La Estación de Ferrocarril de Sariñena se encuentra en el punto kilométrico 90,9 entre la línea ferroviaria Madrid y Barcelona, a 308 metros de altitud entre las estaciones de Marcén-Poleñino y Tormillo-Lastanosa. Comenzó a funcionar el 18 de septiembre de 1861, tras su construcción por parte de la Compañía de Ferrocarril de Barcelona a Zaragoza. Fue una estación de dimensiones considerables, con un potente muelle de carga en relación a la población. Distante de unos tres kilómetros de Sariñena, en su entorno se desarrolló un próspero barrio que gradualmente ha ido cayendo en decadencia con el paulatino abandono de la estación que le dio origen.
Artículo enmarcado en la serie sobre la guerra civil en Sariñena
La llegada del ferrocarril a Sariñena, a principios de la segunda mitad del siglo XIX, conlleva la presencia y trasiego de numerosos trabajadores y viajeros. El floreciente barrio de La Estación rebosa vida y actividad, un barrio que nace entorno a la estación, a una vía férrea de comunicación que implica una nueva vía de desarrollo y el flujo de ideas políticas y sindicales. En este mismo sentido, la construcción del canal de Monegros también significa un movimiento de trabajadores que despierta conciencia de clase y la necesidad de la revolución social en el medio rural monegrino.
Antigua estación de Sariñena.
Los inicios de la línea ferroviaria
La línea Barcelona Zaragoza es propuesta el 8 de mayo de 1852 al gobierno a través de la Diputación de Barcelona gracias al diputado catalán José María Planas i Compte. La línea Barcelona Zaragoza supone avanzar en la conexión ferroviaria entre Madrid y Barcelona, permitiendo el transporte de mercancías entre el centro peninsular y el puerto de Barcelona, además del tráfico de pasajeros.
El trazado se diseña a principios de la década de 1850, cuando se planten diferentes alternativas entre el tramo Monzón-Zaragoza. Principalmente con el objetivo de salvar el accidente geográfico de la sierra de Alcubierre, pero también con el interés de acercar la línea a Huesca capital, lo que genera alguna que otra desavenencia. Este fue el caso de Manuel Foncillas, diputado por Sariñena que impugna, en el pleno de la Diputación de Huesca, la propuesta de elevar una exposición a la reina solicitando su paso por Huesca. Manuel Foncillas alude lo siguiente: «Además de las dificultades naturales con que tendría que luchar la empresa, y por consiguiente el mayor coste de la construcción de la línea, no vendría a reportar mayor utilidad a estas dos ciudades, por cuanto ya tienen abierta una fácil comunicación, al mismo tiempo que se lastimaban considerablemente los intereses del partido que represento al carecer de todo camino o conducto por donde extraer la abundancia de cereales que produce.» Estos hechos también los recoge Julio Alvira Banzo en “A 22 kilómetros del futuro: El ramal ferroviario Huesca-Tardienta”, revista Argensola N.º 124. En estas, Julio Alvira relata como “hubo un debate en torno a la intervención de Foncillas y se rechazaron sus planteamientos. En la votación, la propuesta recibió el visto bueno de todos los diputados provinciales, excepto del de Sariñena, que salvó su voto”.
El sariñenense Antonio Torres-Solanot es representante en la Junta del Ferrocarril en Madrid.
La construcción de una estación en Sariñena aparece debidamente justificada en la memoria de su construcción publicada en la Gaceta de los Caminos de Hierro del 1 de agosto de 1858:
En esta estación se constituirá un movimiento de mucha consideración, que hoy no existe en la localidad, pero que se verifica esparcido en una gran comarca; a ella afluirán los productos agrícolas de 40 pueblos, que en la actualidad los conducen por medio de camines vecinales hacia Cataluña; son una porción de pequeños arroyos, que reuniéndose todos en Sariñena, formarán un gran canal.
Esta villa, conocida por sus dos importantes ferias anuales de ganado mular y caballar, es una población de algo mas do 3,000 almas, capital del partido judicial de su nombre, y está muy ventajosamente situada para que a ella acudan todos los pueblos de su partido, y muchos de los del de Fraga con una población de 35,000 almas; allí han de ir para dirigirse á Cataluña, para ir á Huesca, capital de su provincia, y para ir á Zaragoza de cuya capitanía general y audiencia dependen. Esta estación será un centro, repetimos, de 40 pueblos de los cuales hemos adquirido una estadística detallada de los frutos que hoy esperan para Cataluña, de los cuales puede considerarse que la mitad viene a Barcelona y la otra mitad va al campo de Tarragona. Contando pues el trasporte de estos frutos, considerando que parte de ellos, como los cereales, por ser en gran cantidad, habrán de ser trasportados con rebaja o a un precio excepcional, y teniendo presente el movimiento de personas que al comercio de todas aquellas poblaciones proporciona, y su localidad central para dirigirse á todos los puntos de la línea, se le asignan los productos siguientes:
Tras diversos periplos, mediante el Real Decreto de 30 de noviembre de 1852, la línea Barcelona-Zaragoza recibe una primera concesión. Para ello cuenta con un capital estimado de 250 millones de reales y la línea, de ancho ibérico, se presenta en cuatro secciones: una primera de Barcelona a Manresa, una segunda de Manresa a Lérida, una tercera de Lérida a Monzón y una cuarta de Monzón a Zaragoza.
La concesión definitiva es otorgada, por real cédula, el 30 de noviembre de 1855, a la Sociedad del Ferrocarril de Zaragoza a Barcelona
Construcción de la línea
La construcción de la línea Lérida-Zaragoza es llevada a cabo por la Compañía del Ferrocarril de Barcelona a Zaragoza, compañía que en 1864 se une a la empresa que gestiona la línea férrea entre Zaragoza y Pamplona dando lugar a la Compañía de los Ferrocarriles de Zaragoza a Pamplona y a Barcelona. A su vez, en 1878 son absorbidas por la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España.
«Según despacho telegráfico de Lérida, hoy se ha recibido por el ingeniero del gobierno el camino de Hierro de Barcelona á Zaragoza, hasta el punto de Sariñena, con los puentes de El Tormílio y Alcanadre. El ingeniero seguía recibiendo el camino hasta Zaragoza.»
El Municipio (Madrid). 25 de julio de 1861.
Definitivamente, en 1860 el tren llega a Lérida desde la Estación de Francia, Barcelona, con sus 173,1 km y el 16 de septiembre de 1861 a Zaragoza a la estación del Arrabal, quedando concluido el tramo Lérida a Zaragoza de 183,674 Km. En 1862, en Barcelona se inaugura la Estación del Norte o de Vilanova.
Inauguración
La línea Barcelona Zaragoza fue inaugurada por el rey Alfonso XIII el 16 de septiembre de 1861, pasando por todas las estaciones del trayecto, tal y como podemos leer en la crónica de La España (Madrid. 1848), del 25 de septiembre de 1861:
«Todas las noticias están contestes en que en medio del grande entusiasmo qui ha producido la presencia de S. M. el Rey en lodos los pueblos por donde pasa la línea férrea de Cataluña a Aragón, que acaba de inaugurar, los de la provincia de Huesca se han distinguido una manera especial. En las estaciones de Binefar, Monzón, Selgua, Sariñena, Granen, Tardienla y Almudevar, que son las situadas en la provincia, se apiñaban las poblaciones de hasta 8 y 10 leguas de distancia, victoreando incesantemente a S. M., y ofreciéndole sencillos pero muy sinceros obsequias y testimonios de su lealtad y adhesión. S. M. está vivamente impresionado con el espíritu que ha demostrado la provincia de Huesca: así lo ha manifestado a las autoridades y corporaciones de la misma, colmándolas por esa causa de bondadosas distinciones; y así lo hace conocer a cuantos le hablan de su satisfactorio viaje.»
La estación ferroviaria de Sariñena
El antiguo edifício principal responde a 1863, edad contemporánea S. XIX, igual que el almacén (desaparecido) y el muelle. También han desaparecido varios de sus elementos, como el depósito de agua. El conjunto se complementaba con el antiguo edificio de agentes, donde se alojaban los trabajadores y maquinistas. De acuerdo con José Porta Martín los maquinistas y los fogoneros descansaban y se quedaban a dormir en el “Cuarto de Agentes” donde además había una cocinera, cocina y comedor.
También muchos guardafrenos hacían noche en la casa de Agentes del barrio de la estación de Sariñena, recuerda José Paul de Capdesaso. Los vagones llevaba una garita para el guardafrenos y según José Porta Martín cada dos o tres vagones había un guardafrenos, que era el personal encargado de accionar los frenos según los pitidos que daba el maquinista.
Guardias a jornal, maquinistas, mozos de aguja, mozos de tren, montadores, guarda-frenos, peones de tracción de ferrocarriles, encendedores o fogoneros del deposito de maquinas, lamperos, electricistas, visitadores del material móvil de la estación, mecánicos, obreros de vías y obras… un numeroso y variado conjunto de trabajadores que conformaron el grueso de la gran compañía de los Caminos de Hierro del Norte en la estación de Sariñena.
“En la estación de ferrocarril de Sariñena había varias secciones de material y tracción, de material móvil, el jefe de estación y obreros…. Estaban las brigadas de mantenimiento y arreglo de vías. Entonces no había maquinaria y se hacía todo manual. Había guarda frenos cada pocos vagones para frenar el convoy ferroviario, hasta que llegaron los frenos automáticos y desaparecieron la figura de los guarda frenos.”
A la estación llegaban los trenes procedentes de Zaragoza o Lérida, tanto de pasajeros, como de correos o mercancías. Realizaban paradas y repostaban agua como carbón. El agua llegaba desde una balsa que cogía el agua en la acequia Valdera y que se bombeaba hasta la estación a través de la fija, una máquina de vapor que bombeaba el agua por medio de una tubería a la estación.
El carbón lo traían de Asturias, era del bueno, apunta José Paul, hacían pilastras de carbón y lo custodiaban tres guardias a turnos de ocho horas cada uno. El depósito de carbón solía ser objeto de robos, aunque a veces hacían la vista gorda y otras lo robaban directamente. Además mucha gente del pueblo subía a recoger el carbón a medio quemar, para utilizarlo en casa o venderlo. Igualmente el estraperlo fue de gran actividad y vital para muchas personas en épocas de escaseces y miserias (Las Carboneras de Sariñena).
Locomotora de vapor modelo Mataró a su paso por Sariñena, con las casillas al fondo. Fotografía Conchita Porta Llamas.
La fija también respondía a unas locomotoras que, repartidas a lo largo del recorrido, por medio de sogas arrastraban o por contacto empujaban los convoyes que no podían superar determinados trazados por su elevada pendiente. En el entorno de Sariñena se daba en la cuesta de la ermita de Santa Cruz, Capdesaso y por el Ramio, partida de Sariñena, donde había una fuerte subida. Según la carga tenían que empujar con una máquina, recuerda José Paul, quien explica como se colocaba la maquina por la parte de atrás y empujaba el convoy. Entonces se decía –Ya han puesto un doble por cola en el Ramio que no puede subir-. José Paul añade que había 6 o 7 máquinas de retén en marcha con agua caliente por si tenían que actuar.
En la estación cambiaban de maquinista y a veces daban la vuelta a las máquinas, a las locomotoras, había una plataforma giratoria «rotonda» y entre cuatro o cinco hombres, a base de pedal, le daban la vuelta a las maquinas. También revisaban y reparaban las máquinas, golpeaban las ruedas de los vagones una a una con una barra de hierro, José Porta Martín recordaba como con el sonido sabían si podían estar rotas.
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Maquina de vapor La Fija Este edificio, de finales del siglo XIX (Edad Contemporánea-S. XIX-1880), cobijaba una máquina de vapor que, presumiblemente, servía como apoyo a la tracción del ferrocarril durante el tramo de vía inmediato. Asimismo, junto al edificio se construyó una gran balsa de agua para la alimentación de la máquina. Esta balsa se alimenta del caudal de la acequia Valdera, que a su vez proviene de la central de Huerto y de los llamados puentes del Rey. Este tipo de ingenios de vapor, llamados popularmente «La Fija» en muy diversos puntos de España, debieron ser usuales durante los primeros decenios de existencia del ferrocarril. Servían para contribuir a la tracción de los trenes, ofreciendo una fuerza adicional a la de las locomotoras, en los tramos de vía empinadas. Funcionaban mediante la sujeción a la locomotora de unas sirgas que arrastraba la máquina fija, permitiendo así al convoy superar adecuadamente el tramo problemático. Fue expropiado en el año 1880 por la compañía Ferrocarriles del Norte, antecesora de RENFE. Se desconoce con seguridad cuándo dejó de utilizarse.Texto y fotos: Sistema de Información de Patrimonio Cultural de Aragón (SIPCA).
Las locomotoras de vapor funcionaron hasta mediados del siglo xx, cuando fueron reemplazadas por las locomotoras diésel y eléctricas.
A mitad del siglo XX, paraban dos trenes por la mañana, recuerda José Paul, uno que venía de Zaragoza y otro de Lérida. El de Lérida llegaba a las 9:00 horas de la mañana, le decían el rapidillo. A las 10:00 se cruzaba en Tardienta con el que venía de Zaragoza, que llegaba a Sariñena sobre las 11:00 horas y que luego continuaba hasta Lérida. Por la tarde, a las 18:00 horas llegaba otro de Lérida mientras que otro salía de Zaragoza para igualmente cruzarse en Tardienta y llegaba a Sariñena, el de Zaragoza, a las 21.00 horas.
A las 11 de la mañana llegaba un tren de Zaragoza y dos coches subían del Hotel Anoro y del Hotel Comercio conocido como casa Ispa a buscar a los viajeros
Coche de casa Ispa, Hotel Comercio.
Hotel del Comercio. Heraldo de Aragón, 2 de septiembre de 1933.
Hotel Anoro. Heraldo de Aragón, 2 de septiembre de 1933.
Existió un Centro Ferroviario denominado «El Fraternal» cuya inauguración se llevó a cabo durante las fiestas patronales de Sariñena de septiembre de 1928. Para su inauguración se celebró un baile popular amenizado por la banda militar del regimiento de Valladolid que «había cedido galantemente el alcalde movido de las muchas simpatías que le merece el popular barrio de la estación» (La Voz de Aragón, 5 de septiembre de 1928).
En la estación había 4 o 5 bares y la cantina se ponía a tope, recuerda Paul: «La cantinera era muy viva, si alguno estaba para marchar se hacia la remolona para devolver los cambios o decía que no tenía cambio, para perder el tiempo a lo que muchos se tenían que marchas para no perder el tren. También pasaban trenes con militares.»
La Voz de Aragón, 5 de septiembre de 1929.
Restaurant económico de Casimiro Ferraz
Se encuentra situado junto a la estación de Sariñena. y a pesar de estar denominado como económico, su dueño ha procurado dotarlo de toda clase de comodidades para el viajero, encontrando una estancia agradable, por el buen trato, servicio, esmerada higiene y todo cuanto se relaciona a esta clase de industria, sin que tenga que envidiar a los llamados de primer orden.
Ello lo demuestra de que el señor Ferraz no puede atender cuantos compromisos y demandas se le presentan por cuanto sería preciso fuera el doble la capacidad del referido Restaurante.
A pesar de ello atiende con esmero su clientela y se esfuerza continuamente, procurando al mismo tiempo introducir alguna mejora con beneficio del viajero.
Por ese buen deseo hay que felicitar al señor Ferraz.
José Sanz Rubio. La Voz de Aragón, 5 de septiembre de 1929.
La familia de José Porta Martín tuvieron una fabrica de gaseosas en la estación. Pepe, como era conocido, recordaba como en la estación había una cantina que estaba al lado del edificio principal, allí paraban muchos trenes y las paradas duraban bastante tiempo, la Lamparera Sra. Paula, vendía gaseosas que las llevaba en un pozal con hielo por los vagones de pasajeros del tren correo y le daba tiempo de vender las botellas y recogerlas una vez vacías, por si acaso cobraba los cascos y algunos viajeros los tiraban por las ventanillas al marchar y ella los recogía en los andenes.» La Lamparera era la mujer del Lamparero, éste se encargaba de mantener el farolillo rojo del último vagón del tren, que indicaba el final del convoy y tenía una oficina- taller donde todos los trabajadores de ferrocarriles arreglaban o llenaban su farol, por las noches siempre lo llevaban encendido.
Higinio Porta, con camisa blanca. Bar El Gorrión.
Estaba el bar, comedor y tienda El Gorrión, lo inició la familia Porta y con el tiempo lo gestiono Lorenzo Abadías López y su mujer Leandra Peña, durante 1960 y 1990 aproximadamente, “Había días que repartíamos hasta 40 comidas y algunas pocas cenas, unas cuatro o cinco, pues muchos trabajadores bajaban a dormir a Sariñena, sólo algunos dormían en el Cuarto de Agentes”.
Había tres basculas para pesar remolacha que se cargaba en trenes para la azucarera de Monzón. Igualmente se cargaban sacos de 100 kg de la Harinera de Monegros. También pusieron una báscula para pesar lino que se cultivaba para tejidos. Luego a mitad del siglo XX se construyeron dos silos para almacenaje por parte del ministerio de agricultura. Se almacenaba el trigo en los silos y hubo mucho movimiento de mercancías y además se produjo mucho estraperlo con el trigo. Para los silos, la Cross, construyó dos vías que iban para ellos y otras a los muelles de carga y descarga. En los cargaderos se cargaba cereal y mucha cantidad de remolacha, recordaba José Porta Martín.
A Sariñena llegaban los estraperlistas desde Barcelona con maletas vacías que llenaban de trigo o de otros productos para luego regresar a la Ciudad Condal. Unos centenares de metros antes de entrar en la estación barcelonesa, los contrabandistas arrojaban a las vías los paquetes con comida, donde eran recogidos por familiares; así evitaban las requisas, multas o incluso la cárcel por realizar un comercio ilegal de artículos intervenidos por el Estado. Dicen que muchos se hicieron ricos con este tipo de comercio.
En Capdesaso los trenes llegaban a parar en el paraje llamado de Santa Cruz para realizar operaciones de estraperlo. Allí los ganchines vendían sacos de trigo a los maquinistas y estos los escondían debajo de las briquetas de carbón. Para dejar espacio suficiente, los ferroviarios arrojaban el carbón sobrante junto a las vías, que inmediatamente era recogido por otros avispados personajes.
En Tardienta se enlaza con Huesca y en Selgua, el tren hacía enlace con Barbastro.
En aquella época había muchos oficios relacionados con los trenes, desde el jefe de la estación (el de la gorra roja), jefe del depósito de máquinas, jefe del cuarto agentes, factores, los brigadas, guarda agujas, mecánicos, guarda railes, la encargada del paso a nivel para subir y bajar las barreras, guardafrenos, etc. «Cuando pasó Franco por la estación justamente se habían bajado las barreras y la mujer que se encargaba del paso, toda preocupada exclamó: ¡Ay! hijo mío, ¿quieres que paremos el tren para que pases? Y dicen que le preguntó por su familia, o eso se contó y fue muy nombrado.»
Porta Martín, José.
Puente ferroviario sobre el Alcanadre
El antiguo puente metálico ferroviario sobre el Alcanadre de Sariñena pertenecía a la línea ferroviaria entre Madrid y Barcelona, línea que comenzó a funcionar el 18 de septiembre de 1861. Una línea construida por la Compañía de Ferrocarril de Barcelona a Zaragoza, por lo que podemos estimar su construcción en los años anteriores a la puesta en funcionamiento de dicha línea.
Respondía a un puente metálico rectangular con tramos metálicos dispuestos de manera independe, estaban formados por vigas largueros en forma de cruces de San Andrés los extremos, y por una celosía de segundo orden el central. Los vanos salvaban unas luces de 22,8+67,8+22,8 m. (La ingeniería de caminos durante la Guerra Civil española. Destrucción y reconstrucción de puentes. Autor/a: Vanesa M García-Lozano Tesis doctoral / 2015).
Hechos, sucesos y noticias sobre la Estación ferroviaria de Sariñena
Atropello
El día 5 del actual fue atropellado por un tren en la estación de Sariñena, el guarda de la casilla núm. 6, sufriendo la rotura de un brazo y causándole algunas contusiones.
La Discusión (Madrid. 1856). 9 de marzo de 1865, n.º 2.825.
Transporte de ganado por vagón
El Lloyd español. 6 de abril de 1865.
Precios
Relación de precios trayecto Barcelona Zaragoza con sus respectivas paradas, entre ellas Sariñena.
El Gobierno (Madrid. 1864). 12 de abril de 1865.
Un primer sabotaje Carlista
Ayer quedaron suspendidos los trenes de la línea de Barcelona y ramal de Tardienta Huesca, á causa sin duda de los diferentes y grandes desperfectos causados en la vía por partidas carlistas. Se aseguraba perla tarde que había sido destruido el puente de Sariñena. Estamos, pues, sin correo de Cataluña.
La Esperanza (Madrid. 1844). 13 de diciembre de 1872.
El sabotaje Carlista
El 8 de Julio de 1875, una partida del ejercito carlista, dirigida por Dorregaray, destruyó el puente de hierro sobre el río Alcanadre. Al parecer, el ejercito levantó la vía en el último tramo del viaducto y desde Sariñena lanzó un convoy con 25 unidades, entre coches y vagones, y con tres locomotoras por cabeza y una por cola. «Una vez los reguladores de las tres máquinas estuvieron abiertos a todo vapor, los maquinistas y fogoneros abandonaron el tren, dejando inutilizado el viaducto y la línea férrea» (Antoni Nebot).
«De Lérida escriben al Diario de Barcelona, lo que sigue, que confirma algunas de las noticias que tenemos adelantadas nuestros lectores:
Han llegado a esta ciudad algunas de las personas que los carlistas se llevaron de Sariñena, entre las cuales se hallaba el jefe de la estación del ferrocarril. Por ellas se sabe que las facciones cometieron muchos atropellos. Incendiaron dos trenes y tres estaciones destrozando igual número de locomotoras inutilizando la vía férrea en una extensión de 14 kilómetros. En las poblaciones se entregaron al saqueo. Al jefe de la estación de Sariñena no le ha quedado más que la ropa que lleva puesta. A los tres o cuatro maquinistas que cayeron en poder de los carlistas les quitaron el reloj y todo el dinero que los encontraron.
Las personas que se llevaron los carlistas de Sariñena eran en número de cuarenta entre ellas el jefe de la estación telegráfica, un celador a quien apalearon en el camino, Los pusieron todos en libertad en Berbegal casado se dirigían a Barbastro y desde cuyo punto algunos vinieron refugiarse a esta ciudad.»
Crónica de Cataluña (Ed. de la tarde). 9 de julio de 1875.
«Las facciones al mando de Dorregaray han aprovechado su breve estancia en Sariñena para ejercitar sus instintos vandálicos sobre la vía férrea de Zaragoza á Barcelona., destruyéndolo todo sin objeto ni necesidad. Han incendiado la estación de Sariñena con todo el mobiliario y el telégrafo, el tinglado de mercancías con una partida de vino, otra de esparto y 30 toneladas de carbón, destrozando 20 vagones, haciendo descarrilar dos máquinas y lanzando tres al rio Alcanadre, cuyo puente de hierro han roto en uno de sus tramos. Hay noticias de que han sido puestos en libertad los empleados que se llevaron presos, en número de veinte.»
La Correspondencia de España. 10 de julio de 1875, n.º 6.430.
«El domingo pernoctaron en Sariñena, cuya estación del ferrocarril quemaron, así como la de Poleñino, destrozando el telégrafo entre ambas, y según parece, lanzaron al rio tres locomotoras y algún otro material. De Sariñena, donde no se sabe a punto fijo las exacciones que cometieron, Llevaronse algunos vecinos, entre ellos los conocidos propietarios D. Joaquín Penen y D. Mariano Torres. Al primero, a quien soltaron después en Casbas con la promesa de que volverla a llevar los 6.000 duros exigidos por la libertad de los rehenes, llegó el miércoles a Huesca. El lunes abandonaron los facciosos á Sariñena, tomando el camino de Berbegal, donde pernoctaron en su mayor parte y el resto en Peralta. Después se dirigieron á Barbastro.»
El Imparcial (Madrid. 1867). 10 de julio de 1875.
También fue detenido y liberado en Casbas el juez municipal de Sariñena Julio Monreal (El Siglo futuro. 12 de julio de 1875, n.º 94) .
«De real orden se ha propuesto para la cruz blanca de primera clase del Mérito Militar al jefe de estación del cuerpo de Telégrafos D. Simón López y al oficial D, Marcelino Callíco, por los eminentes servicios que prestaron en Sariñena cuando la entrada de los carlistas en aquella población.»
La Correspondencia de España. 9 de septiembre de 1875, n.º 6.491.
«Se encuentra en bastante mal estado el puente de Sariñena en la línea de Zaragoza a Barcelona, por lo que parece se va á llamar la atención del señor ministro de Fomento, a fin de que se proceda á repararlo.»
El Español (Madrid. 1876). 10 de julio de 1876.
Tren mixto
«La empresa del ferrocarril de Zaragoza á Barcelona ha establecido, desde el sábado, a petición del vecindario de Sariñena, un tren mixto que salo de la estación de esta villa á las 6 y 10 de la mañana, tomando viajeros de tercera ciase, tanto en ella como en Poleñino y Granén.»
El Imparcial (Madrid. 1867). 14 de febrero de 1877.
Reconstrucción del puente
«Calaluña y Araron.—El 18 escriben de Zaragoza que las obras de reconstrucción del puente de la vía férrea de Zaragoza á Barcelona, inmediato a Sariñena, sobre el rio Alcanadre, terminarán muy en breve.»
La Fe (Madrid. 1876). 20 de febrero de 1877.
Tren mixto
«La empresa del ferro-carril de Zaragoza á Barcelona ha establecido, desde el día 10, a petición del vecindario de Sariñena, un tren mixto que sale de la estación de esta villa á las 6 y 40 de la mañana, tomando viajeros de tercera clase, tanto en ella como en Poleñino y Grañén.»
Gaceta de los caminos de hierro. 25 de febrero de 1877.
Carretera a la estación
«Han comenzado los trabajos para la construcción de una carretera que ponga en comunicación la importante villa de Saríñena con la estación del ferrocarril, en la línea de Zaragoza á Barcelona.»
La Iberia (Madrid. 1868). 27 de febrero de 1877.
Comparecencia
«Por la capitanía general de Zaragoza se cita y emplaza al general carlista Dorregaray y los individuos que componían las fuerzas de su mando, para que comparezcan a prestar sus descargos en las sumarias que se les sigue con motivo de los destrozos causados el día 5 de Julio de 1875 en la vía férrea y estación de Sariñena.»
El Constitucional (Madrid. 1876). 26 de abril de 1877.
Horario
Diario de Barcelona: Año 1877, no. 121 (1 mayo 1877) Ed. mañana.
Accidente
«De una lamentable desgracia tenemos que dar cuenta a nuestros lectores. En Ia estación de Saríñena el tren cogió anteayer entre los topes a un joven conductor, dejándole cadáver instantáneamente. Ayer debió llegar a esta capital el cadáver, en el tren-correo, la víctima ha resaltado ser el Sr. Sugrañes, hijo del comandante de voluntarios catalanes que murió heroicamente.»
El Siglo futuro. 3 de mayo de 1877, n.º 383.
Horario tren
Gaceta de los caminos de hierro, 21 de octubre de 1877.
Transporte a la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes
En la década de 1870 existió transporte entre la Estación de Sariñena y el balneario creado en el extinto monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes. Imagen del Diario de Avisos de Zaragoza del 28 de julio de 1878.
Inundaciones
«Huesca 29 (9 n).—El rio Alcanadre y el Isuela han destruido y echado en tierra el puente de hierro de Sariñena; cuyo valor asciende a diez mil duros. Se temen desgracias personales en los pueblos ribereños y grandes destrozos en las huertas. El tren núm. 45 sigue detenido en Terreu por estar interrumpida la vía por las aguas; éstas han llegado hasta cerca de los estribos de los coches, pero sin novedad en los viajeros.
El agua entró en las oficinas de la estación y gabinete telegráfico de Terreu hasta la altura de metro y medio, quedando inutilizado todo el aparato. Los railes da la línea están cubiertos de lodo, cuyo espesor es de media vara de altura. El inspector ingeniero y varias brigadas han salido llevando auxilios para los viajeros.»
El Constitucional español. 30 de octubre de 1879.
Reconstrucción del puente
«Por el Ministerio de Fomento se ha destinado una importante cantidad para la reconstrucción del puente de Sariñena.»
El Mundo político. 2 de noviembre de 1879.
«A 3.000 pesetas asciende la cantidad reunida por el gobernador civil de Huesca con destino á la construcción del puente de Sariñena.»
El Fénix (Madrid. 1879). 15 de diciembre de 1879.
«Trabajase activamente en Sariñena en la reconstrucción del puente provisional sobre el rio Alcanadre, en cuya obra, tan necesaria á los intereses agrícolas de aquella localidad, se invierten las 3.000 pesetas que del fondo de calamidades públicas se destinaron con dicho objeto.»
El Fénix (Madrid. 1879). 10 de enero de 1880.
Tren correo
«El tren correo que sale para Sariñena y Huesca a las 8 en punto de la tarde, lo efectuará desde aquella fecha á las 8 1/2 de la misma».
El Viajero ilustrado hispano-americano. 30 de enero de 1880.
Horario
La Publicidad. 21 de julio de 1880.
Tren mixto
«El tren mixto de Zaragoza núm. 662 que muere en Sariñena, se hallaba detenido en la estación de Villanueva y el de Barcelona en Tardienta.»
El Tiempo (Madrid. 1870). 5 de enero de 1881.
«El tren mixto que sale por la mañana de la estación de Sariñena para Zaragoza, no enlaza generalmente con el tren de Huesca, y los viajeros que vienen á esta capital, se ven obligados á esperar en Tardienta hasta el tren de la tarde. Hemos oído que el retraso del tren-mixto se debe al expreso. Si así es, ¿por qué no se combinan las horas de salida de aquel, ó se establece un cruce á fin do evitar perjuicios á los viajeros?».
El Movimiento (Huesca). 13 de septiembre de 1881.
Importantísima modificación
El Movimiento de Huesca ha oído a persona que debe saberlo, que la empresa de los ferrocarriles del Norte va a introducir una importantísima modificación en el servicio de trenes para viajeros. La innovación consiste en que el tren mixto que sale diariamente de Sariñena, a las seis de la mañana, empiece en Manresa, y que termine en esto punto, el que antes terminaba en Sariñena a las diez de la noche. Dicho servicio dícese que comenzara en el próximo mes de Junio.
Diario de Avisos de Zaragoza. 3 de mayo de 1882.
La prensa aragonesa
Dice un colega zaragozano, que la villa de Sariñena y los pueblos próximos a la vía férrea de Zaragoza á Barcelona, en el trozo comprendido entre la citada villa y Tardienta, han elevado exposiciones a la Dirección general de los ferrocarriles del Norte, reclamando contra el acuerdo de dicha dirección que mandó que los trenes 609 y 603 no conduzcan viajeros desde Sariñena á Zaragoza o viceversa, pidiendo que se agregue un coche al tren 603 que sale de Sariñena á las 6 y 21 de la mañana, y que continúe hasta esa estación el tren número 51 que descansa en la de Tardienta.
Esperamos que aquella dirección acceda á lo que piden los pueblos recurrentes, ya que al favorecer los intereses de éstos, en nada se perjudica la empresa de los ferrocarriles del Norte.
Diario de Huesca, 9 de agosto de 1882.
Jotas a Alfonso XIII
Años más tarde, el rey Alfonso XIII volvió a recorrer la línea y e el ciego de Sariñena le dedicó al rey algunas jotas: “El conocido ciego de Sariñena improvisó algunas rondallas alusivas a S. M.”. La vanguardia, 25 de agosto de 1883.
«En Sariñena esperaban el paso del tren el obispo de Huesca, el gobernador de la provincia, el presidente de la Diputación, el gobernador militar y el delegado de Hacienda.»
Diario oficial de avisos de Madrid. 25 de agosto de 1883.
«El reverendo obispo de Huesca se ha incorporado á la comitiva regía en Sariñena. El ilustre prelado ha manifestado á S. M. sus sentimientos de adhesión, haciendo fervientes votos por la consolidación de la dinastía y por la paz de España».
El Siglo (Madrid. 1878). 25 de agosto de 1883.
Tormenta
«A consecuencia de la tormenta del domingo por la tarde, se produjo una manga de agua tan fuerte entre la estación de Sariñena ÿ el apeadero de Capdesaso, en el kilómetro 86 de la línea de Barcelona, que destruyó un trozo de terraplén arrojándolo sobre la vía. Como consecuencia del accidente, los trenes mixto y correo de Barcelona, que debieron llegar á esta ciudad à las 8,5 y 7,40 respectivamente, sufrieron un retraso de cuatro horas próximamente, llegando á Zaragoza á las doce y las diez de la noche.»
La Fe (Madrid. 1876). 20 de septiembre de 1883.
Sentencia a muerte en garrote
El lunes, 10 del actual, se publicó solemnemente en la Audiencia de lo criminal de la provincia de Huesca la sentencia dictada por la misma en la causa seguida contra José y Nicolás Allué, por robo con homicidio de un casillero o guarda vía del ferrocarril de Zaragoza a Barcelona, que prestaba servicio en las inmediaciones de la estación de Poleñino.
Por dicha sentencia se absuelve libremente a José Allué y se condena a Nicolás Allué a sufrir la pena de muerte en garrote, que deberá ejecutarse en Sariñena.
Esta es la primera sentencia de muerte pronunciada por aquella Audiencia desde su creación.
Quiera Dios que el Tribunal Supremo, en el recurso de casación necesario en que ha de entender, o la regia prerrogativa, en su caso, encuentren méritos para conmutar tan terrible pena libren y libren a aquel país del tristísimo espectáculo que, de otra manera, habría de presenciar.
13 de enero de 1887.
El puente de Sariñena
Ha salido para Sariñena y Barcelona el ingeniero de la inspección facultativa, D. Cirilo Muñoz, encargado por la compañía del Norte de practicar una visita de inspección al puente de la vía férrea sobre el Alcanadre, recién construido en dicha villa de Sariñena.
Si el resultado de la inspección hubiese sido satisfactorio, se autorizará en breve el paso provisional del tren por los tramos nuevos, en la posición que hoy ocupan, sin perjuicio de colocar el tablero metálico de dicho puente, en su lugar definitivo, después que se haga desaparecer, sin entorpecimiento en el tráfico, el tablero del puente viejo.
Diario de Huesca, 12 de junio de 1896.
Movimiento social
La estación de Sariñena no fue ajena a los tiempos convulsos de la sociedad española. Durante la primera década de 1900, el jefe de la estación Agripino Fernández Sisniega, fue expulsado de la compañía a raíz de una denuncia colectiva de varios trabajadores. Eran tiempos de confrontaciones, en que la clase obrera luchaba por sus derechos ante una patronal que no dudaba en mantener su poder y privilegios. De hecho, en la huelga de 1917 fueron expulsados algunos trabajadores, tal es el caso del agente del ferrocarril Aurelio Ruiz Álvarez, quien además: “fue detenido por sospechar pudiera ser uno de los firmantes de la denuncia contra el jefe de la estación”.
Accidente
«El correo que hace el servicio á la estación de Sariñena arrolló ayer á un viajero que pretendió subir al coche cuando los caballos iban al galope. Pasáronle las ruedas por encima del cuerpo, produciéndole lesiones tan graves, que se espera de un momento a otro el fallecimiento.»
El Imparcial (Madrid. 1867). 23 de septiembre de 1905.
Robo
Entre las estaciones de Zuera y la de Almudébar, se verificó un robo en el tren que procedente de Sariñena iba a terminar en la estación del Arrabal en Zaragoza.
Iban en un coche de tercera unas doce mujeres y tres hombres de aspecto poco simpático y mal vestidos, cuando en el trayecto entre las dos estaciones citadas, éstos comenzaron a cerrar las ventanillas, lo cual llamó la atención de sus compañeras de viaje que habiendo preguntado por qué cerraban haciendo tanto calor, los individuos de referencia respondieron que para evitar que penetraran los rayos del sol.
Hecha esta operación, los criminales intimaron a las viajeras que les entregaran los dineros que llevaban, amenazando con asesinarlas en caso contrario, y uno de ellos dio un golpe en la boca a una de las mujeres, produciéndole bastante sangre. Registradas, arrebataron a una procedente de Poleñino, cinco mil reales a otra de Almudébar, dos mil ciento sesenta; sobre mil doscientos, a una tercera, y de cincuenta a sesenta a otra, no habiendo robado a las demás porque nada llevaban en metálico.
Perpetrado el robo, los delincuentes siguieron en el tren, hasta que próximo éste a la estación de Zuera, fue disminuyendo su velocidad y entonces descendieron y escaparon por los campos.
Diario de Huesca 23 de agosto de 1916.
Robo en una estación
El factor de la estación ferroviaria de Sariñena don Fernando Gracis, sorprendió al vecino Miguel Novellón en el momento de apoderarse en el muelle de mercancías de tres talegas de trigo.
Este sujeto huyó y la benemérita se hizo cargo de dos caballerías menores donde iba a cargar el fugitivo los sacos que se proponía robar.
Diario de Huesca 6 de septiembre de 1916.
En la estación de Sariñena. Un niño destrozado por el tren
En el ascendente número 232, regresabas a Sariñena la vecina Benita Vidal Campos, acompañada de su hijo Sixto Coto Vidal, de seis años. Al llegar el tren a la estación, la mujer abrió la portezuela, cayendo el niño con tan mala suerte, que quedó con la Cabeza aprisionada entre el andén y los estribos. El pobre niño recibió tan graves heridas, que falleció a los pocos momentos.
Diario de Huesca 7 de noviembre de 1926.
Obrero herido
SARIÑENA 9 (11 n.).—Cuando regresaba del trabajo una brigada ferroviaria en una vagoneta de servicio, fue lanzado a la vía el obrero Joaquín Olivan, de veinticuatro años, soltero, vecino de Sariñena, que resultó con heridas de pronóstico reservado. El accidente ocurrió al frenar violentamente el vehículo.
El Sol, Jueves 10 de febrero de 1927.
Bendición del nuevo pueblo ferroviario
En la estación ferroviaria de Sariñena, donde se forma un nuevo pueblo ferroviario con gran solemnidad ha sido bendecida por el obispo de Huesca la primera piedra de la iglesia que se ha de construir.
La Vanguardia, 24 de octubre de 1928.
Incendio
«En Sariñena se declaró un incendio en la fábrica de Juan Basol, situada en el barrio de la Estación de ésta villa. El fuego empezó en el cuarto donde está situado el motor que acciona la fábrica y pronto pudo ser sofocado. Las perdidas son de bastante consideración.»
La Época (Madrid. 1849). 31 de agosto de 1929, n.º 27.978.
En una fábrica de harinas
«SARIÑENA 30 (1 t.). —Anoche se declaró un incendio en la fábrica de harinas de Juan Basol, situada en el barrio de la Estación de esta villa. El fuego empezó en el cuarto donde está situado el motor que acciona la fábrica y pronto pudo ser sofocado. Las pérdidas son de bastante consideración. No se conoce el origen del fuego. (Febus.)».
El Sol (Madrid. 1917). 31 de agosto de 1929.
Cuando desinfectaban una estación
Los gases penetran en la habitación del guarda agujas y perecen asfixiados dos niños,
«Huesca,23 (2 t.) —En el muelle de gran velocidad de la estación férrea de Sariñena una brigada de obreros se dedicaba a la fumigación y desinfección de los pabellones. Los gases se extendieron y por unas hendiduras, se filtraron en la habitación del guardaagujas, donde descansaban dos hijos de éste, de diez y cuatro años, que murieron a los pocos momentos. El suceso ha producido honda impresión.»
El Heraldo de Madrid. 23 de octubre de 1929.
Precio de los trigos
«Los trigos para harinas fuerza siguen firmes. Se han hecho ajustes en procedencias Aragón – Villanueva de Sigena, a 55,55,50 pesetas los 100 kilos, estación Sariñena.»
Crisol (Madrid. 1931). 13 de noviembre de 1931.
La Guardia Civil mata a un contrabandista.
«Comunican del pueblo de Sariñena que las autoridades descubrieron a tres Individuos sospechosos que llevaban un gran saco, al parecer de tabaco de contrabando. Al acudir la fuerza, procedió a cachear a dos de los sospechosos, dándose a la fuga el tercero. Como a las voces de los guardias no se detuviera ni hiciera caso a los disparos al aire que se le hicieron, aquéllos volvieron a disparar, causándole heridas a consecuencia de las cuales falleció al ser trasladado a Sariñena, El muerto se llamaba José López López, de treinta años, natural de Grallas, provincia de Lugo. La Guardia civil se Incautó de más de 1.000 pesetas de tabaco.»
El Siglo futuro. 24 de enero de 1934, n.º 8.150.
Ciclón
«Sariñena.—En esta población se desencadenó un horrible ciclón, que causó grandes daños. En la carretera un autobús fue derribado, hiriendo gravísimamente a tres muchachos. La garita del guardaagujas rodó unos 300 metros por la vía férrea, llevando dentro al empleado, que por fortuna sólo se produjo pequeñas contusiones. También volcó el ciclón carros y galeras de trigo.»
El Heraldo de Madrid, 6 de agosto de 1934.
En la estación de Sariñena. Un factor alcanzado por un tren en maniobras
«A la víctima se le amputaron un brazo y una pierna. En la mañana de ayer, un tren en maniobras alcanzó cuando pasaba de una vía a otra, en la estación de Sariñena, al factor Pablo Sierra Hecho, de 28 años, casado, natural de Cabezas de Ebro (Zaragoza). El desventurado factor fue trasladado al hospital de Huesca, donde le fueron amputados el brazo y pierna derechos. Su estado es gravísimo.»
El Diario de Huesca, 12 de enero de 1935.
Tres víctimas de accidentes en Saríñena
«En los almacenes que en la estación de la línea férrea de esta población construye una empresa de abonos ha tenido la desgracia de caerse de un andamio, a tres metros de altura, el joven Epifanio Fernández, hijo del jefe de la estación férrea, resultando con heridas de consideración.
El propietario de esta localidad don Domingo Pardo fue arrollado por un carro, produciéndole lesiones graves.
En la carretera de Sariñena a Bujaraloz, al saltar del camión que transporta grava para el asfaltado do la carretera de Huesca a Mequinenza, fue arrollado el joven Ángel Santolaria por el vehículo, quedando en gravísimo estado por las lesiones sufridas.»
Ahora (Madrid), 10 de mayo de 1935.
Huelga de brazos caídos
«En la madrugada de ayer se declararon en huelga de brazos caídos cincuenta y siete obreros de la contrata del deposito de máquinas de la Compañía del Norte de esta ciudad, y pocas horas después, y por solidaridad, se planteó la huelga por los equipos de la contrata de Cervera y Sariñena.
Estos obreros, que pertenecen a la Unión General de Trabajadores, tenían anunciada la huelga desde hace veintisiete días y habían llevado a término varias gestiones en la consejería de Trabajo de la Generalidad, y sin poderlo resolver por varias circunstancias, no por culpa de los obreros, puesto que éstos no plantearon la huelga hasta el último momento.»
La Vanguardia, 11 de julio de 1936.
El Ramio
El Ramio fue el antiguo trazado que comprendía el tramo anterior a la llegada al puente sobre el río Alcanadre en dirección a Barcelona. Consistía en una gran curva con una considerable subida para los trenes provenientes de Barcelona que, como hemos comentado anteriormente, diferentes locomotoras acudían a ayudar a superar los convoyes ferroviarios la cuesta del Ramio.
Trazado antiguo ferroviario del Ramio. Vuelo 1927.
El Ramio a través de un texto de Manuel Antonio Corvinos Portella
El aprendiz del desfiladero del Ramio
Acérquense por el Ramio y serán testigos de cómo desaparece un trozo de la pequeña historia local arrumbada por una de las pestes de nuestra época, la basura.
Recordemos, mientras tanto, cómo esa infeliz cortada era capaz de hacer hincar la rodilla a los trenes más poderosos de la época, cómo las orgullosas locomotoras heridas en su amor propio resoplaban enfurecidas, hendían el paisaje con sus pitidos estridentes y por fin, humilladas, aflojaban su trepidante marcha.
Recordemos cómo se amortecía la luz diurna en el interior de los vagones y se multiplicaba por diez el sonido acompasado monocorde de aquellas mastodónticas máquinas de hierro y carbón. Y también cómo el viejo congosto angosto conseguía excitar la curiosidad, el temor y la extrañeza de los viajeros que, indefectiblemente, asomaban sus cabezas por las ventanillas intentando encontrar una explicación a aquella anómala situación que perturbaba su placentero viaje.
Los más avispados o experimentados aprovechaban la coyuntura y utilizaban una sencilla táctica para hacerse con algún negro racimo de uva de los campos próximos con el que endulzar las aburridas horas de aquellos interminables viajes. Decía pues, que los viajeros espabilados se apostaban, con antelación, en el primer vagón y cuando el convoy reducía ostensiblemente su velocidad, bajaban raudos, se desparramaban por los campos aledaños y arramblaban con los frutos de Baco y procedían con tranquilidad a subirse en cualquiera de los últimos vagones del tren.
Un viajero avezado sabía también que asomarse al exterior, además de esta prohibido, podía ir acompañado de pequeñas molestias oculares, originadas por minúsculos fragmentos de carbón llamados carbonilla y que implacablemente arrojaba la máquina hacia los viajeros incumplidores.
Aquel mítico lugar fue testigo del estraperlo y de carboneras que se acercaban a recoger el carbón que aquellas máquinas de vapor dejaban de quemar y que eran arrojadas a las vías por los maquinistas. Aquellas mujeres enfilaban todas las mañanas por el camino de los olivares y cruzaban el río camino del Ramio a recoger el carbón que y cuando tenían lleno el saco se lo ponían en la cabeza y regresaban a Sariñena para venderlo por 25 pesetas o utilizarlo en los fogones de su propia casa.
Este aprendiz de desfiladero ya no es testigo de una época dura y complicada porque ha dejado de existir ahogado por una fraudulenta avalancha de escombros que somos incapaces de ubicar.
El ramio es una planta originaria de Asia Central perfecta para alimentación animal, pues tiene un alto contenido en proteínas y vitaminas.
La estación en la Guerra Civil
Edificio con la inscripción: Hospital de Evacuación.
Durante la Guerra de España de 1936 a 1939, la estación de Sariñena sirvió de punto estratégico de enlace entre el frente de Aragón y Barcelona. De la estación llegaban y marchaban las tropas republicanas. Además fue un lugar de evacuación de heridos y aún se puede observar, casi desaparecida, una inscripción en el edificio de agentes de la estación «Hospital de Evacuación». Así, desde el hospital evacuaban a los heridos, en trenes medicalizados, de 1ª línea, frente, a los hospitales de 2ª línea, retaguardia, y a los de Barcelona. Sin embargo, antes de ser «Hospital de Evacuación» fue «Hospital de Sangre del POUM».
Almacén de Alas Rojas
A medio kilómetro de la estación de la población de Sariñena hay unos barracones donde se almacenan camiones y material de guerra.
3.000 =15= 28-10-37. Servicio de Información y Policía Militar (SIPM) C2896, 8.
José Porta Martín, vecino del barrio de la estación, relató como uno de los almacenes de su casa lo utilizaron para guardar bombas destinadas al aeródromo “Alas rojas”. José las veía desde una ventaneta: “Estaban sin la espoleta, para que no explotasen”. Es de suponer que llegarían a bordo de trenes y se almacenarían en algunos almacenes hasta su posterior traslado al aeródromo.
Una anécdota
Nos la cuenta Salvador Coll empleado de la compañía de vagones camas.
El vagón quirófano -se dice- tiene un valor histórico. Antes era un vagón-salón en el cual viajaba Francesc Macià cuando iba a Madrid a llevar el Estatuto de Cataluña. Precisamente va a seguir la misma ruta: Lérida, Sariñena… Es el vagón número 4.168.
La Humanitat: Any 5, núm. 1426 (20 set. 1936).
Conocidos fueron los hechos de la expulsión de mujeres del frente aragonés a Barcelona. Todo a partir de una orden dada por Durruti que culpaba a las mujeres del aumento de enfermedades venéreas entre sus filas: «que causaba más bajas que las balas enemigas». Un hecho recogido en la película Libertarias de Vicente Aranda. También aparece recogido por Jesús Arnal Pena (Por qué fui secretario de Durruti: Memorias del cura que ayudó al líder anarquista en la guerra civil (1936-1939)): «Habla con la gente de Transportes y manda todos los vehículos disponibles a las centurias. Que recojan a las milicianas, sin dejar ni una; que las lleven a la estación de Sariñena y que las facturen a Barcelona en vagones precintados. ¿Lo oyes bien? ¡Precintados!.»
«Hay un capítulo sobre la columna que me gustaría aclarar: es totalmente falso que Durruti hiciera fusilar prostitutas. Efectivamente, llegaron algunas prostitutas por su cuenta y se les hizo regresar a Barcelona ante los temores de contagio de enfermedades venéreas, eso es todo. Esa imbecilidad del fusilamiento la inventó una escritora comunista.» El amor y la lucha de un anarquista, entrevista a Emilienne Morin compañera de Durruti, realizada el 12 de febrero de 1977 en Francia, por Pedro Cuesta y Luis Artime, revista «Interviú».
Durante la guerra, en la Estación de Sariñena existió una tienda de comestibles llamada “El miliciano”, gestionada por Miguel Masferrer. También existió un Pub del que no he podido conocer su nombre, tan sólo una referencia incompleta “Pub ..esnite”.
Ayer, a la noche, llegaron (A Lérida) procedentes de Tardienta, algunos milicianos heridos. Antes de ser hospitalizados tuvieron el infortunio de dejar de existir los dos héroes combatientes del frente aragonés llamados Josep Saavedra, caporal de la guardia de asalto y Nicolás St. Miquel Martínez, factor de la estación de Sariñena.
La Humanitat: Any 5, núm. 1397 (18 ag. 1936).
En la edición del viernes 11 de junio de 1937, La voz del combatiente, diario de los comisarios de guerra del ejército del pueblo, recogía un bombardeo sobre la estación ferroviaria de Sariñena. A la vez, daba cuenta de la existencia del cercano aeródromo de alas Rojas.
Tras la guerra, muchos trabajadores fueron depurados y en los archivos de Sariñena se encuentran abundantes solicitudes de Informes Políticos-Sociales a personal de la estación. A Julián Sierra Hecho se le atribuyó haber formado parte del comité férreo de CNT y UGT. A José Mora Gómez se le consideró de “Ideas extrema izquierda, afiliado a la C.N.T., activo propagandista del marxismo, voluntario en las milicias rojas y al que se le desconocen actos delictivos”. Antonio Lombarte Val, obrero de vías y obras del ferrocarril se le anotó como “C.N.T. antes del 18 de julio del 36, comunista. Peligroso, perteneció al comité de la estación como miembro, se ignora interviniera en hechos delictivos, elemento peligroso”. A Alejo Sierra Bernad, maquinista del ferrocarril y subjefe del departamento de Sariñena, le avaló el maestro de la estación de esa localidad, Don José Castanesa Escamed. José Clemente Félix, mozo guarda aguja de la estación fue descrito como “de la C.N.T., abandonó su servicio 15 días durante los cuales hizo salidas a los pueblos, después se incorporó a la estación. Estuvo siempre en contacto con los dirigentes de los comités de la estación, fue miembro de la junta de abastos. 12 días antes de la liberación escapó a Barcelona”. Ramón Pérez Larrea, ferroviario: “Afiliado a la C.N.T., miembro del comité del poblado de Sariñena, persiguió a miembros de derechas. Se presentó a mi y a mi hijo una detención falsa y por lo tanto no es digno… con la… de que pague todo el mal que nos ha hecho”… Un largo repertorio de solicitudes de expedientes que evidencian el gran número de trabajadores y su gran actividad sindical y durante la guerra.
Circular del Consejo Obrero de Sariñena del Sindicato Nacional Ferroviario. Pieza séptima de Huesca. Actuación de las autoridades gubernativas locales FC-CAUSA_GENERAL,1414,Exp.6. PARES.
Plano de la estación ferroviaria de Sariñena.Servicio de Información y Policía Militar (SIPM). AGMAV,M.2207,2 / 2.
El 25 de marzo de 1938 la Legión Cóndor bombardeó Sariñena y el barrio de la Estación (Sariñena Antigua, Salvador Trallero 2005), «cuatro escuadrillas de tres aviones Heinkel-111». La imagen del bombardeo al barrio de la Estación de Sariñena está extraída de la web www.borgato.be.
Bombardeo barrio La Estación
El lunes, 10 del actual, se publicó solemnemente en la Audiencia de lo criminal de la provincia de Huesca la sentencia dictada por la misma en la causa seguida contra José y Nicolás Allué, por robo con homicidio de un casillero o guarda vía del ferrocarril de Zaragoza a Barcelona, que prestaba servicio en las inmediaciones de la estación de Poliñino.
Por dicha sentencia se absuelve libremente a José Allué y se condena a Nicolás Allué a sufrir la pena de muerte en garrote, que deberá ejecutarse en Sariñena.
Esta es la primera sentencia de muerte pronunciada por aquella Audiencia desde su creación.
Quiera Dios que el Tribunal Supremo, en el recurso de casación necesario en que ha de entender, o la regia prerrogativa, en su caso, encuentren méritos para conmutar tan terrible pena libren y libren a aquel país del tristísimo espectáculo que, de otra manera, habría de presenciar.
La Vanguardia, 13 de enero de 1887.
«Este edificio se destinaba como muelle de carga y descarga de los trenes, siendo un edificio presente en todas las estaciones de ferrocarril de mayores o menores medidas. Generalmente (como en este caso), los muelles siempre solían contar con un gran almacén o nave en uno de sus lados para almacenar el producto y guardarlo.»
SIPCA
La posguerra
A mitad del siglo XX se construyeron dos silos para almacenaje por parte del ministerio de agricultura. La función de estos grandes edificios fue el almacenaje del grano previo a su transporte ferroviario, mucho de aquel grano fue destinado para siembra. Dos edificios de gran envergadura, robustez y hermetismo que configuran el paisaje del peculiar barrio de la Estación, junto a su singular Harinera de Monegros. Construida en 1949, la Harinera de Monegros resulta una esplendida edificación industrial racionalista de posguerra. La estación aún conserva parte de su historia que poco a poco va desapareciendo y olvidando, que tristemente continuaremos perdiendo sino sabemos valorar. ¿Y qué decir de aquel almacén de madera?
«Generalmente (como en este caso), los muelles siempre solían contar con un gran almacén o nave en uno de sus lados para almacenar el producto y guardarlo. El almacén junto al muelle es de grandes dimensiones de planta rectangular y con una pronunciada cubierta a dos aguas con una estructura totalmente metálica, de cerchas y tirantes en la cubierta, estando construido en su totalidad con madera. Debido al abandono y la erosión, este edificio de madera se encuentra prácticamente en ruinas.»
SIPCA
Tristemente el almacén ha desaparecido.
Grúa en la estación de Sariñena.
Barrio de la Estación ferroviaria de Sariñena
El barrio de la estación fue un barrio vivo. Berta Castanera Lascorz recuerda como el barrio se nutría de numerosas viviendas y negocios: «vivían muchos ferroviarios y había mucha amistad y familiaridad con todo el barrio». Estaban las fondas de Casa Gil y El Gorrión eran fondas y había muy buenas fiestas y el baile era en el frontón, en casa Gil, por el paso a nivel.
José Porta Martín y sus amigos jugaban por la estación, se metían por los vagones y cuando transportaban gallinas metían una cuchara y cogían los huevos de las jaulas. A las maquinas pequeñas las llamaban chocolateras. José nombra al cura don Pedro: «Iba siempre con una sotana y una vara y cuando alguno le decía – ¡Mosén!, que parece un pastor- él contestaba -¡sí! De cabritos-«. Como la iglesia no se encontraba en condiciones hacían la misa en el Cuarto de Agentes.
En 1932 la república española realizó el proyecto de la escuela del Barrio de la Estación de Sariñena, a cargo del arquitecto Antonio Uceda García. En 1933 se aprobó la subvención de 18.000 pesetas para llevar a cabo su construcción (El esfuerzo de la República en la construcción de nuevas escuelas en Aragón (1931-1937), a través de la Gazeta. Cazabaret).
DonJosé Castanera Escaned, natural de Binaced, ejerció de maestro en la escuela del Barrio de la Estación de Sariñena. Llegó antes de la guerra y tras la contienda fue reingresado como docente en 1940 en la escuela del Barrio de la Estación. Un año después fue destinado a las Escuelas Nacionales de Sariñena. Manuel Antonio Corvinos Portella recogió su memoria “En homenaje al maestro Don José Castanera Escaned” de quien cuenta: “Aún recuerdo su enjuta figura, su bien hacer, su carácter bondadoso y su célebre boina que utilizaba alguna que otra vez a modo de elemento admonitorio contra los que tenían dificultades en mantener cierta disciplina. Tenía fama de buena persona y de buen maestro, con gran habilidad para enseñar matemáticas, contabilidad y gramática. Incluso dicen que se sabía el Quijote de memoria”.
José Castanera en la escuela de la estación.
El sariñenense Don Rafael Mendiburo Allue también estuvo en la estación de maestro y luego en la Graduada de Sariñena. Gloria Mendiburo, hija de Rafael, recuerda como su padre estuvo con don Blas, doña Emilia, don Fausto… “Rafael era muy recto y le gustaba enseñar. Subía en bicicleta a la escuela estación, que estaba donde la cruz roja y llevaba la escuela con doña Adela”. Primero estuvo en Castelserás, en Lérida, pero se vinieron a Sariñena porque tenían casa, huerto y una horquilla grande. En la estación estuvo unos diez años y unos siete años, hasta jubilarse en la escuela de Sariñena.
Asún Porta Murlanch estudió hasta los diez años “Estudié con Dña. Tere Guillén en la escuela del Barrio de la Estación”. Allí le prepararon D. Francisco Pons y Dña. Urbana para el Bachiller Elemental para examinarse de forma libre en el Instituto Ramón y Cajal.
En 1969 se suprime la escuela de niños de acuerdo a la orden de 26 de julio («Boletín Oficial del Estado» de 4 de agosto). Convirtiendo la escuela de niñas de La Estación en mixta (Nueva España – 14/08/1969). Las escuelas del Barrio de la Estación de Sariñena se debieron de cerrar en aquel año de 1969, cuando los maestros Don Ramon Sambia Alos y Doña Urbana pasaron a las escuelas viejas.
La iglesia de la estación se inauguro en 1929 siendo dedicada a San Jorge. Aparece citada en la sección de inauguraciones de la publicación «La Construcción moderna» n.º 9 del 15 de mayo de 1929: «Sariñena (Huesca}.—Iglesia parroquial en el barrio de la Estación.»
Tras la guerra y la gran destrucción que sufrió Sariñena y el barrio de la Estación la nueva iglesia se inaugura el 1 de junio de 1950, cuyo proyecto databa de 1940. Asistió al acto inaugural el vicario general de la diócesis Ramón Abizanda, acompañado de los funcionarios de Regiones Devastadas los arquitectos Miguel Aranda y Luis Lagunilla y el aparejador Luis Felipe Monzón. Además el reverendo arcipreste Jorge Lecha y miembros del ayuntamiento encabezado por el alcalde Valentín Medina, entre otras personalidades (Nueva España, 2 de junio de 1950). (Sariñena devastada).
Esteban Trigo Estúa. Por Victoria Trigo Bello.
Rosalía y Dionisio y sus hijos Lourdes y Esteban en el Barrio de la Estación de Sariñena.
ESTEBAN TRIGO ESTÚA (Sariñena 3 de agosto de 1930, Zaragoza, 18 de junio de 2019)
Nacido en el barrio de la estación de Sariñena, su padre Dioniso estuvo destinado unos dos o tres años en un puesto humilde de la estación de sariñena, se alojaron en casa Porta. Criado a pie de ferrocarril en el zaragozano barrio del Arrabal, pasó buena parte de su infancia en Jaca, Bergosa, Villanúa y Canfranc. Hijo de una humilde familia ferroviaria, su formación académica apenas rebasó lo aprendido en la escuela de Matilde Sangüesa, donde lector devoto del Quijote manifestó su inclinación hacia las letras. Autor desde joven de artículos y relatos, fue colaborador en diversos periódicos, especialmente Heraldo de Aragón, en El Pirineo Aragonés y en El Periódico de Aragón, y también en los antiguos estudios de Radio Zaragoza en la calle Almagro. Persona inquieta y observadora, se introdujo de modo autodidacta en el mundo de la cinematografía, donde estuvo delante y detrás de la cámara. Miembro de la Escuela de Cine de Aragón, como actor encarnó papeles secundarios hasta protagonizar Últimas Cartas de Amor (2002), con guión propio y bajo la dirección de Octavio Lasheras.
Su trayectoria profesional se desarrolló en la banca en puestos de discreto nivel pero de proximidad al público, cuando sólo existían los cajeros humanos. Fue ahí, en la cercanía, donde Trigo destacó como excelente comunicador capaz de encontrar el aspecto divertido de situaciones complejas.
Lo más relevante de su legado cultural son dos libros de memorias publicados con Ediciones 94 (Mi pequeña Historia de Aquel Viejo Arrabal, 1998 y La Zaragoza que yo conocí, de 2015, ambos utilizados para estimulación cognitiva en personas mayores), video documentales dedicados a Belchite y a la línea del Canfranc, cortometrajes, contribuciones a movilizaciones en defensa de la naturaleza y muchas grabaciones de eventos familiares, escolares y sociales.
A los ochenta y ocho años se ha ido un hombre sociable, generoso y carismático hasta sus últimos días. Deja mucha tristeza en el barrio de San José del que fue vecino desde 1956. Las calles Doce de Octubre y García Lorca tardarán a olvidar a ese voluntario conseguidor de monedas de cambio para las cajeras del supermercado, al cliente de prensa, al improvisado camarero llevando cafés a sus compañeros de banca en activo y al conversador siempre con la frase oportuna.
Enamorado del ferrocarril, en mayo de 2017 subió a despedirse de su Canfranero. Hoy sus restos han regresado a su niñez de higos y moras en una humilde casilla. Allí le saludan y le lloran todos los trenes del mundo.
Don José nació en el año 1890 en una buena casa de Binaced en la que todos sus hijos habían estudiado alguna carrera, Binaced dista unos cincuenta kilómetros de Sariñena y forma parte de la comarca denominada Cinca Medio.
A principios del siglo XX ejerció de maestro en Belsierre (municipio sobrarbense agregado en la actualidad al ayuntamiento de Puértolas y a 34 kilómetros de la villa de Ainsa). Allí conoció a su esposa Concepción Lascorz Mariñosa (doña Concha). Tuvieron cuatro hijos: Concha, José María, Conrado y Berta.
Posteriormente pasó a practicar la docencia en el barrio de la Estación de Sariñena. Allí vivieron en una casa propiedad de la familia Llamas y cedida a los maestros.
En el otoño del 37, comenzada la guerra, la familia decidió exiliarse a Francia al considerar don José que sus ideas liberales y socialistas (se había afiliado a FET- UGT en 1937) podían ser peligrosas para su integridad y la desgracia de los suyos. A pesar de que le acusaron de ser de Izquierda Republicana, él nunca se consideró ni rojo ni comunista.
Marcharon los seis, Berta tenía entonces unos meses, en el coche de línea que subía de Barbastro y que pasaba por Ainsa, Labuerda, Laspuña, Escalona…, allí bajaron y se dirigieron andando por Belsierre hasta la aldea de Bies (pequeño pueblo de dos casas, hoy deshabitado) donde se quedaron a dormir en casa Marcial, propiedad de su amigo el alcalde Ramón Bernad y de su esposa Teresa Garcés. Ambas familias habían acordado exiliarse a Francia conjuntamente aprovechando que Ramón conocía perfectamente los caminos pirenaicos que llevaban al país vecino.
Al día siguiente de madrugada, la familia Bernad-Garcés con sus cinco hijos y la familia Castanera-Lascorz con los cuatro propios bajaron hasta Hospital de Tella y allí cogieron el autobús que les llevaría por Lafortunada hasta Bielsa, llegados al citado pueblo continuaron hasta Parzán y posteriormente se dirigieron a Francia por caminos y sendas ya nevados.
De los dos años y medio que permanecieron en el exilio no tengo información..
En 1940 y recién terminada la Guerra Civil regresaron y don José pidió el reingreso en el cuerpo de maestros para seguir en la docencia.
