junio de 1839: “La referida finca se compone de cinco habitaciones, oratorio, granero, bodega con 9 cubas, cuadras, corral, pajar y heras”.

Fig. 18. Sillares y restos de los elementos constructivos de la edificación inventariada como SIF0004.

Según el investigador Eugenio Monesma Moliner, se observa que quedan todavía algunos contrafuertes que indican el volumen de las paredes, y las bases de unos pilares en algún espacio del centro para sujetar toda la techumbre. La cantidad de restos de tejas nos dan referencia del voluminoso tejado. Se apunta a que pueda corresponder al edificio principal de La Granja. José Luis Ona González lo describe como un gran edificio central, posiblemente de variados usos agrícolas (cuadras, pajar, caballerizas, almacenes y vivienda para los guardeses).

Ranero

El libro de actas cita la existencia de un ranero del que actualmente no se puede precisar su ubicación. Se plantea que pueda responder a parte del gran espacio adosado al muro noreste del gran edificio central, delimitado por muros perimetrales de unos 25 x 30 m (750 m2, aproximadamente), excavado en el terreno y subdividido en varios recintos.

La construcción del ranero estaba destinado a la cría de ranas y galápagos (tortugas). Los monjes cartujanos criaban tortugas para alimentación, al no comer carne, la sopa de tortuga aportaba un gran valor nutricional, especialmente a los enfermos.

Para su cría se debía de utilizar cierta cantidad de agua, da idea de ello la cartuja jerezana de Santa María de la Defensión que incluso llegaron a desviar “hacia su cenobio el agua que llegaba a la fuente de la Alcubilla para llenar la piscina” en la que se remojaban las tortugas (Romero Bejarano, Manuel ‘Iglesias y conventos de Jerez).

Helero

El anterior espacio considerado ranero a su vez existe la hipótesis que, en parte, por su condición aparentemente compartimentada, hubiese correspondido a un helero. Aparece citado en la relación de bienes del Diario Constitucional de Zaragoza del lunes 19 de marzo de 1821: “pozo para tener hielo y balsa para hacerlo”. El helero respondería a una construcción complementaria al pozo de hielo, destinada a la producción de hielo. José Luis Ona González considera significativo como la comunidad cartujana, en su libro de actas, lo nombran “Pozo de hielo” y no “nevera” y quizá esa precisión nos indique que se llenaba directamente con hielo, bien procedente del cercano río Flumen o, lo que es bastante probable, de una balsa o “helera” cercana. Y está por comprobar arqueológicamente si el espacio rectangular ya descrito se correspondía a un estanque alimentado con agua de lluvia y acondicionado para obtener hielo. Igualmente se plantea la hipótesis que se recogiesen las aguas del tejado vertiéndose al helero y este, en su orientación este, estuviese protegida del viento dominante del noroeste, el cierzo.

Eugenio Monesma Moliner no identifica el helero adosado al edificio principal, por emplazamiento y orientación.

Fig. 19. Vuelo americano B de 1956. Con un poco de detalle se observa la compartimentación de las balsas.

Para Eugenio Monesma Moliner “El pozo lo citan como de hielo, no de nieve, pues es una zona de baja innivación, lo que quiere decir que la materia prima era el hielo. Como en otros pozos, lo más lógico es que el hielo se recogiera en el río Flumen (no del agua de los tejados), son 500 metros de distancia, pero no en el agua corriente que tarda más en helarse, sino en pequeñas balsas contiguas de muy poca profundidad. Además, hablan los documentos de un azud, lógicamente para desviar el agua a otros elementos como el ranero o algún molino, como se cita su existencia en la documentación, y me extraña que no se aprovechara el caudal de Flumen para ello. Yo creo que sí debió construirse el azud pues este tipo de construcciones era muy importante para diversas funciones de producción. Es un tema sobre el que habría que investigar.”

Cantera

A escasos metros al norte del nevero, tras pasar el camino, se encuentra un afloramiento rocoso de piedra de arenisca que corresponde a la cantera de La Granja donde obtenían los sillares de areniscas empleados en la construcción de las distintas edificaciones que componía el complejo. En la misma se aprecia el sistema de extracción mediante cuñas, los huecos dejados tras la obtención de sillares incluso algún sillar en proceso de extracción.

Azud

De acuerdo el libro de actas, en las inmediaciones de La Granja, en el río Flumen se planteó la construcción de un Azud.: “En 31 de agosto de 1700. El P.D. Francisco Vidal Prior de esta Cartuja de N.ª Sª de las Fuentes propuso al Sto Convento si les parecía bien que se hiciese la Zud de la Granja y resolvió la mayor parte que sí. Fr. Joseph Pérez”.

Fig. 20. Extracto del libro de Actas.

Consultados vecinos de la zona, pastores que han recorrido con el ganado los terrenos del entorno de La Granja y el río Flumen, apuntan que no hay constancia o evidencia de su existencia. En este sentido, recogemos el testimonio de Enrique Fantova, pastor y vecino de San Juan del Flumen y Sariñena: “En ese entorno del pozo y lo de alrededor, hasta abajo al Flumen, hasta el barranco de las negras por la derecha o hasta la finca de la rambla arriba no hay ninguna construcción o resto que yo haya advertido que pueda estar relacionado o parecido. Es una zona que nosotros particularmente la hemos recorrido muchos años con el ganado. Enfrente del pozo a 50 metros tenemos una parcela de 3ha nuestra y el lote de tolosana que hemos llevado muchos años nosotros y rastrojos de Miguel Pueyo, Cecilio Lanau, Pocino…. que hemos aprovechado nosotros en ese entorno muchas veces a parte de toda esa vega del Flumen, no hay nada. Lo que hay está alrededor del nevero en ese entorno.”

Probablemente el azud se encontraba aguas arriba, a la altura del Moscallón y por medio de una acequia el agua discurría hasta el molino, de acuerdo con la información recogida por Enrique Giménez López de la Universidad de Alicante en su trabajo “Fuero Alfonsino y Fuero de población de Sierra Morena en los proyectos de colonización de la Corona de Aragón en la segunda mitad del siglo XVIII”, a través de un documento el cual expresa «La Cartuja era poseedora de un azud en la partida de Moscalló, del que nacía una acequia utilizada para mover un molino y harinero y para el riego de 150 cahizadas de viñedos y frutales que quedarían sin agua en el caso que Comenge llevara a cabo su proyectada canalización» (A.H.N. Consejos Libro 1.968 ff. 89-91 v.). Todo esto debido a que en 1788, José Narciso Comenge presenta un proyecto de colonización de las tierras de Moscallón y las cinco aldeas despobladas de Sariñena (Los inicios de la colonización en Los Monegros).

José Elbaile Ollés en su obra «Lalueza, hechos del siglo XVIII, Absolutismo, ilustración y barroco» cita el azud, algo más arriba del Moscallón, ya en el término municipal de Lalueza: «En la solada de la huerta de Lalueza,»la Solata» donde todavía se puede ver la azud y la peña de la Almacera, o Almazara», » peña Macera»).

Efectivamente, tras años de búsqueda, en diciembre del 2025 se ha podido localizar el azud gracias a José Antonio Malo, vecino de Lalueza. Conocido como Azud de los Frailes, aún se conserva una pequeña parte del desaparecido azud. Sus coordenadas corresponden a 41.80939437929765, -0.21368208593624305. Dista, en línea recta, de unos 5,7 kilómetros del complejo de La Granja, de la que se plantea se beneficiaba de sus aguas, atendiendo el complejo y posiblemente a huertas, por medio de una acequia que presuponemos desaparecida.

Restos del azud de los Frailes.

El pinar

El entorno de actividad principal agrícola con campos de regadío, destaca el pequeño pinar de repoblación. El pinar proporciona un valor añadido, un espacio de recreo y disfrute entre campos agrícolas cerca de la ribera del río Flumen.   

Síntesis

Este notable conjunto arqueológico, milagrosamente conservado en lo esencial, ha sido recientemente identificado como “La Granja”, complejo agropecuario del monasterio de la cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, situada a 8,7 km al suroeste, aguas arriba del barranco de San Juan, con la que se comunicaba mediante un camino directo. Un complejo agropecuario único en Aragón.

La Granja en el Diario del Altoaragón del 11 de agosto del 2024.

  • Es necesario su catalogación y protección, con su consideración de yacimiento arqueológico para su investigación, estudio y en lo posible estabilización y recuperación.
  • Promover una excavación y consolidación de los restos, previa realización de sondeos arqueológicos.
  • Tanto sus diferentes construcciones como conjunto requieren de una revisión para su encuadre cronológica e históricamente y sobre todo para evaluar la posible mayor amplitud del conjunto.
  • Promover la declaración del pozo de hielo como Bien de Interés Cultural ante la Dirección de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón. Tal y como hemos apuntado anteriormente el pozo no fue incluido en la relación de neveras en el Decreto 121/2021, de 29 de julio, del Gobierno de Aragón, por el que se declaran los bienes denominados Neveras y Pozos de Hielo en Aragón como Bienes de Interés Cultural en su categoría de Monumento, si bien se incluyó el pozo de la ermita de Santiago de Sariñena, con el que tiene tantas similitudes.
  • Estudiar la integración de los diferentes elementos en el Conjunto Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, protección adoptada desde el año 2002.
  • Así mismo, su adecuación para uso turístico enmarcado en el conjunto de la Cartuja de nuestra Señora de las Fuentes, como complemento para su desarrollo patrimonial y turístico.