Para comprobar las implicaciones políticas o en hechos de guerra de los docentes que solicitaban el reingreso, se habían creado unas Juntas Municipales y Provinciales. Estas juntas tenían la misión de verificar el grado de participación que habían tenido los maestros en la extinta República y en la Guerra Civil. En el caso que nos ocupa, don José tuvo que presentarse ante la Junta Municipal de Educación Primaria de Sariñena que estaba presidida por el alcalde accidental Melchor Pueyo y en la que ejercía como secretario mosen Jorge Lecha. La junta dio el visto bueno y en marzo de ese mismo año don José fue rehabilitado provisionalmente para volver a ejercer su profesión en la escuela del Barrio de la Estación. Al año siguiente solicitó el traslado a las Escuelas Nacionales de Sariñena y se lo concedieron.
Alquilaron un piso en la calle Mercado (popularmente de los Porches) propiedad de la familia Bastida-Cascales y allí vivieron hasta su fallecimiento.
También ejerció de maestro en el pueblo de Larrés (municipio de Sabiñánigo) donde su hija Concha conoció al que después iba a ser su marido y donde permaneció toda su vida. Este destino profesional no tiene una datación conocida.
Las rehabilitaciones de los maestros iban acompañadas de algún tipo de sanción más o menos grave dependiendo de su implicación política en tiempos de la Segunda República. En el caso de don José, el castigo fue el de trabajar sin derecho a sueldo durante dos años. No tuvo más remedio que aceptar la sanción puesto que, además de ser un maestro vocacional, era lo que mejor sabía hacer. Para poder subsistir se vio en la necesidad de dar numerosas clases particulares en su casa y más tarde de bachillerato, contabilidad y preparación de oposiciones en un cuarto que arrendó en casa Paraled (Sabineta). Cobraba 25 pesetas al mes por dichas clases y enseñó a numerosos alumnos como los hermanos Morén, Ángel Barrieras, Ricardo Herrezuelo, Ramón Gómez, José López, Ángel Royo, Domingo Lana, los hermanos Anoro, Antonio el cartero, Antonio Gascón y los hermanos Porta entre otros.
Con esta represalia y otras peores fueron sancionados cerca de 20.000 maestros de los 60.000 que había ejerciendo en tiempos de la República. Las plazas de los que fueron depurados definitivamente pasaron a ser ocupadas por militares que habían combatido en el bando franquista.
En esos tiempos difíciles, don José y su familia recibieron la solidaridad de muchas personas de Sariñena en forma de productos de la huerta, de la matacía, incluso leña o los posos del café que le daban en una conocida cafetería próxima a su domicilio.
También tenían un corral con gallinas y conejos en la calle Violinista José Porta al que doña Concha le sacaba un buen partido.
Esta delicada coyuntura económica familiar la vivieron hasta marzo de 1942, fecha en la que ya se regularizó su situación.
Don José preparó a su hijo José María para oposiciones a la RENFE en las que consiguió la mejor nota. Fue el número uno de su promoción y se mantuvo en su plaza de Lérida hasta que se jubiló. Recuerda Berta que su hermano tuvo que engañar al tribunal respecto a su edad pues opositó con 17 años, incumpliendo la normativa que exigía a los opositores haber cumplido los 18. Al final de su vida laboral tuvo que jubilarse un año más tarde porque su edad real no correspondía con la que constaba en los papeles oficiales.
Su tercer hijo Conrado aprobó oposiciones a banca en Barcelona.
En la vida familiar existe una anécdota muy representativa de aquel año tan difícil como fue el 1937 en que nació su hija Berta en el barrio de La Estación y la inscribió en el Registro Civil con el nombre de Libertad Castanera Lascorz. Era juez municipal Cándido Alegre Sarrate y así lo anotó en el certificado de nacimiento el secretario del mismo Manuel Carpi Arroyos.
Mi madre (cuenta Mª José) pasó a llamarse familiarmente Berta, o sea el diminutivo del mencionado Libertad, pero nadie se dio cuenta de que había habido una alteración sustancial en el acta de nacimiento hasta que años más tarde cuando fue a arreglar unos documentos le dijeron que ese no era su verdadero nombre, que estaba inscrita como Matilde. Alguien había tachado en su acta el nombre elegido, o sea Libertad y a su lado había escrito, increíblemente, Matilde.
Puede ser que el autor del cambiazo pensara que lo de Libertad era demasiado revolucionario y no lo permitió.
Así que en 1990 tuvo que ir al juzgado con varios testigos los cuales aseguraron bajo juramento que siempre se la había conocido con el nombre de Berta. Entonces el juez adjuntó un certificado al Acta de Nacimiento en el que quedaba reflejado el cambio de nombre que, sin el consentimiento de la familia, había realizado la autoridad judicial competente en esos días.
Don José también dio clases en las Escuelas Nacionales al que suscribe y aún recuerda su enjuta figura, su bien hacer, su carácter bondadoso y su célebre boina que utilizaba alguna que otra vez a modo de elemento admonitorio contra los que tenían dificultades en mantener cierta disciplina.
Tenía fama de buena persona y de buen maestro, con gran habilidad para enseñar matemáticas, contabilidad y gramática. Incluso dicen que se sabía el Quijote de memoria.
Este pequeña gran historia la he escrito animado por el interés de su hija Berta y de su nieta Mª José Bernad. Ambas querían dar conocimiento público de las dificultades que tuvieron que solventar don José y doña Concha a lo largo de su vida y también la de recordar la figura de un excelente maestro que dejó huella en muchas generaciones de sariñenenses.
Don José falleció en Sariñena en diciembre de 1967 y su esposa doña Concha en mayo de 1981. Ambos lucharon por tener una vida digna en unos tiempos difíciles y ahora descansan en paz en nuestro cementerio
«El recuerdo más nítido que guardo es el de la mañana en que mi familia se vio obligada a huir de Perdiguera, cuando varias personas, sobre todo mujeres, lanzándonos piedras al carro en el que montábamos mi padre Hilario, mi madre Carmen, mi hermano Carlos, más pequeño que yo, y mi hermano Benedicto , todavía lactante, que meses más tarde fallecería, nos gritaban : ¡ Rojos fuera de aquí! justo cuando pasábamos por la balsa Las Fuengas.»
Así comienza Jesús Murillo, el hijo mayor de Hilario y que entonces tenía 5 años, el relato de como tuvieron que salir de Perdiguera al poco de comenzar la guerra civil.
Hilario Murillo Castelreanas
De como salvó la vida Hilario Murillo Castelreanas, alcalde de Perdiguera por Izquierda Republicana.
Por Constantino Escuer Murillo
¿Qué delito había cometido Hilario para tener que huir con su familia y las cuatro pertenencias que le cabían en el carro, dejando atrás casa, campos, trabajo, madre y amigos? El delito de ser el presidente en Perdiguera del partido Izquierda Republicana, el delito de ser elegido alcalde tras las elecciones que el Frente Popular ganó en febrero del 1936 y el delito de ser una persona comprometida y luchadora que buscaba el bien común y la justicia social.
Continúa el relato su hijo Jesús: «Las prisas y la edad de mi abuela Estefanía (62 años), madre de Hilario, propiciaron que ella se quedara en Perdiguera. Por otro lado nada hacía temer por la buena mujer, devota cristiana que acudía a misa todos los domingos y festivos y que además ayudaba a limpiar la Iglesia y aquellas tareas que precisara la parroquia.
Sin embargo, al llegar la guardia civil junto con, presumiblemente, otros colaboradores – cuyos miembros se comenta acostumbraban estar borrachos- fue conducida acompañada de otros vecinos a las afueras del pueblo y fusilada. Todos ellos fueron enterrados en una fosa común detrás de la casilla de los peones camineros.(Años más tarde, ya acabada la guerra, se exhumaron los cadáveres y fueron inhumados bajo una lápida común a la entrada del cementerio de Perdiguera, donde en la actualidad descansan).
Ese mismo día llegamos a Peñaflor, donde fuimos acogidos por unos amigos de mi padre, la familia Pola, que vivía junto a la ordana (una acequia). No recuerdo cuanto tiempo estuvimos aquí y desconozco porqué Hilario no prosiguió la fuga, el caso es que un día se presentó un coche con dos personas que se llevaron a mi padre a Zaragoza. Recuerdo haber oído en alguna ocasión contar a Hilario que uno de los que le conducían propuso al compañero :”por qué no le pegamos dos tiros y lo tiramos a la cuneta”. Afortunadamente, prevaleció el criterio del otro y llegó a la cárcel de Torrero en Zaragoza. Mi madre y nosotros seguidamente marchamos también a la ciudad donde nos dio techo una tía de mi madre en el Coso nº 119.
La providencia sonríe a Hilario cuando al pasar en el vehículo que lo conducía a la cárcel por la calle Don Jaime es visto, desde el mirador de su vivienda, por Amalia Castelreanas -su tía, por parte de madre- y su marido. El hijo de ambos, Santiago Cuenca, es informado de que su primo Hilario se encontraba en prisión y hace valer su influencia y relaciones con el poder gobernante en Madrid, intercediendo por Hilario.
Acta constitución ayuntamiento Perdiguera.
Aunque su primo le salva la vida, también el azar colabora con él, ya que durante más o menos el año que está encarcelado en Torrero, se dieron ocasiones en que pudo haber acabado siendo ejecutado. Recuerdo contar en alguna ocasión a mi padre que en la cárcel había madrugadas que acudían los soldados a las celdas con una lista de presos a los que se había decidido dar la libertad. Posteriormente, se enteraron que estas personas habían sido fusiladas. De tal modo que las veces siguientes no había ningún encarcelado que saliera cuando era nombrado. Tal circunstancia no disminuyó el número de fusilados puesto que los elegidos, mientras dormían, dependían de que los soldados les dieran una patada y los levantaran para luego llevarlos “de paseo” hasta las tapias del cementerio.
El recuerdo más vivo que tengo de la estancia de mi padre en Torrero es el de un día que lo fuimos a visitar con mi tío Valero -hermano de mi madre- que volvía de permiso del frente (fue reclutado en Perdiguera por el ejército nacional). Aunque gracias a mi tío se nos dispensa un trato amable, al marcharnos, Hilario se asoma a una ventana para despedirnos con un pañuelo. Inmediatamente los soldados que se encuentran de vigilancia disparan una ráfaga de disparos hacia la ventana donde se encontraba mi padre. No olvidaré las semanas de angustia e incertidumbre que pasó mi madre hasta que llegó una carta de Hilario.
Felizmente, es puesto en libertad –creo que después de un año, más o menos- y nos trasladamos a vivir a la calle San Miguel. En un principio mi padre comienza a trabajar con la familia Cuenca. Luego lo hace con “Los Mesaches”, que se encargaban de realizar el transporte con mulas y carros procedente de la estación del Norte. Finalmente, con Celedonio como socio, abren una carbonería en la calle de La Cadena.
Una vez finalizada la guerra vuelve a Perdiguera ya que se le devuelven las tierras que le fueron confiscadas. No ocurre lo mismo con las caballerías. Al enterarse que una gran mesa que tenía en el corral de gran valor es utilizada en las escuelas la reclama. Dicha mesa le fue devuelta tras ser arrojada desde una ventana de un piso alto de la escuela.»
En un última reflexión, Jesús dice que su padre Hilario hasta el momento de su muerte siempre defendió sus ideales y que estuvo en frente, dentro de lo que se podía, del dictador y sospecha que si no hablaba de los hechos que acontecieron aquellos años fue por el miedo que tenía a que su familia pudiera ser perjudicada, dada la dura experiencia que le tocó vivir.
Acompaño este relato con una foto de Hilario, el acta de posesión de su cargo como alcalde y la de su destitución cuatro días después del golpe militar que dio comienzo a la guerra civil, comunicada por el sargento del puesto de Leciñena «por orden superior»
PD: Agradezco a Carlos Murillo, hijo de Jesús y nieto de Hilario, que me hiciese llegar hace ya algunos años este texto que transcribió del relato que le hizo su padre.
El segundo apellido de Casto, Expósito, ya nos pone en la pista de su infancia en un hospicio, en este caso el de Zaragoza. Se casa con Pascuala Puértolas, de Farlete y termina viviendo en Perdiguera, donde tendría cinco hijos, un varón llamado Antonio, y cuatro hijas: Inés, Victoria, Rosario y Trinidad.
Casto López Expósito
Por Constantino Escuer Murillo
Afiliado a Izquierda Republicana y vocal de este partido en Perdiguera, es elegido junto a Hilario Murillo y Segundo Arruga, concejal del ayuntamiento de Perdiguera tras el triunfo del Frente Popular.
Tras el golpe militar que dio comienzo a la guerra civil, la situación en el pueblo se vuelve muy peligrosa para las personas de izquierdas. Detenciones y fusilamientos hacen que una noche Casto huya del pueblo acompañado de su hijo Antonio, que por entonces tiene 19 años. En casa quedan Pascuala y sus cuatro hijas.
Rosario López
Padre e hijo continúan la huida y se unen al ejército republicano. Antonio irá a luchar al frente y Casto, debido a su avanzada edad, será destinado como guardián a una prisión de Barcelona. Entretanto, Pascuala y sus hijas continúan en el pueblo y pasados los días, son detenidas para ser interrogadas. Quiere la fortuna que estando detenidas, se produce un bombardeo y los guardianes que las custodiaban se van a proteger a un refugio, momento que aprovechan para huir en dirección a Leciñena, donde estaban las líneas republicanas.
Me comentó hace unos años Antonio Alfranca, que recordaba perfectamente el momento en el que se cruzó con ellas cuando huían por la carretera, la madre en medio y las hijas cogidas de sus brazos. Se acercó a ellas, pues era amigo íntimo de Antonio, y después de desearles suerte, les dio recuerdos para su amigo Antonio.
Pascuala y sus hijas llegan a Leciñena , continuando su huída hacia Alcubierre y más tarde hacia Lérida, tras los pasos de Casto. Finalmente llegan a Barcelona donde permanecerán hasta casi el final de la guerra.
Antonio López Puértolas.
Antonio, el hijo de Casto, muere el último año de la contienda en el frente de Valencia y Casto con el resto de la familia, tienen que huir de Barcelona ante el avance de las fuerzas franquistas, cruzando a Francia con el último tren que pasó la frontera y que fue bombardeado por la aviación enemiga.
Trinidad López
Ya en Francia, son internados en el campo de Argeles Sur Mer, donde tantos refugiados republicanos fueron hacinados por las autoridades francesas, en unas condiciones atroces que causaron cientos de muertos. Pasados los meses, son reubicados fuera del campo, pero cuando todo parece que va un poco mejor, comienza la segunda guerra mundial y en un momento dado, son detenidos de nuevo por los nazis y trasladados al campo de Angouleme, justo un día después de que saliese de este campo el famoso «convoy de los 927», donde 927 paisanos españoles fueron trasladados en tren al campo de concentración de Mauthausen, librándose de una muerte cierta por los pelos.
Nada sé de las peripecias que sufrieron en el campo de Angouleme, pero tras la liberación de Francia, Victoria y Trini encuentran pareja en París y se quedan a vivir allí. Por su parte, las otras dos hijas, Inés y Rosario, se van a Venezuela donde también formaron familia. A la muerte de Pascuala, acaecida en Francia, Casto decide irse a Venezuela con sus hijas Inés y Rosario y allí acabaría su vida en el año 1959.
Quiero agradecer gran parte de estos datos a Omar de Castro, nieto de Casto y que en la actualidad reside y trabaja en Inglaterra. También me dice que sus tías ya murieron y que su madre Rosario, tiene 94 años y está en una residencia delicada de salud.
De izquierda a derecha Trini, Rosario, Pascuala, Casto y Victoria. Arriba Inés (ya en Venezuela) y Antonio (fallecido en el frente de Valencia).
Vaya desde aquí mi homenaje y mi reconocimiento a Casto, un hombre con una dura infancia y al que sus ideales y su sentido de la justicia social, le hicieron estar en el punto de mira de los fascistas, lo que le obligó a estar en permanente exilio junto a toda su familia. Sirva el mismo reconocimiento para su hijo Antonio, que murió luchando por la libertad, y al resto de su familia, perseguida y exiliada como él.
Subo la única foto que tengo de Casto, posando con la junta directiva del sindicato agrario de Perdiguera del año 1927. También subo una foto de las dos hijas pequeñas, Trinidad y Rosario, que les hicieron en la escuela y que les mandé ya hace años. Ha sido el único recuerdo visual de su niñez, ya que escaparon de Perdiguera con lo puesto.
Constantino Escuer Murillo, natural de Perdiguera, es un agricultor muy unido a su tierra. Valora tanto la vida, que es capaz de ver la vida que no somos capaces de ver los demás; es todo un conocedor y descubridor de la entomofauna monegrina y de la naturaleza en general. Pero además, Constan es colaborador de la revista monegrina «Montesnegros» y gran divulgador y conocedor de su tierra. He de agradecerle que haya querido compartir dos emotivos escritos sobre la guerra civil en Perdiguera, valiosos testimonios para que la memoria continúe viva en nuestros corazones.
Constantino Escuer Murillo
IN MEMORIAM
«Rogad a Dios en caridad por estos cuatro seres inocentes, que en horas de confusionismo, dieron su vida por España. Manuel Escuer – Saturnino Alfranca – Benito Bailo – Segundo Arruga» Así reza la inscripción en la lápida de una tumba que encontraremos en el cementerio de Perdiguera nada mas franquear su puerta.
Tal día como hoy 28 de agosto de 2016, se cumplen ochenta años del asesinato de estos cuatro vecinos de Perdiguera, que junto al maestro de Lanaja, cuyo nombre desconozco, fueron fusilados en las tapias del cementerio.
No fueron los primeros en ser pasados por las armas tras la sublevación militar del 18 de Julio de 1936, ya que previamente y en las tapias del cementerio de Torrero, habían sido fusilados el secretario del ayuntamiento de Perdiguera Félix Lamata Sanz y el médico del pueblo Martín Serrano Díaz. Con posterioridad, también sería fusilado el maestro de la escuela de niños Victoriano Tarancón Paredes.
El marmolista que realizó la inscripción de la lápida, por algún motivo, cometió un error a la hora de escribir uno de los apellidos. Las cuatro personas que fueron fusiladas por el único delito de pertenecer a Unión Republicana son: Manuel Escuer Doñate de 52 años, que en el libro de defunciones del ayuntamiento, cuando se habla de las causas de su muerte pone «Muerto a causa de las circunstancias actuales», Saturnino Arruga Alfranca de 51 años y con las mismas causas de la muerte, Benito Bailo Arruga de 40 años «Muerto a causa de la guerra» y por último Segundo Arruga Alfranca de 29 años, que consta como «Muerto por haber sido fusilado».
Este último, Segundo, fue secretario de Unión Republicana, partido que tenía un pequeño casino en la actual calle de Las Plazas, que se cerró tras el golpe militar y que hasta entonces fue centro de reunión y debate político. Como muestra de ello, en una carta dirigida al Gobernador Civil, el alcalde informa de que en el Centro de Unión Republicana, ha tenido lugar el día 17 de enero de 1936 a las ocho de la tarde un acto político, y dice literalmente: «Pláceme significar a V. E. que se verificó el acto con el mayor orden, sin ocurrir ningún incidente, siendo el número de los asistentes de 80 a 100 y los oradores que tomaron parte en el acto, Don Joaquín Centelles, Don Carmelo ¿Esques? D. Saturnino ¿Guallar? y D. Casimiro Sarría, siendo los puntos tratados relacionados con la próxima campaña electoral a Cortes».
Tras esta elecciones, ganadas por el Frente Popular, y con motivo de tres renuncias, se designarían tres nuevos concejales al ayuntamiento de Perdiguera, Hilario Murillo Castelreanas, Casto Lopez Expósito y el propio Segundo Arruga Alfranca. Toman posesión de sus cargos en marzo del 1936 y es elegido alcalde Hilario. Poco dura su mandato, ya que el 21 de julio, tres días después del golpe, el sargento de la Guardia Civil del puesto de Leciñena «Por orden de la superioridad», da por clausurada la Comisión Gestora del ayuntamiento.
De estos tres concejales, Segundo Arruga ya sabemos cómo terminó, fusilado junto a sus tres compañeros y el maestro de Lanaja en un criminal acto al que acudieron numerosos espectadores, entre ellos muchos niños de la escuela, alguno de los cuales arrastraría terribles pesadillas hasta su muerte. Otros niños, ya de mayores, decían recordar al maestro de Lanaja dando vivas a la República mientras el pelotón de fusilamiento les disparaba. Casto tuvo que huir y terminó su vida en Venezuela, e Hilario, tras muchas vicisitudes, se libró de una muerte a la que estuvo condenado.
Espero poder escribir más adelante y con más detalle de los acontecimientos que rodearon la huida forzosa para escapar de la muerte de Hilario y Casto, así como de los horribles hechos que sucedieron en Perdiguera a finales de septiembre de 1936, pero hoy 28 de agosto de 2016, ochenta años más tarde, vaya mi particular y sentido homenaje para Manuel, Saturnino, Benito y Segundo, vecinos de Perdiguera, por su compromiso político y su lucha por lograr una sociedad más justa. Y también para el maestro de Lanaja en representación de tantos servidores públicos que como Félix, Victoriano y Martín, fueron asesinados por defender los ideales de la República.
Constantino Escuer Murillo
28 de agosto del 2016
A SANGRE FRÍA
Pocos imaginaban en el pueblo, que aquel 27 de septiembre de 1936, hoy hace de ello 80 años, se producirían unos hechos que constituirían la página más negra y trágica de la historia de Perdiguera.
Aquel domingo, en un pueblo tomado desde el inicio de la guerra por los militares sublevados, un grupo de guardiaciviles al mando del teniente del cuartel de Movera, después de bien comidos y bien bebidos, según contaban quienes se acordaban de ello, se dedicaron a recorrer el pueblo deteniendo a 31 vecinos que fueron introducidos maniatados en la caja de un camión. Posteriormente fueron trasladados al límite del término de Perdiguera con Villamayor, donde en las paredes de una antigua casilla de peones camineros que había junto a la carretera, fueron fusilados y enterrados en una fosa que allí hicieron.
Sin duda alguna, la saca estaba preparada con un listado de personas a las que había que aniquilar por sus ideas políticas, aunque cabe la posibilidad de que, según algunos testimonios, en la borrachera de la acción, se detuviera a algunos pocos que no figuraban en la lista, pero tuvieron la mala suerte de cruzarse en su camino.
Resulta imposible nombrar caso por caso la tragedia de todos los fusilados, pero sí que tengo testimonios como el de Rogelia, la hija menor de Pedro Escanero y Juliana Vinues, que entonces tenía 16 años, quien me contaba entre lágrimas, que después de asesinar a sus padres, pretendieron que bajase a la plaza a bailar con los soldados unos días después del fusilamiento, y gracias a la intervención de un mando que se había alojado en su casa, la dejaron en paz.
O el caso de Estefanía Castelreanas, madre de Hilario, alcalde y presidente de Izquierda Republicana, que no quiso escapar del pueblo cuando lo hizo su hijo, convencida de que con su edad, siendo devota cristiana y ayudando en las labores de la parroquia, nada le podía suceder. Pues como no encontraron al hijo, se la llevaron por delante.
O el de Pascual Murillo (hijo) de 16 años, quien al ver que se llevaban a su padre Pascual detenido, corrió tras el camión gritando ¡Padre, padre, padre! hasta que detuvieron el vehículo y lo subieron con el resto de los detenidos.
O el de Petra Cugota, de 32 años y en su último mes de gestación, cuyo patente embarazo no fue suficiente para que se compadeciesen al menos del hijo que estaba por llegar.
O el de los otros dos adolescentes de 16 años, Elías Arruga y José Alfranca, que fueron asesinados antes de que pudieran saber lo que era la vida.
Me gustaría poder dedicar unas palabras para cada uno de los asesinados, pero lamentablemente carezco de información suficiente para poder hacerlo. Mi respeto y mi recuerdo para cada uno de ellos.
Pasada la guerra, los cuerpos fueron exhumados de la fosa donde se encontraban y enterrados en el cementerio municipal bajo una lápida común situada muy cerca de la entrada a mano derecha.
Si alguna vez entráis al cementerio de Perdiguera, dedicad al menos un pensamiento para estas 31 personas, que fueron, víctimas inocentes de una maquinaria de terror que intentó aniquilar a todos sus adversarios políticos, y protagonistas involuntarios de una tragedia que todavía tiene sus consecuencias en el pueblo donde vivieron.
En mitad de Los Monegros, en medio de la nada, permanece férreamente erguida una solitaria pared. Una pared que estoicamente resiste y lucha por su propia existencia, en medio de la soledad, del silencio y el olvido. Es un lugar con un cierto misterio, donde el paso del tiempo ha borrado la historia, donde el olvido se ha apropiado de la memoria y solo su leyenda ha permanecido. Allí, allí queda oculto el recuerdo de un pueblo ya sin apenas ruinas y que se desvanece en la profundidad de la triste indiferencia.
Poblado de Moncalvo
El desaparecido poblado de Moncalvo se encuentra entre las localidades de Pallaruelo de Monegros y Lanaja, a unos tres kilómetros en línea recta de Pallaruelo de Monegros, pueblo hermano del que distan unos escasos tres kilómetros. Se accede a través de la carretera A-1221, cogiendo el camino de Moncalvo, hacia el sur, entre los kilómetros 10 y 11. Su vieja pared sirve de guía, apareciendo a los pies de una loma, cuya cota alcanza los 376 metros de altitud sobre el nivel del mar. En su lado sur se encuentra el barranco de Laforda.
Localización: Polígono 7 Parcela 56 Moncalvo, Sariñena (Huesca). Referencia catastral: 22294A007000560000BF. Titularidad: Ayuntamiento de Sariñena. Coordenadas: Longitud 41°42’49.8″N y latitud 0°14’27.1″W y UTM Uso 30 X729536 Y4621684 (Google Maps).
Moncalvo fue pueblo medieval de cierta entidad, en relación con la envergadura de su iglesia de la Virgen Vieja dedicada a San Pedro. Sus restos están incluidos en el Catálogo del Plan General de Ordenación Urbana de Sariñena bajo la referencia SA 024 «Iglesia de la Virgen Vieja». Desde el 2021, es de titularidad del Ayuntamiento de Sariñena. Por su importancia debería de ser declarado Bien de Interés Cultural (BIC).
Plano altimétrico 1:25.000 de la Virgen Vieja elaborado entre 1900 y 1930. ICEAragón.
La leyenda de Moncalvo
Moncalvo guarda una leyenda entre sus ruinas que se ha ido transmitiendo entre generaciones. Una leyenda que narra cómo sus habitantes se rebelaron contra los tributos que debían de pagar y que, por ello, hasta llegaron a asesinar a más de un recaudador. La respuesta fue despiadada y terrible, tan cruel que sirvió de escarnio para otras poblaciones y tan aterradora que su recuerdo se hizo casi imposible. Así, sucedió que tropas reales aparecieron mientras se encontraban celebrando misa en la iglesia de la Virgen Vieja, uno a uno les hicieron salir mientras los asesinaban a todos, hombres, mujeres, niños, niñas, bebes y ancianos. Luego, con palos de sabina, que habían clavado en el suelo, empalizaron sus cadáveres. Los expusieron como castigo ejemplarizante, empalizados para que otros pueblos contemplasen las consecuencias que conllevaba rebelarse contra el poder.
«Aquí en Pallaruelo siempre se nos ha contado la misma leyenda, siempre a los críos, siempre… No pagaban impuestos, iban a recaudar, venían de Huesca a recaudar impuestos y por lo que sea no querían someterse y entonces, a los recaudadores que venían al pueblo, los mataban. Porque les debieron de meter en tan apuro, en tan aprieto que dijeron-pues mira, única solución, matar a los que vengan a la recaudación-. Con que sí, sí… recaudador que venía, recaudador que se jugaba el tipo. Hasta que vinieron con fuerza mayor, entonces, el día de la fiesta mayor del pueblo, cerraron las puertas, llegaron muchísima gente a caballo, cerraron las puertas de la iglesia y fueron matando uno a uno, indiscriminadamente a todo el pueblo que estaba allí. El pueblo debía ser bastante antiguo, un amigo, encontró en una caseta una lámpara romana.»
Lourdes y Marga Alcubierre Pueyo.
De aquella matanza solamente escaparon el párroco y un monaguillo que consiguieron huir hacía Pallaruelo de Monegros. Pero al final fueron capturados y ejecutados en un campo al borde del viejo camino a Zaragoza. En el campo, durante muchos años, los vecinos y vecinas de Pallaruelo depositaban piedras en su recuerdo, una cada vez que pasaban, llegando a formar un gran montón que luego tuvieron que deshacer -Pues se comía parte del campo-.
«El cura salió, saltó por la ventana o tenía una puerta secreta. Se escapó para resguardarse en Pallaruelo, él y un monaguillo. Salieron a por él y en un campo de casa allí lo mataron, a él y al monaguillo. Y siempre nos lo han contado en casa, siempre. El campo estaba al lado del viejo camino a Zaragoza, era el camino que pasaba por Peñalbeta, el camino original que iba a Zaragoza, y entonces, como la gente transitaba mucho por el camino pues todo el mundo que pasaba ponía una piedra como… para liberar el alma de esas personas -una piedra por su pena-. En un momento determinado tuvieron que deshacer el montón de piedras porque se apoderaba del campo.»
Lourdes y Marga Alcubierre Pueyo.
Algunas otras leyendas cuentan como una mujer sobrevivió y dio origen a Pallaruelo de Monegros. Pero es evidente que las dos antiguas iglesias son contemporáneas en su época, por lo que las poblaciones coexistieron y, por su cercanía, debieron de mantener fuertes lazos familiares. De hecho, de la vieja iglesia de Pallaruelo de Monegros únicamente queda una única pared de su torre, estableciendo un cierto paralelismo en sus respectivas historias.
También narran como Pallaruelo de Monegros fue devastado, siendo pasto de las llamas, sufriendo un incendio que arrasó completamente el pueblo. Al incendio sobrevivió una mujer de la que descienden los actuales pallaruelenses. Al parecer, la mujer se había quedado en un pajar aislado y fue la única superviviente. También circula la versión que fueron ambos pueblos los que se opusieron a pagar los tributos y, en represalia, ambos pueblos fueron destruidos y su gente asesinada.
Solamente dejaron una pared de cada iglesia, testigo de aquellos hechos.
«Les llevaron a las gentes de los pueblos de alrededor para ver el escarmiento que les habían hecho, después de pasarlos a todos por degüello en la iglesia, los sacaron y les colgaban en la cantera de al lado unos palos y los clavaban ahí. Les metían toda la madera atravesando todo el cuerpo, y allí todos, te imaginas que espectáculo tan horroroso, les llevaban a las gentes de los pueblos de alrededor como diciendo –si no hacéis, si no nos pagáis estos impuestos, os pasa como a estos-. El abuelo Paco decía –Críos, mujeres, ancianos… todos estaban allí-. Entonces siempre quedó ese miedo en Pallaruelo -¡Qué nos puede pasar como a los de Moncalvo!-. Eso claro, ese miedo se ha transmitido, cada vez que voy me da un escalofrío.»
Lourdes y Marga Alcubierre Pueyo.
Esta es su leyenda, de la Virgen Vieja, pero también existe su historia en la que nos adentramos y descubrimos.
El yacimiento
La loma de la Virgen Vieja resulta muy interesante y revela la existencia de antiguos asentamientos. En su recorrido, a simple vista, aparecen diversas cerámicas superficiales. Entre ellas encontramos cerámica bruñida atribuible a la edad del bronce o del hierro, datando el yacimiento en la antigüedad, al menos en torno a los 500 años a.C. También aparecen cerámicas hispanomusulmanas, árabes, algunas vidriadas, esmaltadas, verde almohade o con colores. Además, cerámicas medievales, entre ellas con presencia de manganeso que nos lleva a situarla sobre el siglo XVI.
Entre otros muchos restos aparecen restos de arcilla sin hornear o presencia de una teja deformada, lo que lleva a plantear la presencia de un horno en el asentamiento, además evidencias como, posiblemente, algunas zonas debieron ser utilizadas para la extracción de arcillas.
Reseñable es la aparición de escoria o arrabio, un producto intermedio del proceso de fundición de las menas del hierro.
La realización de estudios arqueológicos futuros podrá desvelar muchos de los misterios que esconde el viejo poblado de Moncalvo.
Igualmente, en Pallaruelo de Monegros existió un asentamiento anterior al sur de su antigua iglesia del Salvador, dirección a la balsa buena. En su ubicación se aprecian abundantes restos de cerámicas.
La Virgen Vieja de Moncalvo
La heroica pared que permanece son dos paños de una cabecera poligonal de una antigua iglesia gótica de mediados del siglo XIII. Una antigua iglesia que se componía de una única nave, cubierta por una bóveda de crucería y cabecera poligonal: “La Virgen Vieja de Moncalvo». La Virgen Vieja respondía a las mismas características que la desaparecida iglesia de San Salvador de Pallaruelo de Monegros, construida por Arnaldo Vidal de Almenar en 1258; incluso aparecen idénticas marcas de cantería.
Detalle de la Virgen Vieja de Moncalvo
La iglesia de Moncalvo, conocida popularmente como la Virgen Vieja, obedeció a San Pedro; según referencia recogida en un pleito sucedido en 1860, citando un documento de 1445. El pleito respondía al aprovechamiento de ganados entre vecinos de -Castejón de Monegros, Balfarta, Capdesaso, Albaruela de Tuvo y Lalueza-. En dicha cita se encuentra la referencia a «San Pedro de Montalbo»-vista la concordia celebrada por el Consejo de Sariñena y los jurados de Castejón, Balfarta, Pallaruelo, Lalueza, Albaruela, Capdesaso, Lasardera, Lastanosa y Celadilla, en la anteiglesia de San Pedro de Montalbo, a nueve días de marzo de 1445. En ella se acordaba que sus ganados podían pastar en los terrenos comunes que -en la misma se designan- , por la que se regularizó –el uso que había de hacer del aprovechamiento mancomún de pastos para sus ganados en los terrenos de las aldeas ahora despobladas, en los montes realengos y en los comunes- (Real Decreto del Consejo de Estado firmado por Isabel II, publicado en la Gaceta de Madrid del 31 de enero de 1860. Boletín Oficial de Segovia Número 24 – 1860 febrero 24).
La festividad de san Pedro es el 29 de junio.
De hecho, al norte del desaparecido poblado aparece el paraje o monte denominado «Saso de San Pedro». Mapa del Instituto Geográfico y Catastral de España, mapa militar 1953.
Las ruinas de Moncalvo han ido desapareciendo, hay quienes cuentan que las piedras fueron usadas para la construcción de carreteras y otras construcciones locales. «En la cima debió de existir un castillo», comentan Lourdes y Marga Alcubierre Pueyo, a quienes se ha de agradecer que se mantenga y transmita la memoria de Moncalvo.
Si que parece cierto que muchas de las masadas del entorno contienen piedra de Moncalvo, en algunas se pueden observar las mismas marcas de cantería, como la flor de Lys. Aunque todo apunta a que a mediados del siglo veinte aún se podían observar las calles y restos de los muros de las casas. El camino pasaba por la calle principal del pueblo, entre muros de poco más de medio metro de altura y, cerca de la iglesia, había una pequeña plaza con una fuente.
Quizá, sea reseñable que próximo a Moncalvo se encuentra la finca «Manantial de Castanera«, manantial que debió e abastecer el poblado. Incluso el barranco solía llevar agua. En este sentido, de vueltas a mediados del siglo XX, el poblado pertenecía a Castanera, rico hacendado de Sariñena y comerciante de mulas, y los montes principalmente también, que eran montes comunes cuyos principales propietarios eran el propio Castanera, Juan José Torres y casa Ruata de Pallaruelo de Monegros. Castanera legó su herencia a su sobrino, Ricafort, quien ordenó a un maquinista P.H. de Sariñena que, por medio de una oruga, arrasase las viejas ruinas y así lo hizo, aunque con la torre no se atrevió, le dio miedo que se le cayera encima.
Fotografía aérea de 1986, se deja entrever la planta de la antigua iglesia. Cortesía Javier Navarro.
«El abuelo decía si vas, mírate bien que veras las calles, hasta la fuente, hasta un manantial que debía de haber por allí. Antes se veía, -yo, cuando iba de pequeña, me acuerdo que había trozos que hasta se veía el trazado parte de una calle-.»
Lourdes Alcubierre Pueyo
Torre Virgen Vieja Moncalvo.
El blog Sansalvadorota establece similitud entre las marcas de cantería de Moncalvo con las marcas de la iglesia de Santa María de Orta de Lérida y las marcas de cantería de la iglesia templaría del convento de San Salvador de Orta. La desaparecida iglesia leridana fue destruida por Felipe IV en el siglo XVII. Santa María la Vieja o Santa María la antigua, y las antiguas iglesias de Moncalvo y Pallaruelo guardan una relación con el convento de Orta, según el blog Sansalvadorota: «Todo indica una relación entre los tres centros religiosos y una historia que no la sabemos completamente».
Otras marcas dejadas en sus piedras responden a viejos pastores entre ellas la de pastores trashumantes. El etnógrafo Eugenio Monesma Moliner señala que es curioso que en algunos de los sillares se conservan grabados posiblemente de pastores de la montaña, probablemente del valle de Chistau por sus apellidos (Mur y Bruned). Los gravados representan cuchillos y sus nombres «una imagen, esta de los cuchillos, que encontramos en muchos abrigos y casetas pastoriles».
Además, en la vieja pared de la Virgen Vieja aún se pueden contemplar las marcas de la guerra civil, como el gravado de las siglas del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista).
Es una batalla desesperada contra el olvido, un testigo mudo de un pueblo arrasado y sin memoria, de un pueblo borrado que se desvanece, deshaciéndose en polvo en la aridez monegrina.
De la antigua iglesia de Pallaruelo de Monegros desmontaron el retablo mayor y lo colocaron en la nueva iglesia, no lo pudieron colocar entero y lo acortaron, algunas partes las tuvieron que colocar por los laterales. En la guerra civil sacaron las tablas y construyeron unas garitas de vigilancia para las entradas del pueblo, luego las desmontaron y dejaron las tablas en una era. Aparecieron unos hombres y se las llevaron, tenían una orden firmada por el obispo y sabían perfectamente lo que se llevaban. Lo más probable es que el altar se encuentre desperdigado por colecciones privadas de EEUU.
Moncalvo, curiosamente no se encuentre registrado en Los pueblos y los despoblados, de Antonio Ubieto, y, en palabras de Juan José Genérelo, director del Archivo Histórico Provincial de Huesca, «Resulta sospechoso que, tratándose de una obra tan completa, no aparezca ese topónimo por lo que habría que pensar que debe tener un segundo nombre con el que sí aparecería en la documentación medieval y moderna». Pues parece que Moncalvo haya sido esquivo en las principales obras y descripciones sobre Aragón, línea que ya manifestó Manuel Benito Moliner «Moncalvo también fue pueblo, aunque lo olvidan todas las obras geográficas publicadas hasta hoy» (Tierras y Gentes, Diario del Altoaragón 24 de mayo de 1998).
Tampoco aparece recogido «Moncalvo» en la obra Toponimia Histórica Aragonesa de Miguel Ballestín, limitando muchísimo su búsqueda. Aunque su topónimo, consultando el Nomenclátor Geográfico de Aragón, no ofrece mayor diversificación, resaltando tan solo su etimología aportada por la fuente «Pueblos del Alto Aragón» que define a Moncalvo como «Monte pelado».
Así, efectivamente, tal y como apuntaba Juan José Genérelo, la consulta de documentación histórica aporta gran diversidad del topónimo de Moncalvo siendo estas sus distintas formas: Moncalbo, Montcalvo, Montalvo, Montecalvo, Monsalvo y Monsalva. Por ello, su documentación histórica ha sido ardua, pero al final ha ido dando resultados.
Retrayéndonos a 1100, es cuando Pedro I alcanza Sariñena y su entorno, siendo fecha aproximada en la posible «reconquista» del poblado o aldea, habitada o despoblada, de Moncalvo. Por ello, en 1170 el Rey Alfonso II de Aragón concede a Sariñena su “Privilegio de Población” por el que podía poblar una vasta extensión que se extendía por el este y sur de dicha villa, desiertos y poblados:
«… en el año pasado de 1170, se dignó el señor Don Alonso el segundo de Aragón, conceder a todos los hombres de Sariñena, que entonces allí estaban, o que en adelante fueran a poblar, por el deseo de que allí poblasen, y habitasen todos los términos de Sariñena, desiertos y poblados con todos sus montes y pastos, aguas, selvas y sotos, con todas sus entradas y salidas y pertenencias, de modo que mejor lo hubiesen tenido en tiempo de los sarracenos, o de los cristianos, o de modo alguno debían tener, para que todo esto lo poseyesen enteramente, lo trabajasen y llenasen aquellos y su descendencia para propia herencia suya, y para que hiciesen de ello en todo el tiempo a su propia voluntad. Les concede así mismo aquellos fueros de Zaragoza buenos y no malos, y que no diesen ni hiciesen a hombre alguno causa alguna sino las Decimas y Primicias a Dios, ni diesen lezda ni peaje en toda su tierra…»
Casa de Ganaderos de Zaragoza – Pastos ES/FCG – Caja 25_Ligamen 4_39.
Así, Sariñena queda definida sin nombrar específicamente su totalidad de poblaciones y aldeas: «… dono vobis terminos in primis Alberola, cum ommibus suis terminis, sicut vadit ad illa pena tallata quae est super Sodeto, sicut vadit per directum ad illa Torre de Cabañas, cum tota valle putrida, deinde sicut vadit ad caput de ipsa serra de Sella Maestra, de ipsa serra intus sicut aquas corrum contra Sarannyenam, sicut vadit per directum ipsa serra de Sella Maestra, usque alas almolas, deinde sicut vadit ad almoella totum intus, sicut vadit per directum ad ipsum caminum, qui transit per Bojaraloz sicut aquas corrunt contra Sarañenan, sicut vadit ipsum caminum per directum, usque Borjalaroz, sicut vadit, exit ipsum caminum usque ad Peñalba, sicut vadit ad valle Trabian, exit ad ipsos Germanellos, qui sunt ante Xixena, sicut exit ad ipsan Torremia, vadit exit ad ipsam Foratata,sicut vadit ad ipsan Torre de ipsa Ventosa,sicut vadit ad Alpicon de Ballara, sicut vadit per directum usque ad flumen de Alcanadre, sicut vadit ad podio Meler,sicut vadit, exit ad illa Boltorera, sicut iste predictae afrontationis, terminos includunt, dividunt. Dono,concedo vobis, vestris totum integriter quantum ego ibi habeo, habere debeo, vel ad mea voce regale pertinet, vel pertinere debet,sicut superius scriptum est, ad vestram voluntates imperpetum, …» (Elbaile Ollés, José. Lalueza, hechos del siglo XVIII).
Desde entonces se comienza a hablar en la documentación de “las Aldeas dependientes de la Villa de Sariñena”. Dichas aldeas eran doce, entre ellas Motalbo: Alberuela, Lalueza, Capdeaso, Lastanosa, La Celadiella, Salavert, La Sardera, Miranda, Pallaruelo, Valfarte, Montalbo y Castejón de Monegros; varias de ellas quedarán deshabilitadas en el s. XVI. Aunque José Elbaile Ollés llega a documentar hasta diecisiete las aldeas que pertenecían a Sariñena.
En 1284, una carta real de Pedro IV da cuentas sobre un embargo de bienes, entre ellos en la aldea de Moncalvo: «Mandato sobre el embargo de los bienes de Juan Garcés de Oriz, abad de Montearagón, fallecido el día de San Juan Bautista. De acuerdo con el mandamiento del rey, referente a la muerte de obispos y abades, por el cual se ordenaba embargar los bienes tras la muerte, entre otros embargos Ramón Pelegrín, «baile de Sariñena», se encargó de embargar los bienes que tenía en Sariñena y en las aldeas de Valfarta, Castejón (de Monegros), Pallaruelo, Moncalvo, Lastanosa, La Celadilla, Miranda, Salavert, Sardera, Capdesaso y de Tubo (Alberuela de Tubo).» (Cancillería, cartas reales de Pedro IV, caja 61, N.º 7364/).
Sariñena, a comienzos del siglo XIV, recoge José Elbaile Ollés, estaba conformada por las siguientes aldeas: «el territorio lo conformaba la villa de Sariñena, Castejón de Monegros, Valfarta, Lalueza, Lastanosa, Capdesaso, Alberuela de Tubo, Tubo, la pardina de Sodeto, Pallaruelo, Jubierre, San Juan, Vallsanta, Montebh, Moncalvo, La Sardera, Salavert, Castellones, la Celadilla y Miranda».
José Elbaile Ollés en «Lalueza, hechos del siglo XVIII» describe la organización de Sariñena y sus aldeas, recogiendo como la jurisdicción civil, criminal o administrativa correspondía a la Villa de Sariñena a través del Baile y Justicia: «Cada aldea tenía su Concejo, que presidía el jurado mayor. Podía haber dos jurados, un corredor (alguacil) y un secretario. Los jurados se elegían por sorteo. La villa y todas las aldeas tenían su propio diezmario (el terreno de cultivo que comprende cada lugar) y su boalar, una parte de monte cercano para el pasto del ganado. Con el resto de montes comunes y los boalares del territorio, se formó una dehesa común que llamaron Realengo, el Común o Comuna. La villa y aldeas arrendaban sus pastos y repartían los beneficios en dos partes, una para la villa y la otra para las aldeas. Lo administraban los jurados de la villa que representaban a Sariñena y los jurados de las aldeas a los que también llamaban jurados de comuna. Los representantes de la Comuna se reunían una vez al año en el mes de septiembre para el reparto de los beneficios. Hasta el siglo XV, gracias a los privilegios de población no se pagaban impuestos, salvo las decimas y primicias a la Iglesia: …non donetis, ne que faciatis ullo homini ullam causam nisi décimas, primitias, Deo, non detis lezdam ni pedage in totam meam terram…«.
En 1328, un documento trata de un vecino de «Montecalvo» (Moncalvo): «Comisión hecha al Justicia de Aragón, Jimeno Pérez de Salanova, de la salva de infanzonía de Martín de Fanlo, vecino de Montecalvo, aldea de Sariñena» (Cancillería, registros, nº429, fol.1v/ Salva de infanzonía del 28 de febrero de 1328).
Igualmente aparece en una relación judicial de 4 de abril de 1328, esta vez bajo la denominación de «Monsalva» : «Reunidos los consejos de la villa y aldeas de Sariñena en la Iglesia de San Salvador, nombran a Marco de Sena, jurado de Sariñena, Domingo Lo Pico, vecino de Monsalva y jurado de la comunidad de aldeas de Sariñena, como procuradores especiales para que les representen en las próximas Cortes que se van a celebrar en la ciudad de Zaragoza, en la que se coronará a Alfonso IV» (Cancillería, pergaminos, Alfonso IV, carp.218, nº170/ Nombramiento. (4-04-1328)).
En el mismo 1328, aparece «Montalvo (Monsalva)» en una relación de administración de bienes: «Carta al justicia de Sariñena sobre Agnes, viuda pobre de Jaime Agrament, vecino de Barbastro, y la administración de los bienes en Montalvo (Monsalva), aldea de Sariñena, de su hija Martina, quien estaba bajo tutela de Pedro de Barba» (Cancillería, registros, nº430, fol.162-162v/ Mandato. (15-12-1328)).
En 1336 se encuentra mismamente «Montalvo (Monsalva)» en una carta de Pedro IV al sobrejuntero de Huesca y Jaca en las zonas de Sariñena y Ontiñena «Para que obligaran a Pedro Jordán de la Corona, vecino de Sariñena, a pagar cierta cantidad que debía dar a Domingo Melero, rector de la iglesia de Fuendejalón, ya que había recibido de Bartolomé Fernández, vecino de Montalvo (Monsalva), aldea de Sariñena, unos dineros que eran de dicho rector» (Cancillería, cartas reales, Pedro IV, caja 1, nº88/ Mandato. 24-05-1336).
En 1337, el rey de Aragón Pedro IV (1319-1387) permite a los habitantes de «Montcalvo y Pallaruelo», para que saliesen de la pobreza y despoblación en la que se hallaban, pudiesen vender sus pastos anualmente a gentes de otros lugares. Un documento en latín traducido gracias a Ánchel Conte Cazcarro. Cancillería, cartas reales, Pedro IV, caja 3, nº404/ Concesión. «Del Rey a los vecinos de Montealbo y de Pallaruelo de Monegros. Autorización a los mismos para vender sus tierras a personas extrañas»: «Carta de Pedro IV a los vecinos de Montalvo (Monsalva) y de Pallaruelo (de Monegros), aldeas de Sariñena, en la que concede ciertos privilegios de pastos y ganados para evitar la despoblación y pobreza de dichos lugares» (Fechada el13 de agosto de1337).
Entre los años 1348-1350, la peste negra asola a Los Monegros «Con el paso de los años algunas aldeas se fueron despoblando. Muchas desaparecieron con la peste negra» (Elbaile Olés, José). Cuando esto ocurría, afirma José Elbaile Ollés, se acordó, que los diezmarios de las aldeas muertas fuesen para la villa y los boalares para las aldeas.
En 1363/1370 Bernat Miquel escribe a Ferrer de Magarola porque el rey quiere redimir Sariñena y sus aldeas, así que le ruega que envíe copia del contrato de alienación a favor de Pedro de Luna (Archivo de la Corona de Aragón. ES.08019. ACA// ACA,COLECCIONES, Historia del Archivo,1,123).
El 19 de octubre de 1366 el rey Pedro IV, trueca la villa de Sariñena, sus aldeas y todos sus términos a D. Pedro de Luna por el lugar de Pinseque (Elbaile Olés, José).
El 9 de abril de 1372, representantes de Sariñena solicitan quitarse del señorío pagando las 13 mil libras jaquesas y 11 mil de Barcelona en que se había pactado la devolución y retornar a la corona (Elbaile Olés, José).
El 17 de mayo de 1373, el rey acepta la petición de Sariñena y acuerda su venta con Dña. Elfa Exerica, heredera de los Luna (Elbaile Olés, José).
En 1384, un pleito sobre los muros de la Villa de Sariñena cita Moncalvo: «Las aldeas y la villa tuvieron un pleito sobre la obligación o no de estas de contribuir en la reparación de los muros de la villa. Se sentenció en Tamarite de Litera siendo rey Pedro IV a favor de las aldeas. Entre ellas nombra a: Moncalvo, la Sardera, Moscallon, Miranda, Celadilla y Salavert» (Elbaile Ollés, José. Lalueza, hechos del siglo XVIII).
En el fogaje de 1405, censo del Reino de Aragón ordenado por el rey Fernando el Católico para recaudar el impuesto de las sisas, «Montalbo» contaba con unos seis fuegos.
En 1417,el Rey Alfonso pide a las cortes 70 mil florines de oro para recuperar todos los bienes enajenados por sus antecesores, de los que 10 mil libras correspondían a la villa de Sariñena y sus aldeas (Elbaile Olés, José).
En 1445 se produce la anteriormente citada concordia sobre los pastos comunes y su aprovechamiento y guardias, celebrado en la anteiglesia de San Pedro de Montalbo: «Vista la concordia celebrada por el Concejo de Sariñena y los Jurados de Castejon, Balfarta, Pallaruelo, Lalueza, Albaruela, Capdesaso, Lasardera, Lastanosa y Celadilla, en la ante-iglesia de San Pedro de Montalbo, á nueve dias del mes de Marzo de 1445, de la que consta haber acordado que sus ganados pudiesen pastar en los terrenos comunes que en la misma se designan, y que para custodia de esos terrenos se procediese al nombramiento de guardas, no por cada pueblo, sino por la universidad» (Real Decreto del Consejo de Estado firmado por Isabel II, publicado en la Gaceta de Madrid del 31 de enero de 1860. Boletín Oficial de Segovia Número 24 – 1860 febrero 24 y en elDiario de Burgos. Boletín oficial de la provincia de Burgos: Núm. 67 – 13/04/1860).
El 15 de julio de 1477, se establece una pecha ordinaria y anual de 12.000 sueldos jaqueses a Sariñena y sus aldeas «Esta transacción es importante porque se establece por primera vez un impuesto a los habitantes de estas tierras y también porque los montes de Tubo y Sodeto ya no volvieron y se quedaron en la casa de los Luna» (Elbaile Olés, José).
En el fogaje de 1495 la población ya no aparece, por lo que probablemente, podamos establecer que poco antes de 1500 Moncalvo debía de estar ya prácticamente despoblado. Aspecto que se refuerza con la presencia de las cerámicas medievales, las más recientes y últimas datadas, en torno al siglo XVI.
En las cortes de 1498 tan sólo se habla de siete aldeas, relata José Elbaile Ollés: Alberuela, Lalueza, Capdesaso, Lastanosa, Pallaruelo, Casejón de Monegros y Valfarta. Lo que, de acuerdo a su relato, hace suponer que ya estaban despoblados: Jubierre, San Juan, Vallsanta, Moncalvo, La Sardera, Salaber, La Celadilla, Miranda, Montebh y los Castellones (Elbaile Olés, José. Lalueza en el siglo XVII, El origen de nuestras familias).
«La Virgen Vieja de la soledad más absoluta» Belén Boloqui, presidenta de APUDEPA.
En 1620, Moncalvo no aparece en el mapa del Reino de Aragón de Juan Bautista Labaña.
En 1651 una gran epidemia de peste sacude la mayor parte de Aragón «El año 1651 en que la ciudad de Huesca, Alcubierre, y casi la mayor parte de los pueblos de Aragón padecieron una enfermedad pestilente, contagiosa y sumamente temible» (Epidemiologia española o Historia cronológica de las pestes, contagios, epidemias y epizootias que han acaecido en España: desde la venida de los cartagineses hasta el año 1801… / por Joaquín de Villalba).
El siglo XVII hubo una profunda crisis en la comarca y en todo el Reino de Aragón. Esta comenzó con la expulsión de los moriscos en 1610, que redujo la población aragonesa entre un 15% Y 20% y destrozó la industria artesanal. Vino acompañada de unos años duros de sequía que provocaron el abandono de tierras y para colmo, la guerra en Cataluña y el continuo tránsito de tropas, trajo la peste en 1652.
Elbaile Olés, José. Lalueza en el siglo XVII, El origen de nuestras familias
La Concordia de 1683, vigente en 1860, según el citado Real Decreto de 1860, hace referencia al que entonces, al lugar de Moncalvo, ya extinto: –Asistía el derecho a sus poderantes a que sus ganados pasturen las yerbas que producen los montes comunes o diezmarios que eran de las aldeas extinguidas, resumidas en la de Moncalvo, Miranda y Lasardera-. No obstante, el pacto 13 de la concordia se encontraba extinto: «Respecto a que la Justicia y Juez ordinario de la Villa sean los competentes para los habitadores de la villa», lo que nos lleva a entender que en el momento de realizarse la concordia aún se encontraba Moncalvo poblado. El mismo Real Decreto refleja que en ese momento de 1860 ya se encontraba sin población, al igual que otras aldeas de Sariñena, «Ahora despoblados»(Real Decreto del Consejo de Estado firmado por Isabel II, publicado en la Gaceta de Madrid del 31 de enero de 1860. Boletín Oficial de Segovia Número 24 – 1860 febrero 24).
De 1701 a 1713 se lleva a cabo la guerra de Sucesión por la que, según Nicolas Malo «Fueron arruinados varios pueblos de Monegros, principalmente la villa de Lanaja, que quedó reducida a muy pocos vecinos» (Estudios sobre el proyecto europeo de la unión de los tres mares, Mediterráneo, Cantábrico y Atlántico por el Ebro y el Duero, el Canal Imperial y el de Castilla. Nicolás Malo. 1850).
En el Archivo Histórico Provincial de Zaragoza, aparece un expediente de la casa Ducal de Híjar-Aranda, fechado el 30 de enero de 1799, con referencia ES/AHPZ – P/1-235-82. El documento trata la posible repoblación del lugar de Moscallón con sus cinco aldeas Salaver, Miranda, La Cenadilla, La Sandena y Moncalvo, pertenecientes a la villa de Sariñena.
En la década de 1770 se aprueba el «Fuero de Población» un instrumento colonizador y de repoblación en los territorios de la antigua corona de Aragón (Fuero Alfonsino y Fuero de población de Sierra Morena en los proyectos de colonización de la Corona de Aragón en la segunda mitad del siglo XVIII, de Enrique Giménez López de la Universidad de Alicante) Los inicios de la colonización en Lo Monegros.
El 18 de noviembre de 1788, Narciso Comenge propuso repoblar el Monte de Moscallón y cinco despoblados donde en el pasado habían existido las aldeas denominadas Moncalvo, La Sardera, Salaver, Celadisa y Miranda que, en fecha indeterminada, habían sido abandonadas y de las que quedaban únicamente algunas ruinas. De los cinco despoblados, el de mayor extensión era el de Moncalvo, con una pequeña parte de sus Tierras propiedad de la Cartuja de las Fuentes, seguido por el de Miranda, La Sardera y Salavert, siendo el de Celadisa el más reducido y el único con tierras de mediana calidad, ya que gran parte de la superficie sólo era apta para pastos de ganado lanar y caprino.”
Giménez López, Enrique.
En 1792 D. Pedro Blecua y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido en el Reyno de Aragón cita Moncalvo refiriendo las guerras y pestes como causantes de su despoblación, de los núcleos de Moncalvo, Lasardea, Salabet, Miranda, La Zeradilia y la Almunia de la Regina:
El serenísimo y augusto rey Don Alonso I de este nombre, y IX de Aragón, dicho el Batallador, después de muchos días de cerco libertó esta villa del yugo africano, bajo cuya servidumbre estuvo oprimida muchos años y plantó en ella con singular celo la fe y religión en el día 7 de septiembre de la Era 1172, que corresponde al año 1134, según las noticias que han podido conservarse en sus archivos, y las que trae Blancas, con otros historiadores del reino, con privilegios muy particulares y en especial la cesión de algunos despoblados, que, con motivo de las guerras y pestes, quedaron en su territorio y se llaman Moncalvo, Lasardea, Salabet, Miranda, La Zeradilia y la Almunia de la Regina, reconociéndose todavía en ellos vestigios de poblaciones, y en algunos sus mismas iglesias y campanarios. En el día cultivan estos terrenos los mismos vecinos de villa y aldeas, a donde se cree haberse retirado los pocos que quedaron, y tienen allí sus masías y casas de campo.
Arriendo de pastos de Moncalvo, Diario de Huesca del 27 de septiembre de 1914:
Diario de Huesca – 27 de septiembre de 1914.
Una descripción del Partido Judicial de Sariñena, en la Nueva España del 1 de septiembre de 1959 se refiere a la adversidad del clima como motivo de la despoblación y abandono de las aldeas de Sariñena: «Existiendo también los poblados, ya en franca, decadencia, de San Juan, Vallsanta, Monclavert, Moncalvó, La Sardera, Salavert, La Celadillá, y Miranda. Estos núcleos de población eran aldeas propiamente dichas, que entonces, como ahora, la adversidad del clima obligó a sus habitantes a la emigración». (Nueva España – 1 de septiembre de 1959).
Gracias a Montse Vadillo y Pablo Ruata por descubrir algunos de estos documentos y compartirlos.
Moncalvo en el documental «Monegros»
En 1969, el director Antonio Artero rodó el documental «Monegros», con José Antonio Labordeta como protagonista. Entre las distintas escenas y localizaciones aparece Labordeta en la Virgen Vieja de Moncalvo interpretando «Montesnegros». Una peculiar escena donde se observa parte del equipo de rodaje y la curiosa pintada de «1959» en la vieja pared. «1959» un año en el que muchos pueblos de colonización se estaban construyendo y para los cuales se utilizaron piedras de las desaparecidas casas del olvidado poblado de Moncalvo. José Francisco Pueyo, de Pallaruelo de Monegros, recuerda que hasta aquella fecha aún se distinguían partes de las antiguas casas y calles.
Fotograma del documental «Monegros».
La Virgen Vieja de Moncalvo, toda una leyenda
Resulta inquietante que el tiempo se haya olvidado de su historia, que no exista mayor documentación o investigaciones sobre Moncalvo. Resulta incomprensible que una historia así no despierte mayor interés, especialmente en el académico y universitario.
Diversas hipótesis han atribuido su desaparición, a pesar de su leyenda por el impago de impuestos, a la dureza del territorio, a sequias y hambrunas. También, como ya hemos visto antes, a la peste negra que devastó Europa en el siglo XIV o en el XVII. Igualmente, a la guerra de sucesión española (1701-1713), entre borbónicos y austracistas o su no aceptación a los Decretos de Nueva Planta, lo que llevó a las tropas de Felipe V, en la década de 1710, a arrasar el viejo poblado de Moncalvo. Igualmente, volvemos a citar a Pedro Blecua y Paul quien recoge como las guerras y pestes fueron las causantes de los poblados de Sariñena, entre ellos Moncalvo
Claramente la leyenda de la destrucción de Moncalvo por los Carlistas no fue posible, la primera guerra Carlista fue entre 1833 y 1839, muy posterior a la construcción de la nueva iglesia de Pallaruelo. La nueva iglesia de Pallaruelo de Monegros data de 1808.
Lo que sí parece seguro que Moncalvo sufrió gran inestabilidad a lo largo de su existencia, incluso pudiendo quedar despoblado en determinados momentos, por lo que su momento exacto de su despoblamiento definitivo resulta difícil de concretar documentalmente.
Lo cierto y relevante es el fogaje de 1495, cuando el poblado de Moncalvo, aparezca ya sin población, hecho, como se ha mencionado antes, coincidente con la datación de las últimas cerámicas de Moncalvo del siglo XVI, lo que nos lleva a considerar definitivo su despoblación. Apenas a los pocos años que se estableciese en 1477 una pecha ordinaria y anual de 12.000 sueldos jaqueses a Sariñena y sus aldeas y terminase con los privilegios de no pagar impuestos salvo «las decimas y primicias a la iglesia». Estos hechos son los que más se ajustan a su leyenda.
Sariñena y sus aldeas habían gozado del privilegio real de pastar libremente sus terrenos que el Rey Alfonso II de Aragón, en 1170, había concede a Sariñena y sus aldeas de acuerdo al “Privilegio de Población”. La pecha de 1477 comienza a agravar a Sariñena y sus aldeas al igual que los conflictos que se van manteniendo con la Casa de Ganaderos de Zaragoza. Según recoge José Elbaile Ollés «La Casa de Ganaderos de Zaragoza, es y era una cofradía de ganaderos de Aragón. Fue fundada por Jaime primero el 18 de mayo de 1218. Sus privilegios le permitían el pastar en los montes de todo el Reino y su Justicia tenía la jurisdicción civil y criminal sobre todos los hechos referentes a esta actividad sin poder ser recurridos a otro órgano superior. Durante los siglos XVII y XVIII tuvo muchos conflictos la villa de Sariñena y sus aldeas por la colisión de los privilegios que los reyes dieron a estos pobladores con los que luego darían a la Casa de Ganaderos.»
No obstante, hay una curiosa referencia sobre una disputa entre moradores de Moncalvo y los pastores como causa de su abandono. De acuerdo con la documentación encontrada por José Elbaile Ollés, los vecinos mantuvieron un «encuentro» con pastores al salir de la iglesia y «por lo que quedó despoblado»:
«…en Moncalvo subsisten las paredes de su iglesia de San Pedro, y la de Nuestra Señora de Moncalvo y he adquirido por particulares noticias en conversaciones de que hace siglos por un encuentro que tuvieron los vecinos de Moncalvo con pastores al salir de la iglesia el día de la festividad de San Pedro que habían concurrido todos sus moradores y hasta el predicador que había ido a predicar por lo que quedó despoblado y como tal tubo el destino explicado…»
A.H.N. Consejos, Libro 1.968.
Fundación de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes
Personalmente, la fecha de finales del siglo XV, lleva a relacionar la despoblación de Moncalvo con la fundación en 1507 de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, cuya cercanía y posesión de tierras poseyó, en gran parte, tierras de Moncalvo (La cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, patrimonio olvidado y/o perdido). Incluso José Antonio Rausa, José Luis Villarroel y José Antonio Cuchí se refiere a la cartuja de Monegros como también llamada de Moncalvo «Un despoblado con restos de iglesia medieval que da nombre a la sierra local» (La fuente del Milagro, en la cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes (Sariñena, Huesca)).