Anexo I

Diario Constitucional de la ciudad de Zaragoza del lunes 19 de marzo de 1821. Relación de fincas rusticas y urbanas, del monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes:

En virtud del decreto de las Cortes, de 3 de Setiembre último y posteriores, ha de procederse por el juzgado de primera instancia de esta ciudad de Huesca a cargo del Dr. D. Josef Moreno y Remirez, y por testimonio del infrascrito Escribano a las fincas rústicas y urbanas que pertenecieron al suprimido monasterio de la Cartuja de las Fuentes, consignadas al establecimiento del Crédito público para la extinción de la deuda nacional, y es a saber:

  • Una masada en el Mas llamado Moncalvo o Aldea alta, casa, corral, pajar y era: valor en venta 6000 rs. vn. idem en renta 160 rs.
  • Otra llamada aldea de Moncalvo bajo: en venta. 6200 rs. id. en renta 200.
  • Una paridera llamada de las Neguas: en venta 400 rs., id. en renta 40.
  • Un molino de aceite dentro de la misma Cartuja: en venta 1000 rs. id. en renta 200.
  • Una paridera llamada bal de Zaragoza: en venta 800 rs., id. en renta 30.
  • Otra paridera llamada del cuarto de S. Juan: en venta 800 rs., id. en renta 30.
  • Otra paridera llamada el Matical : en venta 800 rs., id. en venta 30.
  • Una casa llamada la Granja, con pajar, corral, era, bodega con cubas, lagar, pozo para tener hielo y balsa para hacerlo: en venta 50000 rs., i d. en renta 500.
  • Un molino arinero que confronta con la misma Granja: en venta 30000 rs., id. en renta 500.
  • Una casa en la villa de Sariñena llamada el hospicio: en venta 10000 rs., id. en renta 320.
  • Un balle llamada del Prior, de ocho cahizadas, confronta con la de Francisco Mirallas y Bolea, y José Laguna: en venta 1600 rs., id. en renta 60.
  • Otro que confronta con la aguardia de la balsa y carretera que va a La Masada, de ocho cahizadas: en venta 1600 rs., id. en renta 60.
  • Otro que confronta con pajar nuevo, con baile de Francisco Mirallas y Bolea, y de Joaquín Lana, de catorce cahizadas: en venta 2800 rs., id. renta 100.
  • Otro llamado baile del Cuerbo, confrontante con Joaquín Lana y Lasierra: en venta 600 rs., id. en renta 20.
  • Otro llamado del Arnal, confronta con el de Joaquín Lapíedra, y el de Antonio Gilaverte y Santolaría , de catorce cahizadas: en venta 2800 rs., id. en renta 100.
  • Una masada llamada el balle de Boira, confronta con tierras de Joaquín Bornau, de Bernardo Claveria, y de Bernardo Miranda, de veinte cahizadas: en venta 4000 rs., id. en renta 160.
  • Un balle en el Reguero, confronta con cubilares del Pinar, corral de Puíladrones, y tierras de Francisco Teíla, de cuarenta y ocho cahizadas: en venta 8000 rs., id. en renta 400.
  • Una filada llamada Cuerda negra, confronta con tierras de Antonio Bornau, y carretera de La Masadera, de cuatro cahizadas: en venta 800 rs., id en renta 30.
  • Un olivar llamado del Tejar, de siete cahizadas, cerca del monasterio con 300 olivos: en venta 3800 rs., id. en renta 180.
  • Un campo junto al monasterio y carretera, con 160 almendreras y 200 oliveras: en venta 3320 rs,. id. en renta 236.
  • Otro campo junto al monasterio hacia saliente, con 700 oliveras: en venta 5520 rs., id. en renta a 460.
  • Otro también junto al monasterio y carretera que va a Sariñena, de seis cahizadas: en venta 1000 rs, id, en renta 40.
  • Otro llamado de la Torre, que está dentro de la senda, de nueve cahizadas: en venta 1800 reales, id. en renta 80.
  • Un monte redondo llamado Laplana, de ocho horas de circunferencia, confronta con término de la Naja, con el de Sariñena y rio Isuela: en venta 10.200,000 rs., id. en renta 50.000.
  • Un huerto al lado del convento, de tres fanegas de sembradura: en venta 2000 rs., id. en renta 120.
  • Un campo llamado el Soto, confronta con rio Isuela y acequia, de un cahíz y dos fanegas: en venta 1200 rs , id. en renta 50.
  • Otro junto al de arriba, de tres cahizadas y cuatro fanegas, confronta con la Isuela y dado que pasan los monalistas y arboleda: en venta 4000 rs. , id. en renta 160.
  • Otro llamado el Sarrajonal, de cinco cahizadas confronta con viña de la Aguardescia, con la Isuela y brazal de los Frasnos: en venta 6000 reales id. en renta 240.
  • Otro, de cinco cahizadas, confrontante con un plantero de olmos y brazal de los Frasnos, con 3400 cepas: en venta 12800 rs., id. en renta 400.
  • Otro llama el Huerto, de cuatro cahizadas, confronta con una arboleda de olmos y brazal de los Frasnos: en venta 5120 rs.; id. en renta 140.
  • Otro campo denominado el de la viña, con 3700 cepas, confronta con brazal de los Frasnos y otro: en venta 13200 rs., id. en renta 600.
  • Un cuatrón llamado de las Almendreras, de una cahizada confronta con el huerto: en venta 800 rs., id. en renta 28.
  • Otro de cinco cahizadas, confronta con el de arriba y dicho huerto: en venta 300 rs., id. en renta 14.
  • Un campo llamado de la Sabina, con 250 cepas: en venta 4000 rs., id. en renta 160.
  • Una viña con 2350 cepas, y unos árboles, de cinco cahizadas, confronta con campo de la Sabina, la Isuela y arboleda: en venta 10700 reales, id. en renta 440.
  • Un campo junto al molino, de una cahizada, confronta con dicho molino y acequia: 800 rs., id. en renta 40.
  • Otro bajo el molino, de cinco cahizadas, confronta con acequia y la Isuela: en venta 500 reales, id. en renta 30.
  • Otro junto al molino y acequia, de una cahizada y seis fanegas: en venta 1120 rs., id. en renta 50.
  • Otro confrontante con Isuela y senda que va al molino, de dos cahizadas: en venta 2000 reales, id. en renta 100.

(Se concluirá).

Anexo II

Relación de fincas del monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes salidas a subasta y publicada por la Gaceta de Madrid y reproducida por el Diario Constitucional de la ciudad de Zaragoza del lunes 25 de junio de 1821.

Noticias particulares. Fincas rusticas y urbanas, pertenecientes al suprimido monasterio de la Cartuja de las Fuentes; cuyo primer remate se ha de celebrar en esta ciudad de Huesca y sus casas consistoriales, a las 11 de la mañana del día último de los 30 porque se anuncia la subasta contados desde el en que se haga saber por la gaceta de Madrid y cuyos 30 días corren sin intermisión de los festivos.