En este sentido, como ejemplo, en el Archivo Histórico Nacional se encuentra el Registro de todos los documentos del archivo de la cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes y comprende desde los siglos XVI al XVIII. Lleva por título “Registro de todos los papeles y escrituras que se hallaron en el Archivo de la Cartuja de Ntra. Sra. De las Fuentes, en el año de 1713. Adaptado por un devoto de esta Señora”. (CODICES,L.38, de 1713, Unidad Documental Compuesta ES.28079.AHN/9//CODICES,L.38). El Título 5.º recoge las “Tierras Blancas, Campos, olivares y Monte de la Plana”. Bajo este título se hallan por ejemplo las masadas en Moncalvo, llamadas de Pedro Falcón, Francisco Terreu o Alberto Vitales o la de las casas bajas de Moncalvo de Pedro Fornies. Campos en Moncalvo que fueron de Antolín Ydiazabal y Cotella, a las Cipaldas del Pinar que fue de Alberto Lope o que se compró a Martín Jordan. Igualmente:
Otro campo de 2 H 4ffen Moncalvo.
Una Deposición de Testigos cerca de unas tierras blancas del monasterio en Moncalvo.
Definitivamente, el Fuero de Población de 1770, cita Moncalvo como despoblado.
En 1821 tras la desamortización del monasterio de la cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, sus bienes y patrimonio son subastados, entre ellos:
Una masada en el Mas llamado Moncalvo o Aldea alta, casa, corral, pajar y era: valor en venta 6000 rs. vn. idem en renta 160 rs.
Otra llamada aldea de Moncalvo bajo: en venta. 6200 rs. id. en renta 200.
Una porción de tierra en el monte de Moncalvo, yerma, llamada la masada baja, de 60 caizadas, en venta 9600, en renta 400.
Una filada de tierra en el monte de Moncalvo, sin cultivo, llamada de Gilaverte, de 12 caizadas, en venta 2000, en renta 80.
Un sitio llamado el Arnal en el monte de Moncalvo, de 14 caizadas , en venta 2800, en renta 160.
El legado de Moncalvo, una constante reivindicación
Al recuperar su historia, la de le la Virgen Vieja de Moncalvo, la indiferencia se transforma en un tremendo escalofrío que rinde tributo a su memoria. Aún queda mucho por descubrir e investigar y quizá de soñar con que aquella pared perdure invencible contra la desmemoria. A todos y todas los moncalvenses y moncalvensas, ¡por siempre en nuestra memoria!
La leyenda de Moncalvo en el diario del Alto Aragón, 30 de octubre del 2016.
Por ello se lleva realizando una constante reivindicación, principalmente a través de su estudio y divulgación, sucediéndose diversos artículos en prensa, especialmente en el Diario del Altoaragón. Igualmente se han promovido distintas iniciativas que han ido dando sus frutos.
En el 2021 se consigue su titularidad pública por parte del ayuntamiento de Sariñena gracias al trabajo de Valeriano Tella Arroyos.
En septiembre del 2025, desde este proyecto de Os Monegros y con la colaboración de la asociación de Apudepa se solicita la inclusión de la Virgen Vieja de Moncalvo en la lista Roja de Patrimonio en peligro de la asociación Hispania Nostra, inclusión que se hace efectiva el 11 de diciembre del 2025: «Le informamos de que, tras estudiar la ficha de la Iglesia de la Virgen Vieja, Sariñena (Huesca), el Comité Científico ha considerado oportuna su inclusión en la Lista Roja como forma de llamar la atención sobre su estado e impulsar su recuperación».
Iglesia Virgen Vieja. Lista Roja Hispania Nostra.
«Por su preservación ante su completa desaparición, por su singularidad unida al paisaje, por su yacimiento anexo, por su historia y también por su leyenda.»
Al pueblo viejo de Moncalvo
A la piedra arranco tu historia
Virgen Vieja
A la tierra arranco tu recuerdo
¡Qué rabie tu lamento!
¡Qué llore tu ausencia!
¡Y qué resista a la desmemoria!
Pues con el olvido, ¡no vencieron!.
Diario del Alto Aragón, 21 de enero del 2021.
Con delicadísima fragilidad, los restos de la Virgen Vieja de Moncalvo desafían la gravedad y se resisten a desaparecer. Juegan a un equilibrio imposible, esquivando su fatal destino en un lugar perdido de Los Monegros. Su única pared, de una antigua iglesia gótica de 1258, apenas se mantiene en pie. Con ella se irá el único testigo del viejo poblado de Moncalvo, un lugar olvidado cuya historia responde a viejas leyendas que hace tiempo se han dejado de sentir.
Una leyenda nunca se desmonta, una leyenda forma parte de la memoria colectiva, transmitida durante años, con esa magia, esa fantasía, esa ilusión in-arrebatarle al pueblo, porque pertenece al pueblo, a su gente, inherente al mismo, que ninguna prepotencia pueda con ella, para que la leyenda de Moncalvo sigua viva y su historia reconstruida
Virgen Vieja de Moncalvo
Es como un grito, esas heridas. Un grito, un grito antes del colapso, antes del derrumbe. Llevas siglos, siglos aguantando para contar tu historia, la de un poblado que desapareció sin dejar rastro, la de tu gente. ¡No cedas!.
Resiste, Virgen Vieja de Moncalvo, vieja pared de una antigua iglesia gótica de mediados del siglo XIII. Iglesia de una aldea, de un pueblo que rebosó vida.
Mantente en pie, para que sigamos contando tu leyenda, sigamos fascinados por tus secretos, por tu historia y magia. Para que no caiga en el olvido y se derrumbe con tu caída.
¡Resiste Virgen Vieja de Moncalvo!!!
Diario del Alto Aragón, 21 de septiembre del 2025.
El repique de campanas, intenso y enérgico, anunciaba fiesta. Su sonido repetido y continuado se extendía a lo largo y ancho del pueblo y la gente corría apresurada. Se sentía hasta en los campos más cercanos desde donde venían los campesinos. Los caminos y calles eran un ir y venir de gente, con sus gritos y alborotos, tal y como un día de fiesta.
Como un día de fiesta, de celebración, las campanas de la majestuosa iglesia gótica no cesaban de sonar una y otra vez, repicando sus campanas con su toque característico de fiesta. Todos corrían a la iglesia, familias enteras con sus hijos y mayores, todo el pueblo acudía presuroso al sagrado templo.
No podía ser otra cosa, el toque a fiesta no podía fallar, pero nunca antes había sido tan intenso y enérgico. Tenía que ser fiesta, no podía ser otra cosa, mientras algunos rezaban bajo el incesante repique de campanas o se agolpaban en los muros, abrazados y tranquilizando a los más pequeños. No, no podía ser otra cosa.
Ya nunca más volvieron a sonar las campanas en aquel lugar olvidado de Los Monegros. Nunca más sus casas volvieron a echar más humo que el que acabó consumiendo su historia, nadie volvió a pasear por sus calles, ya nunca más volvieron los días de fiesta.
Nadie os llorará y aquella consumida historia dará paso a leyendas del viejo y olvidado poblado de Moncalvo. Y nunca más nadie os recordará, Virgen Vieja de Moncalvo, ni de vuestras vidas ni de vuestras piedras, nunca más volverán a sonar las campanas, ni volverán los días de fiesta. Ya nunca más…
El viejo poblado de Moncalvo fue una población de Los Monegros, a escasos kilómetros de Pallaruelo de Monegros, cuya historia el tiempo borró. El pueblo quedó arrasado y sus gentes perecieron. Hoy en día solamente una pared de la vieja iglesia gótica de Moncalvo atestigua su pasado. Moncalvo, lugar de leyendas.
A la memoria de los habitantes del desaparecido poblado de Moncalvo.
Ya no cantan los gallos a cada amanecer, ni se tañen las campanas, ni las chimeneas humean vida. Solamente hay vértigo.
Ya no se oyen gritos y el alboroto de zagales y zagalas correteando por tus calles. Los lloriqueos y risas no resuenan por el viejo poblado olvidado.
Ya no se habla, ni se cuentan historias, ni hay saludos ni despedidas. Ya hace años y años, incluso siglos. Ya nadie te recuerda, ni te nombran.
Ni se oyen carros ni caballerías recorriendo sus sitios y rincones, ni se siente el ir y venir. Ni las sombras se dejan entrever en un vacío de rastros borrados.
¿Dónde se perdió tu historia? ¿Dónde se ausentó? Viejo pueblo olvidado, de memoria arrebatada y pasado callado. ¿Dónde fueron a parar tus misterios?.
Casi desaparecido, ni la huella de las casas y calles perdura. Solamente hay vértigo, solamente una pared de una remota iglesia que apenas resiste, viendo como somos cómplices del cruel silencio e injusto olvido.
Pervive como si nunca hubieses existido, viejo poblado de Moncalvo, donde solamente hay vértigo y miedo a dejar de caer.
Diario distópico de Los Monegros
Día 38 de aislamiento, 21 de abril del 2020.
Federico, el pastor, pasó pronto por la mañana, habían dado aguas y aprovechó la mañana para apacentar el rebaño. La cosa parecía que iba a mejor, pero continuaba muriendo gente, todo va para largo y por ahora alargan el confinamiento hasta el once de mayo. –Lo peor- decía Federico –la que nos viene encima con la economía, va a ser la ruina-.
Por la tarde se quedaron al cobijo de la caseta mientras una fina y constante lluvia fue cayendo. La sierra fue recogiendo el agua, esta es buena, la va absorbiendo la tierra y el monte y los cultivos la agradece. La sierra se extiende desde Tardienta hasta La Almolda sin dejar de tener continuidad con la sierra de Sijena a través del monte de Pallaruelo. Una zona preciosa el monte de Pallaruelo, con su barranco de la Peña y el estupendo sabinar. Desde el alto de la Portellada se contempla en su esplendor el sabinar de Pallaruelo y la vista se puede extender a través de Los Monegros norte y la sierra de Guara hasta los altos Pirineos.
Por el monte de Pallaruelo, a mitad camino al monasterio de la Cartuja de las Fuentes permanecen los restos de una antigua iglesia gótica. -¿En mitad del monte?- preguntó Josete. –Sí- respondió yaya María – Resiste en pie una sola pared de la una antigua iglesia y ya nada más queda-. Los restos responden a un antiguo poblado que existió hace siglos y que desapareció sin que su historia llegue a nuestros días. -¿Nada?- se mostró extrañada Clara –Solamente la solitaria pared- respondió yaya María –resiste a la desmemoria-.
-Hay leyendas que cuentan que fueron asesinados por no pagar impuestos, quemados vivos dentro de la iglesia y su historia la borró el tiempo-. -¡Qué horror!- concluyeron todos a la misma vez. Del viejo y desaparecido poblado de Moncalvo ya no queda nada de su memoria, de sus calles, de sus gentes, resulta misterioso e incomprensible- ¿Cómo se ha olvidado la gente de todo un pueblo?- preguntó extrañada Elisa. -El tiempo borra muchas cosas-, explicó yaya María.
Elisa empezó a dudar si ya estuvieron antes los marcianitos y fueron los verdaderos culpables de la desaparición del viejo poblado de Moncalvo -¡Malditos marcianos!. A partir de ahora la memoria de Moncalvo permanecerá viva, Elisa la mantendrá viva con su recuerdo y no dudará en transmitir su historia. Será como una Labordeta, que entre sus ruinas hizo sonar su guitarra y voz.
Víctor es de Pallaruelo de Monegros. Tiene una perra muy movida, la saca por el monte y corre y corre sin parar, de un lado a otro sin cansarse, brincando por todas las partes, descubriendo cada detalle. Es una perra con nervio, fuerte, ágil y alegre que no se sabe estarse quieta. En una de sus salidas, Víctor, junto a un amigo, fueron a Moncalvo, abrieron la puerta para que saliera la perra corriendo, pero esta, al salir, se quedó quieta al lado del coche y se sentó. Había algo extraño, algo notaba la perra, algo especial que enseguida inquieto a Víctor y su amigo. Decidieron marcharse.
El sariñenense cine-teatro Romea es inaugurado en 1919, obra del arquitecto-constructor Don José Morera Gimferrer. Debe su nombre al teatro Romea de Barcelona que, como muchos teatros de la época, rinde homenaje a Julián Romea Yanguas (1813-1868), actor español de teatro romántico. Celebre apellido teatral que comparte con Julián Romea Parra (1848-1903), actor y dramaturgo zaragozano. Víctor Vilanova promueve la construcción del cine-teatro Romea de Sariñena, además el empresario zaragozano del espectáculo posee el hotel Paris y varios cines en la capital aragonesa.
En la planta baja estaba el bar y en la segunda planta se encontraba el cine-teatro. Por el exterior del edificio subían dos escaleras de obra hasta un balcón, dando entrada al cine-teatro, justo por encima de la entrada al bar. Al frente se encontraba el escenario y la pantalla del cine. La sala presentaba inclinación hacía el escenario y por encima de la entrada se encontraba un piso elevado que respondía al gallinero. Con el paso de los años, la sala se transformó en hostal y hoy en día, en el piso de arriba, aún se puede observar el arco de la pantalla del cine. La puerta de los artistas daba a la calle del mercado y por una escalera estrecha se subía hasta los camerinos. Por las paredes de los camerinos aún se pueden leer los gravados que muchos/as artistas dejaron como huella de su paso por el cine-teatro Romea de Sariñena.
En el bar también se realizan espectáculos de gentes ambulantes, había unos pequeños camerinos para los artistas ambulantes en el mismo bar. La barra era semicircular y estaba recubierta de baldosetas azules. La puerta al bar presentaba un bastidor semicircular acristalado. En la planta baja había seis columnas, se unían con unos nervios encofrados formando bóvedas y el techo era mucho más alto. Las ventanas del bar tenían una forma muy singular, una especie de forma de media Luna. En una sala había un billar americano, un futbolín y una mesa de ping pong. Al principio se realizaba cine todos los días.
Uno de los regentes es el maestro violinista de Sariñena José Guioni Lebetti.
La Voz de Aragón, 2 de septiembre de 1930.
Teatrales. — En el coquetón teatro Romea viene actuando con gran éxito la notable y completa Compañía de comedias Conde-Rico, una de las mejores que han desfilado por esta localidad. Debutó con la obra “La Condesa María”, siguiendo con “La venganza de don Mendo”. “La Lola” y “Anacleto se divorcia”.
La Voz de Aragón, 16 de febrero de 1933.
Teatrales Desde el día 1. de Noviembre cambia de empresa el Teatro Romea de esta localidad y se dice que como inauguración de la nueva empresa vamos a tener un grandioso espectáculo digno de la importancia de esta villa.
Heraldo de Aragón 1 de noviembre de 1933.
En la época de la republica española el teatro alberga mítines de Dolores Ibárruri “La pasionaria” y de Federica Montseny, primera mujer europea en ocupar un cargo ministerial. Buenaventura Durruti también participa en un mitin en Sariñena, pero lo hace desde el balcón de casa Frechinacha, que da a la plaza del ayuntamiento. En el edificio existe una bodega que, en tiempos de la guerra civil, es usada como refugio y en la pared de la entrada aparecía pintado “Refugio para 40 personas” (La guerra civil en Sariñena).
Después de la guerra mucha gente compra los posos del café “el marro”, lo compra la gente más pobre para volver a hacer café. En el teatro actúan muchas compañías de teatro, una vez estuvo José Luis Ozores. La familia de Daniel Puyol lo comienza a regentar en 1948. Daniel estudia en la escuela de hostelería de Madrid y lo ha regentado en la última época con su mujer María Josefa, hasta que en septiembre del 2012 echan el cierre definitivo.
La etnolingüista francesa Jeanine Fribourg se aloja en el hostal cuando pasa algunos veranos recorriendo las fiestas, anotando todo lo que veía y le contaban: «En cada vista estival traía regalos: fulares, colgantes… era muy generosa».
Mucha gente ha pasado por el Romea, un lugar muy especial que guarda muchas historias.
Gracias a Daniel y a María Josefa por abrirme las puertas del histórico y mítico cine-teatro Romea de Sariñena.
En agosto de 1936, a comienzos de la guerra civil española, se establecía en Sariñena el campo de aviación “Alas Rojas”, alojando, en el frente de Aragón, la vanguardia de la aviación republicana con su escuadrilla “Alas Rojas”. Sus características bandas rojas, pintadas a modo de identificación en los aviones, dio origen a su inconfundible nombre de «Alas Rojas».
Aeródromo de Sariñena. Servicio de Información y Policía Militar (SIPM) AGMAV,M.2212,6 / 6.
Artículo enmarcado en la serie sobre la guerra civil en Sariñena
El investigador sariñenense Arturo Morera Corull recogió la historia del aeródromo de Sariñena en una completa serie de artículos sobre la Guerra Civil en Sariñena. Los diferentes artículos «La guerra del 36 en Sariñena» fueron publicados en la revista Quio de Sariñena y Los Monegros, entre los números del 22 al 32, recogiendo diferentes hechos del campo de aviación. Arturo realizó un amplio estudio de las referencias escritas y noticias en medios de comunicación, escribiendo el relato del aeródromo de una forma cronológica y detallada. Un trabajó que rescató del olvido el abandonado aeródromo junto a diversos episodios bélicos importantes para la historia de la aviación, como es el caso del tercer derribo nocturno de la historia de la aviación mundial.
Sello del Ejército del aire. Expediente sobre el Aeródromo de Sariñena. 1945. Fuente: Biblioteca Sariñena.
«Muchos de los datos que voy a aportar los he entresacado del estupendo libro La Aviación de Cataluña en los primeros meses de la guerra civil, escrito por el ingeniero D. Juan J. Maluquer, uno de los primeros oficiales que formaron parte de la escuadrilla “Alas Rojas” en Sariñena. Otras publicaciones especializadas que dan información sobre la aviación en nuestra villa son La guerra de España desde el aire, de Jesús Salas Larrazábal; Mitos y Verdades, de Andrés García Lacalle; La guerra en el aire, del coronel José Gomá, y la Historia del Ejército Popular de la República, de Ramón Salas Larrazábal. También los periódicos barceloneses de la época aportan detalles interesantes sobre las actividades de la aviación republicana desde el aeródromo de Sariñena.»
La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.
El libro “Alas Rojas Sariñena” (Sariñena editorial, 2006), del sariñenense Salvador Trallero, es obra de referencia sobre el aeródromo republicano de Sariñena, aportando un gran valor fotográfico y documental sobre el campo. Una obra extraordinaria indispensable y recomendable para conocer y descubrir su historia. También resulta imprescindible el capítulo que el investigador oscense, Vítor Pardo Lancina, dedica al aeródromo en la obra “Agnes Hodgson A una milla de Huesca” (Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros, “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”).
En la misma línea, Miguel Sanchís publicó su trabajo «Alas Rojas sobre España», una obra en la que se describen y explican las características de la aviación republicana.
El aeródromo se localiza entre las localidades de Sariñena y Albalatillo, en la partida denominada como Saso de Albalatillo. Se accede por la carretera HU-V-8301, punto kilométrico 3´4, coordenadas 41.747471, -0.157359. El aeródromo se distribuía a ambos lados de la carretera y actualmente, aunque hay restos, las propiedades son privadas.
Imagen actual del emplazamiento del aeródromo Alas Rojas.
Los inicios del aeródromo
Con los inicios de la guerra urgió la necesidad de establecer un aeródromo en el frente de Aragón, cerca de las líneas enemigas. Arturo Morera relata como el teniente coronel Felipe Díaz Sandino, comandante de las fuerzas aéreas en Cataluña y jefe del aeródromo del Prat en Barcelona, junto al capitán retirado del arma, Alfonso de los Reyes, al frente de unos milicianos ocuparon el 17 de julio de 1936 las instalaciones del aeródromo del Prat «En previsión de un posible alzamiento militar, y desarboló, en unión de Díaz Sandino, cualquier posibilidad de sublevación de los aviadores en contra de la República. Vencida la resistencia del general Goded y sus seguidores en Barcelona, el jefe del aeródromo del Prat se aprestó a reclutar y organizar unas milicias combatientes al servicio de la aviación republicana. (La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.). José María Maldonado Moya apunta que Diaz Sandino, jefe de la 3ª Región aérea y de la 3ª Escuadra de Aviación Militar, «Preparó la defensa del campo del Prat, con un grupo de aviadores y mecánicos.» (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María).
Sello 3ª Escuadra de Aviación Alas Rojas. Milicias Antifascistas.
El 22 de julio de 1936, el entonces capitán Alfonso de los Reyes, recibió la orden de salir para Lérida al mando de una escuadrilla de Breguet. Según Maldonado, en el campo del Prat había cuatro aviones Breguet-19 y otros tres o cuatro reparándose en los talleres «Todavía disminuiría en una unidad al huir dos oficiales con un Breguet hacia la Pamplona sublevada» (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María).
«Orden de salir para Lérida al frente de una escuadrilla. «Alas Rojas». Nombre evocador, mil veces glorioso. En Lérida impera el caos revolucionario. La escuadrilla «Alas Rojas» empieza a actuar en el «frente» aún no establecido» (Mi revista. Barcelona. 1936. 15 de julio de 1938).
Pronto, desde el aeródromo de Lérida se buscó un lugar para instalar un aeropuerto más avanzado a las líneas del frente. «El 1 de agosto de 1936 el comandante de Aviación Alfonso de los Reyes, ordena al piloto de la avioneta De Havilland Hornet», Pérez Mur, que aterrice en una gran llanura en el lado oeste de la carretera de Sariñena a Albalatillo, entre las cuencas de los ríos Flumen y Alcanadre. Habían despegado del aeródromo de Lérida en busca de un aeropuerto avanzado para la Aviación de Cataluña, con base principal en el campo militar del Prat de Llobregat, y el terreno encontrado era perfecto tanto desde un punto de vista estratégico como por las características orográficas. A los pocos meses, el propio aeródromo de Lérida será sustituido por el de Sariñena», (Víctor Pardo Lancina citando al propio piloto, Francisco Pérez Mur, quien explica los detalles del vuelo en su De la Voltige Aerien- ne a la guerre d’Espagne, París, Editions France Empire, 1978, pp. 90-92. “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”, Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros).
«Una extensa planicie entre las acequias de Valderas y del Hospital, el río Isuela (ahora mal llamado Flumen) y el límite con Albalatillo, fue el terreno elegido para instalar el campo de aviación. Es decir, en las partidas conocidas como “Los Sasos”, “Las Ramblas’ y el “Usaso de Albalatillo”, siempre en el término municipal de Sariñena. La carretera local que va desde la comarcal A-230 a Albalatillo cruzaba por el medio del nuevo aeródromo. Al oeste de dicha carretera local se situó el campo de vuelo, y al este, en un área sensiblemente igual a la del campo, se ubicó el campamento con instalaciones muy rudimentarias, básicamente tiendas de campaña militares.» (La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros).
Alfonso de los Reyes manifestó que el traslado a Sariñena respondía para «Poder actuar más eficazmente en el apoyo de las columnas Durruti, Del Barrio, Ascaso, Trueba, Ortiz…, figuras cumbres de los milicianos y de la Revolución. Profesionales cuya fe en el triunfo, a pesar del caos inevitable de los primeros momentos, les convertía en verdaderos héroes de leyenda.» (Mi revista. Barcelona. 1936. 15 de julio de 1938).
Sariñena (Huesca),agosto de 1936. Agencia EFE. Grupo de aviones Breguet XIX.
En la misma línea se manifestó Antonio Rafales Gil «El día 1 de Agosto, con la avioneta De Havilland, pilotada por Pérez Mur y como acompañante el Comandante D. Alfonso de los Reyes, efectuando un reconocimiento de los terrenos, tomaron tierra en un campo de trigo al lado de la carretera entre Sariñena y Albalatillo, reconocido el terreno, el Comandante Reyes, decide construir el aeródromo, pues reúne muy buenas condiciones, es llano, despejado y grande, de este reconocimiento nació el mítico aeródromo de Sariñena-Albalatillo, que jugo tan importante papel en todas las operaciones del frente de Aragón en los primeros meses de la guerra» (Descripción del funcionamiento de las diversas secciones del Aeródromo de Sariñena, de agosto a diciembre de 1936, por Antonio Rafales Gil, Auxiliar Armero en Sariñena (Huesca). Archivo ADAR Barcelona).
No obstante, Manuel Conde López, médico del aeródromo, en sus «Memorias de un médico militar», apunta como fue el capitán piloto Amador Silverio el designado para elegir el emplazamiento del aeródromo: «El campo de aviación se situó a unos 4 km. de Sariñena y, a unos 3 km. de la carretera que une dicha población con Bujaraloz y Caspe casi tocando al pueblecito de Albalatillo, pueblo con cuyos habitantes estábamos constante mente en contacto. Hacia el oeste de la carretera, queda el campo de vuelo, prácticamente un cuadrado bastante grande, pues se trataba de terreno llano de cultivo. Al este, en una extensión un poco menor a la del campo de vuelo, se montó el campamento, con sus instalaciones, todavía rudimentarias. Había algunas tiendas de campaña de forma cónica con cabida para una docena de personas con sus catres de campaña. Los catres eran de lona montada sobre un bastidor de madera plegable, cómodos, especialmente si se había podido requisar un colchón de lana. En una de dichas tiendas se instaló el botiquín. En otra se instaló la cocina. Para comedor del personal volante había un toldo fijado a unas estacas. En nuestra tienda botiquín dormíamos el teniente médico Barceló Cabré y el practicante.» (Manuel Conde López,Memorias de un médico militar).
«Esta mañana, han salido hacía la plaza de Sariñena una escuadra de aviones que se encontraba en Lérida, dirigida por el comandante Reyes, el cual nos ha manifestado que confía que, por la tarea llevada a cabo por las fuerzas de aviación, dentro de pocos días será posible entrar en Zaragoza.»
La Humanitat: Any 5, núm. 1385 (4 agosto 1936).
Pronto comenzaron a llegar los primeros aviones y milicianos al futuro aeródromo, también un contingente de voluntarios adscritos al PSUC que componían las llamadas Milicias Antifascistas de Aviación. «Al propio tiempo envió una patrulla de aviones Breguet y Nieuort-52 al campo de aviación de Lérida, al mando del ya comandante Alfonso de los Reyes. Este ordenó el traslado de su patrulla a un campo improvisado en Sariñena, y el día 2 de agosto se instalaron allí los dos primeros aparatos de caza Nieuport-52, pilotados por los suboficiales del arma de aviación Jesús García Herguido y Jaime Buyé Berni. Sin solución de continuidad fueron llegando a Sariñena otros aparatos, y también los milicianos reclutados en Barcelona al servicio de la Aviación. El nuevo aeródromo se instaló a unos tres kilómetros del núcleo de población de nuestra villa, muy cerca de Albalatillo, especialmente el área en donde se levantaron las tiendas y los barracones de alojamientos del personal y de los servicios.» (La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros). Víctor Pardo Lancina apunta que muy pronto «Se establecen los primeros pertrechos, tiendas de campaña, emisora, puntos de vigilancia y se empiezan a excavar las líneas de trinchera en el perímetro del complejo aeronáutico. El comandante Alfonso de los Reyes González supervisa y dirige todas las maniobras, y él será el responsable de este campo que tiene en las dos pistas de Bujaraloz un importante complemento.»
«La escuadra de aviación que había en Lérida a las órdenes del comandante Reyes, ayer se trasladó a Sariñena, donde se ha establecido la nueva base, desde la cual se colaborará con más facilidad el avance de nuestras columnas.»
La Veu de Catalunya: diari catalá d’avisos, noticias y anuncis: Any 46, Núm. 12517 (5 ag. 1936) Ed. Matí.
«En Sariñena ha sido establecida la base aérea La escuadrilla de aviación que había en Lérida, a las órdenes del comandante Reyes, ayer se trasladó a Sariñena, donde se ha establecido la nueva base, desde la cual se colaborará con más facilidad al avance de nuestras columnas.»
La Batalla: Número 3 _ 5 de agosto de 1936.
En palabras de Víctor Pardo Lancina, el aeródromo creció a una velocidad vertiginosa, convirtiéndose en el más importante del Ejército del Este, alcanzando prácticamente el mismo rango que el del Prat de Llobregat. El campo de aviación lo inauguró el coronel Felipe Díaz Sandino, según las memorias del sindicalista cenetista José Peirats “De mi paso por la vida. Editorial Flor del Viento”. José Peirats estuvo como corresponsal en su inauguración: “Era de tierra y por todo ornamento de un palo colgaba la manga de una camisa que señalaba la dirección del viento».
«Fue emplazado el aeródromo de Sariñena en una extensa llanura, ocupando terrenos batidos por todos los vientos, donde muchos días tenían que ser anclados los aviones para impedir que los volcase el aire.»
Mi Revista (Barcelona 1936) 15 de agosto de 1937.
En el campo de aviación
Quedamos maravillados de ver en el poco espacio de tiempo que se ha improvisado este campo de aviación. En él solo faltan los hangares para los aparatos. Lo demás está completo. De tan rápida y perfecta ordenación se destaca el equipo de mecánicos especializados de la General Motors, con su maravilloso taller ambulante que hace al momento ajustes y reparaciones.
Asistimos al despliegue de los aviones que van a realizar el último bombardeo de la jornada sobre Huesca. En media hora vemos despegar nada menos que doce aviones de bombardeo, convenientemente pertrechados.
El comandante Reyes, nervioso, delgado, con la tez quemada por el sol ardiente de Aragón da las disposiciones precisas que son cumplidas rápidamente.
Hablamos con él. A pesar de su carrera militar, domina a fondo los problemas no solo de la guerra sino los que la actualidad inquietante tiene planteados el país. Sus juicios son claros, certeros y si no los transcribimos, es porque no es prudente su publicidad.
Abandonamos fortalecidos el campo de aviación. En las postreras claridades del crepúsculo se destacan, camino de Huesca, los aparatos de bombardeo de esta aviación, que a no dudar pasará un día nuestro triunfo por los cielos de España.
Juanel. Tierra y libertad, 3 de septiembre de 1936
Pájaros de acero aviadores viriles; el aire como campo de lucha.
Gracias al heroísmo de nuestros pilotos, la Aviación cada día se cubre de gloria.
En… ha brotado un aeroplano como por encanto. Grandiosa extensión de terreno en la que las aves de acero y los hombres-pájaros, tienen su nido. Muchos’ aparatos baten el viento con sus alas y otros, como mariposas policromas, están fijos en espera de que el motor brame y la hélice gire hacia el espacio, que en este caso. puede ser nimbo de gloria o sudario celeste de muerte.
Solidaridad Obrera Sariñena, 10 septiembre. 1936.
Teniente coronel Sandino
A la una del mediodía de ayer, el consejero de Defensa de la Generalitat, teniente coronel Sandino, desde el campo de Sariñena comunica al honorable presidente de la Generalitat que nuestras fuerzas han golpeado a toda una columna enemiga compuesta por cerca de dos mil hombres, la cual se ha pasado a nuestras líneas y se ha comprometido a ir a la avanzada a Zaragoza.
La Publicitat: (6 Agost 1936).
Sello 3ª Región Aérea Alas Rojas. Aviación Militar. Jefatura. Grupo de Escuadrilla.
Sariñena, a 31 de octubre de 1936. Hay un sello que dice “Aviación militar. Tercera Escuadra.- Cap.”
La Humanitat: Any 5, núm. 1468 (8 nov. 1936).
3ª Región Aérea
Alas Rojas se enmarcó en la 3ª Región Aérea de las Fuerzas Aéreas de la República Española (FARE), con cabecera Barcelona y que comprendía Cataluña y la zona republicana de Aragón. Felipe Díaz Sandino fue jefe de la tercera región hasta al ser designado consejero de Defensa de Cataluña, siendo sustituido por Alfonso de los Reyes.
III Región: Barcelona y su provincia, Tarragona, Lérida, y la parte republicana de la provincia de Zaragoza:
3º Sector: Los Monjos, San Pedro, Igualada, Bellpuig, Tarrega, Cervera, Lérida, Vilafranca, Lladvos, Sanahuja, Agramunt, Barbastro, Castejón del Puente, Sariñena, Bujaraloz, Candasnos, Balaguer, Caspe, Híjar, Alcañiz.
4º Sector: Reus, Valls, Vendrell, Salou, Pla de Cabra, Villalonga.
5º Sector: Base Aeronaval de Barcelona, Prat de Llobregat, Canudas, Prat de Llobregat Air France.
Sariñena (Huesca), agosto de 1936. Agencia EFE. Mecánico llenando los depósitos de un Nieuport 52.
La instalación del aeródromo
El 2 de agosto comenzó la instalación del futuro campo de aviación republicano. Desde el aeródromo de Lérida, apunta Antonio Rafales Gil, llegan en camiones personal del aeródromo leridano con elementos para señalizar el terreno. A su vez, algo más tarde y de acuerdo con la orden recibida del comandante Reyes, toman tierra en Sariñena el Nieuport 52 de Jesús Herguido y el Breguet XIX de Jaime Buyé.
El aeródromo comienza a tomar forma y se empiezan a establecer las instalaciones de tiendas de campaña del ejército. Poco a poco van llegando más especialistas de Lérida, «que cuidan y vigilan el mantenimiento de los aviones». Entre ellos oficiales, mecánicos, armeros, personal de vuelo, cocineros, coches, camiones, ambulancia, coche cisterna, bombas, municiones… y todo lo necesario para hacer operativo el aeródromo.
Se construye una pequeña torre de unos 8 metros de altura, para la vigilancia de la posible llegada de aviones enemigos, esta torre, estaba dotada de una ametralladora Vickers T, con tambor de 96 balas y una sirena de alarma manual, se subirá arriba por unos peldaños adosados en un lado de la misma (Rafales Gil, Antonio).
Igualmente, se montan los servicios de vigilancia a la entrada de Sariñena y la entrada de Albalatillo, construyendo pequeñas trincheras donde se montan ametralladoras del Ejército de tierra, con los suplementos elevados para su uso contra los aviones.
Entrada al aeródromo de Sariñena. Arxiu Històric de Cardona. Fondo: Domènec Martínez.AHC500-2.
Arturo Morera, recoge que pronto, la instalación del aeródromo, comenzó a dar algún que otro problema:
«Algunos problemas de infraestructura no tardaron en aparecer en el nuevo aeródromo de Sariñena. Parece ser que el montaje del primer barracón para alojamiento de los pilotos y de los milicianos constituyó todo un gran problema. Los materiales para construirlo llegaron al campo sólo en parte y otros elementos del pabellón prefabricado se quedaron arrinconados en la estación del ferrocarril de nuestra villa.
El alférez Maluquer, por ser ingeniero, fue encargado de dirigir el montaje, pero tuvo que renunciar a su cometido ante la imposibilidad de hacer trabajar a los milicianos de Aviación. Éstos argumentaban que lo suyo era pelear y así lo demostraron más de una vez cuando se desplazaban para efectuar distintos golpes de mano en el frente, e incluso fueron ellos quienes tomaron al enemigo el lugar de La Granja, a ocho kilómetros de Huesca.»
Sariñena (Huesca), agosto de 1936. Trabajos de construcción del campo de aviación. Agencia EFE.
Semanas más tarde, llegó al campo de alférez Isidoro Jiménez, quien se hizo cargo del montaje del barracón, después de su llegada el 11 de septiembre de 1936. Pero tuvo que prescindir de los milicianos que seguían negándose a trabajar. Pidió la colaboración a un grupo de hombres de Sariñena y de Albalatillo, con cuyo esfuerzo y profesionalidad pudo concluirse el montaje de aquel barracón. Simultáneamente, el capitán Domingo, que actuaba como segundo jefe del aeródromo, organizó el traslado de las tiendas de campaña, convirtiéndolas en semipermanentes al protegerlas con muretes de 70 cm de altura; también dirigió la construcción de un refugio antiaéreo, asimismo con la ayuda de gentes de Albalatillo.
Comisaría
«Mediante la intervención de esta Comisaría, han sido enviados desde Agramunt con destino a la Aviación de Sariñena, 40 toldos para construir tiendas de campaña y otras aplicaciones, acompañados de todas sus demás vasijas.»
Combat, 21 de septiembre de 1936.
Campo de aviación Alas Rojas de Sariñena. Agosto de 1936. Agencia EFE.
«Las tiendas de campaña y habitaciones provisionales nos dan la impresión de estar en un campamento, Camas plegables, luz eléctrica y algún que otro armario de luna. La parte alta está ocupada por una granja bien provista de aves, cocina y almacén de comestibles.»
Ahora, 15 de septiembre de1936.
Soldados y mecánicos en el aeródromo Alas Rojas. Agencia EFE.
«Se habilitaron «chavolas» para los soldados y las Milicias de Aviación y para los jefes.»
Mi Revista (Barcelona 1936) 15 de agosto de 1937.
Se levantaron barracones, un gran refugio antiaéreo, captación de agua, trasformador eléctrico, polvorín, bunkeres… «Hasta piscina se construyó en este gran complejo defendido por soldados que salían al frente tras recibir instrucción en las explanadas en torno a la carretera de Albalatillo. La eficaz dirección del comandante Reyes se vio auxiliada por el alférez Isidro Giménez García, jefe de la Escuadrilla, y por el capitán Enrique Domingo Rosich, oficial de Artillería y responsable. Domingo Rosich, ingeniero industrial, republicano de firmes convicciones, gozaba de un gran prestigio profesional y una aureola personal indiscutibles, ya que había sido el defensor del capitán Salvador Sediles, juzga- do por la sublevación de Jaca con los capitanes Galán García Hernández y ocurrida el 12 de diciembre de 1930″ Enrique Domingo fue testigo en Madrid de la muerte accidental de Durruti, al que se le concedió el grado de teniente coronel a título póstumo» (Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros, “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”).
«En los barracones, pilotos y soldados duermen, sin que nada les quite el sueño. La tarea ininterrumpida de la mañana por la noche hace que la cama se coja con gusto. Cuando el amanecer empiece a desterrar los velos sombríos de la noche, aquellos heroicos defensores de la Libertad, contentos, dinámicos, volverán a tomarme la tarea que les está encomendada. En ellos anida un solo pensamiento: salvar a la patria. Y esta emoción se hace tanto más intensa cuanto más vivo es el recuerdo de los seres queridos dejados en casa.»
María Vives, La Humanitat 19 de julio de 1938.
Campo de aviación de Sariñena, tiendas de campaña. Arxiu Històric de Cardona, Domènec Martínez, AHC500-23.
Comentaba Reyes la improvisación del aeródromo en estos términos:
—Ríase usted de esos circos gigantescos que asombran al mundo por su organización. En pocos días, casi en pocas horas, montamos una central eléctrica, una estación receptora y emisora de radio, cocinas de campaña, depósitos subterráneos de gasolina, nidos de ametralladoras antiaéreas… Allanamos y desbrozamos el campo, y hoy quizás sea este uno de los más importantes de toda la región. Todos han realizado un esfuerzo verdaderamente ciclópeo. De no ser así, nuestra empresa hubiera fracasado.
Mi Revista (Barcelona 1936) 15 de agosto de 1937.
En los primeros días de la guerra, recaló en el aeródromo José Gabriel, periodista, ensayista y novelista argentino de raíces aragonesas. A su llegada al campo, «Le llama la atención una actividad constructiva y un formulismo en el trato». Los uniformes blancos de los mandos contrastan con las milicias. «Al lado, es agradable ver a los albañiles, a los carpinteros, a los herreros erigiendo zócalos de ladrillo para las carpas, cepillando un listón, torciendo una pértiga.» (La vida y la muerte en Aragón. Salvador Trallero Editor).
¡SARIÑENA!
«La noche, implacable, va cubriendo con su manto de sombras la extensa explanada que forma el campo de aviación de Sariñena. Ya noche oscura, tan sólo de vez en cuando una silueta desdibujada rompe el paisaje amorfo. De repente, de entre la noche, el sonido metálico de la corneta rasga los velos oscuros y en medio de una quietud impresionante llegan hasta nosotros las notas desgarradoras del toque de «silencio».»
María Vives, La Humanitat 19 de julio de 1938.
Los obreros de la expedición de reparación de autos y camiones que salieron para el frente, nos envían su primera crónica
El Comité de General Motors Peninsular, S.A., ha recibido la primera crónica que sus compañeros que salieron el martes día 11, en la Expedición de reparaciones de automóviles y camiones, le han mandado.
A la mañana siguiente llenamos los depósitos de gasolina y cada vez más animados, nos dirigimos al frente de batalla y a las dos de la tarde llegamos a Sariñena. Tomamos una comida ligera y seguimos al campo de Aviación, donde ya se tenía noticia de nuestra llegada, y nos recibieron de un modo fuera de toda ponderación. Con una satisfacción inmensa abrazamos a muchos camaradas, como Del Barrio, a Estivill. a Tudó y al sargento de Aviación Rodríguez, sin olvidar a otros buenos camaradas de la C.N.T., y en todos encontramos un entusiasmo grande y el deseo de llegar cuanto antes hasta el fin.
Nos han considerado siempre como cosa particular, alojándonos en el pueblo y dándonos de comer muy bien. Todos nuestros compañeros han estado trabajando hoy al servicio de la Aviación, que no para de bombardear al enemigo, con un valor y heroísmo inenarrables.
El taller tendremos que ampliarlo, y por esta razón nos veremos pronto. Con abrazos fraternales, que haréis extensivos a nuestras familias en nombre de todos los compañeros, ¡siempre vuestros y de la Revolución!
Ezequiel Navarro. El noticiero Universal, 18 de agosto de 1936.
El montaje del barracón
En el aeródromo había una serie de piezas de madera que no podían pertenecer más que a un barracón desmontado. Los milicianos, aprovechándose de largueros y de los costados del barracón se habían ido construyendo chabolas y tiendas que no ofrecían resguardo al viento ni tenían la capacidad que hubiera tenido el barracón completo.
El teniente «el Dibujante» me preguntó si en mi calidad de ingeniero no lo podía montar, a lo que dije que probaría, aunque fracasé por completo. Primeramente, faltaban piezas que, según supe después, estaban en la estación de Sariñena. Pero esto no hubiera sido obstáculo para montarlo; la dificultad estribaba en que los milicianos no querían trabajar, y como eran las primeras semanas, todavía se oía aquello de que ellos habían venido a tirar tiros y hacer la guerra, pero no para trabajar y montar barracones, y como el comandante Reyes no estaba para meterse en estos detalles y no había un segundo oficial que se encargara de los mismos, el barracón quedó sin montar hasta que al cabo de un mes, habiendo mejorado bastante la situación, el alférez Andrés Jiménez organizó un grupo de milicianos para el montaje.
Se recogió parte del material que había en la estación de Sariñena y empezamos el montaje del barracón. Como medía 40 metros, lo montamos en dos elementos de 20 metros cada uno y establecimos una división dentro de cada uno de ellos. Una mitad quedó destinada al personal volante y mecánicos y la otra para almacén y dormitorio de milicianos, pero estos últimos prefirieron las tiendas. Las nuestras se destinaron a enfermería y otros menesteres, construyéndoseles una pared circular de obra, quedando así mejor protegidas contra el agua y el viento. Nosotros nos instalamosen el barracón y al lado del mismo montamos un cobertizo que nos sirvió de comedor.
Maluquer, Juan J. Operador de Breguet Escuadrilla Alas Rojas. Alas Gloriosas. Boletín ADAR N.º 5-6.
La pista
La pista, en sus inicios se sirvió de un campo como pista de despegue y aterrizaje del aeródromo hasta que se cemento completamente. La obra probablemente se inició a finales de agosto y se finalizó a finales de octubre.
Pista de tierra. Aeródromo Alas Rojas. Sariñena.
La pista tiene una clara orientación noroeste, de acuerdo con el viento dominante del cierzo. Su obra comenzó a mediados de agosto y finalizó a finales de octubre. Además, presenta una característica rosa de los vientos grabada o dibujada en el firme.
«Se comienzan dos obras importantes, la construcción de un Refugio antiaéreo y la pista de aterrizaje en cemento en el aeródromo las obras se terminaron a finales de octubre.»
Rafales Gil, Antonio.
Actualmente, sobre la base de la pista, se han construidos varios cubiertos ganaderos para la cría de terneros.
Sección cocina
La cocina posiblemente fue incautada a casa Buil de Castejón de Monegros de acuerdo a un documento de octubre de 1936:
Los abajo firmantes, comisionados por el Comandante Jefe de las fuerzas aéreas de este frente y de común acuerdo con este Comité hacen uso de una cocina y un armario, necesarios en el aeródromo y procedentes de la casa abandonada del faccioso Buil. Hemos entregado una cocina pequeña para el servicio del Comité de Castejón.
Castejón de Monegros 7 octubre 1936.
Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España
Pieza octava de Huesca. Delitos contra la propiedad e informes de las Cámaras Oficiales de Comercio e Industria. Archivo Histórico Nacional, FC-CAUSA_GENERAL,1414,Exp.8.
Jefe cocina: Dos profesionales, Joaquín Puig y Jaume XX, contaran con la ayuda de 7 o 8 ayudantes, este equipo estaba reforzado por un carnicero de Sariñena, que era maestro en la matanza del ganado y en el corte de la carne. A primeros de octubre, con la llegada de los barracones de madera, de procedencia Noruega, se destinará uno para comedor, con mesas y bancos para el asiento de la tropa. Los oficiales y personal de vuelo, tienen comedor propio, Los Armeros y los mecánicos, continuaremos comiendo en nuestros barracones.
Descripción del funcionamiento de las diversas secciones del Aeródromo de Sariñena, de agosto a diciembre de 1936, por Antonio Rafales Gil, Auxiliar Armero en Sariñena (Huesca). Archivo ADAR Barcelona.
Cocina Alas Rojas.
Relación personal cocina: Juan Pérez Alcaide, Juan Carles Trabal, José Mateu, Conrado Casimiro Yuste, Juan Torrents Sanahuja, Martín Dalmau Domenech, Domingo Heredia Martínez, Jaime Sañé Más, Juan Fernández Herrera, Pascual Rodríguez Toledo, José Catalá Torrente y Luis Vila Aurich. (Relación del personal miliciano con expresión de fechas de alta o de su último cobro. Arma de aviación. 3ª Región Aérea. Destacamento de Sariñena. “Alas Rojas”. Sariñena 29 de enero de 1937. El teniente coronel jefe Alfonso de los Reyes).
Cocina Alas Rojas.
«En el aeródromo se comía muy bien, pues en 1936, todavía hay de todo por los comercios y bares de Sariñena, recuerdo, que una mañana, vino a la armería, el Corneta Asensio y me dijo, por qué no hablas con tu amigo el cocinero y que nos haga al horno las cabezas de los corderos preparados para la comida, la operación se puso en marcha y aquel día para merendar entre 5 o 6 compañeros nos comimos aquellas sabrosas medias cabezas, procurando no comernos ningún diente.»
Rafales Gil, Antonio.
Cocina del aeródromo. Colección de la CNT.
La fuente del Saso
En las inmediaciones de Albalatillo se construyó la fuente del Saso, conocida también como “El Tanque”. La fuente recoge el agua de un manantial en un pequeño estanque con dos lavaderos en sus laterales. La fuente servía para abastecer de agua a los soldados y para aseo e higiene de los mismos. Aún se puede leer la fecha del 10 de enero de 1937.
«Como hacia un calor insoportable en aquel mes de agosto y teníamos el rio Alcanadre a menos de un kilómetro y medio de distancia, decidimos bañarnos en sus aguas. Para ir al río utilizábamos algún coche disponible, el personal con autorización, del comandante Reyes. A los vecinos de Albalatillo les parecía extraño, eso del baño de los aviadores. Hasta que se reconstruyó el campamento con sus tiendas de campaña, el personal no imprescindible fue autorizado a dormir en Albalatillo.»
Manuel Conde López, «Memorias de un médico militar».
Fuente del Saso. Albalatillo.
La higiene en el campo
El aeródromo fue construido muy cerca del Rio Alcanadre, en línea recta pasando por un sendero de los huertos sobre un kilómetro, lo que nos iba muy bien para nuestros baños, pero en el mismo Campo, en el lado Este, había un hermoso manantial con un agua fresca y cristalina, en su nacimiento había un gran charco de agua y esta corría por una pequeña acequia hacia las huertas de Albalatillo. Todo el personal, hacíamos muy buen uso de este manantial, para beber su agua, lavarnos y afeitarnos.
Depósito de agua aeródromo Alas rojas. Sariñena.
En septiembre, con la llegada de un Ingeniero francés, se construyó un mini-embalse de unos 120 cm. de alto, con unos 20 caños para la salida del agua. adosados en este muro, que caían estos chorros en un departamento que había debajo de ellos y desde aquí el agua volvía a su sequia normal, pero esta agua también se había aprovechado en sus primeros metros y se construyó un gran lavadero para que el personal pudiese lavar sus ropas.
Encima del embalse, se construyó un pequeño edificio y se montaron dos Bombas Block, de gran capacidad de absorción de agua y desde este edificio, salían los tubos que distribuían el agua para las distintas dependencias del aeródromo.
Restos del a zona de duchas del aeródromo Alas Rojas. Sariñena.
Todo el suministro de agua, quedo inaugurado en octubre y por las mismas fechas, se inauguraron, construidos en un edificio de ladrillos con sus departamentos los waters con platos de porcelana y que, con su agua corriente, siempre estaban limpios.
Descripción del funcionamiento de las diversas secciones del Aeródromo de Sariñena, de agosto a diciembre de 1936, por Antonio Rafales Gil, Auxiliar Armero en Sariñena (Huesca). Archivo ADAR Barcelona.
Los baños en el río
En la llanura en que estaba instalado el aeródromo hacía un calor insoportable; menos mal que teníamos el río Alcanadre a menos de 1,5 km de distancia, puesto que pasaba por Albalatillo y podíamos refrescarnos bañándonos en él.
No era sólo el calor el que era insoportable, sino también los mosquitos, pero contra ellos no encontramos remedio, y a la puesta del sol bandadas de ellos invadían el campo y las tiendas, no dejándonos tranquilos. Andábamos dando manotazos, comíamos dando manotazos y dormíamos dando manotazos, pero los mosquitos seguían como si tal cosa.
Para ir al río utilizábamos dos procedimientos: cuando podíamos fletábamos uno de los numerosos coches que prestaban servicio en el aeródromo y que pertenecían a algún piloto u observador (en esta fecha todavía los coches eran particulares y habían sido requisados para uso particular, estando sin organizar los transportes de Aviación). Si no encontrábamos ningún coche a mano, no teníamos más remedio que darnos la caminata por la carretera de Albalatillo y de allí al río, con el inconveniente de que a la vuelta llegábamos al campo tan acalorados como cuando salíamos.
El coche que solíamos coger era un magnífico Rolls de turismo, pintado completamente de blanco que, requisado por los milicianos, había sido puesto al servicio del campo de aviación. Con Robles y con los de la estación emisora, Pestaña y Junyent, hacia las doce de la mañana, utilizando el permiso que nos había sido concedido por el comandante Reyes, nos llegábamos al río dando tumbos en los numerosos baches de la carretera. Nos bañábamos en un recodo del río donde el cauce era más profundo y allí lucíamos nuestras habilidades natatorias, no sin darnos de cuando en cuando algún que otro golpe con las piedras del fondo.
Desde luego, a los habitantes del pueblo les parecía algo raro eso de que nos bañáramos.
Maluquer, Juan J. Operador de Breguet Escuadrilla Alas Rojas. Alas Gloriosas. Boletín ADAR N.º 5-6.
Sección antincendios y desinfección
Un Sargento un cabo conductor y 6 soldados, cuidaran de esta Sección «Los bomberos».
Disponían de un camión cisterna de unos 5.000 litros de agua, con mangueras a presión y en el barracón, tenían aparatos apagafuegos de varios tipos, palas y latas de zotal y DDT, etc. etc.
Este camión cisterna, en los meses de agosto y septiembre, tenía la misión principal, de suministrar agua a los depósitos de la cocina y del barracón de los Oficiales y Pilotos y regar el terreno de los barracones casi todos los días en verano.
Este personal, cada dos o tres días, con las mangueras de agua y el zotal, cuidaban de los waters que estaban instalados en la parte Este del campo, al aire libre, pero muy bien construidos con tablones de madera para piso y cañizos para frente y laterales.
Descripción del funcionamiento de las diversas secciones del Aeródromo de Sariñena, de agosto a diciembre de 1936, por Antonio Rafales Gil, Auxiliar Armero en Sariñena (Huesca). Archivo ADAR Barcelona.
Sección de la D.E.C.A. (Defensa Especial Contra Aeronaves)
El aeródromo contaba con un cañón de 88 mm. que se había capturado al enemigo al ocupar nuestras fuerzas Montearagón en septiembre, llegado sin cerrojo, se fabricó uno en Barcelona, y fue operativo a finales de octubre, estaba a cargo de personal de Artillería del Ejército de Tierra.
Descripción del funcionamiento de las diversas secciones del Aeródromo de Sariñena, de agosto a diciembre de 1936, por Antonio Rafales Gil, Auxiliar Armero en Sariñena (Huesca). Archivo ADAR Barcelona.
Un aviado comunicando telefónicamente con el mando para recibir instrucciones, en las cercanías de Sariñena, en el frente aragonés. Ahora (Madrid) 13 de agosto de 1936. Fotografía de Joan Andreu Puig Farran, fotoperiodista catalán (Lleida, 1904 – 1982).
Fortificación
Entre el 30 de octubre de 1936 y el 16 de diciembre de 1936, se realizan las labores de fortificación del aeródromo de Sariñena. Dichos trabajos, en nominas, fueron abonados a los obreros de la “brigada de fortificación del aeródromo de Sariñena”, por un valor total de 101.020 pesetas.
Comissaria Delegada de la Generalitat a Lleida, AHL260-151. Arxiu Històric de Lleida.
Comissaria Delegada de la Generalitat a Lleida, AHL260-151. Arxiu Històric de Lleida.
Campo de aviación de Sariñena
En diferentes veces la Comisaria (Comisaria Delegada de la Generalitat a Lérida) ha pagado por cuenta del Campo de Aviación de Sariñena, en la Brigada de Fortificación de aquel Aeródromo, y según relación que se acompaña, la cantidad del CIENTO UNA MIL PESETAS (101.02000).
También se ha satisfecho la cantidad de SESENTA SEIS MIL OCHOCIENTAS CINCO PRESSETAS, a milicianos de Sariñena que estaban en el Cuartel de la Panera.
Igualmente se he pagado unas DOS MIL DOSCIENTAS CINCUENTA PESETAS, Al personal que formaba parte de la Delegación de aviación en Lérida.
Y por último, se ha pasado una factura de comestibles y se les ha facilitado por la Cocina Comunal, géneros por un total de ONCE MIL CUATROCIENTAS VEINTIDÓS PESETAS CON NOVENTA CENTIMOS.
En total, la Comisaría lleva anticipos de CIENTO OCHENTA UNA MIL CUATROCIENTAS NOVENTA Y SIETE PESETAS CON NOVENTA CINCO CENTIMOS, que pertenece satisfacer a la Consejería de Defensa y de las que se ha de resarcir.
El refugio
El aeródromo contó con su propio refugio antiaéreo excavado en las inmediaciones del edificio principal. El refugio fue construido en septiembre de 1936, dirigido por el capitán Enrique Domingo Rosich, para su construcción se contó con la participación de gente de Albalatillo.
Actualmente cubierto de escombros y difícilmente accesible, se accede a través de unas escaleras que descienden hasta un pequeño pasadizo que gira a la izquierda hasta alcanzar la sala principal del refugio. Es habitual que se encuentre cubierto de agua de filtraciones, principalmente da aguas de riegos de los campos cercanos.
Entrada al refugio antiaéreo Alas Rojas. Sariñena.
Logística
El armamento y bombas llegaban en tren a la Estación de Sariñena, donde había un pequeño almacén. Algunas de estas bombas fueron fabricadas «en serie» en la fábrica de automóviles y camiones de la General Motors Peninsular, información recogida por el Diario de Barcelona, 25 de agosto de 1936, con motivo de la visita del coronel Villalba y Ángel Estivill.
El coronel Villaba y Ángel Estivill visitaron la fábrica de la General Motor, una de las cosas que les interesaron muy profundamente fue los equipos de lanza bombas que se estaban construyendo en serie para la base de Sariñena.
Diario de Barcelona, 25 de agosto de 1936.
Almacén de Alas Rojas
A medio kilómetro de la estación de la población de Sariñena hay unos barracones donde se almacenan camiones y material de guerra.
3.000 =15= 28-10-37. Servicio de Información y Policía Militar (SIPM) C2896, 8.
José Porta Martín, vecino del barrio de la estación, contó que uno de los almacenes de su casa fue utilizado para guardar bombas destinadas al aeródromo. José las veía desde una ventaneta: “Estaban sin la espoleta, para que no explotasen”. Es de suponer que llegarían a bordo de trenes y se almacenarían en algunos almacenes hasta su posterior traslado al aeródromo.
Pero también el aeródromo tenía su propio almacén/depósito de armamento: «El depósito de municiones está clavado en un sitio imposible de descubrir desde el aire y además construido de manera que queda invulnerable a todo ataque aéreo o terrestre» (Solidaridad Obrera del 9 de agosto de 1936.).
Sección de la armería
Jefe de la Armería: Teniente, J. Galo. Armeros: Sargentos, Luis Caceres y F. Garcia. Cabo, Luis Bolado. Auxiliares Armeros: José Almerge Almerge, Antonio Rafales Gil, José Reñasco Ros y Juan Rodriguez Alonso. Cabos Conductores: Juan Clotet y J. León. Dotación 2 camiones para el transporte de bombas y municiones.
Material existente en el Polvorín y en el Barracón, unas 200 bombas de 100 kg., de fabricación francesa, sobrantes de 1914-1918. unas 60 bombas de 50 kg, también del 1914-1918.
Unas 300 bombas de 12 kg. que se fabricaban en Barcelona, en la Maquinista Terrestre y Marítima.
Varios armarios de bombardeo de acero para el transporte de las bombas de 12 kg. que se manipulaban a batería con disparador y contador de disparos, podían dispararse de una en una, de cuatro en cuatro o el total de 24 bombas, que tenía el armario, estos armarios de bombardeo iban instalados en el lado derecho de los Breguets y se montaron en el Fukker y en el Dragon Rapide. Las ametralladoras existentes, eran todas modelos Vickers (inglesas), las usadas en la parte delantera de los aviones, sincronizadas con la hélice y las de los Ametralladores Bombarderos, que montadas en las cabinas, tenían toda clase de movimientos para la defensa, teníamos dos modelos, las Vickers mod. T, con tambor de 96 balas y la mod. K. con tambor de 54 balas.
Los Visores usados eran también modelo de la guerra del 14, eran franceses, y su marca WARLETA, en los Breguets, se montaban en el lado derecho del fuselaje y con ellos el Ametrallador Bombardero podía efectuar el disparo de las bombas después de localizar el objetivo a bombardear.
Por ser el material tan anticuado, tuvimos muchos problemas para el uso de los armarios porta bombas y se tuvieron que instalar lanzabombas debajo de las alas de los aviones, estas se disparaban con cables.
Nuestra misión, era la carga de las bombas y atender muy en particular el buen funcionamiento de las ametralladoras, operaciones. que hacinamos todas las mañanas y al regreso de nuestros aviones, pues del buen funcionamiento de estas ametralladoras era la seguridad y confianza de la Escuadrilla «ALAS ROJAS».
Descripción del funcionamiento de las diversas secciones del Aeródromo de Sariñena, de agosto a diciembre de 1936, por Antonio Rafales Gil, Auxiliar Armero en Sariñena (Huesca). Archivo ADAR Barcelona.
Parque de automóviles
Jefe Sección: Un Sargento, unos 15 Cabos conductores, 4 o 5 mecánicos y varios soldados para ayudar y limpieza, con 2 automóviles «Puesta en marcha» para los aviones., 1 Autocar, de unas 25 plazas para viajes del personal. 1 ambulancia., 4 camiones para servicios, con asientos de madera para llevar tropas., 2 coches cisternas de la CAMPSA, para transporte de gasolina y 6 coches de turismo para los Oficiales y personal de vuelo para sus viajes.
Descripción del funcionamiento de las diversas secciones del Aeródromo de Sariñena, de agosto a diciembre de 1936, por Antonio Rafales Gil, Auxiliar Armero en Sariñena (Huesca). Archivo ADAR Barcelona.
Sariñena (Huesca), agosto de1936. Agencia EFE. Taller mecánico del aeródromo.
Llegan los primeros aviones
Los primeros en llegar fueron los Breguet, procedentes de el Prat de Llobregat, que comenzaron a operar desde el primer día. Maldonado apunta que el aeródromo de Sariñena se utilizó por vez primera el mismo día 2 de agosto «Ese día sirvió como apoyo a las columnas que avanzaban por las orillas del Ebro, en el bombardeo de las cercanías de Tardienta y de la Zaida» (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María).
Pronto llegaron al aeródromo dos aviones de caza Nieuport-52, pilotados por los sargentos Jesús García Herguido y Jaime Buyé; y tres aviones Breguet XIX, a cuyo mando de uno de ellos estaba el comandante Alfonso de los Reyes.
Para distinguirse, se pintan unas bandas rojas en el fuselaje y las alas, distinción por la que fue conocida la escuadrilla y el mismo aeródromo. Unas marcas que se extendieron en la aviación republicana, pues evitaba que fuese atacada al confundirse con la aviación del bando sublevado.
A finales del mes de Julio, se pintaron en los fuselajes y en las alas de nuestros aviones unas gruesas franjas ROJAS, para ser reconocidos por sus compañeros y diferenciarse de los aviones enemigos.
Antonio Rafales Gil, Auxiliar Armero en Sariñena.
El material aéreo es abundante: 8 aviones de reconocimiento, equipados con ametralladoras, 6 aviones de bombardeo con dos ametralladoras articulables y finalmente 2 aviones bimotores-mixtos, que tanto valen para la caza como para el bombardeo y que llevan una ametralladora emplazada en su parte inferior a fin de atacar desde los planos superiores.
La impresión que sacamos de esta visita es que, en los ataques combinados entre la aviación y las milicias, vamos a constituir un frente completamente invulnerable.
Además de que los aviones de caza están siempre a punto de marcha, la defensa del aeródromo está asegurada por una sección de ametralladoras antiaéreas.
Solidaridad Obrera del 9 de agosto de 1936.
Mandos y personal del aeródromo
Entre las grandes figuras ligadas al aeródromo destaca el comandante Alfonso de los Reyes González Cárdenas, jefe del aeródromo, perteneciente al PSUC, quien en diciembre de 1936 fue ascendido a teniente coronel. Segundo jefe capitán José Domingo Rosich, capitán médico Manuel Conde López, comisario político Ramón Franco Quinza, jefe de la escuadrilla Isidoro Jiménez García y entre los numerosos pilotos, citamos a Rodolfo Robles, Jaime Buyé,Jesús García Herguido, conocido como “El diablo rojo”. «El aviador que posó el primer Nieuport en Sariñena» (Víctor Pardo Lancina citando Maluquer Wahl, Juan J. La aviación de Cataluña en los primeros meses de la guerra. Editorial San Martín, 1979, pp. 139 “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”, Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros), José Cabré Planas», Adonis Rodríguez González, Antonio Salueña Lucientes, Fernando Roig Vilalta, y los civiles, Jaime Camarasa Lluelles, Luis Aguilera Cullell, Pedro Andrada, Francisco Cabré Rofes, Mariano Foyé Rafols, o Maurain.
«En el Aeródromo de Sariñena entre agosto y diciembre de 1936, el Jefe de aeródromo era el Capitán José Domingo Rosich, servicios el Capitán Rodolfo Robles Cezar, y los tenientes Isidoro Giménez García, Deogracias Puparelli Francia; los sargentos, Antonio Puig Giménez.»
Aviación Republicanaen Sariñena en 1936. Rafales Gil, Antonio.
«La instalación del aeródromo de Sariñena, llamado de “Alas Rojas”, llegó a desempeñar un evidente protagonismo en el desarrollo de las operaciones militares y también en la vida cotidiana de las gentes de Sariñena.»
Morera Corull, Arturo.
Personal de tropas y servicios
Comandante en Jefe: Comandante D. Alfonso de los Reyes, nombrado el 13 de Agosto en B.O.G.C. nº 22, del 14-08-36, como Delegado Especial del Gobierno de la Generalitat, como Jefe de todas las atribuciones Gubernativas Militares de Lérida y Aragón.
Jefe del aeródromo: Capitán, José Domingo.
Servicios…: capitán Robles y los Tenientes, Giménez., Coruña., Pupareli y Antonio Muñoz.
Servicios…: Sargentos, Castillo., Mateu, Puig., Nogues., Medina y Alonso.