  • Primeramente, un cuarto de yervas con su paridera, en el coto o monte redondo, sito en la jurisdicción de la villa de Sariñena, llamado de la Plana, en venta 236080 rs, en renta 9441.
  • Otro ídem con su paridera, sito en dicho coto o monte redondo, en venta 303870 rs., en renta 12275.
  • Oto Ídem con so paridera, titulado de San Juan, en venta 291795 rs., en renta 11660.
  • Otro Ídem con su paridera, titulado de las Gorgas, en venta 236080 rs., en renta 9441.
  • Un campo de tierra blanca llamado el Palomar, dentro del cuarto de yervas de Val de Zaragoza, de 7 caizadas de sembradura, en venta 1400 rs., en renta 60.
  • Un huerto cercado junto al monasterio, de 2 fanegas y 8 almudes, en venta 18oo rs., en renta 100.
  • Un olivar al oriente del monasterio, de 7 calices, titulado del Tejar, con 300 olivos, en venta 3800 rs., en renta 180.
  • Otro Ídem al mediodía del monasterio, con un camino por medio de él, con 160 almendros y 200 olivos, de 10 caizadas, en venta 3300 rs., en renta 240.
  • Otro Ídem junto al monasterio, hacia saliente, con 700 olivos, de 7 caizadas, en venta 5520 rs., en renta 460.
  • Un campo junto a la Granja, de tierra blanca, de 4 caices, en venta 5120 rs., en renta 240.
  • Otro llamado el Soto, de 10 fanegas, en venta 1200 rs., e n renta 45.
  • Una faja de tierra inmediata al Soto, en venta 4200 rs., en renta 170.
  • Un campo llamado antiguamente el Moreral, en venta 6000 rs., en renta 240.
  • Cuatro fajas que confrontan con campo llamado el Molino, en venta 2400 rs., en renta 120.
  • Un campo llamado la Sabina en venta 4000 rs., en renta 160.
  • Un huerta junto a la casa de la Granja, en venta 800, en renta 30.
  • Un campo junto al Molino de12 fanegas, yermo en venta 800, en renta. 30.
  • Otro junto a la acequia Molinar, de una caizada de sembradura, en venta 800, en renta 30.
  • Otro junto a la viña alta, de 2 caíces de sembradura, en venta 2000, en renta 100.
  • Un campo llamado del Puente, de 18 caíces, en venta 18800, en renta 840.
  • Un campo llamado Sarrajonal, de 2 caíces de sembradura con 3400 cepas, en venta 8800, en renta 680.
  • Una viña plantada a tiras, llamada la Aguardentería, con 3700 cepas, de 5 caizadas, en venta 13400, renta 600.
  • Una viña llamada la Baja, de 5 calzadas de sembradura con 3300 cepas, en venta 10700, en renta 420.
  • Una villa llamada del Molino, de 3 caizadas de sembradura, con 1500 cepas, en venta 7000, en renta 300.
  • Un plantado de viña de 5 caizadas, en venta 1000, en renta 40.
  • Una viña llamada la Alta, con 7000 cepas, de 18 caizadas de sembradura, en venta 32000, en renta 1800.
  • Una porción de tierra en el monte de Moncalvo, yerma, llamada la masada baja, de 60 caizadas, en venta 9600, en renta 400.
  • Una filada de tierra en el monte de Moncalvo, sin cultivo, llamada de Gilaverte, de 12 caizadas, en venta 2000, en renta 80.
  • Un sitio llamado el Arnal en el monte de Moncalvo, de 14 caizadas, en venta 2800, en renta 160.
  • Una porción de terreno sin cultivo, que confronta con Isuela y Realengos, de 4 caizadas, en venta 400, en renta 20.
  • Un campo en el monte de Moscallon, de 3 caizadas de sembradura, en venta 320, renta 20.
  • Un olivar llamado Valderas en la huerta de Sariñena de 7 caizadas y con 230 olivos, en venta 15800, renta 840.
  • Un campo con algunos empeltres, en parte cercado, en la partida del Saso, término de Sariñena, de 12 fanegas de sembradura, en venta 720, en renta 30.
  • Un olivar llamado de S. Martin, partida los Quiñones en Sariñena, de 4 caizadas y 80 oliveras, en venta 16320, en renta 70.
  • Otro en la partida los Quiñones y término de Sariñena, de 1 caiz 4 fanegas, en venta 3100, en renta 200.
  • Un campo sito en el Saso, término de Sariñena, yermo, llamado viñas viejas; de 12 fanegas de cabida, en venta 600, en rente 24.
  • Un campo en la partida de las Leras, confronta con acequia de Albalatillo, de 4 caizadas de sembradura, e a venta 19800, en renta 640.

Marian Pellicer Soler, gaitera de Sena


Marian Pellicer Soler y Vera Villafaina Soler.

Soy Marian Pellicer Soler, tengo 13 años y vivo en Sena. Desde siempre he ido a ver los ensayos y actuaciones del dance, además en mi casa mi abuelo y mi madre nos han cantado siempre sus mudanzas y mi hermano, como danzante, me enseñaba alguna de ellas. Hoy en día orgullosamente sigo viviendo en Sena y participo en las actuaciones y ensayos del dance.

Mi relación con el dance es estrecha y satisfactoria. Entre todos los danzantes y gaiter@s hay muy buena relación y disfrutamos mucho todos juntos.

El inicio de mi interés por la gaita surgió porque mi profesor de dulzaina la tocaba y a raíz de eso nos animó a empezar a tocar.

La gaita para mi es un instrumento muy importante ya que la he tenido presente desde siempre y me ha acompañado en mis vivencias.

Mi gaita fue construida en la gaitería Tremol por Nacho Martínez, al principio no tenía todas sus piezas ya que no poseía la suficiente capacidad pulmonar para llevar la bordoneta y el bordón, ahora llevo estas dos piezas que me faltaban y dentro de poco me pondrán el boto grande. El vestido que lleva mi gaita está hecho por mi abuela Mari Carmen.

Mis inicios con ella empezaron en 2021 y más adelante tuve mi primera actuación que fue en las coplillas de Sena.

Su sonido es muy bonito y nostálgico. Y cuando la toco o la escucho me entra una sensación de tranquilidad y desconecto con el resto de las cosas 

Para mí es una seña de identidad de Sena en los Monegros. Los días de las representaciones nos reunimos todas las personas que mantenemos esta tradición ancestral. 

Una tradición y un lugar de Los Monegros 

Me cuesta elegir una de tantas tradiciones que tenemos: Coplillas, Santa Quiteria, La fiesta mayor en honor al Ángel Custodio y a la Virgen del Rosario, nuestro querido dance. Si tuviera que elegir un lugar sería mi pueblo, cada calle, cada ermita, el río…

Me encuentro a gusto en cada rincón de mi querida Sena.

Parroquia de El Salvador de Sariñena


La iglesia parroquial de El Salvador de Sariñena, denominación oficial, responde a un soberbio edificio neoclásico, de cierta sencillez y claridad, pero con gran expresividad, evocando el clasicismo con sus magnas columnas toscanas. No es un edificio sin más, posee un gran valor arquitectónico y una gran historia, cuyo conocimiento, sin ningún tipo de duda, es una aventura apasionante.

Sus origines resultan difíciles de profundizar y, por qué no, de aventurar. Inocencio Cadiñanos Bardeci cita asentarse en una mezquita y en los materiales de una vieja atalaya mora. Realmente Sariñena se remonta a tiempos inmemoriales, pero lo cierto es que la actual iglesia se asienta en el solar de una vieja colegiata, descrita medieval por Javier Martínez Molina, en su tesis doctoral Arquitectura religiosa de la época de la Ilustración en Aragón: estudio histórico-artístico de la arquitectura religiosa de Agustín Sanz Alós (1724-1801) (tesis doctoral), Zaragoza, Universidad de Zaragoza, 2023, pp. 1399-1513. Tesis en la que describe la iglesia de Sariñena de dos naves, similar a la parroquia de Lanaja, más grande, pero que se hallaba en mal estado.

Pero lo cierto es que la antigua iglesia medieval de Sariñena se debió de asentar, como dice Javier Martínez «Aprovechando el solar, y quizá algún tipo de estructura, de una antigua mezquita y una atalaya islámica«, aspecto recogido en la memoria de solicitud de construcción de una nueva iglesia en 1790, pues la iglesia tenía «La desgracia de que para la casa del señor se aprovechó una mezquita y atalaya construida por los moros, habiéndose fabricado el templo en los tiempos primeros de la conquista, compuesto de dos naves desiguales sostenidas de dos pilastrones formidables que quitan la vista y ocupan una grande porción del santuario» (A.H.N., Consejos, legajo 22.820, n.º 1. Martínez Molina, Javier. Colegiata de San Salvador de Sariñena).

Remontándonos un poco antes de que Pedro I tomase Sariñena en 1101, antes de finalizar el siglo XI, en 1096, se cita una curiosa donación: La Almunia de la Reina “junto a Sariñena” con la torre que había allí y sus términos. Igualmente se recoge que el monasterio de Montearagón, tenía ciento cuatro iglesias bajo su jurisdicción, entre ellas La Almunia de la Reina “cerca de Sariñena” (Del Arco, Ricardo. El monasterio de Montearagón). Almunia originalmente designaba a un huerto o granja y por extensión a una finca campestre o casa de campo, no obstante, en Sariñena existen las partidas de Las Almunias, Almunias Altas y Almunias Bajas, dirección Castelflorite. Queda por precisar e investigar la denominada y desconocida «La Almunia de la Reina«.

El 5 de mayo de 1093, un documento del rey Sancho Ramírez recoge las donaciones que se han incorporado a la abadía de Montearagón, entre ellas figura la “Iglesia de Sariñena con sus mezquitas” (Mur Sangrá, Lorenzo. Montearagón desde su creación al ocaso). Todo apunta que Sariñena dependía del monasterio de Montearagón.

«El monasterio de Montearagón contaba con abad, cuatro canónigos dignidades (enfermero, limosnero, sacristán y chantre) y seis priores, uno de ellos con el título de Sariñena.»

Del Arco, Ricardo. El monasterio de Montearagón.

Apuntamos también la cita de un siglo después, cuando en 1206 Martín de Lérida da al monasterio y a su hijo P. de Vinera y a S. Salvador de Sariñena una viña en Albar, término de Sariñena (Del Arco, Ricardo. El monasterio de Montearagón).

No es hasta 1310 cuando aparece, propiamente citada, por primera vez la iglesia de Sariñena, en un documento de Ramón de Fontona, prior de la iglesia de San Salvador de Sariñena. Dicho documento da a treudo a Artal de Hunera, a Bartolomé de Cartaser y a Pedro Cebrián un huerto situado en el término de Reguano en Sariñena por el pago anual de 14 sueldos jaqueses. Se nombra tanto la avocación a San Salvador como a la figura de prior, título eclesiástico para un superior, pero por debajo de un abad, en este caso del abad de Montearagón. Sariñena debía de responder a un priorato, como veremos más adelante, a un territorio con jurisdicción propia del prior.

El 4 de abril de 1328, un nombramiento del rey aragonés Alfonso IV, pergamino de 138, cita la iglesia: “Reunidos los consejos de la villa y aldeas de Sariñena en la Iglesia de San Salvador, nombran a Marco de Sena, jurado de Sariñena, Domingo Lo Pico, vecino de Monsalva y jurado de la comunidad de aldeas de Sariñena, como procuradores especiales para que les representen en las próximas Cortes que se van a celebrar en la ciudad de Zaragoza, en la que se coronará a Alfonso IV” (Cancillería, pergaminos, Alfonso IV, carp.218, nº170/ Nombramiento).

En 1330 es citado prior de Sariñena Pedro Jiménez de Sarasa.

En 1364 se celebra un acuerdo con relación a las ventas del priorato de la iglesia de San Salvador de Sariñena entre Juan de Fortges, prior de la villa de Sariñena, y los racioneros, capellanes y siervos de dicha iglesia.

En 1385 Raimundo, abad del monasterio de Montearagón, comunica al vicario de la iglesia de San Salvador de Sariñena y a su lugarteniente que ha concedido a Guillermo Gastón y a su mujer Marta la licencia para construir en dicha iglesia una capilla bajo la advocación del beato Nicolás, confesor, que estará situada entre la capilla de San Laurencio y la puerta de Santa María, dotándola con 1.300 sueldos jaqueses anuales para pagar al capellán, otros 14 sueldos jaqueses anuales para gastos diversos y 1.100 sueldos jaqueses más para su ornamentación.

El 2 de noviembre de 1390, Juan de la Raga, prior de Sariñena, administrador y vicario General del monasterio de Montearagón y todo el cabildo, donan a treudo perpetuo a Martín de Ipiés, vecino de dicho lugar, un palacio con su heredad que tiene la casa de San Andrés de Fanlo en Ipiés mas una viña, debiendo pagar para San Miguel de septiembre dos cahíces de trigo y uno de ordio, medida de Jaca, dando la cuarta parte a Sancha López de Bananguás o a sus hermanos. (Signatura: F/055. Fondo de pergaminos del Archivo de San Pedro el Viejo de Huesca. Lectura, estudio y regesta de María Dolores Barrios Martínez (2013)).

En 1400, el monasterio (Montearagón) da a treudo a Eximino Loarre, clérigo racionero de la iglesia de San Salvador de Sariñena, el molino del Rey, sito en el lugar llamado Huerto de Suso en el término de Sariñena, molino antes estaba atreudado a Ramón de Castro, el cual no pagaba el treudo (1390-07-12). El racionero era el prebendado que tenía ración en una iglesia catedral o colegial.

En 1402 Juan de la Raga, prior de Sariñena, vende a [—] de Lomperuello, clérigo y racionero de la iglesia de San Salvador de Sariñena, un bancal de tierra blanca llamado el Bimaral por 5 sueldos jaqueses anuales.

El cinco de enero de 1413, Martín Deza, como procurador de su madre y hermanos, vende a don Juan de la Raga, prior de Sariñena y administrador de la prepositura de Montearagón, dos palacios y una torre con su señoría y la cuarta parte del treudo de tres palacios con su señoría en Ipiés por 2000 sueldos jaqueses (Signatura: F/065 . Fondo de pergaminos del Archivo de San Pedro el Viejo de Huesca. Lectura, estudio y regesta de María Dolores Barrios Martínez (2013)).

En 1416 se da la colación de una porción vitalicia en la iglesia de San Salvador de Sariñena a favor de Pedro Bonet de Guderizdel hecha por el cardenal Juan, administrador perpetuo del monasterio,

En el mismo año, se produce la colación de una porción vitalicia en la iglesia de San Salvador de Sariñena a favor de Pedro Bonet de Guderizdel hecha por el cardenal Juan, administrador perpetuo del monasterio. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (Huesca, España).

En 1423 Juan de la Raga, prior de la iglesia de San Salvador de Sariñena, da a treudo a Martín de Calvera y a su mujer María Jaima un huerto sito en el término de Sariñena por el pago de 8 sueldos jaqueses durante los cuatro primeros años y a partir de entonces por 12 sueldos jaqueses anuales.

En 1423 el canónigo y Prior de Sariñena Juan de Larraga dona varias heredades a Montearagón, siendo abad de este Sancho de Murillo. Sello de García Martínez Prior de Sariñena y canónigo Montearagonense (Revista Hidalguía número 253. Año 1995). También lo recoge Ricardo Del Arco de la siguiente manera: “Juan de Larraga, canónigo de Montearagón y prior de Sariñena, da a los canónigos del cenobio varias heredades en la villa de Montearagón, en Huesca y en Quicena, con la carga de celebrarle anualmente un aniversario en el mes de octubre. Año 1423.”

En 1454, una bula (Documento Pontificio) de Pablo III suprime el priorato de Sariñena “que se valuó en 500 ducados de oro (Archivo Histórico Nacional. Ciprés Sisín, Antonio. El castillo de Montearagón). Esto dejó la presentación de las raciones al prior y Capítulo de Sariñena y la institución al abad de Montearagón” (Del Arco, Ricardo. El monasterio de Montearagón).

En 1522 se realiza el Testamento de Francisco Gómez, clérigo racionero de la iglesia de San Salvador de la villa de Sariñena, otorgado ante Nadal de Farlet, notario real y apostólico, vecino de Sariñena. (– 1522-02-21. Sariñena ES/AHPZ – C_PERGAMINOS/000007/000009).

En 1525, el rejero y relojero Pedro Tecedor, fabrica las rejas de la capilla de San Antolín en Sariñena

En 1630 la iglesia de Sariñena es nombrada Iglesia colegial o colegiata, de acuerdo a la propia definición de la Real Academia de la lengua Española responde a la iglesia que, no siendo sede propia del arzobispo u obispo, se compone de abad y canónigos seculares, y en ella se celebran los oficios divinos como en las catedrales. De alguna manera, parece ser un tipo de templo que sin ser catedral poseía un cabildo.

«A raíz de dicha categoría colegial, el capítulo gozaba del privilegio de que el rey le comunicara los sucesos felices de la Monarquía y le encargara preces y oraciones en los casos en que las pide a las catedrales y colegiales del reyno, y además debía celebrar los divinos oficios con toda la solemnidad y magestad que corresponde al decoro de una colegial y a las preheminencias que disfruta, asistiendo y desempeñando todas las horas canónicas el prior y racioneros» (A.H.N., Consejos, legajo 22.820, n.º 1. Martínez Molina, Javier. Arquitectura religiosa de la época de la Ilustración en Aragón: estudio histórico-artístico de la arquitectura religiosa de Agustín Sanz Alós 1724-1801)

En 1689, en los pleitos civiles antiguos del archivo histórico provincial de Zaragoza, aparece la “Ejecución a instancia del Licenciado Jaime Ferraz, como capellán de una de las capellanías fundadas en la iglesia colegial de San Salvador de la villa de Sariñena por los ejecutores de Domingo Varón y Costa, y de Alberto Vitales, infanzón domiciliado en dicha villa, como tutor de Juan Vitales, menor, y capellán de la otra capellanía contra los jurados, concejo y vecinos de la villa de Pertusa y lugares de Laluenga, Perdiguera y la Cuadrada, por impago de las pensiones de un censo” (ES/AHPZ – J/000763/0008).

En 1737, en el archivo provincial de Zaragoza se encuentra un documento que trata sobre «Firma a instancia del capítulo eclesiástico de la iglesia colegial del Salvador, de la villa de Sariñena, contra el venerable obispo de la ciudad de Huesca, sobre derecho de décima» (ES/AHPZ – J/014769/000002 -, sección Pleitos civiles modernos, por la Real Audiencia de Aragón).

En documentación en torno a 1790 de Juan Comenge, con la villa de Sariñena, se refiere al cabildo eclesiástico de su Colegial, igualmente al prior de la parroquia y el cabildo, además de citar el convento Nuestra Señora del Carmen de monjas carmelitas (Fuero alfonsino y fuero de población de Sierra Morena en los proyectos de colonización de la corona de Aragón en la segunda mitad del siglo XVIII. Enrique Giménez López).