Tropas ……: Unos 20 Cabos y 130 soldados, para guardias y limpieza.
Cornetas de Plaza: Juan Asensio Vallmajor y Antonio Otalora.
Dispensario
Jefe Servicio: Capitán Médico D. Manuel Conde López y 6 enfermeros.
Sección administrativa
Jefe sección: Don José, ex cura de Albalatillo y 4 soldados.
Pago de haberes: Manuel Conde López relata como el habilitado para el pago de los haberes a los militares era Luis Collar, padre del aviador Joaquín Collar, desaparecido en vuelo Cuba- México en 1933.
Relación de personal Administrativo: Dionisio Ubiñana Umbert, Pedro Delfante y Andrés Esteban Argueta. (Relación del personal miliciano con expresión de fechas de alta o de su último cobro. Arma de aviación. 3ª Región Aérea. Destacamento de Sariñena. “Alas Rojas”. Sariñena 29 de enero de 1937. El teniente coronel jefe Alfonso de los Reyes).
Sección de pagaduría
Habilitado pagador: Capitán D. Luis Collar y un cabo con 6 soldados para la confección de las nóminas.
Sección de fotografía
Jefe sección: Cabo, Rafael Ortiz de Landazuri y un soldado auxiliar.
Sección política
Comisario Político: Franco Quinza .. En el mes de agosto, la mayoría del personal de tropa en el aeródromo, eran milicianos de los partidos CNT-FAI y PSUC, que tenían sus Comités en tiendas de campaña al igual que el resto del personal. En el mes de septiembre, el Jefe del aeródromo, Capitán D. José Domingo y con la llegada de soldados voluntarios procedentes de Lérida y Prat del Llobregat, de acuerdo con el Comandante Reyes y el Comisario Franco. Quinza, ofrece el ingreso en Aviación de todos los milicianos como voluntarios firmando por dos años, o deberán dejar sus barracones y regresar a sus unidades de milicias, a partir de este momento, desaparecerán todos los distintivos políticos del aeródromo.
El Comisario Franco Quinza, continuó en el aeródromo.
Descripción del funcionamiento de las diversas secciones del Aeródromo de Sariñena, de agosto a diciembre de 1936, por Antonio Rafales Gil, Auxiliar Armero en Sariñena (Huesca). Archivo ADAR Barcelona.
Alfonso de los Reyes González
Alfonso de los Reyes fue jefe del aeródromo como coronel retirado del Arma del aire. Además, fue nombrado Delegado de la Consejería de Defensa de Cataluña de todas las fuerzas del frente de Aragón con sede en Sariñena.
«El comandante Reyes, dirige todas las operaciones de vuelo en autonomía y bajo su responsabilidad, pues la Escuadrilla «ALAS ROJAS es única, no está encuadrada en ningún Grupo de Combate de la Aviación Republicana. Solamente tiene contactos con su Superior el teniente coronel Diaz de Sandino, que está al frente de la Conselleria de Defensa de la Generalitat de Catalunya.»
Rafales Gil, Antonio.
«Se hizo cargo del mando el comandante Reyes, contando con un plantel de pilotos decididos a todas las audacias.»
Mi Revista (Barcelona 1936) 15 de agosto de 1937.
Arturo Morera recogió uno de los primeros documentos documentados donde aparece Alfonso de los Reyes como jefe superior de las fuerzas de Aragón, lleva fecha del 17 de octubre de 1936: -Don Alfonso de los Reyes y González de Cárdenas, comandante de Aviación y Jefe superior de todas las fuerzas y milicias que operan en el frente de Aragón. HAGO SABER: Que por decreto del ministerio de la Guerra de 28 de julio próximo pasado fue declarada zona de guerra el territorio de la región aragonesa ocupada por las fuerzas de la República. En su virtud…- Para Arturo «Era un bando excesivamente enérgico en el que amenazaba a las personas que propalaran bulos o noticias falsas. Les prevenía de su inmediata detención, y de su fusilamiento si se les considerara facciosos por los Comités locales del lugar en donde se encontrarán.»
En el mes de diciembre de 1936 el comandante Reyes fue ascendido al grado de Teniente Coronel. (Periódico Alas Rojas, n.º 20, 13 de febrero de 1937). Reyes dirigió el campo de aviación con mando y orden y así lo remarcó Illa Eremburg en su artículo sobre el aeródromo «La puntualidad y celo con que son cumplidas todas las órdenes emanadas del Jefe del Aeródromo Alfonso de los Reyes» (Periódico Alas Rojas, n.º 20, 13 de febrero de 1937).
Sariñena (Huesca), agosto de 1936. Agencia EFE. Varios oficiales recorriendo el campo de aviación. Entre ellos, Manuel Conde López, Alfonso Reyes González, José del Barrio y el teniente coronel Grao.
Hablamos más tarde con el Teniente Coronel el cual nos expone claramente el porqué está desde el primer momento luchando por la causa de los trabajadores hispanos. Yo,—ha dicho el Teniente Coronel Reyes—, soy un antiguó y ferviente admirador de la causa trabajadora y ello es lo que me ha inducido a estar en estos momentos al lado de los oprimidos y de lo cual me siento orgulloso. (Periódico Alas Rojas, n.º 20, 13 de febrero de 1937).
«Ha sido reintegrado a su procedencia el coche motor número 5.143.892, que está a disposición del teniente coronel Reyes y que hace unos días había desaparecido del campo de aviación de Sariñena, donde se halla habitualmente.»
Acracia, 27 de noviembre de 1936.
La gesta del comandante Reyes
El jefe de este campo, es el teniente Reyes: camarada de todos y gran experto en su oficio. Sus órdenes, dejan de serlo, por el acento que pone al darlas, La sencillez raya en la modestia y todo lo ve, de todo se preocupa y hasta. no escatima la vida cuando de jugársela se trata, Ahí está una hazaña que no es conocida. El día 5, remontó el vuelo en un avión de caza y … ¿cuáles eran sus propósitos? Lo cierto fue que, solo, voló sobre Zaragoza y volvió sin darle importancia al gesto.
¿Qué pasó en el campo de Zaragoza, donde tienen nueve aviones italianos tipo Caproni?
¡Seguramente, quedaron sus pilotos (dicen que alemanes), atónitos del gesto de audacia!
Y aquí termino esta crónica, en espera de poderos decir, la emoción que experimentaré volando sobre Huesca, persiguiendo a los traidores aviones italianos, para llevarles la muerte en una bala libertadora.
Solidaridad Obrera Sariñena, 10 septiembre. 1936.
Ramón Franco Quinza
Comisario político del campo.
Es el guardián de ese campo y jefe de las milicias, un muchacho menudo, de nervios de acero y que ha dado pruebas de arrojo sin igual.
Dicen que el movimiento le sorprendió como agente de Seguros y ahora su porte guerrero, y sus hazañas, lo han convertido en el alférez Franco. ¡Lástima que lleve el apellido de un traidor! Yo que él, me haría nombrar por el apellido materno, pues resulta incongruente de que dos hombres, uno traidor a su pueblo y otro defensor del mismo, se nombren con las mismas letras.
Solidaridad Obrera Sariñena, 10 septiembre. 1936.
José Enrique Domingo Rosich
Natural de Zaragoza, 30 de marzo de 1902. Militar aviador que destacó antes de la guerra civil en Marruecos. Republicano de firmes convicciones, apunta Víctor Pardo Lancina «contaba con un brillante historial como oficial de Artillería» (Enrique Domingo Rosich: el defensor del capitán Salvador Sediles. Pardo Lancina, Víctor). Al comenzar la guerra española, Domingo Roich se presenta a la Generalitat poniéndose al servicio del Gobierno. Es destinado al aeródromo sariñenense, alcanzando el cargo de segundo Jefe del Aeródromo de Sariñena: «se resuelve que el Comandante, ascendido de “Al Servicio de otros Ministerios”, continué prestando servicios en el arma de aviación» (orden del Ministerio De la Guerra: Diario Oficial núm. 11 del 13 de enero de1937).
Circular del D.O núm. 48 del 24 de febrero de 1937 del Ministerio de Ministerio de la Guerra, se resuelve que el Mayor de Artillería cese en la situación de “Al Servicio de Otros Ministerios” por no prestar ya sus servicios en el arma de aviación y pase destinado al segundo Ejército.
«En diciembre de 1936 asciende a comandante y dos meses después a teniente coronel, siendo nombrado jefe de estudios de la Academia para Oficiales y Clases del Instituto de Carabineros, donde pasó casi toda la guerra, no sin antes haber combatido en la defensa de Madrid coincidiendo con Durruti en la fecha de su muerte» (Enrique Domingo Rosich: el defensor del capitán Salvador Sediles. Pardo Lancina, Víctor)
Tras la contienda acaba exiliado en Francia primero y finalmente a Venezuela con toda su familia. «Enrique Domingo Rosich regresó a España en la década de los setenta, a punto de morir el dictador. Celebró en Zaragoza su 80 cumpleaños rodeado de toda su familia y falleció poco más tarde, el 15 de abril de 1982. Está enterrado en el cementerio de Torrero.» (Enrique Domingo Rosich: el defensor del capitán Salvador Sediles. Pardo Lancina, Víctor).
Isidoro Giménez García
Natural de Valladolid. En agosto de 1936, al organizarse la Escuadrilla Alas Rojas, unidad mixta formada por cazas Nieuport-Delage NiD 52 y bombarderos ligeros Breguet XIX, es nombrado jefe de la misma y da comienzo a sus intervenciones en el frente de Aragón desde el campo de Sariñena en Huesca. En noviembre de 1936 es ascendido a capitán y como profesor y acompañante de ciento noventa alumnos marcha a Rusia en diciembre, a la Escuela de Kirovabad en Azerbaiyán. Cosas de la aviación. 163 – Mejores aviadores en la Guerra Civil Española – FARE. Fue Jefe Estado Mayor Región Murcia.
Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. El teniente asimilado Isidoro Giménez, jefe de la escuadrilla Alas Rojas.
«Isidoro Giménez era afférez de Ingenieros en julio de 1936 y estaba destinado en el aeródromo de Getafe, desde el que operó sobre todas las zonas de combate de Madrid y sus alrededores, llegando en sus incursiones con los anticuados Breguet XIX hasta el mismo Burgos. Ascendió primero a teniente y luego a capitán (el 18-11-36), asumió el mando del aeródromo de Sariñena.» (Brunete y Belchite. Salas Larrazabal, Jesús. Teniente Coronel Ingeniero Aeronáutico. Revista de aeronáutica y astronáutica, N.º 467).
Personal de oficinas y jefatura, periódico Alas Rojas, n.º 20 del 13 de febrero de 1937.
Dionisio Ubiñana, Pedro Del Fante, Andrés Esteban, José Marés, Enrique Puente, Julio Roche, José Mensa, José Mestres, Francisco Rius, Luís Artigas, Nicolás Alonso, Juan A. López, José M. Tamayo, Juan Moles, José Laporta, Luís del Valle, Juan Clotet, Eladio Pericas, Juan Riera, Ramón Parés, Franco Quinza y Teniente Coronel Reyes.
Sección Suboficiales,periódico Alas Rojas, n.º 20 del 13 de febrero de 1937.
José Muñoz, Salvador Badia, A. Genovart, Martín Torcal, Antonio García, Antonio Moreno, Juan Jareño, Galo Pérez, Pedro Ruíz, Salvador Bertomeu, Daniel Juan, Dionisio Aguirre, José Mateu y Antonio González
Personal de la Compañía,periódico Alas Rojas, n.º 20 del 13 de febrero de 1937.
Un simpatizante, otro simpatizante, José Recasens, José Prades, Crispín Peralta, Antonio Marcial, Pablo Franco, Francisco Alegre e Isidoro Andrés.
Relación de personal relacionado con el aeródromo
Listado del personal del aeródromo en enero de 1937 en las diferentes secciones de servicio eléctrico, almacén mecánico, parque móvil, pastores, granja, varios, taller mecánico Albalatillo, barbería, grupo de abastecimientos y escoltas. (Arxiu Nacional de Catalunya).
Relación del personal miliciano con expresión de fechas de alta o de su último cobro. Arma de aviación. 3ª Región Aérea. Destacamento de Sariñena. “Alas Rojas”. Sariñena 29 de enero de 1937.
El teniente coronel jefe Alfonso de los Reyes.
Servicio eléctrico
Fernando Aramburu Luque, Miguel Valles Monter, Ramón Subirana Altirriba, Antonio Gallego Márquez, José Serra Rius, Juan Sánchez Pérez, Francisco Morreres Miró, Miguel Leonar Mateo, Nicolas Francisco Andorran, Miguel Fernández Hernández, Alfonso Martín y José Hoyos Morales.
Almacén Mecánicos
Carlos Ferret Aguilera, Osbaldo Sffogia Puyol y Andrés Carrera Puértolas.
Parque Móvil
Cándido Campo Pérez (Périz), José Sorinas Otto, Juan Pellicer Mariné, Amador Cerdá Navarro, Cristóbal Esteban Clemente, Jaime Fabró Costafreda, Benigno Rodríguez Santiago, Guillermo Garriga Ginestá, Luis Calvo Sanz, Juan Montori Gállego, Antonio Naudi Boixet, Antonio Naudi Triado, Pedro Llongueras Casanovas, José Bru Rovira, Vicente Gil Siurana, Feliciano Rodríguez Gorachana, Francisco Aznar Navarro y José Aubeso Bertomeu.
Pastores
Nicolas Corren Lanaspa, Saturnino Salvador Pardo, Gregorio Rapún Campo, Santiago Lalaguna Bandrés, Francisco Franco Bandrés, José Morlans Acin, Luciano Piedrafita Bandrés, Antonio Giménez Azón, Francisco Bandrés Bandrés, José López Buisan, Hilario Lafuente Morlans, Elías Rasal Pardo, Santiago Caballé Lanuza, Domingo Azón Orus, Guillermo Cazcarro Sarasa, Valentín Lafuente Acín, Antonio Acín Escartín, Manuel Bandrés Cajal y Joaquín Puértolas Cazcarro.
Granja
Ángel Lafita Marcial, Gerónimo Campos Pérez, Pedro Casañola Sanz, José Casañola Común, Joaquín Villacampa Ballarín, Fermín Solana Marcen, María Ruego Murillo, María Pardo Murillo, Juana Casañola Sanz, Alfredo Sffogia Mora, José Mateu Ferrando, José Betes Maestro, José Ferrer Alcolea, Antonio Lafita Talueña y José Tierz Mas.
Varios
Franco Quinza Blasco, Luis F. Arévalo Massa, Luis del Valle Dorado, Jaime Villena Llovell, Juan Vila Sorribas, Fernando Rigal Marzal, José María Ferrer Suarez y Manuel Soldevila Ferrer.
Talleres mecánicos Albalatillo
Gabriel Guitard Campoussy, Daniel Pueyo Olona, Rafael Piera Marsá, Juan Fierrez Ibáñez, José Perís Alemany, Mario Villard Campodrón, Miguel Sala Bosch, Baudilio Canals Galcerán, Enrique Casanovas Estruch, Antonio Bonjoch Tries, José Rull Juncosa, Leandro Maicas Martín, Antonio Mas Camón, Antonio Larroy Masueras, Román Peralta Blanco, Mariano Abadías Asín y Joaquín Corbinos Sataeularia.
Barbería
Teófilo Iglesias Gascón.
Grupo de Abastecimientos
Manuel Cuadrat Macia, Salvador Pares Dexens, Pascual Campo Muro, Joaquín Gorrera Gallard, Andrés Llovera Valentines, Ramón Ros Colominas, Pedro Torrem Grau, Pedro Rodríguez y Jesé Farrus García
Sariñena 29 de enero de 1937. El teniente coronel jefe Alfonso de los Reyes.
Disciplina, mentalidad de equipo y espíritu aviador. Allí éramos tan importantes los armeros, mecánicos, ametralladores, bombarderos, artilleros antiaéreos, automovilistas, fotógrafos, plegadores de paracaídas, administrativos, sanitarios, bomberos, cocineros como los mismísimos pilotos. Sabíamos que todos dependíamos de todos, no sobra nadie. Había que bombardear, ametrallar, reconocer y todos sabíamos que cumplíamos una misma visión y una misma causa con disciplina interior sin excesivas muestras de disciplina exterior pocos saludos al estilo castrense clásico, mucho trabajo y entusiasmo.
Rafales Gil, Antonio.
Las milicianas
En el aeródromo convivieron tres milicianas, recogidas en un reportaje publicado en «Mi Revista» (15 de agosto de 1937): «Una de ellas pequeña y morena, Dolores Guardiola, de Jumilla; otra, Baltasara Cazueco, de Tarazona de Aragón; la tercera, Enriqueta Falcó, de Barcelona, se casó veinte días antes en el aeródromo del Prat, para poder acompañar a su hombre.»
Trabajaban sin darse punto de reposo. —Estamos satisfechas de haber venido aquí — decían—. Iremos donde nos manden, por peligros que se tengan que arrostrar, ya que todas nuestras ilusiones estriban en defender la República contra los fascistas.
Mi Revista (Barcelona 1936) 15 de agosto de 1937.
Sobre Baltasara Cazueco de Tarazona no se ha podido averiguar nada hasta la fecha, sí que se apunta a que Cazueco no es un apellido común por Tarazona y si Tazueco, que bien podría corresponder (Asociación de la Memoria Histórica AMEHITA Tarazona).
Las milicianas aparecen recogidas en el libro «Amparo Poch y Gascón. Médica y Anarquista» de Antonina Rodrigo: «Enriqueta Falcó, de Barcelona, se casó en el aeródromo «Alas Rojas» del Prat, «para poder acompañar a su hombre». Allí estaban también las milicianas Dolores Gardiola, de Jumilla, y Baltasara Cazveco, de Tarazona de Aragón; las tres compartieron con sus compañeros, «las penalidades de la campaña»».
La aviación Alas Rojas
A finales de agosto, en palabras de Antonio Rafales Gil, la Escuadrilla «ALAS ROJAS», es una poderosa fuerza de combate aéreo, esá al completo, y el trepidar de sus motores y la majestuosidad de su formación son el orgullo de todos nosotros y de todos los combatientes del frente de Aragón.
En sus notas, Rafales apunta que, normalmente, la Escuadrilla estaba formada por: 1 FOKKER (trimotor), 1 DRAGON RAPIDE (bimotor), 9 BREGUETS XIX y 3 NIEUPORTS 52, con una carga de bombas de: 2 de 100 kg. y 24 de 12 kg. en el FOKKER, 2 de 50 kg. y 24 de 12 kg. en el DRAGON, y un promedio de 20 bombas de 12 kg. en cada uno de los BREGUETS, con un total de más de 3.000 kg, de bombas en agosto – septiembre de 1936.
También encontramos la siguiente relación en Aviones de la Escuadrilla Alas Rojas de Sariñena (Huesca) en agosto de 1936 (GRIEGC).
1.Breguet XIX
2. Nieuport 52
3. Vickers Vildebeest.
4. Dragón Rapide
5. Fokker VII
6. De Havilland Moth
7. M3.
Así, entre los diferentes aviones que operaron en el aeródromo encontramos los Nieuport-52, Breguet XIX, o Vickers Vildebeest; los aviones civiles el Fokker F-VII de la LAPE (Líneas Aéreas Postales de España); o el Latecoere 28 (ex-Air France).También avionetas como la De Havilland 87.»GRIEGC (Los aviones de la escuadrilla Alas Rojas de Sariñena).
«De Sariñena partían a diario los pilotos encargados de dejar sus estruendosas tarjetas de visita en Zaragoza o en Huesca. La impotencia de los antiaéreos de Estrecho Quinto, de Almudévar y de Zaragoza era manifiesta. Los pilotos republicanos actuaban a diario, causando grandes daños en los centros vitales Je la facción.»
Mi Revista (Barcelona 1936) 15 de agosto de 1937.
En el aeródromo de Sariñena se estableció la 3ª Escuadra de la aviación republicana.
Sello Jefe 3ª Escuadra Aviación Militar.
«Los cielos de España se poblaron de los aviones de la liberación, venidos en defensa de la causa del proletariado, por la que supieron combatir con fe, triunfar diestramente y morir con gloría los aviadores de la Tercera Escuadra forjadores de la leyenda de «Alas Rojas”.»
Mi Revista (Barcelona 1936) 15 de agosto de 1937.
La aviación republicana mantuvo una cierta superioridad hasta que el 17 de octubre de 1936 llegan a Zaragoza tres aviones alemanes Heinkel 51, siete aviones de caza y un Fokker. Para Maldonado la superioridad correspondió a los aviones alemanes “Hasta la llegada a finales de año de los Chatos rusos al aeródromo de Sariñena”.
José Gabriel describe que todos los aviones eran chicos «Aquí hay quien nos señala en el campo tres aviones civiles que ayer llegaron de Francia y que ya están transformando en máquinas de guerra. Cazas o civiles con aparejo auxiliar para bombardeo. El que zumba acaba de llegar de excursión. Está a mi lado su piloto, que me saluda risueño y va a hacerse su aseo matinal, de vuelta de servirles el desayuno a los enemigos, en Tardienta» (La vida y la muerte en Aragón. Salvador Trallero Editor).
No obstante, en noviembre de 1936, el embajador ruso Antonov-Ovseenko, reconocía que en el frente de Aragón «No hay ni un solo avión moderno, Las unidades llevan atascadas en trincheras húmedas más de dos meses. Sólo será posible enardecerlas y entusiasmarlas a través de algún medio de inspiración potente. Lo mejor sería proporcionales aviones modernos» (Documento enviado a Moscú desde Barcelona. Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros, “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”).
En el mes de diciembre de 1936 llegaron al aeródromo de Sariñena los primeros aparatos rusos llamados Chatos, cita Arturo Morera y en enero de 1937, con la llegada de los pilotos rusos y la disolución de la Escuadrilla Alas Rojas, operaron diferentes escuadrillas de aviones rusos compuestas por Polikarpov I-15 “Chato” y Polikarpov I-16 “Mosca” GRIEGC (Los aviones de la escuadrilla Alas Rojas de Sariñena). Víctor Pardo Lancina apunta «Entre los más celebrados de estos personajes cabe señalar al especialista en vuelo nocturno y asesor de aviación, Yakushin, conocido como Mateo Rodrigo, quien protagonizó en Sariñena en los primeros días de febrero de 1937, el primer derribo en combate nocturno reseñado en la historia española de la aviación.» (Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros, “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”).
Los aviones de caza soviéticos llegaron pilotados en su mayor parte por oficiales de la U.R.S.S. Pero también había pilotos españoles como el héroe de la aviación republicana, capitán Andrés García Lacalle, quien tenía el mando de una de las dos patrullas de Chatos que se trasladaron a nuestra villa desde el frente de Madrid a mediados del mes de enero de 1937. La otra patrulla de aviones soviéticos 1-15 que llegó a Sariñena. estaba mandada por el ruso Iván Kopets (José).
García Lacalle en su obra Mitos y Verdades habla de su compañero José a raíz de la visita que le hizo a su paso por Leningrado en febrero de 1938. José, -dice García Lacalle-era entonces un gran personaje. Era el piloto más condecorado y ascendido de cuantos habían luchado en España. Le habían concedido la Orden de Lenin y nombrado diputado del Soviet Supremo. Tenían en aquel momento el mando de toda la aviación de caza del sector de Leningrado y mandaba al parecer más de mil aviones.
Al campo de aviación siguieron llegando nuevos pilotos y nuevos aparatos, también aviones los cuales se les adaptaba para transformarlos en militares y especialmente destinados a bombarderos. Algunas avionetas civiles se utilizaban únicamente para servicios de enlace entre Sariñena y Barcelona, o entre Sariñena y las distintas columnas del frente.
La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.
Sariñena (Huesca), agosto de 1936. La tripulación de un Breguet XIX recibe instrucciones antes de despegar. Agencia EFE.
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«El modelo conocido popularmente como Chato es el avión de origen soviético, aunque también se llegó a fabricar en España, Polikarpov 1-15 o en su versión I-152 -Super-Chato. Una interesante relación de armamento de distinto tipo en ARMERO, José Mario y González, Manuel, Armas y pertrechos de la Guerra Civil Española, Madrid, Ediciones Poniente, 1981, 186 págs.» (Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros, “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”).
El destacamento de Alas Rojas también estuvo destinado en Alcañiz.
Maldonado recoge como en el campo de aviación de Sariñena, se adaptaron algunos de los aviones civiles más potentes para ser utilizados como bombarderos «De una forma muy rudimentaria se les añadían tubos de hierro, se hacían agujeros para soltar las bombas y otros remiendos bastante burdos». Según Maluquer “Estos tubos llevaban soldado en su extremo el dispositivo de suspensión y lanzamiento (suelta) de las bombas que iban colgadas en posición horizontal. Para lanzarlas, el bombardero tenía que sacar el brazo por la ventanilla y tirar de la palanca que actuaba de pasador que sujetaba la bomba. Para lanzar las bombas incendiarias se abrió un agujero en el piso del fuselaje. Como que las bombas de aquel tipo eran de tamaño muy reducido, iban metidas en cajas de zapatos (cartón) y se lanzaban por cajas enteras». (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María).
«Un detalle bastará para demostrar el ardor bélico de estos muchachos. Para atender a un frente tan extenso tienen que volar un promedio diario de cinco o seis horas. Y, detalle revelador de su interés, es que en una de las avionetas hay una ametralladora defectuosa que para manejarla es necesario exponer la mano derecha. «Muerde», como suele decirse en el argot militar. Pues bien: como su reparación equivaldría a tenerla que desmontar y dejar inservible el aparato por unos días, todos preferimos quedar heridos de la mano derecha antes de renunciar a nuestra obligación.
Así se luchaba en los primeros días de la guerra. Luego fue preciso acudir en defensa de Madrid. Roig, Erguido, Ferré y Roldan pagaron su tributo a la muerte, sin que por esto se amilanasen los otros héroes de la aviación republicana. El comandante Reyes, Ruiz, Salmeña, Robres, Amador Silverio y tantos otros mantuvieron con sus proezas gallardas y viriles el honor de la Tercera Escuadra.»
Declaraciones del teniente coronel Alfonso de los Reyes. Mi Revista (Barcelona 1936) 15 de agosto de 1937.
También, Maldonado recoge la forma de comunicarse entre los diferentes aviones, descrito por J.J. Maluquer «Mediante señales con banderas se transmitían las órdenes a los restantes aparatos de la escuadrilla en la forma siguiente: Para ello se procedía el ametrallador del bombardero era el trasmisor de señales y estaba situado en la torreta de la cola con medio cuerpo fuera y las banderas de señales en la mano. Llevaba una pierna atada a una cuerda que [otro compañero] tenía cogida por el otro extremo. Cuando éste veía que se acercaba el objetivo, daba un tirón suave a la cuerda y el observador sacaba y agitaba la bandera verde. Todos los aviones que seguían al Fokker cerraban la formación para lograr una buena concentración sobre el objetivo. Cuando [el compañero] a través del visor tenía centrado el objetivo, daba un fuerte tirón a la cuerda y [el ametrallador] sacaba la bandera roja. Entonces todos los aviones lanzaban simultáneamente sus bombas». (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María).
«Perdidos entre los pliegues de las sombras nocturnas, los aviones, monstruos de acero, duermen como si estuvieran ignorantes de su misión en la guerra.»
María Vives, La Humanitat, 19 de julio de 1938.
Los últimos románticos
En los primeros tiempos de guerra, la aviación republicana escribió páginas de un heroísmo épico. Había que sentirse poseído de un entusiasmo inflamado, de un alto sentido del deber, para volar en los escasos aparatos que en aquellos tiempos disponía el pueblo para hacer frente a los Heinkel, que empezaron entonces a hacer su aparición, tímida al principio, pero que ha llegado a grados de salvajismo como difícilmente puede imaginar ninguno que no haya sido testigo de los crímenes cometidos por la aviación italo-alemana al servicio de la facción.
Nuestros pilotos de aquellos tiempos, como nuestros milicianos, eran románticos. Iban a hacer la guerra a los facciosos animados por un espíritu de rebeldía contra quienes pretendían esclavizarlos; hacían la guerra de una manera muy similar a como la hacían los guerrilleros de siglos pasados, cuando, sin tener en cuenta el número ni la diferencia de armamento, se lanzaban al asalto, el pecho descubierto, ofreciéndolo el enemigo como si nada tuviera que pasar, con un grito de alegría en los labios, un grito de triunfo.
Así también nuestros pilotos de aquellos primeros tiempos plantaban cara, con sus aparatos destartalados, en los modernísimos aviones italiano alemanes, y cuando no podían abatirlos con las ametralladoras lanzaban su aparato contra el enemigo y conseguían abatirlo.
El precio de esa victoria era siempre la muerte.
Pero eran unos héroes…
Eran los últimos románticos.
Cumplirán su deber muriendo por la patria.
María Vives, La Humanitat 19 de julio de 1938.
Escuela de aviación
Según Carlos Lázaro Ávila (La escuela de aviación libertaria de Barcelona. Asociación de Aviadores de la República. ADAR), en el campo de aviación de Sariñena debió de realizarse formación de aviadores «En El Prat de Llobregat, la Generalitat inició los cursos de formación aprovechando los Servicios Aeronáuticos de Cataluña cuyas prestaciones le habían sido devueltos al gobierno catalán después de las elecciones de febrero de 1936. La formación apresurada de pilotos civiles se hizo también, en menor número, en el campo de aviación de Sariñena, Los Monegros.»
J.J. Maluquer, en su obra La aviación de Cataluña en los primeros meses de la guerra», se refiere sobre el aprendizaje en el campo: «Uno de los trabajos más efectivos del capitán Domingo, fue la serie de conferencias que dio a los ‘novatos’ incorporados a la Aviación militar, sobre temas de Aviación. En forma sencilla y muy clara, nos explicó el funcionamiento del avión, de las ametralladoras, de los lanzabombas eléctricos o mecánicos que llevaban los Breguet-19, el visor de bombardeo y la bomba explosiva» (Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros, “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”). Según Víctor Pardo, Domingo Rosich fue un «Ingeniero industrial, republicano de firmes convicciones, gozaba de un gran prestigio profesional y una aureola personal indiscutibles, ya que había sido el defensor del capitán Salvador Sediles, juzga- do por la sublevación de Jaca con los capitanes Galán García Hernández y ocurrida el 12 de diciembre de 1930 Enrique Domingo fue testigo en Madrid de la muerte accidental de Durruti, al que se le concedió el grado de teniente coronel a título póstumo».
José Capellades Sala, ingresó en Aviación en la academia de aviación de Sariñena el 7 de febrero de1937 (ADAR).
La Legión Roja
Al aeródromo llegó la Columna Alas Rojas, del PSUC, unidad que salió de Barcelona el 28 de julio de 1936 para desplegarse en el aeródromo de Sariñena “Donde comenzó a funcionar un aeródromo por la 3ª Escuadra Republicana”. Comandada por el Comandante Reyes, la columna respondió a una agrupación de cuatro centurias. A partir del 3 de agosto recibió una importante de contingentes, durante todo el mes” (Les Milícies Antifeixistes de Catalunya. Voluntaris per la libertat. Berger, Gonzalo). Se encargaron de proteger el aeródromo.
En el aeródromo se instaló una unidad de choque llamada Legión Roja comandada por Piquer. Contaba con los capitanes Abejos, Laforque, Arnal y Soler; los tenientes Aranguren, Aymó, Domínguez, Pedro Mir, J.M. Giménez, Antonio Roger, J.M. Pérez, Loallen, Antein, Baiquer, López, Villacampa, Martínez, Biule y Garrido, los sargentos Avenosa. Moreno, Amigó, Gueal, Fernández, Sanablo y López Cuenca, el cabo Sacanoll y Javier Morell, Juan Blazquez, Enrique Escudero, Fifi Piquer, Josefina Buesa, Feliciano Soto, Manuel Ferrer, Manuel Nadal y Francisco Soler. (Periódico Alas Rojas nº 22, 27 de febrero de 1937).
Ametralladores — Bombarderos en Sariñena.
En diferentes aviones: Manuel Bengoa., José Fernández Gallego., Faustino Ferret., J. Lago., Juan Maluquer., Román Busquets. F. Navarro., a. Aguirre., Torres Agut., Jorge Xucla., Ambros Bartolome., Eladio Pericas., José Prieto., José Vilanova y Jaime Picanyol.
Descripción del funcionamiento de las diversas secciones del Aeródromo de Sariñena, de agosto a diciembre de 1936, por Antonio Rafales Gil, Auxiliar Armero en Sariñena (Huesca). Archivo ADAR Barcelona.
Sección plegado de paracaídas
Jefe Sección: Un Sargento y dos cabos, cuyos nombres no recuerdo.
Descripción del funcionamiento de las diversas secciones del Aeródromo de Sariñena, de agosto a diciembre de 1936, por Antonio Rafales Gil, Auxiliar Armero en Sariñena (Huesca). Archivo ADAR Barcelona.
La Gloriosa
A pesar de ser muy conocido el aeródromo con el sobrenombre de «Alas Rojas», en mayo de 1937 pasa a denominarse como campo de Aviación de Sariñena. Para Arturo Morera, los aviadores de Sariñena ya no mencionaban con el calificativo de «Alas Rojas» a la fuerza aérea establecida en nuestro pueblo -Entre otros motivos, porque en ese tiempo ya había arraigado la costumbre de designar a la aviación en todo el territorio republicano con el apelativo de «La Gloriosa».-
La Gloriosa
Bajo un cielo luminoso, maravillosa sinfonía en azul que sólo hemos visto en el Mediterráneo, tamizando los rayos violentos del sol, aquel avión era el presagio de lo que más tarde debía convertirse en el azote del fascismo internacional y de los militares traidores a la patria; lo que más tarde trasladaríamos a las páginas de la Historia con el nombre inolvidable de «La Gloriosa».
Aquellos hombres que luchaban a pecho descubierto dieron paso y formaron la base del magnífico Ejército que hoy tiene la República.
Y aquellos pilotos de los que recordamos sólo Cabré, Freire, Galarza, Erguido dieron paso a «La Gloriosa de hoy, sirviendo de ejemplo a los bravos pilotos de la República que siembran el terror en las filas facciosos y que cuando vuelan sobre nuestros campos, sobre nuestras ciudades, parecen infundir un valor, una firmeza, base de la gloriosa gesta que está escribiendo el pueblo español.
Sin aquellos milicianos abigarrados no habría sido posible construir el actual Ejército de la República.
Sin aquellos pilotos temerarios y heroicos, tal vez hoy «La Gloriosa» no existiría.
Pero hoy, cuando la República cuenta con un material magnífico, que nada debe envidiar al de sus enemigos; cuando cuenta con unos pilotos decididos y valientes, héroes también en cien ocasiones, el recuerdo de aquellos que fueron el punto de partida de las formidables fuerzas aéreas de hoy, sirve de ejemplo a los jóvenes defensores de las libertades patrias que sienten trepidar cerca de su corazón el alma de esos gigantes y saben hacerse dignos de los últimos románticos.
María Vives, La Humanitat, 19 de julio de 1938.
El bombardeo de la basílica del Pilar de Zaragoza
El bombardeo que la basílica del Pilar, de Zaragoza, sufrió el 3 de agosto de 1936 ha sido en algunas ocasiones atribuido a un bombardeo proveniente del aeródromo republicano de Alas Rojas. Lo cierto es que un bombardeo arrojo aquel día cuatro bombas contra el templo, una cayó al Ebro, otra en la plaza y las otras dos impactaron en el Pilar atravesando el techo. El suceso fue atribuido tanto a un milagro de la virgen a una manipulación de las bombas para que no explotasen.
José María Maldonado Moya recoge que el avión bombardero partió desde el aeródromo del Prat y la escasa altura no permitió que la espoleta se abriese por lo que no llegaron a explotar. «El 3 de agosto, un Foker F-VII, un avión comercial transformado en bombardero y preparado para ser visto durante los vuelos nocturnos, despegó del aeródromo del Prat de Llobregat, sobre la una y media de la madrugada del día 3 de agosto. El piloto era Manuel Gayoso Suárez. El vuelo se realizó a muy poca altura, unos 150 metros y fueron lanzadas 4 bombas de 50 kilos. Esta poca altura tuvo una importancia notable en el desenlace de la operación ya que las bombas de aviación no se activan exactamente igual que las de artillería.» (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María).
El día a día del aeródromo
«A las ocho hemos desayunado en la carretera de Bujaraloz y después continuamos hacia el campo de aviación de Sariñena. Cuando llegamos al aeródromo, la mayoría de los aparatos se encuentran bombardeando los objetivos señalados por el alto mando y un avión de bombardeo se dispone a despegar con varias bombas de cincuenta kilos y una docena de las de diez. El comandante Reyes consulta una carta geográfica con el piloto y el bombardero, y a los pocos minutos el aparato desaparece en dirección a Almudévar a soltar su terrible carga. Antes de despedirme del comandante Reyes le pido que me permita volar en uno de los aviones de reconocimiento. Después de pensarlo bastante, me dice que vuelva otro día, que con seguridad volaré.»
Carrasco de la Rubia. La Vanguardia, 6 de septiembre de 1936.
Arturo Morera describe el día a día del aeródromo, de la vida de los aviadores a la banda de música de Alas Rojas o la emisora del aeródromo. Morera recogió como, el campo de aviación de Sariñena, fue un foco de actividades diversas, al margen de la función específica para la cual fue creado. La Banda de música ofreció conciertos en cuantas ocasiones se la requirió, en la propia Sariñena o en otros lugares del frente.
La banda Alas Rojas y el festival
Como ya he dicho, los milicianos de Aviación eran combativos, pero reacios a cualquier tipo de trabajo manual no relacionado con el mantenimiento de los aeroplanos. En cambio, un grupo de ellos sintió una vocación especial por la música y organizaron una banda que después de muchas horas de ensayos, acabó por ofrecer un concierto cada día, al anochecer, en el campamento. Como la banda llegó a afinar lo suficiente, se llegó a organizar bailes las tardes de los domingos, a los que asistían vecinas y vecinos de Albalatillo y también de Sariñena. Al conjunto musical se le conocía como la Banda de Alas Rojas y llegó a merecer el espacio de toda una página de huecograbado en el diario La Vanguardia del día 11 de septiembre de 1996.
¡Ah! Y una sonora orquesta que ejecuta desde el «Himno Nacional» hasta la «Sinfonía heroica», pasando por «Mari Crú». Ensaya a primeras horas de la mañana y en «uniforme» poco menos que naturista.
Ahora, 15 de septiembre de1936.
Ensayo de la orquesta de la escuadrilla Alas Rojas. (Arxiu Nacional Catalunya. (ANC1-371-N-781).
«El día 13 de septiembre, se celebró en el aeródromo una gran fiesta y se invitó a todos los habitantes de Sariñena y Albalatillo, la Banda de Música «ALAS ROJAS» amenizara la fiesta, hubo partido de futbol, vuelos de las avionetas y lanzamiento en paracaídas de Pérez Mur, en salto doble».
Rafales Gil, Antonio.
A las 11 de la mañana, pasacalles por la Banda de Alas Rojas y colecta a cargo de unas guapas compañeras. A las 3 de la tarde, partido de fútbol entre los equipos de Sariñena F. C. y Alas Rojas», haciendo el saque de honor la esposa del jefe del campo. De 5 a 6 de la tarde, gran fiesta aeronáutica, con demostraciones de acrobacias y descensos en paracaídas. De 6 a 7 de la tarde, gran baile en el campo de fútbol, amenizado por la Banda de «Alas Rojas. A las 10 de la noche, gran festival artístico en el Teatro Romea, de acuerdo al siguiente programa: 1º.- Una gran producción cinematográfica. 2º.- Selectas piezas de música interpretadas por la Banda de Alas Rojas». 3º.- Los célebres payasos Pipo y Pipa. 4º.- Gran concurso de jotas. 5°- Actuación del compañero Vila, célebre estilista de canciones regionales. Y 6º.- Fin de fiesta por la banda de «Alas Rojas».
El festival fue todo un éxito, asistió mucha gente de Sariñena y de los pueblos cercanos y estuvieron también presentes en los actos el Teniente coronel Díaz Sandino. Consejero de Defensa de la Generalidad catalana, y el coronel Villalba.
La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.
El himno
Alas Rojas
El aeródromo y su escuadrilla contó con su propio himno, creado entre los meses de septiembre y octubre de 1936, con texto de Félix Vicente Ramos y música de Carlos Palacio (Bourdon, Carlos. Museo Aviación Militar Española).
Los cielos de España llenáronse de alas que luchan audaces por su redención. Esas alas rojas la vanguardia son del antifascismo que ahogará sin compasión a la bestia negra de la reacción. Alas, rojas alas nervio y corazón.
Cuando van los «chatos» por el cielo azul, cuando van los «chatos» por la inmensidad. Esas alas negras del fascio mundial que asesinan niños de la población leal, huyen alocadas con miedo cerval. las, rojas alas nervio y corazón.
Honor a vosotros, cóndores de acero que sois los titanes de la libertad. El pueblo os adora y al veros volar confía en el triunfo de la causa popular, que vuestro heroísmo ha de conquistar. Alas, rojas alas nervio y corazón.
Acto de la promesa de la bandera del cuerpo de Aviación
Las dos personalidades enmendadas (teniente coronel Jesús Pérez Salas y el comisario civil señor Moles), han estado en Sariñena, donde han tenido ocasión de saludar al jefe de las fuerzas de Aragón, teniente coronel Reyes, y con motivo de celebrarse en aquella población el acto de la promesa de la bandera del cuerpo de Aviación.
L’Autonomista (Girona), 8 de diciembre de 1936.
La emisora
El día 5 de agosto ya se habla instalado en el aeródromo una emisora de radio que montó el que entonces era director de Radio Barcelona. Joaquín Sánchez Cortés, teniente de complemento de Transmisiones, y en la que actuaba de operador un hijo del conocido dirigente sindicalista Ángel Pestaña. La emisora se instaló en una tienda junto a la del comandante Reyes, jefe del campo, y entre las dos se colocó el palo de la bandera que servía a la vez de antena. Fue esta emisora la que dio a conocer a toda España el nombre de Escuadrilla de Alas Rojas, nombre con que se reconocía a la 3º Escuadrilla de Aviación destacada en Sariñena. (Morera Corull, Arturo. La guerra del 36 en Sariñena).
Víctor Pardo Lancina señala que la emisora emitió en onda corta de 42 metros y fueron sus operadores Pestaña, hijo del dirigente anarcosindicalista Ángel Pestaña, y Junyet.
Desde el comienzo, se instaló una emisora de radio de onda corta de 42 metros, operada por Pestaña (hijo de Ángel Pestaña) y Junyent. El único servicio útil que prestó en los primeros tiempos fue el de proporcionar un excelente servicio meteorológico, captando las emisiones de nuestras emisoras y las del enemigo.
Las emisiones empezaban con la frase siguiente: «Atención, atención, habla la emisora de «Alas Rojas», instalada en el frente de Aragón, al servicio de la Generalidad y de la República.»
Pestaña era incansable, se pasaba horas dando noticias y buscando estaciones. Se efectuó un llamamiento a Radio Zaragoza, para iniciar canje de prisioneros que se realizó con buen resultado en el canje de la familia de Saldueña por dos aviadores militares prisioneros.
Manuel Conde López. Memorias de un médico militar.
«Encima de una torreta, sin embargo, el vigía vela el sueño de sus compañeros. En un barracón, la estación de radio del campo de Sariñena remite a las estaciones de todo el frente nuevas de la guerra. Se establecen circuitos y comentan los hechos más destacados. De vez en cuando, el zumbido de una radio facciosa interrumpe la emisión. Otras veces somos nosotros quienes nos dedicamos a captar las ondas facciosas y nos enteramos de las mentiras que hacen circular.»
María Vives, La Humanitat 19 de julio de 1938.
«¡Atención! ¡Atención! Habla la emisora de Alas Rojas instalada en el frente de Aragón». La emisora de Alas Rojas en el frente de Aragón
El día de mi llegada al aeródromo, 5 de agosto de 1936, estaba allí el que entonces era director de Radio Barcelona y que lucía dos magníficas estrellas de teniente, pues según él mismo dijo, era teniente de Complemento de Transmisiones. Se llamaba Sánchez Cordobés, e iba a montar una emisora de radio para el campamento.
Dicha emisora emitía en onda corta de 42 metros; como operadores actuaban Junyent y Pestaña, este último hijo del célebre Ángel Pestaña. A la radio se le destinó una tienda particular e inmediatamente se montó la antena aprovechando el poste de la bandera del campamento.
El único servicio de utilidad que en estos primeros tiempos prestó nuestra emisora, provista, claro está, del correspondiente receptor, fue la información meteorológica, si bien ésta no se utilizó en su debida forma, ya que los partes no se recopilaban para establecer los datos ni la previsión meteorológica de la región.
En cambio, gracias a la citada emisora, se había podido montar un servicio de comunicación con Barcelona, dando el parte diario de Aviación. Por otra parte, los pilotos, observadores y demás personal volante, podían comunicar a sus familiares en Barcelona que estaban sin novedad o pedirles que les mandaran cosas. Yo utilicé este servicio una vez.
Fue la emisora del aeródromo la que dio a conocer a toda España el nombre de la Escuadrilla de «Alas Rojas», que es por el que se conocía a la 3.ª Escuadra destacada en Sariñena, frente de Aragón, durante los primeros meses de la guerra. Las emisiones empezaban con esta frase: «¡Atención! ¡Atención! Habla la emisora de Alas Rojas instalada en el frente de Aragón».
A su vez, el magnífico aparato receptor con que estaba dotada la estación nos permitía estar al corriente de los acontecimientos de todo el mundo, oír las emisoras que llevaban las distintas columnas y recoger también lo que decían las radios enemigas.
Como consecuencia de ello, la tienda de la radio se convertía hacia el atardecer, en un lugar de reunión donde nos concentrábamos para cambiar impresiones, escuchar música, etc. Pestaña era incansable ante el micrófono; se pasaba horas y horas dando noticias, buscando estaciones, llegando a establecer contacto con las de la zona Norte, tanto de Vizcaya como de Santander y Asturias. También llegamos a hablar con San Sebastián.
Pestaña llegó a establecer lo que él llamaba «la rueda» entre varias estaciones emisoras de las distintas columnas como la de Torres Benedito, que es- taba sitiando Teruel, la Ortiz que estaba sitiando Belchite, la Carlos Marx que estaba en el sector de Tardienta, etc. Empezaba a llamar una, dando sus noticias, las demás escuchaban, después hablaba otra, etc., y así sucesivamente. Yo no veía ninguna utilidad práctica.
Una vez se enzarzó una discusión tremenda con radio Jaca. Pestaña emplazó al «speaker» de Radio Jaca, que debía ser algún militar o falangista, para que, si se tenía por valiente, que contestara. Naturalmente, Jaca contestó inmediatamente y nos cubrió de insultos, a los cuales nosotros contestamos con otros mayores y el resultado fue que el comandante Reyes prohibió que se repitieran estas tomas de contacto con el enemigo.
Maluquer, Juan J. Operador de Breguet Escuadrilla Alas Rojas. Alas Gloriosas. Boletín ADAR N.º 5-6.
En una crónica de una visita al frente del secretario del Comité Central de las Milicias Antifascistas, Jaime Miravitlles, el jefe de los servicios de radiotelecomunicación Sánchez Cordobés, y el escritor ruso Elyan Ehrenbourg, en Sariñena, se recoge esta curiosa mención a la emisora de «Alas Rojas»:
Martorell… Cervera-.. Tárrega. Son las tres de la tarde y es preciso reponer de gasolina los autos y confortar los estómagos. «Vamos al Comité de Enlace y con una naturalidad que demuestra la perfecta organización de la retaguardia, distribuyen la comitiva en dos hoteles.
En el comedor hay un aparato de radio. Se oye la emisora E. A. J. 1. Sánchez Cordobés se anima y está a punto de aplaudir. Se acerca al aparato y a poco percibimos la emisora instalada en el campo de aviación “Alas Rojas”, de Sariñena, que comunica noticias del frente de Huesca, donde se sigue avanzando.
La Noche (Barcelona 1924). 7 de septiembre de 1936.
El periódico Alas Rojas
«En el mes de septiembre de 1936, apareció la publicación semanal titulada Alas Rojas P.S.U.-U.G.T. Era de un folleto de ocho a doce páginas impreso a dos tintas, en el cual se daban noticias y comentarios referidos al momento de la guerra. Para sufragar los gastos, se abrió una suscripción que fue muy bien acogida por muchas personas de nuestro pueblo. Al parecer, el periódico Alas Rojas dejó de publicarse a primeros del mes de marzo de 1937. Se imprimió en el propio campo, y en su cabecera figuraba el nombre de Sariñena como lugar de su edición» (Morera Corull, Arturo. La guerra del 36 en Sariñena).
Periódico Alas Rojas n.º 22, 27 de febrero de 1937.
Víctor Pardo lancina apunta que la publicación apareció en Sariñena el 27 de agosto de 1936 «Como publicación semanal (Rio Bizén d’o, Historia de la Prensa Altoaragonesa, Alas Rojas, Diario del Altoaragón, 14 y 21 de marzo de 2004), único portavoz de la aviación española y una de las primeras publicaciones estrictamente circunscritas al frente. En febrero de 1937 inicia una segunda época y renueva formato, y al mes siguiente se convierte en exclusivo «Portavoz de la Aviación en el Frente Aragonés»». Manuel Senabre figura como administrador de «Alas Rojas». Sección Imprenta (Periódico Alas Rojas, n.º 20, 13 de febrero de 1937).
«A partir de julio de 1937 se edita en Lérida. Alas Rojas constituye un documento excepcional para rastrear el acontecer del aeródromo de Sariñena y la vida de sus gentes. Se pueden consultar algunos ejemplares de Alas Rojas en la biblioteca del Instituto de Estudios Altoaragoneses, también en el Archivo CNT de la Solidaridad Internacional Antifascista así como en la Biblio teca della Fondazione Feltrinelli di Milano, sección Guerra civile spagnola.» (Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros, “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”).
En la Hemeroteca digital del «Arxiu Històric de la ciutat de Barcelona» se encuentran digitalmente los siguientes números del periódico Alas Rojas:
Número 20 del 13 de febrero de 1937.
Número 21 del 20 de febrero de 1937.
Número 22 del 27 de febrero de 1937.
Personal Imprenta: Domingo Mañosa Torres, Antonio Teixel Cardó, Angelita Fernández Luis, María Fernández Luis, Manuel García Costa, Pascual García Corredor, Luis Camprubi Bou, Jaime Arnau Boix, Tomás Murral Ribé, Rafael Fernández Luis, Manuel Senabre Sempere y Santos Sáez López. (Relación del personal miliciano con expresión de fechas de alta o de su último cobro. Arma de aviación. 3ª Región Aérea. Destacamento de Sariñena. “Alas Rojas”. Sariñena 29 de enero de 1937. El teniente coronel jefe Alfonso de los Reyes).
Arma de aviación 3ª Región Aérea – «ALAS ROJAS» – Grupo de Escuadrillas
Gaceta de la República del 20 de enero de 1937.-Excmo Sr. He resuelto que a partir del presente mes se reclame a los Oficiales de Aviación Militar Radiotelegrafistas que prestan servicio de dicha especialidad, la gratificación de 225 ptas. mensuales, en concepto de Radio y Meteorología.
Lo digo a V. E. para su conocimiento y cumplimiento. -Indalecio Prieto.
Gaceta de la República del 21 de enero de 1937.-Excm. Sr. Teniendo en cuenta los méritos contraídos en el personal de la especialidad Ametrallador-radio-bombardero de aviación naval durante el desenvolvimiento del presente movimiento sedicioso y como premio a sus servicios, este Ministerio de acuerdo con lo propuesto por la Aviación naval, he dispuesto que al personal del referido cuerpo que esté en posesión de la especialidad indicada queda reconocido el derecho para efectuar el curso para piloto en fecha que aconsejen las circunstancias actuales y siempre a juicio de la Subsecretaría del Aire, informada por A. N. según las necesidades del servicio.-Valencia, 20 de enero de 1937.-Indalecio Prieto.
ORDEN DEL AERODROMO PARA EL DIA 25 DE ENERO DE 1937.
Se previene a todos los milicianos y personal afecto a los servicios del campo, que estén atrasados en el cobro de sus devengo, se presenten en el día de la fecha en la Oficina de Obras y Construcciones de dos a cuatro de la tarde con los documentos y datos que posean de identificación y fecha del último cobro que efectuaron, expresando los que perciben o hayan percibido devengos de entidad oficial, industrial o comercial por pertenecer a su plantilla, advirtiendo la sanción de guerra en que incurrirán los que con ánimo lucro falseen sus referencias. Los jefes de las distintas Secciones facilitará relación de todo el personal que cobra por Milicias, dando relación detallada de todo el que de dichos Jefes depende relacionando los que hayan cobrado o on e indicando fecha de presentación en este Aeródromo.
El Teniente Coronel Jefe, Alfonso de los Reyes.
Servicio de Oficiales
Capitán de día, Tte. D. Jaime Buyé. Oficial de Servicio D. Rafael Ortiz. Imaginaria, Capitán D. Andrés Jiménez. Imaginaria, V.H.D. José Muñoz.
Servicio de Suboficiales
Guardia de Prevención Brigada D. Pedro Abengochea. Imaginaria Brigada D. Vicente Guillen. Guardia Cuartel General Sargento D. José Riera. Imaginaria Sargento D. Antonio Bourman. Vigilancia y V.H. Sargento D. Antonio González. Radio de Servicio Sargento D. Roberto Querol.
Servicio de Tropa
Guardia Prevención. Cabos, Francisco Sin, Jesús Soler y Enrique Roige. Vigilancia, Cabos, José Fernández y Francisco Güell. Retén Cabo, Magín Vendrell.
Soldados Soldados
G.ª de Prevención 13 13
Vigilancia 2 2
Retén 2 1.ª Sección 2 2.ª Sección
Provisiones 2 2
Policía La Banda
El capitán ayudante Andrés Jiménez.
Comida para hoy
Desayuno Café con leche. 1.ª Comida. Sopa de legumbres, Carne frita con pimientos, Postre, Pan y Vino. 2.ª Comida. Lentejas estofadas, Bacalao con patatas, Pan y Vino.
El Capitán Inspector de comidas, Andrés Jiménez.
El Alférez Subayudante. José Muñoz. Comunicado a las 15 horas.
Biblioteca
A tenor de algunas informaciones, el aeródromo contó con su propia biblioteca a cuyo cargo estuvo Domingo Mañosa Torres.
Milicias. Donativos de pesetas y libros.
El “Ateneu Enciclopedic Sempre Avant” ha donado a las milicias la cantidad de 3.736 pesetas, producto de la subscripción abierta por esta “Casal de Cultura”.
Así mismo, hace constar que ha hecho el donativo de 2.300 volúmenes al Hospital General de Cataluña y 500 a la biblioteca del campamento de Sariñena “Alas Rojas”.
La Humanitat: Any 5, núm. 1505 (22 des. 1936).
Izado de la bandera
La bandera del aeródromo Alas Rojas de Sariñena consistió en la bandera tricolor republicana con la inscripción superior «Escuadrilla Alas Rojas», el emblema «alas de piloto» de piloto de las Fuerzas Aéreas Republicanas Españolas (FARE) y en la parte inferior la inscripción «Sariñena 1936» (Emblemas del Arma de Aviación ADAR).
Es curiosa la noticia que da Maluquer sobre el regular uso del asta de la bandera que se instaló en los primeros momentos en el campo. Ni un sólo día dejó de Izarse la bandea tricolor de la Republica al amanecer y de arriarse a la puesta de sol, al toque de clarín y haciendo los honores correspondientes a una bandera de España. Era la única bandera de la nación que en los primeros meses de la guerra ondeaba al viento en todo el territorio aragonés sometido a la autoridad de las milicias catalanas. Era cosa sabida que las banderas que militaban las columnas eran rojas, rojinegras o como mucho las llamadas señeras catalanas.
Bandera de la 3ª Escuadra Aérea.
En Sariñena al igual que en el aeródromo del Prat de Llobregat y en el de Lérida se siguió la costumbre de izar la bandera todas las mañanas al amanecer y arriarla todas las tardes a la puesta del sol, con los honores correspondientes según las ordenanzas militares. La única bandera de la República que ondeaba al viento en el frente de Aragón, era la de la escuadrilla de «Alas Rojas» de la 3ª Escuadra de Aviación. Al amanecer cada mañana se formaba la guardia, que conducida por un sargento, marchaba hasta el mástil de la bandera al lado de la tienda del comandante Reyes. Mientras duraba la ceremonia todos los que estaban en el aeródromo, hacían frente a la bandera y permanecían en el primer tiempo del saludo militar. A la puesta del sol, con igual ceremonia se procedía a arriar la bandera.
Manuel Conde López. Memorias de un médico militar.
Consejos de Guerra y bodas
En el aeródromo se llegaron a realizar Consejos de Guerra, juicios populares y la aplicación sumaria de sentencias. Antonio Rafales Gil cita como el 9 de septiembre, fue juzgado y condenado a muerte un espía, detenido en el frente de Huesca. El juicio se celebró en el barracón comedor y lo presidia el comandante Reyes: «Fue fusilado a las 7 de la mañana, y según las normas de la época, fue sentado y atado en una silla de espaldas al pelotón de fusilamiento.
Un hecho similar lo recoge Víctor Pardo Lancina, cuando el 24 de febrero de 1937 «La Auditoría de Guerra del Cuartel General del Frente de Aragón, establecida en Sariñena, envía al ministro de la Guerra un escrito, urgiendo el nombramiento de funcionarios del Cuerpo Jurídico Militar, o en su defecto letrados conocidos antifascistas, para celebrar los numerosos consejos de guerra pendientes. Se propone a tal fin al catedrático y militante de Izquierda Republicana de Jaca Florentín Ara Pétriz, a Mariano Con- te Fernando y a José Vila Cuenca. Archivo de la Guerra Civil de Salamanca. P.S. Barcelona 397» (Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros, “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”).
«Consejo de Guerra a Sariñena. En el campo de aviación de Sariñena va tener lugar un Consejo de Guerra sumarísimo contra los soldados Jaume Domingo y Jospe Llori, acusados de desertores, de haber robado un automóvil y de haber falsificado documentos. Los acusados fueron detenidos en Benasque. Declaran acusando al cabo que desertó con ellos y que resultó muerto en la batalla que se produjo con motivo de la detención. La prueba testifical fue muy breve y favorable a los acusados. Fueron condenados a reclusión perpetua.»La Publicitat, 11 de marzo de 1937.
Ejecución espías. Hace tres días fueron fusilados en la Base de Aviación de Sariñena dos espías.
La Batalla: Número 42 _ 19 de septiembre de 1936.
Igualmente se celebraron bodas y bautizos civiles. Víctor Pardo Lancina apunta que el comandante Reyes solía encargarse de oficiar las ceremonias, mientras el cura de Albalatillo, José Til Aso hacía de secretario y notario.
«Reyes «Tenía una cara huesuda y dura, y su risa era tristes. Hoy ha habido dos bodas -relata en su diario Adoración Abad, señalando el domingo 25 de octubre de 1936-, una la de la Correcta’ y la otra una forastera, pero ha sido con grandes ceremonias. Los ha casado el comandante Reyes. La boda se ha celebrado en los cuarteles, con un escuadrón de caballería todos formados (Pardo Lancina, Víctor citando a EHRENBURG, Ilya. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros» “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”).
Espionaje en la vanguardia y retaguardia
Una brigada de policías fue destacada a Sariñena para desde este lugar comenzar su labor de contraespionaje y tan acertadamente trabajó que el día 8 y tras laboriosas investigaciones, el jefe de dicha brigada llamado Juan Saus, secundado por los agentes a sus órdenes, fueron al frente y en la columna X, detuvieron a once espías.
Las diligencias las hicieron con ex tremada reserva, pero no fue ésta óbice para que mi Indiscreción, me pusiera en cono cocimiento del asunto de que se trataba. Y en efecto; me adelanté al frente y en Vicién esperé la llegada de los referidos policías y desde este punto, me fue fácil convertirme en seguidor de la justicia.
No voy a describir prolijamente cómo se aprehendieron. Sólo diré que sabido los nombres de los espías y en las columnas que operaban, los poli das se presentaron en los comandos de dichas fuerzas y los jefes de las mismas, destacaron una sección de milicianos, y en pocas horas la redada quedó hecha y los espías conducidos al campo de Sariñena donde fueron interrogados.
La del alba seria, cuando sonaron unas descargas. ¿Contra quién? Seguramente los espías hablan pagado con sus vidas, la traición cometida, y aquellos cuerpos atravesados por las balas libertadoras al arrancar la semilla de los judas, servirán de ejemplo para que el espionaje sepa, que la traición se paga muy cara en el campo de los defensores de la libertad.
Pues es aquí en este campo, donde la sangre traidora de los espías había marcado una cruz esvástica, que más tarde habrá sido borrada por el tren de aterrizaje de nuestros pájaros policromos que en su piso llevan la espada de Damocles, convertida en una ametralladora.
Solidaridad Obrera Sariñena, 10 septiembre. 1936.
Causa General Sariñena
En el campo de aviación rojo titulado «Alas Rojas» de este término municipal, y durante la dominación marxista, se dice se practicaron varios fusilamientos desconociendo nombres de las víctimas, fechas y quienes fueron los que intervinieron en aquellos desmanes. Durante mucho tiempo fue jefe de aquel Campo el Comandante Reyes y Comisario político un tal Franco. Desempeñaba también cargo de categoría en el mencionado aeródromo el Capitán Adonis Rodríguez.
Actividad intensa
Mientras Radio Tolouse sunsurronea bailes y más bailes, en el Aeródromo de «Alas Rojas», se halla todo el personal volante discutiendo las incidencias del día y los actos por cada uno de ellos realizado, cuando de improvisto se oye el rugido de un aparato, del cual desciende el llamado Diablo Rojo, exponiendo a todos los compañeros allí presentes las proezas por él realizadas, entre las cuales narra que el día de hoy ha descendido a 300 metros en las mismas filas enemigas. Lleva el parte de su labor al Teniente Reyes, el cual se halla frente a un plano de Huesca, ensimismado en la orientación que deben seguir para que el resultado de los bombardeos sea excelente como el hecho en el día de hoy, en que se ha llevado a cabo una insuperable labor.
Periódico Alas Rojas, nº 20, 13 de febrero de 1937.
En los primeros tiempos de la contienda, la actividad aérea de «Alas Rojas, fue intensa y los aviones actuaban en los frentes y también sobre las ciudades de Zaragoza y Huesca, que sufrieron distintos bombardeos. La superioridad en número de aparatos de la aviación de Alas Rojas sobre la aviación franquista era evidente y de ella se aprovecharon algunos pilotos que hicieron un alarde de acometividad y eficacia tiente al enemigo. El que resultó ser el más popular de todos ellos fue Jesús García Herguido, a quien se le conocía con el sobrenombre de Diablo Rojo. El escritor soviético Illya Ehrengug visitó el campo de Sariñena y habló del ‘Diablo Rojo con elogio y admiración. García Herguido había derribado el día 4 de agosto el aparato pilotado por el jefe de la escuadrilla Breguet de la base de Logroño, recién instalada en Zaragoza. Al parecer, el Diablo Jesús era un personaje muy popular y querido por los chiquillos de Albalatillo y Sariñena ya que acudían al campo para saludarle y conversar con su héroe, y este, les atendía con su ancha sonrisa y una infantil complicidad.
Otras repercusiones de la presencia de los aviadores. en Sariñena, fueron mucho más amables, como los bailes que se organizaban los domingos por la tarde en el campamento. También fue muy sonado el festival que el comandante Reyes organizó a beneficio del Hospital de Sariñena y que tuvo lugar el domingo 13 de septiembre de 1936. El diario La Vanguardia se hizo eco del festejo y dio muchos detalles del mismo. El señor Maluquer explicita ampliamente el programa de los festejos y asegura que se cumplió con exactitud:
Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Dos mecánicos ajustan el motor de un Breguet XIX.
Algunos problemas con la población
La presencia de los pilotos y milicianos de Aviación en Sariñena tuvo repercusiones en la vida de las personas de nuestro pueblo. Ya dije antes que algunos vecinos de Sariñena y Albalatillo encontraron amparo o acomodo en las filas de la Aviación. También los aviadores fueron un freno a las actuaciones de algunos extremistas de la CNT-FAI, fueran del propio Sariñena o forasteros.
A comienzos del mes de septiembre de 1936, según relata Maluquer en su obra, parece ser que en el campo de aviación se dio la alarma porque se supo de la existencia de algunas partidas de extremistas incontrolados que habían cometido excesos e incluso asesinatos en algunos pueblos cercanos. El comandante Reyes recibió confidencias de que aquellos grupos pretendían asaltar los almacenes del aeródromo, por lo cual se instalaron ametralladoras en las esquinas del campamento y del campo de vuelo y se redobló la vigilancia. El comandante Reyes estaba dispuesto a dar un sonado escarmiento, y como se corrió la voz de los preparativos que se hablan hecho para repeler cualquier agresión nocturna, los grupos de incontrolados temieron tal reacción cesaron en sus correrías vandálicas.
Son bastante esclarecedores los datos que aportan las actas del pleno extraordinario de sindicatos de la CNT de Aragón, que se celebró en BuJaraloz el 6 de octubre de 1936, y que demuestran la influencia de los aviadores en la vida civil en Sariñena. En primer lugar, hay que decir que NO asistió representación alguna de nuestra villa a tal asamblea, pero sí lo hicieron muchos pueblos de la provincia como Lanaja, Grañén, Tardienta, Monzón, Almudévar, Alcolea, Salillas, Barbastro y otros.
En las actas del pleno se dio cuenta de una de las intervenciones, cuyo texto es el siguiente:
“-El compañero Hermes de Soli también da referencia del comportamiento de determinado sector de opinión que en una asamblea que había convocado el sindicato de Sariñena. Irrumpieron en el local y la suspendieron. Explica la conducta que observaron los aviadores que de acuerdo con los socialistas, realizan toda clase de tropelías a nuestros compañeros, habiendo llegado incluso a desarmamos. Se acuerda hacer gestiones para evitar todos estos excesos y caso de no rectificar, proceder entonces con energía…-“
La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.
El aeródromo y su repercusión
El aeródromo de Sariñena recibió numerosas visitas de jefes militares y de columnas, de escritores, de políticos y de periodistas. El general José Aranguren Roldán, que había sido el jefe de la Guardia Civil en Cataluña, fue designado Capitán General de la IV Región militar tras la derrota de los sublevados en Barcelona. El general Aranguren visitó e inspeccionó el campo de Alas Rojas el día 30 de agosto de 1936 y felicitó al comandante Reyes por el éxito de la aviación en la toma de Montearagón. También el presidente de la Generalidad de Cataluña, Luis Companys, visitó el campo.
«Continúan normalmente todas las operaciones de la Escuadrilla y el aeródromo es visitado por los diferentes jefes de las Unidades del Ejército de Tierra y sus milicias, entre ellos, el coronel Villalba, Durruti, etc. etc.».
Rafales Gil, Antonio.
Noticiero del archivo de UCLA Film & Television Archive.
Documento excepcional del aeródromo perteneciente al archivo de UCLA Film & Television Archive (The Packard Humanities Institute). En el video se puede contemplar la salida de aviones desde Sariñena, campamento anti-fuego cocina, centro de aviación, vista general del campamento de aviación, reabastecimiento de aviones, despegue, rollos de municiones, carnicero del campamento y comandante del aeródromo. Los aviones que aparecen son: 0:10 Nieuport NiD 52; 0:20 za skupinou v pozadí předek CASA Bréguet XIX; 0:26 Lockheed 9 Orión; 0:34 nástup de CASA Bréguet XIX y 0:45 start CASA Bréguet XI. También se puede apreciar al comandante Reyes manteniendo una conversación con un piloto. Las imágenes responden a mediados de agosto, el Lockheed 9 Orión acabó estrellándose el 12 de agosto de 1936 en Muniesa.
Silvia Ribelles cuenta que Lockheed 9 Orión era francés, de fabricación norteamericana, para transporte de pasajeros: «El piloto era René Georges Cornez, y yo creo que es el hombre que aparece con un mono blanco, y llevaba unos periodistas franceses de Barcelona a Madrid. La fecha es 12 de agosto. El avión realizó un aterrizaje de emergencia en Muniesa, y los heridos fueron transportados a un pueblo vecino, tal vez a la propia Muniesa.» Las imágenes responden a unas grabaciones del archivo de UCLA Film & Television Archive (The Packard Humanities Institute).
En el curso de un reportaje
El director y el redactor jefe de la famosa revista francesa «Vu» sufren lesiones en un accidente de aviación Asistidos de urgencia en Cataluña, regresaron en avión a París.
El semanario ilustrado de París «Vu» tenía la Intención de dedicar un número especial a los acontecimientos de España. A este efecto, salieron de la capital de Francia, en avión, el director, el redactor jefe y un fotógrafo. En Barcelona se les unió uno de los redactores de dicho semanario. Con intención de visitar el frente se trasladaron a Sariñena, donde pasaron el viernes, y desde allí fueron a Alcañiz, con dirección a Madrid. El aparato, por una avería en el motor, tuvo que aterrizar pasada la Sierra de Arcos, entre Oliete y Muniesa.
Quedó roto el tren de aterrizaje del aparato, y el director y el redactor jefe de dicho seminario resultaron con la fractura del antebrazo y contusiones en diversas partes del cuerpo, y gracias a la pericia del piloto el accidente no tuvo las proporciones que cabía esperar, dadas las malas condiciones del terreno en que aterrizó el avión.
Los heridos fueron curados de primera intención en una ambulancia de campaña, y trasladados más tarde al hospital de sangre de Reus. El director se mostraba admirado de la magnífica organización sanitaria y pericia de los médicos y personal. Dichos señores han llegado a Barcelona y hoy salen para Paris por vía aérea. (Febus.).
La Voz, 18 de agosto de 1936.
Junto a la línea de fuego. Unas horas en el campo de Aviación de «Alas rojas»
(De nuestro enviado especial en el frente aragonés)
En esta guerra que ha levantado a todo el pueblo español en armas en defensa de su libertad, la aviación ha sido hasta ahora, y no dejará de serlo en lo sucesivo, un factor muy importante, casi decisivo.
Claro está que nos referimos a la aviación adicta al Gobierno de la República y al de la Generalidad de Cataluña, porque cuando un bravo muchacho aviador nos cuenta la última hazaña de Jesús Erguido —¿no recordáis este nombre?— nos damos exacta cuenta de que a los aviadores fascistas el mejor calificativo que les cuadra es el de cobardes.
Nosotros hemos sido testigos presenciales de una de las más miserables hazañas de la aviación facciosa; el bombardeo de una columna sanitaria en las proximidades de Osera al comenzar la mañana del 27 de julio. Hazaña trágica para nosotros y vergonzosa para quienes deshonran el uniforme militar con cintajos bicolores y negros.
Ahora nos cuentan la última gesta (?) de esos aviadores fascistas, que no reparan en bombardear ambulancias sanitarias ni hospitales que parecían protegidos por la sagrada enseña de la Cruz Roja.
Jesús Erguido, teniente de aviación por méritos de guerra, salió ayer, como todos los días sale, en su avioneta de caza para observar la situación del enemigo y al mismo tiempo dar gusto a sus ametralladoras que comienzan a ser temidas por los facciosos.
A su encuentro salió una escuadrilla formada por tres aviones de bombardeo y otro de caza. Los rebeldes quisieron abatir el aparato de Erguido, mas éste se lanzó fieramente contra la avioneta de caza enemiga, que a una velocidad fantástica huyó, abandonando a los compañeros a quienes venía obligada a custodiar.
En los anales de la aviación fascista debe figurar este episodio que revela la cobardía de unos hombres que han traicionado a su Patria, a la que Siempre Invocaban para fines egoístas y ruines.
Momentos después de habernos sido contada esta nueva prueba de la bravura de Jesús Erguido, vemos a éste que avanza por el campo de aviación de Sariñena. Desnudo el cuerpo tostado de cintura arriba, porque sobre el campo cae un sol de fuego. Moreno el rostro, del que se destacan unos dientes blancos—dientes de león, de noble luchador— cuando sonríe. Los ojos chispeantes y con mirada de águila acostumbrados a cortar el horizonte. Sin la más leve insignia que revela su graduación. Lleva en una mano un mapa y en la otra un lápiz. Erguido siempre escudriña en el mapa el lugar más apropósito para castigar al enemigo.
Al darse cuenta de nosotros, acelera el paso y mientras nos saluda con sonrisa franca, su mano nervuda estrecha la nuestra.
Y ahora permitidme una pequeña confesión. Ante el héroe, ante el valiente aviador que un día ametralló a las fuerzas facciosas acampadas en la Plaza de la Constitución de Zaragoza, ante este soldado siempre leal a la República, se han empañado nuestros ojos por las lágrimas de la emoción, lágrimas que en vano hemos querido ocultar tras nuestras obscuras gafas que amortiguaban el fuego de este sol de agosto bajo el cual vuelan nuestros denodados aviadores.
Jesús Erguido nos ha invitado a un refresco.
En todo el frente de Aragón está prohibida la venta de bebidas alcohólicas. Después, amablemente, y en su compañía, hemos recorrido todo el campo de aviación.
Lector: no te vamos a dar detalles. En tiempo de guerra, toda discreción es poca. Tan sólo te diremos que el campo de aviación nada tiene que envidiar a los mejores de España; que en él figuran muy buenos aparatos y en gran número; que no faltan las municiones: que funcionan con admirable precisión las ametralladoras; que unos equipos de obreros seleccionados de la General Motors han montado el mejor taller de reparaciones y ajustes mecánicos y que contamos con un conjunto de aviadores civiles y militares que son bravos, inteligentes, leales y dispuestos a sacrificar sus vidas—i evoquemos la memoria del alférez Cabré!—para salvar a España de la traidora ofensiva fascista.
Ante nosotros se elevan varios aparatos en vuelo de ensayo. Aterrizan otros que vienen de hacer reconocimientos y a la vez de bombardear las líneas enemigas. Los pilotos regresan satisfechos de su «trabajo». No les cansa volar. Algunos han permanecido en el aire cerca de diez horas.
Va menguando la fuerza de los rayos del sol. Camina éste hacia poniente. Cuando sobre el campo no queda ni el menor rastro solar forman unos aviadores con fusil, ante el alto mástil que lanza al viento la enseña tricolor. Suena la corneta y es arriada nuestra bandera, esta bandera que dentro muy pocos días ondeará en el Palacio Episcopal de Huesca, donde los periodistas del frente pensamos Instalar nuestro cuartel general.
Sobre una tienda de campaña flamea nerviosa la bandera roja de la liberación.
Sariñena 21 de agosto. Máximo Silvio. El noticiero Universal 24 de agosto de 1936
Lluis Companys
El 7 de agosto de 1937, el presidente de la generalidad de Cataluña Lluis Companys visitó el campo de aviación. En la imagen se observa la torre de vigilancia del aeródromo. (Visions de guerra i de reraguarda. Serie B, Actualitats. Barcelona, 7 de agosto de 1937).
Lluis Companys. Al fondo la torre de control del aeródromo.
llya Ehrenburg
El escritor soviético llya Ehrenburg estuvo dos veces en Sariñena. La primera de ellas fue a finales del mes de agosto de 1936 y en su libro Corresponsal en España, describe sus impresiones de aquella visita que coincidió con la ocupación de Montearagón por las milicias republicanas. Yo transcribo algunos de los párrafos de su obra:
–… A las seis de la mañana, empezó a hacer calor. La compañía tomó posición y en el campamento se izó la bandera de la República. El comandante Alfonso Reyes me dijo: -Soy comunista. Hace once años que estoy en el partido y sé lo que es disciplina-. Tenía una cara huesuda y dura, y su risa era triste… Por detrás de Huesca, y en lo alto, Montearagón estaba ocupado por los blancos. Cuando el comandante Reyes ordenó el bombardeo de Montearagón, veinticuatro aviones decrépitos volaron sobre él. Luego volvieron a abastecerse de bombas y cuando otra vez aparecieron sobre el lugar, los enemigos izaron la bandera blanca y dejaron de resistir…-
Víctor Pardo Lancina apunta que Ehrenburg, corresponsal del diario Izvestia de Moscú, «Visitó el aeródromo y otros lugares del frente aragonés con los cámaras Roman Karmen y Boris Makaseiev, de la productora oficial de noticias soviética Soiuzkinokronika. Producto de este trabajo es el documental Ksobitjan U. Ispanii 1936/1937 (Los acontecimientos de España 1936/1937)». (Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros, “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”).
El secretario del Comité Central de las Milicias Antifascistas, Jaime Miravitlles y el escritor ruso Elyan Ehrenbourg, en Sariñena, durante su reciente visita al frente. La Noche (Barcelona 1924). 7 de septiembre de 1936.
«Elyan Ehrenbourg» visitó Sariñena junto con el secretario del Comité Central de las Milicias Antifascistas Jaime Miravitlles y el jefe de los servicios de radiotelecomunicación Sánchez Cordobés. El escritor ruso IIya Ehrenbourg, como corresponsal de “Izvestia”, de Moscú, acompañado de los operadores del cinema soviético, de Moscou, Román Karmen y Boris Macaseco (Makaseiev), y del fotógrafo Chim, de “Reguarda”, de París, «Ya que además de la información periodística se propone realizar un film documental que ha de ser proyectado en breve». Por su parte, Miravitlles se hizo acompañar del fotógrafo de las Milicias, Alfredo Bosch, del operador de “Fox Movietone”, Roberto Navarro, y de los camaradas milicianos Isidro Colell y Ramón Torreguitart. Además, José Pomés, periodista de La Noche (La Noche (Barcelona 1924). 7 de septiembre de 1936).
Al llegar a Sariñena es noche cerrada. A pesar de ello seguimos, ya que el plan es pernoctar en el campo de aviación.
Nos recibe el jefe del campamento, el heroico comandante Reyes, que se haya reunido con sus bravos aviadores comentando la jomada sobre Huesca, de donde habían regresado hacía poco. Estaban satisfechos de los resultados obtenidos, a pesar de tener que lamentar la herida que había sufrido en una pierna el bombardero Picañol.
La Noche (Barcelona 1924). 7 de septiembre de 1936.
El éxito de los aviones estaba complementado por el de las milicias de aviación, las que al mando del heroico camarada Franco, jefe de las mismas, habían actuado brillantemente en La Granja, donde habían cogido dos prisioneros y armamento, en su impetuoso avance hasta las primeras casas de Huesca. Felicitamos a los triunfantes camaradas. El comandante Reyes interrumpe nuestra efusión, llevado de su peculiar modestia, para invitarnos a su mesa- Hay que cenar temprano, pues a las cuatro de la madrugada reanudarán el bombardeo sobre Huesca. (Seguirá).
De nuevo Ehrenburg visitó Sariñena en el mes de mayo de 1937. Allí se enteró por un alto oficial ruso, de la purga que Stalin acababa de realizar en los mandos más relevantes de las fuerzas armadas soviéticas, entre ellos el mariscal Tujatchevski.
«A las cuatro de la mañana sonó el clarín y los aviadores corrieron hacia el arroyo para lavarse. Después empezó el estruendo. Cuatro aviones despegaron, perforando una nube de polvo, hacia el cielo ligeramente anaranjado. Al salir el sol, el espacioso campo parecía un cementerio de aviones. Ahí se podía ver con qué elementos habían aprendido los hombres a volar y cómo la voluntad humana vence a la muerte. Porque los aviadores republicanos usaban aparatos cuyo lugar apropiado era el museo, en tanto que los enemigos disponían de destructores Heinkel y bombarderos Junker».
IIya. Ehrenburg.
Durruti
«Uno de los asiduos visitantes del campo de Sariñena fue Buenaventura Durruti. Le encantaba volar en avión y frecuentemente pedía al comandante Reyes que le enviase un aparato a Bujaraloz para trasladarse a Sariñena. El señor Maluquer relata una anécdota sobre la afición de Durruti a los aviones. En cierta ocasión, el líder anarquista le ofreció al comandante Reyes un magnífico automóvil descapotable de gran turismo, a cambio de una de las avionetas del campo, piloto incluido Durruti alegaba que de esa manera llegaría antes a las reuniones de Sariñena y regresaría más pronto junto a sus milicianos. El jefe del campo dio la callada por respuesta y su dura mirada fue suficiente para que Durruti no insistiera.» (La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros).
Sariñena (Huesca), agosto de 1936. Agencia EFE. Bombas de aviación dentro de un Dragón Rapide.
Visita del exministro Barnes
Esta mañana ha salido para visitar el aeródromo de «Alas Rojas», de Sariñena. el ex ministro don Francisco Barnés, quien se ha dirigido después a Bujaraloz para visitar el frente y la columna que dirige el camarada Durruti.
El noticiero Universal 8 de octubre de 1936.
¡El frente de guerra! ¡Alas rojas! ¡Sariñena! ¡El contra espionaje!
No sólo con los fusiles se vence. Es la táctica la que hace que culminen con la victoria las acciones guerreras; y, por la inviolabilidad de su secreto velan estos héroes de la policía.
Juanito, como cariñosamente le llaman compañeros y amigos, y al que hoy presenta el reporter gráfico, es uno de tantos anónimos cumplidores de su deber.
Ricardo Marín. El noticiero Universal 21 de octubre de 1936.
Entrevista a Alfonso de los Reyes
Uno de los periodistas que intentaron entrevistar a Alfonso de los Reyes tuvo éxito, y así pudo escribir en El Diluvio de 12 de enero de 1937 el resultado de su trabajo sobre el aeródromo de Sariñena. Copio uno de los párrafos de la entrevista que refleja la personalidad del jefe de la base: … El teniente coronel, jefe superior de Aragón, Alfonso de los Reyes, persona de una actividad y energía extraordinarias, evita cuanto puede las entrevistas con los periodistas. No dispone de tiempo ni es hombre de palabreta. Trabaja, da órdenes para todos los sectores del frente y prefiere que los hechos, siempre más elocuentes que las palabras hablen por él.
La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.
El coronel Díaz Sandino visita el campo de aviación de Sariñena
Llegó en avión al campo de aviación de Sariñena, el jefe de la tercera región aérea y ex consejero de la Generalidad de Cataluña, Felipe Diaz Sandino, con objeto de entrevistarse con el teniente coronel Alfonso de los Reyes, jefe de esta base aérea.
Al llegar Diaz Sandino fue recibido por los jefes y oficiales y después de revisar las tropas y visitar las diversas dependencias del campo, pasó al despacho de Reyes, con el cual conferenció extensamente.
El noticiero Universal 22 de enero de 1937.
Alas Rojas sobre Aragón
El campo de aviación fue protagonista de una cinta de guerra, Alas Rojas sobre Aragón, 1937, «Documental producido por Cinamond Film para la Aviación Republicana, bajo la dirección del propio Alfonso de los Reyes y el asesoramiento de F. Arévalo. Filmoteca Nacional, Madrid.» (Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros, “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”).
Federica Montseny
La ministra de sanidad Federica Montseny visitó Sariñena, realizando un mitin el 31 de enero de 1937 en el teatro Romea (La guerra civil en Sariñena). Luego visitó el campo de aviación republicano. Lo recogió Arturo Morera «Finalizado el acto, la acompañó (Pere Foix, como jefe de la Oficina de Propaganda del Cuartel General) hasta el campo de aviación, por deseo expreso de la ministra, quien dijo tener mucho interés en visitar las instalaciones del aeródromo, Federica Montseny, anarquista de toda la vida, fue recibida con honores militares, y la Banda de música interpretó el «Himno de Riego», es decir, el himno oficial del estado republicano. El Teniente coronel Reyes, le presentó, a continuación, a su equipo de aviadores.
Sariñena (Huesca), agosto de 1936. Mecánicos llenando los depósitos de un Nieuport-Delage 52 de la escuadrilla Alas Rojas.
Junto a la línea de fuego. Evocación dolorosa
Sobre la tierra yerma del campo de aviación de «Alas Rojas», cae hoy todo el fuego de este sol que enrarece el aire, seca las gargantas y hace ardientes como ascuas los pedruscos.
Durante unos minutos hemos deambulando solos por el campo recorriéndolo casi en toda su longitud. A cada paso nuestro surgía un recuerdo.
Por aquí, cruzamos un día con Mariano Foyer, el intrépido aviador catalán muerto en cumplimiento de su deber, y aun no se ha rotulado, una calle de Barcelona con su nombre cuando la tienen tantos personajes que tan poco deben importarnos. Más allá, estrechamos una mañana de agosto la mano de Cabré, que se lanzó furioso con su avioneta contra un aparato faccioso y pereció en la hazaña. Junto a aquel barracón felicitamos a Fernando Roig, muerto heroicamente en el frente de Madrid. Al extremó del campo, donde aterrizan los aviones, vimos un día y otro día descender de sus aparatos al capitán Luis Aguilera, al alférez Ferret, al sargento José Fernández y al bombardero Navarro, caídos para siempre, en octubre en un combate desigual.
Y muchos días, sintiendo sobre nosotros el tormento de esos ardorosos rayos solaros, abrazamos a Jesús, Erguido, el famoso «Diablo Rojo», que tanto dio que sentir a los» facciosos de Zaragoza, Huesca y Sabiñánigo, y que en los primeros días de enero de este año murió valientemente bajo el cielo límpidamente azul de Madrid; al perseguir a los extranjeros que ametrallaban y siguen ametrallando a mujeres y niños indefensos.
Hoy, cruzando por esté campo que es una hoguera, hemos evocado todos esos bravos aviadores antifascistas, valerosos hermanos nuestros que desde las alturas se precipitaron mortalmente a la tierra.
Un año de guerra… ¡cuántas vidas sacrificadas! Un año de guerra, y… ¡cuántos amigos desaparecidos a quienes nunca más podremos tender nuestra diestra ni acoger en nuestros brazos.
Esto, esto es la guerra, y no la frivolidad repugnante de la retaguardia cofa sus señoritos disfrazados con cazadoras transparentes o con atuendos de pescador.
Esto es la guerra, hoguera de recuerdos trágicos, chorro ígneo, de evocaciones dolorosas que no se aprecian ni se apreciarán nunca en la retaguardia saturada de cobardías, envilecida por todos los enchufismos.
Esta mañana, en el campo de aviación de «Alas rojas», ha surgido ante nosotros toda la violenta catarata de los recuerdos y de las evocaciones dolorosas.
Y bajo el sol, hoguera encendida que lanzaba sobre la tierra yerma sus atormentadoras llamaradas, hemos cruzado centenares de metros con el puño cerrado en alto, saludando a los caídos, a los que dieron nuestros amigos y a los que no lo fueron.
A todos los que se lanzaron en busca de la muerte importándoles poco morir.
Máximo Silvio Sariñena, 28 Julio. El noticiero Universal 31 de julio de 1937.
Sariñena (Huesca), agosto de 1936. Agencia EFE. Personal de tierra del aeródromo militar hacen prácticas con una ametralladora Hotchkiss.
Actividad militar
Desde sus inicios, el aeródromo mantuvo una gran actividad, como lo describe Antonio Rafales Gil «Van llegando más aviones y comienzan las operaciones de bombardeo desde Sariñena». Así, todos los días, con tiempo normal, la Escuadrilla «Alas Rojas», vuela por la mañana y por la tarde, realizando operaciones que continuaron en septiembre, octubre y noviembre, hasta que en diciembre se hicieron menos salidas: «Por el mal tiempo y con menos aviones, los objetivos que normalmente se bombardeaban eran, Huesca, Jaca, Zuera, Almudevar, Belchite, Santa Quiteria, Leciñena-Alcubierre, Pina, etc. etc.» (Rafales Gil, Antonio).
Vigilancia, reconocimiento, incursiones, ataques y bombardeos, el aeródromo de Sariñena fue el principal campo de aviación del frente de Aragón.
«De Sariñena partían a diario los pilotos encargados de dejar sus estruendosas tarjetas de visita en Zaragoza o en Huesca. La impotencia de los antiaéreos de Estrecho Quinto, de Almudévar y de Zaragoza era manifiesta. Los pilotos republicanos actuaban a diario, causando grandes daños en los centros vitales Je la facción.»
Mi Revista (Barcelona 1936) 15 de agosto de 1937.
Servicio de descubrimiento
Sariñena. A las cuatro de la tarde han pasado escuadras de aparatos de caza republicanos. El viento era fuertísimo, pero no ha impedido que los Chatos efectuasen un minucioso vuelo de reconocimiento sobre el Sector de Huesca, descendiendo después hacia el vedado de Zuera, avanzando sobre Zaragoza. El vuelo ha estado de gran amplitud y durante ellos, los aparatos republicanos no han encontrado aviones rebeldes. Ayer por la tarde, dos escuadras de cazas leales se van internar por la zona facciosa y llegaron hasta Pamplona, Volvieron sin novedad.»
La Publicitat.
Primer combate aéreo
El día 4 de agosto, tendrá lugar el primer combate aéreo del frente de Aragón, entre el Nieuport de J. Herguido y 3 Breguets enemigos, Herguido se apunta su primera victoria al derribar al Breguet del capitán Eduardo Prado y averiar otro Breguet.
Rafales Gil, Antonio.
Autorización a tres guardias para trasladarse al campo para ejercer de conductores
Arxiu Nacional de Catalunya. ANC1-638-T-18.
Govern de la Generalitrat de Catalunya, Departament de Governació.
Por requerirlo las necesidades del servicio, autorizo a los guardias Josep Parellada Baixas y Francesc Vidal Gener, para que en compañía del señor Joan Clotet Vives, puedan trasladarse a Sariñena, por tal de ponerse a las órdenes del comandante de aviación Reyes, en conceto de conductores.
Lo que me procede poner en su conocimiento a los efectos pertinentes. Barcelona, 4 de agosto de 1936. El Conseller de Governacio.
Una tempestad que hace época
El día 10 de agosto el cielo empezó a oscurecerse y en menos de cinco minutos la tempestad descargó sobre el campo de Aviación. Empezó a llover a cántaros, sorprendiendo a los mecánicos en su labor de anclar los aviones con cuerdas atadas a estacas. Los pilotos y mecánicos se refugiaron en las tiendas, pero de pronto se oyeron gritos de: ¡A los aparatos, a los aparatos! que amenazaban con desprenderse de sus ataduras.
Nos lanzamos todos fuera de las tiendas, hacia el campo agarrándonos a los aviones arrastrados por el vendaval. Caían granizos del tamaño de una nuez. La tempestad pasó tan rápidamente como había venido. Las tiendas se vinieron abajo. La cocina sufrió desperfectos y toda la extensión del campamento había quedado encharcada. Los aviones que eran lo más importante quedaron todos averiados. Como nota curiosa ninguno de los milicianos que se encontraban en el campamento ayudó en algo, ya que mientras duró la tormenta no se movieron de sus tiendas.
Los aparatos que habían salido antes de la tormenta, regresaron uno tras otro, tomando tierra sin dificultad.
Manuel Conde López, «Memorias de un médico militar».
Una tormenta que nos cuesta más bajas que un bombardeo enemigo
La tarde del 10 de agosto, después de salir a efectuar servicio los Breguet, el cielo comenzó a oscurecerse y cargarse de nubes con gran rapidez; en menos de cinco minutos la tormenta que venía del Norte cayó sobre el campo donde estábamos con los mecánicos asegurando los aparatos con estacas y barras de hierro; se clavaba una debajo de cada ala, que se ataba a la misma mediante unas cuerdas, se clavaba una tercera al lado de la cola, quedando así el aparato sujeto para aguantar un viento normal. Empezó a llover a cántaros, cayendo una verdadera manga de agua. Nos metimos en las tiendas mientras el campo se convertía en un lago. Pero empezó a arreciar el viento y pronto se oyeron los gritos de «a los aparatos, a los aparatos», puesto que amenazaban desprenderse de las amarras. Me lancé junto con otros fuera de la tienda y nos agarramos al primer avión que encontramos y que ya iba a la deriva; era el Potez 43 del Aeroclub de Sabadell que había traído Picanyol.
El campo presentaba un aspecto fantástico, pues a través de la cortina de agua se veían unos cuantos aviones balanceándose, que a veces se levantaban y que, orientados de cara al viento, habían retrocedido, a pesar de los esfuerzos de los mecánicos, pilotos y observadores, que se aferraban a las alas y colas de los mismos.
Yo, como he dicho, empecé ayudando a lo de la Potez, pero como éramos pocos, el viento nos dominaba de tal forma que, levantando el aparato, lo hincó de cola en el suelo y allí se quedó. A duras penas tuvimos tiempo de agarrar al Vickers que, arrastrando a ocho hombres, se nos venía encima. Parece mentira que aquella enorme mole, por así decirlo, se viera falta de peso y arrastrada a favor del viento, salió del límite del campo, montándose en un terreno labrado. Luego, una ráfaga de viento más fuerte levantó al Vickers junto con los que lo agarrábamos a dos metros de altura, hincándose también de cola en el suelo, rompiéndose el timón de profundidad y el extremo de un ala.
Empezó a granizar con una fuerza tal que no tuvimos más remedio que guarecernos detrás de la garita del centinela de la entrada del campo, que estaba allí cerca, donde nos juntamos formando un verdadero racimo humano; el suelo quedó cubierto de granizo.
En cuanto pasó la tormenta, con tanta rapidez como había venido, pudimos observar los destrozos producidos. De cuatro tiendas sólo dos habían resistido el viento, entre ellas la nuestra, pero las otras dos habían sido precipitadas contra el suelo mojándose la tela y calándose además los utensilios que contenían; la cocina también resultó averiada y desde luego, el terreno convertido en lago.
Por lo que se refiere a los aparatos había entonces en el campo dos Breguet, un Vickers, una avioneta Potez y un Nieuport que estaba en reparación; los dos Breguet que estaban anclados con la cola en dirección a la tormenta quedaron con las alas clavadas en el suelo, habiéndose partido el montante de las mismas. El Vickers y el Potez inutilizados, como ya hemos dicho, el Nieuport que se estaba reparando, quedó volcado a 20 metros de donde se encontraba y una avioneta Caudron Luciole quedó también volcada e inservible.
He de hacer constar que no ayudó ningún miliciano de los que se encontraban en el campo, ya que ellos no se movieron de sus tiendas durante la tormenta. Fue un accidente que el comandante Reyes no estuviera aquella tarde. Al oficial de guardia le pilló la tormenta en el pueblo de Albalatillo, por lo que no se enteró de lo ocurrido hasta la vuelta.
Ni que decir tiene que sentíamos intranquilidad por la suerte que hubieran podido correr los compañeros que estaban volando en aquellos momentos, puesto que nos figurábamos que con una tormenta de tal violencia era casi imposible que hubieran salido sin percance de ella. Respiramos aliviados cuando al cabo de una hora vimos llegar, uno tras otro, todos los aparatos que habían salido, los cuales aterrizaron sin novedad.
Los observadores nos contaron que había habido mucho meneo y que a Roig se le metió el aparato en barrena, saliendo de ella gracias a su pericia. Dijeron que al llegar les había costado identificar el campo ya que observaron que los aparatos estaban fuera de sitio, algunos fuera del campo, así como que las tiendas también se encontraban distintamente colocadas.
Maluquer, Juan J. Operador de Breguet Escuadrilla Alas Rojas. Alas Gloriosas. Boletín ADAR N.º 5-6.
Vuelos de reconocimiento
Sariñena, 14. Hoy ha estado un día de gran animación en el aeródromo de esta localidad, la mayoría de nuestros aparatos se han elevado con tal de efectuar vuelos de reconocimiento y tomar datos exactos de las posiciones que ocupan los enemigos en vistas a la gran ofensiva que dentro de pocos días lanzarán las fuerzas populares.
Combat, 14 de agosto de 1936.
Primera baja de aviones
El día 14 de agosto, por la mañana, tendremos la primera baja de aviones, han avisado del puesto avanzado de la Sierra de Alcubierre, que los está observando un avión enemigo, Cabre Planas pone en marcha su Nieuport y va en su busca, pero la información no ha sido completa, pues se encuentra con 3 Breguets y al ir a hacerles frente no ha visto a un Nieuport enemigo, que volando por encima le ataca en picado, siendo derribado y muerto, en Sariñena se vive con tristeza aquel día.
Rafales Gil, Antonio.
Comunicación
A su madre Flora, que vive en Rogent, 80, 1.º, le comunica su hijo Simón Julia que se halla en el campo de aviación de Sariñena, sin novedad.
—También se hallan en dicho campo de aviación, admirablemente, los siguientes camaradas: Jaime Llargués, que vive en Bassols, 38, 3.º, 2.ª (Clot) y Julián Vila, que vive en la calle Pontevedra, número 15, 2º, 1ª (Barceloneta).
Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936.
Cabré, el primer piloto caído
El 14 de agosto de 1936, el piloto José Cabré Planas atacó un bombardero Niuport, en el sector de Tardienta, desconociendo que había un caza protegiéndolo. Maldonado la cita como la primera muerte entre los aviadores (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María). El avión del bando nacional estaba a los mandos del brigada Senra: «El día 13 es destacado a Zaragoza el brigada Senra, que al día siguiente derriba en Tradienta un Nieuport-52 pilotado por Cabré. A este derribo se le dio una gran importancia en Aragón, ya que hasta este momento la inferioridad aérea en este teatro de operaciones era manifiesta, pues la Aviación de Cataluña, incluida la escuadrilla de Nieuport, se había instalado en el aeródromo de Sariñena. En este campo actuaban, entre otros, el comandante Alfonso de los Reyes, el capitán Servando Meana, el teniente Adonis Rodríguez y los sargentos García Herguido, Buyé y Cabré. (Salas Larrazabal, Jesús. La aviación de caza nacional. En la guerra de liberación. Revista de Historia Militar. Año XII, Núm. 24, 1968.).
Queda fuera del alcance de estos relatos, el pormenorizar las acciones llevadas a cabo por los vetustos aviones de Alas Rojas, pues fueron tan numerosas como eficaces. Pero no voy a prescindir de hacerme eco de la actuación anecdótica que relata el ingeniero Maluquer en su obra, y que protagonizó el piloto Francisco Cabré. El maquinista de un tren que debía transportar municiones y aprovisionamientos a Tardienta en los primeros días de agosto, se negó a seguir visto no se prestaba al tren protección aérea. El jefe de la estación de Sariñena se puso en contacto telefónico con el comandante Reyes y este ordenó el servicio correspondiente. El único armamento que llevaba el avión de Cabré era un mosquetón con el cual poco hubiera podido hacer ante la probable presencia de la aviación enemiga. Pero el tren partió de Sariñena, ya que tamo el maquinista como los milicianos que custodiaban el tren se dieron por satisfechos con la presencia del avión de Cabré que iba dando vueltas a lo largo del trayecto. El convoy llegó sin novedad a su destino y todos se sintieron contentos con la misión cumplida.
La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.
La muerte heroica de Cabré Planas
Una tarde dieron la noticia de que un avión fascista volaba sobre las líneas nuestras entre Tardienta y Huesca; inmediatamente el alférez José Cabré Planas mandó poner en marcha su Nicuport y salió hacia el lugar designado para ver si lograba dar con el avión enemigo. Era el 14 de agosto.
Cuando hacía un rato que había despegado, el teléfono dio la noticia de que eran cinco los aparatos enemigos que volaban y bombardeaban nuestras posiciones, pero ya no había manera de avisar a Cabré, y aunque salieron Huerguido y Buyé en sus Nieuports para ver si podían llegar a alcanzarle antes de que se entablara el combate, cuando llegaron al frente no se veía ningún avión en el espacio.
Testigos presenciales nos relataron después la hazaña de Cabré, que encontrándose con tres aparatos enemigos Breguet de bombardeo, los atacó. siendo él a su vez atacado por otros Nieuport que no había visto y que logró derribarle mientras combatía con los de bombardeo.
Cayó Cabré en territorio enemigo y la radio facciosa nos hizo saber cómo se había paseado por Huesca un ala del avión rojo derribado por ellos.
Durante varios días, entre los milicianos y hasta algún periódico llegó a publicarlo, corría la noticia de que Cabré no había muerto y que había logrado pasar a nuestras líneas, aunque mal herido; desgraciadamente, unos campesinos que se pasaron del campo faccioso confirmaron que el aviador del aparato derribado había sido hallado muerto al lado de su aparato destrozado.
La noche de este día el comandante Reyes mandó formar a la tropa, formando los milicianos haciendo frente al personal volante.
El jefe del aeródromo, en una breve pero elocuente alocución, recordó al caído, diciéndonos que lo tomáramos como ejemplo. De los milicianos salió un grito unánime de: ¡Lo vengaremos!. Fue un momento de emoción cuando, hecho el silencio y todos en posición de firmes, empezó así el comandante:
Hoy falta de entre nosotros uno de los mejores.» Cabré Planas fue el primer aviador que cayó en el frente de Aragón.
Alas Gloriosas. Boletín ADAR N.º 7.
La aviación leal actúa infatigablemente
Los valientes aviadores de las escuadrillas «Alas Rojas» que bombardearon ayer la población de Sabiñánigo de la provincia de Huesca, donde hay instaladas una fábrica de aluminio y otra muy importante de pólvora, han repetido hoy su hazaña dejando a las mencionadas fábricas poco menos que en ruinas.
Todos los aparatos han regresado a su base de Sariñena, sin novedad. Este bombardeo ha desmoralizado al enemigo, al que le será difícil proveerse de municiones.
Huesca sigue siendo muy castigada por nuestra aviación. El domingo, cuando se celebraba misa en la Catedral, a las diez y media, los aviadores de «Alas Rojas» soltaron 50 bombas, algunas de ellas de 50 kilos, causando grandes desperfectos en la Catedral y edificios contiguos, así como en los cuarteles.
Un bravo piloto, el alférez Fernando Roig, ha perseguido hoy a dos aviones de bombardeo y uno de caza, poniéndoles en fuga. El piloto que conducía la avioneta enemiga ha huido como siempre, cobardemente, abandonando a los aparatos que custodiaba.
A partir de hoy, se nota gran actividad en el frente lo que hace prever la proximidad de grandes y agradables acontecimientos.
Sariñena, 25 de agosto de 1936. (Por teléfono) tres y media de la tarde). El noticiero Universal 25 de agosto de 1936.
Normalidad
Durante todo el mes de septiembre y parte de octubre, continuaron las operaciones normales de «ALAS ROJAS», en todos los sectores del frente de Aragón.
Rafales Gil, Antonio.
Aterrizaje avión enemigo
El día 14 de septiembre, por falta de gasolina, toman tierra en nuestras líneas con su Breguet XIX, el capitán Vicente Redondo de Castro y el ametrallador Bombardero, Jerónimo García Mellado, lo que da ocasión a nuestro Piloto Antonio Salueña, para pedir al comandante Reyes, que gestione si es posible, el canje de estos aviadores prisioneros, por su esposa e hijos que están detenidos en Zaragoza.
Este canje, se efectuó con éxito en diciembre, mientras el Piloto Salueña, estaba combatiendo en el frente Norte. El día 16 de septiembre, saldrán para reforzar a nuestra aviación del frente Norte, 3 Breguets XIX, con los pilotos, Rodolfo Robles Antonio Salueña y Juan Roldan, y los ametralladores-bombarderos, Juan Maluquer, Ambros Bartolomé y Manuel Bengoa, y un Nieuport 52 pilotado por el teniente «El Dibujante».
Rafales Gil, Antonio.
Buenas noticias
Las buenas noticias en Sariñena nos las trae la aviación. He aquí cómo hace dos días que nuestros aparatos dan vueltas sobre la población a pequeña altura señalando avances.
Se me ha dicho que era una consigna. Podemos decir que a nuestra aviación la protege la suerte. No nos ha hecho caer ningún aparato después de más de trescientos vuelos que ha efectuado en estos días. Sólo un piloto camarada ha sido herido en el muslo. Pero la herida no es grave ni mucho menos…
En el atardecer de un día yo recuerdo como todos los pilotos juraron vengar la muerte del camarada Cabré. Hoy en día prometen que mañana picarán más fuerte. La efigie de su camarada herido les acompaña.
Combat 4 de septiembre de 1936.
Avión enemigo caído
«Un avión faccioso caído en nuestro poder.Lérida, 21. — Con dirección a Barcelona pasó un camión que transportaba un avión, que fue capturado en el frente de Caspe, por nuestros milicianos, diez kilómetros dentro de las líneas enemigas. El piloto y él observador, fueron llevados a la base de Sariñena y él aparato retirado a nuestras posiciones de Caspe.»
La Batalla: Número 44, 22 de septiembre de 1936.
En el sector de Tardienta ha sido derribado un avión enemigo, y el grupo del “Negus” apresó, cerca de Zuera mil cabezas de ganado
Nuestra aviación, al mando del comandante Reyes, ha tenido un combate contra seis aviones fascistas, consiguiendo derribar uno de ellos. En una excursión hecha por el Negus ha logrado, a 150 metros de la estación de Zuera, coger mil cabezas de ganado que tenían los fascistas preparadas para su alimentación.
Solidaridad Obrera, 26 de septiembre de 1936.
Bombardeo de posiciones enemigas
Durante el mes de octubre de 1936, la aviación ayudó a las operaciones sobre Tardienta, Ermita de Santa Quiteria y zona de Alcubierre. En diciembre “La aviación mantuvo la presión sobre las tropas que cercaban Huesca, ayudando también las operaciones que se realizaban en torno a la sierra de Alcubierre» (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María).
«A las dos y media de esta tarde han salido del campo de aviación de Sariñena, seis aviones que han ido a bombardear las posiciones enemigas, principalmente las de Zuera.»
La vanguardia 6 de octubre de 1936.
La toma de Leciñena por parte de los sublevados
El día 12 de octubre, la actividad es total y se efectúan dos salidas por la mañana y dos por la tarde, pues en una operación sorpresa el Ejercito Nacional ha ocupado la población de Leciñena, haciendo a nuestras milicias muchas bajas y prisioneros, pero la acción de «ALAS ROJAS», freno el avance de estas fuerzas y se estabilizo nuevamente el frente.
Rafales Gil, Antonio.
Tribunal militar
El comandante de las milicias y su Comisario Político, al igual que se hizo el 9 de septiembre, son juzgados en el barracón comedor por un Tribunal Militar y condenados a muerte, el Jurado será todo el personal del Campo que estaba presente en la Sala, la sentencia se cumplirá al día siguiente a las 8 h., serán fusilados de pie, el Comisario Político, se puso de lado y el comandante de frente, antes de morir, gritaron «VIVA LA LIBERTAD» y «VIVA LA REPUBLICA», el pelotón recibió la orden de fuego y se hizo la descarga, fueron enterrados en Sariñena.
Rafales Gil, Antonio.
Combate aéreo sobre el cielo de Tardienta
El 19 de octubre de 1936 se produce un combate aéreo entre Grañén y Tardienta. Un Dragon Rapide, de la base de Alas Rojas, es derribado por una escuadrilla de Junkers alemanes en las cercanías de Vicién. Cuatro de sus tripulantes fallecieron el capitán Luis Aguilera Cullell, el alférez Faustino Ferret Aguilera, el sargento José Fernández Gallego/González y bombardero Emilio Navarro Colay. Mientras que el piloto Mariano Foyé Rafols resulta herido de gravedad. Trasladado a Barcelona, no pudo recuperarse de las heridas producidas por la metralla y murió el 23 de febrero de 1937.
Sariñena (Huesca), agosto de 1936. Personal de tierra junto a un Dragón Rapide a punto de despegar.
Tampoco debo pasar por alto el trágico balance de un combate aéreo sobre el cielo de Tardienta el 19 de octubre de 1936. Todos los periódicos de Barcelona reseñaron el suceso y Sariñena se conmovió por la muerte en combate de los pilotos de Alas Rojas. Los cadáveres del capitán Luis Aguilera y del alférez Ferret fueron trasladados a Barcelona y a su entierro asistieron las primeras autoridades de aquella ciudad. Los restos del sargento José Fernández y del bombardero Navarro recibieron sepultura en el cementerio de Sariñena.
Al acto del sepelio efectuado el día 20 asistieron la banda de música de Aviación, varias secciones de soldados y milicianos del aeródromo, milicianos de distintas columnas, las delegaciones de los Comités de Tardienta y Sariñena y numerosas gentes de nuestra villa. Presidieron los actos el jefe de las fuerzas de Aragón, comandante Reyes, el coronel Villalba y el comisario de aviación Franco. Además de los cuatro muertos, resultaron heridos en el combate aéreo el capitán Boyer y los alféreces Jaime Buyé y Mariano Foyé.
La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.
El enemigo se está atrincherando en Almudevar -había dicho el jefe de las fuerzas Hay que impedir estos trabajos de fortificación.
Con la sonrisa jovial de siempre aquellos románticos subieron a los aparatos. Allí no había cazas ni bombarderos Tan sólo El Dragón, El Abuelo, un avión de turismo, podía pasar por un aparato pesado. Las ametralladoras, bien engrasadas, en su lugar; los motores, en marcha; los hombres, a punto.
Los aviones, lentamente, empezaron a correr por el terreno. Dieron una vuelta por el campo cogiendo altura y pusieron proa a Almudévar. Al pasar por delante nuestros pilotos nos hicieron un gesto de «adiós». Los aviadores siempre que salen su gesto es más de «adiós, que de «hasta pronto».
En Almudévar les esperaban cuatro «Heinkel» flamantes, entregados a los facciosos con su equipo a cambio y de un pedazo de tierra española. Los tiene nuestros, a pesar de su inferioridad y de un pedazo de tierra española. Los nuestros, pese a su inferioridad manifiesta, no rechazarán el combate. Y éste se libra, terrible, emocionante, a muerte.
-Fue lo más emocionante que hemos presenciado- nos decían, días después unos combatientes de aquel sector, testigos presenciales de la hazaña heroica de nuestros pilotos.
Resultado: Otros cuatro héroes a añadir a la lista de los caídos en defensa de la patria: Aguilera, Ferret, Fernández y Navarro. Foyé, que iba con ellos, moría unos meses después a consecuencia de las graves heridas recibidas en esa acción épica.
Tres aparatos nuestros, entre ellos El Abuelo, abatidos.
Pero la aviación alemana sufría la primera derrota. Dos Heinkel habían sido abatidos.
Los últimos románticos habían cumplido su deber.
María Vives, La Humanitat 19 de julio de 1938.
Del frente de guerra – Héroes de combate
Crónica de las columnas Francesc Macia-Lluis Companys, por Lluis Capdevila.
La una del mediodía. Sariñena. Moles, Barberá, Benavent y yo, cenamos en el campo de aviación, donde hemos sido recibidos con una gentileza admirable, con una sencilleza admirable.
-Vamos a sentarnos en la mesa- nos dijo el jefe de la base aérea- porque hay trabajo y hay que afanarse. Si ustedes no han cenado, pueden acompañarnos.
Sin cumplimientos -que habrían resultado ridículos- aceptamos la invitación.
La habitación donde comemos forma parte del cuerpo de un edificio construido rápidamente, provisionalmente. Se sientan en la mesa, con nosotros, el jefe de la base aérea, el capitán Domingo y otros oficiales de aviación. El jefe de aviación -un hombre más bajo que alto, con unos cabellos grisáceos, una faz muy enérgica, morena por el aire y el sol, unos ojos de mirada franca y recta de habla grave y sincopada- no quiere que hablemos de él, no quiere que lo nombremos. Eso duele sinceramente, cara la actuación dignísima de un militar como este -de un militar que está en cuerpo y alma al servicio del pueblo- merece ser alabado.
La Humanitat: Any 5, núm. 1450 (18 oct. 1936).
Entierro de las heroicas víctimas de un combate aéreo
Barbastro 21 (0.30 m.). — Ayer tarde se efectuó en Sariñena el entierro de los cadáveres de los aviadores capitán Luis Aguijar, alférez Ferret, sargento Juan Fernández y bombardero Navarro, que perecieron en el combate aéreo habido ayer a última hora de la tarde entre Granén y Tardienta, y en el que, como ya dijo el consejero de Defensa de la Generalidad, nuestros aviadores lucharon en condiciones manifiestas de inferioridad.
Además, resultaron heridos el capitán Bayer, el redactor de «La Publicitat», alférez Mariano Folie y el alférez Mullet. – Este, a pesar de tener un brazo ametrallado, llegó a abatir a un trimotor faccioso. El alférez Rou, por su parte, con su aparato de caza, abatió a otro Fóker enemigo pilotado por aviadores alemanes.
El entierro de los héroes de esta batalla aérea lo presidieron el comandante Reyes, el jefe de las fuerzas de Aragón, coronel Villalba, y el comisario de Aviación, señor Franco. En la comitiva figuraban representaciones diversas, secciones de soldados y milicias y los representantes de los Comités locales de Sariñena y Tardienta. Sobre los féretros fueron colocados varias coronas y ramos de flores. (Febus).
La Voz, 21 de octubre de 1936.
Sariñena (Huesca), agosto de 1936. Agencia EFE. Camión utilizado como taller de fabricación de bombas aéreas.
La versión de Antonio Rafales Gil
La actividad aérea, continua normalmente en todos los sectores y parece que el enemigo no existe, pero el día 19 de octubre en la salida de la tarde, la Escuadrilla, con solo 2 Nieuports de protección, es atacada por 3 cazas Heinkel 51, aparato de caza alemán que está muy bien armado y es más rápido que nuestros viejos aparatos, se entabla el combate y el resultado es fatal para nuestra Escuadrilla, nos derriban el DRAGON, que según la autopsia su Piloto Luis Aguilera, recibió un disparo en la cabeza, cayendo el aparato en picado, estrellándose en el suelo, muriendo en el acto los ametralladores Faustino Ferret y F. Navarro, quedando mal herido Mariano Foyé, que a causa de estas heridas falleció en Barcelona el 23-02-37, también nos derriban un Breguet, pilotado por el Capitán Manuel Valle Molina, que resulta herido y muerto su ametrallador bombardero José Fernández Gallego, también nos derriban el Nieuport de Jaime Buyé, que resulta herido.
Son recuperados todos los cadáveres y serán enterrados en el cementerio de Sariñena, los ametralladores José Fernández y F. Navarro, Aguilera y Ferret, son trasladados y enterrados en Barcelona al día siguiente. En la ceremonia del entierro, el comandante Reyes, dirigirá unas palabras de afecto y despedida para los aviadores desaparecidos de esta vida.
Sariñena (Huesca), agosto de 1936. Agencia EFE. Aterrizaje de un Breguet XIX.
El estado de Marià Foyé
Ante la imposibilidad de corresponder particularmente a todas las personas que se interesan por el estado de nuestro estimado compañero, el piloto aviador Marià Foyé, herido el lunes pasado en el combate aéreo de Tardienta, agradecemos vivamente el interés, pudiendo decir que las noticias que esta noche nos han estado comunicadas de Sariñena, donde se encuentra hospitalizado el herido, dicen que, si bien la lesión que padece nuestro compañero es gravísima, el caso no es desesperado. Si su estado lo permite probablemente la semana entrante será trasladado a Barcelona.
La Publicitat: (24 octubre 1936).
Esquela de Mariano Foyé. La Vanguardia, 23 de febrero de 1937.
La leyenda recogerá muchas de las heroicidades realizadas por los pilotos de Alas Rojas que supieron batirse con bravura y morir gloriosamente. Tardienta fue la tierra que recibió los cuerpos de los hombres valientes caídos en defensa de las libertades del pueblo.
Allí murieron con gloria, en la jornada más triste que registra la Historia de la aviación catalana, los pilotos civiles Aguilera y Ferret y los sargentos Fernández y Navarro, resultando heridos Manuel Bayo, Foyé y el alférez Buyé.
Pícañol fue herido también en Tardienta, sufriendo luego, como consecuencia del accidente, la amputación de una pierna.
La Noche (Barcelona 1924). 7 de septiembre de 1936.
El “whiski” rojo de Aragón
Curiosa anécdota del periodista Máximo Silvio que publicó en su artículo “Bajo el cielo de Aragón” en Mi Revista, Barcelona 1 de mayo de 1938. Ocurrió durante su visita al aeródromo con los grandes pilotos Mariano Foyé y Jesús Herguido.
Unwhiski rojo
Una tarde -aun no mediaba septiembre- paseaba yo par el campo de Sariñena con Mariano Foyé y Jesús Erguido. Acababa «EI Diablo Rajo» de descender de su avión después de haber bombardeado con gran intensidad las fábricas de municiones y de explosivos de Sabiñánigo. Mariona Foyé propuso celebrar la última hazaña de Jesús Erguido, y muy seriamente dijo:
-¿Vamos o tomar un whiski?-
-¿Un whiski?- inquirí yo-No os priváis de nada.
Y lentamente nos encaminamos a la contina del campo asaeteados por un sol ardoroso que enrarecía el aire.
Mientras conversaba yo con “EI Diablo Rojo”, Mariano Foyé hizo preparar la bebida que me ofreció.
– ¡Ahí va el whiski!- dijo con tono socarrón, y me alargó un vaso con un líquido rojizo.
– ¿Un whiski rojo?- pregunté extrañado. –
-Sí, un whiski de circunstancias, un whiski de Aragón.
Y Mariano Foyé soltó la catarata de su risa franca-
Lo que me ofrecieron los dos bravos aviadores era un vaso de vino aragonés con gaseosa y un trozo de hielo.
Ignoraba yo que las bebidas alcohólicas estaban prohibidas en el campo de «Alas Rojas».
Reanudación de las operaciones
El día 21 (octubre) se reanudan las operaciones de bombardeo en las líneas enemigas, y así se continua todo el mes sin más novedades de combates aéreos, lo mismo ocurre el mes de noviembre, ligeras escaramuzas, pero sin derribo de aparatos, pues los nacionales tienen toda su aviación.
Rafales Gil, Antonio.
Ataque sobre Almudevar
El día 16 de noviembre, por la tarde, al toque de generala, se forma toda la tropa del aeródromo frente al barracón de los oficiales y el comandante Reyes, nos dice que hay en preparación una ofensiva terrestre en el frente de Aragón y pide. voluntarios para formar una centuria de choque, todo el personal sale voluntario y se forma la centuria con las primeras filas de la formación, que al mando del teniente Coruña y los Sargentos Mateu y Puig, aquella misma tarde en camiones salimos para la población de Tardienta, pasando al lado norte de la población hasta llegar a La Granja del Cuervo, que es una gran mansión del campo aragonés.
Por la mañana, se efectúa el ataque a Almudevar y se lucha durante todo el día, en esta operación se avanzó muy poco, se tomaron pequeños montículos, pero la acción de los morteros del 81 mm. del enemigo nos inmovilizan pues su acción y destrucción es mucha, quedamos en la posición ocupada hasta el día 1 de diciembre y se nos traslada al frente de Huesca, se nos aloja en el Castillo de San Juan Alto, que está en un pequeño montículo a unos dos kilómetros de Huesca, por la carretera de Barbastro, hacemos prácticas de tiro con los nuevos fusiles ametralladores MAXIM rusos con tambor de 47 balas, se me asigna uno con dos servidores que transportan 6 tambores ca- da uno y el día 3 por la mañana se da la orden de ataque a Huesca, se lucha en la carretera y campos laterales, pero tampoco se avanza nada, tenemos algunas bajas, solo heridas y por la noche regresamos nuevamente al Castillo de San Juan Alto, dos días después regresaremos al aeródromo de Sariñena y continuaremos con nuestro trabajo de Auxiliar Armero.
Con nuestro regreso a Sariñena, pasaremos entre los compañeros muchas horas para recordar los dos ataques con nuestra Centuria de Choque y haremos muchas comparaciones, nuestros pensamientos de lo agradable que es la vida y las obligaciones en el aeródromo, con sus momentos felices, entre otros destacamos la Jura de la Bandera el día 6 de Noviembre, la gran parada en el Campo de todo el personal y la majestuosidad del desfile y el momento de la pasada y besar de la Bandera de la República y de la buena comida, con las penalidades de los milicianos de los diferentes partidos que están en el frente, pues tampoco en 1936, se comía cada día en las trincheras, su mal equipo, sucios, y sabiendo que todos ellos eran voluntarios y con aquella gran fe e ilusión de conseguir la victoria en los combates, siempre pensando en la libertad.
Rafales Gil, Antonio.
Visita del coronel Diaz Sandino
El coronel Díaz Sandino ha visitado el campo de aviación de Sariñena, conferenciando extensamente con el teniente coronel Reyes.
Heraldo de Tortosa (1924-1937), 25 de enero de 1937.
Disolución de la Escuadrilla
En enero de 1937 y debido a la reorganización de la aviación, la escuadrilla Alas Rojas es disuelta. Parte de su aviación se distribuye entre otros aeródromos.
En el mes de diciembre, las operaciones son muy pocas, pues la Escuadrilla, empieza a disolverse, el FOKKER, es enviado a Prat de Llobregat, para ser usado como transporte de personas y mercancías entre Barcelona y Valencia.
Dos Breguets, salen para el frente Norte y otros tres, van a Lérida, la Escuadrilla «ALAS ROJAS», deja de ser operativa, teniendo en cuenta, que el enemigo ya dispone en Garrapinillos (Zaragoza) de varios Fiat 33 y de 3 Heinkel 111. Los 2 Nieuports, se van a Barcelona, para la vigilancia de la costa, pues han llegado 3 I 15 «CHATOS», con su personal auxiliar de mantenimiento, unos días después, salen el resto de los Breguets, para Barcelona y creo que fueron enviados a «LOS JERONIMOS», para instrucción de futuros pilotos.
Las secciones de armería y Mecánicos, son trasladadas a Castejón del Puente y Lérida.
Todo ha cambiado, el Ejército del Aire, se está organizando y ya tiene encuadrados en Grupos de Combate y Escuadrillas a sus diferentes tipos de aviones que dispone la República, «Chatos», «Moscas», «Katiuskas», «Natachas», etc. etc.
Sariñena, será a partir de enero de 1937, otro aeródromo más, sin Escuadrilla propia, pero para nosotros, los de SARIÑENA, Sariñena fue y sigue siéndolo, el símbolo de la Aviación de la Libertad, mi admiración y respeto hacia todos, los que lo hicieron posible, el personal de vuelo, los especialistas y la tropa, siempre me he sentido orgulloso de haber estado en 1936 en Sariñena y haber conocido a todos sus hombres, que lo dieron todo por la República y la Libertad.
Rafales Gil, Antonio.
Sariñena, a partir de enero del 37 se convirtió en un aeródromo más sin escuadrilla propia. Pero fue y sigue siendo el símbolo de la aviación de la libertad.
Rafales Gil, Antonio. 1998.
Bombardeo del aeródromo
Víctor Pardo relata que a principios de febrero de 1937 el aeródromo fue bombardeado. Lo recoge a través de las memorias del auxiliar armero Antonio Rafales Gil, destinado en Sariñena hasta abril de 1937, quien recuerda cómo a principios de febrero de 1937 «Un avión franquista modelo «Junkers-52», bombardeó a las diez de la noche el aeródromo de Sariñena con bombas de 12 kg y un poderoso material incendiario fabricado con una aleación de aluminio. En el campo de aviación apenas hubo desperfectos, pero en la localidad de Albalatillo si se produjeron varios incendios de consideración.»(Rafales Gil, Antonio, Aviación Republicana, Escuadrilla ‘Alas Rojas Sariñena, en la revista Veteranos Aviación, Barcelona, Asociación de Aviadores de la República, 2000, pp).
A raíz de ello, «El comandante Reyes se puso en contacto con el teniente coronel Felipe Diaz Sandino consejero de Defensa de la Generalitat y dos días más tarde envió un 1-15, -Chato» pilotado por el ruso blanco apodado Mateo Rodrigo. Ese mismo día, de nuevo a las 22 horas, se recibe un aviso desde el puesto de observación de Alcubierre poniendo en alerta al aeródromo. «Se oye el zumbido del Junker 52 y el ‘Chato’ despega y toma altura en curva de vuelo sobre el campo, con tan buena suerte, según nos explica el comandante al día siguiente, que sobre los 3.000 metros y encima de él se encuentra al Junker, al que ataca por debajo con sus cuatro ametralladoras y lo incendia, a continuación, explota y sus restos caen a una riera seca que tenemos en la parte norte, cerca de nuestro polvorín del aeródromo. Una llamada telefónica desde Lanaja da cuenta de la existencia del cadáver de un aviador. El comandante Reyes ordena el traslado al cementerio de Albalatillo y un informe de los hechos. Al parecer, dos aviadores saltaron en paracaídas y fueron sorprendidos por los miembros de un control de carreteras que les dieron el alto, desoyendo la orden y provocando un tiroteo que acabó con la vida de uno de ellos, mientras el otro lograba huir en dirección a la Sierra de Alcubierre. El teniente mecánico del aeródromo, Alfonso Castro, reconoce el cadáver del piloto de la Lufthansa, por haber coincidido con él en El Prat, se trata de Vsévolod Marchenko, de nombre español Vicente Marchenko (Revista Acroplano, 1997, n.° 15, p. 31.). A la mañana siguiente, se hallaron los restos del avión derribado, así como tres cadáveres calcinados e indocumentados.» (Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros, “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”).
En verdad, Vsévolod Marchenko falleció el 14 de septiembre de 1937, fusilado en las inmediaciones del aeródromo de Sariñena. Suceso que se narra más adelante.
Víctor Pardo Lancina continúa con el relato de Antonio Rafales Gil «Según comentarios del comandante y por las explicaciones del piloto del ‘Chato’, éste escribe en su parte que ha sido el primer derribo en combate nocturno de toda la historia de la aviación, y eso ocurrió en Sariñena, en febrero de 1937″. La represalia nacionalista no se hizo esperar y el 18 de febrero «Tres Heinkel de la Legión Cóndor A/88 al mando del oficial alemán Hanz Runze, bombardean en Tierz, Tardienta y Sariñena, aunque produciendo sólo algunos desperfectos de escasa consideración.» (Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros, “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”).
Heroica
El soldado Joaquín Bas Martín y el cabo telefonista Juan Miñana Rocha, fueron distinguido por no abandonar su puesto en la central telefónica del aeródromo durante un bombardeo (ADAR).
«Como recompensa al elevado espíritu de los soldados del aeródromo de Sariñena Juan Miñana Rocha y Joaquín Bas Martín, puesto de manifiesto al no abandonar un solo momento la central telefónica que tenían a su cargo durante un bombardeo de la aviación facciosa, se resuelve concederles el empleo de Cabo.».
Circular núm. 4904 Diario Oficial núm. 74 del 28 de marzo de 1938 del Ministerio de Defensa Nacional.
Huesca y Almudévar bombardeadas por Alas Rojas
La Batalla: Número 223 _ 21 de abril de 1937.
La aviación nacional
El 22 de abril de 1937 llegan a Zaragoza, «Como apoyo a la aviación que actuaba en el Frente de Aragón», dos escuadrillas Fiat del grupo italiano “As de Bastos». «Los aviones alemanes de la legión Condor tardarían en llegar a Aragón unos meses», cuando, a finales de octubre de 1937, con la caída de Asturias, las fuerzas pasan a operar en el frente de Aragón. A mediados de marzo de 1938 la aviación Condor se encarga del frente norte de Aragón mientras la aviación italiana del sur (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María).
Alas Rojas de Sariñena y la 27 División reiteran su adhesión al General Jefe del Ejército del Este.
El general Pozas ha recibido los siguientes telegramas del frente de Aragón:
Excm. General de la cuarta División – Barcelona. Oficiales, clases, soldados y personal civil, Aeródromo de Sariñena os enviamos nuestra ferviente felicitación y adhesión por el nombramiento del nuevo cargo y esperamos que rápidamente bajo vuestra autoridad, cambiado Frente Aragonés, se imponga disciplina, creando un verdadero Ejército Regular del Este y traer el triunfo a nuestras tropas frente al fascismo.
¡Viva la unidad antifascista!
¡Viva el Ejército Regular Popular!
¡Viva la República Democrática!
La Humanitat: Any 6, núm. 1628 (15 maig 1937).
Combate aéreo sobre Zaragoza
Sariñena 17 (9 m.)
Ha ocurrido un episodio interesante en el frente aragonés: Uno de nuestros trimotores salió en pleno día a bombardear Zaragoza. Apenas este había comenzado a descargar sus bombas, el observador vio a tres aviones alemanes que subían rapidísimamente para intentar derribar nuestro aparato. El piloto del aparato republicano, sin perder la serenidad, esperó a que el bombardero descargara los explosivos, que cayeron en los lugares a los cuales habían sido destinados, y entonces efectuó una maniobra que desconcertó a los cazas facciosos y tomó el rumbo de mi aeródromo. Los aparatos enemigos Iniciaron la caza, y en aquel momento dejaron tres aparatos nuestros, cuyos pilotos habían visto lo que ocurría, con los aparatos leales, casi encima de Zaragoza, presentaron batalla a los enemigos, y hubo unía lucha emocionante que duró pocos minutos, batalla que terminó con el descenso rápido, propio de una fuga, de los aviones enemigos. El trimotor regresó normalmente a su base.