Una pequeña descripción la aporta Pedro Bleca y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792 «iglesia colegial, antiquísima, es de dos naves, que las dividen una columna y dos arcos grandes, y se cree fue, la una, sinagoga, y la otra, iglesia de cristianos. Su advocación es la Transfiguración del Señor, y el clero se compone de un cabildo de prior, vicario y trece racioneros patrimoniales, que se presentan a hijos naturales de la villa con el orden de primer misacantano por bula de Paulo In, en Roma, año 1543, y la renta de cada uno, que consiste en los diezmos de la villa y sus aldeas, que son Alberuela de Tubo, Capdesaso, Lastanosa, Pallaruelo, Castejón de Monegros y Valfarta, que dividen con el reverendo obispo de Huesca y rector de esta última, asciende a 4000 reales de vellón, teniendo a más el prior presidente del cabildo 500 reales de vellón. A más de las dichas hay cuatro raciones naturales para segundo vicario, organista, maestro de gramática, cantor y predicador, con algunas capellanías colativas y laicales, que se han reducido según el último plan del obispo, por ser tenues sus rentas. El cabildo usa sus armas, y en ellas ballesta, cordero, dos llaves y cuatro barras de Aragón.«

Para Javier Martínez Molina las dos naves de sillería correspondían a dos fases distintas pero próximas en el tiempo «Dadas sus similitudes formales, que resultan desiguales en altura, anchura y profundidad. Dichas naves, que se cubren por sendas bóvedas de cañón apuntado reforzadas por arcos fajones de sección cuadrangular, quedan unidas entre sí mediante un enorme arco de comunicación ligeramente apuntado».

Volvemos a aquella colegiata que a finales del siglo XVIII, en 1787, no se hallaba en buen estado: “Estrecha, poco ventilada, en sitio hondo y con fea figura. Estaba integrada por dos naves «de aspecto ridículo». La torre se hallaba en ruinas, los retablos podridos y las bóvedas agrietadas. No era posible ensancharla por lo que debía ser reconstruida de nuevo«. Javier Martínez la define adosada a la vieja iglesia «Obra de sillería cuadrada adosada a la iglesia cuya cronología y aspecto es difícil de precisar. Los tres lienzos murales exentos de su primer cuerpo se arruinaron de forma alarmante el 18 de diciembre de 1787, lo que impulsó al Ayuntamiento de Sariñena a abrir un expediente en el Consejo de Castilla para obtener licencia para su reedificación».

«A finales del siglo XVIII, la iglesia tenía: una figura ridícula y su deformidad y monstruosa arquitectura no tiene enmienda» .

Martínez Molina, Javier.

De acuerdo con la memoria, recogida en su tesis por Javier Martínez, la iglesia resultaba pequeña «la pequeñez de su recinto no admite la tercera parte de los vecinos, viéndose las dos pribadas de asistir a las funciones solemnes y de maior deboción, y los concurrentes expuestos con las angustias de su estrechez, resultando todas las irreverencias que son consiguientes en un concurso oprimido y continuamente agitado por la incomodidad«. A sus escasas dimensiones, la vieja iglesia presentaba problemas «higiénico-sanitarias«, tal y como apunta Javier Martínez, pues se encontraba «su pavimiento interior» a «nueve palmos» (1,74 m) por debajo del nivel de la calle «nueve palmos [1’74 m] inferior al que la circuie, de modo que para entrar en ella se bajan nueve gradones, por cuio motivo y ser mucha estrechez y pequeñez, carece de la devida ventilación, se llena de corrupción y se percive un fetor tan extraordinario, especialmente por las mañanas al abrir las puertas, que hace insufrible la asistencia a los divinos oficios».

Sobre el altar, la misma memoria, relata «Todos sus altares son unas tablas pintadas y ya desenquadernadas, habiéndolos trahído su antigüedad al estado de unos déviles despojos del tiempo, que, en lugar de infundir la devoción, causan risa y desprecio» (A.H.N., Consejos, legajo 22.820, n.º 1. Martínez Molina, Javier. Arquitectura religiosa de la época de la Ilustración en Aragón: estudio histórico-artístico de la arquitectura religiosa de Agustín Sanz Alós 1724-1801).

Sobre 1789, se encarga a Manuel Inchauste un proyecto de reforma: «que elaborara el diseño y las condiciones para su reparo y reedificación parcial, obras cuyo coste tasó en la importante cantidad de 5.014 libras, 15 sueldos y 12 dineros jaqueses (94.393 reales y 12 maravedís de vellón)» (Martínez molina, Javier). El proyecto, finalmente es rechazado por la Academia de San Fernando. Los planos los realiza en 1789, curiosamente, tal y como señala José Ignacio Calvo Ruata, el año en que el pintor y moje Cartujo Fray Manuel Bayeu pasa unos días en Sariñena: «La estancia de fray Manuel Bayeu en Sariñena durante «24 días» a la que se refiere en una carta del 18 de agosto de 1789 podría deberse a alguna actividad profesional. Curiosamente los primeros planos de la nueva iglesia parroquial que se pensaba levantar en dicha localidad fueron hechos en ese mismo año 1789 por el arquitecto Manuel Inchauste. El proyecto quedó, no obstante, desestimado por la Academia de San Fernando, encargándose otro plan a Agustín Sanz» (Calvo Ruata, José Ignacio. Vida y obra del pintor fray Manuel Bayeu. Tesis Doctoral).

En 1790 se derrumba la torre de la iglesia ante su amenaza de ruina por orden del Consejo de Castilla «se estuviera demoliendo la torre campanil para evitar las desgracias de la pronta ruina que amenazaba» (A.R.A.B.A.S.F., Sign. 2-34-1, Comisión de Arquitectura. Informes. Torres de iglesias y de relojes, campanarios y espadañas. Carpetilla de la Torre de Sariñena, 1789 (Carta de 4-IV-1789)). Esto lleva al concejo sariñenense a solicitar la construcción de una iglesia de nueva planta que sustituyese la medieval, “tanto las autoridades locales como los clérigos, apunta Inocencio Cadiñanos Bardeci, solicitaron licencia para levantar una nueva colegiata en la que cupieran los numerosos vecinos del pueblo. Para esto había que aplicar diezmos, primicias y ciertos propios del pueblo. Los vecinos prometieron aportar los materiales y trabajar los días festivos.

S. Antonino M. Advocado y Patrón de la Real Villa de Sariñena, se hizo a devoción de los hijos de aquella IU.re Villa año de 1777.

En la imagen, correspondiente a un grabado de Fray Manuel Bayeu, se observa, en su lado izquierdo, la imagen de una iglesia con su torrea priori de una torre aragonesa mudéjar, descrita por Javier Martínez “Con el añadido de un campanario posterior de hacia el siglo XVII” que puede ser la antigua torre de Sariñena.

Concretamente, apunta Javier Martínez, es en mayo de 1790 cuando el capítulo eclesiástico y el Síndico Procurador de Sariñena, Antonio Pérez, remiten un recurso al Consejo de Castilla solicitando la construcción de una nueva colegiata «En la que se pudiesen celebrar los divinos oficios con la magestad que corresponde y asistir los fieles con decencia y comodidad, y que fuera capaz para el concurso de su población y […] decente y proporcionada al decoro y esplendor de una colegial, de la Casa del Señor y de un pueblo de las calidades de la villa de Sariñena» (Martínez Molina, Javier. Arquitectura religiosa de la época de la Ilustración en Aragón: estudio histórico-artístico de la arquitectura religiosa de Agustín Sanz Alós 1724-1801).

En 1792, el prestigioso arquitecto zaragozano Agustín Sanz, discípulo de Julián Yarza Ceballos y Ventura Rodríguez, recoge la empresa y traza los planos del nuevo edificio de la futura colegiata de Sariñena. Casualmente, el proyecto también es rechazado por la Academia de San Fernando.

Pedro Bleca y Paul en el momento de realizar su «Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido» recoge como en 1792 en Sariñena «Actualmente se está haciendo de nueva planta la iglesia colegiata por orden del Supremo Consejo, que ha mandado destinar a este objeto el sobrante de Proprios de la villa, contribuyendo también los partícipes de los diezmos, y será uno de los mejores templos de la diócesis».

Mientras, Agustín Sanz se enfrenta de forma directa a la Comisión de la Academia señalando como las rectificaciones que ha recibido de Sariñena carecen, en su opinión, de sentido. Así, en 1793 somete de nuevo el proyecto rectificado a la comisión de Arquitectura y es definitivamente aprobado. Los planos muestran un ancho templo de tres naves notablemente simétrico tanto en sentido longitudinal como transversal, con un breve crucero en el centro rematado en cúpula con linterna. La torre, queda adosada al presbiterio. Mientras, el retablo mayor es de claras líneas y gustos neoclásicos. Finalmente, el proyecto es aprobado con algunas modificaciones por la academia de San Fernando.