Ferbus. La Voz (Madrid). 17 de mayo de 1937, página 3.
Sariñena. – Uno de los aviadores de nuestra escuadra escuchando órdenes telefónicas por medio de un aparato instalado por las Milicias populares. (Foto Joan Andreu Puig Farran). La Vanguardia 13 de agosto de 1936.
Vista aérea del aeródromo. Alas Rojas, Salvador Trallero.
Sariñena (Huesca), agosto de 1936. Agencia EFE. Un brigada mecánico de aviación, asimilado al empleo de Teniente. (Sin identificar).
Parte de Aviación
En la edición del viernes 11 de junio de 1937, La voz del combatiente, diario de los comisarios de guerra del ejército del pueblo, recogía un bombardeo sobre la estación ferroviaria de Sariñena y a la vez daba cuenta de la existencia del cercano aeródromo de alas Rojas.
Zona del Este.— Esta mañana fue bombardeada la estación de Sariñena, en las inmediaciones de cuyo pueblo fue descubierto un aeródromo en construcción, en el cual habla varias apisonadoras.
Ataque infructuoso de la aviación facciosa al aeródromo de Sariñena
Sariñena, 21. —Continúa la tranquilidad en estos frentes. Las fuerzas republicanas siguen dedicadas a la tarea de fortificar las posiciones que en estos días pasados cayeron en su poder.
La aviación enemiga, con veinticinco aparatos, hizo una incursión sobre el aeródromo de esta ciudad, en donde había algunos aviones, no pudiendo llevar a cabo su objeto, porque pronto se encontraron frente a un enemigo numeroso que le salió al paso. En la huida arrojaron algunos artefactos, que no causaron daños, y solamente produjeron dos heridos.
Aunque no hay actividad guerrera, sigue el movimiento en las diversas posiciones. Nadie se está quieto y todos cumplen un buen papel en estos días de descanso, continuación de otros de gran tarea y precursores quizá, de otros de no menor trabajo. —Febus.
Ahora, 26 de junio de 1937
Barcelona, 21. —Comunicado de la mañana del Ejército del Este: «Esta mañana, la aviación facciosa atacó el aeródromo de Sariñena. Inmediatamente se elevaron nuestros aparatos y los facciosos huyeron, dejando caer algunas bombas, sin que causaran daños. En Jos demás frentes, sin novedad.»
La Libertad, 27 de junio de 1937.
Ataque faccioso
Ejército del aire
—La Aviación leal bombardeó las posiciones enemigas en los sectores de Puebla de Albortón. Cuando aparatos facciosos pretendían atacar el aeródromo de Sariñena, en las primeras horas de la noche de ayer, fueron derribados dos de ellos. Ambos cayeron en nuestro territorio. Se trata de dos trimotores muy modernos. Sus tripulantes sucumbieron.
Ahora, 16 de septiembre de 1937.
Ayer los aviones facciosos volvieron a hacer acto de presencia y nuevamente se les ha castigado siendo perseguidos por nuestras ametralladoras y cañones antiaéreos, y nuestros artilleros dieron al traste con la incursión, que cayeron pesadamente cerca de Sariñena sucumbiendo sus tripulantes. —Febus.
Solidaridad Obrera, 17 de septiembre de 1937.
Dos Junkers, Derribados
Sariñena, 16, 10 noche. Nuestros cazas derribaron el martes a dos «Junkers», que cayeron, uno en las mismas alambradas del campo de aviación y el otro a trescientos metros de nuestras posiciones. Poco antes se habían oído las explosiones de cinco bombas que habían dejado caer en el pueblo de Albalatillo. Algunas patrullas salieron en busca de los pilotos de los aparatos.
Junto a los «Junker» derribados había fusiles ametralladoras y pistolas modernísimas.
Uno de los pilotos resultó con la cabeza destrozada a consecuencia de no haberle funcionado el paracaídas, cuando se lanzó del aparato.
Otro se salvó y al darle el alto nuestros soldados, no obedeció e hicieron fuego sobre él matándole.
Se trata de pilotos alemanes pertenecientes al Cuerpo de Aviación de Alemania.
Diario de Almería: periódico independiente: Año XXVI Número 7195 – 17 septiembre 1937.
Derribo nocturno
¡Salud a los héroes del aire! magnifica jornada de la «Gloriosa» en combate nocturno derriba tres aviones facciosos en Sariñena entre los cadáveres facciosos se encuentra el del célebre piloto alemán Manowski.
SARIÑENA, 16. —A las nueve de la noche del martes fueron oídos aviones que volaban sobre esta villa y sus proximidades. Rápidamente funcionaron las señales de alarma, y las gentes acudieron, en su mayoría, a los refugios, aunque hubo quien prefirió quedarse en la calle o salir al campo. Dé improviso se vio iluminado el espacio por la luz de u n a bengala, lanzada desde gran altura, y al momento pudo versea también como se encendían todas las luces del campo de Aviación. Con un intervalo de varios segundos se oyeron dos ráfagas de ametralladora y se vio cómo descendía una especie de bólido que dejaba, tras sí una estela de humo densísimo. Momentos más tarde se supo que nuestros «cazas» habían derribado dos trimotores alemanes marca «Junlsers», y los restos de uno de ellos estaban parte cerca de las alambradas del campo y otra parte a trescientos metros del borde de una montaña. El hecho quedó confirmado y produjo extraordinario júbilo entre las gentes que no mucho rato antes habían oído la explosión de cinco bombas en las proximidades del. pueblo de Albalatillo.
Por nuevas noticias llegadas se supo que otro «Junkers» había caído, sin duda, a muchos kilómetros del campo de Aviación. Se le vio huir incendiado. Los jefes del campo formaron unas patrullas que salieron en busca de los restos del avión y de los tripulantes. Los servicios se organizaron inmediatamente. También se ordenó que otra patrulla custodiara los restos del trimotor que cayó en las proximidades del campo y recogiera los cadáveres de los tripulantes. Se encontraron, en efecto, dos cadáveres carbonizados, y junto al trimotor, un paracaídas. Indudablemente algún tripulante se había arrojado al notar que el aparato se hundía en el espacio y descendió normalmente, consiguiendo huir fuera del alcance de nuestros fusiles. Salieron motoristas en todas direcciones con la orden de detener a cualquier sospechoso que encontraran y de recorrer para ello los campos, los olivares y los repliegues del terreno donde se suponía podía haber encontrado amparo el fugitivo. Junto a los restos del «Junkers», cerca del pueblo, se encontraron fusiles ametralladores y pistolas ametralladoras, armas realmente magníficas. Extrañó que los tripulantes llevasen fusiles en el aparato. El fuego había destruido cuanto no era de acero en las armas mencionadas. Ampliado el radio dé investigación se halló el cadáver de otro alemán con la cabeza destrozada. Sin duda el paracaídas no funcionó y el descenso fue mortal. A juicio de los técnicos faltaba otro tripulante, y las patrullas realizaron un trabajo penosísimo, por lo abrupto del terreno y por el frío.
Una patrulla descubrió a un hombre, vestido de aviador, que emprendió la fuga al ser sorprendido. Se le dio el alto varias veces, y como persistiera en desatenderlo hicieron fuego sobre él. Según la documentación que se le encontró, era Un oficial alemán.
Ha sido inútil cuanto se ha hecho para hallar el segundo aparato. Desde un observatorio de Caspe se vio cómo un gran avión describía una inmensa parábola de fuego para ir a caer entre Sástago y Escatrón. A última hora se ha recibido la noticia de que uno de los aviadores alemanes muertos es el famoso piloto Manowski, de la Laufthansa, que ha sido maestro de grandes pilotos europeos.
Ahora, 17 de septiembre de 1937.
El suceso debió ser la noche del martes 14 de septiembre de 1937. En la oscuridad de la noche, un Junkers 52 pilotado por el ruso blanco Vselod Marchenko fue derribado por V. Eryomenko sobre el aeródromo oscense de Sariñena y se culminaron con los triunfos de E. Stepanov (ADAR)
Ivan Profimovich Eremenko, volando un I-I6 derribó un Ju-52 de 2.G/22. El Ju-52, con código 22+61, contaba con tripulación española: Carlos Muntadas Salvado-Prim, Carazo Calleja, el ingeniero sargento Romero, el operador de radiocomunicaciones cabo Aparicio Velasco, y el artillero José Ramón Blasco Lavín. «El segundo piloto era ruso, el teniente Vsevolod Marchenko. Sólo Blasco sobrevivió y pudo llegar a sus líneas después de saltar; Marchenko también se lanzó en paracaídas, pero fue ejecutado por los republicanos. Fue una ocasión única, a miles de kilómetros de su madre patria, ¡un ruso había derribado a otro ruso!. Después de esas acciones sobre Sariñena, los insurgentes no hicieron incursiones nocturnas por más de dos meses.» (120.- Mejores aviadores en la Guerra Civil Española- F.A.R.E).
Jesús Salas Larrazabal, en su obra La guerra de España desde el aire, p. 267, sitúa el accidente en la misma fecha del 14 de septiembre de 1937. (Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros, “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”).
Tres Junkers abatidos por nuestros cazas. Perecen varios aviadores alemanes, entre ellos el célebre piloto Manowski
Sariñena 16, 10 mañana. A las nueve de noche del martes fueron oídos unos aviones que volaban sobre esta Villa y sus proximidades. Rápidamente funcionaron las señales de alarma y las gentes acudieron en su mayoría a los refugios, aunque hubo prefirió quedarse en la calle o salir al campo. De improviso, se vio iluminado el espacio por la luz de una bengala, lanzada desde gran altura, y al momento observase también que se encendían todas las luces del campo de aviación. Con un intervalo de varios segundos, se oyeron dos ráfagas de ametralladora, y se vio como descendía una especie de bólido, que dejaba tras sí una estela de humo densísimo.
Momentos más tarde se supo que nuestros cazas habían derribado dos trimotores alemanes, marca Junkers y los restos de uno de ellos estaban, parte, cerca de las alambradas de campo, y otra parte a 100 metros del borde de una montaña. El hecho quedó confirmado y produjo extraordinario jubilo entre las gentes que no mucho rato antes habían oído la explosión de cinco bombas en las proximidades del pueblo de Albalatillo.
Por nuevas noticias llegadas se supo que otro Junker había caído sin duda a muchos kilómetros del campo de aviación. Se le vio huir incendiado. Los jefes del campo formaron una patrulla, que salieron en busca de los restos del avión y de los tripulantes. Los servicios se organizaron inmediatamente. También se ordenó que otra patrulla custodiara los restos del trimotor que cayó en las proximidades del campo y recogiera los cadáveres de los tripulantes. Se encontraron en efecto, dos cadáveres carbonizados y junto al trimotor un paracaídas. Indudablemente, algún tripulante se había arrojado al notar que el aparato se hundía en el espacio y descendió normalmente, consiguiendo huir fuera del alcance de nuestros fusiles. Hallaron motoristas en todas direcciones, con la orden de detener a cualquier sospechoso que encontraran y de recorrer para ello los campos, los olivares y los repliegues del terreno donde se suponía podía haber encontrado amparo el fugitivo. Junto a los restos del Junker, cerca del pueblo, se encontraron fusiles, ametralladoras y pistolas ametralladoras, armas realmente magnificas. Extrañó que los tripulantes llevasen fusiles en el aparato.
El fuego había destruido cuanto no era de acero en las armas mencionadas.
Ampliado el radio de investigación se halló el cadáver de otro alemán con la cabeza destrozada. Sin duda el paracaídas no funcionó y el descenso fue mortal.
A juicio de los técnicos faltaba otro tripulante y las patrullas realizaron un trabajo penosísimo por lo abrupto del terreno y por el frío. Una patrulla descubrió a un hombre vestido de aviador, que emprendió la fuga al ser sorprendido. Se le dio el alto varias veces y, como persistiera en desatenderle, hicieron fuego sobre él. Según la documentación que se le encontró era un oficial alemán.
Ha sido inútil cuanto se ha hecho para hallar el segundo aparato. Desde un observatorio de Caspe se vio como un gran avión describía una inmensa parábola de fuego, para ir a caer entre Sástago y Escatrón.
ABC del viernes, 17 de septiembre de 1937. Frentes de Guerra. Aragón.
Bombardeo del aeródromo
Septiembre de 1937 “En este mes se iban a repetir varios bombardeos sobre los aeródromos de Sariñena y Bujaraloz”. Igualmente, el 15 y 31 de octubre de 1937 fue bombardeado el aeródromo de Sariñena. Durante ese mes se bombardearon las poblaciones de Bujaraloz, Grañén y Sariñena (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María).
Causa General Sariñena
En el expediente de la causa General de Sariñena, figuran los nombres de Abelardo Carazo y Sr. Muntaner, aviadores de derechas, que aparecieron cadáveres, incendiados en el Saso de Albalatillo. La causa general de Sariñena señala como responsables a los directivos del campo de aviación (ES.28079.AHN//FC-CAUSA_GENERAL,1412,Exp.1) .
Causa general de Albalatillo
La Causa General de Albalatillo da cuenta de la muerte del «teniente de aviación llamado Marchenco», se decía «El ruso blanco». Fue encontrado el 13 de septiembre de 1937, en el término municipal de Sariñena, partida Los Sasos. Presentaba «Magullamiento general por accidente de aviación» pues «Cayó el aparato que pilotaba incendiado, en combate con los cazas de Alas Rojas».
Vselod Marchenko, Anecdotario del soldado
Luchó en nuestras filas un aviador ruso que terminó sus estudios de la carrera naval y fue enviado después a ocupar el puesto en la aviación naval, llegó a jefe de escuadrilla, alcanzando notable distinción.
Al desencadenarse en Rusia la guerra civil pudo escapar.
Cuando la guerra del Japón contra los chinos consiguió un puesto en la aviación japonesa llegando a verse en el mando supreme, siendo jefe de toda la aviación anti-bolchevique, hasta que derrotado tuvo que huir a Yugoeslavia.
Ingresó en la legión española en 1922 en Marruecos y solicitó el puesto de mecánico aeronauta que le fue concedido.
Tanto cariño llegó a tomar a España que adquirió nacionalidad española.
Viene la república y fue nombrado director del aeródromo de Barajas en 1934. En 1935 se abría una escuela en Alemania a la que asistía nuestro héroe.
El Movimiento Nacional, le cogió de piloto en Madrid con los rojos, pero cómo que con ellos no le unía nada logra huir y reintegrarse a la verdadera España. Es incorporado inmediatamente a la escuadrilla del inmortal Capitán Aya y es entonces un héroe del Santuario de la Cabeza, volando de noche sobre terreno montañoso, teniendo que descender muchas veces hasta cien metros.
Tomó parte en numerosas acciones gloriosas: en el bombardeo del “Jaime I», en la campaña del Norte, en Aragón; un caza rojo le descubrió y le hizo 30 impactos en la cola pero siempre valeroso y seguro se arrió a toda velocidad y el enemigo lo perdió de vista y llegó a nuestras líneas.
El 14 de septiembre del pasado año nuestro piloto bombardeaba el aeródromo de Sariñena; a las 8 de la noche, ya sobre el enemigo echa una bengala que lo descubrió a los cazas , rojos, intenta continuar con su misión y echa una segunda bengala, un caza rojo lo incendia; nuestro aviador con su aparato viene hacia nuestras líneas incendiado, arroja la gasolina pero no había salvación posible; se arroja entonces en paracaídas, lleva quemaduras en todo el cuerpo y heridas en la cabeza; cuando llega al suelo se encamina hacia donde señala la dirección las tropas de Franco, pero entonces ya Ios enemigos que le han visto caer le están buscando.
Al descubrirle, quieren rendirlo, pero nuestro héroe dispara contra ellos y aun fue hecho prisionero. En Sariñena habla con varios oficiales rusos en su lengua vernácula, los oficiales rusos interceden por él pero los marxistas españoles le fusilan.
En el cementerio de Sariñena des cansa el caballero de los aires al que la aviación nacional rendiría todo su homenaje, pero los rojos más tarde dicen que los restos de un fascista son indignos de reposar en un cementerio civil, lo sacan de su sepultura y la entierran en el extramuro.
Allí lo buscan nuestros soldados ayudados por varios vecinos del lugar y envuelto en la Bandera rojo y gualda, la Bandera española mil veces santa, enseña de la verdadera cruzada anticomunista, va a descansar donde descansan los héroes, en tumba bendecida, en esa tierra sevillana que tantos amores le dedicó y la que vio sus primeros pasos en esta guerra de España.
La Almudaina: diario de la mañana: avisos, noticias. Año LII Número 19489 – 1938 julio 3.
A causa de llover torrencialmente, nuestros aparatos no han podido elevarse
Sariñena, 5. —Llueve torrencialmente desde hace tres días. Nuestros aparatos no han podido elevarse y la infantería permanece inmovilizada en las trincheras y campamentos. En el vedado de Zuera hubo en dos ocasiones alarma, por parecer que las tropas facciosas iniciaban algún movimiento; pero lodo quedó reducido a ponerse nuestros soldados en actitud defensiva durante algunos minutos. Incluso la artillería ha calleado desde hace cuarenta y ocho horas.
La Libertad, 6 de octubre de 1937.
Actividad aviación
Sariñena. — A pesar de la lluvia, que desde hace dos días cae copiosamente, ha habido bastante actividad en los sectores de esta Agrupación. La aviación y las patrullas de Infantería se dedican a servicios de reconocimiento y observación y han menudeado los tiroteos, pero no se han registrado bajas en las filas léales.
Adelante, 28 de octubre de 1937.
Sariñena (Huesca), agosto de 1936. Agencia EFE. Grupo de oficiales y suboficiales mecánicos de aviación.
Bombardeo sobre Zaragoza
El diario «La Humanitat», en su edición del 21 de noviembre de 1937 cita: Treinta y cinco aviones de la república han bombardeado intensamente los objetivos militares de Zaragoza: «El Ministerio de la Defensa Nacional nos han trasladado la siguiente nota. Esta mañana a las nueve y media, en replica de las recientes agresiones aéreas del enemigo contra Bujaraloz y Sariñena, 35 aparatos nuestros, de gran bombardeo, han realizado una incursión sobre Zaragoza donde tenían señalados objetivos de carácter militar que los facciosos utilizaban como base de de programas ofensivos. El bombardeo se ha realizado con pleno éxito y no han podido evitar ni las escuadras de caza ni la artillería enemiga. Todos nuestros aparatos han regresado indemnes a los aeródromos de origen.»
El aeródromo según el bando sublevado
En la zona sublevada, durante la Guerra civil española, se crearon servicios de información y espionaje, tales como el Servicio de Información y Policía Militar (SIPM) y el Servicio de Información del Nordeste de España (SIFNE). Entre los muchos informes elaborados, encontramos algunos sobre el aeródromo, documentación depositada en el Archivo General Militar de Ávila.
Croquis del aeródromo de Sariñena SIFNE.
Durante la contienda, el Servicio de Cartografía de la Confederación Hidrográfica del Ebro, foto-interpretó zonas comprendidas en todo el frente oriental como los campos de aviación de Sariñena y Tárrega, retaguardia de Aragón, Cataluña y Levante y otros objetivos militares (Mapas y cartógrafos en la guerra civil española (1936-1939)).
El 13 de octubre de 1937, los aeródromos aragoneses de Sariñena, Bujaraloz, Puebla de Hijar y Selgua, se asignan como objetivos de la Aviación nacional y la Legionaria: “Neutralización del material, pista e instalaciones” (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María).
Polvorín campo de aviación
En Sariñena hay un polvorín cerca del campo de aviación. No se precisa el sitio.
10.507 = 825 = 3-9-37. (Servicio de Información y Policía Militar (SIPM). AGMA- C2896, 8).
Campo de aviación
Sariñena. Localidad a unos 40 kilómetros al sureste de Huesca: Situación del campo a unos 5 km. al sur de Sariñena y al suroeste del pueblo de Albalatillo. El más importante de Aragón. Pista de cemento. Depósitos subterráneos de bencina y polvorín a prueba de bombardeo. Antiaéreas. Depósito de bombas en un granero situado en el norte del campo. Este granero se diferencia de los demás por el color claro de las tejas ya que fue reparado posteriormente. El personal está alojado en las casas de Albalatillo más cercanas al campo. Según reciente información hay allí unos 40 aparatos.
7000 = 1 = Sin fecha. (Servicio de Información y Policía Militar (SIPM). AGMA- C2896, 8).
El aeródromo de “Alas Rojas” se encuentra entre Sariñena y Albalatillo, a la izquierda del camino que sale de la carretera entre los kilómetros 55 y 56 y se dirige a Albalatillo. El detalle de las instalaciones figura en el croquis.
7000 = 8 = Sin fecha. (Servicio de Información y Policía Militar (SIPM). AGMA- C2896, 8).
Camuflaje nocturno
El aeródromo de Sariñena está camuflado durante la noche con iluminación eléctrica que simula la población y que ha sido instalada cerca de la carretera en dirección al frente de combate.
7000 = 33 = 9-10-37 (Servicio de Información y Policía Militar (SIPM). AGMA- C2896, 8).
Informe de agente llegado de la zona roja
Se acompaña croquis en el que viene indicada la situación del campo de aviación de Sariñena.
Dicho campo está provisto de importante defensa antiaérea automática. En el mismo existen unos 30 depósitos de gasolina de dos y medio a tres metros de diámetro, camuflados verde y tierra.
SIFNE. Irún 25 de octubre de 1937.
Otros informes hablaban de unos 50 depósitos, como un informe del 26 de octubre de 1937 del General Jefe del Ejército del Centro.
Defensa antiaérea automática
Ampliación a1). El campo de aviación de Sariñena esta provisto de importante defensa antiaérea automática. En el mismo existen unos 50 depósitos de gasolina de dos y medio a tres metros de diámetros, camuflados y tierra, y por otra nota se sabe que está camuflado durante la noche con iluminación que simula la población y que ha sido instalada cerca de la carretera dirección al frente de combate.
28 del C. N.º 1949 28 de octubre de 37.
Talleres Generals Motors en Albalatilllo
En la iglesia del pueblo de Albalatillo están instalando talleres de la General Motors de Barcelona donde se reparan cañones antiaéreos, tanques, coches etc.
10.000 = 30 = 6-12-37.
Sariñena (Huesca), agosto de 1936. Agencia EFE. Mecánicos ajustando el motor de un Breguet XIX.
Yo siempre le tendré que recordar con la más intensa emoción, a aquel hombre alto y fuerte de complexión robusta que en el campo de «Alas Rojas» de Sariñena, muchas veces había paseado conmigo, hablándome de su hija y de sus deseos de volar, volar mucho, para combatir a nuestros enemigos.
Diario de Barcelona, 19 de julio de 1938.
El campo en manos de los sublevados
Tras la caída del frente de Aragón (Sariñena, la retirada), el 26 de marzo de 1938 el campo cayó en manos del bando sublevado, quienes continuaron utilizando el aeródromo en su avance sobre Cataluña. Víctor Pardo Lancina recoge que las tropas nacionales pasaron a ocupar y aprovechar la gran infraestructura aeronáutica de guerra, incautándose de 38 aviones Fiat CR-32 (Víctor Pardo Lancina citando a Salas Larrazabal, Jesús, La guerra de España desde el aire, Barcelona, Ariel, 1969, p. 432“Agnes Hodgson A una milla de Huesca”, Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros).
Este fue el caso de la gran mayoría de aeródromos «Puede afirmarse, sin duda, que los de Sariñena y Bujalaroz son necesarios al presente operaciones a lo largo del Segre, pero la misma pretensión no puede seriamente mantenerse para los demás» (The War in Spain (Gran Bretaña). 11 de junio de 1938, n.º 21).
Con la ofensiva sobre Aragón en marzo de 1938, tras la retirada, la Legión Cóndor voló con sus He-51 y Bf-109 hasta Sariñena, estableciéndose en el aeródromo de Sariñena en su avance. Desde Sariñena, el Estado Mayor de la Legión Cóndor, sus cazas, sus He-45 de corto alcance y los Ju-52, realizaron los cuatro viajes semanales de correo a Alemania, hasta que se trasladaron a La Cenia, al norte de Vinaroz. (Alpert, Michael. Franco y la Legión Cóndor: la Guerra Civil Española en el aire).
También la Aviazione Legionaria, comando XXIII grupo Caccia se instaló en el aeródromo militar de Sariñena con el avance nacional. Unos documentos la sitúan entre noviembre y diciembre de 1938, aunque de acuerdo a diferentes actuaciones que llevaron a cabo a principios de septiembre del mismo año, se puede plantear que la fecha fue anterior.
Por entonces, los documentos señalan como comandante del aeródromo a Magg. Remondino. Aldo Remondino fue un general y aviador italiano que en 1938 fue enviado a España para participar en la guerra tomando el mando del XXIII Grupo de Caza «As de Bastones», 23º Grupo de la Aviación Legionaria.
Cazas biplanos Fiat CR 32 del XXIII Grupo Caza “As de Bastos” (“Asso di Bastoni”) de la Aviación Legionaria Italiana.
Los tres documentos se refieren del arreglo de la carretera de Albalatillo al cruce con la carretera de Sariñena a Bujaraloz, apenas 5 kilómetros que finalmente son arreglados, lo que agradecen con dos garrafas del mejor vino de Robres «Que espero les gustará. Es el que más fama tiene de los de esta provincia».
Documentos del Grupo de Recreación Histórica De Primera Línea.
«A principios de agosto había diez Squadriglie CR.32 italianos presentes en el frente del Ebro, concretamente los Squadriglie 24a, 25a y 26a del XVI Gruppo (CO Maggiore François) en Caspe; 18a, 19a y 20a Squadriglie del XXIII Gruppo (CO Maggiore Aldo Remondino) en Sariñena; 31a, 32a y 33a Squadriglie del VI Gruppo (comandados por Maggiore Rossi) en Puig Moreno; y la Squadriglia Autonoma Caccia Mitragliamento (CO Tenente Ferruccio Vosilla, que fue sustituido el día 15 por Tenente Zannetti) en Caspe.»
Los cazas de la Aviación Legionaria del XXIII Grupo en Sariñena y del XVI Grupo con base en Caspe, a principios del mes de septiembre de 1938, participaron en la contraofensiva local a lo largo de la ruta Gandesa-Corbera-La Venta de los Camposines.
A los pocos días, en la mañana del 5 de septiembre, los CR.32 de ambos grupos de Sariñena y Caspe, así como del Comando di Stormo, «Escoltaron a los bombarderos S.81 enviados a atacar objetivos republicanos en el frente de Gandesa. XXIII Gruppo, en particular, se apegó estrechamente a los tres vuelos de trimotores italianos, disuadiendo así a las formaciones de I-15 e I-16 de atacar a los S.81» (Logoluso, Alfredo. Fiat CR.32 Ases de la Guerra. Civil Española).
Con la reorganización ante la ofensiva sobre Cataluña (diciembre 1938-febrero 1939), la 3ª Stormo Caccia de la Aviazione Legionaria, dirigida por el coronel D’Aurelio, fue trasladada de Caspe a Sariñena. También tuvieron como base Sariñena el XXIII Grupo, comandado por Remondino, incluyendo la 18a, 19a y 20a y el Squadriglie dirigido por el capitán Bonzano, Crosara y Favini, respectivamente (Logoluso, Alfredo. Fiat CR.32 Ases de la Guerra. Civil Española).
Hay que destacar que en Sariñena se ubicó una oficina de la Sección de Aviación, en la casa N.º 12 de la calle Fatas, casa de José Paraled Sarrate, incautada y destinada, posteriormente, como ayuntamiento. Acta de la Comisión Gestora Municipal de Sariñena del 20 de septiembre de 1938: “Del vecino huido con la horda roja por su activa contribución durante la dominación marxista llamado José Paraled Sarrate, tengo a bien manifestarle que si los bienes del mismo han sido como deben ser incautados, la comisión local de incautación de esa villa puede utilizar el uso de dicho edificio para las necesidades que indica, por ello en el momento en que la Sección de Aviación tenga necesidades de trasladarse de esta villa a otra población quedarán definitivamente instaladas las oficinas municipales y judiciales en dicho inmueble».
Para analistas ingleses, estos aeródromos, en manos del fascismo español, alemán e italiano, constituyeron una seria amenaza para Francia e Inglaterra, antesala de la segunda guerra mundial. En el mapa de la publicación «The war in Spain» quedan recogidas las bases en el noreste español, entre ellas, ocupando un lugar especial, las de Sariñena y Bujaraloz, apreciándose, además, la que situó en el entorno de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes.
«Cada símbolo en el mapa indica una base aérea. Los individuales representan campos de aterrizaje. más o menos completamente equipado. Uno o más símbolos en un chele negro representan un número igual de campos completamente equipado con refugios, hangares y depósitos de suministros subterráneos» (The War in Spain (Gran Bretaña). 11 de junio de 1938, n.º 21).
Un legado del pasado
Salvador Trallero con la bandera republicana de «Alas Rojas», que recuperó y donó a Sariñena.
La historia del aeródromo esconde numerosas historias y vivencias por descubrir, aquí hemos aportado nuestro pequeño granito de arena en la recuperación de la memoria histórica. Salvador Trallero siempre ha pretendido aprender de la historia, entendiendo como una apuesta de futuro la recuperación del aeródromo. Su libro ha cosechado grandes éxitos y reconocimientos, premio del Gobierno de Aragón en el año 2006 «al mejor libro editado en Aragón», sin duda una gran labor de documentación, edición y de divulgación que debería encontrar mayor reconocimiento y apoyo en la sociedad sariñenense, monegrina y aragonesa. Su sueño de recuperar el aeródromo de “Alas Rojas” debería ser un sueño de todos/as que echase a volar!.
Biografías
Aguilera Cullell, Alberto. Natural de Barcelona, soltero. Teniente de aviación (Gaceta 4/4/37 pág. 58 nombramiento teniente). Aguilera, junto a los aviadores alférez Ferret, sargento Juan Fernández y bombardero Navarro, falleció en combate aéreo entre Granen y Tardienta. Falleció el 19 de octubre de 1936, a última hora de la tarde, a consecuencia de heridas de arma de fuego recibidas en combate aéreo. Manifestación inscrita por Manuel Conde Capitán, médico del campo de aviación. El avión bimotor que pilotaba fue derribado por Heinkel He.51 y se estrelló en Almudévar. (Hospital de Sariñena, fallecidos de guerra).
Luis Agilera Cullell.
Almerge Almerge, José. Natural de Sariñena, el 5 de julio de 1916, fallece en Barcelona el 22 de junio de 1998. En octubre de 1936 ingresa en aviación especializándose como armero en La Ribera, Murcia, (Circular del Diario Oficial núm. 293 del 7 de diciembre de 1937 del Ministerio de Defensa Nacional: «Se resuelve conceder el título de Armero y empleo de Cabo de Aviación con la antigüedad del 9 de noviembre de 1937».
Orden del Ministerio de defensa: Diario Oficial núm. 21 del 25 de enero de 1938: «Terminados las practicas del curso de armero de aviación con aprovechamiento, se resuelve quede incluido en la relación de alumno armero de aviación. Durante la Guerra Civil estuvo destinado en la 3ª escuadrilla del Grupo 30 de Natachas. Ascendió a Cabo y finalizó la contienda con el grado de Sargento por orden N.º 19515 del 26 de septiembre de 1938, del Ministerio Defensa Nacional (D.O. N.º 255 del 02 de octubre). (Fuente: Aviación Republicana en Sariñena en 1936 por Antonio Rafales Gil) En el Aeródromo de Sariñena entre agosto y diciembre de 1936, consta como auxiliares armeros: José Almerge Almerge» (ADAR).
Arnal Sena, Valero. Valero llegó al campo de aviación en agosto de 1936, ingresando en aviación con el uniforme de teniente de la guardia civil, procedente de la línea del Prat de Llobregat. Fue nombrado al mando de una compañía de aviación destacada el “Abet Alto”, organizó la legión roja de aviación y ocupó el cargo de ayudante en los primeros meses de 1937, luego marchó a Albàtarrec (Lérida). Con la llegada del franquismo, fue juzgado por Auxilio a la rebelión y condenado a 6 años de prisión menor en 1941.
Orden de la Gaceta de la República: núm. 17 del 17 de enero de 1938, en la orden del 4 del mes actual (Gaceta núm.5) concediendo el ingreso en el cuerpo de seguridad, el teniente procedente de la disuelta Guardia Nacional ascendido a capitán se resuelve quede rectificado el citado ingreso en tal sentido. (ADAR. Archivo Histórico del Ejército del Aire).
Orden de la Gaceta de la República: núm. 325 del 21 de noviembre de 1938, padecido error al ascender al empleo de comandante al capitán de ese cuerpo, se resuelve quede rectificado aquel ascenso otorgándole el referido empleo de comandante con la antigüedad de 30 de junio de 1937. (ADAR. Archivo Histórico del Ejército del Aire).
Artigas Riera, Luis. Natural de Zaragoza (1912), ingresa en aviación como soldado en diciembre de 1936, con destino Sariñena (Huesca). Estuvo destinado en Lérida y al conseguir el título de radiotelegrafista se le destino a Albacete (ADAR).
Asensio Vallmajo, Juan. Cabo corneta entre agosto y diciembre de 1936. Circular del D.O núm. 72 del 24 de marzo 1937 del Ministerio de Ministerio de la Guerra: «Se resuelve que el corneta procedente de zapadores minadores núm. 4, cause alta en el Arma de Aviación» (ADAR. Fuente: Aviación Republicana en Sariñena en 1936 por Antonio Rafales Gil).
Baballé Puignous, Juan. Piloto de la Escuadrilla de Alas Rojas y de Chatos. Al iniciarse la Guerra Civil combatió en el frente de Aragón desde el Aeródromo de Sariñena con la Escuadrilla Alas Rojas. Perteneció a la Escuadrilla Vasca a la que se incorpora en julio 37. Derribado y muerto sobre el Puerto del Escudo el 17-08-37. Ascendió a Alférez el 25 de febrero de 1937 (G.R. 76 del 17 de marzo de 1937) y a teniente el 24 de marzo de 1937 (G.R 83). (http://www.errepublika.org/aviadores_republicanos.htm).
Bas Martín, Joaquín. Soldado-cabo distinguido por no abandonar su puesto en la central telefónica del aeródromo durante un bombardeo junto a Juan Miñana Rocha. Circular núm. 4904 Diario Oficial núm. 74 del 28 de marzo de 1938 del Ministerio de Defensa Nacional: «Como recompensa al elevado espíritu de los soldados del aeródromo de Sariñena Juan Miñana Rocha y Joaquín Bas Martín, puesto de manifiesto al no abandonar un solo momento la central telefónica que tenían a su cargo durante un bombardeo de la aviación facciosa, se resuelve concederles el empleo de Cabo.»(ADAR. Archivo Histórico del Ejército del Aire).
Bengoa, Manuel. «Fue Observador de Breguets XIX de Juan Roldán Maldonado» (ADAR. Aviación Republicana en Sariñena en 1936 por Antonio Rafales Gil).
En el Aeródromo de Sariñena entre agosto y diciembre de 1936, los ametralladores-bombarderos en diferentes aviones eran: Manuel Bengoa, José Fernández Gallego, Juan Maluquer Wahl, Roma Busquets Gelabert, Emilio Navarro Colas, Jaime Torres Agut, Jorge Xucla Nin, Eladio Pericas Pedrinaci, José Prieto García, Jaime Picañol Camps) El 16 de septiembre de 1936 salieron para reforzar a nuestra aviación del frente Norte 3 Breguet XIX con los pilotos Rodolfo Robles Cezar, Antonio Salueña Lucientes y Juan Roldán Maldonado y los ametralladores bombarderos Juan Maluquer Wahl, Ambros Bartolomé y Manuel Bengoa ; y un Nieuport 52 pilotado por el teniente Amador Silverio Jiménez “El dibujante” (ADAR. Aviación Republicana en Sariñena en 1936 por Antonio Rafales Gil).
«Para tomar parte en las operaciones sobre Huesca, se destacó una escuadrilla de 3 Breguets mandada por Isidoro Giménez, y como pilotos Luís Bercial Yubero y Gaspar Castedo Neira. De observadores iban Bengoa, Lago y Aguirre. Salieron ya hacia Sariñena el 16/08/1936.» (FADAR. Alas Gloriosas núm. 7 extracto artículo Sariñena en agosto de 1936).
«Primero apareció el Fokker de Xucla y después varios Breguets, el primero de los cuales llegaba con un gran desgarro en el fuselaje, entre el piloto Giménez y el Observador Bengoa, que dejaba al descubierto el costillaje del aparato.» (ADAR. Extracto del libro “Isidoro Giménez” de Carlos Lázaro Ávila) testimonio de Ángel Giménez.).
Bolardo Rivero, Manuel. «En el Aeródromo de Sariñena entre agosto y diciembre de 1936, consta el cabo armero Manuel Bolado Rivero» (Aviación Republicana en Sariñena en 1936 por Antonio Rafales Gil). Falleció el 21 de enero de 1938. (ADAR).
Orden del Ministerio de Marina y Aire: Gaceta de la república núm. 90 del 31 de marzo de 1937, se resuelve cause alta en aviación militar movilizado con la categoría de Teniente por haber estado desde el comienzo de la guerra civil prestando servicios en la 3ª Región Aérea como técnico armero y ametrallador bombardero. (ADAR).
Circular núm. 263 Diario Oficial núm. 20156 del 10 de octubre de 1938 del Ministerio de Defensa Nacional, por méritos contraídos, muerto en lucha heroica contra el enemigo se resuelve otorgar el empleo de Capitán de Aviación con fecha 21 de enero de 1938. (ADAR. Archivo Histórico del Ejército del Aire).
Busquets Gelabert, Romà. Natural de Barcelona, fue un piloto civil que se incorporó a la aviación republicana del aeródromo del Prat. Romà formo parte de las unidades que se destinaron al aeródromo de Alas Rojas «Entre el día 19 de julio y el día 31 de julio, unos cincuenta civiles vinculados a la escuela de vuelo del Prat (entre pilotos, observadores, mecánicos y otro personal de tierra) se incorporaron a la aviación y fueron destinados, en su mayoría, a Sariñena (en la provincia de Huesca), donde se estableció el principal aeródromo del frente de Aragón» (Deportados). Romà participó en misiones de de observación, de enlace y de transporte aéreo, pero «A las pocas semanas, recibió del teniente coronel Felipe Díaz Sandino la orden de desplazarse a Bujaraloz (Zaragoza), junto al piloto civil Josep María Ferrater Bofill, para dirigir la construcción de un aeródromo auxiliar, al servicio de la columna Durruti, y de asumir el mando del mismo. Las actividades de Busquets, como comandante del aeródromo de Bujaraloz, no están documentadas y se pierde su pista hasta el mes de abril de 1938, en pleno colapso del frente de Aragón, momento en el que ocupa un cargo de Jefe de Estado Mayor (dentro de la Sección de Información) de la 26ª División, heredera de la antigua Columna Durruti» (Deportados). Romà acabó en Francia donde fue capturado por los alemanes, deportado a Mauthausen y luego a Gusen, murió gaseado en el Castillo de Hartheim en 1941.
Romá Busquets, el aviador republicano asesinado por los nazis.
En Sariñena, Busquets participó en diversas misiones de observación, enlace y transporte aéreo, pero su participación en acciones de combate no está documentada. En cualquier caso, al cabo de pocas semanas, recibió la orden del teniente coronel Felipe Díaz Sandino de desplazarse en Bujaraloz (Zaragoza), con el también piloto civil Josep María Ferrater Bofill, para dirigir la construcción de un aeródromo auxiliar al servicio de la columna Durruti.
Los Busquets, la trágica historia de una familia de veraneantes de Cubelles. Curell i Sanmartí, Jordi.
Buyé Berni, Jaime. Natural en San Andrés de Palomar (Barcelona) el 1 de agosto de 1905. Ingresó en la Aeronáutica Militar como Alumno mecánico de la 12ª promoción en agosto de 1925. Obteniendo el título de piloto el 24 de febrero de 1930, siendo ascendido a cabo el 24 de septiembre de 1932 cuando pertenecía a la 2ª Escuadrilla del Grupo 13, Escuadra nº 3.
El 23 de agosto de 1935 fue ascendido a sargento piloto (D.O. 193). El estallido de la Guerra Civil Española le sorprendió en Barcelona desde donde pasa a realizar vuelos desde Lérida y Sariñena, municipio de la provincia de Huesca, siendo herido en el brazo durante el combate del 19 de octubre. Tras su recuperación fue enviado a Rusia para la conmemoración de la revolución Rusa. En mayo de 1937 pasó destinado a Reus a la unidad de protección de costas.
Piloto de Polikarpov I-15 “Chatos”, actuó en el Norte con la Escuadrilla Vasca, actuando en los frentes de Santander y Gijón. Sufrió heridas importantes cuando el día 17 de agosto de 1937, al regreso de un combate, en el que fue varias veces alcanzado, resultó sorprendido por una tormenta y su avión sufrió una parada de motor, saltando en paracaídas.
En septiembre de 1937 fue destinado como oficial de Estado Mayor de la 3ª Escuadrilla de “Chatos”, puesto que ocupó hasta que en febrero de 1939 esta unidad se retiró a Francia.
(117.- Mejores aviadores en la Guerra Civil Española- FARE. Cosas de la aviación).
«Sufre heridas importantes cuando el día 17 de agosto de 1.937, al regreso de un combate, en el que fue varias veces alcanzado, es sorprendido por una tormenta y su avión sufre una parada de motor, saltando en paracaídas.»
Caballé Painous, Juan. Natural de Tortosa (Tarragona) en 1915. Piloto de la Escuadrilla de Alas Rojas y de Polikarpov I-15 Chatos. Con el inicio de la Guerra Civil, combatió en el frente de Aragón desde el Aeródromo de Sariñena con la Escuadrilla Alas Rojas. Alcanzó el grado de teniente (ADAR).
Cabré i Rofes, Francesc. Sin formación reglada militar de vuelo, es movilizado por la Generalitat y actúa en los frentes de Aragón, desde la escuadrilla “Alas Rojas” de Sariñena, pasando después al grupo nocturno “Marcel Bloch” y luego más tarde a los Natachas durante todo el segundo semestre de 1937, para acabar en los bimotores de gran bombardeo rápido, los “katiuskas”, donde fue Jefe de Escuadrilla y más tarde adjunto a la Plana Mayor del Grupo 24. (Memorias de un piloto civil catalán en la guerra de España).
Sariñena (Huesca), agosto de 1936. Agencia EFE. Oficiales y suboficiales de aviación, entre ellos el médico Manuel Conde López (dcha), observan una bomba de aviación.
Cabré Planas, José. Piloto que falleció al estrellarse con su avión el 14 de agosto de 1936 en Tardienta. «El 1 de agosto, los Nieuport escoltaron un Bréguet sin encontrar oposición, pero el día 4, al repetir la operación, el Nieuport de escolta pilotado por García Herguido se topó con cuatro Bréguet que venían de Zaragoza, pero no pudo derribar ninguno. El día 14, los Bréguet nacionalistas bombardearon Tarienta a una altitud de 1000 metros, mientras tanto el Nieuport 52 del comandante Ramón Senra (3-43) volaba 300 metros por encima, Senra había llegado el día 13 a Zaragoza para proteger la zona de las incursiones. Apareció entonces el Nieuport del sargento José Cabré Planas volando por debajo de los Bréguet y al verlos atacó por debajo, pero sin ver el Nieuport nacionalista. Cuando Senra lo vio picó su avión contra el de Cabré, pero sus armas no funcionaron, en un segundo ataque sus ametralladoras esta vez si funcionaron y tocó al avión de Cabré, que se estrelló en las cercanías de Tardienta, matando al piloto.» (HISPANO-NIEUPORT NI-52C.1 GRUPO 13).
«Cabré Planas fue derribado por el avión nacional pilotado por Ramón Senra Álvarez el 14 de agosto de 1936, mientras sobrevolaba el frente entre Tardienta y Huesca. La caída de este avión constituyó toda una fiesta en Huesca, que atravesaba horas difíciles viendo que el cerco se estrechaba en su entorno. Senra Álvarez recibió como premio por su acción, un giro postal de la Diputación de Huesca con la cantidad de 1.000 pesetas, y en Zaragoza, la Junta Nacional de Recaudación le otorgó la suma de 10.000 pesetas.» (Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros, “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”).
Capellades Sala, José. Natural de Cervelló (Barcelona), 22 de abril de 1916. Ingresó en Aviación en la academia de aviación de Sariñena (Huesca) el 7 de febrero de1937. Falleció el 14 de febrero del 2017 en Llorenç del Penedés (Tarragona). (ADAR).
Carazo Calleja, Abelardo. Alférez del bando nacional. Fue abatido el 14 de septiembre de 1937 junto al capitán de aviación Carlos Muntadas S. Prim. Una lápida, en el entorno del aeródromo, recuerdan ambas víctimas.
Carbonell Blanes, Santiago. Mecánico de aviación cordobés, nació el 20 de septiembre de 1917. «Ingresó en Sariñena (Huesca) el 20 de agosto de 1936. Se especializó como Mecánico. Según Circular del D.O núm. 224 del 17 de septiembre de 1937 del Ministerio de Defensa Nacional, se resuelve otorgar el título provisional de mecánico de aviación y concederle el empleo de cabo mecánico de aviación con la antigüedad del 10 de septiembre de 1937. Durante la Guerra Civil estuvo en escuadrillas tácticas de Polikarpov I-15 “Chatos” en diferentes frentes y campos. Perteneció a la 3ª Escuadrilla, el 2º Escuadrón y la 5ª Escuadra.(ADAR. Archivo Histórico del Ejército del Aire).
Cervera Mayans, Salvador. Junto a José Puimeciño Calasan fueron guardias civiles que formaron parte de la escolta del jefe marxista Reyes en el aeródromo y participaron en el fusilamiento de Arizaleta, administrador de la viuda de Bastaras de Lanaja (Informes solicitados por la Capitanía General de la 5ª Región Militar, Huesca en mayo de 1941). Salvador también realizó las labores de escolta del comisario político Francisco Puicerón y José del comisario político Francisco Buisán. También fueron investigados, por su posible participación en el fusilamiento de Arizaleta, los guardias Segundo Doñageda Cardial, Víctor Esperrín del Río y Martín Pérez Pindado.
Chacel Martínez, Cesar José. Natural de Valladolid, fue sargento armero destinado en el aeródromo.
También aparece como César José Chacel Martín: «Nació en Valladolid en 1913. Afiliado a la UGT. Estuvo destinado en el aeródromo de Sariñena (Huesca)» (ADAR).
Claret Senespleda. Hermenegildo. Alférez médico del hospital militar de Sariñena que pasó a ejercer sus servicios al aeródromo (ADAR).
Diario oficinal núm. 129 del 29 de mayo de 1937 del Ministerio de Defensa, se resuelve que el alférez médico, pase del hospital de Sariñena, al servicio de Aviación.
Circular del Diario Oficial núm. 132 del 2 de junio 1937 del Ministerio de Defensa Nacional, para cubrir necesidades del servicio médico de aviación, se resuelve que el alférez médico provisional quede en situación “Al Servicio del Arma de Aviación”: quedando en situación de otros ministerios prestándolos en el arma del Aire.
Circular del Diario Oficial núm. 199 del 19 de agosto de1937 del Ministerio de Defensa Nacional, en cumplimiento de lo dispuesto en O.C. del 28 de mayo de1937 (D.O. Núm. 139), se resuelve concederle el empleo de capitán medico provisional, al teniente con destino al servicio de aviación.
Clotet Cirera, Francisco. Cabo conductor eventual automóvil de aviación, unidad de transportes de Barcelona.
Circular Diario Oficial núm. 80 del 4 de abril de 1938 del Ministerio de Defensa Nacional: «Se resuelve designar cabo conductor eventual de automóvil de aviación militar, debiendo efectuar su presentación en la Jefatura del batallón de Transporte de aviación de Barcelona.»(ADAR. Archivo Histórico del Ejército del Aire).
Colomer Luque, Marí Pepa. Recibió licencia de su piloto en 1931, cuando tenía 19 años de edad. Admitido como miembro honorario del Aeroclub de Barcelona, en 1935, adquirió su brevet de instructor y en octubre de 1936, ella enseñó en la escuela de vuelo militar de Sariñena. Aviadoras femeninas republicanas. Texto del libro «Wings Over Spain” por Emiliani Ghergo. https://sites.google.com/…/04-m-pepa-colomer-aviadora
Davins Ferre, Alfredo. Natural de Barcelona, 8 de abril de 1911. El 20 de julio de 1936 ingresa en Aviación en el Prat de Llobregat siendo piloto civil desde 1932. Se especializa como Piloto de Aviación y durante la Guerra Civil es destinado a El Prat, Lérida, Sariñena como Jefe de Aeródromo de Reus, y en La Ribera como probador de aviones de reparación. Fallece el 30 de diciembre de 1979. (ADAR).
Escrig Gonzalvo, Francisco. fue comandante de aviación en Artesa de Segre y, al parecer, en Sariñena ejerció de jefe de sectores destacados en compañía de un tal Piquer.
Fernández Gallego, José. Teniente ametrallador bombardero y observador – Ametrallador Bombardero de Breguet XIX de la 3ª Región Aérea destinado en Sariñena. Falleció el 19 de octubre de1936.
«En el Aeródromo de Sariñena entre agosto y diciembre de 1936, el 19 de octubre de 1936 la Escuadrilla es atacada por 3 cazas Heinkel 51, se entabla el combate y el resultado es fatal, nos derriban un Breguet pilotado por el Capitán Manuel Valle molina, resultando herido y muerto su ametrallador bombardero José Fernández Gallego, también nos derriban el Nieuport de Jaime Buye Berni que resulta herido. Los restos de Fernández Gallego fueron trasladados y enterrados en Sariñena.En esa fecha los ametralladores-bombarderos en diferentes aviones eran: José Fernández Gallego, Juan Maluquer Wahl, Roma Busquets Gelabert, Emilio Navarro Colas, Jaime Torres Agut, Guillermo Xucla Nin, Eladio Pericas Pedrinaci, José Prieto García, Jaime Picanyol Camps.» (ADAR. Aviación Republicana en Sariñena en 1936. Rafales Gil, Antonio).
Fernández González, José. Sargento Bombardero. Sargento de aviación, soltero, pertenecía a Getafe (Estaba en los ministerios) y fue trasladado a Barcelona para su enterramiento.
Fernández, junto a los aviadores capitán Luis Aguilar, alférez Ferret, sargento Juan Fernández y bombardero Navarro, falleció en combate aéreo entre Granen y Tardienta. Falleció el 19 de octubre de 1936, a última hora de la tarde, a consecuencia de heridas de arma de fuego recibidas en combate aéreo. Manifestación inscrita por Manuel Conde Capitán, médico del campo de aviación.
Ferret Aguilera, Faustino. Alférez aviador. Natural de Barcelona, casado y de profesión Alférez, fue trasladado a Barcelona para su enterramiento. Casado en primeras nupcias con Eulalia Pilar García, habiendo dejado tres hijos llamados Pilar, Wilfredo y Faustino.
Ferret, junto a los aviadores capitán Luis Aguilar, sargento Juan Fernández y bombardero Navarro, falleció en combate aéreo entre Granen y Tardienta. Falleció el 19 de octubre de 1936, a última hora de la tarde, a consecuencia de heridas de armas de fuego recibidas en combate aéreo. Manifestación inscrita por Manuel Conde Capitán, médico del campo de aviación.
Foyé Rafols, Mariano. Piloto catalán e impulsor del vuelo sin motor, se incorporó a principios de la guerra en el aeródromo sariñenense, siendo piloto civil. Alcanzó el grado de alférez hasta que el 19 de octubre de 1936, su Dragón Rapide fue derribado en un combate aéreo entre Tardienta y Grañén, en las cercanías de Vicién, contra una escuadrilla alemana de Junkers. Los otros cuatro tripulantes fallecieron, mientras que Foyé murió tiempo después en Barcelona el 23 de febrero de 1937 a causa de las heridas sufridas.
Mariano Foyé, piloto doctorado en la Escuela Canudas, era además un excelente periodista. leal a la República, buen catalán él, no se mostró ni un momento reacio a acudir donde el deber le llamaba, y, destinado a la base aérea del Alto Aragón, fue comisionado para dirigir la construcción de un nuevo campo de aviación en las proximidades de Barbastro.
– Me aburro – me decía undía en el Cuartel General del Alto Aragón- ; esto no es para mí. Prefiero volar, contribuir de una manera más personalísima a la lucha de que hemos de salir victoriosos.
Pocos días después, Mariano Foyé marchaba al campo de «Alas Rojas» y allí pude abrazar innúmeras veces a aquel muchacho alto, fuerte. de complexión robusta, de hablar agradable y corazón lleno de afectos.
Bajo el cielo de Aragón. Máximo Silvio. Mi Revista, Barcelona 1 de mayo de 1938.
Grupo de pilotos y observadores en el campo de aviación de Sariñena, agosto 1936. De izquierda a derecha: de pie: 1 (?); 2, Cabré Planas; 3 (?); 4(?); 5, Robles; 6, Bercial; 7, Foyé; 8 Bengochea. Sentados: 9, Salueña; 10, Ferrer; 11, Aguirre; 12(?). Familia Foyé.
Dos aviadores de la base aérea de Sariñena depositan una corona en la tumba de Marià Foyé «Ayer se trasladaron a nuestra ciudad, desde el campo de aviación de Sariñena, dos pilotos aviadores con el objeto de depositar una corona en la tumba del desdichado aviador y compañero nuestro de redacción Marià Foyé. Los pilotos que actúan en aquella base aérea, de la cual, como se sabe, forma parte de nuestro malogrado compañero, han querido expresar así su duelo por la pérdida del que había compartido con ellos la heroica y ardua tarea de luchar contra la aviación enemiga». (La Publicitat, 27 de febrero de 1937).
Franco Quinza, Ramón. Comisario político en el aeródromo «Alas Rojas» hasta su traslado al aeródromo de Andújar en septiembre de 1937, Circular del Diario Oficial núm. 220 del 13de septiembre de1937 del Ministerio de Defensa Nacional: «a propuesta del delegado político en las fuerzas aéreas, se resuelve el traslado del comisario político de la jefatura de la tercera región aérea al aeródromo de Andújar.» (ADAR).
«En el mes de septiembre, el Jefe del Aeródromo el Capitán José Domingo Rosich y con la llegada de soldados voluntarios procedentes de Lérida y Prat del Llobregat de acuerdo con el Comandante Reyes y el comisario político a Ramón Franco Quinza ofrece el ingreso en aviación de todos los milicianos como voluntarios firmando por dos años, o el regreso a sus unidades. El comisario político Franco Quinza permaneció en el aeródromo.»(Aviación Republicana en Sariñena en 1936 por Antonio Rafales Gil).
Gálvez Alberico, Aurelio. El Diario Oficial del Ministerio de la Guerra, del 22 de enero de 1937, publicó el destino de personal médico a diferentes destinos, entre ellos al alférez medico «D. Aurelio Gálvez Alberico», el 25 agosto 1936, al aeródromo de Sariñena.
Orden del Ministerio De la Guerra, Diario Oficial núm. 19 del 22 de enero de1937: «Se resuelve conceder el empleo provisional de practicante militar en el aeródromo de Sariñena el 25 de agosto de1936»(ADAR. Archivo Histórico del Ejército del Aire).
Circular del Diario Oficial núm. 159 del 03 de julio de 1937 del Ministerio de Defensa Nacional: «Se resuelve que el practicante militar provisional quede confirmado, “Al Servicio del Arma de Aviación” (ADAR).
Gazol Abad, Emilio. Natural de Lanaja, 28 de mayo de 1916, fue un piloto aviador que formó parte de la 1ª escuadrilla del Grupo 30 y alcanzó el grado de sargento. Antes de la guerra, fue maestro nacional, destinado en Pallaruelo de Monegros (Huesca) y miembro de la Federación Española de Trabajadores de la Enseñanza de la UGT.
«Al producirse el golpe de Estado de julio de 1936 regresó a Lanaja (Huesca) a petición del Comité Revolucionario de dicha localidad para hacerse cargo de las Escuelas de la villa. En enero de 1937 se incorporó a las milicias organizadas por la FETE en el frente de Huesca y en noviembre de ese año ingresó en la Escuela de Aviación de Alcantarilla (Murcia) pasando más tarde a la Academia Militar de La Ribera (Murcia) donde elige la especialidad de bombardero. Destinado en Gerona pasando después a Alicante y Murcia donde concluye las prácticas con los bombarderos Polikarpov R-5 (Natacha). Fue destinado como sargento piloto a la 1ª Escuadrilla del Grupo 30 de “Natachas” y enviado al frente de Extremadura operando desde los aeródromos de la provincia de Ciudad Real y finalizando la guerra en el frente de Levante. Concluida ésta marchó con su Escuadrilla hacia Orán (Argelia) siendo internado en el campo de concentración de Camp Morand. En septiembre de 1939 pasó a la 2ª Compañía de Trabajadores Extranjeros trabajando en la reparación y construcción de carreteras en Argelia. A finales de junio de 1940 se alistó en la Legión Extranjera francesa pero dos años después desertó pasando a la zona del Protectorado español de Marruecos donde fue detenido y trasladado a la Península. Condenado a 12 años de reclusión en Consejo de Guerra cumpliendo la pena en las prisiones de Zaragoza y Huesca. Puesto en libertad condicional a mediados de los años cuarenta regresó a Lanaja para posteriormente establecerse en Sariñena (Huesca) donde falleció en 2009.»
Las cenizas del sueño eterno. Lanaja 1936-1948: Guerra, postguerra y represión franquista en el Aragón rural.- Tarragona: Ushuaia, 2013, pp. 161, 162 y 208. Pisa Carilla, Joaquín.
Emilio Gazol Abad.
«Nació el 28 de mayo de 1916 en Lanaja (Huesca) y falleció en Sariñena el 29 de agosto de 1999. Hijo de José y María. Al estallar la guerra civil, era maestro en Sariñena desde octubre 1936, y se fue de voluntario a las milicias formadas por maestros en el frente de Puerto Orosia (Huesca). Ingresó en Aviación como alumno piloto el 1de julio de 1937. Se especializó como piloto el 8 de noviembre de 1937 en la Escuela de vuelos de Alcantarilla (Murcia). Durante la Guerra Civil estuvo destinado en la 1ª Escuadrilla del Grupo 30 de Natachas, estuvo en los frentes del Sur, Extremadura, Celrá (Gerona), Albacete, Archena (Murcia) y servicios en el Mar contra la armada. Finalizó la contienda con el grado de Sargento según D.O. 285 del 8 de noviembre de 1937, siendo su último destino en San Pedro del Pinatar. Su Jefe inmediato fue el José González y Romero. Cumpliendo órdenes el 28 de marzo de1939 aterrizo en el aeródromo de Oran, siendo internado en el campo de concentración de Camp Morand. En septiembre de 1939 pasó a la 2ª Compañía de Trabajadores Extranjeros trabajando en la reparación y construcción de carreteras en Argelia. A finales de junio de 1940 se alistó en la Legión Extranjera francesa pero dos años después desertó pasando a la zona del Protectorado español de Marruecos donde fue detenido y trasladado a la Península. Condenado a 12 años de reclusión en Consejo de Guerra cumpliendo la pena en las prisiones de Zaragoza y Huesca. Puesto en libertad condicional a mediados de los años cuarenta regresó a Lanaja para posteriormente establecerse en Sariñena (Huesca) hasta su fallecimiento. El régimen no le permitió volver a su profesión de profesor. Se le concedió la libertad definitiva el 28 de noviembre de 1946. Juzgado signatura 7758 .:BDST-Guadalajara:. | Caja 302888 | Expediente 62142 .:DARA:. Libertad vigilada – Huesca | Lugar: Lanaja | Fecha: 16/12/1946-04/07/1947 | Signatura: ES/AHPH – J/005707/000009 (Fuente: B.O.E. núm. 82 de los sublevados 10 de julio de 1941) Jurisdicción central aérea Juzgado núm. 4 de Madrid por la presente requisitoria, llamo cito y emplazo al procesado de la extinguida aviación roja, para que en el término de 15 días comparezca ante el juzgado de la jefatura de aviación de la calle princesa 23 de Madrid, para responder a los cargos que le resulten en el procedimiento que se le sigue, advirtiéndole que de no comparecer será declarado en rebeldía.» (ADAR. Documentación en el archivo de ADAR: 1.- Carpeta marrón “Fondo Emilio Gazol Abad. Polikarpov RZ (Piloto). 2.- “Vida de mi abuelo (Emilio Gazol Abad)” (20 páginas).
Gómez Muñoz, Raimundo. Natural de Madrid, el 16 de marzo de1918. Piloto, ingresó en Aviación el 08 de agosto de 1935, especializándose como Especialista Armero.
Circular de la Gaceta de la República núm. 74 de 15 de marzo de 1937: «Se publica escalafón del cuerpo de armeros de las F.F.A.A. Durante la Guerra Civil estuvo en la 3ª Región Aérea de Barcelona, en el Prat del Llobregat, Sariñena, Huesca» (ADAR. Archivo Histórico del Ejército del Aire).
Herguido García, José Conocido como el “Demonio Rojo” fue piloto de la Aviación Militar española. El 18 de julio de 1936 se presenta en el aeródromo de El Prat, operando contra las tropas nacionales de la Ciudad Condal y después en todo el Frente de Aragón con la escuadrilla “Alas Rojas”, alcanzando una notable fama, dada su habilidad y valentía incomparable.
El 4 de agosto derribó el bombardero ligero Breguet XIX del capitán Eduardo Prado y ametralló en Zaragoza una columna de tropas. Posteriormente se encuadró en una de las primeras escuadrillas de los “Chatos” soviéticos, concretamente la de Boris Turshanski, combatiendo en la Batalla de Madrid para resistir los vigorosos ataques que de vez en cuando lanzaba el enemigo. Fue allí donde fue herido en septiembre; durante un combate aéreo había recibido un balazo en la rodilla. Fue enviado al hospital del Prat, donde no permaneció más que 20 días. A penas el doctor le anunció que estaba curado, se presentó en su unidad.
A principios del mes de noviembre, el 7 o el 8, García Herguido había sido integrado en una de las dos escuadrillas de caza rusa que estaba entonces en Madrid, y volaba en un Polikarpov I-15, el famoso “Chato”. El 12, durante un combate sobre el aeródromo de Barajas, quiso entrar en combate con un Heinkel He51 alemán y se le acercó. El piloto enemigo también era un hábil aviador. Al cabo de un momento el alemán se lanzó en picado. Herguido le siguió, decidido a no dejarlo escapar. Los dos aparatos se estrellaron en el mismo lugar del aeródromo, unidos en el mismo rugido de motor.
“Cosas de la Aviación” 116.- Mejores aviadores en la Guerra Civil Española- FARE.
Sariñena (Huesca), agosto de 1936. Agencia EFE. El sargento Herguido a bordo de su Nieuport-52.
No muy alto, aunque de buena estatura; rostro moreno, sombreado por una simpática y atrayente sonrisa; la leve contracción de sus labios carnosos dejaba ver las dos blancas hileras de sus dientes; los ojos chispeantes y con mirada de águila, acostumbrados a cortar el horizonte; desnudo de cintura para arriba, el cuerpo tostado por el sol. Así le había visto innúmeras veces en el campo de aviación de «Alas Rojas» cuando el sol encendía brasas en aquella tierra ahora hollada por la inmunda planta del invasor extranjero.
Bajo el cielo de Aragón. Máximo Silvio. Mi Revista, Barcelona 1 de mayo de 1938.
Herrandiz Bellot, José. Natural de Chella (Valencia), 1913. Fue soldado de aviación que alcanzó los grados de teniente y capitán de infantería /ADAR).. Destinado en el campo de aviación de Lérida estuvo en el aeródromo de Alas Rojas. Acusado por rebelión, a los 27 años de edad, José Herrandiz fue condenado a 12 años de reclusión menor en 1940.
«En el mes de septiembre, el Jefe del Aeródromo el Capitán José Domingo Rosich y con la llegada de soldados voluntarios procedentes de Lérida y Prat del Llobregat de acuerdo con el Comandante Alfonso Reyes y el comisario político a Ramón Franco Quinza ofrece el ingreso en aviación de todos los milicianos como voluntarios firmando por dos años, o el regreso a sus unidades.» (Aviación Republicana en Sariñena en 1936. Rafales Gil, Antonio).
Herrera Aguilera, Emilio. Teniente republicano y piloto del caza Polikarpov I-15 (conocido como Chato), era hijo del investigador y general Emilio Herrera Linares, director técnico de las Fuerzas Aéreas Republicanas y Presidente de la II República en el exilio entre 1960 y 1962. En julio de 1937. Se incorporó a «La Gloriosa» como jefe de patrulla de la 2ª Escuadrilla de Chatos con base en Sariñena. (Emilio Herrera Aguilera, piloto de caza republicano. Por María Torres).
Hidalgo López, Juan. Nació en Madrid en 1913. Ejerció de cabo radiotelegrafista de aviación, llegando alcanzar la graduación de sargento del Arma de aviación. Estuvo destinado en el aeródromo de Sariñena y en la Ribera (Murcia). El fin de la guerra le pilló en Alicante.
Jiménez Brugué, Alonso. Nació en Mollo (Gerona) el 21 de enero de 1906. El 1 de julio de1925 ingresó voluntario en la Aviación Militar en Cuatro Vientos siendo cualificado como mecánico de Aviación el 25 de agosto de 1926. Asciende a cabo el 1 de septiembre de 1929 pasando el 25 de marzo de 1930 con destino a Los Alcázares y en diciembre de 1930 fue destinado a la 3ª Escuadra. Obtuvo el título de Piloto Militar N.º 813 con efectividad del 25 de marzo de 1929 y el de ametrallador bombardero el 20 de junio de 1932. Asciende a sargento el 01-06-1935 (D.O. 1290 del 5 de junio de 1935). Al estallar el Alzamiento se encuentra destinado en el Prat (Escuadra N.º 3) como sargento piloto. Donde actúa como observador de BR-XIX en diversas acciones sobre Barcelona. Trasladado a Lérida sufre por estas fechas un ataque de apendicitis e ingresa en el hospital de Lérida. Dado de alta y ascendido a alférez, el 11 de septiembre pasa a Sariñena en un BR-XIX pilotado por Antonio Salueña Lucientes. En Sariñena pilota un Ni-52. Piloto de Chato de la Escuadrilla Lacalle, al que a mediados de abril de 1.937 cede el mando Andrés García Lacalle. El 8 de mayo intentó el pase de la unidad a la zona Norte junto a con seis aviones de cooperación R-Z y un DC-2, vía Toulouse/Francazal, pero un error de navegación hizo que los aviones tomaran tierra en el aeródromo francés de Montandran, donde un oficial holandés del Comité de No Intervención, les hizo regresar al punto de partida. Del Prat pasó a Lérida y después fue destinado en Sariñena, Getafe, Alcalá, Aragón, Guadalajara, Teruel, Málaga. Realizó dos viajes al Norte que terminaron uno en Toulouse y otro en Pau. Fue destinado como Enlace de Estado Mayor del Grupo 26. Profesor de caza en la provincia de Gerona, La Rivera y Alcantarilla. Fue ascendido a teniente y posteriormente a Capitán. A finales de marzo de 1939 pasó a Valencia.
Junyen Pastor, Alfonso. Mecánico Radiotelegrafista, de la unidad de transmisiones que alcanzó el grado de teniente (ADAR). «En el Aeródromo de Sariñena entre agosto y diciembre de 1936, Alfonso Junyent Pastor era radiotelegrafista.» (Aviación Republicana en Sariñena en 1936 por Antonio Rafales Gil, Antonio). Fue juzgado por auxilio a la rebelión y condenado a 6 meses de prisión en 1939 (ADAR. Archivo histórico del ejército del Aire).
Orden del Ministerio de Marina y Aire, Gaceta de la república núm. 38 del 7 de febrero de 1937: «En vista de las circunstancias que concurren que desde el comienzo de la guerra civil presta sus servicios en el Aeródromo de Sariñena como Radiotelegrafista, se resuelve cause alta en aviación militar como movilizado, ostentando la categoría de brigada».
Circular del Diario Oficial suplemento núm. 256 del 25 de octubre de 1937 del Ministerio de Defensa Nacional: «Se resuelve conceder el título de mecánico radiotelegrafista de aviación al Teniente del Arma de Aviación.
Circular del Diario Oficial núm. 309 del 25 de diciembre de 1937 del Ministerio de Defensa Nacional: «Para atender a las necesidades que implica la creación de Transmisiones en el arma de aviación, se resuelve que pase a ostentar el empleo de Teniente y cause alta en el Arma de Aviación.»
Fue juzgado por Auxilio a la rebelión y condenado a 6 meses de prisión menor (ADAR. Archivo Histórico del Ejército del Aire)
Laguna Lomás, de José. Piloto. Oficial de aviación. Juzgado en 1940 por Auxilio a la rebelión, causa sobreseída provisionalmente. Signatura 1592. Procedimientos de la justicia militar contra el personal militar que luchó en la aviación republicana durante la guerra civil (1936-1945) Archivo Histórico del Ejército del Aire.
Causa contra un aviador
Ante el mismo Tribunal empezó la vista de la causa seguida contra José Laguna Loma, aviador. Al empezar el juicio, el defensor se refiere a los documentos que se le ocuparon al hoy procesado al ser detenido. Uno de los documentos es del partido comunista español, haciéndose constar que el José Laguna Loma nada tiene que ver con otro individuo del mismo nombre y de los mismos apellidos que es fascista.
Los otros dos documentos son de la aviación militar y del ministro de la Guerra, referentes al destino del Laguna para Sariñena. El procesado explicó que regresó a Barcelona desdé aquella población por falta de salud. A petición del fiscal se acuerda suspender el juicio a fin de practicar una información supletoria para averiguan? la verdad del caso.
La Vanguardia, 31 de octubre de 1936.
En Barcelona
Barcelona 30 (12 n.).— Continúa la actuación de los tribunales populares. Ante el primero se ha visto la causa contra Juan Laguna, oficial aviador. La defensa se ha referido a los documentos ocupados al procesado en el momento de su detención. Uno de ellos es del partido comunista, haciendo constar que el detenido nada tiene que ver con otro sujeto del mismo nombre y apellido de filiación fascista. Otros documentos se refieren a la vida militar de Laguna y a su destinó en Sariñena. El procesado explicó las causas de su viaje a Barcelona, relacionadas con su estado de salud. A petición del fiscal se suspendió el juicio para practicar una información supletoria.
La Voz, 31 de octubre de 1936.
Lana Castro, Antolín. Con 40 años fue un agricultor sariñenense “Voluntario en aviación, sin intervenir en hechos delictivos”. Exiliado a Francia, regresó en octubre de 1941. El informe, solicitado por la Comisaría de investigación y vigilancia de la provincia de Huesca, reflejaba que mantuvo “siempre buena conducta”.
Mañez Rubio, Manuel. Con tan solo 15 años, fue reclamado al frente junto a Joan Paesa Cortesa por sus respectivas familias. Ambos fueron reclamados en marzo del 37, Manuel se encontraba en el campo de aviación y Joan en el batallón Alas Rojas. Son ejemplo de los muchos menores que partieron al frente sin el consentimiento de sus familias, siendo reclamados posteriormente para su regreso a casa.
Marchenko, Vsévolod. Nacionalidad ucraniana, se graduó en la Escuela Naval de Rusia en 1911, pasando a aviación durante la Primera Guerra Mundial. Durante la Guerra Civil Rusa sirvió en el ejército ruso blanco del almirante Kolchak y fue galardonado con la cruz de San Jorge. Salió de Rusia después de la Revolución de Octubre de 1917, yendo primero a Yugoslavia y luego se unió a la Legión Española sirviendo en Los Alcázares como capitán. Se convirtió en piloto de la línea aérea Madrid-París, y luego durante la Guerra Civil Española fue piloto de bombarderos Ju-52 para las fuerzas nacionales. (120.- Mejores aviadores en la Guerra Civil Española- F.A.R.E).
Miñana Rocha, Juan. Cabo telefonista, distinguido por no abandonar su puesto en la central telefónica del aeródromo durante un bombardeo junto a Joaquín Bas Martín. Circular núm. 4904 Diario Oficial núm. 74 del 28 de marzo de 1938 del Ministerio de Defensa Nacional: «Como recompensa al elevado espíritu de los soldados del aeródromo de Sariñena Juan Miñana Rocha y Joaquín Bas Martín, puesto de manifiesto al no abandonar un solo momento la central telefónica que tenían a su cargo durante un bombardeo de la aviación facciosa, se resuelve concederles el empleo de Cabo.». Según Circular núm. 4907 Diario Oficial núm. 74 del 28 de marzo 1938 del Ministerio de Defensa Nacional, «Se resuelve concederle el título de telefonista del Arma de Aviación y promoverle al empleo de Cabo con antigüedad del 1 de octubre de 1937» (ADAR).
Montori Gallego, Juan. Natural de un pueblo de Zaragoza residía en Capdesaso. Afiliado a la UGT, formó parte del comité revolucionario de Capdesaso, ejerciendo el cargo de secretario interino, presentándose como voluntario en aviación en el aeródromo (Expediente de responsabilidades políticas ES/AHPHU – J/005678/000384). Fue sargento conductor del arma de aviación de la 3ª región aérea en el parque móvil del destacamento de Sariñena.
El procedimiento contra Juan Montori Gallego se inició en el juzgado de primera instancia de Sariñena, juzgado de responsabilidades políticas, el 19 de enero 1944. El 21 de enero de1944 se inicia el consejo de guerra por auxilio a la rebelión. Causa General-1412-7. Se le imputó la destrucción de la iglesia y objetos de culto, quema de imágenes, aprovechando, después, el edificio para almacén de grano y toda clase de herramientas y ganados. Juzgado por auxilio a la rebelión fue sentenciado a 16 de reclusión menor. Se exilió a Marruecos. (Juzgado signatura 5824: Archivo Histórico del Ejército del Aire: Procedimientos de la justicia militar contra el personal militar que luchó en la aviación republicana durante la Guerra Civil. 120 páginas (ADAR)).
Muntadas Prim, CarlosDuque de Castillejos, natural de Barcelona, fue voluntario de aviación en el bando nacional durante la guerra civil española. Carlos pertenecía a la familia Muntadas Prim, una familia burguesa romántica de la sociedad catalana que acabó al costado de Franco. Vinculado a la familia Prim, entre sus antepasados se encuentra Juan Prim y Prats, Marques de Castillejos, político liberal y uno de los responsables de la revolución de 1868 «La Gloriosa», el primer intento en establecer un gobierno democrático en España tras el destronamiento de Isabel II. Murió, poco después, víctima de un atentado. Carlos Muntadas Prim falleció en Sariñena, su avión cayó junto con otros dos compañeros el 12 de septiembre de 1937. Contaría con unos 36 años de edad. Una lápida lo recuerda cerca de las trincheras. Junto a la lápida de Muntadas Prim, aparece una lápida en recuerdo de Abelardo Carazo Calleja, fallecido el 14 de septiembre de 1937.
Navarro Colay, Emilio. Cabo bombardero de aviación, perteneció a la escuadrilla de los ¿alcray?
Navarro, junto a los aviadores capitán Luis Aguilera, alférez Ferret, sargento Juan Fernández y bombardero Navarro, falleció en combate aéreo entre Granen y Tardienta. Falleció el 19 de octubre de 1936, a última hora de la tarde, a consecuencia de heridas de arma de fuego recibidas en combate aéreo. Manifestación inscrita por Manuel Conde Capitán, médico del campo de aviación.
Tiene a su hermano que se llama Federico. Se consigna que se halla enterrado en una fosa a las distancias siguientes por norte a 7 metros del camino central del cementerio, por sur a 25,50 metros de los nichos, por este a 22 metros de los nichos, por oeste a 77 metros de la tapia del cementerio.
Ortega Gómez, Ramón. Teniente practicante del cuerpo de sanidad.
Orden del Diario Oficial del Ministerio de la Guerra: núm. 19 del 22 de enero de 1937: «Se resuelve conceder el empleo de auxiliar facultativo practicante militar provisional en el frente de Aragón destinado en Sariñena, con la antigüedad del 14 de agosto de1936″.
Circular del Diario Oficial núm. 212 del 3 de septiembre 1937 del Ministerio de Defensa Nacional: «Se resuelve conceder al practicante militar, el empleo de auxiliar facultativo segundo del cuerpo de sanidad militar, quedando confirmado en el destino “Al Servicio de Aviación”». Teniente. Juzgado signatura 2330: Justicia Militar (AHEA).
Fue juzgado por Auxilio a la rebelión y absuelto en el año 1940 (ADAR. Archivo histórico del ejército del Aire).
Ortiz de Landazuri Beguería, Francisco. Sargento fotógrafo de Aviación Militar, estuvo a cargo de la sección de fotografía del aeródromo de Alas Rojas.
Orden Ministerial núm. 2.726/77.— La Orden número 2.060, de 4 de julio de 1977 («Boletín Oficial del Ministerio del Aire» número 82, de 9 de julio de 1977), por la que al ex-Sargento fotógrafo de la Antigua Aviación Militar don Rafael Ortiz de Landazuri Beguería, se le concede el pase a la situación de «Retirado» a los únicos y exclusivos efectos de fijarle el haber pasivo, queda rectificada en el sentido, de que comprobado documentalmente, el verdadero nombre y apellidos son don Rafael Ortiz de Lanzaduri López. Madrid, 5 de septiembre de 1977. Gutiérrez mellado.
Ministerio de Defensa Diario Oficial del Ejército del Aire n.º 108 8 septiembre de 1977.
Paesa Cortesa, Joan. Barcelonense de 17 años, fue reclamado al frente junto a Manuel Mañez Rubio por sus respectivas familias. Ambos fueron reclamados en marzo del 37, Manuel se encontraba en el campo de aviación y Joan en el batallón Alas Rojas. Son ejemplo de los muchos menores que partieron al frente sin el consentimiento de sus familias, siendo reclamados posteriormente para su regreso a casa.
Palop Mestre, Francisco. Teniente de aviación roja, natural y vecino de Montilla, Córdoba, 1911. Su causa resultó sobreseída provisionalmente en 1939. Existieron indicios de su paso por el aeródromo de Sariñena y fueron solicitados los preceptivos informes para depurar sus responsabilidades. Se exilió a Orán (Argelia) a bordo del Stanbrook (ADAR. Archivo histórico del ejército del Aire)
Pérez Ortiz, Salvador. Natural de Tamarite de Litera, 1905. Residente en Barcelona. Soldado Cocinero de aviación. Destinado a Sariñena el 9 de agosto de 1936. (ADAR. Juzgado signatura 4681: Justicia Militar (AHEA): Justicia Militar (TMT3): Tribunal Militar Territorial 3 | Expediente, numero de causa 004093/40 (1939-) | Resolución: No consta | Referencia del archivo: 90757. Archivo histórico del Ejército del Aire- Juzgado por Rebelión Militar/absuelto en el año 1940).
Pericas Pedrinaci, Eladio. Teniente Radiotelegrafista-Mecánico-Ametrallador Bombardero. De acuerdo con ADAR: «Ingresó como auxiliar 2ª del Cuerpo de Aeronáutica y fue observador en un bombardero Fokker. Estuvo destinado en el Cuartel de Albalatillo. Al finalizar la guerra se exilió a Francia y de allí a Méjico donde se quedó a vivir y en donde tuvo una empresa de transporte.»
Orden Circular de la Gaceta de la república núm. 348 del 13 de diciembre de 1936: «Como resultado a la propuesta del Jefe de la 3ª Región Aérea, en la que expone los numerosos servicios prestados como ametrallador bombardero del teniente de aviación naval, Mecánico, este ministerio resuelve que además de la especialidad de mecánico que ostenta, sea reconocida al teniente de aviación Naval la especialidad de ametrallador Bombardero.» (ADAR. Archivo histórico del ejército del Aire).
Circular del D.O núm. 154 del 28 de junio de 1937 del Ministerio de Defensa Nacional: «Se resuelve conceder la vuelta al servicio activo al cabo radiotelegrafista licenciado de aviación militar. Según Circular del Diario Oficial núm. 279 del 20 de noviembre de 1937 del Ministerio de Defensa Nacional, se resuelve que el teniente del Cuerpo de Aviación Naval quede en la situación “Al Servicio de Aviación”». (ADAR. Archivo histórico del ejército del Aire).
Picañols Camps, Jaime. Natural de Sabadell, 1989. Piloto de escuadrilla destinado en el aeródromo de Sariñena. El 3 de septiembre de 1936 resultó gravísimamente herido en un combate aéreo en las cercanías de Perdiguera, por cuyo motivo sufrió la amputación total de la pierna izquierda. (ADAR).
«Pícañol fue herido también en Tardienta, sufriendo luego, como consecuencia del accidente, la amputación de una pierna.»
Mi Revista (Barcelona 1936) 15 de agosto de 1937.
«Nos recibe el jefe del campamento, el heroico comandante Reyes, que se haya reunido con sus bravos aviadores comentando la jomada sobre Huesca, de donde habían regresado hacía poco. Estaban satisfechos de los resultados obtenidos, a pesar de tener que lamentar la herida que había sufrido en una pierna el bombardero Picañol.»
La Noche (Barcelona 1924). 7 de septiembre de 1936.
Orden del Ministerio de Marina y Aire, Gaceta de la república núm. 99 del 9 de abril de1937: «Vistas las circunstancias que concurren en el piloto de aeroplano, profesor que fue del Aero-Club de Sabadell, en el que se incorporó el 25 de julio de 1936 a la 3ª Región Aérea, pasando posteriormente al aeródromo de Sariñena como piloto de escuadrilla, siendo herido gravísimamente en un combate aéreo en las cercanías de Perdiguera, por cuyo motivo sufrió la amputación total de la pierna izquierda el 3 de septiembre de 1936, se resuelve conceder el empleo de sargento con la fecha de su incorporación a la 3ª Región Aérea el 25 de julio de 1936; el de Brigada con fecha 1 de octubre de 1936, Teniente con fecha 22 de marzo de 1937». (ADAR. Archivo histórico del ejército del Aire).
Según Circular Diario Oficial núm. 264 del 11 de octubre de 1938 del Ministerio de Defensa Nacional, «Se resuelve que el teniente de aviación cause baja por hallarse en paradero desconocido, sin perjuicio de la responsabilidad en que pueda haber incurrido por abandono de destino». Falleció en el año 1989 en La Selva del Camp. (ADAR. Archivo histórico del ejército del Aire).
Piquer. Al parecer mandaba el 9º Batallón de aviación roja, de afiliación comunista. (El dato puede estar confundido con el 4º Batallón) comandaba una sección de milicianos que marcharon al frente de Huesca, al frente de aquella sección iba Valero Arnal Sena.
También existía en el aeródromo, una fuerza de choque llamada Legión Roja, a las órdenes del comandante Piquer. A sus componentes se les quería preparar como futuros comandos paracaidistas.
La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.
Polo Verdú, Macia. Voluntario que acudió a trabajar al campo de aviación de Sariñena, llegó a los pocos meses de comenzar la guerra, desde Lérida en tren hasta Sariñena. Trabajó haciendo el pavimento de las pistas, hacían las pistas manualmente, aunque comían muy bien, abundante y bueno. Cuando llegó ya estaban construidos los barracones, era todo muy improvisado con pocos aviones, al principio, había mucha desorganización.
En las parideras había escondidos muchos proyectiles, también cuenta como una avioneta de construcción francesa aterrizó de noche y se estrelló. Entrevista realizada por JordiVva, en idioma catalán.
Prieto García, José. Natural de Cartagena, año 1914. Fue alumno de aeronáutica en prácticas, observador de la aeronáutica naval y estuvo destinado en el aeródromo de Sariñena. Natural de Cartagena, soltero y con 22 años, estuvo destinado en el campo en agosto de 1936. Marchó al hospital militar de Barcelona por encontrarse herido, regresando al aeródromo y permaneciendo en el hasta febrero de 1937.
Orden del Ministerio de Marina y Aire, Diario Oficial núm.223 del 7 de noviembre de 1936 «Se resuelve ascender a oficial segundo del Cuerpo de Aeronáutica naval, observador, por su comportamiento en el combate sostenido el día 19 de octubre de 1936 contra el enemigo» (ADAR. Archivo histórico del ejército del Aire).
Profimovich Eremenko, Iván. Piloto ruso que combatió en España (Héroe de la Unión Soviética el 28 de octubre de 1937).
Puig Giménez, Antonio. Sargento, de la Sección Servicios en la 3ª Región Aérea. Citado en el aeródromo de Sariñena por Antonio Rafales Gil (Aviación Republicana en Sariñena en 1936).
Circular del Diario Oficial núm. 311 del 28 de diciembre de 1937 del Ministerio de Defensa Nacional: «Se resuelve conceder el empleo de Sargento del Arma de Aviación procedente de la 3ª Región Aérea» (ADAR. Archivo histórico del ejército del Aire).
Puimeciño Calasan, José. Junto a Salvador Cervera Mayans fueron guardias civiles que formaron parte de la escolta del jefe marxista Reyes en el aeródromo y participaron en el fusilamiento de Arizaleta, administrador de la viuda de Bastaras de Lanaja (Informes solicitados por la Capitanía General de la 5ª Región Militar, Huesca en mayo de 1941). Salvador también realizó las labores de escolta del comisario político Francisco Puicerón y José del comisario político Francisco Buisán. También fueron investigados, por su posible participación en el fusilamiento de Arizaleta, los guardias Segundo Doñageda Cardial, Víctor Esperrín del Río y Martín Pérez Pindado.
Orden del Ministerio de Marina y Aire, Gaceta de la república núm. 38 del 7 de febrero de1937 «En vista de las circunstancias que concurren que desde el comienzo de la guerra civil presta sus servicios en el Aeródromo de Sariñena como Radiotelegrafista, se resuelve cause alta en aviación militar como movilizado, ostentando la categoría de brigada» (ADAR).
Circular del Diario Oficial suplemento núm. 256 del 25 de octubre de 1937 del Ministerio de Defensa Nacional: «Se resuelve conceder el título de mecánico radiotelegrafista de aviación al Teniente del Arma de Aviación» (ADAR. Archivo Histórico del Ejército del Aire).
Circular del Diario Oficial núm. 309 del 25 de diciembre de 1937 del Ministerio de Defensa Nacional: «Para atender a las necesidades que implica la creación de Transmisiones en el arma de aviación, se resuelve que pase a ostentar el empleo de Teniente y cause alta en el Arma de Aviación. Juzgado signatura 2591» (ADAR. Archivo Histórico del Ejército del Aire).
Fue juzgado por Auxilio a la rebelión y condenado a 6 meses de prisión menor en 1939 (ADAR. Archivo Histórico del Ejército del Aire).
Rafales Gil, Antonio. Voluntario en el verano de 1936 como auxiliar armero en Sariñena. Su jefe inmediato el Sargento armero Luís Cáceres. Falleció en Sitges el 17 de abril del 2000. (ADAR).
Recasens Recasens, Jaime. Natural de Tarragona, 29 de mayo de 1918. A inicio de la guerra, ingresa en Aviación en Sariñena el 1 de octubre de1935, especializándose como Ametrallador Bombardero.
Circular núm. 7875 Diario Oficial núm. 111 del 10 de mayo de 1938 del Ministerio de Defensa Nacional: «Se resuelve otorgar el título de ametrallador bombardero y empleo de Cabo del Arma de Aviación. Durante la Guerra Civil estuvo en la Sariñena (Zaragoza), Lérida, Los Alcázares (Murcia) en la Escuadrilla Y-2. Finalizó la contienda con el grado de Cabo, siendo su último destino Los Alcázares (Murcia). Su Jefe inmediato fue el Capitán David García. Juzgado signatura 2630: Ficha PS: Centro Documental de la Memoria Histórica | Fichero 54, Ficha R0022381» (ADAR. Archivo Histórico del Ejército del Aire).
Fue juzgado por Auxilio a la Rebelión y condenado a 6 años de prisión menor en 1939. Falleció en Barcelona en septiembre de 1996. (ADAR. Archivo histórico del ejército del Aire).
Redondo de Castro, Vicente. Capitán, piloto de Chato. Tomó el mando de la 2ª Escuadrilla de Chatos a finales de julio de 1.937 en Figueras, tras la conclusión de la batalla de Brunete, pasando después a Sariñena y tomando parte en los combates de Belchite siendo derribado el 1 de septiembre de 1.937. En el mando de la 2ª Escuadrilla le sustituyó Gerardo Gil Sánchez.
Reñasco Ros, José. Armero de aviación citado por Antonio Rafales Gil (Aviación Republicana en Sariñena en 1936).
Robles Cézar, Rodolfo. Natural de Mairena de Aljarafe (Sevilla), el 21 de septiembre de 1904. Militar profesional y piloto de caza de la escuadrilla Alas Rojas.
«Al iniciarse la guerra civil estaba destinado en El Prat de Llobregat. Presto sus servicios en los frentes de Aragón, Cataluña y Bilbao. Posteriormente en el Celrá (Gerona), Sariñena (Huesca) y finalmente como jefe del Sector de Vuelo nº 2 que comprendía los aeródromos de Sabadell, Montmeló, San Julián de Vilatorta, Manlleu y otros de la provincia de Barcelona.» (ADAR. Archivo histórico del ejército del Aire).
Fue ascendido a teniente de aviación el 31 de octubre de 1936 y a capitán el 13 de diciembre de ese año. Prestó servicio en el aeródromo de Sariñena. Robles Cézar, Rodolfo.
«En septiembre de 1936, formando parte de una patrulla de Breguet XIX, salieron de Sariñena y tomaron tierra en el campo de Lamiaco (Bilbao). Días después regresó a Cataluña quedando a las órdenes directas del Jefe de la Aviación Don Alfonso de Los Reyes. Su último destino fue Sabadell. Se exilió a Francia, donde estuvo en campos de concentración, del que salió para formar parte de un Batallón de trabajadores españoles al servicio de los ingleses. Ocupada la región por los alemanes, estos lo entregaron a las autoridades franquistas. Sometido a proceso, sufrió prisión.» (Alas Gloriosas núm. 21 Testimonio de Enrique Pereira Basante).
Retrato de Joan García Oliver, con el comandante Alfonso de los Reyes y el piloto Robles, jefe de la base aérea de la escuadrilla Alas Rojas, se disponía a volar desde el campo de aviación de Sariñena. (Arxiu Nacional Catalunya. ANC1-371-N-782).
Fue juzgado por Adhesión a la rebelión y condenado a 30 años de reclusión mayor en 1940. Falleció en Barcelona el 12 de julio de 1982. (ADAR. Archivo histórico del ejército del Aire).
«En el Aeródromo de Sariñena entre agosto y diciembre de 1936, el Jefe de aeródromo era el Capitán José Domingo Rosich, servicios el Capitán Rodolfo Robles Cezar, y los tenientes Isidoro Giménez García, Deogracias Puparelli Francia; los sargentos, Antonio Puig Giménez.El 16/09/1936 salieron para reforzar a nuestra aviación del frente Norte 3 Breguet XIX con los pilotos Rodolfo Robles Cezar, Antonio Salueña Lucientes y Juan Roldán Maldonado y los ametralladores bombarderos Juan Maluquer Wahl, Ambros Bartolomé y Manuel Bengoa; y un Nieuport 52 pilotado por el teniente Amador Silverio Jiménez “El dibujante” (Fuente: Aviación Republicana en Sariñena en 1936 por Antonio Rafales Gil).
Roche García, Julio Alejandro. Ocupó el cargo de oficial de telégrafos en el campo de aviación rojo de Sariñena, desde febrero de 1937 hasta el 15 de octubre del mismo año.
Orden del Ministerio de defensa. Diario Oficial núm. 280 del 22 de noviembre de 1937: «Se resuelve que el sargento de infantería de Lérida de la Escala de Complemento se presente al campo de aviación, al objeto de practicar un cursillo especial en los centros de Instrucción, debiendo efectuar su incorporación antes del día 25 de noviembre de 1937.» (ADAR).
Rodríguez Alonso, Juan. Armero de aviación, citado por Antonio Rafales Gil (Aviación Republicana en Sariñena en 1936).
Rodríguez Toledo, Pascual. Natural de Almansa (Albacete).Permaneció 7 meses en el aeródromo de Sariñena. Soldado del Servicio de Aviación Rojo. Juzgado Eventual de Plaza. Jaca el 1 de mayo de 1939.Fue sometido a juicio sumarísimo, por la Jurisdicción de Guerra, el 28 de agosto de 1939, sentenciado a 12 años y un día de reclusión menor. Expediente ES/AHPHU – J/005611/001189, Huesca 22 de enero de 1940: “De antecedentes izquierdistas, propagandista y entusiasta de la causa roja, ingresó voluntario en las filas marxistas y fue miembro del comité de radio comunista en el campo de aviación de Sariñena. Contrajo matrimonio con Pilar Casañola”. Fue encarcelado en la cárcel de Jaca.
Roig Villalta, Fernando. Piloto de Chato. Nació el 5 de abril de 1906 en Mauresana parroquia de San Ramón, provincia de Lérida. Ingresó como mecánico de Aviación en el Servicio de Aviación. Obtuvo el título de mecánico de aviación 14 de octubre de 1926, siendo nombrado cabo. Fue destinado a la Escuela de Combate y Bombardeo en Los Alcázares en diciembre de 1928. Hizo el curso de bombardeo y ametrallador en 1929. Inició el curso de piloto en 1929 obteniendo el título el 9 de mayo de 1930. Pasa a Tetuán en noviembre de 1930. Ascendido a sargento piloto el 1 de enero de 1934 con el núm. 130. con destino en la Escuadra N.º 3. El 25 de junio de 1934 en Loeches tuvo un accidente con el Ni-52 N.º 15 de la Escuadra N.º 3 de Barcelona. Debió de ser hospitalizado con heridas leves. Al estallar la Guerra estaba en Barcelona, participando en las acciones que allí se desarrollaron. Pasó después a Sariñena desde donde participó en las acciones que se desarrollaron en Aragón hasta finales de octubre. Por mediación de García Lacalle pasa destinado a los Polikarpov I-15, para lo que se incorpora en el Albacete para desde allí pasar a Madrid. Murió el 16 de noviembre de 1936 al ser derribado en Alcalá de Henares. Ascendido a teniente el 4 de junio de 1937 y a capitán el 31 de enero de 1938.
Roldan Maldonado, Juan. Piloto civil español que fue seleccionado en su día para formar parte de la Expedición «Artabro» al Amazona. El 1 de agosto de 1936, pocos días después de declararse la guerra de España, se presentó voluntario en el aeródromo de El Prat de Llobregat siendo movilizado posteriormente por decreto de 29 de septiembre siguiente de la generalidad, con el empleo de alférez, pasando destinado a la recién creada Escuadrilla «Alas Rojas», en la que operó seguidamente sobre el frente de Aragón desde el aeródromo de Sariñena. El 16 de septiembre, Roldán pasó al frente Cántabro formando parte de una patrulla de bombarderos CASA/Breguet 19 y la protección de un caza Hispano/Nieuport Ni-52, empezando a operar al día siguiente sobre los objetivos de Villarreal y Vitoria. En noviembre, a la llegada a Bilbao de los Polikarpov I-15 «Chatos», fue destinado a la Escuadrilla «Vasca» que se formó en Lamiaco, con la que combatió durante la ofensiva gubernamental sobre la capital alavesa y en defensa de los puertos del Cantábrico, en uno de cuyos servicios resultó gravemente herido en combate contra los He-51 el 4 de enero de 1937. Parece que al intentar aterrizar sobre una ladera del monte Artiñano, en las proximidades de Cebeiro perseguido por los biplanos alemanes, su «Chato» tropezó con un cercado de espino estrellándose a continuación contra un árbol. Fue el primer aviador que cayó en combate en el norte a los mandos de un Polikarpov I-15 «Chato». (http://www.errepublika.org/aviadores_republicanos.htm).
Ruiz Ramos, Pedro. Detenido el 4 de noviembre de 1936 en la ermita de Santa Quiteria de Tardienta y luego trasladado al aeródromo de Sariñena, donde permaneció unos 20 días en calidad de detenido, siendo trasladado a Barcelona donde le tomaron declaración.
Sainz de Recuenco, Reyes Antonio. Natural de Mohorte, Cuenca, el 6 de enero de 1910. De acuerdo con ADAR, ingresó en la Escuela de Mecánicos de Cuatro Vientos el 11 de marzo de 1930, especializándose como Mecánico el 29 de octubre de 1932. «Durante la Guerra perteneció al Grupo de Hidros N.º6 en Los Alcázares; al Grupo 21 de los “Moscas” en Sariñena, Albalatillo, La Cenia, Bujaraloz, Caspe, Sagunto y otros diversos Centros».
Circular Diario Oficial núm. 222 del 4 de noviembre de 1936 del Ministerio de Marina y Aire, en cumplimiento de la O.C. de 5 de mayo de1936 (Gaceta de Madrid Núm. 219): «Se resuelve conceder el ascenso al empleo de sargento, con la antigüedad de 19 de julio de 1936» (ADAR. Archivo Histórico del Ejército del Aire).
Orden Circular de la Gaceta de la república núm. 326 del 21 de noviembre de 1936: «Para dar satisfacción moral a los individuos del cuerpo de Mecánicos de aviación, que tanto se ha distinguido en los trabajos de su especialidad, demostrando su adhesión al Régimen, se resuelve conceder el ascenso a Brigada del arma de aviación, con la antigüedad del 1 de octubre de 1936» (ADAR. Archivo Histórico del Ejército del Aire)
Circular de la Gaceta de la república núm. 83 del 24 de marzo de 1937: «Se resuelve ascender a teniente mecánico de aviación» (ADAR. Archivo Histórico del Ejército del Aire).
«Su último lugar de destino fue la Escuela de Pilotos de Caza en El Carmolí (Murcia), donde tuvo como Jefe inmediato a D. Isidoro Giménez. Finalizó la contienda con el grado de Teniente.» Fue juzgado por el delito de Auxilio a la rebelión y condenado a tres años de prisión correccional en 1939. El 5 de octubre de 1939 consta orden de puesta en libertad de la prisión de Murcia. Juzgado signatura 2843 (ADAR. Archivo Histórico del Ejército del Aire).
Salueña Lucientes, Antonio. Natural de Fuendetodos (Zaragoza), nació en 1898 y fue conocido como «El Pintamantas». Piloto de la aviación militar, escapó a zona republicana disfrazado de campesino, mientras su mujer, suegro y otros familiares fueron detenidos. Fue acusado en Zaragoza de haber sido el piloto que bombardeó El Pilar. Voló en los primeros meses en Breguet y posteriormente mandó una escuadrilla de Natachas. En 1938, siendo ya mayor de aviación se integró en la escala de mando del Grupo 28, de los «Delfín». Se exilió en la URSS, con su mujer Eloísa, a la que pudo liberar mediante canje. Falleció en la URSS en 1959.
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Silue Navarro, Manuel. Miliciano de Hospitalet de Llobregat, destinado al aeródromo de Sariñena, falleció en torno a septiembre de 1936. La noticia aparece en el Diario de Barcelona del 5 de septiembre de 1936, destacando que fue enterrado en Sariñena y desde su ciudad natal se le trasladaron flores. Manuel perteneció a la U.G.T. y al Partit Republicá d´Esquerra. (Manuel Silué Navarro. Un camión de flores a Sariñena).
Silverio Jiménez, Amador.«El Dibujante». Natural de Madrid, del 12 de febrero de 1909. Piloto, teniente de aviación, gran dibujante y caricaturista, ilustrador de los manuales de vuelo de 1932, ascendió a mayor durante la guerra civil española y fue destinado a Asturias, donde estuvo a los mandos del segundo caza Aieuport Ai-52. Tras la guerra estuvo exiliado en Londres durante la segunda guerra mundial. Amador Silverio fue conocido como “El dibujante” (La guerra en el aire, en Asturias durante los tres primeros meses de la Guerra Civil. Víctor Luis Álvarez Rodríguez).
Singla Nadal, Pedro. Barcelonés nacido en 1941, soldado de aviación. Llegó al aeródromo de Sariñena a primeros de agosto de 1936, del aeródromo del Prat. Como cabo del aeródromo de Sariñena formó una columna con fuerza de aviación que estuvo destacada en el sector de Albero Alto. Nombrado sargento, en noviembre del 37, fue destinado a la D.C.A. en Lérida, donde permaneció como sargento hasta que ingresó en la escuela de capacitación de Sabadell. Ascendió a teniente y en 1941 su caso fue sobreseído provisionalmente.
Orden Circular de la Gaceta de la república núm. 348 del 13 de diciembre de 1936: «Se resuelve conceder el ascenso al empleo de Sargento, con la antigüedad de 1 de octubre de1936.» (ADAR. Archivo Histórico del Ejército del Aire).
Orden del Ministerio de defensa, Diario Oficial núm. 21 del 25 de enero 1938: «Como consecuencia de los exámenes para ingreso en el curso de capacitación de sargento del arma de aviación, para el empleo inmediato, dispuesto por O.C. de 12 de noviembre de 1937 (D.O. Núm. 274), se resuelve se publique la relación de dicho empleo aprobado, debiendo efectuar su incorporación el 1 de febrero de 1938 a las 8h de la mañana en la Escuela correspondiente para dar comienzo a las enseñanzas del curso referido.» (ADAR. Archivo Histórico del Ejército del Aire).
Stepanovich, Evgeny Nació el 22 de mayo de 1911 en Moscú y falleció el 4 de septiembre de 1996 en Moscú. Ingresó en aviación en 1932. Fue Comandante Voluntario Soviético, piloto de Polikarpov I-15 Chato. Llegó a España el 20 de agosto de 1937 hasta el 27 de julio de 1938. Formó parte de la 1ª Escuadrilla de Chatos, de la que fue jefe de escuadrilla desde noviembre de 1937 hasta el 17 de enero de1938 en que fue derribado sobre ojos Negros (Teruel) y hecho prisionero en la prisión de Salamanca donde coincidió con Chercasov. Fue canjeado, regresando a la URSS el 27 de julio de 1938. Fue condecorado con la orden de la Bandera Roja el 10 de noviembre de 1937 y nombrado Héroe de la Unión Soviética el 29 de agosto de 1939. Fue conocido por aplicar la técnica del «Tarán» que posteriormente aplico también Andrés Fierro Menú. Tras su liberación y de vuelta a la U.R.S.S. continuó sirviendo en el Ejército Rojo. (Fuente Ícaro núm. 57 extracto testimonio de Juan Lario).
Til Aso, José. Párroco de Albalatillo.
Arturo morera señala como algunas de las personas de Albalatillo y Sariñena ayudaron en los trabajos de habilitación del aeródromo y se incorporaron al personal fijo de Aviación. Es el caso del cura de Albalatillo José Til Aso, el cual fue destinado a un trabajo administrativo, tal y como cuenta el ingeniero Juan J. Maluquer, como caso anecdótico, la incorporación a la Aviación: Parece ser que el cura Don José temió ser fusilado en los primeros días de la guerra civil, por lo que se refugió en el campamento y allí encontró el acomodo y protección que le prestaron los mando; comunistas de Alas Rojas. También protegieron a alguna que otra persona de Sariñena que temía ser perseguida o denunciada por sus ideas políticas afines a las de la sublevación franquista.
Víctor Pardo Lancina (Vademécum de la contienda) recoge como Til Aso «Huía del comité de su pueblo que había quemado la iglesia y le obligaba a casarse con su casera, fue empleado por el comandante Reyes en el servicio administrativo del campo de aviación, otorgándole de este modo su protección y ayuda. ¡Lástima que no escribiera las vicisitudes de su estancia en el aeródromo! Allí, se daba la paradoja de que Alfonso de los Reyes oficiaba bodas civiles de las que era secretario y notario el cura José Til Aso.»
También es citado por Manuel Conde López, Memorias de un médico militar, En el servicio administrativo del campo, trabajaba el cura de Albalatillo «Don José», que había sido recogido por «Alas Rojas» para protegerlo de los Comités de los pueblos vecinos. En un principio, lo querían fusilar, pero le perdonaron pues «Don José» era uno de los pocos que sabían escribir en el pueblo. Le nombraron secretario del Ayuntamiento. Pero le exigieron que se casara con su ama de llaves, pero como no estaba de acuerdo se fugó del pueblo y se refugió en el campo de Aviación. Esto le salvó la vida y vivió los azares de la guerra y en 1940 volvió a ser nuevamente el cura de Albalatillo.
Apolo M. Ferry lo describe como «tiene bien cumplido el medio siglo y parece una reproducción animada del admirable retrato de Goya realizado por Vicente López.» Parece ser que hasta hace pocos meses del comienzo de la guerra fue párroco de la estación de Sariñena «Humilde cura rural, su vida fue una lucha cruenta contra la injusticia de los jerarcas de la Iglesia.»
Apolo recogió la figura de José Til Aso en un artículo «Huesca, al alcance de la mano. La gesta del pueblo catalán» publicado en Mi Revista el 15 de marzo de 1937. A modo de entrevista cuenta como los grandes señores de estas tierras le perseguían sin piedad porque se negaba a ejercer su ministerio en sus palacios: «El pueblo es quien me paga y yo doy misa para él. El que quiera oírla que madrugue y acuda a mi iglesia. Yo no tengo otro señor que mi Señor, ni otros hermanos que mí pueblo.»
«El cura Til de Aso se enfada conmigo porque le llamo don José.—Ahora que hemos logrado la igualdad que yo he predicado toda mi vida, no quiero ningún tratamiento.»
Naturalmente en su casa reinaba la miseria. A pesar de todo repartía limosnas y venía sosteniendo una escuela. Sus discípulos le adoraban porque había hecho de su enseñanza un placer, y «porque apenas les enseñaba el catecismo. Con estos antecedentes, no hay que decir que el pueblo entero garantizó la vida del pobre curita rural al sobrevenir los trágicos sucesos de la sublevación fascista.»
—Mira, compañero, hasta qué punto puede advertirse la traición de estas gentes— Dos días antes de producirse la sublevación se trasladaron a Zaragoza buena parte del curato provincial. A mí nadie me advirtió de nada. En mí no tenían confianza, porque no iba a la capital a rendir pleitesía al arzobispo. Y me hicieron el gran favor de dejarme con los míos. Si por azar hubiera de caer en sus manos, preferiría suicidarme.
El artículo señala que una hermana y a una cuñada suyas las fusilaron los fascistas en un pueblo cercano, «porque se vieron precisadas, para poder vivir, a vender algunas aves de corral. El mando fascista había requisado toda la volatería, y esta falta inocente fue castigada con la muerte.»
Su hermana, María Til Aso, natural y/o domiciliada en Gurrea de Gallego (Huesca) falleció en Losanglis (Huesca) 6 de diciembre de 1936, a los 57 años de edad, la causa de su muerte fue por heridas de guerra. (Con nombres y apellidos).
De la última, María Til Aso disponemos de pocos datos. Natural de Gurrea de Gállego (Huesca), viuda, de 57 años y profesión sus labores. Fue asesinada en 1937 en la localidad oscense de Losanglis. Según consta en su partida de defunción, “murió por heridas de guerra”. Su expediente de Responsabilidades Política tiene como fecha de inicio el año 1937, y de final 1940.
María Til Aso, Antonia Rubio Rupérez y Emilia Serrano Forniés fueron asesinadas sin juicio previo. Serán los propios expedientes los que nos muestren mejor cual fue el procedimiento seguido por los tribunales y como se llegó a las sentencias.
AHPZ Sección Jurisdicciones Especiales – Expedientes de Responsabilidades Políticas signatura J/005572/000088 de María Til Aso. Solicitado el expediente al AHPZ para su estudio, y a pesar de conocerse su signatura, fue imposible su localización.
“La cárcel de mujeres” Predicadores: Legislación y represión (1939-1955) Rosa María Aragües Estragués. Licenciada en Geografía e Historia
Torres Agut, Jaime. Piloto sargento, citado por Antonio Rafales Gil (Aviación Republicana en Sariñena en 1936).
Orden del Ministerio de Marina y Aire: Gaceta de la república núm. 84 del 25 de marzo de 1937: «Se resuelve conceder el título de Piloto Militar de Aeroplano y el empleo de sargento de aviación, con la antigüedad de 17 de marzo de1937″. (ADAR).
Circular del D.O núm. 170 del 16 de julio de 1937 del Ministerio de Defensa Nacional: «Se resuelve que el sargento cause baja en el arma de aviación». (ADAR).
Vila Guillaumes, José. Mecánico, sargento de la aviación que alcanzó el grado de teniente en el aeródromo de Sariñena. Natural de Castellfollit de la Roca, fue considerado “desconocido” por las autoridades franquistas de Sariñena a solicitud de información por parte del Ministerio del Aire en abril de 1941.
«Procedencia anterior a la Guerra Civil: fuente: el escalafón del Arma de Aviación militar situación al 1 de enero de 1936, Según escala provisional publicada en la O.C. de 27 de diciembre de 1933 (D.O. Núm. 305) Sargento perteneciente al Cuerpo de Mecánicos, destinado a los servicios de instrucción de cuatro vientos. Según orden del Ministerio de Marina y Aire: Diario Oficial núm.219 del 31 de octubre de 1936, se resuelve ascender al empleo de Brigada de Aviación.» (ADAR).
Orden Circular de la Gaceta de la república núm. 326 del 21de noviembre de1936: «Para dar satisfacción moral a los individuos del cuerpo de Mecánicos de aviación, que tanto se ha distinguido en los trabajos de su especialidad, demostrando su adhesión al Régimen, se resuelve conceder el ascenso a Teniente del arma de aviación, con la antigüedad de 1 de octubre de1936.»
Orden del Ministerio de Marina y Aire, Gaceta de la república núm. 121 del 1 de mayo de1937: «Quede rectificada en lo que respecta a la antigüedad de 19 de julio de 1936 para el empleo de teniente». (Juzgado signatura 5372. Archivo Histórico del Ejercito del Aire: Procedimientos de la justicia militar contra el personal militar que luchó en la aviación republicana durante la Guerra Civil).
Fue juzgado en 1941 por Auxilio a la Rebelión sentenciado a 3 años de prisión menor (ADAR. 106 páginas. Brunete en la Memoria: Signatura: AHEA -DOC. 60 – SOBRE 5 – PG. 9 | 4 DIC. 1937 | Ocupación: Teniente – Escuela De Vuelos (#1390). Archivo Histórico del Ejército del Aire).
Vilella Vallés, Antoni. Mecánico de las Fuerzas Aéreas de la República Española, trabajó en la Cuarta Escuadrilla del Grupo 26 con aviones de caza, conocidos como Chatos, siendo destinados durante la guerra a los aeródromos de Sariñena y El Toro. Ha sido presidente honorario de la Asociación de los Aviadores de la República (ADAR).
Yakushin, Mijail N. Piloto ruso de Chato. Nació en 1910. Llegó a España el 31 de mayo de 1937 actuando con la 1ª Escuadrilla de Chatos. Operó en la Patrulla de caza nocturna formada bajo la 1ª Escuadrilla de Chatos, llegando a ser el jefe de la Patrulla nocturna.
Derriba la noche del 26 de julio el Ju-52 de la Legión Cóndor tripulado por el teniente Leo Falk y los suboficiales Walter Brötzmann, Fritz Berndt, August Heyer y Georg Ubelhach. Regresó a la URSS el 15.11.37. (http://www.errepublika.org/).
Reus. Han estado destinados al campo de aviación de Sariñena diversos compañeros nuestros que habían vuelto del frente de Aragón con permiso temporal.
Diario de Barcelona, 4 de febrero de 1937.
Sariñena (Huesca), agosto de 1936. Agencia EFE. Un piloto, (no identificado), de un Nieuport 52.
Durante la guerra civil, en el frente Aragón, de forma improvisada, por medio de organizaciones obreras y luego a través del Comité Sanitario de las milicias antifascistas y bajo el mando del Comité Central de Sanidad de Barcelona, se instalaron diferentes hospitales de guerra, muchos llamados hospitales de sangre; hospitales provisionales cerca de las zonas de combate que recibían los heridos del frente. Hasta que finalmente el frente aragonés se dividió en dos sectores sanitarios: el norte, que comprendía desde Siétamo hasta Castejón de Monegros pasando por Tardienta, Robres, Alcubierre y Lanaja, y el sector sur que abarcaba Osera, Fuentes de Ebro, Pina, Quinto, Gelsa, La Zaida, Almochel y Lecera con dos sedes principales, en Bujaraloz y Caspe. Cada cabeza de sector contaba con un médico jefe responsable y cada centro debía de instalarse en un lugar con “Abundante agua”.
Visitando Sariñena. Arxiu Històric de Cardona, Domènec Martínez, AHC500-23.
Artículo enmarcado en la serie sobre la guerra civil en Sariñena
En Sariñena se estableció la cabeza del sector norte ubicando en la localidad el Hospital Militar de Sariñena (Carles Hervás i Puyal Sanitat a Catalunya durant la República i la Guerra Civil. Política i organització sanitáries: L´impacte del comflicte bèllic). Así, Sariñena ocupó un lugar muy destacado como punto neurálgico del frente de Aragón y especialmente en el frente de Los Monegros, donde llegaban diferentes columnas y milicianos, principalmente por ferrocarril, desde Barcelona al aeródromo Alas Rojas y al mismo frente muy delimitado en la sierra de Alcubierre. De esta manera, el hospital de Sariñena formó parte importante de los distintos hospitales del frente, contando además con el Hospital de Evacuación del barrio de la Estación ferroviaria de Sariñena y la red de trenes medicalizados. A su vez, el aeródromo Alas Rojas estableció su propia enfermería bajo el mando del capitán médico Manuel Conde López, que “Estaba muy en contacto con el banco de sangre y hospital militar de Sariñena” (Alas Rojas Sariñena, Salvador Trallero).
La sanidad en el frente
Las primeras atenciones se hacían en el mismo campo de batalla y en parapetos de las mismas trincheras, aprovechando cuevas y oquedades, para su posterior evacuación, por medio de las “auto-ambulancias”, a los hospitales de 1ª línea, donde se clasificaban, atendían, realizaban las operaciones de urgencia, a través del equipo quirúrgico, y, si era el caso, se evacuaban a otros hospitales de 2ª línea o también llamados de convalecencia.
Sección catalana del Socorro Rojo Internacional
A la vez que se desarrollaba y organizaba, realiza trabajos de importancia reconocida, como la instalación del hospital de sangre: la casa de reposo para los combatientes internacionales; lavaderos mecánicos, a Sariñena y Alcañiz; la construcción de coches ambulancia, que libra la sanidad de guerra; la organización de la ayuda moral y material a los refugiados y las expediciones de comestibles, ropas de abrigo y material sanitario a los frentes de más importancia.
La Humanitat: Any 6, núm. 1589 (30 març 1937).
El traslado de enfermos, del frente a los hospitales, se realizaba en ambulancias estableciendo, incluso, un tren sanitario en la línea ferroviaria que unía Tardienta, Grañén y Sariñena: «El traslado de nuestros heridos y enfermos se tiene que efectuar por carretera que, dada la mala situación en que se encuentra, ofrece graves peligros e Incluso que cuando lleguen al hospital de sangre de Sariñena, hayan podido fallecer en el trayecto. Por cuanto funciona, casi con absoluta normalidad el ferrocarril de Tardienta a Sariñena, Lérida y Barcelona, ¿no se podría establecer un servicio de hospital sanitario, anulando las ambulancias por carretera.» (Desde Tardienta Necesidad de montar un tren sanitario para hacer el servicio de Tardienta a Sariñena, anulando el actual por carretera. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).
La organización sanitaria, del comité de milicias, quedó plasmada en el diario La Publicitat de agosto de1936: «Las ambulancias sanitarias las tenemos organizadas según la tracción, en trenes y coches. Estas últimas van hasta la línea de fuego por tal de proporcionar los primeros auxilios a los heridos y atender su evacuación. Después se instalan los heridos en trenes hospitales que los trasladan a los hospitales de sangre que se han establecido en Reus y Lérida. Cuando el estado de los heridos lo precisa, otros trenes los transporta inmediatamente a Barcelona.» Ante la necesidad de procurar atender lo más pronto posible, el artículo señala: «Esta necesidad nos ha obligado también a establecer un hospital de sangre en Sariñena, cerca de las líneas avanzadas».
A las doce de la mañana, procedentes de Sariñena y de paso para Barcelona, llegó un tren conduciendo 25 enfermos.
El Noticiero universal, 11-08-1936.
Efectivamente, a fin de no saturar los sectores del frente, se dio suma importancia a la evacuación a hospitales de retaguardia. De esta manera, desde Sariñena, se evacuaba principalmente a Barbastro, Lérida y Barcelona. Para ello se utilizaron trenes medicalizados “Tren-Hospital” que partían desde la Estación de Ferrocarril de Sariñena. La línea de estaciones de Tardienta, Grañén, Poleñino y Sariñena fue un eje vital para la evacuación de heridos del frente de Huesca y de Los Monegros. En el sector sur se priorizó la evacuación desde Caspe en vez de Bujaraloz, también por vía férrea, lo que permitió una buena evacuación a través de trenes-hospital hasta Vilanova i la Geltrú.
La Voz, 12 de agosto de 1936.
«A las doce de la mañana, procedente de Sariñena y de paso para Barcelona, llegó un tren conduciendo 25 enfermos (Lérida)«.
El noticiero Universal 11 de agosto de 1936.
Llegan heridos para reponerse.
Llegaron de Sariñena y otros frentes a Barcelona 29 heridos que se encontraban hospitalizados en Lérida. Fueron trasladados al Hospital Clínico. Entre ellos figuran dos soldados de Zaragoza, que heridos, fueron abandonados por los fascistas y recogidos por los milicianos, que les atendieron.
La Libertad: La Libertad – Año XVIII Número 5108 – 1936 agosto 13 (13/08/1936).
Recibimos con ruego de publicación, la siguiente nota
«Solidaridad Obrera» en su edición de ayer, día 28, insertó una crónica de Tardienta, el autor de la cual evoca con gran celo por la creación de un tren hospital, que haga la línea Tardienta-Sariñena, al objeto de evitar el transporte por carreteras, por resultar enojosos y perjudiciales a los heridos.
Este Consejo Sanitario de Guerra tiene interés en hacer constar que el tren hospital Tardienta-Sariñena, es ya un hecho, como lo es el de Barbastro – Lérida y el de Lérida-Barcelona. Ahora bien como la ferocidad fascista no respeta para nada los trenes hospitales, a la hora del bombardeo es imposible su circulación y eso obliga a emplear otros medios de locomoción que llamen menos la atención de los artilleros fascistas, los cuales diríamos que prestan una predilección sádica por hacer blancos a las ambulancias y hospitales.»
El nuevo tren hospital proyectado por el Consejo Sanitario de Guerra
Salió de la estación de Barcelona (M. Z. A.), con dirección al frente sur, el nuevo tren-hospital, con el cual de hoy en adelante contará el Consejo de sanidad de Guerra, para atender las necesidades del trente. Subió para visitar el frente en dicho tren el honorable consejero de la Generalidad de Cataluña, señor Martín Rouret, y el ciudadano señor Artemio Aguadé, en representación del Comité Central de Milicias Antifascistas. Con los referidos ciudadanos hicieron también el viaje los doctores Jaime Aguadé, De la Cruz, Sala, Perramón, Gispert y Rallo, todos del Consejo Sanitario de Guerra, El viaje tenía por objeto hacer el libramiento oficial del nuevo tren- Hospital, proyectado por el mencionado Consejo.
Dicho tren cubrirá los servicios de la línea de fuego, hasta Flix. Está dotado de un vagón moderno de tercera, previamente desmontable, y en el cual se le pueden adaptar y en consecuencia se le han adaptado treinta y ocho literas de una suspensión perfectamente favorable a todas las comodidades de los pacientes. Consta también de un vagón «sleeping» para la instalación de heridos o enfermos cuyo estado les precisa la máxima comodidad. También consta de un vagón restaurant con sus correspondientes accesorios necesarios para el traslado y cura, de los enfermos.
Cuando llegó a Flix el tren, sus ocupantes, los doctores del Consejo, ocuparon diversos autos, con los cuales hicieron una larga inspección en los frentes de Caspe, Alcañiz, Puebla de Hijar, etc., eta, recogiendo su impresión médica.
Confiamos que el nuevo tren-hospital cumplirá maravillosamente su cometido.
Los talleres e industrias sanitarias han construido las literas y demás material complementario con exquisita delicadeza y esmero.
Los obreros ferroviarios por su cuenta han desempeñado y cooperado con entusiasmo su cometido, demostrando su grande entusiasmo, en la construcción de los vagones de tercera y adaptándolos a las características de su nueva destinación.
El noticiero Universal 29 de agosto de 1936.
Los inicios del Hospital Militar de Sariñena
El Hospital de Sangre de Sariñena se ubicó en la céntrica y pudiente casa solariega Penén-Paraled, en la plaza de la Iglesia, casa que primeramente fue saqueada y requisada, instalando, posteriormente, en sus dependencias el Hospital Militar de Sariñena y con el tiempo pasó a ser del ejército popular: Hospital Militar de Sariñena – XI Cuerpo del Ejército.
En palabras de coronel Luis Alfonso Arcarazo, el Hospital de Sariñena correspondía a «Un hospital de campaña improvisado en julio de 1936 para prestar apoyo sanitario a las columnas milicianas llegadas desde Cataluña para controla la sublevación de las capitales aragonesas». En la crónica de su intervención «El Hospital Militar de Sariñena (1936‐1938)», en las jornadas «Sariñena en Guerra» y publicada en la revista «Suplemento Armas y Cuerpos» Arcarzo explicó como «Se improvisó un hospital con algunas camas y un discreto quirófano, atendido por el personal sanitario de la población».
El improvisado hospital en cuya organización inicial debió estar implicado Comité Local o Comité Revolucionariode Sariñena estaba dirigido por el médico local tal y como queda recogido por el periodista austriaco Franz Borkenau, en su obra El Reñidero español: «El hospital tiene un aspecto bastante decente, considerando que se trata de un establecimiento improvisado. Está a cargo de médico local, pero cuando lo visité sólo cuatro de las dieciséis camas estaban ocupadas por pacientes que sufrieran alguna enfermedad. El hospital adyacente, destinado a los heridos, trataba solamente un caso. De todos modos, esta guerra no está provocando muchas bajas; sólo logran esto las matanzas en el interior.»
También recoge el hospital la poetisa, sindicalista, periodista, feminista y atleta Ana María Martínez Sagi en “Escenas de la campaña por tierras de Aragón” aportando su propia descripción del mismo: «Una casa particular, la mejor sin duda del pueblo, se ha habilitado para hospital. Allí se encuentran atendidos perfectamente ocho o diez heridos, y algunos enfermos; estos en su mayoría sufren de acolitis (Colitis) aguda, debido al agua insalubre de aquellos pueblos de la provincia de Huesca.» (La Noche, 5 de agosto de 1936. Texto recogido en Dones que surten del paper. Periodistes catalanes que expliquen un país: 15 (Lo Plançó) Tapa blanda – 27 noviembre 2018. Edición en Catalán de Elena Yeste Piquer (Colaborador), Francesc Canosa Farran (Colaborador)).
Así mismo también contamos con el testimonio de Manuel de Córdoba, en un artículo publicado en el periódico vespertino barcelonés “La Noche” y publicado el día 12 de septiembre de 1.936 (Artículo reproducido por el historiador sariñenense Arturo Morera en la revista Quio nº75), en el que detalla algunos aspectos interesantes del hospital. Manuel de Córdova describe los distintos departamentos: «Las enfermerías, el quirófano, las salas destinadas infecciosos, las dependencias auxiliares. Todo limpio, con pulcritud pregonera de una intervención femenina celosa del orden». En su volumen, Francesc Closa Salinas apunta que el Hospital de Sariñena presentaba 300 camas disponibles mientras que el de Grañén 45 camas (La organización sanitaria del XI Cuerpo del Ejército Republicano (1937-1939) Closa Salinas, Francesc). Luis Alfonso Arcarazo recoge, entre las dependencias, una máquina industrial para lavar y desparasitar la ropa de pacientes y soldados «Ya que los parásitos era uno de los problemas que mortificaba a los combatientes en las trincheras».
Luis Alfonso Arcarazorecoge que el Comité de Milicias Antifascistas y el Comité de Guerra del Frente de Aragón, que radicaban en Barcelona, se hicieron cargo de la asistencia sanitaria de los combatientes desplegados en el Frente de Aragón haciéndose cargo del Hospital de Sariñena.
El 6 de octubre de 1936 se constituye el Consell Sanitari de Guerra por parte de la Generalitat de Cataluña, formado por representantes de las diversas organizaciones, entre ellos el sariñenense Tomás Tussó Temprado, en representación del POUM, o el médico barcelonés Francesc Bergós i Ribalta, por UGT, y que estuvo al cargo del área sanitaria de Sariñena (Joan Ramón Soler i Segon. Paper del Consell de Sanitat de Guerra de la Generalitat de Catalunya en la Guerra Civil española, 1936-1939).
Además, apunta Alcararo «El hospital de Sariñena tuvo varias denominaciones en función de su dependencia. Con la militarización de las columnas y su dependencia de la Consellería de Sanitat i Asistencia Social pasó a denominarse Hospital Militar de las Milicias y del Ejército Republicano y desde junio de 1937 fue la Clínica Quirúrgica de Sariñena».
El hospital fue el centro de referencia en el sector, donde llegaron gran cantidad de sanitarios, muchos provenientes de Cataluña, entre ellos, señala Arcarazo a cirujanos, traumatólogos, internistas, odontólogos, psiquiatras, practicantes o enfermeras. Igualmente, el hospital es destino de visitas de altos cargos encargados de la sanidad en el frente y del comité sanitario.
Visita al frente del consejero del ayuntamiento de Barcelona Hilario Salvador y el doctor Tussó.
Salimos el doctor Tusó y yo de Barcelona el martes último, a primera hora de la tarde, marchando por Lérida directamente a la parte de Huesca para hacer noche en Sariñena, donde acampaba la columna que manda Jorge de Arquer, y pasando por Monzón.
Allí pudimos ya observar que los bravos milicianos guardan una inmejorable disciplina y que su organización es asombrosa por lo perfecta, llamando poderosamente nuestra atención el hecho de que sus componentes no son solo hombres del trabajo manual, pues entre ellos hay un licenciado en Filosofía y Letras y un médico sueco que desempeña su cometido como tal médico, de un historial tan liberal que además de haber participado en la gran guerra, fue también revolucionario en Rusia y ahora está con los amantes de las libertades de España.
El noticiero universal 8 de agosto de 1936.
Visita a las instalaciones sanitarias
Los doctores Jaime Aguadé, Francisco de la Cruz y Severino Perramón, del Comité Sanitario, efectuaron una visita de inspección a los Hospitales, Trenes sanitarios y Ambulancias de Lérida, Barbastro, Sariñena y Tardienta, en las cuales encontraron al personal sanitario en perfecto estado de disciplina.
La moral entre los heridos es elevadísima, hasta el punto de que al hablarles de convalecencia respondían que su deseo era reintegrarse cuanto antes al frente de batalla, con objeto de aniquilar al fascismo que se bate en retirada.
Este Comité desearía que aquellos que sienten enfervorizarse su voluntad ante el peligro escuchasen las palabras de los héroes que permanecen en cama, algunos de los cuales no se levantarán jamás. Así verían el alma fortalecida que a todos precisa, si quieren librar a nuestro país del yugo que ha estado a punto de imponernos el militarismo monárquico, por fortuna abatido.
El noticiero Universal 14 de agosto de 1936.
Del Frente de Aragón
Tuvimos ocasión de estar a las puertas de Siétamo el día 31 de julio, mientras se estaba librando un combate en las calles mismas de la población.
En la plaza había algunos muertos y heridos. Cuando la Cruz Roja los recogía, fue ametrallada desde el campanario. Cuando un practicante del Hospital de Sangre de Sariñena, junto con un miliciano recogían un herido, al miliciano le entró una bala por la espalda. Este miliciano se llama Robusté, de Mataró. Por la noche una Ambulancia intentó de nuevo recoger los muertos y heridos. Los fascistas la apresaron y fusilaron al chofer y a los dos practicantes. El fascismo no tiene humanidad ni delante a los que cumple una misión sagrada.
J. Oltra Pico. La Batalla: Número 14 _ 18 de agosto de 1936.
Interesándose por el paradero de un miliciano
El delegado político de la centuria 28 de la columna «19 de julio», destacada en un sector del frente aragonés, hace constar que se desea saber el paradero del miliciano Mario Garcés Bergés, herido el día 16 de agosto en Tardienta e ingresado en el Hospital de Sariñena.
Si está restablecido en esta fecha se solicita se incorpore a dicha centuria, por ser ésta la de las Cinco Villas (Zaragoza).