El Consejo da orden de inicio de las obras en 1795 y los trabajos se llevan a cabo bajo la dirección de Vicente Gracián, uno de los arquitectos de los más acreditados de Zaragoza. Primeramente, la vieja colegiata fue completamente demolida. En sus aleñados, persisten los arcos del viejo Casino de Sariñena, góticos o similitud gótica y que probablemente respondieron a dependencias anexas a la vieja colegiata y que tal vez podamos aventurar que fuesen las bodegas También aparece una ventana gótica o de apariencia gótica abierta hacia la pared de la actual iglesia con restos de un hipotético ábside de una posible primitiva iglesia y varios accesos a túneles de ignorado recorrido. Hay incluso quién señala que un originario convento de San Francisco se ubicó en dicho lugar.

Los cimientos se tuvieron que ahondar más de lo previsto y en 1800, para abaratar costes, la cara piedra es sustituida por ladrillo, pues la sillería estaba resultando demasiado costosa y la piedra de las canteras cercanas resultaba de mala calidad

Por ello, en 1801 Agustín Sanz se queja de la mala calidad de los materiales y la malversación de caudales. La obra es suspendida y ese mismo año muere Agustín Sanz. En 1808 se producen las mismas quejas y en 1808 la guerra de la Independencia (1808 -1814) acaba paralizando las obras.

La obra se reanuda en 1818 y se hace cargo el arquitecto Antonio Vicente. En 1829 se decía estar ya muy adelantada: “parece ser suntuosa y de mui buen gusto” y mientras duran las obras, como parroquia se hace servir la iglesia conventual de San Francisco. En esta línea se manifiesta Pascual Madoz 1845-1850 en su descripción histórico geográfica de la Villa de Sariñena: Para igl. parr. se ha habilitada la del extinguido conv. de San Francisco bajo el título de San Salvador. A esto añade: “es independiente, perteneciendo el curato á la clase de vicariato, y lo presenta la colegiata en el racionero más moderno, quе es á quien le corresponde por derecho. Su comunidad eclesiástica secular es de la clase colegial, componiéndose de 15 individuos, á saber: 11 racioneros presbíteros, otro presbítero beneficiado y 2 de menores. Hay además un conv. de monjas de la clase de priorato; un cementerio cutre N. y E. de la población en; paraje ventilado”.

Una obra que fue compleja, sobre todo por la falta de recursos, al igual que la reconstrucción del puente sobre el Alcanadre, pues así lo recogía José Torner en 1833 en el Diccionario Geográfico Universal: «En 50 años no ha podido concluir su iglesia colegial, principada a últimos del siglo pasado, bajo las trazas del arquitecto D. Agustín Sanz, ni en 6 poner una sola piedra en el hermoso puente de cantería que les destruyo el río, por no haber atendido a reparar el cimiento de una de sus pilastras. Este puente que estaba a ¼ de hora de Sariñena sobre el río Alcanadre, es de necesidad absoluta no solo para la villa, sino para todo el país.» (Torner, José (1833), Diccionario geográfico universal, t. 8, Barcelona).

En la primera mitad del siglo XIX se finalizan las obras y se produce la ceremonia de consagración de la colegiata secular de San Salvador de Sariñena. El Diccionario de Historia Eclesiástica de España apunta como a inicios del siglo XIX, Sariñena es una de las dieciocho colegiatas existentes en Aragón (Eran El Grado, Puebla de Castro, Aínsa y Boltaña en la diócesis de Barbastro; San Pedro el Viejo, Alquézar y Sariñena en la diócesis de Huesca y en esta provincia también Monzón, Albelda, Tamarite y Roda que pertenecían a la diócesis de Lérida). Sin embargo, en aquel primer tercio del siglo XIX la disminución de rentas que recibían las colegiatas las disminuye significativamente hasta nueve y entre ellas la de Sariñena. Javier Martínez Molina señala que el rango de colegiata lo perdió el templo a raíz del célebre Concordato de 1851 entre España y la Santa Sede, que supuso la reducción de la mayoría de colegiatas a simples parroquiales.

En ese primer tercio del siglo XIX las rentas que recibían las colegiatas se habían reducido enormemente en muchas de ellas. Canga Arguelles publicó 9 los avalúos de la Cámara de Castilla y ya omite los cabildos colegiales que en 1802 no llegaban a cubrir los puestos que quedaban sin proveer. En Aragón solo quedaban verdaderamente activos 9 cabildos colegiales: Sariñena, Roda, Monzón, Tamarite y Albelda en Huesca; Santa María la Mayor y Santo Sepulcro de Calatayud en la diócesis de Tarazona y Daroca y Alcañiz en la de Zaragoza.

Ricardo Del Arco fotografío en 1920 dos cálices en la iglesia de Sariñena (Cálices. Ricardo del Arco y Garay. Sariñena. Monegros – 1920. ES/FDPH – ARCO/1017). Son citados al describir a Juan de Quintana, abad de Montearagón entre los años de 1532- 1534: “del que por cierto hemos visto un hermoso cáliz de plata sobre dorada de estilo plateresco, con sus armas, en la parroquia de Sariñena. (ES/FDPH – ARCO/1017. Del Arco, Ricardo. El monasterio de Montearagón).

Ricardo del Arco los describe “La pieza que correspondería a la parte baja de un cáliz, presenta perfil lobulado con ocho cartuchos elevados decorados en su campo interior con guirnaldas y decoración vegetal «a candelieri» repujada y cincelada. Tipología muy similar a otras piezas conservadas de este periodo y en concreto a un cáliz de la iglesia parroquial de Loarre, que se completa con un nudo esférico achatado y copa lisa acampanada con crestería gótica”. En el almacén del Museo Diocesano de Huesca se conserva una basa de cáliz de plata sobredorada de estilo plateresco que presenta un pequeño escudete con inscripción que los identifica como donación del abad Juan Quintana. Del Arco vio y describió este cáliz completo en la iglesia parroquial de Sariñena, desde donde tras la Guerra Civil y la destrucción de parte del patrimonio de dicha iglesia pasó a los almacenes del Obispado de Huesca y de allí al Museo Diocesano. (Mur Sangrá, Lorenzo. Montearagón desde su creación al ocaso).  

Iglesia parroquial. Cálices. Ricardo del Arco y Garay. Sariñena. Monegros – 1920 ES/FDPH – ARCO/1017.  

«Ha sido nombrado beneficiado ecónomo de la colegiata de Sariñena, D. Delfín Soldevilla.«

El Resumen (Madrid), 14 de febrero de 1887.

La colegiata o iglesia colegial de Sariñena, de acuerdo con la documentación consultada, contó con la dignidad rectora de un Prior. Igualmente, repasando documentación antigua encontramos la advocación a San Salvador. Sin embargo, también encontramos que la plaza se denomina plaza del Salvador o que la actual iglesia es nombrada como parroquia de El Salvador o del Salvador. Javier Martínez Molina, autor del documental “Agustín Sanz, el arquitecto fiel” comenta que la plaza debería llamarse también de San Salvador, aunque también se puede decir El Salvador. Las demás variantes, tales como Plaza de El Salvador, del Salvador o Del Salvador Jesucristo, no proceden. Actualmente, la denominación oficial es “Parroquia El Salvador” mientras que la plaza consta como “Plaza Del Salvador”. Como curiosidad, durante la guerra de 1936 la plaza tomó el nombre de Fransico Ascaso.

Parte de sus archivos se destruyeron durante la guerra, al igual que el antiguo retablo, imágenes, figuras o la sillería del coro y otras pertenencias de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes (La guerra civil en Sariñena). Sacaron de las dos iglesias y capillas privadas sariñenenses las imágenes y ornamentos a la calle y en carros fueron llevadas a la orilla del río Alcanadre donde les prendieron fuego. José Zamorano Cabellud, en su declaración, señala: «Después de haber sacado las imágenes y ornamentos sagrados a la calle ordenaron a los vecinos que con carro las llevasen al puente del río Alcanadre y en la orilla de dicho río les prendieron fuego y seguidamente se incautaron de los negocios del pueblo.» Los hechos los podemos enmarcar el 24 de julio de 1936 según el relato, mencionado anteriormente, de Manuel Brosed Brosed (Víctor Pardo Lancina y Raúl Mateo Otal. Todos los nombres).

La cabeza de la talla de la Virgen de las Fuentes se salvó de la quema gracias a la Pomara, vecina de Sariñena que arriesgó su vida para conservarla (La talla de la Virgen de las Fuentes).

Una vez saqueada, se estableció un Garaje y Taller de reparación de vehículos y automóviles, Taller casa Ford. En su puerta principal existió un letrero colosal con la inscripción: UHP (Unión de Hermanos Proletarios). Tras la toma de Sariñena, por las fuerzas nacionales, el redactor Flecha relató «Hay restos de vehículos, grasas, herramientas. Sobre la fachada un gran parapeto de sacos terreros donde se escondían armas antiaéreas».

Efectivamente, en la torre de la iglesia se instaló un puesto de vigilancia, con armas antiaéreas y una alarma para avisar a la población ante los ataques aéreos. La señal de alarma se instala el 16 de julio de 1937: “Se acuerda publicar un bando avisando al vecindario la señal de alarma caso de un posible ataque aéreo contra esta población civil cuyo puesto de guardia se instalaba en la torre de la iglesia. También, a través de las actas municipales sabemos que el puesto debió de ser muy precario, quedando así recogido en el acta del Consejo Municipal de Sariñena del 4 de octubre de 1937. Da cuenta (presidencia) de que la vigilancia de la torre le es muy difícil prestar los servicios sino se instala una especie de cuarto que permita hacer la guardia evitando en lo posible el frío”

El de 1 diciembre 1937 se  acuerda la venta de las campanas: “Se da lectura a un escrito de la Junta de Defensa Pasiva sobre la venta de las campanas por su cuenta para atender a las diferentes necesidades urgentes que tiene  encomendadas a lo que el camarada Aznar propone que dicha venta sea por cuenta del Consejo y se facilite a la Junta de Defensa lo que se crea por conveniente en ayuda para los refugios una vez se cobre su importe y el resto repartirlo en los pobres de la localidad, siendo aprobada esta proposición”. Actas del Consejo de Sariñena.

Estando en la iglesia, llegó un hombre preguntando si tenían “matafuegos”, antiguos extintores: «En tanto que si tenemos, que si no tenemos, explotó el polvorín. Me contó muchas veces como había pedazos de carne pegados hasta en las paredes de las casas donde está ahora el portillo. Detrás del altar, contaba que se bajaba por una escalera a la cripta de la iglesia, que no llegaron a verla, ya que las linternas eran muy pobres de luz. Allí se oían ruidos, golpes y trajinar que siempre relaciono con la actividad del polvorín. La casualidad hizo que una hija suya se casase con un aragonés que trabajaba en Barcelona y volviera a tener relación con Sariñena.»   Testimonio de Francisco Martínez recogido por su nieto Javier López Martínez.  

En 1949 se presupuestaron los arreglos de la Iglesia Parroquial El Salvador y construcción de la Casa Rectoral. Regiones devastadas aborda el arreglo y reforma de la iglesia parroquial del Salvador de Sariñena, así lo denomina el expediente de reformas de Regiones Devastadas elaborado en 1954. Las obras tardan cinco años y contaron con un gasto de cerca de dos millones de pesetas «Totalmente reconstruida y restaurada», añadiendo una segunda torre que da más luz al interior del templo. Se puso una torre tras la guerra. El retablo fue realizado por los hermanos Albareda. Se construye se cierra el pórtico y se recrece el muro de los pies. La consagración e inauguración de la iglesia se llevó a término el sábado 18 y domingo 19 de abril de 1959 respectivamente. En 1964 son colocadas tres campanas, quitadas durante la contienda, y en 1969 se instala el órgano.

El retablo fue sustituido por ocho retablos realizados por los hermanos Albareda, como hemos comentado anteriormente: “Son piezas que imitan los estilos gótico, renacentista y barroco, destacando por su riqueza iconográfica y material el Retablo Mayor, un bello trabajo neogótico formado por predela, tres cuerpos de tres calles y guardapolvo, a la manera de los retablos afiligranados del siglo XV. Una talla de bulto redondo de Cristo Salvador preside la mazonería; a su alrededor, diez pinturas con escenas evangélicas”.

Como curiosidad, Eduardo Lagunilla en la Oficina de Proyectos de Zaragoza en abril de 1943 plan de ordenación interior pretendió unir las plazas. La iglesia de Sariñena había formado parte del conjunto urbano de Sariñena, con su pórtico abierto, con enormes verjas de hierro y una plaza y calle de mercado de edificaciones con porches abiertos a la plaza y la calle.

En el 2001 se realiza el proyecto de restauración cubierta: proyecto, expediente administrativo de la Iglesia parroquial de San Salvador y en el 2014 se remodela la cubierta y realizan actuaciones complementarias para evitar la filtración de aguas. El proyecto es de Joaquín Naval Más (Proyecto básico y de ejecución de la restauración y conservación de la Iglesia Parroquial del Salvador de Sariñena. Intervención de urgencia en cubierta (1ª fase): proyecto y expediente administrativo. Sariñena. Iglesia del Salvador 2012-2015).

Con la colegiata de San Salvador de Sariñena, Agustín Sanz abrazó, en su madurez, la nueva estética neoclásica, de la que fue uno de sus principales difusores en Aragón, siendo considerado el mejor arquitecto aragonés de la ilustración. En esta fase acometió proyectos tan relevantes como la Colegiata de Sariñena o el Cuartel de Convalecientes de Zaragoza. Actualmente la iglesia parroquial de Sariñena, ex colegiata, responde a un extraordinario templo neoclásico, a pesar de su inconclusa fachada.

De acuerdo con Javier Martínez, empleó un lenguaje inequívocamente neoclásico, hasta tal punto que su fachada principal, que fue parcialmente construida, se convirtió, con sus monumentales pórticos laterales de columnas toscanas exentas, en una de las más avanzadas de la arquitectura religiosa española de su tiempo, pudiéndose contemplar en ella la génesis del neoclasicismo aragonés en el ámbito de la arquitectura religiosa.

“Su llamativa e imponente fachada sorprende por portada adintelada precedida por un pórtico tetrástilo de orden dórico gigante, considerado por diferentes autores de una gran potencia visual y difícil de encontrar en la arquitectura española, a pesar de quedar cortado a la altura del entablamento y encontrarse cerrado mediante muros en la actualidad. La planta es longitudinal en forma de cruz, con 3 naves divididas en 3 tramos. La cruz se difumina relativamente en planta al haber sendas sacristías, de igual tamaño que los tramos de la nave, a cada lado de la cabecera, y un pórtico, a los pies, que ocupa todo el largo de la fachada. La nave central se cubre con bóveda de cañón con lunetos, lo mismo que los lados del crucero, ocupando el centro del mismo una gran cúpula con linterna sobre pechinas. Los tramos de las naves laterales, a modo de capillas, se cierran con cúpulas sobre pechinas. Las tres naves están separadas por grandes pilares achaflanados a los que se adosan pilastras de orden compuesto, jónico con guirnaldas, típico de la arquitectura clasicista aragonesa del siglo XVIII. Sobre ellas discurre un entablamento de gran desarrollo, pero de escasa molturación. Los vanos son en arco rebajado con vidrieras modernas, en las capillas del primer tramo, y ventanas en los lados del crucero. Éstos y los elementos estructurales constituyen la única decoración del interior.”

Descripción del SIPCA
Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés.

El orden toscano (en lengua latina, Ordo Etruscus, Ordo Tuscanus u Ordo Tuscanicus; en idioma griego, Τοσκανικός ρυθμός) no pertenece al grupo de los órdenes arquitectónicos griegos (dórico, jónico y corintio), sino que es la aportación etrusca a los órdenes clásicos. Deriva del dórico, del que es una simplificación, y fue utilizado en Etruria , Italia, en época anterior a la conquista de Grecia. Posteriormente fue adoptada y difundida por los romanos. Con el paso del tiempo, dado que los arquitectos renacentistas conocían mucho mejor el arte romano que el griego, el orden toscano también fue muy habitual desde el siglo XV (mucho más que el orden dórico que, prácticamente era desconocido y no fue recuperado hasta el Neoclasicismo).

Mi agradecimiento a Javier Martínez Molina por su ayuda en la elaboración de este reportaje, esperando que sus tesis nos descubra la gran obra de la iglesia colegial de San Salvador, poco valorada, por el desconocimiento, pero que espero, al menos un poco, ayude a dar luz este humilde artículo.

Eugenio Monesma Moliner, el nieto del Trenzaderas


Con raíces monegrinas, el etnógrafo, investigador y documentalista altoaragonés Eugenio Monesma Moliner siempre ha querido y valorado esta tierra. Ha pisado el polvo monegrino, aventurándose a descubrir e inventariar los secretos del territorio, sus piedras de areniscas, construcciones tradicionales y sus gentes, costumbres y oficios, el saber popular y recorrer sus paisajes. Para Eugenio, Los Monegros posee un valor excepcional, pero ha de ser su propia gente quien reconozca y ponga en valor a Los Monegros.

Eugenio Monesma Moliner en el paraje de Jubierre.

Gregoria Pallares Cor, abuela materna de Eugenio, era natural de Castejón de Monegros. De joven marchó a servir a una casa de Sariñena, lugar donde conoció a su abuelo Pedro Moliner, natural del mismo municipio de Sariñena. Le decían el Trenzaderas, a modo de apodo, y le llamaban así por las trenzas de los pantalones que siempre llevaba sueltas. Se casaron, pero los cinco primeros hijos murieron. Al sexto, Benito, lo pasaron por la acequia la noche de san Juan y se marcharon de Sariñena, nunca más volvieron – ¡Consiguieron engañar a la maldición! -.