La vanguardia 22 de septiembre de 1936.
Aviso
Se pone en conocimiento de los familiares del compañero miliciano Eduardo Oriol, que va ser herido en el frente el 23 de agosto, de carácter leve y que se encuentra hospitalizado en Sariñena.
Butlletí del Comitè de Defensa Local: Núm. 053 (13 set. 1936) Vilanova i la Geltrú: el Comitè, 13/09/1936 (Vilanova i la Geltrú).
Accidente de Automóvil
Ayer, a última hora de la tarde, cuando regresaba de Sariñena a Barbastro el teniente coronel Gómez García, un camión que iba en dirección a esta última población, se lanzó contra los dos coches de escolta del citado jefe, resultando heridos de alguna consideración un chófer y dos individuos de la escolta, que han pasado hospitalizado a Sariñena.
Los heridos, que han mejorado algo en su estado, se han trasladado mañana a Barcelona.
El noticiero Universal 12 de diciembre de 1936.
Entre los muchos heridos que el Hospital Militar de Sariñena atendió, muchos fallecieron en el hospital e incluso algunos llegaron simplemente ya cadáveres. Algunos de aquellos fallecidos, que fueron inscritos con su respectiva «Acta de defunción», quedan recogidos en el trabajo de investigación: Hospital de Sariñena, fallecidos de guerra.
El sello del Hospital Militar de Sariñena – XI Cuerpo de Ejército – Administración aparece con la cruz de la Soberana y Militar Orden de San Juan de Jerusalén, de Rodas y Malta. Para el investigador monegrino Alberto Lasheras: «La cruz es un emblema con una gran carga de significado e historia desde el S.XII. Tiene un gran significado para el mundo cristiano y dado que la Orden realizaba actividades militares y hospitalarias, se ha ido utilizando como símbolo para identificar al personal militar y sanitario». La cruz aparece envuelta entre ramas y con una corona mural con cuatro torres almenadas en la parte superior.
Visita Hospitales de sangre
El comandante Villalba, teniente coronel Valdés y el dirigente Jorge Arque, tras celebrar en Leciñena un acto político organizado por las Juventudes Unificadas marcharon a Sariñena “Visitando los Hospitales de Sangre allí establecidos”.
El Liberal: Año XXXV Número 11280 – 1936 Septiembre 15.
Hospital de Evacuación
En el barrio de la Estación de ferrocarril de Sariñena se instaló, con la llegada de la columna del POUM, el 30 de julio de 1936, el Hospital de Evacuación, un centro desde el que se evacuaban heridos del frente a Barcelona. En el edificio, que había servido de Cuarto de Agentes del ferrocarril, aún pueden leerse las pintadas que lo identificaban como Hospital de Evacuación. «También había un tren hospital en uno de los muelles de la estación donde llevaban los heridos y los más graves los derivaban al hospital. Luis Porta se encargaba de llevar la ambulancia, iba a recoger al frente a los heridos para llevarlos al hospital, en una ocasión la ambulancia fue bombardeada y él se salvó, pero no los heridos que llevaba»José Porta Martín.
Sin embargo, las difusas letras dejaban entrever unas letras anteriores difícilmente legibles. A través de una fotografía, que se encontraba sin referenciar, se puede observar cómo antes de ser “Hospital de Evacuación” fue “Hospital de Sangre del POUM”, siguiendo la misma línea que el Hospital de Sangre de Sariñena.
«Cada noche los comunistas del aeródromo que acogía la escuadrilla Alas Rojas tachaban las siglas del POUM de la fachada. Los del POUM, cada mañana las volvían a pintar.»
Manuel Grossi
Manuel Grossi, líder revolucionario al mando de la columna del Partido Obrero de Unificación Marxista POUM, llegó a Sariñena con la columna el 30 de julio de 1936. Grossi, en sus cartas, narra como las fuerzas del POUM dejaron organizado el hospital antes de su avance hacía el frente. El denominado «Hospital del POUM» llegó a ser un centro de los distintos hospitales de la zona, según Grossi. «Los médicos también pertenecían al POUM. Creo que ha sido uno de los centros hospitalarios más serios y mejor organizados que han existido en el Frente de Aragón en todo el período que ha durado la guerra».
En repetidas ocasiones, ha sufrido ataques nocturnos por parte del PSUC, y más concretamente venidos del Campo de Aviación, donde se encontraba como comisario general un tal Franco, que al caer la noche organizaba unas patrullas y se presentaba en el hospital con ademanes de fiera atemorizando al personal sanitario.
Lo que resulta pintoresco es que el personal del hospital había pintado, con letras de un metro de altura el nombre del hospital, o sea HOSPITAL DEL POUM. Esto se relucía en los muros de la entrada. pues bien, cada noche los del Campo de Aviación (PSUC) se presentaban con escobas y pinturas y lo dejaban negro. Por la mañana los del POUM se las liaban y a la media hora las letras HOSPITAL DEL POUM volvían a quedar estampadas. Y… esto ha durado hasta que todo el resto de unidades del POUM se concentró en el sector de Huesca. Cierto que las letras desaparecieron, hasta el grueso de las ofensivas por parte del enemigo, y hasta que han sido reemplazadas las unidades de la 29 División, es decir, hasta que los del PC-PSUC, y la no menos participación de la CNT deshicieron nuestras milicias.
Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial
Jordi Arquer llegó a escribir, en un artículo publicado en La Batalla, defendiendo al POUM de los ataques del PSUC: «Nuestros milicianos saben ya a qué atenerse sobre diferentes cosas del frente. La solidaridad (?) de los elementos psuquistas que contra ellos han desatado una campaña canalla sobre la cuestión de Leciñena que la censura de guerra no nos permite hablar; la solidaridad (?) demostrada en Grañén en ocasión de ayudarles; la solidaridad borrando, fusil en mano contra sanitarios indefensos, el nombre de P.O.U.M. de nuestro hospital de sangre de Sariñena» (La Batalla: Número 94 _ 19 de noviembre de1936).
«Un hospital de evacuación de heridos en Sariñena, provincia de Huesca, dirigido por el capitán médico doctor Durán, asistido de cuatro enfermeros y varios enfermeras. Hay que advertir que en esta población, por ser cabeza de partido judicial, existe un hospital de partido, dirigido por los médicos de la localidad’, que ayudan al nuestro en él servicio de la evacuación de toda clase de heridos llegados del combate.»
«Morros está indignado con el Comité Sanitario Central, y con las Milicias d otros partidos políticos. Parece que Trueba en Sariñena no estuvo muy correcto y también me relata un incidente del Capitán Durán con los milicianos de guarnición en esta población».
Alberto Just. Organización, técnica y humanitarismo de nuestra columna sanitaria. La Batalla: Número 27 _ 2 de septiembre de 1936.
Igualmente, el hospital del POUM de Sariñena aparece citado por Josep M. Comelles y Josep Sauret Pont en su artículo «Los psiquiatras catalanes del POUM y la neurosis de guerra. Luces y sombras de una aventura generacional» en que que indagan en la trayectoria profesional de Jaume Sauret Guasch, Josep Solanes y Francesc Tosquelles, tres psiquiatras vinculados al POUM durante la guerra. En relación a Sauret cuentan que combatió en la zona de Huesca donde la columna del POUM instaló un hospital médico-quirúrgico en Sariñena: «Donde trabajaban médicos, practicantes, un estudiante y dos chicas». El hospital lo ubica en el barrio de la estación de Sariñena, exactamente cerca de la estación para su evacuación a otros hospitales «Estaba cerca de la estación para acoger a heridos que llegaban en ambulancias y podían evacuarse por ferrocarril a Lleida». Además apuntan a los capitanes médicos que dirigian el hospital «Lo dirigían los capitanes médicos Irañeta y Wisner (Dr. Mina) con una docena de médicos, entre ellos, Morros y Sauret, practicantes, camilleros y conductores de ambulancias. El dispositivo se basaba en ese hospital y en centros secundarios en Grañén, Alcubierre y Siétamo, donde fue destinado Sauret».
En un artículo sobre las transfusiones de sangre y su dificultad, queda constancia de los trenes quirófanos y parte de su papel médico en el frente: «La dificultad de disponer donantes se hizo presente en seguida, como se constata en un reportaje de aquellos momentos sobre un tren quirófano donde se destaca como hecho remarcable la colaboración de diversas personas ofreciéndose a donar sangre “Un camarada de Sariñena, el fogonero del tren, compañeros del comité de abastecimientos incluso vecinos del pueblo donde el tren estaba estacionado.»(Inici i desenvolupament de les transfusions a Catalunya. La Guerra Civil. Hervás Puyal, Carles. Citando a Hervás Puyal C. De Belchite a l´Ebre. El Dr. Rafael Pulido Cuchí i l´activitat quirurgicá al tren-hospital núm 20 (1937-1939) Afers, 2016; 84: 391-427).
Una anécdota
Nos la cuenta Salvador Coll empleado de la compañía de vagones camas.
El vagón quirófano -se dice- tiene un valor histórico. Antes era un vagón-salón en el cual viajaba Francesc Macià cuando iba a Madrid a llevar el Estatuto de Cataluña. Precisamente va a seguir la misma ruta: Lérida, Sariñena… Es el vagón número 4.168.
La Humanitat: Any 5, núm. 1426 (20 set. 1936).
También, desde la estación de Sariñena, se realizó la expulsión de mujeres del frente aragonés a Barcelona. Fue a partir de una orden dada por Durruti que culpaba a las mujeres del aumento de enfermedades venéreas entre sus filas: “Que causaba más bajas que las balas enemigas”. Un hecho recogido en la película Libertarias de Vicente Aranda y que también aparece recogido por Jesús Arnal Pena (Por qué fui secretario de Durruti: Memorias del cura que ayudó al líder anarquista en la guerra civil (1936-1939)): “Habla con la gente de Transportes y manda todos los vehículos disponibles a las centurias. Que recojan a las milicianas, sin dejar ni una; que las lleven a la estación de Sariñena y que las facturen a Barcelona en vagones precintados. ¿Lo oyes bien? ¡Precintados!.”
Hospital de EvacuaciónBarrio Estación SariñenaHospital de EvacuaciónBarrio Estación Sariñena
«Que recojan a las milicianas, sin dejar ni una; que las lleven a la estación de Sariñena y que las facturen a Barcelona en vagones precintados. ¿Lo oyes bien? ¡ Precintados!»
Yo fui secretario de Durruti, Memorias de un cura aragonés en las filas anarquistas. Mosén Jesús Arnal.
Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de junio de 1937.
Relato de una visita al Hospital de Sariñena publicado en «Combat», diario de la juventud comunista ibérica del POUM:
Hoy hablaba con un compañero herido que hay en el Hospital de Sariñena. Le he entregado una cartera que se dejó en una casa de Albero Alto. La herida del camarada es grave. Se le extrajo una bala de la cabeza. No habla mucho. Cuando le entrego la cartera él me mira. Entiendo que quiere que le abra. Yo lo veo. Busco entre los papeles y unos billetes algo que adivino debe codiciar. Saco el retrato de una chica con una dedicatoria, le acerco a los ojos húmedos, negros y en fundidos. Apunta una íntima satisfacción bajo el vendaje blanco de su frente. Rosario, esta excelente chica de Sariñena que desde el primer día está junto a otras compañías al servicio de nuestros heridos, lo mira con los ojos húmedos y luego nos confiesa, lejos ya de la cama del enfermo:
-iNo puedo! . iSoy una tonta! Esto y lo otro es demasiado… Pero tengo yo que estar aquí…
Y vuelve solicitada al pie de la cama de un enfermo que plantea, a humedecerle los labios.
Combat, 4 de septiembre de 1936.
El personal del Hospital Militar de Sariñena
Manuel Conde López, “Memorias de un médico militar”, apunta como en Sariñena se había instalado, en el centro de la población, un hospital de sangre, atendido por los cirujanos de Barcelona que se turnaban en sus servicios: «En este ambiente profesional tuve ocasión de colaborar con los más destacados cirujanos catalanes. Recuerdo entre otros al Profesor Francisco Bergós Ribalta, que formaba parte del elenco de cirujanos y jefe de Sanidad del frente de Aragón.«
Efectivamente, el médico barcelonés Francesc Bergós i Ribalta estuvo al cargo del área sanitaria de Sariñena. Según el historiador Arturo Morera, Bergós fue el encargado de organizar los puestos de socorro y curación en las columnas, así como los hospitales de Sariñena, Barbastro, Fraga y Caspe. Nombrado en 1936, por la Generalitat de Cataluña, como miembro del Consejo de sanidad de Guerra, se instaló en el frente de Aragón como jefe de los servicios sanitarios, dirigidos desde el Hospital Militar de Sariñena. Después de encargarse de la sanidad a la defensa civil, junto a Frederic Tarrida y Jaume Isern, fueron destinados al área sanitaria de Sariñena (más tarde II cuerpo del ejército). Francisco Bergós Ribalta fue designado, meses más tarde, jefe general de Defensa Civil, además «Con el grado de mayor de Sanidad Militar, organizó la evacuación de heridos en la retirada de Cataluña y después la sanidad del campo de Argelès» (Cos Militar de Sanitat). El historiador sariñenense Arturo Morera cita a Bergós entre las muchas personalidades que estuvieron en Sariñena durante la contienda: «Médicos como el creador de los hospitales de sangre, doctor Bergós, que tanto hizo por dotar con los mejores medios al hospital de Sariñena durante el dominio republicano» (La guerra del 36 en Sariñena. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros nº 21″).
Caso Bergós
El miércoles 2 de noviembre en Torralba, se celebró una reunión entre las distintas células Sanitarias del Partido Socialista Unificado – IC. Participaron los delegados de las células sanitarias de las células de Sariñena, Grañen, Almuniente, Tardienta, Torralba, Robres y Lanaja y entre otros asuntos acordaron lo siguiente sobe el denominado caso Bergós:
Caso Bergós (Delegado al Frente por el Consejo de Sanidad de Guerra, de los servicios Sanitarios). – Comunicar al camarada Bergós que aprovechando la necesidad de hacer una labor política y marxista, aprovechando el lugar que ocupa y siendo militante del partido, cosa o cosas que hasta ahora ha olvidado y que no ha llevado a cabo hasta el momento con la magnitud que le correspondía, toda vez que esta al Consejo de Sanidad de Guerra, como Delegado de nuestro partido.
Arxiu Nacional de Catalunya. ANC1-886-T-6953 Informes enviats per l’Estat Major de la Divisió Carles Marx, de les Milícies Antifieixistes de Catalunya.
El Dr. Bergós Ribalta en el exilio fue profesor de la Escuela de Sanidad Militar de Montevideo y publicó varios libros y ensayos, uno de ellos una biografía de Luis Companys (Manuel Conde López, “Memorias de un médico militar»).
Bergos y Ribalta, Francesc de Assís. (Barcelona, 1903 – Montevideo, 1978). Profesor de anatomía en la Universidad de Barcelona. Durante la guerra va dirigir, en Sariñena (con la colaboración de Frederic Tarrida y Jaume Isern) el área Sanitaría de lo que después sería el 11 Cuerpo de Ejército. Más tarde fue jefe general de Defensa Civil. Mencionado en Francia. Luego pasó sucesivamente por Argentina (Mendoza), Chile, Bolivia, otra vez Argentina (Buenos Aires) y acaba en Montevideo, donde fue Profesor de la Escuela de Sanidad Militar y «Fellow» en la Facultad de Medicina. Director de Sanidad de la Defensa Pasiva del Uruguay. Presidente de la Sociedad Latinoamericana de Hematologia.Miembro del Consejo Nacional Catalán. Presidente del Centro Catalán de Montevideo.
El exilio de médicos catalanes después de la guerra civil. Josep Miret i Monso.
No obstante, de acuerdo a un documento del Hospital de Evacuación primaria de Alcubierre, se cita, en septiembre de 1936, al compañero Duran como director del Hospital de Sariñena. En la misma línea, también encontramos la referencia del médico catalán Pelai Vilar i Canales quien en sus memorias relata como en el mes de junio de 1937 «actuó como un director de un hospital de campaña del XI Cuerpo del Ejército en Sariñena» (Hervás i Puyal, Carles. «Pelai Vilar i Canales. Guerra i exili. «Memòries d’un metge català en la sanitat militar republicana, 1936-1942"». Gimbernat: Revista d’Història de la Medicina i de les Ciències de la Salut, 2023, Vol. 79, p. 236-236, https://raco.cat/index.php/Gimbernat/article/view/408340). Igualmente Antoni Porta, médico, estuvo destinado en el hospital de Sariñena del XI Cuerpo del Ejército, del que fue director en enero de 1938 (Consideraciones sanitarias en torno a la batalle del Ebro, Hervás i Puyal, Carles Fundació-Museu d’Història de la Medicina de Catalunya. Barcelona (Barcelonès)).
Arxiu Nacional de catalunya. ANC1-1-T-11488.
Frederic Tarrida y Castells (Esparraguera, Baix Llobregat, 1898 – Barcelona, 1974), otorrinolaringólogo, con Jaime Isern y Rascall (L’Hospitalet de Llobregat, Barcelonès, 1912) y bajo las órdenes de Francesc Bergós dirigieron desde Sariñena la Sanidad de lo que después sería el XI Cuerpo de Ejército. Frederic Tarrida y Castells, México DF: Médico &empresa, llega a finales de 1941, procedente de Francia. Regresó a Cataluña en 1973. Jaime Isern y Rascall, empresario y director de laboratorios farmacéuticos, fue presidente honorario del Centro Catalán de Caracas. (El exilio de médicos catalanes después de la guerra civil. Josep Miret i Monso).
En el Hospital Militar de Sariñena estuvo el Doctor Isaac Nogueras Coronas. Manuel de Córdova en «La Noche», 12 de septiembre de 1936, escribió sobre Nogueras: «El doctor Isaac Nogueras fue a ocupar la dirección, desempeñando funciones dificilísimas; pero faltaba aún quien pudiera coordinar todos los trabajos, atender a los grandes y a los pequeños menesteres, escuchar a los peticionarios y enrolar a los que se ofrecían…». Isaac Nogueras Coronas fue un médico especialista en tisiología que creó dos sanatorios importantes en la provincia de Huesca. El primero, Boltaña, situado en un fértil valle, era adecuado para los enfermos que necesitaban un clima de mediana altura, y el de Pineta, en uno de los valles más pintorescos del Pirineo aragonés, hubiera podido muy bien competir, en cuanto a situación, aspecto y funcionamiento con los mejores de Suiza, ahora tan de moda. (Moises Broggí. Memóries d´un Cirurgiá). Al parecer, el doctor Nogueras venía de Barbastro donde había tenido problemas con el comité local, en Sariñena encontró protección gracias a la presencia de altos mandos que evitaron desmanes en la localidad. A pesar de ello, Nogueras estaba reclamado por el comité de Barbastro y, aunque estaba protegido, no se sentía seguro: «Más de una vez habían intentado capturarlo sin conseguirlo, gracias a la valiente y decidida oposición de la maestra y de otra gente de Sariñena» (Moises Broggí). Al final, el doctor Nogueras y su familia abandonaron Sariñena con Moises Broggí, solamente lo sabía la maestra y el capitán Conde de la guarnición. Una vez en Barcelona, Moises Broggí relata lo siguiente: «Nos despedimos con un fuerte abrazo, deseándonos mutuamente la mejor suerte. Me dijeron que lo tenían todo preparado para irse a Colombia» .
Certificado de Moisés Broggi de salida hacia el frente al Hospital de Sariñena, 4 de septiembre de 1936. Arxiu Nacional de Catalunya.
Aquella maestra fue Cristina Lana Villacampa, una joven comprometida que “prestó servicios en el hospital rojo de esta villa, como directivo con gran entusiasmo” según las acusaciones franquistas tras la contienda. «A título de rumor, intervino como dirigente en los saqueos de las casas del Sres. Torres y Castanera pudiéndose afirmar con certeza absoluta que tanto muebles como ropas que precisaron para el hospital de sangre rojo fueron sacados del establecimiento comercial de D. Joaquín Blasco Mirallas teniendo la certeza que todo ello era debido a sus indicaciones”. Joaquín Blasco Mirallas regentaba una tienda de muebles y tejidos que durante la guerra fue requisada, material que, en parte, debieron destinar para el Hospital. Joaquín Blasco Mirallas fue alcalde de Sariñena durante los primeros años de la dictadura. Además, el responsable de falange señaló sobre Cristina: “Algún tiempo administradora del Hospital Militar rojo, cargo que dejó voluntariamente al abrirse las escuelas para dedicarse a su profesión”. Manuel de Córdova quedó profundamente impresionado de Cristina Lana, llegando a reflejarlo claramente en su artículo sobre el frente de Aragón: «La maestra del pueblo es una aragonesa de temple, culta, cordial, humana y comprensiva. Sus nervios parecen de acero fino. No conoce lo que es fatiga. Sus ojos -¡lindos ojos de aragonesa!- sonríen comprensivos. -No les daré mi nombre -nos dijo-, porque eso es lo de menor significación ahora. Lo que importa es que se percaten de la labor que nos porque no habremos de desfallecer ahora que ya está hecho lo más importante. Vean, vean… Luego al despedirnos aún reiteró su negativa la maestrica. Conocedores de una de sus debilidades -las golosinas- apelamos a recursos heroicos para convencerla de que su resistencia suponía una puerilidad. No hubo medio, sin embargo de convencerla. Salimos del Hospital sin saber su nombre. La casualidad es a veces nuestra mejor auxiliar. Acertamos a pasar junto a unos chiquillos a quienes preguntamos: -¿Cómo se llama la maestra del pueblo?. Nos dijeron su nombre y no acertamos a recordarlo… – Los rapaces replicaron a coro: – La maestra se llama Cristina Lana Villacampa – Una pitusa rubia, bonita como el sol, añadió: -¡Es más buena la maestra…!».
En el diario de la enfermera australiana Agnes Hodgson (A una milla de Huesca, edición de Judith Keene y Víctor Pardo Lancina), aparece su testimonio con motivo de su visita al Hospital Militar de Sariñena. El 23 de marzo de 1937, Agnes se desplazó desde Poleñino a Sariñena con los dentistas Ramón y Moussons. Visitaron el hospital de Sariñena al que describe como “bastante grande, aunque el quirófano no está también como el nuestro”. En su diario anota que “el superintendente se ha quejado a Moussons de que los casos quirúrgicos que llegan aquí evacuados desde Vicién están, casi todos, infectados, mientras que los de Poleñino y Grañén evolucionan bien”. Otras citas, no directas con el hospital, señalan que el 24 de abril del mismo año, a las 11:30 solicitaron con urgencia, desde Sariñena, la ambulancia de Poleñino y el 21 de junio anotó el bombardeo sobre Sariñena, ocasionando daños en el aeródromo, “afortunadamente, los aviones no se encontraban allí, según cuentan”.
Completamente reseñable fue la presencia del gran psiquiatra catalán Francesc Tosquelles Llauradó (Reus, 22 de agosto de 1912- Granges-sur-Lot, 25 de septiembre de 1994). Marxista republicano de sensibilidad libertaria, que ejerció como psiquiatra en el Hospital Militar de Sariñena, tratando en el mismo frente, «En estrecha colaboración con los médicos y cirujanos», el miedo y la vivencia de la desestructuración de la guerra. Tosquelles es considerado el inventor de la “psicoterapia institucional” (Wikipedia), influyendo “Poderosamente la pedagogía y la psiquiatría de la segunda mitad del siglo XX”. También actuó como ayudante de cirujano y médico generalista (Orígenes y fundamentos de la psiquiatría en España, Víctor Aparicio Basauri).
«Para Tosquelles la guerra no supuso una ruptura con la práctica clínica ni con el afán de seguir investigando en ella, solamente significó cambiar de campo operativo. Se asoció a las Milicias Obreras y fue al Frente de Aragón con otros de Reus, como Solanes, Sauret, Capella y Borrell. Allí, en Sariñena y comarca, es decir, en un contexto completamente novedoso, pudo poner en práctica muchas de las ideas elaboradas en los años anteriores. Trataba a los heridos y otros tipos de enfermos en el propio hospital general, próximo al Frente, en estrecha colaboración con los médicos y cirujanos. Trataba sobre todo el miedo y la vivencia de desestructuración que la guerra producía en los soldados y lo hacía «in situ», es decir, sin trasladarlos a un hospital de retaguardia en el que hubiera la seguridad que produce estar fuera de las líneas de fuego. Lo había aprendido en la práctica y en las conversaciones tenidas en relación a la psiquiatría comarcal -ahora diríamos de sector-; al enfermo había que procurar tratarlo cerca de su entono, de lo contrario su cronificación era mayor; con las neurosis de guerra, allí experimentó la misma cuestión.
El trabajar en ese campo operatorio de Sariñena, en el que no solo hizo de psiquiatra, sino de ayudante de cirujano y médico generalista, le sirvió para comprobar que lo que hasta ese momento había sido una intuición en él, ahora era una convicción, el que la posición que ocupa el médico, como persona, es fundamental en el proceso de la cura y esa posición depende de él y del entorno-siempre algo modificable que le rodea.»
Orígenes y fundamentos de la psiquiatría en España, Víctor Aparicio Basauri.
La investigadora Joana Masó «Tosquelles. Curar les institucions«, sitúa a Tosquelles en el Hospital Militar de Sariñena en 1937: «Movilizado al frente de Aragón, Tosquelles organiza la evacuación de los pacientes del hospital psiquiátrico de Huesca en mano de las tropas fascistas. Es responsable de la restructuración del sanatorio de Sariñena y, más tarde, del hospital de Almodóvar del Campo». Asimismo, Joana Masó apunta que el 21 de noviembre de 1937 «Tosquelles es nombrado teniente médico provisional destinado a las órdenes del jefe de Sanidad del XI Cuerpo del Ejército republicano». Tosquelles debió de estar en Sariñena hasta mayo de 1938, cuando fue nombrado jefe de los Servicios Psiquiátricos del ejército de Extremadura y director de la clínica de Almodóvar en Ciudad Real.
«En Aragón, para comenzar, les proponíamos escuchar la sinfonía inacabada de Schubert. Yo no sé si era la misma música, o era el título que sugería que la vida no se acaba nunca y que no se para en el primer tropiezo. El miedo de morir vestidos, la tenemos todos. Sentados y con la música, se distendían o se relajaban un poco. En todo caso, llegaban entonces a decir algo se su vida sin que nuestra interrogación se hiciese explicita. Interrogar alguien aumenta el miedo.»
Joana Masó «Tosquelles. Curar les institucions«.
«Sauret, ya capitán médico provisional fue destinado al Ejército de Extremadura “por el tiempo de duración de la campaña”15 bajo el mando del capitán Tosquelles con el que compartía alojamiento en Almodóvar que ocupa el lugar de Sariñena o de Bujaraloz»
Febrero de 1938. Josep M. Comelles y Josep Sauret Pont «Los psiquiatras catalanes del POUM y la neurosis de guerra».
Otra figura muy destacable y a la vez olvidada es Tomás Tussó Temprado (Sariñena, 1892-Méjico, 1974), militante obrero de la CNT, ejerció la medicina dedicado a las clases populares. Durante la guerra civil ocupó el cargo de regidor del Ayuntamiento de Barcelona, como consejero de higiene y sanidad. También fue miembro de la Federación Comunista Catalanobalear, del Bloque Obrer i Camperol y finalmente del POUM, en representación del cual fue regidor del Ayuntamiento de Barcelona. Acabada la guerra consiguió exiliarse a Marruecos y luego a México. Publicó algunos escritos en catalán “Necessitat d´una educació i d´una cultura obrera” en la revista L´Opinio y «Cal pendre posicions” en L´Hora. Algunas fuentes lo citan exiliado en Francia, en la población de Lyon, departamento de Rhône (La maçoneria a l’exili: França, 1939. Josep Clara Resplandis).
Otro altoaragonés que ocupó un cargo en el ayuntamiento de Barcelona fue Jesús Ulled Altemir, periodista y político oscense, que ejerció de teniente alcalde en 1931. Los hermanos de Jesús Ulled, Rafael Ulled (Sariñena, 1885 -Barcelona, 1937) y José Ulled (Sariñena, 1888-Barcelona, 1929) intervinieron muy activamente en la política catalana en las filas del Partido Republicano Radical de Lerroux. (Indagacions sobre llengua y literatura catalanes a l´Aragó, Hèctor Moret). Ver La saga Ulled Altemir.
Hermenegildo Claret Senespleda, alférez médico que pasó del hospital de Sariñena al servicio de Aviación del aeródromo republicano de Sariñena Alas Rojas (Diario Oficinal núm. 129 del 29 de mayo de 1937 del Ministerio de Defensa (ADAR)).
Francisco Ignacio Tabernero Vicente (San Martín del Pedroso, municipio de Trabazos, Zamora, 1905 – Caracas, 1987). Licenciado en la Universidad de Barcelona fue médico internista en el Hospital de Sant Pau de Barcelona y de St. Louis de París. Durante la guerra fue jefe de Sanidad del Vº Cuerpo de Ejército, sector de Sariñena (Huesca). Ejerció Medicina Interna en Caracas. (El exilio de médicos catalanes después de la guerra civil. Josep Miret i Monso).
Como estudiante, Jaume Planas Guasch fue enviado al frente como médico de batallón, en tren hasta Barbastro y luego al frente de Tardienta. Encontramos su testimonio en la «Memoria de la profesión “Consell de Col·legis de Metges de Catalunya”.Entrevista al doctor Jaume Planas Guasch hecha, por el doctor Francesc M. Domènec Torné y revisada por el doctor Lluís Daufí». A pesar que se quería pasar al bando nacional, fue requerido para el Hospital de Sariñena. Al hospital habían ido a parar varios cirujanos del Servei d’Urgències de Barcelona y él fue reclamado por su condición de buen anestesista, estuvo durante 1937 y parte de 1938. También ejerció de cirujano operando al que denominó como “Cabecilla de Sariñena” y conocido como Pancho Villa: “Llevaba siempre dos o tres pistolas; era un tipo que vino herido con un vendaje y lo tuve que operar” (Nota: Pancho Villa respondía a un cabecilla de la localidad de Grañén, no hay constancia de ningún Pancho Villa en Sariñena). Jaume narra cómo al final hizo amistad con Pancho Villa, que éste salía con una chica que llamaban Petiforra y cuya hermana iba a hacer faenas al Hospital: “Les llevaba a todos de cabeza”. Jaume, además cita a Gonzalo Aguiló, un cirujano que fue destinado al hospital de Poleñino: “Las ambulancias inglesas tenían una unidad que era el quirófano y una o dos que eran destinadas al personal: para dormir, para comer, para todo… Y esta gente iban con unos autobuses. El Aguiló estaba ayudando a las operaciones. Y cuando vino a Barcelona la ayuda inglesa, buscaron un cirujano e hicieron en Gonzalo Aguiló cabeza de la ambulancia inglesa”.
Además, Jaume Planas relata la anécdota de un doctor amigo suyo que también ejercía en Poleñino. Su amigo trató en vano de desertar por lo que se vio obligado a esconderse porque lo estaban buscando y su vida corría peligro. Gracias a la intervención de Jaume Planas y su buena relación con Pancho Villa, a los pocos días en el diario oficial se publico que su «Amigo» era destinado al Hospital de Sariñena: «O sea que, además, lo envió al mismo hospital que yo. Y yo, como bajaba de vez en cuando de permiso por ir a casa, dije que ya le daría la noticia yo. Le vi, le dije: «Ya lo tienes salvado…, mañana mismo vete hacia allá arriba.» Total, que yo me quedo de permiso a Barcelona y él se va hacia Sariñena, y cuando se me termina el permiso y me vuelvo hacia el hospital, me dicen: «No, no hay plaza para ti, ha venido un nuevo médico; que era mi amigo.»
Todas las actas de defunción de Sariñena, durante la vigencia del hospital, vienen certificadas por los diferentes directores del Hospital Militar de Sariñena. Encontramos al médico Vidal Bosqued Gimeno, M. Blay, Hermenegildo Claret, Pedro Cascales Ballarín, Juan Marcé, Antonio Porta, Antonio Carrera, Pelayo Vila y unos difícilmente legibles y mal transcritos: G. Sevelvo, Muvi Lameca e Yoace Bogueras. También encontramos la certificación por parte del médico del campo de aviación “Alas Rojas” de Sariñena el doctor Manuel Conde López. (Hospital de Sariñena, fallecidos de guerra).
Vidal Bosqued Gimeno, médico del hospital, aparece en las solicitudes de información político sociales al ayuntamiento de Sariñena por parte del Colegio Oficial de Médicos de la Provincia de Huesca, 7 de febrero de 1940.
Pedro Cascales Ballarín, médico de asistencia publico domiciliaria, recibió acusaciones tras la guerra civil. La Jefatura Provincial de Sanidad solicitó a la villa de Sariñena informes políticos-sociales del doctor Pedro Cascales.
El Consejero-regidor de Gobernación del Ayuntamiento de Barcelona, don Hilario Salvador, acaba de realizar una visita al frente aragonés, de donde ha regresado entusiasmado y lleno de optimismo.
«Esta visita — comienza diciendo — la he realizado con el doctor Tusó, porque tenía como finalidad principal propagar entre los milicianos del frente las medidas profilácticas que son necesarias en los campamentos, (de un modo especial las que tienden a evitar que se presenten casos de tifus que, de propagarse entre los combatientes, pueden llegar a constituir un verdadero peligro.
Salimos el doctor Tusó y yo de Barcelona el martes último, a primera hora de la tarde, marchando por Lérida directamente a la parte de Huesca para hacer noche en Sariñena, donde acampaba la columna que manda Jorge de Arquer, y pasando por Monzón.
Allí pudimos ya observar que los bravos milicianos guardan una inmejorable disciplina y que su organización es asombrosa por lo perfecta, llamando poderosamente nuestra atención el hecho de que sus componentes no son sólo hombres del trabajo manual, pues entre ellos hay un licenciado en Filosofía y Letras y un médico sueco que desempeña su cometido como tal médico, de un historial tan liberal, que además de haber participado en la gran guerra, fue también revolucionario en Rusia y ahora está con los amantes de las libertades de España.
La Vanguardia. 9 de agosto de 1936.
En las solicitudes de informes socio-políticos aparece Leopoldo Velazque Bosque, médico de asistencia pública domiciliaria que ejerció su profesión libre en Sariñena sobre el 18 de julio de 1936 (solicitud nº3970 de la jefatura provincial de sanidad Teruel). También encontramos a Manuel Lacruz Espada, practicante de Sariñena de asistencia pública domiciliaria, y la matrona Jacoba Ainoza Ainoza.
Disposiciones del Ministerio de Defensa Nacional Destinos Militares
Capitán don Ramón González Cruz, de a las órdenes del general de la cuarta división como pagador del Consejo de Sanidad de Guerra, a jefe del Depósito de Intendencia de Sariñena.
El noticiero Universal 25 de junio de 1937.
Practicantes
En el Diario Oficial del Ministerio de Guerra aparecen diferentes nombramientos para Sariñena. Los primeros en el diario nº 19 (Valencia, 22 de enero de 1937), donde aparecen los nombramiento de los practicantes militares provisionales: Manuel Lacruz Espada, Jaime Duran Revira (27 julio 1936), Ramón Ortega Gómez (14 agosto 1936) C. Av. Saríñena (Campo Aviación), Ángel Martín Acha, Domingo Pardo Lacruz Hospital Sariñena (20 agosto 1936), Lorenzo Mora Buil Hospital Saríñena (20 agosto 1936) y Aurelio Gálvez Alberico Aeródromo Sariñena (25 agosto 1936).
El sariñenense Manuel Lacruz Espada fue presidente del Casino de Sariñena y practicante del Hospital Militar de Sariñena, como auxiliar facultativo 2º y, al parecer, fue «Asimilado como teniente a los efectos de cobros». Manuel fue acusado de ser administrador del Hospital Militar, hecho que negó. No huyó con la entrada de las tropas franquistas y continuó con su actividad en el hospital atendiendo a las tropas nacionales. En 1941, con 66 años de edad fue sentenciado a 2 años de inhabilitación y a 300 pesetas de multa (AHPHU_J_005622_002180).
Nombres de una guerra en la villa de Sariñena, Manuel Lacruz Espada: Practicante de Sariñena de Asistencia Pública Domiciliara. Jefatura Provincial de Sanidad, Huesca marzo de 1940. Responsabilidades Políticas Juzgado Investigación Provincial de Huesca, 5 de septiembre de 1940. Expediente ES/AHPHU – J/005622/002180, 24 de agosto de 1940: “Con anterioridad al 18 de julio de 1936 era de ideología izquierdista, sin estar afiliado a ninguna sindical. Al estallar el Movimiento Nacional, ingresó en el Hospital Militar de esta villa con la graduación de teniente, ejerciendo el cargo de practicante”. Fue acusado de ser administrador del Hospital. En su declaración manifestó que perteneció a Unión Patriótica y que votó a la candidatura mixta de “Los señores Ulled, Lana, Videl y Beltran”. Ejerció como Auxiliar Facultativo 2º “Siendo únicamente asimilado como teniente a los efectos del cobro”. Con la liberación se encontraba ejerciendo en un hospital de Barcelona donde continuó con sus servicios “a favor de la causa nacional”. “Defendió a las Carmelitas evitando que fuera asaltado su convento”.
Domingo Pardo Lacruz, practicante de Sariñena. fue investigado y finalmente, quedó libre de sospechas tras los informes políticos-sociales emitidos por las autoridades franquistas locales. Al igual que el médico Pedro Cascales, los dos profesionales siempre han contado con el respeto y el cariño de la población.
Farmacéuticos
Como farmacéutico tercero provisional fue nombrado para ejercer en Sariñena a Juan Escudero (23 agosto 1936), Foz Casarramona, Loste Bajardí (20 agosto de 1936) y Luis Marco Daks (19 octubre 1936). En el Diario Oficial del Ministerio de Guerra nº 212 (Valencia, 3 de septiembre de 1937) aparece el nombramiento de Domingo Pardo Lacruz para el Hospital Militar de Sariñena.
Antonio Loste Bardají, natural de Sariñena ejerció de farmacéutico y regentó la farmacia familiar. Su expediente de responsabilidades políticas no le atribuye ninguna militancia, ni de partido ni ideológicamente. Aunque si se cita que mantuvo buenas relaciones con las autoridades durante la contienda, además de proteger a su hermana de quien tenía su tutela. Antonio fue encargado de la farmacia del Hospital Militar de Sariñena, pues la farmacia familiar, atendiendo a su expediente, fue incautada pasando a ser “Farmacia Militar del ejército rojo”. Se socializó en octubre de 1936.
El 20 de agosto de 1936 es nombrado farmacéutico tercero provisional y destinado al sector norte del frente de Aragón.
En junio de 1937, dirigió el depósito de material sanitario y farmacéutico del XI Cuerpo del Ejército. El depósito había sido reubicado de El Prats de Rei a Bassella, “Concretamente a casa del Francés, por tanto, próxima a la primera línea de frente. Este nuevo emplazamiento hacía que estuviera sólo a 20 kilómetros del frente, lo que le facilitaba visitar regularmente las divisiones y brigadas y surtirlos rápidamente de los medicamentos y material de curación que requirieran.” (La organización sanitaria del XI Cuerpo del Ejército Republicano (1937-1939) Closa Salinas, Francesc).
En julio de 1937 es trasladado al Hospital Militar de Sariñena, ocupando a la vez la dirección del laboratorio de análisis de Monzón. Antonio llega a alcanzar el grado de capitán farmacéutico provisional pasando a dirigir los Servicios Farmacéuticos del XI Cuerpo del Ejército. En enero de 1938 es destinado al Hospital de Campaña del del XI Cuerpo del Ejército, permaneciendo casi un año. «Le acompañaban, entre otros, el teniente farmacéutico provisional Luis Morató Pou y el soldado farmacéutico Pedro Navarro Rodea. En plena retirada debido al avance franquista lo reubicarían en el Depósito de Farmacia del mismo cuerpo.» (La organización sanitaria del XI Cuerpo del Ejército Republicano (1937-1939) Closa Salinas, Francesc).
Responsables locales
El sariñenense Daniel Millera Muro aparece como Administrador del Hospital y de Abastos, en la relación de individuos incursos en la ley de responsabilidades políticas. También aparece José Izco Martínez, miembro de UGT, como directivo del comité y administrador del Hospital y Manuel Lacruz Espada fue acusado de ser administrador del Hospital Militar, hecho que negó (AHPHU_J_005622_002180).
Conserje
Francisco Moren Salillas desempeñó el cargo de Conserje del Hospital (Expedientes ES/AHPHU – J/005672/000235 y ES/AJTZ – 2017/3).
Agripinio Fernández Cantero «Ingresó en septiembre de 1936 como escribiente en el Hospital de Sariñena del que salió voluntario para el frente al efecto de rehuir posibles persecuciones por considerarle sospechoso ya que su padre era persona francamente afecta a la causa nacional por cuyo motivo sufrió detenciones, en el Batallón de Ingenieros, al que pasó al marchar del Hospital. Expediente de Responsabilidades Políticas ES/AHPZ – J/005973/000045 “De 22 años, soltero, natural de Torrelavega (Santander), vecino de Sariñena.
Personal del Hospital de Sariñena, periódico Alas Rojas, nº 20 del 13 de febrero de 1937:
Miguel Villacampa
Angel Puyuelo
Jesús Acero
Lorenzo Mora
Pilar Cafareida
Agripino Fernández
Marina Lana
Jaime Isern
Jaime Vilaseca
Antonio Taverna
Salvador Casadellas
Manuel Gallego
Juan Moro
Domingo Pardo
Juan A. Escudero
José Buil
Antonio Zaragoza
Rafael Bellmunt
Julio Casabona
José M. Pano
Enrique Bretos
José Bretos
Pedro Cascales
Daniel Millera
Una antifascista
Manuel Escolá
Margarita Muro
Francisco Morén
Luis Marcó
Pedro M. Voltò
Rafael Manos
Nemesio Franco
José M. Gómez
José Oyos
Manuel Admelle
Mercedes Mur
Antonio Linares
Enrique Andreu
Pascual Rodríguez
Francisco Miró
Juan Llamas
Mercedes Morén
Elisa Martínez
Agustina Calvo
José Martínez
Gabino Gerona
Pilar Sesé
Mercedes Romerales
Fermín Orquín
Antonio Loste.
En el frente
Ambulancia tiroteada por los facciosos
Sariñena, 17. Hoy, ha sido trasladada a esta población una ambulancia sanitaria tiroteada por los facciosos con verdadera saña. Hay en el techo los impactos de la metralla de un disparo de cañón que se hizo contra la misma y en uno de los costados más de veinte impactos.
Ha llegado a Sariñena una ambulancia sanitaria que fue cruelmente ametrallada por los facciosos.
Sariñena, 17 (2 t.). — Hoy ha sido traída a esta población una ambulancia sanitaria tiroteada por los facciosos con verdadera saña. Tenía en el techo los efectos de la metralla de un disparo de cañón y en uno de los costados más de veinte impactos. Febus.
Ahora, 18 de abril de 1937
Mario Angeloni. Abogado y político antifascista italiano, dirigente del Partido Republicano, había combatido en la Primera Guerra Mundial como oficial de Caballería, obteniendo en la batalla de Capporetto la Medalla de Plata al Valor Militar. Murió en el hospital de Sariñena de las heridas sufridas en la batalla de Monte Pelado.
Comunicado de prensa: Núm. 216, 22 de abril de 1937
Los facciosos, en sádica crueldad ametrallan una ambulancia sanitaria
Nos llega a la población aragonesa de Sariñena una ambulancia sanitaria la cual ha sido blanco de la artillería facciosa. El vehículo presenta en el techo las marcas inequívocas producidas por la metralla de un obús y en uno de los costados se cuentan hasta una veintena de impactos.
Uno ha sacado fotografías de esta ambulancia demostrativas, ante el mundo civilizado, de los procedimientos barbaros y crueles empleados por los que dicen que luchan por la civilización y la cultura.
La ayuda y la biblioteca
Ayuda
Gracias al Socorro Rojo Internacional, por medio de donativos, se fue dotando de material a los hospitales del frente. También de material para las milicias que operaban en los diferentes sectores de guerra, de lo que da parte el diario La Vanguardia del miércoles 21 de octubre de 1936: “Los auxilios de retaguardia. Un camión de medicamentos y ropa para el frente aragonés”. Entre los muchos aprovisionamientos aparece “Los instrumentos de cirugía de los antifascistas de Perpiñán fueron repartidos entre los médicos de La Granja, Las Casas, Almuniente, Tardienta, Sariñena, Bujaraloz y Sástago”.
Así mismo, en Sariñena se realizaron diferentes actos para recaudar fondos para el Hospital. Así aparece recogido por La Vanguardia, recogiendo la noticia con motivo de la visita del Coronel Villaba al frente de Alcubierre y luego a Sariñena “Allí se celebró una fiesta en el campo de aviación, en beneficio de los Hospitales de sangre. Hubo partido de fútbol, fiesta aérea y baile, y por la noche una velada artística en el teatro Romea. A todos estos actos asistió mucha gente de la localidad y alrededores (La vanguardia, martes 15 de septiembre de 1936)».
Impresiones del frente aragonés
Desde Leciñena nos dirigimos a Sariñena. Allí se celebró una fiesta al campamento de aviación a beneficio de los hospitales de sangre.
Tuvo lugar un partido de fútbol, fiesta aérea y baile, y por la noche una velada artística en el teatro Romea. A todos estos actos asistió mucha gente de la localidad y de los alrededores.
Antoni d´Aragó. Hoja oficial de la provincia de Barcelona: Época Segunda Número 561 – 1936 Septiembre 14.
Tiene lugar en Sariñena un importante festival deportivo
En Sariñena se ha celebrado un festival a beneficio de los hospitales de sangre, de aquella localidad.
La parte más destacada consistió en un partido de fútbol que jugaron el equipo de Sariñena y oteo integrado por milicianos y soldados pertenecientes al servicio de aviación.
Acudió al campo numeroso publico y también se han trasladado muchas de los pueblos cercanos.
El campo ofrecía magnifico aspecto.
La recaudación obtenida, pasan las dos mil pesetas.
Este festival prueba el espíritu de nuestras fuerzas que, además de atender de las necesidades de guerra, ofreciendo sus vidas, cuando es necesario, los tiempos de descanso, los dedican a celebrar actos tan brillantes y humanitarios como el comentado.
La Veu de Catalunya: diari catalá d’avisos, noticias y anuncis: Any 46, Núm. 12554 (17 set. 1936) Ed. Matí.
Incluso los días festivos del 1 de mayo y del 14 de abril, los obreros de Sariñena los dedicaron a trabajar para destinar sus jornales al Hospital de Sangre «Cuyo rasgo lo harán todos voluntariamente ya que, es el sentir general de este vecindario y creen no estamos en momentos de realizar fiestas de ninguna clase» (Acta del 22 de abril de 1937). Además, en el acta municipal del 13 de octubre de 1937, queda reflejada la recogida de mantas y colchones para los frentes y hospitales: “Se da lectura a una orden general del día de octubre de 1937 del XI Cuerpo de Ejército del Estado Mayor de Sariñena en virtud de lo ordenado por el Ministerio de Defensa Nacional en O.G. de 7 de septiembre de 1937 (.. 232) en la que se manifiesta la recogida de mantas y colchones destinados para los frentes y hospitales a consecuencia de la campaña de los elementos necesarios de abrigo” (Actas Consejo Municipal de Sariñena).
Comisaria
A Sariñena en un festival de teatro y futbol se ha recaudado a beneficio de los Hospitales de Sangre la cantidad de 2.000 pésetes. También los obreros de la Casa Cros de Lleida han dejado un día de haber con destinación a los Hospitales de Sangre y que asciende a la cifra de 959’25 pesetas.
Combat, 14 de septiembre de 1936.
A su vez se realizaron algún que otro llamamiento ante la escasez de alimentos, como es el caso al pueblo de Capdesaso manifiesto en en documento del Juzgado Militar de Sariñena, del Estado Mayor del XI Cuerpo de Ejército del Ejército del Este:
Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España
“Al pueblo de Capdesaso debido a la escasez de artículos de Alimentos, para los Heridos procedentes del frente en esta plaza.
Hago un llamamiento al PUEBLO de CAPDESASO PARA QUE CON SUS MEDIOS Y VOLUNTAD aporten lo que tengan a bien para este HOSPITAL DE SANGRE.
Espero que el Pueblo de Capdesaso respondiera a este llamamiento.
Gracias que espero que atenderán.
Sariñena, 8 de septiembre de 1937.
Pieza segunda de Huesca. Del Alzamiento Nacional. Antecedentes, Ejército Rojo y Liberación. Archivo Histórico Nacional, FC-CAUSA_GENERAL,1413,Exp.2.
Biblioteca
El «Servicio de Bibliotecas del Frente», a partir de febrero de 1937, ubicó en Sariñena una de las dos subcentrales del frente de Aragón, Alcañiz y Sariñena. Estas pertenecían a la subcentral de Cervera, mientras que la segunda subcentral estaba en Tarragona y la central en Barcelona (La Guerra Civil en Sariñena). «Por las actas conservadas de la Institución de las Letras Catalanas, podemos saber detalles de su organización, como la creación de bibliotecas en los hospitales de sangre, dependientes de las dos subcentrales y la creación de bibliotecas de primera línea (doce en primavera de 1937), servidas en cajones-biblioteca con un fichero-catálogo integrado, y con un fondo de libros renovables periódicamente desde las dos subcentrales.» (El Servei de Biblioteques del Front la col·lecció conservada a la Biblioteca Pública de Tarragona Cristina Barbé Aragonés).
En el Hospital Militar de Sariñena se instaló una biblioteca por parte de la Generalitat de Cataluña, que estableció, de acuerdo con la Dirección Sanitaria de «Sanidad de Guerra» del departamento de Defensa, seis bibliotecas en Hospitales de Sangre del frente aragonés: Barbastro, Monzón, Sariñena, Fraga, Caspe y Alcañiz; «con un depósito de mil volúmenes en cada hospital». También se establecieron bibliotecas en zonas avanzadas del frente, en Alcubierre, Bujaraloz, Grañén y Monegrillo (Servicio de Bibliotecas del Frente. Revista Nova Iberia).
De los informes elaborados por las bibliotecarias de Alcañiz y Sariñena se desprende que más de la mitad de los libros consultados eran de literatura, aunque también se leían libros otros temas. Mª Felipa Español explica que los heridos de los hospitales piden sobre todo novelas de aventuras y que “cuando a un lector le gusta mucho un libro, luego lo lee toda la sala. Me ha pasado con “Zalacaín” de Baroja, con “La tournée de Dios” de Poncela”. Y concluye “A la vista de los libros, se vuelve lector el más reaccionario, son poquísimos los que en el hospital pueden leer y no lo hacen”.
Ventura, Nuria. En Cataluña: las bibliotecas como instrumento de libertad.
También existió un reparto de libros en el frente y a los hospitales, recogido en La Vanguardia, del 19 de agosto de 1936, como la distribución de libros a través de la Oficina de reparto mensual de libros. Por encargo del Comité Central de Milicias, Servicios Sanitarios, regentado por Javier Escoda, se efectuaron las siguientes remesas: “Hospital General de Cataluña, 130 obras; Hospital de Sangre de Tardienta, 20; ídem ídem de Bujaraloz, 20; ídem ídem de Sástago, 20; ídem ídem de Sariñena, 20; Clínica La Alianza, 120; Clínica de Barbastro, 15; Hospital Clínico, 118; Clínica Psiquiátrica, 30. Total, 493. Se espera recibir nuevas donaciones de libros destinados a los citados hospitales de sangre y casas de convalecencia”.
La Oficina de Reparto mensual de Libros que regenta nuestro amigo Xavier Escola, lleva hechos los siguientes envíos:
Hospital General de Cataluña, 130 obras; Hospital de Sangre de Tardienta, 20; Hospital de Sangre de Bujaraloz, 20; Hospital de Sangre de Sastago, 20; Hospital de Sangre de Sariñena, 20; Clínica “L´Aliança”, 20; Clínica de Barbastro, 15; Hospital Cínico, 118; Cínica Psiquiátrica, 30; Total 493 obras.
Se espera nuevos e importantes donativos de libros de editores y particulares.
Treball: Diari dels Treballadors de la Ciutat i del Camp: Any I Número 24 – 1936 agosto 18.
Libros para el frente y los Hospitales: La Agrupació d’Escriptors Catalaus, U.G.T., continúa activando la recogida y remesa de libros para el frente, hospitales de sangre y centros antifascistas, con la colaboración del Comité Sanitario, que tiene a su cuidado hace llegar los paquetes a su destino. Últimamente han sido repartidos los volúmenes siguientes: 1.200 libros a los hospitales de sangre de Angués, Siétamo, Puebla de Híjar, Bujalaroz y avanzadas del frente. 100 al hospital de sangre de Sariñena.
La Vanguardia, 22 de octubre de 1936.
El comité sanitario de guerra – Servicio de paquetes al frente
Ha regresado del frente la expedición organizadora del Servicio dirigido por el profesor Escoda. Se han montado oficinas de redistribución en Barbastro, Angües, Sariñena, Bujalaroz y Caspe, que ofrecen dar el máximo rendimiento.
La Vanguardia. 27 septiembre 1936.
El hogar del soldado del hospital de Sariñena
Con motivo de la inauguración del Hogar del Soldado del Hospital Militar de Sariñena, tuvo efecto un festival artístico y cultural, organizado por el Comisariado del mismo.
Fue presenciado por los soldados hospitalizados, que quedaron muy complacidos de la fiesta.
Se interpretaron escogidas composiciones musicales ejecutadas por el pianista Juan Vergés y el barítono Ozazúacantó la romanza de «Luisa Fernanda», siendo muy aplaudido. Actuó de «speaker» el humorista Pablo Latorre, siendo muy aplaudido en sus intermedios cómicos.
El noticiero Universal 2 de marzo de 1938.
John Cornford
El escritor y poeta comunista inglés John Cornford, llegó a Leciñena junto a Franz Borkenau, historiador austriaco, el 14 de agosto, alistándose al POUM. Estuvo en el Hospital de Sariñena por una infección gastrointestinal. (“Agnes Hodgson A una milla de Huesca”, Pardo Lancina, Víctor).
Crónica F.V. Jaquetot
Y aunque, en la paz de Sariñena, destaca, como un oasis en la chillante de la actividad bélica, la quietud permanente del Hospital de Sangre. Quietud y silencio que contrasta con la actividad, también permanente, de aquellos que abnegadamente han puesto todo su esfuerzo en defensa de los hombres que han caído al frente de batalla en plena lucha contra los asesinos del pueblo, puestos al servicio del fascismo internacional.
F.V. Jaquetot.
Mirador: setmanari de literatura, art i política: Any IX Número 407 – 1937 febrero 12.
Sanitarios prisioneros, de guerra
Sariñena, 17. Ayer, fueron hechos prisioneros once soldados de Sanidad de Guerra. Estaban en un corral de ganado situado en un monte a pocos kilómetros del pueblo de Tozos y muy cerca de Sariñena. Un destacamento leal se internó en campo enemigo y rodeó el corral, deteniendo a los once sanitarios, a un pastor y a un hijo de éste de once años. Los sanitarios estaban armados de fusiles y bombas de mano. Han hecho al mando interesantes manifestaciones.
La vanguardia, domingo 18 de abril de 1937.
Problemas con el Hospital
En el acta del Consejo Municipal, del 2 de febrero de 1938, se acordó pasar un comunicado al Cuartel General por si estimaban por conveniente dar las oportunas órdenes «Para evitar que arrojen a las proximidades de la vía pública gasas y algodones usados del Hospital Militar de esta plaza, se envíe un comunicado para evitar el peligro que pueda correr la población civil si se repiten estos hechos.” (Actas Consejo Municipal de Sariñena).
Algunos casos
Saltó Reig, Francisco. Natural de Torregrossa, soltero y de 23 años de edad. Miliciano que pertenecía a la División Carlos Marx, al 3r. “Regimiento Agregado”, a la 2ª Compañía. Es herido por metralla en al espalda el día 10 de abril de 1937 en la Sierra de Alcubierre y es trasladado al Hospital de Sariñena. El día 13 de abril de 1937 ingresa al Hospital General de Cataluña de donde sale el día 18 de mayo de 1937. (Els soldats garriguencs malalts, ferits i morts que passen per l’Hospital General de Catalunya de Barcelona entre el 18 de juliol de 1936 i el dia 1 d’abril de 1939 i posteriors Gerard Bellmunt Quintana Centre d’Estudis de les Garrigues).
Alfred Vilà Camí, Alfred. Natural de Cervià pero domiciliado en Barcelona, casado y de 36 años de edad. Soldado que pertenecía a la 27ª División, a la 124ª Brigada Mixta, al 493 Batalló, en la Compañía de Transmisiones y Señales. Es herido en el muslo izquierdo el día 26 de agosto de 1937 en Zuera y es trasladado al Hospital de Sariñena. El día 28 de agosto de 1937 ingresa al Hospital General de Cataluña de donde sale el día 5 de octubre de 1937 para pasar a su domicilio. (Els soldats garriguencs malalts, ferits i morts que passen per l’Hospital General de Catalunya de Barcelona entre el 18 de juliol de 1936 i el dia 1 d’abril de 1939 i posteriors Gerard Bellmunt Quintana Centre d’Estudis de les Garrigues).
Caída del frente
«Antes de la caída del frente aragonés, el XI Cuerpo del Ejército presentaba un hospital base ubicado en la población de Sariñena, dos equipos quirúrgicos, situados en Grañén y el cruce de Gelsa, así como una clínica médica en Peñalba”. (La organización sanitaria del XI Cuerpo del Ejército Republicano (1937-1939) Closa Salinas, Francesc).
Con la inminente caída del frente de Aragón, el 22 de marzo, «Los enfermos del hospital base de Sariñena son evacuados y trasladados a los hospitales de Manresa y Lleida» (La organización sanitaria del XI Cuerpo del Ejército Republicano (1937-1939) Closa Salinas, Francesc). Sariñena fue bombardeada el 25 de marzo de 1938 por la aviación alemana Condor y ocupada el 26 de marzo de 1938.
De Hospital a Auxilio Social
Al finalizar la guerra, en la casa Penén Paraled se instaló la casa del “Auxilio Social” y la sede de Falange. Años más tarde, la adquirió la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Aragón y Rioja, además ha albergado la biblioteca municipal, el sindicato de riegos, un comercio y un bar, actualmente es de titularidad privada. La enorme casa Penén-Paraled data del siglo XVIII, consta de tres plantas con una fachada clasicista de cuidada composición (SIPCA), junto a la iglesia parroquial constituye una seña de identidad patrimonial de Sariñena en el centro de la villa monegrina.
A la memoria de aquellos/as médicos/as, enfermeros/as y sanitarios/as, verdaderos héroes y heroínas de todas las malditas guerras.
Al recuperar la memoria etnográfica de la villa de Sariñena aparecieron referencias sobre antiguos y desaparecidos molinos, retazos de nuestra historia que pasaron sin más, perdidos por los entresijos de la esquiva e inmaterial memoria. Pero cada detalle es capaz de reabrirnos una nueva ventana en el tiempo y destapar el arcón de recuerdos de la vieja cadiera monegrina.
Ángel Ponz en la harinera de Sariñena.
La ventana la abrió Ángel Ponz Poderós buscando el antiguo molino de harina de Sariñena. Lo recordaba de su niñez, pasó muchos días de su infancia en el molino y, aunque estuviese en ruinas, esperaba reconocerlo.
Existía constancia de los desaparecidos molinos de aceite, uno por el camino de la residencia de la tercera edad, siguiendo la acequia del molino, y otro por donde ahora está el actual cine “el molino”, del que aún se conserva la enorme chimenea. Desafortunadamente, del molino de harina no teníamos referencia.
Al final, a raíz de los relatos de las vivencias de Manuel Olivan, surgió la huella de un antiguo molino harinero de Sariñena, camino de los olivares hacia la estación de tren. (La guerra, sucesos)
“En uno de los bombardeos a Sariñena, Manuel se encontraba volviendo de recoger leña de romero del gallipuente, con su padre; leña para el molino de harina camino Los Olivares.”
Ángel Ponz esculpiendo a la diosa Minerva
Ángel Ponz ha vivido los últimos cincuenta años en Alemania, nació en Sádaba pero vino de joven a vivir a Sariñena. Su padre Antonio Ponz Beatove nació en 1900 en Tosos, donde aprendió el oficio de molinero de la mano de sus padres Manuel y Jacoba, en el molino familiar. Pronto fue a trabajar de molinero a Sádaba, donde contrajo matrimonio con Adela Poderós. Luego vinieron a vivir a Sariñena y Antonio trabajó en el antiguo molino harinero. En el desaparecido molino, Ángel recuerda, con ocho años, ver cargar sacos de harina en los camiones.
Aquel segundo molino se hallaba donde actualmente se encuentra la harinera de Sariñena, próxima a la estación ferroviaria. Ángel ha investigado y documentado la historia del antiguo molino, gracias a la ayuda de la Universidad de Zaragoza. Ahora descubrimos el esplendido tesoro patrimonial que constituye la actual harinera, un singular edificio construido en 1940, fruto de la anterior, que deberíamos saber reconocer y conservar: Harinera de Monegros.
La familia Ponz-Poderós vivió en Sariñena, en la calle Soldevila, donde nacieron tres de los cinco hermanos. Hasta que en marzo de 1938, con el avance de las tropas franquistas, se vieron obligados a huir cargando sus pertenencias en mulas, a Monzón y luego a Barcelona. A pesar de no tener ninguna implicación política ni sindical, Antonio defendió la república contra el fascismo, participando en la batalla del Ebro y en retirada destinado a Montjuich. La familia permaneció por un tiempo en Barcelona y Antonio se podía escapar a verlos, de vez en cuando recibían la visita del padre-soldado y ese día era un día de fiesta.
Al finalizar la guerra la familia regresó a Sádaba, mientras que Antonio se retiró a Francia con su unidad militar. Permaneció en distintos campos de refugiados: Argelès, Le Vernet, Barcarés y Saint Cyprien.
Se alistó en la 116 Compañía de Trabajadores y, junto a sus compañeros, fue detenido por los alemanes en la primavera de 1940. Fue trasladado primero al stalag VIII C y, en octubre, al XII D, desde donde escribió una última carta a su esposa Adela.
Tras la visita de la Gestapo, que identificó a los republicanos españoles, se formó un convoy que deportó a Mauthausen unos 700 presos –entre los que se encontraba Antonio- . En el campo ingresaron el 25 de enero de 1941 y le adjudicaron la matrícula 4008. Unas semanas más tarde, el 8 de abril, fue trasladado a Gusen.
Antonio Ponz Beatove
El 8 de noviembre de 1941 se registró la muerte de Antonio Ponz Beatove, victima del fascismo en un campo de exterminio nazi. Su memoria y dignidad permanece en los recuerdos y la historia; en aquel viejo molino. Su memoria se materializa en la desaparecida rueda de molino y en la inadvertida harinera que tantas historias atesoró.
Escultura Santiago, Zaragoza. Ángel Ponz.
Ángel marchó con la primera inmigración a Alemania y ahora ve como van llegando de nuevo. Ha trabajado la escultura de la piedra, especialmente del mármol, dejando su obra en varias restauraciones como en la catedral de Estrasburgo, los palacios de Mannheim, de Bruchhsal y de Schwetzingen, la iglesia jesuita de Mannheim y la imagen de Santiago en la fachada de la parroquia de Santiago de Zaragoza. Sin duda, Ángel es un gran artista y escultor aragonés, ha trabajado la maestría de la piedra, hijo de molinero, fruto del sueño de quienes lucharon por un mundo mejor y acabaron muriendo entre los 186 peldaños de la maldita escalera de Mauthausem.
Ángel recuerda las corridas a los refugios durante la guerra civil y estar presente en la plaza de la iglesia cuando tiraban de una soga para arrancar el retablo. Vivió su niñez en Sariñena y, sobre todo, en aquel viejo molino donde los recuerdos aún permanecen, en la memoria que no se resigna a desvanecer y que vuelve a resurgir, a estar presente recordando y rindiendo sentido homenaje al molinero 4008.
Proyecto escultura Mauthausen, Ángel Ponz.
Mientras me quede voz, hablaré de mis muertos.
Tan quietos, tan callados, tan molestos.
Mientras me quede voz, hablaré de sus sueños,
de todas las traiciones, de todos los silencios,
de sus huesos sin nombre, esperando el regreso.
De su entrega absoluta, de su dolor de invierno.
Mientras me quede voz, no han de callar mis muertos.