Eugenio nace en Huesca, donde ha desarrollado su vida. Con 18 años se fue a Ibirque, al lado de Nocito, con un pastor, para aprender la vida de pastor. Para Eugenio, la etnografía y antropología ha sido algo vocacional, afición y profesión que ha compartido con su primo Manuel Benito y Ángel Gari, del Instituto Aragonés de Antropología.

Pronto comienza a grabar artesanos y documentar oficios. Eugenio ya se había iniciado en la realización con cortos en super 8, películas de corte pacifista y cortos de animación. “Jaque de Reyes” fue uno de sus cortos, sobre las guerras y su maquinaría, cómo se organizan, quienes combaten, quienes pierden, quienes ganan y quiénes se benefician. También realizó “Soldados de papel”.

En 1990 crea la productora Pyrene P.V y en 1983 pasa a vivir de la realización. Aquel año realiza Navateros y su carrera le ha llevado a realizar más de 3.200 documentales, publicaciones, programas de televisión y recibir numerosos reconocimientos, distinciones y premios.    

Desde sus inicios se ha aventurado por Los Monegros. Entonces, Los Monegros no se habían estudiado, prácticamente no se había estudiado nada. Con su primo Manuel Benito bajaban a Los Monegros, iban a ver a Macario de Lanaja y descubrían los secretos monegrinos. Manolo comenzó a investigar los dances y Eugenio los oficios. Pero iban por todas partes, igual subían a la montaña que recorrían el llano.

Eugenio Monesma Moliner ha realizado numerosos trabajos etnográficos y antropológicos, especialmente como productor audiovisual. Con su mirada al mundo rural, en Los Monegros ha documentado todos los dances. Los dances los grabó íntegramente con Manuel Benito, además de realizar un documental genérico sobre los dances de Los Monegros. El dance de Los Monegros se ha conservado muy bien, igual que los de la zona de la ribera alta y baja del Ebro, apunta Eugenio – El dance es la fiesta más importante en Los Monegros -. El diablo de Castejón era su pariente, Serrate, cuando lo grabó. El dance de Castejón de Monegros lo ha grabado tres veces, la primera vez en super 8 en el año 85 u 86 y en video otras dos veces.

Igualmente, ha grabado el yeso de La Almolda y sus hornos de yeso, además los de Lanaja y Leciñena. La cera y la casa de la cera en Castejón de Monegros, el esparto en Lalueza y Poleñino, el jabón de palo en Leciñena, las plantas medicinales por la sierra de Lanaja o el nivelador de Lalueza Valentín Baseca. La botería Mairal en Sariñena y la siega y trilla con la asociación Añoranza, los grabados de pastores por Usón o el tambor de Robres, una caseta de piedra seca.

Eugenio Monesma Moliner en la Bodegueta, entre Sariñena y Castelflorite.

También ha capturado el juego de las olletas de Huerto o las corridas de rosca de Grañén, en la festividad de santa Águeda, la romería de palos de Huerto, la vieja remolona en Alcubierre o la festividad de San Sebastián en Castejón de Monegros cuando tiran las naranjas a san Sebastián y sacan la cabra.

-Buscando secretos de las piedras por Castejón de Monegros, José Puey me llevó hasta «El arenal», un lugar con un tipo de piedra frágil con grano muy fino que utilizaban las mujeres para fregar los útiles de la cocina y para sacar brillo a los hierros. –

En su momento, trató de documentar al tonelero de Sariñena, pero no pudo ser. Ha estudiado los pozos de hielo, recrearon el oficio de los pozos de hielo en Uncastillo. También a inventariado las cías, para almacenar grano, hay 6 o 7 muy interesantes por monte Tubo, se almacenaba trigo. Con el esparto descubre el tarantismo y el baile de la tarantela, también estaba la picadura del alacrán y la solución de freírlo en aceite y con ese aceite aplicarlo untado en la picadura –Hasta los años 60 se ha mantenido la tradición oral-.

Mención especial merecen las cuevas rituales de Los Monegros, las mal llamadas cuevas de la fertilidad o fecundantes. Aunque es verdad que, desde un principio, se relacionaron con la fertilidad, por su similitud en forma a un útero materno. Desde hace dos años, investigaciones recientes junto a Aurelio Bail han encontrado diferentes cerámicas, llegando a la conclusión que las cuevas respondían a enterramientos, claramente era cerámica de enterramientos anterior a la romanización: -En Huesca hay 54 cuevas, la mayoría en Los Monegros y en el conjunto de San Lorenzo encontramos casi juntas en torno a una docena de cuevas. Están muy próximas entre ellas-.

Eugenio ha sido pregonero de las fiestas mayores de Sariñena en 1985: “Luego vendrá el pregón de un bravo realizador que hace buenos cortos, en plan moralizador, aunque lo que mejor maneja es el costumbrismo, eso de costumbres y tradiciones, que no son de ahora mismo.  Eugenio Monesma Moliner es este pregonero; aplaudirle con ganas, que no cuesta dinero.” También, en el 2011 ejerció de pregonero de las fiestas de santa Ana de Monegrillo y en las de Castelflorite.

Con Carmelo Lorente Acín, el mayoral del dance de Bujaraloz, descubrieron el agua en la zona de Los Monegros más seca, realizando el documental el Patrimonio hidráulico en Bujaraloz –Los Monegros son paisajes muy diferentes, el tema del agua es muy importante, balsas, aljibes… Los paisajes de la provincia de Huesca no solo son Pirineos, Monegros y sierras. –

Participó en la creación del centro de interpretación de la guerra civil de Robres, con Manuel Benito y ha colaborado con la casa Miguelé en La Almolda, espacio expositivo que nos lleva a una casa del siglo XX, desarrollada por el ayuntamiento de La Almolda y la fundación Miguel Carreras. También ha grabado fogones tradicionales en Los Monegros, con Constantino Escuer Murillo en Perdiguera y otros lugares como el conejo en Grañén.

No deja de visitar Los Monegros, de descubrirlos, pues Los Monegros son una tierra desconocida – Tiene muchas tradiciones y al no haber tantas influencias externas no se han contaminado –. Apunta que Los Monegros posee mucha cultura, pero tiene que haber gente de casa que lo valore primero y luego la gente de fuera. Trata siempre de apoyar las iniciativas y siempre que puede acude. Sin duda, Eugenio es un enamorado de Los Monegros:

–Esos Monegros secos que nos cantaba Labordeta tienen su belleza si los observamos con detenimiento. Jubierre, ese espacio estepario de gigantescos torrollones entre Castejón de Monegros y Sena, que en un día caluroso de verano bien nos podrían parecer los molinos de Don Quijote, es un territorio poco conocido. Recorrer su paisaje disfrutando de las formas y colores de la naturaleza es un placer. Aquí os dejo con uno de los tozales, el llamado de Colasico, donde las tierras de colores, las lajas de areniscas orientadas hacia el infinito y los cristales de yeso emergiendo en formación entre la tierra de buro transportan nuestra mente hacia otros lugares de este planeta. – (Texto de Eugenio Monesma en una de sus excursiones por Jubierre).

Eugenio Monesma Moliner y Joaquín Ruiz Gaspar (Os Monegros).

Continúa su interés por Los Monegros, surcando lagares y trujales, algunos fueron documentados en la sierra de Alcubierre -Hay referencias que había en el monte hasta que a partir del siglo XIX comenzaron a desaparecer-. También arnales, abejares o colmenares, la miel y la cera, construcciones perimetrales, inventariando una docena por el monte de Castejón de Monegros. Destaca el arnal «del Cortante» o de «Casa Salvio»: -Vemos que se trata de un recinto cerrado con un edificio de bancales al fondo en el que se alojaban las cajas o colmenas bien protegidas y orientadas hacia el sur para recoger el calor de los rayos de sol en los meses más fríos. Todavía se conserva la máquina extractora de la miel, una especie de centrifugadora manual que servía para separar la miel de la cera. –

Eugenio, en su visión global, reconoce el valor excepcional de Los Monegros, de sus tradiciones y cultura hasta el entorno, el medio natural y el paisaje. Queda mucho por descubrir, por aprender, por estudiar y sin duda su trabajo resulta imprescindible en ese testimonio documental que significa su obra, un tesoro etnográfico de un valor universal que deja constancia de una forma de vida artesanal y de sabiduría popular que hemos dejado atrás. ¡Gracias Eugenio!

-Os recomiendo este espacio poco conocido de Los Monegros. Se trata de Jubierre, en el término de Castejón de Monegros. De vez en cuando, sobre todo en este tiempo primaveral, me gusta hacer alguna excursión por sus tozales. Ayer, recorrimos algunos de los parajes más conocidos y visitables. Pero hay lugares recónditos a los que tras una buena andada puedes acceder por sus barrancos. El agua, escasa, se convierte en fuente de vida. Jubierre como paisaje le tiene encantado, se tendría que estudiar y proteger, hay restos anteriores a la romanización. La Gabarda como paisaje también es excepcional-.